Biografia de Séneca Filosofo Romano Libros y Fraes de Lucio Seneca



Biografía de Séneca Filosofo Romano

Filósofo estoico, estadista, escritor, dramaturgo y trágico poeta romano, nacido en Córdoba, España, conocido como Séneca el Joven, cuya obra filosófica y literaria se convirtió en un modelo en el Renacimiento e inspiró el desarrollo de la tragedia de Europa. Fuente ilustre hijo de Lucio Séneca Aneu el Viejo, el famoso orador, fue enviado a Roma para estudiar filosofía y la oratoria.

Lucio Séneca: El pensador mártir de su lealtad

En vida fue una de las figuras más preponderantes de la política romana durante la era imperial, debido a que supo cosechar la admiración y el respecto de sus colegas, y al mismo tiempo el odio de sus enemigos. Es que Lucio Séneca se caracterizaba por ser uno de los más destacados pensadores e intelectuales de la época, con una oratoria brillante y unos principios políticos y filosóficos que llegaron a revolucionar el mundo, por lo que sigue siendo considerado el máximo representante del estoicismo romano.

Lucio Anneo Séneca, conocido también como Séneca el Joven, nació alrededor del año 3 DC en Corduba, región española que en la actualidad conforma la ciudad de Córdoba. Tuvo la fortuna de criarse en el seno de una familia privilegiada, ya que su padre era un profesor muy respetado de la retórica en Roma. Es por ello que Séneca recibió una educación de primer nivel en la escuela romana Sextii, que le permitió desarrollar su talento como orador y retórico.

Por supuesto que su fama no se hizo esperar, ya que desde muy joven logró convertirse en una figura popular dentro del ámbito del derecho, al mismo tiempo que ganaba fama como escritor de tragedias.

No obstante, en el año 39 DC comenzaron sus problemas, cuando el emperador Claudio lo acusó de cometer adulterio con su sobrina Julia Livila, lo que debió pagar con el exilio. Así fue que en el año 41 DC fue enviado a Córcega.

A pesar del exilio, Séneca se mantuvo activo gracias a la escritura, y fue durante ese período que creó sus famosos tres tratados denominados “Consolaciones”, que desarrolló durante los años 40 y 43 DC.

Seis años después, Agripina, la esposa de Claudio, le recomendó a su marido que invitara a regresar a Roma al filósofo, lo que permitió finalizar con el exilio. Un año después Séneca contrajo matrimonio con Pompeya Paulina, lo que le permitió conectarse con personajes influyentes de la escena romana, y poco después convertirse en Pretor.

Fue en aquella época que Séneca se convirtió en tutor del joven Nerón, por lo que en el momento en que Nerón fue nombrado Emperador, Séneca se transformó en el primer ministro oficial.

Mientras tanto, Séneca continuó escribiendo, por lo que muchos historiadores aseguran que fueron de su autoría la mayoría de las políticas implementadas durante la primera mitad del reinado de Nerón.

Sin embargo, Nerón fue cambiando lenta y paulatinamente su opinión en torno a Séneca, motivado por las constantes manipulaciones que recibía de algunos de sus amigos más íntimos, que lograron convencer al Emperador de que Séneca era en realidad un enemigo.

Nuevamente la desgracia volvió a caer sobre la vida de Séneca, por lo que el filósofo decidió retirarse de la vida pública en el año 62 DC, y se dedicó a escribir las llamadas “Cartas a Lucilio”. Pero aquello no fue suficiente para los enemigos de Séneca, lo que ocasionó que en el 65 DC fuera acusado de conspirar para derrocar a Nerón.

Ante esta realidad, el Emperador Nerón le solicitó a Séneca que se suicidara, orden que el pensador cumplió para demostrar su lealtad.

Al margen de su vida política, cabe destacar que Séneca ha sido un prolífero autor de diversas obras teatrales, que aún hoy continúan siendo las piezas más elogiadas, entre las que no podemos dejar de mencionar tragedias como “Fedra”, “Agamenón”, “Edipo” y “Medea”, entre otros.

Algunas Frases Célebres de Séneca:

En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.



Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.

LA MORAL ROMANA: DOCTRINA DE LOS ESTOICOS

LA SOLIDARIDAD CON TODOS LOS HOMBRES: “¿Cómo nos comportaremos con los hombres?… ¿Qué preceptos daremos?… He aquí una fórmula del deber del hombre: todo lo que ves, que abraza lo divino y lo humano, es todo unidad; todos nosotros somos miembros de un gran cuerpo. La naturaleza… nos engendró un mutuo amor y nos hizo sociables… Por su ley, es más mísero realizar el mal que recibirlo. Por su orden, deben estar prontas las manos para ayudar. Y aquel verso: ‘Soy hombre1 y de nada de lo humano me considero extraño’, debemos tenerlo en el corazón y en los labios” (Séneca).

LA BONDAD, VIRTUD INVENCIBLE: “Analiza este pensamiento: ¿qué haré si no se me tiene gratitud? Aquello que hacen los dioses…, que comienza, otorgando beneficios a aquellos que los ignoran, continúan con los ingratos… La ruina de la casa no disuadió nunca a nadie de reconstruirla, y cuando el fuego la destruyó, colocamos los fundamentos sobre terreno aún cállenle tan pertinaz es el alma en las buenas esperanzas… Como buen agricultor, con el cuidado y con el trabajo venceré  la esterilidad del suelo” (Séneca).

LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE: “Cuando llegue el día en que se disgregue esta mezcla de divino y humano, dejaré el cuerpo aquí donde In In encontrado y me restituiré a Dios, y aun ahora no estoy sin él, sino que me hallo prisionero del peso terrenal… Tal como el útero materno nos guarda diez meses…, de la misma manera, por medio del intervalo que transcurre  desde la infancia a la vejez, maduramos para otro parto… Espera, por eso, sin temor la hora del destino: no es la  última para el alma, sino para el cuerpo… Este día… es el del nacimiento eterno… Se disipará esta oscuridad y la clara luz nos herirá de todas partes…” (Séneca).

LA MUERTE DE UN HOMBRE COMO DIVERSIÓN : “El hombre, cosa sagrada para el hombre, es muerto ya por diversión, ya por juego…, y la muerte dada por un hombre es espectáculo” (Séneca).

LA DIGNIDAD DE CUALQUIER HOMBRE: “El alma recta, buena, grande…, puede encontrarse en cualquier hombre, en un caballero romano o en un liberto o en un esclavo. ¿Qué son, en efecto, caballero, liberto, siervo? Nombres dados por la ambición o por la injusticia” (Séneca).

EL NECESARIO PERFECCIONAMIENTO DEL ALMA: “Lo que verdaderamente se exige del hombre es que beneficie a los hombres: si puede, a muchos, si puede menos, a pocos, si puede menos aún, a los próximos; si menos todavía, a sí mismo” (Séneca).

LA VIDA, UN CAMINO HACIA LA MUERTE
“No caemos de improviso en la muerte, sino que avanzamos hacia ella paso a paso: morimos cada día. Cada día nos toma una parte de vida, y aun cuando crecemos, la vida decrece….” (Séneca).





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