Petróleo

Vida del Hombre en el Desierto Vivir con Altas Temperaturas

LA VIDA EN CLIMAS EXTREMOS: EL DESIERTO

vida en condicones extremas

La vida en los desiertos Restos fósiles encontrados en el desierto del Sahara indican que hace más de 4.000 años, animales de hábitos acuáticos, como los hipopótamos y los elefantes, habitaban esas regiones. Estos hallazgos indican que estas regiones no fueron desiertos en otras épocas. En la actualidad, unos 30 millones de km2 de la superficie terrestre corresponden a zonas desérticas.

Además del desierto del Sahara y el de Kalahari, en África, existen grandes desiertos en regiones de vientos cálidos y secos muy alejados del mar, como en el Asia, o vecinos a cadenas montañosas que no permiten el paso de las nubes, como en el caso de la Puna argentina, vecina a los Andes.

La explotación de los recursos naturales del desierto —petróleo, metales y minerales— ha promovido un proceso de población y de desarrollo económico en estas regiones. Especialmente en el desierto arábigo, la explotación del petróleo permitió que algunos países crecieran industrialmente y levantaran ciudades en medio del desierto.

La preocupación del hombre del desierto sigue siendo el aprovisionamiento de agua. El agua de las ocasionales lluvias se canaliza para acercarla a los campos próximos. Se construyen embalses, como el del río Colorado en los Estados Unidos, El agua se transporta por canales subterráneos, tal como lo hacían los antiguos persas- Estos canales recogen el agua subterránea de las regiones montañosas y la transportan hasta tierras más bajas gracias a un suave declive del terreno.

En Israel, para aprovechar al máximo el agua de riego, se cubren las plantaciones con plástico transparente. El plástico protege los sembrados del calor excesivo y disminuye la evaporación del agua. De esta manera, se ha conseguido transformar un antiguo desierto en una floreciente zona de cultivo.

LOS TUAREG:

la vida en el desiertoSahara es el desierto más grande del mundo. A pesar las adversas condiciones, los tuareg se atreven a hallar las zonas menos áridas de este desierto. Deben llevar una vida nómada, trasladándose de un lugar a otro n el fin de proveer de pastos a sus rebaños y de agua para su gente y sus animales.

Construyen sus tiendas estacas de madera cubiertas con pieles de cabra. En un campamento, todos pertenecen a la misma familia. cada tienda viven el hombre con su mujer y sus hijos, aunque los hijos varones ya crecidos duermen al aire libre.

El gran problema en el desierto es conseguir agua. Las mujeres son las encargadas de partir, todas las mañanas, hacia los pozos de agua, distantes algunos kilómetros del campamento. Del mismo pozo se abastecen varios grupos de pobladores, de manera que es necesario esperar turno hasta el momento de poder sumergir los grandes bolsos de cuero con los que levantan hasta 40 litros de agua.

Las diferencias de temperatura en el desierto son muy marcadas. Durante el día, el termómetro puede llegar a los 50 °C, pero al atardecer desciende bruscamente a los 0 °C. Los tuareg se visten con largas túnicas que apenas los defienden del frío. Por las noches se cubren con mantas y beben mucho té para calentarse.

Para desplazase a través del desierto utilizan dromedarios. Estos animales resultan irremplazables en el desierto, ya que pueden recorrer hasta 50 kilómetros en un día y permanecer varios días sin tomar agua, con sólo alimentarse de comidas jugosas. Las hembras de los dromedarios dan leche, que sirve de alimento, y los excrementos se utilizan como combustible.

Los tuareg comercializan en el desierto. Venden la sal que recogen en las zonas en las que la evaporación del agua salobre deja la preciada sal corno residuo, y a cambio obtienen maíz, mijo y telas. La sal ayuda a retener el agua del cuerpo y a soportar el calor en mejores condiciones.

PARA SABER MAS…
EL HOMBRE Y EL DESIERTO:
Sólo el cuatro por ciento de la superficie de los desiertos, prescindiendo de los oasis, está habitada. Desde tiempo inmemorial, sobre todo en Asia y África, ha existido el hombre del desierto, por ejemplo, el beduino, en grupos tribales o familiares que arrastran una existencia miserable. Con una tienda de pieles por casa, y por todo capital algunas armas, pocas herramientas y un camello, unos asnos o quizás un caballo.

Los hombres del desierto sólo han podido dedicarse a tres empresas. Han sido ganaderos, conductores de caravanas o bien ladrones. Todos ellos han considerado, pues, el desierto como un lugar de paso y su meta ha sido el oasis, donde hay agua, sombra y una temperatura soportable. Pero el oasis no fue nunca lugar adecuado para establecer un cultivo agrícola, una industria o un trabajo sedentario.

El oasis ha sido siempre un albergue, un lugar de reposo, para hacer acopio de nuevas energías o bien para preparar un largo viaje. El hombre del desierto ha sido en todo momento de la historia un hombre desarraigado, silencioso, extremadamente austero, leal a la tierra seca donde vive, hospitalario, a veces cruel, pero dispuesto a todos los sacrificios porque no hay vida más dura que la del desierto.

En el Sahara, ya se atraviese una «hamada» o meseta, ya un «erg» o llanura, puede andarse durante días enteros sin avistar el menor rastro de vegetación, ni un árbol, ni un edificio que rompa la tediosa monotonía de las dunas y las arenas.
Los nómadas del desierto han ejercido un papel muy importante en la política, desde los tiempos che Mahoma, cuando contribuyeron a que las tribuí dispersas adoptaran la fe del Profeta. En la actualidad, tanto en Irán, Irak, Egipto, como en Marruecos, suelen ser siempre las tribus semisalvajes, indómitas, valerosas y fieles a sus jefes nativos, las que han inclinado la balanza de las decisiones políticas en un sentido determinado.

Es posible vivir en las orillas del desierto o bien en los oasis, islas de vegetación, de tierra acogedora. perdidas en la inmensa soledad, pero solamente los nómadas, conductores de caravanas o pastores de rebaños, han podido hacer del desierto su patria. puesto que en él pasan la mayor parte de su vida aunque no se detengan jamás en su constante peregrinar.

El oasis es un vestigio de otros tiempos en los que el agua y la vegetación eran abundantes. Como un mar cuyas aguas se retiran y va dejando charcos en el lugar que ocupó, así el oasis suele ser un recuerdo, un núcleo de vida alrededor de un pozo, de un pequeño lago o de un río. Allí crecen los árboles, la vegetación atenúa el calor del sol y permite alimentar a los animales y a los hombres que en él buscan refugio.

Muchas veces se ha hablado de inundar el Sahara, cuyo nivel, en grandes extensiones, es inferior al del mar Mediterráneo para convertirlo en un oasis inmenso.

Egipto sería un desierto si el Nilo no lo convirtiera, siquiera en parte, en un espléndido oasis. Ya los antiguos egipcios intentaron regular las crecidas del Nilo y guardar parte del agua como reserva para afrontar los tiempos de sequía. En 1902 se levantó la presa de Assuán, bajo dirección británica, una obra de ingeniería de grandes proporciones que hoy se intenta modernizar y ampliar. La transformación de la presa de Assuán permitiría regular el suministro de aguas y ampliar la extensión de los oasis del valle del Nilo.

Grandes obras de irrigación de desiertos se han emprendido en Norteamérica, especialmente en los ríos Grande, Columbia y Colorado. Numerosas presas escalonadas como las de Hoover, Imperial y Parker en este río, la de Coolidge en el Río Grande y el Grand Coulee en el Columbia han transformado lo que antes eran zonas desérticas en prósperos valles donde las huertas y los naranjales se extienden hasta perderse de vista.

Fuente Consultada:
Enciclopedia CONSULTORA Tomo I El Hombre en el Desierto
Ciencias Biológicas de Santillana

El Petroleo en Argentina Recursos de Combustible Argentinos

Los combustibles fósiles (en particular el petróleo y el gas) son la principal fuente de energía que utiliza la Argentina para la generación de electricidad y como combustible. El país cuenta con varias cuencas con reservas.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

ASÍ COMIENZA LA HISTORIA DEL PETRÓLEO EN ARGENTINA: Sobresaltado, Humberto Beghin, auxiliar de perforación del gobierno de José Figueroa Alcorta, se inclinó y recogió con las manos, a las 7.32 de esa mañana patagónica, el líquido que las máquinas acababan de encontrar a 535 metros de profundidad, bastante más viscoso que el agua potable que pretendía. Olfateó unos segundos y soltó una frase que ya forma parte de la historia argentina: “¡Gran Dios! ¡Encontramos kerosene! Es del Estado. Vamos a comunicarlo”. Fue el 13 de diciembre de 1907, en Comodoro Rivadavia.

Beghin se desempeñaba en la División de Minas, Geología e Hidrología del Ministerio de Agricultura, y halló así la primera gran cuenca petrolera de la Argentina. El corresponsal de La Nación en esa ciudad escribió en esos días: “Ha provocado gran entusiasmo el descubrimiento de una mina de petróleo. (…) Grandes son las esperanzas que se cifran sobre el porvenir de esta localidad y no es aventurado suponer que, dada la calidad del petróleo hallado, dichas esperanzas se verán en breve convertidas en la más hermosa de las realidades”. También el comisario de Comodoro Rivadavia, J. Porcel, felicitó en un telegrama a Beghin y agregó: “Se ha descubierto una gran riqueza petrolífera, que será el porvenir y la grandeza de la Patria”. (Fuente Consultada: Diario La Nación)

Explotación de petróleo y gas natural
El petróleo y el gas contienen principalmente hidrocarburos, es decir, compuestos orgánicos formados por carbono e hidrógeno, que se originaron a partir de restos de plantas y microorganismos enterrados por millones de años y sujetos a distintos procesos físicos y químicos.

Las cuencas sedimentarias, es decir, los lugares donde se dieron las condiciones geológicas para la formación de hidrocarburos, se distribuyen en distintas partes del país. Se denomina yacimientos o reservas comprobadas de petróleo y gas a aquellas cuencas donde se ha comprobado la existencia de hidrocarburos.

En la Argentina se identificaron 19 cuencas sedimentarias, de las cuales cinco se encuentran en explotación: Noroeste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral o Magallanes.

La explotación de los yacimientos petrolíferos para la obtención de petróleo crudo comenzó a principios del siglo XX, con el descubrimiento del primer yacimiento en Comodoro Rivadavia. A partir de ahí se han identificado las otras cuencas sedimentarias.

La explotación a gran escala del gas natural, extraído de los yacimientos gasíferos y petrolíferos, es más reciente. A partir de la década de 1960 se destacó la producción obtenida de los yacimientos Campo Durán y Madrejones en Salta. Pero la explotación de gas tomó mayor impulso con el descubrimiento y la explotación del yacimiento gasífero Loma de la Lata en Neuquén.

Reservas de petróleo y gas

Las reservas son aquellas cantidades de hidrocarburos que se espera recuperar a partir de acumulaciones conocidas y a una fecha determinada, La Argentina tiene un total de reservas comprobadas de 457,7 millones de metros cúbicos de petróleo y de 763,5 miles de millones de metros ct5bicos de gas natural.

De las cinco cuencas en explotación, cuatro producen desde principios del siglo XX y la restante desde la década de 1940. Por eso, algunos de los yacimientos de estas cuencas han alcanzado un grado de madurez elevado en términos de producción y han comenzado su declinación. La cuenca Neuquina es la más importante dado que concentra el 43% de las reservas de petróleo y el 50% de as de gas natural; le siguen la cuenca Golfo San Jorge, que concentra el 36% de las reservas de petróleo y la del Noroeste, que concentra el 25% de las reservas de gas. Actualmente se ha encontrado en una zona conocida como Vaca Muerta un importante yacimiento. En noviembre de 2011 se anunció que las reservas probadas de ese yacimiento podían estimarse en torno a 927 millones de barriles equivalentes de petróleo de los cuales 741 millones corresponden a petróleo y el resto a gas

Circuito Económico de los Hidrocarburos : Las industrias del petróleo y del gas involucran una serie de etapas desde los yacimientos hasta la utilización de los productos energéticos en los domicilios. Estas etapas son la exploración y la extracción, el transporte de las materias primas, su procesamiento y la distribución y la comercialización.

Exploración y extracción Transporte de materias primas Procesamiento Distribución y Comercialización

La exploración permite localizar nuevos yacimientos de petróleo y gas natural. Una vez identificados se realizan perforaciones en el subsuelo para confirmar la presencia de petróleo ogas y estimar si las reservas existentes justifican la explotación extracción se produce a través de pozos perforados, equipos de bombeo ,‘ equipos para separar petróleo del agua.

 

Desde las zonas de extracción el
petróleo y el gas deben ser
transportados hasta las refinerías
y plantas de tratamiento del gas
a través de redes de oleoductos, gasoductos y buques petroleros.
El tratamiento del petróleo y el gas permite la obtención de productos secundarios. En las refinerías de petróleo se obtiene una amplia gama de productos como naftas, gasoil, fuel oil, querosene, etc, Una parte del petróleo se utiliza en
las industrias químicas y petroquímicas que producen plásticos, cosméticos, lubricantes, etc. El procesamiento del gas se realiza en plantas separadoras donde se obtiene gas de red (para el consumo en viviendas e industrias), gas licuado para garrafas y Otros destinados a la industria petroquímica.

Los productos derivados del petróleo llegan al mercado a través de poliductos, camiones cisterna, tanques petroleros, barcazas, hasta los distribuidores (estaciones de servicio) o grandes consumidores (centrales térmicas, industrias, etc.). El gas se distribuye a través de redes administradas por medio de varias empresas privadas.

 

Cambios en el sistema energético nacional:
El sistema energético argentino experimentó profundas transformaciones entre 1989 y 1993. Hasta 1989, la organización institucional de la producción de petróleo y gas estuvo cargo de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y de Gas del Estado, cual refleja el rol protagónico del Estado en el sector energético.

La política petrolera desde el Estado se inició en 1907 con el descubrimiento de un yacimiento petrolífero en Comodoro Rivadavia. Las reservas de hidrocarburos fueron consideradas durante décadas un recurso estratégico para la Argentina. YPF fue la encargada de desarrollar casi la totalidad de las actividades productivas y de descubrir el 90% de las reservas de hidrocarburos.

La producción de gas fue encarada en un principio por YPF hasta que en 1946 se creó la empresa Gas del Estado, que tenía a su cargo el transporte y la distribución del gas natural.

A partir de 1989 se realizaron una serie de reformas del Estado que afectaron profundamente al sistema energético nacional, a partir de las privatizaciones de las empresas estatales de petróleo y gas.

Con la privatización de YPF se otorgó un papel relevante a las empresas privadas a las q se concedieron numerosos yacimientos en explotación, otras reservas comprobadas, refinerías, productos e instalaciones y equipos de YPF.

En la actualidad, cinco empresas concentran cerca del 80% de la producción total de petróleo, y controlan la mayor parte de la extracción de gas. La empresa más importante es REPSOL, responsable de casi la mitad de la producción.

Por su parte, la distribución del gas natural, anteriormente a cargo de Gas del Estado, está en manos de un grupo de empresas privadas que tienen una licencie y se encuentran bajo el control del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS).

Consecuencias sociales de la reestructuración de YPF

La reestructuración de la empresa estatal YPF tuvo como consecuencia inmediata la la implementación del sistema de retiros voluntarios del personal y la reducción de numerosos puestos de trabajo. Asimismo, la reorganización de la actividad productiva implicó la incorporación de nuevas tecnologías que ahorraban mano de obra.

Esto repercutió negativamente en comunidades petroleras de nuestro país, comoCatriel, Cutral Có-Plaza Huincul, Campo Durán y Comodoro Rivadavia. En estos lugares surgieron numerosos movimientos de protesta de la población ante la pérdida de fuentes de trabe y desmejoramiento de la calidad de vida.

