Símbolos Nacionales

Ventajas del Transporte Fluvial Hidrovias Tranporte Por Rio Argentina

Ventajas del Transporte Fluvial
Hidrovias o Tranporte Por Río

Un río es una calle libre y líquida, que cualquiera puede utilizar para
transportar bienes con una finalidad económica.

transporte fluvial

Esta definición resume, en buena medida, la potencialidad de las cuencas fluviales.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de transporte? Un HP de potencia mueve 150 kilogramos por kilómetro en cambio , 500 en ferrocarril y 4.000 en barco. Se trata de una cuestión de costos, el transporte de mercadería por vía fluvial es ocho veces más económico que el ferrocarril y 26 veces más que el camión.

El problema radica en que no todos los ríos son navegables. El desafío consiste, entonces, en construir una hidrovía. La Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay coincidieron en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná en la necesidad de dar prioridad a la navegación en esa red fluvial, para permitir el paso de grandes convoyes de empuje, barcazas y remolcadores.

Ello implicará trabajos de ensanche y profundización de los canales y de derrocamiento (eliminación de las rocas). También habrá que colocar balizas para un permanente tránsito diurno y nocturno, realizar un relevamiento cartográfico y disponer de un eficiente sistema de comunicaciones.

La hidrovía Paraná-Paraguay requerirá una mejora en la operatividad de algunos puertos fluviales y un aprovechamiento de las bodegas superior al 30 por ciento del registrado en la actualidad, según un estudio de Jorge José Álvarez, ex subsecretario de Transportes Marítimos y Fluviales.

La disminución de los costos de producción, comercialización y transporte —expresa el trabajo de Álvarez— tendrá un alto impacto sobre una estructura productiva y tecnológica basada sobre la exportación de materias primas o semielaboradas, de precio internacional relativamente bajo, sumado a una ubicación geográfica alejada de los mayores mercados de consumo mundiales.’

Un ejemplo de los atributos de las hidrovías es la llamada Rin-Meno-Danubio en Europa, que une el Mar del Norte con el Negro. Otro, la hidrovía Ohio-Mississippi, que atraviesa los Estados Unidos.

Para Álvarez, la hidrovía Paraná-Paraguay tendrá dos efectos positivos: la internacionalización de las aguas y la integración con países vecinos, además del desarrollo de las economías regionales.

El beneficio para la navegación será el pasaje por tramos considerados ahora difíciles debido a la acumulación de sedimentos (ardua y arenisca), que deben ser dragados periódicamente. Ellos serán eliminados con escolleras o fijados con espigones.

transporte fluvial

Un puerto con limitaciones
Los ríos de la Mesopotamia, que desembocan en la cuenca del Plata, demuestran desde tiempos remotos la prevalencia de Buenos Aires como puerto y punto de salida de la producción. La red está constituida por el Paraná, el Paraguay, el Alto Paraná y el Uruguay, que tienen afluentes importantes como el Bermejo y el Pilcomayo.

Pero una vez concluida la hidrovía, el problema será el puerto por utilizar. El de Buenos Aires tiene una profundidad de 28 ó 29 pies y —según los expertos— resulta insuficiente para barcos de mayor capacidad.

La transferencia de cargas de embarcaciones fluviales a las de ultramar —sobre todo, provenientes de Brasil y Bolivia— se realiza actualmente en Escobar, cuya profundidad de 32 pies es suficiente para barcos de 15 000 a 35 000 toneladas de capacidad, o en la zona Alfa, cerca de Montevideo, que tiene un calado efectivo de 42 pies. Un barco tipo Panamax puede cargar allí hasta 61 000 toneladas de granos.

El principal perjudicado por no poder utilizar el puerto de Buenos Aires es el productor agropecuario, porque debe pagar un recargo en el costo del flete.

La solución sería construir un puerto artificial, de 50 pies (15 metros) de profundidad. La ubicación de esa suerte de isla con forma de espiral, cuyo centro estaría protegido de los vientos, seria al surde la línea divisoria de aguas, para que quede en jurisdicción argentina. Su superficie inicial podría ser de 300 hectáreas, aunque podría llegar a 1.200.

Un observador afirmó que serviría, en buena medida, de llave para dominar la estrategia geopolítica de la cuenca del Plata, ya que sería el paso obligado de productos del sudoeste de Brasil, de Bolivia, de Paraguay, de Uruguay y del norte de nuestro país.

En caso de revertirse la situación económica, también sería utilizada para el ingreso de mercaderías importadas.

Inversiones condicionadas
Del proyecto de ley de puertos, que se debate en la actualidad en el Congreso de la Nación, depende que el puerto artificial no sea ejecutado por el Estado sino por empresas privadas. La norma en cuestión permitirá la transferencia de los puertos nacionales a manos de municipalidades o de particulares.

Si bien habría varios interesados, ninguno pondrá manos a la obra antes de la sanción de la ley. La inversión de riesgo sería recuperada a través del cobro de peaje, como sucede con las autopistas. La construcción podría hacerse por etapas, a través de módulos asentados sobre pilotes de hormigón armado. Se podría comenzar con uno destinado a granos y, sucesivamente, se harían otros para minerales, contenedores y combustibles.

El primer tramo de la obra, cuyo costo sería de 500 millones de dólares, permitiría una transferencia de 50 000 toneladas de granos por año de embarcaciones fluviales a marítimas.

Sobran ejemplos de este tipo de islas en el mundo: Indonesia, Alemania Federal, Holanda y los Estados Unidos, entre otros.  Una idea para el futuro: la cuenca del Plata podría conectarse con el río Amazonas y éste, a su vez, con el Orinoco. Esa red sería, en caso de concretarse, un fabuloso canal de comunicación continental desde el Norte hasta el Sur y viceversa. El infinito potencial de las calles líquidas

El río brinda posibilidades de desarrollo que requieren la inversión de empresas privadas.

Recurso Hidrico de Argentina

Recurso Hídrico de Argentina

El agua: su importancia  

De todos los planetas conocidos, la Tierra es el único que posee agua en su superficie, lo cual ha sido de vital importancia para el desarrollo de la vida. Tal es así, que podríamos decir que las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas, las cuales debemos la creación del oxígeno, dando origen a una capa de aire apto para la respiración en nuestra atmósfera.

La importancia del agua en nuestro planeta se explica a través del 70,8 % de la superficie que ocupa en la superficie terrestre, mientras que el resto solo es superficie de tipo sólida donde se asientan los actuales continentes.

Sin embargo, sólo una pequeña proporción (2%) de esa enorme masa acuática, es agua dulce que circula por los continentes, a las cuales denominaremos aguas continentales.

No obstante, este porcentaje tan reducido no significa que no cumpla un rol importante, todo lo contrario, gracias a esta agua dulce todos lo animales incluyendo al ser humano, obtienen alimentos, fuerzas para generar su energía, satisfacer necesidades básicas, entre otros.

Si tendríamos que describir la repartición de las aguas en nuestro país, a simple vista diríamos “esta desigualmente distribuida”. Ya que poseemos áreas que contienen exceso de agua, y que llegan a padecer severas inundaciones; y otras, en donde el agua es intensamente escasa, teniendo que acudir a obras de infraestructura para su aprovechamiento.

Lo que debemos tener en cuenta es que si conocemos que ofrece nuestro país en cuanto a cursos de agua, lograremos aprovechar de mejor manera este recurso para el beneficio de la sociedad y su posterior preservación para las generaciones venideras.

Aguas Continentales

Esta agua, tan fundamental que circula por la superficie continental está en constante movimiento. Tal es así, que se origina en la atmósfera. ¿Por qué? Por que la atmósfera se carga de humedad que proviene de la evaporación, la cual al producirse un descenso en las temperaturas, se condesa transformándose en vapor de agua, la cual contiene pequeñísimas gotitas que forman las nubes. Por último, estas caen a la superficie en forma de lluvia o nieve.

Estas precipitaciones, es decir el agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve a la atmósfera por evaporación en parte, otra se infiltra formando corrientes subterráneas y el resto discurre independientemente por la superficie formando corrientes de diversa importancia. Por ejemplo, las aguas escorrentía, los torrentes, ríos, lagos, hielos, entre otros.

El hombre, durante su historia ha logrado crear diversas formas para poner a su disposición el agua. A tal punto que hoy en día, los avances tecnológicos permiten un adecuado manejo de los mismos nunca antes alcanzadas; inmensas represas, riego artificial a través de canales, desalinización del agua de mar, proyecto de transporte de témpanos, entre otros.

Pero la otra cara de esta verdad, es que los problemas de escasez de agua para distintos usos, continúan acentuándose. Esto se debe en parte, a la gran demanda y a su progresiva contaminación.

Como mencionábamos anteriormente, Argentina se caracteriza por los grandes contrastes en la localización de las aguas continentales. A grandes rasgos, un tercio de la superficie del país posee agua suficiente y en exceso; por ejemplo las Sierras Subandinas, la Mesopotamia, el este chaco-pampeano y los Andes patagónicos-fueguinos. En estas áreas se originan los ríos cuyas aguas son aprovechadas a lo largo de sus cursos, muchas veces donde esta escasea.

En el segundo tercio del territorio, este recurso natural es calificado como suficiente a escaso.

Y finalmente, el resto del territorio argentino presenta un déficit de agua, por que recibe de precipitaciones anuales menos de 200mm., por lo que aquí el rasgo sobresaliente es la aridez. Tal es el caso de los valles calchaquíes, los llanos de Catamarca y la Rioja, San Juan, el oeste chaqueño y el norte de la Patagonia.

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El Universo y la Tierra. Geografía Argentina, Editorial Santillana.

Cuenca del Desaguadero Mendoza Rios de Argentina

Cuenca del Desaguadero Mendoza

Cuenca del Desaguadero: Este sistema es una de las cuencas endorreicas más importantes en cuanto a su superficie (248.000 kilómetros cuadrados), localizada además en una de las zonas más áridas del país. De la cordillera de los Andes, procede su fuente de alimentación. Es decir, que recoge las aguas de los ríos que nacen de la montaña y que son alimentados por precipitaciones nivales en las altas cumbres, principalmente en invierno. Tal es así, que en primavera el deshielo hace que con un carácter torrencial desciendan los ríos y arroyos.

Varios de ellos fueron represados en su curso medio con el objetivo de irrigar las planicies de piedemonte, originando extensos oasis agroindustriales, por ejemplo en Mendoza y San Rafael.  Sin embargo, en el curso superior de este ámbito, se han realizado obras para el aprovechamiento hidroeléctrico como es el caso del embalse Nihuil, en el río Atuel.

No obstante, el Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, son sus ríos más trascendentales. A su vez, ellos son afluentes del colector que, con distintas denominaciones, recorre la región cuyana en dirección norte-sur. En su origen se denomina Vinchina o Jagüe, posteriormente se llama Bermejo, luego Desaguadero, después de pasar por las salinas toma el nombre de Salado y en la provincia de La Pampa, el de Chadileuvú-Curacó.

Este río pertenecía a un área exorreica con vertiente atlántica, más precisamente a la Cuenca del Río Colorado, pero debido a la intensa utilización de las aguas de los afluentes (ya sea riego, energía y consumo de la población),  hicieron que estos no alcanzaron al colector, convirtiéndose esta parte del Desaguadero, en un cauce seco.

Esta situación provoca enormes conflictos entre las provincias por los diferentes derechos con respecto al uso del agua, ya que se benefician solamente aquellas que se ubican aguas arriba. Tal es el caso de la provincia de La Pampa: la cual fue privada de dos fuentes importantes de agua superficial, el Atuel y Salado.

Río San Juan

Entre los 30° 30’ y 32° 40’ latitud sur, se localiza en la cordillera principal las nacientes de este río. Se forma por la unión de los ríos Castaño y Los Patos, más precisamente aguas debajo de la localidad de Calingasta. En esta área de alta cuenca existen alrededor de 150 arroyos, repartidos en forma de abanico, alimentados por nieves y lluvias ocasionales.

El relieve entre los 2.500 y 4.000 metros se compone de diferentes planicies de destrucción las cuales son elevadas. Estas están conservadas y los ríos la cortan con profundos surcos en donde la escorrentía se hace veloz por efectos de  la gran pendiente.

No obstante, este río en su último tramo se comporta como un típico río de llanura, ya que su cauce se amplía notablemente. Además, al penetrar en el valle, ha edificado poderosos conos de deyección, haciendo que su pendiente natural sea hacia el sudeste.

Su cauce frente a la ciudad de San Juan posee una amplitud de 4 kilómetros, y sus aguas merodean de una margen a otra, por tres hondonadas principales. Aguas abajo, además describe meandros hasta llegar al Guanacache.

Río Mendoza

Este río en su alta cuenca, abarca un frente cordillerano entre el Cerro Aconcagua y el Tupungato, de donde nacen los ríos Tupungato, Las Cuevas y Las Vacas. En la punta de esta última, se origina la quebrada y el valle del río Mendoza. Este primer tramo del valle fluvial es glacio-fluvial, con un fondo rocoso, pues estamos hablando de un curso de alta montaña.

Este río en su curso inferior se comporta como el San Juan, en un recorrido de 150 kilómetros.

Los cauces que dan origen al Mendoza, atraviesan en todo su dimensión a las formaciones geológicas que constituyen la cordillera de  los Andes y a partir de Uspallata, la Precordillera. Aquí su paisaje es multicolor, cambiante, debido a que los sedimentos que posee provenientes del paleozoico-mesozoico, los cuales fueron plegados y levantados por la orogenia terciaria.

En cambio, en la alta cuenca de este río se producen fuerzas exógenas muy erosivas, repercutiendo sobre sus amplios faldeos de escombros y lomadas.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana. Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora-Geografía de la República Argentina. Tomo VII. Hidrografía

Cuencas Hidrográficas en Argentina Los rios de Argentina

Cuencas Hidrográficas en Argentina

Los ríos, los lagos, lagunas, torrentes, glaciares comprenden las aguas continentales. Esta agua dulce es un recurso renovable, pero escaso y sujeto a variaciones estacionales.

Tal es así, que al observar una superficie drenada por un río y sus afluentes nos estamos refiriendo a las cuencas hidrográficas. Esto se manifiesta con la interacción de elementos climáticos y las distintas formas del relieve. La distribución de las precipitaciones y las temperaturas influye en la definición del régimen fluvial, es decir, en el comportamiento de los caudales a lo largo de un año, dependiendo también de la regularidad de las fuentes de alimentación.

El relieve incide en la forma en que los ríos vierten sus aguas, determinando una clasificación de las cuencas hidrográficas. Esta es la más aceptada y utilizada:

  • Cuencas exorreicas: son aquellas cuyas aguas llegan al mar o al océano.
  • Cuencas endorreicas: son aquellas cuyas aguas no llegan al mar, esto se debe a los ríos desembocan en lagunas interiores o porque se agotan por evaporación, infiltración o consumo.
  • Cuencas arreicas: son aquellas zonas donde no se definen cursos fluviales, debido a la falta de agua de los suelos muy permeables.

Cuando ocurre que todas las cuencas desembocan en un mismo mar u océano, conforman lo que llamamos vertiente. La mayoría de los ríos de nuestro territorio pertenecen a la vertiente atlántica. Es por esto, que cuando se estudian las cuencas en Argentina siempre se hacen agrupándolas desde su vertiente.

La cuenca exorreica de vertiente atlántica más importante de Argentina es la cuenca del Plata. Sin embargo, si la excluimos los ríos que desembocan en este océano concentran el 11% de los caudales; exceptuando los del sur bonaerense. Esto se debe a que su origen proviene de los sistemas serranos de Tandil y Ventana, y los cuales se alimentan de los excedentes de agua provenientes de los Andes, desembocando en el océano luego de atravesar extensas zonas áridas como ríos alóctonos (es decir, un río que se alimenta de las aguas de su naciente y no recibe afluentes en su recorrido).

Sumado a ello, el Negro, el Chubut, el Deseado, el Chico y el Santa Cruz; son los principales ríos patagónicos y que posteriormente desembocan en el océano Atlántico. Sus cabeceras se encuentran en los Andes patagónicos y sus caudales provienen tanto de las precipitaciones invernales como de los deshielos de primavera. A su vez, estos presentan lagos interpuestos en su curso, por lo que al abandonar este sector no reciben afluentes en su extenso recorrido hacia el mar.

Ahora bien, en cuanto a las cuencas de vertiente pacífica, estas representan solamente el 3% de los caudales del país. Ocupando reducidas superficies en los Andes patagónicos. Tal es así, que el río más importante por su caudal es el Futaleufú, y el cual se represó para obtener energía necesaria en una planta procesadora de aluminio de Aluar (Puerto Madryn).

Por otra parte, las cuencas endorreicas representan apenas el 1% de los caudales, y junto a las arreicas definen la diagonal árida de nuestro país. En ellas, los ríos tienen caudales reducidos, aunque son de gran relevancia para las áreas que recorren, aprovechándolos de manera cuidadosa.

Además, estos ríos presentan serios problemas de erosión y deterioro de la cobertura vegetal ya que recorren tierras áridas. Estos problemas están vinculados, más allá de la falta de agua, al uso inadecuado del mismo.

La cuenca endorreica más importante es la del Desaguadero, no obstante siempre fue de este tipo, ya antes tenía salida al océano atlántico a través del río Colorado. Pero la intensa utilización de los ríos de esta cuenca como proveedora de riego, sumada a características particulares en cuanto a clima, ha logrado su transformación definitiva hacia el endorreísmo.

Otra cuenca de este tipo y que es relevante para nuestro país, es la del río Salí o Dulce, la cual recoge sus aguas que descienden de las cumbres Calchaquíes y el Aconquija, desembocando finalmente en la laguna Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba. Este río, al igual que los del Desaguadero, presenta sus mayores caudales en verano, porque se alimentan de las aguas de deshielo.

Por último, en cuanto a las zonas arreicas estas se visualizan en sectores particulares del país, comos ser el noreste de Santiago del estero y sudoeste de Chaco, o el centro-norte de La Pampa.

Ver Un Mapa Ampliado de las Cuencas

mapa de cuenca hidrografica de argentina

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Puerto de Palos.Geografía Argentina. Editorial SantillanaGeografía La Argentina  y el MERCOSUR. A.Z Editora

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES: GEOGRAFÍA ARGENTINA:

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES

Aguas Continentales: Son las que se localizan en las tierras emergidas y pueden ser superficiales (ríos, lagos, lagunas); y subterráneas, acumuladas por filtración.

La Tierra es el único de los planetas conocidos que contiene agua. Gracias a este, llamémosle «capricho» de la Naturaleza, ha sido posible el desarrollo de la vida. De hecho, las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas gracias a las cuales comenzó la creación de oxígeno y surgió en la atmósfera una capa de aire apto para la respiración. El agua es fundamental en nuestro planeta, lo que explica que ocupe un 70,8% de la superficie de la Tierra, mientras que la superficie sólida se extiende tan sólo sobre el 29,2 % restante.

Dentro de esta enorme masa acuática, el agua dulce líquida que circula por los continentes, o permanece estancada en ellos, representa un porcentaje pequeñísimo, el 2 %. Y pese a ello desempeña un papel fundamental, ya que gracias al agua dulce muchos seres vivos, incluido el hombre, consiguen saciar su sed, ademas de obtener alimento y fuerza para la producción de energía.

El agua que circula por los continentes está en movimiento constante. Su origen se encuentra en la atmósfera, que se carga de humedad gracias a la evaporación y, al producirse un descenso de las temperaturas, se condensa el vapor de agua que contiene en las minúsculas gotitas que forman las nubes y que finalmente precipitan en forma de lluvia o de nieve. Esta agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve en parte a la atmósfera por evaporación, en parte se filtra y forma corrientes subterráneas y en parte discurre libremente por la superficie formando corrientes de diversa importancia.

Aguas de escorrentía

Este tipo de agua continental, hace referencia a aquella multitud de corrientes sin cauce fijo que fluyen en cuanto comienza una precipitación intensa, ya que no puede ser absorbida por el suelo hasta algunas horas más tarde. Es decir, que son corrientes de escasa duración, pero con la característica de poseer una fuerza monumental que les da intensidad al poder erosivo.

Este poder tiene como facultad principal contribuir a formar ríos más o menos grandes. Esto se debe a que las corrientes cuando discurren por pendientes pronunciadas, arrastran consigo arenas, piedras, entre otros materiales; logrando muchas veces excavar profundos surcos en el terreno. O bien, en aquellos lugares áridos, donde la vegetación es inexistente provoca graves daños, ya que arrastran el suelo, dejando al descubierto el manto o la roca desnuda que son estériles y por lo tanto sin aprovechamiento económico.

Dos formas de erosión características del relieve terrestre, provienen de la acción de las aguas de escorrentía. La primera de ellas es la más común denominada “badlands”, es decir surcos profundos y estrechos separados entre sí por crestas muy pronunciadas. Estas formas son características de las regiones áridas y se originan siempre en zonas de pendiente.

Y las segundas, se trata de grandes rocas verticales cubiertas con una especie de sombrero, denominadas pirámides de tierra (dames coiffées). Esta forma de erosión se origina cuando una roca dura impide la erosión de una roca subyacente, mientras que el terreno que lo rodea se encuentra desgastado.

Torrentes

Cuando las aguas de escorrentía se concentran y discurren por un cauce único originan un torrente. Es decir, un curso de agua de carácter ocasional que discurre por profundos cauces excavados por las aguas en vertientes de pendiente pronunciada.

Estos torrentes pueden originarse con agua de lluvia y también con agua procedente del deshielo (nieve o glaciar). Por lo general estos son visibles después de las lluvias intensas en las zonas montañosas, mientras que en las épocas restantes su cauce queda al desnudo (sin agua).

La fuerza de la corriente y consecuentemente su acción erosiva, constituyen las dos características fundamentales de los torrentes. Estos además, cuando están plenamente formados constituyen zonas bien diferenciadas.

La primera se denomina cuenca de recepción, y corresponde con la parte alta del torrente. Su forma es similar a la de un embudo y en ella se concentran las aguas de escorrentía. Otra de sus zonas, es el cauce en pendiente por el que discurren las aguas, llamada canal de desagüe. Y finalmente la tercera zona, se conoce como cono de deyección (o parte baja del torrente). Esta constituye el lugar en donde las aguas depositan gran parte de los materiales que han arrasado, porque es un área de contacto entre la pendiente y el llano.

Ríos

De la totalidad de aguas que fluyen por la superficie terrestre, los ríos son la forma más completa y desarrollada.  Estos por lo general, trasladan una gran cantidad de agua a través de un cauce fijo, desde su naciente (punto de origen) hasta su desembocadura (terminación). Esta última, puede tener lugar en el mar, en un lago, o en otro río. Y debido a ello es que los ríos se dividen en cursos principales (es decir, aquellos que desembocan en el mar o en un lago) y afluentes (aquellos, que vierten sus aguas en otro río).

Una serie de variables, como la longitud, superficie de una cuenca, su régimen y su caudal; son los que caracterizan y distinguen a un río de otro.

Por ejemplo, si hablamos de la extensión de un curso desde su naciente hasta su desembocadura medida en kilómetros, nos estamos refiriendo a la longitud de un río. Actualmente, en el mundo estos difieren enormemente ya que encontramos los más extensos (más de 6.000km, el Nilo) hasta aquellos que no sobrepasan los 100 Km. recorrido.

En cambio, la cuenca de un río hace referencia a la superficie total de terreno cuyas aguas superficiales se dirigen directa o indirectamente a dicho río. Entonces, esta cuenca incluiría un río principal con todos sus afluentes, formando lo que se conoce como red hidrográfica. Así, la superficie de esta cuenca se expresará en kilómetros cuadrados, delimitada por zonas conocidas como divisorias de aguas, a partir de las cuales las aguas fluyen hacia una red hidrográfica u otra.

La cantidad de agua que transporta un río, medida en un punto concreto de su recorrido, se conoce comocaudal. Sin embargo, este no es estable. A lo largo del año experimenta variaciones: crecidas (aumento del volumen del agua transportada), estiajes (cuando se produce una disminución). Si estos cambios resultan muy evidentes se puede hablar de que el río posee un caudal muy irregular.

En cambio, el régimen de un río indica la fuente de alimentación y las variaciones estacionales que esta experimenta el caudal. Por ejemplo, se habla de régimen pluvial cuando la fuente de alimentación proviene del agua de lluvia; y nival cuando el agua proviene de las nieves. De acuerdo a las variaciones en el año, el régimen de un río a su vez puede ser simple (cuando experimenta una sola crecida y estiaje durante el año) o complejo (cuando presenta varias altas y bajas de aguas durante el año).

Finalmente, se podría decir que son muy variadas las formas en que puede comenzar la vida de un río (brotar de un lago, glaciar, fusión, manantial). Pero siempre deberá considerarse en su recorrido tres etapas fundamentales: el curso alto o también llamado juventud; el curso medio (madurez) y el curso inferior denominado vejez del río). Cada uno de ellos tiene características que le son propias, junto a procesos erosivos de transporte y erosión particulares.

Lagos

Son extensiones de agua dulce más o menos grandes que carecen de contacto con el mar. No poseen procesos erosivos y variaciones de mayor consideración, por lo que diríamos que son estables. Esta es una de las características que los diferencia de los ríos.

Su fuente de alimentación es muy diversa, pueden proceder del agua de lluvia o de las nieves; pero también pueden provenir de otros ríos, glaciares o incluso de aguas subterráneas.

Tal es así, que cuando estos son alimentados por aguas de un río o varios, con régimen fluvial, y a los ríos que le vierten las aguas se los denomina tributarios. No obstante, puede suceder que de las aguas de un lago nazca un río, denominados emisarios de un lago.

cuadro clasificacion aguas continentales

importancia aguas continentales

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El universo y la tierra

La Cuenca del Plata Rios de Argentina Rio de la Plata

La Cuenca del Plata Ríos de Argentina

Cuenca del Plata: Una de las cuencas más importantes del país, y a su vez destacadas del mundo por la superficie que ocupa, unos 3.200.000 kilómetros cuadrados y por los recursos que posee, es la Cuenca del Plata. Esta es compartida con todos los países limítrofes (Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay)  a excepción de Chile. El Río Paraná y el Uruguay, son los ríos colectores, ambos nacen en el territorio brasileño; y otro río importante es el Paraguay. Todo el sistema desemboca en el océano Atlántico a través del estuario de la Plata.

Tal es así, que entonces al Río de La Plata se lo considera como la continuidad morfológica e hidrológica del Río Paraná.

cuenca del rio de la plata

Su importancia radica en que es la vía por el cual salen las materias primas y productos elaborados en su cuenca; por ejemplo cereales, carnes y manufacturas de metales. Entre la punta norte del Cabo San Antonio y Punta del Este (Uruguay) tiene lugar su desembocadura; con un ancho de 220 kilómetros, convirtiéndolo así en el río mas ancho del mundo.

Los ríos de su cuenca aportan grandes cantidades de sedimentos, por lo cual se debe dragar anualmente millones de metros cúbicos los cuales facilitaran el acceso a los puertos de Buenos Aires y La Plata.

Por otra parte, con naciente en territorio de Brasil, el río Paraná posee afluentes muy importantes que recibe en nuestro territorio. Por ejemplo; en su margen derecha lo hace el Paraguay, el cual a su vez, trae las aguas del Pilcomayo y Bermejo; el Salado y el Carcarañá. En cambio por su margen izquierda recibe entre otros, a los ríos Iguazú, Corrientes y Gualeguay.

Las precipitaciones que se originan al sur de Brasil, dan origen al Paraná. Este tiene un caudal promedio de 17.000 metros cúbicos por segundo. Además presenta una creciente anual durante el verano hasta la unión con el Paraguay. Sin embargo, aguas abajo, son dos las crecientes anuales que presenta: una en verano y otra a principios del invierno cuando le llegan los aportes del Paraguay.

En territorio brasileño este río y sus afluentes, son intensamente utilizados para la producción de energía. No obstante, en el tramo argentino paraguayo se encuentra la represa de Yaciretá, una obra binacional con un objeto en común: producir energía.

Con origen en Brasil también encontramos el río Uruguay, tal es así que desde que recibe al Pepirí Guazú hasta que llega al Cuareim sirve de apoyo al límite internacional argentino-brasileño, y a partir de este, el límite argentino- uruguayo. El Aguapey, Miriñay, y Gualeguaychú, son los principales afluentes argentinos.

Este río tiene dos crecientes anuales: una en otoño y otra en primavera.

Además, este cuenta con una represa binacional, a pocos kilómetros al norte de Concordia: la represa de Salto Grande (Argentina-Uruguay). La obtención de energía es su función primordial, aunque también las esclusas; es decir, la construcción que permite a los barcos salvar desniveles en los ríos, permite la navegación aguas arriba. Este además se utiliza como puente para cruzar de un país a otro.

Entonces, se podría afirmar que la cuenca del Plata para nuestro país, es un recurso fundamental, ya que representa su mayor riqueza fluvial. En esta área se asienta el 70% de la población del país.

Su sector más meridional representa una vía de circulación importantísima, y el control de las mismas fue un objeto de disputas entre países vecinos. Además la disponibilidad de agua y la infraestructura desarrollada para las actividades portuarias fueron fundamentales para la instalación de industrias y el asentamiento de población en el denominado frente fluvial Paraná-Plata; que se extiende desde la ciudad de Rosario hasta La Plata.

