Mahoma

Campañas Militares y Guerras en las Montañas Cruce de

Campañas Militares Donde se Cruzaron Montañas

Muchas montañas han sido en el transcurso del tiempo escenario de grandes acontecimientos guerreros. La Antigüedad nos ha dejado ya muchos ejemplos. Recordemos la Retirada de los Diez Mil de Jenofonte o la expedición de Aníbal en los Alpes. En la Edad Media Carlomagno pasó los Alpes con su ejército, y más tarde los Pirineos. En Perú, los incas, y después sus conquistadores, los españoles, no retrocedieron ante la  montaña.

En el curso de los tiempos, numerosos macizos montañosos han desempeñado el papel de verdaderas barreras. Con frecuencia han impedido a los pueblos ponerse en contacto, tanto para fines pacíficos como para los militares. Si para cualquier persona es penoso afrontar un lugar de montañas salvajes, cuánto más lo será para los ejércitos, que deben necesariamente llevar consigo enormes cantidades de material, sin olvidar los problemas derivados del avituallamiento.

Sin embargo, las montañas han sido a través de la historia escenarios de importantes hechos de armas. En efecto, ciertos estrategos no han dudado en arriesgarse con sus tropas por tan difíciles terrenos. Hay que añadir que en todos los casos se hizo así por absoluta necesidad. Pensemos, por ejemplo, en una de las más importantes expediciones militares de la historia de la estrategia, concretamente la marcha que los Diez Mil Griegos emprendieron bajo el mando de Jenofonte.

Jenofonte

Jenofonte: fue un militar y polígrafo griego Jenofonte escribió hacia el 386 a.C. una de las obras de la antigüedad griega más leídas, la famosa Anábasis, en la cual narró la campaña emprendida quince años antes por el príncipe Ciro de Persia el Joven contra su hermano Artajerjes II, así como la consiguiente retirada de las tropas mercenarias griegas dirigida por el propio autor.
Después de la batalla de Cunaxa pasaron de Mesopotamia, más allá de las montañas de Armenia, en dirección al Asia Menor occidental. Esto aconteció entre el 401 y 399 antes de Jesucristo. En su famosa obra Anábasis, Jenofonte relata esta retirada forzosa de los griegos. No obstante, ésta no fue, ni mucho menos, la única de su género que se desarrolló en la Antigüedad.

Una de las más conocidas y sensacionales expediciones a través de las montañas fue la de Aníbal, que condujo, en el siglo III antes de Jesucristo, a todo su ejército desde España a Italia atravesando los Alpes. Con gran frecuencia se ha considerado esta expedición una empresa temeraria. Es posible, indudablemente, que debido a su ardor juvenil, Aníbal aceptase grandes riesgos.

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Aníbal Cruza los Alpes

El general cartaginés, que había impuesto ya su autoridad en España, esperaba un ataque de los romanos y quiso adelantarse pasando él mismo a la ofensiva. Por esto decidió sorprender a los romanos en su propio terreno; pero para pasar de España a Italia le era necesario atravesar los Alpes.

Descontaba, por otra parte, recibir apoyo de ciertas tribus del sur de las Galias. Es totalmente verosímil que el ejército que llevaba en su expedición contase con cuarenta mil o cincuenta mil hombres. Nada se sabe con absoluta certeza acerca de esta empresa, la cual impresionó de tal forma a los historiadores de la generación posterior que la llenaron de versiones completamente fantásticas.

Por la misma razón, las pérdidas sufridas por los cartagineses han sido enormemente exageradas. Sin duda, no deben subestimarse, teniendo en cuenta las dificultades del terreno y el hecho de que las tribus de la montaña no les dejaban pasar sin entablar combate. El frío debió de ser también un serio obstáculo para estos soldados, que en su mayor parte procedían del norte de África.

A pesar de todas estas pérdidas y dificultades, la empresa de Aníbal fue coronada por el éxito. Su caballería y su infantería se encontraban preparadas para la batalla cuando consiguieron llegar a Italia. Incluso vencieron a las temibles legiones romanas enviadas a su encuentro.

No se ha podido determinar con exactitud el lugar de los Alpes por donde Aníbal hizo pasar sus tropas. Según toda verosimilitud, la expedición siguió un itinerario inédito. Algunos historiadores se inclinan a creer que Aníbal tomó el paso de Suse, un valle excavado en la vertiente italiana de los Alpes, por la Dora Riparia.

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Julio César

Se ha probado que César siguió este valle más tarde, cuando condujo sus tropas a las Galias. Pero la expedición de Julio César se desarrolló en circunstancias bien distintas. En esta época las carreteras estaban trazadas y, además, las tropas atravesaban un país amigo donde podían contar con el apoyo de todos. Los cartagineses de Aníbal, por el contrario, se desplazaban en un país salvaje, inexplorado y habitado por tribus hostiles.

Es curioso constatar cómo en países montañosos varios generales han seguido los mismos itinerarios. El paso de Suse, que ha sido utilizado con toda seguridad por César y probablemente por Aníbal, fue también la ruta tomada por Carlomagno cuando en 733 marchó con sus tropas francas al encuentro de los lombardos, encuentro que se produciría en Pavía. Gracias a esta feliz marcha y a su victoria, este emperador cambió el curso de la historia.

Hasta esta época, Italia había impuesto su supremacía a la Europa situada al norte de los Alpes. Desde entonces, los papeles se invirtieron hasta el punto de que la península italiana fue como un anexo de la Europa occidental.

Carlomagno demostró en otras circunstancias que no dudaba en atravesar las montañas con su ejército. Recordemos, por ejemplo, su campaña de 778 al sur de los Pirineos, que dio por resultado el establecimiento de la Marca Hispánica, situada entre los Pirineos y el Ebro.

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Carlomagno

Conviene destacar, de todas formas, que en el conjunto de los acontecimientos de aquella época, esta última expedición de Carlomagno no fue muy conocida. Eginhard no hizo mención de ella en su Vita Caroli, su crónica de Carlomagno. La explicación de esta omisión se encuentra en el hecho de que la retaguardia del ejército mandada por el conde Roldán fue sorprendida y deshecha por los vascos en el desfiladero de Roncesvalles.

Sin embargo, en Normandía, en la región de Coutances, de donde era natural Roldán, se ha conservado el recuerdo de estos hechos. Más tarde, en la época del feudalismo, los trovadores popularizaron el relato de esta batalla.

Más o menos por la época en que los trovadores cantaban en Europa occidental las hazañas de Roldán, se constituía un potente imperio fuera de Europa, el cual, en muchos aspectos, iba a convertirse en uno de los más sorprendentes que jamás hayan existido: el imperio de los incas en Perú.

El establecimiento de un Estado tan enorme en las montañas, concretamente en la cordillera de los Andes, da testimonio de una gran maestría también en el terreno militar. Más tarde, la conquista de este imperio por los españoles, conducidos por Pizarra, debe ser considerada una expedición militar excepcional en un país de montañas.

No solamente en la Antigüedad, sino también recientemente, las regiones montañosas fueron escenario de batallas y guerrillas. Napoleón llevó a cabo peligrosas expediciones a través de los Alpes, y, en América del Sur, Bolívar contribuyó eficazmente a la conquista de la independencia con sus batallas en los Andes. Durante las dos guerras mundiales la montaña también fue escenario de batallas encarnizadas.

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Ver:
San Martín Cruza Los Andes
La Aventura Militar Mas Grande de la Historia

Guerra y guerrilla en la montaña
Si antiguamente los ejércitos beligerantes evitaban en la medida de lo posible llevar a la montaña el teatro de sus operaciones, en los tiempos recientes ya no parece ser igual.

La historia militar contemporánea comenzó con las campañas de la Revolución francesa y especialmente con las de Napoleón.

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Napoleón Bonaparte

Poco tiempo después de ser investido por el Directorio como jefe supremo de los ejércitos, decidió atravesar los Alpes con sus tropas (5 de abril de 1796).

Para ello, resolvió ir por una de las rutas más peligrosas, pero también más cortas, hacia su objetivo, que era concretamente la Corniche, marchando sobre los acantilados entre los Alpes y el Mediterráneo ; de esta forma, también se exponía a los ataques de los buques ingleses a lo largo de la costa. Pero Napoleón realizó perfectamente su plan y a través de este camino llegó a Italia en cuatro días.

Más tarde, Napoleón se adentró en los Alpes por los caminos más difíciles, después de que los austríacos hubieran sido, una vez más, batidos por los franceses fuera de Italia del Norte.

El paso de los franceses por la ruta del puerto de San Bernardo empezó el 16 de mayo; los austríacos no esperaban ver a Napoleón tomar este itinerario que atravesaba Suiza y que constituía un campo de operaciones difícil, y su ejército, por consiguiente, estaba menos reforzado.

La vanguardia francesa, dirigida por el general Lannes, desembocó de improviso en el valle del Po y atacó a los austríacos por la retaguardia. Napoleón no dudó ni un momento en llegar hasta Milán. El 14 de junio de 1800 batió en Marengo al ejército austríaco, que tenía superioridad en efectivos y armamento.

Estas dos brillantes hazañas demuestran claramente que Napoleón, hábil estratego, estaba en perfectas condiciones de hacer pasar su ejército a través de los Alpes, que, por otra parte, no era una excepción, pues en 1799, un año antes del paso de Napoleón por San Bernardo, el mariscal ruso Suvorov, mandando un ejército austro-ruso, había pasado los Alpes para extenderse con éxito en el valle del Po. En 1800 no fue Suvorov el que tuvo que replegarse ante Napoleón, sino Mélas.

Algunos años después de estos memorables acontecimientos militares, varias campañas se desarrollan en el Nuevo Mundo sobre las regiones montañosas; algunas de ellas fueron conducidas por Simón Bolívar, que, gracias a sus caminatas por los Andes, sorprendió a los españoles y sus partidarios y les infligió numerosas derrotas, contribuyendo activamente a la liberación de Hispanoamérica.

Durante la primera guerra mundial, la lucha en la montaña iba a ser un importante campo de operaciones militares. En los Cárpatos se libraron furiosas batallas entre rusos y austríacos, mientras que en los Alpes estos últimos estaban en disputa con los italianos.

También durante la segunda guerra mundial se ha combatido en las montañas, a menudo entre unidades especializadas. Recordemos la rudeza alemana a través del Cáucaso. El 9 de agosto de 1942 los alemanes ocuparon los yacimientos petrolíferos de Maikop y las refinerías de Krasnodar y avanzaron en seguida en dirección al este hasta adentrarse 100 kilómetros sobre los campos de petróleo de Grozny.

Una patrulla de cazadores alpinos escaló el Elbrús el 21 de agosto de aquel mismo año y plantó la cruz gamada sobre el pico más alto de Europa. Sin embargo, su ofensiva se desencadenó en el Cáucaso, principalmente en el valle del Terek.

Otra región donde se ha combatido encarnizadamente durante la segunda guerra mundial es en el sudeste asiático.

En Birmania, el avance del general norteamericano Stilwell, jefe de Estado Mayor de Chang-Kai-chek, desde Ledo hasta el campo de aviación de Myitkyna y a través del valle de Hukawang, fue una de las más impresionantes expediciones de montaña que jamás se han realizado (1943-1944).

Uno de los principales problemas para la guerra en esta parte de Asia era el del transporte; las fuerzas armadas tuvieron que ocuparse en más de una ocasión de construirse sus propias vías de comunicación; en muchos lugares, los soldados encargados de trazar las carreteras iban pisando los talones a las vanguardias.

La zona fronteriza entre Birmania y la India, donde en el transcurso de la primera mitad de la guerra los británicos tuvieron que batirse en retirada ante los japoneses, no poseía casi carreteras; se trata de un macizo montañoso, salvaje y espeso, constituido por un contrafuerte del Himalaya.

Durante los meses de enero a mayo de 1942, los británicos y los chinos fueron rechazados por los japoneses, ocupando la famosa Ruta de Birmania, una de las más importantes carreteras de montaña en el sudeste asiático. Este trabajo representaba un interés estratégico muy importante para el abastecimiento de las tropas chinas.

La conquista de esta carretera por los japoneses suscitó graves problemas; el aprovisionamiento de Chang-Kai-chek debió hacerse desde el exterior por vía aérea, o desde abajo a través de los contrafuertes al sudeste del Himalaya, y aun así, los aliados rechazaban el tener que restablecer una situación que de por sí era desesperada, particularmente por las audaces intervenciones del general Stilwell.

En algunas ocasiones se ha recurrido en las regiones montañosas a métodos de guerra clásicos, generalmente por movimientos de resistencia y guerrilleros. Precediendo a las líneas de formación regulares de sus ejércitos, estos grupos creaban numerosas dificultades al enemigo, al que a veces infligían cuantiosas pérdidas.

Los acontecimientos en Yugoslavia son un ejemplo reciente de esta táctica. En el macizo abrupto y poblado de árboles, la guerra de guerrillas contra los alemanes y a veces contra otros guerrilleros alcanzó su máximo desarrollo.

En principio, el jefe de la resistencia yugoslava era el general Mihailovich, partidario del rey Pedro, pero a partir de 1942 Tito tomó el mando del movimiento, al frente de más de doscientos mil hombres armados desde el aire por los ingleses o con armamento conseguido del enemigo, sobre todo después de la capitulación de Italia.

Los hombres de Tito llegaron a apoderarse de enormes cantidades de armas. Hubo ocasiones en que los partidarios de Mihailovich y los de Josip Broz —alias Tito— habían combatido juntos. En cierta ocasión Tito cercó una veintena de divisiones  enemigas,  ya  que dirigía la guerrilla de manera magistral.

Nunca Tito se dedicó a la defensa de un territorio determinado; si la presión del enemigo era muy fuerte, se retiraba a la montaña para reaparecer en seguida de improviso en otro lugar; tanto él como sus partidarios llevaban una vida difícil; mal alimentados, equipados y armados, debían combatir a un adversario mucho más fuerte, pero Tito logró resistir hasta la victoria final. Mihailovich, su adversario en el propio país, compareció ante los tribunales y fue fusilado.

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Arquitectura Árabe o Islamica Arco Herradura, Arabescos, Alminares Resumen

Arquitectura Árabe o Islámica
Arco Herradura, Arabescos, Alminares

El arte musulmán nació del contacto con otras culturas. Sin embargo, la religión restringió la exteriorización de la forma artística en la construcción de mezquitas y palacios. En cambio, fue mayor la riqueza de la decoración y de los motivos ornamentales. La cerámica, el estuco, los frisos y los arabescos abundan en las paredes y en los arcos de herradura con motivos en madera, cobre o bronce.

En el momento en que los árabes, espoleados por su reciente fe en Mahoma, se lanzaron a la conquista del mundo, sólo eran nómadas sin el menor pasado cultural. Todo lo referente al arte les era extraño y el primer contacto lo tuvieron en los países conquistados, de tradiciones artísticas y culturales bien establecidas; a saber, Siria, Egipto y Mesopotamia.

Los musulmanes tuvieron el enorme mérito de no ignorar este capital y mucho menos de destruirlo. Por el contrario, lo aceptaron y adaptaron a sus necesidades personales y estéticas. Esta mezcla, esta fusión de valores artísticos extranjeros y conceptos propios, es una de las más importantes características del arte musulmán cuyo florecimiento duró tres siglos. La influencia de la religión en la estética es una segunda característica de este arte.

Por tal motivo, dado que el Islam veía con malos ojos la representación de seres vivos, la escultura y la pintura no existen prácticamente, pero como los califas y altos dignatarios eran protectores naturales de las artes, sus palacios y casas estuvieron ricamente decorados. Esto explica que en todos los países musulmanes se encuentren, a pesar de todo, frescos murales y frisos con numerosos personajes.

Sin embargo, todo esto repercute en el arte decorativo. Pero fue un arte decorativo que no conquistó las mezquitas, en las que, no obstante, la creación artística se manifestaba con mayor fuerza. Puede decirse, pues, que la escultura, así como la pintura, tuvieron sólo un papel secundario en todas las manifestaciones y creaciones artísticas del Islam.

Por el contrario, los motivos decorativos son mucho más importantes y ricos, hasta el punto que constituyen la característica esencial de la arquitectura. Con frecuencia las formas estructurales se ven sofocadas por exuberantes motivos decorativos, tanto en el interior como en el exterior de las construcciones. Asimismo, el artista usa como temas, puertas, hornacinas y arcos. Así, los arcos de herradura se han extendido a través de todo el Islam.

arcos herradura de la arquitectura arabe

Santa María la Blanca, en Toledo, que fue primero una sinagoga y después una iglesia católica, es un testimonio de la influencia e importancia del   estilo   árabe   en   España

El carácter ornamental llevado al máximo en la arquitectura musulmana impidió que fuera monumental. Este abuso de técnicas decorativas se debe al hecho de que los artistas musulmanes copiaron de otros pueblos los medios de exprésión artística.

Los asirios y los persas les transmitieron el arte de la loza y la cerámica, pero hay que reconocer el valor de sus trabajos en yeso, que les permitía dar a una pared desnuda la finura ; riqueza de un tapiz.

El estuco, mezcla de cal muerta, polvo de mármol y agua, les permitió realizar magníficos frisos que rodeaban arcos o dividían las paredes en varios paneles.

El arabesco es una de estas magníficas decoraciones murales. Se compone de figuras geométricas y líneas íntimamente mezcladas (ajaracas y almocárabes, atauriques), hojas estilizadas o motivos de escritura en árabe arcaico, particularmente destinado a este efecto.

En Córdoba, Granada y Sevilla, donde abundan las obras maestras de la arquitectura musulmana, encontramos otra forma de decoración de complicada poligonía, en «estalactita», es decir, que cae del techo. Asimismo se hizo empleo intensivo de mosaicos esmaltados.

Las mezquitas de España y Sicilia están adornadas con notables cinceladuras en madera y marfil. En otros países musulmanes predominó, sobre todo, la cerámica, tanto para el revestimiento del suelo como para la decoración de objetos de uso. El trabajo del cobre y el bronce, así como la perfección alcanzada en el arte del vidrio, completan la muy variada gama del arte ornamental musulmán.

Esta profusión y riqueza de motivos decorativos, ¿pueden considerarse una compensación o reacción contra la sobriedad del moblaje y la ausencia de cualquier otra ornamentación en las mezquitas? Cualquiera que sea el tipo al que pertenezca la mezquita, el único mobiliario está constituido por el mimbar, pulpito desde el cual el játib pronuncia la plática del viernes.

Este pulpito está situado en una especie de hornacina llamada mihrab, practicada en medio de la pared posterior de la mezquita y que señala la dirección de La Meca. La entrada al santuario está delimitada por un pequeño patio rectangular en medio del cual se alza la fuente que sirve para las abluciones rituales. Por el contrario, no hay bancos, sillas ni cuadros. Cada mezquita está coronada por un alminar. Los entendidos pueden reconocer el estilo arquitectónico de la mezquita observando su alminar…

Desde esas torres, siempre distintas, pero siempre esbeltas, donde mayormente se evidencia la diversidad y evolución del estilo árabe, e incluso sus influencias, el almuédano convocaba o convoca a los fieles a la oración.

alminar en la arquitectura árabe

Alminar árabe:El Corán es el libro sagrado de los musulmanes. Contiene los preceptos y dogmas que muchos musulmanes saben de memoria. «Los cinco pilares del islam» tiene especial importancia; junto con la fe en Alá, la oración, la caridad, el ayuno y la peregrinación a La Meca, forma el centro de las preocupaciones espirituales de los discípulos de Mahoma

Fuente Consultada:Enciclopedia Juvenil – Tomo I Credsa AZETA – Historia del Arte Árabe

Vida de Kaspar Hauser Misterioso Caso del Joven Alemán

Vida Enigmática de Kaspar Hauser

Se lo conoció como el “muchacho venido de ninguna parte”, y unos cuantos años antes de su enigmática muerte en 1833, su extraordinaria historia fue comentario obligado en toda Europa.

Un muchacho de unos 16 o 17 años, abandonado, llegó a la ciudad de Nüremberg, Alemania el 26 de mayo de 1828. Tenía los pies ensangrentados y aseguraba que estuvo encerrado en una pequeña celda oscura la mayor parte de su vida.

Su ropa con restos de seda, que había sido buena en alguna ocasión, se encontraba ahora tan andrajosa como la de un espantapájaros. Sus piernas estaban casi paralizadas por unas botas mucho más pequeñas que las de su tamaño, reforzadas con herraduras y clavos. De ellas asomaban unos dedos ensangrentados.

Kaspar Hause

Retrato de Kaspar Hauser en los últimos años de su vida, cuando su extraña historia se
transformó en el gran comentario de Europa. Esta historia se ha transformado en una leyenda, y con distintas versiones, por ejemplo se dice que siendo adolescente Hauser se presentó en comisaría con un papel en el que estaba escrito su nombre. No sabía hablar ni escribir y se descubrió que había vivido toda su vida en una cueva, en completo aislamiento.

Le entregó al primer transeúnte que lo vio unas cartas dirigidas “al capitán del 4to Escuadrón, Regimiento 6to de Caballería”. Allí fue llevado.

Mientras esperaba la llegada del capitán exhibió la primera de las extrañas reacciones que habrían de convencer a muchísimas personas de que el forastero había permanecido la mayor parte de su vida aislado del mundo: interesado en la llama de una vela, trató de agarrarla, profiriendo un agudo grito al quemarse.

El olor de lo que se cocinaba le causó náuseas, y casi se desmaya frente al jamón y la cerveza que le ofrecieron.

Comió vorazmente pan y agua, y experimentó terror frente a un reloj de péndulo, quizá considerándolo un ser vivo.

Frente al capitán balbuceó: “quiero ser soldado como mi padre…”.

En las cartas se repetía casi como una súplica la necesidad de transformar a su portador en un soldado de caballería. Y ambas concluían con el siguiente texto: “si no quiere conservarlo, debe matarlo con la espada o colgarlo”. El capitán se desentendió del asunto y entregó al muchacho a la policía local.

Al proporcionarle un lápiz y pedirle que escriba su nombre, escribió decididamente “KASPAR HAUSER”. Fuera de eso, replicó “no sé” a todas las preguntas que se le formularon.

Después de un tiempo el muchacho se transformó en una atracción pública y la gente concurría a verlo comer su pan en la celda. Más tarde sobrevino un aprendizaje sorprendentemente rápido.

A las seis semanas hablaba con fluidez y podía leer y escribir, y al cabo de un tiempo pudo realizar una completa declaración acerca de sus primeros años de vida. Según su relato, siempre estuvo prisionero en un calabozo, durmiendo sobre un colchón de paja, sin sonidos y con alimentó que alguien le llevaba mientras dormía.

