Auxilios de Hemorragias

Como actuar ante una emergencia Primeros Auxilios Estado de Shock

Como actuar ante una emergencia Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: ESTADO DE SHOCK

primeros auxilios

Estado de Shock:

El shock aparece en enfermedades y en accidentes como quemaduras, golpes, hemorragias, intoxicaciones. Se manifiesta como depresión de las funciones vitales causada por un insuficiente aporte circulatorio.

Los síntomas del estado de shock son: respiración superficial e irregular; piel húmeda, fría y con una palidez grisácea; cianosis (coloración azulada de la piel); pulso rápido y débil; sed; náuseas con o sin vómitos, y presión arterial baja. Estos síntomas pueden estar acompañados por pérdida de la conciencia.

cuadro sintomas estado de shock

Para disminuir el estado de shock, ponga al enfermo acostado boca arriba, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo o las piernas elevadas aproximadamente veinticinco centímetros. (En caso de traumatismo de cráneo o lesión de tórax con dificultad respiratoria, la cabeza y los hombros deben estar levemente elevados.

Si hubiera fractura de cráneo, la cabeza no debe moverse.) Cúbralo con una manta liviana para evitar que se enfríe. No lo arrope demasiado porque el calor también es contraproducente. Tranquilice al accidentado y manéjelo con delicadeza, porque el dolor contribuye a aumentar el estado de shock.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos Aprender Primeros Auxilios

Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos
Aprender Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: LOS CUERPOS EXTRAÑOS

 primeros auxilios

Ahogamiento:

Cuando haya que socorrer aun ahogado lo más urgente es iniciar la reanimación con la respiración boca a boca para evitar las secuelas irreversibles de la falta de oxigenación.

Es necesario realizar las tareas apenas se lo Haya rescatado. La reanimación cardiaca a través del masaje debe iniciarse sólo con el paciente en posición óptima y si se posee la certeza de que no tiene pulso.

Si el accidentado estuviera tiritando tampoco se puede realizar el masaje.

Desvanecimiento
El desvanecimiento sobreviene como consecuencia directa de una disminución en la irrigación cerebral.

La persona puede estar bien, pero de pronto se siente débil, palidece, pierde parcialmente la posibilidad de oír y de ver.

Sufre una lipotimia y llega a no poder mantenerse erguida.

Las causas más frecuentes son el ayuno prolongado, la convalescencia de una enfermedad, la permanencia en posición de pie durante largo rato, el embarazo.

También es común en las personas que adolecen de trastornos en la presión arterial. En estos casos deben evitarse los cambios de posición.

También puede tener origen psíquico y producirse ante la presencia de algo desagradable, como ver sangre o sufrir una experiencia dolorosa.

El desmayo o desvanecimiento no reviste gravedad y la recuperación es rápida.

El único problema que se nos puede presentar es identificar la causa.

Las personas que padecen desmayos con frecuencia reconocen los síntomas que los anuncian (mareo, debilidad).

Si el desvanecimiento se produce por ausencia de irrigación sanguínea del cerebro, la primera medida consiste en adoptar una postura que facilite la irrigación, manteniendo la cabeza más baja que el resto del cuerpo.

Acueste al desvanecido y póngale bajo las piernas algo que las eleve.

Si no fuera posible, manténgalo sentado con la cabeza entre las piernas.

Déle indicaciones para que inspire profundamente.

Aflójele todo aquello que pueda oprimirlo y que interfiera en la circulación: cinturón, corbata, faja. Una vez que recupere el sentido, debe levantarse lentamente, evitando movimientos bruscos.

Cuerpos extraños en ojos, oídos o nariz

En general es preferible abstenerse de cualquier intento de extraer cuerpos extraños, porque lo más habitual es empujarlos hacia adentro y, consecuentemente, dañar el órgano donde se han alojado.

Tratándose de los ojos, si lo que se ha introducido no está clavado, siga estos pasos:

• Busque un lugar con muy buena iluminación y abra el ojo de la persona afectada.
• Tire del párpado inferior. Si la partícula que molesta está allí, sáquela valiéndose de una
gasa estéril o de la esquina de un pañuelo limpio.
• Si está en el párpado superior, debe lograr que éste se doble dejando al descubierto el globo ocular. Para lograrlo, ayúdese con un instrumento largo, fino y no cortante. Apoyelo sobre el mismo párpado y paralelo a él y tire de las pestañas hacia arriba.
• Luego, proceda con la gasa o el pañuelo como en el caso anterior.

Si el objeto está clavado, coloque una gasa estéril sobre los dos ojos para evitar el movimiento de ambos, y concurra a un hospital o consulte a un oftalmólogo.

Si un objeto extraño se introduce en el oído, no intente sacarlo por medio de horquillas, palillos de dientes u otro elemento improvisado.

Tire suavemente hacia atrás el lóbulo de la oreja e incline la cabeza hacia ese mismo lado, sacudiéndola para ver si es posible que el objeto extraño se desprenda.

Si se trata de una semilla, existe el riesgo de que se hinche con la humedad. Para evitarlo, coloque un algodón con alcohol o unas gotas del aceite que se usa para el aseo del bebé También se pondrán unas gotas de aceite si penetró un insecto; el objetivo es llenar el conducto auditivo para expulsarlo.

