1935 Purgas de Stalin

Masacre en Ruanda Hutus y Tutsis Causas Genocidio

DESGRACIAS HUMANAS: LAS GUERRAS TRIBALES EN ÁFRICA HUTUS Y TUCSIS

malas noticias en el mundo

Ruanda (África)
Masacre de tutsis y hutus

Tutsi es un pueblo que conformaba la elite gobernante en los reinos africanos tradicionales situados en el sur de la zona occidental interlacustre de África centro-oriental, en los actuales Ruanda y Burundi y en una pequeña parte de la vecina Tanzania. Al parecer, conformaban una minoría que no sobrepasaba el 16% de las sociedades que dominaban; es decir, de 7 millones de personas que poblaban Ruanda en 1994, los tutsis no llegaban al millón.

masacre hutus tutsis

Hutu es un pueblo de agricultores que forman el núcleo de población de los reinos tradicionalmente situados entre el lago Victoria Nyanza y la serie de lagos que hay al oeste del Rift Valley de África centro-oriental, en los actuales Ruanda y Burundi.

Su idioma es una variante occidental de las lenguas bantúes de esa zona interlacustre. Generalmente, se admite que al igual que los twa, cazadores y recolectores de las zonas selváticas, los hutus ocuparon originalmente esta zona. Algo más al sur, en Tanzania, los agricultores del reino de Buha reconocen su parentesco con los hutus, aunque no se les conozca por el mismo nombre.

No existe información fidedigna acerca del número actual de su población, pero probablemente ascendía a unos cuatro millones antes de que Ruanda y Burundi alcanzaran la independencia a comienzos de la década de 1960.

Oficialmente, el genocidio de los tutsis en Ruanda, tuvo lugar en 1994, mas anteriormente hubo varias matanzas (progroms), hasta llegar a la de 1994 que se saldó con un millón de tutsis asesinados.

El diario belga «Le Soir», escribía al respecto « …se trataba de arrastrar al mayor número posible de personas [de hutus] en esa locura criminal, con el doble propósito de comprometer al máximo de gente, y de ser lo más eficaces posible. El resultado es elocuente: un millón de muertos y miles de asesinos».

Las causas de esa matanza, cómo no, tiene que ver con la posesión de las riquezas naturales del país. Los tutsis, en su mayoría ganaderos, habían sido favorecidos por los colonialistas alemanes, y cuando estos fueron derrotados en la P.G.M, fueron sustituídos por los belgas, que siguieron con la misma política, en detrimento de los hutus.

Así, mientras los tutsis recibían una cierta educación y sus jefes eran alzados a puestos políticos con sus migajas económicas, los hutus –agricultores- eran relegados, se les negaba el acceso a las escuelas, enseñanza, etc.,. Siendo mayoritarios en el país, eran sometidos por la minoría tutsi que los trataba como a siervos.

Los misioneros los católicos, se dedicaron a adoctrinar a los hutus y a inculcarles el sentimiento de ocupar su lugar mayoritario en el país. Ambas etnias estaban repartidas en dos países Ruanda y Burundi, curiosamente los dos únicos países cuyas fronteras existían antes de la llegada de los colonizadores.

Y no fueron modificadas. En 1962, al acceder a la «independencia» Burundi, los jefes y cabecillas hutus, fueron casi exterminados por los tutsis. Al mismo tiempo, en Ruanda, fueron los hutus los que masacraron a miles de tutsis, exilándose otros cuantos miles a Uganda y Ruanda.

La horrible masacre de 1994 en Ruanda en la que perecieron un millón de tutsis fue impulsada, y luego permitida por las potencias extranjeras presentes en la zona, que en vez de intervenir y parar la matanza, retiraron sus tropas bajo el pretexto de no ingerencia… La ONU, se limitó a redactar alguna resolución que, naturalmente, no fue aplicada.


La tribu oculta de Ruanda (TWA)

‘Nos reuníamos y bailábamos.
Pero ahora todo ha cambiado.
Es muy difícil reunirse y bailar,
porque la mayoría han muerto.’

Hombre Twa, 1995: La información sobre el baño de sangre de 1994 en Ruanda y el posterior éxodo de refugiados ha llamado la atención sobre las diferencias entre los tutsi y la mayoría hutu. Lógicamente se ha hablado sobre todo del genocidio llevado a cabo por extremistas hutu contra los tutsi y hutu moderados. Pero nada se ha dicho de los twa (o batwa) la tercera ‘tribu’, o mejor casta, de la sociedad ruandesa. (Hay tambien twa en Burundi, Uganda y Zaire).

Los twa forman parte de los pueblos ‘pigmeos’ de África central pero la mayoría, aunque de pequeña estatura, no son tan bajos como para distinguirlos fácilmente de otros ruandeses. Según el censo de 1991 había 29.000 twa en Ruanda, pero probablemente la cifra es inferior a la real. Se calcula que quedan ahora 11.000 en el país. Los twa estaban ya marginados de la sociedad ruandesa antes de que estallase la violencia en 1994.

Están divididos en 2 grupos: El primero, mayoritario, ha vivido por generaciones como la casta más baja de la sociedad ruandesa, dominado por la aristocracia tutsi y los campesinos hutu. Pocas veces tenían tierra para cultivar. Su principal fuente de subsistencia era la alfarería, pero la introducción de recipientes plásticos y metálicos arruinó este mercado.