Concentración en la actividad petrolera: Una de las consecuencias de la reforma petrolera fue el aumento de la concentración empresaria. Por ejemplo, la empresa REPSOL concentra, entre otras actividades: – el 59% de las reservas comprobadas de petróleo y el 49% de las reservas comprobadas de gas natural; – el 48% de la producción de petróleo y el 65% de la distribución de gas; – el 54% de la capacidad de refinación; – el 50% de las estaciones de servicio. Fuente Consultada: H. Pistonesi, Sistema eléctrico argentino: los principales problemas regulatorios y el desempeño posterior a la reforma. CEPAL, Serie Recursos Naturales e Infraestructura N0 10, 2000.

Disminución de las reservas de petróleo y gas

La disminución de las reservas de petróleo y de gas y la ausencia de incorporación de nuevas explotaciones constituye un problema preocupante para el país, que se convertirá en importador neto de crudo y gas en pocos años. Los yacimientos en explotación ya están maduros, es decir, sus reservas se encuentran en declinación por el aumento constante de extracción de hidrocarburos y la falta de incorporación de nuevos yacimientos. Esto responde a la escasez de proyectos nuevos. Las empresas privadas sólo invierten en aquellos donde tienen la absoluta certeza de que hay petróleo o gas, y no están dispuestas a el riesgo de realizar fuertes inversiones en exploración. Se estima que las reservas comprobadas de petróleo alcanzan para siete años y las de gas, para doce.

Carbón
El carbón combustible fósil sólido formado a partir de materia orgánica de origen vegetal acumulada debajo de capas de sedimentos. Esta se fue transformando y perdiendo gradualmente su humedad hasta convertirse en una sustancia sólida, con alto contenido de carbono y, por tanto, de un alto valor energético.

Las zonas carboníferas se extienden a lo largo de la zona precordillerana y en partes en la zona cordillerana, fundamentalmente en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. También se conocen formaciones carboníferas en Salta y Jujuy.

El yacimiento de Río Turbio

El yacimiento de carbón más importante de la Argentina es el de Río Turbio, en la provincia Santa Cruz. Este yacimiento concentra el 99% de las reservas de carbón del país. La explotación en Río Turbio se inició en 1941 y estuvo originalmente a cargo de YPF. En 58 fue creada la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación hasta su privatización en 1994. Hasta ese momento, la producción mina era destinada al abastecimiento de las centrales termoeléctricas localizadas en Buenos Aires.

Con la privatización de YCE, al igual que lo sucedido con el petróleo y el gas, produjo una gran transformación en la producción y la distribución del combustible. Actualmente la Argentina se autoabastece de carbón para la producción de electricidad y calefaccionar pero importa carbón para uso industrial.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Tomo:21 Geografía de la Argentina

Control del Petroleo Por EE.UU. Rockefeller y Rothschild

“El mundo se divide en tres categorías de personas: un pequeñísimo número que hace producir los acontecimientos; un grupo un poco más importante que vigila su ejecución y asiste a su cumplimiento, y, en fin, una vasta mayoría que jamás sabrá lo que en realidad ha acontecido.”

Nicholas Murray Butler. Miembro del Council on Foreign Relations.

El petróleo no es precisamente un tema cuyo análisis despierte la pasión de multitudes. Generalmente, se entiende que es un tema para especialistas, demasiado técnico, con aristas muy económicas. Por esta causa, la relativamente poca cantidad de material bibliográfico que surge acerca del mercado energético mundial suele ser desechada aun por el público más ávido de información, debido a la aridez del tema. Quizá, cuando concluya este capítulo, comience a ser muy diferente la visión del lector en esta materia.

Una cosa de la que no tomamos adecuada conciencia es que la vida entera podría ser analizada desde un punto de vista de transformación de la energía. Cuando comemos, o nos vestimos, o desarrollamos cualquier actividad diaria, no estamos haciendo otra cosa que procesar energía. La inteligencia del hombre ha sido capaz de generar asombros científicos incomparables: se ha llegado a la fórmula y la posible manipulación del genoma humano, hace más de tres décadas se llegó a la Luna, nos podemos comunicar en forma instantánea con alguien en otra parte del planeta prácticamente sin costo, y se puede dar la vuelta al mundo en horas cuando hasta hace un par de siglos demandaba meses.

A pesar de todo este enorme progreso, la energía con la cual nos movemos, y movemos todos los bienes, es básicamente la misma que se usaba hace un siglo y medio, es un recurso no renovable, escaso, contaminante y que ha ocasionado terribles guerras, varias de ellas recientes.

¿No ha sido el hombre capaz de crear un sustituto? Dos grandes firmas automotrices están haciendo ensayos preliminares para que el combustible de sus automóviles sea el hidrógeno. De todas maneras, se trata de algo aún muy incierto en el tiempo y con escasa o nula programación estatal en la materia.

O sea, no hay planes gubernamentales importantes para fomentar que el petróleo sea reemplazado por un recurso energético renovable. A mediados del 2003, tras la guerra con Irak, George W. Bush continúa dilatando la decisión acerca de la licitación entre universidades norteamericanas para estudiar en forma hipotética cómo desarrollar la tecnología del hidrógeno. Por lo tanto, si han sido creados sustitutos de los hidrocarburos fósiles, con buenos resultados, permanecen en el anonimato. No es nada improbable que los enormes intereses que hay detrás del oligopolio mundial petrolero hayan provocado su silenciamiento. Cuando hablamos de monopolio u oligopolio mundial petrolero debemos referirnos ineludiblemente a las empresas derivadas de la antigua Standard Oil, compañía creada luego de la guerra civil norteamericana por el ya mencionado John D. Rockefeller I.

Haciendo un poco de historia

Rockefeller, en muy poco tiempo, se transformó en un tácito monopolista de la industria petrolera norteamericana. Llegó a concentrar en sus manos el 95% de la exploración, explotación, distribución y venta minorista de gasolina en EE.UU. Siempre pensó que el negocio petrolero debía estar integrado en forma vertical, o sea, una misma firma debe controlar todas las etapas de producción. Y que la clave del negocio en sí mismo era tener bajo su órbita el proceso de distribución, por lo que llegó a obtener un acuerdo con importantes descuentos con los ferrocarriles que controlaba JP Morgan, acuerdo que resultó a la postre ruinoso para todos sus competidores, a los que uno a uno fue desplazando del mercado, muchas veces mediante la aplicación de métodos semicompulsivos o compulsivos. Ese accionar empresarial, carente de preceptos morales, o de códigos, era común en la decena de empresarios que comenzó a controlar la economía norteamericana tras la muerte de Abraham Lincoln.

Se trataba de empresarios profundamente odiados por la población en su conjunto, por lo que ya en aquella época fueron bautizados The Robber Barons (Los Barones Ladrones), expresión que quedó a través de los tiempos, y con la cual aún hoy muchos los recuerdan, a pesar de la acción de una cantidad de biógrafos a sueldo que, con el transcurso de las décadas, la falta de conocimientos reales de historia del pueblo norteamericano y el paso de las generaciones, ahora intentan mostrar un pasado mucho más rosa. Por ejemplo, en su voluminosa biografía de John D. Rockefeller I, el historiador oficial con que hoy cuenta la élite norteamericana, Ron Chernow, titula la biografía de John D. Rockefeller I con el nombre de Titán, y lo representa como un personaje ambivalente.

En cuanto a biografías, es necesario mencionar que aquellas que citaban con más detalle algunos de los actos de crueldad y barbarie atribuidos al clan han desaparecido casi por completo del mercado bibliográfico, al punto que han caído en el olvido episodios tales como la masacre de Ludlow, cuando gente propia de Rockefeller en 1913 mató a mujeres y niños por plegarse a una huelga de la Colorado Oiland Fuel, empresa propiedad de esa familia. Incluso las recientes biografías para televisión que realizaron tanto History Channel como PBS muestran a Rockefeller, el primer billonario del mundo, casi como un altruista, un poeta, cuando el saber popular recuerda que sus asesores le recomendaban darle algunas monedas a los niños pobres cuando había fotógrafos cerca, lo que no se le ocurría al propio empresario, cuya máxima ambición en la vida, además de juntar dinero y poder, fue llegar a cumplir 100 años, de lo que estuvo muy cerca, al morir en 1937 a los 98 años de edad.

El odio popular a los Robber Barons era en aquellas épocas enorme. Se trataba cada vez más de una casta monopolista en sus diferentes actividades, de un verdadero equipo que se ayudaba solidariamente entre sí, cuyos vástagos se casaban entre sí a fin de que no se diseminaran las fortunas familiares. Si bien un siglo antes Adam Smith (imagen) había comenzado a idear la tesis del individualismo como base de la competencia perfecta, quienes detentaban el poder económico en Estados Unidos a fines del siglo XIX constituían en realidad una verdadera corporación. Tan corporativo y concentrado era el poder económico que en 1890 el gobierno norteamericano se vio en la obligación de dictar la llamada “Ley Sherman”, legislación antitrust, que tardó 21 años en ser aplicada para el caso del petróleo. Recién en 1911 se ordena la división de la Standard Oil, que pasa así a fracturarse en una serie de empresas más pequeñas estaduales, pero que siguieron durante muchísimo tiempo constituyendo un monopolio en las sombras debido a una conjunción de factores.

En primer lugar, el clan Rockefeller recibió un porcentaje de acciones de cada una; en segundo lugar, las particulares condiciones de la Bolsa norteamericana, donde el capital accionario está singularmente atomizado, hacen que con una pequeña fracción del total de las acciones se pueda controlar toda la empresa, sus políticas comerciales y financieras, y hasta el nombramiento de los directores. Los propios bancos relacionados desde fines del siglo XIX con el clan Rockefeller facilitaron que la desmonopolización haya sido sólo un intento vano: una ley presuntamente cumplida, tras la cual hay un monopolio en las sombras. Este proceso se agudiza cuando comienza a proliferar una inmensa gama de fondos de pensión e inversión, en los que la población norteamericana coloca sus ahorros y los fondos para su jubilación.

Estas entidades, muy relacionadas con los bancos, han invertido ingentes cantidades de fondos en comprar aún más acciones de estas empresas. Como estos fondos de inversión y pensión en muchos casos son propiedad de los bancos de la élite norteamericana, o están relacionados con ellos, ésta ha encontrado una “pócima mágica” no sólo para seguir controlando lo que antes eran monopolios dirigidos de manera unipersonal sino para ejercer su dominio sobre muchos otros sectores a los que no hubiera podido acceder si no se hubiera dado esta singular forma de estructura financiera que existe aún hoy en WallStreet.

Poseyendo el 5 o 10% de una empresa, y administrando otra parte, aun cuando no sea de fondos propios sino con los ahorros de la gente invertidos en bancos y fondos de pensión e inversión, se puede controlar totalmente un mercado tan estratégico como el energético.

El caso del clan Rockefeller es quizás el principal emblema, pero no el único. Durante buena parte del siglo XX, el monopolio petrolero anglo norteamericano fue rebautizado como “The Seven Sisters” (Las Siete Hermanas). Pero el proceso de gran concentración del capital vivido en la década del 90 ha hecho que se dejaran de guardar las apariencias y las empresas petroleras volvieran a fusionarse. De seguir a este ritmo, ya poco faltaría para volver a la primitiva Standard Oil. En efecto, la familia Rockefeller controla los conglomerados petrolíferas Exxon Mobil, Chevron Gulf Texaco y Amoco British Petroleum. También le corresponde, por ejemplo, y entre muchos otros intereses petrolíferos en el resto del mundo, una proporción muy importante en el petróleo que Repsol posee en la Argentina dado que Aznar vendió en 1997 acciones de Repsol en la Bolsa de Madrid y fueron compradas nada menos que por el Chase Manhattan Bank.(1) Este banco, también controlado por la familia Rockefeller, adquirió recientemente al JP Morgan, al Chemical Bank y al Manufacturers Hannover. Desde hace tiempo, la misma familia también controla al Citibank e influye decisivamente en el Bank of America. En realidad, hay una gama de negocios que sigue oligopolizada en las sombras en Estados Unidos, a pesar de la legislación en la materia. Es necesario volver a remarcar que el capitalismo en su versión norteamericana produjo un enorme auge de cotizaciones en la Bolsa de todo tipo de empresas. Con una muy pequeña proporción del capital accionario de ellas y de los fondos de inversión o pensión que luego invierten una enorme parte de lo que recaudan en las mismas acciones cotizantes, una pequeña élite influye decisivamente en las políticas de las mega empresas de esos sectores. Ello ocurre más visiblemente en los negocios de banca y finanzas, petróleo y energía, laboratorios y salud, educación y universidades.

(1) Algo similar ocurrió con Telefónica de España. Las acciones vendidas en la Bolsa de Madrid por el Estado Español fueron compradas en forma mayoritaria por bancos estadounidenses muy relacionados con el dan que controla el petróleo norteamericano.

Todas estas ramas de la producción están relacionadas entre sí a través de los clanes elitistas controlantes de los sectores en bloque. No se trata de un esquema cerrado en sí mismo sino con derivados a otros sectores de la actividad como, por ejemplo, la industria de armamentos. Debe tenerse en cuenta que en el oligopolio mundial energético también tiene una vital influencia la empresa Royal Dutch Shell, en parte propiedad de las coronas británica y holandesa, y financiada en buena medida por la familia Rothschild (imagen: iniciador de la dinastía Rothschild) , antigua financista europea de varias coronas reales, sobre todo a la hora de financiar guerras. Se caracterizaba por auxiliar financieramente a la vez, a los dos bandos.

Según abundante información, esta misma familia también es la prestamista original de los Rockefeller y de todo el desarrollo petrolífero, ferroviario y bancario en Estados Unidos, a través de las familias Morgan (banca y ferrocarriles), Harriman (ferrocarriles y altas finanzas) y Rockefeller (petróleo y banca). Los ferrocarriles no eran un negocio de transporte más en el siglo XIX. No había transporte aéreo, no existía el transporte de carga por carreteras, no había red de autopistas. Tan sólo una de las pocas empresas ferroviarias en Estados Unidos rivalizaba con el propio gobierno federal en cantidad de obreros empleados.

Ello significa que haber controlado cuasi monopólicamente ferrocarriles, petróleo y bancos implicaba controlar el real poder en Estados Unidos. Resulta llamativo, entonces, que la familia Rothschild, en la reciente biografía oficial escrita por Nial Ferguson en dos tomos, en Oxford, intente mostrarse a sí misma como en decadencia desde mediados del siglo XIX, precisamente por no haberse podido instalar como banca en Estados Unidos, y perder el control de la situación cuando Nueva York comienza a rivalizar con Londres como centro financiero mundial. Ello se da de bruces con el control que dicho grupo económico ejercía por medio de la financiación sobre los tres principales negocios de Estados Unidos. Sin embargo, esa voluntad propia de aparecer cada vez más en el anonimato va de la mano con el hecho de que el clan Rothschild sólo presta en la actualidad su apellido a bancos de inversión singularmente pequeños.

Energía y Poder: Controlar la energía es tener el poder. Si nos detenemos a pensar un poco en este punto, se observa que la decisión de ir a Irak e invadirlo contra viento y marea es una decisión estratégica con miras a estar donde está el petróleo, a manejarlo y extraerlo como si fuera propio, y a no depender de la buena voluntad de empresas estatales y líderes nacionales. En suma, a la necesidad de conservar el poder que otorga el tener como propias las escasas fuentes de energía no renovables que hoy resultan fundamentales para la vida humana y, sobre todo, para la vida urbana.

Si el más importante recurso energético es escaso y no renovable, como el petróleo y el gas, quienes manejen ese bien tienen el poder. Si las principales fuentes de energía se basaran en recursos renovables —y hay que tener en cuenta que toda la materia es fuente potencial de energía—, ningún minúsculo grupo podría tener el poder, porque las decisiones humanas de consumo bien podrían independizarse mucho más de la necesidad de trabajar. O sea, la necesidad de trabajar para vivir en el mundo contemporáneo se debe, en muy buena medida, a que al ser el petróleo un bien escaso, y por lo tanto oneroso, hace mucho más costosos los bienes que consumimos usualmente.

