Tuberculosis en Argentina

Las Glandulas y Las Hormonas del Ser Humano Funcion

Las Glándulas de Secreción Interna
Función de las Hormonas del Ser Humano

El cuerpo de los mamíferos —y por tanto el del hombre— posee ciertas glándulas, que se caracterizan por carecer de conducto excretorio Son las glándulas de secreción interna, es decir, las que vierten directamente sus productos en la sangre. Las materias elaboradas por tales glándulas son las hormonas. La circulación de la sangre se encarga de distribuir éstas por todo el organismo y pueden ejercer su influencia lejos del lugar en que han sido producidas.

No siempre ha resultado fácil identificar una glándula de secreción interna. El gran fisiólogo francés Claudio Bernard (1813-1878) debe ser considerado como el precursor de la endocrinología, especialmente por sus estudios sobre el páncreas, las glándulas del estómago y el hígado.

Los anatomistas de antes, que encontraban detrás del estómago un cuerpo de forma alargada, de 15 a 20 cm. de longitud y de 5 a 6 cm. de ancho, ignoraban, sin embargo, que se trataba de una glándula, y ni remotamente sospechaban su gran importancia. Pensaban que era un órgano compuesto únicamente de carne, y le dieron el nombre de páncreas (del griego pan, todo, total, y kreas, carne) .

corte interno del pancreas

Esta glándula está constituida por pequeños grupos de células glandulares, unidas por una complicada red al duodeno. El páncreas está representado arriba, a la derecha; debajo aparece un corte aumentado. El jugo que segregan las células glandulares desempeña un papel muy importante en la digestión.

El páncreas no está, sin embargo, constituido únicamente por células glandulares que trabajan en beneficio de la digestión. Posee también pequeños grupos de células, no relacionadas con el sistema de evacuación del jugo pancreático, los cuales se encuentran en medio del tejido glandular, como pequeñas islas: han sido denominados “islotes de  Langerhans”.

En   contacto  con  numerosos vasos sanguíneos, estos islotes proporcionan a la sangre una secreción que regula el metabolismo de los azúcares. Un desfallecimiento del páncreas puede acarrear un mal funcionamiento de esos islotes y, como consecuencia, el aumento del porcentaje del azúcar en la sangre y su aparición en la orina.

Nos encontramos así en presencia de la diabetes. Luego de numerosas investigaciones, se pudo comprobar que la hormona producida por los islotes de Langerhans hacía disminuir la cantidad de azúcar en la sangre. Cuando se llegó a producir artificialmente la hormona del páncreas, llamada insulina, los diabéticos pudieron ser tratados eficazmente.

Esta hormona actúa en forma extremadamente rápida. La cantidad de azúcar en la sangre del diabético disminuye apenas unos minutos después de haber aplicado la inyección. Cuando la insulina está bien dosificada, los productos nocivos son eliminados de la sangre y de la orina, y gracias a ella hasta es posible salvar a un enfermo que ya ha perdido el conocimiento. Pero la acción de la insulina dura, por desgracia, poco tiempo, por lo cual es necesario administrarla regularmente para normalizar la cantidad de azúcar en la sangre.

Sanger Federico Insulina Premio Nobel

Premio Nobel de Química , doctor Federico Sanger

El 10 de diciembre de 1958, el premio Nobel de Química fue otorgado al doctor Federico Sanger, el cuarto sabio cuyos trabajos sobre la insulina han sido recompensados. A él corresponde el mérito de haber descubierto la composición completa de la molécula de insulina.

De los 24 ácidos animados que se conocen, 17 han sido encontrados en la molécula de la insulina. No es difícil comprender entonces que las combinaciones pueden ser numerosas en el interior de esta molécula. Es de extrema importancia conocer su composición molecular exacta, porque este conocimiento permitirá profundizar la acción de la hormona. El descubrimiento del doctor Sanger abre igualmente el camino a una eventual fabricación sintética de la insulina.

Las Hormonas
Las hormonas son cuerpos muy importantes y la ciencia admite que todavía se sabe muy poco de ellas. El estudio de las hormonas está aún en sus comienzos; pero lo que se ha descubierto ya abre un nuevo horizonte respecto a fenómenos que todavía no han podido ser aclarados. No se han hallado hormonas solamente en el cuerpo humano, sino también en el de los vertebrados y aun en los invertebrados y en las plantas.

Los gigantes y los enanos tienen un gran papel en las leyendas y en los cuentos. La razón no debe ser buscada más que en el hecho de que en todos los tiempos los seres humanos se han distinguido unos de los otros por la talla anormalmente grande o pequeña. El relato más clásico es el de Gulliver y los liliputienses, del inglés Swift. En la actualidad tenemos buenas razones para creer que la actividad exagerada o insuficiente de ciertas glándulas de secreción interna determina alteraciones en la talla de los seres humanos. El misterioso mecanismo que preside esta alquimia no ha podido ser explicado aún.

Se comprueba casi siempre que los hijos son más altos que los padres —esto dicho en forma general—. Tal diferencia se atribuye al mejoramiento constante de las condiciones de vida. Esta evolución ocurre desde hace mucho tiempo y nos damos cuenta de ello al visitar un museo de arte antiguo.Las armaduras de la Edad Media no convienen ya a un hombre de talla mediana de nuestra época; las corazas de los caballeros son demasiado pequeñas para el hombre actual.

En la complexión general de los hombres se distinguen varios tipos bien diferenciados, entre ellos el leptosoma (A), el pícnico (B) y el atlético (C). Se sabe que los factores hereditarios tienen una gran importancia; a pesar de ello no se puede ignorar la acción de las hormonas.

tipos de cuerpos: leptosoma, atletico y picnico

No se sabe gran cosa aún de la función de las hormonas en los invertebrados, aunque no se ignora que la renovación de la piel y la metamorfosis de los insectos están reguladas por ellas, según lo han demostrado experiencias realizadas. Una chinche de los bosques decapitada puede vivir durante muchos meses todavía, pero su piel no se renueva más; en cambio, si se introduce sangre de un ejemplar no decapitado en el cuerpo del primer insecto, el cambio de la piel comienza a efectuarse.

Hay, pues, una hormona determinada que se segrega en la cabeza. Si se oprime el cuerpo de una oruga por medio de un hilo, unos días antes de su metamorfosis en crisálida, cuidando que la sangre de la parte anterior no pueda alcanzar la posterior, observaremos que la metamorfosis es incompleta. Únicamente la parte anterior se ha convertido en crisálida, mientras la posterior sigue siendo oruga.

Una hormona de metamorfosis debe ser segregada, pues, en la cabeza de la oruga. Más aún, se ha descubierto la pequeña glándula hormonal. Si una parte de esta glándula se trasplanta  a la parte posterior de la oruga ésta se metamorfosea, a su vez, a pesar de la ligadura.

Desde 1948 se sabe con certeza que existen fitohormonas u hormonas vegetales, llamadas también substancias de crecimiento. En lugares determinados de la planta se desarrollan estas substancias que influyen sobre la vegetación de ciertas partes de la misma, hacen que se abran las flores y regulan, además, un cierto número de funciones vitales. Esto ha abierto nuevos horizontes a la ciencia. Esas hormonas vegetales han dado, por otra parte, la posibilidad de realizar interesantes experiencias.

Una substancia venenosa, extraída del cólquico o villorita (Colchicum autumnale) ha permitido modificar de tal manera los factores hereditarios de los conejos, que éstos han crecido considerablemente, llegando a ser tres veces más grandes que sus congéneres. Pero es obvio que no se pueden obtener resultados prácticos inmediatos de este descubrimiento. Los conejos gigantes de la experiencia se volvieron estériles.

Las Hormonas en el Ser Humano
Las glándulas de secreción interna forman un sistema separado, que se relaciona con el neuro-vegetativo. Veamos algunas glándulas de secreción interna del hombre y sus respectivas funciones.

La epífisis o glándula pineal (1), se encuentra en la parte-posterior del cerebro y pesa alrededor de 0,15 g. No se conocen todavía todas las particularidades de la hormona de esta glándula. Se supone que ejerce una influencia considerable en el crecimiento y en el desarrollo sexual y se sabe que regula el funcionamiento de las glándulas intersticiales. La hipófisis o glándula pituitaria (2), se halla en la base del cráneo y está unida al cerebro.

Tiene el tamaño de un guisante y pesa alrededor de 0,5 % g. Segrega un producto muy complejo, del cual se conocen una decena de hormonas, y actúa sobre el desarrollo general del individuo. La glándula tiroides (4) se encuentra a la altura de la nuez de Adán, delante de la laringe, y se compone de dos pequeños lóbulos simétricos.

glandulas del ser humano

La hormona de esta glándula, la tiroidina, es muy rica en yodo y desempeña un papel capital en el metabolismo. Si esta hormona es muy abundante, nos encontramos a menudo en presencia de la enfermedad de Basedow (bocio exoftálmico), que se caracteriza por una hipertrofia del tiroides, pulso acelerado, ojos desorbitados, aumento del metabolismo basal, adelgazamiento, caída de los cabellos y transpiración abundante. Si la secreción es insuficiente, el metabolismo basal baja, al igual que la temperatura del cuerpo, el pulso disminuye, la piel se reseca y hay una marcada tendencia a la obesidad.

Un desarreglo congénito de las funciones de la glándula tiroides puede ser causa del enanismo o cretinismo. Las paratiroides son pequeñas glándulas —cuatro comúnmente— que se encuentran a la derecha y a la izquierda por detrás del tiroides (3).

La hormona que segregan regula la calcificación de los huesos y el contenido de fósforo en la sangre. El timo (5) es una glándula situada al nivel de la parte superior del esternón. Existe exclusivamente en los individuos jóvenes, puesto que funciona sólo en el primer período de la vida.

Luego de la adolescencia la glándula es únicamente una simple excrecencia grasosa. No se han podido descubrir todavía las hormonas particulares que segrega el timo; pero es evidente que éste ejerce una poderosa influencia en el crecimiento y en la nutrición general del organismo: asimilación de los hidratos de carbono, calcificación de los huesos.

Una secreción insuficiente puede provocar trastornos del crecimiento y fragilidad de los huesos. Una demasiado abundante puede ser causa de debilidad muscular o de vegetaciones del tejido linfático. El páncreas (6) es de fundamental importancia para la utilización de los azúcares.

Las cápsulas suprarrenales se encuentran a la izquierda y a la derecha del polo superior de los ríñones (7). En un individuo normal, con buena salud, el peso de esas glándulas va de 5 a 10 g. Distinguimos en ellas la medula y la corteza y ambas segregan hormonas. En la actualidad ya han sido descubiertas alrededor de treinta substancias diferentes en la corteza. Químicamente parecen estar relacionadas con las hormonas sexuales. Una secreción muy abundante puede ser la causa de una madurez sexual precoz o de un sistema piloso demasiado extendido.

Una producción insuficiente puede acarrear debilitamiento muscular, baja presión, desecamiento y trastornos graves del estómago y de los intestinos. La medula de las cápsulas suprarrenales segrega la adrenalina, que aumenta la presión sanguínea, actuando sobre los nervios vasodilatadores y vasoconstrictores. Una producción demasiado abundante de adrenalina puede ocasionar presión arterial elevada, pulso acelerado y aumento del metabolismo basal.

La adrenalina condiciona, igualmente, los cambios bruscos de humor. Las glándulas intersticiales, independientes de las glándulas sexuales  segregan hormonas que son responsables de los caracteres sexuales secundarios.

Fuente Consultada:Las Maravillas de la Vida Tomo VI Globerama Edit. CODEX – Las Hormonas-

Biografía de Comte Augusto – Origen de la Sociología Como Ciencia

VIDA DE AUGUSTO COMTE Y EL NACIMIENTO DE LA SOCIOLOGÍA:

Auguste Comte (1798-1857)fue un pensador y filósofo,  estableció las bases de una nueva ciencia social, la sociología. En su afán de comprender científicamente la evolución de las sociedades, inició una de las grandes aventuras intelectuales de su siglo. Si Herodoto fue llamado “el padre de la Historia”, por haber sido el primero en dar a sus relatos sobre la Antigüedad un carácter orgánico y sistematizado, el filósofo positivista francés Augusto Comte podría ser considerado “el padre de la Sociología”. Fue, en efecto, el creador de la ciencia sociológica, a la cual empezó por darle el nombre que ahora la distingue, encuadrándola, con exactitud, dentro de ciertos y determinados límites.

La consideración ordenada de los problemas sociales se remonta a lejanos tiempos. Varios fueron los pueblos de la Antigüedad cuyos filósofos tomaron en cuenta las relaciones que podían establecerse entre los seres humanos al vivir en comunidad, pero la Sociología, como ciencia sistemáticamente organizada, sólo nació a comienzos del siglo XVIII por obra del positivista francés Augusto Comte (1798-1857).

Es cierto que hubo otros autores, como el político florentino Nicolás Maquiavelo (1469-1527) o el pensador inglés Tomas Hobbes (1588-1679), que anticiparon -durante los siglos XVI y XVII– sus curiosas y a veces muy kiscutibles ideas sobre Estado, sociedad, gobierno y relaciones humanas. Pero fueron manifestaciones esporádicas y de carácter localista, hechas para corresponder a determinados hechos o circunstancias.

Durante el Humanismo, Bacon (1561-1626) y Descartes (1596-1650) bregaron, entre otros, por organizar metodológicamente el sentido de la vida en sociedad. Los enciclopedistas aprovecharon el significado político de tales conceptos, que la Revolución Francesa trató de sintetizar en su lema: “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Todo esto fue anterior a Comte y a su doctrina. Por otra parte, a fines también del siglo XVIII y comienzos del XIX, el filósofo alemán Jorge Guillermo Hegel (1770-1831) impuso el principio de lo que él llamó “idea” básica, identificando a la materia con el espíritu a través de un proceso dialéctico desarrollado en tres pasos: tesis, antítesis y síntesis.

Más tarde, con la emancipación del Tercer Estado o Clase Media, surgieron los impulsos del Socialismo, que’ trató de elevar la situación de los obreros, del proletariado. Roberto Owen (1771-1858) organizó, en Inglaterra, las primeras sociedades cooperativas de producción y consumo. Por la misma época, en 1848, Carlos Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895) redactaron el “Manifiesto del Partido Comunista“. Posteriormente, en 1867, el primero de los nombrados expuso su doctrina socioeconómica en “El capital”.

Además del aporte brindado por los historiadores, filósofos, estadistas y políticos que tomaron parte activa en la integración de conocimientos, teorías y conceptos acordes con la nueva disciplina, hay que considerar, también, la importante colaboración de quienes –en el terreno de las Matemáticas, de la Geografía, de la Física, de la Biología y de otras materias afines– determinaron las leyes que rigen la marcha del Universo y, en consecuencia, del ser humano.

Estas normas, sumadas a los datos y elementos brindados por la Antropología, la Ética, la Etnografía, la Jurisprudencia, la Psicología y demás asignaturas humanísticas, fueron agrupándose hasta constituir una ciencia independiente: la Sociología, que nació de la tentativa de unificar dichos conocimientos en un momento especial del proceso histórico: cuando las relaciones tradicionales entre los hombres se vieron conmovidas por la llamada “revolución industrial”.

Augusto Comte, el iniciador
Augusto Comte llamó Sociología al estudio de las relaciones humanas. Estructuró el vocablo combinando dos palabras latinas: socius (que significa socio o compañero) y logos (tratado), debido a que la nueva disciplina se ocuparía de los seres humanos cuando viven como compañeros, en sociedad.

El filósofo nació en Montpellier el 18 de enero de 1798, y falleció en París el 5 de setiembre de 1857.  En el liceo de su ciudad natal, al que ingresó como interno en 1807, todos los profesores reconocían al joven Auguste Comte sus cualidades intelectuales particularmente brillantes.

Su padre, Louis Comte, era funcionario en la tesorería municipal. Inculcó a su hijo los principios de un catolicismo ferviente y de un apego indefectible a la monarquía. Pero el joven recibiría muy poca influencia paterna y confesaría más tarde haber dejado de creer en Dios en el liceo, aun cuando iba a quedar profundamente marcado por un cierto misticismo.

Su madre, Rosalie Boyer, lo cobijaba con un afecto que él jamás olvidaría. En octubre de 1814, Auguste Comte, que tenía tan sólo dieciséis años de edad, fue admitido en la Escuela politécnica, donde permaneció no más de dos años, hasta abril de 1816, antes de que el prestigioso establecimiento fuese cerrado en forma provisional por razones políticas. Mas tarde  actuaría como profesor en ese instituto.

augusto comte y la sociología

Auguste Comte (1798-1857), filósofo francés, considerado el fundador del positivismo y de la sociología. La filosofía positivista de Auguste Comte abandonó la especulación de lo sobrenatural en favor de la investigación científica. Según él, el conocimiento de todos los temas, desde la astronomía a la sociología, debería venir de la correlación de la evidencia empírica. El estudio sistemático de Comte de la estática y dinámica de la sociedad sentó las bases de la sociología moderna, que al principio llamó física social.

Tuvo por amigo a Claudio Enrique de Rouvroy, conde de Saint-Simón (1760-1825), idealista obsesionado por la reorganización social europea y cuyas ideas influyeron grandemente en el socialismo moderno. Saint-Simón, que admiraba las extraordinarias dotes intelectuales de Comte, lo tuvo, durante cierto tiempo, como secretario, haciéndolo colaborar, además, en Le Froducteur, órgano oficial del saint-simonismo.

Pero cuando, poco después, el revolucionario aristócrata se trasladó a EE.UU., donde combatió junto a Washington, Comte se independizó, volcándose por entero hacia la Sociología y el positivismo filosófico. Basó sus conocimientos en lo real, que es exacto y demostrable. Tales conocimientos los agrupó en una especie de religión científica y humana, suprema filosofía del saber.

La «ley de los tres estados»: En contacto con Saint-Simón, Auguste Comte se familiarizó con el pensamiento social, al que aportó su experiencia científica. Nació entonces en él la certidumbre de que a una sociedad «teológica y militar» le debía seguir una sociedad científica e industrial, a cuyo advenimiento comenzó a trabajar con fervor.

El sistema que elaboró se basaba en la afirmación de la «ley de los tres estados», la cual hace que se sucedan, en la percepción humana del mundo y de sus fenómenos, tres métodos distintos. El primero, el método teológico, consiste en explicar el mundo por «la acción directa y continua de agentes sobrenaturales más o menos numerosos».

En el segundo método, llamado metafísico,«los agentes sobrenaturales son reemplazados por fuerzas abstractas».

Finalmente, por el tercer método –el que Comte llama científico o positivo– «el ser humano renuncia a buscar el origen y el destino del universo y a conocer las causas íntimas de los fenómenos, para dedicarse únicamente a descubrir, por el uso bien combinado del razonamiento y de la observación, sus leyes efectivas; es decir, sus relaciones invariables de sucesión y de similitud».

Para Comte, se trataba nada menos que de establecer leyes a las que todos los fenómenos estarían sometidos y, precisando sus relaciones, de controlar científicamente la evolución social.

El método comtiano para determinar si un objeto es “positivo” (o sea real, verdadero) tuvo como base los principios expuestos, doscientos años antes, por el filósofo y matemático francés Renato Descartes. Ambos aconsejaron la división de cualquier problema en tantas partes como fuera posible (Análisis), reconstruyendo luego tales unidades para obtener de nuevo la primera (Síntesis). Por otro lado, convenía tener de las cosas una visión previa, para apreciarlas sincrética, globalmente.

La Sociología, según Comte, debía ajustarse, con exactitud, a este proceso. Además, toda ella obedecía a leyes que estaban en relación directa con las del mundo físico. Desde el punto de vista político, las ideas de Augusto Comte fluctuaron entre ciertos principios conservadores y algunas normas de cambio y renovación. Comte deseaba un progreso basado en el orden; creía que las transformaciones son necesarias, pero realizadas en paz y sin violencias.

Estableció diferencias entre la “estática social” y la “dinámica social”, pero sostuvo que ambas deberían corresponderse para lograr un adecuado equilibrio. El lema básico de su doctrina fue: “El amor, por principio; el orden, por base; el progreso, por fin”.

Lejos de permanecer encerrado en una torre de marfil, Auguste Comte tuvo la preocupación de mejorar la sociedad de su época; sin embargo, su vida íntima sufriría las desventuras. Su fracaso más vergonzoso fue su matrimonio civil, en febrero de 1825, con Caroline Massin, una prostituta del Palais-Royal que él se propuso reeducar. Ésta le hizo la vida difícil, protagonizando múltiples escapadas y afectando su ya frágil salud mental.

Desde 1826, Comte estuvo internado en la clínica del doctor Esquirol durante seis largos meses, pero que no bastaron para sanarlo. El año siguiente intentó suicidarse, lanzándose al Sena, sin lograr su objetivo al ser rescatado por un guardia real que se hallaba en el lugar.

Muchos años despúes Auguste Comte conoció a Clotilde de Vaux, por intermedio de su hermano Maximilien. Iniciaron una correspondencia intensa, reflejo de un amor apasionado y platónico. Clotilde apoyó con entusiasmo los trabajos de Comte e incluso colaboró en el proyecto de una novela, Wilhelmine, que quedaría inconclusa, pues ella muere en 1846. A su muerte, Comte le prometió, como a todos los verdaderos servidores de la Humanidad, «la eternidad subjetiva».

Comte, durante algunos años fue secretario particular del teórico socialista Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, cuya influencia quedaría reflejada en algunas de sus obras. Los últimos años del pensador francés quedaron marcados por la alienación mental, debida a las crisis de locura en las que se sumía durante prolongados intervalos de tiempo. Murió en 1857.

Comte aconsejaba la división de cualquier problema en tantas partes como fuera posible. Es lo que se llama análisis. Una vez estudiadas, se vuelven a reunir para obtener una visión sintética. También afirmaba  que convenía apreciar las cosas previamente en forma global, para tener de ellas una visión sincrética.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1798 Nacimiento de Isidore Auguste Marie Francois Xavier Comte en Montpellier.
1807 Comte ingresa como interno en  el liceo de Montpellier.
1813 Publicación del Tratado elemental  de estadística de Monge.
1814 Saint-Simón publica la Reorganización de la sociedad europea.
Comte   ingresa en la Escuela politécnica.
1817 Comte, secretario de Salnt-Simon.
1825 Matrimonio con Caroline Massin.
1826 Primer curso de filosofía positiva.
1827 Comte intenta suicidarse.
1830 Publicación del primer volumen del   curso de filosofía positiva.
1832 Comte es nombrado pasante de análisis y   de matemáticas en la Escuela politécnica.
1842 Publicación del sexto y último volumen del Curso de filosofía positiva.
1844 John Stuart Mill ayuda a Comte  económicamente.
1845 Comte conoce a Clotilde de Vaux.
1846 Muerte de Clotilde.
1848 Comte funda la Sociedad positivista.
1851 Primer volumen del Sistema de política positiva.
Comte aprueba el golpe de Estado de Luis
Napoleón Bonaparte del 2 de diciembre.
1852 Publicación del Catecismo positivista.
1857 Muerte de Auguste Comte.

Fuente Consultadas:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°8 y 12 Editorial Cuántica
Hicieron Historia Tomo II Entrada: Augusto Comte Edit. Larousse

Descripcion del Funcionamiento del Cuerpo Humano Breve

BREVE  Y SIMPLE DESCRIPCION DEL CUERPO HUMANO

Se ha comparado al hombre con una máquina. Su contextura física, tan perfecta y compl icada a la vez, supera a las posibilidades mecánicas de un motor, de una usina generadora de energía. En realidad, el cuerpo humano es una gran empresa, todo un edificio en el que diariamente están activas cientos de máquinas que satisfacen las necesidades del interior y el exterior. De su buen funcionamiento depende la salud del hombre.

En los últimos pisos todo es bullicio entre las secretarias, los cadetes y los ordenanzas. Los directores están reunidos en asamblea permanente para decidir las actitudes que deberá tomar el cuerpo en las más diversas circunstancias.

El núcleo más activo es el cerebro, desde donde se centralizan las funciones de mayor importancia del sistema nervioso. Distintos sectores de este cuerpo pensante -las circunvoluciones– se dedican a temas específicos.