Sin embargo, existen diversos problemas que deben enfrentar la población residente en dicha área: las sorprendentes crecidas que padecen los grandes ríos de la cuenca, por lo que se generan graves inundaciones; la intensa destrucción de las formaciones vegetales en las altas cuencas que retiene el agua retardando su escurrimiento, y los problemas de contaminación de las aguas, producto de los desechos industriales, pesticidas, agroquímicos.

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Puerto de Palos   Geografía Argentina, Editorial Santillana.Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora

El Rio Parana Caracteristicas Navegabilidad Transporte Fluvial

El Rio Paraná Características de Navegabilidad

El Río Paraná: Este río, es considerado el mayor y más relevante de los integrantes de la Cuenca del Plata. Su principal afluente es el río Paraguay, extendiéndose por el sur de Bolivia, sur de Brasil Paraguay y el norte argentino. Su área total es de aproximadamente 2.700.000 kilómetros cuadrados.

Además ofrece un magnífico delta de 14.000 kilómetros cuadrados, el cual se origina por el depósito de sedimentos que provienen de toda la cuenca. Su particularidad a nivel mundial, es que es el único delta que no está en contacto con el mar, sino que lo hace con otro río: el de la Plata. Se diferencian tres tramos a lo largo de su curso.

Aquel que recorre zonas de clima tropical, se denomina Alto Paraná y recibe precipitaciones concentradas en verano; definiendo así el régimen que va a tener el río durante todo su curso. En este tramo, los principales afluentes provienen de las Sierras Costeras de Brasil; y entre ellos se destaca el Iguazú, que con 28 kilómetros antes de su desembocadura forma unos saltos, denominadas Cataratas del Iguazú, al salvar el desnivel entre su lecho y el del río Paraná. Si embargo, este último continua su recorrido entre saltos y rápidos, hasta recibir las aguas del Río Paraguay.

Aquí se inicia el segundo tramo: el Paraná medio, cuya orientación es sur, haciéndose a su vez más caudaloso. Además presenta una abundancia de riachos e islas que acompañan a su curso principal, esto se debe porque posee menor profundidad y más anchura.

Finalmente, el tramo inferior, se localiza al sur de la ciudad de Rosario.  Aquí el río forma su delta depositando los materiales que trae en suspensión. Además se divide en dos brazos principales: el Paraná Guazú, que sirve de límite entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, y el Paraná de las Palmas.

Río Paraná en Argentina

Su Geomorfología

La geología y morfología de la cuenca esta gobernada por tres grandes complejos: el primero de ellos es el escudo precámbrico brasileño, el cual esta recubierto de sedimentos paleozoicos y mesozoicos. Otra es la llanura central, compuesta de sedimentos fluviales eólicos de grano fino y finalmente la cordillera de los Andes.

El valle del río Paraná, se formó al igual que el valle del Paraguay, a lo largo de una línea de falla que progresivamente fue desarrollándose durante la era terciaria y causó la margen izquierda alta y la margen derecha baja del valle. Esta falla, al igual que otras tantas, corre paralela a los Andes, debido a los intensos movimientos de la Cordillera.

Este valle, además tiene una longitud de 900 kilómetros, originándose en la unión de los ríos Paraguay y Alto Paraná. Además el afluente sobre la margen derecha del río Paraguay, el Bermejo es el que suministra el 80% aproximadamente de sedimentos totales al Paraná.

Su cauce principal, aguas debajo de la unión, corre recostado sobre la margen izquierda del valle aluvial hasta Diamante (provincia de Entre Ríos), lo cual desde allí comienza a correr recostado sobre la margen derecha del valle en la Provincia de Santa Fe. Este cauce presenta la morfología típica de los ríos entrelazados, en los cuales estos se dividen en dos o más brazos por la presencia de numerosas islas y bancos.

En el valle encontramos variados sedimentos, tales como: material arenoso con bancos aislados de arcilla, limo o limo con arcilla, entre otros. Esto es la cara visible de las formaciones geológicas propias de épocas terciarias o cuaternarias.

Cabe aclarar, que este río no es completamente un río aluvial libre, sino que posee ciertas barrancas que se resisten a los distintos procesos erosivos, controlando distintos tramos de su cauce.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana-Enciclopedia Geográfica de la provincia de Santa Fe. Tomo 4, Sistemas   Hídricos.

Red Hidrografica de Argentina Rios de la Republica Argentina

RED HIDROGRÁFICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

RIOS DE argentina

Río Paraná Cuenca del Plata Aguas Continentales
Cuenca Argentina Cuenca Desaguadero Clasificación Cuenca

 

CARACTERÍSTICA GENERALES DE LOS RÍOS: La mayor parte de las aguas procedentes de las lluvias, de los manantiales y de la fusión de las nieves y los hielos no se evapora ni se infiltra, sino que corre por la superficie terrestre. El destino final de estas aguas superficiales es, casi siempre, el mar, donde completan el ciclo iniciado con la evaporación .

Los ríos son los que llevan a los mares el exceso de las aguas superficiales, realizando así ana función de drenaje. A causa de ello han sido definidos los ríos como líneas de drenaje natural. También puede decirse que un río es una corriente constante de agua.

Origen de los ríos. Todos hemos observado que, mientras llueve, las aguas se mueven libremente pendiente abajo, abriendo, algunas veces, surcos pequeños cuando se escurren sobre rocas no consolidadas. En las zonas altas estos surcos se hacen profundos, y algunos llegan a convertirse en ríos intermitentes, que corren durante las lluvias, y a los cuales se les da los nombres de torrentes y quebradas. Como el proceso de erosión se reproduce durante cada período de lluvias, algunos torrentes profundizan su cauce hasta alcanzar la zona de saturación permanente de las aguas subterráneas ; al ser alimentados por éstas, los torrentes se convierten en corrientes constantes o ríos.

Casi todos los ríos de las regiones de clima húmedo se han originado en la forma señalada anteriormente; pero hay ríos que tienen su origen en la fusión de los glaciares de las altas montañas, y en manantiales y lagos.

Los ríos pequeños llevan sus aguas casi siempre a los ríos mayores, de los cuales son tributarios o afluentes; muchos ríos, que reciben el aporte de varios tributarios, son, a su vez, afluentes de otro río mayor, y así sucesivamente, hasta que las aguas de numerosos ríos grandes y pequeños llegan, por último, al mar, conducidas por un gran río como el Amazonas, el Misisipi y el Orinoco. El conjunto de ríos que llevan sus aguas a un río mayor, que las transporta, finalmente, al mar, constituye una red fluvial o hidrológica, cuyo eje lo constituye el río principal.

Evolución de los Caracteres de Río Durante Su Ciclo
JUVENTUD

Perfil longitudinal: muy irregular.
Forma del valles V muy estrecha. Laderas muy pendientes.
Tipo de erosión: vertical; muy marcado desnivel.
Afluentes: pocos, cortos y no muy desarrollados.
Caracteres transitorios: cascadas y rápidos; divisorias anchas.

MADUREZ
Perfil longitudinal: el río ha alcanzado su perfil de equilibrio.
Forma del valle: V más ancha; los bordes superiores de las laderas se han redondeado.
Tipo de erosión horizontal; disminuye el desnivel de las laderas del
valle. Comienzan a formarse meandros.
Afluentes: completamente desarrollados y muy numerosos.
Caracteres transitorios: comienza a formarse la llanura aluvial; se estrechan las divisorias.

VEJEZ
Perfil longitudinal: el río mantiene su perfil de equilibrio. Forma del valle: ancho y llano; laderas muy bajas. Tipo de erosión: horizontal; meandros muy exagerados.
Afluentes: pocos; algunos no pueden llegar al río principal por impedirlos los diques naturales .
Caracteres transitorios: llanura aluvial muy extensa ; formación de diques naturales ; aumentan los lagos de herradura.

REJUVENECIMIENTO
Perfil longitudinal: al descender el nivel de base el río lucha por establecer un nuevo perfil de equilibrio.
Forma del valle: vuelve a presentar caracteres de juventud, pero retiene sus meandros, que se atrincheran.
Afluentes: se rejuvenecen junto con el río principal.
Caracteres transitorios: meandros atrincherados; terrazas aluviales.

Los ríos y el relieve. Los ríos son agentes muy enérgicos en la modificación del relieve terrestre, como ya vimos. Las aguas fluviales transportan gran cantidad de materiales, desde limo y arena hasta enormes fragmentos de roca. De acuerdo con la velocidad de la corriente estos materiales erosionan el rondo y las márgenes del río en constante actividad destructiva. Cuando la velocidad de la corriente disminuye, los ríos depositan estos materiales, originando nuevas formas del relieve.

La capacidad de transporte y deposición de una corriente fluvial es muy grande y se multiplica con el aumento de su velocidad. Así, basta que la velocidad de la corriente de un río se duplique para que su capacidad de transporte aumente 64 veces. A esto se deben los enormes daños que producen los ríos desbordados. Cuando disminuye la velocidad de las aguas del río su capacidad de transporte desciende y comienza la deposición de los materiales; así, mientras los ríos jóvenes de curso muy rápido pueden transportar grandes fragmentos de rocas , los ríos viejos sólo transportan limo y arcilla.

Los ríos modifican el relieve destruyendo las formas existentes al ampliar sus valles y Construyendo nuevas formas por deposición, tales como conos y abanicos aluviales llanuras aluviales, diques naturales y deltas.

Los conos aluviales se forman cuando al descender un torrente de una montaña deposita, al llegar, a la llanura, los materiales que transporta  Los abanicos aluviales están constituidos por las deposiciones sucesivas de los ríos al encontrar un cambio de nivel menos brusco Varios abanicos aluviales dispuestos en serie pueden llegar a formar unallanura de piamonte.

Las llanuras aluviales, como vimos, se forman en las etapas de madurez de los ríos y aumentan durante la vejez. Se deben a la deposición en el fondo del valle de los materiales transportados por los ríos durante sus crecidas. Algunas llanuras aluviales, como las de Egipto y Mesopotamia, fueron asientos, por su fertilidad, de los primeros centros de civilización.

La acumulación de los materiales transportados por los ríos da lugar a la formación de deltas en las desembocaduras. Los depósitos del delta avanzan hacia el mar formando un frente abrupto, pero la superficie del delta es llana y cenagosa. Por entre ella se mueven lentamente las aguas del río, que se dividen en numerosos brazos.

El nombre del delta proviene de la cuarta letra del alfabeto griego, pues el delta del Nilo, conocido por los griegos antiguos, presenta una forma semejante a una A. No todos los deltas tienen esta forma . Al igual que las llanuras aluviales, los deltas Kan sido ocupados por el nombre civilizado desde épocas muy remotas. Entre los deltas más utilizados del mundo figuran los del Nilo, Ganges, Hoang Ho, Yangtse y el Rin.

Importancia de los ríos en la vida del hombre. Desde los comienzos de la civilización el hombre Ka utilizado los ríos, cuyo valor económico ha, ido en aumento al ser desarrolladas nuevas técnicas para controlar las aguas de las corrientes fluviales.

Los ríos son utilizados por el hombre en tres funciones principales:
1) como vías de comunicación;
2) para irrigar los campos cultivados; y
3) como fuentes de energía.

Los ríos han servido como vías de comunicación desde los primeros tiempos humanos. Las facilidades que para las comunicaciones ofrecen los ríos contribuyeron mucho al desarrollo de las civilizaciones junto a los grandes ríos, conjuntamente con la fertilidad de los suelos de las llanuras aluviales. En China, donde surgió la civilización, al igual que en Mesopotamia, Egipto y la India, junto a los grandes ríos, se llama hoy a las carreteras “vías secas”, como para destacar que las mejores vías son las húmedas, es decir, los ríos. En Francia los ríos Kan sido llamados «caminos que andan»

En las extensas áreas continentales el hombre Ka continuado utilizando los grandes ríos como vías preferentes de comunicación. El Misisipi, el San Lorenzo, el Orinoco, el Magdalena y el Paraná figuran entre las grandes vías de comunicación de las Américas; y el Rhin, el Danubio, el Volga y otros muchos ríos europeos realizan igual servicio. Muchos ríos Kan sido mejorados con la construcción de canales y otras facilidades para la navegación.

Uno de los obstáculos mayores que presentó África al avance de la penetración europea se debió a que, al poseer ese continente una estructura de meseta, los ríos presentan, generalmente, cataratas en su cursos inferiores, lo que hace imposible remontarlos desde las costas.

El transporte fluvial es mucho más barato que el transporte por tierra, lo cual explica la importancia que poseen algunas rutas a través de los grandes ríos de América, Europa y Asia.

La facilidad de las comunicaciones, a través de los ríos, ha contribuido al establecimiento de grandes núcleos de población en los valles y los deltas de algunos de los mayores ríos del mundo. Este fenómeno ha sido observado desde los primeros; tiempos históricos.

Las aguas de los ríos han contribuido también a la alimentación humana, al ser utilizadas para la irrigación de los suelos cultivados desde el inicio de la civilización. La necesidad de la colaboración de muchas personas en la construcción de las obras de riego, es considerada como una de las causas fundamentales de la organización de las primeras sociedades Humanas, y de la aparición de las formas superiores de gobierno.

Las grandes presas que hoy se construyen en los ríos de mayor caudal sirven al propósito de la irrigación, y también para la producción de energía eléctrica, que se obtiene a un costo relativamente bajo. Desde la Edad Media se empleaba en Europa la energía producida por los saltos de agua, para mover las ruedas de los molinos.

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Clima, Relieves,Ríos,Biomas y Recursos Naturales

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GEOGRAFÍA DE LA  REPÚBLICA ARGENTINA
La República Argentina es una enorme extensión geográfica que ocupa el extremo meridional del continente americano, desde el trópico (22°) hasta la zona templada fría (55°), y desde los Andes hasta el Atlántico

SUPERFICIE: El territorio argentino comprende: una parte continental que es la más extensa y poblada; un sector de la Antártida y numerosas islas situadas en el océano Atlántico. La superficie de este inmenso territorio se reparte así: parte continental, 2.791.810 Km2; sector antártico, 965.314 Km2 e islas australes 4.150 Km2. El total de su superficie es de 3.761.274 Km2.

POBLACIÓN: Es de 40.000.000 (censo 2010, el próximo será en 2020) de habitantes, no obstante el carácter agropecuario de su economía la Argentina tiene una de las proporciones más altas de población urbana: las dos terceras partes del total general; sólo en el distrito federal vive más de la quinta parte de la población.