De vez en cuando, su agua tenía gusto amargo. Esto lo hacía dormirse, y cuando despertaba se encontraba aseado y cambiado. Tiempo antes de su partida, un hombre se introducía en la celda y le enseñaba a escribir su nombre y las frases que le diría al capitán.

Luego de este relato, Kaspar Hauser se transformó en una celebridad. Las dudas sobre su origen apuntaban a la nobleza que, por algún motivo, quiso mantenerlo oculto durante todo ese tiempo. Hauser siguió educándose y adquirió conocimientos de filosofía, latín y ciencias.

Y el fin llegó de una manera tan enigmática como el resto de esta historia: el 14 de diciembre de 1833 apareció con numerosas heridas de arma blanca, en los pulmones y el hígado. Según dijo, fue atacado por un extraño que le entregó, antes de herirlo, una nota en la que escribió: “soy de la orilla del río… mi nombre es MLO”. Para aumentar el misterio, la frase estaba escrita de manera especular, es decir, sólo podía ser leída con ayuda de un espejo.

¿De dónde salió Kaspar Hauser?, ¿quién o quiénes se tomaron el trabajo de mantenerlo oculto tantos años, para luego liberarlo sin ningún motivo aparente?, ¿por qué murió?… Todos estos interrogantes forman parte de uno de los grandes misterios de la historia, un misterio que para los hombres de hoy no podrá escapar a la siguiente calificación: “Sin Respuesta…”.

El gran director Werner Herzog creó en 1974 una película narrando la historia de este muchacho, mostrando la crueldad humana, capaz de imposibilitar la evolución de otras personas, adueñándose de su libertad, privándolas de la oportunidad de ser educadas, de estar en contacto con seres racionales y de poder desarrollarse espiritualmente. En este sentido, ha servido para evaluar el desarrollo humano cuando se sufren carencias afectivas y educacionales severas.

Fuente Consultada: Magazine Enciclopedia Popular N°27 Año 3 Casos Sin Respuestas

La Tierra Prometida a los Judíos Historia Biblica de Palestina

PALESTINA LA TIERRA PROMETIDA DE DIOS AL PUEBLO JUDÍO

En su largo desfile por los escenarios de la antigüedad en el Cercano Oriente, Palestina no llegó a consolidar un estilo propio de cultura. Tanto el arte como la técnica florecieron en este pueblo con los rasgos de las civilizaciones vecinas, de donde fueron asimilados. Sin embargo, un elemento caracterizó desde el principio a esta región: la fe en un Dios único. Este sí era un rasgo que la distinguía y la elevaba por encima de sus contemporáneos. El monoteísmo, sentimiento de devoción religiosa por un ente único, espiritual todopoderoso, fue la catapulta que lanzó al pueblo judío -nombre con que se llamaba a los habitantes de Palestina- a escalar las posiciones más increíbles en la historia de la humanidad.

LA HISTORIA BIBLICA: El Génesis -primera parte del Antiguo Testamento- nos cuenta cómo Thare (padre de Abraham) , seguido de su familia, se trasladó hacia el norte de su país. Mas tarde antiguas tablas de escritura halladas en el Eúfrates nos confirman este hecho, agregando que muchos israelitas componían, por aquellos días, los ejércitos de mercenarios.

Abraham, hijo de Thare, trasladó a su pueblo desde allí hacia occidente, a Canaán según la Biblia, por dictado divino. Pero una gran hambruna sobrevino y Jacob, nieto del anterior, tuvo que guiar una emigración en masa hacia Egipto.

Más de cinco siglos estuvieron allí los judíos, en un principio, en buena relación con los egipcios. Sin embargo, poco después de la invasión de los hicsos (fueron extranjeros que gobernaron Egipto en dos dinastías) , las relaciones se pusieron muy tirantes, debido a las excelentes amistades hechas por los semitas con los invasores. En adelante fueron destinados a los trabajos pesados, especialmente como mano de obra en la construcción de caminos, graneros y pirámides para los faraones.

El caudillo que redimió a los judíos fue Moisés, un joven imbuido de ciega fe en Yahvé (Dios del pueblo hebreo), que -ayudado por fuerzas celestiales como nos cuentan las Sagradas Escrituras- arrancó a su pueblo del poder egipcio para llevarlo, no sin pasar privaciones y sufrimientos, a Palestina, la Tierra Prometida. Luego de vencer a los moradores originales, los cananeos, los israelitas se instalaron allí. Era el siglo XIII a.C.

salida del pueblo judio de Egipto conducido por Moises

Estando Moisés acampado con su pueblo en el desierto de Paran, no lejos de la frontera meridional del país de Canaán, le dijo el Señor: «Envía hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel».

Cuarenta días después, regresaron los doce espías enviados a Canaán y dijeron a Moisés: «Llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, que ciertamente ñuye leche y miel: y éste es el fruto de ella» (Números  13, 3, 28).

El país que fluye leche y miel, esa «Tierra Prometida» anunciada por Yavhé —la Tierra Santa como se llama actualmente—, lleva también el nombre de Palestina.

Varias familias errabundas por las áridas tierras de Levante dieron al mundo una religión (actualmente dividida en varias ramas a partir de un tronco común) que practican más de 1.200 millones de fieles en los cinco continentes. Si tratamos de remontarnos a las más profundas raíces de la historia de Palestina, deberemos comenzar en otro sitio, la Mesopotamia, en donde los israelitas, nómadas semíticos emparentados con los árameos, fueron subditos -no muy apreciados- de los reyes babilónicos.

A la muerte de Moisés, el Señor dijo a Josué, hijo de Nun, que cruzara el Jordán y entrase en el país que había destinado para los israelitas. La conquista de la Tierra Prometida debe situarse hacia el año 1200 antes de Jesucristo. El relato de la campaña figura en el libro de Josué, sexto del Antiguo Testamento. La lectura de este libro podría hacer suponer que esta emigración se llevó a cabo rápidamente y sin gran dificultad. Pero existe el convencimiento de que la expedición a Canaán se efectuó de un modo mucho más progresivo.

Es un hecho que la instalación en el país de Canaán se sitúa en un momento en que también se desplazaban otros pueblos. Por otra parte, se concertaron matrimonios entre el pueblo de Israel y los cananeos y el primero asimiló así una parte de la civilización cananea. Naturalmente, esto no fue del agrado de los israelitas ortodoxos.

Las doce tribus en que se dividían los judíos, estrecharon lazos en la época de la conquista, en la que debieron luchar contra los cananeos, los filisteos y los jebuseos. También los principados amontas se movilizaron contra los  intrusos, pero ya éstos se habían organizado. Los “jueces” se ocuparon durante esta época de los asuntos militares, jurídicos y políticos, basándose en un mandato divino.

La necesidad de unificarse para contrarrestar las presiones enemigas hizo que los hebreos nombraran a un rey: Saúl. El objetivo se cumplió ya que de esta forma se amplió el poderío militar.

Hacia el año 1100 antes de Jesucristo existía un reino que conoció el apogeo de su poder con David y Salomón, durante el curso del siglo X. David, que probablemente reinó de 1010 a 972 antes de Jesucristo, fue el segundo rey de Israel. Subió al trono después de que Isboset, hijo de Saúl, fuera asesinado por sus partidarios. David se otorgó una verdadera autoridad real: organizó un ejército y se rodeó de una corte.

lucha de david con goliath

En la lucha contra los filisteos -una verdadera sucesión de victorias- se destacó David que, según la leyenda, venció con una honda al gigante Goliath.

Después de haber vencido a sus enemigos, hizo de Jerusalén su capital. Más tarde fue considerado un rey ideal por los historiadores de Israel y a su nombre se asoció el anuncio de la venida del Mesías. Así, el Salvador tan esperado era llamado siempre «Hijo de David».

El rey David no fue sucedido por Absalón, sino por Salomón. Éste era el hijo que David había tenido de Betsabé. Este «soberano de la paz» hizo de Jerusalén la ciudad real y ordenó construir un templo en ella. Para construir este templo, en el que depositó el arca de la alianza, envió a buscar artistas y materiales a Fenicia.

Siguiendo la política de David, intentó establecer buenas relaciones comerciales con los países vecinos, abriendo la puerta a la influencia extranjera y precipitando, sin duda, la decadencia de Israel, que sólo conoció un «siglo de oro». En efecto, después de la muerte de Salomón, en el año 933 antes de Jesucristo, se desmoronó el poder del reino. Las tribus del norte se rebelaron y fundaron un Estado independiente, mientras que las del sur se reunieron en torno a la Ciudad Santa constituida por Jerusalén y formaron el reino de Judea. Los dos reinos se enemistaron y esta rivalidad fue hábilmente explotada por vecinos poderosos como Egipto y Mesopotamia.

El rey israelita Acab estableció un pacto con los fenicios porque en aquellos momentos estaba en lucha contra Damasco y al mismo tiempo tenía que hacer frente, en el interior, a dificultades de carácter religioso. Esto causó la depresión moral y religiosa del conjunto del reino que provocó su lenta decadencia, a pesar de que durante el reinado de Jeroboam II, el país conoció todavía cierta prosperidad. La rivalidad entre Israel y Judea había debilitado enormemente al pueblo judío. En el año 722, Samaría, la capital de Israel, cayó en manos de los asirios y numerosos israelitas fueron enviados al exilio.

Las tribus se negaron a obedecer a un único rey, que estaba en Jerusalén. Diez tribus formaron el reino de Israel, cuya capital fue Samaria. Las otras dos constituyeron el reino de Judá, con capital en Jerusalén. Los dos reinos se combatieron recíprocamente. Agotaron sus fuerzas en esa lucha y, después de dos siglos de inútil resistencia a los ataques de pueblos vecinos, cayó Israel en manos asirías. Judá, tiempo después, fue violentamente sometida por los pueblos de la Mesopotamia que deportaron a todos los judíos a Babilonia porque no podían pagar los tributos exigidos. Este último cautiverio, anunciado por los profetas bíblicos, si bien constituyó una dura prueba, se convirtió asimismo en un fuerte elemento de cohesión moral.

MAPA DE LA REGIÓN DE PALESTINA

mapa del pueblo judio conducido por Moises

LA TIERRA PROMETIDA: Israel, el nombre que los judíos dieror a Palestina, significa “tierra de promisión”. Según fa Biblia, Jehová, la divinidad suprema, anunció a los hebreos que les otorgaría un territorio donde terminarían sus peregrinaciones. Hagamos una veloz recorrida por esta región, que actualmente es objeto de reverencia por cristianos, judíos y musulmanes. En una superficie aproximada de 25.000 kilómetros cuadrados, Palestina presenta paisajes de desiertos cálidos y colinas pedregosas, alternados con tierras fértiles y onduladas, muy favorables para los cultivos de huerta. En la costa del Mediterráneo hay una franja no más ancha de 20 kilómetros. con suelos feraces. Hacia el este, las colinas de Galilea, Samaría y Judea dan al área un panorama típico de mesetas áridas. Cruzada esta franja longitudinal, se baja a un val le, la depresíór del Ghor, donde corre el sagrado río Jordán, que desagua en el mar Muerto situado a más de 300 metros bajo e nivel del mar.

Judea resistió todavía durante siglo y medio aproximadamente, gracias,  sobre todo, a la fuerte personalidad de Ecequías y también de Josías. Asimismo, fue notable la intervención de los profetas Isaías y Jeremías.

No obstante, esto no impidió que el reino de Judá cayera en manos de Nabucodonosor II. Los judíos defendieron Jerusalén con tanto encarnizamiento que el rey de Babilonia decidió castigarlos con extrema severidad. Mandó incendiar la ciudad y el templo y deportó a los notables a Babilonia… Pero con esto no finalizó la historia de Judá e Israel. En el año 539 antes de Jesucristo, los judíos regresaron de su largo encarcelamiento en Babilonia. Durante el dominio persa, Jerusalén había sido progresivamente reconstruida. Pero el cierto bienestar material logrado no podía compararse con la grandeza que el reino había conocido en tiempos de David y Salomón.

Algunos siglos después, en el año 63 antes de Jesucristo, la nación judía fue totalmente sometida por Pompeyo, y así cayó bajo el yugo de Roma. Sin duda Herodes consiguió reanimar momentáneamente a Palestina, pero la rebelión judía de los años 64-66 después de Jesucristo dio como resultado la destrucción del templo de Jerusalén (70 d. de J. C).

La Ciudad Santa se convirtió en la sede de una provincia romana en la que toda práctica religiosa estaba castigada con pena de muerte. En ese momento la historia del Estado judío de Palestina sufrió una interrupción que duraría casi veinte siglos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Tomo I Historia A Zeta Editorial Credsa
La Llave del Saber Tomo I Pasado y Presente del Hombre
Enciclopedia Microsoft Corporation Electrónica ENCARTA

Carlos Martel y Pipino el Breve Mayordomos de Palacio

BIOGRAFÍA E HISTORIA DE CARLOS MARTEL Y PIPINO EL BREVE

El poder monárquico de los reyes merovingios iba degradándose progresivamente  y los mayordomos de palacio se convirtieron muy pronto en los verdaderos dueños de la Galia. El primero que se hizo especialmente célebre fue Carlos Martel, gracias a la batalla de Poitiers. El segundo, Pipino el Breve,  tuvo la gloria de ser el padre de Carlomagno.

Carlos Martel (c. 688-741), monarca carolingio del reino franco de Austrasia (en el actual noreste de Francia y suroeste de Alemania). Carlos, cuyo apellido significa ‘el martillo’, era el hijo de Pipino de Heristal y el abuelo de Carlomagno. Pipino fue el mayordomo de palacio con los últimos reyes de la dinastía merovingia.

carlos martel

Carlos Martel, miembro de la dinastía Carolingia, gobernó Austrasia (en el actual noreste de Francia y suroeste de Alemania), como mayordomo de palacio de dicho reino franco, desde el 715 hasta el 741.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA:

Las invasiones de los bárbaros provocaron la caída del Imperio romano y con ello quedó rota la unidad política de la Europa Occidental. La Iglesia católica quedó como única expresión del orden y se erigió en custodia de la organización y ia cultura romanas. Convertidos los bárbaros, la influencia de la Iglesia fue en aumento. A fin de consolidar su unidad y la del mundo cristiano, organizó y estableció sus jerarquías para lo cual tomó como modelo la administración civil del viejo Imperio romano. Europa quedó dividida en provincias eclesiásticas o arquidiócesis colocadas bajo la autoridad de los arzobispos. A su vez, cada arquidiócesis estaba formada por varias diócesis al mando de obispos. Estas últimas estaban divididas en parroquias urbanas y rurales a cargo de los curas párrocos.

Este conjunto de religiosos constituía el clero secular, porque vivía en contacto con la sociedad o mundo (seculum: siglo). A partir del siglo V puede distinguirse otro tipo de clero cuyos miembros (los monjes) vivían en los monasterios, alejados del mundo y sujetos a determinadas reglas. Estos religiosos constituyen el clero regular. De ellos nos ocuparemos más adelante.

La influencia de la Iglesia se hizo sentir en la política; coronó reyes y emperadores, y en más de una ocasión los privó del poder. Por sobre todo, difundió la cultura y suavizó las costumbres al afirmar la superioridad del espíritu sobre la materia. También  se esforzó por aliviar el dolor y creó asociaciones de asistencia social y beneficencia

Francia. La dinastía carolingia
Con la muerte de Clodoveo, ocurrida en París —año 511— el reino de los francos comenzó a dividirse pues sus cuatro nijos se repartieron el territorio para formar nuevos reinos. Se produjeron guerras civiles y esto provocó la decadencia de la dinastía merovingia. Los últimos representantes de esta familia fueron soberanos indolentes e incapaces, y con justa  razón  se les  llamó reyes holgazanes.  Alejados  de  las tareas  de gobierno, delegaron el poder en unos funcionarios llamados mayordomos de palacio, los que adquirieron gran autoridad y se adueñaron de Francia.

Los mayordomos de palacio comenzaron siendo intendentes de la casa real,  encargados de administrar los bienes personales del  rey.  Con  el  tiempo,  comandaron  la guardia militar, desempeñaron ministerios y en varias oportunidades ejercieron la tutela de los príncipes hasta que éstos alcanzaban la mayoría de edad.  Finalmente, la designación de los mayordomos de palacio dejó de ser privilegio de los monarcas y estuvo en manos de la aristocracia que de esa manera controlaba el poder.

A principios del siglo VIl —después de la muerte del rey Dagoberto— el cargo de mayordomo de palacio comenzó a ser hereditario, privilegio que recayó en la familia de los Heristal, duques de Austrasia.  Uno de ellos,  Carlos Martel,  alcanzó gran  renombre,  pues logró contener el ataque de los musulmanes en Poítiers (732).

A su muerte (741) hereda la mayordomía su hijo Pipino el Breve quien destrona a Childerico III, el último merovingio, contando con el apoyo del Papa Zacarías. Pipino se hizo proclamar rey de los francos y así se produjo el advenimiento de una nueva dinastía: la carolingia.

El nuevo Papa Esteban II se trasladó a Francia, consagró a Pipino y le otorgó el derecho a la sucesión hereditaria. Al poco tiempo,  el  Pontífice solicitó  la ayuda del  rey Franco para rechazar a los lombardos que sitiaban a Roma.  Pipino no titubeó y al frente de su ejército cruzó los Alpes, penetró en Italia y, luego de derrotar a los lombardos, se apoderó de los territorios que formaban el Exarcado-de Revena y los cedió al jefe de la Iglesia.

pipino el breve

Pipino el Breve (c. 714-768), mayordomo de palacio del reino de Austrasia y rey de los francos (751-768), hijo del gobernante franco Carlos Martel y nieto de Pipino de Heristal. Fue mayordomo de palacio durante el reinado de Childerico III (que reinó entre el 743 y el 751 aproximadamente), último monarca de la dinastía Merovingia.

LA HISTORIA EN MAS DETALLES:
PIPINO DE HERISTAL Y CARLOS MARTEL

A principios del siglo VII, el reino franco de los merovingios se hallaba en una situación difícil. Después de un breve período de apogeo, cayó en la decadencia. Apenas muerto Dagoberto (639), no hubo más que luchas intestinas y repartos, agravados por las tendencias particularistas de las tres grandes divisiones del reino franco: Austrasia, Borgoña, Neustria, transformadas prácticamente en reinos autónomos; Aquitania seguía abandonada al saqueo de todos. Pero, mientras se sucedían reyes asesinados o gastados por precoces desenfrenos, quedaba una realidad estable: la del gobierno de los mayordomos de palacio, promovidos de simples mayordomos a verdaderos jefes de la administración en cada uno de los tres reinos. Pero los mayordomos de palacio estaban deseosos, como los reyes poco antes, de rehacer cada cual en beneficio propio la unidad del reino franco, mientras que su dominio, frecuentemente abusivo, estaba constantemente comprometido por los grandes.

La familia de los Pipinidas, jefes de la aristocracia austrasiana, es la que va a imponerse en el reino franco, sirviéndose de la mayordomía. Estos son los precursores de los Carolingios; en el año 687, Pipino de Heristal, mayordomo de Austrasia, habiendo eliminado a los otros mayordomos de palacio, gobierna solo—bajo un solo rey merovingio, puramente nominal—, los tres reinos. Inmediatamente después de su muerte, su viuda Plectrudis gobernó como tutora de sus tres hijos menores (714).

La sucesión de Pipino se concierta ya como una sucesión real. Sin embargo, surge la revuelta; los neustrianos se rebelan; los turingios y los alamanes son reprimidos a duras penas; los frisones, los sajones y los árabes de España penetran en el reino franco; los aqui-tanos se declaran independientes bajo un duque de su elección. La regente es sustituida, y elegido un bastardo de Pipino de Heristal, Carlos Martel. Este salva al reino, derrotando sucesivamente a todos sus enemigos y rehaciendo su unidad, ‘fracasadas las veleidades de independencia regional. La gloria principal de Carlos Martel es la jornada de Poitiers; donde detiene la oleada árabe lanzada a través de la Galia. A los ojos de sus contemporáneos, en el año 732 salvó a la Galia cristiana del peligro islámico. En recuerdo del vencedor de Poitiers, se llamará Carolingios a los príncipes austrasianos   de  la  casa  de  los  Pipinidas.

PIPINO EL BREVE, REY POR LA GRACIA DEL PAPA:
En el año 741, Carlos Martel muere; y es reemplazado por sus dos hijos Pipino y Carlomán. Estos colocan en el trono merovingio, vacante desde hacía cuatro años, a un niño llamado Childerico. Pero a continuación de la abdicación de su hermano, atraído por la vida monástica, Pipino, llamado el Breve a causa de su corta estatura, consumó el golpe de estado y, en el año 751, confina en un monasterio al último descendiente de Clodoveo, Childerico III. Entonces es proclamado rey en una gran asamblea que tuvo lugar en Soissons. Esta sustitución de dinastía se hizo con la aprobación del papa.

Se cuenta que Bonifacio fue encargado de plantear al papa Zacarías la famosa pregunta: ¿conviene llamar rey a aquél que tiene el poder en realidad, o a aquél que tiene la apariencia del poder? Habiendo respondido el papa según el deseo de Pipino, Bonifacio interpretó que éste debe reinar «en virtud de la autoridad apostólica».

Por medio de una ceremonia, desconocida hasta entonces en la Galia, Bonifacio consagró en Soissons al nuevo rey y a la nueva reina, en nombre de la Iglesia, derramando sobre sus frentes el santo óleo. Según el modelo de los reyes de la antigüedad judía, hace del primer rey Carolingio el elegido de Dios y su representante. Al mismo tiempo, hace ostensible para todos el consentimiento del papa en la usurpación llevada a cabo. Pipino alcanza, mediante la consagración, fuerza y prestigio.

FORMACIÓN DE LOS ESTADOS PONTIFICIOS
Pipino sella muy pronto la alianza de los francos y el papado contra los lombardos, y paga también su deuda a Roma. En efecto, el papado tiene necesidad de la fuerza política y militar de los nuevos dueños de la Galia, si no quiere ser transformado en un simple obispo lombardo y abandonar sus sueños de universalidad; la realeza franca no tiene menos necesidad del papado para consolidar su dinastía.

Pero el rey lombardo Astolfo se arroja sobre Rávena, y conquista rápidamente los territorios que le separan aún de Roma (la Emilia), amenazándola en el año 751. Pipino, que es llamado en su ayuda, duda hasta el momento en que el propio papa acude a la Galia en pleno invierno (753). Aceptando renovar solemnemente la ceremonia de la unción en beneficio de Pipino, de su mujer y de sus hijos, el papa liga su suerte a la del rey franco, mientras que este último se identifica la causa franca con la del cristianismo romano. Pipino interviene en Italia dos veces, en los años 754 y 756, y obtiene de Astolfo el compromiso de evacuar todo lo que acaba de conquistar—es decir, el exarcado de Rávena, la Emilia, la Pentápolis (Rímini – Fano-Pesaro -Sinigaglia – Ancona) y de «dárselo a San Pedro», ya que el exarca de Bizancio había huido. Esta decisión fue la carta de fundación del Estado Pontificio.

