El Monte Rushmore

Paisajes Turísticos Mas Visitados del Mundo

10 PAISAJES MARAVILLOSOS Y MAS VISITADOS DEL MUNDO
bellos paisajes del mundo - Los Geisers del Parque Yellowstone
Por lo espectacular de la vista que ofrece, el glaciar Perito Moreno es considerado la octava maravilla del mundo. La imponente masa de hielo interminable rodeada de bosques y montañas es un espectáculo que pocos se quieren perder.El Perito Moreno es uno de los tantos glaciares que forman el Parque Nacional Los Glaciares.
Todos forman el Hielo Continental Patagónico (17.000 kilómetros de extensión), una de las reservas de agua potable más importante del mundo. Es que el 90 % del agua dulce del planeta se encuentra en las zonas glaciarias: después de la Antártida y Groenlandia, sigue nuestra región.

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El Gran Cañón del Colorado es un impresionante accidente geográfico, forjado por de la erosión causada por el paso del Río Colorado a través de millones de años. El cañón se asemeja a un laberinto de roca que transcurre por el norte del estado de Arizona  en los Estados Unidos con una extensión de 446 kilómetros de largo y algo más de 1,600 metros de profundidad. Gran parte del Gran Cañón ha sido declarado Parque Nacional, hecho que tuvo lugar en el año 1919.
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Desde el punto de vista geográfico el Yunnan cuenta con las zonas montañosas del noroeste (es una de las rutas hacia el Tíbet), con selvas tropicales al sur, zonas volcánicas y tres de los ríos más importantes de Asia pasan por aquí: el Yangse, el Mekong y el Perla.
Esta provincia china es de las que cuenta con mayor diversidad tanto étnica como geográfica.
En el Yunnan habitan 25 minorías étnicas como los Naxi o los Bai, de un total de 56 minorías reconocidas. La provincia contiene montañas cubiertas de nieve y verdaderos ambientes tropicales, apoyando de esta manera un espectro extraordinariamente completo de las especies y tipos de vegetación.
Durante el verano, la gran meseta de los actos del Tíbet como una barrera a los vientos del monzón, atrapando la humedad en la provincia. Esto da a la flora alpina, en particular, lo que una fuente ha llamado una “exuberancia encuentran en ninguna otra”.

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El accidente geográfico más famoso y representativo de Irlana son sin dudas sus imponentes acantilados.Estos acantilados son realmente asombrosos, son una de las señas de identidad más importantes de Irlanda.
  Los acantilados se elevan 120 m sobre el océano Atlántico en el punto llamado Hag’s Head y se extienden a lo largo de 8 kilómetros hasta alcanzar una altura de 214 m; mientras que la torre de O’Brien es una torre circular de piedra que se encuenta aproximadamente en la mitad de estos. Tienen 8 kilómetros de largo.
Los acantilados son lo más impresionante que se puede ver en Irlanda.Los acantilados de Moher son un paraíso para los avistadores de aves, especialmente durante la primavera.
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El río Iguazú, que nace en la zona brasileña de la Serra do Mar y fluye hacia el oeste en un curso sinuoso de 500 kilómetros para desembocar en el Paraná, arroja su caudal de agua desde una altura de 70 metros a través de 275 saltos diseminados en forma de media luna. Prácticamente todos se encuentran en territorio argentino, porque el límite pasa por la descomunal Garganta del Diablo, un desfiladero con paredes de agua de 150 metros de ancho por 700 de largo.
Para acercarse a este salto, lo mejor es hacerlo en un bote neumático desde Puerto Canoas, sin ningún riesgo ya que, lamentablemente, la pasarela de Puerto Canoas a la Garganta del Diablo se perdió por causas naturales.  Dentro del Parque Nacional Iguazú, el río se ensancha 1.500 metros y tuerce hacia el sur, para luego retomar hacia el norte, formando una enorme U que contiene la gran falla que da lugar a un abrupto desnivel en el terreno. En esta curva abundan islas e islotes que fragmentan el río en numerosos brazos; cada uno de ellos dará lugar a un salto al llegar al barranco.
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En 1873, mientras exploraba el árido territorio del norte de Australia, el  comisionado William Gosse descubrió una hilera de montículos rocosos al sur de Alice Springs. El más impresionante de todos fue un enorme monolito rojo, al que bautizó como Ayers Rock en honor del primer ministro australiano, sir Henry Ayers. Pero Gosse ignoraba que la roca de vivos colores ya llevaba el nombre que le había sido dado por los nativos: Uluru.
Es el segundo mayor monolito del mundo. Surge desde el corazón de la tierra seca del centro de Australia  como un enorme centinela de las más antiguas tradiciones.Su mayor esplendor se descubre en las salidas y puestas de sol, adquiriendo gran espectacularidad por los cambios de color e iluminación.
Este gran bloque de piedra representa el eje del Tiempo del Sueño aborigen, la era en que todo comenzó, el principio de la historia de la cultura local.  La mole de arenisca, que se eleva a 335 m sobre la superficie del desierto y tiene un perímetro de 9 km. representa el cruce de caminos de los senderos del Tiempo del Sueño aborigen. A 32 kms. de Uluru, se encuentra también el monte Olga (imagen de abajo a la izquierda); otra formación rocosa sagrada para los nativos.
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Capadocia se encuentra en la meseta del centro de Anatolia. La zona del paisaje lunar de Capadocia esta formada por la erupcion de los volcanes Mt. Erciyes (3917 m.) y  el Mt. Hasan (3284m.). Estas montañas formaron un enorme paisaje lunar  que es visitado permanentemente por el turismo mundial. Los grandes volcanes Erciyes y Hasan hace millones años cubrieron la zona con la lavas.
La toba, o bien la piedra caliza de 150 metros de espesor, desde hace millones de años se talla por medio del viento, la lluvia, el calor y el frío. Así que la naturaleza nos regala unas obras de roca con la forma cónica que los campesinos las llaman como chimeneas de hadas. El valle de Pasabagi es donde es encuentran las formaciónes rocosas mas interesantes, de forma cónico y con unas capuhas de roca.
Unas capillas rupestres excavadas dentro de estas rocas y aún se puede visitar. Como estas capillas tuvieron importancias espirituales, fueron llamadas “Las Chimeneas de Hadas”.
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Una vista de la montaña más importante de Nueva Zelanda,en la que la nevada cumbre contrasta con el verde de otra montaña, como si el verano y el invierno se hubieran dado cita en este hermoso país. ste parque es parte del Te Waipounamu South Westland (Patrimonio de la Humanidad), su extensión es de 700 Km cuadrados, el 40% de la misma está cubierta por glaciares, se encuentra el monte mas alto de Nueva Zelanda y de las 27 montañas que superan los 3.000 m de altitud de país en el parque hay 19.También es el lugar donde vive el Kea, el único loro alpino del mundo.
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Ubicada en el extremo sur de la Patagonia de Chile, la región de Magallanes Alberga al fantástico Parque Nacional Torres del Paine, el cual limita al norte con el parque Nacional Los Glaciares (Argentina) que junto a Punta Arenas, Puerto Natales y Ushuaia conforman el corredor turístico austral.
El parque presenta una gran variedad de entornos naturales: montañas (entre las que destacan el complejo del Cerro Paine, cuya cumbre principal alcanza los 3.050 mnm.

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En las montañas rocosas de Canadá se encuentra el Parque Nacional Banff, una de las joyas del país, no solo por su valiosa naturaleza sino también por ser un importante centro turístico que atrae a numerosos viajeros.Las cifras del Parque Nacional de Banff son dignas del guinness: se trata del parque más antiguo del país, atesora más de 1.600 kilómetros de senderos marcados que, con distintos niveles de dificultad, permiten a los excursionistas caminar entre su naturaleza en estado puro; posee igualmente el mayor sistema de cuevas de Canadá horadando su esquina noroeste… y recibe cada año a más de cuatro millones de visitantes que acuden, sobre todo en julio y agosto, a presentarle puntuales sus respetos.
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Fotos de los mejores lugares del mundo Viaje Fotográfico

FOTOS DE LOS MEJORES LUGARES DEL MUNDO

En todos los rincones del planeta existen lugares maravillosos para visitar y descubrir. Todo continente posee algo extraordinario con lo que nos deleitamos y sorprendemos. Nuestro mundo está repleto de maravillosos paisajes y otra maravillas construídas por el hombre desde sus orígenes, que muchas de ellas hoy se conservan como  Patrimonios Culturales y que deberíamos alguna vez tratar de conocer.

Han dejado huellas  arquitectos, ingenieros y artistas, quienes nos han legado edificios y construcciones de indescriptible belleza, y aunque éstas, salvo escasas excepciones, no sean milenarias, no por ello dejan de ser menos espectaculares.

En esta página hemos reunido muchos enlances a diveros países, escogidos entre las más hermosas, enormes, espectaculares y dignas de ver de los cinco continentes.  Las maravillas de estos enlaces han sido seleccionadas siguiendo un criterio absolutamente subjetivo. Todas ellas, sin embargo, tienen una cosa en común: destacan de forma notable de entre todo aquello que es considerado cotidiano y habitual.

En muchos casos, la excelencia y unicidad de estos hechos admirables son claras y visibles. En otros, no obstante, su carácter distintivo únicamente se puede apreciar tras una segunda mirada. Le dejamos, pues, con el fantástico y grandioso mundo de las maravillas. ¡Diviértase!

LUGARES MARAVILLOSOS DEL MUNDO

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Descripción de los Sitios Turisticos Más Importantes del Mundo Bellos

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Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo
Las Monumentales Obras de Ingeniería
de la Antigüedad
UNESCO: Patrimonios de la Humanidad
Que es un Patrimonio de la Humanidad y cuales son?
Lugares Fantásticos (menú)
Ruinas de Machu Picchu
La Misteriosa Ciudad Inca Descubierta a Principios del Siglo XX
Ciudad Prohibida
La Ciudad de los 9999 Habitaciones
Kremlin
La Gran Fortaleza Rusa
Palacio de Taj Mahal
Cumbre de la Arquitectura Mogol y del Amor de un Rey
Partenón de Atenas
El mas bello monumento del Acrópolis griego
Ciudad de Petra
Los restos de la capital del antiguo reino nabateo
Monte Rushmore
Una monumental escultura tallada en una montaña
La Misteriosas Isla de Pascua
Rapanui, una cultura viva y llena de misterios.
Las Pirámides de Egipto
Otra Gran Maravilla del Mundo Antiguo
Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo (menú)
La Muralla China
La mayor edificación defensiva de la antigüedad
Ciudad de Petra
Los restos de la capital del antiguo reino nabateo
Chichen Itzá
Un lugar mágico de la cultura maya
Taj Mahal
Cumbre de la Arquitectura Mogol y del Amor de un Rey
Khajuraho
Arte Mogol:El Templo de la Montaña Cósmica
Machu Picchu
La Misteriosa Ciudad Inca Descubierta a Principios del Siglo XX
Coliseo Romano
El gran anfiteatro de la época del Imperio romano
El Canal de Panamá
Historia de su construcción
El Canal de Suez
Historia
de su construcción
Las Líneas de Nazca
Enormes dibujos tallados en la tierra
El Ejército de Terracota
El fantástico mausoleo del emperador Qin Shi Huang
Stonehenge
Stonehenge es un hito de la ingeniería antigua
Muro de Adriano
Antigua construcción defensiva de la isla de Gran Bretaña
Muro de Berlín
Guerra Fría: El Muro de Protección Antifascista»
Muro de los Lamentos
El sitio más sagrado del judaísmo
El Eurotúnel
El increíble túnel que cruza el Canal de la Mancha
Viaducto Millau
El puente mas alto del mundo
El Tren a las Nubes
Una maravillosa obra de ingeniería de principios del siglo XX
Torre Taipei 101
El Taipei 101, el segundo rascacielos más alto del mundo
Empire State Building
El famoso rascacielos situado en la intersección de la Quinta Avenida
Torres Petronas
Otra Megaestructura de la ingeniería moderna
Torre de Eiffel
Una estructura de hierro pudelado de 330 m. de altura
Estatua de la Libertad
El fiel símbolo de la libertad para los oprimidos
Túnel Montbanc
Un túnel por los Alpes de mas de 3000 m. que une Francia con Italia
El Atomium
Una impresionante construcción de más de cien metros de altura
Torre de Pisa
La torre antigua más inclinada del mundo.
Antigua Ciudad de Derinkuyu
Es una de las ciudades subterráneas antiguas más fascinantes
Antigua Ciudad de Newgrange
La reliquia prehistórica más espléndida de Irlanda
Antigua Ciudad de Zimbawue
Centro de una poderosa civilización conocida como el Imperio Monomotapa
La Casa Blanca
El símbolo de la presidencia, del Gobierno de los Estados Unidos
La Represa Hoover
Construida durante la Gran Depresión de 1930
El Abandonado Hotel Pyonhgyan
El hotel fue diseñado para tener 3.000 habitaciones
Puente Golden Gate
Una de las estructuras más reconocibles del mundo
Ciudad de Tiermes
Restos de una ciudad tallada en roca
El “Big Hole”
El mayor agujero construido por el hombre
Palacio de Cnosos
La edificación más emblemática de Cnosos era el palacio
Peregrinación a Santiago de Compostella
La historia de la peregrinación a Santiago de Compostela
Brasilia
Un de las obras arquitectónicas más grandes del siglo XX
Templo de Borobudur
Un templo budista misteriosamente abandonado en el siglo XIV
Ruinas de Qumrán
Sitio donde descubrieron casualmente rollos con textos religiosos.
Ruinas de Masada
La montaña-fortaleza símbolo de la libertad de Israel
Mezquita de la Meca
La mezquita más importante del islamismo
Mezquita de Córdoba
Uno de los mayores tesoros que guarda el arte arábigo-andaluz
Mezquita de Santa Sofía
La mayor iglesia bizantina de Salónica
Patrimonio de la Humanidad de la India
Maravillas del arte hindú-mogol
Emiratos Árabes-Burj Dubai
La punta del Burj Dubai es visible a una distancia de casi 100Km.
Catedral de la Sagrada Familia
El proyecto más ambicioso y representativo del arquitecto Antonio Gaudí.
Viaje Virtual por Catedrales
Fotos y paseo por algunas importantes catedrales del mundo
Basílica de San Pedro
Es sin duda la más importante y célebre de las iglesias
El Aconcagua
El Coloso de las cumbres de América
El Everest
El monte Everest es la montaña más alta de la Tierra
La Antártida
Información general de este helado continente
El Amazonas
Es la selva tropical más extensa del mundo
Ciudades de Piedra
Las mas destacadas antiguas ciudades de piedra
Ciudades Perdidas
Las exploraciones y aventuras en busca de civilizaciones perdidas
Los Paisajes Más Bellos
Según Encuesta de National Geographic
Pamukkale, “el castillo de algodón”
Paraíso Natural en Turquñia
Alhambra de Granada en España
La Ciudad Encantada en España
El Escorial en España
Gran Cañón del Colorado en EE.UU.
Grutas de Postojna en Eslovenia
Monasterio de Rila
Catedral de Notre Dame en Francia
Opera House en Sydney
Principales Megaestructuras
Grandes Estructuras de Ingeniaría del Mundo
Palacio de Versalles
Símbolo del esplendor y lujos del Rey de Francia Luis XIV

 

Ciudades Maravillosas del Mundo Grandes y Bellas Ciudades

EUROPA: A lo largo de los siglos, las mas antiguas e importantes ciudades de la historia han atravesado periodos de prosperidad y otros de decadencia, desde aquellas primeras formas de administración. Solo hay que pensar que en la Alta Edad Media, tras la caída del imperio, la población de Roma no llegaba ni siquiera a los 20.000 habitantes, mientras que pocos siglos después llegó en seguida de nuevo al millón. Mas dramática fue la peripecia de Atenas que, en 1832 cuando fue declarada capital de la Grecia independiente, solo era una pequeña población de 5000 personas. Esta ha sido una constante entre las grandes ciudades del viejo continente.

A lo largo de la historia de Europa se han ido creando centros urbanos, y hoy su estructura es el resultado de la estratificación realizada en diferentes épocas, de estilos arquitectónicos y proyectos urbanísticos que han creado, en conjunto, ciudades modernas y al mismo tiempo preciosos testimonios de la historia continental. La mayor parte de las ciudades europeas eran florecientes centros históricos a comienzos de la Edad Moderna, cuando las grandes expediciones y el gran comercio garantizaban riqueza y prosperidad a la burguesía mercantil.

Pero si es cierto que Europa es un continente profundamente marcado por la historia de sus ciudades y de sus respectivas vivencias, también lo es que la urbanización lenta y progresiva del continente no ha dado lugar al nacimiento de ciudades de proporciones gigantescas como las americanas o las asiáticas, a excepción de Moscu, Londres o Paris que sumando las gigantescas áreas metropolitanas que las rodean se acercan a los 10 millones de habitantes.

Europa apenas cuenta con 36 ciudades de un millón de habitantes, y con otras 62 que tienen entre 500.000 y un millón. En conjunto suman 212 millones los ciudadanos europeos que viven en las 500 ciudades que tienen mas de 150.000 habitantes, sobre un total de 727 millones;: apenas el 29 % de la población. Si bien el 75 % de la población europea vive, de hecho, en un marco urbano, el continente mas densamente poblado de la Tierra ha vivido un proceso de urbanización diferente al de los otros continentes, dándose un predominio de los pequeños centros sobre las grandes ciudades.

La historia diferente y particular de cada ciudad europea ha sido un complejo laboratorio del desarrollo urbano. Así la topografía de Roma —o al menos su centro histórico— refleja todavía hoy, en el esplendor de sus edificios o en sus callejuelas angostas, la edad de oro del Estado Pontificio, a caballo entre el Renacimiento y el siglo XVIII; el piano de Paris debe su planteamiento a las ambiciones de Luis XIV y, a la vez, a las audaces soluciones urbanísticas de Georges Haussmann, el arquitecto de Napoleón III.

San Petersburgo, por su parte, es el resultado del proyecto visionario de Pedro el Grande, que a comienzos del siglo XVIII quiso crear para la gran Rusia una capital de nivel europeo. Los canales de Venecia y de Amsterdam son el fruto de las seculares batallas contra la violencia de las aguas, de progresos hidráulicos y de nuevos baluartes que se superponen a los antiguos. En todas las ciudades europeas, en suma, siglos de trabajo del hombre se concentran en torno al corazón vivo del centro urbano. Y hoy, el respeto a la historia y la conservación de sus testimonios, prevalece sobre otras exigencias de la modernidad.

ASIA: Estos testimonios nos indican que hacia finales del Neolítico se desarrollaron en Asia sociedades humanas complejas y articuladas, que en las tierras fértiles del continente más grande del planeta descubrieron las primeras formas de organización. Hoy día, Asia —que ocupa 45 millones de kilómetros cuadrados, es decir algo menos de un tercio de la totalidad de las tierras emergidas— cuenta con 3700 millones de habitantes, que equivalen al 61 % de la población mundial. Naturalmente, es el continente con el mayor numero de grandes ciudades. Seis de las diez primeras, 28 entre las 50 mÁs grandes. Tokio, segÚn los últimos datos, es la ciudad mÁs grande del mundo con casi 30 millones de habitantes.

Con su vertiginoso crecimiento, comenzado en los anos cincuenta del siglo XX, y con una increíble mezcla de futurista modernidad y de tradición, precisamente la capital de Japón es probablemente el prototipo de las grandes ciudades que han hecho su aparición durante el siglo XX, y la vanguardia de las inmensas conurbaciones urbanas que dominaran el siglo XXI. A comienzos del siglo XX, Tokio apenas tenía dos millones de habitantes, y menos de cuatro a finales de la segunda guerra mundial, cuando la ciudad quedo casi destruida por los bombardeos de los aliados.

Sin embargo, gracias a un formidable proceso de reconstrucción, ya en 1970, 25 anos después del final de la guerra mundial, Tokio tenia 15 millones de habitantes. Dos razones que pueden explicar ese rápidos crecimiento son el boom demográfico que se produjo en todo el mundo gracias a la mejora general en las condiciones de vida. en especial en lo que respecta a la alimentación y la sanidad (y de forma más acentuada, si cabe, en Japón), y la segunda fue la rapidísima industrialización de la capital japonesa, que atrajo a la ciudad a muchos habitantes de los poblados rurales de su entorno, que llegaban en busca de una oportunidad de trabajo y de una buena retribución, un fenómeno que, de hecho, caracterizo el crecimiento urbano durante el siglo XX en todo el continente.

Según un informe de las Naciones Unidas de 2002, Tokio permanecerá como la ciudad más poblada del mundo en 2015, pero cada vez tendrá más cerca otras grandes aglomeraciones urbanas, casi todas asiáticas. Dentro de diez anos, se habrán situado entre las primeras diez ciudades del mundo Dakha, capital de Bangladesh, las indias Bombay, Delhi y Calcuta, pero también Yakarta y Karachi, todas con más de diez millones de habitantes. Faltan en estas previsiones, las grandes metrópolis chinas, que en los últimos veinte anos se han desarrollado a ritmos de excepción y previsiblemente continuarán haciéndolo en la primera mitad de este siglo.

Fuente Consultada: Grandes Ciudades del Mundo Cattaneo-Trifoni

La Cueva de los Cristales Gigantes Mexico Caverna Descubrimiento Naica

Hace pocos años, en 2000, fue descubierto en un complejo minero de Naica, (México) una formación de cristales naturales, que representó el descubrimiento geológico mas importante de los últimos tiempos.

La Cueva de los Cristales Mexico Asombroso Descubrimiento

Imagen de la llamada con total justicia “Cueva de los cristales”, este fenómeno de la naturaleza se encuentra ubicado en el complejo minero de Naica, al sureste de Chihuahua, en México. Dicho lugar, fue hallado hace pocos años y está considerado uno de los descubrimientos geológicos más importantes de los últimos tiempos. Por el momento los investigadores trabajan para descubrir sus secretos. No obstante, el proyecto es muy intrincado, ya que adentro de la cueva (ubicada a 290 metros de profundidad) predomina una temperatura de 50 °C y una humedad de 100 %. Estas condiciones son casi infrahumanas y colocan en riesgo constante la vida de las personas que allí trabajan.

Estos cristales se encuentran adentro de una gran cueva a 300 m. de profundidad, donde la temperatura es de mas de 50ºC y la humedad del 100%, lo que hace casi imposible trabajar en las investigaciones correspondientes, como así también pode en riesgo todos los equipamiento necesarios para dichas investigaciones. Algunos de estos cristales son increíbles columnas de entre 8 a 10 metros y cerca de dos metros de diámetro y pueden pesas varias decenas de toneladas.