¿Cuál es, entonces, a la luz de la guerra en Irak y de la ocupación de Afganistán, la verdadera situación del mercado petrolero? ¿Es el petróleo abundante o escaso? ¿Urge su reemplazo o tenemos tiempo? En Internet se puede acceder con facilidad al sitio oficial de la International Energy Agency. Dicho sitio proporciona abundante información. Si bien no hay datos por empresa, si hay datos de producción, consumo, reservas, precios, etc., tanto de petróleo como de gas natural. Las conclusiones más importantes que se pueden extraer son las siguientes:

Hacia el 2002, quedaban reservas de petróleo compatibles con el consumo actual mundial para 35 años. (Si bien al actual ritmo de producción se podría extraer petróleo durante más de 80 años en Arabia Saudita y durante más de 110 años en Irak, ambos países deberán multiplicar en el muy corto plazo su producción para compensar la extinción de pozos petroleros en Estados Unidos, Inglaterra, Rusia y México. De ahí que haya petróleo en el mundo para sólo 35 años en los niveles actuales de consumo.) Es necesario mencionar que, a esta altura, ya prácticamente todo el planeta ha sido explorado, quedando algunas dudas aún sobre el potencial que podrían tener un sector de la costa de Groenlandia, el Congo y la cuenca del Níger (país al cual el presidente George W. Bush y la CÍA acusaron en su momento de vender uranio a Saddam Hussein, acusación que se comprobó falsa).

El 70% de todas las reservas mundiales de petróleo se encuentra concentrado en el Golfo Pérsico; Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Irán. En el plazo de una década, más del 80% del petróleo mundial estaría en esa región. Otro 10% del petróleo mundial también se encuentra en países musulmanes como Libia, Nigeria e Indonesia. Hoy, el 80% de petróleo del mundo está en manos musulmanas, y ese porcentaje tiende a subir con el paso del tiempo. Dado que el petróleo comenzó a utilizarse como fuente energética en Estados Unidos luego de la Guerra Civil, y en aquella época sólo se lo conocía en forma abundante dentro de Estados Unidos y en Rusia, estratégicamente resultaba no sólo cómodo sino también sumamente viable comenzar a basar la energía en hidrocarburos fósiles.

El combustible saudí sólo vio la luz en 1938. Y fue, con el paso de las décadas, que el mundo se llevó la sorpresa de que estaba concentrado mayoritariamente en torno del Golfo Pérsico. Entonces puede comenzar a quedar un poco más claro el porqué de la frecuente propaganda contra países de origen musulmán, dado que el intento de basar la energía del planeta en un recurso escaso, que se encontrara sobre todo en el subsuelo estadounidense, naufragó a medida que se iban secando los pozos petrolíferos de Texas, cosa que comenzó a ocurrir hacia los años ’60, y se iban descubriendo cada vez más yacimientos gigantescos en países árabes (lo que terminó de ocurrir en los años ’80).

Muy cerca del techo: Estados Unidos tocó el techo de su producción anual de petróleo en el año 1970, con algo menos de 10 billones de barriles anuales de crudo. Hoy apenas si puede producir 5 billones de barriles por año. Ello, a pesar de que se ha incorporado la un tanto decepcionante —en cuanto a su magnitud— cuenca petrolífera de Alaska al mercado. Todo esto al costo de comenzar a generar un preocupante problema ambiental, y aunque se han desarrollado y aplicado nuevas tecnologías extractivas, las que, por ejemplo, introducen gas a presión en la roca de los yacimientos para virtualmente “secar” las rocas de petróleo y aumentar la posibilidad extractiva de pozos vecinos, incrementando de forma importarte el recupero de la inversión en los pozos. A pesar deque estas cifras indican una realidad energética preocupante al menos dentro de los propios Estados Unidos, el gobierno de George W. Bush muestra una gran lentitud en las tareas preliminares previstas para licitar entre las universidades norteamericanas algunos fondos para el estudio de tecnologías masivas qué reemplacen al petróleo. Esa pereza se contrapone a la enorme rapidez con la cual el mismo gobierno decidió efectuar la licitación de las obras petrolíferas por desarrollarse en Irak, que ganó antes de la propia caída de Bagdad y Basora una filial de la empresa Halliburton (Kellogg), la que fue hasta hace poco dirigida por el propio vicepresidente norteamericano, Dick Cheney. (imagen abajo)

Desde ese año 1970, cuando Estados Unidos alcanzó el denominado “techo de producción anual”, ésta no ha cesado de declinar, como lo indican las cifras antes comentadas. El descenso ha sido particularmente mayor en los años ’90 y en el inicio de este siglo, ya que a lo largo de una década cayó casi 20%. Hacia 1950, Estados Unidos producía prácticamente el 100% del petróleo que consumía y era el primer productor mundial. Importaba algo de petróleo, pero también exportaba. Hoy, Estados Unidos no llega a producir 45% del petróleo que consume. Sigue siendo el primer consumidor mundial, con casi un cuarto del consumo de todo el planeta.

Se calcula que, al actual ritmo de producción, el petróleo norteamericano se extinguirá en el año 2010. Peor aún es la situación en Inglaterra: los pozos descubiertos en el Mar del Norte, cuya propiedad comparten Inglaterra y Noruega, sobre los que se llegó a pensar en su momento que eran mucho más grandes, han resultado menos abundantes que lo previsto, y se calcula que Inglaterra se quedará sin petróleo aproximadamente en el año 2006. Fuera de los países musulmanes, el petróleo es aún abundante sólo en Venezuela (recordar el intento de golpe contra Chávez efectuado por sectores empresariales muy relacionados con el establishment petrolero de Estados Unidos y la CÍA) y algunas de las ex repúblicas de la URSS. En mucha menor medida en China, Libia y México. Y… en ningún lado más.

Desde mediados de la próxima década, el petróleo estará entonces tan concentrado en tan pocas manos, y tan escaso resultará en Estados Unidos, que ello puede ayudar a explicar la verdadera naturaleza de las guerras que hemos visto en el siglo XXI. La decisión hasta el momento ha sido no sólo ir tras el petróleo, sino también seguir férreamente con la tecnología de ese combustible.

Hemos mencionado que las cifras oficiales indican que hay reservas mundiales para 35 años. Ello puede generar una falsa idea: que hay por lo menos tres décadas de tiempo antes de que se produzca una grave crisis energética; que todo es cuestión de encontrar métodos pacíficos de solución a los conflictos, de manera tal que el comercio de petróleo del Golfo Pérsico a Occidente y Japón se realice en forma fluida evitándose las fricciones que hubo con los talibanes (Afganistán, por su particular enclave, es importante para el paso de gasoductos) y con Irak.

De esa manera, si nos guiamos por las cifras oficiales de la International Energy Agency, aún hay cierto tiempo —no mucho, pero tres décadas es un plazo apreciable—, y las tensiones bélicas de inicios de este siglo bien podrían ceder si se diera con la gente indicada para gobernar los países. O sea, si los conflictos entre Estados Unidos y el mundo musulmán los resuelve otra clase dirigente, distinta de la que hoy está sentada en la Casa Blanca y en varios países musulmanes.

Si seguimos por esta línea de pensamiento, debemos limitarnos a calcular cuál sería la real magnitud del déficit estructural adicional en las balanzas de pagos de Estados Unidos e Inglaterra, producido por el hecho de tener que importar todo el petróleo que aún producen en su propio territorio, pero nada más que eso. Ello requeriría de un mayor “ajuste de cinturón” de las poblaciones de ambos países, pero nada del otro mundo, nada que no se haya ya visto en el pasado en cuanto a ajuste recesivo. Después de todo, el 55% del petróleo que consume Estados Unidos —que es importado— representa entre 1 y 1, 5% de su PBI, según la cotización del barril.

Es decir, el impacto de dejar de producir petróleo, importando el restante 45% que hoy aún produce internamente Estados Unidos, equivaldría a cerca de otro 11,5% de su PBI, si se soluciona el conflicto a través del comercio internacional. Si bien hoy, en pleno 2003, Estados Unidos tiene un muy abultado déficit de balanza de pagos del orden de 5,2% de su PBI, un déficit adicional de 11,5% lo colocaría en las puertas de una recesión más pronunciada que la que ha venido evidenciando desde el año 2000, y quizás en la necesidad de una más apreciable caída del dólar, Pero no se trataría de nada imposible de manejar. A todas estas conclusiones se puede llegar, entonces, si se atan lo suficiente los cabos sueltos a partir de las cifras oficiales de la International Energy Agency.

Pero lamentablemente estaríamos frente a un espejismo, mucho más grande aún que los que se suelen padecer en los desiertos bajo los cuales se encuentra el petróleo.

Ocurre que el petróleo no es como el agua o el aire, ni como el dinero. No se puede extraer al ritmo que se desea ni se encuentra en forma uniforme ni es siempre de la misma calidad. Por empezar, en las reservas suelen figurar petróleos especialmente pesados, que suelen ser de mucho más bajo valor energético y caros de procesar, petróleo que aún hoy no se sabe procesar bien por su bajo valor energético y económico. Hay incluso tipos de petróleo que aún hoy no poseen valor económico, y otros ubicados en zonas de muy difícil acceso, cuya explotación seria tan cara que sólo tendría sentido con un precio mundial del crudo compatible con cerca de 80 dólares el barril a valores del presente, actualizados por la tasa de inflación en Estados Unidos, al que se llegó durante la segunda crisis petrolera mundial a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán en 1979. Esto implica que un porcentaje indeterminado pero apreciable de las cifras oficiales es petróleo que está en las estadísticas pero no en la realidad.

En segundo lugar, y en forma aún mucho más importante, hay que tener en cuenta que el petróleo no va a empezar a faltar desde el año en que teóricamente se extinga (alrededor del 2035 2040), sino desde cuando se alcance lo que se denomina “techo mundial de producción”. El “techo mundial de producción” es la máxima cantidad posible de petróleo que se puede producir en un año y depende de las características geológicas de los pozos, del tipo de crudo, de la tecnología extractiva que se use. etc.,etc.

En el mundo, todavía nos encontramos en la fase ascendente de producción mundial del crudo. Medir su disponibilidad por la cantidad de años de reservas existentes implicaría aplicar un cálculo lineal de posibilidades de extracción. O sea, significa pensar que todos los años se puede extraer la misma cantidad y un poco más. La realidad es diferente. Existe primero un período ascendente, de producción año tras año superior, causado por el hecho de que van entrando al circuito productivo más yacimientos que los que se van “secando.”

Luego se alcanza el “techo mundial de producción”, y ésta se estanca cerca de esa cifra durante un período breve de algunos años. Finalmente, comienza un período de producción declinante año tras año, originado por el hecho de que ya no pueden agregarse a la producción nuevos yacimientos al mismo ritmo al cual van saliendo de circulación y agotándose muchos de ellos, ya secos. Hoy el planeta ha ingresado en la última parte de la curva ascendente del ciclo de producción del petróleo. Al “techo mundial de producción” aún no se ha llegado. Cuánto falta para alcanzarlo es un dato clave para la economía del mundo entero.

El “techo de producción” sí ha sido alcanzado, por ejemplo, en países como en Estados Unidos. Hemos mencionado que el “techo de producción norteamericano” se tocó en el año 1970, y debe recordarse muy especialmente que en 1973 se produjo una de las dos crisis energéticas mundiales más graves de que se tengan noticias, cuando la historia oficial indica que Arabia Saudita produjo un embargo petrolero a los países occidentales que ayudaron a Israel a ganarla guerra de ese año. En aquellos años ’70 eran frecuentes las colas en las estaciones de servicio, el racionamiento de combustibles y la inflación descontrolada en muchos países a consecuencia de las subas de precios de los hidrocarburos evidenciadas en todo el mundo como consecuencia de la desaceleración inevitable que se produjo en la producción de crudo norteamericana, factor que en realidad jugó un papel preponderante en la triplicación de los precios del crudo a inicios de los años ’70.

A partir del momento en que se toque el “techo de producción” mundial, se va a evidenciar una serie consecutiva de bruscas escaseces de petróleo.

El mundo habrá alcanzado su máximo ritmo de producción mundial, a partir de cuyo momento, año tras año, habrá cada vez menos petróleo disponible para alimentar a cada vez más habitantes de la Tierra y a economías que pugnarán por seguir creciendo a un ritmo superior al 2% anual, mínimo umbral considerado aceptable, lo que sería inalcanzable para todos los países en forma conjunta en un mundo en el que cada día habría menos petróleo. De esta manera, el planeta se encuentra frente a una disyuntiva que debe solucionarse por alguna de estas tres vías, o una combinación de las mismas, de aquí a cierto tiempo:

a) una importante reducción en la tasa decrecimiento demográfica a escala global y presumiblemente una declinación de la cantidad de habitantes en la Tierra;

b) una muy profunda recesión a escala global que produzca una reducción apreciable en el nivel de vida de la población global como promedio;

c) el abandono gradual pero acelerado de la tecnología del petróleo. En términos económicos, esa serie de crisis internacionales se verificaría mediante subas bruscas e imprevistas en la cotización del petróleo y/o con la aparición de nuevas guerras, que sólo alguien muy ingenuo puede creer que casualmente se sitúen cerca de donde existen grandes yacimientos de hidrocarburos, o en las zonas de su paso.

Para dar una idea de la magnitud del problema frente al cual estamos, es necesario mencionar que hoy en día más de 85% de toda la energía mundial proviene de hidrocarburos fósiles. Sólo 7% tiene su origen en la energía hidroeléctrica, y en porcentajes menores aún las demás fuentes. Esto implica que no va a ser posible reemplazar los hidrocarburos fósiles con fuentes energéticas hoy existentes, sino que se deberá generar una tecnología alternativa.

Otro espejismo que suele aparecer comúnmente es el relativo a la posibilidad de utilizar carbón como recurso energético reemplazando al petróleo y al gas natural. El carbón es bastante más abundante que ambos. Estados Unidos posee carbón para 300 años en su actual nivel de consumo. En el mundo, cifras comparables pueden obtenerse para muchos países. Sin embargo, si el consumo de carbón se acelerara para reemplazar al gas y al petróleo, la cantidad de reservas se reduciría dramáticamente. Rifkin calcula que con tan sólo un crecimiento anual de 4% en el consumo anual de carbón, las reservas norteamericanas sólo alcanzarían para 65 años. Además, el carbón posee muchos inconvenientes: no es fácil extraer de él combustibles líquidos, y es muy costoso. Por lo tanto, no es un sustituto apto del petróleo y del gas natural. Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el carbón es un hidrocarburo “sucio”, muy contaminante, difícil de cargar y transportar.

Pues bien entonces, lo importante, lo central, es determinar cuál será el año en el que se produzca el “techo mundial de producción”. A partir de ese momento, despertaremos del largo sueño que hemos venido viviendo y nos daremos cuenta de que la energía es un bien mucho más escaso que el espejismo de abundancia que hoy nos parece, además de que comenzarán a cobrar otro significado las guerras del siglo XXI.

Una buena cantidad de los porqués a brutales episodios hoy incomprensibles para muchos adquirirá su verdadera perspectiva si no comienza a acelerarse el cambio tecnológico, cosa que va precisamente en dirección opuesta a los intereses del oligopolio petrolero mundial. Si se encuentra un recurso energético renovable y barato para reemplazar al petróleo, los enormes pulpos petroleros enfrentarían una extinción muy acelerada.

El “techo mundial de producción” es, entonces, el dato crucial que es necesario tener en el análisis porque marca el límite entre una producción en alza y una que comienza a ser declinante. La cantidad de años de reservas, que hemos dicho que son 35, parte del supuesto de que se puede producir petróleo en forma constante, y ya hemos explicado que no es así. La determinación de ese año es un cálculo que sólo los geólogos pueden efectuar basándose en sus estudios sobre los pozos en todo el planeta. Los geólogos están divididos entre “optimistas” y “pesimistas”.

En el caso de lo evidenciado ya en Estados Unidos en 1970, la batalla la ganaron los “pesimistas”. Peor aún, triunfó el más pesimista, dado que el consenso hablaba de una imposibilidad de que la producción tocara su techo en 1970, cosa que ocurrió y generó una gran crisis sólo tres años más tarde. En el caso del mundo, los “optimistas” esperan que el “techo mundial de producción” sea alcanzado entre el 2014 y el 2018. En ningún caso esperan que se alcance después del año 2020. Los “pesimistas” esperan que el “techo mundial de producción” se alcance hacia el año 2010 y algunos de ellos esperan que ello ocurra en el 2004.

