Tanagra Estatuilla de Terracota de Grecia Antigua




Tanagra es una pequeña ciudad griega situada en Beocia, a unos 65 kilómetros al norte de Atenas. Una de las principales referencias para conocerla se encuentra en la Descripción de Grecia de Pausanias quien, además de hablar de sus seis templos, dice: “A mí me parece que los de Tanagra son los que tienen mejores prácticas entre los griegos en el culto a los dioses, pues sus casas están a un lado y al otro los santuarios, por encima de ellas, en un lugar puro y lejos de los hombres.”

Asimismo, este autor nos habla del gimnasio, del teatro, etc. Siguiendo a Pausanias, sabemos que la mayoría de templos estaban en la parte más alta de la urbe, en la acrópolis.

En esta ciudad apareció un gran número estatuillas femeninas de terracota que, a causa de la gran cantidad encontrada, han pasado a recibir el nombre genérico de “tanagras”. Estas figuras aparecen en tumbas, santuarios, casas y lugares de fabricación.

Las que están mejor conservadas provienen de las tumbas, pero su función concreta en ellas está poco clara. Por otro lado, las terracotas también eran utilizadas como ofrendas votivas en santuarios y cuando había demasiadas se sacaban del mismo, se rompían para prevenir su reutilización y se enterraban en los alrededores.

Se han encontrado también en contextos domésticos, lo que podría indicar que ocupaban un lugar en los altares de las casas. Y, por último, han aparecido figuritas en los lugares de fabricación pero éstas no ofrecen información alguna sobre su utilización.

Algunas terracotas tienen propósitos claros: frascos de perfume, quemadores de incienso, muñecas, juguetes o relieves decorativos. Sin embargo, se desconoce la utilización concreta dada a las figuritas, aunque algunos autores han llegado a la conclusión de que en un primer momento estas piezas tenían un sentido religioso pero, a partir del siglo VII a. de J.C. en adelante, el propósito podría haber sido – en contextos funerarios – ofrecer un servicio simbólico al muerto. A pesar de todo, lo que sí está claro es que estas figuras hechas en terracota ofrecen una importante información acerca de la mujer: su indumentaria, su peinado, etc.

El fabricante de terracotas era conocido como koroplastes y no era muy valorado. La terracota es arcilla al agua, es decir, un material de solución acuosa. Si se le añade agua, se ablanda; dejándola Afrodita y Eros, terracota de Tanagra. secar, se endurece. Para trabajar la arcilla hay que mantenerla lo bastante húmeda para que sea maleable. Una vez trabajada la pieza, hay que dejarla secar por completo antes de introducirla en el horno. Además, para estar seguros de que las terracotas no se rompen durante el secado o la cocción, es necesario vaciar el interior. Por otro lado, la arcilla se presenta en diversos colores, desde gris hasta amarillo, pasando por una variedad de tonalidades rojas, dependiendo del lugar del que proviene.

Las terracotas que vienen de Tanagra están fabricadas con una arcilla de tono marrón claro pudiendo alcanzar, con ciertas condiciones de cocción, un ligero tono naranja claro, bien homogéneo, probablemente cocido a una temperatura poco elevada. La mayoría de estas figuras se sitúa sobre una fina base rectangular y están recubiertas por un barniz de buena calidad. Algunas incluso han mantenido restos de colores: azul, rosa, rojo, negro, dorado.

Desde el descubrimiento de las tumbas de Tanagra se ha discutido mucho sobre la diversidad y los diferentes tipos de estatuillas, y se ha relacionado a estas obras con las grandes esculturas. Desde finales del siglo VI a. de J.C., esta relación se manifiesta en la producción de figuras de korai; y, más tarde, en el siglo V a. de J.C., se ven influidas por los escultores de la época. Hacia principios del siglo IV a. de J.C., la influencia proviene de las esculturas del santuario de Atenea Nike en Atenas.

En la segunda mitad del siglo IV a. de J.C. aparece lo que se conoce como “estilo de Tanagra” cuya particularidad es la extraordinaria diversidad de posturas, del juego de líneas del cuerpo y de las telas. A partir de un prototipo, en este momento se inventan nuevos modelos.

Como ya se ha mencionado, por medio del estudio de estas terracotas puede observarse una evolución, a lo largo del tiempo, en la manera de vestirse de las mujeres griegas. En un principio, las korai se representan vistiendo el típico peplo griego pero, poco a poco, éste será sustituido por el guitón y el himatíón o manto. En cuanto a los pies, suelen representarse desnudos, pero algunas veces, se adivinan unas sandalias.

El estudio de estas figuras nos permite también observar una evolución en el peinado de las mujeres y en la forma de cubrirse la cabeza. La mujer griega tiene el cabello largo, pero siempre lo lleva recogido. En un primer momento, las figuras llevan un sombrero cilíndrico llamado polos que es típico de las divinidades femeninas. Con el paso del tiempo, se irán desarrollando diferentes tipos de peinado, a veces con una cinta de tela recogiendo el pelo, otras con una raya en medio, etc. Un tipo de arreglo característico de finales del siglo IV a. de J.C. y muy típico de Tanagra es el peinado “tipo melón”.

Por otro lado, el sombrero utilizado por las mujeres griegas para protegerse del sol era un gorro de paja, llamado tholia, con forma de girasol y ala ancha. Hay que destacar, además, que cuando la pintura de la cabeza se ha mantenido hasta nuestros días observamos que para el cabello se suelen utilizar los colores rojo o amarillo, por lo que algunos autores han deducido la utilización de tintes.



Anuncio Publicitario


Uno de los complementos más característicos de las terracotas femeninas griegas son los abanicos. Éstos suelen tener forma de hoja acabada en punta. Aparecen también mujeres con distintos instrumentos entre los que domina el tambor o la lira. Algunas son, además, bailarinas y sus trajes tienen un cierto movimiento en un intento de simular la danza. Otras lucen pendientes que es, prácticamente, la única joya que aparece en estas figuritas.

Se representan tanto de pie como sentadas pero, además, hay algunos ejemplos de pasatiempos femeninos como la conocida jugadora de tabas, las dos chicas jugando al “ephedrismos” o las famosas mujeres charlando que se encuentran en el British Museum.

A veces, en estas imágenes podemos reconocer los atributos de alguna diosa, siendo las más representadas Afrodita, Deméter y Perséfone.

Finalmente, hay que señalar que la mayor parte de las figuritas femeninas son mujeres jóvenes, seguramente doncellas o recién casadas pero también aparecen, en ocasiones, algunas niñas y ancianas. De nuevo se observa la preferencia constante de los griegos por representar la belleza y la juventud.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 5 Grecia II – La Nación.





OTROS TEMAS EN ESTE SITIO



Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *