¿Que es la Ecología Social?

Caracteristicas de la Tundra Flora, Fauna , Ubicación

Características de la Tundra Flora, Fauna , Ubicación

Las tundras son praderas desnudas e incultas que comprenden las regiones más septentrionales de Europa, Siberia, Canadá y Alaska, así como el límite meridional de Groenlandia. Constituyen en total más de la vigésima parte de la superficie de la tierra. El subsuelo está perpetuamente helado en las regiones árticas: se trata, en cierto modo, de una capa de cemento de diez a cien metros de espesor. Los rusos la llaman merzlota y los noruegos tjale. Durante el corto verano ártico, el deshielo sólo afecta a una capa superficial y el agua no puede infiltrarse en el suelo.

Tundra artico

La tundra es un  terreno abierto y llano en  la zona comprendida entre la costa del océano glacial Ártico y el límite septentrional de los bosques de coniferas. A pesar del frío y la nieve, las plantas y las flores, para desarrollarse, aprovechan unas semanas de temperaturas más benignas. Algunas incluso logran dar cierto atractivo a la tundra con el cambiante reflejo  de  sus  colores. La superficie presenta un aspecto pedregoso o pantanoso, y la vegetación dominante se compone de ciperáceas, ericáceas, musgos y líquenes, así como, en algunas zonas más restringidas, sauces del Ártico. En las montañas de la zona templada aparece un tipo de planicie parecida, por encima del límite altitudinal de los árboles, a la que se denomina tundra alpina. En la región antártica también existen algunas zonas de tundra.

Ver: Fauna de la Tundra

En la llanura se forman, pues, tolladares y charcas cenagosas a través de los cuales se hace difícil el paso de las aguas. Esta tundra temblorosa está, además, constantemente sometida a grandes variaciones de temperatura. Así, la superficie se seca y fragmenta en bloques de forma poligonal. Allí donde el suelo es desigual, las capas afectadas por el deshielo se deslizan lentamente sobre las masas heladas hasta formar accidentes de terreno —llamados pingóos— que pueden alcanzar una altura de cien metros.

La tundra no presenta en todas partes un carácter uniforme. Su aspecto varía según su situación y bajo la influencia de numerosos factores. Las nieves no desaparecen nunca por completo en las regiones más septentrionales de Canadá y Groenlandia y allí la tundra no es sino un árido desierto. Son los barren grounds.

En otros lugares, este desierto helado se transforma durante algunas semanas en un jardín tornasolado en el que un número increíble de plantas se ríen del clima.  Las investigaciones han demostrado que ciertas especies que se encuentran en el sudoeste de Groenlandia han sobrevivido a la época glacial. Una delgada capa de suelo blando sobre un escudo de hielo les basta para seguir con vida.

Durante el transcurso del mes de mayo, musgos y liqúenes se abren camino a través de la nieve y el hielo. El débil calor del sol de medianoche y muy poca humedad les bastan. En junio se produce un milagro: por todas partes surgen flores. Las zaragatonas o pulicarias, los cálices sobrios y delicados del brezo de las nieves, la cinco en rama y tantas otras más.

En Alaska florecen miles de miosotis; en Spitzberg, ranúnculos y adormideras amarillas o azules. Allí donde la humedad es favorable, por entre las rocas aparecen liqúenes amarillos, anaranjados, rosados o blancos en forma de aceituna. Estos liqúenes son unos extraordinarios vegetales. Parecen planos, pero, en realidad, están constituidos por dos organismos totalmente distintos: un alga y un hongo.

tundra flora

De todos los vegetales polares, son los más resistentes, y cualquier cosa asegura su supervivencia: una neblina de junio, un hilo de sol, una rendija un poco resguardada en una roca. Tienen el mérito de que visten a la tundra con un manto multicolor. El más bello de todos es, sin duda, el Caloplaca elegans, de un rojo poco acentuado.

La vida brota en todas partes, incluso en los sitios más inesperados. Entre las morrenas, en el límite del casquete glacial, por espacio de unos días, florecen adormideras, jacintos y heléchos. Las frambuesas silvestres, las moras y los arándanos crecen hasta 160 km. más allá del círculo polar; ¡golosinas con las que se deleitan esquímales y lapones. Extrañas herbáceas completan la riqueza vegetal de la tundra.

Naturalmente, las regiones polares no tienen árboles, salvo en su límite meridional donde la tundra está ligeramente poblada de ellos y forma la transición con la taiga, región natural subártica cubierta de coniferas, que comprende Siberia y Canadá.

liquenes tundra

Es fácil comprender por qué los árboles no pueden crecer en el Gran Norte: las tempestades son allí tan violentas que arrancan todo lo que encuentran a su paso. Además, está la capa de tjale siempre helada en la que no pueden agarrar las raíces. Pese a estas condiciones climáticas excepcionales, se encuentran, no obstante, algunos abedules y sauces enanos cuyas hojas aparecen en el mes de junio. El descubrimiento de la vida en estas regiones es una experiencia apasionante.

Hasta ahora se han enumerado unas 480 especies de musgos, hierbas y flores. Su corto período de crecimiento y floración ha sido estudiado, así como su resistencia a las bajas temperaturas, la producción de semillas, etc. De este modo, la ciencia ha llegado a comprobar que las enfermedades de los vegetales se desconocen prácticamente en las regiones árticas y que el suelo es a veces relativamente fértil e incluso apto para el cultivo. En efecto, carece de bacterias y se encuentra lejos de estar agotado.

¿Sería, pues, posible practicar cierta forma de agricultura en las regiones polares árticas?. Los sabios opinan que en ciertos lugares se pueden obtener dos o tres cosechas por estación. Sobre este punto, los rusos parecen haber dejado ya de hacer ensayos: han cultivado una variedad de té capaz de resistir una temperatura de 15° bajo cero.

Unas expediciones han recogido patatas silvestres en la cordillera de los Andes (América del Sur) y las han cruzado con variedades de uso corriente: la estación experimental de Kirovsk cultiva más de 1.200 hectáreas de patatas que resisten sin dificultad heladas de 18° bajo cero. Gracias a un nuevo tipo de invernaderos, los rusos han logrado producir hortalizas, espárragos y tomates en las cercanías del polo Norte. En Alaska se pueden comer fresas de bosque y frambuesas. La explotación de las regiones polares ¿aportará la solución al problema de la alimentación humana?.

Los pueblos eurasiáticos, principalmente los lapones, han domesticado el reno, del que depende toda su economía. Se ven obligados a seguir los rebaños durante sus emigraciones y se esfuerzan en encontrarles los mejores pastos. Las tiendas se instalan en los lugares donde los animales se detienen para apacentarse. Todo procede del reno: la carne, la leche y las pieles que permiten la fabricación de vestidos, tiendas, calzados y patines para los trineos. Además, el reno es un excelente animal de tiro. Durante el corto verano ártico, el aire retiene mil ruidos. ¡Qué contraste con el silencio helado del invierno!… Centenares de pájaros marinos, patos y gaviotas, llenan el aire con sus gritos. Las golondrinas de mar tienen la particularidad de que crían a su progenitura en Groenlandia y en el norte de Canadá,  pero  en cuanto  se acerca el invierno emigran hacia el Sur para dirigirse al Antartico, vía América o Europa, donde pasan sus vacaciones de verano… De todos los huéspedes marinos, la foca es, sin duda, el más simpático.

fauna tundra

El corto verano ártico basta para asegurar posibilidades de vida a numerosas especies animales. La tundra está habitada por los caribúes y los bueyes almizcleros. Los primeros son emigrantes que se desplazan a largas distancias. Los segundos son mucho más sedentarios. Los lapones han hecho del reno un animal doméstico. En las aguas, la foca es el animal más simpático

Ver: Ampliar Fauna de la Tundra

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Edit. Credsa AZETA – La Tundra
Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation.

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

ecologiaSOBRE LA ECOLOGÍA: Durante siglos se separó a la zoología de la botánica y aun se llegó a crear subdivisiones en cada una de estas ciencias.

En zoología, por ejemplo, se echó mano de la etiología (ciencia del comportamiento), la sistemática (que se ocupa de la clasificación), la anatomía, la fisiología, la bioquímica, etcétera, las cuales se han ido aislando paulatinamente en la medida en que el conocimiento se hacía más profundo en cada una de ellas.

Hasta tal punto que es posible decir que, en la actualidad, los especialistas en las diversas disciplinas se han convertido en extraños entre sí, puesto que el conocimiento perfecto de cada una de ellas no permite un estudio detallado de las demás.

La ecología, en cambio, trata de superar toda barrera, para alcanzar el ideal de una visión global de la vida. Por ejemplo: en vez de estudiar el esqueleto del topo a la manera de los anatomistas —limitándose a ello—, trata de conocer en qué medida la estructura de los huesos corresponde a su modo de vida subterráneo. E intenta actuar de modo similar en cuanto se refiere a los órganos de los sentidos, la calidad del pelaje y la forma del cuerpo. En una palabra, trata de explicar, al mismo tiempo, su morfología interna y la externa, su fisiología, en relación con los hábitos y con el medio (la tierra) en el cual se desenvuelve su existencia.

En consecuencia, estudia la importancia que puedan adquirir las sensaciones táctiles y las exigencias del animal en cuanto concierne a la naturaleza del terreno; tampoco deja de lado la consideración de sus enemigos, naturales o no, la influencia que puedan tener en su desarrollo o la abundancia de los mismos, la importancia de los modos culturales bajo el subsuelo, e, igualmente, trata de saber si existen parásitos (externos o internos) capaces de influir en la mortalidad de la especie. Además, el estudio de su régimen alimentario es para el ecólogo uno de los medios a su alcance para lograr una mejor comprensión del papel que asume el topo en el subsuelo.

El ecólogo, pues, a efectos de conocer a fondo a un solo animal, es preciso que se transforme, simultáneamente, en mamalólogo, pedólogo, ornitólogo, botánico, entomólogo, climatólogo, geólogo, etiólogo, parasitólogo, geógrafos y…

En otras palabras, un verdadero ecólogo debiera ser, fundamentalmente, un supersabio con conocimientos detallados en gran cantidad de ciencias para poder tener en cuenta todas las influencias que se ejercen sobre el animal o la planta objeto de su estudio.

Es evidente que resulta imposible alcanzar este ideal. Por otra parte, la mayoría de los ecólogos tiene una especialidad: son mamalólogos, oceanógrafos, botánicos o herpetólogos. Pero, si pretenden, además, ser ecólogos, no poseyendo conocimientos muy amplios en las restantes ciencias naturales, por lo menos tienen que tener amplitud de miras. Por supuesto, que si el ecólogo es un especialista en botánica, podrá enfrentarse con problemas de mamalogía. Todo esto indica que la ecología no es una ciencia fácil, aunque lo parezca, y esto es una cualidad propia de todas las síntesis.

LAS GRANDES DIVISIONES DE LA ECOLOGÍA
Puesto que la ecología es una ciencia de síntesis, sería erróneo separar el estudio de los animales y de los vegetales. En efecto, ambos grupos están absolutamente relacionados entre sí y no es posible imaginar que puedan subsistir separados; por lo tanto, los trataremos simultáneamente.

Schrbter, en 1896, introdujo el término autoecología, con el cual aludía a la rama de la ecología que trata de los factores del ambiente sobre el animal o la planta, especialmente sobre el representante de una determinada especie.

En 1902, el mismo autor introdujo la variante de la sinecología, que es el estudio de las comunidades naturales que forman todos los animales y todas las plantas.

Es decir, si tomamos como ejemplo a un insecto, en vez de estudiar aisladamente la influencia que sobre él como ser aislado, puedan tener la temperatura, la intensidad lumínica o de humedad, la sinecología estudia la porción del mundo viviente en la cual vive y de la cual depende íntimamente, por ejemplo los restantes animales y vegetales de la selva en la cual se desarrolla su existencia.

Tenemos, así, dos grandes ramas de la ecología, pero es preciso no perder de vista el carácter artificioso de tal división. Sin embargo, se suele estudiar la ecología de acuerdo con esta división. Pero ella no tiene valor absoluto y podría encararse la ecología, muy lícitamente, desde el punto de vista de la reproducción, de las migraciones o de la alimentación, y aún de muchas maneras más.

DESCRIPCIÓN DE LA AUTOECOLOGÍA:

El ámbito en el cual viven los animales y las plantas sobre la superficie del globo terrestre se denomina biosfera. Esta se divide en: atmósfera, que alcanza una altura de aproximadamente 15.000 m, el suelo (litosfera) con una profundidad de algunas decenas de metros; las aguas dulces y marinas (hidrosfera), con una profundidad de menos de 1.000 metros. Dentro de estos límites viven 1.500.000 de especies animales y 350.000 vegetales conocidos.

La autoecología trata de conocer las influencias del medio ambiente que actúan sobre todos estos seres vivientes. Tales influencias son de dos tipos: físicas (o abióticas: luz, temperatura, factores atmosféricos, etc.) y factores bióticos (entendiéndose por éstos todos los restantes seres vivos que se encuentran en relación con la especie estudiada).

Todas las plantas y los animales están adaptados a condiciones de vida bien definidas, a pesar de que las apariencias puedan, a veces, hacernos creer lo contrario (como en el caso de los animales o las plantas denominadas “ubicuas”, los cuales se encuentran en vastas extensiones del globo, y que sólo tienen exigencias menos estrictas que la mayoría de los restantes).

De acuerdo con esto, cada ser vivo ocupa, pues, un espacio en el cual encuentra la satisfacción de sus necesidades. Este espacio se llama biotopo (de bios, vida, y topos, lugar) o habitat. También se emplea el término más general de “medio” que, si bien es bastante impreciso, tiene la ventaja de ser mucho más comprensible.

Pero el animal sólo ocupa una parte del biotopo en el cual vive. Por ejemplo: el biotopo del jabalí es el bosque ocupando de éste solamente el suelo, es decir, sólo una parte del biotopo.

Las exigencias de los animales y de las plantas varían según las especies. Tomemos como ejemplo de biotopo el bosque y dos de los insectos que lo habitan, el Cerambyx cerdo, coleóptero, que su larva roe la madera del roble, y la mariposa, cuyas larvas convierten a sus hojas en finos encajes.

Para el primero, lo más importante es la presencia de árboles viejos y debilitados o enfermos, en los cuales su larva podrá vivir tres años, mientras que para la mariposa, por el contrario, lo más importante es que exista un buen follaje, del cual podrán alimentarse sus larvas, y, principalmente, asegurarse un clima primaveral, pues la subsistencia de la oruga depende especialmente de la temperatura y de la pluviosidad en el momento en que salen del huevo.

Por último, hay que considerar que cada animal se diferencia de los demás por su capacidad de resistencia a las condiciones desfavorables y que su existencia transcurre, generalmente, dentro de límites extremadamente precisos. Lo mismo ocurre con las plantas: por ejemplo, en algunas regiones el olivo sólo prospera en zonas de clima típicamente mediterráneo, mientras que otras especies aceptan condiciones climáticas extremas.

El mayor interés de la autoecología reside, pues, en darnos a conocer las posibilidades de adaptación de los seres vivientes al medio en el cual viven y las necesidades de los mismos.

La observación superficial no brinda más que datos generales al respecto, pero si se trata de conocer sus necesidades calificativas y cuantitativas de nutrición, su comportamiento social, los depredadores (animales a los cualessirven de alimento) que pueden atacarlos, así como su influencia sobre la vegetación y los otros animales, etc., se obtienen informaciones mucho más precisas. Y éstas son de primordial importancia, cuando hay que aclimatar especies animales o vegetales en.regiones en las cuales no existen normalmente.

En la actualidad, se incrementa cada vez más la lucha contra los insectos exterminadores de los cultivos, para lo cual se tiende cada vez más a echar mano de enemigos naturales, en vez de los tradicionales productos químicos, cuyos efectos no son siempre demasiado felices. Pero, si se pretende lograr una aclimatación perfecta, sin riesgo de que el insecto se .convierta, a su vez, en depredador, es preciso efectuar previamente un estudio muy detallado de su ecología (autoecología y sinecología).

Por ignorancia, el hombre introdujo (y trata de introducir) especies cuyas características de vida desconoce, las cuales, o no se aclimatan o terminan por pulular y causar serios daños, en tanto que se esperaba de su presencia precisamente lo contrario (la mangosta, que se introdujo en las Antillas para destruir las ratas, hizo presa, también, de las aves de corral y de las salvajes).

Tampoco es posible aclimatar una especie vegetal si no se conoce a la perfección el ambiente en el cual se desarrolla y se lo compara con el que se pretende aclimatarla. Sin embargo, en ambos casos, sólo al cabo de algunos años es posible decir si una especie ha encontrado su ambiente en el nuevo medio al cual ha sido trasladada. Y, de hecho, las consecuencias de su llegada pueden no aparecer más que al cabo de una cantidad considerable de años —diez o quince—.

En general, es reducida, comparativamente, la cantidad de especies que puedan introducirse en otros climas que, de hecho, hayan acabado por aclimatarse decididamente. Y, aun en este caso, hay que tener en cuenta el daño que hayan podido producir en la flora o la fauna vernáculas.

Para advertir todas las influencias externas a las cuales  se ve sometido un animal o una planta en su propio medio,es necesario echar mano de métodos muy precisos, especialmente cuando se trata de valorar los factores físicos. El ecólogo debe tener a su alcance, en consecuencia, todo el equipo de un climatólogo (pluviómetro, termómetro, anemómetro, higrómetro, etc.).

Fuente Consultada:¿Que es la Ecologia? Colección Temas Básicos Miche Cuisin Editorial Abril

Tipos de Habitat de Vida La Temperatura y la Civilización

LOS AMBIENTES DE VIDA DEL PLANETA – RELACIÓN VIDA – TEMPERATURA

Es posible que si escuchamos a una persona afirmar en una reunión que los animales más pequeños, e incluso las plantas, tienen un “domicilio” y hasta una “dirección”, lo tomemos por un poeta o por alguien que no se encuentra en sus cabales. Sin embargo, esta afirmación no tiene nada de falsa. Al contrario: muchos científicos y naturalistas dedican su vida para conocer más acerca de este tema. Es claro .. . ellos no hablan de “domicilio” y “dirección”, sino, de habitat, término que proviene del latín (habitationis) y que significa habitación.

En ecología, habitat es el conjunto de las condiciones físico-geográficas en que desarrolla su vida una especie. En realidad, lo podemos identificar con el ambiente que le es propio a cada planta, a cada animal e, incluso, a cada ser humano.

Cada especie posee un habitat particular. Este ambiente lo componen diversos factores, que en parte son elementos vivos y en parte elementos muertos. Los ecólogos han clasificado a estos componentes ambientales en edáficos, climáticos y bióticos.

Los edáficos son los que se refieren al suelo, el  que de acuerdo con su localización geográfica puede poseer distintos componentes minerales, mayor o menor proporción de arena o de limo o de cantos rodados (que hacen variar sus posibilidades de retener el agua recibida de las precipitaciones y deshielos, y su consistencia) e incluso, diferencias en la cantidad de material orgánico (humus) incorporado. En relación con los suelos, los habitat más “codiciados” son los que cuentan con una gruesa capa de humus, buena capacidad para retener el agua de lluvias, muchos minerales y pocas rocas de mediano o gran tramaño.

El aspecto climático se refiere a las variaciones meteorológicas que afectan a un sitio determinado. Los elementos que lo componen son la temperatura, la presión, las precipitaciones y las radiaciones cósmicas. Tamibén influyen, indirectamente, la distancia entre el punto estudiado y el océano, la altura sobre el nivel del mar y la proximidad de factores extraños como fuentes termales o volcanes.

Por supuesto, tendrá más “inquilinos” aquel habitat que posea un clima cálido y húmedo, porque allí las condiciones de vida son más fáciles. Por último, resulta de especial importancia el factor biótico (de bios — vida).

No es posible lograr un cuadro real que refleje la existencia de cualquier especie si no colocamos en él a todos los otros vegetales o animales que están asociados con ella. Por otra parte, existe una relación dominante de unas familias sobre otras. Donde no hay vegetales no pueden existir animales herbívoros. Donde faltan éstos, no pueden prosperar los carnívoros.

El habitat habla del lugar donde se vive, es decir, un área física, una parte específica de la superficie terrestre.

De acuerdo con este concepto, puede ser acuático, aéreo o terrestre. Para cada caso, la evolución biológica ha dotado a cada criatura viviente de las “armas” necesarias para desenvolverse exitosamente en su medio. Los topos tienen uñas poderosas, los peces aletas en forma de remo y los pájaros alas que les permiten volar. Para alcanzar estas herramientas perfeccionadas la naturaleza empleó siglos en probar y seleccionar, generación tras generación, cada uno de los adelantos aplicados.

Recordemos, asimismo, que el habitat puede tener dimensiones muy dispares. Puede ser tan grande como un mar o una pradera, intermedio como un bosque o una laguna, o pequeño como un tronco de árbol podrido o el intestino de un mamífero.

Después de la Primera Guerra Mundial, un grave problema que, es su momento, se intensificó día a día afectó a la humanidad entera: la vivienda. Sobre este tema, evidentemente, la ecología tiene mucho que decir. Cuando una población aumenta (trátese de heléchos, de ratas o de personas) se van haciendo cada vez más difíciles de satisfacer las necesidades de mantener un habitat determinado. No olvidemos que al comienzo habíamos dicho que habitat era equivalente a domicilio.

El hombre extendió, con hélices, motores y ruedas, su ambiente; pero, al mismo tiempo, debió someterse a los efectos de sus propios avances. Su “habitat privado”, la vivienda, paulatinamente se reduce a departamentos cada vez más pequeños, única solución para dar cabida a las nuevas generaciones, más numerosas que las anteriores.

SOL Y SOMBRA

En el fondo de nuestro jardín podremos realizar una interesante experiencia. Si observamos detenidamente las partes del suelo en las que una pared o arbusto dan sombra permanente, descubriremos que las hierbas crecen allí con menos densidad que en otros sitios. En cambio, notaremos que en esa zona la humedad es mucho mayor y que la tierra es menos granulosa y más compacta. Si tenemos paciencia, podremos comprobar asimismo que, mientras en las zonas donde da el sol predominan los insectos, aquí son más abundantes los gusanos.

En fin… dos mundos distintos se desarrollan a pocos centímetros de distancia. Todos los factores que componen el habitat interactúan de tal manera que llegan a constituir unidades casi independientes, con fisonomía propia. El suelo compacto, la humedad, la vegetación y la microfauna se “entremezclan” al pie de la pared umbría para dar origen a un habitat con rasgos particulares que lo identifican. Al lado, la influencia solar crea las condiciones para que se desenvuelvan con comodidad otras especies diferentes.

EL POTENCIAL BIÓTICO: ¿Qué posibilidades habrá de que en el tiempo en que uno se va de vacaciones, las hormigas, libres de toda persecución, acaben con los rosales del jardín? En las condiciones ambientales óptimas que implica un jardín sin depredadores ni insecticidas, es muy probable que las hormigas salgan triunfantes.

El potencial biótico es justamente eso, la capacidad de una población para prosperar en un medio óptimo. Lo que medimos, en este caso, es su velocidad de crecimiento cuando no hay obstáculos ni límites que la detengan. Mientras una pareja humana podría originar una descendencia de. 200.000 individuos en cien años, una mosca, qon su compañera, podría llegar en un año a la “considerable” cifra de un tres seguido de . . .¡cincuenta y cinco ceros!

Como vemos, el potencial biótico varía para cada especie. Y gracias a Dios existen controles naturales para algunos animales, porque de lo contrario viviríamos inundados de insectos, a tal punto que el sol se nos haría invisible.

Lo que impide que cierto grupo de animales o vegetales crezca en forma desmedida es la suma de los factores físicos, químicos y biológicos que hay en el am biente. Y que influyen, en diversa forma, para alterar las condiciones óptimas de desarrollo.

Una familia humana tipo, en la actualidad, no tiene por lo general más de tres vástagos, porque un número mayor de hijos haría difícil el mantenimiento del núcleo. Es un factor económico el que constituye el límite. Algunos peces, en cambio, son “regulados” por animales de mayor tamaño que se los comen, “recortando el excedente” como la tijera lo haría con un trozo de género que la modista quiere adecuar a un molde.

Todas estas maravillas sólo pueden producirse en un marco multifacético como es nuestra Tierra, donde siempre hay lugar para algo asombroso o inesperado.

LA TEMPERATURA Y LA CIVILIZACIÓN

Es un hecho interesante de destacar el que casi todas las grandes civilizaciones hayan florecido allí donde el clima no es ni muy cálido ni muy frío. Parece ser que el género humano necesita, para su progreso, el estímulo de una temperatura templada, pues tanto el frío riguroso como el calor excesivo han frustrado, de alguna manera, su desarrollo.

Así la raza negra, sofocada por el calor bochornoso de su tierra nativa, avanzó poco en agricultura, artes y ciencias, hasta la época en que los descubrimientos y colonizaciones la pusieron en contacto con los pueblos europeos. El clima en que vivía no era propicio para la actividad y la empresa, pero sí para proveerle de alimentos y ropas sin mayor esfuerzo.

En el extremo opuesto, la gente de las tierras árticas, esquimales y lapones, ha quedado atrás en la marcha general del progreso, porque la inclemencia de su clima no retribuía el enorme esfuerzo que demanda la subsistencia.

El hombre de los trópicos es, entonces, semejante al hombre rico, que no se aficiona al trabajo porque no tiene la coacción de la necesidad para hacerlo; mientras que el hombre de las tierras frías se asemeja al muy pobre, que tampoco hace mucho porque sus esfuerzos no parecen ser retribuidos.

