Psicología Social

Historia del Espiritismo Origen, Primeros Casos e Investigaciones Cientificas

Historia del Espiritismo Origen, Primeros Casos e Investigaciones Científicas

Espiritismo, doctrina según la cual los muertos pueden entrar en contacto con los vivos, por lo general a través de un clarividente o médium; son también las prácticas de quienes profesan esta doctrina. Parece que su origen se inicia en 1848 a partir de una cadena de sucesos aparecidos en el siglo XIX, lo que dió pie para que comiencen el analisis e investigación de esos hechos.

Una niña médium, Margaret Fox, fue explotada por su hermana y su padre en Estados Unidos, dando origen a una serie de sorprendentes historias que propiciaron la creación de una ‘religión’ espiritista. Esta iniciativa cobró impulso a través de los escritos de otro médium, Andrew Jackson Davis, que afirmaba ser capaz de realizar en estado de trance ciertas proezas intelectuales imposibles en su vida normal.

Veamos La Historia,… parece que todo comenzó con los espíritus: Se considera que el espiritismo nació en 1847 con las hermanas Fox, que vivían en una casa en Hydesville, Nueva York, en la que se producían fenómenos extraños tales como golpes en las paredes y ruidos de las más variadas índoles y procedencias que hicieron pensar en la existencia de un espíritu.

Las hermanas improvisaron un alfabeto, que en relación con los golpes permitía obtener respuestas a las preguntas que hacían. Estas eran contestadas y contaban la extraña aventura de un hombre que fue asesinado en aquel lugar.

mesa de esperitismo

La difusión del hecho fue grande y en pocos años se hicieron habituales las reuniones tanto en Europa como en América, con el único fin de comunicarse con “el más allá”, por medio de golpes que los “supuestos espíritus” daban sobre las mesas.

Después, siguiendo un proceso lógico, surgió el espiritismo como religión, que tuvo en Alian Kardec a su gran teórico. Kardec escribió, entre otros tratados, “El libro de los espíritus”, que es considerado el libro base del espiritismo, y “El libro de los médiums”; ambos tuvieron en su época —y posteriormente—, y aún hoy la continúan teniendo, una importancia capital a la hora de buscar una interpretación racional y humana a los fenómenos espiritistas.

Como consecuencia de todos estos hechos, pronto aparecieron los médiums, personas a través de las cuales se manifiestan supuestamente “los espíritus”. De los golpes en las mesas como manifestaciones del “más allá”, se pasó al estado de trance del médium, en el cual la entidad desencarnada tomaba supuestamente posesión del cuerpo y se manifestaban verbalmente respondiendo a las preguntas de los asistentes a la sesión.

Otros supuestos hechos, aún más espectaculares, en las sesiones mediúmnicas, eran las comunicaciones de hechos futuros, o de acontecimientos lejanos que más tarde se constataban. Los efectos físicos también se cuenta que estaban presentes y así sucedían los consabidos golpes (raps), movimientos de objetos, levitaciones de mesas, luces en el aire, apariciones y otras diversas manifestaciones. Algunas perfectamente explicables por los conocimientos actuales de percepción extrasensorial y psicoquinesis, y otras que la parapsicología actual pone en duda y considera probable sucedieran como consecuencia de fraudes.

Uno de los primeros en interesarse por constatar los extraños movimientos que se producían en las mesas durante las sesiones espiritistas fue el doctor suizo De Gas-parin. En 1854, trató de demostrar que mesas con un pesado lastre, que con fuerza muscular apenas podían moverse, levitaban en las sesiones mediúmnicas. Para ello, ponía una capa de harina con el fin de descubrir posibles huellas de una acción directa de las manos sobre el tablero.

En 1855, un profesor de física de la Academa de Ginebra, el doctor Thury, revisó las experiencias de De Gasparin y realizó nuevas pruebas, llegando a la conclusión de que las mesas se desplazaban sin contactos aparentes e inexplicables por una teórica acción mecánica. Uno de los científicos más célebres de la época, que dedicó una gran parte de su vida a la constatación de los fenómenos del espiritismo, fue sir Williams Crookes.

Inglaterra se vio envuelta también en la investigación de servado ha sido también corroborado por otros investigadores en otros lugares… Habiéndome cerciorado de su veracidad, sería para mí una cobardía el no dar testimonio sobre ellos…”.

Y más adelante continuaba: “El poder que posee el señor Home es lo suficientemente fuerte como para no ser alterado por la influencia de la luz, como en otros casos. Muy al contrario, él es opuesto a que sus sesiones se realicen con poca luz”.

“Voy ahora a clasificar algunos de los fenómenos presenciados, desde los más simples a los más complejos… Es importante recalcar que los hechos tuvieron lugar en mi propia casa, a plena luz y con amigos personales míos a ambos lados del médium”.

Los poderes de Dunglas Home
La enumeración de los fenómenos que podía producir este vidente constituyen prácticamente todos los PK que conocemos:

Tipo I: Movimiento de objetos pesados con contacto, pero sin ejercer presión sobre ellos. Este tipo es uno de los más simples. Varía desde una simple vibración hasta la levitación en el aire de un objeto pesado, cuando la mano está puesta sobre él… Estos movimientos, y debo afirmar que todos los demás fenómenos, van precedidos de un aire frío. A veces, cuando había hojas de papel en la mesa, volaban y, también, el termómetro bajaba varios grados”.

Tipo II: Fenómenos de percusión y sonidos similares… En diferentes ocasiones, durante mis experimentos, he oído pequeños golpes, detonaciones en el aire, golpes metálicos, sonido como arañazos sobre madera, el canto de un pájaro, etc. Estos sonidos se oyen con casi todos los médium, aunque cada uno tenga su peculiaridad; pero con el señor Home suelen ser variados…”.

Tipo III: Alteraciones del peso de objetos. En alguñas ocasiones procedí a medir con un dinamómetro de muelle la fuerza requerida para levantar una mesa. Prendía el dinamómetro bajo un extremo de la mesa, de forma que midiera dicha fuerza. Primer experimento: Pedíamos a la mesa que pesara poco. Las manos del señor Home y los otros cinco participantes tocaban ligeramente la mesa. Al intentar yo levantar la mesa por debajo, el dinamómetro registraba una fuerza de 1 kg., que era la necesaria para levantarla. Segundo experimento: Pedíamos a la mesa que pesara mucho. Las condiciones eran las mismas: el señor Home y los cinco participantes tocando ligeramente la mesa. La elevé por debajo 4 ó 5 veces, registrándose una fuerza de 18 kgs., que era la que ejercí para poder levantarla”.

Tipo IV: Movimiento de objetos pesados colocados a cierta distancia del médium. Las veces en las que objetos como mesas, sillas, sofás, etc., se movieron sin que el señor Home los tocara han sido muy numerosas. Mencionaré las más extrañas. En cierta ocasión vimos todos moverse una silla desde un rincón de la habitación y levantarse, hasta posarse lentamente sobre una mesa.

En otra ocasión, un armario se movióhacia nosotros y volvió a su sitio siguiendo órdenes mías… He repetido varias veces la experiencia, que fue concluyente para la Sociedad Dialéctica, y que consistió en el movimiento de una pesada mesa, colocando las sillas de espaldas a ella a unos 30 cm. y con los presentes de rodillas cada uno sobre su silla, con las manos sobre el respaldo de éstas y no tocando la mesa”.

“Tipo V: Levitaciones de mesas, y sillas sin contacto con ninguna persona. …En cinco ocasiones distintas, una pesada mesa del comedor se elevó desde unos pocos centímetros, hasta 40 centímetros del suelo, en condiciones imposibles de trucaje…”.

Tipo VI: Levitaciones de personas. En una ocasión, una silla con una señora sentada, se elevó varios centímetros… Pero los más extraños casos los he contemplado con el señor Home. En tres ocasiones diferentes le he visto levitando: una, sentado en una silla; otra, de rodillas sobre su asiento, y la última, de pie. En cada ocasión tuve la oportunidad de contemplar toda la escena mientras tuvo lugar…”.

Tipo VII: Movimientos de objetos varios sin contacto con personas. Bajo este epígrafe, me propongo describir algunos fenómenos de los que he sido testigo y que es imposible atribuirlos a truco alguno… Un médium sentado en mi salón no puede hacer, mediante truco y en presencia de otras personas, que un acordeón se contraiga sonando, mientras lo sujeto con mi propia mano hacia abajo por el extremo opuesto al de las teclas. Lo mismo que no puede hacer, en esas mismas condiciones, que un acordeón flote por la habitación sonando. Tampoco puede introducir una maquinaria que pueda hacer que un pañuelo se haga un nudo y vaya a parar al otro lado de la habitación, ni hacer que uh piano toque solo, ni un cenicero flotar, ni levitar una botella o poner en marcha un péndulo encerrado en una caja de cristal”.

Tipo VIII: Luminiscencias. Comprobar luminiscencias requiere, obviamente, tener la luz apagada. No necesito explicar que en estos casos tomé precauciones especiales para no ser sorprendido con sustancias fosforescentes, o de otro tipo. Bajo estrictas condiciones de control, he visto un cuerpo luminoso del tamaño de un huevo, que flotaba sin hacer ruido sobre la habitación. Fue visible durante diez minutos y antes de desaparecer botó tres veces sobre la mesa, haciendo un ruido como el que haría un objeto sólido y pesado”.

Tipo IX: Apariciones de manos luminosas o visibles con luz ordinaria. Las manos no siempre me parecieron sólidas. A veces presentan aspectos de nebulosa en parte condensada en la forma de una mano. Esto no es igualmente visible para todos los presentes. Por ejemplo, en una ocasión, se vio moverse una flor; algunos vieron una nube luminosa en torno a ella, otros vieron una mano nebulosa y otros sólo vieron la flor moviéndose”.

Las teorías de Crookes
Más adelante, Crookes intentó dar una explicación elaborando sus teorías acerca de los fenómenos observados.

Primera teoría: Los fenómenos son resultado de trucos; el médium es un impostor y los observadores están locos. Está claro que esta teoría podría explicar sólo una pequeña parte de los hechos observados… Hay una gran diferencia entre los trucos de un profesional rodeado de todo su aparato y ayudado por varios asistentes y los fenómenos observados con el señor Home, que tienen lugar a plena luz, en mi propia casa y rodeado de amigos míos, que están al tanto de detectar cualquier truco. Además, el señor Home ha sido frecuentemente registrado antes y después de las sesiones, y él siempre se ofrece a serlo. En las ocasiones más espectaculares yo mismo le sujetaba las manos”.

Segunda teoría: Las personas presentes en la sesión son víctimas de un tipo de manía, e imaginan fenómenos que no tienen existencia objetiva. Tercera teoría: Todo es resultado de una acción consciente o inconsciente del cerebro. Estas dos teorías no pueden abarcar sino una pequeña parte de los fenómenos e incluso ni podrían explicar siquiera esa parte”.

Cuarta teoría: Los fenómenos son producidos por el espíritu del médium, probablemente asociado al de alguno de los presentes. Quinta teoría: Es la acción de demonios… Sexta teoría: Son acciones de otro tipo de seres, que habitan la tierra, pero invisibles para nosotros… Séptima teoría: Son los espíritus de personas difuntas”.

Octava teoría: De acuerdo con ella, el médium, o las personas presentes como un todo, poseen una fuerza (fuerza psíquica), por medio de la cual seres inteligentes producen los fenómenos observados. Lo que son estos seres es objeto de otras teorías… Los más ardientes espiritistas admiten la existencia de dicha fuerza psíquica, pero añaden que sólo los espíritus pueden producir los fenómenos a través de dicha fuerza poseída por el médium.

La diferencia entre los abogados de la fuerza psíquica y los espiritistas estriba.en que pensamos que todavía no hay ninguna prueba de la acción de un agente que no sea la propiamente del médium; mientras para los espiritistas es una cuestión de fe que no requiere prueba…”.

A través de estos testimonios del célebre Williams Crookes, nos podemos dar una idea de aquellos supuestos fenómenos de acción de la mente sobre la materia, que fueron típicos en las sesiones realizadas con Daniel Dunglas Home. Son dignas de resaltar —lo que ya hemos indicado en varias ocasiones de este extraordinario caso – las condiciones de claridad y visibilidad en la que este dotado manifestaba sus facultades.

Al menos, los informes de Crookes así lo denotan. Es importante también la clasificación que hizo el investigador de los fenómenos analizados, ya que nos permiten una visión sistemática de todos aquellos hechos extraordinarios, ilustrados con casos que vivió el mismo Crookes. Por otro lado, resulta igualmente interesante observar las diferentes alternativas que ofreció como explicaciones de los fenómenos que investigó durante varios años con Home. Recogió las hipótesis espiritistas, tan en boga en aquella época, para terminar con su idea de la “fuerza psíquica”, en la que de alguna manera estaban de acuerdo los espiritistas, salvo en el importante matiz acerca de quién dirigía dicha fuerza.

investigadores de espiritismo

1-Henry Sidwick fue el primer presidente de la Society for Psychical Research de Londres, fundada en 1882.
2-Frank Podmore, uno de los más destacados miembros de la S.P.R. Participó en la elaboración del Censo de Alucinaciones, y publicó, junto con Myers y Gurney, la famosa compilación de apariciones llamada “Fantasmas de los Vivos”.
3-Edmond Gurney cuya teoría sostenía que las apariciones se producían por un “contagio” telepático.
4-F.W.H. Myers, que mantuvo la teoría opuesta, según la cual la aparición fantasmal ocupaba un espacio “metaetérico”.

La Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres y su aportación
Mención aparte merece, como la más antigua de las Sociedades formadas para estudiar los fenómenos paranormales, la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres (Society for Psychical Research). Las experiencias del célebre Williams Crookes, las investigaciones emprendidas por la Sociedad Dialéctica de Londres y el auge del espiritismo en Inglaterra hicieron que se consolidara la idea de aunar todos los esfuerzos con el objeto de investigar sobre estas extrañas manifestaciones.

A tal fin  un grupo de científicos, filósofos e investigadores dec’idieron crear, en 1882, la Sociedad. Entre ellos figuraban los nombres de Barrett, Gurney, Podmore Sidgwick, Oliver Lodge, Myers, Massey… Pronto la asociación adquirió fama por todo el continente y formaron parte como asociados hombres de la talla de William James, W. McDougall (que luego en EE.UU. sería el impulsor de los trabajos de Rhine) y el mismo Sigmund Freud.

Si bien este último no estuvo implicado en trabajos de investigación como los dos psicólogos antes citados, contribuyó con algunas obras a dar su opinión sobre fenómenos tales como la telepatía y la precognición.

La importancia de la S.P.R. londinense fue decisiva, pues no sólo recopiló miles de casos e investigo cientos de sujetos, sino que aunó a hombres de gran talla. Igualmente impulsó la investigación en los EE.UU. con la fundación, en Nueva York, en 1884, de la Sociedad Americana de Investigaciones Psíquicas (American Sosiety for Psychical Research), de la mano de insignes hombres como fueron los psicólogos William James, Stanley Hall y W. McDougall.

Ambas sociedades existen todavía, publicando sus revistas trimestrales y coordinando los trabajos de diversos investigadores.

Los dotados de efectos físicos: Eusapia Palladino
Los grandes dotados tuvieron su época a finales del siglo pasado y principios del presente. De algunos ya hemos hablado, como es el caso de Daniel Dunglas Home, del que se cuentan hechos extraordinarios, muchos de ellos constatados por Crookes. Home se paseo por todos los países de Europa entre 1850 y 1880, desafiando a ilusionistas y científicos a explicar sus habilidades. No tuvo la oportunidad de enfrentarse con el gran ilusionista de la época, Robert Houdini, pero sí con otros menos conocidos.

En 1853, Home desafió a una comisión de científicos ingleses a que explicaran sus demostraciones. Entre ellos el célebre físico Faraday aceptó, pero afirmó simplemente que Home era un hábil mago. La Sociedad Dialéctica de Londres, por el contrario, aceptó las telequinesias de Home, confirmando la existencia de una fuerza desconocida capaz de mover objetos sin contacto directo. Para la investigación, se realizaron 50 sesiones, nombrando una comisión de 30 científicos. Crookes, por su parte, confirmó, después de múltiples experiencias, la capacidad de Home para mover objetos tan pesados como un piano que levitó varios centímetros e incluso un acordeón, que se contraía sonando, como si alguien interpretara con él una melodía.

Otra de las grandes dotadas fue la italiana Eusapia Palladino, mujer campesina con una cultura muy elemental y que fue el asombro de personas tan sensatas como el astrónomo Schiaparelli, el fisiólogo y premio Nobel Richet, el gran ilusionista Howard Thurston, el psiquiatra alemán Schrenck-Notzing, los doctores Morselli y Tamburini y una larga lista de otras notables personalidades de la época, serias y consecuentes.

La Palladino fue, sin embargo, sorprendida en fraude varias veces, y algunas asociaciones, como la S.P.R. de Londres, de  la  que  ya  hemos  hablado,   la  tomaron  como defraudadora. No obstante, para otras entidades los fenómenos que producía Eusapia, tales como telequinesias, levitaciones de objetos, ectoplasmias, etc., fueron auténticos. Se realizaron pruebas en el Instituto de Psicología de París, en el laboratorio de Psiquiatría de la Universidad de Turín y en otros círculos científicos. Veamos lo que decía de Eusapia uno de los más célebres investigadores de la Época, Hereward Carrington, en sus informes para la revista de la Sociedad Americana de Investigaciones Psíquicas.

“Como fueras de serie y entre mis más vividas y extraordinarias experiencias, debo considerar mis sesiones con la médium napolitana Eusapia Palladino. Analfabeta, con dificultad para escribir su propio nombre, y a pasar de todo ello poseía poderes únicos que por muchos años sorprendieron a científicos de toda Europa… Eusapia Palladino fue, sobre todo, médium de efectos físicos; aunque también se le detectaron ciertas facultades de tipo mental.

Los objetos se movían alrededor, en su presencia, sin que nadie los tocara; se oían raps de gran estruendo; aparecían luces; había instrumentos musicales que sonaban sin que nadie visible los tocara. Todos estos fenómenos sucedían mientras la médium estaba sentada bien controlada, especialmente sus manos y pies y, naturalmente, con luz suficiente para permitirnos percibir todo lo que acontecía en la habitación con cierta nitidez.

“Eusapia realizaba sus sesiones en cualquier lugar, en casas privadas, en el laboratorio de una universidad o dondequiera que se la convocara. A menudo se la controlaba antes de la sesión pero nunca se encontró nada sospechoso. Entonces, tomaba asiento en su lugar delante de una mesa de madera, mientras los otros participantes se sentaban también alrededor. Las personas, a ambos lados de Eusapia, le sujetaban las manos, rodillas y pies. Las sesiones comenzaban a plena luz.

“Detrás de ella, se montaba una cabina construida con dos cortinas negras, cerrando un rincón de la habitación. En dicha cabina, se introducía una mesa sobre la que se depositaban pequeños instrumentos musicales propiedad de los asistentes. Eusapia nunca se sentaba dentro de la cabina, sino fuera, en el círculo.

El respaldo de su silla estaba a unos 30 centímetros de las cortinas. “A plena luz, con sus manos, pies y rodillas controladas, la mesa comenzaba a vibrar y a moverse. Muchos médiums consiguen que las mesas vibren, y si esto hubiera sido todo, no habría lugar para el caso. Pero, después de las vibraciones, la mesa del círculo comenzaba a levitar completamente del suelo, quedando suspendida en el aire por espacio de varios segundos.

“He visto en mi existencia cientos de levitaciones y estoy tan seguro de su realidad como de otros acontecimientos de la vida. Muchas veces, cuando la mesa estaba en el aire, le pasábamos una cuerda por debajo y por encima y entre su cuerpo y la mesa, sin encontrar obstáculo alguno.

Estas levitaciones las sostenían mientras uno de los asistentes estaba debajo de la mesa, agarrando los pies, mientras que las manos de Eusapia no tocaban la mesa, siendo esto último perfectamente visible a todos los presentes. Había una curiosa resistencia elástica de la mesa cuando estaba suspendida en el aire, como si estuviera sobre goma; de repente, dicha resistencia se desvanecía, cayendo la mesa sobre el suelo.

“He visto la mesa subir más de un metro durante las sesiones con Eusapia, e incluso estando yo de rodillas sobre el tablero, la mesa levitada. La médium permanecía sentada sin moverse, con sus manos y pies perfectamente sujetos por otros presentes.

“Después de las levitaciones, se oían raps en la mesa que estaba dentro de la cabina y en la del círculo. A menudo, los ruidos adoptaban una forma muy peculiar. Por ejemplo, Eusapia golpeaba cuatro veces la mesa con sus nudillos, dejando la mano sobre ella a unos 20 centímetros. Unos pocos segundos después sonaban unos raps, imitando exactamente sus golpes, como si fueran su eco diferido en unos instantes.

“Después se oían cinco golpes que querían decir que la luz debía ser disminuida. La luz era sustituida por una más débil. Aun con esta luz, se podía ver todo claramente, incluida la médium. Entonces, se oía que los instrumentos de la cabina se movían sobre la mesa, terminando por salir, uno o más, flotando por el aire, en torno a la habitación y además sonando. Si era, por ejemplo, una mandolina, sus cuerdas vibraban mientras flotaba por el aire; si era una campana, sonaba con estridencia hasta que caía al suelo.

“Es cierto que Eusapia a veces recurrió al fraude y en ello fue sorprendida, por nosotros y por otros. Su método consistía en liberar un brazo del control, produciendo fenómenos con la mano libre. Casi todos los investigadores han denunciado este tipo de engaño. Sin embargo, todos salían convencidos de la veracidad de sus fraudes, ¿por qué, se puede uno preguntar, recurría al truco, stsus poderes eran genuinos? ¿No sería que todos sus fenómenos fueran más bien fraude mal controlado?.

Es difícil contestar a esto en pocas palabras… De alguna manera pretendía trucar los fenómenos para divertirse, pero cuando lo descubríamos y comprobaba que no podía engañarnos, entonces realizaba el fenómeno genuino. Esto se lo he visto hacer a menudo y cuando defraudaba y era descubierta, lo repetía de forma que nunca pudo ser explicado”.

Este es uno de los testimonios de uno de los investigadores más célebres que tuvo la metapsíquica. ¿Qué se puede concluir de todo esto? La respuesta queda en el aire una vez más.

Los dotados hermanos Schneider
Ya en el presente siglo, nos encontramos a los hermanos Schneider, Willi y Rudy, investigados por el Instituto Psicológico de la Universidad de Munich y el Hospital Psiquiátrico de Viena y por el doctor Osty, por el doctor Schrenck-Notzing, el doctor Holud, el doctor Dingwall y otros expertos en la materia, uno de los cuales fue el gran desenmascarador de fraudes de principios de siglo.

Se trataba de Harry Price, que adquirió fama por sus exhaustivos controles en las sesiones mediúmnicas. Price asistió, en los primeros contactos con los hermanos Schneider, a las sesiones organizadas por el psiquiatra alemán Schrenck-Notzing. De las que el investigador inglés salió vivamente impresionado, ya que, aparentemente, los medios de control no detectaban qu Rudy Schneider cometiera fraude.

Sin embargo, algunas de las sesiones se organizaban en la misma casa de 1 familia Schneider, de la que todos sus miembros, desd el padre a la madre, pasando por los hijos, se decía qu eran dotados de efectos físicos. Price, cuando investigó en este ambiente, nunca detectó ningún fraude, seguí consta en sus informes al Laboratorio Nacional de In vestigación Psíquicas de Londres, del que fue fundado; y director.

Pricé decidió llevar a Rudy Schneider al laboratorio de Londres. Para tal ocasión, preparó unos métodos de detección de fraudes muy inteligentes. Consistían en rodear los objetos, que se suponía iban a ser movidos poi el médium a distancia, con rayos infrarrojos. Esta emisión cerraba un circuito que cuando era alterado por un objeto físico del tipo que fuera, automáticamente hacía que varias cámaras de fotografiar se disparasen desde distintos ángulos, retratando el objeto que, evidentemente, había sido movido por algún tipo de energía u otro medio que pudiera tener carácter fraudulento.

Fue, concretamente, en la sesión número 25, del año 1932, llevada a cabo en el laboratorio, cuando las cámaras se dispararon, recogiendo en sus placas un brazo de Rudy junto al objeto, cuando se suponía que debía estar en trance. Este hecho vino a minar la confianza de Price en todas las pruebas que durante años atrás y en diversos lugares había realizado con los hermanos Schneider. Cuando Price le recriminó al día siguiente su acción, la primera reacción de Rudy fue decir que el brazo debía ser de algún espíritu, a lo que Price replicó que el “espíritu” en cuestión llevaba el mismo pijama con el que vestían a Rudy en cada sesión.

Literalmente, sobre el caso de Rudy Schneider escribió: “Mis palabras finales son que, en mi opinión, hemos asistido a fenómenos genuinos en nuestros experimentos con Rudy en los años 1929 y 1930 y que es altamente probable que las telequinesias de pañuelos y las interferencias registradas por los rayos infrarrojos durante las pruebas de 1932 se debieran también a algún tipo de energía exteriorizada por el médium. En cuanto a otros fenómenos, debo suspender por el momento mi opinión, ya que me temo que tendremos que comenzar toda la investigación con Rudy de nuevo”.

Price sustentaba esta opinión por el hecho de que, salvando aquella sesión de 1932, en las demás en que se repitió la experiencia la cámara no registró nada anormal, sino tan sólo el pañuelo levantándose sin nada extraño alrededor. Según él, sería la energía procedente de Rudy la que interrumpiría el circuito, originando las fotografías.

Una vez más, se pone de manifiesto el estrecho margen en el que se desenvolvían los investigadores de la metapsíquica, ya que debido a la condiciones de escasa luminosidad que imponían los médiums, los fraudes, si se detectaban, tenían que serlo con aparatos tales como los descritos y que incluso dejaban la duda en el aire, ya que, como el mismo Price escribía, había teóricamente un tiempo (1/2 segundo) entre la interrupción del circuito y la deflagración de las lámparas de magnesio, que bastaba para empujar el pañuelo y volver la mano a la posición de control, sin que lo detectara la placa.

