Madre Terersa

Biografia de Rosa Parks y Luther King Defensa Derechos Civiles Negros

Rosa Park Defiende Sus Derechos
Las Hazañas de Montgomery

LA MUJER EN LA HISTORIA

Rosa Parks, nació con el nombre de Rosa Louise McCailey el 4 de febrero de 1913, fue una defensora de los derechos civiles estadounidense. Desde muy joven se alisto al movimiento de defensa de los derechos civiles y fue secretaria de una agrupación dedicada al avance del pueblo de color.

El 1° de diciembre de 1955 se rebelo contra el sistema imperante para los negros, al desobedecer al chofer para dejar libre su asiento para los blancos. Mas tarde fue acusada de perturbar el orden y encarcelada. Este insólito caso, la llevaría en pocos días a la fama mundial, porque comenzaron las protestas en todo el país, y unos de sus máximos líderes fue el pastor Luther King, quien tomó la posta de la lucha contra la Constitución, que prohibía a los negros de los servicios públicos.

Esta es su historia:

No recuerdo cuándo ni dónde leí por primera vez eso de que “las democracias no producen epopeyas”, pero desde entonces lo he meditado muchas veces. Y mi mejor conclusión es simplemente retrucar “… ¡cuando funcionan!”.

Tal cosa no ocurría por cierto en el Sur de los Estados Unidos tan sólo cuarenta años atrás. El estigma del prejuicio y la discriminación racial se hallaba grabado en el cuerpo de la sociedad con la violencia indeleble del hierro candente. En la ciudad de Montgomery, Alabama, una de las tantas paradigmáticas comunidades donde la tradición marcaba el paso, existían leyes segregacionistas aprobadas.

Los negros no sólo eran relegados económica y laboralmente, sometidos a una condición de inferioridad permanente, reprimidos por las autoridades y marginados de derechos fundamentales como el voto o la libre expresión, sino que debían sufrir la humillación cotidiana de no poder compartir con los blancos los mismos lugares públicos: escuelas, restaurantes, salas de espera; incluso los baños y bebederos lucían ominosos letreros de “blancos solamente” o “negros no”.

Era imposible que ciudadanos de las dos razas compartieran un taxi, puesto que los conductores blancos sólo servían a pasajeros blancos, y los negros tenían un sistema especial para ellos. Los autobuses, por ejemplo, estaban divididos con una línea, pero si el sector blanco se completaba, los pasajeros de color debían levantarse para acomodar a los que ascendían.

Es llamativo cómo grandes revoluciones pueden comenzar con gestos aparentemente minúsculos y sin importancia. Nunca mejor dicho que en este caso. El 1º de diciembre de 1955, Rosa Parks, una modesta y tranquila costurera, subió al autobús en la Avenida Cleveland camino a casa luego de una larga jornada de trabajo.

Tomó asiento detrás del departamento reservado a los blancos, y a medida que recorría las calles observaba cómo el vehículo se llenaba lentamente; al poco tiempo, el chofer se acercó a ella y le ordenó, junto a otros tres negros, que dejaran sus lugares a los pasajeros blancos que acababan de ingresar. No había otros asientos libres, así que tendría que ceder su sitio a un varón blanco y proseguir de pie el resto del trayecto. En una reacción sin precedentes para la comunidad de Montgomery, la señora Parks, serena pero firmemente, se negó.

El resultado inmediato fue su detención. La noticia circuló como reguero de pólvora por la ciudad, y la imagen de la policía arrestando a una mujer de porte humilde y equilibrado, de la que no podía imaginarse ni sombra de provocación, causó su impacto. Pronto los líderes negros se pusieron en campaña, y la circunstancia hizo surgir en la escena al joven pastor de una iglesia bautista local, quien, desconocido hasta ese momento, sería luego admirado en todo el mundo como uno de los máximos paladines de los derechos civiles del siglo XX: el Reverendo Martín Luther King Jr.

El clérigo no sólo traía consigo el carisma y la voluntad inquebrantable, sino también un método de lucha: la resistencia pacífica concebida por el Mahatma Gandhi para expulsar al Imperio Británico de la India. Determinaron llevar a cabo un boicot a los autobuses. Clandestinamente diseminaron un panfleto instando a la comunidad negra a abstenerse de usar el servicio a partir de la mañana del 5 de diciembre. Y el efecto fue fulminante. Puesto que dos tercios de los usuarios eran de color, los autobuses viajaban vacíos como fantasmas; la gente caminaba hasta sus lugares de trabajo, a veces recorriendo ocho o nueve kilómetros, o se organizaba colectivamente en taxis y autos particulares. Todo se realizó en silencio, sin incidentes y con la cabeza alta. Cuando se les preguntaba cómo se sentían, algunos negros contestaban: “Mis pies, cansados; mi alma: ¡liberada!”.

La protesta atrajo la atención de todo el país, pero lo que comenzó siendo una acción casi espontánea acabó en un movimiento prolongado que puso a prueba la madurez de toda una colectividad. Los blancos no relegarían fácilmente sus privilegios; habría arduas negociaciones, procesos legales, amenazas telefónicas y personales, arbitrariedades y represión manifiesta, y la aparición siempre cobarde e intimidatoria del ominoso Ku Klux Klan. El propio Martín Luther King fue encarcelado, su casa bombardeada y su reputación jaqueada con calumnias.

Sin embargo, no cejó, y la comunidad negra tampoco. Fueron once meses de paciencia y orgullo tenaz, hasta que la resistencia dio sus frutos: el 13 de noviembre de 1956 la Suprema Corte de la Nación declaró inconstitucionales las leyes referentes a la segregación de los autobuses en Alabama.

Lejos de festejar una victoria, el reverendo King proclamó una toma de conciencia general para evitar todo tipo de euforia y mantener las normas de cordialidad y no violencia durante el proceso de integración de los vehículos públicos. El triunfo estaba asegurado, pero la lucha por liberar al país del racismo y la opresión apenas comenzaba.

