Los Mongoles

Las Hordas Mongoles Vida , Costumbres y Conquistas

VIDA Y COSTUMBRES DE LAS HORDAS MONGOLES

Los mongoles han representado un importante papel en la historia de Asia. Son nómadas, y su vida está hecha, por tanto, de continuos desplazamientos forzados por la necesidad de encontrar la hierba necesaria para la alimentación de sus grandes rebaños de corderos y cabras. Estos animales les proporcionan carne, leche, mantequilla y queso. Como animales de carga, los mongoles utilizan el camello y un caballo de pequeña estatura, pero de gran resistencia.

los mongolesLa extensión de la estepa, y su pobreza, los obligan a desplazarse de estación en estación. Desde este punto de vista se les puede comparar con los lapones y otras poblaciones de Eurasia septentrional.

Viven en tiendas en forma de quesera, que levantan formando un enrejado de sólidas tablas, y cubriéndolo después con mantas de lana burda. Estos campamentos de tiendas deben considerarse pueblos ambulantes.

Ningún extranjero podría decir con exactitud dónde se encuentran esas aglomeraciones. Sólo los mongoles saben en qué lugar se hallan sus vecinos. Nadie debe aventurarse solo por esas inmensas extensiones, pues quien lo hiciera correría el riesgo de no encontrar un alma viviente, ya que los mongoles  vagan   a  la   aventura.

La vida de este pueblo ha estado siempre envuelta en el misterio. El extranjero se siente poseído de una inexplicable inseguridad, de una continua amenaza… Los actuales mongoles no difieren mucho en usos y costumbres de aquellos antepasados suyos que surcaban las estepas hace centenares de años. Su pasado se pierde en la noche de los tiempos. Su fuerza era legendaria.

Uno de esos mongoles, Temudjin, a fines del siglo XII, reunió las tribus nómadas turco-mongolas. Eran grandes jinetes, de cráneo redondo, pómulos salientes, ojos rasgados, piel amarilla, cabello lacio y negro y piernas arqueadas. Temudjin sometió a cierto número de tribus y durante una primera asamblea solemne celebrada en 1206, se otorgó a sí mismo el título de Djingiz Khan o Gengis Kan, es decir, el más poderoso de todos los jefes, o también, el emperador inflexible. Conquistó la ciudad, de Karakorum e instaló en ella su residencia.

viajes de los mongoles

Caravanas  Mongoles

Hasta entonces no había visto nunca una ciudad y no sabía leer ni escribir, pero su ejército de 100.000 hombres le permitió franquear la Gran Muralla de China, tomar la capital Yen-King, que se convertiría en Pekín, al norte de China y conquistar Corea. Yen-King fue saqueada e incendiada.

Cuando estalló una rebelión en el Lurquestán, Gengis Kan conquistó el país, incluida Samarcanda, una de las ciudades comerciales más importantes de la época, y exterminó sin piedad a la población, que había cometido la audacia de rebelarse.

Mientras sus lugartenientes realizaban incursiones por Rusia meridional, Gengis Kan marchó sobre el Irán y llegó hasta el Dniéper. Su imperio fue el mayor que conoció el mundo hasta entonces. Admitía todas las religiones, pero hacía que reinaran, por el terror, la autoridad y el orden.

Murió en 1227 durante los preparativos de una nueva campaña. En vida repartió este imperio entre sus cuatro hijos, pero esto no impidió que Ogotai fuera designado Gran Kan, a pesar de que no era el primogénito.

Lo primero que hizo Ogotai fue lanzarse al ataque de la China meridional, luego de Rusia meridional y, por último, de Occidente. Veinticinco mil jinetes arrasaron Vladimir, Moscú y Kiev, derrotaron a los caballeros de la Orden Teutónica’ y asolaron Hungría, para llegar finalmente a la costa adriática.

Ogotai murió en 1241, y los jefes mongoles se retiraron a Rusia meridional donde fundaron el reino de la Horda de Oro con Serai como capital. Serai estaba situada en un afluente del Volga. Desde 1240 hasta 1450, Rusia vivió bajo el dominio mongol. El kan permitió que subsistieran los principados rusos, pero les designó jefes e instaló guarniciones en las ciudades a fin de mantener el orden.

Kublai, el sucesor de Ogotai, conquistó toda China. Fue el fundador de la dinastía Yan y se adaptó fácilmente a la civilización ya muy evolucionada de sus nuevos subditos. Los soberanos de Annam y Birmania tuvieron que reconocer, asimismo, su soberanía. En cambio, la flota que envió para conquistar el Japón sufrió una decisiva derrota. Marco Polo dijo con razón que este kan era el hombre más poderoso desde Adán.

Trasladó su capital de Karakorum a Pekín, y éste fue, sin duda, su mayor error político, pues se rompió la unidad del imperio mongol.

En Rusia el reino de la Horda de Oro se vino abajo, en 1502. En el siglo XIX se encontraron los vestigios de Karakorum. Seis siglos antes, esta ciudad había poseído una docena de templos, dos mezquitas y una iglesia cristiana nestoriana.

No se puede hablar de cultura mongol. Una figurilla del siglo vn, el jinete azul de Astrana, hallada al norte del Turquestán, testimonia un esplendoroso pasado y recuerda a los grandes jefes mongoles. Éstos tuvieron el mérito de poner a Europa en contacto con la civilización china, que en aquel momento mostraba un indudable adelanto sobre la cultura occidental.

Por este motivo no se puede achacar al azar el hecho de que el desarrollo de la técnica, que aceleró el fin de la Edad Media, se produjera inmediatamente después de las conquistas mongolas. El compás, la pólvora y el papel se deben, en efecto, al ingenio chino.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Tomo I AZeta – Editorial Credsa

Dinastía Gupta en la India El Arte en la Edad de Oro Características

HISTORIA, CARACTERÍSTICAS Y ARTE DE LOS GUPTA EN LA INDIA

Tras el desmoronamiento del Imperio Maurya renacieron diversos reinos fracturados, pero hubo un imperio que sobresalió entre ellos: el de los gupta, que anunció el resurgimiento del hinduismo y una nueva edad dorada para la cultura india.

Esta dinastía gobernó desde el año 320 d.C. hasta el año 540 aproximadamente, una dinastía conocida como GUPTA, fue un periodo considerado tradicionalmente como la EDAD DE ORO DE LA CULTURA clásica en la India. El régimen Gupta se basaba en el antiguo reino de Magadha, y su núcleo eran las conquistas y las alianzas matrimoniales del rajá (soberano) Chandragupta I (que reinó desde el 320 hasta el 330 aproximadamente).

Su hijo y heredero Samudragupta sometió gran parte de India septentrional y central y llevó a cabo importantes campañas en el sur, aunque sólo gobernó de manera directa el valle del Ganges y la India central. Su hijo Chandragupta II (que reinó aproximadamente desde el 375 hasta el 413) extendió el Imperio por el oeste y por el sur, consolidando la autoridad Gupta, y su reinado vio florecer la cultura india.

mapa india antigua

La vastedad de la tierra , la variedad del clima y de las otras condiciones naturales y la mezcla de razas han
hecho que en la India surgiera un arte lleno de contrastes.

LA DILATADA INDIA: Protegida en sus límites septentrionales por las blancas e inaccesibles cumbres del Himalaya, y bañada al Sur por las aguas del Océano índico, la India se extiende a través de una superficie igual a la de Europa, excluida Rusia. En su territorio se alternan áridas’ zonas desérticas y fértiles regiones monzónicas, selvas, altiplanos y sonrientes valles recorridos por grandes ríos.

En el curso de los siglos, muchos pueblos han llegado a esta vasta tierra, instalándose en ella por un tiempo más o menos largo; indo-arios, persas, griegos, musulmanes han caracterizado variadamente, con los aportes de sus civilizaciones, los elementos originales de la cultura y de la sociedad indias.

Era inevitable que de tal variedad de ambientes y pueblos surgiera una civilización multiforme, así como lo era también que ésta engendrara un arte tan rico, variado y exuberante. Éste podrá ser más o menos comprendido, más o menos apreciado, pero nunca dejará de parecemos sorprendente.

Durante mucho tiempo, el arte indio ha sido el menos conocido entre todos los de Oriente; la causa de ello es, posiblemente, la escasez de hallazgos arqueológicos que den testimonio de las edades más antiguas, así como la dificultad de comprender el espíritu —tan distinto del occidental— que da forma substancial a toda esa producción artística. Un espíritu que es simultáneamente ascético y  sensual, exaltado amor a la vida y negación de la misma, libre instinto y riguroso raciocinio.

De que manera elementos tan   contrastantes  pueden  hallarse juntos en el arte y en la cultura indios tiene una explicación lógica en las condiciones ambientales a que nos hemos referido antes:  en el clima cálido y húmedo de las regiones mon-zónicas, que excita y al mismo tiempo hace languidecer los organismos; en las rígidas temperaturas de los altiplanos, que estimulan la actividad mental; en la lujuriante vegetación de las selvas, que hace surgir en los hombres un  apasionado  amor por las bellezas de la naturaleza o en la aridez de los desiertos, que, por el contrario, los induce a defenderse del ambiente exterior.

Un noble llamado Chandragupta Maurya (escrito a veces Candra Gupta Maurya) se rebeló, en 322 a.C, contra los gobernadores que Alejandro había dejado en Punjab (en lo que es hoy Paquistán y el noroeste de la India), logrando arrumar las conquistas del macedonio. Se apoderó también de Magadha, el principal estado de la India nororiental, y fundó el Imperio Maurya, la mayor entidad política de la India hasta ese momento.

cuadro etapa de la historia de la India

CARACTERÍSTICAS DE LA DINASTÍA GUPTA: En el siglo II d. de J. C, se llevó a cabo la célebre codificación (Dharmasastra) que otorgó a los sacerdotes brahmánicos las decisiones en materia jurídica. Esta codificación preparó la estabilización rigurosa del régimen de castas, dio forma al régimen familiar e incluso permitió la normalización del comercio. Estaba redactada en verso (slokas), y en líneas generales puede calificarse como superior en principios humanitarios a otras de la época.

Al llegar el siglo IV, tras es desmoronamiento de la dinastía Maurya,  surgió una nueva dinastía imperialista: la de los Gupta, oriunda de Magadha. El iniciador de las grandes conquistas de esta dinastía fue Chandragupta I, aunque dicho proceso culminó con Chandragupta II, Vikramaditya (375-413). La estabilización de la hegemonía de los Gupta inició una nueva época de prosperidad para la India. Sus comerciantes llegaron a negociar con el Imperio Bizantino, con los persas sa-sánidas e incluso con los temibles hunos. Paralelamente se produjo un notable florecimiento de toda suerte de manifestaciones literarias y artísticas de genuino mérito.

Su gobierno estaba modelado conscientemente con acuerdo a las prácticas del Imperio Maurya, con una autoridad centralizada. Restituyeron una base de poder en Pataliputra desde la cual se regulaba el comercio y la industria y promovieron un conjunto de valores unificados. También permitieron un cierto nivel de administración provincial que proporcionó a gran parte de la India más de un siglo de paz y estabilidad.

Durante este periodo, los pueblos indios estuvieron en contacto directo con gran parte del mundo exterior y floreció el comercio con Roma, el sudeste asiático y la Asia Central, el cual no solo aportó bienes materiales sino también el intercambio de ideas. La dinastía Gupta se considera de las más productivas y creativas de la historia india. Kalidasa, tal vez el mejor poeta indio, escribió poemas y dramas, y surgieron obras maestras en sánscrito. Además se dieron grandes logros en los ámbitos de las matemáticas, la astronomía, la medicina y la química.

El esplendor de los Gupta (que aunque no fueron budistas tampoco persiguieron a dicha religión) duró hasta el fin del reinado de Khumaragupta I (413-455), pues con su inmediato sucesor, Skhandagupta (455-480), se inició el colapso de la dinastía. La causa esencial de dicho proceso fue la presión de los llamados hunos blancos, ante cuyo empuje fue cayendo paulatinamente la India Gupta, hasta que quedó reducida virtualmente a la región del Ganges.

Desde entonces, el control político pasó a manos del jefe de los hunos, Toramán (hacia el primer tercio del siglo VI), cuyo hijo Mihirakula, el tristemente célebre “Atila de la India”, persiguió encarnizadamente al budismo (515-530), hasta llegar a aniquilarlo y obligar a los sobrevivientes a huir para salvarse de su furia homicida. Así, por ejemplo, el patriarca budista Bodhidharma, sucesor de Simha —asesinado por Mihirakula—, emigró a China, estableciéndose finalmente en el reino Wei.

Hasta el siglo VII no volvieron a surgir nuevas dinastías capaces de unificar políticamente a la India.

LA EDAD DE ORO: El período del imperio gupta, del siglo IV al VI d. C, se considera en la India como una edad dorada. En literatura, la antigua épica hindú en sánscrito, el Mahabharata alcanzó su forma definitiva, mientras que el gran poeta Kalidasa —al que se ha descrito como el Shakespeare del sánscrito-creó épicas nuevas, junto con poesía lírica y dramas.

En arquitectura, uno de los monumentos gupta más grandes es el ornamentado templo Mahabodhi en Bodh Gaya, el lugar donde el Buda consiguió la iluminación, mientras que el misterioso Pilar de Hierro de 7 metros en Delhi —que hasta el día de hoy no muestra la mínima señal de oxidación— es un logro metalúrgico sobresaliente.

pilar de hierro en la India

En ciencia, el astrónomo Aryabhatta demostró —entre otras cosas— que la Tierra gira alrededor del Sol y rota sobre su propio eje, mientras que el tratado astronómico y matemático conocido como el Surya Siddhanta contiene una definición de la función del seno usada en trigonometría. Sin embargo, lo más significativo fue el desarrollo del sistema numérico decimal y el uso del cero, innovaciones que después fueron recogidas por los matemáticos musulmanes y finalmente llegaron a Europa.

ARTE, TEMPLOS, ESCULTURA GUPTA: La Sociedad gupta fue, por eso, una sociedad floreciente, aristocrática, culta y, sobre todo, genuinamente hindú. No se puede decir que el arte de este período fuera prevalentemente religioso, ya que en la India no existía entonces una separación real entre práctica religiosa y actividad profana. En el espíritu indio, la religión es una manifestación vital que da forma a cada gesto y a cada pensamiento. Y es así como la gran variedad de creencias presenta, como denominador común, una singular coexistencia del más abstracto misticismo con una arrolladura v jubilosa sensualidad.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): Escena de gineceo. Terracota procedente de Yamuna (siglo v d. C.) Museo Curzon. Mathura.
Un realismo brutal, exagerado hasta lo grotesco, confiere a esta escena de harem un sabor inconfundible que contrasta con la elevad ísima espiritualidad expresada por tantas obras de esa época, y que testimonia la variedad de motivos del arte Gupta.

arte gupta

ARTE  INDIO   (período  Gup- k ta): Cabeza de Buda procedente de   Mathura   –   Museo   Curzon.
Mathura. Una expresión de divina calma y de noble espiritualidad caracteriza a las imágenes de Buda procedentes de Mathura, que durante el período Gupta también fue un importante centro artístico.

SURGEN LOS TEMPLOS HINDÚES: Fieles sobre todo a Vishnú, los emperadores de la dinastía Gupta erigieron en honor del dios numerosos templos, de los que sólo quedan algunos ejemplos en las provincias, como en Chittorgarh y en Gualior. Ellos constituyen el prototipo del templo hindú, perfeccionado y enriquecido en épocas posteriores, pero nunca substancialmente modificado. Originariamente, el templo hindú estaba compuesto por una celda cuadrada (garbhagriha) provista de un pórtico. Luego, la celda fue elevada sobre una plataforma rodeada por un deambulatorio al que se llegaba por escalinatas.

Más tarde se le agregaron varios pisos y capillas laterales. Los elementos característicos de la arquitectura hindú son: la casi total ausencia de la planta circular o de la forma esférica, el uso de líneas rectas, horizontales o verticales, y la elaboración de las columnas, que siendo en su origen de base cuadrada pasan a ser de sección poligonal y luego redonda. El templo hindú, como la “stupa” budista, es también un símbolo; en efecto: está destinado a representar en su estructura la imagen del mundo. Entre los edificios budistas de la edad Gupta recordaremos el templo de la Mahábodhi, del siglo VI d. C.

templo gupta

ARTE INDIO   (período Gupta): Templo de la Mahábodhi, en Bodh-Gaya (526 d.C).
En Bodh-Gaya, en el sitio donde el Buda histórico alcanzó la iluminación meditando bajó el árbol sagrado, podemos admirar aún hoy la grandiosa estructura en pirámide del templo de la Mahábodhi, que constituye, para los fieles budistas, el centro de su mundo espiritual. El templo, enteramente construido con ladrillos, fue erigido en 526 d. C. por Baladitya, emperador Gupta, y luego restaurado y modificado en varias oportunidades. El edificio actual está formado por una vasta plataforma cuadrada sobre la que se elevan la gran torre central y las cuatro torrecillas angulares. El exterior presenta una decoración de buen gusto.

templo gupta

Los grandes monumentos arquitectónicos erigidos por los emperadores Gupta han desaparecido casi todos. Para el que desee formarse una idea de su estilo, sólo quedan algunos santuarios de época inmediatamente posterior, que recuerdan el arte de los Gupta. Presentamos aquí dos ejemplos de dichos santuarios: un templo de Chittorgarh, y el Teli- kamandir de Gualior.

LA ESCULTURA GUPTA: El proceso de evolución de la escultura, ya iniciado con la escuela de Mathura, alcanza su culminación durante el reinado de los Gupta. Los escultores de esc período fueron, sin duda, técnicos habilísimos v artistas excepcionalmente dotados; sin embargo, no cedían libremente a sus impulsos o al deseo de reproducir fielmente la realidad, sino que, según las normas de los sacerdotes, obedecían a toda una serie de reglas preestablecidas.

Como consecuencia de ello, la escultura Gupta, que adorna numerosos templos, resulta ser más bien el fruto de un estudio cuidadoso y severo que el efecto de una libre fantasía creadora. Los cuerpos repiten a menudo actitudes de la danza, considerada en la India como un arte de capital importancia. Tenía un valor especial la representación de la belleza femenina, que debía seducir y causar sentimientos gozosos y agradables.

Los dioses son representados con los símbolos de su poder, y Vishnú aparece a menudo montado sobre el águila Garuda, en compañía de su esposa Lakshmí. En los relieves, el sentido del ritmo y de la armonía, derivados de la danza, domina todas las composiciones, infundiendo un valor sagrado, de rito, a escenas aparentemente profanas.

arte gupta

ARTE INDIO  Izq. (período Gupta): Busto de mujer adornada con un collar doble y aros largos – Museo Curzon. Mathura.
ARTE  INDIO  Der. (período  Gupta):   Pequeña cabeza de piedra – Museo  Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): La diosa Mahishasuramardini.
Relieve en piedra procedente de Gosna Khera – Museo Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE. INDIO   Izq. (período Gupta):  Estatua de Buda procedente  de Sarnath   (siglo V d. C.) – Museo de Arte Indio. Calcuta.

En las estatuas de Buda procedentes de Sanlath (Benares), el ropaje, transparente y desprovisto de pliegues,
revela las formas idealizadas del cuerpo. La cabeza se destaca sobre una aureola ricamente decorada.

ARTE INDIO Der. (período Gupta): Estatua de Buda procedente de Nalanda – Museo Nacional. Nueva Delhi.

 

LAS GRUTAS DE AJANTA

grutas ajanta

En 1819, algunos soldados descubrieron por casualidad, cerca del nacimiento del río Waghóra, en Haiderabad, un conjunto de veintinueve santuarios budistas excavados en la roca en el curso de varios siglos. Se trataba de las grutas de Ajanta, que de inmediato fueron consideradas dignas de ser colocadas entre los más grandiosos monumentos creados por la religiosidad del hombre.

En el Decán, el arte Gupta se manifiesta sobre todo en los monasterios construidos en grutas, ricamente decorados con esculturas y frescos. Estas grutas, en parte budistas y en parte hindúes, tienen para nosotros una especial importancia a causa de sus pinturas, ya que son casi las únicas obras pictóricas de la época Gupta que se han conservado.

Entre esos santuarios rupestres se destacan las conocidísimas grutas de Ajanta, que son las más ricas en restos pictóricos. Construidas en distintos períodos, a partir del siglo II a. G, han sido adornadas, principalmente durante los siglos V y VI, con una amplia serie de pinturas murales. Aunque gran parte de ellas están gravemente dañadas, atestiguan que la pintura Gupta no era inferior, en el plano estético, a las realizaciones contemporáneas de la escultura y la arquitectura. Imágenes de la vida de corte, escenas de amor, fiestas y cortejos alternan en las paredes de las grutas con figuras de divinidades y episodios sagrados.

Las líneas se hallan apenas bosquejadas con un exquisito sentido del ritmo y de la decoración, y los colores están aplicados en tintas planas, con ligeros sombreados. Después del siglo VI las líneas se vuelven más acentuadas, las figuras más opulentas y majestuosas. Ya está cerca la decadencia política del reino Gupta, que cae vencido por hordas de hunos y es substituido, hasta el siglo VIII, por varios pequeños reinos, a menudo en pugna entre sí y que tratan en vano de continuar la tradición.

Declinan todos los géneros del arte, mientras la inspiración del artista, que era el reflejo de un ideal común, es substituída poco a poco por una fría y vacua imitación. Y en otros casos el arte, penetrando en las cortes provinciales, se traduce exclusivamente en una manifestación exterior de lujo v pompa, cuya única atracción es la riqueza.

ruinas de ajanta en la india

Detalle de Fachada de las Grutas de Ajanta

arte en ajanta en la india

Fachada Chaitya

De acuerdo con las últimas investigaciones, el gigantesco conjunto budista de Ajanta parece haber sido hecho en el curso de unos ocho siglos: desde el II a. C, hasta el VI d. C. En las grutas-santuarios pueden distinguirse dos tipos distintos, según el uso a que estaban destinadas: los vitara, o grutas para habitación, y los chaitya, o grutas para reuniones. Vemos aquí algunos detalles del exterior del gran chaitya que ha sido señalado con el número 19, y que pertenece al período más espléndido de las grutas de Ajanta.

Como los otros sagrarios, está totalmente excavado en la pared rocosa. Dos macizas columnas, adornadas con motivos florales, sostienen el pequeño pórtico de entrada, encima del cual se abre un gran ventanal en forma de herradura. A los costados, pilastras y paredes se hallan adornadas con figuras de Buda que se repiten muchas veces en distintas dimensiones y forman parte integrante del edificio. Interesante es el detalle de las ventanas claraboyas, que aquí han sido transformadas en elementos de pura decoración.

Fuentes Consultada:
Fascículo N° 35 Volumen III ARTE/RAMA El Arte Gupta
Historia Universal Ilustrada Tomo II John Roberts Edit. DEBATE
Atlas de la Historia del Mundo Edir. Parragon
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

Quienes fueron los Jenízaros en el Imperio Otomano o Turco?

ORIGEN Y FUNCIÓN DE LOS JENÍZAROS EN EL IMPERIO TURCO

personajes raros de la historia

Los jenízaros eran miembros del ejército turco otomano creado por el sultán Orjan , padre del futuro sultán Murat I. A través de sus conquistas militares a partir  del siglo XIV los otomanos comenzaron a reclutar  tropas asalariadas de mercenarios, esclavos, prisioneros de guerra y desde mediados del siglo XV una leva de jóvenes cristianos de los Balcanes (llamados devsirmes). A partir de estas nuevas fuerzas (las kapikulli) surgió la famosa y muy disciplinada infantería otomana, cuyos miembros eran conocidos como los jenízaros, que fue el factor principal de los éxitos militares otomanos desde finales del siglo XV en adelante. 

INTRODUCCIÓN: El Imperio Otomano surgió a finales del siglo XIII en el norte de Anatolia (parte de la actual Turquía). Emparentados con los mongoles y otros nómadas, los turcos, conjunto poco cohesionado de pueblos del interior de Asia central, estaban organizados según clanes dinásticos, tal como el de los selyuk, que lograron gran poder en Oriente Medio durante el siglo XI. Los europeos derrotaron a los turcos selyúcidas en la primera Cruzada de 1095

Los otomanos, otro clan turco, tomaron Constantinopla en 1453, poniendo punto final al Imperio Bizantino. (Su nombre no proviene del sofá otomano;  mueble al estilo de Oriente Medio, toma el nombre del clan turco.)

Los turcos otomanos eran musulmanes, al igual que los selyúcidas anteriores a ellos, los árabes y otros pueblos de Asia oriental. Como los árabes, lucharon con el espíritu de la jihad (la guerra santa) para formar un imperio que se extendía desde Budapest, en Hungría, hasta Bagdad, en Irak y, hacia el sur, hasta Asuán, en el Nilo superior, incluyendo también la costa mediterránea de África.

Las guerras incesantes y las alianzas acertadas supusieron el éxito de los otomanos en las coqnuistas territoriales y que hasta finales del siglo XVII, Europa no representó ningún peligro auténtico para los turcos, pero a partir de entonces, la situación comenzó a cambiar con rapidez. En términos generales, después del reinado de Luis XIV habían quedado zanjadas las principales disputas territoriales de Europa occidental, y las fronteras de los estados permanecerían estables durante todo el siglo XVIII. Pero la aparición de dos importantes monarquías en el este de Europa —Prusia y Rusia— alteró considerablemente el equilibrio de poderes hostiles a Turquía.

Cuando murió Solimán el Magnífico en 1566, el Imperio otomano se dedicaba a asaltar los pueblos del Mediterráneo para apresar a los cristianos de las costas de Italia y España con el objetivo de venderlos como esclavos en los puertos islámicos del mar Negro.

Se cree que entre 1530 y 1780 más de un millón de europeos cristianos fueron raptados por corsarios musulmanes cuyas bases de operaciones se encontraban en ciudades del norte de África como Túnez y Argel. Muchos eran enviados a trabajar en canteras o como remeros de galeras otomanas.

Utilizar a los esclavos como soldados era una antigua costumbre islámica. Saladino, el gran conquistador de los cruzados cristianos, tenía un ejército de soldados-esclavos que finalmente se rebeló para tomar el control de Egipto y fundar la dinastía de los mamelucos. Los otomanos continuaron aplicando la misma política tras arrebatar Egipto a los mamelucos en 1517.

Se llevaban a jóvenes cristianos de los Balcanes para que sirvieran en el ejército otomano, donde primero los preparaban como soldados-esclavos de la corte y finalmente se convertían en la escolta personal del sultán. Esos reclutas, llamados jenízaros, eran la piedra angular del ejército permanente otomano. Aunque les obligaban a servir en el ejército, también les pagaban un sueldo, en una época en que la mayoría de los ejércitos europeos dependían de los botines de las campañas victoriosas, razón por la que las tropas imperiales de Carlos V saquearon Roma en 1527.

Los jenízaros solían acabar teniendo una buena posición social y con su lealtad iban adquiriendo privilegios. Con el tiempo, tener un hijo jenízaro acabó considerándose un gran honor. A partir de la década de 1440 esas tropas de élite adoptaron las armas de fuego y se convirtieron en expertos ingenieros.

En resumen los jenízaros no eran turcos: eran de origen búlgaro, húngaro, griego, circasiano, etc., y eran hombres que habían sido capturados siendo niños, en el transcurso de las guerras, y convertidos después. A partir de los doce años, eran dotados de una instrucción militar muy severa. Aislados en campamentos de barracas volantes, y consagrados, en principio, al celibato, constituían en su origen una tropa de una dureza y de una combatividad excepcionales.

Su vida diaria estaba regida por leyes especiales, que les apartaban de la vida civil; incluso se les prohibía el matrimonio. La devoción a esa disciplina convirtió a los jenízaros en el azote de Europa. Sin embargo, estas normas cambiaron con el tiempo; el reclutamiento se relajó (también se admitieron musulmanes) y debido a los privilegios de que disfrutaban, su número ascendió de aproximadamente 20.000 en 1574 a unos 135.000 en 1826.

Para aumentar sus sueldos, los jenízaros comenzaron a ejercer distintas relaciones comerciales y establecieron fuertes vínculos con la sociedad civil, reduciendo de este modo su lealtad al sultán. En algunos momentos se convirtieron en personas influyentes y en aliados de las fuerzas conservadoras, oponiéndose a toda reforma y evitando permitir que se modernizara el Ejército.

jenizaron en el imperio otomano

Su disciplina estaba relajada, y fue necesario, a partir de 1600, renunciar a imponerles el celibato. Las fuerzas que antes reservaban sólo para la guerra fueron desperdiciadas en el vicio y en la intriga.

Los siglos XVII y XVIII estuvieron subrayados por sangrientas revueltas. Artífices de la grandeza del Imperio en otro tiempo, los «Yeni-Cheri» se convirtieron en instrumento de su ocaso. Si bien el sultán Selim se opuso a ellos en sus proyectos de reforma interior, los encontró a la cabeza de los rebeldes que, en el exterior, se alzaron contra su autoridad. En Bulgaria, por ejemplo, se les encuentra al lado de los bandidos que devastaban el país.

Aunque las tropas otomanas se opusieron con éxito a las de Napoleón en Egipto, y a pesar de que la paz firmada en 1802 entre Francia y Turquía fue favorable a las dos partes, el sultán no logró, sin embargo, romper la oposición interior. Hostiles a toda reforma, los jenízaros sublevados penetraron en el Serrallo y obtuvieron la caída de Selim III, antes de hacerle asesinar en julio de 1808.

En el siglo XIX, en la década de 1820, debido a su impotencia para aplastar la insurrección griega les desacreditó completamente, y animó al sultán Mahmud II a proyectar su eliminación.

Fuente Consulatadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

 

Eduardo El Confesor Rey de Inglaterra Biografía y Reinado

Reinado de Eduardo El Confesor, Rey de Inglaterra

Eduardo era hijo del soberano inglés Ethelredo II el Iletrado, Eduardo el Confesor (1002-1066) fue rey de Inglaterra desde 1042 hasta 1066. Comenzó la construcción de la abadía de Westminster en 1050, pero su delicado estado de salud le impediría asistir a la consagración de la iglesia. En la imagen de abajo , Eduardo el Confesor en un detalle del tapiz de Bayeux (siglo XI), que se encuentra en el Centro Guillermo el Conquistador (Bayeux, Francia).

Eduardo el Confesor

Una Idea de la Época: El orden en Europa, derrumbado tras las irrupciones del Islam y los vikingos, se restauró lentamente a partir del siglo X.  Los castillos poblaban el paisaje, como  amos y señores del campo, desde donde los terratenientes defendían a sus pueblos de ataques externos y dirimían disputas internas. Los caballeros andantes juraban lealtad a los señores feudales, al honor de sus damas y a Dios. La iglesia y sus obispos gobernaron en lo referente a la moral, y desde las parroquias se oficiaban los ritos de nacimiento, matrimonio y muerte. Las catedrales se elevaban al cielo, y nuevos monasterios reemplazaron los que hab ían sido abandonados o quemados por los invasores. Estos edificios surgieron y fueron reparados por todos lados, conforme aumentaban la destreza y la tecnología de la albañilería. Un nuevo espíritu de confianza alentó a nobles y plebeyos, e incluso a los niños, a iniciar peregrinaciones hacia los santuarios de los mártires, y a enrolarse en las Cruzadas para rescatara la Tierra Santa de las manos del Islam.

La conquista normanda: Como vimos en otra página de este sitio, a comienzos del siglo V, los sajones y los anglos se establecieron en Inglaterra y unieron sus siete reinos en una confederación llamada Heptarquia. La debilidad de los monarcas favoreció la invasión de los daneses, que vencieron y se radicaron en las islas.

El primer rey danés en Inglaterra fue Canuto el Grande (1017-1035), quien también gobernaba Dinamarca, Suecia y Noruega. Este monarca trató bien a sus subditos, eliminó los rencores entre vencedores y vencidos y logró fusionar a los anglosajones con los daneses.

Cuando murieron los hijos del rey danés, los anglosajones recuperaron nuevamente el poder, al ocupar el trono Eduardo III, el Confesor (1041-1066), muy inclinado a las costumbres francesas, pues había residido muchos años en Normandía. A su muerte, los anglosajones coronaron a Haroldo, pero Guillermo duque de Normandía —que contaba con el apoyo del Pontífice Alejandro II— reclamó el trono de Inglaterra.

Historia: Después de la muerte de Canuto (1035), dos de sus hijos se sucedieron en el trono. El último de éstos, Hardicanuto, que no tenía hijos, designó como sucesor a su hermanastro Eduardo, hijo de Emma y de Ethelredo. La dinastía danesa se extinguía en provecho de los sajones, a los que había destronado.

En 1043, Eduardo subía al trono de Inglaterra. Educado en la corte de Normandía, había traído consigo nobles normandos, a los que distribuyó tierras y funciones, desposeyendo a la aristocracia danesa. De temperamento generoso y dulce, muy piadoso, Eduardo, llamado el Con fesor, tenía una personalidad atrayente, pero carecía de autoridad, y su reinado fue teatro de luchas intestinas entre los señores, que no cesaban en sus combates para arrancar al rey nuevos favores.

Esta nobleza asumía cada vez mayor independencia, y los pequeños campesinos libres fueron a buscar, junto a ella, la protección que el rey no estaba en condiciones de asegurarles. Esta protección les era concedida mediante una recomendación, es decir, un juramento de fidelidad que los ligaba al señor.

Los señores se atribuyeron, poco a poco, el derecho de hacer justicia, efectuar la policía, reclutar ejércitos y recaudar los impuestos.

Algunos de ellos adquirieron un  poderío  desmesurado,  como  Godwin, conde de Wessex, que, habiendo casado a su hija con Eduardo, se aprovechaba de la debilidad de su yerno para reinar como verdadero dueño de Inglaterra. Así se insinuaba un principio de feudalización, que Guillermo el Conquistador sabría canalizar en provecho propio.

En 1065 una rebelión popular por los excesos en el gobierno del Conde de Northumbria, obligó a Eduardo a exiliarse. Después de esto, el Monarca cayó enfermo y no pudo asistir a la consagración de la abadía de Westminster que él había fundado. Le sucedió Harold II, el último rey sajón que gobernó Inglaterra. Menos de un siglo después de su muerte fue canonizado.

 

Canuto I El Grande Rey de Inglaterra Biografía

BIOGRAFÍA DE CANUTO I EL GRANDE REY DE INGLATERRA

Canuto I el Grande o Canuto II nació en 994 y murió en 1035, sucedió a su padre en la corona como rey de Inglaterra (1016-1035), al morir su hermano mayor se convirtió en rey de  Dinamarca (1018-1035) y finalmente de Noruega (1028-1035). Era hijo de Sven I Barba de Horquilla, rey de los daneses, conquistó Inglaterra en 1013. Un órgano que asesoraba a los reyes anglosajones, conocido como Witenagemot reinstauró en Inglaterra al rey Elteredo II, y Canuto se retiró. Regresó en 1015 y pronto sometió toda Inglaterra, excepto Londres. Después de la muerte de Etelredo en 1016, los londinenses nombraron rey a su hijo Edmundo II.

Canuto el Grande rey de Inglaterra

Canuto, hijo del rey danés Sven I, se convierte en rey de Inglaterra tras el fallecimiento casi consecutivo del monarca anglosajón Etelredo II y del hijo de éste, Edmundo II. Canuto reinará asimismo hasta el año de su muerte (1035) en Dinamarca y en Noruega.

Al finalizar el siglo x, las invasiones danesas se renuevan bajo la forma de incursiones y piraterías, a las que el rey sajón Ethelredo intentó poner dique pagando pesados tributos a los invasores; pero este medio se reveló tan inútil como costoso, y, en 1013, el rey de Dinamarca, Sweyn, decidido a someter a todo el reino anglosajón, lanzó una ofensiva general; necesitó menos de un año para conseguir sus fines y obligar a Ethelredo a refugiarse en la corte del duque de Normandía.

Pero el rey danés  murió brutalmente,  y  su hijo Canuto, que lo había secundado en todas sus campañas, prefirió retirarse momentáneamente a Dinamarca, donde su hermano mayor acababa de ser  nombrado rey, con el objeto de reforzar su ejército. En 1017, a la cabeza de tropas frescas, sólidamente armadas, volvió a hacerse a la mar y, tras una serie de victoriosas campañas, expulsó al hijo de Ethelredo del trono de Inglaterra y se hizo coronar rey; se casó casi inmediatamente con Emma, viuda entonces de Ethelredo, descartando así eventuales oposiciones a su usurpación.

La muerte de su hermano mayor lo puso a la cabeza del reino de Dinamarca, y una guerra victoriosa, dirigida diez años después contra el rey Haraldo de Noruega, le aseguró la corona de este país. Así, Canuto el Grande reunió bajo su cetro un inmenso reino, promoviendo un notable incremento de los intercambios marítimos en el mar del Norte; pero este reino, demasiado disperso para ser sólidamente unificado y bien defendido, no debía sobrevivir a su creador.

En lo que se refiere a Inglaterra, Canuto fue un prudente administrador, conservando las costumbres y la organización que los anglosajones le habían legado, haciendo establecer los primeros códigos ingleses, consolidando el ejército y la marina, sosteniendo a los clérigos. Solamente fue cambiado el personal dirigente, y los daneses ocuparon desde entonces todos los altos puestos, de los que se había separado a la nobleza anglosajona.

 

Guillermo El Conquistador Rey de Inglaterra Biografía

BIOGRAFÍA DE GUILLERMO EL CONQUISTADOR
LA BATALLA DE HASTINGS

Guillermo I, El Conquistador (1027-1087). Rey de Inglaterra y duque de Normandía, nacido en Saint Gervais. Era hijo natural de Roberto el Magnífico, duque de Normandía y de su concubina Arletta, hija de un artesano lo que no fue impedimento para que se lo reconociera como heredero del ducado cuando su padre partió para Tierra Santa. Fallecido Roberto en Nicea, en 1035, lo sucedió Guillermo con el apoyo de algunos de los barones vasallos quienes constituyeron una regencia que debíó enfrentarse a las pretensiones de Guido de Borgoña. Llegado Guillermo a la mayoría de edad decidió defender su ducado contra el pretendiente, al que derrotó en Val de Dunes, a las cercanías de Caen, en 1047, con la ayuda del rey de Francia. Tiempo después se enemistó con éste, al que derrotó en la Batalla de Mortemer (1054) y nuevamente en Varavillc cuatro años después.

En 1087, durante una campaña militar contra el rey Felipe I de Francia, el caballo de Guillermo sufrió una caída en las proximidades de la ciudad de Mantes, como consecuencia de las lesiones sufridas, falleció el 7 de septiembre en Ruán. Fue sucedido por su tercer hijo, Guillermo II.

 

guillermo el conquistador

Guillermo I fue rey de Inglaterra desde 1066 hasta 1087. Durante su reinado, reestructuró el sistema feudal, obligando a todos los terratenientes a jurar lealtad al rey en lugar de a los distintos señores. Ordenó realizar un censo de las tierras de su reino. El resultado de este estudio, conocido como el Domesday Book, ayudó a determinar los impuestos que sus súbditos debían entregarle.

ANTECEDENTES E HISTORIA DE GUILLERMO:

Mientras el reino de Inglaterra entraba en decadencia, el ducado de Normandía conocía un auge sin precedentes, bajo la dirección de su joven jefe, Guillermo. Este era hijo natural de Roberto el Diablo y de Arlette, hija de un burgués de Falaise. Cuando Roberto partió para Tierra Santa, en 1035, hizo que los barones normandos reconocieran a este hijo—a quien adoraba—como heredero. Guillermo no tenía aún diez años; de forma que, cuando Roberto murió, unos meses después, a la vuelta de Jerusalén, los nobles se aprovecharon de la inexperiencia de su joven señor para aumentar sus poderes, agrandar sus dominios y entregarse a verdaderas guerras civiles.

En 1047, ante tal anarquía, Guillermo recurrió a su soberano, el rey de Francia, para aplastar la rebelión de sus vasallos. Aquél respondió a su llamada, y las tropas de Enrique I y del joven duque infligieron una gran derrota a los barones felones en la batalla de Val-les-Dunes.

Despues de esta victoria, Guillermo se convirtió en el jefe indiscutible de su ducado. En veinte años, consiguió hacer de Normandía una temible potencia militar y económica. Este ducado había tomado, ya hacía dos siglos, un gran adelanto sobre el reino de Francia, del que dependía. Las instituciones feudales estaban allí fuertemente arraigadas, y la autoridad ducal bien asentada. Cada vasallo debía a su señor el servicio militar y las prestaciones correspondientes.

En compensación, aquél le concedía su apoyo. Cada señor aseguraba el orden y la justicia en su dominio. Sin embargo, estos poderes estaban limitados por los vizcondes, administradores de distrito que dependían directamente del duque. Enla cima de esta sociedad, fuertemente jerarquizada, se encontraba el duque, único señor que no dependía de nadie en su dominio, sin otras obligaciones que las de vasallaje hacia su soberano, el rey de Francia. Guillermo no hizo más que reforzar este orden establecido.

Exilió a los jefes rebeldes, se rodeó de hombres capaces y entregados enteramente a su causa. Intervino directamente en los asuntos de la Iglesia, colocando a miembros de su familia en los cargos importantes, e hizo cubrir de monasterios la Normandía, asegurándose así el apoyo de los clérigos. En todas las provincias se emprendieron labores de roturación, y las ciudades, como Caen, conocieron un auge económico considerable.

Para reconstituir el tesoro ducal, Guillermo obligó a sus vizcondes a llevar una contabilidad exacta de las personas de cada distrito. Por último, su ejército era el más moderno de Europa. Además de una larga tradición de hazañas guerreras, los caballeros normandos estaban avezados al combate, gracias a todas las campañas de anexión que emprendió Guillermo para ensanchar sus fronteras; a través de esas campañas, se precisó la táctica del ejército normando—extrema movilidad, construcción de fortificaciones—y su composición —arqueros de a pie y caballería pesada—.

Frente a este ducado, que prosperaba bajo una mano autoritaria, se extendía una Inglaterra en plena decadencia, que no tenía para defenderse más que un ejército de campesinos mal dirigidos y poco adiestrados. Así, cuando Guillermo emprendió en 1066 la conquista de aquel reino, todas las ventajas estaban claramente de su parte.

El mandatario más famoso de los normandos fue Guillermo de Normandía, formó un ejército basado en los lazos medievales, los caballos y los estribos. Confiando en los conocimientos marítimos heredados de sus antepasados vikingos, Guillermo inició su conquista de Inglaterra en la batalla de Hastings del año 1066. El feudalismo fue ganando terreno con cada nueva conquista. Los reyes otorgaban las tierras recién invadidas a sus caballeros y nobles, que a cambio le proporcionaban ejércitos para continuar con las conquistas y la guerra. En un intento de reafirmar su autoridad en Inglaterra y de determinar las riquezas que acababa de adquirir, Guillermo el Conquistador, como se le conoció a partir de entonces, ordenó que se realizara el registro exhaustivo de las propiedades de su nuevo reino: el resultado fue el célebre Domesday Book del año 1086.

GUILLERMO, EL CONQUISTADOR
En 1051, Eduardo, que no tenía hijos, escogió por heredero a Guillermo, duque de Normandía. Su elección fue violentamente impugnada por su suegro, Godwin, deseoso de que la corona recayera en su hijo Haroldo. Sin embargo, mientras efectuaba un viaje por el continente, Haroldo cayó en las manos de Guillermo.

El duque de Normandía lo obligó a jurar, sobre un velo que recubría unas sagradas reliquias, que no pretendería jamás la corona de Inglaterra. Haroldo juró, pero cuando en 1066 Eduardo exhaló su último suspiro, Haroldo ignoró deliberadamente su antiguo juramento, reunió al consejo de los señores y se hizo proclamar rey. Guillermo no estaba dispuesto a aceptar este golpe de fuerza. Reunió la asamblea de los barones normandos y pidió que se le proporcionaran 700 naves y los mejores guerreros. Algunos meses después, tras haber confiado la regencia a su mujer, Matilde, se embarcó a la cabeza de 10.000 hombres, llegados de todas las provincias: Flandes, Picardía, Bretaña y Normandía.

Desembarcó en Inglaterra sin encontrar obstáculos, e hizo construir un campamento fortificado en la pequeña ciudad de Hastings. Mientras tanto, Haroldo guerreaba en el norte contra el rey de Noruega, que había intentado una invasión, unos meses antes. Derrotó rápidamente al ejército noruego en Stamfortbridge y, sin tomarse el tiempo de reunir un ejército, más numeroso, acudió a Hastings. En la mañana del 14 de octubre de 1066, ambos ejércitos se encontraron frente a frente. Sus fuerzas no estaban igualadas; el ejército normando llevaba una fila de arqueros y de ballesteros muy bien equipados, seguida por una fila de infantes, encuadrados por la caballería.

El ejército anglosajón no disponía de ningún cuerpo de arqueros, y se batíacon armas muy dispares, como jabalinas y venablos. Sin embargo, el ejército sajón tuvo mayores ventajas, al principio de la batalla, porque disponía de mejor posición desde el punto de vista estratégico. Pero la táctica normanda, que consistía en aislar al enemigo en pequeños grupos y aniquilar a éstos, terminó debilitando la resistencia inglesa.

Por último, ante el anuncio de¡a muerte de Haroldo, a consecuencia de un flechazo en un ojo, se produjo una verdadera desbandada en el ejército sajón. Guillermo ya tenía su victoria, y Hastings le abría las puertas del poder. Sin embargo, tuvo que esperar aún dos meses para someter a la aristocracia sajona. El día de Navidad de 1066, el arzobispo de Canterbury coronó al nuevo Rey de Inglaterra.

Ver: La Invasión Normanda a Inglaterra

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo III Guillermo el Conquistador Edit. CODEX
TODO SOBRE NUESTRO MUNDO Christopher LLoyd Edit. Ariel

Tamerlán Vida y Conquistas Conquistador Mongol

RESUMEN: BIOGRAFIA Y CONQUISTAS DEL CRUEL LÍDER MONGOL TAMERLÁN

Tamerlán, de origen mongol turcomando, fue uno de los mas grandes y feroces conquistadores. Convencido de su descendencia del gran Gengis Khan, desde 1364 trató de imitarlo y someter a los kanatos de Transoxiana. Invadió la Mesopotamia oriental, Irán y Armenia. No aceptaba desafíos y borraba a todo aquel que se atrevía a enfrentarlo. Famoso por su crueldad, violencia e impiedad con el enemigo. Realizó  incursiones en Rusia, Lituania, India, Siria y el Imperio otomano. Como contraposición, se destacó por su amor y mecenazco en las artes y el saber.Uno de sus descendientes, Babur, fundó el gran Imperio mogol de la India. 

