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Propiedades del Mercurio Aplicaciones , Usos y Características

Propiedades y Características del Mercurio
Aplicaciones del Metal Líquido

1-OBTENCIÓN DEL MERCURIO

2-PROPIEDADES DEL MERCURIO

3-INTOXICACIÓN   POR  MERCURIO

4-APLICACIONES DEL MERCURIO

5-APLICACIONES PRÁCTICAS DE LAS SALES DE MERCURIO

6-USO DEL MERCURIO EN  MEDICINA

El mercurio es uno de los primeros elementos metálicos conocidos por el hombre. En una tumba mesopotámica del siglo xvi antes de Cristo, se encontró un pequeño frasco con mercurio. En cuanto a los antiguos romanos, lo extraían de una mina situada en el Monte Amiata. Plinio lo denominó azogue (metal «vivo»), nombre por el que se le conoce también en la actualidad.En otra época llamado plata líquida o azogue, fue objeto de estudio de la alquimia.

El químico francés Antoine Laurent de Lavoisier lo identificó por primera vez como elemento durante sus investigaciones sobre la composición del aire.

Ocupa el lugar 67 en abundancia entre los elementos de la corteza terrestre. Se encuentra en estado puro o combinado con plata en pequeñas cantidades, pero es más frecuente encontrarlo en forma de sulfuro, como el cinabrio, la principal mena del mercurio. Para obtener el mercurio a partir del cinabrio se tuesta la mena al aire y los gases generados se hacen pasar a través de un sistema de condensación.

Algunas de sus propiedades medicinales fueron ya descritas por Dioscórides, médico griego del siglo I d. de C, aunque no fue utilizado seriamente en este campo hasta el siglo XVI, cuando se convirtió en un importante fármaco, debido a Paracelso.

La mina de mercurio más importante del mundo se encuentra en Almadén, provincia de Ciudad Real (España) , y aunque es difícil de precisar la fecha de su descubrimientq, se cree que está comprendida entre los años 400, y 150 antes de Cristo.

Después, de unos 2.100 años de utilización, Almadén es todavía la mayor fuente de mercurio del mundo. No mucho después de la conquista de Perú, se descubrió una mina de cinabrio (sulfuro mercúrico, SHg) en Huancavelica (Perú).

La producción de mercurio en esta mina, denominada Santa Bárbara, comenzó en 1566 y hubo un período en que llegó a producir más que la de Almadén. Parece ser que tanto en este caso, como en el de la mina de Nueva Almadén (California), el aumento de producción fue debido a que se necesitaba mercurio para emplearlo en la extracción de oro y plata de minas cercanas, ya que estos metales se unen a él, formando amalgamas de las que posteriomente pueden ser recuperados con facilidad.

OBTENCIÓN DEL MERCURIO

Los métodos de extraer el metal de sus minerales han cambiado muy poco, debido a su sencillez. El cinabrio, de color rojo, es el mineral de mercurio más importante. Cuando este mineral se calienta suficientemente, se descompone en sus elementos.

Los hornos de extracción emplean, generalmente, gas o petróleo como combustible. El mercurio destila en fase de vapor, y, al enfriarse éste en un refrigerante apropiado, se obtiene el mercurio líquido. Esta operación puede ser llevada a cabo fácilmente en el laboratorio.



La sencillez de este procedimiento se demuestra prácticamente por el hecho de que en México muchos «buscadores» de mercurio lo destilan ellos mismos, para lo cual utilizan pequeñas vasijas de destilación que se exponen al fuego, permitiendo que el vapor de mercurio que se desprende pase a través de un serpentín, refrigerado con agua, en donde el mercurio se condensa.

Existen firmas dedicadas a la compra del mercurio obtenido así, muy similares a los «bancos» dedicados a transacciones análogas en la época de la fiebre del oro. Las impurezas sólidas que acompañan al mercurio pueden ser separadas filtrándolo a través de una gamuza.

De este modo, se limpia también en el laboratorio el mercurio sucio. Cuando se requiere mercurio muy puro, se redestila después de filtrado, y luego se lava con ácido nítrico, para lo cual se deja caer el metal en forma de finas gotitas, a través de una columna que contiene una disolución del ácido. Finalmente, el mercurio puede ser purificado por electrólisis.

