Plataforma Petrolera

La Liga Patriótica Represión a las Huelgas Obreras Grupo Armado

LA REPRESIÓN EN LAS HUELGAS OBRERAS EN EL GOBIERNO DE IRIGOYEN

La LIGA PATRIÓTICA estaba integrada por representantes de instituciones de élite y apoyada por el Ejército, la Iglesia y las clases media y alta, la agrupación ya participó en la represión de varias huelgas en todo el país.

ANTECEDENTES: Gobierno de Hipólito Irigoyen: Realizadas las primeras elecciones libres en 1916, de acuerdo con la Ley Sáenz Peña, triunfó la Unión Cívica Radical, llevando a la presidencia a Hipólito Yrigoyen (imagen), aunque el Partido Conservador, sostenido por los hacendados, obtuvo las gobernaciones de once de las catorce provincias y dominó por lo tanto la Cámara de Senadores.

Irigoyen

Desde el primer día de su gobierno, Yrigoyen fue blanco de una permanente, enconada, fogosa y durísima campaña, que se prolongó durante los seis años de su gobierno. Gran parte de la prensa, con La Nación a la cabeza, le atacaba continuamente. Pancho Uriburu en su diario La Mañana le puso el célebre mote de “Peludo” por su idiosincrasia misteriosa y su caparazón moral impenetrable. El periodista citado decía que daba órdenes desde su “cueva” de la calle Brasil como un “arisco peludo”. El presidente se mantuvo impertérrito sin que absolutamente nada lo desviase de sus propósitos. Adoptaba sus decisiones rodeado del más hermético sigilo, lo cual le valió otro apodo: “la esfinge”. Hablaba poco; casi nunca pronunció discursos.

El presidente siempre hablaba de la reparación institucional, lo que significaba que debían enmendarse y suprimirse pasados errores. Sobre esta base decretó la intervención a diecinueve provincias, menos a Santa Fe, gobernada por radicales. Había por entonces catorce provincias, lo que significa que algunas fueron intervenidas varias veces. Ordenó estas intervenciones estando en receso el Congreso.

Yrigoyen amaba al pueblo, de esto no hay dudas, y no es menos cierto que éste lo quería entrañablemente. Era un hombre que arrastraba multitudes; era un adalid taciturno, que hablaba poquísimo, pero sabía ser interpretado y conocía muy bien lo que deseaba el pueblo. La cuestión social, sin embargo, alcanzó durante su presidencia, profundos, singulares y terribles contornos. En 1916 hubo 80 huelgas y en 1919 se elevaron a 367 y a 206 en 1920.

El promedio del salario que era de $ 3,66 en 1916 subió a $ 6,75 al dejar el gobierno. Los conflictos obreros fueron continuos durante los seis años de su mandato, causados por la crisis mundial y el egoísmo patronal. Pero Yrigoyen dio órdenes precisas a la policía de intervenir por la fuerza lo menos posible. Antes del gobierno radical las fuerzas del orden desarrollaban una acción casi por entero favorable o parcial en cuanto a los patrones y violenta hacia los obreros.

A causa de la Gran Guerra faltaban en el país los artículos más esenciales. Hubo escasez de trabajo, aumento de la deuda pública y huelgas constantes. Agitadores marxistas y anarquistas manejaban a los gremios y desorientaban a los mismos trabajadores. Los bajos salarios, comparados con las estupendas ganancias de algunos, que como siempre sucede, se enriquecían, provocaron serios desórdenes.

Hubo un paró gigantesco de ferrocarriles en 1917 y uno de Correos en 1918. Una gran huelga portuaria se prolongó casi un año en 1921. Pero en enero de 1919 se produjo un movimiento obrero sumamente grave, la llamada “Semana Trágica“. La tarea de los agitadores provocó serios disturbios que alcanzó casi los contornos de una revolución social, siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Rusia.

Una huelga en los Talleres Metalúrgicos Vasena, donde hoy está la plaza Martín Fierro, provocó un tiroteo entre obreros y policías el 9 de enero. El jefe de policía llegó al lugar de los hechos para aquietar los ánimos y su automóvil fue incendiado. La exaltación era grandísima. Desde ese momento, los acontecimientos se desarrollaron muy rápidamente: cesó el tránsito en las calles, hubo toda clase de desmanes, la gente huía despavorida por las calles en busca de refugio.

Hubo muchos muertos y heridos. Las bajas fueron tan numerosas entre el 9 y el 1 6 de enero, que jamás se dio una noticia oficial al respecto. Se habló de miles de muertos. Aturdida la policía, aterrada la burguesía, paralizada por completo la economía, el general Luis Dellepiane, jefe de Campo de Mayo, dispuso ocupar la ciudad con tropas de todas las armas.

En pocos días, estas tropas anularon los focos de agitación y desorden. Ante el temor del accionar de los bolcheviques, como se les llamaba entonces, se formaron cuerpos de civiles armados de la Liga Patriótica que patrullaban las calles. Se atacaron barrios judíos y se realizaron verdaderos “pogroms”, Todo volvió a la normalidad y los obreros al trabajo; elementos disolventes y agitadores foráneos fueron deportados.

 

liga patriotica

Imagen de la Liga Patriótica,una organización armada que recorre las calle en apoyo a la policía contra el anarquismo y el movimiento obrero.

Una huelga en los talleres metalúrgicos Vasena condujo a choques entre los obreros y grupos armados a sueldo de la empresa. La policía intervino reprimiendo a los huelguistas y el enfrentamiento produjo varios muertos. Vastos sectores sindicales se solidarizaron con los trabajadores en conflicto y amplias zonas de la ciudad se convirtieron en campo de batalla entre las fuerzas del gobierno y los activistas obreros. Entre estos últimos ejercían poderosa influencia las doctrinas revolucionarias en boga en Europa desde las últimas décadas del siglo XIX (socialismo, anarquismo), que propugnaban un cambio profundo en la sociedad.

La situación del gobierno ante estos sucesos fue sumamente difícil. Grupos de jóvenes pertenecientes a los sectores desplazados por la reforma electoral se armaron y se unieron a las fuerzas de represión. Alegaban que el gobierno no procedía con la suficiente severidad. Estos grupos de choque civiles actuaron no sólo contra los huelguistas sino también contra personas ajenas a los sucesos, generalmente de origen extranjero.

La violencia desatada provocó la intervención del ejército; Yrigoyen designó gobernador militar de la ciudad al general Dellepiane. Esta intervención y las negociaciones entre el gobierno y dirigentes obreros pusieron fin a la dolorosa situación. Los conflictos obreros se prolongaron en nuevas huelgas en los años siguientes. En la Patagonia una huelga rural fue también reprimida.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
NOTA DE DANIEL LVOVICH
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
La Liga Patriótica

Este año (1921) estuvo signado por la intensa participación de la Liga Patriótica Argentina en la represión del conflicto social a lo largo de todo el país. Entre mayo y junio la LPA, junto a la Asociación Nacional del Trabajo, hostigaron a los conductores de taxis y los portuarios de Buenos Aires en huelga y proveyeron a las empresas en conflicto brigadas de trabajadores destinados a suplir la actividad de los huelguistas.

En Las Palmas del Chaco Austral, una enorme empresa destinada a la producción de ganado, tanino y azúcar, brigadas de la LPA y la ANT actuaron violentamente desde el año pasado contra los trabajadores que recientemente habían logrado agremiarse y colaboraron con la policía en la represión de la huelga que terminó en junio de este año.

En enero miembros de la LPA de Villaguay, Entre Ríos, apalearon y entregaron como detenidos a la policía al secretario y a otros miembros de la Sociedad de Oficios Varios, que había declarado una huelga de peones rurales. El 11 de febrero el sindicato y el Centro Socialista de la localidad organizaron un acto para pedir la libertad de los detenidos, pero la manifestación fue interrumpida por el ataque de los miembros de la LPA, secundados por la policía. El enfrentamiento subsiguiente dejó como saldo varios muertos y heridos, casi todos trabajadores. El 1 de mayo, en Gualeguaychú (Entre Ríos), la irrupción de miembros de la LPA en el acto de la Fora dejó un saldo de al menos seis muertos y treinta heridos. En la provincia de Santa Cruz la Liga Patriótica se contó entre las fuerzas que presionaron al gobierno nacional para que envíe fuerzas del Ejército para reprimir la gran huelga rural de este año, y tuvo una participación activa en la matanza de más de mil huelguistas a manos de los militares.

¿Quiénes forman esta organización? La Liga Patriótica fue fundada en una reunión realizada en el Centro Naval el 20 de enero de 1919, como corolario de una serie de iniciativas desplegadas durante la “Semana Trágica” para dar expresión orgánica a los sectores más dispuestos a defender un orden social al que consideraban amenazado. Participaron de la reunión representantes del Círculo Militar y el Centro Naval, de varias instituciones de la élite (Círculo de Armas, Jockey Club, Yacht Club, Asociación de Damas Patricias) y en representación de la Iglesia monseñor De Andrea y monseñor Piaggio, resultando electo presidente provisional el almirante Domecq García, que en abril sería reemplazado en tal cargo por Manuel Caries.

La LPA se convirtió rápidamente en la principal organización contrarrevolucionaria argentina, logrando concitar el apoyo de las principales organizaciones patronales, de miembros de la Iglesia católica, el Ejército y de importantes sectores de las clases medias y altas urbanas y rurales, entre los que se cuentan incluso no pocos miembros de la Unión Cívica Radical. Gobernada por una Junta Central que en la práctica delega su autoridad en manos del presidente, la estructura organizativa básica de la Liga Patriótica son las brigadas (41 femeninas y 550 masculinas) extendidas a lo largo de todo el país en las que se desempeñan alrededor de 12 mil activistas.

Desde el punto de vista doctrinario, el lema de “Patria y Orden” sintetiza el ideario de la LPA, que se presenta como “guardián de la argentinidad” amenazada por los “sacudimientos anárquicos” que anuncian el intento de “imponer sus ideales funestos a la sociedad y el individuo”.

En los Estatutos de la Liga se afirma que el conflicto social en la Argentina es el resultado de haber “descuidado el problema moral”, entendiendo que la solución para tal problemática reside en estimular el amor a la Patria y en la colaboración con las autoridades en el mantenimiento del orden público. “Si hay fuerzas organizadas para la destrucción, sepamos oponerles fuerzas organizadas para el orden, la construcción, el progreso; si hay voces que se alzan contra la patria, hagamos que la escuela difunda sanamente el sentimiento nacional”.

La Liga se propuso el establecimiento de instituciones caritativas, escuelas para trabajadoras y aun de ciertas reformas sociales. Sin embargo, el objetivo primordial de la Liga, tal como se viene manifestando en sus prácticas, es “agruparse en organizaciones vecinales que cooperen a la acción represiva de todo movimiento anarquista”.

Por ello, las actividades más relevantes de la LPA son las destinadas a propagar su ideario y a combatir la acción sindical de los trabajadores urbanos y rurales y a las organizaciones políticas de izquierda. De tal modo, los esfuerzos liguistas se concentran por un lado en las tareas de propaganda y en la realización de eventos conmemorativos de las fechas patrias, además de orientar su actividad en pos de ganar para su causa a maestros y profesores, mientras es en la actividad antisindical y antiizquierdista donde la Liga muestra su carácter de institución de clase que despliega prácticas violentas a lo largo de todo el país.

Fuente:Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Fuente Consultada:
Historia Argentina Fasc. N°59 Editorial Océano Grupo Clasa
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
HISTORIA UNIVERSAL Manual de Materias Editorial Visor
La Enciclopedia del Estudiante – La Historia Argentina Volumen 20 Santillana

Plataforma Petrolera Funcionamiento Caracteristicas La Vida en el Mar

Existen grande construcciones civiles de acero a las que no se les puede negar valores formales de notable interés y una incidencia excepcional sobre la transformación del paisaje (que por fortuna no siempre es degradación). En este aspecto, la plataforma de barrenado de la BP en el mar del Norte entra, sin duda,, dentro de la categoría de estas realizaciones.

Plataforma Petrolera Funcionamiento Caracteristicas La Vida en el MarCuando, pocos minutos después de las 7 de la tarde del miércoles 3 de julio de 1974, en aguas de Gran Bretaña, el Graythorp I de la BP fue situado en aguas profundas, a 110 millas de Aberdeen, se asistió a un gran acontecimiento en el campo de la ingeniería marina. Para los pocos privilegiados que siguieron el acontecimiento, la instalación de esta estructura constituyó una visión verdaderamente espectacular.

La historia de estas plataformas está estrechamente vinculada, como es natural, a la otra historia, relativamente reciente, de la exploración y explotación de los yacimientos petrolíferos existentes en los fondos marinos. Los hidrocarburos líquidos (petróleo) y gaseosos (metano) constituyen la principal fuente de nuestra civilización industrial. Pero las reservas de “oro negro” de los yacimientos terrestres hasta ahora conocidos se encuentran en vías de rápido agotamiento.

Y de ello se saca una conclusión a todas luces evidente: si no se encuentran y se explotan nuevos yacimientos, la colosal maquinaria de la civilización industrial se quedará sin “carburante” dentro de cuarenta o cincuenta años como máximo. Por otra parte, de momento no parece muy probable que la nueva fuente de energía, la nuclear, pueda sustituir totalmente a los hidrocarburos en tan breve espacio de tiempo; de ahí la necesidad absoluta de intensificar las exploraciones de nuevos yacimientos.

Y en este aspecto ya no queda otro recurso que efectuarlos en el fondo de los mares y de los océanos, ya que la superficie terrestre ha sido explorada con tal fin a todo lo largo y a lo ancho de las zonas accesibles. Así empezó, en la última posguerra, la era de las exploraciones de hidrocarburos llamadas off-shore, término inglés, hoy día de uso internacional, que podría traducirse por “costa afuera”.

Las exploraciones off-shore se realizan en franjas de mar costeras, donde los fondos son más idóneos para este fin y las comunicaciones con tierra firme más fáciles. En la práctica, la técnica actual de las exploraciones off-shore permite la prospección de casi toda el área de las “plataformas continentales”, entendiendo con este término el “zócalo”, el ligero declive, en el que una tierra emergida se hunde gradualmente en el mar.

Es una zona muy amplia, calculada en 28 millones de km2. Sólo una parte de ella (7 millones de km2) ha sido explorada hasta ahora con tales fines. Sin embargo, ya en 1970, los hidrocarburos extraídos del fondo del mar constituían el 20 % del total mundial. La primera plataforma de perforación fue instalada en 1947 en el golfo de México. Pero el acontecimiento más importante de estos últimos años en Europa, respecto a la citada exploración de hidrocarburos en los fondos marinos y que ha llamado la atención de la opinión pública mundial es, sin duda alguna, el realizado en el mar del Norte.

Tras el “boom” del metano de Groninga, Holanda, los geólogos empezaron a sospechar que también bajo las tempestuosas aguas del mar del Norte pudieran ocultarse yacimientos de metano y de petróleo. Y si el depósito de gas de Groninga estaba considerado como el más importante hasta ahora conocido en el mundo occidental, la certeza de que pudiera ocurrir otro tanto en el mar del Norte dependía de los resultados de las exploraciones de los expertos de todo el mundo que allí se habían reunido.

El mar del Norte cubre casi por entero un banco continental formado por un espesor considerable de roca sedimentaria, y es precisamente en este tipo de roca, que a lo largo de los tiempos llenó las cuencas sedimentarias formadas por depresiones de corteza terrestre de muchos kilómetros de longitud y de profundidad, donde se encuentran los hidrocarburos líquidos y gaseosos. En Holanda y en la vecina Alemania se ha hallado no sólo metano, sino también yacimientos petrolíferos de pequeña y mediana categoría. Por lo tanto, la posibilidad de que pudieran encontrarse también bajo el mar del Norte constituía una hipótesis muy bien fundamentada.

La explotación de los eventuales yacimientos del citado mar podría permitir a Gran Bretaña, entre otras ventajas, y relativamente en breve tiempo, una autonomía casi total desde el punto de vista de la producción energética. Así, pues, se realizaron profundos estudios sobre la concreta estructura geológica de esta cuenca, estudios que permitieron clasificarla como una zona petrolífera en potencia. Geográficamente, el mar del Norte está dividido en dos zonas: la parte meridional, más bien estrecha, donde las condiciones del mar son menos favorables, y la septentrional, más ancha y abierta sobre el Atlántico.

Vista Aerea de una Plataforma Petrolera en México

La variabilidad extrema de las condiciones atmosféricas hace notablemente difícil, en cualquier parte de dicho mar, establecer las previsiones meteorológicas, a pesar de que en estos últimos años se hayan conseguido notables progresos en las previsiones a largo plazo. Añádase a esto que, si el medio marino era poco conocido, la naturaleza de los fondos marinos lo era aún mucho menos, lo que forzosamente había de plantear graves problemas a la estabilidad de las instalaciones y a la colocación de las conducciones.

En consecuencia, las instalaciones debían ser proyectadas de modo que hicieran frente a este conjunto de condiciones ambientales negativas. El término “plataforma”, con el cual habitualmente se denominan las susodichas instalaciones da, sin embargo, una idea falsa de estos colosos marinos que de planos no tienen nada.

El aspecto imponente de estas obras, y en particular de la Graythorp I de la BP, es excepcional; la estructura tubular de acero sobre la que se instalan una serie de equipos de gran complejidad, establece un parentesco, también formal, con la tradición de la ingeniería ochocentista; pero, por otra parte, la perfección y novedad técnica de las maquinarias, su diseño y su distribución, que tiene en cuenta la explotación en mayor escala y más funcional del espacio disponible, hacen de ellas unas de las más avanzadas realizaciones de la tecnología y la arquitectura modernas.

Como la perforación de un pozo en el fondo del mar no difiere técnicamente, por lo menos en la operación de excavación propiamente dicha, de lo que se hace con el mismo fin en tierra firme, el problema nuevo, hoy por cierto brillantemente resuelto, consistía en establecer las condiciones técnicas para la perforación partiendo de la superficie del mar y actuando a través del diagrama de decenas o cientos de metros de agua. Para esto era preciso crear artificialmente sobre la superficie marina una zona que pudiera contener todas las máquinas para la perforación, además del personal empleado en los trabajos.

Se trata, por tanto, de verdaderos pueblos situados en medio del mar. El equipo completo de estas plataformas comprende: por un lado, perforadoras dirigidas eléctricamente, bombas tubulares, depósitos para materiales químicos, máquinas para la producción primaria, que comprenden divisores de gas-petróleo y bombas de emisión con motor de turbina, instrumentos de refrigeración para la producción condensada y generadores de energía, con un total de 10 MW; por otro, los laboratorios, las cocinas, los locales de descanso, la sala cinematográfica y los depósitos de víveres, piezas todas ellas con aire acondicionado.

También hay una o más estructuras en forma de torre que más tarde serán las torres de perforación, con mesas giratorias, grandes válvulas, la pila para el limo y, finalmente, la zona de aterrizaje para los helicópteros. Toda esa formidable maquinaria se ha estructurado de forma que ocupe el menor espacio posible.

Por otra parte, era evidentemente necesario que las turbinas no descargasen en la zona de perforación, que la antena de radio estuviera dirigida hacia tierra firme y que la zona ocupada por los aposentos estuviera situada en el lugar más tranquilo posible; al mismo tiempo, la situación de cada parte individual debía tener en cuenta que la distribución de las cargas se realizaría de forma uniforme sobre toda la estructura de sustentación.

La división Menck de la Koehring Co. construyó, para la Graythorp I, el taladro más grande del mundo hasta entonces realizado; pesa 255 toneladas, tiene una potencia de golpe de 87.500 mkg y su golpe máximo es de 1,25 m, con una capacidad de 35 percusiones por minuto. Él proyecto final de toda la plataforma se realizó teniendo en cuenta las circunstancias ambientales, las cargas y las condiciones del subsuelo bajo la superficie del mar y además sufrió, respecto al original, muchos cambios; en efecto, al principio se establecieron 36 pozos y dos taladros, pero consideraciones sucesivas sobre el abastecimiento y los depósitos hicieron que se descartara esta primera hipótesis, ya que, por una parte, la limitación de espacio no permitía tener a bordo suficientes suministros y por otra el mal tiempo en el mar del Norte hacía imposible el aprovisionamiento de materiales de barrenado.

El actual proyecto es de 27 pozos y un solo taladro, ya que hay un depósito suficiente para la estiba del crudo extraído en 30 días de perforación. La eficacia, tanto de ésta como de las demás plataformas, y, por lo tanto, la posibilidad de desarrollar las funciones esenciales para las cuales han sido realizadas, se ven amenazadas por un enemigo implacable y multiforme, representado por la corrosión a la que se ven sometidas las estructuras de acero. El agua de mar constituye ya en sí un temible enemigo del acero, como de la mayor parte de los metales, incluso de los más nobles que el hierro; y el hecho de que además esta agua esté casi totalmente contaminada, en distinta medida, por productos más o menos nocivos, contribuye a empeorar en gran manera la situación.

La ejecución de todas las tareas, incluso de las más sencillas, requiere siempre condiciones meteorológicas favorables. Las inmersiones, en efecto, se ven obstaculizadas a menudo por el estado de la superficie del mar y por la turbulencia de las mareas; no es posible sumergirse cuando la altura de las olas supera los dos metros, y éstas son unas condiciones precisamente muy habituales en el mar del Norte durante la estación invernal, que dura unos siete meses.

La visibilidad del fondo, en verano, varía entre 9 y 12 metros si el tiempo es bueno; en invierno, a causa de la acción de las mareas sobre las arenas y sobre el limo, esta visibilidad puede reducirse a pocos centímetros, determinando una situación que hace casi imposible cualquier actividad.

Por ello no son raros los retrasos notables en el cumplimiento de las distintas tareas y, a menudo, durante el invierno, los hombres rana deben esperar inactivos durante semanas enteras antes de que una pausa en las tempestades les permita reanudar sus habituales trabajos. Las condiciones en que se ven obligados a trabajar estos hombres rana no son más que un aspecto de la vida que se desarrolla sobre estas plataformas; su tripulación, por completo masculina, está formada por unas 40 ó 70 personas, y está obligada a permanecer en la instalación durante un mes aproximadamente.

Esta permanencia suele verse prolongada a menudo, y a veces durante bastantes días, por las imprevistas condiciones atmosféricas en el mar del Norte, sujetas a cambios tan repentinos que escapan virtualmente a toda previsión meteorológica, haciendo imposible, incluso durante largos períodos, los transportes y los aprovisionamientos regulares. Debido a ello deben utilizarse tipos de buques especiales, capaces de servir a las plataformas en alta mar y de permitir también el intercambio del personal de mantenimiento.

Como vemos, la vida de los servidores de esos monumentales “edificios” anclados en medio del mar es tan admirable como las mismas construcciones.


