Banda: Soda Stereo

Grandes Bandas de Rock Argentinas Mejores Grupos de Rock Argentinos

Grandes Bandas de Rock Argentinas

• Banda Sui Generis

• Banda Seru Girán

• Banda Soda Stereo

• Banda Los Cadillac

• Banda Los Redonditos de Ricota

• Banda Los Auténticos Decadentes

• Banda Los Caballeros de la Quema

• Banda Los Abuelos de la Nada

UN POCO DE HISTORIA SOBRE ESA ETAPA
Orígenes del Rock:
Los años’60 y 70

Estos años se caracterizaron por importantes transformaciones en la familia nuclear, las relaciones entre padres e hijos y las relaciones de género. Los adolescentes de esta época expresaron la crisis de estas transformaciones por medio de la rebeldía y la euforia. Una de las maneras de expresar este estado de rebeldía fue el fenómeno de los movimientos musicales que se sucedieron en estos años.

El movimiento del rock que hoy conocemos se entroncó así con dos tendencias de esa época, que son algo contradictorias. Por un lado, con la idea de rebelión y protesta contra las instituciones tradicionales. En los orígenes del rock hay un conato de rebelión en contra de los roles familiares y las restricciones morales a las relaciones sexuales. A veces también existe una cierta ironía acerca del «estilo de vida burgués», que se definía por tener un trabajo estable en la oficina, una casa, un auto y una familia tipo.
Por ejemplo, Charly García y Mito Mestre decían en la canción «Aprendizaje«:

Aprendía ser formal y cortés
cortándome el pelo una vez al mes.
Y si me aplazó la formalidad,
es que nunca me gustó la sociedad.

El proyecto de vida burgués era considerado chato, mediocre y vacío por muchos integrantes de la generación de los ’60 y 70. Promovían la vida comunitaria, la sexualidad libre, la vuelta a la naturaleza viviendo en granjas y cultivando la tierra. También buscaban desarrollar nuevas formas de sensibilidad estética, exploraban las artes visuales, además de la música, y experimentaban con drogas como una manera de trascender los límites de los sentidos convencionales. Buscaban percibir el mundo a través de los efectos alucinógenos de diversas drogas.

La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers
En agosto de 1962, los Beatles hicieron su primera presentación en público en su ciudad, Liverpool. Sus integrantes: John Lennon, Paul Me Cartney y George Harrison habían trabajado en clubes nocturnos de Inglaterra y Alemania desde mediados de los 50 hasta que el productor Brian Epstein los descubrió en 1961. Epstein les cambió el tipo de vestuario, reemplazó al baterista por Ringo Star y lanzó una gran campaña de promoción que en menos de un año los llevó a la fama mundial.

Las canciones del grupo, mayoritariamente de Lennon y Mc Cartney, se destacaron por su gran calidad musical y por sus diferentes estilos, que iban de la balada al rock and roll, pasando por el twist y la música sinfónica.

bandas de rock nacional


(Versión Flash)

 

Según la mayoría de los críticos musicales, La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers (1967) es el mejor disco de los Beatles y uno de los mejores de la música contemporánea. Fue el primer «álbum conceptual», en el que todos los temas tenían relación entre sí. En él, el grupo incorporó música electrónica y una orquesta sinfónica.

La tapa del disco es una típica expresión del arte pop, en el que se emplearon técnicas como la fotografía, el collage y figuras de artefactos (como el televisor) y estatuillas baratas de «adorno». Allí aparecen, por ejemplo, los Beatles de cera que se encuentran en el Museo de Madame Tussot de Londres, junto con los auténticos, que lucen el uniforme de la banda. Aparecen además pensadores como Karl Marx; escritores como Edgar Alian Poe y Osear Wilde; actores como Charles Chaplin, Marylin Monroe y Marión Brando. A la derecha, sobre el sweater de una muñeca puede leerse «Bienvenidos los Rolling Stones», en referencia a la tradicional rivalidad con el grupo de Mick Jagger.
La fama de los Beatles no tenía fronteras y en todo e mundo su música influyó en los jóvenes que la hacían propia.
(ver la portada)

Hasta su separación, en 1970, el grupo apoyó los movimientos pacifistas y se opuso explícitamente a la guerra de Vietnam en sus declaraciones públicas y a través de canciones como «Dale una oportunidad a la paz».

GOBIERNOS MILITARES EN ARGENTINA: En Argentina hubo entre 1930 y 1983 varios golpes militares. El último de ellos, y el más sangriento, comenzó en 1976. Este último golpe fue el resultado de un conflicto profundo en nuestra sociedad que se desarrolló fundamentalmente a partir de la proscripción del peronismo en 1955. En este conflicto se dirimían los intereses de las clases obreras y de los sectores dominantes de la sociedad. En nuestro país, muchas veces la rebelión política y la rebelión estética y moral fueron simultáneas. Entonces también se unieron las formas de resistencia a estos cambios. Por ejemplo, usar el pelo largo y barba era sinónimo de adherir a una ideología revolucionaria. Por eso era frecuente que la policía arrestara y rapara a un joven que caminaba por la calle simplemente por el largo de su cabellera y por no afeitarse. El golpe militar que ocurrió en nuestro país en 1976 se relaciona con los conflictos políticos. Sin embargo, atacó también, y de una manera inusitada, muchos de los componentes estéticos y éticos de la cultura juvenil de esa época. Esto se debió a la asociación entre los ideales políticos del peronismo, el comunismo y la estética de los hipples. Por su parte los militares, por su propia formación, tenían una particular aversión al pelo largo, los pantalones vaqueros, la música rock y la vida bohemia de los jóvenes rebeldes.

LOS JÓVENES EN ARGENTINA: En nuestra región, muchos jóvenes aprovecharon los movimientos juveniles revolucionarios para expresar su rebeldía en contra de la sociedad burguesa a la que consideraban injusta. Cuando buscamos explicaciones para estas actitudes advertimos que tanto los hippies como los revolucionarios rechazan a la sociedad burguesa, pero mientras los primeros eran pacifistas, los segundos confiaban en lograr cambios mediante la fuerza de las armas.

Así fue como en los años ’60 y ’70 los jóvenes se volcaron masivamente a la participación política. Por ejemplo, proliferaron los centros de estudiantes en las escuelas secundarias y en las universidades.