El principal auxiliar del directorio es, sin duda, el secretario general: el cerebelo. Su trabajo consiste en regular la actividad de los músculos, después que el cerebro ha “pensado” acerca de la labor de ellos, y tiene la misión, también, de dar equilibrio al edificio. Como si se tratase de un intercomunicador, con pequeñas centrales en cada piso, el complejo local se comunica de arriba a abajo por el bulbo raquídeo y la médula espinal.

El bulbo y la médula espinal obedecen ciegamente las órdenes de sus directores, aunque a veces se les permite ejercer el mando y tomar decisiones por sí mismos. Esto ocurre en los llamados actos reflejos. Cuando una respuesta debe efectuarse con rapidez -para evitar un peligro, por ejemplo- y seria contraproducente la espera de las resoluciones del burocrático directorio, intervienen directamente el bulbo y la médula.

partes del cuerpo humano

Para ser una buena empresa, uno de los primeros problemas que debe resolver el cuerpo es su instalación… Y para ello nada mejor que una estructura capaz de resolver los más fuertes embates. El aparato de sostén es el esqueleto.

El esqueleto humano esta formado por 206 huesos en la edad adulta y llega a 306 en el feto pero son de caracter cartilaginoso.

De los 206 huesos que componen nuestro esqueleto de dividen de la siguiente forma:

· 29 huesos craneales.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 25 huesos que forman la caja torácica.
· 64 huesos que forman la extremidad superior.
· 62 huesos que forman las extremidades inferiores.

Se maneja por un sistema de articulaciones que, al mismo tiempo, fija las piezas principales y les da movilidad. Esas “piezas principales” no son otra cosa que los huesos. Algunos, como la tibia, el peroné, el fémur y la columna vertebral, dan al hombre su posición erecta, que le facilita la locomoción.

columna vertebral

Ver: Esqueleto Humano

Otros huesos cumplen la misión de proteger al cerebro. Entre ellos, los más importantes son: el frontal, los temporales, los parietales -derecho e izquierdo- y el occipital. También resultan importantes el esfenoides, el maxilar superior y el etmoides.

craneo humano

En los otros pisos del edificio se distribuyen los órganos, aparatos y sistemas. Por la función vital que cumplen, necesitan estar bien atendidos. La tarea de abastecimiento la desarrollan dos heroicos pelotones de servicio que no descansan nunca: los aparatos respiratorio y circulatorio, los que tienen como auxiliar fundamental al digestivo.

El aparato respiratorio se encarga de tomar el aire de la atmósfera por intermedio de las fosas nasales y llevarlo a los pulmones. En ellos, la sangre toma el oxígeno del aire inspirado para transportarlo al resto del organismo.

El aparato digestivo comienza en la boca. Masticados los alimentos por las piezas dentarias, éstos son deglutidos con la ayuda de la saliva, segregada por glándulas de la boca, e impulsados por el tubo digestivo. Colaboran con esta unidad de abastecimiento del cuerpo, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el grueso.

Pero… ¿Cómo se transforman los alimentos que ingerimos diariamente en el sustento cotidiano de todas nuestras células?

En las paredes intestinales existen unas células absorbentes que, aumentadas muchas veces, se asemejan a dedos. Estas vellosidades poseen vasos sanguíneos; las proteínas, los azúcares y las grasas pasan desde la luz intestinal hasta dichos vasos por un proceso de absorción activa. Así absorbido, el alimento pasa al torrente sanguíneo, que es el distribuidor oficial del complejo.

Pero existe otro problema de abastecimiento. En los edificios, grandes máquinas se encargan de renovar el aire constantemente. Las bombas que se ocupan de esta mision -los pulmones- están siempre activas en un doble movimiento de inspiración (cuando llenamos de aire la caja torácica) y espiración (cuando la vaciamos).

Por el proceso llamado difusión se produce el intercambio en los pulmones: el aire le da oxígeno a la sangre y ésta le devuelve anhídrido carbónico. Encargado de la distribución del oxígeno traído de los pulmones y las proteínas y azúcares del aparato digestivo el aparato circulatorio cuenta con una red de conductos por los que está en movimiento un fluido mágico: la sangre.

Si ésta no se moviese rítmicamente por los rincones más remotos del cuerpo humano, éste no podría vivir. Para asegurar la circulación está el corazón, un “señor capataz” que le hace “marcar el paso” a la sangre, de color rojo oscuro. Ésta no es un líquido formado por un solo elemento. Encierra un 70 por ciento de plasma líquido y un 30 por ciento de substancias sólidas, entre las que podemos contar a los glóbulos rojos o hematíes, los glóbulos blancos o leucocitos y las plaquetas o trombocitos.

Bajo el rítmico compás impuesto por las pulsaciones del corazón, la sangre cumple unadoble tarea: primero-oxigenadaen los pulmones- recorre el cuerpo para dejar los alimentos y el oxígeno. Para esto utiliza los conductos llamados arterias. El viaje de vuelta no es de descanso. Muy por el contrario: ahora debe retornar cargada de desperdicios por las venas, con el fin de transportarlos hasta los órganos excretores.

El equipo de limpieza del cuerpo lo constituyen el aparato urinario, el digestivo, mediante la expulsión de materias fecales, y las glándulas sudoríparas y sebáceas, que eliminan en la transpiración las toxinas y el exceso de grasa acumuladas. El revestimiento lo forma la piel, que posee defensas para evitar infecciones originadas por agentes externos. En esta tarea la auxilia la sangre.

Los músculos permiten que los distintos movimientos se produzcan según las instrucciones dadas por el cerebro. Para ello se comunican con éste por medio de nervios que extienden sus ramificaciones y terminales en una amplia red.

musculos del cuerpo humano

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°1 – Editorial Cuántica – El Cuerpo Humano

Musica Nativa “Yaraví” Música de los Aborígenes Argentinos

Aborígenes Argentinos: Música Nativa El “Yaraví”

El “yaraví” parece ser la forma viviente de la expresión musical, originaria, genuina, hija de la sangre y del alma indígena, que cantaron por sus dulces y penetrantes acentos, los íntimos, los incurables dolores de una raza que al nacer a los esplendores de la vida y de la civilización, fue herida de muerte por la ruda e irreparable conquista, sujeción y servidumbre.

Lo cantaba el indio “yanacona”, el “mitimae” y el “chasqui”, en las soledades de sus labores, correrías y viajes a través de las montañas, cuando semejantes a Mercurios de una mitología primitiva, calzaban su “ushuta” invulnerable para volar sobre los agudos cerros, lo mismo que por los grandes caminos, conduciendo los reales mensajes a los extremos del inmenso imperio.

musica nativa argentina

Imaginaos un mundo en la juventud, de bosques ilimitados y de montañas inmensurables, poblado por los rumores de una naturaleza virgen y desbordante de vida, y en medio de ellos los hondos lamentos de esas almas sencillas y dolorosos, que arrullaban las noches y las siestas con los desgarradores cantos de sus voces, o las íntimas vibraciones de la “quena” misteriosa y sacra, que, como ningún instrumento conocido, arrancó y gimió con sus propios acentos aquellas indecibles dolencias.

El “yaraví” es la canción inmortal del alma indígena, que vivirá mientras una gota de sangre americana corra por las venas de estos pueblos; que sobrevivirá a la propia raza de que fuera eco íntimo e innato, porque es como su espíritu mismo, superviviente a la gran catástrofe, y seguirá resonando entre los follajes de nuestras selvas aunque sus cantores desaparezcan, porque la canción, como el alma que la exhala, no perece jamás.

Es la canción de América, y desde los primeros días de la conquista cautivó el corazón de los dominadores,   que  la  estudiaron  con  amor,   la  escribieron, la tradujeron y la imitaron. Como la voz humana tiene su órgano inconfundible, el “yaraví” nació con su instrumento, la quena. Cuando la intensidad del dolor hacía imposible la palabra, la quena lo decía todo. No en vano ha nacido la leyenda de que las primeras quenas fueron construidas de la tibia humana, que ninguna madera ni caña de tierra pudieron igualar en dulzura y en melancolía, cual si todas las “lágrimas de las cosas” se trasmitieran al mundo espiritual por ese frágil trozo de hueso del esqueleto humano.

Las trasformaciones operadas en la música indígena por la de los conquistadores y dominadores de tres siglos, hasta implantar en América la suya propia, con variantes a veces sensibles, no han logrado borrar del espíritu popular la huella profunda del “yaraví”, que sigue imperando en las regiones paternas y originarias, aun bajo otros nombres y que a nuestro país ha llegado revestido con las formas y los tonos de la “vidalita” montañesa, hermana del “triste” llanero, pampeano o rioplatense, realizando así la simpatía sentimental del pasado con el presente y entre las más apartadas regiones de la tierra patria.

JOAQUÍN V. GONZÁLEZ

Historia de las Cirugías Cerebro Trepanaciones de Cráneo

RESUMEN DE LAS PRIMERAS TREPANACIONES DE CRÁNEO

El cerebro ha constituido un misterio durante muchos años. Hoy es ya posible reparar daños y corregir defectos que antes producían mutilaciones permanentes o la muerte. En todos los animales vertebrados, la organización básica del sistema nervioso es similar.

El cerebro se halla envuelto en unas delicadas membranas y encerrado en un casco (cráneo) protector, y el haz de tejido nervioso que forma la medula espinal se encuentra en el interior de la columna vertebral. El sistema nervioso central está bañado por el líquido cefalorraquídeo.

Los centros que controlan las funciones esenciales del cuerpo, como la respiración, el ritmo cardíaco y la función glandular, están situados en el cerebro, y los nervios portadores de mensajes desde y hacia el cerebro se hallan repartidos por todo el cuerpo.

El hombre prehistórico fue el primero en practicar una operación mayor al efectuar ciertas perforaciones en el cráneo, llamadas trepanaciones o trefinaciones. De una serie de 400 cráneos trepanados, 250 presentan huellas de cicatrización en los bordes de las incisiones.

Esto demuestra la supervivencia de los pacientes, a quienes la trepanación servía para dejar salir a los malos espíritus que producían dolores de cabeza, convulsiones o locura. Las perforaciones se llevaban a cabo con piedras dentadas y afiladas, efectuando cuatro cortes cruzados, después de lo cual se extraía el trocito óseo del centro.

Entre el año 4000 y el 500 a. C. se sabe que asirios y egipcios trepanaban cráneos, pero en realidad, la neurocirugía como ciencia comienza en los siglos XVIII y XIX de nuestra era.

En el siglo XVIII, los cirujanos se atrevieron a abrir la duramadre, membrana exterior del cerebro —hasta entonces considerada intocable, sin peligro de muerte del paciente —, para la extirpación de coágulos o abscesos entre ella y la superficie del cerebro.

trepanacion de cerebro

La práctica de la trepanación se extendió en todos los continentes desde el Neolítico y se realizó ante mortem
en sujetos con y sin traumatismo craneoencefálico. Un 5% de los cráneos muestra evidencias de haber sido trepanados. La trepanación en las culturas precolombinas afectó tanto a hombres como a mujeres y se llevó a cabo en individuos vivos. Casi un 80% de los cráneos trepanados en Sudamérica muestran evidencias de curación ysupervivencia. Algunos cráneos muestran varias trepanaciones en diferentes etapas de curación. Probablemente, la trepanación se realizó en las culturas preincaicas tanto con fines terapéuticos (tratar fracturas hundidas o con esquirlas, epilepsia, cefaleas vasculares y cefaleas asociadas a deformaciones craneales intencionales) como rituales.

Hasta mediados del siglo XIX, los pacientes que tenían que ser sometidos a una operación, eran drogados con alcohol u opio y se les hacía beber cocciones extrañas para mitigar los dolores. Además, se les ataba y taponaban sus oídos con algodón para amortiguar el sonido del taladro en el cráneo. La utilización del éter, en 1842, y el cloroformo, en 1848, como anestésicos y el concepto de antisepsia, introducido por Lister en 1867, dieron un impulso decisivo a la cirugía.

Un tercer descubrimiento importante para los neurocirujanos fue el de los alemanes Fritsch e Hitzig, quienes en 1870 demostraron que el estímulo eléctrico de ciertas partes de la superficie cerebral daba lugar a movimientos de los miembros. De esta observación nació el concepto de que una zona determinada del cerebro controla ün sector correspondiente del cuerpo, hecho que se conoce como “localización de función”.

Trepanación frontal en Tihuanaco, Bolivia

En la cultura precolombina, para prevenir la infección de la herida se empleaban placas de metal –oro o plata–, que cubrían el área de la craniectomía. Éstas pudieron ser las primeras craneoplastias que se realizaron. Existieron otras técnicas de craneoplastia, como el empleo de hojas de coca, mate o calabaza

Pronto algunos neurofisiólogos y cirujanos, como Ferrier y Horsley, pudieron diseñar “mapas”, grabados en los que se localizaban con la máxima precisión las zonas del cerebro de diversos animales que eran responsables de las distintas funciones ejercitadas por los mismos; luego emprendieron la tarea de comprobar y analizar sus intuiciones científicas estudiando los resultados que se producían cuando se extirpaban las diferentes partes del cerebro de los animales de laboratorio. Como consecuencia de estos experimentos se adquirió una información valiosísima que luego sirvió para explicar algunas enfermedades cerebrales del hombre. De este modo se inició la era de la moderna cirugía del cerebro.

En 1884, Rickman Godlee extirpó el primer tumor cerebral, cuyo diagnóstico había sido previamente establecido a partir de síntomas neurológicos solamente. En 1889, Wagner introdujo una nueva técnica para levantar un colgajo de hueso del cráneo, lo cual proporcionó una mejor vía dé acceso al cerebro, al mismo tiempo que la restitución posterior de la cubierta ósea.

A fines del siglo XIX, ya se trataban quirúrgicamente las fracturas con depresión, los coágulos sanguíneos en el interior de la duramadre y de la sustancia cerebral misma, la hidrocefalia, los abscesos cerebrales, la meningitis, los tumores, la epilepsia y los defectos congénitos. Indudablemente, se había recorrido un largo trecho desde los tiempos de la cirugía de fracturas.

ENTRE los grandes cirujanos que contribuyeron al desarrollo de esta especialidad debemos destacar al americano Harvey Cushing (1869-1939), quien hizo numerosas e importantes contribuciones a la neurología clínica v demostró una capacidad técnica extraordinaria.

Berger, en Alemania, estudió la actividad eléctrica del cerebro en los animales (1902) y en el hombre (1924). Sus “ondas alfa del cerebro” despertaron intenso interés. Adrián, entre otros, coadyuvó al desarrollo del electroencefalograma (EEG), que registra la actividad eléctrica del cerebro y es un importante medio de diagnóstico.

Además de éste, los principales métodos de diagnóstico empleados en la neurocirugía, son: las radiografías de cráneo, que descubren fracturas y otras anormalidades óseas, inflamaciones anormales o desplazamientos y distorsiones en el diseño de la ramificación arterial producidas por ciertas enfermedades; la exploración por isótopos radiactivos o exploración radioisotópica del cerebro, efectuada mediante la inyección de una sustancia radiactiva en la corriente sanguínea; al ser ésta absorbida en mayor cantidad por unos tejidos que por otros, permite descubrir ciertos tumores y lesiones óseas; las ondas ultrasónicas, que indican la posición anormal de algunas estructuras en el interior del cráneo; el oftalmoséopio, que permite el examen interno del ojo, que se comunica directamente con el cerebro; el análisis del líquido cefalorraquídeo, etc.

En el quirófano es de extrema importancia que el cerebro y sus vasos sanguíneos no estén henchidos de sangre durante la operación, por lo que el anestesista” suele rebajar la tensión arterial por medios artificiales (hipotensión inducida).

El instrumental del neurocirujano, dado que siempre ha de abrir el cráneo, consiste en un berbiquí, una broca y taladros, generalmente eléctricos. La sierra de Gigli, que consiste en una tira de alambre fino, empleada para cortar el hueso entre agujeros contiguos; pinzas-osteoclásticas y palancas metálicas para levantar el hueso, etc.

Una vez descubierto el cerebro, el instrumental se compone de pinzas de disección, tijeras y pinzas de compresión arterial, ágrafes de plata, grapas, etc. La succión y la electrocoagulación son auxiliares esenciales, y una espuma preparada con sangre constituye un medio valioso para interrumpir hemorragias de pequeños vasos sanguíneos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Medicina del Hombre  -Cirugía de Cerebro – Edit. Bruguera

Niños Superdotados o Prodigios Comportamiento y Problemas

CARACTERÍSTICAS Y CONDUCTA DE LOS NIÑOS SUPERDOTADOS

Los niños prodigios han llegado a ser grandes artistas, escritores y pensadores. Desde que nacen son una fuente de interrogantes para el presente y de esperanzas para el futuro. EL niño prodigio, es decir, aquel que demuestra tener una capacidad intelectual o unas dotes muy superiores a las normales, suele ser notable en algunas aptitudes específicas, como la música, o en su innprensión de las cosas en general. Es imposible decir en qué proporción esta precocidad es de origen genético o hereditario, o el resultado de estímulos ambientales.

Estos son la oportunidad para la adquisición precoz  lo conocimientos, la ayuda y aliento por parte de los padres para sobresalir en una capacidad determinada,  etc.  Nadie sabe,  por ejemplo, cuánto debe un niño prodigio, en el campo de la música a las características heredadas y cuánto a la música oída en su casa o al hecho de haber tenido un instrumento musical con el que jugar.

Probablemente, algunos niños prodigio son ejemplos de madurez precoz, en lo que respecta a su capacidad para sentarse, andar, hablar o leer. Sin embargo, en la mayor parte de casos existe una combinación de factores: la madurez precoz combinada con un alto nivel de inteligencia en los padres y un ambiente hogareño que estimula el desarrollo personal de un pequeño óptimamente dotado.

niños prodigio o superdotado

No obstante, el hecho de que el niño sobresalga espectacularmente en la música, la pintura o en cualquier otro arte o habilidad, no siempre va unido a un alto nivel de inteligencia. Puede muy bien haber progresado en una rama del arte o del saber y tener aptitudes normales, e incluso por debajo del nivel normal, en todo lo demás. No se advierte ninguna particularidad cerebral en los niños prodigios que los distinga de los restantes de su edad.

Otro tanto hay que decir, por lo regular, de su capacidad para Se han efectuado experimentos para descubrir la superioridad mental en los pequeños. Pero las dificultades son grandes. Quizá porque los tests a que han de ser sometidos son imperfectos, o porque los signos de la precocidad no se han desarrollado suficientemente para ser observados. De hecho, muchos adultos de inteligencia brillante tenían todas las apariencias de ser retrasados en su niñez; en unos a causa de un tardío desarrollo; en otros, porque su superioridad mental era latente.

Se sabe que los niños en quienes más tarde se descubre una inteligencia fuera de lo común, con frecuencia son difíciles, o sea, no son “niños buenos”, en el sentido familiar de esta definición. Sienten un interés poco corriente por lo que sucede y reaccionan ante ello de forma poco común también. Comienzan a sonreír a su madre antes que otros niños y tienden a imitarla más pronto.

En palabras de un pediatra, la “exteriorización total de su comportamiento es más abundante, más compleja y sutil que la de los niños de inteligencia media”. Son más activos, más rápidos en sus reacciones, aprenden a hablar antes que los demás, aunque muchas personas de brillante inteligencia —como Albert Einstein y Alessandro Volta — tardaron en hablar. Por regla general, la precocidad en el lenguaje es signo de superioridad mental, mientras que la de sentarse no lo es.

Es a los dos años de edad cuando el habla del niño precoz puede desarrollarse con mayor rapidez que en el normal. Ciertamente, la comprensión de las palabras, que siempre precede al lenguaje, es fácil que esté en un período avanzado. El niño de corta edad e inteligencia superior tendrá por ello todas las apariencias de una mayor madurez que los demás de su misma edad. Suelen también aprender a leer con inusitada precocidad.

Muchos músicos, como Beethoven, Mendelssohn, Rossini, Schubert, Tchaikovsky, etc., dieron muestras de poseer gran precocidad musical. Quizá el niño prodigio más notable en este aspecto fuese Mozart. A los tres años de edad ejecutaba acordes en el clavicordio; al año siguiente, ya se aprendía de memoria minuetos enteros y los tocaba después. A los seis años compuso un concierto y fue llevado a una gira por distintas cortes europeas durante la cual dio recitales de canto, piano, violín y clavicordio.

En el mundo de las artes plásticas no existen tantos ejemplos de precocidad infantil. Picasso dibujaba ya antes de hablar. Toulouse-Lautrec y Epstein mostraban cierta capacidad artística desde muy tierna edad. Es difícil conocer al auténtico niño prodigio en cualquier rama de las bellas artes. Puede valorarse fácilmente la habilidad técnica de un niño, pero no es posible juzgar con la misma facilidad esa cualidad intangible: la creatividad. Hallar el coeficiente de la creatividad, o lo que los expertos llaman la idea divergente, es uno de los problemas primordiales en la identificación del niño prodigio.

Es menos verosímil que los niños prodigio en el campo de las matemáticas posean un alto nivel de inteligencia general, como es el caso de los niños prodigio en las bellas artes. A menudo no son matemáticos plenamente capacitados, sino simples manipuladores de cifras. Así, por ejemplo, Vito Mangiamele, un muchacho pastor, a los diez años de edad, ante la Academia Francesa dió la raíz cúbica de 3796416 en 30 segundos. Pero, al igual que muchos otros niños prodigio del cálculo, perdió su capacidad al superar la niñez. Otros culminaron carreras eminentes.

A George Bidder, hijo de un marmolista de Moretown Hampstead, en Inglaterra, a los diez años de edad le preguntaron cuál era el interés compuesto de 4.444 libras esterlinas, en 4.444 días, al 4,5 por ciento anual. En menos de dos minutos respondió: 2.434 libras, 16 chelines y 5 peniques y medio. Siendo adulto, proyectó el sistema telegráfico de Londres y la construcción de los muelles portuarios que llevan el nombre de Victoria Docks.

En general, los científicos no parece que hayan sido notablemente precoces en su infancia. Quizá la naturaleza del tema de sus preocupaciones haga difícil mostrar su capacidad y aptitudes. Probablemente, el ejemplo más notable de niño prodigio que haya llegado a ser un afamado científico es el de sir William Hamilton, de Dublín. A los cinco años dominaba el latín, el griego y el hebreo; a los siete, el italiano y el francés; a los nueve años, sánscrito, árabe, persa, caldeo, sirio, indostaní, malayo, mahratta y bengalí y comenzaba sus estudios de chino. Finalmente, a los veintiún años obtuvo la cátedra de Astronomía en la Universidad de Dublín.

Los niños de extraordinaria inteligencia deben recibir todo el auxilio posible para que aprendan los materiales y las técnicas necesarias para hallar sus propias respuestas a los problemas. El niño precoz con frecuencia percibirá ciertos aspectos oscuros en la materia que estudia antes de que el profesor se lo indique. Hay que enseñarle entonces a debatir, a poner en tela de juicio todo aquello que se le dice, a buscar pruebas de ello, a construir y a emplear su imaginación. Nunca se debe temer que la lectura o cualquier otra disciplina en edad temprana pueda perjudicar al niño si éste se siente feliz haciéndolo.

Estos niños son normales y, por lo general, más estables y maduros que otros. En la escuela se les debe permitir estudiar al ritmo que ellos exijan y no supeditarlos al de los demás niños, con el retraso consiguiente. Es posible que tengan que pasar a otra clase con niños de edad superior. Si muestran especial interés por la rama de las ciencias, por el arte, etc., sólo una razón muy poderosa debería apartarles de esa afición.

Cuando hay que ajustarse a las exigencias de un programa y de un examen, al niño de talento no se le permite estudiar y desarrollar el tema por el que siente interés especial. Los padres y los profesores deberían mostrar interés constante y plena atención a la aparición de preferencias determinadas y hacer, en atención a ellas, algunas concesiones dentro de las posibilidades. Es de capital importancia estimular lo más posible la sociabilidad del niño precoz y reprimir su inclinación a alardear de sus dotes ante los demás. Llegará mucho más lejos, a la larga, si además de inteligente es una persona agradable.