Pipino  murió   en  el   año   768,  dejando dos hijos, Carlos y Carlomán. El mismo año, Carlos, el futuro Carlomagno, contraía matrimonio con la hija de Desiderio, rey de los lombardos.

Fuente Consultada
HISTORIA I Antigua y Edad Media de José Cosmelli Ibañez
HISTORAMA  La Gran Aventura del Hombre Tomo III Dinastía Carolongia

La Revolución Islámica Ayatolá Jomeini Derroca al Sha Palhevi

RESUMEN CAUSAS DESTITUCIÓN GOBIERNO DE REZA PALHEVI EN IRÁN

Se conoce como Revolución Islámica de Irán al proceso dirigido por el líder relgioso, el ayatolá Ruhollah Jomeini por el cual fue derrocado definitivamente el sha (rey) Reza Pahlevi, quien respondía a intereses norteamericanos y además había generado la famosa Revolución Blanca, poniendo en práctica una serie de reformas políticas, sociales y económicas que se oponían a las costumbres y doctrinas religiosas del pueblo iraní , cuestionando a la vez el poder y autoridad de los los dirigentes religiosos.

La oposición a este régimen autocrático, abarcaba todos los sectores de la sociedad, que no aceptaban la corrupción y el insaciable enriquecimiento de la familia real, quienes reclamaban un gobierno mas democrático, justo y con una repartición de la riqueza mas equitativa. Las grandes ganancias de la explotación petrolera, obtenidas del suelo iraní iban a las arcas de las grandes compañías y de la familia Palhevi, poco volvía al pueblo.

En febrero de 1979, estalló la revolución, apoyada sobre las enseñanzas islámicas chiitas acabó con la monarquía laica del sha, se proclamó la República Islámica de Irán, y se rechazó toda influencia occidental.

Ayatholá Jomeini

Ayatholá Jomeini

En 1979, el Ayatollah Jomeini lideró una revolución islámica y derrocó al Sha. Jomeini en la década de 1970, era un hombre desconocido, pero contaba con ciertas aptitudes de las que carecían otros dirigentes. En primer lugar, parecía no tener miedo alguno: había sido el único religioso que se atrevió a criticar abiertamente la ‘Revolución Blanca’ del Sha ya en 1963. Fue el profundo sentimiento antioccidental y antiimperialista que reinaba en las naciones árabes desde los tiempos de la descolonización (fines de la Segunda Guerra Mundial, y comienzos de la década de los 50), y el sistema fuertemente represivo del Sha, el que posibilitó el triunfo de Jomeini y facilitó el establecimiento de una república fundada en el estricto cumplimiento de las doctrinas religiosas islámicas.
A partir del triunfo de la revolución islámica, Irán quedó convertido en el referente de la protesta antioccidental y antinorteamericana en el Medio Oriente.

La revolución islámica de Irán fue un hito en la historia del siglo XX. Para el historiador británico Eric Hobsbawn la peculiaridad de esta revuelta reside en su ideología, traspasada por un discurso religioso y antimoderno, que contradecía las características laicas e “izquierdistas” de las revoluciones que, desde 1789, se habían dado en la edad contemporánea.

La revolución, liderada por el carismático ayatolá Jomeini, liquidó el régimen déspota, pro occidental y corrupto del sha Mohamed Reza Pahlevi e instauró un sistema basado en los preceptos de la ley islámica (sharia) y articulado políticamente en una Constitución que sancionaba el concepto de vélayat-é faqih (soberanía del doctor de la ley o jurisconsulto islámico sobre el Parlamento).

ANTECEDENTES DE LA REVOLUCIÓN IRANÍ: En 1951, el popular primer ministro iraní Mohamad Mossadeg planeó la nacionalización de la Compañía Petrolera Anglo-Iraní. EE UU instó al sah de Irán a destituir a Mossadeg, lo cual dio lugar a que la población retirase su apoyo al sah, a quien se tenía por un títere de los americanos. La revuelta popular obligó al sah a exiliarse para evitar una posible revolución. Finalmente, EE UU logró restaurar al sah en el poder, pero, a los ojos de su pueblo, este había quedado contaminado por su asociación con los norteamericanos.

 

Sha Reza Palhevi Irán

Sha Reza Palhevi

Los enfrentamientos contra el régimen del Sha fueron muchos y durante varios años, pero uno de los mas cruentos fue en 1978 cuando los soldados abren fuego contra la población que se manifestaba en las calles de Teherán. Había mas de 20.000 personas y miles de ellas resultaron heridas o muertas. Al poco tiempo y como reacción a esta dura represión , los manifestantes comenzaron a quemar negocios, bancos, kioskos de bebidas alcohólicas y todo lo que tuvieran un símbolo occidental, provocando una tensión social que iría en aumento hasta la revolución de 1979.

En respuesta a esta insatisfacción popular, el sah empleó la represión para evitar otra insurrección. En los dos decenios siguientes, Irán se embarcó en un periodo fructífero de industrialización y militarización; en la década de 1970, el excesivo gasto en defensa había dado lugar a un déficit presupuestario y una crisis económica. Entre tanto, la sociedad iraní se había transformado: había surgido una reducida élite occidentalizada.

La rápida industrialización dio lugar a un elevado aumento de la inmigración hacia las ciudades y generó pobreza y desempleo. Las leyes de censura del sah impedían expresar a través de los medios de comunicación o concentraciones públicas el descontento social, y las mezquitas se convirtieron en el único reducto donde era posible hablar con libertad. En ellas, los detractores del sah entraron en contacto con las ideas de los clérigos chutas y, en particular, con las del ayatolá Jomeini, quien propugnaba la revolución para crear una república islámica y poner fin al laicismo y la occidentalización de su país.

En las postrimerías de 1978, la prensa oficial publicó un artículo criticando a Jomeini que desencadenó protestas civiles generalizadas. El ejército se negó a abrir fuego contra los manifestantes y cambió de bando. Desde el exilio, Jomeini defendió una república islámica, y el sah, al carecer del respaldo del ejército, huyó.

El martes 16 de enero de 1979, el sha, enfermo, abandonó el país. Jomeini ponía fin al reinado de los Pahlavi, pero la monarquía no estaba abolida. Apoyándose en el ejército, el quinto del mundo, el primer ministro iraní Shapur Bajtiar se opuso al retorno del imán. Ante el aumento de los peligros, el primer ministro cedió en su momento.

El 1 de febrero de 1979, Jomeini hizo una entrada triunfal en Teherán, donde lo recibieron más de cuatro millones de personas. Sobrevinieron violentos incidentes entre el 9 y el 12 de febrero, declarando el fin de la monarquía y el derrumbamiento de las últimas fuerzas que la sostenían.

La monarquía fue oficialmente abolida por el referéndum del 30 de marzo que proclamó la instauración de la República islámica. Pronto surgió en el seno de los elementos religiosos una división entre moderados y conservadores, y fueron estos últimos los que, con el apoyo de los «guardianes de la revolución», controláron los comités islamicos e instauraron un orden moral que rige a toda la sociedad iraní.

Inmediatamente después, el nuevo régimen se dispuso a disociarse de Occidente; los partidarios de Jomeini irrumpieron en la embajada de EE UU en Teherán en noviembre de 1979 y precipitaron la crisis de los rehenes que le costó al presidente Cárter las elecciones presidenciales de 1980 y que no concluyó hasta enero de 1981.

Para entonces, el sah había fallecido (en el Cairo) y el nuevo presidente de EE UU, Reagan, había prometido descongelar los activos iraníes. La revolución aún estaba consolidándose cuando Iraq instigó una guerra contra Irán en 1980.

La Revolución Islámica que en 1979 desplazó del poder de Irán al Sha Rezah Pahlevi, modificó el panorama político de la región. El Ayatollah Jomeini instaló un régimen fundamentalista e intolerante que fusiló en pocos meses a decenas de miles de opositores.

LOS DOCE DÍAS QUE ESTREMECIERON A IRÁN
Jueves 1° de febrero de 1979, el avión de Jomeini aterriza en el aeropuerto de Teherán. Comenzaba entonces el primero de los doce días que verían la caída de la monarquía. El 5 de febrero, Jomeini nombró a Bazargan primer ministro islámico, en oposición al primer ministro imperial Shapur Bajtiar. Demócrata y reformista, Bazargan tranquilizó a Occidente, pero inquietaba a los radicales iraníes. El 8 de febrero, el pueblo salió a la calle respondiendo al llamado del imán al grito de «¡Muera Bajtiar!».

Los manifestantes vestían una cinta blanca en la cabeza para significar que estaban prontos a morir como mártires. En la víspera del 10 de febrero, hallados culpables de mirar por televisión la película sobre el regreso de Jomeini, los homafars (técnicos de la fuerza aérea) fueron «corregidos» por los guardias imperiales que dieron así, involuntariamente, la señal de la sublevación. Al día siguiente se concentraron 100.000 personas en Teherán para una marcha política. El ejército abrió entonces fuego sobre la multitud.

La muchedumbre se dispersó por las calles de Teherán y la insurrección se expandió. La capital se erizó de barricadas y se decretó el toque de queda. En dos días cayeron cuarteles, edificios administrativos, palacios imperiales, uno tras otros. El 12 de febrero se ponía fin a la monarquía de 2.500 años de antigüedad.

INTERESANTE TESTIMONIO DE JOMEINI SOBRE SU VISIÓN DEL GOBIERNO AMERICANO

En Irán no hay un sentimiento antinorteamericano, sino contra el gobierno estadounidense. En los eslóganes y denuncias, cuando hablamos de Norteamérica nos referimos al gobierno de Estados Unidos, no al pueblo estadounidense. He recibido informes sobre la propaganda antiiraní orquestada por la Administración de Estados Unidos. Los sionistas en especial están haciendo todo lo posible por envenenar a la opinión pública contra Irán. Tal como se ha informado, como resultado de ello en Estados Unidos puede haber sentimientos negativos contra Irán.

Pero si los hechos van más allá de la pantalla sionista-imperialista, si a través de los medios de comunicación logramos exponer a la ciudadanía norteamericana la verdad, entonces es muy probable que los norteamericanos cambien de criterio sobre nosotros y respondan amigablemente a nuestra actitud amistosa. Pero no abrigamos ilusiones de que el gobierno de Estados Unidos vaya a cambiar su actitud hostil.

El gobierno estadounidense ha perdido gran parte de sus intereses en Irán. Y, lo que todavía es peor, su Administración también ha perdido su prestigio político en otros países. Hemos pedido a gritos justicia, hemos pedido que se resuelvan nuestros motivos de queja. El gobierno de Estados Unidos puso al sah en el trono; es decir, lo pusieron los aliados [en 1941] tras destituir a su padre, Reza Jan, que era un títere de los británicos. En consecuencia el gobierno de Estados Unidos lo ayudó a mantenerse en el poder frente a la oposición de nuestro pueblo. El sah despilfarró nuestros recursos, nuestra dignidad nacional, nuestros activos naturales, el talento de nuestra juventud y todo lo que teníamos. Evidentemente, los iraníes no pueden tener buena opinión del gobierno de Estados Unidos.

Y nuestro pueblo ha descubierto recientemente que la Administración norteamericana ha convertido lo que llama su embajada en una base de espionaje y conspiración contra Irán. Los espías actuaban aquí con la excusa de ser personal diplomático. Y ahora que nuestro pueblo es consciente de este hecho, considera que la Administración estadounidense es su enemigo número uno.

Desde nuestro punto de vista no puede culparse al pueblo norteamericano del comportamiento de su gobierno en Irán. Los norteamericanos tendrán que reconocer el hecho de que su Administración ha sido injusta no sólo con nosotros, sino también con ellos mismos. A través de su lacayo, el sah, nos ha privado de todo, lo cual ha puesto en peligro el honor de la ciudadanía estadounidense. Debido al comportamiento del gobierno de Estados Unidos, actualmente los pueblos de Oriente están desarrollando un punto de vista negativo sobre la nación norteamericana.

Los norteamericanos han de tener este hecho en consideración. Que Qimmy) Cárter siga siendo presidente es un peligro para Norteamérica. Plantea una amenaza al honor nacional de Estados Unidos. Si el gobierno estadounidense -por medio de la intervención militar, del bloqueo económico, de tácticas bravuconas y recursos similares- logra privarnos de justicia, la crisis nunca podrá resolverse, seguirá siempre presente en la mente de nuestro pueblo.

El pueblo norteamericano no debe permitir a Cárter que siga este comportamiento, porque de ser así los iraníes irán sospechando que el pueblo norteamericano comparte la voluntad negativa de Cárter contra Irán. Y entonces entre ambos pueblos se establecerá la enemistad.

Otra opción es que el gobierno de Estados Unidos reconozca las fechorías que ha cometido en Irán. Que no son pocas. Una de ellas es haber permitido la entrada de un asesino en Estados Unidos. Y, lo que aún es peor, que el gobierno norteamericano imponga a un asesino como gobernante de Irán. Cuando Cárter llegó a la presidencia prosiguió la política de sus predecesores; es decir, intentó perpetuar el gobierno criminal del sah y el saqueo de Irán. Cuando nuestra nación se levantó contra la tiranía de los Pahlevi, Cárter hizo todo lo posible por mantenerla. No lo consiguió.

El odio al sah de nuestro pueblo era demasiado evidente para que Cárter no lo notara. Con todo, en flagrante desacuerdo con los sentimientos de la nación iraní, Cárter ofreció al sah derrocado refugio en Estados Unidos. Creo que ni siquiera el pueblo norteamericano se creyó la afirmación de Cárter de que permitía la entrada del sah por motivos humanitarios.

Las consideraciones humanitarias no entran para nada en el pensamiento del gobierno norteamericano. Washington está dispuesto alo que sea, incluso amatar a 200.000 personas en un ataque nuclear, para obtener algún provecho. Es impensable que esos funcionarios dieran una visa de entrada al sah por motivos humanitarios. En cierto modo han secuestrado al tirano derrocado para asegurarse de que no divulgue sus secretos.

Si se lo permitimos, todos los hechos que el gobierno de Estados Unidos quiere ocultar saldrán a la luz. Y entonces el mundo entero sabrá quién ha ayudado al sah a cometer sus crímenes. Y desde luego, el pueblo norteamericano dejará de votar a su presidente una vez que descubra qué ha hecho. Desde nuestro punto de vista, todo lo que interesa a Cárter es secundario para la Gasa Blanca, y con tal de alcanzar su objetivo está dispuesto a hacer lo que sea, incluso a sacrificar el honor de su país.

No podemos creer que los reclamos del gobierno estadounidense obedezcan a motivos humanitarios. ¿Acaso sólo el sah es un ser humano? ¿No son seres humanos los 35 millones de iraníes? ¿No eran seres humanos los vietnamitas? ¿No vemos claramente los crímenes que con la aprobación de Cárter están cometiéndose actualmente en el sur de Líbano? Para nosotros [la resolución de la crisis] supone la extradición a Irán del sah derrocado y la adopción de medidas para compensar a Irán por los daños causados por su tiranía.

Desde luego, hay daños que son irreparables. Por ejemplo, en la lucha contra el sah hemos tenido unas cien mil bajas. Y aunque el trabajo y el talento humano derrochados para la obtención de sus dañinos objetivos no pueden compensarse, esperamos la repatriación de los bienes saqueados a Irán. El punto principal que cabe tener en cuenta es que nos hallamos en una nueva era. Irán ya no es hoy lo que era bajo el sah. Ha ocurrido un milagro.

Bajo el régimen anterior un solo policía podía obligar a todos los comerciantes de un gran bazar a enarbolar banderas para celebrar el cumpleaños del sah. Ese mismo pueblo se levanta con las manos desnudas contra los tanques y la artillería. Incluso ahora se envuelven en sudarios y acuden aquí [a Qom] para manifestarse dispuestos al martirio.

No se puede zarandear a un país que ha experimentado tal transformación. Transformación que el señor Cárter aún no ha comprendido. Cree que puede volver a imponer un dictador a un país. Pero ha de entender que los iraníes nunca permitirán tales actos. Cárter se tiene que despertar. Y los norteamericanos han de desalojar a Cárter con su voto. Deben elegir a un presidente adecuado. Si se convence a los iraníes de que el gobierno de Estados Unidos no pretende engañarlos, habrá unas relaciones normales con Estados Unidos; el tipo de relaciones que mantenemos con otros países.

Fuente Consultadas:
Revista TIME Historia del Siglo XX El Mundo Islámico – La Revolución Islámica en Irán

Historia y Composicion del Chicle o Goma de Mascar

LA   GOMA   DE  MASCAR   Y  SU   MERCADO
La goma de mascar (chicle) era, en sus comienzos, un producto natural que se obtenía en México —principalmente por los indígenas de la península del Yucatán—, a partir del látex del árbol chicozapote; este árbol americano es del tipo sapotáceo y produce, además del látex, un fruto en drupa, semejante a la manzana, de pulpa exquisita.

Los antiguos aztecas utilizaban el latex natural o chicle como base para  conseguir una sustancia gomosa. Las mujeres, en particular, utilizaban esta goma para mejorar su aliento.

A pesar de que en México se utilizaba el chicle desde tiempos muy antiguos, no cabe duda que la goma de mascar tuvo su máxima difusión cuando los estadounidenses la adoptaron como artículo de consumo ordinario.

La introducción del chicle en Estados Unidos data, según parece, de los tiempos del célebre general mexicano Antonio López de Santa Ana (1837-1872), que, astutamente, sorprendió a los estadounidenses vendiéndoles una partida de látex de la Hevea (caucho), unas veinte veces más caro que el primero, asegurándoles que de él podían obtener caucho.

En el asunto intervinieron un tal Thomas Adams y un farmacéutico de Hoboken (Nueva Jersey), que cayeron en la cuenta de su verdadera aplicación como goma de mascar, ya que superaba netamente a la entonces popular cera   de   mascar.

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Publicidad Antigua de Chicles

A principios del siglo, aparece una goma de mascar hinchable —aunque líquida y pegajosa— y, en 1928, la primera goma de mascar hinchable en pastilla sólida, convenientemente aromatizada con menta. Este último producto se hacía ya con una base sintética.

El chicle actual se compone, en términos generales, de un 20% de base gomosa, un 20 % de jarabe de maíz, y un 60 % de azúcar de remolacha o de caña (sacarosa). Para fabricarlo, primero se muele la base de goma, y se extiende sobre unas bandejas, que se exponen en un recinto por el que circula una corriente de aire muy caliente, para extraer la humedad; a continuación, el material se funde, se purifica, se esteriliza y se filtra.

La composición de la goma base puede diferir de un fabricante a otro y, aun dentro de un mismo fabricante, de una calidad o tipo a otro. En general, se puede decir que la goma básica se compone de un 40 % de látex natural (principalmente, de chicozapote, junto con otras resinas y gomas sudamericanas y orientales), un 50 % de gomas (SBR, etc.) y resinas (acetato de polivinilo) sintéticas, un 8 % de carbonato calcico, y un 2 % de otros productos, como ceras, grasas, etc.

La goma base, en estado de consistencia siruposa, se vierte en grandes mezcladoras, y se le agrega el azúcar en polvo, el jarabe de maíz y los aromatizantes. Una vez bien mezclado todo, se trabaja el producto en amasadoras, para que adquiera una fina textura.

A continuación, la masa se “lamina” a través de unos rodillos, para conseguir una cinta de 45 cm. de ancho por 5 cm. de espesor. Nuevos rodillos reducen este espesor al deseado para la pastilla de que se trate. Después, se corta la cinta en planchas cuadradas de 45 cm. de lado, y se moldea a presión (se estampa) la forma y dimensiones definitivas de la pastilla. Luego, se recubren con azúcar en polvo, para evitar que se aglomeren, y, por último, se introducen en cámaras acondicionadas, y se dejan reposar durante algún  tiempo.

Todas las operaciones de empaquetado también se llevan a cabo en salas con aire acondicionado, y dé una forma enteramente mecanizada. Este empaquetado suele realizarse con papel de estaño, papel encerado y papel de celofán, y, encima de ellos, un papel con el nombre comercial, dibujos,   etcétera.

Ya en la década del 70 en Estados Unidos, según la revista “Industrial and Engineering Chemistry”, se vendia chicle a razón de 30O millones de dólares al año; más del 40 % de esta cifra se debe a una sola empresa.

El 85 % de las ventas anuales se lo reparten tres empresas. Si se pusieran una detrás de otra todas las pastillas de goma que consumen los estadounidenses en un año, podría completarse con ellas la órbita que describe la Luna alrededor de la Tierra. Ello supone que cada estadounidense consume más de 2,00 pastillas al año; durante la última guerra, el consumo por habitante se elevó a 620: pastillas anuales.

ARGENTINA: El mercado de las gomas de mascar factura en Argentina alrededor de 1.500 millones de pesos por año y en la variantes de los chicles para adultos las ventas llegan a 473 millones de packs anuales en todas las marcas, según un informe de la consultora de consumo masivo Nielsen.

Los recuerdos de la infancia incluyen los inolvidables Bazooka con gusto a frutilla, historieta incluída y la posibilidad de estirarlos y hacer globos. En la adolescencia, las variantes de los Bubaloo son las preferidas.

MÉXICO: Según datos de la empresa Kraft Foods, México es el segundo país a nivel mundial en consumo de gomas de mascar.  En el país asteca se consumen más de 92 mil toneladas de chicles con un valor de mercado de US$ 420 millones anuales, por lo que el consumo promedio del mexicano es de los más altos en el mundo sólo superado por EEUU.

ESPAÑA: Cada español masca un centenar de chicles al año. Una proporción elevada respecto a China —donde solo se consumen entre 20 y 30—, pero que todavía puede estirarse, sobre todo si se toma como referencia Estados Unidos, donde ese gasto llega hasta los 180 anuales.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – TECNIRAMA N°99 El Mercado de la Goma de Mascar

Quien es Harry Potter? Vida de Rowling Libros de Harry Potter

SU VIDA ES TAN MÁGICA COMO LA DE SU PERSONAJE.
ES MÁS RICA E IMPORTANTE QUE LA REINA DE INGLATERRA

La Pottermanía le cambió la vida: en sólo seis años pasó de madre soltera desocupada a acumular más de 440 millones de dólares. Reconoce que el éxito le da culpa y espera que pase el furor por sus libros para sumergirse  “en la oscuridad y el anonimato”.

