Origen de la Oligarquía

Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y la Democracia

Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y El Regreso de la Democracia

“La esperanza —dice Sábato— nace precisamente de la desventura: en una realidad infinitivamente perfecta la esperanza no se necesita. Por eso el hombre renace invariablemente de entre las ruinas y no se suicida sino en raras ocasiones.

Recuerdo siempre una fotografía tomada en Chile después del pavoroso terremoto de Concepción: una humildísima mujer de una villa miseria arreglaba las cositas entre los escombros, para empezar de nuevo: Así es la humanidad fortuna. Y nosotros vamos a levantar un día la nación de entre sus escombros sangrientos.”

Sabato votando en una escuela año 1983

Ver: Biografía de Sábato Ernesto

Le preguntamos sobre lo que podemos esperar ahora y así responde.

La resistencia a la dictadura
Nuestro país ha vivido muchos años bajo el terror y la muerte. En este período tenebroso hemos resistido a la dictadura con el coraje y con las ideas de nuestros mejores hombres, los que fueron capaces de luchar contra el yugo español y luego construir nuestra nación.

La mentira y el sofisma
La catástrofe vivida por la Argentina es la peor de su entera historia, catástrofe físicamente visible en lo material, pero profundamente moral en su esencia, ya que no se vende un país y se acumulan gigantescas fortunas de aventureros mientras niños mueren de hambre si no se han quebrado los fundamentos espirituales de la comunidad.

La mentira y el sofisma presidieron desde el comienzo este proceso que se llamó de Reconstrucción Nacional y que únicamente trajo la destrucción, que iba a restaurar el patrimonio material y lo dilapidó, que iba a terminar con el terrorismo y lo sustituyó por otro infinitamente más horrendo.

A sus crímenes osaron llamarlos actos de servicio invocando el espíritu sanmartiniano, revolcando en sangriento estiércol las nobles tradiciones de los ejércitos que liberaron medio continente. En este contraste entre las grandes palabras y los hechos podridos hay que buscar la grave desilusión que aquejó al país todo, sobre todo a los adolescentes y jóvenes, que son siempre los que más sienten y sufren esa delincuencia de las palabras.

En todas partes se olía a podredumbre, eran secretos a voces los escándalos financieros, los robos y la corrupción en todos los estratos del gobierno; nadie ya creía en nada que viniese de arriba, lo que a su vez agravaba el desastre económico, porque la confianza es la condición previa de toda economía; ¿no viene fiduciario de fe y crédito de creer?.

Todo era mentira: ni honor era honor, ni patria era patria, ni espíritu cristiano espíritu cristiano. Y los auténticos patriotas sentían ante esta mistificación lo que un auténtico espíritu religioso ante los sermones de ciertos miembros de la Iglesia.

Pero la esperanza, oscura, irracional, loca late siempre en medio del cataclismo y ahora resurge tumultuosamente.

Ojalá seamos capaces de estar a su altura. Tenemos que restaurar las palabras falsificadas. Y necesitamos verdad y justicia: verdad para que el delito quede en descubierto, justicia para discriminar a los culpables de los inocentes, a los funcionarios honrados de los ladrones, a los hombres de armas que destrozaron la nación de los que fueron ajenos a esa delincuencia.

Tribunales sí, venganzas no
Esa discriminación sólo podrá ser hecha mediante los instrumentos que nuestra sabia Carta Magna establece: las comisiones investigadoras del Parlamento y los jueces ordinarios que hayan sido confirmados por el Senado.

Cuidado con esos llamados tribunales del pueblo que en realidad son atroces instrumentos de la venganza, que entre gritos e insultos manda al patíbulo o al paredón a gente que no ha tenido el derecho de una auténtica defensa.

No somos todos culpables
Con frecuencia se suele decir que todo país tiene el gobierno que se merece y que todos somos culpables, de Jas atrocidades cometidas por la dictadura. No es cierto, es una sucia falacia. ¿Si en medio de la noche soy asaltado por un hombre armado soy también culpable del delito? Y aquí hemos sido asaltados durante 37 años en medio siglo por las fuerzas armadas, que son los principales culpables de nuestras desdichas.

Es cierto, sin embargo, que hubo muchas veces civiles que golpearon las puertas de los cuarteles, como se dice. Pero eso nunca más debe suceder. Jamás debemos oermitir que las fuerzas armadas vuelvan a asaltar el poder, y habrá aue defender la democracia con todos los recursos últimos que tiene, incluyendo el fusilamiento por insubordinación de los generales que deben estar a las órdenes del presidente de la República.

La difícil democracia
Nadie, nunca, está perfectamente preparado para eso, como lo prueban las fallas que se advierten en las democracias de los países más avanzados. La democracia es siempre un esfuerzo grandísimo que debemos hacer, tan tremendo como el que tiene que hacer una madre para no matar a cuchilladas al hombre que acaba de violar a su criatura. La democracia es tan difícil como la justicia, ya se sabe.

En todo caso no será viviendo en dictadura como aprenderemos a hacer un día una democracia. De otra manera, habría que suponer que lo mejor para aprender á caminar es permanecer atado a una silla, o lo mejor para aprender a hablar es ejercitando la mudez.

Como decía Hegel, se aprende a nadar nadando. Esto de que no estamos preparados para la democracia es tino de los tantos sofismas que la dictadura erigió en verdades. Ha habido en el país períodos de democracia ejemplar y, a la inversa, ni los países más civilizados han sido capaces de mantenerla inmaeutadamente.

Bastaría recordar los negociados del príncipe Bernardo de Holanda, los escándalos de Giscard con los diamantes regalados por Bokassa, la logia P-2 en Italia y la Banca Ambrosiana. Para no hablar de la democracia norteamericana, cuyas suciedades son denunciadas hasta en sus series de televisión: jueces vendidos a la mafia, alcaldes y gobernadores y hasta presidentes coimeros.

Los enamorados de las tiranías se apresuran a exclamar con alboroso que esa dase de hechos prueba la falla esencial de la democracia. Olvidando, o haciendo que olviden, que todos los regímenes son corrompibles, como consecuencia de la débil condición humana. Lo que pasa es que en los regímenes dictatoriales esos males no pueden denunciarse. Y como en la democracia se pueden denunciar y castigar, y por eso parecen ser propensos a la corrupción. ¿Quién podría denunciarlos en una dictadura?.

Aquí mismo, sin ir más lejos, no sé si treinta o cuarenta miembros de las fuerzas armadas, implicados en un sucio negociado de nafta no sólo no fueron castigados sino que ni siquiera pudimos conocer sus nombres.

En los Estados Unidos, bastó la denuncia de una periodista y el juicio de un modesto juez para que el presidente de la república más poderosa de la tierra tuviese que renunciar deshonrosamente. Un juez, para colmo, que apenas tenía apellido italiano, lo que, como se sabe, en ese país racista, es motivo de desprecio, en virtud de una doctrina según la cual Nixon es superior a Dante y Reagan superior a Leonardo Da Vinci. ¿Se puede imaginar un juicio semejante en la Alemania de Hitler o en la Rusia de Stalin?

Ya lo dijo lord Acton: el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente, como se prueba cuando las tiranías se derrumban y aparece toda la podredumbre. Cuando el infame Somoza, que apuntalado por los Estados Unidos y las grandes empresas imperialistas, fue echado abajo, se reveló que había amasado una fortuna de 20 mil millones de dólares, sobre la explotación más horrible del pueblo nicaragüense.

No sé lo que nuestros tribunales podrán revelarnos en los próximos tiempos si tenemos ia firme decisión de limpiar para restaurar la fe de la nación, fe indispensable para levantarla y reconstruirla. Exijamos justicia independiente y prensa libre, los dos pilares de la democracia.

Aceptémosla como es
Es decir, mediocre, falible, pero criticable y superable. No tiene jamás la pompa de las tiranías, pero preserva o puede preservar la dignidad del nombre, suprema aspiración de la comuniad. No  esperemos hechos perfectos, porque entonces incurriremos una vez en la ilusión del poder absoluto. Cuando digo que debemos tener, esperanzas no estoy suponiendo esperanzas locas en un régimen purísimo y perfectísimo.

Nada de eso: soy esperanzado pero no estúpido. Mi esperanza, simplemente, consiste en mantener el régimen democrático. Y para mantenerla debemos hacerla fuerte, capaz de reprimir con fuerza a los siempre posibles-asaltantes. También nos será útil reconsiderar esa tendencia que tenemos, de tan nacionalista que somos, a creer que hasta nuestros defectos son únicos en el mundo.

En situaciones tan parecidas todos los pueblos cometen calamidades semejantes. Tuve que parar hace poco a un periodista alemán que nos echaba en carala dictadura recordándole que ellos habían detentado algo llamado hitlerismo, con millones y millones de asesinados en cámaras de gas. Tuve que recordarle a otro periodista, francés, que no teníamos más antisemitismo que en su país y que, en todo caso, aquí no había habido un proceso Dreyfus.

Tenemos virtudes y defectos, como en todas partes. Y no tenemos que hacer hincapié en nuestros defectos como únicos y en algún pecado original argentino que nos hace propensos a las dictaduras.

Fe para levantar a la Nación
Lo que hace poderosa a una nación es 1a voluntad de nierro para construirla. Esa voluntad se engendra y se fomenta mediante una adecuada educación. Si la generación del ’80 logró que la Argentina llegara un día a ser la sexta potencia del mundo fue gracias a su formidable plan de educación.

Imaginemos lo que es posible hacer hoy, cuando no sólo se dispone además de un instrumento casi mágico, que desde sus pantallas cuasi-radiactivas que actúan hasta en niños que todavía no saben escribir, puede hacerse un pueblo de imbéciles o un pueblo capaz de grandes hazañas.

No le repetiré aquí lo que he dicho largamente en un trabajo que salió hace varios meses en nuestra prensa. Repetiré, sí, para que nuestros legisladores lo mediten, que con la televisión se puede hacer o deshacer un país. Y aquí estamos ahora en el momento de tener que levantar sus pedazos desde el suelo.

Fuente Consultada: Revista La Semana Año VI N°360  – Número Especial Sobre La Vuelta de la Democracia en Argentina-

Historia de los Caciques Tehuelches Casimiro Biguá

Casimiro Biguá:
Historia de Caciques Tehuelches

A mediados del siglo pasado la desolada Patagonia austral era un vasto páramo que sólo el tehuelche conocía a la perfección. Sin embargo, los escasos poblados blancos, encaramados a duras penas sobre la costa, no vivían pendientes de los ataques indígenas, como en otros puntos del país.

Por el contrario, las relaciones con los aborígenes solían ser extremadamente cordiales, a tal punto que algunos de sus jefes se convirtieron en verdaderos aliados de los cristianos. Es el caso de Casimiro Biguá, descripto con prolijidad por el viajero y explorador británico George Musters en su conocida obra Vida con los Patagones, publicada en Londres en 1871 y escrita luego de haber recorrido durante un año el país tehuelche.

casimiro bigua

Musters anotó que el cacique medía más de un metro ochenta de estatura y poseía la agilidad propia de un jovencito, aunque ya frisaba por entonces los sesenta años. Aún no había canas en su abundante melena, y en sus ojos brillaba la luz de una inteligencia inquieta que se manifestaba, por ejemplo, en su hablar colorido y pintoresco.

Era un hombre aseado que vestía a la usanza gaucha y lucía a veces chaqueta militar, quizá para destacar su condición de jefe. A pesar de que el gusto desmedido por la bebida ya era común entre sus hombres, Biguá no lo compartía; por lo contrario, durante las celebraciones procura ba mantenerse sobrio.

Hay, desde luego, muchas lagunas que impiden conocer los pormenores de su vida y las circunstancias que lo llevaron a con vertirse en jefe. Se sabe que cuando Casimiro era apenas un niño su padre pereció en el valle del río Senguerr, en el transcurso do una batalla muy cruenta contra los indios araucanos.

Su madre huyó luego hacia Carmen de Patagones, donde por ese tiempo residía, coa vertido en estanciero, el marino francés Francisco Fourmatin, que durante la guerra contra el Brasil había obtenido patente de corso otorgada por el gobierno argentino.

Refiere la tradición —más que la historia— que Casimiro pasó a ser propiedad de Fourmatin a cambio de un barril de ron; el ex corsario, cuyo segundo apellido era Bigois (Biguá, según la pronunciación francesa), bautizó al indiecito llamándolo Casimiro Biguá.

La esclavitud, sin embargo, no era el destino inevitable del joven tehuelche, que al cabo de algún tiempo huyó al desierto iniciando una trayectoria que lo convirtió en líder de una numerosa tribu. En la ciudad chilena de Punta Arenas obtuvo grado, sueldo y raciones de capitán, pero pronto abandonó el territorio transandino para no verse comprometido en un motín de presidiarios.

Tiempo después el comandante Luis Piedrabuena —que hacía viajes entre Punta Arenas y las islas Malvinas— proveyó a la tribu de Casimiro de víveres y otros elementos, lo que impulsó al cacique a levantar sus toldos cerca del actual puerto de Santa Cruz. La actitud de Piedrabuena no era antojadiza: en momentos en que la soberanía nacional en la Patagonia era seriamente cuestionada por Chile, el valiente marino consideró necesario ganar a Biguá para la causa argentina.

Por eso lo condujo en su nave hasta Buenos Aires, donde el jefe aborigen fue recibido por el presidente Mitre, que le extendió el despacho de teniente coronel con asiento en la bahía Gregorio. Desde entonces la bandera nacional flameó sobre los toldos de Casimiro, y la tribu comenzó a vigilar la frontera.

Uno de los caciques que respondía a la autoridad de Biguá era el célebre Orkeke, que también se singularizó por su lealtad al gobierno de Buenos Aires. Piedrabuena, Francisco Moreno, Carlos María Moyano, Ramón Lista y otros exploradores de la región dejaron abundantes testimonios de la solidaridad del jefe indígena, que los ayudó en varias  oportunidades.

Juan Andrés Cuello Freyre anota que Orkeke acaudillaba una tribu cuya área de dispersión se extendía desde el estrecho de Magallanes hasta el río Deseado, la que cambiaba periódicamente de residencia siguiendo a los animales que cazaban. Además, el cacique viajaba con frecuencia a Punta Arenas para vender pieles de guanaco, plumas de ñandú, mantas y btros productos; allá rechazó repetidamente las ofertas de los gobernadores de la provincia chilena de Magallanes, que intentaron ganarlo como aliado.

Su posición en ese sentido era tan firme que cuando Papón —sucesor de Casimiro Biguá— aceptó recibir raciones del gobierno chileno, se negó a reconocer su autoridad y continuó enar-bolando el pabellón argentino sobre sus toldos. A pesar de esas y otras actitudes, al promediar el año 1883 Orkeke fue hecho prisionero junto con su tribu, ya menguada, por orden del coronel Lorenzo Vintter, encargado de dirigir las últimas operaciones contra las tribus que aún vagaban libremente por el desierto.

Era una afrenta que Orkeke no merecía y que no tardó en ser reparada por orden del presidente Roca: cuando el cacique llegó a Buenos Aires fue puesto inmediatamente en libertad y homenajeado con banquetes, funciones de teatro y otros agasajos.

Por desgracia, no faltaba mucho para que lo sorprendiera el final: una terrible pulmonía lo atacó durante su estadía en la capital y ocasionó su muerte el 13 de septiembre de 1883 en una sala del Hospital Militar. Según relata La Nación del 14 de septiembre de 1883, el cacique, abatido, se preguntaba: “Si me muero, ¿qué dirá el gobierno?”. Las autoridades, en realidad, lamentaron su deceso. Orkeke era un buen argentino.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos en la Historia Argentina Editorial Abril

John P. Robertson en la Batalla de San Lorenzo con San Martín

Mister Robertson en Argentina
Su Experiencia Junto a San Martín

Como muchos subditos ingleses arribados después de la Revolución de Mayo, el joven John Parish Robertson recorría el país estableciendo vínculos comerciales, vendiendo mercaderías y satisfaciendo pedidos de su clientela dispersa por el país. Entonces—enero de 1813— viajaba con destino al Paraguay con varios encargos para las autoridades.

Al quiínto día de su partida de Buenos Aires, el inglés llegó a la posta de San Lorenzo, donde se enteró de que no podía proseguir viaje porque todos los caballos habían sido requisados y el enemigo español merodeaba por el río.

“Todo lo que pude convenir con el maestro de postas —anotó en su libro Letters on Paraguay— fue que si los marinos desembarcaban en la costa, yo tendría caballos para mí y mi sirviente estaría en libertad de emigrar al interior con su familia.”

combate de san lorenzo

Este convenio dio cierta tranquilidad al joven comerciante, que decidió dormir un poco procurando despreocuparse de los temores que lo embargaban.

Es que Robertson era uno de los ingleses que habían burlado el bloqueo decretado por la corona es pañola contra sus dominios insur gentes y sabía que si los español les le echaban mano no las pasa ría muy bien. Por eso dio un respingo cuando fue despertado por un  “tropel   de caballos,  ruido de sables y rudas voces de mando a inmediaciones de la posta”.