Finalmente, es muy común que un niño se introduzca una semilla o una cuenta de collar en la nariz. En estos casos se tapa la fosa nasal libre y se pide al niño que expulse el aire con fuerza a través de la fosa obstruida.

ahogamiento, primeros auxilios

Pasos: Coloquese detrás del paciente inconciente, de rodilla o parado, pase una mano por la cintura de manera que su puño quede entre las costillas y el ombligo, con el pulgar dirigido hacia adentro y en contacto con el cuerpo.

Coloque la otra mano sobre la primera y ejerza una fuerza hacia adentro y hacia arriba con el fin de expulsar rapidamente el aire de los pulmones de la víctima. Si no se desostruye, repita 3 veces mas esta maniobra.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Hemorragias Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Torniquetes

Hemorragias Primeros Auxilios
Técnicas de Emergencia – Torniquetes

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A UNA HEMORRAGIA

primeros auxilios

Hemorragias:
La tensión arterial es la fuerza de la sangre al presionar las paredes de las arterias. Si perdemos sangre, el caudal que circula por nuestros vasos será menor y, por lo tanto, habrá una disminución de la tensión. Esta merma estará en relación con el volumen de líquido perdido.

En caso de hemorragia, primero quite o corte la ropa para poder ver la herida con facilidad. Si la lesión está en el brazo o en la pierna y no hay sospecha de peligro, eleve la extremidad por encima del nivel del resto del cuerpo. Utilizando una compresa estéril o una venda limpia, o recurriendo a un trozo de tela higienizado si no dispusiera de los otros elementos, comprima firmemente la herida con los dedos o con la palma de la mano, tratando de mantener la presión. Este procedimiento es muy efectivo para el control de la hemorragia. Al oprimir procure que los bordes de la herida no se separen sino que más bien se unan.

Cuando haya logrado detener el sangrado, procure aproximar los bordes de la herida colocando una tira adhesiva, superponga varias capas de gasa y sostenga todo por medio de una venda. Esta debe estar apretada pero sin hundirse en la carne, para evitar hinchazón, pérdida de pulso o cambios de coloración de la extremidad por debajo del lugar comprimido.
Existe una medida muy delicada que solamente puede usarse como último recurso, cuando una hemorragia pone en riesgo la vida de la víctima: se trata del torniquete.

La más común de las hemorragias es la nasal, o epistaxis Aunque muchas veces provoca alarma por la persistencia O intensidad de la pérdida de sangre, por lo general es benigna y aparece como consecuencia de una lesión producida en los capilares (vasos diminutos que integran las últimas ramificaciones del sistema circulatorio). Estas hemorragias se controlan favoreciendo la coagulación espontánea, para lo que suele ser suficiente presionar la nariz del accidentado entre el pulgar y el índice durante diez o quince minutos.

Otro procedimiento consiste en introducir en la nariz una gasa doblada en forma de acordeón, que presiona y absorbe a la vez. Mantenga al enfermo sentado y comprima la nariz entre el pulgar y el índice durante seis minutos. Suelte la nariz poco a poco y no quite la gasa durante varias horas, porque al sacarla puede interrumpir la coagulación y provocar nuevamente la hemorragia.

Existen también hemorragias internas. Aunque no son visibles, éstas revisten gravedad porque aparecen como consecuencia de un traumatismo importante de abdomen, tórax o región lumbar.
Las manifestaciones externas que pueden ayudarnos a detectar una hemorragia de este tipo son: palidez, sed, desvanecimiento, piel fría y húmeda, respiración superficial e irregular, pulso rápido y débil.

En caso de lesión de los pulmones, aparece tos con expectoración de sangre; si fuese del estómago, se pueden presentar vómitos de sangre; y si hubiera hemorragia intra craneal la víctima padecería sopor, convulsiones o parálisis.

Cuando en un accidentado aparecen algunos de los síntomas señalados y existe sospecha de hemorragia interna, es urgente solicitar atención médica. Mientras espera, asegúrese de mantener a la persona tranquila e inmóvil. Deje la descansar sobre la espalda, recostada, para facilitarle la respiración. Evite que se exponga a enfriamientos y que algo pueda obstruir sus vías respiratorias. Si el accidentado vomita, gírele la cabeza hacia un costado y manténgalo en esa posición.

PUNTOS DE COMPRESIÓN DE ARTERIAS:

puntos de compresión


La hemorragia de una arteria importante debe ser cortada inmediatamente. Incluso antes de la colocación del torniquete, es indispensable comprimir la arteria con el pulgar o con el puño, entre el corazón y la herida. Para ello es preciso conocer el trayecto de las arterias y los puntos en los que se las puede comprimir contra los huesos.

Punto de comprensión del cuello
En las hemorragias de arterias del cuello, a fin de no impedir la respiración, se apoya con el pulgar sobre la carótida, de delante atrás, sin apoyar sobre la tráquea.

Punto de comprensión de la clavícula
Se utiliza en hemorragias producidas por una herida grave en la axila o en el brazo, a la altura del hombro. La arteria sale del tórax por detrás de la clavícula: se la comprime contra la primera costilla, apretando con el pulgar, de abajo arriba, dentro del hueco de la clavícula.

Punto de compresión de la axila
En hemorragias de la parte superior del brazo. La arteria pasa por la concavidad de la axila: comprimirla contra la cabeza del húmero, apretando a ambos lados con los pulgares.

Punto de compresión del brazo
En hemorragias de la parte inferior del brazo: comprimir la arteria contra el húmero, en la cara interna del brazo, apretando con el pulgar por debajo del bíceps.

