Volcanes y Cuevas

Historia de la Evolución del Cambio Climatico

¿COMO ERA EL CLIMA ANTES?

A pesar del progreso tecnológico de las últimas décadas, el hombre se halla aún a merced de los elementos. Desde el pleistoceno, en que terminó la última glaciación, hace unos 10.000 años, hasta nuestros días, se han producido importantes fluctuaciones climáticas.

Las sequías a gran escala y anormalmente prolongadas se han traducido siempre en cosechas pobres y grandes privaciones para muchos seres humanos. En sus investigaciones sobre las condiciones climáticas del futuro, importantísimas para la agricultura y las reservas alimenticias mundiales, los científicos hacen especial hincapié en el conocimiento de las causas y la magnitud de los cambios climáticos del pasado.

Tras la retirada del principal manto de hielo del noroeste de Europa, el clima se caldeó rápidamente. Los granos de polen fósiles, preservados en turberas y sedimentos lacustres, señalan la presencia de bosques en este continente durante los períodos de clima seco denominados preboreal y boreal, de inviernos fríos y veranos calurosos.

Posteriormente, hace unos 7000 años, las temperaturas medias alcanzaron los valores más altos desde el final de las glaciaciones. En verano superaban a las actuales en 2 o 3 °C, mientras que las invernales lo hacían en 1 °C aproximadamente.

Este fue el comienzo del óptimo climático atlántico, expresión que alude a las favorables condiciones para el desarrollo de plantas y animales. En Europa, el límite de las nieves perpetuas se encontraba unos trescientos metros por encima del actual.

Las pinturas rupestres del Sahara, pertenecientes a esta época, revelan que en las actuales regiones desérticas hubo asentamientos humanos y migración. Es, por ello, lógico suponer que las lluvias monzónicas estivales se extendían más hacia el norte y regaban el Sahara.

Hacia finales de este óptimo climático, hace unos 5000 años, el incremento en las cantidades de polen de pino fósil indica que, en el noroeste de Europa, los bosques de coniferas sustituyeron a los de frondosas. En el período post-boreal volvió, al parecer, el frío y la sequedad. El declive fue gradual, aunque con algunas fluctuaciones importantes a corto plazo; hacia el año 900 a.C. (a principios de la fase climática subatlántica) aceleró su ritmo y las precipitaciones aumentaron considerablemente.

El nivel de numerosos lagos europeos subió bruscamente e inundó los terrenos próximos, incluidos algunos poblados. Los caminos tuvieron que ser desviados debido al crecimiento de las turberas, y el avance de los glaciares alpinos bloqueó los pasos de montaña durante varios siglos. El desplazamiento de las principales zonas climáticas hacia los polos, que tuvo lugar durante el óptimo climático atlántico, se invirtió y dejó paso a las tormentas subpolares sobre el norte de Europa.

La influencia del hombre sobre la vegetación natural, a través de la tala de bosques enteros, invalida el papel indicador del polen fósil para períodos posteriores. Por fortuna se dispone de otras indicaciones, como las fuentes arqueológicas y los documentos históricos. Mediante las modernas técnicas geofísicas y las sondas y taladros de gran profundidad se han obtenido asimismo datos fiables sobre el clima reinante a lo largo de todo el período postglacial.

Los siglos siguientes vieron un ascenso gradual de la temperatura y la sequedad, preludio del llamado óptimo climático secundario, que tuvo lugar entre los años 400 y 1200 d.C. Este período, especialmente cálido y sin tormentas en el Atlántico Norte, presenció los grandes viajes de los vikingos y su establecimiento en Islandia y Groenlandia, cuyas costas quedaban, en el siglo X, fuera de los mantos de hielo del Ártico. El cultivo de la vid en Inglaterra, mencionado por ciertas fuentes, prueba la suavidad del clima.

Durante los siglos VIII y XIV, estas condiciones ideales llegaron a su fin. Viejos cuadernos de bitácora y publicaciones meteorológicas mencionan la reaparición de los hielos polares que, junto a las condiciones cada vez más tormentosas del Atlántico Norte, interrumpieron las rutas entre Islandia y Groenlandia.

Las fluctuaciones climáticas extremas que tuvieron lugar en estos siglos han dejado sus huellas en numerosos puntos del hemisferio Norte. En el sudoeste de los Estados Unidos, los anillos de crecimiento de árboles milenarios indican que en el siglo xm, la sequedad fue muy acusada. En la India se conocieron también las consecuencias: la sequía y el hambre más desastrosas de su historia, debido a la ausencia de los monzones estivales.

En Europa, los años con inviernos rigurosos (el Danubio, el Támesis y el Rin se helaban) y veranos fríos y lluviosos (con pérdida de cosechas y el hambre subsiguientes) alternaban con otros de extrema sequía. Los datos disponibles sobre las fechas de la vendimia y los precios del trigo se han utilizado para determinar tales oscilaciones; no obstante, deben interpretarse con sumo cuidado, pues no dependen tan sólo de las condiciones climáticas.

Tamesis en 1677

El Támesis en 1677. En el siglo XVII se heló en más de veinte ocasiones y las ferias tenían lugar sobre el hielo. El viejo puente de Londres contribuía a ello al obstaculizar el descenso del hielo río abajo. El científico Robert Hooke registró cuidadosamente en su diario  el frío de la época.

cambio de clima

La Pequeña glaciación
En el noroeste de Europa se han realizado observaciones meteorológicas con instrumentos desde mediados del siglo XVII, por lo que se dispone de datos precisos sobre gran parte de la llamada Pequeña glaciación (1550-1880), en que las temperaturas descendieron a sus valores más bajos desde el final de las glaciaciones. Asimismo se dispone de abundante documentación acerca de los avances de los glaciares alpinos, como el del Ródano, que alcanzó su máxima extensión en el año 1602.

Los avances del hielo en otras partes del mundo, como América del Norte, se produjeron hacia la misma época. Ello permite, pues, trazar un mapa del fenómeno para todo el hemisferio Norte. En los cuadernos de bitácora se hace referencia a esta extensión de los hielos, jamás vista hasta entonces, que cubrían la mitad del océano entre Groenlandia y Noruega. Tanto en este país como en Islandia, los cultivos se perdieron y las granjas de montaña quedaron cubiertas por el hielo. Muchos grandes ríos se helaron por completo, entre ellos, el Támesis.

Cambios ocurridos en los últimos cien años
Si bien los instrumentos primitivos dejaban mucho que desear en lo que a su precisión se refiere, se estima que, en 1780, las temperaturas medias del mes de enero eran en el centro de Inglaterra unos dos grados más bajas que las actuales. A medida que se perfeccionaron los instrumentos, la cantidad de datos disponibles, sobre numerosas regiones del globo aumentó en oriental, un aumento del 130-140 por ciento ocasionó bruscas subidas en el nivel de los lagos.

El del lago Victoria, por ejemplo, ha subido 1,5-2 m desde 1961 y, hoy día, representa una seria amenaza para los poblados de las orillas. Por otro lado, las latitudes comprendidas entre los 10° y los 20° en ambos hemisferios han sufrido sucesivos años de sequía. Dado que se trata de zonas de agricultura marginal, donde las, escasas lluvias apenas permiten magros cultivos y una ganadería escuálida, la sequía trajo consigo un hambre catastrófica con pérdida de muchas vidas humanas.

Fuente Consultada:
El Arbol de la Sabiduría Fasc. N°53 Cambios Climáticos

Los Lagos Mas Grande del Mundo Los Lagos Mas Extensos del Planeta

Lagos. Su origen
En la Tierra hay graneles extensiones de aguas permanentes almacenadas en hondonadas del terreno, con comunicaciones con el mar o sin ellas, que se denominan lagos. Son varias las fuentes que originan sus aguas: las precipitaciones directas, las indirectas, que los alimentan al escurrirse por el suelo; la fusión de las nieves y del hielo, las fuentes y los aportes fluviales. Abundan en áreas que han experimentado glaciación. Los lagos de llanura suelen ser poco profundos; en cambio, si las depresiones están formadas por rocas vivas, pueden tener gran profundidad y ser mucho más estables.

Hay algunos que reciben alimentación subterránea mediante manantiales que afloran en su fondo. Estas formaciones están condenadas a desaparecer con el correr del tiempo. Dos son las causas principales: la desecación y el desagüe. Todos los lagos salados están en trance de desaparición por desección. El mar Caspio elimina más agua por evaporación que la que recibe de los ríos que en él desembocan.

Esta tendencia a desaparecer se explica también por la cantidad de materiales de aluvión que vierten los ríos en sus orillas, y que progresivamente van formando en su fondo pequeños deltas con una superficie cada vez mayor.

Lagos artificiales
El hombre, a partir de este siglo, ha comenzado a construir grandes centrales hidroeléctricas para solucionar sus problemas energéticos. Por ello es común encontrar almacenadas al lado de cada presa o digue grandes cantidades de agua que constituyen verdaderos Jegos artificiales.
El número de lagos que aprovechan la energía hidroeléctrica es considerable. Los principales son: Gatún (Panamá), Nilo (Egipto), Dniéper (U.R.S.S.) y Hoo-ver (E.E.U.U.).

tabla de los lagos mas importantes del mundo

Fuente Consultada:Mundorama Tomo de Geografía General

Desequilibrios Ecologicos Accion del Hombre Catastrofes Naturales

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

Inundaciones   –  Sequías  –  Huracanes  –  Olas de Frío  –  Terremotos  Olas de Calor  –  Tormentas de ArenaIncendiosVolcanes

La relación del hombre con la Tierra ha experimentado un cambio a raíz del repentino poder de nuestra civilización para incidir en el ecosistema global y no sólo en un área particular y específica del mismo. Todos sabemos, desde luego, que la civilización humana siempre ha influido en el medio ambiente.

Baste decir a modo de ejemplo que incluso los hombres prehistóricos quemaban a veces amplias zonas intencionadamente en busca de alimentos. Actualmente, hemos remodelado una considerable parte de la superficie del planeta, cubriéndola de hormigón en las ciudades y transformando el bosque en arrozales, trigales o pastos.

Pero estos cambios, que a primera vista podrían parecer importantes, han resultado ser, hasta ahora, factores más bien triviales para el ecosistema global. De hecho, hasta nuestros días, siempre se supuso que nada de cuanto hiciéramos o pudiéramos hacer afectaría de manera prolongada al medio ambiente global. Es precisamente esta suposición la que debemos descartar hoy a fin de meditar en términos estratégicos sobre nuestra nueva relación con el planeta.

Actualmente, la civilización es la causa principal de los cambios que se suceden en el medio ambiente global.

Nuestro siglo ha sido testigo de cambios decisivos en dos factores clave que definen la realidad física de nuestra relación con la Tierra: un súbito e inquietante aumento de la población humana, que crece a razón de la totalidad del censo chino cada diez años, y el repentino aceleramiento de la revolución científica y tecnológica, que ha llevado nuestro poder de transformación del mundo a niveles casi inimaginables; hoy somos capaces de quemar, recortar, cavar, desplazar y remodelar como nunca la materia física de que se compone el planeta.

El crecimiento demográfico es a la vez una de las causas del cambio de relación y un claro indicio de la imprevisible magnitud de este cambio, sobre todo en términos históricos. Desde que aparecieron los primeros humanos modernos, hace 200.000 años, hasta los tiempos de Julio César, jamás había habido más de 250 millones de personas sobre la faz del planeta. Mil quinientos años después, cuando Cristóbal Colón zarpó hacia el Nuevo Mundo, la población mundial rondaba los 500 millones. En 1776, año en que Thomas Jefferson redactó la Declaración de Independencia de listados Unidos, la cifra se había duplicado nuevamente: ya éramos 1.000 millones. Hacia mediados de este siglo, justo después de la II Guerra Mundial, superábamos los 2.000 millones.

En otras palabras, desde los albores de la humanidad hasta 1945 tuvieron que sucederse más de diez mil generaciones para llegar a los dos mil millones de personas. Hoy en día, en el transcurso de una sola vida  la población humana habrá pasado de dos mil a nueve mil millones, previsión cuyo ecuador ya ha sido superado con creces.

Las magnitudes del tiempo implicadas entre el origen de nuestro planeta hasta hoy son tan abrumadoras que fácilmente pueden distorsionar nuestras perspectivas. Se las debe reducir a términos más simples. Si comprimimos el tiempo geológico de miles de millones de años a un período de más fácil captación, por ejemplo un siglo, podemos pensar en nuestro planeta como un jardín cuya realización insumió cien años. Noventa y dos años, para ser precisos, si tomamos la formación del sistema solar hace 4.600 millones de años como el nacimiento del planeta y convenimos que un año de nuestra escala representa 50 millones de años.

Los dinosaurios y los grandes reptiles surgieron hace sólo dos años y debería pasar más de un año y once meses antes de que aparecieran en el jardín nuestros primeros antepasados reconociblemente humanos, el Homo habilis, simios parecidos al hombre. Seguiría la primera de las recientes eras glaciales —unas dos semanas atrás— desplazando los bosques y las formas de vida de las regiones en tomo de los polos de la Tierra y produciendo cambios en la distribución y en la composición aun de los bosques tropicales. Fue sólo durante y después del último de esos períodos glaciales, dentro de los últimos 50.000 años —u ocho horas en el tiempo del jardín— que el hombre moderno, el Homo sapiens, se propagó por el planeta, llegando a Australasia y a las Américas. El jardín de la Tierra ha sido emparejado y regado por los elementos por noventa y dos años, nosotros hemos estado en él por menos de un día.

Para el momento en que llegamos, el jardín era un lugar de gran magnificencia. La flora y la fauna habían surgido en una variedad maravillosa, impresionante y exquisitamente entrelazada. La humanidad es el bebé de la familia, el recién llegado al jardín de la Tierra. Pero ya hemos hecho más qué cualquier otra especie para cambiar el antiguo jardín para bien y para mal.Desarrollamos habilidades agrícolas durante las últimas horas y agrandamos mucho la capacidad del jardín para sustentar la vida. Y en el curso de los últimos cinco minutos iniciamos nuestra revolución industrial, un proceso de cambio que sería maravillosamente creativo e increíblemente destructivo a la vez.

Desarrollamos grandes civilizaciones en la Mesopotamia. en Egipto, en China y en el valle del Indo, en las Américas, en Grecia y en Roma y, luego, en Europa. Nuestros antiguos centros de instrucción produjeron nuestros primeros filósofos, nuestros primeros científicos. Demostramos gran coraje y aptitud para explorar el planeta y entender su totalidad. En tiempos más recientes, nuestra ciencia y nuestra tecnología han hecho rápidos avances en campos tan variados como la agricultura, la medicina, las comunicaciones y la electrónica. El ritmo ha sido increíble, desconcertante. No pasó tanto tiempo desde que Gutenberg inició la imprenta con tipos móviles, Slephenson construyó la locomotora de vapor y Alexander Graham Bell inventó el teléfono. Pero ellos son antiguos ahora, como la imprenta revolucionada por las computadoras y el láser, la locomotora reemplazada por los cohetes del viaje espacial y el teléfono por cable superado por los satélites y los cables de fibra óptica. Y seguimos avanzando, impulsados cuesta arriba cada vez más rápidamente por la ciencia y la tecnología.

Pero ha habido un lado negativo del progreso. En el comienzo, mientras nos adaptábamos al medio ambiente, aprendimos a vivir en armonía con la naturaleza. Algunos siguen viviendo hoy en armonía, pero sólo unos pocos, pues el resto de la humanidad decidió someter y atacar la naturaleza  a su voluntad, con el solo objetivo de satisfacer sus necesidades, que en la gran mayoría de los casos son superfluas.

Nuestro ataque a la naturaleza fue impulsado por lo que se percibió como la virtud de la acumulación, y por largo tiempo lo excusamos como cruel inocencia, un efecto secundario tolerable del progreso. Pero se convirtió en una cultura del consumo y en una inexcusable amenaza a la supervivencia humana. La adaptación a los rigores de los elementos nos apartó gradualmente del objetivo de la armonía con la naturaleza, llevándonos a perseguir su dominio. Ya ni siquiera bastaba igualar los tantos con la naturaleza: debíamos subordinarla a las necesidades y aun más a los deseos de nuestra especie particular. En especial en este siglo nos hemos vuelto tan seguros de nuestro genio, tan confiados en nuestro dominio sobre el habitat, que en verdad hemos perdido conciencia de nosotros mismos como parte de la naturaleza. En las grandes ciudades del occidente industrializado la vida se caracteriza por el desplazamiento casi completo o la exclusión de lo natural por lo artificial.

Es cierto que nuestra ciencia, en muchas de sus formas —la antropología, la geología, la química, la biología, la astronomía, todos los senderos al pasado abiertos por nuestro genio—, confirma nuestra evolución dentro de la naturaleza y nuestra dependencia de la naturaleza en cuanto a nuestra existencia presente y a la supervivencia futura. Eso es lo que sabemos en nuestra mente. Pero cómo vivimos, el modo en que prosperamos o sólo sobrevivimos, lo que pensamos y hacemos (o no hacemos) sobre el futuro, deriva menos de la inteligencia que del deseo, en particular un impulso compulsivo a predominar y prosperar a toda costa.
El proceso de modernización ha creado en nosotros no sólo seguridad en cuanto al logro humano sino también una suposición de autosuficiencia con independencia del orden natural que la sostiene. Estamos simplemente orgullosos de haber “descubierto” el ADN, el código genético que es la clave de la vida. Pero qué rara vez reconocemos que antes de nosotros y de nuestros descubrimientos estaba el código mismo. El genio primordial estaba en la naturaleza. Mucho antes de convertimos en intérpretes de la naturaleza éramos creación de la naturaleza.

Existe otra cara opuesta del progreso humano: decididamente no ha sido progreso para la mayoría de los seres humanos. El progreso material del que tanto nos enorgullecemos sólo lo gozan unos pocos y, al menos en algunos respectos, a expensas de la mayoría. Si bien toda la humanidad se ha beneficiado en cierta medida, la prosperidad que es la esencia del progreso es el privilegio de un cuarto de la humanidad, que está consumiendo los recursos., del planeta de un modo inquietantemente egoísta.

Si debiéramos emplear unas pocas palabras para definir el mayor peligro para el medio ambiente, ellas podrían ser “riqueza y pobreza” o tal vez, más agudamente, “industrialización y subdesarrollo'”. Ambas son formulaciones mínimas, por supuesto.

Podríamos intentar una un poco más extensa: “consumo excesivo de recursos por parte de los ricos e intolerable miseria entre los pobres”. También eso es una expresión mínima.

Algunos de los efectos nocivos o desequilibrios ecológicos producidos por esta feroz carrera por la producción y ganancias materiales  son la lluvia acida, los gases invernadero, la capa de ozono, el calentamiento global, el cambio del clima, la elevación del nivel del mar, la extinción de las especies, la desertificación, los bosques en desaparición, la crisis de la madera combustible, los riesgos nucleares, los residuos peligrosos, la erosión del suelo, el deterioro urbano, la escasez del agua, el agotamiento de la provisión de peces, para mencionar sólo algunos de los problemas más prominentes.

Cuando la sociedad humana les preste atención a todos ellos corre el peligro de pasar por alto el cuadro más grande y el mensaje que transmite. Preferimos, tal vez subconscientemente, atender los síntomas y evitar las causas. Esta tendencia inevitablemente es más pronunciada entre aquellos que tienen tanto que el cambio siempre les parece amenazante que para aquellos que tienen tan poco que el cambio sólo puede mejorar las cosas. En esto residen las semillas del desacuerdo que podría perjudicar la acción global por la supervivencia.

El impacto humano sobre la biosfera lo que está produciendo tensión ambiental y poniendo en peligro la capacidad del planeta para sostener la vida. En esencia, ese impacto se causa mediante la energía y las materias primas que la gente usa o derrocha mundialmente. Si el uso fuera aun aproximadamente igual entre la gente, la medición del impacto humano sería una cuestión relativamente simple de resolver multiplicando la cantidad de energía y de materias primas que usa cada persona por el número de la población mundial. Pero no hay ninguna equivalencia en nuestro gasto de recursos.

La vasta mayoría, que es pobre, los usa sólo en forma mínima. Exactamente lo opuesto sucede entre los ricos, que son pródigos en su consumo. La energía, en especial el uso de combustibles fósiles, está en el núcleo mismo del asunto. Un cuarto de la población mundial, la mayor parte de la cual vive en los países industriales, da cuenta del 80 por ciento del consumo mundial de energía comercial. Los otros tres cuartos, que viven en su mayor parte en el mundo ni desarrollo, dan cuenta de sólo el 20 por ciento.

Fuente Consultada:
La Tierra en Juego de Algore
Nuestro Hogar, el Planeta Shridath Ramphal

Consecuencias de la Erupcion de un Volcan Composicion de la Lava

La Erupción de Un Volcán – Los Desequilibrios Ecológicos

Los volcanes
Las erupciones volcánicas constituyen uno de los fenómenos geológicos que más han impresionado al ser humano, por su grandiosidad y por los terribles efectos que provocan.

El vulcanismo es un hecho geológico que tiene lugar en la corteza terrestre y que se manifiesta arrojando a la superficie material fundido o magma como resultado de intensos desequilibrios en el seno de la corteza, originados durante las fricciones que ocurren entre las grandes masas geológicas sometidas a fenómenos de compresión y deslizamientos.

Generalmente los volcanes aparecen como promontorios muy elevados, formados por la solidificación del magma expulsado.

Desde antiguo estas erupciones han sido muy temidas por el hombre, y hasta el mito se ha ocupado de ellas. Recordemos el Hefesto o Vulcano de la mitología grecorromana: el fuego de las fraguas de sus herrerías salía al exterior y hacía temblar la Tierra.

Cómo es un volcán
Un cono volcánico se forma por la acumulación del magma solidificado. En su cima se halla el cráter, que se prolonga hacia el interior por la chimenea por donde ascienden las materias en fusión o los gases. Muchas veces, en torno del cráter principal se originan cráteres secundarios o parásitos formados por las bifurcaciones de la chimenea central. La montaña que forma el volcán en ignición tiende naturalmente a crecer en altura y volumen. El Chimborazo (Ecuador) mide 6.267 metros.

La rapidez con que se forman estos montes volcánicos suele ser sorprendente. El cono del Monte Nuovo (Nápoles) surgió en la noche del 27 al 28 de setiembre de 1538, ante los azorados ojos de los pobladores. El Parícutin (México, febrero de 1943) es otro ejemplo.

Hay conos volcánicos de una regularidad perfecta (Cotopaxi en Ecuador) y otros que tienen deformaciones debidas a los distintos agentes de la erosión. Existen otros que presentan en sus flancos conos secundarios o adventicios cuyo número puede variar a menudo (Etna).

Las dimensiones de los cráteres varían: algunas son enormes (Vesubio, Poás). Los cráteres volcánicos sin conos son de explosión están formados por gases que han arrojado los fragmentos del fondo rocoso en torno de la chimenea volcánica sumamente abierta, pero sin producto sólido alguno procedente del magma interior Otros volcanes curiosos son los denominados volcanes-calderas. Provienen del hundimiento o explosión de la zona central de un gran cono volcánico, de cual solamente quedan los flancos.

El sábado 22 de octubre de 2005, el volcán Sierra Negra, en las islas Galápagos, luego de 27 años de inactividad, comenzó a expulsar cenizas y gases. Tres días después, la lava comenzó a fluir. Este, sin embargo, no fue el único ejemplo eruptivo del año. Una semana antes, un grupo de observadores de El Salvador anunció que la columna de gases del volcán Santa Ana o Ilamatepec era muy débil y difusa. (ver mapa de Volcanes Activos)

Tres horas después era ya de 300 metros. Las piedras y cenizas que arrojó el Santa Ana mataron a dos personas. No obstante, desde el mes de junio se había intensificado su vigilancia debido a que se habían registrado microsismos de mayor intensidad de los que suele mostrar ese volcán.

Éstas fueron dos de las cinco erupciones volcánicas que tuvieron lugar el año pasado. En los últimos 10.000 años se han activado 1.415 volcanes en el mundo. Una de las peores fue la de 1815 cuando el Tambora, en Indonesia, se cobró la vida de 92.000 personas.

Animación Educativa Sobre Los Volcanes

Lago Toba, la más salvaje

Más cerca en el tiempo fue la explosión del Pinatubo, en Filipinas, que tuvo un saldo de 800 víctimas fatales. Algunos, como éste, entran en erupción cuando ya nadie se lo espera. Otros, como el Estrómboli, el Etna o los de Hawaii, se activan con frecuencia.

¿Pero qué ocurre en las entrañas de la Tierra? Sucede que nuestro planeta se comporta como un alto horno; a unos 100 km de profundidad, las rocas se funden para formar el magma, que tiene tendencia a ascender hacia la superficie y escapar aprovechando las zonas más frágiles de la corteza terrestre.

Y, en ciertas ocasiones, dicen algunos especialistas, la Tierra experimenta una erupción tan salvaje que hasta cambia el clima y amenaza la existencia sobre el planeta. Hace 75.000 años se produjo la mayor erupción de la historia en el Lago loba, Sumatra. Hay quienes opinan que existe otra en ciernes y que es probable que tenga un volcán que yace bajo el Parque Yellowstone, en EE.UU.

Más de 40 especialistas afirman que este supervolcán ya ha entrado en erupción varias veces. Las últimas mediciones confirman que el suelo del parque emite entre 30 y 40 veces más calor que el promedio de Estados Unidos. “No queremos ser catastrofistas —dice uno de los geólogos—, pero debemos reflexionar sobre la posibilidad de que sea el turno de un volcán”.

Lava en estudio El Etna, arriba, ha entrado en erupción varias veces en los últimos 100 años. La imagen de la izquierda muestra un volcanólogo recogiendo lava para estudiarla posteriormente. 

 LA LAVA DE LOS VOLCANES:  En el interior de la Tierra se encuentra en su mayor parte en estado liquido e incandescente a elevadísimas temperaturas. A esa inmensa masa de roca fundida, que además contiene cristales disueltos y vapor de agua, entre otros gases se la conoce como magma terrestre. Cuando parte de ese magma surge hacia el exterior a través de los fenómenos volcánicos, se la llama lava; 1000 °C es la temperatura media de la lava líquida

Al alcanzar la superficie de la corteza o el fondo oceánico , la lava comienza a enfriarse y se convierte así en diversos tipos de roca sólida, según su composición original. Ésta es la base de los procesos por los que se ha formado la superficie de nuestro planeta y por los cuales sigue en permanente cambio. Los científicos estudian la lava para conocer en profundidad nuestro planeta.

La lava es la sangre de toda erupción. Está cargada de vapor y de gases como el dióxido de carbono, el hidrógeno, el monóxido de carbono y el dióxido de azufre. Al salir, estos gases ascienden violentamente a la atmósfera, formando una nube turbia que descarga, a veces, copiosas lluvias. Los fragmentos de lava que son arrojados fuera del volcán se clasifican en bombas, brasas y cenizas. Algunas partículas, grandes, vuelven a caer dentro del cráter. La velocidad eje la lava depende en gran parte de la pendiente de la ladera del volcán. Hay corrientes de lava que pueden llegar a los 150 Km. de distancia

Composición mineralógica
La lava tiene un alto contenido de silicatos, que son minerales livianos formados de rocas y constituyen el 95% de la corteza terrestre. En proporción, el otro elemento importante es el vapor de agua. Los silicatos determinan la viscosidad de la lava, es decir, su capacidad de fluir, cuyas variaciones han originado una de las clasificaciones más difundidas: la lava basáltica, andesítica y riolítica, ordenadas de menor a mayor contenido de silicatos.

Poder destructor de los volcanes
La predicción de las actividades volcánicas puede reducir o evitar las pérdidas de vidas, pero poco puede hacer sin embargo para controlar los daños de los elementos y bienes inamovibles. Se ha intentado incluso desviar las corrientes de lava utilizando chorros de agua para enfriarla, y formar una sólida pared de lava solidificada bombardeando a continuación los costados de la colada para dividirla en varias corrientes de menor tamaño.

Durante la erupción del Etna de 1971 se vieron anegados por la lava casas, viñedos y carreteras. Nada pudo hacerse para prevenirlo, pues la desviación de las corrientes de lava es ilegal en Sicilia. Las coladas de lava y los espesos mantos de escoria inutilizan la tierra para su explotación agrícola durante muchos años; el ritmo de recuperación es más rápido en las regiones tropicales húmedas, pero muy lento en climas severos.

Tanto la avalancha de lodos como la colada de lava, se originaron por una erupción surgida de una fisura (aún humeante) que apareció en la parte superior del flanco del Villarica. Las erupciones más destructivas son las grandes erupciones explosivas con desprendimientos de piroclastos, que dan lugar a coladas de cenizas y a avalanchas de lodos. La mortalidad de estas erupciones depende de la densidad de población de la zona; la que produjo mayor número de víctimas mortales tuvo lugar en Indonesia.

Durante la erupción del Tambora en 1815 murieron 12.000 personas, pero otras 70.000 fueron víctimas de las enfermedades y el hambre que siguieron a esta gigantesca erupción. Para minimizar el riesgo de las avalanchas de lodo en Kelu, Java, se construyeron una serie de túneles que drenaron el lago surgido en el cráter del volcán.

Insendios Forestales Por Desequilibrios Ecologicos

Incendios Forestales Los Desequilibrios Ecológicos

Cada año se queman unos 8 millones de hectáreas, el equivalente a la superficie de Australia, que envían a la atmósfera millones de toneladas de humo y de gases de efecto invernadero. 2005, además, pasará a la historia en Portugal como uno de los más trágicos de su historia.

El país sufre desde hace tres años una ola de incendios forestales devastadores que se llevaron por delante casi un millón de hectáreas.

La Liga de Protección de la Naturaleza en Portugal hizo público algunos datos que dan que pensar: por cada 1.000 hectáreas, hay 7 veces más fuego en Portugal que en España; 20 veces más que en Francia; 7 veces más que en Italia y 22 más que en Grecia. ¿Por qué? Los expertos afirman que tanta superficie quemada se debe, entre otras causas, a la mala distribución de los bosques y a la desintegración del mundo rural acaecido desde mediados de los años 80. La mayor parte del bosque está en manos privadas, por lo que el gobierno poco puede hacer para solucionar este problema.

Más incendios cada año

En España, 2005 también fue considerado un año negro: 11 personas perdieron la vida en un gran incendio que quemó más de 13.000 hectáreas en la provincia de Guadalajara el 19 de julio de ese año.

Otros lugares del mundo son también pasto de las llamas. Australia y California siempre están 1 en la lista de las zonas más afectadas por este fenómeno. Uno de los más dramáticos fue el del Miércoles de Ceniza de 1983, que causó 28 muertos en Australia del Sur y 47 en el estado de Victoria. En el sur de California en septiembre de 2005, como cada año, los grandes incendios forestales quemaron varios miles de hectáreas del Valle de San Fernando. La combinación de fuertes vientos, altas temperaturas y las tradicionales sequías han propiciado el avance de las llamas.

Asimismo, los incendios forestales han aumentado desde la segunda mitad del siglo XX como resultado de la emigración del campo a la ciudad, con el consiguiente abandono de las tierras de pasto.

Tormenta de arena Desastres Ecologicos en el planeta tierra

Catástrofes: Tormentas de Arena

Suelen producirse en primavera y, aunque poco conocidas, las tormentas de polvo son —en palabras del profesor Andrew Goudie, de la Universidad de Oxford— “un fenómeno que no atrae la atención debida” aunque sean capaces de transportar grandes cantidades de este material a distancias increíbles, por ejemplo desde el Sahara hasta Groenlandia y desde China hasta Europa.

Los datos que proporcionaron los científicos en el Congreso Geográfico Internacional, celebrado en 2004 en la ciudad escocesa de Glasgow hacen pensar que las tormentas de polvo se están volviendo más frecuentes en algunas partes del mundo.

También observaron que la cantidad de este material que viaja por el planeta es de 2.000 a 3.000 millones de toneladas anuales.

Los avances en la monitorización de imágenes por satélite han logrado localizarla mayor fuente de polvo: está situada en la depresión de Bodéle, en Chad. Según señaló Goudie, “el polvo terrestre es uno de los componentes que ha demostrado tener más importancia de la que se pensaba por su naturaleza migratoria”.

Cuando las partículas de polvo o arena se posan en el terreno, salinizan el suelo, transmiten enfermedades, ya que muchos agentes microbianos pueden quedar “ençanchados” en él: contaminan el aire, alteran la luminosidad de los casquetes solares. Además, son sumamente peligrosas debido a la dificultad para ver y respirar. En la península arábiga, por ejemplo, el viento Simún puede llevar tanta arena que no permite ver nada.

El polvo contra los EE.UU.