Algunos jóvenes adherían a los ideales peronistas y buscaban propiciar el regreso de Perón al país y levantar la prohibición de su partido. Otros jóvenes, más inspirados en la gesta del Che Guevara, trataban de reproducir su movimiento en nuestro país. Todos estos procesos hicieron que el espíritu contestatario de los jóvenes se canalizara como una activa protesta política, que se mezclaba con la rebeldía cultural y estética que predominaba en Europa y los Estados Unidos.

Así, en la Argentina y en muchas otras partes de América latina, se crearon movimientos que resultaban de la fusión o mezcla de las diversas formas de protesta. Es decir, que la manera de «ser joven» en esos años usualmente surgía de una intrincada combinación de todas estas posiciones políticas, de la adhesión a nuevos códigos morales, y de la sensibilidad artística y musical. Por ejemplo, la moda de usar el pelo largo y la tendencia a expresar los ideales en canciones.

La ruptura con el modelo de familia nuclear, estable y con autoridad paternal, también fue cuestionada por toda esta generación, indistintamente de sus diferencias en relación con la lucha armada. La ruptura con mandatos morales que prohibían el ejercicio de la sexualidad hasta el matrimonio o discriminaban por las preferencias sexuales (homosexualidad) también resulta de las convicciones comunes de toda esta generación.

Pero es importante indicar que, más allá de estas coincidencias, existieron algunas diferencias entre los grupos juveniles. Algunos de estos movimientos se manifestaron, fundamentalmente, entre los sectores de la clase media universitaria, mientras otros involucraron más a sectores de clase obrera. En nuestro país, los grupos revolucionarios cercanos a la figura del Che Guevara convocaron a jóvenes estudiantes universitarios. El peronismo también convocó a jóvenes de estos sectores e involucró además a los obreros.

Lo mismo puede decirse de la estética rebelde de los movimientos musicales. Éstos fueron más aceptados entre los jóvenes de clase media urbana que en otros sectores de la sociedad. Claro que si bien esto fue así en los orígenes, con el tiempo, particularmente el rock argentino, convocó a más y más sectores de la sociedad, como por ejemplo el caso del Rock Chabón en los ’80 y ’90. Este género expresa la estética de los sectores de clase media baja y clases populares. Se vincula especialmente con la experiencia de jóvenes que viven en los bordes de la marginalidad, que no están tan claramente incluidos en los grupos más tradicionales como lo estuvo, por ejemplo, el grupo Sui Generis. Ejemplos de este género son La Renga y la controvertida banda Callejeros.

El efecto de las innovaciones de los jóvenes durante los años ’60 aún hoy influye en las prácticas de los jóvenes actuales. Que hoy a nadie le llame la atención que un varón use el pelo largo o que la juventud se identifique con ciertos estilos musicales, incluso con ciertas formas de consumir música —como ir a recitales callejeros—, es en gran medida el resultado de los cambios que introdujeron los jóvenes de los ’60.

La participación política en nuestras universidades (un fenómeno que no es común en muchas otras partes del mundo), y la adhesión a partidos políticos que ya no tienen consenso en algunas universidades y facultades el resultado de las tradiciones que se inauguraron en los años ’60.

Hacia fines de 1977, gran parte de los conjuntos de rock se disolvieron. Los principales músicos eligieron el camino del exilio. El movimiento de rock pareció apagarse entonces entre la música-disco, la moda «Travolta», el «chetismo» y el clima de algarabía y patrioterismo que inundaba al país «Campeón del Mundo».

Desde 1979 se operó una resurrección del rock nacional con el retorno de sus líderes históricos. Adquirió además, una función extra musical pues se constituyó en uno de los ámbitos privilegiados de oposición al régimen militar. Los contenidos de las canciones se volvieron más cuestionadores como en Canción de Alicia en el país, Inconsciente colectivo o José Mercado.

En los recitales, aparecieron cánticos contra el gobierno: «¡el que no salta es un militar!» y desde 1981, «¡Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar!» Cuando estalló la guerra de Malvinas, el movimiento de rock organizó el «Festival de la Solidaridad Latinoamericana». Se realizó en el estadio del club Obras Sanitarias de la Nación, de Buenos Aires, el 16 de mayo de 1982, con el doble propósito de ratificar su voluntad de paz y prestar algún tipo de ayuda material a los soldados.

He aquí un testimonio de ese festival que se transformó en el festival de la paz:
«Cuando León [Gieco] comienza a hacer sonar la armónica se produce un silencio muy especial en el estadio, es un silencio agazapado, deseoso. Y efectivamente sale la canción tan esperada que setenta mil gargantas se ponen a cantar… Sólo le pido a Dios…»

Fuente Consultada: AS Adolescencia y Salud Polimodal – Educación Secundaria Superior – Gagliardi-Martiñá-Míguez

Ver: Rock Internacional The Doors

Ver: Historia de The Pink Floyd

Sui Generis Grandes Bandas de Rock de Argentina Nito Mestre Charly

Sui Generis Grandes Bandas de Rock de Argentina
Nito Mestre y Charly García

Muchas cosas pasaron a lo largo de la vida de dos de los más importantes referentes del rock nacional. Estamos hablando de Charly García y Nito Mestre, quienes a pesar de los vaivenes de su existencia y de las realidades que ambos debieron enfrentar en conjunto y separados, lograron mantener una amistad que trascendió la música.

SUI GENERIS BANDA DE ROCK ARGENTINA

Basta como ejemplo de lo dicho recordar aquella reunión del grupo Sui Generis que se produjo en el año 2000, propiciada por García después de que Mestre sufriera las terribles consecuencias físicas y psicológicas de un accidente automovilístico que lo tuvo por protagonista.

Los años habían pasado, pero la amistad que los unía y el talento que siempre los caracterizó continuaban vivos.

Hoy, tanto García como Mestre son leyendas vivientes del rock argentino, y gracias a todo lo que han hecho juntos durante el período de la banda Sui Generis quedarán para siempre en los anales de la historia del rock, no sólo nacional, sino en representación de este género en habla hispana.

La historia de este emblemática duo comienza en 1969 cuando en los pasillos del Instituto Social Militar “Dr. Dámaso Centeno” se cruzaron dos jóvenes a los que no les gustaba el estudio y preferían pasar el tiempo abocados a la música, tanto a escucharla, como a interpretarla y componerla.