Su fortuna personal ronda los 445 millones de dólares, 50 más que la reina Isabel de Inglaterra. J.K. Rowling, la escritora más rica del mundo, puede presumir de que su dinero no es heredado ni resultado de un matrimonio de conveniencia. Y jactarse también de que entre contrato y contrato tuvo tiempo de escribir dos libros para fines benéficos.

A seis años de la aparición del primer volumen de Harry Potter, su autora se convirtió, muy a su pesar, en una persona inaccesible y rodeada de secretos, al punto de que su casamiento con el doctor Nefl Murray y el nacimiento de su hijo David fueron tratados con el cuidado y paranoia reservados a razones de Estado en tiempos de guerra.

El lanzamiento mundial de Harry Potter y la Orden del Fénix, la quinta entrega de este fenómeno editorial, costó nada menos que diez millones de dólares. Llegó a las librerías el sábado 21 y se convirtió en el libro más vendido de la historia en el día de su aparición. Se editaron trece millones de copias en inglés y va en camino de superar a la Biblia en la cantidad de ejemplares impresos.

Rowling, responsable de semejante suceso, cosecha críticas y elogios en forma pareja. No sólo por la calidad de sus textos sino por el circo publicitario que la rodea.

“Quedó prisionera de un aparato de marketing y copyrights, perdió su libertad y su creatividad, escribe en serie para masas informes de niños retardados”, dicen sus detractores. “Vive rodeada de secretos para poder seguir escribiendo y brindarles alegría a su seguidores; lo hace porque es la única manera de resistir al acoso”, dicen sus fanáticos. “Me siento culpable por lo que pasa. El éxito afecta mi intimidad y la de mi hija”, reconoce ella. “Pero lo hago por fidelidad a mis lectores, cuando se acabe todo esto quisiera sumergirme en la más completa oscuridad y anonimato”.

 HARRY   EN   NUMEROS    

El primer día, Harry Potter y la Orden del Fémix vendió casi 1.800.000 copias sólo en el Reino Unido. Le sacó el récord al anterior, Harry Potter y el Caliz de Fuego.

El libro tiene 896 páginas y pesa 1,270 Kilos. Se editaron 13 millones de copias: 8,5 para Estados Unidos y 4,5 para el resto del mundo. Cuesta 29,95 dólares.

Entre los cuatro anteriores lleva vendidos más de 13 millones de ejemplares en Inglaterra.
Están traducidos a 55 idiomas y fueron editados en 200 países.

La primera película, Harry Pôtter y la camara secreta, recaudó 88 millones de dólares sólo en el fin de semana de estreno en los Estados Unidos.

Rowling ganó 240 millones de dólares por los libros y más de 200 millones por los derechos de las películas y el merchandising: auspicios de Coca Cola, Lego, juegos de mesa, cartas artículos de librería, anteojos de plástico, ropa, golosinas y varita mágicas.

Joanne Kathleen Rowling nació en uno de los años que van desde la muerte de J. F. Kennedy en el ’63 al Mayo francés del ’68. Hija de padre ingeniero y madre escocesa‑francesa, fue dada a luz en el ’65, cuando recién se había perdido la inocencia y la imaginación todavía no pensaba en llegar al poder.

Hoy, a los 38 años, aquella niña tímida de Chepsow (Gales) es material de mitología. Graduada universitaria en francés y clásicos, inventó un personaje que bien podría haber bautizado Frankenstein debido al latente riesgo de que la invención termine con el creador.

Fue en 1997 cuando un secreto de los llamados a voces comenzó a recorrer Inglaterra: “Hay un libro que conjura la magia con la historia, las tradiciones con la aventura y que puede ser leído tanto por niños como por adultos, sin que el niño se sienta viejo o el adulto avergonzado”, decían las voces, y el secreto tomó forma de nombres y apellidos que desde entonces parecen inseparables: J. K. Rowling y Harry Potter.

Comenzaba así, con las aventuras del niño aprendiz de mago-brujo y la piedra filosofal, el primer capítulo de lo que hoy se ha transformado en la saga más redituable de la industria editorial y en un ejercicio de marketing publicitario casi insoportable. La saga Potter-Rowling.

Nacida en los suburbios de Bristol y criada en los campos de Gales, formada en la Universidad de Exeter, Rowling escribió su primer libro a los seis años. Se titulabaConejo y son pocos quienes  pueden acreditar haberlo leído.

Afectada profundamente por la muerte de su madre, a quien la unía una estrecha relación, Rowling se traslado a Portugal, donde convivió con un periodista, ejerció como profesora de inglés y tuvo una   hija, Jessica, que ahora tiene nueve años.

Es a ella a quien debió explicarle cantidad de veces el porqué de su decisión de cambiar el calor y el sol de Portugal por el frío y la nieve de Escocia, donde se trasladó después de tres años y el fracaso de su relación amorosa. Si es por redituable económicamente, poco habría que explicar sobre lo acertado de esta decisión.

Cargango con uno de los estigmas más implacables que la Inglaterra de la obsesión por las clases sociales puede ejercer sobre una persona, el de ser madre soltera y desocupada, Rowling, con la ayuda de una beca del Consejo de las Artes escocés, escribió en los cafés de la ciudad la obra que transformaría su vida y la de tanto millones de niños en todo el mundo.

No tenía dinero para pagar el gas que calentaba su hogar.  Pero como los mejores cuentos de hadas o brujas, del estigma al paradigma hay un solo paso, un solo libro.

La cultura anglosajona adora y reverencia a las personas que se hacen a ellas mismas.

Producto típico de la emergencia a que ciertos sectores de la sociedad tuvieron que enfrentar en los duros años de las políticas sociales de Margaret Thatcher, Rowling es sin embargo el modelo ideal para las ideas neoconservadoras que bajo el dizfraz de un supuesto progresismo estableció el Nuevo Laborismo de Tony Blair.

Reverenciada por los viejos conservadores que añoran los tiempos del Imperio, a cuyos años algunas de las aventuras de Harry los retrotraen, Rowling hace guiños aquí y allá pero es absolutamente neutral a la hora de emitir opiniones que puedan herir a unos o a otros.

Miembro honoraria de la Sociedad Británica de Pesos y Medidas, que considera al sistema métrico decimal como una peligrosa filosofía política y defiende las medidas inglesas, Rowling glorifica la institución de la escuela privada de niños pupilos.

Y por otra parte no duda en dejar que las entrelíneas de sus novelas puedan ser decodificadas como alegorías favorables a la sociedad multirracial, multicultural y multilingüe que pretende ser la Inglaterra del siglo XXI.  Y en lo personal calla y calla.

En las raras ocaciones en que no calla, concede reportajes exclusivos.  Como el del jueves aanterior a la publicación de su libro, en la BBC y nada menos que con el temible Jeremy Paxman, terror de las derechas e izquierdas por igual.  Ante él, Rowling ejerció una modestia propia de orfanato, una negación de su supuesto estrellato.

Y lo que resultó más curioso aún, una explicación de cómo todo el circo publicitario al módico costo de 10 millones de dólares que resultó la aparición de Harry Potter y la Orden del Fénix estaba fuera de su poder de decisión y que hubiese querido que fuera de otra manera. Y ante ella, Paxman cambió el rol de inquisidor por el de comprensible padre de familia que trata de entender el fenómeno Potter.

El único reportaje concedido a los medios escritos fue para el bastión del conservadurismo, The Times, y allí Rowling no dudó en mostrar su costado más tierno y maternal.  La perfecta madre de familia cuya única preocupación espiritual es el bienestar de sus hijos y de todos los demás niños del mundo. Y para ellos trabaja.

Y quienes también trabajan, para ellos y para Rowling, son los incontables equipos de abogados, guardianes privados, copyrighters, comunicadores, agentes de prensa y demás fauna del mundillo de la edición y el cine que velaron, velan y velarán para hacer respetar los derechos de las casas editoriales y las productoras en cuyas manos Rowling dejó la tarea del lanzamiento de la quinta parte de las aventuras de su criatura.

Victimas del impresionante aparato resultaron, entre otros nombres de una larga lista, el New York Daily News, que fue demandado judicialmente por 100 millones de dólares por haberse atrevido a publicar unos párrafos del libro antes de su lanzamiento. O la editorial Verso, que tuvo que destruir todas las copias de un texto que analizaba a Potter   desde el punto de vista de la teoría crítica del marxismo bajo la acusación de que la tapa de su libro llevaba los mismos colores que algunas de las portadas de los Potters de mercado.

Por no mencionar los sucesivos robos de ediciones en sus lugares de impresión o el hombre que en Liverpool aposto 30.000 dólares en una casa de juegos a favor del que para él sería el personaje que muere en el libro y que resultó, obviamente, implicado en el mencionado robo.

El enigma que rodeaba a quien sería el personaje que muere en la quinta entrega ya está develado para el mercado anglosajón.  Si el secreto tan bien guardado durante meses no se trasmite de forma generalizada, los que quieran leer el íltimo Potter en español deberán esperar hasta diciembre para sacarse la duda.

Harry está cinco años más viejo, ya es un adolescente hecho y derecho, lleno de dudas y de furia, de acné y de hormonas, de un nuevo y oculto pasado.  Su escuela está donde solía y el Misterio de Magia sigue sin creerle, sus enemigos acechan en las sombras de algunas escobas y terribles mansiones y sus amigos mantienen su fidelidad.

Queda por saber si J. K. Rowling ha llegado al límite de su posibilidades creativas y lo que sigue serán obligaciones contractuales (tiene contrato para escribir dos libros más) o más de lo tan interesante que hubo hasta ahora.  Queda por saber cuáles son los limites de la mercadotecnia y de las presiones corporativas.  Queda por saber cómo será el mundo en que seguirá creciendo el primer personaje literario globalizado al extremo del absurdo. Queda por saber cómo será el mundo en que seguirá viviendo su autora, la misteriosa dama J. K. Rowling.

EL LANZAMIENTO MAS ESPERADO
Plataforma 9 y ¾ no existe pero sí.  Allí es donde Harry toma su tren camino a su escuela. En una ciudad y un país y un mundo que se convirtió en Potterloco, todo es posible. Adictos merodean buscando su bolsa de heroína.  Prostitutas olfatean algún que otro negocio. Otra noche más en la vieja estación de King´s Cross, norte de Londres (foto). Hay filas. De niños embelesados y sumergidos en capas, portando varas y sombreros.

De padres soñolientos y disimuladores de emociones. De fotógrafos que se pelean por los planos de frente.  De periodistas. Grabador e ironíaq en mano. Suenan las campanadas de las 12 y estalla el pandemónium: caen las capas, vuelan los sombreros, corren los adictos, gritan los padres, aúllan los periodistas, flashean los fotógrafos, ríen las prostitutas.  Viven los niños. Es el primer minuto del nuevo día del Quinto Potter, el libro más esperado del año.

Grandes Profetas de la Historia Fundadores de Religiones Biografias

Grandes Profetas de la Historia

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Moisés Buda Confucio Jesucristo Mahoma

Iluminados o portadores de la palabra divina, los profetas han erigido poco a poco todas las creencias religiosas que dominan en el mundo en la actualidad. Actualmente, al hablar de profetas, se hace referencia más bien a los falsos profetas: individuos que propagan oráculos fantásticos próximos al engaño. Sin embargo, la palabra profeta califica también a los hombres que, en el pasado, fueron intérpretes de una voluntad superior que les ordenaba a los hombres amarse más y sobre todo adorar a Dios.

En obediencia a una voluntad superior
Fue en torno al Mediterráneo -en Grecia y en Egipto-y en Asia central -de manera especial en la India-, cuna de las primeras civilizaciones occidentales y orientales, donde aparecieron los profetas. Ya se trate de Abraham, Moisés, Natán, Isaías, Buda, Zoroastro, Jesucristo o Mahoma, todos forman parte de nuestro patrimonio cultural.

La historia hace de ellos seres de excepción, quizá porque generalmente cada uno de ellos se presentó como una figura única e incomparable, es decir irreemplazable, y en ello no había orgullo de su parte; simplemente eran como poseídos por aquel en cuyo nombre hablan  y quien les permite realizar acciones  extrañas y sobrenaturales: Moisés dividiendo el Mar Rojo para salvar a su pueblo; Jesús transformando agua en vino o multiplicando los panes. Y es que no se toma la decisión de ser profeta: se es por obediencia a la voluntad apremiante de una naturaleza trascendental.

Una existencia marginal
A menudo es en la soledad de las montañas o en el desierto en donde los profetas han recibido los mensajes divinos que la han difundido entre los hombres. Pues, mediante la palabra o por escrito, esos hombres elegidos han intentado hacer manifiesta una verdad hasta ese momento escondida o alterada, reformar un comportamiento pervertido con el tiempo o a devolverle vigor.

A menudo, su deseo de reforma los enfrentaba con la religión dominante -ése fue el caso de Buda en la India o de Zoroastro en Persia o, cuando llegaban a reunir un grupo importante de fieles, con el orden  político, como fue el caso de Jesús, que repudiaba la autoridad de Roma; o de Mahoma, que desafiaba la de Bizancio.

Así, su vida consistió, muy a menudo, en una larga cadena de pruebas. Nómadas en su mayor parte, muchos fueron expulsados de su país, algunos fueron hechos prisioneros y otros, asesinados.

A esos marginados es a quienes las grandes religiones del mundo deben el hecho de haber surgido, así como una multitud de sectas y de herejías -como el shivaísmo o el vishnuismo en la India, el chiísmo o el kharidjismo en el Islam, o incluso los valdenses en el ámbito cristiano.

ALGO MAS….
OTRO GRAN FILOSOFO CHINO

mencio filosofo chinoDe entre sus grandes filósofos, tres tuvo China que han sido de suma importancia para su historia: Mencio, Confucio y Lao-tse, los cuales sobresalen con mucho de los demás. Si maestro Kung fue conocido en Occidente como Confucio, maestro Meng también recibió un nombre latino: Mencio.

Su vida presenta mucha semejanza con la de Confucio y provenía de la misma provincia (la actual Shandong). Igual que Confucio, vivió en una época de política confusa (h. 371-h. 288 a. de J.C.).

Como profesor, viajó largamente por China enseñando su forma de pensar, hasta que, al fin, se retiró desilusionado, para terminar su vida dedicado plenamente a la meditación.

Mencio creía en los héroes legendarios de los antepasados, pero, al contrario que Confucio, no quiso aceptar todo lo que contaba la Historia. Creyó también en la bondad ingénita del hombre, que le permite distinguir entre lo bueno y lo malo, y esperó que cada individuo sometiera su actuación a este principio. Un joven está lleno de bondad congénita. Por los tristes ejemplos que le ofrece la vida, el hombre razonable se dará cuenta a tiempo de que su bondad disminuye, lo que le impelirá a reforzarla y cultivarla.

Aunque esto no es fácil, tiene el estímulo de la “doctrina del amor distinguido”. Por ejemplo: el individuo que ama a sus padres es un ser natural; si no los ama, es un animal, y por tanto, como hombre, es contranatural. De este amor por los padres viene a desarrollarse el amor hacia el prójimo.

Como el hombre es bueno por naturaleza, no hay diferencia entre ellos. Todos somos iguales. Cada ser humano es, según Mencio, “una complejidad acabada perfectamente”, pero esto no quiere decir que no haya hombres “más altos” y “más bajos”, por decirlo en lenguaje sencillo.

Aunque todos seamos buenos por igual, no somos iguales de inteligentes ni igualmente dotados, lo que es decisivo en la vida social.
Aparte de amor para todos, Mencio ponía justicia en cualquier cosa: “El espíritu del hombre es justicia”. Sólo hombres verdaderamente buenos pueden reinar. Como en tiempos de Mencio el gobierno dejaba bastante que desear, no cesó de criticar acremente a los gobernantes feudales. Esto le llevó a reconocer el derecho a la revolución cuando el país estuviera mal gobernado.

Para el filósofo, las órdenes del cielo (según las cuales el emperador estaba sentado en un trono de dragones) eran algo muy sagrado, contra lo que ningún gobernante podía oponerse. El pueblo debía ocupar siempre el primer plano; el emperador sería su servidor. Si no tenía condiciones para desempeñar su tarea, debería ser destronado para siempre.

He aquí las reglas que Mencio daba para el buen gobierno: escuelas para todos, leves castigos para los malhechores, reducidos impuestos, reparto equitativo de riquezas, tierras en propiedad inalienable y definitiva para los campesinos, protección del estado para todo el mundo.

Estas normas tan actuales de Mencio han permitido que los chinos le consideren como el segundo filósofo, inmediatamente detrás de Confucio, que es el primero. Cuando, bajo la dinastía Song, nació el neoconfucianismo, las normas de Mencio tuvieron gran influencia, porque ciertamente se veía en ellas algo nuevo por completo.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

El Yihad o Guerra Santa Religion Islamica Musulmana

Las diferentes visiones que nos ofrece el islam en la actualidad deben llevar a una mayor profundización en su diversidad, sin tener en cuenta algunos aspectos de radicalidad, ni prejuzgar cierta apariencia sesgada de alguna de sus manifestaciones.

El yihad: La palabra yihad aparece mucho en los medios de comunicación, en referencia a grupos terroristas como el llamado «Yihad Islámica», que reivindica atentados que se cometen en Israel y en otros lugares.

También suele hablarse de yihad de modo más general para referirse a la «guerra santa», y hay quien llega a creer que todos los musulmanes están dispuestos a atacar a sus vecinos para que cambien su religión y abracen el islam, como un caso extremo de proselitismo.

El yihad es un elemento importante en la vida del creyente musulmán, y en árabe significa «esfuerzo». Se trata de una abreviatura cuya fórmula completa, que se emplea con frecuencia en el Corán, es «el esfuerzo en el camino de Alá». Para ello pueden emplearse diversos medios. El primero es el esfuerzo en el auto perfeccionamiento, que para muchos musulmanes es el yihad más importante, y consiste en luchar contra las tendencias negativas para ser cada día mejor ante los ojos de Alá. Otro es el esfuerzo militar contra los no musulmanes, cuando se trata de defender el territorio poblado por musulmanes contra los ataques enemigos, o a la hora de abrir al islam una zona que rechaza la invitación pacífica para que lo adopte. También existe el esfuerzo contra los musulmanes para combatir a los que no actúan de modo correcto buscando que cambien su actitud.

La época de Mahoma estuvo marcada por las guerras, dirigidas tanto contra los árabes politeístas como contra judíos y cristianos, pero también contra los que, tras haber aceptado el islam, habían cambiado de opinión y habían abandonado la comunidad musulmana. En este contexto bélico, las referencias al yihad en el Corán se centran en el esfuerzo militar de expansión del islam y en el castigo de los que se habían pasado de bando.

He aquí algunos ejemplos: «Di a los infleles que si cesan [de enfrentarse] se /es perdonará lo pasado, pero si reinciden [1 combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Alá» (Corán 8, 38-39)

«Combatid contra quienes, habiendo recibido la escritura [es decir, los judíos y los cristianos] no creen en Alá ni en el último día, ni prohíben lo que Alá y su enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera. Luchad hasta que, humillados, paguen el tributo.» (Corán 9, 29)

«Matad o los que asocian deidades a Alá [los politeístas] dondequiera que los encontréis, capturadles, sitiadles, tendedles emboscadas por todas las artes. Si se arrepienten, rezan la oración y dan limosna, dejadles en paz, Alá es compasivo, es misericordioso.» (Corán 9, 5)

Algunos grupos terroristas islamistas utilizan la religión según sus intereses y tergiversan el significado de yihad, con la finalidad de justificar sus acciones, que tienen como resultado el asesinato indiscriminado y el dolor de mucha gente. Consideran que quienes mueren realizando un acto terrorista son mártires del islam e irán directamente al paraíso.

Ese convencimiento convierte el terrorismo de estos grupos en terriblemente peligroso porque sus miembros son suicidas y no tienen miedo a perder la vida, ya que esperan ultima recompensa extraordinaria después de la muerte.

La victoria de Jomeini en 1979 cambió el rumbo del fundamentalismo islámico, hasta ese momento marginado, con sus dirigentes perseguidos e incluso ajusticiados o asesinados por las autoridades.

Radicalismos

Desde el baluarte iraní, Jomeini intentó consolidar una opción anti-occídental que superase la dicotomía chiitas-sunitas, presentando un nuevo enfrentamiento en el que los «reformistas» aparecían como el verdadero enemigo. La guerra rano-iraquí resultó un paradigma del enfrentamiento entre la opción fundamentalista y un reformismo que buscaba su identificación en el militarismo expansivo y en el panarabismo político. En otro extremo aparecen los integrismos, que presentan por lo menos dos vías. Por una parte, está el fundamentalismo ético y religioso pero teñido de pragmatismo en relación con occidente, que preconiza Arabia Saudí y que parece corresponderse con países enriquecidos con el petróleo.

Otro fundamentalismo, militante y radicalmente anti-occidental, ha surgido en países como Egipto, Argelia, Afganistán, Pakistán, o la Palestina ocupada, entre otros. En estas zonas viven en la miseria amplios grupos de población, jóvenes sin expectativas, para los que el modo

de vida del primer mundo es inalcanzable. Buscan en los preceptos islámicos la seguridad que ofrece la tradición, y además el medio de canalizar la protesta frente a la injusticia, que se refleja en un odio hacia el no musulmán, tanto por su riqueza como por su calidad de infiel. Sin embargo, esa violencia no se dirige hacía la escandalosa riqueza de ciertos países musulmanes protegidos por un particular fundamentalismo.

El problema palestino y la consolidación del estado de Israel como baluarte de los intereses occidentales en pleno territorio islámico han provocado un recrudecimiento del nacionalismo árabe, que muestra una gran diversidad de vías. En la posición más radicalizada están los grupos fundamentalistas como Hezbolá o Yihad Islámica, Takfir o al-Qaeda, que están ahondando la tensión en tres zonas conflictivas, el Magreb, Palestina y Asia central.

El caso argelino también ha resultado muy complejo. El espíritu de la guerra de la independencia se mantuvo vivo y el imparable ascenso del Frente Islámico de Salvación (FIS) y la descomposición del Frente de Liberación Nacional condujeron a una situación de guerra civil que durante los años noventa se cobró más de ciento veinte mil vidas. La subida al poder de Abdelaziz Buterflika en 1999 ha estabilizado la situación.

El mundo islámico resulta así, por tanto, un complejo panorama en el que la religión y la geoestrategia se entremezclan creando un escenario de conflicto.

