Mujeres Mas Poderosas

Historia de Mujeres Famosas y Desgraciadas Vida de Miserias y Penurias

MUJERES FAMOSAS POR SUS DURAS VIDAS

mujeres sacrificadas y famosas

1-Sharbat Gula es una mujer afgana de la etnia pashtún quien se vio obligada a huir de Afganistán rumbo a Pakistán hacia un campo de refugiados donde fue fotografiada por un fotógrafo de la National Geographic llamado Steve McCurry. La imagen se hizo famosa cuando fue publicada en la portada de la edición de junio de 1985 de la revista.Leer Mas…

2- Phan Thi Kim Phuc nació en 1963 en vietnam. un bombardeo con napalm de la aldea de Kim el cual fue llevado a cabo por sudvietnamitas.  Kim, de nueve años de edad, escapó de la pagoda en la que se había ocultado junto con su familia.  Kim fue fotografiada mientras corría por la carretera gritando a causa de las quemaduras en su piel. Nick Ut, el fotógrafo de la agencia Associated Press, que estaba allí cubriendo el ataque, tomó la fotografía de la joven Kim. Conmovido por su dolor, la llevó a toda prisa a un hospital.Leer Mas…

3- Se llama Qian Hogyan, tiene ocho años y su imagen en 2005 arrastrándose sobre un balón, su único medio de desplazamiento desde que un accidente de coche segara sus dos piernas, estremeció al mundo y le valió el sobrenombre de Basketball girl (La chica del balón de baloncesto, en español). Leer Mas…

4-Amina Lawal Kurami (nacida en 1973) es una mujer nigeriana. En marzo de 2002, un tribunal de la Sharia islámica en Funtua (estado de Katsina, norte de Nigeria) la sentenció a muerte por lapidación por adulterio, por concebir un hijo fuera del matrimonio. El padre del niño no fue procesado por falta de pruebas. Su condena fue anulada y volvió a casarse. Leer Mas…

5-La Chica de Qatif: fue en el año 2006 cuando se encontró con un ex novio de los  16 años para que le devolviera unas fotos, ya que acababa de contraer matrimonio y no quería tener problemas con su flamante pareja. Mientras estaba en el auto, fue atacada por unos desconocidos, que le robaron y la violaron en un descampado. ella fue condenada a 200 latigazos. Leer Mas…

MUJERES:
CORTAS Y DURAS HISTORIAS

1983, Lima: Támara vuela dos veces
Támara Arze, que desapareció al año y medio de edad, no fue a parar a manos militares. Está en un pueblo suburbano, en casa de la buena gente que la recogió cuando quedó tirada por ahí. A pedido de la madre, las Abuelas de Plaza de Mayo emprendieron la búsqueda. Contaban con unas pocas pistas. Al cabo de un largo y complicado rastreo, la han encontrado.

Cada mañana, Támara vende querosén en un carro tirado por un caballo, pero no se queja de su suerte; y al principio no quiere ni oír hablar de su madre verdadera. Muy de a poco las abuelas le van explicando que ella es hija de Rosa, una obrera boliviana que jamás la abandonó. Que una noche su madre fue capturada a la salida de la fábrica, en Buenos Aires…

Rosa fue torturada, bajo control de un médico que mandaba parar, y violada, y fusilada con balas de fogueo. Pasó ocho años presa, sin proceso ni explicaciones, hasta que el año pasado la expulsaron de la Argentina. Ahora, en el aeropuerto de Lima, espera. Por encima de los Andes, su hija Támara viene volando hacia ella.

Támara viaja acompañada por dos de las abuelas que la encontraron. Devora todo lo que le sirven en el avión, sin dejar una miga de pan ni un grano de azúcar.
En Lima, Rosa y Támara se descubren. Se miran al espejo, juntas, y son idénticas: los mismos ojos, la misma boca, los mismos lunares en los mismos lugares.

Cuando llega la noche, Rosa baña a su hija. Al acostarla, le siente un olor lechoso, dulzón; y vuelve a bañarla. Y otra vez. Y por más jabón que le mete, no hay manera de quitarle ese olor. Es un olor raro… Y de pronto, Rosa recuerda. Éste es el olor de los bebitos cuando acaban de mamar: Támara tiene diez años y esta noche huele a recién nacida.

1976, en una cárcel del Uruguay: Pájaros prohibidos
Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.

Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.

Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:

—¿Son naranjas? ¿Qué frutas son? La niña lo hace callar:
—Ssshhhh.

Y en secreto le explica:
—Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.

1978, La Paz: Cinco mujeres
El enemigo principal, ¿cuál es? ¿La dictadura militar? ¿La burguesía boliviana? ¿El imperialismo? No, compañeros. Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro.

Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Cata-vi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:

—Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta.

Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

1979, Granada: Las comandantes
A la espalda, un abismo. Por delante y a los costados, el pueblo armado acometiendo. El cuartel La Pólvora, en la ciudad de Granada, último reducto de la dictadura, está al caer.

Cuando el coronel se entera de la fuga de Somoza, manda callar las ametralladoras. Los sandinistas también dejan de disparar.
Al rato se abre el portón de hierro del cuartel y aparece el coronel agitando un trapo blanco.
—¡No disparen!
‘El coronel atraviesa la calle.
—Quiero hablar con el comandante. Cae el pañuelo que cubre la cara:
—La comandante soy yo —dice Mónica Baltodano, una de las mujeres sandinistas con mando de tropa.
—¿Que qué?
Por boca del coronel, macho altivo, habla la institución militar, vencida pero digna, hombría del pantalón, honor del uniforme.
—¡Yo no me mido ante una mujer! —ruge el coronel. Y se rinde.

1980, Uspantán: Rigoberta
Ella es una india maya-quiché, nacida en la aldea de Chimel, que recoge café y corta algodón en las plantaciones de la costa desde que aprendió a caminar. En los algodonales vio caer a dos de sus hermanos, Nicolás y Felipe, los más chiquitos, y a su mejor amiga, todavía a medio crecer, todos sucesivamente fulminados por los pesticidas.

El año pasado, en la aldea de Chajul, Rigoberta Menchú vio cómo el ejército quemaba vivo a su hermano Patrocinio. Poco después, en la embajada de España, también su padre fue quemado vivo junto con otros representantes de las comunidades indias. Ahora, en Uspantán, los soldados han liquidado a su madre muy de a poco, cortándola en pedacitos, después de haberla vestido con ropas de guerrillero.

De la comunidad de Chimel, donde Rigoberta nació, no queda nadie vivo.

A Rigoberta, que es cristiana, le habían enseñado que el verdadero cristiano perdona a sus perseguidores y reza por el alma de sus verdugos. Cuando le golpean una mejilla, le habían enseñado, el verdadero cristiano ofrece la otra.
—Yo y a no tengo mejilla que ofrecer —comprueba Rigoberta.

Fuente Consultada: Mujeres Eduardo Galeano

LA MUJER EN LA HISTORIA

Ver: Vidas Sufridas

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX Poderosas Mujeres del Mundo

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX

Éstas mujeres no solo tienen poder político sino presencia en los medios de comunicación, influencia en los negocios  y participación en organismos civiles, además de fortunas personales. Aquí los 10 primeros lugares.

EL NUEVO ROL DE LA MUJER EN EL SIGLO XX:

Se estima que las madres necesitan tener un promedio de 2.1 hijos para asegurar el reemplazo natural de la población de un país. En muchos países europeos, el crecimiento de la población se detuvo en la década de 1960, y la tendencia se mantiene desde esa época. En los años 1990, las tasas de fertilidad disminuyeron drásticamente. Entre las naciones de la Comunidad Europea, el número promedio de niños por madre llegó a 1.4; la tasa de Italia, de 1.2, fue la más baja del mundo en 1997.

Al mismo tiempo, el creciente número de mujeres trabajadoras continuó en aumento. En Gran Bretaña, por ejemplo, las mujeres constituyeron 44 por ciento de la fuerza laboral en 1990, superando el 32 por ciento de 1970. Más aún, las mujeres fueron conquistando mejores fuentes de empleo. Un mayor acceso a las universidades y escuelas profesionales les permitió desempeñarse en áreas como la jurisprudencia, medicina, gobierno, negocios y educación.

En la Unión Soviética, 70 por ciento de la fuerza laboral en las áreas de medicina y docencia eran mujeres. Sin embargo, la inequidad económica seguía prevaleciendo: percibían salarios menores que los hombres por trabajos similares y hallaban menos oportunidades para avanzar a posiciones gerenciales.

Como consecuencia de los cambios producidos por la Revolución Industrial a lo largo del siglo XIX, las mujeres irrumpieron como trabajadoras asalariadas en la industria y en los servicios. La ruptura de la vieja familia agraria, en la que cada uno tenía su ocupación en la unidad económica familiar, dio origen a una nueva escena familiar de la clase trabajadora en la que el salario de la mujer -y el de los niños- era indispensable para el sustento familiar. Pero a partir de mediados del siglo XX esta situación se generalizó, ya no sólo entre los trabajadores, sino entre las clases medias y altas, y especialmente entre las mujeres casadas de estos grupos, que con anterioridad se limitaban al trabajo doméstico y al cuidado de los hijos.

El masivo acceso de las mujeres a la enseñanza superior que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial permitió, poco a poco, la ocupación de cargos de responsabilidad que esta formación posibilitaba. En la actualidad, chicos y chicas acceden por igual a los estudios en el mundo desarrollado.

La combinación de independencia económica y acceso a la formación superior dio extraordinaria relevancia y auge a los movimientos feministas en tomo a los años 60. Desde la Revolución Francesa, y a lo largo del siglo XIX, sobre todo con el sufragismo, las mujeres habían reivindicado su derecho a gozar en pie de igualdad con los hombres de todos los derechos políticos, sociales y económicos. La gran diferencia fue la amplitud que alcanzó en esta época una nueva conciencia del feminismo y del papel de la mujer. Se produjo un cambio revolucionario respecto a lo que esperan las mujeres de sí mismas y lo que el mundo espera de ellas en cuanto a su lugar en la sociedad.

El derecho a gozar de su sexualidad, a elegir tener o no tener hijos, a divorciarse, a permanecer soltera, a compartir las tareas domésticas, a rebelarse contra el mal trato, a optar a todos los puestos de trabajo o de decisión política, se convirtieron en demandas cada vez más generalizadas entre las poblaciones femeninas del mundo occidental.

Aunque algunas de estas aspiraciones -lo que esperaban las mujeres de sí mismas- fueron al principio planteamientos de las mujeres de clase media o alta, con el tiempo se generalizaron a todos los sectores sociales y acabaron siendo también asumidas por los medios de opinión y por los poderes públicos. Si en nuestros días no son todavía una realidad, sin duda son ya una fuerte aspiración.

Mientras, en el Tercer Mundo, las cosas eran relativamente diferentes. Para la inmensa mayoría de las mujeres pobres las cosas habían cambiado poco. La sumisión al padre o al marido, la reducción al ámbito de lo doméstico y el trabajo como una necesidad de supervivencia y no como una forma de emancipación, continuaban siendo generales. Ahora bien, también se han producido cambios.

En primer lugar, en todos los países, con escasas excepciones (fuerte integrismo islámico), una minoría de mujeres de la clase alta, educadas y acomodadas, han accedido a la vida pública y ha sido significativamente relevante el número de jefes de Estado femeninos en estos países (India, Pakistán, Sri Lanka, Filipinas, Nicaragua, Argentina…), aunque casi siempre como hijas o viudas de hombres famosos.

Por otro lado, en aquellos países en los que se desarrollaron regímenes de tipo socialista (Argelia, Cuba, Afganistán, Vietnam…), las mujeres conquistaron muchos derechos (acceso a la enseñanza, al mundo laboral, a la actividad política, etc.), aunque en la actualidad parte de estos avances se han eliminado con la caída de estos sistemas. Por último, aquellos países que han tenido procesos de occidentalización presentan situaciones de mayor libertad de las mujeres y mayores conquistas feministas, mientras los más tradicionales o cerrados presentan todavía, incluso en las clases altas, una profunda subordinación de la mujer al hombre.

El movimiento feminista de los años 60: La psicóloga norteamericana Betty Friedan publicó La mística de la feminidad en 1963 una obra en la que se describía «el problema sin nombre», la insatisfacción de millones de mujeres americanas recluidas en su hogar y forzadas al papel de ama de casa, esposa y madre feliz. Sus tesis dieron origen a un amplio movimiento feminista, que reivindicó el derecho de las mujeres a la realización personal mediante un trabajo propio y la prohibición de cualquier discriminación por razón de sexo.

Además, exigió la igualdad de oportunidades, cambios en la legislación sobre matrimonio, divorcio, malos tratos o violación, así como el derecho a expresar su propia sexualidad y a elegir su estilo ce vida, incluyendo cuestiones como el aborto, la homosexualidad o la libertad de relaciones sexuales.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo García-Gatell

Vida de las Mujeres en los Países Subdesarrollados o Pobres

VIDA DE LAS MUJERES EN PAÍSES POBRES

VIDA DE LAS MUJERES EN PAÍSES POBRES

Nuestra época, en verdad, ha presentado sus contradicciones. Otra es el marcado contraste entre la agudizada conciencia de la importancia del aporte de las mujeres a las economías nacionales y a la sociedad humana en general, y el deterioro en la posición económica de millones de mujeres en los países pobres.

La década del 80 vio significativos problemas económicos y sociales ni la mayoría de los países en desarrollo, que detuvieron y a veces revirtieron el progreso de décadas previas. Como hemos visto, la recesión económica precipitó graves problemas de balanza de pago y de deuda externa, y los países en desarrollo soportaron lo peor del proceso de ajuste internacional. Los programas de “estabilización” y de “ajuste estructural”, que se vieron obligados a seguir como precio de la ayuda del FMI, estaban diseñados para restaurar los actuales balances de cuenta dentro de períodos relativamente cortos. Se prestó poca atención al impacto social del ajuste económico.

Fueron muchas las penurias, de las cuales las mujeres soportaron una porción desproporcionada cuando las familias sufrieron pérdidas en ingresos y enfrentaron costos más elevados y servicios públicos reducidos.

Son las mujeres las que debieron hallar trabajo extra para suplementar el ingreso familiar y reordenar los presupuestos de la familia cambiando por alimentos más baratos, economizando combustible y vendiendo atesoradas posesiones. Son las mujeres las que se vieron afectadas de manera más inmediata por los cortes en lo relativo a salud y educación resultantes de las reducciones en los gastos del gobierno y por las tasas crecientes de enfermedad y mortalidad para los niños. Las mujeres han estado en la línea del frente a  la crisis en el mundo en desarrollo, soportando la mayor responsabilidad  de ajustar su vida para asegurar la supervivencia.

En un informe para la Commonwealth se citó la siguiente descripción del día interminable de una mujer en Mozambique, del libro de Stephanie Urdang And Still They Danced:

La imagen mas vivida de las mujeres en Mozambique es la de una mujer en su machamba, o lote de la familia, con las piernas rectas, el cuerpo formando una V mientras hora tras hora está encorvada azadonando, sembrando, desmalezando, día tras día con su bebé sobre la espalda y con el único descanso posible cuando el bebé llora de hambre y la madre busca un lugar al borde del campo para alimentarlo.

Puede estar ya en su campo a las 5.30 de la mañana, trabajando hasta el mediodía cuando el sol, alto en él cielo y abrasador, es demasiado insoportable para trabajar. Los hombres ayudan con tareas estacionales: limpiar la tierra, por ejemplo. Arar el campo, en particular si el arado es tirado por bueyes, por tradición es tarea estrictamente masculina. La imagen de las mujeres productoras se repite millones de veces en todo el vasto territorio del África subsahariana, donde son responsables de alrededor del 80 por ciento de la producción de la familia.

Pero cuando ella vuelve de los campos al hogar, su trabajo sólo está parcialmente hecho. Se debe procesar la comida: horas de golpear con la gran mano en un mortero, ambos hechos con troncos de árboles, remover las cáscaras del arroz, machacar maíz para hacer la harina del potaje común, moler finamente maní. El sonido del mortero llena el aire a toda hora del día, un golpeteo rítmico que se transmite por la tierra abierta africana. Otro tanto sucede con el olor del carbón de leña del fuego con el que cocina cada familia.

El encendido del fuego se produce sólo después de horas de buscar combustible, a menudo desplazándose por largas distancias ya que se han agotado las provisiones más próximas al hogar. También es necesario ir a buscar agua para cocinar, para lavar los platos y para las abluciones. En algunas áreas secas de Mozambique donde las fuentes de agua son pocas y alejadas entre sí, no es raro un viaje de dos horas en cada dirección y el de retorno se hace con un recipiente de veinte litros de agua sobre la cabeza, tan pesado que hacen falta dos personas para subirlo hasta la cabeza.

El lavado de ropa suele hacerse a la orilla de un río o de otra fuente de agua, nuevamente un viaje de mayor o menor distancia. Se debe barrer y limpiar la casa y el área donde se vive. Se debe cocinar la comida. Hay que juntar hojas de plantas salvajes para usarlas como suplementos en la cocción. Y todo el día, como telón de fondo de todo el otro trabajo, está la incesante responsabilidad del cuidado de los niños.

Todas esasbtareas se realizan con poco o ningún acceso a la tecnología, que podría acortar el tiempo empleado y reducir la fatiga física. Y todo el tiempo, a menos que la mujer sea estéril o haya superado la edad de la reproducción, prácticamente está siempre embarazada o amamantando (pp. 59-60).

Habiendo examinado atentamente toda la evidencia del impacto de la crisis sobre las mujeres, el grupo de expertos del Commonwealth expresó su convicción de que:

…las medidas de estabilización de corto plazo con mucha frecuencia han estado en conflicto con los objetivos de desarrollo de largo plazo, causando penurias lo bastante serias como para invalidar el proceso. Es sólo mediante el reconocimiento de la necesidad económica de proteger la base social, en particular en lo que aféela a las mujeres, y mediante la incorporación de esas preocupaciones en la política, que el ajuste puede lograr sus fines deseados.

En otras palabras, las políticas de ajuste que no incorporan plenamente las preocupaciones de las mujeres no sólo son injustas y causan una penuria innecesaria, sino que también ponen en peligro la efectividad de las políticas mismas. Debemos acentuar que nuestras propuestas no serán puestas en práctica de manera adecuada si se las ve y se las incorpora sólo como agregados marginales a los presentes esfuerzos de ajuste. El problema del ajuste existente no es su omisión de unos pocos proyectos para las mujeres sino su incapacidad para tener en cuenta adecuadamente el tiempo, los roles, la contribución potencial y las necesidades de la mitad de la población de cada país. (“Engendering Adjustment for the 1990s”, p. 4)

El destino de las mujeres (y los niños) está íntimamente ligado con el medio ambiente. Sea la cuestión el agotamiento de la leña, la polución urbana o el crecimiento de la población, la integración de medio ambiente y desarrollo logrará terminar sustancialmente con la pobreza en general y mejorar la suerte de las mujeres en particular.

Fuente Consultada: Nuestro Hogar, el Planeta Shridath Ramphal

Mujeres Notables de la Historia Biografias de Mujeres Importantes

Biografias de Mujeres Notables de la Historia

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Biografía de Safo Biografía Isabel I de Inglaterra Biografía
C
atalina de Rusia
Biografía
C
ristina de Suecia
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Biografía Eva Duarte de Perón Biografía George Sand Biografía Cosima Liszt Biografía Ana Garibaldi
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Biografía Catalina de Médicis Biografía Madame Pompadour Biografía Eva Biografía Victoria I de Inglaterra
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Biografía Fátima Biografía Eleonor Roosevelt Biografía Indira Gandhi Biografía Gabriela Mistral
mujeres notables de la historia51 mujeres notables de la historia52 mujeres notables de la historia53 mujeres notables de la historia54
Biografía Madame Stael Biografía Policarpa Salvatierra Biografía Valentina Tereshkova Biografía Sor Juana
Inés de la Cruz
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Biografía Flora Tristán Biografía Carolina Otero Biografía Cleopatra de Egipto Biografía María Estuardo
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Biografía Emily Bronte Biografía Matahari Biografía Jean Mortenson Biografía Alfonsina Storni
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Biografía Carlota Corday Biografía Florence Nightgale Biografía Ana Frank Biografía María Antonieta
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Biografía María Graham Biografía Sara Bernhardt Biografía Gertrude Stein Biografía Manuela Sáenz
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Biografía Isabel de Castilla Biografía Golda Meir Biografía Manuelita Rosas Biografía María Montessori
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Biografía María Walewska Biografía Isadora Duncan Biografía Remedios de Escalada Biografía Margaret Mead
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Biografía Simonetta Vespucci Biografía Eleonor de Aquitania Biografía Mariquita Sánchez Biografía Juana Ibarbourou

Muchos estudiosos coinciden en que la humanidad vivió una etapa inicial de matriarcado, donde se rendía culto a la Diosa Blanca, a la Madre Tierra y otras deidades que reflejaban la relación existente con la naturaleza. Ella traía el rayo, las inundaciones y los animales feroces; pero, si se sabía honrarla, compensaba generosamente con otros dones. Y el más importante era la propia continuidad del ser humano… Todavía no se conocía el papel del hombre en la concepción, que solía atribuirse al viento o a los ríos; y la mujer era respetada como emblema de esa fertilidad misteriosa. Rosa Montero propone en Historias de Mujeres: «Tal vez no fuera una etapa de matriarcado, sino simplemente de igualdad social entre los sexos, con dominios específicos para unas y otros. La mujer paría, y esa asombrosa capacidad debió de hacerla muy poderosa.»

En cualquier caso, esa relación de fuerzas concluyó. Aunque no de forma tajante y uniforme, y no sin que muchísimas mujeres dieran batalla, desde el principio de su sojuzgamiento histórico hasta hoy. La cosmografía judeo-cristiana está llena de hembras molestas y respondonas que fueron convenientemente castigadas. Según las tradiciones judías, Adán tuvo una primera mujer llamada Lilith.

Ésta se mostraba desobediente con su amo y señor, y pretendía estar en pie de igualdad con él, lo cual hizo perder la paciencia a Jehová, que la transformó en una demonio devoradora de sus propios hijos. En La Biblia, Eva no se queda atrás: provoca la caída en desgracia de la incipiente humanidad por morder el fruto prohibido de la sabiduría; éste luego se asociaría con el sexo, y esta relación entre sabiduría y capacidad de disfrutar libremente del cuerpo no suena peregrina… Más tarde, las mujeres siguen dando problemas: vean por ejemplo a la esposa de Lot, que desobedece la orden de no mirar hacia atrás al abandonar Sodoma, próxima a ser destruida por los ángeles, y por ese acto es convertida en estatua de sal.

Si vamos a La Riada, vemos que la expedición de los aqueos contra las lejanas murallas de Troya no es motivada por la religión, ni por un afán expansionista, sino por el rapto de una mujer. Diez años de cruentas batallas en nombre de Helena. Otros rostros femeninos fuertes impulsan el relato, como Briseida, favorita de Aquiles; Hécuba, madre de los vencidos; la altiva Casandra, Andrómana despidiendo a su esposo Héctor en uno de los momentos más conmovedores del poema, Penélope tejiendo y destejiendo… Víctimas y excusas de la guerra, ellas toman una postura a veces desafiante, otras resignada, pero siempre digna frente a su destino. Las diosas también intervienen activamente: la decisión de Zeus a favor de los troyanos sucumbe ante la terca desobediencia de su esposa Hera y su hija Atenea, simpatizantes de sus adversarios, que no hacen ningún caso de las tronantes amenazas del dios.

Hasta nosotros han llegado los nombres de tantas que, a lo largo de la historia humana, han brillado y siguen brillando con luz propia. Muchas veces, en lo que conocemos de sus vidas, la leyenda se entremezcla con los hechos verdaderos y es imposible separar una de otros. Pero Jean Cocteau decía preferir el mito a la historia, porque la historia está hecha de verdades que terminan convirtiéndose en mentiras, mientras que el mito está hecho de ficciones que a la larga se revelan verdaderas.

Pasó la Antigüedad, con su contradictoria valoración de la mujer; la Edad Media, donde tantas fueron quemadas y otras convertidas en esclavas, en relación muy superior a los hombres; pasó la Revolución Francesa, con sus ideales igualitarios que aún siguen pendientes; la incorporación masiva al mundo del trabajo en la Revolución Industrial…

También el siglo XX pasó, con todo tipo de acontecimientos movidos, entre ellos, las grandes conquistas femeninas, y el «sexo débil» sigue ganando territorio, a tal punto que ya nadie lo llama así. ¿Qué mejor momento para volver la vista hacia algunas mujeres que escaparon al molde en todas las épocas, mientras las mujeres legendarias del mañana pelean hoy sus vidas? Damas que buscaron influir en su mundo y en su tiempo, y consiguieron más que eso: siguen siendo referencia obligada del presente.

Y el siglo XX termina con mujeres que trabajan cuando sus maridos están desocupados; con chicas de la calle que son explotadas y prostituidas a los once o doce años; con maestras todavía ayunando, junto a sus compañeros, en la carpa que se ha instalado como un monumento más de la Plaza frente al Congreso; con las abuelas de desaparecidos marcando el equilibrio siempre difícil entre la cólera por el hijo o la hija asesinados, que llama a la venganza, y el principio de que allí donde hubo violencia haya solamente justicia.

Las mujeres enfrentaron las prohibiciones y los límites. Aprendieron a moverse solas por las ciudades, lejos de la vigilancia o la protección de los hombres. Aprendieron a ejercer derechos y a conocer su propio cuerpo. Aprendieron el precio y la responsabilidad de la independencia. Las mujeres son malabaristas: mantienen un equilibrio complicado entre el espacio de la familia, que sostienen, y la vocación pública que eligen. Muchas veces padecen el conflicto de esos dos mundos, dudan ante los dilemas inevitables. Pero se mueven con el deseo de estar a ambos lados de la línea.
Casi todos aceptan hoy que esa línea, entre familia y vida pública, puede cruzarse libremente de ida y vuelta.

En cuanto a su propia intimidad, pretendieron nada más y nada menos que gobernarla ellas; en muchos casos obtuvieron lo que querían con creces, y en otros tuvieron que afrontar terribles consecuencias.

Historia del Sufragio Femenino

Las Mujeres de Einstein Amores y Amantes Vida Amorosa de Albert

Las Mujeres de Einstein: Amores y Amantes

Pauline madre de Einstein:

Las Mujeres de Einstein Amores y AmantesPauline Koch tenía 17 años cuando contrajo matrimonio en 1876 con Hermann Einstein. Mujer culta, interesada en música y literatura, era excelente pianista y disfrutaba tocando este instrumento tan a menudo como podía.

Tres años después de casarse con Hermann, Pauline tuvo su único hijo varón, Albert. En 1881, cuando Einstein tenía dos años, nació su hermana Marie, a quien siempre llamaron Maja.

Se fomenta el interés por la música: Pauline quería que sus hijos apreciaran la música y tocaran un instrumento, así que cuando Albert cumplió seis años, contrató una maestra para que le enseñara a tocar el violín. Las clases comenzaron bien, pero luego de un tiempo el niño se aburrió de la instrucción rígida, le lanzó una silla a la maestra y la expulsó de la casa. Pauline se armó de paciencia y sencillamente contrató otro profesor.

Einstein soportó las lecciones de violín que su madre le impuso. La fuerte mano de Pauline al respecto dio frutos. A los 13 años el niño descubrió a Mozart y su interés por la música dio un vuelco. Comenzó a tocar dúos con la madre al piano, costumbre que conservó hasta la muerte de Pauline. La música se convirtió en parte importante de su vida.

Pauline vivió muy orgullosa de su hijo y siempre se involucró en sus asuntos. Cuando Albert estaba en la escuela elemental, ella le escribió a su madre alabando el rendimiento escolar del niño. Cuando Einstein quiso entrar en la universidad, dos años antes de cumplir la edad exigida de 18 años, Pauline contactó a un antiguo vecino de Alemania que vivía por entonces en Zurich para ver si éste podía lograr que la universidad suprimiera el requisito.

Aparentemente, Pauline dijo que Albert era niño prodigio (que no era), porque eso fue lo que declaró el antiguo vecino a los administradores de la universidad. El hecho es que logró su objetivo. La universidad suprimió el requisito de edad y Einstein pudo presentarse a las pruebas de admisión.

Oposición a Mileva: No todo marchó sobre ruedas entre Einstein y su obstinada madre. Los tiempos difíciles llegaron cuando Pauline se dio cuenta de que las relaciones entre su hijo y su novia y condiscípula, Mueva Maric, se habían vuelto serias. A Pauline nunca le gustó Mueva, pues pensaba que no era lo suficientemente buena para su brillante retoño. Además, era mayor que Albert.

La fuerte oposición de Pauline no tuvo ningún éxito con Einstein, de suerte que con el tiempo atenuó sus críticas. Sin embargo, montó en cólera cuando Maja le dijo que permitiera que Mueva y Albert se casaran. La confrontación causó una desavenencia tal entre madre e hija, que no se hablaron por algún tiempo.

Pauline nunca aceptó a Mileva. En años posteriores Einstein dijo que las relaciones entre Pauline y Mueva “bordeaban la hostilidad”.

A pesar de esto, Pauline amaba a su hijo y vivía pendiente de sus éxitos. Por su parte, Einstein quería a su madre y la visitaba cuando podía, y a veces tocaban dúos al piano.

Cuando murió su esposo, en 1902, Pauline fue a vivir con su única hermana, Fanny, y su esposo. En 1911 se trasladaron a Berlín; entonces Pauline comenzó a trabajar como ama de llaves en un pueblo vecino.

En 1914 Pauline cayó enferma de cáncer. En 1918, estando muy avanzada la enfermedad, Maja la internó en un sanatorio. Einstein, quien por entonces se había casado con su segunda esposa, la sacó al año siguiente del sanatorio y la llevó a su casa. Allí murió un año después, el 20 de febrero de 1920.

Einstein había dicho alguna vez que no se preocuparía por su muerte ni por la de nadie. Pero después del fallecimiento de su madre, “Einstein lloró como cualquier hombre, y me di cuenta entonces de que en realidad era capaz de preocuparse por alguien”, según declaró la esposa del astrónomo Erwin Freundlich.

Maja, hermana de Einstein

Cuando nació su hermana, Albert, que tenía entonces dos años, pensando probablemente que se trataba de un juguete, preguntó dónde estaban las ruedas. Maja (cuyo nombre de pila era Marie) nació en 1881.

Antes de ingresar al Instituto Politécnico Federal de Zurich, Einstein asistió al colegio en Aarau, Suiza, y se alojó donde la familia Winteler. Maja ingresó después al mismo colegio y vivió también con los Winteler. Luego permaneció tres años en Aarau preparándose como maestra, y más tarde estudió lenguas romances en las universidades de Berlín y Berna.

Mientras adelantaba el postgrado en la Universidad de Berna, su hermano dictaba clases nocturnas como Privatdozent o instructor en la universidad, primer escalón de la carrera académica. A veces Maja asistía a estas clases.

Maja obtuvo el doctorado en lenguas romances en la Universidad de Berna. Al año siguiente se casó con Paul Winteler, buen amigo de Einstein. La pareja vivió primero en Lucerna, Suiza, y más tarde en las cercanías de Florencia. Allí se establecieron hasta 1939, cuando el peligro nazi la forzó a abandonar Europa. (Problemas de salud impidieron el ingreso a Estados Unidos del esposo.) Pasada la guerra, Maja quiso volver a Europa y reunirse con su marido, pero su mala salud le impidió viajar. En cambio fue a vivir con Albert a Princeton.