El epílogo de la gesta de Montgomery aún pone lágrimas en los ojos de algunos viejos. Vencido moral y legalmente, el Ku Klux Klan reinició las hostilidades mediante una política sistemática de amenazas. Cuarenta coches repletos de encapuchados con sus distintivos atavíos se propusieron recorrer las avenidas del barrio negro. Esperaban que, como siempre, el miedo metiera a las víctimas en sus casas.

No hubo tal cosa. Hallaron al pueblo volcado en las calles, cientos de miradas calmas pero resueltas que los enfrentaban en cada acera y cada esquina; hombres, mujeres y niños confiados en el nuevo respeto a sí mismos que habían ganado a pulso… Sin saber cómo reaccionar ante la sorpresa, la caravana del terror dio la vuelta y se marchó por donde vino.

Parks tuvo que pagar sus consecuencias durante mucho tiempo. Nadie le daba trabajo, y su marido sufrió un ataque de nervios tras eternas llamadas de amenaza. El matrimonio se trasladó a Detroit, donde Rosa volvió a trabajar como costurera. En 1965, le ofreció trabajo en su oficina el congresista y defensor de los derechos cívicos John Conyers, y junto a él permaneció hasta que se jubiló, en 1988. También entonces siguió implicándose en la lucha de los derechos ciudadanos, pero a pesar de su fama tuvo que recibir ayuda financiera de la iglesia durante su vejez.

En el 2004 Rosa Louise Parks sufrió demencia, y a los 92 años murió un 24 de octubre de 2005. Fue la primera estadounidense a la que se veló en el Capitolio de Washington. En todo Estados Unidos, las banderas ondearon a media asta.

Rosa Parks (de soltera McCauley) fue una activa militante contra el sexismo y el racismo desde lósanos 30. Su negativa a ceder su asiento en un autobús segregado a un blanco y su consiguiente detención en Montgomery, el 1 de diciembre de 1955, inició el movimiento en favor de los derechos civiles y el boicot a los autobuses de esa ciudad.

Se hizo famosa, pero fue despedida en uno de los grandes almacenes donde trabajaba y tuvo que abandonar Alabama y mudarse a Detroit (Michigan). Más tarde desplegó una intensa actividad ayudando a los jóvenes negros. En 1996, el Congreso de EE. UU. la declaró «Madre del actual Movimiento en Favor de los Derechos Civiles».

PARA SABER MAS…
UN POCO DE HISTORIA SOBRE LOS DERECHOS DE LOS NEGROS

Después de que los disturbios racistas contra la población negra se extendieran por todo el territorio de Estados Unidos, un grupo de sesenta intelectuales negros y algunos simpatizantes blancos se reunieron en Nueva York con motivo del centenario del nacimiento de Lincoln y formaron un comité que en 1910 se convirtió en la National Association for the Advancement oí Colored People, NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color). La cofundadora, Mary White Ovington, dedicó la organización a derrumbar «los muros de la intolerancia, el prejuicio, la injusticia y la arrogancia» que dividía a la mayor democracia del mundo. La NAACP creó un nuevo movimiento de masas que finalmente inspiró a los defensores de los derechos humanos de todo el mundo.

La guerra civil liberó a los afroamericanos de la esclavitud, pero apenas les hizo ganar la plena ciudadanía. Los estados del sur promulgaron las leyes de Jim Crow (llamadas así por el estereotipo de un cantante negro y torpe), que privaron de derechos a los negros y los relegaron a escuelas (casi siempre peores), edificios, hospitales, hoteles, restaurantes, transportes, teatros e incluso cementerios, separados. Durante este año muchos negros fueron linchados. En el norte, la situación no era mucho mejor.

La NAACP interracial nació del Movimiento Niágara, una asociación negra fundada en 1905 para oponerse al convenio de Booker T. Washington, el director del Instituto Tuskegee de Alabama, que instó a los negros a deponer sus demandas a cambio de empleo y oportunidades económicas. Los activistas de Niágara, liderados por W. E. B. Du Bois (foto), sostenían que los negros no podrían competir económicamente hasta que obtuvieran derechos políticos. Aunque los antiguos dignatarios de la NAACP eran blancos, excepto Du Bois, que dirigía la propaganda y el departamento de investigación, su política, gracias a los esfuerzos de sus cofundadores negros, mantuvo vivo el espíritu del Movimiento Niágara.

La NAACP combatió los prejuicios raciales en dos frentes: la educación y la legislación. Bombardeó Estados Unidos con panfletos, comunicados de prensa y discursos sobre los sufrimientos y los logros de los negros. Du Bois publicó impactantes estudios sociológicos en la revista de la NAACP, Crisis, junto a la obra de autores y artistas negros.

La NAACP acosó a Jim Crow con litigios. En 1915 el Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidó la «cláusula de los abuelos», que otorgaba el derecho a voto a los hombres cuyos abuelos habían votado, con la exclusión de facto de los negros, ya que la mayoría de sus abuelos habían sido esclavos. Siguieron otros éxitos que culminaron en 1954 con la resolución de la Junta de Educación de Topeka, que declaró inconstitucional la segregación en las escuelas públicas. Por entonces, la NAACP, con medio millón de fervorosos , era la asociación mas grande del mundo.

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo XX

VOLVER ARRIBA

Biografia de Martin Luther King Defender los derechos civiles de los negros

Biografía de Martin Luther King
Defensor Derechos Civiles de los Negros

Pastor baptista, Martin Luther King aplicó el principio de la no violencia a la lucha por la igualdad de derechos de la minoría negra en Estados Unidos. Esta dedicación le costó la vida, pero su figura se convirtió en un ejemplo para la humanidad. Recibió el Premio Nobel estadounidense, uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos civiles e importante defensor de la resistencia no violenta a la represión racial.