El caso de Palestina

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Turquía hizo de Palestina su base de operaciones contra Egipto, ocupado por Gran Bretaña. Al término del conflicto fue ocupada por las tropas británicas. Ya antes de la firma del armisticio, los británicos, en la llamada «Declaración Balfour» (2 de noviembre de 1917), preveían la posibilidad de crear en Palestina un hogar hebreo, aunque sin perjudicar en nada los intereses de las restantes comunidades confesionales del territorio.

En 1922, la Sociedad de Naciones otorgó el mandato de Palestina a Gran Bretaña, que favoreció el establecimiento en esta región de numerosos colonos judíos. Las persecuciones nazis incrementaron la inmigración judía, frenada por la presión árabe sobre los británicos, lo cual originó actividades guerrilleras y terroristas de algunas organizaciones judías.

Gran Bretaña trasladó el conflicto a la ONU, que decidió en 1947 la partición de Palestina en dos estados independientes: uno hebreo y otro árabe, quedando Jerusalén bajo administración internacional. Árabes y judíos rechazaron el plan y, al término del mandato sobre Palestina y la retirada de las tropas británicas en 1948, los judíos proclamaron el estado de Israel.

Los estados árabes atacaron al nuevo país, pero fueron derrotados e Israel aumentó sus territorios a costa de ellos, quedando Jerusalén dividida entre árabes e israelíes (1949). Más de medio millón de árabes palestinos se refugiaron en los países vecinos.

Jordania se anexionó en 1950 los territorios al oeste del río Jordán, Cisjordania y el sector árabe de Jerusalén, mientras que Gaza quedó bajo administración egipcia.

En la tercera guerra árabe-israelí (1967), Israel ocupó Cisjordania y la península del Sinaí, hasta el canal de Suez.

En 1964 se creó la Organización para la Liberación de Palestina, OLP. Mediante la lucha guerrillera y terrorista, la OLP pretendía la desaparición del estado de Israel y la creación de un estado laico que englobara a árabes y judíos de Palestina.

La ONU reconoció a la OLP legítima representante del pueblo palestino y observadora permanente en la ONU. La política israelí de asentamientos en los territorios conquistados fue contestada por la OLP con bombardeos desde el sur del Líbano, lo que motivó la invasión de este país por fuerzas israelíes en 1982.

En diciembre de 1987 los palestinos de Gaza y Cisjordania iniciaron un movimiento de protesta, llamado «intifada», contra las fuerzas israelíes, al tiempo que Jordania renunciaba a la administración de Cisjordania.

En el Consejo Nacional de Argel, en noviembre de 1988, la OLP proclamó el estado palestino, condenó el terrorismo y aceptó las resoluciones 242 y 338 del Consejo

de Seguridad de la ONU, que reconocían a Israel. En 1991 se celebró en Madrid una conferencia internacional que reunió por primera vez a los representantes de Israel y de los palestinos. Las negociaciones secretas en Oslo de la OLP con el gobierno de Rabin culminaron en el acuerdo firmado en Washington el 13 de septiembre de 1993. Los palestinos recibieron la administración autónoma de Gaza y la zona de Jericó en 1994, ampliada a toda Cisjordania en 1995.

En enero de 1996, las primeras elecciones en los territorios autónomos dieron un sólido apoyo a Yasser Arafat, elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

La muerte de Arafat el 11 de noviembre de 2004 y las posteriores elecciones a la presidencia de la autoridad palestina, junto con el proceso de retirada de algunos asentamientos de colonos judíos en Gaza y Cisjordania y la progresiva desactivación de las actividades terroristas son circunstancias favorables para que la viabilidad de un estado palestino sea cada vez más firme y cuente con un apoyo internacional más sólido.

La Meca es la ciudad santa del islam por excelencia, seguida de Medina y de Jerusalén. Está situada al oeste de Arabia Saudí, paso inevitable de las rutas comerciales. Esta circunstancia ha convertido a La Meca en un importante enclave desde antiguo.

La Meca: Desde que Mahoma cambió la quibla, que anteriormente se orientaba hacia Jerusalén, los musulmanes dirigen sus plegarias hacia La Meca cinco veces al día, por lo que su importancia es extraordinaria. El cuarto pilar del islam es precisamente la peregrinación mayor a La Meca. Todo musulmán adulto que tenga las condiciones físicas y el respaldo económico necesarios debe realizada por lo menos una vez en su vida. Los musulmanes rememoran así el regreso de Mahoma a su ciudad natal el año en que murió, y a posesión ritual del que fue centro de culto preislámico, centrado en la Kaaba. El rito exige de los peregrinos una serie de normas que comienzan por la vestimenta. Deben ponerse un traje blanco de dos piezas sin ningún tipo de adorno. Esta sencillez suprime cualquier diferencia social entre ellos. Además deben abstenerse del derramamiento de sangre y de actos como el de cortarse tas uñas o el pelo. No son extrañas las muertes de peregrinos ancianos, dado el esfuerzo físico y el duro clima de la zona. En contra de lo que pueda parecer, se considera una bendición fallecer cumpliendo con esta obligación islámica, puesto que, según la tradición, se perdonan los pecados de! creyente.

El desarrollo de las comunicaciones y los transportes ha facilitado el cumplimiento de la peregrinación a los musulmanes de todos los lugares del planeta. Muestra de ello es la afluencia masiva a La Meca, donde se reúnen millones de personas todos los años.

La Kaaba

La Gran Mezquita, llamada Beit AIlah, que significa en árabe «la casa de Alá», contiene la Kaaba, un santuario cúbico y sin ventanas que según la tradición fue construido por el patriarca lbrahim, el Abraham de judíos y cristianos, y su hijo lsmait. Las cuatro caras de este edificio se cubren con seda negra, que se renueva anualmente coincidiendo con la época de la peregrinación. El «Tapiz Sagrado», denominación que recibe esta envoltura, tiene dos aberturas que permiten ver las piedras sagradas, entre las que destaca, por la especial devoción de la que es objeto, la Piedra Negra, situada en la esquina sur de la Kaaba.

Pasos de la peregrinación

La peregrinación a La Meca comienza en la Gran Mezquita. El musulmán debe dar siete vueltas alrededor de la Kaaba, en dirección contraria a las agujas del reloj. También debe comer siete veces entre los dos montículos cercanos al santuario, Safa y Marwa, en memoria, según la tradición, de Agar, esposa repudiada de Ibrahim, que buscó incansable una fuente para dar de beber a su hijo lsmail. Luego ha de caminar ocho kilómetros sin parar hasta Mina y dieciséis hasta el monte Arafat, para permanecer allí meditando y escuchando el sermón de la tarde.

Al día siguiente, tiene que cubrir una etapa de ocho kilómetros hasta Muzdalifa, otra de igual distancia hasta Mina y la vuelta a La Meca. En la ciudad sagrada, emulando a lbrahím en su intento de sacrificar a su hijo lsmail por mandato divino, sacrifican un animal en honor de Alá, generalmente una oveja.

Finalmente, de nuevo dan una vuelta alrededor de la Kaaba. Esta peregrinación unifica en el esfuerzo cada año a musulmanes de todo el mundo y haberla cumplido está muy valorado socialmente al volver a sus lugares de origen.

El explorador inglés Richard F. Burton (1821-1890) es uno de los personajes más fascinantes del siglo XIX. Era un genio para el estudio de las lenguas, de las que llegó a dominar más de treinta. Pero no se adaptaba a la vida en Inglaterra, por lo que primero vivió en la India y luego en África, donde formó parte de la expedición que descubrió los lagos en los que nace el río Nilo. En Estados Unidos convivió con los mormones, estuvo en Brasil, y fue un infatigable viajero que recorrió todo el mundo.

En 1853, gracias a un disfraz, fue el primer occidental que entró en La Meca. Esto le hubiera podido costar la vida, ya que asistir a la peregrinación o entrar tanto en La Meca como en Medina en cualquier momento está prohibido para los no musulmanes. Sus libros de viajes le hicieron muy famoso, lo mismo que su traducción al inglés de Las muy una noches.

En esta colección de cuentos árabes, que ya circulaba oralmente en el siglo IX, aparecen personajes como Simbad, que realizó diferentes viajes enfrentándose a un unicornio, a un gigante y al ave roja, que era capaz de levantar a un elefante con sus garras. También aparece Aladino que tenía un genio encerrado en una lámpara maravillosa y cuando lo liberaba le concedía deseos. Otros cuentos de este libro son el de Ali Babá y los cuarenta ladrones, o el del pescador y el efrit, un demonio.

Thomas Edgard Lawrence (1888-1935), conocido como Lawrence de Arabia, fue un escritor y militar británico. Estudió lenguas clásicas y arqueología en Oxford.

Intervino en unas excavaciones en Siria y Mesopotamia que le posibilitaron un buen conocimiento de la lengua y las regiones árabes. Durante la I Guerra Mundial se incorporó al servicio secreto británico. Su compenetración con el mundo árabe le permitió ejercer sobre él una gran influencia. Condujo a las tribus de beduinos en lucha armada contra los turcos y posteriormente colocó al frente de los países árabes a dirigentes de plena confianza para el gobierno británico.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Sharia Ley Sagrada de Religion Islamica Musulmana

La charia se ha aplicado de modo tradicional, desde los orígenes del islam, en algunos países musulmanes como Arabia Saudí. Pero en otros, como Irán, se abandonó y, tras la revolución liderada por Jomeini en 1979, volvió a instaurarse.

Los fundamentos de la charia

La charia es para los musulmanes la ley divina que ordena las actividades del ser humano. Por tanto, en el islam tradicional la religión es la base del derecho. (imagen: una hoja del Corán)

La charia procede de dos fuentes principales que regulan todo aquello que un musulmán puede o no puede hacer. Se trata del Corán y de la tradición.

El Corán es muy importante, puesto que en muchos casos índica claramente lo correcto y lo incorrecto. Pero, a veces, no es suficientemente preciso y se acude a la tradición, que está formada por la sunna, es decir, las costumbres de los primeros musulmanes, y por los hadices, los dichos de Mahoma no incluidos en el Corán.

Cuando se trata de problemas nuevos o difíciles, se recurre al dictamen de ciertos especialistas en derecho islámico, los alfaquíes, que resuelven los dilemas siguiendo las directrices de las diversas escuelas de derecho.

Por tanto, os criterios de aplicación de la charla no son iguales en todos los países musulmanes. Además, en los países chiítas existe un sistema propio de aplicación de la charia.

Por otra parte, como en la charia también es importante el consenso de la comunidad de creyentes en tomo a un comportamiento o un asunto en particular, las diferencias locales son notables en el islam y, además, hay que tener en cuenta que entre los musulmanes no existe una institución que detente la autoridad religiosa sobre todos los creyentes.

La charia en la actualidad

La predicación de Mahoma insiste en una serle de puntos principales que resultan dogmas de fe del islam y que constituyen la charia.

Con el paso del tiempo estas directrices se fueron convirtiendo en normativas a la hora de enjuiciar una actuación concreta, con lo que el elenco de situaciones susceptibles de resolución «como lo hubieran hecho el Profeta o los primeros musulmanes» ha ido aumentando. En el islam fue necesario recurrir a otros criterios cuando la tradición y el Corán no bastaban.

Aunque el sistema puesto en práctica consistió en limitar en lo posible la libertad de elección para minimizar la innovación o bid`a, se toleró el razonamiento propio o ray, que en árabe significa «juicio subjetivo». No obstante, debía estar sustentado en dos pilares sólidos: el primero era la analogía, qiyas, que actúa por aproximación conceptual con situaciones bien establecidas, y el segundo era el consenso de la comunidad de creyentes, ijma, que siendo un todo no podía equivocarse, puesto que Dios velaba por su supervivencia.

Estas dos fuentes generaron una compleja jurisprudencia, que junto al Corán y la tradición consolidaba los pilares del derecho, usul al-fiq. Esta base guía a los alfaquíes o jurisconsultos para resolver problemas de índole legal-religiosa.

La charia y la mujer

En los países en los que la charla se ha convertido de nuevo en código legal, las mujeres han sentido de un modo temible costumbres discriminatorias que creían olvidadas, ya que, como se trata de leyes pensadas para épocas pasadas, resultan muy poco adecuadas en el mundo actual, donde las mujeres quieren y deben tener los mismos derechos que los varones. (ver: Caso de Amina Lawall)

En la charla, ciertos comportamientos, sobre todo con respecto a las mujeres, como el adulterio, son penados severa y públicamente. Es conocida la lucha que existe, en países como Nigeria, contra una legislación religiosa que condena a una muerte terrible a quienes cometen adulterio.

La monogamia es la unión matrimonial legal entre una mujer y un hombre. La poligamia es la práctica que contempla más de un compañero. Tiene además dos variantes. La poliandria, que consiste en que una mujer se case con varios hombres, y la poliginia, que consiste en que un hombre se case con varias mujeres.

En el islam, se practica la poliginia y a un varón le está permitido tener hasta cuatro mujeres, aunque Mahoma podía de modo excepcional tener más.

En la actualidad, la gran mayoría de los musulmanes son monógamos e incluso la poliginia está prohibida en algunos países islámicos como, por ejemplo, en Túnez.

En el Corán se pone una condición para que un varón tenga varias esposas: que sea capaz de tratarlas a todas de modo igual. La clave para ilegalizar la poliginia la da entonces el propio Corán (azora 4, aleya 129): «No podréis ser equitativos con vuestras mujeres, aun si lo deseáis».

Algo más….
El grupo integrista islámico conocido como talibán surgió en Las escuelas coránicas de Pakistán. En su mayoría los talibanes pertenecen a la etnia pashtu y llegaron al poder en Afganistán en 1996. Desde entonces el gobierno impuso unas normas que restringían la vida de Las mujeres. Fueron obligadas a usar el burka y han sido golpeadas y apedreadas en público por no llevar el atuendo adecuado, aunque esto signifique simplemente no llevar el velo que debe cubrir los ojos. Estas medidas de control llegaron a un punto tan extremo que las ventanas de las casas debían prepararse para que nadie pudiera ver a las mujeres de la casa desde el exterior. Estaban obligadas a usar zapatos silenciosos y no podían expresarse libremente.

Durante los años del gobierno talibán, Las mujeres tenían prohibido trabajar o salir a la calle sin la compañía de un hombre de su familia. Las mujeres con una carrera profesional, como médicos o abogadas, perdieron sus trabajos y se mantuvieron recluidas en sus casas. La consecuencia directa fue que las familias donde no había ningún varón que aportara un sueldo estaban abocadas a mendigar o morir de hambre. Además, los hospitales y la atención sanitaria para mujeres eran escasos, ya que los médicos varones no podían atenderlas. Los casos de depresión aumentaron de forma alarmante entre las mujeres, al igual que el número de suicidios. Muchas mujeres prefirieron quitarse la vida antes que vivir en la opresión y la injusticia. Este régimen político extremista estableció unas leyes ajenas a la cultura y a la tradición del país, alejadas incluso de cualquier otro fundamentalismo. Precisamente el islam es la razón que se ha utilizado como argumento para vulnerar los derechos humanos en Afganistán.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Costumbres Islamicas Religion Musulmana Charia y Yihad

Las normas de comportamiento por las que se rigen los musulmanes proceden de las enseñanzas del Corán que reciben desde temprana edad en las escuelas coránicas y después en las madrazas.

 El aprendizaje del Corán:

En las escuelas coránicas se aprende el Corán desde una edad muy temprana, ya que se enseña a leer y a escribir a los alumnos al mismo tiempo que recitan largas estrofas del libro sagrado musulmán.

El Corán se caracteriza por un estilo complejo y su comprensión resulta difícil. Pero estos aspectos no han impedido desarrollar en sus lectores, musulmanes y no musulmanes, una absoluta fascinación por este libro. Aùn hoy se considera una de las obras clave en la historia de la humanidad.

En la actualidad la edición más utilizada, también para las traducciones, es la egipcia, que fue patrocinada por el rey Fuad I y publicada en 1923, en El Cairo.

El Corán, al-Qur’an, recibe su nombre del verbo árabe que significa «recitar», y es la recopilación de las palabras proféticas de Mahoma, predicadas desde el 610 al 632, y memorizadas por sus compañeros. El primer califa, Abu Bakr, encargó a Zayd ibn Tabit, secretario y pariente de Mahoma, y a un grupo de compañeros que se dedicasen a recuperar las diferentes versiones y a hacer una versión escrita.

La madraza

Reciben el nombre de madraza o medersa las escuelas de estudios superiores. Son centros que cuentan con una larga tradición en el mundo musulmán y tienen una gran importancia. ya que durante la Edad Media fueron clave como centros de saber y de cultura, de forma que se han considerado el precedente más inmediato de las universidades. (imagen: Madraza de Granada)

La estructura de estos centros suele organizarse en tomo a un patio central al que dan varias salas en las que se imparten las clases y los dormitorios de los alumnos. Es muy frecuente que tengan también un alminar, ya que habitualmente las madrazas tienen también su propia mezquita.

Una de las más importantes madrazas es la de Mustansiriya, edificada en el siglo XII en Bagdad por el califa Mustansir. En Fez (Marruecos) se encuentra la madraza Attarine, que alojaba a los alumnos que estudiaban en la mezquita Qarawiyin. Esta, que recibe el nombre de la ciudad tunecina de Kairuán, se fundó en el siglo x y se considera la más antigua universidad.

Otras construcciones relevantes son las madrazas de Mader-i-Sah en lsfahan (Irán) y la de Ben Yusuf en Marrakech (Marruecos).

Jesús y María en el Corán En el Corán aparecen referencias a María y a Jesús.

«Dimos a Moisés la Escritura y mandamos enviados después de él. Dimos o Jesús, hijo de María, los pruebas claras y le fortalecimos con el Espíritu Santo.» (2, 87).

«Cuando los ángeles dijeron: ¡María! Dios te anuncia la buena nueva de una palabra que procede de él. Su nombre es el ungido, Jesús, hijo de María. Dijo ella: ¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo sí no me ha tocado mortal? Dijo: Así será. Dios crea lo que él quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo: ¡Sé! Y es.» (3, 4547)

«Os ha prescrito (Mahoma) en materia de religión lo que ya había ordenado Noé, lo que nosotros te hemos revelado y lo que ya habíamos ordenado a Abraham, a Moisés y o Jesús: ¡Que rindáis culto y qué esto no os suya de motivo de división!»

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Vida Diaria de un Buen Musulman Mahoma y el Islam

La religión musulmana tiene una serie de normas que afectan a la vida diaria de los creyentes. Algunas de las más llamativas y peculiares se refieren a la manera de medir el tiempo, a la alimentación, a la indumentaria y al aseo personal.

El islam y las prácticas de la vida cotidiana

Además de los preceptos que marcan los pilares de la fe, la religión islámica estableció prácticas obligatorias sobre distintas cuestiones.

Estas reglas fueron mantenidas por resultar tradicionales, o porque su práctica continuada por parte de la comunidad las convirtió en norma, y en algunos casos llegaron a ser tan válidas para los musulmanes como los cinco pilares. Algunas de ellas se refieren a lo que está permitido comer y lo que está prohibido. También es particular su calendario.

La cronología musulmana

Los musulmanes utilizan un calendario basado en los ritmos de la luna, con doce meses de veintinueve o treinta días, así que cada año tiene 354 días. En el mundo occidental se utiliza un calendario solar de 365 días, por lo que hay once días de diferencia entre ambos.

Los meses musulmanes nunca coinciden con los del calendario común, porque cada año, el primero se adelanta once días respecto del segundo.

Para calcular una fecha islámica a partir de una del calendario occidental existe un método bastante certero. Consiste en restar 622, que es el año de la hégira y dividir por 0,97.

La azora 112: Dos azoras, la primera y la antepenúltima, son probablemente las más importantes del Corán ya que se exponen en ellas las ideas sobre el poder y las características de Alá. La primera se utiliza en muchos momentos de la vida de un musulmán para sacralizar las actividades. De la 112 dice u tradición islámica que su recitación equivale a la de un tercio del Corán. La azora 112, llamada «la fe pura», dice:

«En el nombre de Alá, el compasivo, el misericordioso. Di: “El es Dios, uno, Dios, el eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrad No tiene par»».  

La alimentación en el islam

Algunas azoras del Corán marcan ciertas normas relativas al consumo de alimentos. Entre ellas figura la prohibición de comer carne de cerdo. Según la tradición, Alá conoce lo que perjudica al ser humano y este no debe cuestionado. En la actualidad, los estudios relacionados con enfermedades trasmitidas por el cerdo, como ciertos procesos inflamatorios, reacciones de la piel, flebitis o eczemas, han sido utilizados por algunos musulmanes para argumentar que las normas del Corán no se equivocan. Otros plantean que, como hoy en día los animales para el consumo humano están sometidos a un control sanitario muy estricto y están libres de enfermedades, podría permitirse comer cerdo.

Los alimentos permitidos en el islam se denominan halal, y en los comercios de las ciudades occidentales ya es bastante corriente encontrar productos que llevan ese distintivo, especialmente en lo referente a la carne. Para poder tomar carne, el animal tiene que haber sido degollado invocando el nombre de Alá, y tiene que haberse desangrado completamente. La sangre no está permitida, como tampoco la carne de cerdo ni las bebidas alcohólicas, aunque este precepto no se ha seguido en todas las épocas ni en todos los lugares del Islam.

El halal musulmán no es tan estricto como el kasher judío. Ambas religiones coinciden en la prohibición de comer carroña, sangre y cerdo, pero el Corán no entra en matices en cuanto al tipo de pezuña, si es o no rumiante, o incluso partes del animal como el nervio ciático o los intestinos, que sí están vetados entre los judíos.

En cuanto al vino y demás bebidas alcohólicas, su consumo está muy mal visto por parte de gran número de musulmanes.

Pero no siempre fue así. Hubo momentos en que se toleró su consumo de modo general. Así, uno de los más grandes poetas de Irán, Omar Jeyam, escribió magníficas composiciones en honor del vino.

En el Corán se prohíbe el vino, pero también se dice que en el paraíso habrá arroyos de vino, delicia para quienes lo beban. El vino puede servir de ejemplo de que en el islam ha habido y sigue habiendo muchas interpretaciones.

El aseo personal y la vestimenta

En lo que se refiere al aseo personal, la higiene es fundamental e inexcusable a la hora de rezar, lo que ha dado lugar en muchos países musulmanes a una refinada cultura de la limpieza y del agua.

La circuncisión también se estima una medida higiénica y es una seña de identidad de todos los varones musulmanes, aunque no se menciona en el Corán.