También trabajaban como jornaleros en granjas hutu. Los twa son famosos como músicos y bailarines y solían ser mayoría en la compañía nacional de danza. El segundo grupo, llamados impunyu, ha vivido hasta hace muy poco en el bosque como cazadores recolectores.

Algunos vivían en el bosque de Gishwati hasta que fue talado casi totalmente para establecer plantaciones de té y pastos, un proyecto de desarrollo financiado por el Banco Mundial a principios de los 80. No se hizo un plan de reasentamiento para los twa, a los que se abandonó a mendigar en la carretera.

Posteriores proyectos que intentaban conseguirles tierras para cultivar han tenido sólo un éxito moderado. Los twa eran despreciados por los hutu y los tutsi. La discriminación adoptó distintas formas: tenían prohibido el acceso a las fuentes públicas y una taza en la que un twa había bebido se rompía para que nadie volviera a usarla. Hay muchas denuncias de batwa heridos o asesinados porque habían conseguido comprar algo de tierra o acumular bienes.

En 1991-92, un grupo de twa que habían recibido educación crearon 2 organizaciones para intentar mejorar su situación económica y social. Pero sus proyectos se destruyeron con la violencia del 94. Durante el genocidio, la comunidad twa ha sufrido horriblemente. A menudo se les ha perseguido como supuestos simpatizantes del Frente Patriótico Ruandés, o de los tutsi en general.

Por desgracia algunos twa están acusados de tomar parte en las masacres. Como eran un grupo particularmente vulnerable, pudieron ser obligados a matar o cometer atrocidades por miedo a ser asesinados. Unos 10.000 twa se unieron a los refugiados huídos a Zaire y Tanzania. En los campos de refugiados tienen menos acceso a las escasas provisiones que otros ruandeses.

En la desesperación y resentimiento después del genocidio, muchos twa, como los demás, han sido encarcelados o asesinados sin evidencias de culpabilidad. Han sido los hombres twa las principales víctimas, quedando mujeres y niños para defenderse por sí mismos. En 1995 se calculó que un 30% de los twa habían sido asesinados bien en las primeras matanzas o en las venganzas posteriores, o habían muerto de hambre o enfermedad, sobre todo niños.

En comparación, se estima que el 14% de la población ruandesa en conjunto (mayoritariamente tutsi) fueron masacrados. Probablemente un 30% más de twa (8 ó 9.000) están aún fuera del país, lo que supone que sólo el 40% de la población anterior a la guerra sigue en Ruanda. A medida que crece de nuevo la violencia en Ruanda, los twa siguen estando entre las víctimas.

Sin embargo, un motivo para el optimismo es que han restablecido sus organizaciones bajo el grupo colectivo ‘Communauté des Autochthones Rwandais’ o CAURWA. Es difícil para ellos reivindicar una identidad común, debido a que la política del actual gobierno de Ruanda no otorga reconocimiento oficial a las diferencias étnicas.

Sin embargo, a pesar de este y otros obstáculos, están trabajando duro para curar las heridas de su pueblo. Survival es una organización mundial de apoyo a los pueblos indígenas. Defiende su derecho a decidir su propio futuro y les ayuda a proteger sus vidas, tierras y derechos humanos. (Ampliar este tema: Guerra Tribales en África)

La Gripe Española Causas, Virus, Cantidad de Muertes, Propagacion

LA GRIPE ESPAÑOLA DE 1918

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Un tipo de gripe misteriosa y extremadamente virulenta apareció en la primavera de 1918 y se extendió por el mundo en tres oleadas terribles durante el año siguiente. Luego, de repente, desapareció. La guerra fue un instrumento eficaz para la propagación de la epidemia, que fue conocida como «la gripe española» por la ferocidad de su ataque en ese país.

Aquella plaga, que se desencadenó en la primavera de 1918, llevó a la tumba a cerca de 40 millones de personas. En España, sus repercusiones fueron espantosas: murieron 300.000 personas a pesar de que las cifras oficiales redujeron las víctimas a “sólo” 147.114. Pero el país más castigado fue la India, donde fallecieron 15 millones de los afectados por la epidemia, alcanzando la mortalidad, en ciertas zonas, al 20% de la población.

Desde tres puertos militares distantes (Freetown, en Sierra Leons Brest, en Francia, y Boston, enMassachusetts), la gripe se propagó en todas direcciones transmitida por marinos y soldados a la población civil. Al cabo de poco tiempo, seis continentes estaban infectados y el número de soldados enfermos entorpeció el desarrollo de la guerra San Francisco aprobó ordenanzas que obligaban a utilizar mascarillas quirúrgicas. Los teatros y cines de Chicago, en cooperación con el Ministerio de Sanidad, se negaron a admitir a los clientes que tosían. A pesar de los esfuerzos se estimó que la mitad de la población mundial estuvo afectada por la epidemia en 1918.

En la virulencia de la epidemia gripal de 1918 se aunaron varios factores que provocaron más del doble de víctimas que la Gran Guerra. En primer lugar, la específica mutación del virus gripal de ese año. Existe la teoría de que fue el resultado de una recombinación genética entre un virus animal, concretamente la gripe porcina, y otro humano, ante la cual la memoria inmunológica de la humanidad era inexistente.

Aparte de las complicaciones pulmonares conocidas, esta gripe afectaba especialmente al sistema neurológico, provocando la llamada encefalitis de Von Economo, Segundo,  la Gran Guerra fue decisiva para su expansión: los primeros casos aparecieron en Kansas, el 4 de marzo de 1918, entre soldados del ejército norteamericano que esperaban acuartelados su traslado a Europa.

Más de un millón de ellos llegaron a Francia, por lo que a las pocas semanas el virus gripal ya había invadido los puertos franceses. Es curioso que, a pesar de este claro origen norteamericano –en EE.UU causó unas 600.000 muertes–, la enfermedad fuese conocida como “gripe española”.

DESCUBREN PORQUE FUE MORTAL LA GRIPE ESPAÑOLA

Un estudio explicó por primera vez por qué fue tan letal el virus de la gripe española, que hace 80 años mató a más de 20 millones de personas en  una epidemia mundial.

El trabajo permite esclarecer el secreto de la enfermedad, en vísperas de una expedición a la isla noruega de Longyerbyen, en el Mar Glacial Ártico, para recuperar el virus que «hiberna» bajo los hielos perennes en los cuerpos de siete jóvenes que murieron por la gripe española en 1918.

El descubrimiento, publicado por la revista norteamericana Proceedings of the National Academy of Sciences, no sólo resuelve el misterio médico, sino que, además, proporciona el instrumento para entender cómo virus comunes pueden convertirse en mortales agentes patógenos.

La transformación, según el estudio realizado por Hideo Goto y Yoshihiro Kawaoka, de la Universidad de Wisconsin, otorga al virus de la gripe de tipo A –como era el de la gripe española– la capacidad de infectar no sólo los tejidos del aparato respiratorio sinotambién los de otros órganos, provocando así una peligrosa infección sistemática.

Kawaoka explica, además, que la propiedad de infección del virus de la gripe se vincula normalmente a la presencia de una enzima que permite al microorganismo romper una proteína (hemaglutinina) situada en la membrana de la superficie de una célula, para introducirse en ésta y reproducirse.

La enzima en cuestión está presente normalmente en los tejidos del aparato respiratorio, pero Kawaoka descubrió que también en los tejidos de otros órganos hay enzimas semejantes, capaces de romper la cadena proteica de la hemaglutinina.

En algunos casos, sugiere Kawaoka, basta entonces una variación mínima del virus –o de su membrana externa– para que el microorganismo pueda servirse de otras enzimas para romper la hemaglutinina y hacer brecha en las células de los órganos más diversos.  Los virus son organismos extremadamente variables y se transforman; por eso, las vacunas actuales tienen una eficacia limitada.

Los científicos consideran que el descubrimiento de Kawaoka es muy importante porque abriría el camino a la búsqueda de una curación.

¿Qué es la Gripe?

¿Sabías que la pandemia de la gripe de 1918 mató a más de 20 millones de personas – más de los que murieron en la Primera Guerra Mundial?

¿Sabes cuánta gente se infecta en Estados Unidos ó Australia durante la estación típica del virus de la gripe?

Para conocer más detalles sobre el virus de la gripe y su impacto, sigue leyendo…

  • 1918-1919 ‘Gripe Española’ A (H1N1) causó la muerte de más de 20 millones de personas (más de los que murieron en la Primera Guerra Mundial).
  • 500.000 muertes se produjeron debidas a la gripe española en los EE.UU.
  • 1957-1958 ‘gripe de Asia’ A (H2N2) produjo 70.000 muertes en los EE.UU.
  • 1968-1969 ‘gripe de Hong Kong’ A (H3N2) produjo 3.400 muertes en los EE.UU.
  • Desde la aparición de la gripe de Hong Kong tipo A (H3N2) en 1968 se han producido 400.000 muertes en los Estados Unidos, de éstas un 90 % han sido en ancianos.

ESPAÑA

  • Según datos proporcionados por el Centro Nacional de Epidemiología cada año padecen gripe en España unos 3- 3´5 millones de personas, lo cual significa en torno a 7.800- 8.000 personas por 100.000 habitantes.

AUSTRALIA

  • En una población de 18 millones de habitantes aquellos que presentan riesgo ante la gripe son unos 4´2 millones de habitantes.
  • El número total de vacunados anualmente es de 2,3 millones de personas.
  • El número estimado de muertes cada año es de 800- 2.700 muertes, pero se piensa que son cifras infraestimadas.
  • Se producen unas 18.000- 37.000 hospitalizaciones cada año debidas a la gripe.

ESTADOS UNIDOS

  • El número total de días de actividad reducida debido a la gripe es de 315,4 millones (1994).
  • El número total de camas por día debidas a la gripe es de 170 millones camas x día (1994).
  • El número de días laborales perdidos debidos a la gripe es 69,3 millones días (1994).

PARA SABER MAS…
PANDEMIA DE GRIPE EN 1918

La pandemia se originó en las bases militares norteamericanas. En seis semanas, el 3 % de los reclutas del Campamento de Sherman murieron. Las tropas trajeron la gripe a Europa y desde ahí se expandió hasta llegar a China. Al cabo de un año, habían muerto 25 millones de personas —un numero bastante impresionante, sobre todo al compararlo con los 9 millones que murieron en la Primera Guerra Mundial—.

Los barcos que cruzaban el Atlántico llegaban a su destino con muchos menos pasajeros de los que habían partido.

La pandemia también tuvo sus consecuencias económicas. Aunque ninguno de los remedios para curar la gripe surtía efecto contra el virus, sus ventas se pusieron por las nubes. Al final, resultó que el producto que más beneficios reportó fue Vicks VapoRub, que se introdujo en el mercado en 1905 gracias a Lunsford Richardson, un farmacéutico de Selma, en Carolina del Norte. El principal ingrediente del ungüento era el mentol, un componente que se extraía del aceite de menta.

Richardson no era el primero en darse cuenta del enorme potencial farmacéutico del mentol. Este honor se lo debemos a Jules Bengue, un farmacéutico francés que creó una crema para el dolor muscular llamada Ben-Gay. Bengue había notado que el mentol provocaba calor al aplicarlo sobre la piel. Lo mezcló con un calmante, el metil salicilato, y vendió la composición como tratamiento contra la artritis, la gota y las neuralgias. Algunos consumidores de Ben-Gay manifestaron que, cuando estaban resfriados, inhalar un poco de Ben-Gay les despejaba la nariz. Richardson vendía Ben-Gay y también oyó a sus clientes ensalzar los beneficios del producto.

Así que mezcló el mentol en gelatina de petróleo e inventó la «Cura Sanadora de Neumonía y de Croup de Richardson». Al frotarlo sobre el pecho, el ungüento daba sensación de calor, y el mentol, al evaporarse, reducía la congestión nasal. Sin embargo, el nombre seguía siendo demasiado largo, por eso Richardson buscó otro más corto y con más gancho. Su cuñado era un médico, llamado Joshua Vick, quien le había permitido usar su laboratorio y crear la cura.

En muestra de agradecimiento, Richardson decidió cambiarle el nombre por Vicks VapoRub, y este nombre triunfó.
(Fuente Consultada: Por que los gallas cantan al amanecer? Joe Schwarcz)

Los Sacrificios Humanos de los Aztecas Motivos y Ceremonia

Los Sacrificios Humanos de los Aztecas-Motivos-Ceremonia

tragedias del mundo

LISTA DE OTROS TEMAS TRATADOS
bullet1330 Los Sacrificios Humanos de los Aztecas
bullet1347 La Peste Negra
bullet1572 La Noche De San Bartolomé
bullet1845 Hambruna de Irlanda
bullet1912 La Tragedia del Titanic
bullet1914 Genocidio Armenio
bullet1918 La Gripe Española
bullet1933 Hambruna de Ucrania
bullet1935 Purgas de Stalin
bullet1937 Explota el Hindemburg
bullet1940 El Holocausto Judío
bullet1943 Hambruna de Bengala
bullet1945 Ataque Atómico en Japón
bullet1947 Masacre Hindúes-Pakistanies
bullet1952 Epidemia de Poliomielitis
bullet1976 Desastre Químico en Seveso
bullet1977 Accidente Aéreo en Tenerife
bullet1978 Purgas en Camboya
bullet1982 Accidente en el Río Potomac
bullet1986 Explosión Radioactiva en Chernobyl
bullet1986 Tragedia Espacial Challenger
bullet1980 El SIDA
bullet1994 Matanzas en Ruanda

LOS SACRIFICIOS HUMANOS DE LOS AZTECAS:

Los aztecas creían que habían existido cuatro edades, o «soles», previas a aquella en la que ellos vivían. Cada una de estas edades había sido destruida por un cataclismo, posibilitando que la siguiente desarrollara formas de vida más evolucionadas. Así, en la primera edad, o «sol de agua», los hombres habían sido creados de ceniza y, destruidos por el agua, se convirtieron en peces; en el cuarto sol, los hombres se transformaron en monos.

Los aztecas vivían en el quinto sol, o «sol de movimiento», en el que habían sido creados el hombre y el maíz. Pensaban que de ellos dependía que el universo siguiera existiendo, porque, si el Sol no se alimentaba, no tendría fuerza para mantenerse vivo. Para evitar la muerte del Sol, realizaban constantes sacrificios humanos, ofreciendo la sangre a los dioses, porque creían que ella les proporcionaba la energía vital.

En su forma de interpretar el mundo se reflejaban también dos preocupaciones fundamentales: el cambio de «las cosas» y la muerte. Pensaban que todo lo que rodea al hombre, lo que es hermoso y bueno, como las plumas del Quetzal, las doradas mazorcas del maíz, los rostros y corazones de los amigos, estaban destinados a cambiar y terminar; por eso valoraban la creación artística como medio para superar la angustia que ocasionaba el fin de las cosas.

En realidad, lo que llamamos Imperio Azteca era una federación de tres ciudades, Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopán, aunque los aztecas de Tenochtitlán tenían la hegemonía en el estado, que iba evolucionando también hacia un verdadero imperio centralizado. Pero era evidente que la falta de vías de comunicación y de animales útiles para el transporte impedía las campañas militares a regiones algo alejadas.