Una buena parte de la aparente aceleración que ha tenido la historia en el comienzo de este milenio, con la aparición de sucesos inéditos anteriormente, se debe precisamente a los datos anteriores. Ocurre que en los años ’90 comenzó a hacerse evidente que parte de las reservas oficiales de petróleo que quedaban en los estados de la ex URSS y los países árabes en general estaban sobredimensionadas en las estadísticas, probablemente ex profeso, dado que los pozos petrolíferos servían como garantía para préstamos bancarios, lo que en algunos casos motivó una intención de “inflar” artificialmente el contenido de los yacimientos.

Es como si hubiéramos subido la ladera de una montaña empinada, en forma esforzada, sólo para caer en la cuenta, una vez en la cima, de que la ladera que habrá que transitar de aquí en más, hacia abajo, es mucho más empinada, y por lo tanto riesgosa, de lo que se pensó.

Mirando para otro lado: A partir de estos cálculos surgen varios interrogantes. El primero de ellos es por qué el gobierno norteamericano no aconseja a su poblador ahorrar el máximo posible de petróleo. Cuando en el año 1973 se produjo la crisis petrolera, en buena medida gestada por las empresas multinacionales estadounidenses y británicas, de la que luego se acusó sólo a los países árabes, el gobierno de Nixon aconsejaba en los medios de comunicación el ahorro de combustibles. Se trataba sólo de una crisis temporaria hasta que técnicamente fluyera mayor cantidad de petróleo del Golfo Pérsico, para reemplazar el que comenzaba a escasear en Estados Unidos y, aunque la solución era sólo una cuestión de tiempo, el gobierno cumplía con el deber de guiar a la población en lo que parecía ser una necesidad perentoria: ahorrar energía.

Hoy, en cambio, tras la invasión al segundo país con más reservas de petróleo del mundo: Irak, y con el planeta ya muy cerca de su límite de capacidad productiva de petróleo, ninguna voz del gobierno norteamericano se alza para aconsejar el ahorro de energía. Mucho más llamativo resulta esto si se tiene en cuenta que el actual gobierno estadounidense ha sido prácticamente copado por la industria petrolera. El presidente George W. Bush dirigió o formó varias empresas: Arbusto Energy, Bush Energy, Spectrum 7, Harken. Su padre fue cofundador de la polémica empresa Zapata Oil, luego dividida en Zapata Oil y Zapata Offshore(3). La máxima asesora en materia de seguridad del gobierno de Bush, Condoleezza Rice, jefa del National Security Council (NSC), también proviene de la industria petrolera, más específicamente de Chevron.

(3) Zapata Offshore, empresa presuntamente relacionada en forma directa con la operación frustrada de invasión a Cuba de inicios de los ’60, conocida como Bahía de los Cochinos, y cuyo nombre de código interno de la CÍA no por casualidad habría sido “Operación Viva Zapata”.

El caso del actual vicepresidente y ex ministro de Defensa del padre de Bush, Dick Cheney, es todavía más llamativo. Durante los ’90 dirigió la empresa Halliburton, principal proveedora mundial de insumos al sector petrolero. Hizo jugosos negocios vendiendo abundante material por miles de millones de dólares a Saddam Hussein para que éste se preparara en su afán de triplicar la oferta de crudo iraquí.

El problema que luego se suscitó es que Saddam Hussein decidió excluir a las empresas norteamericanas y británicas del proceso de concesión de los pozos iraquíes, basando su estrategia en contratar sobre todo petroleras estatales de Europa continental. Si Saddam hubiese logrado ese objetivo, dado que el petróleo se está agotando en Estados Unidos y en Inglaterra en forma simultánea, la declinación en el volumen de negocios de las petroleras anglosajonas las hubiera condenado a un brutal achique. Habría un mayor dominio del mercado por parte de las empresas estatales de petróleo.

De todas formas, no puede pensarse que el establishment petrolero norteamericano haya sido tomado por sorpresa por la estrategia de Saddam Hussein, dado que la invasión a Irak comenzó a planearse a más tardar en 1997, a través de un reducido núcleo de intelectuales y hombres de acción del Pentágono, entre los cuales se encuentran Paul Wolfowitz, Richard Perle y otros, junto a Francis Fukuyama.

El think tank se llama “Project for the New American Century”. Ese núcleo de gente, que evidentemente no se reunió por casualidad y que representa el ala más fanática del pensamiento conservador norteamericano, es en realidad una especie de desprendimiento del omnipresente pero siempre misterioso y secretivo Council on Foreign Relations (CFR), para algunos el verdadero gobierno en las sombras en Estados Unidos.

Esto hace pensar que el establishment petrolero norteamericano le vendía material petrolero a Saddam con objeto de que se fuera construyendo infraestructura a fin de aumentar la producción, al mismo tiempo que planificaba su futuro derrocamiento. Cabe recordar que mientras esto ocurría, los medios de comunicación difundían la noticia de que el jefe de inspectores de armas, en aquel entonces en Irak, Scott Ritter, declaraba que el régimen de Hussein no sólo no tenía armas de destrucción masiva sino que no estaba siquiera en condiciones de generarlas.

No sólo las guerras en el Golfo Pérsico han sido inducidas por motivos energéticos. La historia política y económica del mundo de los últimos cincuenta años gira en torno a este tema. La bonanza económica y el alto crecimiento de los años ’60 se explican por el bajísimo precio del barril de los países árabes (entre 1,5 y 3 dólares por unidad de crudo). Los agudos procesos están flacionarios (recesión con inflación) de los años ’70 se debieron al comienzo de la declinación en la producción norteamericana de combustibles, a la escasez de energía —para muchos, como Antony Sutton, creada bastante artificialmente en 1973— y al afán de las grandes empresas petroleras de incrementar sus ganancias, cosa que ocurrió mediante las dos crisis petroleras de los años 1973 y 1979.

En este último año, el barril llegó a valer casi 80 dólares a valores actualizados. Los años de “vacas gordas” para las petroleras y “vacas flacas” para la gente fueron generando un problema: los países árabes se fueron enriqueciendo de una manera que algunos en Occidente comenzaban a considerar peligrosa. Los petrodólares empezaban a inundar los mercados financieros. Arabia Saudita se daba el lujo de ser el segundo mayor accionista del Fondo Monetario Internacional, y el Islam amenazaba con transformarse en un polo propio de poder cuyo epicentro bien podría haberse situado en Bagdad, por una confluencia de factores. No debe extrañar, entonces, que durante los años ’80, en la era Reagan Bush, el precio del barril declinara a niveles anteriores a la segunda crisis petrolera.

Esto produjo durante buena parte de los años ’80 y ’90 otro periodo de aceptable crecimiento mundial, bajas tasas de inflación y facilitó el progreso de la globalización, al mismo tiempo que quitó al Islam —y sobre todo también a la ex URSS, cuyo principal producto de exportación era el petróleo —4) la posibilidad de constituirse en un polo propio de poder. Claro que el problema es que esto se logró consumiendo petróleo a un ritmo mayor de aquel con que se realizaban nuevos descubrimientos.

Todas las crisis energéticas de las cuales el mundo fue testigo se resolvieron de una única manera: aumentando la producción de combustibles fósiles. Esto es lo que ya no será posible desde algún momento de los próximos diez años, cuando se alcance el “techo mundial de producción”.

El gobierno estadounidense no puede desconocer, entonces, la crítica situación del mercado energético, que lo ha llevado incluso a invadir países en forma acelerada. Si sus intenciones son altruistas, no se entiende por qué no existe ya una campaña para el ahorro de combustible hasta encontrar un sustituto del petróleo, sí es que éste no existe ya.

¿Un Mundo Feliz?: La energía es, entonces, el principal limitante a la globalización que, por otra parte, el propio establishment norteamericano propugna como remedio para todos los males sociales y económicos del planeta. Los problemas van a ser muy serios: China, que viene creciendo notablemente, incorporando mensualmente millones y millones de trabajadores a su oferta laboral merced a las exportaciones que viene realizando a Occidente, muy probablemente encontrará que no le resultará posible mejorar la calidad de vida de sus habitantes con el ahorro que significa el trabajo acumulado de centenas de millones de chinos, quienes durante años produjeron y vendieron al exterior privándose de consumir.

(4) EE.UU. logró a principios de los años ’80, merced a un acuerdo secreto con Arabia Saudita, que dicho país exportar a mayores cantidades de petróleo que las necesarias para el consumo. El objetivo era derrumbar el precio del barril, no sólo para facilitar una reactivación en EE.UU., sino también para dificultar el acceso a las divisas por parte de la URSS, a la cual Reagan Bush querían derrotar definitivamente en la era de la Guerra Fría (cosa que consiguieron sólo unos años más tarde). A cambio de ese exceso de petróleo en el mercado, EE.UU. proveía de armas a Arabia Saudita, preocupada en aquella época por que Irán pudiera derrotar a Irak en la guerra, y amenazar la seguridad saudí.

La masa de ahorro acumulado en el Banco Central chino, que supera los US$ 350 mil millones, y que sigue creciendo, no podrá destinarse a mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa nación porque la restricción energética que se nos viene en forma acelerada comenzará a operar como un serio limitante a la tasa de crecimiento global en poco tiempo más. Una elevación importante del nivel de vida de la población china es sólo una quimera si se continúa con la tecnología del petróleo.

Se calcula que, si el gobierno chino decidiera brindara sus habitantes un nivel de vida similar al del americano promedio, el consumo de petróleo mundial aumentaría 50% de un año a otro, con lo que la crisis sería… ayer. Japón, que en recesión ya lleva unos quince años, y con un aumento del desempleo que los cálculos estatales han subestimado, no podría recuperarse demasiado en un horizonte visible y mucho menos de forma sostenida, dado que las presentes condiciones del mercado energético mundial así lo impondrían. Por lo tanto, Japón seguiría en el mediano plazo generando nuevos desempleados,

En cuanto a Europa, lejos de pensar en la posibilidad de reducir tasas de desempleo, en algunos casos superiores a 10%, debería conformarse, en el mejor de los casos, con mantener estos niveles y crecer lo que se pueda, sí es que se puede. Frente a este panorama, esa actitud invasiva hacia los países que tienen petróleo, y a la vez despreocupada de reducir los niveles de consumo excesivo, por parte del gobierno que encabeza Bush, puede abrir todo tipo de dudas y presunciones acerca de qué intenciones hay detrás de su accionar y de su discurso, que no van por el mismo carril.

Es necesario pensar que la serie de crisis que han vívido muchos países en vías de desarrollo en los años ’90 —México, sudeste asiático) Corea del Sur, Brasil, Turquía y la Argentina— es, en realidad, funcional a la situación energética mundial y al interés del establishment petrolero anglonorteamericano, debido a que las brutales reducciones evidenciadas en el nivel de vida de estos países tras sus respectivas crisis no generan otra cosa que un menor consumo de energía per cápita y, por lo tanto, facilitan que sea posible continuar con la era de los hidrocarburos fósiles.

Es de esperar entonces que de aquí en adelante, mientras no haya cambios sustanciales en el manejo del poder en Estados Unidos, no haya ningún apuro por parte del gobierno norteamericano para rescatar países en bancarrota. Más aún, es posible que la élite banquera petrolera intente, a fin de continuar con la tecnología energética que le permite concentrar el poder, resolver el problema induciendo una baja en el consumo de energía per cápita. Ello se lograría, en el caso de países del tercer Mundo, con cada crisis económica o financiera que sobreviene en alguno de sus miembros más importantes. incluso esta baja en el consumo per cápita de energía sería aún mas pronunciada si incluso vastas áreas del Primer Mundo las padecieran (ejemplo, la prolongada crisis económica japonesa), a fin de acomodar la demanda de petróleo al declinante período productivo del mismo que en breve sobrevendría en el planeta.

Si se lo mira desde esta perspectiva, los supuestos “errores” de apreciación del Fondo Monetario Internacional, que contribuyeron a que se gesten y perduren muchas de las crisis de los últimos años, en realidad no fueron tales, sino que han sido funcionales a esta necesidad de reducir el consumo de energía per cápita, que bajo determinadas condiciones puede convertirse directamente en una necesidad de ir comenzando a reducir la cantidad de “cápitas”.

Petróleo Carbón Gas natural

Parte del Capitulo II de Hitler Gano La Guerra de Walter Graziano

Fuentes de Energìa No Renovables Carbòn y Petroleo Reservas Por Pais

La primera fuente de energía desarrollada por el hombre, fue el fuego con combustibles vegetales; luego los cereales hace unos10.000 años y el viento, en navegación y molinos; después, florecen algunas civilizaciones, y se desarrollan obras hidráulicas para riego en Egipto; muy luego se usa carbón mineral en el siglo XVIII para mover la máquina de vapor de Watt y alimentar la revolución industrial.

La unidad de energía más universal es la caloría (cantidad de calor necesaria para elevar 1°C a 1 gr. de agua) o kilocaloría (1°C a 1 litro de agua). Equivalencias: 1 kwh = 860 Kcal. = 3.601.000 Joule;  1Joule = 1 Newton-metro = 1 Watt-segundo.

Conceptualmente, trabajo y energía, son sinónimos; en 1905 Einstein mostrará que también la masa es equivalente. Valores comunes de energía en kilocalorías: Un fósforo 0.3; Una manzana 100; Un litro de nafta 10.000.

Un Kg. de madera 3500 = una bañadera de agua caliente = un hombre viviendo 24 horas.

La potencia, es el flujo de la energía, o la energía que se pone en juego en la unidad de tiempo.

Los mojones intelectuales son las dos leyes de la termodinámica:

– Calor y trabajo se equivalen (Rumford y Davy, 1799; Joule 1843).

– El calor solo fluye de un estado superior a un estado inferior [Rodolfo Clausius (1822-88), en 1850.

Ambas leyes tienen, y seguirán teniendo, más influencia sobre nuestras vidas y la del universo, que todos los otros parámetros que se nos ocurra considerar.

Entre los siglos XIX y XX, se usó más energía en la tierra, que en los millones de años anteriores.

De la energía total que consume EE.UU., el petróleo da el 34% el resto es metano (28%), carbón (26%), nuclear (6%), hidráulica (4%), eólica y otras (2%).

Carbón: Se encuentra en la naturaleza, combinado con hidrógeno y oxigeno, formado por acción muy prolongada de presión y microbios.

En eras geológicas remotas, y sobre todo en el periodo carbonífero (que comenzó hace 362,5 millones de años), grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos. Muchas de estas plantas eran tipos de helechos, algunos de ellos tan grandes como árboles. Al morir las plantas, quedaban sumergidas por el agua y se descomponían poco a poco.

A medida que se producía esa descomposición, la materia vegetal perdía átomos de oxígeno e hidrógeno, con lo que quedaba un depósito con un elevado porcentaje de carbono. Así se formaron las turberas. Con el paso del tiempo, la arena y lodo del agua se fueron acumulando sobre algunas de estas turberas. La presión de las capas superiores, así como los movimientos de la corteza terrestre y, en ocasiones, el calor volcánico, comprimieron y endurecieron los depósitos hasta formar carbón.

Tiene poder calorífico de unas 6500 cal/gr.; el petróleo unas 10.000. Su combustión deja significativos residuos.

Las minas de carbón activas están en unos 50 países, y las reservas, que son mayores que las de petróleo, en unos 100 países. Las mayores reservas de carbón están en América del Norte, y en Europa Oriental.

China consume unos 2000 millones de toneladas al año, y EEUU unos 1300.

Un 28% de la energía que consume el mundo, la provee el carbón y esta proporción está en fuerte crecimiento impulsada por los altos precios del petróleo.

Un consumo importante es la siderurgia; producir una tonelada de acero requiere 500kg de carbón.

Las más grandes excavadoras y palas con que se lo extrae, cargan unas 100 toneladas por vez; y los camiones que lo transportan, unas 400.

