Masticar Hojas de Coca Drogas Estimulantes Historia y Costumbres


COSTUMBRES DE MASTICAR COCA EN ALGUNAS CULTURAS

LA COCA: Por lo que se sabe, el uso ritual e incluso terapéutico de la masticación de hojas de coca (Erythroxylon coca) se remonta a las culturas preincaicas, principalmente a la cultura chibcha que ocupaba el territorio de la actual Colombia.

Parece ser que los araucanos, expulsados de Colombia con los chibchas, exportaron la coca a Perú, donde una tradición oral posterior atribuiría la introducción de la coca a los hijos del Sol, Manco Cápac, fundador del mítico Imperio inca, y su esposa y hermana Mama Ocllo.

Lo que parece indudable es que para todas aquellas culturas la coca era muy importante, como lo demuestran las continuas y cruentas guerras que tuvieron lugar entre los años 1230 y 1325 por la posesión de las tierras aptas para el cultivo de la planta.

La coca era para los incas una sustancia sacralizada y usada ritualmente en ceremonias religiosas, a la que solo tenían acceso las clases dirigentes y con la que se premiaban determinados servicios extraordinarios. La llegada de los españoles trastocó todo el sistema.

En un primer momento, y al igual que sucediera con el peyote o el mescal en México, los conquistadores intentaron prohibir su uso, pero pronto experimentaron que la masticación de las hojas de coca reducía el apetito y aumentaba temporalmente la fuerza y la resistencia de los indígenas en el trabajo.

Las hojas de coca trituradas con cal, que tiene la propiedad de aumentar la solubilidad de los alcaloides de la planta en la saliva, liberan la cocaína, un principio activo que en un primer momento anestesia la misma lengua para que el mascador no note el sabor amargo de la droga, y después actúa sobre la mucosa estomacal anulando la sensación de hambre; posteriormente, el jugo es absorbido, pasa a la sangre y de allí al cerebro, al que estimula hasta provocar en el individuo bienestar general y ausencia de cansancio físico.

Vendedora peruana de coca. Cuando están secas, las hojas son introducidas en sacos de lana, prensadas, para su transporte-a todos los lugares de la Sierra donde será distribuida a los campesinos.

Los conquistadores no estaban dispuestos a desperdiciar semejantes «ventajas», en aras de una mayor y más barata productividad. El consumo de la coca fue alentado y generalizado, privando a la planta del carácter mágico-religioso que hasta entonces tenía.

La tradición de entregar hojas de coca como una parte del salario, vigente aún en algunos países colombinos a pesar de las reglamentaciones en contra, es un residuo de aquella época, y el «coqueo», un índice de persistencia de las duras condiciones socioeconómicas en los medios indígenas.

La masticación de hojas de coca no produce el mismo problema de salud que la inhalación de su alcaloide puro., la cocaína. Son dos situaciones de riesgo objetivamente distintas, al margen de las repercusiones sociales de cada una. Sin embargo, y como sucede con el alcohol, la cultura y la mentalidad de usuario hacen infravalorar más de lo debido los trastornos del indio «coquero».

Los consumidores de la droga tienen en general su capacidad de trabajo disminuida, en el sentido de que pierden aptitudes para tareas especializadas, que requieran concentración y habilidad motora. A los efectos sobre la salud del trabajador deben añadirse los perjuicios causados a sus hijos, porque los padres «coqueras» no los envían a la escuela o lo hacen cuando ya les han enseñado a masticar la droga.

Los niños con este hábito no pueden concentrarse en el estudio y pierden interés por el conocimiento, como han podido atestiguar numerosos maestros de las escuelas rurales de Cuzco y de Puno. Además, son niños tímidos, abúlicos y retraídos, sin capacidad de integración con sus compañeros; y sin interés por los juegos.

Los andinos han combatido la fatiga durante siglos masticando las hojas del arbusto de la coca. Sin embargo, la «conquista» española alteró su carácter de sustancia sacralizada y usada ritualmente.

La Coca Cola: La historia de la hoy popular bebida comenzó a finales del siglo XIX en Atlanta Estados Unidos), donde un comerciante de la ciudad, John Pemberton, tuvo la idea de fabricar una bebida alcohólica tonificante a la que denominó vino francés con cola (The french wine cola).

Poco después sustituiría de los ingredientes el vino por azúcar, cafeína, hojas de coca y otros extractos vegetales, todo ello diluido en agua. En enero de 1887 se constituyó la Pemberton Chemical Company para la comercialización de la bebida, después de una última modificación en su fórmula: el cambio del agua corriente por soda o agua carbónica.

Al éxito del liquido vendría a sumarse el feliz diseño de la propia botella, concebida como «un envase capaz de ser reconocido en la oscuridad o por sólo una porción del mismo», y cuya forma recuerda la cáscara de coca estilizada «con ranuras verticales para sugerir la imagen de una mujer de la época vestida con ropa ligera». La Ley Seca y la II Guerra Mundial conseguirían hacer de la Coca Cola un refresco popular conocido en el mundo entero gracias al poderío .económico de las empresas multinacionales que apoyan dicha bebida.

Predisposición a las Adicciones a Drogas

Bibliografía y Fuentes Consultadas
Cuadernillo 1 – El Fenómeno Droga
Francesc Freixa i Santtfeliu
Aula Abierta Salvat

Trabajo a cargo de:
Arturo Cuevas
Neyla Rodríguez
Almir Peraza
Raúl Pérez
Alberto Valdivieso