Otro gran dotado de los años 20 fue el polaco Jean Guzik, también investigador por el Instituto Metapsíquico Internacional de París. Estos últimos dotados sufrieron condiciones de control más severas, no sólo por una mayor experiencia acumulada, sino porque los medios de detección se perfeccionaron. Así se empleaban, como hemos visto, las fotografías de magnesio, los rayos infrarrojos y otros medios que dificultaban el fraude.

Algunos de los grandes dotados fueron sorprendidos en fraude, alegando los matapsiquistas que, al ser los fenómenos parapsicológicos evasivos por naturaleza, el médium, aun estando inconsciente, puede intentar fraudar para alcanzar el objetivo.

Sin embargo, la cantidad de fraudes detectados en los últimos años de la metapsíquica hicieron que muchos científicos se alejaran de este tipo de investigación a pesar de los testimonios en sentido contrario de investigadores tan célebres como los citados.

Por último, citaremos algunos nombres más de conocidos médiums sin detenernos en otras aclaraciones y remitiendo al lector a cualquier libro sobre esta época. Nombres tales como Florence Cook, Stanislava Tomsc-yk, Marta Beraud, Miss Goligher y Kluski fueron otros tantos dotados célebres de aquellos años.

Del espiritismo a la moderna parapsicología
Los resultados obtenidos por los sucesivos investigadores fueron demostrando que, más que al poder de los espíritus, los curiosos sucesos ocurridos durante las sesiones se debían a los poderes mentales de los verdaderos médiums; a quienes muchos científicos e investigadores comenzaron a llamar “clarividentes” o, más contemporáneamente, “psíquicos”.

Pero eso es otra historia. La historia de la parapsicología.

Fuente Consulatad:PARADIGMAS Tomo 6 Mitos, Enigmas y Leyendas Contemporáneas -El Espiritismo- P.Y.E.S.A.

La Educación de los Hijos y la Influencia de la Familia Historia

La Educación de los Hijos y la Influencia de la Familia

Entre los muchos factores que determinan lo que ha de ser un individuo, las fuerzas que moldean su capacidad, IUS intereses, motivos, objetivos, deseos, características personales y actitudes sociales, ninguno influye tanto como la familia en que nace. Esto es así porque la familia es el primer y más activo agente determinante de los estímulos sociales del niño, de lo que aprenderá, de las normas de conducta cuya observancia o quebranto le acarrearán recompensas o castigos.

escultura de henry Moore sober la familia

Escultura de Henry Moore sober la familia del siglo XX

La familia asegura la continuidad del cuidado del niño y la importancia de ciertas relaciones por encima de otras. Constituye asimismo un sistema de parentesco que, a su vez, es un elemento de la estructura social.

Debido a que en las sociedades primitivas la vida era un puro subsistir, en una lucha continua por la supervivencia, el niño tenía una función inmediatamente significativa en la comunidad. Desde edad muy temprana empezaba a aprender las habilidades y mañas de la comunidad, generalmente especificadas por sus necesidades. Así se adiestraban en el arte de la pesca, de la caza o del cultivo del campo, de acuerdo con las características de la vida de la comunidad en que se criaba.

El niño apenas tenía elección y el período de irresponsabilidad infantil solía concluir abrupta y rápidamente, para comenzar muy pronto a ser útil a la colectividad. Al mismo tiempo, solía criarse según unas reglas muy rígidas. Al revés que en la moderna sociedad industrial, las economías primitivas no podían, ni pueden, permitirse el lujo de la elección de oportunidades para sus hijos.

familia antigua de principio de siglo

La condición del niño dentro de la familia ha variado ampliamente de una civilización a otra, en función de las diferentes concepciones sociales, políticas y económicas. En la sociedad romana, los niños gozaban de escasa consideración en ios primeros tiempos de la República; en el grabado, la familia contempla cómo el niño da sus primeros pasos; el padre permanece apartado, pues se consideraba a las mujeres y menores como socialmente inferiores. En los extensos grupos familiares del siglo XIX, todos los miembros adultos se consideraban obligados a intervenir de algún modo en la educación de los hijos. En algunas pinturas de una tumba del antiguo Egipto se muestran el brazo de una mujer en torno a la cintura de su esposo, en tanto que su hija menor se aferra a su pierna. El motivo se repite varias veces y expresa el tema de una familia noble cazando patos en el río Nilo.

En la antigua Roma, los niños, al igual que las mujeres, eran considerados seres inferiores, y tratados como tales. Era frecuente el infanticidio, hasta que a finales del siglo III se inició una severa legislación destinada a impedirlo.

La educación se centraba principalmente en el hogar. En tiempos posteriores, a medida que Roma iba siendo más grande y poderosa, el concepto de la educación fue perfeccionándose y se exigió mayor responsabilidad a las escuelas. Sin embargo, para criar a sus hijos menores, muchas mujeres preferían emplear nodrizas extranjeras y dejar a los más crecidos al cuidado de las esclavas.

En Grecia, las mujeres lograban su pleno reconocimiento en la comunidad cuando llegaban a ser madres. La pérdida de un hijo se consideraba como una gran desgracia para una nación cuya economía de carácter agrícola requería el concurso de muchos brazos.

La concepción militar espartana del Estado velaba con rigor por la salud infantil. Se practicaba la eugenesia y todos los niños tarados eran suprimidos. Además se intentaba eliminar todo sentimentalismo en la maternidad. Los pequeños abandonaban el hogar a los siete años para ir a vivir en unos barracones donde eran sometidos a una rígida disciplina física y militar.

Actualmente, casi todos los niños se crían dentro de una estructura familiar, salvo en algunos casos, como en los kibbutzs de Israel, donde viven en guarderías comunales.

DENTRO de la familia, que es una institución universal, la tarea de criar a los hijos suele estar en primer lugar a cargo de la madre. Pero esto puede realizarse también fuera de la familia, sin que el niño distinga entonces a su madre de las personas que lo cuidan.

Igualmente, el cuidado de los niños puede estar a cargo de toda la comunidad. Después de largas investigaciones y experiencias, la antropóloga Margaret Mead afirma que este último sistema es el mejor. Su afirmación se basa en el hecho de que el niño no elige a sus padres, y, en cambio, de este modo puede escoger a los que mejor se avengan a sus peculiares necesidades afectivas.

Estudios antropológicos en el mundo entero han proporcionado una documentación muy interesante sobre los círculos de estructuración familiar. Estas relaciones complicadas, estos complejos deberes dentro del mar00 familiar, fueron desarrollados para hacer frente a las tradicionales necesidades y dieron lugar a costumbres que han permanecido inamovibles durante siglos.

Así, en determinadas poblaciones de Indonesia, el varón cabeza de familia no trabaja nunca. Tampoco puede solemnizar su matrimonio hasta que tiene un hijo suficientemente mayor para que trabaje por él. Mientras tanto, los hijos menores que van naciendo de su enlace son adoptados desde su mismo nacimiento por la abuela materna.

De este modo, el padre no casado se convierte temporalmente en tío de sus retoños y puede trabajar para ayudarles. Sólo cuando el hijo mayor llega a una edad en que es capaz de trabajar, el padre puede regularizar su unión con la madre de sus hijos. Solamente enton-ecs la pareja tiene la posibilidad legal de fundar un hogar. Mientras tanto, habrán sido simples amantes.

Un estudio sobre 192 de estas amplias sociedades familiares reveló que, el 24 por ciento tenían una estructura basada en el núcleo limitado, el 48 por ciento eran grupos vastos y complejos, y el 28 por ciento eran familias polígamas, pero no amplias. En la Inglaterra moderna, entre diversas familias elegidas al azar en una ciudad, un médico halló que aproximadamente el 70 por ciento constituían un núcleo limitado, el 20 por ciento formaban familias ampliadas y el 10 por ciento tenían una estructura irregular, como madre e hijos, padre e hijos, madre, abuela e hijos solos, etc.

Actualmente, el niño de una comunidad industrial, con sus esquemas de educación, bienestar y seguridad estatal y sus complejidades, goza de una niñez prolongada en comparación con el breve período de irresponsable descuido de que disfrutaron y aún disfrutan los niños de las comunidades más precarias. De acuerdo con la sofisticación de su sociedad, el niño de una comunidad tecnológica tiene que aprender mucho y su educación está orientada a enfrentarse con las necesidades de dicha sociedad. Su adiestramiento empieza muy pronto y es relativamente flexible, basado en la extensa gama de ocupaciones posibles.

La función del niño en una sociedad avanzada es menos vital que en una primitiva. Por este motivo, cuando se presenta la adolescencia es corriente la falta de identidad y una sensación de alienación. La familia ya no es, en los países desarrollados, el espejo que refleja la imagen de la comunidad. Puede ramificarse individualmente, lo mismo que sus miembros, y aunque todavía ejerce una función económica, se halla primariamente preocupada por la socialización de sus nuevos miembros y el cuidado de los mismos. Su cometido oficial incluye la enseñanza al niño de las actitudes y normas de comportamiento “civilizado”.

EL proceso socializante es largo. A veces, un recorrido agradable; otras, un camino difícil. El niño sigue su ruta a su modo, al mismo tiempo que adquiere las mínimas cualidades sociales y personales que se consideran apropiadas para la comunidad. Pero no siempre se convierte en una réplica exacta de las esperanzas que los demás ponen en él. Muchas influencias diferentes actúan, de modo que cada individuo es único. Por ejemplo, dos mellizos idénticos pueden ser socializados de forma distinta y convertirse en dos personas diferentes.

Imaginemos que los dos muchachos son hijos de una madre soltera e inteligente que los ha colocado bajo adopción. A uno lo adopta un matrimonio perteneciente a la clase trabajadora que habita en un suburbio de una gran ciudad, y al otro un industrial y su esposa que viven en un barrio residencial.

A los quince años, ambos adolescentes, a pesar de su base hereditaria común, serán dos personas casi totalmente diferentes. Se parecerán en el aspecto externo, ya que en eso las experiencias sociales influyen muy poco, pues es la herencia genética la que determina los rasgos físicos. Pero existirán notables diferencias en las características sociales y personales.

El niño de la clase trabajadora puede ser agresivo y, en muchos aspectos, menos inhibido y más independiente; al mismo tiempo, su lenguaje no será tan correcto gramaticalmente.

familia renacentista

 En los últimos siglos, la sensibilidad de los grandes artistas ha reconocido la importancia de la familia como célula fundamental de la sociedad, tal como aparece en estas pinturas. Vemos arriba a la familia de Jacob Jordaens (1593-1678).

obra de arte mostrando la familia

Escena campestre, pintada por Pablo Picasso, en 1903, representando una familia de la clase media.

Los dos hermanos se diferenciarán de modo sustancial en su filosofía de la vida, en sus intereses, actitudes, creencias y opiniones. El chico de la clase trabajadora vivirá más al día, sin preocuparse por la formulación de objetivos altamente culturales o profesionales. En tanto que es probable que abandone pronto los estudios, su hermano de la clase media se preocupará mucho más por sus aspiraciones académicas, dedicándose a obtener un título universitario o a los negocios, y tal vez se muestre más inhibido en el aspecto sexual.

La familia, como otros agentes socializantes (entre ellos las escuelas y las asociaciones religiosas), emplean diversas técnicas para enseñar y controlar al niño en su crianza. Generalmente son recompensas materiales y psicológicas, como la alabanza, la reprensión, el castigo, las muestras de cariño o de enfado, etc. El énfasis sobre las normas de conducta social y los medios para desarrollarlas varían a menudo de una cultura a otra, pero algunos modos de comportamiento, como la comida, las evacuaciones, la dependencia y la agresividad, están controlados por normas establecidas.

Los investigadores han explorado las formas en que las variaciones en la estructura de la familia puede incidir en la personalidad del niño y en otras características. La dimensión de la familia también establece ciertas diferencias en la forma en que un niño es criado y educado y en las cualidades que desarrolla, pero los efectos son menores y dependen de gran número de circunstancias. La familia numerosa es menos eficaz para conseguir individuos con aspiraciones y talento que las familias pequeñas, cuyos hijos suelen lograr mayores puntuaciones en los tests de inteligencia y en la escuela.

Una encuesta hecha en Estados Unidos demostró que uno de cada diez hogares con hijos menores de dieciocho años carecía de padre o de madre. En su mayor parte, eran familias destruidas por la muerte, el divorcio o la separación, y las más de las veces era el cónyuge varón el que faltaba. Las investigaciones han resaltado hasta qué punto la ausencia de cualquiera de los padres, cuya misión es guiar a sus hijos, servirles de “modelo” con los que identificarse y ayudarles a ingresar en los grupos situados fuera de la familia, puede tener consecuencias desastrosas para el niño.

Los estudios realizados sobre las experiencias sufridas por la separación conyugal durante la menor edad de sus hijos demuestran que sus efectos varían, pero que, por lo general, suelen provocar en el niño problemas de personalidad más o menos graves. Por todo ello, cabe afirmar que una familia unida es el mejor vehículo para la integración personal del niño, principalmente si sus padres constituyen una sociedad viva y compenetrada, y no sólo una fría entidad legal.

Fuente Consultada:Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera
Tema: El Niño y El Mundo – Como Moldea Una Familia

Historia del Matrimonio Resumen Porque Uso del Anillo y Arrojar Arroz

RESUMEN LA HISTORIA DEL MATRIMONIO
Arrojar Arroz y Uso del Anillo

CUANDO UN HOMBRE Y UNA MUJER SE AMAN. CUANDO UNA PAREJA PIENSA SU VIDA EN FUNCIÓN DE DOS PIENSA TAMBIÉN, CASI NATURALMENTE, EN EL MATRIMONIO.

PERO ESTO NO SIEMPRE FUE ASI, EN LA PREHISTORIA UN SEÑOR BASTANTE POCO CABALLEROSO RAPTABA POR FUERZA A LA MUJER DE SUS SUEÑOS. MAS TARDE. EL RAPTO NO ERA EN ABSOLUTO RENTABLE, PORQUE YA MIL AÑOS ANTES DE CRISTO, LA GENTE SE CASABA PARA ENRIQUECERSE MEDIANTE EL SISTEMA DE LAS DOTES.

REALIZABA ASI FUERTES ALIANZAS FAMILIARES, AMPLIABA SUS DOMINIOS TERRITORIALES Y TENIA LEGÍTIMOS VÁSTAGOS QUE LOS HEREDABAN. HOY, LA MENTALIDAD HA CAMBIADO Y LA INSTITUCIÓN MATRIMONIAL TAMBIÉN.

NOS ACERCAMOS, PARECE A LA ÉPOCA DEL “MATRIMONIO A LA CARTA”. ARREGLADO Y PROYECTADO ESTRICTAMENTE POR QUIENES LO INTENTARAN: LA PAREJA Y AQUELLO QUE LOS UNE.

matrimonio a principio de siglo xx

Breve Historia del Matrimonio

Paradójico y vacío de amor, arreglado por los padres de los novios o negociado por casamenteras profesionales, con todas la variantes que ha tenido en cada época y lugar, el matrimonio ha resistido hasta hoy por marcar la entrada en cierto orden social que aseguraba también la correspondencia con el orden del Universo.

Motivos muy precisos y deberes muy claros tuvo la gente durante siglos para casarse: hacerse rico por medio de una dote (era el modo más honorable), realizar alianzas entre las distintas familias, ampliar dominios territoriales y tener hijos legítimos que, como tales, perpetuarían de forma civilizada el núcleo de la tribu o sociedad.

Pero sucede que la unión entre una mujer y un hombre ha sido siempre el símbolo de la vida; el matrimonio, por tanto, ha tenido también un significado ritual y sacro, entendiendo por sacro aquello que no muta en el tiempo y cuyas motivaciones son presentes pero también futuras.

De amor ni hablar. Los sentimientos que podrían haber sentido ciertos cónyuges no quedaron registrados en ningún texto laico o religioso anterior al siglo XV, tiempo de Cristóbal Colón. Matrimonio-patrimonio fue la rima predominante desde la prehistoria: armonizaba con lo humano y también con lo divino.

Aquella mujer que fuera comprada por el cazador-jefe de una tribu prehistórica, tenía alimentación asegurada (eran tiempos de escasez y pocos recursos) y el respeto absoluto de sus congéneres. El cazador, por su parte, como todos los hombres del mundo hasta la modernidad, tenía pleno dominio sobre su esposa.

Desde siempre –aunque algunos historiadores sostienen que hace 10.000 años atrás la gente vivía en la más libre promiscuidad sexual y se producían matrimonios por rapto- las familias negociaron para obtener del matrimonio réditos económicos. En algunas sociedades primitivas, los padres de la novia cambiaban objetos con los padres del novio y de este intercambio nació el sistema de matrimonio por dote que prevaleció en Babilonia, Grecia y Roma.

adan y eva primer matrimonio

Si tuvieramos que  poner un punto de partida simbólico a la historia del matrimonio, deberíamos pensar en Adán y Eva. Desde la mítica manzana, mucha agua corrió bajo los puentes de la relación hombre – mujer.

Breve Historia del Matrimonio

Con una fuerte moral impuesta más tarde por la Iglesia Católica, el matrimonio atravesó la historia erigido como un deber cívico que había que cumplir a rajatablas. A nadie se le ocurrió, antes del siglo XVIII en pleno auge del romanticismo, el tiempo en que Goethe escribió Werther, el joven enamorado de la casada Carlota, pensar que la felicidad se hallaba en el matrimonio. Ni el amor, ni siquiera los buenos tratos formaban parte de la realidad matrimonial.

Esa realidad ha cambiado, está a la vista. Ahora, existe en las parejas el doble deseo de la felicidad, una búsqueda de una libre expresión amorosa y también personal, todo sin perturbar la autonomía individual del otro. Este cambio de mentalidad operado desde tiempo atrás produjo que el matrimonio como institución esté, al menos en Europa, “totalmente obsoleto de aquí al año 2000”, según un reporte de la asociación británica One plus One y un estudio del Instituto Nacional de Estudios Demográficos de París (INED).

La pareja, es claro, no desaparecerá sino que al estar establecidas otras formas de unión la institución fundamental de la sociedad pasará a ser la familia, no el matrimonio. Ya no se trata de un intercambio de obligaciones ni de una relación semiamistosa entre los esposos que tienen el deber de procrear. Por eso, el modelo matrimonial que dominó casi 2.000 años de historia, tal parece que tendería a desaparecer.

La nueva fórmula parece difícil de practicar en este final de siglo, pero ya está impuesta en todo el mundo. El matrimonio acaso sea “a la carta”, de acuerdo con el gusto del consumidor, y sus ingredientes serían entonces mucho amor y responsabilidades compartidas, todo mezclado con la justa medida de libertad individual.

MATRIMONIO – PATRIMONIO
El divorcio existe desde que existe el matrimonio; fue su sustento. Hablamos de tribus primitivas, de egipcios, griegos y romanos que vivieron cientos de años antes de Cristo. No se trataba, es claro, de un divorcio legal entendido en 1993 sino de la separación de los cónyuges. Pero tratándose de pactos, alianzas, deberes y obligaciones era de esperar que hombres y mujeres se unieran para un día romper el contrato e intentar otro negocio.

Tampoco existían pruritos respecto de segundas nupcias e incluso terceras. Cupido podía errar su flechazo, pero la posibilidad de hacer un buen arreglo para pasar el resto de los días en una buena posición seguía vigente tanto para los señores como para las damas.

cupido y el amor matrimonial

Breve Historia del Matrimonio

Hasta el siglo III en la Italia romana y pagana, el matrimonio era una institución privada: no había que presentarse ante un juez o un sacerdote, no era un acto escrito (sólo se establecía la dote por anticipado) ni había nada considerado de rigor. Era como entre nosotros el compromiso. Y el divorcio en ese entonces se estipulaba del mismo modo: bastaba con que el hombre o la mujer se separase y quisiera romper el acuerdo.

Como además las divorciadas recobraban su dote, los divorcios eran muy frecuentes en la clase alta romana. César, Ovidio, Claudio y Cicerón, se casaron tres veces. Se cuenta que Nerón, le “prometió” su esposa Livia al futuro emperador Augusto.

Después de la consolidación de la Iglesia, las condiciones se agrávarón para los futuros esposos. Había que ser consecuente con las exigencias morales referidas a los deberes matrimoniales pues la institución debía ser mantenida a cualquier precio. Así fue como el matrimonio hizo su entrada en Occidente en los primeros siglos de nuestra era. Ambos cónyuges debían ser agentes de la moral y permanecer unidos pero la ley romana, a pesar de la Iglesia, autorizaba el divorcio.

Tras la caída del Imperio Romano, a partir del siglo V, la pareja bien avenida era la réplica en miniatura de la armonía social y orden cívico. La separación, por tanto, empezó a ser mal vista. Eran tiempos violentos en los que había que preservar la vida y todas las medidas tendían a evitar la ruptura del matrimonio. “Un hombre que se divorcia de su mujer admite que ni siquiera es capaz de gobernar a una mujer”, se decía.

Unos setecientos años después de Cristo, tanto en los hogares cristianos como en los pueblos de Oriente Próximo un joven “entraba al mundo” cuando se casaba. El matrimonio era arreglado por sus padres desde su adolescencia; elegían una futura esposa oficial para su hijo que estuviera socialmente a su altura y, para asegurar la alianza familiar, la parentela tenía en cuenta los bienes y recursos de ambos adolescentes. Y a partir de entonces, lo que era unido por Dios, nada lo podía separar. Entre los años 814 y 840, la Iglesia prohibió totalmente el divorcio.

Algunas costumbres se arraigaron fuertemente en el rito matrimonial como la fiesta (hubo tiempos de banquetes que duraban tres días) y los regalos de bodas. Aun hoy es impensable una fiesta sin regalos; su valor indica la clase económica de los recién casados y la de los invitados.

Además, la Iglesia fue introduciendo paulatinamente estrictos procedimientos a partir del siglo XII, en la época de los señores feudales: había que separar el compromiso de la boda, hacer la promesa de matrimonio frente a testigos, publicar bandos y por último realizar una solemne ceremonia nupcial en la Iglesia. El matrimonio cristiano fue bendecido como sacramento en el Concilio de Letón de 1215.

AMORES DE FIN DE SIGLO
De golpe, hacia el final del siglo XVIII el control del matrimonio pasa de la Iglesia al Estado: había que casarse primero ante la ley y después religiosamente. Esto marcó un hecho importante porque la Iglesia perdió el control de uno de sus privilegios más preciados: llevar registro del nacimiento, matrimonio y muerte de las personas, responsabilidad adjudicada a los municipios hasta la actualidad.

Finales del siglo XX. Cambios profundos en la mentalidad humana y en la sociedad. La vida, sin embargo, sigue igual, regulada por el hilo conductor del nacimiento, la adolescencia, el matrimonio y la muerte.

Este hilo conductor, de acuerdo con el investigador del comportamiento humano Vittorino Andreoli, pone en evidencia tres modelos matrimoniales elaborados por la humanidad: el primitivo modelo matrimonio-patrimonio, el matrimonio religioso y el de la sociedad actual donde las motivaciones se encuentran en el vivir al día, donde el valor de los afectos se mide según la cultura de las decisiones provisorias y reversibles, donde la lógica, en suma, es la del control remoto: cambiar el programa que nos aburrió o no nos gusta más por otro mejor.

Sin embargo, la convivencia resulta el modo de vida más protector. Las personas casadas tienen una mejor alimentación, mantienen mejor su salud y tienen una mejor inserción social y la encuesta ha revelado además que las tasas de mortalidad fluctúan de acuerdo con el estado civil de la gente: quienes viven en pareja presentan más esperanzas de vida que los divorciados/as, solteros/as o viudos/as. Y la mortalidad aumenta, por diversas causas, en un 80% para los hombres y un 50% para las mujeres.

Hoy no existe hostilidad hacia el matrimonio y las parejas siguen unidas, sólo la institución matrimonial tiende a desaparecer como tal. Hombres y mujeres eligen la mejor forma de relacionarse casándose civil y religiosamente, si lo prefieren. Demógrafos y sociólogos ya no hablan de concubinato sino de cohabitación cuando se menciona a la convivencia y señalan que existe, incluso, un reflote en el matrimonio, aunque no es significativo.

Aquella puesta desplegada en escenarios antiguos donde el matrimonio era una imagen familiar –alianza de dos linajes y dos patrimonios– se traduce ahora en una puesta en escena de la pareja. Es allí y no en los progenitores donde se encuentra el poder de la unión entre un hombre y una mujer. En los sentimientos, en el establecimiento de un vínculo afectivo, un matrimonio acordado por ambos, con responsabilidades compartidas y proyectos comunes. Un matrimonio de amor y deberes. Una unión “a la carta”.

UN ANILLO PARA LA ETERNIDAD:

En las primitivas sociedades guerreras donde la conquista era primordial, si un joven deseaba a una chica, debía literalmente conquistarla. No hablamos de galanteos sino de posesión, como la territorial. El joven en cuestión, entonces, debía diseñar un gran círculo en la tierra, una especie de ring (que quiere decir anillo) y meter dentro a la chica.

Después, invitaba a cualquiera a batirse con él, a pelear por ella, rito y ceremonia realizada delante de toda la comunidad. La lucha se desenvolvía en aquel ring y, quien era echado fuera del círculo, perdía todo derecho sobre la mujer. El conquistador, ni bien terminaba la peiea, adquiría el dominio sobre la mujer y se celebraba la unión.

El círculo, aquel simbólico anillo no era otra cosa que la representación de una conquista. Pero el concepto de lucha está presente aun cuando la conquista sea actual y de carácter puramente psicológico. La literatura es rica en ejemplos de conquistadores de corazones femeninos.

El anulo de oro, característico de la unión matrimonial, es un objeto que se encuentra.en muchos ritos cristianos y, sin embargo, el significado de eternidad que posee –por carecer de principio y de fin– proviene de las conquistas, de aquellas sociedades en que la posesión también era eterna.

El anillo de oro adquiere entonces poderes mágicos mantenidos en el tiempo: en la Roma Antigua se llevaba en el dedo anular de la mano izquierda porque, según una antigua concepción médica de los egipcios, había un nervio que se dirigía directamente al corazón.

PARA VIVIR OTRAS LUNAS
Amor que destruye, amor maléfico, amor influenciado por la Luna. Tales eran las creencias del siglo VIII en pleno auge de la brujería femenina. Las mujeres -se pensaba- pertenecían al Cosmos y estaban, por tanto, poseídas por fuerzas del Infierno y de la noche. Su ciclo, ¿no es acaso de 28 días como el de la Luna?.