CLIMA: La mayor parte del país se halla en la zona templada. Sólo un pequeño extremo en el Norte queda más allá del trópico de Capricornio. Las montañas que corren de Norte a Sur abrigan al territorio de los vientos del Pacífico, aunque le restan lluvias y humedad; sin embargo, los vientos del Sur y del Atlántico hacen más frescas sus grandes llanuras.

Las temperaturas máximas llegan a unos 49°, en el Norte, en la provincia de Salta; las mínimas descienden a -35°, en Tierra del Fuego y la Antártida. Entre los vientos que recorren la Argentina, son conocidos el viento Norte, cálido, que desciende del Chaco hasta llegar a la Pampa; el viento Pampero, seco y frío; el Sudeste, que sopla desde el Atlántico; el Zonda, en San Juan, etc. Las lluvias son irregulares, es decir en algunas zonas son abundantes, por ejemplo en Misiones, y en otras son suficientes, como en Corrientes, Entre RÍOS y parte de Santa Fe; son escasas en zonas centrales e insuficientes o nulas en regiones tales como San Juan, Mendoza, parte de la Patagonia, etc. donde el regadío por canales y acequias ha hecho y hace maravillas.

REGIONES Y PRODUCTOS. Su nota fundamental es el predominio de las llanuras y mesetas que se extienden desde el Norte (llanura del Chaco), pasando por la del centro (Pampa), hasta la meseta de la Patagonia, al Sur.

La Patagonia es la región más meridional de la Argentina. Adosada a los Andes, abarca el territorio comprendido entre el río Colorado y el Estrecho de Magallanes. Es una meseta que se escalona hasta el Atlántico, terminando en un brusco escalón sobre una estrecha plataforma litoral. Su clima es templado-frío y muy seco. La vegetación está formada por hierbas y plantas rastreras en forma de matorrales. Solamente en los valles se encuentran abundantes pastos. Los vientos que barren la región de Patagonia proceden de los Andes, y debido a su sequedad absorben fácilmente el agua que pueda existir en la superficie sobre la cual soplan. Muchos lagos, expuestos a la acción de estos vientos secantes, acaban por convertirse en simples depresiones conocidas por «salitrales».

Este territorio sólo en época reciente ha sido colonizado por los blancos, y la punta más meridional es la Tierra del Fuego, ocupada por escasa población que apenas tiene otra actividad que la relacionada con la pesca.

La riqueza real de la región radica en sus pastos, que alimentan rebaños de carneros, los cuales viven casi en completa libertad, guardados por pastores denominados «gauchos». El gaucho es una figura típica de la Argentina, notable por la destreza en el manejo del caballo y del lazo.

Al Norte predomina el ganado bovino en grandes «estancias» que pueden ocupar de 2.500 a 5.000 hectáreas de terreno, en el centro del cual se sitúa el «rancho», con casas para habitación del personal e instalaciones para el ganado. Pero la vanguardia de la colonización en todo el resto de la Patagonia, lo mismo que en la Tierra del Fuego, ha estado formada por pastores de ovejas, y éstas representan en la actualidad su más importante fuente de riqueza.

La Pampa es una de las regiones naturales de la Argentina que posee mayores riquezas agrícolas y más numerosa población humana. Situada al Norte de la Patagonia, es una extensa llanura, uniforme y monótona, sin obstáculos ni árboles y sin una piedra. El suelo, cubierto de loess, es de una extraordinaria fertilidad, como el de la mayoría de las estepas. Parte de él ha sido transportado por los ríos, pero casi todo es de origen eólico, es decir, transportado por el viento pampero, frío y muy seco, que sopla procedente del Sur.

La falta de agua es la principal característica, y disminuye hacia el Oeste; se pueden distinguir dos zonas: la Pampa húmeda y la seca. La primera se extiende desde el Atlántico hasta el río Salado, y la Pampa seca, desde éste río hasta la región andina. La vegetación típica es la gramínea, que constituye el «pasto duro», el cual ha sido sustituido por el «pasto tierno» (alfalfa). Es, por tanto, una zona muy apropiada para la ganadería. En efecto, en ella se crían en gran escala, y por procedimientos intensivos, el buey y el carnero, debido a los cuales Argentina es una gran nación productora de carnes congeladas, conservas, lana y manteca.

A partir de los últimos años del siglo XIX, fueron introducidos los cultivos del trigo, seguidos de los del maíz, alfalfa, plantas forrajeras y lino. El más extendido fue el trigo, pero actualmente la soja se está convirtiendo en el monocultivo por excelencia, debido a su rendimiento y alto precio internacional.  La  zona de siembra más importante señala un acusado arco desde Bahía Blanca hasta Santa Fe, con centro en Buenos Aires, en cuyas mismas puertas comienza la Pampa. La mayor parte de la producción es enviada a los silos terminales de Bahía Blanca, Rosario y Buenos Aires, a través de una extensa red ferroviaria que une los distintos puntos de esta región.

Al Norte de la Pampa se encuentra el Chaco, otra dilatada llanura de clima seco y escasas precipitaciones, debido a lo cual es una extensa y agreste estepa. Solamente en las orillas de algunos ríos encontramos cultivos, especialmente al pie de los Andes. Allí el agua es abundante, debido a la fusión de las nieves y de los hielos de la vertiente oriental de la cordillera. El agua da lugar a verdaderos «oasis» junto a las montañas, en las que proliferan plantas tropicales (caña de azúcar) y mediterráneas (frutas, vid). El centro de los primeros es la ciudad de Tucumán, y el de los segundos, Mendoza.

Los ríos de la región del Chaco se caracterizan por su curso inestable, su falta de continuidad y la frecuente presencia de cuencas de inundación, que originan zonas palúdicas de aguas estancadas llamadas «bañados» y salitrales. El clima de esta zona es de tipo subtropical, con una estación seca (invierno) y otra lluviosa (verano); su vegetación es de la especie xerófila, y el «quebracho» (del que se extrae tanino), es su mayor riqueza.

Entre los ríos Paraná y Uruguay se extiende la región llamada «Mesopotamia Argentina», o «Entre Ríos», caracterizada por la excepcional abundancia de aguas superficiales y la extensión de sus «bañados». Debido a su clima, mucho más húmedo que el del Chaco, se halla cubierta de una espléndida vegetación de tipo tropical. En la parte septentrional de Corrientes existen lagos de agua dulce, los cuales no son más que depresiones colectoras de las aguas que descienden de las vertientes vecinas. La más importante es la llamada Laguna de Ibera, alimentada por el agua de lluvia. De modo análogo que el Nilo medio, estos enormes charcos se hallan cubiertos, en muchos lugares, por masas de vegetación flotante denominadas «embalsados». El Chaco produce las tres cuartas partes del algodón argentino.

La región montañosa del Oeste, denominada «Región Andina», comienza en la «Puna» de Atacama, elevada meseta de 3.500 a 4.000 m, hasta Patagonia. En la región de Mendoza se encuentran los colosos del Aconcagua (7.035 m). Cerro Mercedario (6.770), Tupungato, etc. La porción patagónica es menos elevada, pero sus alturas, sometidas a las erosiones de los glaciares, presentan el aspecto de una cordillera accidentada y bravia.

Los ríos argentinos desaguan en el Atlántico y pertenecen, bien al sistema del Plata, o a la vertiente atlántico-austral. El Río de la Plata es una enorme corriente fluvial cuya cuenca supera los 4 millones de km2. Se halla constituido por la unión de los ríos Paraná y Uruguay. Tanto el uno como el otro tienen su nacimiento en el Brasil; el Paraná, navegable en la primera parte de su curso, presenta una serie de rápidos antes de su confluencia con el Paraguay, que dificultan el tránsito de embarcaciones. El Uruguay nace en la llamada Sierra del Mar, sirve luego de frontera entre la Argentina, Brasil y Uruguay, y corre después a través de los densos y exuberantes bosques de la región de Misiones.

El Río de la Plata tiene una longitud de 275 Km., y al llegar al mar su anchura es de 220. Tanto es así, que su descubridor, Juan Díaz de Solís, le dio el nombre de Mar Dulce.

COSTAS E ISLAS: El litoral argentino tiene 4.500 Km. de longitud, de los cuales 385 Km. corresponden al Río de la Plata. La costa bonaerense presenta la Bahía de Samborombón, entre la Punta Piedras y el Cabo San Antonio; el cabo Corrientes, la punta Mogotes, la bahía Blanca y los puertos de Buenos Aires, Ensenada, Mar del Plata, Quequén, Puerto Belgrano (base naval) y Bahía Blanca. En las costas patagónicas: el golfo de San Matías; la península de Valdés, el golfo Nuevo, en el que está Puerto Madryn; el gran golfo de San Jorge, en el que esta Comodoro Rivadavia; los puertos Deseado, Santa Cruz y Río Gallegos, el cabo Vírgenes y la punta Dúngenes, en el límite argentino-chileno y donde empieza el estrecho de Magallanes, entre el continente y la Tierra del Fuego. En las costas fueguinas: el cabo Espíritu Santo, la Bahía de San Sebastian, el cabo San Diego, frente a la isla de los Estados, separada de Tierra del Fuego por el estrecho de Lemaire y el1 puerto de Ushuaia, en el canal de Beagle.

Las principales islas argentinas son: las de Apipé y Cerrito en el Paraná; en el delta de este río la isla Martín García, en la desembocadura del río Uruguay; Zuraita, Bemejo, y Trinidad, en la bahía Blanca; las de los Estados y las Oreadas del Sur, en las que se mantiene una estación meteorológica desde 1904.

Las Malvinas, geográficamente consideradas, son parte de la masa continental sudamericana, e históricamente pertenecen a la Argentina, que no reconoce la ocupación británica, consumada en 1883.

OROGRAFÍA Los sistemas orográficos, según las regiones naturales son las siguientes: 1) el andino, 2) el bonaerense, 3) el mesopotámico y 4) el patagónico.

1) Los Andes son una larga y elevada cadena montañosa que se extiende de Norte a Sur, formando el límite natural con Chile. Por sus caracteres geográficos se pueden señalar varias secciones,

a) La cordillera propiamente dicha, en la que deben considerarse: los Andes patagónicos, que van desde el estrecho de Magallanes hasta el Neuquén, con el Monte San Lorenzo (3.700 m de altura), y los Andes septentrionales, que van hasta el el límite de La Rioja y Catamarca con Chile, constituidos por dos cadenas principales: la oriental en territorio argentino, con el Aconcagua 6.959 m de altura), punto culminante de América y la occidental, en el límite chileno, con el Tupungato (6.800 m de altura),

b) Las Sierras de la Puna, desde el punto antedicho hasta la frontera con Solivia, donde el sistema alcanza la amplitud mayor y se alzan los volcanes Llullaillaco (6.723 m de altura), en el límite con Chile y Antofalla (6.100 m de altura), en territorio argentino y las sierras orientales, con el nevado de El Libertador (6.720 m de altura) y las llamadas subandinas, como la de Humahuaca, con la quebrada de su nombre,

c) La precordillera o sierras que corren al Este de la cordillera principal, en Mendoza, San Juan y La Rioja.

d) Las llamadas sierras pampeanas, que se levantan aisladas en las llanuras del Sudeste de La Puna y al Este de la precordillera, y son: la de Famatina, con el nevado General Manuel Belgrano (6.250 m de altura); las del Aconquija, con el cerro el Bolsón (5.500 m de altura), que desprenden hacia el Sur, las de Ambato y Ancasti, entre las cuales se extiende el valle de Catamarca; las de Córdoba, constituidas por tres cadenas, la principal de las cuales es la Central o Grande, que sigue al Sur, con el nombre de Comecfiingones y contiene la meseta denominada pampa de Achala y el Cerro Champaqui (2.884 m de altura), las de San Luis, con el cerro Agua Hedionda (2.150 m de altura), situadas al Oeste de la de Comechingones. Entre los volcanes del sistema, además de los nombrados de la Puna se encuentran el Maipo y Peteroa, en el límite con Chile, y Bonete, Diamante, Domuvo, en suelo argentino.

2) en el Sudeste, de la llanura bonaerense, las sierras de Tandil, que toman varios nombres y mueren en el cabo Corrientes, y al Sur de las Sierras de la Ventana, con el cerro Tres Picos y la curiosa abertura que les da nombre.

3) El llamado sistema de Misiones, formado por las alturas de Imán, Misiones y de la Victoria, que no son verdaderas sierras, como así también las del Sur de Corrientes y la de la provincia de Entre Ríos que representan numerosas lomas o cuchillas, como la Montiel.

4) En el centro de la Patagonia, entre los ríos Limay y Deseado, hay varias sierras aisladas. En Tierra del Fuego, entre otros, se levanta el cerro Cornú, que es el más elevado de 1.490 m de altura. En las Malvinas el monte Adam de 698 m de altura.

FLORA: En los bosques del Norte en la selva misionera hay árboles de 30 a 40 m de altura, varios pisos de lianas, enredaderas y bejucos y numerosas especies de árboles; lapacho, cedro, pino, laurel blanco, ibirápitá y urunday. Desde Tarija y Oran hasta el Suroeste de Tucumán, tipa, quebracho, algarrobo, timbó, sauce, álamo, caldén, molle, tacuara, paraíso, acacia, tala palmera, etc.

En la pradera pampeana son característicos el quebracho colorado y blanco, el guayacán, el algarrobo y el palo santo. Al Norte de Entre Ríos, algarrobo, tala ñandubay y palma yatay. Entre la estepa pampeana y el desierto andino, el monte es extenso. Predominan chañares, espinillos, algarrobos, y caldenes, retamo, brea, piquillín, molle, aguaribay o “pimentero”, etc. Plantas medicinales como la zarzaparrilla, cedrón, peperina, plantas tintóreas, como el añil. Se cultivan toda clase de plantas frutales, textiles, alimenticias, forrajeras y olíferas.

Cerca de la cordillera hacia el Sur, en los bosques australes que cubren ambas laderas se encuentran importantes arboledas de ricas especies como el alerce, colihué, arrayán, raulí, ñire, la araucaria del Sur, el guindol, árbol de hasta 30 m de altura, el maitén, etc. Alrededor de los bosques crecen muchas plantas que dan flores de muy variados gustos y colores. (amancay, mutisia, aljaba o chico, etc).

 FAUNA: Existe gran diferencia entre la región Noreste y el resto del país. En la primera la fauna es la de América tropical: yaguareté, gato onza y montes, monos, pumas, jaguares, osos hormigueros, murciélagos, víboras. Gran variedad de aves: marlín pescador, carpintero, cardenal, boyero, etc. En los campos desprovistos de malezas es frecuente hallar la le-chucita de las vizcacheras y la perdiz, y en los pajonales abunda la gallineta. En estepas pampeanas; comadreja.

