Reforma Universitaria

La Patagonia Características Fauna Suelo Clima Recursos Naturales

LA PATAGONIA, Recursos Naturales
Fauna, Suelo, Clima

La Patagonia se extiende desde los 40° de latitud sur hasta el estrecho de Magallanes. Se trata de una meseta situada entre los Andes y la costa atlántica. Su clima es decididamente continental. La Patagonia es el país de los inmensos rebaños de ovejas, productores de lana y de carne. Los vigilan los famosos gauchos, que están al servicio de grandes estancias. El petróleo es la principal fuente de energía del país, aunque éste se halla en trance de utilizar la fuerza hidroeléctrica de sus ríos.

Argentina se extiende desde el trópico de Capricornio hasta los 50° de latitud sur, y presenta por ello gran diversidad de paisajes. Éstos evolucionan desde la sabana de carácter ecuatorial, en el norte, hasta un paisaje polar, la Tierra del Fuego, en el sur. La Patagonia se extiende del paralelo 40 hasta el estrecho de Magallanes.

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Mapar de la Patagonia: El subsuelo de Santa la Patagonia encierra riquezas incalculables, cuya explotación, que se traduce en grandes aportes a la economía del país, ha significado un cambio fundamental en la vida de las
provincias sureñas. El necesario incremento de la misma requiere grandes inversiones, la implementación de moderna tecnología y un plan que respete escrupulosamente  las condiciones ecológicas.

Si trasladáramos la Patagonia al hemisferio norte comprobaríamos que se encuentra prácticamente en la misma latitud que Francia. Y, sin embargo, la Patagonia está muy lejos de tener clima templado. Está formada por una meseta rocosa de una altura media de 300 a 400 m., situada al sur del río Colorado, entre los Andes, al oeste, y el océano Atlántico, al este. En esta meseta los ríos que proceden de las montañas han excavado profundas cortaduras y cañones.

¿Por qué tiene la Patagonia diferente clima que Francia, si la latitud es la misma? La razón principal es su situación en la vertiente interior de los Andes. Esta cordillera detiene los vientos del oeste, que suavizan la temperatura y provocan precipitaciones; cuando los vientos consiguen vencer el obstáculo de la montaña se han vuelto fríos y secos. La Patagonia tiene, pues, clima continental muy notable.

Además, las tempestades de arena no son raras, pues la meseta, que se compone de una base muy antigua, está recubierta de capas sabulosas terciarias. Su suelo no es estéril; la estepa de los desiertos constituye la vegetación espontánea del país.

A lo largo de la costa atlántica, la meseta domina con sus acantilados una delgada franja litoral. Aunque muy recortada, esta costa ofrece pocas posibilidades a la instalación de puertos. Algunas corrientes y fuertes mareas convierten dicha zona costera en poco segura para la navegación.

El aspecto general de la Patagonia argentina es el de una llanura de estepas escalonadas en una serie de abruptas terrazas, cubierta con una enorme capa de grava, casi desprovista de vegetación. Hacia los Andes la grava se ve sustituida por lavas porfíricas, graníticas y basálticas; la vida animal se hace más abundante y la vegetación más rica (hayas, coniferas).

Entre las principales depresiones que cortan transversalmente la meseta se cuentan el Gualicho, al S. de Río Negro; el Maquinchar, el Valcheta, el Senguer y el Deseado. Otras depresiones estuvieron ocupadas por lagos más o menos extensos, como el Yagagtoo, Musters y Colhuapi y otros situados al S. de Puerto Deseado.

La vertiente oriental es más cálida que la occidental, sobre todo en verano, por la influencia de la corriente ecuatorial del S. Hacia el O. se halla la región minera, que contiene yacimientos de oro, plata, cobre y lignito. Presenta una baja densidad de población, que se concentra sobre todo en ciudades como Neuquén, Comodoro Rivadavia, Trelew, San Carlos de Bariloche y Río Gallegos, entre otras. La región fue explorada por Magallanes en 1520.

Monte Fritz Roy en la Patagonia

La Patagonia posee reservas naturales que contienen gran diversidad de animales y plantas. Numerosos animales originarios de la pampa buscaron allí refugio. Éste es el caso del ñandú (Rhea americana), un ave corredora que mide 1,70 m. de altura; del guanaco, originario de Perú y pariente de la llama, aunque vive en estado salvaje, y del mará, llamado liebre de Patagonia o de las pampas.

La estepa patagónica
la estepa patagónica se extiende por el centro de Neuquén, centro-sur de Río Negro, casi la totalidad de Chubut, Santa Cruz y el norte de Tierra del Fuego, exceptuando la franja cordillerana. Se caracteriza por el dominlo de arbustos bajos de ramas cortas y hojas pequeñas, adaptados a la aridez y los fuertes vientos.
Casi todas las especies vegetales se presentan agrupadas y compactas, formando una superficie uniforme y muy próxima al suelo. Se localizan arbustos como la llareta, el coirón, el neneo y la mata negra.
En el sector occidental de la meseta y el norte de Tierra del Fuego, donde la humedad es mayor, se desarrolla un manto ce gramíneas. En cuanto a la fauna, hay herbívoros como el guanaco y la mará o liebre patagónica, carnívoros como el zorro gris y el puma, y aves como las martinetas, el ñandú petlso y las perdices.

También encontramos allí al tuco-tuco, mamífero roedor apodado rata de peine a causa de los pelos resistentes que envuelven la base de sus uñas. El puma merodea igualmente por aquellos parajes. También se encuentran grandes colonias de pingüinos, mientras que las aguas rebosan de focas y de marsopas.

Tuco Tuco

Tuco-Tuco

fauna de la patagonia

Cuando los españoles que se habían establecido en Argentina llegaron hasta la Patagonia, encontraron en ella una población autóctona: los tehuelches, que vivían principalmente de la pesca y de la caza. Esos tehuelches han desaparecido por completo hoy día.

El desarrollo moderno de la Patagonia data de 1880. El territorio situado al sur del río Negro fue proclamado posesión argentina al término de una campaña militar contra los indios; mientras, algunos españoles e ingleses organizaban la cría de ganado lanar.

La Patagonia es el país de los grandes rebaños de ovejas, que vigilan los gauchos. Durante mucho tiempo esos hombres, que llevaban una vida nómada, se opusieron a cualquier intrusión en lo que consideraban sus dominios; pero hubieron de ceder.

Se construyeron líneas férreas que llegaban hasta muy adentro del país, y los grandes terratenientes españoles cercaron sus tierras con alambre espinoso. Así se puso fin a la vida errante de los gauchos, que pelearon encarnizadamente, a principios del siglo XIX, para rechazar a los invasores.

Esta lucha por la libertad se vio coronada por el éxito, y es todos los años motivo de conmemoración. Los gauchos del siglo XX están sindicados y trabajan al servicio de grandes estancias o empresas agrícolas. Sin embargo, han conservado sus canciones y su forma de vestir. A ellos se unieron, también, los inmigrantes que encontraron empleo   en   estas   explotaciones.

Las estancias, en la Patagonia, son generalmente muy grandes (1.000 ha. aproximadamente) y cuentan con varios millares de ovejas. En la época del esquileo reina allí una actividad febril. Las balas de lana son transportadas por camiones y ferrocarril a los puertos de la costa. Más de la mitad de la producción argentina de lana proviene de la Patagonia. Algunos cruces han permitido también obtener ejemplares destinados a la producción de carne.

En otoño principia la temporada en los grandes mataderos y frigoríficos de Río Gallegos, San Julián, Santa Cruz y Puerto Deseado. Las ovejas se encuentran principalmente en el sur, donde un clima más suave les permite encontrar hierba de mejor calidad.

El norte de la Patagonia, allí donde es posible irrigar las tierras, y el valle del río Negro, se dedican a la agricultura. Los campos se cultivan de manera intensiva y producen patatas y centeno. Los vergeles no son raros, y en algunas lomas bien preparadas se llega a encontrar hasta algún viñedo.

petroleo en la patagoniaEsta parte del país es naturalmente la menos poblada. Es una región magnífica en la que abundan los lagos; entre otros, el Nahuel Huapi, cuyo lugar de emplazamiento ha sido notablemente valorizado y convertido en un gran centro de turismo.

Recientemente se ha descubierto carbón en la Patagonia, aunque no de gran calidad. Los yacimientos están cerca de la frontera chilena. La industria carbonífera ocupa a unos seis mil obreros.

Económicamente, es más importante la explotación de los yacimientos de petróleo, cuyo principal centro es Comodoro Rivadavia, capital de la Patagonia. Los campos petrolíferos están situados a lo largo de la costa atlántica.

Hasta lo presente, sin embargo, resultan insuficientes para proveer a las necesidades del país, que ha de recurrir a la importación. Se están realizando grandes trabajos para construir junto a los ríos centrales hidroeléctricas.

Como en todo el territorio argentino, en la Patagonia las ciudades están emplazadas a lo largo de la costa o en la desembocadura de los ríos. Son, generalmente, poblaciones portuarias que se benefician de la riqueza del interior del país.

La Patagonia está llamada a representar un gran papel en la economía del país argentino, y hay puestas en ella grandes esperanzas, especialmente en el plano industrial.

CHIBUT: LAS BALLENAS EN LA  PENÍNSULA DE VALDÉS

La península Valdés, a la que se puede acceder desde Puerto Madryn, se extiende sobre una superficie de 3.620 km2. Sus 400 km de costa cambiante, templada, constituyen un paraíso para los pescadores y una de las mayores atracciones turísticas del país. Asombra recorrer el estrecho istmo Ameghino, que se interpone entre el golfo de San José, al norte, y el Nuevo, al sur, y une la península al resto del continente.

En ambos golfos se registran las mareas con mayor diferencia de nivel del mundo: cada cuatro horas, las aguas suben en uno y bajan en el otro, con un desnivel tan marcado, que se ha considerado a la península como la más extraordinaria fuente de energía mareomotriz, con un potencial eléctrico que urge aprovechar.

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Pero Valdés no es sólo uno de los accidentes geográficos más espectaculares de la Argentina: sus condiciones climáticas -su temperatura no excede los 30° C ni desciende por debajo del cero-, su topografía y su ubicación geográfica la convierten en una de las reservas de fauna más importantes del país y del mundo.

Las loberías y las elefanterías de Valdés, con poblaciones estables de más de 150.000 ejemplares, alternan con colonias de pingüinos de diferentes variedades, cuyo número supera los dos millones.

Como sí no bastara tanta belleza, como si tanta majestuosidad no fuese suficiente, entre los meses de junio y diciembre, convocadas por la gran concentración de plancton y krill que hay en las aguas y las temperaturas reinantes, ingresan majestuosamente a los golfos San José y Nuevo las ballenas francas, la variedad más antigua y de mayor tamaño que existe en el mundo. Cuesta creer cuando, en un extraño ballet, esas moles de más de 30 toneladas de peso emergen, saltan y caen de espaldas sobre el mar. No es una pirueta, sino todo un gesto de amor.

ACTIVIDADES AGROPECUARIAS. Más de la mitad de los terrenos sembrados están ocupados por plantaciones de hortalizas. Las tierras aptas para la agricultura en la provincia de Chubut se concentran en los valles cordilleranos y pre-cordilleranos, únicas áreas fértiles en las cuales es posible realizar cultivos de secano.

Tal es el caso de Maitén-Leleque, Epuyén, Cholila, Esquel-Trevelin, Tecka y Alto Río Senguer. Se trata de un recurso de localización limitada y escasa, que solamente puede ser ampliado mediante prácticas de riego, como las que habitualmente se aplican, por ejemplo, en el valle inferior del río Chubut y en Sarmiento, en el curso inferior del río Senguer.

La naturaleza de los pastizales de estas tierras las vuelve aptas para la actividad pecuaria. En el resto del territorio chubutense predomina la ganadería ovina extensiva.

SANTA CRUZ:
EL PETRÓLEO Y EL GAS. Estos productos se obtienen de las cuencas de San Jorge, al noreste, y de la Austral, al sur. La prospección y explotación de la cuenca de San Jorge se iniciaron en la zona costera, en Cañadón Seco, y posteriormente progresaron hacia el oeste y suroeste, en dirección a Pico Truncado, Coluel Kayke y Las Heras.

Los principales centros del área, con la excepción de Puerto Deseado, crecieron estrechamente relacionados con la expansión de la explotación. Los núcleos más estables son los relacionados con la planta depuradora y compresora de gas ubicada en la cabeza del gasoducto Pico Truncado-Buenos Aires, al que se ha conectado el proveniente de la cuenca Austral, desde Cerro Redondo, en 1973, y desde San Sebastián, en 1978.

En Cañadón Seco se encuentra también una planta compresora de gas relacionada con el primitivo gasoducto. En Caleta Olivia están emplazados los principales depósitos de petróleo y el puerto de salida de la producción de la cuenca.

Ya en el ámbito de la cuenca Austral, ios yacimientos de Cerro Redondo y El Cóndor, situados al sur de Río Gallegos, en las proximidades del límite con Chile, son de tipo estructural, lo que en gran medida reduce el carácter aleatorio de las perforaciones. Sin embargo, la producción de petróleo es reducida.

El gran potencial de la cuenca Austral es el gas, con reservas comprobadas de casi 100.000 millones de metros cúbicos en la cuenca Austral, mientras que las de San Jorge llegan a unos 45.000 millones. El yacimiento más importante es el de Posesión, al sur de Cerro Redondo.

Tanto la cuenca de San Jorge como la cuenca Austral comparten su carácter meramente extractivo, sin contar con ningún tipo de procesamiento industrial en el lugar. Este hecho representa un síntoma más de las condiciones en que se desenvuelve la economía de Santa Cruz.

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Presidencia de Derqui Santiago La Confederación Argentina

DERQUI, PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA

Terminado el período presidencial de Urquiza; el 5 de marzo de 1860 asumió la primera magistratura el Dr. Santiago Derqui, cordobés, acompañado en la vicepresidencia por el general Juan Esteban Pedernera, oriundo de San Luis. La provincia de Buenos Aires, a su vez, eligió gobernador a Mitre y ambos estadistas suscribieron el 6 de junio un pacto que ratificaba lo establecido en el de San José de Flores.

Derqui Santiago

La presidencia de Dr. Derqui fue breve, debido a las luchas políticas entre Buenos Aires y la Confederación.

En noviembre de 1859 y en medio de las agitaciones de la guerra civil, se efectuaron las elecciones para reemplazar a Urquiza, quien terminaba su mandato.

Practicado el escrutinio, fue elegido presidente de las trece provincias de la Confederación, el Dr. Santiago Derqui y vicepresidente, el general Esteban Pedernera. Asumieron el mando el 5 de marzo de 1860.1 Integró su ministerio con los doctores Juan Pujol [Interior}, Tomás Arias (Hacienda), Emilio de Alvear (Relaciones Exteriores), José de Olmos (Justicia, Culto e Instrucción Pública) y el general Benjamín Victorica (Guerra y Marina).

En los primeros meses de su gestión gubernativa, la situación del país era tranquila, prueba de ello fue la reunión amistosa de Urquiza, Derqui y Mitre en el palacio San José, de Concepción del Uruguay (Entre Ríos))

Poco después, sin embargo, se produjo un nuevo rompimiento entre Buenos Aires y la Confederación. El Congreso de Paraná rechazó a los diputados bonaerenses, que habían sido elegidos según la ley provincial en lugar de serlo conforme las prescripciones de la Constitución nacional.

Y, para agravar aún más el conflicto, estalló en San Juan una revuelta durante la cual se dio muerte a su gobernador, el coronel José Virasoro, por lo que Derqui envió como comisionado al coronel Juan Saa -gobernador de San Luis-, quien venció a los revolucionarios en Pocitos y fusiló a su jefe, Antonino Aberastain.

El gobierno de Buenos Aires protestó enérgicamente por estas medidas, y la guerra quedó declarada. Ambos ejércitos -a las órdenes de Urquíza y de Mitre- se encontraron en los campos de Pavón, en la provincia de Santa Fe, el 17 de setiembre de 1861.

El combate fue favorable para las fuerzas bonaerenses, que avanzaron hasta Rosario. Ante la gravedad de la situación, Derqui se retiró a Montevideo y el vicepresidente Pedernera declaró en receso el gobierno nacional.

Mitre asumió entonces el poder con carácter provisorio y fue reconocido por todos los gobernadores provinciales, inclusive por Urquiza, a quien también se respetó como gobernador de Entre Ríos.

MITRE

Incorporación de Buenos Aires a la Confederación: Lograda la unión nacional, el gobierno se trasladó a Buenos Aires donde, el 25 de mayo de 1862, se inauguraron las sesiones del primer Congreso en el que estaban representadas las catorce provincias argentinas. ,En tales circunstancias se votó la llamada Ley de Compromiso, por (a que se disponía que las autoridades residirían en la ciudad de Buenos Aires por el término de cinco años, hasta que se resolviera definitivamente cuál sería la capital de la República. Bartolomé Mitre es el primer presidente de la República Argentina.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
SANTIAGO DERQUI
Fue de hecho y formalmente el primer presidente de la Nación Argentina, puesto que promulgó la reforma de 1860, con la presencia de Buenos Aires, y gobernó de acuerdo con ella. Había nacido en la ciudad de Córdoba el 9 de julio de 1810, en el hogar formado por don Manuel Derqui y doña Josefa Rodríguez. A los 22 años se graduó de doctor en jurisprudencia en la Universidad de su ciudad natal, en la que poco después se desempeñó como catedrático.

En 1835 era miembro de la Legislatura provincial, al producirse el asesinato de Juan Facundo Quiroga, hecho que se proyectó directamente en la vida política de Córdoba a través de los hermanos Reinafé. Derqui, que venía actuando en la provincia bajo la bandera del federalismo, ocupó cargos oficiales durante la administración de José Vicente Reinafé; también se recuerda su actuación como encargado del recurso de fuerza contra el obispo Lascano, en conflicto con el gobernador.

Cuando el 7 de agosto de 1835 el congreso de Córdoba dio por terminado el mandato de Reinafé, fue elegido gobernador Pedro Nolasco Rodríguez; pero el parentesco de éste con el anterior determinó su alejamiento, lo que abrió paso a un nuevo gobierno, que desempeñó el doctor Derqui, a quien le tocó designar los conjueces para juzgar a los Reinafé.