Dicen que es tan mortífera que incluso con respiradores y trajes refrigerados con hielo sólo se puede sobrevivir durante 20 minutos antes de que el cuerpo empiece a fallar. Es lo más cercano a intentar vivir en otro planeta.

Los expertos estiman que el proceso que dio origen a los bloques de cristal de selenita (que llegan a medir hasta 11 metros de largo y pesan más de 55 toneladas) se relaciona con las características intríncecas de la montaña. Enteramente constituida por piedra calcárea de más de 200 millones de años, este accidente geográfico hospeda en su interior cavernas cortadas por aguas térmicas calientes y mineralizadas. El líquido, lentamente, fue disolviendo las paredes de piedra, liberando grandes cantidades de calcio. Este calcio, a su vez, se combinó con azufre allí presente y formó los grandes y majestuosos cristales.

Esta minas son explotadas desde el siglo XIX, y en 1910 se descubrió en su interior una cámara llamada la Cueva de las Espadas, con cristales de selenita, una variedad del yeso, de hasta dos metros de altura, y que obligó en su momento a preparar la mina para las visitas del turismo, pero a la vez, se han perpetrado varios robos.

Los experto han indicado que el proceso que dio origen a estos inmensos bloques de cristal, seria provocado por la permanencia de soluciones saturadas de anhidrita y yeso a una temperatura muy estrecha y estable durante millones de años, unos veinte, cuando la cueva estaba totalmente sumergida.

Los minerales son sustancias químicas que en la mayoría de los casos adquieren formas geométricas. Cuando esto sucede, se los llama cristales. Las casi tres mil especies de minerales que existen forman su estructura cristalina según 7 sistemas cristalinos y cada uno de ellos tiene sus propios elementos de simetría.

sistema de critales

El Atomium de Bruselas Historia de su Construccion

Los organizadores de la Expo de 1958 en Bruselas, soñaban con una obra que como corona de la exposición universal sea un símbolo para toda la humanidad. El ingeniero e industrial André Waterkeyn (foto izquierda) presentó una propuesta sorprendente: la fiel reproducción de los nueve átomos de un cristal de hierro alfa debía destacar en el terreno de la exposición, junto al castillo de Laeken, a escala 1 :150 mil millones.

Fundamentaba su propuesta diciendo: Pues, ¿qué otra cosa, sino la desintegración del átomo, pone mejor de relieve el desarrollo a los ojos de la humanidad?” El jurado se entusiasmó.

El “Atomium” de Waterkeyn, construido en acero-aluminio, con sus 102 m. de altura, pasó a ser la sensación y principal atracción en el certamen, ya rico en sorpresas arquitectónicas.

El primer problema a resolver fue el de conocer el efecto del viento sobre el Atomium. Los efectos del viento sobre una esfera aislada son bien conocidos y pueden calcularse sabiendo las dimensiones de dicha esfera; no sucede lo mismo para el conjunto de las nueve esferas relativamente próximas unas con otras y reunidas por tubos de un diámetro apreciable.

Fue necesario ensayar pues sobre un modelo reducido. Se encargó del asunto el ingeniero M. A. Joukoff. Este trabajo duró varios meses, pero pasado este tiempo se tuvo ya conocimiento de la fuerza del viento sobre las esferas y sorprendió muchísimo cuando se comprobó la poca importancia de la fuerza del viento sobre ellas.

El Atomium, símbolo de Bruselas, se eleva 102 m sobre la superficie de la capital belga, las nueve esferas que lo componen relucen de forma cegadora, cuando el sol se refleja en su superficie curva. Su deslumbradora belleza no es menos atractiva en la noche belga; su moderna construcción, parece escapada de un cuento de ciencia ficción.

La solución era ésta: debido a su posición, las esferas se protegían mutuamente. Estos ensayos tuvieron lugar de junio a septiembre de 1955. En el mes de octubre del mismo año el anteproyecto del estudio del interior de las esferas fue llevado a cabo por el arquitecto A. Polak. Un primer anteproyecto del esqueleto mecánico de la construcción fue presentado por la S. A. La Construcción Soudeé.

El montaje del Atomium fue encargado a los “Ateliers de Construction de Jambes-Namur” que realizaron a la perfección este difícil trabajo.

A principios del año 1957 se colocó el primer elemento del tubo central vertical que mide 18 m de altura por 3,30 m de diámetro y un peso de 40 toneladas. En la parte superior lleva soldado el anillo exterior donde se articulan los 12 arcos de la esfera base. A continuación se colocaron las 12 columnas de sección rectangular que sostienen la gran corona de 10 m de diámetro, sobre la que se apoya el extremo inferior de los 12 arcos de estructura tubular y sección rectangular que forman la estructura principal de la esfera base.

Las vigas de las dos plantas y el armazón secundario que une los grandes arcos se efectuó en marzo de 1957; el revestimiento con planchas de aluminio brillante siguió inmediatamente, ya que era necesario efectuar la prueba del nuevo sistema de los triángulos esféricos, y se terminó la construcción de la esfera de base a principios del mes de mayo. Mientras seguía el montaje deL tubo central mediante un pórtico inclinado de 18 m de altura que los montadores elevaban y fijaban al tubo central a medida que este aumentaba en altura.

El tubo central, que constituye el hueco por donde pasa el ascensor, se montó de esta forma hasta Los 102 m de altura, fijado por un sistema de tirantes de cable; sirvió de mástil principal de montaje después de los tres bípodes y del armazón de las tres esferas de la parte inferior. Los bípodes se levantaron sobre sus dos rótulas esféricas de articulación, suspendidos por su centro de gravedad entre dos mástiles de montaje de 40 m de altura; provisionalmente se sujetó por un mástil inclinado en espera de la colocación de la infraestructura de la esfera inferior y, del tubo de 29 m de longitud que la une a la esfera de la base.

El primer bípode se colocó el 15 de junio y el tercero y último, el 25 de septiembre de 1957. La esfera central fue montada en octubre. Durante los tres últimos meses del año 1957 se montó el armazón de las tres esferas inferiores mediante mástiles de montaje instalados a nivel de la plancha inferior de la esfera. La estructura de la esfera superior se montó entre diciembre y enero de 1958. Los montadores habían sustituido el pórtico que sobrepasaba el tubo central por una pirámide y un trazo de grúa de 15 m. Este ingenio de montaje, sólidamente fijado, y cuya base estaba situada a 104 m de altura, permaneció en esta posición hasta el fin del montaje; es decir hasta finales de marzo de 1958.

La esfera de la cúpula se montò por este mismo sistema. Seguidamente se instaló una gran grúa de 45 m.sobre una plataforma situada inmediatamente encima de la esfera central que permitio el montaje de las tres esferas medias superiores y los doce tubos de aproximadamente 30 toneladas que las unía a las otras esferas. Las tres esferas medias eran un serio problema a consecuencia de la altura a la que se encontraban y de la gran distancia a que se hallan del tubo central; pero el problema fue resuelto montando mástiles provisionales de 65 m de altura que sostenían el cubo que forma el centro de cada esfera; cada cubo de 4 m de arista, está compuesto por planchas soldadas.

Las esferas medias están formadas igualmente por 12 arcos que se articulan por abajo y por arriba, con dos pequeñas torres fijadas encima y debajo del cubo central de la esfera. Las esferas medias se empezaron a montar en enero y se acabaron el 25 de marzo del año 1958, junto con el desmonte del soporte provisional que constituían los 3 mástiles de 65 m.

Al clausurarse la Expo 1958, las nueve esferas plateadas del Atomium se habían convertido ya en el nuevo símbolo de Bruselas, logrando incluso desplazar al ‘más antiguo ciudadano de Bruselas”, el Manneken Pis, de los carteles publicitarios belgas. El magnífico brillo de las esferas es debido a la capa de aluminio especial llamado “reflectal” de 2 mm. de espesor, que las cubre.

La iluminación exterior nocturna se realizó colocando pequeñas armaduras luminosas y circulares a unas distancias regulares de 1,50 m, por todo el contorno de cada esfera. Estas luces se encienden y se apagan continuamente y dan la impresión de puntos luminosos que se encuentran en las intersecciones de los círculos grandes, lo que da al espectador una impresión de pulsación luminosa en diferentes puntos de la esfera. La idea de esta iluminación fue la imaginación de la rotación de electrones alrededor de cada átomo del cristal de hierro. La posición escogida para el conjunto, fue inspirada principalmente por consideraciones estéticas. La posición aseguraba la estabilidad mediante tres torres de apoyo y tenían dos funciones fundamentales:

Sostener las esferas inferiores del Atomium y permitir la colocación en su interior de escaleras de descenso, indispensables para la salida del público que entra en él por la esfera situada en la base.

El Atomium no sólo tiene muy atractivo el aspecto exterior, pues su interior es practicable en seis esferas, las tres esferas llamadas inferiores (las que sostienen los bípodes), la esfera central y la de la cima; en un principio se pensó en utilizar las nueve esferas, pero al tener en cuenta la gran cantidad de público que podía albergar se decidió limitar el acceso a seis de las nueve esferas; su visita es por demás interesante.

Cada esfera mide 20 m de diámetro. La distancia entre las esferas es de 29 m. El diámetro de los tubos es de 3 m. Los tubos diagonales tienen 23 m de largo y 3,30 m de diámetro. El diámetro del pabellón, sobre el que parece reposar la esfera base, es de 26 m. La esfera base descansa sobre los cimientos y 12 columnas de 5 m de alto. La abertura circular de la parte inferior de la esfera tiene 10 m de diámetro. Los bípodes distan entre sí 90 m. Por medio de cinco escaleras mecánicas —una de ellas, de 35 m de largo, pueden pasar por ella 3000 personas cada hora, según los belgas, la más larga de Europa— y varios escalones, se llega, por los tubos de unión, a las esferas laterales, en donde se encuentra el visitante con un bar, donde tomar un refrigerio, y también una exposición permanente de aprovechamiento pacifico de la energía atómica.

Un rápido ascensor; el más rápido de toda Europa, nos lleva, a la velocidad de 5 m por segundo, en 23 segundos, a la atracción principal del Atomium: el cómodo restaurante circular en la esfera superior que puede albergar 140 personas. Desde él se puede gozar, junto a la “poularde” de Bruselas y cerveza belga, de una grandiosa panorámica sobre la ciudad.

“El Atomium es el símbolo de nuestra época, en la que los científicos han profundizado nuestros conocimientos sobre la materia. Han demostrado que se trata de energía condensada, utilizable —si así lo desean los hombres para el mayor bien de la civilización y para provocar en los jóvenes vocaciones técnicas o científicas. Si esto se realiza el esfuerzo no ‘iabrá sido en vano,, Ha dicho André Waterkeyn.

Restos Arqueologicos de Ciudades de Piedra Gran Zimbawue

En el sudeste de Zimbabue, entre los ríos Zambeze y Orange, hay una ciudad en ruinas que supone un misterio desde hace siglos. Comerciantes y navegantes hablaban de un lugar que en el idioma de los shona se llamaba dzimba dza mabwe, “grandes casas de piedra”. La leyenda dice que se trata de la ciudad de la reina de Saba.

UNA GRAN CIUDAD DE PIEDRA

Los primeros europeos que contemplaron las ruinas fueron los portugueses, en el siglo XVI. Fueron ellos los que difundieron la leyenda de que era la ciudad de la mítica reina de Saba.

En 1871, el investigador alemán Karl Gottlieb Mauch (1837- 1875) logró encontrar Gran Zimbabue. Muchos de los interrogantes que plantean sus ruinas desde entonces están relacionados con la destrucción de vestigios arqueológicos por parte de cazatesoros y arqueólogos aficionados entre 1890 y 1910.

La ciudad en ruinas consta de tres partes: la llamada Acrópolis, que se alza sobre una colina en medio de curiosas formaciones rocosas, el valle de las Ruinas y el recinto Elíptico o Gran Plaza.

 Este último está rodeado por una muralla de piedra de 253 metros de largo construida sin mortero y cuyas piedras están talladas como ladrillos. Tiene una altura de entre 4,9 y 10,7 metros.

El interior del recinto está distribuido en numerosos edificios y plazas pequeños que no se sabe para qué servían. Sin embargo, el mayor misterio de todos es la torre cónica situada junto al muro exterior. Dicha torre ha estimulado la fantasía de los investigadores desde siempre, ya que no desempeña ninguna función aparente y carece de puertas, ventanas y escaleras.

Algunos opinan que se trata de un sím bolo fálico-religioso, emblema de la fertilidad del país, mientras que otros la consideran algo así cómo una torre de señalización o un observatorio.

EL ORO DEL REY SALOMÓN

La búsqueda de las fabulosas minas de Ofir, de donde procedían los tesoros del rey Salomón, ha ocupado al hombre durante siglos. En 1522 el historiador portugués Joáo de Barros describió una fortaleza en Sofala que ostentaba una advertencia indescifrable en la puerta. Los habitantes de la región se llamaban symbaoe, lo que suena muy parecido al actual Zimbabue. Los primeros hallazgos se remontan hasta el siglo IV a.C.

La ciudad vivió su época de máximo esplendor, que se prolongó durante más de 400 años, entre los siglos X y XV como centro del Imperio Munhumutapá, que abarcaba los países actuales de Zimbabue y Mozambique.

Esos cuatro siglos se dividen en tres períodos: ya en el siglo XI existía una poderosa zona de influencia, puesto que la extracción de oro se inició alrededor del año 1000. Se sospecha cierta influencia hindú, porque la técnica de prospección utilizada es la misma que en la India.

En el segundo período, a partir del siglo XIII, el comercio exterior tuvo que intensificarse notablemente, puesto que en 1932, durante unas excavaciones sistemáticas, fueron descubiertos fragmentos de cerámica de la dinastía Ming (1384-1644) y de la Persia de los siglos XIII y XV.

Ese comercio floreciente y la riqueza que comportó dieron lugar a la arquitectura monumental cuyas ruinas se pueden admirar en la actualidad. Gran Zimbabue empezó a decaer en el siglo XV, al iniciarse el tercer período. Las causas del declive de una civilización tan avanzada, la única de África a excepción de la egipcia muy anterior a la invasión árabe y el colonialismo europeo, no están claras. Se cree que pudo deberse al fin o la interrupción del comercio exterior.

GRAN ZIMBABUE, CENTRO COMERCIAL

El arqueólogo Wilfried Mallows defiende la teoría según la cual Gran Zimbabue fue un importante centro comercial que, más tarde, fue utilizado por los árabes como enclave para el tráfico de esclavos. El singular carácter de la ciudad en ruinas y su fascinante relación con Arabia, la India y el Lejano Oriente dan alas a la imaginación de investigadores y visitantes y la convierten en uno de los monumentos más grandiosos y enigmáticos del mundo.

PARA SABER MAS…

——— 800-900 ———
Comienza la extracción de oro y cobre
en la meseta de Zimbabwe, en el sur de África.

——— 1000 ———
Los shona dominan Zimbabwe. Comienzan a construir la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe.

———1400 ———
Los karanga, rama de los shona, establecen el imperio mwanamutapa. Los karanga trafican con marfil, oro y
cobre con los comerciantes árabes de las costas orientales de África.

——— 1450———
Se completa la construcción de la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe. La ciudad alcanza su apogeo.

——— 1470———
Los rozwi, elementos rebeldes de los karanga, forman el imperio rival de changamire.

———1500 ———
Los rozwi se apoderan de Gran Zimbabwe.

———1830 ———
Los rozwi son vencidos por una tribu del  sur, los nguni. Caída del imperio changamire. La ciudad de Gran
Zimbabwe es abandonada.

———1895 ———
La Compañía británica de África del sur  ocupa la mayor parte de Zimbabwe y vence a la tribu nguni. El territorio pasa a llamarse Rhodesia en honor del  magnate británico Cecil Rhodes.

———1898———
Rhodesia se divide en dos territorios, Rhodesia del Norte (act. Zambia) y Rhodesia del Sur. Ambas serán colonias
británicas con autogobierno.

———1980 ———
Rhodesia del Sur alcanza la independencia y pasa a  llamarse Zimbabwe.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro

Coober Pedy (Australia),Una Ciudad Subterránea

 

Tiermes La Ciudad de Piedra Megalitos de Piedra Monumentos Petra Ciudad

La ciudad de Tiermes, en el norte de España, en los límites de la meseta superior y el valle del Tajo, llama sobretodo la atención porque muchos de sus elementos arquitectónicos no fueron construidos, sino tallados en la roca. Sin embargo, la piedra está esculpida con tanta habilidad y originalidad que existen serias dudas acerca de si las culturas a las que se atribuye Tiermes intervinieron realmente en su creación. La ciudad es objeto de estudios arqueológicos desde finales del siglo XIX.

LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE PIEDRA…

No se sabe exactamente quien ni cuando fundó Tiermes, en la provincia castellana de Soria. La primera mención de la ciudad la hizo el matemático y geógrafo Tolomeo (hacia loohacia 175), quien alude a Tiermes como la ciudad de los arévacos, un pueblo celtíbero. Se sabe que la ciudad fue sometida por los romanos en el año 98 a.C. Durante el siglo I d.C. Tiermes devino la capital de una provincia romana, lo que supuso un impulso económico para la ciudad y la ejecución de obras nuevas, como un foro y un acueducto.

Tiermes cayó en manos de los visigodos en el siglo VI o VII, y de los moros a principios del siglo VIII. El hecho de que la ciudad estuviera situada justo en la frontera entre cristianos y musulmanes originó el declive de la cultura local en el transcurso de las décadas siguientes. Tiermes perdió toda su relevancia como muy tarde a partir del siglo XII. Alrededor de 1888, después de visitar la ciudad, el historiador Nicolás Rabal inició los primeros estudios científicos de los restos arquitectónicos, que se han conservado gracias al clima templado.

Los restos arqueológicos visibles corresponden a la ciudad romana, que alcanzó su máximo esplendor en el siglo I. De esta época destacan las imponentes construcciones romanas de varios pisos, asentadas en la blanda de la arenisca roja, donde también excavaron sus estancias subterráneas o bodegas, para conservar los alimentos. Era ciudad importante, a la que llegaban y de la que partían diversas vías de comunicación, que a juzgar por la información recuperada y por los restos arquitectónicos conocidos, se prolonga en el siglo II y tal vez en el III. De época Bajo Imperial se carece casi por completo de información quedando algunos materiales arqueológicos aislados, y durante el periodo visigodo aumenta la ausencia de referencias en las fuentes documentales y arqueológicas.

Y SUS HABITANTES

Muchas de las construcciones de Tiermes son insólitas para su época o las culturas de su tiempo, como el sistema de tuberías, que servía tanto para el suministro de agua como para la evacuación de las aguas residuales. Es evidente que en ciertos puntos hacia falta algún tipo de mecanismo de bombeo para que el sistema pudiera funcionar, pero no tenemos ninguna pista de cómo pudo haber sido dicho mecanismo. Muchas paredes y techos son inusualmente gruesos: no son raras las paredes con un grosor de entre 1,5 y 3 metros. Además, muchos de estos edificios y plazas públicas presentan rampas sobre las que parece adivinarse un sistema de vías de 1,40 metros de ancho. Toda la meseta está surcada por estrechas muescas que, en ocasiones, desembocan en pasadizos subterráneos.

En la década de 1960, algunos investigadores apuntaron que esos vestigios, más que de su época, parecían propios de un sistema de defensa antiaérea moderno en el que estuviera previsto que los civiles se refugiaran en búnkeres mientras las fuerzas de defensa enviaban el armamento pesado a los lugares correspondientes mediante rieles. Conforme avanzaban las excavaciones se descubrieron más restos que no se corresponden con las fortalezas de la época, como unos fosos que recuerdan las trincheras de la Segunda Guerra Mundial y a los que nadie parece encontrar explicación. Además, no ha sido posible atribuir su autoría a alguno de los pueblos que vivieron en Tiermes desde la conquista romana. Se cree que la ciudad es más antigua de lo que se suponía hasta ahora y en sus orígenes estuvo habitada por un pueblo que utilizaba esas singulares instalaciones para un fin determinado.

En las décadas de 1980 y 1990 se especuló con la idea de que se trataba de vestigios dejados en la prehistoria por extraterrestres al defenderse de los ataques procedentes del espacio. Ante tales hipótesis, los científicos serios prefieren remitirse a antecedentes más recientes en los que tales conjeturas han podido ser refutadas por nuevos hallazgos científicos.

El Impacto Ambiental de la Erupcion de los Volcanes Activos Clima

La influencia de los volcanes en el clima es estudiada desde el siglo pasado por los científicos, quienes observaron variaciones en la temperatura en relación con los fenómenos volcánicos.

En 1784, Benjamin Franklin (1706-1790), en una conferencia en Manchester, relató sus observaciones sobre la disminución de la radiación solar en el verano de 1783 a causa de la erupción del volcán Laki, en Islandia. Franklin suponía que las cenizas expulsadas por el volcán habían provocado una niebla seca a gran altura que causo los fríos glaciales registrados en el este de Europa y en América del Norte por ese entonces.

El hecho científico comprobado es que los volcanes explosivos (del tipo peleano) se caracterizan por experimentar periódicamente erupciones súbitas y violentas, con suficiente energía como para impulsar polvo y compuestos químicos directamente hasta la estratosfera.

La intensidad de las erupciones se mide mediante un índice de explosividad volcánica (IEV), basado en factores como el volumen de ceniza y de fragmentos de roca expulsados, la altura de la nube de gas y las características de la explosión. Al parecer, durante los últimos diez mil años no se ha producido ninguna erupción que alcanzara el nivel 8; además, se afirma que un IEV 4 puede afectar al clima global.

Pero los impactos sobre el clima no se ven limitados al polvo volcánico. En 1991, la erupción del Pinatubo, en las islas Filipinas, provocó la expulsión no sólo de inmensas cantidades de polvo volcánico, sino también de grandes volúmenes de gases sulfúricos.

El dióxido de azufre (SO2) reacciona con el vapor de agua y produce ácido sulfúrico (S04H2), que queda en suspensión en la estratosfera como máximo hasta dos años, en forma de pequeñas gotas llamadas aerosoles. Éstos dieron lugar a la formación de nubes que se fueron extendiendo por la Tierra, especialmente en latitudes cercanas al ecuador, zona en que se halla el Pinatubo. Como consecuencia de ello, la radiación solar recibida por el planeta no sólo descendió entre 2 y 4 %, sino que los gases se condensaron y formaron la lluvia ácida. Se calcula que por efecto de esta erupción explosiva, la temperatura descendió entre 0,5 y 5 ºC, según la zona, en los dos años siguientes.