La producción mundial de carbón en 1994 refleja la crisis de la minería en la Unión Europea (la producción bajó un 17,4%) y en Rusia (decayó en un 6,2%). En cambio se produjo un dinamismo en la industria carbonífera de Estados Unidos, China, India, Colombia y Australia, entre otros países. La producción total en el mundo ese año fue de 2.158,3 millones de toneladas, de las cuales China produjo un 27,4%, Estados Unidos un 5,5% y la República de Suráfrica un 4,8%. En 1996 la producción mundial de carbón fue de 4.666,7 millones de toneladas, siendo los principales productores China, Estados Unidos, India, Rusia y Australia.

Biomasa:  abreviatura de masa biológica, cantidad de materia viva producida en un área determinada de la superficie terrestre, o por organismos de un tipo específico. El término es utilizado con mayor frecuencia en las discusiones relativas a la energía de biomasa, es decir, al combustible energético que se obtiene directa o indirectamente de recursos biológicos. La energía de biomasa que procede de la madera, residuos agrícolas y estiércol, continúa siendo la fuente principal de energía de las zonas en desarrollo. En algunos casos también es el recurso económico más importante, como en Brasil, donde la caña de azúcar se transforma en etanol, y en la provincia de Sichuan, en China, donde se obtiene gas a partir de estiércol. Existen varios proyectos de investigación que pretenden conseguir un desarrollo mayor de la energía de biomasa, sin embargo, la rivalidad económica que plantea con el petróleo es responsable de que dichos esfuerzos se hallen aún en una fase temprana de desarrollo.

Se trata de un recurso orgánico renovable a base de cualquier Vegetal que tomó energía del sol por medio de la fotosíntesis (los combustibles fósiles como carbón, gas y petróleo, también fueron biomasa en su momento).

Los ejemplos más importantes, son el alcohol vegetal o bioetanol y el biodiesel. Ambos de uso creciente, puros o mezclados, van formando una barrera a los precios del petróleo. Brasil, Alemania y EE.UU. son los países donde más avanzó esta modalidad. Se debe decidir en cada caso, si es preferible dedicar una superficie de tierra a producir combustible o comida, y en cada momento y lugar, la respuesta será distinta.

Petróleo en el Mundo

El petróleo es un hidrocarburo, o sea que sus componentes son el hidrógeno y el carbono. Las primeras extracciones datan de 1851 a 1860, cuando entre Rumania y EE.UU. (Samuel Kier y Edwin Drake a 21m en Titusville,Pennsylvania, 1859) produjeron unos 1000 m3 en la década, que se usaron para reemplazar al aceite de ballena en lámparas de alumbrado. Esto bajó el costo del alumbrado al 10%, y produjo gran alegría entre las ballenas sobrevivientes. Luego se agregaron Canadá y Polonia.

En 1868 John D. Rockefeller funda la Standard Oíl en Cleveland OH, y luego en Pennsylvania para producir kerosén para alumbrado y comienza la extracción industrial en EE.UU., donde la propiedad del subsuelo, siguiendo a la legislación inglesa pertenece al superficiario.

En 1873 la familia Nobel (menos Alfredo que estaba ocupado con la dinamita y luego instituyó los premios), perfora y extrae en Rusia, donde se agregan los Rotschilds 10 años después.

Cuando en 1880, Thomas A/va Edison presenta su lámpara eléctrica, se teme que el mercado del petróleo colapse, pero después de 1886 con la aparición del automóvil, se van alejando esOS temores.

En 1890 se agregan las Indias Británicas como productores. Para fin del siglo XIX, con el agregado de las Indias Holandesas (Royal Dutch), la producción mundial anual llega a 25 millones de o 157 millones de barriles, lo que equivale a la producción de dos días en el año 2004.

(un barril =159 litros = 42 USGal; un m3 = 6,29 barriles). En 1901 Patillo Higgins (1863-1955) perfora profundo en EE.UU. (500m) y descubre en Texas, el primer petróleo surgente, y para 1902 en Santa Bárbara, California, en la playa del océano.

En 1908 se agrega Argentina, en 1910 Perú, y 1920 Venezuela.

La producción mundial es hoy de unos 85 millones de barriles diarios, de los cuales Arabia Saudita aporta 11 y Rusia 9; EE.UU. 7 (de los cuales Alaska aporta 2), luego Irán y Méjico 4 c/u; China y Noruega 3.5; Canadá, Venezuela y Emiratos 3; Nigeria, Kuwait, Inglaterra, Irak, Brasil y Libia 2; Argentina 0,8.

Unos 30 millones de barriles diarios o un tercio del total corresponden a la OPEP (Saudi Arabia, Irán, Emiratos, Venezuela, Nigeria, Kuwait, Libia, Indonesia, Argelia y Qatar) creada en 1960 cuando producía dos tercios del total.

El petróleo se constituye, así en el mayor y más complejo negocio del mundo, y puede decirse que la falta de petróleo fue factor decisivo para que Alemania y Japón perdiesen la segunda guerra mundial.

El consumo, en millones de barriles diarios, se ordena así: EE.UU. 20; China y Japón 6; Alemania y Rusia 5 c/u; Canadá, Brasil, India y Corea de Sur 3 c/u; Francia, Italia y México 2 c/u; Argentina 0,7. El total es de unos 85 millones de barriles diarios, (unos 30.000 millones anuales) y representa la mitad de toda la energía que el mundo consume.

Como se ve, del consumo de EE.UU., más de la mitad es importado, y el costo de esa importación, era en 1972 de 6 millardos de dólares; en 1974 de 27, en 1980 de 70, y en 2004 de 80 millardos. El volumen importado en millones de barriles diarios en 2003 fue:

de Canadá 2.2; de México 1.8; de Venezuela 1.6; de Saudi Arabia 1.4; de Nigeria 1; Irak 0.7; de Angola e Inglaterra: 0.4 c/u; total 12.

Desde 193O hasta hoy, las reservas de petróleo conocidas en el mundo alcanzaban y continúan alcanzando, para unos 40 años y están ubicadas en: Arabia Saudita 17%; Canadá, Irán, Irak, Kuwait y Emiratos 9% c/u; Venezuela, Rusia, Libia, Nigeria y Méjico 7% c/u; EE.UU. y China 5% (totalizan unos 3 trillones = 3 x 1012 barriles).

El US Geológica Survey estima esta cifra entre 2,2 y 4 trillones, que según la tasa de crecimiento de consumo que se aplique, alcanza para unos 40 a 80 años. Las que aun no se descubrieron se estiman en otros 3 trillones de barriles. El significado geopolítico de estas cifras, es tremendo.

La producción y consumo per cápita de petróleo en el mundo, siguió una tendencia creciente hasta 1979; desde entonces, la cifra es levemente declinante.

“Bloopers” relacionados con las reservas de petróleo

– 1: En 1919, George Otis Smith, que desde 1907 hasta 1930 condujo el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS): “Para 1940, el petróleo del mundo se habrá agotado definitivamente”.

– 2: Ese mismo año 1919, la Sociedad de Ingenieros del Automotor (SAE) en Nueva York, sentencia: “Deben buscarse combustibles alternativos, pues sólo queda petróleo para 25 años”.

– 3: En 1972 el “Club de Roma” publicó un modelo computado del MIT: “The Limits to Growth”, concluyendo: “El mundo se quedará sin petróleo para 1992 creando una catástrofe energética”.

Notemos que en Arabia Saudita, el petróleo es surgente (no necesita bombeo) a razón de unos 3000 m3/día/pozo (costo: unos 7 Dol/barril). En Argentina debe bombearse, y cada pozo produce unos 10 m día (costo unos 20 Dol/barril), hay unos 12000 pozos en producción; en EE.UU. la producción media por pozo es de Unos 8 m3. En el mar (plataformas offshore de donde proviene un tercio del total), es aún más caro extraerlo.

El precio internacional, resultó de unos 4 Dol/barríl por largos períodos, subiendo hasta 40 Dol/barril desde 1973 hasta 1980 y nuevamente en 1990 (OPEP dominada por el sheik Zaki Yamafl’ de Arabia Saudita que entonces producía 60% del total).

Esto, cambió forma de pensar y actuar de los consumidores, y despertó la “conciencia energética” del mundo.

En 1974 se creó en París, la International Energy Agency (IEA) para balancear el poder de la OPEP. A fin de 1998 tocó nuevamente los 12 Dol/barril.

El precio está, por ahora, en el orden de los 65 Dol/barril que a valor constante es inferior al de 1973.

Antes del aumento se estimaba que, un aumento del 1% del PBi de un país, implicaba 1% de aumento en el consumo de petróleo; actualmente cada 1% del aumento de PBI necesita 0.2% de aumento en el consumo de petróleo.

De 1 Kg de petróleo se obtiene aproximadamente 1/3 gasoil y jet fuel, 1/3 nafta y 1/3 fertilizantes y otras cosas.

El uso actual es: Transporte 33%; Industria 25%; Petroquímica 25%; Domiciliario 8%; Varios 9%.

El importe que se paga en el surtidor en EE.UU. se distribuye así: 43% crudo; 26% impuestos; 23% refinería y tratamiento; 8% distribución y venta.

Petróleo en Argentina

Los primeros hallazgos registrados en el país, los producen empresas privadas en Jujuy (1865) y en Mendoza a partir de 1887; en razón de la legislación que asigna la propiedad del subsuelo al Estado, todo se traba y no prospera durante 40 años.

En 1907 el lng. Julio Krause, del Ministerio de Agricultura, envió a José Fuchs y Humberto Beghin, a perforar en Comodoro Rivadavia (Chubut) en busca de agua. En vez de agua, encontraron kerosén” a 550 metros de profundidad.

Inmediatamente el presidente Figueroa Alcorta y su ministro de agricultura Pedro Ezcurra, decretaron la prohibición de denuncias de pertenencias y cateos en 5 leguas a la redonda del pueblo, y se declaró como Reserva Fiscal todo el petróleo que pudiese encontrarse en el subsuelo.

Esta actitud tiene como antecedentes al Código Civil de Dalmacia Vélez Sarsfield del 869 (Art. 2342 inspirado en el régimen monárquico español y no en la Constitución Nacional de 1853/60) y el Código de Minería de 1886, que en su Art. 7 confirma la propiedad de la Nación de los minerales ubicados en el subsuelo.

Esta limitación al derecho de propiedad del superficiario en beneficio del Estado Nacional, impidió el desarrollo de una sana industria minera en el país y dio lugar a interminables actos de corrupción.

En la Exposición del Centenario (Buenos Aires 1910), se muestra petróleo de Comodoro Rivadavia como una curiosidad, y aun se discuten los aspectos legales. Simultáneamente se realiza el Congreso Científico Mundial, presidido por Jorge Newbery, quien presenta su interesante libro “El Petróleo”.

En 1912 aparece ASTRA como la primera empresa privada autorizada a operar en la zona.

Hipólito Irigoyen continúa la política nacionalista de Figueroa Alcorta y Sáenz Peña, y en 1919 propone al Congreso la creación de la: Dirección Nacional de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y habilita yacimientos en Plaza Huincul (Neuquén). YPF recién se concretará en 1922 debido a las maniobras dilatorias de la Standard Oil (hoy Esso) que logró la oposición del Senado. Para entonces, ya se producían tres millones de barriles al año. b En octubre de 1922 asume Alvear y su ministro de agricultura Tomás Le Bretón; colocan al frente de YPF al Cnel. Enrique Mosconi, habilitando en 1924 también a la Standard Oil y a la Royal Dutch Shell para operar en producción y venta al público.

Con distintas alternativas, (Isabel Perón nacionalizó las bocas de expendio en 1975, y luego YPF se vendió a la española Repsol) esas empresas siguen produciendo y procesando hasta hoy el 90% del petróleo argentino, y en los últimos tiempos también el gas.

Otras Energìas: Gas Natural

Se trata del gas metano CH4, también llamado gas de los pantanos, que aparece en algunos campos petroleros. Descubierto en 1776 por Alejandro Volta, no es licuable a presiones corrientes. Por dejar poco residuo, es el mejor combustible para usinas térmicas e instalaciones fijas industriales o domiciliarias, transportado por gasoductos. Los altos precios del petróleo hacen que este combustible sea cada vez más importante.

Las turbinas a gas de ciclo combinado, aumentaron tanto su eficiencia en los últimos años, que se están convirtiendo en una de las mejores alternativas para generar electricidad. Pueden manejar cargas muy variables en pocos minutos.

También es muy adecuado para producir hidrógeno.

Gas Natural Comprimido (GNC)

En Argentina desde 1984, se favorece el uso de gas natural en vehículos, pero como no es licuable a costo razonable, solo puede almacenarse en estado gaseoso en recipientes que soporten muy alta presión (250 bar) a los que debe adaptarse la instalación para tener la posibilidad de usar gas o nafta alternativamente. El precio final depende del tratamiento impositivo. Con los valores de hoy, funcionar a gasoil cuesta aproximadamente 50% que con nafta, y a gas 30%.

El parque de vehículos a GNC en Argentina, es el mayor del mundo, con más de 1.400.000 unidades y se incrementa en unos 20.000 autos adicionales por mes.

Gas Licuado de Petróleo (GLP)

Es una mezcla de propano y butano, se puede transportar licuado a presiones relativamente bajas (unos 4 bar), por lo que presenta mayor densidad de energía que el GNC. Su uso estuvo prohibido para automotores en Argentina hasta ahora, pero en Octubre de 2003 se anunció que será habilitado (e.]), con un preCio no definido aún.

Energía Nuclear

Es una forma de obtener calor fraccionando átomos de uranio; (fisión nuclear) con el que se accionan calderas y turbinas a vapor que, a su vez, mueven alternadores que producen electricidad. No produce residuos de CO ni CO2.

Debido a dos accidentes graves, (Three-MiIe Island en Pennsylvania y Chernobyl en Rusia), la instalación de nuevas plantas es menos frecuente, y se cuestiona la disposición de los residuos radiactivos.

Tienen dificultad para adaptarse a cargas variables. En el futuro, con tecnologías mejoradas, es probable que aumente su uso. EE.UU tiene unas 100 usinas nucleares. Francia va a la cabeza en proporción de energía eléctrica de origen nuclear. Hay unas 500 plantas en el mundo.

Energía Eléctrica

Es generalmente producida a partir de otra (mecánica, hidráulica, eólica o pila de combustible). Actualmente, la energía eléctrica en el mundo, que es la que tenemos más al alcance de la mano, proviene así: Carbón 34%, renovable 20%, gas 18%, nuclear 18%, petróleo 10%.

Las redes para abastecimiento comercial, industrial o doméstico, son muy grandes, están muy interconectadas, y operan en CA con frecuencias de 50 Hz. o de 60 Hz. La corriente continua, por la que tanto insistió Thomas Alva Edison, ya no se usa para el servicio domiciliario.

En cuanto a su significado actual, basta considerar las alteraciones que produjeron en la vida de la sociedad, los apagones de EEUU, Canadá y Europa en 2003. El costo de estos cortes es tan alto que ya se estudian métodos alternativos para evitar SUS consecuencias.

Va ganando terreno la idea de pequeños generadores para consumo individual aportando sus excedentes a la red. Un cuarto de la población mundial, no tiene energía eléctrica.

Petróleo Carbón Gas natural

Fuentes Consultadas: Enciclopedia Encarta y La Evolución de las Ideas De Roberto Cook

Usos del Petroleo en la Industria Transformacion Industrial del Petroleo

La producción y el consumo de petróleo han llegado a proporciones tan importantes, tanto para combustible como para las industrias petroquímicas, que es difícil de creer que la producción comercial comenzó en 1857, en Rumania, y dos años después en Estados Unidos.

El petróleo y el gas natural se presentan siempre juntos y contienen muchos componentes comunes. Los más importantes son los hidrocarburos, distribuidos en tres series principales: serie de las parafinas, con el metano como miembro más común; serie de los naftenos, con el ciclopentano y el ciclohexano, que son los compuestos más importantes del petróleo, y serie de los compuestos aromáticos como el benceno.

La mayoría de los gases naturales están formados por metano acompañado de otros miembros de la serie de parafinas, en cantidades siempre muy reducidas. Si aparecen los términos de las parafinas líquidas, a este gas se le denomina húmedo. Los yacimientos de gases condensables tienen notable valor económico, pues la extracción es fácil por hacerse en estado gaseoso y, al llegar a la superficie, se condensan en parafinas líquidas de fácil transporte y de gran utilidad industrial. Es frecuente la existencia de sustancias distintas de los hidrocarburos: helio, en proporción media del 0,1%; nitrógeno, que puede invalidar el aprovechamiento energético del gas; anhídrido carbónico, en proporción inferior al 1%; ácido sulfhídrico, muy tóxico y con extraordinario poder corrosivo. Los gaseoductos y la licuación del gas comprimido han hecho que su uso en Estados Unidos como fuente de energía haya superado al del petróleo.

Los componentes orgánicos que formarán el petróleo, al quedar sepultados, y a medida que aumentan la temperatura y la presión, se rompen y van originando elementos más ligeros y volátiles. Cuanto más dura este proceso tanto más ligero se hace el petróleo bruto y su migración es cada vez más fácil. La clasificación de los petróleos se basa precisamente en las relaciones cuantitativas entre las diversas series de hidrocarburos que contienen. Así, mientras los petróleos americanos están formados casi exclusivamente por parafinas, el petróleo soviético del Cáucaso contiene más del 80% de naftenos.

El petróleo se somete a una destilación fraccionada para obtener productos de empleo industrial. La creciente demanda de gasolina por encima de otros productos, como el queroseno (utilizado antiguamente en el alumbrado) y el gasóleo (gas-oil] (utilizado en los denominados motores pesados) ha obligado a industrializar el proceso de rotura de las cadenas largas, mediante la técnica denominada cracking, para obtener más cantidad de elementos volátiles. Este proceso se hace a unos 500ºC y a 15 atm. de presión para evitar la ebullición de las fracciones ligeras que se obtienen. La mitad de la gasolina que se produce en la actualidad procede del cracking de los aceites pesados, si bien debe ser purificada de algunos compuestos residuales, tales como olefinas y cresoles. La gasolina obtenida por compresión a baja temperatura del gas natural es más volátil y pura y se mezcla con la anterior para equilibrar y homogeneizar sus propiedades tecnológicas.

Para evitar la detonación de los motores, originada por las explosiones bruscas de la gasolina, se mezclan compuestos que neutralizan estas explosiones. Uno de ellos es el isooctano, y su proporción en la gasolina viene indicada por el número de octano, u octanos simplemente. Al isooctano se le asigna el número 100; al heptano normal, que es muy detonante, el número 0. Las necesidades de la aviación han obligado a elaborar una gasolina con mayor número de octanos, y actualmente los aviones utilizan gasolina de 114 a 150 octanos.

Actualmente se obtienen del petróleo centenares de productos importantes: caucho sintético, plásticos, drogas, detergentes, disolventes, explosivos, insecticidas, fungicidas, resinas, aceites secantes, refrigerantes y otros muchos. Estos productos representan el 60 % de materiales químicos alifáticos empleados en la industria. El resto se obtiene del carbón (25 %), de fermentaciones (13 %) y de destilación de la madera (1 %).

El Petroleo en su estado Natural en la Tierra Origen y Formacion

Para retener el petróleo no es suficiente que haya una roca almacén apropiada, sino que es necesaria la existencia de un casquete de roca impermeable que detenga ulteriores desplazamientos de él. Las arcillas y los esquistos son los casquetes más corrientes, pero también actúan como tales el yeso y las calizas y dolomitas de elevada densidad.

Ahora bien, aun dándose todas las condiciones expuestas, los hidrocarburos tenderían a perderse; así, por ejemplo, si se considera una capa de roca almacén perfecta, con su correspondiente casquete, la emigración ascensional del petróleo tenderá a extravasarlo en superficie, a poca inclinación que presente dicha capa. No obstante, el hecho real es que el petróleo se encuentra retenido en numerosos puntos de la corteza terrestre, y ello gracias a las denominadas trampas, que pueden ser estructurales o estratigráficas.

Entre las estructurales cabe mencionar, en primer lugar, los anticlinales, que han sido fuente de la mayor parte del petróleo obtenido hasta el momento actual. Son particularmente propicios los anticlinales amplios, cuyos flancos presentan escaso buzamiento. Los hidrocarburos sufren una migración y se acumulan según el orden de sus densidades: en la parte superior encontramos los gaseosos —metano, propano, butano, etc.—; inmediatamente debajo, los líquidos, o sea el petróleo, y en la parte inferior, el agua que suele acompañarlos.

Cabe indicar que en los pozos profundos, por efecto de la presión reinante, el gas se halla contenido en el petróleo, y se libera en el momento de la perforación, gracias al descenso de presión que se produce. Como se comprende fácilmente, los sinclinales sólo podrán retener petróleo cuando los hidrocarburos no vayan acompañados de agua, pero aun en tal caso constituyen también una excelente trampa. Las fallas y los domos de sal lo son asimismo, en particular los últimos: se trata de masas salinas que, habiendo sido empujadas, han ascendido en forma de cúpula, doblando y cortando las capas sedimentarias superiores; gracias a ello, las rocas almacén quedan en contacto con la sal, que actúa a manera de dique de contención de los hidrocarburos.

Las trampas estratigráficas son producidas por variaciones en las condiciones de sedimentación, que dan lugar a cambios laterales en el espesor, textura y porosidad de las capas. Un caso muy característico son los lentejones de arenisca, denominados así por su forma tan peculiar, englobados en capas de pizarras: el petróleo queda encerrado, y no puede escapar de las masas areniscosas. A medida que van progresando los estudios petrolíferos, se concede cada vez mayor importancia a las trampas estratigráficas, y es posible que, en un futuro no muy lejano, produzcan más hidrocarburos que las estructurales.

Las principales zonas de producción actuales se hallan localizadas en los alrededores del Caribe (Venezuela, Colombia, México, Estados Unidos), Oriente Medio, Indias Orientales y Rusia Ofrece buenas perspectivas el Sahara argelino.

La prospección petrolífera moderna comprende tres fases En primer lugar, mediante estudios geológicos generales, se procede a determinar aquellas zonas en que pueden haberse dado condiciones favorables para la formación de hidrocarburos; seña ladas estas zonas, y utilizando la fotografía aérea, los métodos geológicos de campo clásicos y la prospección geofísica, se comprueba si existen trampas estructurales o estratigráficas; si las hay, se precisan sus características exactas y se pasa a la última fase: las perforaciones.

Hay que proceder, no obstante, con suma cautela antes de decidirse a emprenderlas, por cuanto los costos de  perforación son sumamente elevados, y muchos oscilan entre 2000 y 3000 m. de profundidad. Los campos de torres que jalonan los campos petrolíferos son muestra de la extraordinaria capacidad del hombre para dominar y explotar los recursos de la Naturaleza.

Origen del Petroleo Teoria de Formacion del Petroleo Materia Orgánica

Desde el momento en que se inició la racionalización de las búsquedas petrolíferas planteóse a los geólogos el problema del origen del petróleo; problema no solamente teórico, sino también de gran interés práctico, por cuanto dilucidar las condiciones de su génesis equivale a puntualizar qué tipo de formaciones geológicas son aptas para contenerlo.

Las primitivas teorías que le atribuían origen inorgánico, considerando la reacción de carburos, de procedencia volcánica, idónea para formar acetileno y, en último término, hidrocarburos, pueden considerarse definitivamente desacreditadas; tantas son las pruebas en favor de un origen bioquímico a partir del plancton marino.

El plancton aparece constituido por infinidad de seres microscópicos o sub microscópicos, animales o vegetales —algas, protozoos, larvas de crustáceos, etc.—, que viven flotando en la superficie del mar y dan lugar a ingentes acumulaciones de materia orgánica.

Cuando estos seres vivos se instalan en mares poco profundos, o en zonas lagunosas aisladas del mar abierto por barras arenosas, los bruscos cambios de temperatura y, en particular, de salinidad, producen en ellos verdaderas hecatombes, gracias a las cuales subsigue una verdadera “lluvia» dé materia orgánica sobre el fondo marino.

La inmensa cantidad de bacterias que viven en el fango del fondo del mar son las que transforman la materia orgánica en materia madre del petróleo, al eliminar de ella el oxígeno y el nitrógeno y provocar un aumento en el porcentaje de carbono y de hidrógeno. De esta manera se van formando las gotitas de petróleo, que quedan en los barros citados.

Para su formación, el petróleo necesita unas condiciones climáticas, geográficas y fisicoquímicas determinadas. Su acumulación y su conservación precisan, asimismo, especiales condiciones estratigráficas y tectónicas.

Ahora bien, como el petróleo se encuentra únicamente en las rocas que son a la vez porosas y permeables, es evidente que ha de haberse producido una emigración a partir de los barros madres, condicionada por una serie de factores.

El más importante de ellos parece ser el aumento de compacidad; en efecto, al irse superponiendo, por la sedimentación, nuevas capas de fango a las ya existentes, el aumento de presión que éstas ejercen sobre las inferiores provoca la expulsión de las gotitas de petróleo, las cuales se desplazan hacia los lugares en que la presión es menor, tales como los espacios porosos de las arenas.

La capilaridad desempeña asimismo un papel importante. Supongamos que unos esquistos, derivados de los barros madres y empapados de petróleo, se hallan en contacto con areniscas empapadas de agua: teniendo ésta una mayor tensión superficial, se desplazará de los poros gruesos de la. arenisca a los finos del esquisto, y el petróleo seguirá la dirección contraria.

Mediante tales mecanismos, y algunos otros menos importantes como la presencia de sustancias emulsionantes, el petróleo queda finalmente contenido en las denominadas rocas almacén, donde se constituyen los yacimientos explotables.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL PETRÓLEO:

A pesar de que el hombre ya conocía el petróleo desde los albores de la historia, la industria petrolífera apenas si cuenta con cien años de vida, y aun cuando los hombres han utilizado el petróleo durante miles de años, sólo desde hace poco se ha pensado en aprovecharlo como fuente de energía.

En muchas partes de la Tierra, el petróleo manifiesta su presencia con afloramientos que surgen de las profundidades terrestres, o con manchas oleosas que aparecen sobre la superficie de los ríos.

En las antiguas civilizaciones de la cuenca del Mediterráneo, se excavaban pequeños pozos para recoger el petróleo que surgía de los afloramientos superficiales, y la pez y el asfalto que se extraían del negro líquido eran utilizados para proteger las quillas de madera de las naves y hacerlas más resistentes para la navegación. La pez también se utiliza como aglomerante para pavimentos y otras construcciones. El asfalto sirvió para pavimentar las calles y las terrazas de Babilonia. Los egipcios, los chinos y los indios de América, utilizaban el petróleo crudo con fines medicinales y como desinfectante.

La existencia de petróleo y gas era conocida desde tiempos de los romanos. En su Historia Natural, Plinio habla del “aceite siciliano”, que se extraía de pequeños depósitos naturales y era utilizado por los griegos para la iluminación. Plinio habla también de los gases que servían para los fuegos sagrados en las fiestas en honor del dios Vulcano en la región de Emilia y describe una violenta erupción natural, acaecida en la provincia de Modena el año 91 a. de C. En un antiguo texto sobre los manantiales de aguas ricas en sales sódicas de Salsomaggiore, se hace mención de la existencia de gas y petróleo en aquella región, con manifestaciones y fenómenos registrados desde el año 589 d. de C.

El petróleo era utilizado como combustible en las lámparas de los egipcios y de otros pueblos antiguos, y ésta fue la aplicación que se le dio durante muchos siglos.

A mediados del siglo pasado, la fuente principal de luz eran las velas de sebo y las lámparas alimentadas con aceite de ballena. En aquel tiempo se producía con el petróleo crudo que emergía del suelo y era destilado en pequeñas refinerías, una pequeña cantidad de petróleo para la iluminación. La creciente demanda por parte del público, obligó a la busca del precioso líquido, pero hasta el año 1850 no se empezó a pensar en la utilidad de perforar pozos para extraerlo.

No puede señalarse con precisión quién tuvo por vez primera la idea de perforar un pozo para extraer petróleo. Muchos la atribuyen a un tal Georges H. Bissell, de Nueva York, quien adquirió un terreno en el que parecían existir, yacimientos petrolíferos, a la “Oil Creek” de Pennsylvania, y se dedicó a realizar investigaciones. Bissell fue uno de los fundadores de la “Petroleum Society” de Pennsylvania, que más tarde fue bautizada con el nombre de “Séneca Oil Company”.

Esta sociedad encargó a un tal Edwin L. Drake la excavación del primer pozo de petróleo. El 27 de agosto de 1859, después de dos meses de arduo trabajo, Drake encontró petróleo a unos 21 metros de profundidad, y del pozo surgieron tres metros cúbicos de petróleo por día.

El petróleo se reveló desde un principio como una notable fuente de riqueza, y a este primer experimento siguieron otros. Donde quiera que se descubriese petróleo, se manifestaba enseguida una gran actividad y confusión. Surgían nuevas ciudades como por encanto y la gente se disputaba a mano armada los terrenos petrolíferos.

De las experiencias prácticas cotidianas surgieron poco a poco las bases de los estudios científicos para la busca del petróleo. La composición y características físicas de la Tierra habían sido objeto de la curiosidad humana desde los tiempos más lejanos y la geología había ido evolucionando poco a poco. Sólo a principios del siglo actual, la experiencia de los investigadores del petróleo y la ciencia de los geólogos se unieron para dar vida a la “geología del petróleo”.

Entre 1965 y 1970 el petróleo había reemplazado al carbón como principal producto energético. Europa occidental y el Japón dependían cada vez más de los suministros petrolíferos del Cercano Oriente. Incluso los EE. UU., antaño el principal país exportador de petróleo, se veían obligados a importar desde finales de los años cincuenta debido a su elevada demanda energética. La creciente dependencia de Occidente de las importaciones petrolíferas incrementaba el poder de los países exportadores. Pronto iban a utilizarlo.

Plataforma Petrolera

La Explotacion del Petroleo Busqueda Cientifica y Técnologica

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL PETRÓLEO: A pesar de que el hombre ya conocía el petróleo desde los albores de la historia, la industria petrolífera apenas si cuenta con cien años de vida, y aun cuando los hombres han utilizado el petróleo durante miles de años, sólo desde hace poco se ha pensado en aprovecharlo como fuente de energía.

En muchas partes de la Tierra, el petróleo manifiesta su presencia con afloramientos que surgen de las profundidades terrestres, o con manchas oleosas que aparecen sobre la superficie de los ríos.

En las antiguas civilizaciones de la cuenca del Mediterráneo, se excavaban pequeños pozos para recoger el petróleo que surgía de los afloramientos superficiales, y la pez y el asfalto que se extraían del negro líquido eran utilizados para proteger las quillas de madera de las naves y hacerlas más resistentes para la navegación. La pez también se utiliza como aglomerante para pavimentos y otras construcciones. El asfalto sirvió para pavimentar las calles y las terrazas de Babilonia. Los egipcios, los chinos y los indios de América, utilizaban el petróleo crudo con fines medicinales y como desinfectante.

La existencia de petróleo y gas era conocida desde tiempos de los romanos. En su Historia Natural, Plinio habla del “aceite siciliano”, que se extraía de pequeños depósitos naturales y era utilizado por los griegos para la iluminación. Plinio habla también de los gases que servían para los fuegos sagrados en las fiestas en honor del dios Vulcano en la región de Emilia y describe una violenta erupción natural, acaecida en la provincia de Modena el año 91 a. de C. En un antiguo texto sobre los manantiales de aguas ricas en sales sódicas de Salsomaggiore, se hace mención de la existencia de gas y petróleo en aquella región, con manifestaciones y fenómenos registrados desde el año 589 d. de C.

El petróleo era utilizado como combustible en las lámparas de los egipcios y de otros pueblos antiguos, y ésta fue la aplicación que se le dio durante muchos siglos.

A mediados del siglo pasado, la fuente principal de luz eran las velas de sebo y las lámparas alimentadas con aceite de ballena. En aquel tiempo se producía con el petróleo crudo que emergía del suelo y era destilado en pequeñas refinerías, una pequeña cantidad de petróleo para la iluminación. La creciente demanda por parte del público, obligó a la busca del precioso líquido, pero hasta el año 1850 no se empezó a pensar en la utilidad de perforar pozos para extraerlo.