Posteriormente, al ser elegido gobernador, por presión de Rosas, el coronel Manuel López [alias Quebracho), y producida la captura de tres de los Reinafé, el doctor Derqui y Pedro Nolasco Rodríguez fueron remitidos a Buenos Aires, acusados de complicidad en el crimen. Tiempo después, Derqui fue puesto en libertad y tomó el camino del exilio.

En el Estado Oriental actuó al lado de Rivera, de quien fue secretario hasta el momento de ser designado en una misión ante el gobernador Ferré, de Corrientes, con quien formalizó un tratado de alianza contra Rosas. En esta provincia se desempeñó luego como secretario y auditor de guerra del general José María Paz, quien lo designó ministro.

Después de la derrota unitaria de Arroyo Grande buscó asilo en el Brasil.

AL LADO DE URQUIZA
Tras la caída de Rosas, en abril de 1852 el Director provisional Urquiza lo nombró en misión especial ante el gobierno del Paraguay, previa al reconocimiento de la independencia de aquella república. Poco después, el mismo Urquiza lo distinguió con una banca al Congreso Constituyente de Santa Fe, ocupando la vacante dejada por el doctor Barros Pazos, que renunció. Durante el gobierno constitucional de Urquiza fue interventor nacional en la provincia de San Juan y ministro de Instrucción Pública y del Interior.

Cuando en 1859 surgieron las candidaturas de Mariano Fragueiro, Salvador María del Carril y Derqui para la presidencia, Urquiza se decidió por este último. Acompañado por el general Juan Esteban Pedernera, pudo gobernar la Confederación durante dieciocho meses, es decir hasta la disolución del gobierno de Paraná, en noviembre de 1861.

En los últimos meses de su presidencia, se separó políticamente de Urquiza. El 20 de octubre de 1861, hizo una delegación de poder a nombre del general Juan Saá, uno de los jefes del interior que había luchado hasta el fin en Pavón. Pero el 5 de noviembre de 1861, ante la imposibilidad de apuntalar militarmente la Confederación, se alejó del país y se radicó en Montevideo.

Allí, a fines de 1863, asistió a los funerales realizados en memoria del general Ángel Vicente Peñaloza, según consignan las crónicas periodísticas de la época. Vivió pobremente en Montevideo hasta 1864, año en que pasó a Corrientes. En esta ciudad lo sorprendió la invasión paraguaya de abril de 1865.

En esta oportunidad, Derqui se negó a prestar toda colaboración al mariscal Francisco Solano López, pero se vio envuelto en un proceso que lo llevó a la cárcel, donde permaneció algunos meses. Tal era la pobreza en que se hallaba cuando ocurrió su muerte, el 5 de setiembre de 1867, que su viuda no pudo costear su entierro y fue necesario hacerlo, después de tres días, por suscripción popular.

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 Historia Argentina José Cosmelli Ibañez
Instituciones Políticas y Sociales desde 1810 Edit. Kapelusz
Revista Crónica Argentina Fasc. N°50 – CODEX –

Vida de los Primeros Colonizadores en Argentina Trabajo y Lucha

EL TRABAJO Y VIDA DE LOS COLONIZADORES

La pampa húmeda argentina, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

inmigrantes en argentina

“En Santa Fe la colonización se opera de este modo: cualquier poseedor de unas leguas de tierra, pone un aviso en un diario, diciendo -que tal pedazo de terreno- cuyo plano publica y fija en las esquinas- es colonia; se llama la colonia tal, y los que quieran poblarla ahí la tienen. Se presenta un colono que no tiene más que sus dos brazos y el buen deseo de trabajar; llega a aquel pedazo de campo (en cualquier punto que este situado, desde Reconquista hasta la Teodolina se reproduce el fenómeno y el colonizador le entrega 20 cuadras cuadradas de tierra, diciéndole: dentro de cuatro años me pagarás su valor por cuartas partes anuales.

En ese mismo terreno el colonizador ha puesto una casa de comercio, donde se encuentra todo lo necesario, que fía al colono los artículos de consumo durante el primer año.

La primera sorpresa que espera al colono a su llegada allí (colono que no tiene, como he dicho, más que sus dos brazos es la de verse poseedor de veinte cuadras de terreno que ni había soñado tener, ya suya sin otra condición que la de trabajarla.

Encuentra allí todas las facilidades para su labor; el agua a cuatro, seis u ocho metros y madera en abundancia (la provincia de Santa Fe está cubierta de bosques, especialmente en el Norte),hace un rancho humilde y pobre, pero tiene el arado con cual roturar la tierra y trabaja.

El primer año, por mala que sea su cosecha, siempre alcanza a pagar la cuarta parte del insignificante valor de la concesión, cuyo precio varía de 300 a 500 pesos y 800 en las colonias ya formadas, y al año siguiente, el colono consigue generalmente pagarla toda.

El colono, hombre por lo general trabajador y honesto, tiene mujer y tiene hijos, allí la mujer y los hijos, no son señores, como en las grandes ciudades, origen casi siempre de gastos poco productivos, no; ellos también trabajan, cada uno en la esfera de sus fuerzas; la mujer, si no puede labrar la tierra, cuida las gallinas del corral, los niños los bueyes, Y el marido rompe la tierra; todos trabajan todos producen.

Aumentan cada año los consumos, pero también aumenta la producción y en una proporción mayor.
Antes de cuatro años el colono se ha hecho rico, si ha sido honesto y laborioso.

En esa legua cuadrada cada veinte cuadras superficiales, tiene una casa; se ha formado un núcleo de pueblo, y en ese núcleo de pueblo el primer edificio es una fonda, porque como la población es ambulante, allí es necesaria e indispensable; la segunda casa es una carpintería con herrería, y así se va formando un pueblo que muchas veces llega a ser ciudad, como lo son ya Esperanza, San Carlos, Pilar, Gálvez y Rafaela.

Respecto a las herrerías, permítaseme una pequeña disgresión. En Santa Fe, no se usan arados ingleses ni norteamericanos, ni franceses; allá no se trabaja sino con los hechos en la misma colonia, donde la reja del arado va a romper la tierra, que resultan mejores y más baratos que los extranjeros…

“El colono es esencialmente católico, o esencialmente deísta, cualquiera que sea su religión, por lo general, como nuestra inmigración pertenece a la raza latina, es católico. Son hombres acostumbrados a cumplir con sus deberes religiosos, y el día Domingo, que ellos santifican a su manera, de una o dos leguas o más, se dirigen al punto más cercano que tenga iglesia, para cumplir sus deberes religiosos.

El colono, acostumbrado a hacer perpetuamente la vida de familia, se traslada con su carro (que, entre paréntesis, ha sido hecho en la misma colonia), guiando él mismo sus caballitos, llevando a su lado a su familia, detrás los sirvientes o peones, y por último, hasta seguido de los perros de la casa.

Así se hace sus leguas y llega al punto en que hay iglesia, donde cumple sus deberes religiosos. En seguida van a festejar el día en el almacén más próximo; allí encuentran preparada una buena alimentación y, sobre todo, buen vino; pasan el resto del día en conversaciones, músicas y bailes, y cuando las sombras de la noche tiende su manto, recogen sus caballitos y regresan a sus hogares”.

CARRASCO, Gabriel: La provincia de Santa Fe y el territorio del Chaco.
Conferencia ante el Instituto Gcográfico Argentino

Adaptación de los Inmigrantes a Argentina Gringos y Criollos

SOCIEDAD ARGENTINA DEL SIGLO XIX: RELACIÓN INMIGRANTE-CRIOLLO

ANTECEDENTES: A partir de la inserción en el mundo  de nuetro país por el sistema de la división internacional del trabajo, comenzo una serie de transfomaciones sociales y económica en las provincias de nuestra Pampa Húmeda.

Europa transitaba un tiempo de expulsión de población que respondía a motivos de diferente índole: religiosos, económicos y más tarde, ideológicos. Inglaterra, por su parte, ya había sorteado las etapas iniciales de la revolución industrial, por lo que requería nuevos mercados donde pudiera adquirir las materias primas que ya no podía producir, vender sus manufacturas y colocar el excedente de capital que obtenía de su comercio.

La pampa húmeda, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

Estos cambios no constituyeron el resultado de un plan orgánico previamente elaborado, sino que son producto de la combinación de factores internos y externos, estos últimos fundamentales, y de la comunión ideológica que existió en la élite dirigente y que rindió sus mejores frutos en la continuidad de las obras de gobierno.

Inmigrantes europeos trabjando en el campo

SIMBIOSIS CULTURAL CRIOLLO-GRINGO

“El proceso de simbiosis cultural que vivió la Argentina con la llegada de la inmigración fue largo y tuvo alternativas muy diferentes, según se analice el ambiente rural y el urbano, y varió también, en grupos de fácil adaptación a otros más cerrados y aferrados a sus hábitos de origen, que se resistieron a aceptar las costumbres de esta tierra.

Este intercambio definido como “préstamo y captura de elementos culturales”, en tanto ha sido considerado cora: un proceso, requirió tiempo, y para describir sus resultados, es conveniente ubicarse en los comienzos del siglo xx. la atención no en los grupos recientemente ingresados, sino en los descendientes de las primeras oleadas, los que ya han pasado el período de aclimatación, e incluso, en muchos de ellos que han nacido en este suelo.

La adecuación del gringo significó, en primer lugar, acondicionamiento al ambiente y luego, en relación a éste b incorporación de hábitos, modalidades, vestimenta, y hasta diversiones autóctonas, a los que enriqueció con pinceladas propias. De ésas merecen destacarse: la pérdida del temor al caballo, la afición al mate y, en algunos casos, la adquisición de destrezas como la de tirar el lazo. Comenzó a gustar de la carne asada, y, de sus ropas, abandonó los zapatones, los pantalones de frisa y la boina, trastocándolas por botas o alpargatas, bombachas y sombrero aludo, sólo que este último no era de fieltro sino de paja. Se sumó a las reuniones fogoneras, y entonces se empezó a escuchar en ellas el acordeón, a la vez que aprendió a pulsar la guitarra.

También el paisano argentino sufrió el impacto y asimiló elementos europeos -entre los de mayor importancia se encuentran los útiles de labranza-, ya que, siendo ésta una actividad que casi no se practicaba antes de la colonización gringa, al difundirse, fue necesario realizarla con los medios y en la forma que señalaba el gringo. Necesitó, entonces, amoldar su indumentaria a la nueva faena y para ello eliminó la incómoda bota de potro, el calzoncillo cribado y el chiripá.

El resultado de este intercambio no puede explicarse describiendo a gringos acriollados o gauchos agricultores; tal proceso llevó a la construcción de una nueva forma de vida, la del hombre argentino, y comprendió, además de los mencionados, aspectos esenciales de la vida humana.

Fueron idiosincrasias extremas, contrapuestas, que, al combinarse, atemperaron sus caracteres y así se explica que aquel criollo desinteresado por el dinero, y sin otra ambición que la de vivir como sabía, aprendiera la importancia de progresar mediante el trabajo y el ahorro, al ver los resultados obtenidos por el gringo por estos medios. También se habituó a una vida más sedentaria, y prestó mayor atención a su familia. A esta última la revalorizó como factor de progreso, gracias al sentido que le daba el colono a la cooperación familiar en el trabajo, y procuró también asegurarle el bienestar futuro.

El acercamiento entre los dos grupos se fue dando en forma paulatina, a medida que se vencían obstáculos, de los cuales el principal, fue una cierta desconfianza mutua, comprensible entre invasores e invadidos. Este sentimiento tuvo su explicación en la política excesivamente favaorable al extrbnjero frente a los derechos de los criollos, política a la que ambos grupos eran ajenos.

La primera etapa los mantuvo alejados, observándose; luego, una primordial necesidad habrá de acercarlos: la escuela; en ella, los hijos de ambos aprenderán a convivir. Luego llegarán los casamientos, estrechamiento que se vivió con dificultad pero que fundamenta! para vencer la tendencia endogámica en la que estaba cayendo el colono.
La escuela fue el elemento decisorio en el acercamiento de mentalidades: ella sirvió para difundir el sentimiento de amor por el suelo y fue la columna en que se sustentó la protección del idioma.

La trascendencia de la lengua en relación de la comunidades, aunque obvia, merece ser recalcada: las colonias tendieron, en un principio, a preservar sus lenguas originarias, educando a sus hijos en ellas. La provincia de Santa Fe será pionera, una vez más, de medidas gubernamentales vinculadas al proceso colonizador. Esta vez concurrirá en defensa de nuestro idioma, haciendolo de uso exclusivo y obligatorio en las escuelas de su esfera.

También en la vida política nacional habrá de reflejarse estos pasos, y, si en un principio se consideró como influencia de la inmigración, la gran apatía política de las décadas del ’70 al ’90, también se debe a ella, o mejor dicho, a sus frutos, la gran explosión política de la última década del siglo y el surgimiento de un movimiento de raíz y alcance nacional, la Unión Cívica Radical, en la cual se mezclan los hijos de ambos grupos en procura de ideales comunes.

El transcurso de esta relación y estrechamiento puede seguirse mediante la literatura y la música. El sainete, el drama rural y el tango, sirven de apoyo para su estudio”.

Fuente: Cechini de Dallo La Capital Rosario 16-04-1986

Historia Primeras Escuelas en Santa Fe Colegios y Profesores

LA EDUCACIÓN EN SANTA FE: PRIMEROS COLEGIOS Y PROFESORES

La Educación (1862 – 1890)
La cuestión educativa tuvo un sitio de importada en el programa político de los gobiernos provinciales entre 1862 y 1890; pero para ser justos en el análisis, debe decirse que las reformas educativas se iniciaron en 1853, y para 1857, ya existían en la provincia, 21 escuelas gratuitas.

En materia legislativa, debe considerarse en primer lugar la ley de 1866, que estableció la obligatoriedad de la instrucción primaria; quedó en ella esbozado el gran objetivo de este programa: “que uno de los principales deberes del gobierno es el de fomentar, por todos los medios posibles, la enseñanza primaria de la juventud y propagarla en todo el territorio de la provincia, encaminándola convenientemente a entrar en la carrera literaria b de las artes e industrias”.

primeras escuelas en santa fe

Ante la necesidad de satisfacer los requerimientos en materia de enseñanza secundaria, la provincia contó con el aporte de la gestión privada. En Rosario se abrió, en 1855, el primero de estos institutos a cargo de los profesores Laurino Puentes y Julio Bosch; luego el de Manuel Tristany y José Niklison y en 1856 el de Domingo Podestá y Francisco Saloni, con un plan de estudios humanístico y confesional. En 1860, surge la Escuela del Progreso, del Profesor M. Durand Sabayat, y en 1863 se inauguró el Liceo y Escuela de Artes y Oficios. Un relevamiento realizado en 1866, dio cuenta de la existencia de 12 colegios particulares.

En la ciudad de Santa Fe, 1861, se firmó un contrato entre el gobierno provincial y La Compañía de Jesús por el cual se acordó la reinstalación del Colegio de la Inmaculada Concepción. Esta decisión fue apoyada por todos los grupos políticos y el pueblo en general contribuyó económicamente para que fuera una realidad. Esta institución creció rápidamente en cantidad de alumnos y docentes y en fama, la que superó los límites del país, atrayendo a jóvenes uruguayos. La excelencia de la formación filosófica y científica con que egresaban los alumnos del Colegio, produjo cambios en todos ios órdenes de la cultura, la política y la justicia de Santa Fe.

La ley que se dictó en materia educativa en agosto de 1874, tuvo dos finalidades fundamentales; la primera, crear un verdadero sistema de normas y organismos destinados a la programación, la administración y control del servicio; y la segunda, a prever los recursos que lo sostendrían.

En el primer caso, aparecen los inspectores, las comisiones escolares con participación de los vecinos para mejorar la educación, y reiteró la condición de obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza, estableciendo el contralor y las penas para los padres o patrones que no cumplieren con ella. En 1876 se dio una reglamentación para el funcionamiento de las escuelas. Una nueva ley de 1884, reformuló las obligaciones de los estamentos que integraban el sistema educativo y creó el Consejo de Instrucción Primaria, para que ejerciera la conducción del mismo.

En noviembre de 1886, una nueva ley de educación común replanteó los temas inherentes a ella, con interesantes consideraciones sobre la enseñanza moral y religiosa, así como respecto de los establecimientos privados que funcionarían en el ámbito provincial.

La presencia de la escuela pública en las colonias había sido especialmente prevista en las normas sobre colonización, disponiendo que se prevea la escuela a partir de la traza misma de ia colonia, con la donación del terreno para edificaría, y, tras dos o tres años de existencia de la colonia, se creaba un cargo de maestro o preceptor que iniciaba la institución. La escuela cumplió así un papel fundamental en la integración de los colonos extranjeros, fue un aglutinante cultural entre los diversos grupos étnicos que poblaban por aquellos tiempos el territorio santafesino. Permitió generar un marco básico de formación e información, uniformando la lengua y brindando un ámbito de vinculación entre las nuevas generaciones de esa sociedad embrionaria.

Al respecto merece señalarse la medida dispuesta por el Gobernador José Gálvez ante la necesidad de contar en la provincia con un número importante de maestros con formación pedagógica; consistió, en primer lugar, en organizar anualmente, entre enero y marzo, una Asamblea de todos los maestros dei estado en ía capital provincial, con el objeto de estudiar y resolver los problemas referidos ai magisterio. Este sistema de conferencias pedagógicas se hacía accesible a todos los docentes interesados ya que se les daba un sobresueldo para gastos de viaje.

Otra medida de interés en materia de docentes fue la de traer maestros españoles para que se desempeñaran en la provincia, teniendo en cuenta, además de la formación pedagógica, la lengua y los principios religiosos comunes.

En cuanto a los estudios terciarios, la primera experiencia se debió al interés del Gobernador Simón de Iriondo que promovió la creación, siendo ministro de gobierno Cabal, en 1868, de las cátedras de derecho, en las aulas del Colegio de la Inmaculada, ley que hacía realidad una aspiración de la comunidad santafesina.

En 1869 inició su marcha este ciclo para el cual se buscaron profesores de valía de otras provincias y se adquirió un valioso caudal bibliográfico para los estudiantes. En 1875 se obtuvo el reconocimiento de las llamadas Facultades Mayores en el orden nacional, con el cual se posibilitaba a los egresados de éstas el aspirar al título de doctor en las universidades del país.

