Psicología Social Paciente Anna O. La Belle Epoque

Historia de la Belleza del Cuerpo Humano Evolución Ideales Estéticos

Historia de la Belleza del Cuerpo Humano
Evolución de los Ideales Estéticos

Seguramente alguna vez te ha sucedido  que al contemplar algo realmente hermoso, no encuentras palabras suficientes para expresar lo que sientes en ese instante. Por ejemplo una fantástica puesta de Sol, la sonrisa de un bebé, las primeras flores de primavera… éstas y muchas otras experiencias bellas poseen la facultad de “dejarnos sin aliento” y sin el poder de la palabra.

bello paisaje rural

Al igual que estas experiencias de lo que podríamos llamar “arte natural” o arte de la naturaleza, el arte creado por el ser humano tiene el mismo potencial de dejarnos sin palabras. En ocasiones parece que, en el proceso de contemplación de algo bello, “conocemos” con gran certeza algo y, sin embargo, si alguien nos preguntara qué es lo que “conocemos”, probablemente nos perderíamos en busca de palabras que lo expresaran.

Sobre gustos no hay nada escrito: El concepto de belleza varía en el tiempo y en el espacio. Es imposible encasillarlo de manera definitiva.

—¡Es tan bonita!
—¿Te parece? Yo la encuentro demasiado delgada.
—Por eso mismo me atrae.

Este breve diálogo ilustra muy bien aquello de “sobre gustos no hay nada escrito”. Refrán que se justifica en todas partes del mundo, en especial cuando esos gustos se refieren a la belleza física.

La belleza, en efecto, es un concepto que varía en el tiempo y en el espacio. Es muy difícil, por no decir imposible, definirla de manera unívoca y universal.

LAS VENUS DEL PALEOLÍTICO
El 7 de agosto de 1908 se descubrió en Willendorf (Austria) una extraña estatuilla de piedra rojiza. Esta imagen femenina, quizá la más antigua del mundo —se le atribuyen unos 20.000 años—, es una figura de 11 cm. realizada en caliza porosa, ver la imagen de abajo.

Representa a una mujer desnuda, madura y voluminosa, de enormes senos, vientre prominente, caderas abultadas y nalgas muy gruesas, aunque sin adiposidad excesiva. Los labia minora de la vulva están señalados con toda precisión. Es decir que todos los caracteres sexuales, primarios y secundarios se ponen de manifiesto de manera ostentosa. El rostro, en cambio, no está casi representado.

estatuilla de Willendorf

Otras estatuillas del paleolítico, encontradas en distintas partes del mundo, presentan los mismos caracteres. Estas Venus prehistóricas nos dicen que la belleza de entonces consistía en una imagen sexual, según la cual la mujer era una especie de máquina de traer hijos al mundo.

El hecho de marcar tanto los caracteres sexuales, dejando en segundoplano el rostro, hace pensar que el artista primitivo transmitía lo que el hombre de su tiempo sentía respecto de la mujer: la compañera que servía, esencialmente, para perpetuar la especie.

LOS CAMBIOS EN ELTIEMPO
En la Grecia clásica nos encontramos ya con otro concepto de la belleza, basado sobre todo en el equilibrio y la armonía. Quien haya visto en el Museo del Louvre la famosa “Venus de Milo” no podrá menos que admitir la maravillosa proporción de sus formas. Sin embargo… es bastante difícil que un muchacho de hoy se enamore de una mujer con ese cuerpo.

Más cerca del ideal de belleza del siglo XX está la célebre Nefertiti, que es más antigua que la “Venus de Milo”. La estilización de sus rasgos, la esbeltez del cuello e incluso el maquillaje la acercan mucho al sentimiento estético actual.

Pero en ninguno de los dos casos, ni en el de la “Venus de Milo” ni en el de Nefertiti, se pueden observar los detalles de las esculturas prehistóricas.

Al contrario: los caracteres sexuales se suavizan, hasta podría decirse que se desdibujan. Se llega a un tipo ideal y asexuado, o mejor dicho con una sexualidad neutra. Esto llevó, en Grecia, a la eliminación de fronteras entre belleza femenina y masculina, asimilando a veces la atracción heterosexual y la homosexual.

Eros, dios del amor, fue incluso representado con órganos sexuales masculinos y femeninos, como un andrógino voluptuoso ambiguo. Este contrasentido de la naturaleza fue explicado con un mito. Mientras un joven se bañaba en una fuente, la ninfa que habitaba en las aguas se enamoró de él.

La ninfa pidió a los dioses que le concedieran la gracia de confundir su cuerpo con el del hermoso adolescente. Así nació Hermafrodita, hijo de Hermes y Afrodita. En el Museo de El Cairo se conserva la estatua de uno de los antiguos faraones egipcios, con caracteres físicos femeninos.

Durante la Edad Media el concepto de belleza cambió. Hubo una “espiritualización” que llevó no sólo a cubrir el cuerpo sino a idealizar la figura femenina. En el Renacimiento se retornó al desnudo, a la revalorización del cuerpo y de su voluptuosidad.

El descubrimiento del Apolo de Belvedere revolucionó a los artistas, quienes descubrieron que la desnudez humana se podía representar sin caer necesariamente en la grosería o el mal gusto. Lo demuestran cuadros como la “Venus” de Botticelli, más parecida a un ángel de inocencia que a la diosa del amor.

belleza de Venus de Botticelli

Ticiano, por su parte, pintó desnudos que lo hicieron famoso en toda Europa, pero muchos más sensuales que los de Botticelli. Y en cuanto a las frágiles damas desnudas de Cranach, en Alemania, si bien son menudas y delicadas, tienen como un “aire de burdel” que acentúa su sensualidad.

damas desnudas de cranach

La Reforma, más adelante, y la Contrarreforma, volvieron a cubrir los cuerpos con auténtica mojigatería. La belleza perdía nuevamente su sentido natural y sensual.

En lo que podemos llamar “la época galante”, es decir el período que precedió a la Revolución Francesa, la belleza se hizo artificiosa y rebuscada. Tiempo de altísimas pelucas para hombres y mujeres, de rostros empolvados y acicalados, de miriñaques inmensos, parecía alejar cada vez más al cuerpo de la naturaleza.

Después de la Revolución Francesa, en el período napoleónico, la moda llamada “de los increíbles” desnudó nuevamente a la mujer, o mejor dicho la reveló ocultándola en gasas levísimas inspiradas en modelos griegos. Juana María Teresa de Cabarrús, llamada también “Nuestra Señora de Termidor”, casada con el marqués Devin de Fontenay y luego mujer de Tallien, impuso un tipo de belleza altivo y carnal a la vez al crear el estilo directorio.

Sus vestidos de fiesta estaban hechos de forma que se pudiesen apreciar de visu los encantos más íntimos de su dueña. Encantos que tampoco desdeñaba mostrar la hermana de Napoleón, Paulina Bonaparte, a quien poco   le   importó  hacerse  esculpir desnuda.

La época victoriana trajo como ideal estético el corsé… y la exageración del busto y las caderas. Pero, al mismo tiempo, el falso pudor y el disimulo de ese entonces hacen decir a Richard Lewinshon en Historia de la vida sexual:

“Todo aquello que podía hacer recordar que las mujeres tenían extremidades inferiores, aun cuando fuese referido a su condición de simples órganos locomotores, estaba austeramente visto, Sólo el pensar en la anatomía de la mitad inferior del ser humano femenino era “schocking” en sumo grado. De la cintura para abajo, las faldas y contrafaldas tenían que caer severamente, como la más inexpugnable censura”.

Después de esto… fácil es comprender la reacción de “los años locos” de la década del veinte. Y el desesperado retorno de la belleza a sus fuentes naturales.

LA BELLEZA DE HOY
Llegamos así a fines del siglo XX con una pregunta: ¿hay una “belleza de hoy”? ¿Cuál es el canon estético para hombres y mujeres.

Y nos encontramos con que las respuestas definitivas no son posibles. Entre el estilo en los años 70 impuesto por Sofia Loren y el estilo impuesto por Catherine Deneuve hay mucho más que años de luz: centímetros en las medidas tradicionales de busto-cintura-caderas. Entre la apostura de Alain Delon y la de Paul Newman tampoco hay muchos puntos de contacto.

actores y actrices bellos de los años 70

La belleza, si bien está relacionada con lo sexual, es un concepto profundamente subjetivo. Por eso aquel refrán que citábamos, “sobre gustos no hay nada escrito”, encierra una verdad de la sabiduría popular. Como quizá la encierre también otro que dice: “la suerte de la fea… la hermosa la desea”.

El atractivo físico puede darse, entonces, a través de un rostro irregular, de un cuerpo no del todo perfecto. Porque ese atractivo está vinculado a motivaciones personales de cada uno, y si bien la moda o el estilo de un momento lo condicionan culturalmente, no pueden siempre convertirlo en cosa obligatoria. Por eso la única definición que daríamos de belleza sería la siguiente: Belleza es lo que encontramos bello. Ni más ni menos.

PARA SABER MAS…
¿Está la belleza en el ojo de quien mira?

Esto nos lleva a la cuestión de la belleza en sí. ¿Existe, acaso un estándar objeto o perfecto de la belleza (como afirma Platón), o bien la definición de belleza varía de una persona a otra? ¿Podemos estar de acuerdo en qué es lo bello, o en realid dad la belleza está alojada en el ojo del espectador, de manera que lo que a mí me parece bello puede no parecértelo a ti y viceversa?

En realidad, hay dos maneras de hablar acerca de la belleza: la manera subjetiva y la manera objetiva. Cuando hablamos de manera subjetiva acerca de la belleza estamos en realidad expresando algo de nosotros mismos y de nuestras preferencias, más que transmitir un juicio acerca de un objeto. Con frecuencia, cuando exclamamos “¡qué hermoso!” lo que queremos decir en realidad es algo como “¡es me gusta mucho!”.

Hablar de la belleza en el sentido objetivo es suponer que ha cualidades inherentes en el objeto que lo hacen objetivamente hermoso y, quizá también subjetivamente hermoso. Mortimer Adler, filósofo del siglo XX, se ocupa tal distinción mediante el uso de los términos belleza deleitable y belleza admirable.

Si sólo podemos hablar de la belleza deleitable, debemos llegar a la con clusión de que la belleza, en efecto, está en el ojo de quien mira.

La belleza admirable, al igual que la belleza deleitable, se basa en gran parte en el gusto personal, admite Adler, pero también “puede ser mediada por el pensamiento y depender del conocimiento”.

