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Biografia de Ramon Cajal Santiago y Su Obra Científica Premio Nobel

Biografía de Ramón Cajal Santiago y Su Obra Científica

Santiago Ramón y Cajal nace en Petilla de Aragón el 1 de mayo de 1852, hijo de Justo Ramón y Antonia Cajal. Toda su niñez y adolescencia van a estar marcados por los continuos cambios de residencia entre las distintas poblaciones del Alto Aragón, traslados motivados por la profesión de médico que ejercía su padre. Su formación se inició en Valpalmas, donde acudió a la escuela local, aunque de hecho su primer maestro fue su propio padre, que le enseñó a leer y a escribir, le inició en la aritmética, en geografía y en francés.

En el año 1860 su padre es nombra do médico en Ayerbe, y toda la familia se traslada a dicha localidad. Allí se convirtió en un pésimo estudiante y se acentuaron sus travesuras al verse más desatendido por su padre. Por estos motivos le enviaron a estudiar el bachillerato al colegio de los Escolapios de Jaca en 1861.

El régimen de terror imperante en dicha institución hizo sus padres cambiar de opinión y le mandaron a estudiar al instituto de Huesca. Durante estos años y por orden expresa de su padre, compagina los estudios con el trabajo en una barbería.

ramon y cajal santiago cientifico

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934): histólogo español obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1906. Pionero en la investigación de la estructura fina del sistema nervioso, Cajal fue galardonado por haber aislado las células nerviosas próximas a la superficie del cerebro.  En 1892 se instaló en Madrid y fue nombrado catedrático de histología de la universidad de Madrid, donde trabajó y prolongó su labor científica hasta su muerte.

En 1873, ganó por oposición una plaza de Sanidad Militar y al siguiente año fue destinado a Cuba con el grado de capitán. Se doctoró en Madrid en 1877. En 1879 fue, por oposición, director de Museos Anatómicos de la Universidad de Zaragoza; catedrático de Anatomía en la Universidad de Valencia (1883).

Fruto de sus trabajos fue el Manual de Histología y técnica micrográfica (1889). Catedrático de Histología en la Universidad de Barcelona (1887), dio a conocer poco después sus grandes descubrimientos sobre las células nerviosas. En 1892 obtuvo la cátedra de Histología normal y Anatomía patológica de la Universidad de Madrid.
El Gobierno español creó el Laboratorio de Investigaciones Biológicas y la revista Trabajos de Laboratorio, que substituyó a la Revista trimestral de Micrografia, publicada por él desde 1897, y le encomendó la dirección de ambos.
Entre 1899 y 1920 dirigió el Instituto Nacional de Higiene; en 1906 compartió con C. Golgi el premio Nobel de Medicina por sus investigaciones acerca de la estructura del sistema nervioso. Además de la obra citada, deben mencionarse entre las fundamentales las siguientes; Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados (1899-1904), Estudios sobre degeneración y regeneración del sistema nervioso (1913-14), Reglas y consejos sobre investigación biológica.
clase de disección dada por Ramón Cajal
SOBRE SU TRABAJO CIENTÍFICO:
Teoría de la neurona
1889: De todas las células, las nerviosas parecen las más complejas, y de todos los órganos y sistemas de órganos, el cerebro y el sistema nervioso parecen los más complejos. Además, de todas las partes del cuerpo humano, el cerebro y el sistema nervioso son, o deberían ser, los más interesantes, puesto que determinan nuestra condición de humanos.
Waldeyer-Hartz (véase 1888) fue el primero en sostener que el sistema nervioso estaba constituido por células separadas y por sus delicadas extensiones. Estas últimas, señalaba, se aproximaban entre sí pero no llegaban a tocarse y mucho menos a juntarse, de modo que las células nerviosas permanecían separadas. Llamó a las células nerviosas neuronas, y su tesis de que el sistema nervioso está compuesto por neuronas separadas es la llamada teoría de la neurona.
El histólogo italiano Camillo Golgi (Í843 o 1844-1926) había ideado quince años antes un sistema de tinción con compuestos de plata, que ponía al descubierto la estructura de las neuronas con todo detalle. Utilizando esa tinción, pudo demostrar que la tesis de Waldeyer-Hartz era correcta.
En efecto, mostró que en las neuronas se operaban complejos procesos, pero que los de una no afectaban a los de sus vecinas, pese a estar muy próxima a ellas. Los delgados espacios que las separaban se llaman sinapsis (es curioso que esta palabra derive de la griega que significa «unión», pues a simple vista parece que se unen, pero en realidad no es así).

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) perfeccionó la tinción de Golgi, y en 1889 desentrañó la estructura celular del cerebro y del bulbo raquídeo con detalle, fundamentando sólidamente la teoría de la neurona. Por sus trabajos sobre la teoría de la neurona, Golgi y Ramón y Cajal compartieron el premio Nobel de medicina y fisiología en 1906.

En 1904 concluye su gran obra Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados. Dos años después, en 1906, recibe junto al histólogo italiano Golgi el premio Nobel de Fisiología y Medicina.
 
SUS OBRAS: Su labor incesante durante toda su vida se ve plasmada en otras obras como Estudios sobre degeneración y regeneración del sistema nervioso (1913-14), Manual técnico de anatomía patológica (1918) y la creación de nuevos métodos como el del formal urano para la tinción del aparato endoneuronal de Golgi y la técnica del oro sublimado.
En 1922 se jubila como catedrático y le es concedida la medalla de Echegaray. Durante sus últimos años sigue publicando nuevas obras como Técnica micrográfica del sistema nervioso y ¿Neuronismo o reticulismo?, considerada como su testamento científico.
Su vida concluyó en Madrid el 17 de octubre de 1934 pero su obra siguió y sigue viva gracias a la creación de la institución científica que lleva su nombre.
ramon y cajal
En 1952 se rindió un homenaje a don Santiago en «Hipócrates Sacrum» en Montpellier; sus discípulos, doctor Turchini y doctor Paulís, muestran una abundante ilustración sobre la vida de Ramón y Cajal.
A pesar de la natural aversión que Ramón y Cajal sentía por la relación social, su extraordinaria popularidad y prestigio mundiales le obligaron a frecuentar los círculos selectos, políticos, intelectuales y distinguidos de la época. Tuvo ocasión así de relacionarse con las personalidades más destacadas de la nación: José Echegaray, Menéndez y Pelayo, Benito Pérez Galdós,  José Canalejas, conde de Romanones, Pelayo, Maura, Silvela y tantos otros
SU OBRA DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
En 1914 el cruel estallido de la Primera Guerra Mundial conmovió a toda Europa. Aunque España guardó neutralidad, en su interior se vivía una política muy agitada. Pero ajenos, o casi ajenos, a los tristes acontecimientos europeos y españoles, don Santiago y sus colaboradores continuaban sin desfallecer sus investigaciones en el laboratorio. Las dificultades eran mayores que en tiempos pasados.
Trabajaban aislados, porque la guerra había roto toda comunicación entre los sabios europeos. Desconocían, pues, cuantos adelantos científicos se producían en el mundo. Los materiales y el equipo, que debían importarse, habían elevado excesivamente su costo y aumentado las dificultades de obtención.
También la cuestión de imprenta había elevado sus precios hasta hacerlos prácticamente inasequibles a las posibilidades del laboratorio. Todo eran problemas para don Santiago. No obstante, el tesón y la voluntad hicieron milagros y el equipo de investigadores logró varios descubrimientos importantes.
Una vez terminada la guerra y restablecida la comunicación en el mundo científico, Ramón y Cajal sufrió las mayores tristezas. Los que eran sus mejores amigos, admiradores y seguidores de su obra, habían muerto. Así, van Gebuchten, Waldeyer, Retzius, Ehrlich, Krause y Edinger. Sólo quedaban algunos científicos americanos interesados en sus investigaciones, pero no conocían el español.
Y entonces puso rápidamente manos a la obra, para remediar aquel error de previsión suyo. Hizo que se tradujesen al alemán, francés e inglés los trabajos más importantes suyos y de sus colaboradores, aunque tuvo que pasar por la amarga decepción de que, en general, sus trabajos quedaban desconocidos, pues eran varios los científicos que se atribuían descubrimientos hechos por él años antes.
UN GRAN CURIOSO PRECOZ:
Las continuas travesuras de Santiaguo tenían la virtud de acabar la paciencia del maestro, y no era para menos. Como castigo solía mandarlo al «cuarto oscuro», habitación casi subterránea habitada por abundantes ratas. A los demás chicos este castigo les horrorizaba, pero al indómito Santiaguo le servía para preparar con calma y tranquilidad las travesuras del día siguiente.
Fue en una de aquellas solitarias estancias en el «cuarto oscuro» cuando descubrió lo que él creyó algo nuevo, el principio de la cámara oscura. Pero se trataba de un descubrimiento físico ya hecho por Leonardo de Vinci. El cuarto tenía un solo ventanuco que daba a la plaza del pueblo, en la que batía el sol. Un día, estaba Santiagué mirando distraídamente el techo, cuando se dio cuenta de que el rayo de luz que penetraba por la rendija del ventanuco proyectaba en el techo, cabeza abajo y con sus propios colores, las personas, carretas y caballerías que pasaban por el exterior.
Quiso ensanchar la rendija y las figuras se desdibujaron y hasta se desvanecieron. Entonces la hizo más estrecha con la ayuda de papeles y observó que cuanto más pequeña era la rendija más vigorosas y detalladas se hacían las figuras. El descubrimiento le dio qué pensar y acabó por convencerse, con sus infantiles conclusiones, de que la física era una ciencia maravillosa.
A partir de aquel día Santiagué sacó el máximo provecho de sus castigos, pues se dedicó a calcar sobre papel las vivas y coloreadas figuras que llegaban hasta su prisión para aliviar su soledad. No es de extrañar que si hasta entonces el «cuarto oscuro» no había sido para él un castigo penoso, menos lo fuese desde que hizo su descubrimiento, llegando a tomar verdadero cariño a su cárcel y sus sombras brillantes.
monumento de ramon y cajal
La gloria se hizo piedra en este monumento de Victorio Macho. La fuente de la vida y de la muerte mezclan sus aguas, mientras los ojos del sabio quieren escudriñar el hondo misterio que les junta.
Fuente Consultada:
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 32 Entrada: Ramón y Cajal
Celebridades Biblioteca Hispania Ilustrada Edit. Ramón Sopena
Historia y Cronología de la Ciencia y Los Descubrimientos Isaac Asimov