En 1877 ya estaba la idea entre los gobernantes santafesinos de crear sobre la base de esta carrera de jurisprudencia, una universidad provincial, pero, en los años siguientes todo siguió igual, con los estudios de derecho en franco progreso. En 1884, el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, ejercido por el Dr. Eduardo Wilde, le retiró al Colegio de la Inmaculada la autonomía educativa de que gozaba y por un informe especial, retiró también el reconocimiento de los títulos obtenidos en el colegio Jesuíta, ofreciendo la alternativa de que los alumnos se sometan a un tribunal, igual que los de otros institutos privados. Ante ello el rector del colegio decidió cerrarlo, quedando las facultades mayores sin sustento.

Esta experiencia de educación superior en la Provincia de Santa Fe, junto con otros antecedentes en materia de educación secundaria confesional, muestran a la dirigencia política santafesina (como católicos profesos progresistas) que los cambios socioeconómicos y políticos de los tiempos que se vivían, no estaban reñidos con la tradición religiosa y la fe católica.

En 1889 el Gobernador José Gálvez volvió sobre la cuestión de los estudios superiores y creó la Universidad de Santa Fe, que inauguró sus actividades en 1890.

Fuente Consultada:
Nueva Enciclopedia de la Provincia de Santa Fe
Tomo I – SANTA FE – Ediciones Susamerica Santa Fe

Vida de Di Giovanni Severino Anarquista Italiano en Argentina

VIDA, ACCIONES Y EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA  SEVERINO DI GIOVANNI

En el año 1919, a pocos meses de la triste recordada Semana Trágica comenzaron diversos asaltos de grupos anarquistas con la finalidad de  conseguir fondo económicos para costear los gastos de sus “aventuras sangrientas”, apoyar el funcionamiento de los sindicatos, mantener las familias de los presos políticos y financiar propaganda y periódicos políticos para difundir sus ideas anarquistas que habían aprendido en Europa y que deseaban implantar en Argentina.

Entre los dirigientes mas destacados de este movimiento de protesta, existió un inmigrante que llegó escapando del fascismo italiano, y que es recordado hasta nuestro días por lo salvaje de sus acciones, llamado Severino Di Giovanni, quien representa el segmento probablemente más idealista y radicalizado del anarquismo argentino. Debido a sus posiciones intransigentes con el orden capitalista, encuentra enconados adversarios no sólo en el régimen político sino en las propias filas anarquistas.

Semana Trágica: El 7 de enero de 1919 hubo una manifestación de obreros en huelga frente a la fábrica Vasena; fueron atacados por la custodia de la empresa y por la policía, con saldo de varios muertos. El día 9, en el sepelio, la policía reprimió a la multitud y se entabló una lucha entre ambos bandos que dejó un saldo aproximado de 65 muertos y 130 heridos, entre los huelguistas, y de 4 muertos y 9 heridos, entre los policías.

Di Giovanni Severino

Di Giovanni, se lo recuerda como un  anarquista expropiador que tuvo en jaque a la policía argentina
durante seis años con sus asaltos y atentados.

ANTECEDENTES: los miles de inmigrantes que fueron llegando a Bs.As. con la idea de “hacerse la América”, veían muchas injusticias sociales y laborales, por lo que decidieron luchar por sus derechos, como la jornada laboral de ocho horas, leyes sanitarias,  limitación del trabajo de los menores  y fundamentalmente por un salario digno y su participación en política.

Como respuestas a sus reclamos obtuvieron por parte del estado  una represión salvaje , violencia y la aplicación de la Ley de Residencia, donde eran expulasados de Argentina, y enviados a su país de origen. Como consecuncia se declararon violentas huelgas que siempre culminaban con la intervención y la represión policial. Fue éste el punto de inflexión respecto de la cuestión de la tolerancia hacia los inmigrantes. No sólo se expulsaba a los extranjeros, también se prohibieron las huelgas, se comenzó a reprimir y reglamentó la actividad sindical.

A fines del siglo XIX habían llegado a la Argentina contingentes de anarquistas españoles e italianos, entre los cuales estaban el catalán Diego Abad de Santillán y el italiano Enrico Malatesta, impulsores del movimiento anarquista en la Argentina. Malatesta, que residió en el país entre 1885 y 1889, publicó en Buenos Aires, en español e italiano, La Questione Sociale, precursor del periódico La Protesta, el diario ácrata más importante y permanente del siglo XX.

DI GIOVANNI SEVERINO: Poco después de la “Marcha sobre Roma” (1922) de Benito Mussolini, llegó a la Argentina Severino Di Giovanni, un obrero tipógrafo, que sería el más conocido de los anarquistas “vengadores” o individualistas de la Argentina.

Nacido en Italia el 17 de marzo de 1901,  en Chieti en la región de los Abruzos, a unos 180 kilómetros de Roma, era un adolescente   cuando se impregnó de las ideas libertarias.Estudió el magisterio y antes de graduarse comenzó a enseñar en una escuela de su aldea. En 1922 debió dejar la Italia fascista refugiándose en nuestro país, donde se desempeña como obrero tipógrafo entre otros trabajos.

Es un ávido lector, y aunque realizó estudios en su país natal, fue sobre todo la afición letrada la que lo convirtió en un erudito conocedor del pensamiento libertario. Durante algún tiempo editó el periódico Culmine, cuyo objetivo mayor es despertar la conciencia de los oprimidos y llamar a la destrucción del orden económico-jurídico.

En sus horas libres aprendió el oficio de tipógrafo y leyó todos los libros que llegaron a sus manos,
entre ellos, las obras de los teóricos anarquistas Proudhon, Bakunin, Malatesta y Reclús.

Y ahora, cuando promedia la década de 1920, lleva adelante, con un grupo sin duda menguado de seguidores, una serie de acciones apropiadoras con creciente despliegue de violencia, lo que incomoda al grupo anarquista del  conocido periódico libertario La Protesta, de gran predicamento entre los sectores obreros.

En 1922 se casó con Teresa Masciulli, una muchacha de su pueblo, con quien tiene tres hijos. La muerte de sus padres y la llegada al poder del fascismo lo decidieron a abandonar Italia y a partir junto a su esposa rumbo a la Argentina. Llegó a Buenos Aires en mayo de 1923 y de inmediato entró en contacto con los círculos anarquistas y antifascistas. Consiguió trabajo como obrero gráfico, se instaló en Morón (Bs.As.) y concurrió diariamente a reuniones para planear actos de agitación contra Mussolini y sus simpatizantes italianos residentes en la Argentina.

Refugiados en la casa de la familia Scarfó, ejerció una poderosa influencia sobre los hermanos Alejandro y Paulino Scarfó, a quienes convirtió al  credo libertario. También se enamoró con singular pasión de Josefa América, hermana  de aquéllos, a la sazón de 15 años. Pero todo indica que Severino sólo convivió con la   joven después de haberse separado de Teresa. Josefa América sigue con devoción la arriesgada militancia de su compañero. El grupo de Di Giovanni es conocido como el de los anarquistas expropiadores,  y muy a menudo cruza tiroteos con la policía movilizada tras sus huellas.

ALGUNAS DE SUS ACCIONES

Explica la periodista e historiadora María Seoane en su libro ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad (2003):

“En 1925, Di Giovanni escandalizó a la oligarquía argentina cuando irrumpió en el Teatro Colón en medio de una presentación artística organizada por la Embajada de Italia con motivo del vigésimo quinto aniversario de la llegada al trono de Víctor Manuel III. Se trataba de un acto protocolar, del cual participaban el entonces presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear —que gobernó entre 1922 y 1928—, la primera dama, los integrantes del gabinete de ministros, autoridades consulares y miembros de la más distinguida aristocracia.

La velada había comenzado con la entonación del Himno Nacional Argentino y, luego, con la Marcha Real Italiana. Súbitamente, desde la platea popular comenzaron a escucharse gritos: “¡Ladril ¡Assassini! ¡Viva l’anarchia!”, mientras una lluvia de panfletos que denunciaban la opresión en Italia caía a la platea a los pies del embajador.

Di Giovanni continuó su actividad política organizando atentados contra bancos y hasta contra el consulado italiano en Buenos Aires, que causó 9 muertos y 34 heridos. Sus acciones dividieron al movimiento anarquista. Finalmente, fue declarado “enemigo público número uno” por el gobierno militar del general José Félix Uriburu y fusilado en la Penitenciaría Nacional el 10 de febrero de 1931. “

ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad

  • Severino y sus compañeros  con sus atentados antinorteamericanos. El 24 de diciembre de 1927 vuelan las casas centrales del Citi Bank y el Banco de Boston, con el lamentable saldo de dos muertos y  23 heridos. Las víctimas son trabajadores del banco, transeúntes y clientes.
  • A comienzos de 1928 el diario liberal de la colectividad italiana de Buenos Aires, L’Italia del Popólo, denuncia que el cónsul italiano, ítalo Capani, trabaja para la sección Orden Social de la Policía Federal, brindándole información sobre ciudadanos italianos antifascistas. Severino tiene información de que el cónsul visitará el nuevo edificio del consulado en la calle Quintana 475, junto al nuevo embajador italiano Martin Franklin. A las 11.42 del 23 de mayo de 1928 estalló una terrible bomba que destruyó casi completamente el consulado con un saldo de nueve muertos y 34 heridos. Era el atentado más grave cometido en la Argentina hasta ese momento.
  • Ese mismo día Severino se dirige a La Boca. Su objetivo era volar la farmacia de Benjamín Mastronardi, presidente del Comité Fascista de la Boca, en Almirante Brown 899. Deja en el lugar un poderoso artefacto oculto en un maletín. La bomba será casualmente desactivada por el pequeño Dante Mastronardi, hijo del farmacéutico, al que le llamó la atención el maletín, le quitó la manija y con ella el detonador.

EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA EXPROPIADOR:
NOTA DEL HISTORIADOR  OSVALDO BAYER
PERIÓDICO EL BICENTENARIO FASC. N°7 PERÍODO 1930-1949
EL ÚLTIMO ANARQUISTA

Fue un crimen de la dictadura de Uriburu. El fusilamiento del anarquista más buscado de la Argentina: Severino Di Giovanni. La prensa lo pintaba como el asesino serial más cruel de nuestra historia.

La realidad era muy otra. Di Giovanni fue un luchador por el ideal anarquista: llegar al socialismo pero en libertad, no mediante una dictadura del proletariado. Era un maestro italiano, perseguido por el fascismo. Debió exiliarse con su familia y al llegar a Buenos Aires tomó contacto con los anarquistas.

Este movimiento estaba dividido entre los que creían llegar a la revolución social mediante sus publicaciones, asambleas y la fuerza sindical, y los que decían que había que combatir la violencia de arriba con la violencia de abajo. No bien llegado a Buenos Aires, comenzó a editar una revista en italiano, Culmine, donde propagaba sus ideas.

Para financiarla organizó asaltos a bancos y otras entidades. La primera vez que Di Giovanni salió en los diarios fue cuando en el Teatro Colón, el presidente Alvear le hizo una fiesta al embajador de Italia porque se cumplía un cuarto de siglo de la asunción del rey Víctor Manuel. Di Giovanni arrojó, desde el “paraíso” a la platea, volantes contra Mussolini y el rey, y gritó vivas al anarquismo. Y fue detenido.

Ya en libertad siguió trabajando como tipógrafo. Estaba casado con Teresina y tenía cuatro hijos. El dinero que ganaba lo dedicaba a su familia y a la edición de su periódico. Cuando en EE.UU. fueron ejecutados los anarquistas Sacco y Vanzetti, Di Giovanni hizo atentados de bomba: contra el monumento a Washington y contra el Citi Bank. En este último murieron dos inocentes; allí se equivocó. Pero siguió su línea de violencia.

Ayudado por dos hermanos jóvenes, Alejandro y Paulino Scarfó, Severino se enamoró de la joven Josefina América Scarfó, de 17 años. En enero último, Di Giovanni fue apresado y se le hizo un juicio militar sumario. Insólitamente, el oficial nombrado como defensor del reo hizo una defensa valiente del acusado. Pero el anarquista fue condenado a ser fusilado. Al día siguiente fue fusilado Paulino Scarfó.

La dictadura no tenía ningún derecho a hacer esto ya que la pena de muerte había sido anulada por el presidente Yrigoyen. Fueron muertes valientes las de los dos. Severino, antes de recibir los balazos mortales de los soldados, grito: “¡Vívala anarquía!”.

Al conocer su muerte, la poetisa italiana Virgilia d’Andrea escribió: “De rosas, la sangre ese bello cuerpo cubre./ Mientras en los ojos ha naufragado el cielo/ un ruiseñor dulcemente canta/ y el alba se disuelve en tenue velo…”.

POR OSVALDO BAYER
Historiador y ensayista

Fuente Consulatadas:
LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA Tomo 3 Felipe Pigna
ARGENTINA EL Siglo del Progreso y de la Oscuridad María Seoane
Periódico EL BICENTENARIO N° 6 y 7 Períodos 1910-1929 y 1930-1949 Nota de Osvaldo Bayer

La Liga Patriótica Represión a las Huelgas Obreras Grupo Armado

LA REPRESIÓN EN LAS HUELGAS OBRERAS EN EL GOBIERNO DE IRIGOYEN

La LIGA PATRIÓTICA estaba integrada por representantes de instituciones de élite y apoyada por el Ejército, la Iglesia y las clases media y alta, la agrupación ya participó en la represión de varias huelgas en todo el país.

ANTECEDENTES: Gobierno de Hipólito Irigoyen: Realizadas las primeras elecciones libres en 1916, de acuerdo con la Ley Sáenz Peña, triunfó la Unión Cívica Radical, llevando a la presidencia a Hipólito Yrigoyen (imagen), aunque el Partido Conservador, sostenido por los hacendados, obtuvo las gobernaciones de once de las catorce provincias y dominó por lo tanto la Cámara de Senadores.

Irigoyen

Desde el primer día de su gobierno, Yrigoyen fue blanco de una permanente, enconada, fogosa y durísima campaña, que se prolongó durante los seis años de su gobierno. Gran parte de la prensa, con La Nación a la cabeza, le atacaba continuamente. Pancho Uriburu en su diario La Mañana le puso el célebre mote de “Peludo” por su idiosincrasia misteriosa y su caparazón moral impenetrable. El periodista citado decía que daba órdenes desde su “cueva” de la calle Brasil como un “arisco peludo”. El presidente se mantuvo impertérrito sin que absolutamente nada lo desviase de sus propósitos. Adoptaba sus decisiones rodeado del más hermético sigilo, lo cual le valió otro apodo: “la esfinge”. Hablaba poco; casi nunca pronunció discursos.

El presidente siempre hablaba de la reparación institucional, lo que significaba que debían enmendarse y suprimirse pasados errores. Sobre esta base decretó la intervención a diecinueve provincias, menos a Santa Fe, gobernada por radicales. Había por entonces catorce provincias, lo que significa que algunas fueron intervenidas varias veces. Ordenó estas intervenciones estando en receso el Congreso.

Yrigoyen amaba al pueblo, de esto no hay dudas, y no es menos cierto que éste lo quería entrañablemente. Era un hombre que arrastraba multitudes; era un adalid taciturno, que hablaba poquísimo, pero sabía ser interpretado y conocía muy bien lo que deseaba el pueblo. La cuestión social, sin embargo, alcanzó durante su presidencia, profundos, singulares y terribles contornos. En 1916 hubo 80 huelgas y en 1919 se elevaron a 367 y a 206 en 1920.

El promedio del salario que era de $ 3,66 en 1916 subió a $ 6,75 al dejar el gobierno. Los conflictos obreros fueron continuos durante los seis años de su mandato, causados por la crisis mundial y el egoísmo patronal. Pero Yrigoyen dio órdenes precisas a la policía de intervenir por la fuerza lo menos posible. Antes del gobierno radical las fuerzas del orden desarrollaban una acción casi por entero favorable o parcial en cuanto a los patrones y violenta hacia los obreros.

A causa de la Gran Guerra faltaban en el país los artículos más esenciales. Hubo escasez de trabajo, aumento de la deuda pública y huelgas constantes. Agitadores marxistas y anarquistas manejaban a los gremios y desorientaban a los mismos trabajadores. Los bajos salarios, comparados con las estupendas ganancias de algunos, que como siempre sucede, se enriquecían, provocaron serios desórdenes.

Hubo un paró gigantesco de ferrocarriles en 1917 y uno de Correos en 1918. Una gran huelga portuaria se prolongó casi un año en 1921. Pero en enero de 1919 se produjo un movimiento obrero sumamente grave, la llamada “Semana Trágica“. La tarea de los agitadores provocó serios disturbios que alcanzó casi los contornos de una revolución social, siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Rusia.

Una huelga en los Talleres Metalúrgicos Vasena, donde hoy está la plaza Martín Fierro, provocó un tiroteo entre obreros y policías el 9 de enero. El jefe de policía llegó al lugar de los hechos para aquietar los ánimos y su automóvil fue incendiado. La exaltación era grandísima. Desde ese momento, los acontecimientos se desarrollaron muy rápidamente: cesó el tránsito en las calles, hubo toda clase de desmanes, la gente huía despavorida por las calles en busca de refugio.

Hubo muchos muertos y heridos. Las bajas fueron tan numerosas entre el 9 y el 1 6 de enero, que jamás se dio una noticia oficial al respecto. Se habló de miles de muertos. Aturdida la policía, aterrada la burguesía, paralizada por completo la economía, el general Luis Dellepiane, jefe de Campo de Mayo, dispuso ocupar la ciudad con tropas de todas las armas.

En pocos días, estas tropas anularon los focos de agitación y desorden. Ante el temor del accionar de los bolcheviques, como se les llamaba entonces, se formaron cuerpos de civiles armados de la Liga Patriótica que patrullaban las calles. Se atacaron barrios judíos y se realizaron verdaderos “pogroms”, Todo volvió a la normalidad y los obreros al trabajo; elementos disolventes y agitadores foráneos fueron deportados.

 

liga patriotica

Imagen de la Liga Patriótica,una organización armada que recorre las calle en apoyo a la policía contra el anarquismo y el movimiento obrero.