Muchos aspectos del clima —lluvias, visibilidad, cambios de las estaciones, temperatura media del año— y las variaciones de duración del día y de la noche afectan las condiciones de vida, pero sobre todo este factor parece tener la mayor influencia en el aliento o desaliento del empeño humano. Aquellos que han estudiado el problema han llegado a la conclusión que cualquier temperatura, entre 0° y 22°, es favorable al progreso, y que una temperatura media de 10° es la ideal.

Vemos abajo un mapa con las temperaturas del planeta.

mapa de mundo con temperaturas por regionesn

Es bien destacable que la zona amarilla incluye a muchas de las más importantes ciudades del mundo, como ser Londres, Nueva York, París, Chicago, Tokio y Berlín. Aunque los climas de estas ciudades no son iguales, todos ellos comparten una temperatura media anual, entre los 5o y los 15°. También están, dentro del área amarilla, dos grandes civilizaciones de la antigüedad: la cretense y la romana. Dentro del área anaranjada, floreció la antigua civilización griega y más tarde las de Rusia y España, mientras que en el área de color castaño se desarrollaron las de los incas, China e India.

Dentro de la zona anaranjada florecieron, en la antigüedad, las civilizaciones egipcia y maya, pero ambas cesaron hace mucho de extender una considerable influencia sobre el resto del mundo. Dentro del área roja hubo dos tempranas civilizaciones: la de la India y la de la Mesopotamia. De esto se desprende que no es absoluta la conclusión según la cual los climas muy cálidos o muy fríos sean incompatibles con el progreso humano; pero sí podemos afirmar que no lo favorecen.

El hombre es ahora dueño de su ámbito como nunca lo fue en el pasado. Hoy se elevan ciudades en las zonas árticas y cerca del ecuador, en Latinoamérica y en Indonesia.

Es fácil ver por qué la civilización fue más lenta en desarrollarse en el hemisferio sur. Son comparativamente pocas las zonas al sur del ecuador que gocen de una temperatura cercana a la ideal. Además, la gran extensión de los océanos Pacífico e Indico aisla una región de otra y dificulta extremadamente todo contacto.

HABITAT Y LA VIDA DEL MUNDO ANIMAL EN EL MUNDO:
Sabemos que el factor geográfico tiene un importante papel en la conformación de las civilizaciones, en la distribución de las razas humanas, en las lenguas que la gente habla y aun en las religiones que profesan. Si el ambiente geográfico significa tanto en su conducta, no es de maravillarse que’ sea por lo menos igualmente importante en el mundo animal.

La zoogeografía estudia la distribución de los animales sobre la superficie de la tierra, distribución no sólo en sentido horizontal, sino también vertical, porque algunos viven en la alta montaña, otros en las zonas llanas y otros en las profundidades abisales.

Basados en las últimas enseñanzas de la ciencia, vamos a dar una noción clara de la delimitación de las diferentes regiones.

Muchas circunstancias determinan las áreas dentro de las que varios animales terrestres viven normalmente. No pueden cruzar con facilidad anchas barreras de agua que dividen una región de otra; es raro que logren atravesar una cadena de montañas altas; muy pocas veces cruzan las vastas tierras desérticas.

La mayoría de los animales se nutre de una clase limitada de alimentos. Si son herbívoros, no pueden sobrevivir mucho tiempo en regiones donde las plantas necesarias no crecen. Si son carnívoros, viven sólo donde sus presas puedan hacerlo también en cantidades suficientes.

De manera que, aunque no es posible dibujar una línea de demarcación en el mapa del mundo y declarar que sólo ciertos animales viven a un lado de ella, y otros muy diferentes al otro lado, es posible dividir el mapa en unas pocas regiones principales e indicar, con certeza, que cada una tiene su fauna característica, es decir, una vida animal que le es propia.

mapa de habitat del mundo

El mapa superior de la lámina está dividido en siete regiones:

A)   Oceanía (Australia e islas vecinas).
B)   América Central, del Sur e islas del Caribe, que los zoólogos llaman región neo-tropical.
C)   La región tropical, que incluye casi toda África, junto con Madagascar y parte de Arabia, se caracteriza por la. presencia de gran número de mamíferos con pezuñas: viven juntos en manadas y entre ellos encontramos jirafas, cebras, leones, el elefante africano (que es el animal terrestre más grande que hoy existe), el rinoceronte y el búfalo africano.
D)   India, S.E. de Asia, con sus guirnaldas insulares.
E)   Una gran extensión de tierra que cubre la mayor parte de Asia, casi toda Europa y parte N. de África, llamada la región paleártica: viven el caballo, el pequeño oso castaño, el camello, el alce y el ciervo
E)  La región neártica que incluye la mayor parte de América del Norte.
G) Las   tierras   árticas,   alrededor  del  polo norte.

Los animales nativos de la India o S.E. de Asia; son ellos el elefante de la India, más pequeño, de lomo más recto, orejas más pequeñas y más manso que el africano; el tigre, el orangután y el búfalo acuático de la India.

Los animales que viven en las tierras árticas; son el oso polar, el reno y el zorro ártico. El reno, ya muy domesticado, provee a los lapones de leche, carne y piel, y suele servir de bestia de carga.

Es también posible hacer una distribución vertical de los animales, aunque, naturalmente, por la facilidad de desplazamiento, los límites son menos precisos que aquellos que se demarcan para los vegetales. Por ejemplo, en los Alpes, el ciervo no traspasa el límite de los vegetales, mientras que la gamuza se aventura hasta la zona de las nieves eternas.

Los geólogos saben que Australia y algunas de las islas que la rodean han estado separadas de las grandes extensiones de tierra del mundo, por muchos millones de años. La vida animal, durante tanto tiempo, no ha evolucionado de la misma manera ni al mismo tiempo que en otros lugares. Cuando el hombre blanco se estableció por primera vez allí, se vio sorprendido por los animales raros que halló, seres por completo diferentes de los que existían en el Viejo Mundo.

El canguro, por ejemplo, a pesar de que mide casi 1,50 m. de largo, tiene hijuelos que al nacer no alcanzan a más de 5 cm. Estos pequeños pasan no corto período de su desarrollo dentro de una especie de bolsa ventral en el cuerpo materno, el marsupio, y permanecen allí hasta que están suficientemente desarrollados, como para comenzar una existencia independiente.

Aún más destacable es el ornitorrinco, aunque es mamífero y, por tanto, alimenta a sus pequeños con leche, es un animal ovíparo; en cierto sentido podemos considerarlo como un fósil viviente, o sea, un representante de ciertos animales que debieron abundar hace mucho tiempo, cuando los mamíferos hicieron por primera vez su aparición en la tierra.

Los otros animales que se hallan en la parte superior de la lámina son: el dingo (especie de perro salvaje, nativo de Australia); el kiwi neozelandés o ápterix (pájaro sin cola y con alas no desarrolladas); un pez con pulmones y el equidna (especie de oso hormiguero con el cuerpo cubierto de espinas).

América del Norte tiene muchos que son comunes en Europa y Asia. Sus representantes propios son ciertos tipos de zorros, el bisonte americano (a menudo llamado búfalo) y osos negros algo parduscos. Estos últimos, además del oso pardo de Alaska, son los más grandes y temidos de todos los osos, y hoy rara vez se los encuentra fuera de los grandes parques nacionales, donde se los preserva de la caza.

Los animales oriundos de América Central y América del Sur incluyen armadillos; osos hormigueros de lengua muy larga; perezosos; llamas; jaguares o yaguares y otros pocos mamíferos desdentados.

La llama fue el único animal que los pueblos aborígenes de América lograron domesticar antes de la llegada del hombre blanco. Los dos animales que en la lámina están asentados sobre una base de color verde claro, viven en el extremo norte de Canadá y Alaska; son el zorro negro y el anta, el más grande de la familia de los ciervos.

En las grandes extensiones heladas de la Antártida no hay animales terrestres, pues, a excepción de algunas zonas aisladas, los vegetales no crecen en cantidad suficiente como para alimentarlos. Pero en la franja costera de la Antártida habita un mamífero, el lobo marino, que es el miembro más grande de la familia de las focas. Hay también pingüinos, en grandes cantidades. Han perdido su posibilidad de volar, pero son buenos nadadores. Al vivir en una región donde no hay materiales para fabricar sus nidos, colocan los huevos arriba de sus pies, y tanto los machos como las hembras comparten la tarea de incubarlos.

No todos los animales están confinados para siempre a una sola región de la tierra. A menudo el hombre ha llevado ciertas especies de una región a otra. Las ratas viajan por todas las partes del mundo en las bodegas de los barcos. El cangrejo chino, trepado a los buques, ha sido llevado a varios estuarios de Europa.

El conejo, trasladado de Europa a Australia, se multiplicó de manera tan sorprendente que se ha convertido en una terrible plaga. Y los caballos salvajes, que por muchos años vagaron por las pampas de América del Sur, eran los descendientes de aquéllos que los conquistadores españoles trajeron a estas tierras.

Fuentes Consultadas:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°8 Edit. Cuántica – Los Habitat del Mundo –
El Mundo en el Tiempo Tomo III Globerama Edit. CODEX

Primeros Mamíferos que Habitaron la Tierra Mamut Tigre Dinoterio

GRANDES Y PODEROSOS MAMÍFEROS QUE POBLARON EL PLANETA

Al finalizar la era secundaria, dos clases totalmente diferentes de animales —pájaros y mamíferos— evolucionaban lentamente. En las primeras etapas de su desarrollo, estos animales parecen haber sido insignificantes, comparados con los enormes saurios qué los rodeaban, pero ya presentaban notables adelantos respecto a sus gigantescos vecinos.

Tenían su cuerpo cubierto de plumas o pelos que les servían de protección contra las temperaturas extremas. Eran de sangre caliente, lo que significa que la temperatura del cuerpo se regulaba por sí misma y era casi invariable (homotermos) en lugar de depender enteramente de los cambios ambientales. Aquellos que eran ovíparos (como todas las aves y algunos pocos mamíferos, tal el ornitorrinco y el equidna que aun hoy existen), cuidaban más de sus huevos y de sus pequeños que los demás reptiles.

Posiblemente algunos de aquellos mamíferos hayan comenzado entonces a ser vivíparos. (Vivíparo, animal cuya modalidad de reproducción incluye el desarrollo del embrión dentro de la madre y la conexión anatómica entre ambos)

mamiferos ornitorrinco y aquidna

El fin de la era secundaria o mesozoica se destacó no sólo por enormes movimientos de la corteza terrestre, que motivaron la aparición de nuevas cadenas montañosas y modificaciones drásticas en la forma de continentes y océanos, sino también por grandes cambios climáticos.

El calor tropical, que reinó tanto tiempo sobre la mayor parte de la superficie terrestre, comenzó a ceder y a dar lugar a un clima más riguroso y fresco.

Bajo estas nuevas condiciones, los reptiles pecilotermos (de sangre fría) disminuyeron rápidamente en número, mientras que se multiplicaron los pájaros y mamíferos, por su sangre caliente.

Otra circunstancia que pudo haber jugado un papel importante en dar fin a la era de los monstruos, es que algunos mamíferos se alimentaban de huevos y posiblemente no habrán tenido  mucha   dificultad  en  devorar  los   de  los
grandes lagartos.

También el hecho de que los saurios hayan poseído cabeza tan pequeña, puede haber contribuido a su desaparición. Pero, cualesquiera sean las razones, los testimonios de las rocas demuestran que los grandes dinosaurios, que han constituido la forma de vida predominante durante 100 millones de años, desaparecieron con relativa rapidez. Así, durante la era terciaria, los mamíferos se convirtieron en los nuevos dueños de la tierra, creciendo fabulosamente en número, variedad y tamaño.

A principios del siglo XIX, se encontró un cráneo completo de un enorme mamífero prehistórico, no muy lejos de las orillas del Rin, cerca de Francfort. Tenía dos colmillos, que originariamente habrán sido de alrededor de 2 metros de largo, que provenían de su mandíbula inferior, y la forma de las ventanas nasales indica que su poseedor debe haber tenido una trompa.

Este mamífero, al que se le dio el nombre de Deinotherium giganteum, tenía una altura mayor que el elefante africano, el animal terrestre más grande que hoy existe. A pesar de que fue sin duda un pariente de los elefantes de hoy, difería de éstos, por lo menos, en dos aspectos, además del tamaño. Los colmillos (incisivos) de los elefantes actuales están insertados en la mandíbula superior, y, por otra parte, a diferencia del dinoterio, no poseen cuerpo cubierto de pelos.

Por mucho tiempo se creyó que el dinoterio debe haber sido el mamífero primitivo de mayor tamaño. Pero, en 1922, se halló el cráneo de un animal mucho más grande, en Asia Central. Fue llamado baluchiterio; era semejante al rinoceronte, pero de mayores dimensiones, con su cabeza parecida a la de un tapir que se elevaba unos 6 metros sobre el suelo.

primeros mamiferos del planeta

Había muchos otros mamíferos grandes, que se han extinguido, seres semejantes a enormes búfalos, parientes cercanos de los que hoy pastan tranquilamente por los campos: el mamut, una bestia peluda, de colmillos curvos, más cercana al elefante que al dinoterio, y el terrible tigre de dientes de sable, el esmilodonte o smilodon.

tigre diente de sable

Pero algunos de estos animales aún vivían cuando un nuevo ser, el hombre, apareció sobre la tierra, a la que dominaría tan pronto.

mamut

Mamut, es el nombre común de diversas especies de mamíferos extintos que pertenecían a la familia de los elefantes. Los mamuts tenían unos colmillos curvados y tan largos que alcanzaban una longitud de casi 3,2 metros. Contaban con una cubierta velluda formada por un pelo espeso y largo con una capa inferior de lana tupida. Además, por debajo de una capa de grasa aislante, tenían una piel muy gruesa. También se caracterizaban por poseer una joroba prominente en el lomo. Vivían en climas fríos, moviéndose hacia el Norte a medida que retrocedían los glaciares de la última glaciación.

Ver: Extinción de la Megafauna

Fuente Consultada:
El Mundo y el Tiempo Tomo III Primeros y Poderosos Mamíferos Globerama Edit. CODEX

Consumo de Agua en el Mundo Huella Hídrica, Tablas y Mapa

CONCEPTO DE HUELLA HÍDRICA – HISTORIA DEL CONSUMO DEL AGUA POTABLE

HISTORIA: Cualquiera sea la actividad del hombre que consideremos, siempre el agua ocupará una parte esencial en ella. Si observamos su búsqueda de energía comprobamos que la primera fuente natural de energía que dominó fue la de las corrientes y caídas de agua. Cuando pensamos en el hombre como agricultor vemos que una de sus tareas más importantes es asegurar que sus tierras estén bien irrigadas y desaguadas. Aun en el transporte vemos que los barcos que navegan en mares y ríos tienen un papel dominante.

Todo esto no es extraño, pues más de siete décimos (70%) de toda la superficie del globo está cubierta de agua hasta una profundidad media de unos 4 kilómetros. Si multiplicamos el número de kilómetros cuadrados que forman las siete décimas partes del globo terrestre por 4, comprobamos que nuestro planeta contiene más de 1.000 millones de kilómetros cúbicos de agua.

Sin embargo, excepto como ruta para los barcos y ambiente vital para los peces, la gran abundancia de agua en mares y océanos es de poca utilidad directa para el hombre. No la puede usar para calmar su sed y la de sus animales domésticos o para irrigar sus campos. Para todos estos propósitos debe conformarse con la cantidad mucho menor que pasa de la superficie de los océanos al aire como vapor de agua, luego corre por los aires en forma de nubes y cae como lluvia o nieve. Y aún de esta cantidad, relativamente pequeña, la mayor parte, y con mucho, busca su camino en los ríos y vuelve al mar antes que el hombre la haya usado.

Así, aunque en un sentido el agua es extraordinariamente abundante, en otro aspecto es excepcionalmente escasa. En muchas regiones cálidas y secas, incluyendo partes de España, ex Yugoslavia y África del Norte, la poca lluvia que cae sobre la tierra se cuela rápidamente a través de una capa muy gruesa de suelo poroso antes de ser detenida por otra impermeable, de roca, profundamente situada por debajo de la superficie.

En tales regiones es necesario perforar profundos pozos hasta la roca, y los aguateros que transportan la valiosa agua de estos pozos a aldeas distantes la pueden vender tan fácilmente como se venden helados, en otras partes, en un caluroso día de verano. Aun en clima como el nuestro, no es extraño para la gente que vive en distritos con pobre provisión de agua el recoger el agua de lluvia de los techos en barriles y usarla para cualquier fin en el que la absoluta pureza no sea realmente indispensable.

Pero en regiones donde las lluvias no son demasiado escasas y especialmente en las que tienen un subsuelo calcáreo, generalmente es posible asegurarse una provisión de agua constante cavando un pozo no muy profundo.

El agua se puede elevar del pozo en baldes o, siempre que el nivel del agua (la napa) no esté a más de unos 10 metros bajo tierra, por medio de una simple bomba aspirante.  En regiones muy secas, donde el nivel del agua puede estar mucho más profundo, o en cualquier parte donde un pozo tenga que proveer grandes cantidades de agua, se pueden usar bombas más poderosas.

A veces ocurre que el agua queda apresada profundamente bajo tierra entre dos capas de roca impermeable de forma de casquete. Perforando a través de la capa superior, cerca de su punto más bajo, donde hay gran presión de agua, es posible producir un pozo artesiano.  La presión causa un constante fluir de agua, que sube a la superficie.

Para proveer las vastas cantidades de agua que consumen grandes pueblos y ciudades, los pozos y fuentes no son suficientes. Los romanos fueron los primeros en dar una excelente solución al problema, cuando derivaron el agua abundante de los ríos y arroyos de montaña y la transportaron a pueblos distantes por medio de acueductos.

CONCEPTO DE HUELLA HÍDRICA: La huella hídrica es un indicador que define el volumen total de agua dulce usado para producir los bienes y servicios producidos por una empresa, o consumidos por un individuo o comunidad. Mide en el volumen de agua consumida, evaporada o contaminada a lo largo de la cadena de suministro, ya sea por unidad de tiempo para individuos y comunidades, o por unidad producida para una empresa. Se puede calcular para cualquier grupo definido de consumidores (por ejemplo, individuos, familias, pueblos, ciudades, departamentos o naciones) o productores (por ejemplo, organismos públicos, empresas privadas o el sector económico).

concepto de huella hidrica

La tarea de suministrar agua potable a las poblaciones fue muy ardua ya en tiempos de los romanos, pero no lo era entonces casi nada si la comparamos con la de la actualidad. Primeramente, hay ahora muchos más pueblos y ciudades y, además de esto, no pocos de ellos son más grandes que las mayores ciudades de la antigüedad, porque los modernos métodos de transporte han capacitado a las zonas urbanas para crecer en una extensión antes imposible.

Lo que hace que el problema resulte aún más formidable es el hecho de que cada persona usa mucha más agua hoy, diariamente, que en tiempos pasados. Cuando la gente tenía que molestarse en obtener agua levantándola de los pozos, en baldes, cuidaba naturalmente mucho más de no derrocharla que nosotros que conseguimos toda la que deseamos con tan sólo abrir un grifo. Pero no son solamente el descuido y derroche los que han aumentado el consumo del agua. Otra causa importante es el continuo progreso del nivel medio de higiene.

Hace 400 años no se habían inventado los inodoros y hace ciento existían exclusivamente en las casas de los ricos; hoy cada casa usa probablemente más de 50 litros diarios de agua en el lavatorio. Hace poco más de 400 años ni siquiera los palacios poseían cuarto de baño; sin embargo, actualmente, la gran mayoría de las familias de la clase trabajadora, en los países más adelantados, tiene cuarto de baño en su hogar, y cada una de ellas seguramente consume centenares de litros de agua por semana. Además, la industria moderna gasta agua en abundancia.

De manera que no es de extrañar que los 5 ó 10 litros de agua por persona que bastaban para las necesidades diarias de nuestros antecesores ya no sean suficientes hoy para nosotros. En la moderna Bruselas, cada persona usa un promediode 160 litros de agua diariamente.

En Londres, la cantidad es de alrededor de 210 litros, en Estocolmo 245, en París 265 y en Nueva York llega a 440 litros. Aun la más pequeña de estas ciudades —Estocolmo— tiene una población de casi mas de un millón de almas, lo cual significa que necesita unos 250 millones de litros diarios. Nueva York, con su enorme población y su elevado consumo de agua por persona, necesita algo más de 4.400 millones de litros. ¿De dónde proceden tan vastas cantidades de agua?.

Pocas veces están al alcance mismo del sitio en que se las necesita y muy frecuentemente deben ser obtenidas de ríos, lagos o fuentes distantes y transportadas por gigantescas cañerías a plantas de potabilización cercanas a la ciudad que las consume.

Allí el agua ha de ser purificada y pasada a través de filtros. Éstos consisten en tanques enormes, que contienen, generalmente, primero una capa de pedregullo y arena gruesa, y luego, encima de ésta, una de arena fina. La arena filtra la mayor parte de las impurezas sólidas, pero no deja el agua libre de bacterias. De modo que ésta pasa a continuación a depósitos donde la acción de la luz del sol y el aire contribuyen a destruir los microorganismos. Generalmente se agrega también cierta cantidad de cloro, que actúa como germicida.

Cuando el agua está completamente purificada se la bombea a torres de agua, de modo que finalmente llegue a todas las casas de la ciudad con una presión uniforme. Sólo a partir del siglo XX el hombre ha tenido tan colosales exigencias de provisión de agua, y éstas nunca se hubieran satisfecho de no haberse tomado medidas para impedir que los ríos llevaran todo su caudal de agua al mar, como siempre.

Hoy, a lo largo de los cursos superiores y medios de muchos grandes ríos, los ingenieros han construido vertederos para controlar la corriente del agua. De modo que, excepto en épocas de muy prolongada sequía, las autoridades encargadas del suministro de agua pueden casi siempre conservar la cantidad suficiente como para satisfacer las necesidades de las poblaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda utilizar 50 litros de agua por día y por persona, pero en la Argentina se calcula un consumo de entre 500 a 613 litros diarios.   Así, el consumo de agua limpia es diez veces mayor a lo sugerido por la OMS y las causas más habituales de este derroche son “pérdidas en las canillas, dispendio en la higiene personal o limpieza de ropas y lavado de vehículos, vajillas, frutas y verduras, regado de plantas y jardines y el uso de desagües como vertederos”.

MAPA DEL CONSUMO DE AGUA EN EL MUNDO – m³/año/persona –

mapa de consumo de agua en el mundo

TABLA DE CONSUMO FAMILIAR APROXIMADOS:

1 Lavado de Auto 500 l.
2 Ducha de 10 minutos 70-150l.
3 Descarga Inodoro 20-25 l.
4 Lavado de Manos 3 l.
5 Lavarropa 100 l.
6 Consumo Familiar 4 Personas 1200 l.

TABLA DE CONSUMO INDUSTRIAL APROXIMADOS:

1 Cemento por Kg. 30 l.
2 Harina por Kg. 0,5 l.
3 Azúcar por Kg. 2 l.
4 Lana por Kg. 0,7 l.
5 Papel por Kg. 0,5 l.
6 Cerveza por litro 10 l.
7 Gaseosa por litro 5 l.
8 Pescado por Kg. 6 l.
9 Acero por Kg. 500 l.
10 Un automóvil 35.000 l.

Nuevas estadísticas sobre la  disponibilidad y la utilización de los recursos hídricos informan que que sector agrícola consume el 92% del agua.  Analizar el consumo globalmente, aseguran, ayudará a los gobiernos a establecer medidas para elaborar sus planes hídricos nacionales y gestionar mejor los limitados recursos hídricos. EEUU, India y China son los países que más agua gastan. Entre los tres consumen el 38% de los recursos hídricos del planeta

8 CONSEJOS PARA EL AHORRO DE AGUA

tabla con consejos para el ahorro de agua potable

LA DEPURACIÓN DEL AGUA: Quizás uno de los elementos más importantes para el desarrollo de la civilización actual sea algo tan simple como el agua. Ella es la base de las operaciones industriales; es requerida, también, como bebida fundamental. Y resulta indispensable para lograr una adecuada higiene, tanto en lo que hace al aseo personal como a la limpieza de habitaciones, veredas y edificios.

Constituye la base de los servicios sanitarios. De acuerdo con las más actualizadas tablas de valores, cada ser humano utiliza, en promedio, unos 125 litros diarios de agua. Esta cifra aumenta considerablemente si nos referimos a las ciudades, especialmente las europeas. En Los Ángeles, por ejemplo, se consume individualmente un promedio de 350 litros por día.

Veamos cuál es el método empleado para purificar este líquido. Baste calcular que sólo París necesita por día más de 2.500 millones de litros de agua potable. Todo el sistema sanitario de una ciudad se basa en obras de ingeniería, consistentes en tuberías y canalizaciones de distintos diámetros.

Desde ríos, a veces muy distantes, se hace llegar el agua a plantas de potabilización que, generalmente, se instalan cerca del núcleo urbano.

Allí el agua pasa por varias piletas, en las que las impurezas mayores se depositan en el fondo por un proceso mecánico de sedimentación. Luego el agua pasa a otras piletas que actúan como filtros gracias a la acción depuradora de la arena fina y el pedregullo que hay en su fondo.

En otras piletas el agua se somete a un nuevo proceso, ahora de orden químico, que consiste en el agregado de agentes germicidas como el cloro, el ozono, etc., que eliminan todo vestigio de parásitos y otros microorganismos nocivos. Ya en este momento el agua, transparente como un cristal, está preparada para ser bombeada a presión en las tuberías que lallevarán porlaciudad. En algunos casos se envía a torres elevadas para que su distribución se produzca sin inconvenientes.

Luego de la acción germicida, de los filtros y de las piletas de decantación, el agua está lista para ser sometida a todos los usos imaginables. Ya servidas, las aguas tienen que ser eliminadas de algún modo. Una de las formas más comunes es restituirlas a los ríos de donde se extrajeron -aunque aguas abajo-, o en el océano, si es que éste se encuentra próximo. Para poder cumplir esta tarea sin contaminar las cuencas hidrográficas o marinas, debe volver a someterse al agua a un nuevo proceso de purificación.

tratamiento de agua potable

A: Planta Potabilizadora
B: Planta Potabilizadora Por Ósmosis Invertida

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RETENER EL AGUA PARA PRODUCIR ENERGÍA: Hay todavía una razón más en la actualidad para construir diques y represas en los ríos: contener el agua de manera que se la pueda usar en un fluir constante y uniforme para producir energía hidroeléctrica.

Antiguamente, los habitantes de la Mesopotamia usaban ruedas de agua primitivas, accionadas por los ríos o arroyos, para obtener agua para la irrigación. Durante la Edad Media, en muchas partes de Europa se empezaron a usar ruedas mucho mejor ideadas para impulsar diversas clases de máquinas simples en los molinos.

Cerca de las caídas de agua de poco caudal, en lugares montañosos, construyeron molinos equipados de ruedas con cangilones. Éstas eran ruedas con paletas bastante livianas, que la fuerza del agua, al caer, hacía girar a considerable velocidad. Por medio de una serie de engranajes, cada uno con ún número diferente de dientes, este veloz movimiento podía disminuirse a una velocidad apropiada para la lenta y pesada maquinaria colocada adentro del molino. Cerca de ríos anchos, en regiones llanas, construyeron molinos con ruedas y paletas de distinta disposición, movidas lentamente por la corriente. Por medio de una serie de engranajes, este lento movimiento podía acelerarse a la velocidad requerida.

Todo esto representaba un gran adelanto en la conquista de la energía hidráulica, pero conservaba aún dos enormes inconvenientes. Primero, se podía sólo hacer uso de la energía mecánica del agua eii movimiento construyendo molinos en el lugar en que se encontraba y no donde era más conveniente hacerlo. Segundo, el natural fluir del agua variaba con las épocas y la cantidad de energía disponible variaba con ella. Después de lluvias prolongadas, en las caídas de agua y los ríos el caudal de agua llegaba al máximo y movía las ruedas a una velocidad excesiva, que amenazaba con destruirlas. Después de una sequía prolongada, las ruedas apenas giraban.

No hubo indicación alguna de cómo se podría subsanar el primer inconveniente, hasta comenzado el siglo XIX. Fue cuando el científico inglés Faraday descubrió que un imán que se movía rápidamente podía provocar el fluir de una corriente eléctrica a través de un cable. Aquí, entonces, había un medio de transformar energía mecánica —la clase de energía necesaria para mover el imán con rapidez— en energía eléctrica.

En ese tiempo, cuando la era de la máquina de vapor llegaba a su punto más alto, la obvia manera de poner el imán en movimiento era usar un motor de vapor. De modo que los imanes de los generadores de las primitivas usinas que surgieron años más tarde se accionaban con vapor y así es como funcionan hoy la mayoría de los generadores.

Pero no hay nada que impida que los imanes de los generadores funcionen por las caídas de agua, y en efecto así es como se mueven en las modernas usinas hidroeléctricas. De este modo la energía mecánica del agua en movimiento se transforma en energía eléctrica, la cual puede ser transportada en cables hacia donde haga falta. En los hogares y fábricas de cualquier sitio esta energía eléctrica puede convertirse nuevamente en energía mecánica por medio de motores, en los cuales la corriente eléctrica pone en movimiento un imán.

El otro problema era cómo asegurarse que el agua diera una producción de energía constante. Aquí surgió, precisamente, la necesidad de construir diques y represas. Cuando se construye un dique a través de un río, las aguas del curso superior son contenidas para formar un lago artificial. Éste sirve como enorme depósito desde el cual se puede dejar correr el agua hacia los generadores, a través de cañerías o túneles, a una velocidad constante durante todo el año.

En terrenos montañosos, el agua que cae de grandes alturas hace girar veloces ruedas Pelton, no muy diferentes de las ruedas de antaño, para impulsar a los generadores. En terreno llano, un volumen mayor de agua que cae de una altura menor hace girar las ruedas de turbina, que se parecen también mucho a las de la Edad Media.

Fuente Consultada:
El Triunfo de la Ciencia El Agua en el Mundo Globerama Tomo III Edit. CODEX

Desarrollo Sustentable o Sostenible Concepto y Objetivos

CONCEPTO DE DESARROLLO SOSTENIDO

La expresión Desarrollo Sostenible, se refiere a una manera de resumir todas las técnicas necesarias de aplicar para que el desarrollo económico y social del mundo sea posible sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades, es decir, que considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo socio-económico preservando el ambiente, usando los recursos naturales, sin comprometer la preservación de esos mismos recursos para las generaciones futuras.

UN POCO DE HISTORIA: Cuando a fines del siglo XVIII empezó a fraguarse la Revolución Industrial, gran parte de la humanidad creyó haber alcanzado la panacea. La máquina de vapor, puesta al servicio de la navegación por el ingeniero James Watt (1736-1819), no sólo revolucionó el transporte, sino que modificó las estructuras comerciales.

Los barcos ya no dependían de los vientos, sino que se propulsaban solos y por el camino más corto al puerto de destino. La seguridad y la velocidad de aquellos viajes permitieron hacer más fluido el comercio entre los más distantes puntos del Globo. Tan interesante fue este salto tecnológico que, de ahí en más, la carrera no se detuvo.
En 1890 hizo su aparición en el mercado el motor diesel y, entonces sí, los historiadores y los economistas confirmaron que la humanidad había superado una segunda -y ahora definitiva- Revolución Industrial.

La utilización de la energía eléctrica y el perfeccionamiento de la mecanización propiciaron una radical evolución en las perspectivas socioeconómicas. El hombre había hecho pie en el industrialismo moderno.

A partir de ese momento, las costumbres y los gustos de la sociedad se fueron adaptando al ritmo de la tecnología, que a su vez se encontró presionada por las nuevas necesidades de la sociedad. El consumo de bienes y servicios creció, tal como lo sigue haciendo, en proyección geométrica, constituyendo un círculo vicioso: producción, más necesidades y, nuevamente, más producción.

Ante esta situación, el conjunto de países con mayor capacidad tecnológica se ocupó únicamente de producir. Con el tiempo, todos los países del mundo alcanzaron distintos niveles de desarrollo y se abocaron a la misma tarea.

Este proceso lleva ya casi doscientos años. A lo largo de ese tiempo, la humanidad ha crecido en bienes, servicios y tecnología, de manera desmesurada y sin medir las consecuencias. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el calentamiento global?

Efectos de la actividad industrial: La matriz energética es la fuente de donde proviene la energía que el hombre necesita. Durante los últimos doscientos años, la tecnología humana utilizó tres fuentes principales de energía: petróleo, carbón y gas; y, en menor medida, la electricidad proveniente de plantas nucleares y de represas hidroeléctricas.

La quema de estos tres combustibles produce toneladas de dióxido de carbono. Este gas, junto con otros liberados también por las actividades productivas del hombre, está operando un cambio del clima en el nivel mundial. ¿Por qué?

Cuando la atmósfera se convierte en un depósito de grandes cantidades de gases, se rompe el equilibrio natural entre la energía absorbida y la reflejada. Los organismos encargados de reciclar el carbono ven superada su capacidad máxima de trabajo, y entonces el ciclo natural del carbono se altera. Dado que hay una mayor cantidad de gases que absorben el calor y lo devuelven a la Tierra, la temperatura comienza a aumentar.

Este es el proceso que se conoce como calentamiento global. Así, el efecto invernadero, que permite retener el calor en la atmósfera y que resultó tan beneficioso desde tiempos remotos, se vuelve en contra de la vida.

desarrollo sostenido

Respecto al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta, debemos tener en cuenta dos conceptos. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, alimentación, vestimenta, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo. En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.

Que es el desarrollo y por qué debe ser sustentable: Desde la década de los ochenta el crecimiento económico fue explosivo, y en ello tuvo mucho que ver la revolución tecnológica. Los países industrializados consumen la mayor parte de los recursos naturales del mundo, produciendo un mayor impacto sobre los recursos comunes y compartidos con los países del sur.

Basta recordar que el gran consumo por parte del norte de combustibles fósiles ha contribuido al aumento de dióxido de carbono en la atmósfera (bien común), con la consecuente amenaza de un cambio climático global. También el Sur tiene comportamientos que amenazan la disponibilidad de recursos para las generaciones futuras. En su intento de lucha contra la pobreza, los ingresos insuficientes y el hambre, agotan o degradan gravemente los recursos de agua, suelos, bosques. biodiversidad, etc.

desarrollo sostenido

El crecimiento económico de las naciones, a veces depredador y causa de la degradación del ambiente, está acompañado por un crecimiento demográfico sin precedentes históricos. En los próximos treinta años se espera que la población mundial crezca en casi dos tercios, pasando de 5.000 a 8.500 millones de habitantes aproximadamente (World Resources, 1996).

Un porcentaje importante de esta población vivirá en los países en vía de desarrollo, fundamentalmente en las áreas urbanas. Surgirá entonces un sinfín de necesidades que estarán aparejadas con este crecimiento: aumento de la demanda de recursos alimenticios, aumento de la presión demográfica sobre el espacio, mayor consumo de energía y por lo tanto la necesidad de afrontar mayores niveles de contaminación, etc.

Cuando una actividad o acción origina o produce una alteración, modificación o cambio en el medio o en alguno de los componentes del sistema ambiental, de cierta magnitud o complejidad, se configura el llamado impacto ambiental. Las dos condiciones que están presentes en la alteración o el cambio son la magnitud y la complejidad: la primera está ligada al concepto de dimensión o tamaño de alteración, mientras que la segunda está referida a la cantidad de elementos ambientales naturales o sociales afectados por ese estímulo desencadenante que es la acción o actividad.

A la hora de evaluar el impacto de estos factores (crecimiento económico y demográfico) sobre el medio ambiente, necesitamos incorporar muchos otros factores, ya que la relación entre los primeros no es directa.

La creación de políticas gubernamentales y de sistemas legales que por un lado mitiguen los efectos del crecimiento demográfico y que por el otro reduzcan el potencial impacto ambiental ocasionado por el crecimiento económico ilimitado, permitirán ir rechazando el antiguo paradigma que oponía el desarrollo al medio ambiente y adoptar así un nuevo enfoque, “la nueva conciencia ecológica”, basada en la convicción de que el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente son objetivos complementarios.

El progreso tecnológico de estos últimos años se ha convertido también en una herramienta muy importante para el ahorro de recursos y la optimización de su uso. Hoy se brega por el desarrollo sustentable o sostenible. es decir, el que “considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo económico preservando el ambiente, o sea, usar los recursos para satisfacer las cada vez mayores necesidades de la población, sin comprometer la preservación de esos recursos para las generaciones futuras”.

Este es un desarrollo que debe durar. Como lo decía la definición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Nuestro Futuro Común, 1987) es el que busca “asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias”

LA MITIGACIÓN: La mitigación de los efectos del cambio climático requiere trabajar sobre las causas que lo originan. Como se mencionó anteriormente, la emisión de gases de efecto invernadero tiene dos orígenes fundamentales: la dependencia de los combustibles fósiles para la generación de energía y los cambios en el uso del suelo que promueven la deforestación. Para ambas situaciones, hoy tenemos la tecnología y el conocimiento suficiente para promover un cambio sustancial.

Se están impulsando en varias partes del mundo algunas estrategias fundamentales: una relacionada con el cambio en la matriz energética, para ir mutando hacia una dependencia menor de los combustibles fósiles, y apostando al desarrollo de energías limpias y renovables. Otra consiste en como reducir nuestra demanda de energía, siendo eficientes en el uso de la misma. Por ejemplo el uso de lámparas de bajo consumo, o bien ahora, la lámpara de led, de 5 a 10W. de consumo por unidad.

Lámparas eléctricas: El 95% de la energía consumida por las lámparas eléctricas incandescentes es transformada en calor. Sólo el 5% se transforma en luz. Las lámparas de bajo consumo consumen un 80% menos de energía para generar la misma cantidad de luz. Desde junio de 2011, la Argentina prohibe la comercialización de lámparas incandescentes. Si en todo el mundo se sustituyeran las clásicas bombillas eléctricas por las nuevas lámparas de bajo consumo, se ahorrarían unos 320 millones de kilovatios/hora de corriente, dejándose así de emitir 160 millones de toneladas de CO2. Ello corresponde a las emisiones de anhídrido carbónico de todos los vehículos automotores que circulan en Alemania.

Los acuerdos regionales: el papel de la Comisión Europea: Para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones definidos en el Protocolo de Kyoto, la Comisión lanzó el Programa Europeo del Cambio Climático (PECO en marzo de 2000.

Uno de ios pilares de las políticas comunitarias para abordar el cambio climático es el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), puesto en marcha el 1 de enero de 2005. Los gobiernos comunitarios han establecido límites a la cantidad de C02 que pueden emitir cada año unas 10.500 instalaciones (centrales eléctricas y grandes plantas consumidoras), que son la fuente de casi la mitad de las emisiones de CO2 de la UE.

Las instalaciones que emitan menos C02 del que tienen asignado pueden vender la cuota de emisión no utilizada a otras plantas que no logren su meta. Esto supone un incentivo financiero para reducir las emisiones. El sistema también se asegura de que haya compradores para las cuotas de emisiones: las empresas que superen sus límites de emisión y no deseen cubrirlos comprando derechos deberán pagar multas.

La UE se ha comprometido a reducir de aquí a 2020 sus emisiones de gases invernadero hasta, por lo menos, un 20% por debajo de los niveles de 1990. Además, incrementará esta reducción hasta el 30% si los demás países industrializados hacen lo mismo y si los países en desarrollo también adoptan medidas.

Para conseguir esta reducción mínima del 20%, las medidas ya existentes -como el sistema ETS- se complementarán con nuevas disposiciones orientadas a aumentar la eficiencia energética en un 20% para 2020, a incrementar la cuota de las energías renovables hasta el 20% para la misma fecha y a equipar todas las nuevas centrales eléctricas con tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

Fuente Consultadas:
Calentamiento Global Las Dos Caras del Efecto Invernadero Adriana Patricia Cabrera Edit. longseller
Espacios y Sociedades del Mundo La Argentina en el Mundo Daguerre-Sessone Edit. Kapelusz

Microorganismos en el Ciclo del Nitrogeno Insectos y Bacterias

Todos los seres vivos, ya sean plantas o animales, dependen, en última instancia, de los nitratos y otros compuestos del suelo. Estas sustancias, indispensables para la formación de las proteínas, son la base de toda la materia viva. Las plantas pueden tomar el nitrógeno del suelo solamente en forma de nitratos o nitritos, pero no absorber las moléculas más complicadas del tipo de las prosternas o los aminoácidos que forman éstas.

Los animales adquieren los compuestos nitrogenados, necesarios para la formación de las proteínas, de las plantas que les sirven de alimento o de otros animales que forman, a su vez, parte de su dieta. Pero, en todo caso, este ciclo, termina en las plantas, que están en la base de toda cadena de alimentación. Si el nitrógeno existente en la Tierra se consumiera en la formación de proteínas anímales o vegetales, en los seres vivos o en sus restos, la vida cesaría, porque, bloqueado, sería inaccesible para las plantas.

Afortunadamente, en la naturaleza existen organismos cuya actividad es la descomposición de los restos orgánicos, que se trasfor-man en sustancias que contienen nitrógeno en forma mineral (nitratos y nitritos), y las plantas pueden absorberlo disuelto en agua. La serie de mecanismos mediante los cuales las sustancias nitrogenadas vuelven al suelo o a otros animales constituye lo que se llama ciclo del nitrógeno.

Algo parecido ocurre con el ciclo del anhídrido carbónico (CO2), necesario para la fotosíntesis de las plantas, que se libera constantemente en la respiración de los animales. De no mediar la actividad de un sinnúmero de organismos que se ocupa de la descomposición de restos orgánicos, una parte del carbono quedaría bloqueada en los restos animales y vegetales. En este proceso se desprende CO2, que va a la atmósfera, quedando otra vez a disposición de los vege,-tales, que lo incorporan en nuevas sustancias.

El proceso es análogo al de la respiración, y, con frecuencia, tiene lugar en el suelo, donde se descomponen numerosos restos vegetales y animales (en gran parte, microscópicos), por la acción de organismos de pequeño tamaño, en su mayoría imperceptibles a simple vista. Por tanto, puede hablarse de una respiración del suelo, que varía en intensidad según el contenido de restos (la llamada materia orgánica del suelo) y las condiciones de vida para los microorganismos.

Es particularmente sensible en los suelos de algunos bosques, donde se acumulan grandes cantidades de hojas caídas y las condiciones de humedad son favorables a la proliferación de los seres que actúan en la descomposición de los restos.

Actualmente, el ciclo del CO2 está en “equilibrio; es decir, las cantidades de carbono que fijan las plantas igualan las que se desprenden en la respiración y otros procesos; por tanto, las sustancias que contienen carbono -no se acumulan en grandes cantidades.

Pero no siempre ha ocurrido esto; los grandes yacimientos de carbón que se explotan en la actualidad son un testimonio de épocas geológicas pasadas (período carbonífero) en las que la fijación de carbono predominaba grandemente sobre la producción de CO2. El ciclo de nitrógeno tiene gran importancia en la economía de la naturaleza, ya que éste es, en sí, el elemento que con más frecuencia limita la producción vegetal y, con ello, el mecanismo que pone en marcha la vida.

El ciclo del nitrógeno corre a cargo de lo que podemos llamar Departamento de recogida de basuras de la naturaleza, que emplea un número enorme de obreros para eliminar los cadáveres y los excrementos. Prueba de la eficacia de ese Departamento es el hecho de que sea tan difícil encontrar animales muertos o, incluso, esqueletos en el campo.

MICROORGANISMOS
Las bacterias y otros microorganismos, entre los que se encuentran los protozoos y los hongos, desempeñan un papel importante en el ciclo del nitrógeno. Ellos son los que llevan finalmente a cabo la descomposición y mineralización de los restos más pequeños o más resistentes.

Las bacterias, por ejemplo, tienen a su cargo la demolición y mineralización progresiva de los restos vegetales de más difícil digestión para los organismos de gran tamaño, a causa de su abundancia de celulosa y otras sustancias todavía más inatacables, como las que componen el corcho o las cubiertas impermeables de las hojas.

Cuando se añade a la tierra un abono orgánico insuficientemente descompuesto, es decir, rico en celulosa (por ejemplo, cuando se entierra la paja del trigo directamente), se comprueba que las plantas sembradas en él tienen síntomas de falta de nitrógeno.

Este hecho paradójico se debe a que el alimento celulósico, proporcionado en gran cantidad a las bacterias, las hace proliferar enormemente, de forma que acaparan todo el nitrógeno, que entra a formar parte de las proteínas de sus organismos y queda fuera del alcance de las plantas. Al cabo de algún tiempo, cuado estas bacterias mueren, sus proteínas van siendo alteradas por la acción de otras bacterias y de procesos puramente químicos, que forman compuestos de nitrógeno asimilables por las plantas.

El fenómeno que primero aparece (causa del hambre de nitrógeno que sufren las plantas) es característico de la incorporación al suelo de restos vegetales insuficientemente descompuestos. Sin embargo, si esos restos se hubieran sometido previamente a la acción de microorganismos que los destruyeran (como los que se encuentran en los estercoleros y montones de abono orgánico, antes de su incorporación al suelo), no habría insuficiencia de nitrógeno.

El hombre se beneficia de la acción de las bacterias y otros microorganismos (capaces de convertir los restos vegetales y animales, y las basuras, en materiales inofensivos e, incluso, útiles) por medio de plantas industriales adecuadas que trasforman dichos residuos en abonos orgánicos. Por tanto, esto constituye una contribución del hombre a devolver al suelo sustancias útiles, de la misma forma que lo hacen los basureros de la naturaleza.

En algunas circunstancias, la actividad de las bacterias está dificultada por las condiciones del medio (por ejemplo, en los suelos demasiado ácidos); son los hongos microscópicos los que intervienen entonces en la descomposición final de los restos.  Las hijas o filamentos de estos hongos pueden verse fácilmente en las capas de humus o tierra vegetal, de color oscuro, del suelo de los bosques o de los brezales.

La humedad o la sequedad excesivas, así como la acidez demasiado grande del medio, son causas dp la lentitud del proceso de descomposición. En realidad, los microorganismos nunca actúan solos, sino que están asociados a una numerosa fauna microscópica, y también a otros animales de mayor tamaño, cuya acción es más espectacular.

Entre ellos se encuentran los animales devoradores de carroña, sin el concurso de los cuales, la Tierra estaría cubierta de cadáveres animales en distintos  estados  de descomposición.

INSECTOS
Los basureros de gran tamaño dejan fragmentos pequeños de la piel y de los huesos, que son atacados después por distintos coleópteros, quienes se alimentan de esas materias. Los más interesantes coleópteros basureros son los escarabajos enterradores y los que se alimentan del estiércol. Los cadáveres de animales pequeños, como los ratones y topos, atraen rápidamente la atención de los escarabajos enterradores.

Estos insectos, que tienen color negro y anaranjado, o negro solamente, son capaces de enterrar el cadáver de un ratón, en un suelo arenoso, en pocos minutos. Generalmente, trabajan en parejas y entierran los cadáveres extrayendo las partículas de tierra que hay debajo de ellos; tienen la cabeza ensanchada y la usan como pala en el trabajo de excavación.

Una vez enterrado, el cadáver sirve de alimento a los coleópteros y a sus larvas. Los adultos ponen sus huevos sobre el cadáver, lo que asegura el alimento para las crías. Al permanecer bajo el suelo, el cuerpo está húmedo y la acción de las bacterias es más rápida que si hubiese quedado en la superficie.

Durante el verano, es necesario proteger la carne y el pescado de los contactos de las moscas, cubriéndolos de alguna forma. En la naturaleza, sin embargo, esas moscas son útiles al poner sus huevos sobre los restos animales, ya que las larvas contribuyen a su descomposición y desmenuzamiento, acelerando su vuelta al suelo.

Los insectos que se posan en un cadáver en las distintas etapas de su descomposición, para poner en él sus huevos, suelen ser distintos. No se trata solamente de coleópteros y moscas, sino también de polillas, algunas de las cuales se alimentan de materias córneas, como la piel y los pelos, y otras, de sustancias grasas.

Por el estudio de las larvas que se alimentan de carroña, es posible determinar, con los datos de su desarrollo y sus clases, la época en que ocurrió la muerte del animal. Este procedimiento se ha aplicado en medicina legal, para conjeturar la fecha de las defunciones, en el caso de cadáveres humanos descubiertos accidentalmente o en el curso de una investigación. Se han distinguido hasta 10 tipos distintos de fauna, que se escalonan en el tiempo, conocidas con el nombre de brigadas de la muerte.

Antes que los excrementos del ganado vacuno se hayan enfriado, son visitados por moscas y coleópteros, que se alimentan allí y colocan sus huevos. Las larvas se desarrollan rápidamente, absorben los materiales en descomposición y dejan tan sólo restos vegetales, que. a su vez, son un alimento apreciado por otros coleópteros. Los insectos de la familia de los escarabeidos son enterradores de estiércol muy conocidos.

El escarabajo sagrado de Egipto, o gran escarabajo pelotero, forma grandes bolas de estiércol, que traslada rodando hasta llegar a un lugar adecuado para enterrarlas. Algunos escarabajos adultos se alimentan de estiércol (coprófagos); otros lo utilizan solamente para poner huevos.

Escarabajo Pelotero

El pequeño escarabajo enterrador de estiércol hace un túnel, cuyo fondo rellena con esta materia, antes de colocar allí sus huevos. Lo mismo hace el minotauro, escarabeido caracterizado por unos pequeños cuernos en la cabeza. Menos conocido es el trabajo de las legiones de insectos, ácaros y gusanos, que trabajan los restos entre la hojarasca y la materia orgánica del suelo.

Escarabajo Enterrador

Escarabajos   enterradores   se   ocupan   del   cadáver   ás   un   ratón.
En   un   suelo   arenoso,   el   cuerpo   es enterrado   rápidamente.

Numerosos colémbolos (diminutos insectos saltadores del mantillo) tienen a su cargo la demolición fina de los últimos restos vegetales, así como los ácaros, aunque entre éstos hay depredadores (que capturan presas vivas). Las lombrices se ceban en los restos orgánicos reducidos a su mínima expresión y mezclados íntimamente con el suelo.