 

El Optimismo Humano Ser Optimista en la Vida Definicion Valores

EL OPTIMISMO COMO VALOR HUMANO

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Optimismo: Una persona optimista, se caracteriza por poseer ciertas cualidades que hacen a este valor, tales como el entusiasmo, el dinamismo, el emprendimiento ante determinadas circunstancias y por sobre todas las cosas, siempre vive de los hechos, es decir con los pies bien en el suelo.

valor humano: optimismo

Este valor nos permite confiar en nuestras capacidades y posibilidades, enfrentando con perseverancia y estado anímico muy positivo ante cualquier dificultad que se nos presente en el camino. Nos ayuda, a descubrir lo bueno de las personas que nos rodean y a aceptar todo tipo de favores que nos ofrezcan de corazón.

El optimismo, nos permite encontrar soluciones, ventajas y posibilidades ante los inconvenientes surgidos. La diferencia de su valor opuesto, el pesimismo, es que la primera nos insiste en apreciar todas las cosas, lograr que nuestras actitudes cambien.

Sin embargo, cabe aclarar que no siempre la consecuencia lógica del optimismo es el éxito. Sino que a veces podemos equivocarnos y lograr los resultados esperados. Esto nos da ha entender que el optimismo es una actitud de recomenzar permanentemente sobre nuestras acciones, decisiones, hechos y vivencias; para ver en que fallamos y comprenderlos para en un futuro inmediato, superarnos y lograr los objetivos tan deseados.

Las personas que poseen este valor, no se creen los conocedores de los recursos necesarios para triunfar ante cualquier circunstancia, sino que saben buscar ayuda como una alternativa para mejorar, o en el mejor de los casos alcanzar sus objetivos propuestos. Esto no desacredita nuestro esfuerzo personal, sino que nos hace más sinceros en nuestras iniciativas.

El optimista refuerza y alimenta su perseverancia. Es una persona que se detiene a pensar en todas las posibilidades, luego las piensa y toma la que considera pertinente para esa ocasión. Esto evita que nos engañemos ante una falsa realidad que nos asegura una vida más fácil y placentera.

En todas las instancias de nuestra vida deben ser optimistas. Por ejemplo, ante las demás personas podemos lograr una mejor relación, ya que nos predispondremos ante ellos de una manera positiva. Reconoceremos en el momento adecuado el aliento que el otro necesite, la motivación o solamente la presencia que el necesite.
Cada persona tiene algo bueno, cualidades y aptitudes y por ende defectos. En estos últimos podemos ayudarlos a superarlos o hacerles ver en que se equivocan. El optimismo, es el valor justo que nos ayuda a reconocerlos. Por eso dejemos ayudar, no nos encerremos en nosotros mismos después de los fracasos.

Entonces nos preguntamos, ¿Cómo hacemos para alcanzar esa actitud optimista? Y la respuesta es simple: “solamente hace falta disposición entusiasta y positiva”.
Por ello, siempre analiza las situaciones desde esta perspectiva y veras que las cosas pueden llegar a solucionarse mas rápido de lo que esperabas.

Nunca critiques o te quejes de alguna persona, sino que esfuérzate y sugiérele opciones y soluciones, que muchas veces el enceguecido no la ve. Si so honesto y justo, descubrirás en esa persona cualidades y capacidades que no creías de su existencia.

En cambio, si es a ti el que no te salen las cosas, sincérate contigo mismo y pide ayuda en otras personas, logrando así una posible solución de manera más rápida. De igual manera, analiza las decisiones, pues muchas veces la ligereza no lleva al camino de la imprudencia y no al del optimismo.

Por lo tanto, una persona optimista es aquella que siempre ha encontrado en la desdicha incitaciones para superarse, ya que podemos lograr un aprendizaje positivo de nuestros errores y equivocaciones. Seres personas productivas y emprendedoras en la medida que nos esforcemos y manifestemos de manera alegre, el valor del optimismo.

MANERA PERSONAL DE VIVIR EL OPTIMISMO

1

Confío razonablemente en mis propias capacidades, cualidades y posibilidades de tal manera que aprovecho muchas de ellas.

(El optimismo se basa en la confianza. La persona desconfiada, en cualquier sentido de la palabra, tiende a no aprovechar sus posibilidades. No ve más que las limitaciones).

2

Confío razonablemente en los demás. Habitualmente descubro lo positivo que hay en ellos.

(Es posible ser optimista respecto a uno mismo pero no respecto a los demás. Siempre se puede descubrir algo positivo en las personas con quienes nos relacionamos).

3

Confío en Dios de tal manera que, aunque no entiendo qué sentido tiene algún acontecimiento a nivel humano, habitualmente comprendo que todo es para bien.

(Surgen en la vida de la mayoría de las personas situaciones en que no sería razonable seguir siendo optimista a nivel humano. Por ejemplo, al morir un niño, una enfermedad grave, una desgracia económica. Únicamente la fe sobrenatural permite descubrir algo bueno en ellas).

4

En situaciones difíciles, hago un esfuerzo para buscar soluciones positivas, intentando superar la tendencia de quejarme.

(Es fácil ser optimista en situaciones positivas. En cambio, cuando las cosas van mal es posible que uno pase a quejarse y lamentarse o a acusar a otros de ser responsables de la situación).

5

En cualquier situación busco lo positivo en primer lugar.

(No se trata de falsificar la realidad, pero sí de saber buscar lo positivo en primer lugar. Es un hábito que se puede desarrollar).

6

Soy realista y habitualmente sé enfrentarme con las dificultades deportivamente.

(Aunque uno intente descubrir lo positivo, objetivamente puede haber muchos problemas. El optimismo lleva a la persona a enfrentarse con ellos deportivamente).

7

Distingo entre lo que es aprovechable y lo que no lo es, y así llego a optimizar lo primero.

(El falso optimismo o un exceso de optimismo llevaría a la persona a intentar aprovechar lo que no se puede, a simular, a engañarse o a engañar a los demás).

8

En general, consigo enfrentarme con la vida con un positivo sentido del humor.

(EL buen humor permite asumir la responsabilidad de la propia vida sin sentirse abatido o desgraciado).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

La Superacion Individual Personal El Valor de la Superación

LA SUPERACIÓN PERSONAL COMO VALOR HUMANO

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Es una acción que requiere inmediatez, planeación, esfuerzo y trabajo permanente. Por lo que simplemente el tiempo, el deseo y la propia estimulación, no llegan a un buen puerto.

Las aspiraciones que habitualmente tenemos en la vida, tienen su centro en aquellas oportunidades, su provecho y la obtención de los frutos deseados. Por lo tanto, podríamos decir que la superación es aquel valor que nos motiva a perfeccionarnos, ya sea desde lo humano, espiritual, profesional, económico. Por lo cual debemos vencer todos aquellos problemas que se nos presenten. Para ello, desarrollaremos la capacidad de lograr cada objetivo propuesto. Es decir, que la verdadera solución no tiene cantidad, sino por el contrario, calidad.

superacion personal

Los seres humanos tenemos que saber que poseemos un deseo innato: la superación. Pero a veces, nos paralizamos. ¿Por qué? Diríamos que el principal freno es nuestra persona, ya que muchas veces los temores más profundos, nos paralizan y actuamos como simples conformistas.

Usualmente, nos encontramos con personas que hablan permanentemente de sus planes y del nuevo rumbo que iniciarán en sus vidas, pero finalmente todo se desvanece, y quedan en palabras y deseos, replicando los contratiempos no previstos, los cuales obstaculizaron sus objetivos. Ello demuestra lo que mencionábamos anteriormente, y es que la superación no se logra con tiempo, sino con acciones inmediatas y cargadas de esfuerzo y arduo trabajo.

El gran cambio lleno de beneficios materiales, no concuerda con la superación. La capacidad de plantearnos nuevos retos, disponernos a enfrentar y resolver dificultades, es temida por las personas, ya que el tiempo y permanencia en un determinado lugar, nos asegura estabilidad y seguridad.

Justamente, la manera más fácil de medir el progreso, es la acumulación de recursos económicos y materiales tan necesarios. El problema es que siempre encauzamos la superación hacia ese punto. El hecho aquí, es que existen otros aspectos fundamentales que debe tener en cuenta cualquier persona.

Por ejemplo, como manejamos nuestros hábitos y costumbres (ya sea desde el cuidado de cosas ajenas y personas, a la amabilidad con que nos dirigimos hacia otros). Además como nos desenvolvemos en el ámbito laboral. Si somos padres analizar que tiempo le dedicamos a nuestros hijos y la labor que estamos haciendo en la formación de nuestra familia. Y además ver nuestra cercanía al ámbito espiritual, ya que es muy frecuente que quede descuidado, sin embargo es un espacio que ofrece muchas posibilidades para el conocimiento de valores, preceptos y sacramentos.

Como mencionábamos anteriormente, en los bienes materiales no encontramos la superación; sino por el contrario, está en nosotros mismos. Ahora bien, tampoco importa la edad en el que uno se dispone a superarse, porque renunciar a mejorar, se asemeja a una vida sin falta de aspiraciones, es decir, solamente a conformarse.

