Vitaminas en el Siglo XX

Los Remedios Mas Consumidos Drogas Permitidas y Pildoras Mas Usadas

LAS 10 DROGAS PERMITIDAS MAS CONSUMIDAS A DIARIO

1

DIMENHIDRINATO
Para Viajar Sin Mareos

La droga contra la CINETOSIS, y se refiere al trastorno que incluye el conjunto de síntomas como nauseas, mareos, falta de equilibrio y vómitos que se sufre mientras se viaja en vehículos como automóviles y aviones. También suele ocurrir cuando estamos en los juegos de atracciones. Se encontró esta droga cuando se buscaba una para utilizar en el desembarco de Normandía durante la s.g.m., para que los soldados no lleguen mareados a la costa enemiga.

2

ANTIBIÓTICOS
La Protección a las Infecciones

Es uno de los mayores logros científicos del siglo XX, muy utilizado y probado en la s.g.m. Fleming descubrió un nuevo agente bacteriológico, la lisozima. El hallazgo tuvo mucho que ver con el método de trabajo que el científico desarrollaba en su laboratorio, no demasiado ordenado, según afirmaban sus colaboradores más cercanos. Fleming tenía la costumbre de guardar los cultivos durante dos o tres semanas en su mesa, fue durante ese plazo de tiempo cuando se formó un hongo que combatía a las bacterias.

3

PASTILLAS DE CARBÓN
Control de Diarreas

Se conoce a este trastorno cuando Es cuando uno expulsa heces acuosas o sueltas. Mientras el científico Bertrand analizaba la propiedad el carbón vegetal para absorber venenos, en 1813 probó una mezcla muy peligrosa y letal de arsénico con carbón activado. La prueba salió exitosa, y también se comprobó de su capacidad para absorber bacterias, toxinas y gases, por lo que resultó ser muy efectivo para problemas digestivos, hasta nuestros días.

4

ASPIRINA
El Remedio Mas Popular

Antiinflamatorio, analgésico (dolor de cabeza y muela), antipirético (baja la fiebre) y antiagregante plaquetario (previene trombo sanguíneos), el ácido acetilsalicílico, es una droga de venta libre y el mas consumido en todo el mundo. Obtenido de la corteza del sauce blanco. En 1853 un científico francés logró sintetizarlo. El consumo diario en el mundo ronda los 100 millones de pastillas.

5

DIAZEPAN
Bajar La Ansiedad

Esta droga tiene probidades ansiolíticas, miorrelajante , anticonvulsivantes y sedantes. Creado en 1954 por el químico Leo Sternbach por el laboratorio Roche. Más adelante se comercializa con el nombre Valium y fue el remedio mas prescripto de la historia entre los ansiolíticos. Lo usaba todo el mundo, desde un ama de casa hasta los mas famosos actores de Hollywood. Hoy se venden bajo 500 marcas distintas.

6

FLUOXETINA
Adiós a la Depresión

De nombre comercial Prozac, muy de moda desde hace unos años y nombrado en diversas publicaciones médicas y libros best sellers. Se cree que la depresión es por falta de serotonina en el cerebro, este fármaco tiende a nivelar los valores de esa sustancia. La fluoxetina fue documentada en 1974 por los científicos de Eli Lilly and Company.La fluoxetina está indicada para tratar los trastornos depresivos mayores (en adultos y niños), el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (en adultos y niños), la bulimia nerviosa, los trastornos de pánico

7

VIAGRA
Erección Asegurada

Inicialmente pensado para combatir la hipertensión arterial y la angina de pecho, esta droga llamada Citrato de sildenafil provocó una revolución en la sexualidad masculina, porque comprobaron que producía una notable erección masculina, por lo que comenzaron los estudio en ese sentido. Por lo tanto Pfizer decidió comercializarlo para tratar la disfunción eréctil, en lugar de la angina. El fármaco fue patentado en 1996, y aprobado para su uso en disfunción eréctil, y se convirtió en la primera pastilla aprobada para tratar la disfunción eréctil

8

ANTICONCEPTIVOS
Control de Natalidad y Liberación

A partir de mediados del siglo XX comenzó una verdadera revolución sexual, debido a la liberación femenina, por el uso masivo de una droga que tenía la propiedad de evitar el embarazo. En 1960 se aprobó en EE.UU. la venta de Enovid, como anticonceptivo oral, de consumo diario durante 28 días corridos.

9

IBUPROFENO
Para Todos Los Dolores

Esta droga fue desarrollada en los años 50´ y patentada en 1962 para su uso contra la artritis reumatoidea, bajo receta. Hoy es utilizado como antiinflamatorio no esteroideo (AINE),  frecuentemente como antipirético y para el alivio sintomático del dolor de cabeza (cefalea), dolor dental (odontalgia), dolor muscular o mialgia, molestias de la menstruación (dismenorrea), dolor neurológico de carácter leve y dolor postquirúrgico.

10

PARACETAMOL
Contra Resfríos y Fiebre

Esta droga fue desarrollada en los años 50´ y patentada en 1962 para su uso contra la artritis reumatoidea, bajo receta. Hoy es utilizado como antiinflamatorio no esteroideo (AINE),  frecuentemente como antipirético y para el alivio sintomático del dolor de cabeza (cefalea), dolor dental (odontalgia), dolor muscular o mialgia, molestias de la menstruación (dismenorrea), dolor neurológico de carácter leve y dolor postquirúrgico.

Fuente Consultada:
El Diario de National Geographic N°30 Nota: Las Píldoras, Como Nos Cambiaron La Vida

 Errores Comunes en la Entrevistas Laborales

La pildora antinconceptiva sale a la venta en 1961 Historia

La primera píldora anticonceptiva

pildoras anticonceptivasUna revolución sexual estaba a punto de estallar y la ciencia la hizo posible: en 1960 el Departamento de  Alimentación y Fármacos de Estados Unidos aprobó el primer anticonceptivo oral del mundo.

Fabricada por el endocrinólogo Gregory Goodwin Pincus, la «píldora» fue uno de los medicamentos con más significado cultural y demográfico. Su función era otorgar a la mujer «dominio sobre un viejo demonio, el sistema reproductivo femenino», según Katherine McCormick, que patrocinó la investigación dePincus.

Pincus se hizo famoso en los años treinta, cuando logró la fecundación in vitro de óvulos de conejo. Se lo consideró una especie de Doctor Frankenstein que quería crear un mundo «donde las mujeres fueran autosuficientes y el hombre no tuviera ningún valor», escribió un periodista.

Rechazados en Harvard, él y el endocrinólogo Hudson Hoagland fundaron su centro de investigación, la Worcester de biología experimental, financiada con fondos de la Fundación privados y gubernamentales y por la industria farmacéutica.

En 1951, junto a Min-Cheuh Chang, Pincus empezó a realizar pruebas sobre el valor contraceptivo de la progesterona. Los experimentos atrajeron la atención le Margaret Sanger, defensora del control de la natalidad desde los anos veinte Sanger le informó sobre el proyecto a su amiga McCormick, que se convirtió en su benefactora más generosa junto a la farmacéutica de Chicago G. D. Searle.

Hacía tiempo que se sabía que la progesterona inhibía la ovulación en animales de laboratorio. Para probar los efectos de la hormona en mujeres, Pincus contrató al ginecólogo bostoniano John Rock, que investigaba la esterilidad.

Rock, como católico, tuvo cuidado en distinguir la «anticoncepción médica» del «control de la natalidad». Sin embargo, fue un defensor de la píldora. «Un buen católico, tan generoso como un dios, no puede ser castigado por nada», escribió Sanger a un amigo.

Durante los experimentos de Rock y Pincus, una partida de progesterona sintética se contaminó en forma accidental con menastr6l, una sustancia estrógena.

Fue un feliz accidente. Los científicos descubrieron que las dos hormonas trabajan en equipo para bloquear la concepción. Searle empezó a fabricar un compuesto de progesterona y estrógenos para realizar pruebas más amplias. Este fue el fármaco aprobado en 1960 y pronto se convirtió en algo cotidiano para millones de mujeres.

HISTORIA DE LA DROGA MILAGROSA:
Las drogas milagrosas

En la primavera de 1949, dos científicos de la Clínica Mayo de Minnesota, Edward C. Kendall y Philip S. Hench, formularon un sensacional anuncio: un esteroide, al que se denominó E-Kendall, había demostrado extraordinaria eficacia en el tratamiento de la artritis reumática. El E-Kendall se conoció pronto en todo el mundo como la milagrosa cortisona.

La producción de cortisona era insignificante comparada con el número de artríticos existentes en todo el mundo, lo que desencadenó otra reñida carrera. Cuatro grupos de investigación resolvieron el problema utilizando progesterona (a 48 centavos de dólar el gramo) como materia prima para obtener gran parte de la necesaria cortisona. Se abrió entonces una perspectiva completamente nueva en la investigación de los esteroides, y los científicos comenzaron a sintetizar variantes de los esteroides a un ritmo asombroso.

A comienzos de 1951, un equipo de la Syntex sintetizó una nueva progestina a la que se denominónorethindrone. Un año más tarde, un grupo de investigadores de G. D. Searle & Co. producía una variedad ligeramente distinta: el norethynodrel. Sometidas a pruebas, ambas drogas demostraron una potencia biológica desconocida anteriormente. Se había alcanzado el nivel tecnológico preciso para producir un anticonceptivo oral.

Quedaba por dar un último paso gigantesco antes de ver convertido en realidad el control químico de la natalidad: el análisis exhaustivo de los nuevos compuestos. En este punto entra en escena la feminista Margaret Sanger, acérrima defensora del derecho de toda mujer a planificar la amplitud de su familia, y empeñada en eliminar los obstáculos legales que impedían divulgar lo relacionado con la contracepción.

En 1951, Margaret Sanger se reunió con Gregory Pincus, biólogo especializado en reproducción, y le instó a que buscase el método más eficaz posible para controlar la natalidad. Pincus se interesaba ya por las aplicaciones clínicas de la progesterona, y en unión de C. M. Chang y otros colegas emprendió los estudios de laboratorio necesarios. En el otoño de 1956 comenzó la experimentación clínica en una zona habitada en las afueras de San Juan de Puerto Rico. Las pruebas se llevaron a cabo con la ayuda del doctor John Rock, ginecólogo, y de Celso Ramón García, y estuvieron financiadas por las adineradas amistades de Margaret Sanger.

