Pensamiento Mariano Moreno Ideas Pedagogicas La Educacion en 1810



Pensamiento Mariano Moreno Ideas Pedagógicas

IDEAS EDUCACIONALES DE LOS HOMBRES DE MAYO El movimiento de Mayo no pudo influir poderosamente en nuestra educación, en los primeros momentos, pues éste, más que una revolución que implicara profundas alteraciones de pensamientos u hondos desequilibrios sociales, fue un proceso que, iniciado en la segunda mitad del siglo XVIII, se había venido gestando lentamente. Producida la Revolución, y con ella el cambio de régimen político, los años subsiguientes no fueron propicios para iniciar intensas reformas pedagógicas.

Otras preocupaciones de orden político y militar, solicitaban la atención de los gobernantes, los cuales procuraron, sin embargo, atender al problema educacional, ya que en su solución veían el medio de lograr la felicidad del pueblo y de enseñarle a practicar sus nuevos derechos. Las doctrinas filosóficas que habían inspirado la revolución se tradujeron en algunos intentos pedagógicos. Así, como expresión de la concepción iluminista, se trató de extender la acción de la escuela a la masa del pueblo.

De acuerdo con las doctrinas de los fisiócratas, se crearon escuelas de enseñanzas especiales, y el Triunvirato intentó mejorar la situación de los obreros, obligando a los artesanos a iniciar a los nativos en los secretos de sus respectivos oficios. Por su parte, el liberalismo filosófico de los ideólogos se introdujo en las enseñanzas dadas en el Colegio de la Unión del Sud y en el de la Santísima Trinidad.

Mariano Moreno (1778-1811). Nació en Buenos Aires. Estudió en la Escuela del Rey y en el Colegio de San Carlos como «capista» (externo). Destinado por sus padres a la carrera eclesiástica, se trasladó a Chuquisaca para proseguir sus estudios. Después de graduarse de doctor en teología, se recibió de abogado. Volvió a Buenos Aires en 1805, donde revalidó su título de abogado y fue nombrado Relator de la  Audiencia.

Influido por las obras de los fisiócratas, había luchado con éxito, desde los tiempos de la colonia, para conseguir la libertad de comercio para los criollos, defendiendo a los productores de la campaña en su célebre Representación de los hacendados, alegato polémico en el cual atacó «el sistema restrictivo de España respecto a sus colonias». Producida la Revolución, Moreno fue el cerebro y el brazo ejecutor de la Primera Junta de Gobierno, en la cual actuara en calidad de secretario. Aunque sus ideas no pudieron alcanzar, en razón de su prematura muerte, el desarrollo que su brillante talento hacía presagiar, en su corta actuación él encarnó el espíritu revolucionario y fue el organizador de nuestra incipiente democracia.

En el prólogo que pone a la traducción del Contrato Social, su libro de cabecera, dice sobre Rousseau: «hombre inmortal que formó la admiración de su siglo y será el asombro de todas las edades, fue quizá el primero que disipando completamente las tinieblas con que el despotismo envolvía sus usurpaciones, puso en clara luz los derechos de los pueblos, y, enseñándoles el verdadero origen de sus obligaciones, demostró las que correlativamente contraían los depositarios del gobierno», palabras que pueden considerarse la síntesis de su concepción política.

Estas ideas le llevaron a tener una confianza ilimitada en el poder de la educación que, a su juicio, sería la encargada de consolidar el ideal revolucionario. «Si los pueblos no se ilustran -dice-, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía.» Con el objeto de ilustrar al pueblo sobre los actos del gobierno e iniciarlo en el ejercicio de los deberes y derechos , que la democracia trae aparejados, e12 de junio de 1810 Moreno fundó La Gaceta. Como los ejemplares de este periódico eran pocos, los párrocos de las iglesias debían leer el último número a los fieles, después de la misa mayor.

Desde las páginas de La Gaceta, propició una suscripción popular con el fin de lograr recursos para establecer la primera Biblioteca Pública de nuestro país. Merced a las donaciones la Biblioteca llegó a tener en poco tiempo cerca de 4.000 volúmenes. Funcionaba todos los días para los letrados y dos veces por semana para el público en general.

En esta oportunidad, Moreno explica su propósito de ilustrar al pueblo por medio de la lectura, diciendo: «Los pueblos compran a precio muy subido la gloria de las armas; y la sangre de los ciudadanos no es el único sacrificio que acompaña a los triunfos; asustadas las Musas con el horror de los combates huyen a regiones más tranquilas, e insensibles los hombres a todo lo que no sea desolación y estrépito descuidan aquellos establecimientos, que en los tiempos felices fecundaran para cultivo de las ciencias y de las artes. Si el magistrado no empeña su poder y su celo en precaver el funesto término a que progresivamente conduce tan peligroso estado, a la dulzura de las costumbres sucede la ferocidad de un pueblo bárbaro y la rusticidad de los hijos deshonra la memoria de las grandes acciones de sus padres. La necesidad hizo destinar provisoriamente el Colegio de San Carlos para cuartel de tropas; los jóvenes empezaron a gustar una libertad tanto más peligrosa cuanto más agradable; y, atraídos por el brillo de las armas que habían producido nuestras glorias, quisieron ser militares antes de prepararse a ser hombres».

En el ánimo de Moreno estaba también sustituir la educación dogmática y predominantemente teológica que se impartía en las escuelas do la colonia, por otra de carácter científico, pero la vida no le dio tiempo para realizar todos los proyectos que había concebido su inteligencia preclara.



LA BIBLIOTECA PÚBLICA

El Dr. Moreno ha tenido la gloria de ser el fundador de una Biblioteca pública en Buenos Aires, con la excelencia de que ésta debe estar abierta dos veces a la semana para el Público, y diariamente a los literatos, sin estipendio alguno. Con ocasión de este pensamiento el Dr. Moreno hizo al Pueblo la siguiente manifestación.

«Ha resuelto la Junta formar una Biblioteca pública, en que se facilite a los amantes de las letras un recurso seguro para aumentar sus conocimientos. Las utilidades consiguientes a una Biblioteca pública son tan notorias, que sería excusado detenernos en indicarlas. Toda Casa de Libros atrae a los literatos con una fuerza irresistible; la curiosidad incita a los que no han nacido con positiva resistencia a las letras; y la concurrencia de los sabios con los que desean serlo, produce una manifestación recíproca de .luces y conocimientos, que se aumentan con la discusión, y se afirman con el registro de los Libros, que están a mano para dirimir las disputas.

«Estas seguras ventajas hicieron mirar en todos los tiempos las Bibliotecas públicas, como uno de los signos de la ilustración de los Pueblos, y el medio más seguro para su conversación y fomento. (…)
«La Junta ha resuelto fomentar este establecimiento; y esperando que los buenos Patriotas propondrán a que se realice un pensamiento de tanta utilidad, abre una subscripción patriótica para los gastos de Estantes, y demás costos inevitables, la cual se recibirá en la Secretaría de Gobierno.»

MANUEL MORENO,
VIDA Y MEMORIA DEL DOCTOR
DON MARIANO MORENO.

Fuente Consultada: Historia de la educación de Manganiello Bregazzi.

juegos siete diferencias

noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes



------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------