Vida de Animales

La velocidad de los Animales Tabla comparativa de su rapidez

La desaprensión y la fantasía del común de la gente suelen a menudo magnificar y alterar la realidad en todo lo referente a costumbres y particularidades de la fauna salvaje. Es así como, entre otras patrañas, se llega a describir a cóndores elevándose por los aires con un ternero entre sus «garras»; a boas tragándose a un buey. V a gigantescos pulpos envolviendo en sus tentáculos a un barco.

Tales exageraciones son el fruto de la impresión que causan las proporciones y la voracidad de determinadas especies. Su versión incontrolada suele, en ocasiones, estamparse en el libro.El zoólogo, el hombre de ciencia, establece y registra como verdad sólo que ha comprobado y experimentado.

Así, por ejemplo, veamos lo que cuenta en una de sus narraciones el docto! Roy Chapman Andrews, que falleció el 11 de marzo de 1960, y que había sido director del Museo de Historia Natural de Nueva York durante dieciséis años. Dirigió, además, importantes expediciones a diferentes regiones de Asia, en una de las cuales localizó los primeros huevos fósiles de los gigantescos dinosaurios del período jurásico.
Describe el Dr. Chapman Andrews, en la narración aludida, cómo en el transcurso de una de sus exploraciones en la India, mientras cruzaba en un «jeep» unos pastizales del Nepal, divisó a la distancia y, ya más cerca, reconoció a una onza o leopardo cazador (Acinonyx venáticus), al que los hindúes denominan chita (cheetáh). El naturalista se aproximó en su vehículo.

Alarmado, el carnívoro arrancó a la carrera y el doctor lo persiguió sin lograr alcanzarlo, haciendo desarrollar a su coche… ¡110 kilómetros por hora!

Contó más tarde el explorador «que el chita corría a tal velocidad que no se alcanzaban a distinguir sus patas, del mismo modo que no pueden verse las palas de un ventilador eléctrico».

Cuando, por la naturaleza del terreno, el animal comenzó a acrecentar ventajas, el Dr. Chapman Andrews disminuyó la velocidad de su vehículo y se quedó contemplando al ágil carnívoro, hasta que desapareció, tras un elástico salto, entre la maleza cercana.

La suprema ley biológica que rige en el mundo animal —atrapar y evitar ser atrapado— se cumple en gran parte por la rapidez.
Ya naden, repten, anden o vuelen, las particulares condiciones de adaptación de los distintos animales les imprimen características específicas que se reflejan en su conformación: alas poderosas, elásticos miembros adaptados al salto o a la carrera, o cuerpo fusiforme para hender el aire o las aguas, son recursos que procuran velocidad tanto en el ataque como en la huida.

Los cazadores por excelencia, cualquiera que sea el lugar que ocupen en la escala zoológica (insecto, pez o mamífero), son rápidos en la embestida, pero tanto o más veloces deben serlo las especies que tienen que esquivarlos para poder subsistir.

El cuerpo ahusado de un pez vela, su simétrica aleta caudal y su enorme vela dorsal cortando las aguas a más de cien kilómetros por hora; las finas patas de un antílope impala, comportándose como acerados resortes, cuando devora a saltos las distancias con mecánica regularidad, y la imagen de flecha de un halcón, una golondrina o un rabihorcado surcando los aires, dan idea de la perfección con que la naturaleza ha construido estas «máquinas vivientes».

Se consignan en esta nota las máximas velocidades que, en el mundo animal, se han logrado registrar en las diferentes especies.

TABLA DE VELOCIDADES EN Km./h.
AVES

Velocidad Aprox.

Pinzón, Petirrojo, Gorrión

35

Cuervo50
Mirlo , Tordo56
Garza Centinela65
Chorlo, Búho , Avestruz70-80
Perdiz, Picaflor85
Paloma, Faisán95
Agachadiza105
Águila130
Paloma Mensajera160
Gaviota180
Golondrina210
Halcón314
Vencejo320
INSECTOS
Abejorro, Avispa, Mosca, Mariposa7-9
Abeja, Avispa14
Libélula, Esfinge50
Moscón Dorado70
MAMÍFEROS
Cerdo, Camello17
Oveja, Canguro24
Perro, Elefante35
Rinoceronte, Lobo, Jirafa45-50
Conejo, Búfalo56
Caballo, Cebra65-70
León85
Gacela, Antílope95
Leopardo Cazador115
PECES Y CRUSTÁCEOS
Cangrejo, Carpa, Pulpo0.40
Ballena, Anguila20
Salmón29
Trucha, Cachalote35
Tiburón, Pez Gato44
Delfín61
Atún74
Pez Espada96
Pez Volador110

(*):En condiciones favorables de clima se han medido velocidades superiores, por ejemplo el avestruz ha llegado a 120 Km./h.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VI Editorial CODEX
Enciclopedia Ilustrada Larousse Tomo 2
Consultora Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo. Los Seres Vivos 

Estrategia de Defensa de los Animales Mimetismo Olores y Mecanismos

MECANISMOS DE DEFENSA DE LOS ANIMALES

La gran mayoría de los animales, a menos que estén en la cima de la cadena alimenticia, son blanco de depredadores, teniendo que recurrir a formas de impedir ser atacados y devorados.En la permanente violencia que, en el seno de la naturaleza, caracteriza las luchas, asechanzas y persecuciones entre víctimas y depredadores, se utilizan las armas ofensivas más variadas e ingeniosas, que van desde el empleo de garras, colmillos, venenos, fuerza constrictora, tentáculos y aguijones paralizantes, hasta el uso de trampas, redes, proyectiles y descargas eléctricas.

Para defenderse de sus enemigos, los animales no sólo se identifican con las características del ambiente, circunstancias que ayudan, cuando es necesario, con una absoluta inmovilidad que los convierte momentáneamente en un objeto más en el paisaje, sino que se disimulan con disfraces tan ingeniosos, que parecieran el resultado de actos meditados. Algunos cangrejos marinos, por ejemplo, colocan sobre su caparazón trocitos de esponja que, al desarrollarse, los cubren y disimulan en el ambiente acuático, tan lleno de asechanzas.

mimetismo ave urutaú

Mimetismo del ave Urutaú: Se queda más quieto que un tronco seco y se mimetiza con ese mismo tronco en el que está parado, como si fuera su erguida continuación.

Si la supervivencia de los seres inermes dependiese sólo de la posibilidad de ser atacados o no por las especies agresivas, muchos de ellos hubieran sido ya irremisiblemente exterminados. Pero la eficacia de los recursos de la defensa pasiva, de los más débiles contrarresta el poder destructor de las armas ofensivas, en la justa medida para mantener el maravilloso equilibrio que reina en la naturaleza, y que sólo la intervención del hombre destruye.

Cartas Historicas Testimonios Historicos Darwin escriba a WallaceEnumerar la variedad de los medios a que recurren las especies animales para salir airosas en su lucha por la vida, («struggle for life» es la expresión inglesa utilizada por Darwin), sería interminable. Recordemos que tanto la fuga, como el permanente estado de alerta, la muerte aparente o actitud de absoluta inmovilidad (cataplexia), la coloración protectora, el empleo de corazas rígidas o articuladas, las secreciones fétidas, las actitudes amenazadoras, el arte del disimulo, el disfraz, las mutilaciones voluntarias (autotomía) y las secreciones tóxicas constituyen sólo algunas de las artimañas de que se valen los más débiles en su incesante lucha contra el acosamiento de los más fuertes.

La locución latina Si vis pacem para bellum (Si quieres la paz, prepara la guerra) pareciera inspirada en la actitud que adoptan justamente las especies menos pertrechadas para el combate, y que pretenden eludirlo con la apariencia agresiva o feroz (disfraz de malhechor), destinada a infundir temor y evitar los riesgos de la lucha.

Tal es la imitación de ofidios venenosos que suele advertirse en muchas especies totalmente inofensivas (corales y y ararás falsas, culebra viperina), y de coleópteros, mariposas y moscas inermes, miméticas, de avispas y abejas respetadas por la generalidad de los animales por sus temibles aguijones.

Otros insectos desprovistos de armas, pero maestros en el arte del disfraz, aparentan ser lo que no son: la fulgora (Fulgora lanternaria), por ejemplo, cicádido sudamericano, constituye una obra maestra de la simulación, desde su «cabeza postiza» que imita la de un pequeño saurio, hasta los «ojos de lechuza» que lleva pintados, con fines intimidatorios, en su segundo par de alas.

Es indudable que la llamada coloración protectora (mimetismo cromático), tanto sirve como una efectiva defensa para la launa que posee tonalidades imitativas del follaje o del suelo, en o I ambiente en que vive (por ejemplo, el pelaje y plumaje blancos de la fauna polar, que la confunde con la nieve), como también representa una facilidad para el ataque en las especies predadoras (del latín praeda = botín) que necesitan atrapar a sus víctimas mediante la agresión sorpresiva. (Son ejemplos: las rayas de la piel del tigre, las manchas del yaguareté, el blanco uniforme del oso polar y el verde del mamboretá.)

Para defenderse de sus enemigos, los animales no sólo se identifican con las características del ambiente, circunstancias que ayudan, cuando es necesario, con una absoluta inmovilidad que los convierte momentáneamente en un objeto más en el paisaje (recordemos la librea juvenil de los ciervos, de la liebre, de nuestras «perdices» y de las aves que anidan en las playas), sino que se disimulan con disfraces tan ingeniosos, que parecieran el resultado de actos meditados. Algunos cangrejos marinos (Drómia), por ejemplo, colocan sobre su caparazón trocitos de esponja que, al desarrollarse, los cubren y disimulan en el ambiente acuático, tan lleno de asechanzas.

Otros, como el ermitaño (Pagurus), no sólo se guarecen en la cáscara vacía de algún caracol, sino que colocan sobre ella una actinia, para disfrutar de la protección de sus tentáculos y filamentos urticantes; y ciertas especies (Melia) llevan a las actinias aferradas con sus pinzas, como quien, amenazante, empuña un arma.

LAS CORAZAS COMO DEFENSA

En toda la escala animal se registran ejemplos de defensa pasiva mediante armaduras, que pueden consistir en caparazones rígidos o articulados, de consistencia córnea (escamas de los reptiles, pangolines); ósea (armadillos, tortugas, cocodrilos); quitinosa (exoesqueleto de los insectos, miriápodos y crustáceos) o caliza (muchos protozoarios, radiolarios, corales, moluscos). También la conformación y disposición de estos blindajes permite, en ciertos casos, a sus poseedores encerrar totalmente las partes blandas, ya retrayéndolas (como hacen las tortugas y los caracoles), cerrando las valvas (ostras, mejillones) o arrollando el cuerpo (armadillos, cochinillas de la humedad, quitones).

La piel gruesa de los mamíferos dé distintos órdenes que se califican como paquidermos (elefantes, rinocerontes, hipopótamos) y las púas (o pelos hipertrofiados y endurecidos) de los puerco espines, cuim o coendú, equidna y erizos oponen resistencia a los ataques de los agresores.