No puede señalarse con precisión quién tuvo por vez primera la idea de perforar un pozo para extraer petróleo. Muchos la atribuyen a un tal Georges H. Bissell, de Nueva York, quien adquirió un terreno en el que parecían existir, yacimientos petrolíferos, a la “Oil Creek” de Pennsylvania, y se dedicó a realizar investigaciones. Bissell fue uno de los fundadores de la “Petroleum Society” de Pennsylvania, que más tarde fue bautizada con el nombre de “Séneca Oil Company”.

Esta sociedad encargó a un tal Edwin L. Drake la excavación del primer pozo de petróleo. El 27 de agosto de 1859, después de dos meses de arduo trabajo, Drake encontró petróleo a unos 21 metros de profundidad, y del pozo surgieron tres metros cúbicos de petróleo por día.

El petróleo se reveló desde un principio como una notable fuente de riqueza, y a este primer experimento siguieron otros. Donde quiera que se descubriese petróleo, se manifestaba enseguida una gran actividad y confusión. Surgían nuevas ciudades como por encanto y la gente se disputaba a mano armada los terrenos petrolíferos.

De las experiencias prácticas cotidianas surgieron poco a poco las bases de los estudios científicos para la busca del petróleo. La composición y características físicas de la Tierra habían sido objeto de la curiosidad humana desde los tiempos más lejanos y la geología había ido evolucionando poco a poco. Sólo a principios del siglo actual, la experiencia de los investigadores del petróleo y la ciencia de los geólogos se unieron para dar vida a la “geología del petróleo”.

Entre 1965 y 1970 el petróleo había reemplazado al carbón como principal producto energético. Europa occidental y el Japón dependían cada vez más de los suministros petrolíferos del Cercano Oriente. Incluso los EE. UU., antaño el principal país exportador de petróleo, se veían obligados a importar desde finales de los años cincuenta debido a su elevada demanda energética. La creciente dependencia de Occidente de las importaciones petrolíferas incrementaba el poder de los países exportadores. Pronto iban a utilizarlo.

LA INDUSTRIA PETROQUÍMICA
El petróleo no es hoy solamente el principal producto energético, sino la materia prima más importante para la industria química, pues del petróleo se obtiene el 90 por ciento de las materias con que dicha industria elabora plásticos, abonos artificiales, caucho sintético, fibras químicas, detergentes, insecticidas y medicinas.

Desde que en 1868 el americano John W. Wyatt inventara el celuloide, indignado por el elevado precio de las bolas de billar de marfil, las cifras de producción de las materias sintéticas han aumentado ininterrumpidamente. Esta revolución técnica apenas tiene paralelo en la historia de la humanidad.

El desarrollo de las técnicas petroquímicas parte del hecho de que las moléculas de hidrocarburos se unen entre sí formando largas cadenas elásticas. Mediante el aprovechamiento de esta reacción química (polimerización) se han creado cada vez más sustancias orgánicas a partir de los hidrocarburos obtenidos del carbón, del gas natural y hoy principalmente del petróleo, sustancias que no solamente resultan más baratas que las inorgánicas (sobre todo los metales), sino que también reúnen todas las propiedades requeridas. Especial importancia tienen los termo-plásticos, materiales moldeables mediante el calor.

Los termoplásticos (dos tercios de la producción mundial de plásticos) han experimentado un desarrollo espectacular, y apenas hay campo en el que no encuentren aplicación. Entre otros muchos productos, el cloruro de polivinilo se utiliza para fabricar revestimientos de suelos, cuero artificial, esponjas sintéticas, discos y juguetes infantiles; el poliestireno, para vajillas, muebles, material de embalaje y de aislamiento; y las poliolefinas (polietileno y polipropileno), para artículos de uso doméstico, piezas de aparatos y máquinas, tubos y hojas. En pocas palabras, no es posible ya concebir un mundo sin plásticos. También desempeñan un importante papel en la fabricación de prótesis, dientes artificiales o válvulas cardíacas. Los aspectos negativos residen principalmente en la difícil eliminación de los residuos.

La industria de los plásticos consume anualmente unos 15 millones de toneladas de petróleo, es decir, sólo un 4 por ciento de la producción de crudos.

La energía alternativa
Después de la segunda crisis del petróleo de 1979, se emprendieron esfuerzos para encontrar fuentes alternativas de energía en los países avanzados. Pese a los considerables ahorros en el consumo de petróleo en los años entre 1979 y 1982, y el descenso relativo de los precios, el ímpetu siguió hasta finales de la década de los 80. Para complementar las tradicionales fuentes hidráulicas, de combustibles minerales, turba, madera y de energía nuclear, las nuevas alternativas incluían la conversión directa de la energía solar, la biomasa, la energía geotermal y la extracción de calor de los océanos, y el uso de energía de las mareas, así como el regreso a la tradicional energía eólica.

Muchas de éstas implicaban enormes programas de capital. Por tanto, la investigación y el desarrollo de las energías renovables habían sido emprendidos por gobiernos o con el apoyo gubernamental, por la friolera de 7.000 millones de dólares estadounidenses entre los 21 países miembros del Organismo Internacional de la Energía entre 1977 y 1985 inclusive. Los gobiernos también facilitaron subsidios, concesiones tributarias, préstamos baratos y otros incentivos.

La energía solar directa, por ejemplo la procedente del calentamiento del agua y del espacio, es ahora competitiva en cuanto al precio en muchos países y su uso se está ampliando. La energía eólica ha demostrado ser viable, aunque sólo para unidades pequeñas. La biomasa, en dos formas (los desperdicios o las cosechas especialmente cultivadas) se utiliza de modo creciente ya sea a través de la combustión o la conversión en combustibles líquidos o gaseosos.

En esta conversión se han utilizado el azúcar y el maíz. El excedente de azúcar de la CEE podría proporcionar cerca del 2 por ciento de las necesidades de petróleo de los países y existe un amplio potencial en otros excedentes agrícolas, así como en las cosechas especialmente plantadas.

Entre los programas a gran escala se encuentran los proyectos de las mareas en Gran Bretaña y Francia. Para sacar la energía de los océanos o de los estratos más profundos de la Tierra se necesitará mucha investigación costosa, pero finalmente ello puede resultar competitivo.

LA BÚSQUEDA CIENTÍFICA DEL PETRÓLEO. Algunas veces los estratos que contienen petróleo están cerca de la superficie terrestre, pero generalmente los depósitos se encuentran a profundidades de un kilómetro o más. Los primeros pozos fueron poco profundos y eran perforados casi al azar, guiándose los buscadores por las manifestaciones espontáneas de petróleo que aparecían en la superficie.

Hoy la búsqueda del petróleo depende de muy cuidadosos estudios científicos, realizados por geólogos, geofísicos y paleontólogos. No es posible asegurar con toda exactitud si existe petróleo en una región, pero los geólogos, estudiando los tipos de rocas y la forma en que se encuentran dispuestos los estratos pueden señalar si hay o no posibilidad de que existan depósitos; igualmente los paleontólogos, estudiando los fósiles extraídos en las perforaciones, pueden señalar si las rocas subyacentes pertenecen a formaciones propensas a contener petróleo.

Los geólogos buscadores de petróleo emplean distintos me dios para conocer la disposición de los estratos de las rocas a grandes profundidades. Uno de estos métodos es el empleo del sismógrafo, o sea, el mismo instrumento que se emplea para registrar los terremotos. El sismógrafo es tan sensible que puede registrar los pasos de una hormiga. Los geólogos perforan un pequeño pozo y depositan una carga explosiva.

Cuando se produce la explosión, las ondas viajan hacia el interior de la litosfera, en la forma en que sugiere el diagrama. Las ondas son reflejadas con mayor violencia por las rocas más duras, y regresan a la superficie en un tiempo más breve desde los estratos menos profundos que desde los situados a mayor profundidad. Igualmente las ondas varían de acuerdo con la naturaleza e inclinación de los estratos. Todas estas variaciones las registra el sismógrafo por medio de los teléfonos que aparecen colocados sobre la superficie.

El sismógrafo revela el tiempo transcurrido entre la explosión y el retorno del eco en los distintos lugares donde se instalaron los teléfonos. Estos datos, que son tomados en distintas áreas de la región estudiada, sirven a los geólogos para determinar si a grandes profundidades existen domos, anticlinales y trampas en las cuales pueda haber petróleo depositado. Si el informe es favorable, indica la posibilidad de que haya petróleo, pero no la seguridad; a veces son perforados numerosos pozos en una región, a enorme costo, sin resultada positivo alguno. (Cortesía de la Esso Standard Oil Company.)

DISTRIBUCIÓN DEL PETRÓLEO EN EL MUNDO
El petróleo se encuentra en el subsuelo, a grandes profundidades, y proviene de restos animales y vegetales que hace millones de años fueron aprisionados entre las rocas por movimientos telúricos y que, con el correr de los milenios, se transformaron en el tan codiciado “oro negro”.

Las mayores cantidades de petróleo se encuentran en los sedimentos rocosos de la era terciaria (que data de unos 200 millones de años). Las formaciones geológicas más antiguas, destrozadas y aplastadas por ios aluviones, se vieron despojadas de todo vestigio de restos orgánicos, y el petróleo que contenían terminó por perderse. Ello explica su ausencia en vastas zonas del Canadá, Brasil, Groenlandia, Escandinavia y en gran parte de África y Australia, constituidas por sedimentos muy antiguos.

La primacía en la producción mundial de petróleo le corresponde a los Estados Unidos, donde se extrae casi la mitad de toda la producción mundial; el segundo lugar lo ocupa Venezuela, en cuyo subsuelo existen reservas inmensas; el tercero Rusia y el cuarto Kuwait, un pequeño estado asiático.

Entre las naciones sudamericanas, la Argentina explota con un ritmo creciente sus riquezas petrolíferas existentes en Comodoro Rivadavia, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén (Plaza Huincul), Salta y Mendoza. La industria de refinación cuenta con grandes y poderosas instalaciones en La Plata, Campana y San Lorenzo.

LA PERFORACIÓN DE LOS POZOS:
El petróleo solamente puede ser hallado por medio de un procedimiento bastante costoso: la perforación de pozos. En algunos yacimientos, el petróleo se encuentra relativamente cerca de la superficie; en otros, puede hallarse a bastante profundidad. A medida que la perforación alcanza mayor profundidad, el coste aumenta. La perforación se controla a medida que avanza; pero en tanto el taladro no penetre en una capa petrolífera, nada se sabe. Fuera de los campos petrolíferos muy extensos, solamente un pozo entre siete produce petróleo en cantidad comercial.

La técnica de la perforación de los pozos ha ido evolucionando durante el transcurso de los tiempos. Los primeros pozos petrolíferos eran perforados como si se tratara de pozos corrientes de agua, levantando y dejando caer alternativamente un pesado martillo, que fracturaba el terreno. Antes de comenzar su pozo, Drake levantó una torre de madera, en cuya cúspide colocó una polea que funcionaba por medio de una cuerda.

Esta torre, que en inglés se denomina derrick, se utilizaba para introducir y extraer los martillos de perforación del pozo. La verdadera perforación se realizaba mediante una especie de martillo bastante pesado que era alzado y bajado alternativamente por medio de una palanca formada por una gran viga de madera fijada a un perno.

Actualmente la perforación se realiza por medio de un taladro rotativo, colocado en el extremo de una larga transmisión de acero, compuesta por varias secciones o ejes de perforación que tienen una longitud de 27 a 36 metros, empalmándose uno tras otro a medida que la perforación se hace más profunda.

La extremidad superior de los ejes de perforación está adaptada a un eje cuadrado de acero, que a su vez se hace girar por medio de la rotary, para transmitir el movimiento a los citados ejes de perforación inferiores y a la broca, que gira en el fondo del pozo. A través de los ejes, se bombea un fluido especial para remover los restos producidos por la broca.

Estos residuos, una vez elevados a la superficie por el mismo barro que sale al exterior, son recogidos para obtener informaciones geológicas. El barro sirve también como refrigerante de la broca, reviste las paredes del pozo y con su peso impide posibles escapes de gas. Cuando el pozo alcanza la capa productiva, se retiran los ejes y la cabeza de perforación del agujero, mientras el peso del barro impide que el petróleo irrumpa en la superficie.

En el mismo terreno se cimenta la columna de tubos de revestimiento y se introduce en el agujero un tubo de pequeño diámetro a través del cual surgirá el petróleo. En la cabeza del tubo se fija, por último, un aparato llamado árbol de Navidad, compuesto por una serie de válvulas que sirven para distribuir el petróleo a las diferentes tuberías que lo conducen a los depósitos. Una vez han sido colocados el tubo y el “árbol de Navidad” en su sitio, se procede, por lo general, a desmontar el derrick.

EL REFINADO Y SUS PROCEDIMIENTOS

Tal como se encuentra en el subsuelo, el petróleo es sencillamente una materia bruta que, antes de utilizarse, ha de ser sometida a varios procedimientos. Estos procedimientos se designan con el nombre genérico de refinado y sirven para transformar el petróleo crudo en un centenar de productos diferentes.

Este apreciado líquido está constituido por una mezcla de diferentes compuestos cuyas moléculas están formadas por carbono e hidrógeno. Por esta razón a estos componentes del petróleo se les denomina hidrocarburos.
Existen diversas clases de petróleo crudo con características físicas variadísimas: algunas veces es pesado y denso; otras, ligero y claro como la gasolina. Hay tipos de petróleo negro, marrón, verde y amarillo.
La primera operación a realizar para el refinado del petróleo crudo, es la destilación, que sirve para separar las moléculas que lo componen en varias categorías, según su forma y peso.

El petróleo crudo, una vez calentado en el horno tubular, pasa a la torre de fraccionamiento, donde se transforma en vapores. Dado que la temperatura decrece del fondo a la parte alta de la torre, los diversos vapores se condensan a diferentes alturas, haciendo así posible la separación del petróleo crudo en sus diversos componentes. Mientras los aceites combustibles se condensan en los receptáculos inferiores, el petróleo de calefacción e iluminación se condensa en lo alto. Los vapores de gasolina se sitúan en la cabeza de la torre y se licuan en un condensador.

Cada componente sale de la torre a un nivel diferente y es conducido a otros aparatos para ser sometido a nuevos procesos de refinamiento que lo preparan para su ulterior uso. La necesidad de obtener de un solo producto crudo una gran cantidad de productos subsidiarios más apreciados (especialmente la gasolina), ha obligado a los industriales a desarrollar diversos procedimientos: el cracking, que permite obtener gasolina partiendo de fracciones más pesadas; la hidrogenación, con la que se obtiene por otros medios un resultado final análogo al cracking, y la polimerización, que permite obtener gasolina partiendo de los gases o de hidrocarburos ligeros.

Recursos Energeticos Renovables y No Renovables (Naturales)

Recursos Energéticos Renovables y No Renovables (Naturales)

LOS RECURSOS NATURALES ENERGÉTICOS: Las fuentes de energía renovables son aquellas que si se agotaran no sería posible la vida en la Tierra y los recursos de energía no renovables se consumen más rápidamente de lo que se producen.

El viento

El viento es el movimiento del aire de la atmósfera, y se origina por las diferencias de temperatura en distintas zonas atmosféricas y por la rotación terrestre.

El viento es la fuente de energía de la que se obtiene la energía eólica. La humanidad ha empleado y emplea la energía eólica directamente, para producir movimiento. Por ejemplo, en los barcos veleros o los molinos de viento.

Desde hace unos años, la energía eólica se transforma en eléctrica en las centrales eólicas, Una central eólica o parque eólico es un lugar donde se instalan aerogeneradores. Las palas de estos aparatos se mueven con el viento, haciendo que se muevan, a su vez, las turbinas de un generador que hay en su interior. Se produce así energía eléctrica.

El Sol

Llamamos energía solar a aquella que llega a la Tierra en forma de radiación electromagnética proveniente del Sol.

