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Biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga Poetisa Cubana

Biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga Poetisa Cubana

Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga. — Esta célebre poetisa hispanocubana nació en Puerto Príncipe (Camagüey), el 23 de marzo de 1814.

Fueron sus padres el teniente de navio español don Manuel Gómez de Avellaneda y doña Francisca Arteaga, natural de Puerto Príncipe.

Desde la más tierna infancia demostró su vocación poética. A los seis años dedicó una sentida poesía a la muerte de su padre.

Muy aplicada, suplió con su talento y voluntad las deficiencias de que adolecía la instrucción en su tiempo.

Estudió fervorosamente los clásicos españoles tomando como modelo para sus ensayos poéticos trozos escogidos de Arriaza, Quintana y otros grandes escritores cuyas composiciones aprendía de memoria.

En 1836 casó su madre en segundas nupcias con el oficial del regimiento de León, Gaspar de Escalda.

Destinado éste a La Coruña, le siguió la familia al nuevo lugar de residencia. Al cabo de un año disgustos domésticos obligaron a la poetisa a separarse de su madre, y en compañía de su hermano mayor marchó en busca de la familia de su padre a un pueblecito cercano a Sevilla.

Allí concluyó su primera novela El mulato Sab (1839) y escribió Leoncio (1840). Durante todo este tiempo publicó infinidad de poesías líricas en la Prensa diaria bajo el seudónimo, como todo lo aparecido de ella hasta entonces, de La Peregrina.

A fines de 1840 se trasladó a Madrid, donde en los salones del Liceo se dio a conocer, no tardando su nombre en adquirir popularidad.

En Madrid escribió las novelas: Dos mujeres, Espatolino, Guatimozín, y La Baronesa de Joux; dos biografías que se publicaron en La Revista de Madrid, y muchas poesías.

Pero los mayores triunfos los consigue con sus dramas Saúl (1840), Alfonso Munio (1844), El Príncipe de Viana (1845), La Hija de las Flores (1852), Recaredo, Paúl, Catalina, La verdad vence apariencias, Oráculo de Talía, y, sobre todo con el drama bíblico de hechura clásica Baltasar (1858), al que la crítica de entonces rindió los mayores elogios, como más adelante lo hicieron Juan Valera, Marcelino Menéndez y Pelayo y el padre Francisco Blanco García; el segundo de ellos lo califica de obra maestra, no sólo por la ejecución brillantísima al par que madura y reflexiva, sino por la profundidad del pensamiento histórico y por la delicadeza misantrópica del personaje principal.

En términos concordantes se expresó también Valera.

Gertrudis Gómez contrajo matrimonio en 1847 con el joven político Pedro Sabater, de quien enviudó pronto.

En 1853, casó en segundas nupcias con el entonces capitán de artillería (más tarde coronel), Domingo Verdugo y Massién.

Destinado éste a Cuba seis años después, la poetisa regresó a su país del que tanto tiempo faltaba. Fue recibida triunfalmente y solemnemente coronada en el teatro de Tacón de La Habana. En su ciudad natal también recibió homenaje entusiástico.

Fijó su residencia en Cárdenas y aumentó su producción con nuevas obras.

En 1863 pasó a Pinar del Río, y habiendo enviudado por segunda vez, regresó a La Habana.

Viajó luego, visitando los Estados Unidos, el Niágara, y Francia. Volvió a Sevilla y, tras corta temporada en la finca de su propiedad, tomó a Madrid, y allí la Melpómene castellana, la heredera de la lira de Fray Luis de León (como fue llamada por los críticos de su tiempo), falleció el 2 de febreo de 1873.

Fuente Consultada:Historia Universal de la Civilizacion Tomo II Editorial Biblioteca Hispania Ilustrada Entrada: Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga



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