Su ca rruaje fue flanqueado por un par de soldados y uno de ellos desce rrajó  un  imperativo  “¿Quién está ahí?”, a lo que el inglés, dándose por  prisionero  de   los  españoles respondió:  “Un viajero”,  tratando de   disimular   su   acento   inglés “Apúrese y salga”, lo conminaron En eso estaba cuando se acercó una persona que dijo a los soldados:   “No   sean   groseros;   no   es enemigo”. Robertson sintió entonces que la tranquilidad le volvía al cuerpo.

Era   la  voz   del   teniente coronel José de San Martín.

Una vez presentados, Robertson supo por boca del jefe militar que “el Gobierno tenía noticias soguras de que los marinos españoles intentarían desembarcar esa mis ma mañana, para saquear el país circunvecino”. Por eso estaba San Martín allí, al frente de 150 granaderos a caballo que había traído desde  Buenos  Aires en  marchas nocturnas para no ser observado desde el río.

Después de las primeras palabras el inglés metió manos en los baúles y convidó a los presentes  con   un  vaso  de  vino; luego  solicitó   a  San  Martín   que le permitiera acompañarlo hasta el convento  cercano.  El jefe de Hos granaderos accedió, no sin antes darle varios  consejos:  “‘Recuerde solamente que no es su deber ni oficio pelear. Le daré un buen caballo y si ve que el día se pronuncia contra nosotros, aléjese lo más ligero posible. Usted sabe que los marineros no son de a caballo”.

Cuando llegaron, el 3 de febrero comenzaba a amanecer, y las brumas del Paraná se iban disipando lentamente. La calma que reinaba en los tres lados del convento visibles desde el río indicaba a los infantes de la marina española que el edificio había sido abandonado, pero en la parte posterior Has cosas eran muy distintas.

Por el portón que daba entrada, al amplio patio trasero   desfilaron   con   sigilo   los granaderos, divididos en dos escuadrones. Su  comandante subió luego a la torre del convento acompañado de dos o tres oficiales y del inglés y “con ayuda de un anteojo de noche y a través de una ventana   trasera  trató   de   darse cuenta de la fuerza y movimientos del   enemigo”.    Los   siete   barcos españoles estaban a la vista.

Al pie de  la barranca, aprestándose a subir, pudieron contarse unos trescientos veinte infantes que debían escalar un angosto sendero. Era evidente que no tenían la menor idea de que los acechaban, y se movían con la mayor despreocupación.  En las filas patriotas la tensión crecía con cada minuto que pasaba. Mientras los españoles trepaban la barranca, San Martín  y  sus  oficiales bajaron  a ponerse al frente de los escuadrones, ocultos tras las aüas del edificio.

Cuando todo estuvo listo, San Martín subió una vez más a la torre, regresó corriendo y alcanzó a decir: “Ahora, en dos minutos más estaremos   sobre   ellos,   sable   en mano”.   Sobrevino   entonces   una espera  impaciente,  pues  la tropa tenía orden de no disparar un solo tiro y el  enemigo se aproximaba con  banderas  desplegadas  mientras “sus tambores y pitos tocaban marcha    redoblada”.

Cuando    la tensión amenazaba hacer estallar el  pecho   de   los  granaderos,   se oyó bien clara !la orden esperada: “¡A  la  carga!”. Los escuadrones salieron como rayos de su escondite, flanquearon  al  enemigo  por ambas alas y comenzaron a aniquilarlo, en medio de un remolino de sables.

Completamente sorprendidos, los españoles atinaron a hacer una descarga de fusilería que Robertson   calificó  de   “desatinada” por lo poco exitosa. Todo lo demás fue derrota, estrago y espanto   entre   aquel   desdichado cuerpo”, escribió el inglés, y agregaba que “en un cuarto de hora el terreno estaba cubierto de muertos y heridos; según su testimonio de todos los que desembarcaron volvieron a sus barcos apenas cincuenta”.

Las bajas de los patriotas fueron  ocho,  y   míster   Robertson suplicó al vencedor que en obsequio de los heridos aceptara “mi vino y mis provisiones”.

Se dieron luego   un   abrazo  y  el   inglés   se alejó, impresionado aún por la excitante experiencia.

Historia de la Familia Posse en Tucumán

Historia de la Familia Posse en Tucumán

En la segunda mitad del siglo dieciocho llegó a Tucumán un nativo de La Coruña que había “cruzado el charco” hasta el Plata, junto con dos hermanos, y se había afincado en el noroeste. Seguramente Manuel Posse no se imaginaba por entonces que con el andar del tiempo se convertiría en patriarca de una familia que brilló durante varios decenios sobre el horizonte provincial.

Jose Posse en TUcumán

José Posse

Don Manuel se desempeñó como funcionario del Cabildo colonial, y su habilidad para el comercio le permitió amasar una de las mayores fortunas de Tucumán, a tal punto que —según la información volcada por Carlos Páez de la Torre en un artículo de divulgación histórica— sus negocios llegaron a abarcar los principales ramos de la economía local.

Al morir, quedó al frente del emporio su hijo Felipe, nacido en 1806, quien a su vez acrecentó considerablemente la fortuna familiar. Al igual que su padre, Felipe Posse también intervino en los asuntos públicos: participó en una conspiración contra el caudillo federal Alejandro Heredia, que al ser descubierta le habría costado la vida de no ser por la oportuna mediación de Juan Bautista Alberdi, Gracias  a  esto  pudo  seguir  actuando tanto en negocios como en política: contribuyó al erario en varias oportunidades en que el respaldo de los Posse fue decisivo, y en 1870 fundó el ingenio San Felipe.

Entre las personalidades des tacadas que frecuentaron su lujóse mansión —la primera pintada “al óleo” en la capital provincial— figuró Paul Groussac, que conoció muy de cerca a la familia y dejó escritas interesantes observado nes sobre algunos de sus miembros.   Con respecto a José Posse (nieto de don Manuel y sobrino de Felipe), Groussac no dudó en afirmar que era “una inteligencia de primer orden”, a la que atribuía escasa erudición pero sobrado talento literario.

Es que José Posse fue uno de los periodistas más polémicos de su época e intervino asiduamente en la política provincial. Amigo de Sarmiento y antirrosista acendrado, fue legislador de su provincia en tiempos de la Liga del Norte y tuvo que emigrar a Chile en 1841, de donde volvió tres años después, amparado por la tolerancia del gobernador federal Celedonio Gutiérrez.

Más adelante, cuando eran otros los aires que soplaban en la República, ejerció varios ministerios e interinatos como gobernador: inclusive llegó a ser titular del Poder Ejecutivo provincial entre 1864 y 1866. Dueño de una pluma en extremo cáustica, publicó decenas de artículos casi siempre polémicos en periódicos de Tucumán y de Buenos Aires y sostuvo infinidad de encontronazos verbales con sus adversarios.

Su espíritu inquieto y combativo no se ablandó con los años. Su forma de ser lo llevó a intervenir en episodios que ¡lustran sobradamente el carácter que gastaba. Anciano ya, con la vista casi anulada por una ceguera progresiva, quiso la mala suerte que sufriera una caída en plena calle.

Lo ayudó a reincorporarse alguien que luego lo guió hasta su domicilio; cuando don Pepe preguntó a quién debía agradecer la atención y se enteró de que se trataba de un viejo adversario político suyo, exclamó ante la sorpresa del comedido: “¡Qué desgracia, Señor! ¡Ser viejo, ciego y enfermo, caerse en la calle y que venga cualquier sinvergüenza a socorrerlo!”.

Otro de los miembros de la familia que se hizo famoso fue Wenceslao Posse. Decidido opositor de Rosas, participó en la revolución de los “Libres del Sur” y en la Liga del Norte, y —como su primo José— regresó a su provincia bajo el gobierno de Celedonio Gutiérrez. En 1845 instaló el ingenio Esperanza, que con el correr delt tiempo se convirtió en un riquísimo emporio y le sirvió para sustentar un enorme poderío político y social.

En 1866 sucedió en la gobernación a José Posse, y, aunque fue derrocado por una revolución, su influencia no disminuyó, puesto que su fabuloso patrimonio personal le permitió prestar auxilio financiero incluso al gobierno nacional. Su hermano Juan siguió el destino familiar —el azúcar— y en 1870 fundó el ingenio San Juan, a pocos kilómetros de la capital provincial.

Dieciséis años después llegó a ser gobernador de la provincia y hubo de afrontar la devastadora epidemia de cólera que azotó a Tucumán entre 1886 y 1887, ocasionando más de cinco mil víctimas. Fue derrocado por un alzamiento alentado por el gobierno nacional de Juárez Celman (el unicato), que por otra parte era apoyado por otro miembro de la familia: Benjamín, quien ejercía el periodismo en Buenos Aires y se trabó en tormentosas polémicas con varios personajes de la época. También entreverado en política anduvo Emigdio Posse, hermano de Juan y Wenceslao y fundador del ingenio La Reducción.

Distinta fue la trayectoria de otro Posse célebre: David, que si bien no soslayó las aguas de la política y de la actividad cañera, se destacó principalmente como médico, desarrollando una actividad rayana en el heroísmo cuando el cólera se abatió con toda su furia sobre Tucumán. En realidad, desde que aquel inmigrante español fundó la familia hasta la primera década del siglo actual no hubo en todo Tucumán quien igualara el predicamento y poderío económico de los Posse, durante decenios amos virtuales de la provincia.

Ese formidable poder, sin embargo, no les sirvió para recuperarse del tremendo golpe que en su momento significó la muerte de Wenceslao, Juan y Pepe. Con ellos se cerró una etapa de la vida tucumana.

La Independencia de la Banda Oriental Historia y Desarrollo

Resumen: Historia De La Independencia De La Banda Oriental

Ocupado desde 1816 por un ejército brasileño que había acudido para luchar contra José Gervasio de Artigas, lo que hoy es Uruguay quedó convertido en dependencia portuguesa en julio de 1821, cuando un grupo de diputados reunidos bajo la tutela de las armas imperiales decidió incomporar el territorio al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves.

En reacción a esa situación, en septiembre de 1823 varios orientales iniciaron un alzamiento que fue aplastado por las fuerzas de ocupación, y poco después se organizó la llamada Provincia Cisplatina. Sin embargo, la paz no sería duradera. En abril de 1852 un grupo de 33 orientales desembarcó en La Agraciada.

juramento de los 33 orientales

Luego de la batalla de Ayacucho, Lavalleja reunir una fuerza expedicionaria que se dirigiría a la Banda Oriental para liberarla del dominio brasileño. La empresa fue exitosa ya que el 19 de abril de 1825 los treinta y tres orientales estaban poniendo sus pies en la Playa de la Agraciada.

Bien pertrechados y con abundantes recursos suministrados por algunos estancieros bonaerenses, entre ellos Juan Manuel de Rosas, los insurrectos no tardaron en conseguir eí apoyo masivo de la población. Con excepción de Montevideo, Colonia y Mercedes —defendidas por la escuadra brasileña—, en pocas semanas los célebres Treinta y Tres recuperaron el control de la Banda Oriental y despertaron una oleada de entu siasmo en las  Provincias Unidas.

Como desde Santa Fe y Entre Ríos cruzaban constantemente partidas gauchas que se incorporaban a las fuerzas  de Lavalíeja,  el  gobierno brasileño, que ya antes había pro testado por la expedición de los Treinta y Tres,  elevó   una  nueva queja a las autoridades argentinas. Estas dispusieron entonces armar un Ejército de Observación, destinado sobre la ribera del río Uruguay.

Mientras se organizaba esa fuer za, el 25 de agosto de 1825 los patriotas   orientales   celebraron    un congreso en la localidad de La Florida y declararon nula su depen dencia del Brasil y proclamaron su decisión de permanecer unidos a las restantes provincias argentinas. Después de diversos trámites y vacilaciones,  el Congreso Constituyente   reunido   por   entonces   en Buenos Aires aceptó la incorpora ción de los diputados orientales y reconoció a la Banda Oriental co mo parte de las Provincias Unidad, acto que precipitó la declaración de guerra por parte del Brasil.

Bajo el mando supremo del ge-neral Carlos de Alvear y capitaneado por oficiales fogueados en las luchas de la Independencia —Paz, Lavalle, Pacheco, Brandsen, Olavarría y otros—, el Ejército de Observación cruzó el río Uruguay y penetró en territorio oriental, donde obtuvo una serie de triunfos que culminaron con las resonan-tes victorias de Bacacay, Ituzaingó, Camacuá y Yerbal, libradas entre febrero y abril de 1827.

Entre tanto, al mando del almirante Guillermo Brown, las fuerzas navales argentinas —netamente inferiores en número y potencia de fuego— también infligieron graves reveses a los brasileños derrotándolos en repetidas oportunidades.

Pero mientras los sucesos bélicos se desarrollaban favorablemente, la trama de la lucha diplomática se complicaba. Inglaterra, interesada en asegurar la libre navegación del río de la Plata para extender su comercio, no veía con buenos ojos la posibilidad de que el estuario quedara bajo el dominio de una sola nación y comenzó a vigilar atentamente el desarrollo del conflicto. Movilizando sus influencias en el Brasil y la Argentina, la diplomacia británica planteó la conveniencia de hacer de la Banda Oriental un Estado independiente.

En septiembre de 1826 llegó a Buenos Aires el alto diplomático inglés lord Ponsonby, que en un arranque de sinceridad confesó al argentino  José María Roxas y Patrón: “La Europa no consentirá jamás que sólo dos Estados, el Brasil y la Argentina, sean dueños exclusivos de las costas orientales de la América del Sur desde más allá del Ecuador hasta el Cabo de Hornos”.

Resultado de las sugerencias y presiones británicas fue la misión del cónsul argentino Manuel José García, quien el 24 de mayo de 1827 firmó con represenr tantes brasileños un tratado preliminar por el cual la República Argentina renunciaba a todo derecho sobre la “Provincia Cisplatina”, se disponía a indemnizar al Brasil por los daños ocasionados por la guerra de corso y pedía a Inglaterra “la garantía de la libre navegación del Plata” por quince años: todo lo ganado en los campos de batalla se perdía en la mesa de negociaciones.

La indignación que el acuerdo suscitó en Buenos Aires precipitó la caída del primer presidente argentino, Bernardino Rivadavia, y su definitivo ocaso político. Tras un breve interinato a cargo de Vicente López, asumió el poder Manuel Dorrego, en carácter de gobernador de Buenos Aires. El Congreso Constituyente le confió la dirección de las relaciones exteriores.

La pesada herencia jaqueó permanentemente a Dorrego, sometido a presiones de todo tipo por parte de los ingleses y los intereses ligados a éstos. Su renuencia a aceptar un arreglo que separase la Banda Oriental del resto del país disgustó sobremanera a Ponsonby.

El 20 de agosto de 1828 Dorrego comunicó al encargado de negocios argentino en Londres que había decidido “resistir la idea de la independencia de la Banda Oriental”. Su intención era proponer una autonomía temporaria, un período de ensayo sujeto a una decisión posterior que adoptarían los orientales, pero no pudo llevarla a cabo. Cercado políticamente, hubo de ceder, y el 27 de agosto se firmó una convención preliminar de paz que establecía en su punto primero la renuncia del Brasil y de las Provincias Unidas a la Banda Oriental.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos en la Historia Argentina Editorial Abril

Presidencia de Derqui Santiago La Confederación Argentina

DERQUI, PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA

Terminado el período presidencial de Urquiza; el 5 de marzo de 1860 asumió la primera magistratura el Dr. Santiago Derqui, cordobés, acompañado en la vicepresidencia por el general Juan Esteban Pedernera, oriundo de San Luis. La provincia de Buenos Aires, a su vez, eligió gobernador a Mitre y ambos estadistas suscribieron el 6 de junio un pacto que ratificaba lo establecido en el de San José de Flores.

Derqui Santiago

La presidencia de Dr. Derqui fue breve, debido a las luchas políticas entre Buenos Aires y la Confederación.

En noviembre de 1859 y en medio de las agitaciones de la guerra civil, se efectuaron las elecciones para reemplazar a Urquiza, quien terminaba su mandato.

Practicado el escrutinio, fue elegido presidente de las trece provincias de la Confederación, el Dr. Santiago Derqui y vicepresidente, el general Esteban Pedernera. Asumieron el mando el 5 de marzo de 1860.1 Integró su ministerio con los doctores Juan Pujol [Interior}, Tomás Arias (Hacienda), Emilio de Alvear (Relaciones Exteriores), José de Olmos (Justicia, Culto e Instrucción Pública) y el general Benjamín Victorica (Guerra y Marina).

En los primeros meses de su gestión gubernativa, la situación del país era tranquila, prueba de ello fue la reunión amistosa de Urquiza, Derqui y Mitre en el palacio San José, de Concepción del Uruguay (Entre Ríos))

Poco después, sin embargo, se produjo un nuevo rompimiento entre Buenos Aires y la Confederación. El Congreso de Paraná rechazó a los diputados bonaerenses, que habían sido elegidos según la ley provincial en lugar de serlo conforme las prescripciones de la Constitución nacional.

Y, para agravar aún más el conflicto, estalló en San Juan una revuelta durante la cual se dio muerte a su gobernador, el coronel José Virasoro, por lo que Derqui envió como comisionado al coronel Juan Saa -gobernador de San Luis-, quien venció a los revolucionarios en Pocitos y fusiló a su jefe, Antonino Aberastain.

El gobierno de Buenos Aires protestó enérgicamente por estas medidas, y la guerra quedó declarada. Ambos ejércitos -a las órdenes de Urquíza y de Mitre- se encontraron en los campos de Pavón, en la provincia de Santa Fe, el 17 de setiembre de 1861.

El combate fue favorable para las fuerzas bonaerenses, que avanzaron hasta Rosario. Ante la gravedad de la situación, Derqui se retiró a Montevideo y el vicepresidente Pedernera declaró en receso el gobierno nacional.

Mitre asumió entonces el poder con carácter provisorio y fue reconocido por todos los gobernadores provinciales, inclusive por Urquiza, a quien también se respetó como gobernador de Entre Ríos.

MITRE

Incorporación de Buenos Aires a la Confederación: Lograda la unión nacional, el gobierno se trasladó a Buenos Aires donde, el 25 de mayo de 1862, se inauguraron las sesiones del primer Congreso en el que estaban representadas las catorce provincias argentinas. ,En tales circunstancias se votó la llamada Ley de Compromiso, por (a que se disponía que las autoridades residirían en la ciudad de Buenos Aires por el término de cinco años, hasta que se resolviera definitivamente cuál sería la capital de la República. Bartolomé Mitre es el primer presidente de la República Argentina.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
SANTIAGO DERQUI
Fue de hecho y formalmente el primer presidente de la Nación Argentina, puesto que promulgó la reforma de 1860, con la presencia de Buenos Aires, y gobernó de acuerdo con ella. Había nacido en la ciudad de Córdoba el 9 de julio de 1810, en el hogar formado por don Manuel Derqui y doña Josefa Rodríguez. A los 22 años se graduó de doctor en jurisprudencia en la Universidad de su ciudad natal, en la que poco después se desempeñó como catedrático.

En 1835 era miembro de la Legislatura provincial, al producirse el asesinato de Juan Facundo Quiroga, hecho que se proyectó directamente en la vida política de Córdoba a través de los hermanos Reinafé. Derqui, que venía actuando en la provincia bajo la bandera del federalismo, ocupó cargos oficiales durante la administración de José Vicente Reinafé; también se recuerda su actuación como encargado del recurso de fuerza contra el obispo Lascano, en conflicto con el gobernador.

Cuando el 7 de agosto de 1835 el congreso de Córdoba dio por terminado el mandato de Reinafé, fue elegido gobernador Pedro Nolasco Rodríguez; pero el parentesco de éste con el anterior determinó su alejamiento, lo que abrió paso a un nuevo gobierno, que desempeñó el doctor Derqui, a quien le tocó designar los conjueces para juzgar a los Reinafé.

Posteriormente, al ser elegido gobernador, por presión de Rosas, el coronel Manuel López [alias Quebracho), y producida la captura de tres de los Reinafé, el doctor Derqui y Pedro Nolasco Rodríguez fueron remitidos a Buenos Aires, acusados de complicidad en el crimen. Tiempo después, Derqui fue puesto en libertad y tomó el camino del exilio.

En el Estado Oriental actuó al lado de Rivera, de quien fue secretario hasta el momento de ser designado en una misión ante el gobernador Ferré, de Corrientes, con quien formalizó un tratado de alianza contra Rosas. En esta provincia se desempeñó luego como secretario y auditor de guerra del general José María Paz, quien lo designó ministro.

Después de la derrota unitaria de Arroyo Grande buscó asilo en el Brasil.

AL LADO DE URQUIZA
Tras la caída de Rosas, en abril de 1852 el Director provisional Urquiza lo nombró en misión especial ante el gobierno del Paraguay, previa al reconocimiento de la independencia de aquella república. Poco después, el mismo Urquiza lo distinguió con una banca al Congreso Constituyente de Santa Fe, ocupando la vacante dejada por el doctor Barros Pazos, que renunció. Durante el gobierno constitucional de Urquiza fue interventor nacional en la provincia de San Juan y ministro de Instrucción Pública y del Interior.

Cuando en 1859 surgieron las candidaturas de Mariano Fragueiro, Salvador María del Carril y Derqui para la presidencia, Urquiza se decidió por este último. Acompañado por el general Juan Esteban Pedernera, pudo gobernar la Confederación durante dieciocho meses, es decir hasta la disolución del gobierno de Paraná, en noviembre de 1861.

En los últimos meses de su presidencia, se separó políticamente de Urquiza. El 20 de octubre de 1861, hizo una delegación de poder a nombre del general Juan Saá, uno de los jefes del interior que había luchado hasta el fin en Pavón. Pero el 5 de noviembre de 1861, ante la imposibilidad de apuntalar militarmente la Confederación, se alejó del país y se radicó en Montevideo.

Allí, a fines de 1863, asistió a los funerales realizados en memoria del general Ángel Vicente Peñaloza, según consignan las crónicas periodísticas de la época. Vivió pobremente en Montevideo hasta 1864, año en que pasó a Corrientes. En esta ciudad lo sorprendió la invasión paraguaya de abril de 1865.

En esta oportunidad, Derqui se negó a prestar toda colaboración al mariscal Francisco Solano López, pero se vio envuelto en un proceso que lo llevó a la cárcel, donde permaneció algunos meses. Tal era la pobreza en que se hallaba cuando ocurrió su muerte, el 5 de setiembre de 1867, que su viuda no pudo costear su entierro y fue necesario hacerlo, después de tres días, por suscripción popular.

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 Historia Argentina José Cosmelli Ibañez
Instituciones Políticas y Sociales desde 1810 Edit. Kapelusz
Revista Crónica Argentina Fasc. N°50 – CODEX –

Vida de los Primeros Colonizadores en Argentina Trabajo y Lucha

EL TRABAJO Y VIDA DE LOS COLONIZADORES

La pampa húmeda argentina, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

inmigrantes en argentina

“En Santa Fe la colonización se opera de este modo: cualquier poseedor de unas leguas de tierra, pone un aviso en un diario, diciendo -que tal pedazo de terreno- cuyo plano publica y fija en las esquinas- es colonia; se llama la colonia tal, y los que quieran poblarla ahí la tienen. Se presenta un colono que no tiene más que sus dos brazos y el buen deseo de trabajar; llega a aquel pedazo de campo (en cualquier punto que este situado, desde Reconquista hasta la Teodolina se reproduce el fenómeno y el colonizador le entrega 20 cuadras cuadradas de tierra, diciéndole: dentro de cuatro años me pagarás su valor por cuartas partes anuales.

En ese mismo terreno el colonizador ha puesto una casa de comercio, donde se encuentra todo lo necesario, que fía al colono los artículos de consumo durante el primer año.

La primera sorpresa que espera al colono a su llegada allí (colono que no tiene, como he dicho, más que sus dos brazos es la de verse poseedor de veinte cuadras de terreno que ni había soñado tener, ya suya sin otra condición que la de trabajarla.

Encuentra allí todas las facilidades para su labor; el agua a cuatro, seis u ocho metros y madera en abundancia (la provincia de Santa Fe está cubierta de bosques, especialmente en el Norte),hace un rancho humilde y pobre, pero tiene el arado con cual roturar la tierra y trabaja.

El primer año, por mala que sea su cosecha, siempre alcanza a pagar la cuarta parte del insignificante valor de la concesión, cuyo precio varía de 300 a 500 pesos y 800 en las colonias ya formadas, y al año siguiente, el colono consigue generalmente pagarla toda.

El colono, hombre por lo general trabajador y honesto, tiene mujer y tiene hijos, allí la mujer y los hijos, no son señores, como en las grandes ciudades, origen casi siempre de gastos poco productivos, no; ellos también trabajan, cada uno en la esfera de sus fuerzas; la mujer, si no puede labrar la tierra, cuida las gallinas del corral, los niños los bueyes, Y el marido rompe la tierra; todos trabajan todos producen.

Aumentan cada año los consumos, pero también aumenta la producción y en una proporción mayor.
Antes de cuatro años el colono se ha hecho rico, si ha sido honesto y laborioso.

En esa legua cuadrada cada veinte cuadras superficiales, tiene una casa; se ha formado un núcleo de pueblo, y en ese núcleo de pueblo el primer edificio es una fonda, porque como la población es ambulante, allí es necesaria e indispensable; la segunda casa es una carpintería con herrería, y así se va formando un pueblo que muchas veces llega a ser ciudad, como lo son ya Esperanza, San Carlos, Pilar, Gálvez y Rafaela.

Respecto a las herrerías, permítaseme una pequeña disgresión. En Santa Fe, no se usan arados ingleses ni norteamericanos, ni franceses; allá no se trabaja sino con los hechos en la misma colonia, donde la reja del arado va a romper la tierra, que resultan mejores y más baratos que los extranjeros…

“El colono es esencialmente católico, o esencialmente deísta, cualquiera que sea su religión, por lo general, como nuestra inmigración pertenece a la raza latina, es católico. Son hombres acostumbrados a cumplir con sus deberes religiosos, y el día Domingo, que ellos santifican a su manera, de una o dos leguas o más, se dirigen al punto más cercano que tenga iglesia, para cumplir sus deberes religiosos.

El colono, acostumbrado a hacer perpetuamente la vida de familia, se traslada con su carro (que, entre paréntesis, ha sido hecho en la misma colonia), guiando él mismo sus caballitos, llevando a su lado a su familia, detrás los sirvientes o peones, y por último, hasta seguido de los perros de la casa.

Así se hace sus leguas y llega al punto en que hay iglesia, donde cumple sus deberes religiosos. En seguida van a festejar el día en el almacén más próximo; allí encuentran preparada una buena alimentación y, sobre todo, buen vino; pasan el resto del día en conversaciones, músicas y bailes, y cuando las sombras de la noche tiende su manto, recogen sus caballitos y regresan a sus hogares”.

CARRASCO, Gabriel: La provincia de Santa Fe y el territorio del Chaco.
Conferencia ante el Instituto Gcográfico Argentino

Adaptación de los Inmigrantes a Argentina Gringos y Criollos

SOCIEDAD ARGENTINA DEL SIGLO XIX: RELACIÓN INMIGRANTE-CRIOLLO

ANTECEDENTES: A partir de la inserción en el mundo  de nuetro país por el sistema de la división internacional del trabajo, comenzo una serie de transfomaciones sociales y económica en las provincias de nuestra Pampa Húmeda.

Europa transitaba un tiempo de expulsión de población que respondía a motivos de diferente índole: religiosos, económicos y más tarde, ideológicos. Inglaterra, por su parte, ya había sorteado las etapas iniciales de la revolución industrial, por lo que requería nuevos mercados donde pudiera adquirir las materias primas que ya no podía producir, vender sus manufacturas y colocar el excedente de capital que obtenía de su comercio.

La pampa húmeda, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

Estos cambios no constituyeron el resultado de un plan orgánico previamente elaborado, sino que son producto de la combinación de factores internos y externos, estos últimos fundamentales, y de la comunión ideológica que existió en la élite dirigente y que rindió sus mejores frutos en la continuidad de las obras de gobierno.

Inmigrantes europeos trabjando en el campo

SIMBIOSIS CULTURAL CRIOLLO-GRINGO

“El proceso de simbiosis cultural que vivió la Argentina con la llegada de la inmigración fue largo y tuvo alternativas muy diferentes, según se analice el ambiente rural y el urbano, y varió también, en grupos de fácil adaptación a otros más cerrados y aferrados a sus hábitos de origen, que se resistieron a aceptar las costumbres de esta tierra.

Este intercambio definido como “préstamo y captura de elementos culturales”, en tanto ha sido considerado cora: un proceso, requirió tiempo, y para describir sus resultados, es conveniente ubicarse en los comienzos del siglo xx. la atención no en los grupos recientemente ingresados, sino en los descendientes de las primeras oleadas, los que ya han pasado el período de aclimatación, e incluso, en muchos de ellos que han nacido en este suelo.

La adecuación del gringo significó, en primer lugar, acondicionamiento al ambiente y luego, en relación a éste b incorporación de hábitos, modalidades, vestimenta, y hasta diversiones autóctonas, a los que enriqueció con pinceladas propias. De ésas merecen destacarse: la pérdida del temor al caballo, la afición al mate y, en algunos casos, la adquisición de destrezas como la de tirar el lazo. Comenzó a gustar de la carne asada, y, de sus ropas, abandonó los zapatones, los pantalones de frisa y la boina, trastocándolas por botas o alpargatas, bombachas y sombrero aludo, sólo que este último no era de fieltro sino de paja. Se sumó a las reuniones fogoneras, y entonces se empezó a escuchar en ellas el acordeón, a la vez que aprendió a pulsar la guitarra.

También el paisano argentino sufrió el impacto y asimiló elementos europeos -entre los de mayor importancia se encuentran los útiles de labranza-, ya que, siendo ésta una actividad que casi no se practicaba antes de la colonización gringa, al difundirse, fue necesario realizarla con los medios y en la forma que señalaba el gringo. Necesitó, entonces, amoldar su indumentaria a la nueva faena y para ello eliminó la incómoda bota de potro, el calzoncillo cribado y el chiripá.

El resultado de este intercambio no puede explicarse describiendo a gringos acriollados o gauchos agricultores; tal proceso llevó a la construcción de una nueva forma de vida, la del hombre argentino, y comprendió, además de los mencionados, aspectos esenciales de la vida humana.

Fueron idiosincrasias extremas, contrapuestas, que, al combinarse, atemperaron sus caracteres y así se explica que aquel criollo desinteresado por el dinero, y sin otra ambición que la de vivir como sabía, aprendiera la importancia de progresar mediante el trabajo y el ahorro, al ver los resultados obtenidos por el gringo por estos medios. También se habituó a una vida más sedentaria, y prestó mayor atención a su familia. A esta última la revalorizó como factor de progreso, gracias al sentido que le daba el colono a la cooperación familiar en el trabajo, y procuró también asegurarle el bienestar futuro.

El acercamiento entre los dos grupos se fue dando en forma paulatina, a medida que se vencían obstáculos, de los cuales el principal, fue una cierta desconfianza mutua, comprensible entre invasores e invadidos. Este sentimiento tuvo su explicación en la política excesivamente favaorable al extrbnjero frente a los derechos de los criollos, política a la que ambos grupos eran ajenos.

La primera etapa los mantuvo alejados, observándose; luego, una primordial necesidad habrá de acercarlos: la escuela; en ella, los hijos de ambos aprenderán a convivir. Luego llegarán los casamientos, estrechamiento que se vivió con dificultad pero que fundamenta! para vencer la tendencia endogámica en la que estaba cayendo el colono.
La escuela fue el elemento decisorio en el acercamiento de mentalidades: ella sirvió para difundir el sentimiento de amor por el suelo y fue la columna en que se sustentó la protección del idioma.

La trascendencia de la lengua en relación de la comunidades, aunque obvia, merece ser recalcada: las colonias tendieron, en un principio, a preservar sus lenguas originarias, educando a sus hijos en ellas. La provincia de Santa Fe será pionera, una vez más, de medidas gubernamentales vinculadas al proceso colonizador. Esta vez concurrirá en defensa de nuestro idioma, haciendolo de uso exclusivo y obligatorio en las escuelas de su esfera.

También en la vida política nacional habrá de reflejarse estos pasos, y, si en un principio se consideró como influencia de la inmigración, la gran apatía política de las décadas del ’70 al ’90, también se debe a ella, o mejor dicho, a sus frutos, la gran explosión política de la última década del siglo y el surgimiento de un movimiento de raíz y alcance nacional, la Unión Cívica Radical, en la cual se mezclan los hijos de ambos grupos en procura de ideales comunes.

El transcurso de esta relación y estrechamiento puede seguirse mediante la literatura y la música. El sainete, el drama rural y el tango, sirven de apoyo para su estudio”.

Fuente: Cechini de Dallo La Capital Rosario 16-04-1986

Historia Primeras Escuelas en Santa Fe Colegios y Profesores

LA EDUCACIÓN EN SANTA FE: PRIMEROS COLEGIOS Y PROFESORES

La Educación (1862 – 1890)
La cuestión educativa tuvo un sitio de importada en el programa político de los gobiernos provinciales entre 1862 y 1890; pero para ser justos en el análisis, debe decirse que las reformas educativas se iniciaron en 1853, y para 1857, ya existían en la provincia, 21 escuelas gratuitas.

En materia legislativa, debe considerarse en primer lugar la ley de 1866, que estableció la obligatoriedad de la instrucción primaria; quedó en ella esbozado el gran objetivo de este programa: “que uno de los principales deberes del gobierno es el de fomentar, por todos los medios posibles, la enseñanza primaria de la juventud y propagarla en todo el territorio de la provincia, encaminándola convenientemente a entrar en la carrera literaria b de las artes e industrias”.

primeras escuelas en santa fe

Ante la necesidad de satisfacer los requerimientos en materia de enseñanza secundaria, la provincia contó con el aporte de la gestión privada. En Rosario se abrió, en 1855, el primero de estos institutos a cargo de los profesores Laurino Puentes y Julio Bosch; luego el de Manuel Tristany y José Niklison y en 1856 el de Domingo Podestá y Francisco Saloni, con un plan de estudios humanístico y confesional. En 1860, surge la Escuela del Progreso, del Profesor M. Durand Sabayat, y en 1863 se inauguró el Liceo y Escuela de Artes y Oficios. Un relevamiento realizado en 1866, dio cuenta de la existencia de 12 colegios particulares.

En la ciudad de Santa Fe, 1861, se firmó un contrato entre el gobierno provincial y La Compañía de Jesús por el cual se acordó la reinstalación del Colegio de la Inmaculada Concepción. Esta decisión fue apoyada por todos los grupos políticos y el pueblo en general contribuyó económicamente para que fuera una realidad. Esta institución creció rápidamente en cantidad de alumnos y docentes y en fama, la que superó los límites del país, atrayendo a jóvenes uruguayos. La excelencia de la formación filosófica y científica con que egresaban los alumnos del Colegio, produjo cambios en todos ios órdenes de la cultura, la política y la justicia de Santa Fe.

La ley que se dictó en materia educativa en agosto de 1874, tuvo dos finalidades fundamentales; la primera, crear un verdadero sistema de normas y organismos destinados a la programación, la administración y control del servicio; y la segunda, a prever los recursos que lo sostendrían.

En el primer caso, aparecen los inspectores, las comisiones escolares con participación de los vecinos para mejorar la educación, y reiteró la condición de obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza, estableciendo el contralor y las penas para los padres o patrones que no cumplieren con ella. En 1876 se dio una reglamentación para el funcionamiento de las escuelas. Una nueva ley de 1884, reformuló las obligaciones de los estamentos que integraban el sistema educativo y creó el Consejo de Instrucción Primaria, para que ejerciera la conducción del mismo.

En noviembre de 1886, una nueva ley de educación común replanteó los temas inherentes a ella, con interesantes consideraciones sobre la enseñanza moral y religiosa, así como respecto de los establecimientos privados que funcionarían en el ámbito provincial.

La presencia de la escuela pública en las colonias había sido especialmente prevista en las normas sobre colonización, disponiendo que se prevea la escuela a partir de la traza misma de ia colonia, con la donación del terreno para edificaría, y, tras dos o tres años de existencia de la colonia, se creaba un cargo de maestro o preceptor que iniciaba la institución. La escuela cumplió así un papel fundamental en la integración de los colonos extranjeros, fue un aglutinante cultural entre los diversos grupos étnicos que poblaban por aquellos tiempos el territorio santafesino. Permitió generar un marco básico de formación e información, uniformando la lengua y brindando un ámbito de vinculación entre las nuevas generaciones de esa sociedad embrionaria.

Al respecto merece señalarse la medida dispuesta por el Gobernador José Gálvez ante la necesidad de contar en la provincia con un número importante de maestros con formación pedagógica; consistió, en primer lugar, en organizar anualmente, entre enero y marzo, una Asamblea de todos los maestros dei estado en ía capital provincial, con el objeto de estudiar y resolver los problemas referidos ai magisterio. Este sistema de conferencias pedagógicas se hacía accesible a todos los docentes interesados ya que se les daba un sobresueldo para gastos de viaje.

Otra medida de interés en materia de docentes fue la de traer maestros españoles para que se desempeñaran en la provincia, teniendo en cuenta, además de la formación pedagógica, la lengua y los principios religiosos comunes.

En cuanto a los estudios terciarios, la primera experiencia se debió al interés del Gobernador Simón de Iriondo que promovió la creación, siendo ministro de gobierno Cabal, en 1868, de las cátedras de derecho, en las aulas del Colegio de la Inmaculada, ley que hacía realidad una aspiración de la comunidad santafesina.

En 1869 inició su marcha este ciclo para el cual se buscaron profesores de valía de otras provincias y se adquirió un valioso caudal bibliográfico para los estudiantes. En 1875 se obtuvo el reconocimiento de las llamadas Facultades Mayores en el orden nacional, con el cual se posibilitaba a los egresados de éstas el aspirar al título de doctor en las universidades del país.

En 1877 ya estaba la idea entre los gobernantes santafesinos de crear sobre la base de esta carrera de jurisprudencia, una universidad provincial, pero, en los años siguientes todo siguió igual, con los estudios de derecho en franco progreso. En 1884, el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, ejercido por el Dr. Eduardo Wilde, le retiró al Colegio de la Inmaculada la autonomía educativa de que gozaba y por un informe especial, retiró también el reconocimiento de los títulos obtenidos en el colegio Jesuíta, ofreciendo la alternativa de que los alumnos se sometan a un tribunal, igual que los de otros institutos privados. Ante ello el rector del colegio decidió cerrarlo, quedando las facultades mayores sin sustento.

Esta experiencia de educación superior en la Provincia de Santa Fe, junto con otros antecedentes en materia de educación secundaria confesional, muestran a la dirigencia política santafesina (como católicos profesos progresistas) que los cambios socioeconómicos y políticos de los tiempos que se vivían, no estaban reñidos con la tradición religiosa y la fe católica.

En 1889 el Gobernador José Gálvez volvió sobre la cuestión de los estudios superiores y creó la Universidad de Santa Fe, que inauguró sus actividades en 1890.

Fuente Consultada:
Nueva Enciclopedia de la Provincia de Santa Fe
Tomo I – SANTA FE – Ediciones Susamerica Santa Fe

Primeros Teatros en Buenos Aires Colonial Orígenes

Comienzos del Teatro en  el  Antiguo Buenos  Aires:

El apogeo del teatro en Buenos Aires comenzó en 1804. Hasta entonces habíase arrastrado como pudo, un tiempo en corrales al aire libre, otro en la Casa de Comedias, galpón de techo de paja y paredes de barro; otro en casas particulares, barracones, salones, huecos y sitios diversos donde fue posible levantar un tablado, por cualquier motivo.

Pero después que el señor Olaguer Feliú edificó el Coliseo provisional, frente a la iglesia de la Merced, las representaciones se hicieron más regulares, las compañías fueron más completas, la utilería más adecuada y la vigilancia más estricta. En los dos primeros años de este teatro fue censor de obras el doctor don Domingo Belgrano, muy contraído a su trabajo, y que tuvo especial cuidado en la vigilancia de las que debían representarse y que le fueron presentadas para su lectura y aprobación.

primeros teatros argentinos

El doctor Belgrano llevó sus escrúpulos hasta prohibir que las mujeres aparecieran en escena vestidas de hombre; pero, en cambio, permitió las magias, la sangre, los muertos y aparecidos, los sainetes estúpidos y comedias de peleas, etcétera, que habían sido aprobados anteriormente y que debió haber prohibido. Pero sin duda sus atribuciones no llegaban a tanto: nada tenía que hacer él en lo referente a piezas anteriores al desempeño de su mandato oficial.

En esas épocas no había orquesta en el teatro (hasta 1813 no la hubo), de modo que los melodramas y comedias con música debieron representarse sin ella. No contaba tampoco con gran juego de tramoyas, escotillones y utilería: por esto las piezas que requerían los mayores adelantos del arte debían ser modificadas en esa parte por el director de la compañía. Se suprimían los caballos, los carros triunfales, los templos derhasiado iluminados y complicados, los ejércitos; pero quedaban los vuelos y muchas trasformaciones. Y el diálogo reemplazaba las escenas de esta clase, con lo que quedaban peores.

Donde debía aparecer un ejército, por ejemplo, se suprimía el pasaje escénico, se corregía el texto, añadiéndole algunos versos, con los cuales se comunicaba al público “que el ejército aguardaba afuera”. De modo, pues, que la tontería subsistía, y empeoraba, porque siquiera la vista no salía ganando con la exhibición del espectáculo.

Llegado el año 1817, el Director Pueyrredón, uno de los más bien intencionados protectores del teatro, comprendió que era necesario cortar tales abusos. El público ilustrado y los escritores estudiosos en general levantaron un grito de protesta contra los defectos de esa institución. Ya eran muchas las obras del buen teatro extraño a España que conocían los patriotas argentinos, ya por lecturas hechas en sus originales, ya por representaciones teatrales de sus traducciones, ya por crónicas extranjeras leídas en periódicos que llegaban al país. Ya había muchos que conocían los idiomas inglés, francés, italiano y portugués, sobre todo el primero.

Y a este respecto debemos decir una vez más que nunca será bastante alabado en su memoria, ese gran fomentador de los adelantos del teatro, D. Santiago Wilde, propagador de los libros ingleses y franceses de literatura, filosofía y matemáticas, y perseguidor infatigable de los adefesios del teatro español.

Uno de los más empeñados en tal patriótica empresa fue el literato chileno Fr. Camilo Henríquez, quien hizo públicas sus teorías en “El Censor”, periódico que él dirigía, manifestando en los artículos que escribió con ese fin, cómo entendía él el teatro que convenía a los intereses de la patria libre: “Espejo en que el hombre pueda ver retratados sus vicios para corregirlos; moralizador de costumbres, desterrando del campo de la idea locuras y rancios delirios; barrera que, con la exposición de saludables terrores, contuviera, por los ejemplos presentados, la ambición, la maldad y el fuego devorador de descabellados deseos; ejemplo histórico de hechos que enseñaran la bondad, la humanidad, los principios más sublimes.”

Después de 1817, el teatro de Buenos Aires algo se corrigió y la intervención de piezas extranjeras, las reconocidamente buenas españolas y las pocas de autores nacionales desterraron de las tablas los mamarrachos de magia, milagros y resucitados. Pero no fue posible desterrar los sainetes porque, como sabemos, eran el número predilecto de los guarangos. No molestaban tampoco al escaso público selecto, porque al empezar ellos, se retiraba del teatro. Y a nadie se le ocurrió prohibirlos porque, como hoy, las autoridades no creían en el fatal influjo de esas piezas sobre el pueblo.

Luego, la intervención del canto de ópera, las compañías líricas que se formaron, la afición a la música italiana y francesa, perfeccionó el gusto de esa parte del público que llamamos selecta. Pero, justamente, el error perjudicial consistió en tolerar que el pueblo, “la plebe”, que era quien más necesitaba reaccionar, continuara gozando en los espectáculos moralmente venenosos que exigía y que le daban.
“No se debe dar al pueblo lo que pida, sino lo que necesite.”

MARIANO G. BOSCH (1878-1949).   Escritor argentino.   En 1904 publicó una interesante obra: Teatro antiguo de Buenos Aires, de la cual ofrecemos este fragmento.   (Ed. El Comercio.   Buenos Aires.)

El Juicio a las Juntas Militares Condena a los Dictadores Resumen

RESUMEN HISTÓRICO DEL JUICIO A LAS JUNTAS DE GOBIERNO EN ARGENTINA

El 24 de marzo de 1976 una Junta de Comandantes asumió el poder en Argentina. Designó como presidente a Jorge Rafael Videla, dispuso que el futuro gobierno lo compusieran la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea con igual participación y comenzó el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional que duraría de 1976 a 1983. A lo largo de esos años, pensar distinto podía costar la vida tanto del «subversivo» como de su entorno familiar y afectivo.

La Junta Militar además de imponer un sistema impuso también su propio lenguaje y para encubrir las acciones de secuestro, tortura y asesinato de ciudadanos inventó la figura de «los desaparecidos», asegurando que en lugar de víctimas había gente que desaparecía por propia voluntad.

La mayoría de los desaparecidos eran jóvenes menores de 35 años, obreros o estudiantes y, por lo general, se les detenía en su domicilio durante la noche. La guerra sucia se cobró la vida de 30.000 desaparecidos. Eran secuestrados que no estaban en ningún sitio, y de los que nada volvía a saberse; simplemente dejaban de existir.

En 1982 para el candidato a la presidencia por el partido radical, Dr. Raúl Alfonsín, la represión de la Junta Militar había sido un acto brutal y salvaje y era necesario que la Justicia juzgara a todos responsables y no la historia, encargada de revisar y analizar el pasado.

Tan pronto asumió Alfonsín, el gobierno hizo explícita su voluntad de indagar los crímenes cometidos por la dictadura -distinguiendo, sin embargo, entre las Fuerzas Armadas “como institución” y los miembros de las juntas militares-, al tiempo que abolía la censura y alentaba el retorno de intelectuales, artistas y científicos exiliados. Durante estos primeros años, se hicieron presentes en varias oportunidades los rumores de un golpe de Estado.

Por ejemplo, a comienzos de 1985, ante versiones golpistas, el gobierno organizó una movilización popular con el objetivo central de fortalecer el sistema.

Uno de los primeros actos del gobierno de Alfonsín fue la constitución de una comisión para investigar los crímenes de la dictadura. En 1984 comenzó la tarea de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que tenía como objetivo reunir antecedentes y pruebas referidas a la represión ilegal y al terrorismo de Estado. Después de nueve meses de trabajo, bajo la dirección de Ernesto Sabato, la CONADEP entregó su informe, publicado más tarde con el título de Nunca Más, que probó casi 9.000 casos de desaparición forzada de personas.

JUICIO A las juntas militares argentina

En 1983, Alfonsín advirtió rápidamente que para concretar la democracia debía subordinar las FF.AA. al poder civil. Sin embargo, los militares no aceptaron las reglas de juego democráticas y en reiteradas oportunidades, distintos sectores del ejército se sublevaron: Semana Santa (1987), Monte Caseros (enero de 1988) y Villa Martelli (diciembre de 1988).

El 10 de diciembre, luego de los años del terrorismo de Estado, Raúl Alfonsín asumió la presidencia de la Nación. Su gobierno enfrentaba dos grandes grupos de problemas: la consolidación de la democracia y su difusión en todos los ámbitos de la sociedad, por un lado, y la relación con las Fuerzas Armadas, desacreditadas en su “razón de ser” por la reciente derrota a manos del ejército británico en el Atlántico Sur. Sobre el gobierno también pesa la herencia de la deuda externa.

El 15 de diciembre, Alfonsín sancionó los decretos 157/83 y 158/83. Por el primero, se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros. Por el segundo, se ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), integrada por personalidades apartidarías como el escritor Ernesto Sabato, la militante por los derechos humanos Graciela Fernández Meijide o el rabino norteamericano residente en la Argentina Marshall T. Meyer, entre otros.

Su misión es la de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones a los derechos humanos con el objetivo de fundar un juicio civil a las juntas militares. También ese día, Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley declarando nula la llamada Ley de Autoamnistía, dictada por el gobierno militar. Una semana después, el proyecto fue sancionado como Ley 23.040, la primera ley de la nueva etapa democrática.

El proceso de desmilitarización del Estado continuó durante la presidencia de Carlos Menem. El nuevo presidente logró la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil. Con su política de achicamiento del Estado, también redujo a ese grupo de poder y presión. En diciembre de 1990, se produjo el cuarto levantamiento carapintada, encabezado por Mohamed Seineldín.

El presidente impuso su autoridad y consiguió que los insurrectos fueran reprimidos por las fuerzas leales. Seineldín fue condenado a cadena perpetua. A partir de ese momento, los militares se alejaron de la práctica política.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, al cumplirse el plazo otorgado al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para que procediera al juzgamiento de las tres primeras juntas militares sin que se avanzara sobre el tema, la causa pasó a la justicia civil. El paso no carecía de riesgos; la organización de las Fuerzas Armadas poco había variado en el año y medio transcurrido desde el retiro del gobierno militar, y continuaban convencidas de haber actuado correctamente.

Para la defensa de los imputados, había dos caminos de justificación de ls hechos, por un lado entender que había un estado de guerra en que era necesario implementar esos actos y medidas especiales y por el otro declarar como anticonstitucional el juicio, porque se los juzgabas fuera del ámbito militar.

El Tribunal estuvo compuesto por los jueces de la Cámara Federal Carlos Arslanian, Jorge Torlasco, Andrés DAlessio, Ricardo Gil Lavedra, Jorge Valerga Aráoz y Guillermo Ledesma.

El juicio estuvo acotado a 711 casos testigo, porque solo fueron considerados los homicidios en los casos en que se encontraron los cuerpos y en que se podía demostrar que el asesinato había ocurrido por acciones u omisiones de los comandantes. De manera que el juicio no contempló el tema de los desaparecidos que continuaban en esa condición.

En la sala de audiencias se vivieron momentos muy dramáticos al escucharse los centenares de testimonios de los sobrevivientes y familiares de las víctimas.El gobierno trató de darle un perfil bajo a la difusión de los juicios. La televisión, estatal en su mayoría, nunca transmitió en vivo desde la sala del juicio y se limitó a transmitir unos pocos minutos por día de imágenes sin el audio original, que era reemplazado por la voz en off de un locutor que hacía una síntesis de lo declarado.

Esta actitud del gobierno contrastaba con la enorme difusión que tuvo el desarrollo del juicio en el mundo. Fue noticia de tapa de los principales diarios que enviaros sus corresponsales para seguir de cerca el proceso.

El 9 de diciembre de 1985 la Cámara dio a conocer las sentencias. En la fundamentación dejaron constancia que “se trató de un plan criminal organizado desde el Estado”.

Se dictaminó la prisión perpetua para Videla y Massera, 17 años de prisión para Viola, al almirante Lambruschini 8 años y 4 años para Agosti. Los cuatro restantes comandantes, Graffigna, Galtieri, Anaya y Lami Dozo fueron absueltos.

Junta Militar Argentina en 1976

La mayoría de los desaparecidos eran jóvenes menores de 35 años, obreros o estudiantes y, por lo general, se les detenía en su domicilio durante la noche. La guerra sucia se cobró la vida de 30.000 desaparecidos. Eran secuestrados que no estaban en ningún sitio, y de los que nada volvía a saberse; simplemente dejaban de existir.

El punto 40 de la sentencia contariaba la política de Alfonsín que quería dar por concluido los juicios y dejaba abierta la posibilidad de continuar investigando y juzgando hacia abajo en la jerarquía militar y condenar a los jefes de zonas y subzonas militares y a los ejecutores directos de la represión.

Todas las penas íueron acompañadas de inhabilitación absoluta perpetua y destitución; los camaristas ya habían decidido de antemano absolver a los cinco acusados restantes. En todos los cargos se había optado por condenar por medio de la ley más benigna. Los casos sólo se consideraron probados si existían tres pruebas indiciarías.

Se descartaron cargos, en algunos casos por razones paradójicas: no se condenó a nadie por falsedad ideológica, por ejemplo, porque en la inmensa mayoría de las respuestas a los hábeas corpus las policías y el Ministerio del Interior habían respondido mediante documentos sellados, pero sin forma legal. No se condenó por robo de bebés porque la Cámara consideró que el número de acusaciones no era suficiente para probar un método concertado. La pertinaz tarea de los organismos humanitarios, especialmente de Abuelas de Plaza de Mayo, no fue atendida.

Había ocurrido lo inimaginable: un tribunal civil había condenado la acción de quienes habían detentado el poder absoluto en la Argentina. El juicio más conmovedor y significativo de la historia nacional, cuyas audiencias habían durado 900 horas, que había reunido a 672 periodistas, 833 testigos (546 hombres y 287 mujeres, entre ellos 64 militares y 14 sacerdotes) y producido tres toneladas de expedientes de los que formaban parte 4.000 hábeas corpus o denuncias de desaparición de Capital Federal, 5.000 del interior del país y 4.000 reclamos diplomáticos, terminó el 9 de diciembre.

ALEGATO DEL FISCA STRASSERA

Fiscal StrasseraEste proceso ha significado, para quienes hemos tenido el doloroso privilegio de conocerlo íntimamente, una suerte de descenso a zonas tenebrosas del alma humana […]. No son las Fuerzas Armadas las que están en el banquillo de los acusados, sino personas concretas y determinadas a las que se endilgan delitos concretos y determinados.

No es el honor militar lo que está en juego, sino precisamente los actos reñidos con el honor militar!…]. Por todo ello, finalmente, este juicio y esta condena son importantes y necesarios para las víctimas que reclaman y los sobrevivientes que merecen esta reparación […]. Señores jueces: Quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria.

Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: NUNCA MÁS.

El diario del juicio. Buenos Aires, Perfil, 1986.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Estela de Carlotto, presidente de la abuelas de Plaza de Mayo.

DETENCIÓN DEL EXDICTADOR VIDELA POR ROBO DE BEBES

En el marco de la causa N° 1.284/85 del Juzgado Federal de San Isidro N°1, a cargo del juez federal Roberto Marquevich, en la que se investiga puntualmente la apropiación de dos menores por parte del matrimonio conformado por Norberto Afilio Bianco y Nilda Susana Wherly, dicho magistrado decretó el procesamiento de Videla y lo llamó a prestar declaración indagatoria en los términos del artículo 236 primera parte, del Código de Procedimientos en Materia Penal, Ley 2.372, por la implementación del plan sistemático de sustracción de menores, y dictó su prisión preventiva. También dispuso que la investigación de los hechos atribuidos al matrimonio Bianco-Wherly pasaran a tramitar por otro sumario.

En los considerandos de dicha resolución se expresa entre otras cosas que “a partir del desplazamiento de las autoridades constitucionales y la instalación del gobierno de facto el 24 de marzo de 1976, Jorge Rafael Videla en su calidad de comandante en jefe del Ejército Argentino ordenó un plan sistemático destinado al apoderamiento de menores, en el marco de las actividades de contrainsurgencia realizadas por la fuerza…”.

Fue el 15 de junio cuando el juez federal decidió convertir la detención de Videla en prisión preventiva por considerarlo ‘”prima facie” autor mediato penalmente responsable de los delitos de sustracción, ocultación y retención de un menor de diez años (cinco hechos) en concurso real con el delito falsificación ideológica de documento público destinado a acreditar la identidad de las personas (cuatro hechos) en concurso real con el delito de falsificación ideológica de documento público (nueve hechos), concurriendo estos dos últimos en forma ideal con el delito de supresión del estado civil de un menor de diez años (cinco hechos); previstos y reprimdos por los artículos 45, 54, 55, 139, inc.2, 146 y 293, 1er. y 2do. párrafo, del Código Penal”.

Si bien Videla pasó sólo un mes en la cárcel de Caseros, dado que por tener más de 70 años se le concedió luego la prisión domiciliaria, lo importante fue que esta medida fue dictada pese a la impunidad que impulsaban las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, sancionadas en 1986 y 1987, ya que había quedado fuera del alcance de las mismas el delito de apropiación de menores. Esto implicó que las Abuelas de Plaza de Mayo aprovecharan dicha fisura del sistema judicial para continuar con su inclaudicable lucha y lograr la condena de los responsables por la apropiación de sus nietos.

Fuente Consultada:
El Bicentenario Fasc. N° 9 período 1970-1989 y Fasc. N° 10 período 1990-2010
Cuatro Décadas de Historia Argentina (1966-2001) Dobaño – Lewkowicz
Historia La Argentina Contemporánea Polimodal A-Z Pigna-Dino-Mora-Bulacio-Cao

Sucesos Historicos Argentinos Hitos de la Historia Argentina Principales

1810:La Semana
de Mayo
1816: La Independencia
de las Provincia Unidas
1817: Cruce de
los Andes
1820: Batalla de
Cepeda
1852: Batalla de
Caseros
1853:Constitución
Nacional
1862:
Organización Nacional
1878:
Campaña al Desierto
1890:
Revolución del Parque
1890:
Nace la Unión Cívica de la Juventud
1910:
El Centenario de la Revolución
1912:
El Grito de Alcorta
1912:
Ley de Reforma Electoral
1912:
Reforma Universitaria
1918:
La Patagonia Rebelde
1930:
Década Infame
1943:
Golpe Militar del GOU
1955:
Bombardeo a la Plaza de Mayo
1955:
Revolución Libertadora
1966: Revolución
Argentina
1968:
El Cordobazo
1972:
El Regreso de Perón
1974:
La Primera Mujer Presidente
1976:
El Proceso de Organización Nacional
1976-83:
El Terrorismo de Estado
1982:
La Guerra de Malvinas
1983:
LLega la Democracia
2001:
Caída de Fernando De la Rua
2001:
Cinco Presidentes en Una Semana
Síntesis Histórica de la
República Argentina

 

Resumen De Historia Argentina Biografia de Proceres Argentinos

Capítulo I:
Conquista y Colonización Española
Capítulo II:
Reformas Borbónicas En El Virreinato
Capítulo III:
Creación de la Primera Junta de Gobierno
Capítulo IV:
La Anarquía y Una Organización Postergada
Capítulo V:
La Confederación Rosista
Capítulo VI:
Presidencias Históricas
Capítulo VII:
La Oligarquía y la Formación del País
Capítulo VIII:
Gobierno de Hipólito Irigoyen
Capítulo IX
La Década Infame –  Resumen desde 1930
Capítulo X:
El gobierno de Juan D. Perón
Capítulo XI:
El Gobierno Post – Peronista 
Capítulo XII:
La Dictadura Militar – Proceso de Reorganización Nacional
Capítulo XIII:
Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989)
Capítulo XIV:
Gobierno de Carlos Saul Menem (1989-1999)
Capítulo XV
Gobierno de Fernando De La Rua (1999-2001)

DATOS  GENERALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

Biografías Argentina
Conoce la Vida de Nuestros Próceres
Por que nació la izquierda en Argentina
Conoce algunas cuestiones que despertó el comunismo
El Gobierno Peronista
Interesante Monografía del gobierno de Juan Perón
La Historia Oficial y Revisionista
Distintas ópticas de  interpretar los acontecimientos históricos
Historia del Hospital Argerich
Roberto Litvackches
Argentinos Por Tres
Descubre la Vida de Estos Inolvidables Argentinos
Primeros Ídolos Nacionales del Siglo XX
C.
Gardel-I.Leguizamo-A.Distefano-J.M.Fangio
Descripción de las Principales Batallas Argentinas
Y algunos Conceptos Históricos
Gervasio Artigas
Su relación con el Gobierno de las Provincias Unidas
Unitarios y Federales
Que los dividía?
Facundo Quiroga
El Tigre de los Llanos
Una Curiosidad: El Ultimo Soldado de San Martín
Colaboración de: Ing. Leonardo Castagnino
La Generación del 37
Cuales fueron sus ideales y objetivos?
La Generación del 80
Orden y Progreso…
A 30 Años del Golpe Militar
 “La Dictadura Siniestra”
La Revolución de Mayo de 1810
El Día Que el Pueblo Eligió A Sus Representantes
El Plan Continental
San Martín y su Campaña Libertadora
 9 de Julio de 1816
Día de la Independencia Argentina
 El Virreinato del Río de la Plata
Los Adelantados, los aborígenes y las primeas fundaciones
 El Terrorismo de Estado en Argentina
El Golpe Militar de 1976 y La Lucha Contra La Izquierda
 Instituciones: La Iglesia en América
La Ordenes Religiosas-Los Jesuitas y los Aborígenes
 La Conquista del Mar Dulce
Crónica del desembarco al Río de la Plata
Las Invasiones Inglesas al Río de la Plata
Origen, desarrollo y consecuencias de las invasiones
Eva Duarte de Perón
La Abandera de los Humildes
Alicia Moreau de Justo
Una Vida de Compromiso con la Sociedad Argentina
 Grandes Médicos Argentinos
 Breves Biografías de Premios Nobel de Medicina
 La Cultura Argentina en la Década del 60
 Música, Trabajo, Educación y Política Argentina
 El Operativo Soberanía
 Plan Militar Para Atacar a Chile Y Ocupar el Canal de Beagle
 Nuestra Identidad Nacional
 Breve Descripción de algunos elementos bien argentinos
 Inventos Argentinos
 Nuestros Grandes Inventos Nacionales
 Los Recursos Naturales Argentinos
 Petróleo-Carbón-Gas-Minería-Agricultura-Ganadería
 Los Golpes Militares
 Breve Descripción de los Derrocamientos de Gobiernos Democráticos
 Historias Curiosas de Nuestra Historia Argentina
 Relatos, Documentos, Personajes, Anécdotas, etc.
 El Negocio de la Prostitución Porteña
 Historia sobre las prostitutas en el siglo XIX
 La Historia Contada Por Sus Protagonistas
 Diversos Pasajes de la Historia Argentina Según Sus Protagonistas
 La Historia de la Educación Argentina
 La Evolución del Sistema Educativo en el País
 Personalidades Eternas Argentinas
 Mas de 100 biografías sobre los mas destacados personajes argentinos
 Historia del Horror en La Forestal Cía.
 Cuando el capital público es puesto al servicio de la explotación privada
 La Historia del Tango
 El Origen del Tango y la Milonga
 Institutos de Menores y Reformatorios
 La Delincuencia Juvenil en Argentina

 

Linea del Tiempo de Historia Argentina Linea Cronologica de Argentina

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POLÍTICA ECONOMÍA Y
SOCIEDAD
CIENCIA Y
CULTURA
1810

18 de mayo de 1810. Cisneros publicó una proclama en la que pide lealtad al rey Fernando VII.25 de mayo. Se forma una junta presidida por Cornelio Saavedra.

Diciembre. La Primera junta se transforma en junta Grande. 

1810. Epidemia de disentería en Buenos Aires.
5 de abril de 1811. Rebelión de las Quintas. 

3 de marzo de 1810. Manuel Belgrano funda El Correo de Comercio.7 de junio. Aparece La Gazeta de Buenos Ayres.

13 de septiembre. Creación de la Biblioteca Pública en Buenos Aires.

 

1811  22 de septiembre 1811. Se constituyó el Primer Triunvirato.  1812. Formación de la Sociedad Patriótica.10 de julio de 1812. Se descubre la Conspiración de Álzaga.  
1812  24 de septiembre de 1812. El Ejército del Norte derrota a los realistas en Tucumán.8 de octubre. Formación del Segundo Triunvirato.

Marzo de 1813. La Asamblea General Constituyente deroga las prestaciones obligatorias de trabajo.Tensiones entre los partidarios de un estado centralizado y los del pactismo.

 

1812. Se editan tres nuevos periódicos por suscripción. 
1813

31 de enero de 1813. Inicia sus sesiones la Asamblea General Constituyente.20 de febrero. Victoria del Ejército del Norte en la batalla de Salta.

 

1814. Se van produciendo zonas ganaderas en la campaña bonaerense.   
1814 Enero de 1814. Creación del Directorio.     
1815 Febrero de 1815. El Ejército del Norte inicia la tercera campaña al Alto Perú.     
1816 9 de julio de 1816. El Congreso de Tucumán
declara la Independencia. 
  1816. Se reabre el Colegio de San Carlos con el nombre de Colegio Unión del Sur. 
1817  18 de enero de 1817. El Ejército de los Andes inicia el cruce de la Cordillera.    1817. Llega a Buenos Aires el naturalista francés Amado Bompland.
1819  22 de abril de 1819. Promulgación de la primera Constitución Argentina.  1819. Crisis entre Buenos Aires y el Litoral.  
1820

 10 de febrero de 1820. Batalla de Cepeda.23 de febrero. Tratado del Pilar.

26 de septiembre. Martín Rodríguez asume la gobernación de Buenos Aires.

 1820. En Buenos Aires comienza una época de expansión productiva y prosperidad comercial.  
1821  30 de enero de 1821. Sanción de la primera Constitución de la Provincia de Córdoba.  26 de agosto de 1821. Creación del Archivo General de la Nación.  12 de mayo de 1821. Comienza a publicarse
El Argos de Buenos Aires.
1822  25 de enero de 1822. Firma del tratado del Cuadrilátero.18 de noviembre. Destitución del obispo Medrano. Comienza la reforma eclesiástica.  1822. Creación de la Bolsa Mercantil y el Banco de Descuentos.18 de noviembre. Prohibición de enterrar cadáveres en los templos.  10 de enero de 1822. Fundación en Buenos Aires de la Sociedad Literaria4 de enero. Prohibición de celebrar corridas de toros en Buenos Aires, sin permiso de la Policía.
1823    1623. Creación de la Sociedad de Beneficencia Pública de Buenos Aires.  1823.
En Buenos Aires se fundan cinco escuelas públicas para niñas.
1824    1824. Se negocia en Londres un empréstito con la Banca Baring Brothers Co.  
1825  1825. Reforma de la Ley de Enfiteusis.10 de diciembre de 1825. Brasil declara la guerra a las Provincias Unidas.  1825. Inundaciones en la provincia y la ciudad de Santa Fe. Buenos Aires es la primera región ganadera del país.  
1826  7 febrero de 1826. Bernardino Rivadavia asume la presidencia.  1826.
El comercio ultramarino disminuye por el bloqueo naval brasileño
 1826.
Aparecen 14 nuevas publicación periodísticas.
1827

 6 de mayo de 1827. Combate naval frente a Buenos Aires.27 de junio. Renuncia de Rivadavia.

12 de agosto. Manuel Dorrego asume como gobernador de Buenos Aires.

 1827
521.444 quintales de tasajo salen por el puerto de Buenos Aires.
 
1828  1828. Fin de la guerra con el Brasil.13 de diciembre de 1828. Dorrego es fusilado por orden del general Juan Lavalle.  1828. Profundas divisiones entre federales y unitarios.Creación de la Sociedad Filantrópica.  
1829  Junio de 1829. Pacto de Cañuelas.1829. Juan Manuel de Rosas asume el gobierno de Buenos Aires.    
1830  1830. Formación de la Liga del Interior.    18 de noviembre de 1830.
Aparece
el bisemanario Lo Aljaba.
1831  4 de enero de 1831. Pacto Federal.    
1832  1832. Balcarce asume la Gobernación de Buenos Aires.    
1833  Noviembre de 1833. Viamonte es nombrado gobernador de Buenos Aires.  1833. Revolución de los restauradores.  1833. En Buenos Aires asisten a las escuelas públicas 994 niñas y 937 niños.
1834  25 de mayo de 1834.
Renuncia Viamonte y asume provisionalmente Manuel Vicente Maza.
20 de diciembre de 1834. Facundo
Quiroga es asesinado.
   
1835  1835. Rosas es elegido gobernador nuevamente.    
1836    1836.
Venta de tierras fiscales para paliar el déficit fiscal.
 
1838  28 de marzo de 1838. Francia declara el bloqueo de Buenos Aires y demás puertos de la Confederación.  1838. Descontento económico entre
los hacendados de la provincia de Buenos Aires.
 1838.
Jóvenes intelectuales forman la Asociación de la joven Generación Argentina.
1840  29 de octubre 1840.
Firma del tratado
Arana -Mackau.
   
1841      
1844      1844.
Los festejos de Carnaval son prohibidos en Buenos Aires.
1845  26 de
septiembre de 1845.
Bloqueo anglo francés al puerto de Buenos Aires.
   1845Sale en Chile la primera edición de Civilización y barbarie. La vide de Facundo Quiroga, de Domingo F. Sarmiento.
1846      1846Se publica el Dogma Socialista de la Asociación de Mayo.
1849  Mayo de 1849Fin del bloqueo anglo francés.    
1851  1º de
mayo de 1851.
Pronunciamiento de Justo José de Urquiza contra Rosas.
   1851José Mármol publica Amalia.
1852

 3 de febrero 1852. Batalla de Caseros31 de mayo. Firma del Pacto de San Nicolás.

11 de septiembre. Levantamiento bonaerense contra Urquiza.

 19 de febrero 1952Urquiza desfila con sus tropas por la ciudad de Buenos Aires.

 10 de abril de 1852. Comienza a publicarse Los Debates.Mayo de 1852. Edición de la primera versión de Las Bases de Juan Bautista Alberdi.

25 de Mayo. Asamblea fundacional del Club del Progreso en Buenos Aires.

1853  1853Sanción de la Constitución
de la Confederación.
   17 de
septiembre de
1853.
Presentación del proyecta para construir el primer ferrocarril de la Argentina.27 de febrero. Fundación en la ciudad de Santa Fe del Club del Orden.
1854  5 de marzo de 1854.Justo José de
Urquiza asume la presidencia de la Confederación.
1854.
Sanción de la Constitución del Estado de Buenos Aires.
 

 25 de mayo de 1854Comienza a publicarse La Confederación, el primer periódico editado en Rosario.

 

23 de junio de 1855. Aparece el periódico político satírico La Bruja Duende

1855      
1856  1856.
Ruptura de la alianza entre liberales y federales porteños.
 1856. Fundación de la primera colonia agrícola del país.21 de agosto de 1856. Aparición del
primer sello postal argentino.
1856. El Congreso de Paraná sanciona la Ley de Derechos Diferenciales.
 
1857  Mayo de 1857.Valentín Alsina es electo gobernador del Estado de Buenos Aires.
23 de octubre de 1 859. Batalla de Cepeda.

10 de noviembre. Pacto de San José

 29 de agosto de 1857.Primer viaje ferroviario en la República Argentina,

1857. Fundación de la Asociación Tipográfica.

 
1859      
1860    1860.Instalación de la Municipalidad de la ciudad de Rosario.  1860.Eduarda Mansilla publica El médico de San Luis.
1861      
1862

 12 de octubre de 1862.Asume la presidencia Bartolomé Mitre.

1862. Levantamiento del “Chacho” Peñaloza.

   9 de noviembre de 1862.Exploración del río Salado.
1863      1º de marzo de 1863.Comienza a publicarse el semanario El artesano.
1864  1864.Mitre organiza el primer ejército regular.    1864
Se funda la Revista Médico Quirúrgica
1865  Mayo de 1865.Firma del tratado de la Triple Alianza.
– Guerra de la Triple Alianza
   1865
Juana Gorriti publica Sueños y realidades.
1866  1866. Rebelión política en Mendoza.
12 de octubre de 1868. Asume la presidencia Domingo F. Sarmiento.
 22 de noviembre de 1866.Gran
malón invade
Río Cuarto.
1866

Crisis
económica.

 
1868      
1869    19 de marzo de 1869. Primer caso cólera en la ciudad de Rosario.1869. Inauguración
del telégrafo provincial entre las ciudades de Rosario y Buenos Aires.
 Primer Censo Nacional: indica que la cantidad de habitantes es de 1.830.214

25 de abril de 1870. Inauguración de los servicios del ferrocarril entre las ciudades de Santa Fe y Córdoba.

 
1870  11 de abril de 1870.
Asesinato de Justo J. de Urquiza.
12 de abril. Alzamiento del general Ricardo López Jordán.
20 de junio. Firma del protocolo de paz que dio fin a la Guerra del Paraguay.
 

 1870.

Lucio V. Mansilla publica
Una excursión
a los indios ranqueles

1871    27 de enero de 1871.Primer caso registrado de fiebre amarilla en la ciudad de Buenos Aires.  
1872    1872.Se crea el Banco Nacional.

 1872

Expedición de exploración del río Bermejo

José Hernández comienza a publicar

El gaucho Martín Fierro.

1873

 7 de diciembre de 1873.

 Combate entre las tropas de López Jordán y el Ejército nacional.

 1873.Comienza un período de crisis económica.

 1873.

Se funda el Círculo Médico Argentino.

1874  1874.
Revolución mitrista.
12 de octubre de 1874. Nicolás Avellaneda asume la presidencia.

 15 de mayo de 1874.

Inauguración en Buenos Aires de las obras de aguas corrientes y cloacas.1 874. Las líneas ferroviarias tienen una extensión de 1.331 Km.

 
1875  1875.
Debates parlamentarios sobre la ley de Aduanas.
   7 de febrero
de 1875.
Comienza a editarse
La Ondina
del Plata.
1876  

 1876

Finaliza el ciclo de crisis económica.

 1876.
Francisco Moreno llega al lago Nahuel-Huapi.
18 de noviembre de 1877. Aparece la revista La Alborada del Plata.
1878    12 abril
de 1878
Primera
exportación de cereales desde el puerto de Rosario.

1878
Comienza la avanzada militar sobre los territorios indígenas.

 1878.José María Ramos Mejía edita La neurosis de los hombres célebres en la historia argentina.
1879      1879.Fundación del Instituto Geográfico Argentino.
1880  12 de octubre de 1880. Julio Argentino Roca asume la presidencia.21 de septiembre. Se declara a Buenos Aires como capital de la República.  1880.
Comienza el boom de las colonias agrícolas.
 
1881    1881El Instituto Geográfico Argentino obtiene menciones en el Tercer Congreso y Exposición Internacional de Geografía, celebrado en Venecia.
1882

 10 de noviembre 1882. Comienza a funcionar la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires.

1882.
Se crea el
Club
Vorwarts.

 15 abril de 1882.Fundación del Jockey Club en Buenos Aires.

1882.
Eugenio Cambaceres publica
Potpourri. Silbidos
de un vago.

1884   23 de abril
de 1884. Inauguración
de la línea telegráfica Buenos Aires-Asunción.
8 de julio.
Se aprueba la ley de Educación Común.
 

1884.Lucio V. López publica La Gran Aldea.

Costumbres bonaerenses.

 

1886  12 de octubre
de 1886.
Miguel Juárez Celman  asume la presidencia.
 10 de
agosto de
1886.
Apertura del Registro Civil en Buenos Aíres.
20 de mayo de 1886.Aparece el diario  La Época,
el primero editado en a ciudad de
Santa Fe.
1887    1887.Se crea la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos.  
1889  10 de
septiembre de 1889.
Mitin en el
Jardín Florida.
1889.
Fundación
de la Unión Cívica.
   12 de febrero
de 1889.
Descubrimiento de fósiles en la Patagonia.
1890

 26 de julio de 1890.

Revolución del Parque.7 de agosto. Carlos Pellegrini asume la presidencia.

 

 1890.

Gran Crisis
económica.

 1890. Juana Gorriti publica Cocina
Ecléctica.
1892

 2 de abril de 1892.

Estado de Sitio en Buenos Aires.12 de octubre. Luis Sáenz Peña asume la presidencia.

 

 1892.
Creación de los Círculos Obreros Católicos y del Patronato de la Infancia.
 
1893  Agosto 1893. Como consecuencia de la revolución radical, el gobernador bonaerense Julio A. Costa debe presentar su renuncia.   1893.
Creación de
The Argentine Association of the Football League. 
1895  22 de enero de 1895.
José Evaristo Uriburu asume la presidencia.
   
1897      1º de abril de 1897. Comienza a editarse La Montaña.
1898  12 de octubre de 1898. Comienza el segundo mandato presidencial de Julio A. Roca.    
1899  

31 de mayo de 1899.

Inauguración del Ferrocarril Sur hacia Neuquén. 

1º de octubre de 1899. Se edita El Diaria del Pueblo. 
1900  23 de mayo de 1900. Se restablecen vínculos diplomáticos con el Vaticano.25 de octubre. Arriba a la Argentina el presidente brasileño Manuel J. De Campos Salles.

 Enero de 1900. Huelga de estibadores.25 de septiembre. Fundación del Consejo Nacional de Mujeres de la

1900. Comienza a operar la primera usina eléctrica en Buenos Aires.

1900. Expedición científica a las Cataratas del Iguazú.– Enrique García Velloso estrena El chiripá rojo en el Teatro La Comedia.
1901  6 de diciembre de 1901. Sanción de la Ley del Servicio Militar Obligatorio.

 15 de septiembre de 1901.

Manifestación masiva a favor de la separación entre la Iglesia y el Estado.

22 de noviembre de 1902. 70.000 huelguistas paralizan Buenos Aires.

1901. Inicia sus clases la Escuela de Arquitectura de Buenos Aires. 
1902

 28 de mayo de 1902. Comienza la firma del acuerdo con Chile sobre el litigio territorial patagónico.19 de diciembre. El Congreso aprueba una nueva Ley Electoral.

23 de diciembre. Aprobación de la Ley de Residencia.

   1902. Estreno de Canillita, de Florencio Sánchez, en el teatro La Comedia.
1903  1903. Concluye la firma de los Pactos de Mayo con Chile.  1º de mayo de 1903.
Masiva concentración anarquista.
1903. Socialistas organizan la UGT.
 1903. Nace el club Racing Club en Avellaneda.
1904  12 de octubre de 1904. Manuel Quintana asume la presidencia.

 30 de abril de 1904.

Se conoce el informe sobre la clase obrera confeccionado por Bialet Massé.

1904. Se fundan los clubes Independiente y Ferrocarril Oeste. 
1905  4 de febrero de 1 905. Estalla la revolución preparada por Hipólito Yrigoyen. 30 de julio de 1905.
Se funda la cooperativa El Hogar Obrero.
31 de agosto. Sanción de la Ley de Descanso Dominical 
 1905. Florencio Sánchez estrena Barranca Abajo, En familia y Mono Santa.
1906
1907
1909
1910

Ver Una Línea de Tiempo Invertida

Linea de Tiempo de Historia Argentina desde su Fundacion Hasta 1810

Ver Una Línea de Tiempo Invertida

POLÍTICA ECONOMÍA Y
SOCIEDAD
CIENCIA Y
CULTURA
1536

Final de la dominación inca
24 de junio de 1536. Buenos Aires
es sitiada por los aborígenes.

Primera fundación
de Buenos Aires.
 
1540  A partir de aquí,
la conquista 1540.
Uso de la mano de obra indígena,
española del territorio se caracteriza basado en la encomienda y la mita por las capitulaciones
 
 
1541 1541. Buenos Aires es desalojada.    Luis de Miranda escribe Romance noroeste 
1546      
1547  Creación de la Diócesis de
Asunción.
   
1553   Francisco de Aguirre funda
Santiago del Estero. 
 
1554     Ulrico Schmidel escribe Viaje al
Río de la Plato. 
1561  Aborígenes destruyen varios  Pedro del Castillo funda
Mendoza
 
1563  Se crea la Gobernación de Tucumán    
1565    Diego de Villarroel funda San
Miguel de Tucumán.
 
1573    Fundación de Córdoba y de Santa
Fe.
 
1578  Se unen los calchaquíes para combatir a los españoles    
1580    Refundación de Buenos Aires.
Los pioneros cuentan con ganado,
útiles de labranza y cereales.
 
1582    Fundación de Salta, cuyo
desarrollo se vincula con la economía
 
1590    Buenos Aires se transforma en un
foco comercial bajo el control de los
portugueses.
 
1593  Creación de la gobernación del Río de la Plata    
1594  Grupos indígenas de La Rioja y
Jujuy se unen baja el mando del
cacique Viitipoco.
   
1595  Comienza a construirse el fuerte
de Buenos Aires.
   
1597  Sínodo de obispos en Santiago del
Estero; impulso de la política de
reducciones.
   
1598      Se establecen los jesuitas en Buenos Aires.
1600    Córdoba se convierte en un
centro redistribuidor de trigo, maíz y
harina.
 
1602  Hernandarias de Saavedra asume  Buenos Aires obtiene una
la Gobernación del Río de la Plata, autorización para comerciar con
Brasil y Guinea.
 
1611    Se crea la reducción de San José.  Apertura del primer hospital en Buenos Aires.
1613  Mateo Leal de Ayala asume la Gobernación del Río de la Plata,   Ordenanzas impulsan la creación   la universidad del territorio en
Córdoba.
 Los jesuitas inauguran la primera
 de reducciones de indios con abolición de las prestaciones de trabajo.
1615  Hernandarias vuelve a asumir la Gobernación por dos años.    
1621    Santa Fe reúne a 168 vecinos, 266 indios en la ciudad y 1.007 en las
reducciones cercanas.
 
1623    Creación de la Aduana Seca en
Córdoba.
 
1626    Jesuitas instalan la misión Yapeyú.  
1630  Comienzan las guerras calchaquíes.  El camino que une Buenos Aires y
Córdoba se encuentra amenazado
por incursiones indígenas.
 
1637  . Es apresado y ejecutado el líder indígena Chalimín, dándose fin a siete años de conflictos bélicos.    
1644    La población en las misiones jesuitas asciende aproximadamente a 24.000 personas.  
1648      Los betlehemitas se hacen cargc del único hospital de Buenos Aires.
1658      
1661      
1663       Los jesuitas instalan una imprenta
en Córdoba.
1676    La Aduana Seca es trasladada a Jujuy.  
1678      
1795  Buenos Aire se transforma en cabecera de la Gobernación,    
1711    Finaliza la construcción del
Cabildo de Buenos Aires.
 
1727      Se crea en Buenos Aires la
Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo.
1744    La población de Buenos Aires y su campaña asciende a 22.091 habitantes  
1756  Instalación del Cabildo en Luján    
1767  Expulsión de los Jesuitas    
1770    La ciudad de San Miguel de
Tucumán registra 4.000 habitantes.
 1774:Colegio de Huérfanas en Buenos Aires.
1776    Mayor presencia de la burocracia civil.  
1777      
1778  Creación de la Aduana de Buenos  Salta tiene 7.200 habitantes. Es
sede del comercio de mulas.
– Importante exportación de cueros.
 1778. Fundación del Colegio San Carlos en Buenos Aires.
1779      7 agosto de 1779. Fundación de la
Casa de Niños Expósitos en Buenos
1780      Creación del Protomedicato en Buenos Aires.
1782  Ordenanza de Intendencias    Se construye en Buenos Aires la
llamada “casa de la virreina”.
1783  Cédula Real erige la Real Audiencia en Buenos Aires    Inauguración de La Ranchería, el
primer teatro de Buenos Aires.
1791    Se autoriza a españoles y extranjeros a introducir esclavos.  
1794  Se instala en Buenos Aires el Consulado    
1795    Se otorga el permiso a Buenos Aires para comerciar con colonias extranjeras mercancías que no retornarían a  España  
1799      Creación de la Escuela de
Medicina dependiente del
Protomedicato.
1801    Brote de Sarampión en Buenos Aires.  1º de mayo de 1801. Fundación del
 periódico El Telégrafo Mercantil
1802     Se autoriza la construcción de la  Recova para los comerciantes.  El  1º de septiembre de 1802. Aparece el Semanario de Agricultura, Industrio y
 Comercio.
1804  Rafael de Sobremonte asume como el noveno virrey del Río de la  Los comerciantes son el grupo más activo en Buenos Aires.  Las ideas de la Ilustración tienen
 eco en el Río de la Plata.
Plata.
1806  25 de junio de 1806. Primera Invasión Inglesa .

 Creación del Regimiento de Patricios.

– Proceso de militarización de la sociedad.

 
1807

 10 de febrero de 1807, Destitución del virrey Sobremonte.

28 de junio. Segunda Invasión Inglesa

 5 de julio de 1807, Resistencia urbana ante la llegada de los ingleses.
 
 
1808  29 de julio de 1808. Se difunde
oficialmente la noticia sobre la
abdicación de Carlos IV.
   
1809 29 de junio de 1809. Llega el virrey Cisneros a Buenos Aires.   1º de enero de 1809. Asonada de Álzaga.6 de noviembre. Aprobación del
Reglamento Provisorio que permite el
comercio con los ingleses.
 Mariano Moreno da a conocer su
 Representación de los hacendados.
1810

18 de mayo de 1810. Cisneros publica una proclama en la que pide lealtad al rey Fernando VII.

25 de mayo. Se forma una junta presidida por Cornelio

Diciembre. La Primera junta se
transforma en junta Grande.

  Epidemia de disentería
en Buenos Aires.

 3 de marzo de 1810. Manuel Belgrano funda El Correo de Comercio.

7 de Junio Aparece la Gazeta de Buenos Aires

13 de Septiembre Creación de la Biblioteca Pública en Buenos Aires

 

Plan Economico de Martinez de Hoz Durante la Dictadura de 1976 Plata

EL PLAN ECONÓMICO QUE APLICO LA DICTADURA MILITAR TUVO UN IDEÓLOGO: JOSÉ ALFREDO MARTÍNEZ DE HOZ: SUS CONSECUENCIAS AUN HOY SE SIGUEN PAGANDO.
El plan económico anunciado el 2 de abril de 1976 fue creado por José Alfredo Martínez de Hoz Sus primera medidas fueron congelar los sueldos de los trabajadores, que quedaron bajo el control de la Nación. El salario real ha llegado a sen niveles excesivamente alto con en relación con la productividad de la economía afirmó el ministro en 1976. Esa política provocó que el ingreso de los trabajadores cayera un 40 % entre 1976 y 1980.

Se sacaron los controles de precios y se redujeron las retenciones a las exportaciones y se inauguró el pedido de créditos a organismos internacionales: la Argentina recibió del FMI 400 millones de dólares. El slogan para los primeros meses de la dictadura fue: “achicar el Estado es agrandar la Nación”.

En 1975, la inflación había subido más del 300 por ciento al año, el PBI descendió un 1,4 por ciento y el PBI per cápita cayó un 3 por ciento. Mientras, los precios al consumidor habían subido entre marzo del ‘75 y enero del ‘76 un 566,3 por ciento. La respuesta que Martínez de Hoz encuentra para parar la inflación fue la famosa “tablita“. Un sistema de devaluaciones preanunciadas para se supiera cómo y cuándo se iba a devaluar. La tablita dio comienzo á la era de “la plata dulce” y “al deme dos”.

El Plan Económico anunciado en abril del 76 tenía como prioridad favorecer el crecimiento industrial y agropecuario sin las trabas que representaban los reclamos sindicales. Debía contener la inflación, estimular la venida de capitales extranjeros, atacar el déficit fiscal y terminar con un aparato burocrático estatal sobredimensionado. Para este fin se colocó a todos los empleados público? en disponibilidad y se expulsó sin más a los de antecedentes sospechosos.

LA PLATA DULCE: La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada “la época de la plata dulce” y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor.

Los grandes grupos obtenían créditos pero no los invertían en la producción sino en la especulación. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus “pequeños” ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprovechar el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos. Esa creciente influencia del capital financiero significó la instalación de numerosos bancos en el país, así como un importante proceso de concentración de, estos. Sin embargo, el sector bancario en desarrollo sufrió crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura.

El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañadas por una nueva crisis mundial que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante. En ese contexto se produjo el “crack bancario” de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Siguió el cierre de otras 37 entidades financieras, que a su vez repercutió en sectores industriales. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente al proyecto —sobre todo en su aspecto represivo— reclamó una política de salvataje por parte del Estado frente al crack industrial y financiero. A partir de allí, el plan pasó a retiro.

Fuente: Historia La Argentina Contemporánea Editorial A-Z

Una de las medidas iniciales adoptadas por el gobierno militar en 1976 fue la apertura de la economía, es decir, la apertura del mercado interno a la competencia exterior. En primer lugar, se redujeron los, aranceles de  importación; esta medida sé ejecutó en un marco de atraso cambiarlo, cuyo efecto fue el abaratamiento de las mercaderías extranjeras, el cual generó el ingreso a la Argentina de una avalancha de productos importados.

En segundo lugar, el gobierno militar implemento una reforma financiera que liberalizó el sistema bancario (autorizando el funcionamiento de nuevos bancos e instituciones financieras) y el flujo de capitales. Esta medida se dio en un contexto mundial de gran abundancia de capitales líquidos en manos de los principales bancos estadounidenses y europeos. Una parte sustancial de esos capitales comenzó a ser prestada a los países periféricos, entre los que tuvieron un papel de gran importancia los dé-América latina, y, en particular, la Argentina. Comenzaba, de este modo, una etapa de alto endeudamiento externo para la Argentina.

En realidad esta primera etapa del plan económico constituía una puesta a punto de lo que vendría meses más tarde. El 1 de junio de 1977 la “ley de entidades financieras” libera el mercado de dinero y le da garantía estatal a todos los depósitos a plazo fijo. Con esta norma, si un banco quebraba, el Estado devolvía el dinero. Comenzó así la especular y tristemente celebre “bicicleta financiera”.

En octubre del ‘77, las tasas de interés alcanzaron un nivel del 135 por ciento anual. La distorsión de este mecanismo hizo que las empresas tuvieran que endeudarse en el extranjero, la que debieron pagar altas tasas para lograr financiación en el mercado local. Así, mientras los plazos fijos y las financieras se reprodujeron ferozmente, los que tomaron créditos hipotecarios durante esa época terminaron pagando tasas usurarias: el ejemplo fue la de la recordada circular 1050 del Banco Central, que determinó que miles de ahorristas terminaran pagando tasas siderales o que debieran entregarle sus viviendas al banco, ya que los intereses, fijados por un mercado de tasas que llegaron a mas del 100 por ciento al año, tornaba impagables los préstamos.

En 1978, el plan de Martínez de Hoz dio indicios de ser un fracaso total: la inflación anual llegó al 160 por ciento, y el PBI descendió durante ese año cerca de un 3,2%. Al crecimiento nulo del país se le sumaron los fuertes gastos del Estado: el 25 de junio del 1978 la Argentina ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Ese mundial, organizado en el país, costó cerca de US$ 500 millones, gasto que fue completamente cubierto por el Estado.

Mensaje de Rodolfo Walsh Integrante de Montoneros

La perversión del sistema financiero se tomó difícil de dominar para el Gobierno: en 1979, los precios minoristas crecieron en un 139,7 por ciento, y a capacidad de consumo se redujo vertiginosamente. Al final, la distorsión la la banca terminó por perforar a muchas entidades financieras, que no pudieron hacer frente a sus obligaciones: el 28 de marzo de 1880 el Banco Central ordenó la Intercambio Regional (BIR).

A fines de ese año, cerca de 23 entidades financieras habían quebrado, casi todos bancos cooperativos o provinciales. El fracaso de la gestión de Martínez de Hoz terminó por hacerse evidente cuando tuvo que tomar una resolución drástica: el 3 de febrero de 1981 el peso fue devaluado un 10 por ciento con relación al dólar. Con la economía en contracción, la gestión de Martínez de Hoz finalizó en 1981, con el reemplazo del teniente general Jorge Rafael Videla por el teniente general Roberto Eduardo Viola en la presidencia de la Nación.

El 29 de marzo de 1981 asume un nuevo ministro, Lorenzo Sigaut quien pasó a la historia por la frase “esta vez, el que apuesta al dólar pierde”. Tan sólo un mes después el flamante ministro dispone una nueva devaluación que provocó que el peso perdiera un 35 por ciento de su valor con, respecto al dólar. Para colmo los créditos hipotecarios se indexaron un 11 por ciento, la desocupación llegaba al 5 por ciento y el PBI caía un 6 por ciento. En la segunda mitad de 1981 la recesión comenzó a hacerse más intensa. La gestión de Sigaut sostuvo que las líneas básicas de acción continuarían siendo las mismas.

Sigaut duró 9 meses los mismos que Roberto Viola que fue reemplazado por Leopoldo Fortunato Galtieri. A fines de año el Ministro de Economía fue reemplazado por uno de los hombres cercanos a Martínez de Hoz y ex-Ministro de Economía durante el gobierno de Frondizi: Roberto Aleman. Esta recomposición significaba el triunfo de una finta política.

Los objetivos globales de Alemann eran bajar la tasa de inflación, desregular y privatizar, en ese orden. Sus primeras medidas incluyeron la reunificación del mercado cambiario, el restablecimiento de una tasa de cambio flotante, nuevos impuestos sobre las exportaciones una reducción de la dispersión de derechos de importación y el congelamiento de los salarios del sed público.

Muchas obras públicas fueron ejecutadas por contratistas privados, y algunas empresas del Estado privatizaron partes de sus actividades -lo que se llamo privatización periférica-. Esta incluyó la subcontratación de tareas de búsqueda y explotación petrolera, de reparación de materiales y de las vías de los ferrocarriles, la provisión de equipos telefónicos, la recolección de residuos y el mantenimiento del alumbrado público en la Ciudad de Buenos Aires. Alrededor de estas actividades se fue configurando un poderoso grupo de empresas contratistas del Estado. Estos grupos económicos, integrantes del segmento de proveedores del Estado argentino, conformaron la llamada “patria contratista“. Se trataba, en realidad, de empresarios muy cercanos al poder político que realizaban importantes negocios con el Estado cobrando cuantiosos sobreprecios,.

Roberto Alemann Fortunato Galtieri Domingo Cavallo
Carlos Ongania Lorenzo Sigaut Dagnino Pastore

Como consecuencia, la inflación declinó durante el primer cual de 1982 y empezó a notarse el fin período recesito. De todos modos, la guerra Malvinas desatada el 2 de abril 1982 marcó un punto de inflexión para el gobierno militar. La derrota de las Fuerzas Armadas argentinas aceleró el proceso de deterioro d régimen y lo empujó a buscar una trasmisión política que le permitiera transferir el poder.

Las decision económicas, entonces, estuvieron sujetas a los vaivenes de la liberalización política: En julio de ese año general Reynaldo Bignone reemplazó a Galtieri e inmediatamente inició diálogo con los Sectores políticos. Su primer Ministro de Economía fue José María Dagnino Pastore (ex ministro de la misma cartera durante gobierno de Onganía), a quien acompañó, como presidente del Banco Central, Domingo Cavallo.

Los principales hechos económicos estuvieron marcados por la reforma financiera lanzada por Cavallo que provocó una escalada  inflacionaria. Dagnino Pastore y Cavallo dejaron sus puestos a media los de agosto. El último Ministro de Economía del Proceso fue Jorge Wehbe, quien implemente “administró” la crisis. Durante esos meses se restablecieron negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y se volvió a implementar el control de precios y de las tasas de interés, la inflación volvió dispararse en 1983 y el traspaso del poder al nuevo gobierno constitucional se hizo en el marco de una acentuada crisis económica.

Prácticamente todos los analistas coinciden en señalar que este ultimo periodo de la dictadura, después de la guerra de Malvinas, dejó una herencia nefasta que todos las argentinos siguen pagando.

Finalmente la dictadura militar y las política liberales aplicadas por sus ministros de economía terminaron provocando la destrucción del aparato productivo, el cierre de miles de empresas que dejaron en la calle a otros tantos trabajadores. La deuda externa trepó hasta cifras inconcebibles y el gobierno democrático de Raúl Alfonsín que asumió en diciembre de 1983 debió cargar con una pesada herencia que luego provoco su propia caída.

Historia de la Fundacion del Club Progreso Vida Social Oligarca Argentina

El Club del Progreso
La fusión de las grandes familias porteñas unitarias y federales, al día siguiente de Caseros, con el objeto de defender los intereses porteños, debía concretarse en una institución en donde pudieran volver a confraternizar los que hasta ayer no más eran enemigos. Esta institución fue el Club del Progreso, fundada a pocos días de la caída de Rosas, el 25 de marzo de 1852.

edificio del club prgreso

Frente del Club Progreso 2° a la derecha

Los objetivos políticos de unificar a la oligarquía porteña están claramente explícitos en una carta que el presidente del Club, Diego de Alvear, envía a Mariano Várela, director del diario La Tribuna. Allí dice, refiriéndose a la fundación del Club: “Era pues necesario destruir los efectos de ese gobierno maquiavélico, y nada podría mejor llenar ese objeto importante que la creación de una sociedad donde todos pudiésemos, libre y recíprocamente, cambiar nuestras ideas y sentimientos.

Allí se han reanudado, mi querido amigo, relaciones de partido, de amistad y aun de parentesco; que se habían hecho casi extrañas durante la Dictadura. Allí empezó a verificarse la única fusión honorable y útil que reclamaba nuestro país: no la fusión de los caracteres honrados con los perversos; no la fusión de los hombres de opiniones erróneas con los famosos criminales, sino la fusión de los que, sirviendo a la Dictadura, no envilecieron su nombre con la exageración de pasiones innobles, con los que habían tenido la fortuna de salvar sus convicciones y su fama fuera del látigo abrumador de la tiranía”.

En el primer acto público del Club del Progreso, un banquete realizado el 25 de mayo de 1852 en su sede de Perú 135, el ministro José B. Gorostiaga, para dejar bien asentados los objetivos políticos del Club, exclamó en su brindis: “Por la fraternidad de los dos grandes partidos políticos que ‘han dividido la República Argentina, por su reunión para trabajar ayudados por los extranjeros al mayor bien y prosperidad de la Patria”.

Por su parte, en el estatuto del Club se reconocían como sus fundamentos “desenvolver el espíritu de asociación, completamente extinguido entonces, con la reunión diaria de los caballeros más respetables, tanto nacionales como extranjeros; borrar prevenciones infundadas, creadas por el aislamiento y la desconfianza, uniformando en lo posible las opiniones políticas”.

No obstante, ciertos resquemores entre unitarios y federales hicieron que estos últimos poco después fundaran el Club de! Plata, cuyo primer presidente fue Bernardo de Irigoyen, pero que nunca pudo llegar a alcanzar el prestigio del Club del Progreso.

El carácter de clan porteño contra el resto del país que tuvo en sus comienzos e! Club se muestra en el hecho de que el gobernador de la provincia de Buenos Aires y sus ministros de Estado fueron considerados miembros honorarios, en tanto que Justo José de Urquiza tuvo que someterse a la votación de los demás socios para ser admitido.

En el discurso conmemorando los 50 años de su existencia, el 1° de mayo de 1902, el doctor Roque Sáenz Peña denunció este carácter porteñista del Club: “El Club del Progreso, señores, como factor político, complementario de la acción de Caseros, desconoció la amplitud de su misión y confundió la ruta clara de una política expansiva y esencialmente argentina; en otras palabras, fue exclusivista y fue porteño”.

El carácter restringido del Club lo muestra el hecho de que en 1857 el número de socios no pasaba los doscientos sesenta y cinco, y en 1896 no llegaba a mil cuatrocientos. En ese reducido número de socios se encontraba, no obstante, lo más granado de la oligarquía porteña: entre sus socios estaban Bartolomé Mitre, Julio A. Roca, Domingo F. Sarmiento, Marcos Avellaneda, Leandro Alem, Adolfo Alsina, José, Marcos y Carlos Paz, Carlos Pellegrini, Lucio V. Mansilia, Dalmacio Vélez Sárs-field, Victorino de la Plaza, Roque y Luis Sáenz Peña, Diego de Alvear, Nicolás, Tomás y Juan Anchorena, Otto Bemberg, Miguel Cañé, Vicente Casares, Emilio Castro, Nicolás Calvo, Mariano Drago, Rufino de Elizalde, Juan Agustín García, Tomás Guido, José Mármol, Pastor Obligado, Vicente Quesada, Miguel Riglos, Marcelino Ugarte, etcétera.

Cumplido o no su primer objetivo de fusionar a los dos partidos políticos, el Club sirvió en los años sucesivos como factor aglutinante de la oligarquía porteña. En sus salones exclusivos los distintos miembros de la clase alta se conocían entre sí, entremezclando sus intereses mediante relaciones amistosas o sentimentales.

El Club siguió por muchos años su carrera triunfal: de la modesta sede inicial de Perú 135 pasó en 1857 al edificio renacentista de la esquina de Perú y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen), que acaba de ser demolido. En 1900 el Club se encuentra en su apogeo; es entonces cuando inaugura su palacio de la avenida de Mayo 633. Su decadencia comienza con el auge del Jockey Club. Entonces el Club del Progreso debe abandonar su suntuoso palacio de la Avenida de Mayo para reducirse a un edificio más modesto, en Sarmiento 1300, donde sobrevive hasta la actualidad.

Lucio V. López, en La gran Aldea, nos ha dejado una descripción del Club del Progreso en su momento de mayor esplendor: “¿Quién no conoce el Club en una noche de baile? La entrada no es por cierto la entrada del palacio del Elíseo y la escalera no es una maravilla de arquitectura. Sin embargo, para el viejo porteño que no ha salido nunca de Buenos Aires, o para el joven provinciano que recién llega de su provincia, el Club es, o era en otro tiempo, algo como una mansión sonada cuya crónica está llena de prestigiosos romances y en el cual no es dado penetrar a todos los mortales. “Es en un baile del Club del Progreso donde pueden estudiarse por etapas treinta años de la vida social de Buenos Aires: allí han hecho sus primeras armas los que hoy son abuelos. La dorada juventud del año 52 fundó ese centro de buen tono, esencialmente criollo, que no ha tenido nunca ni la distinción aristocrática de un club inglés ni el chic de uno de los clubs de París.