Hundimiento Plataforma Petrolera-Golfo de México

Creacion de YPF Enrique Mosconi Yacimientos Petroliferos Fiscales

Historia de la Creación de YPF

En ese marco, una seguilla de conflictos y renuncias llevó a la administración estatal del petróleo a una crisis política significativa, que rozó al presidente Yrigoyen. En agosto de 1921, el marino Felipe Fliess renunció a la administración de Comodoro como consecuencia de enfrentamientos con el personal del Ministerio en Buenos Aires.

A fines de ese año el renunciante fue Enrique Hermitte, quien dejó la Dirección General de Minas en rechazo a nombramientos de personal falto de idoneidad dispuestos por Yrigoyen.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

En marzo de 1922, en un clima de creciente inquietud pública por la situación de la organización petrolera estatal, renunció el Ministro de Agricultura, Alfredo Demarchi. Su reemplazante, Eudoro Vargas Gómez tenía un crítico diagnóstico sobre la situación de Comodoro, y se negó a asumir sus funciones hasta no recibir soporte de parte del Presidente y de su gabinete para una investigación interna dirigida a deslindar responsabilidades.

Yrigoyen estaba cerca de finalizar su mandato, y los problemas en la explotación del petróleo estatal habían provocado una crisis política que convulsionaba a su gobierno y habían tomado estado público. Como respuesta, el 3 de junio de 1922 creó por decreto la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) que había imaginado en un proyecto de ley enviado al Congreso casi cuatro años atrás.

La nueva Dirección de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales tenía muy baja autonomía en materia comercial y financiera, y en las semanas siguientes a su creación, Vargas Gómez y sus subordinados se enredaron en una discusión respecto del alcance de las nuevas reglamentaciones sobre precios que prácticamente paralizó la actividad comercial de la explotación estatal, obligándola a suspender las entregas de petróleo a sus clientes habituales. Vargas Gómez renunció al Ministerio de Agricultura en agosto de 1922, y la recién nacida YPF navegó en un mar de problemas hasta el recambio presidencial de octubre.

La creación de YPF ha estado rodeada de visiones polémicas desde el comienzo. Para los nacionalistas es un hito fundamental en la construcción de la industria petrolera estatal, que enaltece la gestión de Yrigoyen. Otros autores, sin embargo, tienen una visión más crítica, y creen que fue la respuesta política de Yrigoven a la profunda crisis administrativa que sufrió la explotación estatal y a las denuncias de corrupción que se ventilaban en los diarios y en el Congreso.

En octubre de 1922, Yrigoyen finalizó su mandato presidencial con un panorama muy negativo para la industria estatal del petróleo, que años después se convertiría en una de sus principales banderas políticas. La legislación petrolera seguía siendo prácticamente la misma de seis años atrás: el viejo Código de Minería, al que se habían agregado las reservas que permitía la explotación estatal.

El gobierno había enviado sus proyectos específicos de legislación del sector petrolero tres años después de iniciada su gestión, pero nunca logró que fueran tratados siquiera en la Cámara de Diputados, donde contaba con mayoría propia.

La industria petrolera argentina había pasado a ocupar un lugar de importancia en la economía nacional, con una producción de 2.100.000 barriles, 540.000 de los cuales provenían de empresas privadas.

La producción petrolera local había crecido para llegar a abastecer al 12% del consumo energético total del país (sumando petróleo, leña y carbón), reduciendo las importaciones de combustibles. Aguas abajo existían 16 refinerías,incluyendo las estatales ubicadas en los yacimientos de Comodoro y Huincul.

La más importante era la refinería de la Compañía Nacional de Petróleo, con una capacidad de procesamiento de 4.000 toneladas mensuales de petróleo, seguida por la Itaca (2.000 toneladas), y otras pequeñas refinerías ubicadas en las afueras de la ciudad de Buenos Aires.

En un clima de creciente entusiasmo por el potencial petrolero de la Argentina, la elección de Marcelo Torcuato de Alvear como presidente para el período 1922-1928 agregó una cuota de optimismo a los inversores privados.

Si bien pertenecía al partido radical como Yugoyen, Alvear era percibido casi como un miembro más de la clase dirigente que había gobernado a la Argentina en los años previos a 1916 y se lo identificaba con una posición mucho más favorable a los intereses privados.

Alvear, sin embargo, decepcionó a quienes esperaban una gestión sesgada hacia las compañías particulares. Durante su gobierno, la organización petrolera estatal conducida por el ingeniero Enrique Mosconi (imagen) se consolidó definitivamente como un actor central de la industria petrolera argentina

CRÓNICA DE LA ÉPOCA I:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

El ingeniero Enrique Mosconi concretó su sueño de fundar los Yacimientos Petrolíferos Fiscales. YPF, tal es la sigla con la que se conoce a la empresa de combustibles argentina, es una de las obras más importantes de las últimas décadas a nivel mundial.

Nacido en 1877, en 1903 se recibió de ingeniero civil en la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la UBA. Inmediatamente fue transferido a la división de ingeniería del Ejército como ingeniero militar.

Al año siguiente, recibió un premio por un proyecto de construcción. Entre 1906 y 1908 fue parte de una comisión de profesionales destinados a Europa para estudiar y adquirir plantas de energía hidroeléctrica y gasífera. Su misión se renovó y permaneció en el viejo continente hasta fines de 1914. A su regreso se lo nombró director del Arsenal Esteban de Luca. Durante los dos últimos años dirigió la división de Aeronáutica.

Su reciente proyecto se originó en un incidente por falta de combustible: la Escuela de Aviación estaba organizando excursiones de entrenamiento para celebrar el final del año militar, pero el día de la salida, el coronel Mosconi se encontró con que la empresa estadounidense West In-dian Oil Company, la única que importaba combustible para aviones en la Argentina, se negó a suministrarlo sin un pago por adelantado. Mosconi se reunió con el gerente de la empresa, quien le confirmó que no le vendería más nafta a menos que se anticiparan los pagos.

Con profunda indignación, Mosconi replicó: “Advierta que el Servicio Aeronáutico del Ejército no debe un centavo a su compañía; que se trata de una repartición militar solvente y dependiente del Ministerio de Guerra y que, por lo tanto, no sólo me sorprenden sus manifestaciones y su exigencia, sino que las considero impertinentes y no las acepto”. Además, se mostró preocupado por lo que pasaría si el combustible requerido no fuera para una simple práctica aeronáutica, sino para la defensa aérea del territorio nacional.

Su iniciativa lo llevó a buscar una solución superadora y en pocos meses fundó la compañía nacional de explotación, destilación y venta del petróleo y sus productos derivados. El presidente Hipólito Yrigoyen lo nombró director de YPF.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA II:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
Por DANIEL CABRAL MÁRQUEZ
Historiador

El 3 de junio del año pasado, un decreto del todavía presidente Yrigoyen creó la Dirección General de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales dando forma a la primera empresa estatal en el rubro a escala internacional. Con esta acción, Yrigoyen intentó responder al clima de desorganización e imprevisión que reinaba en la Administración de la Direc- ^&* ción General de Explotación de gf±m Petróleo de Comodoro Rivadavia, en Chubut.

Este yacimiento petrolífero estatal, el primero en producción en el país desde el 13 de diciembre de 1907, estuvo expuesto entre 1917 y 1922 a sucesivos conflictos sociales con prolongadas huelgas. Además, los yacimientos estatales patagónicos (la Mina Fiscal de Comodoro Rivadavia a la que se agregó desde 1918 la de Plaza Huincul en Neuquén) atravesaron por constantes ineficiencias dadas las carencias financieras y la falta de equipamiento.

Estas dificultades se vieron agravadas sobre 1920 por la confusa administración gubernamental y las falencias en la gestión desarrollada por los funcionarios del Ministerio de Agricultura de la Nación, de quienes dependía la explotación.

El decreto de creación de la Dirección General de YPF sigue manteniendo a la empresa en la esfera del Ministerio de Agricultura, pero esta reorganización marca el punto de inflexión de lo que hasta ahora fue una coyuntura signada por una escasa credibilidad hacia la política petrolera desplegada por el Estado argentino.

Con la llegada de Marcelo T. de Alvear a la presidencia de la Nación, en octubre de 1922, se produjo una definida revitalización de la Dirección General de YPF, en gran medida por el tenor nacionalista de las decisiones tomadas respecto del avance del capital privado sobre el mercado petrolero y, fundamentalmente, por la elección del ingeniero Enrique Mosconi al frente de la empresa.

La acción desplegada por Mosconi ha dado un impulso decisivo a la actividad, reorganizando y ampliando las operaciones de YPF en las vistas a su constitución como una empresa verticalmente integrada con posibilidades de competencia exitosa en el mercado interno. Además, la designación del coronel Alonso Baldrich al frente de la Administración del Yacimiento Comodoro Rivadavia ha fortalecido la disciplina laboral a través de una decidida política de encuadramiento de la masa obrera y la promoción de mejoras en los beneficios para el personal en materia de viviendas, provedurías y servicios sanitarios en el campamento central de YPF.

Fuente Consultada:
Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Explotacion del petroleo privada o estatal? Exploracion Administracion

¿Explotación estatal o privada?
A fines de 1918, las grandes petroleras internacionales se lanzaron activamente a ocupar posiciones en la aún incipiente industria petrolera local. En un período de no más de cuatro años, las principales empresas desembarcaron en Argentina revolucionando la industria local, y provocando un optimismo exagerado sobre el potencial petrolero del país.

La Standard Oil of New Jersey (la Exxon actual) ingresó primero en Neuquén y luego en Salta. Su hermana, la Standard Oil of California (hoy Chevron) adquirió la Compañía Argentina de Petróleo y Minas, presidida por Carlos Alfredo Tornquist y Pedro Piccardo. En Comodoro desembarcaron la Anglo Persian y la Shell, y el pool de ferrocarriles ingleses en Argentina formó la Compañía Petrolera “Ferrocarrilera”.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

El ingreso de las empresas internacionales dio lugar a un fenómeno nuevo: los contratos de arrendamiento de áreas petrolíferas contra el pago de regalías. Varias compañías locales lograron acuerdos de este tipo con empresas extranjeras: la Compañía Argentina con la Ferrocarrilera, la compañía Sol con la Anglo Persian, la Challacó con la Standard Oil, y Godofredo Madlener con Diadema/Shell. El cobro de regalías por más del 10% de la producción por parte de empresas locales que no realizaban ya ninguna actividad, y cuyo mérito principal había sido conseguir permisos de cateo en zonas próximas a descubrimientos realizados por un Estado que no recibía ningún beneficio por esas explotaciones, comenzó a ser duramente cuestionado.

Los casos más irritantes eran aquellos en los que los intermediarios eran ex funcionarios de gobierno vinculados a la actividad petrolera, como el ex ministro de Agricultura, Horacio Calderón, y el ex administrador de la explotación estatal en Comodoro, Leopoldo Sol.
Todos los hombres de negocios de la Argentina soñaban con hacerse de un permiso en áreas con potencial petrolero para negociarlo con las compañías internacionales.

Con escasas excepciones -entre las que se destaca Astra- los flamantes empresarios petroleros argentinos prefirieron ubicarse en un rol de intermediarios y gestores de los petroleros internacionales antes que dedicarse a desarrollar compañías propias. Este comportamiento especulativo de los capitalistas locales tendría una influencia importante en el devenir de la política petrolera. El dilema entre explotación estatal o privada de los recursos petroleros se convertiría en la opción entre explotación estatal nacional, o explotación privada extranjera.

Entretanto, la explotación estatal se beneficiaba con la trayectoria alcista de los precios internacionales del petróleo que siguió a la finalización de la guerra europea, pero el panorama era menos alentador en materia de producción. El yacimiento de Comodoro, perforado sin demasiado cuidado a lo largo de más de diez años, estaba perdiendo presión, y como ocurre tarde o temprano con cualquier campo petrolero del mundo, la producción había comenzado a declinar. En el período 1915-1919, la producción promedio de todos los pozos había caído de casi 15 metros cúbicos diarios por pozo, a sólo 6 metros cúbicos diarios por pozo. Sin yacimientos nuevos que agregaran nuevas reservas, era necesario perforar cada vez más pozos sólo para mantener los mismos niveles de producción.

A partir de la segunda mitad del año 1920, las condiciones prevalecientes en el mercado energético comenzaron a cambiar y los precios del petróleo tendieron a reducirse pari passu con los del carbón importado, cuyo mercado ya no sufría los efectos de la guerra. Mientras que las empresas privadas reaccionaron rápidamente al nuevo escenario, la explotación estatal, sometida a la burocracia del Ministerio de Agricultura y acostumbrada a racionar sus ventas frente a una demanda siempre insatisfecha, mostró gran dificultad para adaptarse a las nuevas condiciones de un mercado sobre-ofertado que, por primera vez desde el descubrimiento, no estaba dispuesto a adquirir todo el petróleo que la explotación estatal pusiera a la venta. La repartición estaba completamente desinformada sobre la evolución de los mercados petroleros del mundo.

La falta de reacción provocó a la explotación estatal una importante pérdida de participación en el mercado a manos de los importadores y de los nuevos productores privados.En materia de producción, la explotación en Comodoro había logrado una mejora importante en el rendimiento de los nuevos pozos perforados, que creció del mínimo de 11,6 metros cúbicos diarios por pozo obtenido en 1919 a casi 27 metros cúbicos diarios en 1920. Desafortunadamente, las deficiencias en la política comercial hacían cada vez más difícil la venta de la producción adicional.

En el verano de 1921, luego de la entrada en producción de un nuevo pozo de alta productividad (el famoso pozo N° 128), las autoridades debieron contener la extracción como consecuencia del estancamiento de las ventas y de las carencias en materia de infraestructura de transporte y almacenamiento.

Pese a las dificultades en las ventas y las restricciones impuestas, la producción siguió aumentando a un ritmo significativo: al 20% de incremento anual de 1920 se sumó un 23% en 1921, y un 24% en 1922, alcanzando una producción anual de 343.910 metros cúbicos de petróleo. En el terreno de las finanzas, los resultados se veían cada vez más comprimidos como corolario de la reducción de los precios y del permanente aumento de los gastos de explotación. Los ingresos fueron en 1922 similares a los de cuatro años antes, con un precio 58% inferior y un volumen de ventas 56% mayor. Pero los costos de explotación se habían incrementado un 240%.

Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

El petroleo argentino luego de la primera guerra mundial

Después de la guerra mundial
La finalización de la Primera Guerra Mundial en 1918 marcó el inicio de un período fuertemente expansivo para la naciente industria petrolera argentina.

La paz permitió normalizar las relaciones comerciales y financieras internacionales, lo que se tradujo en mayor disponibilidad de materiales y equipos, fletes, y capitales.

La industria petrolera entró en la posguerra en condiciones muy diferentes a las que regían antes del conflicto. La importancia del petróleo en la definición de la guerra revalorizó su contenido estratégico, convirtiéndolo en un elemento crítico de seguridad geopolítica de las naciones más desarrolladas del mundo.

Asimismo, la consolidación definitiva del motor de combustión interna revolucionó la demanda de combustibles. La vertiginosa expansión de los automóviles como medio de transporte auguraba una demanda sostenida de productos petrolíferos también en tiempos de paz. Los hidrocarburos se estaban convirtiendo en la mercancía por excelencia de las sociedades industriales del siglo XX.

Las principales empresas estadounidenses y europeas comenzaron una sostenida expansión internacional en busca de reservas. Esta acción fue acompañada por los respectivos gobiernos, preocupados por el rol estratégico que había jugado el petróleo en el conflicto bélico que acababa de finalizar, y por el creciente temor al agotamiento de las reservas en Estados Unidos.

La decisión simultánea de las empresas petroleras inglesas y estadounidenses de buscar agresivamente reservas de petróleo en el resto del mundo con el apoyo de sus respectivos gobiernos provocó una sorda disputa entre ambos bloques, que se desarrolló con características diversas en todos aquellos países que eran -de algún modo- de interés para la industria petrolera.

La puja mundial entre las petroleras inglesas y estadounidenses por el control de las reservas alcanzó también al territorio de América Latina. Las convulsiones sociales en México forzaron la apertura de nuevos horizontes para la búsqueda de petróleo en países como Perú, Colombia, Bolivia y Venezuela, país este último que rápidamente se convirtió en un gran productor mundial.

En Argentina, los trusts petroleros no habían ingresado en la exploración y explotación del petróleo argentino sino que sus actividades locales se limitaban al segmento de la refinación y principalmente, a la comercialización. Pero en el nuevo escenario de la posguerra, la Argentina se convirtió en un objetivo doblemente interesante.

El furor por la compra de automóviles de los primeros años 20 hizo de la Argentina uno de los mercados de gasolinas más prometedores del mundo. Las naftas, cuyas ventas locales crecían a tasas de dos dígitos por año, se habían convertido en el combustible más importante y rentable, desplazando alquerosene.

En 1922 la Argentina contaba con 68.500 vehículos, 16.000 de los cuales habían sido importados ese mismo año, casi todos desde Estados Unidos. El consumo de naftas totalizaba 180 millones de litros anuales, dos tercios del consumo total sudamericano de naftas. Y además del mercado atractivo, la Argentina tenía también reservas de petróleo, doble condición que muy pocos países del mundo podían ofrecer.

El descubrimiento de una nueva región petrolera en Plaza Huincul, Neuquén, contribuyó al optimismo sobre el potencial de los yacimientos argentinos. Los primeros pasos en la zona habían sido decepcionantes, pero en octubre de 1918 se produjo el descubrimiento oficial de petróleo en Huincul, a 609 metros de profundidad, más liviano que el petróleo de Comodoro.
Una vez más, el descubrimiento estaba localizado en un Territorio Nacional, y por lo tanto el dominio correspondía al gobierno federal. La zona de reserva estatal, conocida luego como el “octógono fiscal”, ocupó una superficie de 7.853 hectáreas que fueron rápidamente rodeadas por permisos de cateo de los particulares.

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Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

Irigoyen Politica petrolera argentina en la guerra

Yrigoyen y el petróleo
Hipólito Yrigoyen asumió la presidencia el 12 de octubre de 1916. Su partido, la Unión Cívica Radical, sólo obtuvo el control de la Cámara de Diputados en 1918, mientras que el Senado fue opositor durante toda su gestión. En esos años la economía argentina estaba sufriendo el severo impacto de la guerra en Europa.

El abastecimiento de energía, extremadamente dependiente del carbón inglés, estaba en crisis. Los precios de todos los combustibles se habían incrementado, afectando a ferrocarriles, industrias, empresas de servicios y familias.

Las relaciones entre el nuevo gobierno y la Comisión Administradora del yacimiento de Comodoro sufrieron un deterioro progresivo en los primeros meses de Yrigoyen.

A los habituales problemas de falta de apoyo presupuestario, se fueron sumando incidentes que culminaron con renuncias masivas y la disolución de la Comisión a finales del año 1917, cuando una gran huelga en Comodoro inició un período de alta conflictividad obrera que se prolongó durante varios años.

Con la disolución de la Comisión Administradora, el yacimiento de Comodoro quedó a cargo de la estructura burocrática del Ministerio de Agricultura, un esquema que se probaría inconveniente para la gestión de la organización.

Las condiciones laborales en la explotación petrolera distaban de ser favorables para los obreros. Comodoro Rivadavia era un lugar sumamente inhóspito, con un clima especialmente riguroso y pésimas condiciones de vida. La jornada laboral de los petroleros era de entre diez y doce horas diarias. La situación social era tensa, con una gran mayoría de hombres y niveles elevados de violencia.

A fines de 1917, vivían en Comodoro Rivadavia cerca de 3.200 personas. Casi el 97% de los trabajadores eran extranjeros, oriundos principalmente de España, Portugal y Rusia. La guerra había causado importantes aumentos de precios, deteriorando los ingresos reales de los obreros. Por la falta de oferta local, distancia y la dificultad en el transporte, Comodoro exhibía precios de los principales productos de la canasta familiar entre 100% y 500% por encima de los vigentes en Buenos Aires.

La sucesión de conflictos y huelgas iniciada en octubre de 1917 provocó a lo largo del período 1917-1920 pérdidas de días laborables y aumentos de los costos salariales en Comodoro. Durante 1918 hubo dos conflictos que culminaron con huelgas obreras, la primera en solidaridad con los ferroviarios de la zona, y la segunda como consecuencia del despido de 14 líderes sindicales petroleros tildados de “agitadores” por las autoridades.

Con el apoyo de la Marina y del gobierno de Yrigoyen, las autoridades locales enfrentaron duramente a los dirigentes gremiales de los petroleros. En la explotación estatal comenzó un proceso de “argentinización” de la mano de obra, reemplazando a los “conflictivos” operarios europeos por trabajadores del norte del país, menos preparados pero más dóciles en cuestiones gremiales.

Mientras el Estado y las pequeñas compañías privadas intentaban desarrollar el yacimiento de Comodoro, la Standard Oil se había consolidado como la compañía líder en el mercado de combustibles líquidos argentino Aunque comenzaban a venderse gasolinas para automóviles, el destilado más importante seguía siendo elquerosene, utilizado por las familias tanto para iluminación como para calefacción.

La guerra europea y el desabastecimiento de carbón inglés fueron una excelente oportunidad para la Standard Oil, que amplió notablemente su presencia en el mercado local y obtuvo una alta rentabilidad con productos importados, y producidos en su refinería de Campana, la primera planta de refinación de petróleo instalada en América Latina.

La sólida posición de la Standard Oil comenzó a ser desafiada por otras compañías. A fines de 1913, la Royal Dutch Shell inició sus operaciones en el mercado local con el arribo al puerto de Bahía Blanca del San Fraterno, el buque petrolero más grande del mundo. La Shell, a través de su filial Anglo-Mexicana, abrió oficinas en Buenos Aires y construyó depósitos en los principales puertos del país, concentrando inicialmente sus operaciones en los grandes consumidores de petróleo y fuel oil. La Standard también comenzó a sufrir la competencia de otra empresa estadounidense, la Texas Co., que vendía sus productos importados a través de una importante red de distribuidores.

El crecimiento del mercado local y la buena rentabilidad de las operaciones atrajeron nuevas refinerías de capital local que, si bien contaban con instalaciones pequeñas y precarias, comenzaron a competir con los grandes importadores estadounidenses e ingleses. Estas pequeñas empresas refinadoras tendieron a instalarse en los alrededores de Buenos Aires.

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El petroleo argentino y la guerra mundial en Presidencia Irigoyen

El impacto de la guerra mundial:
La Primera Guerra Mundial iniciada en 1914 modificó completamente el panorama para el petróleo a escala mundial, y también en Argentina.

El país no producía ni una tonelada de carbón, y el 95% de las 3,4 millones de toneladas de carbón importados anualmente provenían de Inglaterra.