A finales de 1959, las observaciones efectuadas en más de 1.200 mujeres mostraban que el norethynodrel de Searle era un eficaz anticonceptivo oral. Sin embargo, comercializar semejante píldora era un asunto muy delicado. ¿Cómo reaccionaría el público?

En este punto, el doctor Rock, miembro destacado de la comunidad católica de Boston, brindó la tranquilidad necesaria. Searle dio el paso decisivo y, en 1960, el norethynodrel se puso a la venta con el nombre comercial de Enovid. Aunque pronto se adujeron objeciones serias sobre los efectos a largo plazo del nuevo anticonceptivo, la mayoría de las mujeres —y gran número de sus médicos— lo aceptaron entusiasmadas. En los años setenta, la píldora la utilizaban entre 20 y 30 millones de mujeres en todo el mundo.

En los países desarrollados se ha convertido en el procedimiento más generalizado de contracepción. En los países pobres ha tenido menos impacto, por ser relativamente cara, y sólo la utilizan el 4 por ciento aproximadamente de las parejas.

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE LOS INICIOS

 Carl Djerassi El 15 de octubre de 1951, Carl Djerassi y un joven químico mexicano, Luis Miramontes, sintetizaron una molécula a la que llamaron 19-nor-17alpha- etiniltestosterona, o noretindrona para sintetizar. Unos días después embalaron parte de la molécula y se la enviaron a Elva G. Shipley, un investigador de Endocrine Laboratories Inc., en Madison, Wisconsin. Shipley anunció enseguida que esta molécula se asemejaba a la progesterona mucho más que cualquier otra sustancia química. Pruebas posteriores demostraron que funcionaba incluso cuando se ingería.

En esta fase nadie pensaba en el uso del fármaco como anticonceptivo. Los primeros usos de la molécula fueron el tratamiento de mujeres con problemas menstruales y que ya habían recurrido a las dolorosas hormonas inyectadas. Pero después, en 1956, dos investigadores estadounidenses, John Rock y Gregory Pincus, vieron el potencial y llevaron a cabo la primera prueba a gran escala en la que las hormonas sintéticas se usaban como anticonceptivos orales. La prueba se realizó en Puerto Rico y en Haití a 6.000 mujeres.

La píldora se desplazó rápidamente desde el laboratorio hasta la vida real y acompañó a un cambio en la actitud de la sociedad hacia las relaciones. En los años siguientes, millones de mujeres de todo el mundo habían usado anticonceptivos orales y Djerassi había desarrollado una actividad complementaria como creador literario. Sus obras de teatro, relatos y poesías animaban a la gente a opinar sobre los caminos de la ciencia y el efecto que tiene en nuestra sociedad.

Él es muy consciente de que la píldora empezó a alterar el papel humano en la reproducción, al otorgar a la gente mucho más control de su participación en la reproducción. Es uno de los primeros en reconocer que la píldora no ha sido más que el primer paso. Más recientemente, las tecnologías de reproducción han aumentado más ese control.

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

La Piel Humana Capas y Celulas de la piel Pigmentos Organos Humanos

La piel se define, no sin razón, como el mayor órgano funcional del cuerpo humano; cubre un área de 1,5 a 2 metros cuadrados en un adulto medio. A lo largo de la vida, las tareas que tiene que realizar son enormemente variadas, entre ellas, proteger el medio interno de los efectos destructivos del medio exterior y establecer la comunicación entre ambos.

Evolución de la piel En el transcurso de la evolución, esta cubierta externa se desarrolló como protección de los órganos encargados de las funciones básicas de la existencia: alimentación, respiración y excreción de los productos de desecho.

Como estos procesos se realizaban en zonas cada vez más profundas del organismo debido a su creciente complejidad, por ejemplo, el alargamiento y circunvolución del tracto digestivo, la superficie exterior fue perdiendo la relación con estos fenómenos y, como contrapartida, se especializó al igual que otros órganos. Aunque la piel realiza también muchas otras actividades, su función esencial consiste en la protección y comunicación, y sus dos capas principales, la dermis y la epidermis, están específicamente adaptadas para llevarla a cabo.

Las capas de la piel La epidermis es la capa más externa y está formada por cinco estratos celulares. El más interno, el estrato basal, se halla dispuesto a modo de empalizada y se está dividiendo constantemente. Las células así producidas son empujadas a la superficie, pero, en el camino, su núcleo degenera y las células mueren, dando lugar al estrato más exterior o estrato córneo.

Este, de un espesor de veinticinco a treinta células muertas, contiene una proteína insoluble e indigeridle llamada queratina, que es también el principal componente del pelo y las uñas. La producción de queratina es diferente en las distintas zonas del cuerpo; por ejemplo es mucho mayor en las palmas de la mano y las plantas de los pies, donde la presión y el roce son mayores.

El estrato lúcido, el quinto, sólo se encuentra, pues, en estas áreas engrosadas. Sus células contienen eleidina, sustancia transparente o “lúcida” formada por queratohialina, a partir de la cual se produce la queratina. La queratina se dispone en un entramado laxo que permite gran movilidad —particularmente en los animales en los que forma escamas—, pero que, al mismo tiempo, impide la penetración de bacterias, la absorción de agua exterior o la pérdida del agua corporal a través de la evaporación. Justamente encima de la capa más interna, ocho o diez filas de células poligonales con aspecto espiculado constituyen el estrato espinoso.

Al igual que el estrato basal, éste contiene también melanina, pigmento que forma gránulos que se van fragmentando a medida que la célula asciende a la superficie para desprenderse finalmente con la queratina.

La melanina protege la piel contra la exposición excesiva a los rayos ultravioleta, cuya energía es absorbida por el pigmento, que se oxida y se vuelve más oscuro. Este proceso es el responsable del “bronceado” cuando uno se expone al sol durante cortos periodos. Si las células llegan a dañarse por una exposición excesiva, los melanocitos se estimulan, producen más melanina y con ello un bronceado más oscuro.

En la piel clara de los pueblos nórdicos, la melanina se localiza en los dos primeros estratos, mientras que en los originarios de climas tropicales se encuentra en todos los estratos. Algunos pueblos orientales, como los chinos, tienen en el estrato córneo y en la dermis otro pigmento, llamado caroteno, que confiere a la piel su característico color amarillo.

El tercer estrato de la epidermis está compuesto por dos o tres capas de células que son la fuente de la queratina. Contienen gránulos de queratohialina a los que el estrato debe su nombre: estrato granuloso. La epidermis se halla en constante actividad reponiendo las capas que van desprendiéndose, lo que constituye un importante factor en el proceso de curación de las heridas o en el crecimiento de un trasplante cutáneo. La epidermis es exclusivamente celular, y la nutrición de los cinco estratos corre a cargo de los líquidos tisulares que difunden hacia arriba desde los espacios intercelulares de la dermis, situada debajo.

La dermis contiene los medios de nutrición, comunicación y control de temperatura de la piel. Consta de dos capas; la superior está irrigada por abundantes vasos sanguíneos que se extienden en todas direcciones en la trama de colágeno y elastina del tejido conjuntivo. El colágeno está constituido por haces de proteína fibrosa y algunos poseen también elastina, proteína que confiere elasticidad a la piel. Al parecer, los espacios entre estos haces están rellenos de una sustancia acuosa.

Esta capa superior se llama capa papilar porque su superficie se halla aumentada extraordinariamente mediante papilas, pequeñas elevaciones parecidas a dedos y semejantes a las vellosidades del intestino delgado. Como los estratos de la epidermis están dispuestos encima de estas elevaciones, el más exterior se halla estructurado en una serie de surcos y crestas que reciben el nombre de crestas epidérmicas y que, además de modificar la apariencia externa de la piel, originan las diferencias fácilmente detectables de las huellas dactilares de los distintos individuos.

Comunicación y protección Los capilares sanguíneos forman un bucle en la papila y proporcionan, junto al suministro arte rial y el drenaje venoso, un cierto control de la pérdida y retención de calor modificando para ello el flujo sanguíneo a través de la piel.

Asimismo contribuyen al proceso de curación asegurando el eficaz suministro de nutrientes que la sangre transporta: ácidos grasos, glucosa, aminoácidos y varios tipos de sales. En esta capa existen también terminaciones nerviosas sensibles al tacto (corpúsculos de Meissner), presión (corpúsculos de Pacini), dolor y temperatura que avisan de eventuales peligros por calor, frío u objetos pesados o cortantes. A través de los nervios raquídeos transmiten señales al cerebro, que, mediante la transmisión de impulsos correspondientes, ordena a los músculos que retiren inmediatamente el área corporal dañada, por ejemplo, la mano del agua muy caliente o del fuego.

Debajo de la capa papilar se encuentra la región reticular, que contiene asimismo fibras colágenas y elásticas y vasos sanguíneos. En ella, los espacios entre los haces se hallan ocupados por órganos accesorios: glándulas sudoríparas, folículos pilosos y glándulas sebáceas. Debajo se encuentra el tejido celular subcutáneo, que la une al esqueleto y los músculos. Este tejido posee en todo su espesor células adiposas agrupadas que forman el tejido adiposo, el cual viene a ser una especie de almohadilla Este panicuelo adiposo no sólo constituye un depósito de combustible de emergencia, sino que también aísla del frío e impide la pérdida de calor. El sebo, sustancia oleosa secretada por las glándulas sebáceas, constituye otro sistema de protección.

Esta sustancia fluye constantemente por los conductos que las conectan con las depresiones de la epidermis llamadas folículos en cada uno de los cuales se halla enraizado un pelo. La secreción del sebo se define comoholocrina porque las propias células de la glándula se desprenden y forman parte dé la secreción.

