Renacimiento Italiano

Brillantes Científicos, Políticos y Músicos del Siglo XX

Brillantes Científicos, Políticos y Músicos del Siglo XX

Sigmund Freud

Sigmund Freud
1856-1939
Médico neurólogo austríaco, fundador del psicoanálisis. Tres años después de su nacimiento su familia se instala en Viena. Estudio fisiología en el Hospital General de Viena, donde alcanzó el título de médico. Se traslada a París y por un año estudia al lado de Charcot. Junto a este investigador francés especializado en las enfermedades del sistema nervioso, aprende la técnica de la hipnosis en el tratamiento de pacientes histéricos.

A partir de esa experiencia y del tratamiento de un caso de histeria mediante la hipnosis, Freud busca la forma de curar la histeria y los trastornos de la personalidad. Sin embargo, sustituye la hipnosis por la asociación libre de ideas por parte del paciente. Es éste el cimiento terapéutico del psicoanálisis.

Dicha terapia se sustenta en la idea de que los desórdenes de la personalidad, las neurosis y las psicosis tienen su origen en represiones localizables mediante la reconstrucción de la biografía psíquica del paciente. Para Freud, las represiones que marcan las perturbaciones mentales se ubican en la infancia y tienen carácter sexual.

Para su curación es necesario que el paciente las descubra por sí mismo, mediante la asociación libre conducida por el psicoanalista. La ruta del análisis la establecen dos formas distintas de estructurar la teoría de la personalidad. La primera distingue entre inconsciente, preconsciente y consciente.

La segunda estructura un modelo de la personalidad integrado por el ello, el yo y el superyo. Quizás, entre las numerosas obras de Freud, la fundamental es La interpretación de los sueños, donde establece de manera práctica el funcionamiento del método. También se destaca Tótem y tabú, donde el psicoanalista incursiona en la interpretación etnológica de origen de la cultura. Algunos observadores ubican la insuficiencia del psicoanálisis original de Freud en el hecho de que su teoría fue hecha en el marco sociohistóri-co de la Viena puritana del siglo XIX.

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Max Planck Creador Teoría de los Cuantos

Max Karl Planck
1858-1947
Físico alemán, criado en Munich. Su familia se destaca por un acendrado interés por la cultura. En principio se sintió atraído por la música y estuvo a punto de seguir ese camino. Sin embargo, la intervención de sus profesores, quienes habían advertido sus capacidades matemáticas, fue suficiente para persuadirlo hacia los estudios en física teórica. Pronto alcanza la fama por sus importantes trabajos de investigación.

Pero su contribución fundamental parte de la incapacidad del modelo teórico tradicional de la física para explicar la irregular distribución de la energía entre las longitudes de onda de la radiación. Planck sustituye el presupuesto de la explicación tradicional, que requiere de complejas fórmulas y propone que la radiación se compone de pequeñas partículas que denomina cuantos.

Planck afirma que la energía emitida es proporcional a la longitud de onda de la radiación, relación en la cual actúa una cifra conocida como constante de Planck. El descubrimiento que hace Planck, mediante desarrollos como su constante, permite hallar relaciones científicas entre el comportamiento de los átomos y otros fenómenos de la naturaleza,.aparentemente lejanos. Planck es conocido como un hombre muy sensible.

Se opone firmemente al régimen de Hitler, protege a sus colegas de origen judío y debe soportar la ejecución de uno de sus hijos por participar en un atentado para asesinar al dictador. Trabaja como profesor de física en la Universidad de Munich, Kiel y Berlín. Recibe el Premio Nobel de física en el año 1918.

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Gandhi lider espiritual de la india

Gandhi
1869-1948
Político y pensador hindú. Su nombre completo es Mohandas Karamchand Gandhi, conocido como Mahatma. Graduado en derecho en la Universidad de Oxford en 1891, ejerce en Bombay durante dos años. En Sudáfrica se relaciona con grupos de defensa de los hindúes emigrados que luchan contra los boers. Es influido por la doctrina jainista de la “no-violencia” y por el pacifismo de León Tolstoi.

Funda el semanario Indian Opinión (1904), que resume su ideología de la fidelidad absoluta a los ideales de la propia conciencia hasta llegar al punto de la desobediencia civil dentro de los límites de la no-violencia. Recibe la influencia del movimiento nacionalista hindú, Iniciado a comienzos del siglo. Detenido varias veces en Sudáfrica, regresa a la India en 1915. Tras la Primera Guerra Mundial y cuando el gobierno inglés decide continuar su dominio sobre la India, comienza su primera campaña de desobediencia civil en 1919, bajo la ideología del Satyagraha (resistencia pasiva) como un medio de conseguir la aspiración nacionalista del autogobierno. Su boicoteo a los productos importados de Inglaterra fomenta la industria hindú.

Después de la matanza de Amritsar en abril de 1919, incrementa su campaña de resistencia pasiva. Encarcelado en 1921 y liberado tres años más tarde. En 1924 dirige el Partido del Congreso, que lucha contra los Ingleses; es encarcelado de nuevo en 1930 en una protesta antibritánica, y en 1934 fracasa su segunda campaña. El Parlamento Inglés reconoce la representatividad institucional de la India, pero niega su independencia.

Es detenido otra vez e inicia sus ayunos de seis días, encaminados a mejorar el trato que le dan las autoridades a la casta de los parias. Apresado en 1935, continúa con su movimiento y se radica en Yardhá en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial rechaza el ofrecimiento del imperio británico de crear un gobierno hindú “semi autónomo”. Cuando lidera el movimiento India Libre en 1942, lo confinan con su esposa, que muere en la prisión. Negocia con los dos últimos virreyes Percival Wavell y Louis Mountabatten un acuerdo que sella la independencia de la India en agosto de 1947.

Su programa fracasa en el Congreso porque no logra el apoyo de los musulmanes.

Gandhi es asesinado por un fanático mientras pasea por los jardines de Birla House en Nueva Delhi. Esto produce la división del territorio en el subcontinente hindú y la zona noroccidental, de mayoría musulmana, que recibe el nombre de Pakistán.

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Lenin Lider politico ruso

Lenin
1870-1924
Vladimir llich Uliánov, conocido como Lenin. Revolucionario, teórico marxista y jefe de Estado comunista. Hijo de un inspector de escuelas del distrito, se educa en un ambiente de ideas liberales. Su hermano Alejandro fue ejecutado por conspirar contra el zar Alejandro III. Lenin estudia derecho en la Universidad de Kazan, de donde es expulsado por sus ideas revolucionarias; viaja a San Petersburgo (hoy Leningrado), reanuda sus estudios y se gradúa.

No ejerce su profesión y se dedica al movimiento revolucionario. Varias veces fue encarcelado, finalmente es recluido en Siberia entre 1897 y 1900, de donde escapa al extranjero. Forma parte del movimiento socialdemocrático, inspirado en el marxismo, que reconoce el capitalismo como el antecedente obligatorio de la revolución proletaria. Lenin disiente de los socialdemócratas y de su alianza con los intelectuales liberales para derrocar al zarismo, su doctrina se aleja del programa liberal y propone la radicalización de la lucha de clases.

Lenin propone la violencia y el terrorismo como método de acción política y arma de los ideales revolucionarios y llama al pueblo a derribar y a ajusticiar a la monarquía en su obra Dos tácticas (1905).En 1917 el zarismo cae con la revolución y Rusia tiene un gobierno socialista. Lenin insiste en su doctrina política y busca apoyo en Alemania, regresa a Rusia y funda el diario Pravda. Intenta derrocarlo y el 7 de noviembre se toman los organismos del Estado, consigue ser nombrado presidente del consejo de los comisarios del pueblo. A principios de 1918 los bolcheviques se han afirmado áh el poder, tras la disolución de la Asamblea constituyente.

El Soviet aprueba el golpe de Estado y en marzo firma el Tratado de paz de Brest-Litovsk. Lenin nacionalizó las tierras, las industrias y restableció la antigua policía de los zares. Retoma ideas básicas del marxismo para su modelo de gobierno, tales como la prevalencia del Estado, la dictadura del proletariado. Más que establecer el comunismo, entrega la dirección de la economía al Estado y plantea el marxismo-leninismo. Una parálisis progresiva causada por una vieja herida de bala y el excesivo trabajo, lo obliga a dejar el poder, que delega en Stalin, secretario general del Partido.

Entre sus obras están Desarrollo del capitalismo en Rusia (1899), ¿Qué hacer? (1902), El imperialismo, estado supremo del capitalismo (1916), El Estado y la revolución (1917) y La enfermedad infantil del comunismo, el izquierdismo (1920).

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Churchill Politico Británico

Winston Churchill
1874-1965
Político, estadista, escritor y militar inglés. Corresponsal de guerra en Cuba en 1896, India en 1897, Sudán en 1898.

Elegido diputado por Oldham por el Partido Conservador en 1900. En 1904 ingresa al Partido Liberal, que ocupaba el poder, por diferencias con los conservadores. Planea la campaña de Gallípoli en 1915, que pretende apartar a Turquía del conflicto, pero por la oposición de los militares y políticos ingleses es destituido de su cargo en el almirantazgo y enviado a Francia como comandante de un regimiento.

En 1924 se reintegra al Partido Conservador y es nombrado lord canciller del Tesoro entre 1924 y 1929, desde donde adopta el patrón oro para Inglaterra. Reprime por la fuerza la huelga de los sindicatos en 1926. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Arthur Neville Chamberlain lo nombra primer lord del almirantazgo. Es nombrado primer ministro, en reemplazo de Chamberlaln, el 10 de mayo de 1940, día de la invasión alemana a los Países Bajos. Forma un gobierno de concentración nacional con la participación del Partido Laborista y Conservador, y expone su programa de “sangre, trabajo, sudor y lágrimas”.

Después del ataque japonés a Pearl Harbour y la invasión alemana a la Unión Soviética, se entrevista con Stalin en junio de 1941 y se compromete a ayudarlo; firma con Theodor Roosevelt la Carta del Atlántico, que consolida el triunvirato que derrota al Eje conformado por Alemania, Japón e Italia. Representa a su país en las conferencias de Teherán en 1943, Yalta y Postdam en 1945.

Al finalizar la guerra y pese a su inmensa popularidad, pierde las elecciones de 1946 frente al candidato Clement Richard Attlee, del Partido Laborista, pero continúa al frente del partido de oposición. Reelegido en 1951 para la primera magistratura, se retira el 5 de abril de 1955 alegando razones de salud. Miembro de la Cámara de los Comunes entre 1959 y 1964. Recibe el Premio Nobel de Literatura en 1953.

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Albert Einstein Fisico Aleman

Albert Einstein
1879-1955
Durante su juventud nadie sospechaba que ese escolar común y corriente, con algún buen rendimiento en matemáticas, fuera capaz de transmutar los conceptos de espacio y tiempo que rigen la física desde Isaac Newton.

Lleva a cabo sus estudios en Munich, y marcha con su familia a Italia y Suiza. En Berna, es empleado de la Oficina de Patentes, donde realiza un trabajo rutinario y ligero. Su tiempo libre lo dedica a resolver problemas de física sobre el papel. Sin embargo este trabajo teórico va tan lejos que hace tambalear los postulados básicos de la ciencia.

En 1905 Einstein publica su Teoría Especial de la Relatividad, donde plantea que el valor del tiempo, la masa y el espacio dependen del movimiento relativo entre observador y el objeto de estudio. Diez años después publica la Teoría General de la Relatividad. Sus descubrimientos permiten conocer la gran cantidad de energía que puede liberar una cantidad pequeña de masa, fundamento de la bomba atómica.

Dicho saber, en poder de los Estados Unidos, permite los genocidios de Hiroshima y Nagasaki, durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar del esfuerzo de última hora hecho por el sabio alemán. Con el acceso de Hitler al poder, Einstein se ve forzado a abandonar su patria, y se va hacia Bélgica y, finalmente, a los Estados Unidos. Fue el ganador del Premio Nobel de física en 1921. Enseñó en Zurich, Praga y Leiden. Fue catedrático en la Universidad de Berlín, durante 20 años.

Finalmente, trabajó como investigador del Instituto para Estudios Avanzados de Princeton, hasta el momento de su fallecimiento.

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Juan XIII Papa Vaticano II

Juan XXIII
1881-1963
Pontífice romano, nace en el seno de una familia de labriegos pobres. Angelo Guiseppe Roncalli, su verdadero nombre, se dedica desde temprana edad a las labores del campo, y estudia en la escuela de Cervico. Luego va al seminario de Bérgamo pero no puede ordenarse sacerdote al concluir sus estudios debido a su juventud. Entre tanto, estudia en el Ateneo Sant’Apollinare y presta el servicio militar.

En 1904 se ordena sacerdote y al año siguiente el obispo de Bérgamo, Va al frente durante la Primera Guerra Mundial como teniente-capellán.

Al término del enfrenta-miento retoma a Bérgamo y se encarga de la dirección espiritual del seminario. En 1920 se traslada a Roma y allí trabaja para la Congregación de Propaganda Fide. En 1944 lo trasladan a la nunciatura de París y en 1953 lo nombran cardenal y patriarca de Venecia. En 1958 lo eligen Papa e inicia la organización del Concilio Vaticano II que lleva a cabo en 1962. Publica dos encíclicas Mater et Magistra y Pacem en Terris.

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Fleming Penicilina

Alexander Fleming
1881-1955
Bacteriólogo británico. Estudia medicina en Londres. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en Francia como capitán de sanidad. Bacteriólogo de la Saint Mary’s Medical School, se interesa en el estudio de las bacterias y en 1922 descubre la lisozima, substancia con efectos antibacterianos, presente en las lágrimas, la saliva y la albúmina de huevo. Sigue investigando la lisozima y descubre la penicilina por accidente en 1928.

En 1939 descubre que el moho penicillium notatum actúa sobre los gérmenes. Sin embargo, no alcaza a entregar el proceso de purificación de la pe-nicillan pues carece de las técnicas, que tienen en Oxford Howard Walter Florey y Ernest Boris Chain. La utilización de la penicilina en un ser humano se realiza por primera vez en 1941.

Fleming expone el proceso en su libro La penicilina y sus aplicaciones prácticas (1946). Es galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1945, compartido con Florey y Chain.

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Delano Roosevelt Politico de EE.UU. Presidente

Franklin Delano Roosevett
1882-1945
Político y estadista estadounidense. Estudia derecho en las universidades de Harvard y Columbia. Elegido senador por Nueva York entre 1910 y 1911, trabaja como subsecretario adjunto de marina de 1913 a 1920. Propone su nombre para la vicepresidencia en 1920, pero es derrotado. Regresa a la política y es elegido gobernador de Nueva York en 1928. En 1932 es elegido presidente de su país por el Partido Demócrata.

Realiza reformas en obras públicas para recuperar la industria y apoyar a los agricultores, conocidas como New Deal (Nuevo Pacto), con las que el país supera la gran depresión de 1929. Reelegido en 1936, centra su política en la ayuda a Francia y Gran Bretaña, países a los que vende armas en prevención de la Segunda Guerra Mundial y aprueba empréstitos a naciones estratégicas. Elegido de nuevo en 1940, firma con Wlnston Churchill la Carta del Atlántico en 1941.

Tras el ataque a Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941, declara la guerra a Japón y Alemania, coordina el esfuerzo bélico y la unidad de los aliados en las conferencias de Casablanca, Quebec, El Cairo, Teherán y Yalta e interviene en la conferencia de Dumbarton Oaks en 1944, que acuerda la creación de la ONU, Organización de las Naciones Unidas. Gana las elecciones otra vez en 1944 y se convierte en el único presidente en la historia de los Estados Unidos que ocupa el cargo en cuatro ocasiones consecutivas.

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Hitler Adolf Lider aleman de la segunda guerra mundial

Adolf Hitler
1889-1945
Hitler, fue jefe del movimiento nacional-socialista alemán y canciller del Reich. Hijo ilegítimo. En su juventud cree que tiene aptitudes para la pintura, pero sólo logra dibujar postales baratas. Se hace ciudadano alemán en 1932. Participa en la Primera Guerra Mundial como estafeta y gana la Cruz de Hierro en dos ocasiones y es ascendido a cabo.

Ingresa en el partido de los Trabajadores Alemanes en 1919, del cual en 1921 es presidente. Le cambia el nombre por el Partido Nacional Socialista de Trabajadores Alemanes con una Ideología ultranacionalista, antiparlamentaria y de regeneración social, fuera de los lineamientos comunistas. Tras el fracasado, intento de golpe de Estado, en Bürgerbráu de Munich en 1923, es encarcelado en Landsberg.

Durante su permanencia en prisión, escribe la autobiografía Mi lucha. La crisis económica de 1929 hace cambiar de forma radical la dirección ideológica alemana y favorece la tesis del partido nazi en contra de los judíos, a quienes acusaban del descalabro económico, del desempleo y de haberse apoderado del Alemania.

Con la muerte de Híndenburg en 1934 se nombra Führer. Asume el mando de los ejércitos alemanes, anexa Austria en 1938, invade Checoslovaquia en 1939 y desencadena la Segunda Guerra Mundial. En 1940 se apodera de Dinamarca, Bélgica y Holanda, que capitulan poco tiempo después. Ese año, tras la declaración de guerra de Italia contra Francia e Inglaterra, se firma en junio el armisticio franco-alemán y franco-italiano.

Después del ataque japonés a Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941, con Japón e Italia, países con los cuales conforma el Eje, declara la guerra a Estados Unidos, que se había mantenido al margen del conflicto bélico. Aunque en un comienzo invade Polonia, los Países Bajos y Francia, su avance es detenido tras el fracaso de Stalingrado en 1943 y la resistencia de Inglaterra.

Se niega a aceptar la derrota de sus ejércitos y se recluye en un refugio subterráneo de la cancillería. Se suicida con su esposa Eva Braun el 30 de abril y sus cadáveres son quemados por agentes de su guardia de SS, Schutzstaffeln, la policía secreta.

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charles de gaulle presidente de francia

Charles de Gaulle
1890-1970
Estadista y militar francés, primer presidente de la V República francesa. Participa en la Primera Guerra Mundial, en la que es herido varias veces y hecho prisionero por lo alemanes en la batalla de Verdún en 1916. En 1940, como general, recibe el mando de la IV división acorazada. Ante la invasión alemana se niega a firmar el armisticio, sale de Francia el 18 de junio de 1940 y se refugia en Inglaterra. En una dramática alocución desde la BBC de Londres, insta al pueblo francés a combatir a los invasores alemanes por medio de la resistencia civil y se convierte en el jefe del movimiento, que resulta decisivo en la guerra.

Con la liberación de Francia, De Gaulle se consolida como presidente del gobierno provisional. Se retira en 1946 contrariado por no poder realizar algunos planes suyos respecto de la política de su país. Con el apoyo de su partido es elegido presidente el 21 de diciembre de 1958.

En 1960 prueba la bomba atómica sobre el desierto del Sahara. Promulga una nueva Constitución e inaugura la V República, concede la independencia argelina en 1962, promueve el desarrollo económico como puerta única de solución a los problemas de Francia. Reelegido en 1965, enfrenta la crisis de Mayo de 1968, cuando los estudiantes y obreros protagonizan una huelga que paraliza el país. Para el siguiente período es derrotado por un escaso margen y poco antes de morir se retira de la vida política.

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Ho Chi Minh lider vietnamita

Ho Chi Minh
1890-1969
Estadista y revolucionario vietnamita. Su verdadero nombre es Nguyen Tat-Thanh y su apodo Ho Chi Minh significa “El que ilumina”. Recorre el mundo como ayudante de cocina en un buque francés. Fotógrafo en Londres dessde 1914 y en París desde 1917, cuando se afilia al Partido Socialista. Se incorpora el Partido Comunista francés en 1921, colabora con los periódicos L’Humanité y Le Populare, bajo el seudónimo de Nguyen Al Quoc.

Hecho prisionero en China en 1942, se establece en Tonkín para organizar las guerrillas en 1943. Después de la capitulación japonesa, se apodera de’Hanoi, derroca al emperador Bao Dal y proclama la República Independiente y Democrática de Vietnam el 2 de septiembre de 1945.

Firma el acuerdo Ho Chi Ming-Sainteny, por el cual Francia reconoce viaja a París para ratificar el acuerdo en la Conferencia de Fontainebleau, los franceses intentan restablecer su dominio colonial y declaran la guerra. Mao Tse-tung le envía desde China armamento y le da apoyo táctico y estratégico.

La Conferencia de Ginebra divide al país en 1954. Establece la República Socialista de Vietnam al norte del paralelo 17. Es secretario general del Partido, jefe del gobierno y presidente hasta 1955. Reelegido secretario general del Partido entre 1957 y 1960, mientras apoya las guerrilla comunistas que luchan contra el dictador Ngo Dinh Diem en Vietnam del Sur.

En 1962 crea el FNL, Frente Nacional para la Liberación del Sur que acrecienta la violencia en el territorio vietnamita. Estados Unidos interviene en la guerra el 5 de 1965, aunque desde finales de febrero de 1962, aunque desde finales de 1962 había 8.000 soldados estadounidenses en el Sur y el Gobierno de John F. Kennedy suministraba armas y dinero a la dictadura Diem.

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Mao tse Tung Lider chino Larga Marcha

Mao Tse-tung
1893-1976
Político, revolucionario, escritor y poeta chino. Hijo de terratenientes, participa en la revolución de 1911 junto al ejército republicano. Estudia derecho y filosofía. Entra en la Academia de Policía y en la Escuela de Peritaje Industrial. En 1927 organiza la lucha campesina. A pesar de que los nacionalistas intentan reprimir el movimiento, con la primera división del ejército rojo proclama la República Soviética de Kiangsi, siendo elegido presidente en 1931.

Rodeado por las tropas nacionalistas, inicia la “Larga Marcha” con cerca de cíen mil hombres. En 1935 el Politburó lo nombra secretario del Comité Central del Partido y establece la República Soviética de Yenan, tras haber recorrido más de 10.000 kilómetros para expulsar a los japoneses de China. Estalla la guerra civil en 1946, que dura tres años, al final de la cual y tras las campañas de Manchuria y Pekín-Tientsin, proclama el 1 de octubre de 1949 la República Popular de China.

En 1950 firma con Stalin un tratado de ayuda, amistad, alianza y asistencia mutua. Elegido presidente en 1954. Cuando el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, condena la memoria de Stalin, Mao declara rota la alianza con Moscú en 1956. Lleva a cabo la “Campaña de las Cien Flores” en 1957 e inicia el período de “El gran salto adelante” en 1958. Cede la presidencia a Luí Chaochi.

En 1965 se traslada a Shangai, donde inicia la revolución cultural, contra lo que señala como tendencias y elementos burgueses del sistema político de su país. En 1973 es reelegido en su cargo. Escribe el Libro Rojo, Acerca de la práctica, Nueva democracia, otros ensayos y poemas.

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Von Braun Cientifico aleman creador del saturno 5

Wernher von Broun
1912-1974
Ingeniero alemán. Miembro de una familia aristocrática, su padre poseía un título nobiliario. Es enviado a Zurich para iniciar sus estudios. Regresa a Alemania con el fin de seguir su carrera. Estudia ingeniería y ciencias físicas en la Universidad de Berlín. Siendo un estudiante conforma la Sociedad Alemana para los Vuelos Espaciales, al lado de un grupo de entusiastas. Con ellos, lleva acabo una serie de lanzamientos de cohetes experimentales, alcanzando altitudes de 1.500 m.

Durante los años treinta participa en los experimentos sobre aplicaciones militares de los cohetes. Con ocasión de la Segunda Guerra Mundial diseña en el laboratorio de Peenemünde los cohetes V-2, con los que se efectúan mortíferos bombardeos. Al finalizar la guerra se radica en los Estados Unidos, donde su atención por los cohetes vuelve a encaminarse al viejo anhelo de viajes espaciales.

Es vinculado, pues, al programa espacial. A partir del V-2 llega al cohete de cuatro fases. Todos los adelantos de los años cincuenta y sesenta se deben al ingeniero alemán, quien culmina sus aportes con el programa Apolo, del que forma parte el cohete Saturno V, que lleva al hombre a la Luna.

También a él se debe el diseño de las condiciones del alunizaje, mediante el módulo Águila que se desprende de la última fase del cohete y desciende a la superficie. El Saturno V mide 110 m. y sus motores alcanzan un empuje de tres y media toneladas en el momento del lanzamiento. Su siguiente paso es un proyecto para efectuar un viaje tripulado a Marte, suspendido por recortes al presupuesto de la NASA. Sus últimos años los dedica a trabajar para la empresa privada.

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Cientificos descubridores de la estructura del adn

Francis Crick
1916-
Jomes Wotson
1928-
Francis Crick se especializa en biofísica, mientras que James Watson, natural de los Estados Unidos, trabaja como biólogo. Emprenden el estudio del ácido desoxirribonu-cleico (ADN). De éste ya se sabía que su molécula era de gran tamaño y que intervenía en los procesos hereditarios. Sin embargo, desconocía su estructura y el proceso exacto mediante el cual incidía en la herencia.

Watson se establece en Inglaterra, para trabajar en el laboratorio Cavendish de Cambridge. Inicia investigaciones sobre la estructura de las proteínas y en compañía de Crick, del ADN. Desde el instituto de California de Tecnología, Linus Pauling afirma que el ADN tiene una estructura helicoidal simple. Crick y Watson intuyen que la estructura es doble e intentan demostrarlo sin éxito, mediante pruebas cristalográficas aportadas por Maurice Wilkins.

Finalmente, descubren que la molécula está formada efectivamente por un doble helicoide de citosina emparejada con guanina y de adenina con timina.

Cada componente se encuentra en proporciones iguales. El descubrimiento implica que los dos cordones son complementarios y cada uno es modelo para la síntesis del otro. El descubrimiento explica cómo se divide una célula en dos copias idénticas de la misma y cómo se almacena la información genética, mediante los genes. Crick y Watson reciben en 1962 el Premio Nobel de Medicina.

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Kennedy John Presidente de los EE.UU.

John F. Kennedy
1917-1963
Político estadounidense. Estudia ciencias políticas en Londres y en la Universidad de Harvard. Sirve en la marina y obtiene el grado de teniente. Es herido durante la Segunda Guerra Mundial al sur del Pacífico. En 1945 es corresponsal de la revista News Service en la Conferencia de Postdam. Inicia su carrera política en 1946. En 1952 es elegido senador por Massachusetts. En 1960 gana las elecciones presidenciales sobre el republicano Nixon. Apoya iniciativas como la Alianza para el Progreso y la conquista del espacio exterior.

En 1961 intenta invadir la isla de Cuba y derrocar el gobierno de Fidel Castro, pero es rechazado en Bahía de los Cochinos. Ese mismo año apoya la acción militar de las Naciones Unidas en el Congo y se reúne en Viena con Nikita Kruschov, con quien firma un tratado para el control de la producción y uso de armas nucleares. En los asuntos internos lucha contra el racismo y por la igualdad de los derechos civiles. Muere asesinado por Lee Harvey Oswald.

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Fidel Castro lider de la revolucion cubana

Fidel Castro
1926-2016
Político cubano. Estudia derecho en La Habana y se doctora en 1950. En 1947 intenta dar un golpe de Estado al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Después de ser candidato en las elecciones anuladas por el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952 y convencido de que los medios democráticos no funcionan en un régimen dictatorial, el 26 de julio de 1953 organiza el fracasado asalto al cuartel Moneada. Es hecho prisionero con su hermano Raúl y es absuelto en el juicio, pues asume su propia defensa. Indultado por el dictador, se refugia en México en 1955.

El 2 de diciembre de 1956 desembarca en Cuba con un grupo de guerrilleros. El 8 de enero de 1959 entra en La Habana, en medio de la deserción del Ejército de Batista. En un principio recibe ayuda de Estados Unidos, pero rompen relaciones cuando Castro promulga una ley de reforma agraria que lesiona intereses económicos estadounidenses.

En 1961 se produce la frustrada invaclón de Playa Girón, dirigida por la CIA. Tras declarar a Cuba República Democrática Socialista, sufre el bloqueo económico y diplomático de Estados Unidos y la OEA (Organización de Estados Americanos). Se apoya en la Unión Soviética para su comercio e implanta en la isla un régimen comunista. En octubre de 1965 conforma el Partido Comunista Cubano, que asume el poder, al estilo de os países de Europa del Este.

A partir de 1973 realiza en Cuba la Conferencia de Países No Alineados y en 1975 envía tropas cubanas a Angola, África. Desaprueba la política de Mijail Gorbachov, por lo cual sus relaciones con la Unión Soviética se deterioran. A partir de diciembre de 1976 es presidente del Consejo de Estado y jefe de las fuerzas armadas.

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Luhter King Pastor defensor de los derechos de los negros en EE.UU.

Martin LutherKing
1929-1968
Líder de la raza negra contra la discriminación racial en Estados Unidos. Estudia teología en la Universidad de Boston. Se ordena pastor de la Iglesia Bautista. Funda la Conferencia de Dirigentes Cristianos del Sur, y la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color. Desde 1954 es diputado de la ciudad de Montgomery.

Contra las afirmaciones de algunos grupos partidarios de la violencia, opta por asumir la protesta pacífica y encabeza varias marchas multitudianarias, que le granjean la animadversión de los grupos de blancos del sur de Estados Unidos.

En 1963 se produce la “Marcha sobre Washington”, que congrega protestantes negros y blancos en la capital de la Unión. Ese año recibe el Premio Nobel de la Paz. Muere asesinado por el blanco James E. Ray, cerca de Memphis, donde preparaba una concentración masiva.

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Mijael Gorbachov Ruso

Mijail Gorbachov
1931-
Político y estadista soviético. Estudia derecho y agronomía. Ingresa en el Partido Comunista en 1955. En 1967 contrae matrimonio con Raisa Gorbachov. Miembro del Comité Central del Partido Comunista en 1971 y en 1980 forma parte del Polltburó, máximo órgano colegiado del partido. A la muerte de Leonid Brezhnev en 1983, el Kremlin es dirigido por Yuri Andropov, quien muere en 1984 y es sucedido por Konstantin Chemenko.

Chemenko fallece y Gorbachov llega al poder en 1985. Nombrado secretario general del PCUS. Su política de glasnost y perestroika, “reestructuración” y “transparencia”, amplía los horizontes políticos de su país. Promulga la necesidad de abrir la economía centralista a la iniciativa privada.

Se reúne en varias ocasiones con el presidente estadounidense Ronald Reagan y los dirigentes de Occidente, y firma importantes acuerdos sobre reducción de armas convencionales y nucleares. Desaparecen la Cortina de Hierro y el muro de Berlín y se reunifican las dos Alemanlas. Afronta la crisis separatista de las repúblicas bálticas de Estonia, Lituania y Letonia, que declaran la soberanía y desafían la retaliación de las fuerzas armadas soviéticas. Reforma la estructura de poder en la Unión Soviética, crea la presidencia del país y un Parlamento elegido con la participación de fuerzas diferentes del Partido Comunista.

Termina la guerra fría y el orden internacional basado en la confrontación Este-Oeste. Tras un fracasado golpe de Estado el 18 de agosto de 1991, se desintegra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Ante la disolución de lo que fuera la URSS, Gorbachov renuncia a su cargo pocos días después.