Cuando un eclipse de Luna se producía, el terror se apoderaba de todos: las mujeres dejarían de tener hijos y la especie humana estaría pronta a desaparecer. Para conseguir entonces que la Luna volviera a salir con su luz de las profundas tinieblas, se realizaban ceremonias con cánticos y ruidos tituladas vince luna (Luna, tuya es la victoria).

El concilio de Leptines condenó estas ceremonias en el año 744 y precisó al respecto que algunos sostenían que “las mujeres se entregan a la Luna para lograr apoderarse del corazón de los hombres igual que hacían los paganos”. De hecho, la mujer seguía siendo todo un misterio maléfico y benéfico, puro y destructivo sí, pero misterio al fin.

Por eso, cuando los jóvenes se casaban, debían beber una copa de hidromiel -el alcohol procedente de la fermentación de la miel– a fin de apaciguar los miedos, las angustias y a los dioses.

Este filtro del amor tenía que darles el coraje suficiente para penetrar en otro gran misterio: el de la carne. Así surge la reveladora expresión Luna de miel, ese primer acercamiento de los recién casados en el que sienten su coincidencia con el Universo al desaparecer el uno para aparecer en el otro. Así, también, quedaba exorcizada la furia del amor para que juntos pudieran vivir muchas lunas más y para cooperar en la salvación del orden del mundo.

¿Por qué les lanzamos arroz a los novios?

Los romanos les lanzaban nueces, dulces o trigo a los novios que se dirigían a casa al finalizar la ceremonia, para augurarles fertilidad. En algunas regiones de Alemania aún existe esta costumbre, pero los invitados le entregan las nueces a la novia en lugar de arrojárselas; en otras, se les coima de regalos de diversa índole, como dulces, pastelitos y puñados de arroz.

Leer Mas Sobre Esta Tradición

matrimonio oriental

En la actualidad, el matrimonio puede celebrarse con una infinidad de rituales que combinan, incluso mas de una religión. En este caso, se mezclan símbolos orientales y cristianos.

Ceremonia matrimonial en Corea. Según la tradición de muchos países asiáticos, las distintas familias “decretan” el casamiento de sus hijos, incluso desde antes de su nacimiento.

A comienzos de siglo, el banquete era uno de los momentos esenciales en todo casamiento. El que vemos en la foto fue celebrado en 1909, en la Bretaña francesa.

EL MATRIMONIO COMO INSTITUCIÓN:
La responsabilidad compartida: Si los viejos valores que sostenían la institución matrimonial están en crisis, hay que aprender a buscar otros nuevos compartiendo responsabilidades.

arroz a los novios

Breve Historia del Matrimonio

“Yo estoy en completo desacuerdo con el feminismo. Creo que la mujer es más débil que el varón, y esto hay que aceptarlo como un hecho. Por eso, en mi matrimonio dejo que mi marido asuma todas las responsabilidades económicas.

Mi trabajo —que no es poco— se concentra en los cuidados del hogar, en las tareas domésticas, en la educación de los chicos. ¿Que no soy moderna? No me interesa ser moderna, si por tal se entiende trabajar en labores masculinas. Prefiero que me crean chapada a la antigua, y conservar así la serenidad de mi matrimonio.”

SÍ, PERO…
Que cada uno puede elegir su estilo de vida es cierto. Pero a la mujer que opina como la del ejemplo precedente se le podría decir: “Sí, pero… ¿acaso su actitud conserva la serenidad del matrimonio?”

Sea cual fuere la actitud que se adopte frente a la responsabilidad de casarse, hay que tener en cuenta algo esencial: hoy la institución del matrimonio está en crisis. Se discuten sus fundamentos y los valores que la sostenían. Y aunque una pareja crea aferrarse a aquellos fundamentos y valores tradicionales, muchas veces éstos tambalean por la misma presión social.

Hasta hace pocos años los roles del hombre y la mujer en la sociedad estaban definidos claramente, casi podría decirse que separados en compartimientos estancos.

Entonces era bastante lógico que, desde el momento en que se casaba, el hombre se hacía completamente responsable de su mujer y de sus hijos, dado que era el sostén económico del hogar. Por consiguiente, su deber era proteger y alimentar a toda la familia.

La mujer, por su parte, debía posibilitar  sin mayores muestras  de placer la satisfacción sexual de su marido. Al mismo tiempo debía organizar la vida doméstica —cuidar de la casa, de las comidas, de la ropa, etc.—. Y su responsabilidad con respecto a la crianza de los hijos era mayor.

Es decir que esta especificación de roles, apoyada por los esquemas de la sociedad burguesa, hacía que las personas se sintieran más seguras, tal como lo afirma la antropóloga Margaret Mead. La razón es simple: el hombre conocía sus obligaciones: la mujer, las suyas. Y éstas eran aceptadas sin mayores discusiones.

Pero hoy las cosas son distintas. Al cambiar el papel del hombre y de la mujer dentro de la sociedad, al aceptarse un sinnúmero de derechos femeninos que antes no se aceptaban, aparecen dos proyecciones diferentes:

1. La primera, positiva, se refiere a la evolución de los individuos de ambos sexos hacia mayores posibilidades de realización.

2. La segunda, negativa, se refiere justamente al derrumbe de valores tradicionales. A menudo se confunden las cosas, y la polémica se profundiza. Aparece la inseguridad. Y al mismo tiempo las crisis de las instituciones tradicionales: entre ellas el matrimonio.

De manera que adoptar hoy el rol de una mujer del siglo pasado constituye una especie de desincronización con la época en que vivimos. El matrimonio no tendrá más o menos tranquilidad porque la esposa elija una actitud pasiva. Al contrario: su equilibrio profundo dependerá de que ambos cónyuges aprendan a compartir responsabilidades.

UNA EMPRESA AFECTIVA
El matrimonio es, en cierto modo, una empresa. Y como tal necesita de la organización necesaria. Pero esto no quiere decir una disciplina rígida que defina derechos y obligaciones de manera absoluta.

La empresa conyugal tiene una connotación afectiva que no puede ni debe olvidarse. En base a esta connotación afectiva podrán compartirse las responsabilidades de todo tipo.

Las dificultades pueden presentarse en la coordinación de las distintas actividades. La mujer que trabaja fuera de la casa, por ejemplo, tendrá menos tiempo para atender su Rogar. Y si el marido también trabaja fuera, no puede exigírsele que sea él quien se ocupe de este aspecto.

Aquí, si bien la paciencia y tolerancia de ambos puede obrar de modo efectivo, también hace falta una colaboración exterior. La del Estado. Si éste crea guarderías gratuitas, escuelas primarias de doble turno, la industrialización del servicio doméstico, equipos de limpieza a domicilio, comedores comunes y otras comodidades que algunos países —sobre todo los escandinavos— ya disfrutan, muchos problemas del matrimonio quedarán solucionados.

LOS TRES CÍRCULOS DE LA CONDUCTA
Pero que los aspectos prácticos del problema no nos hagan olvidar los aspectos emocionales. La responsabilidad también se comparte en lo afectivo. Ambos, hombre y mujer, deben brindarse cariño, ternura, comprensión y apoyo.

Dentro del aspecto sexual hemos insistido con frecuencia en la necesidad de llegar a una adaptación que permita a ambos disfrutar de su unión. Y también explicamos que si muchas veces esa adaptación fracasa es porque fracasan otros aspectos de la vida de relación. Un marido cuya mujer no se interesa en su trabajo o en su actividad creativa puede muy bien sentirse desganado se-xualmente frente a ella. Y viceversa.

el matrimonio

Breve Historia del Matrimonio

Dentro de la vida en general, y de la vida en pareja en particular, podemos considerar los problemas que surgen como tres grandes círculos que representan las conductas básicas del comportamiento. Los tres círculos son interdependientes, se influyen entre sí.

Sólo teniendo en cuenta los tres círculos, sus constantes interferencias y sus mutuas influencias podremos compartir integralmente todas las responsabilidades del matrimonio y buscar nuevos valores que lo sustenten.

 

El Sadismo y Masoquismo Conductas Sádicas Sexuales Psicología

Sadismo y Masoquismo
Conductas Sádicas Sexuales – Psicología

El sadismo es una conducta perversa, que requiere sufrimiento del otro como condición ineludible para lograr el placer sexual. Los diarios sensacionalistas, casi siempre, nos sorprenden con casos que resultan verdaderos impactos morales.

No porque el hombre de hoy, informado en todos los niveles, desconozca la existencia de ciertas perversiones, sino porque esas perversiones, descritas fríamente por dicha prensa, sin una demostración de sus motivaciones profundas, resultan siempre brutales e indignantes.

El sadismo es una de las desviaciones sexuales más frecuentes en la crónica policial.¿Pero de qué se trata?.El origen etimológico de la palabra proviene de un nombre, el del Marqués de Sade, nacido en Francia en 1740, autor de numerosos libros, encarcelado muchas veces y fallecido en 1814.

Al igual que su sucesor austríaco von Masoch, de quien ya hablamos, Sade dio su nombre a una de las anomalías del comportamiento sexual. Esta consiste en lograr el goce solamente haciendo sufrir al “partenaire”. Von Masoch, recordémoslo, dio su nombre al masoquismo, que consiste en lograr el placer sexual mediante el dolor. Es decir, a la inversa.

Pero como bien observan Bertrand, Lapie y Pelle en su Diccionario de información sexual, “la palabra sadismo, con todo, no habría tenido tanto éxito, al extremo de entrar en la lengua corriente, si no correspondiera a la agresividad erótica, en general inconsciente, de gran número de individuos”.

¿SOMOS TODOS SÁDICOS?
Vamos por partes. Hay preguntas que no pueden contestarse con un simple “sí” o con un simple “no”. En todas las personas hay componentes instintivos sádicos. En algunos individuos son más fuertes por su propia constitución.

Pero también la historia individual de cada uno puede intensificar dichos impulsos. Si éstos no se canalizan de manera adecuada se podrá llegar a lo que generalmente se llama sadismo, y que sería mejor denominar sadismo perverso en la adultez.

Vale decir que si los componentes sádicos naturales de cada uno se orientan, se canalizan, no hay posibilidades de que aparezca la conducta perversa. Ésta, en cambio, se da cuando diversos factores, en su gran mayoría de orden psicológico, la fomentan e incrementan.

EL SÁDICO TIENE MIEDO DE Sí MISMO
Sí, el sádico tiene miedo de sí mismo, quizá sin saberlo. Presa de gran angustia inconsciente lucha contra sus sadimso sexualpropias tendencias autodestructivas y un temor, también inconsciente, a la castración.

Mediante la conducta sádica, lo que hace es proyectar hacia afuera, volcar en sus víctimas, aquellos impulsos autodestructivos que lo acósan y lo llenan de gran ansiedad.

Es como si se estuviera diciendo: “destruyo a otro, no a mí mismo”. O bien: “soy el castrador, no el castrado; soy el agresor, no el agredido”.

O sea que en su inconsciente percibe que tendría que sufrir de modo pasivo, y para defenderse, antes de ser atacado, ataca.

Transforma su pasividad en una conducta activa y cruel para con los demás.

ENAMORAMIENTO Y PERVERSIÓN
En general, entre el sádico y su “partenaire” se crea una situación muy personal.

El “partenaire” (y empleamos el vocablo francés para indicar un compañero que de algún modo “participa” de las actitudes del otro) se presenta bajo una sumisión extrema. Es el que recibe órdenes, obedece sin chistar y espera el golpe o la herida.

Cuando esta sumisión extrema es la condición ineludible para el logro de una gratificación sexual, estamos ante una perversión. Esta consistiría en la exageración de ciertos rasgos que se hallan presentes en todo enamoramiento.

Porque en el enamoramiento se desplaza el propio centro de gravedad a la existencia de otra persona: la otra persona es todo y se supone que debe estar dispuesta a realizar cualquier sacrificio.

¿Quién no ha experimentado una especie de amargo placer cuando la persona amada lloró alguna vez por nosotros? Pero esto es normal en el enamoramiento, que, natural y lógicamente, no es de por sí una perversión.

Lo es, sí, allí donde la ÚNICA excitación sexual consiste en la sensación de la propia insignificancia, comparada con la supuesta grandeza del “partenaire”.

Esa sensación de insignificancia es la otra cara de la moneda que necesita el sádico, que, como dijimos, proyecta sus impulsos autodestructivos en el otro, sintiendo que él no es pasivo, sometido o pequeño, sino que lo es aquel en quien descarga su violencia interior.

El “partenaire”, a su vez, con una conducta masoquista, se somete pensando que, con ese sometimiento, comparte la presunta grandeza del otro. Es decir que en su pasividad hay aceptación.

El masoquismo es la excitación sexual producida por el sufrimiento propio, bien sea por dolor físico, bien por humillación o malos tratos. El sádico logra gozar sexualmente solamente cuando hace sufrir al otro.

UN VÍNCULO DE DEPENDENCIA
Siendo el masoquista pasivo y el sádico activo, la primera impresión es que el primero dependería del segundo.
No es así: la conducta perversa crea un fuerte vínculo de interdependencia entre ambos.

Puede decirse que uno no existe sin el otro. Por otra parte, de este modo obtienen también un beneficio secundario: están tan unidos y se sienten tan unidos que se afirman contra la angustia de ser abandonados. El temor de ser abandonados es un sentimiento primario que todos sufrimos, pero que se da con más intensidad en el sádico y el masoquista.

El primero obliga a sus victimas a ser amado por la fuerza, y así su amor tiene carácter primario, ya que no tiene en cuenta al otro. Sólo ve y vive su desesperada búsqueda.

El arquetipo de esta clase de sadismo fue Federico de Prusia, quien acostumbraba azotar sus subditos al tiempo que les gritaba: “No debes temerme, debes amarme.”

CLARIDAD DE TÉRMINOS Y DIFERENCIACIÓN
Como se ve, la conducta sádica y la masoquista están íntimamente vinculadas. Por eso sería necesaria, para una mayor comprensión del problema, una claridad de términos específica. Sería mejor entonces hablar de personalidades sadomasoquistas.

Además, conviene diferenciar entre actos sádicos y actos masoquistas. En una misma persona podremos observar, en un momento dado, que se presentan unos y otros, es decir actos sádicos y actos masoquistas.

Pues bien, en una relación de extrema sumisión, estos aspectos que van juntos, simultáneamente, se disocian.
Y podemos decir que el aspecto masoquista del sádico se desplaza a su “partenaire”, mientras que él se hace cargo de la otra conducta.

Evidentemente se trata de una relación muy compleja, y no debe analizársela de manera esquemática puesto que ofrece numerosas vertientes psicológicas.

¿EXISTE EL SADISMO PSICOLÓGICO?
Hay personas que para obtener placer sexual no ejercen la violencia física sobre otras, pero que en cambio adoptan formas psicológicas: sarcasmo, injurias, humillaciones, etc. Estas actitudes suelen surgir en parejas normales, como consecuencia de una crisis o de una situación determinada. No siempre debe confundírselas con sadismo.
Como dijimos, sadismo se entiende como conducta perversa cuando el sufrimiento del otro es condición indispensable para obtener el placer.

MÁS HOMBRES SÁDICOS QUE MUJERES SÁDICAS
En  general,   la  creencia  popular sostiene que hay más hombres sádicos que mujeres sádicas. Aunque la historia registre casos como el de la condesa húngara Erzebeth Bathory, que antes de tener relaciones homosexuales con adolescentes las hería e incluso les daba muerte. También se habla del presunto sadismo de Catalina de Médicis.

De todos modos, y aunque el “modelo masculino” exija agresividad y el “modelo femenino” pasividad, no se puede afirmar con datos estadísticos, y menos aún confirmar con cifras, que las mujeres sean menos sádicas que los hombres, o que haya menos mujeres sádicas que hombres sádicos. En este aspecto, como en todos los que atañen a la sexualidad, es mejor investigar los temas en profundidad que dejarse llevar por presuntas razones que no siempre tienen una base científica lo suficientemente sólida.

Si la palabra sadismo ha entrado en la lengua corriente, es en buena medida porque corresponde a la agresividad erótica —a veces secreta e  inconsciente— de gran numero de individuos. Así puede considerarse que dan muestras de sadismo colectivo buena parte de los espectadores que aullan de alegría durante las corridas de toros y las riñas de gallos, y que luego hablan con indignación y horror de los sangrientos espectáculos públicos de la antigüedad.

Pero desde el punto de vista psicoló: gico es una perversión que necesita ineludiblemente del sufrimiento del compañero sexual para llegar al placer.

Biografia de Bertrand Russell Filosofía e Ideas Libertad Sexual

Biografia de Bertrand Russell
Su Teoría Filosófica

Bertrand Russell vivió hasta los 97 años. Durante toda su vida, dedicada a la investigación y la filosofía, fue un ferviente defensor de la libertad sexual. Tercer conde de Russell (1872-1970), filósofo, matemático y escritor británico, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1950. Su énfasis en el análisis lógico repercutió de forma notable en el curso de la filosofía del siglo XX.

Bertrand Russell

Cuando Bertrand Russell murió, en febrero de 1970, a los 97 años de edad, el mundo entero lo identificaba con el defensor número uno de la paz, y al mismo tiempo el enemigo número uno de las armas nucleares.

Esta actividad política del talentoso intelectual británico no fue sin embargo la única. En efecto, se dedicó a la investigación filosófica, psicológica y sociológica, siendo el pionero de algunas libertades que recién hoy se aceptan sin polémica.

Sus padres murieron antes de que él cumpliera 15 años. Lo educaron sus abuelos dentro de una concepción puritana de la vida. La influencia de una educación sexual rígida fue inevitable, pero disminuyó hasta desaparecer   cuando   Russell   pudo comprender  algunas  ideas  de   sus propios padres.

Estos, en efecto, fueron defensores del control de la natalidad y de la libertad sexual cuando tales conceptos eran casi umversalmente rechazados.

LA RAZÓN AL SERVICIO DE LA EMOCIÓN
Cuando ingresó en la Universidad de Cambridge, Bertrand Russell comenzó a interesarse por la lógica. En 1910 publicó su primer volumen de Principios de matemática, en colaboración con el doctor A. N. Whitehead. Pero los ataques más virulentos   contra   él   se  desataron  en 1929, cuando publicó Casamiento y moral.

Es que sus ideas eran realmente revolucionarias y de avanzada. Russell las defendía diciendo que “sólo había usado la razón al servicio de la emoción humana”, pero era difícil imponer en ese entonces que el amor, para producir todo el bien de que es capaz, debe ser libre, generoso, irrestricto e integral.

Y si pensamos que, además, negaba que las relaciones extraconyugales pudieran afectar al verdadero amor, comprenderemos que la polémica debió haber sido realmente explosiva.

Además, Russell pareció confirmar sus ideas en la vida real. Se casó cuatro veces y mantuvo sus posiciones radicales hasta sus últimos años.

Siempre sostuvo que la psicología del adulterio estaba “falsificada” por la moral convencional. Esta moral convencional sustenta, en los países monogámicos, que la atracción hacia una persona no puede coincidir con el afecto hacia otra. Russell afirmaba que esto es falso, y que si los individuos no son perfectos mal puede existir un amor perfecto.

En algunas ideas coincidimos con Russell. Por ejemplo:

1  — El que ama debe sentir que el ego de la persona amada es tan importante como el propio. Y percibir los sentimientos y deseos del ser amado como si fueran los propios.

2  — La verdadera moral de una relación amorosa libre de prejuicios consiste esencialmente en el respeto por la otra persona, y la negativa a usarla como medio de placer personal sin tener en cuenta sus deseos.

Pero en otras cosas no estamos de acuerdo, y señalamos una contradicción del mismo Russell. Porque si hay que respetar al otro, ¿cómo aceptar que el adulterio no dañe la relación?. Una infidelidad implica siempre de algún modo una fisura en ese respe’to esencial. Y aunque a veces no sea bastante para destruir un matrimonio, hay que tomar conciencia de ella y asumir sus peligros.

Los tres volúmenes de Principia Mathematica, escritos por Bertrand Russell y Alfred North Whitehead, influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las matemáticas y la lógica filosófica. Russell también estuvo profundamente interesado en el campo de la teoría educacional y puso en práctica sus innovadores métodos de enseñanza en el Beacon Hill School, centro que dirigió desde 1928 hasta 1932.

MAYOR LIBERTAD PARA LOS NIÑOS
En Casamiento y moral, Russell critica la educación sexual tradicional, proponiendo más libertad para todos. Este libro fue escrito entre 1927 y 1932, período durante el cual, junto a su segunda mujer, Russell fundó y sostuvo un colegio experimental para niños.

Las pautas de la época obligaban a la infancia a permanecer en un grado casi de supina ignorancia en materia sexual, sin que los niños pudieran tocarse los órganos genitales y, por supuesto, sin hablar jamás de ellos.
Rebelándose contra eso, Bertrand Russell escribió:

“La ley declara perentoriamente que los niños y los jóvenes no deben conocer los hechos del sexo. Pero como en estos hechos en sí no reside la cuestión del bien y del mal, es imprescindible conocerlos”.

Esa educación era un método limitativo y equivocado. Bertrand Russell lo advirtió y dio la voz de alarma. Insistía en la imposibilidad de impedir la curiosidad científica de los jóvenes. Decía que los niños inteligentes quieren saberlo todo: hacen preguntas sobre trenes, automóviles y aviones, sobre el sol y la lluvia, sobre cómo nace un bebé.

Para ellos todas esas preguntas son igualmente honestas y están al mismo nivel. Si se les induce a pensar que su curiosidad con respecto al sexo es nociva o pecaminosa, deducirán que también es malo preguntar acerca de otros temas. Su curiosidad científica quedaría mutilada o, al menos, limitada.

Russell sostenía algo que todos los educadores de hoy aceptan: que el misterio aumenta la falsedad, creando inhibiciones y complejos. Para el precursor inglés los adultos deberían hablar de sexo con sus hijos como de cualquier otro tema, respondiendo a las preguntas infantiles y brindando toda la información que los niños desean, necesitan y están en condiciones de comprender.

Esta sería la mejor manera de impedir que el sexo se convierta en obsesión nociva. Russell lo afirmaba, y afirmaba también que si los padres no hablan con sinceridad, los niños ven alrededor del sexo un misterio que acaba por convertirlo en algo sucio y prohibido.

EL CASAMIENTO: UNA EXPERIENCIA MARAVILLOSA
Desde el punto de vista de la comunicación de la pareja, la obra más importante de Bertrand Russell sigue siendo Casamiento y moral.

En 1936 publicó Nuestra ética sexual y en 1952, Religión y moral. En ambos libros refirma las opiniones sustentadas en el primero.

Según dichas opiniones el casamiento es una experiencia maravillosa si se basa en un sentimiento de igualdad entre el hombre y la mujer, sin interferencias en sus libertades, incluyendo la sexual. Requiere además completa intimidad física y mental, normas y valores parecidos.

En principio se puede coincidir con esta posición. Pero volvemos a insistir en lo referente a la libertad sexual. Si la intimidad, como el mismo Russell dice, debe ser completa, física y mental, ¿cómo se justificaría una infidelidad?.

De todos modos, poder discutir estas ideas es esclarecerlas. Lo importante es que Russell fue un hombre de avanzada en el campo de las relaciones sociales y de las relaciones de pareja.

En 1950 recibió el Premio Nobel de la Paz.

Un premio merecido, porque si algo no puede negársele fue su valentía y su honestidad para exponer teorías no siempre bien recibidas por los demás.

FRAGMENTO DE “EL MATRIMONIO A PRUEBA”, DE B. RUSSELL
Opino que toda relación sexual en la que no entran enjuego los hijos, debe ser considerada como Un asunto puramente privado, y que si un hombre y una mujer deciden vivir juntos sin tener hijos, esa cuestión no atañe más que a ellos. No me parece deseable que un hombre o una mujer entren sin experiencia sexual previa en un asunto tan serio como el matrimonio, en el que existe la intención de tener hijos. (…) Parece absurdo pedir a la gente que entre en una relación para toda la vida sin ningún conocimiento previo de su compatibilidad sexual.

Es tan absurdo como si a un hombre que quiere comprar una casa no se le permitiera verla hasta después de realizada la compra. Si la función biológica del matrimonio se reconociese como es debido, la forma correcta de encararlo sería declarar que ningún matrimonio obliga legalmente hasta el primer embarazo de la mujer.

En la actualidad, un matrimonio es nulo si la relación sexual es imposible, pero los hijos, más que las relaciones sexuales, son el fin último del matrimonio, que no debería considerarse consumado hasta tanto no haya un hijo en perspectiva. Esta idea depende, al menos en parte, de la separación entre la procreación y lo meramente sexual que han traído los anticonceptivos, los cuales han alterado el aspecto del sexo y el matrimonio, haciendo necesarias distinciones que antes podían ignorarse.

Las personas pueden unirse sólo por el sexo, como ocurre con la prostitución; o por una relación de compañerismo que incluye un elemento sexual; o, finalmente, con el fin de fundar una familia. Estos tres casos son diferentes, y ninguna moral que los confunda en un todo indiviso puede adecuarse a las circunstancias modernas.

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

Biografía de Bronislaw Malinowski Teorías Del Antropólogo Investigaciones

Biografía de Bronislaw Malinowski
Vida y Teoría del Antropólogo Británico

Bronislaw Malinowski (1884-1942), antropólogo británico de origen polaco, considerado el fundador de la escuela funcional de antropología, defendió que las instituciones humanas deben analizarse en el contexto general de su cultura. Elaborón interesantes teorías, que en su momento ayudaron a entender la humanidad.

La antropología es una ciencia cada vez más importante, gracias a ella, Malinowski elaboró sus interesantes teorías, que ayudan a comprender a la humanidad. Bronislaw Kasper Malinowski, fundador y pionero de la antropología social, nació en Cracovia (Polonia) el 7 de abril de 1884.

Su vocación por la ciencia se despertó muy temprano. En 1908 se doctoró en física en la universidad de su ciudad natal.

Pero esa vocación sufrió un giro radical cuando leyó La rama dorada, del antropólogo escocés Sir James Frazer. Este libro analiza profundamente las diferentes prácticas y creencias religiosas que se dan en todo el mundo.

Malinowski se apasionó por el tema en 1910, y se fue a estudiar a Londres. Allí tuvo como maestro a C. G. Seligman, uno de los pocos antropólogos que creían que el mejor método para conocer realmente la vida y costumbres de los pueblos era la investigación de campo.