En la actualidad empleamos la energía solar directamente en diversos sistemas de calefacción y también para producir energía eléctrica. La producción de energía eléctrica puede hacerse por vía térmico, aprovechando la radiación solar para poner en ebullición un líquido cuyo vapor moverá las turbinas de un generador de electricidad.

También puede hacerse por vía fotovoltaico; en este caso, la energía solar se transforma directamente en energía eléctrica. A los lugares donde se realiza la transformación de la energía solar en energía eléctrica se les llama centrales solares.

El agua

El agua embalsada a cierta altura tiene energía potencial. Si está en movimiento tiene energía cinética. Estas energías son el origen de la energía hidráulica.

Esta energía no suele emplearse directamente, sino que se transforma en energía eléctrica en las llamadas centrales hidroeléctricas. Estas suelen estar asociadas a grandes embalses, o aprovechar pequeños cauces de agua, como las llamadas minicentrales hidráulicos.

En estas centrales, el movimiento del agua se utiliza para mover las turbinas de un generador. Así, se convierte la energía cinética del agua en energía eléctrica. Los recursos energéticos no renovables se agotarán en un piazo de tiempo más o menos largo. En la actualidad son los combustibles fósiles y el uranio.

 El viento fuente de energía
Ventajas Es una fuente de energía inagotable.
Es limpia y gratuita
Desventajas Es discontinua (no siempre hace viento).
Provoca impacto ambiental (ocupación del terreno, cambios en el paisaje,..)
 La Energía Solar
Ventajas Es una fuente renovable. El Sol seguirá emitiendo energía al menos durante 5.000 millones de años. Es gratuita
Es limpia No produce residuos contaminantes.
Desventajas Es intermitente El Sol se pone por las noches y reduce su potencia los días nublados.
Para su transformación en energía eléctrica es necesaria una tecnología que, por el momento, es cara y rinde poco.
 El agua fuente de energía
Ventajas Es una fuente de energía agotable.
Es limpia y gratuita
Desventajas En períodos de sequía hay menos agua embalsada
La creación de embalses provoca impacto ambiental

Combustibles fósiles 

Son combustibles fósiles el carbón, el petróleo y el gas natural. Provienen de restos de seres vivos enterrados hace millones de años, que se transformaron bajo condiciones adecuadas de presión y temperatura.

Los combustibles fósiles se pueden emplear directamente, quemándolos para producir calor y movimiento, en hornos, estufas, calderas y motores. También pueden usarse para obtener electricidad en las centrales térmicas o termoeléctricas. En estas, con el calor generado al quemar estos combustibles se obtiene vapor de agua que, conducido a presión, es capaz de poner en funcionamiento un generador eléctrico.

Sus principales inconvenientes: se agotarán a mediano plazo; su uso produce la emisión de gases que contaminan la atmósfera.

El uranio

El uranio, que puede extraerse de la Tierra, es un elemento químico capaz de producir energía por fisión nuclear.

La energía nuclear se utiliza para producir electricidad en las centrales nucleares. La forma de producción es muy parecida a la de las centrales termoeléctricas, aunque el calor no se produce por combustión, sino por la fisión del uranio.

Sus principales inconvenientes: genera residuos radiactivos muy peligrosos; puede producir graves catástrofes ambientales.

La energía nuclear es la que está contenida en el núcleo de los átomos. Se manifiesta en las reacciones nucleares, en las que se ibera una gran cantidad de energía. En las reacciones nucleares, parte de la masa inicial de las sustancias se transforma en energía, por lo que, al final, hay menos masa que al principio.

La relación entre energía y masa nos la proporcionó Einstein con su ecuación E=mc² esto es: energía es igual a mesa por velocidad de la luz el cuadrado. Como la velocidad de la luz es enorme (300.000.000 mIs), pequeñas masas producen grandes cantidades de energía.

Las reacciones nucleares pueden ser de dos tipos: de fisión o de fusión.

Esquema de un reactor nuclear

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo14 Ecología – Wikipedia – Enciclopedia Encarta –
Almanaque Mundial Anua 2008

SOBRE LA ENERGÍA EÓLICA: La energía eólica figura en el grupo de energías renovables y está considerada como una de las mejores alternativas en la actualidad, según la física Ana María Cetto, directora adjunta de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA). Para la funcionaria, desde el punto de vista de impacto ambiental, seguridad y costos, la energía eólica es la mejor opción y produce el 16% de la electricidad actual.

Y aunque la experta defiende la energía atómica, como la de mayor proyección después de la eólica, asegura que tiene “fecha de caducidad, antes de cien años, si no se logra reciclar sus residuos, en cuyo caso su vida se alargaría más de 16.000 años”.

La capacidad de generación de energía nuclear es tal, que aproximadamente 106 naciones del mundo se han mostrado interesadas en aplicarla. La medida de las masas atómicas ha demostrado la existencia de dos reacciones: fusión, que se produce en determinados elementos pesados, y la nuclear, que se conjuga en los reactores cuyo objetivo es proporcionar un medio a través del cual la fusión sea iniciada, sostenida y controlada. Ésta suministra una buena parte de la electricidad que se consume en el mundo.

El uranio, elemento básico para estas instalaciones, es relativamente abundante en la corteza de la tierra. Pero sus minerales lo contienen en pocas cantidades. Esto hace que su explotación sea muy costosa. Para la física Ana María Cetto, que en abril de 2007,se refirió al asunto, a finales del presente siglo el planeta requerirá de 3,5 veces más energía que la que se produce en la actualidad. En ese caso, la energía nuclear jugará un papel muy importante, a menos que surjan otras fuentes más poderosas y menos dañinas.

La funcionaria precisó que una posible solución sería la de fusión, que consiste en “hacer chocar dos elementos para originar un núcleo más pesado en un proceso similar al del sol, en el que se libera una gran cantidad de energía”.

Un aspecto interesante que tocó durante la conferencia que ofreció en Barcelona (España), tiene que ver con la aplicación de una nueva arquitectura que aproveche al máximo los recursos naturales de luzy temperatura. Según estadísticas, el 15% del consumo energético actual se gasta en acondicionar e iluminar edificios.

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PARA SABER MAS…
ENERGÍAS ALTERNATIVAS
Se estima que la energía solar que llega a la Tierra en sus diversas formas es 100.000 veces mayor que la que se requiere para cubrir las necesidades humanas. Algunas fuentes de energía convencionales (petróleo, carbón, hidroelectricidad) tienen un origen solar indirecto.

Pero hay otras formas de energía (todas ellas, directa o indirectamente, de origen solar) que también cabria explotar: luz y calor del Sol (energía solar), movimientos de la atmósfera (energía eólica), movimientos y variaciones térmicas de los océanos (energía del mar). Estas nuevas formas son tanto más importantes cuanto que los recursos tradicionales (carbón, petróleo y gas, uranio) no parecen inagotables y son relativamente contaminantes.

Todas estas razones explican que, desde los años setenta, haya crecido el interés por las formas de energía alternativas. Éstas, llamadas también «nuevas energías», ofrecen muchas ventajas: son virtualmente inagotables y muy poco contaminantes. Presentan, por contra, el inconveniente de tener bajos rendimientos y de exigir técnicas sofisticadas.

Energía solar. A la manera de una gigantesca lámpara de incandescencia, el Sol procura a la Tierra luz y calor. Esta energía puede ser convertida en diversas formas por las células solares, los calentadores de agua y las centrales solares. Las células solares convierten directamente la energía luminosa en energía eléctrica. Agrupadas en paneles, permiten obtener potencias adaptadas a diversos usos.

Actualmente, pueden competir con la electricidad de tipo clásico fuera de las redes, para instalaciones que requieran poca potencia, por ejemplo, para estaciones de telecomunicación en montaña o para viviendas aisladas. La mejora de las técnicas y la producción en masa deberían permitir extender más su uso.

El calor solar permite también calentar el agua con fines sanitarios o para calefacción. Unos captadores, situados en general en los tejados de las viviendas, absorben la radiación solar y calientan tubos por los que circula el agua. Muchas viviendas de todo el mundo están ya equipadas con estas instalaciones.

En los hornos o centrales solares, unos captadores de forma parabólica o constituidos por una multitud de espejos reflejan la radiación y la concentran en un foco de pequeñas dimensiones, donde la temperatura asciende hasta varios cientos de grados. Dicho calor sirve para vaporizar un fluido que acciona un turboalternador. Estas centrales tienen un coste elevado y no existe ninguna instalación de tamaño importante.

Energía eólica. La fuerza del viento ha sido una de las primeras formas de energía explotadas por el hombre, aplicada a la molinería y a la navegación a vela. El viento también puede accionar una hélice acoplada a un alternador, que convierte la energía mecánica en energía eléctrica. Algunos de estos aerogene-radores llegan a producir hasta varios mega-watios.

El gran tamaño de estos aparatos, el ruido que producen y, sobre todo, la inconstancia del recurso, hacen que su uso no se generalice y quede limitado a algunas zonas especialmente favorables, como California. No obstante, hay países con programas ambiciosos: Dinamarca, por ejemplo, está tratando de que en el año 2000 el 10 % de su electricidad sea de procedencia eólica.

Energía del mar. Dejando aparte la energía de las mareas, el mar constituye un inmenso depósito de energía. Se podría aprovechar la energía mecánica debida al movimiento de las olas o la energía térmica derivada de la diferencia de temperatura entre la superficie y zonas más profundas. Estas técnicas están en estudio, pot lo que sólo hay instalaciones experimentales de poca potencia.

Ver: Energía Mareomotriz

Recursos Energeticos del Planeta Recursos Naturales Renovables

RECURSOS  ENERGÉTICOS DEL PLANETA

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología Matemática – Ecología Social

Los recursos naturales son los elementos y fuerzas de la naturaleza que el hombre puede utilizar y aprovechar. Estos recursos naturales representan, además, fuentes de riqueza para la explotación económica. Por ejemplo, los minerales, el suelo, los animales y las plantas constituyen recursos naturales que el hombre puede utilizar directamente como fuentes para esta explotación. De igual forma, los combustibles, el viento y el agua pueden ser utilizados como recursos naturales para la producción de energía. Pero la mejor utilización de un recurso natural depende del conocimiento que el hombre tenga al respecto, y de las leyes que rigen la conservación de aquel.

recursos naturales

La naturaleza está formada por un número inmenso de elementos que, al ser utilizados por las sociedades para satisfacer sus necesidades, se convierten en recursos. La sociedad es, pues, la que le da valor a esos elementos y por medio de la tecnología, el capital y el trabajo los convierte en recursos.

No todos los elementos de la naturaleza son recursos. Las sociedades, a través de su historia, han tenido diferentes maneras de valorar los recursos de un mismo espacio. Actualmente, se consideran recursos elementos que en otras épocas no lo fueron. Por ejemplo, antes de la Revolución Industrial ya existían combustibles como el carbón y el petróleo, pero no eran utilizado  por los hombres; la aplicación de nuevas tecnologías lo hizo posible.

¿Recursos ilimitados?

Las sociedades utilizaron los recursos sin tener en cuenta su futuro  cuando muchos de ellos comenzaron a desaparecer, se encontraron con serias dificultades para reemplazarlos. Sólo los recursos denominados renovables -como el agua, el suelo y los pastizales- pueden volver a generarse. En cambio, cuando la naturaleza no los regenera, o lo hace en un tiempo geológico muy largo (y no en el breve tiempo humano), se los denomina no renovables; es el caso de las rocas, los minerales y los combustibles.

El uso de los recursos debe ser siempre racional, adecuado e integrado. Para ello, se debe tener en cuenta el recurso y el medio, y utilizar tecnologías apropiadas que no pongan en peligro la existencia de ambos y, por lo tanto, la nuestra. En el planeta hay varios ejemplos que ilustran el uso irracional de los recursos naturales: en el norte de África y el Oriente Medio quedaron desoladas e improductivas enormes extensiones de tierra debido al sobrepastoreo, la agricultura inadecuada y la tala excesiva de especies para obtener leña.

A estas prácticas (realizadas durante siglos) se suman la explotación de las minas de plata en Potosí (Bolivia) y la tala indiscriminada de la selva amazónica en América latina (Brasil); la caza de mamíferos marinos (lobos, elefantes, focas y ballenas) perseguidos hasta su exterminio parcial o total en los mares del sector antártico sudamericano; los bosques de maderas preciosas en Centro América y el Caribe, arrasados para dar paso al monocultivo del cafeto, etc. La enumeración puede continuar y seguirá causando asombro.

La conservación de algunas especies se ve amenazada por la progresiva industrialización, sobre todo en las naciones más desarrolladas del globo. Debido a esto, en los últimos años se observan algunos esfuerzos de coordinación internacional para revertir esta situación. Sin embargo, para que esto ocurra, el hombre deberá cambiar algunas ideas y actitudes que prevalecen desde los tiempos de la Revolución Industrial, como la ambición de poder y riqueza. Cuando estos son los únicos objetivos para interactuar con la naturaleza, en vez de respetarla y conservarla, se la explota y destruye.

Sobre la necesidad de la conservación de los recursos ha escrito una notable página la naturalista norteamericana Rachel L. Carson. al decir: “El Hemisferio Occidental tiene una historia relativamente corta de la explotación de sus recursos naturales por el hombre. Aunque corta, esta historia contiene muchos capítulos de un desperdicio inconsciente y de una destrucción aterradora. Especies enteras de algunos animales han sido exterminadas o reducidas a un número tan pequeño que es de dudarse que puedan sobrevivir.

Los bosques han sido talados por cortes excesivos sin control y los terrenos de agostadero han sido arruinados por el exceso de pastoreo. Estas y otras prácticas parecidas nos han traído los males de la erosión de los suelos, las inundaciones, la destrucción de las tierras agrícolas y la pérdida de los ambientes naturales para la fauna.

Todos los habitantes de un país tienen interés directo en las medidas de conservación de los recursos. Para algunos, como quienes se dedican a la pesca y a atrapar animales en escala comercial, el interés es económico. Para otros, un adecuado programa de conservación significa la conservación de su afición favorita —la caza, la pesca, el estudio y observación de la fauna o la fotografía de la naturaleza.

Para todos en general, la preservación de la fauna y de su medio ambiente significa también la conservación de los recursos básicos de la tierra, que el hombre al igual que los animales debe tener a su disposición para poder vivir. La fauna, los bosques, los pastizales, todos son parte del ambiente esencial que el hombre requiere; no se puede conservar ni aprovechar eficazmente uno de ellos sin que los otros sean conservados)

Las Energías Alternativas

Forma de Energía Características
Energía
Mareomotriz

Es la energía producida por las mareas.Los controles maremotrices no consumen combustible; por lo tanto, su funcionamiento es económico pero tienen altos costos de instalación.

Funcionamiento: a causa de las mareas el agua entra y sale alternativamente y al través de las compuertas accionando generadores eléctricos instalados en su interior.

Energía
Eólica

Las partículas de aire en movimiento poseen energía cinética que transmiten a unas hélices situadas a gran altura y que se encuentran conectadas a un generador eléctrico.

Una forma de aprovechar la energía eólica es mediante la utilización de molinos de viento para bombear agua del subsuelo o para producir energía eléctrica en casas de campo.

Energía
Geotérmica

Es la energía que se produce del agua caliente y del vapor de alta temperatura que sale del subsuelo.

Este tipo de energía se localiza en zonas de actividad volcánica en las cuales la temperatura subterránea es más elevada.

El agua caliente se utiliza para el uso doméstico y el vapor para producir energía eléctrica a través de generadores.

Energía de la Biomasa
Es la energía que se obtiene de los residuos orgánicos. Por ejemplo, a partir del estiércol se puede producir gas.
Energía
Solar
La energía solar puede utilizarse como fuente de calor, mediante paneles solares colocados sobre los tejados de las casas: los rayos del Sol calientan el agua que circula por el interior del panel.
Energía
Hidráulica
Esta energía se obtiene al aprovechar las caídas de agua. El agua acciona un conjunto de aparatos que transforman la energía mecánica en eléctrica.

 

 
 

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo14 Ecología – Wikipedia – Encarta –
Geografía El Mundo Contemporáneo Echeverría-Capuz