El hecho es que la densidad de los aerosoles y el dióxido de azufre en la atmósfera afectan no sólo la temperatura, sino también el régimen de lluvias. Con largos períodos de actividad volcánica, al reducirse la cantidad de radiación solar, se produce una disminución de las precipitaciones.

Por otra parte, actualmente se acepta que el fenómeno de la corriente de El Niño (que se analiza en otro documento) y el fenómeno natural conocido como oscilación del sur (OS), que consiste en anomalías de la presión atmosférica, constituyen los componentes oceánico y atmosférico de un mismo proceso relacionado con ciclos de erupciones volcánicas. Los modelos explicativos de los cambios climáticos permitieron predecir El Niño en 1993. Como consecuencia de la explosión del Pinatubo, se produjo un “Niño” con sequías en la Amazonia y en el nordeste de Brasil, y un exceso de lluvias en el sur y sudeste de Brasil y la Argentina.

Fuentes:
“Los volcanes afectan al clima del planeta”, Ciencia Hoy, vol. 7, NP 38, 1997.
“Polvo atmosférico y lluvia ácida”, Investigación y Ciencia, NP 245, febrero de 1997.

Prediccion de la Actividad de un Volcan Erupciones Volcanicas Riegos

La América Central es una región de gran actividad volcánica, donde suele registrarse, por lo menos, una erupción todos los años y una gran explosión dentro del lapso regular de una vida humana.

El inventario de las formaciones volcánicas de Nicaragua surgidas en el último millón de años asciende a 28, sin contar lagunas cráteres y otras depresiones semejantes. Todas están ubicadas junto a una fractura de 290 kilómetros de largo que corta los dos grandes lagos del país, cuyas islas y penínsulas están cuajadas de volcanes activos y apagados.

Una distribución similar se percibe en el eje volcánico del istmo, que corre paralelo al litoral del océano Pacífico, con conos y cráteres uno junto a otro desde México hasta Panamá. El agua y el fuego han creado, en combinaciones caprichosas, los paisajes más admirados de la América Central.

interior de un volcan, corte esquematico

Raro es el año en que no se registra una erupción volcánica en el istmo. Entre los de mayor actividad se cuentan los volcanes Pacaya, Santiaguito y Fuego, en Guatemala; lzalco y San Miguel, en El Salvador; Telica, Masaya y Concepción, en Nicaragua, Poás e Irazú, en Costa Rica. En los últimos cuatro siglos se ha registrado actividad en unos 25 volcanes centroamericanos por lo menos, incluso el surgimiento de volcanes nuevos, como el Izalco y el Cerro Negro, que aparecieron en forma inesperada en 1770 y 1850 en El Salvador y Nicaragua, respectivamente. También se produjeron erupciones de magnitud sorprendente en conos que se consideraban extintos, como el caso del Cosigüina en 1835; el Santa María, en Guatemala, en 1902, y el Arenal, en Costa Rica, en 1968. Tres erupciones violentas en menos de 150 años.

La historia de las manifestaciones volcánicas en la región permite conjeturar la probabilidad de que se produzca al menos una gran erupción en algún lugar del istmo dentro del lapso regular de una vida humana. Esta eventualidad merece tomarse en serio, si se considera que el 60% de la población centroamericana vive dentro del área de alcance de algún volcán, a menos de 40 kilómetros. Los habitantes de San José de Costa Rica todavía recuerdan los meses de aflicción en 1963 cuando el volcán Irazú hizo llover cenizas sobre la ciudad. Y en León, Nicaragua, los vecinos barrían constantemente los tejados para evitar que las cenizas despedidas por el Cerro Negro en 1968 y 1971 causaran el derrumbe de los techos coloniales.

Además de lanzar materiales pulverizados, los volcanes también suelen arrojar lava incandescente que baja por las laderas calcinando todo lo que toca. En 1772, la gran corriente de lava del volcán Masaya recorrió unos 15 kilómetros como un río de fuego, sembrando pánico en los pueblos vecinos. Un brazo del río  se desvió y llegó a una laguna cercana, donde se apagó en medio de una gran humareda causada por la vaporización del agua. Otros volcanes como el Pacaya, Fuego, San Miguel y Momotombo tienen las laderas revestidas de negras coladas de aya, que recuerdan erupciones del pasado.

Una de las manifestaciones más temidas de la furia de los volcanes es la proyección de las llamadas nubes ardientes, mezcla sofocante de gases densos y partículas semifluidas que baja velozmente por las laderas arrollando con todo lo que encuentra a su paso. Una de esas nubes ardientes, lanzada por el monte Pelée en 1902, destruyó la capital de la isla de Martinica y sofocó de manera letal e instantánea a sus 30.000 habitantes. El mismo fenómeno se produjo en Costa Rica en 1968, cuando el volcán Arenal asoló dos aldeas en las cercanías de la montaña.

La persistencia de la alta densidad demográfica en las peligrosas regiones volcánicas del istmo centroamericano, que se remonta a los tiempos precolombinos, se debe simplemente a la gran feracidad de los suelos de procedencia volcánica, en los que se puede cultivar una amplia variedad de productos tropicales. Los pobladores precolombinos solían cultivar maíz, frijoles, cacao y otros productos en los mismos lugares donde hoy se cultivan algodón, café, caña de azúcar y donde hay buen pasto para la cría de ganado, actividades que constituyen el principal sustento económico de las repúblicas del istmo.

Algunos países, como El Salvador y Nicaragua, aprendieron también en los últimos años a utilizar la rica energía geotérmica que encierran los volcanes y a depender cada vez menos de la importación de combustibles derivados del petróleo. Los abundantes materiales expulsados por los volcanes también se aprovechan para la construcción de edificios y carreteras, mientras que el turismo se inspira en el paisaje para mostrar la visión espectacular de los conos que reflejan sus figuras imponentes en las plácidas aguas de los lagos.

Vivir junto a los volcanes es un riesgo que los centro americanos conocen y aceptan. Las corrientes de lava, las lluvias de cenizas, las avalanchas, los sordos ruidos subterráneos y otras manifestaciones telúricas no lograron desalentar ni distraer el interés de los habitantes centroamericanos actuales para seguir poblando y explotando sus vulnerables pero fértiles áreas.

Entre los hombres y las montañas existe una dependencia estrecha de raíces muy antiguas. Los pueblos aborígenes de la América Central rendían culto y veneración a los montes de fuego y humo, donde creían que moraban seres legendarios o dioses tutelares cuya ira se manifestaba en las erupciones, terremotos, sequías y otras calamidades. Entre los indígenas que todavía viven al pie de los volcanes y los campesinos que cultivan sus laderas perduran las supersticiones y los relatos de seres fabulosos que moran en sus entrañas, resabios de temores ancestrales.

No obstante los descubrimientos hechos por la ciencia y particularmente los adelantos prodigiosos del siglo XX, los volcanes de la América Central todavía guardan celosos sus secretos.

Predicción de las Erupciones por Actividad de un Volcán:
Todos los volcanes son diferentes, por lo que no puede considerarse que exista una serie de síntomas, en forma de normas de aplicación general, que nos permita determinar la amenaza de una erupción. La observación en particular de cada uno de los volcanes se ha confirmado, en cambio, como un medio muy útil en la predicción de erupciones, por lo que desde el comienzo de este siglo se han establecido observatorios en muchos volcanes.

El observatorio de Monte Etna,  a un kilómetro y medio de su cima, se vio invadido por la lava en la erupción de 1971. Los pequeños temblores de tierra, originados por el movimiento del magma en el interior del volcán, y que preceden a las erupciones, pueden ser detectados mediante sismómetros.

Aunque existen una serie de observatorios dedicados continuamente a la detección de terremotos, se utilizan preferentemente sismómetros portátiles como el representado en la figura 96, para la predicción de las erupciones y de la localización exacta de los nuevos cráteres o salideros de lava. La primera comprobación de la existencia de pequeños temblores de tierra coincidentes con las erupciones se realizó de forma inintencionada, al observar las fotografías de surtidores de lava, como el de la figura 97, hechas con un determinado tiempo de exposición.

Los chorros de lava al rojo no se veían afectados por los temblores de tierra, pero el terreno, y la cámara fotográfica dispuesta sobre él, sí sufrían sacudidas: en consecuencia los trazos de las trayectorias de las partículas de lava al rojo parecían movidas en la fotografía. Algunas erupciones en las Islas Hawai están precedidas por un peculiar ruido rítmico de sonidos graves en forma de tarareo.

Para determinar los cambios producidos en la forma del volcán durante las erupciones, se utilizan inclinómetros y medidores electrónicos de distancias. El registro gráfico, tomado en Hawai desde 1956 a 1969, muestra elevaciones progresivas correspondientes a las erupciones, y bruscas caídas al final de las mismas. Los movimientos del magma se reflejan a veces en cambios de potencial eléctrico o de las características magnéticas de las rocas. (Al calentarse éstas por encima de los 600° C pierden sus características magnéticas naturales.)

El análisis de la composición y la temperatura de los gases emitidos por las fumarolas en los períodos comprendidos entre las erupciones ha resultado ser una guía muy útil del comportamiento de algunos volcanes. Todas estas observaciones y mediciones se suplementan actualmente con la vigilancia continua por medio de satélites especiales. Es de esperar que en un plazo corto se pueda desarrollar un sistema automático de vigilancia global.

Revista América Vol. 39, Nº1

El Canal de Suez Historia Datos Tecnicos Curiosidades Construccion

HISTORIA Y CURIOSIDADES DE LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL DE SUEZ

Por más que un barco pueda navegar durante largo tiempo, no tiene sentido prolongar un viaje más de lo estrictamente necesario, porque cuanto más demore en transportar pasajeros o carga, menos se ganará.

En unas partes del mundo la naturaleza ha colocado angostas fajas de tierra, que unen dos grandes masas, también de tierra; pero que constituyen barreras entre dos mares u océanos. Hasta épocas bastante recientes, algunas de aquéllas obligaban a las embarcaciones a hacer largos rodeos.

El viejo sueño que consistía en unir el mar Mediterráneo con el Rojo por medio de un canal, se convirtió en realidad en el siglo XIX, cuando Fernando Lesseps materializó este plan, uno de los más audaces de los tiempos modernos. De este modo, Oriente se acercó a Occidente, lo que explica la importancia del canal de Suez en la vida económica del siglo XX. Naser nacionalizó el canal en el año 1956

EL CANAL EN LA HISTORIA: El más dificultoso, por miles de años, fue el istmo de Suez, que une África con Asia y al mismo tiempo separa el Mediterráneo del mar Rojo.

Los egipcios de la antigüedad ya habían pensado en ello. Ya en el siglo XIV a. J. C, dos faraones egipcios, Seti I y Ramsés II (1301-1234 a. de J. C), emprendieron la construcción de un canal que uniera el Mediterráneo con el mar Rojo; pero sus excavaciones pronto se llenaron de arena y el proyecto fracasó.

Según Heródoto, Necho II (609-593 a. de J.C.) ordenó paralizar las obras después de haber perecido en la tarea 120.000 hombres y de que un oráculo le hubiese aconsejado actuar de este modo. Generalmente, se admite que Darío el Grande (521-486 a. de J. C.) hizo que se reanudaran los trabajos y llevó la empresa a buen término. No obstante, cuando los persas abandonaron Egipto, el canal se enarenó rápidamente. Trajano (98-117) lo mandó dejar en condiciones. Sin embargo, afics más tarde se llenó de arena y se hizo intransitable.

No fue restaurado hasta el año 640 y su actividad duró entonces casi dos siglos. Fue cerrado po: un gobernador musulmán que temió que sus enemigos los utilizaran para abastecerse.

Parece ser que en el año 1000 fue abierto de nuevo y restaurado. pero, en todo caso, su actividad duró muy poco tiempo y lo cerraron definitivamente las inundaciones del Nilo, hasta tal punto que se encontraron muy pocos vestigios.

Otros intentos no tuvieron más éxito hasta que un gran ingeniero francés, Fernando de Lesseps, emprendió la tarea. El 17 de noviembre de 1869, después de 10 años de trabajo, se completó el canal de Suez y una procesión de 55 barcos partió del Mediterráneo en el primer viaje directo al mar Rojo.

Desde tiempos muy lejanos, hubo sueños, y tal vez alguna acción en tiempo de los faraones, de unir el Mar Rojo con el Mediterráneo.El canal de Suez, que une Port Said, en el Mediterráneo, con Suez, en el mar Rojo, acorta en 10.000 km las comunicaciones marítimas entre Europa y Extremo Oriente. El canal se excavó en el siglo XIX, pero la idea de esta comunicación marítima entre la cuenca mediterránea y el mar Rojo no era nueva.

Esta maravillosa hazaña de ingeniería ha acortado los viajes del mar del Norte a Bombay en un 44 % y de Europa a Japón en un 25 %.

Después del descubrimiento del Nuevo Mundo, se descubrió una barrera aún peor para la navegación: el istmo de Panamá, situado entre Norte y Sudamérica. Cuando los navios que navegaban de Europa al Perú se acercaban a las Indias Occidentales, estaban a 4.500 kilómetros de su destino, a vuelo de pájaro; pero esta angosta faja de tierra los obligaba a hacer un viaje de muchos miles de kilómetros alrededor del famoso y peligroso cabo de Hornos.

En 1850 se habilitó el servicio ferroviario entre Alejandría y el Mar Rojo, con lo que al costo de un doble trasbordo, se ahorraba la vuelta por el Cabo de Buena Esperanza.

En 1854, con fuerte oposición de los ingleses, Fernando de Lesseps obtiene, gracias al apoyo de la emperatriz de Francia Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III (familias emparentadas), concesión por 99 años para construir y operar el canal, que inicia en 1859 con fondos aportados por franceses y egipcios proyecto del ingeniero austriaco Aloís Negrelli, y se terminará en 1869 con gran boato (22 m de ancho en el fondo, y 58 m. en la superficie, con 8 m. de calado). Trabajaron 1,5 millón de egipcios, de los que 125.000 murieron durante la obra.

Fernando Lesseps trabó relaciones que fueron de gran utilidad para su proyecto, especialmente en el plano financiero. Fundó la Sociedad del Canal de Suez, a la que aportó Francia más de la mitad del capital inicial, y el jedive egipcio Mohammed Said, el resto. El sucesor de este último cedió sus acciones a Inglaterra.

Los trabajos propiamente dichos empezaron el 25 de abril de 1859. Al principio se recurrió a los fellahs  egipcios,  pero  a medida que los trabajos iban avanzando, la mecanización se hizo más intensa. El rendimiento de 4.000 obreros reveló ser, entonces, superior al de los 20.000 contratados inicialmente.

Diez años después, o sea, en 1869, los trabajos se acercaron a su fin. Desde Port Said hasta Port Tewfik, en la bahía de Suez, el canal tenía una longitud de 162 km.

La inauguración oficial de esta vía de agua única en su género en aquella época, fue acompañada de numerosos festejos en los que participaron personalidades de todos los países y de todas las partes del mundo. Unos setenta barcos salieron de Port Said, escoltados por el yate imperial a bordo del cual se encontraba la emperatriz Eugenia. Después de cuatro días de un viaje realizado en las mejores condiciones, la flota llegó al mar Rojo.

Sin embargo, el canal no tardó en resultar demasiado estrecho y algunos barcos encallaron. Se hicieron necesarios los trabajos de ensanchamiento y se le dio al canal una anchura de 46 metros en las líneas rectas y 55 en las curvas. En cuanto a la profundidad se aumentó hasta 10,50 m. Una canalización de agua dulce alimentada por el Nilo asegura el abastecimiento de las ciudades situadas a orillas del canal.

Ferninando de LessepsFerninando de Lesseps (1805-1894) Conde francés nacido en Versalles, de familia diplomática relacionada con el mundo internacional , fue el padre del canal y el gran frustrado de Panamá. En 1854 obtuvo del gobierno egipcio , una concesión para construii y esplotar un canal en el mar Rojo y el Mediterráneo, y en 1859 inició las obras , que se terminaron tras 10 años de trabajos.

Muy distinto fue Panamá , cuyo estudió inició Carlos V (1500-1558), abandonando en 1529 por considerarlo fuera de su alcance. Después de terminar este canal, de Lesseps anunció su idea de construir un canal en el istmo de Panamá , cosa que nunca pudo lograr.

Es la primer vez que “se modifica la faz y de la tierra”, además de vencer muchos temores e intereses. A la apertura asiste la emperatriz Eugenia, y Giusepe Verdi compone para la ocasión, la opera Aída que se estrenará en El Cairo en 1871. Tiene hoy entre extremos, 162 km de largo, 100 metros de ancho y 14 m de profundidad, y se tarda 12 a 16 horas en transitarlo. Abrevia en 8000 km el viaje entre Europa y Asia, y lo cruzan 15.000 barcos por año, cuya carga es más de la mitad, petróleo.

En 1875 Inglaterra compró la parte a los egipcios, haciendo pié en la zona del canal, en 1882 aportaron tropas para custodiarlo, y en pocos años, lo ocuparon.

En 1956, Nasser lo nacionalizó, con lo que el imperialismo inglés quedó muy debilitado.

En 1967, la guerra de los seis días lo inutilizó, y en 1975 se reabrió. Hoy cala 45 pies.

La bella ciudad egipcia de Port Said sobre el Mediterráneo, con medio millón de habitantes, es el puerto de entrada y lugar de abastecimiento y acceso de prácticos obligatorios, en la punta norte, al oeste de la boca del canal; allí hay dos largos rompeolas, y boyas de amarre como para que los buques en espera tomen dos por proa y dos por popa como para resistir cualquier temporal. Al este de esta boca, está Port Fouad, una ciudad menor.

Gamal Abdel Nasser (1918-1970). Estadista egipcio que, partiendo de unos orígenes humildes, llegó a ser presidente del país (1956-1970) y el líder político más influyente en el mundo árabe de su época.

  • El Canal de Suez fue construido en 1869 por el francés Ferdinand de Lesseps.
  • Se calcula que por lo menos 120.000 trabajadores murieron durante su construcción.
  • El canal se extiende 132 Km. entre el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo.
  • Tiene un ancho de 100 metros en su punto más estrecho.
  • En 1955, poco antes del conflicto, cerca de dos tercios del petróleo europeo se transportaba por el canal.
  • Actualmente, alrededor del 7,5% del comercio marítimo pasa por el canal.
  • En 2005, más de 18.000 buques navegaron por él.

nasser presidente egipto

El 26 de julio de 1956, el presidente Nasser proclamó la nacionalización del canal de Suez. Con esta medida ponía fin a la influencia de la Sociedad del Canal de Suez de la que un 70 % de las acciones pertenecían a Francia y Gran Bretaña.Naser tomó esta decisión después de que los norteamericanos, los ingleses, el Banco Mundial e incluso los rusos se negaron a asociarse a la financiación de la nueva presa de Asuán, o hubieron considerado su construcción poco urgente. Actuando de este modo, Nasser creyó poder financiar él mismo la construcción de la presa. A pesar de que los norteamericanos no tomaron el asunto por lo trágico, en octubre de 1956, el conflicto armado entre el estado de Israel, Francia, Inglaterra y Egipto amenazó por un momento la paz mundial.

Fuente Consultada: La evolución  de las Ideas de Roberto Cook

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Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo Grandes Obras de Ingenieria

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO eran un conjunto de monumentos diferentes entre sí y de época diversa que tenían en común el hecho de ser una «maravilla», esto es, eran capaces de inspirar respeto y admiración ante cuantos los contemplasen.

Tal distinción respondía a un criterio basado en lo imponente de las dimensiones (la mayor edificación en piedra), la magnificencia (las esculturas más ricamente decoradas), el reto técnico (la construcción más alta en bronce), o bien una suma de todo ello.

La idea de reunir en una lista definitiva las mayores maravillas surgidas jamás de las manos del hombre se remonta, en el mundo occidental, hasta como mínimo los antiguos griegos. Ya el propio Heródoto, historiador del siglo v a. C., menciona «las tres mayores obras existentes en tierras griegas», a saber: el acueducto túnel, el muelle del puerto y el gran templo de Hera, todas ellas en la isla de Samos. De hecho, el motivo tradicional de las siete maravillas no es más que una extensión de esta idea ya formulada por el gran historiador griego.

En realidad, la primera referencia a las siete maravillas data del período helenístico, justo después de las campañas del rey Alejandro Magno, oriundo de Macedonia, con las que anexionó, a un imperio cada vez más políglota y helenizado, tierras pertenecientes a civilizaciones anteriores a la griega, como fue el caso de la egipcia, la babilónica y la persa. De hecho, lo más probable es que el número siete procediese de Oriente Próximo, de donde también vendría (un poco más tarde) la noción de la semana de siete días.

Las siete maravillas pertenecían, en su totalidad, a los confines del nuevo La versión más primitiva de la lista de las siete maravillas se remonta al siglo m o n a. C., si bien no coincide del todo con la que conocemos nosotros. Una de las primeras referencias escritas de que disponemos es un breve poema de Antípatro de Sidón (hacia el 125 a. C.) o Antípatro de Tesalónica [entre el 20 a. C. y el 20 d. C.), en el que el poeta alaba la estatua de Zeus en Olimpia, el coloso de Rodas, los jardines colgantes de Babilonia, las pirámides de Egipto, el mausoleo de Halicarnaso y el templo de Artemisa en Éfeso.

Sin embargo, en lugar de mencionar el faro de Alejandría cita las murallas de Babilonia, tan amplias como para que pudiese circular un carro por ellas sin problemas.

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

PIRÁMIDE DE KEOPS

Cuando Keops, faraón de la IV dinastía, en el año 2640 antes de Jesucristo, ordenó la erección de una tumba que por su altura y majestad debía ocultar el sol, se destinaron para ello 100.000 esclavos que trabajaron durante 20 años. Eran negros, hebreos y berberiscos hermanados por los mismos sufrimientos. Juntos compartieron el escaso alimento, derramaron su sangre bajo el mismo látigo de los guardianes y murieron por las mismas fatigas. Para que nadie pudiera conocer la entrada de la celda sepulcral, a la terminación de la obra los sobrevivientes fueron ejecutados.