El desánimo, es uno de los aspectos en donde fácilmente podemos caer, pero recordemos las posibilidades de superación son innumerables. Para iniciarse en este camino, elabore un pequeño plan de manera ordenada y trate de ponerlo en práctica consistentemente. Verá que los resultados pueden llegar a ser los soñados.

Como sabemos, nada es fácil en esta vida. Existen y siempre existirán obstáculos, pero justamente la superación consiste en afrontarlos y sacar de ellos nuevas experiencias. La perseverancia y la paciencia son dos valores fundamentales para llegar a la meta y a la cima de todos nuestros objetivos.

VIDEO SOBRE LA SUPERACIÓN

Solidaridad Valor Humano Ayudar al Prójimo Compartir

LA SOLIDARIDAD COMO VALOR HUMANO

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Todos pueden ser grandes… porque todos pueden servir. Para servir no hace falta un título universitario. Para servir no hay por qué hacer concordar el sujeto y el verbo. Sólo se necesita un corazón lleno de gracia. Un alma generada por el amor. Martín Luther King, Jr.

frase de solidaridad

Los humanos somos seres sociales: necesitamos de los demás para vivir, debemos relacionarnos, dar y recibir. Desde pequeños, los niños van aprendiendo sobre esta interdependencia: los adultos somos responsables de ayudarlos a sentir, pensar y actuar con los otros.

LA IMPORTANCIA DE UN SIMPLE GESTO SOLIDARIO: Un día, Pedro volvía caminando del colegio cuando vio que el chico que iba adelante había tropezado y se le habían caído todos los libros que llevaba, además de dos abrigos, un bate de béisbol, un guante y un grabador pequeño. Pedro se arrodilló y colaboró con el chico en recoger los artículos diseminados.

Como iban en la misma dirección, lo ayudó a llevar parte de las cosas. Mientras caminaban, Pedro descubrió que el chico se llamaba Iván, que le encantaban los videojuegos, el béisbol y la historia, que tenía muchos problemas con las demás materias y que acababa de romper con su novia.

Llegaron a la casa de Iván, y Pedro fue invitado a tomar una Coca-Cola y a mirar un poco de televisión. La tarde fue agradable, con risas y charla compartidas y Pedro regresó a su casa.

Siguieron viéndose en el colegio, y almorzaron juntos una o dos veces, hasta que los dos terminaron el ciclo básico. Completaron los estudios del ciclo medio en la misma secundaria donde mantuvieron sus breves contactos a lo largo de los años. Finalmente, llegó el esperado último año y, tres semanas antes de recibirse, Iván le preguntó a Pedro si podían hablar.

Entonces le recordó el día en que se habían conocido muchos años antes. “¿Nunca te preguntaste por qué llevaba tantas cosas a casa aquel día?”, preguntó Iván. “Sabes, había limpiado mi armario porque no quería dejarle un revoltijo a nadie. Había guardado algunas píldoras para dormir de mi madre y me iba a casa a suicidarme.

Pero después de pasar un tiempo juntos, hablando y riéndonos, me di cuenta de que si me hubiera matado, habría perdido esa oportunidad y muchas otras que podrían aparecer. De modo que ya ves, Pedro, cuando recogiste mis libros ese día, hiciste muchísimo más. Me salvaste la vida.”

John W. Schlatter

la solidaridad

Qué es La solidaridad?
Es el valor que consiste en mostrarse unido a otras personas o grupos, compartiendo sus intereses y sus necesidades. Nace en principio simplemente de nuestra esencia humana: reconocemos al otro como parte de nuestra propia especie, de nuestra gran familia y entendemos que somos todos esencialmente iguales. Nada de lo que es humano nos es ajeno y cada uno de nosotros es capaz de sentir en carne propia lo que le pasa al otro. Por eso, ser solidarios implica que reconocemos el valor de cada persona y contribuimos a que pueda realizar sus proyectos de vida.

Cómo se aprende
Según numerosas investigaciones, los humanos venimos “preparados” para ser solidarios. Contamos con mecanismos en nuestro propio cerebro que nos permiten reconocer las emociones de los demás. Los científicos han identificado un grupo de neuronas, a las que denominaron “neuronas espejo”, que se activan cuando un individuo realiza una acción, pero también cuando observa una acción similar realizada por otro individuo.

Esto implica que somos capaces de poner en práctica la empatía; es decir, la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera propia. Claro que empatía y solidaridad también se aprenden. Desde pequeños, Los niños pueden no solo sentir lo que le sucede al otro sino actuar basados en esa percepción.

Los adultos podemos entonces apoyar su crecimiento, por ejemplo, alentando sus iniciativas solidarias, a que expresen sus sentimientos y a entender los de los demás. Tanto en casa como en los ámbitos educativos podemos proveer experiencias de relacionamiento con personas de diferentes culturas, entornos sociales o edades, para que puedan conocer las distintas realidades en Las que se vive. Y al mismo tiempo, brindar el ejemplo de nuestra propia solidaridad. Incluso pequeños gestos (desde colaborar en una campaña para juntar alimentos hasta donar sangre) pueden ser importantes para que eLlos vayan construyendo sus ideales, su idea de lo que está bien y lo que está mal, de Lo justo e injusto.

Juan Pablo II y la solidaridad

En palabras del Papa Juan Pablo II: “La solidaridad no es un sentimiento superficial, es La determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos”.

Al ser parte de una comunidad, nada de lo que le suceda a un semejante podrá sernos totalmente ajeno. Todo lo que les pasa a los demás nos despierta algún sentimiento, nos genera alguna actitud. Hay quienes aparentan cierta indiferencia ante sus semejantes, pero en realidad esta actitud tiene más que ver con la desconfianza y el miedo, que suelen paralizar a las personas hasta el punto de anular sus sentimientos originales.

Quien es capaz de gozar con el dolor y el sufrimiento ajenos padece una gravísima enfermedad que lo lleva irremediablemente a la deshumanización. Pero la persona sana, cuando descubre que un semejante está en problemas, acude en su ayuda sin esperar nada a cambio. Siente que al ayudar a otros se ayuda a sí misma, que al colaborar para satisfacer las necesidades de alguien, satisface las propias y su alma se engrandece. Se siente bien consigo misma porque no se siente sola: ha creado un vínculo, una unión con el otro, aunque jamás lo haya visto ni lo vaya a conocer.

Hacer un favor o recibirlo es uno de los actos más gratificantes que podemos
vivenciar. Desde el favor más pequeño hasta el más grande, son actitudes de
incalculable valor, no tienen precio; su única recompensa es el agradecimiento.
La solidaridad se manifiesta en acciones concretas y hace más
fuertes los vínculo con los demás.

Los rasgos de quienes están dispuestos a ayudar son:
• Empatia: capacidad de sentir lo que siente el otro. A mayor empatia, mayor ayuda.

• Creencia en un mundo justo: el mundo es equitativo; el buen comportamiento se premia y el inadecuado se castiga.

• Sentido de responsabilidad social: es un deber colaborar con otros.

• Poco egocentrismo: estas personas piensan más en los demás que en sí mismos.

• Nurturance: significa ser cuidadoso, capaz de “nutrir” espiritualmente.

Tal vez, más allá de entender a quienes hacen de la contribución a otros una forma de vida, o en lugar de desentrañar sus motivaciones con modelos teóricos, sólo haya que admirarlos y, ¿por qué no?, sumarse a sus múltiples cruzadas cotidianas.

LA SOLIDARIDAD COLECTIVA:

A veces, la solidaridad no consiste en una actitud personal. Pensemos en cualquier proyecto colectivo, como un trabajo en equipo en la escuela, o acciones benéficas dentro de una comunidad, un barrio… Cuando se ponen en marcha este tipo de proyectos, el compromiso, la reciprocidad y la solidaridad son fundamentales para conseguir un objetivo. Cada uno ofrece su apoyo y, de este modo, se realiza como persona, pero también colabora para que la comunidad o el grupo avance y crezca. Una sociedad solidaria es aquella en la que todas las personas son consideradas valiosas.

A veces se presentan situaciones muy duras para la gente,
como pueden ser las catástrofes naturales. Es en esas situaciones cuando
más se expresa la solidaridad colectiva.

Fuente Consultada;
Chocolate Caliente Para El Alma Canfield y Hansen
El Libro de las Virtudes
Con Francisco a mi Lado La Solidaridad

Historia de la Bandera Argentina Los Simbolos Patrios Argentinos

IDENTIDAD NACIONAL ARGENTINA: LOS SÍMBOLOS PATRIOS

identidad nacional argentina

Entre las resoluciones de la Asamblea, que demuestran el propósito de lograr la independencia del país, fueron muy importantes la adopción del Escudo Nacional y la Marcha Patriótica de Vicente López y Planes como Himno Nacional, al que puso música el maestro Blas Parera.

Cuando la Asamblea General Constituyente de 1813 suprimió en los documentos públicos el nombre del rey Fernando VII, también eliminó su efigie de los sellos y monedas de uso oficial, como ya hemos visto. La imagen del rey fue sustituida por un sello distintivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Por otro decreto, dictado el 27 de abril de 1813, la Asamblea creó con dicho emblema el Escudo Nacional, que es el que hoy posee la República Argentina como símbolo patrio.

Vicente López y PlanesA comienzos de 1813 el poeta Vicente López y Planes había compuesto los versos de una canción patria. Estos versos fueron presentados a la Asamblea General Constituyente, que los aprobó el 11 de mayo de 1813 como única marcha nacional. Tal es el origen del Himno Nacional Argentino, al que puso música el maestro Blas Parera, un español residente en Buenos Aires, director de la orquesta del Coliseo Provisional.