Elsa, segunda esposa de Einstein, había muerto en 1936. Maja se reunió en Princeton con Margot Einstein, hija de Elsa, y con Helen Dukas, secretaria de toda la vida de Einstein. Las tres mujeres manejaban la casa y ayudaban a Einstein con la correspondencia, lo protegían de visitantes indeseables y le ofrecían compañía, consejo y afecto. Einstein era muy cercano a las tres, en especial a Margot y Maja.

Maja escribió un ensayo biográfico sobre su hermano, que terminó en Florencia en 1924. Este ensayo, titulado “Albert Einstein, bosquejo biográfico”, es la fuente principal de recuerdos familiares sobre los primeros años de Einstein. El trabajo de Maja, que permaneció en manuscrito hasta hace poco, relata la vida de Einstein hasta 1905 y constituye en su mayor parte un proyecto abandonado. El manuscrito fue publicado en 1987 como parte de The CollectedPapers of Albert Einstein.

Maja murió en Princeton en 1951, cuatro años antes que su célebre hermano. Einstein sufrió mucho. La había cuidado amorosamente durante sus últimos meses; le leía todas las noches “los mejores libros de la nueva y la antigua literatura”. Su inteligencia era tan aguda como siempre pero hacia el final no podía hablar. “Nunca imaginé que me hiciera tanta falta’, escribió Einstein en una carta poco después de su muerte.

Mileva Maric, primera esposa de Einstein

Mileva Maric era la única mujer que se especializaba en física en el Politécnico de Zurich, donde también estudiaba Einstein. En su segundo semestre comenzaron a interesarse mutuamente. Su relación se convirtió en un romance que con el tiempo condujo al rnatrimonio, a pesar de la oposición de la familia de Einstein (en especial de su madre).

El romance de Einstein y Mileva está bien documentado en cartas que se escribieron entre 1897 y 1903, descubiertas en 1987. No se sabía mucho de Mileva antes de la aparición de estas cartas.

En sus primeras cartas, Mueva escribe con entusiasmo sobre la física que aprendía en las clases. Con el paso del tiempo, el énfasis en la física va desapareciendo y sus cartas se convierten en cartas de amor que muestran sus sentimientos hacia Einstein y la preocupación por sus relaciones. Einstein le manifiesta su amor, le cuenta la reacción de su familia y le habla de física.

Las cartas constituyen un registro inestimable y directo del desarrollo intelectual temprano de Einstein. Con orgullo le comunica a Mileva sus ideas sobre la relatividad y sobre las inconsistencias que encuentra en algunos artículos de física que ha leído. Mileva, con su formación en física, parece su caja de resonancia.

Fundación de una familia: Las relaciones de Einstein y Mileva progresaron durante sus años de universidad. Graduado ya del politécnico y antes del trabajo en la oficina de patentes de Berna, Einstein consiguió un empleo temporal fuera de Zurich, mientras Mileva permanecía en el politécnico (había perdido los exámenes finales y se preparaba para presentarlos de nuevo). En esos meses, Einstein iba todos los sábados a Zurich para visitar a Mueva. En una de las visitas ella le dijo que estaba embarazada.

El embarazo la perjudicó en sus estudios, que habían sido una lucha durante años. Se presentó a los exámenes finales y los perdió. Estaba desolada y abandonó la universidad. Deprimida, viajó a Hungría a casa de sus padres, que no estaban muy felices con las noticias. Al comienzo, el padre, enojado, le prohibió rotundamente casarse con Einstein.

En el invierno de 1902 Mueva dio a luz una niña, Lieserl. El parto fue difícil y Einstein estaba ausente. Se enteró del asunto por una carta que le escribió el padre de Mileva.

Nadie sabe qué fue de la única hija de Einstein. Desapareció poco después de su nacimiento y no se han encontrado rastros de ella. Es probable que Mileva la haya dado en adopción.

Cerca de un año después, el 6 de enero de 1903, Einstein y Mueva se casaron en una ceremonia civil en el palacio de justicia de Berna. Einstein trabajaba en la oficina de patentes de Berna y ganaba un salario decente como funcionario. La vida se presentaba relativamente bien para la pareja.

Poco más de un año después del matrimonio, Mueva dio a luz a su primer hijo varón, Hans Albert. Aunque él trató inicialmente de ayudarla con el niño, no era propiamente lo que se dice un buen marido. Estaba interesado en su trabajo y prestaba muy poca atención a la esposa o al hijo. La cosa empeoró durante el estallido de creatividad de su año milagroso. Su relación comenzó a deteriorarse.

Lucha con la depresión: Einstein se refugió en su trabajo y Mueva se deprimió. Según un visitante, la casa era un caos. Einstein trataba de ayudar, pero su corazón estaba ausente. Cargaba al niño mientras intentaba escribir sus ecuaciones en un cuaderno.

El 28 de julio de 1910 nació Eduard, segundo hijo de Einstein y Mileva. Las cosas mejoraron entre ellos, pero no por mucho tiempo. Mueva seguía deprimida y se estaba volviendo celosa de las mujeres con las que coqueteaba su esposo.

Einstein y su familia se trasladaron a Praga en 1911, en donde Einstein había aceptado una buena oferta de la universidad. Mueva odiaba la ciudad. Einstein aceptó un año después una oferta de su alma mater y volvió a Zurich. Mueva estaba encantada. Esto duró un par de años. Einstein aceptó en 1914 una oferta de la Universidad de Berlín y se trasladó allí con la familia.

Mileva fue muy infeliz ante la perspectiva de establecerse en Berlín. Elsa, una prima de su esposo, vivía en la ciudad, y Mileva estaba celosa. Además, los alemanes miraban por encima del hombro a la gente de origen serbio, como Mueva.

Hacia el divorcio: Mueva tenía razón con respecto a Elsa. Einstein comenzó a frecuentarla y ése fue el principio del fin de su matrimonio. Luego de una pelea, Einstein se fue de la casa y algún tiempo después redactó un contrato de separación en que se estipulaban sus obligaciones. Mileva y los niños volvieron a Zunich.

En 1916, en una de sus visitas a los muchachos, Einstein le pidió a Mileva el divorcio. Esto le produjo a ella un colapso nervioso, del cual se recuperó lentamente, pero entonces surgió otro motivo de preocupación: el hijo menor. Eduard era un niño muy dotado. Leía a Goethe y Schiller en el primer grado y poseía una memoria fotográfica. Aprendía con velocidad pasmosa todo lo que se proponía. Pero estaba perturbado (Eduard debió ser internado en un hospital psiquiátrico en 1933, luego de presentar síntomas de inestabilidad mental. Murió en el hospital en 1965).

Mueva y Einstein se divorciaron el 14 de febrero de 1919. Luego del divorcio, Mileva dedicó buena parte de su vida al cuidado de Eduard. Su salud comenzó a deteriorarse en 1947. Al año siguiente sufrió un derrame cerebral que la dejó semiparalizada, y murió el 4 de agosto de 1948.

Mileva había comenzado al mismo nivel intelectual de Einstein; leían, estudiaban y hablaban de física juntos. Hacia 1902 su asociación había cambiado, porque el pensamiento de Einstein se había desarrollado y estaba en otro nivel. Pero hasta entonces su presencia le ayudó a concretar las ideas, ofreciéndole los amorosos oídos de una colega.

Lieserl, la hija de Einstein

La única hija de Einstein nació en 1902 en Novi Sad, población situada entonces en Hungría, donde vivían los padres de Mueva. Todavía la pareja no estaba casada, y el embarazo de Mileva se mantuvo secreto salvo para su familia.

Einstein se hallaba en Suiza al nacer el bebé, a la espera del resultado de su solicitud de trabajo en la oficina de patentes. Cuando se enteró del nacimiento escribió a Mueva preguntándole por la salud de la niña, cómo tenía los ojos y a quién se parecía. Tenía mil preguntas. “La quiero tanto y ni siquiera la conozco”.

Mileva respondió pero su carta no sobrevivió, así que no sabemos lo que dijo. Einstein volvió a escribir una semana después, agradeciéndole su “cartica”, pero sin mencionar a Lieserl. Las miles de preguntas que tenía la semana anterior se habían esfumado. Se refirió en cambio a su solicitud de trabajo en la oficina de patentes.

En otra carta, fechada en septiembre de 1903, cuando Mileva estaba embarazada de su primer hijo, Einstein le decía que no estaba enojado porque estuviera esperando otro bebé. De hecho, decía que había estado pensando en una nueva Lieserl, porque a Mileva “no debería negársele el derecho que tienen todas las mujeres”, y agregaba que se hallaba “muy triste por lo que le ha sucedido a Lieserl”. Aparentemente la niña había desarrollado fiebre escarlatina. “¿Cómo quedó registrada la niña?”, escribió. “Debemos tomar precauciones para que no tenga problemas más adelante”.

¿Registrada dónde? ¿En el hospital a donde fue llevada enferma? ¿Qué clase de problemas? ¿Problemas de salud o problemas de nombre? Lo ignoramos. Lieserl sencillamente desapareció. En las cartas que sobrevivieron, ni Einstein ni Mueva volvieron a mencionar jamás a su hija. Su otro hijo, Hans, nunca supo que tenía una hermana.

No existen registros de nacimiento en Novi Sad ni en las regiones vecinas que puedan dar indicios sobre Lieserl. Lo más probable es que fue dada en adopción muy pronto y quedó registrada con el nombre de su nueva familia.

Elsa la segunda esposa de Einstein

Elsa era prima de Einstein, hija de su “tío rico” Rudolf Einstein y de su tía Fanny (hermana de Pauline). Elsa contrajo un primer matrimonio con Max Loewenthal, comerciante en textiles de Berlín, con quien tuvo dos hijas, Ilse y Margot, y un hijo que murió poco después de nacer.

Einstein y Elsa se encontraban a menudo cuando niños pero perdieron el contacto en la edad adulta. En uno de los viajes de Einstein a Berlín. estando todavía casado con Mueva, volvió a encontrarse con su prima. Ella se había divorciado y vivía con sus dos hijas en un apartamento justo debajo del de sus padres. Einstein se sentía cómodo con Elsa en este entorno familiar. Cuando se trasladó a la Universidad de Berlín, siguió frecuentándola con cierta frecuencia.

Después de su separación de Mileva, Einstein veía a Elsa a menudo y en septiembre de 1917 se fue a vivir con ella. Elsa estaba claramente interesada en Einstein y lo presionó para que se divorciara.