Además se han establecido normas sobre la vestimenta femenina con la finalidad de tapar el cuerno de la mujer. Estas obligaciones varían según los países y la ideología imperante en ellos. El caso más extremo es el que se produjo entre las mujeres de Afganistán hasta el año 2002, obligadas por la ley impuesta por el régimen talibán al uso del burka (imagen), una túnica que las cubre desde la cabeza hasta los pies, con una sola abertura a la altura de los ojos. Incumplir esta regla podía suponer la cárcel o decenas de latigazos, pero vestirlo también es peligroso, ya que muchas mujeres han muerto por accidentes de tráfico al no tener visibilidad.

El chador (imagen) es un manto amplio que cubre la cabeza y envuelve el cuerno. En Irán, Irak Siria y Líbano, las musulmanas chiítas se distinguen por el color negro de sus chadores.

La melfa es un pañuelo de vistosos colores que cubre el cuerpo de la mujer, cuyo uso se extiende por el Sahara y países africanos, como Malí o el sur de Argelia.

Resulta también común el hiyab (imagen derecha) , que es un pañuelo que tapa el cabello pero no la cara. Suelen llevarlo las mujeres magrebíes y por ello se ve a menudo en las ciudades españolas y de otros países europeos.

Lugar de Culto: La sencillez es un aspecto característico del culto islámico. Cualquier lugar es adecuado para orar y estudiar el Corán, aunque hay dos lugares especiales, la mezquita y la madraza.

La mezquita

La mezquita, en árabe masjid, es un edificio destinado a la reunión de los musulmanes para la oración. También es importante la madraza, que recibe el mismo nombre en árabe, y que es la universidad coránica.

La casa de Mahoma en Medina se convirtió en la primera mezquita. El muro que cercaba el patio seguía la dirección a La Meca, y allí había una estancia cubierta en la que se rezaban las oraciones. El resto de la edificación tenía soportales que la protegían del calor del desierto. Este fue el modelo que se utilizó para muchas de las mezquitas construidas con posterioridad.

En ellas suele haber un patio de abluciones, para la limpieza ritual antes de la oración. En el interior está el muro de la quibla, que marca la dirección hacia La Meca, y el espacio cubierto para el rezo.

La importancia de dirigir la oración hacia La Meca llevó a que se pusiera un nicho o panel decorado, el mihrab, en e! centro de la quibla. Así se indicaba que este era el muro correcto para la oración. También se incluyó el mimbar o pùlpito, desde donde el imán o director de la oración predicaba y guiaba el ritual de los viernes.

Otro elemento característico en muchas mezquitas es la maqsura, un espacio delimitado por arquerías situado frente al mihrab y decorado con esmero. Se construyó con la finalidad de proteger «las espaldas» de los gobernantes ante posibles atentados. La maqsura fue habilitada después de que algunos de los primeros califas fueran asesinados mientras oraban.

El resto de la sala de oración no posee características diferenciadas, exceptuando la división ocasional en arquerías, paralelas o transversales al muro de la quibla. También es significativo el alminar, torre desde la que se hace la llamada a la oración.

En el mundo islámico se siguen construyendo enormes mezquitas, como la de Hasán II en Casablanca, que se inauguró en 1 993. Puede albergar a veinticinco mil fieles y sigue unos modelos arquitectónicos muy tradicionales En otros casos se ha optado por fórmulas arquitectónicas más modernas, concretamente en los ricos estados petroleros.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Religiones Monoteistas: Islamismo Judaismo Cristianismo

La vida de los creyentes musulmanes está marcada por las oraciones, desde el nacimiento hasta el instante de la muerte. Es costumbre susurrar al oído de los recién nacidos frases del Corán, y también a los moribundos.

La práctica religiosa:

Es llamativa la homogeneidad de la vida religiosa a pesar de que el Islam no dispone de intermediarios notables entre Alá y los fieles, ya que los rituales como las abluciones o la oración diaria son personales y las jerarquías desaparecen frente a la práctica religiosa. En el Islam no hay sacerdotes y la relación del fiel con Alá es directa y sin intermediarios    

Los musulmanes creen que el hombre existe como exponente supremo de la creación de Alá y que debe construir su destino. El hombre es Libre en su voluntad y sus acciones y puede decidir seguir o no el camino que Alá le ha mostrado a través de su profeta Mahoma, pero, silo hace, forma parte de una comunidad extensa e identificada. Los cientos de millones de musulmanes que escuchan la llamada del almuédano se sienten hermanos y se reconocen mutuamente por su devoción a Alá.

Los pilares de la fe musulmana

La práctica religiosa musulmana gira en tomo a la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación. Se denominan «los cinco pilares de la fe» y tienen las siguientes características:

La chahada o «profesión de fe» es el primer pilar. Consiste en rezar la oración que resume la fe islámica: «No hay más divinidad que Alá y Mahoma es su profeta».

La ozalà u «oración» es el segundo pilar. Los musulmanes deben orar cada día cinco veces. Lo hacen al alba, al mediodía, a media tarde, al ocaso y por la noche, con la particularidad de tener que realizar cuatro posturas principales al tiempo que recitan la chahada y otras oraciones: de pie, inclinado, prosternado y sentado sobre los talones. Los almuédanos entonan el verso «Alá es grande» desde los alminares de las mezquitas y, al oírlo, todo musulmán sabe que es el tiempo de rezar y deja por unos momentos cualquier actividad que esté realizando.

Previamente antes de orar, los musulmanes tienen que purificarse por medio de la limpieza del cuerpo, como se expone en la aleya número 7 de la azora 5 del Corán:

(Creyentes!, cuando os dispongáis a hacer la azalá, lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasad los manos por la cabeza y lavaos los pies hasta el tobillo

Los viernes, que es el día santo de los musulmanes, el rezo se hace de forma colectiva y obligatoria.

El sawn o «ayuno» es el tercer pilar. El cumplimiento del ayuno durante el ramadán, mes noveno del año, es una de las celebraciones islámicas más conocidas. Se trata del mes de ayuno y de reflexión religiosa a través de las lecturas del Corán y de los ritos establecidos.

El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y está Prohibido comer, beber o fumar, desde que sale el sol hasta que se oculta. La elección de este mes se corresponde con el tiempo en el que Mahoma recibió la Primera revelación.

En la puesta del sol, que marca el final del ayuno diario, los musulmanes se reúnen para recitar el Corán y para comer.

Sistemas de préstamo islámicos: En la azora 2, aleya 275 del Corán se dice:

«Alá ha autorizado el comercio y prohibido la usura».

Siguiendo este precepto, de una manera ingeniosa se han ideado sistemas para prestar de un modo que no pueda equipararse a la usura. Así el sistema bancario islámico ha ideado las siguientes modalidades de préstamo:

Al mudaraba: El banco pone el capital y el cliente el esfuerzo para realizar un negocio o el desarrollo de una empresa. Ambos, banco y cliente, comparten beneficios y pérdidas, en caso de haberlos.

Al murabaha: El banco compra el producto que solícita el cliente y acuerda con él un precio. Se compromete a vendérselo a otro precio acordado, ganando el banco la diferencia.

Al musharaka: El banco y el cliente se hacen socios, aportan el mismo capital y asumen los mismos riesgos y beneficios según la siguiente proporción: un tercio para el banco, otro para el cliente y el tercero para amortizar el préstamo.

El día que acaba el ramadán, se realiza una fiesta con un menú especialmente cuidado. Como el calendario musulmán es lunar, el mes de ramadán puede coincidir con cualquier momento de nuestro calendario.

El hajj o «peregrinación mayor» es el cuarto pilar de la fe. Todo musulmán que tenga salud y recursos para afrontar un viaje a La Meca tiene el deber de realizar al menos una peregrinación en su vida a la ciudad sagrada.

El azaque o «limosna» es el quinto pilar. Es un deber para todo musulmán ayudar a quienes lo necesiten por medio de la solidaridad. En las comunidades sunitas se tiene que dar el 2,5 % de la riqueza acumulada cada año. Muchos fieles entregan el azaque a ONG musulmanas para ayudar a los desfavorecidos o a quien lo necesite.

La vida religiosa islámica y la plegaria marcan el ritmo del día, del año y de la existencia. Estas oraciones y rituales son los puentes de unión entre los musulmanes y Alá.

El pueblo hebreo y la primera concepción monoteísta

Los únicos antecedentes históricos de tentativas para establecer el culto a un solo dios, a excepción del originado en el pueblo hebreo, son, como se dijo, los fallidos experimentos del monarca egipcio Amenhotep IV, o Akenaton, en el siglo XIV a.C., y del reformador persa Zaratustra, en los siglos VII-VI a.C. El primero de ellos realizó una radical transformación religiosa al establecer el culto a un dios único -Atón-.

La cerrada oposición del politeísmo vigente originó la extinción de la experiencia a la muerte del innovador. Atón era concebido como creador, benefactor y mantenedor de todos los humanos y el mundo. Ahura Mazda fue el nombre que recibió la deidad única imaginada por Zaratustra, pero su monoteísmo no prosperó en virtud de que sus discípulos introdujeron cambios de importancia en la doctrina, convirtiéndola en una teología en la que el dios único original hallaba su contra-partida en un dios del mal -Angra Mayniu o Ahrimán-. La consecuencia de esta evolución fue el establecimiento de un dualismo y el fracaso del intento monoteísta.

La persistencia histórica de la concepción monoteísta, fuente de posteriores elaboraciones y piedra basal de la cultura occidental, funda su origen en el cuerpo de creencias y prácticas religiosas sostenidas por el pueblo hebreo. Su reducido tamaño, en comparación con lo masivo de los cultos politeístas de la antigüedad, se multiplica cuando se consideran los interminables padecimientos que debió sortear en el curso de su evolución.

La supervivencia del pueblo judío se expresa en la actualidad en el retorno a la “tierra prometida”, concretada en el Estado de Israel, por una parte, y, por otra, en que el espíritu central de la idea monoteísta ha informado y contribuido a la aparición del cristianismo primero y del islamismo después. Y, aún más, constituye el soporte principal de la ausencia de cultos politeístas en la cultura occidental.

El Antiguo Testamento contiene los lineamientos fundamentales de este culto en sus primeros tiempos. Dios es presentado como un ser justiciero, temible e implacable, demostrado esto en situaciones como la expulsión de la primera pareja humana del Paraíso, el ocasionar el Diluvio Universal y preservar de éste a una sola familia, la de Noé, y la destrucción de ciudades víctimas de la corrupción, como Sodoma y Gomorra.

El nombre que recibe es Yahvé (el que es) y quizás fuese más temido que amado por su carácter de Dios vengativo y cruel, al cual, sin embargo, le ofrecían sacrificios como medio de conquistarlo. Por otra parte, Yahvé no era el Dios de todos los humanos sino tan sólo del pueblo hebreo, al que protegía contra el resto de los pueblos y esta situación determina el carácter de religión nacional del judaísmo.

Las distintas e innumerables persecuciones sufridas por los judíos a través de los tiempos y el modo como, casi milagrosamente, lograron sobrevivir, informan sobre un pueblo que conservó su identidad como tal a pesar de las vicisitudes que le tocó vivir, manteniendo y enriqueciendo en cuanta latitud se asentó una tradición histórica y cultural con varios milenios de antigüedad.

El cristianismo

Del interior mismo del judaísmo surge una nueva e inédita religión, que establece una transformación para los conceptos de sólida raigambre en la época; asi, las relaciones humanas basadas en el amor y la fraternidad, predicadas por Cristo, rompen con la práctica de la esclavitud y con la rígida división social vigente entonces. La doctrina enseñada por Cristo resulta un concepto diferente de la persona humana, ahora dignificada, y, a la vez, aunque el cristianismo no es un sistema filosófico sino esencialmente una religión, aporta soluciones nuevas a los problemas clásicos: una explicación de Dios, del mundo y del hombre.

El cristianismo concibe la Creación del mundo como salida de la nada por obra de Dios, concepción derivada del monoteísmo hebraico, pero que, en contrapartida del Dios cruel y vengativo, levanta la figura y la idea de un Dios lleno de misericordia, el Dios del Amor. Otras características esenciales del cristianismo, que lo diferencian del resto de las religiones, son su sentido universal, ecuménico, y el proselitismo o apostolado. Además, fe, caridad y esperanza fueron desde siempre sus tres pilares básicos. Los innumerables adherentes con que cuenta el cristianismo en e! mundo conternporáneo, así como su continuidad histórico-institucional, testimonian la importancia de uno de los ejes espirituales que orientan la cultura occidental y que, con el transcurso del tiempo, originaría desde su mismo seno el surgimiento de distintas expresiones y doctrinas, basadas todas en la figura de Jesucristo.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

El Fuego Periodo Neolitico Diferencia Paleolitico Descubrimiento Hombre

HISTORIA DEL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO

INTRODUCCIÓN: Los hombres primitivos sabían utilizar el fuego, pero desconocían la forma de encenderlo. La incapacidad del ser humano para producir, voluntariamente, el fuego, pudo haber condicionado el muy lento progreso de la cultura en el paleolítico.

Esto explicaría, en cierto modo, la costumbre, tan arraigada en algunos pueblos, de “mantener un fuego vivo”, en vez de encenderlo repetidas veces. Los antiguos griegos, cuando fundaban una colonia, llevaban hasta ella el luego sagrado, desde el Peloponeso. Ese rito, consagrado religiosamente se relaciona, todavía hoy, con la antorcha de los Juegos Olímpicos y con las llamas votivas, en homenaje a la memoria de un personaje ilustre.

Antes de producir el fuego, el hombre se ocupó, pues, de conservarlo. Las antorchas, las teas y los cubrefuegos, dan buena cuenta de aquella inquietud ancestral. Si clasificáramos los distintos procedimientos que existen para producir sencillamente el fuego, veríamos que, en síntesis, se reducen a tres: por fricción, por percusión y por compresión.

El primero consiste en frotar una madera, dura y puntiaguda, contra otra, más blanda, acanalada. Para hacerlo, pueden usarse diversas técnicas. La mas antigua, tradicional y rápida, es la llamada “de perforación”, utilizada en la antigua Romapara encender el fuego de las vestales, por los brahmanes en la India y por diversas tribus aborígenes.

Otro sistema es el “barrenado” que emplean los negros de Australia, los malayos, los sudafricanos y algunos indios americanos. Muy primitivo es, también, el procedimiento que se vale de la percusión. El fuego, en este caso, se obtiene al entrechocarse dos trozos de pirita de hierro o bien golpeando uno de ellos, llamado eslabón, contra el pedernal.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO: Hacia el 1.600.000 a.C. Homo Habilis se había extinguido. En primer lugar había el fuego, historiaevolucionado hacia una nueva especie , Homo Erectus, cuyos individuos presentaban mas o menos la misma corpulencia y peso que los modernos seres humanos.

Si algunos especimenes de Homo habilis subsistieron tras la consolidación de la nueva especie, su supervivencia fue breve.

Entre 1.000.000 y 300.000 a.C., Homo erectus era el único homínido existente. Y fue el primero que, en algunos casos, llegó a medir 1,80 m de estatura y se aproximó a los 70 Kg. de peso.

Su cerebro era asimismo voluminoso; en ocasiones alcanzaba un peso equivalente a las tres cuartas partes del nuestro.

Homo erectus fabricó útiles de piedra mucho mejores que los conocidos hasta el momento. Como cazadores, sus individuos eran capaces de cobrar los animales más grandes que podían hallar. Fueron los primeros homínidos que lograron cazar mamuts con éxito. Homo erectus llevó a cabo dos avances particularmente trascendentales.

Durante tres millones y medio de años, todos los homínidos se habían visto confinados al sudeste de África. Homo erectus fue el primero en expandir significativamente su área de poblamiento: hacia 500.000 a. J.C., había ocupado el resto de África, Europa y Asia, llegando incluso a Insulindia.

En efecto, los primeros descubrimientos de restos de Homo erectus se hicieron en la isla Indonesia de Java, donde la antropóloga holandesa Marie E. Dubois (1858-1940) halló en 1894 una bóveda craneana, un fémur y dos dientes. Por entonces no se conocía ningún homínido con un cerebro tan pequeño, y Dubois le dio el nombre de Pithecanthropus erectus(de los términos griegos que significan «mono-hombre erecto»).

Hallazgos semejantes efectuó en las proximidades de Pekín, a partir de 1927, el antropólogo canadiense Davidson Black (1884-1934), el cual llamó a su homínidoSinanthropus pekinensis (en griego, «hombre chino de Pekín»).

Acabó reconociéndose que ambos hallazgos, junto con otros, correspondían a la misma especie y podían clasificarse como del género Homo. Se mantuvo el término erectus, introducido por Dubois, aunque los homínidos llevaban caminando en posición erecta al menos dos millones y medio de años antes de que hubiera evolucionado Homo erectus. Lo cual, por supuesto, se ignoraba en tiempos de Dubois.

Por la época en que se produjo la evolución de Homo erectus, la Tierra se hallaba en un período glacial. Cuando los glaciares alcanzaron su máxima extensión, restaron tanta agua al mar que el nivel de este último descendió unos 90m., dejando al descubierto el fondo de los mares poco profundos. Lo cual permitió a Homo erectus emigrar del continente asiático a Insulindia.

El tiempo frío impulsó la adopción de nuevas costumbres. Homo erectus se desplazaba formando bandas, como sin duda hicieron los primeros homínidos, pero ahora se resguardaba del viento construyendo abrigos de piedras amontonadas, o colgando pieles de un palo en torno al cual se reunía la horda. Éstas fueron las habitaciones más rudimentarias. Donde existían cuevas, Homo erectus halló refugio en ellas. Las primeras huellas de Homo erectus en Asia (hallazgos de Black cerca de Pekín) se encontraron en una cueva cegada.

Esta cueva próxima a Pekín contenía restos de hogueras, lo cual significa que había sido «descubierto» el fuego hace unos 500.000 años. Esta es una característica que diferencia a los seres humanos de los demás organismos. Toda sociedad humana existente, incluida la más primitiva, ha descubierto y usado el fuego. Ninguna otra criatura, aparte los seres humanos, utiliza el fuego ni siquiera en su forma más primitiva.  

He escrito descubierto entre comillas porque el fuego no se descubrió en el sentido usual que se da a ese concepto. El rayo podía provocar un incendio cada vez que la atmósfera de la Tierra acumulara suficiente oxígeno para alimentarlo, y la superficie poseyera una cubierta vegetal susceptible de arder, condiciones que nos hacen retroceder a unos cuatrocientos millones de años. De ese fuego, como en nuestros días, huiría todo animal capaz de hacerlo.

Descubrir el fuego equivale a domesticarlo. En algún momento, Homo erectus aprendió a localizar algún objeto ardiendo en los límites de un incendio natural, a mantener viva la llama alimentándola con prudentes cantidades de combustible cuando mostraba señales de extinción, y a hacer buen uso del fuego.

Ignoramos cómo sucedió. Personalmente, creo que todo empezó cuando los niños quedaron fascinados por las llamas. A causa de su curiosidad hiperactiva y de la falta de experiencias amargas acerca de lo que sucede cuando uno se quema, pudieron sentirse más inclinados que los adultos a jugar con el fuego. Cabe la posibilidad de que el adulto más próximo apartara al niño de la hoguera y la apagara con los pies. Por otra parte, debió de llegar el tiempo en que un adulto más audaz que la mayoría considerara la ventaja de continuar el juego con una finalidad más útil.

El empleo del fuego cambió por completo la vida humana. Ante todo, procuró luz en medio de la oscuridad y calor en todo momento. Esto hizo posible extender la actividad a la noche y al invierno, lo que revestiría especial importancia en un período glacial, de manera que Homo erectus pudo alcanzar regiones más frías.

Desde luego que con el fuego, por sí solo, uno se ve condenado durante el tiempo frío a no apartarse del hogar, pero una sociedad de cazadores podía fácilmente aprender a desollar un animal, limpiar la piel y envolverse en ella. En este sentido, la piel animal reemplazarla el pelo que los seres humanos hablan perdido.

El fuego también era útil como protección contra otros animales, incluidos los más fieros. Una hoguera en el interior de una cueva o dentro de un círculo de piedras mantendría alejados a los predadores. Podían gruñir y merodear por las inmediaciones, pero si no se mostraban lo bastante inteligentes como para mantenerse alejados del fuego, les bastaba con una sola experiencia de lo que significaba su proximidad. Por lo demás, ahora Homo erectus podía acarrear ramas encendidas para levantar la caza, provocar estampidas y conducirla hacia las trampas o los despeñaderos.

El fuego también hizo posible cocinar el alimento, lo cual es más importante de lo que pueda parecer. La carne es más tierna y sabrosa si se asa. Más todavía: el fuego extermina los parásitos y bacterias, con lo que hace más segura la ingestión de la carne. El fuego vuelve asimismo muy comestibles los vegetales, de otro modo inútiles para la alimentación. Pruebe a comer arroz fresco en su tallo, o cualquier cereal crudo, y comprenderá lo que puede hacer una breve exposición al calor de una hoguera.

Por último, el fuego hizo posibles varias transformaciones químicas de la materia inanimada, como la fundición de metales. En una palabra, el fuego da comienzo a la primera época de relativa «alta tecnología» de la humanidad.

Al comienzo, claro está, el fuego sólo podía obtenerse una vez iniciado por medios naturales. Cuando se disponía de él, era preciso mantenerlo ardiendo continuamente, y si alguna vez se extinguía, había que reanudar cuanto antes la búsqueda de otra hoguera. Si no había una tribu cercana de la que pudiera conseguir el fuego (suponiendo que mantuvieran lazos de amistad como para que eso fuese posible, aunque resulta verosímil por razones de reciprocidad), sería preciso aguardar de nuevo el fuego provocado por medios naturales, y esperar a que las condiciones fueran favorables para hacerse con él sin peligro.

Pero llegó el tiempo en que se desarrollaron técnicas para iniciar un fuego donde antes no lo hubo. Esto debió de lograrse por fricción: haciendo girar un palo en la depresión de otro, previamente rellena de fragmentos de madera, hojas u hongos, muy secos (yesca). El calor generado por la fricción podía encender la yesca. No sabemos qué métodos fueron los primeros en desarrollarse, pero la técnica de prender fuego representa un gigantesco paso adelante.

PRIMEROS MÉTODOS DE ENCENDER FUEGO
Los testimonios más antiguos sobre el encendido del fuego se remontan a unos 500.000 años. Parece que el sistema más antiguo —todavía hoy practicado por tribus polinesias y australianas— consiste en el frotamiento de una punta de palo sobre un madero seco. El rozamiento va marcando una ranura en la cual el calor llega a producir un punto de ignición que enciende el serrín. Otro método consiste en una especie de serrado transversal de una madera con otra y un tercero, en la rotación de una punta de palo sobre un madero. La obtención del fuego por medio de una chispa, como en los encendedores modernos, fue el único método hasta 1832, en que se divulgaron los fósforos.