Tras lubricar el pelo en su folículo, el sebo fluye sobre la superficie cutánea y se mezcla con las capas exteriores de queratina, contribuyendo así a la protección contra los agentes físicos. Al mismo tiempo forma la primera línea defensiva contra la invasión bacteriana gracias a su ligero poder antiséptico. La secreción del sebo es particularmente importante en los climas tropicales, en los que la capa superficial sufre una constante desecación y descamación. Sin este lubricante protector ligeramente graso, la piel sería incapaz de resistir el desgaste diario y perdería su humedad normal, con lo que el organismo quedaría expuesto a la deshidratación.

Regulación de la temperatura La región reticular contiene también glándulas sudoríparas imprescindibles para la regulación de la temperatura corporal. A diferencia de las sebáceas, éstas son glándulas verdaderas o cerinas, puesto que la célula secretora no forma parte de la secreción. El fluido acuoso y claro llamado sudor lo producen unas células situadas en la parte inferior de un tubo enrollado existente en la dermis; de aquí fluye alo largo de un conducto recto que se espiraliza al llegar a la epidermis (para controlar la cantidad de secreción) y se abre en un poro de la superficie. Con la transpiración y la consiguiente evaporación de la humedad, el cuerpo pierde el exceso de calor. Las glándulas sudoríparas se hallan distribuidas por todo el cuerpo, especialmente en las plantas de los pies y las palmas de las manos, en las axilas y en la frente.

En la dermis existe otro grupo de glándulas, las apocrinas, similares a las sudoríparas, pero localizadas únicamente en las proximidades de las zonas sexuales: en el pubis, alrededor de los genitales, en las axilas y alrededor de los pezones. Al igual que las glándulas sebáceas, las apocrinas vierten su secreción en el folículo piloso más que directamente sobre la superficie.

Sistema de realimentación El control de la temperatura en los mamíferos está regulado con gran sensibilidad. La notable capacidad del cuerpo humano para mantener su medio interno constantemente a 37 °C se basa en un delicado y complejo sistema de realimentación en el que se hallan implicados receptores cutáneos, nervios, centros cerebrales de control y las glándulas sudoríparas. Cualquier elevación de la temperatura exterior es registrada por las terminaciones nerviosas especializadas, que envían el mensaje al hipotálamo, la zona del cerebro encargada de la regulación de la temperatura.

El cerebro manda, a su vez, impulsos nerviosos a las glándulas sudoríparas, induciéndolas a liberar sudor hasta que los receptores detectan la vuelta a la normalidad de la temperatura cutánea, momento en que dichas glándulas interrumpen su actividad. Estos ajustes frente a los cambios del medio ambiente externo no podrían llevarse a cabo sin el órgano especializado al que llamamos piel. Sin su protección no podríamos sobrevivir a la deshidratación, abrasión o invasión bacteriana que se dan diariamente incluso en los climas templados y. mucho más aún, en las condiciones enrunas del desierto o de las regiones árticas, donde se requiere una adaptación sumamente especializada.

Mitos sobre la Salud Estudio Cientifico Sobre el Mitos del Cuerpo Humano

Mitos sobre la Salud – Estudio Científico

Cien años atrás empezó a circular la creencia de que usamos tan sólo el 10 por ciento de nuestros cerebros. Algunos se la atribuyeron al físico Albert Einstein, pero no hay prueba de que la haya sostenido. Otros aprovecharon para promocionar la posibilidad de «desarrollar» poderes psíquicos. Sin embargo, la creencia no tiene evidencia científica. Muy por el contrario, ningún área del cerebro queda inactiva cuando alguien piensa, habla o toma decisiones.

Mitos sobre la Salud Estudio Cientifico El mito sobre el funcionamiento del cerebro no es el único. Dos investigadores de los Estados Unidos derribaron otros seis. «Incluso algunos médicos los creen verdaderos», dijo Rachel Vreeman.

Junto a Aaron Carroll, Vreeman, que trabaja en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, se ocupó de recopilar una lista de creencias que la gente piensa como verdaderas. Después identificaron si había evidencias científicas para confirmarlas. Los siete mitos que derribaron fueron publicados esta semana en la revista British Medical Journal.

El primero dice que «hay que tomar al menos 8 vasos de agua por día». En 1945, hubo un consejo de un comité de nutrición de EE.UU. que daba esa idea. «No hay evidencia que demuestre que necesitemos tanta agua. El organismo sí necesita líquido —aclaró Vreeman— y puede conseguirlo al ingerir también frutas, verduras, jugos, leche, u otras bebidas».

La segunda creencia sin justificación consiste en que el pelo y las uñas continúan creciendo después de la muerte. Es falsa. Antropólogos forenses y dermatólogos explican que la deshidratación del cuerpo después de la muerte puede conducir a la retracción de la piel alrededor de uñas y cabe lbs. Esto puede dar la apariencia de que crecieron, en contraste con los tejidos hundidos.

Otra idea equivocada es pensar que leer con poca luz arruina la vista. Hasta ahora, no hay evidencia que lo compruebe. Se sabe que cuando se lee con poca luz, se produce un estrés temporal que puede resecar-los o irritarlos. Pero no queda un daño permanente, según el consenso entre oculistas. Hay aun más mitos sobre los pelos. Se piensa que la afeitada hace que vuelvan más rápidos o más gruesos. Sin embargo, ya en 1928 un ensayo demostró que no tenía efecto alguno sobre el crecimiento del pelo. Lo que hace es «remover la parte muerta del pelo, no la sección viva por debajo de la superficie, por lo que es improbable que afecte la tasa o el tipo de crecimiento», afirmaron Vreeman y Carroll.

El cerebro humano —como ya se mencionó— y los celulares no se salvaron de estar en la lista de los mitos. «El argumento de que usamos el 10% de nuestro cerebro es falso. Por el contrario, las técnicas de neuroimágenes muestran que el cerebro trabaja en red y se activa en forma masiva en toda función cognitiva compleja», dijo Facundo Manes, director de Ineco y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. 

Con respecto a los celulares, en 2002 una página en Internet de un organismo estadounidense le dio crédito a una anécdota: decía que el uso de un celular había afectado el funcionamiento de una bomba de infusión de terapia intensiva y que había perjudicado a alguien. Esto hizo que varios hospitales prohibieran el uso de los celulares. Esa medida no estaría tan justificada, y los autores recopilaron estudios que demuestran que la interferencia de los celulares es mínima. Los teléfonos deben estar muy cerca de los equipos para causar un error. Y esos errores —aunque sean detectables— no son clínicamente importantes.

Último en la lista aparece el pavo, que tradicionalmente se come en el Día de Acción de Gracias en EE.UU. Se cree que como tiene un aminoácido, llamado triptofano, puede ser un inductor del sueño. Pero su cantidad no es lo suficientemente alta como para afectar a una persona. Entonces, es probable que el vino que acompaña al pavo u otros manjares sean los responsables del sueñito. Los autores publicarán pronto un libro con más de 100 mitos. «Queremos -dijo Vreeman- que el público y los médicos no asuman las creencias como verdades, aunque es difícil que cambien el pensamiento».

Minerales que el Cuerpo Necesita Calcio Yodo Hierro Magnesio Humano

Minerales Que el Cuerpo Necesita

Se conocen unos veinte minerales que forman parte de la composición de nuestro organismo. Los minerales constituyen el 5% del peso del cuerpo, es decir unos 3,5 kilos para un adulto de 70 kilos (154 libras). En nuestro organismo, los minerales están renovándose continuamente. Cada día se eliminan con la orino, las heces, el sudor y otras secreciones, unos 30 gramos de minerales? los cuales tienen que ser necesariamente reemplazados por medio de los alimentos.

La fuente más importante de minerales son los alimentos de origen vegetal en su estado natural, especialmente si proceden de cultivos biológicos. Por ello, las dietas cárnicas, y las basadas en productos refinados tienden a ser deficitarias en minerales. Esto se agrava por el hecho de que los suelos de cultivo se empobrecen en minerales, debido el uso intensivo de abonos inorgánicos. En realidad, es posible que los productos que adquirimos en el mercado contengan menos minerales de los que deberían tener según las tablas de composición de los alimentos. Por ello debemos prestar especial atención a los minerales de la dieta, sobre todo al calcio y al hierro.

Los Minerales: calcio, yodo

Los Minerales que el cuerpo necesita

Calcio: Es al mineral más abundante del organismo, cuyas sales forman la sustancio que confiere dureza al esqueleto y a la dentadura. El cuerpo de un adulto contiene entre 1 y 1,5 kilos de calcio la mayor parte del cual (el 99%) se encuentra en los huesos y en los dientes, y una pequeña parte (el 1%) en la sangre y en el resto del organismo.  Además de formar parte del esqueleto, el calcio realiza otras interesantes funciones en el organismo.

  • Interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos, especialmente en el corazón, manteniendo de esta forma el ritmo cardíaco.
  • Es necesario para que la sangre coagule con normalidad.
  • Regula el equilibro ácido-básico de la sangre, evitando que esta se vuelva demasiado ácida. De esta forma, neutraliza la acidez que normalmente se produce en el metabolismo de las proteínas.

El calcio necesita de la vitamina D para poder ser absorbido en el intestino, y pasar así a la sangre. Una deficiencia de vitamina D produce los mismos síntomas que la falta de calcio.

La deficiencia de calcio se manifiesta en primer lugar por un cuadro clínico llamado tetania, que se caracteriza por calambres musculares, que pueden lLgar a verdaderos espasmos. Cuando persiste, se producen alteraciones del ritmo cardíaco (palpitacionesY irritabilidad nerviosa, pérdida de la dureza normal de los huesos (raquitismo en los niños, osteoporosis y osteomalacia en los adultos), dolores en las arLiculaciones y pérdida de piezas dentarias.

Necesidades diarias de calcio
Niños 800
Jóvenes 11-24 1200
Hombres Adultos 800
Mujeres Adultas 800
Embarazadas 1200
Madres que Lactan 1200

El calcio en la alimentación vegetariana: El calcio es un mineral muy abundante en los alimentos vegetales, especialmente en las nueces o frutos secos y en las leguminosas. Una alimentación a base de fruta, cereales y hortalizas aporta sobradamente el calcio que necesita el organismo, con notables ventajas sobre la alimentación cárnica. Entre los alimentos animales, solo la leche y sus derivados contienen cantidades importantes de calcio, pero es muy escaso en la carne y en el pescado.