Después del divorcio, que tuvo lugar en 1919, Einstein se sintió libre para casarse con Elsa. De ella lo atraía sobre todo su cocina. Además le estaba agradecido porque lo había cuidado cuando había estado enfermo con problemas estomacales. No había pasión entre ellos. Sin embargo se casaron el 2 de junio de 1919, sólo tres meses y medio después de su divorcio de Mileva. Einstein tenía 40 años y Elsa 43. Su matrimonio parece haber sido platónico.

Aunque algunos amigos de Einstein criticaban su afán de protagonismo, Elsa era consciente de la importancia de su esposo y logró crear para él un entorno amable donde podía trabajar. Su eficiencia en el manejo del hogar le facilitó la vida a Einstein.

Como había sucedido en su matrimonio con Mueva, aparecieron los problemas a causa de los coqueteos de Einstein con otras mujeres. Él era muy famoso, de suerte que muchas mujeres de todo el mundo se sentían atraídas por él.

En 1935, después de que Einstein y Elsa se trasladaran a Estados Unidos, ella cayó enferma con problemas cardíacos y renales. Murió el 20 de diciembre de 1936.

Einstein había sido muy atento y solícito durante los últimos meses de vida de Elsa. Luego de su muerte, él se recuperó rápidamente. ‘Me he acostumbrado muy bien a la vida aquí”, escribió. “Vivo como un oso en mi madriguera.., esta condición osuna se ha acrecentado con la muerte de mi mujer y camarada, quien era mejor con los demás de lo que yo soy”.

Ilse, hijastra de Einstein

use era una de las hijas de Elsa. En la época en que pensaba casarse con Elsa, Einstein se sintió atraído por Ilse, que era bonita y tenía 22 años. Ilse le tenía afecto y lo respetaba. Einstein pensó seriamente y sin tapujos en escoger entre las dos.

“Ayer se planteó de pronto la pregunta sobre con quién debería casarse Albert, si conmigo o con mamá”, escribió Ilse a un amigo, rogándole que destruyese la carta inmediatamente (obviamente él no le hizo caso). “Esta pregunta, formulada medio en serio y medio en broma, se volvió a los pocos minutos algo serio que hay que considerar y discutir”. Einstein, decía use a su amigo, estaba listo para casarse con cualquiera de las dos. Pero ella no abrigaba “sentimientos físicos” hacia él. Lo respetaba y quería mucho, pero más como a un padre.

Ilse se casó con Rudolf Kayser, periodista y hombre de letras, que escribió después una biografía de Einstein editada cuidadosamente por el propio Einstein. Kayser publicó en 1930 su libro, Albert Einstein A Biogrciphical Portro it, bajo el seudónimo de Anton Reiser. La edición inglesa fue publicada en Nueva York el mismo año.

Después de la toma del poder por los nazis en 1933, Kayser rescató de Berlín los papeles de Einstein y los sacó del país con ayuda de la embajada francesa. Los documentos fueron llevados más tarde a la casa de Einstein en Princeton, en donde permanecieron hasta después de su muerte.

Ilse vivía en París con su esposo. A los 37 años cayó gravemente enferma de tuberculosis. Ella y su hermana Margot se habían trasladado a París al tener noticia de que los nazis iban a secuestrarlas para llegar hasta Einstein. Elsa tuvo que irse sola a París para estar con su hija, ya que Einstein no podía poner los pies en Europa por el peligro nazi. Ilse murió poco después de la llegada de Elsa.

Margot, hijastra de Einstein

Margot era la otra hija de Elsa. Estaba casada con Dimitri Marianoff, periodista como el esposo de su hermana. Marianoff quería escribir una biografía de Einstein y comenzó a salir con Margot para tener acceso a él.

El plan de Marianoff tuvo éxito, pero en contraste con la biografía escrita por su otro hijo político, ésta no fue editada por Einstein. En consecuencia, muchos detalles personales que Einstein no estaba interesado en divulgar aparecieron en el libro, cosa que lo entristeció en gran manera.

El libro, titulado Einstein: An Intimate Study of a Great Man, ofrecía la visión detallada de Marianoff sobre la vida privada de Einstein y su opinión sobre las mujeres (la versión inglesa apareció en 1944 y está agotada).

El matrimonio de Margot y Marianoff no duró mucho. Luego del divorcio, Margot vivió en París hasta la muerte de su hermana use. Entonces acompañó a su madre de vuelta a Estados Unidos y vivió con ella y con Einstein. Muerta Elsa, Margot permaneció con Albert y lo cuidó.

Helen Dukas, secretaria de Einstein

Helen Dukas fue la secretaria de Einstein desde 1928 hasta su muerte en 1955. Emigró en 1933 a Estados Unidos con Einstein y su esposa Elsa. Vivía en Princeton en casa del científico, con Elsa y Margot. Después de la muerte de Elsa, fue una de las tres mujeres (las otras dos fueron Maja y Margot) que se encargaron de los asuntos de Einstein.

Muerto Einstein, Dukas se convirtió en depositaria de su legado literario y archivista de sus papeles. Colaboró con el profesor Banesh Hoffman —quien había trabajado con Einstein en la teoría general de la relatividad— en dos libros: Albert Einstein. Creator and Rebel y Albert Einstein, The Human Side.

Marie Winteler, primer amor de Einstein

Marie Winteler fue el primer amor de Einstein. Era hija de iost y Pauline Winteler, maravillosa familia donde se alojó el joven Albert en Aarau. Tenía 18 años cuando se conocieron, y rápidamente Albert se enamoró de ella. El romance contribuyó a los éxitos de Einstein en el año maravilloso que pasó en la Escuela Cantonal de Aarau, probablemente el más feliz de su vida.

Pero su amor de adolescentes no duró. Albert dejó de escribirle cuando abandonó la casa de los Winteler para estudiar en el Politécnico de Zurich.

Años después, en 1940, Marie le escribió una carta desde Europa pidiéndole un préstamo de 100 francos porque se hallaba en situación difícil a causa de las penurias de la guerra. Se sabía que Einstein ayudaba a muchos europeos que sufrían por causa de la guerra. Sin embargo, Helen Dukas, ignorando quién era, nunca le pasó a Einstein la carta.

Marie Curie:
La célebre científica Marie Curie fue contemporánea de Einstein. En su carácter de científicos de primer orden en el mundo, sus vidas se cruzaron varias veces. Una de tales ocasiones se presentó en 1909, cuando a ambos se les concedió el doctorado honoris causa con motivo de la conmemoración de los 350 años de la fundación de la Universidad de Ginebra.

Su descubrimiento de la radiactividad (junto con su esposo, Pierre, y el colega de ambos, Henri Becquerel) desempeñó un papel en el desarrollo de la ecuación de Einstein. E = mc²

En el artículo en que presentó su famosa fórmula. Einstein demostraba que la aplicación de sus ecuaciones de la relatividad especial a un átomo que emitía luz en un proceso de decaimiento radiactivo implicaba que la energía posee masa. Hubiera sido difícil para él pensar en la emisión espontánea de luz por parte de un objeto si el fenómeno no hubiera sido ya observado.

Cuando Einstein y Mileva viajaron a París en 1913, se alojaron donde los Curie. Las dos familias se entendían muy bien y llegaron a ser muy amigas. Después se visitaron varias veces para ir a caminar por los Alpes.

Más tarde, Einstein y Marie Curie formaron parte de una comisión de la Liga de Naciones, en donde tuvieron ocasión de encontrarse en varias oportunidades.

Fuente Consultada: Einstein Para Dummies Carlos I. Calle Investigador Científico de la NASA

Grandes Mujeres Argentinas Historia de Vida de Mujeres Famosas

LA MUJER EN LA HISTORIA: MUJERES ARGENTINAS

LA MUJER EN LA HISTORIA: MUJERES ARGENTINAS

FAMOSAS Y DESTACADAS MUJERES ARGENTINAS
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Juana Azurduy Julieta Lanteri Cecilia Grierson
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Alicia Moreau de Justo Victoria Ocampo “Nini” Marshall
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“Lola” Mora Mercedes Sosa “Tita” Merello
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Alfonsina Storni Eva Duarte de Perón Rebeca Gerchmann
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Susana Gimenez Norma Aleandro Mirta Legrand
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Gabriela Sabatini Abanderadas Mujeres en la Historia

PRIMERAS MUJERES INNOVADORAS ARGENTINAS

Desde la revolución del 1890 cuando la estudiante de medicina Elvira Rawson ayudó en la atención de heridos y apoyó la causa de la Unión Cívica y la escritora Eufrasia Cabral se dirigió a los cívicos, en arengas promotoras de la adhesión a Leandro Alem, la presencia pública de la mujer en la política argentina comenzó a crecer.

Hacia los años del Centenario podían distinguirse dos grandes corrientes feministas. Una, representada por el Consejo Nacional de Mujeres, fundado por la médica Cecilia Grierson en 1895, que apuntó a reunir a las asociaciones femeninas del país y consolidar las actividades que realizaban en el orden cultural, educacional, asistencial, religioso o caritativo. Otra, de nuevo cuño, donde la defensa de los derechos civiles y políticos de la mujer fueron el centro de sus desvelos. Especialmente las mujeres vinculadas con el socialismo y con los librepensadores y también quienes seguían al radicalismo sostuvieron este programa general.

No así las mujeres anarquistas que rechazaban esta modalidad de activismo político por considerarlo de corte reformista cuando lo que ellas creían necesario era un proyecto revolucionario. En el orden de las agrupaciones políticas fue el Partido Socialista el que incluyó desde el principio en su programa la extensión del sufragio universal a las mujeres y en sus estatutos, la facultad de votar resoluciones partidarias para quienes dispusieran de los derechos políticos y para “las mujeres anherentes, despojadas por k ley de estos derechos”.

Así, en 1904 resultó elegida como miembro del Comité Ejecutivo Nacional del partido, Gabriela Laperriére de Coni, una distinguida y activa militante por los derechos de la mujer. Por otro lado, muchas mujeres con hondo compromiso partidario colaboraron con los principios de escuela de civismo que alentaban la labor del Partido Socialista. A ello apuntaron sus programas de creación de bibliotecas, talleres, cursos y recreos infantiles que funcionaron en los centros de la agrupación.

Este afán por modernizar y elevar la cultura política nacional sobre la base de una educación cívica sin concesiones a los hábitos de la “política criolla” distinguió también la trayectoria de las agrupaciones femeninas socialistas. Con otro estilo, más apegado a las tradiciones de la burguesía media y alta, la acción de las mujeres en el radicalismo, que también fundaron y sostuvieron centros femeninos muy activos, apeló al acompañamiento y sostén de la labor de los hombres y a la práctica del asistencialismo en apoyo de los sectores de menos recursos, como una de las maneras de dar cuenta de su actividad política.

