Obras Civiles en Roma Antigua

Historia del Imperio Romano Trabajo Minero y Agricola Mineria Tecnicas

HISTORIA DE ROMA ANTIGUA: TRABAJO MINERO

la vida cotidiana en roma antigua

Los romanos asimilaron rápidamente los avances técnicos realizados por griegos y egipcios en la minería. Las minas eran explotadas a cielo abierto y en pozos o galerías como se puede comprobar en España, con los distritos mineros de Las Omañas, Las Médulas, Cástulo o La Valduerna.

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Una de las técnicas más empleadas era el derrumbe de montañas, procediendo después al lavado de mineral con agua, en ocasiones procedente de 40 kilómetros. De los diferentes distritos mineros salía el metal puro fundido, por lo que se realizaban in-situ todas las operaciones, lo que conllevaba la participación de un amplio número de trabajadores.

No en balde, sabemos que en las minas de Cartagena llegaron a trabajar unas 40.000 personas. Como es lógico pensar, el trabajo en la mina era tremendamente duro. La mayoría de los mineros eran esclavos o trabajadores dependientes e incluso libres que trabajaban por el beneficio obtenido o como una forma de liberación de impuestos. Las tropas acantonadas en las cercanías de las minas, además de proporcionar seguridad a la explotación, servían para realizar tareas de asesoramiento técnico y construcción de infraestructuras. Este tipo de tareas eran dirigidas por los procuradores imperiales que también tenían a su cargo la administración y la vigilancia de la explotación.

La gestión de las minas dependió del momento. En un principio, el Estado tenía bajo su control la explotación pero desde los primeros años del siglo II a.C. se utilizó un sistema mixto: arrendamiento para todos los metales excepto las minas de oro que dependían directamente del Estado (las de plata en algunas ocasiones también eran de propiedad estatal). Los servicios que rodean a las minas -baños, zapatería, ferretería, etc.- eran ofrecidos por el Estado en régimen de alquiler.

La sifilis en la historia: Ivan El Terrible, Enrique VIII y Pedro de Mendoza

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA SÍFILIS

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La Enfermedad                  Iván El Terrible                 Enrique VIII                Pedro de Mendoza

El contagio microbiano

En el siglo XVI, hace su la aparición una enfermedad nueva, tan temible como temida: la «gran viruela», a la que el médico poeta italiano Fracastor dará en el año 1530 el nombre que lleva desde entonces, la «sífilis».

¿Esta enfermedad llegó en la tripulación, cuando Cristóbal Colón llegó de regreso de la Española por primera vez a Palos, el 15 de marzo de 1493, o la segunda vez a Cádiz, el 11 de junio de 1496? Esto parece hoy poco probable, tan rápida fue la difusión de la sífilis en el último decenio del siglo XV y el primero del XVI. Veamos como autores de finales del siglo XV y de principios del xvi describen las primeras manifestaciones.

El primer texto que hace alusión a la sífilis es un corto poema de 124 versos, De scorra pestilentiali, compuesto antes de 1496 por un profesor de derecho de Estrasburgo, Maria Sebastian Brandt, y publicado en 1498 en sus Carmina.

El segundo es igualmente un poema, de Joseph Grümbeck (o Grümpeck), nacido en Burhausen (Baviera), secretario del emperador Maximiliano de Austria: De la Mentulagre, enfermedad pestilente desconocida durante los siglos precedentes, escrito entre 1496 y 1506 (Mentulagre es una palabra formada por el autor partiendo de méntula = miembro viril y del griego agreó =yo tomo).

Grümbeck escribió también en la misma época un Tratado de la scorre prestilentiae o mal francés, conteniendo su origen y tratamiento (aquí adopta el término scorre, partiendo del griego Skb = impureza, basura). Hallándose en Augsburgo le llama poderosamente la atención el poema de Brandt y decide reunir a su vez todo lo que se sabe sobre esta extraña enfermedad y los remedios que conviene utilizar.

 En realidad la astrología tiene un papel importante en las concepciones nosológicas de Grümbeck (como en las de Brandt, por otra parte). Y, como es de esperar, el mejor auxilio llega todavía Je Dios.

Sin embargo, la primera afirmación del posible origen americano de la sífilis se encuentra en una obra de un médico sevillano, Rodrigo Díaz de la Isla, escrito entre 1504 y 1506: Tratado llamado Fruto de todos los santos, contra la enfermedad serpentina, venida de la isla Española. Asegura que a lo largo del viaje de regreso de la Española, uno de los hermanos Pinzón, piloto de Cristóbal Colón, habría sufrido una extraña enfermedad de la piel; él mismo habría curado en Barcelona a marineros afectados por esta enfermedad.

En 1497, Nicola Neoniceno publica en Venecia un libelo titulado Libellus de epidemia quam vulgo morbum gallicum vocant (Libro sobre la epidemia llamada comúnmente mal francés).

En fin, en 1498, el español Francisco López de Villalobos (nacido en 1474 en Villalobos, en la diócesis de León) publica en Salamanca un poema titulado Sumario de la Medicina, en romance trovado, con un tratado sobre las pestíferas bubas. Todavía, en este caso, se trata de un poema. En 76 estrofas de 10 versos, el autor expone todo el saber de su época concerniente a la sífilis, muy reciente puesto que había aparecido cinco años antes en el Viejo Continente.

López Villalobos observó la sífilis con un espíritu muy médico, y la describió perfectamente. Se trata sin duda de una enfermedad cutánea nueva. Es contagiosa y comienza siempre en el órgano con el cual se comete el pecado de lujuria: es una pequeña llaga dura, indolora, negruzca, a la que acompañan ganglios inguinales. Algún tiempo después aparecen síntomas generales: fatiga, abatimiento, dolores de cabeza, trastornos del sueño; después erupciones cutáneas: manchas, pápulas, vesículas, tubérculos, escamas; dolores articulares; en fin, lesiones óseas, sobre todo en la cresta de las tibias; y úlceras gomosas. Se trata, pues, de una enfermedad general, rebelde a todas las medicaciones.

Hay que citar todavía un autor, el caballero Ulrich von Hutten, que publica en 1519 un opúsculo titulado De guaiaci medicina et morbo gálico, que alcanza en su momento un gran éxito. El autor no es médico, ya que se trata de un truculento hombre de guerra, por suerte humanista. Pero conoce bien la sífilis, pues ha sido cruelmente atacado por ella. Escribe su obra para divulgar mejor el tratamiento por medio de madera de Guayaco, que al parecer a él le dio buen resultado.

Señalemos también los pasajes dedicados a esta enfermedad en la Practica in arte chirurgica, de Juan de Vigo (1460-después de 1517), médico del papa Julio II, aparecida en 1514. Las páginas que consagra a la sífilis figuran entre las más interesantes de su tratado (constituyen el libro V):

«En el mes de diciembre del año 1494 (año en que el rey Carlos Vil pasó los Alpes con el ejército francés para reconquistar el reino de Nápoles), se extendió por casi toda Italia una enfermedad de naturaleza hasta entonces desconocida. Los franceses le llamaron entonces mal de Ñapóles, pues pretendían haberla contraído en Ñapóles y llevado a su país. Los napolitanos, por su parte, le dieron el nombre de mal francés, porque se había manifestado y extendido por primera vez en Italia en la época de la expedición francesa. Los genoveses la llamaron por su parte lo male de le tavelle, los toscanos lo male de le bulle, los lombardos lo male de le brosule y los españoles las búas. Cada pueblo, en una palabra, le asignaba una denominación según su conveniencia. Poco importa, por lo demás, tal o cual denominación, lo esencial, para nosotros, es saber tratar y curar esta enfermedad.

«El contagio del que ella deriva se realiza sobre todo por el coito,es decir, por el comercio sexual de un hombre sano con una mujer

enferma o inversamente de un hombre enfermo con una mujer sana.» Los primeros síntomas de esta enfermedad se daban casi invariablemente en los órganos genitales, es decir, en la verga o en la bulva. Consistían en pequeños granos ulcerosos, de una coloración marronácea y lívida, a veces incluso negra, otras ligeramente blanquinosa. Estos granos estaban delimitados por un anillo de una dureza callosa.

»Por más que se combatieran estos primeros granos con toda suerte de remedios interiores, raramente se lograba impedir que su veneno se extendiera por todo el organismo. Se producían entonces sobre las partes genitales nuevas ulceraciones, tan difíciles de curar como prontas a reproducirse después de su curación. Después la piel se cubría de granos encostrados y de pápulas salientes parecidas a pequeñas verrugas. Estas erupciones llenaban sobre todo la frente, el cráneo, el cuello, el rostro, los brazos, las piernas y a veces incluso se extendían por toda la superficie del cuerpo…»

El primer autor francés que escribió sobre la sífilis fue el médico de Rouen Jacques de Béthencourt, autor de una Nueva cuaresma de penitencia y purgatorio de expiación para uso de los enfermos afectados del mal francés, o mal venéreo…, aparecida en 1527. Él es el primero en haber sustituido por el nombre de «mal venéreo» (morbus venereus) las expresiones utilizadas hasta el momento para designar la enfermedad:

«Se hace la injuria a algunos santos de atribuirles esta enfermedad. De ahí que se le llame «mal de San Sementé», o «mal del santo varón Job», etc. Es una indignidad, es una profanación imputar a tales santos un mal vergonzoso que deriva de las pasiones culpables, y que tiene su origen primero en un coito impuro… Rechacemos, pues, estas denominaciones sacrilegas y, considerándolo todo bien, demos a este mal el nombre que mejor le conviene, el de «mal venéreo».

Pero será sobre todo el gran poema de Girolamo Fracastoro (nacido en Verona en 1478 y muerto en 1553) Syphilis, sive morbus gallicus, el que alcanzará un gran éxito incluso cuando no aporta gran cosa nueva respecto al conocimiento semiológico de la enfermedad.

Girolamo Fracastoro nació en Verona en 1478 en el seno de una familia donde se hallan médicos ilustres. Su infancia ya fue objeto de leyendas. Se dice que había nacido con la boca cerrada y que fue necesaria una operación para abrírsela. Algunos meses más tarde su madre es herida por el rayo con el niño en brazos y el bebé resulta indemne. Dotado de una memoria prodigiosa se aplica al estudio de la filosofía, luego de las ciencias, lo que le merece una distinción por parte del cardenal Bembo, uno de los más célebres humanistas del siglo XVI.

Fuente Consultada: Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

Martires Cristianos en Roma Antigua Todas las Persecuciones Cristianas

El cristianismo resultó atractivo para todas las clases. La promesa de la vida eterna se ofrecía a todos: ricos, pobres, aristócratas, esclavos, hombres y mujeres. Como Pablo enunció en su Epístola a los colosenses: “Deben revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto a imagen de su Creador, donde no existen el griego o el judío, el circunciso o el incircunciso, el bárbaro, el escita, el esclavo o el hombre libre, sino que “Cristo es todo y está en todo”.  Aunque no hizo un llamado a la revolución o a la revuelta social, el cristianismo puso énfasis en un sentido de igualdad espiritual para todos los pueblos.

Muchas mujeres se dieron cuenta de que el cristianismo ofrecía nuevas actividades y otras formas de compañía con otras mujeres. Las mujeres cristianas practicaban la nueva religión en su propia casa y predicaban sus convicciones ante otras personas en sus aldeas. Muchas otras murieron por su fe.

Perpetua fue una mujer aristócrata que se convirtió al cristianismo. Su familia pagana le suplicó que renunciara a su nueva fe, a lo que ella se rehusó. Las autoridades la apresaron, pero ella eligió morir por su fe y fue una de las que formaban el grupo de cristianos masacrados por las bestias salvajes en la arena de Cartago el 7 de marzo de 203.

cristianos en el coliseo romano

Cristianos en el coliseo romano

Las persecuciones y los Mártires de la Fe: Durante el s. I las comunidades cristianas se extienden por todo el Imperio romano, y muy especialmente en la capital, Roma, sin que las autoridades se preocupen por ello. Sin embargo Nerón en el año 64, con el fin de apartar de sí la cólera de su pueblo, acusa a los cristianos de haber sido los responsables del incendio de Boma. La multitud se lanza contra ellos, si bien esta persecución pasará pronto. En el s. II, la nueva  religión, en principio prohibida, goza, de hecho de una tolerancia que era mayor o menor según las distintas provincias del Imperio.

Esta situación cambiaría al final del siglo, a medida que el poderío del Imperio comienza a disminuir y que el pueblo, exasperado por las guerras, el hambre y las epidemias, busca un responsable de este deterioro. A los cristianos —culpables de haber irritado a los dioses—, se les acusa tanto más cuanto más numerosos son y mejor organizados están, y en la medida en que cada vez practicaban su culto más abiertamente. Así, en época de Marco Aurelio, conocido, sin embargo, como el emperador-filósofo, se producen numerosos mártires, fruto de estas persecuciones, que continúan esporádicamente hasta la subida al poder de Decio, que reprime rigurosamente las prácticas cristianas.

El temor y el recelo, indujo a los romanos a perseguir a los cristianos, comenzando por la acusación formulada por Nerón en el año 64, por la que los hizo responsables del incendio de gran parte de la ciudad de Roma. Entre los que murieron martirizados, se cuentan San Pedro, que fue crucificado y San Pablo, decapitado. Este último, en un principio había perseguido a los cristianos, pero luego se convirtió en uno de los más fervorosos apóstoles.

Desde entonces se sucedieron las persecuciones hasta contabilizar una decena, todas ellas caracterizadas por una gran crueldad.
La primera (54-68), ya mencionada, se inició durante el reinado de Nerón y continuó con sus sucesores, Galba, Vitelio, Vespasiano y Tito.
La segunda (89-96), llevada a cabo por Domiciano, que se destacó por la forma de exterminio de todos los cristianos.
La tercera (98-117), que tuvo lugar durante el reinado del español Trajano, que consideraba criminal a la profesión del cristianismo.
La cuarta (164-180) efectuada en tiempo de Marco Aurelio.
La quinta (193-211), ordenada por Septimio Severo.
La sexta (235-238), realizada por Maximiano.
La séptima (249-251), ejecutada por Decio.
La octava (253-260), propiciada por Valeriano.
La novena (275), originada en un nuevo edicto de Aureliano.
Y finalmente, la décima (303-313), en tiempos de la tetrarquía, originada en un decreto de Diocleciano.