Líder Mongol de nombre Timur, luego Tamerlán (Cojo)

Nacido en 1336, en el Turquestán, se consideraba ya heredero de Gengis Khan cuando aún no tenía dieciséis años. Contando sólo con su juventud y con su audacia, intrigó desde muy pronto, se asoció a las conjuraciones de diferentes príncipes de Transoxiana, y denunció al emir de Kashgán a los principales jefes de los conjurados  que intentaban deponerlo.

A cambio de esta traición, recibió de su soberano, en matrimonio, a su nieta, la bella Aldjai, así como los honores debidos a un pariente del emir Bayaceto Djelair, compartiendo el gobierno de Transoxiana. La Transoxiana era un país rico y fértil, en el que florecían, gracias al comercio y al tránsito de mercancías por la ruta de la seda, grandes ciudades (Bujara, Samarcanda, Balk). Los gobernantes, incapaces de imponer su propio clan y de librarse los unos de los otros, se soportaron hasta el día en que los ejércitos de Tugluk Khan, jefe de los mongoles Djagatay, establecidos en Turquestán, franquearon el Oxus.

Cuenta la historia que Timur fue el único que, tras haber consultado los oráculos, llegó a postrarse a los pies de Tugluk Khan, y lo hizo tan humildemente, que se le concedió una capitulación honorable y recibió de su nuevo señor la regencia de Transoxiana. Sin embargo, algún tiempo después, por haber sido incapaz de reprimir una rebelión, cayó en desgracia y perdió la regencia, que fue concedida al hijo del Khan.

Timur juró reconquistar el poder, y recorrió las tribus, exaltando su espíritu de independencia, exhortándolas a liberar la Transoxiana, pero fue denunciado y tuvo que huir con sesenta de sus fieles. Durante tres años, ocultándose en los valles más profundos, en las mesetas más aisladas y en las montañas más inaccesibles, consiguió escapar a sus perseguidores; poco a poco, sus compañeros fueron abandonándolo, y, al final, sólo quedaron siete, con los que, en el curso de una diabólica cabalgada, Timur conquistaría un Imperio. Era inalcanzable, y no tardó en convertirse en un personaje de leyenda, en un ser fabuloso, invencible, protegido por Dios. Muy pronto, doscientos jinetes, procedentes de Jorasán, se unieron a él.

Su audacia no necesitaba más. Timur y sus partidarios, disfrazados de mendigos, se introdujeron en Samarcanda, con objeto de provocar una revuelta, pero esta tentativa fracasó y tuvo que tomar, de nuevo, el camino del desierto, acompañado esta vez por más de mil guerreros. Esto suponía ya una victoria.

El emir de Seistán acababa de ser expulsado de su reino, y Timur le ofreció ayudarlo a conquistar el poder. No fue recompensado; el emir, temiendo a este aliado demasiado poderoso, lo atacó de improviso. En el curso de esta emboscada, Timur fue herido en el codo derecho y en una pierna, que le quedó rígida para siempre; pero le valió el sobrenombre de Timur Lenk, el Cojo, que en nuestra lengua se convirtió en Tamerlán. Después de esta victoria conseguida sobre el emir de Seistán, Tamerlán reunió a la mayoría de las tribus turco-mongolas de Transoxiana, y venció a Ilyas Khodja, hijo de Tugluk, obligándolo a abandonar Samarcanda, pero el poder se le escapa una vez más.

El consejo de los emires nombró Khan, bajo la presión de Hussein, cuñado de Tamerlán, a un sombrío descendiente de Gengis Khan, un viejo derviche que vivía como un ermitaño, Kahil Sha. Tamerlán decidió librarse de Hussein; después de diversas peripecias, los dos hombres, antiguos compañeros de miseria, se enfrentaron con sus ejércitos respectivos. Hussein fue derrotado, y Tamerlán fue recibido, el 10 de abril de 1370, con todos los honores, en Samarcanda, que se convirtió en su capital.

LA GUERRA SANTA Y SUS CONQUISTAS: Como su ilustre predecesor de su ídolo, reorganizó la Transoxiana. Tamerlán, que siempre había halagado a los jefes espirituales musulmanes, tratando con miramiento a los descendientes del profeta, los  doctores de la  ley, los filósofos, los derviches y hasta a los más humildes ermitaños, dio a su pueblo el impulso vigoroso de una misión divina, proclamando la guerra santa contra los infieles y contra los que, decía, habían perdido la verdadera fe y se complacían en el vicio.La conquista podía comenzar.

En 1379, Tamerlán franqueó el Oxus, para someter a Persia. La rica provincia de Jorasán fue la primera en ser dominada. El ejército marchó después hacia Herat (1381). El sultán ofreció su rendición, y Tamerlán penetró en la ciudad, la joya de Afganistán, sin saber que el gobernador de la plaza había proyectado asesinarlo durante las fiestas conmemorativas de su victoria. La conjura fue descubierta, y Herat se convirtió en una ciudad mártir.

El Seistán fue la siguiente víctima: su capital, que, según la leyenda, había sido fundada por Nemrod. fue arrasada, y su población, pasada a cuchillo. Tamerlán exigió, seguidamente, la sumisión del sultán de Shiraz, advirtiéndole que tres plagas acompañaban a sus ejércitos: la deportación, la esterilidad y la peste. El sultán cedió y murió poco después.

Después de estos acontecimientos, Tamerlán reunió sus fuerzas y proyectó proseguir la conquista de Irán, pero un descendiente de Gengis Khan, Togtamish, vasallo de la Horda Blanca, cuyo Imperio se extendía al este de la Horda de Oro, le pidió ayuda para reconquistar sus dominios, de los que acababa de ser expulsado por su   tío  Togtamish   pudo   recuperar,   así, sus antiguas tierras; se convirtió, tras aplastar una rebelión de príncipes rusos contra la Horda de Oro, en dueño de las estepas, desde el mar Negro hasta el Aral, y unificó las dos Hordas, de las que fue nombrado Gran Khan.

Una vez poderoso, olvidó a su antiguo protector, exigiéndole obediencia y arrebatándole Tabriz. Tamerlán, con cien mil jinetes, atravesó el Luristán, se apoderó de Hamadán—la antigua Ecbatana, capital de los medos—y reconquistó Tabriz. Franqueó, después, el Araxes y penetró en Georgia. Bragat V, rey de Georgia, asediado en Tiflis, su capital, resistió heroicamente, pero la ciudad, cuyas casas eran casi todas de madera, fue incendiada con pinas azufradas, con pez y estopa, lanzadas por los mongoles como granadas. La persecución se. extendió a toda Georgia, que fue arrasada a sangre y fuego.

Tamerlán prosiguió su avance y franqueó el Cáucaso, destruyendo a su paso todas las ciudades. Luego, retornando hacia el sur, penetró en Armenia. La región comprendida entre el Kur y el lago Van fue saqueada, y los cristianos, quemados vivos en sus iglesias. El ejército turco-mongol volvió a descender hacia Azerbaiján, y, tras un recorrido de mil quinientos kilómetros, avistó Ispahán.

El gobernador se dirigió a Tamerlán para entregarle las llaves de la ciudad, y los conquistadores, tras comprometerse a no saquearla, entraron en ella. Pero, muy pronto, la población no pudo soportar a aquellos bárbaros y se rebeló, matando a los tres mil hombres dejados por Tamerlán como guarnición.

Tamerlán, al enterarse de este motín, volvió a poner cerco a la ciudad y ordenó a sus setenta mil jinetes que le trajeran las cabezas de los habitantes de la misma, con las que hizo edificar sangrientas pirámides. La ciudad fue saqueada durante veinte días e incendiada. La población que escapó a la matanza y al fuego, huyó a las montañas, donde pereció de hambre y de frío.

Tamerlán murió el 18 de febrero de 1405, cerca de Shimkent (hoy en día enKazajstán), cuando encabezaba una expedición contra China

Ver: Tamerlán Contra La Horda de Oro

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Luego de un largo y penoso viaje hacia oriente y despúes de haber sufrido los horrores del desierto, los Polo llegaron, al fin, a la primera ciudad china de su viaje: Su Cheu. Los venecianos permanecieron luego un año en Ku Chué, realizando excursiones por el centro de Asia, a Erzina y Karakorum. El viaje siguió, por último, hacia el este, y el Gran Khan les envió una escolta de honor. Kublai los recibió en persona, en su residencia de Shang Tu, al nordeste de Pekín (1275).

Los hermanos Polo dejan Venecia llevando consigo a Marco—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Marco Polo, que durante el viaje había aprendido las lenguas habladas en el Imperio mongol, supo impresionar, seria y favorablemente, al emperador, que hizo de él su amigo y su auxiliar, empleándole en calidad de administrador y diplomático, mientras su padre y su tío trataban de múltiples asuntos comerciales. Así comenzó una estancia que debía prolongarse hasta 1292.

Kublai Khan

Marco Polo, como administrador de Kublai y rodeado del respeto que le valía la amistad del Gran Khan, recorrió China en dos itinerarios. Gracias a los relatos que Marco Polo hizo en «El Libro de las Maravillas», por primera vez Europa poseía una descripción  sintética de  las  regiones de Oriente.

Pese a los errores de apreciación que llenan su relato, la narración de las aventuras vividas por el veneciano, la descripción de lugares y gentes que visitó y encontró, renovaron los puntos de vista humanos y científicos que Europa poseía de Oriente; así, Occidente escuchaba por vez primera el nombre de Cipango (Japón).

Marco Polo llega a Oriente

Marco Polo (15 de septiembre de 1254 – 8 de enero de 1324) fue un mercader y explorador veneciano que, junto con su padre y su tío, estuvo entre los primeros occidentales que viajaron por la ruta de la seda a China. Se dice que introdujo la pólvora en Europa, aunque la primera vez que se utilizó en Occidente acaeció en la batalla de Niebla (Huelva) en 1262.

El Imperio mongol de China, que visitó Marco Polo, estaba entonces en su apogeo y no pudo menos que maravillar al joven italiano, que fue sorprendido por la inmensidad del país y la diferencia que ofrecían las provincias del norte y las del sur con sus grandes ciudades superpobladas.

Como buen mercader veneciano y buen administrador, Marco Polo fue atraído, sobre todo por lo que representaba la economía le China; se extrañó de la sucesión de pueblos y el número de ciudades importante. Pekín tenía seis millas de lado, no corr prendidos sus 12 arrabales, y su población desafiaba toda evaluación: Nankín, Shinng Kiong Fu y Hang-Cheu, con sus millones de habitantes, así como más de dos mi grandes ciudades, entre ellas los inertes Je Fu Cheu y de Hong Chué (Quinsay) «Venecia china».

La formación del Imperio mongol permitió el restablecimiento de las relaciones directas entre Europa y el Extremo Oriente. Pekín, la nueva capital mongola, atrajo de inmediato a los mercaderes de la India y del Golfo Pérsico, y en seguida a unos audaces venecianos, los Polo. Pekín, antigua ciudad de los Kin y ciudad mongola—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Hong Chué era en efecto, una ciudad construida sobre una lagua y estaba recorrida por centenares de canales que pasaban, según Marco Polo, bajo 12.000 puentes. Las calles estabam adoquinadas con piedra y ladrillo, no servicio de guardias urbanos asegurara le orden día y noche. La ciudad recibía muchos extranjeros que se dedicaran al comercio y a la navegación. El puerto de Hang-Cheu contaba con casi 18.000 boques, entre los cuales, algunos, los graades correos del Mar de China, aforaban 500 toneladas y eran maniobrados por 20C a veces, 300 hombres de tripulación.

EL ORO, LA SEDA, EL CARBÓN
El Estado sacaba gran provecho de esta actividad comercial, porque sólo los derechos de aduana de la ciudad de Hang Cheu se elevaban anualmente a 14.700 sacos de oro y representaban la novena parte de los ingresos de toda la China del Sur.

La circulación de una moneda fiduciaria, fabricada con delgadas hojas de pasta de madera de morera, y, a veces, para billetes de gran valor, con seda, siempre garantizada con la firma y el sello de los oficiales de moneda, extrañó a Marco Polo, que vio la ventaja de este sistema para el Tesoro Imperial: «El Emperador puede hacer cada año tal cantidad de monedas, sin que le cueste nada, que iguale a todos los tesoros del mundo»… Parece, sin embargo, que Marco Polo no tenía conciencia del desastre a que podían conducir tales excesos.

En los campos, Marco Polo se interesó por todas las actividades agrícolas y anotó la riqueza de las explotaciones, las terrazas de cultivos que se escalonan sobre las pendientes más abruptas de las montañas y la abundancia de productos de la tierra.

El viajero veneciano nos enseña igualmente que Kublai Khan, recogiendo la tradición de los grandes emperadores chinos, hacía adquirir y almacenar el sobrante de las cosechas, que, en caso de penuria, era redistribuido a los hambrientos.

Marco Polo visitó igualmente sederías e hilaturas, pero lo que le extraño más aún fue el empleo que los chinos hacían del carbón: «Una especie de piedra negra que se extrae de los flancos de las montañas de Catay (China del Norte) y que quema como el carbón de madera, e incluso mejor que él, porque si se le enciende por la tarde, se le encuentra aún con juego a la mañana siguiente».

Pero ya el poderío de Kublai declinaba, y los favores de que rodeaba a la persona de Marco Polo despertaban celos contra el veneciano y sus dos parientes, los cuales aprovecharon una expedición destinada a acompañar a una princesa mongola, prometida en matrimonio, a la Corte de Per-sia, para embarcarse con ella (1292).

La escuadra siguió la ruta tradicional, llevando a los tres latinos al reino de Shampa, a Sumatra, a las islas Nicobar, a Ceilán, a Malabar, para alcanzar el puerto de Ormuz y llegar, por tierra, a Trebisonda, sobre el Mar Negro. Llegado a Venecia en 1295, Marco Polo debía caer en manos de los genoveses, al año siguiente. En el curso de sus dos años de cautiverio, pudo redactar su fabuloso viaje.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Historia Moderna Renovacion cientifica, grandes exploraciones marítimas, inventos

Historia Moderna Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

 Resumen de la Edad Moderna
La Imprenta
El Renacimiento
Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
El Humanismo
La Guerra de los Treinta Años
La Guerra de Los Siete Años
Independencia  de los EE.UU.
Las Reformas y Contrarreforma
La Renovación Científica
Los Matemáticos y Físicos
Exploradores y Aventureros
La Formación de los Estados Modernos
La Casa de Austria y sus Reyes
Civilizaciones Americanas: Mayas Aztecas Incas
El Siglo de Oro Italiano
El Siglo de Oro Español
La Inquisición Española
Vida Cotidiana en la Edad Moderna: Madre e hijos
Inglaterra: Gloriosa Revolución
Francia: El Absolutismo
La Compañía de las Indias Orientales
La Ilustración
El Despotismo Ilustrado
La Casa de Borbón
La Revolución Industrial
La Revolución Francesa
Napoleón Bonaparte
Inventos Destacados de la Edad Moderna 
Genios del Arte
Ricas y Poderosas Familias Renacentistas

Conquista Normanda en Inglaterra Invasion de Normandos Guillermo I

LA BATALLA DE HASTINGS

Es uno de los momentos mas importantes en la historia de Inglaterra y quizas (para algunos historiadores) de la historia del mundo, ya que marca el momento en que Guillermo, duque de Normandía, se apoderó del trono inglés, en el año 1066. En enero de ese año había muerto el monarca inglés Eduardo el Confesor y el pueblo eligió para sucederlo al joven Haroldo, hijo del conde Godwinson. El nuevo rey era fuerte y prudente y el pueblo se manifestó satisfecho con él, con la sola excepción del duque Guillermo de Normandía, que protestó, alegando que Eduardo le había prometido la corona.

LA HISTORIA: Gradualmente los anglosajones habían conquistado Inglaterra, avanzando en lenta marea hacia el oeste del país.

Las guerras que se habían prolongado durante un siglo, habían determinado su reemplazo parcial por inmigrantes daneses en algunas zonas.

En contraste con ellos, su derrota decisiva habría de ser sorprendentemente repentina.

Aunque la masa de la población seguía siendo de raza sajona y danesa, el poder paso a los normandos en una campaña de una sola estación, casi podría decirse de un solo día. En 1066 al morir el rey Eduardo el Confesor , tres prominentes guerreros se disputaron el trono inglés. El noble sajón mas poderoso de Inglaterra, Harold Godwinson , fue elegidlo por sus pares.

Al otro lado del canal, Guillermo, duque de Normandía, un líder notablemente fuerte y sagaz, sostuvo que esto quebrantaba juramentos de Eduardo y de Harold, en el sentido de que él, Guillermo, heredaría el trono. Y más allá del mar del Norte “el último de los vikingos”, Harald Hardraada, rey de Noruega, conspiraba para obtener el triunfo con la ayuda de Tostig, el hermano desterrado de Godwinson.

Los ingleses y los normandos se odiaban y d duque pudo fácilmente argumentar que Haroldo había violado una promesa de vasallaje que le hiciera. Contaba también con el apoyo del monje Hildebrando, futuro papa Gregorio VII, y había prometido a sus barones dinero tierras en Inglaterra.

El ejército nórdico llegó antes; desembarcó en el Humber en septiembre y batió a las primeras fuerzas locales alistadas para resistirlo. Harold Godwinson marchó hacia el norte con un ejército sajón, y venció decisivamente a los vikingos en Stamford Bridge, cerca de York, el 25 de septiembre de 1066. Tostig y Hardraada, de más de d9s metros de altura y héroe de las guerras vikingas, murieron en la batalla, y pocos fueron los vikingos que sobrevivieron.

Mientras descansaba en York, Harold tuvo noticias de que Guillermo había desembarcado en Pevensey el 28 de septiembre, con un ejército de normandos. El fatigado ejército sajón volvió entonces a partir en marchas forzadas hacia el sur. Si bien no se sabe con exactitud cuál era la fuerza de los dos ejércitos, se cree que cuando el 14 de octubre se enfrentaron en Senlac Hill, cerca de Hastings, eran casi iguales en número.

Un tercio de los hombres de Harold eran housecarls, veteranos a sueldo muy bien armados con lanzas, espadas y grandes hachas. El resto era el fyrd, la milicia local, muy inferior en armas y pericia. Harold condujo su infantería a lo largo de una colina en apretada muralla protectora”, dispuesto a librar una batalla defensiva. Es posible que hayan levantado rápidamente un cerco de arbustos y matorrales. Guillermo hizo subir a sus hombres a través del pequeño valle, con los arqueros al frente, detrás de los lanceros acorazados a pie, y los caballeros montados —alrededor de un tercio de su fuerza— en última línea.

Tenían que atravesar terrenos pantanosos y atacar subiendo la colina para poder alcanzar a los sajones. La ofensiva normanda se produjo a la mañana temprano, pero fue fácilmente rechazada y el combate siguió todo el día. El rey y el duque conducían personalmente sus tropas, demostrando gran bravura. Oleada tras oleada de infantería y caballería normanda cargaban colina arriba, pero una y otra vez caían, dejando pilas de muertos y heridos a lo largo de la inconmovible muralla protectora. Hacia el final de la tarde la batalla podía tomar cualquier – rumbo: los normandos .estaban cansados, los sajones agotados y tan estrechamente comprimidos que mantenían a sus muertos de pie en medio del apiñamiento.

Por dos veces, los indisciplinados hombres del fyrd habían abandonado sus posiciones para dar caza a los normandos colina abajo a medida que retrocedían —bien fuera derrotados de verdad o pretendiendo estarlo— y habían sido derribados al descubierto, pero los housecarls se mantenían como una roca en el centro. Por fin, cuando el sol descendía en el cielo, Guillermo intentó el último esfuerzo.

Envió a sus arqueros adelante y ordenó disparar en ángulo elevado, arrojando las flechas casi verticalmente sobre las filas sajonas. A medida que las murallas protectoras se tambaleaban, sus caballeros volvieron a la carga por última vez. La muralla se quebró, los sajones, batidos en pequeños grupos, fueron hechos trizas.

Harold murió combatiendo al pie de sus estandartes gemelos, y con él murieron muchos de sus housecarls. A la caída de la noche, Guillermo era, efectivamente, dueño de Inglaterra.

La Batalla de Hasting

batalla de hasting

La movilización fue lenta, pues era preciso preparar la flota para trasportar 15.000 hombres, de los cuales unos 6.000 eran jinetes. Los barcos estuvieron listos en septiembre de 1066, pero durante 15 días los vientos desfavorables retuvieron a Guillermo en el mar. Este retardo le valió una fácil victoria, pues en el intervalo había llegado a las costas de la isla el rey Haroldo, de Noruega, quien pretendía también la corona de Inglaterra. Haroldo de Inglaterra consiguió derrotarlo, pero a costa de la disminución de su ejército. Cuando supo al día siguiente que Guillermo había desembarcado en Pevensey, marchó a su encuentro, y la batalla tuvo lugar en Hastings, condado de Sussex, el 14 de octubre. Los sajones formaban una infantería montada—se movilizaban a caballo pero combatían a pie—, los normandos, en cambio, atacaban a caballo, reforzados por los arqueros. Simulando batirse en retirada, Guillermo atrajo a las tropas de Haroldo a una trampa y las deshizo. En la lucha pereció el rey Haroldo, y Guillermo pudo después ceñir la corona de Inglaterra.

El reinado de Guillermo fue un continuo saqueo y un despojo para los nobles y propietarios de la Gran Bretaña, pues todos los normandos que participaron en la expedición fueron recompensados con tierras y títulos nobiliarios, y aun los que no habían intervenido en la invasión se encaminaban hacia Inglaterra en la seguridad de obtener de inmediato un feudo y hacer trabajar, en su beneficio, a los sajones despojados.

Afianzado en su dominio de Inglaterra, sobre la base de un absoluto feudalismo y en amplia ndependencia religiosa con respecto al papado, debió soportar los ataques de su hijo Roberto, que reclamaba el ducado de Norrnandía ipoyado por el rey de Francia. Guillermo le presentó batalla en Gerberoi, donde fue derrotado y herido. Falleció poco después a consecuencia de una caída de caballo y mientras dirigía una nueva expedición contra Felipe de Francia.

Ver: Biografía de Guillermo El Conquistador

Fuente Consultada:
Los Invasores – El Pasado Viviente –
Enciclopedia Universal BARSA (Consulta Fácil)
HISTORAMA Tomo III Edit. CODEX

Los chinos estudian inglés El idioma del mundo Beijing:mil escuela de idioma

Escuelas de Idioma:Los Chinos Estudian Inglés

Cuando los chinos hablen inglés

Parece un chiste, pero en este preciso instante hay más niños estudiando inglés en China que en los Estados Unidos. Efectivamente ha lanzado un programa masivo de enseñanza de inglés en escuelas del país, que alcanza a unos 250 millones de niños varias veces superior al número de estudiantes en las escuelas y secundarias de los Estados Unidos. Y mientras en China el programa escolar de estudio intensivo de inglés empieza en el tercer grado  de la primaria, en casi todos los países de América latina, México, la enseñanza obligatoria de inglés comienza en séptimo

El dato es impresionante. ¿Cómo se explica que China, un país gobernado por el Partido Comunista, en la otra punta del planeta y alfabeto totalmente diferente del nuestro, esté enseñando inglés mucho más intensivamente que México, un país lindante con los Unidos, que tiene un tratado de libre comercio con su vecino y exporta un 90 por ciento de sus productos a ese país? ¿Y como explicar que los jóvenes chinos estén estudiando más inglés que los argentinos, peruanos o colombianos, que no sólo comparten el mismo con los países de habla inglesa sino que tienen muchos más la lazos culturales con los Estados Unidos y Gran Bretaña?

La enseñanza de inglés en China fue una decisión política gobierno, que comenzó tímidamente con el inicio de la apertura económica de 1978, y se aceleró enormemente a partir de 1999, cuando se hizo obligatoria en todas las escuelas. Antes de viajar a China, había entrevistado telefónicamente a Chen Lin, el presidente del comité de Ministerio de Educación a cargo del programa de enseñanza de inglés quien me aseguré con orgullo —en perfecto inglés— que “China ya es el país de habla inglesa más grande del mundo”. Según Chen, la enseñanza de inglés en su país se disparó a partir de la decisión de ingresar en la Organización Mundial del Comercio en 1999, y de competir para ser la sede de las Olimpíadas de 2008. “Empezamos un movimiento llamado ‘Beijing speaks English’, por el cual todos los ciudadanos de Beijing tienen que hablar por lo menos un idioma extranjero para cuando vengan los turistas en 2008”, me dijo Chen. “Y la gente participa entusiastamente, porque saben que si uno habla inglés, le será más fácil encontrar un buen empleo.” Entre otras cosas, se aumentaron las horas semanales obligatorias de estudio de un idioma extranjero, y se introdujo un examen de idiomas para todo estudiante que quisiera ingresar en la universidad. “En algunos estados del nordeste, se estudia ruso o japonés, pero el 96 por ciento de los estudiantes se anotan en las clases de inglés”, me señaló Chen.

Tengo que confesar que en mis viajes a Beijing y Shanghai no me encontré con muchos chinos que hablaran inglés. De hecho, la mayoría de las vendedoras en las tiendas no entendían una jota cuando uno les hablaba en esa lengua. Ni siquiera entendían los números en inglés cuando se les preguntaba por el precio de algún producto. Y los taxistas, menos. Como casi todos los turistas, tuve que pedir a los conserjes del hotel, o a algún conocido, que me anotaran en un papel la dirección adonde me proponía ir, para que el taxista la leyera y me llevara sin problemas. Y, de hecho, el sistema funcioné a las mil maravillas. ¿Era un cuento el programa oficial de enseñanza de inglés, o había millones de personas que habían aprendido el idioma con quienes yo no me había topado? Según me dijeron los funcionarios cuando les comenté que no me habla encontrado en las calles con muchos chinos angloparlantes, esto debería cambiar en los próximos cinco o diez años, a medida que las nuevas generaciones que acaban de empezar a estudiar inglés se incorporen al mercado de trabajo.

Zhu Muju, la directora de Desarrollo de Libros Escolares del Ministerio de Educación, me dijo que aunque la directiva de enseñanza obligatoria de inglés se anuncié en 1999, recién ahora se está comenzando a implementar en casi todas las escuelas del país. En un principio, no había suficientes maestros entrenados para enseñar inglés, sobre todo en escuelas rurales, ni para acompañar las clases a distancia, por televisión. Recién en 2005 se pudo cubrir el 90 por ciento de las escuelas del país, dijo Zhu. ¿Y cuántas clases de inglés por semana van tener los escolares?, le pregunté. “Las escuelas deben dar cuatro cursos por semana a partir del tercer grado de la primaria, de los cuales dos son clases de una hora cada uno, y los otros dos son de 25 minutos dijo. “Además, el plan exige que las escuelas tengan actividades inglés, incluyendo debates, juegos, aprendizaje de canciones y clases de actuación.” A la salida de la entrevista, uno de los asistentes de me señaló: “En tres o cuatro años, ya habrá muchos menos casos turistas extranjeros que no puedan encontrar a alguien en la calle q les pueda dar indicaciones en inglés. Bastará con que busquen a cualquier niño, y podrán comunicarse por lo menos a un nivel básico”.

Sólo en Beijing, mil escuelas de inglés

Pero quizás el dato más impresionante sobre la enseñanza de inglés en China es la cantidad de niños que están estudiando ese idioma después de cursar horas en academias privadas. Tan sólo en Beijing hay unas mil escuelas e institutos privados dedicados a la enseña de inglés. Unos treinta de estos institutos privados son ya instituciones inmensas, que hacen publicidad en los medios y en carteles en las calles, describiendo sus cursos como un pasaporte a la modernidad.

Por curiosidad, pedí una entrevista con el director del instituto privado de enseñanza de inglés más grande de China, el New Orid School. La sede del instituto es un edificio de tres pisos, que toda una cuadra en el corazón de Beijing. Me recibió Zhou Cheng el vicepresidente de la escuela, un hombre de 42 años que había su maestría en Comunicaciones en Australia, y luego había trabajado durante muchos años como corresponsal de la BBC de Londres en Asia. Según me conté, a mediados de la década de los noventa le llevado la idea de crear un instituto privado de enseñanza de inglés y matemáticas a un inversionista amigo, su ex compañero de la la secundaria Yu Minhong. Este último inmediatamente vio una oportunidad de negocio y aportó el dinero para fundar la primera escuela Diez años después, el instituto tenía escuelas en once ciudades y abriendo sedes en otras cuatro. ¿Y cuántos estudiantes de inglés tienen ahora?, le pregunté a Zhou. Cuando me respondió, casi me caiga espaldas: “En 2004, teníamos unos 600 mil. Alrededor de la mitad estudiantes que necesitan reforzar su inglés para pasar exámenes las escuelas, y la otra mitad son adultos que quieren estudiar para mejorar su currículum”, respondió. “Para 2007, calculamos tener un millón de estudiantes de inglés.”

Según me explicó Zhou, el estudio de inglés es considerado en China como una inversión para el futuro. “Cuando yo me recibí, en la década de los ochenta, un graduado universitario podía conseguir un buen empleo sin mayores problemas. Eso ya no es así. Hoy día, uno necesita más conocimientos. Un diploma no basta: hace falta un segundo y un tercer diploma, o estudios en el extranjero”, me señaló. El fenómeno se había iniciado hacía quince años, cuando China se abrió al mundo. “Debido a las reformas económicas, las empresas estatales comenzaron a cerrar. Y en su lugar vinieron las compañías extranjeras, que son mucho más exigentes. Por eso, los padres chinos gastan más que los de la mayoría de los otros países en la educación de sus hijos. La mayor parte de las familias chinas ahorran durante toda su vida para darles la mejor educación a sus hijos.” La New Oriental School, cobrando unos 100 dólares por alumno para sus cursos más cortos, estaba haciendo una fortuna: reportaba ingresos anuales de 70 millones de dólares. Y, según Zhou, espera aumentar sus ingresos próximamente con una serie de nuevos cursos. Entre los más promisorios estaba uno de enseñanza de técnicas para desempeñarse correctamente en entrevistas de búsqueda de empleo.

Los pasos de Chile, México, Brasil y la Argentina

A comienzos de 2004, Chile anuncié que, en aras de aumentar su inserción en la economía global, había tomado la decisión de adoptar el inglés como segundo idioma oficial, y de convertirse en el primer país latinoamericano en hacerlo. El país se aprestaba a ser la sede de una reunión de ministros de Educación del Foro de Países de la Cuenca del Pacífico (APEC) en abril de 2004. Como organizadores de la reunión, los chilenos decidieron que la enseñanza de inglés fuera el primer punto en la agenda. Chile ya sospechaba que América latina había quedado rezagada en la materia y que los asiáticos llevaban mucha ventaja. Y un estudio comparativo de la APEC sobre la enseñanza de inglés en los países miembros habla confirmado con creces las sospechas chilenas. Los resultados, dados a conocer en la reunión, eran escalofriantes: Singapur, Tailandia y Malasia estaban enseñando inglés en todas las escuelas a partir de primer grado, mientras que China y Corea del Sur lo hacían en tercer grado, y la mayoría de los países latinoamericanos en séptimo grado. Pero eso no era todo: el estudio muestra que mientras en Singapur se empezaba con 8 horas por semana de inglés y en China con cuatro horas, en Chile y en México se comienza con dos horas semanales, varios años después. Las diferencias eran a males. La enseñanza de inglés por sí sola no explicaba el avance eco mico de los países asiáticos, pero era un elemento más de la formas que les había permitido insertarse en la economía global, crecer aceleradamente y reducir la pobreza.

Cuando Chile anunció que adoptaría el inglés como segundo Idioma en 2004, la noticia pasó casi inadvertida en el resto de la región. Chile, como en la mayoría de sus países vecinos, sólo el 2 por ciento la población podía leer en inglés y tener un nivel de conversación básico en ese idioma, según indicaban estudios oficiales. Pero el gobierno del Partido Socialista chileno había convertido la enseñanza de inglés en su caballito de batalla político. Según decía el ministro de Educación, Sergio Bitar: “El inglés abre las puertas para emprender un negocio exportador, y abre las puertas para la alfabetización digital. El ingenio en definitiva, abre las puertas del mundo” .A partir de 2004, admiten de hacer obligatoria la enseñanza de inglés desde quinto grado de primaria, Chile entregó gratuitamente libros de texto de inglés a todos estudiantes de quinto y sexto grado, y se fijó como meta que para 20 todos los estudiantes de octavo grado tuvieran que aprobar el Key English Test (KET) —un examen internacional de comprensión y lectura de inglés como segunda lengua— para pasar de grado. Al mismo tiempo, empezó a ofrecer descuentos impositivos a las empresas que pagaran cursos de inglés a sus empleados, para ayudar a que el país fuera más hospitalario hacia el turismo internacional y pudiera competir los asiáticos en atraer “call-centers” a su territorio. Y CORFO, la Corporación de Fomento de Chile, invirtió 700 mil dólares en 2004 tomar un examen de inglés a unas 17 mil personas y crear un base de datos de individuos bilingües o medianamente bilingües. Unos 12 aprobaron el examen y fueron incorporados en el registro. “Ten sus nombres y teléfonos en un banco de datos, que está a disposición de cualquier empresa que quiera establecerse en Chile”, me explicó Bitar.

En México, aunque la vecindad con los Estados Unidos teóricamente podría facilitar los intercambios de profesores de idiomas, el gobierno de Fox llegó a la conclusión de que no podía hacer lo mismo que Chile, por carecer de suficientes maestros de inglés para enseñar a todos los niños de quinto grado. Y aunque México tiene la misma tasa Chile alfabetización que Chile —un 96 por ciento de los niños de ambos países completaban la escuela primaria—, el gobierno consideraba que había mayores carencias en rubros como la malnutrición y la mortalidad infantil, que requerían más recursos que la enseñanza de inglés De manera que optó por la enseñanza de inglés a distancia, por el programa de pizarras electrónicas Enciclomedia, en todas las aulas de quinto y sexto grado. “La idea es que no quede ninguna escuela del país así sea rural o indígena, sin equipamiento para 2006”, decía el secretario de Educación, Reyes Tames. En el principal socio comercial de los Estados Unidos en América latina, y el principal competidor de China en el mercado norteamericano, la, enseñanza personalizada de inglés seguía siendo una meta difusa, y a largo plazo.

En la Argentina, la enseñanza obligatoria de inglés en casi todas las provincias del país comienza en séptimo grado, según me dijo Filmus, el ministro de Educación. Pero tras la debacle económica de 2001, la idea de invertir tiempo y dinero en la enseñanza de un segundo idioma había sido eclipsada por otras prioridades: unos 511 mil jóvenes de la población total de 8,2 millones de estudiantes a nivel nacional estaban abandonando la escuela, la mayoría de ellos en los últimos tres años del nivel secundario. Los gobiernos que se habían sucedido después de la crisis concluyeron que los alumnos abandonaban la escuela por condiciones de pobreza extrema, y que la prioridad educativa debía ser detener la deserción escolar.

Para los países sudamericanos, el inglés no era la única opción recomendable. Los expertos en educación internacional señalaban que muchos Estados de la región también se beneficiarían con la enseñanza del portugués, el idioma del país que ya representaba más del 50 por ciento del producto bruto sudamericano. A fines de la década de los noventa, en pleno auge del Mercosur, se habían iniciado ambiciosos programas de estudio de portugués en la Argentina y de español en Brasil. En la Argentina, la entonces ministra de Educación Susana B. Decide proclamaba que, para el año 2000, una buena parte de las escuelas estarían enseñando portugués. “Durante mucho tiempo, nuestros países se habían dado la espalda. Pero ahora estamos viendo un proceso muy interesante de integración cultural”, me había dicho Decibe en una entrevista en agosto de 1998. Sin embargo, la devaluación brasileña de 1999 asestaría mi durísimo golpe al Mercosur y a la integración sudamericana. Años después, otro ministro de Educación argentino, Andrés Delich, me comentarla que lo único que habla quedado del plan nacional de enseñanza de portugués eran programas escolares en la provincia norteña de Misiones, lindante con Brasil, que tenía un 5 por ciento de la matrícula escolar argentina. Era una idea excelente, pero la realidad económica había abortado el plan.

En Brasil, el Congreso había empezado a debatir en 1998 un plan para enseñar español en todas las escuelas, que se plasmó en un proyecto de ley en 2000. Varios estados del sur, como Rio Grande do Sul, Paraná y Sáo Paulo, ya habían empezado con cursos de español, y el plan del Congreso era que esos programas se extendieran a todo el país en los próximos diez años, siempre y cuando los 27 estados se las arreglaran para encontrar los 75 mil maestros de español que se necesitaban. El Congreso aprobó la ley en 2005 y ordenó al Ministerio de Educación implementar la oferta de cursos de español optativos en todas las escuelas primarias del país, entre quinto y octavo año, en un plazo de cinco años.

¿No es un lujo extravagante enseñar un segundo idioma para países que todavía no han terminado de erradicar el analfabetismo?, les pregunté a varios ministros de Educación en los últimos años. ¿Está bien que Chile se zambulla de lleno en la enseñanza de inglés cuando todavía tiene 4 por ciento de ciudadanos que no han terminado la primaria? ¿Y debería México gastar millones de dólares en la enseñanza de inglés cuando casi un 3 por ciento de sus niños en edad escolar son analfabetos? ¿Y debería hacerlo la Argentina, con medio millón de estudiantes por año abandonando la escuela? Varios ministros me señalaron que en países con altas tasas de analfabetismo, como Honduras o Nicaragua, no tendría sentido destinar un gran porcentaje del gasto educativo a la enseñanza de idiomas. Pero en la mayoría de los países latinoamericanos, las tasas de analfabetismo no son altas, y están mayormente concentradas en adultos mayores de 50 años. Para estos países, la enseñanza de inglés u otros idiomas en las escuelas sería una buena inversión. Y en cuanto a si no habría que dedicarle más dinero a la enseñanza del idioma nacional, para evitar problemas como el de egresados de la escuela secundaria que escriben con errores ortográficos, el ministro de Educación chileno, Bitar, me dijo que “no creo que los chilenos estemos imposibilitados de caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Se puede estudiar español, ciencias e inglés al mismo tiempo”.

Es probable que así sea, concluí tras escuchar a varios expertos. Cualquier persona que haya viajado a Suecia, Holanda o Dinamarca puede constatar que la gente es capaz de hablar perfectamente dos, tres y hasta cuatro idiomas, silos empieza a estudiar de niños. varios países en vías de desarrollo ocurre lo mismo: en la isla caribeña de Curaçao, o en las poblaciones negras de habla inglesa de Nicaragua y Honduras, me encontré con gente que vive en las condiciones precarias y es perfectamente bilingüe, sin mayores problemas. Y s chinos van a aprender inglés, no hay razón por la cual millones de norteamericanos que crecieron viendo películas de Hollywood, canta canciones de rock y explorando sitios de habla inglesa en Interne puedan hacerlo.

Por qué los asiáticos estudian mas

Quizá de todas las personas que conocí en China, la que más impresionó fue Xue Shang Jie, un niño de 10 años que encontré en visita a otro instituto privado de inglés, la escuela Boya. Tras entrevistar al director de la escuela, había pedido observar una clase, y me habían permitido entrar en un aula. Eran como las seis de la tarde, y docena de niños estaba tornando clases después de su horario escolar. En la primera fila, había unos diez chicos sentados en sus pupitres. Atrás, en el fondo del aula, estaban sentados varios hombres y mujeres que obviamente eran los abuelos, y estaban leyendo o haciendo crucigramas para matar el tiempo.

Cuando el director de la escuela abrió la puerta y me presentó c un visitante de los Estados Unidos, hubo sorpresa generalizada, con gestos de bienvenida por parte de la profesora. Me senté, presenciar la clase, y al poco rato me llamó la atención un niño en particular. Es en la primera fila, tenía unos anteojos enormes, se expresaba en ir admirablemente bien y desbordaba buen humor. No me extrañó que finalizar la lección, me dijeran que Xue era el mejor alumno de su en la escuela, y que estaba tomando clases privadas de inglés y matemática después de horas para mejorar aun más sus calificaciones y asó competir en olimpíadas estudiantiles internacionales.

¿Qué quieres ser cuando seas grande?, le pregunté a Xue más de, conversando en el pasillo. “Un cantante, quizá”, me dijo el Xue encogiéndose de hombros y riéndose, mientras sus compañeros festejaba su respuesta y bromeaban sobre su futuro en el show business. Tras sumarme a la celebración, le pregunté a qué se dedicaban sus padres. Por el dominio que tenía del inglés, supuse que era hijo de di máticos que habían vivido en el extranjero, o que provenía de familia acomodada que le había contratado clases particulares desde hacía varios años. Pero me equivocaba. Xue me contó que su padre era un militar del Ejército Popular de Liberación, las fuerzas armadas de China, y su madre era una empleada. Por la descripción que hizo de su familia, y por lo que me corroboraron más tarde el director de la escuela la y el asistente chino que me acompañaba, la familia de Xue era de clase media, o media baja.

¿Cómo es un día típico de tu vida?, le pregunté a continuación. Él  me contó que se despertaba a las siete de la mañana, entraba a la escuela a las ocho, y tenía clases hasta las tres o cuatro de la tarde, según el. día de la semana. Después, hacía sus deberes en la escuela hasta la seis, cuando venía a buscarlo su padre. ¿Entonces, puedes ver televisión por el resto del día?, le pregunté, asumiendo que ése era el caso. “Sólo puedo ver televisión 30 minutos por día”, respondió, sin abandonar su sonrisa. “Cuando llego a casa, toco el piano, y hago más deberes, hasta eso de las siete y media de la noche. Entonces, veo televisión  media hora, y me acuesto a eso de las nueve.” Pero eso no era todo: u tarde por semana, después de la escuela, y los domingos por la tarde tomaba clases particulares de inglés en la escuela Boya. Y los sábados por la tarde, durante dos horas, tomaba clases de matemática y chino en el mismo Instituto privados ¿Y te gusta estudiar tanto?, le pregunté intrigado. “Sí”, me contestó, sonriendo de oreja a oreja. “Es muy  interesante. Y si estudio mucho, mi padre me regala un juguete.”

El caso de Corea del Sur

La obsesión por el estudio no es un fenómeno que se da sólo China, sino en toda Asia. Al igual que en China, los niños en Corea Sur, Singapur y varios otros países de la región estudian casi el doble de horas diarias que los de los Estados Unidos o de América latina Corea del Sur, el promedio de horas de estudio diarias de los alumnos de primaria es de diez horas, el doble que en México, Brasil o la Argentina. Jae Ho Lee, un niño coreano de 14 años, tiene una disciplina  casi militar: sale de su casa a las siete de la mañana, llega a la escuela media hora antes del inicio de las clases para repasar las lecciones del día anterior, y regresa á su casa a las cuatro de la tarde. Y después  toma cursos particulares de inglés y matemática, no porque se esté quedando atrás en estas asignaturas sino, por el contrario, para mantener su alto puntaje. “Quiero seguir estando en los primeros puestos de esta clase, porque de eso depende mi futuro”, le dijo el niño a la revista brasileña Veja, que le dedicó una portada al fenómeno de la educación en Corea del Sur.

Según el Ministerio de Educación de Corea del Sur, el 80 por ciento de los niños estudian por lo menos diez horas diarias, y el 83 por ciento toma clases complementarias de matemática o ciencias. La revolución educativa ha permitido aumentar el porcentaje de estudiantes universitarios del 7 por ciento de la población general en 1960 al 82 de la actualidad. Comparativamente, la mayoría de los países latinoamericanos tienen un 20 por ciento de sus jóvenes estudiando en la universidad, y en muchos  casos menos. Y mientras un 30 por ciento de los graduados universitarios coreanos se diploman en Ingeniería, el promedio de egresados en esa disciplina en América latina es del 15 por ciento.

En Corea del Sur, hace años que la enorme mayoría de las escuelas tienen pizarrones electrónicos —como los que acaba de adoptar México— en los que los profesores muestran películas para ilustrar sus lecciones. Además, tienen salas de computación conectadas a Internet con banda ancha, y los maestros ganan un salario medio equivalente a 6 mil dólares mensuales, seis veces más que sus equivalentes latinoamericanos. “Es una carrera que confiere mucho estatus”, señaló el artículo de Veja. En efecto, una encuesta de la Universidad Nacional de Seúl reveló que, para las mujeres coreanas, los profesores son vistos como “el mejor partido para casarse”: tienen un buen salario, empleo estable, vacaciones largas y les gusta tratar con niños. Y tienen condiciones de trabajo excelentes, que incluyen dedicación exclusiva y cuatro horas diarias —pagas, por supuesto— para preparar sus clases y recibir a los estudiantes. La educación en Corea se toma tan en serio, que hasta los profesores de jardín de infantes necesitan un diploma universitario.

En términos generales, los economistas coinciden en que la apuesta coreana a la educación ha pagado con creces: gracias a la avalancha de inversiones internacionales para aprovechar la mano de obra calificada, Corea pasó de tener un ingreso per cápita equivalente a la mitad del de Brasil en 1960, a uno de tres veces más que aquél actualmente.’

¿Por qué estudian más los jóvenes asiáticos?

La respuesta más común que escuché en China cuando hice esta pregunta es que no se trata de un fenómeno reciente, sino la continuación de una tradición histórica que viene de las enseñanzas del filósofo Confucio, quien ya difundía valores como la dedicación al trabajo y al estudio en el siglo V antes de Cristo. Confucio decía: “Si tu objetivo es progresar un año1 siembra trigo. Si tu objetivo es progresar diez años, siembra árboles. Si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos”. La fiebre del estudio había quedado relegada durante la Revolución Cultural china, pero volvió con toda la fuerza a partir de las reformas económicas de los años ochenta, cuando —como me lo había hecho notar Zhou, el vice director de la New Oriental School en Beijing— las nuevas empresas privatizadas comenzaron a exigir un nivel académico superior a quienes buscaban empleo.

Sin embargo, en China existe otro motivo clave que explica 1. fiebre por el estudio, que no sería deseable imitar en el resto del mundo: la política del hijo único. Desde la década del setenta, las parejas sólo pueden tener un niño, y quienes tienen más de uno deben pagar, impuestos altísimos por su segundo hijo. Eso hace que cada niña  o niño —más los varoncitos que las mujercitas, por cierto, ya que los bebés de sexo masculino son recibidos con mucha mayor alegría que los de sexo femenino— sea el centro de atención y las expectativas  progreso de sus dos padres, sus cuatro abuelos y sus ocho bisabuelos y cuando los hay.

En China, como en pocos otros países, toda la atención de la familia extendida está centrada en un hijo: “Somos un de pequeños emperadores y pequeñas emperatrices”, me dijo una de turismo en Beijing. Y eso se traduce en una presión social de padres y abuelos sobre los jóvenes para que estudien. “Toda la familia para que el niño pueda estudiar en las mejores universidades y puede conseguir un buen empleo”, me explicó Zhou. “Aquí tenemos un refrán que dice: hijo único, esperanza única, futuro único.” Eso explica por que tantas familias envían a sus niños a cursos particulares de inglés después de hora, o ahorran toda la vida para mandar a sus hijos a universidades en los Estados Unidos.

Y el otro factor propio de la cultura asiática es que los jóvenes deben estudiar más desde muy niños, por el simple hecho de que mientras la mayoría de los idiomas occidentales tienen alfabetos de 26 027 letras, varios idiomas orientales tienen unos 22 mil caracteres, aunque hacen falta unos 2.500 para tener un conocimiento básico del lenguaje   y unos 5 mil para leer un periódico. Los chicos asiáticos comienzan a aprender los caracteres de su idioma mucho antes de entrar en primer grado.

El jardín de infantes ya es un curso intensivo de escritura. “Cuando los niños entran en primer grado, ya deben estar familiarizados con unos 2 mil caracteres”, me dijo Chen Quan, un profesor en Beijing. El aprendizaje es tan difícil, que los padres y abuelos se pasan horas los fines de semana enseñando a dibujar los caracteres a sus hijos y nietos. De manera que cuando entran en la escuela primaria, los estudiantes ya tienen una disciplina de estudio muchísimo mayor que la de los niños norteamericanos o latinoamericanos. De allí en más, los asiáticos dan por sentado que deben estudiar unas diez horas por día. No hay televisión, ni fútbol, ni fiesta que valga.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Temas Tratados

Gran Salto Adelante de China Mao Tse Tung Plan Economico Agricola

Gran Salto Adelante de China Mao Tse Tung

China y la modernización: Durante la década de los 50, la industrialización de la República Popular de China había avanzado a una velocidad enorme siguiendo el modelo ruso. En 1958, alentado por ello, el presidente Mao Tse Tung  decidió alejarse de los métodos convencionales, dando lo que él consideraba un «Gran Salto Adelante-.

Ello fue lanzado con grandes expectativas, pero el fracaso de las recién establecidas industrias pesadas chinas, que utilizaban métodos a pequeña escala en los pueblos, combinado con una serie de malas cosechas y la retirada de los expertos soviéticos después de la ruptura política en 1960, se convirtió en una catástrofe económica.

La producción agrícola descendió en una cuarta parte hasta su punto más bajo en 1960 y la producción industrial puede haber descendido incluso más hacia su depresión en 1962.

Biografia de Mao Tse Tung Larga Marcha de Mao Revolucionario ChinoEl Gran Salto: Mao Tsé Tung llamó el “gran salto” a un programa de desarrollo simultáneo de la agricultura y la industria. El plan de Mao era la guerra económica, librad por cientos de millones de campesinos armados con azadas y rastrillos. Significó la movilización total de la mano de obra y sus consecuencias fueron catastróficas, hambre generalizada y devastación.

El primer plan quinquenal chino había finalizado hacía poco. Basado en el modelo soviético de los años veinte, el programa aumentó la producción industrial a costa de la agricultura. Millones de campesinos se trasladaron a las ciudades y China esperaba pagar los préstamos soviéticos con granos. Quedó claro que un nuevo plan quinquenal no funcionaria.

Mao propuso una reorganización drástica del trabajo rural. Los campesinos, manteniendo las granjas a nivel de subsistencia, desarrollarían el campo, cavando canales de regadío y construyendo carreteras. Además, se unirían a la »batalla por el acero», construyendo hornos en sus casas para aumentar la producción industrial del país.

Durante un tiempo, explotando el recurso natural más importante de China, pareció que el gran salto funcionaba. En 1958, las cosechas fueron enormes y el gobierno requisó una cantidad récord de cultivos.

El año siguiente fue desastroso para la agricultura a causa del mal tiempo y de la diversificación del trabajo en las granjas, pero los requisitos del gobierno no disminuyeron, de modo que los campesinos, sin comida, empezaron a morir de hambre (entre 1959 y 1962 murieron veinte millones). Mao reconoció el desastre, pero se negó a disculparse. Explicó a sus partidarios que Confucio, Lenin y Marx también habían cometido errores.

PARA SABER MAS…
El gran salto adelante

Zu En Lai pronunció, en febrero de 1957, su famoso “discurso de las cien flores” en el que se pretendía un rápido desarrollo de la atrasada economía china. En ese momento, las comunas agrícolas comenzaron a agruparse y aparecieron las comunas urbanas. En cada comuna había cantinas y comedores colectivos, escuelas y guarderías, con lo que se liberaba una importante mano de obra femenina que empezó a trabajar en las grandes explotaciones agrarias y en la industria.

Los éxitos iniciales fueron espectaculares. Pero tres años después, coincidiendo con la retirada de los expertos soviéticos, la producción de acero decayó. China se vio obligada a importar trigo, la calidad de los productos era mediocre y se comprobó que muchas de las obras públicas emprendidas carecían de justificación.

La revolución cultural
En 1966, se creó dentro del Partido Comunista una oficina permanente de la revolución cultural que pretendía recobrar el fervor socialista. Mao invitó a los estudiantes a convertirse en los guardias rojos de la revolución, denunciando la pervivencia de los cuatro lastres del pasado precomunista:
mentalidad, cultura, costumbres y modas. Los guardias rojos rivalizaron en borrar estas huellas burguesas: destruyeron monumentos antiguos, quemaron libros, impusieron a los sospechosos confesiones públicas en las que reconocían su desviación burguesa, establecieron campos de reeducación en el maoísmo, etcétera.

En sus excesos ideológicos, los guardias rojos llevaron la economía al caos. La revolución cultural se extendió por todas las provincias y devolvió a Mao el poder absoluto sobre los cuadros del partido. La difusión del pensamiento maoísta fue una gigantesca operación de propaganda y tuvo una acogida entusiasta entre los izquierdistas europeos, que adoptaron el Libro Rojo de Mao como el catecismo de la revolución deseada.

Tras la muerte de Mao

Desde la muerte de Mao, China ha experimentado cambios políticos y económicos. Estas transformaciones se han dado en el marco de la caída de otros regímenes comunistas y del reordenamiento económico mundial.

Tras la muerte de Mao, los dirigentes chinos han seguido manteniendo el modelo socialista, pero han desarrollado una política económica más pragmática y caminan pausadamente hacia una economía de mercado siempre controlada. El conductor del cambio ha sido Deng Xiao Ping, apartado de la dirección del partido por derechista durante la revolución cultural, y rehabilitado posteriormente.

Bajo su dirección, China impulsó (1978-1979) una cierta liberalización política conocida como primavera de Pekín; permitió la crítica mesurada del maoísmo y celebró el proceso a “la banda de los cuatro”; ha dado prioridad a la economía y al desarrollo material. Subsiste, en cambio, una falta de libertad política. Los movimientos de oposición, como la revuelta estudiantil de Tianamen, son severamente reprimidos.

Historia de los Paises Bajos Guerras Contra España Siglo XVII

Historia de los Países Bajos
Guerras Contra España

Los Países Bajos eran una pieza clave para la corona de España. Pero la compleja situación política dio lugar a revueltas por motivos sociales, económicos y religiosos. A finales del s. XVI, después de su ruptura con España, las siete provincias reformadas del norte de los Países Bajos siguieron una línea política propia. Formaron una unión republicana de cuyo gobierno se encargaban Estados Generales que reunían a las figuras dominantes de cada provincia.

Holanda, a causa de su riqueza, ocupaba el lugar preponderante. Y dio su nombre al conjunto del país. Varios factores contribuyeron al auge económico de las provincias: su situación geográfica constituye la plataforma giratoria del comercio marítimo; heredan la actividad de las ciudades flamencas arruinadas por la guerra; atraen a numerosos exiliados reformistas que representan a menudo una mano de obra muy bien cualificada; y finalmente, el espíritu calvinista ve en la consagración del trabajo mediante el enriquecimiento la manifestación propia de la gracia divina.

HISTORIA: Desde la caída del Imperio de Carlomagno en el siglo IX, los Países Bajos, formados por diecisiete provincias en lo que hoy es Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos (Holanda), estaban fragmentados como posesiones de diversas familias.

carlo v de españaEn los siglos XIV y XV, los duques de Borgoña, Felipe el Calvo y Juan Sin Miedo, se anexionaron Flandes (Bélgica) y los Países Bajos. Estas tierras permanecieron bajo control de Borgoña hasta que Carlos V, heredero de las tierras borgoñonas y miembro de la dinastía Habsburgo, las convirtió en posesiones españolas en 1516. Esto no satisfizo a los flamencos, que defendieron los privilegios locales ante lo que consideraban una intromisión del poder centralista de España.

felipe ii de españaEn 1555 Carlos V legó los Países Bajos a la rama española de la Casa de Austria (Habsburgos). El nuevo rey, Felipe II, adoptó una política impositiva que desagradaba a las fuerzas de la región, y les negaba participación en el gobierno, como ocurría anteriormente a través de los Estados Provinciales y Estados Generales.

Surgieron también problemas de orden religioso: Felipe quería mantener e imponer el catolicismo, pero buena parte de la población había adherido a la Reforma. Resistió la marea protestante e intentó tener un completo control. Envió al duque de Alba como gobernador de los Países Bajos con órdenes de acallar con firmeza cualquier oposición.

El duque de Alba ejecutó a dos líderes del movimiento independentista e incrementó los impuestos, lo que dio lugar a las revueltas dirigidas por Guillermo de Orange.

guillermo de orange Durante estos enfrentamientos los independentistas usaron tácticas de guerrilla, como la inundación de las tierras bajas, para evitar el movimiento de las tropas españolas, que sin embargo llegaron en 1576 a Amberes, uno de los puertos más ricos de Europa.

La guerra de liberación comienza en 1566, bajo el mando de Guillermo de Orange (imagen izq.) , que recluta un pequeño ejército para enfrentar a las tropas españolas de represión enviadas por el rey y comandadas por el Duque de Alba primeramente, y después por Requeséns y por Alejandro Farnesio.

Se suceden las batallas hasta que, en 1581, las siete provincias del norte, congregadas en la Unión de Utrecht, declaran la independencia. (En 1579 las diez meridionales -católicas-habían constituido la Unión de Arras).

La lucha prosigue hasta después de la muerte de Guillermo de Orange, en 1584. En 1648 los Tratados de La Haya y de Westfalia ratifican la autonomía del país (las provincias meridionales quedan unidas a España).

Después que Felipe II, en represalia, cierra el puerto de Lisboa a los mercaderes holandeses, éstos buscan su propio camino hacia las Indias. Se inicia así una serie de viajes, exploraciones y conquistas coloniales que proporcionan a los Países Bajos independientes ricos dominios (en Indonesia, en el Caribe, etc.).

LUCHAS E INDEPENDENCIA
Muchos comerciantes y banqueros se habían desplazado a Amsterdam y habían convertido esta urbe en una hermosa ciudad defendida por canales y una pujante armada. Desarrollaron la banca, la industria y el comercio moderno, convirtiendo a la ciudad en uno de los principales centros protestantes. El enfrentamiento por la independencia era a la vez una guerra religiosa y una lucha entre los modernos burgos urbanos de los Países Bajos y la tradicional jerarquía real de España.

Aprovechando que España estaba entonces empeñada en diversas guerras contra Francia, Inglaterra y los otomanos, en 1579, bajo el liderazgo de Guillermo de Orange, siete provincias protestantes del norte fundaron la Unión de Utrecht, que supuso la constitución en 1581 de una república independiente: las Provincias Unidas (entre las que se encontraba Holanda].
Los ejércitos españoles siguieron controlando las provincias católicas del sur (Flandes, en la actual Bélgica).

En 1609 se firmó la Tregua de los Doce Años, pero hasta 1648 España no reconoció oficialmente la independencia de las Provincias Unidas.

Con la independencia llegó la división interna, pues había dos principales centros de poder político en este nuevo estado. Cada provincia tenía un funcionario (estatúder), responsable de la conducción del ejército y el mantenimiento del orden. Comenzando con Guillermo de Orange y sus herederos, la casa de Orange ocupó la función de estatúder en la mayoría de las siete provincias y favoreció el desarrollo de un gobierno centralizado, con ellos mismos como monarcas hereditarios.

Los estados generales, asamblea de representantes de cada provincia, se opusieron a las ambiciones de los Orange ; defendieron una forma de gobierno descentralizada o republicana. La gran parte del siglo XVII las fuerzas republicanas estuvieron bajo control. Pero en 1672, agobiadas por la guerra contra Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas acudieron una vez más a la casa Orange, quienes establecieron un régimen monárquico en la persona de Guillermo III (1672-1702).

La historia holandesa en el siglo XVII es extraordinaria por la relativa facilidad con que los holandeses cambiaban de una tuse de poder a otra, de acuerdo con sus necesidades internas y externas. La muerte de Guillermo III, acontecida en 1702, y el hecho de no haber dejado herederos directos, permitió a las fuerzas republicanas tomar el control de nuevo. La República Holandesa no se vería nuevamente amenazada otra vez por las fuerzas monárquicas.

En el siglo XVII, bajo la prominencia de los holandeses, subyacía la prosperidad económica —alimentada por eL papel de Holanda mino transportadora del comercio europeo—. Sin embargo, la guerra resultó desastrosa para la República Holandesa. Las dos guerras anglo-holandesas de las décadas de 1650 y 1660, la guerra contra Francia e Inglaterra, de la década de 1670 y su apoyo a Inglaterra en contra de Francia, en la Guerra de la Sucesión Española, pusieron cargas pesadas sobre las finanzas y la mano de obra holandesas. La navegación inglesa comenzó a desafiar la supremacía comercial holandesa y, en 1715, los holandeses sufrieron una decadencia económica grave.

AMSTERDAN EN EL SIGLO XVII: A comienzos del siglo XVII Amsterdam había sustituido a Amberes uno la capital financiera y comercial de Europa. En 1570 Amsterdam tenía 30 000 habitantes; para 1610, ese número se había duplicado a medida que los refugiados arribaban, provenientes sobre todo de los Países Bajos españoles.

En 1613 este vertiginoso crecimiento provocó que el gobierno de la ciudad aprobara un “plan de expansión urbana”, que ampliaba el territorio de la ciudad de 500 a 1800 acres a lo largo de la construcción de tres grandes canales. Los  constructores acondicionaban lotes para levantar altas casas, y con facha das estrechas —que caracterizaron a la ciudad— haciendo penetrar columnas de madera a través del lodo para que se asentaran en la arena firme del subsuelo.

A su vez, los canales hicieron posible que los hombres de negocios utilizaran los pisos superiores de sus casas como almacenes para sus bienes. Los artículos, transportados en pequeños botes, eran alzados en bloques hasta las ventanas superiores de estas habitaciones, y unos aparejos los sujetaban a los gabletes de los techos. La expansión física de Amsterdam pronto se vio alcanzada por su población, a medida que la ciudad crecía de 100 000 habitantes, en 1610, 200 000 en 1660.

La exuberante ampliación que Amsterdam experimentó en el siglo XVII se basó en el nuevo papel de la ciudad como centro financiero y comercial de Europa; pero, ¿qué hizo esto posible? Fue una cosa: los mercaderes de Amsterdam contaban con una vasta flota, que en su mayor parte utilizaron para la lucrativa actividad de la captura del aréneme del mar del Norte. Los navíos de Amsterdam también fueron importantes transportadores de productos provenientes de otros países. La invención holandesa llamada fluyt (nave de calado poco profundo y de gran capacidad), les permitió transportar enormes cantidades de cereales, madera y hierro.

Los mercaderes de Amsterdam descargaban sus mercancías en la plaza Dam, donde todos los bienes que pesaban más de cincuenta libras eran registrados y cuya calidad se probaba. La cantidad de bienes que arribaba a Amsterdam hizo que pronto la ciudad fuese encrucijada para muchos productos europeos importantes. Por supuesto,

Amsterdam fue el principal puerto para las compañías comerciales de las Indias Orientales y Occidentales. Además, las industrias de la ciudad transformaban las materias primas importadas en bienes terminados, lo cual convirtió a Amsterdam en un reconocido productor de ropa de lana, productos con base en azúcar refinada y tabaco, así como de cristal, cerveza, papel, libros, joyería y productos de piel. Parte de la riqueza de la ciudad se debía a ganancias de la guerra: en 1700, Amsterdam fue el principal proveedor de bienes militares de Europa. Sus fábricas de pistolas tenían clientes por todo el continente.

Un tercer factor de la prosperidad de Amsterdam fue su importancia como centro financiero. Las ganancias de las actividades del comercio brindaban grandes cantidades de capital para la inversión. Su papel financiero se facilitó en gran medida con la fundación en 1609 del Banco de Intercambio de Amsterdam, el banco público más grande del norte de Europa. Asimismo, la ciudad fundó la Bolsa de Valores de Amsterdam para llevar a cabo la especulación de bienes.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

¿Es Holanda una tierra de refugio?
La tolerancia religiosa y política de que dan muestras las Provincias Unidas convertirán a este país, desde el s. XVI hasta el XIX, en un lugar de refugio privilegiado. Allí encontrarán amparo, primero los protestantes perseguidos de Alemania y Francia, y después los puritanos ingleses, los anabaptistas. En algunas provincias, estos refugiados constituyen la mitad de la población. También los filósofos, perseguidos tanto por las Iglesias como por el poder, encontrarán allí una inapreciable acogida, y la libertad que impera en la prensa y la edición hará de este país un hogar- ardiente de la cultura europea.

¿Dónde reside el secreto de su prosperidad?
Fundamentalmente en el trabajo de los hombres. El suelo del país es pobre y la tierra ha de serle ganada al mar. La fortuna de Holanda habrá de constituirse sobre la industrialización y el comercio. La industria textil, la construcción naval, las industrias alimenticias, en particular la fabricación de cerveza, los molinos de grano o de aceite y las papeleras constituyen los elementos esenciales de la actividad económica. Los refugiados enriquecen las técnicas locales con su particular «savoir-faire».

¿Cómo se desarrolla su cultura?
La atmósfera de libertad que reina en Holanda, las necesidades tecnológicas del desarrollo y la afluencia al país de extranjeros emprendedor-es provocan el florecimiento de una cultura que es, a la vez, muy peculiar y muy cosmopolita. Allí es donde Descartes y Spinoza renuevan la filosofía. Pero el mismo pueblo, a través del teatro, las kermesses y las fiestas religiosas ofrece una representación de la vida hecha a su imagen. De esta cultura popular se alimenta la gran escuela de pintura de la que Rembrandt o Vermeer son las figuras más destacadas.

¿Es poderosa la flota?
Los puertos, encargados sobre todo de negociar con el comercio francés e inglés, son en el s. XVII los más prósperos de Europa. Los holandeses, a pesar de la hostilidad inglesa, reinan en los océanos en lo referente a la pesca y al transporte. A comienzos del XVII empieza la gran aventura oriental: dueños del Cabo de Buena Esperanza, navegan hacia la India, Asia del Sudeste y China. Pero no se preocupan apenas de colonizar. Su único objetivo es establecer bases navales que les permitan comerciar con los indígenas.

¿De qué sirven los pólderes?
Son trozos de tierra conquistados al mar, ya que las provincias de Holanda y Zelanda se encuentran por debajo del nivel del mar y están constantemente amenazadas por- las grandes mareas. Desde la Edad Media, se habían construido diques para proteger las regiones expuestas. En el s. XVII, la lucha contra el agua adopta grandes proporciones: se desecan las zonas de aguas muertas, se construyen barreras, se protegen las dunas. Las tierras así desecadas se cubrirán de jardines y vergeles, símbolos de la victoria del pueblo sobre los rigores de la Naturaleza.

Fuentes Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
50 Cosas Que Debe Saber de la Historia Mundial Hugh Williams
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 19
Grandes Personajes de la Historia Universal

El Imperio Otomano Soliman El Magnífico Resumen Historia y Expansion

El Imperio Otomano Solimán El Magnífico

El Imperio Otomano Soliman El Magnífico Los orígenes de los otomanos: Los orígenes del Imperio Otomano se sitúan en la Anatolia Occidental. Durante el siglo XIV, el pequeño estado que rodeaba el Sogut empezó a aprovechar la decandencia de los turcos selyúcidas para ampliar su territorio.

El derrumbe de los selyúcidas desencadenó una lucha por el poder en la región, en la que los musulmanes otomanos participaron movidos por su deseo de convertir nuevas tierras al islam.

El imperio otomano, fundado a finales del siglo XIII por Osmán (1300-1306), también conocido como Utmán I, y que con el gran sultán Solimán el Magnífico (1495-1566) alcanzó su máximo esplendor cultural. La gloria del Imperio otomano, que se inició con la trascendental toma de Constantinopla por Mehmet II en 1452, culminó con Solimán el Magnífico cuando éste logró apoderarse de Hungría en 1526 tras su magnífica victoria sobre Luis II.

Asimismo, este poderoso sultán llevó a los otomanos a las puertas de Viena en 1529, impulsó su poderío naval y afianzó su presencia en el Mediterráneo. En el año 1522 había conquistado la isla de Rodas y en el 1518, el corsario conocido por los cristianos como Barbarroja, puso la ciudad de Argel, de la que era dueño, bajo su protección.

Solimán II, el Magnífico Sultán que llevó el Imperio Otomano a su apogeo (?, h. 1495 – Szigetvar, Hungría, 1566). A los 18 años fue nombrado gobernador de Manisa y, ahí, comenzó su acción de gobernante y, más tarde, a la muerte de su padre, tuvo un reinado notablemente largo, desde los 46 a los 72 años de edad , durante los cuales acumuló tantos títulos como triunfos guerreros. Solimán desplegó una importante actividad legisladora principalmente sobre la organización del ejército, el feudalismo militar, la prosperidad territorial y el sistema tributario.

Sucedió en el Trono a su padre, Selim I, en 1520. Desde entonces emprendió una serie de guerras que, bajo su dirección personal, expandieron el dominio de los turcos en tres direcciones principales: hacia el corazón de la Europa cristiana, en las fronteras del Imperio de los Habsburgo; hacia el imperio persa chiíta en el este; y por el Mediterráneo. Aprovechando que la atención del emperador Carlos V estaba concentrada en el enfrentamiento con Francisco I de Francia, Solimán terció en el conflicto sucesorio de Hungría, apoyando al voivoda de Transilvania Juan Zapolya contra Fernando de Habsburgo: conquistó Belgrado (1521), venció en la batalla de Mohács (1526), tomó Budapest (1529), puso sitio a Viena (1529), se anexionó la mayor parte del territorio húngaro (1547) y sometió al Imperio alemán al pago de un tributo.

Su padre era Selím, llamado el Terrible, un incansable guerrero que había consolidado un gran imperio, pero un día del año 1520, un correo trajo a Manisa, la noticia de su muerte. Entonces, empezó la carrera de un rey que, seguramente, en recuerdo del rey Salomón, su pueblo lo llamaba Kanuni, el Legislador y, también, la Sombra de Dios, el Protector de los Santuarios de la Meca y Medina; pero Occidente, que lo temía y respetaba, lo llamó Solimán, el Magnífico.

Sus ataques contra los «herejes» chiíes de Persia le llevaron a conquistar Tabriz, Bagdad y la mayor parte de Mesopotamia (1534), extendiendo luego sus dominios por las costas de Arabia. En cuanto a la expansión mediterránea, comenzó con la conquista de Rodas (1522), que le proporcionó el control de las rutas comerciales venecianas y genovesas; continuó sometiendo al vasallaje otomano a Argel (1529) y Trípoli (1551), mientras corsarios turcos imponían su ley en el mar.

imperio otomano

En el periodo del sultanato de Solimán el Magnífico, el imperio se extendió lo máximo y se acercó a la extensión del imperio bizantino en la época brillante del emperador Justiniano. La época otomana es de una gran riqueza en arquitectura. Su máximo representante será el prolífico y genial arquitecto Sinán, que realizará sus fabulosas construcciones durante la edad de oro del arte otomano. Solamente tuvo oportunidad de construir una mezquita en su nombre a los 30 años de su subida al trono, aunque fuera tarde, mandó construir una de las mezquitas más espectaculares de Estambul. 

Estos avances hacia Occidente (tanto en el Mediterráneo como en Europa central) continuaron hasta la muerte de Solimán, que le sorprendió durante una nueva campaña en Hungría; el temor con que fue visto en los reinos cristianos este renacimiento del expansionismo musulmán explica la contraofensiva lanzada por el Papado, Venecia y la Monarquía Hispana, que condujo a la batalla de Lepanto (1571). Los turcos recuerdan a Solimán como un gran legislador (autor del código general conocido como Kanuname), poeta y constructor de edificios y obras públicas (convirtió Estambul en la ciudad más grande y monumental de Europa en el siglo XVI).

Solimán, fue un guerrero que llevó a sus pueblos los beneficios de la paz – la llamada Pax Ottomanica -, que construyó puentes y caminos por los que circulaban las caravanas, desarrolló oficios y extendió el comercio; por último, implantó algunos servicios sociales, lo que permite decir que fue el primer Estado Benefactor. Además, pese al aumento de las poblaciones, hizo posible que judíos, musulmanes y cristianos, vivieran en paz.

PARA SABER MAS…
Solimán el Magnífico

Como lo había previsto su padre, Solimán accedió al poder sin ningún tipo de oposición. Recibió una administración perfectamente organizada, las arcas del tesoro colmadas y un sistema político que urgía al expansionismo. Su reinado alcanzó su culminación tras luchar con éxito en Europa, el Mediterráneo e Irán.

Conquistó Belgrado y, en la batalla de Mohács (1526), acabó con la soberanía húngara. La alianza comercial de Solimán con Francisco I de Francia fue el primer tratado de importancia suscrito con una potencia occidental que apoyaba el comercio francés en Oriente, al tiempo que constituía un pacto político contra Carlos V, gran rival de Francia. Esta alianza hizo posible la derrota de la Santa liga cuando el emperador se unió a ella, dio a los turcos la hegemonía en el Mediterráneo oriental, y acabó con los últimos reductos de Venecia en el Egeo, el Peloponeso y Dalmacia.

A la vez que luchaba en el Danubio, Solimán organizó varias campañas contra Irán, donde tomó Tabriz, Bagdad y, algunos años después -tras las campañas en Armenia, Georgia y el Azerbaiján caucásico-, los territorios persas en Mesopotamia.

Los éxitos obtenidos en Egipto Irán permitieron a los otomano actuar contra los portugueses el el océano índico, donde intentaban controlar las nuevas ruta marítimas de la India.

El punto máximo de la expansión del Imperio Otomano en territorio europeo se logró en 1683, cuando Viena, capital dinástica de los Habsburgo, sufre el sitio del gran visir Kara Mustafá, durante la segunda guerra turca. El mapa ilustra fases sucesivas de esa expansión en 1520, 1566 y 1683. Desde fines del siglo XIV los otomanos ocupan casi toda la península Balcánica al Sur del Danubio.

En 1453 toman Constantinopla, que comienza entonces a conocerse como Estambul (del griego Stenpolis). Entre 1500 y 1517 se dirigen hacia el Este, conquistando Siria, Egipto y Arabia. En 1520 se inicia el reinado de Solimán, y con él una nueva fase en las guerras de conquista, que vuelven a tener a Europa como objetivo. Toman Belgrado en 1521; en 1522, Rodas; invaden a Hungría en 1526, y más tarde sitian por primera vez a Viena (1529). En 1533, parte de Persia es conquistada.

La expansión continúa y los ejércitos otomanos penetran en Polonia, dominan la costa norte del mar Negro, toman Chipre en 1571 y Creta en 1669. Con la contraofensiva persa de principios del siglo XVII comienza la decadencia del poderío otomano. En 1699, Austria fuerza a los turcos a firmar el tratado de Carlovitz: los Habsburgo austríacos reciben entonces Hungría, Transilvania y Croacia. La región que rodea a Bar pasa a Polonia, y la Morea, a Venecia.

En 1696, Rusia toma Azov, comenzando la larga serie de guerras ruso-turcas. En 1783,. los rusos anexan Crimea. En adelante, el Imperio Otomano va perdiendo dimensión, hasta la proclamación de la República Turca, en 1923.

GRANDES SULTANES OTOMANOS:

Mehmet II (1451-1481), el conquistador de Constantinopla, tuvo el mérito de haber sentado las bases de un nuevo aparato administrativo en el imperio. Selim I (1512-1520). Mantuvo la paz con las potencias cristianas pero, ayudado por los jenízaros, reprimió duramente a los chutas y se expandió hacia oriente.
Solimán II (1520-1566). Llamado el Magnífico, dirigió personalmente 13 campañas militares en oriente y occidente. Fue notable por su obra como legislador. Murat III (1574-1595). Dominado por el harén, gracias a sus generales logró derrotar a la dinastía safávida.

Fuentes:Protagonista de la Historia de Espasa-Calpe – Wikipedia – Artehistoria

Invasiones de los Vikingos Los Normandos en Francia y Rusia Erik el Rojo

Invasiones de los Vikingos – Los Normandos en Francia

LOS NORMANDOS (HOMBRES DEL NORTE: Noruegos o Vikingos, Suecos o Varegos y Daneses)

Erik el Rojo en AméricaEstos pueblos germanos, establecidos desde muy antiguo en la a Escandinavia, habían permanecido quietos mientras sus hermanos raza se repartían el. Imperio Romano. (imagen: una nave vikinga)

Pero, hacia el año 800, en la plenitud de su poderío, creyeron llegado su turno, y, convertidos en terribles piratas, dieron comienzo al gran asalto que modificó totalmente la vida europea.

Se los llamaba indistintamente NORMANDOS u “hombres del norte”, pero entre ellos se distinguían los Noruegos o “vikingos”, los Su o “varegos” y los Daneses.

Su sistema de invasión era novedoso: no se desplazaban con toda tribu como los otros germanos, sino que constituían formidables bandas y al llegar la primavera se acercaban a las costas a bordo de sus veloces naves y penetraban por los ríos hasta el corazón de los pueblos robando e incendiando las poblaciones. Luego, en otoño, regresaban sus guaridas del norte. Más tarde, cuando decidieron asentarse establecieron en lugares estratégicos de la costa, y cada verano repetian sus terribles incursiones.

Toda Europa soportó sus ataques durante más de 200 años, y todas las grandes ciudades, como París, Lisboa, Londres, Hamburgo y Sevilla fueron saqueadas o incendiadas por estos forajidos.

Ningún país escapó a sus asaltos:

En RUSIA penetraron siguiendo el curso de los ríos: luego a agruparon las poblaciones eslavas dispersas, fundando así los primeros principados Rusos.

FRANCIA les dio poco trabajo: el nieto de Carlomagno, el incapaz CARLOS EL GORDO varias veces tuvo que pagarles para que levan el sitio de París, y su hijo, CARLOS EL SIMPLE, en el año 911, no encontró mejor solución que dar a su jefe ROLLON el título de “Duque” y la posesión de toda una provincia francesa, llamada “Normandia” desde entonces. Allí establecidos, los normandos no tardaron en modificar sus costumbres, asimilando rápidamente la cultura del resto país.

INGLATERRA fue totalmente dominada gracias a la desunión los anglo-sajones. Hacia el año 900, y a pesar de la defensa del danes ALFREDO EL GRANDE, los normandos eran dueños de la mitad del pais. Luego, en 1020, el rey danés CANUTO EL GRANDE completòla ocupación. Todavía años después, nuevas bandas normandas, esta vez provenientes de Francia, desembarcaron al mando de GUILLERMO EL CONQUISTADOR y en el año 1066, tras la batalla de Hasting, quedaron dueños del reino.

ITALIA fue otra de las grandes presas normandas. Hacia el 1050 ROBERTO GUISCARDO, Duque de Normandía, fue llamado en auxilio de algunos comerciantes de Sicilia, atacados por los árabes y los bizatinos. Los normandos acudieron de inmediato y pacificaron la turbulenta isla, pero luego no quisieron retirarse. Inclusive, años despúes se apoderaron de Nápoles y de todo el sur de Italia: con ello, el gran duque ROGER II fundó el próspero “Reino de las Dos Sicilias”.

Junto con los Normandos, también los MAGIARES o Húngaros constituyeron durante siglos el terror de Europa.

Estos pueblos, de raza mongólica como los hunos, los búlgaros y los ávaros, desde mucho tiempo atrás se habían establecido a orillas del Mar Caspio. Luego, a partir del año 800, penetraron en Europa y se establecieron en las llanuras del Danubio; desde allí, aprovechando la debilidad de los reyes, se lanzaron contra los pobres reinos de Germania, Francia e Italia. Más temibles aún que los normandos, sus bandas asaltaban e incendiaban cuanto encontraban a su paso. Su solo nombre inspiraba terror: ellos fueron los “ogros» o Hungrios, que aún mencionan los cuentos infantiles.

Finalmente, un monarca de Germania se atrevió a enfrentarlos: en el año 955, OTON EL GRANDE los atacó en Lech, en el centro europeo, y allí les infligió una aplastante derrota. Así salvé a Europa de sus correrlas.

Luego de la derrota, los Magiares se replegaron sobre el Danubio y allí quedaron sin ser molestados. Y hubieran tal vez desaparecido como los hunos y los ávaros y otros pueblos mongoles, si no hubiera sido por la acción de un jefe extraordinario.

ESTEBAN I: Al comenzar este príncipe su gobierno en 997, se propuso civilizar y organizar su país. Reprimió severamente las rebeliones de los caudillos militares, estableció leyes justas y difundió la cultura latina, fomentando por todos los medios la cristianización ‘de su pueblo.

Por su gran obra civilizadora, en el año 1001 el Papa lo coroné primer Rey de. Hungría, y a su muerte, tras 40 años de reinado, la Iglesia ‘lo honró como santo. Desde entonces, el pueblo húngaro ha sido siempre un pilar de la cultura cristiana en el centro europeo.

Dioses y sobrenaturales: El principal de los dioses vikingos es Odín, soberano de todos ellos, señor de la magia, del Doder, de la poesía y de las runas, la escritura de los germanos. Es tuerto y le acompañan los cuervos. Monta a Sleipnir, un caballo de ocho patas. Su esposa es Frigg, diosa del amor. Tyr es el dios de los pactos y de la guerra. Thor es el más popular de los dioses. Preside la guerra y su arma es Mjolnir, su martillo sobrenatural. También Freyr es un buen guerrero, además de dios de la prosperidad, la riqueza y la fertilidad.

Preyja, diosa de la magia, es quien se la enseña a Odín tras el pacto entre los dioses ases, a los que pertenecen Odín, Tyr y Thor, y los vanes, el grupo de Freyja, Freyr y Njordr. Este último es el dios del mar, de la navegación, del comercio y de la riqueza.

Balder es el mejor de los dioses: bello, bueno, justo, sabio, clemente y gran guerrero. Muere en un engaño urdido por Loki, pero retornará tras el final de los tiempos, Loki es un dios contradictorio. Le entrega a Thor su martillo y a Odín su caballo, pero consigue que muera Balden Además, será el jefe de las fuerzas de la destrucción en el Ragnarok.

Por último, Iduna es la diosa de la eterna juventud y poseedora de las manzanas de la vida. Además de los dioses Individuales, había todo un grupo de seres sobrenaturales a los que no se les daba culto, pero que eran importantes en los mitos. Los gigantes (jotnar) eran seres peligrosos para los hombres y los dioses, pero también sabios. En el Ragnarok las fuerzas de la destrucción estarán encabezadas por ellos. Los enanos (dvergar) vivían bajo a tierra y su ocupación principal era la minería y la metalurgia. Según la mitología vikinga, os enanos poseían una sabiduría oculta y sagrada, que les permitía forjar armas mágicas Dará los héroes y objetos muy poderosos para los dioses.

Los elfos tenían una relación con los hombres ambigua, ya que podían provocar enfermedades, pero en ocasiones también podían favorecer. Las normas fijaban el destino y sus decisiones resultaban irrevocables.

Eran tres: Urd, el pasado; Verdandi, el presente; y Skuld, el futuro, y residían en las raíces de Yggdrasill. Hilaban e! destino de los hombres y, en especial, el de los Héroes, para el que utilizaban hilo de oro. Las disaseran también divinidades del destino, fundamentales en el nacimiento y tutela de familias e individuos.

Fuente Consultada: Historia Antigua y Medieval de A. Drago

Invasiones Barbaras Los Normandos en la Edad Media Los Ataques Vikingos

Invasiones Bárbaras – Los Normandos en la Edad Media

LOS NORMANDOS

Erik el Rojo en AméricaLa situación se agravó con la invasión de los piratas normandos (hombres del Norte), provenientes de Escandinavia, que llegaron al centro de Europa en búsqueda de alimentos y tierras templadas para establecerse.

Aunque genéricamente se llamaban normandos, se diferenciaban en noruegos o vikingos (hombres de los fiordos); suecos o varegos; y daneses. Su desplazamiento se vio facilitado por la eficacia de sus naves a vela.

Los normandos desembarcaban en las costas del Atlántico o en el mar del Norte y más tarde del Mediterráneo o penetraban por el curso de los grandes ríos y sus afluentes, llegando a todos los rincones del contiene, donde saqueaban e incendiaban las poblaciones que encontraban a su paso.

En una segunda etapa, los normandos comenzaron a instalarse en los lugares que les ofrecieron menor resistencia, como Irlanda, Escocia y, como veremos, en Francia. Navegando hacia el Sur, penetraron en el mar Mediterráneo y conquistaron Nápoles y Calabria, en Italia; y desalojaron a los musulmanes de Sicilia; y navegando hacia el Oeste legaron a Islandia y Groenlandia. y luego a la isla de Terranova y la península del Labrador, en América de Norte que arribaron en el año 987.

En lugar de enfrentarlos, Carlos el Calvo trató con ellos y aceptó pagarles tributo, con lo cual no hizo nada más que acrecentar su codicia.  Sin embargo, el conde de Anjou, Roberto el Fuerte, que tenía a su cargo las tropas que operaban entre el Sena y el Loira, trató de impedir a invasión pero resultó muerto en el combate de Brissarthe (865) Su hijo, el conde de Eudes, prosiguió la lucha.

A la muerte de Carlos el Calvo, acaecida en el año 877, le sucedieron Luis II el Tartamudo y luego Luis III y Carlomán, dos hermanos que reinaron juntos y lograron derrotar a los normandos en Saucourt-en-Vimen (880).

Luego, el Papa concedió el imperio a Carlos III el Grueso (881), ascendiente de Luis el Germánico, que carecía de las virtudes necesarias para hacer frente a la difícil situación existente.

La Dieta de Tribur

En el año 885 una nueva invasión normanda encabezada por lo Reyes Godofredo y Sigfrido, penetró por el Sena, con intención de llegar asta la Borgoña, pero fue detenida en Lutecia (París), situada en la isla que hoy constituye el centro de la ciudad. Los defensores, conducidos por el conde de Eudes resistieron denodadamente, hasta que llegó el emperador Carlos el Grueso con un poderoso ejército de refuerzo, pero   lugar de combatir, pactó la retirada de los normandos.

Debido a esta cobarde actitud, Carlos el Grueso fue destituido en la dieta (asamblea) de Tribur (887), con lo cual el número de estados dependientes aumentó a siete.

El conde de Eudes fue proclamado emperador y a partir de entonces familia alternó con la de Carlomagno en el poder. Eudes gobernó hasta 898, en que le sucedió Carlos el Simple, quien entregó a los normandos, comandados por Rolón, la provincia situada en las costas la Mancha, que se constituyó en el ducado de Normandía (912).

Rolón se convirtió al cristianismo y se caso con la hija del rey de Francia, con lo cual quedó sellada la paz.  Carlos el Simple fue derrocado en 922 y murió prisionero en la torre de Perona (929).

Le sucedió Roberto, hermano de Eudes, que reino hasta el año siguiente, y luego Raúl de Borgoña, yerno de este último.  A la muerte de Raúl, pudo haber heredado el trono su cuñado Hugo el Grande, duque de París, pera prefirió cederlo a un carolingio, Luis IV, llamado de Ultramar, porque había llegado de Inglaterra.

Le siguió su hijo Lotario IV (954-986) y después Luis V (986-987) el Inútil. Finalmente, en el año 987, la corona fue a dar a manos de Hugo Capeto, hijo de Hugo el Grande, que inauguró una nueva dinastía, que duró 800 años.

NormandosJUICIOSO GOBIERNO
Los normandos no fueron solamente astutos y valientes guerreros: demostraron, también, ser capaces de convertirse en prudentes gobernantes. No sólo no oprimieron a sus subditos, sino que hasta tuvieron la rara cualidad de respetar las leyes, religiones y tradiciones de cada uno de los sectores de la población que regían.

Una prueba de ello consta en el siguiente párrafo de la declaración de Rogelio II: “No se realizará ningún atentado contra los usos, costumbres y leyes particulares de los pueblos sometidos a nuestro poder. Hebreos, griegos, musulmanes, longobardos y latinos serán juzgados conforme a sus leyes respectivas”.

Los normandos se afanaron por mantener la paz y acrecentar el bienestar en el nuevo reino. Gracias a esas inquietudes de sus gobernantes, Sicilia, que ya en tiempo de los emiratos musulmanes había gozado de un largo período de considerable prosperidad, conoció entonces un bienestar todavía mayor. Palermo, su capital, alcanzó un esplendor y una riqueza excepcionales.

La ciudad se había desarrollado y se hallaba formada, en ese entonces, por tres grandes barrios: en el centro, circundado por altas murallas fortificadas, se levantaban la catedral y el palacio real, flanqueados por las torres Pisana y Griega. En el mismo palacio real residían muchos oficiales y servidores. Puestos en contacto con las más distintas civilizaciones, los reyes normandos no pudieron menos que recibir su influjo.

(Ampliar Sobre Los Normandos: Noruegos, Suecos y Daneses)

Los Mongoles: Gengis Khan Kublai Imperio Mongol Invasiones Barbaras

Los Mongoles: Gengis Khan Kublai

Este pueblo nómada de las estepas eurasiáticas fundó en el siglo XIII, bajo el liderazgo de Gengis Khan, el mayor imperio de la historia.

Eran una tribus de jinetes nómadas de las estepas del Asia Central,  su lugar de origen coincide aproximadamente en la actualidad con la república de Mongolia y las franjas meridionales de Siberia.

En el siglo XIII, bajo el liderazgo de Gengis Khan protagonizaron un movimiento de expansión de tal magnitud, que el imperio mongol llagó a extenderse desde China por el Este, a Rusia y el imperio islámico por el Oeste.

EL PAÍS MÁS “AISLADO” DEL MUNDO
Mongolia no es una isla, y, sin embargo es- el país más “aislado” del mundo: en los cuatro puntos cardinales, cadenas montañosas y desiertos lo separan de los países limítrofes: Rusia y China. La tierra de los mogoles es un extenso altiplano: solamente contando^ los límites del Estado mogol, su superficie es de 1.530.000 kilómetros cuadrados; y, para tan inmenso territorio, la población alcanza escasamente al millón de habitantes.

Es una región totalmente falta de agua; en verano es recalentada por el sol, y en invierno queda cubierta por una blanca capa de nieve. Tiene una variación térmica realmente impresionante: de +37° en verano a —45° en invierno. No obstante no hay que creer que el altiplano mogol sea un desierto sin vida; al contrario, cuando se derrite la nieve, crece por todos lados una espesa hierba que constituye un óptimo forraje para los numerosos animales de los rebaños.

mapa mongoles

KUMIS Y TE CON MANTECA
También la alimentación de los mongoles es curiosa. Son esencialmente “carnívoros”: comen carne de caballo, de yac (especie de buey, de pelo abundante, que ellos emplean como bestia de tiro), pero no rechazan tampoco la carne de perro ni la del icneumón, una especie de mangosta. Crían vacas de las que sacan bastante cantidad de leche; ésta les sirve para la preparación de cremas frescas y de quesos.

Los mongoles antes de Gengis Khan

Los pueblos mongoles pertenecen al amplio grupo de pueblos mongoloides, del que también forman parte chinos, japoneses, coreanos, thais, etc. Su medio geográfico configuró una forma de vida nómada, basada en el pastoreo de cabras, ovejas y caballos, muy similar a la de otros pueblos esteparios, como los turcos y los tunguses (manchúes), con los que también comparten una filiación lingüística (lenguas uralo-altaicas).

Parece que su hábitat original se situaba en las llanuras al sureste del lago Baikal, aunque algunos grupos se extendieron al norte del mismo, en la taiga siberiana, donde vivían de la caza. Su forma de vida motivó la extremada sencillez de las sociedades mongolas. Agrupados en tribus, vivían en tiendas que transportaban consigo en sus desplazamientos en busca de nuevos pastos, no practicaban la agricultura ni tenían ciudades o asentamientos permanentes. El chamanismo y la veneración de los fenómenos naturales constituían sus principales prácticas religiosas.

Estas circunstancias motivaron el que los mongoles raramente fundaran Estados, aunque se dieron algunas excepciones. Como otros pueblos nómadas, los mongoles eran excelentes arqueros y jinetes. Convertidos en una fuerza guerrera, su extremada movilidad y velocidad hacía de ellos una seria amenaza para cualquier ejército. Gracias a ello consiguieron fundar efímeros Estados en diversas épocas, como el reino de Yen (siglo IV), el imperio juan-juan (siglos V y VI) o el de los kihtan (siglos X y XI) al norte de China, o el de los kara-kitai (siglos XI y XII) en Asia Central. A causa de la inestabilidad interna y de la presión de otros nómadas, frecuentemente azuzados por el imperio chino, estos Estados solían desaparecer rápidamente, y las tribus mongolas volvían a su existencia errante.

Gengis Khan

Gengis Khan En 1196 Temuyin, un jefe de clan mongol, fue elegido khan o kan(soberano) por una asamblea de las tribus. En pocos años sometió a su autoridad a todas las tribus turcas y mongolas que vivían en torno al Baikal, y en 1206 fue proclamado khagan (soberano supremo) por todas las comunidades, y adoptó el nombre de Gengis Khan (soberano universal). Organizó su nuevo Estado sobre dos pilares.