Con respecto a la Bandera! Nacional la Asamblea no tomó ninguna determinación. Su creación y uso habían sido reprimidos hasta ese momento. En febrero de 1812, el Triunvirato había adoptado como distintivo de nuestros soldados una escarapela compuesta por los colores celeste y blanco.

El general Manuel Belgrano, creador de la idea de distinguir su causa con el celeste y el blanco, a su vez los combinó para formar una bandera nacional. La enarboló por primera vez junto a las baterías del Rosario, en febrero de 1812.

Pero el Primer Triunvirato no aprobó el acto de Belgrano, ordenándosele guardar la enseña para usarla más adelante. Sabemos que aquella bandera tenía los colores celeste y blanco, aunque casi con seguridad sus campos estaban dispuestos en bandas verticales.

El 25 de mayo de 1812 Belgrano se hallaba en la ciudad de San Salvador de Jujuy, ocupado en reorganizar el ejército derrotado en Huaqui. Allí exhibió ese día festivo la bandera celeste y blanca por segunda vez, y la hizo bendecir por el sacerdote don Juan Ignacio Gorriti. El Primer Triunvirato volvió a desaprobar la actitud de Belgrano.

El 13 de febrero de 1813, después de la victoria de Tucumán, el ejército patriota que perseguía a los realistas se detuvo junto al río Pasaje, en la provincia de Salta. Belgrano enarboló nuevamente la bandera de su creación, al tiempo que tomaba a los soldados el juramento de fidelidad a la Asamblea General Constituyente de 1813.

Esta vez tampoco su gesto mereció la aprobación del gobierno, desempeñado por el segundo Triunvirato. Ante todos estos antecedentes, la Asamblea no tomó determinación con respecto a la Bandera Nacional. Pero, de hecho, la celeste y blanca de Belgrano reemplazó al estandarte español.
Reportaje a Nuestra Bandera

Fuente Consultada: Nuestra Historia Argentina Fascículo 4 – La Asamblea de 1813

La Prudencia Tolerancia Valor Humano Calidad Humana

LA PRUDENCIA COMO VALOR HUMANO

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el valor humano

La Prudencia: Podríamos definirla en palabras justas como una virtud, la cual nos ayuda a actuar frente a las situaciones diarias de la vida, con mayor conciencia. Gracias a ella, nuestra personalidad concordará con alguien decisivo, emprender, comprensivo y conservador. Es decir, la prudencia pasa inadvertida ante nuestros ojos, ya que es muy discreta.

Tal es así, que las personas que viven esta virtud, son aquellas que toman las decisiones acertadas en el momento y lugar adecuado; lo que se proponen lo logran con éxito,  en las situaciones más difíciles demuestran calma y serenidad, entre otras cuestiones.

Como mencionábamos anteriormente, este valor, nos ayuda a actuar correctamente ante cualquier circunstancia, mediante la reflexión y razonamiento de los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones en la misma.

Las emociones, el mal humor, las percepciones equivocadas de la realidad y la falta de la justa y necesaria información; en la mayoría de los casos proporciona que tomemos las decisiones incorrectas. Es decir, que posiblemente esto refleje que nos cuesta mucho reflexionar y conversar con calma en cualquier hecho. Es decir, que la prudencia se forma en nosotros por la manera en que nos conducimos frecuentemente, y no a través de lo que aparentamos ser.

Las consecuencias de ser imprudentes, se presentan en todos los niveles de nuestra vida; es decir, en lo personal y colectivo. Por ello, siempre es necesario saber que todas nuestras acciones deben estar destinadas a proteger la integridad de los demás sujetos como primer medida y como símbolo de respeto hacia nuestra especie.

El simple hecho de lastimar a los demás, de tener preocupaciones, no poder comprender los errores de los demás, imposibilitar la vida de los demás o ser antipáticos; son motivos comunes en donde deberíamos centrar nuestras fuerzas, para luchar y tratar cada día de ser un poquitos más prudentes.

 Detente a pensar un momento y aprecia las cosas en su justa medida. Luego observarás que todos hacemos más grandes los problemas de los que verdaderamente son, y actuamos y por ende decimos, cosas que por lo general luego terminamos arrepentidos.

Otra cuestión, es tratar de no aparentar ser prudentes, ya que esto significa que no somos capaces de actuar adecuadamente, decidir y comprometernos, por el simple temor que poseemos, junto a la pereza y las razones que creemos son valederas. Seamos sinceros con nosotros mismos y reconozcamos que hay algo que no nos gusta o nos incomoda en determinadas circunstancias.

La inconsciencia en nuestros deberes y en el actuar cotidiano, reflejan  la falta de prudencia en nuestras vidas. Nunca pensaste que trabajar con intensidad y provecho, cumplir con las obligaciones y compromisos, ser amables con las personas y preocuparnos por su bienestar general, son una manifestación fiel de esta virtud humana.

Ahora bien, ¿Cuáles son los verdaderos beneficios de actuar con prudencia? En primer lugar, conservamos un buen estado de salud, ya sea física, mental y espiritual; manejamos nuestro presupuesto apropiadamente, cuidamos de las cosas para que ellas funcionen y permanezcan en condiciones para nuestro bienestar.

Ojo, el ser prudente no significa que estemos exentos de equivocarnos. Todo lo contrario, uno aprende de los errores una y otra vez, porque reconoce en cada uno de ellos sus fallos y limitaciones. Uno aprende, pide perdón y consejos.

Recuerda, las mejores decisiones para actuar provienen de la experiencia. Todas las cosas que se desarrollan a nuestro alrededor nos enseñan a ser más críticos y observadores, prediciendo los éxitos y fracasos para cualquier acción a emprender.

Entonces, la prudencia será el valor que nos guíe por el camino más seguro, construyendo en nosotros una personalidad más segura y perseverante, capaz de comprometerse en todo y por todos, el cual generara confianza y reflejará amabilidad por el prójimo.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA GRATITUD
1

Tengo buena memoria en el sentido de que recuerdo las cosas tal como ocurrieron, y hago uso de esta información para comprender mejor las situaciones actuales.

(En gran medida la prudencia se basa en la memoria, ya que si no recuerdo nada de lo que ha ocurrido, de lo que he estudiado, o de lo que he observado, por ejemplo, ¿cómo podré tener una base para enjuiciar una situación presente? Ojalá se prestase más atención al desarrollo de la memoria en los colegios)

2

Habitualmente consigo superar el deseo de no sufrir con el fin de conocer las situaciones difíciles.

(Otro motivo de esconderse de la realidad es la pereza).

3

Estudio regularmente con el fin de saber más respecto a las realidades que me incumben como padre, madre o profesor.

(Podemos disponer de mucha información como consecuencia del estudio. Sin embargo, también hace falta desarrollar una «sensibilidad situacional» que podríamos llamar intuición).

4

Desarrollo mi capacidad de observación, con el fin de conocer mejor la vida de los distintos miembros de la familia o miembros del colegio.

(También es necesario crear las situaciones adecuadas para poder escuchar a los demás).

5

Sé distinguir entre lo que es importante y lo que es secundario en la familia o en el colegio.

(De hecho, cualquier cosa importante significa cualquier cosa que puede influir de una manera significativa, positiva o negativamente, en los valores familiares o en los valores del colegio).

6

Compruebo la fiabilidad de mis fuentes de información antes de aceptar la información aportada, e intento informarme de diferentes fuentes con el fin de tener una visión más objetiva de la realidad cuando el tema es importante.

(No es fácil tener una visión objetiva respecto a la realidad, especialmente en situaciones inesperadas).

 

7

Intento conocer mis propios prejuicios y lucho contra ellos.

(Los prejuicios producen una información sesgada, incompleta. Po-ejemplo, puede que escuchemos únicamente a aquellas personas que nos son simpáticas, o tenemos un punto de vista cerrado respecto a la capacidad de un joven para aportar una opinión interesante en algún tema).

8

Reflexiono sobre qué criterios debo utilizar para enjuiciar cada situación.

(Es fácil tomar decisiones, o sencillamente reaccionar, en base a criterios inadecuados o incompletos. Por ejemplo, decidir enviar a un hijo a estudiar en un país extranjero únicamente en base al criterio de eficacia —que conviene que sepa el idioma correspondiente— En cambio, un buen educador hubiera tenido en cuenta también criterios como: el bien del hijo, su grado de madurez, el tipo de s -tío donde va a estar, etc.).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

 Ver Todos Los Valores Humanos

 

Dr. Hamilton Naki Doctor Clandestino Africa Transplante Corazon

Dr. Hamilton Naki Doctor Clandestino
África Transplante Corazon

“Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.”
KAHLIL GIBRAN

Modelo de Vida

Hamilton Naki, que murió el 29 de mayo a los 78 años, empezó de jardinero en la Universidad de Ciudad del Cabo. Luego limpió las jaulas del Departamento Médico y, más adelante, trabajó como anestesista de animales. Lo más importante es que su destreza hizo posible el primer trasplante de corazón humano.

La muerte de Hamilton Naki, condenado durante casi cuatro décadas al anonimato por su condición de negro, nos recuerda uno de los episodios más vergonzosos de la medicina moderna.

En la Sudáfrica racista del apartheid, donde se establecían diferencias en el sistema jurídico en función del color de la piel, fue Christian Barnard -sudafricano blanco- quien en 1967 recibió todos los honores por llevar a cabo el primer trasplante de un corazón humano.

Pero fue también Naki, el humilde autostopista, quien aquella noche hizo posible lo que durante siglos había supuesto un reto imposible para la medicina. (Ver apartheid en Sudáfrica)

UN HÉROE OLVIDADO, QUIEN FUE EL DR. NAKI?….

Hamilton Naki, un sudafricano negro de 78 años, murió a finales de mayo.

La noticia no figuró en los diarios, pero la historia de él es una de las más extraordinarias del siglo XX.