Hay que tener presente que el ácido oxálico contenido en algunos alimentos puede dificultar la absorción del calcio, al formar con él sales insolubles (oxalato cálcico). Aunque los alimentos ricos en ácido oxálico, como el cacao, las espinacas y las acelgas, también contienen abundante calcio, es prudente tomarlos en pequeñas cantidades cuando se requiere una dieta alta en calcio.

Fósforo: La práctica totalidad del fósforo que contiene el organismo se halla en los huesos y en los dientas, combinado con el calcio. La cantidad de fósforo que se ingiere con la dieta, debe estar en relación con la de calcio. El fósforo se halla ampliamente distribuido entra todos los alimentos, tanto vegetales como animales, por lo que su aporte no supone ningún riesgo.

La leche y sus derivados son la mejor fuente de calcio entre los productos de origen animal. Sin embargo, la leche de vaca contiene abundante grasa, necesaria para el desarrollo del ternero, pero no para los seres humanos, especialmente si son adultos. El sésamo y los frutos secos oleaginosos proporcionan tanto o más calcio que la leche, con la ventaja de no contener grasas saturadas ni colesterol.

Por el contrario, el principal problema del fósforo es su exceso en relación al aporte de calcio. Esto ocurre especialmente en las dietas ricas en carne, pues esta contiene mucho fósforo y muy poco calcio (hasta diez veces más en la carne de cerdo). Este exceso de fósforo en la dieta cárnica hace que el calcio sea peor aprovechado, y es otro factor más que explica la mayor frecuencia de osteoporosis entre las mujeres que consumen mucha carne.

En los alimentos vegetales, así como en la leche y en los huevos, la cantidad de fósforo guarda una relación mucho más equilibrada con la de calcio, de forma que con una alimentación ovolactovegetariana no existe riesgo de ingerir un exceso de fósforo.

Hierro: El organismo de un adulto contiene entre 3 y 4 gramos de hierro. Esta es ciertamente una cantidad muy pequeña, pero realiza funciones de importancia vital. La mayor parte del hierro se encuentra en la sangre formando parte de la hemoglobina, que da el típico color rojo y permite el transporte del oxígeno desde los pulmones hasta todas las células.

En el organismo el hierro no existe como elemento químico aislado, que se comporta como un auténtico veneno, sino unido a proteínas, especialmente la llamada ferritina

Necesidades diarias de hierro: La mayor parte del hierro que hay en el organismo se recicla, por lo que en condiciones normales las pérdidas de este mineral son muy pequeñas. El hiervo se pierde con las células que se descarnan de la piel y de las mucosas que revisten el tubo digestivo y las vías urinarias. Esto supone 0,91 miligramos diarios para un adulto.

Las almendras son uno de los alimentos más ricos en calcio (266 mg. por 100 gr. Su contenido en fósforo (454 mg. por 100 gr. guarda una proporción bastante equilibrada con el de calcio.

Necesidades diarias de hierro
Niños 10
Hombres 11-24 12
Hombres Adultos 10
Mujeres 11-50 15
Mujeres 51+ 10
Embarazadas 30
Madres que Lactan 15

En ciertas situaciones, aumentan las necesidades de hierro:

  • Las mujeres que menstrúan pierden 2 miligramos diarios con la sangre menstrual, por lo que una mujer pierde durante los días de la regla tres veces más hierro que normalmente.
  • Durante el embarazo y la lactancia aumentan las necesidades de hierro, pero esto queda compensado con el hecho de no haber pérdidas menstruales. Por ello, las necesidades son las mismas en una muc_r que regla, que en una embarazada o lactante.
  • En la adolescencia se intensifica la demanda de hierro como consecuencia del crecimiento y de la aparición de la menstruación en las muchachas.
  • Cualquier hemorragia anormal produce pérdidas importantes de hierro, que pueden provocar fácilmente un estado anémico.

El hierro de los vegetales se encuentra en forma de sales férricas, mientras que el de los alimentos animales, llamado también hierro hem, aparece en forma de sales ferrosas. Ambos tipos de hierro se absorben con dificultad en el intestino, hasta el punto de que solo de un 10% al 20% del hierro de procedencia vegetal es absorbido, y un 30% del hierro que se encuentra en la carne o en los alimentos animales. Por ello, al calcular las necesidades diarias, se debe pensar en ingerir, como medida de seguridad, diez veces más del hierro que realmente necesitamos.

El hierro en la alimentación vegetariana: El hierro se halla ampliamente distribuido en todos los alimentos animales y vegetales, y una dieta variada aporta sobradamente las necesidades diarias, incluso para las mujeres. La menor absorción del hierro procedente de los vegetales, se compensa sobradamente por dos hechos:

  • La concentración de hierro en la mayoría de los alimentos vegetales es más alta que en las carnes, excepto en el hígado. La leche apenas contiene hierro.
  • Se ha comprobado que la vitamina C, mucho más abundante en la dieta vegetal, aumenta considerablemente la absorción de hierro, llegando a duplicarla. Esta es una importante razón para tomar en cada comida hortalizas y/o fruta fresca, ricas en vitamina C.

Las dietas vegetales no tienen por qué ser pobres en hierro, sino todo lo contrario. De hecho, la anemia por causas alimentarias es bastante frecuente, afectando por igual tanto a los que comen carne como a los vegetarianos. Durante una época se pensó que la carne era necesaria por su contenido en hierro, y que quienes no la tomaban, corrían el riesgo de anemia. Pero hoy sabemos que la dieta vegetal es superior en cuanto a contenido de hierro, y que su absorción no plantea problemas si se consumen abundantes alimentos frescos ricos en vitamina C.

Los frutos secos (nueces), las legumbres y los cereales poseen más hierro que la carne, excepción hecha del hígado. La harina de soja, con la cual se fabrica la carne vegetal, tiene tres veces más hierro que la carne de vaca (la de mayor contenido en hierro). La OMS recomienda el consumo abundante de melocotones (duraznos), albaricoques, ciruelas, uvas y pasas, como excelentes fuentes de hierro, por su fácil digestión y absorción. El alga espirulina, la levadura de cerveza y el polen son, junto con la soja, los alimentos vegetales más ricos en hierro.

En personas que presentan una absorción baja de hierro, o cuando aumentan las necesidades diarias, puede resultar recomendable tomar suplementos de este mineral. Además de los preparados farmacéuticos clásicos, los hay también procedentes de extractos vegetales.

Yodo: El organismo necesita el yodo para sintetizar con él las hormonas producidas en la glándula tiroides. Estas hormonas cumplen importantes funciones mnetabólicas:

  • Aceleran la combustión de los nutrientes que nos proveen de energía (hidratos de carbono, grasas y proteínas).
  • Son imprescindibles para el desarrollo normal del sistema nervioso en los niños, de forma que cuando escasean por falta de yodo, se produce una forma dc retraso mental (cretinismo).

Cuando un adulto sufre carencia de yodo, el tiroides se hipertrofia (aumenta de tamaño), para intentar compensar la carencia y producir así la suficiente hormona tiroidea. A este aumento de tamaño se lo llama bocio simple (hay otras causas de bocio).

Las necesidades de yodo son muy pequeñas: 0,14 miligramos diarios. Normalmente la fruta y las hortalizas pueden aportar suficiente cantidad de yodo, si el suelo en el que se han cultivado lo contiene. Pero hay terrenos pobres en yodo (generalmente los alejados de las costas), y otros que se han empobrecido de este mineral por causa de la agricultura intensiva, que agota las reservas minerales de los terrenos. Por ello no son raras las deficiencias. Para prevenirlas, conviene:

  • Usar sal marina, o que haya sido enriquecida con yodo
  • Consumir algas alimentarias.

Los pescados también contienen abundante yodo, aunque su consumo no resulta imprescindible para satisfacer las necesidades diarias.

Magnesio: El cuerpo de un adulto contiene de 20 a 25 gramos de magnesio. Forma parte de la estructura de los huesos, junto con el calcio y el fósforo, aunque en mucha menor proporción. El magnesio es un componente esencial del principal pigmento del mundo vegetal, la clorofila, al igual que el hierro lo es de la hemoglobina de la sangre.

El magnesio ha cobrado importancia en los últimos años, debido a que se han descubierto numerosas funciones fisiológicas en las que desempeña un papel decisivo.

Ocurre con frecuencia que la alimentación habitual aporta cantidades insuficientes de este importante mineral. Ello es debido a un consumo escaso de cereales integrales, frutos secos (nueces, almendras, etc.), ricos en magnesio, así como al empobrecimiento de los suelos en este minera!. El abuso permanente de los abonos nitrogenados en la agricultura intensiva causa desequilibrios bioquímicos en los suelos, y, como consecuencia, en los vegetales que crecen en ellos. Las plantas ya no contienen la cantidad de minerales que deberían tener, especialmente de magnesio, que es uno de los más sensibles al empobrecimiento del suelo.

Esta es la razón por la cual se debe prestar una atención especial al magnesio, y recurrir, en determinados casos de carencia, al uso de suplementos minerales como el cloruro de magnesio.

Necesidades diarias de magnesio
Niños 80-170
Hombres 15-18 400
Hombres Adultos 350
Mujeres 15-18 300
Mujeres Adultas 280
Embarazadas 320
Madres que Lactan 355

Las fresas <frutillas) contienen una amplia gama de sales minerales, entre ellas el magnesio. que las hace diuréticas y muy apreciadas en las enfermedades de los riñones.

Hay que tener presente que las necesidades diarias de magnesio, establecidas por el U.S. National Research Council es de 350 mg. para hombres adultos y 280 mg. para mujeres adultas al dia. Aunque es cierto que el consumo de grandes dosis de sales de magnesio no tiene efectos indeseables, tampoco está probado que tenga una acción terapéutica especial. El exceso de magnesio se elimino con las heces, provocando además un efecto laxante.