Ambos, Charly y Nito habían comenzado a explorar el maravilloso mundo de la música desde muy pequeños, y ya a sus 20 años eran expertos intérpretes, García en Piano y Nito en canto, guitarra y flauta.

Por supuesto que ambos eran miembros de agrupaciones musicales, que asiduamente se reunían a ensayar en alguna casa del barrio porteño de Caballito.

En aquella época, Charly pertenecía a la banda juvenil To Walk Spanish, mientras que Nito tocaba con la The Century Indignation.

Inmediatamente después de conocerse decidieron que debían hacer algo juntos, por lo que abandonaron sus respectivas agrupaciones y dieron lugar al nacimiento de Sui Generis, concepto expresado en latín, que traducido al castellano significa “único en su especie”.

Completaron el grupo algunos amigos más, y se sumaron Alberto Rodríguez en la batería, Alejandro Correa en el bajo, que posteriormente sería reemplazado por Rolando Fortich, Juan Bellia en guitarra y Carlos Piegari en guitarra y voz.

Mientras tanto, Charly se encargaba del piano y ponía voces que se escuchaban a dúo con la de Nito Mestre, quien además interpretaba la flauta.

Eso fue en un principio, cuando se trató de agrupación, pero con el paso del tiempo Sui Generis que había nacido como banda pasó a constituirse en un dúo, después de que sólo quedarán García y Mestre luego de la deserción del resto de los músicos.

En el circuito musical no tardaron en convertirse en una de las bandas más aplaudidas por el público del ambiente underground. Sin embargo, García y Mestre tenían una meta definida: grabar un disco. Pero aunque parezca mentira, en aquel momento no hubo ninguna compañía discográfica que se interesara en ellos.

Sin embargo, el momento de alcanzar su sueño llegó en 1972, cuando después de hacer una audición para el productor Jorge Álvarez, conocido por ser el fundador del sello independiente Mandioca como así también por tener un excelente olfato para descubrir talentos, Charly y Nito firmaron el contrato que les permitiría llevar sus composiciones al disco.

De allí en más el éxito no se detuvo, y los álbumes editados superaban éxito las expectativas de todos. Así fueron llegando primero “Vida” en 1972, al que le siguió “Confesiones de invierno “, “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, y el final y disolución de la banda en 1975 con el disco doble en vivo titulado “Adiós Sui Géneris”.

Los años pasaron y existieron distintas reuniones entre los músicos para intentar reflotar aquella legendaria banda. De aquellos intentos surgieron dos trabajos discográficos titulados “Sinfonías para adolescentes”, publicado en el 2000 y el disco en vivo “Si – Detrás de las paredes”, que sólo sirvieron para demostrar cómo el tiempo y la distancia diluyen lo que alguna vez fue hermoso.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

AMPLIACIÓN DEL TEMA: Era el año 1954. Aunque Charly García sólo tenía 3 años, a los padres les quedaba claro que le encantaba la música. Fue natural que le regalaran un pianito de juguete. Muchos nenes y nenas reciben ese regalo, pero son pocos los que en corto tiempo lo usan para tocar melodías reconocibles. De muy chiquito, Charly empezó a estudiar seriamente el piano.

A los 12 se había recibido de profesor del instrumento. Su habilidad sorprendía incluso a músicos experimentados, como la folklorista Mercedes Sosa, amiga de la familia. Una noche, cenando en casa de los García, Sosa lo escuchó tocar y opinó: «¡Este chico es como Chopin!» (famoso pianista y compositor de música clásica).

Charly García Nito Mestre

En la secundaria (en el barrio porteño de Caballito), Charly García armó sus primeras bandas de rock, que tocaban covers de las estrellas de la época. A los 17, junto con Nito Mestre, un compañero de la escuela, formaron Sui Generis.

Como si fuera el guión de una película, la mayoría de las compañías grabadoras rechazó al dúo de pibes desconocidos que decían tener una banda, hasta que una aceptó grabarles un disco. El disco fue un éxito.

Sui Generis fue el grupo que hizo conocido a Charly, pero la historia apenas empezaba. Después de tres discos, Sui Generis se despidió del público en 1975 con dos presentaciones en el Luna Park que juntaron más de 25.000 personas, el mayor recital de rock que el país había conocido. Muchas de sus canciones, como Rasguña las piedras o Bienvenidos al tren, se hicieron clásicos.

Charly no se quedó quieto. En 1976, tocaba teclados, cantaba y era compositor principal de La máquina de hacer pájaros. Lo acompañaba un grupo de músicos que venía de algunas de las bandas pioneras del rock argentino: el baterista Osear Moro, Carlos Cutaia en teclados, Gustavo Bazterrica en guitarra y el bajista José Luis Fernández.
Las nuevas canciones de Charly ya eran más largas y complejas. La música era distinta y La máquina no repitió el gran éxito de Sui Generis, aunque hicieron recitales de buena convocatoria. El grupo sacó su segundo disco en 1977 y enseguida se disolvió. Con el tiempo, se convertiría en una banda de culto. Algunos de sus temas más característicos son Bubulina, Rock and Roll e Hipercandombe.

La última banda de Charly significó su consagración como músico e ídolo popular. Será Giran se formó en Brasil. Junto a Charly estaban el guitarrista David Lebón, Pedro Aznar en bajo y, nuevamente, Osear Moro en batería.

El primer disco apareció en 1978. La consagración no llegó sola y sin esfuerzo. Al principio, el público les dio la espalda, a veces literalmente. Pero la banda, como corresponde, siguió tocando. Aparecieron dos nuevos discos en 1979 y 1980 y, de repente, Será se había transformado en la banda más grande del rock nacional.

Será Giran se separó en 1982. Antes, dio recitales en el estadio Obras donde se grabó No llores por mí, Argentina, un disco en vivo que demuestra la precisión de los músicos en el escenario. El mismo año salió el primer disco de García como solista, Pubis angelical/ Yendo de la cama al living. Desde entonces, su carrera crece en solitario. (Fuente: El Diario de National Geograrphic N°31 – Música Nacional)

SODA STEREO Grupo de Rock Argentino Gustavo Cerati Musica Nacional

SODA STEREO Grupo de Rock Argentino

“El metrónomo de Dios puso el tiempo en suspensión” es la frase que aparece en una de las tantas webs dedicadas a la legendaria banda de rock argentino, y en ese sitio el amor incondicional de los fans que los mantiene a la espera del milagro nos golpea directamente frente a los ojos a través de un gran titular que reza: “¡Despierta Gustavo!”.