El pastor Martin Luther King, máximo dirigente del movimiento por los derechos civiles de los negros en EE.UU., recibió, el 10 de diciembre, en Oslo, de las manos del rey de Noruega, el premio Nobel de la Paz por su lucha por la igualdad de las razas y el progreso de la justicia.

Martín Luther King(1929-1968)

Martín Luther King(1929-1968)

EE.UU. es uno de los países con mayor discriminación racial y maltrato a los negros. Hasta hace poco los afronorteamericanos no sólo no votaban sino que tenían prohibida la entrada a numeroso sitios. Aún hoy siguen existiendo en EE.UU. escuelas para blancos y otras para negros, calles para blancos y otras para negros, etc. Es además tristemente famoso el grupo criminal Ku Klux Klan, que ha llegado a linchar, ahorcar o quemar vivos a negros, incluyendo niños.

En junio del año pasado, el ahora fallecido John F. Kennedy presentó al Congreso la Ley de Derechos Civiles.
El 28 de agosto, King encabezó una masiva marcha en Washington en reclamo de “igualdad, empleo masivo y justo, vivienda decente, derecho al voto y educación integrada”. Una multitud lo escuchó pronunciar su ya célebre discurso “Yo tengo un sueño”.

Lindon Johnson, sucesor de Kennedy, firmó finalmente el 20 de junio pasado la ley que prohibe la discriminación racial en establecimientos públicos, negocios e instituciones, poniendo fin al cínico fallo de la Corte Suprema de 1896 que dictaminaba “separados pero iguales”.

Pero una ley no cambia una mentalidad. El pasado 2 de julio los barrios negros de Nueva York fueron escenario de una violenta represión policial. Un chico de 10 años murió por el disparo de un policía, lo que generó un impresionante levantamiento en Nueva Jersey, Chicago y Filadelfia. Miles de negros salieron a la calle a pedir mayor igualdad y justicia y el fin de la brutalidad policial y las miserables condiciones en que viven.

En cuanto al Nobel, el gran ausente fue el filósofo francés Jean Paul Sartre, un duro crítico de la actual militarización del mundo que enfrenta al Este socialista y el Oeste capitalista. El padre del existencialismo consideró que le ofrecieron el premio para “integrarlo” al establishment y anular la potencia de sus cuestionamientos, razón por la que lo rechazó.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 nota cargo de Telma Luzzani, Periodista

Ver: Una Sintesis en Flash (No Celulares)

Martin Luther King Jr. procedía de una familia negra relativamente acomodada de Atlanta, Georgia. Tanto su padre como su abuelo materno eran pastores baptistas y miembros destacados de la NAACP (National Association for the Advancement of Coloured People, Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color).

A pesar de ello, Martin sufrió desde niño la realidad de la discriminación racial, particularmente fuerte en el sur de Estados Unidos, lo que formó su determinación de luchar contra ella.

A los quince años ingresó en el Morehouse College de Atlanta (1944). Tras considerar la posibilidad de convertirse en abogado, médico o profesor, finalmente decidió seguir los pasos de su familia, aplicando el mensaje cristiano a la lucha contra la injusticia. Fue consagrado pastor baptista (1947) y nombrado asistente en la iglesia de su padre

En 1948 ingresó en el Crozer Theoloqúal Seminary, en Pensilvania. Allí conoció una realidad social distinta de la sureña, y entró en contacto con el pensamiento de Gandhi(1950). Su doctrina de la no violencia para luchar contra la injusticia impresionó vivamente al joven pastor, que llegó a declarar: «De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción». Licenciado en Teología (1951), marchó ese otoño a la Universidad de Boston, donde so matriculó en I limo fía, disciplina en la que se doctoró cuatro años después.

En Boston conoció a Coretta Scott, una joven de Alabama, que complementaba su beca trabajando como asistenta para pagarse sus estudios de canto en el New England Conservatory. En 1953 los casó el padre de Martin, se convirtió en un firme apoyo en su lucha

El primer combate

Apóstol de la no violencia, Martin Luther King gozaba de un prestigio inmenso. La presencia de casi 100.000 personas en sus exequias lo atestiguaron, al igual que el duelo nacional decretado por el presidente estadounidense Lyndon Johnson. Sin embargo, esta popularidad era sólo aparente.

Los métodos del pastor eran cuestionados, principalmente por aquellos que consideraban que no iba lo suficientemente lejos en sus reivindicaciones. La cuestión de los afroamericanos aún no estaba resuelta. Cuando Martín Luther King nació, el 15 de enero de 1929 en Atlanta (Georgia), los afroamericanos eran víctimas de la segregación racial Desde luego, la decimocuarta enmienda de la Constitución estadounidense (28 de julio de 1868) garantizaba sus derechos civiles y su igualdad con los blancos ante la ley. Pero la realidad era distinta principalmente en el sur de los Estados Unidos.

El 1° de diciembre de 1955, en Montgomery (Alabama), una costurera negra, llamada Rosa Parks, rehusó ceder su asiento a un pasajero blanco en el autobús, tal como lo dictaba la costumbre. Fue detenida y condenada. De inmediato, los negros decidieron boicotear el transporte público. Estaban liderados por un joven pastor bautista, Martín Luther King. «Al odio, nosotros contestaremos con amor», proclamó. En efecto, su éxito después de un año de boicot fue el de los afroamericanos. Pero también, el de su método: la desobediencia civil.