Una huelga en los talleres metalúrgicos Vasena condujo a choques entre los obreros y grupos armados a sueldo de la empresa. La policía intervino reprimiendo a los huelguistas y el enfrentamiento produjo varios muertos. Vastos sectores sindicales se solidarizaron con los trabajadores en conflicto y amplias zonas de la ciudad se convirtieron en campo de batalla entre las fuerzas del gobierno y los activistas obreros. Entre estos últimos ejercían poderosa influencia las doctrinas revolucionarias en boga en Europa desde las últimas décadas del siglo XIX (socialismo, anarquismo), que propugnaban un cambio profundo en la sociedad.

La situación del gobierno ante estos sucesos fue sumamente difícil. Grupos de jóvenes pertenecientes a los sectores desplazados por la reforma electoral se armaron y se unieron a las fuerzas de represión. Alegaban que el gobierno no procedía con la suficiente severidad. Estos grupos de choque civiles actuaron no sólo contra los huelguistas sino también contra personas ajenas a los sucesos, generalmente de origen extranjero.

La violencia desatada provocó la intervención del ejército; Yrigoyen designó gobernador militar de la ciudad al general Dellepiane. Esta intervención y las negociaciones entre el gobierno y dirigentes obreros pusieron fin a la dolorosa situación. Los conflictos obreros se prolongaron en nuevas huelgas en los años siguientes. En la Patagonia una huelga rural fue también reprimida.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
NOTA DE DANIEL LVOVICH
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
La Liga Patriótica

Este año (1921) estuvo signado por la intensa participación de la Liga Patriótica Argentina en la represión del conflicto social a lo largo de todo el país. Entre mayo y junio la LPA, junto a la Asociación Nacional del Trabajo, hostigaron a los conductores de taxis y los portuarios de Buenos Aires en huelga y proveyeron a las empresas en conflicto brigadas de trabajadores destinados a suplir la actividad de los huelguistas.

En Las Palmas del Chaco Austral, una enorme empresa destinada a la producción de ganado, tanino y azúcar, brigadas de la LPA y la ANT actuaron violentamente desde el año pasado contra los trabajadores que recientemente habían logrado agremiarse y colaboraron con la policía en la represión de la huelga que terminó en junio de este año.

En enero miembros de la LPA de Villaguay, Entre Ríos, apalearon y entregaron como detenidos a la policía al secretario y a otros miembros de la Sociedad de Oficios Varios, que había declarado una huelga de peones rurales. El 11 de febrero el sindicato y el Centro Socialista de la localidad organizaron un acto para pedir la libertad de los detenidos, pero la manifestación fue interrumpida por el ataque de los miembros de la LPA, secundados por la policía. El enfrentamiento subsiguiente dejó como saldo varios muertos y heridos, casi todos trabajadores. El 1 de mayo, en Gualeguaychú (Entre Ríos), la irrupción de miembros de la LPA en el acto de la Fora dejó un saldo de al menos seis muertos y treinta heridos. En la provincia de Santa Cruz la Liga Patriótica se contó entre las fuerzas que presionaron al gobierno nacional para que envíe fuerzas del Ejército para reprimir la gran huelga rural de este año, y tuvo una participación activa en la matanza de más de mil huelguistas a manos de los militares.

¿Quiénes forman esta organización? La Liga Patriótica fue fundada en una reunión realizada en el Centro Naval el 20 de enero de 1919, como corolario de una serie de iniciativas desplegadas durante la “Semana Trágica” para dar expresión orgánica a los sectores más dispuestos a defender un orden social al que consideraban amenazado. Participaron de la reunión representantes del Círculo Militar y el Centro Naval, de varias instituciones de la élite (Círculo de Armas, Jockey Club, Yacht Club, Asociación de Damas Patricias) y en representación de la Iglesia monseñor De Andrea y monseñor Piaggio, resultando electo presidente provisional el almirante Domecq García, que en abril sería reemplazado en tal cargo por Manuel Caries.

La LPA se convirtió rápidamente en la principal organización contrarrevolucionaria argentina, logrando concitar el apoyo de las principales organizaciones patronales, de miembros de la Iglesia católica, el Ejército y de importantes sectores de las clases medias y altas urbanas y rurales, entre los que se cuentan incluso no pocos miembros de la Unión Cívica Radical. Gobernada por una Junta Central que en la práctica delega su autoridad en manos del presidente, la estructura organizativa básica de la Liga Patriótica son las brigadas (41 femeninas y 550 masculinas) extendidas a lo largo de todo el país en las que se desempeñan alrededor de 12 mil activistas.

Desde el punto de vista doctrinario, el lema de “Patria y Orden” sintetiza el ideario de la LPA, que se presenta como “guardián de la argentinidad” amenazada por los “sacudimientos anárquicos” que anuncian el intento de “imponer sus ideales funestos a la sociedad y el individuo”.

En los Estatutos de la Liga se afirma que el conflicto social en la Argentina es el resultado de haber “descuidado el problema moral”, entendiendo que la solución para tal problemática reside en estimular el amor a la Patria y en la colaboración con las autoridades en el mantenimiento del orden público. “Si hay fuerzas organizadas para la destrucción, sepamos oponerles fuerzas organizadas para el orden, la construcción, el progreso; si hay voces que se alzan contra la patria, hagamos que la escuela difunda sanamente el sentimiento nacional”.

La Liga se propuso el establecimiento de instituciones caritativas, escuelas para trabajadoras y aun de ciertas reformas sociales. Sin embargo, el objetivo primordial de la Liga, tal como se viene manifestando en sus prácticas, es “agruparse en organizaciones vecinales que cooperen a la acción represiva de todo movimiento anarquista”.

Por ello, las actividades más relevantes de la LPA son las destinadas a propagar su ideario y a combatir la acción sindical de los trabajadores urbanos y rurales y a las organizaciones políticas de izquierda. De tal modo, los esfuerzos liguistas se concentran por un lado en las tareas de propaganda y en la realización de eventos conmemorativos de las fechas patrias, además de orientar su actividad en pos de ganar para su causa a maestros y profesores, mientras es en la actividad antisindical y antiizquierdista donde la Liga muestra su carácter de institución de clase que despliega prácticas violentas a lo largo de todo el país.

Fuente:Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Fuente Consultada:
Historia Argentina Fasc. N°59 Editorial Océano Grupo Clasa
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
HISTORIA UNIVERSAL Manual de Materias Editorial Visor
La Enciclopedia del Estudiante – La Historia Argentina Volumen 20 Santillana

Biografia de Rafael Obligado Poeta Autor de Santos Vega

POETA ARGENTINO: RAFAEL OBLIGADO (1851-1920)

Rafael Obligado POETA ARGENTINO

He aquí un poeta que, sin ser ni extraordinariamente fecundo, ni demasiado brillante, sobresalió entre los románticos argéntinos del siglo XIX por las cualidades de perfección que caracterizan su vena lírica.

El romántico fue, antes que todo, un enamorado de la libertad,   un   pesimista   incorregible,   un  melancólico   consuetudinario.

La libertad lo hizo refractario a los convencionalismos; el pesimismo lo enfrentó con la amargura y con la angustia; la melancolía  melló sin  pausas su  corazón,  hasta transformarlo  en  un incomprendido.

No quiso ser ni militar, ni. abogado, ni político, tal como le hubiese cuadrado en aquel tiempo en mérito a su abolengo. Solamente aspiró a ser un hombre de letras, un cantor del Paraná, el río familiar a sus recuerdos de la niñez.

Como sucedió con Guido Spano, Obligado núcleo en derredor de su ejemplo lo más representativo de su generación, tuvo csapulos y trascendió con su obra  las fronteras argentinas.   Fue, sin lugar a dudas, el poeta nacional por excelencia.

Su poesía entronca con la de Echeverría, y en toda ella domina la imagen graciosa, plástica, expresiva como una acuarela pintada frente a risueñas visiones del pasado, con sus niños, sus adolescentes y sus amores puros.

Tímbién abordó el tema histórico —Ayohúma, El Negro Falucho, La retirada de Moqueguá— y tradiciones populares — La luz sala, La salamanca, La mula Ánima, El Yaguarón y El Cacuí—.

Obligado nació en Buenos Aires en 1851 y murió en la misma ciudad el 25 de abril de 1920.

EL POETA: Antes que Obligado, Mitre y Ascasubi y otros historiadores trataron el tema del payador. En Santos Vega, su obra maestra, se personifica el espíritu de la pampa, lleno de aristas populares, de eclosiones generosas.

Todo un ambiente, una idiosincrasia, un ideal, caben en este poema que pertenece a la serie de “leyendas argentinas” recogidas de la tradición candente, de los labios mismos de los gauchos que el poeta frecuentó en la estancia de su padre.

Santos Vega no aparece por primera vez en estos versos, sino que ellos no hacen más que darle forma definitiva a una sombra, a un hombre, a una conducta largamente conocida por los lugareños. Es la triste historia de un cantor cuya voz de timbre cristalino y trágico inundaba el alma de sorpresa y de arrobamiento; sus manos arrancaban a la guitarra acordes que eran sollozos, burlas, blasfemias.

Todo el desierto se llenaba con su fama; de todas partes llegaban multitudes a escucharlo; sus “payadas de contrapunto” causaban la admiración de los oyentes, porque en ellas era ímbatible.

Allí donde llegaba, los criollos hacían rueda para extasiarse con su canto, lo agasajaban y lo ungían rey de la pampa.
Después de haber cantado a su prenda y convocado con su himno a las huestes emancipadoras, aceptó el desafío de Juan Sin Ropa, el forastero cuya voz era el llamado del progreso.

Juan Sin Ropa lo venció con an poderoso grito dado al viento, muy superior al cantar de Santos Vega. Y es lógico que esto sucediese, porque el forastero Juan Sin Ropa llevaba en su esencia la profecía del futuro, con sus renovaciones, con todas las reformas capaces de trastrocar héroes  legendarios.

Debajo de un corpulento ombú, frente al desconcertado auditorio de gauchos, el payador murió al tiempo que su rival se convertía en serpiente y desde la copa del árbol caía una brillante lluvia de escamas.

Desde entonces, Santos Vega deambula por las llanuras, convertido en sombra: en los atardeceres, su espectro huye a campo traviesa, la guitarra en la espalda, en un caballo veloz como el viento.

Su historia está presente en todas las guitarras y pasa de boca en boca con la espontaneidad con que se dicen las cosas ingenuas.

Santos Vega fue el cantor en una época romántica, a la que sobrevinieron tiempos precursores de mecanización y de materialismo. Hoy, sin lugar a dudas, vivimos el clima de Juan Sin Ropa.

Mañana …, ¿tendrá que batirse el negro forastero con algún otro rival?

FRAGMENTO DE: “SANTOS VEGA”
“Bajo  el  ombú  corpulento,
de las tórtolas amado,
porque su nido han labrado
allí al amparo del viento;
en el amplísimo asiento
que la raíz desparrama,
donde en la siesta la llama
de nuestro sol no se allega,
dormido está Santos Vega,
aquel de la larga fama.”

“En los ramajes vecinos
ha colgado silenciosa,
la guitarra melodiosa
de  los  cantos  argentinos.
Al pasar los campesinos
ante Vega, se detienen;
en silencio se convienen
a guardarle allí dormido;
y hacen señas no hagan ruido
los que están a los que vienen.”

Primer Tranvía Electrico de Buenos Aires Historia

Información obtenida de una nota del diario “La Nación”

“Aquel que dijo que “el mundo marcha” reconocería, si volviese a la vida, que en los días que alcanzamos, de admirables progresos de todo género, sería más apropiado decir que “el mundo vuela”.

Nos referimos a la introducción en Buenos Aires del sistema eléctrico de tranvías en sustitución del de sangre, o fuerza animal, existente hasta ahora, cuyo acto inicial ha llevado a cabo el ingeniero electricista norteamericano, Sr. Carlos Bright, conocido ya entre nosotros por otras valiosas empresas del ramo, que funcionan en el día regularmente.

Saben ya los lectores de LA NACIÓN en qué consiste dicho primer acto de la reforma de que se trata la construcción del “Tranvía eléctrico de Buenos Aires”, cuya línea una vez terminada recorrerá el trayecto siguiente: punto de partida, esquina de Piedras y Paseo de Julio; siguiendo por ésta, el Retiro, la Recoleta y Centro América hasta tomar el bulevar Las Heras, por el cual continuará hasta los portones del Parque 3 de Febrero. Por esta vía, en su prolongación, buscará luego la dirección de Belgrano, pasando por la avenida Vértiz, frente al Hipódromo Argentino y el Tiro Federal; y llegado al término fijado por ahora al trayecto, recorrerá una buena parte de la población de Belgrano.

Lo hecho hasta ahora es solamente un trozo de línea, entre Canning y Palermo, por Las Heras, a guisa de ensayo tranquilizador de los ánimos municipales, sobre los cuales no ejerció suficiente influencia el hecho de estar tan generalizado en el mundo el sistema en cuestión, para librarlos de desconfianzas y temores.

A pedido, pues, de la honorable corporación se hizo el tal trozo de línea, largo como de un kilómetro. En tres meses prometió Mr. Bright, ¡yankee al fin! Tener todo listo para la demostración práctica y antes de los noventa días, como buen yankee, anunció que estaba pronto. Nada faltaba para mostrar, en pequeño, lo que será en grande la instalación, completa en todas sus partes.

tranvia electrico de bs.as.

Pero si la municipalidad tenía sus dudas, Bright y los suyos sabían perfectamente de dónde venían a dónde iban y qué era lo que tenían entre manos, por lo que dudaron un instante del éxito.

Solamente los interesados directa o indirectamente en el asunto, conocían su mar-,cha rápida y segura, teniéndolo al público casi olvidado y, sin embargo, al mismo tiempo que avanzaba por entre los barriales de Las Heras los rieles y los alambres de Bright, rumbo a los verdes prados de Palermo, se resolvía prácticamente la larga y trascendental cuestión del establecimiento de los tranvías eléctricos en todas las direcciones del municipio.

Ya a Flores le tarda ver llegar los lindos coches de la línea que hacia allí se encamina; la vieja empresa del tranvía a Belgrano, que no sabía, por lo general, de mejoras de ninguna clase, se electriza, ante el poderoso rival que de improviso ha surgido a su lado, potente y luminoso, al punto de que la impacienta no poder reemplazar inmediatamente sus caballos; y así, todos y por todas partes, veteranos, del oficio y nuevos en él, como si súbitamente se hubiera hecho la luz, relegando al pasado lo que hasta ayer se tenía por lo mejor.

Es que, efectivamente, se había hecho la luz, y ya no era cuestión lo que lo fue por tanto tiempo entre nosotros, mientras en todo el mundo, siguiendo el movimiento norteamericano, se extendía una red de tranvías del nuevo sistema.

Las causas de esta rápida propagación son varias: mayor economía del sostenimiento y, por consiguiente, de los pasajes; marcha tan rápida como se quiere, según las exigencias del uso; aumente del tamaño y consiguientemente de la comodidad de los vehículos; aseo de los mismos y del trayecto que recorren; profusión de la mejor luz conocida; reducción del transporte, para las clases trabajadoras, a menos de la mitad de los precios que actualmente se pagan; facilidad en detener la marcha casi instantáneamente: riesgos de accidentes, iguales o menores que con la tracción de sangre; suavidad de movimiento; supresión de los sacudimientos bruscos, en los arranques y paradas, y del temible “completo” calefacción o refrescamiento de la atmósfera, en el interior del vehículo, según las estaciones, por medio de aparatos eléctricos.

Los coches de la clase traída por la empresa del Tranvía Eléctrico de Buenos Aires, tienen un motor de 23 caballos anexo a cada eje, cuyo poder combinado es más que suficiente para cualquier exigencia del servicio regular.

El sistema es conocido con el nombre inglés de Trolley, derivado del de la rueda ó roldana del extremo superior de la percha destinada a establecer la comunicación entre el hilo conductor de la corriente eléctrica y los motores del fondo del vehículo.

En cuanto a los postes destinados a sostener el alambre conductor, la experiencia ha demostrado que la colocación en el centro es la mejor para las avenidas y calles anchas y el de doble fila, a los lados de la vía, con alambre de suspensión, al que más bien consulta las conveniencias generales en las calles angostas.

Así, siendo unánime el reconocimiento de la superioridad de la tracción eléctrica. unos opinan que el Trolley no sería práctica en calles como las de Buenos Aires, generalmente angostas, no precisamente por lo peligrosos, sino por lo incómodo y de mal efecto estético.

Por nuestra parte, deseando que siga tan provechosa discusión, deseamos más todavía que siga el establecimiento de tranvías eléctricos, cualquiera que sean sus aparatos o mecanismo especiales, mientras no obstaculicen el tránsito o comprometan la seguridad pública.

Porque la verdad sea dicha; Buenos Aires que ha estado siempre atento a los progresos del mundo y dispuesto a adoptarlos permitiéndolo las circunstancias, ha dado algo remiso en esto de la locomoción eléctrica, olvidando que “la ciudad de los tranvías”, como se le ha llamado, estaba obligada por tan merecido como honroso título, a ser de las primera de América en implantar la reforma.

Habiendo los inspectores municipales informado favorablemente, y confirmado este informe por la observación personal del intendente, se ha autorizado a la empresa Bright para hacer andar los coches en el trayecto inaugurado, cobrando diez centavos por pasaje, más para evitar la aglomeración de gente que por otro interés. También han sido autorizados los trabajos de prolongación, esperando el Sr. Bright tener lista la línea desde Paseo de Julio y Piedad hasta el Hipódromo Argentino y el Tiro Federal, para octubre próximo.”

Fuente Consultada: El Diario Intimo de un País – La Nación

Voto Femenino Argentina Reforma de la Constitucion Gobierno de Peron

El 8 de setiembre de 1948 se sancionó la ley del voto femenino. Con ella las mujeres obtuvieron los mismos derechos y obligaciones políticas que los hombres, rigiéndoles la misma ley electoral. Se les entregó como documento de identidad la libreta cívica.

Votan las mujeres: En 1951 la mujer argentina concurrió por primera vez a las urnas como votante y como candidata. La ley 13.018, largamente esperada por el movimiento sufragista, se había aprobado por fin en un contexto bien diferente del que soñaron sus promotoras: Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson, Julieta Lanteri, Victoria Ocampo y María Rosa Oliver, para citar a algunas de las pioneras de esa lucha secular. La ley, votada por unanimidad en 1947, fue publicitada como un logro exclusivo del peronismo y de Evita.

