Curioso: Palacio Potala

Los Asirios Características, Sociedad, Arte, Cultura, Religión

RESUMEN DE LA HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LOS ASIRIOS EN LA MESOPOTAMIA

Los ríos Eufrates y Tigris nacen en los montes de Armenia y desembocan en el golfo Pérsico. La extensa región que delimitan las cuencas de estos ríos se conoce con el nombre de Mesopotamia. En la Baja Mesopotamia los aluviones de los ríos ganaron tierra al mar, y las inundaciones, sabiamente canalizadas, fertilizaron la tierra, lo que posibilitó una rica agricultura.

La Alta Mesopotamia era una meseta muy bien comunicada con Siria y Egipto. Toda la región fue, desde aproximadamente el 3000 a. C. hasta el 539 a. C, escenario de brillantes civilizaciones, como las ciudades-estado sumerias, que utilizaron la primera escritura conocida, la cuneiforme, y los Imperios acadio, babilónico, asirio y neobabilónico.

LOS ASIRIOS:
Sintesis de su Historia:

En 1500 a.C. cuando los hititas volvieron al norte, tras destruir el primer imperio babilonio, se inició un largo período de confusión en Mesopotamia, y en ese momento surgió en el norte un estado llamado Asiria, cuyas capitales eran las ciudades de Nínive y Assur, situadas a orillas del Tigris. En esta zona del valle, la agricultura había facilitado el desarrollo de la civilización. Al principio, los asirios constituían un tosco pueblo fronterizo; pero con el tiempo adoptó la vida civilizada de otros pueblos del valle.

Los asirios no eran un pueblo especialmente pacífico, sino se caracterizaban por los crueles, agresivos y dominantes; pero es posible que se vieran obligados a adoptar esta conducta para sobrevivir, pues la historia de Asiria durante la mayor parte del segundo milenio a.C. está plagada de invasiones y contrainvasiones de sus poderosos vecinos. Además de los hititas estaban los hurritas (un pueblo caucásico) y los mitanos (indoeuropeos).

Los asirios, fueron feroces guerreros de origen semítico, habían permanecido sujetos a diversas dominaciones hasta que iniciaron el que se podría denominar su primer período de expansión, que comenzó con Salmanasar I (1270 a. C.) y concluyó con Teglath-Falasar I (hacia 1100 a. C).

A comienzos del primer milenio precristiano se formó el más poderoso imperio de Mesopotamia, el Imperio Asirlo, que dominó por varios siglos la región. Como restos de su poderío quedan las ruinas de los fuertes militares, construidos con grandes bloques de piedra, ubicados en las distintas regiones dominadas en sus épocas de máxima expansión. Aquí se aprecia una torre del fuerte construido por Salmanasar III como parte de las defensas de la ciudad de Nimrod.

Dos siglos más tarde (hacia 910 a.C.) reanudan su actividad expansionista, proceso que los condujo a edificar un vastísimo imperio apoyado en el terror y la violencia (desde Media hasta el Nilo y desde el golfo Pérsico hasta Lidia), que acabó de redondear Asurbanipal (669-633 a. C.) quien sometió al Alto Egipto (665 a.C.) por una parte, y por otra arrasó Susa (641 a. C).

Mapa Imperio de los Asirios

Mapa Imperio de los Asirios

Hacia el 646 a.C, cuando el poder asirio llegó a su punto culminante, realizaron su última conquista importante y terminaron de construir un imperio que abarcaba toda Mesopotamia, gran parte de las regiones montañosas orientales, Siria, el Levante, Palestina e incluso el Bajo Egipto, constituyendo el mayor estado unificado que había existido hasta entonces en la zona.

Sin embargo, este formidable coloso pronto comenzó a experimentar las consecuencias de sus propios fallos internos. En efecto, la beligerante nobleza asiria, de la cual era jefe el rey, se mantuvo siempre en pie de guerra, sin pedir ni dar cuartel. Así, el paso de los ejércitos asirios se vio señalado por tormentos atroces, incendios, saqueos, éxodos de poblaciones enteras, y, por sobre todo, odio.

A dicha actitud se unió la desmedida explotación de los pueblos sometidos, a los que ni siquiera intentaron atraerse. Así surgieron en diversas regiones, como Babilonia, Egipto, e incluso, en la zona de Media, caudillos militares que lanzaron a las poblaciones, oprimidas y arruinadas por las cargas fiscales y las prestaciones obligatorias, contra el corazón mismo de Asiria.

A la muerte de Assurbanipal, en el 627 a.C. siguió una revolución en la corte. Sobre los acontecimientos de Asiria después de esa fecha se sabe poco. Los medas tomaron la ciudad de Assur en el 614 a.C. y, con ayuda babilónica, capturaron Nínive en el 612. El Ejército asirio, dirigido por el último rey asirio, Assur-Uballit II (que reinó en 612-609 a.C.), se replegó a Harran, a cierta distancia al noroeste de la capital asiria. Esta derrota supuso el final del Imperio asirio.

Pese a la resistencia de los asirios, que hasta llamaron en su auxilio a los jinetes escitas, los medos tomaron Asur (614 a.C), y, dos años más tarde (612 a. C), una alianza entre Cyaxares y Nabopolasar culminó con la destrucción de Nínive, que fue arrasada.

Imperio Asirio se extendió en gran medida debido a sus brutales métodos militares. Mantuvo su dominio mediante el uso de un idioma y una religión comunes, junto con la supresión violenta de revueltas internas. Los caldeos derrotaron a los asirios en Babilonia, lo cual dio como resultado el Imperio Neobabilónico personificado por Nabucodonosor.

GOBIERNO: En su apogeo, el Imperio Asirio fue gobernado por reyes cuyo poder se consideraba absoluto. Bajo su liderazgo, el imperio llegó a estar bien organizado. Al eliminar cargos de gobernadores que poseían los nobles por herencia e instituir una nueva jerarquía de oficiales locales directamente responsables ante el rey, los reyes asirios tuvieron mayor control sobre los recursos del imperio.

Los asirios también desarrollaron un eficiente sistema de comunicaciones para administrar su imperio de forma más práctica. Se formó una red de estaciones de correo que utilizaban relevos de caballos (y mulas o burros en los terrenos montañosos) para llevar mensajes a través de todo el imperio. El sistema resultó tan eficaz, que un gobernador provincial de cualquier parte del imperio (excepto Egipto) podía enviar un apregunta al palacio del rey, y recibir respuesta en cuestion de una semana.

Todo el arte asirio se inspira en el de Persia, Siria, los hititas, Babilonia. Las estatuas son macizas. Bajo el reinado de Asurbanipal los escultores de animales alcanzan en los bajorrelieves una gracia y un movimiento raramente igualado, que, desde luego, no existe en las efigies reales de convencionales rasgos, con sus barbas rizadas y sus cabellos lisos, en las que sólo el perfil semita y los labios gruesos ofrecen una nota realista. La arquitectura refleja el poder.

Al abrigo de sus murallas almenadas, aunque más geométricas, las ciudades fortificadas no debían ser muy diferentes de las medievales. Las puertas estaban guardas por torres que impedían a los atacantes acometer los muros. En el interior, una ciudadela constituía el refugio supremo.

Elevado sobre un terraplén, al que se llegaba por una rampa, el palacio de Sargón, en Khorsabad, semejaba una verdadera fortaleza, con sus patios rectangulares, a los que se abrían los almacenes, los depósitos de hierro en lingotes y las salas reales.

Zigurat, asirio

Zigurat

El conjunto estaba coronado con un zigurat y en numerosas capillas se honraba a los dioses protectores de Asur. El pavimento del suelo era de adobe y los techos se construían en forma de terrazas de ladrillos sostenidas por vigas.

sargón asirio

Sargón

Ver: Palacio y Biblioteca de Nínive

Sociedad y cultura asirias: A diferencia de los hebreos, los asirios no temían mezclarse con otros pueblos. De hecho, la política asiria de deportar hacia Asiria a muchos de los prisioneros de los territorios recién conquistados, creó unasociedad políglota en la que no resultaban importantes las diferencia étnicas. Se estima que, durante un periodo de tres siglos, se deportaron entre cuatro y cinco millones de personas a Asiria, lo cual produjo una población mixta desde el punto de vista tanto racial como lingüístico.

Lo que aseguraba su identidad a los asirios mismos era su lengua, aunque incluso ésta era semejante a la de sus vecinos sureños de Babilonia. La religión igualmente fue una fuerza cohesiva. Asiria era literalmente “la tierra de Ashur”, en referencia a su principal dios. El rey —representación humana del dios Ashur— brindaba un enfoque final de unidad.

La agricultura constituía la principal base de la vida asiria. Asiria era una tierra de villas campesinas y, relativamente, pocas ciudades importantes, sobre todo en comparación con la parte sur de Mesopotamia. A diferencia de los valles ribereños —donde la agricultura requería la organización meticulosa de un gran número de personas para controlar la irrigación—, los campos agrícolas asirios recibían suficiente humedad de las lluvias regulares.

El comercio era la segunda actividad en importancia económica. El comercio interior dependía de un sistema que utilizaba los metales —como el oro, la plata, el cobre y el bronce— como medio de intercambio. Diversos productos agrícolas también servían como una forma de pago o de intercambio. Debido a su localización geográfica, los asirios fungían como intermediarios y participaban en el comercio internacional, del que importaban madera, vino, metales y piedras preciosas, mientras que exportaban materiales textiles o tejidos fabricados en los palacios, templos y quintas privadas.

La cultura del Imperio Asirio fue híbrida por naturaleza. Los asirios asimilaron muchos elementos de la civilización mesopotámica y se consideraron a sí mismos guardianes de la cultura sumerja y babilónica. Por ejemplo, Asurbanipal coleccionó una gran biblioteca en Nínive, que incluía las obras disponibles de la historia mesopotámica. La religión asiria reflejaba también la asimilación de otras culturas. Aunque los asirios consideraban su propio dios nacional, Ashur, su deidad principal, reconocieron también a casi todos los dioses y diosas de Mesopotamia.

Entre los objetos mejor conocidos del arte asirio se encuentran las esculturas en relieve encontradas en los palacios reales de tres de las ciudades capitales asirias: Nimrud, Nínive y Khorsabad. Estos relieves —comenzados durante el reinado de Asurbanipal en el siglo IX y que alcanzaron su culminación en el reinado de Asurbanipal en el siglo vu— ilustraban dos distintos tipos de motivos: las escenas ceremoniales o rituales, agrupadas alrededor de la persona del rey, y escenas de caza y guerra.

Las últimas mostraban instancias de acción vividas del rey y sus guerreros librando batallas o cazando animales, sobre todo, leones. Estos relieves ilustran un mundo vigoroso masculino, donde la disciplina, la fuerza bruta y la rudeza son valores perdurables: en verdad, los verdaderos valores de la monarquía militar asiria.

caceria de arsubanipal

La cacería de leones del rey Asurbanipal. Este relieve, esculpido en alabastro como decoración para el palacio norte de Nínive, ilustra al rey Asurbanipal participando en una cacería de leones. La escultura en relieve, una de las formas mejor conocidas del arte asirio, alcanza irónicamente su punto máximo bajo el reinado de Asurbanipal, justo en el momento en que el Imperio Asirio comienza a desintegrarse.

Civilización asiria fue una civilización híbrida, en la que confluyen elementos babilónicos, hititas y, sobre todo, sirios, Asiria no deja por ello de ser un crisol que funde las diferentes culturas del Oriente Medio y contribuye a difundir las aportaciones babilónicas.

Gracias a los asirios, los hititas conocerán textos gramaticales que tratan de la lengua y la escritura mesopotámicas. Si los textos reales asirios se graban sobre lápidas y placas de hierro, que recubren los muros de los palacios, en la biblioteca de Asurbanipal se encontrará un gran número de tratados de astrología y leyendas babilónicas, escritos en tablas de arcilla. Estas se grababan cuando la arcilla estaba todavía fresca, y se cocían después.

Las misivas iban rodeadas por una envoltura, también de tierra cocida, en que figuraban la dirección del destinatario y un texto de “protección”. Se escribía también sobre tablas de madera recubiertas de cera y probablemente se empleaba asimismo la escritura de tinta sobre madera, pergamino o papiro. Se han encontrado numerosos diccionarios bilingües y trilingües, métodos para aprender el babilonio y el asirio, así como numerosas copias de obras literarias, escritas en caracteres cuneiformes.

Como los sumerios y los babilonios, los asirios empleaban para anotar su lengua—un dialecto akkadio, emparentado con las lenguas semitas, el hebreo, el arameo y el árabe—caracteres que, escritos de izquierda a derecha, en líneas horizontales, resultaban muy complicados. Por eso, a partir del reinado de Sargón I, se extenderá cada vez más el empleo de la lengua y escritura arameas —que era silábica, y, por tanto, más fácil—, no solamente entre el pueblo sino en la corte.

Los reyes de Asiria hacen consignar con gran cuidado los acontecimientos importantes de su reinado. Así debemos a Asurbanipal la formación en Nínive de una inmensa biblioteca, cuyos vestigios nos han permitido conocer la historia de sus dinastías, su concepción del mundo y las relaciones que existían entonces entre los dioses y los hombres del país de Asur.

Disco solar de los asirios

Disco solar de los asirios

LOS DIOSES Y LA CAZA REAL: Tanto en la vida del pueblo como en la de los reyes, la religión representa uno de los factores más importantes: son los dioses quienes introducen como su vicario al rey asirio, encargado de administrar el país que les pertenece y castigar a los paganos.

Bajo el reinado de Tiglat-Pileser I, los dioses más importantes son: Asur, señor supremo encargado de la investidura de los reyes; Enlil, padre de los dioses terrestres y de los países; Sasmas, dios del sol; Sin, dios de la luna; Adad, dios de la tormenta, y, en fin, Ninurta, dios de la guerra y de la caza. La diosa Ishtar, descendiente de la diosa-madre antigua, preside la guerra y el amor.

Los cultos no son inamovibles, y los dioses son frecuentemente suplantados por otros en la adoración de los hombres. Bajo el rey Tukulti-Ninurta, se impone, sobre todos los demás, el dios de la caza, Ninurta; bajo Ashur-Nasirpal I, Ishtar recibe todos los favores, mientras que, a partir del reinado de Adad-Nirari III, Marduk y su hijo Nabú son adorados no solamente en Babilonia, sino en toda Asiria. A cada renovación del culto, se elevan nuevos templos y se fundan nuevas ciudades. Algunos cultos traspasaron las fronteras de Asiria y se expandieron por todo el Medio Oriente. Tal ocurrió, por ejemplo, con el de la diosa Ishtar.

Uno de los aspectos más curiosos de la religión asiria aparece profusamente ilustrado por los ritos reales de la caza del león: el rey, simbolizando la divinidad, debe cazar al león, símbolo de las fuerzas del mal. Asimismo, el rey ha de cazar y abatir por su propia mano otros numerosos animales salvajes, como cabras monteses, ciervos, toros o elefantes, con objeto de poder ofrecerlos en sacrificio anual a Asur. Numerosos bajorrelieves nos muestran al rey cazando en el desierto o vertiendo libaciones sobre los animales muertos.

Los otros ritos religiosos no parecen diferir mucho de los usuales por la misma época en Babilonia, y la práctica de la religión consistía, sobre todo, en ritos destinados a granjearse los favores de los dioses y a apaciguar sus iras cuando sobrevenía alguna catástrofe. Los sacerdotes se entregaban a la adivinación mediante el examen del hígado de las víctimas sacrificadas a la elaboración de calendarios indicadores de los días fastos y nefastos, a la astrología y a todas las ciencias mágicas.

Filosóficamente, la religión asiria, como la de Mesopotamia, es la religión sin esperanza, sin vida en. eí más allá, preocupada únicamente del bienestar terreno. Los demonios o genios malignos son causa de todas las desdichas que pesan sobre el hombre. Mediante encantamientos o ritos mágicos, el sacerdote-médico habrá de aniquilar el poder maléfico de esos genios y hacer sacrificios a los dioses, a fin de que concedan de nuevo su protección al hombre que ha pecado, pero que se arrepiente.