El uso de suplementos de magnesio en forma de soles, está indicado en los casos siguientes:

  • Cuando existe el riesgo de que el aporte alimentario sea insuficiente, por consumir pocos vegetales frescos, o porque estos procedan de tierras de cultivo empobrecidas por el uso intensivo de abonos químicos –
  • En épocas de la vida en las que hay un aumento de las necesidades diarias (crecimiento, embarazo, lactancia).
  • Cuando la absorción intestinal está alterada por diversas afecciones digestivas, como por ejemplo colitis o intervenciones quirúrgicas.

Funciones

Actúa como catalizador de numerosas reacciones químicas que se llevan a cabo en el organismo, relacionadas con la combustión de los nutrientes y la producción de energía. Realiza una función especialmente importante en el sistema nervioso, regulando la transmisión de sus impulsos a lo largo de los nervios periféricos

La carencia de magnesio se manifiesta de formas muy variadas:

  • Cansancio general y sensación de fatiga.
  • Calambres musculares, contracturas, temblores en los párpados o en otros músculos (fenómeno conocido como fasciculaciones musculares).
  • Alteraciones neurovegetativas con tendencia al espasmo en diversos órganos, que se manifiestan por: dolores de estómago, colon irritable, dolor o espasmo uterino durante la regla (dismenorrea), sensación de opresión en el pecho y palpitaciones cardiacas entre otros.

Los frutos secos, los cereales, las legumbres y las verduras, son la fuente más importante de magnesio. Una dieta vegetariana variada puede satisfacer sobradamente las necesidades de magnesio, especialmente si procede de cultivos biológicos en los que se usan abonos orgánicos que contienen una amplia gama de minerales.

Biografia de César Milstein Premio Nobel de Medicina Argentino

Biografia de César Milstein Premio Nobel de Medicina

Biografia de César Milstein Premio Nobel de MedicinaNació en Bahía Blanca (Buenos Aires) el 8 de octubre de 1927 y es considerado uno de los científicos argentinos de mayor prestigio a nivel internacional. En 1984 obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Farmacología por sus trabajos para perfeccionar el sistema de defensa inmunológica con el que naturalmente cuentan los seres humanos.

Milstein  permaneció en Bahía Blanca hasta 1945, cuando se trasladó a la Capital Federal para estudiar en la Universidad de Buenos Aires y cuatro años más tarde, en 1956, recibir su doctorado en Química y un premio especial por parte de la Sociedad Bioquímica Argentina.

En 1957 se presentó y fue seleccionado por concurso para desempeñarse como investigador en el Instituto Nacional de Microbiología Carlos Malbrán, que atravesaba por entonces una época de esplendor de la mano de su director, Ignacio Pirosky. Al poco tiempo de haber ingresado a dicho Instituto, Milstein partió rumbo a Cambridge,

Inglaterra, beneficiado por una beca. El lugar elegido era nada menos que el Medical Center Research, uno de los centros científicos mundialmente reconocidos por su excelencia, y donde trabajaba Frederick Sanger – Premio Nobel de física catorce años más tarde-, que fue su director de investigaciones. Una vez concluida la beca, las autoridades de aquel centro de investigaciones solicitaron a Buenos Aires una prórroga por dos años más, que fue aceptada de inmediato por las autoridades del Malbrán.

Al volver a la Argentina, en 1961, Milstein fue nombrado jefe del recientemente creado Departamento de Biología Molecular del Instituto Malbrán. En el desempeño de este cargo, además de dedicarse al trabajo propiamente científico, quiso servir al mantenimiento físico del propio Instituto Malbrán, fabricando él mismo parte del mobiliario que se necesitaba para llevar a cabo las distintas prácticas, o reciclando muebles viejos y ya inservibles; obviamente, las dificultades presupuestarias se relacionaban en forma directa con este hecho.

Tras el golpe militar de 1962, el instituto Malbrán fue intervenido y el trabajo de Milstein, perjudicado: diversos inconvenientes político-institucionales, que incluyeron numerosas cesantías, perturbaron a su equipo en la etapa crucial de un programa de estudios muy avanzados para el contexto de entonces, incluso a nivel mundial. Milstein era uno de los que no había sido directamente damnificado, aunque ya estaba cansado de las gestiones y las estratagemas, de las intrigas y de los comentarios a hurtadillas: todo esto le sacaba la energía que deseaba dedicar a sus actividades científicas. Y así, Milstein y su esposa hicieron las valijas y partieron, otra vez, rumbo a Gran Bretaña. En 1964 estaba nuevamente en el Medical Research Council de Cambridge, y fue durante ese mismo año que consiguió los primeros resultados que dos décadas más tarde lo harían merecedor del Premio Nobel de Medicina.

Hacia fines del siglo XIX, se logró establecer que los principales causantes de las enfermedades son microorganismos (virus y bacterias). Poco después se lograron identificar una serie de elementos minúsculos que viajaban por el torrente sanguíneo persiguiendo a las bacterias, a los virus -ambos agentes infecciosos provenientes del ambiente exterior-, e incluso a pequeñas porciones celulares pertenecientes al propio organismo. Esta resistencia natural que todos los seres humanos llevan consigo sería muchos años más tarde rebautizada con el nombre de respuesta inmunitaria del organismo.

Los principales protagonistas de la lucha son, por el lado del organismo humano, las células macrófagas, los comúnmente conocidos como anticuerpos, denominadas “T helper” o cooperadoras, y las “T killer” o asesinas. Estas clases de conformaciones celulares deberán vérselas con el antígeno (el agente extraño que se introduce en el cuerpo y desata la respuesta inmune). No siempre el sistema inmune triunfa, y hay veces en que los microorganismos se salen con la suya, burlando al sistema inmunológico y ocasionándole al individuo una serie de trastornos orgánicos que pueden llevarlo a la muerte.

Al cabo de siglos, los microorganismos han demostrado ser buenos conocedores de las grietas que ofrece este sistema defensivo, y lo suficientemente sagaces como para desaprovecharlas.

Las células T llamadas T helper o cooperadoras, se encargan de reconocer y codificar las propiedades del invasor y luego dejan el campo a otro tipo de células, las “T killer” (asesinas), que serán las encargadas de destruir al virus o bacteria. Esta operación se repite cuantas veces sea necesario, hasta vencer al último de los microorganismos.

Una vez destruido el antígeno, o agente invasor, la información correspondiente queda archivada en el sistema inmunológico, de modo que el organismo quede bien pertrechado para una posible segunda incursión. Las especialistas en este trabajo son las llamadas “T memoria”, otra variedad que se encarga de acumular, procesar y clasificar información de modo que el organismo pueda responder de inmediato a un nuevo ataque sin necesidad de tener que atravesar todas y cada una de las etapas del proceso anterior.

Aunque estos procesos se producen todos los días, a toda hora y en cualquier lugar sin que nadie tome debida nota, en más de una ocasión provocan malestares de índole variada, dolores, debilidad repentina, e incluso pueden dejar de por vida huellas visibles sobre la propia conformación de la piel. Esto es, ni más ni menos, lo que ocurre cuando las personas enferman.

El período que corresponde al desarrollo de las hostilidades entre el antígeno invasor y el sistema inmune, coincide con el tiempo que transcurre desde el momento en que se incuba la enfermedad, hasta que ésta se rinde ante las defensas inmunológicas. Cuando la primacía entre los bandos no está bien definida, es el momento en que las vacunas y los antibióticos empiezan a jugar un rol decisivo dentro del organismo.

En la mayoría de los casos, la función que cumplen las vacunas es la de incentivar al sistema inmunológico para que fabrique con un margen de tiempo razonable los anticuerpos necesarios para posibilitar que las posibles invasiones sean detenidas en la frontera que separa el cuerpo humano del mundo externo.

A pesar de que el mecanismo de respuesta inmunitaria no ha sido totalmente aclarado por la ciencia, en 1940 Pauling sugirió una teoría según la cual el organismo poseería una proteína capaz de amoldarse a cualquier agente invasor. Si esta suposición es correcta, los anticuerpos específicos que naturalmente fabrica el cuerpo humano serían algo así como trajes especialmente diseñados para determinadas ocasiones, aunque sin una medida uniforme, cuyos talles, sizas y anchos de manga habrán de confeccionarse en el momento de la acción. Como las poblaciones de células defensoras están integradas por una clase variada de anticuerpos que se hallan naturalmente capacitadas para atacar distintos puntos del antígeno invasor, han sido denominados policlonales.

El sistema tiene sus bemoles, tal como sucede habitualmente con cualquier sistema, y particularmente con los sistemas defensivos. Su flanco débil está dado precisamente por su gran capacidad de adaptación: esto constituye una limitación para el sistema inmunológico, puesto que por esa misma razón carecen de la afinidad necesaria como para enfrentarse con los agentes invasores de una forma contundente. En determinados casos, la falta de especificidad de los anticuerpos policlonales es comparable a la supuesta virtud de aquellos jugadores de fútbol que tienen la capacidad de amoldarse a cualquier puesto, pero que en realidad terminan por no jugar del todo bien en ninguno. Claro que esto sólo queda evidenciado cuando el rival que tienen enfrente resulta superior.

Hace varias décadas que la ciencia aplicada viene intentando con diferente fortuna fabricar líneas de anticuerpos puros en forma artificial, es decir, inmunosueros capaces de detectar y enfrentarse a una parte específica del antígeno con la esperanza de poder vencerlo. Para Milstein, esta posibilidad se fue convirtiendo de a poco en una obsesión que llevó consigo durante años, hasta que finalmente pudo convertirla en hipótesis, primero, y en un logro concreto, después, en los laboratorios de Cambridge y en colaboración con su colega George Köehler.

Milstein y Köhler debieron ingeniárselas entre 1973 y 1975 para lograr configurar los llamados anticuerpos monoclonales, de una pureza máxima, y por lo tanto mayor eficacia en cuanto a la detección y posible curación de enfermedades.

El gran hallazgo que le valió a Milstein el Premio Nobel produjo una revolución en el proceso de reconocimiento y lectura de las células y de moléculas extrañas al sistema inmunológico. Los anticuerpos monoclonales pueden dirigirse contra un blanco específico y tienen por lo tanto una enorme diversidad de aplicaciones en diagnósticos, tratamientos oncológicos, en la producción de vacunas y en campos de la industria y la biotecnología.