8 de Marzo Dia Internacional de la Mujer Premio Nobel Femenino

8 DE MARZO: DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

dia internacional de la mujer

LA MUJER EN LA HISTORIA:

Antes del siglo XVIII, incluso en Europa era evidente que, aunque tal vez las mujeres tenían una posición legal más favorable, que tiempos anteriores, por ejemplo en sus derechos de propiedad, contaban con escasas oportunidades para librarse de unos patrones de vida muy estrechos. La única profesión a la que podían dedicarse era la de monja, o bien como ama de llaves, o criada en alguna casa de familia. Otra posibilidad, pero muy dura esa trabajar codo a codo con su marido en tareas de cultivo y labranzas.

En la medida que fueron logrando algunos reconocimientos en la sociedad, respecto al trato igualitario de sus derechos, fueron sumando su lucha, muchas veces  pacíficamente y otras veces no tanto,  quiérase o no, a partir de 1879 con la Revolución Francesa se inicia  un proceso que pone en marcha las fuerzas que llevaban a las mujeres hacia una igualdad y libertad mayores.

Entre 1800 y 1914, la difusión de la idea de que las mujeres podían ser correctamente educadas igual que los hombres revolucionó la vida de muchas familias pudientes. En 1914 las mujeres ingresaron en universidades de los principales países europeos y ya se había creado una amplia estructura de escuelas para señoritas.

Las mujeres empezaron a dejar huella en las ciencias. Marie Curie, científica de origen polaco que en 1903 compartió el Premio Nobel de Física, sucedió en 1906 a su marido como profesor de la Sor-bona y cinco años más tarde obtuvo otro Premio Nobel en Química por sus investigaciones sobre el radio. (Conviene recordar que, en Francia —país de adopción de Marie Curie—, las mujeres no conquistaron el voto hasta 1946.) La educación —desde luego, al más alto nivel sólo era accesible para una reducida minoría de muchachas— contribuyó a cambiar las opciones profesionales de las mujeres. En 1914 había médicas, abogadas, profesoras universitarias y asistentas sociales.

El acceso a dichas profesiones se obtuvo superando no sólo las barreras impuestas por la falta de medios educativos sino los obstáculos planteados por la mojigatería y los temores respecto del pudor de las mujeres. En este sentido, la principal valedora de su sexo fue Florence Nightingale, la inglesa públicamente conocida gracias a la creación, casi sin ayuda, de servicios hospitalarios adecuados para los soldados británicos que combatieron en la guerra de Crimea y sus posteriores esfuerzos constantes (y básicamente exitosos) por mejorar el destino del soldado raso.

Sin embargo, no sólo se beneficiaron las tropas sino, a largo plazo, las mujeres: Florence Nightingale volvió respetable la profesión de enfermera. Hasta su época, las únicas mujeres respetables que atendían a los enfermos eran algunas comunidades de monjas católicas y algunos grupos de mujeres protestantes alemanas.

Si exceptuamos a estas religiosas, en líneas generales la atención de los enfermos no sólo había quedado en manos de ignorantes e inexpertos, sino de personas inescrupulosas y en ocasiones directamente criminales, ya que se consideraba que las escenas de la vida hospitalaria eran demasiado horribles para una muchacha de buena cuna, a menos que tuviera vocación religiosa y se hiciera monja. Florence Nightingale no sólo reclamó a sus enfermeras un alto nivel de higiene y disciplina (para no hablar de su respetabilidad), sino que les dio una nueva formación para que pudieran contribuir seria y sistemáticamente al proceso de recuperación de los enfermos. Obviamente, también proporcionó una contribución significativa a los progresos médicos del siglo.

En ciertos sentidos, los cambios más importantes en las vidas de las mujeres —importantes porque afectaron a un mayor número de mujeres— tuvieron lugar sin que nadie se detuviera a pensar en lo que significaban para el sexo femenino. Entre ellos figura el crecimiento en tamaño y complejidad de la economía de las sociedades adelantadas.

En 1914 se habían creado veintenas de ocupaciones nuevas y millones de nuevos puestos de trabajo para mujeres como mecanógrafas, secretarias, telefonistas, dependientas y trabajadoras manuales. Al ganarse la vida, las mujeres tenían mucha más libertad que en el viejo mundo de principios del siglo XIX, dominado por los hombres.

La mayoría de esos trabajos no existía un siglo antes (algunos estaban vinculados a adelantos tecnológicos como la máquina de escribir, que tenía muy pocos años de vida). Otros, por ejemplo en la industria textil, poseían una historia más prolongada, pero su cantidad había aumentado enormemente. En consecuencia, en 1900 un puesto de trabajo en la industria o el comercio dio a millones de mujeres la primera oportunidad de escapar de la supervisión paterna (que a menudo duraba hasta bien entrada la vida adulta) o de los trabajos pesados del matrimonio.

En otros sentidos, la tecnología también dio mayor libertad a las mujeres. Una enorme cantidad de inventos e innovaciones correspondientes a todos los aspectos de la vida simplificó deprisa las labores domésticas de las mujeres y redujo los trabajos pesados. Hubo cosas tan sencillas como la llegada del gas para el alumbrado y para cocinar, lo que disminuyó la suciedad y los inconvenientes de las lámparas de aceite y las cocinas económicas.

El abaratamiento del jabón y de la sosa fueron logros de la industria química del siglo XIX y en 1914 ya habían aparecido los primeros electrodomésticos: aspiradoras y lavadoras para los ricos, máquinas de planchar para los pobres. A menudo los historiadores han pasado por alto los cambios acelerados y generalizados que este tipo de humildes innovaciones llevaron a la vida de millones de mujeres.

Casi nunca se habla abiertamente de la fuerza más profunda y trascendental que cambió la vida de las mujeres (y de los hombres) antes de 1914, si bien sólo tuvo lugar en los países avanzados: la contracepción. Consiste en el empleo de técnicas para evitar el embarazo luego de una relación sexual. La contracepción (llamada también control de la natalidad o anticoncepción) se tornó mucho más viable a finales del siglo XIX, pues la tecnología la dotó de nuevos medios. Simultáneamente, la gente estuvo más dispuesta a rechazar la secular idea de que estaba mal interferir de este modo en los designios de la naturaleza.

Respecto a la Mujer en Argentina, la Dra. en Letras , Beatriz Sarlo comenta:

“Las últimas fotografías de Alicia Moreau de Justo la muestran con su vestidito gris y su cabello peinado hacia atrás, sentada contra una pared de libros. Tenía cien años cuando murió. Fue una testigo y una protagonista del siglo. Formó parte del puñado de pioneras que ingresó a la Facultad de Medicina, a pesar del prejuicio y la desconfianza de muchos hombres. Luego ocupó un lugar en la política antes de que la mujer pudiera votar y fuera considerada una ciudadana de pleno derecho.

El siglo empezó también de otras maneras, Por ejemplo, con una joven Victoria Ocampo prisionera en la jaula dorada de su familia aristocrática que pensaba que una mujer no podía ser ni escritora, ni actriz, ni cantante. El siglo empezó con las mujeres obreras cuyas hijas e hijos creyeron, en 1945, que Perón y, sobre todo, Evita, los representaban.

Evita y las madres de desaparecidos son las mujeres que, en todo el mundo, se reconocen como las más famosas de Argentina, Evita tuvo su ópera y su película, sus novelas, su año aniversario donde decenas de libros volvieron a contar una historia hecha de resentimiento y pasión. Las madres y abuelas de Plaza de Mayo sostuvieron una idea de justicia cuando esa idea parecía liquidada para siempre.

Este siglo termina con mujeres que trabajan cuando sus maridos están desocupados; con chicas de la calle que son explotadas y prostituidas a los once o doce años; con maestras todavía ayunando, junto a sus compañeros, en la carpa que se ha instalado como un monumento más de la Plaza frente al Congreso; con las abuelas de desaparecidos marcando el equilibrio siempre difícil entre la cólera por el hijo o la hija asesinados, que llama a la venganza, y el principio de que allí donde hubo violencia haya solamente justicia.

Las mujeres enfrentaron las prohibiciones y los límites. Aprendieron a moverse solas por las ciudades, lejos de la vigilancia o la protección de los hombres. Aprendieron a ejercer derechos y a conocer su propio cuerpo. Aprendieron el precio y la responsabilidad de la independencia. Las mujeres son malabaristas: mantienen un equilibrio complicado entre el espacio de la familia, que sostienen, y la vocación pública que eligen. Muchas veces padecen el conflicto de esos dos mundos, dudan ante los dilemas inevitables. Pero se mueven con el deseo de estar a ambos lados de la línea.

Casi todos aceptan hoy que esa línea, entre familia y vida pública, puede cruzarse libremente de ida y vuelta.”

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada John M. Roberts Tomo 2 -La Otra Mitad del Mundo-
Mujeres Inolvidables Libro 2 Gente Testigo del Siglo

Grandes Mujeres Cientificas de la Historia Mujeres Apasionadas Por La Ciencia

Grandes Mujeres Científicas de la Historia

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Marie Curie Rosalind Frankiln Hipatia Jocelyn Bell Burnell. Ada Lovelace

Encuestas de británicos y estadounidenses dicen que pocas personas pueden nombrar el nombre de una científica mujer famosa. Éstas son algunas de las mujeres que han triunfado en ciencias como la medicina, física y matemáticas. Usted seguramente puede reconocer algunas de estos científicos mujeres, quizás otras pueden ser nuevas para usted, por lo que vale la pena explorar un poco sobre sus vidas.

Pese a que durante muchísimo tiempo no les fue permitido estudiar o enseñar en la universidad, participar de instituciones científicas o simplemente aprender sobre el mundo y sus circunstancias, existieron mujeres que se las ingeniaron para dejar su huella en la ciencia. Ellas han hecho valiosas contribuciones a la ciencia. Algunas de las mujeres científicas de  tiempos muy antiguos se han enfrentado a dificultades para obtener el debido reconocimiento de su trabajo de la sociedad. inclusive Hipatia fue asesinada en la calle por el hecho de buscar verdades científicas que contradecían la palabra sagrada de la Biblia. Con el paso de los años, la sociedad se dió cuenta del valor de sus incansables trabajos científicos y muchas hoy son reconocidas, pues gracias a su pasión,  han logrado una sociedad diferente.

La lista es mínima, y estamos en deuda con muchas de las que aquí hoy están ausente, que no por estar ignoradas, hayan tenido un papel menor en la historia de la ciencia,  pero con algo hay que comenzar,  y a los fines  de iniciar con una primera entrega de difusión de los principales trabajos científicos de la historia, creemos que es suficiente.