Los ritos esrán consignados en numerosos tratados, que interpretaban los sacerdotes y los escribas, únicos capaces de descifrar los caracteres cuneiformes.

ALGUNOS MOMENTOS HISTÓRICOS DE ASIRIA:

Mientras Sargón fue rey de Asiria su principal preocupación fueron los israelitas y las amenazas que lo asechaban ciertos pueblos del norte y al este como los cimerios y escitas nómadas, que rivalizaban por tierras más húmedas y fértiles en las que apacentar sus rebaños, hasta que en 705 a. C, su ferocidad derrotó a Sargón, que cayó en la batalla.

Sargón Rey de Asiria

Su sucesor, Senaquerib, desplazó el punto de mira de los asirios al sur, hacia Babilonia, en el moderno Iraq, ciudad famosa por sus leyes, ciencia y astronomía. Repetidas veces fue capturada. Una y otra vez el pueblo se rebeló, hasta que por fin sucumbió y se convirtió en la capital asiria bajo el rey Assarhaddon, quien a continuación dirigió su mirada hacia el oeste, hacia el mayor de los premios: Egipto.

En 671 a. C, Assarhaddon atacó y saqueó aquella histórica tierra, e hizo del imperio asirio, que ahora se extendía desde Egipto hasta la India, el mayor que el mundo hubiera conocido. Sin embargo, su legado no duró demasiado y a la muerte de su hijo, el rey Asurbanipal, en 627 a. C, el imperio, agotado por las guerras, fue incapaz de resistir a los escitas y cimerios (Asurbanipal fue el monarca que construyó la famosa biblioteca con sus 20.000 tablillas cuneiformes y el palacio real de Nínive).

Con el declive del poder asirio, Babilonia volvió a ser independiente. En 612 a. C. sus ejércitos acabaron con los asirios y saquearon su capital en Nínive, y antes de atacar cerraron una alianza lo más sólida posible con los molestos escitas. Por desgracia para los judíos de Jerusalén, el auge de una potencia babilónica independiente no era una buena noticia. El estado babilónico creció en poder hasta alcanzar el cénit con el reinado del temible rey Nabucodonosor que gobernó entre 605-562 a. C..

Ver: Palacio y Biblioteca de Nínive

Fuente Consultada:
Civilizaciones de occidente Tomo A Jackson Spielvogel
Historia Universal Ilustrada de John Roberts Volumen I Los Asiris Edit. Debate
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Lloyd
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I Los Asirios Edit. Ateneo
Atlas de Historia Universal y de Argentina Edit. Santillana
HISTORMA La Gran Aventura del Hombre Edit. CODEX Tomo I Los Asirios

Fotos de Catedrales del Mundo Iglesias Templos

¿Qué hizo posible la erección de las magníficas y avanzadas catedrales góticas en una época comí la Edad Media, considerada primitiva y oscura? ¿Qué intereses políticos y conjuras eclesiásticas impulsaron su construcción? ¿Qué papel jugaron las intrigas palaciegas medievales? ¿Fueron esas enigmáticas catedrales monumentos simbólicos de sectas ancestrales? ¿Quiénes guardaban los secretos constructivos de su sorprendente armonía y equilibrio? ¿Cómo influyeron en el desarrollo de las ciudades y en la vida cotidiana de los campesinos? Y, finalmente, ¿Qué mensajes crípticos se ocultan aún en sus rincones y sus ornamentos?

Explica Chanelle en su libro “Más Allá de las Catedrales“: «El arte gótico es un resurgimiento de los principales mitos del paganismo», el autor vincula las catedrales góticas con tradiciones místicas como las de los druidas, los eremitas y los cataros, conjugándolas con los arcanos de los alquimistas, el procaz paganismo de las fiestas medievales o los secretos orientales que guardaban celosamente los templarios.

De este modo, consigue mpstrar el auténtico submundo que latía bajo el asombroso florecimiento cultural del siglo XII. Además, revela sin tapujos la cara oscura del papel de la Iglesia en todos los aspectos de la vida durante la Edad Media, desde las luchas internas del Vaticano hasta la instigación de la macabra cruzada, albigense; pasando por las intrigas y traiciones cometidas para imponer el poder terrenal del Papado sobre imperios y reinos, la corrupta «querella de las investiduras», la venta de absoluciones e indulgencias, el oportunismo de los obispos y abades, el lujo y,erotismo en los conventos y, sobretodo, los infernales crímenes de la Santa Inquisición.

El  Sagrado Río Ganges El Fujiyama Palacio Potala Mar de los Sargazos

 

Vesica Piscis Numero Sagrado de los Cristianos Geometria Sagrada

Vesica Piscis Número Sagrado de los Cristianos

Vesica Picsis: El Vesica Piscis es un símbolo formado por dos círculos del mismo radio que se cortan de manera que el centro de cada uno de ellos se encuentre sobre la circunferencia del otro. Las palabras latinas significan, literalmente, «vejiqa del pez».

Se cree que, antes del cristianismo, el vesica piscis también expresaba el sentido de «vulva» o «matriz». La Diosa Madre era a menudo representada con senos colgantes, amplias caderas y una vulva muy conspicua. Esto es el vesica piscis vertical, que más tarde los cristianos giraron noventa grados y adoptaron como símbolo, mucho antes de que la cruz del calvario se convirtiera en el principal. Es interesante observar cómo un símbolo de plenitud precedió a otro de muerte.

Los primeros cristianos del Imperio Romano debían protegerse y mantener sus lugares de reunión en secreto. Para señalar el camino hacia sus siempre cambiantes centros, desarrollaron el símbolo del vesica piscis con una cola (un pez) que podían pintar sobre las pareces antes de una reunión y borrar más tarde.

¿Por qué eligieron el símbolo de un pez?
La palabra griega “ichthys” significa «pez». Existen varias hipótesis acerca de por qué se eligió un pez. Una de ellas hace referencia al relato bíblico en el que Jesús aumentó milagrosamente a cinco mil personas con panes y peces. Otra se refiere a su descripción como «pescador de hombres».

También pudo deberse, sencillamente, a que la profesión de pescador era la ocupación anterior de algunos de sus discípulos. La isopsefia (suma numérica) de las letras griegas de «pez» suman 1.219. Otras frases griegas también suman esta misma cantidad como «el omega», en referencia a Cristo como «alfa y omega», o principio y fin. También «alegría y felicidad» y «la palabra del Padre» suman lo mismo.

La razón longitud/anchura del Vesica Piscis fue expresada por Pitágoras (que la consideraba una figura sagrada) como 153:265, una razón conocida a veces como «la medida del pez». En la Biblia, cuando Jesús ayuda a sus discípulos a pescar, coge exactamente 153 peces. Esta razón de 153:265 es a veces más aproximada a 15:26.

Los artistas del Renacimiento a menudo rodeaban las imágenes de Jesucristo con el vesica piscis, y más tarde también se empleó para enmarcar imágenes de la Virgen María. A veces se puede ver en forma almendrada, y en este caso recibe el nombre de mandarla (“almendra”), en italiano. En el arte cristiano, algunos halos aparecen con forma de vesica piscis vertical.

Los sellos de las organizaciones eclesiásticas están a menudo encerrados dentro de una de estas figuras, un formato copiado por Aleister Crowley. Una versión más moderna y secular es la pelota que se utiliza en rugby, que recuerda a un vesica piscis tridimensional.

Que son los Upanishads en el Hinduismo Textos Védicos Moksha Samsara

Los Upanishads son 108 textos, compuestos entre los siglos VII y V a. de J.C., en los que los temas sobre sacrificios rituales, que habían sido la base de los Vedas, son sustituidos por cuestionamientos místicos y filosóficos. La mayoría de estos textos son discusiones o diálogos entre maestros y discípulos en los que se manifiesta la especulación filosófica que estaba teniendo lugar en este momento.

divinidadEl cambio que se produjo en la vida religiosa refleja las transformaciones que estaba sufriendo la sociedad.

El crecimiento de las ciudades y la importancia de las nuevas clases comerciantes hizo que la autoridad de los brahmanes, o casta sacerdotal, comenzara a ser cuestionada. En este contexto de grandes disquisiciones filosóficas surgieron, además, maestros como Buda o Mahavira. Todos estos cambios se manifiestan, también, en los textos.

En los Upanishads, la búsqueda espiritual pasa del exterior al interior. Ya no se invoca a los dioses externos sino que se busca a Brahmán, ese principio o fuerza sagrada que anima todas las cosas.

El objetivo final de la especulación filosófica que contienen estos textos es alcanzar la liberación (moksha) del ciclo de renacimientos (samsara).

Los Upanishads reconocen la existencia de un alma individual, conocida como atman, que es de la misma naturaleza que ese principio o alma universal, absoluto e infinito, llamado Brahmán. Los diferentes dioses son los poderes de Brahmán que, a su vez, está dentro de todos los seres a través del atman.

Ésta es la gran verdad que lleva a alcanzar la liberación. La ecuación tat tvam asi, que significa “Tú eres Eso”, resume esta filosofía. Aquí, “Tú” se identifica con el atman y “Eso” significa Brahmán.

Mientras que en los Vedas los dioses vivían en los cielos, donde los seres humanos iban tras la muerte, a partir de los Upanishads los dioses ya no son supremos y tras la vida tiene lugar un ciclo de reencarnaciones o renacimientos, conocido como samsara.

La idea era que al morir, tras un período de tiempo, el alma vuelve a nacer en un nuevo cuerpo. El comportamiento de cada persona es lo que determina cómo será su próxima vida puesto que, según esta filosofía, cada acción, igual que tiene una causa, tiene su efecto.

Divinidad brahmánica hecha en barro, arte khmer , siglo VIII

Es lo que se conoce como la ley del karma. Dicho karma es el origen y la causa del destino de cada persona. Así pues, todo lo que te sucede en la vida actual es el resultado de las acciones que realizaste en otras vidas. Si tus acciones fueron justas y las realizaste siguiendo el dharma, en esta vida recibes la recompensa que mereces; pero si, por el contrario, actuaste de forma incorrecta, es muy posible que tengas que enfrentarte a toda clase de desgracias. No es posible escapar o postponer el karma ni siquiera por medio del suicidio puesto que, al renacer, los efectos serían aún peores.

Según la creencia hindú, es posible conseguir la liberación, alcanzar el moksha, por medio del conocimiento y con ayuda de la meditación, el yoga y el ascetismo.

Fuente Consultada: Historia Univresal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

Religiones de la India Hinduismo Budismo Cultos Religiosos Orientales

A lo largo de la historia, la India ha tenido épocas de gran prosperidad y desarrollo en las que sus religiones se expandieron fuera de los límites del subcontinente indio y otras en las que ha estado sometida a gobernantes extranjeros que tenían otras religiones.

Localización y cronología: En la época de Alejandro Magno, tras su conquista de la parte más occidental de la India, se crearon reinos greco-indios en los que la religión griega convivía con el hinduismo y el budismo.

A partir del siglo VIII los musulmanes empezaron a llegar al norte de la India y siglos más tarde controlaron casi todo el país. Al ser musulmanes Los reyes y dirigentes, mucha gente se convirtió a esta religión.

En el siglo XIX se completó la colonización de la India por los ingleses, aunque muy pocos hinduistas adoptaron la religión de sus conquistadores. En 1947, la India consiguió la independencia de Gran Bretaña, pero se dividió por razones religiosas, quedando los musulmanes en los extremos este y oeste del subcontinente indio. Por estas circunstancias históricas, aunque la inmensa mayoría de los hinduistas estén en la lndia, también los hay fuera de ella, en Bangladesh, en Pakistán, en Sri Lanka, en Indonesia o en Malasia.

También son numerosos los hinduistas en Europa, especialmente en Gran Bretaña, y en África, en la República de Sudáfrica. En América, hay casi un millón en Estados Unidos, y dos países en Sudamérica tienen mayoría de hinduistas, ya que fueron llevados allí por tos ingleses en el siglo XIX, a Guyana y Sunnam.

Diosa ShivaLa Diosa Shiva 

La civilización más antigua de la India se desarrolló en el valle del río Indo, de donde viene el nombre de India, hacia el 2500 a.d.c.

La religión de la civilización del valle del Indo

De esta primera civilización se tienen pocos datos, ya que no se ha podido leer la escritura que desarrollaron esos pueblos, por lo que no se sabe exactamente cuáles eran sus creencias y ritos religiosos.

Construyeron grandes ciudades con enormes edificios, parecidos a los que siglos antes se levantaron en Mesopotamia y Egipto. Se han encontrado magníficas estatuas que se piensa que representaban a sus reyes, ya que para ellos serían los intermediarios de los dioses.

La representación de Shiva

Esta imagen apareció en Mohenjo-Daro, una de las capitales de la civilización del valle del Indo. Es un sello en cuyo centro figura un personaje con un gorro con cuernos, sentado con las piernas cruzadas y rodeado de animales.

Por el parecido con representaciones posteriores del dios Shiva, se ha creído que es una imagen de este dios, pero no hay prueba que permita asegurarlo, ya que Shiva, venerado en una época tan remota. Se le ha identificado como Shiva porque parece que está en la posición sentada de yoga en la que se suele representar a Shiva en la actualidad. Se trata de una postura llamada padmasana o postura sentada en forma de loto. Es la posición del yoga más conocida, pero hay que tener en cuenta que es una posición muy habitual en muchas culturas en las que no se utilizan

La religión védica

Desde el 1500 a.d.c. y durante más de mil años se desarrolla en el norte de la India la religión védica. Se llama así por sus libros sagrados, los Vedas, escritos en sánscrito y que en ocasiones todavía se utilizan en la actualidad en el culto hinduista. Se consideran libros revelados, es decir, inspirados por los dioses.

La religión védica daba una gran importancia al rito y se refería a él con el término rita, con el que se denominaba el orden cósmico y el rito. Creían que, ejecutando correctamente los rituales, el universo se mantenía en orden. Los encargados de realizarlos eran los sacerdotes, que recibían el nombre de brahmanes.

En la religión védica había un gran nt5mero de dioses. Unos se referían a elementos naturales como el Sol, llamado Surya o Savitar la noche o Nakta y el viento o Vayu. Otros eran dioses con funciones más específicas. Es el caso de Mitra, que presidía la amistad y los tratados; ladra, señor del rayo y de la guerra, o Varuna, dios del cielo y la magia.

Por último existían dioses del rito como Agni, que era el fuego que en el altar quemaba la ofrenda y la hacía llegar a los dioses.

El hinduismo como mezcla de religiones

Las raíces del hinduismo se hunden en la religión védica de los pobladores indoeuropeos del norte de la India, pero comenzó a formarse a partir del siglo y a.d.c. tomando numerosos elementos nuevos de orígenes diferentes. Por eso resulta muy variada, porque incluye muchos dioses y distintos caminos para expresarla.

Lo que hace decir a los seguidores de caminos tan diversos que son todos hinduistas es que siguen el dharma, entendido como el orden correcto de comportarse de acuerdo con quien se es, la etapa de la vida en la que se está y lo que se ha sido en vidas pasadas.

Las cuatro edades del mundo

En el hinduismo, en obras como el Mahabharata, se habla de cuatro yugas o edades del mundo. El tiempo en el hinduismo no es lineal sino circular, y una era sucede a otra. Tras una era como la actual que se considera decadente volverá la edad de oro, que marcará el comienzo de un nuevo mundo y un retomo.

La era actual es la de mayor decadencia, el koliyuga, porque impera el mal y adecuarse al dharma es muy difícil. El kaliyuga fue precedido por edades de decadencia proporcionalmente menores hasta llegar al kritayuga, la edad de oro en la que la perfección reinaba en el mundo, en un ciclo de cuatro yugas (mahayuga). En este orden, la primera era es el erita yugo, época de unidad armoniosa entre dharma, Dios, rito y Veda. A continuación sucede el treta yugo, la división entre dharma, rito y veda. El siguiente momento es el dvapara yuga en el que los ritos pierden la armonía, y hay cuatro vedas pero pocos los siguen.  La etapa final es el kali yuga, la decadencia completa de los ritos y el dharma.