Los primeros cristianos dieron pruebas de lealtad al emperador, pero rechazaron ofrecer sacrificios a los dioses para obtener su salvación. Del rechazo de estos sacrificios, que los cristianos consideraban como actos de idolatría, surgieron las persecuciones. No obstante, fueron muchos los que aceptaron realizar dichos sacrificios o bien obtuvieron certificados de que los habían hecho (libelos), y, por lo tanto, renegaron de su fe. Estos últimos recibieron el nombre de libellatici. Posteriormente, pasado el período de las persecuciones, la integración de estos perjuros en la iglesia cristiana originará numerosos cismas.

Los mártires
Tal vez algunos hermanos, que desconocen la lengua griega, ignoran cómo se dice en griego testigos, siendo como es nombre usado y venerado por todos. Porque lo que en latín decimos testes se dice en griego martyres. ¿O en qué boca de cristiano no suena todos los días el nombre de los mártires? y plega a Dios que no sea sólo nuestra boca la que lo pronuncie, sino que more igualmente ese nombre en nuestro corazón. De modo que imitemos los sufrimientos de los mártires y no los pisemos con nuestros pies. Decir, pues, Juan: Vimos y somos testigos, tanto fue como decir: Vimos y somos mártires. Los mártires, en efecto, sufrieron todo !o que sufrieron por dar testimonio o de lo que ellos por sí mismos vieron o de lo que ellos oyeron, toda vez que su testimonio no era grato a los hombres contra quienes lo daban. Como testigos de Dios sufrieron. Quiso Dios tener por testigos los hombres, a fin de que los hombres tengan también por testigo a Dios.

Epístola de San Martín en Acta de los Mártires


El martirio de Policarpo
La Iglesia de Dios establecida en Esmirna a la Iglesia de Dios establecida en Filomeleón y a todas cuantas establecidas donde quiera, forman parte de la Iglesia santa y católica: que la misericordia, la paz y la caridad de Dios, Padre de Nuestro Seño Jesucristo, nos sean dadas en abundancia.

Os escribimos, hermanos, a propósito de los que han dado testimonio y sobre todo del bienaventurado Policarpo. que con su martirio ha sellado la persecución deteniéndola. Todos los acontecimientos que han precedido su martirio no han sobrevenido sino para permitir al Señor de los Cielos mostrarnos una imagen del martirio según el Evangelio. Policarpo ha aguardado a ser traicionado, como el Señor, para enseñarnos a imitarle, también nosotros, a no considerar cada uno nuestro propio interés, sino ante todo el de los demás. Porque la caridad verdadera y eficaz consiste para cada cual en querer no sólo su salud personal, sino la de todos sus hermanos.

Felices y valientes han sido todos los ejemplos que contamos; han sido según la voluntad de Dios, porque nos hacen atribuir a El, cuyo poder es soberano y universal, nuestro progresos en la piedad. ¿Quién no admirará la intrepidez de esos confesores, su resistencia y su amor a Dios? Estaban destrozados por los látigos hasta el punto de verse la estructura de su carne hasta las venas y las arterias del interior. Sin embargo; se mantenían firmes, aunque los espectadores tenían piedad de ellos y les lloraban. Mas ellos habían llegado a tal grandeza de alma que no se les escapaba un grito ni un gemido. Al verlos, todos comprendieron que en aquella hora de su tortura los mártires de Cristo eran arrebatados de su cuerpo o, mejor, que el mismo Señor les asistía con su presencia.

Por la gracia de Cristo, despreciaban los tormentos del mundo; en una hora conquistaban la vida eterna. El mismo fuego les refrescaba; el fuego de los verdugos inhumanos; porque tenían ante sí otro fuego que evitar, el fuego eterno que jamás se apagará. Contemplaban con los ojos de su alma los bienes reservados a los que hayan sufrido, bienes tales que el oído no ha escuchado, el ojo no ha visto y el corazón del hombre no ha soñado jamás. El Señor les mostraba estos bienes a ellos, que no eran ya hombres, sino ángeles. Por fin, condenados a las fieras, los confesores tuvieron que sufrir tormentos espantosos. Tendidos sobre los potros, se les infligían toda clase de torturas, a fin de hacerles renegar de su fe por la prolongación de sus suplicios.

Acta de los Mártires

El mayor castigo que los paganos infligían a los mártires era dejar sus cuerpos sin enterrar. Pero antes de esto, les hacían sufrir las torturas más humillantes. En Lyon, abandonaban sus cuerpos a merced de las aves rapaces. En Roma se les arrojaba a las fieras, o se les entregaba a crueles gladiadores. Una joven esclava, Blandina, que fue sacrificada en Lyon, dejó tras de sí una aureola de celebridad por el coraje y la resistencia que demostró ante sus verdugos: tras haber sido flagelada y tener despedazada la espalda, fue expuesta a las fieras, que se la desgarraron todavía más, sin causarle la muerte. Tras haber pasado por una hoguera, fue arrojada como presa a un toro furioso; sin embargo, todavía vivía. Finalmente, para acabar con ella, sus verdugos decidieron degollarla.

La paz religiosa de Constantino
Esta situación va a cambiar en el año 311. El emperador Galeno, gravemente enfermo, se da cuenta de que las persecuciones no han bastado para quebrantar la fe de los cristianos. Prohibirles su culto significaba impedirles dar gracias a su Dios, o sea, convertirlos en ateos, lo que era aún más perjudicial para el Imperio. A partir de ahí, el cristianismo iba a convertirse en una religión autorizada. Poco a poco se extiende la tolerancia hacia los cristianos en el conjunto de los dominios imperiales.

En el año 313, Constantino promulga el edicto de Milán, que supone para la iglesia de los mártires salir definitivamente de sus catacumbas. El mismo emperador fiel a sus propias creencias, adoptó la vez la religión romana y la cristiana y, si accede a bautizarse —hecho que no está totalmente confirmado — no lo hará mas que en el lecho de muerte. Pero, en esas fechas, los cristianos son ya muy numerosos en la corte y, en el 324, el emperador promulga unas leyes que tienen una clara inspiración cristiana.

La Muralla China Lucha contra los mongoles Historia La Defensa

LA MURALLA CHINA: HISTORIA DE SU CONSTRUCCIÓN Y EVOLUCIÓN

Los principios de la construcción de la Muralla China fueron defenderse de los ataques nómadas de los pueblos del norte. Aunque se construyo en varias etapas, la primera etapa fue construida por instrucciones de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts’in She Huang-Ti (259-210 a.C.), primer emperador de China y fundador de la dinastía Chin.  (Ver: Ejercito de Terracota)

Se habla de 400.000 personas laborando en la construcción durante el reinado de Qin Shi Huanti y sus descendientes, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante mas de 1500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región, Los gobernantes de la dinastía Han, siguieron conservando y alargando la muralla. Su construcción cesó definitivamente en el siglo XVII durante el predominio de la dinastía Ming.

Al parecer utilizando a esclavos y reclutas como mano de obra. Se llevo a cabo esta gran obra, en los primeros relatos de jesuitas que visitaron el lugar se habla de lo cruel y despiadado del trato a los esclavos, decían que si quedaba un hueco por donde pudiera  pasar un clavo, sus cabezas rodaban por el suelo frente a  todos los demás reclutas para que así estuvieran advertidos.

Tambien existen leyendas de las viudas que tenían que llorar la muerte de sus esposos que principalmente morían por el interminable esfuerzo y por los malos tratos de los vigilantes, por ejemplo la de la viuda  -Chiag Un esperaría diez años el regreso de su esposo, hasta que, en un arranque de valor, fue a buscarlo. Los soldados que montaban la guardia le contestaron, riendo, que su esposo había muerto, y que si quería verlo de nuevo tenia que demoler la muralla ella sola. Entonces se dirigió llorando hacia los dioses y lloro tanto y tanto que las lagrimas socavaron el pie de la muralla y esta se derrumbo, apareciendo entre las piedras el cuerpo de su esposo.

Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras. La Gran Muralla, que atraviesa montañas y ríos, sigue siendo una de las grandes maravillas del mundo y muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.

Los historiadores hacen referencia a grabados en los que se describen a grupos de obreros llevando las piedras en los hombros y a carretas de burros arrastrando pesadas cargas. Según los expertos, con el número de piedras y lozas empleadas en la construcción de la Gran Muralla se podría haber erigido una muralla de cinco metros de alta y un metro de ancho alrededor de la Tierra.

La parte más famosa de la Gran Muralla, que se encuentra cerca de Beijing, en la localidad conocida como Badaling, fue construida durante la dinastía Ming (1368 a 1644 D.C) y es considerado patrimonio de la Humanidad.

El muro tenia una altura de siete u ocho metros, llegando a diez en algunos puntos con una anchura de siete metros  en la base y seis en la cresta, los pisos eran a base de una mezcla de piedra y un mortero compactados con rodillos hechos con troncos de árbol en cuatro o seis capas, se ponían torres a unas distancias regulares según la inclinación del terreno, estas tenían unas terrazas para hacerse señales ópticas de una a otra, los pisos se pavimentaron y tenían muy buena circulación, también evitaron las escaleras  y pusieron rampas, lo que nos dice que se utilizaba como vía de comunicación

Fue utilizada para trasladar personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro, también se transportaron caravanas que iban desde las enormes ciudades chinas hasta el golfo pérsico  y desde quí a los puertos del mediterráneo oriental, de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.

El nuevo régimen chino muy atento a los símbolos del pasado considerados como símbolos de la creatividad y del sufrimiento popular, pero absorbido por problemas más importantes, no ha sido considerado entre sus objetivos más importantes la reconstrucción de la muralla.Los trabajos parciales efectuados hasta ahora se han concentrado en tres puntos principalmente: los pasos de shan-hai Kuan y de Chia-Yu Kuan y el fuerte de Ba-Da Ling.

Dicen los chinos que su gran muralla es la única construcción terrestre visible desde la luna. Es mucho afirmar, porque los astronautas que han ido a la luna no lo han confirmado.

Por sus dimensiones la gran muralla  nos dice que es una construcción para defensa por excelencia aunque como barrera dejo que desear ya que cumplió su función solo con bandoleros que venían desde lejos, pero cuando se trataba de ejércitos bien organizados esta fue rápidamente superada.

En un articulo de internet dice que expertos chinos han descubierto recientemente que la Gran Muralla es 300 años más antigua de lo que se pensaba, y que su primera construcción se remonta a más de 2500 años, informaron los investigadores.

Hasta ahora, los expertos declaraban que la Gran Muralla había sido construida durante el reinado del Emperador Qin Shihuang (221 a 207 AC), uno de los más famosos monarcas chinos, pero acaban de encontrar restos de la Gran Muralla en la provincia de Shandong (noreste), donde gobernó la dinastía Qi (770-476 A.C). La parte de la Gran Muralla construida bajo el reino de Qi empieza en un pequeño pueblo del Condado de Changqing, en la provincia de Shandong, y sigue hasta el mar, donde termina cerca de la ciudad de Qingdao, recorriendo un total de 620 kilómetros.

Según los estudios, este tramo de la muralla tenía 12 desfiladeros, nueve puertas, 50 torres y 12 faros, y se tardó 170 años en su construcción, para fortificar el sur del reino de Qi. La fuente agregó que el Estado de Qi era uno de los más poderosos de su época y que mandó construir la primera parte de la Gran Muralla para protegerse de otros siete reinos con los que combatía por la hegemonía de la nación, y que eran Chu, Yan, Han, Zhao, Wei y Qin.

Tambien en otro articulo, decía que existe otro tramo que pertenece a la muralla y que no se había descubierto. El tramo adicional se encuentra en la zona desértica de Lop Nur, en la región autónoma noroccidental china de Xinjiang, hasta ahora conocida por ser el lugar elegido por el Gobierno de Pekín para realizar pruebas nucleares.

El presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural y máxima autoridad en lo que a la Gran Muralla se refiere, Luo Zhewen, asegura que el tramo pertenece “sin duda alguna” al muro defensivo que atraviesa China de este a oeste, ya que consiste en la muralla de la ciudad y las torres de vigilancia, formando un completo sistema defensivo.

Dicha muralla es idéntica a las secciones del paso Jiayu y del paso Yumen en términos de estilo y funciones arquitectónicas, aunque el tramo recién encontrado fue construido con grava amarilla y ramas de jara. (En Este Sitio Ampliar Este Tema)

ALGO MAS SOBRE EL TEMA

Las murallas chinas de la dinastía Qin se construyeron levantando vallas paralelas hechas con postes y tablas y llenando de tierra es espacio entre ellas. Se echaba una capa de tierra de 8 a 10 centímetros y se apisonaba con mazos antes de añadir la siguiente capa. Durante el período Ming se utilizaron métodos similares, pero aumentando el grosor de las sucesivas capas de tierra a unos 20 centímetros. Está técnica se utilizaba mucho en China para construir los muros de las casas.

Las secciones de piedra se construyeron allanando primero el terreno y colocando una serie de losas de piedra a manera de cimientos. A continuación, se levantaban las paredes exteriores de la muralla, llenando el hueco entre ellas con piedras pequeñas, escombros, cal y tierra. Cuando la muralla alcanzaba la altura suficiente, se añadía una cubierta de ladrillo, inclinada en las pendientes suaves o escalonada en las laderas de más de 45 grados.