Eva comenzó entonces la selección de mujeres líderes con el objetivo de formar la rama femenina del Partido Justicialista. Las eligió por su capacidad de trabajo y de entrega, más que por sus antecedentes profesionales y así, con el impulso de las “chicas”, se organizó la rama femenina.
En los comicios nacionales de 1951, votó el 90% del padrón femenino. Por cierto que estos votos favorecieron al peronismo por encima del sufragio masculino y le permitieron ganar en la capital, el distrito más opositor.

En el Congreso de 1952 hubo un 25% de representación femenina, la más alta en la historia del siglo. Pero ninguna de las pioneras feministas ingresó a las Cámaras. Una de éstas, Alicia Moreau de Justo, la infatigable viuda del fundador del Partido Socialista, ni siquiera pudo acudir a los comicios: había orden de detención contra ella. (Fuente Consultada: Argentina, Historia del país y de su gente María Saenz Quesada)

Se crearon nuevos organismos, dependientes del Ministerio de Economía y Finanzas, que se ocuparon de todo lo referente a la comercialización de las cosechas, al ordenamiento de las importaciones, a la fijación de los precios internacionales y a las atribuciones correspondientes al Banco Central de la República Argentina.

En ese año se repatrió la deuda externa y se adquirieron grandes empresas, como las de teléfonos, gas y ferrocarriles, pero no hubo mayormente inversión en nuevos bienes ni creación de riqueza, lo que motivé, según muchos, la progresiva descapitalización del agro en beneficio de la incipiente industrialización urbana.

El año 1914 fue importante pan quienes reclamaban la igualdad entre hombres y mujeres. Dos factores contribuyeron a este proceso La guerra europea fomentó la incorporación de las mujeres al mundo del trabajo y les otorgó nueva responsabilidades sociales como sustitutas de los hombres que se hallaban en los frentes de batalla. Sin embargo, antes del estallido de la guerra en Gran Bretaña, las sufragistas, que reclamaban el derecho del voto para las mujeres, abandonaron el carácter pacifista de sus campañas y realizaron una serie de actos que violaban las leyes.

REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN: Continuando un esquema definido de poder, al gobierno decidió la reforma de la Carta Magna para adaptarla a las nuevas circunstancias por las que atravesaba el país.

El Congreso dictó la ley de reformas de la Constitución, dé acuerdo con lo dispuesto en el artículo 30 de la misma. El 5 de diciembre de 1948 se efectuaron en todo el país las elecciones constituyentes, en las que el peronismo obtuvo la mayoría.

La convención nacional de 1949 aprobó, entre otras, las siguientes reformas a la Constitución: los derechos del trabajador, la familia y la ancianidad, la estatización de los servicios públicos, la reelección presidencial, la constitución de la Suprema Corte de Justicia como tribunal de casación, el derecho de propiedad como función social y la propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación sobre sus yacimientos petrolíferos, gasíferos, carboníferos y mineros.

EVITA ANUNCIA EL VOTO FEMENINO:

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL SUFRAGIO FEMENINO:
Emmeline Pankhurst En 1890, trece años antes de que Emmeline Pankhurst formara la organización, a veces violenta, que la hizo mundialmente famosa, su marido, Richard, le hizo una pregunta que recordaría el resto de su vida: «¿Por qué no nos obligáis a daros el voto? ¿Por qué no nos sacáis los ojos?».

Aunque Pankhurst, madre dedicada exclusivamente a sus cuatro hijos, ya era conocida en los círculos feministas de Londres como fundadora (junto a su marido) de la Bga a favor del sufragio de las mujeres, no fue hasta 1903,111 años después de la publicación de la Reivindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, cuando formó la Unión Social y Política de Mujeres, la más conocida organización sufragista de Gran Bretaña.

La USPM nació del desacuerdo de Pankhurst con el control, exclusivamente masculino, del movimiento laborista. Se presentó como candidata de la izquierda y fue elegida tutora de asistencia pública en su Manchester natal en 1894.

Tras la muerte de Richard en 1898, trabajó en el registro civil de nacimientos y defunciones. Estas experiencias aumentaron su simpatía por las mujeres de clase trabajadora y la convencieron a ella y a su hija mayor, Christabel (como Emmeline, una elocuente oradora a favor del socialismo y del feminismo), de que «los hombres de clase trabajadora eran tan injustos con las mujeres como los de las demás clases». Con Christabel, Emmeline fundó el USPM para presionar a las asociaciones comerciales y al Partido Laborista en favor del derecho a voto de las mujeres.

Pronto, Emmeline y Christabel cambiaron de estrategia. Decidieron que mientras en Gran Bretaña el derecho al voto estuviera vinculado a la posesión de propiedades —el 40 % de los hombres tampoco podía ejercer ese derecho—, el sufragio de las mujeres solo sería posible en las clases adineradas. Así el USPM renunció a sus intereses proletarios y empezó a reclutar matronas de la buena sociedad para interrumpir a los oradores liberales que no apoyaban los derechos de las mujeres, dando así lugar a espectaculares situaciones en las que señoras de la alta sociedad fueron expulsadas y abucheadas en los salones públicos.

Una vez que los liberales llegaron al poder, las Pankhurst (otra hija, Sylvia, se había unido a ellas) pasaron a la acción violenta: sus acaudaladas seguidoras empezaron a quemar los cables del telégrafo y algunas pinturas valiosas, casas vacías y las gradas de campos de criquet. «Todo hombre con voto será considerado como un enemigo, a menos que decida aliarse con nosotras», escribió Christabel.

¡POR FIN, LA LEY!
Instalado el Congreso afluyeron numerosos proyectos. En la primera sesión de la Cámara Baja el diputado radical Ernesto Sanmartino —que en 1932 había sido autor de una iniciativa similar en su provincia, Entre Ríos— presentó su propuesta con la anuencia total del bloque partidario. Presentaron igualmente proyectos los diputados laboristas Eduardo Colom, Miguel Petruzzi y José Emilio Visca, así como el conservador correntino Justo Díaz Colodrero. Ese mismo año, el senador Lorenzo Soler, representante por Mendoza —de origen radical y uno de los fundadores de la Junta Renovadora de la UCR que luego se sumó al Partido Laborista—, presentó el suyo en el que expresaba: “Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán ‘sujetas a las mismas obligaciones que les acuerda o impone las leyes a los varones argentinos”.

Con la primera sanción producida en- Senadores, el proyecto pasó a la Cámara de Diputados, donde fue tratado el 9 de septiembre de 1947. Allí todavía el representante del Partido Demócrata, Reynaldo Pastor, autor de un despacho por la minoría, recordó algunas de las objeciones clásicas para limitar los alcances de la norma, proponiendo quitarle el carácter de obligatoria. Pero los tiempos eran otros. Más de medio siglo de luchas feministas y casi cuatro décadas de trabajo legislativo—reconocido entonces en el recinto parlamentario por el miembro informante del justicialismo—concluyeron con la sanción de la Ley 13.010.

Fue anunciada solemnemente el 23 de septiembre de 1947 desde los balcones de la Casa de Gobierno, por el presidente de la república general Perón y su Ministro del Interior, haciéndole entrega simbólica del texto a su esposa, Eva Duarte. Ella impulsó, a partir de entonces, la creación de la rama femenina del partido peronista, cuyos estatutos se modificaron para promover la incorporación de mujeres, lo que se. vio reflejado en las elecciones siguientes.

Con la promulgación de esta ley, el sufragio se convirtió en universal para todos los ciudadanos mayores de edad y dueños de los requisitos mínimos para ejercer sus derechos cívicos en la Argentina. Todas las provincias adoptaron una legislación semejante en su jurisdicción. Las mujeres se sumaron entusiastas y numerosas y buscaron paulatinamente, una-mayor participación cívica.

Pero quedaba todavía otro largo camino para su incorporación efectiva a la vida política y para lograr el reconocimiento de su tarea y de su militancia mediante el acceso al ejercicio de responsabilidades partidarias y gubernamentales que le dieran cauce a su protagonismo. Esa lucha todavía continúa en el terreno de la legislación y sobre todo en el de la cultura y de las prácticas políticas.

Historia del Sufragio Femenino

Fuente Consultada:
La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina
Revista Todo Es Historia N° 404 Año 2001

Que es la sociologia? Resumen y Explicación de los conceptos basicos

¿Que es la sociología? Resumen y Explicación de los Conceptos Básicos

Entre todas las ciencias sociales, la sociología es la más joven: nació algunos años antes de comenzar nuestro siglo. Si bien es cierto que la preocupación por los fenómenos sociales siempre estuvo presente en la historia de las ideas del hombre, nunca se constituyó en una “ciencia”; es decir, no definió su campo de investigación (objeto) o el modo a través del cual habría que conocerlo (método) hasta fines del siglo XIX.

A partir de entonces, la sociología se desarrolló con increíble rapidez: la Revolución Industrial, surgida en Europa y en los Estados Unidos, hacía de cada fábrica y de cada conglomerado urbano una fuente inagotable de problemas sociales.

Era un período de progreso y de optimismo científico, en cuyo transcurso se formularon las principales corrientes del pensamiento sociológico, encabezadas por Auguste Comte, Herbert Spencer, Emile Durkheim, Vilfredo Pareto y otros. Se reclamaba para la recién nacida sociología un status semejante al de las ciencias naturales (química, física, biología).

Los precursores de esta disciplina creían que los fenómenos sociales debían de estar regidos por leyes “naturales e invariables”, cuyo descubrimiento debía ser el objetivo de la investigación sociológica. Algunos de ellos —como Durkheim— llegaban incluso a hablar de la existencia de patrones sociales regulares y autónomos, como si se tratase de fenómenos de la naturaleza (comparables con las leyes de la electricidad), e introdujeron métodos de análisis cuantitativos para estudiarlos.

Comte fue el primero que presentó los hechos sociales como objeto de una ciencia, positiva en la metodología y basada en la observación empírica del fenómeno social, que se desarrolla al compás del desarrollo general del espíritu humano. La misma orientación positivista poseen los estudios de H. Spenser, É. Durkheim —uno de los fundadores de la moderna sociología, a la que dio carácter científico—, que define el hecho social por su exterioridad respecto a las conciencias individuales (conciencia colectiva), y los funcionalistas R. Merton y T. Parsons. Frente al positivismo, autores como W. Pareto, T. Mannheim o M. Weber, elaboraron teorías subjetivistas. Este último, al analizar las diferencias entre ciencias humanas y naturales respetó la singularidad del fenómeno humano. El marxismo aportó una interpretación distinta, llamada dialéctica, al afirmar que el modo de producción de la vida material, la existencia social del hombre, condicionan su conciencia (materialismo histórico), teoría asumida por Lenin, Luxemburg, Gramsci, etc.

Una ciencia social: En realidad, toda esa euforia y todas esas ansias de lograr que la sociología fuera reconocida como una ciencia legítima encubrían una profunda desconfianza de parte de los propios investigadores frente a cualquier observación no comprobada por el método experimental, como, por ejemplo, en el caso de las reacciones químicas.

Por otra parte, el hecho de dotar a la investigación sociológica con una metodología común a las ciencias “consagradas” puede favorecer la obtención de resultados y facilitar las operaciones, pero no la pone a salvo de las interpretaciones personales del investigador ni confiere a la sociología la tan ansiada neutralidad.

Primero, porque no existen ciencias “neutras”: todas las formas de conocimiento son un producto del intelecto de seres humanos que viven en una determinada época y dentro de una determinada sociedad, con sus valores y aspiraciones característicos. En los tiempos de Galileo, por ejemplo, la ciencia oficial sostenía que el Sol giraba en torno de la Tierra. Cuando dicho científico probó lo contrario, las autoridades científicas repudiaron el descubrimiento, porque éste afectaba las bases del orden social establecido.

Si un conocimiento tan “neutro” como lo es la física choca con ciertos prejuicios (o incluso con valores aceptados de buena fe), ¿qué no se debe esperar de las ciencias humanas, en las que el hombre es, al mismo tiempo, investigador y objeto de estudio? ¿Cómo puede escapar un sociólogo de la red de valores que integran su personalidad, cuando intenta analizar un fenómeno cualquiera? Tomemos como ejemplo el prejuicio racial: el investigador puede abrigar o no ese prejuicio, o bien ser o no víctima de él, no hay una quinta posibilidad. Dicho en otras palabras, el científico participa necesariamente en el fenómeno que estudia, y en cualquier caso tiene una opinión formada sobre el asunto (opinión que no es científica). Antes de investigar el fenómeno, ya ha formulado un juicio de valor al respecto, influido por sus propias vivencias.

Esto no invalida en absoluto el conocimiento sociológico, pues éste puede esclarecer una serie de comportamientos irracionales y nocivos para la comunidad, como lo es el racismo, por ejemplo. No cabe duda que el prejuicio creado en torno del color de la piel está lejos de haber sido erradicado, pero la sociología es capaz de probar que las ideas que lo sustentan son falsas. Varias investigaciones sociológicas han demostrado que los prejuicios nacen de tensiones sociales no resueltas y que se los enmascara con argumentos de orden biológico.

A pesar de los inmensos obstáculos con que se enfrenta continuamente, la sociología ha obtenido finalmente su lugar dentro del llamado “mundo de las ciencias”, principalmente porque logró obtener conocimientos acumulativos: cuenta con una serie de hipótesis comprobadas que propician el desarrollo de otras tesis. Tal es el caso de las investigaciones acerca de la influencia de los medios de comunicación de masa en el comportamiento del público, y de las motivaciones de los consumidores, en las cuales se basan las técnicas de la publicidad.

El conjunto de conocimientos adquiridos por la sociología revela una faceta de la realidad, pero al mismo tiempo se mantiene abierto para recibir informaciones que permitan dar validez o rechazar las nuevas hipótesis que surjan. el objeto de la sociología Para que una disciplina tenga razón de ser debe investigar la realidad desde un ángulo tal que jamás haya sido abordado por otras ramas del saber.

Un genetista y un físico pueden investigar un mismo fenómeno, pero cada uno de ellos sacará conclusiones diferentes. En las ciencias sociales ocurre lo mismo: economía, política, historia, antropología y sociología son disciplinas que estudian la sociedad, de la cual cada una investiga un sector e intenta explicarlo.

El trabajo del sociólogo consiste en esclarecer cómo y por qué las sociedades se organizan, se mantienen en funcionamiento y se transforman, y al mismo tiempo buscan las causas de esos hechos. En síntesis, la sociología se preocupa por descubrir cómo se estructuran las relaciones sociales.

Se trata de una tarea difícil. La sociedad abarca una gran variedad de fenómenos interrelacionados, que se hallan en constante cambio. Para darse una idea, baste con recordar las alteraciones que experimentaron en los últimos años los conceptos de moral, los sistemas educativos, la estructuración de los partidos políticos, la organización de los gremios, etcétera.

Frente a esta variedad, la sociología ha tenido que especializarse en varias ramas. La sociología general, por ejemplo, se ocupa de los grandes problemas metodológicos y estudia la dinámica de los fenómenos sociales: qué es lo que caracteriza a la sociedad, la acción, la relación y la organización social; la socialización; los tipos de sociedades; las relaciones existentes entre la sociología y las demás ciencias, etcétera.

Dentro del marco de la sociología general, los autores definen las líneas básicas que seguirán en sus investigaciones. Una vez elegido el método, el científico se especializa en el tema de su interés. Hay tantas especialidades como fenómenos y problemas sociales; o sea, todas las formas de comportamiento que tengan un significado grupal.

medios de comunicacion

Los medios de comunicación de masa modelan los patrones sociales y los vuelven deseables para la mayoría de
la población. El lujo, la comodidad y la posesión de objetos significan bienestar, prestigio y felicidad.

Una gran contribución: La sociología se nutre de las informaciones obtenidas por otras ciencias afines. La historia, la política, la economía y la psicología son indispensables a los investigadores, al igual que la estadística, la cual permite medir la frecuencia, en un grupo humano, del fenómeno estudiado.

El sociólogo Theodor Adorno, por ejemplo, realizó una investigación sobre el autoritarismo en los Estados Unidos, cuyos resultados fueron compilados en el libro La personalidad autoritaria, obra de cerca de mil páginas. El científico partió de la hipótesis que sostiene que las convicciones políticas, sociales y económicas de un individuo forman un patrón coherente, como si estuviesen ligadas por una “mentalidad” o “espíritu”. Ese patrón expresaría tendencias latentes en su personalidad. Adorno trataba de detectar los factores sociales y psicológicos que volvían al individuo potencialmente fascista; es decir, sensible a lo antidemocrático.

Con ese objetivo, Adorno y su equipo utilizaron tres métodos básicos: cuestionarios distribuidos entre un cierto número de individuos, con preguntas formuladas a partir de la hipótesis fundamental (la existencia de un patrón de personalidad autoritaria) ; entrevistas individuales, a nivel más profundo, con personas manifiestamente autoritarias; después, con los resultados obtenidos en las dos primeras etapas, se formaron grupos para discutir el problema (grupos integrados por individuos total o parcialmente autoritarios) .

Con los datos logrados mediante la combinación de los tres métodos, Adorno formuló un cuestionario general, respondido por un gran número de personas. Este trabajo, además de confirmar la hipótesis inicial, reveló que la personalidad autoritaria se forja en individuos que recibieron una educación rígida e inflexible, ya sea por pertenecer a familias extremadamente disciplinadas y puritanas o poco afectivas, o bien por haberse educado en escuelas con características semejantes. Tal conclusión resultó muy novedosa en esa época (década de 1940), porque hasta entonces solamente el psicoanálisis había tratado los problemas de carencia afectiva, tomando en consideración sus consecuencias sociales.

violencia
La violencia política generalizada y la tendencia a la burocratización del trabajo son fenómenos típicos de nuestra época. Por esa razón, son estudiados con interés por los sociólogos.

…los precursores de la Sociología

La Sociología nació en medio de las grandes transformaciones económicas, políticas y sociales que dieron lugar al mundo moderno tal como hoy lo conocemos. Frente a esas transformaciones, los fundadores de esta ciencia se preguntaron: ¿en qué se diferencian las sociedades del pasado de las del presente?, ¿cómo y por qué cambia una sociedad?, ¿qué factores crean divisiones o mantienen unida a la sociedad?