El concepto de dharma en el hinduismo

El concepto de dharma es fundamental en el hinduismo pero es complicado de explicar. Gavin Flood, en su libro El hinduismo, ofrece algunas claves para entender a qué se refiere:

«El equivalente más cercano a dharma en español sería religión, pero incluyendo también los significados de verdad, deber, ético, derecho f…J. Es el poder que sostiene y fundamento la sociedad y el cosmos f. . .J que convierte o los cosas en lo que son …… Un rasgo llamativo del hinduismo es que lo que se hace es más importante que lo que se cree. Seguir el dharma no es por tanto aceptar un cierto número de creencias, sino cumplir ciertos deberes específicos y E…) comportarse según ciertas reglas relativas a lo pureza y el matrimonio y realizar los rituales obligatorios, normalmente enfocados a alguna de los divinidades hindúes.»

Teniendo en cuenta esta explicación, ser hinduista sería actuar de acuerdo con el dharma, lo que abarca todo tipo de aspectos, desde la realización de ritos solemnes, hasta el comportamiento correcto en cada momento con las

obligaciones que ello conlleva. Por tanto dharma se identifica en el hinduismo (ya que en el budismo tiene otras connotaciones) con obligaciones entendidas como trascendentes y eternas, pero que se expresan o manifiestan entre los seres humanos en acciones concretas.

Dioses y Diosas de la India

En la India hay una enorme cantidad de templos y lugares de culto con imágenes de dioses y diosas que pueden ser locales, de un extenso territorio o adorados en toda la India.

Muchas divinidades

En el pensamiento religioso del hinduismo existe la creencia de que todos los dioses, en realidad, son manifestaciones de un t5nico principio al que denominan el Brahman, el Absoluto del que todo surge, que para actuar en el cosmos toma formas diferentes. En particular se manifiesta en una tríada, la trimurti: aparece como Brahma, diferente del Brahman, al crear el mundo; como Vishnù al conservado, y como Shiva al destruido. Pero muchos fieles piensan que su dios o diosa preferido es quien ha creado el mundo y es el principal de todos. En la India actual los dioses con más seguidores son Vishnú, cuyos fieles se llaman vaísnavas; Shiva, cuyos fieles se llaman shaivas, y Shakti, la energía femenina divinizada, cuyos seguidores se llaman shaktcs. Pero hay muchos otros dioses.

Se trata de tres conceptos diferentes que, dado el parecido en los nombres, se pueden llegar a confundir.

escultura Shiva como MaheshaEl Brahman es el Absoluto, eterno y sin cambios. No es un dios personal, es la trascendencia sin intermediarios, rio se le puede representar. Por otra parte, Brahma es el dios creador del universo, generalmente se le representa con cuatro cabezas y se le ofrece culto. Forma parte de la trimurti o triple imagen con Vishnú y Shiva. En la actualidad es el dios de la trimurti al que menos veneración se ofrece, mientras que Vishnú y Shiva tienen una gran cantidad de seguidores. Por último, los brahmanes son la casta sacerdotal en el hinduismo.

Imagen: escultura Shiva como Mahesha, del siglo X

Los dioses: Los dioses más importantes son Vishnti, Shiva y Brahma. El primero es el que conserva el mundo y lo protege, es guardián del dhorrna y tiene mil nombres. Se le representa en ocasiones montando sobre el ave mftica Garuda. Shiva es el dios de los ascetas y los que buscan la sabiduría trascendental porque destruye la ignorancia, así como en su danza destruye el mundo para purificarlo. Lleva el tridente de los ascetas. Finalmente, Brahma es el dios creador, se le representa en rojo y con cuatro cabezas. Junto a estos, Brahman es el Absoluto, que no puede tener representación ni forma. Otros dioses de importancia son Krishna, dios muy popular y favorable a los seres humanos que aparece representado en azul oscuro y como un joven; Rama, gran héroe, protagonista del Rcmaycna, al que se le suele representar de gran belleza y color azul acompañado de su esposa Sita y del rey de los monos, Hanuman; y Ghanesa, hijo de Shiva y Parvati, que tiene cabeza de elefante. Es el dios de la inteligencia y de la buena suerte y trae el éxito a cualquier empresa.

Las diosas

La palabra Devi quiere decir «la diosa» y sirve para nombrar a cualquier diosa, pero también a la divinización del principio femenino. Entre las más importantes se encuentra Durga, pareja de Shiva, que representa el poder de lo femenino en sus aspectos tanto destructores como benéficos. Se suele representar cabalgando sobre un tigre. Lakshmi, pareja de Víshnti y diosa de la belleza, nace de la espuma del mar. Es también diosa de la fortuna y la abundancia.

Sarasvati es pareja de Brahma. Como diosa del conocimiento, la palabra, la escritura y las artes y ciencias, es la diosa de los estudiantes, que el día de su fiesta anual colocan los libros, cuadernos y bolígrafos ante la imagen de Sarasvati y le dan culto.

Kali es pareja de Shiva. Su nombre quiere decir «la negra». Es la energía primordial y la fuerza destructora del tiempo. Se trata de una divinidad terrible, pero, como Shiva, es también aniquiladora de la ignorancia.

Las Creencias Hinduistas:

Muchas vidas:

Para el hinduismo la conducta es muy importante. Nuestros actos y las consecuencias de ellos es lo que llaman karma y va más allá de los límites de una sola vida. Esto es así porque en el hinduismo se cree en la reencamación y los futuros renacimientos están condicionados por el conjunto de las acciones de la vida presente. Tras morir se vuelve a renacer y esa cadena de nacimientos, muertes y renacimientos se llama samsara. Si el karma de vidas anteriores no es bueno, la reencamación tampoco lo será: la persona que ha sido violenta en una vida sufrirá la violencia en la siguiente. Las diferencias entre los seres humanos, el que haya gente que sufre y es pobre y otros que lo tienen todo, se puede explicar por el karma.

La finalidad principal de la vida para los hinduistas es vivir según el dharma. Creen que si lo hacen así pueden incluso alcanzar moksha, que es la liberación del samsara y del karma. Por eso para los hinduistas la vida es un constante aprendizaje.

Muchos caminos

En el hinduismo, además, hay muchos modos de entender la religión y muchas maneras de practicarla, dependiendo del carácter de cada cual, de sus dioses preferidos y también de la fase de la vida en la que se esté. Existen cuatro caminos principales.

El primero es el camino de la acción (karma). que consiste en cumplir cada acto de la vida como una ofrenda a la divinidad, de modo desinteresado respecto de los resultados que se obtengan.

El segundo es el camino de la devoción (bhakti). que consiste en adorar a la divinidad por medio de visitas a los templos, peregrinaciones asistir a las festividades y el culto diario, y también con la oración constante. Suelen seguir este camino los vaisnavas y, en particular, los devotos de Krishna.

El tercero es el camino de la sabiduría (jñana), en el que se pretende llegar a comprender la realidad última de la divinidad por medio del estudio de los textos sagrados y el análisis intelectual.

En el cuarto camino, el del yoga. se busca la liberación por medio de los ejercicios físicos y respiratorios y la meditación. Suelen seguir este camino especialmente los shaivas.

Las castas

En la India durante miles de años han existido las castas. Dicen que cuando Brahma, el dios creador, hizo al primer hombre, de su boca surgieron los sacerdotes (brahmanes), de sus brazos los guerreros (kshatriyos), de sus muslos los agricultores, comerciantes y ganaderos (voishyas) y de sus pies los servidores (shudras).

Además de las castas principales existen más de 2.000 subcastas que se diferencian por sus profesiones, pertenencia a un territorio determinado u otros factores.

Aunque la discriminación es cada vez menor en la actualidad, la separación de castas sigue siendo muy fuerte a la hora de los matrimonios.

Fuera del reparto de las castas quedan los intocables, llamados parias. Los parias no podían mezclarse con las demás castas ni entrar en sus templos hasta 1950, en que esta discriminación se prohibió.

En la actualidad incluso hay parias que han sido elegidos gobernadores de estados en a India y ministros.

A los parias se les llamaba también intocables porque los de las demás castas no podían tener contacto con ellos. Este sistema es un modo terrible de desprecio y uno de los grandes problemas del hinduismo que ha llevado a muchos a abandonar esta religión y hacerse, por ejemplo, musulmanes. Los intocables carecían de sitio dentro del orden superior de la sociedad, incluso se les hacía vivir fuera de los límites de las aldeas. Malvivían realizando tareas serviles y contaminantes, como trabajar el cuero o barrer los excrementos de las aldeas. Se les denomina intocables porque se considera que su contacto es contaminante. En la actualidad hay leyes en la India que prohíben la «intocabilidad».

Gandhi estaba totalmente en contra de la discriminación que sufrían los parias. Decía que no era correcto que la religión justificase algo tan inhumano, posición muy coherente y acorde con la ahimsa (no violencia), la convivencia pacífica y la tolerancia, que siempre defendió.

El culto y las festividades

En las casas de los hinduistas hay un altar con imágenes en el que se realiza el culto todos los días, rezando, ofreciendo flores, mantequilla y otros productos, encendiendo lámparas y quemando incienso.

El culto es más espectacular en los templos porque acuden gentes de todas partes, las ofrendas son más numerosas y las estatuas mayores. Se cree que la divinidad puede entrar en la estatua para recibir las ofrendas de sus fieles y agradecerlas en forma de bendiciones: son tratadas como si fuesen los propio dioses que llegasen como invitados:

se les acoge, se les engalana, baña, alimenta, perfuma y, a continuación, se les adora, se les hacen peticiones y se les despide.

En las grandes festividades, además, las estatuas se montan en grandes carros y se hacen procesiones que tienen una fase importante en los baños purificatorios en los grandes ríos, que son sagrados en la India. Hay muchas grandes festividades en la India, y todas ellas suelen durar varios días.

Holi es una de las más importantes. Culmina en la Luna llena del mes de marzo y parece una fiesta de carnaval en la que la gente se lanza polvos y líquidos de colores, se encienden hogueras y se bebe mucho.

Divali conmemora las victorias de Krishna y Rama sobre las fuerzas demoníacas y es una fiesta de la buena suerte. Se encienden lamparitas por todas partes y especialmente se lanzan en barquitos de papel a los ríos sagrados.

La fiesta de Janmashtami celebra el nacimiento de Krishna. Se hacen casitas con representaciones de Krishna niño y se celebra una comida de fiesta en familia.

Kumba mela: Las Kumba mela son peregrinaciones que encabezan renunciantes llegados de toda la India. Como han abandonado familia, trabajo y riquezas, van casi desnudos, viviendo de la caridad. Pero no son mendigos, son peregrinos espirituales, por lo que la gente los respeta y ayuda, y busca su presencia porque creen que así están más cerca de la divinidad, aunque entre ellos también haya farsantes y embaucadores. Las Kumba mela son las mayores peregrinaciones del mundo. Por ejemplo, en la que se llevó a cabo en enero de 2001 en Allahabad-Prayag, a orillas del Ganges, se reunieron setenta millones de peregrinos.

Teatro y religión: la Ramlila Una de las obras más famosas de la literatura de la India es el Romayana, que se fecha a partir del siglo IV a.d.c. Cuenta las hazañas de Rama, rey de Ayodhya, su esposa Sita y su amigo Hanuman, el rey de los monos, que luchan contra Rayana, el rey de los demonios, que ha raptado a Sita.

Todavía en la actualidad, en el norte de la India, se representa la historia de Rama, en una gran fiesta religiosa con representaciones que duran varios días, a las que se denomina Ramilla. Rama, al que se adora como a un dios, es el ejemplo de comportamiento masculino ideal, lo mismo que su esposa, Sita, lo es del comportamiento femenino y Hanuman, de la sin fallos. La Ramlila es una gran fiesta en la que los relatos mitológicos enseñan a entender mejor el de dharma y cómo se ha de comportar cada cual en las distintas situaciones de la vida.

Las peregrinaciones: Hinduistas en el GangesEn el hinduismo las peregrinaciones son muy importantes tienen como objeto alcanzar algún lugar sagrado, que suele ser un río, en especial el más sagrado, el Ganges. Hay hinduistas que, una vez que han abandonado todo lo que tienen, se dedican a peregrinar hasta que les llega a muerte.

Hay muchos itinerarios de peregrinación que dependen de los dioses preferidos de cada persona. Está, por ejemplo, gran recorrido de peregrinación a los cuatro extremos de la India, que puede durar muchos años si se hace a pie que suele terminar en las montañas del Himalaya.

También hay peregrinaciones que visitan las ciudades agradas de los dioses principales y que pasan por Ayodhya (ciudad de Rama), por Mathura (ciudad de Krishna) por Benarés, la ciudad sagrada de Shiva a orillas del Ganges, de la que se dice que quien muere peregrinando ,hacia ella se ibera del ciclo de las reencarnaciones.

La predicación de Gandhi acerca de la no violencia y la armonía entre religiones en la India no ha conseguido su propósito. Los conflictos entre hindúes y musulmanes, enquistados desde hace siglos, se han visto agravados por otros de carácter polftico, especialmente eL nacionalismo.

Una difícil convivencia

Refugiados pakistaní en la IndiaLos conflictos de Gandhi acerca de la no violencia y la armonía entre religiones en la India no ha conseguido su propósito. Los conflictos hindúes y musulmanes , enquistados desde hace siglos , se han vistos agravados por otros de carácter político especialmente el nacionalismo.

Refugiados pakistaní en la India

Los conflictos religiosos de carácter más tradicional tienen que ver con los límites en la expansión de las grandes religiones y en particular del islam, por tanto no son privativos de la época actual sino que sus raíces son anteriores: pero la modernidad los ha dotado de una vía de manifestación nueva, que es el nacionalismo.

El norte del subcontinente indio, límite último de la expansión del islam en el Asia nordoriental ha sido y sigue siendo un vivero de este tipo de conflictos. El más importante, cuyas más terribles consecuencias se produjeron en 1948, es el que enfrenta a musulmanes e hinduistas desde hace más de medio siglo.

El fin del control británico, tras meses de terrible violencia, en la que, entre otros muchos, halló la muerte Gandhi a manos de un fundamentalista hinduista, descontento con su posición contraria a la escisión entre las comunidades musulmana e hinduista y su defensa de una India muftirreligiosa, se saldó en una imposibilidad de convivencia que determinó el surgimiento de dos estados, la Unión India con mayoría hinduista, aunque con minorías musulmanas que prefirieron no emigrar, y Pakistán, mayoritariamente musulmán y escindido en dos porciones, de las cuales la parte oriental se independizó posteriormente convirtiéndose en Bangladesh.

Como consecuencia se produjeron movimientos de población millonarios, terribles matanzas por ambas partes y la exclusión de territorios tan emblemáticos corno el valle del río Indo o el bajo valle del Ganges del estado indio. El resultado fue tres naciones con dos religiones diferentes y con unas relaciones muy complicadas, en particular entre Pakistán y la India por diferencias fronterizas en Jammu y Cachemira, que afectan también a China.

A la violencia larvada se sigue enfrentando el sueño de la convivencia pacífica interreligiosa en la India, donde más de 120 millones de musulmanes, un número mayor que el de los habitantes de los países árabes, siguen compartiendo una misma nación con más de 820 millones de hinduistas, a pesar de que organizaciones extremistas busquen su expulsión y desencadenen matanzas esporádicas en zonas especialmente conflictivas como  Bombay o episodios en los que el mito y la religión se  entremezclan para justificar el asesinato y los atentados  contra el patrimonio cultural.

El caso de la mezquita de Babur en Ayodhya

Un caso muy significativo de los enfrentamientos entre hinduistas y musulmanes se produjo en diciembre de 1992 en Ayodhya, la ciudad santa del dios Rama.

El conflicto se remonta al año 1527, cuando el emperador Babur, que era musulmán, venció a los reyes del norte de la India e instauró una dinastía musulmana en gran parte del país. En Ayodhya hizo construir una mezquita sobre lo que algunos dicen que había sido un lugar de culto hinduista dedicado a Rama. Casi 500 años más tarde, en 1992, comenzaron a producirse protestas muy fuertes de hinduistas que pedían que la mezquita se destruyera para construir un gran templo a Rama.