El concepto de belleza admirable se basa en el supuesto de que en los objetos de arte existen cualidades que producen excelencia intrínseca o perfección. Éstas son cualidades internas, parten del objeto mismo y son independientes del deleite que producen en cualquiera que las contemple.

Así, surge la pregunta de quién está lo suficientemente calificado como para juzgar si un objeto posee excelencia intrínseca o perfección y, si es el caso, hasta qué punto las posee. La respuesta, afirma Adler, es que el experto, y sólo el experto, está capacitado para emitir ese juicio.

Otro filósofo, George Dickie, propone que los criterios o juicios debe emitirlos el público especialista. Los miembros del público de especialistas comprenden que su papel requiere “conocimiento y comprensión similares en muchos aspectos a aquellos que se requieren de un artista”.

Quienes poseen las habilidades y la sensibilidad para comprender y apreciar determinado tipo de arte, dice Dickie, son quienes constituyen el público de especialistas y poseen la preparación necesaria para distinguir entre lo que es arte y lo que no lo es, así como también para apreciar la diferencia entre el arte bueno y el malo.

Aquello que atrae a determinada cultura y que se considera poseedor de una excelencia o perfección intrínsecas puede ser muy diferente de lo aceptado como belleza objetiva en otra. El público especialista en arte occidental, por ejemplo, puede quedar totalmente impasible ante la desnudez de un jardín zen japonés; otros pueblos de culturas orientales pueden no llegar a discernir la belleza objetiva de la escultura africana, y los africanos pueden permanecer inconmovibles ante la pintura occidental.

Esto no significa que no existan normas de belleza objetivas; lo que significa es que los miembros del público especialista existen en una relación con el artista y deben compartir determinado conocimiento y experiencias con él o ella.

El crítico Clive Bell, miembro del influyente grupo Bloomsbury del que formaba parte Virginia Woolf, cree que todo arte auténtico trasciende cualquier limitación cultural. El arte, dice (como una evocación del pensamiento de Diotima), sólo puede apreciarlo cabalmente quien se acerque a él como lo hace el amante:

Para él, que corteja, pero que corteja impuramente, ella regresa enriquecido aquello que trae… Pero sólo a un amante perfecto dará un nuevo y extraño regalo, un regalo más allá de cualquier precio. Los amantes imperfectos aportan y sustraen del arte las ideas y emociones de su propia época y civilización… Pero el amante perfecto, capaz de percibir el profundo significado de la forma, supera los accidentes de tiempo y lugar… El gran arte permanece perdurable y diáfano porque los sentimientos que despierta son independientes del tiempo y del espacio, porque su reino no es de este mundo.

Si el arte puede hacer esto, llevarnos más allá del tiempo y el espacio, entonces la belleza tendrá al menos la posibilidad de conducirnos a la verdad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Capítulo Sexo Y Sociedad Tomo III Editorial SALMO
Raíces de la Sabiduría Elen Buss Mitchell

Biografía de Erich Fromm Obras e Ideas Filosóficas El Arte de Amar

Biografía de Erich Fromm
Obras e Ideas Filosóficas

Erich Fromm de nacionalidad alemana, nacido con el inicio del siglo XX (1900-1980), fue un destacado psicoanalista , que aplicó su teoría psicoanalítica a problemas sociales y culturales. Nacido en Frankfurt del Main, se educó en las universidades de Heidelberg y de Munich, y en el Instituto Psicoanalítico de Berlín. Desde 1934 vivió en los Estados Unidos, escapando del régimen NAZI imperante del momento.

Fue Miembro de la Sociedad Berlinesa de Psicología. Su principal preocupación fue destacar la importancia del componente ‘social’ en la personalidad psicológica del individuo, vertiente que Sigmund Freud había rechazado en sus estudios esencialmente individualistas.

Erich Fromm

Erích Fromm nació en 1900 en Francfort, Alemania. Era hijo de un rico comerciante y fue educado en una escuela judía religiosa. Pero posteriormente renegó de sus creencias. ¿Por qué?. Muy simple: porque no pudo aceptar tipo alguno de diferencia entre las personas. Ni religiosa, ni política, ni de ninguna clase.

Erich Fromm se doctoró en filosofia en la Universidad de Heidelberg, ciudad célebre por su larga tradición intelectual.

Después de haberse recibido trabajó durante dos años en Munich, con un psicoanalista, y completó sus estudios en el Instituto de Psicoanálisis de Berlín.

En 1925 comenzó a ejercer, y al poco tiempo se había convertido en un renombrado analista. En 1926 se casó con Frieda Reichman, también psicoanalista y pionera en el estudio de la psicoterapia de la esquizofrenia. Pero la unión terminó pronto.

Fromm siguió enseñando en Francfort durante tres años más, y publicó su primer libro en 1930.

Cuando el nazismo tomó el poder en Alemania, se exilió en los Estados Unidos de América. Corría el año 1934.

Hasta 1939 enseñó en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Posteriormente fue profesor en varias universidades más, y en diversos centros de investigación, hasta 1950.

En 1944 se había casado por segunda vez. Su esposa murió en 1952, y años después Fromm realizó su tercer matrimonio.

En 1955 fue elegido profesor de psicología en la Universidad de México. Luego, hasta 1962, expuso sus doctrinas en Nueva York.

LAS IDEAS DE FROMM
Puede decirse, en general, que todos los libros de Fromm fueron éxitos resonantes.

El primer best-seller data de 1941, y se tituló El miedo a la libertad. Este conocido libro trata el desarrollo de la autoconsciencia del ser humano frente a la libertad, en todas las épocas históricas desde la Edad Media.

Fromm dice que el hombre moderno tiende a colocar la libertad en un punto abstracto, lo que facilitó y facilitará la aparición de movimientos como el nazismo.

Combinando pautas de filosofía política y de psicología describió la sumisión al poder autoritario como medio de escapar a la soledad y aislamiento del hombre.

En 1950 publicó Psicoanálisis y religión. En esta obra plantea la necesidad que tienen todos los individuos de comunicarse, superando las propias condiciones de alienación.

El medio sería lo que él llama “estructura de orientación”. Dicha “estructura de orientación” puede ser una ideología, una religión o hasta una enfermedad como la neurosis.

Entre sus publicaciones, habría que señalar: El miedo a la libertad (1941), El hombre para sí mismo (1947), El lenguaje olvidado (1951), La sociedad sana (1955), El arte de amar (1956), La misión de Sigmund Freud (1956), Más allá de las cadenas de la ilusión (1962), ¿Tener o ser? (1976) o La anatomía de la destructividad humana (1973).

EL PSICOANÁLISIS: CURA DEL ALMA
En realidad Fromm describió la neurosis como una religión particular, creada por el neurótico para dar sentido al mundo que lo rodea. Y  comparó  el  psicoanálisis,  al que llama “cura del alma”, con las religiones que refuerzan los poderes del individuo.

De hecho el análisis como “cura del alma” pone al hombre en contacto con su inconsciente y lo ayuda a liberarse en sus relaciones, particularmente las afectivas.

Fromm trata también los temas del sadismo y del masoquismo, e incluso les encuentra puntos en común.

Su conclusión es la siguiente: el masoquista es incapaz de asumir la pesada carga de su libertad. Opta entonces por someterse a una persona o poder que lo dominen. Un masoquista es incapaz de ser independiente.

¿Y el sádico? Usa del autoritarismo para obtener una fuerza de la que carece. Por lo tanto también es dependiente. Ni el sádico ni el masoquista saben ser libres y proyectarse hacia otro en el amor.

Fromm se refiere, asimismo, al mecanismo más común para evadirse de la libertad en la sociedad moderna. Sería la creciente y aceptada automatización. ¿Qué significa esto?.

El individuo se convierte en un autómata y no se distingue ni logra ser distinguido de los demás. En esa masificación abandona su propia libertad.

¿Con qué ventaja? Muy simple: siendo un ente indiferenciado de los demás no necesita preocuparse por lo que la sociedad exige o deja de exigirle.

EL ARTE DE AMAR
El libro más famoso de Fromm es El arte de amar, varias veces citado y utilizado como bibliografía en “Hombre y Mujer”.

En esa obra trata cinco tipos de amor:

1. Amor fraternal.
2. Amor entre padres e hijos.
3. Amor erótico.
4 Amor a sí mismo.
5. Amor a Dios.

Sus conclusiones son las siguientes:

a.  Todas esas formas de amor tienen un elemento común: están basadas en el cariño, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento.

b.   Para cualquier individuo el amor es la mejor manera de superar la soledad.

c.  El amor no se limita a un medio de satisfacción sexual mutua. La felicidad sexual es consecuencia, no causa del amor.

En sus estudios psicoanalíticos Fromm sostiene también que la frigidez femenina y la impotencia masculina no se deben a la ignorancia de técnicas sexuales, sino a motivos psicológicos que no siempre se pueden discernir, y también a presiones socioculturales que al intentar estereotipar el amor lo transforman en un medio para evitar la soledad en lugar de considerarlo como una emoción importante en sí misma.

Fromm describe, además, otro dos tipos de amor a los que considera más bien como “pseudoamores”, o sentimientos neuróticos.

Estos son:
1.  Amor idólatra.
2.  Amor sentimental.

El amor idólatra, tal como la palabra lo expresa, consiste en venerar al otro cual si fuera un divinidad. La relación creada a través de este amor está condenada al fracaso por su deshumanización.

En cuanto al amor sentimental, sería el caracterizado por expectativas irreales, que juega más en planos ilusorios que en planos concretos y de recuerdos. Tampoco puede garantizar una relación armoniosa.

EL HOMBRE SE ESTÁ ALIENANDO

Para Erich Fromm el hombre se está alienando paulatinamente. Es decir, se está desligando de la realidad. ¿Por qué? Porque la sociedad de consumo y la tecnología creciente lo llevan a mecanizarse, lo convierten en una especie de “máquina de consumir” inepta para incrementar so capacidad de dar y recibir amor.

Aunque aceptando la importancia freudiana, Fromm resta importancia al inconsciente frente a las presiones socioculturales, que considera fundamentales. Cree en el valor y la dignidad de! individuo, condicionados por el medio exterior en que vive.

Afirma que la psicología tradicional no tiene medios para resolver los problemas del hombre actual frente al amor.
Insiste en que, en cualquiera de los cinco tipos de amor que describe en El arte de amar, son necesarios el esfuerzo constante, la disciplina, la concentración y la paciencia.

Y aprender a respetarse a sí mismo para poder amar a los demás. Cosa que es difícil, porque las represiones e inhibiciones que todos sufrimos hacen que, a menudo, nos desvaloricemos en lugar de valorizarnos.