Militancia incansable

King logró su máxima influencia en la primera mitad de los años 60, al unir la acción directa en favor del registro de votantes afroamericanos en el sur y contra la segregación, a la presión respecto a la legislación en favor de los derechos civiles a escala nacional. Muchos líderes de las comunidades negras creían que King era demasiado extremista, por ejemplo, en su apoyo a la campaña de sentadas en los comedores segregacionistas que llevó a cabo el SNCC (Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos) en 1960. El presidente John F. Kennedy y su hermano Robert (Bobby) le advirtieron en reiteradas ocasiones que moderase su postura, pero en 1963, King subió la intensidad de la campaña y animó al enfrentamiento entre los manifestantes y la policía en Birmingham (Alabama), que tuvo como consecuencia una represión policial que conmocionó a la opinión pública mundial, y organizando la Marcha sobre Washington, con cerca de 250.000 manifestantes.

El pastor bautista

Al igual que el filósofo Henry Thoreau, Martín Luther King consideraba que todo ciudadano tenía derecho a infringir una ley que considerara injusta. A esta enseñanza se sumaba la fe cristiana, que predica el respeto y el amor hacia los demás, y el ejemplo de Mahatma Gandhi, de quien el pastor adoptó el método de la no violencia. Estos principios morales provenían de una infancia en un medio burgués profundamente creyente.

El padre y el abuelo de Martín Luther King eran pastores bautistas, una rama de la familia protestante que nació en Inglaterra durante el siglo XVII y se caracterizó por su apego a las santas Escrituras. El niño tuvo acceso a una muy buena educación en un establecimiento para alumnos negros en su ciudad natal, el Morehouse College, luego en el prestigioso seminario Crozer, en Chester (Pensilvania), y finalmente en la universidad de Boston.

Su buena posición social, sus cualidades como orador y su carisma explican el éxito de un hombre que transcribió, en términos religiosos y naturalmente proféticos, la realidad social de los Estados Unidos de posguerra. Sus discursos eran prédicas. Sus referencias eran sacadas de la Biblia. Sus imágenes, parábolas inspiradas en la vida diaria.

Al enterarse del arresto de Rosa Parks, el joven pastor bautista, nombrado en una iglesia de Montgomery en 1954, sin duda recordó un incidente similar, diez años antes: Martín acababa de cumplir quince años de edad. Regresaba de un concurso de retórica en el que había obtenido el primer lugar. En el bus, él también rehusó dar su asiento. Sin embargo, ante las injurias racistas, debió cederlo.

UN SUEÑO DE LIBERTAD

El fin de la segregación en los transportes públicos de Montgomery y de otras veintiséis ciudades del sur de los Estados Unidos constituyó una primera victoria para Martin Luther King, que dirigía la Southern Christian Leadership Conference (SCLC), una asociación de pastores que luchaban en favor de los derechos civiles. Sin embargo, sólo era una etapa.

A la ocupación pacífica (sit-in) de restaurantes, parques y piscinas prohibidos a los negros, sucedieron marchas de protesta contra el racismo. A menudo, el Estado federal intervino para hacer respetar localmente la integración racial, como en las escuelas de Little Rock (Arkansas) en septiembre de 1957. En abril de 1963, junto con los pastores negros y los liberales blancos, King atacó las discriminaciones del mundo laboral, en Birmingham (Ala-bama). Enfrentó los perros policiales de «Bull» Connor, el encargado local de las fuerzas del orden.

Las cámaras de televisión retransmitieron las intolerables imágenes de manifestantes desarmados, golpeados por la policía. Esto conmovió al presidente Kennedy. En agosto, Martin Luther King organizó una marcha hacia Washington. Ante 250.000 participantes, reunidos a los pies del Lincoln Memorial, pronunció un vibrante alegato en favor de la igualdad. «Sueño que nuestro país se levantará y vivirá plenamente la verdadera realidad de su credo», dijo alzando la voz. En respuesta a este llamado, el presidente Johnson firmó el Civil Rights Act que instauró en 1964 el fin de la segregación en los lugares públicos.

En 1965, el Voting Rights Act reforzó el control del Estado federal sobre el proceso electoral y protegió los derechos civiles de los negros. Fue el término oficial del apartheid, cuya aplicación todavía persistía en los estados del sur, un siglo después de la abolición de la esclavitud (decimotercera enmienda votada el 10 de diciembre de 1865).

De la esclavitud a los derechos civiles
Desde la abolición legal de la esclavitud en diciembre de 1865, al final de la guerra de Secesión, hasta la conquista de los derechos civiles (Civil Rights Act en 1964 y Voting Rights Act en 1965), transcurrió un siglo. Sin embargo, distintos movimientos, principalmente el Ku Klux Klan (fundado en 1867 y prohibido por el Congreso en 1871), se opusieron por medio de la violencia a la emancipación de los negros. La conquista de los derechos civiles fue obra de movimientos como la NAACP y el Estado federal, que en este tema combatieron la resistencia de los estados sureños.

Martin Luther King, cuestionado: En 1964, Martin Luther King recibió el premio Nobel de la paz. Esta consagración a la edad de treinta y cinco años no cambió en nada la actitud del pastor, que persistió en condenar, con el mismo vigor, que las desigualdades entre las razas. Estados Unidos se empantanaba en la guerra de Vietnam. Proporcionalmente, eran muchas más numerosos los jóvenes negros que iban a la guerra que los jóvenes blancos.

Martin Luther King estaba indignado con esta situación y desaprobaba este conflicto colonial que sobrecargaba los gastos militares tares y acarreaba una disminución del programas sociales. El problema negro no era sólo el del respeto a los derechos civiles.

En un espectro más amplio, se trataba del problema de la pobreza y la exclusión. King lo entendió, pero mostró, a la vista de numerosos militantes, una excesiva moderación, ya que al mismo tiempo nuevos líderes invocaban el Black Power (el «poder negro»). El conflicto se radicalizó. A partir de octubre de 1963, el FBI mandó vigilar al pastor, trató de intimidarlo y difundió rumores en su contra. Agente comunista, libertino sexual, peligro para la seguridad nacional: todas estas acusaciones provenían directamente de la oficina de Edgar Hoover, jefe del FBI.

