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Biografia de Campanella Tommaso: Filosofía del Pensador Italiano

Biografia de Campanella Tommaso Filosofía del Pensador Italiano

Tomaso Campanella forma parte de la generación que dio un impulso considerable a la formación ideológica de la Europa moderna.

Filósofo y pensador político, hombre de acción, fraile y conspirador, pudo terminar sus días en la hoguera como Giordano Bruno; pero su estrella le salvó en más de una ocasión del patíbulo, aunque no le ahorró ni cárceles ni tormentos.

Es inútil buscar en su obra una orientación firme, pues en muchos aspectos es contradictoria. Sin embargo, algunas de sus ideas no carecen de grandeza y pueden ser consideradas como precursoras de otras que han adquirido posteriormente gran auge.

Pocos filósofos han tenido una vida tan agitada como Tommaso Campanella.

Nacido en Stilo, el 5 de septiembre de 1568, Calabria, a los 14 años ingresó en la orden de los Dominicos, donde despertó muy pronto sospechas de herejía por sus doctrinas, en las que el interés por la magia y la astrología (temas caros a los pensadores del Renacimiento) se mezclaba con un original deseo de renovación social y política.

Campanella fue acusado por el gobierno español de haber organizado una revuelta en su país natal con el objetivo de realizar en las montañas de Sila un modelo de comunidad perfecta según los principios indicados en la Ciudad del Sol, su más importante texto filosófico, y condenado a muerte.

Logró evitar la hoguera fingiéndose loco perdido (es decir, demostrando a sus jueces ser insensible al dolor, hasta el punto de reír y conversar amablemente durante las torturas).

Natural de Stilo, en Calabria, donde nació el 5 de septiembre de 1568, reveló desde su adolescencia un vivo temperamento religioso y una gran inquietud espiritual. Hacia 1588 cayó en sus manos un libro de Bernardino Telesio, muerto aquel mismo año, que influyó muchísimo en la orientación de su pensamiento. Aunque Campanella jamás puso en duda la autoridad de la Iglesia ni los dogmas revelados, muy pronto se manifestó enemigo del aristotelismo y partidario de una filosofía de la experiencia. Sus escritos defendiendo esta doctrina — como la Philosophia sen-sibus demostrata. (1591)—-le valieron sendas acusaciones ante los tribunales eclesiásticos.

La pena de muerte le fue conmutada por la de prisión perpetua, pero los veintisiete años que Campanella pasó en prisión no fueron del todo inútiles.

Estudioso infatigable, jamás cejó en su empeño intelectual, y fue justo en ese período cuando escribió sus obras más importantes.

Durante su encierro en el castillo de Nápoles, Campanella compuso o rehizo la mayor parte de sus obras. Tenía elementos para ello y, además, estaba en relación con los sabios y filósofos más en boga en su tiempo. De esta época son, en efecto, la Metaphisica, el Atheismus triomphatus, la Philosophia rationalis y la Civitas Soli. En esta última obra (1624), Campanella puntualiza sus aspiraciones políticas en un cuadro utópico: una sociedad organizada según la naturaleza, presidida por el papa y una aristocracia comunista, con la misión de proporcionar a sus componentes amor, poder y ciencia.

Liberado en 1626 y llevado a Roma cono personaje célebre y admirado por el propio papa, Campanella sufrió, sin embargo, otros procesos judiciales, promovidos esta vez por la Inquisición, que sospechaba de sus ideas teológicas.

Sintiéndose inseguro, escapó a Francia, donde fue acogido con benevolencia por el rey Luis XIII, quien le facilitó una pensión que le permitió vivir tranquilo los últimos diez años de su vida, ocupado en la redacción de sus últimas e imponentes obras (los dieciocho libros de la Metafísica y los treinta de la Teología).

Obras principales: La Ciudad del Sol (1602); Del sentido de las cosas y de la magia (1604); Apología de Galileo (1626).

Su Filosofía I: La Maravillosa Ciudad del Sol: el problema ¿Es posible construir un entorno vital, una ciudad, que ayude a los hombres a ser mejores?. la tesis Ciertamente, la propuesta urbanística formulada por Campanella en La Ciudad del Sol (obra de la que se han extraído todos los fragmentos propuestos) se resiente todavía de la cultura mágica típica del Renacimiento: los circuios superpuestos de la ciudad han de ser siete, de manera que capte, como una enorme antena, las influencias astrales positivas de los siete planetas. A pesar de ello, se trata del primer ejemplo de utopia urbana (un género literario destinado a ulteriores desarrollos) de la época moderna. El diálogo imaginario de Campanella tiene lugar entre un caballero de la orden de Malta y un viajero genovés, almirante al servicio de Cristóbal Colón.

Hacia 1588 cayó en sus manos un libro de Bernardino Telesio, muerto aquel mismo año, que influyó muchísimo en la orientación de su pensamiento.

Bernardino Telesio nació en Cosenza en 1509, donde murió a la edad de ochenta años. Formado en Padua y Nápoles, su texto principal, De la naturaleza según sus propias leyes, es una obra típica del Renacimiento, densa en divagaciones y observaciones sobre los fenómenos más disparatados. En ella Telesio sostuvo que para conocer la naturaleza era necesario tan sólo adecuarse a sus propias leyes: en el fondo, también el hombre, incluso poseyendo el raciocinio, forma parte de esa naturaleza que aspira a estudiar y, por lo tanto, si el conocimiento se fundamenta sobre datos inopinables obtenidos por la experiencia sensible, no hay posibilidad de error.

Su Filosofía II: El amor entre los habitantes de la Ciudad del Sol
El amor en una sociedad perfecta, ¿ha de ser libre o debe plegarse a las exigencias del Estado? ¿Es posible mejorar la raza humana por medio de oportunos apareamientos? la tesis La fama de la Ciudad del Sol se debe en gran parte a las innovadoras tesis formuladas por Campanella respecto al control de la procreación. Convencido de que la raza humana puede mejorar en calidad a través de un preciso control de los apareamientos, Campanella previo una férrea
vigilancia estatal de las actividades amorosas de los habitantes de la Ciudad del Sol. Basándose en la creencia de que las conjunciones astrales presentes en el momento de la concepción influyen de modo decisivo en la criatura que nacerá, incluso la hora de los acoplamientos debía de ser establecida por Amor, uno de los tres técnicos que, junto a Sabiduría y Potencia, gobernaban la ciudad bajo la gula político-filosófica de un Gran metafisíco.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft
Atlas de Filosofía Editorial OCEANO – Entrada Campanella Tommaso



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