Para responder estas preguntas, Karl Marx (1818-1883) se interesó por la economía porque, comprendiendo cómo cambia la producción de los bienes en una sociedad a lo largo de la historia, podría comprender las diferencias entre las sociedades pasadas y presentes, por qué se producen las desigualdades y los conflictos sociales.

Para Max Weber (1864-1920), si bien la economía es importante para explicar estas cuestiones, las ideas vigentes en una sociedad también explicaban cómo y por qué cambian las sociedades a lo largo del tiempo. Por ejemplo, las ideas religiosas tenían una fuerte influencia en el modo en que una sociedad organizaba su vida y el trabajo.

Por su parte, a Emite Durkheim (1868-1917) le preocupaba analizar qué mecanismos producían las divisiones o uniones en una sociedad, es decir, qué hace que ios miembros de una sociedad cooperen unos con otros. Para él, en las sociedades más primitivas los seres humanos se encuentran unidos por lazos comunitarios, mucho más fuertes que en la sociedad industrial.

Esto significa que la comunidad en que vivían era determinante en su vida. Eso lo llevó a pensar que, para explicar la conducta humana, no basta con analizar a los individuos aisladamente porque la sociedad tiene influencia en las acciones y pensamientos de las personas.

Es decir, la sociedad es más que la suma de los individuos que la componen, tiene una existencia propia que se manifiesta en las normas, valores o creencias que se imponen a los individuos que forman parte de ella. Fuente Consultada: Sociedad en Red EGB 9 A-Z Editora

El Pacto Roca Runciman Gobiernos Juan B. Justo Uriburu Golpes

El Pacto Roca Runciman

EL FRAUDE IMPOSITIVOS Y CONTABLE DE LOS FRIGORÍFICOS: El 1ro. de mayo de 1933 se firmaba el Pacto Roca-Runciman, por el cual, “se permitió” a nuestro país enviar al mercado inglés una cantidad de su mejor producción de chilled beef (carne enfriada), libre de gravámenes, y a cambio la Argentina aseguró, en condiciones de claro privilegio, la importación de carbón británico para abastecer a las locomotoras a vapor (británicas) y de toda una serie de productos manufacturados de ese origen.

Se eliminaron medidas “proteccionistas” contra las importaciones inglesas, favorecidas además por regulaciones cambiarias. Al mismo tiempo, el gobierno argentino se comprometió a alentar la inserción de las empresas del Reino Unido en el terreno de las obras públicas.

firma del pacto roca - ruciman

La gran crisis económica que se desató en 1929 y que se conoce como “crisis del 30″ afectó profundamente a la Argentina. Las debilidades de una economía basada en el sector agropecuario, orientadas por la organización del del mercado mundial, comenzaron a evidenciarse a partir de la decisión de Gran Bretaña, de adoptar un sistema proteccionista por el que sus ex colonias tendrían un tratamiento especial como proveedoras de productos para la ex metrópoli.

La principal producción exportable de la Argentina era, para ese entonces, la ame, y el Reino Unido de Gran Bretaña, su principal comprador. Por lo tanto, a raíz de la decisión británica, se veían amenazados los intereses de los ganaderos argentinos y también los de los frigoríficos. Ante esta situación, el gobierno conservador de Agustín P. Justo pactó con Gran Bretaña unas condiciones para que las carnes argentinas siguieran siendo recibidas allí como mercadería de importación.

En este marco, se firmó el tratado Roca-Runciman, por medio del cual la Argentina mantuvo su “cuota” como proveedora de carnes al Reino Unido; como contrapartida, las inversiones inglesas recibirían un trato “preferencial” por parte del gobierno argentino.

Por medio de ese trato preferencial, los capitales británicos buscaban una reinstalación favorable en la Argentina, donde habían sido parcialmente desplazados por el crecimiento de los capitales norteamericanos. El monopolio de los servicios de transporte urbano constituyó una expresión de las concesiones hechas a los capitales ingleses.

El tratado establecía que el 85 % de las carnes congeladas serían comercializadas por los frigoríficos británicos radicados en la Argentina; esta condición favorecía a la vez a los frigoríficos británicos y a los grandes ganaderos invernadores vinculados a ellos. Así, el Estado argentino intervenía en la economía privilegiando intereses de los grupos más poderosos.

Para Argentina implicó:

  • El mantenimiento de la cuota de carne enfriada que Inglaterra nos compraba. Esto en la práctica no sucedió ya que esta estuvo por debajo del 10% de la alcanzada en junio de 1932.
  • La posibilidad de distribuir el 15% de las licencias de importación. El resto quedaba en manos de Inglaterra.

Para Inglaterra implicó:

  • El no cobro de derechos de importación para el carbón (la principal importación inglesa).
  • La disminución de aranceles para otros productos.
  • Recuperar fondos bloqueados, como consecuencia de la aplicación del control de cambios.
  • Conservar beneficios en empresas de servicios públicos de capitales ingleses.

Está claro que este tratado tuvo la intención de beneficiar a un grupo reducido (la poderosa clase terrateniente), y que la Argentina a cambio de esto tuvo que realizar numerosas concesiones.

La firma del tratado Roca-Runciman fue seguida de innumerables críticas, emanadas desde varios sectores políticos opuestos al gobierno conservador. Desde el Congreso de la Nación, el senador por Santa Fe, Lisandro de la Torre, organizó en 1935 una ofensiva contra los frigoríficos británicos, que se convertiría en uno de los grandes hechos políticos del siglo XX.

Los acontecimientos del Senado y la investigación liderada por Lisandro de la Torre han sido presentados por el cine argentino en la película Asesinato en el 5enado de la Nación. La película Asesinato en el Senado de la Nación (Juan José Jusid, 1984) relata los sucesos que condujeron al asesinato del senador electo por Santa Fe, Enzo Bordabehere, del Partido Demócrata Progresista, liderado por Lisandro de la Torre.

De la Torre , entre otras cosas, prueba que los frigoríficos extranjeros evadían impuestos nacionales e intentaban (con el Anglo) enviar fuera del país sus libros contables en cajones rotulados como “carne congelada”, además llevaban una doble contabilidad y escondían las grandes ganancias en nuestro país, … todo autorizado para ello por la Dirección de Réditos. El propio Ministerio de Agricultura proporcionaba a la comisión del Senado estadísticas llenas de errores que le eran conocidos, y le retaceaba su colaboración. El gobierno permitía a los frigoríficos extranjeros reservar- hasta el 25 % de sus divisas para su uso particular, privilegio que no se autorizaba al resto de los exportadores, incluyendo al frigorífico argentino de Gualeguaychú.

La tensión creada por las acusaciones había alcanzado hasta a miembros importantes del gabinete, como Federico Pinedo (ministro de Hacienda) y Luis Duhau (de Agricultura). Este último, rico ganadero, no pudo justificar que el Swift le pagara con regularidad una prima por novillo superior en treinta pesos al precio del mercado, lo cual resultaba grave indicio sobre la complicidad de funcionarios del gobierno con el monopolio frigorífico.

De la Torre seguía ofreciendo pruebas concluyentes, pero el 22 de julio de 1935 —el comienzo del fin— tuvo un agrio incidente personal con Pinedo y, al día siguiente, en el transcurso de otro similar con Duhau, un disparo proveniente del propio recinto de sesiones, efectuado por un ex comisario de policía y matón profesional al servicio de los conservadores,

En la película, se muestra la investigación que, en 1935, llevó adelante De La Torre, utilizando las atribuciones propias de su cargo de senador, con el propósito de sacar a la luz las irregularidades con que se manejaban los frigoríficos británicos que operaban en la Argentina. A raíz de los múltiples intereses que se verían afectados si el senador lograba su objetivo, y en vista de que sus indagaciones habían tomado estado público a través de los debates parlamentarios, un asesino a sueldo disparé sobre Lisandro de La Torre en el interior del recinto del Senado.

Sin embargo, la víctima resultó ser Enzo Bordabehere, quien se interpuso en la trayectoria del proyectil. La reconstrucción realizada en la película permite apreciar, además, la riqueza y la virulencia de los debates parlamentarios de esa época.

Este hecho pone fin en la práctica a la investigación del senador rosarino, y nunca alcanzó a ser explicado de modo satisfactorio, ya que si bien el ejecutor material cumplió una larga pena de prisión, sus instigadores gozaron de impunidad. Era un síntoma trágico de los tiempos que se vivían bajo una apariencia de normalidad constitucional y correcto funcionamiento de las instituciones argentinas. Pinedo y Duhau presentan sus renuncias al gabinete, el primero se bate a duelo con de la Torre, y éste inicia lentamente el camino hacia su autoeliminación, asqueado e impotente frente al monopolio y al fraude. La política económica del régimen continúa su curso.

EL NEGOCIO DE LOS FRIGORÍFICOS: El senador Lisandro de la Torre, que ya en 1933 había criticado duramente algunos de los términos del Pacto Roca-Runciman, promovió en 1934 la creación de una comisión especial que investigara “si los precios que pagan los frigoríficos en la Argentina guardan relación con los que obtienen en sus ventas en el exterior”.

Tras algunos meses de labor, la comisión logró demostrar que los frigoríficos obtenían grandes beneficios, gracias a los bajos precios que pagaban a los productores, a que evadían impuestos y a que negociaban divisas en el “mercado libre”. Pero las denuncias de De la Torre fueron mucho más allá al presentar una serie evidencias (en el carguero “Norman Star” fueron descubiertas una veintena de cajas rotuladas como “Comed Beef que en realidad transportaban libros contables del frigorífico Anglo) que aumentaban las sospechas acerca de las vinculaciones que las empresas mantenían con algunos organismos del Estado -como la DGI- y hasta con algunos hombres cercanos al Poder Ejecutivo Nacional. Sus acusaciones comprometían seriamente al ministro de Agricultura Luis Duhau y al ministro de Hacienda Federico Pinedo, con quienes mantuvo -especialmente con este último- encendidas discusiones. El asunto iba adquiriendo la categoría de verdadero escándalo político, aunque ni siquiera el más pesimista podría haber imaginado su fatal desenlace.

El 23 de julio de 1935, mientras De la Torre y Pinedo se prodigaban deshonrosos epítetos y estaban a punto de irse a las manos -Duhau empujó a De la Torre-, Ramón Valdez Cora asesinó a balazos en el recinto de la Cámara alta al senador por la Provincia de Santa Fe Enzo Bordabehere. El victimario era un oscuro personaje ligado al oficialismo que con su acción contribuía a sembrar aún más sospechas sobre los denunciados, pero el confuso y luctuoso episodio alejó a Lisandro de la Torre de la investigación. La cuestión de las carnes había llegado una vez más hasta el Parlamento, y en esta ocasión lo había manchado con sangre.(Grandes Debates Nacionales Pagina 12)

CRÓNICA DE LA ÉPOCA
EL BICENTENARIO PERÍODO 1930-1949 FASC. N°7
NOTA DEL HISTORIADOR HORACIO FERRER

[Despúes de un trabajo de la Comisión del Congreso Nacional…] El despacho [de la Comisión] de De la Torre destaca el abuso del poder monopólico de las empresas frigoríficas en contra de los productores locales, especialmente los criadores de la región litoral, y la evasión impositiva en perjuicio del Estado nacional; pero pone su mejor acento en señalar la cuestión política. Para el senador santafesino, el escándalo detectado en el comercio de carnes tiene su centro en la corrupción del oficialismo, la permisividad del gobierno de Justo y la complicidad personal del ministro de Agricultura, Luis Duhau. De la Torre denuncia que Duhau, gran invernador de la provincia de Buenos Aires, recibe, desde que asumió como ministro, mejores precios por su ganado, lo que puede explicarse como contraprestación del favor oficial.

El informe de De la Torre insumió cinco sesiones de la Cámara, a las que siguió la réplica de los ministros de Agricultura, Duhau, y de Hacienda, Federico Pinedo, que por supuesto se esforzaron en negar los argumentos y acusaciones personales del senador por la minoría.
El largo debate crecía en virulencia, y a las réplicas de los ministros seguían nuevas argumentaciones del senador informante, en un ambiente cada vez más exaltado, no sólo por el comportamiento de las tribunas sino por las derivasde los discursos que, sin beneficio de inventario, ingresaban con sorprendente facilidad en el terreno del agravio personal.

En ese clima, la sesión del 23 de julio fue rápidamente ganada por los insultos entre los dos ministros que participaban de la sesión y el senador de la minoría. Los agravios dieron lugar a la agresión física: Duhau empujó a De la Torre haciéndolo trastabillar, Bordabehere, que presenciaba la sesión en espera del tratamiento de su pliego como senador electo, trató de socorrer a De la Torre, recibiendo tres impactos de bala que terminaron con su vida. Valdez Cora, un matón del oficialismo que sabía actuar como guardaespaldas de Duhau, argumentó después que disparó su arma para defender al ministro del ataque del senador De la Torre.

“Se conoce el nombre del matador pero hace falta conocer el nombre del asesino”, dijo De la Torre, horas más tarde, cuando el Senado homenajeaba al legislador muerto.

Dos días después, una multitud encabezada por el gobernador Luciano Molinas despidió en Rosario los restos de Enzo Bordabehere. Ausente en Rosario, De la Torre se batía a duelo con Pinedo en Buenos Aires.

El impacto del gran debate no puede disimularse. Para el oficialismo, el desprestigio obligará en los próximos meses a la renuncia de los dos ministros involucrados. Para De la Torre será el comienzo del fin: la muerte de Bordabehere podría precipitar su alejamiento de la política.

Fuente Consultada:
Basado en Geografía de la Argentina – La Organización Territorial
Períodico EL BICENTENARIO Fasc. N° 7 Período 1930-1949

Acuerdo Roca Mitre Division Union Civica Radical y Nacional Alem

Acuerdo Roca Mitre División Unión Cívica Radical y Nacional

La Unión Cívica. En 1889-90 se creó la heterogénea Unión Cívica. Si bien en un principio la integraron fuerzas tradicionales, como el mitrismo, su apoyo mayor estaba constituido por grupos nuevos, y recibió el novedoso aporte de la clase media —engrosada por la inmigración— y otros sectores populares. La lucha por el sufragio libre y contra la corrupción política y administrativa fue su bandera más coherente.

acuerdo general roca y mitre

El  “ACUERDO”: La llegada de Mitre, al regresar de su viaje por Europa, conmovió a Buenos Aires con una importante manifestación popular (18 de marzo de 1891).

El triunfo de la Unión Cívica parecía seguro, pero el grupo gobernante recurrió a su viejo sistema: el acuerdo entre los hombres que dirigían las tendencias en pugna, aun al margen de la voluntad popular.

En un gesto muy discutido posteriormente. Mitre se entrevistó con Roca y Pellegrini. y surgió la política del Acuerdo patriótico, que causó una profunda conmoción política. Se pretendía que los partidos oficiales y la oposición concurrieran a las elecciones con una lista única de candidatos, que satisficiera las aspiraciones del mayor número y que evitara la competencia respetando las situaciones provinciales.

Para lo próximos comicios de debía elegir la fórmula presidencial y en enero de 1891 la Unión Cívica convocó a una Convención Nacional en Rosario. En dicha convención se eligió candidatos a Bartolomé Mitre y a Bernardo de Irigoyen que se  encontraba de viaje en Europa por unos meses. De inmediato Mitre recibió la visita de Roca, con quien acordó el cambio de Bernardo de Irigoyen por el autonomista José Evaristo Uriburu en el segundo término de la fórmula presidencial.

Este entendimiento, este “acuerdo” de Mitre, con el PAN, representante de la oligarquía gobernante, significaba lisa y llanamente la entrega del movimiento revolucionario al régimen a cambio de la Presidencia para Mitre.

Frente a esta situación, y en ocasión de la sucesión presidencial de 1892, la Unión Cívica se fragmentó en dos líneas opuestas. La Unión Cívica Nacional conducida por Bartolomé Mitre y la Unión Cívica Radical liderada por Leandro N. Alem.

La Unión Cívica Nacional propuso el acuerdo con el gobierno y en los años siguientes sus dirigentes y partidarios integraron los gabinetes y ocuparon cargos legislativos y en la administración del Estado.

Revolucion del Parque 1890 Golpe Crisis en Gobierno de Juarez Celman

Al comenzar la última década del siglo XIX, un hecho de armas dividió la historia del país en dos etapas bien diferenciadas. La Revolución del Parque significó el comienzo de la política moderna. A pesar de la derrota, se convirtió en bandera de lucha del radicalismo y promovió una rectificación del esquema de poder del régimen.

Una generación fue quedando atrás y aparecieron nuevos valores, tanto en las filas del oficialismo como en los distintos grupos de oposición. La revolución de 1890 quedó fijada en la memoria de la comunidad argentina (sobre todo en Buenos Aires), y debido a ello fue durante largo tiempo fuente de inspiración política.

Caricatura de la revista “El Mosquito”, mientras Juarez Celman duerme la patria se angustia porque sabe que la situación es tremenda.

La revolución de 1890 se conoce como “Revolución del Parque”, porque la oposición se  atrincheró en el Cuartel del Parque de Artillería (la actual Plaza Lavalle) y desde allí iniciaron los combates que duraron tres días. En las filas de los revolucionarios habla figuras como Leandro N. Alem, Lisandro de la Torre, Aristóbulo del Valle, Hipólito Yrigoyen, Nicolás Repetto, Emilio Mitre (hermano de Bartolomé) , Marcelo T. de Alvear y Juan B. Justo.

L a revolución cívico-militar que estalla el 26 de julio de 1890 a la madrugada y cuyo escenario principal está en el Parque de Artillería de Buenos Aires, es uno de esos acontecimientos que marcan un punto de viraje en la historia.

En lo inmediato, provocó la renuncia del presidente Miguel Juárez Celman y su reemplazo por Carlos Pellegrini. Entre sus consecuencias posteriores corresponde señalar la vertebración de la Unión Cívica, una fuerza llamada a ser el tronco inicial de corrientes políticas con larga vida en el escenario nacional y el reagrupamiento del roquismo y el mitrismo en un virtual entendimiento que duró hasta 1912 y estuvo destinado a sostener el orden de cosas vigente. Además, basta destacar que en el Parque se encontraban, junto a Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen, el doctor Juan B. Justo y el doctor Lisandro de la Torre, Marcelo de Alvear, el subteniente José Félix Uriburu y otros importantes protagonistas de las décadas siguientes.