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

Biografía de Simone de Beauvoir Obras e Ideas del Feminismo

Biografía de Simone de Beauvoir
Pensamiento y Filosofía

Simone de Beauvoir (1908-1986), novelista e intelectual francesa que por su vida y sus obras desempeñó un papel importante en el desarrollo del feminismo. ¿Cómo es la importante escritora y filósofa francesa? ¿Cuáles fueron sus aportes a la liberación de la mujer?. Simone de BeauvoirSimone de Beauvoir es, sin lugar a dudas, uno de los personajes destacados de nuestro tiempo.

Su labor creadora ha sido reconocida en el campo de la literatura, la filosofía y la sociología. Y también dentro de las luchas del feminismo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Simone se convirtió en uno de los ejes del movimiento existencialista. Pero antes de eso vivió intensamente las contradicciones de su clase y de su ambiente.

Desde 1929, año en que se doctoró en filosofía, es íntima colaboradora de Jean-Paul Sartre, filósofo, político, novelista, ensayista y autor teatral considerado uno de los intelectuales más importantes de Francia.

Es de hacer notar que la pareja siempre trabajó muy unida y sin competir, y que la figura de Sartre nunca eclipsó a la de Simone. Al contrario: es como si ambas se iluminaran mutuamente.

UN POCO DE BIOGRAFÍA…
Simone de Beauvoir nació en París, en 1908. Su padre, miembro de una familia aristocrática y conserva dora, la instó a leer mucho desde muy pequeña.

La madre, de extracción burguesa muy católica, la estimuló en el trabajo y en el concepto tradicional de la feminidad, dentro del cumplimiento de los deberes de la mujer y el corsé de rígidos valores establecidos.

Nació en París en el seno de una familia de la burguesía tradicional y católica.Simone de Beauvoir siempre tuvo una estecha relación con Sartre, relación de varias décadas, desde que eran estudiantes en la Sorbona. En 1954, cuando ganó el Goncourt, uno de los mayores premios literarios de Francia. La idea motriz que marca toda la obra de Simone de Beauvoir es la idea de libertad —libertad tanto para las mujeres como para cualquier individuo— y que, según ella, implica la noción de responsabilidad.

En su libro Memorias de una joven formal, cuya lectura recomendamos, Simone describe el ambiente en que se desenvolvía una familia francesa convencional, católica y altamente respetable.

Cuenta los terribles esfuerzos y las contradicciones en que se debatió antes de poder llegar a una ruptura que le permitiera conocerse a sí misma y elegir sus propias actitudes vitales.

Como dijimos, en 1929 conoció a Sartre, y con él estableció una relación que aún perdura. Pero nunca se casaron ni vivieron juntos, por considerar al casamiento basado en un principio de propiedad contrario a la libertad individual.
Actualmente viven cerca y se ven a diario.

Ambos tienen su mesa de trabajo en el departamento propio y en el del otro. La relación es muy amplia como para que ambos se permitan mutuamente otras experiencias por separado.

Simone de Beauvoir activista feminista

Simone de Beauvoir militante del Movimiento Francés de Liberación de la Mujer, participaba en las campañas por la igualdad femenina y por las leyes que permitan el aborto y el derecho a obtener anticonceptivos gratuitamente.

SIMONE Y LOS CELOS
Simone de Beauvoir enseñó filosofía en Marsella, Ruán y París, entre 1931 y 1943. En este último año se publicó su primera novela: La invitada. Se trata de un libro que muchos consideran colmado de episodios autobiográficos, y que describe el ambiente intelectual parisiense de la época.

Fue escrito después que Sartre tuvo un romance con otra mujer, y muestra que la filosofía de vida que sustentaban y la relación “libre” que construyeron no los defendían ni de la inseguridad ni de los celos.

Por otra novela, Los mandarines (1954), Simone de Beauvoir recibió el codiciado Premio Goncourt. Este nuevo libro trata del compromiso político de los intelectuales franceses después de la Segunda Guerra Mundial. Pero el capítulo más conmovedor y memorable es aquel que refleja, indirectamente, el romance de la autora con el escritor estadounidense Nelson Algren.

Ver: Personalidad del Celoso

EL SEGUNDO SEXO:
UN ESTUDIO SOBRE LA MUJER
En 1949 Simone de Beauvoir escribió uno de los libros más polémicos del siglo: El segundo sexo. Constituye, hasta hoy, su obra más conocida y discutida. En ella se describen las condiciones fisiológicas, históricas y psicológicas en que se ha desarrollado la mujer hasta nuestros días.

En la década del 50 este ensayo conmocionó todos los niveles intelectuales y adquirió también características de “best-seller” por su difusión masiva. Puede asegurarse que influyó en el movimiento feminista no sólo en Francia sino en el mundo entero.

En la introducción de la obra Simone relata las intenciones que tuvo al prepararla: derribar el mito de la feminidad como “segundo sexo” débil y sometido, afirmar la independencia de la mujer y demostrar cómo ésta ha sido subordinada al varón por exigencias culturales y educativas.

El segundo sexo fue violentamente criticado, y su autora blanco de todo tipo de agresiones verbales. Se la acusó tanto de frígida como de ninfómana, tanto de lesbiana como de madre soltera. Aclaremos que Simone de Beauvoir nunca quiso tener hijos.

Como contraparte, el trabajo fue bien recibido por algunos psicólogos, sociólogos e investigadores. Y, en verdad, durante más de una década fue el libro más completo y profundo acerca de la condición femenina.

CRÍTICAS AL SEGUNDO SEXO
A pesar de haber resultado una auténtica toma de conciencia con respecto a los problemas de la mujer, hoy El segundo sexo se considera superado en algunos aspectos.

1. Simone coincidía, con Freud, en que una mujer sexualmente madura no tenía el clítoris como centro erótico. Consideraba el climax logrado por ese medio como inferior, aunque necesario para la independencia erótica femenina. Las investigaciones de Kinsey, y luego las de Master y Johnson, descubrieron que no hay dos tipos de climax femenino.

2.  Siempre siguiendo a Freud, Simone pensaba que en una relación sexual el hombre constituye el elemento agresivo. Pero tanto Kinsey como Master y Johnson demostraron que la mujer es capaz de tener una sexualidad agresiva.

3.  En la parte dedicada a la maternidad, El segundo sexo destaca, . sobre todo, los aspectos negativos en la crianza de los hijos. Por otra parte deja de lado el bebé como persona, considerándolo casi como un ser totalmente pasivo.

4.  Al estudiar la psicología humana Simone se vio obligada a hacerlo sobre las bases de los primeros estudios al respecto. Y aunque lo hiciera con sentido crítico, cometió algunos errores. Pensaba, por ejemplo, que cualquier aborto espontáneo es el resultado del rechazo materno al niño. Hoy se sabe que esto no es científicamente cierto.

LA FEMINISTA
Entrevistada por el periodismo en 1972, Simone de Beauvoir declaró que las mujeres tenían que luchar por una mejor situación social.

Esta teoría es compartida hoy no sólo por mujeres, sino también por muchos hombres.

Hay que reconocer, entonces, que, aunque criticada, la obra de Simone es un trabajo monumental, que ha ayudado a definir el movimiento de liberación femenina actual. Casi todas las tesis del feminismo contemporáneo están elaboradas a partir de El segundo sexo.

Pero la vida misma de su autora ha sido fuente de inspiración para mujeres que quieren terminar con la sumisión. Su carrera, su intimidad, su compromiso político, intelectual y artístico, su relación con Sartre, que al fin y al cabo ha sido duradera, demuestran que:

•  la sexualidad es una característica del amor, que se integra con aspectos emocionales y afectivos.
•   libertad no significa una serie indefinida de relaciones con otros, sino poder elegir responsablemente.

Los hombres y mujeres que deseen comprender el significado de libertad, autonomía e independencia podrán acercarse a él a través de la obra de Simone de Beauvoir, pero analizando paralelamente el ejemplo de su vida.

Esto no quiere decir que la relación de esta notable mujer con Sartre sea el modelo ideal, pero es al menos un intento válido —sobre todo teniendo en cuenta la época en que comenzó— para conciliar las contradicciones de una clase en un momento de crisis.

Ver: El Feminismo

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

¿Que es un Ídolo? Características, Cualidades y Función Social

¿Que es un Ídolo?
Características, Cualidades y Función Social

Los ídolos: La necesidad del ídolo tiene raíces psicológicas, pero es estimulada  por la sociedad de consumo. Antiguamente un ídolo era una imagen o figura de una deidad adorada como objeto mágico o personificación de un poder divino, pero hoy, a partir de la sociedad de capitalista-industrial del siglo XX, un ídolo también puede ser un artista de cine, un cantante o un destacado deportista.

Por ejemplo en los años 70, nacía un ídolo moderno, James Bond quien representaba la sexualidad y violencia y que parecen conformar un ideal masculino masivo. En él se proyectaban fantasías de poder, de sexo, de omnipotencia, valores propios de esa etapa socio-económica del mundo, post segunda guerra mundial.

james bon idolo de los años 70

El cantante de moda termina de aullar su canción, marcando el compás con movimientos frenéticos de sus caderas. Y con su último aullido crece otro desde la platea: el de la multitud de adolescentes que intentan abalanzarse sobre el ídolo, tocarlo, besarlo, arrancarle las ropas, llevarse una parte de él… Este fenómeno, tan común en nuestro tiempo, se repite en todas partes.

La sociedad de consumo “produce” ídolos… y los consume. Pero para entender el aspecto social del problema hay que conocer sus aspectos psicológicos.

¿QUÉ ES EL ÍDOLO?
El ídolo, como su nombre lo indica, es un objeto idealizado, al cual otras personas invisten de cualidades valiosas, tales como poder u omnipotencia. Cualidades que esas personas desean poseer en su fantasía.

Los primeros ídolos son la madre y el padre. Cuando un niño dice “quiero ser como mi papá”, cuando una niña dice “quiero ser como mi mamá”, están manifestando su aspiración a un ideal. En la infancia dicho ideal sirve como modelo de identificación, y el niño aprende así el papel masculino o femenino que culminará en la adultez.

En la adolescencia la necesidad, del ídolo se exacerba. Los jóvenes, en su búsqueda de sí mismos, en su lucha por la independencia, se alejan de los padres y buscan otros ídolos. Los encuentran en el actor de cine, en el cantante, en el rebelde. Están buscando en ellos características que desean poseer, y como en la fantasía se identifican con esos ído-
los creen tener las virtudes que atribuyen a éstos.

En los adultos quedan resabios de las etapas anteriores, y por eso no es raro que también ellos tengan ídolos.