En las lagunas y cañadones abundan las garzas, flamencos y patos. En la patagonia, liebres, guanacos, murciélagos, ratas, zorros grises y colorados, el ñandú petiso o choique y las avutardas, aves de hábitos acuáticos que se alimentan de hierbas, que constituyen una verdadera plaga. En las mesetas anidan loros barranqueros del Sur. En los acantilados de la costa e islas vecinas, albatros, petreles, gaviotas, etc. Encontramos en la costa patagónica, loberías (colonias de lobos marinos), en la Península de Valdés hay una elefantería, única del continente americano, donde aún se puede encontrar cientos de elefantes marinos.

En los ríos abundan los peces de valor, como por ejemplo, el pejerrey en el Paraná y en la laguna de Chascomús; en la zona de Misiones, el dorado, el surubí, el pacú, etc. En los ríos y lagos de la cordillera han proliferado las truchas y los salmones. El mar epicontinental es riquísimo en peces y animales comestibles e industrializables, como el pejerrey de mar, las almejas, los mejillones, las cholgas, el atún la anchoa, la merluza, el cazón, los langostinos, etc.

RAZAS: La población precolombina de la Argentina estaba integrada por varias tribus aborígenes que, en general, no avanzaron culturalmente. Sin embargo, la civilización de los diaguitas, grupos étnicos del oeste del país que comprendían, entre otros, a los atacamos, los quilmes, omaguacas, acalianos, sanagastas y calchaquíes, es considerable en muchos aspectos. El nombre de calchaquíes se aplicó a todas las comunidades diaguitas por su residencia en los valles calchaquíes en la época de la conquista. Estos grupos indígenas hablaban un idioma común llamado caca y fueron los más evolucionados del territorio argentino.

Eran buenos agricultores (cultivaban maíz, zapallos y porotos, entre otras plantas); empleaban el riego artificial con canales y acequias; recolectaban frutos; criaban llamas; conocían la minería. Trabajaban el oro y la plata y en mayor proporción el cobre. Consiguieron una aleación de cobre y estaño muy parecida al bronce, de la que hacían punzones, cuchillos, cinceles, espátulas, hachas, brazaletes, campanas, agujas, placas pectorales, discos y otros objetos. Sus esculturas en piedras y tallas en  madera, así como su notable cerámica y pintura con representaciones de figuras humanas, de plantas y animales revelan su sentido artístico. La alfarería diaguita ha dejado vasos, vasijas y escudillas, decorados y de formas diversas.

En las urnas funerarias para niños está presente su sentido de lo ornamental, «Tai como en los minúsculos “ídolos funerarios” o canopes. Poco se sabe en cuanto a su organización social. Se considera que rendían culto al Sol y a varias manifestaciones de la naturaleza (el relámpago, el trueno, los árboles, etc.). Desconocían la escritura, pero ciertos símbolos y figuras grabados en rocas hacen suponer que intentaban registrar datos o acontecimientos importantes. Con lana de vicuña o de llama tejían telas para confeccionar sus vestidos —una especie de largas camisas— y sombreros y gorras; calzaban ojotas (sandalias) y hombres y mujeres acostumbraban tatuarse. Usaban adornos de hueso, piedra o metal. Durante la conquista y la colonización, a las que opusieron tenaz resistencia, probaron ser magníficos guerreros.

En lugares inaccesibles construían fortalezas llamadas pucaras, de las cuales quedan vestigios. La zona diaguita comprendía el sudoeste de Salta, la provincia de Catamarca, los valles del occidente de Tucumán, la mayor parte de La Rioja, el oriente de San Juan y la región de Santiago del Estero que linda con Catamarca. Según algunos investigadores, la cultura diaguita es originaria del altiplano de Perú y Solivia y data quizá de unos cinco o seis siglos antes de la llegada de los españoles. Otras tribus indígenas poblaban el resto del territorio argentino: tupíes y guaraníes; abipones, puelches y pampas (de la zona central); araucanos (menos desarrollados que los de Chile); yaganes y onas (Tierra del Fuego), y tehuelches (“patagones”).

Hacia 1850 empiezan a confluir en la Argentina grandes corrientes inmigratorias de toda Europa, sobre todo de Italia y España, que junto al criollo (descendiente de los colonos españoles) y al mestizo han ido conformando un tipo particular de población americana, cuya composición puede estimarse actualmente en 97 % de ascendencia europea y 3 % de indígenas puros. Además del idioma español, en algunas provincias, como Jujuy, Chaco y Santiago del Estero, se habla el quechua y en Corrientes el guaraní. Se advierte en la República Argentina un constante aumento de la población urbana y la consiguiente reducción de la población rural; la primera se calcula al presente en un 62,5 % y la segunda en un 37,5 %. Buenos Aires, la más extensa y populosa de las capitales americanas y uno de los principales puertos del mundo, concentra, junto con el llamado “Gran Buenos Aires”, la tercera parte de la población total del país.

LUGARES MARAVILLOSO DECLARADOS PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD

Misiones Jesuíticas Guaraníes Parque Nacional
Iguazú
Península
Valdés
Cueva de las Manos Estancias Jesuíticas de Córdoba Ischigualasto y  Talampaya Quebrada
de Humahuaca
Parque Nacional Los Glaciares

Fuente Consultada:
Consultora Tomo 6 África, Oceanía y América
Web Censo 2010
Atlas Universal Ilustrado
Atlas de Argentina y del Mundo Visor
El Gran Libro del Siglo XX – Clarín
Geografía La Organización del Espacio Mundial Serie Libros con Libros
Almanaque Mundial 2012

 

Musica Popular Argentina Folklore Argentino Danzas Tradicionales

Música Popular Argentina
Folklore Argentino Danzas Tradicionales

FOLKLORE  ARGENTINO:

Folklore. La Argentina es particularmente rica en danzas populares, que tienen los más diversos orígenes. Muchas de ellas estuvieron en bogo en el siglo pasado y son parte de la historia del país; desde hace algún tiempo largo han resurgido en las llamadas “peñas folklóricas”, donde cuentan con entusiastas cultores.

Entre las más representativas corresponde citar el malambo, pericón, zamba, carnavalito, chamamé, caramba, cueca, chacarera, remedio, ecuador, escondido, firmeza, gato, huella, mariquita, marote, pala-pala, lorencita, palito, sombrerito, “refalosa”, triunfo, condición, cuándo, cielito y media cano.

El malambo, danza masculina, es un zapateado criollo cuyas variaciones dan lugar a la improvisación coreográfica, en la que compiten alternativamente dos bailarines.

El pericón es un baile colectivo que estuvo muy en bogo en el siglo pasado; intervienen en él varias parejas, dirigidas por un “bastonero”, que ejecutan diversas figuras o mudanzas características. Este baile, que incluye cortas “relaciones” de tipo intencionado que intercambian las parejas, termina con el despliegue de pañuelos blancos y azules, los colores de la bandera argentina.

La zamba, propia del interior del país, es de coreografía simple, llena de gracia, elegancia y típicamente galante. El carnavalito, inspirado sn el “huaino” boliviano, es una danza de a región del norte argentino.

La influencia de la música guaraní se advierte en el chamamé, baile muy popular en la zona del litoral (Entre Ríos y Corrientes). Como la ocurrido en otros países, piro en menor escala, algunos músicos argentinos han vertido motivos folklóricos en moldes clásicos y han brindado creaciones de jerarquía, como la ópera “El Matrero”, de Felipe Boero.

El baile ciudadano por excelencia es el tango, que tuvo su origen en los suburbios de Buenos Aires a fines del siglo pasado, pero que ha tenido una notable evolución en el presente. Sus máximos cultores han sido objeto de idolatría popular, y aunque es característico de ambas naciones del Plata, en el extranjero ha tenido sensacional acogida en naciones tan diferentes como Japón y Francia y aun otros países de Europa, donde se la considera la música representativa de Argentina.

Otra manifestación típica argentina es la Payada, suerte de improvisación versificada acompañada de guitarra, que se canta de contrapunto.

DANZAS FOLCLÓRICAS ARGENTINAS

danza argentina chacarera

LAS DANZAS COLECTIVAS
He aquí un tipo de danzas a las que podríamos llamar nativas o autóctonas. Un ejemplo típico lo encontramos en el antiguo carnavalito del norte de Salta y Jujuy (en el Perú huaino y en Bolivia kaluyo), danza en que un conjunto de hombres, o de mujeres, o bien unos y otras simultáneamente, pero sin relación de pareja, efectúan sus círculos, puentes, ruedas, serpentinas y demás figuras que va indicando el bastonero.

En el siglo XIX, el carnavalito ha asimilado figuras de la contradanza, de la cuadrilla y del pericón, resultando así’ un carnavalito moderno, en el que se baila en parejas sueltas de conjunto.

LAS DANZAS INDIVIDUALES
Estas danzas son de origen europeo y tienen su prototipo criollo en el malambo. En éste baila un hombre solo, exhibiendo sus habilidades con ágiles zapateos, escobilleos y mudanzas. Danza viva, rítmica y de lucimiento, que a veces se coteja en competencia entre dos bailarines (malambo de contrapunto). La primera versión musical fue recogida en 1883, por Ventura R. Lynch.

LAS DANZAS DE PAREJA
Como lo indica su nombre, se trata de aquellas en que el hombre y la mujer se acompañan en tal carácter, formando pareja. Se clasifican en dos grupos:

baile tradicional argentino

  1. a) De pareja suelta: aquellas en que el nombre y la mujer bailan sin tomarse. Si la pareja no coordina sus evoluciones con otras, a este tipo de danzas independientes les llamamos de pareja suelta. Y en cambio, si cada pareja debe bailar guardando relación con las demás (cadenas, rondas, cuadrillas, etc.), decimos que son danzas de parejas sueltas conexas, en conjunto o relacionadas.
  2. b) De pareja tomada e independiente: son aquellas danzas en que el hombre y la mujer bailan tomados, y en que unas parejas no tienen relación con las otras en sus movimientos. Según se tomen los compañeros estrechándose o sin hacerlo, se distinguen las danzas de pareja enlazada o abrazada.

Entre las principales danzas por parejas se cuentan: la polca, el bailecito, la cueca, la chacarera, el escondido, la firmeza, el gato, la-huella, la zamba, el vals, la condición, el cuando, el cielito, el pericón, el carnavalito y el chámame.

zamba criolla

LAS DANZAS PICARESCAS REPRESENTAN UN GALANTEO
Estas danzas, de carácter pantomímico y amatorio, tienen un remoto linaje europeo. Surgieron en Europa a mediados del siglo XVIII, y florecieron intensamente entre 1750 y 1800 en el Perú, desde donde se expandieron por el resto del continente.
La mayoría de estas danzas tiene dos partes llamadas primera y segunda, en las que se repite la coreografía. Las castañetas y palmoteos, de indudable abolengo español, matizan ciertas partes de la danza y estimulan el asedio amatorio que los bailarines imitan en expresiva pantomima.

LA CUECA Y LA ZAMBA
Hacia el año 1813 alcanzó gran difusión cierta danza peruana llamada zamba, de la que se derivó la zamacueca limeña en 1824. Ésta tuvo gran aceptación en Chile, donde tomó modalidades especiales. Así remozada volvió al Perú con el nombre de zamacueca chilena o simplemente chilena. Pero debido a la guerra con Chile, los peruanos prefirieron llamarla marinera, y la consagraron, lo mismo que los chilenos, como su danza nacional. La zamacueca, de la que derivarían la cueca y la zamba, se difundió por nuestro territorio desde Chile y desde Bolivia.
A diferencia de la zamba, la cueca es más dinámica y tiene zapateo.

La zamba ha tenido un enorme arraigo en el folklore de nuestro pueblo. En la famosa Zamba de Vargas, que la tradición conserva en múltiples versiones literarias, la intención amatoria se mezcla con el tono épico y montaraz del caudillismo, al evocar la Batalla del Pozo de Vargas (La Rioja), en la que las fuerza:, santiagueñas del general Taboada lograron derrotar a la bravia montonera riojana de Felipe Várela, bajo el influjo estimulante de un ritmo de zamba.

EL GATO, LA CHACARERA, LA CONDICIÓN Y EL CUANDO
El gato es la danza más difundida del folklore argentino. Quizás llegara del Perú a principios del siglo XIX. Es un baile movido y galante en que las vuelta: y giros alternan con el zapateo del hombre ante el sugestivo zarandeo de la mujer. En el gato con relaciones la danza se interrumpe después del primer zapateo, y entonces ambos bailarines se intercambian coplas de amor y desdén.

Esta danza tiene una modalidad coreográfica especial en el llamado gato correntino, cuyo argumento pantomímico explica así el señor P. Berruti: “El va ron simula tener cierto disgustillo en cada una de las esquinas, cuando ve que no puede salirse con la suya. En efecto, después de galantear a la dama al recorrer la primera esquina, se lanza decidido a su encuentro, con manifiesta intención de abrazarla; pero ella, que de lejos adivina sus deseos, se agacha ágilmente, recoge su pollera y gira con viveza, frustrando el abrazo.

Disgustado el atrevido caballero, vuélvese e inicia el regreso a su lugar dando varios golpes con los pies, como con furia, y zapatea luego de espaldas a la esquiva compañera, simulando despecho y desprecio. Pero vuelve a realizar la intentona, tras la segunda esquina, y de nuevo le falla bonitamente; repite aún dos veces más la tentativa, sin que mejore su fortuna, hasta que al fin la dama, después de la vuelta y el giro, cediendo quizá ante su insistencia, acepta el simbólico abrazo de la coronación”.

Tiene cierta similitud con el gato la chacarera, danza ágil y alegre que también procede del Perú, adonde llegó de Europa, y que se baila en todo nuestro país.
La condición y el cuando, danzas que derivan de los minués y gavotas, animaban los salones de París en la segunda mitad del siglo xvm, y asimilaron cierta influencia picaresca americana.
En la condición las exquisitas finuras del minué se alternan con la galanura del aire de zamba. Según la leyenda se dice que el general Belgrano bailó la condición en Salta, en 1812. Desde entonces se difundió y cultivó en toda la zona norteña hasta fines del siglo.
El cuando conservó en América su señorío de minué y gavota, pero sustituyó el allegro europeo por el ritmo de gato.
San Martín llevó esta danza -a Chile, donde se difundió en todas las capas sociales, recorriendo todos los ámbitos de su suelo. Su más antigua versión musical argentina es la que recogiera Andrés A. Chazarreta en 1914.

CIELITO, PERICÓN Y MEDIA CAÑA
Hacia el año 1700 llegó a Buenos Aires un antiguo y prestigioso baile europeo: la contradanza, que dio origen al cielito y se diversificó en formas derivadas que se llamaron el pericón y la inedia caña. El cielito tuvo extraordinario auge en todo ei país, durante la época de la independencia. El galanteo amatorio se combinó con temas patrióticos, haciendo del cielito una danza nacional que los soldados cantaban en el sitio de Montevideo y que San Martín llevó a Chile en 1817.