Durante esos 20 años, Egipto conoció privaciones y miserias. Se cerraron los templos, se redujeron las ceremonias religiosas, se aplicaron fuertes impuestos y se ordenó a los hombres libres ayudar a los esclavos. Dos millones trescientos mil bloques calcáreos de dos toneladas y media de peso cada uno, fueron levantados uno encima de otro hasta 147 metros de altura.

Para cumplir esa enorme tarea se disponía de escasas y elementales maquinarias: los mineros utilizaban cuñas de madera mojada que, clavadas en la piedra, la quebraban al dilatarse; los transportadores acarreaban los bloques a lo largo del Nilo sobre enormes balsas, y luego sobre trineos hasta la meseta de Al Gizah, recorriendo una ruta que había costado diez años de trabajo.

Los esclavos encargados de la pirámide levantaban los bloques de una a otra grada, más con la fuerza de sus brazos que con la rudimentarias grúas formadas con troncos de árboles, las únicas conocidas.
Cinco mil años pasaron desde entonces. La pirámide de Keops, única sobreviviente de las siete obras que los antiguos llamaron “maravillas del mundo”, queda, casi intacta, como grandioso testimonio de una civilización desaparecida.

LOS JARDINES COLGANTES DE BABILONIA

Cuando Nabucodonosor, rey de Caldea, casó con Clarisa, hija del rey de los medos, decidió ofrecer a su amada un jardín que, por la originalidad de su estructura y la variedad de sus flores, fuese digno de la nueva reina.
Audaz era el proyecto concebido por los arquitectos de Babilonia. Sobre un área de 19.600 metros cuadrados levantaron una serie de terrazas de piedra sostenidas por amplias arcadas de 6 metros de largo, de manera que, visto desde abajo, el jardín suspendido pareciese una alta escalinata rebosante de flores. Debajo de las arcadas se ocultaban amplios aposentos resplandecientes de adornos, para que los soberanos pudiesen descansar allí.
A fin de que no faltara nunca el agua se dispuso un genial sistema de irrigación que terminaba en la última terraza, en una fuente que manaba incesantemente. Poco o nada queda de Babilonia y de sus jardines colgantes. Pero los escasos vestigios descubiertos gracias a la paciencia de los arqueólogos, atestiguan la verdad sobre las descripciones de los escritores antiguos.

LA TUMBA DE MAUSOLO EN HALICARNASO

Frente al mar, en las cercanías de Halicarnaso, capital de Caria en Asia Menor, se erguía aún, 1.100 años después Jesucristo, una tumba magnífica por sus mármoles, esculturas, sus decorados policromos y su altura imponente.
Cuando, después de un reinado feliz, se extinguió en el año 353 antes de Jesucristo, la vida de Mausolo, rey de Caria, la reina Artemisa. su esposa, decidió hacerle construir una tumba que inmortalizara su recuerdo, dirigiéndose para ello a los más ilustres artistas de Grecia.
Los arquitectos Satiro y Picteas, los escultores Escopas, Timoteo, Briasides y Leocardis acudieron al llamado. Galeras cargadas con mármoles llegaron del Dodecaneso, y los esclavos, como asimismo hombres libres impulsados por la gratitud a honrar la memoria del rey se dedicaron a la construcción de ese monumento fúnebre.
Artemisa, cuyo dolor la volvía cada día más débil y pálida, presintiendo que no sobreviviría por mucho tiempo a la pérdida de su esposo, animaba con su presencia a los trabajadores y los incitaba a apresurarse. Murió. en efecto dos años más tarde, y su pueblo quiso que reposara junto a aquél a que tanto había amado.
Por largo tiempo nadie se atrevió a turbar su sueño. Pero. después de 18 siglos. cuando Halicarnaso ya no existía. los merodeadores cruzaron los umbrales del sepulcro, lo depojaron de sus mármoles preciosos y se apoderaron de los tesoros que la gratitud del pueblo de Caria había ofrecido a sus soberanos en un postrer acto de homenaje y devoción. Desde entonces, todo sepulcro suntuoso se llamó “mausoleo”.

EL TEMPLO DE DIANA EN ÉFESO

Donde hoy se levanta la aldea turca de Aia Soluk, practicábase antaño el culto de Diana, diosa de la fecundidad. El templo de Éfeso que le estaba consagrado fue destruido y reconstruido varias veces, siempre con magnificencia. Se hablaba en toda Asia de los tesoros que atestaban sus galerías subterráneas, como también de su belleza arquitectónica debida al genio de Quersifión y Metagenes, y de las esculturas que lo adornaban y cuyos autores eran Escopas y Praxíteles. Esta maravilla no impresionaba por sus dimensiones como la pirámide de Keops, pero la armonía de sus proporciones hacía de ella una auténtica joya del arte griego.
En el año 356 antes de Jesucristo, durante una calurosa noche de verano, un mendigo demente llamado Eróstrato, incendió el edificio.La ciudad entera dormía, y no fue posible impedir que las llamas destruyeran a este monumento incomparable, ni salvar las incalculables riquezas allí acumuladas. Unos años más tarde, el templo resurgió nuevamente, en base al mismo plano. Ciento veintisiete columnas jónicas de 18 metros de alto rodeaban la celda donde se alzaba la estatua de la diosa y, entre ellas, 36 ricamente esculpidas en la base fueron donadas por Creso, rey de Lidia Estaban coronadas por un amplio frontón triangular, también esculpido. En el interior, los frescos de Apeles llenaban de asombro a los visitantes por la belleza y habilidad del dibujo. Terminado en el año 323 antes de Jesucristo el nuevo templo, fue semidestruído por las liordas odas entre los aos 260 y 268 de nuestra era.Más tarde, los portadores de Aia Soluk, incapaces de captar su belleza, utilizaron las piedras para construir sus viviendas

ESTATUA DE JÚPITER OLÍMPICO

Poco se sabe del aspecto de la estatua de Zeus del templo de Olimpia, acabado en 456 a. de J.C. La imagen del dios en marfil y ébano, ricamente decorada con oro y piedras preciosas, parece que tuvo una altura de 15 m. Entre los griegos se consideraba desgraciado a quien no había visto el santuario nacional. “Aun los seres irracionales deben conmoverse a la vista de Zeus” (Crisóstomo). El Zeus de Olimpia fue la última obra del escultor griego Fidias, de cuya mano también era la estatua de Atenea Parthenos de la acrópolis, esculpida bajo la misma técnica. Representaba al padre de los dioses con el ceño fruncido, pues cuando Zeus arrugaba la frente, el Olimpo temblaba.

Desde el año 668 antes de Jesucristo hasta el año 393 de la era cristiana tenían lugar, cada cuatro años, juegos que constituían la más importante de las fiestas nacionales griegas. Toda Grecia se reunía en Élide, comarca de la Grecia Antigua.

El nombre de Olimpia no designaba una ciudad, sino más bien una reunión de templos y de monumentos públicos, erigidos con motivo de esos juegos. Entre esos templos, el más hermoso era el de la Júpiter. en cuya nave se elevaba la estatua del dios, obras de Fidias.

Los vencedores, entre los aplausos del pueblo, eran coronados en el templo, a los pies de dicha estatua, cuyos 20 metros de altura se alzaban imponentes, mostrando a Júpiter sentado en el trono, con la imagen de la Victoria, toda de oro macizo, en la mano derecha. Sahumerios especiales habían conferido a la estatua de marfil el color de la piel humana. Las vestimentas que le ceñían la cintura y llegaban hasta los pies, eran también de oro puro.

Cuéntase que, al terminar su obra, Fidias se arrojó a los pies de la estatua suplicando a Júpiter le concediera una señal de aprobación. De repente, en el cielo sereno, se desató un rayo que llenó el templo con su resplandor enceguecedor y fue a caer a los pies del artista. Era la respuesta del dios.

EL COLOSO DE RODAS

Para celebrar un triunfo muy importante, la ciudad decide elevar un monumento memorable a Helios, dios del sol, en el puerto. Dirige las obras Cares de Lindos, discípulo de Lisipo. La estatua va creciendo, primero el armazón de hierro y sobre él las placas de bronce. Finalmente, cuando la estatua se termina mide nada menos que 32 metros de altura. Su fama atraerá a viajeros de todo el mundo antiguo para verlo. Con el Coloso llegaron a ser cinco las maravillas del mundo que se alzaban sobre la faz de la tierra, número que no fue superado sino que fue decreciendo. Cincuenta y seis años después de su construcción, en el 223 a. de C., un terremoto derribó al Coloso. Los habitantes de Rodas, siguiendo el consejo de un oráculo, decidieron dejar yacer sus restos donde cayeron. En el año 672 de la era cristiana, cuando los árabes invadieron Rodas, la sombra de un cuerpo gigantesco sumergido en las aguas los llenó de estupor.

El coloso de Rodas, enorme estatua de bronce que se había erguido a la entrada del puerto, yacía desde 800 años atrás en el fondo marino, cubierto de algas y moluscos, quebradas las piernas y el  rostro hundido en el cieno. Chares de Lindos y Laches habían sido los arquitectos. Después de 12 años de trabajo que la tarea se había iniciado en el año 292 a. de J. C., Chares se suicidó acosado por el temor de no lograr jamás la estabilidad de la estatua. Laches concluyó la obra, que insumió sumas fabulosas. Se necesitaron más de trescientas toneladas de bronce.

El interior de la estatua estaba rellenado de ladrillos hasta la cintura; la parte superior era hueca y encerraba una escalera que conducía hasta la torre del fuego colocado en la cabeza. Todas las noches los guardianes subían hasta la torre para encender las antorchas, que, trasluciendo por los ojos del coloso, servían de faro a los navegantes. Esta estatua, consagrada al Sol, tenía las piernas separadas, con los pies afirmados a cada lado de la entrada del puerto. El Coloso de Rodas fue derribado, 56 años después de su erección, por un terremoto y nadie se preocupó jamás por levantarlo de nuevo. Cuando, finalmente, los restos fueron retirados del mar, fue para utilizarlos en nuevas construcciones.

AMPLIACIÓN: Según un escritor contemporáneo hubo en la antigüedad 3000 estatuas, 100 de ellas de medidas colosales, en la rica isla de Rodas. Entre ellas se contaba la más famosa estatua gigante de la antigüedad, el coloso de Rodas: Helios, el dios del Sol, fundida en hierro. Al parecer debió tener una altura de 30 a 40 m, un peso de 70 T. , y las piernas abiertas a la entrada del puerto de Rodas, y llevando en la mano una antorcha encendida. En el siglo IV a. de J.C., según la tradición, después de su victoria sobre el rey macedonio Demetrio Poliorcetes, los rodios tomaron la decisión de fundir una estatua de su dios protector.

Demetrio había puesto sitio a la isla durante largo tiempo, pero lo abandonó por infructuoso. Se dice que los rodios vendieron el botín constituido por las máquinas de guerra abandonadas en el campamento macedonio y emplearon su producto en la fundición de la estatua.

Se confió la obra al escultor Criares. Comenzó con los primeros bocetos en 291. Se terminaba doce años más tarde. Se mantuvo en su lugar solamente algo más de 50 años. Un terremoto asoló Rodas derribando el coloso al mar. Sobre el pedestal no quedaron más que algunos restos de los pies.

En 653 se vendieron los restos de la estatua a un comerciante judío de Edesa, que los repartió en 900 cargas de camello y los fundió en tierra firme. Nadie sabe con exactitud qué aspecto ofrecía el coloso de Rodas, pero “en todo caso su vista debió ser indescriptiblemente horrorosa, de mal gusto, repelente, y además indecente en alto grado”, según opinión adversa de Willy Haas, cuando supo de los proyectos de reconstruir el coloso en pro del turismo.

EL FARO DE ALEJANDRIA

El faro de Alejandría, construido hacia los años 300 a 280 a. de J.C. por el arquitecto griego Sostratos de Cnido en una península adelantada a la ciudad egipcia, se consideraba una de las mayores producciones técnicas de la antigüedad. Sobre una base cuadrada se alzaba una esbelta torre octogonal de unos 100 m de altura. Sobre la plataforma superior ardía por la noche un fuego alimentado con leña y resina. El coste de la edificación debió ascender a una cifra superior a 70 millones de pesetas, o el triple según otros datos. La leyenda dice que Sostratos buscó durante mucho tiempo, para los cimientos, un material que resistiese el agua del mar, y que finalmente construyó la torre sobre gigantescos bloques de vidrio. En 1375 un terremoto destruyó los restos de la torre.

El faro de Alejandría fue el único -de las siete maravillas del mundo antiguo – construido con una finalidad utilitaria. En el año 279 antes de Jesucristo, Ptolomeo Filadelfo encargó al arquitecto Sóstrates de Cnido la construcción de una torre en la isla de Faros, frente a Alejandría, para que sirviera de guía a los navegantes. Para que el edificio tuviera mayor solidez y mayor resistencia contra la fuerza corrosiva de las aguas, Sóstrates empleó para los cimientos bloques de vidrio, sobre los cuales erigió el resto de la construcción con bloques de mármol unidos por medio de plomo fundido. Bloques de mármol unidos con plomo fundido constituyeron el resto del edificio, de forma octogonal sobre una plataforma de base cuadrada, hasta alcanzar una altura de 134 metros.

Sobre la parte más alta se colocó un gran espejo metálico para que su luz no se confundiera con las estrellas. Durante el día reflejaba la luz del sol, y por la noche proyectaba la del fuego a una distancia de hasta cincuenta kilómetros. Sobre la parte más alta se colocó un gran espejo metálico para que su luz no se confundiera con las estrellas.

Durante el día reflejaba la luz del sol, y por la noche proyectaba la del fuego a una distancia de hasta cincuenta kilómetros. Un terremoto lo derribó en el siglo XIV, y ochocientos años después de su construcción, el califa Al Walid pasó a la historia tanto por su codicia como por su ingenuidad, al hacer derribar los restos del faro con la esperanza de encontrar bajo sus cimientos un inmenso tesoro escondido.

Sólido y resistente a las intemperies y a las devastaciones guerreras, el faro de Alejandría fue derribado en el siglo VII por la ávida credulidad del Califa Al Walid que ordenó su demolición en la seguridad de hallar un tesoro escondido en los cimientos de la torre.

FUENTE CONSULTADA: LO SE TODO (TOMO III 1965)

VER LA UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE LAS ANTIGUAS MARAVILLAS DEL MUNDO

Troya Ciudad Perdida Civilizaciones Desaparecidas Schliemann Explorador

INTRODUCCIÓN:
EN LAS LLANURAS DE TROYA

En su mayoría, los eruditos del siglo pasado dudaban de que Troya hubiera realmente existido, considerándola más bien una creación de la fantasía del poeta, como tantos otros lugares descriptos en la “Ilíada”. Sin embargo, se afirmaba que Alejandro Magno, al invadir el Asia Menor en el año 334 a. de J.C. había rendido honores a Aquiles y a Príamo sobre las ruinas de Troya. Y la tradición señalaba, como posible emplazamiento de la antigua ciudad, una llanura situada sobre la orilla asiática del estrecho de los Dardanelos. Hacia allí se trasladó Schliemann, siguiendo el probable derrotero de Alejandro, y con el texto de la “Ilíada” en la mano exploró la zona, tratando de reconocer los aspectos del paisaje según la descripción efectuada por Homero tres mil años atrás.

Según el poeta, el rey Príamo había presenciado los principales lances de la guerra de Troya desde las torres de la ciudad. Recordándolo, Schliemann detuvo su atención en una colina llamada Hissarlik, de sólo unos treinta metros de altura, pero cuya posición era la más adecuada para situar una ciudad desde cuya atalaya se habría podido dominar toda la llanura circundante.

Tras las gestiones para obtener de Turquía el permiso, Schliemann pudo comenzar las excavaciones, contratando a ochenta obreros. Fue penoso el trabajo y larga la expectativa. Pero de pronto las herramientas empezaron a exhumar vasos, armas, enseres domésticos: restos que evidenciaban las ruinas de una antigua ciudad. Nuevos hallazgos de murallas y tesoros confirmaron a Schliemann en su sensacional descubrimiento: ¡había hallado la ciudad de Troya!

De allí en adelante las excavaciones se siguieron incansablemente. Y fue desconcertante encontrar bajo unos muros ¡otros! ¡Nueve ciudades superpuestas hallaron los zapapicos y las palas en el corazón de la colina Hissarlik! Cada una de estas ciudades había surgido en el mismo sitio varios siglos después de la destrucción de la anterior. Los constructores de cada ciudad habían nivelado —ellos mismos— las ruinas de la ciudad precedente. Aún más, habían utilizado aquellas piedras para las nuevas casas y murallas.

LA HISTORIA DE LA BÚSQUEDA:
Un arqueólogo millonario, aficionado en busca de su sueño, encontrar Troya

SCHLIEMANN HEINRICH EN BUSCA DE LA CIUDAD PERDIDA DE TROYALos griegos atacaron Troya hace más de 3.200 años, en el siglo trece a.C. Las historias sobre esta guerra eran ya viejas en el siglo cuarto a.C., época del filósofo Aristóteles y de Alejandro Magno. Nadie sabe con certeza quién fue Homero ni cuándo vivió (aunque es probable que viviera en el siglo ocho a.C., hace más de 2.800 años).

Con el paso de los siglos y los milenios, el recuerdo de la guerra de Troya se desvaneció en el pasado lejano y sólo quedaron los mitos y las leyendas de los poemas homéricos.

Así estaban las cosas cuando el adinerado alemán Heinrich Schliemann (imagen) , aficionado a la arqueología, se propuso encontrar Troya. Con algo más que su fe en Homero, excavó no una sino un conjunto de nueve Troyas, construidas una sobre otra. Luego viajó a Grecia y descubrió la poderosa civilización de Micenas, que también aparece en la saga de Homero.

Vida del Aventurero: La vida de Schliemann es fantástica. Nacido en la pobreza en 1822, sobrevivió a un naufragio mientras amasaba una fortuna en los negocios. Ya por 1860 tenía dinero suficiente, y tomó la decisión de proseguir con su obsesión por Homero.

Viajó a Grecia y se casó con una joven de 17 años (él tenía 47); luego se fue a Turquía para buscar la antigua Troya.  Como arqueólogo aficionado, Schliemann cometió errores, y puede que hasta haya hecho trampa. Expertos posteriores lo acusaron de haber enterrado algunos objetos que luego dijo haber descubierto. Sin embargo, su éxito es indiscutible. Con el descubrimiento de Micenas abrió la Grecia continental a sucesivas oleadas de fructífera exploración arqueológica.

De pequeño se abocó a estudiar griego con entusiasmo, pero su padre quedó sin trabajo y ya no le pudo pagar las clases. Entonces Henirich, de doce años, se empleó como mandadero y fue ascendiendo lentamente, en una carrera de comerciante azarosa, en su lucha pertinaz; su sueño era hacerse rico ¿Pero para qué? Para buscar Troya. Para hacer la ruta de Ulises, conocer Itaca, hallar en las grutas sicilianas aquella donde Ulises fue presa de Polifemo, el gigantesco Cíclope, encontrar la isla de la maga Circe… las joyas de Helena.., las huellas de la cólera del pélida Aquiles…

Schliemann consiguió su primer objetivo: se hizo rico. Y dedicó su fortuna y el resto de su vida a seguir la ruta de Ulises, con el libro de Homero en mano.
Viajó a Turquía, se instaló en las colinas de Bunarbachi,lugar que hasta el momento los eruditos abocados a la cuestión identificaban con Troya. Esta identificación se debía sólo a la presencia de fuentes naturales similares a las que Homero describe en La Ilíada. Este es el pasaje:

La primera era de agua caliente: el vapor la cubría cual si allí se encontrara, a un lado, un fuego encendido.
Y la otra brotaba en verano como el granizo o lo mismo que nieve fundida o agua muy helada.

Al encontrarse junto a las fuentes de la presunta Troya, Schliemann sacó su termómetro y comprobó que las dos fuentes tenían la misma temperatura. Así que los historiadores se equivocaban, bajo la tierra de la triste colina no podía estar Troya. Tampoco el riacho que serpenteaba junto a la colina se identificaba con el caudaloso río que el poeta llama Escamandro.

Pero ya que el prestigio troyano había coronado a la cenagosa colina por tantos años, Schliemann hizo una prueba más, una buena muestra de la excentricidad y tozudez de su método de trabajo: reconstruyó un hecho de La Ilíada, una reproducción de la escena tal vez más famosa: el combate de Héctor y Aquiles; le pagó a un hombre para realizar con él una experiencia fatigosa, pero sin duda original, aunque tal vez reñida con la calma que deben mostrar los hombres de ciencia.

Cuenta el texto que los dos héroes hicieron corriendo tres veces la vuelta a las murallas de Troya. Yeso llevaron a cabo el alemán y su empleado turco. Corrieron ambos, persiguiéndose, alrededor de la colina. La carrera duró dos horas y sólo lograron dar la vuelta a la colina una sola vez. En tanto Aquiles y Héctor habrían dado, según el poema, la vuelta completa tres veces, en una sola tarde. Esta prueba fue suficiente para Schliemann: Troya no estuvo allí. ¿Entonces dónde?

Schliemann recorrió la zona, y una colina que se alzaba en las cercanías llamó su atención porque en ella encontró numerosos tiestos y cacharros antiguos. La colina se llamaba Hizarliz, que en turco significa ‘palacio’, por lo que el nombre resultaba sugestivo. Sus investigaciones le hicieron presentir que allí podía hallar la ciudad que buscaba. La colina recordaba en todo a los paisajes descriptos por Homero, tenía el tamaño indicado.., y la tradición del lugar la llamaba simplemente Nueva Ilión, en recuerdo de la ciudad antigua. Schliemann confiaba en las tradiciones transmitidas por vía oral. Después de todo, así se había mantenido en el tiempo el poema homérico.

Fueron años de lucha y trámites con las autoridades turcas. Por fin, al comenzar las excavaciones, aparecieron los primeros resultados alentadores. Se desenterraron murallas y ocultas en ellas, estaban las joyas que el emocionado Schliemann llamó “de Helena”. Sus métodos, aunque muy criticados, rindieron frutos, los arqueólogos por fin reconocerían su trabajo.

Guiado por Homero, invirtiendo su fortuna para hacer realidad su sueño, este hombre que unos admiraban y otros denostaban, y contra el cual se pueden formular innumerables críticas, tuvo el coraje intelectual de creer en lo que nadie creía y su búsqueda de años le dio la razón. La ciudad de Ilión, la Troya más amada, donde sucedió el sitio más famoso de la historia, quedó descubierta a los ojos de los hombres, y por sus antiguas murallas pasean las sombras de los dioses olímpicos y llora el rey Príamo. Y callados para siempre los gritos desgarradores de la princesa Casandra, subsiste el sutil eco del poema más amado y leído de todos los tiempos.