El carbón inglés se utilizaba en los trenes, en los barcos, en la industria y en la iluminación y la calefacción de los habitantes de las grandes ciudades.

El conflicto produjo aumentos de precios y crecientes dificultades de abastecimiento.

En el plano internacional, la guerra convirtió al petróleo en un elemento estratégico para la supervivencia de las naciones. Los barcos, tanques y aviones eran cruciales para definir la contienda, y necesitaban petróleo para movilizarse. Todos estos factores -la indisponibilidad de carbón y el fuerte aumento de los precios de los combustibles, el renovado interés por el petróleo como mercancía estratégica para la guerra, y la ausencia de capitales extranjeros dispuestos a invertir en la Argentina- convergieron para favorecer el desarrollo de la explotación estatal de Comodoro Rivadavia.

Con el apoyo de gobierno nacional, mucho más decidido tras el inicio de la guerra en Europa, la organización estatal logró ampliar la producción petrolera. La Dirección de Explotación consiguió perforar diez nuevos pozos a lo largo de 1914, localizados en la zona reconocida por las perforaciones previas.

Las nuevas perforaciones y la conclusión gradual de las obras de infraestructura de almacenamiento, transporte y servicios comenzadas en los años anteriores, permitieron producir 43.740 metros cúbicos de petróleo en 1914, cantidad superior a la producción acumulada en los siete años previos.

El consumo de petróleo en la región de Comodoro era ínfimo, por lo que encontrar una solución al problema del transporte era crucial para poder incrementar la producción. Con dos buques, uno alquilado y el otro prestado por la Marina, comenzaron los embarques regulares de petróleo hacia Buenos Aires. Luego se sumarían dos buques construidos en Estados Unidos, cuya compra fue financiada con recursos de la Tesorería.

Las finanzas de la explotación estatal fueron beneficiadas por la autorización para retener y disponer de los fondos derivados de las ventas de petróleo. Hasta ese momento, los fondos generados por las ventas de petróleo ingresaban a rentas generales, y la explotación estatal dependía por completo de las cantidades asignadas en el presupuesto. Con el nuevo esquema, la explotación estatal quedaría independizada de las asignaciones presupuestarias dispuestas por el Congreso año tras año. El presupuesto del año 1916 incluyó el último aporte de fondos a la Dirección de Explotación. Desde sus comienzos, la explotación oficial había recibido aportes del Estado por poco más de 8 millones de pesos.

En marzo de 1916, los argentinos fueron convocados a una elección nacional por primera vez luego de la sanción de la ley que reformó y modernizó el sistema electoral. Para sorpresa de las elites domésticas, el líder radical Hipólito Yrigoyen resultó elegido presidente. Para entonces, la explotación fiscal de Comodoro se encontraba medianamente consolidada, con capacidades e infraestructura suficientes para sostener una explotación regular del petróleo.

Luego de un proceso de decantación que dejó en el camino a los emprendimientos más precarios, en las cercanías de Comodoro comenzaban a consolidarse compañías privadas con recursos y capacidad como para darle continuidad a los trabajos y producir petróleo en forma comercial. En 1916, dos de estas empresas lograron iniciar la producción petrolera: Astra y la Compañía Argentina de Comodoro Rivadavia.

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La Nacion y el Petroleo Extraccion

El surgimiento del nacionalismo petrolero
Roque Sáenz Peña, quien asumió la presidencia el 12 de octubre de 1910, le brindó un fuerte impulso a la explotación de petróleo en el sur. Pocas semanas después de su asunción, decretó que la explotación petrolera en la zona de reserva se efectuaría por administración estatal, desechando la alternativa de una licitación entre empresarios privados.

Se creó y reglamentó la Dirección General de Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia, una nueva dependencia dentro del Ministerio de Agricultura que sería el embrión de la futura YPF Para conducir la nueva dirección se formó una Comisión Administradora especial presidida por el ingeniero Luis Augusto Huergo y de la que también formaba parte Enrique Hermitte.

El ingeniero Huergo tenía 73 años cuando fue nombrado al frente de la Comisión Administradora, y una importante carrera pública en Argentina. Como administrador en Comodoro fue designado el ingeniero Leopoldo Sol, que hasta ese entonces trabajaba en la Dirección de Minas junto a Hermitte. Al igual que sus antecesores, los nuevos administradores se encontraron con serias deficiencias en materia de infraestructura. Amén de las propias dificultades en la perforación de pozos, las restricciones en materia de almacenamiento y transporte impedían aumentar la disponibilidad de petróleo. En ese marco, el ingeniero Huergo inició una infatigable batalla por conseguir más recursos del Congreso para la explotación de Comodoro.

Ante las sucesivas respuestas negativas a sus pedidos de fondos, Huergo decidió jugar fuerte. En abril de 1913 envió un extenso e inflamado memorando al ministro de Agricultura afirmando que “los yacimientos de Comodoro Rivadavia eran de los más ricos y extensos del mundo”. Tras justificar un nuevo pedido de fondos, denunció la acción de los trusts internacionales y sus cómplices locales.

El escrito de Huergo generó una enorme polémica. No era para menos; el director de la explotación petrolera estatal denunciaba el acaparamiento de grandes extensiones de tierra en la zona de Comodoro por parte de los trusts petroleros internacionales, en particular la Standard Oil, con la supuesta complicidad de funcionarios del gobierno. Con el tiempo, el memorando de Huergo se convertiría en un documento central del nacionalismo petrolero argentino. Sin embargo, las imputaciones tenían bases sumamente débiles, y el propio Huergo debió retroceder: “No niego que puede haber alguna exageración en mis palabras, pero el propósito las salva”, declaró al diario La Nación pocos días después.

En sintonía con el discurso de Huergo, Sáenz Peña decidió prohibir por decreto la denuncia de minas alrededor de la zona reservada en Comodoro. El desarrollo de la explotación estatal había atraído a empresarios privados que rodearon la zona de reserva con solicitudes para buscar petróleo.

Entregar concesiones con arreglo al viejo Código de Minería significaba otorgar la explotación del recurso sin ninguna contrapartida a favor del Estado. Y en la mayor parte de los casos, esas concesiones eran otorgadas a especuladores cuyo único objetivo era luego negociar la cesión de sus derechos a verdaderas empresas petroleras. Naturalmente, el Estado no podía sentirse satisfecho con un arreglo de ese tipo.

Al forzar la aplicación estricta del Código de Minería, el decreto de Sáenz Peña resultó muy efectivo contra los especuladores. Sólo sobrevivieron tres concesiones de cateo, rigurosamente evaluadas por un inspector de minas instalado en forma permanente en Comodoro. Eran las áreas explotadas por el Sindicato de Perforaciones, la Compañía Argentina de Comodoro Rivadavia y Astra, una empresa creada en 1916 que continuó produciendo petróleo a lo largo de todo el siglo XX.

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Descubrimiento de petroleo en Comodoro Rivadavia Expolotacion Extraccion

El Estado argentino comenzó a perforar regularmente el subsuelo a principios del siglo XX. Los trabajos de perforación no se limitaban a un área en particular sino que se distribuían por todo el país. En el sur, en la costa patagónica, Comodoro Rivadavia era en esos años una pequeña población que funcionaba como precario puerto de salida de los productos de la zona. En 1906 el pueblo tenía 300 casas y ranchos, cerca de 800 habitantes, y graves problemas de abastecimiento de agua potable.

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El descubrimiento de Comodoro Rivadavia
En 1903, una cuadrilla de perforaciones del gobierno nacional había realizado un primer pozo en busca de agua en el centro de Comodoro, pero la perforación debió ser abandonada sin éxito tras un accidente ocurrido a una profundidad de 165 metros. Tres años después el ingeniero Enrique Hermitte, a cargo de la recientemente creada División Minas, Geología e Hidrología del Ministerio de Agricultura, encomendó la adquisición de nuevos equipos de perforación en Europa al ingeniero Julio Krause, jefe de la sección Hidrología y Perforaciones. En base a las características del suelo, se eligieion las perforado. ras del sistema Fauck, con capacidad de hasta 500 metros. El 14 de diciembre de 1906 arribó a Comodoro Rivadavia desde
Viena la primera máquina, y fue transportada a un punto situado a tres kilómetros al norte del pueblo y a un kilómetro de la costa, en un sitio de ventajosas condiciones para la provisión de agua.

El 3 de enero de 1907 llegó a Comodoro José Fuchs, formado en la escuela de Minas y Energía de Estrasburgo, que quedó a cargo de los trabajos en el nuevo pozo N° 2. Las adversas condiciones climáticas postergaron los inicios de la perforación hasta el mes de marzo. La llegada del crudo invierno patagónico y una sublevación de la cuadrilla de perforadores reclamando mejores condiciones de trabajo demoraron aún más la perforación.

Con la llegada de la primavera todo mejoró. En noviembre, la perforación había llegado a 515 metros de profundidad, algo más del límite de la capacidad de la máquina, sin ningún descubrimiento de agua o hidrocarburos. Los trabajos continuaron, y el 12 de diciembre las oficinas de la división Minas en Buenos Aires recibieron una primera comunicación impactante desde Comodoro: “se cree haber dado con una napa de kerosene”. Krause ordenó suspender la perforación y verificar el hallazgo. Ya el día 13 de diciembre, un nuevo telegrama confirmó la existencia de hidrocarburos a 539 metros de profundidad, por lo que se comunicó oficialmente el descubrimiento de un yacimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia.

En noviembre comenzó a cundir el desaliento. Se estaban perdiendo ya las esperanzas de poder dotar de agua a la floreciente población, donde muchos se habían radicado plenos de ilusiones y confiados en la riqueza de la zona. La decepción sigue en aumento. Llega Diciembre con la misma desesperanza. La población ya no confía en la torre que para su funcionamiento insume la escasa cantidad de agua que allí hay y que el pueblo necesita para su consumo. Todo parecía inútil, pero el ingeniero José Fuchs no quiere creerlo. Tampoco se resigna el administrador de la obra, señor Beguin. El día 13 de Diciembre el jefe de la misión se va y ordena: “No se perfora más”. Pero ellos no se entregan. Deciden continuar sus trabajos. El ingeniero Krausse había autorizado perforar hasta 500 metros unos 20 días antes. Ese día, 13 de Diciembre – viernes – la perforadora Fauck, que dirigía el ingeniero Fuchs, llega a 540 metros. De pronto se advierte una corriente ascendente, y luego el asombro. Fuchs y Beguin se miran atónitos. No es agua. Es petróleo. El petróleo salía casi refinado. Mantienen en secreto el descubrimiento y telegrafían a Buenos Aires, a la Dirección de Minas: “Aquí no hay agua, pero hay petróleo”. La noticia se conoce en la capital antes que en Comodoro Rivadavia. El pueblo se entera cinco días después y engalana sus calles en espontáneo feriado.

En los diarios de la época, el acontecimiento quedó registrado como un hallazgo fortuito en la búsqueda de agua, descripción que Hermitte no compartía, pero que no consiguió corregir. Las hipótesis de la búsqueda de agua y petróleo no son excluyentes, ya que ambos objetivos estaban comprendidos en el estudio exhaustivo del subsuelo que se proponía la Dirección de Minas. Todo indica, sin embargo, que la elección de Comodoro como punto de perforación obedecía más a la necesidad de encontrar agua para la población de la zona, que al objetivo de hallar minerales como el petróleo.

Tanto o más importante que el descubrimiento fue la acción inmediata del Gobierno. El carbón era entonces el combustible principal de la matriz energética argentina, y la ausencia de producción local lo convertía en uno de los principales productos de importación, principalmente desde Gran Bretaña, el gran socio comercial de la Argentina. La eventual disponibilidad en territorio nacional de un combustible sustituto del carbón como el petróleo no pasó desapercibida para nuestros gobernantes. El 14 de diciembre, el presidente José Figueroa Alcorta decretó una zona de reserva a favor del Estado con un “radio de 5 leguas kilométricas a todo rumbo” desde Comodoro, una superficie de aproximadamente 110.000 hectáreas en tierra, restringiendo así los pedidos de cateo de los privados en la zona.

La rápida velocidad de reacción fortalece la hipótesis de que la Dirección de Minas -en particular Hermitte– ya había previsto las medidas a tomar frente a un hipotético descubrimiento de petróleo en alguna de las perforaciones que realizaba a lo largo del país.

La administración del yacimiento quedó a cargo de la Dirección de Minas. La precariedad de los elementos utilizados hizo que la producción fuera muy limitada durante los primeros años. Las carencias presupuestarias y el ambiente hostil del lugar, distante a cinco días por barco de Buenos Aires, complicaban la realización de las tareas. Las principales dificultades fueron consecuencia de la falta de agua, de los rigores del clima patagónico, y del alto contenido de sal de las aguas de la zona, que destruía los equipos de perforación.

En esos primeros años, las carencias de infraestructura provocaron que el grueso del petróleo producido nunca fuera consumido. Más de un tercio de la producción se perdía por filtración o evaporación. Desde Buenos Aires, la explotación de Comodoro era vista como un proyecto experimental, casi como una excentricidad. Pocos eran conscientes de que estaban construyendo lo que luego sería la primera empresa petrolera estatal del mundo.

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Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

Historia del Petroleo en Argentina

Cada 13 de diciembre, los argentinos celebramos el Día del Petróleo en homenaje a lo sucedido en 1907, cuando una cuadrilla de empleados del Ministerio de Agricultura de la Nación que perforaba un pozo en Comodoro Rivadavia descubrió la existencia de hidrocarburos a 539 metros de profundidad.

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 Pero aquella no era la primera vez que el petróleo fluía a la superficie desde el subsuelo argentino. Desde finales del siglo XIX, varios emprendedores habían intentado desarrollar una explotación petrolera para destilar querosene y atender el creciente mercado de iluminación en Buenos Aires y otras grandes ciudades.

Los primeros petroleros argentinos se dirigieron a aquellas regiones en las que había alguna referencia de la existencia de hidrocarburos. En sus relatos sobre expediciones y viajes por la Argentina, comerciantes, militares y geólogos habían dejado constancia sobre afloraciones de hidrocarburos en zonas de Mendoza, Salta, Jujuy y Neuquén.

Primeros emprendimientos
En esos años, no había una legislación específica para las actividades petroleras, que se regían por el Código de Minería de 1886. El Código respondía de manera muy clara a dos preguntas básicas sobre el régimen legal aplicable al petróleo. ¿De quién eran los hidrocarburos? De las provincias o de la Nación, en función de la localización de los yacimientos. ¿Quién debía explotarlos? Los particulares, con una explícita prohibición de que lo hiciera el Estado.

En la práctica, el empresario particular solicitaba un permiso de cateo para explorar un área de hasta 2.000 hectáreas, en la que debía comenzar a realizar los trabajos correspondientes en un período no mayor a 30 días, y donde debía perforar al menos un pozo en un plazo no mayor a 290 días.

En caso de producirse descubrimientos, el empresario podía solicitar una concesión por tiempo ilimitado, con el compromiso de mantener trabajos en la mina pero sin ninguna obligación de pago al Estado. Toda la renta del recurso del subsuelo era para el empresario que lo había hallado. Los pagos por regalías y por el impuesto a las ganancias llegarían en la década del treinta.

Estas condiciones, que con el paso del tiempo se probaron excesivamente favorables para las empresas, no bastaron en aquellos años para consolidar una explotación petrolera.Otros factores negativos pesaron más: un mercado demasiado incipiente para la colocación de los productos, falta de capital, dificultades técnicas, carencias en infraestructura de transporte, y la desafortunada ausencia de un descubrimiento importante.

Si tuviéramos que elegir una de las empresas que protagonizaron la “prehistoria” del petróleo argentino, nos quedamos con la “Compañía Mendocina Explotadora de Petróleo”, creada y conducida por el mendocino Carlos Fader (imagen arriba) , padre del conocido artista plástico Fernando Fader.

Fader visitó Mendoza en el verano de 1885, y su entusiasmo con el potencial del petróleo de Cacheuta lo llevó a Europa, en donde hizo analizar muestras, visitó explotaciones petroleras, y contrató personal y equipamiento para su nueva compañía. Los primeros cuatro pozos se perforaron en 1887 bajo la supervisión de un geólogo polaco traído al país por Fader. Tres resultaron productivos, y al año siguiente se perforó un quinto pozo adicional que resultó ser el de mayor caudal, por lo que se decidió explotar comercialmente al yacimiento.

La Compañía Mendocina llegó a poseer una concesión de 19.000 hectáreas en Cacheuta, y construyó un pequeño oleoducto hasta las vías del ferrocarril. Pero mientras que en los Estados Unidos los productores de petróleo tenían un mercado donde vender su producto y medios para transportarlo, en la Argentina estaba todo por hacer.

Las dificultades para poner en marcha una empresa de petróleo excedían a la propia industria. Los ferrocarriles, vinculados al mundo británico del carbón, no tenían incentivos para favorecer el desarrollo de la nueva industria. Pocos años después, mientras el país vivía una severa crisis financiera, la Compañía Mendocina fue afectada por el impacto simultáneo del declive en la producción de los pozos mendocinos y de una experiencia frustrada en el norte argentino. En 1897, tras haberse perforado casi 30 pozos y producido cerca de 8.000 toneladas de petróleo desde la primera perforación, la actividad fue prácticamente abandonada.

PARA SABER MAS…

Del querosén al petróleo
Si bien la existencia de petróleo en el actual territorio argentino era conocida desde la época colonial, los primeros intentos de proceder a su explotación con fines comerciales datan de la segunda mitad del siglo XIX. Los comienzos de la industria petrolera argentina son, pues, relativamente tempranos.

En 1865, se constituyó en el norte argentino la Compañía Jujeña de Kerosene. Mientras otros intentos posteriores de explotación petrolífera languidecían, en Mendoza se formó, en 1886, la Compañía Mendocina de Petróleo SA con el objeto de explotar el yacimiento de Cacheuta. La empresa representó el primer esfuerzo por integrar todas las etapas de la industria petrolera y subsistió hasta 1909. Es que a fines del siglo XIX, no existían las condiciones económicas y técnicas indispensables para el pleno desarrollo de la industria petrolera nacional.

El descubrimiento del yacimiento de Comodoro Rivadavia, a fines de 1907, inauguró, en cambio, una nueva etapa en la historia del petróleo argentino. La intervención estatal resultó decisiva en la medida en que, desafiando dificultades y presiones de toda clase, sentó las bases sobre las que se levantó la moderna industria petrolífera. Fue el Estado el que inició la exploración y explotación sistemática del yacimiento que había descubierto y el que creó, además, la infraestructura necesaria para lograr su explotación comercial. Así, y no obstante haberlo prohibido el Código de Minería, el estado argentino empezó por convertirse en concesionario de minas de petróleo mediante la creación de reservas fiscales en las zonas de riqueza petrolífera comprobada o probable, la primera de las cuales, de unas 200.000 hectáreas, fue fijada por decreto del presidente José Figueroa Alcorta al día siguiente de producido el hallazgo de petróleo en Comodoro Rivadavia.

La creación de las reservas no sólo tenía el propósito de sustraer las superficies afectadas de la actividad minera particular, sino también el de posibilitar en éstas —lo que quedó claro poco después la prospección y explotación fiscal de petróleo. El gobierno argentino instituyó, en efecto, la Dirección General de Explotación de Petróleo de Comodoro Rivadavia en 1910, con el objeto de asumir la exploración y explotación de dicha zona. La labor cumplida por la repartición, antecesora de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, fue lenta y ardua pero, a la postre, exitosa.

Breve reseña ilustrada por YPF acerca de las antiguas utilizaciones del petróleo

Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

El Petroleo en Argentina Recursos de Combustible Argentinos

Los combustibles fósiles (en particular el petróleo y el gas) son la principal fuente de energía que utiliza la Argentina para la generación de electricidad y como combustible. El país cuenta con varias cuencas con reservas.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

ASÍ COMIENZA LA HISTORIA DEL PETRÓLEO EN ARGENTINA: Sobresaltado, Humberto Beghin, auxiliar de perforación del gobierno de José Figueroa Alcorta, se inclinó y recogió con las manos, a las 7.32 de esa mañana patagónica, el líquido que las máquinas acababan de encontrar a 535 metros de profundidad, bastante más viscoso que el agua potable que pretendía. Olfateó unos segundos y soltó una frase que ya forma parte de la historia argentina: “¡Gran Dios! ¡Encontramos kerosene! Es del Estado. Vamos a comunicarlo”. Fue el 13 de diciembre de 1907, en Comodoro Rivadavia.

Beghin se desempeñaba en la División de Minas, Geología e Hidrología del Ministerio de Agricultura, y halló así la primera gran cuenca petrolera de la Argentina. El corresponsal de La Nación en esa ciudad escribió en esos días: “Ha provocado gran entusiasmo el descubrimiento de una mina de petróleo. (…) Grandes son las esperanzas que se cifran sobre el porvenir de esta localidad y no es aventurado suponer que, dada la calidad del petróleo hallado, dichas esperanzas se verán en breve convertidas en la más hermosa de las realidades”. También el comisario de Comodoro Rivadavia, J. Porcel, felicitó en un telegrama a Beghin y agregó: “Se ha descubierto una gran riqueza petrolífera, que será el porvenir y la grandeza de la Patria”. (Fuente Consultada: Diario La Nación)

Explotación de petróleo y gas natural
El petróleo y el gas contienen principalmente hidrocarburos, es decir, compuestos orgánicos formados por carbono e hidrógeno, que se originaron a partir de restos de plantas y microorganismos enterrados por millones de años y sujetos a distintos procesos físicos y químicos.

Las cuencas sedimentarias, es decir, los lugares donde se dieron las condiciones geológicas para la formación de hidrocarburos, se distribuyen en distintas partes del país. Se denomina yacimientos o reservas comprobadas de petróleo y gas a aquellas cuencas donde se ha comprobado la existencia de hidrocarburos.

En la Argentina se identificaron 19 cuencas sedimentarias, de las cuales cinco se encuentran en explotación: Noroeste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral o Magallanes.

La explotación de los yacimientos petrolíferos para la obtención de petróleo crudo comenzó a principios del siglo XX, con el descubrimiento del primer yacimiento en Comodoro Rivadavia. A partir de ahí se han identificado las otras cuencas sedimentarias.

La explotación a gran escala del gas natural, extraído de los yacimientos gasíferos y petrolíferos, es más reciente. A partir de la década de 1960 se destacó la producción obtenida de los yacimientos Campo Durán y Madrejones en Salta. Pero la explotación de gas tomó mayor impulso con el descubrimiento y la explotación del yacimiento gasífero Loma de la Lata en Neuquén.