Por investigación de campo se entiende los estudios hechos directamente en el lugar que interesa y con la gente a la que se desea conocer, es decir sin limitarse a informaciones de biblioteca.

Gracias a la influencia de Seligman, Malinowski obtuvo el cargo de secretario en una expedición a Australia, con lo que inició sus investigaciones de campo. Realizó tres viajes. El primero a Mailu, en 1915. Los dos siguientes a las islas Tobriand, situadas en el extremo oriental de Nueva Guinea.

Allí vivió con los aativos, aprendio su idioma, los trató directamente. Pudo comprender sus actitudes, sus sentimientos, sus temores y sus esperanzas. Y concibió sus importantísimas teorías antropológicas.

Malinowski convivió con los nativos de las islas Tobriand durante dos años, aprendió su idioma y participó de la vida tribal. El tercer personaje, contando desde la derecha, un famoso hechicero, explicó al antropólogo algunos ritos mágicos.

UN NUEVO MODO DE ESTUDIAR ANTROPOLOGÍA
En 1918 Malinowski regresó temporalmente a Australia. En ese año contrajo matrimonio y se fue a vivir a las islas Canarias. En 1921, cuando nació su primera hija, se trasladó a Cassise, en Italia.

Durante ese período comenzó a ordenar las investigaciones realizadas en las islas Tobriand. De estos estudios provienen sus tres libros más importantes: Los argonautas del Pacífico oeste (1922), Sexo y represión en la sociedad salvaje (1927) y Vida sexual de los salvajes (1929).

En 1924 empezó a dictar un curso de conferencias sobre antropología en Londres. Dos años después hizo lo mismo en la Universidad de California. Regresó a Londres en 1927, designado para la cátedra de antropología en la Escuela de Economía de dicha ciudad.

Sus clases y seminarios adquirieron renombre internacional. Aunque algunos profesores y estudiosos no estaban de acuerdo con sus ideas, todos asistían a sus conferencias, porque Malinowski inflamaba a los oyentes con su propio entusiasmo.

Ese entusiasmo provenía de sus experiencias reales, e intentaba probar que el único método válido para un antropólogo radica en la observación directa y la participación.

En 1933, famoso universalmente, retornó a Estados Unidos como profesor en la Universidad de Corneil, y al empezar la Segunda Guerra Mundial permaneció en ese país, pero ahora en la Universidad de Yale.

Falleció de un ataque cardíaco el 16 de mayo de 1942. Mas su obra ha quedado como un legado invalorable. Porque hasta fines del siglo XIX los pueblos primitivos eran estudiados desde el punto de vista histórico, y a nadie se le ocurría que la “civilización” occidental pudiera aprender algo de esas sociedades consideradas inferiores. Malinowski rompió con las viejas teorías, pues para él cada costumbre tenía funciones justificadas.

Es decir que esas tribus primitivas no eran meros casos de “supervivencia”, sino que en cada sociedad las costumbres, creencias e instituciones cumplían una función vital para el  sosteni miento general del sistema, interrelacionándose en todos los aspectos.

niños de una tribu africana

Niños jugando a la Pesca de Kuboya, practicada solo en la infancia.

COSTUMBRES, CREENCIAS Y SOCIEDAD
Sus investigaciones en las islas Tobriand llevaron a Malinowski a plantearse los siguientes interrogantes:

1— ¿Cómo funciona ahora una institución?.
2— ¿Cómo satisface esa institución los intereses individuales y culturales de esa sociedad considerada específicamente?.
3— ¿Cuál es la relación entre esa institución y las demás instituciones de la sociedad estudiada?.

Para responder ampliamente a esas preguntas enunció una teoría denominada “teoría de las necesidades”, que puede explicarse así:

Del mismo modo como el hombre necesita satisfacer ciertas necesidades básicas para sobrevivir —alimentación, abrigo, protección y reproducción—, la sociedad también debe satisfacer necesidades propias.

Para ello, algunas costumbres o instituciones de la mencionada sociedad se desarrollan como respuesta a las necesidades biológicas y psicológicas del hombre. De esta manera, costumbres, creencias y sociedad forman una intrincada red de relaciones ¡nterdependientes unas de otras, que facilitan la existencia y desarrollo de una comunidad determinada.

El “manto de la maternidad” se hacía con fibras de plátano y se usaba solamente durante la primera gestación.

  Tobulubakiki, gran amigo de Malinowski, con su mujer y su hija, frente a un depósito de alimentos vegetales.

Malinowski con uno de sus asistentes. Los nativos se sorprendieron de la barba del antropólogo. De acuerdo con las costumbres de las islas Tobriand, sólo los hombres mayores se dejaban crecer la barba, pues ya no necesitaban atraer a las mujeres.

EL PARENTESCO MATRI LINEAL
Un día, durante su permanencia en las islas Tobriand, Malinowski observó un grupo de personas que se lamentaban alrededor de un cadáver.

Conocía muy bien a esas personas, y notó que sólo lloraban los parientes por la línea paterna, mientras que los por la línea materna (herederos en la sociedad matriarcal) permanecían alejados.

Advirtió que eso se debía a que en las Tobriand el sistema social impuesto era el de parentesco matrili-neal, es decir la herencia y parentesco a través de la línea femenina.

En un sistema asi, el hombre trasmite sus recursos por línea materna, o sea a los hijos de sus hermanas. Con respecto a sus sobrinos, el nativo de las Tobriand actuaba como lo hace un padre entre nosotros. Era, con sus propios hijos, una especie de compañero de juegos. Por eso los misioneros cristianos tuvieron grandes dificultades para imponer en esas comunidades la idea de un Dios Padre.

Malinowski, que estudió bien el sistema, descubrió que existen conflictos entre el natural amor hacia un hijo y la obligación social para con una sobrina heredera. Pero, además de eso, sus investigaciones revelaron que los habitantes de las islas Tobriand ignoraban por completo el papel y la función masculina en la concepción.

Para ellos la concepción tenía lugar cuando el espíritu de una persona fallecida se cansaba de permanecer en lo que llamaban “Isla de los Muertos”. Para volver a la tierra utilizaba como camino el útero de una mujer del clan al que había pertenecido en vida.

Según esta teoría una mujer podía quedar embarazada sin mantener relaciones sexuales. Y la mayor prueba que daban los nativos era la de mujeres muy feas que habían sido madres. Sostenían que debía ser por la encarnación de un muerto, ya que ningún hombre vivo hubiera querido tener contactos sexuales con ellas.

TOBRIAND, EL PARAÍSO DEL SEXO
De acuerdo con las observaciones y descripciones de Malinowski, muchos creyeron que las islas Tobriand eran el paraíso de la libertad sexual.

Los juegos sexuales entre niños eran aceptados, y desde su más temprana juventud los nativos consideraban al sexo como uno de los mayores placeres de la vida. La satisfacción, para ellos, dependía únicamente de dos factores: disponibilidad y elección personal.

La vergüenza sólo existía para la relación incestuosa entre hermanos, porque ambos se consideraban de la misma sangre y tenían totalmente prohibido el contacto.

En realidad, los habitantes de Tobriand no conocían las barreras culturales que Occidente opone al sexo. Seguían pautas adecuadas a su propia organización social.

EL”KATUYASI”
Una de las costumbres más difundidas entre los jóvenes de las islas Tobriand era el Katuyasi.

Las jóvenes de un lugar, adornadas con flores y otros elementos de la naturaleza, se dirigían a otra aldea vecina.
Allí se encontraban con los muchachos, y todos se dirigían a un bosque aislado y tranquilo, donde cantaban y tocaban instrumentos musicales. Así se formaban las parejas. Cada muchacho ofrecía un regalo a su compañera. Si éste era aceptado, pasaban la noche juntos.

Si este juego sexual daba origen a una relación más profunda y surgía el deseo de casarse, la pareja debía tener en cuenta otros detalles:

•  Obtener el permiso de los padres de la chica.
•  Investigar si existia algún lazo de parentesco por parte de madre.

En caso afirmativo, el matrimonio era imposible.
• Ver si ambos ocupaban una posición equivalente en la sociedad local, porque el casamiento se regía de tal modo según esa posición, que los padres podían elegir por sus hijos.

Pero una vez cumplidos todos esos requisitos el matrimonio era algo sólido, permanente y exclusivo. Y si se descubría adulterio, éste podía castigarse hasta con la muerte.

¿SOCIEDADES INFERIORES?
Pero por sobre todo lo anecdótico, hay algo mucho más importante: el descubrimiento de Malinowski de que una sociedad primitiva no es necesariamente una sociedad inferior.

Demostró que son grupos humanos con principios morales y éticos diferentes de los de la civilización occidental.
Pero se trataba de principios perfectamente coherentes dentro de esa funcionalidad necesaria para que la sociedad se mantenga y desarrolle.

Es decir que no se puede considerar que haya inferioridad porque las pautas culturales sean distintas.

De todas las investigaciones realizadas por el célebre antropólogo polaco queda claro que los valores son relativos: los que sirven a una comunidad pueden no servir a otras. O sea que no son arbitrarios, no pueden imponerse porque si, desde afuera.

Y, por sobre todo, Malinowski dejó perfectamente establecido que no se pueden estudiar las costumbres de ningún pueblo basándose sólo en libros. Los investigadores, observadores y científicos deben preguntarse: “¿Por qué este grupo humano actúa de tal modo? ¿Por qué cree en tal o cual cosa? ¿Por qué sus valores son diferentes a los nuestros?”.

Es ésta la única manera de comprender a una comunidad humana. Si nos contentamos con lo anecdótico, con los detalles pintorescos y los comportamientos que nos parecen raros, no seremos verdaderos antropólogos sino turistas de la antropología.

Fuente Consultada:
HOMBRE Y MUJER Para Vivir en Pareja Tomo N°3 Editorial SALMO S.R.L.

Karoshi, fenomeno laboral Muerte de Exceso de Trabajo

Concepto de Karoshi, Fenómeno Laboral
Muerte de Exceso de Trabajo

No es un término nuevo, pero ha tomado relevancia últimamente debido a una serie de estadísticas que han salido a la luz en japón. Karoshi en esáñol significa muerte por exceso de trabajo, y suena a broma , pero hoy realmente es un fenómeno social identificado en Japón desde el año 1987, cuando el ministerio de Salud empezó a recopilar estadísticas.

Un estudio publicado por el gobierno de Japón sobre este fenómeno está derrumbando el tabú de la “muerte por exceso de trabajo”, y ha revelado que una quinta parte de las empresas encuestadas reconocen que su personal de tiempo completo trabaja peligrosamente largas horas.

karoshi japon exceso de trabajo

Vemos un empleado agotado, descansando sobre su puesto de trabajo, para muchos es un signo positivo, pues se supone que ha trabajo mucho hasta su rendición, nadie supone que pueda dormir por haragán, eso es una deshonra.

El informe de 280 páginas – publicado casi tres décadas después de que un primer libro ya hablara sobre este fenómeno – reconoce la muerte por el exceso de trabajo, conocido como karoshi. El primer caso de karoshi fue documentado en 1969, con la muerte de una mujer de 29 años de edad, que trabajaba en un departamento de transporte en Japón.

La causa principal de la muerte Karoshi es la tensión continua que lleva a la persona finalmente a sufrir una muerte súbita por un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las principales víctimas son los salaryman, el nombre dado a los empleados japoneses, especialmente los varones, que trabajan en diferentes empresas en Japón.

Estos empleados son conocidos por sus largas horas de trabajo, la falta de un sueldo proporcional a la carga de trabajo y también sufren en algunos casos, todo tipo de humillaciones por sus superiores como consecuencia de su bajo estatus dentro de la jerarquía corporativa.

Hamada era un empleado de una compañía de seguridad en Tokio, casado con una joven esposa y que exhibía un ritmo y predisposición de trabajo impresionante. Su rutina semanal incluía una jornada de 15 horas diarias de trabajo y 4 extenuantes horas de traslados entre su casa y la oficina.Un día lo encontraron desplomado sobre su escritorio.

Karoshi, la muerte por exceso de trabajo:  Como decíamos antes el primer caso de karoshi fue documentado en 1969, con la muerte de una mujer de 29 años de edad, que trabajaba en un departamento de transporte en Japón. Sin embargo, fue a partir de los años 80 con la “burbuja económica”, que este síndorme pasa a ser visto como un problema social y una seria amenaza a los empleados en general.

En 1987, como una manera de advertir a la clase obrera en el riesgo de muerte por exceso de trabajo, el Ministerio de Trabajo japonesa comenzó a publicar estadísticas anuales sobre las cifras preocupantes relacionados con karoshi y karojisatsu (suicidio causado por las condiciones estresantes de trabajo).

De acuerdo con cifras oficiales, al menos 150 trabajadores mueren a causa de karoshi anualmente. Sin embargo, las cifras han sido mucho más alto. En 2005, 328 trabajadores japoneses murieron por exceso de trabajo, 7 veces más que en 2000. En 2007, 672 de 2207 suicidios tenían la misma razón que la causa principal, pero ya en 2015 el número de víctimas alcanzó las 2.310, según el Ministerio del Trabajo en Japón. De acuerdo con el Consejo Nacional en Defensa de las Victimas de Karoshi, la verdadera cifra puede llegar a las 10.000 víctimas anuales, más o menos el número de personas que mueren cada año en accidentes de tránsito.

El mundo japonés el agotamiento físico debido al exceso de trabajo o estudio, es visto como algo positivo, ya que indica que la persona está dando su mejor esfuerzo y esforzándose al máximo en él está haciendo, pero ahora también indican que la persona es probable que se convierta en una víctima de Karoshi.

Estas características y actitud laboral de los japoneses se formaron en las familias de los años 50 y 60, que ayudaron a reconstruir Japón económicamente durante la post guerra mundial, convirtiéndola en poco tiempo en una gran potencia mundial, pero lamentablemente por  otro lado, ha contribuido a la aparición de Karoshi, un grave problema que persiste entre los trabajadores en la sociedad moderna.

Ya se ha transformado en un caso tan popular, que si un juez determina que alguien murió como consecuencia de karoshi, su familia recibe una indemnización de unos USD20.000 por parte del gobierno y pagos de hasta USD 1,6 millones por parte de la compañía en la que trabajaba la víctima, de acuerdo a un artículo de BBC Mundo.

Karoshi en los tribunales:
Durante décadas, el gobierno japonés ha estado intentando y no simpre con eficiencia achicar los límites establecidos en relación con las horas extraordinarias o extras. Según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, un empleado que trabaja un promedio de más de 60 horas por semana ya se pueden clasificar como karoshi.

Japón tiene hoy la quinta parte de sus empresas con la posibilidad que muera un empleado por este síndorme, originado por el exceso de trabajo.

Una carga de trabajo de más de 70 horas extras al mes puede causar estrés, la fatiga y el cansancio físico que puede llevar a la muerte o incapacidad repentina. Además, horas extras no pagadas (Furoshiki) sigue siendo habitual en muchas fábricas y oficinas en Japón y sin duda se suma a la tensión.

Actualmente hay muchos procesos de reclamación  ejecutándose desde hace años en los tribunales japoneses, activados por los familiares que requieren una compensación de las empresas por la muerte de un miembro de la familia, cuya causa se atribuyó a karoshi. Sin embargo, estos procesos pueden tardar años en completarse, ya que una investigación detallada se hace para intenatr demostrar que la muerte ocurrió realmente por exceso de trabajo.

Además de la muerte súbita debido al exceso de trabajo, la justicia japonesa otorga subvenciones por compensación a los miembros de la familia por casos de incapacidad o empleado suicidado, cuya causa comprobada judicialmente fuera el estrés o la depresión causada por el exceso de trabajo. Tristemente muchos de ellos terminan renunciar a la compensación por el largo tiempo que tardan esos litigios.

Por otro lado, desde hace unos años muchas empresas japonesas han convocado a sus empleados a charlas y conferencias para que los ellos aprendan acerca de la importancia de la calidad de vida y el desarrollo de un equilibrio entre el trabajo y la vida personal. El número de jóvenes japoneses que acuden al trabajo temporal muestra que las nuevas  generaciones  están más preocupados portrabajar para viviren lugar de “vivir para trabajar”.

Estos jóvenes a pesar de ganar mucho menos de lo que podría ganar en un trabajo fijo en cualquier empresa, tienen una calidad de vida superior a los de generaciones mas antiguas. En esta misma línea, una nueva generación conocida como Sōshoku Danshi (herbívoros de los hombres) y Hikikomori (personas que están aisladas del resto del mundo) ha sido señalado como “la generación perdidaen la sociedad japonesa moderna.

Las dos caras de la misma moneda
Como contracara esta nueva generación no está interesado en las citas y el matrimonio.Estas personas, en su mayoría hombres, no tiene intención de crecer económicamente, lo que trae preocupaciones al gobierno japonés en relación con la fertilidad y el desarrollo económico del país.

Más del 40 por ciento de los jóvenes solteros en ese país es virgen, según un reciente estudio realizado por el Instituto Nacional de Población y Seguridad Social. El informe puso en alerta a las autoridades que ven cómo su población envejece sin poder revertir esa tendencia. El universo abarca a personas de ambos sexos entre los 18 y los 34 años. Entre los hombres, el número de aquellos que nunca han tenido relaciones alcanza el 42 por ciento, mientras que ese número asciende al 44,2 cuando se trata de las mujeres. (Fuente: Infobae)

Con estos fenómenos que caracterizan a la sociedad japonesa podemos ver una vez más que Japón es realmente un país de contrastes. En mi opinión, tanto el Karoshi como Hikikomori son ejemplos de equilibrio entre el trabajo y la vida. Creo que se necesita un punto medio en estas dos situaciones, es decir, se esfuerzan por desarrollar profesionalmente, pero sin descuidar la salud y calidad de vida.

Trabajar con garra, sin exceder los límites de nuestro cuerpo y sin olvidar los momentos de descanso y de ocio, a ambos lados de la familia o amigos, para mostrar que estamos dando el necesario equilibrio entre el trabajo y la vida, que es muy importante para garantizar nuestra salud física y mental.

Fuente Consultada:
Sitio Web Portugues: “Japao Em Foco”

Que es una Actitud Humana? Como se Forman – Psicologia

PSICOLOGIA: ¿Que es una Actitud Humana?
Como se Origina y Su Función Social

¿Qué se entiende por actitud? ¿Qué circunstancias son las que la originan? Los psicólogos conceden una gran importancia a este tema, ya que la actitud condiciona, en cierto modo, el comportamiento.

El hombre, que es un «animal organizador» y está en contacto constante con sus congéneres, y con objetos y situaciones, elabora su propio sistema de creencias, sentimientos y respuestas. Este «sistema» lo utiliza para valorar las personas y situaciones nuevas favorable o desfavorablemente; dicho en otros términos, se forma una actitud.

Una actitud se adquiere mediante el conctacto directo con la situación implicada, por relación con otros que la tengan ya formada, o a través de experiencias infantiles e influencias familiares. Cualquiera que sea el modo en que se forme, entraña unos recuerdos de experiencias anteriores.

Si opinamos que un hombre manifiesta una actitud autoritaria, lo que queremos decir es que sus opiniones, sus creencias y sus actos con respecto, por ejemplo, a las revueltas estudiantiles, y el tratamiento de los delincuentes, poseen una notable continuidad que los diferencia claramente de las opiniones, creencias y actos de otra persona con una actitud liberal.

Tener una actitud es comprometerse con un punto de vista. Por esta razón, los psicólogos consideran las actitudes de una persona como un elemento clave para comprender lo que dice o hace y para predecir su comportamiento en determinadas situaciones.

El término ACTITUD puede ser definido como la manifestación de un estado de ánimo o bien como una tendencia a actuar de un modo determinado.

Utilidades de las actitudes

Una actitud es una tendencia relativamente duradera a interpretar las cosas de una determinada manera, ya que, una vez formada, actúa a modo de filtro de la información recibida. Existe una tendencia a negar, desfigurar o ignorar los datos nuevos que puedan perturbar la actitud existente, y a seleccionar a los que la refrendan o apoyan. Esta discriminación tiene el efecto de dividir en categorías los objetos y acontecimientos, de manera que sea mucho más fácil dar una respuesta generalizada.

Tomemos, por ejemplo, la situación de dos estudiantes que comienzan a conocerse. Pedro comparte una habitación con Juan. Al principio todo marcha bien hasta que Juan hace una observación que induce a suponer que es protestante. Pedro tiene sus ideas sobre los protestantes; en consecuencia comienza a experimentar una profunda aversión hacia Juan. Su actitud hacia este último no es como persona individualizada, puesto que no le conoce lo bastante, sino como miembro de una categoría de individuos que se supone son todos iguales.

juego de niños en el exterior

La falta de espacio en sus casas induce a estos niños a jugar en un solar. Tales experiencias infantiles pueden dar origen a la formación de fuertes lazos comunitarios y de una afición por el ejercicio físico. Si una madre lleva a sus hijos a un museo de ciencias. Despertar el interés del niño es un modo de formar actitudes.

Dicha categoría ha sido ya catalogada con anterioridad, de modo que, habitualmente, Pedro siente, piensa y actúa respecto a sus miembros de manera más o menos consistente. Tenía una actitud hacia los protestantes que Juan contribuyó a activar.

Sin embargo, las actitudes no sólo simplifican la complejidad de nuestro ambiente social, sino que nos proporcionan claves para conducirnos adecuadamente. Pueden llevarnos a juzgar erróneamente a nuestros vecinos hasta que los conocemos mejor, pero alguna clasificación es esencial para hacer frente con rapidez y eficacia a todos nuestros encuentros sociales. Necesitamos una advertencia previa de que un hombre puede ser honrado, una opinión peligrosa o una política desastrosa, de manera que podamos prepararnos para actuar en consecuencia. Sin nuestras actitudes no sabríamos cómo actuar en situaciones nuevas.

Cuatro funciones básicas
La manera cómo se forman y cambian las actitudes se comprende mejor observando las razones que inducen a las personas a ostentar las que poseen. Según el profesor Katz, de la Universidad de Michigan, las funciones que cumplen las actitudes para la personalidad pueden agruparse bajo cuatro epígrafes principales: la función del ajuste social: sirven para alcanzar metas deseables y evitar las indeseables.

La función de la expresión de valores: el individuo las utiliza para ofrecer una imagen de sí mismo que le sea satisfactoria. La función de conocimiento: se utilizan para elaborar un sistema de criterios que organizan y estabilizan el mundo de experiencias cambiantes. La función autodefensiva: se utilizan para protegerse de verdades interiores o de las realidades del mundo exterior.

Veamos primero la función de ajuste social: En general, la persona trata de ajustar su comportamiento de modo que obtenga el mayor número de recompensas y los menores castigos posibles. En el curso de su iniciación en una sociedad determinada, y en diversos grupos en el seno de la misma,el niño se siente atraído por los objetos y personas que asocia con la satisfacción de sus necesidades y deseos; y le repelen los que se lo impiden o los que le castigan.

Una investigación estadounidense puso de manifiesto que dos tercios de los niños preguntados tenían actitudes políticas similares a las de sus padres. La intensidad de una campaña política puede dejar una impresión duradera.

Puesto que depende de los adultos durante un período de tiempo relativamente prolongado, en una época en que la imagen de sí mismo es más maleable, sus padres ejercen una poderosa influencia en la formación de sus actitudes. Los efectos de las necesidades sociales así inducidas pueden ser muy duraderos.

Por ejemplo, un grupo de investigadores norteamericanos descubrió, en un estudio a escala nacional, que cuando ambos padres tenían las mismas ideas políticas, aproximadamente los dos tercios de los hijos pertenecían al mismo partido que ellos; la pauta era, sin embargo, menos marcada cuando los padres diferían en actitudes políticas.

Los padres contribuyen de dos maneras a formar las actitudes de los hijos. En primer lugar, los métodos de crianza dirigirán la atención del niño hacia ciertas partes de su medio, al mismo tiempo que ignorará otras. Los padres le pondrán en contacto con determinados alimentos, determinados tipos de personas y un determinado tipo de literatura y esparcimiento, que constituyen su estilo de vida.

El niño se ve obligado a juzgar estos objetos y actitudes, manifestándose en pro o en contra de los mismos.

Los padres desempeñan un papel crítico en la adquisición de las actitudes de ajuste social del niño, pues éste está en contacto directo y constante con sus actitudes y valores. Una investigación estadounidense sobre las actitudes de los escolares blancos hacia los negros reveló que el contacto con estos últimos tenía poco efecto sobre las actitudes negativas.

Los niños de las escuelas de Nueva York exclusivamente para blancos y los alumnos de las escuelas mixtas tenían hacia los negros actitudes notablemente parecidas a la de los niños del Sur. Aunque algunos de los niños dijeron haber tenido experiencias agradables con negros, esto no variaba el grado de su prejuicio contra ellos.

El factor crítico era la actitud de los padres, fortalecida no sólo ante la vista de cómo se trataba a los negros como seres inferiores, sino también por estar claro que se trataba de una actitud socialmente aceptable. En resumen, la actitud daba resultado.

A medida que van pasando los años, el individuo pasa a formar parte de numerosos grupos fuera del ambiente familiar, y se independiza cada vez más de sus padres para la satisfacción de muchas de sus necesidades. La pertenencia a estos nuevos grupos ejerce gran presión sobre las actitudes, que desempeñan una función de ajuste social.

El aspirante a ingresar en un grupo está sumamente interesado en demostrar que comparte ciertas actitudes, creencias y características de comportamiento, puesto que eso significa «comprar la aceptación». En los grupos políticos, por ejemplo, el converso es a menudo más fervoroso en sus protestas de fidelidad que quienes han pertenecido al partido durante toda su vida.

El compartir las actitudes significa tener una comunicación más fácil con el grupo. Cualquier grupo que carezca de unidad de criterio para atribuir significados comunes a los mismos objetos o acontecimientos se disolverá rápidamente.

Esta es la razón de que cuando un Gobierno adopta una política de discriminación racial, erige barreras materiales entre los grupos raciales a fin de evitar que compartan creencias y actitudes. A los grupos sociales reprimidos no sólo se les mantiene en una situación económica deprimida, con el fin de que «se vea que son ciertas» las actitudes promovidas oficialmente respecto a su inferioridad, sino que se les encierra en campos o reservas que reducen la oportunidad de comunicación. Se establece así un círculo vicioso.