El lugar mágico se había hecho realidad. Y si bien la mayoría de nosotros no visitó ni visitará nunca las ruinas de Troya, existe un poderoso incentivo en la lectura del poema a partir del hecho de que el mito se ha visto reforzado por la realidad. La energía de Troya y sus guerreros atraviesa los siglos y permanece intacta en nuestros días, gracias a Heinrich Schliemann.

Versión Moderna de la Búsqueda: Schliemann contrató obreros y comenzó las excavaciones. Aunque parezca irónico, no se detuvo al pasar por lo que los arqueólogos posteriores identificaron como la probable Troya de la guerra (alrededor de 1250 a.C.), situada sólo tres niveles por debajo de la superficie.

Schliemann excavó hasta una capa anterior a la de la antigua Troya, fechada alrededor de 2000 a.C., probablemente unos 700 años más antigua que la Troya de Homero. En 1874 encontró inapreciables artefactos de oro y anunció, erróneamente, que se trataba de los tesoros de Príamo, el rey troyano de La ilíada.

Insatisfecho aún, Schliemann volvió a Grecia para buscar el palacio del rey Agamenón, el jefe de los griegos en La ilíada. Y, por increíble que parezca, no sólo encontró evidencias de la civilización micénica, que floreció mucho antes de la Grecia clásica (nombre que los historiadores dan al período comprendido entre cerca de 479 y 323 a.C.), sino que descubrió nuevas piezas en oro, que databan de 1550 a.C.

Las nueve ciudades de Troya
Heinrich Schliemann, bucanero de la arqueología, fue un hombre excepcionalmente decidido. Era sueño de su juventud descubrir la perdida ciudad de Troya. Inició sus excavaciones en Hisarlik en 1870 y a ello dedicó 20 años. De manera más bien impetuosa, Schliemann excavó una gran zanja a través del montículo de Hisarlik, y tuvo la desgracia de destruir parte del estrato que más anhelaba encontrar: la Troya homérica.

Se quedó comprensiblemente desconcertado ante las múltiples capas de la colina que excavaba, pero logró identificar cuatro ciudades distintas y sucesivas por debajo de la ciudad romana de Ilium, llegando a la conclusión de que la segunda en orden era la Troya que anhelaba. Los arqueólogos no se mostraron muy de acuerdo con su conclusión, lo cual irritó a Schliemann y acrecentó su satisfacción cuando, en 1873, descubrió lo que llamó «el tesoro de Príamo».

Según comentario de Schliemann, fue extrayendo el tesoro y entregándoselo a su joven y bella esposa griega, Sophia, quien lo envolvió en su chai para preservarlo tanto de los funcionarios griegos como de los obreros. Existe una fotografía de Sophia engalanada con las resplandecientes «joyas de Helena». Además de este tesoro, se encontraron copas, puntas de lanza y pendientes, que probablemente procedían de Troya II o Troya III (c 2200 a.C), fecha que no coincide con la Troya de Hornero, seguramente Troya VI, destruida hacia el 1260 a.C.

Por desgracia, todos estos objetos, a excepción de un par de pendientes y algunos otros, pequeños, desaparecieron en Berlín en 1945. Podrían haber sido utilísimos para futuras investigaciones acerca de estas ciudades desaparecidas.

El edificio mejor conservado de las nueve ciudades de Troya es un anfiteatro, en la parte sur de la ciudad. Surge como consecuencia del programa de reconstrucción iniciado por Julio César en el siglo l aC, y forma parte de la última y más extensa ciudad de Troya, Troya IX que quedó definitivamente abandonada hacia el 350 dC.

¿Qué queda de las ciudades de Troya?: Muchos visitantes han rechazado esta Troya por pequeña y humilde. En efecto, parece increíblemente pequeña cuando se la compara con la imagen clásica de la poderosa ciudadela fortificada de Príamo. Sólo mide 137 por 183 m, apenas el espacio suficiente para unas cuantas docenas de viviendas, más, quizá, otras mil personas residiendo en los alrededores. Pero la extensión es precisamente uno de los rasgos más conmovedores de Troya, al hacerla parecer tan vulnerable.

La playa donde los griegos atracaron sus barcos está ahora 15 Km. más alejada que cuando el furioso Aquiles arrastró el cuerpo destrozado de Héctor en torno a las murallas de Troya. Persisten aún dos de los fenómenos que Hornero describió: el viento que sopla incesantemente entre las hierbas altas (no ocurre así en ningún otro lugar de la zona) y las pequeñas encinas achaparradas, que parecen ser originarias del lugar.

PARA SABER MAS…
EL TESORO DE LA COLINA

Comenzó sus excavaciones en 1871, después de algunas tentativas en el 70, pero no en Burnabashi, el lugar en que, según los sabios, se habría asentado la antigua Troya. Él había hecho viajes, había observado largamente la naturaleza del terreno, las colinas, la costa, los cursos de agua. Aquello no podía ser la antigua Troya, porque Hornero no describió tales parajes.

El lugar aludido por las descripciones era Hissarlik, una colina próxima al mar. Schliemann empezó a excavar allí. Sofía, su joven esposa, lo animó en todo momento compartiendo sus opiniones, que discrepaban con las teorías de los “expertos” oficialmente reconocidos. Fueron días de gran tensión, complicados por las dificultades de todo género que le pusieron las autoridades turcas; pero Schliemann tuvo fe constante en su triunfo. Al principio de sus trabajos desenterró algunas cosas: vasos, piezas de cerámica de todas clases, utensilios de piedra, restos de antiguos muros, cimientos, columnas, terrazas. Pero eran residuos que podían encontrarse en casi todos los puntos de aquella tierra, descubrimientos arqueológicos normales.

SofiaEra necesario avanzar más en la empresa; las excavaciones se aceleraron y sacó a la luz, en estratos superpuestos, los restos de nueve ciudades. Cada estrato escondía los restos de una ciudad, construida sobre las ruinas de la precedente. Schliemann observó que los materiales del segundo estrato mostraban claramente las trazas de un enorme incendio: ¡Era Troya! Su alegría fue inmensa. Rebuscó febrilmente entre todos los objetos que aparecían, las armas, los utensilios, las joyas del reino de Príamo.

Sofía, esposa de Schliemann

Llegó, por fin, el día del triunfo: el 14 de junio de 1873 Schliemann descubrió algo que le arrancó una exclamación de sorpresa, rápidamente ahogada. Mandó a todos los excavadores a sus casas, con el pretexto de que era su cumpleaños y que deseaba darles asueto. En realidad, quería quedarse solo con su fiel esposa para deleitarse con aquello que había esperado toda su vida.

Cuando todos se hubieron alejado, se acercó al sitio que atrajera su atención y excavó sin descanso hasta que, entre sus manos, brillaron diademas, broches, cadenas, brazaletes y collares, todo de oro y piedras preciosas.
El tesoro de Príamo quedó recogido en el rojo chal de Sofía, y Schliemann lo miró extasiado. Después tomó una de las diademas más preciosas y la puso en la cabeza de su mujer, imaginando que era una reencarnación de Helena, la divina Helena por la que se batieron héroes y semidioses.

FAMA Y HONORES PARA EL “OBSTINADO”
Schliemann continuó excavando hasta el año de su muerte. Desde 1876 a 1878 se dedicó a excavar en Micenas, ciudad de Agamenón. También allí descubrió, contra el parecer de los sabios, la tumba del rey y de otros guerreros que participaron en la guerra de Troya. Las encontró en el interior de la Acrópolis, guiándose por los datos de un fragmento del escritor griego Pausanias; y, junto con los restos funerarios, salió a la luz un tesoro de grandísimo valor y de incalculable importancia histórica. El mismo Schliemann escribió, más adelante, sobre la emoción profunda que se adueñó de él cuando se encontró ante las mascarillas de oro de tantos ilustres muertos. Junto con las mascarillas de oro halló también joyas, armas, vajillas y objetos preciosos de toda suerte.

Después de los descubrimientos de Micenas volvió a Hissarlik, y luego investiga entre las ruinas de Orcómenos, de Beocia y en Tirinto, de Creta. Entre viaje y viaje descansaba en su espléndida casa de Atenas, construida a semejanza de los antiguos palacios griegos, y cuidaba sus negocios. Daba, además, ciclos de conferencias y publicaba libros de arqueología, que ya no eran acogidos con sonrisas de escepticismo.

Obtuvo honores y fue recibido triunfalmente en muchos lugares del mundo. El kaiser, en reconocimiento de la donación del tesoro de Príamo, que cedió al Museo Etnográfico de Berlín, lo condecoró con la Orden del Mérito, lo hizo ciudadano honorario de Berlín y lo nombró miembro de la Academia de Ciencias.

Schliemann lo tuvo todo: riquezas, fama, honores y satisfacciones. Pero su vida, siempre errabunda, lo había fatigado. Una otitis, padecida durante años, se agravó y hubo de pensar seriamente en curarse. Precisamente cuando regresaba de un lugar de cura y se preparaba a pasar la Navidad en Atenas, antes de emprender una nueva campaña de excavaciones, la muerte lo sorprendió en Nápoles.

En su lúcida agonía, que duró un día, el financiero arqueólogo repasó toda su existencia. Plena de actividad, le proporcionó la gloria de ver realizados sus sueños de la adolescencia.

Fuente Consultada: Lugares Misteriosos – Paula Ruggiere Historia del Mundo Tomo I – Lugares Misteriosos Volumen II

Historia de la Construccion de Puentes Obras Civiles en la Antiguedad

HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DE PUENTES

Los puentes constituyen, como es lógico, un elemento de extrema importancia en la construcción de una red de carreteras. Durante mucho tiempo el hombre no pensó (o carecía de las condiciones materiales para su realización práctica) en unir a través de un pasaje sobreelevado dos tramos de carretera separados por un curso de agua, acaso también porque las sendas lo conducían hacia los lugares donde resultaba más fácil la prosecución de la marcha. Resulta lo más probable que los primeros puentes fuesen simples troncos de árboles dispuestos de tal modo que permitiesen vadear un río o un torrente.

Sin embargo, en opinión de algunos eruditos, el origen del puente puede deberse asimismo al sistema de tender lianas entre los árboles de las márgenes de un río, tal como se hace en las zonas de África habitadas por pigmeos siguiendo una costumbre que data de los tiempos más remotos.

Más tarde se comenzaron a construir puentes de barcas, sobre todo con finalidades de tipo bélico, que en seguida fueron adoptados por su facilidad para ser montados y desmontados. Herodoto describió la construcción de un puente de barcas sobre el río Struma por parte de los soldados persas del rey Jerjes: «Unieron entre síponteconteros y trirremes; trescientas sesenta de dichas naves fueron suficientes para constituir la base que debía servir de sostén al puente, en la parte que quedaba junto al Ponto Euxino, y trescientas catorce como base del otro lado; las dispusieron transversalmente a la corriente del Ponto Euxino y paralelas a la corriente del Helesponto. Tejieron más tarde en tierra firme algunos cables que situaron completamente alrededor de árganos de madera, utilizando para cada puente dos sogas de lino y cuatro de papiro.

Cuando se consiguió la unión entre las dos orillas, cortaron troncos de árboles ele longitud idéntica a la anchura del puente formado por las naves y los dispusieron en orden sobre los cables tendidos y, situados así en hilera, los ataron entre sí. Por último colocaron tablas de madera y echaron cierta cantidad de tierra por encima de ellas, aplanándola bien. Luego erigieron a ambos lados una empalizada lo bastante alta para que los animales no se asomaran a las márgenes del puente y vieran el mar por debajo de ellos…»

Para encontrar el puente más antiguo de cuantos se han construido a lo largo de la historia de la humanidad es preciso remontarse a la época del máximo esplendor de la civilización de Babilonia, en los tiempos del reinado de Nabucodonosor, que ordenó la construcción de un puente sobre el río Eúfrates destinado a unir de una manera permanente los diversos barrios de la ciudad de Babilonia, que se hallaban separados por el curso del río.

Dicho puente, según el testimonio de los historiadores griegos, tenía una longitud superior a 900 m, cifra que indica asimismo la anchura del río en aquel punto, y contaba con 100 pilares de piedra que sostenían una plataforma, construida de vigas de palmera estrechamente ligadas entre sí con lianas y que estaba cubierta por un techado.

construccion de un puento romano

Los legionarios de César construyen un puente de madera sobre el Rin (52 a. de J.C.) para facilitar el paso de las tropas a la orilla derecha del río. La rapidez con que se construyó dicho puente permitió que el gran conquistador romano sorprendiera y derrotara a las tribus germánicas que intentaban penetrar en Occidente.

El gran número de pilares y el escaso espacio que distaba uno de otro, alrededor de 5 m, daba lugar a una notable irregularidad en el fluir de las aguas del río, ocasionando frecuentemente obstrucciones y encharcamientos en las épocas de crecida.

Sólo algún tiempo más tarde, en Mesopotamia, con la adopción de aberturas en arco, se pudo mejorar la construcción de puentes, evitando los inconvenientes técnicos de graves repercusiones, de los cuales ya se ha hecho mención.

La falta de una verdadera y auténtica red de comunicaciones y la escasez relativa de cursos de agua constituyen los motivos básicos que hicieron muy esporádica la actividad que los griegos desplegaron en la construcción de puentes. Múltiples testimonios históricos contribuyen aún hoy a proporcionarnos noticias acerca de la construcción apresurada de puentes, cuya finalidad se relacionaba de modo directo con objetivos de tipo exclusivamente militar, de lo que puede deducirse que los griegos no ignoraban la técnica de la construcción de puentes.

Los puentes romanos, que a pesar del desgaste soportado durante los dos mil años que nos separan de ellos toleran todavía la acción de la intemperie y se muestran capaces de resistir el peso del tráfico moderno, constituyen uno de los testimonios más impresionantes de la genial capacidad arquitectónica de los antiguos romanos, los cuales, según parece, aprendieron de los etruscos los rudimentos o principios fundamentales de esta técnica constructiva, pero supieron desarrollarla más tarde de modo autónomo con resultados admirables y que ni decir cabe que superaron ampliamente cuanto aprendieron de sus maestros.

Los puentes romanos de mayor antigüedad, el Sublicio entre ellos, citado en la leyenda de Horacio Coclite, estaban construidos exclusivamente de madera, y este material continuó siendo utilizado por los romanos durante mucho tiempo después de la introducción de la piedra como material principal en la construcción de puentes, tal como atestigua el relieve de la Columna Trajana, que representa el puente existente sobre el Danubio, construido en el 104 d. de J.C. por Apolodoro de Damasco por orden del emperador Trajano.

A partir del siglo n d. de J.C, con la constante evolución de los conocimientos técnicos y la utilización siempre creciente de la piedra, los puentes romanos llegaron a un nivel tal de audacia arquitectónica y de elegancia estructural que aún hoy día constituyen obras dignas de la admiración de los eruditos.

Mientras que los puentes de mayor antigüedad presentaban un solo arco y obedecían exclusivamente al criterio de la simple función, casi siempre militar, tal como se atestigua a través del considerable número de puentes construidos por los legionarios durante las campañas militares, inmediatamente después de la realización de estas obras de utilidad pública intervino una precisa intención estética que confería una ligereza admirable a las sólidas estructuras de la arquitectura romana.

El número de los arcos se va multiplicando progresivamente; el puente de Hipona constaba de once, el del Danubio, de veinte, y el de Salamanca, de veintisiete. También la luz de los arcos, generalmente comprendida entre los 5 y los 20 m, llega a anchuras mayores, como, por ejemplo, en el extraordinario puente de Alcántara, en el cual los arcos tienen una luz de 27 m, o en el puente de Augusto, en Narni, cuya arcada mayor tenía una luz de 42 m aproximadamente, siendo la mayor de cuantas hoy se conocen.

Hasta la introducción del hormigón armado y del acero como materiales de construcción, que abrieron un nuevo capítulo en la historia de la arquitectura y de las comunicaciones terrestres, los puentes romanos constituyeron modelos insuperados y prácticamente insuperables que atrajeron de modo constante la atención de los arquitectos de los siglos posteriores, Una vez trazado este somero cuadro de las redes de carreteras y de comunicaciones de la antigüedad, no queda ya más que examinar las características de los vehículos de más amplia difusión en el mundo grecolatino.

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE LOS ANTIGUOS PUENTES…

La verdadera historia de la construcción de puentes, tal como hoy la entendemos, comienza, sin embargo, con los inmensos acueductos de obra romana, algunos de los cuales sobreviven, casi intactos, hasta nuestros tiempos. Uno de los arcos más antiguos es el de la Cloaca Máxima, la gran alcantarilla romana, que data del 615, antes de Jesucristo. Dicho arco tiene 4,25 metros de luz. Acueductos de este origen existen todavía en Roma y en varios sitios de sus antiguas provincias, especialmente en las Galias y en España. Muchas de estas construcciones datan, aproximadamente, de la Era Cristiana, y algunas de ellas prestan servicio todavía. Puentes construidos con vigas de madera descansando sobre estribos de piedra o sobre cajones llenos de piedra y aun sobre arcos de madera, como el puente de Trajano sobre el Danubio, eran comunes en los primeros siglos de nuestra Era.

El arte de construir puentes decayó con el derrumbamiento del Imperio romano, hasta que revivió merced a los monjes de la Edad Media. La terminación en Ford, que significa vado, en los nombres de muchas ciudades sajonas por donde pasan grandes calzadas atestigua incidentalmente la carencia de puentes. Los Gobiernos y los señores feudales concedieron frecuentemente privilegios a particulares para construir puentes y cobrar un derecho de peaje a los que los utilizasen.

El primer puente de arco construido en Inglaterra, en tiempo posterior a la época romana, y empleando la piedra como material de construcción, parece que ha sido un puente triangular existente cerca de la Abadía de Crowland. Se cree que fue construido hacia el año 860 de la Era Cristiana. Los tres arcos se reúnen en el centro, y por ellos pasan separadamente tres calzadas sobre tres cauces, actualmente secos. Con el decaimiento de los monasterios el arte comenzó a declinar, y la expoliación sufrida bajo Enrique VIII completó el desastre.

Los primeros puentes sobre el Támesis eran de madera. Uno de ellos es mencionado hacia el año 994. El primer puente de madera, el llamado «Antiguo puente de Londres» (Oíd London Bridge), fue comenzado a construir en 1176 por Peter, capellán de St. Mary Colechureh, templo allí cercano. Consistía el puente en 19 arcos, y sostenía casas de madera. Los estribos eran grandes y sólidos, y los arcos, muy pequeños, y se perdieron muchas vidas por zozobrar allí las embarcaciones. A principios del siglo XVIII  todavía existían bajo dos de los arcos del puente ruedas de paletas para elevar el agua del río. Estas ruedas o aceñas giraban con la marea, de suerte que el sentido de su rotación cambiaba con el flujo y reflujo.

El arte de construir puentes revivió en el siglo XVIII y a principios del siglo XIX por la acción de Telford, Rennie y Brunel; pero se puede deducir cuánto había descendido el arte en Inglaterra del hecho de encargar la construcción del antiguo puente de Westminster (el segundo puente de piedra sobre el Támesis) a Tomás Labelye, ingeniero suizo, que llevó a cabo la obra del año 1738 al 1750. Empleó para los cimientos grandes cajones, que se rellenaron de obra de mampostería, que fueron rodeados de capas de pilotes para impedir la acción de desgaste de las aguas.

Este puente tenía trece arcos semicirculares; pero la fuerza de la corriente resultó demasiado enérgica para la obra, y en su lugar hubo que construir el actual puente de hierro de siete arcos. Los puentes pueden ser de varios tipos distintos, que suelen clasificarse, atendiendo a los materiales de construcción, en puentes de piedra, de acero, de hormigón armado, de hierro colado y de hierro forjado. Antiguamente los había, como queda dicho, de madera; pero éstos son raros actualmente.

También varía el tipo de los puentes, según estén destinados al servicio de ferrocarriles o de carreteras o sean simples pasarelas, o, en fin, puentes canales. Por su estructura, pueden ser bien de tramos rectos, o bien en arco, con articulaciones o sin ellas, y de contrapeso o apoyo en pescante.

Existen, además, los puentes colgantes, que forman un tipo especial, en los que el tablero se halla sostenido por tallos verticales, amarrados a cadenas o cables de alambres que describen un arco de curva invertida. Estos cables van amarrados a ambos extremos del puente, y se apoyan en medio o en dos sitios, sobre grandes macizos de mampostería levantados sobre pilas.

Otro grupo aparte lo forman los llamados «puentes móviles», los cuales pueden ser de varias clases, a saber: de barbas; rodados o de corredera, que se estiran hacia atrás sobre ruedas; de levantamiento o de báscula, que pueden ser de una o de dos alas, equilibradas por contrapesos; giratorios, con el tablero siempre en posición horizontal, pero que gira alrededor de un eje vertical, y levadizos o de compuerta, con goznes a un extremo y dos cadenas al otro pendientes de un muro, y tirando de las cadenas se alza el puente.

Hay, en fin, puentes transportadores, en los que un vagón o gran plataforma, suspendido de fuertes cables que cuelgan de lo alto de la armadura, es trasladado de una orilla a otra, con los pasajeros, mercancías, etc. Un ejemplo muy notable de estos puentes es el construido sobre la ría de Bilbao.

Los puentes de arco se construyen con obra de albañilería y empleando todos los materiales usados por los ingenieros. Los puentes de esta clase pueden ser de cualquier longitud; pero la luz de sus arcos no puede ser tan grande como la de los otros tipos. Ya se ha hecho mención de los grandes puentes y viaductos arcados construidos por los romanos y la decadencia subsiguiente en el arte de su construcción.

La causa de que estas estructuras hayan durado tanto tiempo es que los cimientos eran muy sólidos. Los romanos construían sobre haces de pilotes rellenos y rodeados de cemento. La acción constante de la fuerza de las corrientes y sus efectos excepcionales en los tiempos de crecida, que minaron y destruyeron centenares de puentes construidos posteriormente en la Edad Media, y aun en el siglo XVIII , no ha llegado a hacer mella en construcciones más antiguas.

Probablemente, el arco mayor del mundo construido con obra de albañilería es uno que fue terminado en 1901, a través del valle de Empetruse, en Luxemburgo. Tiene de luz 84,50 metros, es elíptico, y su construcción ha llevado 25.000 metros cúbicos de material de albañilería, y además se han empleado 13.420 pies cúbicos de madera para las cimbras del arco.

El primer puente de arco, construido con hierro colado subsiste todavía en Coalbrookdale (Inglaterra); cruza el río Severn, y tiene una luz de 30,50 metros y una elevación sobre el nivel del agua de 13,75 metros. Pesa 378 toneladas, y permanece tal como cuando fue construido en 1779, salvo que ahora se halla torcido por la presión de la tierra detrás de los estribos.

El coronamiento ha sido empujado hacia arriba por la presión, dando al arco una forma aguda, que recuerda un poco la hechura de las ojivas góticas. Desde el principio del siglo XIX hasta que se introdujo el uso del hierro forjado, el hierro colado se usaba, al igual de la piedra y de la madera, para los puentes de arco. Un progreso que puede traer por resultado la rehabilitación de los puentes de arco es el empleo del hormigón armado.

El material que se emplea para esto es algo complejo, porque se ha encontrado que el hormigón solo no es bastante resistente para la tensión, aunque lo es admirable para la compresión. El hormigón armado y reforzado que hay que emplear está formado por una masa sólida, que rodea un esqueleto o armadura de acero convenientemente dispuesta y arreglada para resistir las fuerzas que han de actuar sobre ella.

Si los ingredientes del hormigón guardan las proporciones adecuadas y la mezcla está hecha debidamente, el material es muy seguro; pero esta  coalición se debe tener siempre presente. En efecto; han ocurrido accidentes, y los ingenieros, por tanto, se muestran muy parcos para usar el hormigón en la construcción de puentes de grandes dimensiones y para trafico pesado. Las mismas consideraciones pueden hacerse a los pilotes reforzados con hormigón.

El antiguo método de emplear pilotes de madera y depositar el hormigón en cajones apropiados continúa siendo el preferido. Pero se han construido ya puentes de grandes arcos con hormigón armado. Uno de ellos, en Auckland (Nueva Zelandia), tiene un arco de 97,50 metros de luz y una altura de 45 metros. La calzada de dicho puente tiene 7,33 metros de anchura. El puente a la memoria de Washington, construido en Wilmington (Delaware), tiene un arco de 76,25 metros de luz y una altura de 21,33 metros.

Una obra, única en su clase, de puentes construidos con hormigón, puede verse en el ferrocarril de la costa oriental de Florida (llamado comúnmente «El ferrocarril sobre los mares»). Esta vía une Cayo Hueso con el continente norteamericano, corriendo de Cayo a Cayo, que es como se denominan estos islotes, sobre grandes puentes de hormigón; uno de estos puentes tiene 3.666 metros de largo, y descansa sobre el fondo del mar.

La obra mayor de esta clase, hecha con hormigón armado y reforzado, es el viaducto,  de Tunkhannock, cerca de Scranton (Pensilvania), y perteneciente al ferrocarril de Delaware, Uaekawanna & Western. Tiene 800 metros de longitud y 73 metros de altura, consistiendo en diez arcos de 55 metros y dos de 30,50 metros cada uno.

Han sido empleados en su construcción no menos de 421.500 metros cúbicos de hormigón y 1.015.000 kilogramos de acero. Todos los cimientos se han construido profundizando hasta encontrar la roca viva, y esto ha requerido, en el caso de dos de los estribos, una excavación de 29 metros de profundidad. Este viaducto está ilustrado en la página 258 de este mismo volumen.

Puente en Roma

PUENTE MONUMENTAL A LA MEMORIA DE WASHINGTON, CONSTRUIDO SOBRE EL BRANDYWINE, “EN WILMINGTON, DELAWARE
La altura desde el arranque hasta la clave del arco es de 12 metros, que es la altura menor para un arco de eran luz en todo América., y la luz del arco principal es de 76 metros. El puente sobre el Tíber, en Roma, tiene una luz de 100 metros y una altura de 9,75; pero este puente no requiere soportar los tranvías y el tráfico de vehículos pesados común en las ciudades norteamericanas.

El puente más antiguo del tipo de los de asiento es el existente en Dartmoor, tal vez contemporáneo de Stonehenge. Tres estribos de toscos bloques de granito sostenían grandes losas, también de granito, de 4,50 metros de longitud y 1,8 metros de anchura; pero uno de estos estribos ha cedido. En los primeros tiempos de los ferrocarriles, se construyeron muchos puentes de esta clase con madera, especialmente en América. Tas vigas se armaban y acoplaban formando entramados de varias formas; pero el hierro colado primeramente y el hierro forjado después, y a menudo combinaciones de los dos, fueron gradualmente desterrando las construcciones de madera.

Sin embargo, cualquiera que sea el nuevo material empleado, los antiguos modelos de construcción de puentes permanecen. Cuando empezó a usarse el hierro colado, se conservó la forma arqueada del puente de piedra en las construcciones con el nuevo material; y del mismo modo, cuando vino después el hierro forjado, las sólidas vigas de este material reprodujeron las armaduras y disposiciones de las vigas de hierro colado usadas antes en la construcción de viaductos y de puentes pequeños.

PUENTE EN URUGUAY

PUENTE SOBRE MI, RÍO DAYMAN, URUGUAY

Pero estas vigas metálicas llegaron a ser demasiado pesadas, e impusieron una gran carga sobre los estribos. El puente tubular Britannia, construido en 1850, que cruza los estrechos de Menai en Gales del Norte, es un ejemplo de esta clase de material pesado, y hay centenares de puentes pequeños, construidos con sólidas vigas metálicas batidas, todavía en uso en las vías férreas y en las carreteras.

Esto constituye no sólo una disposición en que se derrocha metal, sino que es muy expuesta a la deformación. Pueden construirse vigas metálicas tan resistentes como las pesadas con menos de la mitad de metal, si éste se dispone en forma de barras, colocadas en la misma dirección en que se ejerce la fuerza. Nadie construye ahora puentes largos con vigas metálicas macizas, aunque muchos de los puentes primitivos de esta clase fueron construidos así.

Todos los puentes de 61 metros de longitud, y aun algunos mucho más cortos, se construyen actualmente con el hierro forjado dispuesto en armaduras ensambladas, y esto ahorra muchos miles de toneladas de peso en un puente grande. El rápido incremento del vasto sistema de ferrocarriles americanos ha desarrollado estilos en la construcción de puentes que casi son absolutamente peculiares de los Estados Unidos, ha madera era tan abundante, que los primeros puentes fueron todos construidos de tal material, dispuesto en varias formas de entramado, conociéndose cada tipo bajo nombres distintos.

Esos puentes, sin embargo, tuvieron corta duración, y conforme la gran extensión del país fue poblándose, la mayor parte de estos puentes han sido reemplazados por otros de acero y de hierro. Por consiguiente, se han desarrollado en el país diversos tipos de puentes; algunos de ellos muestran claramente la influencia de las antiguas estructuras de madera; pero entre los últimos grandes puentes pueden encontrarse ejemplos notables, en los que se han aplicada con éxito a la práctica nuevas teorías.

PUENTES DE VIGA

“De ménsula” o voladizo: está construido, en efecto, como una ménsula. Se halla asegurado a una sola de las orillas del obstáculo que debe salvar, y, después de un salto, alcanza la orilla opuesta. “De viga continua”: se trata de una serie de enormes vigas unidas entre si hasta formar una sola, sumamente larga. Naturalmente, este tipo de puente necesita apoyarse sobre una o más pilas intermedias. “De vigas apoyadas”: es muy semejante al de viga continua, pero con las vigas apoyadas separadamente sobre las pilas, como si cada espacio entre las dos pilas fuera un puente independiente.

“De reticulado”: como se ve, no se trata de una simple viga, sino de una armazón de vigas dispuestas casi como una red y soldadas o remachadas entre si. Es el modelo que prevalece en el cruce de amplias extensiones de agua, y uno de los qué ofrecen mayor consistencia. En nuestro país, la mayoría de los puentes ferroviarios pertenece a este tipo. “De ménsula y vigas”: es un tipo de puente mixto. Se trata de ménsulas que sostienen vigas intermedias. El más famoso modelo está sobre el río Forth, en Escocia.

PUENTES DE ARCO

“De arco empotrado”: en este tipo, los estribos del arco se hallan firmemente empotrados en el terreno. La mayor parte de los puentes do arco, de piedra o de hormigón armado, son de este tipo. “De tablero superior”: la carretera o la vía férrea pasan sobre el arco, apoyándose en él, que sirve para sostenerla. Es un tipo muy difundido en las zonas montañosas, a lo largo de las carreteras. “De tablero intermedio”: en este tipo de puente de arco la carretera o la vía férrea pasan a la mitad de la altura del arco. En sus extremos, se apoya en el arco, y en el centro se halla “colgado”. “De tablero inferior”: éste es el caso opuesto del puente de tablero superior. Aquí la carretera o la vía férrea pasan completamente por debajo del arco, del cual se hallan “colgadas”.

PUENTES CÉLEBRES: Se han venido construyendo puentes desde que los pueblos primitivos tendieron el primer tronco a través de un arroyo, creando así el primer puente de viga. La diferencia fundamental entre los tres principales tipos de puente —de viga, de arco y colgante— radica en la manera en que se desplazan las fuerzas ejercidas por el peso del puente.

En el caso de un puente de viga o voladizo (este último consiste en una serie de vigas equilibradas sobre pilares), el peso se apoya directamente en el suelo. Un puente de arco ejerce un empuje hacia fuera en los estribos, y un puente colgante mantiene tensos los cables desde los puntos de anclaje situados a cada extremo.

En ocasiones, se combinan varios principios, pero todos los puentes se basan en permutaciones de estos tipos básicos. Los primeros puentes se hicieron de madera. Más adelante, se construyeron puentes de piedra, ladrillo, hierro, acero, etc.

Puente de la bahía de Sidney

Puente de la bahía de Sidney
Construido por Dormán & Long, Middlesbrough, Inglaterra, entre 1924 y 1932. El arco de acero, sostenido por pilares de granito, era vez y media más largo y necesitó el doble de acero que el arco más largo construido con anterioridad. El ojo mide 502 m y por él pasan 4 vías de ferrocarril y un carril de 17m de anchura para automóviles. Para probarlo, se utilizaron 12 locomotoras de 7.600 t.

Gran puente de Seto

Gran puente de Seto
Inaugurado en 1988, para conectar por tren y carretera la más grande y la más pequeña de las cuatro principales islas japonesas, Honshu y Shikoku. Sus seis ojos y viaductos miden en total unos 12 kilómetros, lo que le convierte en el puente de doble plataforma más largo del mundo, por el que circulan automóviles y trenes. Tres de los seis ojos son colgantes, dos están sostenidos por cables, y el último es de viga convencional. Costó cerca de 8.180.000 dólares.

Puente de Clapper, Devon

Puente Histórico de Clapper, Devon
Este puente sobre el río Dart oriental en Postbridge-on-Dartmoor. Devon, se construyó para comunicar Plymouth con la carretera de Moretonhampstead. Se cree que data del siglo XIII, cuando el tráfico de estaño y productos agrícolas adquirió desarrollo. Se utilizó piedra de los páramos, grandes bloques de granito sin tallar, apoyados en pilares y estribos del mismo material. Existen numerosos puentes similares en España, pero el más antiguo de este tipo que se conoce se encuentra en Esmirna, Turquía, sobre el río Meles, y se construyó hacia el 850 a.C.

Puente de Luis I, Oporto

Puente de Luis I, Oporto
Este puente sobre el río Duero se terminó en 1885, siguiendo un diseño de T. Seyrig, que había colaborado con Gustave Eiffel en la construcción de un puente muy similar, el de Pía María, situado bastante cerca e inaugurado en 1877. El puente de Pía María tiene una sola plataforma para el paso de trenes, mientras que el de Luis 1 tiene una plataforma sobre el arco y otra debajo, que sirve de durmiente. El arco tiene una luz de 172 metros. Los dos puentes se construyeron con voladizos a partir de las orillas del río. Eiffel utilizó un diseño similar para su puente ferroviario de Garabit, Francia, que atraviesa una garganta a más de 120 metros de altura, lo que le convierte en el puente ferroviario de arco más alto del mundo.

Fuente Consultada:
Historia de las Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges Capítulo “Puentes en la Antigüedad”
Colección Moderna de Conocimientos Tomo II Fuerza Motriz W.M. Jackson , Inc.
Atlas de los Extraordinario Construcciones Fabulosas Tomo II

Las piramides de Egipto Piramide de Keops y Kefren La Esfinge de Tebas

La pirámide es un monumento de carácter religioso presente en diversas civilizaciones muy alejadas entre sí, desde la India hasta América del Sur. La forma piramidal fue una evolución lógica en las construcciones, al constituir una estructura resistente —gracias a su amplia base— y muy elevada, que permitía una cercanía simbólica a los dioses.

piramides de egipto

Las pirámides egipcias

La vida después de la muerte, fue para los egipcios su firme creencia. Para que esto se materialice, se requería la preservación física del difunto retomando en el mismo su espíritu o también conocido como el Ka, desaparecido tras la muerte, siendo de vital importancia para ellos, acompañar para una mejor prosperidad en la vida que le esperaba, todo aquello que le fuera imprescindible. Para ello se crearon técnicas avanzadas de embalsamamiento o conservación del cuerpo, y junto a ello se inhumaban los más cumplidos y ricos menajes funerarios. Es así que, como resultado de la conservación, protección y culto de los difuntos, se crearon los más sólidos y con el paso de los años cada vez más complejos ámbitos funerarios. Las más extraordinarias tumbas que hoy conocemos fueron levantadas para los faraones, ya que su sofisticación y tamaño estaba determinada por la posición económica y social del fallecido. Entonces las pirámides egipcias son la manifestación en si de la relación mantenimiento físico (muerte) y la supervivencia en el más allá (vida).

En el templo de Heliópolis, se atesora una piedra llamada ben-ben, a la cual se considera como el primer cúmulo de tierra que irrumpió de las aguas del caos cuando el dios solar creó el mundo. Se cree que la forma de esta piedra, es la que se tomo como forma de las pirámides. Pero a su vez, su forma geométricamente perfecta, evidencia un significado mágico y mitológico, que alude sin lugar a dudas, a la autoridad real. Ya que era la forma mas adecuada de representar a la eternidad e indicar el camino de ascenso de las almas predilectas hacia el dios- sol (Ra), con el que estaban consignadas a unirse eternamente.

Génesis de las pirámides

Las primeras pirámides fueron las truncadas que estaban construidas de ladrillos cocidos al sol, en las cuales las tumbas se emplazaban bajo mastabas (erigida sobre la cámara subterránea, que constaba de una sala para ofrendas, la capilla y la cámara mortuoria propiamente dicha). Ello ocurrió durante el 3100-2700 a.C. (en las Dinastías I y XI). Durante este período, Egipto evidenciaba un importante auge económico, social y artístico; en donde por ejemplo en lo que respeta a este último sector, se experimentan mejoras en las técnicas y materiales que se emplean para la construcción. Esto ocurre en las dinastías III a IV (2700-2185 a.C.), con la llegada de Imperio Antiguo o Menfita. Pero finalmente, es cuando aprovechando las crecidas del río Nilo (hacia 2660 a.C.), se introduce el uso de la piedra para tal edificaciones, proviniendo las mismas de las canteras de Assuán y de Tura y transportándose luego hasta los sitios próximos a las zonas de construcción de dichas pirámides.

Hacia el año 2900 a.C., el arquitecto Imhotep, diseño y dirigió la construcción con bloques de piedra caliza, la mayor y más antigua de todas las pirámides egipcias. Con una base de 122 por 107 m, se levantan seis pirámides truncadas una sobre otra, con dimensiones crecientes y en donde la cúspide de la pirámide superior se eleva a casi 62 m de altura. Es aquí, en esta gran obra, edificio central de la mastaba de Sakkara, donde reposan los restos del faraón Zoser, el primer gobernante de la III dinastía. Convirtiéndose a partir de este momento la pirámide en una tumba faraónica por excelencia.

Por el contrario, la pirámide de Dashur, construida por el faraón Snefru (dinastía IV), presenta un perfil quebrado que le ha valido el nombre de pirámide romboidal o también conocida como torcida. Esto se debe a que para la construcción en su último tramo, se empleo materiales de menor calidad, tal vez por razones económicas, lo que produjo un quiebre estructural en su mitad superior, consecuentemente modificando su forma y reduciendo su altura. Cerca de la pirámide del faraón, emblema de su grandeza, y por su forma, símbolo del dios solar Ra, se agrupaban las mastabas, las necrópolis privadas donde se enterraba a la familia real y a los funcionarios reales, para acompañar al soberano en su viaje al más allá. Pero Snefru, quiso trasformar en Médium, la pirámide escalonada del rey Huni (III dinastía) en una pirámide perfecta, avance que solo consiguió de modo parcial. Por ello, Snefru constituyó al sur de Dashur una pirámide totalmente regular de 104 m de altura. En ocasiones junto a la pirámide, se levantaba un templo funerario, destinado al culto del faraón y, cerca del río, el templo del valle, donde era recibido el cuerpo del monarca para practicarle la momificación. Ambos templos quedaban unidos por una avenida cubierta, a través de la cual era llevado al cuerpo del interfecto.

Las pirámides de Gizeh

La necrópolis de Gizeh, es un extraordinario conjunto funerario que data de la dinastía IV (2600-2480 a.C.). Aquí encontramos la pirámide más grande y antigua del conjunto a la vez, ella es la que forja la tumba del faraón Keops (2580 a.C.). para tal construcción, fueron trasladados desde lejanas canteras, dos millones y medio de bloques de piedra, con un peso medio de 2,5 toneladas cada uno. Con una superficie de 48.000 m2, posee una base cuadrada, y cada lado de la misma mide 233 m y su altura alcanzó en aquellos tiempos 146m, sin embargo hoy con el paso de los años y debido a diferentes factores su altura oscila en los 138 m. La entrada a dicha pirámide se encuentra al norte de la misma, de la cual partía un corredor en rampa que desembocaba en una cámara falsa en la base de la construcción. Sin lugar a dudas, dentro de la misma se sitúan otras cámaras, una de ellas es la denominada de la reina y la otra es la gran cámara, a la cual se llegaba por medio de un estrecho pasillo, la cual era la cámara real.

Esta habitación ocupa el centro exacto de la pirámide; para que su realización no provocara el desplome de los sillares, los arquitectos idearon inteligentes soluciones constructivas: colocaron sobre este espacio cuatro o más lajas de piedra dispuestas horizontalmente y dos más en forma de cubierta a dos aguas, que servían para desviar el peso .y los fuertes empujes que se producen en este punto. La Habitación del Rey contiene un sarcófago, por lo que ha sido considerada como la morada definitiva del faraón, aunque el hecho de no haberse encontrado la momia del mismo, unido a las especiales características de la pirámide, han conducido a numerosas especulaciones; así, algunos autores consideran que Keops no llegó a ser enterrado en la Gran Pirámide o que, tal vez, puedan existir más cámaras aún ocultas. De hecho, a mediados de 1980, varios equipos científicos detectaron vacíos estructurales en la pirámide y. localizaron una serie de almacenes en el lado oeste del corredor de la Cámara de la Reina, algunos rellenos de arena; podría tratarse de cámaras de descarga, parecidas a las ubicadas sobre la Cámara del Rey.

La pirámide de Kefrén es algo más pequeña, pero casi igual de alta que la anterior, debido a la mayor inclinación de sus paredes. Igual que la de su padre, estaba revestida de granito rosa y rematada con cubierta de oro. La de su hijo Micerino es mucho más modesta. Alrededor de las tres había un complejo religioso con templos. y pequeñas tumbas para los altos funcionarios de la corte.

La entrada estaba guardada por la esfinge, inmensa escultura de piedra caliza de más de 20 m de altura, con cuerpo de león y cabeza humana. Se alza sobre una base de 70 m. Durante mucho tiempo su significación fue un enigma; actualmente se acepta que representa al rey Kefrén. (Ver: La Maldición de la Pirámide)

El interior de la Gran Pirámide
A diferencia de las demás pirámides del antiguo Egipto, la Gran Pirámide tiene pasadizos y cámaras interiores a considerable altura. Una entrada, situada exactamente sobre el centro de la base de la cara norte, conduce a un pequeño pasadizo que desciende hasta una cámara excavada en la roca en que se asienta la pirámide. De este pasadizo se desprende otro que asciende, primero, hasta una pequeña cámara denominada de la Reina, y después hasta la Gran Galería, un corredor inclinado de 47,5 m de longitud y 8,5 de altura. A su vez, la Gran Galería lleva a una cámara mayor, o del Rey, que contiene una especie de sarcófago.

El interior de la pirámide permaneció intacto durante 3.000 años. Y cuando Abdullah al Mamun y sus hombres descubrieron una entrada en el año 820 dC, encontraron que el pasaje ascendente estaba bloqueado por grandes losas de granito. Después de abrirse camino, penetraron hasta la Cámara del Rey, para encontrar el sarcófago vacío.
Hasta ahora, se ignora el objetivo de la construcción de la Gran Pirámide. Si no se trataba de una tumba destinada a alojar el cuerpo del rey Keops, ¿qué era? ¿Quién bloqueó el pasadizo, cuándo y por qué? Dado que parece imposible responder a estas preguntas con un mínimo grado de certidumbre, los inclinados a la especulación mística han ofrecido sus propias respuestas.

En cierto sentido, la Gran Pirámide es un monumento al hecho de que pudiera existir una burocracia eficaz hace más de 4.500 años. Contables, agricultores, constructores, políticos, etc., pueden contemplar la Gran Pirámide con el mismo temor reverencial que los místicos. Al fin y al cabo, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días.

Otras pirámides

Durante las dinastías V y VI se produjo un resurgimiento de las creencias solares y un profundo cambio social y cultural. Se siguieron construyendo pirámides —de tamaño más reducido y menor calidad—, en las que se introdujeron nuevos elementos alejados de la austeridad de la época de Kéops, tal como se aprecia en los escasos res1 tos del conjunto de Sahure en Abusir, o en los de lsesi o Unas, quienes construyeron su pirámide de nuevo en Sakkara.