Una variante del cielito, con intervención de muchas parejas, hizo conveniente la dirección coreográfica por una persona que diera voces de mando, a quien se le llamó pericón. De aquí provino el nombre de esta danza de la independencia, que San Martín llevó con su expedición a Chile. Dejó de bailarse hacia el año 1880. Pocos años después, el circo de los hermanos Cario, que representaba la pantomima gauchesca Juan Moreira, protagonizada por José J. Podestá, incluyó el pericón en dicho número. Las versiones musicales más difundidas son el Pericón Nacional, recogido en el Uruguay antes de 1887, y el llamado Pericón por María, compuesto por Antonio J. Podestá y estrenado en Buenos Aires en el 1900.

Creen algunos autores que del cielito también se habría derivado la media caña, danza que tuvo su auge en Buenos Aires entre 1830 y 1850, es decir, en la época de Rosas. Alterna sus giros y balanceos de contradanza con aires de pericón, zamba y gato, combinando señorío cortesano con intenciones picarescas.

LAS “PAREJAS TOMADAS”
Hftcia el año 1800 llegó a los salones de Buenos Aires el vals; y medio siglo después, la polca, la mazurca, el chotis y la habanera. Estas danzas europeas impusieron la modalidad de la pareja tomada, y se difundieron por los ambientes suburbanos y rurales, donde sufrieron influencias. De estas mutaciones, sancionadas por la costumbre, surgieron, a fines del siglo pasado, danzas derivadas, como la polca paraguaya, y el tango argentino.

Fuente Consultada:
Atlas Universal Ilustrado
Enciclopedia Estudiantil Tomo III CODEX Danzas Argentinas

Artesanias Argentinas Arte Criollo Argentino Tejidos Cuero Madera

Artesanías Argentinas Arte Criollo Argentino
Tejidos Cuero Madera

INTRODUCCIÓN: El folklore abarca el saber tradicional de las clases populares; es decir, lo que sabe el pueblo. Pero no sólo lo que sabe contar y cantar, sino también lo que sabe “hacer” u “obrar”. Entre las variadísimas manifestaciones de ese “hacer” u “obrar” tradicional y empírico, que las comunidades de vida aldeana o rural aún conservan en sus costumbres características, está el trabajo artesanal.

Las artesanías populares pueden estudiarse según su función útil; es decir, en relación con el tipo de necesidades que se propongan satisfacer, como por ejemplo: juguetes, arreos de montar, ropa y atuendo, utensilios de trabajo, accesorios funerarios, etc. Pero es más común estudiarlas en relación con el material utilizado por el artesano.

Cada materia prima exige para su aplicación ciertas técnicas (modelado, cocción, forjado, tejido, tallado, etc.) que configuran una determinada especialización artesanal.

Predominantemente las artesanías populares utilizan los materiales siguientes: arcilla, piedra, metales puros o en aleación, mimbres, cañas, juncos, madera, cuero, pieles, lana, algodón, hueso, aspas y calabazas.

Las artesanías indígenas corresponden exclusivamente a la etnología cuando conciernen a núcleos aborígenes que viven segregados de la civilización. Las artesanías folklóricas se estudian en relación con las comunidades rurales y con la comunidad urbana (pues la ciudad también suele conservar su propia tradición folklórica).

Las artesanías, aún aquellas que se revisten con un determinado valor estético, responden a una necesidad de uso. Y se extinguen cuando son sustituidas por otro objeto de más fácil consecución que responde a la misma necesidad y que es aceptado por el pueblo. De ahí resulta que hay artesanías vigentes y extinguidas. Un ejemplo de estas últimas lo tenemos en el chiripá y la bota de potro.

Pero suele suceder que aún cuando desaparezca su propia necesidad de uso —es decir, la genuina finalidad para la cual lo necesitaba la comunidad en que se produce—, el objeto artesanal puede ser solicitado por una nueva necesidad < interés. Así sucede cuando un estribo “trompa de chancho tallado en algarrobo, o un chifle de asta vacuna, o un puco de terracota, por ejemplo, es requerido por los turistas. Dicho objeto no estará entonces destinado a cumplir su función específica; pero aún así, desvirtuada su finalidad de uso, el objeto conserva, desde el punto de vista tecnológico y artístico, todo su valor artesanal. De este modo México y otro: países han logrado salvar sus artesanías tradicionales.

Las artesanías tradicionales argentinas son, en general rústicas (salvo excepciones, como las randas de Tucumán)  de sobria ornamentación. Sobresale la tejeduría, de des igual herencia aborigen o hispánica, según las zonas. Entre los nativos de la región araucana, como una pervivencia indígena, se tejen aún, en el primitivo telar mapuche, los característicos “ponchos pampas” o “macuñ” y bellas alfombras con dibujos geométricos. Pero es en La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero donde el tejido tradicional ha alcanzado el más alto nivel artesanal. Aunque cubrecama;; y ponchos se tejen en telar español y no indígena, y principalmente con lana de oveja y no ya de llama o vicuña, subsiste en estas artesanías un sello peculiar que la idiosincrasia nativa imprime en cada región.

artesanias argentina

ARTESANÍAS ARGENTINAS O ARTES POPULARES: Subsisten en la Argentina algunas artesanías y muestras de arte popular cuya tradición arranca, en la mayoría de ellas, de labores introducidas por los colonizadores españoles. Tal es el caso, por ejemplo de los trabajos en cuero, en madera, en hierro, de la orfebrería y la imaginería, en los que el mestizaje imprimió con correr del tiempo un gusto distintivo.

La cerámica y las artesanías textiles tienen, el contrario, antiguos antecedentes netamente indígenas, aunque también en esos aspectos las técnicas de origen europeo arrollaron paralelamente manufacturas populares. Los tejidos indígenas que conservan con mayor pureza los primitivos sistemas de ejecución perduran en la provincia del Chaco, en palle de los Valles Calchaquíes y en la Puna como en la zona araucana del sur de Mendoza.

Los ponchos pampas, decorados con cruces y bastones escalonados, son muy apreciados. Las tradiciones textiles hispanas, en cambio, se conservan en noroeste argentino y comprenden, entre otras, las técnicas llamadas “pelo cortado”, “barracán”, y “picote”, en lo que se nota la influencia del mestizaje a través de la decoración.

El “ahopoí” blanca tela de algodón, y el ñandutí s€ han hecho típicos en varias zonas argentinas, tales como Misiones y el Litoral, además del territorio paraguayo. La única alfarería criolla de valor artístico es la cerámica negra originada en Mina Clavero (Córdoba) y la escasa que subsiste en Itatí (Corrientes). Aunque la artesanía del cuero tuvo su mejor época en el siglo pasado y a principios del presente, cuando “sogueros” y “guasqueros” criollos, de origen español o italiano, crearon obras de gran calidad artística, todavía quedan en Salta, Corrientes, Santiago del Estero, en las provincias cordilleranas y en la de Buenos Aires muestras de talabartería de apreciada calidad: arreos de montar y sus ornamentos (lazos, maneas, bozales, rebenques; riendas, atadores, sortijas, botones, corredores, pasadores, etc.) y muchas prendas de vestir: botas de potro, calzado rústico (tamangos), sombreros, como el llamado “panza de burro”, chuspas o guayacas (tabaqueros), etc.

La fabricación de objetos populares de madera y de hierro prácticamente ha desaparecido; las muestras más típicas sólo pueden apreciarse en museos y colecciones privadas. La tradicional artesanía de la plata también ha perdido en buena parte su pasada calidad y volumen de producción, debido sin duda a la mecanización de las tareas rurales, que ha transformado las costumbres y la indumentaria íe1 característico gaucho. De plata se hacían las espuelas, rastras, artísticos puñales, arzones, estribos, cabos para rebenques e infinidad de pequeños objetos de originales diseños. Lo más representativo de a platería argentina es el mate, utensilio inseparable de una de las tradiciones de más arraigo en el país, lo mismo que del
Paraguay, Uruguay y parte del Brasil. Hay entre los mates de plata cincelada piezas de extraordinario valor artístico.

Como la mejor cestería argentina debe mencionarse la de Río Hondo (S. del Estero) , aunque en Quilino (Córdoba), el Chaco, delta del Paraná, Catamarca, La Rioja, San Luis, San Juan, y otras regiones se la cultiva con esmero. De paja, palma, chalo y otras materias primas fabrican artículos bellamente decorados dibujos coloreados: Canastos de diversa forma, Costureros, paneras, “bombos” (al canastos con asa), posafuentes y mucha mas.

La imaginería tuvo sus mejores c tares en los siglos XVIII y XIX y sus obras perduran en muchas iglesias del país. asta es también material con el cual se el ejecutaron objetos de gran laboriosidad y donde se ponían de manifiesto el ingenio el gusto decorativo de la creación popular artesanía originada en la época colonia en la presente está casi extinguida. Fuero. famosos los “chifles” y “chambaos”, especie de vasos de asta, en los que se aplicaban, a veces, guarniciones de plata (anillas, argollas, embocaduras, etc.) y se practicaban incisiones diversas: grabados, pirograbados y dibujos coloreados de significativa imaginación.

Fuente Consultada:
Atlas Universal Ilustrado
Enciclopedia Estudiantil Tomo IV CODEX Artesanías Populares Argentinas

Flora y Fauna de Argentina Geografia de Argentina

Flora y Fauna de Argentina
Geografia de Argentina

Geografia de Argentina Clima , Flora y Fauna

CLIMA: El territorio argentino se halla en la zona templada del sur, con excepción de una pequeña región que, situada al N. del trópico de Capricornio, queda comprendida en la zona intertropical. Las temperaturas no registran variaciones extremas debido a la influencia reguladora del océano.

Sólo en el NO. y centro del país se dan altas temperaturas en verano, y muy bajas, en invierno, en la cordillera de los Andes y las elevadas mesetas de la Patagonia. La acción de los vientos influye notablemente sobre los climas regionales específicos. Entre estos vientos característicos figuran el Norte, caluroso y húmedo; el Zonda, caluroso y muy seco, que sopla en las provincias de la región andina; el Pampero o Sudoeste, frío y seco, y el Sudeste, frío y húmedo, que produce temporales, a veces desastrosos, en el río de la Plata. A través de la Patagonia soplan constantemente los violentos y fríos vientos del oeste.

Las lluvias, aunque irregulares, son frecuentes y las nevadas notables en la región andina y en la Patagonia. Los máximos valores de precipitación se dan en los Andes del SO. de Neuquén (más de 4.000. mm. anuales), al NE. de Misiones (2.000 mm.) y en Tucumán (1500 mm.). Una ancha faja que cruza el territorio desde la Puna hasta la costa patagónica recibe menos de 300 mm. por año.

 En resumen, la distribución climática del territorio, considerando la influencia modificadora de la topografía, de la latitud y del océano, pueda establecerse así, en el NE., climas tropicales y subtropicales; en el centro, templados y  en el O., secos, y en el .S., frías. En las  islas Malvinas el clima  es más bien templado en verano y no muy frío en invierno. La zona de Tierra del Fuego es fría; soplan fuertes vientos, hay nieblas, lluvias y nevadas  frecuentes. En el N. y NO.del territorio sólo se distinguen una época lluviosa (octubre a marzo) y una seca (abril a setiembre).

FLORA DE ARGENTINA

Se pueden señalar seis regiones con grandes agrupamientos de ejemplares. típicos que forman verdaderos bosques. En la región Misionera la mayor riqueza forestal está presentada por la araucaria Artgustifolia (pino Paraná), que es materia prima en la fabricación de papel, hasta ahora importado. del Brasil, y con la. cual se han efectuado grandes plantaciones y reforestaciones. Aquí hay también guatambú, incienso, cedro, palo, de rosa, lapacho, cancharana, guayaibí y peterebí.

En la Chaqueña los ejemplares más difundidos son el quebracho colorado, del cual se extrae el tanino y que se emplea para hacer durmientes; el guayacán y el urunday, que son, también, productores de tanino —de menor porcentaje— y se aplican a los mismos usos que el quebracho; el lapacho, guayaibí, tatané, timbó, chañar y virapitá.

Quebracho colorado

Quebracho colorado

En la Santiagueña los árboles más representativos son el quebracho santiagueño (diferente del. chaqueño por su menor contenido tánico), el palo santo (del que se extrae el guayacol, aceite esencial usado en perfumería>, itín, vinal (declarada plago nacional porque sus. espinas lastiman al ganado y por su fácil dispersión), algarrobo (utilizado para la fabricación de. porqués, pavimento de calles y toneles), quebracho blanco (empleado para porqués, durmientes y carbón —7.300 calorías—). Del proceso de carbonización se obtiene alquitrán, ácido , piroleñoso, creosoto, guayacol, ácido acético, alcohol metílico y otros dentados. Con elementos residuales se preparan briquetas.

En la región Tucumano-Oranense aparece como especie mas característica el Arundel, con las propiedades y los usos de los dos quebrachos. Se encuentran también timbó, guayacán, guayaibi, palo santo, etc..

De la Pampeana o Central el único ejemplar de significación forestal  es el caldén, empleado en parqués y pavimento de calles, así como combustible (4.200 calorías).

Caldén

Caldén

La región Andino-patagónica presenta el gigante de la flora subantártica, el alerce, de hasta 70 m de altura, de valor similar al pino “spruce”. En concentraciones mayores se encuentran el pehuén o araucaria araucana (superior al pino Paraná y de piñones comestibles), el ciprés (dispersado por todo el país como poste telefónico, después de un tratamiento químico), el coihué (gigante que alcanza hasta 45 m. de altura y 3 m. de diámetro, de madera pesada —no flota en el agua—, usado en muebles y toneles), roble pellín (apto para ebanistería, armazones navales, mueblerías, hélices de aviones, etc.), raulí, lenga y canelo.

Este último ejemplar predomino en Tierra del Fuego.. Los bosques cubren el 21 % del territorio nacional, o sea, 60.000.000 de ha. A las existencias naturales se empiezan a sumar ahora millones de ejemplares por medio de distintos planes de  reforestación. Últimamente en la provincia de Jujuy se inició la plantación en gran escala, de eucaliptos; en Misiones se plantaron 9.000.000 de pinos Paraná; en el Delta hay 100.000 ha; de álamos y sauce-álamos; en la región de Concordia se ha comenzado a realizar plantaciones con pinos importados de Georgia.