OTROS RECURSOS DEFENSIVOS

Muchas especies aparentemente inermes no toman mayores precauciones para pasar inadvertidas. Por el contrario, algunas de ellas, incluso, llaman la atención con chillonas tonalidades que no significan otra cosa que una coloración de advertencia, pues quienes la ostentan disponen de secreciones tóxicas u olores fétidos que harían pasar un mal momento a sus atacantes. Es lo que sucede con las chinches de las plantas, con los sapos y la rana coralina, la salamandra, el bicho moro y la cantárida, y las orugas de muchos lepidópteros. Algunos animales pueden proyectar a la distancia la sustancia repelente: así lo hacen los zorrinos o mofetas y, entre los insectos, el crepitante o escopetero, que rechaza a sus enemigos descargando moléculas de gas asfixiante.

A veces son realmente originales las artimañas empleadas por los animales para defender su vida: la muerte aparente («hacerse el muerto», como suele decirse) es un recurso que tanto se observa en los arácnidos (arañas terrícolas y opiliones, por ejemplo) e insectos (diversos coleópteros), como en los zorros y comadrejas picazas, verdaderos artistas en la simulación de la muerte en los momentos en que no tienen escapatoria frente a sus enemigos. La muerte no la simulan únicamente con la completa inmovilidad (cataplexia). También la expresan con toda su actitud: boca entreabierta, ojos apagados y semicerrados, y laxitud en los miembros. Se los puede, incluso, golpear, sin que se muevan. No obstante, en cuanto el atacante se descuida, huyen con toda la rapidez posible.

Algunas aves se fingen heridas con el propósito de alejar de sus nidos o de sus crías a los enemigos: simulan dificultad para volar y, paulatinamente, y como ni apena» pudieran hacerlo, en cortos vuelos se  apartan del nulo incitando al agresor a perseguirlas, (Este comportamiento es típico en el ave tría, zancudita europea afín a nuestro tero.)

Entre las formas curiosas de defensa de la cría figuran las envolturas miméticas de los nidos de muchas clases de insectos, verdaderos disfraces que suelen observarse en las «moscas de carcaj» (Trichóptera), cuyas larvas acuáticas construyen cajitas forradas de caracolillos, arena, etc.; en nuestros «bichos de cesto» (Oeceticus), y en las «chicharritas espumosas» (Ptyelus, etc.), que en estado larval se protegen de la desecación y de posibles ataques de insectívoros envolviéndose en masas de espuma (son las que vemos, según las especies, en las ramas de los seibos, tipas, etc., y entre las hojas envainadoras de los caraguataes).

Con esta enumeración no se agota la lista de los ingeniosos medios defensivos en las especies animales (medios que en su mayoría, el hombre, en el transcurso de la historia de la Humanidad, imitó y aplicó en sus artes de guerra): tanto el camuflaje o mimetismo de forma y de color, que tiene aspectos asombrosos por su perfección en casi todos los peldaños de la escala zoológica (las imitaciones de hojas y ramillas en los insectos tropicales, los colores variables del camaleón, los lenguados y las ranitas de zarzal; la aposemática o coloración de advertencia); las cortinas de humo (descargas de tinta de los moluscos cefalópodos) como las corazas y armaduras (quelonios, armadillos, coleópteros, moluscos bivalvos, crustáceos), y los gases y la guerra química (secreciones cáusticas de actinias y medusas, orugas de lepidópteros; olores fétidos de chinches, crepitantes, zorrinos, etc.).

Por último, puede considerarse otra maravillosa condición defensiva: la facultad que tienen ciertas especies de mutilarse voluntariamente (autotomía, del griego autos = uno mismo, y terrino = cortar), y la capacidad de reconstruir (regeneración) partes del organismo dañadas o perdidas en sus luchas.

Así, un cangrejo regenera una pinza o una pata; las estrellas de mar o los ofiuros, dos o tres  brazos, y las salamandras, lagartijas y lagartos, la cola que dejaron en poder del enemigo. En ocasiones, un órgano (por ejemplo, el ojo pedunculado de un cangrejo) que se pierde es reemplazado por otro distinto (una antena) que aparece y ocupa su lugar. Este fenómeno es llamado heteromorfosis.

tigre

TIGRE. La piel rayada, que imita la sombra de los cañaverales,
les sirve para no hacerse muy visibles cuando acechan una presa.

mariposa
MARIPOSA. Muchas mariposas tienen, para protegerse, «mimetismo cromático» y «colores de advertencia».

erizo

ERIZO. Como el equidna y el puerco espín, se protege con las púas que lo recubren
y que detienen al enemigo más audaz.

tortuga


TORTUGA. La coraza rígida de los queionfos (espaldar y peto) es una eficiente defensa.
Cuando se ven en peligro se retraen dentro de ella.

chinche


CHINCHE. Las chinches de las plantas, a! ser tocadas, segregan sustancias
muy pestilentes que repelen al enemigo.

mibucure

MIBUCURÉ (hediondo, en guaraní). Es la comadreja picaza o zarigüeya.
Se defiende con secreciones pestilentes y, en último extremo, fingiéndose muerta.

ave fria
AVE FRÍA: Se finge herida, para atraer fa atención del agresor y
alejarlo del nido en el momento oportuno (protección de la prole).

coral
CORALES. El pólipo se protege con un exoesqueleto calcáreo, el cual es
una verdadera armadura salvadora en no pocas oportunidades.

camaleon

CAMALEÓN. Mediante su variable coloración mimética (poseen cromatóforos),
los camaleones disimulan su presencia.

pulpo
PULPO Para favorecer su huida ante un peligroso enemigo, los pulpos y calamares
lanzan «cortinas de humo» (tinta).

lagarto
LAGARTO. Tanto los lagartos como las lagartijas, en caso de sumo peligro,
desprenden a voluntad parte de su cola, para salvarse (autotomía).