Punto de compresión de la ingle
Hemorragias de la parte superior del muslo: la arteria sale de la pelvis en el pliegue de la ingle. Comprimir con el puño en el centro del pliegue, con el brazo en posición vertical.

Punto de compresión del muslo.
Empleado en hemorragias de la parte inferior del muslo. La arteria femoral desciende por la cara interna del muslo: comprimirla con el puño, con el brazo vertical, a lo largo del fémur.

COLOCACIÓN DE UN TORNIQUETE
El torniquete puede improvisarse con objetos o prendas no elásticos: una corbata, un pañuelo, etc.

Antes de todo, comprobar si la hemorragia procede de una arteria o una vena: si se trata de una vena, la sangre, de color oscuro, fluye lentamente; si es un artera, la sangre mana a borbotones y es muy roja.

El torniquete se coloca por encima de la herida si se trata de una arteria; por debajo, si se trata de una vena. Mientras, se mantiene la compresión.

Una clásica técnica para hacer un torniquete

tecnica de torniquete clasicatecnica de torniquete

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Picaduras de Arañas, Escorpiones Tecnicas de Primeros Auxilios

Picaduras de Arañas, Escorpiones Tecnicas de Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: PICADURAS DE INSECTOS

primeros auxilios

Picaduras:
Las picaduras provocan temor, sobre todo en los niños. Además pueden producir picazón y molestias, pero en la mayoría de las personas no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

La picadura de avispas y abejas produce dolor, comezón, enrojecimiento y edema. Como dejan el aguijón clavado con los sacos de veneno adheridos, lo más urgente es extraerlo, pero no conviene hacerlo con los dedos porque al apretarlo se corre el riesgo de modular más veneno. El procedimiento más seguro es raspar suavemente la superficie de la picadura con la uña hasta desprenderlo de la piel.

Para calmar el dolor y la comezón son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol o la aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Para calmar el dolor y la comezón Son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol ola aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Las arañas, en su mayoría, no son capaces de perforar la piel de una persona, aunque existen algunas, como la Viuda negra, que están dotadas de glándulas ponzoñosas capaces de inocular veneno a través de conductos ubicados en la parte frontal de la a cabeza. Este tipo de arañas vive fuera de las casas habitadas: se alojan debajo de piedras o en trozos de materiales abandonados. Tampoco son agresivas, pero atacan cuando se toca su telaraña.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las piernas e hinchazón del lugar de la picadura. Aunque los casos fatales son excepcionales, conviene seguir los siguientes pasos:

• Lave la herida con soluciones antisépticas, como alcohol o agua oxigenada.
• Haga sangrar la herida, para que arrastre en su salida la sustancia inyectada.
• Coloque un torniquete por encima de la herida.
• Suministre al afectado té o café cargado.
• Consulte al médico.

Respecto de los reptiles, existe una gran variedad de culebras que son inofensivas. Entre las serpientes, en cambio, encontramos algunas que son venenosas, como la de Cascabel. Para poder reconocer una serpiente venenosa hay que observar la mandíbula superior, donde tiene los característicos colmillos. A veces es difícil distinguir entre las serpientes que son venenosas y las que no lo son. Las primeras suelen tener pupilas elípticas, un surco facial entre el ojo y la nariz, y colmillos.

Las serpientes no venenosas tienen pupilas redondas y carecen de surcos y de colmillos.
La picadura de una serpiente venenosa toma un color azulado y se hincha progresivamente. En el lugar de la mordedura suele quedar la marca de los colmillos y se experimenta un ardor quemante y adormecimiento.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las dor quemante y adormecimiento. El veneno produce disminución de la presión, hormigueo en los músculos faciales, convulsiones, dificultad respiratoria. En estos casos recurra a las siguientes medidas:

• Avise urgentemente al médico.
• Desinfecte la herida utilizando solamente agua y jabón.
• Succione la herida y escupa lo succionado. Si su boca no tiene ninguna herida, esta maniobra no implica peligro porque el veneno no se absorbe por las mucosas. Lo mejor es lograr que de la picadura salga sangre porque arrastra el veneno hacia afuera.
• Mantenga al enfermo acostado y quieto para no activar la circulación. No le suministre estimulantes.

Como solución extrema, puede realizarse un torniquete, en cuyo caso debe registrarse la hora en que se aplicó y buscar atención médica urgente.

Araña al Acecho

Escorpión en posición de ataque

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE PICADURAS

picaduras
■ Picaduras de arañas y de garrapatas. Por lo general, basta con aplicar compresas frías de agua con amoníaco o alcohol sobre la zona afectada. Si la picadura presenta un aspecto muy hinchado o sube la fiebre, resulta indispensable consultar al médico. En la medida de lo posible, conservar la araña a fin de permitir su identificación.

■ Picadura de abeja. Sacar el aguijón con unas pinzas de depilación o con una aguja, tras haberlas desinfectado al fuego o con alcohol de 90 °. Procurar no apretar la picadura, para no reventar la bolsa de veneno que se encuentra en el extremo del aguijón. Lavar con agua y jabón, y poner sobre la picadura una gota de alcohol o de vinagre.

■ Picadura de avispa. La avispa no deja el aguijón clavado. Basta con poner un poco de alcohol o de vinagre sobre la picadura. Si las picaduras son numerosas, o se encuentran situadas en los labios o en el interior de la boca, consultar al médico.

■ Picadura de mosquito. Lavar la picadura con agua y jabón y poner un poco de vinagre o un antiséptico.