Cada vez más a menudo, Martin Luther King era atacado por militantes negros en las manifestaciones. A pesar de sus llamados a la calma, ya no lograba controlar la situación. En 1965 estallaron los primeros motines urbanos en Watts, un barrio de Los Ángeles. En marzo de 1968, una marcha no violenta degeneró en disturbios en las calles de Memphis: un joven negro de dieciséis años fue asesinado, unos sesenta manifestantes heridos, y se necesitaron casi 3.000 guardias nacionales para restablecer el orden.

EL SUEÑO DE LUTHER KING: Tengo el sueño de que un día esta nación se alce y viva de acuerdo con su verdadero credo: ‘Decimos que estas verdades son evidentes por sí mismas; que todos los hombres son iguales’. Tengo el sueño de que un día en las colinas rojas de Georgia, los hijos de antiguos esclavos y los hijos de antiguos amos puedan sentarse juntos a la mesa de la fraternidad. Tengo el sueño de que un día incluso el Estado de Mississippi, un Estado desierto sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, se transforme en un oasis de libertad y justicia.

Una muerte anunciada

Para Martin Luther King la vida se volvió cada vez más peligrosa. Ya en septiembre de 1957, una joven negra se había abalanzado sobre él y lo había apuñalado. En Memphis, el 3 de abril de 1968, el pastor pronunció un discurso que fue catalogado de premonitorio: «He visto la Tierra Prometida. Puede que no llegue a ella con ustedes. Pero quiero que sepan esta noche que nuestro pueblo llegará a la Tierra Prometida. Nada me preocupa. No le temo a ningún hombre. Mis ojos han visto la gloria de la venida del Señor». Al día siguiente, Martín Luther King fue asesinado.

La investigación permitió detener, dos meses después, en Londres, al principal sospechoso: James Earl Ray; un prófugo de una penitenciaría de Missouri. ¿Tenía cómplices? No se investigó en ese momento, a pesar de que el mismo Ray afirmó que un tal Raoul lo había obligado a comprar el fusil, reservar una pieza frente al motel, y había asesinado él mismo al pastor. ¿Cuál era su móvil? Hasta la fecha, se desconocen los motivos de Ray.

En marzo de 1979, más de diez años después de los hechos, una comisión investigadora de la Cámara de representantes concluyó que Ray era el único culpable. Sin embargo, en un país suspicaz desde el asesinato de Kennedy, las hipótesis de todo tipo siguieron circulando, principalmente porque Martín Luther King se había convertido en una figura mítica, más que en un personaje histórico.

Discriminación ilegal

La aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que declaraba ilegal muchas formas de discriminación, y de la Ley de Derecho al Voto del año siguiente fue la culminación de la acción militante de King. Al recibir el premio Nobel de la Paz, King estaba en la cúspide de su fama. No obstante, tambaleaban sus apoyos entre los negros. Los separatistas nunca habían aceptado sus puntos de vista sobre la integración, es decir, que todas las razas tuvieran los mismos derechos en una sociedad no segregada. Por otro lado, muchos jóvenes afroamericanos empezaron a distanciarse de la no violencia, afirmando el derecho a usar la fuerza en defensa propia. Mientras que los jóvenes activistas lanzaban el agresivo eslogan «Black Power» (Poder Negro), King se mostraba dubitativo y falto de decisión. A partir de 1965, tuvo que luchar tanto con las causas como con su conciencia. Su intento de entrar en contacto con los afroamericanos de Chicago en 1966 tuvo un éxito relativo. Su abierta oposición a la intervención de EE. UU. en Vietnam resultaba ofensiva para muchos afroamericanos que estaban orgullosos de que sus hijos sirvieran en un ejército integrado. Su distanciamiento de los problemas de derechos y de raza en favor de la preocupación por la pobreza se veía problemáticamente «socialista» en el contexto político estadounidense.

El Black Power

Durante la década de 1960, los problemas de pobreza y la guerra de Vietnam contribuyeron a radicalizar los movimientos de emancipación de los afroamericanos y a marginar a Martin Luther King, que persistía por la vía de la no violencia. Los Black Muslims (Musulmanes negros), fundados en 1930, eran liderados por Malcom X, que proponía crear estados negros independientes en el sur de los Estados Unidos.

En 1963, S. Carmichael lanzó el eslogan Black Power y reclamó el advenimiento de un verdadero «poder negro», económico, político y social. Después del asesinato de Malcom X en 1965, un nuevo grupo apareció, más extremista aún: los Black Panthers. Estos movimientos encontraron en la violencia callejera y en el terrorismo sus medios de expresión. Sin embargo, las protestas se expresaron a veces de manera inesperada. Durante los Juegos Olímpicos de México en 1968, en el momento del himno nacional de Estados Unidos, varios velocistas negros alzaron el puño, en símbolo de la adhesión al Black Power. Esta imagen fue trasmitida a todo el mundo.

Asesinato en Memphis

El odio que despertaban las posturas de King lo habían convertido en un objetivo «Tengo un sueño…»
King saluda a la multitud desde el Lincoln Memorial el 28 de agosto de 1963, durante la Marcha sobre Washington. Fue entonces cuando leyó su discurso «Tengo un sueño…», probablemente el más inspirado e inspirador de su oratoria. de atentados. En secreto, el FBI lo tenía bajo vigilancia ya que su director,
John Edgar Hoover, afirmaba que era comunista y trataba de hacerle chantaje utilizando pruebas sobre su supuesta promiscuidad. El 4 de abril de 1968, King fue asesinado en Memphis. Un delincuente común llamado James Earl Ray fue declarado culpable, aunque siempre se dudó de su responsabilidad. La
muerte de King provoco disturbios e incendios en numerosas ciudades de EE. UU.: un irónico epitafio para un defensor de la no violencia que tiene un lugar asegurado en el panteón de los héroes estadounidenses.