Una de las características más notables de la Gran Muralla es la manera en que aprovecha las posibilidades defensivas del terreno, curvándose para seguir los accidentes naturales y dominando las alturas. En los puntos clave se construyeron fortalezas y atalayas para vigilar el territorio. Estos eran los lugares por donde más probable era el ataque enemigo: pasos de montaña, cruces de carreteras o meandros de un río en territorio llano. Según una enciclopedia del período Tang, «las torres deben construirse en lugares cruciales de las altas montañas o en las curvas en terreno llano».

Aunque la muralla tenía una función defensiva y utilitaria, muchos de sus detalles están diseñados con verdadero estilo. Las torres, las puertas y las fortalezas son con frecuencia muy hermosas y presentan una gran variedad de estilos arquitectónicos. A lo largo de la muralla había, además, templos y santuarios, casas de té y torres de reloj.

La muralla tiene una altura de 6 a 9 metros, con una anchura de 7,5 m. en la base y mas estrecha, unos 6 metros en lo alto. No forma una única línea, ya que incorpora una serie de levantadas por sucesivos gobernantes. He aquí la forma aproximada de la muralla.

Origen de Roma La Monarquia Los Reyes Etruscos y Latinos Romanos

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍA

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍAEL MEDIO GEOGRÁFICO: La civilización romana, la más grande y duradera de la antigüedad, se desarrolló en la península itálica, situada al Occidente de Grecia y en el centro del mar Mediterráneo, al que en cierto modo divide en dos cuencas. Dicha península tiene la forma de una bota y está limitada al norte por los Alpes, un semicírculo de montañas muy altas, cubiertas le nieve, que encierra un valle de naturaleza muy fértil, regado por el río Po, que desemboca en el mar Adriático.

En forma longitudinal se extienden los montes Apeninos, que descienden hacia los mares laterales, el Adriático y el Tirreno, dando lugar, en la margen occidental, a la existencia de múltiples llanuras, algunas muy feraces, como las surcadas por los ríos Amo y Tíber.

Próximas al continente, se encuentran tres grandes islas: Córcega, Cerdeña y Sicilia, esta última apenas separada de la península por el estrecho de Mesina y escasamente distante del continente africano. El clima es benigno, sobre todo en el Sur, con un sol brillante y permanente, lo que favorece el establecimiento del hombre y el cultivo le! suelo.

LOS PUEBLOS QUE LO HABITARON

Los primitivos habitantes de este privilegiado territorio, fueron los ligures, que hacia el año 1500 a.C. se establecieron en el Norte, en la región que hoy se conoce precisamente como la Liguria. Luego aparecieron los italiotas, procedentes del centro de Europa —indoeuropeos, como los pueblos que invadieron Grecia por la misma época— que se impusieron sobre los ligures y se radicaron en la región central, donde se integraron en numerosas tribus, entre las que podemos mencionar a los sabinos, que fueron los que iniciaron el asentamiento en la Campania; en seguida los siguieron los latinos, que ocuparon el valle del Tíber y su zona adyacente, que se llamaba el Lacio; más tarde arribaron los umbrios, que se quedaron en la llanura del Po; y finalmente, los ilirios, que se localizaron en el Véneto. Otros grupos menores ocuparon distintas posiciones.

Los etruscos: Sin embargo, los habitantes de mayor repercusión en la península itálica, fueron los etruscos, a quienes los griegos llamaron tirrenos, cuyo verdadero origen se desconoce, pero se supone llegados del mar Egeo, hacia el año 1000 a.C., como consecuencia de la gran expansión griega que los empujó hacia el Oeste y los obligó a establecerse en las ostas itálicas, en la región de la Toscana, entre los ríos Amo y Tíber.

Los etruscos fundaron varias ciudades independientes entre sí, aunque unidas federativamente, y rápidamente se extendieron desde los Alpes hasta la Campania, alcanzando elevados niveles culturales, en cuyas expresiones se advierte la combinación de elementos de origen griego y cretense.

Las ciudades tenían un rey, que concentraba la suma del poder. Los descendientes de los invasores constituían la nobleza, en tanto que el resto de la población vivía en servidumbre. La principal actividad económica fue la agricultura, que prosperaba en las tierras fértiles, debido a las importantes obras de desecación de los pantanos que llevaron a cabo.

Su religión, como la de los pueblos orientales —salvo los hebreos—, fue politeísta, aunque reconocían una trinidad común, integrada por Júpiter, Juno y Minerva. Los muertos eran objeto de un culto especial, a la manera de los egipcios. Además ofrecían a los dioses sacrificios de animales y, en ocasiones, de seres humanos, como resultado de combates singulares. Creían también en los presagios, que se hacían sobre la observación del vuelo de las aves o del análisis de las entrañas de los animales sacrificados; y efectuaban plegarias de impetración a los dioses. Los arúspices estaban encargados de interpretar las recopilaciones en las que estaban contenidas las normas para la organización de la comunidad y las relaciones entre sus miembros.

Las manifestaciones artísticas también tuvieron reminiscencias de los griegos y orientales, pero con el aporte de nuevos elementos de gran originalidad. En arquitectura se destacaron por la construcción de puentes, acueductos y cloacas, cuya excelencia los hace valederos hasta la actualidad. También fue muy importante la construcción de carreteras y la erección de murallas hechas de piedras, sin cemento. En estas construcciones aplicaron el arco y la bóveda, que luego tanto difundieron los romanos.

Los Esposos-Arte Etrusco

La civilización etrusca floreció hasta el año 600 a.C. aproximadamente, en que al chocar con los italiotas y con los griegos, terminó por desaparecer. La decadencia comenzó con la derrota en la batalla naval de Cumas, en el año 520 a.C., librada contra la flota griega en un intento de apoderarse de las colonias próximas a Nápoles.

Aprovechando esta circunstancia, en el año 509 a.C. se sublevaron los latinos y lograron que los etruscos se retiraran de la margen opuesta del Tíber, abandonando la región del Lacio.

Para esa época penetraron los galos por el Norte de Italia, obligando a los etruscos a desalojar la rica zona del Po, que desde entonces se conoció como la Galia Cisalpina (de este lado de los Alpes). De esta manera, los etruscos quedaron reducidos a sus primitivas posesiones en la Toscana, hasta ser dominados por los romanos. (ampliar sobre los etruscos)

Mural de una tumba etrusca. Al igual que los egipcios, los etruscos llenaban sus tumbas con muebles, tazones y otros objetos de la vida cotidiana, así como murales que muestran diversiones experimentadas en vida y esperando la muerte en la vida después de morir. En este mural encontrado en una tumba etrusca en Tarquinia se observa a los sirvientes y músicos en un banquete. Este mural data de la primera mitad del siglo V a. de C.

LA MONARQUÍA: Como vimos, los latinos, se establecieron en el valle del Tíber y su comarca circundante, que se llamaba el Lacio, llanura escasamente fértil que se recostaba sobre el mar Etrusco, que más tarde se denominó mar Tirreno. La región no era muy favorable, por sus terrenos bajos y pantanosos, y estaba cercada al Norte por los etruscos y al Sur por los griegos. Esta circunstancia hizo que sus habitantes buscaran la forma de poder defenderse mejor de sus vecinos.

En el año 753 a.C., un grupo de familias procedentes de Alba Longa resolvió establecerse en el monte Palatino, donde fundaron una aldea, llamada en un principio Germal, y más tarde conocida como Palatina.

Con la llegada de otras familias, fueron ocupando los montes vecinos, hasta completar siete poblaciones, las cuales se unieron federativa-mente, a la manera de los etruscos, constituyendo el Septimontium o Liga de los Siete Montes, que conservó una relación muy estrecha con Alba Longa, que era la ciudad de origen de sus miembros.

Sin embargo, poco después aparecieron los etruscos, quienes conquistaron toda la región del Lacio y sometieron a Alba Longa y a todas las ciudades de la Liga, que se unificaron en una sola ciudad a la que llamaron Roma, nombre que deriva de la palabra etrusca rumón, que significa río.

La leyenda: Según la leyenda, narrada por el famoso escritor Virgilio en su obra La Eneida, el príncipe troyano Eneas, después de la toma de su ciudad por los griegos, huyó hacia Italia en busca de refugio, y llegó hasta el Lacio, donde se estableció y fundó la ciudad de Lavinio.

Ascanio, hijo de Eneas, que había acompañado a su padre, lo sucedió como rey de Lavinio y, a su vez, erigió otra ciudad a la que llamó Alba Longa.

Mucho tiempo después, Numitor, descendiente de Ascanio, fue derrocado por su hermano Amulio, quien ordenó que R5mulo y Remo, hijos de Rea Silvia, hija, a su vez de Numitor, fueran abandonados en las márgenes del Tíber para que murieran de hambre. Sin embargo, los niños fueron alimentados por una loba, hasta que un pastor los encontró y los crio en su casa. Cuando Rómulo y Remo crecieron, fueron reconocidos por su abuelo Numitor, y al enterarse de su origen noble, derrocaron a Amulio y restablecieron a Numitor en el trono de Alba Longa

Fue entonces cuando Rómulo y Remo decidieron fundar una nueva ciudad en el monte Palatino, a escasa distancia del mar, de manera tal que pudiera recibir por el Tíber las mercaderías necesarias y a la vez estuviera suficientemente alejada para resguardarse del ataque de los piratas.

Ambos hermanos trazaron los límites de la ciudad a la que llamaron Roma— y abrieron un foso que la rodeaba. Rómulo dio aviso que castigaría severamente a quien se atreviera a cruzarlo, y como Remo lo hizo, le dio muerte sin piedad.

Además, como la ciudad se fue poblando de pastores, sin el aporte necesario de mujeres para fundar familias, Rómulo organizó una fiesta e invitó a sus vecinos, los sabinos, que confiadamente fueron, acompañados de sus mujeres y sus hijas. Durante el transcurso de la misma, a una señal convenida, los romanos raptaron a las mujeres, lo que dió origen a una guerra con los sabinos, que terminó por mediación de las mismas mujeres raptadas, las que habiéndose convertido en esposas de los romanos, se interpusieron entre los combatientes y los reconciliaron.

Posteriormente, en el año 715 a.C., el fundador de Roma desapareció en forma misteriosa. En cierta ocasión en que pasaba revista a sus tropas, se produjo una terrible tempestad, pasada la cual nadie volvió a verlo, lo cual dio lugar a que se tejieran muchas conjeturas, entra ellas la de su asesinato y, finalmente, a que se lo adorara como a un dios.

A Rómulo le sucedió Numa Pompilio, un jefe de origen sabino, que era famoso por su sabiduría. Durante su reinado se dictaron las primeras leyes que rigieron a los romanos. Además dió forma definitiva a su religión.

A Numa Pompilio le siguió Tulio Hostilio, de inspiración guerrera, quien atacó a los albanos y los venció por completo después de una larga contienda, con lo que Alba Longa quedó subordinada a los romanos.

La guerra se definió por el enfrentamiento de tres hermanos, los Horacios, que combatieron por los romanos, con los tres Curiacios, que lo hicieron por los albanos. En el primer choque murieron dos Horacios y fueron heridos los tres Curiacios. Entonces el último Horacio fingió huir y ultimó por separado a los Curiacios, que estando heridos no pudieron perseguirlo a la misma velocidad.

Luego ocupó el trono Anco Marcio, también de origen sabino, que ordenó la construcción del puerto de Ostia.

Después fue encumbrado Tarquino el Antiguo, nacido en Tarquinia, ciudad de Etruria, que introdujo en Roma las costumbres etruscas. Tuvo especial preocupación por el embellecimiento de Roma y ordenó la construcción de un templo consagrado a Júpiter, que se llamó el Capitolio, debido a que cuando se estaba excavando para colocar los cimientos del edificio, se encontró una cabeza (capitis en latín), lo que según los augures, indicaba que Roma’ llegaría a ser la capital o cabeza del mundo. Durante su reinado también se construyeron el Circo, el Foro y la Cloaca Máxima.

A Tarquino el Antiguo le sucedió su yerno, Servio Tulio, que era hijo de una esclava y había sido criado en el palacio de Tarquino. Este rey incorporó los distritos etruscos a la alianza romana y dividió a la sociedad en clases, según su fortuna. Además rodeó a la ciudad de una fortificación y creó registros para los ciudadanos. Debido a este hecho, que perjudicaba a las antiguas familias, pereció víctima de una conspiración.

Le siguió Tarquino el Soberbio quien desvirtuó la obra realizada por su antecesor y pretendió gobernar con poderes absolutos. Con el propósito de conquistar a las colonias griegas del Sur, organizó una campaña que, como vimos, le resultó adversa. No obstante, según la leyenda, su caída se produjo por una tropelía cometida por su hijo Sexto quien, abusando de la hospitalidad de su pariente Tarquino Cola tino, violó a su esposa Lucrecia, quien se mató de desesperación. Su esposo ultrajado, que se encontraba en campaña, y Lucio Junio Bruto, sublevaron al pueblo y derrocaron a Tarquino el Soberbio, quedando abolida la monarquía (510 a.C.). El rey fue reemplazado por los cónsules y comenzó la República.

Mitología Griega y Los Dioses del Olimpo: Zeus, Hera, Afrodita

Breve Resumen de la Mitología Griega y Sus Principales Dioses


Representación de Zeus y Hera

DIOSES MAYORES: Entre Tesalia y Macedonia, en la parte más árida de Grecia, la erguida silueta del monte Olimpo se levanta en una sucesión de contrafuertes rocosos. Su cumbre, coronada de centelleantes nieves eternas, parece elevarse fantásticamente hasta el cielo.

Sobre esta montaña magnífica e imponente se erguía el “Palacio del Rey del Cielo y de la Tierra”: Zeus (Júpiter). Los acentos de su cólera resonaban estruendosamente y repercutían con violencia entre las paredes de los abismos rocosos. Encima de su cabeza, en los blancos vapores de las nubes, un águila, símbolo de su poderío, volaba sin cesar.