■ Picadura de escorpión. Si el aguijón ha quedado clavado en la carne, sacarlo con precaución, y lavar la picadura con agua y jabón. Aunque la picadura de escorpión no es mortal en nuestras latitudes, consúltese al médico al menor signo de fiebre.

■ Picadura de peces venenosos. Algunos peces producen picaduras muy dolorosas, que pueden provocar graves reacciones en el organismo. Mantener a la víctima acostada y llamar al médico si se considera necesario. Mientras éste llega, bañar con agua caliente la zona afectada. Si se trata de una picadura de erizo de mar, sacar los pinchos.

■ Picaduras de pulgas y piojos. No son peligrosas en una persona limpia, pero pueden desencadenar epidemias de peste o tifus en determinadas condiciones de vida (hacinamiento, etc.) en las que no se respetan las reglas de la higiene.

Si se trata de una picadura ocasional, basta con aplicar un poco de alcohol.

Heridas leves
Toda herida, por mínima que sea (arañazo, cortadura, erosión) debe ser desinfectada y cuidada inmediatamente. No hay que olvidar que la tierra y otras muchas cosas (clavos, astillas, etc.) pueden ser portadoras del bacilo del tétanos. Siempre es conveniente, si nos hemos vacunado no hace más de cinco años, administrar una dosis recuerdo de la vacuna.

De cualquier modo, limpiar la herida con una compresa (no con algodón) y jabón líquido o agua oxigenada, procediendo desde el centro hacia fuera. Extraer los posibles cuerpos extraños (arena, etc.). Aplicar mercu-rocromo con una compresa y dejarla al aire, a menos que la herida supure o sangre. Si no se consigue detener la hemorragia, aplicar unas compresas sujetas con una venda o un esparadrapo. Cambiarlas cada dos días, a fin de facilitar la cicatrización, teniendo cuidado al despegarlas. Si aparecen signos de inflamación (hinchazón, enrojecimiento), aplicar compresas calientes de agua con alcohol sobre la herida.

Heridas graves
Son extensas, profundas y desgarradas, e interesan regiones vitales (tórax, abdomen, espalda, ojos). Precisan de la intervención urgente del médico. Mientras tanto, tender al herido y mantenerlo abrigado con una manta. Cubrir la herida con compresas esterilizas y una venda más o menos apretada, según la importancia de la hemorragia.

■ Heridas en el abdomen. Tender al herido con la cabeza baja y las rodillas flexionadas. Cubrir la herida con un paño limpio sujeto con un vendaje. No tratar de extraer posibles objetos causantes del accidente: sólo el médico o el cirujano podrán hacerlo sin riesgo de agravar la lesión.

■ Heridas en la espalda. El mismo procedimiento.

■ Heridas en los ojos. Mientras se espera la llegada del médico, mantener al herido con la cabeza baja y cubrir la herida con una compresa esterilizada.

■ Heridas en el tórax. Aplicar compresas esterilizadas sobre la herida, sujetándolas con una venda poco apretada. Transportar al herido en posición semiacostada o echado sobre el lado herido, con la cabeza levantada para evitar la asfixia.

■ Heridas en el rostro. Mantener al herido tendido sobre un costado, con la cabeza sobre una almohada improvisada y vuelta hacia el suelo, para impedir que se ahogue con la sangre. Si tiene dificultad para respirar, mantenerle la boca abierta con un pañuelo enrollado, asegurándose de que no obstruye el paso del aire ni que el paciente puede tragarlo.

picadura de arañas

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Ver: Accidentes Con Animales

Ver: Muerte de las Abejas Al Picar y Uso de Venenos Como Defensa

Mordeduras Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

Mordeduras Primeros Auxilios Técnicas de Emergencia

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A MORDEDURAS

primeros auxilios

Mordeduras:
Es importante que los niños aprendan desde pequeños a incluir en su mundo a otros seres vivos como las plantas y los animales. La interacción con su medio les permite enriquecerse emocionalmente, aprender a respetar otras formas de vida e incorporar pautas de cuidado. La presencia de un animal en la casa otorga la oportunidad de que el niño comience a asumir responsabilidades de un modo natural y agradable.

Para no correr riesgos, el niño debe aprender a reconocer que ellos tienen derechos que deben ser respetados. Tiene que evitar contactos con animales desconocidos, enfermos o heridos. No debe tratar de separarlos si están peleando, aunque sea su mascota la que esté involucrada. Tampoco debe acercar su cara a un animal ni darle alimentos en la boca o molestarlo mientras duerme o come. Es conveniente que se abstenga de correr, patinar o andar en bicicleta cerca de un perro.

Si un animal extraño le provoca temor, deténgase y háblele con calma, observe qué hace y permita que lo olfatee. Si el animal se acerca, no le dé la espalda. Tampoco trate de ahuyentar a puntapiés o con los puños a un perro que ladra. Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica.

Aunque desde 1981 hasta hoy no se hayan registrado casos de rabia en la Ciudad de Buenos Aires, siempre que un perro desconocido haya ocasionado una mordedura debe ubicarse al dueño del animal y observar la evolución de éste.

Según las autoridades del Instituto Luis Pasteur, las campañas de prevención resulta son eficaces y, por lo tanto, hace más de una década que la rabia ha sido controlada en nuestra ciudad. Sin embargo, alertan sobre el peligro de las mordeduras de murciélagos. Aunque parezca sorprendente, este animal es actualmente portador de la enfermedad.

Desde hace más de medio siglo se registran muertes de seres humanos por rabia, cuya transmisión se atribuye al contacto de las víctimas con murciélagos. En nuestro país se han detectado animales infectados con el virus.Si bien los datos no resultan alarmantes (porque el contacto con estos animales sucede con poca frecuencia), conviene conocer las precauciones necesarias para protegerse, sobre todo en aquellas zonas de la ciudad en las que los murciélagos suelen agruparse formando colonias. No ataque a un murciélago, especialmente cuando aparece de día: puede ser señal de enfermedad. Si encuentra a uno de estos animales caído, no lo toque.

Aleje a los niños y alértelos sobre la enfermedad que pueden transmitir. En caso de hallar murciélagos vivos, enfermos o muertos, comuníquese con el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur.

Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica. Las picaduras en la mayoría de los casos no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

mordedura de una serpiente

PARA SABER MAS…

Pese a su reputación a veces aterradora, sólo el 15 por ciento de las aproximadamente 3.000 especies de serpientes de todo el mundo es venenosa, con mordeduras que justifican un tratamiento de emergencia médica. Muy pocas presentan un peligro grave para los adultos que gozan de buena salud. No obstante, estos animales, generalmente tímidos y huidizos, atacan cuando se sienten amenazados, por lo tanto la clave para convivir a salvo con ellos es el respeto.

Si ve una serpiente…

  1. Deténgase y retroceda lentamente.
    Por lo general, una serpiente enroscada puede alcanzar hacia adelante alrededor de la mitad de la longitud de su cuerpo cuando ataca, lo que puede suceder si se siente amenazada. No intente acercarse para verla mejor.
  2. Elúdala con cuidado. Si una serpiente obstruye el camino, desvíese 10 metros o más. Avance despacio y en caso de que la serpiente se mueva, obsérvela con cuidado. 3. Abandone el lugar. Si hay una serpiente entre usted y su vehículo o su campamento, primero aléjese a una distancia prudencial de 10 metros aproximadamente. Si la serpiente no se mueve, incítela a que lo haga tirándole un puñado de tierra o algunas ramitas. Apunte cerca de la serpiente de modo que se aleje de usted y los objetos, en lugar de ir en su dirección.
  3. Huya. Aléjese de la serpiente. No trate de matarla o de atraparla pero mírela bien para poder describirla después. Una identificación detallada podría salvarle la vida en lo que respecta a sueros antiofídicos.
  4. Conserve la calma. Cuanto más rápido lata su corazón, más velozmente se transportará el veneno por todo su cuerpo. Trate de mover el área afectada lo menos posible y de mantenerla ligeramente levantada. Si está con alguien que ha sido mordido, haga todo lo que pueda para calmarlo y para que mantenga quieta la extremidad afectada.
  5. No intente aplicar primeros auxilios. No coloque un torniquete ni corte la herida y succione el veneno. Lo primero puede ser peligroso y lo último es ineficaz. No cubra la herida.
  6. Busque ayuda. Si está con alguien que lo puede ayudar y pueden trasladarse, vayan al hospital más cercano para que lo asistan. Si no tiene un medio de transporte o nadie que lo ayude, o si se siente mal inmediatamente, llame al servicio de emergencias. Describa la herida, los síntomas y dónde se encuentra. • Vende la herida. Si no se presentan síntomas adversos después de 24 horas, la mordida podría ser inofensiva: trate la herida para evitar que se infecte.

Perros agresivos
Los tratamientos hospitalarios por mordeduras de perro se incrementan año a año. Algunas razas son más agresivas y los ataques suceden con más frecuencia en situaciones urbanas, donde la gente convive con estos animales. La mayoría de las mordeduras en los niños es de sus propios perros. Aprenda a leer el lenguaje corporal de los perros y sepa cómo proceder si se enfrenta con un animal agresivo.

Qué hacer ante el ataque de un perro
1. Mantenga la calma. Si usted demuestra miedo, el animal se sentirá más confiado y aumentará la posibilidad de que lo ataque.

  1. Busque un lugar seguro. Localice un vehículo o un edificio y aléjese lentamente del animal, moviéndose hacia el lugar elegido. Puede pedirle ayuda a alguien. También, utilizar algo para protegerse, como una silla, o subirse a algún mueble.
  2. Distraiga al animal. Busque un objetivo alternativo. Láncele un bolso o una prenda. Si esto funciona, comience a alejarse lentamente.
  • Quédese quieto. Si no puede escapar, quédese quieto, cierre los puños y deje los brazos al costado del cuerpo. Aléjese del perro y evite mirarlo, pero manténgalo en su visión periférica. Sea paciente. Los perros suelen tener un lapso corto de atención y se marchan pronto si usted no los desafía.
  • Protéjase. Si el perro lo derriba, coloque las manos detrás del cuello y cúbrase las orejas con los brazos para protegerse el rostro. Quédese quieto y es probable que el perro pierda interés. Defenderse sólo aumentará el enojo del animal.

Si lo mordió un perro…
• Aplíquese primeros auxilios. Detenga la hemorragia y limpie las heridas, pero también busque asistencia médica lo más pronto posible. No solo es común la infección, sino que la presión ejercida por las mandíbulas de un perro puede causar heridas internas y quebrar huesos.

  • Busque asistencia médica. Consulte a un médico de inmediato si no puede.

ALGO MAS SOBRE MORDEDURAS…
Mordeduras de perros o de gatos. Deben ser tratadas como las heridas: limpiar con agua y jabón, aplicar un antiséptico y cubrir con una compresa esterilizada.