En el Primer Periodo Intermedio (2200-2010 a. C.) —dinastías VII a XI—, Egipto se vio sumido en el caos y la anarquía. Los enterramientos bajo pirámide se abandonaron y muchas de las tumbas del rico y poderoso Imperio Antiguo fueron expoliadas y destruidas. La reunificación del país y el retorno a un Estado centralizado durante el Imperio Nuevo (2050-1792 a. C.) —dinastía XII— inauguraron una etapa de estabilidad en la que se retomaron las antiguas tradiciones y, entre ellas, la construcción de pirámides, que, pese a poseer grandes proporciones y estar dotadas de dispositivos interiores muy complejos, casi auténticos laberintos, se caracterizaron por la pobreza de sus materiales.

Aunque las pirámides no fueron olvidadas del todo, con el transcurso de los siglos quedaron relegadas a meros vestigios del un pasado glorioso al que Egipto retomó sólo de manera esporádica. El último de estos períodos de auge sucedió durante el siglo VIIIa. C., con la invasión de los nubios procedentes del reino de Kush, en Sudán. Los kushitas entronizaron la XXV dinastía (760-657 a. C.), creadora de un poderoso reino que asimiló la historia y las tradiciones del país del Nilo: los «faraones negros» adoptaron su lengua, se convirtieron en devotos del dios-sol Amán Ra y recuperaron el enterramiento en pirámides, que erigieron en sus necrópolis de Kurru y Nuri, al norte del Sudán.

Las pirámides americanas

Las culturas de las antiguas civilizaciones mesoamericanas —extendidas desde el sur de México al noroeste de Centroamérica— de los olmecas, toltecas, aztecas, zapotecas y mayas desarrollaron un tipo de arquitectura piramidal que también estaba al servicio de los dioses, pero que, a diferencia de las pirámides egipcias, carecía de finalidad funeraria2—si se exceptúa el templo maya de Palenque, que tiene una cámara funeraria con la tumba y el ajuar de un sacerdote—.

Eran construcciones macizas, a veces bastante elevadas, en ocasiones erigidas sobre montículos, de estructura tronco-piramidal. Se levantaban superponiendo distintas plataformas a manera de pisos coincidentes, de altura, número y forma variable, y cuya única función era servir de basamento a un templo abierto —de una o dos habitaciones y sin ventanas—, ubicado en la parte superior del monumento, y al que se accedía mediante rampas escalonadas. Los restos de estas pirámides son numerosos y se hallan repartidos por todo el territorio: en Teotihuacán—pirámides del Sol y de la Luna—, Monte Albán, El Tajín, los asentamientos mayas de Palenque, Copán, Chichén ltzá y Uxmal, y en la misma Tenochtitlán.

También se encuentran restos de pirámides en el área andina, aunque son más escasas y no tan altas como en Mesoamérica. Durante el Periodo Intermedio (200 a. C.-600 d. C.) se construyeron en Perú algunas pirámides de adobe que posteriormente sirvieron como basamento para edificios religiosos. En la costa norte del país, las pirámides más conocidas pertenecen a la cultura moche, y son las llamadas huacas del Sol y de la Luna.

PARA SABER MAS…

Gracias a los reiterados esfuerzos de los egiptólogos, muchos de los secretos ya han sido desvelados, no sólo los de la Esfinge sino también los de las pirámides; y los jeroglíficos ya no se descifran, sino que se leen sencillamente (así lo afirman los investigadores más optimistas). Hasta las famosas “maldiciones de los faraones”, que parece que se desataron sobre los primeros descubridores de tumbas, han perdido su eficacia: el egiptólogo Pierre Montet ha excavado recientemente en Tais, en el delta del Nilo, la tumba del faraón Psusennes, de la dinastía XXI, encontrando, además de la momia del titular, un no despreciable tesoro, habiendo sobrevivido tranquilamente a ello para poder escribir la crónica del descubrimiento y de paso desprestigiar definitivamente la leyenda.

La amplia zona arqueológica de Gizeh se ha mostrado al fin generosa a la hora de recompensar la tenacidad y el rigor sistemático con el que se han realizado las excavaciones más recientes. El arqueólogo americano Reisner es el que quizás ha llevado a cabo el descubrimiento más interesante y espectacular: mientras en febrero de 1925 estaba efectuando investigaciones con su equipo, en el lado oriental de la Gran Pirámide, dio casualmente con la entrada cuidadosamente celada de un pozo sepulcral, en cuyo fondo se encontraba todo el riquísimo ajuar de la reina Hetephere, esposa de Snefru, el fundador de la IV dinastía y madre de Keops. Snefru, entre otras cosas, es el seguro . titular de dos pirámides en la zona de Saqqarah y quizá de tres. Esto podría explicar el hecho de que el hijo, para no ser menos, aun contentándose con una sola, la construyera de proporciones tan grandiosas. La pirámide de Keops sigue siendo el edificio de mayor volumen realizado totalmente en piedra, cuya altura sólo es superada por las dos agujas de la catedral de Colonia.

El so! naciente crea nítidos contrastes de luces y sombras entre las columnas del patio interior del pequeño templo situado entre las formidables patas de la Esfinge. El rostro misterioso, dirigido hacia el ardiente disco solar, lo domina desde arriba, y sus rasgos tienen la impasible serenidad de los dioses.

La Esfinge conserva su misterio más allá del dorado rostro, hasta la mole imponente de la pirámide de Kefrén, hacia cuya cara oriental sube la rampa del bello camino procesional que parte del “templo del valle’, precisamente a la izquierda de la Esfinge. A su derecha se extiende la necrópolis, ordenada y apretada, de las mastabas, dominada por el enorme y severo perfil de la gran pirámide de Keops, a cuyos pies se agrupan las tres pequeñas pirámides de su esposas.

Más allá se debía levantar el templo funerario, contiguo a la pirámide, y de aquí partía el camino procesional, la otra rampa que descendía hacia el Nilo, en la parte oriental, hasta el “templo en el valle” del faraón. Todo ello era así veintiséis siglos antes de Cristo; ahora, en nuestros días, los templos y el camino procesional ya no existen y la gran pirámide ha perdido su aguda cima y casi diez metros de altura. Pero aun así, sus vertiginosas paredes, de las cuales se ha arrancado el revestimiento, se elevan todavía hasta más de 137 metros, y el lado de su base cuadrada mide más de 230 metros.

La superficie cubierta supera las cinco hectáreas, y para construir el gran monumento se necesitaron más de dos millones y medio de metros cúbicos de piedra. Estas cifras son impresionantes, más aún si se tiene en cuenta que en aquellos tiempos los egipcios debían ignorar (aunque no es totalmente cierto) el uso de la polea y del cabrestante.

En tal caso, las pirámides se levantarían a fuerza de brazos, con el único auxilio de rodillos y del plano inclinado. Esto explicaría, en parte, la existencia de las monumentales rampas de piedra que, desde la orilla del Nilo, subían hasta el lugar de la construcción; rampas que se levantaban a muchos metros del suelo y que después, una vez finalizada la construcción de los dos templos, el “del valle” en el Nilo y el funerario al frente de la pirámide, se transformaron en espléndidos caminos procesionales. Y explicaría también la fama de tiranos que Herodoto atribuye a Keops y a Kefrén, tratándolos de crueles e impíos. En efecto, entre la rampa inclinada y la pirámide, el trabajo que se realizó debió ser enorme.

Los tres soberanos más conocidas de la IV dinastía, que reinaron en Egipto a mediados del III milenio, representados en tres estatuas conservadas en el Museo de El Cairo. A la izquierda: estatua en diorita de Kefrén, el cuarto soberano de la citada dinastía; en el centro: estatuilla en marfil de Keops, hijo de Snefru, segundo soberano de la dinastía, el faraón que se hizo construir la mayor de las tres pirámides de Gizeh; a la derecha: Micerino, hijo de Kefrén, entre la diosa Hathor y la divinidad de Licópolis.

Según el griego, habrían trabajado durante veinte años, espoleados por el látigo de los verdugos, cien mil esclavos que consumieron 1.600 talentos de plata en nabos, cebollas y ajos. La imagen, muy colorista, es sin embargo inexacta. Los braceros que allí trabajaban no debían ser más que un tercio de la cifra citada, y además no se trataba de esclavos, sino, en su mayor parte, de obreros especializados y de hombres libres, que prestaban voluntariamente su trabajo en corvées durante las estaciones en las que sus brazos no se necesitaban para el trabajo del campo.

El cuidadoso examen de la gran pirámide demuestra, además, que el proyecto sufrió por lo menos tres modificaciones “durante la obra”; esas modificaciones que, evidentemente, ya desde el tercer milenio antes de Cristo hacían enloquecer a los pobres arquitectos. Para protegerla de los “ladrones de tumbas”, que por entonces ya actuaban, se abandonó en plena construcción la conocida cámara sepulcral situada bajo el nivel del suelo, y se construyó otra, creando un corredor ascendente del que parte una rama horizontal: es la que hoy se llama impropiamente “cámara de la reina”.

Pero el soberano descartó también esta segunda solución, e hizo prolongar el corredor ascendente a través de una grande y magnífica galería que conduce a la amplia cámara llamada “del rey”, toda ella de granito rojo de Assuán. Aquí fue donde el antes citado viajero alemán vio, por primera vez, el inmenso sarcófago de granito, sin cubierta y vacío como la inmensa tumba y en el que quizás el cadáver del faraón no reposara jamás.

El templo del lado oriental de la pirámide, con el amplio patio adornado con 48 pilastras de granito y el vestíbulo decorado también con pilastras, así como la maciza rampa, a unos treinta metros, del suelo e inclinada suavemente hacia el Nilo, y -el “templo del valle”, ya se han perdido, junto con los maravillosos y delicadísimos bajo relieves que cubrían los muros. La bella roca calcárea de los faraones, rota, ha servido para edificar las casas del pueblo de Nazlet-es-Simman, llamado, por este motivo, el pueblo de las pirámides.

A la izquierda de la que fue rampa se alinean, bellamente ordenadas, tres pequeñas pirámides: las de las esposas de Keops; ante ellas hay dos hileras simétricas de gruesas mastabas, destinadas a los hijos legítimos del faraón. Alrededor, esparcidas y en especial detrás de la gran pirámide, se encuentran las mastabas de los funcionarios de las dinastías IV y V, a los que “el gran Dios”, el faraón, había concedido graciosamente un lugar para la sepultura, el permiso de edificarse una tumba y el material para hacerlo. La piedra, durante todo el Imperio Antiguo (y en teoría también en épocas sucesivas), era patrimonio exclusivo del soberano.

La Gran Pirámide y sus medidas
La pirámide de Keops es un monumento a la historia y la astronomía, la de Kefrén a las ciencias médicas y la biología, la de Micerino a las matemáticas. Se encuentran a 22 km. al sudoeste de El Cairo, a 60 mts. sobre el nivel del mar. He aqui las asombrosas medidas de la Gran Pirámide que revelan «causalmente» increíbles paralelismos con los movimientos de la tierra, el sol y la luna:

1°) Cuando Napoleón invadió Egipto ordenó a sus técnicos que realizaran un relevamiento topográfico del valle del Nilo, resultando ser las pirámides el punto de referencia ideal, como verdadero meridiano patrón, pues no sólo dividía por la mitad el valle del Nilo sino todo el resto del mundo habitable, de modo que sería el punto medio del planeta. Geográficamente está en el cruce del meridiano 31° E de Greenwhich y el paralelo 30° Norte. Se advierte así que la pirámide es el pivote del mundo porque su meridiano divide el globo en dos hemisferios, oriental y occidental, con igual superficie de tierra habitada en ambos.

2°) Ubicación exacta de Norte a sur, Este y Oeste. Llamó la atención de los investigadores la exacta orientación de las aristas hacia los puntos cardinales, sin un milímetro de desviación. De estos surgieron otros datos no menos curiosos:

3°) Al medir la base se comprobó que cada lado media 91,21 pulgadas piramidales, que al multiplicarlos por 4 da el número: 365,24, es decir la duración exacta del año trópico, el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta completa alrededor del sol. Esa duración del año, 365 días y 6 horas, es precisamente la que obliga cada cuatro años (4×6 = 24) a sumar un día en el año bisiesto.

4°) Servía de espejo, pues estaba cubierta en piedra caliza bruñida como azogue, lo que facilitaba su uso con fines prácticos, científicos y religiosos. Servía de faro para los barcos que navegaban por el río Nilo y ala vez de cuadrante solar, ya que cuando el sol arrojaba al mediodía su luz sobre la cara Norte, marcaba el inicio del solsticio de verano. Además mientras el sol iba reflejando su luz sobre las dislinlir caras, servía de enorme reloj que marcaba las horas según las estaciones.

5°) A raíz de estas notables equivalencias numéricas se comprobó que la altura misma de la pirámide era un submúltiplo exucto de la distancia de la tierra al sol que según las modernas mediciones es:
-Perigeo = 149.500.000 Km., el solsticio de invierno (21/12). Si utilizamos la moderna notación científica que sirve para abreviar y expresar las grandes distancias, tenemos: 149,5 x 10 elevado a 6, se leer diez a la sexta, un uno con seis ceros.
-Apogeo = 150.000.000 Km., el solsticio de verano (21/6).

Desde los griegos hasta Kepler y Halley se difundieron valores aproximados de esta medida fundamental de la distancia de la tierra al sol, errados a veces en millones de kilómetros. Pero allí estaba la cifra buscada, monumentalizada en su valor al perigeo, cuando el sol pasa por el Trópico de Capricornio, precisamente los 149,5 metros de altura de la Gran Pirámide.

6°) El cuadrángulo de granito de la antecámara tiene una longitud tal que dividida dos veces por la altura de la pirámide dá 3,1416 = ¶ (Número Pi).

7°) La suma de las dos diagonales de la base dá 25.826 pulgadas que es el número del año solar o ciclo completo de la precesión de los equinoccios: 25.826 años.

8°) Desde que se construyó la pirámide falta la última parte del remate, tal vez porque apunta hacia el verdadero eje del Polo Celeste y no hacia la estrella Polar. Otro tanto pasó con la Catedral de Notre Dame, donde de exprofeso pareciera haberse dejado sin colocar el último vidrio del rosetón de la Virgen.

9°) Peso de la pirámide. Mediante un complejo mecanismo destinado a pesar la pirámide, llamado micro gravímetro, el director del equipo técnico francés, Jacúes Montlucon, llegó a la conclusión de que pesa 5.955.000 toneladas, y el peso de la tierra es causalmente 5,955 x 10 elevado a 18 [ton.], exactamente el peso de la pirámide multiplicado por un billón.

10°) De la galería de entrada, arranca un túnel descendente cuyo ángulo es de 26° 31′ 23″, lo que nos recuerda la inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica.

Veamos:
Ángulo del túnel 26° 58’51”
Inclinación actual del eje 23° 27′ 00″
Diferencia 3° 31′ 51″
Según algunos investigadores, esta diferencia se debe al tiempo transcurrido desde la construcción de la pirámide, pues la inclinación del eje terrestre ha ido variando lentamente con el tiempo hasta cubrir ese ángulo de 3,5° en 4.500 años, desde el 2.500 a.C. en que se construyó el monumento.

Además los bloques están ensamblados de tal manera que no pasa siquiera una hoja de afeitar, al igual que en los templos peruanos de Sacsayhuamán y Machu Picchu.

No nos compete aquí tratar otros detalles que surgen de observaciones más profundas sobre la Gran Pirámide, ni detenernos en el análisis de los pasillos ascendentes o descendentes donde se ha creído ver claras indicaciones de sucesos históricos y que guardan a su vez cierto paralelismo con el Apocalipsis de San Juan.

Muchos autores han creído ver en las incripciones de la pirámide, sucesos, fechas de eventos, que luego ocurrieron con pasmosa verosimilitud, como la Revolución Francesa y las dos grandes guerras de este siglo. El pasillo descendente, por ejemplo, indica acontecimientos hasta fines de enero de 2045, lo que marcaría el epílogo de la edad contemporánea.

11°) Hay una constante que se repite en diferentes ángulos de la Gran Pirámide y es la cifra 286,12″. Por ejemplo, en el revestimiento de la parte exterior de la pirámide hay una saliente de 71,53 pulgadas piramidales, número que multiplicado por 4 da precisamente 286,12″. Lo curioso es que en métrica absoluta, la velocidad de la luz se expresa así: N°. 286,12, y es la constante del universo.

12°) Los arquitectos egipcios usaron el codo sagrado piramidal que es de: 635,66 mm. Esta medida multiplicada por 10 millones nos da la longitud del radio polar de la tierra.

Fuente Consultada:
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe
Huellas del Cielo Norma Palma de Sindona

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

Petra Ciudades de Piedra Monumentos de Piedra Jordania Ciudad de Piedra

La historia de Petra se remonta hasta el siglo III a.C, como capital de los nabateos que logró mantenerse, como tal, hasta el siglo I d.C. La ciudad formó parte del importante entramado de las rutas comerciales de las caravanas que transportaban incienso, metales preciosos, hierbas aromáticas y betún desde el Mar Mediterráneo, como ya dejara escrito el historiador griego Diodoro de Sicilia en el siglo I a.C.

A pesar de los intentos que se vienen realizando, a través de las excavaciones arqueológicas, para desenmascarar la historia de este pueblo, todavía resulta imposible establecer un hilo conductor uniforme.

En agosto de 1812, durante un viaje por Oriente, el suizo Johann Ludwig Burckhardt (1784-1817) (imagen) se enteró por boca de un peregrino de que muy cerca de donde se encontraba habla una ciudad excavada en la roca.

Con un pretexto cualquiera consiguió que los beduinos lo condujeran hasta allí, y así fue como descubrió la ciudad de Petra en un desfiladero de 1.200 metros de longitud y 100 metros de altura en algunos tramos. Hasta ese momento, los europeos creían que Petra era sólo una leyenda.

LA CIUDAD EN LA ROCA: Los hallazgos más antiguos señalan que el hombre habitaba la garganta del Siq (del árabe significa, garganta, desfiladero) ya en el Neolítico. Los orígenes de la ciudad de Petra, situada en la actual Jordania, se remontan a la tribu de los edomitas, enemigos acérrimos de Israel, que se asentaron en este lugar.

Los edomitas hicieron de Petra uno de mas principales centros comerciales de Oriente Próximo.

Sin embargo, gran parte di los edificios esculpidos en la roca fueron obra de los nabateos o, al menos, adquirieron su forma actual gracias a ellos, como el Tesoro del Faraón (Khazne al-Firaun), originalmente una tumba rupestre, el Teatro Romano, con un aforo de 5.000 localidades, el centro de la ciudad, con su avenida con columnata, y otras tumbas rupestres que sugieren que Petra fue primero una ciudad funeraria y que posteriormente fui ampliada.

Los nabateos cayeron bajo la dominación en el año 106 d.C.

La ciudad de Petra, ubicada en Jordania, a pesar de mantener oculto más del setenta y cinco por ciento de sus construcciones, ha conseguido despertar el entusiasmo de todo el mundo desde el año 1812, cuando Johann Ludwig Burckhardt la identificó como tal. Para llegar a la ciudad de Petra es necesario recorrer el siq, un estrecho desfiladero que serpentea entre paredes montañosas.

A la salida del pasadizo, lo primero que ve el visitante es la fachada, básicamente griega, del Jazna, una «aparición» tan incongruente en medio de las montañas del desierto que parece el decorado abandonado por un equipo cinematográfico.

Tras su descubrimiento en 1812, diversos exploradores revelaron al mundo los esplendores de Petra. En 1826, dos franceses —el conde León de Laborde y el ingeniero Maurice Linaut— trazaron dibujos de la ciudad, siguiendo una línea romántica pero de gran realismo.

La región y su capital, Bostra, fueron anexionadas al Imperio Romano y Petra perdió su protágonismo. Grandes partes de la ciudad de piedra fueron destruidas por sendos terremotos en los años 363 y 551, y sus habitantes la fueron abandonando.

Es casi seguro que la ciudad ya estaba prácticamente deshabitada cuando la región fue conquistada por los árabes en el año 663. Después de las Cruzadas medievales, Europa se olvidó de Petra, y con el tiempo la ciudad se fue convirtiendo en leyenda, hasta su redescubrimiento. Las excavaciones no se iniciaron basta la década de 1920, y más o menos por la misma época se abrió la ciudad al turismo.

¿Quiénes fueron los habitantes de Petra?
Los nabateos, una tribu de pastores nómadas extraordinariamente hábiles, convirtieron Petra en el centro de su imperio hace más de dos mil años. Procedían del noroeste de Arabia y a partir del siglo V aC, durante un periodo de 600 años, extendieron sus dominios hacia el norte, hasta llegar a Damasco. Antes de la invasión de los nabateos existió un emplazamiento edomita —Edom, que significa rojo, era el nombre bíblico de esta región—, pero fueron aquéllos quienes excavaron la ciudad en la roca. Además, desarrollaron un estilo arquitectónico propio, una cerámica delicada y característica y un magnífico sistema de irrigación, fundamental para la historia y la prosperidad de la ciudad.

Estratégicamente situada en un cruce de antiguas rutas comerciales, Petra acogía a numerosos mercaderes que trasportaban mercancías del Mediterráneo, Egipto, Damasco y Arabia. Los nabateos controlaban las rutas de caravanas y se hicieron ricos y prósperos contando con Petra como base casi inexpugnable. La roca tenía una importancia vital, y por ello no resulta sorprendente que su principal dios, Dusares, estuviera simbolizado en bloques de piedra y obeliscos, que pueden encontrarse en el siq y en toda la ciudad, que posteriormente adquiriría la denominación de Petra, «piedra».

En los siglos inmediatamente anteriores y posteriores al nacimiento de Cristo, los nabateos vivieron el periodo de máximo esplendor, contabilizando Petra una población de unas 20.000 personas. De vez en cuando, debían defenderse de ataques de sus vecinos, en especial los romanos del norte, que ya en el 63 aC habían intentado conquistar Petra. Estos lo consiguieron definitivamente en el 106 dC, fecha en que Petra, aparentemente sin litigio, pasó a formar parte de la provincia romana de Arabia.

La dinastía nabatea se había extinguido, y la población coexistió con los romanos durante más de un siglo. Durante este tiempo, Petra siguió prosperando, y los romanos construyeron el teatro y la columnata. Cuando Petra pasó a formar parte del Imperio cristiano bizantino en el siglo iv, la Tumba de la Urna fue convertida en iglesia, y la ciudad, en sede de un obispado. Pero con el establecimiento de la era musulmana en el siglo vn, comenzó a ignorarse el destino de Petra, con la excepción de una breve estancia de los cruzados, que construyeron un sencillo castillo en lo alto de una colina al oeste de la ciudad.