La situación fue manipulada por partidos y organizaciones extremistas hinduistas y se congregó en Ayodhya una multitud de cientos de miles de personas que peregrinaron de toda fa India para apoyar la demolición, creyendo que cumplían un deber religioso. La policía y el ejército fueron incapaces de impedir que la mezquita fuera arrasada y los que intentaron parar la demolición, que eran miembros de la comunidad musulmana de la zona, fueron asesinados. Se cree que hubo más de 2.000 musulmanes muertos. La violencia no ha parado desde entonces y cada cierto tiempo hay atentados musulmanes contra hinduistas y viceversa.

Mayorías y minorías religiosas en la India

En la India conviven muchas religiones, algunas mayoritarias y otras minoritarias. Los musulmanes son el 12% de la población de la India. Ese porcentaje en una población tan numerosa como la de la India representa una cifra elevadísima. En la siguiente estadística aparecen los porcentajes y el número de fieles (expresado en millones) de cada religión en la India.

Religión Porcentaje (%) Numero de Fieles
Hinuduista 81 810
Musulmanes 12 120
Adivasis (*) 4 40
Cristianos 2.4 24
Sijs (*) 2 20
No Religiosos 1 10
Budistas y otros 1 10

(*): Los adivasis son los seguidores de religiones tribales, viven en las zonas de bosques y no se han convertido al hinduismo. Son más de 40 millones, una población equivalente a la de Espalla.  Los sljs constituyen una religión surgida en el norte de la India hace cinco siglos que toma elementos del hinduismo y del Islam. El número de fieles de las distintas religiones en la India se puede comparar con las siguientes cifras: 1. Los musulmanes que hay en los países del Magreb.

El números de fieles de las distintas religiones en la India se puede comparar con las siguientes cifras.

Países Numero de Fieles
Marruecos 29
Argelia 30,5
Tunez 9,5
Libia 5
Mauritania 3
Suma 77 millones

Los musulmanes que hay en los países árabes:

Países Num. Fieles Paises Num. Fieles
Arabia 19 Palestina 2
Kuwait 2 Libano 3
Bahrein 0.5 Jordania 6
Qatar 0.5 Siria 16
Emiratos 2 Irak 21
Oman 2 Egipto 58
Yemen 13 Suma 145 millones

PARA SABER MAS…

EL HINDUISMO era la religión mas  importante de la India en la época de la dinastía gupta. De hedió es una de las religiones más antiguas del mundo. Sus orígenes se remontan a unos 4.000 años, cuando los arios, nómadas de Asia central que conducían ganado, invadieron la India. Estas tribus trajeron con ellas el hinduismo, una religión que había absorbido creencias de otras muchas religiones durante miles de años.

EL RÍO INDO
El término “hinduismo” proviene del nombre que se le daba al río Indo, que recorre el oeste de la India. Los hindús a menudo comparan su religión con el Ganges, el gran río indio, que tiene miles de afluentes. El hinduismo en lugar de condenar y rechazar nuevas ideas religiosas las absorbía.

LAS CREENCIAS HINDUISTAS El hinduismo, más que una religión con una serie de normas estrictas, es una forma de vida. Sus seguidores creen que cada persona tiene que encontrar su forma de llegar a Dios y que cuando alguien muere su alma no muere con él sino que vuelve a nacer en otro ser vivo, que no tiene que ser necesariamente una persona. El comportamiento de cada uno durante su existencia determina la calidad de la vida siguiente. Es lo que se conoce como reencarnación.

SISTEMA DE CASTAS
Los hindús también creen en un sistema de castas. En él las personas nacen dentro de una clase social (una casta) y deben permanecer en ella hasta su muerte. El sistema de castas es todavía una de las características del hinduismo actual.

TOLERANCIA RELIGIOSA
El hinduismo predica la tolerancia religiosa. Durante siglos ha ido absorbiendo y estimulando diferentes filosofías. El jainismo, por ejemplo, surgió del hinduismo en el s. VI d.C. Esta nueva creencia rediazaba la distinción de castas y daba más importancia a las tradiciones de no violencia y abnegación. Durante su mandato los gobernantes de la dinastía Gupta aceptaron el jainismo y el budismo.

HINDUISMO Y BUDISMO
Siddartha Gautama (h. 563 a.C.-h. 483 a.C.), el fundador del budismo, inició su andadura como un príncipe devoto que decidió, siguiendo las tradiciones hindús de retiro espiritual, apartarse del mundo y meditar sobre los misterios de la vida. Cuando el emperador mauria Asoka (muerto h. 232 a.C.) se convirtió del hinduismo al budismo, no hubo persecuciones de hindús porque su nueva fe se veía como una derivación del hinduismo.

EXPANSIÓN DEL HINDUISMO
La tolerancia religiosa significa que el hinduismo no intenta convertir a otros creyentes, como hacen otras religiones. Sin embargo, los brahmas (jueces-sacerdotes) que viajaron a la península y a las islas del sureste de Asia consiguieron fundar reinos hindús en Vietnam del Sur, Bali, Java y Sumatra. Desde entonces estas culturas han ido añadiendo sus propios ingredientes al hinduismo que los brahmas llevaron allí. Cuando los misioneros cristianos llegaron a la India, los eruditos hindús aceptaron sus ideas religiosas como un ingrediente más, probablemente ya presente de alguna forma en su antigua religión.

Ciudad de Mohenjo Daro Historia Primera Ciudad Planificada del Mundo

Ciudad de Mohenjo Daro
Historia Primera Ciudad Planificada

Hacia mediados del siglo XIX se descubrieron en el valle del Indo los vestigios de dos ciudades muy antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa. De ello se deduce que mucho antes de la llegada de los arios, la India poseía un alto grado de civilización. En las dos ciudades las calles eran anchas y rectilíneas. Las casas de ladrillo rojo eran confortables. Además de esculturas trabajadas con gran sentido artístico, se han encontrado objetos de uso, sellos y juguetes.

En los mitos y leyendas de la India hay inquietantes alusiones a una civilización olvidada que desapareció con el paso del tiempo. Según el Rigveda sánscrito, escrito en el segundo milenio a.C, los invasores arios que ocuparon la India hacia 1500 a. C habían sido enviados por el dios hindú Indra, llamado El Destructor de Fuertes porque había arrasado «noventa fuertes y cien castillos antiguos». Hasta el siglo XX se creyó que dichas fortalezas eran puramente míticas, pero la arqueología ha demostrado lo contrario.

mapa de mohenjo daroLas excavaciones realizadas durante las décadas de 1920 y 1930 sacaron a la luz una civilización contemporánea de la egipcia y la mesopotámica.

De igual forma que la mayoría de las civilizaciones antiguas, floreció en el valle de un río —el del Indo, en el moderno Pakistán— pero se extendió por una zona más amplia.

Actualmente se cree que la civilización del valle del Indo constituyó el imperio preclásico más importante del mundo. Se han encontrado casi cien pueblos y ciudades en un triángulo cuyo vértice está a 800 Km. río arriba y cuya base se extiende 960 Km. a lo largo de la costa.

Los primeros planificadores urbanos del mundo
Con el nombramiento del director general de arqueología de la India en 1944, en la persona de sir Mortimer Wheeler, fueron reemprendidas las excavaciones en los grandes montículos que cubrían las dos mayores ciudades de la civilización del valle del indo: Harappa, en el norte, y Mohenjo-Daro, «el montículo de los muertos», 560 kilómetros al suroeste de aquélla.

Las dos ciudades que Wheeler desenterró fueron construidas entre el 2500 y el 2100 a.C, con ladrillos cocidos en horno, y debieron ser las capitales gemelas de lo que hoy llamamos el Imperio de Harappa. Asombrosamente bien organizadas y con enormes similitudes, ambas ciudades fueron en su tiempo las emplazamientos urbanos más extensos del mundo. Cada una tenía un perímetro de más de 5 Km., y sólo Uruk, en Mesopotamia, podía competir con ellas.

Mohenjo-Daro presentaba un contorno cuadrado y estaba trazada según una planta rectangular. Doce calles principales de tierra batida, de 9 a 14 m. de anchura, dividían la ciudad en doce bloques. Once eran residenciales, y estaban formados por numerosas casas de ladrillo, apretadas y similares, que incluían viviendas de artesanos, tiendas y talleres. El duodécimo bloque, separado del resto de la ciudad, dominaba las viviendas urbanas; en él,, un montículo artificial de forma rectangular y unos 6 m de altura, constituía la ciudadela, a cuyos principales edificios se les llama el Gran Baño, el Granero Urbano y la Sala de Reuniones.

En la actualidad, la ciudadela está coronada por el imponente stupa de un monasterio budista del siglo II d.C. Múltiples casas se ajustan a un modelo básico y espacioso, con un patio central rodeado de varias habitaciones, y un pozo y unas escaleras que llevaban al piso superior; muy pocas tenían puertas o ventanas que dieran a las calles principales, quizá por razones de intimidad y seguridad, o simplemente para evitar el ruido y el polvo del tráfico urbano. Lo cierto es que tan sólo se podía tener acceso a las casas a través de numerosas callejuelas que conformaban una malla entre las calles principales.

Se han encontrado numerosas poblaciones de la civilización del Indo, desde Harappa, en el norte, hasta Mohenjo-Daro, unos 560 Km. al suroeste de aquélla. Había otras más al sudeste, zona donde Lothal era el principal puerto comercial.

mohejo daro ruinas

El Gran Baño es un tanque de ladrillo de 12 x 7 m de lado y 2,5 de profundidad, hundido en la plataforma de ladrillo que sostenía la ciudadela e impermeabilizado con yeso. A cada extremo tenía escaleras con peldaños de madera, y a su alrededor había vestuarios del mismo material. Algunos arqueólogos lo consideran una especie de «piscina municipal», y otros, un centro de baños rituales.

¿Quién gobernaba en Mohenjo-Daro?
Uno de los abundantes misterios sin descifrar de la civilización indostánica es el correspondiente a la ausencia de templos reconocibles como tales. Otras civilizaciones antiguas eran gobernadas por reyes sacerdotes o dioses vivientes, habitantes de lujosos templos o palacios, pero se carece de alguna noticia veraz de los gobernantes de Mohenjo-Daro. Es factible que la religión de esta civilización del Indo fuese precursora del hinduismo, y probablemente contara con diversos dioses, entre ellos una diosa madre, representada en numerosas figurillas, y un dios tricéfalo y con cornamenta, que debió ser el precursor del dios hindú Siva.

El Gran Baño de la ciudadela de Mohenjo-Daro parece denotar que estos pobladores del Indo poseían una religión organizada, con una pléyade de sacerdotes ministrados. Los baños rituales continúan jugando papel importante en el hinduismo actual, y muchos arqueólogos creen que el Gran Baño era el escenario de un ceremonial colectivo de limpieza espiritual, dirigido por un conjunto de sacerdotes.

Mohenjo-Daro es reflejo de una actitud vital disciplinada y eficiente, quizá con diferencias de clase entre pueblo llano y mercaderes detentadores de riquezas, muy semejante al sistema de castas de la India actual. Otro notorio edificio de la ciudadela es el Granero Urbano: numerosas plataformas para la molienda, almacenes para el arroz y el trigo, y un entramado de conductos subterráneos para el secado del grano componen lo queWheeler citó como «el foco económico de la ciudad». Las diversas huellas que indican el perfecto control de la ciudad han sido interpretadas como reveladoras de un primitivo estado totalitario. La falta de evidencias de una clase gobernante de índole mesopotámica, que actuase como mecenas, podría explicar la escasa calidad en las manifestaciones artísticas del pueblo de Harappá.

Unas cuantas estatuillas, entre ellas una danzarina erotizante, algunos sellos de piedra con imágenes de animales y dioses, varias figuras de arcilla con representaciones taurinas y unas cuantas vasijas decoradas constituyen el pobre reflejo de lo que en otro tiempo fue una sociedad organizada y ciertamente opulenta. En su mayor parte, los utensilios de Mohenjo-Daro son tan comunes y útiles como el diseño mismo de la ciudad. Quizá se encuentren respuestas a las interrogantes que plantean las ciudades del Indo cuando se haya logrado descifrar las inscripciones de los sellos de piedra, la única escritura descubierta en la zona.


En Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos sellos de piedra muy bien tallados, que demuestran el elevado nivel de su artesanía y economía. Se los empleaba en el comercio de cerámica, marfil, madera y telas de algodón con Mesopotamia y el golfo Pérsico, pasando por el emporio mercantil de Dilmun, la actual Bahrain.

El ocaso de una civilización
La llanura aluvial del valle del Indo ha sufrido inundaciones en numerosas ocasiones. Gran parte de Mohenjo-Daro está bajo el nivel de las riadas, y muchos de sus secretos pueden estar enterrados en la arena. Hacia el 1900 a.C, estas ciudades iniciaban su decadencia, quizá por las constantes inundaciones, o tal vez porque se habían agotado las reservas de madera del bosque, imprescindibles para cocer las enormes cantidades de ladrillos necesarias para la reparación y reconstrucción del entorno.

La llegada de los arios al Indo debió enfrentarlos con un pueblo en plena decadencia, de raza mestiza, que malvivía en las grandes ciudades de sus antepasados. «Arrasa las fortalezas como el tiempo consume las ropas», dice de Indra el Rigveda; y si verdaderamente fue él quien dirigía a los invasores arios, demostró poca compasión, pues en el último nivel de ocupación de Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos esqueletos con marcas de cortes de espada en el cráneo.

Se pasó a cuchillo a hombres, mujeres y niños, a algunos en sus casas, a otros en las calles; junto a un pozo público yacen cuatro hombres y mujeres, a modo de siniestro epitafio de los últimos descendientes de una próspera nación con muchos rasgos únicos.

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AMPLIACIÓN DEL TEMA:

En 1856, unos ingenieros ingleses que estaban instalando en el este de la India la vía férrea que enlaza Karachi con Lahore, descubrieron las ruinas de dos ciudades antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa.

Este descubrimiento probaba que el valle del Indo ya había estado habitado mucho antes de la llegada de los arios. Durante la época preindia, hacia el año 2500 antes de Jesucristo, en este lugar se desarrolló una civilización que muy bien podría compararse con la de Mesopotamia y Egipto. Esta cultura fue destruida por los arios, pueblo de pastores que al principio sólo conocían la población como organización social.

La ciudad de Mohenjo-Daro fue construida hacia 2500 antes de Jesucristo, según un trazado en forma de damero, con calles principales rectilíneas y vías laterales que desembocaban en ellas en ángulo recto. Estas calles tenían de tres a diez metros de ancho. La calle principal era una línea recta de 800 m de longitud. No había esos callejones sin salida, callejuelas y calles sinuosas tan típicas de las ciudades de Oriente.

Las viviendas de Mohenjo-Daro estaban sólidamente construidas: ladrillos rojos y, como cemento, barro seco. La base de los muros casi tenía un metro de grueso. Las fachadas estaban poco decoradas y había escasas ventanas, a fin de conservar fresco el interior de las casas, continuamente expuestas a los ardores de un sol de justicia. Además, estaban ideadas de modo práctico y algunos interiores no carecían de elegancia.

La parte más importante y al mismo tiempo más característica de la casa era el patio interior, adornado con plantas lujuriantes. La vivienda tenía incluso cuarto de baño, dormitorios muy amplios, un salón de recepción, una habitación para el portero y un comedor. El suelo estaba cubierto de losas rojas y lisas en ligera pendiente hacia un ángulo, del que salía un conducto que vertía las aguas residuales a un colector que corría bajo las aceras.

El edificio más importante de Mohenjo-Daro era el establecimiento de baños, que, probablemente, tenía significado religioso. Esta imponente construcción, de 56 m de largo por 31 de ancho, produce una impresión inolvidable. En la parte central había una piscina rectangular de 13 por 7,5 m. El agua era renovada regularmente por medio de un depósito que siempre contenía agua fresca.

Los habitantes de Mohenjo-Daro eran de pequeña estatura. Tenían la frente estrecha, nariz recta y corta, barbilla ligeramente huidiza y labios gruesos. La mayoría de hombres llevaba una barba en forma de collar y cabellos muy cortos. Cuando los llevaban largos, los peinaban en tirabuzones.

Las mujeres vestían trajes que les llegaban hasta la rodilla y se ajustaban el talle con un cinturón.