Derrotada como hecho de fuerza, la revolución del Parque constituye, pues, el punto de arranque de los procesos políticos que caracterizaron la vida republicana del país hasta 1943.

La crisis Económica en 1890, con Juárez Celman: En 1889, la expansión económica comenzó a mostrar su debilidad. La deuda externa de país, contraída por la entrada de capitales extranjeros, aumentó y también crecieron las importaciones. En teoría, las exportaciones debían pagar las importaciones y los servicios de la deuda. Sin embargo, las importaciones y los intereses de los préstamos crecieron más rápidamente que las exportaciones, de modo que sólo podían cancelarse mediante nuevos préstamos.

El flujo de capitales extranjeros comenzó a disminuir, hasta que en 1890 una crisis financiera y económica europea provocó su interrupción. Sin préstamos no podían pagar los intereses de los préstamos obtenidos anteriormente y la caída de los precios internacionales de los productos de exportación agravó el desequilibrio de la balanza comercial.

Uno de los resultados de este proceso fue la inflación que modificó los precios internos de la economía argentina (cada vez eran necesarios más pesos para comprar la misma cantidad de unidades de un producto). Esta inflación resultaba beneficiosa para los sectores de la población vinculados con el negocio de la exportación, particularmente los terratenientes exportadores —qué recibían oro como pago por sus exportaciones— y también los colonos, comerciantes y transportistas. Pero perjudicaba a los sectores que dependían de ingresos fijos, como los empleados en las empresas y comercios privados y en la administración pública, y los obreros, cuyos salarios no crecían con la misma rapidez que la desvalorización del peso.

Se produjo el cierre de la mayoría de los bancos, la paralización de las obras públicas y la quiebra de comercios. La desocupación se generalizó. A esto se sumó la demanda de mejoras salariales que hicieron proliferar las huelgas de zapateros, panaderos y ferroviarios, entre otros gremios. De esta manera, el principal capital político del presidente Juárez Celman comenzó a licuarse y afloraron las tensiones políticas contenidas por el progreso económico.

LA REVOLUCIÓN DEL 90: La Unión Cívica —agrupación reorganizada por Bartolomé Mitre Leandro N. Alem— inició los movimientos de la oposición, descontenta por lo que consideraba corrupción y falta de responsabilidad en el gobierno. Puso en práctica una modalidad política que no era habitual en el país: invitó a toda la población que estuviera en desacuerdo con el gobierno a reuniones abiertas. En abril de 1890 —en el mitin del Frontón— se reunió una multitud que manifestó su desacuerdo con el gobierno.

La situación del gobierno se agravó porque algunos grupos del Partido Autonomista Nacional le retiraron su apoyo. Julio A. Roca y Carlos Pellegrini no estaban de acuerdo con las políticas de gobierno que Juárez Celman había desarrollado, porque consideraban que, el pqçler había caído en manos de “niños irresponsables”, como calificaban a los sostenedores del presidente.

La Unión Cívica y los grupos del PAN que respondían a Roca estaban de acuerdo en que era necesario terminar con la corrupción administrativa que se había generalizado y restaurar el orden en las finanzas del Estado. Comprendían que aunque la depreciación favorecía a los productores agropecuarios, creaba condiciones negativas para las inversiones de capitales extranjeros, que eran indispensables para el desarrollo de la actividad rural.

Pero no estaban de acuerdo en los objetivos políticos que debía tener el movimiento contra el gobierno. Roca y Pellegrini (imagen izq.) buscaban recuperar el poder político para depositarlo en manos conservadoras y confiables para asegurar la continuidad del sistema de gobierno oligárquico. La Unión Cívica —particularmente el sector que lideraba Leandro N. Alem—, en cambio, proponía modificar en algunos aspectos el sistema de gobierno.

El 26 de julio de 1890 se produjo el enfrentamiento armado. La Unión Cívica estaba apoyada por un sector del ejército y el gobierno contaba con la policía. Sin embargo, la revolución fue derrotada, porque ante la posibilidad de que si la revolución triunfaba Leandro N. Alem fuera presidente de la República, los militares rebeldes sólo desarrollaron movimientos defensivos. De todos modos, sin el apoyo del ejército ni de los sectores más poderosos, el PAN, el presidente Juárez Celman renunció.

Con el acuerdo de arte de la Unión Cívica Carlos Pellegrini asumió la presidencia con el objetivo de restablecer el poder de la clase gobernante. Aunque el poder y el gobierno continuaron en manos de los grupos más conservadores, la experiencia de 1890 sentó las bases de la organización de una nueva oposición política al régimen vigente.

Las fuerzas revolucionarias no avanzaron de sus posiciones, circunstancia que aprovecharon las tropas gubernamentales —reforzadas con contingentes del interior— para iniciar el ataque. Así comenzó una intensa lucha que se prolongó hasta el 28 de julio, día en que los rebeldes se rindieron cuando supieron que el gobierno no tomaría represalias contra ellos.

Aunque sofocada la revolución desde el punto de vista militar, el ambiente de intranquilidad presagiaba nuevos sucesos. El Congreso —que respondía al jefe de Estado— no celebró el triunfo, y en el recinto de sesiones el senador Manuel Pizarra pronunció esta frase elocuente: “La revolución ha sido vencida, pero el gobierno está muerto”.

Sin apoyo ni popularidad, Juárez Calman presentó su renuncia, la que fue aceptada por el Congreso el día 6 de agosto.

Fuente Consultada: Historia de la Argentina Cuadernillo de Crónica La Revolución del Parque.

Biografia de Carlos Reutemann Piloto de Formula I Gobernador de Santa fe

Carlos Reutemann: ¡Vamos Lole!

Seducido por la política, este gran deportista argentino que con su talento logró conquistar los circuitos más destacados del mundo de la Formula 1, desde el año 1991 profesa su militancia justicialista y su pasión por el quehacer político del país, habiendo logrado ocupar diversos cargos.

En este sentido, fue Gobernador de la Provincia de Santa Fe en el período que abarca desde 1991 a 1995. Luego fue electo Senador de la Nación en 1995. Asimismo cumplió un segundo mandato como Gobernador de Santa Fe entre los años 1999 a 2003. Después de aquello fue nuevamente electo Senador, cargo que cumple actualmente.

Ese es un pequeño pantallazo acerca de la carrera política de Carlos Reutemann, que principalmente se destacó en los más prestigiosos circuitos de Fórmula 1, siendo aún considero uno de los más grandes pilotos de dicha categoría. Nació bajo el nombre de Carlos Alberto Reutemann el 12 de abril de 1942 en la provincia de Santa Fe, y desde muy pequeño se sintió atraído por los automóviles, pasión que con los años lo llevaría a desarrollar una importante carrera de piloto, siendo conductor de Fórmula 1 por un período que se inició en el año 1972 y culminó una década después.

Su rapidez, su estrategia de corredor basada en la evaluación constante de las carreras, sumada a su extrema caballerosidad en las pistas, lo convirtieron en uno de los preferidos, tanto del público como así también infinitamente admirado por sus competidores. Por aquella época todos lo llamaban cariñosamente “El Lole”.

Durante su trayectoria como piloto de Fórmula 1, dentro de la máxima categoría de la disciplina, Reutemann logró obtener un total de 12 victorias puntables, 2 no puntables, y 6 pole positions, en un total de 144 carreras en las que participó y dejó su marca. Entre sus logros más destacados, se encuentra el haber ganado el gran premio de Gran Bretaña en el año 1978, compitiendo en aquella oportunidad con el imbatible Niki Lauda.

No obstante, una de las carreras más recordadas es aquella que protagonizó en 1981 cuando se alzó con el primer puesto en el Gran Premio de Brasil, en el que no sólo debió competir con los más grandes pilotos de la época, sino que además debió desafiar al clima, con lluvias torrenciales que desdibujaban el circuito de Jacarépagua en Barra de Tijuca, Río de Janeiro.

Había debutado en el automovilismo el 30 de mayo de 1965, cuando participó en una carrera de Turismo Mejorado, que se llevó a cabo en la ciudad de La Cumbre, ubicada en la provincia de Córdoba. Pero aquel no fue su primer triunfo, aunque llegaría poco después, precisamente el 11 de julio de ese mismo año, cuando a bordo de un Fiat 1500, Carlos Reutemann se consagra ganador en la prueba de Turismo Mejorado desarrollada en Villa Carlos Paz, en Córdoba.

INCREÍBLE: El 13 de enero de 1974, en el Gran Premio de Fórmula 1 de la Argentina, cuando punteaba con comodidad, Carlos Reutemann, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, se quedó sin nafta: le faltaba media vuelta para ganar la carrera. Según crónicas de la época, fue la toma de aire, colocada detrás y sobre su cabeza, la que al desprenderse en el giro 39 hizo que el motor quemara combustible más rápido que lo habitual. (ver final del video abajo)

A partir de allí, su desenvolvimiento en las pistas lo convirtió en uno de los más grandes del momento, y las competencias internacionales reclamaron su presencia. Incluso fue uno de los pilotos oficiales de la escudería de Ferrari a partir de 1977, compartiendo el honor con Lauda. Posteriormente, también fue conductor de las escuderías de Lotus, y del equipo de Williams. Con una carrera que aún tenía mucho por delante, Carlos Reutemann decidió anunciar su retiro y hacerlo efectivo.

Aquello ocurrió luego de su participación en el Gran Premio de Sudáfrica, en el que obtuvo el segundo puesto. Los años pasaron y la política seguramente ocupó el lugar que había dejado en su interior la pasión por los autos, aunque en las reiteradas oportunidades en que el piloto fue consultado acerca de si está arrepentido de aquella decisión, no duda en asegurar: “Cuando pienso en eso recuerdo que, cuando era niño, debía ir a la escuela a caballo y de allí llegué a ser piloto de Fórmula 1. Ese placer no me lo quitará nadie”.

Video Sobre Formula 1 en Buenos Aires.

Explotacion del petroleo privada o estatal? Exploracion Administracion

¿Explotación estatal o privada?
A fines de 1918, las grandes petroleras internacionales se lanzaron activamente a ocupar posiciones en la aún incipiente industria petrolera local. En un período de no más de cuatro años, las principales empresas desembarcaron en Argentina revolucionando la industria local, y provocando un optimismo exagerado sobre el potencial petrolero del país.

La Standard Oil of New Jersey (la Exxon actual) ingresó primero en Neuquén y luego en Salta. Su hermana, la Standard Oil of California (hoy Chevron) adquirió la Compañía Argentina de Petróleo y Minas, presidida por Carlos Alfredo Tornquist y Pedro Piccardo. En Comodoro desembarcaron la Anglo Persian y la Shell, y el pool de ferrocarriles ingleses en Argentina formó la Compañía Petrolera “Ferrocarrilera”.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

El ingreso de las empresas internacionales dio lugar a un fenómeno nuevo: los contratos de arrendamiento de áreas petrolíferas contra el pago de regalías. Varias compañías locales lograron acuerdos de este tipo con empresas extranjeras: la Compañía Argentina con la Ferrocarrilera, la compañía Sol con la Anglo Persian, la Challacó con la Standard Oil, y Godofredo Madlener con Diadema/Shell. El cobro de regalías por más del 10% de la producción por parte de empresas locales que no realizaban ya ninguna actividad, y cuyo mérito principal había sido conseguir permisos de cateo en zonas próximas a descubrimientos realizados por un Estado que no recibía ningún beneficio por esas explotaciones, comenzó a ser duramente cuestionado.

Los casos más irritantes eran aquellos en los que los intermediarios eran ex funcionarios de gobierno vinculados a la actividad petrolera, como el ex ministro de Agricultura, Horacio Calderón, y el ex administrador de la explotación estatal en Comodoro, Leopoldo Sol.
Todos los hombres de negocios de la Argentina soñaban con hacerse de un permiso en áreas con potencial petrolero para negociarlo con las compañías internacionales.

Con escasas excepciones -entre las que se destaca Astra- los flamantes empresarios petroleros argentinos prefirieron ubicarse en un rol de intermediarios y gestores de los petroleros internacionales antes que dedicarse a desarrollar compañías propias. Este comportamiento especulativo de los capitalistas locales tendría una influencia importante en el devenir de la política petrolera. El dilema entre explotación estatal o privada de los recursos petroleros se convertiría en la opción entre explotación estatal nacional, o explotación privada extranjera.

Entretanto, la explotación estatal se beneficiaba con la trayectoria alcista de los precios internacionales del petróleo que siguió a la finalización de la guerra europea, pero el panorama era menos alentador en materia de producción. El yacimiento de Comodoro, perforado sin demasiado cuidado a lo largo de más de diez años, estaba perdiendo presión, y como ocurre tarde o temprano con cualquier campo petrolero del mundo, la producción había comenzado a declinar. En el período 1915-1919, la producción promedio de todos los pozos había caído de casi 15 metros cúbicos diarios por pozo, a sólo 6 metros cúbicos diarios por pozo. Sin yacimientos nuevos que agregaran nuevas reservas, era necesario perforar cada vez más pozos sólo para mantener los mismos niveles de producción.

A partir de la segunda mitad del año 1920, las condiciones prevalecientes en el mercado energético comenzaron a cambiar y los precios del petróleo tendieron a reducirse pari passu con los del carbón importado, cuyo mercado ya no sufría los efectos de la guerra. Mientras que las empresas privadas reaccionaron rápidamente al nuevo escenario, la explotación estatal, sometida a la burocracia del Ministerio de Agricultura y acostumbrada a racionar sus ventas frente a una demanda siempre insatisfecha, mostró gran dificultad para adaptarse a las nuevas condiciones de un mercado sobre-ofertado que, por primera vez desde el descubrimiento, no estaba dispuesto a adquirir todo el petróleo que la explotación estatal pusiera a la venta. La repartición estaba completamente desinformada sobre la evolución de los mercados petroleros del mundo.

La falta de reacción provocó a la explotación estatal una importante pérdida de participación en el mercado a manos de los importadores y de los nuevos productores privados.En materia de producción, la explotación en Comodoro había logrado una mejora importante en el rendimiento de los nuevos pozos perforados, que creció del mínimo de 11,6 metros cúbicos diarios por pozo obtenido en 1919 a casi 27 metros cúbicos diarios en 1920. Desafortunadamente, las deficiencias en la política comercial hacían cada vez más difícil la venta de la producción adicional.

En el verano de 1921, luego de la entrada en producción de un nuevo pozo de alta productividad (el famoso pozo N° 128), las autoridades debieron contener la extracción como consecuencia del estancamiento de las ventas y de las carencias en materia de infraestructura de transporte y almacenamiento.

Pese a las dificultades en las ventas y las restricciones impuestas, la producción siguió aumentando a un ritmo significativo: al 20% de incremento anual de 1920 se sumó un 23% en 1921, y un 24% en 1922, alcanzando una producción anual de 343.910 metros cúbicos de petróleo. En el terreno de las finanzas, los resultados se veían cada vez más comprimidos como corolario de la reducción de los precios y del permanente aumento de los gastos de explotación. Los ingresos fueron en 1922 similares a los de cuatro años antes, con un precio 58% inferior y un volumen de ventas 56% mayor. Pero los costos de explotación se habían incrementado un 240%.

Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

El petroleo argentino luego de la primera guerra mundial

Después de la guerra mundial
La finalización de la Primera Guerra Mundial en 1918 marcó el inicio de un período fuertemente expansivo para la naciente industria petrolera argentina.

La paz permitió normalizar las relaciones comerciales y financieras internacionales, lo que se tradujo en mayor disponibilidad de materiales y equipos, fletes, y capitales.

La industria petrolera entró en la posguerra en condiciones muy diferentes a las que regían antes del conflicto. La importancia del petróleo en la definición de la guerra revalorizó su contenido estratégico, convirtiéndolo en un elemento crítico de seguridad geopolítica de las naciones más desarrolladas del mundo.

Asimismo, la consolidación definitiva del motor de combustión interna revolucionó la demanda de combustibles. La vertiginosa expansión de los automóviles como medio de transporte auguraba una demanda sostenida de productos petrolíferos también en tiempos de paz. Los hidrocarburos se estaban convirtiendo en la mercancía por excelencia de las sociedades industriales del siglo XX.

Las principales empresas estadounidenses y europeas comenzaron una sostenida expansión internacional en busca de reservas. Esta acción fue acompañada por los respectivos gobiernos, preocupados por el rol estratégico que había jugado el petróleo en el conflicto bélico que acababa de finalizar, y por el creciente temor al agotamiento de las reservas en Estados Unidos.

La decisión simultánea de las empresas petroleras inglesas y estadounidenses de buscar agresivamente reservas de petróleo en el resto del mundo con el apoyo de sus respectivos gobiernos provocó una sorda disputa entre ambos bloques, que se desarrolló con características diversas en todos aquellos países que eran -de algún modo- de interés para la industria petrolera.

La puja mundial entre las petroleras inglesas y estadounidenses por el control de las reservas alcanzó también al territorio de América Latina. Las convulsiones sociales en México forzaron la apertura de nuevos horizontes para la búsqueda de petróleo en países como Perú, Colombia, Bolivia y Venezuela, país este último que rápidamente se convirtió en un gran productor mundial.

En Argentina, los trusts petroleros no habían ingresado en la exploración y explotación del petróleo argentino sino que sus actividades locales se limitaban al segmento de la refinación y principalmente, a la comercialización. Pero en el nuevo escenario de la posguerra, la Argentina se convirtió en un objetivo doblemente interesante.

El furor por la compra de automóviles de los primeros años 20 hizo de la Argentina uno de los mercados de gasolinas más prometedores del mundo. Las naftas, cuyas ventas locales crecían a tasas de dos dígitos por año, se habían convertido en el combustible más importante y rentable, desplazando alquerosene.

En 1922 la Argentina contaba con 68.500 vehículos, 16.000 de los cuales habían sido importados ese mismo año, casi todos desde Estados Unidos. El consumo de naftas totalizaba 180 millones de litros anuales, dos tercios del consumo total sudamericano de naftas. Y además del mercado atractivo, la Argentina tenía también reservas de petróleo, doble condición que muy pocos países del mundo podían ofrecer.