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VI Editorial CODEX
Enciclopedia Ilustrada Larousse Tomo 2
Consultora Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo. Los Seres Vivos

Mamiferos que Viven en el Agua Ballenas Aprender a Conocerlos

Mamíferos que Viven en el Agua

MAMÍFEROS CONSIDERADOS como los animales más evolucionados —la especie humano forma parte de ellos—, los mamíferos deben su nombre a las mamas, gracias a las cuales las hembras alimentan con leche a sus pequeños. Tienen un cerebro muy desarrollado y la mayoría poseen el cuerpo cubierto de pelo. Su diversidad anatómica es muy acusada: existen mamíferos anfibios, acuáticos y voladores.

Algunos son minúsculos, otros gigantescos. Algunos son muy abundantes otros corren peligro de desaparecer.

L= longitud de la cabeza + el cuerpo

C = longitud de la cola

CR = altura en la cruz (pata los ungulados)

LOS MAMÍFEROS QUE VIVEN EN EL AGUA. Es notable constatar que el mayor animal que vive en el mar no es un pez, sino un mamífero, es decir, un vertebrado que respira aire gracias a sus pulmones, que amamanta a sus crías y que tiene el cuerpo cubierto de pelo y no de escamas.

Todos los mamíferos que se adaptaron a la vida del mar presentan el cuerpo pisciforme, alargado, con sus miembros atrofiados convertidos en aletas y la cola notablemente engrosada parecida a la de los peces.Un hombre que permaneciera constantemente en el agua acabaría por morir de enfriamiento debido a que el líquido es muy buen conductor del calor.

Este peligro no existe para los mamíferos que viven en el mar porque una gruesa capa de tejido adiposo, de grasa, impide que el cuerpo se enfríe.

Todos ellos conciben a sus hijos dentro del agua y los amamantan en el líquido elemento. Por ser mamíferos necesitan aire para respirar y deben salir a la superficie al cabo de un tiempo, que a veces es de varias horas.

FOCAS Y MORSAS. Son los únicos carnívoros provistos, por tanto, de colmillos, de caninos, adaptados a la vida marítima. Incluso sus extremidades presentan la forma de garras con membranas interdigitales que favorecen la natación. Su cuerpo está cubierto de un pelo espeso, áspero y duro. Viven en climas fríos y en tierra se manifiestan sumamente torpes y pesados.

mamiferos focaLas «loberías», como se llama en América a los grupos de leones marinos que se reúnen en el mar, alcanzan, a veces, hasta 20.000 individuos que chapotean en el agua, ocupando extensiones considerables.

Estos animales son los que se exhiben en los circos con el nombre de «focas», aunque realmente son otarios y su nombre científico no es el de phoca, sino el deotario. Éstos tienen orejas mientras que las focas verdaderas carecen de ellas.

Las focas nadan no sólo bajo el agua, sino por debajo de la capa de hielo abriendo agujeros para respirar.

El peor enemigo de la foca es el oso blanco y, en segundo lugar, el hombre, que la busca por su grasa, muy estimada por los esquimales, por su carne y por su piel. Las focas poseen uñas en sus garras, y sus dientes son parecidos a los de muchos carnívoros terrestres.

Los osos marinos y los elefantes marinos son también carnívoros acuáticos. Los primeros, que no se han de confundir con los osos blancos, eran muy numerosos en el siglo pasado, especialmente en los alrededores del estrecho de Bering, pero fueron diezmados sin piedad.

Los segundos suelen ser animales tan confiados que es posible acercarse a ellos y tocarlos sin que huyan. Poseen una corta trompa que inflan cuando se enfadan. Abundan en los mares del Sur, especialmente en las zonas más frías.

Las morsas se caracterizan por los espesos bigotes de duras cerdas, entre cuyos pelos asoman dos largos colmillos que pueden llegar a medir hasta cerca de un metro. El cuerpo deforme y redondeado de una morsa puede alcanzar más de 4 m de longitud. Son animales lentos y perezosos y suelen cazarse como si se tratara de ballenas, con arpón.

Estos animales pertenecen al orden de los pinnipedos y son esencialmente parecidos a los carnívoros a pesar de su vida acuática. Los sirénidos, en cambio, son mamíferos que viven en el mar, pero de régimen herbívoro y entre ellos se encuentran el manatí, y eldugón o vaca marina, el animal que sirvió a la imaginación de los primitivos para crear el mito de la sirena.

DELFINES Y CACHALOTES. Cuando se contempla, a poca distancia de la orilla del mar, el elegante salto de los delfines cuya piel lustrosa y negra destaca de la blanca espuma, cuesta trabajo admitir que no se trata de un pez, sino de un mamífero.

mamiferos delfinLas ballenas, los cachalotes y los delfines constituyen el gran orden de los cetáceos, los mamíferos enteramente adaptados a la vida acuática que jamás tocan tierra si no es para encontrar en ella la muerte.

Su cuerpo, en cuanto a la forma, es casi idéntico al de un pez, alargado, provisto de aletas y de cola, sin cuello, fusiforme. Su cola es fuerte y tan musculada que por sí sola es capaz de conseguir la propulsión del animal. Los coletazos de las ballenas han adquirido trágica celebridad.

Los delfines se alimentan de peces y de calamares. Tienen dientes en sus mandíbulas y poseen un solo orificio nasal. Su hocico es prolongado y en su boca pueden contarse hasta 8o dientes prácticamente iguales. Aunque se trata de un animal inofensivo que sigue en bandadas la ruta de los buques, los pescadores le atribuyen la destrucción de grandes bancos de pescado.

Así como el delfín raramente alcanza los 3 m. de longitud el cachalote puede llegar a los 25, por lo que a veces se le confunde con la ballena. Aquél presenta un aspecto macizo porque sobre la mandíbula superior tiene una enorme masa de esperma. Debido a tener el orificio nasal ligeramente desviado hacia la izquierda, lanza el chorro de vapor inclinado mientras la ballena lo lanza recto y doble.

El cachalote solamente tiene dientes en la mandíbula inferior y en número de 60. Por donde nadan los cachalotes suelen encontrarse unas masas grisáceas de olor almizclado. Es el «ámbar gris», sustancia segregada por estos cetáceos.

LAS BALLENAS. Cada año se hacen a la mar centenares de buques balleneros enarbolando pabellón de distintas nacionalidades y cada año varias decenas de millares de estos enormes cetáceos ser capturados y despedazados convirtiéndose en una fuente de riqueza importantísima para mucho; países.

mamiferos ballenaLa caza de la ballena es uno de los espectáculo: más apasionantes que pueden cautivar al hombre aficionado a la aventura. Ha sido popularizada por la novela y el cine; pero, aunque están lejos los días en que el arponero, firme en la proa de la canoa. se acercaba a la inmensa masa del cetáceo para clavarle, con el solo esfuerzo de su brazo la punta de acero, aún tiene esta caza interés y peligro.

Hoy se localizan las ballenas no sólo por el vigía instalado en lo alto del mástil sino por procedimientos acústicos de detección, ultrasonidos y radar. El arpón se dispara desde el castillo de proa gracias a un cañón y el peligro que corren los marineros ha sido reducido al mínimo.

Los mamíferos, entre los que se cuentan los seres humanos, comparten características que los diferencian de otros tipos de vertebrados, entre ellas:

CARACTERÍSTICAS DE LOS MAMÍFEROS

• tienen glándulas mamarias que producen leche, para alimentar sus crías

• mantienen la temperatura corporal constante a través de su metabolismo

• tienen diafragma para el proceso respiratorio de inspiración y espiración

• casi todos son vivípara es decir las crías se forman dentro del cuerpo de la madre

• tienen pelos y glándulas sudoríparas

• tienen el corazón dividido en compartimentos para proteger la sangre

• tienen mandíbula para despedazar los alimentos y poder tragarlos

• tienen un paladar óseo que separa los conductos nasales de los digestivos

• tienen corteza cerebral desarrollada que posibilita diversas capacidades

Fuente: Enciclopedia Ilustrada Larousse Tomo 2

Nombres de los Animales Mamíferos Conocer Origen y Caracteristicas

Nombres de los Animales Mamíferos
Conocer Origen y Características

MAMÍFEROS CONSIDERADOS como los animales más evolucionados —la especie humano forma parte de ellos—, los mamíferos deben su nombre a las mamas, gracias a las cuales las hembras alimentan con leche a sus pequeños. Tienen un cerebro muy desarrollado y la mayoría poseen el cuerpo cubierto de pelo. Su diversidad anatómica es muy acusada: existen mamíferos anfibios, acuáticos y voladores.

Algunos son minúsculos, otros gigantescos. Algunos son muy abundantes otros corren peligro de desaparecer.

L= longitud de la cabeza + el cuerpo

C = longitud de la cola

CR = altura en la cruz (pata los ungulados)

Origen de las aves y de los mamíferos
Los antecesores de los mamíferos se originaron del tronco reptiliano en el Triásico, y las aves lo hicieron bastante después.

En 1861 se encontró en los estratos del Jurásico un fósil al que se le dio el nombre de Arcbaeopteryx, que presentaba características intermedias entre los reptiles y las aves actuales. Como los reptiles, este fósil posee dientes, una larga cola ósea y sus huesos carecen de sacos aéreos característicos de las aves.

Comparte con estos vertebrados el tener alas, cuerpo cubierto por plumas y patas, con las que posiblemente podía posarse, Sin embargo, Arcbaeopteryx es una rama terminal del árbol evolutivo de los reptiles y actualmente se considera que las aves derivan de los dinosaurios. Es más, algunos investigadores postulan que las aves son los únicos dinosaurios vivientes.

Los mamíferos derivan de un grupo de reptiles diferente del de los dinosaurios, llamado Terápsidos. Los primeros mamíferos fueron organismos pequeños que probablemente vivían en los árboles y estaban activos principalmente a la noche.

Cuando se extinguieron los dinosaurios, los mamíferos se diversificaron notablemente, ocupando los nichos ecológicos dejados libres por los dinosaurios, Algunos permanecieron pequeños, pero otros adquirieron grandes tamaños e invadieron los más diversos habitat, aun los acuáticos (cetáceos: ballenas, delfines, etcétera) y el aero-terrestre (quirópteros: murciélagos, vampiros, etcétera).

La homeotermia y la presencia de una cubierta corporal aislante, como los pelos y plumas, permitió a mamíferos y aves la conquista de todos los ambientes terrestres, aun los de temperaturas extremas,

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAMÍFEROS: En la clasificación de los animales, en el último estadio están los mamíferos , el más perfecto de la escala zoológica, se encuentra una clase de animales entre los cuales es preciso clasificar al hombre. Este grupo, formado por especies muy distintas, aunque con caracteres comunes, es el de los mamíferos.

Su denominación proviene de que en su infancia se alimentan de la leche materna, es decir, maman, pero además:
tienen el cuerpo cubierto de pelo; poseen labios en las mandíbulas; en su piel hay glándulas sudoríparas y sebáceas; nacen ya formados, vivos, sin metamorfosis (ver mariposas, abejas, hormigas, etc.).