Es probable que llevaran mantos. El vestido de los hombres consistía en una a modo de túnica enrollada a la cintura, que cubría el hombro izquierdo, y quedaba sujeta bajo el hombro derecho.

A la hora de las comidas, en,-las que, sin duda, figuraba la carne, se sentaban sobre esteras colocadas alrededor de la mesa.

La población de las ciudades estaba dividida en clases. Los sacerdotes y los comerciantes eran los ciudadanos más importantes. La población laboral llevaba una vida muy sencilla y se dedicaba especialmente a la agricultura.

Estas ciudades preindias fueron destruidas por los arios. En cambio, su religión fue respetada. Por otra parte, resulta notable el hecho de que esta religión, prácticamente, no haya sufrido modificaciones después de cuatro mil años, mientras que los dioses de Egipto, Babilonia y Grecia fueron reemplazados por el cristianismo o la fe musulmana y sólo sobreviven en la literatura y el arte. En la civilización preindia se adoraba a una diosa-madre y a una divinidad que en el actual hinduismo lleva el nombre de Siva.

Las ruinas de Mohenjo-Daro, que por primera vez fueron estudiadas científicamente por el arqueólogo Banerji en 1922, han puesto en nuestras manos un caudal de valiosos documentos artísticos. Lo que más sorprendió a los arqueólogos durante las excavaciones de Mohenjo-Daro fueron unas esculturas, pequeñas pero admirablemente trabajadas. La más famosa, que representa una bailarina, es de bronce. Lo más notable en ella es la naturalidad de la actitud. Esta estatua viene a ser como el símbolo de la avanzada civilización del Indo.

Dos estilos se distinguen en estas esculturas: uno de carácter popular y otro que parece haber sido creado para minorías muy selectas.

La aportación artística de esta civilización parece haberse limitado casi exclusivamente a los objetos de uso: alfarería, armas, joyas y objetos de culto. Merecen mención especial los numerosos sellos grabados en los que, por lo general, aparece representado un buey, un toro, un elefante o un tigre. La mayoría de estos sellos son cuadrados, salvo alguno redondo o cilindrico, y llevan una inscripción en una lengua que hasta ahora no ha podido ser descifrada.

Algunas veces, los animales fueron reemplazados por dioses o héroes míticos. La representación de los animales es naturalista y llena de movimiento; en cambio, la de los humanos es tosca y hierática.

Mohenjo-Daro también nos ha dejado numerosos juguetes: bueyezuelos que tiran de carretas, caballos de silla ricamente decorados con piedras, animales y pájaros. Aunque no se han encontrado muñecas, sí se han descubierto sus neceseres con huellas de niños. Su juguete preferido era un buey que meneaba la cabeza. También se desenterraron magníficos dados.

Harappa, la otra antigua ciudad del valle del Indo, fue construida según el modelo de Mohenjo-Daro. Tenía una ciudadela edificada sobre una colina artificial, probablemente para resguardarla de las inundaciones. Estaba protegida por importantes construcciones de defensa. Desde sus terrazas se presenciaban las procesiones, cortejos y festividades.

Con una aproximación relativa se cree que el desarrollo de esta ciudad, levantada en el Punyab, a orillas del Indo, tuvo efecto entre los años 2500 a 1500 antes de Jesucristo. Por los restos encontrados en sus ruinas y sobre todo en los dos cementerios cercanos a ella, sabemos que sus habitantes poseyeron una cultura muy avanzada en relación con la época. La cerámica, por ejemplo, nos revela que los artesanos de Harappa conocían el torno de alfarero, y que en el arte de la escultura esta civilización tuvo artistas excepcionales.

En Harappa se han hallado numerosas estatuillas que representan personajes femeninos. Esto nos hace suponer que se adoraba a una diosa-madre. Pero hasta que no se haya logrado descifrar los textos antiguos nada definitivo se podrá concluir sobre la religión de la civilización del Indo.

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Religiones Orientales-Religiones de Asia-Budismo-Taoismo-Veda-Confucio-Zoroastro-Zaratustra

Religiones Orientales-
Religiones de Asia-Budismo-Taoísmo

Religiones Orientales-Religiones de Asia-Budismo-TaoismoBRAHMA. Los innumerables dioses védicos no pudieron impedir el deseo de dar con un ser más poderoso, un dios único capaz de dominarlos a todos y que, en última instancia, regiría el mundo. Este dios o principio fue Brahma. Sin embargo, las tendencias politeístas eran tan fuertes que de Brahma empezaron a surgir, por sucesivas emanaciones, multitud de dioses porque en la India todo es Dios y todo procede de Dios. Un sacerdote hindú afirmaba que existen unos 333 millones de dioses.

En la nueva reforma religiosa existía un principio universal todopoderoso, “brahma“, y un principio particular de cada uno de nosotros, el “atman“, el ser concreto. La filosofía desarrollada a raíz de estos principios llegó a conclusiones verdaderamente curiosas. En los libros sagrados o Upanishadas, así como en los poemas épicos, el Mahabárata y el Ramayana, se esbozan las líneas de este pensamiento. Todo ha de volver al espíritu del dios, todo ha de pasar y suceder. Nuestra vida actual no es sino el premio o castigo de otras vidas anteriores.

El “karma” es la encarnación indefinida. El ladrón, al morir, deja su cuerpo en la sepultura, pero su espíritu va a informar el cuerpo de un cuervo o de un gato. Por sucesivas depuraciones se va ascendiendo en la escala de perfección hasta que un día el alma consigue el nirvana eterno, la aniquilación total. Una trilogía de dioses preside el desarrollo de la vida en el mundo, cada uno de los cuales tiene una esposa: Brahma y Saravasti, Siva (imagen) y Kali, Visnú y Lakshui. También en la India encontramos vestigios de mitos o hechos reales señalados en otras religiones. Así, se habla de cómo Visnú se convirtió en pez cuando ocurrió el gran diluvio que inundó la tierra, y salvó con esta transformación los libros del Manu, código supremo del hinduismo.

El hinduismo fue siempre una religión eminentemente sacerdotal. Los monjes, santones, brahmanes y fakires eran, y son, muy respetados por el pueblo. La reverencia, por ejemplo, hacia las vacas, consideradas animales sagrados, es uno de los factores del hambre endémica de la India, el país que consume menos leche del mundo porque no es lícito extraerla de las innumerables vacas que gozan de consideración superior a la de un ser humano. Sin embargo, el hinduismo sufrió una transformación profunda al surgir un hombre extraordinario: Gautama, llamado el Buda, palabra que significa “el Iluminado”.

LAO-TSÉ

LAO-TSÉ. Nació en el año 604 antes de nuestra Era. De él cuenta la leyenda que estuvo 80 años en el seno materno y que al nacer tenía ya el pelo blanco, por lo que nunca fue niño y vino al mundo lleno de sabiduría. El país estaba dividido en innumerables Estados y Lao-Tsé fue alto funcionario en la corte de Tchou. Se cuenta que vivió 200 años y su muerte, siempre según la leyenda, fue misteriosa. Había realizado un viaje hasta el lejano Tibet y al cruzar la frontera el aduanero Yen-Hi le pidió que le enseñara la verdad y la sabiduría.

Entonces Lao-Tsé escribió para él un precioso libro llamado Tao-Te-King, el Camino de la razón y de la virtud, que contiene sólo 5.000 palabras, las suficientes para enseñar al hombre todo lo que ha de saber para ser feliz eternamente. Una vez entregado el libro al aduanero, Lao-Tsé empezó a caminar en dirección a las cumbres y nunca más se ha sabido de él.

El ideal del Tao consiste en el hombre identificándose con el espíritu de humildad y paz, la renuncia solemne a toda violencia y la anulación de todo deseo, son los fundamentos del taoísmo. Los yogas, con sus complicados ejercicios corporales y ayunos siguen, aun no siendo taoístas, este ideal de suprema renuncia, común a muchas religiones. Cinco siglos después de la muerte de Lao-Tsé, el taoísmo fue considerado como religión oficial de China y su mayor esplendor y difusión tuvo lugar cuando imperaba la dinastía Tang. En la actualidad posiblemente existen unos 40 millones de adeptos a la doctrina de Lao-Tsé.

CONFUCIO

CONFUCIO: Cuando ha de ocurrir algo extraordinario, fuera de lo corriente, sea bueno o sea malo, en China suele aparecer un kilin, animal sagrado que muy pocas personas han podido contemplar.

A la madre de Confucio se le apareció un kilin y nueve meses más tarde tuvo un niño a quien los hombres debían conocer con el apelativo de K’ung-Fu-Tsé, es decir, el filósofo. En el momento de nacer, dos ángeles volaban sobre el techo de su casa mientras cuatro ancianos que representaban el espíritu de las cosas, del agua, del fuego y de la tierra, rodeaban su mansión para alejar a los espíritus malignos. A los 22 años estableció una escuela donde enseñaba a quienes querían ser sus discípulos, y se cuenta que tuvo más de 3.000.

Él no escribió libro alguno, pero sus seguidores compilaron sus enseñanzas en los Discursos y Diálogos. Más tarde entró en la administración del Estado. En China era tenido por gran honor pertenecer al cuerpo de funcionarios públicos y los muchachos inteligentes se preparaban concienzudamente, a fin de superar los exámenes que daban entrada a este núcleo de hombres de letras, mitad servidores del emperador, mitad pensadores.

A los 52 años de edad era ministro de Lu. Cuando contaba 72 años murió y el emperador Ts’in destruyó todo recuerdo del filósofo y persiguió a sus seguidores, pero al subir al trono imperial de la dinastía Han, hacia el año 206 a. de J.C., la doctrina de Confucio fue declarada religión oficial. Su máxima fundamental de conducta era: Lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás. La doctrina de Confucio, sintetizada en una serie de máximas morales, tendía a volver al pueblo a las viejas y ancestrales costumbres, algo rígidas, pero nobles y dignas.

Confucio pensaba que si un hombre honesto y moral tuviese a su cargo el gobierno de la nación, se rodearía de hombres igualmente dignos y, por tanto, concibió la idea de educar a los príncipes que un día llegarían a ser emperadores, para que éstos, a su vez, influyesen en una corriente educativa que iría de los soberanos hacia los súbditos, y de este modo se reformaría la nación.

El que ante la ganancia piensa en la Justicia, ante el peligro ofrece su vida y en la vejez no se desdice de las promesas que hizo en su juventud, este hombre puede considerarse perfecto, decía Confucio. Por esto, cuando obtuvo en el reino de Lu el cargo de ministro que anhelaba, quiso transformar el país estableciendo un minucioso reglamento que abarcaba hasta los menores detalles de la vida corriente.

Nada quedaba al azar y los vasallos de Lu sabían, en todo momento, lo que podían y no podían hacer. Confucio no pensó en lo triste y aburrida que sería una existencia tan esclavizada aunque lo fuese para el bien, y llegó un momento en que dicho reino, a pesar de la buena fue de Confucio y sus sabias leyes, cayó otra vez en la inmoralidad y el filósofo se alejó apesarado de aquella provincia. Refugiado en el reino de Wei, ordenó que sus discípulos recopilaran los libros de la sabiduría ancestral china: el I- King o “el libro de los cambios de los seres”, el Chi-King o “libro de los hechos pasados”, el Li-King o “libro de las ceremonias”, etc.

Un día en que se celebraba una fiesta en el palacio de Wei penetró en los jardines un animal extraño y hermoso a la vez. Nadie sabía cuál era su nombre ni lo habían visto nunca antes. Decidieron preguntarle a Confucio, y éste, al verlo, exclamó: -Es un kilin; no tardaré en morir. En efecto, el kilin que había anunciado su nacimiento, se presentó de nuevo para comunicarle el fin de su existencia. En las cercanías de K’ufou se levanta la tumba de Confucio, en cuya lápida hay grabada esta sentencia:

Todo se le perdona a quien nada se perdonó a sí mismo. La religión de Confucio resultó poco clara ya que no estructuró un cuerpo de doctrina definido y rígido. La idea del príncipe bueno, paternal y providente para con sus súbditos, impregna su credo. Los conceptos de bondad, belleza, tolerancia, paz, etc., tan parecidos al cristianismo, son la base de su conducta y de su moral. Durante dos mil años fue la religión oficial del Celeste Imperio. En la actualidad se calcula que unos 250 millones de fieles siguen las enseñanzas de Confucio.

GAUTAMA BUDA

EL GAUTAMA BUDA. El príncipe Sidarta o Gautama había nacido en un palacio y su infancia transcurrió rodeada de toda clase de placeres y lujos. Vivió sin conocer ninguna de las cosas desagradables de la vida, y el espectáculo del dolor, de la enfermedad o de la muerte, fue velado a su contemplación.

La primera vez que acudió al templo los dioses cayeron de sus pedestales y la Tierra tembló porque había entrado el elegido en el santuario. Al contraer matrimonio con la hermosa Gopa, acudieron más de trescientos príncipes a su palacio y durante largos meses compitieron con Gautama en todas las artes, ciencias y juegos, resultando siempre vencedor el príncipe Sidarta. La vida habría transcurrido para él como en un vulgar cuento oriental, si el príncipe no tropezara un día con las “cuatro verdades”.

El hecho ocurrió yendo de paseo en su coche; se encontró sucesivamente con un enfermo, con un anciano decrépito, con un entierro y con un monje entregado a la meditación. Había hallado el camino de la verdad y desde entonces abandonó toda clase de placeres y se entregó a durísimas penitencias, durante las cuales permanecía inmóvil, su cuerpo se cubría de un sudor frío y su alma se hallaba en trance de abandonar esta vida mortal.

Era tal la dureza extremada consigo mismo que un día Maya, su madre, descendió de los cielos para preguntarle si deseaba morir antes de haber hallado la “iluminación”. Comprendió entonces que debía mitigar el rigor de su ascetismo y emprendió la vida normal, pero enteramente transformado. Desde aquel instante fue, no el príncipe de vida regalada, sino el Buda, simplemente. Su filosofía se funda en las cuatro verdades: La verdad del dolor, porque todo en la vida es dolor y éste nace del ansia de querer.

La verdad del sufrimiento por el dolor. Solamente dominando los deseos se consigue dominar el dolor. La verdad sobre la supresión del dolor. Imposible de lograr si no es con la muerte definitiva. La verdad del camino de santidad. Que sólo se puede hallar por la meditación del destino y la práctica de la piedad. Después de seis años de privaciones y aislamiento pudo exclamar:

El corazón libre ha conseguido matar todos los deseos. Buda, el Iluminado, comprendió que todos los males radicaban en la ignorancia de las cuatro verdades y para remediarlo se dispuso a predicar su doctrina. Sus comparaciones eran definitivas y claras. Así, al preguntarle cuál era la espada más afilada, el fuego más devorador, la miel más dulce y las tinieblas más densas, contestó: -La espada más aguda es la palabra, el peor fuego es la lujuria, la miel más dulce es la sabiduría, y la oscuridad más negra, la ignorancia. Numerosos hombres dispuestos a dejar el mundo siguieron a Buda, se raparon la cabeza y pronunciaron la fórmula de renunciación: “Me refugio en Buda, en su ley en su comunidad”. Cuando llegó el momento de morir se tendió en el suelo y se durmió. Los árboles que estaban secos echaron flores y sus pétalos se abrieron en una lluvia delicada que cubrió su cuerpo.

Buda había penetrado en el nirvana. Los brahmanes opusieron una tenaz resistencia a admitir la doctrina de Buda, pero el budismo pronto se extendió por la India y el en siglo III, reinando Asoka, sus monjes y emisarios se desparramaron por todo el país. Aunque su doctrina sea casi una pura negación, un renunciamiento total, numerosos monjes comenzaron a estudiar la nueva moral y los conventos proliferan rápidamente. Afirman que existen dos caminos de santificación: El Mahayana, según el cual el número de budas es infinito y el alma del Iluminado puede encarnarse en cualquier persona como ocurre con los lamas del Tibet.