Sin embargo, puede haber peligro de contagio de la rabia. Conducir a la víctima inmediatamente al centro antirrábico, hospital o médico más cercano, donde se le pondrá una inyección de suero antirrábico. Hacer que un veterinario examine al animal causante de la mordedura o, en todo caso, vigilar su comportamiento durante varios días. Si presenta alteraciones, avisar al médico, que procederá a administrar nuevas inyecciones de suero.

■ Mordedura de víbora. Llamar al médico lo más rápidamente posible: el suero antídoto debe ser inyectado cuanto antes.
Mientras llega el médico, desinfectar la herida, pero no succionar en ella, que de nada sirve, puesto que el veneno ya ha pasado a la sangre. Inmovilizar al herido, tendiéndolo con la cabeza baja, y colocar un torniquete no muy apretado por encima de la mordedura, para impedir una difusión rápida del veneno en la sangre. Darle a beber té o café (nunca alcohol).

Si no es posible el traslado rápido al médico, colocar el torniquete inmediatamente, hacer una infusión en la mordedura, lavar bien la herida y transportar al accidentado lo antes posible al hospital.

Si se está de vacaciones en una región en la que abundan las víboras conviene proveerse de suero antídoto y de una jeringa, de venta en farmacias.

cuadro sintesis morduras primeros auxilios

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Masaje Cardiaco Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

PRIMEROS AUXILIOS: MASAJES CARDÍACOS EXTERNO

Masaje cardíaco externo
Algunos accidentes graves como electrocución y ahogamiento pueden llegar a ocasionar un paro cardíaco. Los síntomas que permiten identificarlo son: ausencia de ruidos cardíacos; inconciencia; dilatación de las pupilas; presión arterial no registrable; falta de pulsación en las grandes arterias, y paro respiratorio.

Cuando se sospecha o es evidente la manifestación de un paro cardíaco, debe iniciarse la ventilación de los pulmones por medio de la respiración boca a boca —cuatro o cinco insuflaciones son suficientes— y proceder sin pérdida alguna de tiempo a proporcionar el masaje cardíaco.
La respuesta favorable al masaje se expresa en la presencia de pulso, en el color rosado de la piel, en la disminución del tamaño de las pupilas y en la mejoría de la presión sanguínea.

El masaje debe continuar hasta que se restauren la circulación y la ventilación espontáneas o hasta que el equipo de emergencia se haga cargo del paciente.

Cuando no exista la posibilidad de recibir asistencia médica, los intentos de Reanimación podrán suspenderse después de una hora de tratamiento si no hay ningún indicio de progreso ni recuperación de los signos vitales.

Si el accidentado es un lactante, ubíquese como se describió anteriormente, ponga verticalmente los dedos medio e índice en la posición central del pecho y comprima firmemente en dirección a la columna vertebral, con una frecuencia de ochenta a cien veces por minuto.

Cuando sea un niño .el afectado, coloque la palma de la mano izquierda en la línea media de la terminación del esternón y oprima hacia abajo en forma vertical. Empuje con fuerza con el brazo bien extendido. Repita la maniobra cincuenta a sesenta veces por minuto.

Con un niño en edad escolar se puede proceder como con un adulto, tomando la precaución de adecuar la fuerza de compresión al volumen y peso del niño.

masaje cardiaco externo

SECUENCIA DE PASOS PARA EL MASAJE

Coloque al paciente sobre una superficie plana y dura; el suelo es un lugar adecuado.
Arrodíllese junto a cualquiera de los lados del tórax. Si el paciente se halla sobre una superficie más alta, quédese de pie.
Acomode de la cabeza del enfermo extendiendo el cuello todo lo posible y llevando el maxilar hacia atrás para facilitar la respiración. Aplique la respiración boca a boca como se indicó.
Comprima el tórax iniciando el masaje cardíaco.
Aplique presión rítmicamente con las dos manos sobre la mitad inferior del pecho, manteniendo una frecuencia de ochenta a cien compresiones por minuto.

Cada quince compresiones torácicas se deben efectuar dos insuflaciones boca a boca. Si son dos las personas que están realizando las maniobras de reanimación, entonces se efectuará una insuflación cada cinco compresiones.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Como Actuar Frente a un Accidente Medidas de Primeros Auxilios

Como Actuar Frente a un Accidente
Medidas de Primeros Auxilios

INTRODUCCIÓN GENERAL: Curar, es decir cuidar el cuerpo humano cuando está enfermo, restablecer su equilibrio cuando ha sido destruido, ha sido siempre para el hombre una de sus mayores preocupaciones. En el curso de su lenta evolución, procediendo a través de observaciones y deducciones, el ser humano ha puesto a punto diversos métodos, primero para tratar las enfermedades y luego para prevenirlas.

Al conjunto de estos conocimientos y sus aplicaciones para combatir el dolor es a lo que hoy se designa con el nombre de terapéutica. Hasta una época reciente, se limitaba al estudio del sufrimiento físico y a los medios para remediarlo, sin tener en cuenta el estado psicológico del enfermo.

Esta limitación no era producto de la ignorancia ya que, desde Hipócrates, se describía el estado de la enfermedad al mismo tiempo que la conducta del enfermo.

Sin embargo, hubo que esperar hasta 1943 para que surgiese el término psicosomático, (del griego psukhe: alma, y soma: cuerpo) pronunciado por el inglés Halliday, que concretaría un método de entender la enfermedad, y por tanto su curación, uniendo el estado de la psique con el del organismo. Pero fueron sin ninguna duda los trabajos de Pavlov, y después los de Freud, quien estableció las bases de esta gran evolución que es el método psicoanalítico.