El resultado final de este proceso, con la cooperación de bacterias y hongos, así como protozoos, que pueden contener en su interior bacterias simbiontes, es desmenuzar finalmente los restos orgánicos y asegurar su mineralización, es decir, la trasformación en sustancias útiles a los vegetales, que vuelven a incorporarlos, entonces, al ciclo vital de la naturaleza.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°108 (CODEX) Los Basureros de la Naturaleza

Como se Estudia el Clima de la Antiguedad o Prehistoria

En las estaciones meteorológicas del mundo entero se realizan constantemente medidas de la cantidad de lluvia, dirección y velocidad del viento, presión atmosférica y variaciones de temperatura. Las medidas que se utilizan para la predicción del tiempo proporcionan un registro diario y preciso de las condiciones climatológicas. Sin embargo, sólo en el siglo XIX se comenzó o diseñar sistemáticamente los mapas del tiempo.

¿Cómo era el clima hace 500 ó 1.000 años? No existen medidas precisas, pero sí descripciones aproximadas. Los fríos excepcionales, las grandes lluvias o las sequías impulsaban a los hombres a escribir sus observaciones. Por otra parte, se obtiene información por el tipo de vestidos empleados, por los edificios que se construían o por las cosechas que se realizaban.

Sin embargo, cabe preguntarse cómo era el clima antes de que el hombre apareciese en la Tierra. Cómo era hace un millón o 500 millones de años. Todo lo que queda de aquellos tiempos antiguos son sedimentos — arenas, arcillas y calizas, depositadas en los mares, en los lagos y en las superficies de la Tierra que existían entonces— Sólo a partir de estos sedimentos y de los fósiles conservados en su interior se puede hacer una descripción del clima de la época.

El estudio de los climas de los tiempos pasados es una rama de la geología, llamada paleoclimatología (del griego paleos = antiguo). Normalmente, sólo se consigue una información muy general. Los climas tropicales, desérticos o glaciales se pueden reconocer, pero no se sabe nada acerca de la cantidad exacta de lluvia caída, de la temperatura o de la presión atmosférica, en comparación con las condiciones parecidas de los tiempos actuales.

Sin embargo, a veces se puede estimar la dirección del viento, y se ha descubierto un método que permite determinar la temperatura de los mares de la antigüedad con una precisión de 0,5° C. Desde luego, la temperatura del mar tiene una influencia directa en el clima de sus proximidades.

CLIMAS CÁLIDOS Y  FRÍOS
Los climas cálidos desérticos y los fríos árticos son los más fáciles de identificar a partir de los sedimentos. La falta de agua en los desiertos implica que el sedimento no es arrastrado por los ríos, sino por el viento, y su efecto sobre las pequeñas partículas de roca erosionada es muy característico.

Las partículas de un mineral duro y resistente, movidas constantemente por el viento sobre el suelo del desierto de arena, desarrollan formas esféricas y sus superficies se hacen lisas. La arena, empujada por el viento, actúa como un abrasivo muy eficaz. Las piedrecitas y los guijarros del suelo se pulen del lado del viento predominante. Las formas rocosas que sobresalen del suelo son cortadas y esculpidas, adquiriendo perfiles fantásticos.

En el desierto, la lluvia es un fenómeno raro, pero, cuando cae, resulta torrencial y el agua corre por las pendientes arrastrando en su camino todos los fragmentos de roca, hasta llegar a los llanos bajos, donde desparrama los sedimentos formando un enorme abanico de aluvión.

La cantidad de agua disminuye rápidamente por evaporación y filtraciones, dejando una pila de variados fragmentos de rocas que pueden conservarse. Los depósitos salinos (evaporitos) también indican condiciones desérticas.

La evaporación del agua es superior a la caída de lluvia, y los mares poco profundos y los lagos se secan, dejando todos los compuestos químicos que estaban disueltos. Estos indicios, tales como los evaporitos, los abanicos  aluviales, las rocas pulidas,  los  guijarros y los granos lisos de arena, indican la existencia de desiertos y las condiciones climáticas que los acompañan. Por el contrario, el frío prolongado produce glaciares, masas de agua congelada que se mueven desde las tierras altas a las bajas.

Los glaciares también dejan detrás sus propias “huellas”. Los paisajes adquieren formas especiales, producidas por el hielo en movimiento. Las piedras arrastradas por el hielo tienen marcas y surcos, erosionados al frotarse unos con otros a grandes presiones. Las partículas de roca arrancadas son angulares, con bordes afilados y serrados. Cuando los glaciares se funden, estas rocas quedan formando morrenas.

Todos los tamaños, pesos y formas se identifican fácilmente. Estos sedimentos no sólo pertenecen a la Edad Glacial de hace un millón de años En África, India y Australia se conservan depósitos de glaciares que representan un avance de los hielos hace unos 300 millones de años. Hay indicios de que hubo edades glaciales todavía más antiguas, en tiempos pre-cámbricos,  550  millones  de  años  atrás.

corte de una duna de arena

Las dunas se forman por la acumulación de capas de arena. Un corte hecho en el costado de una de ellas muestra claramente las distintas capas, unas encima de las otras. Durante su formación, la duna se modifica constantemente por los embates del viento. Tiene una ladera empinada por sotavento y una pendiente suave en la ladera de barlovento, de unos 12 grados, aproximadamente. Parte de la arena depositada por el viento en la superficie de la ladera suave es arrastrada sobre la cima de la duna y se deposita, formando un ángulo de 30°. Las dunas se mueven constantemente, empujadas por el viento predominante. La arena de la ladera de barlovento es siempre empujada, hasta caer por el lado de la pendiente abrupta de sotavento. Por esto, las capas de una duna móvil acaban con una pendiente de 30°. El ángulo agudo que forman estas capas con la superficie de la duna señala la dirección en la que soplaba el viento predominante. Por el estudio de antiguas dunas de arena se han averiguado, incluso, cambios estacionales de   la   dirección  del  vienta.

INFORMACIÓN A PARTIR DE ORGANISMOS
Actualmente, casi todos los corales se encuentran en mares tropicales o sub-tropicales. Si la temperatura del agua se hace inferior a 22° C, la mayoría de los corales no sobreviven. Por tanto, la existencia de corales conservados o arrecifes coralinos en sedimentos antiguos sugiere, de modo inmediato, que el clima en la época era cálido. Se puede hacer un cálculo aproximado a partir de otros fósiles cuyos parientes cercanos todavía existen.

Los anfibios y reptiles son animales de temperatura variable, abundantes en los climas húmedos y cálidos. Es muy raro encontrarlos en las partes del mundo que sufren variaciones de temperatura extremas. Cuando se encuentran sus restos en rocas antiguas, se supone que el clima era cálido y húmedo.

Las estructuras que desarrollan los animales también pueden ser significativas. El dinosaurio, con patas palmeadas y pico de pato —del que se sabe que existió hace 100 millones de años—, casi con seguridad vivía en  lagunas  o  zonas pantanosas.

Sólo  una lluvia abundante puede haber producido estas condiciones. La adaptación de aletas a patas y el desarrollo de pulmones entre los peces de agua dulce en los tiempos devónicos, hace 350 millones de años, ocurrieron, probablemente, como respuesta a una disminución del tamaño de los lagos interiores; los peces que quedaban en seco podían arrastrarse hasta encontrar otras charcas.

Las plantas también proporcionan datos para averiguar el clima. Las tropicales son muy características; casi todas ellas tienen tejidos lignificados y cortezas delgadas. Como no hay variaciones estacionales, no se desarrollan anillos de crecimiento. Las plantas acuáticas guardan espacios de aire en sus tejidos (aerénquimas), y sus hojas presentan poros respiratorios (estomas) sólo en la superficie más alta.

En ambientes secos, las plantas tienen hojas pequeñas, correosas o carnosas, con pocos poros. La información procedente de una planta aislada no resulta de gran valor científico, pero una comunidad de plantas parecidas es muy significativa.

LOS FÍSICOS DESCUBREN UN TERMÓMETRO
Existen tres isótopos conocidos del oxígeno. Químicamente, son idénticos, pero tienen masas algo distintas. El isótopo más abundante tiene una masa atómica de 16 (0 – 16), y uno de los más escasos posee una masa atómica de 18 (0-18).

En el agua, el oxígeno se combina con el carbono para dar el radical carbonato —CO2. Se ha comprobado que la cantidad de 0-18 que se incorpora a la formación de carbonates varía apreciablemente según la temperatura del agua.

Algunos animales marinos secretan caparazones de carbonato calcico y absorben el radical carbonato de las aguas que los rodean. La abundancia de 0-18 presente en el caparazón, en relación con la cantidad de normar 0- 16, dará una buena indicación sobre la temperatura del mar. La medida exacta de la proporción de 0 – 18 a 0-16, en los caparazones fósiles, permite calcular la temperatura de los mares de épocas pasadas.

El método es tan preciso que se pueden detectar diferencias tan pequeñas como 0,5° C. En las secreciones de un caparazón se pueden medir, incluso, los leves cambios estacionales de temperatura. Desde luego, es muy importante que la composición del caparazón original no se haya alterado por recristalización.

Ver:Historia de la Evolución del Cambio Climatico

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°129 (CODEX) Los Climas Antiguos

Historia de la Evolución del Cambio Climatico

¿COMO ERA EL CLIMA ANTES?

A pesar del progreso tecnológico de las últimas décadas, el hombre se halla aún a merced de los elementos. Desde el pleistoceno, en que terminó la última glaciación, hace unos 10.000 años, hasta nuestros días, se han producido importantes fluctuaciones climáticas.

Las sequías a gran escala y anormalmente prolongadas se han traducido siempre en cosechas pobres y grandes privaciones para muchos seres humanos. En sus investigaciones sobre las condiciones climáticas del futuro, importantísimas para la agricultura y las reservas alimenticias mundiales, los científicos hacen especial hincapié en el conocimiento de las causas y la magnitud de los cambios climáticos del pasado.

Tras la retirada del principal manto de hielo del noroeste de Europa, el clima se caldeó rápidamente. Los granos de polen fósiles, preservados en turberas y sedimentos lacustres, señalan la presencia de bosques en este continente durante los períodos de clima seco denominados preboreal y boreal, de inviernos fríos y veranos calurosos.

Posteriormente, hace unos 7000 años, las temperaturas medias alcanzaron los valores más altos desde el final de las glaciaciones. En verano superaban a las actuales en 2 o 3 °C, mientras que las invernales lo hacían en 1 °C aproximadamente.

Este fue el comienzo del óptimo climático atlántico, expresión que alude a las favorables condiciones para el desarrollo de plantas y animales. En Europa, el límite de las nieves perpetuas se encontraba unos trescientos metros por encima del actual.

Las pinturas rupestres del Sahara, pertenecientes a esta época, revelan que en las actuales regiones desérticas hubo asentamientos humanos y migración. Es, por ello, lógico suponer que las lluvias monzónicas estivales se extendían más hacia el norte y regaban el Sahara.

Hacia finales de este óptimo climático, hace unos 5000 años, el incremento en las cantidades de polen de pino fósil indica que, en el noroeste de Europa, los bosques de coniferas sustituyeron a los de frondosas. En el período post-boreal volvió, al parecer, el frío y la sequedad. El declive fue gradual, aunque con algunas fluctuaciones importantes a corto plazo; hacia el año 900 a.C. (a principios de la fase climática subatlántica) aceleró su ritmo y las precipitaciones aumentaron considerablemente.

El nivel de numerosos lagos europeos subió bruscamente e inundó los terrenos próximos, incluidos algunos poblados. Los caminos tuvieron que ser desviados debido al crecimiento de las turberas, y el avance de los glaciares alpinos bloqueó los pasos de montaña durante varios siglos. El desplazamiento de las principales zonas climáticas hacia los polos, que tuvo lugar durante el óptimo climático atlántico, se invirtió y dejó paso a las tormentas subpolares sobre el norte de Europa.

La influencia del hombre sobre la vegetación natural, a través de la tala de bosques enteros, invalida el papel indicador del polen fósil para períodos posteriores. Por fortuna se dispone de otras indicaciones, como las fuentes arqueológicas y los documentos históricos. Mediante las modernas técnicas geofísicas y las sondas y taladros de gran profundidad se han obtenido asimismo datos fiables sobre el clima reinante a lo largo de todo el período postglacial.

Los siglos siguientes vieron un ascenso gradual de la temperatura y la sequedad, preludio del llamado óptimo climático secundario, que tuvo lugar entre los años 400 y 1200 d.C. Este período, especialmente cálido y sin tormentas en el Atlántico Norte, presenció los grandes viajes de los vikingos y su establecimiento en Islandia y Groenlandia, cuyas costas quedaban, en el siglo X, fuera de los mantos de hielo del Ártico. El cultivo de la vid en Inglaterra, mencionado por ciertas fuentes, prueba la suavidad del clima.

Durante los siglos VIII y XIV, estas condiciones ideales llegaron a su fin. Viejos cuadernos de bitácora y publicaciones meteorológicas mencionan la reaparición de los hielos polares que, junto a las condiciones cada vez más tormentosas del Atlántico Norte, interrumpieron las rutas entre Islandia y Groenlandia.

Las fluctuaciones climáticas extremas que tuvieron lugar en estos siglos han dejado sus huellas en numerosos puntos del hemisferio Norte. En el sudoeste de los Estados Unidos, los anillos de crecimiento de árboles milenarios indican que en el siglo xm, la sequedad fue muy acusada. En la India se conocieron también las consecuencias: la sequía y el hambre más desastrosas de su historia, debido a la ausencia de los monzones estivales.

En Europa, los años con inviernos rigurosos (el Danubio, el Támesis y el Rin se helaban) y veranos fríos y lluviosos (con pérdida de cosechas y el hambre subsiguientes) alternaban con otros de extrema sequía. Los datos disponibles sobre las fechas de la vendimia y los precios del trigo se han utilizado para determinar tales oscilaciones; no obstante, deben interpretarse con sumo cuidado, pues no dependen tan sólo de las condiciones climáticas.

Tamesis en 1677

El Támesis en 1677. En el siglo XVII se heló en más de veinte ocasiones y las ferias tenían lugar sobre el hielo. El viejo puente de Londres contribuía a ello al obstaculizar el descenso del hielo río abajo. El científico Robert Hooke registró cuidadosamente en su diario  el frío de la época.

cambio de clima

La Pequeña glaciación
En el noroeste de Europa se han realizado observaciones meteorológicas con instrumentos desde mediados del siglo XVII, por lo que se dispone de datos precisos sobre gran parte de la llamada Pequeña glaciación (1550-1880), en que las temperaturas descendieron a sus valores más bajos desde el final de las glaciaciones. Asimismo se dispone de abundante documentación acerca de los avances de los glaciares alpinos, como el del Ródano, que alcanzó su máxima extensión en el año 1602.

Los avances del hielo en otras partes del mundo, como América del Norte, se produjeron hacia la misma época. Ello permite, pues, trazar un mapa del fenómeno para todo el hemisferio Norte. En los cuadernos de bitácora se hace referencia a esta extensión de los hielos, jamás vista hasta entonces, que cubrían la mitad del océano entre Groenlandia y Noruega. Tanto en este país como en Islandia, los cultivos se perdieron y las granjas de montaña quedaron cubiertas por el hielo. Muchos grandes ríos se helaron por completo, entre ellos, el Támesis.

Cambios ocurridos en los últimos cien años
Si bien los instrumentos primitivos dejaban mucho que desear en lo que a su precisión se refiere, se estima que, en 1780, las temperaturas medias del mes de enero eran en el centro de Inglaterra unos dos grados más bajas que las actuales. A medida que se perfeccionaron los instrumentos, la cantidad de datos disponibles, sobre numerosas regiones del globo aumentó en oriental, un aumento del 130-140 por ciento ocasionó bruscas subidas en el nivel de los lagos.

El del lago Victoria, por ejemplo, ha subido 1,5-2 m desde 1961 y, hoy día, representa una seria amenaza para los poblados de las orillas. Por otro lado, las latitudes comprendidas entre los 10° y los 20° en ambos hemisferios han sufrido sucesivos años de sequía. Dado que se trata de zonas de agricultura marginal, donde las, escasas lluvias apenas permiten magros cultivos y una ganadería escuálida, la sequía trajo consigo un hambre catastrófica con pérdida de muchas vidas humanas.

Fuente Consultada:
El Arbol de la Sabiduría Fasc. N°53 Cambios Climáticos

Gases de Combustión Características Contaminantes Atmosféricos

Anualmente, sobre cada kilómetro cuadrado la mayoría de las grandes ciudades caen mas de 100 toneladas de polvo, y hollín, parte de este depósito procede de las combustiones  de carbón que se realizan en casas y fábricas.

Las chimeneas de las fábricas, las locomotoras y los automóviles también producen  polvo,   humos  y   gases  perjudiciales, que se suman  a la composición del aire. Los efectos de esta contaminación son parcialmente  nocivos   en   otoño,   porque   en esa  época  del  año  se forman nieblas  más fácilmente.

humo de fabricas

Las partículas de hollín y ceniza, junto con las pequeñas gotitas de alquitrán contenidas en el humo (gases de combustión incompleta) , contribuyen a formación  de  la  niebla. Los   períodos   de   niebla   persistente   tienen como   consecuencia un notable  aumento  de mortalidad. Las víctimas suelen ser, fundamentalmente, personas afectadas de bronquios y otras enfermedades respiratorias.

El problema es muy importante en Inglaterra, pues aun durante los años en que los períodos de niebla han sido muy cortos,  el número de   muertes   producidas   por   la  bronquitis ha superado a la mayoría de los restaantes países.

Aunque existen otros factores que influyen  en las  enfermedades  respiratorias, es casi seguro que las impurezas del aire   (tanto el anhídrido sulfuroso como polvo atmosférico)   son una de sus principales causas.

Las impurezas del aire tienen otros efectos directos sobre la salud de los habitantes de las ciudades. Los rayos solares desempeñan una importante función en la salud, puesto que ayudan a crear defensas contra la infección en el cuerpo. Pero el polvo y el humo del aire reducen la cantidad de radiación que alcanza el nivel del suelo. En las zonas industriales, hasta un cincuenta por ciento de la luz natural puede perderse por esta causa.

El hollín, polvo y gases corrosivos contenidos en el aire contribuyen también a la erosión y deterioro de los edificios de piedra. Los vestidos y cortinas tienen que ser lavados más frecuentemente porque acumulan más suciedad, y, como resulta más oneroso reparar que prevenir, hay que tratar las superficies metálicas y de madera expuestas a la acción de esta atmósfera, pintándolas frecuentemente. Muchas de estas costosas operaciones se evitan purificando el aire.

Uno de los efectos de la contaminación atmosférica  es que el  polvo y  los gases   corrosivos  
del   aire   erosionan   los   edificios   de   piedra.  

QUÉ  ES  EL HUMO: El humo consiste en un conjunto de partículas muy pequeñas de carbón, hollín y alquitrán, que son arrastradas con los gases residuales de los fuegos, hornos y motores de combustión interna; es consecuencia de la combustión incompleta.

El humo oscuro denota el mal funcionamiento de un horno. Al quemarse carbón en un sistema abierto, parte de las materias volátiles sale por la chimenea en forma de humo, antes de que se produzca su combustión. Todos los combustibles sólidos contienen algo de materias inorgánicas que no se queman. La mayor cantidad de éstas caerá a través de la parrilla en forma de ceniza, pero algunas de las partículas más finas serán arrastradas con los gases residuales por la chimenea.

Muchos combustibles contienen pequeñas cantidades de compuestos sulfurosos orgánicos e inorgánicos, que, al quemarse, forman anhídrido sulfuroso. Como este gas puede dar lugar a los ácidos sulfuroso y sulfúrico, es potencialmente tan peligroso como el hollín y el polvo del aire. Realmente, el anhídrido sulfuroso es el principal responsable de la erosión de los edificios de piedra  y, por otra parte, el hollín existente en el aire, ensucia los edificios al depositarse sobre la piedra.

En las modernas centrales eléctricas se hacen grandes esfuerzos para evitar la expulsión de polvo a la atmósfera. Una combinación de precipitadores mecánicos y eléctricos separa el 99,3 % del polvo, y chimeneas muy altas dispersan el resto  a   gran  altura. 

Las chimeneas de las casas resultan más perniciosas que las de las fábricas, puesto que, además de ser más numerosas, son mucho más cortas. En efecto, el humo expulsado en niveles bajos tiende, frecuentemente, a caer al suelo con mucha más rapidez, debido al insuficiente movimiento del aire.

En cambio, el humo de las chimeneas de instalaciones industriales, más altas, se distribuye sobre una zona mucho más amplia. Además de ensuciar el aire, la expulsión de hollín y alquitrán por la chimenea supone un continuo desperdicio de combustible. De hecho, se ha calculado que un 5 % (es decir, cincuenta kilogramos por tonelada) del carbón adquirido para usos domésticos se elimina por las chimeneas en forma de humo, desperdiciándose su poder calorífico.

Tipos de contaminantes según su procedencia: Los contaminantes primarios son los que proceden directamente de las combustiones u otro tipo de reacciones químicas, por ejemplo el monóxido de carbonc (CO), el óxido nítrico (NO) y el dióxido de azufre (SO2)

Los contaminantes secundarios son aquellos que se originan por la interacción química entre los contamíname: primarios y los compuestos de la atmósfera activados por la luz solar, por ejemplo el ácido sulfhídrico (H2S), que deriva de dióxido de azufre (SO2), y el ácido nítrico (HNO3), que deriva de dióxido de nitrógeno (NO2).

esquema de los gases contaminantes

Características de los principales contaminantes

Dióxido de azufre:
El dióxido de azufre (SO2) es un gas incoloro y no inflamable, de olor acre e irritante. Procede de la producción energética :érmica que deriva del consumo de combustibles fósiles que zontienen azufre. La mayor parte del azufre nocivo se forma :.xante el procesamiento del gas natural y en el refinamiento del petróleo.

Monóxido de carbono
El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido. Es el contaminante más abundante y de mayor zistribución de la capa inferior de la atmósfera. El origen principal de CO por las actividades humanas es la combustión incompleta de los carburantes.

Dióxido de carbono
El dióxido de carbono (CO2) es un gas incoloro, inodoro y 1,5 veces más denso que el aire. Es un componente natural de la atmósfera. En los procesos de producción de energía, como en la calefacción y el transporte, se libera este compuesto y las elevadas concentraciones pueden llegar a ser muy contaminantes.

CFC
Los clorofluorocarbonos (CFC) son gases inertes. Se trata de sustancias de origen antrópico responsables, entre otras, del efecto invernadero.

Óxidos de nitrógeno
Los óxidos de nitrógeno (NO y N02) son un grupo de gases formados por nitrógeno y oxígeno. La emisión natural de óxido de nitrógeno es casi 15 veces mayor que la realizada por el ser humano. El óxido nítrico es relativamente inofensivo, pero el dióxido de nitrógeno puede causar daños en la salud, perjudica al sistema respiratorio y además contribuye a la formación de la lluvia acida.

Dioxinas
Las dioxinas son productos orgánicos incoloros e Inodoros. Se obtienen a partir de los fenómenos naturales, como la actividad volcánica y los incendios forestales, pero las fuentes más importantes son las incineradoras, la incineración doméstica de la madera y la industria del metal.

Partículas
Los contaminantes que no están en la atmósfera en forma de gas se llaman partículas. Pueden ser sólidas o líquidas.

Ozono troposférico
El ozono de la estratosfera protege de las radiaciones ultravioletas del Sol. Pero ocurre que ciertas reacciones químicas producen una disminución de este, lo que repercute en un incremento de la concentración en la troposfera, donde resulta muy perjudicial para la respiración de los seres vivos.

Gas Procedencia Efecto
Dióxido de azufre Combustión de petróleo Afecciones respiratorias
Monóxido de carbono Combustiones Muy tóxico
Dióxido de carbono Industria Aumento efecto invernadero
CFC Maquinaria refrigeradora Agujero de ozono
Óxidos de nitrógeno Carburantes de automóviles Lluvia acida
Dioxinas Incineradoras de basura Posible aumento del riesgo de cáncer
Partículas sólidas Canteras, humos en general Enfermedades pulmonares
Ozono troposférico Emisión de sus precursores Daños en vías respiratorias

CÓMO REDUCIR LOS HUMOS
Las cocinas y hornos de las casas constituyen la principal fuente productora de sustancias que ensucian la atmósfera, de modo que este peligro sólo podrá reducirse si las amas de casa se deciden a modificar los sistemas de cocina y calefacción de sus hogares. El gas y la electricidad se van haciendo cada vez más populares desde hace varios años, pero los que prefieren tener una chimenea encendida pueden encontrar en el mercado un buen número de combustibles sin humo.

Los combustibles sin humo se fabrican con carbón mineral. La mayor parte de la materia prima que de otro modo se perdería por la chimenea se recupera calentando el carbón en retortas cerradas (como no hay aire en la retorta, ni el carbón ni las materias volátiles pueden quemarse).

El residuo, que contiene poca o ninguna materia volátil, se evapora, quemándose sin producir humos. Además del coque, carbón casi puro, hay un conjunto de combustibles sin humos que contiene una pequeña cantidad de materias volátiles, por lo que resulta fácil encenderlo.

Aunque estos combustibles pueden quemarse en los tradicionales hogares abiertos, son mucho más eficaces cuando se queman en hornos modernos. En éstos no sólo se consigue que los combustibles sin humos ardan satisfactoriamente, sino que también es posible controlar con facilidad la combustión. Otros combustibles sin humo no son apropiados  para  quemarlos  en  hornos  abiertos.

Sin embargo, resultan excelentes para usarlos en hornos cerrados (o estufas) y calderas domésticas, como, por supuesto, lo son también los combustibles naturales sin humos: la antracita y algunas variedades de hulla. En las calderas y en los hornos modernos, el carbón puede quemarse eficazmente y, por consiguiente, sin humos. Pero, aun así, se expulsan al aire cenizas finas, que, por otra parte, pueden reducirse instalando precipi-tadores de polvo en las chimeneas.

El Protocolo de Kioto
Hoy se acepta de forma general que el calentamiento global es un hecho o, al menos, que puede serlo si sigue aumentando la concentración de C02 en la atmósfera. Por ello, los gobiernos mundiales acordaron reunirse para encarar el problema. Fruto de ello fue el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático.

Es un convenio, elaborado en esta ciudad japonesa y aprobado el 11/9/1997, por el cual los Estados firmantes se comprometen a reducir (en el caso de los países desarrollados y principales contaminantes) o a no subir (en el caso de los países menos desarrollados) sus emisiones de gases invernadero en un cierto porcentaje con respecto a las emisiones de dichos gases generadas en 1990, año que se toma como referencia.

Posteriormente, en 2002, la UE adquirió el compromiso de que sus Estados miembros disminuirán sus emisiones totales un 8% con respecto a la concentración de 1990 antes del año 2012. Las actividades industriales y la producción de energía en las centrales térmicas son las que se verían más afectadas por este recorte, ya que, en la actualidad, sobrepasan bastante los límites.

Cada ciudadano contribuye a producir gases de efecto invernadero cuando quema combustibles fósiles: al usar el vehículo particular, al poner la calefacción, al cocinar, al calentar agua para el aseo personal, etc. Cada uno de nosotros puede contribuir a reducir la emisión de estos gases de muchas maneras, pero la principal es disminuyendo el consumo de energía y de recursos; así, reduciremos también las emisiones generadas al producirlos.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°113 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología

Regiones Mas Afectadas Por el Cambio Climático del Mundo Mapa

MAPA DEL IMPACTO EN EL MUNDO DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

mapa impacto climatico

Efectos sobre la biodiversidad, incluyendo el riesgo o la extinción del 35% de las especies terrestres para el año 2050, la pérdida de la mayoría de los arrecifes de coral tropicales y el 30% de las comunidades de coral de los arrecifes restantes.

Estas consecuencias actúan de manera diferente en distintas partes del mundo. Y el efecto del cambio climático muchas veces se suma a otras presiones y amenazas que sufren los ecosistemas naturales como producto de la acción del hombre, aumentando aún más su fragilidad.

A continuación, se presentan ejemplos de los impactos que el cambio climático traerá en diferentes regiones del planeta, en un escenario de aumento de la temperatura media global de apenas 2° C.

1-Delta del río Mekong Tailandia, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Tíbet y la provincia de Yunnan (China): inundaciones masivas e incremento de la salinidad en los sistemas de agua dulce, incluyendo impactos en las más grandes pesquerías de aguas continentales del mundo, que proporcionan bienes a alrededor de 60 millones de personas.

2-Cáucaso Armenia, Azerbayán, Georgia, porción norte del Cáucaso de la Federación Rusa, noreste de Turquía y parte del noroeste de Irán: amenaza de sequías, Inundaciones, incendios forestales y resurgimiento de la malaria en poblaciones altamente dependientes de la agricultura y de los bosques.

3-Este de los Himalayas Nepal: el retroceso de los glaciares, combinado con la fragmentación del habitat, provoca deslizamientos de tierras, Inundaciones y restricciones en el acceso al agua dulce.

4-Costa este de África Kenya, Tanzania y Mozambique: escenarlo de 2° C: los manglares estarán en peligro por el aumento del nivel del mar, combinado con la expansión de la agricultura, la deforestación y la producción de leña y el crecimiento de áreas urbanas. Los arrecifes de coral y las pesquerías se verán amenazadas por el aumento de las temperaturas y del nivel del mar, la acidificación, la sobrepesca Industrial y las prácticas destructivas de las pesquerías costeras.

5-Andes del Norte Colombia, Ecuador, Perú: estrés hídrlco para comunidades Indígenas y pequeños granjeros, y para la fuente de agua del río Amazonas.

6-Cuenca central del río Yangtzé China: inundaciones masivas sobre viviendas. Afectarán a más de 400 millones de personas.

7-Cuenca del río Danubio 19 países Incluyendo Hungría, Rumania, Bulgaria, Ucrania y Moldavia: millones de personas que habitan en la cuenca de los ríos, y que dependen principalmente de la agricultura para su subsistencia, sufrirán severos impactos por las inundaciones.

8-Gran Chaco Sudamericano La Argentina, Bolivia, Paraguay y una pequeña parte de Brasil: Inundaciones y desertlflcaclón asociadas a la deforestación en el oeste de la región, debido al avance de la frontera agropecuaria, Las poblaciones rurales y las comunidades indígenas deberán desplazarse.

9-Arrecife mesoamericano México, Bellce, Guatemala y Honduras: aumento del nivel del mar, blanqueamiento de los arrecifes de coral por el aumento de la temperatura y de la acidificación, pérdida de las atracciones turísticas y de la productividad de la pesca, de las cuales dependen los habitantes.

10-Triángulo de Coral Indonesia, Filipinas, Malasia, Papua Nueva Guinea, islas Salomón y Timor-Leste: 100 millones de personas, beneficiadas directamente por los recursos costeros (las pesquerías, fundamentalmente) están seriamente amenazadas por el blanqueamiento de coral, el desarrollo costero y las Inundaciones en las zonas bajas.

11-Océano Austral Rodea todo el continente antartico: disminución del hielo marino del 10 al 15% y, en algunas áreas, del 30%. Se reducen algunas especies que dependen del hielo, como por ejemplo el krill. Este crustáceo se alimenta del plancton que se cría bajo las capas de hielo y constituye la base de la cadena alimentaria de muchas especies del océano Austral.

12-Donaña España: Incremento de la desertificación mayor que el promedio global. Impactos Intensos, como disminución de lluvias y aumento masivo de los ritmos de evaporación.

13-Sundarbans Oeste del golfo de Bengala: habitat muy amenazado por la Inundación de los ríos y el aumento del nivel de mar, que afectará elhogar de cuatro millones de personas y del 10% de la población de tigres de Bengala que aún existen.

14-Altai-Sayan Rusia, Mongolia, Kazajastán y noroeste de China: el calentamient registrado de 1,5° C en los últimos 60 años, el derretimiento masivo de glaciares, las inundaciones catastróficas y las sequías prolongadas impactan en la población, que es altamente dependiente de la agricultura.

15-Cuenca del río Ruaha Tanzania: escasez de agua, particularmente en la temporada seca, que también incrementará ¡a inseguridad alimentaria, el cólera y otras enfermedades infecciosas.
15-Fifi Defensas naturales, arrecifes y manglares se verían seriamente amenazados por el cambio climático y otras presiones.

isla malé

88.000 son los habitantes de Male (foto), la capital de Maldivas, cuyas vidas serán afectadas por el aumento del nivel del mar. El 80% de las islas se sitúa apenas un metro por encima del nivel del mar.

Fuente Consultada: Cuadernillo Calentamiento Global de la Fundación Vida Silvestre junto a Clarín

Orígen del Calentamiento Global Primeras Industrial

Los orígenes del problema
La llamada Segunda Revolución Industrial, que comenzó en Europa hace más de cien años, dio inicio a una enorme transformación del sistema económico en el mundo. Las sociedades se modernizaron a través de la industrialización y las economías occidentales pasaron de ser principalmente agrícolas a industriales.

Este proceso desencadenó un Importante desarrollo económico que permitió a los países de Europa occidental, los Estados Unidos y, más adelante, el Japón, convertirse en potencias industriales, significativamente superiores en términos económicos al resto del mundo. Así, el modelo de desarrollo que se expandió hacia mediados del siglo XX fue uno de intensiva promoción de la industria, teniendo como base el uso a gran escala de combustibles fósiles (carbón, gas, petróleo y sus derivados).

El aumento de la población global junto a! incremento significativo de la demanda global de bienes y servicios que mejoran la calidad de vida desencadenaron un proceso sin precedentes de modificación de los sistemas naturales. Hoy comenzamos a darnos cuenta de que la capacidad del planeta es limitada y no infinita, y que debemos repensar las formas en que el desarrollo es concebido, si queremos vivir en un planeta sano, saludable y productivo.

El fenómeno conocido como calentamiento global se refiere a las crecientes temperaturas que vienen experimentando la atmósfera terrestre y los océanos en las últimas décadas. Si bien este proceso viene ocurriendo desde finales del siglo XIX, los estudios de! Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (creado en 1988 para establecer el riesgo del cambio climático) demuestran que se intensificó significativamente en la década de 1990, y que, si todo sigue Igual, en el próximo siglo la Tierra podría experimentar un calentamiento de hasta 6,4° C.

Si estas proyecciones se cumplen, los cambios climáticos podrían tener un impacto muy drástico, con consecuencias directas sobre la extinción de muchas especies, cambios significativos (aumento o disminución) en las precipitaciones sobre distintas regiones del planeta, la ocurrencia de eventos climáticos extremos con mayor frecuencia e intensidad (huracanes, sequías prolongadas) y el aumento del nivel del mar como consecuencia del deshielo de los glaciares del mundo.

La abundante actividad científica de los últimos años, concentrada y compilada por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), ha demostrado sin lugar a dudas que la mayor parte del calentamiento experimentado en los últimos 50 años se debe a la actividad humana.

La emisión de gases de efecto invernadero -en especial dióxido de carbono- no sólo no se ha estabilizado, sino que no ha dejado de incrementarse en los últimos años, estimulada por la creciente actividad Industrial y por el continuo uso de combustibles fósiles (energías no renovables). Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) alcanzaron un récord histórico en 2010, aumentando el 5,9% en comparación con el anterior récord, que se había registrado en 2008, a 30.600 millones de toneladas.

Vicente Barros, miembro del Consejo Científico de la Fundación Vida Silvestre, explica sobre el tema.

EI calentamiento global, conocido también como cambio climático, es uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad en este siglo. Es el primer emergente de algo más amplio: la insuficiencia de los recursos del planeta, entre ellos el propio clima, para sostener el crecimiento acelerado del consumo humano con las tecnologías actuales. La energía barata, primero a partir del carbón y más tarde con la suma del petróleo y el gas natural, fue decisiva para la gran transformación de la vida humana desde el comienzo de la Revolución Industrial. En los últimos dos siglos, la economía mundial y el consumo de energía crecieron alrededor de 50 y 40 veces respectivamente.

Pero el uso de esta energía ha sido el primer factor del cambio en la composición química de la atmósfera terrestre, dando lugar a un proceso de calentamiento global que, de mantenerse, traerá severas consecuencias ambientales y sociales. Sin embargo, el calentamiento global no es la única crisis que se avizora, hay claros signos que indican que la era del petróleo barato está llegando a su fin debido a una demanda acelerada y una oferta limitada por su progresivo agotamiento.

La solución de esta crisis ambiental y energética implica profundas transformaciones económicas y tecnológicas, que sólo serán posibles con el apoyo y la demanda de la opinión pública, la que lógicamente dependerá de cómo y cuánto se encuentre informada. Actualmente, el grado de información y conocimiento público sobre el cambio climático en el mundo es diverso, y por ello también es diferente el compromiso de los diferentes gobiernos con su solución.”

Fuente Consultada: Calentamiento Global Fasculo N°1 Clarín y Fundación Vida Silvestre

El futuro del clima y el medio ambiente Lovelock James Planeta Tierra

LOVELOCK JAMES,Reconocido Investigador Científico informa sobre el futuro del Planeta

Sus investigaciones científicas son muy amplias dentro del campo meteorológico y ambiental. Desarrolló la Hipótesis Gaia, según la cual la Tierra se comporta como si fuese un organismo vivo capaz de autorregularse. Es conocido también como inventor, trabajando para la NASA en la investigación de nuevos instrumentos. Su detector de captura de electrones permitió captar componentes tóxicos en regiones remotas como la Antártida. Ha recibido numerosos reconocimientos

James Lovelock

“Hemos abusado tanto de la Tierra, que ésta, está en rebeldía”

LOVELOCK COMO INVENTOR
Lovelock y su invento, el detector de captura de electrones (ECD), con el cual se pudo medir la presencia de los CFC (clorof Inoro-carbonos), que estaban atacando seriamente la capa de ozono. Este aparato también localiza la presencia de pesticidas.

Autoregulación
James Lovelock es autor de más de doscientos artículos científicos y padre de la Hipótesis Gaia, que lleva el nombre de la diosa griega de la Tierra. Ha escrito cuatro libros sobre el tema, así como su autobiografía. James sostiene que la Tierra se comporta como si fuera un organismo vivo, que la atmósfera y la parte superficial del planeta se comportan como un todo coherente que se encarga de autorregular las condiciones esenciales para la vida, la temperatura, la composición química y la salinidad de los océanos.

También dice que, durante muchísimos años, la humanidad ha explotado la Tierra sin tener en cuenta sus consecuencias, llevando a la naturaleza al borde de la crisis. Por eso, suben tanto las temperaturas, hay problemas con el suministro del agua potable y disminuye la producción de alimentos.

El científico inglés afirma que debemos estar preparados para sorpresas, acontecimientos locales o regionales totalmente imprevisibles. Lo más urgente, según Lovelock, es disponer de energías fiables y seguras, como la energía nuclear, para mantener encendidas las luces de la civilización y para preparar nuestras defensas contra la subida del nivel del mar.

Aunque sus teorías polémicas suelen ser criticadas y no avaladas por muchos científicos, varias de sus predicciones se han confirmado y por eso, sus pronósticos suelen ser tema de discusiones entre los ecologistas de todo el mundo.

Para 2050, James Lovelock anunció que los polos se habrán descongelado totalmente y que muchas capitales del mundo (entre ellas, Londres) estarán sepultadas bajo las aguas. “El deterioro ha ido demasiado lejos -dijo- y serán unos pocos millones de humanos los que sobrevivirán a las catástrofes que se vienen.”

Captura de electrones:

Este hombre es, además, un prolífico inventor. Hace más de cuarenta años creó el detector de captura de electrones (ECD), una máquina pequeña que revolucionó el mundo. El aparato es tan sensible que ha permitido a los ecologistas medir la existencia de los CFC (clorofluorocarbonos), que venían alterando de manera radical el equilibrio atmosférico.

También colaboró con la NASA en sus programas de exploración de planetas y, desde 1974, es miembro de la Royal Society, la Academia de las Ciencias del Reino Unido. En la actualidad, prosigue su actividad científica en su casa ubicada en el sudoeste de Inglaterra, ayudado por Sandy, su segunda esposa.

Pronósticos
CALENTAMIENTO GLOBAL Hacia el final de este siglo es probable que el calentamiento global haya transformado la mayor parte de nuestro planeta en un desierto.

FALTA DE AUMENTOS Los únicos lugares donde habrá comida para la superviviencia de la pobla ción serán el Ártico y las zonas costeras en general.

OSCURECIMIENTO GLOBAL Si seguimos quemando energías fósiles, no sólo emitimos dióxido de carbono sino también niebla.

Fuente Consultada:Gran Atlas de la Ciencia Huracanes y Tornados National Geographic

3R Principio de las 3R Ecologia Urbana Reciclar Basura Reutilizar

El Principio de las 3R – Reciclar Basura Reutilizar –

Ver: El Despilfarro de Alimentos en el Mundo: Problemas Económicos y Ambientales

PROBLEMÁTICAS AMBIENTALES
En las últimas décadas, la relación sociedad-naturaleza tuvo cambios muy notables. El crecimiento de la urbanización, el desarrollo de los sistemas de transporte y comunicación, el impresionante desarrollo científico-técnico, la industrialización y el uso de gran cantidad de productos químicos en las actividades económicas y en los hogares, son sólo algunas muestras de ello.

En una sola generación se cuadruplicaron los bienes y servicios producidos en todo el mundo. Pero este desarrollo tuvo su contrapartida en el deterioro que afecta las condiciones de vida de la población y el ambiente, como consecuencia de la irracionalidad en la utilización de los recursos y la cantidad de contaminantes que lo degradaron, poniendo en peligro el desarrollo futuro. Además, el aprovechamiento de los recursos no es equitativo: el consumo desenfrenado de los países desarrollados resulta perjudicial para los países en desarrollo, que son los que se quedan sin los recursos naturales. Un habitante de los países industrializados consume de 10 a 35 veces más energía que un habitante de los países en desarrollo.

Los problemas ambientales se presentan en todas las escalas (local, continental y planetaria), por lo que cada sociedad no sólo debe lograr un desarrollo ambientalmente sustentable en su espacio geográfico, sino también cuidar la alteración a nivel planetario, como el calentamiento de la atmósfera y el debilitamiento en la capa de ozono; hay que pensar en forma integral y actuar de manera local.

Los principales problemas que afectan a la biosfera en la actualidad son:

Contaminación del aire, de las aguas y de los suelos

Escasez del
agua dulce
Pérdida de la fertilidad
de los suelos
Desertificación
Pérdida de la biodiversidad Tala de bosques

El tema del consumo es central para estas cuestiones conocidas colectivamente como la crisis del medio ambiente. Es el impacto humano sobre la biosfera lo que está produciendo tensión ambiental y poniendo en peligro la capacidad del planeta para sostener la vida.

En esencia, ese impacto se causa mediante la energía y las materias primas que la gente usa o derrocha mundialmente. Si el uso fuera aun aproximadamente igual entre la gente, la medición del impacto humano sería una cuestión relativamente simple de resolver multiplicando la cantidad de energía y de materias primas que usa cada persona por el número de la población mundial. Pero no hay ninguna equivalencia en nuestro gasto de recursos.

La vasta mayoría, que es pobre, los usa sólo en forma mínima. Exactamente lo opuesto sucede entre los ricos, que son pródigos en su consumo. La energía, en especial el uso de combustibles fósiles, está en el núcleo mismo del asunto. Un cuarto de la población mundial, la mayor parte de la cual vive en los países industriales, da cuenta del 80 por ciento del consumo mundial de energía comercial. Los otros tres cuartos, que viven en su mayor parte en el mundo en desarrollo, dan cuenta de sólo el 20 por ciento.

La crisis ambiental es una crisis común, que deben enfrentar todos los países y los pueblos por igual, pero los países desarrollados y los países en desarrollo contribuyen a la crisis en medida tan desigual y tienen experiencias y capacidades económicas tan marcadamente distintas, que la crisis misma es percibida de manera muy diferente, amenazando las relaciones entre los países y bloqueando la convergencia de las respuestas a la crisis.

A manera de ilustración, los países industrializados occidentales gozaron de un período de prosperidad notable y en gran medida inesperada en la década de 1980. Sus líderes lo describieron en el comunicado de la cumbre del Grupo de los Siete de 1988 como “el período más prolongado de crecimiento económico en la historia de posguerra”. Esa prosperidad, y los altos niveles de consumo a que dio lugar, tendió a intensificar la presión sobre el medio ambiente en muchos respectos, pero también dio a los países ricos los recursos para encarar los problemas ambientales. Algunos países, aquellos con mayor prudencia ambiental, ya habían logrado resultados medibles en la limpieza del aire y del agua y en la reducción de la contaminación.

 5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Formacion de Tormentas Explicacion del origen de las lluvias

EXPLICACIÓN SOBRE LA FORMACIÓN DE LAS TORMENTAS

En los días cálidos y sofocantes del verano se producen, con frecuencia, tormentas locales. El retumbar del primer trueno es seguido por unos instantes de silencio, a los que suceden ráfagas de aire frío, sobreviniendo después la tormenta, acompañada, generalmente, por el resplandor de los relámpagos. Junto con la lluvia, puede caer también granizo.

Aunque el mal tiempo general está asociado a una depresión, por lo común las tormentas son efectos locales, con una duración aproximada de una hora; pero pueden agruparse en largas líneas, conocidas con el nombre de líneas de borrasca. Una tormenta típica aislada cubre una zona de 5 a 9 kilómetros, a diferencia de las líneas de borrasca, que pueden extenderse a lo largo de varios cientos de kilómetros.

En algunas zonas, las tormentas se producen entre los 300 y 900 metros de altura sobre el suelo, pero en otras regiones muy secas, las nubes más altas se pueden situar entre los 4 y los 8 kilómetros sobre la superficie, alcanzando en los trópicos alturas de 11 a 15 kilómetros.

En ciertas partes, las tormentas suelen iniciarse al atardecer, y se mantienen hasta bien entrada la noche, lo que es debido al calentamiento y enfriamiento diario de la superficie terrestre. En el mar, las tormentas traen consigo una lluvia abundante, cayendo, a veces, en gotas de 6 milímetros de diámetro. Tales tormentas van acompañadas, con frecuencia, de granizo, que puede alcanzar el tamaño de una pelota de golf o de tenis.

Las piedras de granizo gigantes caen sólo en los trópicos, aunque por ejemplo en la localidad de Sussex (Gran Bretaña), durante septiembre de 1958, se recogieron piedras del tamaño de una pelota de tenis, pesando la mayor 186 gramos. Durante el verano las tormentas son más frecuentes en los trópicos y en países de clima suave. Las peores se desarrollan en el centro de África, Brasil, Madagascar e Indonesia. La mayor parte del agua de lluvia que cae en estas zonas procede de las tormentas.

CÓMO SE PRODUCEN LAS TORMENTAS
Todas las tormentas se originan en condiciones casi idénticas, cuando grandes masas de aire húmedo se elevan a través de capas de aire más frío. Esto es un ejemplo de corriente de convección: el aire caliente se eleva dejando un espacio tras de sí; el aire frío, más denso, se desplaza para llenarlo.

Tales masas de aire se elevan de la misma forma que las burbujas de aire suben del fondo de un recipiente de agua hirviendo, pero, por supuesto, a escala enorme. Las tormentas se desarrollan, en general, durante el verano, cuando el aire caliente y húmedo contiene una cantidad considerable de vapor de agua.

El suelo recalentado eleva la temperatura del aire en contacto con él, y este aire caliente, que es más liviano que la capa que tiene encima, empieza a ascender. A medida que sube, se expansiona y, por lo tanto, se enfría; pero, a pesar de ello, continúa elevándose, ya que las capas que va atravesando son progresivamente más frías y más densas (esto se debe a que la temperatura decrece a medida que aumenta la distancia a la superficie de la Tierra) . Llega un momento en que el aire ascendente se ha enfriado tanto que no puede mantener toda el agua que contiene en forma de vapor, y el exceso de vapor de agua se condensa en millones de diminutas gotas acuosas, formando un cúmulo blanco y con aspecto de algodón, una nube.

A medida que se forman las gotitas de agua, se desprende calor, el cual eleva la temperatura del aire, impulsándolo todavía más hacia arriba. El calor liberado, calor latente, es del mismo tipo que el necesario para que se evapore un charco de agua. Este calor desprendido ayuda a mantener el ascenso de la columna de nubes.

Una condición indispensable para que una tormenta se desarrolle es que, con la altura, la temperatura del exterior de la columna ascendente de nubes decrezca más rápidamente que la temperatura de su interior. De esta forma, la columna se mantiene siempre más ligera que el aire que la rodea, y asciende con más y más rapidez, para formar nubes con aspecto de hongo, que más tarde producirán las tormentas conocidas como tormentas de calor.

A medida que la nube asciende, las gotas de agua se transforman en cristales de hielo, que crecen hasta alcanzar un tamaño suficiente para poder caer. Al caer, se funden, de nuevo, en gotas de lluvia, las cuales se encuentran con las corrientes de aire ascendentes. Estas violentas corrientes ascendentes pueden alcanzar velocidades de 110 kilómetros por hora, siendo más comunes las de 37 kilómetros horarios.

Tales corrientes ascendentes rompen las gotas de lluvia, y la fricción con el aire produce una carga eléctrica en ellas, de la misma forma que, al frotar con un paño un trozo de vidrio, éste queda cargado eléctricamente (electrizado). De hecho, sólo las gotas de lluvia más gruesas son lo suficientemente pesadas para forzar su camino a través de las corrientes ascendentes y alcanzar el suelo.

A ello se debe que el agua de las tormentas caiga en forma de gotas .tan gruesas. Las nubes tormentosas, llamadas nubes de cúmulonimbo, condensan cargas eléctricas, hasta que llega un momento en que no pueden retenerla por más tiempo y se descargan, bien sobre otra nube o sobre el suelo. Estas descargas producen los brillantes resplandores del rayo, característicos de las tormentas de verano.

explicacion grafica de una tormenta

La corriente ascendente de aire y vapor de agua encuentra en su camino gotitas de agua condensada y cristales de hielo que descienden. Lo fricción entre ambas provoca su carga eléctrica. La electricidad puede descargarse, bien entre la parte superior y la base de la nube, o entre la base de ¡a nube y la tierra.

El trueno es el ruido que se produce cuando la chispa cruza el espacio que hay entre dos nubes o entre la nube y la tierra. Al caer, las gotas de lluvia arrastran el aire que asciende con ellas hasta tal punto que inician una corriente de aire frío descendente, por lo que, en la misma nube tormentosa, pueden coexistir una violenta corriente ascendente junto a una fuerte corriente descendente.

La acción de ambas, como unas tijeras gigantescas, puede partir en dos un aeroplano o, en el mejor de los casos, proporcionará un vuelo muy agitado. Las corrientes descendentes se rompen en la base de la nube y giran a ambos lados sobre el suelo. Éste es el origen de las ráfagas de aire fresco que marcan el principio de la tormenta. Estas ráfagas pueden elevar masas de aire húmedo y caliente, iniciando una nueva tormenta.