El cine lo bautizo como “El cirujano clandestino

Naki era un gran cirujano. Fue él quien retiró del cuerpo de la dadora el corazón para ser transplantado en el pecho de Louis Washkanky en 1967, en la ciudad del Cabo, en África del Sur, en la primera operación de transplante cardíaco humano con buen resultado.

Es un trabajo delicadísimo. El corazón donado tiene que ser retirado y preservado con el máximo cuidado.

Naki era tal vez el segundo hombre más importante del equipo que hizo el primer transplante cardíaco de la historia.

Pero no podía aparecer porque era negro en el país del apartheid.

El cirujano-jefe del grupo, el blanco Christian Barnard, se transformó en una celebridad instantánea. Pero Hamilton Naki no podía salir en las fotografías del equipo.

Cuando apareció en una, por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.
Naki usaba chaleco y máscara, pero jamás estudió medicina o cirugía.

Había abandonado la escuela a los 14 años. Era jardinero en la Escuela de Medicina de la Ciudad del Cabo.
Pero aprendía de prisa y era curioso.

Cambió e hizo toda la clínica quirúrgica de la escuela, donde los médicos blancos practicaban las técnicas de transplantes en perros y cerdos Comenzó limpiando los chiqueros.

Aprendió cirugía presenciando experiencias con animales.
Se transformó en un cirujano excepcional, a tal punto que Barnard lo requirió para su equipo.

Era un quiebre para las leyes sudafricanas. Naki, negro, no podía operar pacientes ni tocar sangre de blancos. Pero el hospital hizo una excepción para él. Se transformó en un cirujano… pero clandestino Era el mejor.

Daba clases a los estudiantes blancos, pero ganaba salario de técnico de laboratorio, el máximo que el hospital podía pagar a un negro Hamilton Naki enseñó cirugía 40 años y se retiró con una pensión de jardinero, de 275 dólares por mes.

Pero eso no le importó. El siguió estudiando y dando lo mejor de sí, pese a su discriminación

Después que el apartheid acabó, ganó una condecoración y un diploma de médico honoris causa.

Nunca reclamó por las injusticias que sufrió en su vida entera.

Pese a su clandestinidad y discriminación Jamás dejó de dar lo mejor de sí… Su pasión por ayudar a vivir.

TODOS PODEMOS SER DONANTES?,…PORQUE TODOS PODEMOS SER RECEPTORES

La Sociedad de Masas Cosecuencias de la sociedad de consumo Competencia

La Sociedad de Masas Cosecuencias de la Sociedad de Consumo

En esta segunda mitad del siglo XX, la industrialización se ha impuesto definitivamente en el mundo desarrollado: ella es la que marca su impronta hoy en las ciudades, en las personas, en el trabajo.

Las metrópolis contemporáneas están habitadas POR millones de trabajadores apresurados, multitudes anónimas formadas por seres solitarios idénticos entre sí: la sociedad de masas. Una de las características de la sociedad de masas, es la importancia atribuida a la mercadería nueva, así como las reglas implacables de la moda, forjaron un creciente resentimiento contra todo aquello que es viejo. Y ese rechazo terminó por alcanzar a las Propias personas: envejecer significa tornarse obsoleto, inútil y solitario. Por otra parte, se amplía la franja del mercado para adolescentes, generando una mentalidad “joven”.

LOS ORÍGENES DE LA SOCIEDAD DE MASAS: Los nuevos modelos de producción industrial, de consumo masivo y de organización obrera que identificaron la Segunda Revolución Industrial, sólo fueron un aspecto de la nueva sociedad de masas que surgía en Europa tras 1870. También fueron características importantes de la sociedad de masas de Europa un ambiente urbano mayor y muy mejorado, nuevos modelos de estructuras sociales, asuntos referentes al género, así como la educación y la diversión masivas.

La población europea se incrementó drásticamente entre 1850 y 1910, elevándose de 270 millones hasta más de 460 millones en 1910. Entre 1850 y 1880 la principal causa del incremento de la población fue la tasa de natalidad, al menos en Europa occidental; pero, después de 1880, una notable disminución de las tasas de mortandad explica en gran medida el incremento de la población. Aunque las causas de dicha disminución se han debatido, sobresalen dos principales factores: los descubrimientos médicos y las condiciones ambientales. Algunos historiadores han otorgado especial importancia a los descubrimientos de la ciencia médica. Por ejemplo, la vacuna contra la viruela era obligatoria en muchos países europeos a mediados de la década de 1850.

En la última década del siglo XIX, resultaron más importantes las mejoras en el ambiente de las ciudades para que disminuyeran en gran medida las muertes por enfermedades infecciosas, como la diarrea, la disentería, la fiebre tifoidea y el cólera, las cuales se habían extendido mediante los suministros de aguas contaminadas y por la eliminación inadecuada de desechos. Asimismo, una nutrición de mayor calidad hizo que hubiera una diferencia significativa en la salud de la población.

El incremento de la productividad agrícola, combinado con el progreso en los transportes, facilitó el embarque de los suministros de alimentos desde áreas con un excedente de cosechas hacia lugares con malas cosechas. En 1900, resultaron especialmente coadyuvantes una mejor nutrición y una mayor higiene alimentaria para la disminución de la mortandad infantil. La pasteurización de la leche redujo las enfermedades intestinales, unas de las principales causas de muertes infantiles.

El mundo surgido tras la Segunda Guerra Mundial ha asistido a un progreso vertiginoso de la ciencia y la técnica, a un aumento en la cantidad y velocidad de la información, a un crecimiento espectacular de la producción y  una movilidad espacial de los productos, las ideas y las personas nunca, hasta ahora, conocida. Todo ello ha marcado profundas mutaciones en las formas culturales es escalas de valores de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta.

Una cultura de masas
El acceso a la sociedad de consumo, la reducción de la jornada laboral y el aumento del tiempo de ocio, la uniformidad del tipo de vida de las clases medias, así como las transformaciones técnicas, han hecho aparecer fenómenos culturales de masas.

La escolarización masiva en los países desarrollados ha permitido a muchas personas acercarse al mundo de la letra impresa, y las editoriales han lanzado al mercado colecciones de bolsillo, enciclopedias por fascículos y otros muchos productos de bajo precio y fácil compra.

Así, la cultura escrita ha dejado de ser patrimonio de una minoría y se ha convertido en objeto de consumo pensado para multitudes cada vez más amplias. Otros medios de difusión cultural tradicionales, como el cine y el teatro, también han experimentado transformaciones y priman cada vez más los productos-espectáculo, aunque, aun así, han perdido peso en favor de otros como la televisión, el video, la informática, los videojuegos o la música.

El disco ha representado una verdadera revolución para la difusión de la música. En discos de vinilo primero, en cintas de casetes y actualmente en discos compactos, la reproducción musical se ha convertido en uno de los mayores consumos entre los jóvenes. También la radio, la televisión o el vídeo han permitido popularizar a músicos y cantantes y convertirlos en verdaderos ídolos de masas.

Además, las nuevas tecnologías del sonido han permitido la organización de grandes espectáculos destinados al consumo de un gran número de espectadores, y los grandes conciertos se han convertido en una de las expresiones más relevantes de la cultura de nuestro tiempo.

Los acontecimientos deportivos se han convertido, asimismo, en espectáculos que gozan de un éxito masivo. Su enorme popularidad los ha transformado en un negocio que mueve fortunas y en el que rige un gran espíritu mercantil. La competencia entre equipos se traslada a los espectadores y a veces los enfrentamientos entre los seguidores pueden llegar a ser sumamente violentos.

La lucha por mejorar marcas, o por ganar competiciones ha empujado a algunos deportistas a someterse a tratamientos hormonales o al consumo de productos estimulantes para aumentar su rendimiento. Sometidos a las reglas de la sociedad de consumo y a la  tiranía de mercado, el deporte se convierte en ocasiones en un gran negocio y pierde el sentido lúdico y social.

cultura de masas

Riqueza y libertad: El sueño americano y la carretera sin fin llegaron de la mano de elegantes automóviles como el descapotable Pontiac Chieftain. La nafta era barata y los jóvenes disponían de bares, centros comerciales y cines al aire libre. Los Pontiac , los Cadillac se convirtieron en símbolos de la nueva riqueza , de la libertad que los estadounidenses disfrutaron en los 50.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
CRÍTICAS A LA SOCIEDAD DE MASAS

El término “sociedad de masas” corresponde a un fenómeno acaecido en los países altamente industrializados: el cambio sensible de las costumbres y valores en toda la sociedad, así como los problemas derivados de la relativa abundancia material que esos pueblos vienen experimentando a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Según muchos sociólogos, la sociedad industrial de este siglo entra en un nuevo estado: la producción se torna suficiente para mantener un aumento continuo del nivel de vida, contener (o atenuar) las crisis y suministrar los capitales necesarios para el desarrollo económico. El progreso industrial, por su propia naturaleza, condujo a la producción de bienes de consumo en gran escala, haciéndolos cada vez más accesibles a la mayoría.

No obstante, la definición del fenómeno “sociedad de masas” no acaba en la simple comparación entre los niveles de consumo de las diversas clases sociales que componen una población.

LAS CRÍTICAS:
La sociedad de masas es blanco de las más violentas críticas, provenientes de diversas fuentes. Entre esos ataques se destacan tres fundamentales: el de la masificación, el de la manipulación y el de la alienación.

En el primer caso, la crítica de las “élites”, que se sienten ultrajadas y despojadas de sus valores y privilegios. Según esas “élites”, en el proceso de ma-sificación la sociedad moderna está cada vez más dominada por el “gran número”: la gran masa —”incapaz por naturaleza”— que genera gobiernos con “seudoautoridad”.