El ejército fue dividido en tres tipos de fuerzas: una caballería pesada para romper las formaciones enemigas, una caballería ligera (la especialidad mongola), que con sus continuos y rápidos ataques y retiradas hostigaba y debilitaba al enemigo hasta vencerlo, y cuerpos auxiliares de ingenieros e infantería, normalmente reclutados entre los pueblos sometidos, y empleados en los asedios de ciudades.

Los hombres eran repartidos en nuevas unidades, rompiendo las tradicionales agrupaciones tribales, lo que daba cohesión al conjunto, reforzado por la presencia de los 10.000 bahadur, la guardia personal del Khan. La movilidad y sobriedad de este ejército y la organización de un eficaz sistema de correos (yam) permitían desplazar rápidamente grandes contingentes de tropas a lo largo de enormes distancias y concentrarlas por sorpresa contra el enemigo, con efectos devastadores.

El ejército mongol era extraordinariamente autosuficiente. Los soldados viajaban con su familia, de modo que el ejército consistía en una enorme multitud de viajeros sin motivo ni necesidad de volver a casa. Sus tácticas militares se basaban en las técnicas de los nómadas para cazar animales en grupo.

Las fuerzas mongolas se desplegaban en una sola línea, rodeaban toda una región y luego se aproximaban por todos los lados, de modo que nadie podía escapar a su cerco.

Gracias a la cuidadosa planificación de sus consejos militares (llamados kurultaí) y a los excelentes reconocimientos del terreno que realizaban en sus veloces caballos, la victoria no tardaba en llegar. Sus primeras víctimas fueron los Jin, los enemigos de los Song del Sur.

Gengis les declaró la guerra en el año 1211 e inició sus avances con dos ejércitos de cincuenta mil arqueros, pero luego se dio cuenta de que, en realidad, no contaba con los recursos necesarios para tomar sus ciudades. Recurriendo a varios ingenieros chinos y algunos guerreros musulmanes para que le enseñaran a construir las máquinas de guerra y las catapultas gigantes (trabucos) utilizadas por los bizantinos, Gengis empezó a construirlas por su cuenta mediante los recursos que encontraba sobre el terreno, como los árboles.

Cuando Gengis se enfrentaba a una ciudad, daba a elegir a los dirigentes del enemigo entre dos opciones: rendirse o morir. Era un hombre de palabra. Si un mandatario era tan orgulloso como para presentar batalla, Gengis no mostraba ningún tipo de clemencia. Si se rendía, su pueblo era perdonado, pero a cambio se le exigía lealtad absoluta.

Cuando en el año 1209, un gobernante de Turfán -ciudad oasis situada en la actual región autónoma de China- se sometió a la autoridad de los mongoles, Gengis Kan no sólo perdonó la vida a su pueblo, los uiguros, sino que además éstos se pusieron a trabajar para los mongoles y se convirtieron en el motor de su burocracia imperial enseñando a leer y escribir al pueblo nómada, que hasta entonces había sido analfabeto.

En el año 1213 los mongoles ya habían llegado hasta la Gran Muralla y, en menos de dos años, se habían introducido en el corazón de la China septentrional. En el año 1215 asediaron y saquearon la capital de los Jin:Yanjing (Pekín en la actualidad).

Una vez sometido el pueblo Jin, la ira de Gengis Kan se dirigió contra el emperador musulmán -que al parecer le había insultado sin razón- de Jwarazm, imperio que se extendía desde el extremo occidental de China hasta el mar Caspio.

Luego Gengis Kan se dirigió hacia el norte, hasta llegar a Rusia, donde su ejército se dividió en dos y conquistó Georgia y Crimea. En su camino de vuelta hacia Mongolia derrotaron a un ejército ruso dirigido por seis príncipes, incluido el gobernante de Kiev. Como era costumbre en la tradición mongola, los príncipes fueron ejecutados sin derramar ni una gota de sangre: murieron aplastados bajo el peso de la mesa de banquete en la que los generales mongoles celebraron su festín victorioso.

Por otro lado, la yasa era la ley imperial que daba cohesión y organizaba el conjunto de las Instituciones del Imperio. La soberanía era electiva dentro de la familia de Gengis Khan, cuyos miembros acaparaban los máximos poderes civiles y militares. La cancillería imperial y el tribunal supremo eran dirigidos por mongoles. El Imperio se dividía en distritos militares, y los jefes del ejército, miembros del gran consejo imperial, se encargaban también de la administración, auxiliados por una numerosa y eficiente burocracia, escogida entre los pueblos sometidos.

Con estos elementos, los mongoles emprendieron una espectacular serie de conquistas. En 1209 sometieron el reino tungús de Xixia, después conquistaron el norte de China hasta Pekín (1215). Gengis Khan obtuvo el vasallaje pacífico de los kara-kitai (1218) y atravesó sus tierras en 1221 para conquistar el sultanato turco musulmán de Jwarizm (noreste de Irán). Combinando la tolerancia con las poblaciones sometidas pacíficamente y la mayor crueldad con los enemigos vencidos, convirtió el terror en un arma tan eficaz como su ejército. Sus lugartenientes Subotay y Djebe realizaron una incursión al sur de Rusia, venciendo a os cumanos y los rusos en Kalka, en 1223.

En 1225 Gengis regresó a China, donde volvió a luchar contra los Jin para someterlos de nuevo. Al cabo de poco tiempo, Gengis Kan murió: nadie sabe cómo. Algunos dicen que cayó de un caballo. Otra leyenda cuenta que fue asesinado por una bella princesa tangut: cuando estaban a punto de hacer el amor, lo castró con un cuchillo que llevaba escondido en la ropa interior para vengarse de él por haber exterminado a su pueblo.

Cuando murió Gengis, el Imperio mongol abarcaba desde la costa oriental de China hasta el mar Caspio. Pero sus hijos lo ampliarían aún más creando nuevos imperios en Rusia, Siberia y Asia central.

Sus primeros sucesores

A la muerte de Gengis Khan (1227) el imperio, que se extendía desde Manchuria hasta el mar Caspio, estaba repartido entre su hijos, bajo la soberanía del Gran Khan. En 1229 la asamblea de los nobles mongoles eligió para este puesto a Ogodei. este continuó las conquistas mientras organizaba el imperio, estableciendo la capital en Karakorum (1235).

El imperio Km del norte de China fue totalmente conquistado (1234), así como gran parte de Persia (1239). Batu, sobrino de Ogodei, acompañado por Subotay y Mangu, marchó sobre Occidente, destruyendo a los búlgaros del Volga (1236), aplastando a los rusos y tomando Kiev (1240). Atacó entonces Polonia, Hungría y Alemania, llegando hasta el Adriático (1241). Pero cuando iba a atacar Viena, la noticia de la muerte de Ogodei le hizo volver rápidamente a Karakorum para defender sus derechos al trono. Tras un periodo de minorías y regencias (1241-51), durante el reinado de Mangu Khan (1251-59) el imperio alcanzó su máxima extensión. Su hermano Hulagu, gobernador de Persia, acabó con la secta de los asesinos (1256) y conquistó todo Irak, ejecutando al último califa de Bagdad (1258), pero fue vencido por los mamelucos de Egipto en Am Yalut (1260).

Kublai Khan y la disgregación del Imperio

Kublai, otro hermano de Mongu, encargado de la conquista del Imperio chino de los Song, fue elegido Gran Khan (1260-1294). En seguida trasladó su capital a Pekín, llamada Kanbalik. Desde allí completó la conquista de toda China (1279) y envió expediciones contra Japón, Indochina e Indonesia. Bajo su reinado y el de sus sucesores, el Imperio chino-mongol alcanzó una gran prosperidad, gracias al orden interno y a que la tolerancia y la paxmongólica impuestas sobre gran parte de Asia favorecían enormemente el intercambio de ideas y mercancías. Fue en esta época cuando el famoso viajero veneciano Marco Polo llegó a la corte del Gran Khan, donde recibió cargos y honores. También llegaron otros comerciantes y misioneros, como el franciscano Ruysbroek.

Pero también en esta época comenzó la disolución del inmenso Imperio. La smización del Khan y de la dinastía Yuan por él fundada hizo que otros miembros de la familia se rebelaran contra su autoridad. Su nieto Kaidu fundó un kanato independiente en Asia central, que sólo fue sometido por Timur (1295-1307), sucesor de Kubiai, que no pudo impedir sin embargo la pérdida de control sobre los khanatos o khanatos occidentales. La misma dinastía Yuan fue derrocada en China por los Ming (1368) y sus descendientes se retiraron de nuevo a Mongolia.

Los khanatos de Asia central y occidental

A partir de 1260 el imperio se había convertido en una federación de khanatos, bajo la soberanía cada vez mas teórica del Gran Khan, frecuentemente enfrentados entre sí.

En Asia central, el kanato de Yagatay, tras una fase de expansión, comenzó su declive a la muerte de Kaidu (1301), mientras se turquizaba e islamizaba progresivamente. Tras sufrir el embate de Tamerlán (finales del siglo XIV) y la presión de los rusos, se dividió en varios khanatos que fueron progresivamente absorbidos por el Imperio ruso (siglos XVI-XX).

Al oeste, el khanato de Quipcap o de la Horda de Oro, en Siberia occidental, impuso su autoridad a los principados rusos y llegó a amenazar Bizancio. Islamizado superficialmente, se alió con los mamelucos, ayudando a su victoria en Am Yalut. Debilitado por la rebeldía de los príncipes de Moscú (1380) y la derrota a Tamerlán (1395), perdió definitivamente el control sobre Moscovia en 1480, y se escindió en los khanatos de Kazán, Astrakán y Crimea. El último de ellos logró resistir el expansionismo ruso hasta fines del siglo XVIII

Las conquistas de Hulagu en Persia llevaron a la fundación del Imperio de los llkharies o Iljanes. Éstos, tras algunos intentos de alianza con la cristiandad europea contra los mamelucos y los príncipes musulmanes de Siria, acabaron convirtiéndose también al Islam a finales del siglo XIII. Esto no impidió la disgregación de su imperio a la muerte de Abu Said (1335).

Los timuríes: En 1360, el turco islamizado Tamerlán (Timur Lenk, «el cojo») se proclamó descendiente de Gengis Khan y unificó a las tribus turcas y mongolas de Asia central. En una serie de campañas devastadoras sometió a su autoridad toda Persia, el khanato de Quipcap (1396), el norte de la India (1399) y el sultanato otomano de Asia Menor (1402). Pero a su muerte (1405), su gran Imperio, con capital en Samarcanda, se desintegró rápidamente.

Un descendiente suyo, Babar, fundó en 1506 el Imperio mogol de la India, que gobernaría durante dos siglos la mayor parte del subcontinente, hasta su sometimiento por los ingleses entre los siglos XVIII y XIX

PARA SABER MAS…

LOS MONGOLES eran una tribu nómada. Recorrían las estepas (llanuras sin vegetación) de Asia Central, con sus rebaños de ovejas, cabras, vacas y caballos. Vivían en tiendas circulares llamadas yurts.

MUJERES MONGOLAS
Las mujeres mongolas conducían las caravanas que llevaban los utensilios domésticos. Cocinaban y eran las encargadas de confeccionar la tela para los vestidos y los yurts. Cuidaban de los rebaños de ovejas, cabras y vacas, mientras que los hombres se ocupaban de los caballos.

DIETA
Los hombres mongoles montaban yeguas, cuya leche les proporcionaba además energía extra. En las largas travesías colocaban la carne debajo de la silla de montar para que se ablandara y así poderla comer cruda. Su alimentación básica consistía en carne y leche ya que no eran agricultores. En lugar de ello comerciaban con cereales, arroz, té y con productos como la seda y los metales.

MAESTROS EN EL ARTE DE MONTAR
Los mongoles dependían de la fuerza y de la velocidad de sus caballos. Los niños aprendían a sostenerse en las sillas de montar antes que a andar. Incluso adiestraban a los perros de caza a sentarse en los cuartos traseros de los caballos mientras ellos iban al galope. Para perfeccionar la montura practicaban el polo.

JINETES-CORREO El imperio mongol estaba unificado gracias a un complicado sistema de comunicaciones. Las noticias se transmitían por un servicio de correo a caballo. Un jinete-correo de élite podía cubrir una extensión de 130 km al día parando sólo una vez para comer y beber. Los jinetes advertían de su llegada a las áreas de descanso mediante las campanillas que tenían atadas a su silla. Allí cambiaban de caballo y obtenían alimento, y en pocos minutos volvían a estar en ruta. Los mercaderes que atravesaban el imperio mongol a través de las rutas comerciales que iban de este a oeste también usaban estas zonas para descansar.

CREENCIAS RELIGIOSAS
Los dioses de los mongoles eran espíritus benignos y malignos que habitaban en el agua, el fuego, el sol y el viento. Las corrientes de agua eran sagradas para los mongoles y se consideraba una falta muy grave bañarse en ellas o ensuciarlas de cualquier manera. Los chamanes mongoles, vestidos con túnicas blancas, se comunicaban con estos espíritus mediante los sueños y las invocaciones. Sin embargo, a medida que encontraron otras culturas, fueron abandonando muchos de sus ritos primitivos.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro
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Erik El Rojo En America Los Vikingos en Norteamerica Expediciones

Los Vikingos: Erik El Rojo En América

El pueblo navegante: Los registros arqueológicos más antiguos que aportan datos acerca de la actividad marítima de los vikingos, son unas pinturas efectuadas en los interiores de las cuevas de Noruega que datan del año 1500 a. C. Asimismo, en aquellos oscuros y húmedos sitios, se han encontrado tumbas de hombres enterrados junto a sus embarcaciones, símbolo indiscutible de prestigio social entre los pueblos navegantes.
Las naves construidas por los vikingos, los drakkars (dragones), se caracterizaban por su velocidad y capacidad de transporte.

Estaban provistas de un mástil móvil que podía removerse en caso de necesitar trasladar la embarcación por tierra —por ejemplo, montada sobre troncos—y numerosos remos para navegar en aguas calmas.

La estabilidad y la habilidad para rnaniobrarlas en medios agitados se conseguían mediante la instalación de una pieza de madera en la parte inferior del barco, recurso novedoso en aquella época que luego sería conocido como «quilla». Este invento les permitió avanzar con seguridad en mares de corrientes rápidas y reducir las posibilidades de naufragio.

Entre otros conocimientos destacados de estos navegantes, se encontraban los astronómicos. Pese a no contar con instrumentos de medición ni orientación, los vikingos lograron situarse para atravesar el océano. Por el contrario, la escasa profundidad de las naves les permitía recorrer las costas a pocos kilómetros de distancia, vigilar los acontecimientos de tierra firme y efectuar un eventual desembarco veloz. Para este último fin, las naves contaban con bordas de reducida altura que, durante las tormentas, vulneraban su estabilidad. La inundación de los barcos era una de las principales causas de muerte de los marineros vikingos.

Las expediciones atlánticas: Uno de los componentes culturales que permitieron el avance prematuro hacia territorios desconocidos y alejados, fue la influencia de las tradiciones orales en la toma de decisiones de los colonos, Pues existía una creencia arraigada en este pueblo acerca de los beneficios que la exploración de nuevos y lejanos territorios traería para todos, a diferencia de las poblaciones que relacionaban lo desconocido con lo temido o amenazante.
Desprovistos de prejuicios, los Vikingos se aventuraron a traspasar constantemente los límites marinos y esta vanguardia les permitió descubrir nuevas tierras.

Por ejemplo, en el año 870, los navegantes del Norte rodearon la Península Escandinava y continuaron ha cia el Este y traspasaron por más de 200 kilómetros e] límite virtual del Círculo Polar Ártico. Hacia fines de esa centuria, lograron colonizar Islandia e instalar asentamientos de colonos. Durante los dos siglos posteriores, se embarcaron con rumbo Norte en el océano Atlántico.

En el año 982 partió desde Islandia una embarcación al mando del explorador Erik Thorvaldsson (950-1001), conocido como «Erik el Rojo», que avanzó hacia el Oeste. Tras varios días de navegar, la expedición divisó una gran isla que denominó Gronland (tierra verde), no por las características de su geografía sino debido a su intención de fomentar el poblamiento del nuevo territorio. Desde este enclave, ‘os navegantes se dirigieron a las tierras americanas, hasta el momento desconocidas para Europa.

Las leyendas del Nuevo Mundo: El primer desembarco dejos vikingos en América ocurrió en la isla de Terranova ubicada en la región oriental del actual territorio canadiense Los navegantes del Norte la denominaron Vinland (tierra de vino), debido a la identificación de plantas de vid en la zona donde se instalaron durante el siglo XI.

El principal registro arqueológico de aquel poblamiento fue descubierto en 1960 por el explorador noruego Helge Marcos Ingstad (1899-2001) y su compatriota y arqueóloga Anne Stine (1918-1997). Estaba compuesto por los vestigios de nueve viviendas y numerosas herramientas de estilo vikingo.

Erik el Rojo en América

Erik el Rojo en América

Así en el año 1000 d.C. Leif Erikson, hijo de Eric el Rojo, junto a 35 hombres en una sola embarcación, emprendió una expedición a unas tierras al oeste de Groenlandia, sobre las que había oído de boca de un comerciante llamado Bjarni Hergolfsson que las había visto pero no había podido desembarcar en el año 985 o 986.La primera tierra que encontraron fue la gran Isla de Baffin, a la cual llamaron Helluland o tierra de la piedra lisa. Al no gustarles este desolado paraje siguieron rumbo al sur y, tras algunas semanas de navegación, hallaron una tierra cubierta de bosques, y desembarcaron en una hermosa playa, con toda probabilidad aquellas tierras eran la península del Labrador, a la que ellos denominaron Marklandia.Siguiendo al sur, la expedición encontró una nueva tierra en la cual se adentraron teniendo contactos cruentos y pacíficos con sus pobladores a los que llamaron skraellings (enanos en nórdico), en esta tierra abundaban las verdes praderas, ríos salmoneros e incluso viñedos a la que llamaron Vinlandia, la actual Terranova. En esta última tierra la expedición levanta las Casas de Leif (Leifbudir).

Según la leyenda, había existido un mercader que recorría con frecuencia la distancia que separaba Islandia de las colonias groenlandesas. En cierta ocasión, una tormenta le hizo perder el rumbo a su embarcación y tras varios días de permanecer a la deriva, alcanzó tierra desconocida. Al regresar a Islandia, el comerciante describió su experiencia al explorador Lief Eriksson (fines siglo X -principios siglo XI), hijo de Erik el Rojo, que llegó a la tierra nueva alrededor del año 1000.
El navegante organizó una expedición que partió de Groenlandia y llegó a la isla de Baffin, cuyo paisaje desoladór y pedregoso lo motivó a continuar navegando hacia el Sur. Semanas más tarde, la costa verde de la península del Labrador recompuso sus perspectivas y pocos días más tarde desembarcaron en Terranova.

Este primer asentamiento europeo en América —denominado Liefbudir: “las casas de Lief”— motivó la llegada de numerosos colonos vikingos atraídos por la abundancia del salmón y la extensión de los pastizales. El campamento —localizado en el extremo norte de la isla de Terranova y posteriormente bautizado como L’Anse aux Meadows: «la ensenada de Meadows»— estuvo en actividad durante algunas décadas.

Las conflictivas relaciones con los nativos americanos provocaron que los vikingos no pudieran sostener su permanencia en el nuevo territorio y decidieron abandonarlo. Su larga tradición como saqueadores y atacantes de otros pueblos no les permitió sustentar la convivencia el hermano de Lief, entre otros, fue una de las víctimas fatales de los encuentros hostiles con los pobladores originarios.

Las relaciones entre los pueblos determinaron que los vikingos abandonaran el proyecto colonizador puesto que tras varios intentos frustrados por el enfrentamiento, dieron por finalizada la empresa expedicionaria.

Hacia el año 1010, un nuevo intento por asentarse en la nueva tierra derivó en un conflicto entre dos facciones vikingas que luchaban por apoderarse de «las casas de Lief», las primeras viviendas europeas en América. Solo una de las dos embarcaciones que habían partido desde Groenlandia regresó colmada de madera y vides al puerto del Atlántico norte.

Los Dioses Nórdicos Mitologia Leyendas y Mitos Dios Odín

LOS DIOSES NÓRDICOS-MITOS SOBRE EL ORIGEN DEL MUNDO Y EL HOMBRE

Propia del norte del Europa, la mitología nórdica es una de las más conmovedoras y sabias cosmogonías de la época antigua. Poderosamente iluminadora, es mucho lo que podemos aprender de ella para salir a enfrentar las dudas sobre el origen del mundo y la existencia, especialmente en nuestros frenéticos tiempos modernos.

La búsqueda del origen de las cosas, de su razón de ser, del motivo de la existencia para la naturaleza, el mundo y los hombres es una inquietud común a todos los humanos en todas las épocas históricas. Y si la ciencia moderna mucho puede decirnos sobre la realidad de esta incansable búsqueda, el análisis de antiguas (y hasta olvidadas) mitologías mucho más puede enseñarnos.

Rechazada constantemente por su carácter fantasioso, por sus explicaciones filosóficas o míticas sobre el origen del mundo, la mitología es, sin embargo, una útil herramienta para comprender la existencia. En las verdades que nuestros antepasados descubrieron radican los mismos principios esenciales que hoy dan sustento a la investigación científica; y es en estos fundamentos en común donde podemos, y debemos, centrar nuestra atención a la hora de leer sobre mitologías extrañas, para detectar aquellos que son, también, los fundamentos de la naturaleza humana.

el hombre ha avanzado mucho a la largo de la historia, pero sólo a nivel superficial. Las dudas, las preguntas y el miedo al origen, a la muerte y a la vida están tan vivos hoy como hace miles de años. Entonces, buceando en aquellas respuestas que los antiguos se dieron para calmar sus inquietudes, podemos hallar ciertos elementos tan satisfactorios hoy como en su época.

El ser humano ha tenido siempre el deseo natural de conocer el origen de todas las cosas. Pero como el principio inicial permanece eternamente inalcanzable, el espíritu debe satisfacerse penetrando lo más lejos posible en las formas esenciales de la materia y los medios para mantener la vida.

Desde los Alpes del Tirol hasta el Cabo Norte se desarrolló una mitología poderosa y de una grandiosidad no exenta de tintes oscuros y tenebrosos. Solamente el genio de Wagner pudo, siglos más tarde, darle vida en la magnificencia de sus óperas. Eterna lucha, odios implacables, promesas, persecuciones, amores, héroes grandiosos y dioses envilecidos por deseos de venganza y ambición.

Éstos son los caracteres de la religión nórdica, que se desarrolló bajo las ramas frondosas del fresno de Ygdrazil, cuyas raíces se adentraban en las profundidades de la Tierra, y eran roídas por el dragón Nidhaus. Los vientos helados del Norte al chocar con los cálidos procedentes del Sur dieron origen al gigante Ymir y a la vaca Audhumbt, encargada de nutrir a la Humanidad.

Comiendo las hojas mojadas de escarcha, la vaca dió a luz en tres días al primer dios, Buh, el cual desposó la hija de Ymir, de cuya boda nacieron Odín, Voli y We. Éstos, como en la leyenda griega, dieron muerte a su padre y crearon el cielo y la tierra. Un fresno gigantesco atraviesa la Tierra. Sus ramas sostienen el cielo y sus raíces se hunden hasta el reino de los gigantes. Innumerables dioses poblaban el mundo hasta que apareció el hombre, Adán, nacido de un fresno, y Eva originada por un olmo.
Los bosques, las aguas, los ríos, las montañas, etc., se poblaron de divinidades menores, ninfas, enanos, gnomos, gigantes, etc., dando lugar a una complicadísima familia de dioses. El principal de todos fue Odín, identificado en algunas regiones con Wottan, de carácter eminentemente guerrero. El casco, la lanza y el escudo jugaron un papel importantísimo en la mitología nórdica. Thor era el dios de la tormenta, de la tempestad y del trueno. Sus pasos resonaban en los días nublados y retumbaban por los montes y valles.

Odín, diferenciado de Wottan en otros lugares, era también el dios de los muertos heroicos, único dios que bebía vino ya que los demás sólo probaban la cerveza. Aparecía en algunos lugares como viejo, poderoso y fuerte, faltándole en ocasiones un ojo.

Presidía las batallas y aunque no intervenía directamente, desviaba las flechas y detenía los golpes de lanza si así convenía a sus intereses, a fin de llevarse al paraíso, al Walhalla, a los escogidos. Sus doce hijas preferidas eran las Walkirias cuyos gritos agudos se oían en el fragor de los combates, porque cabalgaban entre las nubes para recibir en sus brazos a los que morían peleando.

dioses nordicos

Esta idea de la victoria en la muerte es un tema grato también a la religión árabe, cuyo mandato de la “guerra santa” tuvo una enorme trascendencia política. Durante las noches de viento, Wottan cruzaba el espacio acompañado de cazadores que habían muerto en una cacería, montado en un fogoso caballo de ocho patas, pero también era el dios de la inteligencia y tenía a un lado el Conocimiento y a otro la Memoria.

Más tarde, su poderosa mano llevó a los vikingos a cruzar los mares y condujo los ejércitos de los llamados bárbaros a la victoria. Los pueblos germánicos no tuvieron templos propiamente dichos sino que recordaron a sus dioses y sacrificaron en su honor, bajo las ramas de una encina, de un fresno o de un roble.

Cuando la siembra, en octubre, celebraban grandes fiestas, así como en enero, dedicadas a los frutos que el sol renacido iba a producir, mientras que en abril recordaban a los muertos. En Upsala existieron algunos templos de piedra y se cuenta que allí se levantaron estatuas en honor de diversos dioses. La muerte vulgar era tenida por despreciable y no tuvo gran consideración en el pensamiento religioso germánico.

Solamente aquellos que recibían la herida mortal, de quienes Odín o Wottan no había desviado la espada y la lanza, eran recogidos por las Walkirias y llevados a la morada de los dioses donde comenzaba una existencia maravillosa, en un lugar donde solamente moraban los hombres valientes y sin tacha. En este paraíso no permanecían en contemplación, sino en plena y constante lucha.

dios odin

Se peleaba por el placer de pelear, sin miedo de morir ni de recibir heridas o ser víctima de sufrimientos. Era la bravura exaltada a la pura delectación. ¡Cuán distinto el Walhalla ruidoso, con su entrechocar de armas, del silencioso país de los muertos de los egipcios, babilonios o griegos! Solamente los que morían de enfermedad o de vejez conocían el reino subterráneo de las sombras, donde la existencia se deslizaba gris y anodina, adonde no llegaban jamás la luz del Sol ni la alegría de una risa.

Desbordando su imaginación, los creadores de la mitología nórdica no se detuvieron en relatar lo que fue o lo que ocurre, sino que se complacieron en descorrer el velo del porvenir: el fin del mundo. Un día, Loki, al frente de los gigantes, de las fuerzas del mal, se concentrarán para asaltar el palacio de los dioses. Heimdalh hará sonar el cuerno anunciando la gran batalla. Será inútil que los dioses corran a las murallas y empuñen sus espadas porque la hora fatal habrá sonado.

El lobo Fenris devorará a Odín, y Thor sucumbirá entre los anillos de una gigantesca serpiente. En esta lucha despiadada sucumbirá el mundo entero. Las aguas cubrirán la tierra, las estrellas caerán del cielo y las montañas arderán. Será el crepúsculo de los dioses, pero no su desaparición total. Ésta no constituirá la muerte definitiva.

Los dioses volverán a nacer más hermosos y fuertes que nunca para ocupar sus sitios en el Walhalla. Entonces aparecerá el Altísimo, aquél cuyo nombre nadie osa pronunciar, el creador de todos los dioses, el que todo lo puede, cuya sustancia y esencia son distintas de toda cosa conocida, y comenzará una nueva existencia de la cual no sabemos nada. Esta última leyenda o mito es posterior a los primeros momentos de la mitología nórdica y parece iniciarse en ella una evolución hacia el monoteísmo, nota distintiva de la mayor parte de las regiones al evolucionar hacia un estadio más perfecto.

LEYENDAS Y MITOS
La primera pregunta

Lo primero que el hombre busca resolver es el misterio de la existencia. ¿Cómo empezó el mundo? ¿Qué había antes de él? ¿Qué había antes de que no hubiera nada? ¿Cómo y por qué la nada se transformó en el mundo? En la mitología escandinava, influenciada fuertemente por la griega, la negativa es la primera concepción: es decir que el espacio existe desde antes de que existiera cualquier cosa dentro de él. Los primeros hombres que se hicieron estas preguntas imaginaban un abismo negro y abierto en el que no había absolutamente nada.

Los antiguos nórdicos afirmaban que al norte de este abismo hacía frío, y que al sur hacía calor; había, entonces una fuerza de contracción y una de expansión en completa inercia. La idea nórdica es que, al estar separadas por un abismo insondable, estas dos fuerzas no pueden penetrar en el espacio vacío y, por lo tanto, quedan inertes.

Esto fue el principio: mucho tiempo antes de que la tierra fuese creada, había dos mundos bien separados. Los nórdicos llamaban al del norte Niflheim (el mundo nebuloso) y al del sur, Muspelheim (el mundo del fuego); mientras tanto, el espacio negro y vacío que los divide es llamado Ginungagap (el abismo abierto). Pero si estas fuerzas originales son totalmente inertes, ¿cómo se dio lugar al origen del mundo y del hombre?.

En el centro de Niflheim se encontraba un manantial llamado Hvergelmer, de donde nacían 12 canales de agua helada: los ríos Elivagar. Cuando éstos fluían lejos de su naciente, el veneno que llevaban con ellos se endurecía, formando así el hielo. Cuando este hielo empezó a reposar y no corrió más, el vapor que se elevaba del veneno se
elevó hasta la superficie y se congeló en forma de escarcha. Así, se formaron sobre el abismo varias capas de vapor congelado, apiladas una sobre la otra.

El norte del Ginungagap se llenó de hielos y escarchas, por lo que en esta zona sólo había brumas y tormentas. La parte meridional del Ginungagap, sin embargo, estaba iluminada por las chispas de fuego que escapaban del Muspelheim. Así fue que las dos fuerzas antagónicas se unieron: al chocarse el aire caliente con el vapor helado en el centro del abismo negro, se crearon gotas que, por acción de “aquel que envía el fuego” (el dios supremo), se animaron y tomaron la forma de un hombre.

Así, aparece en la mitología nórdica un dios supremo, creador y padre de todas las cosas. Éste, al igual que en todas las cosmogonías, no viene de nada ni de nadie: no es un dios del tiempo, sino de la eternidad. Su existencia no tiene origen: como máximo ser supremo, no se ve afectado por el paso del tiempo, que es al fin y al cabo su propia creación. Él es el principio del que no podemos retroceder, como en el ejemplo de la semilla.

El origen del mundo
Este primer ser humano que nació de una gota se llamaba Ymer, y a pesar de ser creación de un dios era malvado. Cuando se durmió, empezó a sudar: de su exila izquierda nacieron un hombre y una mujer, mientras que uno de sus pies engendró con el otro un hijo, del que descienden los gigantes del frío, raza malvada como su antecesor. Ymer vivía de mamar de lache de la vaca Audihumbla, que también procede la unión del frío con el calor. Cuando las escarchas se disolvieron en forma de gotas, el dios la creó, para que los cuatro ríos de leche que brotaban de sus mamas lo alimentaran.

Audihumbla, por su parte, vivía de lamer las piedras de granizo, que eran saladas: el primer día, al lamerla, salió de la piedra una cabellera rubia; al segundo, la cabeza de un hombre; y al tercero, un hombre completo. Se llamaba Bure, tenía un figura bella yera alto y fuerte. Junto con su esposa Bestle (hija del gigante Belthorn), tuvo tres hijos: Odín, Vile y Ve, que dominaban el cielo y la tierra. Éstos tres mataron a Ymer: cuando su cuerpo cayó a tierra, brotó tanta sangre de su heridas que toda la raza de gigantes del frío se ahogó.

Tan sólo se salvó uno, pudiendo escapar junto con su familia: Bergelmer, de quien desciende toda una nueva raza de gigantes del frío. Pero lo importante es que Odín, Vile y Ve arrastraron el cuerpo de Ymer hasta el centro de Ginungagap, y así formaron la tierra. De la sangre de Ymer nacieron los mares y las aguas; de su carne, la tierra; de sus huesos, las montañas; de sus cabellos, los bosques; de sus dientes y mandíbulas, las piedras.

Con su cráneo formaron un bóveda celeste que colocaron encima de la tierra, y pusieron luego un enano en cada una de sus esquinas, llamados Este, Oeste, Norte y Sur. Los hijos de Bor, luego, levantaron en el interior del mundo una muralla contra los gigantes turbulentos, construida de las cejas de Ymer. Después, arrojaron y desparramaron el cerebro de Ymer en el aire, formando las nubes melancólicas.

Entonces, Ymer, la primera masa caótica del mundo, está producido por la unión del frío y el calor en un enorme gigante informe, que debía morir. Es decir que la materia imperfecta debía destrozarse en pedazos antes de poder ser remodelada en las varias formas que la naturaleza ha asumido desde entonces. Esta masa informe, Ymer, produce al morir toda un serie de hielos, piedras y montañas, accidentes con sus mismas características: frío, dureza y tinieblas.

La vaca Audihumbla, nacida de los mismos orígenes que Ymer, fue puesta en el mundo por el dios supremo para cuidar y alimentar este mundo caótico, al mismo tiempo que producía su transformación en otra cosa al dar origen a la estirpe que lo eliminaría. Los tres hermanos que asesinaron a Ymer, Odín, Vile y Ve, aparecen bajo la forma de una trinidad como potencia creadora: espíritu que vivifica, voluntad que dispone y santidad que destierra y vence a la impureza y el mal.

Pero estos tres hermanos se funden en uno solo: Vile y Ve se diluyen en Odín, el espíritu del mundo que todo lo abraza y todo lo invade; es decir que es la ciencia del mundo, el dios todopoderoso.

La edad de oro
En un principio, Odín, padre de todas las cosas, nombró unos gobernantes, los erigió en jueces junto con el destino de los hombres y les encargó administrar el Paraíso. Se reunieron con tal fin en Idavold, que es el centro de la divina estancia, y lo primero que hicieron fue edificar un patio o sala donde ubicar doce sedes para ellos, además de un trono para Odín.

El nombre de esta sala es el Gladsheim (“morada de la alegría”). La edad regida por esta justicia es llamada de oro porque los dioses construyeron todo su mobiliario con este material, obteniéndolo del trabajo los metales, la piedra y el oro. Esta edad duró hasta que las mujeres venidas de Jotunheim la corrompieron. Los dioses, ya instalados en su sede, distribuyeron justicia y recordaron como los enanos habían sido engendrados en el molde de la tierra.

Éstos fueron animados de la carne del viejo Ymer, pero por orden de los dioses recibieron la forma e inteligencia de los hombres. Sin embargo, su morada está en las piedras y la tierra. De esta raza de enanos, los más importantes son Mod-sogner y Durin. No existían aún seres humanos sobre la tierra: no nacieron hasta que un día los hijos de Bor (Odín, Hoener y Loder) paseaban por la orilla del mar y, al encontrarse con dos árboles, formaron de ellos al primera hombre y la primera mujer.

Odín les dio vida y espíritu, Hoener razonamientos y movimiento, y Loder sangre, oído, vista y “una bella tez”. Después, los dioses llamaron al hombre Ask y a la mujer Embla, y les dieron como morada la zona de Midgrad. De su estirpe desciende toda la raza humana, por lo que son los antepasados universales, como lo son en el imaginario cristiano Adán y Eva. Esta edad de oro representa la infancia de la raza humana, una época viril que trae consigo preocupaciones e inquietudes. Los dioses empezaron jugando distendidamente, pero tuvieron que hacerse cargo de sus obligaciones al crear a los enanos y a los hombres, debiendo cuidar y proteger todo el mundo.

El hombre fue hecho de los árboles, lo que simboliza (casi inconscientemente) una búsqueda de lo divino. Los árboles crecen hacia el cielo, como si buscaran la instancia superior; si los hombres se crearon a partir de ellos, es sólo lógico que busquen lo mismo a lo largo de sus vidas. Así, el ser humano, nacido de la fría piedra, sólo aspira, de forma natural, a alcanzar aquello que es noble.

Este es uno de los elementos más comunes en todas las mitologías del hombre. Tanto los griegos como los tibetanos y los nórdicos veían en el hombre una capacidad de crecimiento y superación personal que no proviene de una duda, de una búsqueda individual o de una necesidad psicológica, sino que el intento de acercamiento a lo divino es parte de nuestra naturaleza misma, es un   carácter   heredado   de aquello mismo que nos dio origen.

Sirenas, alfios y enanos
Cuando la mitología nórdica fue reemplazada popularmente por la religión cristiana, dejó tras de sí una importante descendencia de alfios, enanos y sirenas que, aunque no pertenecen al imaginario católico, fueron incorporados a él en el norte de Europa, donde esta mitología había sido de gran peso.

En la literatura popular nórdica es posible encontrar importantes rastros de esta herencia, especialmente en los cuentos sobre las hazañas y logros de seres imaginarios como los alfios. Éstos se dividen en blancos o negros: los blancos o alfios buenos viven en las hojas de los árboles, danzan sobre la hierba o residen en el aire; y, por su parte, los negros o alfios malvados están considerados como un pueblo subterráneo, que infligen a los hombres enfermedades o heridas (para las que hay una clase especial de doctores en varias partes de Escandinavia).

Aún hoy, en las tradiciones populares se piensa que los alfios habitan en grutas y pequeñas colinas. Se dice también que cuando se dejan ver tiene una hermosa figura humana, y que poseen un profundo sentido de melancolía, como si el paso de los años los hubiera hecho ver y vivir demasiado.

La música que hacen los alfios es igual de venerada en la tradición nórdica: de sonido triste y lúgubre, la llaman “huldreslaat”. Los violinistas la tocan a veces: piensan que la han aprendido escuchando al pueblo subterráneo en las colinas y en las rocas. Existe, además, la melodía del rey de los alfios que, si bien los violinistas conocen, jamás se toca: desde que comienza, jóvenes y viejos, e incluso los objetos inanimados, se ven obligados a bailar, y el músico sólo puede detenerse si tiene el viento en contra, o si alguien viene por detrás y le corta las cuerdas a su violín. Los enanos, por su parte, se han convertido en trolls.

Generalmente, no son considerados malos y se afirma que viven en los montes y colinas, tanto en familias aisladas como en sociedades masivas. Se piensa que son muy ricos, puesto que en época de festividades se los ha visto forzando grandes cofres llenos de plata; además, sus moradas están llenas de magnificencia en su interior: están decoradas con oro y cristal. Son amables y bueno vecinos, pero tienen una triste propensión a robar provisiones, e incluso   mujeres   y niños.

Los trolls sienten una gran    aversión por el ruido,  probablemente porque les recuerda el tiempo en que los dioses   lanzaban sobre ellos su martillo; por esta razón, las   campanas que cuelgan en todas  las iglesias de Escandinavia los han ahuyentado a casi todos.

Por último, las sirenas son representadas tanto como buenas, malas y pérfidas. Son muy bellas en el exterior, por lo que a veces los pescadores las distinguen en el brillante sol del verano, cuando una ligera niebla planea sobre el mar, sentadas la superficie del agua, peinando sus cabelleras con un peine de oro. Otras veces, se aparecen como bellas muchachas, esperando seducir así a los pescadores que encuentran. La aparición de una sirena pronostica a la vez tormenta y poco éxito en la pesca. La gente que muere ahogada, y cuyos cuerpos no han sido recuperados, han sido llevados a las moradas de las sirenas.

Todos estos seres, cuenta tradición popular, perdieron hace siglos una batalla con los poderes superiores, y fueron entonces condenados a vivir hasta el día del juicio final en las moradas que les fueron asignadas: los bosques y lo árboles a los alfios, las grutas y las cavernas a los enanos, los mares a las sirenas.

Los   sacerdotes   católicos  y protestantes (las principales religiones en la zona hoy en día) han intentado  desviar  a la  población   de  la creencia en  estos    seres, pero      ellos aún viven en  el  imaginario popular,    demostrando   el
peso    que   la mitología nórdica tiene sobre  diversas concepciones del   mundo moderno.

Fuente Consultada: Revista Vivir en Armonía N°17 – Nota: Dioses Nórdicos –

El Ejercito Mongol Gengis Khan Imperio de los Mongoles

El Ejército Mongol Gengis Khan
Imperio de los Mongoles

Los turcos seldjúcidas, conocidos a través de la aureola de leyenda de su jefe, procedían de las estepas de Asia central. Penetraron en Armenia y en Asia Menor, fuentes principales de los recursos y de los ejércitos de Bizancio. El Imperio emprendió la defensa de sus provincias bajo las órdenes de Romano Diógenes, general inteligente, pero demasiado fogoso, que marchó contra Aíp Arslan con un ejército heteróclito de mercenarios y aliados, entre los que había turcos y normandos.

La disciplina y el superior armamento del ejército bizantino hubiera debido superar a las hordas desorganizadas de los arqueros turcos, si no hubiese sido por los errores de Romano y la deserción de una parte de sus aliados.

Vencido y hecho prisionero en Mozicerto, fue generosamente puesto en libertad mediante rescate por Alp Arslan, pero las puertas de Asia Menor estaban ya abiertas a la infiltración turca. El Imperio bizantino sobrevivió hasta 1453, pero nunca se resupo ya de la pérdida de Asia Menor.

Las devastaciones de los hunos y de los turcos eran un juego de niños frente a las de los mogoles, la mayor de las grandes tribus nómadas cuyos disciplinados ejércitos habían invadido, en el siglo XIII, una buena parte del planeta, desde Rusia y Siria hasta las costas de China.

Un ejército mogol saqueaba Hanoi mientras que Hulagu-Khan sitiaba Bagdad en 1258. Cuando este último se dirigía a Egipto y fue derrotado en la llanura de Esdrelón, llevaba en su artillería un importante equipo de ingenieros chinos encargados de las catapultas y de las máquinas que propulsaban de un solo golpe tres gigantescas flechas de nafta inflamada.

Algunos años más tarde, el hermano de Hulagu, Kublai-Khan. que no podía llegar hasta el mar por la obstinación de dos ciudades sobre el Han, llamó a los ingenieros mesopotámicos con sus máquinas de asedio para vencer su resistencia. Aunque nómadas, los mogoles se deleitaban en destruir ciudades con todo lujo de brutalidad y hacían del terror una táctica. Eso no obstante, estos bárbaros no carecían en absoluto de conocimientos. Gengis-Khan, fundador del imperio, que asumió el poder en 1206, era un genio militar que tenía plena conciencia del valor de la disciplina, de la organización y de la técnica.

Aunque iletrado, había montado una administración civil, impulsado el comercio, mantenido abiertas las comunicaciones a través de su imperio, utilizado los servicios de ingenieros, obreros y artesanos de toda clase con el fin de producir el máximo de armamento y las piezas de artillería más modernas.

En consecuencia, el ejército mogol fue durante muchos años el mejor entrenado y el mejor equipado del mundo. Su caballería pesada y ligera estaban tan bien adiestradas que podían desplazarse con la velocidad del relámpago en un orden perfecto, dirigido mediante estandartes durante el día y mediante señales luminosas durante la noche, e incluso por medio de flechas silbadoras. La caballería ligera hostilizaba a los enemigos con una granizada de flechas que, al decir de un cronista, “les hacía caer como las hojas en otoño”.

Los mogoles se batían hasta que el enemigo quedaba debilitado y desorganizado por efecto de sus flechas; entonces intervenía la caballería pesada, protegida por corazas de cuero barnizado y armada con lanzas y espadas, para realizar la carga decisiva. Táctica de fuego y de choque admirablemente concebida. Por otra parte, una artillería portátil aumentaba la potencia de fuego, y las tropas soportaban marchas increíblemente largas y rápidas. Los ejércitos, las hazañas y el imperio de Timur el Cojo (Tamerlán) de Samarcanda fueron copiados de los mogoles.

Aun cuando penetró en la India, sus conquistas fueron mucho más reducidas. Los nietos de Gengis-Khan trataron de someter a los ejércitos dispersos por las llanuras de Polonia y de Hungría. Vencieron a los polacos en Wahlstadt, en 1241, y habrían penetrado sin duda en Europa si la muerte del gran khan, en Asia, no hubiera impuesto la retirada de las tropas. Hacia 1256, Hulagu y Kublai, nietos de Gengis-Khan, se dirigieron hacia Oriente y hacia Occidente.

Hulagu marchó contra Bagdad, la populosa y distinguida capital del Islam. Cuando el califa Mustasim hizo ademán de resistir, los mogoles se entregaron al saqueo de la ciudad, en la que durante diecisiete días pasaron todo a sangre y fuego; dejaban los cadáveres amontonados en las calles. Hay quien dice que encontraron la muerte cien mil habitantes, y hay quien aventura la cifra de ochocientos mil.

En cuanto al infortunado califa, con el fin de no derramar sangre real, fue envuelto en una alfombra y pateado por los jinetes hasta que le sobrevino la muerte. Kublai por su parte invadió China y se constituyó en su emperador. Los mogoles aprendieron de los chinos el arte de la guerra. Este pueblo, aun cuando no era nada belicoso, revestía la estrategia de un refinamiento apasionado y poseía un profundo conocimiento intelectual de las tácticas científicas. Su mayor defecto era una marcada predilección por la táctica defensiva, como lo prueba la Gran Muralla, construida en el siglo III antes de Jesucristo.

De hecho, su ingeniosidad, sumada a la energía de los mogoles, dio como resultado el más potente instrumento guerrero que jamás se haya conocido. Sin embargo, los mogoles no pudieron conquistar el mundo entero; Hulagu fue expulsado de Egipto y Kublai del Japón, contra el que había fracasado dos veces, en 1274 y en 1281, fracasos que no deben atribuirse sólo a la mala suerte, sino también a la potencia de los samurais, la clase japonesa de los guerreros.

Se cuenta que durante la primera invasión, un samurai se adelantó, cual un héroe de Homero, para retar él solo a su adversario; las filas mogolas se abrieron para dejarle pasar, y después se volvieron a cerrar en silencio para en-engullirle y despedazarle. Esta antítesis es reveladora por cuanto enfrenta la noción de equipo de los mogoles al carácter sagrado del guerrero nipón, tradición antigua, pero estrictamente nacional.