En ellos se dan otros caracteres secundarios como son poseer dientes, tener una cola a veces reducida a simple rabo o rabadilla; asimismo, se advierte la existencia de una membrana llamada diafragma que separa el aparato respiratorio del digestivo; el carecer de cloaca, es decir, que el aparato excretor urinario se halla separado del aparato genital, etc.

La morfología de los mamíferos es conocida, así como las características generales de su fisiología. Todos tenemos idea de la estructura general de un caballo, una rata, un perro o un buey, pero los caracteres peculiares, y a veces muy curiosos, de algunas especies, se detallarán a medida que se vayan describiendo.

No resulta fácil una clasificación perfecta de los mamíferos. Si se atendiera a la forma de locomoción podrían darse los siguientes tipos:

Los que andan apoyando la planta de los pies, es decir, los plantígrados como el oso.
Los que apoyan los dedos, o sea, los digitígrados como el león.
Los que apoyan solamente la uña y se llaman ungulados como el caballo.
Los nadadores como la ballena.
Los voladores como los murciélagos, etc.

Del mismo modo podrían clasificarse por la alimentación ya que existen mamíferos carnívoros, herbívoros, omnívoros, insectívoros, frugívoros, etc.

GRUPOS DE TRANSICIÓN. El kiwí, esa ave cuyos únicos representantes se hallan en Nueva Zelanda, parece como si fuese unmamiferos kiwiintento de establecer un enlace entre las aves y los mamíferos más sencillos. Sus plumas son tan duras y cortas que parecen pelos, pero pone huevos y, por tanto» no amamanta a sus crías. Es un ave verdadera.

En cambio, entre los mamíferos denominados monotremas encontramos el notableornitorrinco, un animal parecido a un topo grande, con la piel recubierta de pelos y de glándulas sudoríparas. Parece un mamífero y los naturalistas lo clasifican como tal, pero no se reproduce en forma placentaria, gracias a un parto del que nace un ser vivo e independiente, sino que el ornitorrinco pone huevos como si fuese un ave.

Entonces, ¿son mamíferos que no maman?

mamiferos canguroEn cierto modo no, porque apenas nace el pequeño, al romper el cascarón, se pone a mamar, pero no de un pezón, sino de la leche que brota a modo de sudor de todo el cuerpo de la madre y que se escurre por los pelos. Son mamíferos que maman pero sin poder chupar porque no poseen labios, sino un pico muy parecido al de un pato.

Este animal suele pasar casi todo el tiempo dormido en lo profundo de sus madrigueras, que cava igual que un topo. En el agua nada con gran vivacidad. Solamente se le encuentra en Australia y es., con toda evidencia, un escalón entre las aves y los mamíferos, pero se clasifica entre estos últimos.

Otra subclase especial la constituyen los marsupiales, cuyo representante más característico es elcanguro. Estos animales no se reproducen por medio de huevos, pero al nacer no ofrecen ya el aspecto de un ser completo aunque pequeño; no se asemejan en nada al marsupial adulto.

Los canguros recién nacidos apenas si tienen el tamaño de un dedo y por esto viven en el interior de las bolsas maternas donde crecen y llevan una vida casi aletargada hasta que adquieren un desarrollo superior. Cuando los pequeños han crecido lo suficiente para moverse por sí mismos, siguen utilizando la bolsa omarsupia para esconderse en ella ante la amenaza de cualquier peligro.

El canguro es el animal típico de Australia y no se le encuentra en otra región del globo. Aunque completamente distinto, ofrece características semejantes a un avestruz. Posee su misma agilidad y velocidad en la carrera, pero mientras éste corre el canguro huye dando grandes saltos y desarrolla una velocidad igual o superior a la de un caballo.

También el canguro utiliza las patas como arma defensiva, pero mientras las delanteras son cortas y casi atrofiadas, las posteriores adquieren 11— fuerza extraordinaria y están provistas de una uña sumamente afilada. Por esto una coz, que dan ha cu adelante, puede desgarrar la piel del animal a quien atacan. Al cocear se apoyan en la cola que es muy robusta y fuerte.

Cuando los machos se hallan en la época del celo, entablan terribles luchas a coces y se desarrolla combates de una espectacularidad impresionante.

La caza del canguro, que se practica para aprovechar el cuero de su piel, se realiza a caballo y n: está exenta de dificultades mamiferos bandicutpues este animal cuando se ve acorralado resulta peligroso, ya que se defiende con todas sus fuerzas.

Además del canguro existen otros marsupiales menos conocidos, como la zarigüeya, que es una especie de rata; el lobo marsupial, semejante al lobo carnívoro; el bandicut (imagen izq.) y un oso que se ha hecho popular porque es gracioso y simpático, el koah, que pasa casi toda su vida en las copas de los eucaliptus y a pesar de su aspecto de oso, es un marsupial.

Todos ellos, como si fuesen restos de un mundo desaparecido, se encuentran localizados en este novísimo continente que es Australia.

LOS DESDENTADOS. Otro grupo de transición, si bien ya con caracteres propios de los mamíferos, lo forman algunas especies carentes de incisivos. En muchos casos, sólo tienen algunos molares y, en otros, les falta por completo la dentadura que se considera característica diferencial de los mamíferos.

El. oso hormiguero no parece propiamente un oso. Su cuerpo cubierto de largos pelos se prolonga gracias a un hocico largo y puntiagudo, que al abrirse da paso a una lengua cubierta de una saliva pegajosa. Al introducirla en un nido de hormigas, la retira completamente llena de insectos.

El perezoso se llama así porque suele permanecer constantemente colgado de un árbol, dormido. Es vegetariano y se alimenta de hojas. Pasa días enteros sin cambiar de posición.