SODA STEREO Grupo de Rock Argentino Gustavo Cerati Musica Nacional

Ha pasado más de un año del accidente cerebro-vascular que sufrió Gustavo Cerati, líder indiscutido de Soda Stereo, y a pesar de que aquel milagro esperado por sus seguidores continúa sin llegar, las esperanzas se mantienen intactas. Mientras tanto, Gustavo espera en su profundo sueño.

El grupo de fans que visita asiduamente las puertas de la clínica en la que el cantante se encuentra internado es realmente heterogéneo, lo que sobre todo se percibe en las edades de los seguidores, que demuestra claramente que Soda Stereo fue una de las grandes bandas del rock nacional que supieron trascender en el tiempo.

En 1982 tres músicos, Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, lograron concretar un sueño común con el nacimiento de la banda que decidieron bautizar como Soda Stereo. Claro que al principio las cosas no fueron fáciles, y debieron recorrer el arduo camino del underground antes de convertirse en una de las agrupaciones líderes de la Argentina.

Debieron pasar dos años desde la conformación del grupo para que Soda Stereo lograra grabar su primer trabajo discográfico, que llevó por título el mismo nombre de la banda. La presentación de este disco debut, llevada a cabo mediante un concierto realizado en el teatro Astros de Buenos Aires, les abrió las puertas al Festival Chateau Rock, uno de los más importantes en aquel momento en nuestro país.

Gracias a este show pudieron compartir su música con un público que excedía las 15 mil personas, el cual los convirtió rápidamente en la revelación del famoso espectáculo, que reunía a las más importantes bandas de la Argentina.

Aquello fue un hecho significativo en la historia del grupo, y les permitió ser uno de las agrupaciones más destacadas del Festival Rock & Pop de 1985, donde Soda Stereo compartió el escenario con INXS, Nina Hagen y John Mayall.

Las apariciones en grandes conciertos hicieron posible que el grupo comenzara a ganar cada vez mayor popularidad y trascendencia, lo que provocó que en 1985 en el recital realizado para la presentación del segundo disco, titulado “Nada Personal”, más de 20 mil espectadores se hayan dado cita para ovacionar al trío.

El segundo álbum de la agrupación batió inmediatamente récords de ventas, y canciones como “Cuando pase el temblor” y “Nada Personal” comenzaron a escucharse en todas las emisoras de frecuencia modulada del país, contribuyendo a que aquellas melodías se transformaran en clásicos del rock nacional. Pero además, aquello le permitió al grupo traspasar las fronteras de Argentina, y comenzar a perfilarse como una de las agrupaciones más escuchadas en toda Latinoamérica.

En pleno éxito, y luego de publicar “Signos” en 1986, la banda lanza en 1988 su álbum “Doble Vida”, el cual fue registrado en estudios de la ciudad de Nueva York y contó con la producción artística del prestigioso Carlos Alomar. Algunos pocos meses después, el quinto disco de Soda Stereo superó el primer millón de placas vendidas, consagrando a la agrupación para siempre. Esto les permitió además acceder al mercado norteamericano, realizando conciertos multitudinarios en The Palace de Los Angeles.

Luego de un pequeño receso, la banda regresa en 1990 con un nuevo álbum titulado “Canción animal”, que poco después de ser lanzado se convertiría en uno de los trabajos discográficos más emblemáticos de la época, y que finalmente inscribiría a Soda Stereo en los anales de la historia del rock nacional.

Algunas de la canciones contenidas en el álbum pasaría a ser un icono para los millones de seguidores que Soda Stereo había logrado cosechar, y el tema “De música ligera” se convertiría en un verdadero himno que trascendió más allá del mundo de los fanáticos del grupo, volviéndose masiva y totalmente popular.

En los siguientes años, fueron lanzados los discos “Dynamo”, “Sueño Stereo”, “Comfort y Música Para Volar”, entre otros, pero en realidad fue “Canción Animal” el último gran álbum de la banda, y el que convirtió a Soda Stereo en un verdadero mito.

Finalmente, el 1 de mayo de 1997 los miembros de Soda Stereo anunciaron oficialmente su separación, y aunque se produjeron algunas reuniones posteriores ya nada fue igual.

No obstante, a pesar del paso del tiempo, Soda Stereo ha logrado mantenerse viva su llama, y continua cautivando a través del legado discográfico que nos han dejado. Y sin dudas han sido el grupo que logró terminar con la disyuntiva siempre existente del rock versus el pop, generando una exquisita amalgama entre ambos géneros. “Somos un grupo pop con una fuerte y absorbida cultura rock”, diría en la década de los noventa Gustavo Cerati, concretando una definición casi exacta del estilo único de Soda.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

SERU GIRAN Grandes Importantes grupos de Rock Argentinos Bandas

SERU GIRAN Grandes Grupos de Rock Argentinos

Quiero contarles una buena historia, la de una banda que vivió la euforia de ser parte del rock. Su fundador ya sabía lo ello representaba, porque en realidad Charly García, el padre de Serú Girán, había podido experimentar esa euforia que viven los grandes talentos musicales en cada una de las misiones que emprenden. Ya lo había vivido con Sui Generis y luego con La Máquina de Hacer Pájaros.

SERU GIRAN grupos de Rock Argentinos

No obstante, Serú Girán trascendió más allá de aquella fronteras, ya que en realidad ha quedado para siempre en la historia del rock nacional como el grupo que fue el impulsor de uno de los momentos claves en esta historia que estamos contando, porque en definitiva fue Serú Girán quien logró que el rock se convirtiera en un estilo musical masivo.

Quizás en ello resida el apodo que recibió el grupo, cuyos integrantes eran frecuentemente denominados los Beatles argentinos.

Todo comenzó en el año 1978, cuando Charly García, luego de disolver su banda La Máquina de Hacer Pájaros, comenzó a trabajar en un nuevo proyecto, en esta oportunidad junto a David Lebón. Ambos se encontraban en la ciudad de Buzios, Brasil, y fue allí que comenzaron a perfilar el camino de este nuevo grupo, que en un primer momento iba a ser bautizado con el nombre de Bicicleta.