Sus dioses en parte eran transformaciones de concepciones totemistas primitivas y evolucionadas al contacto con los pueblos encontrados y sometidos. El carácter mágico de la mayoría de ritos es evidente y con frecuencia han conducido a lo que se llama nagualismo, creencia en espíritus protectores individuales.

Entre los mitos que se nos han conservado destaca el de la creación, que supone la existencia de cuatro soles sucesivos, o sea cuatro creaciones que fracasaron, terminando en tremendas catástrofes que convirtieron a los hombres en peces, diversos animales y monos. Por fin, la quinta creación, gracias al sacrificio de varias divinidades, tuvo éxito y se logró el hombre.

Fiestas y celebraciones religiosas eran constantes. Pero el rasgo dominante de la religión centroamericana y concretamente la azteca es el sacrificio humano, en el que ningún otro pueblo de la Tierra logró tan alto grado de especialización y refinamiento. Los dioses mexicanos nos aparecen como sedientos de sangre, lo que obligaba a toda clase de sacrificios para tenerlos satisfechos. No es extraño, pues, que los propios sacerdotes tuvieran que mutilarse o herirse y dar también su sangre para aplacar a sus divinidades. Además habían de practicar oraciones, ayunos, purificaciones, danzas, etc., canto de himnos, danzas fálicas entre otras, etc.

El sacrificio corriente era el que se realizaba en lo alto del teocalil y en él el sacerdote abría el pecho a la víctima con un cuchillo de sílex para sacarle el corazón, que se dejaba en un recipiente, el cuauxicali, y el cuerpo se arrojaba desde lo alto del templo. No era infrecuente el canibalismo con los cuerpos de las víctimas. Pero el sacrificio podía adoptar muchas otras formas. Así, se podía despellejar a la víctima y colocarse el sacerdote la piel obtenida, como ocurría en el culto a Xipe-Topec. O bien la víctima había de luchar con uno o varios guerreros atada a una gran piedra. O se le mataba a flechazos, lo que constituía un rito de fecundidad.

Tlaloc requería el sacrificio de niños, mientras otros dioses pedían jóvenes o vírgenes. Tetzcatlipoca era más complicado, pues había que ofrecerle a un joven que durante un año había sido venerado como si fuese el dios mismo y al que se sacrificaba el día de la fiesta de mayo, en que el sol pasaba por el cénit de la capital. En algunas ocasiones se sacrificaban animales. Se nos ha conservado el dato de que la consagración del gran templo a Huitzilopochtli por Ahuitzol exigió setenta mil víctimas. No es extraño, pues, que los sacrificadores formasen la capa superior del sacerdocio, aunque no faltaban los chamanes, médicos y brujos, los músicos y los adivinos. Se cree que pasaban de cinco mil los sacerdotes que vivían en Tenochtitlán.

El mayor número de sacrificios tuvo lugar en Tenochtitlán, una ciudad construida en las islas de un lago, en el Gran Templo dedica do a Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra. Docenas o incluso centenares de prisioneros drogados subían hasta la cima de la pirámide. Una vez allí, a la vista de los dioses y de la ciudad, un equipo de sacerdotes cogía cada uno una extremidad o cabeza y arrojaba la víctima hacia abajo. El sacerdote que ejecutaba el sacrificio serraba el pecho del prisionero con un cuchillo de obsidiana y extraía el corazón del prisionero todavía palpitante para, a continuación, quemarlo.

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Después, el sacerdote empujaba el cuerpo gradas abajo, donde era descuartizado, troceado, asado y trinchado. El propietario del prisionero sacrificado recibía los mejores cortes de carne para que pudiera servirlos en un banquete familiar, mientras que las masas se alimentaban del guiso que se hacía con las sobras. Los pumas, lobos y jaguares del zoo roían los huesos.

Otro ritual conocido con el nombre de «desollamiento de hombres» se celebraba en honor del dios Xipe Totee. Empezaba con la habitual extracción de corazones en lo alto de la pirámide, tras lo cual se descuartizaban los cuerpos para el festín familiar. Al día siguiente, a un prisionero se le concedía el honor de ser amarrado a una piedra y, con armas romas, tenía que defenderse de cuatro caballeros águila y jaguar, que tenían armas afiladas, por lo que el resultado del combate nunca planteaba dudas. Después de matar al prisionero, los sacerdotes lo abrían en canal y los oficiantes se lo comían.

Su patrocinador llevaba un cuenco de sangre a todos los templos para pintar las bocas de los ídolos. Después solía llevar puesta la piel del muerto durante veinte días mientras se pudría. Por último, se desechaba ritualmente la piel en una cueva del templo y el oficiante quedaba purificado.

En Tlaloc los niños eran sacrificados al dios de la lluvia. Los niños que nacían con ciertos rasgos físicos en días astrológicamente importantes eran muy apreciados, no obstante, cualquier niño valía. Los degollaban después de que el sacerdote les hubiera hecho llorar y recogido sus lágrimas. A diferencia de otros sacrificios, que se consideraban ocasiones festivas, los aztecas acompañaban la matanza de niños con fuertes lamentos, y los sacerdotes lo juzgaban un asunto sucio y lúgubre. Los aztecas evitaban los lugares en los que se celebraban los sacrificios de niños siempre que podían.

Las mujeres eran sacrificadas a la diosa madre, Xilonen. La mujer destinada al ritual se convertía en aquella diosa y era decapitada mientras bailaba. A continuación era desollada. Se le extraía el corazón y lo quemaban. Un guerrero recibía el honor de llevar la piel de la mujer durante un año y así se convertía en la diosa.

Las víctimas dedicadas al dios del fuego, Xuihtecuhutli, eran sedadas y arrojadas al fuego. A continuación los sacerdotes los pescaban con un gancho, chamuscados pero vivos, y los arrastraban fuera de la hoguera para poderles extirpar los corazones palpitantes.

Si buscamos a alguien a quien culpar de los sacrificios a gran escala de los aztecas, un candidato podría ser Tlacaclel, consejero jefe de tres sucesivos gobernantes. Un cronista español escribió que dicho individuo «inventaba sacrificios diabólicos, crueles y aterradores».

Tlacaelel supervisó la nueva dedicación del Gran Templo por parte del rey Ahuitzotl en 1487 durante la cual las víctimas del sacrificio formaban cuatro filas que se extendían a lo largo de las calzadas que unían las islas de Tenochtitlán. Fueron necesarios cuatro equipos y cuatro días para matar a todos los prisioneros porque la sangre se encharcaba y coagulaba en la base de la pirámide.

Historiadores posteriores han intentado convertir estos datos en números reales, proponiendo primero la cifra de unas 80.000 víctimas, pero hoy en día se calcula que el número podría oscilar entre 14.000 y 20.000.

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Uno de los libros de viaje mas conocidos de la Edad Alta Media fue el Libro de las Maravillas del Mundo de Juan de Mandeville (escrito entre 1357 y 1371), que influyó tanto a Cristóbal Colón como a Américo Vespucio. En su libro, Mandeville describía una serie de monstruos que vivían más allá del mundo conocido, incluidos los gigantes de un solo ojo llamados cíclopes, las criaturas con una sola pierna llamadas esciápodos y los temibles anthropophagi, que tenían la boca en el centro del pecho.

Motivos no faltaban: Uno de los primeros puntos planteados por los estudiosos de estas culturas fue que semejante número de sacrificios requería permanentes víctimas: ¿cómo se conseguían?.

Los aztecas iniciaron con estos fines las «guerras floridas». En tiempos de Tlacaélel -cortesano consejero de los reyes Itzcóatl y Motecuhzoma Ilhuicamina- se organizaron luchas periódicas contra otros señoríos. Como los pueblos sometidos al imperio azteca ofrecían productos para evitar el sacrificio, los mexicas debieron ensanchar sus dominios a las lejanas tierras de Guatemala, Oaxaca y Chiapas.

Fray Bartolomé de las Casas señala que los aztecas, pueblo muy religioso, sacrificaban a sus dioses lo más preciado: la vida humana. Los mayas, en cambio, lo mantuvieron como un tributo humano por algo que se esperaba de esos dioses. Interpretaciones más terrenas sostienen que la práctica fue una norma, por ejemplo, de regular el crecimiento demográfico y de poder político.

Las poblaciones del valle de México habían aumentado tanto que los alimentos eran insuficientes. Con las «guerras floridas» y los sacrificios, la tasa de mortalidad aumentó casi un 25 por ciento. Los mayas no fueron presionados por excesos demográficos y no debieron, como los aztecas, alentar los sacrificios humanos y el canibalismo.

La validez de estas teorías sólo depende de las numerosas muertes, y las crónicas no las niegan: alrededor de 15.000 anuales. Esta cantidad también explica a los sacrificios como un medio de control político.

Para comprender la situación política hay que señalar que mayas y aztecas tenían élites sacerdotales y guerreras que gobernaban sobre la población campesina Con una religión esotérica y compleja, los sacerdotes se convirtieron en los únicos conocedores de la palabra de los dioses, que invariablemente debía cumplirse. Sabían -decían saber- cómo hacer para que el Sol continuara su camino y las fechas propicias para que las cosechas fueran exitosas. El campesino -respeto y miedo- asistía a los ritos y creía que el orden del universo no se alteraba.

Todo el campesinado aceptaba el dominio de las clases dirigentes. Para que no quedaran dudas, muchos asistían en Tenochtitlán a los sacrificios. Era una advertencia de lo que podía ocurrir si no pagaban los tributos o se oponían al ejército azteca.

Ampliación del tema: Los reyes y sus sacerdotes lo arriesgaban todos en sus esfuerzos por complacer a los dioses y garantizar la suficiente lluvia para sus cosechas. Los extremos terroríficos a los que llegaban han salido a la luz en una serie de excavaciones que empezaron en 1895.

Aquel año, el arqueólogo y diplomático americio: Edward Thompson compró, por 75 dólares, una plantación mexicana sabiendo que incluía las ruinas de la ciudad sagrada maya de Chichen Itzá. Al igual que Arthur Evans, famoso por Cnosos, Thompson se pasó gran parte del resto su vida desvelando los secretos de este antiguo emplazamiento perdido para el mundo en plena selva mexicana. Llevado por su pasión arqueológica, fue cazado por los indígenas y estuvo a punto de morí: a causa de un cepo envenenado, y perdió la sensibilidad en una de sus piernas.

El centro de su atención era el Sagrado Cenote una depresión de agua para sacrificios de noventa metros de largo que, según los mayas, era la puerta ce acceso al mundo de los espíritus, posiblemente porque la península del Yucatán es de caliza porosa, lo cual hace que los lagos o cuencas naturales sean extremadamente raros.

Thompson encontró un plato de oro fechado 900 d.C. donde muestra un guerrero tolteca que porta un tocado con un águila y que está sacrificando a un cautivo maya. Su atuendo representa un ave de presa descendiendo. En su mano izquierda sostiene el cuchillo de sacrificios, mientras que con la derecha sujeta el recién arrancado corazón de su víctima. Pueden verse cuatro ayudantes que tienden a la víctima sobre la losa de piedra para sacrificios. Uno mira directamente hacia fuera, hacia ti, testigo.

Thompson encontró los huesos de más de 42 víctimas en aquel pequeño lago. Se calcula que la mitad no llegaban a los veinte años cuando fueron sacrificados, y catorce tenían menos de doce. Los mayas creían que, cuanto más joven fuese la víctima, más complacidos se sentirían los dioses, porque consideraban que las almas jóvenes eran más puras.

En tiempos del dominio azteca (c. 1248-1521 d. C.), los sacrificios de niños eran especialmente corrientes en épocas de sequía. Si no se ofrecían sacrificios a Tlaloc, el dios azteca del agua, las lluvias no vendrían y las cosechas no crecerían. Tlaloc necesitaba las lágrimas de los jóvenes para mojar la tierra y contribuir a la aparición de la lluvia. Por consiguiente, se dice que los sacerdotes hacían llorar a los niños antes de someterlos al sacrificio ritual, a veces arrancándoles las uñas.

La desesperación de los mayas por la llegada de la lluvia constituye el motivo principal por el que, en torno a 900 d. C., su civilización entró en decadencia. Las sequías cada vez más extremas, exacerbadas por los efectos de la deforestación, la erosión del suelo y el cultivo intensivo, provocaron hambrunas, invasiones y violentas contiendas con los pueblos vecinos por los escasos recursos naturales. (Fuente Consultada: Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Lloyd)

PARA SABER MAS…

TENOCHTITLÁN era la capital del imperio azteca. En el momento de máximo esplendor abarcaba un territorio de 25 km2 y tenía unos 350.000 habitantes. La población se dedicaba a la agricultura, pesca, comercio, artesanía y milicia, entre otras actividades.

GOBERNANTES: El líder azteca recibía el nombre de tlatoani (jefe portavoz). El tlatoanise elegía por su sabiduría, valor y linaje. Se le consideraba casi un dios y desempeñaba un importante papel en los rituales religiosos.

RELIGIÓN: En el centro de Tenochtitlán se levantaba el Gran Templo. En la cúspide de la majestuosa pirámide estaban los templos gemelos de Huitzilopochlli, dios del sol, y Tláloc, dios de la lluvia. En los templos aztecas había cientos de sacerdotes, que recibían una educación especial en una escuela conocida como cabnécac. Allí aprendían astronomía, escritura y a realizar sacrificios.

EDUCACIÓN: Los muchachos aztecas recibían preparación militar en una escuela llamada telpochcali. Todos los jóvenes entre 17 y 22 años servían en el ejército. Las niñas también recibían escolarización, pero su educación se centraba en asuntos domésticos, no militares. En las escuelas aztecas reinaba una estricta disciplina, y los alumnos perezosos o poco dispuestos recibían severos castigos.

AGRICULTURA: Tenochtitlán estaba rodeada por cientos de jardines colgantes llamados chinampas. En las aguas poco profundas del lago Texcoco anclaban unas enormes cestas rojas llenas de tierra, que proporcionaban verduras, fruta y flores a la ciudad. (Las flores servían para disimular el olor a sangre debido a los frecuentes sacrificios humanos.) Las aguas residuales de los retretes públicos se utilizaban para fertilizar los chinampas.

CEREMONIA DEL FUEGO NUEVO: Una de las celebraciones aztecas más importantes era la Ceremonia del Fuego Nuevo. El calendario azteca se componía de un ciclo de 52 años. En realidad creían que el mundo se acabaría cada 52 años a menos que ellos celebraran la Ceremonia del Fuego Nuevo. Todas las familias participaban en la celebración sacando a la calle el fuego del hogar y rompiendo los utensilios domésticos.

Luego, mientras la gente observaba desde los tejados de las casas, los sacerdotes salían de la ciudad y se dirigían a una colina distante. Cuando la estrella sagrada alcanzaba un punto determinado del firmamento, el sumo sacerdote encendía un fuego nuevo y quemaba el corazón de una víctima de un sacrificio humano. Los sacerdotes volvían al templo transportando antorchas y los hogares de todas las casas de Tenochtitlán volvían a encenderse con este fuego. Los aztecas celebraban el hecho de que el mundo no se terminara con grandes festejos.

LOS INCAS: entre los incas los Sacrificios humanos eran raros y representaban ofrendas especiales para los dioses. Los niños eran considerados más puros que los adultos; ser sacrificados era un honor tal que se les deificaba convirtiéndolos en representantes directos del pueblo, para vivir eternamente al lado de los dioses. Serían adorados después de muertos.