De este modo, es posible que éstas pasen en olas sucesivas y se descarguen sobre la superficie terrestre. Para mantenerse, las nubes tormentosas precisan de un suministro continuo de aire cálido y húmedo, y si éste se interrumpe bruscamente (por ejemplo, cuando la tormenta atraviesa una cadena de colinas), la inmensa cantidad de gotas de agua mantenida por las violentas corrientes ascendentes, como pelotas de ping-pongsostenidas sobre un manantial, se ve obligada a precipitarse a toda velocidad hacia el suelo, en forma de chaparrón.

DISTANCIA DE LA TORMENTA
El relámpago que acompaña al trueno nos proporciona un medio sencillo de averiguar la distancia a que se encuentra la tormenta. Al mismo tiempo que las chispas luminosas saltan a la tierra o a otra nube, el sonido del trueno se produce a lo largo del camino recorrido por la chispa. Pero el sonido viaja con mayor lentitud que la luz.

Así, la luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo, lo que, en la práctica, significa que el relámpago es visto en el mismo momento que se produce. Pero el trueno se traslada a la velocidad del sonido, es decir, a 330 metros por segundo. Por tanto, en una tormenta que se encuentre a 1 kilómetro de distancia, el sonido del trueno se escucha unos tres segundos después de verse el relámpago, a dos kilómetros del intervalo es de seis segundos, y así sucesivamente. Luego, para hallar la distancia a que se encuentra una tormenta, hay que contar los segundos que pasan entre el relámpago y el trueno, sabiendo que tres segundos representan un kilómetro.

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA Nª72

El Origen del Planeta Tierra

Solucion Verde: forestar puede generar un cambio climático?

Diez Respuestas a Diez Mentiras

Plantar árboles puede ser muy bueno, pero también puede ser muy malo. Depende de su objetivo, de su escala, del sitio donde se instalen y de los beneficios o perjuicios que generen para las poblaciones locales.

Las plantaciones a gran escala con especies de rápido crecimiento, tales como eucaliptos y pinos, son las que generan mayores impactos negativos, tanto en lo social como en lo ambiental. Debido a dichos impactos, ese tipo de plantaciones ha dado lugar a luchas generalizadas en su contra.

logo solucion verde

La respuesta de las empresas plantadoras y de los promotores que impulsan este modelo ha consistido en desmentir la ocurrencia de tales impactos y en elaborar y difundir una engañosa propaganda destinada a ganar apoyo en sectores no informados de la población. Entre las muchas falsedades publicitadas en favor de los monocultivos forestales a gran escala se encuentran las 10 siguientes:

Mentira 1: Las plantaciones forestales son “bosques plantados”.

Tanto los técnicos como las empresas insisten en llamar “bosques plantados” a las plantaciones. Esta confusión entre un cultivo (de árboles) y un bosque es el punto de partida de la propaganda en favor de las plantaciones. En un mundo concientizado sobre el grave problema de la deforestación, la actividad de “plantar bosques” es generalmente percibida como algo positivo. Sin embargo, una plantación no es un bosque y lo único que tienen en común es que en ambos predominan los árboles. Allí termina su similitud. Un bosque contiene:

Numerosas especies de árboles y arbustos de todas las edades.

Una gran cantidad de otras especies vegetales, tanto en el suelo como sobre los propios árboles y arbustos (trepadoras, epífitas, parásitas, etc.).  Una enorme variedad de especies de fauna, que encuentran allí abrigo, alimentos y posibilidades de reproducción.

Esa diversidad de flora y fauna interactúa con otros elementos como los nutrientes del suelo, el agua, la energía solar y el clima, de tal manera que aseguran su autoregeneración y la conservación de todos los elementos que lo componen (flora, fauna, agua, suelo). Las comunidades humanas también forman parte de los bosques, ya que muchos pueblos los habitan, interactúan con ellos y allí obtienen un conjunto de bienes y servicios que aseguran su supervivencia.  A diferencia del bosque, una plantación comercial a gran escala se compone de:

Una o pocas especies de árboles de rápido crecimiento, plantados en bloques homogéneos de la misma edad, y muy escasas especies de flora y fauna que logran instalarse en las plantaciones.

Las plantaciones comerciales requieren preparación del suelo, selección de plantas de rápido crecimiento y con las características tecnológicas requeridas por la industria, fertilización, eliminación de “malezas” con herbicidas, plantación a espaciamiento regular, cosecha en turnos cortos.

Por otra parte, en el mejor de los casos, las comunidades humanas son percibidas como proveedoras de mano de obra barata para la plantación y para la cosecha de los árboles que se realizará años más tarde. Como además su objetivo es producir y cosechar grandes volúmenes de madera en el menor tiempo posible, se puede decir que tiene las mismas características que cualquier otro cultivo agrícola. Por lo tanto, no se trata de un “bosque”, sino de un cultivo.

En síntesis, una plantación no es un “bosque plantado”, ya que además de todo lo anterior, resulta evidente que no es posible plantar, ni la diversidad de flora y fauna que caracteriza a un bosque, ni el conjunto de interacciones con los elementos vivos e inorgánicos que se dan en un bosque.

Mentira 2: Las plantaciones forestales mejoran el medio ambiente

Presentadas como “bosques plantados”, se dice que las plantaciones sirven para proteger y mejorar los suelos, para regular el ciclo hidrológico y para conservar la flora y la fauna locales.

1) Los suelos. Este tipo de plantaciones tienden a degradar los suelos por la conjunción de una serie de factores:

Erosión, en particular porque el suelo queda desnudo durante los 2 primeros años posteriores a la plantación y durante los 2 años posteriores a la cosecha, lo que facilita la acción erosiva del agua y del viento.

Pérdida de nutrientes, tanto por la erosión como por los elevados volúmenes de madera extraídos del sitio cada pocos años.

Desequilibrios en el reciclado de nutrientes. Por tratarse de especies exóticas, los organismos descomponedores locales encuentran grandes dificultades para descomponer la materia orgánica que cae de los árboles (hojas, ramas, frutos), por lo que los nutrientes que caen al suelo demoran mucho en poder volver a ser reutilizados por los árboles. Tanto en el caso de pinos como eucaliptos, es común ver cómo se va acumulando sin descomponer la hojarasca sobre el suelo.

Compactación, por el uso de maquinaria pesada, lo que dificulta la penetración del agua de lluvia y facilita la erosión.

Difícil reconversión del conjunto de esos y otros impactos, resulta que en muchos casos resultará muy difícil poder volver a utilizar esos suelos para la agricultura.

2) El agua. Este vital elemento es afectado tanto en cantidad como en calidad:

A nivel de cuenca, el volumen de agua disponible tiende a disminuir luego de la instalación de estas plantaciones. En realidades tan diversas como el sur de Chile, el estado de Espírito Santo en Brasil, Sudáfrica o Tailandia, se constata que el régimen hídrico sufre cambios negativos importantes como resultado de la plantación de grandes áreas de pinos y eucaliptos de rápido crecimiento. Ello se debe a varios factores, pero el principal es el elevado consumo de agua de estas especies. Para crecer, los vegetales llevan los nutrientes del suelo hasta las hojas, donde se produce la fotosíntesis.

El vehículo para llevar los nutrientes hasta la hoja es el agua. Para crecer más, necesitan más nutrientes, lo que implica mayor uso de agua para transportarlos hasta las hojas. Dado que se trata de extensas plantaciones creciendo a un ritmo muy acelerado, los impactos sobre el agua se vuelven cada vez más graves, y llegan hasta la desaparición de manantiales y cursos de agua.

Para confundir, los promotores de las plantaciones arguyen que algunas especies de árboles (en particular eucaliptos) producen más biomasa por unidad de agua utilizada y que por consiguiente son más “eficientes” que los árboles nativos. Sin embargo, no toman en cuenta que las plantaciones de eucaliptos son notoriamente “ineficientes” en la producción de alimentos, forraje, medicinas, fibras vegetales, frutos, hongos y otros productos que la gente local obtiene de los bosques. Además, resulta irrelevante definir la eficiencia de una plantación de eucaliptos para producir madera con una determinada cantidad de agua, si de todas formas utiliza más agua que la que el área puede producir.

Las especies más comúnmente utilizadas en plantaciones (eucaliptos y pinos) dificultan la infiltración del agua en el suelo, lo que, sumado al enorme consumo de agua, agrava los impactos a nivel de cuenca.

La calidad del agua también se ve afectada, tanto por la erosión como por el uso generalizado de agroquímicos, que la contaminan.

3) La flora. Los impactos sobre la flora local son múltiples y graves debido a la gran escala de estas plantaciones, que afectan a una enorme cantidad de hábitats:

En muchos casos, las plantaciones constituyen un factor de deforestación, ya que su instalación es precedida por la tala o incendio del bosque preexistente, tal como sucede a menudo en áreas tropicales y en particular en Indonesia. En estos casos el impacto es enorme en la zona templada, la flora del ecosistema de pradera disminuye su abundancia y riqueza cuando sobre la misma se instalan plantaciones.

En el área de la plantación, gran parte de la flora local es exterminada para evitar que compita con los árboles plantados y sólo algunas pocas especies logran instalarse al interior de las plantaciones. Pero incluso esas pocas especies son eliminadas cada pocos años, cuando la plantación es cortada y replantada, y se vuelve a la aplicación de herbicidas para eliminar la competencia.

Entre la flora que desaparece al interior de la plantación, es importante destacar muy especialmente la flora del suelo, que cumple un papel fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo en el largo plazo.

El impacto ya mencionado sobre el agua también afecta a la flora local, incluso a gran distancia del sitio de la plantación.

4) La fauna. Los impactos sobre la fauna

Para la mayor parte de las especies de la fauna local, las plantaciones son desiertos alimenticios, por lo que tienden a desaparecer. Las pocas especies que logran adaptarse, o son exterminadas (por considerárselas “plagas” para la plantación) o ven desaparecer su nuevo hábitat cada vez que la plantación es cortada para la venta de la madera.

cuando la plantación es precedida por la deforestación, el impacto sobre la fauna local es máximo.

Al igual que en el caso de la flora, tanto la deforestación previa a la plantación como los cambios en el agua y el suelo afectan negativamente a una amplia gama de especies de la fauna.

Los desequilibrios biológicos provocados por estas plantaciones frecuentemente dan lugar a la aparición de plagas que afectan a las producciones agropecuarias aledañas.

Mentira 3: Las plantaciones sirven para aliviar la presión sobre los bosques

El argumento es que, al haber más madera disponible a partir de las plantaciones, esto se traducirá en una menor extracción de madera de los bosques nativos. Pese a que pueda parecer lógico, la realidad es que se ha constatado que las plantaciones son en general un factor más de deforestación debido a que:

En muchos países, las plantaciones se instalan eliminando previamente el bosque existente. En algunos casos, tal eliminación se realiza mediante gigantescos incendios provocados, en tanto que en otros la corta del bosque y la venta de la madera sirven para financiar la plantación. También se da el caso de que la plantación justifica la deforestación, ya que se sostiene que la corta de amplias áreas no constituye deforestación en caso de que sea seguida por la plantación de árboles. En algunos casos, el simple anuncio del interés de empresas plantadoras de invertir en determinada región resulta en un movimiento especulativo que consiste en adquirir y degradar rápidamente áreas de bosques para posibilitar que las mismas puedan ser luego destinadas a la plantación de árboles por parte de dichas empresas.

En numerosos casos el proceso arriba mencionado determina la migración (voluntaria o forzada) de los pobladores de la región, que se ven obligados a ingresar a otras áreas boscosas donde inician un proceso de deforestación para poder atender a sus necesidades básicas. Es decir, que en esos casos la deforestación generada por la plantación es doble. La madera producida en plantaciones de ninguna manera sustituye a las valiosas especies del bosque tropical, debido a que ambas tienen mercados distintos. En tanto que la mayor parte de la madera de plantaciones se destina a la producción de papel y productos de madera de baja calidad, la mayor parte de la madera extraída de los bosques (en particular tropicales) es transformada en productos de alta calidad.

Este argumento ignora además el hecho de que el consumo de madera no constituye la única causa de deforestación. Numerosas áreas de bosques son a menudo eliminadas para destinar el suelo a cultivos de exportación o a ganadería extensiva; otras desaparecen bajo gigantescas represas hidroeléctricas; los manglares son eliminados para destinar el área a la producción industrial del camarón, la explotación petrolera y minera destruyen amplias áreas boscosas, etc. Ninguno de estos procesos destructivos guarda relación alguna con la mayor o menor área destinada a monocultivos forestales, por lo que resulta claramente falso que en este caso puedan “aliviar la presión” sobre los bosques.

En definitiva, pese al creciente auge de las plantaciones forestales, el área boscosa del planeta sigue disminuyendo, lo que demuestra que el pretendido alivio de la presión sobre los bosques no es más que un ejercicio de publicidad interesada.

Mentira 4: Las plantaciones permiten aprovechar y mejorar tierras degradadas

Este argumento, promovido por las grandes empresas plantadoras, es absolutamente falso en su caso, ya que las plantaciones comerciales a gran escala rara vez se instalan en tierras degradadas. La razón es muy sencilla: en tales tipos de suelos los árboles no crecen bien, por lo que plantar allí no resulta rentable.

Dicho lo anterior, es necesario aclarar algunos aspectos, ya que todo este tema tiende a ser muy confuso. En efecto, hay que aclarar que es lo que se entiende por “tierras degradadas”, así como destacar que algunos tipos de plantaciones no comerciales efectivamente ser realizan en tierras degradadas y logran mejorarlas.

Para el común de la gente, la expresión “tierra degradada” despierta una visión de tipo lunar, con suelos gravemente erosionados y escasa o nula vegetación. En estos casos, toda actividad que apunte a recuperar esos suelos, ya sea mediante la plantación de árboles o por otros medios, puede ser considerada como esencialmente positiva. Sin embargo, la expresión “tierra degradada” puede implicar simplemente un área de bosque que fue talada o un área agrícola de subsistencia, que conservan su potencial productivo. También se suele hablar de “tierras subutilizadas” como sinónimo de degradadas. En resumen, las empresas plantadoras son quienes definen que la tierra está degradada o subutilizada y de tal manera justifican sus plantaciones frente a la opinión pública. Sin embargo, los pobladores locales generalmente no están de acuerdo ni con que la tierra esté degradada o subutilizada y mucho menos con que deba plantarse con eucaliptos, pinos u otras especies comerciales. Esto es lo que en muchos casos explica la resistencia de los pobladores locales frente al avance plantador, que intenta apropiarse de tierras que son productivas y no “degradadas” ni “subutilizadas”.

Mentira 5: Las plantaciones sirven para contrarrestar el efecto invernadero

Este es uno de los argumentos que se han puesto más de moda recientemente. Se dice que a medida que los árboles van creciendo, van tomando carbono en cantidades mayores a las que emiten, de modo que tienen un balance neto positivo respecto de la cantidad de dióxido de carbono (el principal gas de efecto invernadero) en la atmósfera. Sin embargo, las plantaciones forestales tienen todavía que demostrar que son sumideros de carbono.

En términos generales, cualquier área cubierta de plantaciones, en ausencia de pruebas de lo contrario, debería ser considerada una fuente neta de carbono y no un sumidero. En primer lugar, porque en muchos casos estas plantaciones sustituyen a bosques, lo que significa que los volúmenes de carbono liberados por la deforestación sean superiores a los que la plantación en crecimiento podría capturar, incluso en el largo plazo. Incluso cuando no implican deforestación, se instalan en otros ecosistemas que también almacenan carbono (tales como las praderas), que es liberado a la atmósfera a consecuencia de la plantación.

Hay además una segunda cuestión crucial: ¿estas plantaciones serán cosechadas o no? De darse la primera hipótesis serían, en el mejor de los casos, tan sólo sumideros temporarios: el carbono es almacenado hasta la cosecha para luego ser liberado en pocos años (en algunos casos incluso en meses) cuando el papel u otros productos provenientes de las plantaciones son destruidos. En el caso de que los árboles no fueran cosechados, las plantaciones estarían ocupando millones y millones de hectáreas que podrían estar dedicadas a propósitos mucho más provechosos, como la producción de alimentos.

Finalmente, es fundamental ver el tema en su total dimensión y analizar el conjunto de impactos que la promoción de grandes monocultivos forestales con especies de rápido crecimiento puede generar en otras áreas ambientales y sociales. Sabiendo que estas plantaciones impactan sobre el ambiente (suelos, agua, flora y fauna) y sobre las comunidades locales, no resulta aceptable promoverlas con un propósito “ambiental” como el de contrarrestar el efecto invernadero. La solución tiene que venir por el lado de la reducción de emisiones de CO2 (derivadas del uso de combustibles fósiles) y por la protección de los bosques y no por intentos de colonizar enormes áreas de tierra sin haber analizado cabalmente las consecuencias.

Mentira 6: Las plantaciones son necesarias para abastecer un consumo creciente de papel

El consumo de papel es generalmente percibido como algo positivo, vinculado a la alfabetización, al acceso a información escrita y a una mejor calidad de vida. Esa percepción por parte del público es utilizada por las empresas plantadoras para justificar la supuesta necesidad de aumentar la producción de celulosa a partir de sus extensas plantaciones de pinos y eucaliptos. Por lo tanto, este tema requiere varias precisiones:

Gran parte de la celulosa producida en el Sur no está destinada a abastecer a la población de esos países, sino a los consumidores del Norte. En tanto que Estados Unidos y Japón tienen un consumo anual de papel per cápita de más de 330 y 230 kilos respectivamente, países exportadores de celulosa como Chile, Sudáfrica, Brasil e Indonesia muestran un consumo per cápita de 42, 38, 28 y 10 kilos respectivamente.

Alrededor del 40% del papel producido en el mundo es utilizado para embalaje y envoltura, en tanto que sólo el 30% se destina a papeles de escritura e impresión, por lo que el argumento de la alfabetización no es tan relevante como se lo pretende mostrar.

Además, gran parte del consumo de papeles de escritura e impresión está destinado a la publicidad. En los Estados Unidos, el 60% del espacio de las revistas y periódicos está reservado para avisos, en tanto que anualmente se producen unos 52.000 millones de unidades de diversos tipos de materiales de publicidad, incluyendo 14.000 millones de catálogos para compras por correo que a menudo van directo a la basura. Tal tipo de consumo excesivo de papel no es exclusivo de los Estados Unidos, sino que también es característico de la mayoría de los países del Norte e incluso se pretende exportar tal modelo hacia los países del Sur.

El tema radica entonces en que el consumo actual de papel es ambientalmente insustentable y que gran parte del mismo es socialmente innecesario. Por lo tanto, ni los planes de uso de los bosques, ni los planes de expansión de las plantaciones forestales pueden pretender autojustificarse diciendo que “la humanidad” necesita más papel.

Mentira 7: Las plantaciones son mucho más productivas que los bosques

Este argumento puede parecer convincente si se observa el rápido crecimiento de los árboles en una plantación de pinos o eucaliptos. Sin embargo, depende de lo que se entienda por “productivo” y a quién beneficia esa producción.

Una plantación comercial produce un gran volumen de madera para industria por hectárea y por año. Pero eso es todo lo que produce. El beneficiario directo de esa producción es la empresa propietaria de la plantación.

Un bosque no sólo produce (como la plantación) madera para el mercado, sino que su producción abarca otros tipos de árboles, vegetales, animales, frutas, hongos, miel, forraje, abono, leña, maderas para usos locales, fibras vegetales, medicinas y genera además una serie de servicios en materia de conservación de suelos, de biodiversidad, de recursos hídricos, de microclima.

Cuando se sostiene que las plantaciones son mucho más productivas que los bosques, sólo se está comparando el volumen de madera para industria que se puede extraer de ambos y en esa comparación la plantación aparece como superior.

Sin embargo, cuando se compara la totalidad de bienes y servicios provistos por la plantación y el bosque, resulta evidente que este último es mucho más productivo que la plantación. Es más, en muchos aspectos la producción de la plantación es nula (por ejemplo en la producción de alimentos, medicinas o forraje) e incluso puede ser negativa, cuando afecta a otros recursos como el agua, la biodiversidad o el suelo.

Lo anterior resulta particularmente claro para aquellas poblaciones locales que sufren los efectos de la implantación de extensos monocultivos forestales, puesto que sufren la pérdida de la mayor parte de los recursos que hasta entonces habían asegurado su supervivencia. Para ellos, la productividad de estas plantaciones es nula o más bien de signo negativo.

Mentira 8: Las plantaciones generan empleo

Este es también un argumento típico entre quienes promueven las plantaciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos esta afirmación es totalmente falsa.

Las grandes plantaciones generan empleos directos fundamentalmente en las etapas de plantación y de cosecha. Luego de la plantación, el empleo cae en forma sustancial. Al momento de la cosecha, la plantación requiere nuevamente de la contratación de mano de obra, pero el número de puestos de trabajo tiende a disminuir notoriamente por la creciente mecanización de esta operación.

Los escasos empleos generados son en general de muy baja calidad, siendo en su mayoría de carácter temporal, con bajos salarios y en condiciones de trabajo caracterizadas por la mala alimentación, el alojamiento inadecuado y el no cumplimiento de la legislación laboral vigente. Los accidentes y las enfermedades laborales son frecuentes. El modelo predominante en el Sur, es que las empresas plantadoras subcontratan a empresas informales para la realización de las tareas de plantación y cosecha.

Dado el escaso nivel de inversión requerido, la competencia entre dichas empresas informales se basa fundamentalmente en la baja en el costo de la mano de obra, lo que explica las pésimas condiciones salariales y laborales de los trabajadores forestales. Sólo en los casos en los que la cosecha se basa en moderna y costosa maquinaria forestal, tales tareas quedan en manos de la empresa plantadora, que se ve obligada a ofrecer mejores condiciones de trabajo.

En muchos países tienden simultáneamente a privar a los previos ocupantes de la tierra de sus anteriores fuentes de trabajo. Es común que estas plantaciones se instalen en tierras destinadas a la agricultura de subsistencia por lo que incluso la tendencia del empleo neto es en muchos casos negativa. Por otro lado, cuando su instalación implica la previa destrucción del bosque, los pobladores locales se ven privados de una serie de ocupaciones y fuentes de ingreso dependientes de los recursos provistos por el bosque. En casi todos los casos, las plantaciones resultan en la expulsión de la población local, en particular hacia los cinturones de miseria de las ciudades.

En términos generales, las plantaciones generan mucho menos empleo que la agricultura y el balance sólo resulta positivo en algunas pocas áreas escasamente pobladas dedicadas a la ganadería extensiva. En cuanto al empleo industrial, las plantaciones no siempre dan lugar a la creación de industrias locales, dado que en muchos casos la producción apunta a la exportación directa de troncos sin procesar. Incluso cuando se establecen industrias de pulpa y papel, su alto grado de mecanización implica la creación de pocos puestos de trabajo.

De todas las actividades capaces de generar empleo a nivel local, la actividad plantadora es probablemente la peor opción. El objetivo de las empresas forestales no consiste en generar empleos, sino en generar ganancias para sus accionistas. Sin embargo, utilizan este falso argumento para justificar socialmente su emprendimiento.

Mentira 9: Los posibles impactos negativos de los monocultivos forestales industriales se pueden evitar o mitigar con un buen manejo

En última instancia, los promotores de las plantaciones pueden aceptar que éstas no son bosques y que pueden acarrear impactos negativos, pero agregan que estos impactos se generan por un mal manejo y no por las plantaciones en sí. La solución -afirman- es entonces técnica: aplicar buenos métodos de manejo.

Sin embargo, no se trata de un tema técnico, sino de una cuestión esencialmente política, de poder, con beneficiarios y perjudicados. Desde los centros de poder se toman decisiones que afectan la vida y posibilidades de supervivencia de las poblaciones locales y condicionan fuertemente las decisiones de los gobiernos, con el objetivo de abastecer un mercado global con los productos madereros que éste requiere. Las necesidades y aspiraciones locales no cuentan. De aquí derivan los principales problemas que este tipo de plantaciones acarrean. Es obvio que esto no se puede resolver con ningún “buen manejo”. Es más, el buen manejo de las empresas plantadoras consiste primeramente en convencer al gobierno que les permita invertir en determinadas regiones del país, que les otorgue determinadas ventajas (subsidios directos e indirectos) y que intervenga -en caso necesario- para desalojar o reprimir a los pobladores locales. En un número importante de casos, las distintas formas de presión o represión constituyen la principal herramienta de “buen manejo” para resolver los conflictos sociales generados por las plantaciones.

En lo referente a los impactos ambientales que las plantaciones comerciales generan, es también utópico pretender que se puedan resolver a través de un buen manejo técnico. Las propias características del modelo hacen que éste sea básicamente insustentable por más que se adopten prácticas conservacionistas o monitoreos destinados también en gran medida a mejorar la imagen de la empresa frente a los posibles opositores ambientalistas. En efecto, el modelo se caracteriza por:

La gran escala.

No es lo mismo el impacto ambiental que puede generar un eucalipto o un pino que los que generan decenas o centenares de miles de hectáreas concentradas en determinada región de un país. La modificación del espacio geográfico es enorme. Para disimular este hecho, los promotores de las plantaciones insisten actualmente en utilizar porcentajes, diciendo que “sólo ocupan el 1 o el 2% del área total del país”. Sin embargo, no se puede tapar el sol con la mano. Lo cierto es que se trata de grandes concentraciones de monocultivos forestales y el único “buen manejo” posible es justamente reducir el tema a porcentajes.

El monocultivo de especies exóticas.

Si bien es cierto que la mayoría de las especies agrícolas son exóticas, en el caso de las especies utilizadas en los cultivos forestales esto tiene fuertes implicancias negativas. La elección de estas especies se origina en parte en la inexistencia de plagas y enfermedades en los países en los que son introducidas, que pudieran afectarlas. Si bien esto es absolutamente lógico para el plantador, resulta un problema para la fauna local, para la que estas plantaciones constituyen un desierto alimenticio. Unido al tema de la gran escala, el impacto en particular sobre la fauna es, por ende, enorme. La biodiversidad a nivel del suelo es afectada gravemente debido a que los restos vegetales de los pinos y eucaliptos resultan tóxicos para gran parte de la flora y fauna del suelo. El sistema presenta además una gran debilidad intrínseca, ya que, en caso de aparecer una especie capaz de alimentarse de los árboles vivos, se transformará en una plaga que podrá poner en cuestión a todas las plantaciones similares de la región.

La rapidez de crecimiento.

La lógica empresarial de estos emprendimientos hace que la rapidez de crecimiento sea crucial para asegurar la rentabilidad de la inversión. Tal crecimiento se basa en parte en la selección de especies, pero también en el uso de fertilizantes y herbicidas (que afectan al suelo y al agua), así como en un consumo enorme de agua, que afecta a la región en su conjunto. Como si fuera poco, la biotecnología forestal está también apuntando en ese sentido, creando “super árboles” de crecimiento aún mayor y resistentes a los herbicidas, por lo que el impacto es doble: mayor contaminación por uso de agroquímicos y mayor consumo de agua.

La corta en turnos cortos.

La misma lógica determina que los árboles sean cortados cada pocos años, lo que implica una gran salida de nutrientes del sistema y procesos de erosión, así como la destrucción del hábitat de aquellas pocas especies locales que se estaban adaptando a la plantación.

De todo lo anterior resulta claro que son pocas las medidas técnicas que se pueden adoptar para evitar o mitigar la mayor parte de los impactos ambientales generados por las plantaciones. Si bien se podrán mejorar algunos aspectos (utilizar agroquímicos menos nocivos, preparar el suelo siguiendo curvas de nivel, cuidar que no se produzcan procesos de erosión al momento de la corta, conservar áreas silvestres como parches en el paisaje, monitorear suelos, agua, flora y fauna, etc.), lo cierto es que resulta imposible evitar los impactos porque el propio modelo no lo permite: no se puede (desde el punto de vista de la rentabilidad) hacer que los árboles crezcan más lento, que consuman menos agua, que no requieran fertilizantes, que no afecten a los suelos, que no reduzcan la biodiversidad local. En síntesis, el problema es el modelo y no la adopción de medidas apropiadas de manejo.

Mentira 10: Las plantaciones no pueden ser juzgadas en forma aislada

Este es uno de los argumentos más recientes de los promotores de las plantaciones. Sostienen que hay un “sistema continuo” entre un bosque primario y un “bosque plantado” especializado en la producción de madera. Es decir, que habría un sistema, al que llaman “bosque”, que incluye bosques primarios protegidos, bosques de producción, bosques protectores, bosques secundarios y plantaciones de todo tipo. Por lo tanto, dicen que hay que analizar ese sistema “bosque” en su totalidad y no centrarse en uno sólo de sus componentes: el monocultivo forestal a gran escala. El argumento es inteligente, pero no menos falso que los anteriores.

En primer lugar, porque parte de la falsa premisa de que una plantación es un bosque. El tipo de plantaciones al que hacemos referencia constituye un cultivo especializado en la producción de grandes volúmenes de madera en plazos cortos, cuya única similitud con un bosque consiste en estar constituido por árboles, que ni siquiera son nativos. Por lo tanto, no puede hablarse de un “sistema continuo” entre elementos intrínsecamente diferentes. Sería como decir que la fauna nativa y la cría de vacas lecheras constituyen un sistema continuo entre lo natural y lo especializado en la producción de leche y que no es posible juzgar aisladamente los impactos de la ganadería lechera sin analizarlos en ese contexto.

En segundo lugar, porque en general las plantaciones comerciales no sólo no complementan a los bosques, sino que en muchos casos se constituyen en causas directas o indirectas de deforestación. Lo mismo se puede decir con respecto a cómo afectan la biodiversidad, el suelo, el agua y en particular a las poblaciones locales.

En definitiva, este razonamiento pretende justificar la destrucción de la naturaleza en determinada área argumentando que su conservación se asegura en otra área. Al incluir las plantaciones en ese supuesto sistema “bosque”, se esconde y justifica la destrucción generada a partir de los monocultivos forestales a gran escala. Frente a los impactos sobre la biodiversidad, la respuesta de las empresas plantadoras consistirá en decir que ésta se asegura por la existencia de áreas protegidas. Si bien sus argumentos serán menos convincentes en el caso de los impactos sobre el agua y menos aún sobre los suelos, igual harán referencia al sistema “bosque”, que asegura el agua y la conservación del suelo. Guardarán quizá silencio sobre los impactos sociales.

Pero el tema de fondo es que esa lógica divorcia la producción y el consumo de la conservación, cuando en realidad la única forma de asegurar la sustentabilidad de esos procesos en el largo plazo consiste en considerar la conservación como parte de un sistema único. En este sentido, existen algunos tipos de plantaciones que quizá sí podrían ser incluidas dentro de un sistema “bosque”, que están caracterizadas por:

-Ser de pequeña o mediana escala.

-Estar compuestas por una multiplicidad de especies, siendo todas o algunas de ellas nativas.

-Dar abrigo, alimentación y posibilidades de reproducción a la fauna nativa.

-Permitir el desarrollo de las especies de la flora nativa.

-Conservar o mejorar los suelos.

-Regular el funcionamiento hidrológico de la región.

-Contar con la aprobación de la población local.

-Aportar productos y servicios de utilidad para las poblaciones locales.

Dado que ninguno de los monocultivos a gran escala a los que nos estamos refiriendo puede cumplir con ninguna de dichas condiciones, resulta claro que no deben ser considerados como integrando el sistema bosque y que por consiguiente sus impactos deben ser analizados por separado.

Fuente Consultada: Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales / Documento informativo, Campaña Plantaciones, Ricardo Carrere

La Revolucion Verde Objetivos Problemas y Resultados Hambre Mundo

La Salud Mundial Las Desigualdades Desnutrición Mundial Diferencias entre Países

Desde 1960 la Revolución Verde supuso un gran esfuerzo en el incremento y diversificación de los rendimientos agrícolas en los países más pobres, y un cambio de paradigma en las prácticas agrícolas de numerosas zonas del mundo, basado en enfoques genéticos y nuevas prácticas agrícolas. Se sustentó sobre todo en la mejora de tres cereales clave en la alimentación humana: trigo, arroz y maíz.

revolucion verde

El rápido crecimiento de la población en los países en desarrollo influyó para que los gobiernos de algunos de ellos comenzaran a implementar políticas tendientes a mejorar la productividad y responder así a la mayor demanda de alimentos.
Las primeras investigaciones sobre la selección de nuevas variedades de cereales de alto rendimiento se iniciaron después de la Segunda Guerra Mundial, con semillas de trigo en México y de arroz en Filipinas.

Esas variedades se difundieron por el mundo durante el decenio 1960-1970 y lograron un incremento en el rendimiento agrícola. Además, se hicieron estudios sobre otras variedades de cereales como el maíz, el mijo y el sorgo.

A partir de esos años, la expresión Revolución Verde designó al conjunto de los esfuerzos para acrecentar la producción agrícola de los países en desarrollo gracias al cultivo de las nuevas variedades de cereales, en particular del trigo y del arroz. Su cultivo requería el empleo de abonos químicos, utilización de riego y métodos intensivos de trabajo. De esta manera se redujo en alrededor de un 30% costo de producción de una tonelada de arroz o de trigo.

Norman E. Borlaug, “Padre de la Revolución Verde”: Agrónomo norteamericano. Sus trabajos referentes a nuevas variedades de trigo y otros cereales, aplicados a la agricultura de determinados países subdesarrollados, tuvieron como resultado un considerable incremento de la producción agrícola los mismos. Por medio de híbridos y cruces logró, por ejemplo, un incremento en las cosechas de trigo mexicano de hasta un 50%, haciendo que este país pasara de importador a exportador de este cereal. En 1970 le fue concedido el premio Nobel de la Paz. Murió a los 95 años de edad en septiembre de 2009.-

Uno de los científicos más destacados en este proceso fue el investigador Gurdey Sing Khush , fue director de la sección “Selección creadora, genética y bioquímica” del Instituto de Investigación de Manila (Filipinas). Logró nuevas variedades de arroz que permitieron duplicar su producción mundial veinticinco años. De acuerdo con las proyecciones de las Naciones Unidas, en el 2020 habrá rededor de 8.000 millones de individuos en la Tierra, de los cuales 5.000 millones serán consumidores de arroz. Para satisfacer esa demanda, la cosecha mundial de  arroz, que actualmente es de alrededor de 562 millones de toneladas anuales, deberá pasar a 840 millones.

En la actualidad, Gurdev Sing Khush lucha por una “revolución aún más verde” que enfrente la falta de alimentos de este milenio. Para ello, el próximo cultivo es producir más arroz con menos requerimientos de tierra, de riego, sin insecticidas ni herbicidas químicos. Este investigador afirma que para alcanzar la meta de las 840 millones de toneladas habría que revisar el sistema de producción, invertir más en riego y capacitar a los agricultores para el empleo de las nuevas tecnologías. Sostiene que los estudios sobre el cultivo del arroz van a orientarse  mayor medida hacia una agricultura ecológica. En los 30 a 50 años venidero habrá que disponer también de variedades capaces de soportar temperaturas  mas elevadas, causadas por el calentamiento del planeta.

Problemas con la revolución verde: Los beneficios traídos por la mejora agrícola de la llamada Revolución Verde son indiscutibles, pero han surgido algunos problemas. Los dos más importantes son los daños ambientales, de los que trataremos con más detalle a continuación, y la gran cantidad de energía que hay que emplear en este tipo de agricultura. Para mover los tractores y otras máquinas agrícolas se necesita combustible; para construir presas, canales y sistemas de irrigación hay que gastar energía; para fabricar fertilizantes y pesticidas se emplea petróleo; para transportar y comerciar por todo el mundo con los productos agrícolas se consumen combustibles fósiles. Se suele decir que la agricultura moderna es un gigantesco sistema de conversión de energía, petróleo fundamentalmente, en alimentos.

Como es fácil de entender la agricultura actual exige fuertes inversiones de capital y un planteamiento empresarial muy alejado del de la agricultura tradicional. De hecho de aquí surgen algunos de los principales problemas de la distribución de alimentos. El problema del hambre es un problema de pobreza. No es que no haya capacidad de producir alimentos suficientes, sino que las personas más pobres del planeta no tienen recursos para adquirirlos.

En la agricultura tradicional, también llamada de subsistencia, la población se alimentaba de lo que se producía en la zona próxima a la que vivía. En el momento actual el mercado es global y enormes cantidades de alimentos se exportan e importan por todo el mundo.

Para los próximos decenios se prevé que si bien la producción agrícola aumentará más rápidamente que la población mundial, este aumento será más lento que el actual. Esta disminución refleja algunas tendencias positivas. En muchos países la gente come hoy todo lo que desea, por lo que ya no hace falta aumentar la producción. Pero también refleja la triste realidad de centenares de millones de personas que necesitan desesperadamente más alimentos pero que no pueden comprarlos a los precios que animarían a los agricultores a producir más.

Nuevas alternativas: Dando por supuesto que no se puede (ni es conveniente) ampliar la superficie cultivada, el problema de la escasez cada vez mayor de agua, y dado que las variedades de esta revolución están llegando al límite de su productividad, será necesario seguir aumentando la productividad de los cultivos por otros medios.

La innovación tecnológica será clave en esta tarea, y dentro de ella habría que lograr nuevas maneras de aprovechar el potencial de los genomas vegetales (y de otros organismos) para aumentar la producción de alimentos sin dañar el ambiente. Lo que se propone es elaborar propuestas que hagan compatible el desarrollo con la conservación del ambiente, una idea a la que se llama “desarrollo sustentable”.

Algunas alternativas que harían posible este tipo de desarrollo serían:
– técnicas de cultivo más eficientes en el uso de agua y de insumos externos,
– desarrollo de plantas capaces de crecer en suelos ácidos y con metales,
– plantas resistentes a sequía, a salinidad, etc.
– plantas resistentes a plagas,
– plantas menos dependientes de aplicación de productos agroquímicos,
– plantas con cualidades nutritivas mejoradas.

PARA SABER MAS…
LA REVOLUCIÓN VERDE

A medida que crece la población mundial aumenta el número de personas que se encuentran al borde de la inanición. Según cálculos moderados, 460 millones de personas en 44 países padecen tal subalimentación que una mala cosecha puede desencadenar una catástrofe alimenticia. Fuentes menos moderadas calculan que existen 2.000 millones de personas desnutridas o prácticamente muriendo de inanición. Desde que en 1943 el doctor Norman Borlaug, agrónomo estadounidense que trabajaba en México, comenzó a perfeccionar una nueva variedad de trigo de alto rendimiento, han surgido esperanzas de que la llamada Revolución Verde evite el hambre en el mundo.

Sin embargo, aunque los fitogenetistas han producido variedades de alto rendimiento de maíz, arroz, sorgo y otros cereales, los «supercereales» por sí solos no resolverán la crisis alimenticia. Muchos de estos cereales son más vulnerables a las enfermedades y plagas que las cosechas convencionales y necesitan mucha más agua y fertilizantes. Por desgracia, la mayoría de los países pobres carecen de los medios técnicos necesarios para construir modernos sistemas de regadío, y la prolongada crisis energética ha reducido la producción y encarecido los fertilizantes.

Resulta por tanto cada vez más evidente que el problema del hambre en el mundo no se resolverá hasta que se apliquen con igual ímpetu remedios políticos y técnicos. Para quienes ya padecen hambre el peligro radica en que tales remedios lleguen a ser reputados más como armas políticas que como instrumentos de humanitaria solidaridad.

Requerimiento para un futuro posible

Los seis requerimientos básicos para alcanzar el desarrollo sustentable son:
• Un sistema político que asegure la participación de todos los sectores de la sociedad en la toma de decisiones.
• Un sistema económico capaz de generar excedentes monetarios y conocimiento tecnológico sobre la base de la sustentabilidad.
• Un sistema social que prevea soluciones para los conflictos surgidos del desarrollo no armonioso con la naturaleza.
• Un sistema productivo respetuoso de la base ecológica necesaria para el desarrollo.
• Un sistema tecnológico capaz de buscar nuevas situaciones, siempre sobre bases sustentables.
• Un sistema internacional capaz de promover patrones comerciales y financieros sustentables

Fuente Consultada: Ciencia de la Tierra y del Medio Ambiente.

 

Problemas Ambientales en Argentina Agentes Contaminantes

PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DE ARGENTINA-AGENTES CONTAMINANTES
AGUA-RESIDUOS-AIRE-SUELOS-DEFORESTACIÓN

La calidad de vida de la población empeora día a día. Muchas son las causas que provocan esta situación pero, en gran medida, es producto del deterioro en que se encuentra el ambiente. Después de la década del 50, comenzaron a estudiarse medidas para detener ese deterioro en los países desarrollados. Hoy, todo el mundo sabe que si no se cuida el ambiente, el futuro de las generaciones venideras estará muy comprometido. Países ricos y pobres padecen los problemas ambientales aunque de diferente forma. Por otro lado, es seguro que las mejores posibilidades de solucionarlos las tienen los primeros. Estos problemas ambientales afectan ciudades, áreas rurales, países, regiones y al planeta en general, en distinta escala.

emision de humo al medio ambiente

PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE ARGENTINA Y EL MUNDO

Los principales expertos sobre los problemas medioambientales que afectarán a nuestras vidas. Esta es la conclusión. La escasez de agua, la degradación de la calidad del aire y los suelos, el crecimiento y disposición de los residuos y la producción de energías contaminantes son los problemas ambientales más graves que afectarán a la población en los próximos 10 años. Al menos, ésa es la principal conclusión de un grupo de expertos y representantes de organizaciones dedicadas al estudio y seguimiento de la cuestión ambiental.

Con el cambio climático como telón de fondo, el paisaje ha comenzado a variar y esos nuevos trazos podrían ser irreversibles, aún más, podrían agravarse si no se toman medidas con urgencia.

Un informe del Banco Mundial, reafirma la gravedad de la situación. Las conclusiones cruzan variables políticas, económicas y ambientales e indican que el proceso se ha desatado y la productividad agrícola empezará a caer en América Latina entre un 12 y un 50 por ciento en las próximas décadas. El deterioro de los suelos por sobreexplotación y utilización exagerada de agroquímicos es una de las razones. Aquí, un recorrido por los temas medioambientales que más preocupan.

EL AGUA

El 71 por ciento de la superficie del planeta  está cubierto por agua. Apenas el 2,5 por ciento es agua dulce, pero no toda puede ser consumida porque más del 70 por ciento de esa agua dulce está congelada en los polos. Es decir, que con menos del 1 por ciento del total del agua existente hoy se deben satisfacer las necesidades de 6.600 millones de personas que habitan el planeta. Según cifras de las Naciones Unidas, en la próxima década, unos 2.700 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua.

La diputada nacional y licenciada en economía Fernanda Reyes agrega que a la alarmante y continua degradación del agua, hoy se le suma una distribución inequitativa: hay millones de personas sin acceso a agua segura para sus necesidades elementales. “Se trata de un bien escaso y lamentablemente se lo usa sin control”, y cita el ejemplo de los millones de litros que utiliza la minería a cielo abierto en provincias como Catamarca o San Juan.

“La expansión irracional y sin control de la frontera agrícola, junto con el efecto de la desertificación, están provocando la pérdida o modificación del habitat de miles de personas por la degradación de la biodiversidad con lo que se acentúan los efectos del cambio climático global”, explica Reyes.

Por otro lado, el incremento de la duración de los períodos de sequía y lluvias es una de las consecuencias más perniciosas de los cambios en el clima. Esto representa la mayor preocupación del especialista en meteorología Osvaldo Canziani, quien preside uno de los grupos de trabajo del Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés). Según menciona se está gestando una especie de revolución por el recurso hídrico, habida cuenta de que se ha duplicado el consumo de agua desde principios del siglo XX hasta 1940, y que se ha multiplicado dos veces más a fines del siglo. Esto está indicando que todos debemos informarnos de qué manera podemos darle una solución posible.

“El agua es un elemento vital que probablemente generará en un futuro no muy lejano negocios de trillones de dólares. Hoy una botella de agua es un elemento muy valioso para países con escasez, aunque cualquiera de nosotros puede despreciarla al abrir la canilla y dejarla correr libremente”, afirma Canziani, quien recibió, junto con sus colegas, el Premio Nobel de la Paz 2007.

LOS RESIDUOS

El mal manejo de los desechos afecta a casi todas las ciudades de Argentina y de Latinoamérica. La mayoría de los grandes ríos y lagos está contaminado por la basura domiciliaria, las cloacas y la actividad industrial o minera. Por lo menos, en la Argentina, hay más de 2.000 basurales a cielo abierto sin ningún tipo de control.

La directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), María Eugenia Di Paola, explica que la basura —su tratamiento y disposición— será un problema a resolver en la década que viene. Di Paola, quien es experta en derecho de los Recursos Naturales e hizo un máster en derecho Ambiental, expresa que, en primer término, hace falta revertir el modelo de contaminación imperante por uno diferente, que i dé prioridad a la restauración y prevención. “Esto implica trabajar p en la gestión integral de los residuos que incluyen el re-ciclado, revalorización y reutilización de los elementos que consumimos”.

Para la especialista será notable el impacto de las actividades productivas en el agua, el aire y el suelo. “Producir la menor contaminación de estos recursos será fundamental para lograr el equilibrio de los ecosistemas. La clave está en el trabajo que, tanto en el nivel público como privado y ciudadano, pueda hacerse en las cuencas hídricas y atmosféricas. Hay que garantizar que el agua y la riqueza que encierra la tierra puedan perdurar y mantener la calidad porque lo que estará en juego es la salud de la población”.

EL AIRE Y EL SUELO

La superficie cultivada en América Latina se duplicó en los últimos 10 años. La agricultura intensiva y la utilización de productos químicos degradó los suelos hasta dejarlos, en algunas zonas como La Pampa o Santa Fe, inutilizados para cualquier tipo de producción.

Definitivamente, la deforestación indiscriminada cambió el paisaje y, en consecuencia, ha generado variaciones en las condiciones climáticas y ha restado posibilidades para la oxigenación necesaria. Di Paola propone cambiar el paradigma de las actividades productivas. “El sector privado debe adaptarse, integrando en su planificación y forma de trabajo al ambiente y al desarrollo sostenible. En la región, un ejemplo del desafío que se presenta es el de la agricultura sustentable —rotación de los suelos, evitar los fertilizantes químicos, proteger y mejorar la calidad del suelo, el aire y el agua para satisfacer las necesidades actuales y futuras del mundo— frente al avance de la frontera agrícola sin la debida planificación”.

ENERGÍAS CONTAMINANTES

La desaceleración en la utilización de energías contaminantes llevará varios años; los autos y la producción todavía se sostienen con los combustibles fósiles.

Los equipos técnicos de FARN alertan sobre la inminente escasez del petróleo y sus derivados. Señalan como alternativa las energías  renovables y apuntan que hace falta una modificación de la matriz energética mundial.“La dependencia de los combustibles deberá cambiar por dos razones: es un recurso no renovable y uno de los principales productores de dióxido de carbono”, dice Di Paola.

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Canziani señala que la temperatura global seguirá aumentando cada año y a consecuencia de esto, la Argentina sufrirá cada vez más tormentas fuertes, granizadas y el aumento del nivel del mar. “América del Sur contribuye al efecto invernadero del mundo con un cinco por ciento, y la mitad de ese porcentaje es a causa de la deforestación”, explica el científico.

Sergio Jellinek, director de Comunicación del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, dice que “los países y ciudadanos de América Latina, en particular los que viven en condiciones de extrema pobreza, son altamente vulnerables a los efectos del cambio climático”, y cita las principales conclusiones del estudio que e] organismo acaba de presentar sobre la materia.

En un escenario sin cambios, es decir sin una acción decidida por partí de los gobiernos, el sector privado y  sociedad civil, los impactos más críticos del cambio climático en Amé rica Latina y el Caribe serían lo siguientes:

* En México, entre 30 por ciento y 85 por ciento de los establecimientos rurales podrían enfrentar la pérdida total de su productividad económica en 2100.

* Los desastres naturales resultantes de fenómenos climáticos (tormentas, sequías e inundaciones) tendrán un costo promedio de 0,6 por ciento del PBI en los países afectados.

* Varios glaciares andinos desaparecerán dentro de los próximos 20 años lo que afectará el suministro de agua de 77 millones de personas en el año 2020.

* El riesgo de dengue, paludismo y otras enfermedades infecciosas aumentaría en algunas zonas.

“Hay que entender que los países industrializados cargan una responsabilidad histórica por las actuales concentraciones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. Por lo tanto, un compromiso concertado que involucre a América Latina debe estar basado en la idea de que una mejor gestión ambiental debe ir de la mano con el crecimiento económico”, expresa Jellinek.

Los desafíos que la humanidad tiene por delante en esta materia posiblemente sean los más grandes del siglo. Para llegar a buen puerto hace falta un compromiso que involucre no sólo a los Estados, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Es la hora de la responsabilidad individual. Reconocerlo nos hará bien.

PARA SABER MAS…
¿Dónde están los árboles?: deforestación

La destrucción de los bosques y las selvas, para usar el suelo en otras actividades, lleva al proceso de deforestación. Esto compromete la existencia de las especies vegetales, animales y del suelo mismo; también altera el clima, porque tanto las selvas como los bosques lo regulan. La fotosíntesis que realizan los vegetales interviene en el equilibrio de los gases de la atmósfera: una hectárea de selva consume anualmente casi cuatro toneladas de dióxido de carbono y devuelve dos toneladas de oxígeno.

Con el fin de obtener alimentos, materias primas y energía, o realiza una explotación forestal, el hombre, desde épocas antiguas, fue talando beques y selvas de manera irracional. Originó así uno de los problemas que deben enfrentar en la actualidad los países desarrollados y subdesarrollados. Millones de hectáreas de bosques se deforestan anualmente por tala o quema.

Esto ocurre, sobre todo, en áreas tropicales donde los suelos tiene una cubierta vegetal delgada y las excesivas lluvias no permiten la acumulación de los materiales que le dan fertilidad (son suelos muy débiles, que se pierden fácilmente). Los pueblos agricultores que realizan estas prácticas con el tiempo tienen que abandonar el lugar porque el suelo ya no produce. Es bien sabido que para generar un centímetro de suelo se necesitar cien años.

Pero la deforestación continúa y en cada segundo que pasa desaparecer. del planeta tres mil metros cuadrados de bosques.
La consecuencia más significativa de la deforestación es la pérdida de ‘.i biodiversidad o diversidad biológica, que es el número de especies de plantas, animales y microorganismos existentes en el planeta. Esto pone en peligro el funcionamiento y el equilibrio natural de los ecosistemas. Las áreas de bosques y selvas tropicales encierran la mayor biodiversidad de la Tierra y actualmente corren serio riesgo de desaparecer. Casi cinco millones de kilómetros cuadrados de áreas territoriales o marinas, correspondientes a países desarrollados, se encuentran bajo protección. Pero todavía esos niveles siguen siendo insuficientes. Algunos científicos sostienen que dentro de cien años se perderán alrededor del 50% de las especies existentes en el planeta.