CRONOLOGÍA

1951: Chester (Pensilvania)
1949: Fin de la segregación en el ejército estadounidense.
1954: Fallo de la Corte suprema sobre la segregación escolar.
1955: Inicio del boicot al transporte público, 1955 en Montgomery (Alabama).
1957: Intervención federal en Little Rock (Arkansas), para hacer respetar la integración racial en las escuelas.
1963: Marcha hacia Washington (28 de agosto). Discurso de Martin Luther King: «I have a dream».
1964: La Civil Rights Act pone fin a la segregación 1964 racial; Martin Luther King recibe premio Nobel de la paz.
1965: Rebelión en el barrio Watts, en Los Ángeles. Adopción de la Voting Rights Act. Asesinato de Malcom X.
1966: Motines urbanos.

1968 Asesinato en Memphis (Tennessee), el 4 de abril.

La violencia es inmoral (de Martín Luther King (Jr.))

La violencia para conseguir justicia es tanto impráctica como inmoral. Es impráctica porque es una espiral descendente que termina con la destrucción para todos.

La vieja ley del “ojo por ojo” deja a todo el mundo ciego.

Es inmoral porque busca humillar al adversario antes que ganar su comprensión; busca aniquilar, antes que convertir.

La violencia es inmoral porque está motorizada por el odio antes que por el amor. Destruye la comunidad y hace que la “hermandad” sea imposible.

Deja a la sociedad en un monólogo, antes que en un diálogo. La violencia termina derrotándose a sí misma.

Crea amargura en los que sobreviven y brutalidad en los destructores.

Fuente Consultada: 2000-2006 www.pagina12.com.ar (de una nota de Adrián Paenza)

CRONOLOGÍA DE LOS DERECHOS DE LOS NEGROS EN EE.UU.

——— 1929: ———
Nacimiento de Martin Luther King en Atlanta, (Georgia), el 15 de enero.

———1941 ———
Los trabajadores negros amenazan con iniciar una marcha hacia Washington.
El presidente Roosevelt condena
la discriminación racial de los obreros
asalariados y sale en defensa
de las nuevas industrias.
———1942 ———
El CORE (Congreso para la igualdad
racial) organiza sentadas en los
almacenes de las ciudades del Norte, para
protestar contra la segregación racial.

——— 1944:———
Estudia en el Morehouse College y en la Atlanta University Laboratory School.

———1946———
El presidente Traman nombra
una Comisión para los derechos civiles
y, a su vez, condena la discriminación
racial en d ejército.

———1947———
Jackie Robinson es el primer negro
que participa en la liga de béisbol
estadounidense.

——— 1948:———
Es ordenado pastor de la Iglesia bautista.
Ingresa en el seminario Crozer

——— 1953: ———
King se casa con Coretta Scott

———1954———
La Corte suprema de Estados Unidos
declara inconstitucional la segregación
racial en la enseñanza.

———1955-56———
Martín Luther King organiza un boicot
contra el servicio segregado de autobuses
de Montgomery, Alabama. La Corte
suprema declara ilegal esa forma
de segregación.

———1957———
Martín Luther King funda la SCLC
(Conferencia de los cristianos del Sur)
para organizar la campaña por los
derechos civiles.

———1960———
Miles de estudiantes negros protestan contra otras formas de segregación.

———1961 ———
El grupo de estudiantes Freedom Riders
(“jinetes de la libertad”) viajan en autobús
por los estados del Sur en una campaña
para terminar con la segregación en las
salas de espera. Muchos son reprimidos
violentamente por la policía.

———1962 ———
Los segregacionistas blancos se amotinan
cuando James Meredith se convierte en el
primer estudiante negro de la
Universidad de Mississippi.

——— 3 MAYO 1963 ———
En Binuingham, Alabama, la policía carga con extrema violencia contra gran cantidad de manifestantes negros, entre los que se incluyen mujeres y niños.

———11 JUN. 1963 ———
El activista negro Medger Evers es
asesinado en Missisipi. Se producen
manifestaciones de protesta en todo
el territorio de Estados Unidos.

——— 28 AGT. 1963 ———
Martin Luther King encabeza una marcha
de protesta en Washington junto a más
de 200.000 manifestantes.

——— 1964———
El Congreso aprueba la ley de derechos
civiles, la primera de una serie de leyes
destinadas a poner fin a la discriminación
y a garantizar los derechos de las
personas de raza negra.

——— JUL 1964———
Estallan motines en el barrio neoyorquino
de Harlem, que se propagan a todas
las zonas vecinas en que predomina
la población negra.

———27 FEBR. 1965———
El defensor de los derechos civiles
conocido como Malcomí X es asesinado
en Harlem.

——— 6 AGT. 1965———
El presidente Johnson promulga la ley
del derecho al voto. Encomienda al
gobierno federal la vigilancia de la
práctica de esta ley.

———11 AGT. 1965———
Comienzan los levantamientos en
Los Angeles. Treinta y cuatro personas
murieron tras una semana de incendios
y violencia.

——— JUN. 1966———
James Meredith recibe un disparo durante
una marcha de protesta de Memphis
a Jackson, en el estado de Tennessee.
Un grupo militante de jóvenes negros
adopta el nombre de Black Power
(“poder negro”).

——— 23 JUL 1966———
Los motines de Detroit se saldan con 43
muertos y la intervención de brigadas
de paracaidistas del ejército.

——— 1967 ———
Nominación a la Corte suprema del 1967 juez negro Thurgood Marshall.
Asesinato de Martin Luther King

——— 4 ABR. 1968———
Martín Luther King es asesinado
en Memphis, Tennessee. Se producen
manifestaciones de protesta en todo
el mundo.

Luchas Por La Igualdad de Derechos entre Blancos y Negros Malcolm X

Luchas Por La Igualdad de Derechos Entre Blancos y Negros

Con la llegada al pode de Jonh F. Kennedy (1925-1963) se intensificó en la sociedad norteamericana un movimiento social que lucho por la igualdad racial y de oportunidades, llamado Movimiento por los Derechos Civiles. La meca de la libertad exhibía para fines de los años cincuenta ejemplos dignos del apartheid.

Incluso en la costa Este, en las desprejuiciadas Chicago y Nueva York, domésticas y músicos negros por igual debían ingresar por la puerta de servicio. En las Fuerzas Armadas, los soldados de color eran marginados y durante la Segunda Guerra Mundial prestaban servicios como changadores.

El asesinato de afroamericanos por parte de blancos era todavía común en los cincuenta y en gran parte del sur no se castigaba a los culpables. Pero el asesinato de Emmet Till (1934-1955), un adolescente de Chicago de visita con su familia en Mississippi durante el verano de 1955, no pasó desapercibido.

Unas 50.000 personas vieron el cuerpo de Emmet Till durante el funeral en su casa de Chicago y muchos miles más fueron expuestos a la evidencia cuando una fotografía de su cadáver, desfigurado a golpes, fue publicada en la revista Jet. Los dos asesinos fueron arrestados el día después de la desaparición de Till, y declarados inocentes un mes más tarde tras una deliberación de 67 minutos por parte del jurado.

Mississippi, en el Sur profundo oficiaba de cuna del Ku Klux Klan, una organización secreta fundada a finales de la Guerra Civil Norteamericana que se encargaba de castigar y asesinar a los negros insurrectos y que fue reflotada al calor de la lucha por los Derechos Civiles.

En un hecho más conocido, el lo de diciembre de 1955, Rosa Parks (1913-2005) —la “madre del Movimiento por los Derechos Civiles”— se rehusó a levantarse de su asiento en un autobús público para dejárselo a un pasajero blanco, tal como marcaban las reglas de la compañía del Estado de Alabama.

Activistas como Edgar Nixon (1899-1987), entre otros, persuadieron al reverendo Martin Luther King (1929-1968) para que dirigiera un boicot contra la compañía de autobuses de Montgomery. El mismo duró un año, hasta que una corte federal ordenó a la empresa levantar la reglamentación discriminatoria. El éxito transformó a King en una figura nacional e inspiró otros boicots de autobuses.

Entre 1955 y 1965 los movimientos organizaron acciones directas, mediante boicots, tomas de edificios, freedom rides, traslados en autobús de grupos multirraciales de jóvenes que ponían a prueba el efectivo levantamiento de segregación en lugares remotos y tácticas similares basadas en la movilización de masas, la resistencia no-violenta y la desobediencia civil. Estos freedom rides resultaron muy peligrosos. Los transportes eran atacados, incendiados y sus ocupantes heridos, asesinados o encarcelados.

En 1960, el Movimiento por los Derechos Civiles recibió una inyección de energía cuando los estudiantes de Greensboro, Carolina del Norte, Nashville, Tennessee y Atlanta, empezaron a “ocupar” los mostradores de tiendas locales a la hora de la comida en protesta por la segregación que ejercían los establecimientos. Muchos de estos ingresos en los locales resultaron en desalojos brutales por parte de las autoridades y parroquianos.

En 1962, el joven James Meredith (1933-) demandó exitosamente a la Universidad de Mississippí para que le permitiera estudiar ahí. Ganó su demanda en septiembre de 1962, pero el responsable máximo de ese estado, un abogado que se había graduado en esa casa de estudios, Ross R. Barnett (1898-1987), bloqueó su admisión, proclamando que “ninguna escuela será integrada en Mississippi mientras yo sea gobernador”.

Para hacer efectivo su derecho, Meredith tuvo que ser acompañado por oficiales del ejército para poder entrar al campus el 30 de septiembre de 1962. Su ingreso provocó que estudiantes y no estudiantes blancos atacaran a los oficiales con piedras y armas de fuego, hiriendo a 28 de ellos, matando a uno y a un periodista francés. Después del incidente, el presidente Kennedy envió al ejército regular para reprimir el levantamiento segregacionista. Meredith pudo iniciar sus clases al día siguiente gracias a la importante presencia del ejército.

Ante lo que se llamó “la revuelta negra” el Parlamento nacional reaccionó aprobando leyes de derechos civiles en 1957, 1960 y 1964, con grandes promesas respecto a la igualdad en el voto y en el trabajo que fueron ignoradas al comienzo. Líderes de estos movimientos, como King, Malcolm X (1925-1965) y Medgar Evers (l925-1963) entre otros, fueron asesinados en su lucha por la igualdad junto a cientos de activistas negros y blancos que apoyaron la no discriminación en la vida social, política y laboral de los negros. Los negros comenzaron a sublevarse en las ciudades.

En 1966, en Chicago saquearon pero la Guardia Nacional contestó con un tiroteo donde murieron tres manifestantes. En 1967 hubo ocho alzamientos importantess treinta y tres sublevaciones donde masacraron a casi 100 personas. Todavía en la década de 1990, el Congreso de los EE.UU. siguió aprobando leyes antidiscriminatorias

REFORMA SOCIAL DE 1965: La Ley del  derecho al voto de 1965 constituyó una victoria emblemática en la batalla por la igualdad afroamericana. La ley, que prohibió la práctica sureña de despojar de sus derechos a los negros a través de pruebas de alfabetización y otros métodos, se aprobó tras ataques violentos contra sus partidarios. En Alabama, la policía recurrió a los golpes para detener la marcha entre Selma y Montgomery, dirigida por Martin Luther King. Ni siquiera las tropas federales enviadas para proteger a los manifestantes pudieron evitar la muerte de una mujer a manos de los miembros del Ku Klux Klan.