Numerosas ceremonias y ritos regulan esta rama del budismo o “gran camino”. El Hinayana, llamado también “pequeño camino”. Según él, para entrar en el nirvana no es preciso que Buda se encarne en nosotros, sino que basta reencarnarse sucesivas veces hasta merecer el nirvana. La serie de reencarnaciones y purificaciones puede ser muy larga. La primera forma de budismo es propia del Tibet, China y Japón, mientras la segunda está más extendida en Ceilán, Birmania e Indonesia.

Cuando los mahometanos invadieron la India en el siglo XII, el hinduismo había asimilado gran parte de la doctrina de Buda y entonces se produjo un choque entre los seguidores de Mahoma y los fieles al Iluminado. En China penetró más lentamente porque era una religión extranjera y la influencia de Lao-Tsé y de Confucio eran grandes, pero en el siglo III, Wu-Ti protegió la nueva enseñanza.

Fa Hian empleó seis años en recopilar en chino las “sutras” donde se narraban las enseñanzas del Gautama. En el siglo VI se introdujo en el Japón, gracias al hábil recurso de afirmar que el emperador era una encarnación de Buda, por lo cual era posible ser budista y sintoísta al mismo tiempo. En el siglo VII se propagó en el Tibet, gracias a la protección de la viuda de Srougstan-Gampo, fundadora de Lasha. El lamaísmo, en el siglo VII, desenvolvió la idea de la reencarnación.

El Gran Lama no era sino una encarnación de Buda que se introducía en un niño de corta edad. Al morir el Lama, los monjes tibetanos tenían que buscar un nuevo Lama, para lo cual poseían señales y pruebas especiales que sólo a ellos eran reveladas. En el Tibet un tercio de la población vivía en conventos y eran monjes. Su piedad había degenerado tanto que bastaba la manifestación externa, como en el caso de los cilindros de oraciones que se mueven mecánicamente, y cada vez que el cilindro da una vuelta, es como si el monje o el fiel rezara la oración.

La repetición incansable de la plegaria tibetana: Om mani padme um (Oh, joyel de los lotos) se refiere a Buda, pero es ya un murmullo sistemático sin fe, sin el espíritu profundo del Gautama. En 1949 el Lama, que se había refugiado en la India durante la segunda Guerra Mundial, regresó al Tibet, pero estuvo en Lasha por poco tiempo, ya que los comunistas chinos ocuparon la gran meseta y puede asegurarse que el lamaísmo, una forma especial del budismo, está en trance de extinción, o por lo menos de una transformación profunda.

MITRAISMO

En la cosmogonía de Zoroastro, Mitra era un dios menor. Había nacido de una roca una noche estrellada y vivió rodeado de pastores durante su infancia. Era una fe en ciertos aspectos parecida al judaísmo y al cristianismo. La historia del Diluvio Universal se concretaba en un arca de madera, y la creencia en un mesías redentor, que resucitaría de entre los muertos, tuvo vida también. Esta religión aparecía llena de misterios y de influencias sacerdotales. Mitra estaba representado por el Sol.

Solamente los iniciados podían conocer sus misterios, después de un complicado ritual de purificación y escenificación de la vida de Mitra. Este culto al Sol tenía reminiscencias egipcias, pero fue bien recibido en Occidente, en especial en Roma, por lo que llegó a ser una de las más importantes religiones del Imperio romano, representa culto a Mitra, antigua divinidad persa de la luz y la cordura.

En el Avesta, los textos sagrados del de los antiguos persas, Mitra aparece como el principal yazata (del avestan, ‘benefactor’) o buen espíritu y gobernante del mundo. Se suponía que había matado al toro divino, de cuyo cuerpo muerto surgieron todas las plantas y animales beneficiosos para la humanidad. Tras la conquista de Asiria en el siglo VII a.C. y de Babilonia en el siglo VI a.C., Mitra se convirtió en el dios del sol, que era venerado en su nombre.

Los griegos de Asia Menor, por identificación de Mitra con Helios (el dios griego del sol) colaboraron en la difusión del culto. Fue conocido en Roma hacia el año 68 a.C. gracias a la devoción que le profesaban los piratas cilicios capturados por el general romano Pompeyo el Grande, y en los primeros años del Imperio su culto se extendió con gran rapidez por toda Italia y las provincias romanas.

Fue creencia que rivalizó con el cristianismo en el Imperio romano. El mitraísmo era parecido al cristianismo en muchos aspectos, por ejemplo en las ideas de humildad y amor fraternal, bautismo, rito de la comunión, utilización de agua bendita, adoración de los pastores en el nacimiento de Mitra, veneración de los domingos, considerar el 25 de diciembre (fecha del nacimiento de Mitra) como día santo, y la creencia en la inmortalidad del alma, el juicio final y la resurrección.

El mitraísmo difiere del cristianismo en la exclusión de las mujeres de sus ceremonias y en su disposición a transigir con el politeísmo. Sus numerosas similitudes, sin embargo, facilitaron la conversión de sus seguidores a la doctrina cristiana. Cuando Juliano el Apóstata quiso destruir el cristianismo no encontró mejor medio que favorecer el culto de Mitra, muy en boga entre la nobleza y los patricios romanos. Mas el cristianismo se encontraba ya lo suficientemente afianzado para vencer al mitraísmo romano.

CHINA

En el país de la civilización más antigua que se conoce se creía en un Ser Supremo denominado Sublime Cielo, creador de todas las leyes y autor de todas las cosas. Se le inmolaban víctimas propiciatorias, generalmente un buey, y se llamaba su atención encendiendo hogueras en la cumbre de las montañas. Para adivinar el porvenir se quemaban tortugas. Por las crepitaciones y el humo se conjeturaba el tiempo venidero.

El culto a los manes o dioses del hogar, la devoción a los muertos y el respeto a los superiores, especialmente a los ancianos, eran también de primordial importancia. La religión china de todos los tiempos ha sido una mezcla íntima de vagas creencias y de filosofía.

El elemento primordial de esta concepción trascendente de la vida era el Tao, es decir, el orden, la armonía entre la materia y el espíritu, algo indefinido, que lo mismo presidía el crecimiento de las plantas, que impulsaba a los espíritus a obrar rectamente. Inmersos en el Tao se encontraban todos los reglamentos, los dogmas que regían la cortesía y trato con el Emperador y sus ministros, con los padres y familiares, incluso con los animales. El principio masculino era Yung, simbolizado en el Cielo, y el femenino era Yin, la Tierra.

De esta unión surgió no sólo una inmensa muchedumbre de dioses menores y geniecillos diversos, sino la sistematización de la vida entera, porque en China todo estaba previsto: los días de luto y de fiesta, las horas de reposo y refrigerio, las reverencias a los superiores, el simbolismo de las flores o el ritual del té.

Las divinidades secundarias poblaban los bosques, gobernaban la lluvia, el viento, la tempestad, y gracias a ellas fermentaba el pan, estaba sano el ganado, se llenaban los pozos y por su culpa enfermaban los niños y se perdían las cosechas.

El culto era sólo etiqueta fría y perfectamente reglamentada. Otro aspecto de su religiosidad estribaba en la veneración a los antepasados, muy distinta de la egipcia. En China, el familiar que había emigrado al reino del más allá era reverenciado en la intimidad del hogar y a lo largo de diversas festividades anuales.

La veneración del cuerpo y la fe en su supervivencia habían sido sustituidas en China por la seguridad tranquila de que el espíritu familiar convivía realmente con la familia, tomaba parte en sus alegrías y de un modo directo informaba todos los actos del hogar. En China el hombre más desgraciado no era el que fallecía sin sepultura, sino el que moría sin descendencia. Casi al mismo tiempo aparecieron dos reformadores religiosos cuyas doctrinas ejercieron una influencia decisiva en la vida del pueblo chino: Lao-Tsé y Confucio.

LOS MANIQUEOS

En el año 215 de nuestra era nació Manés, de la familia persa de los Harkanidas. A los 25 años de edad dijo haber recibido órdenes de un ángel y afirmó ser el Paráclito anunciado por Jesucristo. En el fondo su agnosticismo le impulsaba a mezclar toda clase de libros santos, y tan pronto se apoyaba en la autoridad de la Biblia, como citaba a los Vedas, al Avesta o a San Pablo.

Su credo era dualista, como Zoroastro, aunque explicaba la lucha entre el Bien y el Mal por una decisión de Dios, el cual, deseando aniquilar al príncipe de las tinieblas y, no pudiendo hacerlo por medio de sus ángeles, por tratarse de seres pacíficos incapaces de luchar, había creado el Hombre a quien había ordenado combatir al diablo y al mal. Según Manés hay un número fijo y determinado, aunque desconocido por nosotros, de elegidos. Sólo éstos se salvarán.

Los perversos serán precipitados al infierno donde sufrirán horribles torturas. La predestinación es, pues, un hecho contra el cual nada podemos, pero el desconocimiento de si nosotros somos los elegidos debe impulsarnos a obrar siempre el bien. Para imitar o parodiar más a Cristo, se rodeó de doce apóstoles y fundó una Iglesia de base cristiana aunque claramente herética.

Fue protegido por el rey Sepor I y la doctrina maniqueísta se extendió por Asia Menor, norte de Africa y España, ganando Francia en tiempo de los albigenses, que fueron una variante de los maniqueos. Como se ve, las religiones aparecidas hace unos veintiséis siglos en la antigua Persia, poseían una fuerza expansiva impresionante, debida, en parte, a su semejanza con el cristianismo y a haber surgido, sobre todo el maniqueísmo, en época posterior a la predicación de Jesús, cuando la Iglesia se hallaba en vías de formación y la introducción de una doctrina herética resultaba aún posible.

LOS VEDAS

Unos 1.000 años antes de nuestra Era, un pueblo de raza aria invadió la península de Indostán y creó una civilización cuya religión se denomina védica por el nombre de sus libros de himnos,(imagen izquierda) los Rig-Veda y los Atharva-Veda. Según éstos, el número de dioses era grande; Agni, el dios del fuego; Prithivi, la Tierra; Dyans, el cielo; Indra, la naturaleza; Soma, el que da la inmortalidad; los gemelos Azvins, el crepúsculo y la aurora, etc. Pero el principal de todos era Siva, el creador y destructor, genio maléfico, implacable y cruel, a quien era preciso contentar con sacrificios y ofrendas.

Esta idea fundamental del sacrificio impetratorio dio origen a una poderosa casta sacerdotal, los brahmanes. Éstos adoptaron el color amarillo en sus vestiduras para distinguirse de los guerreros, de los hombres libres y de los parias. De ahí nació una diferenciación de castas que ha ocasionado a la India un retraso secular.

En un sentido estricto, las colecciones de Veda incluyen los brahmanes y los mantras. Los primeros son comentarios en prosa añadidos a cada una de las cuatro colecciones de Veda y relativos casi en todos los casos a los detalles e interpretación de la liturgia de los sacrificios.

Los segundos son estrofas poéticas de los cuatro Veda ya que mantra es el término utilizado de forma específica para las cuatro colecciones en verso. Los mantras están considerados por algunos estudiosos como la parte más antigua de las colecciones de Veda.

Existen unos trabajos esotéricos posteriores que son un suplemento a los brahmanes conocidos como tratados del bosque (del sánscrito aranya, ‘bosque’), y que son los aranyakas. Los aranyakas fueron expuestos y escritos por sabios brahmanes en los bosques porque sentían que un entendimiento correcto de los mismos sólo podía conseguirse en el retiro de lo mundano.

La última parte de los aranyakas son los Upanisad, trabajos especulativos y metafísicos ligados de modo muy estrecho a los brahmanes. Esta parte insiste en el valor del conocimiento y la meditación, y son los primeros intentos del hinduismo para realizar un tratamiento sistemático del pensamiento especulativo. El vedanta, así como la mayoría de los otros sistemas filosóficos hindúes han sido desarrollados a partir de los Upanisad.

A la última parte del periodo védico pertenecen los sutras (en sánscrito sutra quiere decir literalmente “hilera” que viene a significar ‘conjunto de reglas’). Los sutras son colecciones de aforismos que elaboran y disertan sobre los sacrificios védicos, las ceremonias locales (como bodas y rituales funerarios) y las leyes religiosas y seculares. Además, tienen gran importancia debido a su influencia en el desarrollo del derecho hindú. Desde el punto de vista de la autoridad, no están tan consideradas como los Veda, brahmanes y Upanisad. Estas últimas, y de modo especial los Veda, están contemplados como apaurusheya, que en sánscrito significa ‘de origen no humano’.

PERSIA

El Irán actual, la vieja y ancestral Persia, fue cuna de varias religiones. Parece como si los persas hubiesen querido estudiar todas las posibilidades de relación entre el Hombre y Dios porque conocieron el politeísmo, el dualismo y el monoteísmo en diversos aspectos. Y aunque sus principios se remontan a muchos siglos antes de Cristo, las consecuencias de las religiones persas influyeron en tiempos de Roma y aun durante la Edad Media.

Por ejemplo, las luchas que la Iglesia sostuvo contra los herejes albigenses en el sur de Francia, en plena época medieval, y que no fueron sino un rebrote de maniqueísmo, el cual a su vez fue una secuela de la doctrina de Zorastro. Como en todos los pueblos antiguos, al principio los persas fueron politeístas aunque luego creyeron en un dios único, Ahoura Mazda, creador del mundo y señor del cielo y de la tierra. Su manifestación visible era el fuego. Luego existían, como en todas partes donde se da una cultura primitiva, una serie de dioses menores y genios. Era una religión simplista, natural y hasta cierto punto bastante ingenua.

ZOROASTRO

ZOROASTRO: Llamado también Zaratustra, fue el gran reformador, el creador de una religión original cuya influencia se extendió a través de los tiempos, hasta el punto de no hallarse extinguida y haber influido su principio fundamental en el pensamiento filosófico moderno. Zoroastro apareció hacia el siglo VI a. de J.C.

Era filósofo, y encontrándose un día meditando a la orilla de un río, un espíritu lo arrebató hasta llevarlo a presencia de Ahoura Mazda, el Creador. Éste le indicó la doctrina que debía predicar a los fieles y le enseñó el secreto de los principios de la Verdad. Zoroastro obedeció y volvió al mundo, pero nadie hizo caso de sus palabras y comprendió que todos sus esfuerzos serían inútiles si no contaba con el apoyo de un soberano fuerte y entusiasta.

Sólo cuando pudo convencer al príncipe Victapsa, su doctrina y sus palabras fueron escuchadas. Victapsa no pudo por menos de atender a Zoroastro, puesto que, habiéndole exigido un prodigio, el filósofo mandó que al instante apareciera un árbol en el salón del palacio, y en un momento surgió un frondoso cedro cuyas ramas no cabían en la estancia. La muerte de Zoroastro fue muy distinta a la de otros fundadores de religiones; fue atravesado por una lanza en una batalla librada contra los Hiaonas, pueblo enemigo de Victapsa.

La doctrina de Zoroastro se funda en la existencia de dos principios, dos potencias eternamente en lucha, implacables y enemigas: Ormuz, el creador del Sol, de la Luz y de la Bondad, rodeado siempre de seis ministros que simbolizan la santidad, los pensamientos nobles, los buenos consejos, la inmortalidad, la generosidad y la virtud. Innumerables genios del bien ayudan a los seis ministros. Ariman, el genio del mal, rodeado a su vez de varios ministros que son el furor, la ambición, la venganza, etc. el dios de las tinieblas sólo piensa en combatir a Ormuz, diseminando el mal entre los hombres.

El Universo entero no es otra cosa que el escenario de la lucha eterna entre Ormuz y Ariman. El hombre es un soldado más en este grandioso combate que no terminará hasta el fin de los siglos. Zoroastro esbozó la Historia del Mundo en cuatro períodos de tres mil años cada uno:

En el primero, Ormuz y Ariman se enfrentan y comienzan a luchar. En el segundo, Ormuz crea el cielo, la tierra, los animales, etc., mientras Ariman crea el reino subterráneo de los monstruos y las tinieblas. En el tercero, al llegar a la mitad de la Historia, aparece Zoroastro que enseña la doctrina de la Verdad. En el cuarto, las luchas se recrudecen con la aparición del dragón Dahaka y del segundo salvador llamado Keresaspa y más tarde Saoszan, los cuales, con Zoroastro, serán los definitivos salvadores de la Humanidad.