En los años 30, los vendavales de polvo que asolaron las grandes llanuras estadounidenses forzaron la emigración de millones de personas lejos de sus granjas. Tan potentes pueden llegar a ser estas tormentas que en marzo de 2003 una de ellas frenó el avance de las tropas de EE.UU. y Reino Unido en la guerra contra Iraq. En agosto de 2004, se vivió

en Bagdad la peor luego de aquella que tuvo lugar en 2003 y la ciudad, envuelta en una nube, parecía más fantasmagórica de lo habitual. China es uno de los países que  más sufre el problema. No en vano el 18,2 por ciento de su superficie se ha desertizado ocasionando una pérdida anual de 6.680 millones de dólares. Por ese motivo, el gobierno de ese país se ha empeñado en emprender acciones que permitan frenar la tendencia.

El polvo ciega a los ojos, a veces son tan fuertes que impide ver lo que hay a nuestro alrededor.

Olas de calor y frio Desequilibrios Ecológicos

Olas de Carlor En el Planeta – Los Desequilibrios Ecológicos

El verano de 2003 será recordado como uno de los más calurosos en muchos años y con dramáticas consecuencias. Toda Europa sufrió los rigores de temperaturas más altas de lo habitual y miles de personas —la mayoría ancianos y niños— con patologías respiratorias y coronarías fallecieron a consecuencia del calor.

Las cifras que se barajaron oscilaron entre los casi 23.000 fallecidos de la ONU, a los más de 35.000 de la EPI —Earth Policy Institute—. “En algunas partes de Europa Central, los termómetros registraron temperaturas de 10 a 12 grados por encima de lo normal”, afirma Antonio Mestre, jefe del Servicio de Aplicaciones Meteorológicas del Instituto Nacional de Meteorología de España.

La Cumbre del Clima, celebrada en Buenos Aires en diciembre de 2004. subrayó que ese año pasaría a la historia como el cuarto más cálido desde 1861. Pero las perspectivas son aún peores: la Organización Mundial de la Salud ha estimado “muy probable un sustancial aumento en la frecuencia de las olas de calor en toda Europa”.

Los científicos, muy preocupados con el cambio climático provocado por el hombre, trabajan en modelos para estudiar el futuro del clima. Así, un grupo de investigadores estadounidenses ha realizado un simulacro por computadora para estudiar el comportamiento del clima en los próximos l00años y llegó a la conclusión de que se sufrirán episodios de calor y de lluvias extremas más intensas que las actuales.

Cada vez más calor

Otro grupo del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica de EE.UU. ha comparado las olas de calor entre 1961 y 1990 con los modelos climáticos previstos entre 2080 y2099 para determinar cómo los gases de efecto invernadero y los aerosoles de sulfato pueden afectar al clima futuro en Europa y Estados Unidos. Chicago y París fueron las ciudades de referencia. En la primera, donde en la actualidad las olas de calor duran entre 5,39 y 8,85 días, se incrementarán entre 8,5 y 9,24.

Los parisinos, por su parte, de 8,33 a 12,69 pasarán en el futuro a tener entre 11,39 y 17,04 días de calor al año. Los expertos de la NASA afirmaron que 2005 fue el más caluroso de todos, siguiendo la tendencia de incremento de temperaturas que se inició hace 25 años. Así que, preparen los ventiladores.

Desde los años 90, más calor. Los especialistas coinciden que en los próximos años aumentará el número de las olas de calor que afectarán especialmente a Europa durante más tiempo.

Terremotos en el mundo Desastres Naturales en el Planeta Tierra

Terremotos En el Planeta – Los Desequilibrios Ecológicos

De las fracturas que existen en la masa terrestre, hay una que corre a lo largo de mil kilómetros paralela al océano Pacífico, cerca del estado de California, Estados Unidos: la falla de San Andrés. Estas fallas hacen que dos placas choquen y acumulen energía en forma de tensión y temperatura.

Cuando el proceso supera el límite de acumulación, la energía se libera, estalla violentamente y la tierra tiembla, se divide. En la zona de la falla de San Andrés, exactamente en la ciudad de San Francisco se produjo, hacia 1906, un terremoto de 8,3 puntos en la escala Richter. Allí, la tierra parece amontonarse hasta explotar.

También convergen las leyendas de pueblos antiguos y los terremotos que se corroboran en el Libro de las Profecías de Nostradamus a través del cual, por medio de interpretaciones de videntes modernos, se han delimitado las zonas de la tierra susceptibles de temblar. La costa sudoeste de los Estados Unidos está en rojo peligro. Allí las observaciones científicas coinciden en anunciar la inminencia de casi el peor terremoto de la historia que se prevé para finales del siglo XX.

TERREMOTOS: Es un evento físico causado por la liberación repentina de energía, debido a una dislocación o un desplazamiento en la estructura interna de la Tierra”, es la definición que los geofísicos y geólogos utilizan para referirse a los terremotos. Pero esta aséptica frase se vuelve absolutamente insuficiente para describir la angustiante sensación que asaltó a los residentes de la ciudad de San Francisco en abril de 1906.

En esa fecha, se desató un movimiento sísmico que alcanzó el punto 8,3 en la escala de Richter. Con una fuerza desencadenada equivalente a una explosión atómica, sus apenas 5 segundos de duración le alcanzaron para matar instantáneamente a 1.000 personas e iniciar miles de incendios que dejaron la ciudad reducida a cenizas, en lo que se recuerda como la primera gran catástrofe del siglo.

Algo similar les ocurrió, décadas más tarde, a los habitantes de la Armenia soviética, cuando -en 1988- un sismo dejó un saldo de 25.000 muertos. O a los iraníes en 1990 con sus 30.000 muertos y a los pobladores de la provincia de Tangshan, en China, cuando en 1976, fallecieron 800.000 personas producto de uno de los peores movimientos sísmicos registrados en la historia del hombre. Y todas estas pocas cifras de la angustia no son más que un botín de muestra.

Al menos eso se desprende de un trabajo publicado -hace ya una década- por la prestigiosa revista “Scientific American“. Allí se estimaba que, en los últimos 500 años de historia humana, más de 3,5 millones de personas han perecido como consecuencia de los sorpresivos temblores convulsivos de la Tierra en que vivimos.

FALLAS Y TERREMOTOS
Prácticamente todas las zonas del planeta adonde la muerte llegó brutalmente en forma de terremoto, tienen algo en común: están ubicadas sobre regiones que los geólogos denominan “fallas”. Por ejemplo la populosa ciudad de San Francisco, con su casi 1.000.000 de habitantes, está ubicada sobre uno de los sistemas más tristemente famosos del mundo: la falla de San Andrés, que corre a lo largo de unos mil kilómetros, paralela al océano Pacífico, cercana a la costa del estado de California. También Armenia está ubicada sobre una zona de fallas, lo mismo que Egipto, la frontera norte de la India y parte de China meridional.

A esta altura sería bueno preguntarse: ¿qué es una falla en la Tierra?. Los especialistas suelen definirlas como “una línea de fractura de la tierra, a lo largo de la cual se producen desplazamientos relativos”. Pero esta definición técnica no nos aporta demasiado. Para entender realmente qué es una falla y por qué es el punto donde el suelo en que nos    paramos deja de ser firme, es necesario ir muy profundo, más precisamente hacia el interior de nuestro Planeta.

FLOTANDO SOBRE UNA ISLA
A mediados de la década del ’60 una serie de observaciones realizadas sobre rocas sedimentarias extraídas del fondo del océano Atlántico llevaron a varios grupos de científicos a proponer la verdadera piedra basal del actual modelo geológico que explica la estructura morfológica de la corteza terrestre.

La historia comenzó hacia 1964. En ese año varias revistas especializadas publicaron artículos en los que equipos de diversas expediciones oceanógraficas, comentaban resultados similares. Las conclusiones eran extrañas. De acuerdo a la interpretación compartida, el fondo del mar parecía estar en perpetuo movimiento. En otras palabras, a juzgar por las pruebas, los continentes de África y América del Sur estaban alejándose uno de otro.

De manera lenta, eso sí –a razón de no más de entre 1 y 5 centímetros por año– pero constante. Este hecho necesitaba imperiosamente una explicación y para hacerlo surgió la famosa Teoría de la Tectónica de Placas que, en definitiva, también sirvió para explicar por qué distintos puntos de la superficie de la Tierra se sacuden violentamente unas 150 veces cada año y por qué hay hasta 100.000 movimientos débiles -solo perceptibles por los aparatos , sismógrafos más sensibles- cada 365 días.

ISLAS CHOCADORAS
De acuerdo a la teoría de la tectónica de placas, la corteza terrestre está dividida en una docena de grandes “mosaicos” que flotan sobre el manto, un especie de enorme océano formado por rocas fundidas. Estas “islas” que soportan a los mares y continentes, tienen un ancho de decenas de miles de kilómetros y una profundidad estimada de entre 50 y 200 kilómetros. Las “islas” o placas derivan -muy lentamente- sobre el manto de rocas fundidas. Cuando dos placas “chocan”, sus diferentes movimientos relativos hacen que una se “monte” sobre la otra.

En este proceso de fricción se genera un esfuerzo y una energía que se acumula tanto en forma de tensión como en temperatura. Ambas se expresan deformando y fundiendo las masas rocosas a profundidades de entre 10 y 20 kilómetros bajo nuestros pies. Cuando el proceso de empuje, deslizamiento y aumento de las temperaturas supera un cierto límite de acumulación, la energía se libera y estalla de manera violenta. Entonces las tensiones se transmiten en forma de ondas hasta la superficie y una vez allí provocan los terremotos.

Con esta teoría también se explica la salida de las enormes temperaturas que -en forma de lava y rocas fundidas- encuentran su camino hacia la superficie a través de las explosiones volcánicas, muchas veces asociadas a los sismos tanto en lugar como en tiempo.

En el caso de la inestable California, la falla de San Andrés constituye la frontera noroeste entre la placa del Pacífico y la placa Americana. Ambas tienen una velocidad de desplazamiento relativo de 0,5 centímetros por año, aunque en algunos lugares el movimiento puede llegar a ser de hasta 5 centímetros en apenas 365 días.

Justo bajo el magnífico puente Golden Gate y sus aledaños, la placa del Pacífico se desplaza hacia el noroeste, en dirección a Japón. Pero en ese mismo sitio, gira la placa norteamericana, disputándole su lugar. Resultado: a cortos intervalos de tiempo California se sacude con sismos de baja escala. Sin embargo la mayoría de los sismólogos coincide en que todos estos movimientos pequeños son manifestaciones que están prea-nunciando algo mayor.

LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN
En agosto de 1992, un terremoto en Egipto provocó 4.500 muertos, 4.000 heridos y grandes daños materiales. Este terremoto puede parecerle a un lego algo tremendo. Sin embargo, para los especialistas no fue un evento importante. Con una magnitud de apenas 5,9 en la escala de Richter está técnicamente considerado como un movimiento de moderada magnitud. ¿Por qué entonces un sismo pequeño causa semejantes estragos?.

Según los expertos, la respuesta hay que buscarla en la ausencia de medidas preventivas. Una manera fácil y barata de evitar víctimas y daños, es obligar a arquitectos e ingenieros a respetar las normas constructivas “antisísmicas” que contemplan este tipo de eventos y que reducen drásticamente sus consecuencias.

Exactamente eso es lo que están haciendo los profesionales de Japón, una nación acostumbrada a sufrir sismos con frecuencia. Además de las normas tradicionales (grandes bases y poca altura edilicia) los ingenieros japoneses han diseñado un revolucionario sistema de contrapesos basculantes para tratar de evitar los daños.

En la terraza de las oficinas del Edificio Kyobashi, piso 11, se instaló un peso de 5 toneladas sobre dos rieles. Esta masa está conectada a dos brazos hidráulicos manejados por una computadora. De esta manera si un sismo sacude la tierra, diversos sensores enterrados en las paredes del edificio miden  las vibraciones,  la computadora las analiza y hace mover el contrapeso de manera tal de contrarrestar las ondas del suelo.

detector de terremotos antiguos de origen chino

Este ingenioso  aparato fue construido por el astrónomo chino Chang Heng en el siglo II, el primer científico que intentó detectar terremotos a distancia. Hoy, en las zonas de alto riesgo como Japón, se vigilan constantemente los movimientos de la tierra con instrumentos de  gran sensibilidad que trazan gráficos  de las ondas sísmicas.


Chile, 1960: mueren 2.000 personas y 2.000.000 pierden su hogar en el mayor terremoto de todos los tiempos, de 9, 5 grados en la escala Ritcher. Los ríos cambiaron su curso; nacieron nuevos lagos, se movieron las montañas y la geografía se modificó.

Luego, un tsunami arrasó lo poco que  quedaba en pie. Menos fuerte, pero muy dramático fue el de Paquistán, de 7,6 grados, en octubre pasado, que, aunque casi pasó inadvertido ante la ola de huracanes que azotó la costa del Atlántico, dejó un saldo de 40.000 muertes y más de 2,5 millones de personas afectadas.

Robert Yeats, geólogo de la Universidad de Oregón, señaló al respecto que el choque constante entre la placa Indica y la Euroasiática hace que este país asiático sea el más perjudicado.

El terremoto se originó a tan sólo 10 kilómetros de profundidad y la sacudida provocó derrumbamientos masivos que enterraron pueblos enteros situados en las laderas de las montañas. En este punto vale la pena aclarar que los temblores de tierra son habituales. La mayoría no son destructivos y sólo unos pocos son percibidos por la población.

Tsunamis en cadena:

Uno de los sucesos que más fresco está en la memoria fue el tsunami del 26 de diciembre de 2004.

Un terremoto a 4.000 metros de profundidad en el océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh, Indonesia, que llegaría a los 9 grados de la escala Richter, ocasionó una cadena de tsunamis que borraron literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo y agua. Murieron cerca de 300.000 personas.

La onda expansiva de las olas afectó a Indonesia, Tailandia, Sri Lanka, India, Bangladesh, Birmania, Malasia, Islas Maldivas, Somalia, Kenia, Tanzania y las Islas Seychelles.

La cadena de olas se desplazó a más de 500 km/h y tardó sólo 6 horas en llegar al continente africano, a más de 5.000 Km. de distancia. Foto: Indonesia: Momento en que la ola llega a la costanera, la población fue tomada por sorpresa.

QUE HACER ANTE UN TERREMOTO
Antes del terremoto
Se debe tener preparado botiquín de primeros auxilios, linternas, radio con pilas, algunas provisiones en un sitio conocido por todas las personas.

Se debe saber cómo desconectar la luz, e agua y el suministro de gas.

Hay que prever un plan de evacuación en caso de emergencia y asegurar el reagrupamiento de las personas en un lugar seguro.

Confeccionar un directorio telefónico para que en caso de una necesidad, se pueda llamar a las autoridades civiles que ayuden en casos de emergencia: bomberos, defensa civil, policía.

Al máximo se debe evitar colocar objetos pesados encima de muebles altos. Se deben asegurar al suelo.

A las paredes deben estar bien fijas muebles como armarios, estanterías, etc. Se debe sujetar aquellos objetos que pueden provocar daños al caerse, como cuadros, espejos, lámparas, productos tóxicos o inflamables, entre otros.

La estructura de la vivienda, del colegio, o del lugar de trabajo se debe revisar y sobre todo, asegurarse de que las chimeneas, los aleros, los revestimientos, balcones y demás, tengan una buena fijación a los elementos estructurales. Si es necesario, hay que consultar a una persona especializada en la construcción.

Durante el terremoto
Si el terremoto no es fuerte, hay que estar tranquilos, pues acabará pronto,
Si el terremoto es fuerte,
hay que mantener la calma y transmitirla a las demás personas. Se debe agudizar la atención para evitar riesgos y recordar las siguientes instrucciones:
Si se está dentro de un edificio, hay que quedarse dentro; si se está fuerza, se debe permanecer fuera. El entrar o salir de los edificios, solo puede causar accidentes.

Dentro de un edificio se debe buscar las estructuras fuertes: bajo una mesa o una cama, bajo el dintel de una puerta, junto a un pilar, pared maestra o en un rincón y proteger la cabeza.

No utilizar el ascensor y nunca huir en forma precipitada hacia la salida.

Apagar todo fuego. No utilizar ningún tipo de llama (cerilla, encendedor, vela, etc.) durante o inmediatamente después del temblor.

Si se está fuera de un edificio, hay que alejarse de cables eléctricos, cornisas, cristales, pretiles, etc.

No hay que acercarse ni entrar en los edificios para evitar ser alcanzado por la caída de objetos peligrosos (cristales, cornisas, …). Se debe ir hacia lugares abiertos, sin correr y teniendo cuidado con el tráfico.
Si se está en un automóvil, cuando ocurra el temblor se debe parar donde le permita permanecer dentro del mismo, retirado de puentes y tajos.