El armadillo tiene el cuerpo recubierto de placas óseas semejantes a un esqueleto externo, aunque en todo es un mamífero y, por tanto, vertebrado. Cuando se encuentran frente a un peligro se arrollan formando una bola.

Es muy posible que estos mamíferos convivieran con los últimos grandes reptiles y sean un estadio formado por especies y razas muy heterogéneas y de caracteres mezclados. El megaterio, fue un oso hormiguero gigantesco y el gliptodonte un armadillo extraordinario. De ellos hemos hablado en el capítulo titulado «Historia de la Tierra».

Se piensa que los mamíferos evolucionaron a partir de un grupo de reptiles que fueron acumulando cambios en muchos caracteres diferentes. Esos cambios fueron producto, a su vez, de la integración de numerosas y sucesivas mutaciones —cambios en el material genético— a lo largo de casi 100 millones de años. Las nuevas características, surgidas al azar, aumentaron las posibilidades de algunos organismos para adaptarse a las variaciones del ambiente, para sobrevivir y para reproducirse, lo que dio origen a diversas especies, entre ellas, las que se agrupan bajo el nombre de mamíferos.

Los mamíferos, entre los que se cuentan los seres humanos, comparten características que los diferencian de otros tipos de vertebrados, entre ellas:

CARACTERÍSTICAS DE LOS MAMÍFEROS

• tienen glándulas mamarias que producen leche, para alimentar sus crías

• mantienen la temperatura corporal constante a través de su metabolismo

• tienen diafragma para el proceso respiratorio de inspiración y espiración

• casi todos son vivípara es decir las crías se forman dentro del cuerpo de la madre

• tienen pelos y glándulas sudoríparas

• tienen el corazón dividido en compartimentos para proteger la sangre

• tienen mandíbula para despedazar los alimentos y poder tragarlos

• tienen un paladar óseo que separa los conductos nasales de los digestivos

• tienen corteza cerebral desarrollada que posibilita diversas capacidades

Fuente:
Enciclopedia Ilustrada Larousse Tomo 2
Consultora Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo. Los Seres Vivos

Historia del Cura Brochero, el Cura Gaucho Anecdota del Bandido

Historia del Cura Brochero – El Cura Gaucho 

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El «Cura Gaucho»

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El "Cura Gaucho"El cura «gaucho» José Gabriel Brochero fue oficialmente beatificado el 15 de septiembre de 2013, en una ceremonia que presidió el enviado del Vaticano, el cardenal Angelo Amato, y que se desarrolla en la localidad cordobesa que lleva su nombre.

Muchos lo llamaban «el Cura Gaucho» y él siempre se comportó como tal, sin abandonar su condición de sacerdote pero hablándole a la gente como uno más, recorriendo los 120 kilometros cuadrados de su parroquia a lomo de burro, tomando mate con ellos y demostrando un carácter lleno de fe pero tan bien encarador y corajudo.

El padre José Gabriel Brochero evangelizó a poncho toda la zona, creó escuelas, organizó casas de ejercicios espirituales que aún hoy existen y —a la semana de haber sido nombrado canónigo de la Catedral de la ciudad de Córdoba— volvió a su parroquia diciendo:

—Este apero no es para mi lomo ni mi mula para este corral.

Se le adjudican muchísimas conversiones y también curaciones milagrosas que realizaba sin hacer ostentación. Toda Córdoba lo amaba y lo ama como un hijo dilecto. Murió en 1914, después de haberse contagiado lepra al haber visitado a dos personas que sufrían ese mal y con quienes tomó mate toda una tarde para que no se sintieran tan solas.

Debido al mal estaba ciego, además no tenía un centavo y apenas podía hablar en sus últimos momentos, pero no estaba solo. Dicen que quien lo acompañó hasta el final, cuando el ángel vino a buscarlo, fue otro ángel, aquel bandido temible que lo tomó de la mano y lloró al despedirlo.

«La gracia de Dios es como la lluvia que a todos moja.»

En 1974 fue admitida en Roma la causa para su beatificación, para lo que se requiere un milagro realizado por él o en su nombre y eso existe: un bebé nació prematuramente a sus cinco meses de gestación y no tenía probabilidades de vivir desde la ciencia, sin embargo la invocación y el pedido al Cura Gaucho obraron la maravilla.

El chico tiene hoy veintitrés años y vive en Córdoba, en Traslasierra, en un pueblo que merecidamente se llama Villa Cura Brochero. Aún sin ser nombrado oficialmente como santo, el pueblo lo considera aún hoy como tal y le piden cosas en sus oraciones. Cosas que, según cuentan, suelen cumplirse.

«Dios es como los piojos, está en todas partes, pero prefiere a los pobres»

UNA ANÉCDOTA QUE MUESTRA SU CARÁCTER Y SUS AMOR A CRISTO

En una ocasión había un temible bandido que se escondía en los montes cordobeses y al cual ni los más aguerridos policías se atrevían a ir a buscar a su guarida. Brochero fue. Cabalgó largo rato internándose en la espesura y, al fin, halló al bandido en un pequeño claro.

El hombre estaba en cuclillas frente a un fogón por él mismo construido y se cebaba mate con toda tranquilidad. Ni siquiera levantó la vista cuando Brochero detuvo su muía a pocos pasos de él. Con seguridad lo estaba observando desde hacía largo rato y dejó llegar sin inmutarse a ese fulano de sotana que debía estar loco. No podía imaginar que ese cura llevaba un arma mucho más poderosa que las que él estaba acostumbrado a enfrentar. Brochero saludó, desmontó y se sentó a su lado. El hombre, nada. El cura le dijo que había ido a buscarlo y —sin vueltas— agregó:

—¿Por qué no se deja de joder con esta estúpida vida de bandido que está llevando»?

Recién entonces el otro levantó la vista y le clavó con fijeza esos ojos que tantas veces habían reflejado odio, fulminándolo con la mirada, sin pronunciar palabra. El Cura Gaucho no se asustó. Con la mayor naturalidad tomó la pava, se cebó un mate y le dijo mientras lo hacía:

—Mire, don; vengo a convidarlo pá que se venga conmigo a los ejercicios espirituales…

El hombre, que ni siquiera sabía qué cosa eran los ejercicios espirituales, le manoteó el mate sacándoselo de la mano y arrojándolo a unos metros. Se paró de golpe, como un animal en alerta, y comenzó a insultar al cura con las peores palabras que le llegaban a la boca. Parecía que iba a sacar su cuchillo para terminar con el sacerdote allí mismo, pero Brochero, sin abandonar su posición en cuclillas y sin que se le moviera un pelo, sacó de entre sus ropas el crucifijo que siempre lo acompañaba y mostrándoselo al bandido le dijo:

—Oiga, no soy yo el que quiere que usté venga… El que lo convida es éste… ¿A ver si se anima a insultarlo a El»?

El bandolero buscado en toda la provincia quedó como petrificado. Lo miró largamente sin decir palabra, después se volvió a sentar y hablaron. Hablaron todo ese día y parte de la noche. Con las primeras luces del amanecer los dos partieron para el pueblo.

El hombre asistió a los ejercicios espirituales y, poco después, se transformó en uno de los vecinos más honrados y trabajadores de la zona. Y cuidadito con que alguien llegara a decir algo malo del Cura Gaucho.

De todos los que han repetido esta conocida anécdota real, nadie se atrevió nunca a arriesgar qué hubiera pasado si el bandido se le hubiese ocurrido insultar, también, al crucifijo. Pero en voz baja aventuraban hipótesis que —de cumplirse— no dejarían en buenas condiciones a la anatomía del hombre.

Peor que la lepra…
En cierta ocasión un hombre le dijo al cura Brochero, luego de que este visitara a un enfermo de lepra.

–    Señor Cura, no se exponga tanto a enfermarse… mire que vale más su vida que la de ese hombre. Ya lo ha confesado, déjelo que muera en paz.

    –    ¡Caray, que habías sido bárbaro! Si la lepra no vale nada… Si Dios quiere, ni el diablo me ha de contagiar. La lepra hedionda es la de adentro, y esa no se pega, esa se lava con la caridad.

    –    Pero exponerse, sin necesidad… refregándose con el leproso…

    –    ¡Déjate de zonzeras! ¿No mandas tú a tus hijas al baile a que se refrieguen con esos calaveritas que vienen de la ciudad? ¡Eso es peor que la lepra!

El papa Francisco confirmó en marzo de 2016 que el cura argentino José Gabriel Brochero será canonizado en el Vaticano el próximo 16 de octubre, en el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. De esa manera, se convertirá en el primer santo nacido y muerto en el país.

Vida del Sanador Riojano Pancho Ormeño

Fuente Consultada: Crónica Loca Maravillas, rarezas, curiosidades y misterios de los argentinos de Víctor Sueiro

Pancho SierraMadre MaríaLas ComadronasLa Medicina Colonial

 

Humor Político de Tato Bores Gobiernos Argentinos de Peron a Menem

Humor Político de Tato Bores – De Perón a Menem

Con un impecable gusto por el buen humor afilado y crítico de una realidad argentina transcurrida en varias décadas, un hombre supo ser al Biografia de Tato Bores Humorista Politico Argentino mismo tiempo capocómico e historiador. Es que al volver a ver los monólogos de Tato Bores no quedan dudas de que gran parte de la historia política de la Argentina ha sido narrada de una manera admirable por este mito de la pantalla chica nacional.

El humor reflexivo, irreverente y a la vez respetuoso de las instituciones. Un humor de Estado que era también un reflejo innegable de la condición argentina. Frase de cabecera por aquel entonces: «No culpe al espejo quien tiene la cara fea«, rezaba uno de los carteles en escena.

La historia de Tato es, también, la historia de la libertad de expresión en la Argentina, aunque por momentos pareciera ser una historia invertida. Los gobiernos constitucionales desde Frondizi a Cámpora fueron, según Tato, tiempos de completa libertad. Todo lo contrario de los gobiernos militares, desde Aramburu hasta Videla, donde había que cuidarse. Así, atendiendo las restricciones del censor de turno, Tato siguió en el aire y el show continuó.

De todos modos, Tato recordaría algunos episodios ocurridos durante gobiernos democráticos, donde su programa se vio expresamente excluido de la televisión estatal. En 1974, un Secretario de Prensa de Isabel Perón lo mandó a sacar del aire, aprovechando la excusa del duelo por la muerte del líder.

Una década después, en 1987, otro funcionario, pero radical, consideraría que los chistes de Tato no eran convenientes en tiempos de elecciones y no le renovaron el contrato hasta 1989.

Mucho antes, Tato había sido «el diputado que no cesó», época en que el presidente de facto Juan Carlos Onganía mandaba a todos los legisladores a la casa y el humor político era casi lo único político que quedaba. Su monólogo dominical batió todos los records de audiencia el domingo siguiente de la caída del radical Arturo Illia. Allí se le oyó decir: «Ustedes estarán esperando que yo hable de la que se armó. Pero de la que se armó no pienso hablar y de la que se va a armar mucho menos».

Decirlo todo, en una sola frase, que a su vez no diga nada. Tato habló cuando muchos otros callaban, un privilegio que solo gozan los que no hablan del todo en serio.