Es probable que en Llullaillaco los sacrificios se realizaran en diciembre, durante el verano suramericano, cuando las temperaturas son más altas y hay menos nieve. El centro administrativo inca más cercano de cierta importancia se encontraba en Catarpe, cerca de lo que hoy es San Pedro de Atacama, al norte de Chile, a unos 190 kilómetros. Pero los estilos de las telas, las estatuas y la cerámica indican que se produjeron en Cuzco, Perú, a unos 1,300 kilómetros al norte.

Los pueblos que vivían cerca de Llullaillaco debieron haber creído que las montañas controlaban el clima, así como la fertilidad de los animales y la abundancia de las cosechas en la región, razón por la que los habitantes actuales siguen rindiendo culto a las montañas. Las autoridades incas en Cuzco, sede del imperio, sabían que hacer ofrendas a las montañas sagradas era la forma de incorporar a esas deidades a la religión del Estado, lo que les daba mayor control sobre los pueblos distantes que subyugaban.

Los relatos escritos tras la Conquista Española describen peregrinaciones que duraban meses y mencionan los nombres de los niños sacrificados. En algunos casos, un niño era ofrecido por sus padres, que podrían haberlo acompañado en el viaje. Los residentes de la localidad también ayudarían a los sacerdotes en las ceremonias, quizás con bailes y pócimas religiosas, hasta que la procesión llegara a su destino.

Más ceremonias se celebrarían durante el largo ascenso a la cumbre, que podía tomar hasta tres días. Según los relatos, los incas sacrificados morían al ser enterrados vivos, por estrangulamiento o por un golpe en la cabeza -que es como murió la Dama de Hielo-. Sin embargo, los niños de Llullaillaco tienen expresiones afables y no muestran cicatrices, lo que sugiere que murieron estando inconscientes o semiconscientes, quizá bajo la influencia de la combinación de bebidas alcohólicas rituales y la altitud.

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El olor a carne quemada aún persiste como consecuencia del rayo que le calcinara la oreja, el hombro y el pecho, pero el resto del cuerpo de la niña está en condiciones excelentes. Aún en la cima, la tela que la envolvía se zafó y quedó a la vista su rostro. Aunque los órganos están intactos, el rayo expuso tejidos profundos, lo que facilitó la toma de muestras. La extracción de dos docenas de artefactos encontrados cerca del cuerpo fue tarea difícil en la estrecha tumba; la posición de cada pieza tuvo que ser registrada meticulosamente. «La excavación implica un esfuerzo titánico, aun tomar notas es difícil a 22 mil pies de altura (6,700 metros), Pero es importante porque para los incas había mucho simbolismo en la forma en que disponían las ofrendas.» Entre los artefactos se encontraron estatuas, cerámica, bolsas de comida y esta bolsa de coca echa con plumas, quizá de aves de la región amazónica. La coca era sagrada para los incas, y los pueblos andinos la siguen usando en sus ofrendas.

La pacífica muerte de los mayas:

El desciframiento de los jeroglíficos mayas (pueblo dirigido por reyes-sacerdotes) indica que esta pacífica civilización tampoco evitaba los sacrificios humanos. Los mayas se desarrollaron en los estados mexicanos de Chiapas y Campeche, Honduras, la península del Yucatán y las tierras bajas del Petón guatemalteco. En la época clásica de esta cultura (entre el 300 y 900) no hubo sacrificios, que sí se produjeron desde el siglo X hasta la llegada de los españoles.

La ceremonia habitual era similar a la de los aztecas, sólo que el corazón se colocaba en un plato y se lo acercaba al sacerdote (el chilan), que embadurnaba con sangre el rostro de la imagen del dios. Otros sacerdotes desollaban el cuerpo de la víctima, se vestían con la piel y bailaban. Si era un guerrero o una figura importante, el cuerpo se repartía entre las élites guerreras o sacerdotales.

Otro de los modos de muerte consistía en flechar el corazón, según testimonian las paredes del templo II de Tikal en un graffito anónimo. Se señalaba el corazón con una marca blanca y se pasaba danzando hasta que, por orden, comenzaban a flechar el corazón.

Por la escasez de lluvias, los mayas arrojaban a la víctimas a los cenotes, pozos naturales a través de los extensos ríos subterráneos que afloran a la superficie. Así, imploraban a los dioses que habitaban en las corrientes de agua.

El Cenote de los Sacrificios de Chichen Itzá es un pozo natural ovalado, de 60 metros de ancho y unos 20 de altura entre el nivel del agua y la superficie. Se arrojaban allí pequeños niños o esclavas por sus padres o amos, con un doble carácter: 1) para ayudar a los dioses de la lluvia; 2) para adivinar el futuro.

Las víctimas que no morían en la prueba eran sacadas para que «transmitieran» lo que habían escuchado en el «inframundo». Esta ceremonia tenía lugar al amanecer.

Fuente Consultada:
Historia Universal Tomo 14 Civilizaciones precolombinas
Pensar La Historia 3° Ciclo EGB Moglia – Sislián – Alabart
El Libro Negro de la Humanidad Matthew White
Enciclopedia Popular Magazine N°22 Año 2 Los Sacrificios de los Aztecas