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los beatles grupo musical años 60

The Beatles
1962- 1970
Agrupación inglesa de música rock, una de las más famosas de todos los tiempos. Como conjunto nace en Liverpool con John Lennon (1940-1980), Paul McCartney (1942), George Harrison (1943) y Ringo Starr (Richard Star Key, 1940). Se inician con el nombre The Quarrymen (1956) con Pete Best y Stu Stucliffe y luego como The Silver Beatles (1960). Con el ingreso de Ringo Starr reemplazando a Best, comienzan tocando en pequeños clubes al estilo de moda.

Gracias a la presencia de Brian Epstein {manager comercial) y a George Martín (asesor musical), en agosto de 1962 hacen su primera grabación, Love me do. Con el segundo disco, en el mismo año, Please, please me, se colocan en el primer lugar en las listas de éxito. De ahí en adelante alcanzan los máximos records en ventas de discos, viajan a lo largo de Europa y América y se convierten en ídolos de multitudes.

Las melodías que crean intuitivamente constituyen una música sin sobresaltos ni armonizaciones confusas. El grupo se disuelve en 1970 por la diversidad de intereses de sus integrantes. Muchas de sus canciones han sido reproducidas en más de cuatro mil versiones y ellos, como personas y músicos, han sido copiados, imitados y estudiados. Tema como Let it be, Now-hereman, Norwegian Wood, A Day in the Ufe, Yesterday, She’s living home, Micele, etc., son verdaderas creaciones en el género de la música pop.

Fuente Consultada: Magazine Enciclopedia Popular Año 3 N°36 Resumen del Libro: “Los Hombres Que Cambiaron El Mundo”

Florencia en el Renacimiento Política de Lorenzo Medicis

Historia de Florencia en el Renacimiento
Lorenzo de Médicis y Maquiavelo

A partir de 1300 se observan en Europa ciertas tendencias generales que marcan un nuevo giro, un interés reavivado por las tradiciones de la antigüedad clásica y un nuevo espíritu de humanismo en el manejo de los asuntos.

Florencia, ciudad-estado
El sistema feudal, que había sustituido al gobierno centralizado del Imperio Romano, empezó a perder terreno con el apogeo de las ciudades, donde existía una clase independiente de ciudadanos mercaderes y gremios de artesanos que estaba creando una nueva civilización.

El nuevo poder basado en la industria urbana estaba en cierto modo desplazando a los señores feudales del pasado. Italia, en su etapa de luchas entre el imperio y el papado, carecía de un gobierno central. Por ello, presenció el nacimiento de gran número de ciudades-estado, desde las insignificantes hasta las que alcanzaron importancia internacional. Entre estas últimas, Florencia fue una de las más destacadas.

Durante mucho tiempo Florencia ocupa un lugar preeminente en la historia europea, especialmente desde mediados del siglo XII hasta principios del XVI. Se vio envuelta en la lucha entre el papa y el emperador desde el siglo XI. Fue en ella donde las facciones rivales recibieron los nombres de güelfos y gibelinos a principios del siglo XII, aunque en esencia estos nombres familiares indicaban simplemente las fuentes de las que ambos partidos buscaban apoyo para sus propios intereses.

mapa de italia en el renacimiento

Hubo largas y complicadas luchas entre los dos partidos, y las alineaciones de las ciudades-estado y los grandes poderes cambiaban una y otra vez. Mientras tanto, Florencia obtuvo un gobierno republicano que sufrió muchos cambios, pero que se estructuraba básicamente en dos consejos, un organismo integrado por representantes de los gremios que cambiaba cada dos meses, un capitán, un magistrado imperial y un ministro de justicia. En la práctica, esta organización no era tan democrática como parece.

Los derechos políticos no llegaban de hecho a los estamentos más bajos, ni a los habitantes de las ciudades o distritos dependientes. En el siglo XIV Florencia se había convertido en un centro comercial poderoso, famoso por sus actividades bancadas internacionales y su industria textil, primero con la lana y posteriormente con la seda y el brocado. Sus conexiones con Oriente la ayudaron a prolongar su influencia cuando el Mediterráneo dejó de tenerimportancia económica.

En su política exterior, Florencia estaba en general enfrentada al imperio y por ello inició unas relaciones más estrechas con Francia, que durante mucho tiempo había apoyado a los papas contra  la  Alemania  imperial.

Lorenzo el Magnífico
En el siglo XV, la ciudad quedó bajo el control de la poderosa familia de banqueros de los Médicis, que ejerció un poder prácticamente absoluto. El más famoso fue Lorenzo (1449-92), que gobernó desde 1478 hasta su muerte. Su abuelo Cosme se había mantenido en el poder por medio de gobiernos provisionales de cinco años que elegían a todos los funcionarios y obedecían sus instrucciones. Lorenzo siguió el mismo sistema.

Lorenzo era el típico gobernante del Renacimiento: inteligente, versátil, enérgico, seguro de sí mismo, escéptico en materias religiosas y con la única idea de perseguir el interés del estado allí donde lo veía. Era entendido en las artes literarias y consciente de la evolución artística y científica de su tiempo; astuto y de múltiples recursos como hombre de estado, tan versado en la diplomacia como en la guerra, juzgaba a los hombres con sutileza y estaba decidido a consolidar la posición de su familia.

Por encima de todo, desarrolló una política que dio a Florencia un papel importante en el equilibrio del poder europeo. Lorenzo era una de esas figuras que trascienden a la pura vida humana que rigió los destinos de Europa durante el Alto Renacimiento. Por algo se le llamó «el Magnífico».

Cuando, a los veinte años de edad, tuvo que asumir la carga de la vida política, Lorenzo estaba algo reacio a renunciar a su libre existencia de amigo de los artistas y eruditos. Sin embargo, era demasiado listo para tratar de eludir su responsabilidad. Como él decía, «se puede malvivir siendo hombre rico en Florencia si no se tiene poder en el gobierno».

Su poder llegó a ser virtual-mente absoluto cuando, en 1480, sustituyó el consejo quinquenal por uno permanente integrado por sus propios hombres. Ello significaba el fin de las libertades democráticas del pasado, sustituidas por un despotismo firme, a veces benevolente.

Aunque Lorenzo no conocía freno en la persecución de los intereses de estado y se interfería en las vidas privadas de los ciudadanos cuando le parecía, durante su reinado se mantuvo el orden más que nunca. Ello favoreció enormemente la expansión de los negocios y la industria, así corno el estudio y las artes.

En realidad, en materia de status civil, los florentinos habían avanzado más que nadie hacia aquella igualdad pregonada por la Ilustración tres siglos más tarde, que se convertiría en el grito de batalla de la Revolución Francesa. Al principio, Lorenzo se enfrentó con el Papa Sixto IV y fue derrotado en guerra. Fue capaz de cerrar en parte esta brecha porque’ la amenaza de una invasión extranjera, por parte de Turquía o de Francia, hacía esencial la colaboración. En adelante se mantuvo en términos amistosos con Roma, asegurándose el capelo cardenalicio para su hijo menor, Giovanni, que más tarde sería el Papa León X.

En cuanto a Francia, su política era hipócrita. Se vio forzado a mantener relaciones cordiales, porque de ello dependía la prosperidad del comercio florentino en aquel país. Pero al mismo tiempo estaba decidido a no dejar entrar a los invasores. En 1494, dos años después de su muerte, se iniciaron una serie de incursiones francesas que debilitaron grandemente a Italia y acabaron dejando gran parte de la misma bajo la influencia de los Habsburgo españoles  durante  dos  siglos.

Cosme Médicis había estimulado la creación de una academia platónica en Florencia bajo la dirección de Ficino, el gran erudito y traductor de Platón. Lorenzo apoyó decisivamente la academia y fue amigo y mecenas de los eruditos, entre ellos de Poliziano y Pico della Mirándola. Florencia se convirtió en refugio de muchos eruditos griegos que habían huido tras la caída de Constantinopla, en 1453. Todas las grandes figuras artísticas de la época encontraron apoyo presto e inteligente en Lorenzo. Entre ellas se encontraban el arquitecto Alberti (1404-72) y los pintores Botticelli (1444-1510), Leonardo da Vinci (1452-1519) y Miguel Ángel (1475-1564).

obra: la primavera de botticelli

Para nosotros, la Primavera de Botticelli tiene una belleza serena y armoniosa, pero para Lorenzo Pierfrancesco, el joven patrono que la encargó, significaba mucho más. Venus, con sus guirnaldas de flores, simboliza la Humanitas, el ideal de todo el ser humano basado en las enseñanzas de la antigüedad.

Al mismo tiempo, la universidad de Florencia se convirtió en centro de un renovado espíritu de estudio clásico. El humanismo de este período no sólo inauguró el estudio de la filología clásica crítica, sino que también fomentó la producción de libros y la creación de bibliotecas, que promocionaron el aprendizaje en general.

Aunque el poder e influencia de la Iglesia seguía siendo importante, se formó una nueva actitud que estaba más acorde con el enfoque del pasado clásico. Puede decirse que la política nunca había estado realmente motivada por otra cosa que no fuera el interés, quizás en ocasiones bajo una delgada capa de aspecto cristiano.

Al llegar el Renacimiento, una fuerte tendencia secular invadió la propia Iglesia, que a su vez provocó el movimiento de reforma del siglo XV. Mientras tanto, Florencia produjo una notable figura de brillo momentáneo, peculiarmente fuera de su tiempo, en parte un místico medieval y en parte un profeta de reforma: el fraile dominico Savonarola (1452-1498).

vista de florencia en el renacimiento

Savonarola ejerció un considerable poder político en Florencia durante un tiempo, aprovechándose de la oportunidad para predicar el establecimiento de un estado cristiano ideal. Pronto se volvieron las tornas y fue torturado y quemado con otros dos dominicos  en  la  plaza  pública.

Este asceta osado e intransigente se oponía al racionalismo escéptico de la época y al lujo terrenal de la cultura contemporánea. Condenó, en particular, la tradicional magnificencia de la corte papal. Savonarola fue llamado al lecho de muerte de Lorenzo. Según la leyenda, el fraile negó al tirano la absolución porque Lorenzo no quiso restaurar la libertad democrática de la ciudad.

La actitud de Savonarola hacia Roma se hizo claramente hostil cuando fue elegido, en 1492, el Papa Borgia Alejandro VI. Alejandro no era ni más ni menos que un producto típico del Renacimiento: frío, realista, práctico, libre de fanatismos y que no se arredraba ante nada. Lo que más le molestaba de Savonarola no era su celo reformador, sino el hecho de que el fraile estaba a favor de los franceses.

En 1494, Carlos VIII había invadido Italia. La familia Médicis había sido expulsada de Florencia y la ciudad se salvó de los invasores en gran parte debido a la influencia de Savonarola. El Papa, ayudado por el emperador, España y Vene-cia, obligó a Carlos a volver a Francia y acto seguido se volvió contra Florencia, donde Savonarola había logrado una influencia política decisiva.

Sin embargo, la exageración puritana de los sermones del fraile no estaba a la altura de la época. En el carnaval de 1497 había organizado una «quema de vanidades» en la que fueron destruidos gran cantidad de libros y otros objetos por su indecencia y frivolidad. La reacción se produjo y finalmente el Papa consiguió que Savonarola fuera llevado a juicio y condenado por hereje.

Se le arrancó una confesión mediante torturas, como era costumbre, aunque posteriormente se retractó de cuanto había dicho. Con otros dos frailes fue ahorcado y quemado delante del Ayuntamiento, en 1498. Lodo el asunto era, en realidad, una cuestión política; sirvió para aplacar a Roma y también para afirmar la independencia de Florencia, puesto que la demanda de extradición del fraile por parte del Papa Alejandro fue denegada.

personajes del renacimiento

Lorenzo el Magnífico, el déspota benigno, gobernó Florencia de 1478 a 1492 e hizo de ella una fuerza digna de tenerse en cuenta en  los  asuntos europeos. El fanático fraile Savonarola denunció la corrupción de la Iglesia y el Estado en vehementes sermones que provocaron la ira del Papa.

Maquiavelo
La situación política era ahora muy inestable. Luis XII de Francia obtuvo la licencia papal para casarse con la esposa de su difunto hermano, a fin de recuperar el poder sobre Inglaterra. Por otra parte, se comprometió a apoyar a César Borgia en sus ambiciones territoriales sobre la Italia central. En 1501 la presión francesa salvó a Florencia de las amenazas de César.

En 1502 los florentinos eligieron a Piero Soderini como ministro de justicia vitalicio para proporcionar al estado cierta estabilidad. Al año siguiente, Alejandro Borgia murió de fiebres y, antes de que César Borgia se recuperara de la misma enfermedad, sus conquistas habían pasado a manos del nuevo Papa, Julio II. César murió en España en 1507.

Desde 1498 Florencia contaba entre sus diplomáticos con Nicolás Maquiavelo (1469-1527), un astuto observador y negociador, versado en los clásicos latinos y hombre de gran visión política. En 1506 propuso un nuevo sistema para una milicia nacional, para sustituir a las turbas mercenarias y sus capitanes. En la guerra contra Francia en 1510, Florencia permaneció neutral. Los franceses, aunque vencieron en Rávena, tuvieron que volver a Francia dejando a Florencia abandonada a su suerte. Su milicia no era enemigo para los aliados españoles del Papa. En 1512 los Médicis fueron restaurados en Florencia.

Maquiavelo, considerado erróneamente como sospechoso de complicidad contra los Médicis, fue obligado a abandonar su puesto en 1513. Su fama se debe a sus escritos políticos. Familiarizado con muchas cortes de Italia y del extranjero, conocía a los hombres que estaban en el poder y captaba algunos de los problemas prácticos de la política. Su tratado más importante, El príncipe, no le sirvió, como él esperaba, para recuperar el favor de los Médicis, pero sí le hizo mun-dialmente famoso.

En su libro, el autor señala los métodos que un gobernante debe adoptar a fin de establecerse y afincarse. Lo que necesita es el poder, ejercido sin ningún miramiento. Para lograr el éxito el gobernante no debe pararse ante la violencia.

El fin justifica los medios y, aunque es bueno estimular la creencia en la moralidad con fines disciplinarios, el gobernante no necesita atenerse a esas creencias, aunque puede acatarlas externamente si ello sirve a sus propósitos. En gran medida, el gobernante descrito por Maquiavelo había estado personificado por César Borgia.

Lo que el autor esperaba era un príncipe que lograra en Italia la unidad nacional que estaba surgiendo con la monarquía absoluta de Francia. Para él era totalmente evidente la necesidad de un hombreque ejerciera el poder con decisión y sin escrúpulos, para unificar las numerosas ciudades-estado de Italia enzarzadas en contiendas. Pero su opinión no fue compartida por la mayoría, que le acusó de hombre inmoral y sin escrúpulos.

Estas  aspiraciones nacionales fueron incitadas por el lado más oscuro del Renacimiento italiano. A pesar de los grandes logros de ese período y de la magnificencia de las familias rectoras, la totalidad del país había entrado en su decadencia política. El resultado fue una especie de indiferencia moral, que estimulaba la práctica desaprensiva de la política, haciendo casi una virtud del mal que surgía de las condiciones prevalecientes.

¿Cuál fue la causa de esta decadencia? Maquiavelo había expresado repetidas veces su opinión sobre el particular. Se creía por lo general en aquel tiempo que la culpa era en gran parte del papado. En la lucha entre el emperador y el papa no se logró ninguna solución política decisiva.

En cierto sentido, el imperio había perdido la batalla política en Italia; el papado no tuvo la suficiente fuerza para proporcionarle dirección política, pero sí para solicitar ayuda extranjera, provocando de este modo una interminable serie de incursiones de ejércitos extranjeros, con los consiguientes horrores y depredaciones en el campo. Mientras tanto, el papa se comportaba como cualquier otro gobernante italiano, impidiendo una auténtica unificación política.

La obra de Maquiavelo no es tanto una teoría política como un examen de cómo crecen y decaen los diversos tipos de estado, y cómo debe proceder un gobernante para asegurarse el mantenimiento duradero del poder. De hecho, trata del aspecto de la vida política más cercano a su propia experiencia, es decir, la diplomacia. Desde el punto de vista de la práctica política, la acusación de inmoralidad que a veces se le ha formulado, tanto por sus ofendidos contemporáneos como por generaciones posteriores, no está enteramente justificada. Más que recomendar ciertas prácticas, lo que hace es señalar métodos para lograr ciertos fines; métodos, es cierto, que rozan, cuando no se enfrentan abiertamente, a la moral tradicional.

En cierto sentido, Maquiavelo llega más lejos que las críticas del poder papal por parte de los clérigos. No sólo se oponía al papado tal como estaba entonces, sino también al ideal que representaba. A este respecto, es un auténtico representante del Renacimiento. Lo que admiraba eran las virtudes morales, no de la ética cristiana, sino de la antigua república romana en su período de apogeo.

Está claro que las lecciones prácticas de la política maquiavélica han tenido, en su totalidad o en parte, una aplicación universal, particularmente en los regímenes totalitarios o dictatoriales. Sin embargo, la postura maquiavélica es unilateral, pues descuida la influencia positiva de otros factores de los que también depende el poder. Escritores humanistas como Tomás Moro presentan una concepción más amplia, justa y equitativa de la práctica política.

Fuente Consultada:
La LLave del Saber Tomo II – La Evolución Social – Ediciones Cisplatina S.A.

Primeros Geógrafos de la Antiguedad y Los Mapas del Mundo

Primeros Geógrafos de la Antiguedad-Primeros Mapas

A pesar de los trabajos de los historiadores, no podemos conocer con absoluta certeza las biografías de los grandes hombres de lds tiempos antiguos. Todo lo que podemos decir con seguridad sobre el poeta griego Homero, es que vivió en el siglo IX a. J. C, que habitó posiblemente cerca o sobre las costas de Asia Menor, y que acaso fue el autor de la Illada y la Odisea. De sus escritos, se puede deducir lo que sabía e imaginaba un hombre educado de aquellos tiempos sobre la forma de la Tierra.

Suponíase que la Tierra era una gran isla que se extendía en torno al monte Olimpo, morada de los dioses, en medio de un mar inmenso: el río-Océanos. Poco se sabía del Mediterráneo occidental, no obstante los atrevidos viajes de los fenicios; se pensaba que dividía la tierra en dos partes.

concepcion homerica del mundo

Puede verse el mundo según la concepción homérica (siglo IX a. J. C).

El primer gran paso dado en el dominio de los conocimientos geográficos está estrechamente ligado al nombre de Herodoto, el “padre de la historia”, que escribió, hacia el año 450 a. J. C, nueve libros en los que expuso todo su saber. Atraído por los monumentos antiguos y por las costumbres exóticas, viajó por Grecia y Siria, Egipto y Mesopotamia, y por las tierras lejanas que bordean el norte del mar Negro. En cada lugar que visitó, escuchó, sin duda, muchas historias y habló con mucha gente que habría viajado aun más lejos, y así pudo representarse la Tierra tal como se muestra en el dibujo de abajo.

mapa de herodoto

Entre los navegantes de la época, fue famoso el cartaginés Hannon, quien en el año 490 a. J. C. salió al Atlántico y recorrió 2.600 millas por las costas de África. En el siglo siguiente, Pytheas de Marsella llegó al Báltico y bordeó la costa de Noruega.

Mucho antes de la era cristiana, barcos con cereales hacían una travesía regular entre Alejandría y Roma, por la costa oriental del Mediterráneo, las islas del mar Egeo, la costa sur de Grecia, y pasaban más allá de Sicilia.

Entre los primeros geógrafos cabe destacar, en el siglo III a. C., a Eratóstenes de Cirene, el “padre de la geografía”, y aún antes (siglo VI a. J. C.) a Hecateo de Mileto, el primero que dibujó un mapamundi.

En el siglo I, Strabón, geógrafo y gran viajero, pudo realizar un mapa de Europa, Asia y África; cien años después, Marino de Tiro y Ptolomeo de Alejandría comenzaron a hacer mapas de una manera diferente, en los que los lugares se localizaban de acuerdo con la latitud y la longitud.

Sólo quince siglos después de la muerte de Ptolomeo, se halló un método simple para calcular exactamente la longitud, y se advirtió que las líneas que aparecían en los mapas de Ptolomeo no eran exactas. Sin embargo, cuando miramos un mapa suyo, podemos ver que comenzó a esbozar las formas de tierras y mares de manera bastante aproximada a como son en la realidad. Grecia, Italia, España y Portugal, la península arábiga, las Islas Británicas, el mar Mediterráneo y el mar Rojo, se reconocen perfectamente.

geografos de la antiguedad

A pesar de que en el medioevo se difundieron muchas ideas fantasiosas sobre geografía, hubo quizá bastante gente que conocía los mapas de Ptolomeo, y a fines de esta época llegaron a constituir la guía infalible de los marinos.

antiguo mapa del mundo

A los primeros geógrafos les interesaba explorar los territorios desconocidos y describir los rasgos que observaban en los diferentes lugares. Estos geógrafos de la antigüedad realizaron largos viajes y anotaban sus observaciones sobre las tierras desconocidas que recorrían. Uno de los primeros mapas conocidos se realizó en una tabla de arcilla en Babilonia, hacia el 2300 a.C. Hacia el año 1400 a.C. se recorrieron las costas del Mediterráneo y se representaron en mapas las tierras exploradas.

DIBUJANDO MAPAS PARA LA NAVEGACIÓN:

Durante trece siglos después de Ptolomeo, los marinos de Europa occidental (a excepción de los nórdicos, de quienes trataremos más adelante) realizaron pocos viajes importantes y ningún descubrimiento de nuevas tierras.

Continuaron basándose en Ptolomeo y, además, en la experiencia y el azar, para ir de un puerto a otro.

Pero a fines de dicha época se comenzó a conocer más sobre la teoría y práctica de la navegación, y hubo también un nuevo incentivo para los descubrimientos. Los europeos aprendieron de los musulmanes a hacer mejores astrolabios (instrumento para medir el ángulo de elevación de las estrellas); y conocieron la brújula, cuya aguja apunta siempre bastante aproximadamente al norte.

Más tarde el Imperio Musulmán se apoderó de la franja de tierra que separa el mar Mediterráneo del mar Rojo, y así cerró la vieja ruta que conducía de Europa a las islas del Asia oriental, ricas en especias. Marinos aventurados se pusieron a la búsqueda de nuevos caminos, y comenzó así la gran época de los descubrimientos, con el viaje de Colón hacia el Nuevo Mundo y el de Vasco de Gama alrededor de África, ambos atraídos por las especias orientales.

En los años siguientes, ya los viajes realizados por los marinos demostraban la redondez de la Tierra, y durante los tres siglos que siguieron fueron exploradas las costas de todos los continentes.

Había ahora más necesidad que nunca de revisar el mapa del mundo, de actualizarlo y presentarlo de la manera más útil para uso de aquellos que más lo precisaban: los marinos.

Es completamente imposible mostrar sin deformarla en una simple hoja plana de papel, la totalidad de la superficie esférica de la Tierra (para advertirlo basta con el intento de aplanar una pelota de goma rota). El hombre que resolvió este problema de la manera más satisfactoria para los marinos fue Gerardo Kremer, que más tarde tomó el nombre de Mercator.

proyeccion de mercator para dibujar un mapa plano

A principios del siglo XVI fue empleado por  el emperador Carlos V para dibujar mapas con fines militares, y desde entonces dedicó el resto de su vida a la cartografía. Realizó un mapa de Flandes en 1540, uno de Europa en 1554 y otro sobre el mundo conocido en 1569.

Se dio cuenta de que a un marino no le interesan especialmente las medidas de las tierras que visita; lo que debe saber es la ruta exacta que ha de tomar para ir de un punto a otro. Y en el mar, la distancia más breve entre dos puntos no es precisamente la línea recta.

Lo es, en cambio, un arco que forma parte de un gran círculo, que se puede dibujar sobre la circunferencia de la Tierra. Pero si un capitán quiere navegar con dirección N.O. a lo largo de un gran círculo, no tiene para ello gran ayuda si el camino aparece en el mapa como una línea curva. Puede orientarse mejor si éste se representa por una línea recta. Él método empleado para hacer posible tal cosa se llama proyección.

La proyección de Mercator tuvo éxito.

Las líneas de latitud aparecen paralelas (como realmente son) y lo mismo se hace con las líneas de longitud (aunque en realidad no lo son de ninguna manera, sino que convergen del ecuador hacia los polos). Además, el mapa de Mercator muestra una distancia mayor entre los paralelos cercanos a los polos que entre los cercanos al ecuador.

Como resultado de todo esto, un marino que quiere navegar con rumbo N.O., puede dibujar en el mapa una línea recta con dicha dirección, y realmente marcará el curso que debe seguir. Pero ningún mapa plano ni planisferio puede tener todas las virtudes. La proyección de Mercator exagera las medidas y distancias cercanas a los polos en comparación con las medidas y distancias cercanas al ecuador.

Actualmente hay muchas otras proyecciones en uso. Entre otras, se encuentran las de Bonne, Mollweide, Flamsteed y Gall. Pero es a Mercator a quien debemos el primer planisferio digno de confianza.

Ver: Primeros Mapas

Ver: Antigua Concepción del Mundo

Fuente Consultadas:
Mundorama Geografía General – El Sistema Solar –  Edit. Quevedo S.R.L.
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway Edit. Crítica
El Mundo y El Tiempo Globerama Edit. CODEX

La Antigua Concepción del Mundo – Evolución a la Moderna

LA ANTIGUA CONCEPCIÓN  DEL MUNDO Y LOS NUEVOS VISIONARIOS

Desde los primeros estadios de la civilización, el hombre suplió —imaginándolas— su desconocimiento de las cosas. Así, la forma de la Tierra fue primero concebida de un modo bastante distinto de lo que es en realidad.

Los libros sagrados y los poemas épicos de la antigua India sugieren una concepción de la Tierra tal como se representa en la lámina superior izquierda. La representaron como un caparazón vacío que descansaba sobre los lomos de cuatro gigantescos elefantes, los cuales, a su vez, eran conducidos por una tortuga de gran magnitud. No podemos asegurar si la gente creía en la verdad de tal concepción.

Sabiendo que la Tierra permanecía firme debajo de sus pies, nada les pareció más seguro que apoyar el mundo en la forma indicada, por ser la tortuga, para ellos, símbolo de la fuerza y del poder conservador. Según algunos, la tortuga debía reposar sobre una gran serpiente, que representaba eternidad. También, siempre dentro del pensamiento antiguo, parece que la gente que vivía cerca del mar se sintió sorprendida por el hecho de que el horizonte semeja un amplio arco.

Y quizás habrá comenzado a imaginar a la Tierra como un disco plano, o como medio disco. Algunos pensaron que ese medio disco estaba rodeado por algo así como un enorme tazón dado vuelta: los cielos, donde se movían el Sol, la Luna y las estrellas. Todo el universo, incluidos los cielos y la Tierra, estarían rodeados por un océano sin límites.

la concepcion del mundo antiguo

Durante la época de los caldeos y fenicios, se llegó a una concepción de la Tierra algo más real. Los astrónomos, interesados por los eclipses que, según suponían, eran señal de importantes acontecimientos, pudieron observar que la Luna es eclipsada sólo cuando la sombra de la Tierra cae sobre ella.

Y si así era, habrían llegado a la conclusión de que la Tierra es redonda, justamente por la forma de la sombra sobre la Luna eclipsada. Los navegantes fenicios debende haber aprendido, también durante sus largos viajes hacia el norte y hacia el sur, por las costas occidentales de Europa y África, que los rayos del Sol del mediodía caen en distintos sitios en ángulos diferentes. Esto tiende también a indicar que la Tierra es redonda. Pero fueron los griegos los que verificaron la redondez de nuestro planeta.

Marinos de Grecia antigua no sólo conocieron la forma de la Tierra, sino que también hallaron la latitud por referencia al Sol y a las estrellas. En el siglo II a. J. C, Eratóstenes de Alejandría calculó con bastante aproximación la medida de la circunferencia terrestre.

Pero desde comienzos de la Edad Media, cuando muchos de los conocimientos griegos se perdieron temporariamente, muchas personas volvieron a idear imágenes fantasiosas sobre la forma del mundo. En el año 535, el geógrafo Cosmas escribió un libro en donde figuraba la extraña fantasía de que la Tierra y los mares yacían sobre un rectángulo alargado, rodeado de los cielos; todo, a su vez, estaba encerrado dentro de una especie de caja celestial que constituía los límites del universo.

En los monasterios de Europa occidental, los monjes medievales dibujaron mapas fantásticos del mundo con monstruos imaginarios e insuficiente información geográfica.

En el siglo XIV, los hombres representaban la Tierra como el centro de un extraño universo constituido por muchas esferas concéntricas, teoría desarrollada por el astrónomo Claudio Ptolomeo (ó Tolomeo) que escribiera entre los años 140 y 149. . Estas esferas mostraban los pasos de la Luna, de los planetas Mercurio y Venus, del Sol, Marte, Júpiter y Saturno, y de las estrellas fijas. Una última esfera exterior representaba lo que se denominó el primum mobile, o primer motor de todo el universo.

sistema geocentrico de ptolmeo

En este post expondremos brevemente cómo el hombre llegó por primera vez a una idea real del mundo que habita, y cómo, habiéndola olvidado, volvió a restablecerla muy pronto.

LOS NUEVOS VISIONARIOS: Por sobre los temores creados frente a la contemplación de una naturaleza cuyos fenómenos se le aparecían misteriosos y hostiles, o la metafísica sensación de impotencia, el hombre desde la antigüedad aceptó el desafío y se lanzó a la conquista del Universo.

Muchas son las referencias mitológicas en las que los deseos de volar o visitar las estrellas se hicieron realidad a través de los dioses o semidioses, aunque no siempre con igual suerte; los que en Babel intentaron llegar a la morada de Dios finalizaron en la caótica parábola de los idiomas; el Icaro de los griegos se precipitó a tierra tras haber querido alcanzar el Sol con sus alas de cera. Pero el gran héroe del espacio fue sin duda Rama, el personaje de la máxima epopeya indoaria, quien surcó los espacios y conoció las estrellas a bordo de los “vimanas”, carros de fuego “movidos por cuatro tambores de mercurio y cuatro grandes calderos de fuego”.

En la Biblia se habla también de Elias como pasajero de las “ruedas celestiales”; en Egipto se imaginan a Osiris y Seth luchando con sus ejércitos en el espacio extraterrestre; en América precolombina, a los dioses que van y vienen por el cielo utilizando una escalera de fuego. Sin embargo, la realidad no es tal hasta que el hombre no comienza a interiorizarse seriamente sin necesidad de levantar los pies del suelo; hace primero cálculos y desentraña lentamente el Universo que nos rodea.

Las evidencias escritas o pictográficas más antiguas indican que en Babilonia, el valle del Indo y Egipto ya se realizaban estudios de las estrellas alrededor de los años 4.500 a 5.000 antes de Cristo.

Asimismo en Tiahuanaco, Bolivia, y en Teotihuacán, México, la investigación arqueológica nos advierte que allí también los hombres escrutaron el espacio exterior. Todo esto nos lleva a afirmar que en la antigüedad se conocían los movimientos planetarios, las evoluciones de laTierra alrededor del Sol, o las fases lunares, movimientos éstos que sin ninguna duda fueron interpretados por el pensamiento de la época con acierto, dando así nacimiento a la ciencia astral, la astrología –aparentemente nacida entre los caldeos-, principal impulsora de nuestra astronomía actual.