La elección del sistema más adecuado de educación para los niños prodigio depende de sus diferentes necesidades emocionales e intelectuales. Algunos requieren una preparación con profesores particulares, otros, en cambio, estudian mejor en grupos de su misma edad, etc. El creciente interés de los educadores por los niños superdotados está creando nuevas oportunidades para el desarrollo de su inteligencia excepcional.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Niños Prodigios-Edit. Bruguera

Porque Tenemos Alucinaciones? Es Normal? Esquizofrenia

¿PORQUE SUFRIMOS ALUCINACIONES O VISIONES?

Las visiones han sido a veces el paso inicial de una gran empresa o fuente de inspiración para el arte.  Hasta ahora no se ha logrado definirlas con justeza. Cuando una persona ve algo cuya existencia física no es real, o cuando oye un sonido que no ha sido producido, solemos decir que ha tenido una alucinación. Se trata de un fenómeno común.

Es posible que la mayor parte de nosotros haya pasado por experiencias tales como las de oír un golpe dado en la puerta o una voz que pronunciaba nuestro nombre, mientras nos hallábamos inmersos en la lectura de un liliro o estábamos adormecidos, para, después de efectuar la investigación oportuna, conncernos de que debía ser algo que habíamos “imaginado”. Ciertos individuos excepcionales parecen estar en posesión de una capacidad especial para ver cosas del “otro mundo”.

Las causas fisiológicas y psicológicas de estas experiencias no han sido comprendidas del todo hasta ahora. Mas sí nos es dado ver la íntima relación entre las alucinaciones y cierto grupo de fenómenos de percepción similares.

Mientras nuestros ojos y oídos permanecen abiertos, no dejan de recibir estímulos visuales y auditivos del exterior.

De esto se desprende que las alucinaciones han de comportar necesariamente un error de percepción llevado al extremo. ¿Qué magnitud ha de tener un error de percepción para alcanzar la categoría de alucinación? Nadie llamaría alucinación al hecho de confundir a un hombre con un arbusto en la oscuridad, o a una persona extraña con un amigo; sin embargo, la diferencia es sólo de grado.

Las alucinaciones son percepciones de creación reciente, en el sentido de que, a pesar de que cada uno de los elementos de que se componen están extraídos de una experiencia previa, la impresión total puede resultar nueva. Tienen lugar sin deliberación por parte de las personas que las sufren y, en el momento de ocurrir, son aceptadas como realidades.

Es precisamente esta cualidad de espontaneidad, de no estar bajo el control de la voluntad, lo que relaciona las alucinaciones con los sueños y con esas vividas imágenes que a veces experimentamos cuando nos encontramos en estado de semivigilia. Al igual que los sueños, las alucinaciones pueden tener una duración prolongada y contener una secuencia de eventos que, a pesar de ser superficialmente ilógica, posea un significado personal hondamente enraizado.

Por tanto, podemos decir que las alucinaciones son imágenes visuales o auditivas inesperadas que tienen lugar en individuos en estado de vigilia, que en el momento en que se producen son de un modo u otro confundidas con la realidad, y que pueden estar íntimamente relacionadas con los temores y los deseos del individuo.

Las personas “normales” sufren alucinaciones bajo condiciones extraordinarias, mientras que las que padecen determinados trastornos mentales las experimentan bajo condiciones ordinarias. En estado hipnótico, es posible inducir alucinaciones de duración prolongada en personas normales; por ejemplo, puede hacérseles que acaricien gatos, o que eviten sillas que no existen.

Otra condición anormal es en ocasiones la producida por un estado de excitación intenso unido a una profunda preocupación interior. Esta ambientación suele producir el efecto de “sofocar” los estímulos externos, haciendo posible que sean sustituidos por imágenes que se estaban produciendo en el interior del individuo.

Una variante de esto es la febril y sincera expectación de que algo va a suceder, unido a una merma en los estímulos externos, como, por ejemplo, el silencio o una iluminación tenue. Bajo condiciones de este tipo, abundan los casos de personas que aseguran haber visto fantasmas o platillos volantes.

Durante determinados experimentos se ha demostrado que las alucinaciones se producen con frecuencia en personas sometidas a una privación prolongada de experiencia sensorial. En estos experimentos, se situó a los voluntarios en condiciones tales que toda clase de recepción sensorial había sido reducida al mínimo, tanto en cantidad como en variedad. No podían oír nada y llevaban puestas unas gafas especiales que sólo les permitían ver una luz gris uniforme. A las pocas horas comenzaron a sufrir extrañas alucinaciones. Del mismo modo, muchas de las triviales y fugaces experiencias alucinantes de la vida cotidiana tienen lugar, al parecer, bajo condiciones de una privación sensorial ligera.

Aparte de las fases avanzadas del alcoholismo y de ciertos trastornos orgánicos del cerebro, la enfermedad con más posibilidades de producir alucinaciones es la esquizofrenia. En este estado, las alucinaciones son casi siempre de índole auditiva y tienen con frecuencia un contenido grotesco. El paciente las siente como algo de suma importancia para su persona, e implican por lo general amenazas o acusaciones dirigidas al individuo, quien continúa creyendo en ellas mucho tiempo después de haber desaparecido.

alucinaciones

Las alucinaciones se producen también con un consumo excesivo de alcohol al llegar a la última fase del síndrome de abstinencia, el “delirium tremens”.El consumo de marihuana multiplica por seis el riesgo de sufrir cuadros psicóticos o esquizofrenia, y el uso de otros alucinógenos como el LSD aumenta el riesgo de sufrir trastornos psicóticos, cambios de personalidad donde resaltan los rasgos paranoides.

Por ejemplo,  la  alucinación  del esquizofrénica puede consistir en oír a otras personas pía near su eliminación, y esto se convierte en una mayor evidencia que sirve de apoyo a su delirio central, basado en la creencia de que todos conspiran para evitar que ocupe la posición de rey o gobernante que en derecho ; le corresponde. Es característico de la esquizofrenia el que la alucinación, y la totalidad  del síndrome delirante, se centre alrededor : del sentido de identidad del paciente, o mejor dicho, de la ausencia de este sentido.

Estas son algunas de las condiciones que causan las alucinaciones, pero aún no conocemos el proceso de que se sirven para hacerlo. Todo lo que sabemos es que cuando el sistema o sistemas de percepción del cerebro tienen una actividad mermada —como en el caso de la privación sensorial— tienden a funcionar con independencia. Cuando la atención del individuo se aparta de lo que le rodea y él se halla en un estado de gran agitación emocional, estos sistemas de percepción pueden ser posesionados por sus pensamientos íntimos y forzados a responder a la necesidad emocional del individuo.

Existe también otra clase de alucinación: la religiosa. También ésta posee un significado personal para el individuo. Se la tiene por real posteriormente a su aparición y ocupa un lugar en el marco de su sistema total de creencias. Las alucinaciones religiosas no suelen tener un carácter desintegrante como las de los esquizofrénicos; por el contrario, suelen marcar la pauta para la solución del conflicto, y el individuo surge de ellas con nuevas metas que alcanzar en la vida. En cierto sentido tienen un carácter creador, y es más propio llamarlas visiones.

Las antiguas escrituras de Oriente y Occidente y las biografías de santos y de devotos religiosos rebosan de ejemplos basados en experiencias visionarias. Isaías vio al Señor sentado en un trono, rodeado de serafines, uno de los cuales tocó sus labios con un tizón encendido. Tres de los discípulos de Jesús vieron al Hijo de Dios conversando con Elias y Moisés. Santa Juana de Arco, desde la edad de trece años, oía las voces de los santos que la impulsaron a una vida de heroísmo sin par, etc.

Estas visiones plantean un problema trascendental: ¿fueron alucinaciones? Hablando en términos generales, existen tres opiniones que podemos adoptar. La más arraigada de ellas es la adoptada por los individuos mismos y quienes comparten las mismas ideas religiosas. Aseguran que las mencionadas visiones fueron apariciones “reales”.

La segunda opinión, que tiene en cuenta los conocimientos modernos, afirma que fueron alucinaciones, en el sentido de que no existió estímulo físico que correspondiese a lo que se manifestó, pero que había una fuente de origen espiritual situada “fuera” del individuo. Dios empleó el mecanismo de las alucinaciones como una forma de comunicación.

Y, por último, la tercera opinión asegura que se trata de alucinaciones ordinarias, pero que marcan un momento crítico en el desarrollo de la personalidad de los individuos que las sufrieron cuando sus deseos, sus temores y sus esperanzas en pugna formaron un nuevo marco para su vida. Gracias a ellas pudieron ver con repentina claridad las tareas que habían de llevar a cabo.

No existe forma alguna de probar cuál de estas tres posiciones responde a la verdad de los hechos. Cada uno de nosotros ha de formar su propia opinión, basándose en sus convícciones y en la experiencia. Todo lo que los psicólogos pueden decir es que la creencia del propio visionario de que su experiencia fue real no constituye prueba de que lo fuera en verdad. Y el hecho de que varias personas a la vez (según las historias) vieran una misma aparición, no descarta la posibilidad de alucinación colectiva.

Si un grupo de personas comparte las mismas esperanzas y los mismos temores y se hallan en un estado de excitación similar, no es imposible que por algún hecho fortuito todas ellas sufran alucinaciones, con suficientes puntos de similitud como para asegurar más tarde que eran idénticas.

Con  mucha frecuencia, una visión inicia, o forma parte, de una experiencia creadora más amplia en cuyo contexto su calidad de alucinación pasa a ser incidental. Existe mucha ambigüedad en el uso de la palabra “visión”. Contiene la idea de visualidad, pero sugiere también una nueva comprensión de todo un aspecto de la vida.

Las visiones no son triviales. Cuando Einstein materializó su percepción de la relatividad de tiempo y espacio proporcionó a los científicos una nueva visión de la naturaleza de los hechos físicos. Del hombre que ve las cosas desde un nuevo ángulo y es capaz de abrir los ojos de los demás a una nueva comprensión de ellas, se dice que es un hombre de visión.

Para entender lo que sucede en las visiones creadoras deberemos repasar primeramente las ordinarias. Todos nosotros estamos familiarizados con el hecho de que cuando tenemos entre manos un problema complicado que nos preocupa y no podemos solucionar, lo mejor es “consultarlo con la almohada”. Esto significa delegar la solución en nuestra mente inconsciente, la cual, al resolver el problejna, alivia la tensión inducida en ella por nosotros mismos. Nuestro inconsciente tiene dos facetas: contiene el poder suficiente para destruir nuestro equilibrio mental, pero también es el manantial de nuestras ideas creadoras.

Cuando llevamos una vida de compromiso responsable, tendemos a cooperar con nuestra inquietud en forma creadora. Como el estudio de los sueños ha dejado bien claro, el inconsciente piensa en términos de imágenes más que en ideas abstractas. De ahí que la solución llegue con frecuencia a nosotros en forma de imágenes mentales. Para algunas personas, éstas son primordialmente de carácter visual, para otras auditivo.

Parece ser que cuando la mente consciente se halla ocupada en un problema aparentemente insoluble, “dispara” una serie de diferentes procesos inconscientes que pueden conducir a la contemplación del problema desde un ángulo distinto e incluso a su solución.

Por ejemplo, Isaías estaba profundamente identificado con el destino de Israel. El problema con el que se enfrentaba era el hecho de que el pueblo se había descarriado y tenía el corazón corrompido, defectos que el mismo Isaías compartía y de los que era consciente.

Luchando en su mente con este problema, le fue dado ver la imagen, en su tiempo inusitada, de un héroe-salvador que, en lugar de ser guerrero, estaría lleno de mansedumbre e inocencia, pero sería poseedor de gran sabiduría. El aparentemente insoluble problema había quedado solucionado en la visión de un rey que era, al mismo tiempo, una víctima para ser sacrificada, un hombre que con sus sufrimientos redimiría los males de los otros, sin desear venganza.

Resulta difícil pronunciarse sobre si artistas y poetas tienen una predisposición mayor a las experiencias visionarias que la mayoría de las personas normales. De lo que no se puede dudar en modo alguno es de que poseen una capacidad singular para comunicar a los demás la percepción íntima de las cosas que adquieren mediante esas experiencias.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Visiones y Alucinaciones-Edit. Bruguera

El Lavado de Cerebro y el Control de la Voluntad Hipnosis

EL CONTROL DE NUESTRA VOLUNTAD Y CONDUCTA

La mayoría de las personas creen que gracias a nuestra voluntad somos capaces de controlar efectivamente nuestros actos y que, por tanto, determinamos libremente el curso de nuestras vidas.

Esta sensación de completa libertad para decidir se intensifica por el hecho de que podemos seguir un camino o emprender una acción distintos a “los que habíamos elegido inicialmente. Pero el ejercicio de la libertad, o el ejercicio de la libre voluntad es obstaculizado en realidad por una gran variedad de factores invisibles, entre los que se incluyen la herencia y el ambiente, así como por las leyes y estructuras de la sociedad, o por otras causas menos frecuentes, como el hipnotismo, el lavado de cerebro o las enfermedades mentales. Todo esto, en su conjunto, dificulta que el hombre logre sus deseos.

En primer lugar, nuestra personalidad se halla ampliamente determinada por nosotros mismos. La herencia genética que recibimos de nuestros padres y el tipo de educación que se nos da, así como el medio ambiente social y cultural, moldean nuestro futuro. Además, gran parte de las actividades rutinarias de la vida cotidiana está condicionada por la costumbre y se efectúan automáticamente bajo la dirección de los centros inferiores del cerebro, sin decisiones conscientes por nuestra parte.

La sociedad, mediante sus innumerables normas reguladoras de la conducta, del vestir, del comer, etc., nos sujeta a innumerables restricciones que impiden el ejercicio espontáneo de nuestra voluntad. Esto no es más que una extensión del control que los padres ejercen sobre los hijos. Si se eliminasen todas estas restricciones, nuestra conducta volvería por lo menos en un principio, a los niveles más primitivos. Un hombre es en su esencia un animal social, por lo que es seguro que después de un primer estado de libérrima voluntad se implantarían nuevas reglas, que remplazarían a las anteriores o las transformarían.

La vida carcelaria y la rígida disciplina de ciertas instituciones, demuestra lo que sucede cuando el individuo, voluntariamente o no, pierde el control de su conducta y lo transfiere a otras personas. Los que están condenados a sentencias carcelarias se tornan extremadamente dependientes y se convierten en seres inestables y dominados por la ansiedad, cuando salen libres.

Algunos llegan a considerar su libertad tan incómoda que San Antonio renunció a los placeres de la carne y se retiró al desierto. Pero el diablo no quiso dejarle en paz y se le apareció de diversos modos Dará tentarle, a fin de quebrantar su voluntad de hierro.

cometen otro delito para ser apresados de nuevo. Otros, como los animales salvajes enjaulados, se tornan apáticos y pierden todo interés en sí mismos y en cuanto ocurre a su alrededor.

EL objetivo de la disciplina militar es reducir la voluntad individual y producir una obediencia instantánea a los mandos. Los reclutas hacen la instrucción por grupos y se les enseña a actuar como una unidad armónica al mando de un solo hombre.

Este período de entrenamiento inicial es reforzado por reglas rígidas que todavía reducen más la libertad individual. El contacto con el mundo exterior es tan limitado que el recluta se halla separado por completo de sus propios valores. Como el soldado sabe que el quebrantamiento del reglamento lleva aparejadas medidas disciplinarias o un juicio sumarísimo, encuentra más ventajoso someterse y acatar la disciplina.

Durante la hipnosis, la voluntad no queda reprimida como en los casos del preso y del soldado, sino que es anulada casi por completo. Un cinco por ciento de la población puede caer en profundo trance hipnótico. El 95 por ciento restante es también en su mayoría hipnotizable, de modo que llega a responder a las sugestiones hipnóticas, siempre que éstas resulten  moralmente aceptables.

Intentemos permanecer de pie con los ojos cerrados, imaginando que nos encontramos sobre una pared estrecha a 20 metros de altura. Al cabo de unos instantes empezaremos probablemente a tambalearnos. El movimiento resultante que realicemos será el índice de nuestra susceptibilidad a la hipnosis.

El hipnotizador suele emplear trucos para aumentar su poder hipnótico. Cuando una persona mira un objeto durante diez minutos, los ojos se fatigan. Si alguien le dice que sus ojos están cansados puede pensar que la fatiga que siente es provocada. Cuando uno cierra los ojos, el hipnotizador le advierte: “De la misma forma que te pesan los párpados, tu brazo se mostrará tan ligero que flotará en el aire”.

Si uno es un sujeto susceptible a la hipnosis, así lo sentirá. Parecerá como si el brazo se hubiera tornado independiente del cuerpo. Otras sugestiones seguirán hasta que se inhiban todas las sensaciones y el individuo no sienta ningún dolor cuando le pinchan con un alfiler.

Los efectos de la hipnosis se prolongan más allá del trance, a través de lo que se conoce como sugestión poshipnótica. El hipnotizador puede sugerir que el sujeto realice un acto dado, una vez despierto, como respuesta a determinado estímulo, pero ya no le recordará sus instrucciones.

Cuando la persona lleva a cabo dicho acto, ignorante del verdadero motivo, suele dar una explicación razonable del mismo. Existen sensaciones extrañas de compulsión relacionadas con estas sugestiones poshipnóticas. Algunos sujetos comprenden que serían capaces de resistirse, pero a costa de grandes esfuerzos.

El poder de la hipnosis al reducir la fuerza de la mente y de la conciencia no siempre se aplica contra los intereses de la persona. Durante el parto, posee la valiosa cualidad de impedir o amortiguar los dolores. El creador del término hipnosis fue un cirujano escocés, James Braid, que efectuó gran número de operaciones en la India manteniendo a sus pacientes en trance hipnótico.

hinopsis y control mental de la voluntad

Durante la hipnosis, el pulso del paciente se acelera si se le sugieren ideas desagradables, o disminuye si se le insinúa que se relaje. Los investigadores japoneses han llegado más lejos. Mediante sugestiones apropiadas a pacientes hipnotizados antes de extraer sangre de sus venas, lograron afectar la capacidad de dicha sangre para eliminar bacterias in vitro, es decir, fuera de la vena.

La fiebre glandular es una infección benigna cuyo promedio de recuperación varía entre una y cuatro semanas. Greenfield y sus colaboradores descubrieron que todos los pacientes que se recuperaban mostraban altas puntuaciones en los tests relacionados con la fuerza de voluntad.

Tal vez su hallazgo y el de los japoneses se hallan directamente relacionados con el poder de la voluntad, más que con el “poder corporal”, y explican por qué algunas personas evitan las dolencias menores, y posiblemente las mayores, negándose sencillamente a estar enfermos.

Pero al otro extremo de la escala, la pérdida de interés por la existencia, la voluntad de no vivir, ocasiona a veces una muerte prematura. Una investigación reciente ha demostrado que cuando un miembro de una pareja anciana fallece, el otro no tarda en morir, aparentemente de pesar. Asimismo, las probabilidades de que un cónyuge fallezca a los seis meses de haber expirado el otro resultan mucho mayores en un grupo de ancianos hondamente afectados por la pérdida que en otro que no se abandone a su pena.

En el lavado de cerebro, la mente y la voluntad llegan a ser dominados por otra persona, a pesar de la resistencia del sujeto. Inicialmente se lleva a cabo un intenso interrogatorio bajo luces deslumbradoras en el que se obliga al acusado a confesar sus “crímenes”, porque “todo lo sabe ya” el interpelados.

Después de esta primera sesión, se permite al prisionero un breve descanso, pero no tarda en ser despertado e interrogado nuevamente. Esta fórmula se combina con actuaciones destinadas a reducir la voluntad y la resistencia del preso mediante comida y bebida inadecuadas, frecuentes interrupciones del sueño, ofensas físicas o impidiendo que emplee las manos para comer o que alivie sus necesidades corporales.

Otras veces, el verdugo cambia de táctica mostrándose con el preso ya brutal y amenazador, ya simpático y agradable. Durante esta segunda fase, la voluntad de la víctima suele resquebrajarse y sufre intensas alteraciones en su actitud y en sus pensamientos. Un misionero al que se le efectuó un lavado de cerebro llegó a convencerse de que era un espía y que el Vaticano ocultaba el centro de una vasta red de espionaje.

Si se ejerce el adecuado control sobre la información obtenida llegan a inducirse creencias insospechadas. Sin embargo, si la presión sobre el sujeto deja de ser persistente, tiende a regresar a sus antiguos modos de pensar, aunque siempre pueden producirse cambios permanentes.

DENTRO de ciertos límites, la voluntad llega a ejercer influencia en el mundo físico. Los faquires hindúes retardan los latidos de su corazón hasta no sentir el pulso. En realidad, gracias a un constante entrenamiento, llegan a retardar sus procesos corporales y a ponerse en estado de hibernación en el que pueden ser enterrados vivos durante un período de seis semanas.

El profesor J. B. Rhine, de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EE. UU.), famoso por sus investigaciones sobre percepción extrasensorial, cree en el poder de la mente sobre la materia. Este poder, que llamó psicocinesia, aparece, según él, en algunas personas capaces de influir en la forma en que los dados son arrojados por la máquina.

En la práctica diaria, los esfuerzos de la voluntad para controlar las actividades corporales son generalmente infructuosas. Casi siempre, el gran fumador o el gran bebedor es incapaz de resistir la tentación de su vicio. Esto puede deberse al hecho de que tratamos de modificar una conducta, condicionada por una larga práctica, que se ha convertido inconscientemente en parte de nosotros mismos.

Tener conciencia del acto de fumar y no hacer otra cosa mientras fumamos, puede ayudarnos a reducir el número de cigarrillos consumidos. Abandonar el hábito por completo requiere un cambio tremendo de actitud. Para lograrlo, se ha de procurar considerar el tabaco, no como algo agradable e inofensivo, sino caro y peligroso. Por lo general, una serie de defensas impiden que estos hechos lleguen a nuestra conciencia. Una vez que se ha aceptado, aunque sólo sea un ligero rechazo mental del tabaco, el paso siguiente es mucho más fácil.

En dietética, los lentos progresos iniciales suelen ser desalentadores. Sin embargo, una ibrma de superar el desánimo consiste en concentrarse exclusivamente en la dieta. Si el peso sólo se comprueba después de haberla
guardado durante un mes, el paciente no se desalienta tanto y es menos probable que la abandone.

EL grado en que queremos algo ejerce considerable influencia en cómo se nos muestra un objetivo: lograr un tipo esbelto, un empleo dado o unas vacaciones.

Antes de esforzarnos para ejercer la fuerza de voluntad y cambiar nuestras costumbres, debemos tener una intuición de lo que es posible en términos de realización.

Dos investigadores recientes, Ausubel y Schiff, han descubierto que cada individuo reacciona de forma característica ante el éxito o el fracaso, y que de la misma depende el nivel de sus aspiraciones. Algunas personas lo mantienen a gran altura, a pesar de sus repetidos fracasos. Suelen ser individuos que se imaginan a sí mismos capaces de alcanzar las estrellas, y piensan que acariciar grandes ilusiones y aspiraciones forma parte necesaria e importante de su personalidad.

Por el contrario, hay otras personas cuyos objetivos tienen todos virtualmente la misma importancia, y van de uno a otro, cambiando de idea a medida que encuentran nuevos elementos de interés que no son determinantes por sí mismos. Para conseguir nuestros deseos y nuestros propósitos, necesitamos una serie estable de finalidades, debemos filtrar aquellos elementos de juicio o aquellos valores que no tienen la entidad real suficiente para desvirtuar la importancia del objetivo que nos hemos propuesto alcanzar.

No existe una forma segura de aumentar la perseverancia y el poder de la voluntad, pero la fragmentación de la tarea en pequeñas dosis de esfuerzo puede ser una buena ayuda. El placer y la sensación del éxito a medida que se logra la realización de cada uno def esos objetivos parciales, actúa como un valioso incentivo que estimula a continuar.

Cuando superamos un obstáculo o resistencia en la consecución de nuestros objetivos es cuando demostramos el poder de nuestra voluntad. Según los psicólogos, con esto probamos que nuestra motivación es fuerte y que, en consecuencia, somos capaces de poner a nuestro alcance otros motivos y deseos, al menos hasta conseguir el objetivo final que comprenda todos los objetivos parciales.