Lise Meitner Dorothy C. Hodgkin. Sophie Germain Rachel Carson Jane Goodall
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frase celebre de marie curie

Marie Curie era una química y física polaca pionera en el campo de la radiactividad, fue, entre otros méritos, la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París. Junto con Pierre Curie estudiaron materiales radioactivos y descubrieron dos elementos, el polonio, al que dieron este nombre en honor a Polonia, y el radio. Su trabajo inicial lo llevaron a cabo bajo condiciones difíciles, en laboratorios atestados y húmedos. También estudiaron los usos médicos de la radioactividad en las radiografías y tratamiento de tumores cancerígenos.

Un interesante libro de la investigadora científica Valeria Edelsztein llamado “Científicas” dá un bello relato sobre decenas de grandes mujeres que aportaron ideas a las ciencias y muchas otras fueron destacadas inventoras, con singulares logros que hasta nuestros días se siguen utilizando, como el famoso “Liquid Paper” para remendar los errores en aquellas viejas máquinas escribir.

Así trata Valeria a cuatro importantes científicas, que hoy lamentablemente son muy poco reconocidas. Una matemática: María Agnesi,una física: Laura Bassi, una química: Marie-Anne Prierrette Paulze y una amante ayudante del padre de la química (Lavoisier):Gabrielle Émilie Le Tonnelier de Breteuil.

Una matemática: María Agnesi, quien supo transformarse de niña prodigio en famosa matemática y finalmente abandonó la ciencia para dedicarse a la religión y la caridad. Sí, así como lo leen: una carrera veloz, pero productiva. A los 9 años hablaba siete idiomas, y a los 10, ya conocía las obras de los científicos más importantes. Con solo 21 años empezó a escribir su libro más famoso, sobre cálculo diferencial, Instituciones analíticas, publicado en 1748.

El mismísimo papa Benedicto XV le envió una carta para convencerla de aceptar una cátedra de Matemáticas y Filosofía Natural en la Universidad de Bolonia, que finalmente tomó. Pero cuando tenía 34 años su papá, profesor de Matemática y quien le había inculcado su amor por la cultura, murió y María dejó la ciencia para nunca más volver. En su lugar, se dedicó a los estudios religiosos y a ayudar a pobres y ancianos.

Una física: Laura Bassi, quien se doctoró en Filosofía en 1733 pero, pese a publicar casi treinta artículos sobre química, física, hidráulica, matemáticas y mecánica, solo logró obtener la cátedra de Física Experimental de la Universidad de Bolonia en 1776, dos años antes de su muerte. A pesar de haber sido admitida como profesora, no podía acceder a lajerarquía académica por ser mu¡er, y se le prohibía dar conferencias públicas. Por eso, desafiando los prejuicios, dictó en su casa, junto a su marido, clases de física experimental y también instaló un laboratorio donde se reunían grandes científicos.

Si la montaña no va a Mahoma… Se ve que nunca dejó su niñez de lado porque dos de sus obras más famosas las dedicó a estudiar qué ocurre con las burbujas en los líquidos.

Una química: Marie-Anne Prierrette Paulze, la esposa del padre de la química moderna (o la madre para simplificar), que a los 14 años se casó con el abogado, geólogo y químico Antoine-Laurent Lavoisier y de un plumazo consiguió marido y tutor, todo en uno. Rápidamente aprendió química, y mucho más con su esposo, al que ayudaba en el laboratorio que tenían en su propia casa.

También dibujaba los equipos y traducía para Antoine los tratados de química del latín y el inglés al francés. El de 1789 fue un año clave porque Lavoisier publicó el primer texto de química moderna, Tratado elemental de Química, con la colaboración de Marie-Anne.

En 1794, durante la Revolución Francesa, Antoine fue acusado de traición y guillotinado en París. La viuda Marie-Anne siguió adelante, organizó un salón científico en su casa y reunió todos los trabajos que habían hecho juntos. En 1805 publicó Memorias de química con el nombre de su marido (algo más que obvio a esta altura de las circunstancias).

Una amante: Gabrielle Émilie Le Tonnelier de Breteuil, la marquesa de Chátelet, más conocida por sus amantes y amores tumultuosos y su relación extramatrimonial con Voltaire que por sus aportes científicos. Sin embargo, ella fue quien introdujo en Francia la filosofía natural de Newton y el vitalismo de Leib-nitz y Conway. Además, fue otra de las que se vistió de hombre para burlar las reglas de la época. Ya sabemos que las academias de ciencias estaban cerradas para las mujeres. Pero no eran el único lugar para las discusiones científicas, también se dirimían estas cuestiones en los cafés de París. Claro que allí tampoco podían entrar las mujeres.

En 1734, Émilie intentó entrar en el café Gradot para discutir asuntos matemáticos con Maupertuis, pero le prohibieron el ingreso. Una semana después regresó vestida de hombre y, obviamente, la dejaron entrar. Aclamada y aplaudida (en realidad, aclamado y aplaudido) por el famoso matemático y sus amigos, los dueños del café fingieron no darse cuenta de que era una mujer y la sirvieron con honores para no perder a su célebre clientela. Así fue como Emilie se convirtió en cliente regular del Café Gradot, siempre vestida de hombre, y les hizo “pito catalán” a las absurdas prohibiciones de la época. Y este no fue el único momento.

Su relación clandestina con Voltaire fue tan fuerte que se mostraban en público sin importarles el “qué dirán”. Además de protegerlo y de ir a la cárcel, contribuyó escribiendo parte de su obra Los elementos de la filosofía de Newton, aunque no figura como autora.

Y ahora es el momento de reivindicar a Voltaire porque, pese a sus horrorosos comentarios respecto de la capacidad inventora de la mujer, sí indicó en el prólogo la importancia de la contribución de Emilie. Una de cal y una de arena.

10 MUJERES CIENTIFICAS PREMIOS NOBEL

1 Gerty Theresa Cori en 1947 —junto a su marido, Carl Ferdinand Cori y compartido con Bernardo Houssay— por sus trabajos sobre el metabolismo de los carbohidratos.

2 Rosalyn Yalow en 1977 por la creación, junto con Solomon A. Berson, de la técnica de radioinmunoensayo que, entre Otras aplicaciones, se utiliza para detectar hepatitis y enfermedades de tiroides en pruebas de fertilidad o buscar marcadores de cáncer.

3 Bárbara Mc Clintock en 1983-“por su descubrimiento de elementos genéticos móviles”. Gracias a ellos se ha podido explicar cómo se transmiten los factores hereditarios en humanos o de qué modo intercambian genes las bacterias para .resistir a los antibióticos.

Rita Levi-Montalcini en 1986 -compartido con Stanley Cohén— por su descubrimiento del factor del crecimiento neuronal, de fundamental importancia en enfermedades neurodegenerativas.

Gertrude B. Elion en 1988 por los estudios sobre la reproducción celular que permitieron desarrollar medicamentos que interrumpían el ciclo celular de las células causantes de enfermedades sin alterar las sanas.

6 Christiane Nüsslein-Volhard en 1995, por sus descubrimientos sobre el control genético del desarrollo temprano de los embriones.

7 Linda B. Buck en 2004 por sus investigaciones sobre el funcionamiento del sentido del olfato a nivel molecular y cómo distingue el cerebro los olores.

Francoise Barré-Sinoussi en 2008, por ser la co-descubridora, con Luc Montagnier, del virus de la inmunodeficiencia humana.

9 y 10 Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider en 2009, premiadas por el descubrimiento de la telomerasa, una enzima relacionada con la longitud de los extremos de los cromosomas (telómeros) que ha resultado ser clave en el envejecimiento y en el desarrollo de tumores.

mujeres cientificas

Fuente Consultada:
Científicas, cocinan, limpian y ganan premio nobel de Valeria Adelsztein
Colección Ciencia que ladra…
Revista Muy Interesante especial Medicina  Año 5 2013 N°11

Hombres Mas Ricos y Poderosos del Mundo Mayores Fortunas del Planeta

Algunos de los hombre más poderosos del mundo

Dentro del mundo actual existen algunos hombres que gracias a su inteligencia, coraje, osadía y perspicacia han sabido cosechar fortunas incalculables, manteniéndolas incluso en los momentos de mayores crisis mundiales. Hoy se publica la vida de 20 de estas célebres personalidades.

Medir su poder es difícil, y generalmente no se está de acuerdo, porque está claro que cuales son parámetros para medir el poder? ,…   ¿la capacidad de controlar a la gente?,… Riqueza?,  Ambos, a la vez? Generalmente un hombre es poderoso cuando los jefes de estados lo tienen en cuenta en sus proyectos políticos y sociales.

Aquí solo se  muestran algunos hombres cuyas posiciones les hacen especialmente influyentes en la escena internacional actual. Estos hombres tienen el dinero, seguidores, y la influencia política para tomar las decisiones que importan. En otras palabras, se trata de hombres cuyas acciones no tienen ingerencia en la televisión nacional, es decir no son para nada populares, pero sus ideas y procedes sin influyen en la sociedad.

Imagen y enlaces de  algunos de los hombres mas poderosos del planeta

El Hombre mas Rico del Mundo Mas Poderoso Warren Buffet Millonario Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Warren Buffet Roman Abramovich
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
George Soros Lakshimi Mittal
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Bill Gates Familia Walton
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Paul Allen Gregorio Perez Companc
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Steve Jobs Giorgio Armani
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Gordon Moore Familia Benetton
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Larry Page y Sergey Brin Rupert K. Murdoch
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Jeff Bezos Ted Turner
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Larry Yang – David Filo Slim Carlos
Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas Hombres Mas Ricos del Mundo Grandes Fortunas
Azim Premji Familia Rausing

Hombres Mas Influyentes de la Historia Personajes Que Han Cambiado el Mundo

GRANDES PERSONAJES DE LA HISTORIA QUE CAMBIARON EL MUNDO

hombres influeyentes del mundo
(recorrer icografía en Flash, versión PC)

PERSONAJES DE LA HISTORIA QUE CAMBIARON EL MUNDO

aristóteles filsosofo griego

ARISTÓTELES: (Estagira, 384 – Calcis, 322, a. C.) Filósofo griego. Junto con Platón, el más importante de la Antigüedad y, posiblemente, el de mayor influencia en la posteridad.

cristobal colon marino genoves

CRISTÓBAL COLÓN nació el año 1451 en Génova. Algunos autores, sin embargo, defienden que era catalán, mallorquín, judío, gallego, castellano, extremeño, corso, francés, inglés, griego y hasta suizo.