Con una formación única y definitiva, que fue la que mantuvo siempre la banda, surgió Serú Girán, con Charly García en el teclado y la voz, David Lebón en la guitarra y en la voz, Oscar Moro en la batería, y Pedro Aznar en el bajo, teclado y voz. Así fue que comenzaron a realizar sus primeros ensayos, los cuales solían llevar a cabo en una sala ubicada en la ciudad de San Pablo.

Durante el mismo año de formación, precisamente 1978, la banda lanzó su primer trabajo discográfico que llevó por título el nombre del grupo, y a través del cual se estableció un determinado estilo musical, desde las melodías y las letras, que conformaron el perfil definido de un sonido actual ideado para las masas más jóvenes.

Lo cierto es que mientras la flamante banda de García grababa su álbum debut en estudios brasileños, y culminaba con las grabaciones en Los Angeles, en la Argentina ya habían comenzado a circular las noticias de la vuelta de Charly con una nueva agrupación.

Finalmente, Serú Girán fue presentado en sociedad en el país durante un legendario concierto realizado el 3 de noviembre de 1978, en Obras. El público los amó inmediatamente, pero no todo fueron rosas, ya que la crítica se volcó contra ellos quizás por ignorar la profundidad del mensaje que trascendía las fronteras del rock.

Poco tiempo después, precisamente en 1979 y luchando contra las más duras opiniones de los “especialistas” del mundo del rock, la agrupación lanzó su segundo álbum titulado “La Grasa de las Capitales”, el cual fue presentado en un recital que tuvo lugar en el Auditorio Buenos Aires.

No obstante, el éxito total de la banda llegaría con el inicio de la década de los ochenta, y la publicación del álbum “Bicicleta”, que les permitió una verdadera escalada a la fama. Es precisamente en “Bicicleta” donde se encuentran contenidos los éxitos más destacados de la agrupación, con canciones que relatan de manera cruda y a la vez delicada la realidad que se vivía en la Argentina durante la época del Proceso.

Hoy, muchos estudiosos de la historia del rock nacional aseguran que fue “Bicicleta” el inicio de uno de los períodos más brillantes de Serú Girán, y al mismo tiempo que se trata del disco que lograría una verdadera masificación del rock en el país.

A aquel hito en la historia de Serú Girán y del rock nacional en general, le siguieron los álbumes “Peperina” en 1981 y al año siguiente “No llores por mí, Argentina”, un disco grabado en vivo de un concierto que la banda ofreció en el Estadio Obras, y que posteriormente fue retocado en estudio.

El final de Serú Girán comenzó casi a la par del inicio de la Guerra de Malvinas, luego de que Pedro Aznar decidiera alejarse de la agrupación para viajar a Estados Unidos. Poco después llegarían los desencuentros y desavenencias constantes entre García y Lebón que llevaría a la disolución irremediable de la banda.

Luego de aquello, ya nada sería igual, a pesar de que en 1992 García, Moro, Aznar y Lebón volvieron a reencontrarse para recuperar el tiempo perdido, y editaron el álbum “Serú ’92” que en realidad nada tenía que ver con el espíritu original del grupo.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

LOS REDONDITOS DE RICOTA Patricio Rey Grupo de Rock

Los Redonditos de Ricota- Patricio Rey -Grupo de Rock Argentino

“Patricio Rey no existe; Patricio Rey son todos” fue la explicación que desde siempre hizo Carlos “el indio” Solari cuando le preguntaban quién era ese Patricio Rey que dio nombre a su banda.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota nació en el año 1976, descendiendo directamente de la agrupación llamada La Cofradía de la Flor Solar, que estaba constituida por un grupo de hippies que residían en la ciudad de La Plata, y que se dedicaban a realizar trabajos artísticos en diversas disciplinas.

GRANDES BANDAS DE ROCK ARGENTINAS: REDONDITOS DE RICOTA - PATRICIO REY

En esta pequeña comunidad denominada La Cofradía nació una banda de rock que se caracterizaba por tener un estilo totalmente diferente, sobre todo en el mensaje trasmitido a través de sus letras, y que en principio se dedicó a crear complejos espectáculos circenses, donde se amalgamaban diferentes artes.

Es por ello que un principio, la agrupación estaba conformada por alrededor de 15 músicos que solían alternarse en los instrumentos, aunque por supuesto siempre estaban presentes los tres pilares fundamentales de la banda, encarnados en Solari, que ponía su voz, Eduardo Skay Beilinson con su guitarra y Carmen Castro que oficiaba de alma mater de la agrupación.

A ellos se sumaron Daniel Semilla Bucciarelli en el bajo, Piojo Abalos en la batería, Tito Fargo D’Aviero en guitarra y Willy Crook en el saxo, y así nació un grupo que aún debía definir su nombre.

Se cuenta que a raíz de una deuda que la banda debía afrontar, y ante la insistencia constante del acreedor, el dueño de un boliche de la ciudad de Salta, aceptaron brindar una serie de shows en el local bailable, para lo cual debieron elegir rápidamente un nombre que los identificara.

Al parecer, la denominación de los Redonditos de Ricota hace referencia a una especialidad culinaria que poseía Edgardo Gaudini, bocados que eran repartidos durante los shows circenses en los comienzos de la agrupación.

Por otro lado, Patricio Rey es en realidad un personaje surgido desde el imaginario de la banda.

Según los propios miembros del grupo, Patricio Rey era el verdadero mentor de la banda, y el Indio Solari, que en reiteradas ocasiones fue confundido con dicho personaje mítico, era el encargado de transmitir los mensajes de Patricio Rey.

En los comienzos, la agrupación se inició dando conciertos breves en el mundo underground, evolucionando poco a poco en una banda de rock, y dejando atrás el espectáculo circense de sus primeros tiempos.

Fueron años de trabajo y perseverancia, hasta que en 1982 lograron grabar su primer álbum de demos para RCA, en los que se realizó la grabación de estudio de los temas “Nene, nena”, “Mariposa Pontiac”, “Superlógico” y “Pura suerte”, canciones que comenzaron a ser difundidas de las radios FM porteñas.

Dos años más tarde, los Redonditos de Ricota lanzaron su primer trabajo discográfico con el álbum titulado “Gulp”, que les permitió después de casi ocho años de su nacimiento, que la banda comenzara a volverse lentamente popular, gracias a la difusión que lograron a través del disco.

No obstante, fue en 1986 con el álbum “Oktubre” cuando la agrupación logra una verdadera masividad, y a partir de allí sus canciones se vuelven clásicos que lograrían trascender el paso del tiempo.

Para esa época, temas como “Jijiji”, “La Bestia Pop”, “Superlógico” o “Ñam Fri Fruli Fali Fru”, entre otras, se volvieron hitos conocidos en cada rincón del país, y parte permanente de la selección musical de las radios de todo el territorio nacional.

Entre cambios en la formación original, recitales multitudinarios, y una seguidilla de álbumes cada vez más exitosos surge con fuerza y pasión el sentimiento de miles de fans que conformaron la creación de la llamada identidad “ricotera”, que define no sólo un gusto musical, sino también una ideología y un estilo de vida.

Cuando la banda comenzó a transitar sus últimas épocas, a finales de la década de los noventa, surge en los músico la inquietud de experimentar con nuevas alternativas musicales, dando lugar así a una etapa caracterizada por un notable giro musical con la incorporación de sonidos digitales y samplers. De aquella experimentación surgieron dos importantes trabajos discográficos: “Último Bondi a Finisterre” y “Momo Sampler”.

Finalmente, el 2 de noviembre de 2001, luego de las desavenencias constantes entre Solari y Skay, se anunció la separación definitiva de la banda, y a partir de aquel momento cada uno de los integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se dedicaron a desarrollar sus proyectos solistas.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Los Fabulosos Cadillac Historia del Grupo de Rock Argentino Bandas

Los Fabulosos Cadillac Grupo de Rock Argentino

Jamás hubo un anuncio oficial de la separación de la banda, pero lo cierto es que en el año 2008, y luego de casi seis años de inactividad y una vez superada la muerte de Gerardo Rotblat que durante 11 años se desenvolvió como percusionista del grupo, Los Fabulosos Cadillacs anunciaron que volverían a reunirse.

Aquel regreso contó con el lanzamiento de un nuevo álbum titulado “La luz del ritmo” y una importante gira denominada “Satánico Pop Tour”, que los llevaría a cada rincón del planeta.

Los Fabulosos Cadillac Grupo de Rock Argentino

Pero la historia de la banda surgió un par de décadas atrás, precisamente en 1983, cuando los músicos Mario Siperman, Anibal Rigozzi, Gabriel Fernández y Flavio Cianciarulo se reunieron para darle forma a una nueva agrupación underground con un marcado estilo ska.

Con el paso de los primeros tiempos, entre ensayos y reuniones de amigos, se fueron sumando más integrantes, llegando a conformar una agrupación de 8 músicos, de los que actualmente han quedado Vicentico en la voz, Daniel Lozano en trompeta, Fernando Ricciardi en la batería, Flavio Cianciarullo en el bajo, Mario Siperman en teclados, y Sergio Rotman en el saxo.

Criticados en los inicios, sobre todo después de la primera presentación profesional que hicieron en público en un colegio de la ciudad de Buenos Aires, lograron publicar su álbum debut en 1986, titulado “Bares y fondas”, que si bien les permitió iniciar la difusión de la banda, lo cierto es que en un principio se trató de un trabajo discográfico poco aceptado, ya que provenía de una banda nueva y totalmente desconocida.

A pesar de las malas críticas, Los Fabulosos Cadillacs comenzaron a cosechar un público fiel que jamás se perdía sus conciertos, y que a la vez colaboró con la difusión de la banda. Pero lo cierto es que la masificación llegó al grupo con la edición del segundo álbum, titulado “Yo te avisé”, que inmediatamente logró convertirse en un éxito rotundo, y canciones como “Mi novia se cayó en un pozo ciego”, “Cadillacs”, “Yo no me sentaría en tu mesa” y “Yo te avisé” se transformaron en los máximos hits del momento. Con aquel éxito también llegaron las giras, las cuales incluyeron un tour por Latinoamérica, donde los Cadillacs eran ovacionados por multitudes inmensas.

A partir de allí, la banda se transformó en uno de los principales referentes no sólo del género ska hispanoparlante, sino también en una de las agrupaciones más emblemáticas del rock nacional de la década de los noventa. Llegaron así, discos como “El ritmo mundial”, “El satánico Dr. Cadillac” y “Volumen 5”, que les abriría las puertas de los Estados Unidos.

Luego de un par de años de inactividad, la banda lanzó el álbum “El León”, en el que se lograron combinar a la perfección los distintos géneros que a lo largo de su historia fue practicando el grupo, y el que siempre ha sido considerado por los expertos como un disco esencial, no sólo en la propia historia de la banda, sino también en la historia del rock argentino.

No obstante, el siguiente disco lo superaría. Estamos hablando de “Vasos vacíos”, con que el Los Fabulosos Cadillacs se convirtieron en verdaderas estrellas de rock al estilo hollywoodense, y por el que fueron premiados en varias oportunidades. En este sentido, una mención aparte se merece la canción “Matador”, contenida en el álbum, que logró ganar diversos premios, y que les permitió a los Cadillacs ingresar en las bandas preferidas de la cadena televisiva MTV, en la que incluso grabaron su primer MTV Unplugged.

Los años pasaron, el éxito fue conservado, y a pesar de los distintos trabajos discográficos lanzados posteriormente, la banda comenzó a transitar un camino de decaimiento, tanto en lo que se refiere a su repercusión como así también en su creatividad, lo que provocó que en el año 2002 los miembros del grupo decidieran hacer una pausa para trabajar en sus proyectos solistas.

Pero como todo vuelve según el dicho, hoy a casi dos décadas de su creación, Los Fabulosos Cadillacs continúan cosechando la pasión del público.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Rock Nacional Los Caballeros de la Quema Trayectoria Bandas de Rock

Rock Nacional Los Caballeros de la Quema

Si bien aún no han llegado a la cifra tentativa de 50 mil personas en el grupo de Facebook armado para pedir el regreso de Los Caballeros de la Quema (http://es-es.facebook.com/pages/50-mil-personas-que-desean-el-regreso-de-los-caballeros-de-la-quema/112488295445991), lo cierto es que desde hace mucho tiempo se ha esperado por una reunión que nunca ha podido concretarse.

Es que a pesar de enorme éxito que la banda liderada por Iván Noble logró en poco más de una década no fue suficiente para que la agrupación se mantuviera unida.

Algunos sostienen que fue el casamiento de Noble con Julieta Ortega el motivo de la separación del grupo, otros aseguran que se debió a los desacuerdos permanentes que existían entre los integrantes del grupo, pero más allá del causante, la única verdad absoluta es que el inicio del año 2002 fue un momento determinante para Los Caballeros, ya que decidieron sin más anunciar su disolución.

El comienzo de la historia de la banda se produjo en las inmediaciones de Morón, allá por el año 1990, cuando tres amigos que compartían una banda de rock sinfónico llamada «El Aleph» decidieron hacer rancho aparte y fundar una nueva agrupación.

Para ello constituyeron un grupo de músicos inexperimentados, pero que tenían mucho por dar, y quedó constituida la formación original de la agrupación con Iván Noble en la voz, Martín Méndez y Pablo Guerra en las guitarras, Martín Carro Vila en el bajo, Javier «Nene» Cavo en la batería, Alejandro Sorraires y Martín «Cafusa» Staffolari con los saxos.

Lo cierto es que a lo largo de los años fueron ingresando y saliendo músicos, en una banda que comenzaba a perfilarse como uno de los grandes exponentes del rock nacional moderno. El nombre elegido para el formato fue Los Caballeros de la Quema.

Sin lograr la contratación de ninguna compañía discográfica, en 1991 deciden editar de manera independiente la primera producción de la banda, la cual fue lanzada sólo en formato de cassette para abaratar los costos.

Aquel primer álbum fue titulado «Primavera negra».

Dos años más tarde lograron comenzar en el circuito comercial masivo, después de despertar el interés de los productores y luego de lanzar el álbum «Manos vacías», que en realidad no obtuvo el éxito esperado.

No obstante, había alguien que los estaba escuchando. El disco llegó a las manos del músico español Joaquín Sabina, quien inmediatamente se sintió impresionado con el material incluido en el álbum, decidiendo contratar a la banda para que actuara como grupo telonero en una serie de shows que el cantautor ofrecería en el Estadio de Ferro.

Aquello fue un impulso espectacular para masificar a la agrupación.

En 1994, además de producirse un cambio en la agrupación, ya que Carro Vila fue reemplazado por Patricio Castillo, la banda lanza su álbum «Sangrando», y consiguen convertirse en la banda de apertura de los más importantes conciertos de músicos internacionales en la Argentina, como fue el caso de los shows de Aerosmith y Jimmy Page.

Dos años más tarde llegaría el turno del alejamiento del saxofonista Soraires y la edición de la tercera placa de la banda, titulada «Perros, perros y perros», en la que contaron con la participación espacial de León Gieco. Le seguirían luego “La paciencia de la araña” en 1998, y el disco “En vivo” en 1999.

No obstante, según la mayoría de los seguidores de la banda, Los Caballeros de la Quema lograron exponer su mayor evolución en el álbum «Fulanos de nadie», donde la agrupación experimentó con diferentes estilos musicales, incluyendo el rock, el reggae, las baladas, e incluso la inclusión del sonido de un bandoneón, interpretado por Néstor Marconi.

Aquella fue una época especial para el rock argentino, durante la cual se produjo el nacimiento de un subgénero rockero, que rápidamente se expandió entre las bandas más populares. Estamos hablando del denominado “rock chabón”, en el cual se perciben letras en las que se analizan las problemáticas sociales de los jóvenes.

Pero además, ese “rock chabón” incluye la utilización del lenguaje lunfardo en la lírica. Precisamente ese fue el camino que siguieron Los Caballeros de la Quema, por lo que hoy son considerados exponentes indiscutibles de este estilo. Un claro ejemplo de ello es la canción archiconocida “Avanti Morocha”.

Con “Fulanos de nadie” no sólo se llevó al límite la composición relacionada a este estilo, sino que además hoy es considerado uno de los álbumes que han marcado la historia del rock nacional, y al mismo tiempo ha sido el último trabajo discográfico de la banda.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Los Autenticos Decadentes Historia de la Banda de Rock Argentina

«Los Auténticos Decadentes» Banda de Rock Argentina

A 25 años de su creación, y después de un largo y exitoso camino andado, no quedan dudas de que Los Auténticos Decadentes han logrado ocupar el sitial de honor en la categoría de las bandas nacionales más populares. Su música ha conseguido penetrar en todos los ámbitos sociales y culturales, y conquistar el corazón de personas de todas las edades.

Es la música que bailan los niños, los pibes, los padres y los abuelos, siempre asociada con la alegría y la celebración. Y quizás esa haya sido la clave que les permitió a la docena de músicos que conforman la agrupación lograr su objetivo principal: enamorar a la masa.

La historia de Los Auténticos Decadentes tiene como inicio el año 1986, cuando un grupo de amigos del barrio decidieron preparar un número musical para la fiesta de fin de curso del Colegio San Martín. 

Los Autenticos Decadentes Banda de Rock Argentina

Entre los iniciadores se encontraban el tecladista y vocalista Gustavo Cucho Parisi, el  guitarrista Gustavo Nito Montecchia, Gastón El francés Bernardou en percusiones, el guitarrista Jorge Serrano, y Daniel Zimbello con el trombón.

Para aquella presentación pasaron algunas horas ensayando canciones que habían sido compuestas por algunos de ellos, temas que llamaron poderosamente la atención del reducido público, entre las que se encontraban «Divina decadencia», «Loco tu forma de ser», «Skabio» y «El jorobadito».

Tanto gustaron las melodías, que cada una de las canciones debió ser repetida en aquella presentación ante el pedido unánime del público. De aquella experiencia, Cucho Parisi recordaba: “Nosotros empezamos tocando como cualquier grupo de amigos, sin mucha preparación y por el sólo hecho de divertirnos”.

El éxito de la banda fue casi inmediato, ya que luego de aquel improvisado concierto lograron una importante repercusión entre la gente, lo que hizo que a los pocos años pudieran lanzar su álbum debut, titulado “El milagro argentino”, en el que se encontraban contenidos los temas antes mencionados junto a los exitosos “Vení Raquel” y “Entregá El Marrón”.

Fue en aquel momento que se sumaron a la agrupación el baterista Braulio D’ Aguirre, Gabriel «Chiflo» Sánchez en saxo, Guillermo «Capanga» Eijo en trompeta, el guitarrista Diego Demarco, el bajista Pablo Armesto y Eduardo Trípodi en percusión.

El inicio de la década de los noventa les depararía una suerte incalculable, y la música de Los Decadentes comenzaría a sonar en todas las emisoras radiales, boliches bailables, e incluso en fiestas privadas como fondo ideal para el clímax de la diversión.

Durante la mencionada década Los Auténticos Decadentes llegarían a las bateas de las disquerías con variados trabajos, entre los que se incluyen los álbumes “Supersónico”, “Fiesta Monstruo”, “Mi Vida Loca”, y “Cualquiera Puede Cantar”. Precisamente en “Fiesta Monstruo” la banda tuvo la posibilidad de volver a los primeros puestos de los rankings con el cover de “Siga el baile”, en donde aparece como invitado especial el cantante de tangos Alberto Castillo.

Fue durante esa etapa que se sumaron a la agrupación Pablo «Patito» Cabanchik en saxo, el baterista Martín «Mugre» Pajarola, que luego sería reemplazado por Mariano Francheschelli, y Martín «Mosca» Lorenzo en percusión.

Pero además fue también en esa década que Los Decadentes tuvieron la oportunidad de expandir su música más allá de las fronteras del país, convirtiéndose rápidamente en una de las bandas más exitosas de Sudamérica.

Para los inicios del nuevo milenio, la banda llegó a las tiendas con su nuevo disco “Hoy trasnoche”, que les permitió no sólo recorrer Sudamérica, sino también llegar a Estados Unidos y España.

Para aquel momento, el saxofonista Cabanchick fue reemplazado por Pablo Rodríguez.

A aquel trabajo discográfico le siguieron “Sigue tu camino”, “Club Atlético Decadente”, y el reciente “Irrompibles” en el que la banda compiló los más diversos géneros musicales, ofreciendo un divertido recorrido que incluye el reggae, el cuarteto, la ranchera y los ritmos caribeños, entre otros.

Hoy, a más de 25 años de su formación, Jorge Serrano asegura: “Éramos anarcotropicales, pero no porque fuéramos anarquistas sino porque éramos una anarquía arriba del escenario”.

 

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Grandes Grupos de Rock Argentino Los Abuelos de la Nada Rock Nacional

Grandes Grupos de Rock Argentino: Los Abuelos de la Nada

Al hablar de Los Abuelos de la Nada, inmediatamente nos retrotraemos a uno de los músicos argentinos más importantes de la historia del rock nacional.

Los Abuelos de la Nada Rock NacionalNos referimos a Miguel “Abuelo” Peralta, un ícono que a pesar de que su desaparición física se haya producido hace más de dos décadas, continúa siendo uno de los principales exponentes de la cultura rockera de la Argentina.

Sin lugar a dudas, la trascendencia de la banda en cuestión no se debió a un mero hecho de suerte, sino que su impronta le permitió ser una de las agrupaciones más reconocidas como forjadoras de la identidad del rock nacional, basándose en el hecho de contar en sus filas con los más destacados músicos de nuestro país, como fue el caso de Pappo, Claudio Gabis, Andrés Calamaro, y por supuesto el gran mentor de la banda: Miguel Abuelo.

Los comienzos de la historia de Los Abuelos de la Nada se inicia en el año 1967, cuando Miguel Abuelo sintió llegar la inspiración a su mente luego de leer un libro del escritor Leopoldo Marechal titulado “El Banquete de Severo Arcángelo”.

Allí, el músico leyó una frase que disparó su creación, la cual rezaba: “hijos de los piojos, abuelos de la nada”. Aquel “abuelos de la nada” de Leopoldo Marechal fue el inicio de lo que sería una de las bandas más grandes de nuestro país.

Para comenzar con la reclusión de músicos, Miguel Abuelo solía recorrer Plaza Francia, un espacio en el que se congregaban asiduamente grupos de jóvenes pertenecientes a la corriente hippie, y fue allí donde halló los primeros eslabones para darle forma a su creación.

La primera formación del grupo contaba en sus filas con Miguel Abuelo en la voz, Héctor «Pomo» Lorenzo en la batería, Alberto Lara en el bajo, Micky Lara y Norberto “Pappo” Napolitano en las guitarras, y Eduardo «Mayoneso» Fanacoa en teclados.

Con los años, y los cambios de formación, también pasarían por Los Abuelos de la Nada músicos estables e invitados, tales como el guitarrista Claudio Gabis, el tecladista y vocalista Andrés Calamaro y el bajista Cachorro López, entre otros.

Una vez formada la banda, en 1968 lanzan su primer single titulado “Diana Divaga” con un estilo ligado íntimamente con la psicodelia, corriente que hacía furor en todo el mundo durante los finales de la década de los sesenta.

Pero lo cierto es que dicha primera etapa no duraría demasiado, ya que un año después de editar el mencionado trabajo discográfico, Miguel Abuelo decidió ceder el mando de la agrupación a Pappo, por lo que el estilo musical comenzó a estar más orientado hacia el blues.

Aquel nuevo rumbo que había tomado Los Abuelos de la Nada había logrado frustrar a su creador, quien decide abandonar el grupo y viajar a Europa. Lo cierto es que la banda continúa durante un tiempo sin Miguel Abuelo, y con Pappo en el liderazgo.

Incluso en esa época editan su segundo simple titulado “En la Estación”, pero finalmente el grupo se disuelve debido a que Pappo decidió armar su propio grupo llamado Pappo’s Blues. Pasarían alrededor de diez años para que Los Abuelos de la Nada retomara el escenario del rock nacional, esta vez liderado por su fundador Miguel Abuelo quien retornó al país luego de vivir varias dificultadas en Europa.

Para el regreso, Miguel Abuelo se dedicó a trabajar junto a Cachorro López, y fue en esta época cuando se sumó a las filas de la agrupación Andrés Calamaro. Para el nuevo inicio contaron con el apoyo de Charly García, quien decidió producir el primer disco de larga duración de la banda, titulado “Los Abuelos de la Nada” y lanzado en 1982.

El éxito de ventas que aquel LP superó las expectativas de todos, y la banda comenzó a recorrer los años que hoy son considerados como la época de oro del grupo, durante la cual publicaron álbumes como “Vasos y besos”, “Himno de mi corazón”, “Los Abuelos en el Ópera” y “Cosas mías”.

No obstante, a pesar del éxito y la repercusión de la banda en el circuito musical argentino, todo terminaría abruptamente el 26 de marzo de 1988, cuando Miguel Abuelo falleció después de sufrir graves consecuencia a raíz de padecer de SIDA.

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna