Papa Leon X Ambicion de los Papas Renacentistas Poder y Riqueza



Papa León X – Ambición de los Papas

Papa Leon X Ambicion de los PapasLEÓN X (1513-1515): TODO TIENE SU PRECIO Giovanni, un próspero comerciante, recién ha llegado desde su pequeño pueblo natal a Roma y no le alcanzan los ojos para ver todo lo que la Ciudad Eterna tiene para ofrecerle.

Se ha maravillado con las multicolores frutas del mercado de Campo de Fiori, lo ha extasiado la Piazza Navona y ha disfrutado mirando el Tíber desde los múltiples puentes que lo cruzan de una orilla a otra.

Por supuesto, también se ha quedado sin habla contemplando los inmensos y monumentales restos del Coliseo, que se alzan majestuosos junto al Foro. Pero no puede seguir disfrutando de las múltiples delicias que ofrece la ciudad: debe emprender esa misma noche el regreso a su pueblo y no ha venido a Roma para pasear por ella, sino con una misión muy concreta que quiere resolver lo antes posible: comprar una indulgencia que le permita, sin caer en el pecado y sin poner en riesgo su entrada al cielo, vender sus productos en el pórtico de la iglesia de su pueblo.

EL PERDÓN PARA LOS PECADORES: En la Roma del Renacimiento y en la Iglesia Católica, lodo estaba a la venta, y sólo era cuestión de disponer del dinero necesario para poder pagar el precio adecuado, los perdones otorgados u constituían una excepción.

Fue el papa León X —hombre organizado por demás— quien ideó y difundió las tarifas para ir al cielo, la Taxa Camarae, por demás claro en términos de cuánto había que pagar en cada caso particular para ser perdonado.

Como se podrá apreciar, todo pecado/delito tenía su precio estipulado y no había crimen que no pudiese ser perdonado a cambio de ser generoso con las arcas papales.

Desde el asesinato (único o múltiple) hasta el incesto, pasando por la licencia para poner puestos de venta en los pórticos de las iglesias —recordaría León X que Cristo echó a los mercaderes del templo?— todo tenía un importe que, pagado, declaraba abierto el cielo a pesar de los hechos perpetrados.

La Taxa Camarae es una tarifa promulgada, en el año 1517, por el papa León X (1513-1521) con el fin de vender indulgencias, eso es perdonar las culpas, a todos cuantos pudiesen pagar unas buenas libras al pontífice. Como verá no había delito, por horrible que fuese, que no pudiese ser perdonado a cambio de dinero.

León X declaró abierto el cielo para quienes, clérigos o laicos, hubiesen violado a niños y adultos, asesinado a uno o a varios, estafado a sus acreedores, abortado… pero tuviesen a bien el ser generosos con las arcas papales.

LA TAXA CAMARAE Creemos que así como en el caso del ya mencionado Alejandro VI o de Sixto V, fue y será necesario dar cuenta de, al menos, parte de su vida para retratarlo de manera cabal, para este prelado, basta con enumerar los treinta y cinco artículos por él ideados para la Taxa Camarae, para dar una idea por demás acabada de lo que era el papado en ese momento.



  1. El eclesiástico que incurriere en pecado carnal, ya sea con monjas, ya con primas, sobrinas o ahijadas suyas, ya, en fin, con otra mujer cualquiera, será absuelto, mediante el pago de 67 libras, 12 sueldos.
  2. Si el eclesiástico, además del pecado de fornicación, pidiese ser absuelto del pecado contra natura o de bestialidad, debe pagar 219 libras, 15 sueldos. Mas si sólo hubiese cometido pecado contra natura con niños o con bestias y no con mujer, solamente pagará 131 libras, 15 sueldos.
  3. El sacerdote que desflorase a una virgen, pagará 2 libras, 8 sueldos.
  4. La religiosa que quisiera alcanzar la dignidad de abadesa después de haberse entregado a uno o más hombres simultánea o sucesivamente, ya dentro, ya fuera de su convento, pagará 131 libras, 15 sueldos.
  5. Los sacerdotes que quisieran vivir en concubinato con sus parientes, pagarán 76 libras, 1 sueldo.
  6. Para todo pecado de lujuria cometido por un laico, la absolución costará 27 libras, 1 sueldo; para los incestos se añadirán en conciencia 4 libras.
  7. La mujer adúltera que pida absolución para estar libre de todo proceso y tener amplias dispensas para proseguir sus relaciones ilicitas, pagará al papa 87 libras, 3 sueldos. En caso igual, el marido pagará igual suma; si hubiesen cometido incestos con sus hijos añadirán en conciencia 6 libras.
  8. La absolución y la seguridad de no ser perseguidos por los crímenes de rapiña, robo o incendio, costará a los culpables 131 libras, 7 sueldos.
  9. La absolución del simple asesinato cometido en la persona de un laico se fija en 15 libras, 4 sueldos, 3 dineros.
  10. Si el asesino hubiese dado muerte a dos o más hombres en un mismo día, pagará como si hubiese asesinado a uno solo.
  11. El marido que diese malos tratos a su mujer pagará en las cajas de la cancillería 3 libras, 4 sueldos; si la matase, pagará 17 libras, 15 sueldos, y si la hubiese muerto para casarse con otra, pagará, además, 32 libras, 9 sueldos. Los que hubieren auxiliado al marido a cometer el crimen serán absueltos mediante el pago de 2 libras por cabeza.
  12. El que ahogase a un hijo suyo, pagará 17 libras, 15 sueldos (o sea 2 libras más que por matar a un desconocido), y si lo mataren el padre y la madre con mutuo consentimiento, pagarán 27 libras, 1 sueldo por la absolución.
  13. La mujer que destruyese a su propio hijo llevándolo en sus entrañas y el padre que hubiese contribuido a la perpetración del crimen, pagarán 17 libras, 15 sueldos cada uno. El que facilitare el aborto de una criatura que no fuere su hijo, pagará 1 libra menos.
  14. Por el asesinato de un hermano, una hermana, una madre o un padre, se pagarán 17 libras, 5 sueldos.
  15. El que matase a un obispo o prelado de jerarquía superior, pagará 131 libras, 14 sueldos, 6 dineros.
  16. Si el matador hubiese dado muerte a muchos sacerdotes en varias ocasiones, pagará 137 libras, 6 sueldos, por el primer asesinato, y la mitad por los siguientes.
  17. El obispo o abad que cometiese homicidio por emboscada, por accidente o por necesidad, pagará, para alcanzar la absolución, 179 libras, 14 sueldos.
  18. El que por anticipado quisiera comprar la absolución de todo homicidio accidental que pudiera cometer en lo venidero, pagará 168 libras, 15 sueldos.
  19. El hereje que se convirtiese pagará por su absolución 269 libras. El hijo de hereje quemado o ahorcado o ajusticiado en otra forma cualquiera no podrá rehabilitarse sino mediante el pago de 218 libras, 16 sueldos, 9 dineros.
  20. El eclesiástico que no pudiendo pagar sus deudas quisiera librarse de ser procesado por sus acreedores, entregará al pontífice 17 libras, 8 sueldos, 6 dineros, y le será perdonada la deuda.
  21. La licencia para poner puestos de venta de varios géneros bajo el pórtico de las iglesias será concedida mediante el pago de 45 libras, 19 sueldos, 3 dineros.
  22. El delito de contrabando y defraudación de los derechos del príncipe costará 87 libras, 3 dineros.
  23. La ciudad que quisiera alcanzar para sus habitantes o bien para sus sacerdotes, frailes o monjas, licencia para comer carne y lacticinios en las épocas en que está prohibido, pagará 781 libras, 10 sueldos.
  24. El monasterio que quisiere variar de regla y vivir con menor abstinencia que la que le estaba prescrita, pagará 146 libras, 5 sueldos.
  25. El fraile que por su mejor conveniencia o gusto quisiere pasar la vida en una ermita con una mujer, entregará al tesoro pontificio 45 libras, 19 sueldos.
  26. El apóstata vagabundo que quisiere vivir sin trabas, pagará igual cantidad por la absolución.
  27. Igual cantidad pagarán los religiosos, así seculares como regulares, que quisieran viajar en trajes de laico.
  28. El hijo bastardo de un cura que quiera ser preferido para desempeñar el curato de su padre, pagará 27 libras, 1 sueldo.
  29. El bastardo que quisiere recibir órdenes sagradas y gozar beneficios, pagará 15 libras, 18 sueldos, 6 dineros.
  30. El hijo de padres desconocidos que quiera entrar en las órdenes, pagará al tesoro pontificio 27 libras, 1 sueldo.
  31. Los laicos contrahechos o deformes que quieran recibir ordenes sagradas y poseer beneficios, pagarán a la cancillería apostólica 58 libras, 2 sueldos.
  32. Igual suma pagará el tuerto del ojo derecho; mas el tuerto del ojo izquierdo pagará al papa 10 libras, 7 sueldos. Los bizcos pagaran 45 libras, 3 sueldos.
  33. Los eunucos que quisieran entrar en las órdenes pagarán la cantidad de 310 libras, 15 sueldos.
  34. El que por simonía quisiera adquirir uno o muchos beneficios se dirigirá a los tesoreros del papa, que le venderán ese derecho a un precio moderado.
  35. El que por haber quebrantado un juramento quisiere evitar toda persecución y librarse de toda nota infamia, pagará al papa 131 libras, 15 sueldos. Además entregará 3 libras para cada tino de los que habrán garantizado.        

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