Como hemos indicado, el mercurio tiene la propiedad de «disolver» la mayor parte de los metales, formando amalgamas con ellos (una amalgama es una solución de un metal en mercurio). Afortunadamente, el hierro no forma amalgama, por lo que el mercurio puede ser almacenado en bidones de acero, que generalmente contiene cada   uno  76 libras de dicho metal (unos 34,5 kilos). Es curioso el hecho de que el mercurio véndese en bidones de 76 libras desde el tiempo de los romanos. La producción mundial es de unos 230.000 de estos bidones al «año, siendo España e Italia los principales productores.

PROPIEDADES DEL MERCURIO

El mercurio es el único metal líquido a temperatura ambiente. Pero es un líquido, sin embargo, que presenta propiedades peculiares, ya que, por ejemplo, no moja las paredes del recipiente que lo contiene. Si introducimos un dedo en mercurio lo sacaremos completamente seco.

Es muy denso, ya que pesa 13,6 veces más que el agua. Cuando se vierte mercurio en un tubo de ensayo ordinario, la fuerza que ejerce al caer sobre el fondo es tal, que generalmente provoca su rotura. Por ello, para su manejo han de utilizarse tubos de ensayo especiales.

No es sorprendente que el mercurio sea tan denso, ya» que su peso atómico es de 200,6. Sus átomos tienen dos electrones en su capa externa, por lo que había de esperar que presentara valencia 2, y efectivamente, entra con ella en sus compuestos más estables, como, por ejemplo, en el óxido mercúrico (HgO) y en el cloruro mercúrico (CL2Hg2).

En los compuestos mercuriosos, este elemento entra con valencia 1, y así sucede en el cloruro mercurioso (Cl2Hg2) y en el sulfato mercurioso (SO4Hg2). El mercurio se combina a temperatura ambiente con el cloro y con el bromo, y se disuelve con facilidad en ácido nítrico concentrado. En cambio, los álcalis, o los ácidos clorhídrico y sulfúrico diluidos, no influyen en él.

Cuando se calienta mercurio en presencia de aire, se forman copos de óxido mercúrico sobre la superficie del metal. Si se prosigue el calentamiento, el óxido mercúrico formado se descompone en oxigeno y mercurio. De este modo determinó Davoisier la proporción en que el oxígeno entra a formar parte del aire.

INTOXICACIÓN   POR  MERCURIO

El vapor de mercurio y la mayor parte de sus compuestos son muy venenosos, y han de ser manejados con mucho cuidado. Por eso, en las fábricas que emplean estas sustancias se dictan normas rigurosas, las cuales han de ser rígidamente observadas por razones de seguridad. Aunque el mercurio puede ser absorbido por la piel, los envenenamientos ocurren, generalmente, por respiración del vapor.



La absorción cotidiana, durante muchos meses, de ínfimas cantidades de mercurio (del orden, por ejemplo, de una décima de miligramo), por vía digestiva o respiratoria, determina, con el tiempo, una intoxicación crónica que puede producir la muerte.

Esta intoxicación es debida a un proceso acumulativo de mercurio en los tejidos, ya que este elemento se elimina muy lentamente. Su presencia en los tejidos provoca una disminución de la velocidad en el proceso de nutrición, y en el número de glóbulos rojos.

Los principales síntomas de intoxicación por mercurio, los cuales van apareciendo progresivamente, son éstos: exceso de salivación, inflamación y ulceración de las encías y de la mucosa bucal, trastornos digestivos, irritabilidad especial, temblores que se extienden progresivamente desde los miembros superiores a todo el cuerpo, trastornos mentales, pérdida de la memoria y, en algunos casos, parálisis.

Por ello, no es raro que tanto en las minas como en las plantas de producción de mercurio y en las fábricas de termómetros, barómetros, rectificadores y otros aparatos eléctricos, en donde se trabaja con este metal, se tomen medidas especiales para combatir la intoxicación.

El mercurio, aunque su punto de ebullición es relativamente alto, tiene una presión de vapor apreciable a temperatura ambiente, y en los laboratorios donde su utilización resulta habitual, es frecuente que haya esparcidas por el suelo pequeñas gotitas de él, cuya limpieza total es muy difícil.

Existen aparatos automáticos que miden de modo directo la presión de vapor de mercurio existente en un laboratorio, con lo que rápidamente puede determinarse si se está por encima o por debajo del nivel crítico, y tomar las oportunas medidas.

APLICACIONES DEL MERCURIO

El mercurio se utiliza principalmente en la fabricación del cloro y de la sosa cáustica. En este proceso electrolítico, el mercurio hace de cátodo y en él se disuelve el sodio, formando una amalgama que es descompuesta para obtener la sosa cáustica y recuperar el mercurio. El mercurio también se emplea en aparatos eléctricos. Las lámparas de vapor de mercurio y los tubos fluorescentes contienen mercurio en fase de vapor.

Al ionizarse éste, conduce la electricidad, y los iones y moléculas excitadas emiten luz. El color de la luz emitida depende de la presión de vapor. El mercurio forma el cátodo en los rectificadores de corriente que llevan su nombre, los cuales, como se sabe, transforman la corriente alterna en corriente continua. El rectificador está formado por un recipiente de vidrio al que se le ha hecho el vacío, un ánodo de hierro y un cátodo de mercurio.

Cuando se enciende un arco entre el cátodo y un ánodo auxiliar, introducido, precisamente, para iniciar el proceso, se vaporiza una parte del mercurio, el cual, al ionizarse, puede conducir grandes intensidades de corriente en una sola dirección, con lo que se consigue rectificar la corriente alterna de entrada. El mercurio es utilizado como elemento de contacto para cerrar y abrir circuitos, debido a que su estado líquido establece una excelente continuidad entre terminales y totaliza las superficies de contacto.



Otra de las aplicaciones, que no por ser más familiar deja de ser menos importante, es su utilización como líquido ter-mométrico y como líquido barométrico. Uno de los mayores defectos de las pilas secas es que sobre la superficie catódica se depositan burbujas de hidrógeno, impidiendo que la pila funcione convenientemente. La adición de sales mercúricas evita que ésto suceda, lo que ha permitido la fabricación de pequeñas pilas muy estables, que son utilizadas en satélites y en relojes de pulsera eléctricos.

APLICACIONES PRÁCTICAS DE LAS SALES DE MERCURIO

Las sales de mercurio son venenos útiles, por lo eficaces que resultan en el control de las infecciones por hongos y por bacterias, que aparecen en muchos procesos industriales de importancia. En agricultura, los calomelanos (protoclo-ruro de mercurio sublimado) se utilizan para controlar el crecimiento del musgo en los prados. Para proteger de los hongos las semillas de muchas cosechas (especialmente cereales), durante la germinación, se emplean compuestos de fenilmercurio.

Otros compuestos orgánicos mercuriales se utilizan en pulverizaciones, en el tratamiento de las plantaciones de algodón, de caña de azúcar, y en otros muchos procesos.

También se añaden estos compuestos a ciertos tipos de pintura para prevenir su descomposición por las bacterias, y para impedir el crecimiento de hongos sobre la capa de pintura, una vez aplicada, pues en muchos casos, cuando ésta toma un aspecto sucio, se debe a dicho crecimiento.

La pintura fabricada a base de óxido mercúrico se utiliza para pintar los cascos de los buques e imposibilitar el crecimiento de mejillones y otros organismos de su especie, que, al incrustarse allí, pueden llegar a reducir considerablemente la velocidad del buque.

El agua utilizada en las fábricas de papel se trata frecuentemente con compuestos de mercurio, para eliminar las bacterias, ya que, de no hacerlo así, la pulpa se tornaría mucho más sucia y menos resistente, y para preservar ésta de las decoloraciones producidas por hongos que, de otro modo, sufriría durante el período de almacenamiento anterior a su manufactura. Las sales de mercurio sirven muy aficazmente para defender también una amplia gama de productos, como cueros y pieles, colas, cosméticos, plasma sanguíneo, etc.

USO DEL MERCURIO EN  MEDICINA

Algunos compuestos de mercurio se emplean en medicina. Sus aplicaciones en este campo pueden encuadrarse en tres grupos: antisépticas, antisifilíticas y diuréticas. Probablemente, las primeras preparaciones medicinales a base de mercurio, eran ungüentos a los que se incorporaba sales insolubles de mercurio y mercurio metálico, y se utilizaban como un antiséptico general y en el tratamiento de distintas afecciones de la piel, principalmente las causadas por parásitos.

Estas preparaciones permitían que los tejidos absorbiesen lentamente los iones de mercurio, los cuales podían ejercer su acción durante mucho tiempo.

Desde el descubrimiento de los específicos de lucha contra la sífilis a base de bismuto o arsénico, más eficaces y menos tóxicos, y, sobre todo, desde el descubrimiento de los antibióticos, los compuestos de mercurio apenas se utilizan ya en el tratamiento de la sífilis. Las principales aplicaciones médicas de los compuestos de mercurio son como antiséptico y diurético.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°56




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