En el año 250 antes de Cristo, un griego que vivía en Alejandría, Eratóstenes, determinaba por vez primera y con increíble precisión el diámetro terrestre, medida que se tuvo como indis-cutida incluso hasta los tiempos posteriores a Cristóbal Colón.

Setenta años después, otro griego, el gran Hiparco, calculó la distancia entre la Tierra y la Luna, predijo los eclipses y compendió todos los conocimientos sobre la materia logrados hasta la época. Posteriormente, su alumno Ptolomeo de Alejandría construyó el primer modelo del Universo, haciendo figurar como centro del mismo a nuestro planeta, teoría conocida como geocéntrica, que llegó a su fin cuando el clérigo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) echó las bases de la astronomía moderna al establecer su teoría heliocéntrica, o sea, el Sol como centro del sistema. Luego vanos introducimos, con algunas leves variantes, en la evolución de una nueva física básica para la conquista del espacio.

concepcion de corpernico sobre el universo

Se van sumando nombres: Giordano Bruno, Galileo Galilei, Johannes Kepler -el primero en considerar la posibilidad de los viajes interplanetarios- y un pionero injustamente olvidado, John Wilkins, obispo de Chester, quien en 1538 publicó su obra “El descubrimiento del nuevo mundo”. En ella expone acertadas predicciones sobre los problemas de la fuerza de gravedad, la duración de las travesías, la falta de peso y la extensión de la atmósfera terrestre.

LOS PECURSORES DE LA MODERNA CONCEPCIÓN:

astronomos de la edad moderna

NICOLÁS COPÉRNICO: Astrónomo y matemático polaco (1473-1543), nacido en Thorn. Fundó el sistema astronómico que lleva su nombre, con lo que inauguró una nueva era en el estudio de los movimientos de los cuerpos celestes. ¡Sus diversas profesiones no le impidieron realizar estudios acerca del Sol, la Luna y los planetas, investigaciones que habría de publicar en su obra maestra: Acerca de las revoluciones del mundo celeste.

En el prólogo Copérnico anuncia su propósito de encontrar una nueva teoría del Universo, a la luz de las múltiples e inexplicables contradicciones de las teorías existentes hasta el momento. Pensaba descubrir aquello que faltaba para dilucidar la situación confusa. El sistema solar concebido por Copérnico es heliocéntrico (el Sol ocupa el centro), contraponiéndose al geocéntrico, que imaginaba en ese lugar a la Tierra, en aparente oposición con los textos bíblicos.

Copérnico no fue el creador del sistema completo de Astronomía que generalmente se le atribuye, pero cimentó las bases para que investigaciones posteriores a su muerte, realizadas con instrumentos infinitamente más precisos que los utikizados por él en su época, pudieran construir la actual estructura de la Astronomía.

Setenta y tres años después de la muerte de Copérnico, Galileo tomaría como base su teoría para realizar sus propias investigaciones.

JOHANNES KEPLER: Astrónomo alemán (1571-1630) nacido en Wiel, (Wurttemberg). Se lo considera uno de los creadores de la astronomía moderna.,En 1596 publicó su obra Mysterium Cosmographicum, en donde intentaba desarrollar una teoría geométrica mística de los cielos. En 1600 viajó a Praga para trabajar como ayudante de Tico Brahe, que ocupaba el cargo de astrónomo imperial y en el que posteriormente lo reemplazaría. Sus obras más importantes fueron Astronomía Nova (1609) y Harmonices Mundi (1619), donde expuso las leyes que llevan su nombre acerca del movimiento de los planetas.

Estas leyes fueron producto de un profundo y concienzudo estudio y de precisas observaciones llevadas a cabo a través de varios años. Mas leyes keplerianas pueden sintetizarse del siguiente modo:

1  – Los planetas describen órbitas elípticas, en las que el Sol ocupa uno de sus focos:
2 – El radio vector que une al Sol con el planeta describe áreas iguales en tiempos iguales (Ley de las áreas).
3  – Los cuadrados de los tiempos empleados por los planetas en recorrer sus órbitas son directamente proporcionales a los cubos de sus distancias medias al Sol.

GALILEO GALIEI: Físico, matemático y astrónomo italiano, nacido en Pisa (1564-1642). Fue uno de los grandes investigadores y pensadores de su siglo. En 1583 enunció la ley de las oscilaciones del péndulo: en la misma época inventó una balanza hidrostática y estudió el peso específico de los cuerpos.! Propuso su teorema de que todos los cuerpos caen con la misma velocidad, demostrada con varios experimentos realizados desde lo alto de la torre de Pisa: inventó el termoscopio, el compás proporcional y el telescopio, a través del cual pudo descubrir cuatro satélites de Júpiter y afirmar que no se hallaban fijos, sino que giraban alrededor del planeta.

Fue éste el primer descubrimiento de cuerpos celestes realizado por el hombre con medios artificiales. Demostró la configuración no plana de la Luna; descubrió manchas solares, hecho a partir del cual pudo demostrar la rotación del astro; estableció las leyes de la hidrostática y las que rigen el movimiento de los astros, compartiendo las teorías de Copérnico acerca de la inmovilidad del universo y el movimiento terrestre a su alrededor.

Por estos conceptos tuvo dificultades con la Iglesia y se vio obligado a declarar ante un tribunal, debió entonces abjurar de sus opiniones, compromiso que no cumplió. Debido a ello debió comparecer otra vez ante la lnquisición, que lo forzó nuevamente a abjurar de sus creencias científicas. De ese momento surgió la leyenda que dice que al concluir con su nueva retractación, Galileo exclamó en voz baja: “I por so move” (“Y sin embargo, se mueve”).

Ver: Newton: El Mayor Científico de la Historia

Fuente Consultadas:
Mundorama Geografía General – El Sistema Solar –  Edit. Quevedo S.R.L.
El Universo Para Curiosos Nancy Hathaway Edit. Crítica
El Mundo y El Tiempo Globerama Edit. CODEX

El Renacimiento Literario en Europa Obras y Representantes

PRINCIPALES EXPONENTES DE LA LITERATURA EUROPEA EN EL RENACIMIENTO

El Renacimiento literario tuvo lugar en Europa a través de varias etapas diferentes. Italia proporcionó, sin duda, los grandes modelos que, antes o después, harían suyos los escritores españoles, franceses, portugueses y hasta los de regiones más apartadas, corro Inglaterra, Alemania o los países nórdicos.

Aunque a menudo se señala como fecha de iniciación del Renacimiento la caída de la ciudad de Constantinopla en poder de los turcos (año 1453), debemos considerar como solamente didácticos esos hitos trascendentales que, sin negar su importancia histórica, pueden hacer de los procesos culturales  compartimientos estancos.

En verdad, lo que llamamos Renacimiento se generó lenta y oscuramente a través de una larga época pre-rrenaeentista, durante la cual el antiguo poder vital del paganismo contrastaba con el espíritu religioso predominante en la Edad Media. Por obra de la confrontación de dos orbes espirituales, se fue gestando en Europa un clima de admirada  imitación por la obra de escritores antiguos como Homero, Catulo, Safo, Horacio...

Esos textos comenzaban a irradiar los fulgores del espíritu grecolatino a través de traducciones que, como turbador tesoro, circulaban entre algunos hombres de letras. Pero debe aclararse que el conocimiento y el disfrute de la obra de estos clásicos en el mundo intelectual europeo, si bien estimuló el estudio y la investigación eruditos e inspiró la creación de obras sin duda importantes, no llegó en ningún caso a superar los reverenciados modelos. No surgieron, pues, otro Píndaro, ni un Sófocles, ni un Virgilio.

ERASMO DE rotterdamPara comenzar con los mas destacados representantes de etapa, citaremos a un ser de una avasallante personalidad humanística llamado Erasmo de Rotterdam, quien fuera una figura predominante del siglo XVI en los Países Bajos. Justamente Erasmo (imagen)  había traducido en los Países Bajos las tragedias de Eurípides “Hécuba” e “Ifigenia en Aulide”. Y, de alguna manera directa o indirecta, los “Adagios” escritos por el humanista holandés dejan traslucir la influencia de Séneca y Plotino.

Además, en Lovaina se editaron las obras de Catón y Suetonio; en Amberes, las de Cicerón y Tito Livio. Es decir, que desde los Países Bajos se proyectó la luz del mundo antiguo a través del pensamiento de Flavio Josefa y Jenofonte. En cambio, hubo una marcada influencia literaria de Italia sobre Portugal, directamente o a través de España, cuyo Siglo de Oro debe ser estudiado por separado.

Entre los escritores portugueses del siglo XV, se destacaron Duarte Brito, el infante Pedro –que estuvo en relación con Juan de Mena y el Marqués de Santillana– y el prosista Fernán Lopes, muerto en 1451; entre los del siglo XVI: Sa de Miranda, Gil Vicente, Antonio Ferreira y Luis de Camoens, autor de comedias, rimas, sonetos y del poema “Los Lusiadas”, dedicado a la gloria de Vasco de Gama y de su pueblo.

Algunas  de las principales figuras que tuvo en Italia, Francia e Inglaterra, durante los siglos XV y XVI:

Italia: Precursores (siglo XIV): Dante, Petrarca y Boccaccio. Siglo XV: M. Ficino. Pico de la Mirándola, Lorenzo de Médicis, A. Poliziano, L. Pulci, Mateo Boyardo, J. Sannazzaro, León B. Alberti, J. Savonarola y Leonardo da Vinci. Siglo XVI: Maquiavelo, Ariosto y T. Tasso, Castiglione, Miguel Ángel Buonarroti, B. Cellini y Pietro Aretino.

dante bocaccio y petrarca

Francia. Siglo XV: C. Marot, P. de Ronsard y el grupo de la Pléyade, dentro del cual se distinguió Joaquín du Bellay. Siglo XVI: Rabelais y Montajgne. Inglaterra: Precursor (siglo XIV): Geoffrey Chaucer. SigloXV: Thomas More y el “new learning”. Siglo XVI: Conde Surrey, T. Wyatt, Edmundo Spencer y otros poetas del reinado isabelino, F. Sidney, los dramaturgos John Lyly, Christopher Marlow y William Shakespeare, fallecido en el siglo XVII.

Precursores lejanos, pero directos, de la literatura renacentista en Italia fueron Dante, Petrarca y Boccaccio, admiradores de la prosa de Cicerón o Tito Livio y del verso galano de Virgilio. Después de estos tres escritores del siglo XIV y antes de llegar a los que, en el siglo XVI, correspondieron a su grandeza (Maquiavelo, Ariosto y Tasso) corresponde mencionaralos humanistas italianos del siglo XV, llamados así por cultivar las letras “humanas” y no las “divinas” o ascéticas.

Descubrieron la belleza terrenal y cantaron a los placeres condenados por el misticismo y la religión. Tuvieron puestos sus ojos en la Antigüedad grecolatina y fundaron, en la ciudad de Florencia, una Academia Platónica, movimiento que tuvo por abanderados a Marsilio Ficino y Juan Pico de la Mirándola.

Los tres poetas más destacados del Renacimiento literario toscano fueron Lorenzo de Medicis (apodado El Magnífico), Ángel Poliziano y Luis Pulci, autor, éste último, de un poema heroico-burleseo “11 Morgante maggiore”, cuyo protagonista, gigantesco escudero del caballero Rolando, es un anticipo del Sancho cervantino. Casi contemporáneamente, fue escrito el poema “Orlando innamorato”, de Mateo Boyardo y, poco después, la famosa novela pastoril “Arcadia”, de Jacob o Sannazzaro, inspirada en el “Ameto” de Boccaccio, una de las primeras muestras del género.

A esta misma época pertenecen los trabajos del humanista León B. Alberti, polígrafo, matemático, arquitecto y pintor, quien contribuyó al desarrollo de la lengua italiana con sus numerosas obras, entre las cuales merecen recordarse el tratado “Dall’amore” y “Cena di familia”.

También los del fraile dominico Jerónimo Savonarola, quien, después de la caída de los Médicis, gobernó a Florencia durante cuatro años, acerca de lo cual versa una de sus narraciones. Finalmente, Leonardo da Vinci, genio universal, quien en materia literaria legó a la posteridad sus famosos “Manuscritos” y su “Tratado sobre la Pintura”.

maquiaveloYa en el siglo XVI, Nicolás Maquiavelo (1469-1527) se destacó como historiador, novelista, poeta y autor teatral, actividades que cultivó a partir de los 35 años de edad, ya retirado de los importantes cargos públicos que tuvo que desempeñar con anterioridad.

Escribió “El arte de la guerra”, “El príncipe” (serie de consejos sobre el arte de gobernar), la “Historia de Florencia”, el “Discurso sobre la primera época de Tito Livio” y la farsa “La Mandragora”.

Ludovico Ariosto (1474-1533), a quien se señala como el segundo gran poeta de Italia (después de Dante), presentó en su “Orlando furioso” una faz burlesca del tema heroico, paralelo al “Orlando enamorado” de Boyardo. Escribió también sátiras y comedias.

Torcuata Tasso (1544-1595), poeta que obedeció al influjo de la Contrarreforma católica, ofreció, en su poema “Jerusalén liberada”, la historia de la Cruzada emprendida por Godofredo de Bouillon, el que liberó, en 1099, la ciudad de Jerusalén y el Santo Sepulcro. Más tarde escribió “Jerusalén conquistada”, segunda parte que, por fría y retórica, resultó menos feliz. También compuso el drama pastoril “Aminta”, en un prólogo y cinco actos.

Otras obras de esta época fueron, en Italia: “II Cortegiano”, de Baltazar Castiglione, espejo de ideas y costumbres; los sonetos de Miguel Ángel Buonarroti, inspirados en el amor ideal que sentía por la poetisa Vittoria Colonna, las “Memorias” de Benvenuto Cellini, el gran orfebre y escultor y las comedias y tragedias de Pietro Aretino, bastante inmorales.

En cuanto al Renacimiento francés, éste surgió como consecuencia de lo aprendido en Italia por Luis XII y Francisco I, en sus guerras de conquista. La lírica francesa del siglo XV tuvo por abanderados a Clément Marot, poeta de la corte de Francisco I y a Pierre Ronsard, quien, juntamente con J. du Bellay y otros poetas, formó el grupo de la “Pleiade”, que tendría como modelo a las literaturas griega y latina y cuyo ideal sería la purificación del idioma francés.

Protegido por tres reyes –Enrique II, Carlos IX y Enrique III- Ronsard fue celebrado, en su época, como autor de odas, sonetos y de un poema épico que dejó inconcluso: “La Franciade”. La prosa francesa durante el siglo XVI tuvo representantes como el cuentista Francisco Rabelais (satírico, mordaz y proclive a la obscenidad) y filósofos y moralistas como Miguel de Montaigne.

tomas moroEl Renacimiento propiamente dicho se produjo en las Islas Británicas, durante el reinado de Enrique VIII (1509-1547), vinculado con la corriente humanística que tuvo al holandés Erasmo y a Tomás Moro por adelantados. Éste último escribió “Utopía”, obra en la que describe una República ideal, fruto de sus desdichadas experiencias políticas.

Cultivaron la imitación de ejemplos italianos el conde de Surrey, llamado “El Petrarca inglés” y sir Tilomas Wyatt, quienes introdujeron el soneto en Inglaterra. Luego, durante el reinado de Isabel, el Renacimiento cobró mayor fuerza y se tradujeron los libros de Homero, Plutarco, Virgilio y Tito Livio.

La “era isabelina” tuvo un gran poeta, Edmundo Spenser, quien imitó a Chaucer y a los integrantes de la Pléyade francesa. Entre los dramaturgos ingleses del siglo XVI se destacaron dos: John Lyly y Christopher Mariowe.

Este conjunto culmina con la figura de William Shakespeare (1564-1616), nacido y muerto en Stratford-on-Avon. De sus numerosas tragedias y comedias muchas son, por su tema y su estilo, de neto corte renacentista (“Romeo y Julieta“, “Julio César”, “Antonio y Cleopatra”. etc.), mientras otras fueron una anticipación de obras que sobresalieron en los siglos posteriores.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°32 El Renacimiento Literario en Europa Edit. Cuántica

Dinastía Gupta en la India El Arte en la Edad de Oro Características

HISTORIA, CARACTERÍSTICAS Y ARTE DE LOS GUPTA EN LA INDIA

Tras el desmoronamiento del Imperio Maurya renacieron diversos reinos fracturados, pero hubo un imperio que sobresalió entre ellos: el de los gupta, que anunció el resurgimiento del hinduismo y una nueva edad dorada para la cultura india.

Esta dinastía gobernó desde el año 320 d.C. hasta el año 540 aproximadamente, una dinastía conocida como GUPTA, fue un periodo considerado tradicionalmente como la EDAD DE ORO DE LA CULTURA clásica en la India. El régimen Gupta se basaba en el antiguo reino de Magadha, y su núcleo eran las conquistas y las alianzas matrimoniales del rajá (soberano) Chandragupta I (que reinó desde el 320 hasta el 330 aproximadamente).

Su hijo y heredero Samudragupta sometió gran parte de India septentrional y central y llevó a cabo importantes campañas en el sur, aunque sólo gobernó de manera directa el valle del Ganges y la India central. Su hijo Chandragupta II (que reinó aproximadamente desde el 375 hasta el 413) extendió el Imperio por el oeste y por el sur, consolidando la autoridad Gupta, y su reinado vio florecer la cultura india.

mapa india antigua

La vastedad de la tierra , la variedad del clima y de las otras condiciones naturales y la mezcla de razas han
hecho que en la India surgiera un arte lleno de contrastes.

LA DILATADA INDIA: Protegida en sus límites septentrionales por las blancas e inaccesibles cumbres del Himalaya, y bañada al Sur por las aguas del Océano índico, la India se extiende a través de una superficie igual a la de Europa, excluida Rusia. En su territorio se alternan áridas’ zonas desérticas y fértiles regiones monzónicas, selvas, altiplanos y sonrientes valles recorridos por grandes ríos.

En el curso de los siglos, muchos pueblos han llegado a esta vasta tierra, instalándose en ella por un tiempo más o menos largo; indo-arios, persas, griegos, musulmanes han caracterizado variadamente, con los aportes de sus civilizaciones, los elementos originales de la cultura y de la sociedad indias.

Era inevitable que de tal variedad de ambientes y pueblos surgiera una civilización multiforme, así como lo era también que ésta engendrara un arte tan rico, variado y exuberante. Éste podrá ser más o menos comprendido, más o menos apreciado, pero nunca dejará de parecemos sorprendente.

Durante mucho tiempo, el arte indio ha sido el menos conocido entre todos los de Oriente; la causa de ello es, posiblemente, la escasez de hallazgos arqueológicos que den testimonio de las edades más antiguas, así como la dificultad de comprender el espíritu —tan distinto del occidental— que da forma substancial a toda esa producción artística. Un espíritu que es simultáneamente ascético y  sensual, exaltado amor a la vida y negación de la misma, libre instinto y riguroso raciocinio.

De que manera elementos tan   contrastantes  pueden  hallarse juntos en el arte y en la cultura indios tiene una explicación lógica en las condiciones ambientales a que nos hemos referido antes:  en el clima cálido y húmedo de las regiones mon-zónicas, que excita y al mismo tiempo hace languidecer los organismos; en las rígidas temperaturas de los altiplanos, que estimulan la actividad mental; en la lujuriante vegetación de las selvas, que hace surgir en los hombres un  apasionado  amor por las bellezas de la naturaleza o en la aridez de los desiertos, que, por el contrario, los induce a defenderse del ambiente exterior.

Un noble llamado Chandragupta Maurya (escrito a veces Candra Gupta Maurya) se rebeló, en 322 a.C, contra los gobernadores que Alejandro había dejado en Punjab (en lo que es hoy Paquistán y el noroeste de la India), logrando arrumar las conquistas del macedonio. Se apoderó también de Magadha, el principal estado de la India nororiental, y fundó el Imperio Maurya, la mayor entidad política de la India hasta ese momento.

cuadro etapa de la historia de la India

CARACTERÍSTICAS DE LA DINASTÍA GUPTA: En el siglo II d. de J. C, se llevó a cabo la célebre codificación (Dharmasastra) que otorgó a los sacerdotes brahmánicos las decisiones en materia jurídica. Esta codificación preparó la estabilización rigurosa del régimen de castas, dio forma al régimen familiar e incluso permitió la normalización del comercio. Estaba redactada en verso (slokas), y en líneas generales puede calificarse como superior en principios humanitarios a otras de la época.

Al llegar el siglo IV, tras es desmoronamiento de la dinastía Maurya,  surgió una nueva dinastía imperialista: la de los Gupta, oriunda de Magadha. El iniciador de las grandes conquistas de esta dinastía fue Chandragupta I, aunque dicho proceso culminó con Chandragupta II, Vikramaditya (375-413). La estabilización de la hegemonía de los Gupta inició una nueva época de prosperidad para la India. Sus comerciantes llegaron a negociar con el Imperio Bizantino, con los persas sa-sánidas e incluso con los temibles hunos. Paralelamente se produjo un notable florecimiento de toda suerte de manifestaciones literarias y artísticas de genuino mérito.

Su gobierno estaba modelado conscientemente con acuerdo a las prácticas del Imperio Maurya, con una autoridad centralizada. Restituyeron una base de poder en Pataliputra desde la cual se regulaba el comercio y la industria y promovieron un conjunto de valores unificados. También permitieron un cierto nivel de administración provincial que proporcionó a gran parte de la India más de un siglo de paz y estabilidad.

Durante este periodo, los pueblos indios estuvieron en contacto directo con gran parte del mundo exterior y floreció el comercio con Roma, el sudeste asiático y la Asia Central, el cual no solo aportó bienes materiales sino también el intercambio de ideas. La dinastía Gupta se considera de las más productivas y creativas de la historia india. Kalidasa, tal vez el mejor poeta indio, escribió poemas y dramas, y surgieron obras maestras en sánscrito. Además se dieron grandes logros en los ámbitos de las matemáticas, la astronomía, la medicina y la química.

El esplendor de los Gupta (que aunque no fueron budistas tampoco persiguieron a dicha religión) duró hasta el fin del reinado de Khumaragupta I (413-455), pues con su inmediato sucesor, Skhandagupta (455-480), se inició el colapso de la dinastía. La causa esencial de dicho proceso fue la presión de los llamados hunos blancos, ante cuyo empuje fue cayendo paulatinamente la India Gupta, hasta que quedó reducida virtualmente a la región del Ganges.

Desde entonces, el control político pasó a manos del jefe de los hunos, Toramán (hacia el primer tercio del siglo VI), cuyo hijo Mihirakula, el tristemente célebre “Atila de la India”, persiguió encarnizadamente al budismo (515-530), hasta llegar a aniquilarlo y obligar a los sobrevivientes a huir para salvarse de su furia homicida. Así, por ejemplo, el patriarca budista Bodhidharma, sucesor de Simha —asesinado por Mihirakula—, emigró a China, estableciéndose finalmente en el reino Wei.

Hasta el siglo VII no volvieron a surgir nuevas dinastías capaces de unificar políticamente a la India.

LA EDAD DE ORO: El período del imperio gupta, del siglo IV al VI d. C, se considera en la India como una edad dorada. En literatura, la antigua épica hindú en sánscrito, el Mahabharata alcanzó su forma definitiva, mientras que el gran poeta Kalidasa —al que se ha descrito como el Shakespeare del sánscrito-creó épicas nuevas, junto con poesía lírica y dramas.

En arquitectura, uno de los monumentos gupta más grandes es el ornamentado templo Mahabodhi en Bodh Gaya, el lugar donde el Buda consiguió la iluminación, mientras que el misterioso Pilar de Hierro de 7 metros en Delhi —que hasta el día de hoy no muestra la mínima señal de oxidación— es un logro metalúrgico sobresaliente.

pilar de hierro en la India

En ciencia, el astrónomo Aryabhatta demostró —entre otras cosas— que la Tierra gira alrededor del Sol y rota sobre su propio eje, mientras que el tratado astronómico y matemático conocido como el Surya Siddhanta contiene una definición de la función del seno usada en trigonometría. Sin embargo, lo más significativo fue el desarrollo del sistema numérico decimal y el uso del cero, innovaciones que después fueron recogidas por los matemáticos musulmanes y finalmente llegaron a Europa.

ARTE, TEMPLOS, ESCULTURA GUPTA: La Sociedad gupta fue, por eso, una sociedad floreciente, aristocrática, culta y, sobre todo, genuinamente hindú. No se puede decir que el arte de este período fuera prevalentemente religioso, ya que en la India no existía entonces una separación real entre práctica religiosa y actividad profana. En el espíritu indio, la religión es una manifestación vital que da forma a cada gesto y a cada pensamiento. Y es así como la gran variedad de creencias presenta, como denominador común, una singular coexistencia del más abstracto misticismo con una arrolladura v jubilosa sensualidad.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): Escena de gineceo. Terracota procedente de Yamuna (siglo v d. C.) Museo Curzon. Mathura.
Un realismo brutal, exagerado hasta lo grotesco, confiere a esta escena de harem un sabor inconfundible que contrasta con la elevad ísima espiritualidad expresada por tantas obras de esa época, y que testimonia la variedad de motivos del arte Gupta.

arte gupta

ARTE  INDIO   (período  Gup- k ta): Cabeza de Buda procedente de   Mathura   –   Museo   Curzon.
Mathura. Una expresión de divina calma y de noble espiritualidad caracteriza a las imágenes de Buda procedentes de Mathura, que durante el período Gupta también fue un importante centro artístico.

SURGEN LOS TEMPLOS HINDÚES: Fieles sobre todo a Vishnú, los emperadores de la dinastía Gupta erigieron en honor del dios numerosos templos, de los que sólo quedan algunos ejemplos en las provincias, como en Chittorgarh y en Gualior. Ellos constituyen el prototipo del templo hindú, perfeccionado y enriquecido en épocas posteriores, pero nunca substancialmente modificado. Originariamente, el templo hindú estaba compuesto por una celda cuadrada (garbhagriha) provista de un pórtico. Luego, la celda fue elevada sobre una plataforma rodeada por un deambulatorio al que se llegaba por escalinatas.

Más tarde se le agregaron varios pisos y capillas laterales. Los elementos característicos de la arquitectura hindú son: la casi total ausencia de la planta circular o de la forma esférica, el uso de líneas rectas, horizontales o verticales, y la elaboración de las columnas, que siendo en su origen de base cuadrada pasan a ser de sección poligonal y luego redonda. El templo hindú, como la “stupa” budista, es también un símbolo; en efecto: está destinado a representar en su estructura la imagen del mundo. Entre los edificios budistas de la edad Gupta recordaremos el templo de la Mahábodhi, del siglo VI d. C.

templo gupta

ARTE INDIO   (período Gupta): Templo de la Mahábodhi, en Bodh-Gaya (526 d.C).
En Bodh-Gaya, en el sitio donde el Buda histórico alcanzó la iluminación meditando bajó el árbol sagrado, podemos admirar aún hoy la grandiosa estructura en pirámide del templo de la Mahábodhi, que constituye, para los fieles budistas, el centro de su mundo espiritual. El templo, enteramente construido con ladrillos, fue erigido en 526 d. C. por Baladitya, emperador Gupta, y luego restaurado y modificado en varias oportunidades. El edificio actual está formado por una vasta plataforma cuadrada sobre la que se elevan la gran torre central y las cuatro torrecillas angulares. El exterior presenta una decoración de buen gusto.

templo gupta

Los grandes monumentos arquitectónicos erigidos por los emperadores Gupta han desaparecido casi todos. Para el que desee formarse una idea de su estilo, sólo quedan algunos santuarios de época inmediatamente posterior, que recuerdan el arte de los Gupta. Presentamos aquí dos ejemplos de dichos santuarios: un templo de Chittorgarh, y el Teli- kamandir de Gualior.

LA ESCULTURA GUPTA: El proceso de evolución de la escultura, ya iniciado con la escuela de Mathura, alcanza su culminación durante el reinado de los Gupta. Los escultores de esc período fueron, sin duda, técnicos habilísimos v artistas excepcionalmente dotados; sin embargo, no cedían libremente a sus impulsos o al deseo de reproducir fielmente la realidad, sino que, según las normas de los sacerdotes, obedecían a toda una serie de reglas preestablecidas.

Como consecuencia de ello, la escultura Gupta, que adorna numerosos templos, resulta ser más bien el fruto de un estudio cuidadoso y severo que el efecto de una libre fantasía creadora. Los cuerpos repiten a menudo actitudes de la danza, considerada en la India como un arte de capital importancia. Tenía un valor especial la representación de la belleza femenina, que debía seducir y causar sentimientos gozosos y agradables.

Los dioses son representados con los símbolos de su poder, y Vishnú aparece a menudo montado sobre el águila Garuda, en compañía de su esposa Lakshmí. En los relieves, el sentido del ritmo y de la armonía, derivados de la danza, domina todas las composiciones, infundiendo un valor sagrado, de rito, a escenas aparentemente profanas.

arte gupta

ARTE INDIO  Izq. (período Gupta): Busto de mujer adornada con un collar doble y aros largos – Museo Curzon. Mathura.
ARTE  INDIO  Der. (período  Gupta):   Pequeña cabeza de piedra – Museo  Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): La diosa Mahishasuramardini.
Relieve en piedra procedente de Gosna Khera – Museo Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE. INDIO   Izq. (período Gupta):  Estatua de Buda procedente  de Sarnath   (siglo V d. C.) – Museo de Arte Indio. Calcuta.

En las estatuas de Buda procedentes de Sanlath (Benares), el ropaje, transparente y desprovisto de pliegues,
revela las formas idealizadas del cuerpo. La cabeza se destaca sobre una aureola ricamente decorada.

ARTE INDIO Der. (período Gupta): Estatua de Buda procedente de Nalanda – Museo Nacional. Nueva Delhi.

 

LAS GRUTAS DE AJANTA

grutas ajanta

En 1819, algunos soldados descubrieron por casualidad, cerca del nacimiento del río Waghóra, en Haiderabad, un conjunto de veintinueve santuarios budistas excavados en la roca en el curso de varios siglos. Se trataba de las grutas de Ajanta, que de inmediato fueron consideradas dignas de ser colocadas entre los más grandiosos monumentos creados por la religiosidad del hombre.

En el Decán, el arte Gupta se manifiesta sobre todo en los monasterios construidos en grutas, ricamente decorados con esculturas y frescos. Estas grutas, en parte budistas y en parte hindúes, tienen para nosotros una especial importancia a causa de sus pinturas, ya que son casi las únicas obras pictóricas de la época Gupta que se han conservado.

Entre esos santuarios rupestres se destacan las conocidísimas grutas de Ajanta, que son las más ricas en restos pictóricos. Construidas en distintos períodos, a partir del siglo II a. G, han sido adornadas, principalmente durante los siglos V y VI, con una amplia serie de pinturas murales. Aunque gran parte de ellas están gravemente dañadas, atestiguan que la pintura Gupta no era inferior, en el plano estético, a las realizaciones contemporáneas de la escultura y la arquitectura. Imágenes de la vida de corte, escenas de amor, fiestas y cortejos alternan en las paredes de las grutas con figuras de divinidades y episodios sagrados.