A varias personas que componían un grupo de experimentación se les pidió que señalasen aquellas notas de carácter que distinguían a la gente de fuerte voluntad. Todas indicaron la honestidad, la responsabilidad, la formalidad, la sinceridad y la confianza en sí mismo. Cuando estos criterios fueron analizados, las personas que alcanzaron mayor puntuación en cada categoría se hallaban relativamente libres de conflictos internos.

Todos demostraron poseer buen conocimiento intuitivo de su propia personalidad y del adecuado tratamiento de sus problemas. Al mismo tiempo, las tensiones a que se veían sometidos no alteraban su buen discernimiento.

Todos podemos emplear nuestra mente y nuestro cuerpo para conseguir lo que ambicionamos, siempre que elijamos con cuidado y conciencia de,nuestras limitaciones los objetivos que satisfarán aquellos deseos, y comprendamos el precio que debemos pagar para triunfar. La voluntad humana es notablemente fuerte y el motor de las más ambiciosas empresas. Aunque no mueva montañas, pocas cosas en el plano físico se le resisten.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera El Control de la Voluntad – La Mente Humana –

Diferencia entre Instinto e Intuición y Presentimiento

La Mente Humana:
Concepto de Instinto, Intuición, Presentimiento

CUANDO un náufrago sobrevive durante varias semanas sobre una balsa en el Atlántico, manteniéndose con sorbos de agua y con los pocos peces que puede capturar, demuestra un instinto de conservación. Cuando Sherlock Holmes, el inspector Maigret o Hércules Poirot descubren a un criminal mediante deducciones subconscientes, basadas en el nerviosismo del individuo o en su conducta desacostumbrada, están empleando su intuición policíaca.

Cuando un jugador de ruleta apuesta todo su dinero a determinado número y gana, ha seguido un presentimiento.
¿Cuáles son las diferencias entre instinto, intuición y presentimiento? Obviamente, los tres tienen algo común: son procesos inconscientes, y el pensamiento consciente puede destruirlos por completo. El náufrago sopesa las probabilidades de supervivencia, deduce que no existen, domina su instinto y se resigna a la muerte.

El detective permite en ocasiones que unas pistas claras ofusquen su intuición. El jugador decide a veces no arriesgar todo su dinero y negarse a seguir su presentimiento. La principal diferencia entre ellos reside en sus orígenes. El instinto es común a todos los vertebrados, así como a los insectos, mientras que la intuición y el presentimiento parecen ser exclusivos del hombre.

Este es diferente de todos los demás animales en el grado de su pensamiento y de su conocimiento consciente, que se deriva de su capacidad para elaborar conceptos y para comunicarse a través del lenguaje. Ningún animal que no sea el hombre tiene pensamientos conscientes respecto a sí mismo. Estas ideas sobre sí mismo, su mundo y sus relaciones con los demás, afectan tanto a su conducta que es difícil decidir hasta qué punto ésta es instintiva o intuitiva.

Sigmund Freud dijo, respecto a los instintos del hombre: “Es posible distinguir un número indeterminado de instintos, según aparecen en la práctica. Sin embargo, para nosotros la cuestión más importante deriva del hecho de que no podemos basar todos nuestros instintos en unos cuantos fundamentales.

Hemos descubierto que los instintos pueden cambiar de objetivo (por desplazamiento), y que a veces se sustituyen unos a otros, pasando la energía de uno a otro. Este último proceso es aún poco conocido. Después de grandes dudas y vacilaciones, nos decidimos a presumir la existencia de dos instintos básicos: el Eros (instinto de conservación) y el instinto de destrucción.”

La tendencia a derivar los diversos instintos de unos procesos básicos más sencillos se difundió ampliamente. El fisiólogo Cannon propuso el concepto de horneostasis, basado en un ambiente constante dentro del cuerpo y forjado por mecanismos reguladores que proporcionan normas objetivas para una teoría de la motivación.

En vez de postular instintos para la conducta, los psicólogos empezaron a buscar impulsos, como el hambre y la sed, que al ser satisfechos restablecen el equilibrio Trataron de ampliar la idea de Cannon respecto a otras motivaciones. Por ejemplo, la conducta sexual se representa como el intento de restablecer el equilibrio y bienestar individuales.

El instinto es innato y aparece como una conducta psicológica que no necesita ser racional, sino que se produce como resultado de algún estímulo. La conducta migratoria de las aves es instintiva con toda seguridad; los petirrojos se lanzan contra muñecos que se parecen sólo vagamente a otros petirrojos (a pesar de que los pájaros tienen muy buena vista); las aves de corral huyen de una figura que se parezca torpemente a un halcón, y los pájaros no distinguen si un huevo es real o de porcelana en el momento de incubar.

Gata amantando a cachorritos

Gata amantando a cachorritos

Los mamíferos tienen sus propios esquemas de conducta. Luchan ferozmente en la época de celo o en defensa de sus crías y muestran tristeza si se les separa de ellas. ¿Puede afirmarse que los seres humanos muestran una conducta instintiva semejante? Konrad Lorenz piensa que el deseo de lucha del hombre puede explicarse de otro modo. La historia demuestra que los hombres se atacan unos a otros con diversas excusas y dando prolijas explicaciones para justificar ante sí mismos su conducta irracional.

Los seres humanos pelean tan instintivamente como los animales, cuidan de su prole de la misma forma. Muchas mujeres poseen un instinto maternal tan elevado que se dedican a cuidar niños ajenos sin esperar gratitud ni recompensa. Les basta con satisfacer su profundo sentido maternal.

Otro instinto muy señalado en los animales salvajes es la formación de rutinas. Es más seguro hacer lo que ya se ha hecho anteriormente. La formación de hábitos ayuda a la especie a sobrevivir y tal vez se torna innata durante la evolución. Asimismo, el hombre establece ciertas rutinas en su existencia cotidiana.

El hombre primitivo está parcamente provisto de medios físicos para la defensa o el ataque y no habría sobrevivido sin una forma de vida social muy organizada. Por esto, las comunidades humanas son más complicadas que las demás: sólo los insectos sociales (hormigas y abejas) se les asemejan en complejidad.

Los insectos son seres vivos programados genéticamente para realizar de modo instintivo tareas sencillas. Su asociación se compone de individuos a cuyo cargo corre una labor específica y sólo una: no pueden adaptarse o cambiar sus métodos. Las comunidades humanas son mucho más maleables, pero es probable que la conducta comunitaria humana sea, al menos en parte, instintiva.

Así, hay cuatro casos de conducta humana — agresividad, cariño maternal, formación de hábitos y tendencias sociales — , en los que, por comparación con otros animales, pueden discernirse los elementos instintivos.

Si el instinto está determinado genéticamente, apenas puede relacionarse con la inteligencia o la estupidez, a menos que exista una conexión genética, de la que no hay pruebas. Por tanto, no hay motivos para pensar que la conducta instintiva sea más fuerte en las personas “simples”, sino que en éstas no se halla disimulada por las acciones pensadas o controlada por el raciocinio.

La intuición, al revés que el instinto, es resultado de la enseñanza. Es la experiencia que se halla sumergida debajo del nivel de la conciencia, de modo que parece casi instintiva. Por ejemplo, la llamada “intuición femenina” puede explicarse por el hecho de que algunas mujeres observan muy atentamente a la gente ya desde su más temprana edad. Una niña sigue con interés los cambios de ropa o aspecto de sus padres, cosa que un chico nunca advierte.

El resultado es el hábito de la observación, de forma que una mujer, de manera intuitiva, se dará cuenta de que una pareja está enamorada antes de que se enteren los propios amantes. De igual modo, un médico experimentado afirma al momento que una persona sufre una enfermedad sin necesidad de examinarla con todo detalle. Lo sabe por una combinación única de intuición y experiencia.

En los científicos o artistas el salto de la imaginación creadora desde lo conocido hasta lo desconocido, es la forma más fascinante de pensamiento intuitivo, o, como se llama a veces, de pensamientos interferentes. Fenómenos antes inconexos se relacionan para explicar otros hechos y una vez efectuado el descubrimiento no cabe otra conclusión.

Karl Popper afirma en su obra La lógica del descubrimiento científico, que “no existe un método para obtener nuevas ideas. Mi opinión puede expresarse diciendo que cada descubrimiento contiene un elemento irracional o una intuición creadora en el sentido de Bergson. De la misma forma se expresa Einstein sobre la búsqueda de las leyes universales, de las que puede obtenerse una pintura muy acertada del mundo por pura deducción. No hay un camino lógico, añade, que lleve a las leyes universales. Sólo pueden alcanzarse por intuición, basándose en algo como un amor intelectual a los objetos de experimentación”.

Estos poderes son casi un “sexto sentido y el resultado de la larga experiencia de una persona inteligente y sensible que sabe conseguir y guardar sus propias vivencias e interpretarlas posteriormente. Este sexto sentido es un don, aunque en el mismo no hay nada oculto ni sobrenatural. Todavía no se comprende plenamente qué es la intuición, aunque las investigaciones sobre los pensadores intuitivos sugieren que difieren en su actitud del resto de los demás.

Malcolm Westcott, en su obra Psicología de la Intuición, afirma que los pensadores intuitivos que triunfan tienden a ser anticonvencionales y muy seguros de su anticonvencionalismo. Tienen confianza en sí mismos y no basan su identidad en la integración de ningún grupo comunitario. Tampoco se preocupan mucho por la conducta y cuando forman parte de un grupo no es porque se adhieran gregariamente a unos principios y normas colectivos.

Tienden a emocionarse con los resultados abstractos. Viven con más dudas e incertidumbres que otras personas, aunque sin temor. Gozan corriendo peligros y se exponen voluntariamente a las críticas. Muestran una marcada resistencia al control exterior, pero guardan en su interior un alto sentido de los valores morales.

El estudio de Westcott concluye con un retrato coherente de las personas decididas, deseosas de tratar con el mundo de acuerdo con sus propias condiciones, pero sin dejarse desequilibrar por las presiones sociales. Sus metas y sus aspiraciones son elevadas, pero a menudo muy diferentes de las de los demás.

El instinto es una respuesta innata a uno entre varios estímulos externos, que conduce a la agresión, al cuidado de los niños o a otra actividad válida, mientras que la intuición puede definirse como la aplicación inconsciente de lo aprendido. Un presentimiento apenas puede clasificarse en la misma categoría biológica o intelectual.

Se trata de una especie de adivinación y es una manifestación de la intuición. Cuando se tiene un presentimiento, se siente que algo tiene que ser así. Lo que ocurre es que se leen las señales y en la mente subconsciente se las compara con experiencias previas, llegando a una conclusión que, si se acierta, puede aparecer milagrosa a los que no están familiarizados con tales problemas.

Volviendo al jugador que lo apuesta todo a un número. Su presentimiento puede fundarse en un cálculo intuitivo de las probabilidades que le pone “en la boca del estómago” la sensación de haber llegado el momento de arriesgarlo todo.

Es muy grande el elemento suerte en un presentimiento, como saben bien todos los jugadores, pero aquellas ocasiones en que se confirma inducen a considerarlas como una prueba de su validez. Pero no hay ningún elemento de suerte en el instinto de cuidar a un chiquillo, y muy poca en la intuición experimentada por un científico en el umbral de un descubrimiento. En el terreno de la motivación humana, el presentimiento debe adoptar un lugar sin importancia, aunque muchas personas crean que a él le deben el éxito.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera La Mente Humana

Efectos de los Cambios de Ambiente en los Niños Nuevo Hogar o Ciudad

EFECTO DE LOS CAMBIOS DE AMBIENTE EN LOS NIÑOS
SEPARACIÓN DE LOS PADRES, CAMBIO DE HOGAR, ADOPCIÓN, FALLECIMIENTO

Los cambios de ambiente en la infancia: El ambiente en que crece un niño no siempre es el mismo. La separación de los padres o el cambio de hogar puede trastornar radicalmente su vida. A veces, el niño que forma parte de una “familia corriente” desea ferviente mente participar de una vida más emocionante.

Si se trata de un varón, quizá anhele escaparse a un circo o vivir la vida nómada y abierta a la aventura diaria de las tribus del desierto, y en el caso de una niña puede que desee ser la actriz de principal en una historia parecida, a la de novela que mira a diario por tv.

La niñez puede estar preñada de diversión o de tragedia para los niños que crecen en circunstancias poco comunes. Para los pequeños gitanos, la vida nómada resulta natural y difícilmente renunciarían a ella. Es su forma normal de vivir. Por el contrario, para los refugiados de guerra, la vida errante que les imponen sus especiales circunstancias es bien triste.

Son numerosos los niños que se ven obligados a cambiar de residencia cada uno o dos años, como es el caso de aquellos cuyos padres son miembros de las fuerzas armadas o del cuerpo diplomático. Por regla general, después de algunos traslados, estas familias “migratorias” suelen desarrollar una gran capacidad de adaptación y aprenden a disfrutar lo mejor de cada nuevo lugar en que viven.

Del mismo modo, los’hijos pequeños adquieren cierto sentido de independencia que puede serles muy útil, incluso cuando, llegados a la edad adulta, deciden asentarse en un lugar fijo. Los niños que viajan mucho con sus padres reciben una especie de segunda educación por haber experimentado muchas formas diferentes de vida.

Otras veces, los niños se crían en ambientes culturales diferentes de aquellos de donde proceden sus padres. Los hijos de misioneros, médicos o maestros destinados a países sub-desarrollados conocen por referencia el modo de vivir en los lugares de procedencia de sus progenitores, quizá una ciudad atestada de automóviles y altos edificios, pero se sienten más a sus anchas en los alrededores del poblado tribal en que sus vidas se desarrollan.

Si son enviados a las ciudades para recibir educación superior, se sienten confundidos al planteárseles el problema de si pertenecen a una cultura o a otra. La guerra y el hambre pueden llevar a un huérfano nacido en una civilización oriental a ser adoptado por una cultura occidental que le es extraña, requerirá tiempo, paciencia y ayuda antes de que se sienta parte integrante de su lugar de adopción.

Incluso cuando el niño crece en un hogar suburbano o en un piso, o en una casa aislada del campo, habitados por la misma familia durante generaciones, se suelen producir variaciones en su norma de vida. Por ejemplo, puede ser criado por uno solo de sus padres, o por sus abuelos, o por un padrastro, o incluso por padres adoptivos a los que no le unan lazos de sangre.

EFECTOS DE los cambio de ambiente en los niños

Niño blanco conviviendo en un país de raza negra. Trata de apredenr y adoptar costumbres y tradiciones del nuevo país.

Con frecuencia, el niño a quien falta el padre llega a establecer un vínculo demasiado estrecho con su madre, lo cual suele ocasionar una interdependencia emocional absorbente. Por otro lado, si la madre busca un empleo —bien sea para hacer frente a posibles dificultades económicas, bien como medio de entretenimiento que le haga olvidar su infelicidad — es posible que se produzca una merma en las atenciones maternales que el niño necesita. Sin el apoyo de un marido en lo que se refiere a la autoridad y disciplina, la madre suele experimentar gran inquietud y trata de resolver las dificultades imponiendo desmedidas prohibiciones.

El niño reacciona contra esa censura con muestras de comportamiento antisocial. Entonces, la madre, irritada por su soledad al verse privada de su marido, reacciona ante la actitud del pequeño transfiriendo sobre él parte de su resentimiento. De este modo, las relaciones madre-hijo se deterioran de modo progresivo. A veces, tales dificultades resultan paliadas si un tío o un abuelo se interesa por el niño sin padre; igualmente, una tía o una abuela pueden servir de sustitutos de una madre, aunque las relaciones entre ésta y sus hijos son muy íntimas y difíciles de remplazar.

Cuando surgen dificultades emocionales en el niño que ha perdido por fallecimiento a uno de sus padres, los problemas no estriban siempre en la situación familiar creada despues de la muerte: existe la posibilidad del que el niño no haya superado satisfactoria-J mente su pena. La aflicción es un fenómeno natural, y el niño que se traga sus lágrimas  para demostrar su valentía quizá no se ajuste a las circunstancias de la pérdida con tanta rapidez como el niño que expresa normalmente su pena. El progenitor superviviente, a su vez, suele refrenar la demostración de sus sentimientos delante del niño; por buena que sea la intención, el hecho de que el padre y el hijo no compartan juntos su dolor origina  en  ocasiones  cierta  tensión  entre ambos.

LOS abuelos pueden ser tan eficientes o más que los padres en la crianza de los niños. A veces cuentan con la experiencia de los errores cometidos con sus hijos propios. No obstante, el niño criado por sus abuelos suele ser demasiado consentido. Si en el hogar hay más personas mayores, el pequeño desarrolla una doble personalidad: adopta las maneras de aquéllas por estar frecuentemente en su compañía, pero conserva también rasgos excesivamente infantiles debido a su posición destacada entre los adultos.

A veces sucede que el niño pertenece a dos hogares diferentes, por vivir con sus parientes durante la semana y pasar los días festivos en casa de sus padres. En tales circunstancias, no es raro que surjan conflictos, puesto que el niño experimentará confusión respecto a la aceptación obligada de dos disciplinas diferentes.

A despecho de la creencia general de que los padres de hoy no son tan estrictos con sus hijos como los de la generación anterior, son ellos precisamente los que suelen quejarse de la excesiva tolerancia por parte de los abuelos. El niño experimentará cierto resentimiento por esos altibajos en la disciplina de ambos hogares o, por el contrario, quizá lo encuentre divertido. Si riñe con sus padres, sus abuelos le apoyarán, y viceversa, pero su vida carecerá de la seguridad del niño que tiene un hogar estable con normas de conducta consistentes.

Numerosos hijos de emigrantes han pasado algunos de sus primeros años al cuidado de sus abuelos, dado que sus padres estaban en el país nuevo formando un hogar antes de llevarse consigo a sus pequeños. Estos niños no sólo se enfrentan a las dificultades de tener que amoldarse a unas nuevas costumbres, sino también a las diferencias de actitud entre padres y abuelos. Sufren dos veces la privación afectiva: primeramente, cuando ven la partida de sus padres y, después, al ser arrancados del lado de sus abuelos, con quienes ya habían establecido sólidos lazos emocionales.

El niño adoptado tiene que enfrentarse a los mismos azares de la familia que el que forma parte de ella por derecho de nacimiento.

Existen, no obstante, problemas especiales inherentes a su situación que deben ser considerados. En algún momento de su vida, el niño adoptado, probablemente, se preguntará: “¿Por qué me abandonó mi madre? Si ella pudo abandonarme, también lo pueden hacer mis padres adoptivos”. Es mucho lo que depende de la seguridad que los padres adoptivos sepan imbuir en el niño: si ellos mismos sienten inseguridad, les resultará difícil ayudarle.

A veces, quienes adoptan a un pequeño poseen cierto sentido de ineptitud como padres, relacionado quizá con su incapacidad para tener hijos propios. Es posible que se preocupen también, innecesariamente, sobre los posibles efectos de la herencia: ¿aparecerá en ese niño, que no es suyo propio, alguna extraña característica física o emocional heredada de sus padres naturales? Tales tensiones disminuyen las posibilidades del normal desarrollo del niño.

En lugar de sufrir por la inseguridad de sus padres, algunos adoptados se divierten con ello expresando, directa o indirectamente, a través de su provocativa conducta, su pensamiento: “Ustedes no son mis verdaderos padres; puedo hacer lo que me venga en gana”. Cuando las cosas van mal en las relaciones familiares, el niño adoptado recurre más a la fantasía que el hijo cosanguíneo, pues constituye para él una especie de refugio.

En sus ensueños puede pensar que antes de llegar al hogar adoptivo vivía en suntuosos palacios de marmóreos salones o que quizá tenga sangre real en sus venas. Son frecuentes las huidas periódicas del hogar adoptivo de aquellos niños que no se sienten felices en él, casi siempre con una vaga esperanza de encontrar a sus padres verdaderos.

Algunos niños adoptados experimentan dificultades para desarrollar su sentido de identidad y aceptar la realidad del mundo que le rodea. Gran parte de su éxito en amoldarse depende de la forma en que se le haga comprender la causa de su adopción. Todos los niños hacen preguntas acerca de su origen, pero el tipo de contestación que buscan varía con la edad. Si los padres adoptivos aportan una contestación apropiada a la pregunta y a la capacidad del niño para captar lo que se le  dice,  éste aceptará su situación de mejor gana que si se le engaña o se ignoran sus preguntas.

Después de explicarle cómo vino al mundo, la madre adoptiva puede continuar la historia de esta forma, poco más o menos: “Por alguna razón, la mamá de la que tú naciste no podía cuidarte; así que nosotros fuimos a un sitio donde tú estabas con muchos otros niños, y te elegimos. Ahora ya somos tus papas”. Es posible que los padres que abordan el problema incluso de la forma más directa escuchen la respuesta siguiente, de parte del niño algo confuso: “Ustedes son mis papás verdaderos, yo lo sé”, y se niegue después a considerar cualquier otra explicación. En algunos casos, el pequeño se ve acometido por el temor de que la mamá que tuvo en tiempos pueda volver y arrancarle del lado de los únicos padres que él conoce.

Al hacerse, mayorcito, es fácil que su natural curiosidad le conduzca a exigir más detalles acerca de la forma en que llegó a formar parte de la familia. Generalmente, los niños adoptados en su primera infancia tienen escasas dificultades para adaptarse al parentesco por adopción. Sin embargo, la adolescencia suele ser un período difícil para el niño adoptado, especialmente si recuerda los tiempos pasados en un orfanato o al lado de sus padres carnales.

La mayoría de los adolescentes en esta edad sienten cierta preocupación por su status, y el hecho de sentirse diferentes constituye frecuentemente un problema para ellos. Si no se le ha revelado su origen a una edad temprana quizá más tarde descubrirá accidentalmente la verdad por sí mismo y entonces tal vez su reacción sea de vergüenza y de sufrimiento moral. Los padres adoptivos que ocultan la realidad a sus pequeños con objeto de conservar su afecto, dan ocasión a que en éstos se incuben trastornos emocionales que más adelante harán aparición.

SUELE ocurrir con frecuencia que los niños se vean obligados en un momento dado a sufrir una permanencia más o menos larga en una clínica u hospital. En estos casos, están rodeados de un ambiente que no les es familiar, y a menudo en circunstancias penosas y poco reconfortantes. El niño que tiene que permanecer en un centro hospitalario, requiere una atención especial para sus necesidades emocionales al igual que pafa sus problemas físicos.

La estancia en el hospital es una situación difícil para él, dado que no comprende bien por qué ha de permanecer allí. En los hospitales hay religiosas y enfermeras especialmente preparadas para el cuidado de niños, y es de suma importancia que los padres cooperen con ellas para ayudarles a amoldarse a su situación. Necesitan sentirse amados y sus lazos con el hogar deben mantenerse. Es normal que el niño se pase varios días llorando, como consecuencia de la nostalgia del hogar, en su primera estancia en un centro hospitalario.

No obstante, los niños no suelen sentirse aislados en el pabellón, si tienen otros pequeños con quienes jugar, y las enfermeras a quienes ven todos los días son cariñosas y comprensivas. Con frecuencia, después de su regreso al hogar, el niño sigue sintiendo —tanto física como emocionalmente —, durante algunas semanas, los efectos de la estancia en el hospital. Mas una vez reajustado a su vida normal, tiene muchas posibilidades de soportar mejor otra experiencia similar en el hospital, si ésta fuese necesaria en el futuro.

El niño que ha logrado amoldarse bien a las formas de vida en que ha crecido, puede decirse que, en realidad, no vive en circunstancias anormales. Definir en qué consisten éstas es, no obstante, algo relativo. Para un gitanillo, el niño que se despierta todos los días para comenzar unas jornadas sometidas a idénticas reglas, vive una existencia extraña y anormal. Sin embargo, aquel cuya vida se haya visto alterada por un grave trastorno ambiental, ya sea por sus propios problemas o por los de su familia, crecerá inexorablemente en condiciones desusadas, sea cual fuere su género de vida.

Su situación requiere especial atención con objeto de conferir a su niñez una atmósfera de normalidad. Cuando el pequeño se siente seguro, unos pocos incidentes extraordinarios no perjudican, por lo regular, su desarrollo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vid Tomo 4 Edit. Bruguera -El Niño y El Mundo-

El Individuo y su Relación con el Grupo La Familia y el Líder

RELACIONES DEL INDIVIDUO CON LOS GRUPOS: LA FAMILIA GRUPO PRIMARIO

CADA uno de nosotros es una individualidad, pero, de otra parte, todos formamos parte de alguna sociedad determinada. Y dentro de ella, todos somos miembros de un gran número de grupos: de un sindicato, de un club deportivo, de un partido político, de un grupo racial, de una familia, etc.

La mayoría de los grupos a los que podemos pertenecer en nuestra vida de adultos se parecen hasta cierto punto, tanto en sus normas como en su función, al grupo familiar. Es precisamente en el seno de la familia, con sus múltiples tipos de relaciones, donde por vez primera empezamos a aprender el valor y significado dé pertenecer a un grupo y cuando damos los primeros pasos hacia la socialización: el proceso de aprender en y con la sociedad. La familia proporciona tres ventajas principales al individuo y, en mayor o menor grado, lo mismo sucede con todos los grupos.

En primer lugar, la familia proporciona un tipo especial de marco de seguridad para todos sus miembros, ampliamente basada en el afecto y confianza mutuos y en los propósitos compartidos. El individuo no está solo; todo aquello que suceda a un miembro de la familia tiene grandes posibilidades de afectar a los demás. Dentro de este ámbito familiar, cada cual tiene un puesto, un status propio; los otros miembros le prestan apoyo para el logro de sus tareas específicas y de sus necesidades.

Dentro del medio ambiente familiar, cada uno goza de plena libertad para ser él mismo, para expresar sus ideas, esperanzas y estados de ánimo, o sus sentimientos negativos (odio, resentimiento, depresión, etc.), sabiendo que, por regla general, el grupo familiar comprenderá y tolerará la tensión resultante.

En segundo lugar, la familia presenta ciertas exigencias no específicas a cada uno de sus miembros para que todos contribuyan, dentro de sus respectivas posibilidades, al bien del grupo. Todos los miembros han de aprender a conformarse a estas exigencias. Puede que ello limite su libertad, pero, al mismo tiempo, es un elemento necesario en el proceso de integración social.

Finalmente, el grupo familiar otorga premios y castigos con objeto de que su unidad esencial sea conservada mientras sea necesario. Las recompensas suelen tomar fa forma de alabanza, aprobación, gratitud o aprecio. Los castigos consisten en reproches, censuras, limitación de libertades, exclusión temporal del grupo, y sentimientos de culpabilidad que aparecen cuando otros miembros de la familia resultan lesionados.

En el mundo exterior al hogar, otras formas de agrupamiento reflejan y desarrollan ese grupo. La escuela, la universidad, la firma comercial, la Iglesia, la administración local, los partidos políticos, etc., siguen la normativa del grupo familiar y funcionan con arreglo a ella: exigen cierto grado de lealtad y conformidad, pero también hacen concesiones respecto a las necesidades, la capacidad y las esperanzas de cada individuo.

racismo

Convivencia entre grupos de piel blanca y negra

Al igual gue en el hogar, estas agrupaciones, sociales de mayor número de miembros son gobernadas por un patriarca (el director de la escuela, el gerente, el sacerdote, el alcalde, el primer ministro), el cual, mientras se mantenga en su puesto, carga con todas las responsabilidades importantes del grupo.

La familia constituye un ejemplo de grupo primario en el que ser miembro no implica voluntariedad: todos lo somos por nacimiento, sin oportunidad de elección. Un segundo tipo de grupo primario es el de la raza; la identidad personal está íntimamente relacionada con la raza o la nacionalidad. Numerosos estudios sociológicos han demostrado que el sentido de identificación personal del individuo con su grupo racial o nacional constituye un factor determinante de su actitud, su carácter y su comportamiento.

Los factores de este tipo presentan problemas mayores en países de corriente liberal en los que grupos raciales diferentes tienen que vivir y trabajar juntos, como sucede en EE. UU., Malaya, etc. Las diferencias, aparentemente básicas, entre los diversos grupos culturales parecen difíciles de superar en los países en los que la integración es una de las principales metas políticas, y muestran claramente la profunda influencia de la identidad de grupo.

En otros países, las lealtades y animosidades- creadas por los grupos “secundarios” — o sea, aquéllos en que es posible el elemento electivo — pueden ser también causa de divisiones profundas. Por ejemplo, se desarrollan situaciones sociales tirantes allí donde las convicciones religiosas están en pugna, como sucede en la India, entre hindúes y musulmanes, o en Irlanda del Norte, entre católicos y protestantes.

La elección que cada individuo hace de sus grupos secundarios refleja, por regla general, sus gustos e intereses personales, la estructura de su personalidad y sus necesidades inmediatas. Puede optar por afiliarse a una confesión religiosa o a un partido político determinados, no tanto porque la elección le satisfaga intelectualmente cuanto para cubrir sus necesidades emocionales.

La calidad de miembro de un grupo secundario, o de un primario, permite al individuo identificarse con otras personas, que le prestarán apoyo permanente y que le brindarán oportunidades para que se erija en miembro eminente del grupo y alcance su status propio.

A veces existen ciertos grados de fricción entre los diferentes grupos a los que pertenece un individuo, lo cual origina en su fuero interno actitudes y sentimientos en conflicto. Ejemplo vivo de este tipo de situación lo constituyen para un joven esas tensiones tan frecuentes entre su familia y su pandilla de amigos.

En el curso del largo proceso de afianzamiento de su identidad y de su creciente independencia respecto al grupo familiar, es probable que el adolescente se rebele contra las posturas, als convicciones y normas morales de sus padres. Tiende, a rechazar todo aquello que éstos tienen por bueno, y se salva de la sensación de aislamiento si puede, al menos durante algún tiempo, pertenecer a un grupo de individuos de su misma edad y que pasan por una fase similar de desarrollo.

Esta rebelión de la adolescencia se convierte a veces en una crisis aguda que lleva una considerable carga de agresividad y potencia un espíritu destructivo. James Glover, psicoanalista británico, la ha denominado delincuencia funcional y afirma que es la causa de la formación de gangs o pandillas.

Aunque en el seno del gang, o grupo de adolescentes, puede que se exija cierto grado de comunidad de perspectivas, conducta y atuendo y se active cierta lealtad, de hecho la fuerza unificadora entre los miembros suele ser el antagonismo respecto a sus padres, o el rechazo de los valores de las personas mayores. Teddy boys, hippies, etc. protagonizan, entre otras cosas, una rebelión contra la interpretación formalista que los adultos dan a la responsabilidad. Todo lo que está orientado hacia la forma de pensar y de actuar del adulto se convierte para el adolescente en lo que Peter Blos, especialista americano en psicología del adolescente, ha llamado “objetos de odio compartido”.

Muchos de los disturbios entre grupos de estudiantes en Estados Unidos, Japón, Francia, etc., sólo podremos comprenderlos si admitimos la necesidad del adolescente de odiar y proyectar hacia la sociedad su confusión y agresividad no resueltas aún.

Un tercer grupo, de mayor entidad y consistencia, es el laboral. Los individuos que componen un grupo laboral puede que tengan poco en común, excepto el hecho de que fortuitamente tienen ante sí una tarea común.

Tres psicólogos americanos, Kurt Lewin, R. K. White y R. Lippitt, llevaron a cabo una larga serie de experimentos entre niños, en edad escolar y trabajadores de fábricas. Estos experimentos demostraron que en el factor eficiencia se obtenían resultados óptimos cuando los maestros, en el caso de los niños, y capataces, en el de los trabajadores, permitían a los miembros del grupo cierto grado de libertad en la toma colectiva de decisiones y la discusión libre sobre los métodos de trabajo más convenientes.

OTROS experimentos han arrojado aún más luz sobre la dinámica de grupo, o sea, sobre los móviles y actitudes desarrolladas por sus miembros, individual y colectivamente. Numerosos psicólogos subrayan la importancia de examinar los grupos en términos de interés. Todos pasamos a formar parte de un grupo para obtener la máxima compensación con el mínimo coste. En otras palabras, tenemos más posibilidades de satisfacer nuestras necesidades en el seno. del grupo, aunque hayamos de sacrificar parte de nuestra independencia.

Esta limitación voluntaria se lleva a cabo de dos formas. En primer lugar, los miembros del grupo eligen un líder, cuando éste no surge de una en su puesto rector, desciende el nivel de ansiedad dentro del grupo, causada por la incertidumbre sobre el status y la actividad de los otros miembros. En efecto, el líder se convierte en arbitro, con lo que los individuos en particular se sienten más seguros de sí mismos y menos amenazados por los restantes miembros de la agrupación a la que pertenece.

No obstante, tras la reafirmación del líder se pasa a una nueva fase en la que éste puede ser objeto de crítica por otros miembros que opinan que no es aconsejable concederle un poder excesivo. Al llegar a este punto se puede decir que el grupo es “democrático”, en el sentido de que, mientras el líder goza del apoyo general de la mayoría de los miembros, se halla asimismo expuesto al ataque de sus subditos y, si la mayoría así lo decide, puede ser remplazado por otro líder.

La segunda forma en que los grupos influyen poderosamente en nuestra conducta es presionando para que los individuos se adapten a ellos. Cuanto más tiempo permanezca unido un grupo, más importantes serán sus logros colectivos, más fuertes serán las normas comunes y sus perspectivas vitales, y más poderosa también la presión que el grupo ejercerá sobre el individuo. No se trata solamente de que el individuo esté de acuerdo con las normas del grupo, sino que éste exige que todos sus miembros se adapten a las mismas.

Para concluir, debemos hacer aquí mención de la situación de grupo como medio terapéutico en el tratamiento de afecciones neuróticas. En los últimos 40 años se han llevado a cabo numerosos experimentos con la llamada psicoterapia de grupo. Individuos que sufren diferentes desarreglos emocionales se agrupan a intervalos regulares en pequeños equipos, 10 a 14 personas por regla general.

A cada reunión suele asistir un psiquiatra, que deja que los asistentes a ella adopten su propia forma de discusión y crítica mutua; todos los miembros del grupo gozan de plena libertad para discutir abiertamente sus problemas y evaluar y criticar las contribuciones de los demás participantes.

Los principales objetivos de la psicoterapia de grupo son: ayudar al individuo a profundizar en el conocimiento de la naturaleza de sus problemas emocionales, reducir las posturas defensivas u hostiles hacia los demás, y proporcionar a todos los miembros del grupo interés y apoyo mutuos.

Muchos psiquiatras atribuyen los éxitos de esta terapéutica al hecho de que el grupo ofrece a la persona emocionalmente enferma una especie de “marco familiar” adulto. Dentro de la seguridad que así obtiene, el individuo experimenta una sensación de regresión y se hace dependiente del grupo mientras profundiza en los problemas de su personalidad. De esta manera consigue la comprensión positiva y el apoyo que le faltaron de niño en el marco original de su familia.

A menos que adoptemos la consciente decisión de separarnos de la sociedad, deberemos pertenecer a algún grupo. Como mínimo, a aquél en que nacemos, si luego no elegimos otros. De todos modos, sea cual fuere, el grupo constituye algo más que el total de sus miembros: es una entidad dinámica. Precisamente este dinamismo es el que proporciona a cada uno de sus miembros la energía para el pleno desarrollo de su personalidad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera -La Vida en Común Los grupos y el individuo –

Primeras Cirugias de la Historia Operaciones Quirurgicas

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS PRIMERAS OPERACIONES QUIRURGICAS

La medicina, de un modo u otro, es una profesión casi tan antigua como el hombre mismo. En cuanto a la cirugía, que es la rama de la medicina que se ocupa particularmente del tratamiento manual de las lesiones y de las enfermedades, viene siendo practicada desde hace varios siglos, aunque sólo desde el diecinueve comienza a ser considerada como algo más que un aspecto inferior de la profesión médica. Los “físicos”, con sus ensalmos y brebajes, fueron hombres importantes en la medicina primitiva.

Excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Ur han sacado a luz varios cuchillos de bronce, que parecen haber sido instrumentos quirúrgicos. Los arqueólogos han descubierto varios cráneos pertenecientes a las edades de la piedra y del bronce, donde se pueden ver incisiones perfectamente redondas. Estas incisiones fueron hechas en vida del paciente, pues hay prueba de su curación. Prácticas análogas se realizan todavía entre algunas tribus primitivas, para “aliviar” la epilepsia, la locura, etc.

Los griegos tuvieron grandes conocimientos quirúrgicos; los dos médicos más famosos fueron Esculapio e Hipócrates. Los romanos también tuvieron sus cirujanos; el más notable fue Galeno (de origen griego). Muchos de sus trabajos estaban dedicados a las lesiones que se producían en las luchas de gladiadores. Galeno hacía distinciones entre el músculo, el nervio y el tendón y describió técnicas para ligar los tendones rotos.

Además, trató las enfermedades intestinales e hizo extirpaciones de amígdalas. Muchos de los supuestos instrumentos quirúrgicos encontrados en las ruinas de Pompeya eran de bronce, y algunos, de acero. Desgraciadamente, durante siglos la cirugía tuvo muy pocos progresos.

Hay referencias de varias operaciones para extirpaciones de excrecencias y de piedras o cálculos, pero muy pocos fueron los conocimientos acumulados. Una de las primeras obras ilustradas sobre cirugía fue escrita por un árabe llamado Albucasis, que vivió desde el año 936 al 1013 de nuestra era. Habla acerca de los instrumentos, de operaciones para la extracción de cálculos (por ejemplo, en la vejiga) y sobre el tratamiento de las fracturas y dislocaciones.

A través de la Edad Media, los cirujanos adquirieron gran experiencia en las heridas de guerra y sus modos de tratarlas, pero no pudo desarrollarse un avance general de esta ciencia, porque estaba prohibida la disección de cadáveres. De hecho, no pudieron perfeccionar sus conocimientos. Uno de los más grandes cirujanos de la época fue el francés Guy de Chauliat (1300-1367).

Su libro titulado Chirugia Magna llegó a significar un avance cuando se imprimió, por fin, en 1478. Preconizaba el uso de bragueros para curar las hernias, aunque también desarrolló una técnica operatoria para tratar esta enfermedad. Se cree que fue Chauliat el primero en tratar las fracturas mediante métodos de tensión (esto es, usando grandes pesas suspendidas de cuerdas, para mantener el miembro extendido en correcta posición).

También a él se debió el método de colgar una cuerda a cierta altura sobre los pacientes, para que éstos, agarrándose a ella, pudieran moverse más fácilmente. Por otra parte, Chauliat insistió en la importancia que el conocimiento de la anatomía tiene para la cirugía.

La invención de la pólvora trajo consigo la producción de heridas más profundas y graves, lo que tuvo una gran influencia en la cirugía. Fueron aumentando los conocimientos acerca del cuerpo humano y de cómo había que tratar varios tipos de heridas. El Renacimiento dio en Europa un nuevo impulso al estudio de la anatomía y, con él, al consiguiente desarrollo de la cirugía.

Ambroise Paré (1510-90) fue uno de los grandes cirujanos de este período. Estuvo en el ejército y realizó una gran labor entre los heridos. Ideó nuevos procedimientos para curar las heridas y también reemplazó la cauterización (es decir, la quemadura) por las ligazones (ataduras), para evitar la hemorragia. Asimismo, proyectó miembros artificiales.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII , los conocimientos anatómicos   aumentaron   enormemente.   William Harvey   demostró   cómo se realizaba el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre, y Malpighi constató cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, por medio de numerosos y diminutos vasos capilares. Dos importantes cirujanos del siglo xviii fueron William Cheselden y John Hunter.

Primeros Quirófanos Parecido a los de Hoy

El primero se hizo famoso por sus operaciones para la extracción de cálculos en la vejiga, aunque también fue cirujano general y profesor. John Hunter fue investigador, además de cirujano. Como consecuencia de ciertos experimentos realizados con un ciervo descubrió que, cuando se liga una arteria, otras pequeñas arterias pueden llegar a desarrollarse para desempeñar la función de la principal. El primer paciente humano a quien sometió a tal operación tenía un tumor en una arteria de la rodilla, estado que anteriormente requería una amputación. El resultado fue un completo éxito.

Contrariamente a todos estos progresos en el estudio de la anatomía y de la técnica quirúrgica, las operaciones estaban limitadas por las angustias y dolores que se causaban a los pacientes, puesto que por entonces no había anestesia. Los cirujanos no eran estimados por su habilidad, sino por su velocidad en realizar la operación, y los mejores fueron capaces de amputar una pierna en menos de un minuto.

En 1800, se fundó el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos) y la cirugía se elevó a un plano más alto dentro del campo de la medicina. Empezaron a funcionar los grandes hospitales y la enseñanza de la anatomía fue incrementándose.

En 1799, Humphrey Davy descubrió que el óxido nitroso (gas hilarante) podía aliviar el dolor, y sugirió su uso en odontología. Pasaron algunos años, sin embargo, antes que un dentista estadounidense, llamado Wells, lo usase para la primera extracción indolora (1844). Usado solo, el óxido nitroso no resulta muy apropiado, por lo que pronto fueron probados otros compuestos. El éter y el cloroformo se utilizaron ampliamente.

La primera operación con anestesia de éter fue realizada en América, en 1846, y en el mismo año Robert Listón llevó a cabo en Londres una amputación, en un paciente sometido al gas del éter. James Simpson, cirujano de Edimburgo y pro;ej;r de obstetricia, decidió que el éter no era aconsejable en dicha rama y buscó otra sustancia. La encontró en el cloroformo, que le proporcionó a él y a sus amigos un buen número de noches felices. Enfrentándose con la oposición religiosa, empezó a usar el cloroformo para ayudar a sus pacientes. La oposición, sin embargo, cesó cuando trató con éxito a la reina Victoria en el nacimiento del príncipe Leopoldo.

Desde estos simples comienzos, el estudio de los anestésicos fue desarrollándose hasta hoy, que se usa una gran cantidad de ellos. Los nuevos compuestos evitan, en general, los desagradables efectos posteriores y son menos peligrosos. Muchos pueden ser administrados mediante una simple inyección y relajan completamente todos los músculos.

Este hecho es muy importante, porque, de otro modo, las “contracciones musculares” del paciente dificultan la labor del cirujano. Las anestesias locales son ampliamente usadas en odontología y para algunas operaciones abdominales. La cocaína, y otras sustancias análogas, al ser inyectadas paralizan los nervios de la región. No puede sentirse dolor mientras los nervios estén así afectados.

La aparición de los anestésicos ofreció nuevas posibilidades para un gran número de operaciones difíciles, que requerían mucho tiempo para practicarlas.. Esto no constituyó, sin embargo, el final de los problemas del cirujano. Aproximadamente, la mitad de las operaciones terminaba de un modo fatal para el paciente. Toda operación torácica o abdominal significaba una muerte casi segura. Esto no era debido a una deficiente cirugía o falta de cuidado, sino a las infecciones subsecuentes a la herida.

Incluso a tan ilustres cirujanos como Robert Listón y James Syme, se les morían, por esta causa, muchos de sus pacientes. Las secuelas de las operaciones (gangrena, descomposición y pus) eran consideradas etapas obligadas de la curación.

Aunque algunos cirujanos griegos aconsejaron la conveniencia de lavarse las manos antes de intervenir a los pacientes, este aspecto fue olvidado y la mayoría de los médicos usaban la chaqueta manchada de sangre. Cuanto mayor fuera la cantidad de sangre de la chaqueta, mayor era la reputación del cirujano. Para superar las calamidades de la sepsia (infección producida por gérmenes) tenemos que llegar a Joseph Lister (1827-1912), un cirujano muy escrupuloso y eminente.

Desanimado por las vidas perdidas en los procesos postoperatorios, incluso de las más pequeñas intervenciones, se propuso averiguar la causa. Habiendo sido informado acerca de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones, Lister dedujo que las heridas infectadas y la putrefacción eran debidas a los microbios existentes en el aire. Hoy sabemos que estaba en lo cierto.

Buscó algo con qué destruir los gérmenes y, durante un tiempo, usó preparaciones de ácido fénico. Trataba las heridas, los vendajes y todos los instrumentos con fenol para matar los gérmenes. Estos procedimientos antisépticos (contra los gérmenes) están reemplazados hoy por los sistemas asépticos (es decir, sin gérmenes), donde todas las cosas usadas en el campo operatorio se hallan esterilizadas (libres de gérmenes). De cualquier modo, fue a Lister a quien le cupo la honra de demostrar que la sepsia podía ser evitada.

El escenario quedaba ya preparado para posteriores avances en la cirugía y en la extensión del campo de las operaciones. Lister demostró el éxito de sus métodos y se desarrolló la cirugía conservadora (es decir, que cura los miembros en lugar de amputarlos) . Se pudo, entonces, abrir la cavidad corporal, incluso el cerebro, con pequeño riesgo, y continuaron apareciendo nuevas técnicas e instrumentales.

Las transfusiones de sangre y el descubrimiento de los antibióticos ayudaron al cirujano, y hoy pueden ser llevadas a cabo operaciones muy largas con bastante seguridad. Durante la segunda guerra mundial se han realizado avances espectaculares en el tratamiento de las heridas, principalmente debidos a los antibióticos y a la cirugía plástica.

Con todos los progresos de la anestesia y de las técnicas operatorias, el corazón seguía siendo intocable aún. Interrumpir la circulación de la sangre durante un minuto suponía un daño irreparable para el cerebro. Sin embargo, hace pocos años, se descubrió que, si se enfría el cuerpo por debajo de la temperatura normal, las necesidades de oxígeno disminuyen. Enfriando el cuerpo (hipotermia) por inmersión en agua helada o haciendo circular la sangre a través de uña máquina refrigeradora, se han realizado operaciones hasta de 45 minutos de duración. Ahora son posibles operaciones más largas, usando el corazón-pulmón artificial.

Esta máquina realiza la misión del corazón y de los pulmones, mientras aquél o alguna de las arterias principales están siendo intervenidas. El éxito de las operaciones a corazón abierto se debe al funcionamiento de estas máquinas.

Actualmente todas estas técnicas han sido superadas por la exponencial evolución tecno-informática del siglo XX, pero no hay dudas que la escalera al éxito de hoy, son aquellas grandes ideas y métodos con que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas, las cuales, muchos de ellas no tuvieron finales felices, de todas maneras aquellos transplantes que parecían imposible, pudieron hacerse y abrir una gran esperanza de vida a millones de pacientes.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 91 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología -Historia de las Cirugías –

Fabricación de Abono Orgánico Con Residuos o Basura

APLICACIÓN DE LA FERMENTACIÓN DE PRODUCTOS ORGÁNICOS

La civilización de nuestros días tiende a concentrar a la gente en las grandes ciudades. El envasado de alimentos se incrementa cada vez más, y el resultado de ello es la acumulación de los restos de los envases y envoltorios en las basuras. Estos dos factores plantean problemas difíciles de resolver a los servicios de limpieza de muchas ciudades. Se calcula que cada mil habitantes de una ciudad acumulan, diariamente, cerca de una tonelada de basuras domésticas: cenizas, papel, cascaras, latas de conserva, etc. Estos residuos deben ser tratados convenientemente, en beneficio de la sanidad pública.

En la actualidad, suelen usarse dos métodos principales: la cremación y el amontonamiento. El primero es, ciertamente, muy higiénico, pero el costo del equipo necesario para quemar 60.000 toneladas diarias, por ejemplo, de basura, es muy elevado.

Además, está el problema del humo que se produce; problema que va en aumento a medida que las disposiciones sobre la “pureza del aire” se van haciendo de aplicación cada vez más frecuente. Y aún es más importante el problema de los residuos, pues también hay que eliminar las cenizas que resultan. Por lo tanto, la cremación no es un método satisfactorio para la eliminación de basuras.

El amontonamiento resulta económico, pero su necesidad más importante es la del espacio, y éste escasea cada vez más. Por último, los montones de basura son insalubres y poco agradables y, si no se recubren convenientemente, pronto se convierten en lugares de reproducción para las moscas, las ratas y otras plagas.

El amontonamiento de basuras controlado ha representado un papel importante en la recuperación de terrenos de mala calidad, pero, tarde o temprano, los lugares de depósito acaban llenándose y, como consecuencia, debe recurrirse a la búsqueda de nuevos sistemas para tratar los residuos urbanos.

En las sociedades primitivas, los productos de desecho de las viviendas humanas fueron siempre devueltos directamente al suelo, de forma que la conservación de la materia orgánica de éste no era un problema. El cultivador inteligente de nuestros días devuelve al terreno todo lo que puede (hojas de té, residuos de café, hierbas cortadas, etc.) mediante el sistema de los estercoleros o capas de mantillo.

La continua siembra y recolección de las cosechas del campo, sin reponer la materia orgánica, destruye pronto la composición del suelo. Naturalmente, no podemos echar directamente en los campos, en grandes cantidades, las basuras urbanas. Incluso si eso fuese admisible desde el punto de vista higiénico, el precio del transporte lo haría prohibitivo. Sin embargo, recientemente se ha demostrado cómo pueden convertirse los desperdicios domésticos en productos útiles y cómo servirse de ellos eficazmente, con beneficio económico.

Esto se consigue fermentándolos, es decir, sometiéndolos a la acción de las bacterias, que los descomponen en productos inofensivos, los cuales pueden venderse fácilmente como abono. Con esto, los problemas de la eliminación de las basuras y de la fertilidad del suelo se resuelven simultáneamente.

El lodo depositado en la purificación y recuperación de aguas residuales plantea otra dificultad. Después del proceso de tratamiento en las plantas de purificación, se convierte en un material inofensivo, pero su eliminación en grandes cantidades constituye un problema.

A menudo este lodo se esparce sobre los terrenos de cultivo con buenos resultados, pero no es fácil manejarlo en forma líquida. Se puede secar el lodo antes de usarlo, pero la necesidad de espacio y tiempo requeridos es demasiado grande. Por eso, la mejor solución que puede idearse es la de fermentarlo con basuras, tras de haberlo mezclado con ellas. Si se lo utiliza conteniendo un 70 % de humedad, abonos orgánicos y usarse en la fermentación de basuras en lugar de agua. Este lodo mejora el abono orgánico resultante, pero no es, en forma alguna, esencial para el proceso.

ASPECTOS  BIOLÓGICOS  DE  LA FERMENTACIÓN
El principio básico de la fermentación para la producción de abonos orgánicos compuestos (compost) es la descomposición del material por la acción de microorganismos en presencia de aire. Este principio es el mismo, tanto en el amontonamiento de hojas hecho por el jardinero como en las grandes instalaciones para el aprovechamiento de las basuras urbanas.

En ausencia de aire (por ejemplo, si el material está empapado de agua o empaquetado compactamente), se multiplican otros microorganismos anaerobios y el material adquiere un olor a podrido, convirtiéndose en un lugar de reproducción para las moscas. Cuando la fermentación se lleva a cabo correctamente, no existe tal problema. Las bacterias y los hongos aerobios, es decir, los que necesitan del aire, se encuentran normalmente en los desperdicios y no hace falta añadirlos.

Con una cantidad de aire y de humedad adecuada se multiplican rápidamente, y no sólo descomponen los desperdicios, sino que matan los gérmenes indeseables, los parásitos y las semillas de las malas hierbas. Esto se lleva a cabo, en parte, por la naturaleza antibiótica de los hongos y, en parte también, por el calor desprendido por las llamadas bacterias termófüas (afines al calor) .

Se producen temperaturas del orden de los 70 ° C en las adecuadas fermentaciones, y ninguna bacteria patógena puede sobrevivir largo tiempo en estas condiciones. El lodo de la  purificación de las aguas residuales tiene siempre una composición muy semejante, pero la basura varía mucho, especialmente de invierno a verano.

En invierno, hay una gran proporción de cenizas, y, en verano, la cantidad de materia orgánica (desperdicios vegetales) es mucho mayor. Afortunadamente, el proceso puede tener lugar dentro de un margen muy amplio de composición. Sin embargo, resulta más eficaz cuando la razón carbono/nitrógeno es del orden de 30:1.

Cuando este cociente es más elevado (por ejemplo, cuando existen muchos papeles), el proceso es más lento, debido a que el nitrógeno se consume más rápidamente. La adición de compuestos de nitrógeno tiene cierto interés. El abono, una vez terminada su fabricación, debe tener una razón C/N de aproximadamente 20:1.

La fabricación de abonos orgánicos por medio de amontonamientos de basuras hechos en jardines y huertas es un proceso muy lento, debido al escaso grado de división de muchos de los materiales usados y a lo bajo de las temperaturas al aire libre. También resulta un obstáculo la falta de una buena aireación. En las plantas industriales de fermentación, estas desventajas se evitan por medio de la trituración del material, antes de comenzar su fermentación, y por un mezclado continuo.

El aire puede añadirse a voluntad, y esto acelera considerablemente el proceso. Lo que llevaría muchos meses en un jardín, en una fábrica moderna tiene lugar en sólo unos días. La destrucción durante el proceso de todos los microorganismos perjudiciales elimina los peligros para la salud pública, al hacer uso del abono, incluso cuando se incorpora el lodo de la purificación de las aguas residuales.

TÉCNICAS DE  FERMENTACIÓN  DE RESIDUOS URBANOS
En los últimos años, se han empleado distintos procesos en varias partes del mundo. Todos llevan aparejados el uso de grandes tanques para la fermentación del material y, en general, los procesos son muy parecidos. Se diferencian en el grado de selección empleada y en el momento en que ésta tiene lugar.

Como es lógico, las latas y otros objetos metálicos no pueden aprovecharse para fabricar abonos; por ello, se eliminan mediante detectores magnéticos y otros métodos de extracción. Estos funcionan deteniendo o invirtiendo una cinta transportadora, de tal forma que el objeto metálico puede separarse.

También pueden recuperarse los vidrios, papeles y trapos. Las piedras, las escorias, etc., no tienen ningún valor y, por tanto, se tiran o se aplastan y trituran con martillos y molinos. En algunos métodos, solamente se recuperan los metales, y el resto del material, incluido el vidrio, se muele y pulveriza, pasando a los tanques de fermentación. Un método de este tipo es el sistema SMG – Multibacto, utilizado en Suiza.

El material pulverizado se conduce a la parte superior de una torre, junto con el lodo de la purificación de aguas residuales, y se vierte a través de varios pisos, mientras va siendo agitado. Se aplica aire y humedad de acuerdo con las necesidades y, al cabo de sólo 24 horas, en la base de la torre se obtiene un abono utilizable. En la fase  final  tiene  lugar  cierta  desecación,  de modo que el abono obtenido es limpio y quebradizo.

El proceso de selección de los materiales puede tener lugar antes de que ocurra cualquier fermentación o después de un tratamiento preliminar. Esto último resulta, ciertamente, más limpio, ya que la fermentación ha eliminado una gran parte de los materiales en descomposición.

La posibilidad de que se añadan a los campos trozos de cristal cortantes con el abono ha producido alarma con frecuencia, pero ella carece de fundamento. Cuando se hace la separación de forma apropiada, o se utilizan sistemas de trituración, lo único que llega al campo son trozos de cristal pequeños y redondeados, parecidos a granos de arena. En este tipo de fermentaciones se encuentra la solución de varios de los problemas planteados por la civilización. Las basuras se convierten en un abono útil para los campos.

Nunca se ha producido una disminución en la demanda de esta clase de abonos orgánicos, que se pagan a precios de casi 6 dólares por tonelada. La mayoría de las autoridades urbanas los venden por contratación a una empresa, que es la que se encarga de la distribución del producto. De esa forma, no se arriesgan a almacenar cantidades demasiado grandes de material.

Si está bien fabricado y su proceso terminado, el abono orgánico de esta clase no tiene olor ni representa ningún peligro para la salud. Se maneja y empaqueta fácilmente, siendo también fácil aplicarlo al terreno, para mantener la fertilidad del suelo.

Esquema del Método Thompson

El tamiz de compuertas Thompson es uno de los dispositivos que se utilizan en la fabricación de abono orgánico. Consiste en un tambor hexagonal giratorio, con tres de sus lados perforados. Las basuras (seleccionadas o no, trituradas o enteras) se introducen por la puerta o tapa principal. Junto con el lodo de la purificación de las aguas residuales. Después de un periodo de rotación, se abren las compuertas de las paredes perforadas y penetra el aire, activando ia acción bacteriana. A intervalos, se hace girar el tambor durante un corto tiempo. Al cabo de unos 4 días, la fermentación es completa y el abono se descarga por rotación, manteniéndose las perforaciones abiertas. En caso de haber latas y botellas, se descargan después paro amontonamiento. No se debe tocar rsads con las manos.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°90 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología – Ciencia Aplicada: Fabricación de Abono –

Causas de Muerte en el Mundo en el Siglo XX

ESTADÍSTICAS HASTA EL AÑO 1965

El nivel de vida y las condiciones ambientales influyen decisivamente en la causa de la muerte de los hombres. En un reciente informe epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud, que resume la crónica de ésta, se exponen las causas de defunción en los países de alto nivel de vida y en los de desarrollo medio y subdesarrollados.

Respecto al primer grupo, se han recogido datos estadísticos de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Federal Alemana, Suecia y Suiza.

En este grupo de países se encuentra que, en el año 1951, el 73 % de todas las defunciones fue secuela de cinco causas: 1°) cardiopatías; 2°) cáncer; 3°) lesiones vasculares relacionadas con el sistema nervioso central; 49) accidentes, y 5′) gripe y neumonía.

En años posteriores, hasta 1961, se mantienen, con ligeras variaciones, estas causas de defunción. Las enfermedades del corazón, que constituyen el problema más acuciante con que se enfrenta la medicina’ de los países desarrollados, producen unas 300 muertes por cada 100.000 habitantes; por tumores malignos mueren 175 personas; las lesiones vasculares originan unas 140 víctimas; los accidentes, 50; la gripe y la neumonía, 40.

En el grupo de personas con edad de 65 años en adelante son particularmente importantes las cardiopatías, cuya tasa media es 2.084 defunciones por cada 100.000 habitantes. También en este grupo de personas de edad avanzada se agudizan los casos de muerte por cáncer, por lesiones vasculares, por accidentes, y por gripe y neumonía. Sin embargo, si se considera sólo a los niños de 1 a 4 años, la causa principal de muerte la constituyen los accidentes y, a continuación, la gripe y la neumonía.

El panorama es bastante distinto en los países medianamente desarrollados y en los subdesarrollados. En los datos recogidos de Ceilán, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Israel, Japón, Islas Mauricio, México, Panamá, República Árabe Unida y Trinidad – Tobago, se encuentra que las cinco causas principales de defunción son las siguientes: 1°) gastroenteritis; 2°) gripe y neumonía; 3°) cardiopatías; 4°) cáncer, y 5°) accidentes.

Todas estas enfermedades abarcan el 30 %, aproximadamente, de los óbitos, cifra que, al compararla con la de los países desarrollados, señala que en estos últimos las causas de muerte están mucho más definidas. Respecto a las gastroenteritis, el grupo de menos edad y el de más edad son los más afectados por estas enfermedades, que ocasionaron, entre los niños de 1 a 4 años, la mortalidad media más elevada por cualquier causa, y tuvo por consecuencia e! 20 % de todas las defunciones.

Las tasas de mortalidad por cardiopatías aumentaron, desde el año 1954 al de 1960, en Israel, Japón, Islas Mauricio y República Árabe Unida, lo que quizás indique que sus condiciones ambientales van acercándose a las de los países desarrollados y, en consecuencia, que su nivel de vida aumenta.

Aunque la tuberculosis no se encuentra entre las cinco causas primeras de defunción en los países subdesarrollados, hay que destacar todavía su importancia, ya que es, precisamente, la sexta, a continuación de los accidentes; en el grupo de edad de 15-44 años supone un 7 % de todas las defunciones, y arroja una tasa media de mortalidad de 26 por cada 100.000 habitantes.

En resumen, el estudio de los países de América del Norte Europa y Oceanía muestra que las cardiopatías y las neoplasias malignas (cáncer) son las causas principales de defunción. En América Central y del Sur, estas enfermedaces, aunque fueron adquiriendo importancia en 1960, todavía son sobrepasadas por la gastroenteritis.

tabla muerte en el mundo

tabla muertes en el mundo siglo xx

Mapa de las Causas de Muertes en el Mundo en el siglo XX

Muestra cuáles fueron las principales causas de muerte a lo largo del siglo XX y los resultados son sorprendentes.
La principal causa de muerte en el siglo XX fueron las “enfermedades no contagiosas”, es decir, dolencias cardiovasculares (ataques al corazón, ictus…), pulmonares o mentales.

causa muerte en el mundo

Fuente Consultada:
TECNIRAMA – Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología N°88

La Higiene en la Alimentacion El Cuidado de la Salud Personal Comer Sano

La Higiene en la Alimentación
El Cuidado de la Salud Personal

la higiene en el pasado

Imagen de 1870 cuando anciana en Venecia despioja a una joven que vivían a sus anchas en ropas y cabellos.

  Las Pestes en la Historia
  La Medicina en Grecia y Roma
  Vivir en la Edad Media
  Malas Noticias en el Mundo

LA HIGIENE DE LA ALIMENTACIÓN.
Toda persona en condiciones normales suele orientarse por sí misma, sea por el apetito, sea por la costumbre, hacia una dieta conveniente para su salud. De todos modos, hoy se cometen en el campo de la alimentación muchos abusos, los cuales pueden desembocar en diversos trastornos del organismo.

La nutrición de un hombre normal será suficiente si toma al día un litro de leche, una ensalada y dos platos complementarios de verduras tiernas, un plato de carne y dos huevos, a lo cual puede añadirse pan, mantequilla y fruta.

La dieta vegetariana pura contiene únicamente verduras y frutas, y si no se le adicionan otros alimentos, prácticamente no puede proporcionar una nutrición suficiente, puesto que el intestino humano no está acondicionado para contener la cantidad de alimentos que serían necesarios para un régimen a base de verduras solamente. La dieta lactoovo-vegetariana, constituida por leche, huevos y verduras, es más normal y con ella no se sobrecarga el tubo digestivo y, en cambio, se proporcionan al organismo suficientes calorías.

Es importante mantenerse en un término medio, pues la ingestión de carne no envilece, como creen algunas personas, sino que constituye un medio normal de adquirir proteínas y otras sustancias de tipo vitamínico, pero no debe abusarse de comidas muy sobrecargagas de proteínas y grasas, defecto muy extendido entre las clases sociales pudientes, pues ello ocasiona no pocos trastornos, como la arteriesclerosis, la obesidad, lesiones cardíacas, etc. La alimentación será, pues, sencilla, proporcionada, con suficiente, pero no excesiva, cantidad de proteínas y con un claro predominio de alimentos frescos y naturales (frutas, verduras, etc.).

La leche de vaca posee la mayoría de los elementos nutritivos necesarios: proteínas, azúcar, grasas, sales minerales, etc. La calidad de proteínas que contiene es parecida a la de las carnes y muy superior a la de las gramíneas y verduras. El azúcar de la leche se denomina lactosa e interviene activamente en el proceso de la agnación de la leche, pues fermenta y da lugar a ácido láctico.

La grasa de la leche contiene gran cantidad de vitamina A. Entre sus sales, la más abundante es el calcio. También es rica en vitaminas B, E y D. La leche es el alimento más fácilmente digerible, puesto que se aprovecha con suma facilidad todo su contenido. Entre los productos lácteos destacan por su gran poder alimenticio la mantequilla y el queso.

La carne es muy rica en proteínas, mientras que su contenido en grasa varía según su naturaleza. Posee escasas vitaminas, aunque el valor alimenticio de algunos productos animales (hígado, por ejemplo) es bastante elevado. El inconveniente que presenta la ingestión de carnes son sus residuos, ya que a veces cuestan de eliminar y predisponen para diversas enfermedades. En la dieta normal no debe incluirse un plato de carne y pescado en la misma comida.

El pescado no difiere en cuanto a su valor nutritivo de las carnes en general, pero se ha de prestar gran atención a su conservación, pues se deteriora con facilidad.

Los huevos poseen gran valor nutritivo. Sus proteínas son de excepcional calidad y su grasa se asimila por el organismo con suma facilidad. Contienen vitaminas en cantidad apreciable y diversos minerales (calcio, fósforo, hierro). Después de la leche, el huevo es el mejor alimento para un organismo en crecimiento.

El trigo contiene almidón, proteínas, vitaminas y minerales en abundancia. La harina corriente obtenida a partir del mismo, a pesar de habérsele separado gran parte del salvado, retiene muchas de sus sustancias nutritivas. El centeno es parecido en su composición al trigo, pero el pan que se obtiene con él, resulta más oscuro. La cebada suele utilizarse para ser añadida a la sopa, papillas, etc.

El maíz se emplea sobre todo en la nutrición del ganado, pero también constituye un buen alimento para el hombre. Contiene más grasa que otros granos. La avena posee también mucha grasa y se emplea, principalmente, para los desayunos. Es laxante. El arroz es el alimento básico de diversos pueblos orientales.

El contenido en azúcares de las gramíneas es casi constante. Sus proteínas no son de gran calidad y suelen carecer de algún que otro elemento imprescindible para la dieta del hombre.

Entre los azúcares, el que corrientemente se consume es la sacarosa, que se desdobla en el organismo en dos partes: glucosa y levulosa. La primera es la que se asimila. Hay muchas sustancias alimenticias que contienen gran cantidad de azúcar: jarabes, miel, frutas en conserva, mermeladas, compota, jaleas, confituras, etc.

El azúcar se asimila con facilidad y ofrece al organismo los hidratos de carbono en forma pura, produce una rápida recuperación de energías y es conocido el hecho de que muchos individuos sometidos a intensas pruebas físicas (deportistas, etc.) resisten mejor si toman azúcar durante las mismas. Otra gran ventaja de este alimento es la sensación de saciedad que proporciona.

Es útil que las personas sometidas a dietas de adelgazamiento o escasas por cualquier otra razón, tomen siempre un postre azucarado, ya que con ello queda satisfecho su apetito. No hay que abusar, por otra parte, de este alimento, puesto que, ingerido en gran cantidad, puede producir una irritación del tubo digestivo, así como coadyuvar a la obesidad.

Las verduras son muy útiles por su gran contenido en vitaminas, minerales (hierro), pero carecen casi por completo de valor calórico, Sirven, además, para regularizar el régimen intestinal, pues la gran cantidad de residuos (sobre todo celulosa), favorece la marcha de las deposiciones. Su cocción destruye muchas de sus vitaminas.

Historia de la Lucha Contra el Tifus, Fiebre Tifoidea y Disentería

ENFERMEDADES EPIDÉMICAS EN LA EDAD MODERNA: TIFUS, FIEBRE TIFOIDEA Y GRIPE

Entre las demás enfermedades epidémicas de esta época , el tifus exantemático, descrito y denominado por Boissier de Sauvages en 1760, existía en estado endémico en las regiones pobres donde hacía reinar la miseria y bajo la forma de epidemia durante las guerras. Ataca, en primer lugar, a los soldados en lucha, en malas situaciones físicas, que viven en condiciones de higiene deplorables, y después a las poblaciones civiles. Se asocia con frecuencia a la disentería.

Es responsable del fracaso de numerosas expediciones militares. Lo encontramos durante la Guerra de los Treinta Años, luego en el sitio de Lovaina (1631), en Praga (1742), en Egra, en el Canadá, donde en 1746 asola las tripulaciones de la flota del duque de Aville. Se observa en Cotinga (1767), en Moscú (1780), en Algeciras. Se dan casos en Rúen, Brest, París (1794), que cura Pinel.

En 1797, ataca a Galicia. Durante las guerras del Imperio respeta relativamente los ejércitos, mientras ataca los ejércitos enemigos en Austerlitz e incluso lo llevan a Borgoña los prisioneros. Durante el sitio de Zaragoza, Reveillé-Parise estudia una epidemia. Pero, a partir de 1812, acomete contra las tropas francesas una ofensiva que en dos años destruirá prácticamente la Grande Armée, provocando pérdidas mucho más elevadas que las debidas al fuego enemigo. Para Destaing, el gran vencedor de Napoleón no fue el frío, sino el «General Typhus».

De Kerckhove nos dice que la epidemia empieza durante la travesía de Polonia. Después, atravesado el Niemen, ataca a las tropas francesas, cansadas por las marchas forzadas y las malas condiciones atmosféricas, sin recibir ninguna distribución de víveres. Cuando llegan a Moscú, sus pérdidas totales se elevan a dos tercios de sus efectivos. Después de una mejora temporal en la ciudad santa, el tifus vuelve a cobrar fuerzas durante la retirada. En Polonia diezma á las débiles unidades que el príncipe Eugenio intenta reconstruir con duros trabajos.

Larrey cae enfermo y se cura. El tifus «hace estragos» en los ejércitos que repliegan, en las guarniciones dejadas por el emperador en Dantzing, en Dresde, en Magdeburgo y en Torgau, cuyo gobernador, el conde de Narbona, sucumbirá y Desgenettes dejó un cuadro escalofriante de la epidemia en esta ciudad. Más adelante, en 1813, entre el Elba y el Rin, más de 40.000 enfermos de tifus llenan los hospitales, desbordados por el número de enfermos: la situación era espantosa. «Miles de carros, cuenta Erckmann-Chatrian, cargados de heridos y sobre todo de enfermos se suceden en una fila ininterrumpida camino del Rin.» Pero el tifus atraviesa el río. Alcanza también, a su vez, a la población (en Alsacia y Lorena se cuentan 60.000 víctimas).

Se llenan pronto los hospitales militares y los hospitales civiles. Se crean los hospitales de auxilio y, en 24 horas, la población de París proporciona más de 6.000 camas. Hecho curioso, en estos hospitales improvisados de Roule, deMenilmantant, de Montmartre, la moralidad es menos importante que en los hospitales bien organizados. Laénnec, en su servicio, intenta reagrupar a los reclutas bretones e intenta luchar con su nostalgia empleando su lengua. 746 miembros del hospital enfermaron del tifus y de ellos 204 murieron. Es imposible calcular el número considerable de víctimas, tanto civiles como militares. El tifus contribuyó enormemente a la derrota francesa y a la caída del Imperio con todas sus consecuencias.

tifus

Durante dos siglos, el tifus no había sido considerado como contagioso. Y sólo se afirma esta idea en 1809, en España, lo hace Reveilla-Parise que habla de «virus». Insiste en el aire contaminado de las ciudades sitiadas y de los hospitales, en la fatiga y la conmoción del sistema nervioso de los jóvenes soldados.

Algunos años más tarde, de Kerckove da como prueba del contagio el hecho de que los judíos polacos no habían sido afectados hasta después del paso de las tropas, y sin sacar conclusiones insiste en la frecuencia de la miseria.

El tratamiento es sólo sintomático: laxantes suaves, vomitivos, sudoríficos, quinina, bebidas estimulantes, baños calientes o fríos, era lo único que se aconsejaba. Reveillé-Parise era hostil a las sangrías.

La fiebre tifoidea, no aislada todavía, se confunde con el tifus y las disenterías. Es posible que las observaciones de Spigel (1604), de Hoffmann (1682) concernieran a casos de fiebre tifoidea. Es probable, según las publicaciones de Strother (1729), de Gilchrist (1735), de Chirac (1725), que las lesiones señaladas por Morgagni tras las picaduras se refieran a esta enfermedad.

Tres epidemias importantes parecen haber sido epidemias de fiebre tifoidea: la primera en Gotinga en 1760 (Rippenhausen, Mayer) se extiende a toda Alemania; la segunda, la de Bretaña, ataca a la mitad de las tripulaciones de la nota del almirante de Orvilliers y le impide desembarcar en Inglaterra. Ésta se une a una epidemia de escorbutoy de tifus; la última, en fin, estudiada por Jacobi y Ecker, se observa en Alemania de 1783 a 1789.

Se llama disentería a todas las afecciones caracterizadas por exoneraciones sangrantes y flemosas, inevitables y múltiples. Se trata de un grupo confuso que reúne diversas enfermedades todavía no individualizadas, es muy probable que muchas de entre ellas sean disenterías bacilares. En 1626, Senne afirma que son contagiosas.
Frecuentemente asociada al tifus, la disentería se observa sobre todo en los ejércitos en lucha.

La señala, ya en 1616, Von Hilden, y después Charles-le-Poix. Entre 1620 y 1625 asola Lyon, Tula y Metz; 1776 Bretaña, en 1736, Holanda. Entre 1744 y 1747 ataca la flota inglesa ante Menorca. Hace estragos durante la Guerra de la Independencia americana.

En 1792, en Valmy, desempeña un papel importante respecto al ejército prusiano, y Goethe nos hace ver el desastre de dicho ejército en retirada, bajo la lluvia, en el barro, con filas de coches cargados de enfermos. Ataca al ejército de Oriente, durante la campaña de Rusia, luego en 1813. Se propaga entonces por toda Europa y en Francia se señalan focos importantes en Versalles y en Turena.

En su etiología, después de haber invocado el calor, el enfriamiento, la humedad, una alimentación defectuosa en los famélicos, el abuso de frutas verdes y carnes saladas, se incriminó el papel de las aguas de bebida. En efecto, Dazillese da cuenta de la desaparición de la disentería en la isla de Bourbon, cuando entre 1734 y 1750, La Bourdonnais hizo recoger convenientemente el caudal de la Grande Riviére. Read, por su parte, observa la frecuencia de la enfermedad en los que beben agua de los pozos situados cerca de las letrinas. Linné insiste en el papel de estas últimas, Bergeron incrimina a un virus que se adhiere a los entarimados y a los muros, y Desgenettes al amontonamiento de los enfermos. Para su tratamiento Helvétius preconiza la ipecacuana.

La. gripe, llamada así en 1742, también denominada: la locuela, la influenza, la coqueta, la fiebre catarral, etc. Y bajo estos nombres se inscriben numerosas afecciones febriles diversas. Se manifiesta por medio de epidemias estacionales, algunas de ellas benignas, otras muy mortales, en 1610, en París, se observa una epidemia grave. Más adelante se suceden otras en Inglaterra en 1658, luego en 1669, y en 1676 gana Francia, Italia y España.

En Londres es muy dura y causa más muertos que la epidemia de peste de 1665. En 1729 se inicia en Europa central una epidemia que alcanza la Europa occidental. En Francia alcanza a 200.000 personas, y debido a sus complicaciones pulmonares es fatal para numerosos ancianos. En 1780, una epidemia particularmente grave vuelve a causar estragos.

Estas epidemias duran varios meses y se ignora completamente la naturaleza de la enfermedad. En 1728, Hoffman considera que la causa es una alteración de la serosidad que depende de las vicisitudes del aire. Para Baille se debe a un miasma, para Cabanis se trata de una enfermedad inflamatoria. Por mortíferas que fueran ciertas epidemias, sus consecuencias eran relativamente limitadas en un plano general, pues los que desaparecían eran sobre todo los ancianos. Señalemos que antaño, la gripe tenía la fama de proteger contra la peste.

Fuente Consultada:
Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail
Grandes Pestes de la Historia – Wikipedia – Enciclopedia Encarta
Por Araceli Boumera

Historia de la Vacuna Contra Poliomielitis

Bebe Azul Vivien Thomas Vida y Obra Biografia El Carpintero Americano

El carpintero estadounidense

Vivien Theodore Thomas Vivien Theodore Thomas  fue un técnico quirúrgico afro-americano que, en la década de los 40, desarrolló una técnica quirúrgica para tratar la tetralogía de Fallot.

Nació en New Iberia, cerca de Lago Providencia (Louisiana, Estados Unidos) el 29 de agosto de 1910. Su familia se trasladó posteriormente a Nashville (Tennessee), donde en la década de los 20, estudió en escuelas públicas, entre ellas, en la Pearl High School (conocida ahora como Pearl Cohn Magnet High School) en un sistema educativo marcado por la segregación racial. Trabajó como carpintero para financiarse sus estudios y en 1929 se matriculó como estudiante pre-médico en el Tennessee Agricultural and Industrial College.

La gran depresión, iniciada este año, le arrebató sus ahorros y le forzó a abandonar los estudios que había comenzado y a emplearse en 1930 como ayudante en el laboratorio de Alfred Blalock  en la Vanderbilt University (Nashville, Tennesse). Sus habilidades como ayudante de cirugía y de investigador asociado (juntos investigaron las causas del choque hipovolémico que derivaría luego en el síndrome de aplastamiento), condujeron a Blalock a llevarlo consigo cuando se mudó a la John Hopkins University (Baltimore, Maryland) durante 1941. Fueron con él, su esposa Clara y su hijo. En 1943, Blalock comenzó a colaborar con la doctora Helen Taussig , que tenía una idea de cómo tratar el síndrome de los “bebés azules” (tetralogía de Fallot y otras cardiopatías congénitas).

La doctora Taussig también sufrió discriminación, en su caso de género, ya que si bien la John Hopkins University que admitía mujeres la aceptó; sólo la contrató como profesora titular cuando ya era reconocida internacionalmente y tras dieciséis años de desempeñar un puesto como mera instructora. Además, Taussig fue una adelantada en su tiempo pues apoyaba el ingreso de la gente de color a las facultades de medicina y al sistema de seguro social Medicare y el derecho al aborto. Ella sugería que un procedimiento adecuado para mejorar el síndrome de los “bebés azules” sería aumentar el flujo sanguíneo desde el corazón a los pulmones, lo que suponía el desarrollo de una técnica quirúrgica harto complicada y demandaba la creación de nuevos instrumentos médicos.

Thomas entendió su idea y, tras dos años de trabajo y de experimentos con 200 perros, desarrolló un procedimiento quirúrgico experimental satisfactorio. La primera perra operada, llamada Ana, es el único animal cuyo retrato cuelga de las paredes de la John Hopkins University. A fines de 1944, Blalock, asistido por Thomas, operó a la primera paciente, Eileen Saxon, que sólo sobrevivió dos meses. Sin embargo, el siguiente paciente, una niña de once años, recibió el alta hospitalaria a las tres semanas de ser intervenida.

Ambos casos y un tercero más, el de un niño de 6 años, fueron el núcleo de un artículo publicado por Blalock y Taussig en 1945 en el Journal of the American Medical Association (Blalock A, Taussig H. The surgical treatment of malformations of the heart in which there is pulmonary stenosis or pulmonary atresia. JAMA 1945; 128:189-202) en el que Vivien Thomas ni siquiera fue mencionado. Obviamente el procedimiento se conoce como de Blalock-Taussig. En un año, se realizaron más de 200 operaciones. (imagen: herramienta quirurgica creada por Vivien Thomas)

Mientras tanto, Thomas comenzó a formar a otros cirujanos en el procedimiento, pero su precariedad salarial le obligó a trabajar simultáneamente como camarero. Sin embargo, y tras negociar con Blalock, llegó a ser en 1946 el técnico mejor pagado de la John Hopkins University. En 1947, Thomas intentó reiniciar sus estudios de medicina pero, aunque se inscribió en la Morgan State University, al poco tiempo la realidad le hizo abandonar la idea. Blalock, que mantuvo una dualidad favorable-desfavorable respecto de la raza de Vivien Thomas en lo referido a reconocimientos internos e impedimentos externos, murió a los 65 años habiendo trabajado 34 de ellos con Thomas.

En 1975, la “John Kopkins University” reconoció la labor de Thomas con un doctorado honorario en leyes, ya que ciertas restricciones le imposibilitaron hacerlo en Medicina.

Thomas plasmó su vida en Partners of the Heart: Vivien Thomas and His Work with Alfred Blalock cuya última edición editada por University of Pennsylvania Press data de 1998 (foto 4). Falleció a los 75 años, el 26 de noviembre de 1985.

La “Johns Hopkins Medicine” ha creado la “Vivien Thomas Fund” con el fin de aumentar la diversidad en la John Hopkins University School of Medicine, rompiendo barreras económicas y raciales.

La Viruela en Argentina Vacunacion de los aborigenes Rosas Juan Manuel

ROSAS Y LA VACUNA ANTIVARIÓLICA: Tras el descubrimiento de América se propagaron enfermedades que eran originarias de cada continente. Así por ejemplo la sífilis, originaria de América, sobre la cual los indígenas tenían ciertas defensas, se propagó en Europa. Lo mismo sucedería con otras enfermedades de origen americano, como el mal de Chagas. A la inversa, los europeos traerían a América otras, como la Viruela, que causó estragos entre la población indígena.

Los europeos tenían habían desarrollado ciertas defensas contra la viruela a consecuencia de las epidemias sufridas durante los siglos anteriores al descubrimiento de América. (En el siglo XIV la peste negra redujo en un tercio la población europea). En América en cambio la viruela no era conocida y los indios no contaban con estas defensas inmunológicas, por lo que la propagación de la enfermedad causó mas muertes que toda las guerras de conquista. Mientras entre la población de origen europea la enfermedad causaba una mortandad de 29 %, entre la población indígena alcazaba al 80 %.

La introducción de la vacuna: La vacuna antivariólica había sido descubierta en Inglaterra pro Eduardo Jenner a raíz del cow-pox encontrado en los pezones de las vacas de Gluocester, y la introdujo en Argentina el presbítero Saturnino Segurota en 1805.

El virrey Sobremonte creó el primer centro de conservación de la vacuna, y se dedicaron a difundirla, entre otros Miguel O´Gorman, Cosme Argerich, Francisc Muñiz, Pedro Serrano, Claudio Mamerto Cuenca, Francisco Rodríguez Amoedo, Pablo Villanueva, etc.

En 1829 ya, existían tres centros de vacunación en Buenos Aires: la Casa Central, la Casa Auxiliar del Norte y la Casa Auxiliar del Sur, dirigidas por Justo García Valdés y luego por el Dr. Saturnino Pineda (Visiconte, Mario, “La cultura en la época de Rosas. Aspectos de la medicina”, Sellarés, Buenos Aires, 1978).

La vacuna en la época de Rosas: Durante el gobierno de Rosas se incrementó el suministro de la vacuna, llegando el servicio a los pueblos de la campaña bonaerense en la que los médicos de la policía también se ocuparon de aplicarla.

En 1830 el gobierno asigna un sobresueldo al médico de la Policía de Campaña de la sección de Luján Dr. Francisco Javier Muñiz y sus ayudantes, quien además descubriría luego (1840) en los pezones de una vaca el cow-pox antivariólico, marcando un hito en la ciencia médica y un reconocimiento mundial de su prestigio.(Archivo General de la Nación, en adelante AGN, S.X.44.6.18).

La vacuna antivariólica llegó también al pueblo de San Nicolás de los Arroyos, designándose en 1830 al Dr. Pedro Serrano para aplicarla. (AGN S.X.44.6.18). En Chascomús el administrador de la vacuna fue el Dr. Pablo Villanueva y en el Fuerte Federación (la actual ciudad de Junín) el Dr. Claudio M. Cuenca que el 3 de mayo de 1837 le informa al gobernador Rosas: “…el médico del Fuerte Federación tiene el mayor gozo al anunciar a V. E. que tanto la tropa como el vecindario de este Fuerte ha cesado la enfermedad epidémica que reinaba (la viruela) y que son muy pocas veces molestados por algunas enfermedades esporádicas muy benignas…” (“La Gaceta Mercantil”, 7 de marzo de 1837).

El licenciado médico García Valdéz administrador general de la vacuna en un informe del año 1836 invitaba a los pueblos de campaña a vacunarse expresando: “…se hace indispensable el citar el celo de los jueces de paz y los curas párrocos a fin de exhortar al vecindario para que se apreste a recibir el gran beneficio de la vacuna que con tanto empeño promueve nuestro Ilustre Restaurador de las Leyes el Sor. Gobernador…” (“La Gaceta Mercantil”, 6 de marzo de 1837).

Otros médicos en distintos fuertes y cantones cumplieron esta tarea sanitaria desde 1832 en las poblaciones rurales de Quilmes, San José de Flores, Morón, Las Conchas, San Fernando y San Isidro (AGN S.X.6.2.2.) y en las provincias según informe del Dr. García Valdéz del año 1838 (AGN S.X.17.2.1.).

La vacunación de los indígenas: Si entre la población de origen europea era difícil la difusión por falta de medios o prejuicios, mas aún lo seria entre la población indígena, que sumaba desconfianza, prejuicios y supersticiones.

No se sabe exactamente cuando comenzó a difundirse la vacuna entre los indígenas, pro lo cierto es que el 4 de enero de 1832 Rosas recibió una distinción de la Sociedad Real Jenneriana de Londres, designando a Rosas “miembro honorario” de esa sociedad “…en obsequio de los grandes servicios que ha rendido a la causa de la humanidad, introduciendo en el mejor éxito de la vacuna entre los indígenas del país…”.

Saldías de cuenta que a comienzos de 1826 “…en esas circunstancias se había desarrollado la viruela en algunas tribus. Como resistieran la vacuna, Rosas citó ex profeso a los caciques con sus tribus y se hizo vacunar él mismo. Bastó esto para que los indios en tropel estirasen el brazo, por manera en que en menos de un mes recibieron casi todos el virus” (Saldias, Adolfo, “Historia de la Confederación Argentina”, vol. I,). Sir Woodbine Parish y informa que en uno de los tantos parlamentos efectuados con indígenas por Rosas en la Chacarita de los Colegiales hacia 1831 suministró la vacuna a muchos indígenas que integraban la comitiva de caciques pampas y vorogas. La vacunación en la Chacarita se repite en distintas oportunidades como puede verse en lo informado en “La gaceta mercantil” de la época.

El 17de octubre de 1836 en nota dirigida a Rosas, el Dr. Saturnino Pineda le informa que: “…el día 3 de septiembre a las tres y media recibí de orden verbal de V.E. de asistencia médica (a una comitiva indígena afectados por la viruela) que me fue transmitida por el Sr. edecán coronel don Manuel Corvalán y no obstante de hallarme enfermo con el mayor contento y sin pérdida de tiempo procedí a su cumplimiento…”. y agrega, “…el violento foco de contagio que significa la aglomeración de más de setenta individuos en un mismo lugar algunos con la misma viruela y declarada por lo que el día 9 del mes de que se hace referencia fueron vacunados de brazo a brazo 52 indios entre adultos y niños de ambos sexos para cuyo efecto se condujeron desde la Chacarita a la casa donde se hallaban alojados cuatro niños con vacuna de la más excelente. El 16 fueron reconocidos y en todos los se encontraron granos (reacción positiva) tan hermoso que juzgando por sus caracteres no pude menos que tranquilizarme…” (“La Gaceta Mercantil”, del 19 de octubre de 1836). Rosas destacó dicho informe del Dr. Pineda en el mensaje dirigido a la Legislatura el 1º de enero de 1837.

Para persuadir a los indios que recibieran la vacuna, Rosas, que tenía gran prestigio entre ellos, reunía los caciques y se hacía aplicar la vacuna a si mismo, para que estos la difundieran en sus tribus, como “gualicho el hinca” contra la enfermedad. También apelo a su inteligencia y sagacidad para convencer a los indios, como se comprueba en la carta que le dirige a Catriel. “…Ustedes son los que deben ver lo mejor les convenga. Entre nosotros los cristianos este remedio es muy bueno porque nos priva de la enfermedad terrible de la viruela, pero es necesario para administrar la vacuna que el médico la aplique con mucho cuidado y que la vacuna sea buena, que el médico la reconozca porque hay casos en que el grano que le salió es falso y en tal caso el médico debe hablar la verdad para que el vacunado sepa que no le ha prendido bien, el grano que le ha salido es falso, para que con este aviso sepa que para el año que viene debe volver a vacunarse porque en esto nada se pierde y puede aventajarse mucho.

La vacuna tiene también la ventaja de que aún cuando algún vacunado le da la viruela, en tal caso esta es generalmente mansa después de esto si quieren ustedes que vacune a la gente, puede el médico empezar a hacerlo poco a poco para que pueda hacerlo con provecho y bien hecho y para que tenga tiempo para reconocer prolijamente a los vacunados” (Chavez, Fermín, La vuelta de Juan Manuel”, Edic. Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1991 o Edit. Theoría, Buenos Aires, 1991). No solamente procuraba la vacunación de los indios, sino que los persuadía además para que permitieran la entrada de médicos a la tribu.

Apeló a su vez a un humanitario “chantaje” al obligar a los indios vacunarse antes de recibir “suministros” que había comprometido el gobierno. Así lo atestigua Pincén cuando relata que “…Juan Manuel ser muy bueno pero muy loco; me regalaba potrancas, pero un gringo nos debía tajear el brazo, según él era un gualicho grande contra la viruela y algo de cierto debió de ser porque no hubo mas viruela por entonces…” (J.M.Rosa,Hist.Arg.t.VIII).

En carta al Dr García Valdéz el 15 de julio de 182, Rosas le dice “…Sírvase Ud. hacer entender a la Sociedad Real Jenneriana entre lo más satisfactorios triunfos digno de su memoria deben enumerarse la propagación del virus de la vacuna entre los indígenas reducidos y sometidos al gobierno y aseguraba que tomando yo en sus honrosos trabajos la parte que puede caberme en mi actual posición, no perdonaré medio para que la institución de la vacuna sea conservada en este país con todas creces que dependan ya de mi autoridad ya de mi decisión personal…” (Fernández, Humberto “Francisco Javier Muñiz, Rosas y la prevención de la viruela” en “Revista del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas nº 42 enero/marzo 1996.).

A diferencia de este interés por la vacunación de los indígenas por parte de Rosas, en el país del norte, ante una epidemia de viruela, se recogían las mantas infectadas y se redistribuían entre los indios para diezmarlos, en lo que podríamos llamar una “guerra bacteriológica”.

La estadística: Según está documentado, los años que se produjeron brotes de viruela entre la población indígena corresponden a 1615, 1620, 1638, 1642, 1660, 1728, 1780, 1788, 1792, 1805, 1819, 1871, 1875 y 1881. Como puede observarse, hubo una significativa interrupción de los brotes de viruela de 52 años entre 1819 y 1971, período en que precisamente se ubica el gobierno de Rosas, luego del cual se descuido la política indígena, se interrumpieron los “suministros de mercaderías” a los indios, y hasta volvieron los malones.

(Fuente bibliográfica del “Instituto de investigaciones históricas Juan Manuel de Rosas”)

Fuente Consultada: La Gazeta Federal Historia Argentina

Lucha Contra La Viruela Descubrio Jenner Edward la Vacuna

LOGROS DE LA VACUNA:

Tiempo atrás, existió una tradición popular que explicaba que los ordeñadores y las trabajadoras rurales (que se desempeñaban en la lechería) no contraían viruela. El tipo de viruela bobina es poco común, sin embargo, introducida en un rebaño, puede causar la infección de un número considerable de animales. Se manifiesta en forma de ulcera en la ubre y si no es tratada a tiempo, afecta el estado general de salud de la vaca y su producción láctea.

Cabe agregar que la lesión es muy contagiosa. De esta manera, la persona que ordeñe el animal estará expuesta a desarrollar una pústula o úlcera de viruela bovina en la mano o muñeca, aunque el riesgo de contagio de persona a persona es mínimo. A su vez, muy pocas veces la lesión cutánea local estará seguida por enfermedad generalizada aunque se manifieste, a veces, una fiebre leve y cierto malestar. De todo ello se deduce que la transmisión ocurre por contacto directo, es decir, el material de la úlcera debe entrar en contacto con un arañazo o herida en la piel antes de que una persona pueda enfermarse.

Hubo muchos de trabajadores que aceptaban infectarse con viruela bovina, pero sólo dos cobraron visibilidad hasta plasmarse en la literatura. Así, en 1774 un granjero llamado Benjamin lesty, de Dorset, tomó material de una lesión de viruela bovina y lo frotó sobre arañazos hechos con una aguja de zurcir en los brazos de su mujer y sus dos hijos. Ninguno de ellos enfermó de viruela cuando hubo una considerable epidemia en ese distrito. Se dice que sus hijos fueron inoculados con viruela quince años más tarde, sin efectos locales o generales. Por otra parte, en 1791 un alemán llamado Plett llevó a cabo un experimento similar.

A su vez, Jenner (imagen arriba),  nacido en Berkeley de Gloucester el 17 de mayo de 1741, era discípulo particular de un cirujano prestigioso del St. George Hospital de Londres llamado John Hunter, quien lo introdujo en la “aproximación experimental”. 

La historia de la viruela bovina llegó por primera vez a oídos de Jenner en 1770, cuando estaba haciendo su internado con un cirujano en Sodbury. Contrariamente a la creencia popular,  volvió a la práctica en Berkeley e investigó el efecto de la viruela bovina durante casi veinte años antes de realizar el primer experimento humano. En este sentido, su primer experimento lo realizó el 14 de mayo de 1796. Jenner tomó linfa de una pústula de viruela bovina formada en la muñeca de una trabajadora de lechería llamada Sarah Nelmes y la insertó en dos incisiones superficiales hechas en los brazos de un niño, James Phipps. Así describe su evolución:

‘En el séptimo día se quejó de molestias en la axila, y en el noveno sintió algo de frío, perdió el apetito y tuvo un ligero dolor de cabeza. Todo el día estuvo indispuesto y por la noche se sintió bastante molesto, pero al día siguiente estaba perfectamente bien. La apariencia y evolución de las incisiones a un estado de maduración eran muy parecidas a las producidas de manera similar por material varioloso.”

“El 10 de julio siguiente este niño fue inoculado con material tomado de una pústula de viruela; varios pinchazos y leves incisiones se hicieron en sus dos brazos y el material fue frotado contra ellos, pero no se manifestó enfermedad.”

Sin embargo, decidió diferir cualquier tipo de publicación hasta no tener una serie de pruebas más contundententes. Desafortunadamente, la viruela bovina desapareció de la vecindad de Berkeley durante dos años. En un tiempo posterior, “vacunó” a veintitrés sujetos antes de proceder a inocularlos con viruela, luego de un lapso de varias semanas. En todos los casos la variolización no produjo más que una ligera reacción local. Recién en 1798 decidió publicar sus investigaciones en un texto de 75 páginas titulado: Una investigación sobre las causas y efectos de varíola vaccinae, una enfermedad descubierta en algunos de los condados occidentales de Inglaterra, particularmente Gloucestershire y conocida por el nombre de viruela bovina (cow pox).

Jenner condujo su investigación de manera cautelosa y minuciosa, si bien realizó experimentos en cuanta oportunidad se le presentó a lo largo de varios años, no expuso su teoría hasta obtener pruebas cruciales devenidas de la experimentación humana. Aun con un buen volumen de evidencia y el resultado asegurado, aunque frustrado por la ausencia de viruela bovina durante dos años, resistió la tentación de publicar sus hallazgos hasta que los resultados fueran comprobados. Es por ello que se lo considera como un científico cabal.

Su trabajo fue traducido a los principales idiomas europeos en el curso de cinco años, sin embargo, dentro de la comunidad científicas sus investigaciones recibieron una aceptación dispar y en algunos casos obtuvo una rotunda oposición. Por un lado, “los inoculadores” que atacaron la vacunación de Jenner porque su adopción general daría fin a un lucrativo negocio. Su método se volvió un tema recurrente tanto en los caricaturistas como de los clérigos, estos últimos desde sus pulpitos lanzaron fuertes criticas ante la posibilidad de transferir al hombre una enfermedad animal.

Sin embargo, una critica más fundada postulaba la peligrosidad de transmitir peores infecciones del ganado al humano, que resultaban más racionales. Esta critica se  combinada con cierta aversión hacia la inoculación con sustancias provenientes de vacas enfermas, lo que  indujo a los primeros vacunadores a optar por la técnica “brazo a brazo”. En este sentido, se hizo costumbre hacer una primera inoculación con viruela bovina del animal para luego seguir una cadena de paciente a paciente, tal como los inoculadores habían hecho en el sistema de “remociones”. El éxito de este método eliminó la objeción del trabajo de inoculación con animales, no obstante, aumentó el peligro de transmitir otras enfermedades humanas como la sífilis. La inoculación brazo a brazo también causó una gran controversia sobre la vacunación.

Hacia fines de 1801, alrededor de 100.000 vacunaciones habían sido llevadas a cabo en Inglaterra y el método estaba siendo implementado a nivel mundial. Resultaba difícil la provisión de suficiente linfa de viruela bovina y asegurar su actividad mientras era transportada a largas distancias. Se probaron muchos métodos diferentes.

Este sistema tuvo repercusión hasta en los sistemas coloniales: como el español, el inglés. Con respecto al español, hacia 1803 el rey de España decidió introducir la vacunación en las colonias americanas. Así, 22 niños que no habían sufrido la viruela se enrolaron y 2 de ellos fueron vacunados. En el viaje, dos niños distintos fueron vacunados a partir del par precedente, repitiéndose la operación cada diez días, y así la vacuna llegó activa al puerto de Caracas, en Venezuela. Allí, la expedición se dividió en dos; una parte se dirigió a Sudamérica, donde más de 50.000 personas fueron vacunadas sólo en Perú, y un segundo barco recogió otros 26 niños y extendió la cadena rodeando el Cabo de Hornos, hacia las Filipinas, Macao y Cantón. Desde esos puntos, misioneros ingleses y americanos llevaron la vacuna al interior de China.

El subcontinente indio, altamente infectado, recibió la vacuna en 1802, luego de varios intentos abortados. La cepa provino de Jenner y viajó vía Londres, Viena, Turquía, Bagdad y el puerto de Basora en el golfo Pérsico, por lo que perdió potencia y sólo una vacunación ‘prendió” a su arribo a Bombay. Este único caso proveyó suficiente linfa para una nueva serie, que fue distribuida a Madrás y Ceilán. De este modo, la original “cepa Jenner” viajó a Asia, siendo la segunda cepa la más ampliamente distribuida.

En otro caso, el doctor William Woodville, del London Smallpox and lnoculation Hospital, encontró dos vacas afectadas por viruela bovina en una granja lechera en Gray’s Inn Lane, el 20 de enero de 1799. De inmediato vacunó a siete sujetos en el Smallpox Hospital y luego, a tres de ellos, los inoculó con material de una pústula de viruela después de un intervalo de sólo cinco días. De los siete originales, “vacunó” una primera serie de 200 personas y luego una segunda serie de 300. Al respecto, Woodville informó: “En varias instancias la viruela bovina ha demostrado ser una muy severa enfermedad; sólo en tres o cuatro casos sobre quinientos el paciente ha estado en considerable peligro, y un niño murió”

Las investigaciones y experimentos de Woodvile desataron el descontento de Jenner. Quien había demorado intencionalmente, por más de un mes,  las pruebas de inoculación de viruela en sujetos vacunados ya que creía que la cepa de vacuna de Woodvile se había contaminado con un virus de viruela, produciendo así una peligrosa enfermedad. Sin embargo, sus campos de estudio eran distintos, mientras Jenner trabajaba en el campo, Woodvile lo hacia en la metrópolis (el principal centro de viruela inglés) y además en un hospital fundado con el propósito de producir inoculación y preservar el aislamiento. La demanda de vacuna era tal que poco se cuestionaba. La cepa de Woodville se diseminó por todo el mundo y se estima que fue aplicada en, al menos, dos mil remociones antes de 1836. Es probable que la cepa norteamericana derive de la de Woodville, porque fue quien proveyó al Vaccination Hospital de Bath, de donde el doctor Haygarth envió linfa al profesor Benjamin Waterhouse de Boston, en 1800.

Hasta 1881 todas las vacunaciones fueron efectuadas por el método de brazo a brazo. El pasaje continuo a través del hombre concluyó en una sobreatenuación del virus, sin embargo, aumentó el riesgo de transmitir otras infecciones tales como erisipela, tuberculosis y sífilis. El gobierno británico dispuso un establecimiento para la vacunación animal, en el que terneros fueron deliberadamente infectados con viruela bovina para distribuir la linfa. El producto obtenido no era muy seguro, pero su calidad mejoró cuando se descubrió que la glicerina prolongaba su preservación. La primera linfa de ternero glicerínada’ fue provista en 1895, haciendo la salvedad de que se trataba de linfa humanizada” para aquellos que objetaban la inoculación con material de origen animal.

Durante todo el siglo XIX y comienzos del XX, existió cierta resistencia  a la vacunación. En Inglaterra la oposición provino, en su mayor parte, de las sectores subalternos, aunque curiosamente, los estratos más bajos de la sociedad favorecían la variolización. Una epidemia en 1837-1840 ocasionó unas 35.000 muertes entre infantes y jóvenes de la clase trabajadora urbana. Thomas Wakley, editor de The Lance! y miembro del Parlamento, culpó a la variolización, argumentando que la epidemia no habría ocurrido si la práctica hubiese sido prohibida. Al respecto su objeción fue recogida por el Parlamento británico,  y asentado en un acta, convirtiendo en delito la inoculación con viruela.

En este sentido, la vacunación se convirtió en el único método de protección y en 1853 fue declarada compulsiva para infantes, a cargo de los contribuyentes. Por desgracia, no existía entonces la maquinaria adecuada para dar cumplimiento a esta ley y muchos la eludieron. Alrededor de la mitad de los niños nacidos en las ciudades inglesas fueron vacunados, pero fue mucho menor el número que recibió la vacuna en los distritos rurales. El período crítico comprendió los años 1870-1873, considerados los más importantes en la historia de la vacunación.

Algunos Estados europeos introdujeron la vacunación compulsiva, uno de los primeros fue el de Bayana en 1807. Luego la medida se trasladó a Alemania, donde se vacunaron conscriptos del ejercito. Por su parte, Francia no se sumó a esta practica y en 1869 comenzó una pandemia general europea de viruela.

Durante la guerra franco-prusiana de 1870, en el ejército alemán se produjeron 4.835 casos de viruela, con 278 muertes, mientras que entre sus prisioneros franceses hubo 14.178 casos, de los cuales 1.963 murieron. Los refugiados franceses fueron acusados de introducir la infección en Inglaterra, aunque ninguna comunicación entre Inglaterra y el continente pudo haberlo facilitado. La epidemia resultante causó 44.079 muertes, un cuarto de ellas en los barrios bajos de Londres.

La mortandad promedio fue de 148 casos cada cien mil habitantes, una cifra atenuada si se compara con un estimado de entre 400 y 500 casos antes de la vacunación compulsiva.

A raíz de esta epidemia surgió la necesidad o la demanda de vacunación infantil, en el año pico de su manifestación (1871) –según lo que se extrae de los informes de inscriptos– en Inglaterra y Gales nacieron 821.658 niños, de los cuales el 93 por ciento fueron vacunados. Funcionarios especiales controlaban que todos los niños recibieran el tratamiento.

Ante la compulsión del gobierno, la misma población desarrolló cierta resistencia a la vacunación. En este sentido, el rechazo a esta campaña provocó que alrededor del 20 por ciento de los niños escaparan a la vacunación entre 1871 y 1888, aumentando la cifra hasta cerca del 30 por ciento en 1897. El gobierno introdujo entonces una “cláusula de conciencia” que permitía la exención después de acceder a los requerimientos de dos jueces de paz o un magistrado pago. Es probable que el número de infantes vacunados creciera en los diez años siguientes porque dichas exenciones implicaban muchos inconvenientes. La compulsión cesó el 5 de julio de 1948. (Ver: La Viruela en América) ó (Ver: La Viruela en Argentina)

PARA SABER MAS…
La viruela o pequeña viruela, que hacía estragos en Europa, Oriente Medio, África del Norte y América. Ésta se propagó debido a las batallas contra los turcos, las mezclas de poblaciones, los peregrinajes como el de la Meca y las naves procedentes de Oriente.

Ciertas epidemias son particularmente duras, concretamente las de 1627 en Londres, 1668 en Reims, 1670 en París, 1719 y 1723 en París, 1744 en Montpellier, 1770 en Inglaterra; la que en Rusia mata a 200.000 personas. En 1738 ataca a América, alcanzando sobre todo a los indios y contribuyendo en gran parte a su desaparición31.
Se observa sobre todo en los niños, provocando en ellos el 80 % de muertes en Londres y el 98 % en Berlín.

Voltaire escribe: «De 100 personas, 60, por lo menos, tienen la viruela, de esos 60, 10 mueren en los años más favorables y 10 conservan para siempre sus molestos restos. He aquí pues que la quinta parte de los hombres muere o se afea por causa de esta enfermedad, sin duda alguna».

Por su parte, La Condamine estima que mata, mutila o desfigura a más de una cuarta parte del género humano. La enfermedad provocaba un terror legítimo: «Era horrible, tan pronto se declaraba en un pueblo, tan pronto en otro, se extendía como el fuego, todo el mundo, pero sobre todo los padres y madres temblaban. Se decía: ya está aquí, ya está aquí, tal número de personas la han tenido… tal mujer, tal jovencita, han sido sobre todo maltratadas… tal individuo se ha quedado tuerto… tal otro no es ya reconocible… hay tantos sordos, tantos muertos, tantos ciegos… ¡Ah! ¡Qué espanto!».

No respeta las familias reales. Se sufre en todos los medios. «En Versalles, cuenta el marqués de Sourches, la viruela seguía haciendo grandes estragos. El 6 de enero de 1686 atacó a la duquesa de Choiseul, y esto desoló a los jóvenes.» Las tres hijas de Luis XV cogieron la viruela de su padre y se curaron.

Sydenham, Boerhaave, Etold, Van Swieten y Morton la describieron clínicamente. La idea de contagio es perfectamente conocida: el aislamiento y la cuarentena se ponen en práctica. Las memorias de la época dejan ver que los cortesanos que, obligados por sus funciones deben permanecer junto al rey agonizante, se alejan de su lecho todo lo posible.

Junto a las formas mortales hay otras cuya curación sólo se alcanza al precio de cicatrices indelebles que desfiguran. La palabra «picado» de viruelas se aplica a esas víctimas, de las cuales Mirabeau y Dantón son los ejemplos más clásicos. Las mujeres, incluso las más valientes, se enfrentan con terror a esta enfermedad que «señalara» gravemente a Isabel de Farnesio, la futura reina de España; a medemoiselle de Lespinasse, a madame d’Houdelot; no se puede reprochar a madame de Sable todas las precauciones que tomó, con el riesgo de reñir con sus mejores amigos.

Se sabía que los sujetos que habían sido víctimas de dicha enfermedad estaban ya protegidos contra ella. Del mismo modo había quien, sabiendo que alguien sufría la enfermedad en su grado más benigno, ponía a sus hijos en contacto con estos enfermos. Pero el temor vencía siempre en el último momento.

Un método iba a instaurarse en Francia y en Europa, el de la variolización o de la inoculación. Hacía mucho tiempo que los chinos administraban, por vía nasal, pequeñas postillas de las pústulas secas y de este modo protegían a los individuos. En 1701, durante la epidemia que hizo estragos en Constantinopla, un médico griego, Pylarino, practica multipunturas cutáneas con una aguja empapada en pus de pústula. Se produce así una enfermedad muy benigna, con un pequeño número de elementos que se curan sin dejar cicatrices. Boyer menciona esta técnica en Montpellier.

El mismo año, Eady Montagne, mujer del embajador de Gran Bretaña en la Sublime Puerta, a quien su sexo permitía la visita a los apartamentos privados, había visto que se protegía la belleza de las mujeres del harén. Hizo variolizar a su hijo y a su regreso a Londres, en 1721, se convierte en apóstol de este método. En 1722, sir Richard Mead lo ensaya con éxito en 6 condenados a muerte.

Más adelante, sobre 1.800 inoculaciones practicadas en el hospital de Middlesex, observa solamente 7 casos de viruela. El príncipe de Gales se hace inocular y se crean puestos de médicos variolizadores.

En 1727, Voltaire36; en 1731, Marcot de Montpellier; en 1754, La Condamine defienden la variolización. Pero se la ataca mucho y se trata de asesinos a los que la aconsejan. A pesar de todo, en 1755, Tenon practica en Francia la primera inoculación, siguen su ejemplo Tronchin de Ginebra. Este último, en 1756, la aplica a los dos hijos del duque de Orleáns. A partir de este momento la variolización se pone de moda37. Tronchin trata al duque de Parma, Dimsdale a Catalina II de Rusia. Toca después el turno a Luix XVI y a sus dos hermanos38; luego a María Teresa la autoriza en sus estados. En 1779, Mirabeau ofrece a su amante Sophie de Monier un tratado sobre la inoculación. Pero, a pesar de los éxitos incontestables, las críticas aumentan. La Iglesia lo considera como una usurpación de los designios de la providencia.

En 1763, el parlamento de París da la orden de que se suspenda momentáneamente su empleo, pero mientras la Facultad de Teología la condena, la Escuela de Medicina la aprueba. Ocurrían accidentes y a veces se producía una viruela grave. Se reprochaba a este procedimiento «diabólico» el no ser siempre eficaz y diseminar la enfermedad. Pero Franklin, que había perdido un hijo como consecuencia de la viruela, defiende el método en 1759, junto a Heberden. En 1782, Coste, médico-jefe del Cuerpo Expedicionario francés en América, hace inocular a las tropas. Se preconiza, pues, la inoculación en el Antiguo y Nuevo Mundo, pero, aplicada a un pequeño número de individuos, no puede desempeñar un gran papel en la prevención de la enfermedad.

Este fracaso relativo nos lleva a estudiar otra enfermedad, conocida entre el ganado, rara en el hombre, elcowpox o vacuna. Se localizaba en la ubre de las vacas y las ordeñadoras sabían que cuando habían contraído el cowpox, enfermedad sin gravedad alguna, no atrapaban la viruela.

Los elementos de estas dos enfermedades estaban muy próximos. Jenner había reconocido la legitimidad de estos hechos. Por su parte, en 1780, en Francia, un pastor protestante, Rabaut-Pommier, observó que las campesinas que habían sufrido la «viruela» de las vacas quedaban protegidas contra la viruela y se preguntaba si no sería posible, partiendo de la enfermedad animal, lograr alguna garantía contra la viruela.

En 1781 comunica esta idea a dos ingleses, uno de ellos, el doctor Pew, era amigo de Jenner. Este último prosigue sus investigaciones, pero no parece haber sido puesto al corriente de la sugerencia de Rabaut-Pommier. Por de pronto se asegura de la realidad de la protección alcanzada con el cowpox.

Separa esta de las demás enfermedades vesiculares de la ubre de vaca. Mientras tanto en Gloucester, en 1774, un granjero, Jesty, y posteriormente en 1791 un individuo llamado Plett, inocularon el cowpox a miembros de su familia. En cuanto a Jenner, el 14 de mayo de 1796, practica la primera vacunación. Después, en junio de 1798, publica su célebre folleto, donde afirma: «la viruela de las vacas es un preservativo garantizado contra la viruela ordinaria». Entonces se desencadena una oposición general.

La Royal Society rechaza uno de sus comunicados y Greigton lo califica de «espíritu pretencioso cuyas especulaciones mentales son inconsecuentes». Pero él prosigue sus investigaciones, y en 1800, el duque de York crea un Instituto de vacunación. Ésta se propaga por todo el mundo, gracias a Carro, Hufeland, Odier, Thouret, el duque de La Rochefoucauld-Liancourt. Este último, emigrado en Londres, había sabido de las investigaciones y resultados de Jenner.

De regreso a Francia, se convierte en propagandista del método y crea el Comité Central de la Vacuna. Mientras tanto se vacuna a las unidades inglesas que se hallan en guarnición en Malta y Gibraltar. En 1803, Hallé entrega al primer cónsul una relación sobre la vacunación; Chaptal, ministro del Interior, ordena a los prefectos que lleven a cabo una encuesta amplia. El clero se convierte en un auxiliar muy activo del Comité de la Vacuna. En 1803 se autoriza a Costa, en el campo de Bolonia, a practicar la vacuna en los soldados. El 8 de noviembre del mismo años Guillotin presenta una nota sobre los resultados obtenidos.

En 1804, Chaptal reemplaza el antiguo Comité por un Comité Central y, cuando en 1820 se crea la Academia Real de Medicina, hereda las prerrogativas de este último. En 1809, Napoleón hace obligatoria la vacuna en las principales ciudades de Francia, y el 11 de mayo de 1811 se vacuna al Rey de Roma. Pero se reprocha a la vacuna humana el transmitir ciertas enfermedades como la sífilis.

En 1804, en Nápoles, Troia inocula a una vaca vacuna humana, y en 1810, Galviatti da la preferencia a la toma de vacuna en el animal. Luego se dan cuenta de que la inmunidad por vacunación no dura más que cierto tiempo y que es necesaria una revacunación de forma regular. Y es así como menos de 200 años después del descubrimiento de Jenner hoy se puede hablar de la erradicación de la viruela. Por primera vez un método preventivo, elaborado, permitirá proteger a los habitantes del mundo entero.

Fuente Consultada: Grandes Pestes de la Historia – Wikipedia – Enciclopedia Encarta
Por Araceli Boumera

Vacuna contra el cancer detecta proteina MUCI Prevensión Nanosfera

¿QUE ES EL CÁNCER?: El cáncer se produce cuando las células del organismo se han descontrolado. Una célula puede acumular cambios en sus genes que le permiten replicarse de una manera incontrolada, Esta célula podrá ocasionar un tumor, que se manifestará como un bulto o una masa palpable. Una vez que las células se vuelven cancerosas, pierden la función que solían desarrollar. Simplemente se reproducen indefinidamente. un tumor se considera benigno si permanece localizado en el lugar donde se originó. Sin embargo, los tumores benignos pueden ser fatales sí ponen en “peligro estructuras normales. Los tumores benignos del cerebro, por ejemplo, pueden ser mortales.

Los tumores malignos tienen la capacidad de extenderse por todo el organismo. Células individuales o grupos de células se desprenden del tumor primario, se desplazan por vía de la sangre o de la linfa por todo el cuerpo y se depositan en otros órganos, como el cerebro, los huesos o los pulmones. Cuando esto sucede, se forman tumores secundarios. Este proceso se denomina metástasis, denominación que se aplica igualmente a los tumores.

En muchos casos, la causa del cáncer es desconocida y varía según el tipo de cáncer de que se trate. Los estudios realizados sobre mujeres que han sufrido cáncer de mama han proporcionado algunos indicadores de los factores que interfieren en el desarrollo de esta enfermedad. El cáncer de mama es más común entre las mujeres que tienen un pariente cercano — la, madre o tina hermana— que también sufren de esta enfermedad. Esto sugiere que —al menos en ciertos casos— interviene un componente genético.

El cáncer de mama también es más común entre las mujeres que han tenido su menstruación a temprana edad, que tienen su primer hijo más tarde y que tienen una menopausia tardía. Estas observaciones nos indican que las influencias hormonales en !as mamas son importantes. Lo mismo sucede con el cáncer de los ovarios. Éste es menos común en mujeres que han usado lo métodos anticonceptivos orales durante muchos años, y por lo tanto han suprimido el ciclo mensual normal de la actividad de los ovarios.

Los factores ambientales tienen sin duda un papel importante en la aparición de ciertos tipos de cáncer. La exposición excesiva a la luz ultravioleta del Sol produce el melanoma o cáncer de la piel. Por otro lado, se podría evitar casi una tercera parte dé todas las muertes de cáncer si se dejara de fumar tabaco.

Los tratamientos para el cáncer dependen del tipo de tumor, del lugar donde está alojado et lugar primario y de la propagación de las células cancerosas. La quimioterapia (terapia de fármacos) puede lograr remisiones largas de este mal, pero se producen efectos secundarios dado que también se daña a las células normales y los glóbulos blancos se debilitan.

La terapia de radiación de iones utiliza radiaciones de iones —entre ellos, los rayos X y los rayos gamma— para destruir las células cancerosas. Se utiliza productos químicos para que las células malignas se vuelvan sensibles a la radiación y no dañen las células sanas. Se recurre a la cirugía para extirpar los quistes malignos, pero ésta solo es totalmente efectiva siempre y cuando las células cancerosas no se hayan trasladado a otras partes del organismo.

la gran vacuna contra el cáncer

LA SUPERVACUNA:

El cáncer de mama representa el 30% de todos los tumores que se diagnostican en la población femenina. Y de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 30 segundos se diagnostica un nuevo caso de cáncer de mama en algún lugar del mundo. De hecho, 1 de cada 8 mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida. Primera causa de mortalidad por cáncer en mujeres

Es más; el cáncer de mama constituye la primera causa de mortalidad por cáncer en mujeres. Así, y de acuerdo con las estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ocasionó la muerte de más de 6.200 mujeres en España en 2012. Y en 2008 fue responsable de la muerte de más de 460.000 mujeres en todo el planeta, una cifra que, como recuerda la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), constituye el 14% de la mortalidad total por cualquier cáncer en la población femenina.

En este contexto, debe destacarse que la supervivencia global a los cinco años del diagnóstico es a día de hoy superior al 85%. Y, de la misma manera, que la mortalidad asociada al tumor en los casos en los que el diagnóstico se realiza de forma precoz es inferior al 2%. De ahí la importancia de las campañas de concienciación sobre el diagnóstico temprano del tumor, caso de este Día Internacional.

La mayoría de los casos se diagnostican en edades comprendidas entre los 35 y los 80 años, con mayor incidencia entre los 45 y los 65.

La supervivencia ha mejorado notablemente en estos últimos 20 años gracias al diagnóstico precoz, a los hábitos de vida saludables, a la investigación médica y fundamentalmente a la concienciación de las mujeres. Se llega a alcanzar un 82,8% de supervivencia.

La previsión comienza con informarnos

LOS ÚLTIMOS AVANCES CIENTÍFICOS ACTUALES CONTRA EL CÁNCER

“SUPER-VACUNA” CONTRA EL CÁNCER
Los tratamientos que ayudan al organismo a autocurarse del cáncer son un tema candente de investigación, pues podrían evitar operaciones, radioterapias y quimioterapias. Uno que despierta un verdadero interés es una vacuna que enseña al sistema inmunitario a reconocer un rasgo único de las células cancerosas: una proteína llamada MUCI, que forma unos azúcares distintivos en su superficie cuando las células se vuelven malignas.

Una vez que el sistema inmunitario aprende a reconocer esos azúcares como un peligro, las defensas naturales del cuerpo pueden destruir las células anómalas sin dañar tejido sano. Según los investigadores que están desarrollando la vacuna, la MUCI puede detectarse en más del 70 por ciento de los cánceres letales, entre ellos los de mama, pulmón, páncreas y colon.

Y si la vacuna se administra después de una radioterapia o una quimioterapia, “podría eliminar todas las células tumorales restantes y evitar que reaparezca el cáncer”, dice Geert-Jan Boons, investigador de la Universidad de Georgia. Ya se está probando la vacuna en humanos.

CONTROL CON NANOSFERA Imagine un tratamiento de cáncer que destruya los tumores antes de que sean lo suficientemente grandes como para ser detectados, sin efectos secundarios. Jennifer West, directora del Instituto de Biociencias y Bioingeniería de la Universidad Rice, investiga curas contra el cáncer con nanosferas (de un milésimo del tamaño de los glóbulos sanguíneos humanos).

Tal vez algún día un médico inyecte nanosferas en el flujo sanguíneo del paciente: si hubiera un tumor, las partículas se deslizarían por los vasos sanguíneos y se reunirían en él. Bañando al paciente con una alta dosis de luz infrarroja, que pasa a través dí cuerpo, las nanosferas se calentaría a 55° C y destruirían el cáncer, sin dañar el tejido sano.

Las nanopartículas no solo servirá) en casos de cáncer. El naciente campe de farmacogenómica pretende usar las en la creación de medicamento; especialmente diseñados para la enfermedad de un individuo y para un lugar preciso de su cuerpo.

Comprender mejor el genoma humano podría generar otros tratamientos. Craig Venter, fundador de Celera Genomics, jugó un papel esencial en la obtención de la secuencia del genoma humano, un mapa del orden exacto de los bloques que conforman nuestro ADN.

Venter, ahora director de un organismo sin fines de lucro que estudia genómica, predice que, en menos de una década, será posible obtener la secuencia de un individuo por solo 1.000 dólares (ahora cuesta entre 100.000 y 1 millón, dependiendo del nivel de detalle). Una vez que se llegue a ese precio, explica, el gobierno y las empresas aseguradoras querrán que todos pasen por el procedimiento.

Con esa información que, potencialmente, puede salvar nuestras vidas, cuidaremos mejor nuestra salud. “El individuo será cada vez más responsable de sí mismo”, dice Ventor. “Si sabe que tiene riesgos de contraer cáncer de colon, por ejemplo, se hará exámenes más frecuentes”.

Fuente Consultada: Revista Selecciones Mayo 2013