Gutemberg, la primera imprenta

JOHANNES GUTENBERG: El orfebre maguntino Johannes Gutenberg es el primero en fabricar líneas con caracteres metálicos. A partir de entonces se abren talleres de imprenta en toda Europa.

Galileo Galilei fisico matematico renacentista

GALILEO GALIEI: Galileo Galilei había nacido en Pisa en 1564. Diez años después su padre, el músico Vincenzo Galilei, se trasladó con la familia a Florencia. El niño pasó a estudiar en un monasterio cercano a esa ciudad, y más tarde se matriculó en la facultad de medicina de la Universidad de Pisa.

Isaac Newton matematico y fisico

ISAAC NEWTON Newton, Isaac (1642-1727), matemático y físico británico, considerado uno de los más grandes científicos de la historia, que hizo importantes aportaciones en muchos campos de la ciencia.

Militar Frances Napoleon Bonaparte

NAPOLEÓN BONAPARTE nació el 15 de agosto de 1769, en Ajaccio, Córcega, en el seno de una familia de escaso patrimonio que pretendía descender de la nobleza italiana. En 1784 ingresó en la escuela militar de París.

Tomas Edison inventor americano

TOMAS EDISON: Inventor estadounidense. Thomas Alva Edison fue educado en casa por su propia madre, que era maestra, pues a los siete años había sido expulsado de la escuela por «retrasado». Su interés se centró en especial en los temas relativos a los campos de la física y la química.

Henry Ford inventor cadena montaje

HENRY FORD nació en una granja cerca de Dearborn, Michigan, el 30 de julio de 1863, y asistió a escuelas públicas. Hijo de unos pobres granjeros irlandeses emigrados en 1847, desde niño demostró una gran afición y dotes excepcionales para la mecánica. Buen estudiante, compaginó sus estudios secundarios en Dearbon con las labores agrícolas y ganaderas de la modesta granja familiar.

Sigmund Freud psicologo

SIGMUN FREUD: Fue el fundador del psicoanálisis, conocido como el arqueólogo de la mente, nació en Viena (Austria) en 1856, hijo de un segundo matrimonio. Su padre era comerciante de lana, muy humilde, que vivía en una casa de una habitación. Era un ambiente familiar bastante confuso para Freud, donde su padre era muy viejo.

Darwin Charles seleccion natural

DARWIN CHARLES R.(1809-1882), científico británico que sentó las bases de la moderna teoría evolutiva, al plantear el concepto de que todas las formas de vida se han desarrollado a través de un lento proceso de selección natural. Su trabajo tuvo una influencia decisiva sobre las diferentes disciplinas científicas, y sobre el pensamiento moderno en general.

PASTEUR LUIS (1822-1895), químico y biólogo francés que fundó la ciencia de la microbiología, demostró la teoría de los gérmenes como causantes de enfermedades (patógenos), inventó el proceso que lleva su nombre y desarrolló vacunas contra varias enfermedades, incluida la rabia.

MAX PLANCK (1858-1947) fue el descubridor de la Física Cuántica. El mundo cuántico descubierto por Planck en el año 1900, junto con la teoría de la relatividad, formulada por Einstein un poco mas tarde (1905), generó la mayor revolución de los fundamentos de la Física desde los tiempos de Newton.

CARL MARX: (Tréveris, Renania, 5 de mayo de 1818 – Londres, 14 de marzo de 1883) Filósofo alemán. Aunque su familia era de ascendencia judía, su padre se convirtió al protestantismo, lo que influirá en él, pues tiene mayor independencia frente a la tradición judía.

EINSTEIN ALBERT (1879-1955) El físico alemán-americano Albert Einstein, nacido en Ulm, Alemania, Marzo 14, 1879, muerto en Princeton, N.J., Abril 18, 1955, contribuyó más que cualquier otro científico a la visión de la realidad física del siglo 20. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, las teorías de Einstein le pareció a muchas personas, apuntaban a una calidad pura de pensamiento para el ser humano. Raramente un científico recibe tal atención del público pero Einstein la recibió por haber cultivado la fruta de aprendizaje puro.

ALEXANDER FLEMING: El descubrimiento de la penicilina, debido a Alexander Fleming, permitió notables avances en la investigación de los antibióticos instrumento fundamental en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

ADOLF HITLER: Político alemán de origen austriaco. De niño demostró una gran inteligencia, así como un carácter obstinado. En 1905 Adolf Hitler abandonó la escuela secundaria para ir a Viena, con la intención de ingresar en la Academia de Artes y convertirse en pintor; rechazado en el examen de ingreso, decidió Hitler no regresar a Linz, donde vivía su madre, y quedarse en Viena viviendo una existencia bohemia.

WERNHER VON BRAUN: El hombre sobre cuyas espaldas recaería toda la responsabilidad del magno proyecto Apolo y prácticamente de casi todas las realizaciones técnicas que en materia de vuelos espaciales desarrollara la N.A.S.A., había llegado a Norteamérica, procedente de su tierra natal de Alemania, el mismo año en que terminó la II Guerra Mundial.

CRICK Y WATSON: Crick y Watson estaban dispuestos a investigar la estructura del ADN, pero sus superiores los desanimaron, ya que eran conscientes del trabajo que llevaban a cabo en el King’s College. Se suponía que los trabajos del King’s eran un esfuerzo común de Wilkins y una química británica de treinta años llamada Rosalind Franklin, pero en realidad ambos estaban enfrascados en una lucha de personalidades.

BILL GATES: Bill Gates nació el 28 de Octubre de 1955. El y sus dos hermanas crecieron en Seattle. Su padre, William H. Gates II, es un abogado de Seattle. Mary Gates, su madre, fue profesora de un colegio, regenta de la universidad de Washington y presidenta de la United Way International.

LARRY PAGE Y SERGEY BRIN Señalados como los “niños prodigio de Google”, Larry Page y Sergey Brin, quienes actualmente tienen 29 y 30 años de edad respectivamente, lograron ingresar en la lista de la revista Forbes como dos de los hombres más ricos del mundo.

OTROS HOMBRES INFLUYENTES Y PODEROSOS
EN EL MUNDO DEL PETRÓLEO

Los nuevos ricos que emergieron de la crisis política y económica rusa tienen algunos pocos rasgos comunes: un origen misterioso, un sentido innato de los negocios, un modo de actuar sin escrúpulos, a veces despiadado, una riqueza impresionante y un carácter algo difícil. Por otra parte, un manto de silencio cobijaba a los Abramovich, los Berezovski, los Jodorkovski, los Lebedev, los Kloponin…

Los nuevos ricos de Rusia que, de repente, descubrieron el capitalismo en su expresión más brutal: aquella donde conviven el lujo desenfrenado, el caviar, el champán y los negocios aún de tapadillo, donde los ricos siempre son más ricos (da igual si se va a la conquista de Europa o del mundo entero) y los pobres, dispersos y abandonados, son multitud. Un acontecimiento que sucedió hace relativamente pocos años, en una época en la que los soldados del ejército ruso no cobraban su salario durante meses y los submarinos nucleares estaban hundidos en el mar Báltico o en el de Barents como si de chatarra se tratara.

Los hombres de la nueva raza de patrones de todas las Rusias no eran ingenieros, ni «boyardos» del estado o magos de las finanzas ni del marketing. En Occidente se los llamaba «oligarcas». Eran los hombres más poderosos de un país que todavía se interroga sobre su pasado y cuyo futuro es casi indescifrable. No obstante, en Rusia se los llamaba «los guardianes».

No sólo son grandes empresarios, sino también administradores de territorios lejanos y extraordinariamente ricos. Abramovich es el gobernador de la desconocida Kukotka, un rincón de Siberia situado justo frente a Alaska.

Hombres poderosos que cambiaron la faz del gigante de hielo, huérfano del socialismo real y de las propiedades estatales. Los más listos y astutos de todos, que supieron encontrarse en el lugar justo en el momento de la gran transición, de la incertidumbre, de la crisis y sobre todo, de las grandes privatizaciones de la industria y de las riquezas de la antigua URSS.

INFLUYENTES EN LA COMUNICACIÓN: Nuestra sociedad comprendió rápidamente que el control de la información era fundamental para el ejercicio del poder. Cuando William Randolph Hearst, a principios del siglo XX, pasó a dominar el panorama de los medios de comunicación de los Estados Unidos con millones y millones de revistas, periódicos y emisoras radiofónicas cuyas ondas llegaban a todos los rincones del país, se hizo necesario poner límites a las grandes concentraciones de medios de comunicación de masas.

Se temía que el control de la información pudiera condicionar en grado sumo a la opinión pública -al igual que la propaganda de los regímenes políticos-, que manipulara la decisión de los individuos y de las masas, induciendo a las personas a pensar de un modo determinado y a comportarse en consecuencia.

Ted Turner, Rupert Murdoch, Silvio Berlusconi, algunos de los grandes que dominan la información y el entretenimiento planetarios, no han lo grado evitar la maldición de Ciudadano Kane, la película dirigida por Orson Welles y que cuenta la historia del mayor magnate de la historia de Estado Unidos (el retratado no era otro que William Hearst).

Un negocio difícil -ganar dinero con la información, la prensa y la televisión no es realmente un asunto sencillo-, a veces ingrato, pero aun así muy ventajoso, por lo menos desde el punto de vista de la repercusión pública y de la posibilidad de ejercer su influencia sobre buena parte de las elecciones políticas. La demostración de que el sector de la comunicación se considera crucial en la sociedad contemporánea viene dada por un episodio italiano.

En 1998, cuando Silvio Berlusconi recibió al magnate australiano Rupert Murdoch en Villa San Martino, en el mundo de la comunicación se corrió la voz de que el Cavaliere estaba dispuesto a ceder sus joyas a la News Corporation. Es muy probable que la noticia fuese infundada (oficialmente el trato no se cerró debido a la oposición de Marina y Pier Silvio, los dos hijos mayores de Berlusconi) pero el efecto que causó fue impresionante.

El entonces primer ministro italiano, D’Alema que, inflexible, había advertido al líder de Forza Italia que debía vender sus participaciones en el mundo de la información, de la edición y de la televisión, resolviendo de una vez por todas el «conflicto de intereses», visitó inmediatamente los estudios de Mediaset para subrayar que el grupo era un «patrimonio de la nación italiana» y que nunca debía terminar en manos de un australiano que, para colmo, era, precisamente, Murdoch, conocido por sus posiciones conservadoras.

Actualmente en el poder espiritual cristiano tenemos elegido un nuevo Papa, de nacionalidad argentina que es el máximo representante de Dios en la tierra, y es el guía espiritual de mas de 1000 millones de católicos en el mundo.