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LOS ACCIDENTES EN EL HOGAR:

La mayoría de los accidentes ocurren en el sitio que debería ser el más seguro, el hogar. En efecto, en cada uno de los cuartos existen elementos que pueden llegar a ser peligrosos cuando no se toman las precauciones necesarias para evitar riesgos.

Los accidentes hogareños más comunes son las intoxicaciones, las caídas, los problemas con artefactos eléctricos, las heridas y las quemaduras.

Las intoxicaciones se producen cuando penetran en el organismo sustancias tóxicas a través de diversas vías, como la digestiva, la respiratoria o la cutánea. En el hogar, éstas ocurren generalmente por ingestión de fósforos, detergentes, limpiadores de horno y de vidrios, insecticidas, fertilizantes para plantas, lavandina, alimentos en mal estado, etc., o también por la inhalación de pinturas, aguarrás, querosén y adhesivos, además de los gases que se desprenden de hornos, calefones, estufas, etcétera.

Las principales normas de prevención consisten en:

• utilizar con cuidado los productos peligrosos, evitando su ingestión, su inhalación o su mezcla (por ejemplo, la mezcla de lavandina y detergente desprende gases que afectan las vías respiratorias);

• etiquetar y alejar convenientemente de los chicos las sustancias peligrosas;

• controlar la correcta instalación de los artefactos del hogar (estufas, cocinas y calefones);

• cerrar las llaves de paso del gas cuando no se utilizan, y

• mantener una ventilación adecuada de todos los ambientes.

La ingestión de medicamentos constituye un capítulo aparte, en especial, el consumo sin control de aspirinas, que pueden causar hemorragias y úlceras, el de antibióticos que pueden ocasionar anemias, etc.

La base de la prevención es: no automedicarse; no utilizar los envases originales de los medicamentos para otros usos; rotular convenientemente los envases, alejarlos de los niños y preparar los medicamentos que deben ingerirse por la noche con anterioridad para evitar confusiones.

En cuanto a las caídas, han llegado a ser una de las causas más importantes de lesiones, que provocan desde traumatismos leves, como los esguinces -rotura total o parcial de los ligamentos que rodean la articulación-, hasta luxaciones y fracturas.

Para evitar las caídas, algunas normas de prevención son:

• no dejar objetos tirados en los pasillos;

• iluminar las escaleras;

• colocar alfombras de plástico en bañeras para no resbalarse;

• no encerar excesivamente los pisos;

• poner barandas sólidas en los balcones;

• cerrar los cajones y archivos una vez utilizados.

La corriente eléctrica puede acarrear serios problemas de salud a través de medidores, fusibles, enchufes, cables, etc. Algunas medidas de prevención importantes son:

• vigilar que los cables no estén pelados;

• cortar el suministro de energía eléctrica al cambiar lamparitas;

• no desconectar los equipos tirando del cable;

• proteger los tomacorrientes con tapas de seguridad;

• observar que todo artefacto eléctrico tenga descarga a tierra;

• no utilizar electrodomésticos con los pies mojados.

Las heridas son lesiones o traumatismos sobre un tejido.

• Las heridas punzantes, causadas por objetos puntiagudos como clavos, agujas, etc., varían su gravedad según la profundidad.

• Las heridas cortantes, causadas por objetos filosos como cuchillos, provocan hemorragias externas, es decir, la salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos.

• Las heridas contusas, causadas por objetos romos, generalmente afectan planos profundos de la piel, y pueden provocar hemorragias internas. El coágulo sanguíneo que se forma en la zona de la contusión se llama hematoma.

La principal norma de prevención para evitar todo tipo de heridas en el hogar es la atención y el cuidado en el uso de objetos que pueden provocarlas y el cuidado en alejarlos de todo contacto con los niños.

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Cuidar el cuerpo y el espíritu
Todos sabemos hoy en día que las afecciones orgánicas pueden repercutir sobre el humor, el carácter y el funcionamiento de la psique de una forma general. Es, por ejemplo, el caso del inválido que se hace irritable. Pero también es cierto a la recíproca: determinados trastornos psíquicos, unidos a la afectividad profunda del individuo, a sus conflictos inconscientes, se traducen por un deterioro del estado general, una lesión de ciertos órganos, un desajuste de ciertas funciones.

Sin embargo, hay que distinguir dos procesos patológicos. En el primero, el psiquismo no utiliza más que una función del organismo: es lo que ocurre en ciertas formas de obesidad: «Los problemas hacen engordar», se dice a menudo. No es exacto, pero hay que precisar que hacen engordar a aquellas personas que ya con anterioridad tenían propensión a ello. Las personas demasiado delgadas, por el contrario, tienen tendencia a adelgazar aún más cuando tienen preocupaciones.

En este caso, pues, la causa no es tan sólo psicológica. Además, existe un relevo entre la afectividad profunda y el organismo: es el hipotálamo, cuya contribución a la obesidad es esencial. En el segundo proceso, el psiquismo es la causa primera y única de la afección somática. Provoca por sí sólo úlceras, diversas reacciones alérgicas y muchos otros trastornos. Sería, sin embargo, inexacto hablar de enfermedades psicosomáticas (se emplea también la expresión neurosis de órgano) más que a este nivel.