MÉTODO DE FROTAMIENTO: todavía utilizado por algunas tribus africanas y de Australia.

METODOS DE HACER FUEGO

LA COCCIÓN DE LOS ALIMENTOS
Los hombres del Paleolítico que habitaban en la zona meridional y septentrional de Europa vivieron durante milenios en un clima y ambiente en iodo semejantes a los que habitan los esquimales. Para las tribus que residían en las regiones invadidas por los hielos y las nieves, el calor del fuego significó el único medio de supervivencia.

El fuego permitió también a aquellos hombres, que hasta entonces se nutrían de alimentos completamente crudos, el procurarse una alimentación reconfortante, más agradable y digerible, mediante la tostadura y el cocimiento.

Esta innovación comenzó con la carne asada y con frutas y raíces tostadas sobre el fuego o al rescoldo. Posteriormente se ideó otro método que consistió en envolver la presa en barro y echarla así a la hoguera. Más tarde, otra técnica fue la de excavar en el suelo un hoyo, a modo de horno, y cubrir en él los alimentos con una hoguera o con brasas.

Uno de los más curiosos medios de cocción de la prehistoria —todavía empleado en ciertas tribus salvajes— consistía en calentar piedras al fuego y luego utilizarlas para asar la carne sobre ellas, o metiéndolas dentro de recipientes para la cocción de sopas y caldos farináceos. De este modo se pudo obtener el cocimiento propiamente dicho, en vasijas de cuero, madera u otro material no resistente al fuego. La alfarería simplificó el procedimiento al permitir el calentamiento del recipiente.

coccion de alimentos

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios Mesopotamia

La Escritura Cuneiforme Escritura de los Sumerios

LO QUE COMENZÓ COMO UN SIMPLE RECURSO PARA CONTABILIZAR LOS PRODUCTOS ALMACENADOS SE CONVIRTIÓ, TRAS UNA LENTA PERO CONSTANTE EVOLUCIÓN , EN EL HALLAZGO MAS TRASCENDENTAL DE LA HUMANIDAD. LOS SUMERIOS SIN SABERLO, HABÍAN ABIERTO LA PUERTA DE LA HISTORIA

En la Mesopotamia (entre los ríos Tigris e Eufrate) fue el primer lugar donde se desarrolló la escritura, hace más de 5,000 años, como resultado del crecimiento de las ciudades. Fue entonces cuando se hizo necesario crear un sistema de control para conservar los datos que interesaban al rey y a su gobierno: los impuestos, las transacciones comerciales, etc.

La escritura sumeria es la más antigua, y hoy se cree que se trata de una lengua emparentada con e! grupo turanio, de donde vienen el turco, el finlandés y el mongol. Poco después, comenzaron a registrarse por escrito también otros asuntos. Aparecieron así los libros sagrados, los libros de ciencia y las primeras obras literarias. La importancia del descubrimiento de la escritura fue tan grande que es a partir de ese acontecimiento cuando los historiadores sitúan el nacimiento de la historia.

Los más antiguos textos escritos mesopotámicos datan de alrededor del año 3000 a. de C. los sumerios utilizaron un sistema cuneiforme (“en forma de cuña”) de escritura. Mediante el empleo de un estilizado punzón marcaron impresiones (en forma de cuña) sobre tablillas de arcilla fresca, las cuales eran introducidas en hornos o secadas al sol. Una vez secas, estas tablillas eran prácticamente indestructibles.

El uso de estas herramientas también supuso cambiar la forma en que se venían trazando los signos. De los dibujos geométricos de la etapa ideográfica se pasó a signos que, formados por pequeñas cuñas y marcas lineales, se parecían cada vez menos al objeto que en un principio representaron. Este tipo de escritura sería bautizada, miles de años más tarde, con el nombre de “cuneiforme” -del latín cunne (cuña)-

La escritura sumeria evolucionó de pinturas de objetos concretos a signos simplificados y estilizados, lo cual finalmente condujo a un sistema fonético que hizo posible la expresión escrita de ideas abstractas. En el tercer milenio, el sumerio fue el principal lenguaje hablado y escrito de Mesopotamia y de las áreas circunvecinas; sin embargo, en el segundo milenio el acadio lo reemplazó.

Después del año 2500 a. de C., los pueblos de lengua semítica adaptaron el sumerio cuneiforme para utilizarlo en sus propios lenguajes escritos (como se observa en el Acadio Antiguo). Al final, en Mesopotamia se utilizaron dos dialectos del antiguo acadio: el asirio en el norte y el babilonio en el sur.

Los pueblos mesopotámicos utilizaron la escritura, sobre todo, para llevar registros. Las tablillas cuneiformes más comunes registran transacciones de la vida cotidiana: marcas del ganado que conservaban los pastores para los propietarios, cifras de producción, listas de impuestos y pagos de salarios, cuentas, contratos y decisiones judiciales relacionadas con asuntos de negocios. También existen textos monumentales, documentos destinados a durar para siempre, como las inscripciones labradas en la piedra de las estatuas y de los edificios reales.

El sistema de escritura cuneiforme, pese a su progresiva simplificación, nunca resultó fácil de utilizar. Memorizar y aprender a combinar cientos de signos y usar la punta de caña con soltura requería mucho tiempo y dedicación. Por esto, desde la invención de la escritura, la figura del escriba dentro de la sociedad sumeria fue respetada e incluso venerada.

Los palacios y sobre todo los templos, núcleos de poder en las primeras ciudades, fueron el hogar y principal centro de trabajo de esta élite ilustrada. Como leer y escribir se convirtieron en una necesidad para prosperar en une sociedad cada vez más compleja se crearon talleres especiales para que los hijos de las familias influyentes pudieran aprender a grabar e interpretar el lenguaje escrito Así aparecieron las primeras escuelas de la historia.

Los documentos escritos pertenecientes a la civilización sumerio-acadia que han llegado hasta nuestros días muestran cómo los primeros habitantes de Mesopotamia supieron aplicar la escritura cuneiforme en todos los ámbitos de la vida cotidiana. De manera gradual, las escuelas se convirtieron en importantes centros culturales, puesto que la literatura mesopotámica se utilizaba con fines pedagógicos. Es más, de las escuelas de escribas surgieron nuevas producciones.

Otro cambio significativo que sufrió la escritura sumeria tras siglos de desarrollo fue el de la orientación de los textos. En los primeros documentos, los signos aparecen escritos en columnas de arriba a abajo, comenzando por el extremo superior derecho de la tabla. Posteriormente, a medida que los escritos se hicieron más extensos y las tablillas más grandes, se optó por comenzar a escribir líneas de signos de izquierda a derecha ,es decir, como se hace todavía en el mundo occidental.

Aunque la discusión sobre la invención de la escritura sigue abierta, los más modernos métodos de datación han confirmado que, si bien por pocos siglos de diferencia, las tablillas sumerias son realmente más antiguas que los jeroglíficos egipcios.

Imagen: Ejemplo de escritura sumeria, el Cono de Uruinimgina, informando de la reducción de impuestos

La escritura de la civilización del Nilo, que data del 3100 a. C. aproximadamente, evolucionaría paralelamente a la escritura cuneiforme pero, según algunas hipótesis, sólo habría comenzado a desarrollarse cuando ambas culturas entraron en contacto.

Más allá del debate que ha enfrentado secularmente a egiptólogos y orientalistas, lo que resulta evidente es que ambos sistemas compartieron durante milenios el honor de ser la principal forma de comunicación escrita de la Antigüedad.

En la inestable Mesopotamia, el uso de la escritura cuneiforme se prolongó en el tiempo gracias a que todos los pueblos que ocuparon la región -o fueron vecinos de ésta- pudieron adaptarla fácilmente a su propio lenguaje.

Los primeros que adecuaron la escritura cuneiforme a su fonética fueron los semitas acadios y los elamitas -a finales del III milenio a. C.- Posteriormente, durante el II y el I milenio a. C., la lengua acadia sería utilizada por los babilonios y los asirios. También los hurritas, del norte de Mesopotamia, los hititas, de Asia Menor, y el pueblo de Urartu, en Anatolia, transcribirían su lengua a la escritura cuneiforme.

El uso de los signos fonográficos se abandonó cuando, fruto de un proceso de simplificación del sistema de escritura egipcio, se inventó y desarrolló el alfabeto. Cada signo, desde entonces, pase a representar un único sonido.

Este sistema de escritura, creado por los fenicios -una civilización semita de la costa oriental mediterránea-, fue la base del griego y es el que todavía se utiliza en la cultura occidental.

En 1835 Henry Rawlinson, fue el primer investigador en conocer la escritura cuneiforme. Lograron avanzar en el descifrado gracias al descubrimiento de miles de tablillas en el Palacio de Nínive las que le permitían comparar.

En 1857, ambos estudiosos se sometieron a una curiosa prueba en la Real Sociedad Asiática de Londres. Consistía en realizar, por separado, una traducción de una tablilla determinada.

Si la traducción de ambos venía a coincidir en su mayor parte, el jurado consideraría que se había realizado con éxito el descifrado de la escritura cuneiforme. Y, por fortuna, ambos realizaron traducciones prácticamente idénticas. Así que, desde ese año, se considera logrado el difícil objetivo de comprender una lengua antigua escrita con unos caracteres desconocidos hasta entonces.

PARA SABER MAS…
EL SELLO CILÍNDRICO

Observemos el palo de amasar, ese utensilio que se usa para estirar la masa. Imaginemos que alguien se hubiera entretenido en grabar caracteres sobre toda la superficie curva del palote. Si lo hiciéramos pasar ahora sobre la masa, ésta quedaría marcada con caracteres en relieve.

En la antigua Babilonia, dos mil años antes de Jesucristo, todos iban con un pequeño rodillo similar al palote de amasar, colgado del cuello con una cuerda. Cuando tenían que poner una firma (y en esa ciudad todos eran grandes comerciantes y muy frecuentemente tenían ocasión de suscribir cartas, cuentas, préstamos, contratos, inventarios y hasta… letras de cambio) descolgaban el singular “sello” y con una sola pasada el autógrafo estaba hecho.

El utensilio tenía, lógicamente, dimensiones proporcionadas al uso: un diámetro de diez a quince milímetros y una longitud de un dedo. Los había de cristal, alabastro, ónix, ágata o mármol.

¿Cómo podían, los grabadores babilonios, hacer un trabajo tan pequeño en materiales tan duros? En los primeros tiempos empleaban un taladro de arco; pero hacia el siglo VIII a. de J. C, un ignorado “ingeniero mecánico” inventó el torno.

Con esta máquina, la tarea se simplificó, lográndose al mismo tiempo una mayor precisión. El trabajo era favorecido por el empleo de polvos abrasivos extraídos de piedras durísimas como el corindón. De este modo pudieron grabarse sellos que son pequeñas obras maestras, con dibujos de leones alados, águilas y árboles.
LA ESCRITURA CUNEIFORME

En la antigua Mesopotamia se escribía mediante incisiones hechas con un agudo estilo triangular sobre una tableta de arcilla blanda. Inmediatamente después de hecha la inscripción, la tableta era endurecida al sol, juntó al fuego o en un horno, y se convertía en un manuscrito indeleble. El estilo imprimía a cada rasgo de esta escritura una forma de cuña (“cuneus”), motivo por el cual ha dado en llamársele escritura cuneiforme.

Este tipo de signo —como los sellos que antes citamos— ya lo utilizaban los sumerios (Baja Mesopotamia) hacia el 3200 a. de J. C. Sin duda alguna derivó de una escritura figurativa más remota, que éstos pintaban en su cerámica (¿3600 a. de J. C.?), cuyos dibujos se simplificaron, convirtiéndose, sobre la arcilla blanda, en signos convencionales. Y estos signos ya no representaron figuras, sino sonidos silábicos (escritura fonética).

Cuando se necesitaba guardar o remitir alguna carta o documento, como lo hacemos hoy bajo sobre, se cubría la tableta escrita con otra, pegando sus bordes, y encima de esta última se inscribía el nombre del destinatario. Luego iba al horno. Para leer semejante carta, el recibidor rompía la tablilla de cubierta —como nosotros rasgamos el sobre— y quedaba a su vista el manuscrito. Los sumerios leían de derecha a izquierda, y los babilonios lo hacían al revés.

Hacia el 2700 a. de J. C. ya había en el Sumer grandes bibliotecas. En las de Babilonia las tablillas estaban clasificadas en tinajas colocadas en anaqueles. Cada tablilla tenía indicado en el borde a qué tratado pertenecía. De las ruinas de Nínive se exhumaron, en 1872, más de 30.000 tablillas, de las que todavía no se ha descifrado la mitad. Son obras de medicina, astronomía, matemáticas, historia, diccionarios, poemas, etc., que integraron la biblioteca de Asurbanipal (669 – 626 a. de J. C.

Fuente Consultada:
La Historia del Mundo DK Grupo Z
Enciclopedia Estudiantil Tomo VII Editorial CODEX

Los Amotinados del Bounty Marineros Sublevados en su Barco Historia

Los Marineros Amotinados del Bounty

Durante casi dos siglos los amotinados del famoso Bounty han estado trabajando por su existencia en una pequeña isla volcánica en el sur del océano Pacífico, la isla de Pitcairn. Fletcher Christian seleccionó este momento , inaccesible sitio, como un lugar seguro y oculto a los grupos de búsqueda británico que, estaba seguro, serían enviados cuando la noticia del motín llegara a Inglaterra.

motin en un barco

El 28 de abril de 1789, el día del motín, el Bounty estaba retornando a casa después de haber permanecido durante casi 6 meses en Tahití. Su misión había sido obtener la difusión del árbol del pan entre los dueños de las plantaciones de las Indias Orientales, para procurar el aprovisionamiento de comida barata para los trabajadores nativos.

Alguien dijo que la tripulación se había puesto nostálgica por la buena vida que había gozado en Tahití y encontró la disciplina del capitán Bligh (imagen)  cada vez más intolerable. Cualquiera que haya sido su causa, Christian y sus compañeros amotinados echaron en un pequeño bote a la deriva al capitán y a 18 tripulantes que le eran leales. El viaje en ese bote repleto y su regreso final a Inglaterra es una historia bien conocida de supervivencia.

En cuanto a los rebeldes, Christian navegó hacia Tahití, donde 16 de los hombres decidieron quedarse. Pero él y otros 8, junto con 6 tahitianos y 12 mujeres, se dirigieron a Pitcairn. Arrojaron el barco entre las rocas, sacaron todos los elementos que podían servir y, finalmente, el 23 de enero de 1790 lo quemaron.

El pequeño grupo comenzó lo que Christian imaginó como una idílica, pacífica existencia en una isla utópica. Sin embargo, los problemas los acuciaron casi inmediatamente debido, en parte, a la proporción desigual de hombres y mujeres.

En 4 años murieron 5 amotinados, incluyendo a Fletcher, como también todos los hombres tahitianos. El primero en morir por causa natural fue Edward Young, de asma, en 1800. Sólo 10 años después del motín, John Adams (alias Alexander Smith) era el único sobreviviente masculino, con 11 mujeres y 23 niños.

«Tuve un sueño», relató Adams, «que cambió toda mi vida. Un ángel que parecía estar parado a mi lado me habló, amonestándome por mi vida pasada, y después me llamó a arrepentirme e ir y enseñar a los niños el camino de la Biblia de Christian.

Luego de esto, Adams, con el mayor de los hijos de Fletcher, buscó en el arcón de marinero de Christian y encontró su Biblia y el libro de rezos, que su madre le había dado años antes. Éstos fueron los libros de texto usados en la escuela que se organizó.

Desde este momento, bajo la benevolente guía de un amotinado penitente, el poblado comenzó a desarrollarse como una sociedad pacífica. El mundo exterior conoció por primera vez su existencia en 1808, cuando el capitán Mayhew Folger, a bordo del barco americano Topaig, avistó la isla y se detuvo para buscar focas. Para su asombro, un pequeño bote remó suavemente desde la costa y 3 jóvenes lo saludaron en «un perfecto inglés», solicitándole que atracara allí porque , tenían un hombre blanco en tierra.

El capitán informó su hallazgo, pero el descubrimiento de este escondite no causó impresión en Inglaterra porque estaban preocupados con las guerras napoleónicas. Fue 7 años más tarde que dos barcos ingleses volvieron a encontrar la isla, casi por accidente, y nueva; mente los capitanes pasmados encontraron jóvenes de habla inglesa.

El amotinado John Adams asumió las responsabilidades para ser llevado a Inglaterra bajo arresto y, de esta manera, demostró su anhelo por retornar a la tierra natal a despecho de los cargos pendientes sobre él. Su mujer, su hija y otros miembros de la comunidad le rogaron que no partiera.

«Obligarlo a marcharse», escribió el capitán del Tangas, «en oposición a ellos y a sus ruegos, hubiera sido un ultraje a la humanidad». Adams entonces se quedó en Pitcairn, muriendo allí en 1829 a la edad de 62 años.
Ya más en contacto con el mundo, los habitantes hicieron dos tentativas en la década de 1800 para asegurar su futuro, en contra de las amenazas de sequía y el terror a la sobrepoblación. Algunos emigraron una vez a Tahití, más tarde a la isla Norfolk. Un grupo retornó, organizó un sistema de gobierno y la colonia entera abrazó la fe Adventista del Séptimo Día. Hoy esta iglesia es la única de Pitcairn.

Algunas personas que visitaron la isla informaron que la comunidad era devota, hospitalaria, alegre y vivía en economía cerrada. Las casas y los muebles eran simples, aunque adecuados, a la manera de la antigua Polinesia. Para cubrirse, las mujeres hacían tapas, una especie de vestido de papel. Era un trabajo lento y laborioso, pero las prendas producidas eran confortables y a la vez modestas.

Las mujeres también sabían cómo preparar abundantes comidas a partir de los alimentos existentes en la isla. La dieta era predominantemente vegetal y frutal e incluía carne y pescado, una o dos veces a la semana. La comunidad vivía como una gran familia y aumentaba su población por medio del casamiento entre primos. Debemos notar que desde varias generaciones atrás, no hubo en apariencia degeneración de las condiciones genéticas ni enfermos endémicos. Por el contrario, los últimos visitantes los describen como individuos básicamente sanos, fuertes y listos.

Su población declinó de más de 200 en 1937 a menos de 70 en 1974. Sólo 6 familias están ahora representadas, 3 de las cuales perpetúan los apellidos de los amotinados: Christian, Young y McCoy.

En contra de muchas conveniencias modernas, la gente vive a la manera como lo hacían sus antepasados. Sus vestidos tapa han sido reemplazados por el vestuario estilo western, en su gran mayoría abandonado por los barcos que han pasado.

Tienen unas cuantas motocicletas, unos pequeños autos para moverse y hay también motores para lanchas. Pero todavía se requiere gran habilidad de parte de los marineros para evitar los peligros de las botaduras y de los atraques.

Las lanchas han sido siempre y son todavía el único medio por el cual cualquier persona o cosa llega o sale de allí. Aún hay días en los que no saben cuándo llegará el próximo barco. No es fácil organizar una visita a Pitcairn. Los turistas que optan por permanecer más de 24 horas son los que tienen la aprobación del consejo de la isla y del gobierno inglés de Auckland, en Nueva Zelandia. Aun cuando el permiso es generalmente concedido, el procedimiento lleva meses.

lan M. Ball, un corresponsal austríaco, tuvo éxito en este trámite. En su libro Pitcairn: hijos del motín, hace algunas observaciones sobre el estilo de vida de la que «es probablemente la más remota isla habitada de nuestro planeta».

Escribe: «La vida social gira alrededor de una cosa: comida». Contó 42 platos diferentes en la mesa de una fiesta de nacimiento, a la que asistió inmediatamente después de su arribo. Fue la primera de cerca de una docena de fiestas a la que los Ball y sus tres chicos fueron invitados, a lo largo de una estadía de un mes.

Había carne de cabra y pollo; carne de vaca en conserva y lengua importada de Nueva Zelandia. Espaguettisconservados en frío se mostraban en la mesa del buffet, con etiqueta y todo. Los pescados de la isla aparecían al lado de latas de sardinas de Portugal. Otros platos tenían papas irlandesas, remolachas, judías, guisantes, coles, cebollas encurtidas, puré de tomates, zanahorias hervidas, bananas, calabaza cocida al horno y habas. Variedad de ensaladas con la misma presentación, estaban acompañadas por pan y bizcocho caseros cocidos en hornos de piedra.

Y luego los postres: pasteles de calabaza en forma de panes cuadrados, hechos dentro de las latas que los hombres enderezaban; gelatinas de fruta y tortas surtidas; bollos y pastelitos. La fruta fresca estaba olvidada, probablemente porque era un alimento muy común en la vida diaria como para ser usado en ocasiones festivas. Y también los productos lecheros; ellos no teman paladar para el queso y la leche. El agua era su bebida favorita.

Los invitados, bien limpios y pulcramente vestidos, se alineaban por edad de 11 meses a 80 años. Charlaban excitadamente con sus parientes, con los que habían estado la mayor parte del día. El tema central era la comida.

El anfitrión imponía silencio y luego entonaba una bendición solemne. Después de un «Amén» espontáneo de cada uno de los presentes, gritaba: «¡Ahora tomen! ¡Hagan saber si es suficiente con un grito!».

El correo, la iglesia, el palacio de justicia y el pequeño dispensario estaban agrupados en la plaza. También allí, dos piezas del recordado Bounty en exhibición pública: la Biblia y el ancla de 12 pies. Actualmente no está la Biblia del barco, sólo existe la que la madre de Christian le dio y que John Adams sacó de su arcón. Es la reliquia más reverenciada.

La campana del barco, ubicada también en ese lugar, ha sido siempre usada como el único medio de comunicación. A través de los años su código ha permanecido igual:
5 campanadas: «¡Barco a la vista!».
4 campanadas: reparto público de las mercancías que traen los barcos.
3 campanadas: reunión de la aldea.
1 campanada: servicios religiosos.

A los chicos se les ha enseñado que nunca deben hacerla sonar jugando. Ian notó que «la campana tiene hoy una abolladura profunda en la parte de abajo, la solución que los isleños adoptaron cuando un hombre no pudo ser salvado de la horca: hicieron sonar la campana un número confuso de veces y pusieron a la comunidad en falsa alarma.

Cuando la campana suena 5 veces, se produce una gran excitación en la aldea. Los hombres echan a correr hacia las lanchas, cogiendo su provisión de curiosidades talladas a mano, cestas tejidas por las mujeres, frutas frescas y sellos que son populares entre los comerciantes y coleccionistas de todo el mundo. Quieren vender sus productos en los barcos que pasan.

Cinco campanadas también significan que habrá atención médica, siempre que el barco lleve un doctor. Nunca hubo uno en la isla. En el pasado, si los remedios caseros fallaban, el paciente moría. Ahora tienen un radioaficionado, Tom Fletcher, descendiente de la sexta generación de Fletcher, que puede solicitar una ayuda de emergencia si un barco está lo suficientemente cerca como para responder al llamado. En años recientes, la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha exigido al pastor tener una esposa que sea enfermera registrada.

Según Ball, el pastor actual siente que la mayor parte de los miembros de la congregación ve sus orígenes como una «historia deshonrosa». No hay cultura folklórica y se le da poca importancia al pasado. Cuando se les pregunta la opinión de por qué sus antepasados se amotinaron, los hombres de alguna relevancia en la comunidad responden: «Está todo en el film de Charles Laughton. Fue la crueldad de Bligh… No hubiera podido hacer nunca lo mismo que hizo Fletcher… Pero esto no quiere decir que tengamos algún rencor contra él. Nadie lo odia realmente.».

Los deseos de Fletcher de la isla utópica nunca se materializaron. Los isleños continúan enfrentando penalidades y un futuro incierto provocado por los recientes ensayos atómicos franceses, a 500 millas de distancia.

A pesar de las muchas y constantes amenazas contra la continuidad de su existencia, los viejos prefieren permanecer allí. Sin embargo, los jóvenes parecen sucumbir cada día más a los encantos del mundo exterior y hablan con ardor de una tercera y quizás última evacuación.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Historias de Presos Amotinados Presidio 27 Injustias Carcelarias

Historias de Presos Amotinados

Motín en el presidio 27: El 1968, la guerra no declarada legalmente en Vietnam se había convertido en la más impopular de la historia americana. Los jóvenes escapaban hacia Canadá y a otros países para eludir el servicio militar. El uso de marihuana y drogas fuertes estaba en la cúspide. Los estudiantes universitarios quemaban sus tarjetas de incorporación y participaban en manifestaciones que se realizaban en el recinto de la universidad.

Historias de Presos Amotinados

Vista viejo presidio de San Francisco

Aumentaron las marchas por la paz y demostraciones públicas. Solos y en grupo, los jóvenes de 18 y 19 años llenos de miedo, confundidos y sin saber qué hacer, se convirtieron en fugitivos de una sociedad que no entendían ni aceptaban.

La capacidad del viejo presidio de San Francisco, que podía cobijar a 56 hombres durante la Primera Guerra Mundial, sufrió una repentina invasión: alcanzó a tener 115 prisioneros. Se publicaron testimonios de los reclusos que revelaron que las alguna vez confortables celdas estaban ahora divididas en pequeños compartimentos sin ventanas, muchos con dimensiones menores a. las mínimas del ejército, de 6 pies por 8.

Había 5 salas de aseo, llenas de agujeros, y, además de los desperdicios, el piso de las duchas estaba cubierto por agua contaminada. Las celdas, pintadas de negro, carecían de luz, lo que hacía imposible la lectura. La comida era tan pobre como escasa Había menos de 50 tazas para todos los prisioneros.

Los guardiamarinas de la cercana isla del Tesoro, según cuentan, se divertían obligando a los reclusos a hacer uso abusivo de los dispositivos de descarga de los orinales, sacudiéndolos sin sentido, presionándolos a torcerlos con los dedos, bajo amenaza de muerte. En los detalles de este trabajo, los prisioneros eran supervisados por carceleros pendencieros y armados de escopetas, que a menudo los apuntaban con sus armas para atemorizarles: «Te volaré la cabeza». Ese tipo de tratamiento inspiró 60 intentos de suicidio, todos negado’, por el ejército.

Mientras realizaban un trabajo en equipo, Richard Bunch contradijo a un guardia y se separó de él. Fue baleado en la espalda por tratar de escapar. Era el 11 de octubre de 1968. En la mañana del 14, 27 prisioneros rompieron filas para sentarse en el césped y pudieron hablar con el comandante de la prisión, capitán Roben S. Lamont, al que querían expresar las injusticias que se cometían con ellos. Pero fueron arrestados y se les acusó de amotinamiento

Corte Marcial:
Después de tres investigaciones, que costaron al ejército medio millón de dólares, los amotinados fueron procesados en el Presidio en el Fuerte Lewis, en Fuerte Ord en California, y en el Fuerte Lewis en Washington, entre enero y junio de 1968.

Las primeras sentencias pedían 16 años de prisión, pero debido a las protestas públicas, fueron rebajadas más tarde a 3 meses. El capitán Dean Flippo, el fiscal militar, afirmó en el tribunal: «Es el ataque al sistema, no al método de ataque, el que es importante para determinar si existió amotinamiento».

Significación: Más de 100.000 militares enfrentan cortes marciales cada año. Son confinados sin tener opción a una fianza; no tienen garantía de tener jueces imparciales, y en el 95 % de los casos, el veredicto es «culpable». Estos convictos pierden todos sus derechos: pueden sufrir un tratamiento cruel e inhumano durante su confinamiento, a tal punto que algunos enloquecen y otros recurren al suicidio; todo en nombre del orden a toda costa, ya que es ésta la disciplina militar.

La Cultura Humana: El hombre, la religion, el estado y la familia

La Cultura Humana:
El hombre, la religión, el estado y la familia

EL HOMBRE Y LA CULTURA
Cultura y culturas

Generalmente, cuando hablamos de cultura pensamos que gente culta es aquella muy educada, que sabe mucho, que va a conciertos o que concurre frecuentemente a las exposiciones de pintura. Sin duda, estas personas son cultas. Pero si sólo ellas lo fueran, la cultura afectaría a una pequeña parte de la población; y esto no es así. Todos tenemos cultura, porque esta idea abarca mucho más que esas muestras de refinamiento. “La cultura es todo lo que el hombre hace, dice o piensa.”

En conclusión, la cultura es el conjunto de formas de comportamiento y maneras de pensar característicos de un grupo de personas. Cuando un niño nace, el grupo le enseña cómo comportarse según lo que se considera correcto y -aunque a lo largo de su vida- haya costumbres que cambien, lo principal de esta manera de comprender el mundo se mantiene inalterable. Así, la cultura es una herencia que el hombre recibe y mantiene a lo largo de su vida aunque se introduzcan cambios parciales. Cuando un chico nace en nuestro país, aprenderá a hablar español; estará obligado a ir a la escuela a partir de los cinco años; no podrá casarse sin consentimiento de sus padres antes de los dieciocho y muchas cosas más que nos parecen naturales pero que no lo son. En otras culturas, las costumbres son diferentes.

Los elementos que integran cada cultura son las formas de vida, es decir, la manera en que una sociedad asegura su subsistencia y se adapta al medio físico; la estructura social, o sea, cómo se ordena la sociedad teniendo en cuenta las relaciones que mantienen sus integrantes entre sí (parentesco, vecindad, clases sociales, sexo, edad); las creencias, los valores, las normas y los principios aceptados mayoritariamente (lo que la sociedad considera que está bien y que está mal); la organización política (formas de gobierno, autoridades, leyes), y la religión, la lengua, el arte.

Sin embargo, las culturas cambian. Estos cambios pueden producirse por la lenta aparición y aceptación de nuevas pautas o costumbres. Pero, normalmente, la mayor parte de los cambios son el resultado del contacto con pueblos que tienen rasgos diferentes. Estos contactos tradicionalmente se producían como consecuencia de las guerras o las conquistas, pero también por vías pacíficas como el comercio. A esta forma de introducir cambios -cuando las innovaciones se transfieren de un grupo cultural a otro- se la llama difusión. No todo se transfiere de un grupo a otro sin problemas. Es fácil que se transmitan nuevas técnicas para producir alimentos. Pero no será tan simple que se adopte una nueva religión.

Cultura y conceptos

Cultura es una palabra proveniente del latín que significa cultivo, y en este sentido podría entenderse como el acto de cultivar y mejorar las facultades físicas, morales e intelectuales del hombre. De hecho, la cultura es lo realizado por el hombre, ya sean transformaciones o innovaciones materiales o creaciones sociales, científicas, artísticas, religiosas, éticas, etcétera, que le ayuden directa o indirectamente a satisfacer sus necesidades. Para algunos estudiosos del tema, las palabras cultura y civilización son sinónimos. Aunque en estricto sentido no debiera ser así, ya que el concepto civilización se toma como los avances logrados por las sociedades más dinámicas y, por tanto, está más bien ligada a los centros urbanos que al campo; en cambio, la cultura es un término más amplio que incluye la civilización, pero además, las manifestaciones de todo tipo que el hombre ha dejado en el planeta.

Son significativos en el proceso histórico de los pueblos, los préstamos culturales (aculturación), que en forma amistosa u hostil han practicado entre sí; en otras palabras, intercambio cíe conocimientos, costumbres, ideología, etcétera. Ejemplos de esta situación se tienen a lo largo cíe la Historia, así están España y América, el primero es el pueblo dominante y el segundo, el dominado. Roma conquistada por los bárbaros se les impone culturalmente.

Se parte del hecho de que el hombre para vivir con sus semejantes, debe adaptarse a la forma de vida del grupo en el cual se encuentra, tal situación (endoculturación), que puede ser consciente o inconsciente, se inicia en la niñez y culmina con la muerte.
Ahora bien, al paso de los siglos, en las diversas áreas geográficas se han ido desarrollando diferentes culturas, dependiendo éstas de los hábitos, actitudes y conductas de los pueblos.

Aspectos de la cultura

El hombre, por su inteligencia y por su capacidad de razonar, se distingue de los demás animales. La vida de éstos en general conserva las mismas costumbres de sus antepasados, en tanto que el hombre las altera, cambia, etcétera, de ahí que su herencia social y cultural lo transforma en el tiempo y en el espacio.

Curioso es destacar la semejanza de los fines de todas las culturas entre sí, esto es, se tiende a una unidad psíquica de la humanidad. Las necesidades que experimenta el ser humano pueden ser de orden primario (o fisiológicas), secundarias (psíquicas), y su satisfacción es variada en cada cultura.

Habrá mejor comprensión de la cultura si se basa en ciertos aspectos de orden material e inmaterial, mediante los cuales se llega a la satisfacción de las necesidades arriba citadas.

Los aspectos de la cultura son:
I) Material: en el que se considera a la tecnología
II) Inmaterial: La organización social, las estructuras políticas y de educación
Los sistemas de creencias, el control del poder
Las artes gráficas y plásticas, el folclor y la música
El lenguaje

El hombre puede alterar y adaptar el lugar donde se encuentra para poder vivir. Lo realizado por el hombre para satisfacer sus necesidades físicas, constituye la cultura material, la cual no es parte de la cultura, sino el producto de la misma, y mediante su estudio se conoce la vida que desarrollaron los seres humanos.

La tecnología se puede considerar como la suma de las técnicas que poseen los miembros de una sociedad. La aplicación de la tecnología da como resultado artefactos, tales como instrumentos, recipientes, alimentos, vestidos, albergues, etcétera.

La cultura del hombre primitivo, poco a poco se fue transformando, como cuando pudo comunicarse con sus semejantes a través de la expresión, o al producir utensilios o armas punzo cortantes, así como vasijas, y un arte rudimentario.
Notemos que la habilidad para comunicarse a través del lenguaje permitió al hombre poder transmitir a sus semejantes y sobre todo .a sus descendientes, sus experiencias, y de esta forma, las nuevas generaciones fueron aprendiendo más y en su momento enriquecieron el conocimiento general, el que muchos miles de años más tarde, recibió otro impulso fuerte al iniciarse la escritura y todavía hubieron de pasar otros miles de años más para que la imprenta permitiera una difusión más amplia de las ideas.

Nada hay que delate tanto el grupo social al que pertenece un individuo, como su manera de hablar. La entonación y el vocabulario señalan de forma sintomática su origen, cultura, educación y, en muchos casos, hasta su profesión. Así, se encuentran ciertos lenguajes particulares dentro de la lengua común. Un grupo de individuos relacionados por un oficio o por un mismo interés habla, a veces inconscientemente, con una forma especial de lenguaje, con terminología propia, para tratar las cosas que sólo a ellos interesan. Los que integran dichos grupos no se preocupan de que los extraños no los entiendan; antes presumen de ello, estrechando así una íntima solidaridad y multiplicando sus peculiares expresiones.

Entre el dialecto -expresión lingüística de una unidad geográfica- y lo que llamaremos lengua de grupo -correspondiente a un círculo social- existe una diferencia fundamental. Un hombre puede vivir toda su vida con sólo un dialecto. Es ésta una forma particular de la expresión universal, ya que con ella puede manifestarlo todo, y las demás lenguas pasarle inadvertidas hasta su muerte. Es su lenguaje, y con él le basta; es algo tan propio como su ser y su personal forma de vivir.

No podemos decir lo mismo respecto de la lengua de grupo. Cuando una afición o una profesión obligan a crear una lengua especial, vigente sólo para los que pertenecen a ella, únicamente unos pequeños matices de vocabulario y algunas construcciones, la separan de la expresión corriente.

Los que forman el grupo -marinos, médicos, futbolistas, etcétera-, crean este lenguaje para los asuntos que los asocian, y el resto de las manifestaciones vitales no se incluye en él. De esta forma, a diferencia del dialecto, es una lengua incompleta y no sirve para la vida de un modo total e inconsciente.

Más difícil sería precisar la distinción entre lengua de grupo y argot. Ambos divergen algo del habla natural y conviven con ella en la conciencia del hablante. Ambos se utilizan en la relación entre los miembros de un grupo; únicamente el secreto con que se esconde el valor de las palabras del argot subrayaría su clandestinidad.

Argot sería, por antonomasia, la lengua secreta de los que viven fuera de la ley. Argot se llama al lenguaje de los bajos fondos de París, mientras en Londres lo denominan slang, y gergo en Italia. Lengua de germanía es su equivalente español; caló no es exactamente lo mismo, pues lo hablan sólo los gitanos.

Un caso especial es el del lenguaje médico, que siendo lengua de grupo, se convierte en argot por voluntad expresa de los profesionales que, con su extraña jerga, vedan piadosamente la verdad al enfermo o a sus familiares, demasiado sensibles a una realidad desagradable.

Por su parte, los instrumentos y herramientas de trabajo fueron facilitando la convivencia social, y al mismo tiempo, determinaron una división de las labores ligada a la forma de producir.

En tanto analizamos los diversos modos de producción de las sociedades a través de su historia, podemos imaginarnos la evolución de la cultura desde las sociedades primitivas nómadas, dedicadas a la cacería y a la recolección de frutos y el cambio que vendría cuando se empezó a explotar la agricultura, lo que trajo como resultado el hombre sedentario, empezándose a formar así pequeños asentamientos humanos que paulatinamente se convirtieron en ciudades con una cada vez más compleja división del trabajo que producía a su vez, mayores intercambios culturales como el conocimiento de idiomas, de puntos geográficos, de formas de vida y organización; pasando por las épocas de la civilización Griega Clásica, del Imperio Romano, de la Edad Media, del Renacimiento, de la Revolución Industrial, y los cambios de organización democrática derivados de la Revolución Francesa, hasta llegar a la cultura de la civilización industrial moderna. En este largo esfuerzo, muchos hechos y muchos hombres han dejado una huella imborrable.

Significado de los Numeros en la Arquitectura Medieval Esoterismo

Significado de los Números en la Arquitectura

LOS NÚMEROS Y LA ARQUITECTURA MEDIEVAL: Los arquitectos góticos, al igual que sus antecesores egipcios y griegos, y, hasta hace muy poco, los sistemas métricos británicos, empleaban el cuerpo humano como referencia para medir los espacios y las cosas. Las medidas pequeñas se tomaban apoyando el pulgar doblado sobre la superficie, lo que daba una pulgada (todavía vigente en muchos oficios), de unos 2,5 cm; los objetos medianos se medían con palmos, de unos 20 cm, o pies, de 33 a 35 cm; y los mayores en codos, de aproximadamente 52 cm.

Estas medidas prácticas, sumadas o combinadas cuando era necesario, eran suficientes para la construcción propiamente dicha, una vez que estaban trazados los planos, en los cuales se debían establecer las dimensiones de los grandes bloques básicos, con sus naves, transeptos, ábsides, torres, etc.

Como en toda construcción sacra, estos elementos no se disponían «a ojo», según el buen saber y entender de los constructores. Tanto los arquitectos como algunos canónigos eran duchos en el manejo de fórmulas matemáticas basadas en la geometría euclidiana y la aritmética indoárabe, que contenían relaciones y simbologías religiosas, cuando no directamente mágicas.


EL NÚMERO DE ORO: más prestigiosa y difundida de las fórmulas matemáticas era la «sección áurea», llamada también divina proporción, que pretendía establecer una relación perfecta entre el todo y las partes. Se dice que fue descubierta por matemáticos egipcios, y se empleó en la mayor parte de los edificios y monumentos clásicos. El principio consiste en la división armónica de una recta, de forma que «el segmento menor es al segmento mayor como éste es al todo». Su resultado, llamado «número de oro» es 1,618, ampliamente utilizado por los arquitectos góticos y los artistas del Renacimiento.


San Agustín consideraba a los números como pensamientos de Dios, y toda arquitectura de intención religiosa o sagrada les ha conferido un valor simbólico y un cierto carácter de perfección. Los romanos otorgaban esta misteriosa cualidad a los dígitos de la primera docena. El arte gótico, además, sumó, multiplicó, y combinó en distintas variantes dichos dígitos hasta constituir una verdadera ciencia más o menos hermética.

Veamos, en grandes líneas, sus significados según la numerología del esoterismo cristiano:

Significa la Divinidad, el punto de partida de todas las cosas, incluyendo la serie de números naturales. Es también la unidad sagrada, el principio y el fin.

Simboliza los dualismos, tanto complementarios como opuestos: el cielo y la tierra, bien y el mal, lo masculino y lo femenino, la polaridad que hace posible la manifestación de la vida.

Su representación prácticamente exclusiva era la Santísima Trinidad, quizá el mayor y más controvertido misterio dogmático del cristianismo. La divinidad ternaria está también presente en otras religiones: Osiris, Isis y Thot en Egipto, o Brama, Vishnú y Siva en el hinduismo.

Simboliza el equilibrio material y espiritual: cuatro son los elementos, las estaciones del año, los puntos cardinales, los evangelistas y las virtudes cardinales.

Utilizado en puntas de estrellas o rayos de sol, simboliza la potestad creadora de Dios y, en tanto suma de 3 y 2, la vinculación de la Trinidad con el dualismo hombre-mujer, o sea el género humano.

No muy empleado en la arquitectura gótica, al ser suma del 2 y el 4 suele representar la virtud de lo completo, el equilibrio perfecto.

Número simbólico y mágico en sí mismo, su prestigio proviene de las siete jornadas del Creador en el Génesis, así como de las siete leyes herméticas de El Kybalión, de Hermes Trimegisto. Siete son también los sacramentos, los pecados capitales, los días de la semana, las maravillas del mundo clásico y las notas musicales. Esta •Afra, cierra el primer ciclo de la numerología.

Al ser inicio de un nuevo ciclo, representa el renacimiento, la renovación, el impulso creador y, en clave evangélica, la Resurrección. Por esto mismo suelen ser ocho las figuras de almas reencarnadas ante el Juicio Final. Es también símbolo de justicia reparadora, en alusión a la octava bienaventuranza: «Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque de ellos será el reino de los cielos».

Es frecuente en la representación de la Jerusalén celestial, un plano dividido en nueve cuadrados o «cuadras». Se lo considera también símbolo de la luz, por eso las líneas de vidrieras en las catedrales solían dividirse en tres triforios, sumando nueve lucernarios o fuentes de luz.

10» Es la cifra de perfección y de retorno a la divinidad, en tanto es la suma de los cuatro primeros dígitos, y el número de los mandamientos de las Tablas de la Ley. Excepto para representar éstas, no ha sido muy empleado en la arquitectura catedralicia.

11» Es el menos importante de los números del segundo ciclo, y poco se puede decir sobre su significación y presencia en el campo de la construcción religiosa.

12» Número de gran simbolismo, que cierra la serie total de números «sagrados» y simboliza a la Iglesia universal en la representación de los doce apóstoles. Pero también en las doce tribus de Israel, las doce puertas de la Jerusalén celeste, los doce meses del año o signos zodiacales, representados con frecuencia en las catedrales góticas.

Apuntemos, finalmente, que la mala fama del número siguiente, el 13, se atribuye a que es la primera cifra no divina, que corta la continuidad de la serie perfecta, sin duda a causa de los efluvios malignos que posee.

Ahora bien, ¿cómo se utilizaba toda esta numerología simbólica en el diseño y construcción de las catedrales góticas? Lo cierto es que la casi totalidad de su estructura, desde la planta hasta los volúmenes que la alzaban, responden a fórmulas elaboradas a partir de ese simbolismo materna tico.

Toda catedral puede desagregarse en unas pocas formas geométricas sencillas, basadas en la significación de los doce números sagrados. La unidad, imagen del Dios único, se identifica con el punto y su extensión, el círculo, que alude también a los cultos solares. Son circulares los rosetones que presiden los pórticos, por los que se ve nacer la luz del día, y un semicírculo forma del ábside, cabeza de la cruz y sede de la cripta escondida.

La planta en crucero expresa la fuerza del número dos, la dualidad, las direcciones horizontal y vertical que componen el mundo. La Trinidad está representada en los tres pórticos de la fachada, los triforios, las tres marcas que dan acceso al coro, y el triángulo piramidal de algunos tímpanos o los que forman las nervaduras ojivales de las bóvedas.

El cuadrado, generalmente como rectángulo de proporción áurea, otorga simbolismo de divino equilibrio a las plantas de las naves y los planos de los tejados. Las torres tienen con frecuencia planta cuadrada, pero también las hay en forma de prismas hexagonales u octogonales, así como las linternas, flechas y pináculos exteriores.

Para cumplir las estrictas normas simbólicas que se han señalado, los arquitectos medievales diseñaban con regla, escuadra y compás todas las formas y volúmenes de la futura catedral, desde la estructura básica del conjunto hasta los menores detalles. Luego las medidas del boceto se trasladaban al terreno usando una cuerda de doce nudos, método que ya empleaban los constructores de las pirámides egipcias.

Esas formas, su repetición o combinación, junto a la abundante iconografía gótica, constituían una especie de lenguaje críptico. El hombre medieval, volcado tanto hacia lo sagrado como a lo oculto, podía «leer» la catedral como un libro de doctrina cristiana, pero también como una narración de la historia mítica del mundo.

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10