Antiguas Autobombas

Historia Automovil FORD A Desarrollo de la Industria Automotriz en el siglo XX

Historia del FORD A: Desarrollo de la Industria Automotriz en el siglo XX

SURGE LA COMPETENCIA DE FORD: Los buenos tiempos no duraron, tal vez no podían durar, mucho. Las ventas empezaron a declinar cuando poderosos contrincantes como General Motors y Chrysler comenzaron a socavar el fenomenal primer puesto que ocupaba Ford. El apego de Ford hacia un solo modelo de coche, muy sencillo, se convirtió en un factor negativo cuando el público estadounidense empezó a interesarse por algo más elegante y cuya producción en serie no resultara tan evidente.

Además, el gran rendimiento del modelo T planteó una verdadera competencia al invadir el mercado millones de modelos T de segunda mano. En mayo de 1927, cuando las ventas disminuían alarmantemente, auto antiguo fordHenry Ford, que por entonces era un anciano de 64 años, tomó otra decisión trascendente.

El modelo T sería suprimido y se cerrarían las fábricas durante casi un año, en el transcurso del cual se harían experimentos y se prepararía la producción de un nuevo coche, el “modelo A”.

El nuevo coche tuvo éxito durante un tiempo, pero la preeminencia de Ford se había perdido para siempre. Con la Depresión de 1929, las ventas del modelo A cayeron vertiginosamente y, en 1933, Ford vendió menos coches que General Motors o Chrysler General Motors ocupa desde entonces el primer puesto, que nunca ha perdido, entre los fabricantes de los Estados Unidos y del mundo.

La personalidad de Henry Ford continuó dominando la empresa Ford cuando el anciano fue asaltado por la senilidad. Se volvió cada vez más desconfiado con sus subordinados y concedía muy poca independencia a su único hijo Edsel —que había sido el presidente nominal de la compañía desde 1918—. La debilidad de Ford residía en la organización de su empresa, si es que puede llamarse “organización”. Desconfió de los “expertos” y desoyó continuamente las opiniones de ejecutivos especializados.

Teóricamente, cualquier empleo en Dearborn era asequible a cualquiera, pero lo’ cierto era que ningún empleo era seguro y yarios altos ejecutivos de Ford fueron despedidos. William Knudsen, que más tarde llegó a ser presidente de General Motors, sé marchó en 1921 durante uno de los clásicos arrebatos que Ford experimentaba ante un bache catastrófico. Esto era un intento de “limpiar” la organización —el personal administrativo quedó reducido a la mitad—, se redujeron costes de todo tipo, se comenzó a producir más a menor precio y se colocaron miles de coches sobre las espaldas de los desesperados vendedores. Charles Serenson, que había estado íntima mente relacionado con Ford durante cuarenta años, acabó siendo despedido.

LOS OTROS GIGANTES

Durante la vida de Ford la industria del motor se fue concentrando cada vez más y, desde su muerte, aún no lo ha hecho más. Las tres firmas más importantes del mundo son estadounidenses y su volumen de ventas es superior al de todas las demás firmas reunidas. Todas ellas operan a escala mundial, con filiales en varios lugares del mundo. En efecto, las compañías automovilísticas se contaron entre las primeras grandes multinacionales, ya que Ford y Sloan no tardaron en darse cuenta de que la proximidad de los mercados, el montaje local y la fabricación dentro de las barreras arancelarias, podía ser muy beneficiosa.

Ya en 1919, General Motors trató en vano de absorber la empresa francesa Citroen, e igualmente resultaron vanos sus esfuerzos para adquirir Austin y Morris en Inglaterra. Pero en 1925 pudieron hacerse con la pequeña empresa inglesa Vauxhall y, en 1929, adquirieron Adam Opel en Alemania.

La expansión mundial de los gigantes norteamericanos estaba en marcha. Incluso el Holden —“el coche propio de Australia”, como afirman los anuncios— es un producto de General Motors. Las empresas estadounidenses dominan la industria mundial del motor, pero, dentro de cada país en donde existe, ya sea como empresa nacional o como empresa multinacional, la industria está muy concentrada.

En Italia, por ejemplo, Fiat tiene un poder arrollador, pues controla tres cuartas partes del mercado interior, mientras que en Francia unas pocas empresas, Renault —que de hecho está nacionalizada—, Peugeot y Citroen, acaparan el sector. El enorme mercado inglés se halla en su mayor parte en manos de cuatro firmas, British Leyland, Ford, Chrysler y Vauxhall, mientras en Alemania, Ford, Opel y Volkswagen se reparten la casi totalidad del mercado.

Tal como se ha visto las firmas automovilísticas se han desarrollado, bien por crecimiento interno, como Ford, bien por adquisición y fusión, como General Motors. British Leyland fue el resultado en 1968 de la unión de la British Motor Corporation, casi en quiebra, con la boyante Leyland Motor Corporation, constituyendo una de las mayores empresas industriales inglesas. La misma British Motor Corporation había sidó el producto de la unión en 1951 de dos importantes empresas inglesas, Morris y Austin.

La Austin Motor Company, fundada en 1906, se adelantó cuatro años a la Morris, mientras Lanchester había fabricado ya en 1895 el primer motor de coche enteramente inglés. Pero fue la empresa Monis la que adquirió rápido predominio entre los fabricantes ingleses, siendo la primera entre todas las firmas inglesas en hacer la competencia a los gigantes norteamericanos.

Antiguas Autobombas Origen de los Incendios a Principios del Siglo XX

Antiguas Autobombas: Origen de los Incendios a Principios del Siglo XX

Las múltiples pequeñas causas de los grandes incendios
Cuando se llegue a generalizar la idea de que todo incendio afecta a cada uno de nosotros, entonces podrá decirse que empezará a disminuir la destrucción de nuestra propiedad por el fuego y a reducirse las pérdidas de vidas por este concepto. La mayor parte de los incendios tienen comienzos insignificantes y son debidos a descuidos.

De 18.757 incendios que hubo en la aglomeración urbana de Nueva York el año 1922 (22.631 en 1924), próximamente 13.300 fueron debidos a las causas siguientes:

Descuidos con cerillas encendidas….1.231
Juegos de niños con cerillas……, 677
Cigarros y cigarrillos…………. 2.140
Descuidos con bujías…………. 396
Descuidos con luces de gas, cocinas, etc……….. 828
Estufas y tubos de estufa al tojo. …… 1.079
Incendios de chimeneas……….. 868
Hogueras, fuegos de virutas, brozas, etc……. 3.315
Combustión espontánea de residuos oleaginosos………. 210
Aislamiento defectuoso de conductores eléctricos…. 791
Vapor de gasolina, bencina, etc….. 1775

Aunque las cerillas, cigarros y cigarrillos pueden ser el primer paso conducente a un incendio, el siguiente es, por lo general, una colección de desperdicios en la que es echado el cigarrillo o la cerilla. Para uno que esté informado del peligro que supone un montón de desechos, su existencia es fuente constante de ansiedad, pero el gran número de gentes que permiten la acumulación de residuos, son o ignorantes o criminalmente negligentes.

Uno que no conozca los suburbios de una gran ciudad, se encontraría allí con una situación verdaderamente asombrosa. Muchas construcciones en tales distritos son viejos cajones de madera que requieren únicamente una chispa para entrar en combustión.

En estos lugares, comúnmente, tienen su comienzo los grandes fuegos que arrasan las ciudades.

Hasta que el hombre haya progresado a tal punto que se crea protector de sus semejantes, continuarán existiendo tales construcciones destartaladas, porque la renta que producen esas viviendas arruinadas es infinitamente más grande que la utilidad desinterés del capital invertido en construcciones más habitables.

Las ordenanzas de construcción en las municipalidades progresivas prohíben la reconstrucción de tales estructuras, y obligan a los propietarios de fincas a hacer construcciones resistentes al fuego, sino incombustibles.

Mientras se une la madera en revestimientos interiores, no se podrán llamar las construcciones «incombustibles». La mayor parte de las llamadas así son sólo incombustibles en el sentido de que un incendio no perjudica seriamente el edificio.

En tales construcciones, todo el interior puede ser destruido, pero las paredes y la armadura quedan en pie. En riesgos mercantiles, el daño sufrido por la mercancía durante un incendio excede de la pérdida correspondiente al mismo edificio. Lo contrario sucede con las viviendas.

INICIOS DE SIGLO XX
FACTORES CONSTRUCTIVOS QUE PROVOCABAN INCENDIOS

Las casas deben construirse con materiales perfectamente incombustibles. Puesto que la construcción incombustible no es frecuente, la prevención del fuego debe cumplirse usando la menor cantidad posible de material combustible, y cuando se use de éste, debe ser tratado de modo que su combustión sea difícil y lenta una vez empezada.

La madera ha sido principalmente usada en Norteamérica para la construcción de viviendas, y su uso en el pasado se justificaba únicamente por su baratura y facilidad de manipulación. Debido a la extensiva explotación de las comarcas madereras y al creciente uso de la madera para otros fines, a más de combustible (tales como pasta para fabricación de papel), el coste de las casas de madera no es mucho más bajo que el de las de ladrillo y otros materiales de naturaleza incombustible.

Particularmente esto es cierto cuando se considera el coste de conservación durante un período de años, porque el ladrillo no requiere pintura, el seguro será menor y el coste de la calefacción de una casa de ladrillo es en todas partes de un cuarto a un tercio menor que en una construcción de madera. Además, en el caso en que el propietario tenga que vender la casa, una de ladrillo vale más que una de madera, en igualdad de las restantes condiciones.

No es inverosímil que veamos en un futuro próximo casas que prácticamente no contengan madera debido a la baratura del cemento, unido al trabajo artístico de que es ahora susceptible, y que la substituirá hasta para el adorno interior.

El techado de ripia es una amenaza, y va siendo lentamente desechado como cubierta. Muchas ciudades prohíben absolutamente la tableta en distritos apiñados, y para otros distritos se exigen en las reparaciones de los techos que excedan del 10 por 100 se hagan con substancias resistentes al fuego; otras ciudades obligan a substituir todos los techos de tabla por cubiertas resistentes al fuego, al cabo de diez o doce años.