PETRA TURÍSTICA: Entre sus maravillas podemos encontrarnos con el siq o pasadizo que nos conduce a la ciudad escondida de los nabateos, pasadizo que popularizó el cine en películas como la de Indiana Jones y su afamada “Ultima cruzada”. Una vez dentro sorprende la colosal ciudad diseñada con manifestaciones helénicas, lo cual no es de sorprender si entendemos que el pueblo nabateo, aún siendo de origen árabe, se dejó influir de forma plena por el estilo arquitectónico y escultórico griego.

La fachada del Templo es buena muestra de lo dicho. Pero más aún, en el año 106 a.C. la ciudad fue conquistada por el imperio romano, pudiéndose visitar en Petra el espectacular Teatro Romano, con capacidad para más de 3000 espectadores, o varias calzadas romanas cuyas ruinas permanecen bastante bien conservadas. La visita a Petra conlleva la visita a su Tesoro, el Propileum y el Monasterio en los que encontraremos de nuevo marcadas influencias griegas. En el interior de la ciudad contemplaremos la bella decoración de las Tumbas, las puertas de entrada a las distintas estancias, y las columnas esculpidas en la piedra y en la zona de excavaciones visitaremos el Alto y Bajo Temenos, y El nicho de la Exedra.

¿LÓGICA O MISTERIO?

La ciudad de Petra fue construida en un largo desfiladero seguramente por motivos estratégicos. Sin embargo, para conquistar una ciudad situada en un lugar de esas características basta con hacerse con el control de los riscos circundantes, siempre que los edificios se hallen en la garganta. Pero los constructores de Petra fueron más listos y ubicaron las casas en el interior de las paredes.

De ese modo adquirieron una gran ventaja, porque el enemigo ya no podía atacar sin más los edificios y mucho menos evaluar la fuerza combativa y la resistencia de sus habitantes. También había algún edificio en el desfiladero, pero se trataba sobre todo de comercios que apenas ofrecían ninguna pista acerca del armamento y el número de habitantes. Para conquistar Petra era necesario desistir de la propia defensa y asaltar el desfiladero sin protección. Demasiado riesgo para muchos enemigos, como quedó demostrado en varias ocasiones.

El carácter legendario que tuvo Petra en Europa durante mucho tiempo contribuyó a popularizar ciertos mitos y sucesos acerca de este lugar que han perdurado hasta nuestros días, sobre todo durante el siglo XIX, cuando los no musulmanes tenían prohibido visitar la ciudad. Pero, en realidad, ni es una ciudad antediluviana ni tiene un origen enigmático.

Ingenieros hidráulicos

La existencia de la ciudad roja de Petra, ubicada en un área semidesértica y con un escaso régimen anual de lluvias (entre 50 y 250 milímetros anuales) fue posible porque tanto los primeros edomitas como los nabateos, después, descubrieron cómo almacenar el agua. Los constructores nabateos fueron también grandes maestros en el arte de la ingeniería hidráulica.

Desarrollaron un sofisticado sistema de acueductos alimentados por tres vertientes ubicadas lejos de la ciudad, dentro de una cuenca pluvial de 92 kilómetros cuadrados. Construyeron diques, embalses (muchos destinados a evitar inundaciones), grandes cisternas, tanques, aljibes y fuentes públicas. El agua circulaba por canales excavados en las rocas y revestidos con un revoque impermeable  o por tuberías de terracota (los nabateos fueron hábiles ceramistas).

No sólo la usaban para abastecer a la ciudad. También la desviaban para regar sus cultivos en terrazas hechas en las laderas de las montañas y para que beban sus rebaños de animales. Constituía un verdadero oasis para las caravanas que atravesaban el desierto. Aunque el consumo estaba estrictamente reglamentado, se ha estimado que llegaban a Petra unos 40 millones de litros de agua por día. Tal abundancia llamó la atención del geógrafo e historiador griego Estrabón (64 o 63 a. C.-21 a 25 d. C), quien en el siglo I. a C. escribió sobre su abundancia, tanto para uso doméstico como para el riego de jardines.

Mitos y leyendas:

En el siglo XIX se divulgo la noticia del redescubrimiento de la ciudad de Petra aunque solo podan visitarla musulmanes. Eso suscito la aparición de macabros rumores acerca de la permanencia en el interior de las casas de piedra de los restos de los últimos cruzados que estuvieron en la ciudad.

Además, algunos relatos hacían alusión al supuesto origen bíblico de Petra según el cual Moisés hizo manar agua de una piedra en ese Jugar para abastecer al pueblo judío Un rumor que corría en el siglo XIX afirmaba que el agua estaba envenenada y sólo lo sabían los musulmanes Otras historias acerca de las atrocidades perpetradas contra los cristianos en la aislada: ciudad de piedra por parte de criaturas en parte vivas y en parte muertas  y de los grandes tesares que debían de estar escondidos en pasadizos subterráneos laberínticos dieron pie a la fama de Petra como ciudad inquietante y a la vez fascinante.

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Basilica Santa Maria La Mayor Paseo Virtual Iglesias de Roma

La Basílica de Santa María Mayor es una verdadera reliquia del siglo V. Es la única de las cuatro basílicas mayores de Roma (las otras son San Pedro, Letrán y San Pablo Extramuros) que conserva su planta paleocristiana intacta, aunque ha sufrido numerosos añadidos a lo largo de los siglos. Santa María Mayor es el primer templo cristiano dedicado a la Virgen. Su origen se remonta al Concilio de Éfeso (año 431), que sancionó la maternidad divina de María, tema sobre el que gira toda la iconografía del templo.

Después del Concilio de Éfeso (431), en el que la madre de Jesús fue proclamada Madre de Dios, el papa Sixto III (432-440) erigió en Roma, sobre el monte Esquilino, una basílica dedicada a la Santa Madre de Dios, basílica que fue llamada más tarde «Santa María la Mayor». Es la iglesia más antigua dedicada en Occidente a la Virgen María.

La basílica actual sigue siendo la mas grande dedicada a la Madre de Dios en Roma y la mas esplendorosa en Italia después de Loreto. Debido a su enorme tamaño y esplendor pero sobre todo por ser la mas antigua dedicada a la Virgen, recibió el título de Basílica de Santa María la Mayor. (Hay cuatro basílicas mayores, las otras tres siendo: San Pedro, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros).

Al ser una basílica patriarcal, Santa María la Mayor es usada a menudo personalmente por el Papa. Santa María la Mayor es (junto con Santa Sabina, algo posterior) la única iglesia romana que conserva la planta estrictamente basílical y la estructura paleocristiana primitiva. El alzado, en cambio, no se mantiene en su estado original debido a los varios proyectos de construcción adicionales (casi todas intentando imitar el estilo primitivo) y los daños del terremoto de 1348.

El nombre de la iglesia refleja dos ideas de grandeza, por un lado la de una basílica mayor en oposición a una basílica menor y también a la de la Virgen María, como verdadera Madre de Dios. En el idioma griego esta doctrina es conocida como Theotokos, oficialmente adoptada en el Concilio de Éfeso en 431. La Basílica de Santa María la Mayor es el lugar más grande e importante de los dedicados en Roma al culto mariano.

Después de que el papado de Avignon acabase formalmente y los papas regresaran a Roma, la Basílica de Santa María la Mayor se convirtió en un Palacio de los Papas temporal debido al estado de deterioro en que se encontraba el Palacio de Letrán. La residencia papal se trasladó posteriormente al palacio del Vaticano en lo que actualmente es la Ciudad del Vaticano.

ALGUNOS TÉRMINOS CONSTRUCTIVOS

ÁBSIDE: en arquitectura dícese de la parte de un templo abovedado y semicircular que está en la parte posterior, dentro la cual está el altar y el sacerdote cuando oficia la misa. En una vista en planta (de arriba) sería la parte superior de la cruz.

BAUTISTERIO: (baptisterio) Es el lugar del templo donde está la pila bautismal

CAPILLA BORGHESE: capilla paulina, también llamada Capilla Borghese, tiene su origen en junio de 1605, cuando el papa Pablo V decide su edificación, con cruz griega y dimensiones de una iglesia pequeña para ser su lugar de enterramiento. Fue edificada para custodiar la Imagen de la Virgen “Salus Populi Romani” bajo encargo de Pablo V.

Foto Panoramica de la Muralla China Fotografia de la Muralla China

PANORÁMICA DE LA MURALLA CHINA:
Entre todas las construcciones gigantescas del mundo, la más gigantesca es, sin duda la gran muralla china. Se extiende a través de una longitud de 2450 Km. (lo que corresponde aproximadamente a la distancia de Sevilla a Bruselas), desde la costa del Mar Amarillo hasta las estepas del centro de Asia, desde Sutchou, en Kansú, hasta Shanhai-kuan, en el golfo de Liay-tung, por regla general de 16 m de altura, con una anchura de 8 m en la base y de 5 m en lo alto. La muralla cruza dos veces el Hoang-ho.

En Hopeh se divide, para protección de Pekín, en dos ramas. Cada cien metros debió de haber en tiempos una torre de vigilancia, en total más de 40 000. Se ha calculado que la gran muralla se construyó con 300 millones de metros cúbicos de material, suficiente para levantar 120 pirámides de Cheops o un muro de 2 m de altura alrededor del ecuador. La historia de este muro se remonta a 2600 años. Pero la gran muralla actual es mucho más reciente. Sus partes importantes son del siglo XV, época en que reinaba en China la dinastía Ming.

Las primeras murallas chinas no fueron construidas como defensa contra enemigos exteriores, sino que más bien su construcción fue debida a asuntos internos chinos. De este modo se protegió el estado Tchu a principios del siglo VI a. de J.C., por medio de una muralla fronteriza, contra los asaltos de los estados vecinos del norte, y en los siglos siguientes siguieron su ejemplo los estados Tchi de tamariscos. Las torres medían unos 10 m de alto por y Vei. Hacia el año 320 a. de J.C. hicieron lo mismo los Chin, y unos decenios más tarde se sumaron a los ejemplos históricos Tschau y Yen. Por lo general deben de haber sido muros de tierra con torres de vigilancia.

El emperador Tchi-huang-ti (221-210 a. de J.C.) fue el primero en disponer la construcción de una muralla con miras defensivas de cara al exterior. Mantuvo, en parte, las defensas ya existentes, mientras que en parte hizo levantar murallas nuevas, para evitar que los “bárbaros” y “demonios” hicieran incursiones en su imperio. No se trataba todavía de una muralla continua. Los puntos claves de la línea defensiva eran torres, cuyos muros exteriores se componían de ladrillos gigantescos (48×48 X18 cm.)

El espacio cerrado por la obra se llenaba con una mezcla apisonada de arcilla, cantos rodados y ramas 6 de ancho. El muro de barro que unía las torres entre sí no estaba fijado por medio de murallas, pero el loes apisonado demostró ser tan resistente que se han conservado partes de esta muralla hasta nuestros días.

Gustavo Eiffel Diseño La Estatua de la Libertad Su restauracion

La estatua de la Libertad se yergue a 93 m. sobre las aguas del puerto de Nueva York, donde según palabras de quien la creó, “la gente ve por primera vez el Nuevo Mundo”.Es la estatua de metal más grande del orbe, y fue transportada a Estados Unidos a través del Atlántico después de más de 15 años de construcción en un taller de París.

Los delicados pliegues de la túnica de la estatua no dan ni el menor indicio del enorme armazón que la sostiene. Se puede ascender por una escalera en espiral de 171 peldaños hasta un mirador oculto en el borde de la corona para disfrutar de una espectacular vista de la ciudad y el océano.

Cada ojo de la estatua es del largo de un brazo humano, su nariz mide 1.4 m de longitud y su dedo índice 2.4 m; se levanta sobre un pedestal y una base de casi la misma altura que ella (46 m), y mide 10.5 m de cintura.

La majestuosa estatua fue construida hace más de un siglo, y fue el producto de la combinación del talento artístico del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi, con las innovadoras técnicas del ingeniero Gustave Eiffel, que posteriormente construyó la famosa torre que lleva su apellido.

Para construir la estatua tuvieron que repujarse a mano unas 300 láminas de cobre, que fueron sostenidas con puntales provisionales para evitar que se doblaran, y más tarde unidas con remaches hasta dar forma a todas las partes.

En el taller de París las gigantescas secciones de la estatua fueron creadas una por una. Fue 1865 cuando surgió la idea de que el pueblo de Francia hiciera un obsequio a los Estados Unidos: una estatua de la “Libertad” iluminando su título oficial, que conmemoraba el Centenario de la independencia de ese país y sería un símbolo duradero de amistad e ideales compartidos entre ambas naciones.

Inspirándose en el legendario Coloso de Rodas —gigantesca estatua de bronce del dios griego del sol, Helios, que se erguía a la entrada del puerto de Rodas en el siglo V, Bartholdi diseñó y construyó un modelo de yeso de 11 m de altura. Una vez terminada, la estatua sería más de cuatro veces más alta que el modelo, y lo bastante fuerte para portar los embates del tiempo y la intemperie, pero a la vez ligera para ser embarcada.

La solución fue hacer hueca la estatua: una cobertura sobre un armazón interior, la misma técnica usada para construir el Coloso de Rodas. Pero en tanto que éste tenía un revestimiento de bronce fundido, Bartholdi decidió usar delgadas láminas de cobre, material ligero y algo flexible. Para ello usó el método del repujado, que consiste en dar forma al metal martillándolo sobre moldes de madera esculpidos.

Bartholdi cortó en secciones su modelo maestro, e hizo miles de mediciones cuidadosas antes de modelar en yeso una réplica de tamaño real de cada sección. Se labraron entonces moldes de madera exactamente iguales a las réplicas y con ellos se repujaron 300 láminas de cobre.

Mientras tanto, Eiffel trabajaba en el armazón interior de la estatua, que sería la estructura de hierro más alta construida hasta ese tiempo; su revolucionario diseño se anticipó al de los rascacielos modernos: el revestimiento no es sostenido por soportes estructurales sino que flota en el armazón.

Un costillar de hierro emerge de una columna central formada por cuatro jácenas extendidas desde la base de la estatua hasta la nuca de la misma. Unida a ella está la armadura, hecha de barras de hierro que se retuercen como resortes siguiendo la forma de la estatua. Para reducir al mínimo el contacto potencialmente corrosivo entre el cobre y el hierro, las láminas del revestimiento cuelgan sobre este esqueleto mediante soportes de cobre protegidos con un material aislante.

La estatua costó 400.000 dólares al pueblo francés, y como la afluencia de fondos fue esporádica, el trabajo avanzó en etapas. El poderoso brazo que sostiene la antorcha de la Libertad quedó terminado a tiempo para celebrar el Centenario de la independencia de Estados Unidos, en 1876, pero la estatua no quedó concluida sino hasta junio de 1884, casi 20 años después de que fue planeada. Se irguió triunfante sobre las calles de París y fue presentada al embajador estadounidense en Francia el 4 de julio de ese año.

Seis meses después la estatua fue desmantelada y empacada —con cada una de sus secciones numeradas— en unas 200 cajas enormes, y llevada a su destino por el carguero francés Isére.

UN REMOZAMIENTO QUE COSTO 69 MILLONES DE DÓLARES A principios de la década de 1980 se hizo un examen exhaustivo de la estatua de la Libertad y resultó que estaba desintegrándose. Más de un siglo de exposición a la intemperie y la condensación del aliento de millones de visitantes que subían por su interior causaron una grave corrosión. La estatua siempre tuvo filtraciones, y en años recientes algunos remaches del revestimiento de cobre cedieron, lo que hizo que se filtrara más humedad.

Se había desgastado casi todo el aislamiento original de asbesto colocado entre las láminas de cobre y el armazón de hierro, y casi la mitad de la armadura estaba oxidada (había que sustituir 1.800 barras). La antorcha estaba en peligro de caer, así que había que reforzarla.

Recaudación de fondos: Fue necesario conjuntar la pericia tecnológica y los recursos económicos de ambos lados del Atlántico para iniciar la restauración, que duró tres años y medio. Los franceses comenzaron la campaña de recaudación de fondos y enviaron arquitectos y artesanos expertos a Nueva York.

La estatua fue encerrada en el que quizá era el más grande andamiaje jamás visto, erigido con ayuda de computadoras. Los artesanos franceses reconstruyeron la antorcha de acuerdo con el diseño original de Bartholdi usando la técnica del repujado, y recubrieron la llama con chapa de oro para que brillara al ser encendida.

 El andamiaje erigido para efectuar la restauración era más alto que la propia estatua (casi 93 m).

El remozamiento de las láminas de cobre empezó por cambiar los remaches y reponer los faltantes. Con el paso del tiempo las láminas habían perdido su color original y formado una pátina verde, la cual tuvo que dejarse al limpiar la estatua pues forma una cubierta protectora contra la corrosión. Las siete capas de pintura vieja que acumulaban humedad en las paredes interiores de la estatua tuvieron que ser desprendidas con chorros de nitrógeno líquido, y las capas de brea que había debajo de aquéllas fueron disueltas rociándolas con una solución de bicarbonato de sodio.

Los trabajos de restauración de la estatua efectuados en la década de 1980 revelaron que el armazón de hierro que mantenía en su lugar las láminas de cobre estaba muy corroído. Hasta los remaches de las juntas tuvieron que ser renovados.

Se hicieron copias fieles de las barras oxidadas de la armadura con acero inoxidable, que no reacciona en forma corrosiva con el cobre como el hierro. Este trabajo fue realizado sección por sección, pues no se podían reemplazar más de 12 barras cada 24 horas. Para evitar el contacto entre éstas y las láminas de cobre, se separaron con capas protectoras de cinta de teflón encerada.

Tecnologías de dos siglos: Para evitar que se condensara la humedad en el interior, la escalera fue remozada con barandillas más anchas, y se instaló un elevador con paredes de vidrio. Y para los que no pueden subir hasta el mirador, circuitos cerrados de televisión transmiten imágenes del interior de la estatua que muestran cómo se construyó y restauró.

La llama vieja: En 1916 la llama fue revestida con hojas de vidrio color ámbar sobre una rejilla de cobre. Pero estaba mal sellada y la lluvia se infiltraba.

Un nuevo brillo En 1985 se hizo una nueva llama de cobre para la antorcha con delgadas hojas de chapa de oro de 24 kílates. Además de ser inoxidable, este material tiene un hermoso brillo dorado.

Fuente Consultada: Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

La Estatua de la Libertad Historia Construccion Regalo de Francia

Francia regaló a Estados Unidos la Estatua de la Libertad, símbolo de la libertad para los oprimidos. Se encuentra en la ciudad de Nueva York en Estados Unidos.

Estatua de la Libertad en EE.UU.

Estados Unidos , la Estatua de la Libertad

Este monumento es un regalo hecho el cuatro de julio de 1884, por el pueblo francés al de Norteamérica, en conmemoración a la alianza hecha por las dos naciones durante la Revolución Norteamericana.

 Fue el historiador francés, Edoard de Laboulaye, quien propuso desde 1865 que su país hiciera un regalo conmemorativo a los Estados Unidos de Norteamérica, en ocasión del primer centenario de la firma de la Declaración de Independencia.

Aunque los aliados franceses de ese tiempo protestaron por la iniciativa, el escultor Frederic-Auguste Bartholdi viajó a tierras norteamericanas para entrevistarse con las autoridades. Un monumento como el que se proyectaba, tenía un costo demasiado elevado, por lo que se integró una Unión Franco-Americana para reunir fondos.

El costo total de la estatua, que fue de un millón de francos fue cubierto en su totalidad por el pueblo francés. Mientras tanto, los norteamericanos aportaron los 250 mil dólares necesarios para el pedestal.

La idea de que la república francesa hiciera un regalo a los ciudadanos estadounidenses se le ocurrió al escultor Frédéric Auguste Bartholdi una noche de verano de 1865, mientras cenaba en casa de un historiador francés.Seis años más tarde, durante un viaje a Nueva York, Bartholdi, que a la sazón contaba 37 años, descubrió el perfecto emplazamiento para la estatua: la isla de Bedloe, en la parte alta de la bahía de Nueva York, un lugar visible para todos los barcos que acudieran al puerto.La elección del rostro de la estatua dio muchos quebraderos de cabeza a Bartholdi, que finalmente se decidió por darle las adustas facciones de su madre, una fanática protestante que había vuelto loco a su hijo, literalmente hablando, al prohibirle casarse con la mujer a la que quería: una judía.Otro problema era encontrar los materiales adecuados para construir una estatua que resistiera la intemperie y, a la vez, fuera ligera para transportarla por el mar, y se inspiró en el Coloso de Rodas, que era hueco, revestido en bronce, él uso laminas finas de cobre.

En su mano derecha, en posición elevada, la divinidad representada en la estatua porta una antorcha iluminada; en su mano izquierda, lleva la tablilla de la ley que lleva inscrita con números romanos la fecha del 4 de julio de 1776. Además, una cadena rota se encuentra a sus pies. La Estatua de la Libertad fue constituida en monumento nacional en 1924 y su mantenimiento está bajo la responsabilidad del National Park Service.

La figura está hecha de un armazón de cobre de 2.4 milímetros de espesor, y su soporte es una plancha de hierro diseñada por Alexandre-Gustave Eiffel, creador de la Torre Eiffel de París. El proceso de su elaboración requirió a Bartholdi construir un modelo de tres metros, el cual fue aumentado hasta hacer una figura de 11 metros de alto dividida en secciones.

Cada sección fue posteriormente aumentada también y al final todas ellas fueron colocadas en su sitio en la estructura central. La Estatua de la Libertad mide alrededor de 46 metros de altura y pesa 225 toneladas. (mas sobre la Estatua de la Libertad)

La estatua había de alzarse sobre un pedestal tan alto como ella, con lo que llegaría a elevarse unos 93 m sobre el nivel del suelo. Pero no se había logrado reunir más que la mitad del dinero necesario para construir el pedestal. El editor Joseph Pulitzer lanzó una campaña animando a que se hicieran donativos para esta causa y publicaba en su popular periódico, el New York World, los nombres de cuantos iban contribuyendo a la obra, con mucho o poco dinero. Finalmente, 121.000 personas aportaron más de 100.000 dólares. La Estatua de la Libertad llevaba 15 meses embalada cuando se concluyó su pedestal. Las piezas se desembalaron y se fueron montando sobre la estructura de Eiffel, de abajo arriba, sin andamiaje externo. El 28 de octubre de 1886, la Libertad por fin elevó su antorcha sobre su nuevo hogar.