Y sin embargo, mucho antes de que se extendiera sobre el mundo el reino de Zeus y de que se levantara en la cumbre del Olimpo su mansión inaccesible para los mortales, con sus torres y sus murallas doradas, otros dios gobernaba seres y cosas. Era Cronos, el inexorable dios del Tiempo, a quien los romanos identificaron con Saturno. Cronos, hijo de Urano (el Cielo), sabía que el Destino lo había condenado a ser destronado por uno de sus hijos varones.

Por esta razón se apresuraba a devorar a todos los hijos de sexo masculino que tenía con su esposa Rea. Ésta, cansada de verlos desaparecer uno tras otro en el estómago paterno, tuvo un día la idea de reemplazar al hijo que acababa de nacer, con un trozo de roca cuidadosamente envuelto en primorosos pañales. Cronos cayó en el engaño y Zeus pudo salvarse.

El niño fue criado secretamente sobre el monte Ida en la isla de Creta por coribantes y ninfas, y alimentado con leche de la cabra Amaltea (uno de sus cuernos rotos se transformó después en el “Cuerno de la Abundancia”). Para que Cronos no oyera llorar a su fatal heredero, los coribantes hacían gran alboroto alrededor de su cuna golpeando los escudos con los sables.

Zeus, ya mayor de edad, empezó por liberar a su padre cautivo de los titanes y después lo desterró del Olimpo.

Destronado, Cronos huyó, encontrando asilo en el país latino donde reinaba Juno. El tiempo en que Cronos vivió en Italia se llamó la Edad de Oro. Para defender el Olimpo, Zeus tuvo que sostener terribles combates. Según la leyenda, los gigantes habían sobrepuesto montañas —Pelión y Osa— una encima de otra, formando una escalera para asaltarlo. Mas fueron rechazados por Zeus que se valió de su arma irresistible: el rayo. Mientras tanto, el crimen empezaba a aparecer sobre la tierra, y Zeus se vio obligado a castigarlo en la persona de Licaón, rey de Arcadia. Ese príncipe cruel mataba a todos los extranjeros que se aventuraban en sus Estados.

Zeus se presentó en su reino pidiendo hospitalidad, y Licaón, como desafiando al poder supremo, le hizo servir en la comida carne de esclavo. Indignado, Zeus redujo a cenizas la mansión del perverso rey y lo transformó en lobo. Pero el dios todopoderoso, que con sólo fruncir el ceño hacía temblar el Universo, tenía que rendir cuentas al Destino (Fátum). A éste se lo representaba con el globo terrestre bajo sus pies y tenía en sus manos la urna que encierra el futuro y la suerte de dioses y de mortales. Fue, pues, el Destino quien dispuso la boda de Zeus con Hera (Juno), diosa vengativa, con rostro de blancura deslumbrante, protectora de hogares y familias, mujer de compañía agradable pero de carácter irascible, y extremadamente celosa.

Zeus, el diseño del rayo, gobernaba el Universo. Cerca de él estaba Hera (Juno), su esposa, madre de Helaistos (Vulcano) – El Olimpo, era la más alta montaña griega, era la residencia de los dioses. Cronos (Saturno), dios del Tiempo, era hilo de Urano y padre de Zeus (Júpiter). Su esposa, Rea, que los romanos  llamaron Cibeles, era la diosa de la Tierra. Palas Atenea (Minerva) era la diosa de la Sabiduría y de la Guerra. En el centro de su escudo estaba
la cabeza de la Medusa que transformaba en piedra a aque7los que la miraban. El “Carro del Sol” de Apolo (Febo) iba de un punto a otro del Cielo. Según cuenta la leyenda, sólo este dios era capaz de conducirlo.
 

De la unión de Zeus con Hera nació un hijo cuya fealdad produjo la indignación materna. Asiéndolo por un pie, Hera lo arrojó desde lo alto del Olimpo hasta la isla de Lemnos. Esa tremenda caída provocó al pobre Hefaistos (Vulcano) una cojera eterna.

Arrojado de la comunidad de los dioses se hizo herrero, estableciéndose en las islas Lípari y bajo el volcán Etna, en el centro de Sicilia. El fuego que brota de esa montaña es el de la fragua de Hefaistos, a quien Zeus encargó forjar el rayo. Los compañeros de Hefaistos son los Cíclopes. Zeus pidió también a Hefaistos la edificación de la morada olímpica y por recompensa le concedió la mano de la más bella de todas las diosas: Afrodita (Venus).

La flamante pareja presentaba un singular contraste: el marido no podía embellecer y la mujer no podía afearse. Por eso vivían separados y era muy difícil encontrarlos’ juntos. De todos los dioses el más hermoso era, sin duda alguna,  Apolo (Febo). Hijo de Zeus y de Latona, había nacido, lo mismo que su hermana Diana, en la isla de Delos. Pero Diana había quedado aprisionada en las orillas con cadenas de plata. Desde su niñez, Apolo había mostrado su fuerza extraordinaria estrangulando con sus manos a la enorme serpiente Pitón; que se había arrastrado hasta su cuna.

Mas adelante, para vengar a su hijo Asclepios (Esculapio), fulminado por Zeus, Apolo mató a los Cíclopes forjadores del rayo. A su vez, en castigo, el padre de los dioses lo desterra, encargándole el cuidado de los rebaños de Admeto, esposo de Alcestes. Tiempo después, Apolo, en compañía de Poseidón (Neptuno), exilado como él, entró al servicio de Laome. donde para quien edificó las murallas de Troya. Al fin fue llamado al Cielo por su padre, quien le confió el Carro del Sol.

Desde ese día se lo pudo ver, con su cabellera de oro al viento, surcando el cielo de oriente a occidente en su carro arrastrado por briosos caballos. Las Horas lo acompañaban  formando una comitiva rumbosa. Gustaba Apolo descansar sobre el Parnaso acompañado por las nueve Musas.

Afrodita (Venus) nació de la espuma del mar. Era la diosa de la Belleza y del Amor. Se casó con Hefaistos, el más feo de los dioses. 

Hefaistos (Vulcano) forjaba el rayo en compañía de los Cíclopes. Algunos ubicaban su fragua debajo del volcán

En cuanto a Hermes (Mercurio), aparecía siempre en lugares diferentes del Universo. Era el mensajero alado de los dioses. Se lo representa con sombrero de viaje, un bastón alado en las manos (el caduceo, alrededor del cual se enroscan dos serpientes) y alas en los pies.

Artemisa (Diana), hermana de Apolo, era la pálida y fría diosa lunar de los bosques. Su mayor placer era la caza, estaba siempre acompañada por una comitiva de ninfas, y perseguía incesantemente ciervos, lobos, jabalíes.

Palas Atenea (Minerva) era a la vez diosa de la Guerra y diosa de la Sabiduría. Su nacimiento se produjo en circunstancias extrañas. El padre de los dioses despertó un día con violentos dolores de cabeza, que le arrancaban gritos de dolor. Tomó todos los remedios de los cuales podían disponer entonces los dioses. Más todo fue en vano. Decidió, pues, ir hasta la fragua de Hefaistos y le exigió que le partiera el cráneo con un hacha.

Hízolo Hefaistos, obediente al pedido paterno, y cuál no sería la sorpresa general al ver surgir de la cabeza divina una maravillosa criatura, cuyos primeros actos no fueron los gritos clásicos de los recién nacidos, ni el pedir vino como Gargantúa, sino que empezó a discutir problemas filosóficos con las otras divinidades que habían asistido a ese fantástico nacimiento. Después del hachazo, el cráneo paterno se cerró como por arte de magia…

Sobre los mares reinaba Poseidón (Neptuno). Había luchado con Palas Atenea para dar su nombre a Atenas. Vencido por la diosa quiso vengarse noblemente con una acción brillante y creó el caballo. Se representa a Neptuno blandiendo un tridente con el cual podía, a su antojo, desencadenar las tempestades.

En la guerra de Troya, el rey del mar estaba a favor de los griegos, pero más tarde se enemistó con Ulises que había matado a su hijo Polifemo.

DIOSES MENORES

Al igual que los dioses mayores aceptados por todos los hombres, aparecían junto a estas divinidades menores cuyo culto poseía menor extensión. Entre estas divinidades podemos encontrar a los siguientes:

Hestía: o Vesta para los romanos. Es la diosa del hogar, permaneces virgen, protectora de la familia, se identifica con el fuego hogareño.

Hécate: es la diosa de las encrucijadas y los caminos, asociada a la luna y al mundo tenebroso de las sombras y los muertos.

Helios: es el Sol. Su culto está poco extendido solapado por el culto al dios Febo.

Selene: es la Luna. Su persona esa absorbida por el culto a la diosa Artemisa.

Pan: hijo de Hermes, dios de los espacios agrestes, al margen de la civilización. Tiene cuerpo y patas de macho cabrío.

Hades: o Plutón para los romanos. Dios de los infiernos, su reino es el de los muertos, su ámbito subterráneo de las sombras. Considerado como un juez inflexible.

Ilitía: es la diosa del nacimiento, acude en ayuda de las jóvenes parturientas.

También había divinidades menores que se representaban en grupos de mayor o menor extensión: a veces en tríos como las Moiras (o Parcas), las Carites (o Gracias), las Gorgona o las Horas. Las Musas eran 9. Las Linfas son incontables, al igual que los Sátiros, Titanes o Gigantes.

Moiras: son las diosas del nacimiento humano y del destino. La primera es la que hila el hilo de la vida, la segunda hace con él el ovillo y la tercera es la que lo corta inesperadamente cuando quiere.

Gracias: son las diosas de la belleza, del encanto y de la alegría.

Horas: son los genios de la vegetación que correspondían a los tres momentos del desarrollo de las plantas (nacimiento, crecimiento y fructificación).

Musas: son las diosas del canto, de la poesía, las artes y las ciencias.

” – Ver Dioses Griegos – “

Las injerencias de los dioses en las hazañas de los héroes –Hércules, Aquilea, Eneas, Perseo, etc.- inspiraron numerosas narraciones,cuyo conjunto forma la mitología. Los mitos son muy variados y ejemplifican la maldad, las calamidades, el castigo, el heroísmo, la fortuna, etc.

ALGUNOS DE LOS MITOS MÁS CELEBRES
Atlas Rey de Mauritania, sostuvo eL mundo sobre sus hombros. Sus siete hijas formaron la constelación de las Pléyades. Perseo lo transformó en montaña por rehusar su hospitalidad Medusa Una de las tres gorgonas que vivían en Libia, la única mortal. Mito maligno, con serpientes por cabellos y una mirada petrificante, fue decapitada por el héroe Perseo. Sísifo Mito del castigo por excelencia, fue condenado a subir una gran roca a la cima de una montaña. Exhausto cerca del final, la roca caía y todo volvía a empezar, en una eterna repetición. Pandora Primera mujer sobre la Tierra, desobedeció a su marido y abrió la caja de la que salieron los males de la humanidad. La cerró a tiempo para que no escapase la Esperanza. Perseo Héroe legendario, hijo de Zeus y Dánae. Cortó la cabeza a Medusa y petrificó a Polidectes, pretendiente de su madre. Liberó a Andrómeda, se casaron y fundó Micenas.

Biografia de Marco Aurelio Emperador de Roma Emperador Filosofo

Biografía de Marco Aurelio
Emperador de Roma

Biografia de Marco Aurelio Emperador de Roma Filósofo estoico  y emperador romano (161-180), nacido en Roma, conocido como el emperador-filósofo. De una familia de gran prestigio: su abuelo paterno fue cónsul y prefecto de Roma, su abuela materna heredó una de las mayores fortunas de Roma y una tía paterna, se casó con Tito Aurelio Antonino, que se convirtió en emperador y tomó como un hijo de crianza y uno de sus sucesores.

Estudió retórica griega y latina con Herodes Ático y Marco Cornelio Frontón, el cual desde entonces habría de ser su amigo y consejero espiritual. Seducido por el estoicismo, vistió muy pronto el manto de filósofo (133).

El emperador Adriano anunció (136) A Lucio Cómodo como sucesor, pero con su muerte (138), Adriano, eligió A Marco Aurelio para sucederle, con el compromiso de adoptar como dos hijos a Lucio Vero, hijo de Marco Aurelio y Cómodo.

Bien socializados con la riqueza y el poder y recibió una amplia educación humanística maestros griegos. Fue tres veces cónsul y se casó con la hija del emperador (145), Faustina. Dos años más tarde recibió la tribunicia potestas y el imperium, los más grandes  poderes formales del imperio.

Con la muerte de Antonino (161), asumió el trono con Lucius Verus. Controlado por Vero, los romanos lucharon contra los partos (162-166), que habían invadido Siria. A pesar de la victoria, trajo la plaga que diezmó a muchos romanos. Mientras que ambos estaban en una expedición de castigo a lo largo del Danubio (168), hordas invadieron Italia fue invadida por los alemanes pusieron sitio a Aquileya, pero el retorno de los gobernantes de comer a los invasores fueron derrotados (169). Vero murió repentinamente poco después, pero el nuevo emperador siguió luchando y restauró la frontera del Danubio. Luego trató de pacificar las provincias de Oriente.

Visitó Antioquía, Alejandría y Atenas, pero en este viaje, perdió la emperatriz Faustina. Luego divide el gobierno con su hijo Cómodo (177), que reanudaron las guerras del Danubio. Murió en Viena, y a pesar de las muchas guerras y los asuntos de gobierno, era un hombre de buena conversación, misericordioso con el enemigo, justo en sus decisiones, y profundamente dedicados a la filosofía. Considerado el más noble de los emperadores paganos, muchos historiadores de su reinado coincidió con la época dorada del Imperio Romano.

Considerado el último gran estoico de la antigüedad, escribió cartas y dejó un pequeño libro de sus recuerdos y meditaciones, que condensa todo su pensamiento. Escrito en griego en sus momentos de meditación, incluso en tiempos de feroces batallas, una obra clásica del estoicismo, consistió en una serie de máximas, sentencias y reflexiones, lo que refleja el mensaje general como un acto de fe en la razón y el coraje contra la adversidad. Él enseñó que el ideal que se buscaba no era la felicidad, pero la facilidad y el dominio de las pasiones y las emociones que se obtendrían por la armonía con la naturaleza y la aceptación de sus leyes. No se puede decir que fue un pensador original, porque las ideas están claramente inspirados en el estoicismo de Epicteto, con matices de neo-platonismo.