ÍDOLOS Y LÍDERES
El ídolo, indudablemente, goza de un prestigio que le da una popularidad enorme. El prestigio consiste en una especie de fascinación que, por una parte, simboliza esos valores que el individuo desea poseer, y que por otra simboliza valores colectivos.

Cuando a ese prestigio se agrega el ascendiente moral, aparece una figura que tiene algo del ídolo, pero que en cierto sentido es más que él. Nos referimos al líder.

El prestigio significa en cierto modo ilusiones mágicas, y confiere al ídolo un poder irracional y a menudo ilusorio.

El ascendiente convierte a ese prestigio en efectos positivos.

Es así como el ídolo se encuentra en ios personajes “inalcanzables”, mientras que el líder aparece entre los compañeros de colegio, entre los amigos del barrio, entre personas que están cerca y con las que se puede mantener una comunicación más o menos directa.

No nos referimos aquí al líder en sentido político, en el cual la masa suele ver encarnados sus anhelos individuales, sabiendo al mismo tiempo, inconscientemente, que forma con los otros un todo solidario identificado con aquel líder.

ÍDOLOS INDISCUTIBLES DE LOS AÑOS 70

Keneddy en un discurso

La relevante personalidad de otro líder: John Kennedy.
Presidente de los Estados Unidos, contaba con enorme adhesión, gracias a su prestigio y ascendiente.

idolo de los años 60 elvis presley

La atracción física y talento musical de Elvis Presley.
Pero también una dosis de sexo y de violencia que fascinó a los adolescentes de todo el mundo.

LOS ÍDOLOS DE LA VIOLENCIA
Desde hace mucho tiempo la sociedad de consumo advirtió que po-, día explotar la necesidad masiva de ídolos y se dedicó a la producción de ellos, adaptándola a supuestas necesidades del público, o creando directamente, mediante la propaganda, dichas necesidades.

Así con el nacimiento del cine, nacieron personales como Rodolfo Valentino quien encarnó al ideal romántico del latin lover, Clark Gable al “recio”, James Dean al “rebelde”…

En el presente parecen proliferar los ídolos de la violencia. Quizás el arquetipo sea James Bond, que reúne condiciones de sexualidad, valor, agresión y muchas “cualidades” que definirían al ideal de una supermasculinidad.

Este ídolo violento sirve para canalizar las tendencias agresivas que todos tenemos, y que por razones de convivencia social se reprimen.

Estos ídolos violentos entrarían dentro de lo que Erich Fromm, en su libro El corazón del hombre (Fondo de Cultura Económica), denomina violencia juguetona o lúdica. No está motivada por un impulso realmente destructor, sino por el juego que plantea la ficción (ya sea en el cine, la televisión o la literatura).

Es cierto que el exceso de espectáculos violentos puede resultar negativo. Pero también es negativo adoptar una actitud tremendista, y prohibir absolutamente a los niños o jóvenes esos espectáculos que, como dijimos, les sirven para canalizar los impulsos destructivos o agresivos normales en toda persona.

EL ÍDOLO EN CASA
¿Pero qué ocurre cuando tenemos al ídolo en casa? ¿Qué ocurre, por ejemplo, si atribuimos cualidades deídolo a la mujer o al hombre que comparte nuestra vida?

Toda persona lleva en su inconsciente un modelo de lo que para ella debe ser el compañero o compañera de su vida. Este modelo nace en su propia historia personal, en las pautas personales y en el bagaje psicológico hereditario.

Una persona madura, al casarse, podrá jerarquizar siempre a su pareja. Pero su misma madurez hará que pueda aceptar y comprender las imperfecciones, los defectos, la probable ausencia de esas cualidades que se consideraban insustituibles… y que en realidad no lo son.

Una persona inmadura, en cambio, al proyectar su propia realidad interna distorsionará la figura del compañero, pretendiendo que actúe siempre como el ídolo. No ve lo que en verdad el compañero es, sino lo que en su inconsciente necesita ver.

Y cuando la relación está basada en eso, cuando exige la repetición automática de determinados clisés, los resultados sólo pueden ser dos: o el derrumbe o una armonía superficial para esconder el desequilibrio. Esto último sucede cuando el ídolo, también por motivos inconscientes, concuerda con la patología de su pareja.

Con un ídolo en casa será difícil la realización personal de los cónyuges individualmente. Y también la maduración de esa unidad que es la pareja. Los hijos acentuarán estas falencias, alterando el vínculo o viéndose obligados a aceptar aquellos clisés impuestos por sus mayores.

En una pareja sana sus integrantes deben aprender a conocerse y a aceptarse como lo que son: seres humanos, sin un exceso de cualidades irreales. Esto no implica minimizar ni desvalorizar al otro, sino medirlo en su realidad y complementarlo con la propia.

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

 

Biografia de Bertrand Russell Filosofía e Ideas Libertad Sexual

Biografia de Bertrand Russell
Su Teoría Filosófica

Bertrand Russell vivió hasta los 97 años. Durante toda su vida, dedicada a la investigación y la filosofía, fue un ferviente defensor de la libertad sexual. Tercer conde de Russell (1872-1970), filósofo, matemático y escritor británico, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1950. Su énfasis en el análisis lógico repercutió de forma notable en el curso de la filosofía del siglo XX.

Bertrand Russell

Cuando Bertrand Russell murió, en febrero de 1970, a los 97 años de edad, el mundo entero lo identificaba con el defensor número uno de la paz, y al mismo tiempo el enemigo número uno de las armas nucleares.

Esta actividad política del talentoso intelectual británico no fue sin embargo la única. En efecto, se dedicó a la investigación filosófica, psicológica y sociológica, siendo el pionero de algunas libertades que recién hoy se aceptan sin polémica.

Sus padres murieron antes de que él cumpliera 15 años. Lo educaron sus abuelos dentro de una concepción puritana de la vida. La influencia de una educación sexual rígida fue inevitable, pero disminuyó hasta desaparecer   cuando   Russell   pudo comprender  algunas  ideas  de   sus propios padres.

Estos, en efecto, fueron defensores del control de la natalidad y de la libertad sexual cuando tales conceptos eran casi umversalmente rechazados.

LA RAZÓN AL SERVICIO DE LA EMOCIÓN
Cuando ingresó en la Universidad de Cambridge, Bertrand Russell comenzó a interesarse por la lógica. En 1910 publicó su primer volumen de Principios de matemática, en colaboración con el doctor A. N. Whitehead. Pero los ataques más virulentos   contra   él   se  desataron  en 1929, cuando publicó Casamiento y moral.

Es que sus ideas eran realmente revolucionarias y de avanzada. Russell las defendía diciendo que “sólo había usado la razón al servicio de la emoción humana”, pero era difícil imponer en ese entonces que el amor, para producir todo el bien de que es capaz, debe ser libre, generoso, irrestricto e integral.

Y si pensamos que, además, negaba que las relaciones extraconyugales pudieran afectar al verdadero amor, comprenderemos que la polémica debió haber sido realmente explosiva.

Además, Russell pareció confirmar sus ideas en la vida real. Se casó cuatro veces y mantuvo sus posiciones radicales hasta sus últimos años.

Siempre sostuvo que la psicología del adulterio estaba “falsificada” por la moral convencional. Esta moral convencional sustenta, en los países monogámicos, que la atracción hacia una persona no puede coincidir con el afecto hacia otra. Russell afirmaba que esto es falso, y que si los individuos no son perfectos mal puede existir un amor perfecto.

En algunas ideas coincidimos con Russell. Por ejemplo:

1  — El que ama debe sentir que el ego de la persona amada es tan importante como el propio. Y percibir los sentimientos y deseos del ser amado como si fueran los propios.

2  — La verdadera moral de una relación amorosa libre de prejuicios consiste esencialmente en el respeto por la otra persona, y la negativa a usarla como medio de placer personal sin tener en cuenta sus deseos.

Pero en otras cosas no estamos de acuerdo, y señalamos una contradicción del mismo Russell. Porque si hay que respetar al otro, ¿cómo aceptar que el adulterio no dañe la relación?. Una infidelidad implica siempre de algún modo una fisura en ese respe’to esencial. Y aunque a veces no sea bastante para destruir un matrimonio, hay que tomar conciencia de ella y asumir sus peligros.

Los tres volúmenes de Principia Mathematica, escritos por Bertrand Russell y Alfred North Whitehead, influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las matemáticas y la lógica filosófica. Russell también estuvo profundamente interesado en el campo de la teoría educacional y puso en práctica sus innovadores métodos de enseñanza en el Beacon Hill School, centro que dirigió desde 1928 hasta 1932.

MAYOR LIBERTAD PARA LOS NIÑOS
En Casamiento y moral, Russell critica la educación sexual tradicional, proponiendo más libertad para todos. Este libro fue escrito entre 1927 y 1932, período durante el cual, junto a su segunda mujer, Russell fundó y sostuvo un colegio experimental para niños.

Las pautas de la época obligaban a la infancia a permanecer en un grado casi de supina ignorancia en materia sexual, sin que los niños pudieran tocarse los órganos genitales y, por supuesto, sin hablar jamás de ellos.
Rebelándose contra eso, Bertrand Russell escribió:

“La ley declara perentoriamente que los niños y los jóvenes no deben conocer los hechos del sexo. Pero como en estos hechos en sí no reside la cuestión del bien y del mal, es imprescindible conocerlos”.

Esa educación era un método limitativo y equivocado. Bertrand Russell lo advirtió y dio la voz de alarma. Insistía en la imposibilidad de impedir la curiosidad científica de los jóvenes. Decía que los niños inteligentes quieren saberlo todo: hacen preguntas sobre trenes, automóviles y aviones, sobre el sol y la lluvia, sobre cómo nace un bebé.

Para ellos todas esas preguntas son igualmente honestas y están al mismo nivel. Si se les induce a pensar que su curiosidad con respecto al sexo es nociva o pecaminosa, deducirán que también es malo preguntar acerca de otros temas. Su curiosidad científica quedaría mutilada o, al menos, limitada.

Russell sostenía algo que todos los educadores de hoy aceptan: que el misterio aumenta la falsedad, creando inhibiciones y complejos. Para el precursor inglés los adultos deberían hablar de sexo con sus hijos como de cualquier otro tema, respondiendo a las preguntas infantiles y brindando toda la información que los niños desean, necesitan y están en condiciones de comprender.

Esta sería la mejor manera de impedir que el sexo se convierta en obsesión nociva. Russell lo afirmaba, y afirmaba también que si los padres no hablan con sinceridad, los niños ven alrededor del sexo un misterio que acaba por convertirlo en algo sucio y prohibido.

EL CASAMIENTO: UNA EXPERIENCIA MARAVILLOSA
Desde el punto de vista de la comunicación de la pareja, la obra más importante de Bertrand Russell sigue siendo Casamiento y moral.

En 1936 publicó Nuestra ética sexual y en 1952, Religión y moral. En ambos libros refirma las opiniones sustentadas en el primero.

Según dichas opiniones el casamiento es una experiencia maravillosa si se basa en un sentimiento de igualdad entre el hombre y la mujer, sin interferencias en sus libertades, incluyendo la sexual. Requiere además completa intimidad física y mental, normas y valores parecidos.

En principio se puede coincidir con esta posición. Pero volvemos a insistir en lo referente a la libertad sexual. Si la intimidad, como el mismo Russell dice, debe ser completa, física y mental, ¿cómo se justificaría una infidelidad?.

De todos modos, poder discutir estas ideas es esclarecerlas. Lo importante es que Russell fue un hombre de avanzada en el campo de las relaciones sociales y de las relaciones de pareja.

En 1950 recibió el Premio Nobel de la Paz.

Un premio merecido, porque si algo no puede negársele fue su valentía y su honestidad para exponer teorías no siempre bien recibidas por los demás.

FRAGMENTO DE “EL MATRIMONIO A PRUEBA”, DE B. RUSSELL
Opino que toda relación sexual en la que no entran enjuego los hijos, debe ser considerada como Un asunto puramente privado, y que si un hombre y una mujer deciden vivir juntos sin tener hijos, esa cuestión no atañe más que a ellos. No me parece deseable que un hombre o una mujer entren sin experiencia sexual previa en un asunto tan serio como el matrimonio, en el que existe la intención de tener hijos. (…) Parece absurdo pedir a la gente que entre en una relación para toda la vida sin ningún conocimiento previo de su compatibilidad sexual.

Es tan absurdo como si a un hombre que quiere comprar una casa no se le permitiera verla hasta después de realizada la compra. Si la función biológica del matrimonio se reconociese como es debido, la forma correcta de encararlo sería declarar que ningún matrimonio obliga legalmente hasta el primer embarazo de la mujer.

En la actualidad, un matrimonio es nulo si la relación sexual es imposible, pero los hijos, más que las relaciones sexuales, son el fin último del matrimonio, que no debería considerarse consumado hasta tanto no haya un hijo en perspectiva. Esta idea depende, al menos en parte, de la separación entre la procreación y lo meramente sexual que han traído los anticonceptivos, los cuales han alterado el aspecto del sexo y el matrimonio, haciendo necesarias distinciones que antes podían ignorarse.

Las personas pueden unirse sólo por el sexo, como ocurre con la prostitución; o por una relación de compañerismo que incluye un elemento sexual; o, finalmente, con el fin de fundar una familia. Estos tres casos son diferentes, y ninguna moral que los confunda en un todo indiviso puede adecuarse a las circunstancias modernas.

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

Karoshi, fenomeno laboral Muerte de Exceso de Trabajo

Concepto de Karoshi, Fenómeno Laboral
Muerte de Exceso de Trabajo

No es un término nuevo, pero ha tomado relevancia últimamente debido a una serie de estadísticas que han salido a la luz en japón. Karoshi en esáñol significa muerte por exceso de trabajo, y suena a broma , pero hoy realmente es un fenómeno social identificado en Japón desde el año 1987, cuando el ministerio de Salud empezó a recopilar estadísticas.

Un estudio publicado por el gobierno de Japón sobre este fenómeno está derrumbando el tabú de la “muerte por exceso de trabajo”, y ha revelado que una quinta parte de las empresas encuestadas reconocen que su personal de tiempo completo trabaja peligrosamente largas horas.

karoshi japon exceso de trabajo

Vemos un empleado agotado, descansando sobre su puesto de trabajo, para muchos es un signo positivo, pues se supone que ha trabajo mucho hasta su rendición, nadie supone que pueda dormir por haragán, eso es una deshonra.

El informe de 280 páginas – publicado casi tres décadas después de que un primer libro ya hablara sobre este fenómeno – reconoce la muerte por el exceso de trabajo, conocido como karoshi. El primer caso de karoshi fue documentado en 1969, con la muerte de una mujer de 29 años de edad, que trabajaba en un departamento de transporte en Japón.

La causa principal de la muerte Karoshi es la tensión continua que lleva a la persona finalmente a sufrir una muerte súbita por un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las principales víctimas son los salaryman, el nombre dado a los empleados japoneses, especialmente los varones, que trabajan en diferentes empresas en Japón.

Estos empleados son conocidos por sus largas horas de trabajo, la falta de un sueldo proporcional a la carga de trabajo y también sufren en algunos casos, todo tipo de humillaciones por sus superiores como consecuencia de su bajo estatus dentro de la jerarquía corporativa.

Hamada era un empleado de una compañía de seguridad en Tokio, casado con una joven esposa y que exhibía un ritmo y predisposición de trabajo impresionante. Su rutina semanal incluía una jornada de 15 horas diarias de trabajo y 4 extenuantes horas de traslados entre su casa y la oficina.Un día lo encontraron desplomado sobre su escritorio.

Karoshi, la muerte por exceso de trabajo:  Como decíamos antes el primer caso de karoshi fue documentado en 1969, con la muerte de una mujer de 29 años de edad, que trabajaba en un departamento de transporte en Japón. Sin embargo, fue a partir de los años 80 con la “burbuja económica”, que este síndorme pasa a ser visto como un problema social y una seria amenaza a los empleados en general.

En 1987, como una manera de advertir a la clase obrera en el riesgo de muerte por exceso de trabajo, el Ministerio de Trabajo japonesa comenzó a publicar estadísticas anuales sobre las cifras preocupantes relacionados con karoshi y karojisatsu (suicidio causado por las condiciones estresantes de trabajo).

De acuerdo con cifras oficiales, al menos 150 trabajadores mueren a causa de karoshi anualmente. Sin embargo, las cifras han sido mucho más alto. En 2005, 328 trabajadores japoneses murieron por exceso de trabajo, 7 veces más que en 2000. En 2007, 672 de 2207 suicidios tenían la misma razón que la causa principal, pero ya en 2015 el número de víctimas alcanzó las 2.310, según el Ministerio del Trabajo en Japón. De acuerdo con el Consejo Nacional en Defensa de las Victimas de Karoshi, la verdadera cifra puede llegar a las 10.000 víctimas anuales, más o menos el número de personas que mueren cada año en accidentes de tránsito.

El mundo japonés el agotamiento físico debido al exceso de trabajo o estudio, es visto como algo positivo, ya que indica que la persona está dando su mejor esfuerzo y esforzándose al máximo en él está haciendo, pero ahora también indican que la persona es probable que se convierta en una víctima de Karoshi.

Estas características y actitud laboral de los japoneses se formaron en las familias de los años 50 y 60, que ayudaron a reconstruir Japón económicamente durante la post guerra mundial, convirtiéndola en poco tiempo en una gran potencia mundial, pero lamentablemente por  otro lado, ha contribuido a la aparición de Karoshi, un grave problema que persiste entre los trabajadores en la sociedad moderna.

Ya se ha transformado en un caso tan popular, que si un juez determina que alguien murió como consecuencia de karoshi, su familia recibe una indemnización de unos USD20.000 por parte del gobierno y pagos de hasta USD 1,6 millones por parte de la compañía en la que trabajaba la víctima, de acuerdo a un artículo de BBC Mundo.

Karoshi en los tribunales:
Durante décadas, el gobierno japonés ha estado intentando y no simpre con eficiencia achicar los límites establecidos en relación con las horas extraordinarias o extras. Según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, un empleado que trabaja un promedio de más de 60 horas por semana ya se pueden clasificar como karoshi.

Japón tiene hoy la quinta parte de sus empresas con la posibilidad que muera un empleado por este síndorme, originado por el exceso de trabajo.

Una carga de trabajo de más de 70 horas extras al mes puede causar estrés, la fatiga y el cansancio físico que puede llevar a la muerte o incapacidad repentina. Además, horas extras no pagadas (Furoshiki) sigue siendo habitual en muchas fábricas y oficinas en Japón y sin duda se suma a la tensión.

Actualmente hay muchos procesos de reclamación  ejecutándose desde hace años en los tribunales japoneses, activados por los familiares que requieren una compensación de las empresas por la muerte de un miembro de la familia, cuya causa se atribuyó a karoshi. Sin embargo, estos procesos pueden tardar años en completarse, ya que una investigación detallada se hace para intenatr demostrar que la muerte ocurrió realmente por exceso de trabajo.

Además de la muerte súbita debido al exceso de trabajo, la justicia japonesa otorga subvenciones por compensación a los miembros de la familia por casos de incapacidad o empleado suicidado, cuya causa comprobada judicialmente fuera el estrés o la depresión causada por el exceso de trabajo. Tristemente muchos de ellos terminan renunciar a la compensación por el largo tiempo que tardan esos litigios.

Por otro lado, desde hace unos años muchas empresas japonesas han convocado a sus empleados a charlas y conferencias para que los ellos aprendan acerca de la importancia de la calidad de vida y el desarrollo de un equilibrio entre el trabajo y la vida personal. El número de jóvenes japoneses que acuden al trabajo temporal muestra que las nuevas  generaciones  están más preocupados portrabajar para viviren lugar de “vivir para trabajar”.

Estos jóvenes a pesar de ganar mucho menos de lo que podría ganar en un trabajo fijo en cualquier empresa, tienen una calidad de vida superior a los de generaciones mas antiguas. En esta misma línea, una nueva generación conocida como Sōshoku Danshi (herbívoros de los hombres) y Hikikomori (personas que están aisladas del resto del mundo) ha sido señalado como “la generación perdidaen la sociedad japonesa moderna.

Las dos caras de la misma moneda
Como contracara esta nueva generación no está interesado en las citas y el matrimonio.Estas personas, en su mayoría hombres, no tiene intención de crecer económicamente, lo que trae preocupaciones al gobierno japonés en relación con la fertilidad y el desarrollo económico del país.

Más del 40 por ciento de los jóvenes solteros en ese país es virgen, según un reciente estudio realizado por el Instituto Nacional de Población y Seguridad Social. El informe puso en alerta a las autoridades que ven cómo su población envejece sin poder revertir esa tendencia. El universo abarca a personas de ambos sexos entre los 18 y los 34 años. Entre los hombres, el número de aquellos que nunca han tenido relaciones alcanza el 42 por ciento, mientras que ese número asciende al 44,2 cuando se trata de las mujeres. (Fuente: Infobae)

Con estos fenómenos que caracterizan a la sociedad japonesa podemos ver una vez más que Japón es realmente un país de contrastes. En mi opinión, tanto el Karoshi como Hikikomori son ejemplos de equilibrio entre el trabajo y la vida. Creo que se necesita un punto medio en estas dos situaciones, es decir, se esfuerzan por desarrollar profesionalmente, pero sin descuidar la salud y calidad de vida.

Trabajar con garra, sin exceder los límites de nuestro cuerpo y sin olvidar los momentos de descanso y de ocio, a ambos lados de la familia o amigos, para mostrar que estamos dando el necesario equilibrio entre el trabajo y la vida, que es muy importante para garantizar nuestra salud física y mental.

Fuente Consultada:
Sitio Web Portugues: “Japao Em Foco”

Personalidad Segun tu NOMBRE Descubrir a una persona segun su nombre

TU PERSONALIDAD SEGÚN TU NOMBRE – DESCUBRE EL SECRETO DE TU NOMBRE

LA PERSONALIDAD SEGÚN LA PSICOLOGÍA

¿Por qué somos diferentes? ¿por qué somos parecidos? Estas preguntas pueden referirse tanto a rasgos físicos como psíquicos. En cualquier caso tendremos que considerar tanto aquello que heredamos como lo que fuimos adquiriendo desde nuestro nacimiento. Heredamos determinados rasgos físicos y, aparentemente, aunque sea mucho más difícil de determinar, heredamos también rasgos psíquicos, que englobamos dentro del concepto de temperamento.

A partir del nacimiento el temperamento se ve influido por el medio en el cual el bebé se desarrolla y sus características iniciales pueden agravarse o moderarse de ese modo. Si la madre se pone muy nerviosa por el modo de llorar de su bebé, esto influye aumentando la ansiedad en el mismo; si, en cambio, no la altera demasiado y puede cumplir su rol tranquila, esto va modificando el temperamento inicial de su hijo.

A partir de esta interacción en la cual el recién nacido aprende a moderar sus impulsos, el temperamento va convirtiéndose en lo que denominamos carácter. De manera que si nacemos con determinado temperamento, adquirimos cierto carácter a medida que vivimos e interactuamos con los demás. Para J. C. Filloux el carácter designa “exclusivamente el aspecto expresivo de la personalidad, sin considerarlo una naturaleza o un centro (de la misma)”.

Nuestro carácter quedará como una porción, la más visible para un observador, de una estructura muy compleja, que sólo se completa al superar la adolescencia, y sufre modificaciones permanentemente a lo largo de la vida: la personalidad. Ambos, carácter y personalidad, se manifestarán externamente a través de nuestra conducta, pero mientras que para alguien puede ser relativamente rápido y fácil pensar qué carácter tenemos, por lo menos si es fuerte o débil, no será tarea sencilla conocer nuestra personalidad ya que la misma es una estructura compleja.

Una definición, entre muchas posibles, de personalidad es la que sigue:
La personalidad es la organización profunda, definida y dinámicamente estable de aspectos intelectuales, afectivos, volitivos, fisiológicos y morfológicos.

¿Qué quiere decir esto? Por organización entendemos los elementos que la componen y las relaciones entre los mismos (aquel todo organizado del que ya hablamos). Esa organización no aparece fácilmente al conocimiento ya que, en parte es superficial y consciente, en parte es profunda e inconsciente. Que la personalidad esté definida es un rasgo de normalidad, puede 110 estarlo en ciertas personas que por ese motivo padecen trastornos de la misma.

La definición de la personalidad es un proceso que lleva mucho tiempo a lo largo de la vida, que se completa apenas al finalizar la adolescencia y que se manifiesta a través de ciertas características propias. Dinámicamente estable significa que los componentes de la personalidad sufren variaciones pero éstas son pequeñas alrededor de ciertas líneas o tendencias que le dan las características de estabilidad; significa también que ésta no es una estructura rígida, inmutable.

Respecto a los aspectos que la componen, los intelectuales incluyen la inteligencia, la capacidad de pensar; los afectivos, la capacidad de sentir emociones y sentimientos; los volitivos, la voluntad de que disponemos; los fisiológicos, los mecanismos de funcionamiento de nuestro organismo y los morfológicos, nuestra constitución y apariencia física.

Todos ellos interactúan a lo largo de la vida con el medio externo produciendo combinaciones particulares en cada persona. Para definir un tipo de personalidad necesitamos utilizar una gran parte de las características enunciadas más arriba al mismo tiempo. La teoría psicoanalítica también considera a los mecanismos de defensa que una persona usa predominantemente como aspectos esenciales de la personalidad necesarios para identificar distintos tipos.

Tratar de clasificar las características que puede adoptar la personalidad en algunos tipos principales ha sido un viejo objetivo de la psicología. Distintos autores crearon teorías de la personalidad y a partir de los conceptos postulados en ellas generaron clasificaciones también llamadas tipologías ya que se refieren a tipos cíe personalidad. Un intento importante fue desarrollado por uno de los primeros discípulos de Freud que luego siguió su propio camino, Cari Jung.

Este médico suizo consideró que las personas podían ser divididas por ciertos rasgos fundamentales en introvertidos y extrovertidos. Estos términos que hoy forman parte del lenguaje común, fueron usados por Jung para designar características precisas: introvertida es una persona que se vuelca sobre sí misma, se manifiesta tímida, rehuye a los demás y habla sólo lo indispensable; extrovertida es aquella que se vuelca sobre todo al mundo que la rodea, muy sociable y de palabra fácil. Otro aporte al tema lo dio Alfred Adler quien también se contó entre los primeros discípulos de Freud, creando con el tiempo su propia escuela de pensamiento.

Si para Freud el desarrollo de la personalidad humana era el resultado del conflicto entre las exigencias pulsionales y las prohibiciones sociales, para Adler los seres humanos presentaban de manera innata motivaciones positivas y tendían a buscar la perfección personal y social a lo largo de la vida. Según Adler, un niño pequeño que ante sus padres se siente en inferioridad de condiciones o que se siente inferior a sus hermanos, se ve motivado a intentar superarse con lo cual se desarrolla y fortalece en su personalidad.

Estas situaciones desfavorables permitirían estimular un desarrollo positivo. Adler describió otras situaciones en las cuales estos sentimientos de inferioridad no fortalecen la personalidad sino que se vuelven obsesivos y la paralizan. A esta situación patológica la llamó complejo de inferioridad.

Algunos autores intentaron encontrar relación entre le tipo físico de una persona y su personalidad pero, a pesar de los esfuerzos, no hay elementos suficientes para sustentar estas tipologías. Otros creen que se pueden definir grupos de características psicológicas comunes, lo que permite realizar descripciones de tipos de personalidad.

En lo que sigue tomaremos una tipología que sobre trabajos originales del alemán Hans Ruesch desarrolló en nuestro país David Liberman, psiquiatra y psicoanalista argentino que dedicó sus estudios a identificar el estilo verbal, también llamado “discurso” y el no verbal, referido a los gestos, encontrando correlaciones entre dichos es de los trabajos de estos autores surgen tipos de personalidades que han sido llamados:

1. Persona demostrativa
2. Persona atemorizada y huidiza
3- Persona lógica
4. Persona de ánimo variable
5. Persona observadora no participante
6. Persona de acción

Es importante subrayar que si bien ésta es una tipología de la personalidad, se habla de “personas” como totalidades, parte de cuyas características hacen a la personalidad.

Para visualizar mejor a cada una de ellas imaginemos una situación en la cual un grupo de compañeros decide organizar una obra de teatro en la escuela y veamos cómo reacciona y actúa cada uno de acuerdo con su personalidad. En lo que sigue habrá que tomar en cuenta que:

1. toda descripción es esquemática y el psiquismo de las personas con toda su riqueza tiende, cuando observamos la realidad, a escaparse de ella;

2. las descripciones físicas se ponen para completar el cuadro del personaje pero no deben tomarse rígidamente como el único aspecto posible;

3. las personalidades descriptas corresponden indistintamente a hombres o mujeres, variando la frecuencia con que se presentan en cada sexo.

Fuente Consultada: Psicología Los Unos y Los Otros Silvia Di Segni Obiols

El Individuo y su Relación con el Grupo La Familia y el Líder

RELACIONES DEL INDIVIDUO CON LOS GRUPOS: LA FAMILIA GRUPO PRIMARIO

CADA uno de nosotros es una individualidad, pero, de otra parte, todos formamos parte de alguna sociedad determinada. Y dentro de ella, todos somos miembros de un gran número de grupos: de un sindicato, de un club deportivo, de un partido político, de un grupo racial, de una familia, etc.

La mayoría de los grupos a los que podemos pertenecer en nuestra vida de adultos se parecen hasta cierto punto, tanto en sus normas como en su función, al grupo familiar. Es precisamente en el seno de la familia, con sus múltiples tipos de relaciones, donde por vez primera empezamos a aprender el valor y significado dé pertenecer a un grupo y cuando damos los primeros pasos hacia la socialización: el proceso de aprender en y con la sociedad. La familia proporciona tres ventajas principales al individuo y, en mayor o menor grado, lo mismo sucede con todos los grupos.

En primer lugar, la familia proporciona un tipo especial de marco de seguridad para todos sus miembros, ampliamente basada en el afecto y confianza mutuos y en los propósitos compartidos. El individuo no está solo; todo aquello que suceda a un miembro de la familia tiene grandes posibilidades de afectar a los demás. Dentro de este ámbito familiar, cada cual tiene un puesto, un status propio; los otros miembros le prestan apoyo para el logro de sus tareas específicas y de sus necesidades.

Dentro del medio ambiente familiar, cada uno goza de plena libertad para ser él mismo, para expresar sus ideas, esperanzas y estados de ánimo, o sus sentimientos negativos (odio, resentimiento, depresión, etc.), sabiendo que, por regla general, el grupo familiar comprenderá y tolerará la tensión resultante.

En segundo lugar, la familia presenta ciertas exigencias no específicas a cada uno de sus miembros para que todos contribuyan, dentro de sus respectivas posibilidades, al bien del grupo. Todos los miembros han de aprender a conformarse a estas exigencias. Puede que ello limite su libertad, pero, al mismo tiempo, es un elemento necesario en el proceso de integración social.

Finalmente, el grupo familiar otorga premios y castigos con objeto de que su unidad esencial sea conservada mientras sea necesario. Las recompensas suelen tomar fa forma de alabanza, aprobación, gratitud o aprecio. Los castigos consisten en reproches, censuras, limitación de libertades, exclusión temporal del grupo, y sentimientos de culpabilidad que aparecen cuando otros miembros de la familia resultan lesionados.

En el mundo exterior al hogar, otras formas de agrupamiento reflejan y desarrollan ese grupo. La escuela, la universidad, la firma comercial, la Iglesia, la administración local, los partidos políticos, etc., siguen la normativa del grupo familiar y funcionan con arreglo a ella: exigen cierto grado de lealtad y conformidad, pero también hacen concesiones respecto a las necesidades, la capacidad y las esperanzas de cada individuo.

racismo

Convivencia entre grupos de piel blanca y negra

Al igual gue en el hogar, estas agrupaciones, sociales de mayor número de miembros son gobernadas por un patriarca (el director de la escuela, el gerente, el sacerdote, el alcalde, el primer ministro), el cual, mientras se mantenga en su puesto, carga con todas las responsabilidades importantes del grupo.

La familia constituye un ejemplo de grupo primario en el que ser miembro no implica voluntariedad: todos lo somos por nacimiento, sin oportunidad de elección. Un segundo tipo de grupo primario es el de la raza; la identidad personal está íntimamente relacionada con la raza o la nacionalidad. Numerosos estudios sociológicos han demostrado que el sentido de identificación personal del individuo con su grupo racial o nacional constituye un factor determinante de su actitud, su carácter y su comportamiento.

Los factores de este tipo presentan problemas mayores en países de corriente liberal en los que grupos raciales diferentes tienen que vivir y trabajar juntos, como sucede en EE. UU., Malaya, etc. Las diferencias, aparentemente básicas, entre los diversos grupos culturales parecen difíciles de superar en los países en los que la integración es una de las principales metas políticas, y muestran claramente la profunda influencia de la identidad de grupo.

En otros países, las lealtades y animosidades- creadas por los grupos “secundarios” — o sea, aquéllos en que es posible el elemento electivo — pueden ser también causa de divisiones profundas. Por ejemplo, se desarrollan situaciones sociales tirantes allí donde las convicciones religiosas están en pugna, como sucede en la India, entre hindúes y musulmanes, o en Irlanda del Norte, entre católicos y protestantes.

La elección que cada individuo hace de sus grupos secundarios refleja, por regla general, sus gustos e intereses personales, la estructura de su personalidad y sus necesidades inmediatas. Puede optar por afiliarse a una confesión religiosa o a un partido político determinados, no tanto porque la elección le satisfaga intelectualmente cuanto para cubrir sus necesidades emocionales.

La calidad de miembro de un grupo secundario, o de un primario, permite al individuo identificarse con otras personas, que le prestarán apoyo permanente y que le brindarán oportunidades para que se erija en miembro eminente del grupo y alcance su status propio.

A veces existen ciertos grados de fricción entre los diferentes grupos a los que pertenece un individuo, lo cual origina en su fuero interno actitudes y sentimientos en conflicto. Ejemplo vivo de este tipo de situación lo constituyen para un joven esas tensiones tan frecuentes entre su familia y su pandilla de amigos.

En el curso del largo proceso de afianzamiento de su identidad y de su creciente independencia respecto al grupo familiar, es probable que el adolescente se rebele contra las posturas, als convicciones y normas morales de sus padres. Tiende, a rechazar todo aquello que éstos tienen por bueno, y se salva de la sensación de aislamiento si puede, al menos durante algún tiempo, pertenecer a un grupo de individuos de su misma edad y que pasan por una fase similar de desarrollo.

Esta rebelión de la adolescencia se convierte a veces en una crisis aguda que lleva una considerable carga de agresividad y potencia un espíritu destructivo. James Glover, psicoanalista británico, la ha denominado delincuencia funcional y afirma que es la causa de la formación de gangs o pandillas.

Aunque en el seno del gang, o grupo de adolescentes, puede que se exija cierto grado de comunidad de perspectivas, conducta y atuendo y se active cierta lealtad, de hecho la fuerza unificadora entre los miembros suele ser el antagonismo respecto a sus padres, o el rechazo de los valores de las personas mayores. Teddy boys, hippies, etc. protagonizan, entre otras cosas, una rebelión contra la interpretación formalista que los adultos dan a la responsabilidad. Todo lo que está orientado hacia la forma de pensar y de actuar del adulto se convierte para el adolescente en lo que Peter Blos, especialista americano en psicología del adolescente, ha llamado “objetos de odio compartido”.

Muchos de los disturbios entre grupos de estudiantes en Estados Unidos, Japón, Francia, etc., sólo podremos comprenderlos si admitimos la necesidad del adolescente de odiar y proyectar hacia la sociedad su confusión y agresividad no resueltas aún.

Un tercer grupo, de mayor entidad y consistencia, es el laboral. Los individuos que componen un grupo laboral puede que tengan poco en común, excepto el hecho de que fortuitamente tienen ante sí una tarea común.

Tres psicólogos americanos, Kurt Lewin, R. K. White y R. Lippitt, llevaron a cabo una larga serie de experimentos entre niños, en edad escolar y trabajadores de fábricas. Estos experimentos demostraron que en el factor eficiencia se obtenían resultados óptimos cuando los maestros, en el caso de los niños, y capataces, en el de los trabajadores, permitían a los miembros del grupo cierto grado de libertad en la toma colectiva de decisiones y la discusión libre sobre los métodos de trabajo más convenientes.

OTROS experimentos han arrojado aún más luz sobre la dinámica de grupo, o sea, sobre los móviles y actitudes desarrolladas por sus miembros, individual y colectivamente. Numerosos psicólogos subrayan la importancia de examinar los grupos en términos de interés. Todos pasamos a formar parte de un grupo para obtener la máxima compensación con el mínimo coste. En otras palabras, tenemos más posibilidades de satisfacer nuestras necesidades en el seno. del grupo, aunque hayamos de sacrificar parte de nuestra independencia.

Esta limitación voluntaria se lleva a cabo de dos formas. En primer lugar, los miembros del grupo eligen un líder, cuando éste no surge de una en su puesto rector, desciende el nivel de ansiedad dentro del grupo, causada por la incertidumbre sobre el status y la actividad de los otros miembros. En efecto, el líder se convierte en arbitro, con lo que los individuos en particular se sienten más seguros de sí mismos y menos amenazados por los restantes miembros de la agrupación a la que pertenece.

No obstante, tras la reafirmación del líder se pasa a una nueva fase en la que éste puede ser objeto de crítica por otros miembros que opinan que no es aconsejable concederle un poder excesivo. Al llegar a este punto se puede decir que el grupo es “democrático”, en el sentido de que, mientras el líder goza del apoyo general de la mayoría de los miembros, se halla asimismo expuesto al ataque de sus subditos y, si la mayoría así lo decide, puede ser remplazado por otro líder.

La segunda forma en que los grupos influyen poderosamente en nuestra conducta es presionando para que los individuos se adapten a ellos. Cuanto más tiempo permanezca unido un grupo, más importantes serán sus logros colectivos, más fuertes serán las normas comunes y sus perspectivas vitales, y más poderosa también la presión que el grupo ejercerá sobre el individuo. No se trata solamente de que el individuo esté de acuerdo con las normas del grupo, sino que éste exige que todos sus miembros se adapten a las mismas.

Para concluir, debemos hacer aquí mención de la situación de grupo como medio terapéutico en el tratamiento de afecciones neuróticas. En los últimos 40 años se han llevado a cabo numerosos experimentos con la llamada psicoterapia de grupo. Individuos que sufren diferentes desarreglos emocionales se agrupan a intervalos regulares en pequeños equipos, 10 a 14 personas por regla general.

A cada reunión suele asistir un psiquiatra, que deja que los asistentes a ella adopten su propia forma de discusión y crítica mutua; todos los miembros del grupo gozan de plena libertad para discutir abiertamente sus problemas y evaluar y criticar las contribuciones de los demás participantes.

Los principales objetivos de la psicoterapia de grupo son: ayudar al individuo a profundizar en el conocimiento de la naturaleza de sus problemas emocionales, reducir las posturas defensivas u hostiles hacia los demás, y proporcionar a todos los miembros del grupo interés y apoyo mutuos.

Muchos psiquiatras atribuyen los éxitos de esta terapéutica al hecho de que el grupo ofrece a la persona emocionalmente enferma una especie de “marco familiar” adulto. Dentro de la seguridad que así obtiene, el individuo experimenta una sensación de regresión y se hace dependiente del grupo mientras profundiza en los problemas de su personalidad. De esta manera consigue la comprensión positiva y el apoyo que le faltaron de niño en el marco original de su familia.

A menos que adoptemos la consciente decisión de separarnos de la sociedad, deberemos pertenecer a algún grupo. Como mínimo, a aquél en que nacemos, si luego no elegimos otros. De todos modos, sea cual fuere, el grupo constituye algo más que el total de sus miembros: es una entidad dinámica. Precisamente este dinamismo es el que proporciona a cada uno de sus miembros la energía para el pleno desarrollo de su personalidad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera -La Vida en Común Los grupos y el individuo –

La psicologia como ciencia Sigmund Freud Vida Biografia Edipo

La Psicología como Ciencia Sigmund Freud

Ciencia del alma, de la vida psíquica o de la conducta, la psicología se ha encontrado desde sus inicios en la encrucijada entre dos ámbitos divergentes de conocimiento: la filosofía y la ciencia. Se trata de una bifurcación no resuelta hoy en día.

La psicología, según Ebbinghaus, «posee un largo pasado, pero una historia muy corta». Efectivamente, como ciencia experimental comenzó su andadura en torno a 1879, con la creación del primer laboratorio psicológico fundado por Wilhelm Wundt (1832-1920).

Este momento señala la independización de la psicología de otras ciencias a las que estaba íntimamente ligada: metafísica, filosofía, fisiología, etc.

Antes de Wundt, esta disciplina era concebida como una «ciencia del alma», entidad a la que se asociaban la conciencia y la facultad exclusiva del hombre: la razón, el entendimiento.

Wilhelm Wundt Su investigaciones resultaron decisivas para la consolidación de la psicología como ciencia independiente.

Platón llevó a cabo un estudio del alma (psiché), a la que dividió en tres partes (racional, irascible y apetitiva) relacionadas con tres clases sociales de su República ideal: filósofos-gobernantes, soldados y clase productora o trabajadora. Para el filósofo griego el alma era separable del cuerpo e inmortal, cosa que Aristóteles negó rotundamente. Para éste, el alma no constituye algo distinto a la operatividad y funcionalidad de un cuerpo y, por lo tanto, no podría pervivir separadamente. Como escribe el estagirita, «Si el ojo fuera un animal, la vista seria su alma».

Ahora bien, tanto Platón como Aristóteles asociaron la conciencia y sus procesos a la parte o función del alma vinculada a la racionalidad, por lo que sus investigaciones incluyeron también un exhaustivo estudio acerca de la cuestión del conocimiento, su origen y adquisición, problemas que fueron ampliamente debatidos durante la Edad Media y el Renacimiento, y que cobraron un nuevo y original impulso en el siglo XVII, con la obra de René Descartes.

Para el fundador de la filosofía racionalista la conciencia es una entidad absolutamente heterogénea e irreducible a la pura materialidad (extensión) del cuerpo, que se rige por leyes mecánicas. Además, se halla provista de ciertos contenidos (ideas innatas) a los que se accede intuitivamente y que aportan ideas claras y distintas a partir de las cuales, deductivamente, es posible fundamentar el edificio de todo conocimiento que sea cierto e indudable y, por lo tanto, verdadero.

El innatismo racionalista fue negado por los filósofos empiristas (Locke, Berkeley y Hume), que concebían la conciencia como una «tabla rasa», desprovista de cualquier tipo de contenido que no fuera adquirido a través de la experiencia empírica. Es esta última el origen y el límite del conocimiento, límite que también se aplica al conocimiento de la conciencia como entidad, la cual queda despojada de toda substancialidad; reduciéndose a un mero «haz de representaciones» (impresiones e ideas)., No hay un «yo» substrato de los contenidos y acciones de la conciencia más allá o más acá del «aparecerse» de las representaciones mismas (percepciones).

La psicologia como cienciaLos filósofos empiristas pusieron los cimientos de una psicología asociacionista. Para David Hume, el más radical y consecuente con los presupuestos del empirismo, las ideas de nuestra mente se asocian según unos principios que rigen los pensamientos, estableciendo lazos entre ellos.

Nuestras ideas se encuentran conectadas naturalmente bajo tres leyes: la semejanza, la contigüidad y la relación causa-efecto. También la imaginación asocia y combina ideas, pero en este caso es precisa la voluntad. Las leyes de asociación serán ampliamente estudiadas en el siglo XX por la Gestalt, escuela psicológica que postula que las totalidades son anteriores a las partes que las componen, ya sea perceptualmente o conductualmente.

El asociacionismo como doctrina específica fue retomado por James Mill y J. St. Mill, que establecieron las bases de una psicología científica empírica Y experimental. Para estos autores, los procesos psíquicos se suceden unos a otros siguiendo unas determinadas leyes de conexión y enlace, leyes que pueden ser tipificadas, cuantificadas y descritas. La conciencia comienza a poder ser «medida» indirectamente.

Independientemente de la filosofía, otra de las disciplinas que ha contribuido enormemente al desarrollo de la psicología científica ha sido la fisiología, entendida como el estudio de las funciones orgánicas y físicas del cuerpo humano. El físico y filósofo Theodor Fechner (1801-1887), partiendo del problema de la relación entre cuerpo y alma, fundó la psicofísica, disciplina mediante la cual se pretendía esclarecer la relación de dependencia funcional entre lo físico (estímulos sensoriales) y lo psíquico (res puesta sensorial a los estímulos).

Fechner, que trabajó teniendo presentes las investigaciones de Johanes Müller (1801-1858), elaboró la ley que lleva su nombre, cuyo objetivo era resolver el problema de la relación entre cuerpo y alma. La ley de Fechner sostiene que «a intensidades de la sensación que aumentan en progresión aritmética, le corresponden intensidades del estímulo que aumentan en progresión geométrica». Existe una relación entre el estimulo, su magnitud objetiva y la sensación objetiva, lo cual, indirectamente, supone la posibilidad de medir y cuantificar «lo psíquico».

No obstante, se suele considerar a Wilhelm Wundt el fundador de la psicología como ciencia autónoma y separada de la filosofía, Influido por el empirismo inglés y la fisiología, el estructuralismo de Wundt se interesará fundamentalmente por el estudio de las asociaciones entre las sensaciones, las percepciones y las ideas (simples y complejas) que constituyen el contenido de nuestra conciencia.

La psicología ha de consistir, en palabras del autor en «el análisis de las composiciones y complejos, que debe resolverse en sus elementos constituyentes, el estudio de la manera en que esas composiciones se sintetizan a base de sus elementos, y la enunciación de los principios y las leyes de los procesos psíquicos».

No sólo la fisiología contribuyó al desarrollo de la psicología como; ciencia autónoma. También la medicina, sobre todo la rama dedicada al estudio de las enfermedades mentales, hizo grandes aportaciones en este sentido. De gran relevancia fueron los trabajos del médico austriaco).

Sigmund Freud (1856-1939), el cual, interesado por la neurología y por ciertos trastornos mentales como la histeria, elaboró su famosa teoría del psicoanálisis, que puede ser entendido como un método terapéutico para tratar las enfermedades mentales —a través de técnicas de asociación libre o de la interpretación de los sueños—, o bien como una teoría de la personalidad fundamentada en los conceptos clave de? inconsciente, yo, ello y súper-yo.

El análisis de los nexos causales entre los acontecimientos psíquicos le llevó a concebir la enfermedad mental como un síntoma de una disfunción o represión inconsciente, capaz de influir no sólo en la vida psíquica de individuo, sino también en sus funciones fisiológicas a través de la somatización.

Ahora bien, la importancia de la teoría psicoanalítica consiste en haber introducido un nuevo elemento regulador de la vida psíquica. Ya no es la racionalidad voluntaria de los hombres la responsable de sus actos y pensamientos. Existe un territorio inalcanzable para la conciencia, el inconsciente, que, pese a su ocultamiento, dirige y controla nuestra vida, irrumpiendo en nuestra conciencia en forma de sueños, lapsus, actos fallidos y síntomas neuróticos.

Otra gran perspectiva de la psicología se abrió paso con los trabajos del estadounidense John B. Watson (1878-1958), para el cual el cometido de esta ciencia no se dirige ya al estudio del alma humana ni de la vida psíquica del hombre. Antes bien. la psicología ha de ocuparse de las conductas o comportamientos (behavior, en ínglés) de los organismos (humanos y animales), motivo por el cual su doctrina adoptó el nombre de conductismo o behaviorismo. Fundado en postulados positivistas, pragmatistas y funcionalistas, afirma que la conducta ha de explicarse, predecirse o controlarse sin referencia alguna a los conceptos de conciencia o mente, es decir, excluyendo de sus investigaciones la cognición o los procesos de pensamiento. No obstante un nuevo enfoque, el neoconductismo, aunque aceptó sus presupuestos básicos incluyó sin embargo las cogniciones dentro del ámbito del comportamiento.

Pese a que estas dos corrientes acapararon las investigaciones psicológicas hasta la década de los sesenta, a partir de entonces el predominio del conductismo disminuyó debido a la aparición de un nuevo enfoque, el cognitivismo, más orientado hacia problemas de índole cognoscitiva, es decir, hacia cuestiones referidas a la adquisición, organización, almacenamiento y utilización del conocimiento.

Si en lo que respecta a las teorías psicológicas es posible hallar una pluralidad de puntos de vista, igualmente sucede en relación a sus disciplinas parciales. Tradicionalmente, en función de su objeto y finalidad, la psicología se divide en las siguientes ramas: la psicología general intenta explicar el funcionamiento del hombre respecto a su mundo circundante. La psicología diferencial o de la personalidad no se interesa, sin embargo, por lo que hay de común en el hombre, sino por las peculiaridades y diferencias observables entre las personas, así como por los principios que surgen tales diferencias. Otra rama distinta es la psicología del desarrollo, que investiga las causas y leyes que determinan nuestro desenvolvimiento (infancia, adolescencia, madurez, etc.). La psicología social analiza cómo influyen unas personas en los pensamientos, sentimientos y conductas de las otras, mientras que la psicología clínica se dedica a estudiar los trastornos y disfunciones psíquicas, tratando de describirlos, clasificarlos y, sobre todo, curarlos, lo cual implica establecer el marco de una normalidad que servirá de referencia a todo comportamiento. Tarea nada fácil y no exenta, desde luego, de prejuicios de toda índole.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 32

Concepto Teoría de la Gestalt Definición Psicología Resumen

Concepto Teoría de la Gestalt – Definición Psicología

Conceptos de sociopolitca, el separatismo

CONCEPTO TEORÍA DE LA GESTALT: (t. de la G.) La psicología de la forma —Gestaltpsychologie, en alemán— nació hacia 1912, de la mano de Max Wertheimer, responsable de realizar algunos experimentos sobre la naturaleza de la percepción del movimiento, también conocida como “fenómeno phi”.

Básicamente, estos estudios demuestran que el individuo registra la realidad que lo rodea no solamente a partir de sus cinco sentidos, sino especialmente a través de un principio de organización mental.

Dicho de otro modo, la teoría de la Gestalt sostiene que la psiquis del individuo siempre les otorga algún orden a los objetos que percibe. Por eso, sus impulsores acuñan la famosa frase “el todo es más que la suma de sus partes”.

elefante, gestalt

Según la t. de la G., este mecanismo es adquirido por los seres humanos desde sus primeros meses de vida y a lo largo de su infancia. Dicho aprendizaje —explican los gestálticos— condiciona la relación del individuo con su entorno.

De hecho, desde esta perspectiva, no existe posibilidad alguna de que el fenómeno de percepción sea “puro” o “ingenuo”; el individuo siempre le está dando algún sentido.

Otros exponentes de la t. de la 6. son Wolfang Kolher, dedicado a interpretar el comportamiento de los chimpancés, y Kurt Koffka, especializado en corroborar las conclusiones gestálticas en el campo de la Neurología y la Fisiología. Por su parte, Frederick Peris propone la llamada “psicoterapia gestáltica”, basada en la idea de que los problemas psíquicos se originan en “gestalts inconclusas”.

Desde este punto de vista, el paciente debe vivir sus conflictos en una especie de actuación psicodramática que le permita imitar los diferentes roles de su problemática. De este modo, podrá completar las “gestalts inconclusas” de su historia y así resolver sus conflictos.

Antes que proponer un análisis verbal y/o interpretativo (típico de las escuelas psicoanalíticas), la t. de la G. apuesta a un tratamiento llamado “proceso de aprendizaje vivencial” por el cual el paciente queda exento de hablar de sus recuerdos o de sus traumas pasados.

Sólo se le pide que preste atención a sus impresiones, a sus percepciones actuales en todos los niveles (fantasías, sueños, vida cotidiana) para, de esta manera, darse cuenta del modo en que aparecen sus dificultades.

Fuente Consultada: Diccionario de los Movimientos del Siglo XX