Imagen: Milstein a los 10 años en la puerta de su casa en Bahía Blanca

En cuanto a sus posibilidades de diagnosis para la realización de trasplantes, el uso de los monoclonales permitiría establecer el grado de afinidad entre los órganos y el organismo receptor, de tal modo de diagnosticar de antemano si el órgano trasplantado sufrirá o no rechazo.

En 1983, Cesar Milstein se convirtió en Jefe y Director de la División de Química de Proteínas y Ácidos Nucleicos de la Universidad de Cambridge.

Para entonces, Inglaterra lo había adoptado como ciudadano y científico, por lo que iba a compartir con la Argentina el honor del Premio Nobel que Milstein obtuvo en 1984 – compartido con Köhler– , por el desarrollo de los anticuerpos monoclonales.

En la actualidad, Cesar Milstein continúa trabajando en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, aunque con visita la Argentina con bastante frecuencia. En 1987 fue declarado ciudadano ilustre de la Ciudad de Bahía Blanca y recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional del Sur.

El 24 de marzo de 2002, falleció los 74 años de una afección cardiaca en Cambridge.

MITOS Y SECRETOS:

LA DISCULPA DE LELOIR
Cuando Milstein tuvo que preparar su tesis doctoral, decidió hacerlo en la Fundación Campomar. El doctor Luis F. Leloir, director del Instituto, no lo admitió entre los becarios y le sugirió que probara suerte con el doctor Andrés Stoppani, profesor de Química Biológica. Años más tarde, cuando a Leloir le correspondió presentarlo como miembro honorario de la Academia Nacional de Ciencias Exactas y Naturales se disculpó por su desacierto y argumentó que, en ese momento, su laboratorio contaba con pocos recursos.

“EL PULPITO”
Cerca del antiguo edificio de la Facultad de Ingeniería y Química, en Perú 922, había un librero al que los estudiantes llamaban “el pulpo imperialista”. El mote tenía su origen en el elevado precio que cobraba por los materiales de . estudio. Milstein, con su empuje habitual, pensó en romper el monopolio y organizó, en un pequeño rincón dentro de la misma facultad, la venta de apuntes y libros a bajo costo. Entonces, sus compañeros empezaron a llamarlo “pulpito”.

SU “BANCO DE TRABAJO”
La beca de Cambridge comprendía un “banco de trabajo”. Es decir, un lugar en el laboratorio. Por entonces hizo amistad con el doctor Frederick Sanger (dos veces premio Nobel). Como disponía de tiempo libre, encararon otro estudio que pronto dio buenos resultados. Pero, antes de concluirlo, se extinguió la beca y el “banco de trabajo” de Milstein pasaba a otro becario. Afortunadamente, Sanger asumió el papel de “fellow” (tutor) y gestionó un nuevo lugar para su flamante discípulo.

EN LAS MONTAÑAS
Milstein iba a Bariloche a practicar andinismo y, durante el ascenso, se separaba del grupo y no subía por la senda marcada. De una manera similar, también descubrió caminos para la ciencia.

COMPROMISO
Celia y César se recibieron el mismo año. Y él bromeó sobre compartir un largo viaje por Europa, a dedo. Le preguntó si sabía cocinar y limpiar la casa. Ante la respuesta negativa, la sorprendió diciendo que no importaba, porque él se encargaría de todo eso, pero durante toda la vida.

Biografia de Luis Federico Leloir Premio Nobel de Medicina Argentino

Biografia de Luis Federico Leloir
Premio Nobel de Medicina

Biografia Premio Nobel de MedicinaBioquímico argentino, nació el 6 de septiembre de 1906 en París, donde sus padres pasaban las vacaciones. Se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires y fue discípulo de otro premio Nobel argentino: Bernardo Houssay.

Fedederico Leloir fue testigo de la violencia que sacudió al siglo XX. Entre 1914 y 1918, durante la guerra Guerra Mundial, completó la educación secundaria en el Colegio Beaumont de Londres.

En 1936, mientras se desarrollaba la Guerra Civil Española, estudiaba enzimología en Cambridge. La Segunda Guerra Mundial, iniciada en 1939, hizo que regresara al país; pero la situación en la Argentina no era ajena a la agitación internacional. Pese a su apoyo al desarrollo de la ciencia, el gobierno peronista chocó con la oposición del mundo académico.

El doctor Bernardo Houssay, premio Nobel en 1947, debió abandonar su cátedra en la Universidad de Buenos Aires. Igual suerte corrió Leloir en 1974, aunque, al año siguiente, el Gobierno le otorgó el Premio Congreso de la Nación. Poco antes de su muerte, Leloir presenció otra guerra, mucho más cercana: la de Malvinas. A pesar, o tal vez por, estas experiencias adversas, Leloir mantuvo siempre su anhelo de contribuir al bienestar y la salud con sus descubrimientos científicos, antes y después de obtener el premio Nobel.

Leloir nació en París en 1906. Dos años después su familia volvió a la Argentina mientras que el mundo científico del hemisferio norte daba los primeros pasos nacía una nueva ciencia que después se llamó Bioquímica, es decir, la química de los organismos vivos. Se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires en 1932, pero nunca se sintió cómodo en la medicina asistencial en esa época muy precaria, razón por la que se decidió a investigar y eligió, como es lógico, el mejor centro del país: el Instituto de Fisiología que dirigía Houssey, cuya bajo su tutelo hizo la tesis sobre el metabolismo de los azúcares.

ANTECEDENTES CIENTÍFICOS DE LA ÉPOCA: UNA NUEVA DISCIPLINA
Pero el siglo XX también fue de avances científicos. A fines de la centuria anterior, algunos científicos habían puesto los cimientos para una nueva disciplina: la bioquímica. El doctor Edward Buchner había conseguido preparar el primer zumo de levadura, fermentado libre de células.

Esta línea de trabajo condujo al descubrimiento de sustancias -enzimas, coenzimas e intermediarios- que intervienen en el metabolismo de las células. En 1905 se publicó la primera revista de los bioquímicos, Journal of Biológica! Chemistry y, un año después, coincidentemente con el nacimiento de Leloir, aparecieron Biochemische Zeitschrift y Biochemical Journal.

También Arthur Harden y William Young establecieron las condiciones en que se produce la fermentación de la glucosa, azúcar esencial en las transformaciones orgánicas. Ese año, Tswett describió el cromatógrafo, aparato que identifica sustancias. Entonces, la bioquímica se dividió, dando lugar a la biología molecular, la biología celular y la genética química, entre otras.

LELOIR: En los años 40 se acercó al Instituto dirigido por Houssay. Por ese entonces, Leloir compartía su trabajo como docente (profesor externo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) con sus trabajos en el laboratorio. También estuvo en Cambridge y en el Enzime Research Laboratory, de Estados Unidos, entre otros importantes centros de investigación.

A principios de 1948, el equipo de Leloir identificó los azúcarnucleótidos, que tienen un importante rol en el metabolismo de los hidratos de carbono.

Hizo posible nuevos , tratamientos médicos Buscó en sus logros una utilidad práctica aplicación industrial de sus hallazgos Abrió nuevas líneas de investigación bioquímica Obtuvo el Nobel por sus estudios sobre carbohidratos Estableció un modelo de sencillez y humildad

Esta investigación abrió el camino para el control de una enfermedad que resultaba fatal para los recién nacidos. Antes de obtener el Nobel, en 1970, Leloir fue distinguido con el Premio de la Sociedad Científica Argentina (1955), entre muchos otros galardones como los otorgados por la Comisión Nacional de Cultura (1944), Bunge y Born (1965), Fundación Gaidner de Canadá (1966) y por la Asociación Química Argentina (1969). Para entonces, ya era director del Instituto de Bioquímica de la Fundación Camponar, creada en 1947.

También fue autor de más de 200 trabajos sobre su especialidad, titular de la Academia Nacional de Ciencias Exactas y de la Asociación Argentina para el Progreso de la Ciencia y doctor “honoris causa” de la Universidad de París.

Poco después de ser elegido premio Nobel, una serie de fotos recorrieron el mundo. Las imágenes mostraban al científico, usando un guardapolvo gris y sentado en una vieja banqueta. Era un símbolo de su permanente humildad y de su lucha por lograr el avance de investigaciones en un contexto de dificultades económicas. Otra foto, publicada en Clarín el 11 de diciembre de 1970, registró el momento en que Leloir recibía el Nobel de manos del rey Gustavo Adolfo de Suecia. Leloir murió el 15 de Diciembre de 1987

Una prolífica actividad docente: Desde sus inicios, la Fundación Campomar alcanzó prestigio en la comunidad científica y actualmente es reconocida su capacidad para formar centros de investigación en la Argentina. Actualmente trabajan 17 grupos con cerca de 100 científicos y 120 personas en actividades complementarias. Entre sus líneas de investigación, experimentan (etapa clínica) con moléculas capaces de curar el melanoma humano, intentan transferir genes terapéuticos para el Mal de Parkinson, estudian cómo desarrollar nuevas estrategias inmunológicas, buscan combatir plagas agropecuarias, determinan los factores de rendimiento en los cultivos, prosiguen el estudio de los polisacáridos y continúan formando investigadores.

La repatriación de La fama de la Fundación Campomar trascendió los límites del país y muchos centros de ciencias tentaron a los investigadores. Así, muchos de ellos emigraron con mejores perspectivas de realización personal. Recientemente, el Instituto puso en marcha un programa orientado a crear condiciones para que destacados científicos argentinos, residentes en el extranjero, puedan volver al país. Se llamó a un concurso nacional e internacional para conseguir que regresen con sus conocimientos y puedan aportar nuevas técnicas útiles para la Argentina.

LA FUNDACIÓN CAMPOMAR: POR GESTIONES DE CARLOS EUGENIO Cardini, el industrial Jaime Campomar ofreció al doctor Leloir su apoyo para la creación del Instituto de Investigaciones Bioquímicas “Fundación Campomar”. Las primeras actividades se desarrollaron en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, dirigido por Bernardo Houssay.

Al poco tiempo alquilaron una casa contigua, en Julián Álvarez 1719. Durante la inauguración de esa primera sede, el 3 de noviembre de 1947, Leloir expresó: “El Instituto de Investigaciones Bioquímicas comienza sus actividades en un local pequeño y provisorio, pero esperemos que sean grandes su labor y su futuro”.