El descubrimiento de una nueva región petrolera en Plaza Huincul, Neuquén, contribuyó al optimismo sobre el potencial de los yacimientos argentinos. Los primeros pasos en la zona habían sido decepcionantes, pero en octubre de 1918 se produjo el descubrimiento oficial de petróleo en Huincul, a 609 metros de profundidad, más liviano que el petróleo de Comodoro.
Una vez más, el descubrimiento estaba localizado en un Territorio Nacional, y por lo tanto el dominio correspondía al gobierno federal. La zona de reserva estatal, conocida luego como el “octógono fiscal”, ocupó una superficie de 7.853 hectáreas que fueron rápidamente rodeadas por permisos de cateo de los particulares.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
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El Petróleo
Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
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Creación de
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Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

Irigoyen Politica petrolera argentina en la guerra

Yrigoyen y el petróleo
Hipólito Yrigoyen asumió la presidencia el 12 de octubre de 1916. Su partido, la Unión Cívica Radical, sólo obtuvo el control de la Cámara de Diputados en 1918, mientras que el Senado fue opositor durante toda su gestión. En esos años la economía argentina estaba sufriendo el severo impacto de la guerra en Europa.

El abastecimiento de energía, extremadamente dependiente del carbón inglés, estaba en crisis. Los precios de todos los combustibles se habían incrementado, afectando a ferrocarriles, industrias, empresas de servicios y familias.

Las relaciones entre el nuevo gobierno y la Comisión Administradora del yacimiento de Comodoro sufrieron un deterioro progresivo en los primeros meses de Yrigoyen.

A los habituales problemas de falta de apoyo presupuestario, se fueron sumando incidentes que culminaron con renuncias masivas y la disolución de la Comisión a finales del año 1917, cuando una gran huelga en Comodoro inició un período de alta conflictividad obrera que se prolongó durante varios años.

Con la disolución de la Comisión Administradora, el yacimiento de Comodoro quedó a cargo de la estructura burocrática del Ministerio de Agricultura, un esquema que se probaría inconveniente para la gestión de la organización.

Las condiciones laborales en la explotación petrolera distaban de ser favorables para los obreros. Comodoro Rivadavia era un lugar sumamente inhóspito, con un clima especialmente riguroso y pésimas condiciones de vida. La jornada laboral de los petroleros era de entre diez y doce horas diarias. La situación social era tensa, con una gran mayoría de hombres y niveles elevados de violencia.

A fines de 1917, vivían en Comodoro Rivadavia cerca de 3.200 personas. Casi el 97% de los trabajadores eran extranjeros, oriundos principalmente de España, Portugal y Rusia. La guerra había causado importantes aumentos de precios, deteriorando los ingresos reales de los obreros. Por la falta de oferta local, distancia y la dificultad en el transporte, Comodoro exhibía precios de los principales productos de la canasta familiar entre 100% y 500% por encima de los vigentes en Buenos Aires.

La sucesión de conflictos y huelgas iniciada en octubre de 1917 provocó a lo largo del período 1917-1920 pérdidas de días laborables y aumentos de los costos salariales en Comodoro. Durante 1918 hubo dos conflictos que culminaron con huelgas obreras, la primera en solidaridad con los ferroviarios de la zona, y la segunda como consecuencia del despido de 14 líderes sindicales petroleros tildados de “agitadores” por las autoridades.

Con el apoyo de la Marina y del gobierno de Yrigoyen, las autoridades locales enfrentaron duramente a los dirigentes gremiales de los petroleros. En la explotación estatal comenzó un proceso de “argentinización” de la mano de obra, reemplazando a los “conflictivos” operarios europeos por trabajadores del norte del país, menos preparados pero más dóciles en cuestiones gremiales.

Mientras el Estado y las pequeñas compañías privadas intentaban desarrollar el yacimiento de Comodoro, la Standard Oil se había consolidado como la compañía líder en el mercado de combustibles líquidos argentino Aunque comenzaban a venderse gasolinas para automóviles, el destilado más importante seguía siendo elquerosene, utilizado por las familias tanto para iluminación como para calefacción.

La guerra europea y el desabastecimiento de carbón inglés fueron una excelente oportunidad para la Standard Oil, que amplió notablemente su presencia en el mercado local y obtuvo una alta rentabilidad con productos importados, y producidos en su refinería de Campana, la primera planta de refinación de petróleo instalada en América Latina.

La sólida posición de la Standard Oil comenzó a ser desafiada por otras compañías. A fines de 1913, la Royal Dutch Shell inició sus operaciones en el mercado local con el arribo al puerto de Bahía Blanca del San Fraterno, el buque petrolero más grande del mundo. La Shell, a través de su filial Anglo-Mexicana, abrió oficinas en Buenos Aires y construyó depósitos en los principales puertos del país, concentrando inicialmente sus operaciones en los grandes consumidores de petróleo y fuel oil. La Standard también comenzó a sufrir la competencia de otra empresa estadounidense, la Texas Co., que vendía sus productos importados a través de una importante red de distribuidores.

El crecimiento del mercado local y la buena rentabilidad de las operaciones atrajeron nuevas refinerías de capital local que, si bien contaban con instalaciones pequeñas y precarias, comenzaron a competir con los grandes importadores estadounidenses e ingleses. Estas pequeñas empresas refinadoras tendieron a instalarse en los alrededores de Buenos Aires.

Primeros
Emprendimientos
El Gran
Descubrimiento
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Nacional
Impacto de la
Guerra
Irigoyen y El
Petróleo
Despúes de la
Guerra Mundial
Explotación
Estatal o Privada?
Creación de
Y.P.F.

Fuente Consultada: Revista Todo es Historia Nro. 484
Bibliografía: Nicolás Gadano Historia del Petróleo en Argentina 1907-1955: Desde los inicios hasta la caída de Perón.

El grito de Alcorta Causas Conflicto Rural Santa Fe Huelga Agraria

GRITO DE ALCORTA:
HUELGA AGRARIA EN EL SUR DE SANTA FE

EL GRITO DE ALCORTA:
Los conflictos rurales

Para muchos agricultores de la región pampeana 1911 fue un año muy duro. La pérdida de la cosecha maicera empujó a las familias del sur de Santa Fe a una situación económica desesperante. Para colmo, una serie de maniobras especulativas provocó una baja repentina en las cotizaciones del cereal.

Miles de campesinos vieron cernirse sobre sus hogares el fantasma de la miseria. Ante la imposibilidad de hacer efectivas sus deudas, los comerciantes se sintieron igualmente apremiados y decidieron retirar a los colonos la libreta de crédito si no pagaban por lo menos la mitad de lo que les debían.

Esto no tenía el sentido de una solución sino que era una forma más de presionar a los agricultores, pero no se consiguió prácticamente nada porque éstos no tenían un centavo. Por eso no resulta extraño que fuera un comerciante, Ángel Busjarrábal, quien sugiriera al agricultor Francisco Francisco Bulzani la realización de un movimiento de fuerza para reclamar una rebaja en el precio de los arrendamientos.

A mediados de 1912 se produjo una violenta revuelta de colonos y arrendatarios denominada “Grito de Alcorta”. El mundo rural ya había presenciado importantes conflictos, como el alzamiento de los colonos santafesinos en apoyo de los levantamientos radicales de 1893.

En 1912, los malos precios de los granos provocaron importantes deudas que dejaron a los pequeños chacareros arrendatarios sin respuesta ante sus acreedores. Entre estos acreedores se encontraban empresas acopiadoras, como Dreyfus y Bunge y Born. A fines de junio de ese año estalló la rebelión de los chacareros armados. De este conflicto nació la Federación Agraria Argentina que, a diferencia de la Sociedad Rural Argentina, representaba a los pequeños productores.

Antecedentes: Las pésimas condiciones contractuales de arrendamiento de tierras, de los colonos, en su mayoría inmigrantes, con respecto a los grandes terratenientes provocó el estallido de una enorme protesta de los pequeños productores, en la provincia de Santa Fe, en la colonia de Alcorta, en 1912.

El conflicto, que evidenciaba las necesidades que pasaba el sector, se extendió rápidamente a las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Con la unión de los chacareros disconformes por los aumentos de los arrendamientos, las condiciones desiguales de comercialización y la imposibilidad de convertirse en propietarios, surgió la Federación Agraria Argentina, aún existente, que, a diferencia de la Sociedad Rural creada en 1866, representaba a los pequeños y medianos productores agropecuarios. El conflicto, que duró tres meses, obtuvo algunos éxitos, ya que algunos propietarios disminuyeron el precio de los arrendamientos.

La cuestión agraria: El sistema de explotación de la tierra se basaba en incorporar paulatinamente a la producción nuevas tierras que se cultivaban mediante el sistema de arriendo. Pero hacia 1910, ya estaban en explotación la totalidad de las tierras disponibles y aptas para la producción agropecuaria de exportación.

Ante esta situación, los propietarios de las tierras —para mantener el nivel de beneficios que obtenían— se decidieron por sucesivos aumentos en los precios de los arrendamientos.

Primer Comité de la Federación Agraria Argentina
Primer Comité de la Federación Agraria Argentina

Los agricultores arrendatarios, por esos años, enfrentaban dificultades para lograr su subsistencia y cumplir con el contrato. El aumento de los precios de los arrendamientos profundizó su crisis y generó un gran descontento. La crisis de los agricultores comprometía también a los comerciantes de la campaña, proveedores de los insumos y bienes de consumo y también del dinero que le adelantaban al arrendatario para pagar los gastos de la cosecha.

La cuestión agraria se planteó en junio de 1912 cuando —después de intentar una conciliación que -los terratenientes rechazaron— los arrendatarios del pueblo de Alcorta, en el centro de la zona maicera de Santa Fe, decidieron utilizar el mismo instrumento que los asalariados urbanos: la huelga.

Los campesinos se negaron a arar los campos y reclamaron el establecimiento de un tipo uniforme de arrendamiento. En el transcurso de la lucha, ampliaron sus demandas: plazo mayor de contratación, rebaja de los arrendamientos en dinero y de los porcentajes de producción que debían entregar los aparceros y, también, exención de impuestos.

La primera reacción de los propietarios fue desconocer la validez del movimiento y los reclamos. Pero cuando la huelga y la movilización se extendieron hacia el sur de Santa Fe y el norte y el oeste de Buenos Aires, los miembros de la Sociedad Rural de Rosario y de Buenos Aires comenzaron a sentir amenazado su derecho de propiedad. Los terratenientes exigieron a los gobiernos provinciales y al gobierno nacional que reprimiera, a través de las fuerzas del orden, este movimiento que consideraron subversivo.

El gobierno nacional intervino a través del Ministerio de Agricultura y puso fin a la huelga. Estableció que los reclamos, en general, no estaban justificados pero promovió la formación de tribunales arbitrales para resolver las diferencias entre propietarios y arrendatarios. Finalmente, las gestiones conciliatorias terminaron en el fracaso de las reivindicaciones exigidas por los agricultores.

PARA SABER MAS…

Las huelgas agrarias ocurridas en 1912, conocidas generalmente como el movimiento del “Grito de Alcorta”, habían traído como consecuencia ciertas mejoras en el sistema de arrendamiento, pero de ninguna manera ‘habían resuelto el problema en toda su significación social y económica.

El arrendamiento era en sí mismo una salida económica que había beneficiado en su conjunto a todo el país. Gracias a este sistema —aunque no exclusivamente a él— Argentina podía ser uno de los principales Productores y abastecedores de cereales y carne en el mundo.

Esa riqueza, sin embargo, estaba asentada sobre mecanismos sociales y económicos muy particulares. En primer lugar, la concentración de la propiedad, cuyas grandes extensiones en la mayoría de los casos se subdividían en predios relativamente pequeños para arrendar y en algunos casos también para subarrendar creando así pequeñas unidades productoras ‘l(‘ escasa rentabilidad. Además la duración de los contratos era limitada, Y aunque variaba según la situación particular de cada locador y locatario, por lo general no pasaba de los tres años.

En consecuencia, se creaba en la población agraria la necesidad de practicar una especie de nomadismo. Los campesinos, en su mayoría de origen migratorio, no encontraban la oportunidad de establecerse con la expectativa de permanecer un tiempo prolongado en la chacra, y no se despertaban en ellos, en consecuencia, necesidades de transformación en los métodos, de, mejoramiento y de diversificación de la producción. La prolongación de sus contratos era un hecho contingente con el que no podían contar de ninguna manera.

Pero éste no era el único aspecto irritante del sistema. Las cláusulas establecidas en los contratos de arriendo eran una carga pesada de llevar aun en situaciones normales (buenas cosechas, precios adecuados, situación económica general estable).

Desde el punto de vista social, las medidas legislativas del gobierno de Irigoyen frenaron en parte la movilidad ecológica de esa masa flotante constituida por el arrendatario y su familia, y la prolongación del período de arriendo facilitó mejoras generales en las zonas rurales desde el punto de vista sanitario, de vivienda y educación. Auspiciaron también la creación de un sistema cooperativo, que con el tiempo fue extendiéndose, y constituyó un punto esencial en la estabilidad económica del chacarero.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
EL GRITO DE ALCORTA Para muchos agricultores de la región pampeana 1911 fue un año muy duro. La pérdida de la cosecha maicera empujó a las familias del sur de Santa Fe a una situación económica desesperante. Para colmo, una serie de maniobras especulativas provocó una baja repentina en las cotizaciones del cereal. Miles de campesinos vieron cernirse sobre sus hogares el fantasma de la miseria.

Ante la imposibilidad de hacer efectivas sus deudas, los comerciantes se sintieron igualmente apremiados y decidieron retirar a los colonos la libreta de crédito si no pagaban por lo menos la mitad de lo que les debían. Esto no tenía el sentido de una solución sino que era una forma más de presionar a los agricultores, pero no se consiguió prácticamente nada porque éstos no tenían un centavo. Por eso no resulta extraño que fuera un comerciante, Ángel Busjarrábal, quien sugiriera al agricultor Francisco Francisco Bulzani la realización de un movimiento de fuerza para reclamar una rebaja en el precio de los arrendamientos.

El 10 de junio de 1912 una reunión de agricultores decidió integrar una comisión de huelga, y quince días después una asamblea que reunió a más de trescientos colonos decidió por unanimidad iniciar un cese de labores que no tardó en extenderse. Los colonos afrontaban una situación realmente insostenible: los contratos vigentes obligaban al agricultor a ceder al propietario entre el 40 y el 50 por ciento de lo que produjera la tierra.

El terrateniente estaba absolutamente libre de todo gasto porque debía percibir el producto en su chacra, en perfectas condiciones de sequedad y limpieza, trillado y embolsado. Por lo demás, el campesino estaba obligado a cumplir una serie de condiciones con respecto a la superficie sembrada, la forma de sembrar y demás; en caso de dificultades imprevistas, el arrendatario podía considerarse desalojado.

No puede sorprender, entonces, que, a pesar de las persecuciones policiales y las campañas desatadas por los propietarios, el movimiento se extendiera como reguero de pólvora. El 2 de julio de 1912 los obreros agrarios y los braceros de las máquinas desgranadoras afiliados a la FORA (Federación Obrera Regional Argentina) anunciaron que se plegaban al movimiento.

Algunos propietarios accedieron a firmar nuevos convenios, pero- la huelga se extendió a casi todos los pueblos y colonias de Santa Fe, y luego a Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos, Interesado en el problema por el doctor Francisco Netri —animador incansable de la huelga, que fue asesinado en 1916 por sus enemigos—, el tribuno socialista Juan B. Justo llevó el asunto al Congreso Nacional y el 20 de julio interpeló al ministro de Agricultura, Adolfo Mujica, que se limitó a atribuir el problema a “un núcleo de agitadores”.

Con ese tipo de argumentos se trató de silenciar y doblegar el movimiento, pero todo fue inútil: la certeza de que la única forma de defender sus intereses era agremiarse se había hecho carne en los colonos.

Tres meses después del “grito de Alcorta” se constituyó en Rosario la Federación Agraria Argentina. Su nacimiento había costado centenares de chacareros presos, varios incidentes de violencia y largos días de angustia para muchas familias campesinas, pero el movimiento se encontraba en pleno desarrollo.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR DANIELA FLOGIA Historiadora
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

[…] A esta situación se le ha sumado el fracaso en la cosecha de maíz el año pasado, lo que no les ha permitido cumplir con todos los compromisos adquiridos ya sea con el propietario terrateniente, con el gran arrendatario, a los que subarriendan, o con el dueño del almacén de ramos generales con quien se encuentran endeudados por medio de la libreta que les ha abierto para proveerlos de los productos necesarios para la producción a cambio de prendar con anticipación la cosecha.

Ante el desastre del año pasado en Firmat, han comenzado a reunirse los pequeños productores arrendatarios. En marzo de este año escribieron un manifiesto donde alentaban a los colonos a unirse a la protesta. A esta reunión asistió Francisco Bulzani, principal gestor del movimiento en Alcorta, que al regresar trajo una gran cantidad de manifiestos que distribuyó en las colonias de Alcorta, Bigand y Bombal.

Alcorta es una de las zonas más ricas e importantes de la provincia. Es allí donde el 25 de junio se ha organizado una concentración que congregó a cientos de agricultores y de donde surgió el grito de la rebelión campesina. El abogado Francisco Netri, convertido en el asesor de los huelguistas, presentó el nuevo contrato de arrendamiento.

Esta movilización se ha trasformado en un grito desesperado dando lugar a la organización de los chacareros arrendatarios en reclamo de mejoras en las condiciones de los arriendos con el objetivo de acceder a una vida digna. Este movimiento no es un suceso menor; los diarios se han hecho eco de la huelga reproduciendo no sólo las reuniones de los pequeños arrendatarios sino también los atropellos de los que son víctimas. También ha adquirido repercusiones en las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa.

El gobierno santafesino, al comprender la magnitud del problema, ha decidido enviar una comisión veedora para que se entrevistase con los huelguistas. Si bien la comisión se ha expresado claramente a favor de los colonos, el informe ha sido olvidado.

Recién en agosto se ha comenzado a vislumbrar una relajación de la huelga cuando algunos propietarios aceptaron las bases del arreglo que les proponían los agricultores. Además han logrado estructurar una organización gremial que defienda sus intereses: la Federación Agraria Argentina.

Fuentes Consultadas:
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz de Miretzky – Mur – Ribas – Royo