Sin embargo, ser del Club del Progreso, aun allá por el año 70, era chic, como era cursi ser del Club del Plata, con perdón previo de sus socios. “La entrada era cosa ardua: no entraba cualquiera; era necesario ser crema batida de la mejor burguesía social y política para hollar las mullidas alfombras del gran salón o sentarse a jugar un partido de whist en el clásico salón de los retratos que ocupa al frente de la calle Victoria.

“En esta última sala, larga y fría como un zaguán, que ha sido .empapelada cien veces por lo menos de verde o celeste claro y que ha consumido cincuenta distintas partidas de tripe de lo de Iturriaga, ha nacido una generación de la cual van quedando muy pocos representantes. Allí ha mordido la maledicencia urbana a los jugadores trasnochadores, a los maridos calaveras, a la juventud disoluta y disipada, y cada mordisco de mamá indignada ha hecho los estragos de la viruela en el retrato moral de las víctimas…

El Club del Progreso ha sido la pepinera de muchos hombres públicos que han estudiado en sus salones el derecho constitucional; literatura fácil que se aprende sin libros, trasnochando sobre una mesa de ajedrez; y a mí, no sé por qué, se me ocurre que algunos de los retratos de los hombres de Mayo que presencian aquel grupo de pensadores hacen una mueca cada vez que un pollo acompaña un discurso sobre la libertad del sufragio con un golpe que asienta sobre el damero una reina jaqueada por la chusma de los peones sobrevivientes!”‘

Durante su período de apogeo el Club del Progreso fue el telón de fondo de los principales sucesos políticos. En sus salones se tramó la revolución de 1874. Allí se refugió el coche de Cambaceres y Victorino de la Plaza cuando se intentó el asesinato de Roca, en 1879. En sus puertas se mató, en el interior de un coche, el 1? de abril de 1896, Leandro Alem.

En un papel que se encontró entre sus ropas explicó la causa de haber elegido morir en plena calle frente al Club del Progreso: “Quiero que mi cuerpo sea recibido por manos amigas”. La mesa donde fue depositado el cadáver se conservó como una reliquia del Club.

Fuente Consultada: Los Oligarcas Juan J. Sabreli – La Historia Popular Tomo 15 – Vidas y Milagros de Nuestro Pueblo

El Pronunciamiento de Urquiza Batalla de Caseros Fin de Rosas

Capítulo 5 (II): Pronunciamiento de Urquiza:

Pronunciamiento de Urquiza:

La política de gobierno llevada por Justo J. De Urquiza, hizo que la provincia tenga cierto progreso y solidez económica, pero algunas medidas tomadas por el poder centralista de Rosas, a veces iban en contra de su progreso, hecho que fue provocando oposición hacia este dictador.

Justo José de urquiza

Las diferencias entre ambos gobernantes básicamente fueron:

  • El Tratado de Alcaraz entre Madariaga y Urquiza que resolvió en forma pacífica el conflicto correntino, pero Rosas se enteró que a pesar de que entraba en la confederación Madariaga no iba a apoyar rotundamente a Rosas, situación que generó la ruptura del pacto entre Urquiza y Madariaga.
  • Rosas había sido reelegido por tercera vez en 1850, y como lo hacía habitualmente renuncia de al cargo de gobernador y a la facultad de comandar las relaciones exteriores. Entre Ríos y Corrientes aceptan la renuncia y recuperaron la facultad del ejercicio de las relaciones exteriores.(Pronunciamiento de Urquiza)
  • Entre Ríos comienza una política de abrir sus puertas a emigrados o exiliados políticos, medida que generó la protesta de Rosas.
  • Se publica en Entre Ríos un artículo mostrando lo necesario que es dictar definitivamente una Constitución que organizara la Nación. Rosas le exigió una rectificación y Urquiza le contestó que no interfiriera con el ejercicio de la Libertad de Prensa y exhortó a las provincias para que cortaran sus vínculos con este gobernador autocrático.
  • La Legislatura Porteña acusó a Urquiza como “traidor y loco”.

Como enfrentar a Rosas?:

Rosas Juan Manuel

  • Tuvo el apoyo de Brasil que había roto relaciones con Rosas y de la Banda Oriental, que estaba oprimida por el sitio de Montevideo.
  • Corrientes aceptó el pedido de Urquiza y cortó los vínculos con el poder central.
  • Se formó así una Triple Alianza, ya que vieron conveniente la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay para alentar y mejorar las economía regionales que habían sido castigadas por el centralismo porteño.
  • En 1851 cae el ejército sitiador de Oribe y el ejército oriental pasa a manos de Urquiza.
  • Luego el Ejército Grande pasa el río Paraná y se enfrenta el 3 de Febrero de 1852 en Caseros en un breve encuentro, donde Rosas es derrotado.
  • Rosas envía su renuncia a la Legislatura y pide asilo al encargado de negocios británicos, trasladándose e Inglaterra con su familia, donde vivirá hasta su muerte en 1877.
  • Urquiza entra en Buenos Aires y asume el poder nacional con el propósito de organizar definitivamente al país bajo una Constitución republicana, representativa y federal.
  • Vicente López y Planes es nombrado gobernador interino de la provincia de Buenos Aires.
  • Urquiza se reúne en Palermo con otros gobernadores para firmar un protocolo por el cual se encargaba a Urquiza para el manejo de las relaciones exteriores y se invitaba a todas las provincias a una convención para organizar jurídicamente la Nación Argentina.
  • El principal opositor de Urquiza fue Valentín Alsina porque se pensaba que Urquiza era otro tirano igual que Rosas, ya que se rehusaba a destituir los gobernadores rosistas, pues planteaba una política de reconciliación.
  • Los gobernadores se reunieron en San Nicolás y el 31 de mayo de 1852 firmaron el Acuerdo de San Nicolás por el cual establece que el pacto federal era la ley fundamental de la República.
  • Urquiza fue nombrado Director Provisorio de la Confederación, encargado de las relaciones exteriores y jefe de los ejércitos.
  • A partir de este acuerdo las provincias solventaron los gastos nacionales en función del producto de sus aduanas exteriores.
  • Buenos Aires rechazó este acuerdo pues no estaba dispuesta a perder el control de su puerto y aduana, que justamente era lo que le permitía progresar y por otro lado arruinaba a las provincias interiores. Tampoco aceptaban la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay.
  • Urquiza trasladó el Congreso a Santa Fe donde se sancionaría la Constitución Nacional en 1853.
  • En Santa Fe se reúnen todos los gobernadores (eran 13 provincias) y el 1 de mayo de 1853 se sanciona la Constitución Nacional, sin la presencia de Buenos Aires. Todos los intentos de incorporar Bs. As. A la confederación fueron nulos, y finalmente Urquiza decide levantar el sitiamiento militar a la provincia.
  • La nueva constitución de orientación liberal, basada según un libro escrito por Juan Bautista Alberdi, llamado Bases y puntos de partida para la organización constitucional de la república argentina y se basaron también en la constitución de EE.UU. . Se tomo como modelo la forma: representativa, republicana y federal.
  • A partir de este momento comienza una separación (secesión) dentro de un mismo territorio, la Confederación por un lado y la provincia de Bs. As. Por otro, trabajando en forma independiente como otro estado más. Dictó su propia constitución y buscó legitimación o reconocimiento en Francia.
  • De todas manera la constitución nacional exigía la federalización de la provincia de Bs. As. Y la nacionalización de la Aduana y Puerto.
  • La Confederación siempre buscó un acercamiento a Buenos Aires, y se fueron estableciendo Pactos de Convivencia, para garantizar la defensa en todo el territorio y luchar contra el avance de indio.
  • La economía de la Confederación fue siempre muy pobre y estancada, pues la economía regionales estaban por el piso, como salida se sanciona la Ley de Derechos Diferenciales, donde se trataba de que los barcos descarguen directamente sus mercaderías en los puerto internos, como Rosario, para aumentar así los ingresos aduaneros.
  • Como respuesta el gobernador Alsina prohibió el tránsito de mercaderías del interior por el territorio de su provincia, hacia el puerto de Bs. As., generándose una fricción entre ambos gobiernos que desembocó en la batalla de Cepeda en donde las fuerza porteñas al mando de Mitre fueron abatidas en Octubre de 1859.
  • Se firma entonces el tratado de San José de las Flores, donde se estipula de que manera Buenos Aires se incorporaría a la Confederación Argentina. Buenos Aires nacionalizaría la Aduana y Puerto, pero recibiría por el termino de 5 años una suma equivalente al presupuesto provincial de 1859, para que pueda cumplir con sus compromisos de pagos por deudas contraídas.
  • Algunos políticos como Sarmiento y Mitre sabían que era necesario la unidad política y que no podían convivir dos estado dentro de uno, por lo que vieron correcto este pacto, pero no estaban de acuerdo en la metodología aplicada. Para los comerciantes esta unión era importante porque se ampliaban sus mercados.
  • Se debía reformar la Constitución según lo exigía Bs. As. , pero no hubo acuerdos rápidos, además por otro lado se sucedieron hechos violentos en algunas provincias de la Confederación, todo esto hizo que produzca un enfrentamiento armado en septiembre de 1861 en Pavón. En esta batalla no hubo una definición clara de victoria, ya que Urquiza de retiró del combate otorgándole cierto predominio a Bs. As., que luego de una negociación entre Mitre y Urquiza se consolidó el triunfo de Buenos Aires.
  • La federalización de la provincia se solucionó temporariamente, permitiendo residir en calidad de invitados por el termino de 5 años a las autoridades nacionales hasta tanto se elija la capital definitiva de la república.(Ley de compromiso)
  • Mitre asume en 1862 como presidente de la Nación Argentina.

Confederación Nacional Vs. Buenos Aires:

La Constitución Nacional sancionada por todas las provincias debía cuanto antes lograr:

  1. a) La unidad política, es decir unirse todas las provincias.
  2. b) La unidad económica, para promover el desarrollo económico, integrar las economía locales y estimular el comercio nacional e internacional,

Pero la confederación no tenía los recursos económicos para hacer frente a estas necesidades. La falta de disponibilidad económica hizo que:

No se formaran ejércitos.

No se realicen obras públicas, tales como caminos, puertos, vías ferroviarias, etc.

No se paguen en término los sueldos del estado.

Creció la deuda pública.

Se intentó fomentar la inmigración europea, y fue el caso de algunas colonias en Santa Fe, Entre Ríos y Misiones.

Se abrió los ríos Paraná y Uruguay para el comercio exterior y se eliminaron algunos impuestos.

Por el contrario Bs. As. Vivió una etapa muy próspera económicamente, desarrollando la actividad ganadera y agrícola, y pasó a ser el centro comercial, cultural y financiero del país. En 1853 había 2000 negocios y 700 talleres. Triplicó en comercio exterior, en pocos años, exportando cuero, lanas y sebo.

Buenos Aires era la París de América del Sur, en 1857:

  • Se inauguraron los primeros 10 km. De vías férreas, desde el Teatro Colón hasta Floresta. Se utilizaba una máquina usada llamada La Porteña, que había sido utilizada en la Guerra de Crimea.
  • Alumbrado público a gas en todas las calles
  • Línea telegráfica.
  • Mejoras en el transporte pasajero.
  • Apertura de escuelas rurales y urbanas.
  • Creación de colonia de inmigrantes.

El Congreso confederado, por otra parte, dictó una ley que facultaba al presidente a procurar la incorporación de Buenos Aires en forma pacífica o ‘por la fuerza de las armas’. El gobierno porteño interpretó esto como una declaración de guerra y nombró a Bartolomé Mitre jefe del ejército provincial.

Luego de la batalla de Pavón quedó acéfalo el gobierno de la nación al renunciar las autoridades ejecutivas y legislativas residentes en Paraná. Mitre asumió entonces el gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires y convocó a los representantes de todas las provincias a una asamblea para elegir autoridades nacionales y resolver sobre el lugar de residencia y financiamiento del ejecutivo. Los aspectos más importantes por resolver durante su gobierno fueron alcanzar la unidad nacional controlando los alzamientos del interior que se oponían al centralismo.

La población de la provincia de Buenos Aires se agrupaba en torno de dos partidos políticos; loschupandinos o cocidos, porque se decían que habían sido cocidos por las calderas de Urquiza (partidarios de la anexión de la provincia al resto de la Confederación) y los pandilleros (liberales, enemigos de Urquiza y partidarios de una política autonomista).

Mitre pertenecía al partido liberal, pero nacionalista, es decir que deseaba fervientemente la anexión definitiva de Bs.As. a la Confederación, y lograr la unidad política definitiva, en cambio Valentín Alsina, era autonomista, ultraporteñista, y quería subordinar el interior al poder de Bs. As. Se oponían a la federalización de la provincia y a la nacionalización de la aduana. Una salida para la residencia de la capital de la nación en Bs.As. fue la ley de compromiso, donde se permitía residir durante 5 años a las autoridades nacionales hasta tanto se resuelva esta situación.

El Mundo De Esa Época:

  • 1855 Guerra de Crimea entre Inglaterra, Francia, Rusia, Turquía, Italia.
  • 1860 Guerra de Secesión en EE.UU. entre el norte industrial y el sur feudal
  • 1870 Guerra Franco-Prusiana donde Francia es derrotada, el imperio de Napoleón III cae, y se forma el imperio alemán de Guillermo II.

Inventos:

  • Luz a gas en el interior de las casas, ya se utilizaba en el alumbrado publico.
  • El acero para la construcción.
  • Se detectaron microbios que eran desconocidos.
  • En el campo se utilizó el alambre para cercos y el molino de viento.
  • El frío artificial para el trasporte de carnes en barcos
  • Nuevos barcos con pasajes mas económicos.

PARA SABER MAS…

En la colección El Bicentenario Fasc. N°3 Período 1850-1869 la historiadora Marcela Ternavasio se pregunta: ¿Como se explica este pronunciamiento de un hombre identificado con el federalismo y que siempre había sido leal a Juan M. Rosas?.

El viraje de Urquiza tiene, sin duda, una historia que lo explica y hunde sus raíces en las tensiones creadas entre Buenos Aires y el resto de las provincias -especialmente las del Litoral- desde tiempo atrás. Tales tensiones derivaban del monopolio ejercido por la provincia de Buenos Aires respecto del comercio ultramarino, la aduana y la libre navegación de los ríos. Gracias a ese monopolio y a las condiciones naturales de las que gozaba, la provincia más rica de la Confederación pudo experimentar un exitoso proceso de expansión ganadera desde la década de 1820.

Durante los años 40, Entre Ríos logró recuperarse económicamente de la devastación sufrida luego de las guerras de independencia y de las guerras civiles, estimulada por la llamada “guerra grande” en Uruguay y el bloqueo anglo-francés en Buenos Aires. Los estancieros entrerrianos -entre los que se encontraba el propio Urquiza- se convirtieron en los proveedores de la sitiada ciudad de Montevideo y por ello tenían sumo interés en mantener el tráfico costero con la capital uruguaya.

Por otro lado, Rosas mantenía con Brasil una situación conflictiva desde tiempo atrás. Luego de la firma de los tratados que culminaron con el bloqueo anglo-francés, Buenos Aires y el imperio brasileño quedaron con las manos libres para enfrentarse en el escenario siempre disputado: la Banda Oriental. La pretensión de Brasil era mantener asegurada su provincia más meridional -Río Grande do Sul- y lograr la libre navegación del río Paraná, mientras Rosas evaluaba esta pretensión como una muestra más de laH apetencias del imperio brasileño y de su ancestral deseo expansionista sobre el Río de la Plata.

La recuperación económica de Entre Ríos actualizó los viejos temas de disputa entre Buenos Aires y las provincias del Litoral. Si bien Rosas había logrado acallar estas disputas durante largos años, su latente presencia terminó por estallar en conflicto abierto este año. Al rompimiento de relaciones entre la Confederación Argentina y el Brasil se sumó el “pronunciamiento” de Urquiza por el cual se hizo explícita su aspiración de ver constituido el país.

Al suprimir en los documentos públicos la fórmula impuesta por Rosas “¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los salvajes unitarios!” y reemplazarla por la de “¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los enemigos de la organización nacional!”, el gobernador de Entre Ríos puso de manifiesto aquella aspiración.

Consciente de que este gesto significaba una declaración de guerra al régimen rosista, Urquiza esperaba que el resto de las provincias se unieran a su desafío. Pero sólo Corrientes adhirió al pronunciamiento, mientras en Buenos Aires el hecho fue aprovechado, como tantas otras veces en el pasado reciente, para polarizar aún más el espacio político. Urquiza fue tildado de “loco” y la ex capital volvió a vivir las ya conocidas muestras de adhesión federal. Pero el pacto firmado a fines de mayo entre el gobierno de Entre Ríos, Uruguay y el Imperio del Brasil dejó sellada la alianza del bloque antirrosista y dio lugar a la movilización de tropas que no tardarán en enfrentarse en el campo de batalla.