Una concepción de la medicina
Es muy difícil encerrar lo psicosomático en un espacio muy pequeño. Como escribió el profesor Henri Ey: «No es una parte de la medicina, es una concepción de la medicina»

Las enfermedades de carácter psicosomático son impresionantemente numerosas: van desde las enfermedades de la piel al infarto de miocardio o la diabetes. Sin embargo, si bien el asma o la diarrea pueden ser de origen psicosomático no todas las formas de asma o de diarrea tienen este origen sistemáticamente.

Una misma afección puede tener tres orígenes y tres efectos posibles: una lesión corporal, un desorden psíquico, o un trastorno mixto. Definir el origen de un trastorno no es siempre fácil. Es, sin embargo, altamente probable que intervenga un factor psicosomático, aunque sólo sea secundariamente, en la mayor parte de las afecciones, incluso aunque sean, por ejemplo, de origen microbiano. De ahí la importancia de este tipo de medicina.

Los métodos de prevención de las enfermedades van desde simples precauciones en el hogar, como lavarse las manos, hasta las costosas campañas internacionales para erradicar enfermedades. Hasta el s. XIX había escaso conocimiento sobre cómo se propagaban las enfermedades y, en tiempos más remotos, la gente solía pensar que las enfermedades como la peste eran un castigo de la ira de los dioses. Ahora sabemos que la peste es una infección potencialmente mortal que se transmite al hombre a través de la pulga de la rata.

Las medidas de salud pública
La vivienda es una necesidad humana básica y desempeña un papel importante en la prevención de enfermedades. La promiscuidad en las condiciones de vida produce una rápida propagación de las enfermedades. Los arqueólogos han descubierto en los restos humanos hallados en asentamientos primitivos rastros de millones de parásitos y lombrices portadores de enfermedades.

A falta de sistemas de sanitarios y de desagüe, estas infecciones se transmiten fácilmente de una persona a otra. Hace dos mil años, los romanos se dieron cuenta de la importancia del suministro de agua potable y de los sistemas de alcantarillado, y en las ruinas de Pompeya aún se puede encontrar las fuentes, los retretes y alcantarillas.

Los sistemas que se ocupan de los excrementos humanos son esenciales, ya que se trata de una causa común de infecciones cuando no existe un medio para deshacerse de ellos. La fiebre tifoidea es un ejemplo, porque se propaga fácilmente si una tubería de desagüe averiada se filtra en el suministro de agua potable.

En Londres, hubo un brote de cólera en 1854 que se atribuyó finalmente a una fuente pública, la Broad Street Pump, que se había contaminado de esta manera.

La industrialización ha originado nuevos problemas de contaminación y de tratamiento de residuos. Los accidentes industriales pueden tener graves consecuencias en el medio ambiente, sobre todo los accidentes en fábricas de productos químicos o en centrales nucleares.

Los gobiernos imponen rígidas normas de seguridad para prevenirlos, aunque las catástrofes ocurridas en la fábrica de productos químicos de Bhopa en India en 1984, y en la central nuclear de Chernobil, Ucrania, en 1986, indican que estas normativas no siempre son a toda prueba.

Nube venenosa en Bhopa

Los efectos  de la radiactividad son particularmente duraderos y pueden producir diversos tipos de cáncer años después de la exposición de la radiación. Las personas que trabajan con sustancias peligrosas como la radiación, como los técnicos de rayos X en los hospitales, deben tomar precauciones para protegerse proteger a los demás.

¿COMO ACTUAR FRENTE A UN ACCIDENTE? Cualquier persona puede encontrarse en un accidente. Generalmente, se trata de situaciones sorpresivas. ¿Qué hacer? ¿Cómo hacerlo? Estas son preguntas que no se resuelven mágicamente. Por eso es mejor estar entrenados y para ello existen los primeros auxilios.

Se define como primeros auxilios a la técnica mediante la cual se proporciona la primera ayuda a un accidentado o a alguien con un súbito ataque. Esta ayuda debe brindarse hasta tanto intervengan profesionales médicos.
¿Cuáles son los objetivos de los primeros auxilios? Salvar vidas, evitar agravamientos o complicaciones de los accidentes y decidir la conveniencia o no del traslado del accidentado a un centro asistencial o aguardar en el lugar del hecho.

Auxilios en orden de prioridades
1. Verificar el estado de la respiración y si hay circulación (pulso). Si la víctima no respira o lo hace insuficientemente, se debe comenzar de inmediato con la reanimación respiratoria. Si no hay respiración ni circulación, se debe iniciar la resucitación cardiopulmonar.

2. Verificar si hay señales de hemorragia. En caso de presentarse, tratar de detener con el método más conveniente: puede ser mediante presiones o compresiones sobre las heridas, directamente con las manos o utilizando lazos.

El torniquete sólo debe utilizarse como último recurso porque si se lo aplica mal, puede ser la causa de la pérdida de un miembro.

3. En caso de presentarse pérdidas de conocimiento, colocar a la víctima con la cabeza más baja que el resto del cuerpo, con las piernas elevadas en 45° grados y los brazos en forma perpendicular al piso.

4. Verificar la existencia de fracturas u otras lesiones. Dr. presentarse estas, inmovilizar el miembro afectado aunque sólo sea una sospecha. No mover ni trasladar innecesariamente al accidentado.

VIDEO PRACTICO SOBRE LOS PRIMEROS AUXILIOS

PRESENTACIÓN PRIMEROS AUXILIOS PARA PC EN FLASH

Ver: Accidentes Con Animales