Las actitudes «desviadas» tienden a considerar el comportamiento del otro grupo como indeseable, hostil o peligroso, reduciendo de este modo las motivaciones para superar las barreras de la comunicación. La falta de comunicación provoca una mayor divergencia entre las actitudes, lo que conduce a considerar el comportamiento como hostil e inaceptable.

confort de niños en sus hogares

Rodeados de cuadros y de confort material, los niños aprenden a asociar estas cosas con los conceptos de placer y satisfacción y con un determinado estilo de vida.

Actitudes valorativas
Mientras que muchas actitudes sirven a la función de conformidad social, acatándolas o demostrando que quien las detenta «está de acuerdo», la finalidad de lo que Katz ha denominado «actitudes valorativas» es frecuentemente otra, consistente en disociar a quien manifieste la actitud de su grupo de pertenencia obligado.

Un hombre puede considerarse diferente de su grupo en algún aspecto importante y encontrar un verdadero placer en expresar las actitudes que reflejen sus creencias en contra de quienes le rodean. Así, los jóvenes, mediante su atuendo, lenguaje y actitudes, se disocian de las opiniones y estilo de vida de sus padres, y se identifican con sus iguales.

Un estudio intensísimo de las actitudes de diez hombres hacia Rusia (época de la Guerra Fría), ilustra muy bien el funcionamiento de una actitud valorativa. Uno de los sujetos del estudio era un hombre que se regocijaba mostrando sus opiniones radicales ante sus conservadores compañeros.

Todos los días hablaba de los despropósitos de la prensa «capitalista» en un intento de mostrarse superior. No le preocupaba lo más mínimo que su actitud le aislara del grupo, porque su verdadera identificación era con un grupo de intelectuales, aunque no tuviera contacto con ellos más que a través de la lectura.

En el caso de las actitudes valorativas, la recompensa no está tanto en el prestigio o reconocimiento social como en la confirmación del tipo de persona tal y como se ve a sí misma.

Los individuos no sólo adquieren actitudes para satisfacer diversas necesidades sociales y psicológicas; también tratan de dar un significado a hechos que afectan a sus vidas, de conocer lo que pasa en el mundo. La gente necesita un marco de referencia —una escala de valores con la que entender al mundo— y las actitudes proporcionan dicha base. En el estudio citado más arriba, se descubrió que tener una actitud hacia Rusia significaba algo más que estar en pro o en contra: era también un modo de percibir y conocer Rusia.

Las actitudes se utilizaban para mantener la imagen ordenada y firme a la que ya se habían ajustado sus gustos y asperaciones. Un hombre que no había podido cursar estudios centró su valoración en las oportunidades para la enseñanza superior que había en Rusia. Otro, que deseaba mantener a toda costa su precario rango de clase media, excluía sistemáticamente todo cuanto pudiera amenazar sus aspiraciones sociales, aunque no fueran inmediatas, y, en consecuencia, veía el comunismo como un «objeto» que debía evitarse.

Actitudes defensivas
Tal vez nuestras actitudes no nos den una imagen muy completa del mundo y es bastante probable que nos ofrezcan una visión distorsionada. Sin embargo, es un mundo posible, al que hemos aprendido a adaptarnos.

Además de gastar una considerable cantidad de energía en sacar el mayor provecho del mundo exterior y en ofrecer una imagen de sí misma a los demás, la persona también la gasta en formarse una imagen de sí misma. Tenemos que defender dicha imagen tanto de los peligros exteriores —el modo de reaccionar de los demás— como contra los propios impulsos inaceptables procedentes de nuestro interior y contra nuestro conocimiento de cómo somos en realidad.

Muchas de las actitudes tienen su origen en la defensa de nuestra propia imagen. Si, por ejemplo, tenemos un complejo de inferioridad profundamente enraizado, trataremos de ocultárnoslo a nosotros mismos proyectando esos sentimientos en algún grupo minoritario y haciendo gala de una fanfarronería manifestada en actitudes de superioridad  hacia  él.

En un estudio sobre las actitudes de los ex-combatientes estadounidenses hacia los judíos y los negros, se comprobó que los que pensaban que su posición social había descendido desde la guerra manifestaban intensas actitudes negativas hacia ambos grupos, mientras que quienes consideraban que su posición había mejorado tenían unos prejuicios notablemente menores.

No es que los miembros del primer grupo sufrieran una privación económica debida a la competencia de judíos y negros, sino que estimaban que su posición social relativa había descendido y era esencial para su autodefensa creer que todavía había un estrato por debajo del suyo.

Todas las personas utilizan actitudes defensivas de vez en cuando, pero difieren en el grado y en el concepto que tienen de ellas como medidas de protección. Generalmente, no se dan cuenta de sus actitudes de autodefensa, especialmente en el momento en que las utilizan, pero quienes poseen una personalidad esencialmente sana sí advierten, más tarde, que han estado engañándose a sí mismos.

discusion entre hombres

Las actitudes pueden modificarse o cambiarse radicalmente mediante la discusión y el contacto con otras personas. En la fotografía, un hombre discute acaloradamente con otro en un intento de hacerle variar de opinión  sobre  un determinado tema.

Dado que las actitudes desempeñan una diversidad de funciones para la personalidad, es obvio que no habrá un sistema universal para cambiarlas. El primer paso debe ser siempre determinar cuál es la función que cumple la actitud en cuestión. Si es fundamentalmente un medio de conocer el mundo pero se ha formado sobre la base de una información inapropiada, los intereses de la persona podrán progresar merced a su flexibilidad para absorber nuevos datos. En tales casos existen diversas técnicas que pueden resultar eficaces, tales como películas, discusiones de grupo y conferencias.

Si, por otro lado, la actitud es fundamentalmente un medio de ajuste social, un medio de identificarse con un grupo admirado o una forma de autoafirmación, el individuo estará menos interesado en los hechos y más en lo que los demás piensan de él. En este caso deben cambiarse las actitudes de todo el grupo, como se ha hecho, en ocasiones, con bandas de delincuentes, o proporcionarse al individuo un nuevo grupo que le resulte igualmente satisfactorio y que apoye su cambio de actitud.

Las actitudes utilizadas para proyectar conflictos internos sobre otros individuos o grupos estarán más enraizadas en el sistema defensivo de la personalidad y es improbable que respondan a nuevos datos o a la manipulación en grupo. Para modificar una actitud de este tipo es preciso reducir la amenaza de que se siente objeto la personalidad, y esto puede implicar una terapia individual.

En general, es probable que una actitud persista sin modificar mientras le sea útil al individuo y le ayude a llevar una vida feliz y satisfecha. Una vez que ya no cumple su función, será modificada o sustituida por otra radicalmente nueva.

Fuente Consultada: La LLave del Saber Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatina S.A.

Ley Natural, Ley Moral y Leyes Positivas Concepto y Ejemplos

RESUMEN LEY NATURAL, MORAL Y POSITIVAS

NOCIÓN DE LEY
La ley es una fuerza que garantiza el cumplimiento de una regla. También podemos definirla diciendo que es un mandato o prohibición cuyo incumplimiento lleva aparejada la posibilidad de una sanción.

Por lo tanto una ley es Coercitiva ya que es impuesta, Obligatoria porque debe cumplirse sin que interese si se esta de acuerdo o no con ella y Sancionable, pues el incumplimiento de una ley trae como consecuencia una sanción que, como veremos más adelante, puede ser moral o de otro tipo.

Ley, norma y regla
La noción de ley es distinta de la de norma o regla.

Mientras que la ley es impuesta, la norma o la regla no lo son. Las reglas son ordenamientos que guardan las cosas naturales o las creadas por el hombre.

reglas naturales: son aquellas que guardan el orden de las cosas naturales.

reglas jurídicas son las dispuestas al Derecho.

reglas técnicas son aquellas mediante las cuales puede adquirirse el dominio de una técnica.

reglas artísticas son aquellas que siguiéndolas permiten el dominio de un arte.

Las normas son aquellas reglas que se refieren solamente a acciones humanas.

LEY ETERNA Y LEY NATURAL
Ley eterna comprende las normas, dictadas por Dios, por cualquiera de los medios que El puede utilizar para revelarse.

Ley Natural es el ordenamiento de todos los seres y cosas de la naturaleza, ordenamiento que, permite la supervivencia de cada uno de ellos.

Jerarquía de las leyes
Todas las leyes no tienen la misma jerarquía, ya que pueden ser más necesarias que otras.
Esa jerarquía, en términos generales, es la siguiente:

1.—Ley Fundamental. Es la ley máxima que da la razón de la existencia de un Estado (Constitución).

2.—Ley ordinaria. La establecida por el Poder Legislativo como expresión de la voluntad general (civil, comercial, Penal, etc.).

3.—Decreto — Ley. Emitido con el consentimiento o no del Poder Legislativo, y que puede substituir a una lev ordinaria.

4.- Reglamentos que pueden ser Resoluciones, Disposiciones, Edictos etc., las cuales dentro de las jurisdicciones en las cuales fueron  emitidos son  obligatorias.

LA LEY NATURAL COMO LEY MORAL:
Su cognoscibilidad y su obligatoriedad.

Entre la ley natural y la ley moral (ética) existe una diferencia determinada porque una, la natural, expresa el orden de la naturaleza y, por supuesto, no puede ser violada y menos aún por el hombre que es parte de la Naturaleza. Por eso. algunos pensadores fijan una relación con las leyes científicas. Si un hombre desea violar la llamada ley de la gravedad, que es una ley natural, normalmente le resultará imposible.

La ley moral señala como debe actuar un hombre y, generalmente, está formada por normas, costumbres, tradiciones, etc, propios de la sociedad humana. Existen hombres que violan la ley moral, pero como en el caso de la violación de todas las leyes reciben una sanción.

Por ejemplo, no robar (al margen de todas sus otras interpretaciones) es una ley moral y su sanción no solamente puede ser jurídica (la cárcel), sino también social, ya que el ladrón se considera una persona indigna de todo respeto.

La ley natural (o la ley científica) pueden no ser conocidas por determinados hombres (un contador difícilmente conoce las leyes de la Física o de la Química) y, por lo tanto, no tiene la obligación de seguirla.

La ley moral, es una convención humana, que indica como el hombre debe actuar. Es conocida y aplicada en la sociedad moral donde rige y para los que habitan en esa sociedad, quienes no lo hacen, como hemos dicho, reciben una sanción que tiende a apartarlo de ese grupo social.

Es, por lo tanto, cognoscible por un grupo social, y obligatoria para quien integra ese grupo. Pero la ley moral es distinta en distintos grupos humanos y quien pertenece a uno de ellos, puede desconocerla. Por ejemplo, en algunos países es inmoral tener más de una esposa (matrimonio monogámico) como sucede en los judeo-cristianos, mientras que en otro, como en algunos países árabes, se autoriza a tener hasta cuatro esposas legítimas y cualquier número de concubinas. Lo que para nosotros no es moral, es moral en ellos.

LAS LEYES POSITIVAS:
Su conformidad con el orden natural

El estudio de las leyes naturales y el deseo de construir sobre ellas una filosofía es lo que nos lleva al llamado positivismo, cuyas características generales son las siguientes:
1. La experiencia es la única fuente del conocimiento.

2. La única realidad que existen son los hechos y las relaciones entre los hechos.

3. Debemos preguntarnos cómo suceden los hechos y no el porqué, el para qué, etc.

santo tomas de aquino leyes morales

Santo Tomas de Aquino, creador de la filosofía
tomista o tomismo, estableció un ordenamiento
de las normas morales que aún perdura.

Obsérvese que de acuerdo con estos conceptos existe una evidente conformidad entre las leyes positivas y las naturales, ya que ei positivismo es una doctrina fundamentada en la experiencia del hombre y en los hechos que él produce.

Augusto Comte (1798 – 1857), considerado como el fundador del positivismo, aunque antes de él ya existían estudios de ese tipo, fue el primero en ordenar ideas y con-, ceptos que existían antes de él. Fundamentalmente, enunció que nada existia como no fueran los hechos, los fenómenos experimentales y las relaciones entre hechos.

Negaba la existencia de causas y sólo aceptaba la existencia de leyes y fundamentalmente, de leyes científicas. Esta última posición lo llevó a una nueva tlasificación de las ciencias. El concepto de Ley positiva lo llevaba, visto esos razonamientos, directamente a la ley natural.

Augusto Comte eligió la palabra “positivismo” para señalar la realidad y tendencia constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de su doctrina. En general, se interesó por la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico y, por esta vía, del control de las fuerzas naturales.

La filosofía positivista de Auguste Comte abandonó la especulación de lo sobrenatural en favor de la investigación científica. Según él, el conocimiento de todos los temas, desde la astronomía a la sociología, debería venir de la correlación de la evidencia empírica. El estudio sistemático de Comte de la estática y dinámica de la sociedad sentó las bases de la sociología moderna, que al principio llamó física social.

 

Fuente Consultadas:
Formación Moral y Cívica 2 Ciclo Básico César Reinaldo García y Apolinar Edgardo García

Personalidad Segun Tu Fecha de Nacimiento Numerologia Numeros Caracter

TU PERSONALIDAD SEGÚN TU FECHA DE NACIMIENTO
NUMEROLOGIA: EL SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS

LA PSICOLOGÍA CIENTÍFICA: QUIÉN SOY YO? No resulta fácil cumplir el mandato de Sócrates que recomendaba, como principio de toda sabiduría, el conocimiento de uno mismo.

Del mismo modo que no se encontrarían dos artistas capaces de pintar el mismo paisaje de una manera idéntica, no hay dos personas que interpreten exactamente igual el mundo que les rodea porque no ven, no sienten y no piensan del mismo modo. Las diferencias orgánicas, de educación, ambiente, temperamento y carácter, hacen que cada hombre sea un microcosmos capaz de comprender el mundo en que vive, pero de manera muy distinta a como lo hace su hermano gemelo, su vecino, su conciudadano y, ya más alejado de él, un hombre de otra raza o de otra época.

Si esta visión exterior se manifiesta tan distinta en cada hombre, imagínese cuál será la diferencia entre la interpretación que dará cada uno de sí mismo y la que pueden dar los demás. De cuántos modos se contestará la gran pregunta: ¿Quién y cómo soy yo?

Partiendo de un deseo de sinceridad, y admitiendo un máximo de buena fe, se pueden dar las siguientes interpretaciones de la personalidad de cada hombre:

Cómo cree ser. Cada uno tiene un concepto de sí mismo y sería capaz de anotar una serie de cualidades y defectos propios. «Siento debilidad por las rosas, me enfado si me contradicen, soy propenso al sueño, no me gustan las canciones ligeras, etc.». Éste sería el yo visto por uno mismo.

Cómo desea ser. El Yo actual, presente, el hombre real, advierte que no coincide con el hombre ideal. A menudo se tiende a un ideal imposible y raramente se alcanza la meta propuesta porque el ideal suele cifrarse demasiado elevado. Hay quien es un excelente médico, pero ha soñado con triunfar en la vida como pintor, y este hombre frustrado, fracasado, que todos’ llevamos dentro, es otro Yo que unas veces nos impulsa y otras veces nos amarga.

Cómo cree que le ven. La opinión de los demás nos interesa siempre, y por las conversaciones, por la conducta, por el gesto, intentamos adivinar qué piensan de nosotros los demás. A veces imaginamos que nuestra presencia en una reunión es muy bien acogida, y en otros momentos creemos descubrir una sombra de indiferencia, quizás de fastidio. ¿Cómo creemos que nos ven los otros? El que es victima de manía persecutoria cree que los demás le juzgan pésimamente. Esta interpretación del Yo es peor que la realidad. Lo contrario ocurre con el vanidoso, el infatuado que se cree valorado en más de lo que realmente vale y es.

Cómo nos ven ‘en realidad, los demás. Esto no lo podremos saber nunca de verdad, pero cada uno de nuestros amigos y conocidos tiene su concepto de nosotros. Muchas veces será injusto o inexacto, en ocasiones demasiado halagüeño, en otras demasiado peyorativo, pero «ellos» nos han juzgado y este juicio raramente coincide con el que nosotros hemos formado de nosotros mismos.

En este último juicio, el prójimo nos atribuye intenciones que quizás no abriguemos, supone que vamos a tener ciertos éxitos y ciertos fracasos, nos considera fuertes y capaces para tal cosa, pero débiles e ineficaces para otras. Con frecuencia se equivoca, pero en otros casos acierta.

Sería ideal poder sintetizar estos juicios en uno solo. De su coincidencia, llegaríamos al conocimiento exacto de nosotros mismos. Cómo somos nosotros, humanamente, no lo podemos saber sino por aproximación. El conocimiento perfecto y verdadero de cada uno sólo puede tenerlo Dios.

Todos los esfuerzos de la Psicología tienden al mejor conocimiento del Yo, de la persona, del individuo. Psicología deriva de la palabra griega psiché, que significa «alma». Pero el alma sólo puede ser conocida por sus manifestaciones: los pensamientos, la conducta, los sentimientos, la acción.

¿Hasta qué punto es posible conocer el Yo y sus actos?
Si el jefe de personal de una empresa pretende determinar la capacidad, la honradez, la eficiencia de sus empleados por la sola contemplación de su aspecto externo, de sus fotografías, por ejemplo, se equivocará con toda seguridad. Es inútil pretender conocer a una persona por una impresión personal intuitiva.

El psicólogo utiliza hoy día multitud de tests o pruebas científicamente contrastadas que le permiten determinar con certeza algún aspecto de la personalidad: medida de la atención, de la memoria visual, de la inteligencia abstracta, etc.

Las pruebas preconizadas por la Psicotecnia han sido elaboradas después de innumerables ensayos, estudios, rectificaciones y análisis. Ante la posición escéptica de los que desconfían de las pruebas psicológicas para la determinación de una cualidad en un individuo, cabría oponer una copiosa literatura y la realidad de que estos exámenes psicotécnicos dan excelentes resultados en el campo del trabajo y de la vida corriente.

Pero, ¿es posible medir nuestro modo de ser? ¿Se pueden valorar con cifras los fenómenos anímicos? Con un dinamómetro se precisa la fuerza de la mano derecha, pero ¿se puede determinar con cifras el dolor que siente una madre por la pérdida de su hijo?

Las facultades del alma no se pueden medir; sólo es posible apreciar sus manifestaciones y esta apreciación, caso de valorarse en cifras, no tiene las características de precisión e infalibilidad de un cálculo matemático. Claparede decía que las valoraciones sólo pueden significar «probabilidades». Nunca podrá decirse, por ejemplo, que un muchacho no sirve para tal menester, sino que en él sus probabilidades de éxito son escasas.

El primer encuentro con las manifestaciones del alma humana lo tenemos por experiencia propia cuando lanzamos la luz de la conciencia hacia nuestro interior para examinar nuestra conducta, nuestros sentimientos y nuestros propios deseos. Este autoanálisis que llevamos a cabo mil veces cada día se llama introspección. Es una mirada interior, en busca de nuestro propio Yo.

Cuando los antiguos recomendaban el nosce te ipsum, el conocimiento de uno mismo, consideraban que ésta era la forma más perfecta de conocerse. En la actualidad la introspección es sólo una forma de conocimiento y no suele ser siempre sincera. Los tests o pruebas imparciales realizadas por una segunda persona son más objetivos que el propio análisis. Los cuestionarios, las encuestas y otras formas generales, ideadas por los psicólogos para conocer al hombre, completan el método fundamental que es la introspección. Sin embargo, ésta es importante, pues a poco que nos acostumbremos a esta visión interior, advertiremos que nuestra intimidad ofrece una riqueza y variedad de notas impresionante.

El mundo físico se caracteriza por la objetividad.
El mundo interior, por la subjetividad.

El primero existe fuera de nosotros, pero el interior es nuestro y resulta imposible imaginarlo fuera de nuestra propia existencia, de nuestra vida.

¿QUÉ ES EL ALMA? Primero cabría preguntarse si realmente existe. Algunas escuelas filosóficas explican la vida psíquica por un constante fluir de hechos, pero sin admitir la existencia de un principio único, espiritual, inmortal, independiente del cuerpo, al que se ha llamado alma.

Para los materialistas el ser humano es un cuerpo vivo constituido por células y moléculas, en el que se dan fenómenos físicos y quimicobiológícos parecidos a los que pueden afectar a un protozoo, pero más complicados. Vogt llegó a decir que «el espíritu es a los nervios como la orina es a los riñones», frase brutal que demuestra un concepto totalmente materialista del hombre y de la vida.

Ciertos espiritualistas extremados, adoptando una posición contraria llegaron a decir que el cuerpo no existe, sino que es sólo una figuración del alma. El obispo Berkeley afirmaba que nada existe fuera de nuestro propio pensamiento y de nuestro Yo.

La conciencia de que nosotros somos algo permanente es clara e indiscutible. A mis 50 años siento que soy íntimamente el mismo que fui en mis tiempos de escolar a pesar de que este cuerpo mío haya cambiado tanto. Y seguiré identificándome con él hasta el día de mi muerte, en que mi cuerpo llegue a su plena decadencia.

El principio espiritual que informa mi Yo, esta sustancia invisible, espiritual, inaprensible, que me da permanencia y me hace esperar una vida eterna, es el alma.

El alma humana es inmortal, porque ha de sobrevivir al cuerpo a fin de recibir un premio o un castigo en el más allá.
Es una y simple, porque no consta de partes y en mis actos soy siempre idéntico a mí mismo.

Es espiritual, porque no se siente ligada íntimamente a la materia. El hombre quiere, razona y siente de un modo independiente de sus funciones orgánicas, como puede ser la digestión.
Es racional, porque se rige por motivos superiores y, aunque necesita del cuerpo para expresarse y subsistir, sabe que la mano al escribir no es sino un instrumento que actúa de enlace entre la pluma y la mente.

Los pensadores materialistas argumentan diciendo que si se perturba el cuerpo a causa de una enfermedad, de una intoxicación, de condiciones externas adversas, también se perturban las actividades espirituales v de ello deducen que aquéllas son la causa de éstas. Para los espiritualistas una intoxicación alcohólica viene a ser como la avería en el automóvil que le impide moverse, pero en ningún caso esta avería afecta a la integridad del chófer. El sistema nervioso, para los materialistas, es la causa del pensamiento. Para los espiritualistas es instrumento y medio de expresión que, naturalmente, puede llegar a impedir ésta, si se halla profundamente lesionado.

La existencia en el hombre de ideas universales, de orden superior, es uno de los argumentos utilizados para probar la verdad del alma. En efecto, el concepto que podamos tener de Belleza, Justicia, Orden, Bondad, etc., nada tiene que ver con las sensaciones o sentimientos que los objetos bellos, ordenados, buenos, etc., nos producen. Las ideas universales son elaboraciones de índole espiritual, distintas de las cosas bellas, justas o buenas. Y el principio capaz de dar vida a estas ideas de orden superior, ha de ser, también, superior, espiritual, simple, etc., es decir, el alma inmortal.

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LA PERSONALIDAD SEGÚN LA PSICOLOGÍA

¿Por qué somos diferentes? ¿por qué somos parecidos? Estas preguntas pueden referirse tanto a rasgos físicos como psíquicos. En cualquier caso tendremos que considerar tanto aquello que heredamos como lo que fuimos adquiriendo desde nuestro nacimiento. Heredamos determinados rasgos físicos y, aparentemente, aunque sea mucho más difícil de determinar, heredamos también rasgos psíquicos, que englobamos dentro del concepto de temperamento.

A partir del nacimiento el temperamento se ve influido por el medio en el cual el bebé se desarrolla y sus características iniciales pueden agravarse o moderarse de ese modo. Si la madre se pone muy nerviosa por el modo de llorar de su bebé, esto influye aumentando la ansiedad en el mismo; si, en cambio, no la altera demasiado y puede cumplir su rol tranquila, esto va modificando el temperamento inicial de su hijo.

A partir de esta interacción en la cual el recién nacido aprende a moderar sus impulsos, el temperamento va convirtiéndose en lo que denominamos carácter. De manera que si nacemos con determinado temperamento, adquirimos cierto carácter a medida que vivimos e interactuamos con los demás. Para J. C. Filloux el carácter designa “exclusivamente el aspecto expresivo de la personalidad, sin considerarlo una naturaleza o un centro (de la misma)”.

Nuestro carácter quedará como una porción, la más visible para un observador, de una estructura muy compleja, que sólo se completa al superar la adolescencia, y sufre modificaciones permanentemente a lo largo de la vida: la personalidad. Ambos, carácter y personalidad, se manifestarán externamente a través de nuestra conducta, pero mientras que para alguien puede ser relativamente rápido y fácil pensar qué carácter tenemos, por lo menos si es fuerte o débil, no será tarea sencilla conocer nuestra personalidad ya que la misma es una estructura compleja.

Una definición, entre muchas posibles, de personalidad es la que sigue:
La personalidad es la organización profunda, definida y dinámicamente estable de aspectos intelectuales, afectivos, volitivos, fisiológicos y morfológicos.

¿Qué quiere decir esto? Por organización entendemos los elementos que la componen y las relaciones entre los mismos (aquel todo organizado del que ya hablamos). Esa organización no aparece fácilmente al conocimiento ya que, en parte es superficial y consciente, en parte es profunda e inconsciente. Que la personalidad esté definida es un rasgo de normalidad, puede 110 estarlo en ciertas personas que por ese motivo padecen trastornos de la misma.

La definición de la personalidad es un proceso que lleva mucho tiempo a lo largo de la vida, que se completa apenas al finalizar la adolescencia y que se manifiesta a través de ciertas características propias. Dinámicamente estable significa que los componentes de la personalidad sufren variaciones pero éstas son pequeñas alrededor de ciertas líneas o tendencias que le dan las características de estabilidad; significa también que ésta no es una estructura rígida, inmutable.

Respecto a los aspectos que la componen, los intelectuales incluyen la inteligencia, la capacidad de pensar; los afectivos, la capacidad de sentir emociones y sentimientos; los volitivos, la voluntad de que disponemos; los fisiológicos, los mecanismos de funcionamiento de nuestro organismo y los morfológicos, nuestra constitución y apariencia física.

Todos ellos interactúan a lo largo de la vida con el medio externo produciendo combinaciones particulares en cada persona. Para definir un tipo de personalidad necesitamos utilizar una gran parte de las características enunciadas más arriba al mismo tiempo. La teoría psicoanalítica también considera a los mecanismos de defensa que una persona usa predominantemente como aspectos esenciales de la personalidad necesarios para identificar distintos tipos.