Después del terremoto
Hay que guardar la calma y hacer que las demás personas la guarden. Se deben impedir situaciones de pánico.
Comprobar si alguna persona está herida. Prestar los primeros auxilios. Las personas heridas graves, no deben moverse, salvo que tengan conocimiento de cómo hacerlo; en caso de empeoramiento de la situación (fuego, derrumbamientos, etc.) mover a esa persona con precaución.

Se debe comprobare! estado de los conductos de agua, gas y electricidad. Hacerlo en forma visual y por el olor, nunca se debe poner en funcionamiento algún aparato. Ante cualquier anomalía o duda, cerrar las llaves de paso generales y comunicarlos al personal técnico.

No se debe utilizar e teléfono, Hacerlo sólo en caso de extrema urgencia. Conectar la radio para recibir información o instrucciones de autoridades.

Tener precaución al abrir armarios, algunos objetos pueden caer al quedaren posición inestable.

Utilizar botas o zapatos de suela gruesa para protegerse de objetos punzantes o cortantes.

No retirar de inmediato los desperdicios, excepto si hay vidrio rotos o botellas con sustancias tóxicas o inflamables.

Apagar cualquier incendio; si no se puede dominarlo contactar de inmediato a los bomberos.

Después de una sacudida muy violenta se debe salir en forma ordenada y paulatinamente del lugar que se ocupe, sobre todo si éste tiene daños.

Hay que alejarse de las construcciones dañadas. Se debe ir hacia zonas abiertas.

Después de un terremoto fuerte siguen otros pequeños, réplicas que pueden ser causa de destrozos adicionales, en especial, de construcciones dañadas. Se debe permanecer alejado de éstas.

Si fuera urgente entrar en edificios dañados hacerlo de manera rápida y no permanecer dentro. En construcciones con daños graves no entrar hasta que sea autorizado.

Tener cuidado al utilizar agua de la red ya que puede estar contaminada. Consumir agua embotellada o hervida.
Si el epicentro de un gran terremoto es marino puede producirse un maremoto. Esto puede ser importante en las zonas cercanas al mar Por ello hay que permanecer alejados de la playa.

Ver: Terremotos Históricos

Olas de frio y de calor Catastrofes en el planeta tierra Huracanes:Katrina

La atmósfera, que es caprichosa, nos ofrece en algunas ocasiones muestras de su poder. Una de ellas son las olas de frío polar en lugares donde no es habitual que bajen tanto las temperaturas. Un ejemplo son los 32 grados bajo cero que hubo en Estany Genio, Lérida, España, el 2 de febrero de 1956.

Las olas de frío se producen, según la Organización Meteorológica Mundial, por un fuerte enfriamiento motivado por la invasión de una masa de aire frío.

“En diversos lugares, especialmente de Europa, con temperaturas cálidas como las actuales debería haber menos inviernos con olas de frío de tanta intensidad, pero las heladas se siguen produciendo. Esto se puede explicar porque el incremento actual de las temperaturas —el famoso cambio climático— está acompañado de una tendencia a una mayor variabilidad climática, mayores oscilaciones y picos de temperaturas extremas. Esta teoría se justifica porque es cierto que habrá temperaturas medias más altas que se compensarán con una mayor variabilidad y oscilación de las temperaturas

 El alcohol hizo estragos

Uno de episodios más fríos de que se tiene constancia sucedieron en la Navidad de 1996 en Moscú, donde se alcanzaron los 30 grados bajo cero y que ocasionaron el fallecimiento de 400 personas, muchas de ellas a consecuencia del alcohol que bebían para contrarrestar el frío. Dos años antes, una ola gélida llegó a Estados Unidos. Se registraron temperaturas de 31,7 grados bajo cero, en Akron (Ohio); -37 °C en New Whiteland (Indiana) y —33°C en Concord (New Hampshire).

Sólo existe una zona libre de estos fenómenos, el cinturón intertropical, porque incluso en las zonas subtropicales del sur estadounidense pueden verse afectadas por episodios de frío que terminan con las cosechas en el norte de Florida. 

Los agricultores calcularon que con la ola de frío de 2004 han perdido unos 1.200 millones de dólares. En algunas zonas de Andalucía y Valencia se malograron el ciento por ciento de las cosechas.  En el año 2001, una ola de frío lleqó a Europa Central y afectó incluso a países donde el frío es normal.

El Origen del Planeta Tierra

Huracanes en el Mundo ¿Porque se producen? Concepto

¿POR QUE SE PRODUCEN LOS HURACANES?

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

CONCEPTO: Los huracanes son como un gran tubo vertical de aire muy veloz que gira alrededor de un centro de baja presión, conocido como el Ojo del Huracán. Este centro se desarrolla cuando el aire cálido y saturado de las zonas de calmas ecuatoriales se eleva empujado por aire frío más denso.En el borde externo de ese “tubo” la presión atmosférica es muy alta, y cae muy rápidamente hacia el ojo, y la velocidad del aire se incrementa.

Los vientos alcanzan una fuerza máxima cerca de los puntos de baja presión (0,85 atmósferas). El diámetro del área cubierta por vientos destructivos puede superar los 250 km. Los vientos menos fuertes cubren zonas con un diámetro medio de 500 km. La escala de fuerza de un huracán se evalúa con un índice entre 1 y 5. El más suave, con categoría 1, tiene vientos de cuando menos 120 km/h. Los vientos del más fuerte (y menos común), con categoría 5, superan los 250 km/h. En el interior del ojo del huracán, que tiene un diámetro medio de 24 km, los vientos se paran y las nubes se elevan, aunque el mar permanece muy agitado.

DESCRIPCIÓN: Para describir la fuerza del viento se usa la llamada escala de Beaufort. Ideada por el almirante Beaufort en la época de los barcos de vela, ha sido modificada para adecuarla a las condiciones modernas. Consiste en un disco graduado de 0 a 12. El 0 indica absoluta calma; el 12, huracán. A pesar de que las lluvias y vientos más fuertes ocurren principalmente en los trópicos, de vez en cuando asistimos a la furia de tormentas repentinas aun en zonas templadas.

Los huracanes se originan por la entrada violenta de una masa de aire frío en un área de aire húmedo y caliente: se produce un gran movimiento en forma de remolinos, que abarca varios cientos de kilómetros. Los huracanes, que a menudo cruzan los océanos a enorme velocidad, son causa de muchos naufragios y perjuicios para la navegación.

Los tornados ocurren sobre la superficie terrestre y suelen ser aún más terribles que los huracanes. Tienen lugar por el encuentro de masas de aire húmedo y caliente con masas de aire frío y seco; el frío desciende y el cálido se eleva, formando así la espiral. Ésta corre a velocidades de varios cientos de kilómetros por hora, destruyendo a su paso sembrados, casas, toda clase de construcciones, y aun arrastrando animales a distancias bastante considerables.

Las diferencias de temperatura hacen que varíe la presión atmosférica y, como
consecuencia del movimiento del aire, nacen los vientos.

Si el globo estuviera inmóvil, el aire calentado en los trópicos se elevaría para ser reemplazado por el aire más denso de las altas latitudes. El aire caliente ascendería entonces a las capas superiores de la atmósfera para ir hacia los polos, donde descendería para reemplazar al aire que se mueve, a lo largo de la superficie terrestre, hacia los trópicos.

Pero a causa de la rotación de la Tierra, los vientos se desvían hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur. De tal modo, en lugar de que los vientos del norte y del sur soplen directamente hacia el ecuador, tenemos vientos del N.E. y del S.E., conocidos como vientos alisios, que tratan de llenar un centro de baja presión a ambos lados del ecuador.

La corriente que retorna hacia los polos se encuentra con una fuerza centrífuga que resulta del movimiento de la Tierra, fuerza que tiende a hacerla retroceder. Entre los 0 o y 40° N. y S., la masa de aire pierde su impulso y así se produce una zona de calmas.

El aire que desciende se desplaza hacia el ecuador para reforzar a los alisios, y también hacia los polos. En cada caso, desviado por la rotación terrestre forma los vientos del oeste.

El movimiento de las corrientes de aire está influido también por la distribución de tierras y mares. Las masas más uniformes de aire se encuentran en zonas relativamente distintas, por ejemplo, la vasta masa de aire frío que se asienta sobre Siberia en invierno, y la masa de aire cálido que se extiende sobre el Atlántico Norte durante todo el año.

A raíz de que el mar tarda más que las tierras en enfriarse o calentarse, se producen vientos característicos de determinadas zonas o regiones, los cuales soplan hacia los continentes en verano y hacia el mar en invierno. Estos vientos periódicos que disponen su dirección de acuerdo con la época del año, se denominan “monzones”. Dicha voz proviene de otra árabe que significa “estación”. Se producen particularmente en el sur de Asia.

En la India, los monzones están acompañados por tiempo fresco y seco entre los meses de diciembre y febrero; por tiempo cálido y húmedo, entre marzo y mayo. Pero hacia fines de mayo, la India se convierte en una vasta área de baja presión, en tanto que hacia junio, los alisios del sudeste son llevados a través del ecuador y soplan contra los Gates occidentales y los países adyacentes al golfo de Bengala. El arribo del monzón de verano, que trae lluvias —pues ha recogido mucha humedad en su paso por el océano— puede calcularse de antemano con toda exactitud. Su fuerza es de importancia vital para decenas de millones de personas, pues de una lluvia abundante dependen las cosechas que las salvarán del hambre.

EL KATRINA:

Los huracanes de 2005 puede pasar a la historia como la peor temporada de huracanes desde 1933. En un sólo mes, los Katrina, Ophelia, Stan y Wilma —el más peligroso de la historia— asolaron el sur de Estados Unidos y parte de América Central con vientos de hasta 280 kmlh, dejando una huella de destrucción, muertos y millones de damnificados.

De hecho, una investigación en la revista Science confirmó que el número de tormentas tropicales de categoría 4 y 5 se ha duplicado en los últimos 35 años.

¿Está sucediendo algo anormal para que se formen tantos huracanes? Un trabajo de Kerry Emanuel, del Departamento de Ciencias Planetarias Atmosféricas  y Terrestres, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, EE.UU., vincula el aumento de la intensidad de los huracanes al aumento de la temperatura de los océanos.

Si bien es cierto que una de las condiciones de este fenómeno es que el agua superficial del mar esté entre 26,5 y 27 °C, además deben darse otras circunstancias: se debe producir una gran humedad a consecuencia de la evaporación del agua del mar y un viento que haga ascender el aire en forma de espiral, lo que se conoce como ojo del huracán. “Es muy importante, además, que esas nubes tormentosas no las rompa el viento en niveles altos, porque se quebraría su dinámica”, explica el especialista español Ángel Rivera.

No se ponen de acuerdo

Como las condiciones que necesita una tormenta de este tipo para progresar son muchas, existe diversidad de opiniones en cuanto a si el calentamiento global es el culpable del mayor número de episodios. Hay quienes creen que el aumento de la fuerza de los huracanes y de su número forma parte de un ciclo natural de 25 6 30 años en el que estamos ahora. Más cauto se muestra Angel Rivera al decir que “da la impresión de que se están uniendo varias cuestiones.

Por un lado, un ciclo natural de producción de huracanes y, por otro, que las aguas estan un poco más cálidas. ¿Por qué? La respuesta inmediata es que esto último se debe al cambio climático, porque está oficial y científicamente admitido que las temperaturas están aumentando debido a la acción del ser humano. Lo que es muy difícil es unir un fenómeno concreto a este problema. Creo que después de esta temporada de huracanes, los estudios se van a revisar”.

El Katrina devastó el país más rico del planeta Llegó con vientos de 250 km/h al estado de Nueva Orleans donde el 80 por ciento de los habitantes abandonó sus hogares. Las lluvias que acompañan el huracán rompieron los diques de una ciudad que se halla baio el nivel del mar.

LOS HURACANES

esquema de un huracan

Los huracanes y los tifones son ciclones tropicales con vientos persistentes de por lo menos 120 km/hora. La principal fuente de energía de un huracán es el calor latente liberado cuando el vapor de agua condensa. Por eso se forman sobre los océanos tropicales, donde la temperatura del agua es de al menos unos 27 °C y el aire es lo suficientemente cálido y húmedo. Una vez formada la tormenta, tiende a intensificarse si pasa por aguas más cálidas o se debilita si pasa por aguas más frías.

Su estructura se caracteriza por un patrón circular de nubes de tormenta y lluvias torrenciales, acompañadas por vientos con velocidades de 160 a 300 km/h en un radio de 10 a 100 km desde el centro de la tormenta. La intensidad de los vientos va disminuyendo a medida que se incrementa la distancia al centro.
El sistema de nubes de un gran ciclón tropical puede llegar a un diámetro de unos 3.200 km. En el centro de la tormenta, hay una zona circular libre de nubes (porque el aire desciende) llamada “ojo del huracán” que puede tener un diámetro entre 10 y 100 km. En el ojo, la presión alcanza su valor mínimo. Una vez que ha pasado el ojo, vuelven los vientos (auque ahora en dirección opuesta) y las lluvias.

Los huracanes (y tifones) se producen en verano y otoño del hemisferio norte, principalmente entre julio y octubre. Actualmente, gracias a los satélites, se puede monitorear la formación de tormentas tropicales y su desplazamiento. Una tormenta se convierte en huracán cuando los vientos alcanzan 75 km/hora. Desde 1950 se comenzó a asignar nombres a las tormentas tropicales y huracanes/tifones para evitar confusiones cuando se monitorean varias tormentas a la vez.

ALGO MAS…
Lo que el viento se llevó
Uno de los mayores peligros climáticos para los habitantes del trópico es el ciclón tropical: una tormenta giratoria de unos 800 kilómetros de diámetro con un característico ojo libre de turbulencias en su centro -de unos 16 a 40 km de diámetro- alrededor del que soplan vientos de extrema violencia.

En el Atlántico se llaman huracanes, en el Pacífico norte, tifones; en Filipinas baguios y en el océano Indico y la zona australiana, ciclones. En las costas atlánticas se les asigna un nombre de persona a cada uno: se comienza por la letra A -es recordado el huracán Andrés y su devastador paso por Miami- y se continúa hasta la Z.

El proceso de formación de estos fenómenos es en realidad un proceso de transformación: una tormenta normal deviene huracán devastador. Los meteorólogos no están de acuerdo con las causas y sólo pueden esbozar una teoría de lo que creen que sucede. Muchos aseguran que uno de los lugares donde se originan es el llamado doldrams o zona de calmas ecuatoriales.

El término zona calam es, sin embargo, engañoso: es allí donde de vez en cuando se producen tormentas con fuertes vientos que, si se desplazan hacia el polo hasta encontrarse con los vientos alisios, pueden convertirse en el núcleo de un huracán. La causa de esta desmesura podría ser un período de intenso calentamiento de la superficie del océano, cuya temperatura puede llegar a superar los 27 grados centígrados; también puede achacarse a la acción de bombeo ejercida por los vientos de altura bajo los cuales pasa la tormenta.

Sea cual fuera la causa, lo cierto es que los vientos se vuelven sobre sí mismos y comienzan el ciclo giratorio característico del fenómeno. Cada año se originan sólo en el Atlántico más de 100 perturbaciones con este potencial pero unas seis únicamente llegan a transformarse en huracanes.

El movimiento y desarrollo de los ciclones se vigila por radares, satélites y boyas meteorológicas e incluso algunos pilotos se atrevieron a ingresar con sus aviones enel ojo del huracán para medir la velocidad del viento y la presión del aire. Así y todo, predecirlos sigue siendo una tarea ardua.

La energía que impulsa y mantiene el huracán procede del calentamiento del mar: el sol evapora el agua y el vapor asciende y se condensa formando nubes de tormenta. Al condensarse, el vapor desprende una enorme cantidad de energía que empuja los vientos. Hubo intentos, no todos satisfactorios, de controlar el poderío de este fenómeno a través de la utilización de productos químicos. Evaluando las malas y las buenas ex-periencias, los científicos debaten aún la seguridad de estos procedimientos.

Al disminuir la velocidad del huracán, la rotación se divide entre las tormentas que lo componen y pueden producirse tornados. En 1967, el huracán Beulah engendró 141 tornados después de llegar a las costas norteamericanas.

Los tornados no suelen superar unos cuantos cientos de metros de diámetro y por lo general no duran más que unos pocos minutos. Un tornado es un vórtice en forma de embudo que desciende desde la base de una nube espesa de tormenta hasta tocar el suelo. Las trombas marinas, por su parte, son tornados que se forman en el agua pero la escasa fricción superficial de ésta hace que el vórtice se forme con más facilidad sobre el agua que sobre tierra firme.

Tanto uno como otro se desencadena cuando el aire asciende en remolino, por lo general bajo la influencia de otros movimientos de aire dentro de la misma tormenta.

En el mundo, cada año mueren entre 300 y 400 personas por causa de los tornados.

esquema formacion de huracanes

DESARROLLO DE UNA DEPRESIÓN:Las depresiones turbulentas son el origen de vientos y lluvias. En este esquema se resumen los acontecimientos que originan este fenómeno. 1. Cirros, nubes que anuncian una depresión. 2. Formación de altostratos: el frente cálido avanza. 3. Las nubes del frente cálido originan lluvias. 4. Breve calma entre los dos frentes de tormenta. 5. El paso del frente frío, con densos nubarrones. 6. Cúmulos: las tormentas más violentas antes de la calma.

Fuente Consultada: Enciclopedia Popular Magazine N°22 Año 2 Los Desastres Naturales

Sequias en el mundo Catastrofes en el Planeta Tierra

Las Sequías En el Planeta – Los Desequilibrios Ecológicos

Una de las principales causas de pobreza en el mundo, que está empujando a 135 millones de personas a emigrar de sus países, según un informe de la ONU, es la sequía. En la actualidad, Burkina Faso, Níger, Mali y Mauritania son las cuatro naciones sobre las que se cierne especialmente.

En Níger, según las últimas estimaciones de la Cruz Roja Internacional, están en peligro entre 2.500.000 y 3.000.000 de personas; 2.200.000, en Mali; 800.000, en Mauritania y 500.000, en Burkina Faso.

En total, ante la persistente falta de lluvias, al sur de África entre 10 y 12 millones de personas se enfrentan a una grave escasez de alimentos.

hambre en el mundo

Un fenómeno devastador que destruye paulatinamente

La sequía es un fenómeno devastador que, a diferencia de otros desastres, destruye una región de forma paulatina asentándose en ella y afectándola durante largo tiempo. Es, en realidad, un componente normal del clima que acaece casi todos los años en alguna parte del mundo.

“En general, se dice que se trata de un período prolongado de precipitaciones insuficientes en relación con el promedio de varios años en una región”, afirman los especialistas de la Cruz Roja Internacional.

Y agregan: “la carencia de lluvias da lugar a que no haya un caudal suficiente de agua para las plantas, los animales y la población. La sequía provoca otros desastres: inseguridad alimentaria, hambruna, desnutrición, epidemias y desplazamientos de poblaciones de una zona a otra.

En la foto: la desnutrición infantil es consecuencia directa de las sequias.

desnutrucion infantil

Tiene que llover

Durante una sequía desaparece la vegetación y se pierden las cosechas lo que afecta a animales y personas, como la hambruna que asoló Etiopía a mediados de los años 80 y que mató a. un millón de personas.

Según la zona del mundo, la sequía tiene distintos significados, porque, entre otras cuestiones, depende de la demanda de agua que haya. No obstante, lo que está claro es que este desastre no es sólo algo físico, ya que no está en función únicamente de cuánto llueve, sino de cuánta agua es necesaria para cubrir las necesidades básicas.

Las caras de la sequía Ausencia de lluvias y cultivos extensivos fueron los culpables de que, por ejemplo, el mar de Aral sólo tenga el 30 por ciento del volumen de 1960. Izquierda, una imagen de la desnutrición, consecuencia directa de una sequía.

El Mar Aral tiene un volumen de agua de 30% menos de volumen que en 1960,
consecuencia de la falta de lluvias

El Origen del Planeta Tierra

Catastrofes Naturales Inundaciones Sequias Olas de Frio y Calor

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

El agua es decisiva. Si hay poca, la vida y la tierra se mueren. Si hay demasiada, el efecto sobre ellas es devastador. Y esto es lo que sucede en algunas partes del mundo donde las inundaciones no dan tregua.

La peor fue la de 1931, cuando el río Amarillo, en China, mató a cerca de 4.000.000 personas. Mucho más cercanas en el tiempo fueron las riadas de Europa Central en 2002, que costaron la vida a más de 100 personas y causaron daños por valor de 1.280 millones de dólares.

En España, son bastante corrientes en Cataluña, Valencia y Baleares. La de Biescas, Huesca, en agosto de 1996, es una de las más recordadas. Hubo 87 muertos y 183 heridos en el camping Las Nieves, donde la cantidad de agua caída en una hora originó una riada de 500 m3.

En Argentina, en 2003, las inundaciones en Santa Fe,(foto arriba)  por el desborde del río Salado, causaron, además, daños por unos 2.878 millones de dólares. La cifra fue estimada por la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL), que indicó que los daños fueron equivalentes a los provocados por el terremoto que sacudió El Salvador en 2001.

En declaraciones a MUY, Daniel Duband, hidrólogo y experto en inundaciones, señaló que, no obstante, “no aparecen por ningún lado datos que demuestren una incidencia del cambio climático en un presunto aumento de las inundaciones; es más, creemos que no tendrá influencia hasta dentro de cincuenta años o más, en el supuesto caso de que la tenga, dado que es un fenómeno muy reciente”.

 ¿Aumentarán las riadas?
Según el Panel Internacional para el Cambio Climático, “es probable que los episodios meteorológicos extremos aumenten en frecuencia y fuerza durante el siglo XXI como resultado de los cambios en la media y/o en la variabilidad del clima”.

Pero la deforestación, la mala urbanización, la emigración, la pobreza, la industrialización y el desarrollo económico global inciden también sustancialmente en los daños ocasionados por este fenómeno.

En la foto de arriba se ve el aspecto del Camping Las Nieves, en Huesca (España), en 90 segundo fue anegado por 13.000 toneladas de sedimentos. Con el agua se va el dinero, además de las pérdidas de vida que ocasionan, crean inmensos perjuicios económicos. En los últimos 10 años éstas costaron unos 235.000 millones de dólares.

El Origen del Planeta Tierra

Las eras geologicas del planeta Tierra Primeros seres vivos organicos

ORIGEN DE LA TIERRA – LAS ERAS GEOLÓGICAS – SU EVOLUCIÓN

Ver un Amplio Cuadro Sintesis Con Las Características de cada Etapa

LAS ERAS GEOLÓGICAS:

La edad de la tierra se calcula en más de cuatro mil quinientos millones de años. Las ciencias geológicas que estudian cómo fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo período de tiempo, tasan sus investigaciones en las rocas y en los fósiles contenidos en algunas rocas.

Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los cuales han dado origen a la formación de montañas y depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas sobre la superficie de nuestro planeta, ocurridas en períodos de tiempo muy largos.

La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla estudiando la constitución de las rocas radioactivos. Los átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de plomo contenido en un mineral de uranio, se puede calcular cuándo se formó la roca que lo contiene. De este modo se cree que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se formaron hace más de cuatro mil millones de años, lo cual indica que la tierra es mucho más antigua.

Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas sedimentarias se han conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes regiones.

Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las rocas sedimentarias.

En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas, que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que presente.

La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos de los mares y lagos durante millones y millones de años, están situadas unas sobre otras, formando estratos, y Kan sido comparadas en su conjunto con un enorme libro.

Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos posteriores, su orden puede aparecer cambiado.

La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas denominadas eras, las cuales tuvieron distinta duración. Las eras geológicas reciben los nombres de Protozoica, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

Era Protozoica: Esta era se divide en dos etapas: Arcaico y Precábrico.

Arcaico: Los primeros millares de millones de años de la tierra. La tierra debió ser, en sus comienzos, una esfera de gases incandescentes, semejantes a los que forman el sol, del cual se desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis más aceptadas.

Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó a enfriarse pronto. Los gases primitivos se convirtieron en líquidos, etapa durante la cual la luna debió desprenderse de la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a enfriarse en la superficie y a solidificarse, formando las primeras rocas. Los vapores que se escapaban de esas rocas se convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera semejante a la que se supone cubre el planeta Venus actualmente. A partir de entonces, y durante millares de millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre de Azoica (sin vida) que se da a esta primera era.

Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de vida. Las rocas que formaban la superficie de la tierra continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua que contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de lluvia.

El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose desde las zonas altas a las bajas, fue a depositarse en las depresiones de la corteza, para formar ormar los océanos primitivos. De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas (magma), originando grandes volcanes; y la corteza terrestre se arrugaba, formando estos plegamientos altísimas montañas.

Precámbrico: En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de vida en forma de seres de una sola célula, semejantes a las bacterias actuales, los cuales no podían dejar huellas fósiles.

Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y corresponden a impresiones de algas marinas muy rudimentarias.

El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las grandes explosiones volcánicas disminuyeron, inmensas cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales que hoy conocemos. Estas rocas, que antes de consolidarse pasaron por el estado de fusión, son denominadas rocas ígneas, o sea, rocas formadas por el fuego.

Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes elevadas de la corteza, arrastraban los materiales sueltos y los iban depositando en los fondos de los mares, dando origen a las rocas sedimentarias.

Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental, debió durar, al igual que la anterior, unos 650 millones de años. En ella aparecieron organismos más complejos, como las esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.

Era Paleozoica: La era de los peces y de los grandes helechos. Durante un largo período no se produjeron en la tierra grandes conmociones. Los océanos cubrían extensas zonas de la superficie terrestre y la erosión iba reduciendo intensamente el relieve de las áreas emergidas.

En los mares de esa era vivían cantidades enormes de animales provistos de conchas o caparazones, cuyos restos, al depositarse en el fondo de los océanos, formaron profundas capas de rocas calizas. En las costas se depositó gran cantidad de arena. Más tarde, según indican los fósiles, aparecieron los peces en los océanos y plantas mayores en las tierras. Los insectos se multiplicaron.

En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o carbón mineral de que disponemos hoy. En este período, llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo extensos bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30 metros de altura. Los restos de estos helechos fosilizados en las zonas cenagosas, después de quedar cubiertos por arcillas y arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus yacimientos por los mineros.

Durante esta era aparecieron los primeros animales vertebrados, que podían vivir lo mismo en tierra que en el mar: los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida, favoreció la multiplicación de las especies tanto vegetales como animales. Después, el clima se enfrió considerablemente, y muchas de estas especies se extinguieron.

La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360 millones de años.

Era Mesozoica: La era de los reptiles gigantescos. Durante millones de años los animales más notables que vivieron sobre la tierra fueron unos reptiles gigantescos, de figuras grotescas, que habitaban en tierra firme y en los lagos. Algunos poseían alas y podían volar. Entre estos reptiles figuraron los animales mayores que han vivido sobre los continentes. Muchos de sus esqueletos han sido descubiertos. Algunos de los reptiles más pequeños evolucionaron en esta época, hasta convertirse en los antecesores de las aves actuales.

Sobre la tierra firme aparecieron unos pequeños seres de sangre caliente y cubiertos de pelos, que alimentaban con leche a sus pequeñuelos. Eran los mamíferos, a los que pertenecería el hombre millones de siglos después.

En los últimos tiempos de esta era hubo gran actividad volcánica, y se produjeron grandes plegamientos y fallas en la superficie terrestre. Entonces se formaron las mayores montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los Andes de la América del Sur y las Rocosas de la América del Norte.

La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones de años.

La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En esta era, que es la más reciente de la historia de la tierra, se han producido distintos períodos en los cuales la temperatura descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares) avanzaron desde los polos. En el hemisferio norte estas glaciaciones cubrieron gran parte de la América del Norte, Europa y Asia.

Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías, siendo notable, entre ellos, el mamut, antepasado de los elefantes actuales.

En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma actual y aparecieron casi todos nuestros animales domésticos: caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.

La era Cenozoica (de la vida reciente), abarca los últimos 60 millones de años de la historia de la tierra. Hará cerca de dos millones de años surgieron sobre la tierra los primeros seres parecidos al hombre. Mucho más tarde, hará unos 50.000 años, encontramos ya los primeros hombres, que conocían e! uso del fuego y de la piedra.

Algunos autores estiman que, a partir del cese de las glaciaciones hará unos 30.000 años cuando los hombres comenzaron su lenta marcha la civilización , dando comienzo a la era actual.

Cuadro de Animales y Plantas

CRONOLOGÍA DE LA TIERRA

Era Período Época Millones de Años Principales Acontecimientos
Protezoica  Arcaico
Precámbrico
  4500-3500
3500-590
Origen del Sistema Solar. Origen de las primeras células vivas. Dominio de las bacterias. Aparición de las células eucariotas. Primeros seres pluricelulares.
Paleozoica Cámbrico   570-505 Incremento súbito de fósiles de invertebrados. Gran variedad de algas marinas.
  Ordocivico   505-438 Dominio de los invertebrados. Primeros vertebrados.
  Silúrico   438-408 Primeras plantas e invertebrados terrestres.
  Devónico   408-360 Primeros vertebrados terrestres.
  Carbonífero   360-286 Bosques de helechos arbóreos. Desarrollo de los anfibios e insectos. Aparición de los primeros reptiles
  Pérmico   286-248 Origen de las coníferas. Proliferación de los reptiles. Extinción de muchas formas de invertebrados.
Mesozoica Triásico   248-213 Bosques de gimnospermas y de helechos arbóreos. Origen de los dinosaurios y mamíferos.
  Jurásico   213-144 Dominio de los dinosaurios y las coníferas. Primeras aves.
  Cretácico   144-65 Primeras plantas con flores. Extinción de los dinosaurios.
Cenozoica Terciario Paleoceno 65-54 Radiación de los mamíferos primitivos.
    Eoceno 54-37 Dominio de las plantas con flores.
    Oligoceno 37-24 Surgimiento de los grupos modernos de mamíferos e invertebrados.
    Mioceno 24-5 Proliferación de peces óseos.
    Plioceno 5-2 Dominio de mamíferos y aves.
  Cuaternario Pleistoceno 2-0,01 Aparición de los humanos.
    Reciente 0,01 – hoy

cuadro de las eras geológicas

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Cuadro Estratigráfico

tabla geologica

Ver Una Tabla Geológica

Fuente Consultada:
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

El estudio de los terremotos ha permitido definir el interior de la Tierra y distinguir tres capas principales, desde la superficie avanzando en profundidad, en función de la velocidad de propagación de las ondas sísmicas.

Dichas capas, apreciables en un corte transversal, son: corteza, manto y núcleo. También la información que nos proporcionan los meteoritos puede ser de gran utilidad para conocer la composición de los materiales del interior de la Tierra.

Los métodos de datación sitúan la edad de algunos meteoritos en unos 4500 millones de años coincidente con la edad de la tierra. Se cree que la composición de muchos meteoritos es idéntica a la de algunas capas del interior terrestre. (foto arriba: cráter en Arizona por el impacto de un un meteorito, tiene aproximadamente 1,5 Km. de diámetro, y se cree que su masa era de 300.000 ton. y viajaba a una velocidad de 60.000 Km/h.)

La corteza

Con el nombre de corteza se designa la zona de la Tierra sólida situada en posición más superficial, en contacto directo con la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera. La corteza terrestre presenta dos variedades: corteza oceánica y corteza continental.

La corteza oceánica

La corteza oceánica tiene un grosor aproximado de 10 km; no obstante, esta cifra decrece notablemente en determinados puntos del planeta, como en el rift valley, en el área central de las dorsales oceánicas, donde alcanza un valor prácticamente equivalente a O. En dicha zona, el magma procedente del manto aflora directamente.

En la corteza oceánica se pueden distinguir diversas capas. Los sedimentos que forman la primera tienen un espesor situado entre 0 y 4 km; la velocidad media de propagación de las ondas sísmicas alcanza los 2 km/s.

A continuación se localiza una franja de basaltos metamorfizados que presentan entre 1,5 y 2 km de grosor; la velocidad de las ondas es en este punto de 5 km/s. La tercera capa de la corteza oceánica, formada por gabros metamorfizados, mide aproximadamente 5 km; en ella, la velocidad media queda comprendida entre 6,7 y 7 km/s. Cabe mencionar una última parte, donde se registra la máxima velocidad (8 km/s); está constituida por rocas ultra básicas cuyo espesor ronda el medio kilómetro.

La corteza continental

Con un espesor medio de 35 km, la corteza continental incrementa notablemente este valor por debajo de grandes formaciones montañosas, pudiendo alcanzar hasta 60-70 km. Aparece dividida en dos zonas principales: superior e inferior, diferenciadas por la superficie de discontinuidad de Conrad.

En este plano existe un brusco aumento de la velocidad de las ondas sísmicas, que, no obstante, no se registra en todos sus puntos. Consecuentemente, puede afirmarse que no hay una separación nítida entre ambas capas. La corteza superior presenta una densidad medía de 2,7 kg/dm3 y, en el continente europeo, su espesor medio se sitúa en algo más de 810 km. Los materiales que la constituyen son rocas sedimentarias dispuestas sobre rocas volcánicas e intrusivas graníticas. La corteza inferior contiene rocas metamorfizadas cuya composición es intermedia (entre granito y. diorita o gabro); su densidad equivale a 3 kg/dm3.

El manto

En un nivel inmediatamente inferior se sitúa el manto terrestre, que alcanza una profundidad de 1900 km. La discontinuidad de Mohorovicic, además de marcar la separación entre la corteza y el manto terrestres, define una alteración en la composición de las rocas; si en la corteza —especialmente en la franja inferior— eran principalmente basálticas, ahora encontramos rocas mucho más rígidas y densas, las peridotitas. Hay que hacer notar que la discontinuidad de Mohorovicic se encuentra a diferente profundidad, dependiendo de que se sitúe bajo corteza oceánica o continental. El manto se puede subdividir en manto superior e inferior.

El manto superior se prolonga hasta los 650 o los 700 km de profundidad. En este punto, la velocidad de las ondas sísmicas se incrementa, al aumentar la densidad. A su vez, en el manto superior pueden diferenciarse dos regiones; en la superficial, el incremento de velocidad es constante con relación a la profundidad, mientras que en la inferior la velocidad decrece súbitamente. Como resultado de la fusión que experimentan las peridotitas en esta última capa, su rigidez disminuye con relación a la capa superior.

El grosor del manto inferior varía entre 650-700 km —bajo la astenosfera— y 2.900 km —en la discontinuidad de Gutenberg, que marca la separación entre el manto y el núcleo—. En la parte interna de esta capa, tanto la densidad —que pasa de .4 kg/dm3 a 6 kg/dm3, aproximadamente— como la velocidad aumentan de manera constante.

El núcleo

Los principales elementos constitutivos del núcleo terrestre son dos metales: hierro y níquel. A partir del límite marcado por la discontinuidad de Gutenberg, la densidad experimenta un súbito aumento, desde 6 a 10 kg/dm3, aproximadamente. Por otra parte, la velocidad de las ondas sísmicas primarias experimenta un rápido descenso —se pasa de 13 km/s a 8 km/s—, al tiempo que no se registra propagación de ondas secundarias hasta profundidades de 5.080 km. En este último punto, conocido como discontinuidad de Lehmann, la velocidad de las ondas primarias vuelve a incrementarse, situándose en torno a los 14 km/s en el centro del globo terrestre.

Existe un núcleo superior y un núcleo inferior; el primero, con ausencia de ondas secundarias, aparece fundido, mientras que el segundo se encuentra en estado sólido.

La investigación de los fondos oceánicos

La aplicación de grandes avances tecnológicos al estudio de los océanos ha permitido, en las últimas décadas, conocer a fondo aspectos enormemente relevantes de su geología y su morfología. Como resultado, existen en la actualidad mapas precisos de los fondos oceánicos. Elementos característicos de la geografía submarina son los márgenes continentales, las cuencas oceánicas y las dorsales.

Los márgenes continentales

La prolongación de los continentes por debajo del nivel del mar constituye los márgenes continentales, formados por corteza continental. Se distinguen tres zonas principales: la plataforma, el talud y la elevación.

La plataforma continental, una zona que se inclina paulatinamente hasta llegar al talud, puede no presentarse o, por el contrario, alcanzar una extensión de cientos de kilómetros. Aparece recubierta por materiales resultantes de la erosión de la tierra emergida, que han sido transportados por los cursos fluviales.

En torno a —200 m aparece el talud, una pendiente horadada por los denominados cañones submarinos, por los que «viajan» sedimentos procedentes de la plataforma o bien consecuencia de grandes desprendimientos submarinos provocados por los terremotos. La acumulación de sedimentos determina el surgimiento de abanicos, por la forma que adquiere el depósito, que conforman la elevación continental, a veces muy extensa pero generalmente con poca pendiente.

Las cuencas

Las cuencas, cuya profundidad puede superar los 4.000 m, están formadas por corteza oceánica. En ellas pueden individualizarse diversas formas, desde antiguos volcanes, que hoy son montañas submarinas, hasta áreas deprimidas de perfil estrecho y alargado, las denominadas fosas oceánicas, que marcan el punto de contacto entre las placas litosféricas.

Las dorsales oceánicas

Por su parte, las dorsales oceánicas son cadenas montañosas de considerable longitud —de hecho, las más largas del planeta—, que se extienden de forma ininterrumpida por los océanos, a través de unos 80.000 km; su anchura es de 2 .000 km aproximadamente. Están formadas por crestas de origen volcánico, con una altitud media aproximada de 2.000 m sobre el fondo. No obstante, en algunos puntos de la Tierra, por ejemplo en Islandia, pueden llegar a emerger. Las dorsales, centro de actividad sísmica de notable intensidad, aparecen cortadas por numerosas fallas de gran tamaño, denominadas fallas transformantes.

LITOSFERA Y ASTENOSFERA

La franja superior de la superficie terrestre se encuentra dividida en dos partes:

• La litosfera, formada por la corteza y la zona externa del manto superior, es bastante rígida, presenta aproximadamente 100 km de espesor y en ella, la velocidad de las ondas sísmicas aumenta constantemente en función de la profundidad.

• La astenosfera es la franja inferior del manto superior, que se encuentra fundida parcialmente. Se extiende hasta los 400 km, punto en el que el manto recupera sus características de solidez y rigidez, puesto que la velocidad de las ondas sufre una nueva alteración muy brusco.

MODELOS DE LA ESTRUCTURA DE GEOSFERA
Al interior de la tierra también se la conoce con el nombre de geosfera, y si se intenta hacer un estudio directo, solo se puede profundizar un pocos kilómetros, por lo que son necesarios métodos indirectos. Acá se presentan los dos modelos que intentan explicar como es la estructura interior de nuestro planeta.

Está claro que el interior terrestre está formado por varias capas, y en esto coinciden todos los modelos. Pero las investigaciones sobre el interior de la Tierra se han centrado en dos aspectos. en la composición de los materiales que forman las distintas capas del planeta y en el comportamiento mecánico de dichos materiales (su elasticidad, plasticidad, el estado físico…)

Por eso, se distinguen dos tipos de modelos que presentan diferentes capas, aunque coinciden en muchos puntos: el modelo estático y el modelo dinámico.

Capas en el modelo estático

La corteza es la capa externa de la Tierra. Se diferencian dos partes: la corteza continental, con materiales de composición y edad variada (pueden superar los 3.800 millones de años) y la corteza oceánica, más homogénea y formada por rocas relativamente jóvenes desde un punto de vista geológico.

Por debajo de la corteza se encuentra el manto, mucho más uniforme, pero con dos sectores de composición ligeramente distinta: el manto superior, en el que destaca la presencia de olivino, y el superior, con materiales más densos, como los silicatos.

Por último, la capa más interna es el núcleo, que se caracteriza por su elevada densidad debido a la presencia de aleaciones de hierro y níquel en sus materiales. El núcleo interno podría estar formado por hierro puro.

Capas en el modelo dinámico

La capa más externa es la litosfera, que comprende la corteza y parte del manto superior. Es una capa rígida. La litosfera descansa sobre la astenosfera, que equivale a la parte menos profunda del manto. Es una capa plástica, en la que la temperatura y la presión alcanzan valores que permiten que se fundan las rocas en algunos puntos.

A continuación se encuentra la mesosfera, que equivale al resto del manto. En la zona de contacto con el núcleo se encuentra la región denominada zona D”, en la que se cree que podría haber materiales fundidos. La capa más interna es la endosfera, que comprende el núcleo interno y el núcleo externo. Los estudios de propagación de las ondas sísmicas han puesto de manifiesto que la parte externa de la endosfera (el núcleo externo) está compuesta por materiales fundidos, ya que en esa zona se interrumpe la transmisión de algunas de las ondas.

Mohorovicic y la estructura de la Tierra: El 8 de octubre de 1909, se produjo un intenso terremoto a 40 km al sur de Zagreb, en Croacia (que entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro). Otro terremoto ocurrido previamente en Zagreb había determinado la instalación de un sismógrafo en el observatorio meteorológico de la ciudad, dirigido por Andrija Mohorovicic. En su calidad de director del observatorio, Mohorovicic recibió de todas las estaciones de Europa los registros del terremoto de 1909. Después de analizarlos detalladamente, realizó un interesante descubrimiento. Como esperaba, los registros reflejaban dos tipos de ondas: de compresión (P), en las que las partículas oscilan a lo largo de la línea de propagación, y de distorsión (S), en las que el movimiento se produce en ángulo recto con respecto a la línea de propagación.

Luego advirtió que había en realidad dos tipos de ondas P. A escasa distancia del epicentro, la primera onda en llegar se desplaza a una velocidad de 5,5 a 6,5 km por segundo. A una distancia de unos 170 km, esta onda es superada por una segunda onda, que se desplaza a 8,1 km/s. Más allá de este punto, hasta los 800 km, es posible detectar las dos ondas, pero luego las más lentas se desvanecen. Mohorovicic interpretó este fenómeno como la prueba de que las ondas más lentas se desplazan directamente hacia el sismógrafo, mientras que las más veloces son refractadas a una profundidad de unos 50 km. En su honor, la capa refractora recibió el nombre de discontinuidad de Mohorovicic, o Moho. Investigaciones posteriores demostraron que la profundidad del Moho (el límite entre la corteza terrestre y el manto superior) varía entre 30 y 50 km.

PARA SABER MAS…
LAS EDADES RELATIVAS Y ABSOLUTAS DE LA TIERRA: ERAS Y PERÍODOS

Cuando se dice que el hombre pisó la Luna durante la era atómica se está dando una fecha imprecisa, relativa, ya que podría ser ubicada en cualquier punto del transcurso temporal de dicha era; en cambio, al decir que el hombre pisó por vez primera la Luna el 20 de junio de 1969, se está ante una fecha absoluta. Así como sucede con los acontecimientos históricos, los fósiles y los terrenos pueden fecharse en su edad absoluta y en su edad relativa.

Pero las técnicas para desentrañar la edad absoluta constituyen un logro reciente. Antes del descubrimiento del método del carbono 14, el método del plomo, del helio, del estroncio, etc., los científicos sólo podían valerse de una cronología relativa fundada en difíciles estudios de la superposición de las rocas sedimentarias, del contacto con las precedentes si eran rocas eruptivas, del grado de evolución de los fósiles, etcétera.

A partir de este estudio y teniendo en cuenta grandes cambios, como la formación de una cadena montañosa, la desaparición de un grupo de fósiles, etc., la historia de la Tierra se divide en cuatro grandes eras: precámbrica, paleozoica, mesozoica y cenozoica, que se divide en los períodos terciario, cuaternario y reciente. Los períodos son las divisiones internas de cada era. Así, por ejemplo, la era primaria se divide en los períodos cámbrico, silúrico, devónico, carbonífero y pérmico. A su vez los períodos se dividen en pisos.

Con mayor precisión deberíamos emplear la palabra “era” para designar la duración de una serie, período para señalar la duración de un sistema y edad para la duración de un piso.  Los modernos métodos de la determinación de las edades absolutas se basan en la siguiente comprobación científica. Se sabe que la desintegración del uranio 238 (elemento inestable que se modifica por el escape constante de protones y neutrones) da como resultado el radio, que a su vez origina el plomo 206 (elemento estable, pero distinto del plomo de origen no radiactivo, o sea el plomo 204), más un escape de helio 4 durante el proceso:

Uranio 238 = plomo 206 más 8 helio 4. El uranio 235 se transforma en el plomo 207 y el torio deviene plomo 208. La desintegración de estos elementos radiactivos es un fenómeno perfectamente conocido. Como se sabe, un gramo de uranio 238 produce anualmente 0,014 x 10-8 g de plomo 206 y 1,2 x 10-4 mg3 de helio (10-8 equivale a 1/108 y 108 corresponde a 1 seguido de 8 ceros, es decir 100 millones).

De esta fórmula se puede deducir la antigüedad de una roca según sea su proporción de uranio 238 y plomo 206. Pero es necesario además realizar el correspondiente análisis espectográfico para determinar si el elemento originario era el uranio 238 (que da plomo 206), el uranio 235 (que da plomo 207), el torio 232 (que da plomo 208) o todos estos elementos combinados. Éste es el llamado método del plomo.

Otro método tiene en cuenta las proporciones de uranio y helio, pero tropieza con la dificultad de no poder precisar qué cantidad de helio perdió la roca durante su formación. Éste es el método del helio.

El método del estroncio utiliza la transformación de rubidio en estroncio. El método del carbono 14 (fue descubierto en 1947 por el químico estadounidense Williard Libby) se aplica para determinar la antigüedad de los restos de seres vivos. Parte de la siguiente apreciación: todos los organismos vivos absorben, durante su vida, carbono 12 (estable) y carbono 14 (radiactivo). Pero la proporción de carbono 14 y la de carbono 12 (constante en la naturaleza) es la siguiente: un billón de átomos de C 12 por un átomo de C 14.

Cuando el ser muere, el carbono 14 del cuerpo comienza a disminuir en cantidad por un proceso de desintegración, ya que no es renovado. La mitad de este carbono desaparece durante el transcurso de 5.600 años, las tres cuartas partes, a los 11.200 años, los siete octavos a los 16.800 años, etc. En la práctica, por ejemplo, se reduce a carbón una muestra de hueso, madera, etc., y se lo introduce en un contador Geiger, determinándose de este modo su edad.

Este método es aplicado desde 1948, pero tropieza con una seria limitación: sólo puede remontarse a 15.000 o a 16.000 años atrás. Desde que en 1939 el físico estadounidense Alfred Otto Nier efectuó una medición completa y precisa de los isótopos del plomo, en los minerales de uranio y plomo se pudieron construir geocronómetros bastante sensibles que fueron sucesivamente perfeccionados por la electrónica.

Estos geocronómetros, mediante los métodos “potasio-argón”, “rubidio-estroncio” y “uranio-plomo”, pueden determinar la edad de las rocas, fechando incluso Ja data de aquellas de más de 10.000.000 de años. Como todos estos métodos de medición del tiempo se refieren a la edad de las capas de rocas sedimentarias, las etapas previas por las cuales pasó nuestro planeta antes de la formación de las capas sedimentarias pertenecen, casi por completo, al campo de la hipótesis.

El Origen del Planeta Tierra

Composición Mineral de la Corteza Terrestre

Ventajas del Transporte Fluvial Hidrovias Tranporte Por Rio Argentina

Ventajas del Transporte Fluvial
Hidrovias o Tranporte Por Río

Un río es una calle libre y líquida, que cualquiera puede utilizar para
transportar bienes con una finalidad económica.

transporte fluvial

Esta definición resume, en buena medida, la potencialidad de las cuencas fluviales.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de transporte? Un HP de potencia mueve 150 kilogramos por kilómetro en cambio , 500 en ferrocarril y 4.000 en barco. Se trata de una cuestión de costos, el transporte de mercadería por vía fluvial es ocho veces más económico que el ferrocarril y 26 veces más que el camión.

El problema radica en que no todos los ríos son navegables. El desafío consiste, entonces, en construir una hidrovía. La Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay coincidieron en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná en la necesidad de dar prioridad a la navegación en esa red fluvial, para permitir el paso de grandes convoyes de empuje, barcazas y remolcadores.

Ello implicará trabajos de ensanche y profundización de los canales y de derrocamiento (eliminación de las rocas). También habrá que colocar balizas para un permanente tránsito diurno y nocturno, realizar un relevamiento cartográfico y disponer de un eficiente sistema de comunicaciones.

La hidrovía Paraná-Paraguay requerirá una mejora en la operatividad de algunos puertos fluviales y un aprovechamiento de las bodegas superior al 30 por ciento del registrado en la actualidad, según un estudio de Jorge José Álvarez, ex subsecretario de Transportes Marítimos y Fluviales.

La disminución de los costos de producción, comercialización y transporte —expresa el trabajo de Álvarez— tendrá un alto impacto sobre una estructura productiva y tecnológica basada sobre la exportación de materias primas o semielaboradas, de precio internacional relativamente bajo, sumado a una ubicación geográfica alejada de los mayores mercados de consumo mundiales.’

Un ejemplo de los atributos de las hidrovías es la llamada Rin-Meno-Danubio en Europa, que une el Mar del Norte con el Negro. Otro, la hidrovía Ohio-Mississippi, que atraviesa los Estados Unidos.

Para Álvarez, la hidrovía Paraná-Paraguay tendrá dos efectos positivos: la internacionalización de las aguas y la integración con países vecinos, además del desarrollo de las economías regionales.

El beneficio para la navegación será el pasaje por tramos considerados ahora difíciles debido a la acumulación de sedimentos (ardua y arenisca), que deben ser dragados periódicamente. Ellos serán eliminados con escolleras o fijados con espigones.

transporte fluvial

Un puerto con limitaciones
Los ríos de la Mesopotamia, que desembocan en la cuenca del Plata, demuestran desde tiempos remotos la prevalencia de Buenos Aires como puerto y punto de salida de la producción. La red está constituida por el Paraná, el Paraguay, el Alto Paraná y el Uruguay, que tienen afluentes importantes como el Bermejo y el Pilcomayo.

Pero una vez concluida la hidrovía, el problema será el puerto por utilizar. El de Buenos Aires tiene una profundidad de 28 ó 29 pies y —según los expertos— resulta insuficiente para barcos de mayor capacidad.

La transferencia de cargas de embarcaciones fluviales a las de ultramar —sobre todo, provenientes de Brasil y Bolivia— se realiza actualmente en Escobar, cuya profundidad de 32 pies es suficiente para barcos de 15 000 a 35 000 toneladas de capacidad, o en la zona Alfa, cerca de Montevideo, que tiene un calado efectivo de 42 pies. Un barco tipo Panamax puede cargar allí hasta 61 000 toneladas de granos.

El principal perjudicado por no poder utilizar el puerto de Buenos Aires es el productor agropecuario, porque debe pagar un recargo en el costo del flete.

La solución sería construir un puerto artificial, de 50 pies (15 metros) de profundidad. La ubicación de esa suerte de isla con forma de espiral, cuyo centro estaría protegido de los vientos, seria al surde la línea divisoria de aguas, para que quede en jurisdicción argentina. Su superficie inicial podría ser de 300 hectáreas, aunque podría llegar a 1.200.

Un observador afirmó que serviría, en buena medida, de llave para dominar la estrategia geopolítica de la cuenca del Plata, ya que sería el paso obligado de productos del sudoeste de Brasil, de Bolivia, de Paraguay, de Uruguay y del norte de nuestro país.

En caso de revertirse la situación económica, también sería utilizada para el ingreso de mercaderías importadas.

Inversiones condicionadas
Del proyecto de ley de puertos, que se debate en la actualidad en el Congreso de la Nación, depende que el puerto artificial no sea ejecutado por el Estado sino por empresas privadas. La norma en cuestión permitirá la transferencia de los puertos nacionales a manos de municipalidades o de particulares.

Si bien habría varios interesados, ninguno pondrá manos a la obra antes de la sanción de la ley. La inversión de riesgo sería recuperada a través del cobro de peaje, como sucede con las autopistas. La construcción podría hacerse por etapas, a través de módulos asentados sobre pilotes de hormigón armado. Se podría comenzar con uno destinado a granos y, sucesivamente, se harían otros para minerales, contenedores y combustibles.

El primer tramo de la obra, cuyo costo sería de 500 millones de dólares, permitiría una transferencia de 50 000 toneladas de granos por año de embarcaciones fluviales a marítimas.

Sobran ejemplos de este tipo de islas en el mundo: Indonesia, Alemania Federal, Holanda y los Estados Unidos, entre otros.  Una idea para el futuro: la cuenca del Plata podría conectarse con el río Amazonas y éste, a su vez, con el Orinoco. Esa red sería, en caso de concretarse, un fabuloso canal de comunicación continental desde el Norte hasta el Sur y viceversa. El infinito potencial de las calles líquidas

El río brinda posibilidades de desarrollo que requieren la inversión de empresas privadas.

Cuencas Hidrográficas en Argentina Los rios de Argentina

Cuencas Hidrográficas en Argentina

Los ríos, los lagos, lagunas, torrentes, glaciares comprenden las aguas continentales. Esta agua dulce es un recurso renovable, pero escaso y sujeto a variaciones estacionales.

Tal es así, que al observar una superficie drenada por un río y sus afluentes nos estamos refiriendo a las cuencas hidrográficas. Esto se manifiesta con la interacción de elementos climáticos y las distintas formas del relieve. La distribución de las precipitaciones y las temperaturas influye en la definición del régimen fluvial, es decir, en el comportamiento de los caudales a lo largo de un año, dependiendo también de la regularidad de las fuentes de alimentación.

El relieve incide en la forma en que los ríos vierten sus aguas, determinando una clasificación de las cuencas hidrográficas. Esta es la más aceptada y utilizada:

  • Cuencas exorreicas: son aquellas cuyas aguas llegan al mar o al océano.
  • Cuencas endorreicas: son aquellas cuyas aguas no llegan al mar, esto se debe a los ríos desembocan en lagunas interiores o porque se agotan por evaporación, infiltración o consumo.
  • Cuencas arreicas: son aquellas zonas donde no se definen cursos fluviales, debido a la falta de agua de los suelos muy permeables.

Cuando ocurre que todas las cuencas desembocan en un mismo mar u océano, conforman lo que llamamos vertiente. La mayoría de los ríos de nuestro territorio pertenecen a la vertiente atlántica. Es por esto, que cuando se estudian las cuencas en Argentina siempre se hacen agrupándolas desde su vertiente.

La cuenca exorreica de vertiente atlántica más importante de Argentina es la cuenca del Plata. Sin embargo, si la excluimos los ríos que desembocan en este océano concentran el 11% de los caudales; exceptuando los del sur bonaerense. Esto se debe a que su origen proviene de los sistemas serranos de Tandil y Ventana, y los cuales se alimentan de los excedentes de agua provenientes de los Andes, desembocando en el océano luego de atravesar extensas zonas áridas como ríos alóctonos (es decir, un río que se alimenta de las aguas de su naciente y no recibe afluentes en su recorrido).

Sumado a ello, el Negro, el Chubut, el Deseado, el Chico y el Santa Cruz; son los principales ríos patagónicos y que posteriormente desembocan en el océano Atlántico. Sus cabeceras se encuentran en los Andes patagónicos y sus caudales provienen tanto de las precipitaciones invernales como de los deshielos de primavera. A su vez, estos presentan lagos interpuestos en su curso, por lo que al abandonar este sector no reciben afluentes en su extenso recorrido hacia el mar.

Ahora bien, en cuanto a las cuencas de vertiente pacífica, estas representan solamente el 3% de los caudales del país. Ocupando reducidas superficies en los Andes patagónicos. Tal es así, que el río más importante por su caudal es el Futaleufú, y el cual se represó para obtener energía necesaria en una planta procesadora de aluminio de Aluar (Puerto Madryn).

Por otra parte, las cuencas endorreicas representan apenas el 1% de los caudales, y junto a las arreicas definen la diagonal árida de nuestro país. En ellas, los ríos tienen caudales reducidos, aunque son de gran relevancia para las áreas que recorren, aprovechándolos de manera cuidadosa.

Además, estos ríos presentan serios problemas de erosión y deterioro de la cobertura vegetal ya que recorren tierras áridas. Estos problemas están vinculados, más allá de la falta de agua, al uso inadecuado del mismo.

La cuenca endorreica más importante es la del Desaguadero, no obstante siempre fue de este tipo, ya antes tenía salida al océano atlántico a través del río Colorado. Pero la intensa utilización de los ríos de esta cuenca como proveedora de riego, sumada a características particulares en cuanto a clima, ha logrado su transformación definitiva hacia el endorreísmo.

Otra cuenca de este tipo y que es relevante para nuestro país, es la del río Salí o Dulce, la cual recoge sus aguas que descienden de las cumbres Calchaquíes y el Aconquija, desembocando finalmente en la laguna Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba. Este río, al igual que los del Desaguadero, presenta sus mayores caudales en verano, porque se alimentan de las aguas de deshielo.

Por último, en cuanto a las zonas arreicas estas se visualizan en sectores particulares del país, comos ser el noreste de Santiago del estero y sudoeste de Chaco, o el centro-norte de La Pampa.

Ver Un Mapa Ampliado de las Cuencas

mapa de cuenca hidrografica de argentina

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Puerto de Palos.Geografía Argentina. Editorial SantillanaGeografía La Argentina  y el MERCOSUR. A.Z Editora

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES: GEOGRAFÍA ARGENTINA:

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES

Aguas Continentales: Son las que se localizan en las tierras emergidas y pueden ser superficiales (ríos, lagos, lagunas); y subterráneas, acumuladas por filtración.

La Tierra es el único de los planetas conocidos que contiene agua. Gracias a este, llamémosle «capricho» de la Naturaleza, ha sido posible el desarrollo de la vida. De hecho, las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas gracias a las cuales comenzó la creación de oxígeno y surgió en la atmósfera una capa de aire apto para la respiración. El agua es fundamental en nuestro planeta, lo que explica que ocupe un 70,8% de la superficie de la Tierra, mientras que la superficie sólida se extiende tan sólo sobre el 29,2 % restante.

Dentro de esta enorme masa acuática, el agua dulce líquida que circula por los continentes, o permanece estancada en ellos, representa un porcentaje pequeñísimo, el 2 %. Y pese a ello desempeña un papel fundamental, ya que gracias al agua dulce muchos seres vivos, incluido el hombre, consiguen saciar su sed, ademas de obtener alimento y fuerza para la producción de energía.

El agua que circula por los continentes está en movimiento constante. Su origen se encuentra en la atmósfera, que se carga de humedad gracias a la evaporación y, al producirse un descenso de las temperaturas, se condensa el vapor de agua que contiene en las minúsculas gotitas que forman las nubes y que finalmente precipitan en forma de lluvia o de nieve. Esta agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve en parte a la atmósfera por evaporación, en parte se filtra y forma corrientes subterráneas y en parte discurre libremente por la superficie formando corrientes de diversa importancia.

Aguas de escorrentía

Este tipo de agua continental, hace referencia a aquella multitud de corrientes sin cauce fijo que fluyen en cuanto comienza una precipitación intensa, ya que no puede ser absorbida por el suelo hasta algunas horas más tarde. Es decir, que son corrientes de escasa duración, pero con la característica de poseer una fuerza monumental que les da intensidad al poder erosivo.

Este poder tiene como facultad principal contribuir a formar ríos más o menos grandes. Esto se debe a que las corrientes cuando discurren por pendientes pronunciadas, arrastran consigo arenas, piedras, entre otros materiales; logrando muchas veces excavar profundos surcos en el terreno. O bien, en aquellos lugares áridos, donde la vegetación es inexistente provoca graves daños, ya que arrastran el suelo, dejando al descubierto el manto o la roca desnuda que son estériles y por lo tanto sin aprovechamiento económico.

Dos formas de erosión características del relieve terrestre, provienen de la acción de las aguas de escorrentía. La primera de ellas es la más común denominada “badlands”, es decir surcos profundos y estrechos separados entre sí por crestas muy pronunciadas. Estas formas son características de las regiones áridas y se originan siempre en zonas de pendiente.

Y las segundas, se trata de grandes rocas verticales cubiertas con una especie de sombrero, denominadas pirámides de tierra (dames coiffées). Esta forma de erosión se origina cuando una roca dura impide la erosión de una roca subyacente, mientras que el terreno que lo rodea se encuentra desgastado.

Torrentes

Cuando las aguas de escorrentía se concentran y discurren por un cauce único originan un torrente. Es decir, un curso de agua de carácter ocasional que discurre por profundos cauces excavados por las aguas en vertientes de pendiente pronunciada.

Estos torrentes pueden originarse con agua de lluvia y también con agua procedente del deshielo (nieve o glaciar). Por lo general estos son visibles después de las lluvias intensas en las zonas montañosas, mientras que en las épocas restantes su cauce queda al desnudo (sin agua).

La fuerza de la corriente y consecuentemente su acción erosiva, constituyen las dos características fundamentales de los torrentes. Estos además, cuando están plenamente formados constituyen zonas bien diferenciadas.

La primera se denomina cuenca de recepción, y corresponde con la parte alta del torrente. Su forma es similar a la de un embudo y en ella se concentran las aguas de escorrentía. Otra de sus zonas, es el cauce en pendiente por el que discurren las aguas, llamada canal de desagüe. Y finalmente la tercera zona, se conoce como cono de deyección (o parte baja del torrente). Esta constituye el lugar en donde las aguas depositan gran parte de los materiales que han arrasado, porque es un área de contacto entre la pendiente y el llano.

Ríos

De la totalidad de aguas que fluyen por la superficie terrestre, los ríos son la forma más completa y desarrollada.  Estos por lo general, trasladan una gran cantidad de agua a través de un cauce fijo, desde su naciente (punto de origen) hasta su desembocadura (terminación). Esta última, puede tener lugar en el mar, en un lago, o en otro río. Y debido a ello es que los ríos se dividen en cursos principales (es decir, aquellos que desembocan en el mar o en un lago) y afluentes (aquellos, que vierten sus aguas en otro río).

Una serie de variables, como la longitud, superficie de una cuenca, su régimen y su caudal; son los que caracterizan y distinguen a un río de otro.

Por ejemplo, si hablamos de la extensión de un curso desde su naciente hasta su desembocadura medida en kilómetros, nos estamos refiriendo a la longitud de un río. Actualmente, en el mundo estos difieren enormemente ya que encontramos los más extensos (más de 6.000km, el Nilo) hasta aquellos que no sobrepasan los 100 Km. recorrido.

En cambio, la cuenca de un río hace referencia a la superficie total de terreno cuyas aguas superficiales se dirigen directa o indirectamente a dicho río. Entonces, esta cuenca incluiría un río principal con todos sus afluentes, formando lo que se conoce como red hidrográfica. Así, la superficie de esta cuenca se expresará en kilómetros cuadrados, delimitada por zonas conocidas como divisorias de aguas, a partir de las cuales las aguas fluyen hacia una red hidrográfica u otra.

La cantidad de agua que transporta un río, medida en un punto concreto de su recorrido, se conoce comocaudal. Sin embargo, este no es estable. A lo largo del año experimenta variaciones: crecidas (aumento del volumen del agua transportada), estiajes (cuando se produce una disminución). Si estos cambios resultan muy evidentes se puede hablar de que el río posee un caudal muy irregular.

En cambio, el régimen de un río indica la fuente de alimentación y las variaciones estacionales que esta experimenta el caudal. Por ejemplo, se habla de régimen pluvial cuando la fuente de alimentación proviene del agua de lluvia; y nival cuando el agua proviene de las nieves. De acuerdo a las variaciones en el año, el régimen de un río a su vez puede ser simple (cuando experimenta una sola crecida y estiaje durante el año) o complejo (cuando presenta varias altas y bajas de aguas durante el año).

Finalmente, se podría decir que son muy variadas las formas en que puede comenzar la vida de un río (brotar de un lago, glaciar, fusión, manantial). Pero siempre deberá considerarse en su recorrido tres etapas fundamentales: el curso alto o también llamado juventud; el curso medio (madurez) y el curso inferior denominado vejez del río). Cada uno de ellos tiene características que le son propias, junto a procesos erosivos de transporte y erosión particulares.

Lagos

Son extensiones de agua dulce más o menos grandes que carecen de contacto con el mar. No poseen procesos erosivos y variaciones de mayor consideración, por lo que diríamos que son estables. Esta es una de las características que los diferencia de los ríos.

Su fuente de alimentación es muy diversa, pueden proceder del agua de lluvia o de las nieves; pero también pueden provenir de otros ríos, glaciares o incluso de aguas subterráneas.

Tal es así, que cuando estos son alimentados por aguas de un río o varios, con régimen fluvial, y a los ríos que le vierten las aguas se los denomina tributarios. No obstante, puede suceder que de las aguas de un lago nazca un río, denominados emisarios de un lago.

cuadro clasificacion aguas continentales

importancia aguas continentales

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El universo y la tierra

La Cuenca del Plata Rios de Argentina Rio de la Plata

La Cuenca del Plata Ríos de Argentina

Cuenca del Plata: Una de las cuencas más importantes del país, y a su vez destacadas del mundo por la superficie que ocupa, unos 3.200.000 kilómetros cuadrados y por los recursos que posee, es la Cuenca del Plata. Esta es compartida con todos los países limítrofes (Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay)  a excepción de Chile. El Río Paraná y el Uruguay, son los ríos colectores, ambos nacen en el territorio brasileño; y otro río importante es el Paraguay. Todo el sistema desemboca en el océano Atlántico a través del estuario de la Plata.

Tal es así, que entonces al Río de La Plata se lo considera como la continuidad morfológica e hidrológica del Río Paraná.

cuenca del rio de la plata

Su importancia radica en que es la vía por el cual salen las materias primas y productos elaborados en su cuenca; por ejemplo cereales, carnes y manufacturas de metales. Entre la punta norte del Cabo San Antonio y Punta del Este (Uruguay) tiene lugar su desembocadura; con un ancho de 220 kilómetros, convirtiéndolo así en el río mas ancho del mundo.

Los ríos de su cuenca aportan grandes cantidades de sedimentos, por lo cual se debe dragar anualmente millones de metros cúbicos los cuales facilitaran el acceso a los puertos de Buenos Aires y La Plata.

Por otra parte, con naciente en territorio de Brasil, el río Paraná posee afluentes muy importantes que recibe en nuestro territorio. Por ejemplo; en su margen derecha lo hace el Paraguay, el cual a su vez, trae las aguas del Pilcomayo y Bermejo; el Salado y el Carcarañá. En cambio por su margen izquierda recibe entre otros, a los ríos Iguazú, Corrientes y Gualeguay.

Las precipitaciones que se originan al sur de Brasil, dan origen al Paraná. Este tiene un caudal promedio de 17.000 metros cúbicos por segundo. Además presenta una creciente anual durante el verano hasta la unión con el Paraguay. Sin embargo, aguas abajo, son dos las crecientes anuales que presenta: una en verano y otra a principios del invierno cuando le llegan los aportes del Paraguay.

En territorio brasileño este río y sus afluentes, son intensamente utilizados para la producción de energía. No obstante, en el tramo argentino paraguayo se encuentra la represa de Yaciretá, una obra binacional con un objeto en común: producir energía.

Con origen en Brasil también encontramos el río Uruguay, tal es así que desde que recibe al Pepirí Guazú hasta que llega al Cuareim sirve de apoyo al límite internacional argentino-brasileño, y a partir de este, el límite argentino- uruguayo. El Aguapey, Miriñay, y Gualeguaychú, son los principales afluentes argentinos.

Este río tiene dos crecientes anuales: una en otoño y otra en primavera.

Además, este cuenta con una represa binacional, a pocos kilómetros al norte de Concordia: la represa de Salto Grande (Argentina-Uruguay). La obtención de energía es su función primordial, aunque también las esclusas; es decir, la construcción que permite a los barcos salvar desniveles en los ríos, permite la navegación aguas arriba. Este además se utiliza como puente para cruzar de un país a otro.

Entonces, se podría afirmar que la cuenca del Plata para nuestro país, es un recurso fundamental, ya que representa su mayor riqueza fluvial. En esta área se asienta el 70% de la población del país.

Su sector más meridional representa una vía de circulación importantísima, y el control de las mismas fue un objeto de disputas entre países vecinos. Además la disponibilidad de agua y la infraestructura desarrollada para las actividades portuarias fueron fundamentales para la instalación de industrias y el asentamiento de población en el denominado frente fluvial Paraná-Plata; que se extiende desde la ciudad de Rosario hasta La Plata.

Sin embargo, existen diversos problemas que deben enfrentar la población residente en dicha área: las sorprendentes crecidas que padecen los grandes ríos de la cuenca, por lo que se generan graves inundaciones; la intensa destrucción de las formaciones vegetales en las altas cuencas que retiene el agua retardando su escurrimiento, y los problemas de contaminación de las aguas, producto de los desechos industriales, pesticidas, agroquímicos.

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Puerto de Palos   Geografía Argentina, Editorial Santillana.Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora

El Rio Parana Caracteristicas Navegabilidad Transporte Fluvial

El Rio Paraná Características de Navegabilidad

El Río Paraná: Este río, es considerado el mayor y más relevante de los integrantes de la Cuenca del Plata. Su principal afluente es el río Paraguay, extendiéndose por el sur de Bolivia, sur de Brasil Paraguay y el norte argentino. Su área total es de aproximadamente 2.700.000 kilómetros cuadrados.

Además ofrece un magnífico delta de 14.000 kilómetros cuadrados, el cual se origina por el depósito de sedimentos que provienen de toda la cuenca. Su particularidad a nivel mundial, es que es el único delta que no está en contacto con el mar, sino que lo hace con otro río: el de la Plata. Se diferencian tres tramos a lo largo de su curso.

Aquel que recorre zonas de clima tropical, se denomina Alto Paraná y recibe precipitaciones concentradas en verano; definiendo así el régimen que va a tener el río durante todo su curso. En este tramo, los principales afluentes provienen de las Sierras Costeras de Brasil; y entre ellos se destaca el Iguazú, que con 28 kilómetros antes de su desembocadura forma unos saltos, denominadas Cataratas del Iguazú, al salvar el desnivel entre su lecho y el del río Paraná. Si embargo, este último continua su recorrido entre saltos y rápidos, hasta recibir las aguas del Río Paraguay.

Aquí se inicia el segundo tramo: el Paraná medio, cuya orientación es sur, haciéndose a su vez más caudaloso. Además presenta una abundancia de riachos e islas que acompañan a su curso principal, esto se debe porque posee menor profundidad y más anchura.

Finalmente, el tramo inferior, se localiza al sur de la ciudad de Rosario.  Aquí el río forma su delta depositando los materiales que trae en suspensión. Además se divide en dos brazos principales: el Paraná Guazú, que sirve de límite entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, y el Paraná de las Palmas.

Río Paraná en Argentina

Su Geomorfología

La geología y morfología de la cuenca esta gobernada por tres grandes complejos: el primero de ellos es el escudo precámbrico brasileño, el cual esta recubierto de sedimentos paleozoicos y mesozoicos. Otra es la llanura central, compuesta de sedimentos fluviales eólicos de grano fino y finalmente la cordillera de los Andes.

El valle del río Paraná, se formó al igual que el valle del Paraguay, a lo largo de una línea de falla que progresivamente fue desarrollándose durante la era terciaria y causó la margen izquierda alta y la margen derecha baja del valle. Esta falla, al igual que otras tantas, corre paralela a los Andes, debido a los intensos movimientos de la Cordillera.

Este valle, además tiene una longitud de 900 kilómetros, originándose en la unión de los ríos Paraguay y Alto Paraná. Además el afluente sobre la margen derecha del río Paraguay, el Bermejo es el que suministra el 80% aproximadamente de sedimentos totales al Paraná.

Su cauce principal, aguas debajo de la unión, corre recostado sobre la margen izquierda del valle aluvial hasta Diamante (provincia de Entre Ríos), lo cual desde allí comienza a correr recostado sobre la margen derecha del valle en la Provincia de Santa Fe. Este cauce presenta la morfología típica de los ríos entrelazados, en los cuales estos se dividen en dos o más brazos por la presencia de numerosas islas y bancos.

En el valle encontramos variados sedimentos, tales como: material arenoso con bancos aislados de arcilla, limo o limo con arcilla, entre otros. Esto es la cara visible de las formaciones geológicas propias de épocas terciarias o cuaternarias.

Cabe aclarar, que este río no es completamente un río aluvial libre, sino que posee ciertas barrancas que se resisten a los distintos procesos erosivos, controlando distintos tramos de su cauce.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana-Enciclopedia Geográfica de la provincia de Santa Fe. Tomo 4, Sistemas   Hídricos.

Red Hidrografica de Argentina Rios de la Republica Argentina

RED HIDROGRÁFICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

RIOS DE argentina

Río Paraná Cuenca del Plata Aguas Continentales
Cuenca Argentina Cuenca Desaguadero Clasificación Cuenca

 

CARACTERÍSTICA GENERALES DE LOS RÍOS: La mayor parte de las aguas procedentes de las lluvias, de los manantiales y de la fusión de las nieves y los hielos no se evapora ni se infiltra, sino que corre por la superficie terrestre. El destino final de estas aguas superficiales es, casi siempre, el mar, donde completan el ciclo iniciado con la evaporación .

Los ríos son los que llevan a los mares el exceso de las aguas superficiales, realizando así ana función de drenaje. A causa de ello han sido definidos los ríos como líneas de drenaje natural. También puede decirse que un río es una corriente constante de agua.

Origen de los ríos. Todos hemos observado que, mientras llueve, las aguas se mueven libremente pendiente abajo, abriendo, algunas veces, surcos pequeños cuando se escurren sobre rocas no consolidadas. En las zonas altas estos surcos se hacen profundos, y algunos llegan a convertirse en ríos intermitentes, que corren durante las lluvias, y a los cuales se les da los nombres de torrentes y quebradas. Como el proceso de erosión se reproduce durante cada período de lluvias, algunos torrentes profundizan su cauce hasta alcanzar la zona de saturación permanente de las aguas subterráneas ; al ser alimentados por éstas, los torrentes se convierten en corrientes constantes o ríos.

Casi todos los ríos de las regiones de clima húmedo se han originado en la forma señalada anteriormente; pero hay ríos que tienen su origen en la fusión de los glaciares de las altas montañas, y en manantiales y lagos.

Los ríos pequeños llevan sus aguas casi siempre a los ríos mayores, de los cuales son tributarios o afluentes; muchos ríos, que reciben el aporte de varios tributarios, son, a su vez, afluentes de otro río mayor, y así sucesivamente, hasta que las aguas de numerosos ríos grandes y pequeños llegan, por último, al mar, conducidas por un gran río como el Amazonas, el Misisipi y el Orinoco. El conjunto de ríos que llevan sus aguas a un río mayor, que las transporta, finalmente, al mar, constituye una red fluvial o hidrológica, cuyo eje lo constituye el río principal.

Evolución de los Caracteres de Río Durante Su Ciclo
JUVENTUD

Perfil longitudinal: muy irregular.
Forma del valles V muy estrecha. Laderas muy pendientes.
Tipo de erosión: vertical; muy marcado desnivel.
Afluentes: pocos, cortos y no muy desarrollados.
Caracteres transitorios: cascadas y rápidos; divisorias anchas.

MADUREZ
Perfil longitudinal: el río ha alcanzado su perfil de equilibrio.
Forma del valle: V más ancha; los bordes superiores de las laderas se han redondeado.
Tipo de erosión horizontal; disminuye el desnivel de las laderas del
valle. Comienzan a formarse meandros.
Afluentes: completamente desarrollados y muy numerosos.
Caracteres transitorios: comienza a formarse la llanura aluvial; se estrechan las divisorias.

VEJEZ
Perfil longitudinal: el río mantiene su perfil de equilibrio. Forma del valle: ancho y llano; laderas muy bajas. Tipo de erosión: horizontal; meandros muy exagerados.
Afluentes: pocos; algunos no pueden llegar al río principal por impedirlos los diques naturales .
Caracteres transitorios: llanura aluvial muy extensa ; formación de diques naturales ; aumentan los lagos de herradura.

REJUVENECIMIENTO
Perfil longitudinal: al descender el nivel de base el río lucha por establecer un nuevo perfil de equilibrio.
Forma del valle: vuelve a presentar caracteres de juventud, pero retiene sus meandros, que se atrincheran.
Afluentes: se rejuvenecen junto con el río principal.
Caracteres transitorios: meandros atrincherados; terrazas aluviales.

Los ríos y el relieve. Los ríos son agentes muy enérgicos en la modificación del relieve terrestre, como ya vimos. Las aguas fluviales transportan gran cantidad de materiales, desde limo y arena hasta enormes fragmentos de roca. De acuerdo con la velocidad de la corriente estos materiales erosionan el rondo y las márgenes del río en constante actividad destructiva. Cuando la velocidad de la corriente disminuye, los ríos depositan estos materiales, originando nuevas formas del relieve.

La capacidad de transporte y deposición de una corriente fluvial es muy grande y se multiplica con el aumento de su velocidad. Así, basta que la velocidad de la corriente de un río se duplique para que su capacidad de transporte aumente 64 veces. A esto se deben los enormes daños que producen los ríos desbordados. Cuando disminuye la velocidad de las aguas del río su capacidad de transporte desciende y comienza la deposición de los materiales; así, mientras los ríos jóvenes de curso muy rápido pueden transportar grandes fragmentos de rocas , los ríos viejos sólo transportan limo y arcilla.

Los ríos modifican el relieve destruyendo las formas existentes al ampliar sus valles y Construyendo nuevas formas por deposición, tales como conos y abanicos aluviales llanuras aluviales, diques naturales y deltas.

Los conos aluviales se forman cuando al descender un torrente de una montaña deposita, al llegar, a la llanura, los materiales que transporta  Los abanicos aluviales están constituidos por las deposiciones sucesivas de los ríos al encontrar un cambio de nivel menos brusco Varios abanicos aluviales dispuestos en serie pueden llegar a formar unallanura de piamonte.

Las llanuras aluviales, como vimos, se forman en las etapas de madurez de los ríos y aumentan durante la vejez. Se deben a la deposición en el fondo del valle de los materiales transportados por los ríos durante sus crecidas. Algunas llanuras aluviales, como las de Egipto y Mesopotamia, fueron asientos, por su fertilidad, de los primeros centros de civilización.

La acumulación de los materiales transportados por los ríos da lugar a la formación de deltas en las desembocaduras. Los depósitos del delta avanzan hacia el mar formando un frente abrupto, pero la superficie del delta es llana y cenagosa. Por entre ella se mueven lentamente las aguas del río, que se dividen en numerosos brazos.

El nombre del delta proviene de la cuarta letra del alfabeto griego, pues el delta del Nilo, conocido por los griegos antiguos, presenta una forma semejante a una A. No todos los deltas tienen esta forma . Al igual que las llanuras aluviales, los deltas Kan sido ocupados por el nombre civilizado desde épocas muy remotas. Entre los deltas más utilizados del mundo figuran los del Nilo, Ganges, Hoang Ho, Yangtse y el Rin.

Importancia de los ríos en la vida del hombre. Desde los comienzos de la civilización el hombre Ka utilizado los ríos, cuyo valor económico ha, ido en aumento al ser desarrolladas nuevas técnicas para controlar las aguas de las corrientes fluviales.

Los ríos son utilizados por el hombre en tres funciones principales:
1) como vías de comunicación;
2) para irrigar los campos cultivados; y
3) como fuentes de energía.

Los ríos han servido como vías de comunicación desde los primeros tiempos humanos. Las facilidades que para las comunicaciones ofrecen los ríos contribuyeron mucho al desarrollo de las civilizaciones junto a los grandes ríos, conjuntamente con la fertilidad de los suelos de las llanuras aluviales. En China, donde surgió la civilización, al igual que en Mesopotamia, Egipto y la India, junto a los grandes ríos, se llama hoy a las carreteras “vías secas”, como para destacar que las mejores vías son las húmedas, es decir, los ríos. En Francia los ríos Kan sido llamados «caminos que andan»

En las extensas áreas continentales el hombre Ka continuado utilizando los grandes ríos como vías preferentes de comunicación. El Misisipi, el San Lorenzo, el Orinoco, el Magdalena y el Paraná figuran entre las grandes vías de comunicación de las Américas; y el Rhin, el Danubio, el Volga y otros muchos ríos europeos realizan igual servicio. Muchos ríos Kan sido mejorados con la construcción de canales y otras facilidades para la navegación.

Uno de los obstáculos mayores que presentó África al avance de la penetración europea se debió a que, al poseer ese continente una estructura de meseta, los ríos presentan, generalmente, cataratas en su cursos inferiores, lo que hace imposible remontarlos desde las costas.

El transporte fluvial es mucho más barato que el transporte por tierra, lo cual explica la importancia que poseen algunas rutas a través de los grandes ríos de América, Europa y Asia.

La facilidad de las comunicaciones, a través de los ríos, ha contribuido al establecimiento de grandes núcleos de población en los valles y los deltas de algunos de los mayores ríos del mundo. Este fenómeno ha sido observado desde los primeros; tiempos históricos.

Las aguas de los ríos han contribuido también a la alimentación humana, al ser utilizadas para la irrigación de los suelos cultivados desde el inicio de la civilización. La necesidad de la colaboración de muchas personas en la construcción de las obras de riego, es considerada como una de las causas fundamentales de la organización de las primeras sociedades Humanas, y de la aparición de las formas superiores de gobierno.

Las grandes presas que hoy se construyen en los ríos de mayor caudal sirven al propósito de la irrigación, y también para la producción de energía eléctrica, que se obtiene a un costo relativamente bajo. Desde la Edad Media se empleaba en Europa la energía producida por los saltos de agua, para mover las ruedas de los molinos.