Además, los medios de comunicación de masa (cine, radio, TV, etc.) uniformizan el gusto, la manera de vivir, los ideales (o su ausencia) en todas las clases sociales, generando un conformismo global. Y, sobre todo, provocando una “nivelación hacia abajo”, que acarrea la decadencia de las “élites” con sus valores “verdaderos”: distinción, altas virtudes, buen gusto, etc.

En lo que respecta a la manipulación, el blanco de los ataques es el opuesto: se atribuyen a un pequeño grupo todopoderoso (generalmente encubierto) las maniobras que determinan los destinos de la masa. Los agentes de esa manipulación varían: pueden ser los trusts, los tecnócratas intelectuales, los militares, los publicitarios, las “personalidades públicas” y otros. El tipo de manipulación varía también según el grupo: si los funcionarios “corrompen” al pueblo, los banqueros son sus “sanguijuelas”. De todos modos, ambos pueden ser designados como los “únicos y verdaderos responsables” de una determinada situación.

Finalmente, en el tema de la alienación se cuestiona la “esencia del hombre”: en esa sociedad mecanizada y patrón izada, el hombre no encuentra su lugar; está alienado, marginado. El ser humano pasa a ser una pieza anónima de esa “máquina social” con fines no sociales.La libertad, la espontaneidad ,  la creación, desaparecen en ese universo “robotizado”, y terminan por manifestarse o en las neurosis de los conformistas o en la delincuencia de rebeldes.

Esas posiciones, aunque muchas veces se opongan entre sí, poseen una serie de elementos en común, algunos de los cuales traducen críticas válidas.

En primer lugar, todos insisten sobre una elemento negativo predominante en la sociedad moderna. La responsabilidad de ese elemento se atribuye a una cierta clase o estratos sociales, generalmente identificados de manera vaga —nivelación “hacia abajo”, manipulación por parte de un “pequeño grupo”, opresión por parte de la organización”. Por otro lado, oponen un valor a otro: en la masificación, se destaca el individuo de “élite” (oprimido por la masa) ; en la manipulación, se habla en nombre del pueblo (oprimido por los manipuladores) ; en la alienación, está en juego el ser humano (oprimido por la máquina).

El polo positivo es siempre, en última instancia, el “hombre”, mientras que el polo negativo es siempre una abstracción (masificación, manipulación, alienación) . O sea, hay una oposición entre el hombre (concreto) , portador de todos los valores, y una sociedad (abstracta) que lo destruye. La sociología, no obstante, siempre se rehusó a enfrentar al hombre con la sociedad, aun cuando aquél se imagine exclusivamente como individuo.

Otro elemento común es el pesimismo que encierran tales posiciones. Y, cuando los pensadores que las expresan llegan a proponer soluciones, ellas siempre son débiles: finalmente, si la sociedad es mala, o condenada a orientarse en una determinada dirección por la propia lógica de su desarrollo, ¿cómo podría entonces el hombre hacer que esa sociedad cambie de rumbo?

Fuente Consultada:
Wikipedia – Historia del Mundo de Peter Haugen –
ACTUAL
Historia del Mundo Contemporáneo García y Gatell

Conocer Nuestro Tiempo Fasc. N°40

Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo Horror

SÍMBOLO DEL HORROR DE VIETNAM: KIM PHUC

Kim Phuc es la niña de la foto. El 8 de junio de 1972, cuando su aldea de Tran Bang (Viet Nam del Sur) fue bombardeada, tenía 9 años. Abrasada por el napalm, se echó a correr por la carretera, aullando de miedo y dolor. Todo el horror de la guerra quedó captado en esta fotografía de Nick Ut, reportero gráfico de la agencia Associated Press, y su difusión en el mundo entero contribuyó a poner un término al conflicto de Viet Nam.

Kim Phuc tiene hoy 38 años y vive en Canadá con su esposo e hijos. Aunque su cuerpo quedó marcado para siempre con los estigmas visibles e invisibles del napalm, ha perdonado a los que se los infligieron.

En un acto conmemorativo de la guerra del Viet Nam celebrado en Washington dijo a los ex combatientes presentes que, si un día se encontrase cara a cara con el piloto que lanzó la bomba, le diría: “Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz”. Dicho y hecho: Kim Phuc tuvo el gesto de abrazar a John Plummer, uno de los asistentes al acto que intervino en la coordinación del bombardeo de Trang Bang.

Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo HorrorKim Phuc es actualmente una de más fervientes militantes por la paz mundial, la no violencia, la tolerancia, el diálogo y la ayuda mutua.

En su calidad de Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, se esfuerza sin descanso por promover el objetivo señalado en el preámbulo de la Constitución de la Organización: Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz “.

A pesar de sus terribles heridas, ha llegado a ser capaz de perdonar a los que se las infligieron. ¿Cómo lo ha logrado? Cuando me quemé en 1972, tenía 9 años. Mi casa estaba en medio del sitio donde cayeron cuatro bombas de napalm, que alcanza una temperatura de 800º a 1200º, es decir, unas 8 a 12 veces más elevada que la del agua hirviendo. El 65% de mi cuerpo quedó abrasado y tuvieron que practicarme injertos en el 35% de la piel, pero mi rostro y mis manos quedaron intactos, sin cicatriz alguna.

Las bombas no me destruyeron por completo como lo hicieron con familiares y amigos. Más tarde empecé a soñar con llegar a ser médico para salvarles la vida a los demás, tal como habían hecho los que me atendieron durante los 14 meses interminables que pasé en el hospital. Cuando salí de él, quise proseguir a toda costa mis estudios pese a las heridas y a los espantosos dolores de cabeza que padecía. Era muy difícil. Como mis padres no tenían bastante dinero para medicinas, mi madre compraba trozos de hielo y me los ponía en la cabeza para calmar mis dolores, mientras que mi padre me daba ungüentos hechos con plantas conocidas por sus propiedades curativas.

¿Pudo acabar sus estudios? No. Diez años más tarde, en 1982, tuve que sufrir otra prueba muy dura en mi vida. Yo había ingresado ya en la facultad de medicina de Saigón, pero por desgracia los agentes del gobierno se enteraron un día de que yo era la niñita de la foto y vinieron a buscarme para hacerme trabajar con ellos y utilizarme como símbolo. Yo no quería y les supliqué: “¡Déjenme estudiar! Es lo único que deseo”. Entonces, me prohibieron inmediatamente que siguiera estudiando. Fue atroz. No acertaba a entender por qué el destino se encarnizaba conmigo y no podía seguir estudiando como mis amigos. Tenía la impresión de haber sido siempre una víctima. A mis 19 años había perdido toda esperanza y sólo deseaba morir.

¿Cómo recobró las ganas de vivir? Como mis mayores me habían educado en la fe del caodaísmo, que se puede definir como una mezcla de confucianismo, taoísmo, budismo, me puse a rezar sin parar y a pasarme el tiempo con lecturas religiosas. Sin embargo, nadie podía aliviar mis sufrimientos ni lograr que volviera a la facultad. La duda me atenazaba: “Si Dios existe, ¿podrá ayudarme?” En cierta ocasión, un amigo me llevó a una iglesia cristiana de Saigón. Aunque mi alma estaba sedienta de paz interior, me costaba mucho abrazar una nueva religión. Mi mayor deseo era encontrar una amistad, alguien a quien hablar y confiarme. Había dibujado incluso su imagen en un papel. Un día que entré en la iglesia vi a una muchacha sonriente sentada en medio de la nave vacía. Se hizo amiga mía.

¿Qué cambió ese encuentro en su vida? Me sentí mejor enseguida, aunque todavía sintiera un vacío en mi fuero interno. Solamente cuando encontré la fe en mí misma, se atenuó el dolor de las llagas de mi corazón. Poco después el gobierno hizo demoler esta iglesia de Saigón y el pastor se fue. Desde entonces, sola y sin ayuda de nadie, fui dejando que el sentimiento de perdón creciera en mi corazón hasta que empezó a embargarme una inmensa paz interior. Esto no ocurrió de la noche a la mañana, porque no hay nada más difícil que llegar a amar a sus enemigos. En vez de reaccionar de una manera “normal”, es decir con odio y deseo de venganza, opté por la comprensión, que por cierto no se alcanza en un día.

Desde 1997 es Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, ¿cuál es su mensaje y cómo difunde los ideales de la Organización? Quiero que mi experiencia sirva a los demás. Fui quemada por culpa de la guerra y, hoy en día, quiero alentar a las personas a que se amen y ayuden entre sí. Tenemos que aprender cómo ser más tolerantes, estar atentos a las personas, escucharlas, salir de ensimismamiento y ayudar a los demás, en vez de dejarnos llevar por la ira y el odio que sólo engendran deseo de venganza y violencia estériles. La guerra sólo trae consigo padecimientos. Por eso enseño a la niñita de la foto, porque su imagen es el relato de mi vida y de las consecuencias que en ella tuvo la guerra. No hay padres en el mundo que quieran que vuelva a ocurrir lo que se ve en la foto.

Desearía transmitirles lo que he aprendido a valorar: He vivido la guerra y sé cuán inapreciable es la paz. He sufrido mi dolor y sé lo que vale el amor cuando uno desea curarse. He experimentado odio y sé cuál es la fuerza del perdón. Hoy, como estoy en vida y vivo sin odio ni ánimo de venganza, puedo decir a los que causaron mi sufrimiento: “¡Os doy mi perdón!” No hay otro medio para preservar la paz y poder hablar de tolerancia y no violencia.

Esos son precisamente los ideales que defiende la UNESCO, pero es muy difícil perdonar, sobre todo en el contexto de una guerra. Las personas siempre pueden elegir. Yo he optado por la reconciliación y mi vida se ha transformado. He dejado de ser una víctima. Por eso digo a la gente: “Mirad, de esta manera encontré la paz. Así fue mi pasado y lo superé, y mi presente puede ser vuestro futuro si queréis.” Los niños son los que mejor captan mi mensaje, por eso visito tantas escuelas como puedo para decirles: “Nuestro futuro está en vuestras manos, la paz es asunto vuestro. ¡Manos a la obra!”

¿Como difunde su mensaje? En 1997 creé la Fundación Kim Phuc, que se dedica a ayuda a los niños que son víctimas de la guerra y la violencia. En Timor Oriental y Rumania, así como en Afganistán recientemente, les prestamos asistencia médica, física y psicológica, suministrándoles prótesis cuando han perdido un miembro o ayudándoles a superar los traumas que han sufrido. Sé lo difícil que les resulta a los niños hablar de ellos. Estoy de todo corazón con las víctimas de las guerras que hay en este momento y, en beneficio suyo, no cejaré en mi empeño de propagar un mensaje de paz.

Bibliografía: “The girl in the picture”, Denise Chong, Viking Penguin, Nueva York.
Existe una versión en francés: “La fille de la photo”, Denise Chong, Belfond, París.

Fuente Consultada: Portal de la UNESCO

Primer Transplante de Corazón La Cultura de los Años 60 Ciencia

Primer Transplante de Corazón – La Cultura de los Años 60

Cuando entró al quirófano hace casi cincuenta años, Christian Barnard creyó que solamente iba a aplicar una nueva técnica quirúrgica. Pero después de una operación que duró cinco horas, el cardiocirujano sudafricano trasplantó por primera vez el corazón de una joven de 25 años para que latiera en el pecho de un hombre de 55. Aunque el corazón apenas vivió dieciocho días, el primer trasplante abrió el camino para que en la actualidad, según datos de la Sociedad Internacional de Trasplante Cardíaco, se hayan efectuado 20.000 intervenciones de este tipo en todo el mundo.

Cirujano priner transplante de corazon, barnardEn Ciudad del Cabo (Sudáfrica) el cirujano Christian Barnard, asistido por un equipo de treinta profesionales, salvó la vida de Louis Washkansky, de 55 años, al sustituir su corazón enfermo por el de una mujer muerta en un accidente de tránsito.

Denise Darvall, de 25 años, había sufrido graves heridas en la cabeza y en el cuerno a causa del impacto, pero su corazón quedó ileso y latía impulsado por el sistema nervioso.

Las circunstancias dieron a Barnard la oportunidad de practicar cirugía experimental y a Washkansky, que moría por una enfermedad cardíaca, la oportunidad de sobrevivir.

El cardiocirujano sudafricano Christian Barnard fue quien, después de una operación de cinco horas, logró realizar el primer trasplante de corazón.Después del primertrasplante, Estados  Unidos hizo unintento el 6 de  diciembre de 1967 ydurante los ocho meses siguientes se  realizaron veintiocho cardioinjertos en  nueve ciudades,aunque el éxito no llegara.


Louis Washkansky, de 55 años, sonríe tras la operación en la que se le injertó el corazón de una joven de 25 y que ¡o convirtió en el paciente más célebre del mundo.

La operación, el primer trasplante de corazón humano que tuvo éxito, despertó un enorme interés internacional. Notas periodísticas describieron el proceso en forma detallada. En primer lugar, Barnard y su equipo abrieron el pecho de Washkansky y partieron su esternón. Luego, apartaron las costillas y abrieron el pericardio (revestimiento cardíaco) y el corazón quedó al descubierto. A través de una máquina, la sangre de Washkansky circulaba en torno al corazón enfermo. Al retirar el órgano, los médicos dejaron en su sitio la parte superior.

Luego, cortaron el 95 por ciento del corazón sano de Darvall y lo cosieron a la «cobertura» del corazón de Washkansky. Para estimular un latido, Barnard aplicó dos electrodos al corazón y le dio una descarga eléctrica. «Fue como poner en marcha un auto», dijo un miembro del equipo.

En el pecho de Washkansky, un corazón nuevo empezó a bombear sangre. Horas después de la operación, cirujano y paciente se encontraron en la sala de recuperación. «Me prometió un corazón nuevo», susurró Washkansky. «Y tiene un corazón nuevo», respondió Barnard.

Aunque el trasplante en sí resultó un éxCirujano priner transplante de corazon, barnardito, Washkansky contrajo una neumonía y murió 18 días después. La operación provocó una discusión ética sobre los límites de la vida y la muerte y acerca del papel adecuado de la medicina.

Tradicionalmente, se pensaba que la vida acababa cuando se detenía el corazón. Ahora, los médicos eran capaces de reanimar o sustituir corazones que no funcionaban.

Un teólogo jesuita de prestigio, al descubrir el corazón como una «bomba eficiente», rechazó las objeciones éticas de los trasplantes; otros religiosos mantuvieron que alterar radicalmente el cuerpo era usurpar la función de Dios. Los médicos ofrecieron una definición nueva de la muerte: la inactividad eléctrica del cerebro.

Las cuestiones referentes a cuándo acabar con una vida y cuándo prolongarla, y sobre quién debe tomar estas decisiones, siguen vigentes. (Imagen Izquierda: Dr. Halmiton Naki ayudante clandestino de Barnard. Una historia de vida para conocer)

EN ARGENTINA: Apenas cinco meses después de la hazaña de Barnard, se concretaba en ¡a Argentina la primera experiencia de este tipo. El primer intento de trasplante cardíaco se realizó en la Clínica Modeló de Lanús, el 31 de mayo de 1968, por un equipo médico dirigido por el doctor Miguel Bellizi. El paciente era un hombre de 54 años, quien falleció a tos cuatro días de la operación. Recién en 1980 ei doctor Rene Favaloro y su equipo realizó un trasplante que tuvo una sobrevida de nueve meses, A esta intervención siguieron muchas más. Un caso conmovedor, es el de Marcela Severini, operada por Favaloro en noviembre de 1984, Hoy, Marcela no sólo goza de buena salud, sino que además tuvo un hijo que la convirtió en la segunda cardioinjertada en el mundo que pudo concretar la maternidad.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Apenas dieciocho días vivió el corazón humano trasplantado que revolucionó al mundo, un 3 de diciembre de 1967. Christian Barnard, un cardio-cirujano sudafricano, después de una operación que duró cinco horas, logró por primera vez que el corazón de una joven de 25 años latiera en el pecho de un hombre de 55.

Louis Washkansky, un comerciante de comestibles, había ingresado al hospital cuatro semanas antes con un grave estado de insuficiencia cardíaca. Denise Darvall, por su parte, gozaba de buena salud. Sin embargo, un accidente terminaría con su vida e iluminaría la de Washkansky.

El 3 de diciembre de  1967, un equipo de treinta profesionales repartidos en dos quirófanos de un hospital de Ciudad del Cabo y dirigido por el cardiocirujano sudafricano Christian Barnard, abrían una nueva era en la medicina moderna al realizar el primer trasplante de corazón.

A pesar del éxito de la operación, Washkansky no llegó a cumplir un mes de vida con su nuevo órgano. Pero Barnard no se rindió por este fracaso. Un mes y medio más tarde reincidía con el dentista Philip Blaiberg, de 58años. Esta intervención contó, además, con una particularidad: el donante del corazón fue un mulato, Clive Haupt. Sudáfrica, el país del apartheid, reconocía la igualdad “de corazones” entre negros y blancos, pero no de derechos. De todos modos, Blaiberg tuvo más suerte: vivió diecisiete meses.

Estados Unidos había hecho su intento el 6 de diciembre de aquel 67. En los ocho meses siguientes se llevaron a cabo veintiocho cardioinjertos en nueve ciudades. Pero el éxito no llegaba, pues los cirujanos, faltos de experiencia, no habían calculado bien los riesgos del rechazo del organismo humano a órganos extraños. Los glóbulos blancos, entonces, tomaban al nuevo órgano como si se tratara de una infección. No obstante, desde 1980 se emplea un medicamento llamado cy-closporin A para evitar ese rechazo.

La hazaña del 3 de diciembre fue quedando sepultada por los trasplantes realizados en todo el mundo, y el doctor Barnard pasó del anonimato a la fama. Recorrió el planeta varias veces con sus conferencias y terminó desacralizando su imagen de científico con actitudes de playboy.

Todo esto produjo en la opinión pública planteos éticos sobre hasta qué punto una persona. seguía siendo ella misma cuando empezaba a Vivir con un corazón ajeno o con qué derecho el hombre se inmiscuía en los secretos de la vida.

En la actualidad, según datos de la Sociedad Internacional de Trasplante Cardíaco, se han efectuado 20.000 intervenciones de este tipo en todo el mundo. Sólo se espera ahora poder perfeccionar los corazones artificiales para eliminar el trámite del donante, debido a su limitado número.

Por su parte, el médico sudafricano abandonó los quirófanos en 1980, a raíz de una artritis sin remedio. Después de su retiro de la cirugía, publicó catorce libros y siguió trabajando en un centro de trasplantes de Estados Unidos, donde se dedicó, sobre todo, a la inmunología.

Así recuerda aquel 3 de diciembre: No había ni periodistas, ni fotógrafos, ni cámaras de televisión. No pensé que hubiera dado un gran paso. Sólo entendía que había ideado una nueva técnica quirúrgica. Lo habíamos experimentado con animales y creía que era un paso más después del trasplante de riñon. Esperábamos que funcionara y así sucedió.