Las líneas se hallan apenas bosquejadas con un exquisito sentido del ritmo y de la decoración, y los colores están aplicados en tintas planas, con ligeros sombreados. Después del siglo VI las líneas se vuelven más acentuadas, las figuras más opulentas y majestuosas. Ya está cerca la decadencia política del reino Gupta, que cae vencido por hordas de hunos y es substituido, hasta el siglo VIII, por varios pequeños reinos, a menudo en pugna entre sí y que tratan en vano de continuar la tradición.

Declinan todos los géneros del arte, mientras la inspiración del artista, que era el reflejo de un ideal común, es substituída poco a poco por una fría y vacua imitación. Y en otros casos el arte, penetrando en las cortes provinciales, se traduce exclusivamente en una manifestación exterior de lujo v pompa, cuya única atracción es la riqueza.

ruinas de ajanta en la india

Detalle de Fachada de las Grutas de Ajanta

arte en ajanta en la india

Fachada Chaitya

De acuerdo con las últimas investigaciones, el gigantesco conjunto budista de Ajanta parece haber sido hecho en el curso de unos ocho siglos: desde el II a. C, hasta el VI d. C. En las grutas-santuarios pueden distinguirse dos tipos distintos, según el uso a que estaban destinadas: los vitara, o grutas para habitación, y los chaitya, o grutas para reuniones. Vemos aquí algunos detalles del exterior del gran chaitya que ha sido señalado con el número 19, y que pertenece al período más espléndido de las grutas de Ajanta.

Como los otros sagrarios, está totalmente excavado en la pared rocosa. Dos macizas columnas, adornadas con motivos florales, sostienen el pequeño pórtico de entrada, encima del cual se abre un gran ventanal en forma de herradura. A los costados, pilastras y paredes se hallan adornadas con figuras de Buda que se repiten muchas veces en distintas dimensiones y forman parte integrante del edificio. Interesante es el detalle de las ventanas claraboyas, que aquí han sido transformadas en elementos de pura decoración.

Fuentes Consultada:
Fascículo N° 35 Volumen III ARTE/RAMA El Arte Gupta
Historia Universal Ilustrada Tomo II John Roberts Edit. DEBATE
Atlas de la Historia del Mundo Edir. Parragon
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

Los Mandarines en China Antigua Función Pública y Formación

FORMACIÓN Y FUNCIÓN DE LOS MANDARINES CHINOS

LA DECADENCIA MANCHU: En 1796, moría Kien Lung, emperador de China. Su reinado estuvo marcado por grandes victorias, que permitieron extender, especialmente hasta el Sinkiang occidental, las fronteras chinas. Pero, después de él, la dinastía manchú, la de los Tsing, conoció, con Kia K’ing y Tao Kuang, muchas desventuras, pues los europeos se hicieron más presentes cada vez en las puertas de China.

El Celeste Imperio era demasiado extenso para que las órdenes del emperador llegasen regularmente hasta las fronteras más lejanas. Sin embargo, la dinastía manchú no toleraba las disidencias, las tentativas de descentralización, sino que, víctima de la extensión de su territorio, se veía constreñida, de vez en cuando, a descargar grandes golpes. Caían las cabezas de algunos oposicionistas, o de los funcionarios a los que se consideraba responsables; el terror inspiraba a todos los demás una relativa calma; pero, poco a poco, la naturaleza humana volvía por sus fueros.

Para imponer su poder a los pueblos que habían conquistado, los emperadores disponían de tres instrumentos esenciales: el ejército, la nobleza y los letrados. El ejército contaba de 300.000 hombres. Poca cosa para tan vasto imperio; pero se bastaba para hacer respetar el orden en las fronteras, a condición de que el adversario no dispusiera, como los europeos, de armas demasiado diabólicas.

La nobleza se hallaba dividida en dos clanes: la que habitaba las mansiones fortificadas del campo y dominaba a la gran masa campesina, y la que vivía junto al emperador. Los nobles eran mantenidos lujosamente, pero no tenían ningún poder. Como Luis XIV, aparentemente, el emperador estimaba que el tenerlos ociosos era el medio mejor de privar a los príncipes de todo espíritu de revuelta.

Paralelamente, los chinos podían recibir títulos nobiliarios en agradecimiento a los servicios prestados. Mas, frente a éstos, reinaba también la desconfianza. La simple cólera del emperador podía precipitar al desventurado al fondo de la escala social. Y otro servicio prestado podía volver a situar al mismo personaje en el vértice dela escala aristocrática. Nadie tenía derechos; todo el mundo tenía sólo deberes. Nada les era dado para siempre a los príncipes: ni la gloria, ni la caída de ella. Manteniendo esta inseguridad de situaciones, el emperador tenía la ventaja de conservar las riendas de un poder descentralizado.

mandarines

LOS MANDARINES: En efecto, el país funcionaba, sobre todo, gracias a los miembros de la tercera clase importante: la de los letrados, que, responsable de la Administración, dirigía la nación. Estos letrados, llamados «mandarines» por los portugueses, eran los ganadores de unos concursos extremadamente difíciles. Recluidos durante tres días y dos noches, los candidatos debían pasar tres series de pruebas: la primera estaba constituida por diversas composiciones de carácter literario, relativas a los textos más antiguos, en la que el arte de manejar el pincel revestía capital importancia. Esto equivaldría, en nuestros días, a reclutar funcionarios especialistas en finanzas y estadística, exigiéndoles por todo bagaje intelectual un profundo conocimiento de la poesía de Virgilio y un talento caligráfico.

Una vez pasadas las pruebas, el candidato entraba a formar parte de la casta de los letrados. Tenía derecho a un cargo público y a lucir el famoso botón del color correspondiente a su grado, al concurso ganado. Pero estos funcionarios estaban mal pagados. Por eso, imbuidos de su superioridad, no vacilaban en aceptar pequeños regalos. He aquí el extraño imperio que los europeos tenían ante sí.

Los mandarines eran contratados después de haber realizado un examen basado en el programa de estudios establecido por el confucianismo. En los primeros años de la historia china el examen consistía en la resolución de problemas administrativos prácticos; más adelante, en tiempos de las dinastías Ming y Qing, los exámenes se centraban en un conocimiento rutinario de los clásicos chinos. Sin embargo, existían también otros medios para convertirse en mandarín: el apadrinamiento oficioso y el parentesco con la aristocracia o el soberano. Los exámenes tenían tanto prestigio que algunos candidatos se pasaban toda la vida tratando de aprobarlos y otros llegaban incluso a castrarse para mejorar su concentración.

Los escasos conocimientos que éstos tenían sobre el «Imperio del Medio» estaban a menudo deformados por los rumores. Así, la religión china les parecía algo incomprensible: aquella mezcla inextricable de religiones les parecía un subproducto de la más primaria de las supersticiones. El europeo, hombre de orden, no había conocido más que religiones bien jerarquizadas, en las que todos sus fieles compartían una misma fe. Y la sensación de hallarse ante una superstición en materia religiosa era suficiente para suscitar nobilísimas  vocaciones  misioneras.

Los europeos, estupefactos ante las extravagancias chinas, visibles tanto en sus costumbres y en sus trajes como en su arte, les calificaban, por tanto, de «bárbaros». En cuanto a los chinos, pensaban lo mismo de los europeos. Encontraban ridiculas sus largas narices, se burlaban de sus estrechos trajes, dentro de los cuales los hombres aparecían tiesos, y hallaban mal hechas las prendas (los chaquets), que no podían cerrarse y poseían un apéndice inútil que les colgaba por detrás. ¡Y qué decir de aquellos sombreros en forma de tubo de chimenea!

Los mandarines hablaban un dialecto especial que hoy en día es la lengua china más hablada.Más de mil millones de sus habitantes, el 95% de la población, habla chino frente a las otras minorías que hablan idiomas de diferentes familias lingüísticas, como el tibetano, el mongol, el lolo, el miao y el tai.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka). Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán. En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente. La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste. Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Gobierno de Mehmet Ali en Egipto Conquistas y Reformas Políticas

REFORMAS Y TRATADOS EN EL GOBIERNO DE MEHMET ALI EN EGIPTO

Mehmet Alí,  nacido en Cavalla (Macedonia) en 1769  y fallecido en Alejandría, Egipto en 1849, fue un pachá otomano de Egipto entre 1805  y1849 , quien transformó el país y fundó una dinastía que gobernó hasta mediados del siglo XX. El cargó de pachá, también llamado bajá, es el nombre utilizado para quien obtenía algún mando superior, como el de la mar, o el de alguna provincia en calidad de virrey o gobernador.

Enfrentó en varias batallas a Francia, cuando las tropas eran comandadas por Napoleón Bonaparte, lo que le permitió hacer una carrera militar ascendente. Derrotó a un ejército británico invasor en 1807; cuatro años después aseguró su supremacía en Egipto masacrando a los mamelucos, grupo militar que conspiró para arrebatarle el poder. Modernizó la administración gubernamental y militar de Egipto y en 1811 inició una contienda contra los wahhabíes de Arabia; en 1818 su hijo, Ibrahim Bajá ganó la guerra. Desde 1820 a 1822, Mehmet Alí se ocupó de la conquista de Sudán, y poco después, en 1823, fundó la ciudad de Jartum. En 1824 el sultán otomano, Mahmud II, solicitó su ayuda en la guerra contra los rebeldes griegos. Sus éxitos en las campañas siguientes movieron al sultán a recompensarle con la isla de Creta.

pachá mehmet ali

LA HISTORIA Y SUS CONQUISTA: Mehmet comerciaba con tabaco, hasta que un reclutamieno lo envió a Egipto a combatir contra los ejércitos  de Bonaparte.  Habiendo  ascendido por su valentía a una graduación elevada, maniobró acertadamente, y, después de la partida de los franceses, se hizo proclamar por el mismo pueblo pachá de El Cairo. Iba a confiscar, poco a poco, todos los instrumentos  del poder:   tierras,  comercio, fuerza militar, mientras los egipcios se callaban, fascinados por el jefe que habían encontrado.

Mehmet Alí sometió a la secta considerada como herética de los wahabitas, que dominaba el Hedjaz, y, a continuación de una larga y difícil campaña, se apoderó de las ciudades santas: La Meca y Medina. Antes de emprender esta misión, se había visto obligado a deshacerse de los mamelucos: les había invitado a una fiesta, y les había hecho asesinar por sus soldados albaneses.   Ibrahim,  hijo  del  «condottiero»,   a continuación  de una nueva campaña,  fue nombrado pacha  de Píedjaz, mientras  que las tropas egipcias sometían el Sudán (1822), Mehmet era ya el amo indudable del país, e instaló su capital en Alejandría, cara al mar, a Turquía, a Europa.

Ciertamente, el pachá mereció sus éxitos por su inteligencia y sus altas cualidades políticas, que utilizó para modertnizar su país, entrando en la vía de las reformas, antes que los sultanes de Constantinopla. Deseoso de llevar a cabo una revolución agrícola, introdujo nuevos cultivos e hizo construir refinerías de azúcar, hilaturas de algodón, manufacturas de telas de lino y, para favorecer las exportaciones, acondicionó los puertos. Se atrajo a los extranjeros, sobre todo a los griegos, que llegaban por miles, y a los  franceses (fue el coronel de Séves quien organizó su ejército a la europea), y envió a jóvenes egipcios a estudiar a París y Londres.

De esta forma, las finanzas mejoraron, pudiendo emplearse en reforzar la marina y el ejército, los cuales mostraron su valor en Grecia. Pero el pacha, único amo del comercio exterior, único propietario de la tierra, imponía a los fellahs una disciplina de hierro, tasando las mercancías, castigando cada falta de una manera implacable. En el decadente imperio otomano, Egipto aparecía como una fuerza nueva.

LA PRIMERA GUERRA DE SIRIA Y EL TRATADO DE UNKIAR SKELESSI
El primer objetivo de Mehmet Alí era el de obtener el poder hereditario, ya que, en 1830, tenía 61 años, y quería dejar a su hijo el país que él había reorganizado. Por eso quería forzar el reconocimiento de la independencia, que de hecho ya poseía. Cuando el sultán Mahmud había llamado a los ejércitos egipcios para combatir contra los rebeldes griegos, había prometido a Ibrahim el gobierno de Morea; después que la intervención de las potencias provocó la evacuación de esta península, Ibrahim reclamó una recompensa. Mehmet eligió Siria.

Mahmud rehusó y propuso Creta, que Mehmet rehusó a su vez. En 1832, a continuación de un incidente sin importancia, Ibrahim invadió Siria, Jaffa, Haifa y San Juan de Acre cayeron, una después de otra, y, en algunos meses, toda Siria estaba en manos de los egipcios que atravesaron el Tauro. El gran visir Reshid fue derrotado en Konieh, en un combate decisivo. El sultán, temiendo por su trono, llamó en su ayuda a Rusia, y, el 20 de febrero de 1833, la flota del zar penetraba en el Bósforo.

La reacción fue inmediata: inquietas, Francia, Inglaterra y Austria hicieron presión sobre Mahmud, y éste consintió en ceder la rebelde Siria y, además, la Cilicia. (Tratado Kutaieh, mayo de 1833). Sin embargo, el zar firmaba con el sultán, en julio del mismo año, el tratado de Unkiar Skelessi. A cambio de retirar su flota, Nicolás garantizaba la integridad del territorio otomano, comprometiéndose, en caso de necesidad, a suministrarle tropas. Obtuvo también la clausura de los Dardanelos a todo navío de guerra extranjero. Este tratado, en un principio secreto, no dejó de inquietar a las otras potencias: Rusia era, provisionalmente, dueña de los estrechos y había adquirido una gran influencia en la marcha de la política otomana. Los intereses ingleses estaban especialmente amenazados.

El ministro británico Palmerston ofreció a la Sublime Puerta (nombre por el que también era conocido el Imperio otomano) la asistencia de su país para reorganizar sus fuerzas armadas, y obtuvo como contrapartida la firma de un tratado comercial (Tratado de Balta Liman en 1838), que limitaba los derechos de aduana turcos al 3%, permitiendo así a Gran Bretaña desarrollar sus compras de materias primas. Si bien la flota otomana estaba mandada por instructores ingleses, Mahmud confió su ejército de tierra a oficiales prusianos. Al mismo tiempo, para impedir que Mehmet Alí avanzase hacia el Oriente, los ingleses ocuparon Aden.

LA SEGUNDA  GUERRA DE SIRIA
Sin embargo, el sultán no había aceptado de buen grado el tratado de Kutaieh y no cesaba de fomentar en Siria una agitación esporádica dirigida contra Mehmet y su hijo. Alentado por Inglaterra, envió, en 1839, un poderoso ejército a Siria. Una gran batalla tuvo lugar el 24 de junio, en Nezib, entre las tropas otomanas y las egipcias, y la victoria de Ibrahim fue aplastante. Entre los oficiales turcos se encontraban numerosos prusianos, y entre ellos un joven teniente, Von Moltke, futuro jefe de estado mayor de los ejércitos de Guillermo I. Poco después, uan traición del capitán-pachá entregaba la flota turca a los egipcios.

El sultán moría (1839), sin llegar a conocer tan funestas noticias. Una vez más, Turquía parecía a punto de caer en poder de Mehmet Alí, tanto más cuanto que el nuevo sultán, Abdul Medjid, no tenía más que 17 años. Se lanzó a la vía de las reformas del Tanzimat (la vuelta a orden). Desde noviembre de 1839, estaba promulgado el Hatti-cherif de Gulhané, nuevo código de leyes, que se basaba en tres puntos:

1, garantías que asegurasen a todas las personas una perfecta seguridad en cuanto a su vida, honor y fortuna;

2, regulación de los impuestos;

3, regulación del reclutamiento de los soldados. Estas leyes se aplicaron a todos los subditos el sultán, y demostraban buena voluntad y un real deseo de progreso, pero chocaron con la apatía de los viejos turcos, por lo que tardaron largo tiempo en realizarse.

Inglaterra iba a salvar a Turquía. Ella quería obligar al pacha a renunciar a Siria, a pesar de su victoria. El zar se declaró dispuesto a arreglar las cuestiones orientales, «de acuerdo con las otras potencias». La única resistencia a la política inglesa se manifestó en Francia: el gobierno de Luis Felipe brindó su apoyo a Egipto. Palmerston había unido alrededor de la Gran Bretaña, a Rusia, Austria y Prusia.

El tratado de Londres, en julio de 1840, concluyó su acuerdo. Un ultimátum de 10 días le fue enviado a Mehmet Alí. Este podría conservar Egipto a título hereditario y Palestina a título temporal, pero debía abandonar los otros territorios y devolver la flota al sultán. El pacha rehusó claramente. En Francia, la opinión pública estaba muy excitada y obligaba a Thiers a actuar con firmeza. «Francia debe recordar que, incluso sola, ha tenido en jaque a Europa», escribió la Revue des deux mondes.

Pero, en realidad, ni los dirigentes de Londres ni los de París deseaban que el conflicto se extendiese. En septiembre de 1840, Inglaterra enviaba, sin embargo, su flota y un pequeño cuerpo expedicionario a Siria, y sus barcos pasaban incluso ante Alejandría. En Francia, Thiers, irreductible, presentaba su dimisión. Así terminó el conflicto entre el pacha rebelde y el sultán. Mehmet, si bien no obtenía todo lo que  había  reclamado,   hacía   reconocer,   almenos, a su dinastía como dueña hereditaria de la rica tierra del Nilo.

En marzo de 1841, la conferencia de Londres establecía la autonomía egipcia, mediante algunas restricciones: tributo anual a la Puerta, ejército limitado, leyes de tipo otomano. El pachá llevaría el título de Khedive (virrey) y su sujeción sería simplemente teórica. Además de decidir la suerte de Egipto, el tratado de Londres había estatuido el régimen de los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, que quedan cerrados a todos los barcos de guerra.

La convención de los estrechos representaba el éxito de Inglaterra: Palmerston, no sólo había impedido un desarrollo demasiado grande del imperio egipcio, sino que también había detenido el avance de la influencia francesa en el Mediterráneo oriental, y privado a Rusia de aprovecharse de las ventajas del tratado de Unkiar Skelessi.

Mehmet Alí murió en Alejandría (Egipto) el 2 de agosto de 1849.

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Vida y Obra de Donatello La Escultura en Renacimiento Italiano

DONATELLO: LA ESCULTURA EN EL RENACIMIENTO ITALIANO

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Plástica Renacentista: Pintura y Escultura
El desarrollo de las artes plásticas es inseparable del movimiento general señalado. En la segunda mitad del siglo XIII y principios del XIV se advierten los primeros síntomas de una nueva concepción estética, reflejada en las creaciones de la pintura y la escultura.

Cimabue y Giotto en pintura, y Giovanni Pisano en escultura, marcaron el comienzo de una nueva etapa que rompió con el esquematismo del arte de influjo bizantino; las figuras, abandonando su hieratismo, se hicieron más naturales y espontáneas, tanto en la compostura de las imágenes como en la misma disposición del ropaje. Dos son los factores que deben destacarse en esta primera etapa del arte renacentista: naturalismo y realismo, por un lado, y un acercamiento a los cánones clásicos, por el otro.

Estas tendencias, que alcanzaron su culminación en el arte del siglo XV, a través de Massaccio, Donatello y Brunelleschi, muestran “que los artistas, si bien estudiaron empeñosamente los modelos clásicos, para dar a sus búsquedas una adecuada base metodológica, no abandonaron en ningún momento la atenta consideración de la realidad.

La culminación del proceso de la plástica italiana se dio entre fines del siglo XV y la primera mitad del XVI, con Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, ocupando lugar especial y aparte la escuela veneciana, que contó con figuras como Tiziano, Veronese, Tintoretto, Giovanni Bellini y otros.

SOBRE DONATELLO: Antes ya de cumplir los veinte años, Donatello, nacido en Florencia en 1386, aproximadamente, formaba parte de la escuela de Ghiberti. Su actividad juvenil se valió, pues, de todas las experiencias recogidas al lado del famoso maestro, tanto que, a los treinta años, Donatello había recorrido ya felizmente todos los caminos hasta entonces probados por la escultura florentina y pisana. Pero otros eran los resultados apetecidos por el joven escultor, insaciable en su búsqueda de posibilidades expresivas que respondieran al espíritu nuevo con que él sentía y entendía el arte.

La amistad con Brunelleschi, que se remontaba a la adolescencia, fue seguramente un factor determinante en la maduración de sus concepciones artísticas. Esas concepciones se sustentaban, antes que nada, en una conquista moral que, restituyendo al hombre su noble e inalterable dignidad, abría nuevos e inexplorados horizontes. En armonía con la arquitectura de Brunelleschi, Donatello tradujo esos conceptos en un tipo de escultura que se apoyaba en una rigurosa articulación espacial para alcanzar efectos de un dinamismo y de una vitalidad extraordinarios.

En el transcurso del siglo XV, la multiplicación de los encargos creó un clima de emulación y competitividad que favoreció la creación y la innovación. Donatello se impuso en el campo de la escultura. Su epitafio lo resume: “Todo lo que muchos han hecho antaño con una mano experta para la escultura, Donato lo hizo, en nuestros días, él solo”.

El culto a la Antigüedad: Los escultores florentinos, impregnados de cultura humanista, adquirieron poco a poco la convicción de que la perfección plástica sólo podía alcanzarse imitando la Antigüedad. Esta nueva tendencia revolucionó su arte. Con el redescubrimiento del bronce, material de excelencia según la concepción de Plinio, esta revolución fue primero técnica (Ghiberti, San Mateo), pero también iconográfica.

El hombre se transformó en el centro de las preocupaciones artísticas: los bustos (Antonio Rosselino, Giovanni Chellini), medallas, estatuas ecuestres, monumentos funerarios (Luca della Robbia, tumba del obispo Benozzo Federighi) ocuparon especialmente a los escultores y permitieron la exaltación de las virtudes humanas.

La influencia sobre los artistas fue puramente plástica. Su estilo, menos estilizado y más normativo, se preocupó de reproducir las realidades del mundo natural. Así, el estudio de la anatomía humana (acentuado por el contrappoíto, contrapunto que se logra cuando el peso del cuerpo recae sobre una sola pierna), el del movimiento y el de la perspectiva se convirtieron en los principales temas de investigación de pintores y escultores.

Donatello, de la mesura a la expresividad Donatello se inició en el taller de Ghiberti, mientras éste terminaba las puertas del baptisterio de Florencia. Sin embargo, desde 1410 su estilo innovador e independiente se impuso al de su maestro, así como al de sus contemporáneos.

Amigo de pintores y de Brunelleschi, compartió con ellos la misma preocupación: representar de forma realista el espacio y el cuerpo humano. En sus relieves, el dominio de la perspectiva aparece de manera muy particular (San Jorge y el dragón, El fiestín de Herodes). Donatello, atraído por la Antigüedad, realizó numerosos viajes a Roma acompañado de Brunelleschi. La confrontación con las obras romanas fue determinante para el artista, que siguió el modelo de los antiguos en su obra David, primer desnudo en bronce fundido desde la Antigüedad, y la estatua ecuetre de Gattamelata en Padua.

Sin embargo, la genialidad de las piezas de Donatello reside en su carácter profundamente personal y expresivo. Sus primeras esculturas (los profetas para el campanil) manifiestan el “furor” de su inspiración. Utilizando por primera vez los recursos del non finito (inacabado), confirió a sus últimas esculturas un alcance trágico y fuertemente “expresionista” (Magdalena, San Juan Bautista).

Sin duda, el carácter demasiado innovador de las obras de Donatello explica la poca influencia que éstas ejercieron en los escultores de su tiempo. Por el contrario, en el campo de la pintura, su obra tuvo un impacto inmediato (Mantegna, Andrea del Castagno). Como señalaba León Battista Alberti, la pintura y la escultura eran todavía en el siglo XV “artes emparentadas, alimentadas por un solo y mismo genio”.

Donatello (1386-1466)
En la actividad escultórica de Donatello, fecundísima y siempre renovadora, se aprecia un profundo conocimiento técnico y un completo dominio de los materiales, constantemente sometidos, sin embargo, a una preocupación primordial por la esencia humana.

Donatello

Donatello (1386-1466), su verdadero nombre era Donato di Niccolò di Betto Bardi.Es considerado uno de los artistas mas destacados del renacimiento italiano. Nacido en Florencia, de padre humilde, generalmente se le considera como el escultor más original de esta etapa y uno de los artistas más importantes de ese periodo. A la edad de 17 años fue ayudante de Lorenzo Ghiberti en la construcción y ornamentación de las famosas puertas de bronce del baptisterio de San Juan de Florencia. Más adelante también trabajó en colaboración con Filippo Brunelleschi, con quien parece que fue a Roma para estudiar los monumentos de la antigüedad clásica.

En los grandes jalones de su obra estatuaria para la catedral florentina y la iglesia de Or San Michele, relieves de la cantería catedralicia y de la sacristía vieja de San Lorenzo, estatuas y relieves del altar del Santo y monumento ecuestre del condottiero Gattamelata durante la estancia en Padua (1443-53), estatuas de santos penitentes y relieves de los pulpitos de San Lorenzo, en los que trabajaba cuando murió, como en otras muchas obras aisladas.

Gattamelata - Donatello en 1444

Gattamelata – Donatello en 1444 En el rostro del condottiero Gattamelata plasmó Donatello -el mayor escultor del Quattrocento- todas las características de la virtud romana o, lo que es igual, toda la grandeza moral del modelo humano del primer renacimiento, a la vez que la meditación melancólica de quien mira el porvenir desde la perspectiva de un remoto pasado, como quien pasa en el espacio y en el tiempo.

Un nuevo Marco Aurelio. En 1443, Donatello viajó a Padua para realizar la estatua ecuestre de Erasmo da Narni, llamado Gattamelata. El primer desafío que planteó el bronce fue técnico, ya que Donatello había decidido fundir la estatua en un solo bloque. El reto fue también estético, ya que el artista logró combinar referencias de la Antigüedad (estatua ecuestre de Marco Aurelio) y de la modernidad: el condotiero más importante de Italia monta a la manera del siglo XV y lleva un traje contemporáneo. Donatello logró además evocar la grandeza y la fuerza del personaje realizando un retrato dinámico, pues la cabeza del caballo y la del caballero están en planos diferentes.

Donatello mostró a través de compactos volúmenes, cerradas y equilibradas composiciones, arquitecturas de profunda espacialidad, formas que van desde el altorrelieve hasta el relieve aplastado, una humanidad individualizada y real en todas las edades de la vida y una gama riquísima de expresiones y afectos, si bien en muchos casos el contenido ético y dramático de la figura o la historia permite elevar a categoría su ejemplo –Gattamelata como modelo de virtus-.

Las obras de su ancianidad asombran por su avanzada técnica de formas deshechas e inacabadas, admiran por la revolucionaria iconografía y conmueven por su profunda vida interior y su alucinante misticismo.

SOBRE SUS OBRAS: En el San Jorge, hecho en 1416-1420 para el gremio de los fabricantes de corazas, Jorge Vasari veía “un terrible brío altanero”, y decía que aquella piedra se estremecía por dentro.  Las estatuas de época posterior de los profetas Jeremías y Habacuc conmovieron a sus contemporáneos por su realismo. Esos personajes, aunque inspirados en modelos de una humanidad miserable, asumen en la transfiguración poética donatelliana una nueva dignidad de orden moral, revelando los caracteres de nobleza y de naturaleza creada a imagen y semejanza de la divinidad que se hallan presentes en todo ser humano.

Desde ese momento, la escultura de Donatello presenta un continuo sucederse de invenciones y expresiones nuevas que escapan a toda lógica evolución de estilo. En los relieves de la Pila bautismal de la Catedral de Siena existe ya la exactitud de la perspectiva y el sentido de la luz vibrante que triunfarán en el Altar de San Antonio, en Padua. En cuanto al David de bronce, en él tenemos una imagen de torneada desnudez inspirada en las esculturas de Praxíteles, pero cargada, con sentido moderno, de una profunda espiritualidad.

A su viaje a Roma en el año 1432 siguen obras capitales, como la “Cantoría” del Museo de la Obra de la Catedral, y la Anunciación de la Santa Cruz, cuya novedad estriba en la fuerza y el movimiento conferidos a las imágenes. Tenemos luego la fecunda permanencia en Padua que culmina con la creación del grupo ecuestre de Gattamelata, expresión suprema de la más libre y moderna interpretación de un tradicional modelo clásico.

Y entre las obras finales de Donatello, vuelto a Florencia en 1453, recordaremos los pulpitos de San Lorenzo, agitadas y trágicas representaciones de una humanidad cuya verdad última es una verdad dolorosa.

Algunas fechas claves en la vida de Donatello

1386: Nace en Florencia Donato di Niccoló di Betto Bardí, llamado Donatello.

1407: Construcción de la catedral de Florencia con Nanni di Banco. Participación en el concurso para las segundas puertas del baptisterio. Primer viaje a Roma acompañado por Brunelleschi (entre 1406 y 1415).

1417: Encargo para la ornamentación de Orsanmichele.

1423-1427: Colaboración con Michelozzo en el monumento a Juan XIII del baptisterio de Florencia.
Habocuc y El festín de Herodes para la catedral de Siena.

1432: Segundo viaje a Roma. Tabernáculo del sacramento en San Pedro. David y cantoría para el Duomo.

1443: Estancia en Padua (Gattamelata, crucifijo para la basílica de San Antonio y altar del santo).

1454: Regresa a Florencia, obras cada vez mas ascéticas y expresivas, Judith y Holofernes.

1466: Muere en Florencia.

Los relieves de Donatello
En el relieve, Donatello busca la profundidad y emplea por primera vez la técnica del aplastado (sciacciato): en piedra, San Jorge y el dragón (hacia 1420) de sofocantes efectos atmosféricos en bronce, el Festín de Herodes (1423-27), para el baptisterio de Siena donde la rigurosísima perspectiva viene equilibrada por el dramatismo de la escena. Más tarde realiza la Cantoría (1433-38), de la catedral de Florencia donde los niños parecen inmersos en un frenesí dionisíaco. Ya en Padua (1443-53), Donatello se ocupará de las estatuas y relieves en bronce del atar de la basílica de San Antonio. La Virgen con el Niño es una estatua sin precedentes iconográficos, llena de misteriosos simbolismos que se completan en el sublime heroísmo del Crucificado.

David, Donatello 1432

David, Donatello, hacia 1432
Bronce, altura: 159 cm Museo del Bargello, Florencia. La renovación de la escultura y el desnudo. Este David, ejecutado para el jardín del Palacio de los Medici, es considerado la primera escultura de un desnudo en bronce desde la Antigüedad clásica. El delicado modelado d las formas y serenidad del personaje están más cerca de su maestro Ghiberti que de la fuerza expresiva de sus obras más tardías.

David de Verrocchio

Cuarenta años después de Donatello, Verrocchio ofreció a los Medici una nueva versión del David. Menos sensual y menos atemporal que la estatua de lonatello, el bronce representa un joven atleta, vestido, con los músculos aún tensos por el esfuerzo. La delicada expresión y el estilo meticuloso del artista evidencian su extraordinaria destreza en el manejo del bronce.

cristo en el limbo de donatello

Cristo en el limbo: DONATELLO, HACIA 1458 (Detalle de la parte izquierda del relieve)
Bronce, altura del friso: 137 cm. San Lorenzo, Florencia Una escultura llena de expresividad. Las obras de
los últimos años de Donatello testimonian la evolución de su estilo. La imaginación febril del escultor no tuvo una influencia inmediata. El tratamiento casi pictórico del relieve, el impulso dinámico de la composición, su carácter agitado y altamente dramático anuncian las obras más tardías de un Tintoretto o de un Rembrandt.

San Jorge de Donatello, 1417

San Jorge DONATELLO, 1417 Marmol, 39 x 120 cm Museo del Bargello, Florencia. Corporaciones y mecenazgo. En 1339, las corporaciones que administraban la iglesia de Orsanmichele confiaron a sus miembros la decoración de doce nichos que rodeaban el edificio. Si en el siglo XIV los gremios respondían con poco entusiasmo a esta costosa demanda, en el siglo XV convocaron a los artistas más innovadores: Ghiberti, Nanni di Banco, sin duda Brunelleschi y Donatello, el que ejecutó tres estatuas (San Marcos, San Luis de Toulouse y San Jorge).

Un santo hecho hombre.
El escultor otorgó al santo protector del gremio de los armeros una amplitud heroica. Menos clásica que algunas estatuas de Orsanmichele, la del santo se distinguió por el carácter profundamente realista y humano de su mirada. “En su cabeza se lee la belleza de la juventud, el ardor de la valentía, una energía salvaje y una maravillosa sensación de movimiento al interior de la piedra” (Vasari).

ALGUNOS TÉRMINOS SOBRE PLÁSTICA

Cantona: tribunilla para el órgano.

Condottiero: jefe militar mercenario. Iconografía: disciplina de la historia del arte que se ocupa del asunto o significación de obra artística.

Relieve: labor escultórica en que se hace resaltar las figuras y objetos sobre el plañe Puede ser: altorrelieve, aquél en que las figuras sobresalen del plano más de la mitac de su bulto; medio relieve, en el que sobresalen la mitad de su grueso; bajo relieve, en el que las figuras resaltan poco del plano (relieve aplastado).

Sfumato: Modelado vaporoso destinado a sugerir por medio de la gradación del color y de la luz la profundidad de los objetos y los personajes en la atmósfera.

Sillar Cada una de las piedras labradas en forma de paralelepípedo rectángulo que forman parte de una obra de sillería.

Studiolo: Pequeño gabinete de meditación y de trabajo en la Italia del Renacimiento.

Tabique Pared divisoria en el interior de un edificio, generalmente no soportante.

Talla dulce Conjunto de procedimientos de grabado en hueco sobre metal o madera.

Temple Técnica pictórica en la que los pigmentos se diluyen en agua y se engruesan o templan con huevo, caseína, goma o una solución de glicerina al momento de pintar.

Terracota Arcilla trabajada y cocida al horno a baja temperatura que no ha recibido ningún esmalte; el objeto hecho con este material.

Tesela Pedazo pequeño de mármol, piedra, pasta de vidrio o terracota coloreada, generalmente cúbico, que se utiliza para elaborar un mosaico.

Tracería Decoración arquitectónica que suele hacerse sobre piedra calada. Es uno de los elementos más característicos de la arquitectura gótica.

Tramo Espacio comprendido entre dos puntos de apoyo principales de una construcción.

Transepto En una iglesia en cruz latina, nave transversal que separa el coro de la nave y forma los brazos de la cruz.

Tres colores Técnica que emplea piedra negra, tiza blanca y sanguina.
Triangulo de descarga Triángulo dispuesto en el muro sobre un dintel para aliviarlo parcialmente del peso del muro que soporta.

Triforio En una iglesia, serie de ventanas en claraboya abiertas en la galería alta situada sobre las naves laterales, la tribuna, que dan al interior de la nave.

Triglifo Elemento arquitectónico con tres acanaladuras verticales que se alterna con las metopas en el friso de orden dórico.

Tríptico Conjunto pictórico o escultórico formado por tres paneles, generalmente plegables; los postigos laterales montados sobre bisagras se cierran sobre el panel central.

Vaciado 1. Formación y solidificación de un objeto en un molde. 2. Figura de yeso o estuco formada de este modo. 3. En arquitectura, fondo que queda en el neto del pedestal bajo la moldura que lo guarnece. 4. Excavación arqueológica.

Vanitas Composición alegórica, generalmente una naturaleza muerta, que evoca la fragilidad de la existencia y el fin último del hombre.

Veladura Capa muy fina de pintura traslúcida, diluida al óleo, transparente “como un velo”, que modifica el aspecto o la coloración de los fondos agregándoles brillo y luminosidad.

Vernacular Arte que se practica solamente al interior de una comunidad, a veces restringida.

Vitela 1. Pergamino de color blanco que se obtiene de la piel de ternera, cordero o vaca, preparado para la escritura o la pintura. 2. Papel de lujo que imita dicha textura.

Vitral Composición traslúcida formada por piezas de vidrio coloreadas y ensambladas mediante una red de plomo o de estuco; está destinado a cerrar un vano creando una pared luminosa y un efeclo de luz.

Voluta Adorno en forma de espiral o caracol que se coloca para decorar los capiteles de los órdenes jónico y corintio.

Fuente Consultada:
Historia Visual del Arte Larousse La Nación El Arte Renacentista
ARTERAMA N°53 Enciclopedia de las Arte Editorial CODEX S.A.

Ejércitos y Armas del Rey Sol de Francia Absolutista Luis XIV

EL DINERO Y LA GUERRA
Para el Estado absolutista, es importante tener un ejército y una marina potentes, por lo que necesita un tesoro bien repleto. El metal precioso (oro o plata) es el único medio de intercambio, la «sangre» de la economía. Su cantidad es relativamente reducida, y los países intentan atraerlo al interior de sus fronteras por medio de un comercio exterior favorable.

De ahí toda una política proteccionista para reducir las importaciones y estimular las exportaciones, realizada frecuentemente a costa del salario de los obreros. De aquí se deriva el Pacto Colonial. Las colonias tienen que proporcionar las materias primas a un precio reducido y absorber exclusivamente los productos fabricados en la metrópoli. El mercantilismo es un estatismo económico, sobre todo en su forma francesa. La política belicosa de Luis XIV impuso una verdadera economía de guerra, con intervención directa del Estado.

luis xiv rey sol en francia

En Inglaterra, esta intervención resultó más discreta a causa de la mayor potencia y la mayor autonomía de los grandes comerciantes o fabricantes. Pero los privilegios otorgados a las Compañías, las Actas de Navegación de 1660 y 1663, los Tratados de Comercio, la exclusiva colonial, son otros tantos elementos de una política mercantilista, que también se manifiesta en España. Junto a la corte, el ejército absorbe la parte más importante de los presupuestos.

Durante la primera mitad del siglo, los ejércitos de la Guerra de los Treinta Años (a excepción del de Gustavo Adolfo, de reclutamiento nacional, unido por la ley religiosa) no se diferencian mucho todavía de las tropas privadas del siglo XVI, dirigidas por los condotieros, dispuestos a venderse al mejor postor, a desmandarse o a pasarse al campo enemigo si la soldada tarda demasiado.

Posteriormente, los soberanos tratan de tener un ejército disciplinado y fiel, intervenido directamente por sus servicios. Pero la noción del servicio militar obligatorio no existe; el reclutamiento sigue basándose en el alistamiento voluntario y serán los soldados de oficio los que continuarán dominando. Los mercenarios extranjeros disminuyen, aunque en Francia los suizos, los irlandeses y los alemanes continúan formando regimientos.

Durante el invierno, los reclutadores recorren los campos y las ciudades, frecuentan las tabernas, invitan a beber, exaltan los encantos de la vida militar: buena paga, vino abundante, los amos en el baile, hermosos uniformes. Se colocan carteles de este género: Regimiento de Mosqueteros del Duque de Borgoña.

Se hace saber a todos los gentileshombres o a otros jóvenes de buena familia que vivan noblemente, burgueses con conocimientos que puedan demostrarlos, desde la edad de diez y ocho años hasta los treinta, que midan más de cinco pies de altura y que quieran servir al Rey, que no tienen más que dirigirse al palacio de Carignan, calle de las Vieilles-Estuves, próxima a la Croix du Tiroir; allí encontrarán al comandante, el cual les dará toda clase de satisfacciones. Es un nuevo regimiento de mosqueteros de la guardia del duque de Borgoña: durante la campaña, tendrán doble paga y veinte sueldos al día, hasta su partida, y se les proporcionarán sus equipos.

Necesita también un maestro de matemáticas, un maestro escribano, un maestro de armas y un ayudante, un maestro de baile, dos maestros cirujanos, dos barberos y tres músicos». Atraídos por tal proclama, los jóvenes se dan cuenta, después de haber firmado su contrato, que formarán parte de un simple regimiento de infantería, en lugar del de gloriorosos mosqueteros.

El capitán responde a los descontentos que, efectivamente, tendrán mosquetes, ¡por lo tanto serán «mosqueteros» como se les ha prometido! Al final del reinado de Luis XIV, el ejército cuenta con más de 400.000 hombres, cifra enorme para su tiempo. Felipe V de España pudo reclutar 132 batallones de infantería y 130 escuadrones de caballería. El Elector de Prusia, Federico Guillermo, mantienen un ejército permanente de 30.000 hombres.

Pedro el Grande gasta sin cuenta para sostener su ejército de soldados de oficio. La mayoi parte de los oficiales se recluían entre le nobleza. Los jóvenes de la nobleza francesa hacían su aprendizaje en las compañías de cadetes o en los regimientos de la Casa Real. Los «Maestres de Campo» y los coroneles continúan comprando sus cargos, pero el resto de los oficiales son por nombramiento.

Los oficiales sin fortuna o los plebeyos pueden escalar los puestos jerárquicos gracias al cuadro de ascensos instituido por Louvois. Muchos oficiales, a pesar de los inspectores generales, prefiriendo divertirse en París a ocuparse de sus hombres, declaran fraudulentamente un efectivo superior al que mandan con el fin de disponer de sueldos y de víveres suplementarios.

Cuando se celebraban las «pruebas», las revistas de inspección, contrataban «falsos soldados», simples comparsas que desaparecían en cuanto la inspección se terminaba. Madame de Sévigné transcribe un diálogo entre el severo Louvois, Secretario de Estado para la Guerra de 1661 a 1691, enemigo de Colbert, pero inteligente y gran trabajador, y un joven oficial negligente, el señor de Nogaret. El estilo es muy a lo «gran siglo».

—Señor, su compañía se encuentra en muy mal estado.
—Señor, no lo sabía. —Hay que saberlo. ¿La ha visto usted? —No.
—Debería haberla visto, señor. —Señor, daré la orden. —Debería haberla dado.  Es preciso  tomar una decisión, señor: o se es cortesano o se cumple con su deber cuando se es oficial».

La disciplina es enérgica y los castigos corporales siguen estando en uso en todos los ejércitos: latigazos, potro (a caballo en un banco de madera con pesas en los pies), multas, etc. Los cuarteles no aparecen hasta finales de siglo y las tropas se alojan en las casas de los vecinos.

Heridos y mutilados dependen de la caridad de la iglesia. Sin embargo, para ellos hizo construir Luis XIV, a partir del año 1670, el admirable palacio de los Inválidos. La eficacia del fuego crece a partir del año 1660 con el empleo del fusil con piedra, en el que la pólvora se encendía por medio del choque del pedernal con una varilla de acero, y no por medio de una mecha como los mosquetes. Francia no lo adoptó.

El arma era mucho más manejable y el tiro más rápido (un disparo por minuto). Las bayonetas, sujetas por medio de una abrazadera al extremo del fusil, reemplazaban a las picas. También se extendió el empleo de las granadas demano. Gracias a estas armas, la infantería se convirtió en la «reina de las batallas», dispuesta en líneas paralelas (cinco hombres en fondo), alternando en las descargas.

La caballería pesada de los coraceros y la caballería ligera de los húsares, se completaron con los dragones, infantería montada que se desplazaba a caballo y combatía a pie, con el fusil y la bayoneta. En Francia, Louvois mejoró la artillería, que antes era trasladada al campo de batalla por empresas privadas. En adelante, los cañones de bronce eran manejados por artilleros. Su alcance sobrepasa los 500 metros.

Los progresos de la artillería condujeron a Vauban, discípulo del holandés Coéhorn, a enterrar las fortificaciones y a protegerlas con macizos cubiertos de musgo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

La Corrupción de Fouquet en el Gobierno de Luis XIV de Francia

Cuando fallece el cardenal Mazarino, tutor y jefe de ministros en el gobierno de Francia, Luis XIV acaba de cumplir 22 años, y debe tomar las riendas de su gobierno.

Entre sus decenas de frentes para gobernar, hay uno que lo preocupa mucho, y es por el excesivo poder de su ministro de Finanzas, Nicolás Fouquet. Además, éste —que había llegarlo al ministerio con los bolsillos vacíos—, se ha hecho muy rico; es dueño, entre otras posesiones, de un suntuoso castillo (Vaux-le-Vicomte), construído especialmente por los mejores artistas y arquitectos del reino, y en él da una fiesta en que el rey ve claramente que el lujo que despliega su ministro supera enojosamente el tren de vida que se lleva en el Palacio del Louvre, morada oficial del rey y su familia.

Nicolas Fouquet

Nicolas Fouquet, Ministro de Hacienda

Al invitar al rey a su magnífico castillo de  Vaux,  el superintendente de las finanzas Fouquet firmó su perdición: «¿Es que no vamos a ser capaces de obligar a esta gente a restituir lo mal adquirido?» Fouquet iba a morir en prisión, pero a pesar de ello el lujo iba a volver con su magnífico esplendor en el Palacio de Versalles.

—El no puede haber adquirido tantas propiedades honestamente —comenta el monarca—. No tenía un solo centavo al ser nombrado para ese cargo…

Luis  XIV  promulga,   entonces,  su primer decreto: destituye a Nicolás Fouquet y decide que el señor dArtagnan, comandante de los mosqueteros, se encargue de prenderlo y conducirlo a la fortaleza de Pignerol, donde   pasará   el   resto   de   su   vida.

El soberano experimenta por primera vez su propia fuerza. Comprende que necesita asesores, pero que no debe permitir que acumulen poderes excesivos, pues correría el riesgo   de  que   escaparan   a  su   control.

Se previene también contra la “nobleza de toga”, que había adquirido durante los reinados anteriores cargos administrativos con carácter hereditario. Nombra funcionarios para cargos transitorios, de duración sólo determinada por los deseos del propio monarca. Tales hombres, como lo había recomendado Mazarino, son escogidos entre los representantes más hábiles de la burguesía.

El más conocido de los ministros de Luis XIV es Colbert, hijo de un comerciante de tejidos, nombrado secretario de Estado, superintendente de las Manufacturas e inspector general de Finanzas, Colbert se convierte, en el brazo derecho del monarca, digno sucesor de Richelieu y de Mazarino. Tiene ideas bien definidas sobre la economía en general y sobre la política económica necesaria al reino. Para él, la sociedad se apoya sobre el trabajo, “fuente de todos los bienes espirituales y materiales”, inclinación natural, pero que el Estado tiene el derecho de imponer.

Colbert quiere limitar el número de los que no trabajan: los “oficiales” de la corte, las personas nobles o burguesas que viven de rentas, los clérigos, etc. Mientras muchos de sus contemporáneos creen tan sólo en la riqueza agrícola, él considera los productos del suelo como inseguros y poco susceptibles de mejora. La industria es para Colbert el gran factor de la prosperidad, ya que no se sujeta a las inconstancias del clima, sino que depende, sobre todo, de la capacidad de los hombres.

Otras ideas de Colbert corresponden a la doctrina económica dominante en su tiempo: el mercantilismo. Lo que hace la riqueza de un Estado son sus recursos en metales preciosos. Como la cantidad de oro y plata existente en el mundo es limitada, Colbert cree que sólo puede aumentar las reservas y riquezas de Francia a costa de sus vecinos. Francia debe bastarse a sí misma, exportar el máximo posible e impedir la entrada al país de productos manufacturados por competidores,   principalmente   europeos.

La industria del reino era incipiente. En su mayor parte, estaba representada por pequeños talleres artesa-nales, incapaces de fabricar productos de calidad a bajo precio y en cantidades suficientes para permitir la exportación. Por eso, Colbert inaugura una política de intervención directa del Estado en la producción. Se crean las manufacturas estatales, reuniendo en un solo local a artesanos de varios talleres. El nuevo sistema es mucho más rentable para el gobierno.

La reunión de los artesanos en grandes grupos aumenta la productividad del trabajo. Además, los trabajadores reciben apenas un magro salario y están sujetos a un régimen opresivo: cualquier divergencia en cuanto a la  paga es  castigada severamente.

EL CORRUPTO FOUQUET: El 10 de marzo de 1661, el canciller Séguier, los secretarios de Estado y los miembros del Consejo fueron reunidos por Luis XIV, que se dirigió a ellos en estos términos: «Os he reunido para deciros que hasta este momento he dejado que mis asuntos fueran gobernados por el señor Cardenal. Ya es tiempo de que los gobierne yo mismo. Vosotros me ayudaréis con vuestros consejos, cuando yo os los pida».

Estas palabras fueron acogidas con un estupor incrédulo. Significaban el establecimiento de una dictadura como Francia no la había conocido nunca. Pero el reino pedía ardientemente un monarca absoluto.

La Fronda dejaba un recuerdo de horror, y de ninguna manera habían sido curadas todas sus heridas. Las victorias sobre el extranjero excitaban el apetito de gloria y hacían desear un gran reinado. Además, los años 1660 y 1661 habían conocido malas cosechas; el pueblo tenía hambre, la mortalidad aumentaba. En las ciudades volvía el paro y el antagonismo de clases. Todos se volvieron hacia el rey como hacia un salvador, y se encontraron con que el rey respondía perfectamente a estas aspiraciones.

Desde el primer día de su gobierno demostró a la escéptica corte una pasión por el trabajo que no cesaría nunca, experimentando una profunda alegría al dirigir, y dominando, sin esforzarse, a sus ministros. Entre estos, el más brillante era cierto Nicolás Fouquet, superintendente de Hacienda, quien se burlaba de la energía del joven monarca, persuadido de que la atracción de la vida amable no tardaría en separar a Luis de sus deberes. Y para la corrupción y los placeres, Fouquet era maestro consumado. Inmediatamente después de la guerra civil, traficantes y tratantes dominaban el gobierno y la sociedad. El Gran Maestre de la Hacienda los protegía y participaba en sus negocios, confundiendo alegremente el dinero del Estado con el suyo.

Su castillo de Vaux le Vicomte, decorado por Le Notre, Le Brun, Poussin, era de una belleza y de un fasto inauditos, y sus colecciones procedían de todos los rincones del mundo; encantador, elegante, perverso, todas las mujeres le estaban sometidas, y los salones de su esposa y de su amante eran los más solicitados de Francia. Hombre atrevido, además, había concebido las principales ideas del programa aplicado más tarde por Colbert.

Colbert había sido recomendado al rey por Mazarino en su lecho de muerte. Hijo de un pañero de Reims, moreno, hosco, siempre malhumorado, el fiel servidor del Cardenal se había enriquecido junto a este último. Sin embargo, si bien entonces se había prestado a turbios manejos, el ministro de Luis XIV sacará más tarde provecho de su integridad, de su amor a la cosa pública.

Colbert no era un desconocido para Luis: cuando los amores del rey con María Mancini, había llevado en propia mano las cartas que la italiana dirigía al soberano desde su exilio de Brouage, donde estaba relegada. Después de la muerte de Mazarino, el sagaz empleado fue nombrado Interventor de la Hacienda, viéndosele trabajar cada noche frente a frente con el rey. Allí, desenredó las cuentas de Fouquet, aclarando sus malversaciones.

Luis necesitó dos meses para decidirse. En mayo, estaba resuelto a hundir al superintendente. Este se condujo con seguridad y orgullo, trabajando en su propia perdición: vendió su cargo de Procurador General en el Parlamento, que le hacía casi inviolable, y ofreció a Su Majestad una fiesta incomparable en su castillo. Deseaba impresionar así al joven rey, por su gloria y su fasto. Pero el espectáculo de los jardines, de los bailes, de los fuegos, de los juegos de agua, irritó al rey, que comparaba sus vetustas estancias con este palacio de sátrapa.

El odio de Luis XIV persiguió entonces al superintendente hasta su fortaleza de Belle Isle, donde el 5 de septiembre fue detenido por los mosqueteros. Tres años después se abrió el proceso de Fouquet. Queriendo Luis ofrecer un terrible ejemplo a los malos servidores de la corona, dejó a Colbert escarnecer injuriosamente a la justicia: el ministro desapareció en el fondo de la fortaleza de Pignerol y jamás salió de ella.

Juzgado demasiado importante el cargo de superintendente, fue suprimido y reemplazado por el de «interventor de hacienda». Una época se había acabado. Después del último sobresalto del feudalismo, Luis XIV iba a gobernar con la «plebe y la baja burguesía», como escribió el duque de Saint Simón.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Cardenal Mazarino Ministro y Tutor de Luis XIV de Francia Obra

RESUMEN DE LA VIDA Y OBRA DEL CARDENAL MAZARINO, MINISTRO DE LUIS XIV

ANTECEDENTES: La segunda parte del siglo XVII francés, período que sería llamado el «Gran Siglo» por los historiadores, se caracteriza durante sus diez primeros años por una crisis que conmovió a la monarquía como raramente lo había sido antes ni lo volvería a ser después, hasta la Revolución de 1789.

Es una de las pocas veces, durante toda la historia de Francia, en que la monarquía encuentra levantados frente a ella, tanto al Parlamento burgués como a los Príncipes, sostenidos por el pueblo. Todos se sentían cansados de la mano de hierro que Luis XIII había mantenido sobre ellos por medio de su ministro Richelieu. Para defender la corona real se encontró un prelado extranjero, el italiano Mazarino, cuya inteligencia y energía redujeron las intrigas y violencias.

Cuando el pequeño Luis XIV llegó a la edad de ocupar el poder, conservaba de su infancia el horror al desorden y a toda veleidad de independencia. Con una voluntad sistemática establecerá los fundamentos de un absolutismo como Francia no le había sufrido jamás.

cardenal frances mazarino

Giulio Mazarino
Giulio Mazarino o Jules Mazarin (1602-1661), político y cardenal francés que controló el gobierno francés durante la minoría de edad deLuis XIV y ayudó a transformar a Francia en la potencia predominante de Europa.El poderoso cardenal francés de origen italiano Giulio Mazarino gobernó el reino
durante la minoría de edad de Luis XIV.

DOS ESPECIALISTAS  PARA UNIFICAR   UN   REINO
Mientras en Alemania los señores feudales aún tenían fuerza suficiente para impedir la unificación del Imperio, en Francia las cosas marchaban en sentido inverso: la nobleza se debilitaba gradualmente, consolidándose el poder de la monarquía sobre todo el reino.

Desde tiempos de Felipe IV el Hermoso, quien afianzó la obra de Felipe II Augusto, la idea de país iba cobrando cuerpo. Hasta entonces en la Edad Media, cada señor o noble tenía control absoluto sobre sus dominios —los feudos—. Pero, durante los tres últimos siglos, el poder de la nobleza iba siendo limitado. Aunque conservaban todavía algunos privilegios, barones y condes eran obligados a respetar una única autoridad “nacional”, el rey. Aun así, periódicamente la nobleza se rebelaba, reclamando o restableciendo sus antiguos privilegios y creando dificultades a las iniciativas del monarca.

Richelieu procuró subordinar enteramente la nobleza al poder central. Pero el tiempo era corto. El rey envejecía y el propio Richelieu sentía disminuir sus fuerzas, sin que la monarquía francesa hubiese alcanzado el poder absoluto que consideraba indispensable para el fortalecimiento del Estado.

Se hacía imprescindible crear condiciones para que el futuro monarca pudiese continuar la obra. Uno de los obstáculos ya habla sido sorteado: la falta de un heredero directo del trono. Si Luis XIII hubiera muerto sin dejar hijos, la situación se habría complicado, pues la corona habría pasado al hermano del rey, en quien Richelieu no confiaba.

Había ahora una criatura de algunos días de vida. Pero eso solo no bastaba para asegurar la continuidad de la política incitada por el cardenal. Richelieu pensaba que sin un buen consejero ningún soberano se podría conducir con eficacia. Por eso necesitaba preparar con urgencia un sucesor para su propio cargo.

Había un solo hombre que estaba en condiciones de sucederlo: Giulio Mazarino, experto diplomático italiano que había sido soldado en los ejércitos del papa y que por entonces representaba al pontífice en París. En la larga convivencia con el italiano, Richelieu comprobó la perfecta identificación que Mazarino iba adquiriendo con él. La probada habilidad de Mazarino haría de él un continuador ideal de sus proyectos.

Era necesario “afrancesarlo” y aumentar su prestigio, para tornarlo en un consejero viable para el futuro rey de Francia. En 1640, Richelieu manda cambiar su nombre por el de Jules Mazarin y consigue su elevación al rango de cardenal. Esto se produce en el momento preciso: Richelieu fallece dos años más tarde y, al año siguiente, deja de existir también Luis XIII.

Ana de Austria

EL ULTIMO DESAFIO DE LA NOBLEZA
“¡Luis XIII ha muerto, viva Luis XIV!”. Resuenan nuevamente los tambores en las plazas públicas, mientras los heraldos proclaman el nombre del nuevo rey. El monarca tiene sólo cinco años. Corresponde a su madre gobernar provisionalmente, hasta que el rey alcance la mayoría de edad. No muy interesada en los asuntos políticos, la Reina Ana entrega el poder efectivo a ese personaje todavía relativamente oscuro, el cardenal Mazarino. Consta que las relaciones de la reina con su primer ministro eran más que amistosas. El hecho es que Mazarino no pierde tiempo y aplica paso a paso la política de Richelieu.

Luis XIII de Francia

Crea nuevos impuestos y tasas para los nobles, a fin de obtener fondos y reducir  aún   más  sus   privilegios.   Y concentra en sus manos una gran cantidad de poderes que, según explica, serán transferidos a Luis XIV en cuanto éste suba al trono. Mazarino se destaca pronto. Concluye con Alemania los tratados de Westfalia, poniendo fin a la llamada Guerra de los Treinta Años, que a partir de un conflicto entre los príncipes alemanes y los Habsburgo se había transformado en un conflicto continental, pues comprometía prácticamente a todos  los  países  europeos.

Los obispados de Metz, Toul y Ver. dún eran reconocidos como parte del reino de Francia y lo mismo ocurría con Alsacia, que se convertía en un enclave francés en medio de territorios germánicos. El poderío español también se reducía, ya que perdía gran parte de su influencia en los Países Bajos.

La guerra fue financiada por medio de pesados tributos, que afectaban tanto a los varios sectores de la nobleza como a los comerciantes, campesinos y artesanos. A partir de 1646, por ejemplo, todas las mercaderías que entraron en París fueron tasadas. Apoyándose en la burguesía, con la cual entablaron un pacto momentáneo (ambas clases tenían intereses opuestos), los nobles se rebelaban contra Mazarino con el concurso de la población de París.

Sintiéndose poco segura en palacio, la regente manda aprontar un carruaje y, llevando consigo a su hijo, logra atravesar la ciudad y refugiarse en la pequeña villa natal de Luis XIV, Saint-Germain-en-Laye (el pequeño rey no olvidará jamás el miedo que le produjo el levantamiento de París y de la nobleza: toda la vida tratará de domesticar a esta última y nunca se encontrará a gusto en la capital).

Se trataba de la llamada Fronda, rebelión capitaneada por la nobleza contra el poder creciente de la monarquía. Expulsado de París por los nobles, el joven rey Luis XIV fue, no obstante, traído de regreso por un príncipe, Conde. En desacuerdo con la revuelta, Conde afirmaba no tener nada contra el futuro soberano, y sí contra Mazarino. Exigió que fuese echado de Francia. En condiciones de inferioridad, Mazarino se exilió voluntariamente y comenzó a preparar  cuidadosamente   su  retorno.

Mantenía intensa correspondencia con la reina y su hijo, y daba instrucciones precisas en cuanto a la manera de enfrentar a la Fronda. En setiembre de 1651, probablemente debido a su consejo, Luis XIV declara oficialmente terminado el período de la regencia materna y asume todos los poderes de monarca. Tiene apenas trece años.

No tardará en llamar a París al fiel consejero de la corona (fiel, aunque se enriquezca a su nombre). Desde entonces, Mazarino se convierte en la “eminencia gris” del reino, el verdadero gobernante y preceptor del rey. Sólo otra personalidad se hace tan conocida —y odiada— como la suya en los años siguientes: la de Nicolás Fouquet, superintendente de Finanzas, a quien Mazarino encarga la importante tarea de recaudar los impuestos.

Mazarino enseña a Luis XIV a mantener siempre equilibrado el tesoro real, a rodearse de hombres competentes, interesados en desarrollar el comercio y las manufacturas, y a escoger a sus asesores sobre todo entre los burgueses, que, según él. merecen más confianza que la gente de  la   nobleza.

Luis XIV de Francia

No podía haber mejor alumno que Luis XIV. El monarca participaba de las reuniones del consejo a título de “enseñanza práctica” y daba su parecer sobre los asuntos en discusión.

A partir de cierto punto, su opinión divergía frecuentemente de la de los consejeros, lo que provocaba algún malestar en la sala del conseje en definitiva, Luis no era más que un muchachito. Empero, se hacía difícil distinguir dónde terminaba el entrenamiento y dónde comenzaba a expresarse   la   soberana   voluntad   real.

CUANDO  EL  DISCÍPULO APLICA LAS DOCTRINAS DEL MAESTRO
Antes de “diplomarlo”, Mazarino juzgó necesario escoger para él una esposa. Luis ya tenía su elección hecha: María Mancini, joven y bella sobrina del cardenal. Pero éste era contrario a las complicaciones que estos amores podían aportar. “¡Señor, os he recomendado apoyaros sobre los burgueses —dice— pero no sobre las burguesas! …” Mazarino insiste en que el monarca encuentre esposa en las familias reales de Europa. El casamiento es un asunto de Estado, un asunto por demás complicado para confiarlo exclusivamente a los sentimientos.

Mazarino ha iniciado gestiones ante Felipe IV de España: Luis XIV se casará con la princesa María Teresa, recibiendo a cambio territorios españoles de los Países Bajos, además de una pequeña dote de… ¡medio millón de escudos de oro! Al menos teóricamente, la transacción deberá asegurar la paz entre los dos reinos. La ceremonia se realiza en 1660.

Boda de Luix XIV y María Teresa

Boda de Luix XIV y María Teresa

Luis, que había jurado a María una fidelidad eterna, la dejó marchar, entre lágrimas. El corrió a ocultar sus lágrimas a Chantilly, enviando a su bienamada patéticas cartas de amor. Hizo falta, durante meses, toda la ternura de Ana de Austria, toda la sutileza, todas las reprensiones del Cardenal para que el rey consintiese, por fin, en renunciar a María, aceptando ofrecer su mano a la insípida María Teresa. El 9 de junio de 1660, unos esponsales dignos de un cuento de hadas unían a la Infanta de España y al Rey de Francia. María Teresa, desde el día siguiente de su boda, manifestó por su esposo una adoración ingenua y enojosa, que se prolongaría hasta sus últimos días.

EL FIN DE MAZARINO
El rey fue siempre un dócil alumno de Mazarino. Este se comportaba como verdadero monarca. Nadie tenía acceso libre a él, quien solicitaba una gracia debía dirigirse al Cardenal y no a Luis; su salud declinaba de día en día, pero su fasto jamás había aparecido tan esplendoroso. Victorioso frente a Austria y España, todavía encontró tiempo para pacificar el norte de Europa, restableciendo el equilibrio entre Suecía, Polonia y Dinamarca.

Sintiendo entonces próximo su fin, contempló la muerte con grandeza, suspirando solamente a la vista de las maravillas de su colección de cuadros: «Es necesario, pues, dejar todo esto». «Nunca, dijo más tarde Voltaire, hubo en una corte más intrigas y esperanzas que durante la agonía del cardenal Mazarino».

El superintendente Fouquet, protegido por la reina madre, creyó que sucedería al italiano, pero Colbert estaba firmemente resuelto a obstaculizarle el camino y a aprovechar la oportunidad. El día 7 de marzo, Mazarino se despidió noblemente del rey y de la reina madre.

Luis XIV lloró mucho, pero cada uno de sus ministros, acechando en su rostro una señal sobre la que fundar sus esperanzas, quedó decepcionado. El Cardenal se extinguió el 9 de marzo, habiendo llevado a fin la obra de Luis XIII y de Richelieu. Entre las manos del rey de Francia ponía la corona más poderosa de Europa.

PARA SABER MAS…
LAS DIFICULTADES FINANCIERAS EN LA ÉPOCA DE MAZARINO
Mazarino se encontraba frente al enojo de la nobleza y, además, frente a las dificultades económicas que había heredado de su predecesor. Este había concedido a estas cuestiones un mediano interés. El «estado de previsión» establecido cada año no comprendía todos los gastos ni todos los ingresos. Había cajas distintas, cuentas especiales a las cuales estaba afectado un ingreso determinado.

El paso de gente de guerra o una mala cosecha comprometían su percepción, por lo que se imponía encontrar nuevos recursos. Los gastos impagados, los ingresos no cobrados eran diferidos de año en año. Hubieron de aumentarse los impuestos de 17 a 69 millones, acrecentar el número de gravámenes. Pero todo fue insuficiente. La productividad del país era mediocre: el reino estaba siempre en el límite de la subsistencia y al borde del hambre endémica; la población permanecía subalimentada.

Para mantener sus ejércitos, Mazarino hubo de recurrir a métodos detestables, pidiendo prestado dinero a los banqueros, autorizando a éstos a percibir determinados impuestos. El rey ponía entonces a su disposición agentes del fisco y, a veces, hombres armados oprimían con impuestos a los campesinos hambrientos. En 1643 y 1644 hubo revueltas y motines en Rouer-gue, Poitou, Saintonge y el Angoumois. Pero la crisis financiera, lejos de disminuir, se agravaba. Particelli d’Emery, financiero de origen italiano, nombrado superintendente, se las ingenió para encontrar recursos nuevos mediante la venta de oficios inútiles y reducciones de emolumentos.

Exhumó una vieja ordenanza de Enrique II prohibiendo la construcción de casas junto a las murallas de París por razones militares; los propietarios de los suburbios hubieron de pagar una multa en virtud de este Edicto (Edit du Toisé), lo que provocó motines (1644). Una nueva tasa, la de los «Acomodados», afectó a los financieros, pero fue necesario renunciar a ella rápidamente ante las protestas generales.

El Parlamento de París se puso a la cabeza de los descontentos. En 1647, cuando habían comenzado las negociaciones de Westfalia, se promulgó otro Edicto que gravaba los derechos de consumo sobre todas las mercancías que entraran en París.

En fin, en 1648, con ocasión de la renovación de la Paulette (tasa anual pagada por los magistrados, que garantizaba la herencia de sus cargos), se decidió que, en lugar de pagar este derecho anual, los oficiales de los Tribunales (Tribunal de Cuentas, Tribunal de Impuestos Indirectos, Gran Consejo) abonarían cuatro años de sueldo. Aunque el Parlamento de París había sido exceptuado de esta medida, un poco excesiva, no impidió que se solidarizara con sus colegas.

El Papa Ermitaño Celestino V Papa Del Gran Rechazo

En 1292 murió el Papa Nicolás. El cónclave de los cardenales se reunió, mientras todas las cancillerías de Europa se esforzaban en presionar a los cardenales. Ninguna mayoría pudo imponer su candidato. Un año pasó, en vano. La cristiandad se impacienta. Para el prestigio de la Santa Sede, tal   aplazamiento   tampoco   es   beneficioso.

Papa Celestino V, quien ha pasado a la historia como el pontífice del “gran rechazo”, pues su pontificado duró del 29 de agosto al 13 de diciembre de 1294 y después se retiró a una vida de eremita. Tras su renuncia fue elegido Bonifacio VIII.

Cansados de esperar, cansados de las presiones, los cardenales eligieron entonces lo que llamaríamos un Papa de transición. Un viejo ermitaño de 12 años, Pedro de Morrone, fue elegido con el nombre de Celestino V.

El bueno del ermitaño no sospechaba nada. Vivía entre peñas, austeramente, cuando un día el Colegio Cardenalicio, portando mitra y báculo de oro, fue a arrodillarse ante él, pobre anciano. Asustado por tanto honor y lujo, los rechazó. Pero los príncipes de la Iglesia le hicieron ver que el interés de la Santa Sede y de la Cristiandad exigía su aceptación.

Se resignó, por lo tanto, y partió para Roma. No la encontró a su gusto y pidió, incluso, que se le construyera una celdilla de monje donde pudiera vivir. Menos aún podía comprender y amar el mundo de intriga y lujo que le rodearía en lo sucesivo. No podía considerar la Iglesia y la función sacerdotal de otro modo que en la pobreza.

Incluso puso de nuevo en vigor una antigua bula; durante la elección de los Papas, los cardenales deberían estar encerrados y cada día se disminuiría un plato del menú ordinario, hasta que no hubiera en él más que pan y agua.

Pero Celestino V tuvo una idea que le era muy entrañable: la renuncia. Se creyó no haber visto nunca tal cosa. ¿Cómo podría desatarse lo que Dios había atado? Celestino interrogó a los grandes juristas que le rodeaban y, entre ellos, a Benito Caetani, el futuro Bonifacio VIII.

Este Caetani era un hombre enérgico, el más instruido y el más inteligente, sin duda, de todos los cardenales. Estudió el problema y dio un parecer favorable.

Los restantes cardenales, comprendiendo que un Papa reticente e ingenuo no puede gobernar, sin peligro, a una cristiandad muy compleja, aceptaron. Entonces, sin presión, Celestino V pudo abdicar. El cónclave, reunido de nuevo, eligió en su lugar al cardenal Caetani: Bonifacio VIII.

BONIFACIO VIII
Bonifacio VIII era, sin duda, el hombre más digno de aquel honor supremo. Pero Celestino, convertido de nuevo en Pedro de Morrone, quiso regresar a su gruta. El nuevo Papa comprendió inmediatamente el peligro; el ingenuo ermitaño puede ser el juguete de influencias nefastas, que podrían empujarle a negar su abdicación.

Papa Bonifacio VIII

Es un riesgo, por mínimo que sea, que un Papa, en nombre de la Iglesia, no quisiera correr, porque conduciría a la Iglesia a la situación de los años precedentes, cuando había dos Papas, permitiendo a los diversos príncipes escoger el Papa más conveniente para su interés.

En consecuencia, el ermitaño fue encerrado en un castillo de Campania. Poco tiempo después, murió. El impedirle volver a su vida de eremita había sido una medida útil, pero impopular. Su muerte, tan repentina, podía sugerir la idea de asesinato, y se podía pensar, incluso, que Bonifacio VIII había forzado a Celestino a abdicar. Estos eran los puntos débiles de la posición de Bonifacio VIII. Hombres hábiles y sin escrúpulos, como los   legistas,   no   podían   desaprovecharlos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Historia Moderna Renovacion cientifica, grandes exploraciones marítimas, inventos

Historia Moderna Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

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La Imprenta
El Renacimiento
Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
El Humanismo
La Guerra de los Treinta Años
La Guerra de Los Siete Años
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Las Reformas y Contrarreforma
La Renovación Científica
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Biografia de Galileo Galilei Descubrimientos e Historia de la Astronomia

Si para ser un buen físico bastara ser un buen observador, la física sería una ciencia muy banal. Sin adoptar una postura falsa contra los preceptos de la experiencia, los contemporáneos y sucesores de Bacon van a ingeniárselas para introducir la razón pura en el análisis de los hechos físicos; ya decía Galileo:  “Nadie podrá entender el gran libro del universo si ignora su lenguaje que es el lenguaje matemático”.

(Pisa, actual Italia, 1564-Arcetri, id., 1642) Físico y astrónomo italiano. Fue el primogénito del florentino Vincenzo Galilei, músico por vocación aunque obligado a dedicarse al comercio para sobrevivir. En 1574 la familia se trasladó a Florencia, y Galileo fue enviado un tiempo –quizá como novicio– al monasterio deGALILEO galilei Santa Maria di Vallombrosa, hasta que, en 1581, su padre lo matriculó como estudiante de medicina en la Universidad de Pisa.

Pero en 1585, tras haberse iniciado en las matemáticas fuera de las aulas, abandonó los estudios universitarios sin obtener ningún título, aunque sí había adquirido gusto por la filosofía y la literatura. En 1589 consiguió una plaza, mal remunerada, en el Estudio de Pisa.

Allí escribió un texto sobre el movimiento, que mantuvo inédito, en el cual criticaba los puntos de vista de Aristóteles acerca de la caída libre de los graves y el movimiento de los proyectiles; una tradición apócrifa, pero muy divulgada, le atribuye haber ilustrado sus críticas con una serie de experimentos públicos realizados desde lo alto del Campanile de Pisa.

En 1592 pasó a ocupar una cátedra de matemáticas en Padua e inició un fructífero período de su vida científica: se ocupó de arquitectura militar y de topografía, realizó diversas invenciones mecánicas, reemprendió sus estudios sobre el movimiento y descubrió el isocronismo del péndulo.

En 1599 se unió a la joven veneciana Marina Gamba, de quien se separó en 1610 tras haber tenido con ella dos hijas y un hijo. En julio de 1609 visitó Venecia y tuvo noticia de la fabricación del anteojo, a cuyo perfeccionamiento se dedicó, y con el cual realizó las primeras observaciones de la Luna; descubrió también cuatro satélites de Júpiter y observó las fases de Venus, fenómeno que sólo podía explicarse si se aceptaba la hipótesis heliocéntrica de Copérnico. Galileo publicó sus descubrimientos en un breve texto, El mensajero sideral, que le dio fama en toda Europa y le valió la concesión de una cátedra honoraria en Pisa. En 1611 viajó a Roma, donde el príncipe Federico Cesi lo hizo primer miembro de la Accademia dei Lincei, fundada por él, y luego patrocinó la publicación (1612) de las observaciones de Galileo sobre las manchas solares.

Pero la profesión de copernicanismo contenida en el texto provocó una denuncia ante el Santo Oficio; en 1616, tras la inclusión en el Índice de libros prohibidos de la obra de Copérnico, Galileo fue advertido de que no debía exponer públicamente las tesis condenadas. Su silencio no se rompió hasta que, en 1623, alentado a raíz de la elección del nuevo papa Urbano VIII, publicó El ensayador, donde expuso sus criterios metodológicos y, en particular, su concepción de las matemáticas como lenguaje de la naturaleza. La benévola acogida del libro por parte del pontífice lo animó a completar la gran obra con la que pretendía poner punto final a la controversia sobre los sistemas astronómicos, y en 1632 apareció, finalmente, su Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo; la crítica a la distinción aristotélica entre física terrestre y física celeste, la enunciación del principio de la relatividad del movimiento, así como el argumento del flujo y el reflujo del mar presentado (erróneamente) como prueba del movimiento de la Tierra, hicieron del texto un verdadero manifiesto copernicano.

El Santo Oficio abrió un proceso a Galileo que terminó con su condena a prisión perpetua, pena suavizada al permitírsele que la cumpliera en su villa de Arcetri. Allí transcurrieron los últimos años de su vida, ensombrecidos por la muerte de su hija Virginia, por la ceguera y por una salud cada vez más quebrantada.

Consiguió, con todo, acabar la última de sus obras, los Discursos y demostraciones matemáticas en torno a dos nuevas ciencias, donde, a partir de la discusión sobre la estructura y la resistencia de los materiales, demostró las leyes de caída de los cuerpos en el vacío y elaboró una teoría completa sobre el movimiento de los proyectiles. El análisis galileano del movimiento sentó las bases físicas y matemáticas sobre las que los científicos de la siguiente generación edificaron la mecánica física.

EL MÉTODO EXPERIMENTAL
En la Universidad de Pisa, el joven profesor practicaba un método de enseñanza entonces completamente nuevo: al margen de lo acostumbrado, procuraba que sus alumnos se dieran cuenta personalmente de la verdad de las leyes físicas que iba enunciando. Por tal motivo, no vaciló, en algunas oportunidades, en salir de las aulas para acompañarlos hasta un lugar donde fuera posible llevar a efecto los experimentos y las pruebas demostrativas necesarias para la comprensión de la lección impartida.

Así, para comprobar la veracidad de las leyes que rigen la caída de los cuerpos, Galileo realizó reiteradas experiencias desde lo alto del campanario de la catedral de Pisa. En efecto, la ley física relativa a la caída de los cuerpos, que había enunciado Aristóteles, expresaba que los cuerpos caen con una velocidad proporcional a su peso. Galileo, por lo que se presume ahora, habría descubierto que el enunciado aristotélico era absolutamente erróneo y decidió “comprobarlo” ante los alumnos y los profesores reunidos.

Subido a la torre, hizo repetidas experiencias de arrojar, simultáneamente, objetos de distinto peso, los que, de acuerdo con aquel enunciado, debían llegar al suelo con diferencia de tiempo (primero los más pesados); el hecho fue que los diversos objetos llegaban siempre al mismo tiempo. Los profesores que basaban su enseñanza en la enunciación simple y sin análisis de las leyes de Aristóteles se retiraron abrumados por la evidencia. Sin ningún respeto por Aristóteles, Galileo enunció entonces el nuevo principio de física, a saber: que en el vacío, sea cual fuere su peso, los cuerpos caen a la misma velocidad. Lo más importante, sin embargo, consistió en que, con esas pruebas prácticas, dio nacimiento a la ciencia experimental, basada, no en principios abstractos, sino en la comprobación y demostración práctica de cada ley enunciada.

En sus variadas investigaciones, Galileo no pudo dejar de poner en descubierto la incompetencia de muchos de sus colegas y el carácter anticientífico de algunas de sus enseñanzas. Ello le valió que, así como conquistaba la admiración de los alumnos y profesores estudiosos, se ganaba también el odio inextinguible de muchos otros que no podían tolerar que de tal modo los humillara.

Algunos, de tales “docentes” deseaban que el joven Galileo fuera expulsado de su cátedra. Galileo debió convencerse, finalmente, de que Pisa no era el lugar más apropiado para dedicarse con serenidad a los estudios, y de que debía procurar alejarse de ella. Así, en 1591, aprovechó la oportunidad que le brindaba una invitación para dictar una cátedra en la Universidad de Padua, y se alejó de Pisa. Padua le dio la acogida a que se había hecho acreedor, y Galileo reanudó con intenso entusiasmo sus investigaciones.

Su mayor preocupación consistía en buscar la solución al problema presentado por los dos contrapuestos “sistemas del mundo”, el de Tolomeo y el de Copérnico, ilustre sabio polaco del siglo xv. La tesis predominante era la de Tolomeo (geocéntrica), que suponía que la Tierra era el centro del sistema planetario; en cambio, la tesis enunciada por Copérnico (heliocéntrica), afirma que el Sol constituye el centro del sistema; o sea que en torno del Sol giran la Tierra y los restantes planetas. Galileo consideraba que los cálculos matemáticos no podrían ser suficientes para comprobar cuál de ambas tesis era la acertada, y que en este caso, como en otras ramas del conocimiento, se hacía indispensable la observación directa. Consideró que no había más que un solo procedimiento: escrutar la inmensidad del cielo. Pero, ¿con qué medios?

EL TELESCOPIO
El año 1609 no es solamente uno de los más importantes en la vida de Galileo, sino también una fecha memorable en la historia de la astronomía. En ese año Galileo construyó un telescopio (del griego “tele”, lejos, y “scopeo”, observo), instrumento’ mediante el cual se hizo posible la exploración ocular del cielo. Los descubrimientos que poco a poco fue realizando con ese instrumento óptico suscitaron admiración y desconcierto. La Vía Láctea, hasta entonces considerada una ligera neblina en la oscuridad del cielo, apareció, en cambio, compuesta por miríadas de. estrellas; la Luna, considerada un cuerpo resplandeciente y cristalino, no era tal: las manchas lunares eran verdaderas montañas con cráteres volcánicos. Y hubo algo más: por medio de este instrumento extraordinario, Galileo pudo demostrar la exactitud de la teoría de Copérnico.

Como fruto de tantos y señalados estudios y experimentaciones, Galileo publicó dos grandes obras: en 1610 el “Sidereus Nuntius” (“El mensajero de las estrellas”) y en 1632 el “Diálogo de los máximos sistemas, tolomeico y copernicano”. En el período transcurrido, además, se asegura que algunos estudios relacionados con el microscopio formaron parte de sus trabajos.

DESCUBRIMIENTOS Y CONFLICTOS CON LA IGLESIA DE GALILEO GALILEI

“DISPONES, MI QUERIDO GALILEO, DE PRUEBAS IRREFUTABLES. . .”
En el jardín de su casa, trató de instalar el telescopio en un trípode y apuntar hacia lo alto, observando los  navíos enemigos, que poco le interesaban, sino a la bóveda celeste, en esta noche especialmente estrellada. Fascinado con la visión aumentada de la Luna, Galileo mandó llamar a Viviani y Torricelli, sus más fieles discípulos: “¡Esta es la prueba!, yo sabía que Aristóteles estaba errado; la Luna no es una esfera lisa o perfecta, y tampoco tiene luz propia.

Esas pequeñas manchas oscuras son sombras de las montañas que existen en la Luna como en cualquier otro astro. Eso demuestra que la Luna recibe su luz de otro astro, y por el tamaño de la sombra podemos también calcular la altura de las montañas”. Después de nuevas observaciones y cálculos, Galileo saca en conclusión que, de la misma forma en que la Tierra gira en torno del Sol, la Luna gira en torno de la Tierra mostrando sólo una de sus caras. Ávido por un intercambio de ideas, Galileo escribe a Kepler relatando los descubrimientos que había hecho.

La respuesta no tarda: “Dispones, mi querido Galileo, de pruebas definitivas de la veracidad de las tesis de Copérnico, y de las lagunas profundas del sistema aristotélico. En cuanto a mí, llegué a las mismas conclusiones por otros caminos. Observé que los planetas no se mueven en círculos, «movimiento perfecto», según Aristóteles, sino que siguen una trayectoria elíptica. En el foco de esa elipse está localizado el Sol. En lo que se refiere a tus observaciones, aconsejo que las publiques rápidamente en forma de un libro.

Creo que nuestro deber es difundir la ciencia para su mejor desarrollo”. Galileo duda. Prefiere investigar un tiempo más antes de exponerse a las críticas. Si surgiese alguna dificultad, ya al menos habría conseguido terminar un trabajo importante. Su nuevo objetivo —el planeta Júpiter— le trae una sorpresa. Repara que tiene cuatro astros a su lado, que cada noche se disponen de forma diferente, una vez de un lado, otra vez de otro, desapareciendo otras veces detrás del planeta.

Son los cuatro satélites de Júpiter girando en torno de él como la Luna alrededor de la Tierra. Los bautiza con el nombre de Mediceos (homenaje a los poderosos Médicis), previendo las enormes implicaciones de sus descubrimientos: el insospechado número de astros invisibles antes del perfeccionamiento del telescopio revela lo absurdo de la concepción de Aristóteles, según la cual los cuerpos celestes fueron creados para deleite de la criatura humana; y los satélites de Júpiter eran un ejemplo de sistema solar en miniatura, como fueron pensados por Copérnico.

ADIVINE QUIEN PUEDA Después de otras exploraciones, cuando verificó inclusive la existencia de manchas irregulares en la superficie del Sol, el maestro publica, en diciembre de 1610, el siguiente texto: Smaisrmil mepoetalevmibnenvgttaviras. “Quien descifre este enigma”, explica el astrónomo, “conocerá cuál es el verdadero sistema del mundo”. Como nadie adivinase, restablece el orden correcto de las letras: “Altissimum planetam tergeminum observavi“, o sea “Observé que el planeta más alto es triple”.

Galileo acababa de descubrir, sin saberlo, los anillos de Saturno. Por su telescopio rudimentario veía confusamente una mancha circular alrededor del planeta, y creía que éste era el más distante de la Tierra, concluyendo que el astro estaba compuesto por tres estrellas diferentes. Los medios técnicos no le permitían ir más lejos en sus conclusiones. De cualquier modo no estaba lejos de la verdad, ya que los anillos de Saturno están compuestos por una infinidad de pequeños cuerpos celestes tan próximos unos a otros que parecen confundirse en el telescopio. ¿Y por qué aquel acudir a un enigma? ¿Intentaba encubrir un hecho científico?

Parece más probable que pretendiera, por el contrario, atraer la atención del público, pues la solución de enigmas era una vieja moda. Para estimular la curiosidad general, Galileo preparaba diplomáticamente el momento de dar al mundo sus descubrimientos científicos revolucionarios.

“CREO EN LA RAZÓN” Aunque se sintiese protegido en Venecia, la obstinación y espíritu polémico lo llevaron hasta Roma, a fin de intentar convencer a los doctores de la Iglesia. “El papa no podrá aceptar tesis que contrarían todo lo que enseñaron hasta hoy”, le previene un discípulo. “Vea el caso de Giordano Bruno”, recuerda otro de sus alumnos. “Yo creo en la razón”, replica Galileo. “Si no quieren creer en mis palabras, bastará con que miren a través del telescopio …” En Roma, aguardando durante varios meses la decisión papal, Galileo cree más en su propia habilidad que en el espíritu científico de los cardenales. Nada de importante había sido publicado hasta ese instante; para Galileo todo dependía de la manera de presentar convincentemente sus tesis a los padres de la Iglesia.

“Las Sagradas Escrituras son guías indiscutibles de los hombres en el camino de la salvación”, decía a los sacerdotes. “Pero, en lo que se refiere a astronomía, es preciso reconocer que los antiguos no disponían de eficientes instrumentos como el telescopio”. Sus argumentos son recibidos con sonrisas de duda. Galileo mismo comienza a inquietarse. Pero, finalmente, el Colegio Romano lo designa miembro de la Academia del Lincei, el consejo de científicos mejor visto por la Iglesia. No había un pronunciamiento claro sobre sus tesis. Pero, si lo nombran para un lugar tan honroso, es porque tienen de él, ciertamente, un concepto favorable. Galileo no pensó en otra hipótesis: que los jueces de la Inquisición querían mantenerlo cerca para poder vigilarlo mejor.

LA INQUISICIÓN PONE LAS CARTAS SOBRE LA MESA Juzgándose apoyado por la Iglesia, Galileo comienza a publicar alguno de sus trabajos. Escribe en italiano, lengua del pueblo, y no en latín, habitualmente empleado entre los cultos. Este detalle parece haber irritado sobremanera a la Inquisición: que él haga complicados estudios destinados a los sabios todavía puede aceptarse, pero hacerlos accesibles a todos será una amenaza a la autoridad religiosa.

En 1613, estimulado por el silencio de la Iglesia, Galileo reconoce públicamente la veracidad de las tesis de Copérnico y declara: “¡Estoy totalmente convencido de que el Sol es el centro del Universo, y la Tierra gira a su alrededor!” Dos años pasan todavía sin que nada grave suceda.

Sólo algunos jesuitas lo acusan de interpretar erradamente el Evangelio. Por las dudas, va nuevamente a Roma, en 1615. Encuentra allí al Cardenal Barberini, estudioso de las matemáticas, que, a pesar de no estar de acuerdo con sus tesis, sostiene el derecho de Galileo a defenderlas.

El cardenal se hace amigo y protector de Galileo. Cuando parecía que todo marchaba bien, en 1616, Galileo es tomado por sorpresa por una decisión del Santo Oficio: “Severa investigación efectuada por la Sagrada Congregación revela que la doctrina del dicho Nicolás Copérnico, sosteniendo la inmovilidad, del Sol, es totalmente falsa y contraria a las Santas Escrituras”. Las obras de Copérnico están incluidas en el Index, lista de libros prohibidos por la Iglesia, y la difusión de sus ideas quedaba sujeta a severo castigo.

Aunque no había sido nombrado durante el proceso, Galileo sentía que era el principal destinatario de la sentencia. “No se atreven a atacarme directamente, a causa de mi prestigio”, piensa él. Comprende que una vasta intriga había sido montada en secreto por la Inquisición. Algunos días más tarde, las cosas se esclarecen por completo. Convocado a presencia del Inquisidor, Cardenal Belarmi-no, Galileo es invitado a no divulgar nunca más las teorías de Copérnico, bajo pena de prisión. Parece que aceptó, jurando obediencia a la Iglesia. No se tiene certeza de lo ocurrido, mas es probablemente verídico, ya que en los años siguientes Galileo no se manifiesta públicamente más sobre astronomía. Al margen de las polémicas, el científico aguarda una nueva oportunidad para volver a la carga.

 “MI VIEJO AMIGO BARBERINI. . .” En Florencia, adonde se traslada, permanece relativamente callado, desde 1617 a 1623. Pero entonces ocurre un hecho prometedor: el cardenal Barberini es elegido papa, con el nombre de Urbano VIII. “¡Un matemático en el trono pontificio!”, exclama entusiasmado Galileo. “¡Y, además de eso, mi viejo amigo y protector!” Muchos años habían pasado desde que se iniciara como profesor.

Todo indicaba que Galileo, ahora con casi sesenta años y mal visto por la Iglesia, tendría un deslucido fin en su carrera. La elección de un “Papa científico”, sin embargo, podría invertir le; términos del problema. Galileo comienza febrilmente a escribir un libro, Diálogo sobre los do: principales sistemas del mundo. Por boca de tres personajes: Simplicio, e’. respetuoso de las tradiciones; Salviat: el reformador mordaz, y Sagredo, el hombre culto y moderador, Galileo enfrenta en un lenguaje accesible —y a veces cómico—, las concepciones de”. Universo según Aristóteles y Copérnico.

Cercado por los argumentos de sus opositores, Simplicio es llevado a defender posiciones absurdas y ridículas “Es sólo un relato imaginario”, declara su autor, cuando lleva los originales a Roma, en 1630, buscando la aprobación de su amigo Barberini.

“‘Es preciso eliminar de una vez por :odas los malentendidos entre la fe y la ciencia”, afirma Galileo. El papa lo recibe con grandes honras y demostraciones de amistad, dejando incluso entender que no se opondrá a la publicación del Diálogo. La Inquisición, entre tanto, comienza a inquietarse por el problema. Los editores que se habían ofrecido para imprimir la obra reciben la visita de misteriosos jesuitas. Sintiéndose amenazados, prefieren retrasar la publicación del trabajo de Galileo.

Finalmente, en 1632, el Diálogo es editado y aparece en venta en las librerías de Florencia. Al tener noticia de ello, los cardenales comienzan a presionar al papa para lograr la prohibición del libro. Habían conseguido convencer al pontífice de que el personaje Simplicio, ridiculizado por Galileo en la obra, no era otro que él mismo, Maffeo Barberini…

El poderoso Cardenal Gaspar Borgia, embajador de España, ataca por otro flanco: “En caso de que Vuestra Santidad no condene claramente el libro, se podría decir que el papa es un protector de herejías . ..”. Una vez convencido, Urbano VIII resuelve abandonar sus veleidades científicas y colocar los intereses de la Iglesia por encima de todo. En febrero de ese mismo año, Galileo Galilei es llamado a Roma por la Congregación del Santo Oficio. Ahora comprendía todo. El viejo amigo Barberini ya no le prestaba más apoyo, y el sabio caería poco más tarde en manos de la Inquisición.

LA CIENCIA, EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS Galileo pretexta que su avanzada edad le hace difícil viajar a Roma. Es intimado entonces a presentarse delante del Santo Oficio, bajo pena de ser llevado a la fuerza. En una carta que escribe a su amigo Renieri, Galileo relata: “Fui recluido a prisión en el delicioso Palacio de la Trinitá del Monti (…). El sacerdote comisario Lancio vino a buscarme al día siguiente, llevándome en un carruaje. Durante el trayecto, me hizo varias preguntas, mostrando gran deseo de que yo reparase el escándalo que provocara en toda Italia mi opinión de que la Tierra se mueve. A todas las sólidas razones y pruebas matemáticas que yo le presentaba, no respondía nada, a no ser estas palabras: ‘Terra autem in aeternum stabit’ (La Tierra, sin embargo, permanecerá para siempre fija) “.

Ante el tribunal de la Inquisición se inician los interrogatorios:

—¿Es exacto aquello que escribieron los antiguos y las Santas Escrituras? —repiten los inquisidores—.

—Los antiguos no tenían aparatos para observar el cielo —responde Galileo—. Imaginaban movimientos complicados que no corresponden a la verdad de los hechos.

—La Biblia confirma las tesis de Aristóteles —insisten ellos—.

—Sólo puede tratarse de un error de interpretación —replica el acusado—. Mas si la Biblia afirmara realmente que la Tierra no se mueve y el firmamento gira en torno de ella, entonces debería sacar en conclusión que la Biblia está errada …

— ¡Herejía! —gritan los inquisidores—. ¡Galileo Galilei reniega de las Santas Escrituras! “Comencé entonces a presentar mis pruebas”, relata Galileo, “pero, para desdicha mía, no fueron escuchadas. Por más esfuerzo que yo hiciese, no conseguía que entendiesen: me interrumpían indignados, queriendo convencerme del escándalo. Y el mismo pasaje de las Escrituras era presentado siempre como la prueba definitiva de mi delito.”

La acusación era grave: “Decir que la Tierra no es inmóvil ni es el centro del mundo, y decir que ella tiene un movimiento diario, constituye una proposición absurda y falsa en filosofía; desde el punto de vista de la teología, ella es invalidada por la fe”. Galileo es “convidado” a abjurar públicamente de sus teorías. El acusado resiste en nombre de la ciencia, mas consta que, ante la amenaza de torturarlo, después de algún tiempo decide retractarse.

El 22 de julio de 1633, en presencia de los cardenales inquisidores, Galileo se arrodilla para oír el texto de la sentencia: “Invocando el Sagrado Nombre de Nuestro Señor Jesucristo y de su Gloriosa Madre la Virgen María, pronunciamos esta sentencia final. .. Decimos, pronunciamos, juzgamos y declaramos que tú, Galileo, debido a los hechos que fueran detallados en el curso de este proceso y que tú mismo confesaste, te hiciste vehementemente sospechoso de herejía ante el Santo Oficio, por haber creído y mantenido la doctrina, falsa y contraria a las Sagradas y Divinas Escrituras, de que el Sol es el centro del mundo, de que él no se mueve, sino que la Tierra se mueve y no es el centro del mundo.”

“Para que tu lastimoso y pernicioso error y tu transgresión no queden del todo sin castigo, y para que seas más prudente en el futuro y sirvas de ejemplo para que los demás se abstengan de delitos semejantes, decretamos que el libro Diálogo de Galileo Galilei sea prohibido por edicto público y te condenamos a prisión formal de este Santo Oficio por un período determinable según nuestra voluntad; a modo de saludable penitencia, ordenamos que durante los próximos tres años recites, una vez por semana, los siete salmos penitenciales, reservándonos el derecho de moderar, conmutar o suprimir la totalidad o parte de los mencionados castigos y penitencias.”

Galileo Galilei y La Iglesia

Sociedades Secretas de la Iglesia

Cardenal Belarino

Como superior de la Compañía de Jesús, el Cardenal Belarmino ya había llevado a la hoguera a un científico, Giordano Bruno. Con Galileo, sin embargo, necesitaba actuar con más cautela: a pesar de “herético”, el astrónomo tenía influyentes amigos.

Su entorno

Política y sociedad

Ciencia y pensamiento

Arte y Letras

1564 Galileo Galilei nace en Pisa el 15 de febrero

Juramento del Clero al Concilio de Trento. Pío IV crea el Index librorum prohibitorum. Maxilmiliano II, emperador

Muere en Ginebra Juan Calvino. Muere Andrés Vesalio, médico de Carlos V. <<El Apóstol>>, primera imprenta en Rusia.

Muere Miguel Ángel. Nace William Shakespeare.

1581 Galileo observa el movimiento ondulatorio de una lámpara en la catedral de Pisa

Manifiesto de La Haya. Primera misión jesuita en China.

Francisco Sánchez (el Brocense): La Ciencia de la que nada sabe. Guillermo de Orange: Apología. Construcción de mecanos automáticos en forma de ser vivo.

A.Colin: Sepulcro de Philippine Weslser. Baltasar de Beaujoyeux: Ballet Cómico de la reina.

1586 Galileo inventa la balanza hidrostática.

Fábrica de tabacos en Virginia (USA). Abbas II, Sha de Persia

Anchieta: Historia brasileña de la Compañía de Jesús.

El Greco: El entierro del Conde Orgaz. Osiander: 50 canciones espirituales

1588 Galileo escribe un tratado sobre el centro de gravedad de los cuerpos sólidos.

Destrucción de la Armada Invencible. Asesinato del duque de Guisa.

Nace Thomas Hobbes. Luis de Molina: Concordia liberi arbitri cum gratiae donis.

Tintoretto: Paraíso. Marlowe: El doctor Fausto

1590 Realiza un experimento inspirado en la torre de Pisa y escribe Del movimiento en latín

Comienza la extracción de carbón en el Rhur. Los turcos consiguen territorios en el Cáucaso.

Zacharias Jansen inventa el microscopio. Acosta: Historia natural y moral de las Indias. Theodor de Bry: Grandes viajes

M. Caravaggio: Baco adolescente. Guarino: El pastor Fido.

1594 Establece la <<Regla de Oro>> de la mecánica con el principio de conservación de la energía

Los franceses llegan al Canadá. La guarnición española se retira de París.

Muere Gerhard Mercator.

Jacopo Peris: Dafnis, primera ópera auténtica, según texto de Octavio Rinuccini

Teoría Geocéntrica de Tolomeo

Síntesis Copérnico

Tycho Brahe

Galielo Galilei

Johannes Kepler

Filosofía de las ciencias

Revolución Científica

Biografia Nicolas Copernico Historia y Resumen de su Vida

BIOGRAFÍA DE COPÉRNICO
Bibliografía: Astronomía Para Curiosos
Por Nancy Hayhaway
Prácticamente a partir del momento de su muerte Nicolás Copérnico (1473-1543) revolucionó la astronomía con su libro De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de los orbes celestes), que afirmaba que el Sol, no la Tierra, es el centro del universo. Pero fue un profeta refluente, pues era una hombre reservado e introvertido, esencialmente conservador, que durante la mayor parte de su vida ocupó un puesto de canónigo.

Copernico, astronomo

Hijo de un comerciante en cobre que murió cuando Nicolás tenía diez ¡años, Copérnico fue adoptado por su tío Lucas Waczenrode, quien se aseguró de que el tímido chico y su disoluto hermano mayor hicieran estudios. Copérnico (su nombre original era Niklas Koppernigk y él lo latinizo, como estaba de moda) estudió matemáticas y arte en la Universidad de Cracovia, astronomía en Bolonia, medicina en la Universidad de Padua (unos estudios de tres cursos) y derecho canónico en Ferrara.

En la época en que acabó los estudios, en 1506, su tío —un hombre con fama de no reírse nunca— era obispo de Ermeland, una región políticamente volátil de la Prusia oriental.

Copérnico, que ya había sido nombrado canónico de la Iglesia católica, pasó a ser el ayudante al tiempo que médi­co personal de su tío. Se dedicó a la reforma de la moneda y se esforzó en mantener Ermeland independiente de sus poderosos vecinos, Polonia y los caballeros de la Orden Teutónica, pero tuvo pocos amigos y no se casó. Más tarde se supo que tenía una relación sentimental con su ama de llaves, Anna; las autoridades eclesiásticas le pidieron que le pusiera fin y él obedeció. Pero si su vida personal y pública estuvo dedicada a mantener el orden social, su vida intelectual estuvo orientada a derrumbarlo.

Al inicio de su carrera como canónigo pasó muchas horas pensando en el sis­tema geocéntrico de Ptolomeo, que le parecía inadecuado porque precisaba de complicadas explicaciones para dar cuenta de fenómenos ordinarios como el movimiento retrógrado o la constante proximidad de Mercurio y Venus al Sol. Se le ocurrió a Copérnico que si la Tierra fuera en realidad el centro del sistema ningún planeta debería hacer retrocesos. Del mismo modo, si Venus y Mercurio giraban alrededor de la Tierra, deberían situarse a veces lejos del Sol, lo cual nunca ocurría.

Por otra parte, si se utiliza el sistema cuyo centro es el Sol que propuso Aristarco de Samos, estas dificultades intrínsecas se superan fácil­mente. Venus y Mercurio se verían cerca del Sol porque en realidad se hallan más cerca del Sol. Los planetas darían en ocasiones la sensación de moverse hacia atrás porque a veces la Tierra los adelanta en su interminable dar vueltas alrededor del Sol. Todo esto era evidente para Copérnico, pero se lo callaba.

Luego, en 1512, después de haber asistido junto con su tío a la recepción con motivo de la boda del rey de Polonia en Cracovia, Waczenrode sufrió una grave intoxicación alimentaria y murió. (La muerte fue tan repentina que se pensó en un posible asesinato.) Copérnico se trasladó a Frauenburg, donde se hizo cargo de las obligaciones de canónigo de la catedral y se instaló para el resto de su vida en una torre rectangular al­menada que dominaba un lago cuyas aguas fluían hacia el mar Báltico. Allí escribió un breve resumen de sus ideas, explicando que el Sol es el centro del universo, que la Tierra rota sobre su eje y orbita alrededor del Sol, y que este movimiento es el que explica los retrocesos de los planetas.

Aunque este revolucionario tratado sólo circuló de forma privada, las nuevas ideas se extendieron. Durante las tres décadas siguientes a la aparición de su teoría, Copérnico ni publicó ni enseñó, pero su sistema era comentado allí donde se reunían varios astrónomos.

Copérnico no participó en estas conversaciones. No obstante. redefinó  su teoría. En los márgenes de los libros que iba leyendo, a menudo tomaba notas astronómicas, junto con apuntes que se referían a curas para   el dolor de muelas, las piedras de riñón, los callos y la rabia, enfermedades cuyos medicamentos contenían ingredientes tales como canela, díctamo, herrumbre, perlas, hueso del corazón de venado y cuerno de unicornio. Elaboró unas nuevas tablas sobre el movimiento de los planetas y escribió extensamente. Pero, como otros muchos autores, guardaba los manuscritos en su cajón. Su inclinación —debido a su carácter retraído, a su conciencia de que su teoría podría desencadenar una controver­sia eclesiástica y quizás a su gusto por el culto pitagórico al secreto— era no publicarlos nunca.

Probablemente no lo habría hecho, además, de no ser porque al final de su vida, fortuita e inesperadamente, ganó un discípulo, un joven profesor de matemáticas y astronomía que llegó a Frauenburg a estudiar con el gran hombre. Georg Joachim Iserin, conocido por Rheticus (adoptó el nombre latino para eludir ser vinculado a su padre, un médico decapitado por brujería), inmediatamente instó a Copérnico a publicar.

Esto sumió a Copérnico en un mar de nervios y dudas. Preocupado porque su teoría iba contra el saber aceptado de la época, Copérnico quiso no obstante publicar sus tablas de los movimientos de los planetas: lo que no quiso fue mencionar la teoría que las respaldaba. Cuando llevó a Rheticus, luterano, a casa de su único verdadero amigo, Tiedemann Giese, obispo de una diócesis vecina, su amigo y su discípulo trataron de convencerlo de la im­portancia de que publicara tanto sus tablas como sus opiniones. Por último se alcanzó un compromiso; Rheticus escribiría un libro explicando las ideas de Copérnico, a quien sólo lo mencionaría por su nombre de pila y su lugar de nacimiento.

Rheticus escribió así una «carta» a uno de sus maestros en la que describía la teoría del «reverendo padre Dr. Nicolás de Torun, canónigo de Ermeland». Hizo que se imprimiera la carta, que incluía comentarios astrológicos y bíblicos, y la envió a unas cuantas personas. Ahora que había expuesto la teoría, aumentaron las presiones sobre Copérnico para que publicase todos sus descubrimientos. Al final cedió.

Rheticus se ocupó del trabajo, copiando meticulosamente (y haciendo correcciones de menor importancia) el voluminoso manuscrito de Copérnico. Cuando hubo acabado, se inició el proceso de imprimir el libro, pero, como llevaba ya dos años fuera de su universidad, lo dejó para volver a hacerse cargo de sus obligaciones docentes. Regresó a la Universidad de Wittenberg y fue elegido en seguida decano. Cuando concluyó su mandato, en mayo de 1542, se trasladó a Nuremberg, con el manuscrito en las manos, a concluir la tarea.

Poco después Rheticus consiguió un nuevo puesto en la Universidad de Leipzig y abandonó el proyecto. Tal vez se sintiera alejado de Copérnico, pues en los agradecimientos del libro, que sin duda Rheticus vio, Copérnico omitía mencionar al hombre que más le había ayudado. De modo que Rheticus traspasó la responsabilidad de imprimirlo a otra persona.

De todas las anomalías astronómicas que confundían a los observadores precopernicanos, la más desconcertante era cómo los planetas, que por regla general avanzaban por el firmamento de oeste a este, en ocasiones daban la sensación de invertir la dirección. Los primeros astrónomos creyeron que estos aparentes retrocesos, o retrogradación, eran reales e inventaron complicados sistemas para explicarlos.

Copérnico demostró que el movimiento hacia atrás de los planetas es una ilusión. Ocurre porque los planetas giran alrededor del Sol a distintas distancias. Como consecuencia, a menudo la Tierra adelanta a un planeta más alejado, que entonces da la sensación de retroceder, exactamente igual que el tren de cercanías que traquetea dirigiéndose hacia el campo parece, sin embargo, estar regresando a la ciudad cuando el tren expreso en que va uno avanza más deprisa por las vías de al lado.

retroceso de los planetas

Del mismo modo, un planeta interior que se mueva más deprisa, como Mercurio, que recorre una órbita más corta, puede dar la impresión de mo­verse hacia atrás porque da varias vueltas alrededor del Sol durante el año terrestre. De modo que da la impresión de cambiar de dirección repetidas ve­ces cuando adelanta a la Tierra y luego se aleja de nosotros. En realidad lleva en todo momento la misma dirección.

Entra en escena Andreas Osiander. Sacerdote luterano, había propuesto dos años atrás que, si Copérnico se decidía a publicar el libro, se­ría prudente decir que las hipótesis que contenía no eran «artículos de fe» sino meramente artificios para calcular. Al hacer esta rectificación, pensó Osiander, Copérnico esquivaría las críticas de «los aristotélicos y los teólogos a cuyas contradicciones teméis». Teniendo esta idea aún presente, Osiander se la aplicó a sí mismo, para proteger a Copérnico, y agregó un prefacio equívoco, famoso en la historia de la astronomía, que rebajaba la importancia del libro. «Estas hipótesis no necesitan ser ciertas, ni siquiera probables; si aportan un cálculo coherente con las obser­vaciones, con eso basta —escribió Osiander—.

Por lo que se refiere a las hipótesis, que nadie espere nada cierto de la astronomía, que no puede proporcionarlo, a no ser que se acepten por verdades ideas concebidas con otros propósitos y se aleje uno de estos estudios estando más loco que cuando los inició. Adiós.» El prefacio sin firmar, que todo el mundo atribuyó a Copérnico, arrojaba dudas sobre las ideas del libro al dar a en­ tender que ni siquiera el autor las creía.

Se tardó un año en acabar la impresión del volumen, tiempo durante el que Copérnico tuvo un ataque de apoplejía y quedó parcialmente paralizado. El primer ejemplar impreso del libro, que estaba dedicado al papa, llegó al castillo de Frauenburg el 24 de mayo de 1543.

Aquel mismo día, más tarde, murió Copérnico.

Su sistema prevaleció. No era el modelo elegante que imaginamos nosotros, porque Copérnico, lo mismo que Aristóteles, estaba encadenado a la idea de la perfecta órbita circular. (Sólo después de que Johannes Kepler anunciara que las órbitas eran elípticas fue posible un sistema verdaderamente exacto.) En consecuencia, hubo que ajustar algunos detalles. Copérnico hizo lo que hubiera hecho cualquier otro: agregó epiciclos, ruedas dentro de las ruedas en las que daban vueltas los distintos astros. Por ejemplo, nueve ruedas diferentes explicaban los distintos movimientos de la Tierra. Además, las ruedas, como en el caso de Filolao, no giraban alrededor del Sol sino alrededor de un punto próximo al Sol. Y de acuerdo con Kepler, quien puso al descubierto que el autor del infame prefacio era Osiander, Copérnico ni siquiera descartó la noción de que los cuerpos celestes pudieran estar incrustados en cristal sólido. En resumen, el sistema copernicano era un galimatías.

Eso no tuvo importancia, como tampoco tuvo importancia que el entero mundo cristiano rechazara oficialmente la tesis. Martín Lutero calificó a Copérnico de «astrólogo advenedizo» y se quejó de que «Este loco quiere invertir toda la ciencia astronómica». Lutero tenía razón. Durante la vida de Galileo el papa puso a Copérnico en el Índice de libros prohibidos (donde siguió hasta 1835, el año que Charles Darwin  zarpó hacia las islas Galápagos a bordo del Beagle-Sin embargo el sistema copernicano, a diferencia del ptolomeico, estaba basado en la realidad. La Tierra había sido zarandeada para siempre. El sol era el rey.

SOBRE LA PUBLICACIÓN DE: DE REVOLUTIONIBUS

Copérnico se resistió a publicar su gran obra, De revolutionibus y a mostrar al mundo definitivamente su visión heliocéntrica y su teoría de la gravitación universal. El tiempo transcurría y, sea como fuere, el solitario y prudente científico seguía dedicándose a sus labores administrativas con disciplina y eficiencia; en 1537, el rey polaco aprobó su candidatura, junto con otros tres candidatos más, al obispado de Warmia, aunque al final no fue elegido, y luego sufrió uno de los pocos incidentes íntimos que se le conocen: entre 1538 y 1539,fue acusado de concubinato con su criada, una muchacha llamada Ana Schilling, que acabaría siendo despedida.

Rheticus. Es entonces cuando apareció en la vida de Copérnico un hombre que fue fundamental para que la obra llegara a ver la luz: Georg Joachim von Lauchen, conocido como Rheticus, un joven profesor de matemáticas y astronomía de la Universidad de Wittenbergque, en mayo de 1539, llegó a Frauenburg para conocer al famoso astrónomo, como relató años después:

«Oí el nombre del maestro Nicolás Copérnico en las tierras del norte, y aunque la Universidad de Wittenberg me había hecho profesor público en esas artes, sin embargo, no creí que estaría contento hasta que hubiera aprendido algo más mediante la instrucción de ese hombre.Ytambién digo que no me arrepiento de los gastos financieros ni del largo viaje ni de las dificultades posteriores. A pesar de ello, me parece que tuve una gran recompensa por esos problemas, particularmente el que yo, un osado jovenzuelo, obligara a este venerable hombre a compartir sus ideas en esta disciplina antes que con el resto del mundo».

La visita de Rheticus, además, conllevaba cierto riesgo, pues profesaba el protestantismo, lo que en la década de 1540 era algo muy mal visto en el ámbito católico. De hecho, y pese al inicial apoyo de la Iglesia a las ¡deas copernicanas, a partir de este año una serie de religiosos conservadores empezaron a manifestarse en contra de Copérnico, pues no entendían cómo éste sustituía un cosmos cerrado y jerarquizado, con el hombre como centro, por un universo infinito, situado alrededor del Sol.

Pero Rheticus estaba convencido de que la obra de su maestro había de ser divulgada, e hizo todo lo posible para conseguirlo: en septiembre de 1539, el joven matemático visitó al alcalde de Danzig, quien le proporcionó dinero para que publicara la Narratio Prima, o Primer informe a Johann Schóner sobre los Libros de las Revoluciones del sabio caballero y distinguido matemático, el Reverendo Doctor Nicolás Copérnico de Torun, Canónigo de Warmia, por un cierto joven dedicado a las matemáticas. En este trabajo, publicado en Gdansk en 1540, Rheticus resumió los seis libros en los que se divide el pensamiento astronómico de su maestro y, dos años después, publicó un tratado de trigonometría escrito por e maestro que se incluiría en el segundo libro de De revolutionibus.

Publicación de su Obra magna. El caso es que Copérnico, sintiéndose muy presionado por Rheticus, al tiempo que veía la manera positiva en que el público recibía sus investigaciones, decidió por fin entregar el libro para su publicación. De este modo, su pupilo salió en agosto de 1541 rumbo a Nuremberg para darlo a un impresor especializado en obras astronómicas, Johannes Petreius; sin embargo, había ciertas dificultades, pues dicha imprenta era luterana, por lo que se requería la intervención de un amigo de Copérnico, el obispo Tiedemann Giese, y del duque de Prus¡a, que recomendó la obra a la Universidad de Wittenbergy al elector de Sajonia.

Andreas Osiandery la «advertencia al lector». NO obstante, dado que Rheticus tuvo que volver a sus labores como profesor en Wittenberg,y además sería nombrado profesor de la Universidad de Leipzig, confió la supervisión de la obra al teólogo luterano Andreas Osiander, quien escribió una carta anónima para los lectores, que insertó en el lugar del prefacio original de Copérnico, en laque pedía que las conclusiones del libro no fueran consideradas como una certidumbre, sino una manera sencilla de calcular las posiciones de los cuerpos celestes. Curiosamente, hasta que otro insigne astrónomo, Johannes Kepler, no lo descubra cincuenta años después, el nombre del autor de ese texto «intruso» no acabaría desvelándose.

Copérnico no pudo ver publicado su De revolutionibus orbium coelestium, que aparecía con una larga introducción dedicada al papa Pablo III, en la que el astrónomo señalaba que su investigación iba a facilitar las predicciones astronómicas y, por consiguiente, la elaboración de un calendario más exacto, algo realmente importante en la época. Algún historiador cree que el autor recibió una copia del libro impreso, unas doscientas páginas escritas en latín,ya en su lecho de muerte, aunque ello no está demostrado. Al parecer el obispo Giese, tal como le contaba por carta a Rhetícus, habló del enfado de Copérníco al ver cómo su obra había sido manipulada; Giese se había encargado de enviar una solicitud al consejo de la ciudad de Nuremberg para que se extrajera la «advertencia al lector» escrita por Osiander, al tiempo que pedía a Rheticustoda su colaboración para restituir la esencia de la obra copernicana.

Muerte y posteridad. Lo cierto es que a Copérnico le sobrevino una hemorragia cerebral a finales de 1542, lo que deterioró gravemente su salud y le acabó llevando a la muerte en mayo del año siguiente. Por su parte, el que fuera su mejor discípulo no hizo nada de lo que le pidió Giese, e incluso olvidó la idea de publicar la biografía que ya tenía preparada sobre Copérnico. El porqué de tal conducta aún es un misterio, aunque algunos aducen que, al leer el texto de la dedicatoria a Pablo III que Copérnico le había enviado en la primavera de 1542 para saber su opinión al respecto, Rheticus vio agradecimientos a varias personas, «varones eminentes y doctos», entre los que él no salía citado.

Así, el que será considerado el fundador de la astronomía moderna, el inspirador de Isaac Newton, el defensor de un universo heliocéntrico, muere sin disfrutar del resultado de cuarenta años de observaciones y reflexiones astronómicas. A partir de su visión del cosmos, el hombre y la Tierra ya no son el centro del universo; es el inicio del racionalismo, de la idea de que el hombre puede gobernar, o al menos conocer, su entorno inmediato y también lejano, que no sólo está en manos de Dios.

Este tipo de ideas, tan transgresoras para su época, no serían un problema para la Iglesia hasta setenta años después del fallecimiento de Copérnico, cuando sí hizo expresa la condena de su obra (1616), momento en que las ¡deas del astrónomo eran ya sobradamente conocidas en toda Europa. Dos años después de la muerte del astrónomo, en 1545, iba a iniciarse el Concilio de Trento, en el que después de tres sesiones, en 1563,se expuso la necesidad de una reforma radical de la Iglesia y se propugnó un plan de recuperación y defensa de los dogmas frente al mundo reformista. Los papas Pío V y Gregorio XI11, entre los años 1566 y 1585, llevarán a cabo lo estipulado en Trento, además de declararse enemigos de la teoría heliocéntrica y extremar su persecución a los herejes mediante la orden de la Inquisición.

Pero el paso del tiempo y el progreso de las investigaciones científicas irán dando la razón a las pioneras observaciones de Copérnico, cuyos restos se hallaron en 2005 debajo de un altar de la catedral de Frombork. El milagro de la tecnología hizo posible que se reconstruyera la forma de la cabeza del astrónomo; tras analizar su cráneo, se dedujo que entre el séptimo y décimo año de su vida, Copérnico padeció un accidente y se rompió la nariz. Justo a la edad en que miraría hacia el cielo y concebiría la ilusión de desenmascarar sus secretos algún día.

Una Curiosidad: En 1512 Nicolás Copérnico, el padre de la astronomía moderna, llegó a la catedral medieval de Frombork (Polonia) donde ejerció de canónigo durante décadas y murió entre sus muros en el año 1543. Varios arqueólogos han intentado desvelar el secreto mejor guardado de este monumental edificio de piedra: dónde se encontraba enterrado el cuerpo del padre de la teoría heliocéntrica, pues todo indicaba que, según la tradición, a éste se le tenía que haber dado sepultura en algún lugar de la catedral. El hallazgo se produjo debajo de un altar, pero que se encontraba en mal estado por lo que no se pudo recuperar la totalidad de los resto.

Un grupo de investigadores polacos anunció «con una seguridad del 97%» que había encontrado el cráneo y algunos restos de Copérnico, el científico que descubrió que la Tierra y los demás planetas giran alrededor del Sol. «Con una prueba de ADN confirmaremos si estamos o no ante Copérnico», declaró el profesor Jezry Gassowski, jefe del equipo de expertos que llevaban más de un año explorando a fondo la colosal iglesia.

Teoría Geocéntrica de Tolomeo

Síntesis Copérnico

Tycho Brahe

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Johannes Kepler

Filosofía de las ciencias

Biografia Johannes Kepler Grandes Astronomos de la Edad Moderna

Biografía Johannes Kepler – Grandes Astrónomos

Nacido en Alemania en 1571, tuvo una juventud miserable. Su padre, Heinrich, a quien Johannes describe en un revelador horóscopo familiar como «vicioso, inflexible, pendenciero y destinado a acabar mal», ejerció de mercader y de tabernero, estuvo a punto de ser ahorcado en 1577 (por razones que desconocemos nosotros) y desertó de su familia para siempre en 1588.

Kepler Johannes

La madre de Kepler, herbolaria, era «murmuradora y pendenciera, y de mal carácter». Durante los años de su crecimiento, Johannes padeció malas digestiones, forúnculos, miopía, doble visión, manos deformadas (como consecuencia de unas casi fatales viruelas) y un extravagante surtido de enfermedades de la piel, entre ellas sarna y «heridas podridas crónicas en los pies . . .». La Nochevieja de sus veintiún años tuvo relaciones sexuales «con la mayor dificultad concebible, experimentando un agudísimo dolor en la vejiga».

Probablemente resultará redundante añadir que estaba mal visto entre sus compañeros de clase. Tampoco era su autoestima exactamente muy alta. En una vivaz narración escrita en tercera persona, se describió a sí mismo con «una naturaleza en toaos los sentidos muy perruna . . .». Por suerte, también era brillante.

Johannes Kepler ingresó en la Universidad de Tubinga siendo adolescente, se licenció a los veinte años y siguió allí en pos de una titulación en teología protestante. En Tubinga oyó una conferencia en la que se defendía el universo geocéntrico de Ptolomeo. Kepler adoptó el punto de vista contrario y pasó a ser un decidido defensor del sistema heliocéntrico de Copérnico. Esto no le procuró amigos, y menos entre los luteranos, a cuyas manos padeció en todo momento. No obstante, cuando se le ofreció un puesto de profesor de matemáticas y astronomía en la ciudad austríaca de Graz, se mostró indeciso, porque eso interrumpía sus planes de ser pastor luterano. A pesar de las dudas, aceptó el puesto.

Como profesor era efusivo y quizás entusiasta en exceso. (Sus largas cartas ponen de relieve las mismas cualidades.) Sus disertaciones, escribió, eran «cansinas, o por lo menos desconcertantes y no muy comprensibles». El 9 de julio de 1595, precisamente durante una disertación, experimento lo que él —y no sólo él— consideraría la mayor intuición de su vida. Mientras estaba dibujando en la pizarra, sopesaba el hecho de que aunque hubiese cinco sólidos platónicos (cuerpos que, como el cubo, tienen iguales todas las caras), hay seis planetas. Era indudable que debía haber el mismo número de planetas que de sólidos platónicos. Entonces, en un instante exultante, comprendió. Los planetas, se dio cuenta, orbitaban en los intersticios de los sólidos platónicos, que se alojaban unos dentro de otros como un gran juguete cósmico. Describió esta revelación como sigue:

La órbita de la Tierra es la medida de todas las cosas; circunscríbase a su alrededor un dodecaedro, y el círculo que contiene a éste debe ser Marte; circunscríbase alrededor de Marte un tetraedro, y el círculo que contiene a éste será Júpiter; circunscríbase alrededor de Júpiter un cubo y el círculo que contiene a éste será Saturno. Ahora bien, inscríbase dentro de la Tierra un icosaedro y el círculo que contiene éste será Venus; inscríbase dentro de Venus un octaedro y el círculo que contiene éste será Mercurio… Y tan intenso fue el placer causado por este descubrimiento que nunca podrá expresarse en palabras.

Aunque este esquema carece de la menor validez, Kepler nunca lo repudió, tanto porque parecía ofrecer una mayor aproximación a las órbitas planetarias como porque exhalaba un tufillo a la creencia pitagórica en la divina geometría.

En 1597 se casó con una viuda que él describe como «simple de entendimiento y gorda de cuerpo». También se vio involucrado en largas negociaciones con el duque de Württemberg sobre el proyecto y la construcción de una copa de beber increíblemente complicada que sería un modelo del universo basado en los sólidos platónicos. Especie de bar celestial, serviría, mediante cañerías ocultas procedentes de las distintas esferas planetarias, siete bebidas: aqua vitae la del Sol, agua la de la Luna, aguardiente la de Mercurio aguamiel la de Venus, vermut la de Marte, vino blanco la de Júpiter y «vino tinto añejo o cerveza» la de Saturno, un planeta que a menudo ha pugnado en los círculos astrológicos por conseguir alabanzas («El severo señor Saturno», le llamó el poeta isabelino Edmund Spenser). El proyecto nunca se terminó. (Entre los posteriores proyectos hubo un periódico sobre meteorología, una cronología de la Biblia y una tentativa de explicar el universo mediante la música pitagórica de las esferas. Kepler decidió que las notas de la Tierra eran «mi» y «fa», por miseria y hambre [en latín fames].)

Durante estos últimos años del siglo XVI también escribió. Cuando estuvo en condiciones de publicar su libro Mysterium cosmographicum, el claustro de la Universidad de Tubinga trató de impedir la edición. Kepler lo publicó con ayuda de su querido profesor Michael Maestlin. Envió ejemplares a Galileo, quien sin duda no lo leyó, y al gran observador Tycho Brahe, matemático imperial del emperador Rodolfo II en Praga. Tycho quedó tan impresionado que pocos años después contrataría a Kepler como ayudante suyo.

La oferta llegó justo a tiempo, puesKepler perdió su puesto en Graz al negarse a convertirse al catolicismo romano. Kepler partió hacia Praga el 1 de enero de 1600. Tycho y Kepler no podían ser más distintos. El pelirrojo Tycho era descarado, seguro de sí mismo, excesivo en todos los aspectos; literalmente le tiraba las sobras de la comida a un enano que tenía bajo la mesa y llevaba una nariz metálica a resultas de haber perdido la mayor parte de la propia en un duelo de juventud. También fue el observador a simple vista más preciso que ha habido en la historia de la astronomía. Tycho tenía algo que Kepler necesitaba muchísimo: cantidad de datos exactos. Kepler tenía mala vista, pero poseía algo de lo que carecía el maduro Tycho: una gran inteligencia geométrica. Eran perfectos el uno para el otro.
Innecesario es decir que no hicieron buenas migas. Los otros ayudantes de Tycho se sintieron amenazados por el joven Kepler, cuya reputación era ya inmensa. Tampoco mejoró su situación Kepler cuando se empeñó en calcular en ocho días la órbita de Marte, tarea en la que había fracasado el primer ayudante de Tycho tomándose mucho tiempo. (En realidad Kepler tardó años.)

El problema principal consistía en que Tycho ocultaba información. «Tycho no me dio la menor oportunidad de compartir sus experiencias», se quejaba Kepler. «Sólo en el curso de una comida, y en medio de conversaciones sobre otros asuntos, menciona hoy como de pasada la cifra del apogeo de un planeta, mañana los nodos de otro.» Por último Kepler presentó a Tycho una airada lista de peticiones. Tycho las aceptó, Kepler se disculpó por haber perdido la calma y a partir de este momento Tycho compartió de buena gana sus datos. Muy poco antes de morir, se oyó a Tycho suspirar una y otra vez: «Que no parezca que he vivido en vano», y nombró a Kepler su sucesor.

Kepler fue oficialmente designado matemático imperial pocos días después de la muerte de Tycho. Durante los once años siguientes, pese a las injerencias de los herederos de Tycho, trabajó con los datos observados que almacenaba su antecesor. Dos tareas lo consumieron: la creación de una serie de tablas astronómicas que presentaran los datos de Tycho de forma estructurada y la constante pugna con la órbita de Marte. Como todos los astrónomos que lo precedieron, Kepler asumía que las órbitas planetarias eran circulares. Y no lo son; no importa cuántos círculos se agreguen a los anteriores círculos, las órbitas calculadas seguían difiriendo de las órbitas observadas. Durante más de una década, a falta de instrumentos para hacer los cálculos —ni regla de cálculo ni logaritmos ni geometría analítica, ni siquiera se había inventado el cálculo aún—, Kepler hizo números. Sumando y multiplicando, trató de hallar la órbita. De mala gana, abandonó el círculo. Tal vez la órbita tuviese forma de huevo. Cuando no le funcionó, volvió al círculo. Consideró el óvalo.

Una y otra vez le pasaba por las mientes la idea de la elipse pero la rechazaba. Por último encontró una fórmula que, correctamente calculada, daba lugar a una elipse. Pero Kepler no hizo correctamente los cálculos. Frustrado, dejó de lado la ecuación y, lleno de tenacidad, decidió volver a probar, empezando por la misma forma que tantas veces había rechazado. Esta, creía él, «era una hipótesis bastante distinta». Para su sorpresa, descubrió que la elipse volvía a conducir a la ecuación y que la ecuación daba lugar a una elipse. «Las dos … son lo mismo —escribió— ¡ay!, qué papanatas he sido.»

Y así es cómo Kepler descubrió la primera de sus tres grandes leyes. Las dos primeras se publicaron en 1609, en Astronomía nova (La nueva astronomía). Este libro llamó poco la atención al publicarse. Galileo, entre otros, lo ignoró. (El mal trato que Galileo dispensó a Kepler, su único defensor y el único astrónomo que era su igual, constituye un triste capítulo de la historia de la astronomía.) Entretanto Kepler escribía también sobre óptica, sobre astrología, sobre los copos de nieve y sobre la fecha correcta en que nació Cristo.

En 1611 murieron un hijo de Kepler y su esposa de treinta y siete años, y abdicó el emperador Rodolfo, su protector. Kepler dejó Praga por Linz, y volvió a casarse después de una exhaustiva búsqueda en la que comparó los méritos de once candidatas distintas. También participó en la defensa de su madre, Katherine, que estaba siendo acusada de brujería por quien fuera su mejor amiga. Al mismo tiempo, trabajaba en firme en otro libro, Harmonice mundi (La armonía del mundo), que contenía, además de información astrológica y más palabrería sobre los sólidos platónicos, su tercera ley del movimiento.

El año siguiente de publicarse la obra, Katherine Kepler se vio amenazada de tortura. Fue puesta en libertad, en parte porque su famoso hijo defendió su vida, pero murió al cabo de unos meses. Kepler vivió otros nueve años. Completó las tablas que había prometido a Tycho, trabajó en una fantasía de ciencia ficción e hizo horóscopos; aunque a veces lo desesperaba la importancia que la gente daba a la astrología, no discutía sus supuestos básicos y hacía predicciones a largo plazo a sus clientes. En 1630 viajó a caballo a Ratisbona, en una desafortunada tentativa de cobrar el dinero que le debía el emperador. Murió dos semanas después de haber llegado.

Johannes Kepler fue una figura extravagante en muchos sentidos, una combinación de las antiguas creencias medievales y de las matemáticas modernas. Apegado como estaba a los sólidos platónicos, no se daba cuenta de la importancia de sus aportaciones. Pero sin él nunca hubiera creado Isaac Newton la teoría de la gravedad, ni existiría la ciencia tal como nosotros la conocemos. Los progresos astronómicos que hizo Kepler estuvieron a la altura de sus desafíos personales.

En su libro Los sonámbulos, una historia de los inicios de la cosmología, Arthur Koestler se ocupa del triunfo de Kepler: «En el universo freudiano, la juventud de Kepler es la historia de una feliz cura de la neurosis mediante la sublimación; en el de Adler, de un complejo de inferioridad felizmente compensado; en el de Marx, la respuesta de la Historia a la necesidad de mejorar las tablas de navegación; en el de los genetistas, de una estrafalaria combinación de genes. Pero si toda la historia consistiera en eso, cualquier tartamudo podría convertirse en un Demóstenes y se debería premiar a los padres sádicos. Tal vez Mercurio en conjunción con Marte, junto con unos cuantos granos de sal cósmica, sea una explicación tan buena como cualquier otra». Kepler habría estado muy probablemente de acuerdo.

Ver en este sitio: La Leyes de Kepler

PARA SABER MAS…

El Ordenado universo Copernicano. Copérnico estaba convencido de que finalmente había descubierto la estructura del universo a partir de los principios matemáticos unánimemente aceptados. La exigencia de explicar los movimientos de los cuerpos celestes mediante movimientos circulares y uniformes en torno a sus centros geométricos le había llevado a aceptar la posición central del Sol y el movimiento de la Tierra como un planeta más.

Por contraria que pareciera al sentido común, esta cosmología heliocentrista explicaba de modo natural e inmediato toda una serie de fenómenos que hasta entonces parecían arbitrarios o no tenían explicación, como la elongación limitada de los planetas inferiores, la retrogradación de los planetas superiores en su oposición con el Sol y los tamaños de sus retrogradaciones.

Además esta cosmología no sólo mostraba de modo bello, simple y elegante el carácter aparente de dichas retrogradaciones, sino que además satisfacía por primera vez de modo natural y consecuente el principio unánimemente aceptado de la relación entre la distancia y los períodos de los planetas, ¡lustrando así el carácter armonioso, simétrico, coherente y unitario de la estructura de la «máquina del mundo». Es decir, Copérnico había mostrado que el universo creado por Dios era efectivamente un todo ordenado y bello, ur. «cosmos». El nuevo planteamiento de Kepler. Pero Kepler fue mucho más allá.

Quede fascinado desde un principio por el orden del universo heliocéntrico y por eso se hizo copernicano, pero a él no le era suficiente saber cómo está ordenado el universo, Kepler quería saber porqué había sido creado por Dios con ese orden concreto y llegó a la conclusión de que si quería crear el mundo más ordenado y armónico posible, tuvo que crearlo del modo en que lo hizo. Y eso le llevó a plantearse otros porqués, a plantear preguntas que nadie se había hecho jamás. Los planetas se movían, en efecto, tanto más lentamente cuanto más alejados estaban de su centro, el Sol, pero ¿por qué sucedía así? ¿Cuál era la causa de que sucediera así?.

En la cosmología geocentrista esta pregunta no tenía sentido porque los planetas no se movían por sí solos, sino que eran arrastrados en su movimiento por las esferas en las que estaban incrustados.’Y en Copérnico este punto no había cambiado en absoluto, también en su cosmología heliocentrista las responsables del movimiento de los planetas eran las esferas en las que estaban contenidos. Pero en tiempos de Kepler la creencia en la existencia de tales esferas ya había entrado en crisis y el Sol tomaría un protagonismo que ya se barruntaba en Copérnico y en Rheticus. En todo caso, Kepler planteó el tema en términos radicalmente nuevos y eso llevaría a una transformación radical de la astronomía.

Por otra parte, el estilo intelectual de Kepler era también muy peculiar, como su compleja personalidad. Nadie combinó la teología cristiana con el matematismo platónico como él lo haría y, además, nadie sometió el más desaforado misticismo pitagórico a la máxima exigencia en la precisión cuantitativa de los fenómenos astronómicos, como lo hizo Kepler. Esto lo hace tan apasionante como difícil.

La opinión de Galileoes elocuente: «Siempre le he considerado como un ingenio libre (quizás incluso demasiado) y sutil, pero mi filosofar es diversísimo del suyo»

LAS INVESTIGACIONES DE KEPLER:
Los estudios de Kepler, que siempre realizó con becas gracias a su precoz inteligencia, se encaminaban a la teología. También amaba las matemáticas, según él mismo nos dice. y en la Universidad de Tubinga, su profesor Michael Maestlin, le ayudó a descubrir lo que sería el objetivo de su vida. Maestlin era un competente astrónomo.

En las clases no podía enseñar el sistema copernicano, considerado en la Facultad de Teología contrario a las Escrituras, pero en privado iniciaba a unos pocos alumnos escogidos en la cosmología de Copérnico. El joven Kepler se entusiasmó desde el primer momento y, más osado, proclamaba públicamente su copernicanismo. Él mismo nos lo cuenta:

«Ya en Tubinga, cuando yo seguía atentamente las enseñanzas del famoso maestro Michael Maestlin, me di cuenta de cuan farragosa era en muchos aspectos la noción común hasta ahora de la estructura del universo. Por ello me quedé tan entusiasmado con Copérnico, que mi maestro exponía muchas veces en sus clases, que no sólo abogué repetidamente en favor de sus tesis en las disputas de los candidatos [estudiantes], sino que también hice una cuidadosa exposición defendiendo la tesis de que el primer movimiento [la rotación diurna de las estrellas fijas] es resultado de la rotación de la Tierra. También preparé un trabajo para adscribir a la Tierra las causas del movimiento del Sol sobre bases físicas o, si se quiere, metafísicas, como Copérnico lo hace sobre bases matemáticas».

Es significativo que, desde un primer momento, Kepler señala un punto que será crucial: Copérnico argumentaba con razones «matemáticas», mientras que Kepler pretendía defenderlo con argumentos «físicos» o «metafísicos». En realidad, en estos momentos el joven Kepler todavía no había leído el De revolutionibus, ni siquiera conocía la Narratio Prima de Rheticus.y sus intereses todavía no estaban definidos.

El azar, un elemento protagonista en la vida de Kepler, tuvo un papel decisivo. Acabados sus estudios de teología, le ofrecieron un puesto de profesor de matemáticas en la escuela de Graz. Siempre autocrítico, pensaba que no estaba preparado para ello, pero aceptó y eso determinó su futuro profesional. Sin embargo, aunque su interés por las matemáticas acabó imponiéndose, sus preguntas básicas seguían enraizadas en la teología natural.

El Mysterium cosmographicum (El secreto del universo, 1596) «Tres cosas había en concreto sobre las cuales yo insistentemente quería saber por qué eran así y no de otra manera: el número, la magnitud y el movimiento de los orbes (Numeras, Ouantítas et Motus Orbium). Lo que me enardeció para esto fue la maravillosa armonía de las cosas inmóviles, el Sol, las estrellas fijas y el espacio intermedio con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, semejanza que seguiré aún Investigando en la Cosmographia“.

 Con su cosmología heliocéntrica, Copérnico había desentrañado la relación entre el orden de los orbes planetarios y sus períodos de revolución. Era un elemento central de la maravillosa armonía de su sistema que tanto había impresionado a Kepler. Pero éste va más allá. La armonía del universo, tal como la concibe Kepler, no sólo explicaría las relaciones entre las distancias y los períodos de los planetas, también explicaría su «número»; «las causas de porqué los orbes móviles son seis y no veinte o ciento».* Conocemos la génesis de esta ¡dea estructural, que Kepler nos contó en el prefacio de su Mysterium.

El Universo de Un Dios geómetra. Durante su estancia como profesor en la escuela de Graz, el trabajo personal de Kepler se centraba en las cuestiones mencionadas. Buscaba las leyes del movimiento planetario y la estructura del universo, elaborando primero hipótesis sobre las relaciones numéricas de sus órbitas: si una era el doble, el triple o el cuádruple de otra, pero fracasó reiteradamente.

El 9 de julio de 1595, durante una de las clases, a las que asistían escasísimos alumnos, estaba dibujando en la pizarra una figura determinada por la pauta de conjunciones entre Júpiter y Saturno, cuando se le ocurrió repentinamente que tenía la llave del secreto del mundo. La figura resultante era un círculo inscrito en un triángulo, inscrito a su vez en un círculo, y entonces tuvo la revelación: la proporción de los radios de los dos círculos, inscritos y circunscritos por un triángulo, era la misma que la de las distancias de Saturno y Júpiter.

 Quizá la clave de la estructura del universo no estaba en las relaciones numéricas, tal como había ensayado incansablemente, sino en las relaciones geométricas.5 Podía, tenía que suceder que otros polígonos regulares inscritos en los sucesivos círculos de los planetas, centrados en el Sol, dieran la clave de las distancias de los planetas respecto al Sol, centro del universo. Pero tras un breve intento, pronto se puso de manifiesto que éste tampoco era el camino.

La premisa era buena, las figuras geométricas eran las adecuadas para desentrañar la estructura del universo, pero hay muchos polígonos regulares.

«Y sin embargo, las figuras resultaban satisfactorias en tanto que son cantidades y portante anteriores a los cielos. La cantidad, efectivamente, fue creada al principio, junto con la materia y el cielo, el segundo día. Pero (pensaba yo), si según la cantidad y proporción de los seis cielos establecidos por Copérnico tan sólo se pudieran hallar cinco figuras, de entre las infinitas otras posibles, que tuviesen propiedades peculiares sobre las demás, el asunto quedaría resuelto a satisfacción. Y de nuevo me preguntaba, ¿porqué habrían de ser planas las figuras entre los orbes? Añadamos mejor cuerpos sólidos. Hete aquí, lector, todo el hallazgo y materia de todo este opúsculo.»

misterio cosmografico de kepler

Cosmología de Kepler Reconstrucción gráfica de la cosmología de Kepler, aparecida en el Mysterium cosmographicum, regida por los cinco sólidos regulares y las esferas planetarias inscritas y circunscritas en éstos, que establecen las distancias entre los planetas. En la imagen no se incluyen las esferas.

LA LEYENDA QUE ACOMPAÑABA A LA FIGURA decía así:  «De Kepler admiras, espectador, la obra en esta figura quejamos habías visto. Pues lo que muestran los cinco sólidos de Euclides es la distancia existente entre los orbes de los planetas. Lo bien que se acomoda a la enseñanza que antaño formuló Copérnico es lo que te enseña la obra del Autor». El orden es el siguiente: esfera de Saturno /Cubo/ esfera de Júpiter / Tetraedro / esfera de Marte/ Dodecaedro / esfera de la Tierra / Icosaedro / esfera de Venus / Octaedro / esfera de Mercurio. Los distintos poliedros determinan las distancias entre los correspondientes, planetas: el cubo entre Saturno y Júpiter, el tetraedro entre Júpiter y Marte, etcétera. Las respectivas esferas u orbes tienen el suficiente grosor para explicar la variación de distancias de cada planeta. En el afelio, su punto más alejado del Sol, tocan su esfera más externa y en el perihelio, su punto más próximo al Sol, tocan su esfera más interna. O

CARTA DE KEPLER: COMENTA SU ÉXTASIS AL HACER SUS PROPIAS OBSERVACIONES CON SU TELESCOPIO

Praga
Septiembre de 1610
Profesor Gio. A. Magini: en Bolonia

Noticias extraordinarias, mi querido señor: Ernst, elector de Colonia y mi mecenas, que pasó el verano en el Consejo de príncipes, regresó la semana pasada de una rápida visita a Viena y trajo un telescopio, el mismo con que Galileo obsequió al archiduque de Baviera. De esta forma, el mezquino paduano queda frustrado en sus celos por la generosidad de mis amigos y mecenas. Es posible que, después de todo, en el mundo haya justicia.

He tenido graves dificultades con este Galilei (creo que su padre poseía una mente más sutil: ¿ha leído sus obras?). Con su autoritarismo consuetudinario, envía mensajes a través de sus compatriotas en la corte, exige que lo apoye en sus afirmaciones sobre Júpiter porque al parecer no está satisfecho con mi Dissertatio y quiere que me reitere en las afirmaciones cada vez más contundentes de su genialidad… pero, pese a mis infinitas súplicas, no me envía el instrumento que me permita comprobar sus afirmaciones a plena satisfacción. Dice que los gastos y la dificultad de fabricación se lo impiden, pero sé que ha repartido telescopios a todos sin excepción. ¿Qué es lo que le produce tanto miedo como para excluirme? Confieso que llego a pensar que sus enemigos tienen algo de razón cuando lo tildan de fanfarrón y charlatán. Lo conminé a que me enviara los nombres de los testigos dispuestos a declarar que habían visto aquello que él defiende en Sidereus nuntius. Replicó que el gran duque de Toscana y cualquiera de los numerosos Medici respondía por él. Y yo me pregunto, ¿de qué sirven? No me cabe la menor duda de que el gran duque de Toscana defendería la santidad del demonio si le conviniera. ¿Dónde están los científicos dispuestos a corroborar los descubrimientos? Galileo dice que los considera incapaces de identificar Júpiter, Marte o incluso la luna y que no podemos esperar que reconozcan un nuevo planeta nada más verlo.

Empero, ahora todo se ha resuelto gracias al elector Ernst. Desde el 30 de agosto, fecha en que regresó de Viena, con ayuda del telescopio he podido contemplar con mis propios ojos esos fenómenos nuevos y maravillosos. A diferencia del paduano, quise contar con el apoyo de testigos dignos de confianza e invité a mi casa al joven matemático Ursinus y a otros notables para que, individualmente y mediante registro bajo juramento, proporcionáramos pruebas irrefutables de las afirmaciones de Galileo.

Para evitar errores e imposibilitar toda acusación de complicidad, insistí en que cada uno dibujara con tiza en una tablilla lo que había visto a través del telescopio para comparar posteriormente las observaciones. Fue realmente satisfactorio. Compartimos un buen vino y una cesta con alimentos -pasteles de carne de caza y unas excelentes salchichas- y pasamos una velada muy animada, si bien debo reconocer que el vino, sumado a mi mala vista, provocó en mí una visión extraña y peculiarmente coloreada del fenómeno. Sin embargo, a grandes rasgos los resultados coincidieron y durante los días siguientes pude contratarlos en repetidas ocasiones. ¡Galilei tenía razón!

¡Ah, con cuánta agitación apoyé mi rostro en el magnífico instrumento! ¿Qué ocurriría si los nuevos descubrimientos sólo sirvieran para demostrar que me equivoqué en mis caras pretensiones sobre la verdadera naturaleza de las cosas? El pavor era infundado. Sí, Júpiter tiene lunas; sí, en el firmamento hay muchas más estrellas que las que el ojo percibe con la ayuda de instrumentos; sí, sí, la luna está hecha de materia parecida a la de la tierra: de todos modos, la forma de la realidad sigue siendo tal como siempre me pareció. La tierra ocupa el lugar más distinguido en el universo porque rodea el sol en el espacio intermedio entre los planetas y, a su vez, el sol representa el sitio intermedio de reposo en un espacio esférico rodeado de estrellas fijas. Todo está regulado según las leyes eternas de la geometría, que es única y eterna, imagen de la mente de Dios. He visto todo esto y me siento en paz… pero no tengo nada que agradecerle a Galileo.

Vivimos tiempos extraños y maravillosos porque estas transformaciones se forjan en nuestra perspectiva de la naturaleza de las cosas. Pero debemos ceñirnos al hecho de que sólo se trata de una visión que se expande y se altera, sin ser la cosa misma. Es curiosa la facilidad con que nosotros, pequeñas criaturas, confundimos la apertura de nuestros ojos con la aparición de una nueva creación: semejamos niños que cada mañana, al despertar, imaginan que el mundo se rehace.

Su amigo, señor, Johannes Kepler

Fuente Consultada:
Cosmos de Carl Sagan y
Vida, Pensamiento y Obra de Copérnico y Kepler – Colección Grandes Pensadores de la Historia

Teoría Geocéntrica de Tolomeo

Síntesis Copérnico

Tycho Brahe

Galielo Galilei

Johannes Kepler

Filosofía de las ciencias

El Renacimiento en Italia Artistas del Renacimento Italiano

El Renacimiento italiano: Los especialistas están de acuerdo en reconocer que el Renacimiento es básicamente una revolución intelectual que comenzó en Italia durante el siglo XIV, y que se caracterizó por la formulación de una nueva pedagogía —las humanidades— capaz de preparar a los jóvenes para una existencia activa al servicio de la comunidad. El medio para lograrlo era el latín, purificado de los barbarismos medievales a través del estudio de los escritores clásicos.

El estudio de los antiguos manuscritos se convirtió en algo esencial. Con el nombre de «humanidades» se designaba la gramática, la retórica y el estilo, la literatura, la filosofía y la historia. Y los que impartían tales conocimientos —los humanistas— no eran simples educadores, sino que escribían para plantear problemas morales que fueron de dominio público.

Italia era en este momento un país dividido: los Estados papales situados en el centro del país lo fragmentaban en dos partes. Otras ricas ciudades disputaban con Roma su supremacía en los asuntos italianos: Venecia, Milán, Florencia y Nápoles. Aunque Milán en el norte y Nápoles en el sur parecían gozar de las mejores condiciones para ejercer un dominio efectivo, Florencia llegaría a ser el corazón del movimiento del Renacimiento, constituyendo una ciudad de belleza sin parangón y gran riqueza.

No era ésta una época pacífica aunque tampoco había grandes conflictos. Sin embargo, los condottieri, soldados profesionales, luchaban entre sí por los estados rivales. También el papado en aquel tiempo, bajo los papas Borgia, intentaba ensanchar su territorio con guerras. Junto con el peligro y la crueldad había un gran amor a la belleza y una sensibilidad extrema.

El Renacimiento romano: Era natural que Italia fuera la iniciadora del Renacimiento, ya que los restos de la grandeza de Roma podían verse por todas partes. Pero el renovado interés por Grecia era debido al nuevo espíritu de búsqueda libre. La presión de los turcos en la Europa oriental debía llevar a la destrucción final de Constantinopla, último bastión del imperio romano del este. Los maestros griegos vieron que tenían un futuro brillante en Italia.

De repente la perspectiva de la vida se hizo abierta y expansiva. El mismo hombre ganó en importancia, no como la pobre criatura pecadora de la Edad Media, sino como un ser con posibilidad de poder y dignidad. Los hombres del Renacimiento, llenos de confianza en sí mismos, se sentían atraídos por la gloria personal y esperaban recibir un premio por su labor en este mundo. Este espíritu, fuerte y agresivo, era muy diferente al de las innumerables generaciones de artesanos anónimos que habían levantado las catedrales góticas.

Los príncipes mercaderes de esta época crearon una figura nueva: el patrón. El noble ya no desdeñaba el arte y la ciencia, y se mostraba por el contrario deseoso de ayudar con una parte de sus riquezas a que un genio llevara adelante su trabajo y demostrara su talento. La Iglesia continuó siendo el patrocinador más importante y, a pesar del aspecto mundano de los hombres del Renacimiento, la mayoría de las obras de arte tienen por tema el religioso. La curiosidad universal por todo produjo un tipo nuevo de genio: el hombre que podía hacerlo casi todo. Buenos ejemplos de reunión de capacidades diversas en una sola figura son las de Alberti, Leonardo y Miguel Ángel.

Alberti era un gran atleta y jinete; escribió extensamente sobre arquitectura y construyó iglesias; se distinguió también como escritor, músico y pintor, dedicándose a la ingeniería y a la ciencia. Leonardo constituyó una especie de Aristóteles de su tiempo: uno de los grandes artistas del mundo, fue pintor, escultor y arquitecto. Su interés por todo quedó registrado en sus cuadernos, que aún perduran; están escritos de una forma curiosa, de derecha a izquierda, en taquigrafía y sin ninguna puntuación. En estas notas secretas queda patente su interés por la anatomía, el movimiento de los planetas, los fósiles en las rocas, la mecánica, la perspectiva y los principios de vuelo. Era un ingeniero famoso, tanto en asuntos militares como civiles, tales como canales y sistemas de riego.

Esta breve lista da una idea de las grandes posibilidades de esta figura del Renacimiento. Trabajó bajo el patrocinio de Lorenzo el-Magnífico de Florencia, así como de Ludovico Sforza de Milán.

Miguel Ángel realizó casi todo su trabajo en Florencia y Roma. Pintó la Capilla Sixtina y proyectó la cúpula de la nueva basílica de San Pedro. Sus esculturas reflejan magníficamente el poder y el esplendor humanos. Durante los últimos años de su larga vida escribió madrigales y sonetos de gran sensibilidad.

Se puede considerar que el Renacimiento italiano se manifiesta como tal en el momento en que surgen figuras de la talla del pintor Giotto y los escritores Dante, Petrarca y Boccaccio (siglos XIII y XIV). Aunque Giotto pintó cuadros religiosos, los personajes de sus obras eran netamente humanos y con ello se inició el camino hacia un arte más naturalista. Dante escribió el poema religioso más importante de la era cristiana, La Divina Comedia, y participó en la creación de un lenguaje italiano melodioso.

La Toma de la Bastilla Causas Juramento juego de pelota Revolucion

CAUSAS DIRECTAS DE LA TOMA DE LA BASTILLA: La humillante derrota francesa por los británicos en la guerra de los Siete Años (1756-1763) «296-297, con la pérdida de las colonias norteamericanas, motivó grandes desembolsos de dinero en la guerra de la Independencia estadounidense (1775-1783) «298-299. Para ello se situó la reforma fiscal en el primer punto de la agenda política.

Bajo el Antiguo Régimen (el «viejo orden» prerrevoludonario), la sociedad francesa se dividía en tres estamentos: nobleza, clero y tercer estado. La nobleza y el clero, apenas un 3% de la población que poseía el 40°/o de las tierras, estaban exentos de impuestos, por lo que la carga fiscal recaía sobre la burguesía (clase media) y el campesinado. Numerosos profesionales liberales influidos por la Ilustración  exigían un papel más importante en el gobierno. El precio del pan casi se dobló por las malas cosechas de 1788-1789, acrecentando la tensión social.

La inquietud y el malestar social se potenciaba. Numerosos folletos, diarios, oradores en cafés o en las calles, evidenciaban la efervescencia popular. Luis XVI que se había visto obligado a aceptar la situación, preparó junto con la reina María Antonieta y sus seguidores (la corte y la nobleza de toga) un golpe de Estado con la intención de disolver la Asamblea Constituyente. Destituyó a Jacobo Necker, el ministro de Finanzas que contaba con el apoyo popular, y contrató a mercenarios extranjeros que se instalaron en las cercanías del palacio de Versalles.

La Asamblea exigió al monarca el retiro del ejército, pero Luis XVI se mantuvo firme. En respuesta, el 14 de julio de 1789 se produce el primer levantamiento popular de la revolución: la toma de la Bastilla. Una multitud invadió la fortaleza estatal (prisión) y se adueñó del armamento que allí existía.

La toma de la Bastilla, considerada como un símbolo de la Revolución Francesa, fue un episodio de importancia por que señaló que el poder pasaba del rey a la Asamblea y entregó armas a la población de París.
El pueblo común comenzó a participar directamente en las cuestiones políticas.

EL JUEGO DE PELOTA EL JURAMENTO Los intentos de reforma económica de Luis XVI fueron obstaculizados por los nobles, que lo obligaron a convocar los Estados Generales, un parlamento compuesto por los tres estamentos que no se había reunido en 175 años. Cuando en mayo de 1789 se reunieron en Versalles, el mayoritario tercer estado exigió tener más peso en las votaciones. Al ser rechazada su petición, se escindió y formó la Asamblea Nacional, junto con algunos nobles y clérigos simpatizantes. El 20 de junio se les impidió el acceso a palacio, por lo que se reunieron en una cancha de juego de pelota (leu de Paume) donde juraron «no separarse jamás hasta que la constitución sea aprobada».

LA TOMA DE LA BASTILLA: En el verano boreal de 1789 estalló en Francia una sublevación contra el gobierno de Luis XVI. Diferentes factores provocaron esta revolución, pero si un acontecimiento simbolizó el colapso del poder real frente al descontento popular generalizado fue el asalto de la prisión de la Bastilla, el 14 de julio de ese año.

Construida entre 1370 y 1383 como parte del perímetro amurallado de París, en el s. XVII la Bastilla se convirtió en cárcel para prisioneros políticos. También servía como arsenal, ya que almacenaba grandes cantidades de armas y pólvora. En 1789 la prisión estaba defendida por 18 cañones y 12 piezas de menor calibre, manejadas por una guarnición de 82 «inválidos» (soldados veteranos no aptos para el servicio activo), reforzados por 32 granaderos de un regimiento de mercenarios suizos mandado llamar por el rey Luis XVI unos días antes.

El 14 de julio se propagó por todo París el rumor de que las tropas marchaban hacia la ciudad para sofocar las protestas contra el rey. En respuesta a esta amenaza, una multitud de entre 600 y 1.000 personas, equipadas con armas tomadas del Hotel de los Inválidos, un hospital militar, se apostó frente a la Bastilla para hacerse con su arsenal y defender la ciudad.

Alrededor de las 10.30, la primera de dos delegaciones se reunió con Bernard-René de Launay, gobernador de la Bastilla, con el fin de exigirle que distribuyera las armas entre la muchedumbre. Ambas delegaciones fracasaron, y hacia las 13.30, la gente, que había perdido la paciencia, se abalanzó sobre el indefenso patio exterior. Aunque no es seguro qué bando disparó primero, los cañones abrieron fuego. Hacia las 15, un destacamento de 62 guardias franceses amotinados llegó hasta la prisión y emplazó sus dos cañones frente a los portones. Los combates ganaban intensidad, y de Launay amenazó con volar la fortaleza, pero sus hombres se rindieron y lo obligaron a abrir las puertas.

A las 17.30, la muchedumbre asaltó la Bastilla. El gobernador fue arrastrado hasta el Ayuntamiento y ejecutado junto con al menos dos de sus hombres. Un defensor y 98 asaltantes murieron en la refriega y 78 atacantes resultaron heridos.

La noticia de la toma de la Bastilla recorrió velozmente toda Francia y provocó levantamientos en muchas ciudades. En realidad, la prisión era un símbolo casi vacuo de la tiranía real, ya que sólo albergaba a siete reos, pero su toma significó que el poder había pasado de los que discutían sobre el cambio político a quienes habían pasado a la acción.

QUIENES TOMARON LA BASTILLA: “El propósito inmediato fue encontrar pólvora que había sido enviada allí desde el Arsenal. (…) Se creía que la fortaleza poseía una importante guarnición; sus cañones, que esa mañana apuntaban a la rué Saint-Antoine,* podían provocar un desastre en las casuchas atestadas, se rumoreaba que durante la noche las tropas habían entrado en el faubourg y ya habían comenzado a masacrar a sus ciudadanos. Más aún, (…) la Bastilla era odiada generalmente como símbolo del ‘despotismo’ (…) “Pero falta responder a una pregunta: ¿en realidad, quiénes eran los sitiadores? “La mayoría (…) de treinta y treinta y cuatro años, casi todos eran padres de familia (…) hombres comunes reclutados en los oficios y las profesiones típicas del faubourg y los distritos adyacentes: carpinteros y ebanistas, cerrajeros y zapateros, (…) tenderos, fabricantes de gasas, escultores, trabajadores del río y peones… Pero en un sentido más amplio tal vez podamos coincidir con Michelet en que la captura de la Bastilla fue obra, no de los pocos centenares de ciudadanos provenientes sólo del distrito de Saint Antoine, sino del pueblo de París en general. Se ha afirmado que ese día de 180 000 a 300 000 parisienses estaban bajo las armas.”

George Rude, La Revolución Francesa. Buenos Aires, Vergara , 1989.