Tratar de clasificar las características que puede adoptar la personalidad en algunos tipos principales ha sido un viejo objetivo de la psicología. Distintos autores crearon teorías de la personalidad y a partir de los conceptos postulados en ellas generaron clasificaciones también llamadas tipologías ya que se refieren a tipos cíe personalidad. Un intento importante fue desarrollado por uno de los primeros discípulos de Freud que luego siguió su propio camino, Cari Jung.

Este médico suizo consideró que las personas podían ser divididas por ciertos rasgos fundamentales en introvertidos y extrovertidos. Estos términos que hoy forman parte del lenguaje común, fueron usados por Jung para designar características precisas: introvertida es una persona que se vuelca sobre sí misma, se manifiesta tímida, rehuye a los demás y habla sólo lo indispensable; extrovertida es aquella que se vuelca sobre todo al mundo que la rodea, muy sociable y de palabra fácil. Otro aporte al tema lo dio Alfred Adler quien también se contó entre los primeros discípulos de Freud, creando con el tiempo su propia escuela de pensamiento.

Si para Freud el desarrollo de la personalidad humana era el resultado del conflicto entre las exigencias pulsionales y las prohibiciones sociales, para Adler los seres humanos presentaban de manera innata motivaciones positivas y tendían a buscar la perfección personal y social a lo largo de la vida. Según Adler, un niño pequeño que ante sus padres se siente en inferioridad de condiciones o que se siente inferior a sus hermanos, se ve motivado a intentar superarse con lo cual se desarrolla y fortalece en su personalidad.

Estas situaciones desfavorables permitirían estimular un desarrollo positivo. Adler describió otras situaciones en las cuales estos sentimientos de inferioridad no fortalecen la personalidad sino que se vuelven obsesivos y la paralizan. A esta situación patológica la llamó complejo de inferioridad.

Algunos autores intentaron encontrar relación entre le tipo físico de una persona y su personalidad pero, a pesar de los esfuerzos, no hay elementos suficientes para sustentar estas tipologías. Otros creen que se pueden definir grupos de características psicológicas comunes, lo que permite realizar descripciones de tipos de personalidad.

En lo que sigue tomaremos una tipología que sobre trabajos originales del alemán Hans Ruesch desarrolló en nuestro país David Liberman, psiquiatra y psicoanalista argentino que dedicó sus estudios a identificar el estilo verbal, también llamado “discurso” y el no verbal, referido a los gestos, encontrando correlaciones entre dichos es de los trabajos de estos autores surgen tipos de personalidades que han sido llamados:

1. Persona demostrativa
2. Persona atemorizada y huidiza
3- Persona lógica
4. Persona de ánimo variable
5. Persona observadora no participante
6. Persona de acción

Es importante subrayar que si bien ésta es una tipología de la personalidad, se habla de “personas” como totalidades, parte de cuyas características hacen a la personalidad.

Para visualizar mejor a cada una de ellas imaginemos una situación en la cual un grupo de compañeros decide organizar una obra de teatro en la escuela y veamos cómo reacciona y actúa cada uno de acuerdo con su personalidad. En lo que sigue habrá que tomar en cuenta que:

1. toda descripción es esquemática y el psiquismo de las personas con toda su riqueza tiende, cuando observamos la realidad, a escaparse de ella;

2. las descripciones físicas se ponen para completar el cuadro del personaje pero no deben tomarse rígidamente como el único aspecto posible;

3. las personalidades descriptas corresponden indistintamente a hombres o mujeres, variando la frecuencia con que se presentan en cada sexo.

Fuente Consultada: Psicología Los Unos y Los Otros Silvia Di Segni Obiols

El Faisán Alimentación Costumbres Origen y Distribución

INFORMACIÓN SOBRE ORIGEN Y COSTUMBRES DEL FAISÁN

Faisán es el nombre común que reciben unas 50 especies de aves y que pertenecen a la familia del pavo real. Sobreviviente, a través de los siglos, de la rapacidad y la gula, la hermosa ave se ha aclimatado en bosques y praderas de diversos países, donde su cria se encara hoy no solamente como un “hobby” sino como una excelente inversión. Todos los faisanes, a excepción de la gallina del Congo africana son nativas de Asia, aunque algunas especies han sido introducidas en diferentes lugares.

el faisan

A través de los siglos la naturaleza, fatalmente, clasifica y descarta a las especies vivas en forma tal que, a esta altura del siglo puede asegurarse acerca de las especies silvestres que “sólo sobrevivieron las más capacitadas”.

Tal ocurre con los faisanes, gallináceas de notable belleza y elevado valor gastronómico, que a pesar de ello se han conservado, un poco por su gran capacidad de defensa y otro por el hecho de haber recibido protección, primero de los grandes señores feudales, luego de reyes, más tarde de gobiernos republicanos conservacionistasy por último de particulares que comprobaron que su presencia en campos y bosques significa una considerable entrada anual de dinero, sin mucha inversión de personal y prácticamente ninguna en cuanto a infraestructura.

Ubicado entre las gallináceas de mayor porte, el faisán es considerado oriundo del extremo este asiático. Desde allí, según tradiciones y leyendas, fue trasladado hacia el oeste y despertó el interés y la gula de los aristócratas romanos.

A ellos se debería la aclimatación en masa, en las selvas y llanuras europeas, de las razas asiáticas, las cuales, por otra parte, habrían sido antes aclimatadas en la Macedonia y algunos valles de Grecia. Lo cierto es que ya en la Edad Media se lo consideraba natural de los bosques del centro de Europa, tal su aclimatación y difusión.

Las especies más comunes, en cuanto a la caza se refiere, fueron el faisán “tenebroso” (de plumaje brillante en tonalidades negras, rojas y azules) y el “decollar”, perteneciente a la gran subfamilia “colchica” y que, por su corpulencia y rapidez en el vuelo ha sido adoptado por casi todos los criaderos y cotos de caza europeos y norteamericanos.

Por tratarse de un ave omnívora, el faisán justifica su presencia tanto en las zonas rurales como en parques y haciendas exclusivamente ganaderas, ya que, una vez adulto, está obligado a combinar su dieta de cereales y gramíneas con hidratos, grasas y calcio que le aportan los pequeños roedores, reptiles y muy especialmente insectos de todo tipo.

Al igual que otras caminadoras, el faisán es un gran consumidor de ratones de campo y, aunque víctima propiciatoria de las comadrejas, no vacila en seguir a éstas, ya adulto, cuando están con la cría, para engullirse al primer cachorro que se desprenda de la madre. Tal condición ha favorecido la expansión del faisán que, por otra parte constituye uno de los trofeos máximos de la caza menor, algo así como el ciervo rojo para los aficionados a la caza mayor.

La aclimatación de los faisanes se ha intentado siempre con éxito en los países que cuentan con dos elementos fundamentales y próximos, a saber: praderas con grano suficiente y bosques con árboles desarrollados. En la pradera, el faisán se alimenta; en los árboles altos, duerme. Esa combinación, más alguna aguada natural, le bastan.

Los intentos de sueltas deben ser, al principio, masivos, es decir no se puede intentar, por problemática, la población de determinado sitio con cinco o diez yuntas o planteles (un macho ydos hembras). Las observaciones de los técnicos indican que las sueltas deben hacerse con ejemplares jóvenes (no más de 4 meses de edad) y en número superior a cien para campos de 500 hectáreas. Además, se suministrará en el lugar de la suelta, durante los primeros meses, una cantidad determinada de alimento al cual estén acostumbrados los faisanes.

En todos los casos, antes de efectuarse la suelta, corresponde realizar un censo de animales depredadores, especialmente comadrejas, zorros y zorrinos y realizar batidas con el propósito de asegurar que los faisanes jóvenes alcancen la adultez. Esa batida deberá repetirse al comenzar la primavera siguiente, para asegurar la subsistencia de los primeros nidos y el nacimiento de faisanes en libertad. El resto será de competencia exclusiva del equilibrio y la selección naturales, ya que, según la vieja frase de los cazadores “donde haya faisanes, habrá zorros” .

faisan dorado

El faisán dorado, es una especie autóctona de China central y occidentaly se caracteriza por el largo y brillante plumaje. Se alimenta de bayas , semillas  e insectos. Sus vuelos son cortos y debido a sus poderosas alas puede despegar del suelo, casi vertical.

faisan comun

Faisán Común

Faisán común, el dorado y el dorson negro fueron introducido en Argentina en el oeste de la provincia de Río Negro y sur de Neuquén con fines ornamentales y cinegéticos. Posteriormente se registraron parejas lejos de los jaulones originarios (Gelain, 2010 y Grigera y Trejo, 2009)

Fuente Consultada:
Ciencia Joven Fasc. N°34 Edit. Cuántica Nota de Agustín Perri

El Individuo y su Relación con el Grupo La Familia y el Líder

RELACIONES DEL INDIVIDUO CON LOS GRUPOS: LA FAMILIA GRUPO PRIMARIO

CADA uno de nosotros es una individualidad, pero, de otra parte, todos formamos parte de alguna sociedad determinada. Y dentro de ella, todos somos miembros de un gran número de grupos: de un sindicato, de un club deportivo, de un partido político, de un grupo racial, de una familia, etc.

La mayoría de los grupos a los que podemos pertenecer en nuestra vida de adultos se parecen hasta cierto punto, tanto en sus normas como en su función, al grupo familiar. Es precisamente en el seno de la familia, con sus múltiples tipos de relaciones, donde por vez primera empezamos a aprender el valor y significado dé pertenecer a un grupo y cuando damos los primeros pasos hacia la socialización: el proceso de aprender en y con la sociedad. La familia proporciona tres ventajas principales al individuo y, en mayor o menor grado, lo mismo sucede con todos los grupos.

En primer lugar, la familia proporciona un tipo especial de marco de seguridad para todos sus miembros, ampliamente basada en el afecto y confianza mutuos y en los propósitos compartidos. El individuo no está solo; todo aquello que suceda a un miembro de la familia tiene grandes posibilidades de afectar a los demás. Dentro de este ámbito familiar, cada cual tiene un puesto, un status propio; los otros miembros le prestan apoyo para el logro de sus tareas específicas y de sus necesidades.

Dentro del medio ambiente familiar, cada uno goza de plena libertad para ser él mismo, para expresar sus ideas, esperanzas y estados de ánimo, o sus sentimientos negativos (odio, resentimiento, depresión, etc.), sabiendo que, por regla general, el grupo familiar comprenderá y tolerará la tensión resultante.

En segundo lugar, la familia presenta ciertas exigencias no específicas a cada uno de sus miembros para que todos contribuyan, dentro de sus respectivas posibilidades, al bien del grupo. Todos los miembros han de aprender a conformarse a estas exigencias. Puede que ello limite su libertad, pero, al mismo tiempo, es un elemento necesario en el proceso de integración social.

Finalmente, el grupo familiar otorga premios y castigos con objeto de que su unidad esencial sea conservada mientras sea necesario. Las recompensas suelen tomar fa forma de alabanza, aprobación, gratitud o aprecio. Los castigos consisten en reproches, censuras, limitación de libertades, exclusión temporal del grupo, y sentimientos de culpabilidad que aparecen cuando otros miembros de la familia resultan lesionados.

En el mundo exterior al hogar, otras formas de agrupamiento reflejan y desarrollan ese grupo. La escuela, la universidad, la firma comercial, la Iglesia, la administración local, los partidos políticos, etc., siguen la normativa del grupo familiar y funcionan con arreglo a ella: exigen cierto grado de lealtad y conformidad, pero también hacen concesiones respecto a las necesidades, la capacidad y las esperanzas de cada individuo.

racismo

Convivencia entre grupos de piel blanca y negra

Al igual gue en el hogar, estas agrupaciones, sociales de mayor número de miembros son gobernadas por un patriarca (el director de la escuela, el gerente, el sacerdote, el alcalde, el primer ministro), el cual, mientras se mantenga en su puesto, carga con todas las responsabilidades importantes del grupo.

La familia constituye un ejemplo de grupo primario en el que ser miembro no implica voluntariedad: todos lo somos por nacimiento, sin oportunidad de elección. Un segundo tipo de grupo primario es el de la raza; la identidad personal está íntimamente relacionada con la raza o la nacionalidad. Numerosos estudios sociológicos han demostrado que el sentido de identificación personal del individuo con su grupo racial o nacional constituye un factor determinante de su actitud, su carácter y su comportamiento.

Los factores de este tipo presentan problemas mayores en países de corriente liberal en los que grupos raciales diferentes tienen que vivir y trabajar juntos, como sucede en EE. UU., Malaya, etc. Las diferencias, aparentemente básicas, entre los diversos grupos culturales parecen difíciles de superar en los países en los que la integración es una de las principales metas políticas, y muestran claramente la profunda influencia de la identidad de grupo.

En otros países, las lealtades y animosidades- creadas por los grupos “secundarios” — o sea, aquéllos en que es posible el elemento electivo — pueden ser también causa de divisiones profundas. Por ejemplo, se desarrollan situaciones sociales tirantes allí donde las convicciones religiosas están en pugna, como sucede en la India, entre hindúes y musulmanes, o en Irlanda del Norte, entre católicos y protestantes.

La elección que cada individuo hace de sus grupos secundarios refleja, por regla general, sus gustos e intereses personales, la estructura de su personalidad y sus necesidades inmediatas. Puede optar por afiliarse a una confesión religiosa o a un partido político determinados, no tanto porque la elección le satisfaga intelectualmente cuanto para cubrir sus necesidades emocionales.

La calidad de miembro de un grupo secundario, o de un primario, permite al individuo identificarse con otras personas, que le prestarán apoyo permanente y que le brindarán oportunidades para que se erija en miembro eminente del grupo y alcance su status propio.

A veces existen ciertos grados de fricción entre los diferentes grupos a los que pertenece un individuo, lo cual origina en su fuero interno actitudes y sentimientos en conflicto. Ejemplo vivo de este tipo de situación lo constituyen para un joven esas tensiones tan frecuentes entre su familia y su pandilla de amigos.

En el curso del largo proceso de afianzamiento de su identidad y de su creciente independencia respecto al grupo familiar, es probable que el adolescente se rebele contra las posturas, als convicciones y normas morales de sus padres. Tiende, a rechazar todo aquello que éstos tienen por bueno, y se salva de la sensación de aislamiento si puede, al menos durante algún tiempo, pertenecer a un grupo de individuos de su misma edad y que pasan por una fase similar de desarrollo.

Esta rebelión de la adolescencia se convierte a veces en una crisis aguda que lleva una considerable carga de agresividad y potencia un espíritu destructivo. James Glover, psicoanalista británico, la ha denominado delincuencia funcional y afirma que es la causa de la formación de gangs o pandillas.

Aunque en el seno del gang, o grupo de adolescentes, puede que se exija cierto grado de comunidad de perspectivas, conducta y atuendo y se active cierta lealtad, de hecho la fuerza unificadora entre los miembros suele ser el antagonismo respecto a sus padres, o el rechazo de los valores de las personas mayores. Teddy boys, hippies, etc. protagonizan, entre otras cosas, una rebelión contra la interpretación formalista que los adultos dan a la responsabilidad. Todo lo que está orientado hacia la forma de pensar y de actuar del adulto se convierte para el adolescente en lo que Peter Blos, especialista americano en psicología del adolescente, ha llamado “objetos de odio compartido”.

Muchos de los disturbios entre grupos de estudiantes en Estados Unidos, Japón, Francia, etc., sólo podremos comprenderlos si admitimos la necesidad del adolescente de odiar y proyectar hacia la sociedad su confusión y agresividad no resueltas aún.

Un tercer grupo, de mayor entidad y consistencia, es el laboral. Los individuos que componen un grupo laboral puede que tengan poco en común, excepto el hecho de que fortuitamente tienen ante sí una tarea común.

Tres psicólogos americanos, Kurt Lewin, R. K. White y R. Lippitt, llevaron a cabo una larga serie de experimentos entre niños, en edad escolar y trabajadores de fábricas. Estos experimentos demostraron que en el factor eficiencia se obtenían resultados óptimos cuando los maestros, en el caso de los niños, y capataces, en el de los trabajadores, permitían a los miembros del grupo cierto grado de libertad en la toma colectiva de decisiones y la discusión libre sobre los métodos de trabajo más convenientes.

OTROS experimentos han arrojado aún más luz sobre la dinámica de grupo, o sea, sobre los móviles y actitudes desarrolladas por sus miembros, individual y colectivamente. Numerosos psicólogos subrayan la importancia de examinar los grupos en términos de interés. Todos pasamos a formar parte de un grupo para obtener la máxima compensación con el mínimo coste. En otras palabras, tenemos más posibilidades de satisfacer nuestras necesidades en el seno. del grupo, aunque hayamos de sacrificar parte de nuestra independencia.

Esta limitación voluntaria se lleva a cabo de dos formas. En primer lugar, los miembros del grupo eligen un líder, cuando éste no surge de una en su puesto rector, desciende el nivel de ansiedad dentro del grupo, causada por la incertidumbre sobre el status y la actividad de los otros miembros. En efecto, el líder se convierte en arbitro, con lo que los individuos en particular se sienten más seguros de sí mismos y menos amenazados por los restantes miembros de la agrupación a la que pertenece.

No obstante, tras la reafirmación del líder se pasa a una nueva fase en la que éste puede ser objeto de crítica por otros miembros que opinan que no es aconsejable concederle un poder excesivo. Al llegar a este punto se puede decir que el grupo es “democrático”, en el sentido de que, mientras el líder goza del apoyo general de la mayoría de los miembros, se halla asimismo expuesto al ataque de sus subditos y, si la mayoría así lo decide, puede ser remplazado por otro líder.

La segunda forma en que los grupos influyen poderosamente en nuestra conducta es presionando para que los individuos se adapten a ellos. Cuanto más tiempo permanezca unido un grupo, más importantes serán sus logros colectivos, más fuertes serán las normas comunes y sus perspectivas vitales, y más poderosa también la presión que el grupo ejercerá sobre el individuo. No se trata solamente de que el individuo esté de acuerdo con las normas del grupo, sino que éste exige que todos sus miembros se adapten a las mismas.

Para concluir, debemos hacer aquí mención de la situación de grupo como medio terapéutico en el tratamiento de afecciones neuróticas. En los últimos 40 años se han llevado a cabo numerosos experimentos con la llamada psicoterapia de grupo. Individuos que sufren diferentes desarreglos emocionales se agrupan a intervalos regulares en pequeños equipos, 10 a 14 personas por regla general.

A cada reunión suele asistir un psiquiatra, que deja que los asistentes a ella adopten su propia forma de discusión y crítica mutua; todos los miembros del grupo gozan de plena libertad para discutir abiertamente sus problemas y evaluar y criticar las contribuciones de los demás participantes.

Los principales objetivos de la psicoterapia de grupo son: ayudar al individuo a profundizar en el conocimiento de la naturaleza de sus problemas emocionales, reducir las posturas defensivas u hostiles hacia los demás, y proporcionar a todos los miembros del grupo interés y apoyo mutuos.

Muchos psiquiatras atribuyen los éxitos de esta terapéutica al hecho de que el grupo ofrece a la persona emocionalmente enferma una especie de “marco familiar” adulto. Dentro de la seguridad que así obtiene, el individuo experimenta una sensación de regresión y se hace dependiente del grupo mientras profundiza en los problemas de su personalidad. De esta manera consigue la comprensión positiva y el apoyo que le faltaron de niño en el marco original de su familia.

A menos que adoptemos la consciente decisión de separarnos de la sociedad, deberemos pertenecer a algún grupo. Como mínimo, a aquél en que nacemos, si luego no elegimos otros. De todos modos, sea cual fuere, el grupo constituye algo más que el total de sus miembros: es una entidad dinámica. Precisamente este dinamismo es el que proporciona a cada uno de sus miembros la energía para el pleno desarrollo de su personalidad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera -La Vida en Común Los grupos y el individuo –

La vejez o tercera edad: problemas que sufrimos al envejecer Vivir

La vejez o tercera edad: los problemas que sufrimos al envejecer

A pesar de tratarse de una disciplina relativamente joven y de que todavía lucha porencontrar un lugar definitivo en las políticas sanitarias de muchos países, la gerontología ha conseguido reunir una gran cantidad de logros en favor de las personas de mayor edad. De hecho, puede decirse que, aunque la vejez es un territorio muy diverso que afecta de modo distinto a cada individuo, la ciencia pudo definir 10 grandes líneas de actuación en las que ya se puede, y se debe, trabajar.

la vejez

La prestigiosa revista Journal of Gerontology publicó hace unos meses una monografía sobre la medicina y la edad que se convirtió en referencia mundial de esta disciplina. De su lectura se desprenden esos 10 caminos a seguir en geriatría y gerontología que, más recientemente, fueron resumidos por el doctor John Morley de la Universidad de Saint Louis. La definición de estos objetivos cumple un papel fundamental en el desarrollo futuro de la ciencia gerontológica.

Objetivos claros
A medida que la geriatría y la gerontología van cobrando prestigio en la comunidad médica y ganando puestos en la infraestructura clínica, se hace necesario establecer protocolos y objetivos claros sobre el objeto de investigación y de actuación de estas especialidades. Detectar los problema básicos de la población mayo puede ayudar en la tarea.

Este es el top 10 contra la vejez:

1. Deterioro cognitivo. “No ha’ duda —dice Morley— de que combatir el deterioro de las funciones cognitivas del anciano y los problemas de comportamiento que de él se derivan es una prioridad en geriatría.’ En la actualidad, el conocimiento sobre el desarrollo del Alzheimer está creciendo exponencialmente Fundamentalmente se ha avanzado en el diagnóstico de la enferme dad. La posibilidad de estudiar h presencia de beta-amioide en el tejido epitelial de un paciente abre grandes esperanzas para la detección precoz del mal. Es sabido que este péptido, que cumple funciones neurotransmisoras, es también responsable de la formación de depósitos (placas amiloides) que producen deterioro neuronal grave.

Por otro lado, también mejoraron las técnicas de detección de síntomas prematuros. Por ejemplo, se sabe que algunas funciones motoras empiezan a deteriorarse mucho antes de la aparición de la enfermedad. Estar atento a estas señales mejora considerablemente la capacidad de diagnóstico.

En cuanto al tratamiento, se tI baja intensamente en el uso de inhibidores de la colinesterasa y moduladores del sistema glutamato/NMDA. Además, se descubre que el gingkobiloba, una plan con varias propiedades curativa ofrece potenciales beneficios para los que sufren el mal.

2. Depresión. Uno de los grandes caballos de batalla de la gerontología es que se reconozca la d presión entre los males que debe seguirse de manera sistemática e la población anciana. Este trastorno suele obviarse en los reconomientos iniciales, sobre todo en atención primaria, y es causante no solo de gran sufrimiento, sino de enfermedades subsidiarias como infarto.

3. Movilidad. La geriatría empieza a observar la movilidad cono una herramienta de diagnóstico que debe tenerse en cuenta. E deterioro en la velocidad de desplazamientos y reacciones del paciente es una señal de alarma de que si está produciendo un declive general. Por otro lado, si se logra mantener más tiempo la capacidad de caminar habitualmente, se experimenta una mejora considerable en otras funciones.

4. Nutrición. Entre los adultos mayores se producen cambios en los patrones nutricionales que, en algunas ocasiones, producen graves deterioros del estado físico. El descenso en la cantidad de comida ingerida y, sobre todo, la pérdida del hábito de “picar entre horas” generan una merma considerable en la cantidad de nutrientes. Algunas personas mayores terminan experimentando episodios de anorexia. En este sentido, se ha propuesto la llamada “hormona del apetito”, ghrelín, como una candidata a ser herramienta terapéutica habitual en los protocolos geriátricos occidentales.

5. Hormonas. Una de las consecuencias mejor conocidas del paso del tiempo, sobre todo en las mujeres, es el cambio en el patrón hormonal. En teoría, el aporte extra de determinadas hormonas podría ser una buena estrategia para combatir la vejez. Pero se sabe que algunas terapias sustitutivas producen severos efectos secundarios Los efectos de la inyección de moléculas como la progesterona o la testosterona siguen debatiéndose y su función en gerontología es una de las líneas de investigación más prometedoras.

6. Fragilidad. En los últimos años, la geriatría ha comenzado a fijarse en la fragilidad como un síndrome que se debe tener en cuenta, ya que es un importante precursor de la incapacidad funcional. E1 problema es que las causas de la fragilidad son demasiado numerosas incluyen desde deterioros cognitivos hasta diabetes o problemas vasculares. La intervención ante este mal s centra en dos frentes: prevenir mediante el ejercicio físico y detectar síntomas precoces, como el aumento de los episodios de caídas.

7. Corazón. Es el rey de la geriatría. Casi el 50 por ciento de las personas de avanzada edad muestran algún tipo de deterioro en sus funciones cardíacas por lo que la vigilancia del corazón y de la presion arterial es una rutina asimila en esta disciplina. La hipertensión geriátrica poco tiene que ver Don la de los adultos o jóvenes. El cuidado de los valores de presión arterial en personas mayores requiere de cálculos más sutiles y seguimientos más complejos. En esos pacientes es muy habitual la presencia de irregularidades en la presión (hiper o hipotensiones) características de este grupo.

8. Sistema inmune. El deterioro del sistema inmune con la edad e bien conocido. Una de las causa de este mal es la disminución de aporte proteínico de la dieta. Por eso, la actuación en este sentido mediante complementos nutricionales es eficaz. Pero, además, las personas mayores son más vulnera bies a la aparición de nuevas enfermedades infecciosas como el SARS o la fiebre del Nilo. Por eso, es necesario que existan unidades especializadas en geriatría en los programas de tratamiento de estos males

9. Vida a los años. Afortunada mente la frase “no se trata d agregar años a la vida, sino vida a los años” se ha convertido en un lema. Eso quiere decir que ha calado en la opinión pública una de las máximas de la geriatría: la medicina no busca la longevidad banal, sino la mejora de la calidad de vida de los adultos mayores.

10. Sistema sanitario. El último gran desafío de la geriatría consiste en dotarse de una infraestructura que permita alcanzar en todos los casos el sueño de los médicos que decidieron formarse en la especialidad: convertirse en parte fundamental del sistema sanitario y lograr generar programas de seguimiento de pacientes a largo plazo; igual que el pediatra y médico de familia acompañan al paciente durante muchos años de su vida.

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

Las personas mayores ya son un grupo demográfico suficientemente importante para que sociólogos, políticos y empresarios lo tengan muy en cuenta.

Nadie lo duda: el aumento de la longevidad ha sido una de las mejores noticias del siglo XX. Pero, en los países desarrollados, esta agradable nueva lleva consigo un efecto indeseado: junto con el aumento de la esperanza de vida se experimenta un creciente descenso de la natalidad. Como consecuencia de eso, la sociedad envejece. En el año 1950 en el mundo había 200 millones de personas mayores de 60 años. En 1970 se alcanzó la cifra de 307 millones yen 2000 se superaron los 580 millones. El número de miembros de la llamada “tercera edad” aumenta veinte puntos porcentuales más que el crecimiento de la población. Nos encontramos, así, en la generación de la historia con mayor proporción de personas mayores. ¿Es también la que más respeto les concede?

Un enredo burocrático

Lamentablemente, todo parece indicar que no. Según el especialista en bioética español José García Férez, “la pérdida de importancia y relevancia social de los mayores ha propiciado lo que en la actualidad se denomina técnicamente etaísmo”. Se trata de un conjunto de valores o actitudes que vienen a marginar en todos los órdenes de la vida al anciano y a producir un deterioro de la estima social. El culto a la juventud, a la velocidad, la actualidad, el descrédito de la

madurez, la pérdida de valores tradicionales, los cambios de hábitos culturales, la desintegración de la familia, la obsesión por la salud y la forma física… son fenómenos que, directa o indirectamente, vienen a relegar la función de los ancianos a un segundo término. Es por eso por lo que García Pérez reclama que se constituya una “ética gerontológica adaptada al momento presente”.

Cuando vivimos en la flor de nuestra juventud o disfrutamos de las mieles de una adultez serena y madura no reparamos en la cantidad de problemas técnicos, administrativos y sociales a los que se enfrenta una persona mayor. El ingreso voluntario o involuntario en una residencia geriátrica, la realización de un testamento vital, la organización de las directrices anticipadas sobre el patrimonio o la familia, la designación de un tutor legal en caso de incapacidad, la subrogación de decisiones, la pérdida de la intimidad, la exclusión laboral, el uso del sistema sanitario, la pensión…, envejecer puede convertirse en una pesada carga burocrática y casi ninguna sociedad está preparada para facilitar la tarea a los millones de ciudadanos que deben realizarla.

Pero, por otro lado, el triunfo de la vejez sobre la enfermedad gracias a los últimos avances médicos ha favorecido el florecimiento de una nueva masa social compuesta por personas mayores sanas, vigorosas, deseosas de participar en la actividad social, conscientes de su peso político, consumidoras y reivindicativas.

Nuevo grupo de presión

Según la mayoría de los expertos, los agentes sociales no terminaron de reaccionar correctamente ante el surgimiento de este nuevo grupo de población. Los políticos intuyen que en él existe un interesante depósito de votos, pero no saben cómo explotarlo. La nueva tercera edad ha empezado a organizarse de manera espontánea a la espera de que alguien repare en su importancia.

Como consumidores, los ciudadanos maduros han encontrado un lugar, por lo menos en los países más desarrollados. Revistas, productos cosméticos, viajes, ocio, inmobiliarias.., no pocos sectores han decidido dedicarse a cautivar a los mayores de 65 años. Con eso, según los expertos en marketing, se ha producido una curiosa competencia entre el culto a la figura joven y el deseo de no incomodar a la madura. ¿Será esta competencia el motor de un nuevo cambio social que estimule un mayor respeto hacia el papel de los abuelos en la sociedad?

No es posible saberlo. Lo que se pueden hacer los especialistas en detectar si se han producido cambios en la percepción de la vejez a lo largo de los últimos años. En este sentido resulta revelador el informe elaborado por el profesor de la Universidad de Sheffield Alan Walker bajo el título Actitudes hacia el envejecimiento de la población en Europa. Se trataba de una comparación de los euro-barómetros sucesivos entre 1992 y 2000, sobre todo en las preguntas que se refieren al futuro y presente de las personas mayores.

En dicho informe se detectan importantes diferencias de criterio entre los europeos de hoy y los de hace 12 años respecto a la ancianidad. Por ejemplo, se ha experimentado un creciente pesimismo ante la posibilidad de que no se mantenga el sistema actual de pensiones. Si en 1992 sólo los griegos y los portugueses consideraban que las pensiones futuras serían más bajas que las actuales, en 1999 ya no quedaba ningún país optimista al respecto. Por otro lado, en casi todos los países aumentó el número de personas que consideran que sería bueno retrasar la edad mínima de jubilación. De estos datos se desprende que ha habido un aumento de la incertidumbre sobre el futuro del sistema social de apoyo al jubilado, aunque muchos consideran más que nunca que una persona de 70 años está perfectamente capacitada para seguir manteniéndose con su propio trabajo sin necesidad de jubilarse.

Contra la discriminación

En este mismo período, los europeos también tomaron conciencia sobre otro tema que afecta a los adultos mayores: la discriminación por cuestión de edad, un asunto que no es exclusivo de Europa. En 1992 dos de cada tres europeos pensaban que era necesaria una legislación específica para luchar contra esta forma de discriminación, sobre todo en el ambiente laboral. En 1999 la proporción subió a tres de cada cuatro.

A pesar de eso, los datos demuestran que los problemas sociales derivados de la edad no están demasiado presentes en la mente de los ciudadanos de Europa. Un porcentaje muy elevado de encuestados tanto en 1992 como en los años posteriores reconoció <‘no haberse planteado todavía” qué iba a sentir cuando se jubilara. La jubilación no es un tema prioritario para los jóvenes y adultos maduros. Aún así, la mayoría de los europeos es partidaria de una jubilación flexible y de que se impulsen medidas de envejecimiento activo, como empleos de asesoría para personas mayores o trabajos de voluntariado para jubilados.

En cuanto a la atención de los mayores, los datos demuestran que el ingreso en una residencia geriátrica es considerada la “peor” opción en la mayoría de los países. En los países nórdicos, la atención residencial cuenta con más apoyo que en los países del sur. En toda Europa, sin embargo, parece existir consenso a la hora de declarar quién debe hacerse solidario de la atención de los mayores: sin duda, la familia. Aunque, como es sabido, una cosa es la intención y otra que realmente se predique con el ejemplo.

EJERCICIOS PARA ESTIMULAR EL CEREBRO:

De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados. Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.

Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.

Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales. Otros, como los ejercicios “neuróbicos” creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.

Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo. En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.

En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relacionece con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.

Fuente Consultada: La Ciencia de la Longevidad – Serie Documentos – Revista Muy Interesante

Famosos personajes que no comian carne Vegetarianos famosos de la Historia

Famosos Vegetarianos, Personajes Que No Comían Carne

Vegetarianos famosos: El vegetarianismo es aparentemente antiguo como el hombre. Los griegos le llamaban antipreofagia, que significa que no come carne. Mientras en Occidente personalidades tan notables como Platón, Diógenes y Pitágoras abogaban por el vegetarianismo, en la India, Buda predicaba la doctrina de Ahimsa, no hacer daño a ningún ser viviente. Desde entonces muchas religiones y otras sectas espirituales han abogado por el régimen vegetariano, ya sea oficialmente o de modo extraoficial.

Entre ellas están la doctrina de los Seventh-Day Adventists (Adventistas del Séptimo Día), la secta de los Esenios, el hinduismo, el budismo, el zoroastrismo, el taoísmo y el jainismo, así como las órdenes trapista, benedictina y cartuja de la Iglesia Católica Romana y otros grupos Cristianos .

El término «vegetarianismo» que viene de la palabra latina vegetus que significa «vivo, dispuesto, agudo, vigoroso, robusto», fue acuñado en 1842. La primera sociedad de vegetarianos se fundó en Inglaterra en 1847.

En los EE.UU. el movimiento vegetariano estuvo muy influido por hombres tales como el doctor Reuben D. Mussey, cuarto presidente de la American Medical Association, y el Rev. Sylvester Graham, famoso por sus galletas de trigo sin cerner. J. H. Kellog, que desarrolló los copos de avena como alimento preparado para el desayuno, era también un entusiasta vegetariano.

famosos vegetarianos

Pitágoras. (578-510 antes de J.C.) Griego.

Se le ha considerado «el fundador de la ciencia y de la filosofía en Europa». Viajó mucho en busca de la verdad, el conocimiento y el significado de la vida. Fue un extraordinario matemático y enseñó las teorías de la geometría. Fundó la primera sociedad de la civilización occidental contraria a la carne.

Se abstuvo de comer cualquier tipo de carne, judías o huevos. Prohibió la matanza de animales e incluso de algunas plantas. Se alimentaba de una modesta dieta de pan con miel y de postre verduras. Le repelían los carniceros y las carnicerías. Bebía algo de vino pero prefería el agua.

Sir Thomas More. 1478-1)3). Inglés.

Fue oficial de justicia en Londres y presidente de la Cámara de los Comunes antes de ser nombrado Lord Chancellor de Inglaterra. Se negó a aprobar el divorcio de Enrique VIII de Catalina de Aragón. No quiso firmar el Acta de Sucesión por la cual los poderes de la Iglesia quedaban supeditados a los del rey y fue encarcelado. Se le juzgó por alta traición, fue declarado culpable y decapitado. Es el autor de Utopía, un libro que describe «la república perfecta».

En su libro Utopía abolió la matanza de animales con el utópico mandato que dice que los ciudadanos «no deberían matar animales cu sacrificio, ni tampoco pensar que Dios ve con buenos ojos la sangre y la matanza pues dio la vida a los animales con el único fin de que vivieran». Escribió principalmente contra la matanza de animales y contra los que comen carne pero también criticó a los que malgastan la cebada fabricando bebidas alcohólicas. Bebía vino.

Emanuel Suedenborg 1688-1772. Sueco.

Es conocido por sus descubrimientos científicos en el campo de la física, la astronomía, la mineralogía y la geología. A la edad de 57 años empezó a tener «visiones» y rechazando todo el mundo mecanicista se consagró al estudio del espíritu. Fue el impulsor de una nueva sociedad religiosa, la New Jerusalem Church (Nueva Iglesia de Jerusalén) que sus seguidores fundaron en 1788.

Le gustaba el pan con mantequilla, las almendras y los pasteles. Bebía café con leche con algo de azúcar. Ocasionalmente comió pescado y una sola vez probó pastel de pichón. Tomaba rapé. Combatió el comer carne porque «el comer la carne de los animales es, en sí mismo, un acto profano».

Fuente: Almanaque Insólito Tomo 4

La Enfermedad de Vaca Loca en el ganado bovino Proteinas Hidratos Carbono

La Enfermedad de Vaca Loca

ANIMAL VACA ENFERMALa ganadería comprende las diversas actividades (alimentación, selección, reproducción e higiene) que se desarrollan en la cría de animales, con el fin de obtener determinados productos principalmente destinados a su consumo por el ser humano.

La ganadería constituye para la mayoría de los países una actividad fundamental. Con la cría de ganado, el ser humano obtiene productos esenciales en la cadena alimentaria, como carnes, huevos, leche y todos sus derivados. El ganado puede ser usado como medio de transporte, ya sea de carga o de tracción; incluso en algunos países, como la India, para trabajos forestales.

Se crían animales para extraerles sus lanas y pieles que luego serán utilizadas por las industrias textiles, peleteras y de calzado. Muchos bienes fabricados por el hombre usan como materia prima productos animales: los cosméticos, los sueros, algunas medicinas, abonos, bisutería, etc. La equitación y la lidia de toros son actividades con muchísima demanda en ciertos grupos sociales de determinados países. Algunas especies domésticas se criar como animales de compañía o para distintos servicios, como en el caso de los perros, los cuales se utilizan para pastoreo, caza y como apoyo en determinadas acciones de la policía, el ejército y los bomberos.

En los países desarrollados, la producción de animales, generalmente, forma parte de las explotaciones agrícolas, en estrecha unión con los restantes componentes de la explotación (producción forrajera, instalaciones, mano de obra, etc.). En la mayoría de los casos, la ganadería tiene como objeto la transformación de productos vegetales, o subproductos industriales, en productos animales: los animales se dividen en los que pueden consumir vegetales celulósicos espontáneos o cultivados gracias a los microorganismos que se encuentran en su conducto digestivo (caballos, rumiantes, conejos) y los que sólo consumen alimentos con un porcentaje más reducido de materias celulósicas, como el grano (cerdo y aves de corral).

En algunos países, la ganadería evoluciona cada vez más hacia formas industriales. Aunque esta última tendencia se manifiesta en casi todas las especies, se ha llegado a comprender que las estructuras artesanales de producción, del tipo de la explotación familiar, pueden resultar tan eficaces como las estructuras industriales, a condición de que estén bien dirigidas y que se sitúen en un entorno muy estructurado en lo que concierne especialmente a aprovisionamiento y desarrollo (cooperativas, grupos de productores, etc.).

El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente. En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

El fenómeno neurodegenerativo denominado, en una acepción general, como encefalopatías espongiformes transmisibles es conocido desde hace tiempo. El nombre proviene de las observaciones al microscopio que permiten ver el cerebro infectado lleno de poros, como si fuera una esponja. Estas enfermedades provocan un fallo en el control motor, seguido, en general, por demencia, a veces por parálisis y, finalmente, la muerte. La referencia más temprana se tiene en 1732, cuando se describieron los síntomas en ovejas.

En esta especie animal y en la cabra, la encefalopatía se denomina scrapie o tembladera, pero no fue hasta dos siglos más tarde, en 1938, cuando se demostró que era una enfermedad transmisible. Existen enfermedades neurodegenerativas similares en diversas especies animales, tales como ciervo, alce, visón, felinos y bovinos. En este último caso recibe el nombre de encefalopatía esoongiforme bovina (EEB). En humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue ‘dentificada en 1920, aunque no se asoció al scrapie hasta 1950.

¿ Cómo se transmite la encefalopatía espogiforme bovina?

El periodo de incubación es variable, en general, entre tres y cinco años, aunque Puede ser superior. La vaca cuando enferma, parece nerviosa, pierde peso, tiene dificultades para andar y la producción de leche desciende. La procedencia de la enfermedad en las reses es todavía objeto de debate. Parece ser que la forma bovina tiene su origen en el scrapie de las ovejas. Estudios epidemiológicos indican que son fuente de contaminación ha sido la utilización de carcasas de animales contaminaos (vacas y ovejas) para fabricar piensos para el ganado vacuno. Se cree que la enfermedad ha derivado de la inclusión de material bovino contaminado en la fabricación de los piensos, que se produjo entre 1978 y 1980.

El rápido incremento de los enfermedad a mediados de los noventa (850 casos por semana en 1994) se debe probablemente a la inclusión de animales enfermos, no diagnosticados como tales, la fabricación de piensos para consumo bovino. Esta práctica se prohibió en julio 1988 en el Reino Unido pero la materia prima siguió exportándose. La mayor parte de los casos descritos en países europeos tiene su origen en animales exportados Reino Unido o alimentados con harina de dicha procedencia.

En estos momentos, la incidencia de la EE. UU. en el conjunto de la Unión Europea está disminuyendo. En el Reino Unido se ha producido un descenso del 40 en el número de casos descritos en el 2000 respecto a 1999 (1.136 casos), val• que debe compararse con los 36.000 casos descritos en 1992, el año de mayor incidencia. La medida comunitaria que obliga desde el 1 de enero del 2001 a la realización de un test post mortem para descartar el mal en todos los bovinos de m de 30 meses que vayan a entrar en la cadena alimentaria, producirá, sin duda, u aumento del número de animales enfermos detectados. Con todo, los casos positivos corresponden, cada vez más, a animales de mayor edad, lo cual es un buen síntoma, ya que puede presuponerse que la mayoría han nacido, y probablemente si han sido infectados, antes de la crisis de marzo de 1996 (cuando se detectó nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en la especie humana, as ciada al consumo de carne de reses afectadas>. Debido a que el periodo de incubación en las vacas es de 3-5 años, con cierta variación, la eficacia de las medida adoptadas sólo podrá ser valorada totalmente en los años 2004-2005.

Medidas para controlar el mal de las «vacas locas» en la Unión Europea

Los expertos afirman que la enfermedad puede erradicarse con la normativa en vigencia pero que para ello resulta imprescindible que los países extremen el celo para garantizar los controles del ganado y la exclusión de las harinas de origen animal en su alimentación. La medidas adoptadas por la Unión Europea para frenar la expansión d la epidemia son:

— En julio de 1994 se prohibió el uso de harinas de carnes y huesos de mamíferos para la fabricación de alimentos para rumiantes. La prohibición se convirtió en total (para todo el ganado) a partir del 1 de enero del 2001.

— Se introdujeron medidas más eficaces para tratar los despojos de animal contaminados, con el fin de reducir la capacidad infecciosa al mínimo (a partir de abril de 1997).

— Se adoptaron medidas de vigilancia activa para la detección, control y erradicación de la EEB a partir de mayo de 1998, que se complementaron a partir del. de enero del 2001 con la obligatoriedad de analizar todas las reses de más de meses de edad antes de su introducción en el mercado para consumo human

— Se obligó a la eliminación de los restos animales considerados de riesgo dula espinal, cerebro, ojos y amígdalas) de ternera, oveja y cabra en toda la a partir de octubre del 2000, a los que se añadió el intestino a partir de diciembre del mismo año. Dichos restos no pueden ser usados para el consumo de humanos ni para el de animales. Precisamente, se ha comprobado que las partes señaladas, las cuales habían sido ya descartadas en varios países miembros con anterioridad, son responsables de la infección en un 95% de los casos. Sin embargo, el desbloqueo a las propuestas de la Comisión Europea en algunos países no se ha producido hasta muy recientemente, tras la aparición de casos de EEB en países como Alemania y España.

— Se prohibió el uso de animales no aptos para el consumo humano en la fabricación de piensos a partir de marzo de 2001.

Aparte de éstas, algunos países, especialmente aquellos que tienen una mayor incidencia de la enfermedad, han adoptado otras medidas específicas. Es de destacar que todas las decisiones comunitarias sobre este tema están basadas en la evaluación y asesoramiento científico y se revisan de forma continua para actualizarlas en función de la nueva información científica. Por su parte, la Comisión Europea realiza inspecciones en los países miembros para verificar la correcta aplicación de las normas.

En definitiva, las medidas adoptadas han consistido en eliminar de la cadena alimentaria (humana y animal> todas las partes del ganado susceptibles de ser vehículos de alto riesgo de contaminación, es decir, médula espinal, cerebro, ojos, amígdalas e intestinos. Se consideran tejidos con un cierto riesgo de infección las vísceras (riñones, hígado, pulmón, páncreas, nódulos linfáticos y placenta).

El comité de científicos de la Comisión Europea ha valorado la inclusión de los chuletones, ya que en principio pueden ser considerados alimentos de riesgo, si no han sido bien cortados, por su cercanía a la espina dorsal. Los bistés se consideran seguros, aunque se puede incrementar la seguridad si se eliminan los nervios y el tejido linfático de la carne. La leche y sus derivados, el sebo y la gelatina son considerados seguros. Entre los materiales no alimentarios susceptibles de suponer algún limitado riesgo de transmisión, están las vacunas (humanas y veterinarias) y los cosméticos preparados con material bovino.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Publicidades Antiguas Argentinas Evolucion de la Publicidad Grafica

Publicidades Antiguas en Revistas Argentinas

EVOLUCIÓN DE LA PUBLICIDAD GRÁFICA

Temas y contenidos de la antigua propaganda
La revisión actual de un “anuncio” de principios de siglo puede deparar la sorpresa de su actualidad estética; a esto contribuye el actúa! retorno a la antigua gráfica “Art Nouveau”. Pero el cotejo de un número amplio de avisos de entonces y de ahora mostraría diferencias mucho más importantes que esos parecidos. Hay un rasgo, en los avisos de principios de siglo, que llama jocosamente la atención sin que se aprecie su importancia conceptual.

Aquellos anuncios promocionaban, con raras excepciones, medicamentos y elixires para el beneficio, la curación o —en más esporádicas ocasiones— el embellecimiento del cuerpo. Había también, principalmente en revistas, avisos de bienes muebles o inmuebles, pero entonces el esfuerzo conceptual era menos y se cumplía, en general, en forma directa.

Los contenidos explícitos aludían más al bienestar individual y físico que a la búsqueda de status y de goce social. No podría encontrarse, en las revistas de entonces, el conjunto de metáforas, comparaciones, citas, trozos poemáticos y juegos de palabras que encabezan los avisos gráficos actuales. No se velaba, como se hace ahora, la intención inmediatamente vendedora de cada mensaje.

Las relaciones entre los temas tratados por los distintos mensajes referidos a un mismo producto eran del carácter más general. No hubiera podido concebirse, por ejemplo, la persistencia con que en una campaña publicitaria contemporánea se alude a un mismo rasgo del producto, promoviéndolo a una jerarquía superior a la de todos los otros aunque corresponda a una característica aparentemente secundaria (la “francesidad” de los automóviles Peugeot, por ejemplo).

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El aspecto formal: los pasos de una adecuación
Intercalados con los habituales “reclamos” que apenas ilustraban sus comunicaciones con la imagen de un envase o de una figura humana que simbolizaba al usuario ideal del producto, comienzan a publicarse, ya entrado el siglo, avisos en los que el cuidado y la imaginación gráfica se convierten en el principal motivo de atracción de la pieza. Representan el impacto, algo tardío, de la corriente artística y artesanal del Art-Nouveau.

El Art-Nouveau se expresaba en el diseño gráfico, en la arquitectura y en distintas “artes aplicadas” a través de sus característicos rasgos formales: guardas con líneas en forma de látigo, referencias abstractas a formas vegetales, representaciones exóticas o místicas, organizaciones formales complejas y asimétricas, utilización general de colores planos y tonos suaves.

Por primera vez, las comunicaciones publicitarias eligen así una vía de acercamiento al gusto del público que no se relaciona, en absoluto, con los temas específicos de cada mensaje.

Los avisos empiezan a revestirse de volutas y elementos gráficos que confieren al producto promovido un tono de modernidad y refinamiento cabalmente “postizo”, preanunciándose la variedad infinita de recursos retóricos a que apelaría, después, la comunicación masiva comercial. Pero debe advertirse que, tanto en aquel como en otros períodos publicitarios anteriores al que vivimos, la ornamentación gráfica y tipográfica responde a gustos generales de un público determinado, sino de adecuar cada comunicación a los cánones de perfección vigentes para el público culto. Las ornamentaciones recargadas del Art Nouveau dejan paso, en la segunda mitad de los años 20, a las figuras rectilíneas y las variaciones geométricas del Art Déco.

El carácter más simétrico y elementalizador de esta moda visual determinó la aparición de mensajes gráficos sumamente vigorosos, y de comercialización masiva. Muchos de los avisos de diarios y revistas de los años 30 se convierten así en verdaderas reproducciones de “afiches” callejeros, con su misma búsqueda de elementalidad visual y de síntesis y su mismo esquematismo de texto. Comenzarán a popularizarse imágenes estereotipadas de los consumidores de determinados productos o símbolos comerciales muy concretos y de gran impacto visual.

Acá también, la uniformidad de la publicidad impresa se debió a la imposición generalizada de una corriente estética; pero el carácter sintetizador y repetitivo que asumieron sus comunicaciones visuales provocó, por primera vez, la aparición de un fenómeno publicitario y comercial nuevo: el de la “imagen visual de marca”. Determinados nombres comerciales quedaban claramente asociados, ahora, con una determinada tipografía, un determinado personaje o una determinada guarda, mientras se simplificaban los antiguos y primeros logotipos (representaciones gráficas normalizadas de nombres comerciales).

En la década del cuarenta, ya extinguidos los últimos estallidos imaginativos del Art-Déco, se abandona todo tono eufórico en la gráfica publicitaria, y comienza un período invadido por lo que dio en llamarse “ilustración publicitaria”.

La influencia de la publicidad norteamericana, conjugada tal vez con el tono apagado impuesto en diarios y revistas por los tiempos de guerra, convierte a la generalidad de las apelaciones promocionales en formulaciones didácticas, adornadas con particulares dibujos a pluma. Se trata de ilustraciones de intención realista, sin preciosismo alguno y con cierto “dejo” profesional manifestado a través de un deliberado descuido.

Se difunden los relatos en historieta, con sencillas anécdotas acerca de los efectos en la vida social y amorosa de la utilización de un dentrífico, una crema de afeitar, etc., y se afirman los rasgos de la comunicación gráfica más “antiestética” de todos los tiempos. Se prepara así el telón de fondo para la aparición de una nueva corriente favorable a un diseño gráfico “limpio”, adecuado a cánones más rigurosos.

En la década del 50 aparecen publicaciones especializadas sobre diseño y tipografía cuyo espíritu habría de influir después en el diseño publicitario. Se crean agencias que aplican muy pronto los criterios de la “gráfica suiza”: cuidadosa selección tipográfica (se importan tipos de características muy netas y simples como el Etrusco), fotografismo (se abandonan las imprecisiones del dibujo, sobre todo del difundido en la década anterior), utilización de los blancos (terminan los avisos abigarrados y estentóreos), adecuación a módulos estrictos (evitando variaciones profundas entre avisos de una misma campaña y descompensaciones dentro de una misma comunicación).

La nueva corriente obtiene sus principales éxitos en campañas de publicidad para clientes específicamente industriales sin llegar, en general, a integrarse con comunicaciones referidas a productos de compra cotidiana.

Tal vez por esta razón, aun en las mismas agencias adscriptas a la gráfica suiza, toma rápido incremento, en el período siguiente, la corriente de la “nueva ilustración” conectada con el surgimiento, con epicentro en Estados Unidos e Inglaterra, del arte y la gráfica “pop”.

Rápidamente decaído en los mercados de arte, el “pop” persiste en la gráfica publicitaria, acompañado por un resurgimiento de las elegantes complicaciones lineales del Art Nouveau y, más recientemente, de las figuras planas, el sentido de síntesis y la tipografía fantasiosa del Art-Déco, de los años 20 y 30.

Pero contemporáneamente con esta nueva extensión del dibujo y la ilustración, toma incremento, a partir de mediados del decenio 60, una aplicación a las comunicaciones locales de una exitosa corriente publicitaria norteamericana: la de la publicidad seca y agresiva hacia el competidor, el lector y aun —aparentemente— el emisor de! aviso. Eligiendo un estilo de diseño serio y repetitivo, esta escuela publicitaria apuesta en general al impacto de un título insólito, de tono irrespetuoso y que muchas veces entra en deliberada colisión con la ilustración correspondiente. Sus hallazgos son siempre de “humor intelectual”, aunque vehiculicen reflexiones de sentido común.

Los mecanismos publicitarios
Los mecanismos mediante los cuales la publicidad ejerce su acción son múltiples y complejos, por ejemplo: Asociando la marca a situaciones personales y sociales que tienen un gran valor para el consumidor. El bienestar, el confort, el status, el éxito sexual, el equilibrio familiar, etc. Dotando a la marca de propiedades positivas: tal bebida es fresca, tal otra es pura; tal cigarrillo es suave, tal otro tiene aroma excelente, etc. No importa si estas propiedades existen en realidad en la marca: interesa sólo que no sean contradictorias con lo que el consumidor espera de ellas.

Articulando las propiedades del producto y las situaciones personales y sociales prometidas por su consumo en un sistema verosímil para el receptor. Insistiendo en el nombre de la marca o en la exhibición de su envase, con el fin de mantenerlos presentes en la memoria del consumidor. Este mecanismo, presente en toda publicidad, es central en los anuncios de vía pública —afiches y carteles— y corresponde a la denominada acción subliminal de la publicidad. Los anuncios subliminales, de lectura y comprensión muy rápidas, intentan fijar en la memoria el mensaje sin que medie un proceso voluntario de atención.

A esta serie de operaciones publicitarias por todos reconocida, debiera agregarse: Transmitiendo una idea de poder económico y social. El mero acto de hacer publicidad demuestra que una marca “está viva”, que está en condiciones de enfrentar los enormes costos de la publicidad. Exhibiendo “creatividad”, ingenio artístico de los autores del anuncio.

Este último factor ha sido señalado con toda claridad por Umberto Eco, un especialista italiano en artes y comunicaciones de masas: “la creatividad —sostiene Eco— volcada en un anuncio de un producto, logra del consumidor no sólo el consenso ‘este producto me gusta’ sino también la idea de que ‘este producto me habla de un modo singular’ y en consecuencia, ‘éste es un producto inteligente’.”

LA PUBLICIDAD EN EL MUNDO MODERNO
Desde el punto de vista económico, la publicidad desempeña un importante papel en la sociedad capitalista: contribuye a garantizar que los productos industriales encuentren su clientela dispuesta a adquirirlos, consumirlos y gastarlos. Esta función es tanto más importante en los productos perecederos, como los alimentos, las gaseosas o los cigarrillos, que después de un lapso más o menos breve de almacenamiento pierden sus propiedades.

Pero también es imprescindible para aquellos productos que apuestan a la moda, o que se manufacturan dentro de lo que se ha llamado la “obsolescencia planificada”, como es el caso del calzado, la vestimenta, el mobiliario y los automóviles, cuyos estilos pierden vigencia con rapidez. Pero el reconocimiento de esa función generadora o aceleradora de la demanda en la sociedad capitalista no debe oscurecer otro aspecto económico de la publicidad: su carácter de “industria” con una importante participación en la renta nacional.

Esta participación, del orden del 1 al 3 % total del producto bruto de los países capitalistas, alimenta con enormes sumas de dinero a importantes actividades de la economía: buena parte del negocio de la prensa, de la TV y la radio, de la impresión, de la fotografía, el cine y la fonograbación. El hecho de que el 70 % o más de la inversión publicitaria total se vuelque como ingreso de los medios de comunicación de masas adquiere profundo sentido ideológico y cultural.

Los medios de comunicación de masa, en su mayoría, dependen de la publicidad para su subsistencia. De ahí que se hable del poder de los anunciantes sobre los medios de comunicación: ¿qué medio de comunicación se atreverá a enfrentar a un fuerte anunciante?; ¿cuántos medios de comunicación pueden permitirse la aventura de criticar un sistema del cual la publicidad como industria forma parte, sin perder el favor de agencias y anunciantes y, con éste, su fuente de ganancias?

Fuente Consultada:  Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Publicidades Gráficas Antiguas de Remedios     

Origen del Daguerrotipo

Inicios del Cine Cómico en EE.UU.

Publicidad y Marketing: Concepto Objetivos

PUBLICIDAD Y MARKETING
Se ha dicho a menudo que la publicidad actual se orienta cada vez más hacia el marketing. Marketing es el conjunto de las técnicas aplicables para planificar la comercialización en el mercado. La estadística, la investigación de mercados, la computación científica, la demografía, la psicología social, la teoría de la comunicación, la economía y otras disciplinas componen las herramientas del marketing.

Surgido como una rama auxiliar de los departamentos de venta de las grandes empresas ha concluido por absorberlos.

En la medida en que el marketing aplica desarrollos científicos y tecnológicos a la tarea de controlar la distribución, la venta y el consumo, se convierte en un área central de poder en las empresas orientadas hacia el consumidor, las que dependen exclusivamente de esos tres factores para su subsistencia en mercados competitivos.

En el proceso de ascenso de los técnicos en marketing dentro del selvático escalafón de la gran empresa orientada hacia el mercado, una de las primeras áreas que comenzaron a subordinarse a sus departamentos fue la publicidad.

Los organigramas de las grandes empresas, una vez que han inscripto la función “marketing” o “comercialización” modifican la posición de sus departamentos de publicidad vinculándolos o subordinándolos a la nueva gerencia.

Mientras la gerencia de la empresa tradicional interrogaba al publicitario sobre los aspectos estéticos y de costo total de sus campañas, la tecnocrática gerencia de marketing, una vez que monopoliza el control de todas las operaciones comerciales de la empresa, formula preguntas más y más complejas.

• a qué segmento socioeconómico o de edad dirigimos la campaña.
• a qué tipo de consumidor —definido por sus hábitos— nos dirigimos.
• cuántas personas serán contactada por nuestra campaña.
• qué proporción de dichas personas es
consumidor leal de nuestros productos, qué proporción lo es de marcas de la competencia, qué proporción está fuera de nuestro mercado.
• a qué proporción de nuestros clientes le reforzaremos su vínculo con nuestra marca.
• cuántos de los clientes de marcas de la competencia cambiarán su opinión sobre nuestro producto por efecto de la campaña.
• cuántos se volcarán hacia nuestra marca.
• cuál es el costo de la campaña por persona contactada, cuál el costo por consumidor contactado, cuánto nos ha costado cada nuevo cliente obtenido por efectos de la campaña.

Este tipo de formulaciones, de las que las citadas son sólo una muestra, exigen una publicidad tecnificada, conocedora de los hábitos de consumo del público, de los hábitos de lectura de diarios y revista, de la concurrencia al cine, de la audiencia de radio y TV y de la circulación de la gente por la vía pública. De lo contrario, no es una publicidad orientada hacia el marketing y perderá el favor de su cliente.

Este desarrollo del marketing no determina un desprestigio de la función publicitaria; por el contrario, ha generado un nuevo tipo de publicitario, tecnificado y conocedor de las ciencias sociales y económicas, que comienza a escalar posiciones en las agencias de publicidad reemplazando a la primera generación de hombres hábiles para las relaciones públicas y, a menudo, eficaces creativos que no pudieron o no aceptaron subordinarse al altar del marketing.

De ese modo se eliminan rutinas de ventas, concepciones sobre el consumidor, modalidades de relación con los vendedores, distribuidores y minoristas y estilos de comunicación que conspiran contra los objetivos de la empresa: vender más, ganar más, competir mejor.

Estos son los valores centrales de la economía capitalista y es dentro de este marco donde se debe ubicar la funcionalidad y necesidad del fenómeno publicitario.

La publicidad en vía pública no demanda esfuerzo alguno para ser interpretada por parte del receptor.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

El Ocio y los Medios de Comunicacion Sociologia del Ocio y Educación

HISTORIA DE LA COMUNICACIÓN: “SOCIOLOGÍA DEL OCIO”
PRIMEROS DILEMAS SOBRE LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOBRE LA SOCIEDAD

Los medios de comunicación
La mayoría de los habitantes del planeta se pone en contacto con algún medio de comunicación: radio, televisión, cine, diarios, revistas, discos, teléfonos, libros e incluso fascículos. Como el hecho ya es tan habitual, pocas veces se piensa que muchos de estos medios tienen menos de cincuenta años de existencia como fenómenos masivos. Pero, al mismo tiempo, se plantean otras cuestiones muy debatidas y complejas: determinar en qué medida somos juguete de la propaganda o la acción de los medios: ¿estamos obligados por ellos a comprar ciertos productos, a elegir entre ciertas opciones políticas o a adoptar ciertas modas y conductas?

De ser así, ¿quién controla los medios? y ¿quién controla a aquéllos que controlan los medios? Por último, cabe dilucidar si la masificación que implican estos medios corrompe lo que tradicionalmente denominamos “cultura” al trazar la línea por el nivel más bajo (fotonovelas, por ejemplo) o bien si estamos en presencia de la transformación (que no es deterioro ni elevación) de esa cultura, en otra de distinto carácter.

ocio en la comunicacion

Ocio, educación y medios de comunicación
El estudio de los medios no puede separarse del tema del uso del tiempo libre, de la “sociología del ocio”. La mayoría de las sociedades industrializadas, desde comienzos del siglo XX, han permitido a sus integrantes gozar de una mayor cantidad de tiempo libre. Entre las causas de esto, se mencionan varios factores:

a) la lucha de los sindicatos por una menor jornada de trabajo;

b) la tendencia de los empresarios a aumentar la productividad del trabajo —y con ella sus ganancias— mediante técnicas que acrecientan su intensidad dentro del mismo tiempo de labor, antes que con la prolongación de la jornada, resistida por los obreros;

c) un descenso de la atención prestada por las masas a las obligaciones religiosas y comunales.

Los medios han venido a ocupar gran parte de este “tiempo libre”. En este sentido ¿cumplen un papel positivo, elevando la cultura de las masas o, por el contrario, sólo les proporcionan una nueva especie de “opio del pueblo”, que les dificulta comprender sus problemas reales? Refiriéndonos tan sólo a la televisión, las estadísticas existentes demuestran que grandes masas, durante mucho tiempo, hacen uso del medio.

Una encuesta de 1965 realizada por la RAI, en Italia, demostró que a las 22 horas un 71 % de las personas estaba viendo televisión. En la Argentina, es probable que un estudiante de escuela primaria, en cuyo hogar hay receptor de TV permanezca frente al mismo unas 1.500 horas anuales, tiempo mayor que el dedicado a la asistencia a clases y al estudio.

Surgen así nuevos interrogantes tales como: ¿Cuáles son los efectos de los medios sobre la mente infantil? Existe alguna relación entre los problemas de violencia, terrorismo, uso de drogas, desviación sexual, etc., y los mensajes de los medios?

Todos éstos no son temas meramente teóricos sino verdaderos problemas sociales, acerca de los cuales el debate es permanente y cada vez más intenso. Los sectores sociales y políticos que critican los medios, en especial la TV y las “historietas”, han proliferado en todo el mundo; ya no son sólo organizaciones, más o menos marginales, de izquierda, sino también maestros, psicólogos, religiosos, funcionarios estatales, padres, etc.

Por ejemplo, hace pocos años, el director de la FBI en EE.UU. atacó a la industria del espectáculo responsabilizándola por la ola de violencia que vivía ese país.12 El senado Norteamericano debió organizar recientemente una comisión de técnicos, para estudiar el problema de los efectos de los medios sobre los jóvenes.

Los críticos de los medios de comunicación suelen aducir en contra de éstos, que los productores nivelan su lenguaje y valor estético “hacia abajo” a los efectos de llegar a un sector de público lo más amplio posible. También aducen que “los conocimientos adquiridos sin esfuerzos y en e! estado de relajamiento que acompaña al ocio no enriquecen al sujeto”. Otros entienden que los medios, en especial los audiovisuales, “embotan” las funciones intelectuales y críticas de los individuos, en beneficio de la sensibilidad afectiva.

Finalmente, algunos especialistas afirman que los medios tienden a proporcionar al sujeto una cultura superficial, “una cultura mosaico”, incoherente e inútil. Por el contrario, quienes defienden a los medios consideran, en general, que éstos han elevado el nivel de información de toda la población, su conocimiento del mundo exterior y de los valores de otras clases y culturas, liquidando así el “provincianismo” cultural en el que, hasta hace menos de un siglo, vivía la mayor parte de la humanidad.

Para estos autores no son válidas las comparaciones entre la cultura de los medios y la cultura de los intelectuales debido a que, según ellos, los primeros proporcionan información a sectores sociales que antes no tenían acceso a ningún tipo de cultura. Otros defensores afirman que los medios sirven para crear nuevos intereses culturales en los individuos incitándolos a aumentar su nivel educacional y que pueden servir para atenuar o corregir los efectos de una educación excesivamente libresca.

Fuente Consultada:
Educación Cívica 2 Zuretti-Auza
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

El poder de la publicidad sobre la sociedad La Influencia sobre la gente

LA PODER DE LA  PUBLICIDAD SOBRE LA SOCIEDAD

Influencia de la propaganda y de la publicidad sobre las actitudes sociales y el comportamiento

Después de lo que llevamos expresado sobre el grado de influencia de la propaganda y de la publicidad sobre la sociedad (ver los link anteriores) , parecería claro que son los dos factores que gravitan de una manera muy grande en los cambios de las actitudes sociales y en los comportamientos de las personas.

Desde el momento en que la propaganda es el uso planeado sistemático de palabras y símbolos, que mediante la técnica de sugestión y otras de naturaleza psicológica conexas tiene. el propósito de controlar, difundir o cambiar las opiniones, ideas y valores de personas, es lógico deducir que influye de manera evidente en las actitudes sociales de las mismas.

En cierta manera toda persona vive asediada por campañas con contenido ideológico variado que gravitan sobre ella desde los medios masivos de comunicación hasta la acción directa, casi personal y a& domiciliaria. Se requiere un notable esfuerzo para obrar con criterio personal, reflexivo, y no dejarse influir por una u otra corriente de ideas provocadas y dirigidas.

Es precisamente uno de los riesgos de la sociedad moderna “manipuleo” de las personas por medio de la propaganda y la publicidad. Esta, como se notará, tiene límites, que deben respetarse. Una cosa emitir un mensaje, dar a conocer determinados contenidos, y otra es la intención precisa, que ataca los lados vulnerables o menos protegidos la persona, para influenciarla y someterla a sus fines. Lo primero , la comunicación, es lo legítimo; lo segundo puede llegar a ser ilegítimo hasta convertirse en un atentado a la persona.

La publicidad, por su parte, cumple un rol casi cotidiano en el comportamiento del público consumidor. La publicidad ofrece una oferta de productos apelando a técnicas científicas y no de un modo cualquiera, lo que hace que gravite en las decisiones que asumen las personas ante los productos y los servicios.

Si bien teóricamente cada hombre es libre, en la práctica esa libertad se halla cercenada, atentada, trabajada, por los mensajes publicitarios que recibe en las lecturas, las ondas radiales, los anuncios de la vía pública en los medios de transporte y aun en la ropa con que se cubre. La persistencia, la fuerza convincente o el atractivo de esos mensajes hacen que elija determinados productos y no otros, que actúe en determinados medios y no en otros, que vista de una manera y no de otra, que utilice determinados “símbolos” y no otros.

Esto no quiere señalar un determinismo en el comportamiento de los hombres ya que, no obstante la influencia de la publicidad y de la propaganda, no logran torcer la voluntad y la libre elección de todos los miembros de la sociedad. Pero las técnicas publicitarias saben que un determinado porcentaje de ellos, si recepciona bien los mensajes, puede obrar como se le sugiere.

La publicidad y la propaganda emplean técnicas que actúan sobre la atención y sobre la percepción del hombre, sobre la comprensión y la memoria, sobre los hábitos y las creencias de los hombres, buscando el modo de influir en sus aspectos más vulnerables. De ahí el poder inmenso que poseen y la circunstancia de que un gran número, más débil o menos advertido, sea influenciado de manera casi segura.

El modo para asegurar que las decisiones y los comportamientos respondan a los más reflexivos y personales deseos de los hombres, no consiste en aislar a los mismos de la vida social, sino en enseñarles a vivir resguardando su intimidad y acrecentando su vida interior, de modo que sean capaces de recibir los mensajes, retener de ellos lo necesario, rechazar lo que no les conviene y con todo enriquecer su personalidad.

publicidad y opinion publica

Los libros como propaganda
En 1965, por ejemplo, el USIS (United States Information Service) gastó varios millones de dólares para la distribución mundial de 14.453.000 libros. Como es natural, semejante mercado sedujo a los editores norteamericanos, quienes aceptaron publicar libros de autores a quienes les pagaba el USIS y cuyos textos eran revisados y corregidos por la misma agencia, desde luego sin que se mencionara su nombre. Otros editores se esforzaron por publicar obras cuyo contenido les permitía suponer que el USIS podría encargar varios millares de ejemplares con fines propagandísticos.

Estas publicaciones se efectúan, por supuesto, bajo la única responsabilidad del editor, y éste se cuida mucho de precisar que tal o cual libro ha sido encargado por el gobierno del imperio. Asimismo, estos libros pueden ser distribuidos gratuitamente en el interior de los Estados Unidos, donde no sirven menos a la propaganda gubernamental.

Es en este punto donde choca el curioso concepto que los parlamentarios norteamericanos trazan de su propia integridad. Al comparecer ante una comisión de la Cámara de los Representantes, Leonard Marks, director de la United States Information Agency, facilitó con respecto a este tema interesantes informaciones. Al ser interrogado por Glenard Lipscomb, representante republicano de California, explicó que un libro que, en vez de la marca de un editor conocido y reputado ostentara la del Gobierno, sería recibido en el extranjero con una comprensible sospecha. Lipscomb le contestó que aprobaba calurosamente su actividad en el extranjero, pero
que no aceptaba que ésta se ejerciera también en el interior de los Estados Unidos. Entre los dos hombres tuvo lugar entonces el asombroso diálogo que sigue:

Lipscomb: —¿Supongo que venden estos libros en el extranjero con fines propagandísticos?
Marks: —Sí, sin la menor duda.
Lipscomb: —¿Se venden en los Estados Unidos con fines propagandísticos?
Marks: —No.
Y el New York Times (9 de febrero de 1967) comentó humorísticamente: “En otras palabras, lo que es concebido para manipular al lector extranjero es considerado por el señor Marks como un servicio honrado y objetivo que se presta al lector norteamericano”.

El New York Times resume el problema del siguiente modo: “Está ampliamente demostrado que los libros se utilizan cada vez más como instrumentos de propaganda, que personas que desempeñan funciones importantes controlan la redacción de libros sin confesarlo”. Claude Julien.

LA ESTIMULACIÓN SOCIAL DE DROGAS ESTIMULANTES A TRAVÉS DE LA PUBLICIDAD:

Se suele clasificar a las drogas en dos grupos: drogas en “general” y drogas “socialmente estimuladas”, en el segundo caso entran el tabaco, el alcohol y la mayoría de los medicamentos con estimulantes o calmantes. Sabemos que el alcohol es un psicofármaco cuya adicción acarrea riesgos mortales; el tabaco produce anualmente millones de víctimas fatales; la automedicación causa en el mundo innumerables trastornos en la salud física y mental. Esta nota nos habla de la responsabilidad del marketing, de los promotores y los publicitarios que hacen su agosto promoviendo la venta y el consumo de estos productos que pueden ser altamente nocivos para la población.

Las campañas publicitarias de bebidas alcohólicas, de cigarrillos y (en menor grado) de pastillas y cápsulas de toda laya, han pasado en nuestro país por diferentes etapas de censura oficial y autocensura a cargo de las respectivas industrias. Todavía es noticia fresca la prohibición de hacer publicidad del tabaco.

Cada vez que asoma un proyecto de ley que intenta poner coto a la propaganda de productos que pueden ser dañinos para la población, se pone en marcha todo un operativo, muy bien orquestado, donde se \ entremezclan los “sagrados” derechos de  pretendida libertad de expresión y los grandes intereses económicos (multinacionales en la mayoría de los casos) que están en juego.

A la larga, los productores, gracias a la “inestimable” colaboración de los publicitarios, y a la complacencia de los consumidores, suelen salirse con la suya. Y desde los avisadores de la calle con sus llamativos carteles, desde las tapas coloridas de las revistas del kiosco de la esquina, y desde el televisor hogareño (sobre todo desde el televisor hogareño con su pantalla cada vez más grande y más huérfana de imágenes creativas), estamos irremediablemente expuestos al bombardeo multicolor y bochinchero, que nos aturde y nos obnubila como si viviéramos en la algarabía de una discoteca punk.

Y seguimos recibiendo imágenes y mensajes -groseramente directos o astutamente subliminales- que nos van cambiando la mentalidad hasta transformarse en robots consumistas, manejados hábilmente (hoy diríamos “programados”) desde una agencia de publicidad.

¿Quién es el “guapo” que se puede resistir a esta influencia, calculada de antemano por especialistas de la economía de mercado (¡el nuevo ídolo de los años ’90!) y por habilísimos publicitarios que conocen al dedillo los anhelos íntimos de tantos millones de consumidores? ¿Quién se atreve a decirle a alguien que está tomando aspirinas sin ton ni son, que se está dragando? ¡Usted es un desubicado! Cuando vemos a una parejita saboreando bajo la sombrilla, en la vereda, su tercer jarro de espumante cerveza, ni se nos ocurre insinuarles que van camino al alcoholismo… Y al fumador empedernido, ¿quién le pone el cascabel?. La tentación es bajar los brazos, y dejarse llevar por la corriente… que el mundo siga dando vueltas… ¡Dale que va! Y, a pesar de todo, tiene que quedar alguien que no se resigne a esta situación que amenaza el bienestar y la felicidad de los hombres, nuestros hermanos.

Desde el televisor hogareño con su pantalla cada vez más grande y más huérfana de imágenes creativas, estamos irremediablemente expuestos al bombardeo multicolor y bochinchero, que nos aturde y nos obnubila. Seguimos recibiendo imágenes y mensajes -groseramente directos o astutamente subliminales- que nos van cambiando la mentalidad hasta transformarse en robots consumistas, manejados hábilmente (hoy diríamos “programados”) desde una agencia de publicidad.

Siempre habrá algún Galileo Galilei que, al salir del tribunal que lo condenó por su teoría de la Tierra moviéndose alrededor del Sol, iba mirando al suelo, pisando fuerte y rezongando por lo bajo: EPPUR SI MUOVE – “Y sin embargo se mueve” (la Tierra). Necesitamos algún Quijote que, sin hacerle caso a Sancho, que sólo veía molinos, arremeta lanza en ristre contra esos “desaforados gigantes” que son un peligro para la humanidad.

PEQUEÑAS GRANDES COSAS
Hay un caso que me ha llamado profundamente la atención: se trata de un comercial que estuvo en el aire durante los meses de octubre y noviembre “Bayer” relaciona el consumo de aspirinas con las “pequeñas grandes cosas de la vida”; y se da como ejemplo la fiestita de fin de curso de un jardín de infantes, con bailes y canciones inocentes, con enorme satisfacción de padres, niños y maestras jardineras…

Ahora que entramos en la época del calor veraniego, ¿cómo no aludir a la promoción
de las distintas marcas de cerveza: rubias, doradas, morochas, negras, brasileñas, cordobesas,
santafecinas, alemanas, inglesas, aterciopeladas, espumosas, insinuantes…Una vez la
oferta de la adicción está descaradamente incentivada.


Todo relacionado, naturalmente, con la alegría de “sentirse bien”; y, como era de esperar, ahí aparecía el producto promocionado. Nos parece un paralelismo falaz y tendencioso; la conclusión salta a la vista: ¡Si quieres ser feliz, empieza, desde chiquito a tomar aspirinas!

Y yo pregunto: uno de los laboratorios más prestigiosos del mundo ¿tiene necesidad de apelar a estos mensajes subliminales para que se consuma más ese producto? ¿No hay otras formas eficaces? ¿O no tenemos en cuenta que el abuso de aspirinas es el primer eslabón de la cadena de la automedicación?

INGREDIENTES DE TRANSGRESIÓN
Ahora que entramos en la época del calor veraniego, ¿cómo no aludir a la promoción de las distintas marcas de cerveza: rubias, doradas, morochas, negras, brasileñas, cordobesas, santafecinas, alemanas, inglesas, aterciopeladas, espumosas, fresquitas, insinuantes… que se te ofrecen como odaliscas de un harén oriental… ¡Hay que ser “de fierro” para resistir! Otra vez la oferta de la adicción está descaradamente incentivada.

Con la nueva ley que prohíbe la propaganda de cigarrillos, las agencias de publicidad han puesto todo “su ingenio”. “Derby”, por ejemplo, armó un comercial con todos los ingredientes de transgresión: fue prohibido: justamente, lo que pretendían sus creadores. “Lucky” y “Benson” han suprimo la “modelo” que fumaba: la “estrella”, ahora, es el cigarrillo mismo. Durante años, hemos tolerado slogans, que hemos visto, oído o leído hasta el cansancio y que desvirtúan la escala de valores. Ejemplos: “Jockey: la pura verdad”; “Derby: el sabor del éxito”; “Marlboro: el número uno en el mundo”; “Benson: tancaros como siempre”: “Chesterfield: el americano más famoso”: “LM: marca su nivel”, etc.

LIBERTAD BIEN ENTENDIDA
No estamos proponiendo desde estas columnas ningún cercenamiento a la libertad bien entendida, ni a la publicidad inteligente y honesta. Simplemente alertamos a la sociedad para que no se deje engañar por quienes la quieren hundir en un consumismo crudamente materialista; y hacemos un llamado serio a los empresarios y a los profesionales de la publicidad, quienes deben medir las consecuencias sociales de sus creaciones. ¡No vayan a convertir a la humanidad en un rebaño manejado como por control remoto, que se dirige, mansamente, a tal o cual supermercado donde adquiere, como un autómata, el producto que la propaganda le ha atornillado en el cerebro! Porque, entonces, tendría razón Don Quijote: los hombres somos las víctimas de esos malandrines que nos han despojado de nuestra personalidad; y no bajaremos la guardia; y lo acompañaremos “en esta buena guerra; que es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra”. (Don Quijote, capítulo VIII). ^