Entonces Ariman será vencido definitivamente y los muertos resucitarán para un gran juicio. Durante tres días serán sumergidos en un océano de metal fundido. Los buenos encontrarán suave y agradable el baño, los perversos sufrirán lo indecible, pero al terminar este período de expiación, todos entrarán en la inmortalidad. Ha sido siempre una incógnita apasionante para el hombre, querer saber por qué Dios, siendo infinitamente bueno, permite la existencia del mal en el mundo.

En la filosofía de Zoroastro el espíritu del mal había tenido su origen de una duda surgida en la mente de Dios. Cuando una persona muere, según Zoroastro, el espíritu sigue vagando alrededor del cuerpo durante unos días, hasta que el viento se lo lleva, atraviesa la laguna (al estilo de la mitología griega), y se encuentra ante una balanza donde hay que pesar sus buenas y malas acciones (reminiscencia egipcia).
El castigo y el premio son provisionales, pues en el momento del juicio universal todo quedará borrado y las almas extremadamente perversas serán reducidas a la nada, aniquiladas, pues en la eternidad sólo existirá el bien. La religión de Zoroastro se extendió de una manera considerable. En tiempos de Ciro el Grande puede afirmarse que todo el Asia occidental era creyente de esta religión. El cuerpo de doctrina estaba contenido en el Avesta, una especie de Biblia de Zoroastro.

Religion Asiatica:Biografia de Gautama Buda-El Budismo

Religión Asiatica: El Budismo

BIOGRAFÍA DE BUDA (-550 A -471)

Gautma Buda

INTRODUCCIÓN: Gautma Buda (c. 563-c. 486 a.C.), fundador del budismo. Nació en el bosque Lumbinī, en las proximidades de Kapilavastu (actualmente en Nepal, cerca de la frontera con la India).

El nombre de Gautama Buda, por el que se conoce al Buda histórico, es una combinación del nombre de su familia, Gautama, y el epíteto Buda, que significa El Iluminado. A pesar de todos los esfuerzos realizados por los analistas y estudiosos, las fechas de su nacimiento y muerte siguen siendo dudosas.

Las diversas fuentes budistas están de acuerdo en que vivió 80 años, pero no sobre las fechas concretas. Los seguidores de la escuela budista Theravada sitúan su nacimiento en el año 623 a.C. y su muerte en el 543 a.C., pero estas dataciones son rechazadas por la mayoría de los historiadores occidentales e hindúes.

Las fuentes antiguas ofrecen dos cronologías diferentes: la cronología larga, basada en fuentes cingalesas, que sitúa el nirvana final de Buda alrededor de 218 años antes de la consagración del rey Asoka (273 a.C.); y la cronología breve, avalada por todas las fuentes chinas y sánscritas, que datan la muerte de Buda 100 años después de la consagración de Asoka.

Todos los relatos que han llegado hasta la actualidad sobre la vida de Buda fueron escritos, muchos años después de su muerte, por discípulos proclives a la idealización de su maestro, por lo que resulta difícil separar los acontecimientos reales de los numerosos mitos y leyendas sobre su vida. Además, la mayor parte de las tradiciones budistas sostiene que Buda no fue sino la última encarnación en una serie de vidas recogidas en diversas historias edificantes.

Para el budismo, los mitos y leyendas que rodean la figura del Buda histórico son tan importantes como sus palabras y hechos, de ahí que los detalles históricos de su vida resulten difíciles de establecer y, acaso por ello, no reciban un tratamiento preferente respecto a los relatos y doctrinas que se añadieron.

INFANCIA Y JUVENTUD: Hijo del jefe de la clase guerrera Sakya, de Kapilavastu, Buda nació con el nombre de Siddhartha. Después de su iluminación fue conocido también por el nombre de Sakyamuni (sabio de los Sakyas). Dice la leyenda que su madre, Mahamaya, poco antes de dar a luz soñó que un hermoso elefante blanco se introducía en su matriz. Ella falleció poco después de nacer su hijo. Se dice que los brahmanes examinaron al recién nacido y predijeron su destino como monarca universal o Buda.

Fue educado por su padre y su madrastra en un ambiente de lujo y, al parecer, mostró una temprana inclinación hacia la meditación y la reflexión, lo que disgustó a su progenitor, que quería hacer de él un guerrero y un gobernante más que un filósofo religioso. En sus propios discursos Buda recordó que meditó y entró en su primer trance cuando aún era niño. Cediendo a los deseos de su padre, se casó muy joven y participó en la vida mundana de la corte. Tuvo un hijo, a quien llamó Rahula (‘Vínculo’).

Los brahmanes examinaron al recién nacido y predijeron su destino como monarca universal o Buda. Según la tradición, Buda empezó a buscar la iluminación a los 29 años, cuando vio por primera vez un anciano, un hombre enfermo y un cadáver, descubriendo de pronto que el sufrimiento es el destino de toda la humanidad.

Después se encontró con un pacífico y sereno monje mendicante, y a partir de entonces decidió adoptar su forma de vida, por lo que abandonó a su familia, la riqueza y el poder para iniciar la búsqueda de la verdad. Esta decisión, que el budismo denomina Gran Renuncia, es celebrada por los budistas como un momento crucial en la historia.

Así pues, abandonó de inmediato el palacio, a su mujer y a su hijo y salió al encuentro del mundo. Vagó como mendigo por el norte de la India, donde recibió las enseñanzas de algunos famosos maestros brahmanes, los cuales pronto agotaron su capacidad para enseñarle.

Continuó su búsqueda y terminó por establecerse en Uruvela (cerca de la actual ciudad de Bod Gaya), con cinco de sus discípulos, uno de los cuales también había formado parte de los brahmanes que reconocieron como Buda al recién nacido Siddhartha. Durante casi seis años se esforzó por alcanzar la iluminación a través de la práctica de un severo ascetismo, convirtiéndose en un auténtico esqueleto viviente.

Tras demostrarse infructuoso este método, volvió de modo gradual a realizar una dieta normal, recuperó su salud y modificó su régimen ascético, aunque perdió en este proceso a sus discípulos, que condenaron lo que consideraron su nueva debilidad.

ILUMINACIÓN: A los 35 años de edad dio un gran paso hacia la Iluminación mientras estaba sentado bajo una higuera de agua en Bod Gaya. La tradición dice que una noche se sentó decidido a no levantarse hasta haber alcanzado el nirvana. Primero fue asaltado por los ejércitos demoniacos de Mara, señor de la ilusión, que intentaron sustraerle de su meditación. Mara se retiró vencido, incapaz de romper su concentración, y Buda siguió meditando.

Durante la noche alcanzó niveles de conciencia cada vez más altos, llegando a conocer sus vidas anteriores y al “ojo divino” capaz de seguir la reencarnación de todos los seres. Captó las Cuatro Nobles Verdades: la vida es sufrimiento; la causa de este sufrimiento proviene de que el hombre desconoce la naturaleza de la realidad y se apega a los bienes materiales; el sufrimiento puede tener fin si el hombre logra superar su ignorancia y renuncia a las ataduras mundanas; el camino para lograr esta superación es la Óctuple Senda (o Camino de las Ocho Etapas), que se resume en principios tales como moralidad, concentración y sabiduría.

Fue éste el instante en el que Buda experimentó la Gran Iluminación que le reveló el camino de la salvación. Libre ya del ciclo de la reencarnación y dotado de una sensibilidad sobrehumana, pasó las siguientes semanas considerando varios aspectos de su realización.

MAESTRO: Buda viajó por el valle del río Ganges enseñando su doctrina. Decidido a divulgar el dharma (o verdad eterna) que había perfeccionado, lo primero que hizo fue reunirse con sus antiguos discípulos cerca de Benarés y éstos, cautivados por su sinceridad, le aceptaron como maestro y se hicieron monjes.

Poco tiempo después predicó su primer sermón en las cercanías del actual parque Deer. Este sermón, cuyo texto se conserva, contiene la esencia del budismo y muchos eruditos lo consideran comparable, por el tono de su altura moral e importancia histórica, al Sermón de la Montaña de Jesucristo. Los principios básicos de su nueva doctrina fueron el Camino del Medio y la disciplina monástica, que estableció para abrirse paso de la mejor forma posible entre los extremos del sacrificio y la autocompasión.

Acompañado por sus discípulos, Buda viajó por el valle del río Ganges enseñando su doctrina, reuniendo adeptos y estableciendo comunidades monásticas en las que cualquiera podía ingresar, sin importar su rango social. Regresó durante un breve periodo de tiempo a su ciudad natal y convirtió a su padre, a su mujer y a otros miembros de su familia. Un rico seguidor sufragó la construcción de un monasterio en Savatthi, que se convirtió en la principal residencia de Buda y el núcleo de difusión de sus enseñanzas. Otros monasterios fueron fundados en las principales ciudades existentes en el curso del Ganges.

La larga existencia de Buda como maestro y líder no estuvo desprovista por completo de problemas. Se tiene noticia de que hubo grupos religiosos rivales, en particular los jainíes, que atacaron sus enseñanzas e incluso a él mismo. Su primo y discípulo Devadatta quiso vengarse de él al ver frustrada su ambición de heredar el liderazgo de la sangha (comunidad monástica), planeando primero su asesinato y provocando, más tarde, un cisma en la sangha que duró poco tiempo.

LA VERDAD DE BUDA
Iluminado su pensamiento, Buda habló encontrado la verdad que buscaba. Ahora sabía que el mal de la vida es el deseo, y su móvil la ilusión. Los hombres todo lo quieren; y nada existe en realidad sino ilusiones engañosas, apariencias del vacío. Destruir en nosotros la ilusión vana, sosegar el deseo, perfeccionarnos en la virtud, nos permitirá al fin entrar en la paz eterna del Nirvana, donde el espíritu recobra su apacible esencia. Así meditó Buda bajo el árbol de la sabiduría, y luego se levantó y partió.’Iba a predicar una nueva moral, no de penitencia, sino de caridad, de tolerancia y amor. Iba a llevar la voz de la esperanza a los oprimidos, a -desdeñar las castas y consolar a los que sufren. Aquel árbol sagrado de Buda-Gaya aún se venera en la India, y trescientos millones de budistas comparten su fruto.

MUERTE E INFLUENCIA: Después de una vida de actividad misionera, Buda falleció a los 80 años en Kusinagara (en el actual Nepal), por haber ingerido alimentos en mal estado. Al parecer predijo su muerte y avisó a sus discípulos, pero se negó a darles ningún precepto sobre la futura organización y propagación de sus doctrinas, insistiendo en que ya les había enseñado lo que necesitaban para salvarse.

El arte budista posterior creó descripciones magníficas de su lecho de muerte, con animales y gente llorando con amargura mientras sus discípulos iluminados contemplaban con serenidad su nirvana final. Su cuerpo fue incinerado y sus reliquias divididas entre ocho stupas.

Buda falleció a los 80 años en Kusinagara. Buda está considerado como uno de los seres humanos más grandes que han existido, un hombre de carácter noble y compasivo, visión penetrante y pensamiento profundo. No sólo fundó una gran religión, sino que su rebelión contra las radicalidades hedonistas, ascéticas y espirituales, y contra el sistema de castas, influyó de un modo decisivo en el hinduismo. Su rechazo de la especulación metafísica y su pensamiento lógico introdujo una importante corriente analítica de la que hasta entonces carecía la tradición hindú.

LAS PALABRAS DE BUDA
Quien ha comprendido que todas las cosas creadas perecen, no siente más el dolor.

Quien ha soltado todos sus lazos, alejado las tentaciones, renunciado a los deseos, es el más grande de los hombres.

¡Es difícil disciplinarse a sí mismo! Pero podrás enseñarlo a los demás, con el ejemplo, y entonces lo habrás logrado contigo mismo.

Es muy fácil realizar para sí mismo actos malvados y dañosos. Difícil es hacer aquello que es útil y bueno.

El mundo aprecia al que es virtuoso, inteligente, justo, sincero, y cuida sus propias acciones.

El odio no termina con el odio, sino con el amor. Esta es una regla muy antigua.

Un hablar airado es doloroso y recaeré sobre quien lo tuviera. No habléis ásperamente a nadie porque os contestarán de le misma manera.

Quien cumplimenta y reverencia a los ancianos crecerá en vida, felicidad, fuerza y belleza.

Quien actúa mal, llora en éste y en el otro mundo; llora en todas partes.

PARA SABER MAS…
LA LIBERACIÓN COMIENZA CON EL FIN DE LOS DESEOS

Al concluir su meditación bajo una higuera, Sidarta buscó a los cinco compañeros que lo habían abandonado y les anunció su descubrimiento: era posible anular las nuevas encarnaciones y escapar de los sufrimientos del mundo.
Su premisa básica era: todo vivir es sufrir. ¿Cómo evitar, entonces, el propio vivir? ¿Cómo abolir esa forma de existencia que se conoce como vida? Es inútil suicidarse, porque eso conduciría únicamente a una nueva encarnación, al regreso al mundo de los dolores.

También es inútil buscar el éxtasis por los medios tradicionales: el yoga y la ascesis o ascética. Siempre se concluye volviendo al mundo de los dolores. ¿Cómo extinguir la vida a un nivel tan profundo, que se pueda finalmente reposar en el mar del éxtasis eterno? ¿Cómo disolverse para siempre en ese “todo fulgurante” (que los éxtasis apenas dejan vislumbrar) “como la gota de lluvia se disuelve en el océano”? ¿Cómo cortar los lazos que unen el “yo” a ese mundo de sufrimiento?

Lo primero que hay que hacer, pensó Sidarta, es identificar esos lazos.
Ellos son el deseo de las cosas terrenales: la sensualidad, la venganza, el poder, la riqueza, la posesión, que nos encadenan al mundo, prometiéndonos felicidades jamás alcanzadas. Ellos sólo causan ilusiones y la inevitable frustración. En el éxtasis, a través del cual se puede escapar del “lado de acá” del mundo, para ingresar en “el más allá”, no hay deseos: tan sólo una paz infinita y luminosa. Lo que más temen los místicos son los recuerdos de las cosas deseadas, que se introducen en sus meditaciones y perturban los éxtasis.

El deseo del mundo siempre nos conduce de vuelta al mismo mundo. El primer paso para lograr la liberación, es, pues, abstenerse de deseos. El desapego perfecto y duradero de este mundo inferior no puede, en verdad, ser obtenido en una sola vida. Pero los esfuerzos de liberación hechos en una vida son heredados por la próxima, por la ley del “Karma”. Cada reencarnación aproxima más al individuo bueno a la libertad. Tendrá que esforzarse siempre hasta alcanzar el fin del camino. Cuando sea roto el último lazo de los deseos, llegará a su fin el ciclo de las reencarnaciones y también concluirá la propia ilusión del “yo”. Entonces sólo existirá el Nirvana, el verdadero conocimiento. Hasta el término de su vida, Sidarta explicó pacientemente que el Nirvana no podía ser expresado. Era algo para ser experimentado y no descripto.

Arte mahayánico birmano

Buda pasa por encima del círculo del infierno, en un carro celestial.
(Arte mahayánico birmano, siglo XIX.)

LAS CUATRO VERDADES Y EL CAMINO DE LOS OCHO SENDEROS
A los monjes que lo escuchaban, Sidarta, ahora Buda o el Iluminado, resumió sus ideas en cuatro conceptos, las “Cuatro Nobles Verdades” de la tradición budista:

1 – Todo es dolor.
2 – El dolor nace del deseo.
3 – El dolor se extingue con la extinción del deseo.
4 – Para lograr la anulación del deseo es preciso seguir el camino de los Ocho Senderos.

Y proveyó un conjunto de reglas para poder llegar al Nirvana: opiniones correctas (esto es, comprensión de lo que Buda explica); intenciones correctas, motivos correctos, palabras correctas, ocupación correcta, esfuerzo correcto, pensamiento correcto, y meditación (éxtasis) correcta. El Camino de los Ocho Senderos es una recomendación del autocontrol. Aun las buenas acciones y la búsqueda del éxtasis, por ejemplo, pueden basarse en el deseo de ser admirado y reconocido.