La legislación no pudo acabar con la injusticia racial y muchos negros se sentían frustrados por la lenta marcha del progreso. En agosto, el vecindario Watts de Los Angeles fue escenario de un alzamiento. Veinte mil guardias nacionales tardaron cinco días en dominar los saqueos e incendios; murieron 34 personas (la mayoría, negros) y los daños ascendieron a 40 millones de dólares. El vecindario nunca se recuperó totalmente.

Otra víctima de la violencia fue Malcolm X (imagen), el defensor más carismático de los negros urbanos. Malcolm abandonó la delincuencia de las calles para convertirse en el portavoz de los musulmanes negros, una secta nacionalista cuyos miembros consideraban a los blancos unos demonios» y utilizaban la letra «X» para sustituir apellidos procedentes de amos de esclavos.

 Tras un viaje a La Meca (donde musulmanes de diversas razas profesaban su culto), Malcolm fundó otra organización y criticó duramente al líder de los musulmanes negros, Elijah Muhammad. En febrero, sus antiguos compañeros lo mataron en Harlem, Nueva York

PARA SABER MAS…
Las leyes y la violencia

Después de una larga batalla contra la resistencia sureña, las organizaciones de los derechos civiles habían logrado que gran parte de las leyes segregacionistas vigentes en los Estados del sur fueran derogadas; y que, a nivel nacional, leyes importantes fueran sancionadas. Las bases legales de la integración habían sido establecidas. Pero el éxito de la lucha los enfrentó con varias conclusiones desalentadores:

1) Las leyes derogadas eran la manifestación de una realidad (el racismo) que no había sido modificada por su revocación, que no era una exclusividad sureña, sino que existía en toda la sociedad americana.
Los blancos no sureños expresaron desde los comienzos del conflicto su amplio apoyo a los derechos del negro al voto, a una educación adecuada y a oportunidades ocupacionales. En el sur, estos reclamos fueron considerados al principio parte de una conspiración comunista y contrarios al sistema americano; pero en 1963, aun en algunos Estados sureños, los blancos opinaban que ciertos derechos debían garantizarse.

Con el progreso de la lucha negra, en cuanto al logro de leyes favorables a la integración, fue surgiendo una actitud negativa y abiertamente prejuiciada entre los blancos expresada en su rechazo a los métodos de lucha del movimiento negro. En 1965, esta opinión era compartida por un 62 % de los blancos de la Nación.

Los blancos opinaban que los negros trataban de ir demasiado rápido en sus demandas de cambio. El prejuicio de los blancos “liberales” se revelaba en su condena a los métodos que habían demostrado ser los más eficaces para el logro de los objetivos que decían aprobar.

2) La sanción de nuevas leyes tampoco aseguraba la integración del negro en la sociedad americana.
Después de diez años de lucha, la desegregación se había hecho “respetable”, o al menos, eraaceptada como inevitable por los blancos, excepto en el “sur recalcitrante”. El blanco liberal, conscientemente o no, admitía el progreso de las relaciones raciales como la asimilación de los negros “calificados”.

Cuando los tumultos de los ghettos expusieron a la atención nacional las condiciones de privación pavorosa que los negros pobres habían sufrido por siglos, se hizo evidente que para la igualdad de oportunidades fuera efectiva, la sociedad debería proveer mecanismos especiales para contrabalancear los efectos de cuatrocientos años de opresión. Los programas de ayuda y capacitación ofrecidos por los gobiernos liberales demostraron ser insuficientes. La guerra de Indochina, consumiendo proporciones crecientes del presupuesto nacional, los redujo progresivamente. Esta situación se haría drásticamente clara en la administración de Nixon.

La desaparición de las barreras legales para la asimilación igualitaria de los negros en la sociedad americana, favoreció a la burguesía negra; mientras la gran mayoría de los negros permanecía segregada por su falta de medios para ajustarse a los standards de “aceptabilidad” de la clase media blanca. El racismo funciona en varios niveles, eliminando competidores potenciales en un mercado de trabajo cada vez más limitado.

En las filas de las organizaciones por los derechos civiles se manifestó el racismo de los militantes liberales blancos a medida que la definición de la lucha se radicalizó en algunas de ellas. El CCENV (Comité Coordinador  de Estudiantes No Violentos) optó por rechazar a sus colaboradores blancos.

3) Dualidad en la evaluación de la violencia
La APGC (Asociación Para el Progreso de la Gente de Color) había iniciado el conflicto en el nivel legal. Pretendió terminar con la discriminación mediante la aplicación coherente de la ley del hombre blanco, con el cumplimiento efectivo de los valores tradicionales de igualdad, libertad y respeto por la ley. El movimiento de los derechos civiles recogió este objetivo y desarrolló modos de lucha más eficaces para lograr su concreción. Exigió que la ambivalencia de los blancos norteamericanos, defensores de la igualdad de todos los hombres, se resolviera de modo que “entre todos los hombres” también estuvieran los negros. King proclamaba que era un deber moral desobedecer las leyes segregacionistas. Los activistas del movimiento de los derechos civiles desafiaron la ley para que la Constitución fuera respetada.

Los racistas sureños, que en 1954 acusaron a la Corte Suprema de comunista, rechazaban los fallos federales y llegaron a improvisar disposiciones en el nivel local y estadual, al estilo de los “marshalls de frontera”. Los asesinatos y ataques a la persona y propiedad de los negros gozaban de una impunidad total. Un caso se hace particularmente increíble, por la desproporción entre el reclamo negro y la respuesta blanca. El 8 de febrero de 1968, tres negros resultaron muertos y cincuenta heridos, durante una manifestación contra una cancha debowling segregada en Orangebur (Carolina del Sur). La represión policial y de la Guardia Nacional en los ghettoshicieron que, para el negro, la ley y el orden del país, expresados a través de su brazo armado , fueran la antitesis de la justicia. El negro aprendió a despreciar la ley del blanco.

Garantías Constitucionales Cuando Somos Detenidos

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo Daniel Muchnick y Alejandro Garvie – El Libro del Siglo XX de Clarín