Ver Un Mapa de la Flora Argentina

FAUNA DE ARGENTINA: Las especies- silvestres que habitan en el suelo argentino se dividen en exóticas y autóctonas. A las primeras corresponden el ciervo colorado, ciervo axis, gamo europeo, antílope, ciervo mulo, reno, cabra hispánica y jabalí europeo, que fueron introducidos con fines ornamentales o cinegéticos y se han difundido sobre todo en la llanura pampeana y el borde andino-patagónico, a punto tal que algunos, como el ciervo colorado y el jabalí, han sido declarados plagas nacionales. Ejemplares menores de este grupo son la liebre y el conejo, que proliferan en las. llanuras.

Dos animales de piel fina, el castor y la rata almizclera, importados de la América del Norte, se han aclimatado en Tierra del Fuego, donde crecen lozanamente. A las especies indígenas pertenecen la vicuña (a punto de extinguirse), el guanaco (amenazado asimismo de extinción por la incontrolada caza que se hizo del chulengo),  la llama y la alpaca (también en retroceso numérico).

Estos camélidos habitan la región andina del Norte. El yaguareté tiene su habitat en la región NE; el puma está diseminado prácticamente en toda la República, con excepción de las zonas agrícolas; el anta o tapir vive en el extremo norte; el pecarí en el N., hasta el centro de la República; el huemul está confinado en el extremo occidental patagónico, lo mismo -que el ciervo pudu. Están difundidos, además, el ciervo de los pantanos, el ciervo de las pampas, corzuelos, ocelotes, zorros, zorrinos, comadrejas y maros.

Hay 1.100 formas de aves. El ñandú o avestruz americano está afincado en el centro y en el sur. En la alta montaña habita el cóndor y en la zona antártica el albatros, el petrel y el pingüino. Éste emigra hasta la costa patagónica, frecuentada también por aves guaneras, como el biguá. Las rapaces más comunes son el buitre, águila, aguilucho, halcón, gavilán, chimango, caracará y carancho; y de las trepadoras, tucanes y 34 especies de loros y cotorras.

La avutarda y los patos son grandes especies migratorias. Los cisnes y los chajaes pertenecen a este grupo. La charata, la martineta, las perdices y las gallaretas son habitantes de las praderas. El cisne de cuello negro tiene su hogar en los Andes patagónicos. Hay 180 especies y subespecies de ofidios, de los cuales sólo ocho víboras y tres corales son peligrosas.

Con excepción de la Tierra del Fuego existen en todo el territorio, en abundancia ascendente de 5. a N. Por su hábito alimentario están protegidas la boa de las vizcacheras y la mussurana (ofiófaga). Las más corrientes son las yararaes y las de cascabel. De los animales de piel fina, la chinchilla, originaria de la alta montaña de la Puna, ha sido prácticamente extinguida en su estado silvestre y se cría en cautividad, lo mismo que el exótico visón. :n las aguas antárticas se registra la mayor concentración de ballenas del mundo (azul, de aleta, jorobada y de esperma).

Son también ricas en lobos marinos y elefantes marinos, los cuales tienen grandes apostaderos en la costa patagónica. En las aguas adyacentes del Atlántico se encuentra en abundancia Ja merluza, la caballa, anchoita, cazón, pescadilla, abadejo, besugo, corvina, cornalito, pejerrey, pargo, pez gallo, pez elefante, ángel, tiburón, papamoscas, lenguado, congrio, salmón, palometa, mero, brótola, raya, lisa, róbalo, sardina y corvina negra.

Fuera del mar epicontinental argentino se encuentran atunes y peces espada. Mariscos: mejillón, calamar, langostino, camarón, centollas, pulpito, calamarete, cholga y cangrejo. Las aguas lacustres (naturales y artificiales) se han convertido en viveros de pejerreyes, truchas y salmones, para la pesca deportiva. En los ríos abundan el surubí (gigante de hasta dos metros), dorado, pacú, sábalo, tararira, patí.

Ver Un Mapa de la Fauna Argentina

Fuente Consultada: Atlas Universal Ilustrado
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Lagos de Argentina Islas Argentinas Mar Argentino Hidrografia

Lagos de Argentina Islas Argentinas
Mar Argentino Hidrografía

Geografia Argentina

Lagos y lagunas. La Argentina tiene más de 400 lagos, algunos compartidos con Chile. Los principales están en la región andino, en las provincias de Neuquén, Chubut y Santa Cruz, rodeados de extensos bosques naturales y de altas montañas con nieves perpetuas. Ellos son el Aluminé (58 km2 ), Lácar (52 km2 ) y Traful (70 km2 ), en Neuquén; Nahuel Huapi (550 km2 ), en Neuquén y Río Negro; Viedma (1.088 km2 ), Argentino (1.415 km2 ), Belgrano (68 km2 ); Buenos Aires (2.240 km2 , de los cuales 881 km2 son argentinos), Gio (64 km2 ), Pueyrredón (271 km2  98 Km2 argentinos) y San Martín (1.093 km2  521 Km2 argentinos), en Santa Cruz; Pontana (79 km2 ), Futalaufquen (66 km2 ), General Paz (136 km2 69 Km2 argentinos), La Plata y Menéndez, en Chubut.

Son lagunas importantes: Mar Chiquita (1.000 km2 ), en Córdoba; Coihué Huapi (803 km2 ), Musters y Sajada Grande (210 km2 ), en Chubut; Cardiei (458 km2 ), en Santa Cruz; Epecuén (400 km2 ), en Buenos Aires; Guayatayoc (240 km2 ), en Juluy; Iberá (360 km2 ) y Luna (200 km2 ), en Corrientes, y Llancaneló (480 km2 ), en Mendoza.

LISTA DE LOS PRINCIPALES LAGOS DE ARGENTINA SEGÚN EL INDEC
Fuente: Anuario Estadístico de la República Argentina – INDEC

Lagos de Argentina Islas Argentinas Mar Argentino Hidrografia

 Costas. A partir de la punta norte de! cabo San Antonio, donde termina el río de la Plata, las costas argentinas son bañadas por el Atlántico. Tienen 4.725 Km. de desarrollo y presentan tres secciones bien diferenciadas:

1) las bonaerenses o pampeanas, que se extienden hasta el río Negro, son en general balas, medanosas y bordeadas de bancos; en las cercanías de Mar del Plata, donde concluyen las sierras de Tandil, se tornan altas y rocosas;

2) las patagónicas, que se prolongan hasta el estrecho de Lemaire, con acantilados o peñascos que a veces pasan los 50 m de altura. En este tramo están los golfos de San Matías, San José, Nuevo y San Jorge; península de Valdés y amplios estuarios que forman las mareas en las desembocaduras de ríos como el Deseado, Santa Cruz, Coyle y otros;

3) las del sur de Tierra del Fuego, que son altas por corresponder a los Andes fueguinos y muy cortada por la erosión de los glaciares.

Islas. La Argentina comparte con Chile la posesión de la isla de Tierra del Fuego, de 48.000 km2 , en el extremo sur del continente. Le pertenecen 20.912 km2. Su suelo es montañoso, con nieves perpetuas, vegetación escasamente variada y muchas turberas. La explotación de los bosques es antieconómica por la gran distancia que los separa de los mercados consumidores.

Se ha encontrado petróleo, que está en plena explotación. A unos 500 Km. de la costa patagónica se halla el archipiélago de las Malvinas, en la plataforma submarina Argentina, con 11.718 km2 Está formado por dos islas mayores, la Occidental o Gran Malvina y la Oriental o Soledad,, y más de cien islotes. Hay en ellas grandes mantos de turba y su vegetación es pobre.

El punto culminante de su suelo es el monte Adam, de 700 m. Estas islas fueron descubiertas en 1520, por los marinos de la nave “San Antonio” al mando de Esteban Gómez, que formaba parte de la expedición de Magallanes, de la que. se separó a la entrada del estrecho de Magallanes. Los españoles mantuvieron su potestad durante todo su dominio en América del Sur.

Este derecho ha sido heredado, por ley natural, por los argentinos que fueron despojados de las islas por los ingleses el 2 de enero de 1833, en acto de fuerza, situación de hecho que la Argentina no ha reconocido, y conforme a las normas del derecho internacional, renueva en todas las oportunidades propicias su pedido de devolución a su soberanía del archipiélago de las islas Malvinas. Están también en el Atlántico austral las islas Georgias del Sur, Sándwich y Orcadas del Sur. Entre las islas fluviales argentinas figuran Apipé, en el Alto Paraná; Cerrito, en la unión del Paraná y el Paraguay, y Martín García, en la desembocadura del río Uruguay.

LISTA DE LAS PRINCIPALES ISLAS DE ARGENTINA
(Fuente: http://www.ign.gob.ar)

Denominación Ubicación

Superficie
(km2)

SOLEDAD Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 6.353
GRAN MALVINA Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 4.377
SAN PEDRO Islas Georgias del Sur; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 3.529
DE LOS ESTADOS Provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 520
SAN JOSÉ Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 258
TRINIDAD Provincia de Buenos Aires 207
BORBÓN Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 110
JORGE Islas Sandwich del Sur; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 110
TRINIDAD Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 106
BOUGAINVILLE Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 59
ÁGUILA Islas Malvinas; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 51
BLANCO Islas Sandwich del Sur; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 46
SAUNDERS Islas Sandwich; provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e islas del Atlántico Sur 40

Mar Argentino. Se da este nombre a la parte del océano Atlántico que cubre la plataforma submarina argentina hasta una profundidad de 200 m. Su superficie es, aproximadamente, de 1.000.000 de km2  y su ancho aumenta en forma progresiva hacia el sur, hasta alcanzar en la latitud de Río Gallegos, en donde abarca el archipiélago de las Malvinas, el valor máximo de 750 kilómetros.

Fuente Consultada: Atlas Universal Ilustrado
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Hidrografia Argentina Principales Ríos y Cuencas Hidrográficas

HIDROGRAFÍA DE ARGENTINA:CUENCAS HIDROGRÁFICAS

Lo s ríos corren sobre la superficie terrestre “buscando” los sitios más bajos, ya que se mueven por efecto de la fuerza de gravedad terrestre. En ese camino, muchos ríos desembocan en otros de mayor caudal hasta formar cursos de agua más importantes.

Los ríos que desembocan en otros se llaman afluentes. El río de mayor caudal, en el que desembocan todos los afluentes, se denomina río principal o colector. El conjunto de todos los afluentes y el río principal se denomina sistema hidrográfico, en tanto que se llama cuenca hidrográfica al conjunto formado por el sistema hidrográfico y la superficie que lo rodea, que es drenada por el sistema.

Las cuencas hidrográficas se clasifican según el destino que sigue el agua que  corre por sus ríos.

Cuando el río principal o colector desagua en el océano, es decir, descarga sus aguas afuera del continente, se denomína cuenca exorreica. La cuenca del Plata, muchos ríos y arroyos del sur de la provincia de Buenos Aires y casi todos los ríos patagónicos se encuentran con el océano Atlántico al finalizar su recorrido. Algunos ríos y lagos de los Andés Patagónico-Fueguinos son exórreicos, pero descargan sus aguas hacia el océano Pacífico, cruzando el límite con Chile.

Las cuencas cuyo río principal no llega a encontrarse con el mar, y que va perdiendo caudal hasta desaparecer, son las denominadas cuencas endorreicas. Suelen encontrarse erfzonas secas y ocupan importantes áreas de nuestro país. Las cuencas del Desaguadero, del Salí o Dulce y del río Quinto pertenecen a este tipo.

Por último, las zonas que no comprenden cuencas porque no poseen escurrimiento de agua por medio de. ríos, a excepción de unos pocos arroyos de carácter temporario, reciben el nombre de zonas arreicas. Son áreas en las que el agua precipitada se pierde por infiltración bajo tierra o por evaporación. Existen zonas arreicas, por ejemplo, en algunos sectores de las mesetas patagónicas, de Cuyo, de la región chaqueña y un sector al oeste de la región pampeana, donde las lluvias generan inundaciones y el agua se mantiene estancada durante mucho tiempo, hasta que se evapora o se infiltra.

Los ríos argentinos pueden agruparse en tres cuencas: la del río de la Plata,la andina y la patagónica. La primera abarca la mayor parte del territorio nacional y está formada por el río de la Plata, que es en realidad un gran estuario, sus afluentes y subafluentes. Este río está formado por la confluencia del Paraná y el Uruguay. Tiene 287 Km. de extensión; cerca de su nacimiento, frente a Punta Gorda, su anchura alcanza ya 40 Km., y en su desembocadura, entre Punta del Este (Uruguay) y San Antonio (Argentina), alcanza a 22.0 Km.; su superficie es de 35.000 km2 y es navegable para buques de gran calado.

El más importante de esta cuenca es el río Paraná, que nace en la sierra de Mantiqueira(Brasil) y sirve de límite entre este país y Paraguay, en 850 Km.; su curso es de 4.500 Km., la mitad del cual se desarrolla en territorio brasileño; en muchas partes su ancho es de más de 10 Km.; tiene gran cantidad de islas y en su desembocadura forma un delta de 5.000 km2.

En nuestro país existen numerosas cuencas hidrográficas. La más grande es la cuenca del Plata, que abarca más de la tercera parte de la superficie argentina y cuyos colectores principales son los ríos Paraná y de la Plata. Otras cuencas importantes son: las de los ríos Colorado, Negro, Chubut y Santa Cruz, en la Patagonia; las cuencas del río Salí o Dulce, en Tucumán y Santiago del Estero; y la cuenca del Desaguadero, en la región de Cuyo, que es el colector de varios afluentes, como Ios ríos Atuel, Diamante, Tunuyán, Mendoza, San Juan o Jáchal.

La parte argentina del Paraná es profunda y navegable. Sus afluentes principales son el Paraguay, Salado del Norte, Carcarañá, Arroyo del Medio, Arrecifes e Iguazú, que también nace en Brasil y forma, a 20 Km. de su desembocadura, las cataratas homónimas, descubiertas en 1541 por Alvar Núñez Cabeza de Vaca. El Paraguay, el mayor de sus afluentes, nace en Mato Grosso (Brasil) y recibe las aguas de los ríos Pilcomayo (1.100 Km.) y el Bermejo (1.060 Km.). El Pilcomayo y el Bermejo se origina en Bolivia  y son escasamente navegables. La cuenca del Paraná es de 4.350.000 km2.

El río Uruguay, que nace también en Brasil, forma el límite de este país y el Uruguay con la Argentina su curso es de 1.600 Km. y es navegable e dos tramos, separados por grandes rápidos de los cuales el mayor es el llamado Salto Grande. La cuenca andina la forman lo ríos que se originan en la cordillera. Algunos de ellos se pierden al entrar en la llanura y otros desembocan en el Desaguadero, río especie de colector, que también se denomina Bermejo, Salado, Chadileufó o Curacó; desde su nacimiento, en los Andes de Catamarca, hasta su término en río Colorado, tiene unos 1.200 km. La aguas de estos ríos se utilizan por lo general para el riego y la producción de energía eléctrica. Entre los principales están el Jachal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel.

Los de la cuenca patagónica casi todos de poco caudal, desembocan en el Atlántico; entre los principales figuran el Colorado (800 Km.), Negro (635), Chubut (810), Deseado (615), Santa Cruz (345), Coyle (350) y Gallegos (300). Otros ríos argentinos que se originan en las sierras del, interior corresponden a las llamadas cuencas sin desagüe; entre éstos figuran el Salí o Dulce, que desaparece en Santa Fe en los meandros próximos a la laguna de los Porongos; Primero y Segundo, que confluyen en la depresión de Mar Chiquita, y el río Quinto; y los que desembocan en los lagos de los Andes patagónicos, como el FutaleuFú, Azul, Corcovado y Pico.

Fuente Consultada:
Atlas Universal Ilustrado
Una Geografía de Argentina Para Pensar Edit. Kapelusz – Para Pensar –
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Orografia de Argentina Cadenas Montañosas de Argentina Cordillera Andes

Orografía de Argentina
Cadenas Montañosas de Argentina

Geografia de Argentina

OROGRAFÍA DE ARGENTINA: 

(geografía física, estudio de las cadenas montañosas)

El más importante de los sistemas montañosos de la Argentina es el de la cordillera de los Andes, que se extiende de S. a N. a lo largo de 3.000 km. Pueden señalarse en ella dos zonas: la septentrional,  que comienza en el S. de la Puna de Atacama y alcanza el nacimiento del río Agrio (Neuquén), y la patagónica o austral, que va desde el Agrio hasta Tierra del Fuego.

La primera está formada por dos cadenas:  la Oriental (Real o Frontal), que se encuentra en el sector argentino y tiene las cumbres más altas de América, y la Occidental o cordillera principal, que señala el límite con Chile y la línea divisoria de las aguas; allí se levanta el Tupungato, de 6.650 m de altura. En las cadena Oriental cortada transversalmente por valles donde corren varios ríos que provienen de la Occidental, está el pico más elevado de la cordillera de los Andes y del continente: el Aconcagua, de 6.959 m.

Otras altas cumbre los Andes argentinos son: Bonete (6.872), Pissis (6.779), Mercedario (6.870), Llullaillaco (6.725), lncahuasi (6.620), Galán (6.600), Tres Cruces (6.356), Antofalla (6.100) y del Salado (6.887). En la zona patagónica o austral, con sus lagos, valles, campos de hielo y característico paisaje alpino, se tacan los cordones de Serrucho, Nevado, Cholila, Esquel y Loma de los Baguales. Entre las principales elevaciones podemos mencionar el volcán Lanín (3.774) cerro Tronador (3.554), San Lorenzo (3.700) y Fitz Ray (3.375).

Por último están los modos Andes fueguinos, que descienden hacia el sur y llegan solamente a poco de los 1.000 m en la isla de los Estados. La Puna de Atacama, que corresponde al sistema andino, es una altiplanicie árida de 3.800 m de altura media, situada en NO del del país. La cordillera de Salta y Jujuy, se desarrolla de N. a S. formando quebradas como las de Humahuaca y del Toro Valles Calchaquíes, y presenta cumbres nevadas de más de 6.000 m; está formada entre otras, por las sierras Santa Victoria, Zenta, Aguilar, Tilcara y Carahuasi. La quebrada de Humahuaca, de 3.440 m de altura, es notable por su belleza.

Al oeste del país se extiende la Cordillera de los Andes, el gran sistema montañoso del continente sudamericano. Dentro de él se encuentra el cerro Aconcagua que, con 6.959 m, es la cumbre más alta del mundo luego de las existentes en el Himalaya. Las cumbres más altas que le siguen en altura son: Pissis (6882 m), Ojos del Salado (6879 m), Bonete Chico (6759 m) y Llullaillaco (6739 m).

El extenso grupo montañoso conocido, como si pampeanas da origen, a su vez, a otro; sistemas, y entre sus principales sierras figuran las de Belén, Atajo, Ambato y Ancasti, en Catamarca; Umango, Jagúel, Famatina y Velasco, en La Rioja; las del Aconquija, en Tucumán; Pie de Palo, Valle Fértil y Guayaguas, en San Juan; Alto Pencoso y Quijada, en San Luis; las de Sumampa y Ambargasta, en Santiago del Estero, y las de Córdoba, que se consideran un sistema independiente, lo mismo que las del Aconquija, cuya sierra central (entre Tucumán y Catamarca) se conoce como Cumbres Calchaquíes, en el N.,y Nevado de Aconquija, en el S.;su mayor altura es el cerro Clavillo (5.550 m).

En el S. de la provincia de Buenos Aires están los sistemas de Tandil y la Ventana. El de Tandil (de la voz araucana than-dil, piedra que cae) o de Tandilia, de unas 350 Km. de largo por 65 de ancho, comprende las sierras de Los Padres, Balcarce, Tandil, La Tinta, Azul, Bayas, Olavarría, Chica y China, que son de escasa elevación y consistencia rocoso; su máxima elevación es de sólo 505 m.; estas serranías tuvieron notoriedad porque allí se encontraba la “piedra movediza”, que se derrumbó en 1912.

El sistema de la Ventana, de 170 Km. de largo por 65 de ancho —desde cerca de Bahía Blanca hasta Puán—, comprende los cordones de La Ventana, Pillahuincó, Tunas, Bravard, Curamakil y Puán, entre otros; el cerro Tres Picos, de 1.280 m, señala aquí el punto más alto.

Forman el sistema de Misiones las sierras Victoria y Misiones, llamadas Imán al SO., que no alcanzan los 1.000 m de altura y que son realmente las últimas estribaciones del sistema brasileño de Paraná y Santa Catalina.

Fuente Consultada: Atlas Universal Ilustrado

Poblacion Por Provincias de Argentina Censo 2010 Densidad Habitantes

Población Por Provincias de
Argentina Censo 2010

Geografia Argentina

Geografia Argentina

GENERALIDADES:

La República Argentina, situada en el extremo sur del continente, es el cuarto país americano en extensión, después de Canadá, Estados Unidos y Brasil. Limita al N. con Bolivia y Paraguay; al E. con Brasil, Uruguay y el Atlántico; al S. con el Atlántico y con Chile y al O. con Chile. Su territorio presenta una configuración mas. o menos triangular, cuyo vértice llega hasta. cerca del Círculo Polar Ártico.

De norte a sur, entre Jujuy y Tierra del Fuego, alcanza su mayor desarrollo, con 3.694 Km.; su anchura máxima, en la latitud de Corrientes, es de 1.423 Km. Las fronteras argentinas con los países vecinos se estiman en 9.376 Km., y el litoral marítimo alcanza los 5.117 Km.

Tabla de las fronteras de argentina

Fuente: Anuario Estadístico de la República Argentina – INDEC

Por sus características físicas el territorio argentino puede dividirse en seis regiones muy diferenciadas: 1) la tropical del N., de extensos bosques y llanuras aptas para cultivos propios de las zonas cálidas; 2) la montañosa del O. y NO., de cumbres imponentes, elevadas mesetas y profundos valles; 3) la fluvial del E., con notables ríos, suelos fértiles, algunas colinos y elevación serrana hacia el NE.; 4) la llanura del centro o pampeana, la más rica extensión agrícola-ganadera del país; 5) la Patagonia, arenosa, de clima frío seco y ventoso, que concentra la cría de ganado lanar, y 6) los lagos del sur, zona muy fría, de ventisqueros y en parte boscosa.

ORIGEN DEL NOMBRE

 Antes de que fuese consagrado como nombre oficial de la República, el adjetivo “argentina” se empleó en la época de la conquista y la colonia. Su uso no fue privativo de la región del Plata, pues se llamaba “Ciudad Argentina” a la ciudad de Charcas o ciudad de la Plata. Al río de Solís o Mar Dulce se le empezó a llamar río de la Plata porque la presencia de algunos objetos de ese metal precioso hizo sospechar su abundancia en la región.

Del latín argentum, que significa “plata”, se formó el adjetivo “argentino”, por platense, y su asociación constante con el río impuso rioplatense. Martín del Barco Centenera, miembro de la expedición de Ortiz de Zárate, publicó en 1602, en Lisboa, un trabajo que tituló “Argentina y conquista del Río de la Plata, con otros acontecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y el Estado del Brasil”; éste constituye e! más lejano antecedente de su posterior empleo.

Siglos después, Lavardén y los poetas de la revolución también lo usaron, pues cantaron a las “ninfas argentinas” y “ninfas del Argentino”. Después de 1810 coexiste con el nombre oficial de Provincias Unidas del Río de la Plata. Vicente López y Planes publicó el poema “Triunfo Argentino” y en el Himno Nacional incorporó la expresión “al gran pueblo argentino, salud”. La Asamblea del año XIII también habló de “pueblo argentino”.

En 1816 Pueyrredón creó el cuerpo de “auxiliares argentinos”; aparecieron los diarios Prensa Argentina” en 1815, y “La Crónica Argentina”, en 1816; en 1817 Bouchard llamó “La Argentina” a su fragata; en, 1822 apareció “La Abeja Argentina”, revista literaria; el periódico “El Argentino vio la luz en 1 824, y el “Mensajero Argentino”, en 1829.

Con Rivadavia comenzó a tener figuración oficial en decretos y discursos. En 1826 el Congreso General Constituyente sancionó la “Constitución de la República Argentina” y creó el cargo de “presidente de la República Argentina”.  De ahí en más, el uso ha obrado en pro de la oficialización definitiva, ya sea como Federación o Confederación Argentina, y finalmente como República Argentina o Nación Argentina desde que se logró la unidad nacional con la batalla de Pavón, en 1861.

ULTIMO CENSO 2010:
Primeros Datos Publicados:
El Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, realizado el 27 de octubre último, arrojó por resultado que los habitantes de la Argentina suman 40.091.359. La cantidad de viviendas asciende a 14.297.149. Determinó que cada cien mujeres hay 95,4 hombres, en tanto que el índice más bajo de masculinidad se registra en el barrio porteño de La Recoleta donde, cada cien mujeres hay 73,3 hombres.

La ciudad más densamente poblada, por kilómetro cuadrado, es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde en 2001 vivían 13.679 habitantes por kilómetros cuadrado y actualmente 14.185 habitantes por kilómetro cuadrado.

La provincia de Buenos Aires es la que registra mayor cantidad de habitantes, con la participación del 38,8 del total de la población de la Argentina.

Por otra parte entre 1991 y 2001 el crecimiento de la población fue del 10,1 por ciento (1,1 por ciento anual). En tanto entre 2001 y 2010 creció un 10,6 por ciento, que es el equivalente al 1,17 por ciento anual. El aumento de la población se explica por la baja tasa de mortalidad y por el aumento de la calidad de vida.

DIVISIÓN TERRITORIAL DE ARGENTINA:   

División Política
y Provincias
Extensión
(Km2)
Departamentos

Habitantes

Densidad

Capital Federal 200 2.891.082
1. Buenos Aires 307,571 127 15.594.428 50.70
2.Gran Buenos Aires 3,680 19 9.910.282
3.Resto de Buenos Aires 303,891 108 2.793.064
4. Catamarca 102,602 16 367.829 3,58
5. Córdoba 165,321 26 3.304.825 20
6. Corrientes 88,199 25 993.338 11,26
7. Chaco 99,633 24 1.053.466 10,57
8. Chubut 224,686 15 506.668 2,25
9. Entre Ríos 78,781 16 1.236.300 15,69
10. Formosa 72,066 9 527.000 7,32
11. Jujuy 53,219 16 672.260 12,63
12. La Pampa 143,440 22 340.000 2,21
13. La Rioja 89,680 18 331.847 3,70
14. Mendoza 148,827 18 1.720.000 11.70
15. Misiones 29,801 17 1.097.829 36,84
16. Neuquén 94,078 16 550.344 5,85
17. Río Negro 203,013 13 633.664 3,12
18. Salta 155,488 23 1.215.207 7,81
19. San Juan 89,651 19 680.427 7,59
20. San Luis 76,748 9 431.588 5,62
21. Santa Cruz 243,943 7 272.524 1,12
22. Santa Fe 133,007 19 3.200.736 24.07
23. Santiago del Estero 136,351 27 896.461 6,57
24. Tierra del Fuego,
Antártida e Islas del Atlántico Sur
21,263
981,182
2
2
126.190 5,88 (0,12)
25. Tucumán 22,524 17 1.448.200 64
Total del país 3,761,274 503 40.091.359 14,42

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
LAS FRONTERAS  DE LA REPUBLICA ARGENTINA

En el mapa, el perímetro de la Argentina que marca sus límites parece una separación tajante del país y sus vecinos. Sobre el terreno, en cambio, esa línea imaginaria que es el límite, se hace visible a través de una sucesión de hitos o mojones, aduanas y puestos militares de gendarmería que marcan, señalan y controlan dónde empieza o termina un territorio.

La frontera es el área dinámica que se extiende a ambos lados delimite, con un intenso movimiento de las poblaciones que la habitan. Es frecuente que los pueblos que viven en la frontera compartan expectativas comunes, paisajes, costumbres, lenguas y tradiciones similares, y una fuerte actividad comercial que los relaciona. En las fronteras, las aduanas controlan la entrada y salida de las personas y mercaderías que cruzan de un país a otro. No obstante, es frecuente el contrabando, producido particularmente por las diferencias económicas existentes entre los países vecinos. Estas se manifiestan por ejemplo en el tipo de cambio, relacionado con el valor de la moneda de cada país.

En las fronteras boliviana y paraguaya, se desarrolla el llamado contrabando hormiga: largas filas de personas pasan productos en grandes bultos sobre sus cabezas, para revenderlos en donde la diferencia de precios lo justifica. Las personas que viven en la zona de frontera reciben muchas emisoras de radio y canales de televisión de los países vecinos. La influencia cultural que esto provoca se manifiesta en las lenguas en contacto. En la frontera con el Brasil se habla el “portuñol“, una mezcla de castellano (español) y portugués, con muchos términos tomados del guaraní.

Si bien a cada lado de la frontera late el corazón por la bandera del propio país, esto se comprueba, por ejemplo, cuando los países vecinos juegan las eliminatorias del mundial de fútbol), la frontera es un punto de encuentro y sus habitantes tienen problemas e intereses comunes, estén a uno u otro lado del límite. Con la consolidación del Mercosur, se construyeron numerosos puentes que fortalecen los intercambios fronterizos, entre ellos el que une la ciudad de Posadas con la de Encarnación en Paraguay.

Fuente Consultada: Atlas Universal Ilustrado
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.