Filosóficamente predicó que el hombre estaba compuesto de tres principios: el cuerpo (más que carne), el alma (pneuma) y alma (más alto principio).

Algunos Pensamiento de Marco Aurelio:

“No obres como si tuvieras diez mil años para vivir: la muerte nos está tocando con los codos. Procura, mientras vivas, servir para algo que esté dentro de tus aptitudes. Pronto has de ser devuelto a esa fuerza directora del Universo que te dio la vida.

“Un buen sistema de vivir es el de desprenderse de las cosas innecesarias. La mayor parte de lo que hacemos y decimos no es necesario. Si prescindiéramos de ello, tendríamos más tiempo y menos disgustos. El hombre ciego es el que deja sin ojos a su pensamiento. El pensamiento es lo que da la vida, y no el cuerpo -dice Epicteto-; eres un alma viviente que arrastra consigo un cuerpo.

“Si queremos conocer bien el exacto valor de las personas, habremos de estudiar lo que piensan, qué persiguen y cuáles son las cosas que desprecian. El hombre vale más o menos según sea el valor de aquellas cosas a las cuales ha consagrado su vida.”

LA MORAL ROMANA: DOCTRINA DE LOS ESTOICOS

LA SOLIDARIDAD CON TODOS LOS HOMBRES: “Encontraras mas fácilmente un átomo de tierra separado de los otros átomos, que un hombre separado riel hombre… A los hombres, con los cuales tienes un destino en común, ámalos, pero de verdad… Es pariente mío (el pecador también) porque participa de la misma inteligencia y destino divino… Hemos nacido para la cooperación, con los pies, las manos, los párpados… Todo lo racional está emparentado, y preocuparse por todos los hombres es propio de la naturaleza del hombre” (Marco Aurelio).

LA BONDAD, VIRTUD INVENCIBLE: “Invencible es la bondad cuando es sincera, y no de mala gana ni hipócrita. ¿Qué podrá hacerte el hombro más insolente si te mantienes bueno con él y, si es menester, lo exhortas dulcemente y te ocupas de instruirlo en la ocasión misma en que intenta hacerte mal?… Pero es necesario hacerlo sin ironía y sin injuria, más bien con completa ternura y sin nada de mordacidad en el alma…, cuando estuvieses solo con él y sin testigos” (Marco Aurelio!

LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE: “Hombre, has sido ciudadano en esta gran dudad: ¿qué importa si sólo durante cinco años o tres? Pues  aquello que es conforme a las leyes, es igual para todos. ¿Qué temes, pues, si de la ciudad te despide no un tirano, ni un juez inicuo, sino la naturaleza, que te había admitido en ella? ‘Pero no he recitado cinco actos, sino solamente tres. Has recitado bien: en la vida, tres actos equivalen ya a todo el drama entero… Marcha sereno, pues, ya que está sereno quien te despide” (Marco Aurelio).

VIVIR CON LOS HOMBRES
“Aquel que abandona su puesto y el que se aleja de quienes, por naturaleza, son parientes y amigos suyos, son Igualmente desertores” (Marco Aurelio).

LA TOLERANCIA, UNA CUALIDAD NECESARIA
“¿Con qué te indignas? ¿Con la maldad de los hombres?… La tolerancia es parte de la justicia y pecan involuntariamente…” (Marco Aurelio).

LA INJURIA ES UN SACRILEGIO
“Aquel que Injuria comete una impiedad. La naturaleza universal ha creado los animales racionales los unos para ¡ los otros, de manera… que se ayuden mutuamente, pero jamás que se molesten recíprocamente. Entonces, aquel I que infringe tal precepto comete un evidente sacrilegio en contra de la más venerable divinidad…” (Marco Aurelio).

LAS COSAS HUMANAS SON EFÍMERAS
“La duración de la vida humana es un instante; la composición del cuerpo, sujeta a putrefacción; la fuerza vital, un torbellino; Incierta la fortuna; la fama, injusta. En suma, un río todas las cosas del cuerpo; las del alma, sueño j y estupor; la vida, guerra y peregrinación; olvido la fama póstuma…” (Marco Aurelio).

MIRAR EL MAS ALLÁ SIN TEMOR: “Te has embarcado, has navegado, has llegado, desciende. Si es en otra vida, ninguna está vacía de dioses, ni aun | ésta. SI es en la insensibilidad, cesarás de soportar dolores y placeres, y de servir a semejante vaso, que es tan inferior ,1 quien lo sirve: pues éste es intelecto y alma; aquél, tierra y podredumbre” (Marco Aurelio).

Las conquistas de los plebeyos en roma antigua Guerra Civiles Cronologia

Las Conquistas de los Plebeyos en Roma Antigua-Guerra Civiles

CONFLICTOS CIVILES EN ROMA ANTIGUA:
PATRICIOS Y PLEBEYOS
CRONOLOGÍA DE LAS CONQUISTA PLEBEYAS

El camino emprendido por la plebe hacia su plena equiparación política y jurídica con el patriciado, conoció dos éxitos esenciales con la codificación del derecho romano y el acceso de los tribunos militares al poder consular.

A mediados del siglo V a. C., la plebe romana proseguía la lucha por la igualdad política y jurídica con el patriciado. Las exigencias plebeyas abogaban por la clarificación del ámbito del derecho y su participación en la política romana, a la vez que mantenían las aspiraciones del reparto de tierras del ager romanus -tierras del estado- y la abolición del nexum para acabar con la esclavitud por deudas.

conquistas de roma antigua

En el año 451 a. de C. la presión de los plebeyos condujo a la creación de una comisión especial formada por diez hombres, que se responsabilizó de la codificación de las leyes romanas y de hacerlas públicas. Al llevar a cabo esto, los plebeyos abrigaban la esperanza de restringir el poder arbitrario de los magistrados patricios, los cuales tenían acceso exclusivo a las leyes. Las Doce tablas representan la primera codificación formal de leyes y costumbres romanas. Las leyes abordan asuntos de procedimientos de litigio, deudas, relaciones familiares, propiedad y otras serias concernientes a las leyes públicas y sagradas. El código estaba grabado en placas de bronce, las cuales a la larga se destruyeron.

CRONOLOGÍA DE LAS CONQUISTAS DE LOS PLEBEYOS

494 a.C. Primera Secesión de los plebeyos, creación de los tribunos de la plebe
471 a.C. Creación de la Asamblea de Plebeyos
451- 450 a.C.  Compilación de las leyes recogidas en la Ley de las Doce Tablas por los decenviros.
449 a.C. Las leyes Horaciae-Valeriae legitiman la provocation ad poulum (capacidad de apelar a los comicios contra las decisiones de un magistrado)
447 a.C. Los cuestores se convierten en administradores de la Hacienda pública.
445 a.C. Aprobación de la lex Canutela, que anulaba la prohibición de los matrimonios mixtos. Primeros tribunos militares con poder consular.
444 a.C. Primeros tribunos militares con poder consular.
443 a.C. Aparición de la figura del censor, que adscribe a los ciudadanos a las centurias en función de su patrimonio. Más tarde también supervisará la moral pública.
367 a.C. La aprobación de las leyes Liciniae Sextiae permite el acceso de los plebeyos al consulado y la aparición de la nobilitas.
366 a. C. La magistratura se hace más compleja; aparecen los pretores y los ediles cumies.
318 a.C. Lex Ovinia: los censores elaboran la lista para la composición del Senado cada 5 años.
304 a. C. El liberto Cneo Flavio da publicidad a las fórmulas del derecho civil (legis actiones).
300 a. C. Aprobación de la lex Valeria sobre la provocatio ad populum y de la lex Ogulnia, que abre los colegios sacerdotales a la plebe.
287 a.C. Aprobación de la lex Hortensia, que otorga fuerza de ley a los plebiscitos. Acaba oficialmente la lucha de clases.

La consecución de la igualdad política y jurídica a principios del siglo III a. C. acabó con el conflicto entre patricios y plebeyos, pero el igualitarismo democrático inicial fue perdiendo fuelle en beneficio de la nueva clase oligárquica, la nobilitas.

En el siglo IV a. C, las guerras de la república acentuaron M la pobreza de la plebe agraria. Mientras tanto, la classis plebeya, a pesar de los logros obtenidos durante el decenvirato, insistía en eliminar las trabas que le impedían su pleno acceso a la magistratura. Con la aprobación de las leyes Liciniae Sextiae, que resumían las reivindicaciones más ansiadas del conjunto de la plebe, la lucha de clases en Roma tomó un giro decisivo.

Estas leyes hicieron posible la plena participación de la élite plebeya en la magistratura y recogían las demandas revolucionarias sobre la cuestión de las deudas y el reparto del ager romanus, las tierras propiedad del estado. Durante diez años, de manera reiterada, habían sido propuestas para su aprobación en el Senado por los tribunos de la plebe Cayo Licinio y Lucio Sextio, de quienes tomaron el nombre.

Las asambleas (comitia) fueron la tercera institución más importante de la república -a través de ellas se encauzaba la participación popular-, aunque los resultados estaban siempre controlados por el Senado o la clase pudiente, debido a los sistemas de contabilización del voto.

Dos fueron heredadas del pasado, las comitia curíala y las comitia centuriata, y otras dos fueron creaciones republicanas, las concilla plebis (que sólo representaban al estamento plebeyo) y las comitia tributa (fruto de la reforma que agrupó por tribus a la ciudadanía, sin distinción de estamento). Las comitia centuriata y tributa eran las más importantes, ya que elegían a los magistrados o declaraban guerras.

La sociedad romana se hizo más compleja cuando se rompió la dicotomía patricios- plebeyos. Junto a la nóbilitas, se afianzaron otras clases. Los grupos mercantiles se reforzaron conforme avanzaban las conquistas hasta terminar formando, en el s. II a. C, el orden ecuestre, de gran influencia económica y política. El campesinado englobaba desde el latifundista hasta el jornalero agrícola. La tranquilidad que aportó la expansión territorial hizo de los campesinos el máximo puntal del orden establecido.

En la plebe urbana hay que destacar al grupo de libertos, que seguían ligados a sus antiguos amos por lazos de clientela. Finalmente, estaban los esclavos. Desde que la lex Poetelia-Papiria suprimió la esclavitud por deudas, eran sobre todo prisioneros de guerra.

Continua: EL IMPERIO ROMANO

Fuente Consultada:
Historia Para 1er. Año de José María Ramallo
Civilizaciones de Occidente Toma A Jackson Spielvogel
Historia Universal Tomo 6 Salvat
Historia Universal Tomo 5 El Imperio Romano Clarín

Muerte de Julio Cesar Asesinato Marco Bruto Porque mataron a Cesar?

Muerte de Julio Cesar: Asesinato Marco Bruto ¿Por qué mataron a Cesar?

Cuando fue evidente que Julio César no tenía intención de  restaurar la República, tal y como lo concebían ellos,
aproximadamente sesenta senadores —muchos de ellos, amigos suyos o enemigos que habían sido perdonados— tramaron una conspiración para asesinar al dictador.

La dirigieron Cayo Casio y Marco Bruto, quienes ingenuamente supusieron que este acto restauraría la República tradicional. Los conspiradores decidieron los Idus de marzo (el 15 de marzo) del año 44 a. de C, como la fecha para el asesinato. César se encontraba en medio de los preparativos de una campaña que emprendería en la parte oriental del imperio. Aunque se le había advertido del complot contra su vida, decidió ignorarlo. El siguiente relato de la muerte de César está tomado de la biografía escrita por el autor griego Plutarco.

Muerte de Julio César en Roma

LA CONJURACIÓN
¿Por que los senadores romanos mataron a César?.El gran general romano, de  vuelta en Roma después de haber sometido La mitad de Europa, había llegado a concentrar en si todos los poderes del gobierno. De hecho se había constituido en soberano absoluto; su ambición era, quizá, la de instaurar en Roma nada menos que una monarquía universal, que gobernase el imperio que él había contribuido a forjar.

Sin embargo, César sabía que para los romanos la palabra “rey” era muy odiosa y no quería hacerse llamar con ese nombre. Muchas veces había demostrado rechazar, con un gesto desdeñoso, la corona de rey.

Pero esto no cambiaba el fondo del asunto. Los jóvenes patricios ya lo habían comprendido: las instituciones democráticas de la República Romana poco a poco se habían venido a menos, carentes de todo poder; todo estaba en manos de César. La democracia prácticamente naufragaba. Buscando detener el curso de los sucesos, los jóvenes senadores conjuraron contra César y decidieron matarlo.

El dictador tenía algunas noticias de que algo se estaba tramando en su contra, pero no les dio mayor importancia. Así se cumplió su destino. Mas su muerte, por cierto, no resolvió la situación política de Roma. En efecto: antes de que pasasen catorce años, Octavio se proclamaría emperador y se arrogaría la suma de todos los poderes. Los tiempos, desdichadamente, habían madurado para una dictadura, y el atentado del 15 de marzo no pudo mudar el curso de la historia.

Plutarco, Vida de César
Empero, el destino es, en todos aspectos, más inevitable que inesperado. Se dijo que se observaron muchos prodigios extraños y apariciones poco tiempo antes de este acontecimiento… Ocurre también que muchos relatan que un augur le expresó [a César] que estuviera preparado para enfrentar un gran peligro en los Idus de marzo. Cuando llegó ese día, César, mientras se dirigía al senado, se topó con este adivino, y le dijo burlándose “Los Idus de marzo ya llegaron”, a lo que respondió apaciblemente, “Sí, ya llegaron, pero no se han ido…”

Todas estas cosas quizá hayan sucedido. Pero el lugar que estaba destinado para la escena de su asesinato, donde se iba a reunir el senado ese día, era el mismo donde estaba la estatua de Pompeyo y era uno de los edificios que Pompeyo había construido y dedicado, junto con su teatro, al uso público, mostrando rotundamente que hubo algo de influencia sobrenatural que guió la acción y la ordenó en ese sitio particular.

Se dice que Casio, justo antes del suceso, miró hacia la estatua de Pompeyo y, en silencio, imploró su ayuda… Cuando César entró, el senado se puso de pie mostrándole respeto; y uno de los confederados de Bruto acercó su silla y la colocó detrás de él; otros lo rodearon fingiendo añadir sus solicitudes a las de Tilio Cimber, en nombre de su hermano, quien estaba exiliado; y lo siguieron con sus solicitudes conjuntas hasta que llegó a su lugar.

Cuando se sentó, rechazó satisfacer sus demandas y, al sentirse presionado por ellos, comenzó a reprocharles severamente a causa de sus peticiones, cuando Tilio —agarrando su túnica con ambas manos— lo agarró del cuello, lo cual era la señal para el asalto.

Casca fue el primero en hacer el primer corte en su cuello, el cual no fue grave ni de peligro, seguramente porque provenía de uno que estaba muy perturbado debido a que era el comienzo de una acción brutal; de inmediato, César se volvió y puso la mano sobre la daga y la retuvo. Y ambos gritaron al mismo tiempo; el que recibió el golpe dijo en latín “Ruin Casca, ¿qué significa esto?”, y el que lo propinó llamó a su hermano en griego, “¡Hermano, ayúdame!”.

Después de la primera arremetida, los que no tenían conocimiento particular del complot, quedaron sorprendidos, y su horror y sorpresa por lo que presenciaron fueron tan grandes que no se atrevieron a huir ni a ir en auxilio de César, asimismo, tuvieron miedo de pronunciar palabra alguna. Pero los que venían preparados para la cuestión, se acercaron a él por todos lados con sus dagas desnudas en las manos.

Por cualquier lado al que se dirigiera recibía golpes y veía sus espadas a la altura de su cara y de sus ojos, y lo cercaron con sus trampas por todos lados, como a una bestia salvaje. Como se había acordado que cada uno de ellos debería infligirle una estocada, y ensuciarse con su sangre, por esa razón, Bruto también le propinó una cuchillada en la ingle.

Algunos dicen que peleó y -resistió en todo momento, moviendo al cuerpo para esquivar los golpes y solicitando ayuda, pero cuando vio la espada de Bruto desenvainada, se cubrió la cara con su manto y se rindió, dejándose caer —quizá por coincidencia o porque sus asesinos lo empujaron en esa dirección— a los pies del pedestal donde estar: la estatua de Pompeyo, la cual se manchó con su sangre.

De modo  que Pompeyo mismo parecía que hubiera presidido, como aconteció, la revancha sobre su adversario, el cual yacía ahí a sus pies, v exhaló su alma a través de la gran cantidad de heridas, pues se dijo que había recibido veintitrés. Y muchos de los conspiradores mismos se hirieron entre sí, al dirigir todas sus estocadas a la misma persona.

Plutarco

Cerca de 1.600 años después de este hecho, el gran poeta inglés Guillermo Shakespeare evocó en una de sus tragedias la figura y muerte de César. Después del asesinato del dictador, Bruto, uno de los criminales, y Antonio, fidelísimo amigo de César, se dirigieron al pueblo romano en sendos discursos para explicar, cada uno a su modo, lo que había sucedido.

Reproducimos las palabras con que Shakespeare ha formulado estos discursos: ellas nos ilustran perfectamente sobre los sentimientos de aquellos grandes personajes, en los trágicos momentos en que debían justificar la propia conducta delante del pueblo.De la reacción del pueblo dependería el destino de la ciudad, y el personal de cada uno de ellos.

BRUTO
“Romanos, pido que se dé fe a la sinceridad de mis palabras… Yo, que he matado a César, declaro que lo he amado mucho. Mas entonces, ¿por qué le he dado muerte? Para todo el que desee inquirir la verdad, yo respondo: no porque amase poco a César, sino porque amaba mucho a Roma. Cuando César fue afortunado, me he congratulado con él; cuando fue valiente lo he exaltado; cuando se convirtió en tirano lo maté.

Eso es justamente: lágrimas por su amor, alegría por su fortuna y por su suerte, honor por su valentía, y… muerte por su ambición. ¿Quién desea ser esclavo? ¿Habríais preferido quizá que César viviera y ser todos vosotros sus esclavos, o acaso mejor no preferís ver muerto a César y ser hombres libres?”

ANTONIO: “¡Amigos, romanos, conciudadanos, escuchadme! El noble Bruto afirma que César fue un ambicioso y por eso le dio muerte. Pero, ¿se puede decir que César haya sido verdaderamente tal? ¿Acaso no llenó con el botín de sus victorias los cofres del tesoro público? ¿No acudió en ayuda de los pobres? ¿No rechazó tres veces la corona que se le ofreció? ¿Y a esto se le puede llamar ambición? He aquí su testamento: escuchad.

Está escrito que a cada ciudadano romano César le deja en herencia 75 dracmas… Además César dispone que sus jardines y sus árboles frutales estén a disposición de todos. Así amaba César. ¿Cuándo jamás el pueblo romano podrá encontrar un jefe más generoso?”

El Arte y Arquitectura en Roma: circos teatros baños acueductos

El Arte y Arquitectura en Roma: Circos, Teatros Baños y Acueductos

LAS ARTES: Si bien los romanos tuvieron una gran predisposición para el cultivo las artes, no fueron absolutamente originales, sino que tomaron de los griegos los principales elementos y los aplicaron con acierto.

La arquitectura
Fue la expresión artística más desarrollada entre los romanos, y la que alcanzó mayores proyecciones en magnitud y perfeccionamiento. os romanos emplearon el arco de medio punto en forma de semicircunferencia, y la bóveda. En cuanto a las columnas, eliminaron las trías del fuste de la dórica, dando origen a otro estilo que se llamó cano.

Y entre las obras de mayor envergadura merecen destacarse; Los arcos triunfo, erigidos para conmemorar las grandes victorias militares que eran esplendor al Imperio, los más importantes de los cuales se  encuentran en Roma, como el de Tito, el de Septimio Severo y el de Constantino.

Las columnas, que eran monumentos conmemorativos en cuyo fuste inscribían en relieve los hechos de los personajes a quienes honraban, como por ejemplo las columnas de Trajano y de Marco Aurelio.

Los templos, destinados al culto, muchos de los cuales todavía se conservan, convertidos en iglesias cristianas. El más importante es el Panteón, de la época de Augusto, cuya cúpula fue tomada como modelo por Miguel Ángel cuando erigió la de la basílica de San Pedro.

Los foros, que eran las plazas públicas, donde se desarrollaban las asambleas populares, rodeadas de hermosas construcciones.

Las basílicas, edificios de forma rectangular con espacios separados por columnatas, en los que funcionaban los tribunales, se concertaban negocios y, en ocasiones, servían para la celebración de grandes fiestas o reuniones. Posteriormente los cristianos también las utilizaron templos.

Los acueductos, que eran construcciones de piedra que servían para transportar el agua desde las grandes caídas hasta las ciudades para su abastecimiento.

Las carreteras, que fueron excelentes obras de ingeniería, construidas con lajas de piedra o granito que a través de una red de 300.000 kilómetros, unieron a Roma con todo el Imperio, facilitando la comunicación, la transmisión de las órdenes y el desplazamiento de los ejércitos. Muchas de ellas, a pesar del desgaste de los siglos, se mantienen en la actualidad en condiciones de ser transitadas.

Los anfiteatros o teatros dobles, que se utilizaban para grandes espectáculos, corno las luchas de fieras, la realización de Carreras los duelos de gladiadores y las parodias de combates navales. En Roma se conserva uno de los más famosos, el Coliseo, donde fueron martirizados y ejecutados muchos cristianos. Ten fa capacidad para 80.000 espectadores.

Los circos, que consistían en extensas pistas ovaladas, para las carreras de caballos y de carros, que atraían a grandes multitudes y eran objeto de apuestas según los colores de las caballerizas a que pertenecían. Fueron importantes el Circo Flaminio y el Circo Máximo, en el que cabían hasta 250.000 espectadores.

Las termas, finalmente, que eran grandes edificios usufructuados por una minoría que concurría a ellos para gozar de los baños que se proporcionaban a distintas temperaturas. Se utilizaban, asimismo, para conferencias, reuniones o juegos de salón. Las mujeres podían concurrir a horarios diferentes y ocupaban salas distintas. Sobresalieron las termas de Caracalla y de Diocleciano, ambas en Roma.

La Pintura

Inspirada también en los griegos, la pintura alcanzo su mayor expresión en los retratos. En las ruinas de Pompeya se conservan pinturas en las que se reproducen escenas mitológicas o de la vida familiar; y otras de temas escabrosos, que revelan la decadencia moral de aquella ciudad.

La escultura

Como la pintura, se guió por los modelos griegos, que fueron copiados a imitados con esmero y perfección. Se destacaron, principalmente, las cabezas y los bustos, de extraordinaria perfección y gran fidelidad con el original. Son famosos los bustos de Augusto y Caracalla.

La Letras

La lengua utilizada por los romanos loe el latín, que era el idioma hablado por los primitivos habitantes del Lacio. Para su escritura adoptaron el alfabeto griego, al que le introdujeron algunas modificaciones.

Con el curso del tiempo y el desarrollo del gusto literario, el latín fue evolucionando de una expresión ruda y vulgar a una formulación culta, más galana y rebuscada, propia de los escritores y oradores, como Cicerón o Quintiliano a la que se llama latín clásico. Los pueblos Conquistados recibieron la influencia del latín vulgar, hablado por los Soldados, que al mezclarse con las lenguas vernáculas dio origen a los idiomas romances o neolatinos, como es el caso de nuestra lengua, el castellano. De esta manera, el idioma se convirtió en un medio de unión y en un vehículo de difusión, que extendió la escultura romana a todo el Imperio.

El Teatro

Las primeras manifestaciones literarias que se recuerdan, pertenecen al género teatral y fueron escritas por Plauto y Terencio, autores de un número considerable de comedias en las que se analizan las costumbres de los romanos Desde el año 55 a.C. las representaciones teatrales se efectuaron en locales especialmente destinados al efecto.

En la poesía, que surgió con ímpetu en la época del Imperio. descollaron Cátulo, de quien se recuerdan sus célebres Odas, Lucrecio que describió las pasiones de su época; Horacio, probablemente el más importante de los poetas romanos, autor de famosas Odas y de una obra, inmortal, Arte Poética; Virgilio, que dedicó sus mejores obras, Las Bucólicas y Las Geórgicas a la descripción de los encantos de la naturaleza y de la vida pastoril; escribió, además, La Eneida, su poema más conocido, en el que se refiere a las hazañas del héroe troyano Eneas y a los orígenes de Roma; Ovidio, célebre autor de El arte de amar y de un poema mitológico llamado Metamorfosís, en el que narra un número considerable de mitos o leyendas conservados hasta entonces; Lucano, asesinado por orden de Nerón, que compuso el recordado poema épico Farsalia, en el que narra el enfrentamiento de César y Pompeyo; y Petronio, autor del famoso Satiricón, en el que criticó las costumbres libertinas de la época imperial.

A todos ellos se deben agregar: Juvenal, eximio poeta satírico, conocido como autor de las Sentencias y Marcial, de quien se recuerdan sus famosos Epigramas.

La historia

De la época primitiva 50 conservan los Anales de Ennio, que era un soldado de origen griego. Otro historiador del mismo origen, Polibio, narró las guerras púnicas en una historia General.

Julio Cesar escribió sus célebres Comentarios sobre la conquista de las Galias y Las guerras civiles.

A su vez, Salustio se ocupó de la actuación de varios personajes, como Catilina y Yugurta, a quienes dedicó sus elaboradas Monografías.

Ya en la era cristiana, debe destacarse la labor de Tito Livio, que demoró cuarenta años en escribir una magnífica Historia General de Roma, modelo en su género, aunque parcial en sus juicios.

A Tito Livio no le va en zaga Tácito, que redactó Los Anales, de depurado estilo, probablemente el más distinguido de la lengua latina.

También debe mencionarse a Suetonio, que nos ha dejado La Vida de los doce Césares, obra en la que expone, con multitud de anécdotas, las biografías de los emperadores romanos, desde Julio César a Diocleciano; Plutarco, que escribió las memorables Vidas Paralelas, en las que acumula preciosos datos y compara las biografías de distintos personajes,. con el objeto de extraer una moraleja; y Plinio el Joven, que es autor del Panegírico de Trajano y de una colección de 250 cartas en las que narra con gran claridad las costumbres de su época.

La filosofía

En principio, los filósofos romanos adhirieron a las escuelas griegas de los estoicos y los epicúreos, con lo que le dieron a esta disciplina un carácter esencialmente moral.

Entre los filósofos romanos más destacables, se encuentran: Séneca, de origen español, que fue autor de varios tratados sobre Moral; Epicteto célebre por su Manual de pensamientos, que siendo un esclavo griego, llegó a frecuentar la amistad del emperador Adriano; y finalmente, Marco Aurelio, que a su condición de emperador añadió la de Filósofo. Se le recuerda especialmente por sus Pensamientos, que constituyen una fuente de reflexión para el perfeccionamiento de la conducta y el cumplimiento del deber.

El derecho

ciceronEl derecho constituye, sin duda, el mayor legado que los romanos hayan hecho a la cultura de Occidente. El punto de partida para configurar ese extraordinario conjunto de normas jurídicas que integran el derecho romano, fue la Ley de las Doce Tablas que, como vimos, fue promulgada hacia el año 450 a.C.

El Derecho Romano fue luego evolucionando con los edictos anuales de los pretores, que eran enunciados al comenzar sus funciones y repetían, con correcciones, los utilizados en los períodos anteriores. Los edictos del pretor urbano, que juzgaba a los ciudadanos, dieron origen al derecho civil, y los del peregrino, que administraba justicia para los extranjeros, al derecho de gentes. (imagen: Ciceron)

Según ya hemos dicho, en el año 121, el emperador Adriano ordenó al jurista Salvio Juliano, realizar una recopilación de toda la legislación vigente, que se publicó con el nombre de Edicto Perpetuo, a partir del cual el derecho quedó codificado. Periódicamente se introducían algunas modificaciones, con la sanción de las Constituciones imperiales, las decisiones del Senado o los plebiscitos votados en las asambleas populares. Además, debía tenerse en cuenta la interpretación y el ordenamiento de los grandes jurisconsultos, como Gayo, Papiniano, Ulpiano y Modestino.

Cuando en el año 212, el emperador Caracalla concedió la ciudadanía romana a todos 1os habitantes del Imperio, la vigencia del derecho civil se extendió prácticamente a todo el mundo conocido y siguió rigiendo en Occidente al producirse la caída del Imperio; en tanto que en el Oriente, el emperador Justiniano ordenó en el año 550 otra recopilación que recibió el nombre de Corpus Juris Civilis (Cuerpo ,Jurídico Civil).

La legislación castellana y posteriormente la legislación indiana sancionada por los españoles para el continente americano, se inspiraron 00 el derecho romano y constituyen hoy el fundamento del derecho argentino.

La Oratoria

Los romanos, como los griegos, concedieron una gran importancia a la oratoria, que era el instrumento del triunfo en la vida política.  De esa manera se destacaron grandes oradores, entre los cuales sobresalió con luz propia Cicerón, de quien se recuerdan sus Verrinas  contra el gobernador Verres, de Sicilia; las Filípicas llamadas en recuerdo de las arengas de Demóstenes contra el dictador Marceo Antonio; y, sobre todo, las Ctlilinarias, a través de las cuales denunció la famosa conspiración de Catilina. Además, se conservan dos impontantes obras, como la Oratoria y la Res Publica (cosa pública).

Las Ciencias y La medicina: En el marco de las ciencias, la medicina fue la que alcanzó mayor esplendor. Entre quienes se destacaron en el cultivo de esta disciplina, debemos mencionar a Erasístrato, Herófilo y Sorano; y, sobre todo, a quien se considera el más brillante exponente de la medicina romana, Galeno en realidad de origen griego, pero que ejerció su profesión en Roma.

Obras de Arquitectura en Roma Antigua Grandes Obras de Ingeniria

Obras de Arquitectura en Roma Antigua: Grandes Obras de Ingeniría

MONUMENTOS DE LA ÉPOCA MEDIEVAL Y MODERNA:

ROMA MEDIEVAL
Entre los monumentos arquitectónicos más bellos de Roma se cuentan, indudablemente, las hermosas basílicas cristianas de la Edad Media;.entre ellas merecen citarse Santa María la Mayor, Santa Sabina y San Clemente, que datan de los primeros siglos medievales.

Santa María la Mayor es llamada también: Nuestra Señora de las Nieves y Santa María del Pesebre. Es la mayor y más antigua de las iglesias de Roma que figuran bajo la advocación de la Virgen. La primitiva iglesia (352) fue reemplazada por otra en el año 440, y aunque fue ampliada y reformada, conserva el aspecto interior de la basílica del siglo V.

La” iglesia de San Clemente es la basílica de Roma mejor conservada en su forma original. Fue destruida en tiempos de Roberto Guiscardo, y reconstruida en 1108.

Santa Sabina fue construida en 425, probablemente sobre el emplazamiento de un templo antiguo, y restaurada en los siglos XIII, XV, XVI y XX.

La arquitectura “románica” está representada por las iglesias de Santa María la Nueva, San Alejo, muy antigua y con atrio, y la de los santos Juan y Pablo, que tiene forma de cruz griega, alta cúpula, y que se erigió en el sitio en que fueron decapitados los dos santos, en tiempos de Juliano “el Apóstata”.

La única iglesia “gótica” de Roma antigua es Santa María de la Minerva, edificada a fines del siglo XIII  sobre las ruinas del templo de Minerva. Existen magníficos tabernáculos de ese estilo, como los de Arnolfo de Cambio en San Pablo y en Santa Cecilia (siglo XIII).

RENACIMIENTO
En el siglo XV los ojos del mundo occidental se volvían admirados hacia la belleza artística de la antigüedad, y del impulso creador de los genios de la época surgió ese gran movimiento que se llamó Renacimiento. Floreció, sobre todo, en la Toscana, y luego en Roma y Venecia, León Bautista Alberti, Donato Bramante, Miguel Ángel Buonarroti y Rafael Sanzio de Urbino son las grandes figuras que en los siglos XV y XVI dan a la corte papal el carácter singular de capital del arte.

Allí donde estuvieron los jardines imperiales y Calígula construyó un circo, teatro de las terribles persecuciones contra los cristianos, se levanta San Pedro. En el mismo lugar —asegura la tradición— sufrió martirio el santo. La primitiva iglesia fue construida, según se ¿ice, por Constantino. A mediados del siglo XV comenzó la reconstrucción; las obras se interrumpieron varias veces, y entre muchos proyectos prevaleció el de Donato Bramante, a en también se deben la Vía Julia, la Ceca y el Palacio de los Tribunales.

En la construcción de San Pedro intervino Rafael; más tarde, Miguel Ángel, nombrado por el Papa “prefecto y arquitecto de San Pedro”, modificó el proyecto; obra suya es la majestuosa cúpula le 134 metros de altura. La historia no ha dejado la imagen de Bramante y Miguel Ángel, atisbándose mutuamente, celosos el uno del otro frente a cada triunfo.

Sin embargo, había en fondo una admiración recíproca. Quien va a Roma y penetra en la Capilla Sixtina, podrá hallar, entre las figuras de los admirables frescos, la imagen del profeta Joel: sus rasgos reproducen los del genial arquitecto urbinense. La pintura es de Miguel Ángel.

Juan Lorenzo Bernini agregó en el siglo XVII  dos campanarios y un doble pórtico de columnas, que bordea la Plaza de San Pedro. El obelisco que hay en el centro fue colocado 1586.

San Agustín y Santa María del Pueblo son templos levantados en el siglo XV. Se construyeron en esa época los palacios del Capitolio; el Palacio Farnesio, empezado por Alejandro Farnesio, que luego fue Papa con el nombre de Paulo III, y continuado con la dirección os Miguel Ángel.

Los materiales proceden del Coliseo y del Teatro de Marcelo. Material riel primero se empleó- para el Palacio Venecia. Surgen en esta época imponentes monumentos entre la Vía Julia y la Vía de los Coronarios y Plaza Navona. El papa Paulo III comisionó a Miguel Ángel para reconstruir la parte central del Capitolio. De esa época data la monumental escalera de la Plaza del Capitolio.

ROMA BARROCA Y MODERNA
Juan Lorenzo Bernini (1598-1680) es el gran arquitecto y escultor del “barroco romano”. Ya nombramos la columnata del pórtico de San Pedro. Lleguémonos ahora hasta la Plaza Navona, arquetipo de las construcciones del siglo XVII en Roma. Se erige sobre el antiguo circo de Domiciano, y sobre uno de sus lados se destaca el edificio barroco de una iglesia, obra de Francisco Borromini (1599-1667). Las dos fuentes de la plaza son levantadas sobre planos Bernini; la más importante, la de los “Ríos”, sostiene un antiguo obelisco, rodeado por figuras que representan al Danubio, al Nilo y al Ganges.

El siglo XVII añade al hermoso paisaje romano la “villa Borghese”. Situada en la pendiente exterior de la colina del Pincio, es notable por sus galerías de estatuas y sus colecciones.

Ene] siglo XVIII  Roma se enriquece con nuevos monumentos: la escalinata de la Plaza  España, que debe su nombre al palacio de España, habitado desde el siglo XVII por el embajador de esa nación; la fachada de San Juan de Letrán; la bellísima del Palacio Doria, etc.

El arreglo de la Plaza del Pueblo y del Pincio corresponde al siglo XIX, período neoclásico. El monumento a Víctor Manuel II y el Palacio de Justicia son los monumentos más notables erigidos en Roma, ya capital de Italia.

 

Obras de Ingenieria Civil en Roma Antigua Grandes Monumentos Romanos

Obras de Ingeniería Civil en Roma Antigua Grandes Monumentos Romanos

En los primeros años del siglo VIII antes de Cristo, algunos pastores del Lacio se instalaron en la colina Palatina, no muy lejos de la orilla izquierda del Tíber. A la pequeña aldea le dieron el nombre de Roma. Ciertamente, no imaginaban que un día su villorrio se convertiría en la ciudad más grande y poderosa del mundo. En el siglo ni de nuestra era, época de la máxima expansión del Imperio, la parte habitada de Roma tenía un perímetro de veinte kilómetros y una población que oscilaba en los dos millones de habitantes.

EL FORO ROMANO
En el siglo IV de nuestra era existían en Roma quince “foros” construidos por los emperadores. Son los foros imperiales de Augusto, de César, de Trajano, etc. Pero el nombre de foro romano, o simplemente foro, designaba al más antiguo, emplazado a los pies de la colina Palatina y cruzado por la Vía Sacra. A los lados de la Vía Sacra se levantaban los templos más venerados; por ella pasaban los cortejos triunfales que se dirigían al Capitolio.

El foro (plaza pública) era el corazón de Roma, e incluso el corazón del Imperio romano. Allí se daban cita ciudadanos de toda clase. Podían verse allí magistrados y ciudadanos calificados vistiendo su toga; entre la muchedumbre que se congregaba especialmente hacia la hora quinta (aproximadamente las once) se veían también hombres del pueblo que vestían su túnica, esclavos con la cabeza rasurada, griegos y orientales.

En la Curia, los senadores dictaban sus leyes; en los distintos ministerios se trataban los asuntos del Estado; en la Basílica de Majencio se discutían los pleitos y se regulaban, como en una moderna “bolsa”, los precios de las materias primas más importantes. Una gran parte del pueblo se divertía o paseaba: unos acudían al Tribunal, otros curioseaban, charlaban o escuchaban las últimas noticias sobre política. Muchos fieles devotos presenciaban en los templos los sacrificios ofrecidos en honor de las divinidades.

Observemos el plano de la Roma antigua. La ciudad se extiende totalmente a la orilla izquierda del Tíber. De tal manera que el río constituía, al menos por un lado de la ciudad, una magnífica defensa natural contra eventuales ataques. Sólo en el último período de engrandecimiento Roma rebasó el Tíber, pero el barrio transtiberino fue sólo un aledaño de la ciudad.

plano antigua roma

Otra observación que podemos hacer sobre el plano de la ciudad es ésta: Roma parece formada por dos ciudades, una dentro de la otra. La más antigua está cerrada dentro de las llamadas murallas de Servio Tulio, levantadas, sin embargo, después de la invasión de los galos, o sea posteriores al rey de quien llevan el nombre.

La más externa de las ciudades estás delimitada por las murallas aurelianas. De hecho, Roma, con el correr de los siglos, se fue agrandando cada vez más; en el año 271 después de Cristo, el emperador Aureliano, para defensa de la ciudad, levantó otra nueva línea de murallas que encerraba una superficie tan extensa casi como la de la Roma actual.

aAquitectura romana,  ARA PACIS AUGUSTAE (Altar de la paz de Augusto)

1) ARA PACIS AUGUSTAE (Altar de la paz de Augusto). Es un monumento que recuerda la paz establecida en todo el mundo romano durante la  época de Augusto.

Arquitectura romana MAUSOLEO DE AUGUSTO.

2) MAUSOLEO DE AUGUSTO. Es el sepulcro de Augusto y de los principales miembros de la familia Julia-Claudia.

arquitectura romana CASTILLO SANT´ANGELO

3) CASTILLO SANT´ANGELO. Lo hizo levantar el emperador Adriano (135-139) como espléndido mausoleo para él y para sus sucesores.

 COLUMNA DE MARCO AURELIO

4) COLUMNA DE MARCO AURELIO. Fue levantada en honor del emperador que venció a los germanos y a los sármatas. Los episodios de tales guerras están representados en relieves que avanzan en espiral a lo largo del tronco de la columna. En su cúspide está colocada una estatua de San Pablo.

 PANTEÓN arquitectura romana

5) PANTEÓN. Es uno de los monumentos  de la Roma antigua mejor conservados. Fue construido en el año 27 antes de Cristo por voluntad del cónsul Marco Vespasiano Agripa, quien lo dedicó a los dioses tutelares de la familia Julia.
El edificio está recubierto por una cúpula que se apoya sobre muros de 6,20 m. de espesor. Completando idealmente la esfera, ésta sería tangente con la tierra (o sea que la tocaría por un punto). Por lo tanto, la altura del edificio es igual al diámetro de la cúpula (43,40 m.).

ESTATUA ECUESTRE DE MARCO AURELIO

6) ESTATUA ECUESTRE DE MARCO AURELIO. Es el único ejemplar de estatua imperial ecuestre: Representa al emperador en actitud de hablar al pueblo. La estatua, de bronce, presenta restos de su antiguo dorado.

7) COLUMNA TRAJANA. Fue levantada en honor del emperador Trajano en el año 113, en memoria de sus victorias sobre los dacios. Mide casi 30 metros de altura.

TEATRO DE MARCELO

8) TEATRO DE MARCELO. Lo hizo construir Augusto, quien lo dedicó a su nieto.

FORO ROMANO.

9) FORO ROMANO.

 BASÍLICA DE MAJENCIO

10) BASÍLICA DE MAJENCIO. Es uno de los edificios más imponentes de la antigua Roma; fue comenzado en tiempos de Majencio y concluido por Constantino.

11) VÍA SACRA. A sus lados se levantaban los templos más antiguos y venerados.

12) VÍA DE LOS FOROS IMPERIALES. En ella se hallaban el foro Julio o de César, los foros de Augusto, de Vespasiano, de Nerva, y el foro de Trajano con la magnífica columna del citado emperador, en memoria de sus victorias contra los dacios.

13) COLISEO. Los más famosos gladiadores eran aplaudidos por unos 50.000 espectadores que tenían cabida en el imponente Coliseo. Este anfiteatro es una de las ruinas más impresionantes del mundo. Hoy día subsiste, todavía, imponente y maravilloso. Fue hecho construir por Vespasiano y continuado por su hijo Tito, dos emperadores de la familia Flavia (de ahí su nombre de Anfiteatro Flavio). Fue llamado Coliseo en el Medievo, debido a su mole “colosal”.

14) TEMPLO DE VESTA. Templo circular de! más puro estilo griego.

15) ARCO DE CONSTANTINO. Se mandó erigir para celebrar la victoria que en el año 312 Constantino obtuvo sobre Majencio.

16) TERMAS DE CARACALA. Fueron las más hermosas y lujosas termas de Roma. Lo que hoy queda basta para dar una idea de su antigua grandiosidad.

17) PIRÁMIDE DE CAYO CESTIO. Es el monumental sepulcro de Cayo Cestio, pretor y tribuno del pueblo.

18) PUERTA DE SAN PABLO. Es la antigua puerta de Ostia, abierta en las murallas de Marco Aurelio.

 

Arquitectura Romana Obras Civiles en Roma Antigua mas Importantes

Arquitectura Romana: Obras Civiles en Roma Antigua – Las más Importantes

LA ARQUITECTURA ROMANA
Los romanos fueron los precursores en el uso de grandes cantidades de hormigón en la arquitectura, así como en el empleo de arcos, bóvedas y cúpulas. Heredaron gran parte de su estilo de los griegos.

La civilización romana tuvo su origen en el norte de Italia dominado por los etruscos, de los que los romanos heredaron los arcos, las bóvedas y las cúpulas. Los griegos, que tenían colonias en Italia y cuyas tierras pasaron a formar parte del Imperio romano en 146 a. C., ejercieron también una gran influencia en la arquitectura romana.

Después del empuje dado por el siglo de Augusto, el arte romano conquista todo el imperio. Cada ciudad quiere copiar a Roma. El arte romano evoluciona; el sentido de lo majestuoso degenera en gusto hacia lo colosal; el instinto del detalle preciso, lleva a los sobrecargado e innecesario. La demanda creciente aumenta una mediocre fabricación en serie.Cada ciudad se enorgullece de sus calles empedradas y de poseer un foro. Los templos y arcos del triunfo se multiplican.

Tradición e innovación
La influencia de la Grecia clásica en la arquitectura romana fue importante, pero los elementos griegos se utilizaron más para la decoración y las fachadas.

La estructura de los edificios romanos dependía más del uso de los arcos y de las paredes de ladrillo y hormigón que de las columnas y dinteles de la arquitectura griega. Las bóvedas y cúpulas permitieron a los romanos cubrir superficies mucho mayores sin soportes intermedios. Las innovaciones romanas en la preparación del hormigón con cal, áridos, agua y cenizas volcánicas, les permitió salvar luces aún más grandes. El área cubierta por la cúpula del Panteón en Roma, no fue superada hasta el Renacimiento.

Expresión de poder
Los asentamientos romanos fueron diseñados en forma de retícula, en torno a dos grandes vías, que constituían los ejes norte-sur y este -oeste. El foro, predecesor de la plaza mayor moderna, basado en el agora griega, se encontraba en la
intersección de esas dos vías principales, y estaba rodeado por edificios públicos como la basílica (sala para juicios, reuniones y contratación), templos y arcos de triunfo. La arquitectura romana era muestra del poder romano.

El Gobierno tenía el monopolio de los materiales de construcción naturales, los ladrillos se producían en talleres propiedad del estado y la asignación de la construcción de obras civiles estaba a cargo del ejército. Por todo e! imperio, las calzadas y puentes permitían el rápido movimiento de bienes, información y tropas, todo lo necesario para el vasto Imperio romano.

La riqueza de algunos ciudadanos romanos se encarna en la villa romana con jardines, terrazas y salas hipóstilas. En las densamente pobladas ciudades, los romanos utilizaron técnicas constructivas de construcción masiva para crear edificios de varios pisos.

Los acueductos
Los romanos no fueron los primeros en utilizar los acueductos, pero la escala a que los realizaron no tuvo precedente. El crecimiento de la población en los centros urbanos en todo el imperio, especialmente en Roma, tuvo como consecuencia que las fuentes locales de agua resultaron Inadecuadas y de fácil contaminación. Los romanos utilizaron el arco intensivamente en la construcción de arcadas que transportaban agua limpia a los centros urbanos, salvando grandes obstáculos. Una vez en la ciudad, los acueductos elevados servían para mantener un suministro adecuado de agua y para mantenerla libre de contaminación.

El arco romano
EL ARCO ROMANO es de medio punto y permitía salvar grandes distancias con estructuras como las que se pueden ver en sus acueductos y viaductos.

SE CONSTRUÍA sobre un armazón de madera, o cimbra, que solamente se quitaba después de colocar la dovela central superior, o clave.

LAS FUERZAS generadas por los arcos semicirculares tienden a transmitir fuerzas laterales. Por ello, los primeros arcos y bóvedas se construían bajo tierra. Los romanos contrarrestaron estas fuerzas laterales con contrafuertes.

El colapso
El crecimiento del poder del Imperio romano se reflejó en la creciente grandeza de su arquitectura. En el siglo III d. C., el aumento de las amenazas externas, las crisis de las finanzas estatales y el cercano colapso del imperio frenaron el desarrollo arquitectónico. El imperio estuvo regido por una rápida sucesión de emperadores cuyos proyectos constructivos no se realizaron casi nunca.

LAS TERMAS difundidas hasta en los campamentos de la frontera, comprenden hunos, un gimnasio y salas de reunión. Adornadas de estucos, de mosaicos y de estatuas constituyen una lujosa morada de descanso a la que se puede i por un precio módico. El uso de los baños calientes proviene de oriente helenístico. Las termas también abarcan un terreno para deportes . Masajista y perfumistas, vendedores de bebidas y de artículos de confitería circulan sin cesar. Las mujeres, menos asiduas, ocupan salas diferentes y tienen horarios distintos.

EL CIRCO sirve sobre todo para las corridas de carros, objeto de apuestas apasionantes. A la señal de partida, dada por el director de los juegos, que arrojaba a la vista de todos un pañuelo blanco, los carros tirados por dos, cuatro o seis caballos inician la carrera. Los conductores, munidos de un casco y ajustado el cuerpo dentro de una túnica corta, roja, blanca, azul, negra o verde, según la caballeriza a que pertenece, deben dar cinco o seis vueltas alrededor de la pista. La multitud sobreexcitada apuesta a un color o a un cochero, y silba o aplaude según las circunstancias.

EL TEATRO, inspirado en los edificios griegos, ofrece espectáculos en ocasiones solemnes se trata de tragedias a la moda griega, de comedias, y sobre todo de farsas y pantomimas de una comicidad fácil y grosera.

EL ANFITEATRO, nacido de la conjunción de dos teatros, es una creación genuinamente romana y adoptada por todo el imperio. Sirve sobre todo para los combates de los gladiadores, pero también se ven allí escenas de caza divertidas, como la caza del conejo, la del león contra el tigre y otras peligrosas como las de los domadores que afrontan con una jauría de galgos a un fiera sanguinaria. Allí se ejecutó a muchos condenados y muchos cristianos padecieron el martirio.

LAS BASÍLICAS: a justicia se administraba en Roma, en amplias salas rectangulares, cuya longitud era el doble de su anchura. Se las llamó basílicas y también se las utilizaba para reuniones políticas y como improvisadas Bolsas de Comercio. La planta de las basílicas romanas fue tomada como modelo para las primitivas iglesias del cristianismo. Su espacio interior aparecía dividido -por dos o por cuatro filas de columnas- en tres o en cinco naves: una central y varías laterales. La entrada a la basílica podía efec tuarse por el frente o por el costado ce edificio y, en tal caso, en el otro extremo se ubicaba el tribunal, sobre un estrado que podía estar se parado o no del resto, por columnas o por una balaustrada. Una de las basílicas romanas más famosas fue la de Magencio (llamada también de Constantino), cuya nave central -cubierta por una bóveda con arista- tenía ochenta metros de largo por veinticuatro de ancho.

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AMPLIACIÓN DEL TEMA:
EL PANTEÓN ROMANO: El Panteón es el único templo de la Antigüedad que continúa en su función de lugar destinado al culto. En Roma, era el sitio en donde se honraba a todos los dioses. Y en el año 608 de nuestra era, por disposición del papa Bonifacio IV, se convirtió en una iglesia cristiana. Se la llamó “Santa María de los Mártires”, y se depositaron en ella diversas reliquias, llevadas desde las catacumbas.

“Su interior -dice E. H. Gombrich, en “La Historia del Arte”- es un gran ambiente circular coronado por una cúpula, que posee una abertura a través de la cual puede verse el firmamento. Conozco pocos edificios que transmitan semejante impresión de serena armonía. No se siente el peso de su estructura: las bóvedas, enormes, parecerían abrirse con toda naturalidad sobre el visitante, como si fuera la bóveda celeste”.

esquema del panteon romano

Esa cúpula gigantesca de más de cuarenta metros de diámetro y otros tantos de altura, que se apoya simplemente sobre los muros circundantes, sin ningún otro sostén ni contrafuerte, constituye uno de los ejemplos más notables de  arquitectura abovedada. Hecha sobre la base del sistema hormigonado, tiene una extraordinaria resistencia.

En su parte interior presenta cinco hileras de casetones o artesones superpuestos con molduras corregidas en escorzo, para que guarden igual apariencia si se las mira desde abajo.

El pórtico de entrada, en el que pueden verse ocho columnas corintias, conduce hacia el recinto, enorme rotonda iluminada solamente por la luz cenital que le llega desde el centro de la cúpula. También aquí aparecen los fustes y los capiteles del orden recién mencionado, junto a pilastras que, en este caso, separan siete nichos laterales transformados actualmente en capillas.

Fue el emperador Adriano -hijo adoptivo y sucesor de Trajano- el que mandó reconstruir este monumento, emplazado sobre las antiguas termas de Agripa -conservadas en parte- y cuyo nombre puede verse, todavía, inscripto en el friso de la fachada, que es de época anterior. En cambio, la gran sala circular, con su cúpula, corresponde a los tiempos de Adriano, siglo II d.C.

Varios artistas del Renacimiento, como Rafael o Brunelleschi, se inspiraron en las sabias líneas del Panteón para realizar estilizados bocetos (así lo hizo el primero de los nombrados) o para deducir obras similares como la cúpula de la catedral de Florencia.

El Panteón conserva, intactos, su pavimento y la monumental puerta de bronce, de dos hojas, enmarcada por mármoles rosados que Rafael Sanzio reprodujo, precisamente, en uno de sus dibujos.

En Roma, además del Panteón, existieron otros dos templos de planta circular: el de Vesta, en el Foro romano -la gran plaza abierta, rodeada de monumentos, centro de todas las asambleas y reuniones cívicas- y el de Mater Matuta o Madre Matutina, relacionada con la luz primera del día y, simbólicamente, con el alumbramiento. El de Vesta era el santuario donde las
vírgenes consagradas a esa diosa guardaban, celosamente, el fuego sagrado. Y el segundo, ahora iglesia.de Santa María del Sol, tenía el santuario rodeado por veinte elegantes columnas corintias.

Sin embargo, en la capital del Imperio de Occidente predominaron no estos templos, sino los de planta rectangular. Entre ellos, se pueden citar: el de Castor y Pólux, que era “períptero octástilo” (es decir, acompañado perimetralmente por columnas, de las cuales ocho -con sendos capiteles corintios- formaban el pórtico, emplazado sobre alto podio); el de Saturno, cuyo frontón ya no existe, conservándose en su entrada varias columnas con capiteles jónicos; el de la Concordia (próximo al de Vespasiano), cuya particularidad consistía en tener el santuario a lo ancho y, finalmente, por no abundar en ejemplos, el de la Fortuna Viril, que era “pseudoperíptero te tras til o” (con semicolumnas adosadas a los muros del recinto y cuatro columnas al frente).

Conviene aclarar que las citadas denominaciones y otras similares fueron introducidas en el vocabulario artístico por el arquitecto romano Vitruvio, para poder reconocer los templos según el número y disposición de sus columnas.

Fuera de la metrópoli, uno de los ejemplos más típicos dentro de este tipo de construcciones, fue el templo de Baalbek en Siria, al pie del Líbano. Comprende varios santuarios, de los cuales el principal -que presenta quince columnas por lachada- había sido edificado en homenaje a Júpiter.

Otros templos importantes, ya fuera de Roma, eran el del Sol, en Palmita (con un peristilo simple, rodeado por columnas corintias); el de Esculapio, comprendido dentro del palacio de Diocleciano, en Spalato y el de Nimes, conocido como “Maison carree” (Casa cuadrada), que es el mejor conservado de todos ellos.

Entre los romanos no abundaron los palacios. Sin embargo, hubo algunos famosísimos como el del emperador Diocleciano, en Spalato (Dalmacia), de planta rectangular y torre cuadrada en cada ángulo. También el llamado “de los emperadores”, en Roma, cuyo salón del trono y los recintos para ceremonias, dormitorios, sala de justicia y templo de los dioses familiares eran de proverbial belleza.

Entre los monumentos de índole conmemorativa cabe citar las columnas (como la de Marco Aurelio y la de Trajano) y los arcos de triunfo (como el de Tito y el de Constantino).

Fuente Consultada: Ciencia Joven Fasc. N° 36 El Panteón Romano Edit. Cuántica

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