Aquel grupo inicial de “señores médicos” -así llamaba Campomar a los bioquímicos- estuvo integrado por Raúl Trueco, Ranwel Caputo y el primer becario de la institución, Alejandro Paladini, luego reemplazado por Enrico Cabib. La mayoría de los científicos conocía a la Fundación como el “santuario de Leloir” y se sorprendía por el contraste con los laboratorios del exterior.

Allí no había despachos ni escritorios; sólo una biblioteca y mesas de trabajo. Contaban con medios muy rudimentarios y ellos mismos preparaban los reactivos para sus experimentos. Sin embargo, la atmósfera era sumamente entusiasta y todos; recuerdan esa época con mucha gratitud y añoranza.

LA ETAPA MODERNA: En 1957, la muerte de Campomar dejó al Instituto sin recursos. Leloir consiguió un subsidio del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Más tarde, el gobierno ofreció una gran casa en Obligado 2490, donde paralelamente funcionó el Instituto de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales, también dirigido por Leloir. A partir de 1964 se brindó, a los mejores alumnos del curso de Química Biológica II la posibilidad de preparar su tesis  doctoral. Finalmente, en, en 1984 se inauguró el actual edificio de Patricias Argentinas 435, con una superficie de 6.000 m2, distribuidos en 4 plantas y subsuelo. Allí en los umbrales del siglo XXI, otros profesionales prosiguen la tarea  emprendida por Leloir.

HABILIDADES
La modestia de Leloir se pone de manifiesto en estas líneas.

“No sé cómo ocurrió que seguí una carrera científica. (…) Supongo que el factor más importante en la determinación de mi futuro fue el recibir un grupo de genes que dieron las habilidades negativas y positivas requeridas.

“Entre las habilidades negativas podría mencionar que mi oído musical es muy pobre y por lo tanto no podía ser compositor ni músico. Mi falta de habilidad para la oratoria me cerró las puertas a la política y al derecho. Creo que no podía ser buen médico porque nunca estaba seguro del diagnóstico o del tratamiento.

“Estas condiciones negativas estaban acompañadas presumiblemente por otras notan negativas: gran curiosidad para entender los fenómenos naturales, capacidad de trabajo normal o ligeramente subnormal, una inteligencia corriente y una extraordinaria capacidad para trabajar en equipo.

Lo más importante probablemente fue la oportunidad de pasar mis días en el laboratorio y efectuar muchos experimentos. La mayoría fracasaron, pero algunos tuvieron éxito, debido sólo a la buena suerte o al hecho de haber cometido el error adecuado.”

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

El premio que recibirá Leloir consiste en 400.000 coronas suecas, equivalente a 80.000 dólares. La expectación periodística se centró en torno de la presencia desconcertada y amable del doctor Luis Federico Leloir. Dentro de la biblioteca, en el primer piso del Instituto de Investigaciones Bioquímicas, Fundación Campomar, un verdadero enjambre de camarógrafos, fotógrafos y hombres de prensa intentó dialogar con el flamante Premio Nobel de Química, ubicado detrás de una mesa atestada de grabadores. Las preguntas se sucedieron rápidamente en el local invadido por libros y probetas con la clásica atmósfera de los laboratorios.

El doctor Leloir consiguió balbucear, mientras las voces se silenciaban: “Me siento honrado por la distinción de la Academia Sueca. Hoy, después de unas horas de la notificación, espero no estar equivocado, y que el premio realmente exista. Al principio estaba contento. Ahora estoy simplemente asustado.

Realmente tenía noticias ligeras de que podía obtenerlo, pero no tenía conciencia de que mis experimentos justificaran este galardón. El domingo pasado -insistió- tuve noticias, pero secretas, de que podía ser nominado. No eran precisamente para divulgar. Quienes en realidad se merecen el premio son mis colaboradores Cardini, Caputto, Paladín y Trueco, y el grupo de investigadores del instituto, integrado por 33 personas. A ellos debo este premio. No es por mérito propio, ya que yo represento la centésima parte de las tareas de investigación. Soy nada más que el representante”.

Con voz queda, demostrando gran control de sí mismo, el doctor Leloir se refirió luego a su entrevista con el presidente Levingston: “Me señaló -apuntó- que el premio era muy importante para el país y para los argentinos”.

Recordó luego las primeras investigaciones sobre esta especialidad en el edificio de Julián Álvarez 1917, donde funcionó inicialmente el instituto, desde 1947 hasta 1958. “En el pequeño laboratorio de cien metros cuadrados -dijo- no teníamos muchas facilidades que digamos, y fueron realizadas en circunstancias precarias, antes de pasar a esta sede. Creo que este hecho fue el que justificó el premio y, posteriormente, el de haber logrado el apoyo de la Fundación Campomar que inició sus actividades en 1947 y cuya organización me fue confiada.”

Con la dirección del doctor Leloir funciona en el edificio de Obligado 2490, que consta de tres plantas, el Instituto de Investigaciones Bioquímicas Fundación Campomar y otro instituto afín, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, y en ellos se realizan investigaciones básicas en el campo de la bioquímica, y se forman investigadores y técnicos en la materia.

“Los científicos -respondió a otra pregunta- necesitan apoyo económico. Nosotros empezamos pobremente y con el tiempo las cosas se han complicado y son más costosas. Es decir, seguimos trabajando debajo del nivel óptimo.” Señaló luego que están dadas las condiciones para la emigración de cerebros “pues las facilidades en el exterior son mayores que aquí. Hay afuera países más ricos, y difícilmente la Argentina alcance el nivel de Estados Unidos o de Europa, en cuanto a atracción económica y a medios diversos y técnicos. El nivel científico argentino es excelente y está perfectamente capacitado para la investigación”.
Con respecto a qué destinará el premio, el doctor Leloir manifestó que “probablemente al instituto mismo, aunque todavía no he elaborado -subrayó- ningún plan en ese sentido”. Puntualizó finalmente que este premio tiene una relación lejana con el de la Paz, pues premia a la investigación aplicada y recordó cursos de especialización en diversas universidades del mundo.

“En realidad -concluyó, sonriente- la importancia de nuestros experimentos tiene una aplicación inmediata que es la del Premio Nobel; otras son las que reportará en bien de la humanidad toda.”

Fuente: Biografías Imprescindibles Clarín Cuadernillos Nro: 29 Luis Federico Leloir

Biografia de Houssay Bernardo Premio Nobel de Medicina Houssey

BIOGRAFÍA DE BERNARDO A. HOUSSAY
Premio Nobel de Medicina

Sin duda el Nobel no era la meta de Bernardo H. Houssay, nacido el 10 de abril de 1887 cuando egresó como bachiller con las mejores calificaciones a los 13 años de edad, después de haber pasado, en solo cinco meses, el tercer grado a primer año.

Su ingreso a la carrera de Farmacia a los 14 años no extrañó tanto como la facilidad con que aprendía y con que expresaba lo que había aprendido. Farmacéutico a los 17 años, inició sus estudios de Medicina trabajando simultáneamente como técnico de farmacia en el Hospital Francés y poco después en la Farmacia del Hospital de Clínicas.

Su actividad laboral y dieciocho meses de servicio militar demoraron sin duda sus estudios, desarrollados en siete años, pero tampoco en la Facultad de Medicina pasó desapercibido.

Que es la Huella Ecologica? Concepto DefinicionSus compañeros recuerdan que “los exámenes que rendía Houssay eran tan brillantes que concitaban nuestra curiosidad y no olvido cómo entre nosotros se decía “mañana da examen el francés” , que así lo llamábamos aludiendo al origen de sus padres, y allí nos reuníamos un buen grupo de condiscípulos para presenciar su prueba”.

Su fama se extendía rápidamente en el reducido mundillo científico de la primera década del siglo.

En 1908 ingresó por concurso como ayudante de trabajos prácticos en la cátedra de Fisiología, donde tenía a su cargo la publicación de las clases dictadas por su titular, el doctor Piñero. Apenas recibido de médico, en 1911, fue nombrado profesor de Fisiología de la Facultad de Veterinaria, donde instaló un rudimentario laboratorio en un enorme galpón, sin luz eléctrica y calentado a brasero y superposición de ropas de abrigo.

LA DIVERSIÓN MAS BARATA ES EL TRABAJO

Con esta frase don Bernardo estimuló siempre a sus discípulos y no hay duda que predicó con el ejemplo desde su juventud. Su tesis doctoral la preparó en aquel incómodo laboratorio de la Facultad de Veterinaria, conde continuó las investigaciones iniciadas cuando era estudiante de Farmacia mediante técnicas desarrolladas por él mismo basándose en los conocimientos adquiridos en la lectura del libro de Claude Bernard En esos años, la glándula hipófisis, mal llamada pituitaria, era muy poco conocida. Su tesis doctoral sobre “La acción fisiológica de los extractos hipofisarios” fue el primer tratado de endocrinología del mundo, por lo que la facultad le regaló mil ejemplares que se distribuyeron en todas las escuelas de medicina del exterior e hicieron famoso a su autor. Además, esa tesis le valió el premio ‘Facultad de Ciencias Médicas” y fue el punto de partida de la investigación científica por el método experimental en nuestro país.

Entre 1911 y 1919 ejerció la medicina clínica en el Hospital Alvear y en su consultorio privado; dictó su cátedra en la Facultad de Veterinaria y desde 1915 integró el cuerpo de investigadores del Instituto Bacteriológico, organismo oficial dedicado a la preparación de sueros y vacunas. Tanta actividad lo obligaba, claro, a comenzar su día a las 5 de la mañana. Pero en 1919 ganó por concurso la titularidad de la Cátedra de Fisiología de la Facultad de Medicina y poco después consiguió del Consejo Directivo de esa facultad la creación del Instituto de Fisiología y la figura de profesor full-time, condición largamente anhelada por Houssay. Este Instituto fue su laboratorio de enseñanza e investigación con la posibilidad para los alumnos de tener profesor y personal docente con dedicación exclusiva.