Fuente Consultada:
Magazine Enciclopedia Popular N°27 Año 3 Primer Transplante de Corazón

La Compasión Humana Vivie en Sociedad Respeto a Nuestros Semejantes

LA COMPASIÓN HUMANA

valores humanos sinceridad generocidad paciencia

Por lo general, la capacidad de conmovernos ante las circunstancias que afectan a los demás se pierde progresivamente, parecería ser que la compasión sólo se tiene por momentos aleatorios. En este sentido, recuperar esa sensibilidad requiere acciones inmediatas para lograr una mejor calidad de vida en nuestra sociedad.

compasion humanaLa compasión supone una manera de sentir y compartir, participando de los tropiezos materiales, personales y espirituales que atraviesan los demás, con el interés y la decisión de emprender acciones que les faciliten y los ayuden a superar estos problemas.

Los problemas y las desgracias suceden a diario: las fuerzas naturales, la violencia entre los hombres y los accidentes. La compasión, en estos casos tan lamentables, nos lleva a realizar campañas, colectas o prestar servicios para ayudar en las labores humanitarias.

Sin embargo, no debemos confundir compasión con lástima, ya que no son lo mismo. En este sentido, podemos observar las desgracia muchas veces como algo sin remedio y sentimos escalofrío al pensar que sería de nosotros en esa situación, sin hacer nada, en todo caso, pronunciamos unas cuantas palabras para aparentar condolencia.

Por otra parte, la indiferencia envuelve paulatinamente a los seres humanos, los contratiempos ajenos parecen distantes, y mientras no seamos los afectados, todo parece marchar bien. Este desinterés por los demás, se solidifica y nos hace indolentes, egoístas y centrados en nuestro propio bienestar.

No obstante, aquellas personas que nos rodean necesitan de esa compasión que comprende, se identifica y se transforma en actitud de servicio. Podemos descubrir este valor en diversos momentos y circunstancias de nuestra vida, quizás resulten pequeños, pero cada uno contribuye a elevar de forma significativa nuestra calidad humana:

– Realizar una visita a un amigo o familiar que ha sufrido un accidente o padece una grave enfermedad: más que lamentar su estado, debemos estar pendientes de su recuperación, visitarlo a diario, llevando alegría y generando un clima agradable.

 – Si somos padres, debemos tener una reacción comprensiva ante las faltas de nuestros hijos, ya sean por inmadurez, descuido o una travesura deliberada. Reprender, animar y confiar en la promesa de ser la última vez que ocurra…

– Si somos profesores, debemos ser conscientes de la edad y las circunstancias particulares de nuestros alumnos, corrigiendo sin enojo pero con firmeza la indisciplina, y a su vez, poniendo todos los recursos que se encuentran a nuestro alcance para ayudar a ese joven con las dificultades en el estudio.

– Toda persona en la oficina que roba tiempo a sus ocupaciones para explicar, enseñar y hacer entender a sus compañeros las particularidades de su labor, conocedor de su necesidad de trabajo y de la importancia del trabajo en conjunto.

Viviendo a través de la compasión reafirmamos otros valores: como la generosidad y el servicio por poner a disposición de los demás el tiempo y recursos personales; la sencillez porque no se hace distinción entre las personas por su condición; solidaridad por tomar en sus manos los problemas ajenos haciéndolos propios; comprensión porque al ponerse en el lugar de otros, descubrimos el valor de la ayuda desinteresada.

Aunque la compasión nace como una profunda convicción de procurar el bien de nuestros semejantes, debemos crear conciencia y encaminar nuestros esfuerzos a cultivar este valor tan lleno de oportunidades para nuestra mejora personal:

 – Evita criticar y juzgar las faltas y errores ajenos. Procura comprender que muchas veces las circunstancias, la falta de formación o de experiencia hacen que las personas actúen equivocadamente. En consecuencia, no permitas que los demás “se las arreglen como puedan” y haz lo necesario para ayudarles.

– Observa quienes a tu alrededor padecen una necesidad o sufren contratiempos, determina cómo puedes ayudar y ejecuta tus propósitos.

 – Centra tu atención en las personas, en sus necesidades y carencias, sin discriminarlas por su posición o el grado de efecto que les tengas.

 – Rechaza la tentación de hacer notar tu participación o esperar cualquier forma de retribución, lo cual sería soberbia e interés.

– Visita centros para la atención de enfermos, ancianos o discapacitados con el firme propósito de llevar medicamentos, alegría, conversación, y de vez en cuando una golosina. Aprenderás que la compasión te llevará a ser útil de verdad.

 La compasión enriquece porque va más allá de los acontecimientos y las circunstancias, centrándose en descubrir a las personas, sus necesidades y padecimientos, con una actitud permanente de servicio, ayuda y asistencia, haciendo a un lado el inútil sentimiento de lástima, la indolencia y el egoísmo.

La compasión es el acto de abrir tu corazón. Vivir en un estado de compasión significa acercarse al mundo sin obstáculos emocionales y con la capacidad intacta de poder conectar con los demás. La compasión es el pegamento emocional que te mantiene arraigado en la universalidad de la experiencia humana, en la medida que te conecta con tu esencia y con la de quienes te rodean.

Sin embargo, no todos caminamos siempre con el corazón abierto de par en par. Si lo hiciéramos así, acabaríamos abrumados y emocionalmente heridos. Si yo mantuviera esa disposición de corazón mientras veo los telediarios cada noche, lo más seguro es que no podría recuperarme de los arrebatadores sentimientos de impotencia y desesperanza suscitados por todas esas trágicas historias que aparecen en ellos. A veces es necesario mantener bien altas tus barreras emocionales para protegerte.

La clave para aprender la lección de la compasión consiste en percatarse de que eres tú quien tienes el control para levantar o bajar esas barreras que marcan las distancias entre tú y los demás. Puedes optar por suprimirlas cuando quieras conectar con el corazón de otro ser humano o puedes limitar el acceso de los otros a tu corazón cuando lo necesites, emitiendo valoraciones que te distancien de aquello que estás juzgando.

Los juicios no siempre son negativos. Tus juicios son lo que evita que te muevas por la realidad como si tuvieras una membrana abierta, expuesta a cualquier información con la que entres en contacto. A veces sirven para ayudarte a decidir qué creencias y pensamientos incorporas del mundo exterior para ayudarte a discernir lo que, para ti, es verdadero. Sin la capacidad de discernir, te verías bombardeado por cientos de ideas antagónicas sobre las que no tendrías ningún poder discriminatorio.

Fuente Consultada: El Juego de la Vida Cherie Carter Scott

 

Mario Capecchi De Mendigo y chico de la calle a Medico Premio Nobel

Mario Capecchi: De Mendigo a Médico – Premio Nobel

mario capecchi

Mario Capecchi es genetista molecular.
Es ítalo estadounidense. Ganó el Premio Nóbel de Medicina en 2007 junto a sus colegas Oliver Smithies y Martin Evans.

Fueron premiados por sus trabajos pioneros en el campo de la manipulación genética de animales con la intención de ‘imitar’ modelos de enfermedades humanas como el cáncer o la fibrosis quística.

 

mario capecchiEn un reportaje para un diario italiano le contó:
“Tengo 71 años: cuanto más estudio, menos sé y más me divierto. Nací en Verona. La mía es una larga historia y comienza en la Guerra Mundial “Mi primer recuerdo es cuando vivíamos en los Alpes tiroleses y la Gestapo vino a buscar a mi madre.”
“Yo tenía tres años y medio.”

“Mi madre, Lucy Ramberg, se enamoró de un aviador italiano: mi padre, Mario Capecchi. “Pero luego tuvo que criarme sola”. Mamá era una poetisa, una intelectual antinazi y presentía que iban a ir por ella.

Por eso vendió todo lo que tenía y les dio el dinero a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de mí por si algún día a ella le pasaba alguna cosa.” Mamá acabó en un campo de concentración.

mario capecchi guerra“Los granjeros me cuidaron unos meses, pero un día el dinero de mamá… desapareció. “ “No sé… Algo pasó y…, bueno, yo acabé en la calle…” Dios mío! ¡Si sólo tenía cuatro años! Sí, cuatro y medio, y después estuve hasta los nueve años sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos. .

Éramos un grupo de críos y robábamos en pandilla para poder comer por toda la Italia de posguerra. Recuerdo que siempre tenia hambre En 1945 su madre fue finalmente liberada de Dachau y luego de 18 meses de búsqueda, finalmente lo encontró.

Al final me internaron en un hospital en el sur de Verona donde luché contra la fiebre tifoidea que me provocó la malnutrición, desnudo en una cama, durante un año”. Lucy fue liberada el día en que Mario cumplió nueve años.

Le costó dos años encontrarme en aquella pandilla de delincuentes: habíamos salido del Tirol y acabamos en Calabria. “Y mamá decidió que nos fuéramos a América, porque ella tenía allí un hermano.” “Fuimos a Filadelfia.

mario capecchi jovenNo aprendí a leer hasta los 13 años, pero entonces ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado para sobrevivir. Y luego seguí estudiando… progresando… “¡La ciencia de la calle! Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos, me sirvió después como investigador: una cierta intuición del porvenir…”

En la calle aprendí a confiar en mí.
Yo estaba solo.
Creo que mi trabajo de hoy como científico está vinculado a esa etapa.
Mi mente era mi entretenimiento. Todo el tiempo desarrollaba planes que luego tenía que cumplir…
Yo les enseño a mis alumnos a ser pacientes.
Les digo que en vez de pasar tanto tiempo pensando en algo, es mucho mejor, Ir y hacerlo.
No hay que darle tanta vuelta.
Hay que empezar por algo. Pero para eso hay que tener un plan.
Una idea de hacia dónde uno quiere ir. Y desearlo mucho.

mario capecchi cientifico

“Ahora hay como una sensación de que la gratificación tiene que ser inmediata. La gratificación es algo que lleva mucho tiempo, esfuerzo, dedicación y paciencia.” “Y por eso, es gratificante cuando llega.”

mario capecchi premio nobel

Capecchi siempre sonríe. Dejó atrás una infancia dura.
Todo lo que le fue adverso le sirvió para crecer.