Reservas de petróleo y gas

Las reservas son aquellas cantidades de hidrocarburos que se espera recuperar a partir de acumulaciones conocidas y a una fecha determinada, La Argentina tiene un total de reservas comprobadas de 457,7 millones de metros cúbicos de petróleo y de 763,5 miles de millones de metros ct5bicos de gas natural.

De las cinco cuencas en explotación, cuatro producen desde principios del siglo XX y la restante desde la década de 1940. Por eso, algunos de los yacimientos de estas cuencas han alcanzado un grado de madurez elevado en términos de producción y han comenzado su declinación. La cuenca Neuquina es la más importante dado que concentra el 43% de las reservas de petróleo y el 50% de as de gas natural; le siguen la cuenca Golfo San Jorge, que concentra el 36% de las reservas de petróleo y la del Noroeste, que concentra el 25% de las reservas de gas. Actualmente se ha encontrado en una zona conocida como Vaca Muerta un importante yacimiento. En noviembre de 2011 se anunció que las reservas probadas de ese yacimiento podían estimarse en torno a 927 millones de barriles equivalentes de petróleo de los cuales 741 millones corresponden a petróleo y el resto a gas

Circuito Económico de los Hidrocarburos : Las industrias del petróleo y del gas involucran una serie de etapas desde los yacimientos hasta la utilización de los productos energéticos en los domicilios. Estas etapas son la exploración y la extracción, el transporte de las materias primas, su procesamiento y la distribución y la comercialización.

Exploración y extracción Transporte de materias primas Procesamiento Distribución y Comercialización

La exploración permite localizar nuevos yacimientos de petróleo y gas natural. Una vez identificados se realizan perforaciones en el subsuelo para confirmar la presencia de petróleo ogas y estimar si las reservas existentes justifican la explotación extracción se produce a través de pozos perforados, equipos de bombeo ,‘ equipos para separar petróleo del agua.

 

Desde las zonas de extracción el
petróleo y el gas deben ser
transportados hasta las refinerías
y plantas de tratamiento del gas
a través de redes de oleoductos, gasoductos y buques petroleros.
El tratamiento del petróleo y el gas permite la obtención de productos secundarios. En las refinerías de petróleo se obtiene una amplia gama de productos como naftas, gasoil, fuel oil, querosene, etc, Una parte del petróleo se utiliza en
las industrias químicas y petroquímicas que producen plásticos, cosméticos, lubricantes, etc. El procesamiento del gas se realiza en plantas separadoras donde se obtiene gas de red (para el consumo en viviendas e industrias), gas licuado para garrafas y Otros destinados a la industria petroquímica.

Los productos derivados del petróleo llegan al mercado a través de poliductos, camiones cisterna, tanques petroleros, barcazas, hasta los distribuidores (estaciones de servicio) o grandes consumidores (centrales térmicas, industrias, etc.). El gas se distribuye a través de redes administradas por medio de varias empresas privadas.

 

Cambios en el sistema energético nacional:
El sistema energético argentino experimentó profundas transformaciones entre 1989 y 1993. Hasta 1989, la organización institucional de la producción de petróleo y gas estuvo cargo de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y de Gas del Estado, cual refleja el rol protagónico del Estado en el sector energético.

La política petrolera desde el Estado se inició en 1907 con el descubrimiento de un yacimiento petrolífero en Comodoro Rivadavia. Las reservas de hidrocarburos fueron consideradas durante décadas un recurso estratégico para la Argentina. YPF fue la encargada de desarrollar casi la totalidad de las actividades productivas y de descubrir el 90% de las reservas de hidrocarburos.

La producción de gas fue encarada en un principio por YPF hasta que en 1946 se creó la empresa Gas del Estado, que tenía a su cargo el transporte y la distribución del gas natural.

A partir de 1989 se realizaron una serie de reformas del Estado que afectaron profundamente al sistema energético nacional, a partir de las privatizaciones de las empresas estatales de petróleo y gas.

Con la privatización de YPF se otorgó un papel relevante a las empresas privadas a las q se concedieron numerosos yacimientos en explotación, otras reservas comprobadas, refinerías, productos e instalaciones y equipos de YPF.

En la actualidad, cinco empresas concentran cerca del 80% de la producción total de petróleo, y controlan la mayor parte de la extracción de gas. La empresa más importante es REPSOL, responsable de casi la mitad de la producción.

Por su parte, la distribución del gas natural, anteriormente a cargo de Gas del Estado, está en manos de un grupo de empresas privadas que tienen una licencie y se encuentran bajo el control del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS).

Consecuencias sociales de la reestructuración de YPF

La reestructuración de la empresa estatal YPF tuvo como consecuencia inmediata la la implementación del sistema de retiros voluntarios del personal y la reducción de numerosos puestos de trabajo. Asimismo, la reorganización de la actividad productiva implicó la incorporación de nuevas tecnologías que ahorraban mano de obra.

Esto repercutió negativamente en comunidades petroleras de nuestro país, comoCatriel, Cutral Có-Plaza Huincul, Campo Durán y Comodoro Rivadavia. En estos lugares surgieron numerosos movimientos de protesta de la población ante la pérdida de fuentes de trabe y desmejoramiento de la calidad de vida.

Concentración en la actividad petrolera: Una de las consecuencias de la reforma petrolera fue el aumento de la concentración empresaria. Por ejemplo, la empresa REPSOL concentra, entre otras actividades: – el 59% de las reservas comprobadas de petróleo y el 49% de las reservas comprobadas de gas natural; – el 48% de la producción de petróleo y el 65% de la distribución de gas; – el 54% de la capacidad de refinación; – el 50% de las estaciones de servicio. Fuente Consultada: H. Pistonesi, Sistema eléctrico argentino: los principales problemas regulatorios y el desempeño posterior a la reforma. CEPAL, Serie Recursos Naturales e Infraestructura N0 10, 2000.

Disminución de las reservas de petróleo y gas

La disminución de las reservas de petróleo y de gas y la ausencia de incorporación de nuevas explotaciones constituye un problema preocupante para el país, que se convertirá en importador neto de crudo y gas en pocos años. Los yacimientos en explotación ya están maduros, es decir, sus reservas se encuentran en declinación por el aumento constante de extracción de hidrocarburos y la falta de incorporación de nuevos yacimientos. Esto responde a la escasez de proyectos nuevos. Las empresas privadas sólo invierten en aquellos donde tienen la absoluta certeza de que hay petróleo o gas, y no están dispuestas a el riesgo de realizar fuertes inversiones en exploración. Se estima que las reservas comprobadas de petróleo alcanzan para siete años y las de gas, para doce.

Carbón
El carbón combustible fósil sólido formado a partir de materia orgánica de origen vegetal acumulada debajo de capas de sedimentos. Esta se fue transformando y perdiendo gradualmente su humedad hasta convertirse en una sustancia sólida, con alto contenido de carbono y, por tanto, de un alto valor energético.

Las zonas carboníferas se extienden a lo largo de la zona precordillerana y en partes en la zona cordillerana, fundamentalmente en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. También se conocen formaciones carboníferas en Salta y Jujuy.

El yacimiento de Río Turbio

El yacimiento de carbón más importante de la Argentina es el de Río Turbio, en la provincia Santa Cruz. Este yacimiento concentra el 99% de las reservas de carbón del país. La explotación en Río Turbio se inició en 1941 y estuvo originalmente a cargo de YPF. En 58 fue creada la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación hasta su privatización en 1994. Hasta ese momento, la producción mina era destinada al abastecimiento de las centrales termoeléctricas localizadas en Buenos Aires.

Con la privatización de YCE, al igual que lo sucedido con el petróleo y el gas, produjo una gran transformación en la producción y la distribución del combustible. Actualmente la Argentina se autoabastece de carbón para la producción de electricidad y calefaccionar pero importa carbón para uso industrial.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante Tomo:21 Geografía de la Argentina

Control del Petroleo Por EE.UU. Rockefeller y Rothschild

“El mundo se divide en tres categorías de personas: un pequeñísimo número que hace producir los acontecimientos; un grupo un poco más importante que vigila su ejecución y asiste a su cumplimiento, y, en fin, una vasta mayoría que jamás sabrá lo que en realidad ha acontecido.”

Nicholas Murray Butler. Miembro del Council on Foreign Relations.

El petróleo no es precisamente un tema cuyo análisis despierte la pasión de multitudes. Generalmente, se entiende que es un tema para especialistas, demasiado técnico, con aristas muy económicas. Por esta causa, la relativamente poca cantidad de material bibliográfico que surge acerca del mercado energético mundial suele ser desechada aun por el público más ávido de información, debido a la aridez del tema. Quizá, cuando concluya este capítulo, comience a ser muy diferente la visión del lector en esta materia.

Una cosa de la que no tomamos adecuada conciencia es que la vida entera podría ser analizada desde un punto de vista de transformación de la energía. Cuando comemos, o nos vestimos, o desarrollamos cualquier actividad diaria, no estamos haciendo otra cosa que procesar energía. La inteligencia del hombre ha sido capaz de generar asombros científicos incomparables: se ha llegado a la fórmula y la posible manipulación del genoma humano, hace más de tres décadas se llegó a la Luna, nos podemos comunicar en forma instantánea con alguien en otra parte del planeta prácticamente sin costo, y se puede dar la vuelta al mundo en horas cuando hasta hace un par de siglos demandaba meses.

A pesar de todo este enorme progreso, la energía con la cual nos movemos, y movemos todos los bienes, es básicamente la misma que se usaba hace un siglo y medio, es un recurso no renovable, escaso, contaminante y que ha ocasionado terribles guerras, varias de ellas recientes.

¿No ha sido el hombre capaz de crear un sustituto? Dos grandes firmas automotrices están haciendo ensayos preliminares para que el combustible de sus automóviles sea el hidrógeno. De todas maneras, se trata de algo aún muy incierto en el tiempo y con escasa o nula programación estatal en la materia.

O sea, no hay planes gubernamentales importantes para fomentar que el petróleo sea reemplazado por un recurso energético renovable. A mediados del 2003, tras la guerra con Irak, George W. Bush continúa dilatando la decisión acerca de la licitación entre universidades norteamericanas para estudiar en forma hipotética cómo desarrollar la tecnología del hidrógeno. Por lo tanto, si han sido creados sustitutos de los hidrocarburos fósiles, con buenos resultados, permanecen en el anonimato. No es nada improbable que los enormes intereses que hay detrás del oligopolio mundial petrolero hayan provocado su silenciamiento. Cuando hablamos de monopolio u oligopolio mundial petrolero debemos referirnos ineludiblemente a las empresas derivadas de la antigua Standard Oil, compañía creada luego de la guerra civil norteamericana por el ya mencionado John D. Rockefeller I.

Haciendo un poco de historia

Rockefeller, en muy poco tiempo, se transformó en un tácito monopolista de la industria petrolera norteamericana. Llegó a concentrar en sus manos el 95% de la exploración, explotación, distribución y venta minorista de gasolina en EE.UU. Siempre pensó que el negocio petrolero debía estar integrado en forma vertical, o sea, una misma firma debe controlar todas las etapas de producción. Y que la clave del negocio en sí mismo era tener bajo su órbita el proceso de distribución, por lo que llegó a obtener un acuerdo con importantes descuentos con los ferrocarriles que controlaba JP Morgan, acuerdo que resultó a la postre ruinoso para todos sus competidores, a los que uno a uno fue desplazando del mercado, muchas veces mediante la aplicación de métodos semicompulsivos o compulsivos. Ese accionar empresarial, carente de preceptos morales, o de códigos, era común en la decena de empresarios que comenzó a controlar la economía norteamericana tras la muerte de Abraham Lincoln.

Se trataba de empresarios profundamente odiados por la población en su conjunto, por lo que ya en aquella época fueron bautizados The Robber Barons (Los Barones Ladrones), expresión que quedó a través de los tiempos, y con la cual aún hoy muchos los recuerdan, a pesar de la acción de una cantidad de biógrafos a sueldo que, con el transcurso de las décadas, la falta de conocimientos reales de historia del pueblo norteamericano y el paso de las generaciones, ahora intentan mostrar un pasado mucho más rosa. Por ejemplo, en su voluminosa biografía de John D. Rockefeller I, el historiador oficial con que hoy cuenta la élite norteamericana, Ron Chernow, titula la biografía de John D. Rockefeller I con el nombre de Titán, y lo representa como un personaje ambivalente.

En cuanto a biografías, es necesario mencionar que aquellas que citaban con más detalle algunos de los actos de crueldad y barbarie atribuidos al clan han desaparecido casi por completo del mercado bibliográfico, al punto que han caído en el olvido episodios tales como la masacre de Ludlow, cuando gente propia de Rockefeller en 1913 mató a mujeres y niños por plegarse a una huelga de la Colorado Oiland Fuel, empresa propiedad de esa familia. Incluso las recientes biografías para televisión que realizaron tanto History Channel como PBS muestran a Rockefeller, el primer billonario del mundo, casi como un altruista, un poeta, cuando el saber popular recuerda que sus asesores le recomendaban darle algunas monedas a los niños pobres cuando había fotógrafos cerca, lo que no se le ocurría al propio empresario, cuya máxima ambición en la vida, además de juntar dinero y poder, fue llegar a cumplir 100 años, de lo que estuvo muy cerca, al morir en 1937 a los 98 años de edad.

El odio popular a los Robber Barons era en aquellas épocas enorme. Se trataba cada vez más de una casta monopolista en sus diferentes actividades, de un verdadero equipo que se ayudaba solidariamente entre sí, cuyos vástagos se casaban entre sí a fin de que no se diseminaran las fortunas familiares. Si bien un siglo antes Adam Smith (imagen) había comenzado a idear la tesis del individualismo como base de la competencia perfecta, quienes detentaban el poder económico en Estados Unidos a fines del siglo XIX constituían en realidad una verdadera corporación. Tan corporativo y concentrado era el poder económico que en 1890 el gobierno norteamericano se vio en la obligación de dictar la llamada “Ley Sherman”, legislación antitrust, que tardó 21 años en ser aplicada para el caso del petróleo. Recién en 1911 se ordena la división de la Standard Oil, que pasa así a fracturarse en una serie de empresas más pequeñas estaduales, pero que siguieron durante muchísimo tiempo constituyendo un monopolio en las sombras debido a una conjunción de factores.

En primer lugar, el clan Rockefeller recibió un porcentaje de acciones de cada una; en segundo lugar, las particulares condiciones de la Bolsa norteamericana, donde el capital accionario está singularmente atomizado, hacen que con una pequeña fracción del total de las acciones se pueda controlar toda la empresa, sus políticas comerciales y financieras, y hasta el nombramiento de los directores. Los propios bancos relacionados desde fines del siglo XIX con el clan Rockefeller facilitaron que la desmonopolización haya sido sólo un intento vano: una ley presuntamente cumplida, tras la cual hay un monopolio en las sombras. Este proceso se agudiza cuando comienza a proliferar una inmensa gama de fondos de pensión e inversión, en los que la población norteamericana coloca sus ahorros y los fondos para su jubilación.

Estas entidades, muy relacionadas con los bancos, han invertido ingentes cantidades de fondos en comprar aún más acciones de estas empresas. Como estos fondos de inversión y pensión en muchos casos son propiedad de los bancos de la élite norteamericana, o están relacionados con ellos, ésta ha encontrado una “pócima mágica” no sólo para seguir controlando lo que antes eran monopolios dirigidos de manera unipersonal sino para ejercer su dominio sobre muchos otros sectores a los que no hubiera podido acceder si no se hubiera dado esta singular forma de estructura financiera que existe aún hoy en WallStreet.

Poseyendo el 5 o 10% de una empresa, y administrando otra parte, aun cuando no sea de fondos propios sino con los ahorros de la gente invertidos en bancos y fondos de pensión e inversión, se puede controlar totalmente un mercado tan estratégico como el energético.

El caso del clan Rockefeller es quizás el principal emblema, pero no el único. Durante buena parte del siglo XX, el monopolio petrolero anglo norteamericano fue rebautizado como “The Seven Sisters” (Las Siete Hermanas). Pero el proceso de gran concentración del capital vivido en la década del 90 ha hecho que se dejaran de guardar las apariencias y las empresas petroleras volvieran a fusionarse. De seguir a este ritmo, ya poco faltaría para volver a la primitiva Standard Oil. En efecto, la familia Rockefeller controla los conglomerados petrolíferas Exxon Mobil, Chevron Gulf Texaco y Amoco British Petroleum. También le corresponde, por ejemplo, y entre muchos otros intereses petrolíferos en el resto del mundo, una proporción muy importante en el petróleo que Repsol posee en la Argentina dado que Aznar vendió en 1997 acciones de Repsol en la Bolsa de Madrid y fueron compradas nada menos que por el Chase Manhattan Bank.(1) Este banco, también controlado por la familia Rockefeller, adquirió recientemente al JP Morgan, al Chemical Bank y al Manufacturers Hannover. Desde hace tiempo, la misma familia también controla al Citibank e influye decisivamente en el Bank of America. En realidad, hay una gama de negocios que sigue oligopolizada en las sombras en Estados Unidos, a pesar de la legislación en la materia. Es necesario volver a remarcar que el capitalismo en su versión norteamericana produjo un enorme auge de cotizaciones en la Bolsa de todo tipo de empresas. Con una muy pequeña proporción del capital accionario de ellas y de los fondos de inversión o pensión que luego invierten una enorme parte de lo que recaudan en las mismas acciones cotizantes, una pequeña élite influye decisivamente en las políticas de las mega empresas de esos sectores. Ello ocurre más visiblemente en los negocios de banca y finanzas, petróleo y energía, laboratorios y salud, educación y universidades.

(1) Algo similar ocurrió con Telefónica de España. Las acciones vendidas en la Bolsa de Madrid por el Estado Español fueron compradas en forma mayoritaria por bancos estadounidenses muy relacionados con el dan que controla el petróleo norteamericano.

Todas estas ramas de la producción están relacionadas entre sí a través de los clanes elitistas controlantes de los sectores en bloque. No se trata de un esquema cerrado en sí mismo sino con derivados a otros sectores de la actividad como, por ejemplo, la industria de armamentos. Debe tenerse en cuenta que en el oligopolio mundial energético también tiene una vital influencia la empresa Royal Dutch Shell, en parte propiedad de las coronas británica y holandesa, y financiada en buena medida por la familia Rothschild (imagen: iniciador de la dinastía Rothschild) , antigua financista europea de varias coronas reales, sobre todo a la hora de financiar guerras. Se caracterizaba por auxiliar financieramente a la vez, a los dos bandos.

Según abundante información, esta misma familia también es la prestamista original de los Rockefeller y de todo el desarrollo petrolífero, ferroviario y bancario en Estados Unidos, a través de las familias Morgan (banca y ferrocarriles), Harriman (ferrocarriles y altas finanzas) y Rockefeller (petróleo y banca). Los ferrocarriles no eran un negocio de transporte más en el siglo XIX. No había transporte aéreo, no existía el transporte de carga por carreteras, no había red de autopistas. Tan sólo una de las pocas empresas ferroviarias en Estados Unidos rivalizaba con el propio gobierno federal en cantidad de obreros empleados.

Ello significa que haber controlado cuasi monopólicamente ferrocarriles, petróleo y bancos implicaba controlar el real poder en Estados Unidos. Resulta llamativo, entonces, que la familia Rothschild, en la reciente biografía oficial escrita por Nial Ferguson en dos tomos, en Oxford, intente mostrarse a sí misma como en decadencia desde mediados del siglo XIX, precisamente por no haberse podido instalar como banca en Estados Unidos, y perder el control de la situación cuando Nueva York comienza a rivalizar con Londres como centro financiero mundial. Ello se da de bruces con el control que dicho grupo económico ejercía por medio de la financiación sobre los tres principales negocios de Estados Unidos. Sin embargo, esa voluntad propia de aparecer cada vez más en el anonimato va de la mano con el hecho de que el clan Rothschild sólo presta en la actualidad su apellido a bancos de inversión singularmente pequeños.

Energía y Poder: Controlar la energía es tener el poder. Si nos detenemos a pensar un poco en este punto, se observa que la decisión de ir a Irak e invadirlo contra viento y marea es una decisión estratégica con miras a estar donde está el petróleo, a manejarlo y extraerlo como si fuera propio, y a no depender de la buena voluntad de empresas estatales y líderes nacionales. En suma, a la necesidad de conservar el poder que otorga el tener como propias las escasas fuentes de energía no renovables que hoy resultan fundamentales para la vida humana y, sobre todo, para la vida urbana.

Si el más importante recurso energético es escaso y no renovable, como el petróleo y el gas, quienes manejen ese bien tienen el poder. Si las principales fuentes de energía se basaran en recursos renovables —y hay que tener en cuenta que toda la materia es fuente potencial de energía—, ningún minúsculo grupo podría tener el poder, porque las decisiones humanas de consumo bien podrían independizarse mucho más de la necesidad de trabajar. O sea, la necesidad de trabajar para vivir en el mundo contemporáneo se debe, en muy buena medida, a que al ser el petróleo un bien escaso, y por lo tanto oneroso, hace mucho más costosos los bienes que consumimos usualmente.

¿Cuál es, entonces, a la luz de la guerra en Irak y de la ocupación de Afganistán, la verdadera situación del mercado petrolero? ¿Es el petróleo abundante o escaso? ¿Urge su reemplazo o tenemos tiempo? En Internet se puede acceder con facilidad al sitio oficial de la International Energy Agency. Dicho sitio proporciona abundante información. Si bien no hay datos por empresa, si hay datos de producción, consumo, reservas, precios, etc., tanto de petróleo como de gas natural. Las conclusiones más importantes que se pueden extraer son las siguientes:

Hacia el 2002, quedaban reservas de petróleo compatibles con el consumo actual mundial para 35 años. (Si bien al actual ritmo de producción se podría extraer petróleo durante más de 80 años en Arabia Saudita y durante más de 110 años en Irak, ambos países deberán multiplicar en el muy corto plazo su producción para compensar la extinción de pozos petroleros en Estados Unidos, Inglaterra, Rusia y México. De ahí que haya petróleo en el mundo para sólo 35 años en los niveles actuales de consumo.) Es necesario mencionar que, a esta altura, ya prácticamente todo el planeta ha sido explorado, quedando algunas dudas aún sobre el potencial que podrían tener un sector de la costa de Groenlandia, el Congo y la cuenca del Níger (país al cual el presidente George W. Bush y la CÍA acusaron en su momento de vender uranio a Saddam Hussein, acusación que se comprobó falsa).

El 70% de todas las reservas mundiales de petróleo se encuentra concentrado en el Golfo Pérsico; Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Irán. En el plazo de una década, más del 80% del petróleo mundial estaría en esa región. Otro 10% del petróleo mundial también se encuentra en países musulmanes como Libia, Nigeria e Indonesia. Hoy, el 80% de petróleo del mundo está en manos musulmanas, y ese porcentaje tiende a subir con el paso del tiempo. Dado que el petróleo comenzó a utilizarse como fuente energética en Estados Unidos luego de la Guerra Civil, y en aquella época sólo se lo conocía en forma abundante dentro de Estados Unidos y en Rusia, estratégicamente resultaba no sólo cómodo sino también sumamente viable comenzar a basar la energía en hidrocarburos fósiles.

El combustible saudí sólo vio la luz en 1938. Y fue, con el paso de las décadas, que el mundo se llevó la sorpresa de que estaba concentrado mayoritariamente en torno del Golfo Pérsico. Entonces puede comenzar a quedar un poco más claro el porqué de la frecuente propaganda contra países de origen musulmán, dado que el intento de basar la energía del planeta en un recurso escaso, que se encontrara sobre todo en el subsuelo estadounidense, naufragó a medida que se iban secando los pozos petrolíferos de Texas, cosa que comenzó a ocurrir hacia los años ’60, y se iban descubriendo cada vez más yacimientos gigantescos en países árabes (lo que terminó de ocurrir en los años ’80).

Muy cerca del techo: Estados Unidos tocó el techo de su producción anual de petróleo en el año 1970, con algo menos de 10 billones de barriles anuales de crudo. Hoy apenas si puede producir 5 billones de barriles por año. Ello, a pesar de que se ha incorporado la un tanto decepcionante —en cuanto a su magnitud— cuenca petrolífera de Alaska al mercado. Todo esto al costo de comenzar a generar un preocupante problema ambiental, y aunque se han desarrollado y aplicado nuevas tecnologías extractivas, las que, por ejemplo, introducen gas a presión en la roca de los yacimientos para virtualmente “secar” las rocas de petróleo y aumentar la posibilidad extractiva de pozos vecinos, incrementando de forma importarte el recupero de la inversión en los pozos. A pesar deque estas cifras indican una realidad energética preocupante al menos dentro de los propios Estados Unidos, el gobierno de George W. Bush muestra una gran lentitud en las tareas preliminares previstas para licitar entre las universidades norteamericanas algunos fondos para el estudio de tecnologías masivas qué reemplacen al petróleo. Esa pereza se contrapone a la enorme rapidez con la cual el mismo gobierno decidió efectuar la licitación de las obras petrolíferas por desarrollarse en Irak, que ganó antes de la propia caída de Bagdad y Basora una filial de la empresa Halliburton (Kellogg), la que fue hasta hace poco dirigida por el propio vicepresidente norteamericano, Dick Cheney. (imagen abajo)

Desde ese año 1970, cuando Estados Unidos alcanzó el denominado “techo de producción anual”, ésta no ha cesado de declinar, como lo indican las cifras antes comentadas. El descenso ha sido particularmente mayor en los años ’90 y en el inicio de este siglo, ya que a lo largo de una década cayó casi 20%. Hacia 1950, Estados Unidos producía prácticamente el 100% del petróleo que consumía y era el primer productor mundial. Importaba algo de petróleo, pero también exportaba. Hoy, Estados Unidos no llega a producir 45% del petróleo que consume. Sigue siendo el primer consumidor mundial, con casi un cuarto del consumo de todo el planeta.

Se calcula que, al actual ritmo de producción, el petróleo norteamericano se extinguirá en el año 2010. Peor aún es la situación en Inglaterra: los pozos descubiertos en el Mar del Norte, cuya propiedad comparten Inglaterra y Noruega, sobre los que se llegó a pensar en su momento que eran mucho más grandes, han resultado menos abundantes que lo previsto, y se calcula que Inglaterra se quedará sin petróleo aproximadamente en el año 2006. Fuera de los países musulmanes, el petróleo es aún abundante sólo en Venezuela (recordar el intento de golpe contra Chávez efectuado por sectores empresariales muy relacionados con el establishment petrolero de Estados Unidos y la CÍA) y algunas de las ex repúblicas de la URSS. En mucha menor medida en China, Libia y México. Y… en ningún lado más.

Desde mediados de la próxima década, el petróleo estará entonces tan concentrado en tan pocas manos, y tan escaso resultará en Estados Unidos, que ello puede ayudar a explicar la verdadera naturaleza de las guerras que hemos visto en el siglo XXI. La decisión hasta el momento ha sido no sólo ir tras el petróleo, sino también seguir férreamente con la tecnología de ese combustible.

Hemos mencionado que las cifras oficiales indican que hay reservas mundiales para 35 años. Ello puede generar una falsa idea: que hay por lo menos tres décadas de tiempo antes de que se produzca una grave crisis energética; que todo es cuestión de encontrar métodos pacíficos de solución a los conflictos, de manera tal que el comercio de petróleo del Golfo Pérsico a Occidente y Japón se realice en forma fluida evitándose las fricciones que hubo con los talibanes (Afganistán, por su particular enclave, es importante para el paso de gasoductos) y con Irak.

De esa manera, si nos guiamos por las cifras oficiales de la International Energy Agency, aún hay cierto tiempo —no mucho, pero tres décadas es un plazo apreciable—, y las tensiones bélicas de inicios de este siglo bien podrían ceder si se diera con la gente indicada para gobernar los países. O sea, si los conflictos entre Estados Unidos y el mundo musulmán los resuelve otra clase dirigente, distinta de la que hoy está sentada en la Casa Blanca y en varios países musulmanes.

Si seguimos por esta línea de pensamiento, debemos limitarnos a calcular cuál sería la real magnitud del déficit estructural adicional en las balanzas de pagos de Estados Unidos e Inglaterra, producido por el hecho de tener que importar todo el petróleo que aún producen en su propio territorio, pero nada más que eso. Ello requeriría de un mayor “ajuste de cinturón” de las poblaciones de ambos países, pero nada del otro mundo, nada que no se haya ya visto en el pasado en cuanto a ajuste recesivo. Después de todo, el 55% del petróleo que consume Estados Unidos —que es importado— representa entre 1 y 1, 5% de su PBI, según la cotización del barril.

Es decir, el impacto de dejar de producir petróleo, importando el restante 45% que hoy aún produce internamente Estados Unidos, equivaldría a cerca de otro 11,5% de su PBI, si se soluciona el conflicto a través del comercio internacional. Si bien hoy, en pleno 2003, Estados Unidos tiene un muy abultado déficit de balanza de pagos del orden de 5,2% de su PBI, un déficit adicional de 11,5% lo colocaría en las puertas de una recesión más pronunciada que la que ha venido evidenciando desde el año 2000, y quizás en la necesidad de una más apreciable caída del dólar, Pero no se trataría de nada imposible de manejar. A todas estas conclusiones se puede llegar, entonces, si se atan lo suficiente los cabos sueltos a partir de las cifras oficiales de la International Energy Agency.

Pero lamentablemente estaríamos frente a un espejismo, mucho más grande aún que los que se suelen padecer en los desiertos bajo los cuales se encuentra el petróleo.

Ocurre que el petróleo no es como el agua o el aire, ni como el dinero. No se puede extraer al ritmo que se desea ni se encuentra en forma uniforme ni es siempre de la misma calidad. Por empezar, en las reservas suelen figurar petróleos especialmente pesados, que suelen ser de mucho más bajo valor energético y caros de procesar, petróleo que aún hoy no se sabe procesar bien por su bajo valor energético y económico. Hay incluso tipos de petróleo que aún hoy no poseen valor económico, y otros ubicados en zonas de muy difícil acceso, cuya explotación seria tan cara que sólo tendría sentido con un precio mundial del crudo compatible con cerca de 80 dólares el barril a valores del presente, actualizados por la tasa de inflación en Estados Unidos, al que se llegó durante la segunda crisis petrolera mundial a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán en 1979. Esto implica que un porcentaje indeterminado pero apreciable de las cifras oficiales es petróleo que está en las estadísticas pero no en la realidad.

En segundo lugar, y en forma aún mucho más importante, hay que tener en cuenta que el petróleo no va a empezar a faltar desde el año en que teóricamente se extinga (alrededor del 2035 2040), sino desde cuando se alcance lo que se denomina “techo mundial de producción”. El “techo mundial de producción” es la máxima cantidad posible de petróleo que se puede producir en un año y depende de las características geológicas de los pozos, del tipo de crudo, de la tecnología extractiva que se use. etc.,etc.

En el mundo, todavía nos encontramos en la fase ascendente de producción mundial del crudo. Medir su disponibilidad por la cantidad de años de reservas existentes implicaría aplicar un cálculo lineal de posibilidades de extracción. O sea, significa pensar que todos los años se puede extraer la misma cantidad y un poco más. La realidad es diferente. Existe primero un período ascendente, de producción año tras año superior, causado por el hecho de que van entrando al circuito productivo más yacimientos que los que se van “secando.”

Luego se alcanza el “techo mundial de producción”, y ésta se estanca cerca de esa cifra durante un período breve de algunos años. Finalmente, comienza un período de producción declinante año tras año, originado por el hecho de que ya no pueden agregarse a la producción nuevos yacimientos al mismo ritmo al cual van saliendo de circulación y agotándose muchos de ellos, ya secos. Hoy el planeta ha ingresado en la última parte de la curva ascendente del ciclo de producción del petróleo. Al “techo mundial de producción” aún no se ha llegado. Cuánto falta para alcanzarlo es un dato clave para la economía del mundo entero.

El “techo de producción” sí ha sido alcanzado, por ejemplo, en países como en Estados Unidos. Hemos mencionado que el “techo de producción norteamericano” se tocó en el año 1970, y debe recordarse muy especialmente que en 1973 se produjo una de las dos crisis energéticas mundiales más graves de que se tengan noticias, cuando la historia oficial indica que Arabia Saudita produjo un embargo petrolero a los países occidentales que ayudaron a Israel a ganarla guerra de ese año. En aquellos años ’70 eran frecuentes las colas en las estaciones de servicio, el racionamiento de combustibles y la inflación descontrolada en muchos países a consecuencia de las subas de precios de los hidrocarburos evidenciadas en todo el mundo como consecuencia de la desaceleración inevitable que se produjo en la producción de crudo norteamericana, factor que en realidad jugó un papel preponderante en la triplicación de los precios del crudo a inicios de los años ’70.

A partir del momento en que se toque el “techo de producción” mundial, se va a evidenciar una serie consecutiva de bruscas escaseces de petróleo.

El mundo habrá alcanzado su máximo ritmo de producción mundial, a partir de cuyo momento, año tras año, habrá cada vez menos petróleo disponible para alimentar a cada vez más habitantes de la Tierra y a economías que pugnarán por seguir creciendo a un ritmo superior al 2% anual, mínimo umbral considerado aceptable, lo que sería inalcanzable para todos los países en forma conjunta en un mundo en el que cada día habría menos petróleo. De esta manera, el planeta se encuentra frente a una disyuntiva que debe solucionarse por alguna de estas tres vías, o una combinación de las mismas, de aquí a cierto tiempo:

a) una importante reducción en la tasa decrecimiento demográfica a escala global y presumiblemente una declinación de la cantidad de habitantes en la Tierra;

b) una muy profunda recesión a escala global que produzca una reducción apreciable en el nivel de vida de la población global como promedio;

c) el abandono gradual pero acelerado de la tecnología del petróleo. En términos económicos, esa serie de crisis internacionales se verificaría mediante subas bruscas e imprevistas en la cotización del petróleo y/o con la aparición de nuevas guerras, que sólo alguien muy ingenuo puede creer que casualmente se sitúen cerca de donde existen grandes yacimientos de hidrocarburos, o en las zonas de su paso.

Para dar una idea de la magnitud del problema frente al cual estamos, es necesario mencionar que hoy en día más de 85% de toda la energía mundial proviene de hidrocarburos fósiles. Sólo 7% tiene su origen en la energía hidroeléctrica, y en porcentajes menores aún las demás fuentes. Esto implica que no va a ser posible reemplazar los hidrocarburos fósiles con fuentes energéticas hoy existentes, sino que se deberá generar una tecnología alternativa.

Otro espejismo que suele aparecer comúnmente es el relativo a la posibilidad de utilizar carbón como recurso energético reemplazando al petróleo y al gas natural. El carbón es bastante más abundante que ambos. Estados Unidos posee carbón para 300 años en su actual nivel de consumo. En el mundo, cifras comparables pueden obtenerse para muchos países. Sin embargo, si el consumo de carbón se acelerara para reemplazar al gas y al petróleo, la cantidad de reservas se reduciría dramáticamente. Rifkin calcula que con tan sólo un crecimiento anual de 4% en el consumo anual de carbón, las reservas norteamericanas sólo alcanzarían para 65 años. Además, el carbón posee muchos inconvenientes: no es fácil extraer de él combustibles líquidos, y es muy costoso. Por lo tanto, no es un sustituto apto del petróleo y del gas natural. Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el carbón es un hidrocarburo “sucio”, muy contaminante, difícil de cargar y transportar.

Pues bien entonces, lo importante, lo central, es determinar cuál será el año en el que se produzca el “techo mundial de producción”. A partir de ese momento, despertaremos del largo sueño que hemos venido viviendo y nos daremos cuenta de que la energía es un bien mucho más escaso que el espejismo de abundancia que hoy nos parece, además de que comenzarán a cobrar otro significado las guerras del siglo XXI.

Una buena cantidad de los porqués a brutales episodios hoy incomprensibles para muchos adquirirá su verdadera perspectiva si no comienza a acelerarse el cambio tecnológico, cosa que va precisamente en dirección opuesta a los intereses del oligopolio petrolero mundial. Si se encuentra un recurso energético renovable y barato para reemplazar al petróleo, los enormes pulpos petroleros enfrentarían una extinción muy acelerada.

El “techo mundial de producción” es, entonces, el dato crucial que es necesario tener en el análisis porque marca el límite entre una producción en alza y una que comienza a ser declinante. La cantidad de años de reservas, que hemos dicho que son 35, parte del supuesto de que se puede producir petróleo en forma constante, y ya hemos explicado que no es así. La determinación de ese año es un cálculo que sólo los geólogos pueden efectuar basándose en sus estudios sobre los pozos en todo el planeta. Los geólogos están divididos entre “optimistas” y “pesimistas”.

En el caso de lo evidenciado ya en Estados Unidos en 1970, la batalla la ganaron los “pesimistas”. Peor aún, triunfó el más pesimista, dado que el consenso hablaba de una imposibilidad de que la producción tocara su techo en 1970, cosa que ocurrió y generó una gran crisis sólo tres años más tarde. En el caso del mundo, los “optimistas” esperan que el “techo mundial de producción” sea alcanzado entre el 2014 y el 2018. En ningún caso esperan que se alcance después del año 2020. Los “pesimistas” esperan que el “techo mundial de producción” se alcance hacia el año 2010 y algunos de ellos esperan que ello ocurra en el 2004.

Una buena parte de la aparente aceleración que ha tenido la historia en el comienzo de este milenio, con la aparición de sucesos inéditos anteriormente, se debe precisamente a los datos anteriores. Ocurre que en los años ’90 comenzó a hacerse evidente que parte de las reservas oficiales de petróleo que quedaban en los estados de la ex URSS y los países árabes en general estaban sobredimensionadas en las estadísticas, probablemente ex profeso, dado que los pozos petrolíferos servían como garantía para préstamos bancarios, lo que en algunos casos motivó una intención de “inflar” artificialmente el contenido de los yacimientos.

Es como si hubiéramos subido la ladera de una montaña empinada, en forma esforzada, sólo para caer en la cuenta, una vez en la cima, de que la ladera que habrá que transitar de aquí en más, hacia abajo, es mucho más empinada, y por lo tanto riesgosa, de lo que se pensó.

Mirando para otro lado: A partir de estos cálculos surgen varios interrogantes. El primero de ellos es por qué el gobierno norteamericano no aconseja a su poblador ahorrar el máximo posible de petróleo. Cuando en el año 1973 se produjo la crisis petrolera, en buena medida gestada por las empresas multinacionales estadounidenses y británicas, de la que luego se acusó sólo a los países árabes, el gobierno de Nixon aconsejaba en los medios de comunicación el ahorro de combustibles. Se trataba sólo de una crisis temporaria hasta que técnicamente fluyera mayor cantidad de petróleo del Golfo Pérsico, para reemplazar el que comenzaba a escasear en Estados Unidos y, aunque la solución era sólo una cuestión de tiempo, el gobierno cumplía con el deber de guiar a la población en lo que parecía ser una necesidad perentoria: ahorrar energía.

Hoy, en cambio, tras la invasión al segundo país con más reservas de petróleo del mundo: Irak, y con el planeta ya muy cerca de su límite de capacidad productiva de petróleo, ninguna voz del gobierno norteamericano se alza para aconsejar el ahorro de energía. Mucho más llamativo resulta esto si se tiene en cuenta que el actual gobierno estadounidense ha sido prácticamente copado por la industria petrolera. El presidente George W. Bush dirigió o formó varias empresas: Arbusto Energy, Bush Energy, Spectrum 7, Harken. Su padre fue cofundador de la polémica empresa Zapata Oil, luego dividida en Zapata Oil y Zapata Offshore(3). La máxima asesora en materia de seguridad del gobierno de Bush, Condoleezza Rice, jefa del National Security Council (NSC), también proviene de la industria petrolera, más específicamente de Chevron.

(3) Zapata Offshore, empresa presuntamente relacionada en forma directa con la operación frustrada de invasión a Cuba de inicios de los ’60, conocida como Bahía de los Cochinos, y cuyo nombre de código interno de la CÍA no por casualidad habría sido “Operación Viva Zapata”.

El caso del actual vicepresidente y ex ministro de Defensa del padre de Bush, Dick Cheney, es todavía más llamativo. Durante los ’90 dirigió la empresa Halliburton, principal proveedora mundial de insumos al sector petrolero. Hizo jugosos negocios vendiendo abundante material por miles de millones de dólares a Saddam Hussein para que éste se preparara en su afán de triplicar la oferta de crudo iraquí.

El problema que luego se suscitó es que Saddam Hussein decidió excluir a las empresas norteamericanas y británicas del proceso de concesión de los pozos iraquíes, basando su estrategia en contratar sobre todo petroleras estatales de Europa continental. Si Saddam hubiese logrado ese objetivo, dado que el petróleo se está agotando en Estados Unidos y en Inglaterra en forma simultánea, la declinación en el volumen de negocios de las petroleras anglosajonas las hubiera condenado a un brutal achique. Habría un mayor dominio del mercado por parte de las empresas estatales de petróleo.

De todas formas, no puede pensarse que el establishment petrolero norteamericano haya sido tomado por sorpresa por la estrategia de Saddam Hussein, dado que la invasión a Irak comenzó a planearse a más tardar en 1997, a través de un reducido núcleo de intelectuales y hombres de acción del Pentágono, entre los cuales se encuentran Paul Wolfowitz, Richard Perle y otros, junto a Francis Fukuyama.

El think tank se llama “Project for the New American Century”. Ese núcleo de gente, que evidentemente no se reunió por casualidad y que representa el ala más fanática del pensamiento conservador norteamericano, es en realidad una especie de desprendimiento del omnipresente pero siempre misterioso y secretivo Council on Foreign Relations (CFR), para algunos el verdadero gobierno en las sombras en Estados Unidos.

Esto hace pensar que el establishment petrolero norteamericano le vendía material petrolero a Saddam con objeto de que se fuera construyendo infraestructura a fin de aumentar la producción, al mismo tiempo que planificaba su futuro derrocamiento. Cabe recordar que mientras esto ocurría, los medios de comunicación difundían la noticia de que el jefe de inspectores de armas, en aquel entonces en Irak, Scott Ritter, declaraba que el régimen de Hussein no sólo no tenía armas de destrucción masiva sino que no estaba siquiera en condiciones de generarlas.

No sólo las guerras en el Golfo Pérsico han sido inducidas por motivos energéticos. La historia política y económica del mundo de los últimos cincuenta años gira en torno a este tema. La bonanza económica y el alto crecimiento de los años ’60 se explican por el bajísimo precio del barril de los países árabes (entre 1,5 y 3 dólares por unidad de crudo). Los agudos procesos están flacionarios (recesión con inflación) de los años ’70 se debieron al comienzo de la declinación en la producción norteamericana de combustibles, a la escasez de energía —para muchos, como Antony Sutton, creada bastante artificialmente en 1973— y al afán de las grandes empresas petroleras de incrementar sus ganancias, cosa que ocurrió mediante las dos crisis petroleras de los años 1973 y 1979.

En este último año, el barril llegó a valer casi 80 dólares a valores actualizados. Los años de “vacas gordas” para las petroleras y “vacas flacas” para la gente fueron generando un problema: los países árabes se fueron enriqueciendo de una manera que algunos en Occidente comenzaban a considerar peligrosa. Los petrodólares empezaban a inundar los mercados financieros. Arabia Saudita se daba el lujo de ser el segundo mayor accionista del Fondo Monetario Internacional, y el Islam amenazaba con transformarse en un polo propio de poder cuyo epicentro bien podría haberse situado en Bagdad, por una confluencia de factores. No debe extrañar, entonces, que durante los años ’80, en la era Reagan Bush, el precio del barril declinara a niveles anteriores a la segunda crisis petrolera.

Esto produjo durante buena parte de los años ’80 y ’90 otro periodo de aceptable crecimiento mundial, bajas tasas de inflación y facilitó el progreso de la globalización, al mismo tiempo que quitó al Islam —y sobre todo también a la ex URSS, cuyo principal producto de exportación era el petróleo —4) la posibilidad de constituirse en un polo propio de poder. Claro que el problema es que esto se logró consumiendo petróleo a un ritmo mayor de aquel con que se realizaban nuevos descubrimientos.

Todas las crisis energéticas de las cuales el mundo fue testigo se resolvieron de una única manera: aumentando la producción de combustibles fósiles. Esto es lo que ya no será posible desde algún momento de los próximos diez años, cuando se alcance el “techo mundial de producción”.

El gobierno estadounidense no puede desconocer, entonces, la crítica situación del mercado energético, que lo ha llevado incluso a invadir países en forma acelerada. Si sus intenciones son altruistas, no se entiende por qué no existe ya una campaña para el ahorro de combustible hasta encontrar un sustituto del petróleo, sí es que éste no existe ya.

¿Un Mundo Feliz?: La energía es, entonces, el principal limitante a la globalización que, por otra parte, el propio establishment norteamericano propugna como remedio para todos los males sociales y económicos del planeta. Los problemas van a ser muy serios: China, que viene creciendo notablemente, incorporando mensualmente millones y millones de trabajadores a su oferta laboral merced a las exportaciones que viene realizando a Occidente, muy probablemente encontrará que no le resultará posible mejorar la calidad de vida de sus habitantes con el ahorro que significa el trabajo acumulado de centenas de millones de chinos, quienes durante años produjeron y vendieron al exterior privándose de consumir.

(4) EE.UU. logró a principios de los años ’80, merced a un acuerdo secreto con Arabia Saudita, que dicho país exportar a mayores cantidades de petróleo que las necesarias para el consumo. El objetivo era derrumbar el precio del barril, no sólo para facilitar una reactivación en EE.UU., sino también para dificultar el acceso a las divisas por parte de la URSS, a la cual Reagan Bush querían derrotar definitivamente en la era de la Guerra Fría (cosa que consiguieron sólo unos años más tarde). A cambio de ese exceso de petróleo en el mercado, EE.UU. proveía de armas a Arabia Saudita, preocupada en aquella época por que Irán pudiera derrotar a Irak en la guerra, y amenazar la seguridad saudí.

La masa de ahorro acumulado en el Banco Central chino, que supera los US$ 350 mil millones, y que sigue creciendo, no podrá destinarse a mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa nación porque la restricción energética que se nos viene en forma acelerada comenzará a operar como un serio limitante a la tasa de crecimiento global en poco tiempo más. Una elevación importante del nivel de vida de la población china es sólo una quimera si se continúa con la tecnología del petróleo.

Se calcula que, si el gobierno chino decidiera brindara sus habitantes un nivel de vida similar al del americano promedio, el consumo de petróleo mundial aumentaría 50% de un año a otro, con lo que la crisis sería… ayer. Japón, que en recesión ya lleva unos quince años, y con un aumento del desempleo que los cálculos estatales han subestimado, no podría recuperarse demasiado en un horizonte visible y mucho menos de forma sostenida, dado que las presentes condiciones del mercado energético mundial así lo impondrían. Por lo tanto, Japón seguiría en el mediano plazo generando nuevos desempleados,

En cuanto a Europa, lejos de pensar en la posibilidad de reducir tasas de desempleo, en algunos casos superiores a 10%, debería conformarse, en el mejor de los casos, con mantener estos niveles y crecer lo que se pueda, sí es que se puede. Frente a este panorama, esa actitud invasiva hacia los países que tienen petróleo, y a la vez despreocupada de reducir los niveles de consumo excesivo, por parte del gobierno que encabeza Bush, puede abrir todo tipo de dudas y presunciones acerca de qué intenciones hay detrás de su accionar y de su discurso, que no van por el mismo carril.

Es necesario pensar que la serie de crisis que han vívido muchos países en vías de desarrollo en los años ’90 —México, sudeste asiático) Corea del Sur, Brasil, Turquía y la Argentina— es, en realidad, funcional a la situación energética mundial y al interés del establishment petrolero anglonorteamericano, debido a que las brutales reducciones evidenciadas en el nivel de vida de estos países tras sus respectivas crisis no generan otra cosa que un menor consumo de energía per cápita y, por lo tanto, facilitan que sea posible continuar con la era de los hidrocarburos fósiles.

Es de esperar entonces que de aquí en adelante, mientras no haya cambios sustanciales en el manejo del poder en Estados Unidos, no haya ningún apuro por parte del gobierno norteamericano para rescatar países en bancarrota. Más aún, es posible que la élite banquera petrolera intente, a fin de continuar con la tecnología energética que le permite concentrar el poder, resolver el problema induciendo una baja en el consumo de energía per cápita. Ello se lograría, en el caso de países del tercer Mundo, con cada crisis económica o financiera que sobreviene en alguno de sus miembros más importantes. incluso esta baja en el consumo per cápita de energía sería aún mas pronunciada si incluso vastas áreas del Primer Mundo las padecieran (ejemplo, la prolongada crisis económica japonesa), a fin de acomodar la demanda de petróleo al declinante período productivo del mismo que en breve sobrevendría en el planeta.

Si se lo mira desde esta perspectiva, los supuestos “errores” de apreciación del Fondo Monetario Internacional, que contribuyeron a que se gesten y perduren muchas de las crisis de los últimos años, en realidad no fueron tales, sino que han sido funcionales a esta necesidad de reducir el consumo de energía per cápita, que bajo determinadas condiciones puede convertirse directamente en una necesidad de ir comenzando a reducir la cantidad de “cápitas”.

Petróleo Carbón Gas natural

Parte del Capitulo II de Hitler Gano La Guerra de Walter Graziano

Fuentes de Energìa No Renovables Carbòn y Petroleo Reservas Por Pais

La primera fuente de energía desarrollada por el hombre, fue el fuego con combustibles vegetales; luego los cereales hace unos10.000 años y el viento, en navegación y molinos; después, florecen algunas civilizaciones, y se desarrollan obras hidráulicas para riego en Egipto; muy luego se usa carbón mineral en el siglo XVIII para mover la máquina de vapor de Watt y alimentar la revolución industrial.

La unidad de energía más universal es la caloría (cantidad de calor necesaria para elevar 1°C a 1 gr. de agua) o kilocaloría (1°C a 1 litro de agua). Equivalencias: 1 kwh = 860 Kcal. = 3.601.000 Joule;  1Joule = 1 Newton-metro = 1 Watt-segundo.

Conceptualmente, trabajo y energía, son sinónimos; en 1905 Einstein mostrará que también la masa es equivalente. Valores comunes de energía en kilocalorías: Un fósforo 0.3; Una manzana 100; Un litro de nafta 10.000.

Un Kg. de madera 3500 = una bañadera de agua caliente = un hombre viviendo 24 horas.

La potencia, es el flujo de la energía, o la energía que se pone en juego en la unidad de tiempo.

Los mojones intelectuales son las dos leyes de la termodinámica:

– Calor y trabajo se equivalen (Rumford y Davy, 1799; Joule 1843).

– El calor solo fluye de un estado superior a un estado inferior [Rodolfo Clausius (1822-88), en 1850.

Ambas leyes tienen, y seguirán teniendo, más influencia sobre nuestras vidas y la del universo, que todos los otros parámetros que se nos ocurra considerar.

Entre los siglos XIX y XX, se usó más energía en la tierra, que en los millones de años anteriores.

De la energía total que consume EE.UU., el petróleo da el 34% el resto es metano (28%), carbón (26%), nuclear (6%), hidráulica (4%), eólica y otras (2%).

Carbón: Se encuentra en la naturaleza, combinado con hidrógeno y oxigeno, formado por acción muy prolongada de presión y microbios.

En eras geológicas remotas, y sobre todo en el periodo carbonífero (que comenzó hace 362,5 millones de años), grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos. Muchas de estas plantas eran tipos de helechos, algunos de ellos tan grandes como árboles. Al morir las plantas, quedaban sumergidas por el agua y se descomponían poco a poco.

A medida que se producía esa descomposición, la materia vegetal perdía átomos de oxígeno e hidrógeno, con lo que quedaba un depósito con un elevado porcentaje de carbono. Así se formaron las turberas. Con el paso del tiempo, la arena y lodo del agua se fueron acumulando sobre algunas de estas turberas. La presión de las capas superiores, así como los movimientos de la corteza terrestre y, en ocasiones, el calor volcánico, comprimieron y endurecieron los depósitos hasta formar carbón.

Tiene poder calorífico de unas 6500 cal/gr.; el petróleo unas 10.000. Su combustión deja significativos residuos.

Las minas de carbón activas están en unos 50 países, y las reservas, que son mayores que las de petróleo, en unos 100 países. Las mayores reservas de carbón están en América del Norte, y en Europa Oriental.

China consume unos 2000 millones de toneladas al año, y EEUU unos 1300.

Un 28% de la energía que consume el mundo, la provee el carbón y esta proporción está en fuerte crecimiento impulsada por los altos precios del petróleo.

Un consumo importante es la siderurgia; producir una tonelada de acero requiere 500kg de carbón.

Las más grandes excavadoras y palas con que se lo extrae, cargan unas 100 toneladas por vez; y los camiones que lo transportan, unas 400.

La producción mundial de carbón en 1994 refleja la crisis de la minería en la Unión Europea (la producción bajó un 17,4%) y en Rusia (decayó en un 6,2%). En cambio se produjo un dinamismo en la industria carbonífera de Estados Unidos, China, India, Colombia y Australia, entre otros países. La producción total en el mundo ese año fue de 2.158,3 millones de toneladas, de las cuales China produjo un 27,4%, Estados Unidos un 5,5% y la República de Suráfrica un 4,8%. En 1996 la producción mundial de carbón fue de 4.666,7 millones de toneladas, siendo los principales productores China, Estados Unidos, India, Rusia y Australia.

Biomasa:  abreviatura de masa biológica, cantidad de materia viva producida en un área determinada de la superficie terrestre, o por organismos de un tipo específico. El término es utilizado con mayor frecuencia en las discusiones relativas a la energía de biomasa, es decir, al combustible energético que se obtiene directa o indirectamente de recursos biológicos. La energía de biomasa que procede de la madera, residuos agrícolas y estiércol, continúa siendo la fuente principal de energía de las zonas en desarrollo. En algunos casos también es el recurso económico más importante, como en Brasil, donde la caña de azúcar se transforma en etanol, y en la provincia de Sichuan, en China, donde se obtiene gas a partir de estiércol. Existen varios proyectos de investigación que pretenden conseguir un desarrollo mayor de la energía de biomasa, sin embargo, la rivalidad económica que plantea con el petróleo es responsable de que dichos esfuerzos se hallen aún en una fase temprana de desarrollo.

Se trata de un recurso orgánico renovable a base de cualquier Vegetal que tomó energía del sol por medio de la fotosíntesis (los combustibles fósiles como carbón, gas y petróleo, también fueron biomasa en su momento).

Los ejemplos más importantes, son el alcohol vegetal o bioetanol y el biodiesel. Ambos de uso creciente, puros o mezclados, van formando una barrera a los precios del petróleo. Brasil, Alemania y EE.UU. son los países donde más avanzó esta modalidad. Se debe decidir en cada caso, si es preferible dedicar una superficie de tierra a producir combustible o comida, y en cada momento y lugar, la respuesta será distinta.

Petróleo en el Mundo

El petróleo es un hidrocarburo, o sea que sus componentes son el hidrógeno y el carbono. Las primeras extracciones datan de 1851 a 1860, cuando entre Rumania y EE.UU. (Samuel Kier y Edwin Drake a 21m en Titusville,Pennsylvania, 1859) produjeron unos 1000 m3 en la década, que se usaron para reemplazar al aceite de ballena en lámparas de alumbrado. Esto bajó el costo del alumbrado al 10%, y produjo gran alegría entre las ballenas sobrevivientes. Luego se agregaron Canadá y Polonia.

En 1868 John D. Rockefeller funda la Standard Oíl en Cleveland OH, y luego en Pennsylvania para producir kerosén para alumbrado y comienza la extracción industrial en EE.UU., donde la propiedad del subsuelo, siguiendo a la legislación inglesa pertenece al superficiario.

En 1873 la familia Nobel (menos Alfredo que estaba ocupado con la dinamita y luego instituyó los premios), perfora y extrae en Rusia, donde se agregan los Rotschilds 10 años después.

Cuando en 1880, Thomas A/va Edison presenta su lámpara eléctrica, se teme que el mercado del petróleo colapse, pero después de 1886 con la aparición del automóvil, se van alejando esOS temores.

En 1890 se agregan las Indias Británicas como productores. Para fin del siglo XIX, con el agregado de las Indias Holandesas (Royal Dutch), la producción mundial anual llega a 25 millones de o 157 millones de barriles, lo que equivale a la producción de dos días en el año 2004.

(un barril =159 litros = 42 USGal; un m3 = 6,29 barriles). En 1901 Patillo Higgins (1863-1955) perfora profundo en EE.UU. (500m) y descubre en Texas, el primer petróleo surgente, y para 1902 en Santa Bárbara, California, en la playa del océano.

En 1908 se agrega Argentina, en 1910 Perú, y 1920 Venezuela.

La producción mundial es hoy de unos 85 millones de barriles diarios, de los cuales Arabia Saudita aporta 11 y Rusia 9; EE.UU. 7 (de los cuales Alaska aporta 2), luego Irán y Méjico 4 c/u; China y Noruega 3.5; Canadá, Venezuela y Emiratos 3; Nigeria, Kuwait, Inglaterra, Irak, Brasil y Libia 2; Argentina 0,8.

Unos 30 millones de barriles diarios o un tercio del total corresponden a la OPEP (Saudi Arabia, Irán, Emiratos, Venezuela, Nigeria, Kuwait, Libia, Indonesia, Argelia y Qatar) creada en 1960 cuando producía dos tercios del total.

El petróleo se constituye, así en el mayor y más complejo negocio del mundo, y puede decirse que la falta de petróleo fue factor decisivo para que Alemania y Japón perdiesen la segunda guerra mundial.

El consumo, en millones de barriles diarios, se ordena así: EE.UU. 20; China y Japón 6; Alemania y Rusia 5 c/u; Canadá, Brasil, India y Corea de Sur 3 c/u; Francia, Italia y México 2 c/u; Argentina 0,7. El total es de unos 85 millones de barriles diarios, (unos 30.000 millones anuales) y representa la mitad de toda la energía que el mundo consume.

Como se ve, del consumo de EE.UU., más de la mitad es importado, y el costo de esa importación, era en 1972 de 6 millardos de dólares; en 1974 de 27, en 1980 de 70, y en 2004 de 80 millardos. El volumen importado en millones de barriles diarios en 2003 fue:

de Canadá 2.2; de México 1.8; de Venezuela 1.6; de Saudi Arabia 1.4; de Nigeria 1; Irak 0.7; de Angola e Inglaterra: 0.4 c/u; total 12.

Desde 193O hasta hoy, las reservas de petróleo conocidas en el mundo alcanzaban y continúan alcanzando, para unos 40 años y están ubicadas en: Arabia Saudita 17%; Canadá, Irán, Irak, Kuwait y Emiratos 9% c/u; Venezuela, Rusia, Libia, Nigeria y Méjico 7% c/u; EE.UU. y China 5% (totalizan unos 3 trillones = 3 x 1012 barriles).

El US Geológica Survey estima esta cifra entre 2,2 y 4 trillones, que según la tasa de crecimiento de consumo que se aplique, alcanza para unos 40 a 80 años. Las que aun no se descubrieron se estiman en otros 3 trillones de barriles. El significado geopolítico de estas cifras, es tremendo.

La producción y consumo per cápita de petróleo en el mundo, siguió una tendencia creciente hasta 1979; desde entonces, la cifra es levemente declinante.

“Bloopers” relacionados con las reservas de petróleo

– 1: En 1919, George Otis Smith, que desde 1907 hasta 1930 condujo el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS): “Para 1940, el petróleo del mundo se habrá agotado definitivamente”.

– 2: Ese mismo año 1919, la Sociedad de Ingenieros del Automotor (SAE) en Nueva York, sentencia: “Deben buscarse combustibles alternativos, pues sólo queda petróleo para 25 años”.

– 3: En 1972 el “Club de Roma” publicó un modelo computado del MIT: “The Limits to Growth”, concluyendo: “El mundo se quedará sin petróleo para 1992 creando una catástrofe energética”.

Notemos que en Arabia Saudita, el petróleo es surgente (no necesita bombeo) a razón de unos 3000 m3/día/pozo (costo: unos 7 Dol/barril). En Argentina debe bombearse, y cada pozo produce unos 10 m día (costo unos 20 Dol/barril), hay unos 12000 pozos en producción; en EE.UU. la producción media por pozo es de Unos 8 m3. En el mar (plataformas offshore de donde proviene un tercio del total), es aún más caro extraerlo.

El precio internacional, resultó de unos 4 Dol/barríl por largos períodos, subiendo hasta 40 Dol/barril desde 1973 hasta 1980 y nuevamente en 1990 (OPEP dominada por el sheik Zaki Yamafl’ de Arabia Saudita que entonces producía 60% del total).

Esto, cambió forma de pensar y actuar de los consumidores, y despertó la “conciencia energética” del mundo.

En 1974 se creó en París, la International Energy Agency (IEA) para balancear el poder de la OPEP. A fin de 1998 tocó nuevamente los 12 Dol/barril.

El precio está, por ahora, en el orden de los 65 Dol/barril que a valor constante es inferior al de 1973.

Antes del aumento se estimaba que, un aumento del 1% del PBi de un país, implicaba 1% de aumento en el consumo de petróleo; actualmente cada 1% del aumento de PBI necesita 0.2% de aumento en el consumo de petróleo.

De 1 Kg de petróleo se obtiene aproximadamente 1/3 gasoil y jet fuel, 1/3 nafta y 1/3 fertilizantes y otras cosas.

El uso actual es: Transporte 33%; Industria 25%; Petroquímica 25%; Domiciliario 8%; Varios 9%.

El importe que se paga en el surtidor en EE.UU. se distribuye así: 43% crudo; 26% impuestos; 23% refinería y tratamiento; 8% distribución y venta.

Petróleo en Argentina

Los primeros hallazgos registrados en el país, los producen empresas privadas en Jujuy (1865) y en Mendoza a partir de 1887; en razón de la legislación que asigna la propiedad del subsuelo al Estado, todo se traba y no prospera durante 40 años.

En 1907 el lng. Julio Krause, del Ministerio de Agricultura, envió a José Fuchs y Humberto Beghin, a perforar en Comodoro Rivadavia (Chubut) en busca de agua. En vez de agua, encontraron kerosén” a 550 metros de profundidad.

Inmediatamente el presidente Figueroa Alcorta y su ministro de agricultura Pedro Ezcurra, decretaron la prohibición de denuncias de pertenencias y cateos en 5 leguas a la redonda del pueblo, y se declaró como Reserva Fiscal todo el petróleo que pudiese encontrarse en el subsuelo.

Esta actitud tiene como antecedentes al Código Civil de Dalmacia Vélez Sarsfield del 869 (Art. 2342 inspirado en el régimen monárquico español y no en la Constitución Nacional de 1853/60) y el Código de Minería de 1886, que en su Art. 7 confirma la propiedad de la Nación de los minerales ubicados en el subsuelo.

Esta limitación al derecho de propiedad del superficiario en beneficio del Estado Nacional, impidió el desarrollo de una sana industria minera en el país y dio lugar a interminables actos de corrupción.

En la Exposición del Centenario (Buenos Aires 1910), se muestra petróleo de Comodoro Rivadavia como una curiosidad, y aun se discuten los aspectos legales. Simultáneamente se realiza el Congreso Científico Mundial, presidido por Jorge Newbery, quien presenta su interesante libro “El Petróleo”.

En 1912 aparece ASTRA como la primera empresa privada autorizada a operar en la zona.

Hipólito Irigoyen continúa la política nacionalista de Figueroa Alcorta y Sáenz Peña, y en 1919 propone al Congreso la creación de la: Dirección Nacional de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y habilita yacimientos en Plaza Huincul (Neuquén). YPF recién se concretará en 1922 debido a las maniobras dilatorias de la Standard Oil (hoy Esso) que logró la oposición del Senado. Para entonces, ya se producían tres millones de barriles al año. b En octubre de 1922 asume Alvear y su ministro de agricultura Tomás Le Bretón; colocan al frente de YPF al Cnel. Enrique Mosconi, habilitando en 1924 también a la Standard Oil y a la Royal Dutch Shell para operar en producción y venta al público.

Con distintas alternativas, (Isabel Perón nacionalizó las bocas de expendio en 1975, y luego YPF se vendió a la española Repsol) esas empresas siguen produciendo y procesando hasta hoy el 90% del petróleo argentino, y en los últimos tiempos también el gas.

Otras Energìas: Gas Natural

Se trata del gas metano CH4, también llamado gas de los pantanos, que aparece en algunos campos petroleros. Descubierto en 1776 por Alejandro Volta, no es licuable a presiones corrientes. Por dejar poco residuo, es el mejor combustible para usinas térmicas e instalaciones fijas industriales o domiciliarias, transportado por gasoductos. Los altos precios del petróleo hacen que este combustible sea cada vez más importante.

Las turbinas a gas de ciclo combinado, aumentaron tanto su eficiencia en los últimos años, que se están convirtiendo en una de las mejores alternativas para generar electricidad. Pueden manejar cargas muy variables en pocos minutos.

También es muy adecuado para producir hidrógeno.

Gas Natural Comprimido (GNC)

En Argentina desde 1984, se favorece el uso de gas natural en vehículos, pero como no es licuable a costo razonable, solo puede almacenarse en estado gaseoso en recipientes que soporten muy alta presión (250 bar) a los que debe adaptarse la instalación para tener la posibilidad de usar gas o nafta alternativamente. El precio final depende del tratamiento impositivo. Con los valores de hoy, funcionar a gasoil cuesta aproximadamente 50% que con nafta, y a gas 30%.

El parque de vehículos a GNC en Argentina, es el mayor del mundo, con más de 1.400.000 unidades y se incrementa en unos 20.000 autos adicionales por mes.

Gas Licuado de Petróleo (GLP)

Es una mezcla de propano y butano, se puede transportar licuado a presiones relativamente bajas (unos 4 bar), por lo que presenta mayor densidad de energía que el GNC. Su uso estuvo prohibido para automotores en Argentina hasta ahora, pero en Octubre de 2003 se anunció que será habilitado (e.]), con un preCio no definido aún.

Energía Nuclear

Es una forma de obtener calor fraccionando átomos de uranio; (fisión nuclear) con el que se accionan calderas y turbinas a vapor que, a su vez, mueven alternadores que producen electricidad. No produce residuos de CO ni CO2.

Debido a dos accidentes graves, (Three-MiIe Island en Pennsylvania y Chernobyl en Rusia), la instalación de nuevas plantas es menos frecuente, y se cuestiona la disposición de los residuos radiactivos.

Tienen dificultad para adaptarse a cargas variables. En el futuro, con tecnologías mejoradas, es probable que aumente su uso. EE.UU tiene unas 100 usinas nucleares. Francia va a la cabeza en proporción de energía eléctrica de origen nuclear. Hay unas 500 plantas en el mundo.

Energía Eléctrica

Es generalmente producida a partir de otra (mecánica, hidráulica, eólica o pila de combustible). Actualmente, la energía eléctrica en el mundo, que es la que tenemos más al alcance de la mano, proviene así: Carbón 34%, renovable 20%, gas 18%, nuclear 18%, petróleo 10%.

Las redes para abastecimiento comercial, industrial o doméstico, son muy grandes, están muy interconectadas, y operan en CA con frecuencias de 50 Hz. o de 60 Hz. La corriente continua, por la que tanto insistió Thomas Alva Edison, ya no se usa para el servicio domiciliario.

En cuanto a su significado actual, basta considerar las alteraciones que produjeron en la vida de la sociedad, los apagones de EEUU, Canadá y Europa en 2003. El costo de estos cortes es tan alto que ya se estudian métodos alternativos para evitar SUS consecuencias.

Va ganando terreno la idea de pequeños generadores para consumo individual aportando sus excedentes a la red. Un cuarto de la población mundial, no tiene energía eléctrica.

Petróleo Carbón Gas natural

Fuentes Consultadas: Enciclopedia Encarta y La Evolución de las Ideas De Roberto Cook

El Petroleo en su estado Natural en la Tierra Origen y Formacion

Para retener el petróleo no es suficiente que haya una roca almacén apropiada, sino que es necesaria la existencia de un casquete de roca impermeable que detenga ulteriores desplazamientos de él. Las arcillas y los esquistos son los casquetes más corrientes, pero también actúan como tales el yeso y las calizas y dolomitas de elevada densidad.

Ahora bien, aun dándose todas las condiciones expuestas, los hidrocarburos tenderían a perderse; así, por ejemplo, si se considera una capa de roca almacén perfecta, con su correspondiente casquete, la emigración ascensional del petróleo tenderá a extravasarlo en superficie, a poca inclinación que presente dicha capa. No obstante, el hecho real es que el petróleo se encuentra retenido en numerosos puntos de la corteza terrestre, y ello gracias a las denominadas trampas, que pueden ser estructurales o estratigráficas.

Entre las estructurales cabe mencionar, en primer lugar, los anticlinales, que han sido fuente de la mayor parte del petróleo obtenido hasta el momento actual. Son particularmente propicios los anticlinales amplios, cuyos flancos presentan escaso buzamiento. Los hidrocarburos sufren una migración y se acumulan según el orden de sus densidades: en la parte superior encontramos los gaseosos —metano, propano, butano, etc.—; inmediatamente debajo, los líquidos, o sea el petróleo, y en la parte inferior, el agua que suele acompañarlos.

Cabe indicar que en los pozos profundos, por efecto de la presión reinante, el gas se halla contenido en el petróleo, y se libera en el momento de la perforación, gracias al descenso de presión que se produce. Como se comprende fácilmente, los sinclinales sólo podrán retener petróleo cuando los hidrocarburos no vayan acompañados de agua, pero aun en tal caso constituyen también una excelente trampa. Las fallas y los domos de sal lo son asimismo, en particular los últimos: se trata de masas salinas que, habiendo sido empujadas, han ascendido en forma de cúpula, doblando y cortando las capas sedimentarias superiores; gracias a ello, las rocas almacén quedan en contacto con la sal, que actúa a manera de dique de contención de los hidrocarburos.

Las trampas estratigráficas son producidas por variaciones en las condiciones de sedimentación, que dan lugar a cambios laterales en el espesor, textura y porosidad de las capas. Un caso muy característico son los lentejones de arenisca, denominados así por su forma tan peculiar, englobados en capas de pizarras: el petróleo queda encerrado, y no puede escapar de las masas areniscosas. A medida que van progresando los estudios petrolíferos, se concede cada vez mayor importancia a las trampas estratigráficas, y es posible que, en un futuro no muy lejano, produzcan más hidrocarburos que las estructurales.

Las principales zonas de producción actuales se hallan localizadas en los alrededores del Caribe (Venezuela, Colombia, México, Estados Unidos), Oriente Medio, Indias Orientales y Rusia Ofrece buenas perspectivas el Sahara argelino.

La prospección petrolífera moderna comprende tres fases En primer lugar, mediante estudios geológicos generales, se procede a determinar aquellas zonas en que pueden haberse dado condiciones favorables para la formación de hidrocarburos; seña ladas estas zonas, y utilizando la fotografía aérea, los métodos geológicos de campo clásicos y la prospección geofísica, se comprueba si existen trampas estructurales o estratigráficas; si las hay, se precisan sus características exactas y se pasa a la última fase: las perforaciones.

Hay que proceder, no obstante, con suma cautela antes de decidirse a emprenderlas, por cuanto los costos de  perforación son sumamente elevados, y muchos oscilan entre 2000 y 3000 m. de profundidad. Los campos de torres que jalonan los campos petrolíferos son muestra de la extraordinaria capacidad del hombre para dominar y explotar los recursos de la Naturaleza.

La Explotacion del Petroleo Busqueda Cientifica y Técnologica

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL PETRÓLEO: A pesar de que el hombre ya conocía el petróleo desde los albores de la historia, la industria petrolífera apenas si cuenta con cien años de vida, y aun cuando los hombres han utilizado el petróleo durante miles de años, sólo desde hace poco se ha pensado en aprovecharlo como fuente de energía.

En muchas partes de la Tierra, el petróleo manifiesta su presencia con afloramientos que surgen de las profundidades terrestres, o con manchas oleosas que aparecen sobre la superficie de los ríos.

En las antiguas civilizaciones de la cuenca del Mediterráneo, se excavaban pequeños pozos para recoger el petróleo que surgía de los afloramientos superficiales, y la pez y el asfalto que se extraían del negro líquido eran utilizados para proteger las quillas de madera de las naves y hacerlas más resistentes para la navegación. La pez también se utiliza como aglomerante para pavimentos y otras construcciones. El asfalto sirvió para pavimentar las calles y las terrazas de Babilonia. Los egipcios, los chinos y los indios de América, utilizaban el petróleo crudo con fines medicinales y como desinfectante.

La existencia de petróleo y gas era conocida desde tiempos de los romanos. En su Historia Natural, Plinio habla del “aceite siciliano”, que se extraía de pequeños depósitos naturales y era utilizado por los griegos para la iluminación. Plinio habla también de los gases que servían para los fuegos sagrados en las fiestas en honor del dios Vulcano en la región de Emilia y describe una violenta erupción natural, acaecida en la provincia de Modena el año 91 a. de C. En un antiguo texto sobre los manantiales de aguas ricas en sales sódicas de Salsomaggiore, se hace mención de la existencia de gas y petróleo en aquella región, con manifestaciones y fenómenos registrados desde el año 589 d. de C.

El petróleo era utilizado como combustible en las lámparas de los egipcios y de otros pueblos antiguos, y ésta fue la aplicación que se le dio durante muchos siglos.

A mediados del siglo pasado, la fuente principal de luz eran las velas de sebo y las lámparas alimentadas con aceite de ballena. En aquel tiempo se producía con el petróleo crudo que emergía del suelo y era destilado en pequeñas refinerías, una pequeña cantidad de petróleo para la iluminación. La creciente demanda por parte del público, obligó a la busca del precioso líquido, pero hasta el año 1850 no se empezó a pensar en la utilidad de perforar pozos para extraerlo.

No puede señalarse con precisión quién tuvo por vez primera la idea de perforar un pozo para extraer petróleo. Muchos la atribuyen a un tal Georges H. Bissell, de Nueva York, quien adquirió un terreno en el que parecían existir, yacimientos petrolíferos, a la “Oil Creek” de Pennsylvania, y se dedicó a realizar investigaciones. Bissell fue uno de los fundadores de la “Petroleum Society” de Pennsylvania, que más tarde fue bautizada con el nombre de “Séneca Oil Company”.

Esta sociedad encargó a un tal Edwin L. Drake la excavación del primer pozo de petróleo. El 27 de agosto de 1859, después de dos meses de arduo trabajo, Drake encontró petróleo a unos 21 metros de profundidad, y del pozo surgieron tres metros cúbicos de petróleo por día.

El petróleo se reveló desde un principio como una notable fuente de riqueza, y a este primer experimento siguieron otros. Donde quiera que se descubriese petróleo, se manifestaba enseguida una gran actividad y confusión. Surgían nuevas ciudades como por encanto y la gente se disputaba a mano armada los terrenos petrolíferos.

De las experiencias prácticas cotidianas surgieron poco a poco las bases de los estudios científicos para la busca del petróleo. La composición y características físicas de la Tierra habían sido objeto de la curiosidad humana desde los tiempos más lejanos y la geología había ido evolucionando poco a poco. Sólo a principios del siglo actual, la experiencia de los investigadores del petróleo y la ciencia de los geólogos se unieron para dar vida a la “geología del petróleo”.

Entre 1965 y 1970 el petróleo había reemplazado al carbón como principal producto energético. Europa occidental y el Japón dependían cada vez más de los suministros petrolíferos del Cercano Oriente. Incluso los EE. UU., antaño el principal país exportador de petróleo, se veían obligados a importar desde finales de los años cincuenta debido a su elevada demanda energética. La creciente dependencia de Occidente de las importaciones petrolíferas incrementaba el poder de los países exportadores. Pronto iban a utilizarlo.

LA INDUSTRIA PETROQUÍMICA
El petróleo no es hoy solamente el principal producto energético, sino la materia prima más importante para la industria química, pues del petróleo se obtiene el 90 por ciento de las materias con que dicha industria elabora plásticos, abonos artificiales, caucho sintético, fibras químicas, detergentes, insecticidas y medicinas.

Desde que en 1868 el americano John W. Wyatt inventara el celuloide, indignado por el elevado precio de las bolas de billar de marfil, las cifras de producción de las materias sintéticas han aumentado ininterrumpidamente. Esta revolución técnica apenas tiene paralelo en la historia de la humanidad.

El desarrollo de las técnicas petroquímicas parte del hecho de que las moléculas de hidrocarburos se unen entre sí formando largas cadenas elásticas. Mediante el aprovechamiento de esta reacción química (polimerización) se han creado cada vez más sustancias orgánicas a partir de los hidrocarburos obtenidos del carbón, del gas natural y hoy principalmente del petróleo, sustancias que no solamente resultan más baratas que las inorgánicas (sobre todo los metales), sino que también reúnen todas las propiedades requeridas. Especial importancia tienen los termo-plásticos, materiales moldeables mediante el calor.

Los termoplásticos (dos tercios de la producción mundial de plásticos) han experimentado un desarrollo espectacular, y apenas hay campo en el que no encuentren aplicación. Entre otros muchos productos, el cloruro de polivinilo se utiliza para fabricar revestimientos de suelos, cuero artificial, esponjas sintéticas, discos y juguetes infantiles; el poliestireno, para vajillas, muebles, material de embalaje y de aislamiento; y las poliolefinas (polietileno y polipropileno), para artículos de uso doméstico, piezas de aparatos y máquinas, tubos y hojas. En pocas palabras, no es posible ya concebir un mundo sin plásticos. También desempeñan un importante papel en la fabricación de prótesis, dientes artificiales o válvulas cardíacas. Los aspectos negativos residen principalmente en la difícil eliminación de los residuos.

La industria de los plásticos consume anualmente unos 15 millones de toneladas de petróleo, es decir, sólo un 4 por ciento de la producción de crudos.

La energía alternativa
Después de la segunda crisis del petróleo de 1979, se emprendieron esfuerzos para encontrar fuentes alternativas de energía en los países avanzados. Pese a los considerables ahorros en el consumo de petróleo en los años entre 1979 y 1982, y el descenso relativo de los precios, el ímpetu siguió hasta finales de la década de los 80. Para complementar las tradicionales fuentes hidráulicas, de combustibles minerales, turba, madera y de energía nuclear, las nuevas alternativas incluían la conversión directa de la energía solar, la biomasa, la energía geotermal y la extracción de calor de los océanos, y el uso de energía de las mareas, así como el regreso a la tradicional energía eólica.

Muchas de éstas implicaban enormes programas de capital. Por tanto, la investigación y el desarrollo de las energías renovables habían sido emprendidos por gobiernos o con el apoyo gubernamental, por la friolera de 7.000 millones de dólares estadounidenses entre los 21 países miembros del Organismo Internacional de la Energía entre 1977 y 1985 inclusive. Los gobiernos también facilitaron subsidios, concesiones tributarias, préstamos baratos y otros incentivos.

La energía solar directa, por ejemplo la procedente del calentamiento del agua y del espacio, es ahora competitiva en cuanto al precio en muchos países y su uso se está ampliando. La energía eólica ha demostrado ser viable, aunque sólo para unidades pequeñas. La biomasa, en dos formas (los desperdicios o las cosechas especialmente cultivadas) se utiliza de modo creciente ya sea a través de la combustión o la conversión en combustibles líquidos o gaseosos.

En esta conversión se han utilizado el azúcar y el maíz. El excedente de azúcar de la CEE podría proporcionar cerca del 2 por ciento de las necesidades de petróleo de los países y existe un amplio potencial en otros excedentes agrícolas, así como en las cosechas especialmente plantadas.

Entre los programas a gran escala se encuentran los proyectos de las mareas en Gran Bretaña y Francia. Para sacar la energía de los océanos o de los estratos más profundos de la Tierra se necesitará mucha investigación costosa, pero finalmente ello puede resultar competitivo.

LA BÚSQUEDA CIENTÍFICA DEL PETRÓLEO. Algunas veces los estratos que contienen petróleo están cerca de la superficie terrestre, pero generalmente los depósitos se encuentran a profundidades de un kilómetro o más. Los primeros pozos fueron poco profundos y eran perforados casi al azar, guiándose los buscadores por las manifestaciones espontáneas de petróleo que aparecían en la superficie.

Hoy la búsqueda del petróleo depende de muy cuidadosos estudios científicos, realizados por geólogos, geofísicos y paleontólogos. No es posible asegurar con toda exactitud si existe petróleo en una región, pero los geólogos, estudiando los tipos de rocas y la forma en que se encuentran dispuestos los estratos pueden señalar si hay o no posibilidad de que existan depósitos; igualmente los paleontólogos, estudiando los fósiles extraídos en las perforaciones, pueden señalar si las rocas subyacentes pertenecen a formaciones propensas a contener petróleo.

Los geólogos buscadores de petróleo emplean distintos me dios para conocer la disposición de los estratos de las rocas a grandes profundidades. Uno de estos métodos es el empleo del sismógrafo, o sea, el mismo instrumento que se emplea para registrar los terremotos. El sismógrafo es tan sensible que puede registrar los pasos de una hormiga. Los geólogos perforan un pequeño pozo y depositan una carga explosiva.

Cuando se produce la explosión, las ondas viajan hacia el interior de la litosfera, en la forma en que sugiere el diagrama. Las ondas son reflejadas con mayor violencia por las rocas más duras, y regresan a la superficie en un tiempo más breve desde los estratos menos profundos que desde los situados a mayor profundidad. Igualmente las ondas varían de acuerdo con la naturaleza e inclinación de los estratos. Todas estas variaciones las registra el sismógrafo por medio de los teléfonos que aparecen colocados sobre la superficie.

El sismógrafo revela el tiempo transcurrido entre la explosión y el retorno del eco en los distintos lugares donde se instalaron los teléfonos. Estos datos, que son tomados en distintas áreas de la región estudiada, sirven a los geólogos para determinar si a grandes profundidades existen domos, anticlinales y trampas en las cuales pueda haber petróleo depositado. Si el informe es favorable, indica la posibilidad de que haya petróleo, pero no la seguridad; a veces son perforados numerosos pozos en una región, a enorme costo, sin resultada positivo alguno. (Cortesía de la Esso Standard Oil Company.)

DISTRIBUCIÓN DEL PETRÓLEO EN EL MUNDO
El petróleo se encuentra en el subsuelo, a grandes profundidades, y proviene de restos animales y vegetales que hace millones de años fueron aprisionados entre las rocas por movimientos telúricos y que, con el correr de los milenios, se transformaron en el tan codiciado “oro negro”.

Las mayores cantidades de petróleo se encuentran en los sedimentos rocosos de la era terciaria (que data de unos 200 millones de años). Las formaciones geológicas más antiguas, destrozadas y aplastadas por ios aluviones, se vieron despojadas de todo vestigio de restos orgánicos, y el petróleo que contenían terminó por perderse. Ello explica su ausencia en vastas zonas del Canadá, Brasil, Groenlandia, Escandinavia y en gran parte de África y Australia, constituidas por sedimentos muy antiguos.

La primacía en la producción mundial de petróleo le corresponde a los Estados Unidos, donde se extrae casi la mitad de toda la producción mundial; el segundo lugar lo ocupa Venezuela, en cuyo subsuelo existen reservas inmensas; el tercero Rusia y el cuarto Kuwait, un pequeño estado asiático.

Entre las naciones sudamericanas, la Argentina explota con un ritmo creciente sus riquezas petrolíferas existentes en Comodoro Rivadavia, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén (Plaza Huincul), Salta y Mendoza. La industria de refinación cuenta con grandes y poderosas instalaciones en La Plata, Campana y San Lorenzo.

LA PERFORACIÓN DE LOS POZOS:
El petróleo solamente puede ser hallado por medio de un procedimiento bastante costoso: la perforación de pozos. En algunos yacimientos, el petróleo se encuentra relativamente cerca de la superficie; en otros, puede hallarse a bastante profundidad. A medida que la perforación alcanza mayor profundidad, el coste aumenta. La perforación se controla a medida que avanza; pero en tanto el taladro no penetre en una capa petrolífera, nada se sabe. Fuera de los campos petrolíferos muy extensos, solamente un pozo entre siete produce petróleo en cantidad comercial.

La técnica de la perforación de los pozos ha ido evolucionando durante el transcurso de los tiempos. Los primeros pozos petrolíferos eran perforados como si se tratara de pozos corrientes de agua, levantando y dejando caer alternativamente un pesado martillo, que fracturaba el terreno. Antes de comenzar su pozo, Drake levantó una torre de madera, en cuya cúspide colocó una polea que funcionaba por medio de una cuerda.

Esta torre, que en inglés se denomina derrick, se utilizaba para introducir y extraer los martillos de perforación del pozo. La verdadera perforación se realizaba mediante una especie de martillo bastante pesado que era alzado y bajado alternativamente por medio de una palanca formada por una gran viga de madera fijada a un perno.

Actualmente la perforación se realiza por medio de un taladro rotativo, colocado en el extremo de una larga transmisión de acero, compuesta por varias secciones o ejes de perforación que tienen una longitud de 27 a 36 metros, empalmándose uno tras otro a medida que la perforación se hace más profunda.

La extremidad superior de los ejes de perforación está adaptada a un eje cuadrado de acero, que a su vez se hace girar por medio de la rotary, para transmitir el movimiento a los citados ejes de perforación inferiores y a la broca, que gira en el fondo del pozo. A través de los ejes, se bombea un fluido especial para remover los restos producidos por la broca.

Estos residuos, una vez elevados a la superficie por el mismo barro que sale al exterior, son recogidos para obtener informaciones geológicas. El barro sirve también como refrigerante de la broca, reviste las paredes del pozo y con su peso impide posibles escapes de gas. Cuando el pozo alcanza la capa productiva, se retiran los ejes y la cabeza de perforación del agujero, mientras el peso del barro impide que el petróleo irrumpa en la superficie.

En el mismo terreno se cimenta la columna de tubos de revestimiento y se introduce en el agujero un tubo de pequeño diámetro a través del cual surgirá el petróleo. En la cabeza del tubo se fija, por último, un aparato llamado árbol de Navidad, compuesto por una serie de válvulas que sirven para distribuir el petróleo a las diferentes tuberías que lo conducen a los depósitos. Una vez han sido colocados el tubo y el “árbol de Navidad” en su sitio, se procede, por lo general, a desmontar el derrick.

EL REFINADO Y SUS PROCEDIMIENTOS

Tal como se encuentra en el subsuelo, el petróleo es sencillamente una materia bruta que, antes de utilizarse, ha de ser sometida a varios procedimientos. Estos procedimientos se designan con el nombre genérico de refinado y sirven para transformar el petróleo crudo en un centenar de productos diferentes.

Este apreciado líquido está constituido por una mezcla de diferentes compuestos cuyas moléculas están formadas por carbono e hidrógeno. Por esta razón a estos componentes del petróleo se les denomina hidrocarburos.
Existen diversas clases de petróleo crudo con características físicas variadísimas: algunas veces es pesado y denso; otras, ligero y claro como la gasolina. Hay tipos de petróleo negro, marrón, verde y amarillo.
La primera operación a realizar para el refinado del petróleo crudo, es la destilación, que sirve para separar las moléculas que lo componen en varias categorías, según su forma y peso.

El petróleo crudo, una vez calentado en el horno tubular, pasa a la torre de fraccionamiento, donde se transforma en vapores. Dado que la temperatura decrece del fondo a la parte alta de la torre, los diversos vapores se condensan a diferentes alturas, haciendo así posible la separación del petróleo crudo en sus diversos componentes. Mientras los aceites combustibles se condensan en los receptáculos inferiores, el petróleo de calefacción e iluminación se condensa en lo alto. Los vapores de gasolina se sitúan en la cabeza de la torre y se licuan en un condensador.

Cada componente sale de la torre a un nivel diferente y es conducido a otros aparatos para ser sometido a nuevos procesos de refinamiento que lo preparan para su ulterior uso. La necesidad de obtener de un solo producto crudo una gran cantidad de productos subsidiarios más apreciados (especialmente la gasolina), ha obligado a los industriales a desarrollar diversos procedimientos: el cracking, que permite obtener gasolina partiendo de fracciones más pesadas; la hidrogenación, con la que se obtiene por otros medios un resultado final análogo al cracking, y la polimerización, que permite obtener gasolina partiendo de los gases o de hidrocarburos ligeros.

LOS PAÍSES PETROLEROS La Explotacion Mundial del Petroleo

LOS PAÍSES PETROLEROS
La Explotación Mundial del Petróleo

Aquellos países que posean recursos del combustibles fósiles en sus subsuelos, es decir cuenten en sus territorios con estructuras geológicas favorables para la explotación petrolera, son los denominados países petroleros. Los mismos poseen abundantes recursos lo que hace que su rendimiento sea positivo, debido a los bajos costos de extracción del petróleo y además por la baja proporción de impurezas que tiene.

Estados Unidos y Rusia cuentan con los pozos más antiguos que son explotados, con una producción media y con costos relativamente altos. En cambio, los casos a los que nos referimos, son yacimientos puestos en marcha recientemente y lo que se extrae del mismo día a día es superior a los de los dos países mencionados anteriormente.

El Medio Oriente es el lugar que concentra las mayores reservas del mundo, es por esto que allí se sitúan los principales productores y exportadores del petróleo del mundo. Ellos junto a otros importantes productores constituyeron hacia 1960, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). El objetivo principal de esta estructura es proteger los intereses de los países y juntos enfrentar correctamente a aquellos otros que forman parte del mercado del petróleo. Por ejemplo, una de sus primeras decisiones como grupo fue orientarse hacia evitar nuevas bajas en el precio del recurso llevadas a cabo por las empresas que hasta el momento dominaban el mercado mundial.

Actualmente, los países que integran la organización son: Arabia Saudita, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela. Los mismos poseen alrededor del 80% de las reservas de petróleo del mundo, realizando el 43% de la producción total y el 51% de las exportaciones de petróleo.

Sin embargo, cabe aclarar que México, Rusia y Noruega no forman parte de la OPEP pero son productores y exportadores de este combustible fósil.

cuadro petroleo en el mundo

Reservas de Petroleo en el Mundo

Los 10 principales productores de petróleo (1978)

1.URSS
Ei gigante soviético era el mayor productor de petróleo del mundo, con casi 12 millones de barriles por día.

2. Estados Unidos
Los 9 millones de barriles diarios convertían la potencia norteamericana en el segundo productor de crudo mundial.

3. Arabia Saudita
El país árabe seguía de muy cerca a EE.UU. y alcanzaba casi su misma producción, a pesar de caer ese año.

4. Irán
Producía más de 5 millones de barriles diarios. La interrupción de la producción en 1979 provocará una crisis energética. Los 3 millones de barriles diarios hacían del rival de Irán otro importante actor en la economía internacional.

6.Venezuela
El país latinoamericano era un productor notable y miembro de la OPEP, con casi 2,5 millones de barriles diarios.

7. Kuwait
Producía más de 2 millones de barriles diarios y oscilaba entre el sexto y el séptimo puesto del ranking mundial.

8. China
La producción de petróleo del país asiático era de alrededor de 2 millones de barriles diarios.

9. Nigeria
Con casi 2 millones de barriles diarios seguía teniendo una producción notable, a pesar de que ésta había disminuido.

10. Emiratos Árabes Unidos
Se acercaba a Nigeria en la cantidad de barriles y estaba siempre entre los mayores productores.

Los países del Golfo Pérsico

A pesar de ser heterogéneo, el mundo árabe posee un rasgo común, y es su cultura modelada por el Islam. Esta junto a la lengua árabe, se desarrollan por el extenso territorio árido y abundante de recursos energéticos como el petróleo y en menor cantidad de gas.

Los países del Golfo presentan características diferentes en cuanto a sus actividades económicas que realizan. Pero lo que se rescata es una modernización económica fundada en la explotación petrolera y los enormes recursos financieros que la misma les proporciona.

Actualmente este “oro Negro”, posee un lugar primordial en la economía mundial, ya que se pueden obtener una gran variedad de productos derivados de el, como ser plásticos, combustibles, productos farmacéuticos, cauchos, sintéticos, entre otros. Generando una revolución en los medios de transporte de mercancías y personas y lo más importantes creando millones de puestos de trabajo.

Hasta el año 1973, el consumo de este recurso había crecido enormemente, hasta que en ese mismo año estalla la “crisis del Petróleo”. A consecuencia del mismo, las diferentes naciones desarrolladas debieron intensificar la búsqueda de nuevos yacimientos y mejorar la utilización de este recurso.

La importancia del petróleo en Medio Oriente, se explica a través de la cantidad de reservas existentes en esta región, algo así como más de la mitad del total de reservas mundiales, con una duración estimada de 100 años. A tal punto que su importancia estratégica es fundamental.

Sin lugar a dudas que se dieron condiciones naturales favorables para la formación de yacimientos de petróleo en esta área del Golfo Pérsico. Por ejemplo una de las condiciones fue una larga y continua sedimentación en las áreas del antiguo mar de Thetis, que originó la formación de petróleo sobre rocas de diferentes edades y naturaleza, entre otras.

Por otra parte, el desarrollo de esta actividad petrolera trajo consecuencias económicas para la región. Por ejemplo, fue necesaria la creación de infraestructura para llevar a cabo dicha actividad, construyéndose oleoductos, estaciones de bombeo, terminales de carga, carreteras, ferrocarriles y puertos.

Pero lo más importante de las consecuencias que se produjeron, fue el gran crecimiento de la riqueza generado por este recurso. Tal es así que las enormes sumas ingresadas en los países árabes fueron destinados a la compra de material militar, ya que la posesión de este recurso produjo numerosos conflictos en la región; se concretaron proyectos nacionales, comos ser refinerías propias; el desarrollo de numerosas ramas industriales y proyectos agrarios, entre otros.

Entre los mayores compradores de petróleo se destaca Europa Occidental, porque consume más de la mitad de la producción mundial. Otro es Japón, que importa un 15% de la producción de todo el mundo. Y lo más curioso es la situación de Estados Unidos, ya que importa petróleo y exporta productos elaborados a partir de él.

Como mencionábamos anteriormente, los países del Golfo cuentan con abundantes recursos financieros, provenientes de la extracción, refinación y posterior exportación del petróleo. Sin embargo, estos capitales no son distribuidos equitativamente entre la población de la región; porque se evidencia en la existencia de miseria en las extensas áreas rurales desérticas, en contraposición de las prosperas y modernas ciudades del Golfo.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.

Bosques de Argentina: Austral y Chaqueño Bioma de Argentina

Bosques de Argentina: Austral y Chaqueño

Bosque Austral

Desde Neuquén hasta Tierra del Fuego, sobre la estrecha franja cordillerana se extiende el bosque austral, conocido también como subantártico o andino-patagónico.

Esta región presenta un clima frío húmedo con temperaturas medias anuales de alrededor de 7° C, la cual varía con la altura. En cuanto a las precipitaciones, estas son abundantes oscilando entre los 800 y 3.500mm, con un máximo en invierno en el sector norte de la región y distribuidas regularmente durante todo el año en el sector sur.

Es por esto que la vegetación varía en relación a la latitud y a la disposición del relieve. Así, el límite superior de los bosques tiende a coincidir con el límite de la nieve durante el verano. Aquí podríamos decir, que las especies mejor adaptadas son las coníferas (como el pehuén o araucaria, el ciprés y el alerce) y las especies caducifolias (de hojas caducas) como la lenga, el ñire y el raulí.

En el extremo norte, desde Neuquén hasta Chubut (sector más húmedo) se desarrolla el bosque valdiviano, que se caracteriza por ser muy rico en especies. Aquí conviven árboles caducifolios (la lenga, el ñire, el raulí y el guindo) y perennifolias.

Además presenta un denso sotobosque de cañas colihue y arbustos y también plantas trepadoras y parasitarias, hongos y musgos. Esta formación vegetal última, se encuentra sometida a un lento proceso de carbonización, por lo tanto la turba es un recurso enérgico empleado como combustible en los hogares y sirve también para neutralizar suelos alcalinos.

En los lugares más altos existen formaciones casi puras de pehuén o araucaria araucana, aunque sólo lo encontraremos en áreas protegidas.

Desde Santa Cruz hasta Tierra del Fuego, es decir en el sector sur predominan el guindo, la lenga y el ñiré, junto a un sotobosque de menor densidad. Esta formación es conocida como bosque magallánico.

En cuanto a la fauna, esta es de menor densidad que la de otros bosques del país. Quienes se destacan son los pumas, zorros y nutrias. Los mamíferos herbívoros son escasos y por su escasa altura viven ocultos en el sotobosque, por ejemplo los huemules y ciervos enanos o pudúes.

Entre las aves tenemos el pájaro carpintero, el tapacola, la avutarda y varias clases de aves rapaces. Sin embargo, quien también es de suma importancia para esta zona es la fauna ictícola, como ser los salmónidos.

Estos bosques, ofrecen enormes beneficios al hombre, como ser recursos forestales, forrajes, frutos, biodiversidad, protección de vertientes, suelos, recursos paisajísticos, aguas termales (ricas en minerales), obtención de energía geotérmica, entre otras. Por ello, este ha modificado de manera notable este bioma, con actividades extractivas (maderas) y la introducción de animales y vestales exóticas para la región, provocando la desaparición del bosque natural.

Bosque Chaqueño

El más extenso de los bosques argentino, es el Chaqueño o también conocido como bosque subtropical. Limitado al oeste por el bioma de selva, al sudoeste y sur por el espinal, y al este por el parque. Tal es así, que entre el bosque subtropical y los otros biomas, se observa una franja de transición, caracterizada por un empobrecimiento del número de especies, una menor cobertura arbórea y la coexistencia de especies de distintos biomas.

Adaptado a las condiciones de sequía, la vegetación que predomina es el bosque xerófilo. Prevaleciendo especies caducifolias, de hojas pequeñas o transformadas en espinas. Debido a la distribución de las precipitaciones, las formaciones vegetales van disminuyendo de este a oeste.

El quebrachal, es la comunidad típica de esta zona, integrada por el quebracho colorado chaqueño, el quebracho colorado santiagueño y el quebracho blanco. Pero además se hacen presentes especies como el guayacán, el palo santo, el guayaibí y el algarrobo. Esto no quita que podamos encontrar comunidades de palmeras o ejemplares aislados en la zona.

Anteriormente, las gramíneas cubrían algunas áreas, pero con el paso del tiempo, han sido reemplazadas por arbustos espinosos (tusca, chañar, vinal) con motivos de pastoreo del ganado.

Otra diferencia fundamental con la selva, es que este tipo de bioma también es menos rico en especies animales. Aquí encontramos herbívoros como el pichi-ciego chaqueño, el quirquincho bola, el tatú carreta.

En cuanto a las aves, los reptiles y las comadrejas, estas son muy cuantiosas. Por ejemplo, entre los carnívoros sobresale el zorro de patas largas o aguará guazú, el coatí, el hurón y el yaguareté. Mientras que entre los insectos, se caracterizan las termitas.

La explotación y la modificación del área natural, son dos procesos que ha padecido este bioma, el chaqueño. Y los objetivos comerciales circularon entre la acelerado explotación maderera y la cría extensiva del ganado en la zona, impidiendo la regeneración de las especies, debido a que padece un lento crecimiento.

Fuente Consultada: Las Sociedades y los espacios geográficos. Editorial Troquel  Geografía Argentina, Editorial Santillana
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

La Ecologia La Biodiversidad en los ecosistemas Recursos Naturales

La Ecología y La Biodiversidad en los Ecosistemas

La gran diversidad de seres vivos se puede medir por el número de especies. En la biosfera se han descrito cerca de 2 millones, pero se estima que el número de especies actualmente existente puede ser de hasta 12,5 millones.

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
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conceptos de ecologia

La biodiversidad

La biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier clase, incluidos en cualquier tipo de ecosistemas. Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y entre los ecosistemas. Pero no se refiere a la cantidad de individuos de cada una de esas especies.

Que en un ecosistema haya más especies que en otro, es decir, que haya mayor biodiversidad, se debe en gran medida a las condiciones ambientales, la disponibilidad de luz, la temperatura, la humedad, la salinidad, etc. Así, sabemos que los espacios más ricos en especies de seres vivos son las selvas tropicales, mientras que los más pobres son los desiertos, los cálidos como el Sáhara y los fríos como la Antártida. En general, podemos decir que cuanto más duras son las condiciones ambientales en un ecosistema menor es la biodiversidad.

Los endemismos

Los endemismos son aquellas especies que solo existen en un lugar concreto del mundo. Tienen un gran valor ecológico por ser especies únicas, es decir, combinaciones genéticas vivas únicas, formadas por un proceso evolutivo concreto en condiciones de aislamiento.

Algunas definiciones:

Especie. Es un conjunto de seres vivos que tienen características comunes y que mediante la reproducción generan una descendencia fértil.

Especie amenazada. Es aquella especie que por diversos motivos, como la alteración de su hábitat, se ha reducido en el número de individuos y que se encuentra en una situación crítica de supervivencia.

Especie ecológica. Conjunto de poblaciones entre las que hay o puede haber intercambio genético.

Especie estenoica.. Es aquella especie que necesita para su desarrollo condiciones ambientales muy concretas, sin las cuales no puede vivir. Aunque esto no quiere decir que su área geográfica sea pequeña.

DIVERSAS ESPECIES ORGANICAS
La secuoya es uno de los árboles mas altos y longevos del planeta, pueden medir 100 m. y vivir mas de 3000 años.    La palmera es una monocotitedónea que alcanza hasta los 30 m.
El mandril tiene unos colmillos argos y puntiagudos que muestra para defenderse. La medusa vive en el
mar y es luminiscente
por la noche.
Los protozoos son de tamañø tan pequeño que solo se aprecian al microscopio. Más de las tres cuartas partes de los animales que se conocen son insectos.
La tarántula tiene el cuerpo completamente cubierto de pelos. Los hongos son seres que, aunque tengan una parte bajo tierra, no son plantas, porque no realizan la fotosíntesis.
El camaleón  puede cambiar el color de su piel a voluntad: de verde a amarillento, pardo, azulado e incluso hasta negro. El tucán es un ave tropical de colorido muy vistoso.

Pérdida de biodiversidad

Las alteraciones ambientales causadas por la actividad humana provocan un empobrecimiento acelerado de la biodiversidad. Según el Convenio sobre Diversidad Biológica aprobado en Río de Janeiro en 1992, \la biodiversidad consiste en “la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre especies y de los ecosistemas”.

La biodiversidad brinda seguridad alimentaria y constituye una reserva dé genes para la biotecnología, especialmente en el ámbito de la agricultura y la medicina, y favorece el desarrollo del ecoturismo. Hasta el momento, los taxónomos inventariaron alrededor de 1,7 millones de organismos vivos (plantas, animales y microorganismos); sin embargo, se estima que podrían existir entre 8 y 15 millones.

Actualmente, los biólogos admiten que se está asistiendo a las primeras fases de la séptima extinción masiva provocada por la intervención humana. Se estima que el ritmo actual de extinción es entre cien y mil veces más rápido que en el momento de aparición del hombre. Según cálculos científicos, se estima que desaparecen 27.000 especies todos los años, es decir que desaparecen o pasan a estar amenazadas 74 especies por día o, dicho de otro modo, tres especies por hora.

La desaparición de especies se debe no solo al ritmo acelerado de extinción sino a la disminución en el ritmo de aparición de nuevas especies a medida que las actividades humanas reducen el ambiente natural.

Las principales causas de la pérdida de biodiversidad son:
• la destrucción de habitat naturales para extender las zonas urbanas y agrícolas y obtener madera, minerales y otros recursos naturales;
• la invasión de especies exógenas que se introducen deliberada o accidentalmente en un habitat. Ante el avance de estas especies, la fauna y la flora del lugar se reducen o se extinguen;
• la contaminación por productos industriales y agrícolas que destruyen la fauna y la flora, especialmente las de agua dulce;
• el calentamiento del planeta, que se considera como un agente destructor de la diversidad biológica que cobrará importancia en el futuro.

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD: Hacia fines del siglo XX, la comunidad de naciones comenzó a tomar conciencia de los riesgos del deterioro del ambiente y de la pérdida de la biodiversidad. Como resultado de esto, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo realizada en 1992 en Río de Janeiro, se firmó el Convenio sobre Diversidad Biológica. Este Convenio es el primer acuerdo global para abordar todos los aspectos de la diversidad biológica: recursos genéticos, especies y ecosistemas.

Reconoce que la conservación de la diversidad biológica es “una preocupación común de la humanidad” y una parte integral del proceso de desarrollo. Sus objetivos son “la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios resultantes de la utilización de los recursos genéticos”.

Algunas de las medidas que contempla el Convenio son:

  • establecer un sistema de áreas protegidas donde se tomen medidas especiales para conservar la diversidad biológica (conservación in situ);
  • mantener instalaciones para la conservación ex situ y la investigación de plantas, animales y microorganismos;
  • adoptar medidas destinadas a la recuperación y rehabilitación de las especies amenazadas de extinción y a la reintroducción de estas en sus habitat naturales en condiciones apropiadas;
  • establecer programas de educación y capacitación científica y técnica en medidas de identificación, conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica; fomentar la cooperación científica y técnica internacional.

 

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo14 Ecología – Wikipedia – Encarta –
Biología II – Ecología y Evolución Polimodal – Bocalandro – Frid – Socolovsky

Biocombustible Ventajas y Desventajas del Biodiesel Materia Prima

Biocombustible Ventajas y Desventajas

Minerales En
La Industria
Combustibles
Alternativos
Plataforma
Petrolera

Se puede hacer biocombustibles con maderas o cañas, con semillas o con estiércol; se hace con remolachas, frutas, arroz y hasta con el aceite usado de las papas fritas. Provienen de la biomasa, es decir, de toda la materia orgánica que se encuentra en la tierra, constituyen una fuente de energía renovable y, como sus propiedades son similares a los combustibles originados del petróleo, se pueden mezclar ambos en cualquier proporción sin problemas. Los biocombustibles más usados son el biodiesel y el bioetanol.

maizEl primero se obtiene del aceite vegetal (puede ser de soja, girasol, colza, palma) nuevo o usado, o de lasgrasas animales que descartan los frigoríficos tras la faena (sebo de vaca, búfalo, pescado, pollo). Su combustión genera, de acuerdo a los componentes que incluya la preparación, un olor similar a las galletitas dulces recién horneadas o al de las frituras. Puede usarse puro o mezclado con gasoil.

Por su parte, el bioetanol se alcanza a través de la fermentación de las materias primas ricas en sacarosa(caña de azúcar, melaza, sorgo), en almidón (granos de maíz, cebada, trigo, papa), o en celulosa (pastos, pajas, maderas, y algunos residuos agrícolas). Se lo puede combinar con naftas o utilizarlo puro, como sustituto del combustible fósil.

El biocombustible tiene sus ventajas: reduce al 80 por ciento las emisiones de C02, causantes del efecto invernadero; disminuye las emisiones de azufre, principal motivo de la lluvia ácida; es biodegradable y duplica la vida útil de los motores por la óptima lubricidad que, especialmente, tiene el biodiesel.

Todos los vehículos están en condiciones de utilizarlo: autos, camiones, maquinarias. Incluso, el año pasado, la Fuerza Aérea Argentina realizó una prueba en un avión Pucará A-561: se le agregó un 20 por ciento de biocombustible en base a aceite de soja al JP1, combustible de mayor octanaje que utiliza la aviación. Los resultados fueron óptimos.

En principio, la sensación de transitar en vehículos que funcionan a base de biocombustible alivia. Consciente de la simpleza que encierra el proceso para su fabricación, la comparación con el petróleo es inevitable: costosos estudios para encontrarlo, su extracción y el traslado, los precios del barril, la contaminación y guerras desatadas en su nombre. Así es que el biocombustible aparece como la mejor posibilidad de sustituir al petróleo, de precio alto y escaso.

Además, según los especialistas, América Latina tiene el potencial para cubrir una buena parte de la demanda mundial futura y la producción de biocombustibles crece año tras año. En la actualidad, en Brasil, la caña de azúcar, con la que se elabora la cachaça,sirve para producir casi la mitad del combustible que utilizan los autos, a un precio un 40 por ciento más barato en relación con los combustibles tradicionales. A partir de este año, el combustible utilizado por la totalidad de los camiones, tractores y autos brasileños debe tener por lo menos un pos un dos por ciento de biodiesel; en 2013 será un cinco por ciento.

En la Argentina, la ley establece que en 2010 el oil y la nafta deberán incluir al menos un cinco por ciento de combustibles verdes. Para ese año el país necesitará ,600.000 toneladas de Biodiésel para mezclar con gasoil y 160.000 toneladas de etanol para agregar a las naftas, por  lo que la producción de oleaginosas en la pampa húmeda sobraría para abastecer al mercado local.

El uso de estos combustibles es visto como una posibilidad cierta para atenuar el  cambio climático y reducir la vulneralidad de sociedades que dependen del petróleo, como los Estados Unidos. Para ello se necesitan suelos adecuados, climas favorables y buena topografía, una condición que hoy garantizan países como la Argentina, Brasil o Paraguay, ya que poseen extensiones aptas. A su vez, éstos ya han tomado la decisión de no detener la intensificación de la agricultura, y sus proyecciones de siembra están creciendo de manera exponencial.

 Sin embargo, el fenómeno de los combustibles es complejo y también entraña riesgos si se piensa en una producción desbocada. Por otra parte, la agricultura es tina de las actividades humanas que modifica la cobertura y la calidad de los suelos. Las consecuencias: se perderán especies y se verá afectada la diversidad.
Uno de los problemas más serios de la producción masiva de biocombustible es el costo ambiental que significará atender a la creciente demanda mundial. La expansión de la frontera agropecuaria para incrementar las plantaciones de soja, cultivo más que rendidor, resulta sorprendente. Durante la década del 80, Brasil produjo la tala de 800.000 hectáreas por año. En la Argentina, hasta el año pasado cuando se aprobó la ley que regula el desmonte, había un promedio de deforestación anual cercano al 300 por ciento, algo así como ¡quince veces! la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.

La soja es el cultivo de mayor expansión en la región y, sólo en la Argentina, hay ocho plantas (y cinco más en ejecución) para exportar millones de toneladas con destino a la fabricación de biocombustibles. El otro punto de discusión —quizás el dilema central— tiene que ver con el incremento del precio de los alimentos, ya que las materias primas de los biocombustibles son a la vez fuente de proteínas de la población.

El impacto en los precios dependerá de la materia prima que se utilice para producir biocombustible. Por ejemplo, si al total del combustible consumido en el mundo se le agregara un diez por ciento de bioetanol harían falta 20 millones de hectáreas cultivadas con caña de azúcar o unos 220 millones con maíz o trigo. En ambos casos, la cantidad es enorme.

Jean ZieglerEl relator especial de la ONU Jean Ziegler, aseguró recientemente que “para llenar el tanque de un auto (50 litros) con biocombustible, se necesitan unos 200 kilos de maíz, cantidad suficiente para alimentar a una persona durante un año’ Una de las claves para garantizar los recursos naturales en el futuro podría ser la elaboración de biocombustibles en el ámbito local con insumos de fácil obtención. Un agricultor que labore unas 50 hectáreas puede cubrir sus necesidades de combustible con solo dedicar un 2 por ciento de su terreno para biodiesel.

De este modo el pequeño productor tendría la posibilidad de elegir de acuerdo a su conveniencia si sube el precio del gasoil fósil, optará por elaborar biodiesel a menor costo, y si baja tendrá la opción de vender su grano y comprar gasoil. Algo así como tener “el pozo de petróleo” en el campo.

Conviene no dejar de lado la dimensión ambiental, social y energética ante el desafío que impone el agotamiento de los recursos naturales. Las necesidades locales deberían tener prioridades sobre el comercio global, tomando en cuenta que la destrucción de ecosistemas originales afectará a todos por igual. Es indiscutible la necesidad de buscar el equilibrio entre el volumen de consumo y las posibilidades de generación que nos ofrece el planeta.

Es central la comunión de decisiones estratégicas que permitan elegir el tipo de cultivos más adecuados para que ocupen la menor extensión de tierra posible logrando el mayor rendimiento para la obtención de combustibles, sin que esto produzca una merma en la oferta alimentaria. El consenso debería ser posible dada la variedad de fuentes orgánicas que permiten la elaboración del biodiesel y aquí la intervención de los Estados para defender el interés común será fundamental frente a la lógica de mercado que tradicionalmente no ha tenido en cuenta las variables ambientales.

Fuente Consultada: Revista Selecciones Por Sergio Elguezábal

Combustibles
Alternativos

Problemas Ambientales
del Mundo y Argentina

Explotación de
“Vaca Muerta”