En ese caso todos los esfuerzos son inútiles, y se continúa atado al mundo. Quien sigue el Camino de los Ocho Senderos tiene que abstenerse de las malas acciones. No se puede matar, no se puede ser soldado o verdugo (regla observada estrictamente por los jainistas). Hay que mantenerse alerta y despierto contra las trampas que tienden los deseos. Por eso el primer grado de la ascesis consiste en un profundo conocimiento de sí mismo, no para complacerse en la autocontemplación, sino para saber con precisión cuáles son los puntos débiles de nuestro “yo” al deseo.

Para los occidentales, el hecho más extraño del budismo en su forma primitiva y pura —el camino del Nirvana—, tal como fue enseñado por Sidarta, es que sea una religión en la que el múñelo divino carece de importancia.
En rigor, Sidarta ni siquiera sostenía la inmortalidad de las almas que transmigran: en ningún momento existe un “yo” constante. El “yo” es una ilusión. Lo que realmente existe es una sucesión de estados diferentes del ser (los “Skandhas”). Cuando alguien muere, lo que pasa a otro cuerpo es sólo una cadena de causas y efectos.

Tanto el budismo como el jainismo originarios, reacciones ambas contra el brahmanismo oficial de la sociedad de “varnas“, pueden ser definidos, entonces, como “ateos” en la práctica, puesto que en ellos cuentan más los modelos humanos que alcanzaron la perfección que los dioses.

Ver: La Leyenda del Nacimiento de BUDA

Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta

Historia del Cura Brochero, el Cura Gaucho Anecdota del Bandido

Historia del Cura Brochero – El Cura Gaucho 

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El “Cura Gaucho”

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El "Cura Gaucho"El cura “gaucho” José Gabriel Brochero fue oficialmente beatificado el 15 de septiembre de 2013, en una ceremonia que presidió el enviado del Vaticano, el cardenal Angelo Amato, y que se desarrolla en la localidad cordobesa que lleva su nombre.

Muchos lo llamaban “el Cura Gaucho” y él siempre se comportó como tal, sin abandonar su condición de sacerdote pero hablándole a la gente como uno más, recorriendo los 120 kilometros cuadrados de su parroquia a lomo de burro, tomando mate con ellos y demostrando un carácter lleno de fe pero tan bien encarador y corajudo.

El padre José Gabriel Brochero evangelizó a poncho toda la zona, creó escuelas, organizó casas de ejercicios espirituales que aún hoy existen y —a la semana de haber sido nombrado canónigo de la Catedral de la ciudad de Córdoba— volvió a su parroquia diciendo:

—Este apero no es para mi lomo ni mi mula para este corral.

Se le adjudican muchísimas conversiones y también curaciones milagrosas que realizaba sin hacer ostentación. Toda Córdoba lo amaba y lo ama como un hijo dilecto. Murió en 1914, después de haberse contagiado lepra al haber visitado a dos personas que sufrían ese mal y con quienes tomó mate toda una tarde para que no se sintieran tan solas.

Debido al mal estaba ciego, además no tenía un centavo y apenas podía hablar en sus últimos momentos, pero no estaba solo. Dicen que quien lo acompañó hasta el final, cuando el ángel vino a buscarlo, fue otro ángel, aquel bandido temible que lo tomó de la mano y lloró al despedirlo.

“La gracia de Dios es como la lluvia que a todos moja.”

En 1974 fue admitida en Roma la causa para su beatificación, para lo que se requiere un milagro realizado por él o en su nombre y eso existe: un bebé nació prematuramente a sus cinco meses de gestación y no tenía probabilidades de vivir desde la ciencia, sin embargo la invocación y el pedido al Cura Gaucho obraron la maravilla.

El chico tiene hoy veintitrés años y vive en Córdoba, en Traslasierra, en un pueblo que merecidamente se llama Villa Cura Brochero. Aún sin ser nombrado oficialmente como santo, el pueblo lo considera aún hoy como tal y le piden cosas en sus oraciones. Cosas que, según cuentan, suelen cumplirse.

“Dios es como los piojos, está en todas partes, pero prefiere a los pobres”

UNA ANÉCDOTA QUE MUESTRA SU CARÁCTER Y SUS AMOR A CRISTO

En una ocasión había un temible bandido que se escondía en los montes cordobeses y al cual ni los más aguerridos policías se atrevían a ir a buscar a su guarida. Brochero fue. Cabalgó largo rato internándose en la espesura y, al fin, halló al bandido en un pequeño claro.

El hombre estaba en cuclillas frente a un fogón por él mismo construido y se cebaba mate con toda tranquilidad. Ni siquiera levantó la vista cuando Brochero detuvo su muía a pocos pasos de él. Con seguridad lo estaba observando desde hacía largo rato y dejó llegar sin inmutarse a ese fulano de sotana que debía estar loco. No podía imaginar que ese cura llevaba un arma mucho más poderosa que las que él estaba acostumbrado a enfrentar. Brochero saludó, desmontó y se sentó a su lado. El hombre, nada. El cura le dijo que había ido a buscarlo y —sin vueltas— agregó:

—¿Por qué no se deja de joder con esta estúpida vida de bandido que está llevando”?

Recién entonces el otro levantó la vista y le clavó con fijeza esos ojos que tantas veces habían reflejado odio, fulminándolo con la mirada, sin pronunciar palabra. El Cura Gaucho no se asustó. Con la mayor naturalidad tomó la pava, se cebó un mate y le dijo mientras lo hacía:

—Mire, don; vengo a convidarlo pá que se venga conmigo a los ejercicios espirituales…

El hombre, que ni siquiera sabía qué cosa eran los ejercicios espirituales, le manoteó el mate sacándoselo de la mano y arrojándolo a unos metros. Se paró de golpe, como un animal en alerta, y comenzó a insultar al cura con las peores palabras que le llegaban a la boca. Parecía que iba a sacar su cuchillo para terminar con el sacerdote allí mismo, pero Brochero, sin abandonar su posición en cuclillas y sin que se le moviera un pelo, sacó de entre sus ropas el crucifijo que siempre lo acompañaba y mostrándoselo al bandido le dijo:

—Oiga, no soy yo el que quiere que usté venga… El que lo convida es éste… ¿A ver si se anima a insultarlo a El”?

El bandolero buscado en toda la provincia quedó como petrificado. Lo miró largamente sin decir palabra, después se volvió a sentar y hablaron. Hablaron todo ese día y parte de la noche. Con las primeras luces del amanecer los dos partieron para el pueblo.

El hombre asistió a los ejercicios espirituales y, poco después, se transformó en uno de los vecinos más honrados y trabajadores de la zona. Y cuidadito con que alguien llegara a decir algo malo del Cura Gaucho.

De todos los que han repetido esta conocida anécdota real, nadie se atrevió nunca a arriesgar qué hubiera pasado si el bandido se le hubiese ocurrido insultar, también, al crucifijo. Pero en voz baja aventuraban hipótesis que —de cumplirse— no dejarían en buenas condiciones a la anatomía del hombre.

Peor que la lepra…
En cierta ocasión un hombre le dijo al cura Brochero, luego de que este visitara a un enfermo de lepra.

–    Señor Cura, no se exponga tanto a enfermarse… mire que vale más su vida que la de ese hombre. Ya lo ha confesado, déjelo que muera en paz.

    –    ¡Caray, que habías sido bárbaro! Si la lepra no vale nada… Si Dios quiere, ni el diablo me ha de contagiar. La lepra hedionda es la de adentro, y esa no se pega, esa se lava con la caridad.

    –    Pero exponerse, sin necesidad… refregándose con el leproso…

    –    ¡Déjate de zonzeras! ¿No mandas tú a tus hijas al baile a que se refrieguen con esos calaveritas que vienen de la ciudad? ¡Eso es peor que la lepra!

El papa Francisco confirmó en marzo de 2016 que el cura argentino José Gabriel Brochero será canonizado en el Vaticano el próximo 16 de octubre, en el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. De esa manera, se convertirá en el primer santo nacido y muerto en el país.

Vida del Sanador Riojano Pancho Ormeño

Fuente Consultada: Crónica Loca Maravillas, rarezas, curiosidades y misterios de los argentinos de Víctor Sueiro

Pancho Sierra Madre María Las Comadronas La Medicina Colonial

 

Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

Borobudur – Templo Budista en Java – Templo Perdido

La mayor concentración de arquitectura sagrada de Java, se encuentra en la llanura de Kedu, unos 42 kilómetros al noroeste de la actual ciudad de Yogyakarta.  Aquí se encuentra el hermoso complejo de templo hindú de Prambanam y el mundialmente famoso templo budista de Borobudur.

Borobudur, es un nombre que deriva de una expresión que significa “Montaña de la acumulación de los méritos de los diez estados de Bodhisattva” es comúnmente considerado como una estructura budista, sin embargo, su construcción inicial fue planeada y llevada a cabo por constructores hindú algún momento alrededor de 775 d. C.

borobudur templo

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En el centro del frondoso paisaje de la isla indonesia de Java, aislado en la inmensa llanura, aparece el templo de Borobudur, máxima expresión de la arquitectura religiosa javanesa (El Budismo), el cual data del año 750 d.C. Para llegar a él partimos de Yogyakarta, una de las ciudades más grandes de la isla, sólo se tardan treinta minutos por un largo camino asfaltado de unos 40 Km. ó 25 millas aproximadamente.

Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

El monumento consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares,
y está decorado por 2.672 paneles de relieve y 504 estatuas de Buda.

Está inspirado en un módulo constructivo que se relaciona con los sagrados diagramas del budismo tántrico y respeta un rígido esquema geométrico que tiene un profundo significado religioso.

Está formado por anillos concéntricos que se van estrechando a medida que se asciende hasta culminar en el único y gran stupa central símbolo de la Verdad Eterna (el edificio cónico típico de la arquitectura budista), simbolizando una flor de loto —la flor sagrada de Buda— que flota sobre las aguas de un plácido lago (en este caso la llanura) ó bien una montaña rodeada por agua.

la flor sagrada de Buda

Para poder llegar desde el nivel de la llanura a los casi 40 metros de altura de la cúpula central se construyeron nueve terrazas conjuntas; la primera mide más de 170 metros de lado. Si a estas faraónicas dimensiones se añade el minucioso cuidado con el que cada detalle se realizó, transformando una idea esquemática en un encaje de piedra, es posible tener una idea de la magnitud, de la dificultad y de la importancia del trabajo realizado en este templo.

Y todo ello para trazar un “recorrido”, o, en otras palabras, para crear un camino adecuado para un viaje del alma. Para quien lo visite es una invitación a la meditación, que habla directamente a los sentidos y que transmite su mensaje.Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

Fue restaurado, entre 1907 y 1911, por grupos de investigadores y arqueólogos holandeses que lo salvaron de la amenaza de la vegetación tropical, donde la mayor parte de las esculturas se perdieron durante el curso de las mismas restauraciones y de ellas sólo se conoce el tema: el Karmavibhaga, la ley del karma, según la cual cada acción humana lleva consigo sus consecuencias inevitables en la vida futura.

Centenares de esas esculturas eran una minuciosa descripción de escenas infernales (según la concepción de los constructores), en las que el hombre aparecía todavía envilecido y aprisionado por el remolino de los deseos. Se sabe, además, que no estaban a plena luz, sino medio enterradas y ocultas a la vista.

La montaña sagrada representa el progresivo abandono, la espiritualización y la interiorización. En definitiva, el eterno viaje del caos al orden, de la materia al espíritu, de las contradicciones a la Verdad. El viaje que Buda afrontó por primera vez y que todavía hoy, en su nombre, miles de personas afrontan según lo que Borobudur indica y sugiere.

En 1991, Borobudur fue incluido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

PARA SABER UN POCO MAS SOBRE EL TEMPLO DE BOROBUDUR: El templo de Borobudur, en la Isla de Java, ha sido llamado “montaña de dioses”, lo cual es una denominación acertada para la gigantesca edificación sacra, situada a poca distancia de Djokja-carta, pues se trata efectivamente de una montaña o colina cubierta de inmensas masas de piedra, no de una construcción autoportante. Cuando en el siglo VIII después de J.C. se construyó en honor de Buda este templo, el más extenso de Asia, el budismo ya estaba retrocediendo en el subcontinente indio. Influencias hindúes lo habían descompuesto desde dentro, y cuando la religión de los brahmanes despertó a una nueva vida, ya había pasado la época de florecimiento del budismo. El asalto islámico destruyó los últimos bastiones de la creencia budística, que sólo perdura adulterada con elementos extraños.

Hacia esta época se abrieron a la nueva doctrina las islas del archipiélago malayo. Surgieron cientos de templos dedicados a Buda; sólo en el centro de Java han podido contarse más de ciento cincuenta de estas edificaciones. La mayoría ya han sido destruidas por la selva. Lo mismo ocurrió con la montaña de los dioses en Borobudur. No fue redescubierta hasta el siglo XIX, cuando se empezó a librarla de la jungla. “Hoy, cuando Borobudur ha sido liberado de los escombros y de la maraña de las lianas y de los siempre presentes arbustos, se puede ver qué grandiosa obra de un pueblo desconocido se muestra ante nosotros”, apuntó un viajero que llegó a Java hacia fin de siglo.

La construcción en forma de cúpula se eleva por cinco terrazas cuadradas, a las que se sobrepusieron tres gradas finales circulares, hasta una altura de 35 m. Como fin se añadió una quinta terraza al pie de la construcción. Probablemente, las capas de piedras superiores amenazaban deslizarse de la mezcla de arena y arcilla de la colina, poco apropiada como cimiento. Cuatro escaleras conducen a la cumbre de la colina del templo. El rico complejo de la construcción desorienta a primera vista a causa de los innumerables frisos, nichos y cúpulas. La pirámide aplanada del Borobudur, cuya terraza inferior tiene un lado de 111 m, ejerce sobre aquel que no lo observa con demasiado interés la impresión de una pesada masa hundida en sí misma. “Parece una pasta tan mal fermentada como cuidadosamente formada en el detalle”, juzgó el historiador de arte francés Foucher después de su primera visita a Borobudur.

Foucher criticó también el que desde el pie de la pirámide pétrea no se puede ver la plataforma superior ni la cima del templo y que, a la inversa, era imposible echar una mirada desde el punto más alto al pie de la terraza inferior. Esta visibilidad deficiente, debida a la forma semiesférica del edificio, la tuvo Foucher por un error del constructor.

“¿Habían realizado efectivamente un mal trabajo los constructores del Borobudur? Así se supuso durante mucho tiempo. El templo debe considerarse, desde el punto de vista de la técnica constructiva, como una stupa. La stupa, evolucionada de la forma circular de la colina funeraria, puede ser una construcción hueca para acoger reliquias o un puro monumento de culto sin espacios interiores. Generalmente se eleva el edificio en forma de semiesfera, campana o cilindro sobre una terraza cuadrada. E! constructor del Borobudur se separó bastante de las formas de stupa primitivas. Tuvo que pasar bastante tiempo hasta que se impuso la idea de que era una forma de stupa surgida en la época budística tardía, conformada y desarrollada hasta el último detalle. Desde este punto de vista sólo faltaba un paso hasta el reconocimiento de que la falta de visibilidad del templo podía tener, al igual como la ordenación del complejo total, sus buenos motivos.

Se halló la explicación en la doctrina budista de la salvación. La construcción se había proyectado con toda intención de tal manera, que el peregrino no pudiese reconocer aún desde el pie del templo las más altas alturas a las que su religión promete conducirlo. Las cinco terrazas debían simbolizar los cinco grados que se deben recorrer en el camino a la paz y la iluminación interior: la renuncia a los deseos mundanos, a malquerencias y a alegrías por el mal ajeno, a la pereza y a las dudas.

Una vez que el peregrino había llegado a la terraza superior, ya no debían verse desde las “situaciones puras”, los estados intermedios recorridos. La plataforma superior con la cima del templo simbolizaba por tanto el nirvana, el sosiego anímico perfecto, la liberación del infinito ciclo de la transmigración de las almas, un “estado de absoluta independencia del mundo, que aquellos que lo han alcanzado describen como un indescriptible placer supraterre-no” (H. J. Schoeps).

El  Sagrado Río Ganges El Fujiyama Palacio Potala Mar de los Sargazos