Si queremos conservar nuestros recursos forestales y que resulten renovables, son necesarias políticas de control y manejo basadas en el conocimiento de los ecosistemas. Lamentablemente, en los países subdesarrollados, los estudios forestales son elementales o no existen; y si se dictan leyes sobre el tema, probablemente no se cumplen. Las empresas madereras destruyen los recursos sin tener en cuenta las consecuencias futuras. La tala no respeta el tiempo que necesita una variedad para regenerarse, se desequilibran las comunidades de árboles y, muchas veces, son reemplazadas por otras de poco valor que crecen sobre suelos dañados. Sólo una gestión forestal sostenible, que equilibre objetivos ambientales, económicos y sociales, podrá servir de solución para este problema.

Los suelos se pierden: erosión
Los procesos erosivos se deben a la acción combinada de los agentes naturales (el viento, la lluvia y los cambios de temperatura) sobre la superficie de la Tierra. En muchas oportunidades, estos procesos provocan la pérdida del suelo. En las regiones áridas o semiáridas, es muy común la erosión eólica (producida por el viento), y en las regiones húmedas, la hídrica (ocasionada por el agua). Pero no sólo los agentes naturales son los causantes de la erosión de los suelos; las prácticas agrícolas inadecuadas, el sobrepastoreo, la explotación forestal, la deficiente utilización del agua y la urbanización también alteran o destruyen la cubierta vegetal protectora del suelo y aceleran estos procesos.

La deforestación y la erosión degradan los suelos, sobre todo en la regiones secas, y originan la desertización: transforman los suelos fértiles en desiertos.
También provocan desertización la tala excesiva de árboles para la obtención de leña, como ha ocurrido en la región del Sahel, en África. La salinización de los suelos es otra de las causas de desertización. En este último caso, se trata de un proceso que concentra en la superficie terrestre las sales que quedan por la evaporación del agua producida por las temperaturas elevadas; esto ocurre, por ejemplo, en las regiones áridas de Australia, Estados Unidos, Egipto, Pakistán, Siria e Irak.

La tercera parte del planeta está ocupada por desiertos, y a cada segundo que pasa desaparecen mil toneladas de suelo fértil. Según estimaciones de las Naciones Unidas, para el año 2000 un tercio de las tierras cultivables se habrá transformado en desiertos. Si esto no se detiene, ¿qué ocurrirá con las posibilidades de alimentación de la humanidad?

Para evitar todos estos procesos hay que implementar métodos de conservación de suelos. Algunos de ellos son: el aporte de materia orgánica obtenida de fertilizantes naturales o químicos; el cultivo en contorno, es decir, aprovechando las pendientes del terreno (como lo hacían los incas en los Andes peruanos) o la incorporación de plantas regeneradoras del suelo en la rotación de los cultivos. Estas plantas fijan y protegen el suelo durante la fase de crecimiento, y cuando se las entierra con el arado aportan materia orgánica.

Agricultura sustentable
Las prácticas agrícolas pueden generar la pérdida de fertilidad, la erosión y hasta la destrucción de los suelos, con el consecuente deterioro del medio ambiente.

La población mundial crece día a día y en muchos lugares del planeta el problema de la desnutrición es alarmante. Teniendo en cuenta que la agricultura es la base de la alimentación, es imperioso revertir la forma en que esa actividad se practica. Se trata, entonces, de realizar una agricultura sustentable, integrada, que tenga en cuenta el medio, y permita usar los recursos con más eficiencia.

Una de las formas de hacerlo es mediante la disminución del uso de los fertilizantes químicos, los plaguicidas y los insecticidas. Todos permitieron el aumento de la producción de alimentos, pero su uso desmedido provoca serias alteraciones en los sistemas naturales y en la salud de la población que los consume. Para revertir esta situación, se plantea su uso moderado y la valorización de los procesos naturales: uso de abonos naturales, como el estiércol, y otros que también permiten disminuir los costos, sobre todo en los países menos desarrollados.

La práctica de una agricultura altamente tecnificada le ha permitido a los países desarrollados obtener grandes ganancias, pero ha comprometido la fertilidad de los suelos. Esta situación los ha llevado a desarrollar una agricultura sustentable, más allá de los intereses de las empresas agroquímicas que imponen sus productos en el mercado.

Una agricultura sustentable supone: uso de los productos de desecho y el reciclado de nutrientes; prácticas de conservación de los suelos, del agua y demás recursos, y el conocimiento de las limitaciones que puede imponer el clima o el relieve del lugar.

Esta práctica sólo traerá beneficios reales si se implementa dentro de programas de política ambiental, y con el esfuerzo de las comunidades, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG).

cuadro de problemas medioambientales

ASPECTOS A RECORDAR PARA COMPRENDER LOS CONJUNTOS AMBIENTALES

1. Acerca de la relación entre la sociedad y la naturaleza La relación entre las sociedades y la naturaleza siempre es desigual, ya que las sociedades tienen diferentes estilos de desarrollo y la base natural del planeta no presenta las mismas condiciones para el desarrollo de actividades económicas a lo largo de todos los continentes.
2. Acerca del tapiz vegetal natural y el implantado: Cada vez es más difícil encontrar conjuntos ambientales que se basen en el tapiz vegetal natural u original. Por ejemplo; en el área de espacios cultivados en clima templado de la Argentina, el tapiz vegetal originario antes de que llegaran los colonizadores europeos era de pasturas, pero la acción humana ha implantado gran cantidad de árboles y cultivos que no eran originarios del lugar.
3. Acerca de los centros urbanos: Los centros urbanos son los ambientes con mayor nivel de modificación o, según algunos autores, de artificialización, de la naturaleza. Allí, no obstante, sigue lloviendo, sigue habiendo cursos de agua superficiales o subterráneos y continúan soplando los vientos.
4. Acerca de los actores sociales: Para entender cómo son y cómo funcionan los ambientes es necesario entender a los diferentes actores sociales que están implicados en su construcción: los empresarios, el Estado, las Organizaciones No Gubernamentales ambientalistas, los trabajadores y la gente en general.
5. Acerca de los Estados fuertes y los Estados débiles: Algunos ambientes son más saludables que otros. Por ejemplo, el ambiente de las grandes urbes latinoamericanas es mucho más nocivo para la salud de la gente que los ambientes de las ciudades centroeuropeas. Esto tiene que ver con el papel que cumplen los Estados en su relación con los demás actores sociales. Los Estados más débiles tienden a descuidar los aspectos de salubridad de los ambientes en los que intervienen.
6. Acerca de las escalas de análisis: El análisis de un conjunto ambiental siempre requiere estudiar lo que pasa en ese lugar, en vinculación con lo que pasa fuera de él. Por ejemplo: el deterioro del suelo por la utilización que realizan las comunidades campesinas en el sur de México tiene que ver con su atraso. Esta situación de extrema pobreza se entiende contextualizando a esos campesinos en la sociedad, la economía y la política de México. De la misma manera, la contaminación de los ambientes costeros en Uruguay requiere entender el movimiento de las corrientes marinas en relación con el crecimiento de las algas, además de los factores sociales que originaron ese problema.

7. Acerca del tiempo histórico: Los conflictos y las negociaciones entre los distintos sectores sociales varían a lo largo del tiempo. También hay sociedades con mayores posibilidades de realizar proyectos políticos, sociales y ambientales autónomos, en los que ninguna otra sociedad las obliga a realizar lo que no desean. Las sociedades “hacen” su historia y son responsables de sus acciones a través del tiempo. Una de las maneras en que se refleja el paso del tiempo histórico es en cómo aprovecharon o desperdiciaron las posibilidades que les brindaba la naturaleza.

Mirar un mapa de grandes conjuntos ambientales no es otra cosa que mirar un aspecto del estado de las distintas sociedades en un momento dado de la Historia. Es muy probable que el mapa de los grandes conjuntos ambientales de América Latina dentro de quinientos años sea muy distinto al que se observa en esta doble página. Al igual que este mapa de ambientes, que es muy distinto al mapa de ambientes de hace quinientos años, cuando llegaron los primeros colonizadores y empezaron a modificar aceleradamente la naturaleza… y a las^sociedades aborígenes que en ella vivían, punto de partida de este libro.

El deterioro ambiental en la selva paranaense
Para conocer el estado actual de deterioro ambiental en la Argentina y caracterizar los procesos de degradación, en el año 1986 la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC) convocó a técnicos de distintas instituciones para trabajar en el tema. En 1988 se publicó el documento “El Deterioro del Ambiente en la Argentina” (PROSA: Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua).

Este documento se refirió especialmente a la degradación de los suelos de la provincia de Misiones. La erosión hídrica, considerada de moderada a grave, abarcaba el 9% de la superficie, o sea, 260.000 ha del territorio de esa provincia. Las áreas más afectadas eran las del centro-sur: departamentos de Oberá, L. Alem y San Javier, en los que el cultivo de la yerba mate es muy importante. Estimaciones de ese mismo informe señalaban que unas 400.000 ha o más del bosque nativo estaban sufriendo una degradación de mediana a intensa, al igual que unas 100.000 ha de pastizales. La degradación más acentuada afectaba a los bosques provinciales en la zona del Alto Paraná y del Alto Uruguay.

La selva paranaense, por su heterogeneidad, es un sistema de alta complejidad ambiental. Hasta el siglo XVI, su dinámica estuvo regulada por factores físicos y por la propia biocenosis -conjunto de especies distintas, libres, parásitas o simbióticas, todas indispensables para la supervivencia de la comunidad-, incluidas las poblaciones indígenas allí asentadas. En la etapa de conquista y de colonización europeas, se evidenciaron los primeros impactos a la orilla de los ríos, en los campos abiertos y en las áreas de borde, consecuencia de los emplazamientos humanos, de las actividades agrícolas y ganaderas y de las expediciones de exploración, la caza de esclavos y la recolección de yerba mate.

A partir del siglo XIX, el poblamiento y el modelo de desarrollo adoptado produjeron una importante reducción de las áreas selváticas. La expansión agrícola y el obraje forestal son las responsables de este cambio y de la degradación de los montes remanentes. En Misiones, se empobreció la masa arbórea antes que la cobertura boscosa, como consecuencia de la inadecuada explotación forestal.

En los últimos cien años desapareció el 90% de la selva original, y el futuro de este sistema se encuentra seriamente comprometido a corto plazo, salvo las 500.000 ha que se hallan protegidas.

Debería ponerse en marcha una planificación integral para un buen uso del suelo mediante la zonificación, según las aptitudes ecológicas y la viabilidad económica. Y deberían ordenarse los sistemas agrícolas, silvícolas y acuáticos a lo largo del tiempo para obtener un verdadero desarrollo sustentable.

Fuente: “La conservación de los recursos naturales y el hombre en la selva paranaense”, por Pablo
Laclau. Boletín Técnico N° 20. Fundación Vida Silvestre Argentina, Fondo Mundial para la Naturaleza

Fuente Consultada:
Selecciones de Reader Digest Abril 2009 – Podes Suscribirte A Su Publicación!

Sociedad, Espacio y Cultura De La Antigüedad Al Siglo XV Amézola-Dicroce-Ginestet-Semplici

Paises que Cuidan el Medio Ambiente Proteccion del Planeta Verde Pais

Países Verdes: Aquellos Que Cuidan el Medio Ambiente

PAÍSES VERDES: El hecho de que un lugar tenga condiciones ecológicas sanas no significa que se pueda vivir en él (basta pensar en los glaciares o las selvas tropicales), aunque, si se logra el equilibrio entre lo verde y lo habitable, puede resultar un paraíso.

Sobre la base de este ideal, investigamos los países más verdes del mundo y comprobamos que fueran, además, los más propicios para vivir. De paso, averiguamos también en cuáles se vive peor. Respire hondo y espere que el suyo no se cuente entre estos últimos.

Nuestra lista, basada en informes de dos fuentes autorizadas sobre 141 país clasificó las naciones más verdes y habitables según factores sociales (ingreso y grado de estudios, por ejemplo) y ambientales (las tablas muestran los países que obtuvieron las mayores y menores calificaciones en varios de estos aspectos). (Fuente Consultada: Revista Selecciones de Readers Digest)

CLASIFICACIÓN GENERAL (De mas a menos)
1 FINLANDIA
9 URUGUAY
27 ARGENTINA
40 BRASIL
43 CHILE
44 PARAGUAY
52 PERÚ
53 COLOMBIA
68 VENEZUELA
75 BOLIVIA
141 ETIOPIA

>> Siempre se puede ser más verde…
AUN LOS PAÍSES más limpios padecen serios problemas ambientales. Finlandia es el mejor calificado, con altas puntuaciones en calidad del aire y del agua, baja incidencia de enfermedades infantiles y protección eficaz de sus ciudadanos contra la contaminación del agua y los desastres naturales; pero es un país que produce más gases de efecto invernadero que el promedio mundial, tiene un gran impacto ecológico (el volumen de tierra y agua utilizado para sostener el grado de consumo nacional) y contribuye mucho a los males ambientales de Escandinavia.

Y esto es porque Finlandia tiene la mayor tasa de consumo de energía industrial de los cinco países escandinavos, en buena medida por su dependencia de la silvicultura la industria extractiva, que devoran Combustible.

Otra causa son los inviernos más fríos y la menor precipitación pluvial de años recientes, que a obligado a reducir la producción hidroeléctrica y aumentar (en un 15 por ciento desde 2005) el uso de combustibles fósiles, fuente importante de gases de efecto invernadero.

 El doctot Matthew E. Kahn es economista ambiental en la Universidad de California en Los Ángeles. Fuentes consultadas: Índice de Desarrollo Humano 2006 de la ONU e Índice de Sostenibilidad Ambiental 2005, colaboración entre el Foro Económico Mundial e investigadores de las universidades Yale y Columbia.

AIRE PURO (Baja concentración de contaminantes)
1 MOLDAVIA
36 URUGUAY
39 ARGENTINA
58 PARAGUAY
82 BOLIVIA
112 BRASIL
127 CHILE
141 GUATEMALA

Cómo lograrlo: Para ser más verdes, los países deben aprovechar mejor sus ventajas. Finlandia es uno de los mayores exportadores de tecnología para energía eólica, pero menos del uno por ciento de su electricidad proviene de esa fuente, pese a que la velocidad media de sus vientos costeros es de 25 kilómetros por hora, 50 por ciento mayor que en Chicago.

>>No debe perderse de vista el mañana….
CADA HABITANTE del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una de las 20 ciudades más pobladas del mundo, genera un promedio de un kilo de basura por día, lo que suma 12.000 toneladas diarias (una medida casi inimaginable; ese peso es el equivalente al de diez mil autos, que estacionados ocuparían diez canchas de fútbol profesional).

Si bien hoy día se da abasto para procesar esa enorme montaña de residuos, con el actual ritmo de crecimiento, a más tardar en 2009 colapsarán todos los rellenos sanitarios. Ante el aumento de las cifras de consumo, no hay expectativas de disminuir la cantidad de basura, por lo cual la única alternativa es encontrar otra forma de procesarla.

Cómo lograrlo: Para adelantarse al colapso, la ciudad de Buenos Aires aprobó hace dos años la ley de “Basura Cero”, una norma que modifica radicalmente la forma en que se procesan los residuos mediante el reciclaje y la reutilización de los materiales recuperables.
Si se cumple esa legislación, permitirá disminuir la cantidad enviada a los basurales en un 50 por ciento para 2012, un 75 por ciento para 2017 y llegar al reciclaje total en 2020 Pero para 1 que ese plan tenga éxito, los vecinos deben prestar su colaboración mediante la separación de los diferentes tipos de residuos. Al mismo tiempo ya se han habilitado algunas plantas separadoras y de acopio de materiales reciclables.
Hay que salvar árboles y bosques

>>Hay que salvar árboles y bosques…
EN LOS PAÍSES desarrollados la población tiende a agruparse en las ciudades y sus alrededores, lo que hace que en esos lugares se concentre la contaminación. Si las zonas rurales son de propiedad pública y están protegidas del desarrollo, se convierten en “cinturones verdes”, barreras que reducen los efectos dañinos de las áreas urbanas. Así ocurre en Canadá (número 11): mientras que en la mayor parte del mundo desarrollado los bosques silvestres desaparecen a un ritmo alarmante, en ese país siguen floreciendo.

Su presencia ayuda a explicar por qué Canadá obtuvo una buena aplicar puntuación general en calidad del aire y del agua, a pesar de tener una franja densamente poblada a lo largo de la frontera sur, donde ciudades como Montreal contribuyen a una emisión de bióxido de azufre que resulta casi dos veces mayor que el promedio en países equiparables y que propicia una creciente lluvia ácida.

 

AGUA PURA (Baja concentración de contaminantes)
1 NORUEGA
23 BOLIVIA
33 URUGUAY
36 ARGENTINA
48 BRASIL
50 PARAGUAY
68 CHILE
141 MARRUECOS
MENOR EMISIÓN DE CARBONO
(Baja emision de gases de efecto invernadero)
1 CHAD
27 PARAGUAY
29 URUGUAY
44 BRASIL
62 ARGENTINA
79 CHILE
81 BOLIVIA
141 TURKMENISTÀN

Cómo lograrlo: Los demás países deben seguir el ejemplo de Canadá y conservar lo que les queda de sus tierras vírgenes para contrarrestar los efectos de la contaminación urbana.

»Que el progreso se extienda a todos…
Es INNEGABLE que los habitantes de los países ricos tienden a alcanzar un mayor grado de estudios, disfrutar de una mejor calidad de vida, ser más longevos y tener un futuro más prometedor. El inconveniente es que la riqueza material trae como consecuencia mayores daños al ambiente.

Por suerte, es más probable que la población de estos países, debido a su riqueza y nivel de estudios, tome conciencia de los daños y haga algo para repararlos. Tomemos por ejemplo el caso de Noruega (número 3), que ha suscrito más de 40 tratados internacionales de protección ambiental. No es coincidencia que casi todos los jóvenes noruegos terminen el bachillerato.

Cómo lograrlo: A todos los países les conviene encaminar sus políticas gubernamentales hacia el desarrollo de una ciudadanía informada. La meta debe ser un público comprometido e instruido con capacidad para actuar como un antídoto poderoso contra el deterioro del ambiente.

»Revirtamos la tendencia a tiempo
¿HASTA QUE GRADO puede el impacto ecológico de China (número 84) afectar al resto del mundo? Suponiendo que la tasa de propiedad de automóviles en ese país fuera igual a la de los Estados Unidos, por sus caminos circularían 1.000 millones de vehículos, lo cual se traduciría en un consumo de 1,97 billones de litros de combustible por año, casi la mitad del consumo mundial actual. Pero aun si se descarta esta hipótesis, basta el tamaño de la población china y el crecimiento explosivo de su economía para crear las considerables presiones ambientales. Por ejemplo en Beijing, el grado actual de cierta contaminación del aire especialmente dañina es cuatro veces superior al de Nueva York.

Hay indicios de que el gobierno chino está tomando en serio los problemas ecológicos. Los Juegos Olímpicos del año próximo en Beijing quizá representen un momento decisivo. Siguiendo el ejemplo de Corea del Sur (número 35), que hizo un gran esfuerzo por limpiar la capital, Seúl, en preparación para los juegos de 1988, China ha anunciado ambiciosas metas verdes, como reducir a la mitad el consumo de carbón, cerrar 200 fábricas en los suburbios de Beijing y disminuir la concentración de azufre en el combustible. El desafío ahora consiste en alcanzar esos objetivos.

BALANCE ENTRE AMBIENTE Y SALUD
(Baja Mortalidad Infantil y cantidad de muertes por infección gastrointestinal)
1 AUSTRIA
23 ARGENTINA
26 URUGUAY
29 CHILE
47 BRASIL
68 PARAGUAY
94 BOLIVIA
141 TURKMENISTÁN

Cómo lograrlo: La defensa del ambiente es un problema mundial que exige la cooperación de la comunidad internacional. Esto significa que los países de Occidente deben acelerar los esfuerzos para compartir con China nuevas tecnologías a fin de desarrollar fuentes de energía alternativas que no contaminen.

A pesar de tener una franja densamente poblada a lo largo de la frontera sur, donde ciudades como Montreal contribuyen a una emisión de bióxido de azufre que resulta casi dos veces mayor que el promedio en países equiparables y que propicia una creciente lluvia ácida.

Cómo lograrlo: Los demás países deben seguir el ejemplo de Canadá y conservar lo que les queda de sus tierras vírgenes para contrarrestar los efectos de la contaminación urbana.

EFICIENCIA ENERGÉTICA
(Conservación y uso de energías renovables como la hidráulica ,
en relación con el PBI)
1 R.D. DEL CONGO
6 URUGUAY
13 PARAGUAY
23 BRASIL
46 CHILE
52 ARGENTINA
57 BOLIVIA
141 TRINIDAD Y TOBAGO

Fuente Consultada: Revista Selecciones de Readers Digest

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

El Indice de Octano en las Gasolinas Importancia y Factores

LAS GASOLINAS Y EL ÍNDICE DE OCTANO
La destilación normal del petróleo proporciona un 20 % de gasolina, pero el consumo de este producto es tal que se hace preciso elevar dicho porcentaje hasta el 80 %, a no ser que se oriente el consumo a la utilización de otros carburantes derivados del petróleo, como el gas-oil y el fuel-oil.

Para aumentar el rendimiento del petróleo en gasolina se recurre al craqueo o pirólisis, que consiste en la ruptura de las moléculas largas de hidrocarburos por la acción del calor, pasando de fracciones pesadas a otras más ligeras, es decir, más volátiles.

Las gasolinas son hidrocarburos cuyas moléculas tienen unos ocho átomos de carbono. Ahora bien, la disposición relativa de éstos átomos de carbono en la molécula, es decir, el que formen cadenas lineales o más o menos ramificadas, tiene una gran importancia para que los respectivos hidrocarburos puedan ser considerados como malas o buenas gasolinas.

Las características que definen una buena gasolina son las siguientes:
1°) volatilidad;
2°) ausencia dé corrosividad;
3°) estabilidad química;
4°) buena carburación;
5°) resistencia a la detonación.

Posiblemente, la más importante de ellas es la resistencia a la detonación, ya que si se dispone de una gasolina muy resistente, pueden utilizarse motores con gran relación de compresión y, por tanto, de gran rendimiento. Como todos saben, cuando se aumenta mucho la relación de compresión existe el peligro de que se produzca el autoencendido (detonación) de la gasolina antes de que el pistón finalice la carrera de compresión, y también que se produzca la chispa eléctrica en la bujía. Entonces se dice que el motor “pica”.

La resistencia de una gasolina a la detonación se expresa en términos del índice de octano, de tal forma que, a mayor índice, mayor resistencia al autoencendido. La escala de índices de octano se estableció, en su día, arbitrariamente, desde 0 a 100, asignándose el índice de octano 100 a la gasolina constituida exclusivamente por el hidrocarburo isooetano, que era, entre los conocidos entonces, el combustible más resistente a la detonación. El índice de octano 0 corresponde al n-heptano (cadena lineal de siete átomos de carbono).

RENDIMIENTO DE LAS NAFTASPara determinar el índice de octano de una gasolina se introduce ésta en un motor con culata regulable (para poder variar a voluntad su relación de compresión), y se aumenta la compresión hasta que aquél comienza a picar.

Manteniendo esta relación, se introduce despuésisooetano (índice 100), y, a continuación, n-heptano (índice 0), en cantidades crecientes, hasta que comience de nuevo a picar.

En tal momento, la proporción isooctano-heptano da el índice de octano. Por ejemplo, si el motor comienza a picar cuando se ha introducido 70 % de isooetano y 30 % de n-heptano, el índice de octano será 70.

En la actualidad la tecnología del petróleo ha avanzado tanto qué existen carburantes de índice de octano 120, lo que a primera vista parece absurdo, si no se tiene en cuenta el establecimiento arbitrario de la escala de índices. Pensando lógicamente, ello sólo quiere decir que dicho carburante es aún mejor que el isooetano. Mejores gasolinas han permitido diseñar motores más eficaces. Por ejemplo, en el año 1930, la relación de compresión máxima que se podía alcanzar era de 4, lo que permitía un rendimiento a los motores del 40 %; hoy día, es normal una relación de compresión de 7, lo que significa un rendimiento del 55 %.

Entre los factores que influyen en el índice de octano de una gasolina, y cuyo estudio ha permitido la elaboración de mejores combustibles, se encuentran:

1°) El peso molecular del hidrocarburo; cuanto mayor sea el peso molecular, menor será la volatilidad y también el índice de octano. Conviene, pues, emplear gasolinas volátiles, pero no excesivamente, pues formarían tapones de gas en las conducciones (obturación).

2°) La ramificación de la molécula; el aumento de ramificación favorece el índice de octano.

3°) La posición de la ramificación; el índice de octano es mayor cuanto más alejadas estén entre sí las ramas (o cadenas laterales) que salen de la cadena principal del hidrocarburo.

4°) La insaturación; cuanto mayor sea el número de dobles enlaces que unen entre sí los átomos de carbono que forman las moléculas de gasolina, mayor será el índice de octano.

5°) La delación (cadena de gasolina en forma de anillo) también favorece el índice de octano.

6°) La aromatización; un cierto porcentaje de hidrocarburos aromáticos eleva, asimismo, el índice de octano.

7°) Ciertos aditivos, como el plomo tetraetilo, elevan el índice de octano de las gasolinas medianas, pero no tienen casi influencia sobre las malas.