A veces, los techos de ripia secos parecen haber sido construidos expresamente para recoger las chispas. En las proximidades de un gran fuego, no es raro ver doce o catorce techos de madera ardiendo al mismo tiempo.

La pizarra o el papel asfaltado con una superficie de piedra molida, aunque de un gasto ligeramente mayor en primer coste, rápidamente se amortizan por sí mismos disminuyendo gastos de conservación, seguro y otros semejantes Aunque un edificio sea incombustible exteriormente, puede dar entrada al fuego por los marcos de madera y las ventanas ordinarias. Una ventana de cristales alambrados (cristales que se hacen o sumergiendo en ellos alambre mientras están blandos y recalentándolo, o poniendo tela metálica de 25 milímetros entre dos láminas y calentándolo después), aun cuando quede rota por el calor conserva su forma y corta la llama.

Estas ventanas deben tener, naturalmente, marco metálico. Los cristales alambrados no son ornamentales, pero pueden ser usados en muchas ventanas de una construcción sin destruir la belleza arquitectónica. Las pinturas retardantes del fuego son útiles, particularmente, para retrasar la ignición de las superficies de madera, y son utilizables en colores apropiados para la decoración interior de las paredes. Convenientemente mezclada la lechada de cal, es un excelente retardador del fuego para usarlo en bodegas. Ninguna casa de madera debe estar sin un extintor de incendios portátil.

Estos pueden comprarse de distintas formas por pocos dólares, y son muy eficaces para extinguir pequeños fuegos, que de otro modo, degenerarían en grandes. Cuando no se tienen a mano estos aparatos, el procedimiento usual es correr al poste de alarma de la esquina y avisar al servicio de incendios. Entre tanto, una corriente de la ventana abierta ha convertido en llama lo que podía haber sido únicamente una cortina de fuego. Personas que tienen excesiva calma frente a otros peligros, a veces son las más atolondradas en presencia del fuego.

Cuando se usan lámparas y estufas de petróleo, debe ser instalado el mechero de seguridad, que extingue automáticamente la llama en el caso de una caída. El sobreprecio de, estos mecheros es insignificante.

Volviendo otra vez a las construcciones incombustibles, la opinión de los técnicos sobre la prevención del fuego, es que el uso de la madera debe reducirse al mínimo. Quizá veamos algún día las casas vaciadas en moldes de cemento. No cabe duda que este procedimiento conducirá a una repetición de modelos y a una apariencia uniforme, que no será completamente satisfactoria para nuestros gustos individuales, pero la mayor seguridad nos compensará con creces de la falta de belleza arquitectónica.

Se han hecho aparadores, armarios, guardarropas y otros muebles que, generalmente, se hacen de madera, de cemento coloreado, y se les ha dado una superficie pulimentada que les da aspecto verdaderamente artístico. Tampoco es raro el uso de mobiliario de metal en las oficinas.

La madera es necesaria para el papel, productos químicos, el celuloide, la seda, las traviesas de los ferrocarriles, los postes telegráficos, etc., y nuestros bosques se van agotando rápidamente. El cemento se fabrica con materiales que existen en suficiente cantidad para satisfacer la demanda durante todo el tiempo que el hombre pueda vivir en la Tierra.

La construcción de grandes edificios para oficinas con la armadura de acero, a primera vista puede suponerse una estructura incombustible, pero la experiencia ha demostrado que si hay contenido inflamable en tal construcción, puede causar, en caso de un gran incendio, el hundimiento de la armadura de acero.

El acero desnudo y sin protección es sumamente peligroso en caso de incendio. Al rojo sombra pierde el acero casi la mitad de su resistencia a la tensión, y se encorva por efecto de cualquier peso, produciéndose así el hundimiento. Las estructuras metálicas deben ser protegidas convenientemente con materiales incombustibles, para hacerlas seguras en caso de incendios. Es inconcebible la masa confusa en que puede convertirse una armadura de acero que no haya sido protegida del fuego convenientemente, has fotografías pueden dar una idea del destrozo, pero sólo es posible formarse idea completa de él viendo el efecto de un gran incendio en un edificio con armadura de acero. Las condiciones de resistencia al fuego de las construcciones de hormigón se vieron palpablemente en el incendio del taller de Edison en West Orange

efectos del fuego sobre el acero en la construccion
EFECTOS DEL FUEGO SOBRE COLUMNAS DE ACERO

(Nueva Jersey), en diciembre de.1914, no obstante de que los siete edificios de hormigón armado atacados por el fuego eran los primeros de ese tipo, y que algunas características del proyecto y construcción no estaban de acuerdo con la moderna práctica. Aunque alguna de estas construcciones estuvo expuesta a intensa temperatura, ninguna tuvo que ser demolida completamente para reconstruirla, y todas ellas fueron restituidas a su servicio en un tiempo relativamente corto.

viejo carro autobomba para apagar incendios

autobomba automatica

autobomba para apagar incendios a caballos

Bomba de incendio autopropulsora

ataque masivo de bomberos para apagar incendios

vieja automboba

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Fuerza Motriz Tomo II W.M. Jackson, Inc.