Toda una revolución para la época y un considerable deterioro para la economía personal de Houssay, que debió abandonar su consultorio para dedicarse de lleno a su nueva tarea, porque, como él decía, “el soplete, aplicado en un punto, perfora, pasado sobre la superficie, apenas entibia”.

TRASCENDENCIA INTERNACIONAL

El Instituto de Fisiología pronto alcanzó resonancia internacional. Al decir del eminente fisiólogo estadounidense Carlson, “Houssay puso a la Argentina en el mapa mundial de la Fisiología”. En ese Instituto comenzó una etapa brillante de las ciencias argentinas. Houssay supo encontrar a los mejor dotados, intelectual y moralmente, para formarlos en una ciencia básica cuyo desarrollo, decía convencido, beneficiaría a la medicina, criterio que no compartían muchos de sus colegas, pues no entendían “por qué prefería la locura de enterrarse en el laboratorio aguantando malos olores para tener el placer de ver bailar las patas de una rana. Además, sus trabajos no permitían ver utilidad práctica inmediata En ese instituto—cátedra, se enseñaba fisiología a estudiantes de medicina, farmacia y odontología, pero, al decir de Virgilio Foglia, uno de sus alumnos y posteriormente dilecto colaborador “entre las tres carreras sumaban mil estudiantes (…) ya que todas tenían el mismo profesor. Houssay sostenía que la enseñanza no tenía que ser teórica sino también práctica, por eso mostraba experimentos y trataba, en lo posible, que los alumnos pudieran realizarlos. Pero para atender a mil estudiantes tenía sólo tres ayudantes.

Por supuesto eso no funcionaba. Lo solucionó organizando un concurso entre los alumnos del año correspondiente, entre los cuales elegía a veinte. El enseñaba a esos veinte y éstos a su vez a sus compañeros”. Años después, un aumento del presupuesto le permitió a Houssay nombrar veinte ayudantes rentados. Allí comenzó su carrera de investigador el doctor Foglia y muchos otros discípulos entre los que descollaron Eduardo Braun Menéndez y Luis Federico Leloir.

Durante casi 25 años al frente del Instituto de Fisiología, Houssay investigó y publicó sobre infinidad de ternas, colaboró con revistas internacionales y por sobre todas las cosas formó excelentes investigadores, no sólo de nuestro país sino becarios que llegaban de todas partes del mundo. Uno de ellos, tal vez el más destacado, el doctor Ulf Von Euler, Premio Nobel de Fisiología en 1970.

Todo lo lograba en base a talento y esfuerzo, era incansable. Según su propia definición “descansaba cambiando de tarea”. Pero tal vez lo más destacable de su personalidad fue su amor a la patria. Incontables veces envió a sus discípulos a perfeccionarse en el exterior (dos líneas suyas bastaban para conseguir una plaza y hasta una beca en cualquier Centro del mundo); él mismo viajó mucho (aunque su primera salida del país fue en el año 1937), pero siempre quiso volver. Así lo prueban infinidad de invitaciones rechazadas y una conocida carta desde Washington a uno de sus colaboradores: nos quieren hacer quedar y hasta ofrecen traer todo el personal de Buenos Aires, si quiero. Pero entre el 9 y el 12 de abril estaré en Buenos Aires. El 31 de marzo acaba mi compromiso. Los recursos son amplios, la gente amable, ávida para aprender, llena de interés científico. Pero (…) quiero dedicarme al desarrollo científico del país donde nací, me formé, tengo amigos, nacieron mis hijos, luché, aprendí, enseñé, etc.

LA POLÍTICA, ESA ENTROMETIDA

Esos veinticinco años de esfuerzos resultan poca cosa para quienes no tienen escrúpulos ni siquiera para usurpar el poder. Una declaración pública firmada por Leloir entre otras personalidades de las ciencias, las artes y la cultura reclamando la vuelta a la normalidad institucional, tras el golpe del 4 de junio de 1943, determinó su separación de la cátedra, diversas comisiones oficiales y hasta de la presidencia de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, una entidad privada de bien público. Para Houssay fue un golpe demasiado fuerte.

Tras una tensa reunión en la que algunos de sus colaboradores decidieron quedarse para salvar lo que pudieran, quince de sus más inmediatos renunciaron a sus cargos y lo siguieron a la nada. Houssay pasó a ser mala palabra. Se le prohibió consultar libros y revistas del Instituto (la mayoría de los cuales habían sido donados por él). Visitó la Facultad de Veterinaria para operar una oveja con gran conmoción del alumnado y a partir de allí se le prohibió la entrada. Se distribuyeron panfletos y revistas dedicados a insultarle y hasta se colocó una bomba en una ventana de su casa que no provocó su muerte por cuestión de minutos. Pero lo peor para Houssay era la inmovilidad. No podía dedicar-se solamente a estudiar y escribir; necesitaba acción, más acción. Su vida era su trabajo, si era mucho, mejor.

Su rutina diaria, de lunes a sábado, comenzaba a las 8 en punto cuando se reunía con sus colaboradores inmediatos. De 9 al 2 dictaba cartas, discutía con sus colaboradores el progreso de las investigaciones, recibía visitantes distinguidos, recorría todas las salas de trabajo y se detenía a conversar con los alumnos. Tres veces por semana dictaba clase de una hora con una puntualidad llamativa y nunca alterada. A las 12 se iba a almorzar a su casa y aprovechaba esas 8 cuadras de caminata para leer algún texto científico. Nadie se explica cómo hacía para entenderlo, memorizarlo hasta poder discutirlo y, a la vez, no tener un accidente callejero.

A las 2 de la tarde operaba animales de laboratorio durante dos o tres horas mientras conversaba con los que lo rodeaban y a la vez dictaba cartas a su secretario. Un breve intervalo para tomar un té con sus discípulos y una última recorrida por el laboratorio para informarse de los progresos o aconsejar algún nuevo enfoque. Un hombre así no podía quedarse quieto mucho tiempo.

PARA DESTACAR…

En octubre de 1947le informaron que había sido galardonado con el Premio Nobel en Medicina. Pocas líneas le dedicó la prensa peronista al investigador, la noticia fue silenciada por el gobierno peronista, que los consideraba un opositor. Este texto escrito por Houssay revela su ética y sus principios.

EL INSTITUTO DE BIOLOGÍA Y MEDICINA EXPERIMENTAL

Dos días después de ser separado de su cargo, lo visitaron para ofrecerle ayuda económica para proseguir sus investigaciones. Así, la Fundación Juan B. Sauberán, a la que se sumaron aportes de empresas y particulares, impulsó la creación del Instituto de Biología y Medicina Experimental, que debería establecer un centro de investigaciones científicas desinteresadas, da carácter privado e independiente de los recursos y la dirección del gobierno o de sus dependencias. Instalado bastante precariamente en una vieja casona de la calle Costa Rica, allí trabajó desde 1944. Al año siguiente una amnistía lo repuso por unos meses en su cátedra, pero rápidamente fue invitado a acogerse ‘a los beneficios de la jubilación” siete años antes de llegar a la edad reglamentaria.

El 27 de octubre de 1947 lo sorprendió el telegrama que le informaba que había ganado el Premio Nobel de Medicina o Fisiología por sus contribuciones científicas en el “papel de la hipófisis en la regulación del metabolismo de los hidratos de carbono”. El premio fue compartido con los esposos Cori, científicos estadounidenses que investigaban también el metabolismo de los hidratos de carbono.

LOS DESCUBRIMIENTOS CIENTÍFICOS

Nada era ajeno a la curiosidad de Houssay en el momento de encarar una nueva investigación. Su interés primordial fue la Fisiología, muy especialmente en el campo de la endocrinología y el metabolismo, pero investigó también en áreas como la neurofisiologia, sangre e inmunidad, respiración, digestión y función renal, hasta llegar a 70 líneas de investigación simultáneas. Vamos a repasar tres de estas líneas, con resultados felices y de trascendencia internacional.

La hipertensina. Bajo la dirección de Houssay se continuaron los experimentos de Harry Golbatt que había descubierto que la obstrucción de la arteria renal en los perros producía una hipertensión permanente. Injertando uno de esos riñones obstruidos a un perro sano, se observaba en éste un aumento de la presión arterial, lo que probaba que debía existir alguna sustancia generada por el riñón obstruido que, volcada a la sangre, producía el aumento de la presión arterial. Un equipo integrado por los doctores Fascioli, Braun Menéndez, Leloir, Muñoz y Taquini encontró esa sustancia: la renina, una proteína de origen renal, que actuando sobre otra proteína de la sangre determina la producción de un polipéptido, responsable del aumento de la presión arterial, al que llamaron hiperterama.

Pero un grupo de investiga dores del laboratorio Eli Lilly de Indianápolis, conducidos por el doctor Page, poco después publict5 las mismas conclusiones proponiendo el nombre de anqiotonina. Mediante una reunión entre Page y Braun Menéndez, se llegó a un nombre de compromiso: angiotensiria. Hacemos hincapié en esta investigación, porque hasta el día de hoy, todos los productos farmacéuticos destinados a combatir la hipertensión se basan en este descubrimiento, que data de 1939.

Test de embarazo. El equipo que conducía el doctor Galli Mainini , descubrió que inyectando gonadotrofina (presente en la orina de la mujer embarazada) a un sapo macho, éste ibera espermatozoides que pasan a la orina y se pueden detectar fácilmente. Este test se utilizó durante muchos años en todo el mundo.

EL NOBEL

Sí bien la comunicación del Real Instituto Carolino Médico-Quirúrgico que le concedió el Premio Nobel hizo mención a sus estudios sobre la hipófisis (en realidad mencionó la pituitaria, cosa que Houssay rechazó de plano), en realidad se estaba concediendo el premio a toda una trayectoria científica, impresionante por la diversidad y trascendencia de los trabajos que, además de la hipófisis, hicieron fuerte hincapié en la función del páncreas y el estudio de la diabetes. Es casi imposible resumir en tan poco espacio el quehacer y la personalidad de alguien tan grande. Pero su obra continuó en las instituciones que dejó, por ejemplo, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, fundado en 1955 y presidido por él hasta su muerte, acaecida el 21 de septiembre de 1971.