Biografia de Fidel Castro

Fundador Republica Popular China Lider Politico Chino de Siglo XX

Fundador República Popular China

Mao Tse-tung, revolucionario, teórico y estadista, fue durante décadas el líder indiscutible del comunismo chino. Su papel fue crucial en la creación y primer desarrollo de la República Popular China. Su Juventud: Mao Tse-tung era hijo de un campesino relativamente próspero de Shao Sahn, provincia de Hunan. Obligado por su padre a abandonar los estudios para trabajar en la granja familiar, el joven Mao escapó de su casa, y en 1911 ingresó en la escuela secundaria de Changsha, donde entró en contacto con la cultura occidental y con las ideas del nacionalista Sun Yat-sen. Ese mismo año estalló la revolución de Wuhan, que acabaría sustituyendo a la dinastía Manchú por un régimen republicano.

El joven Mao se enroló en el ejército revolucionario durante seis meses, en los que se forjaría su admiración por los líderes militares y su nacionalismo. Vuelto a la escuela de Changsha, completó sus estudios mientras colaboraba con la revista Nueva Juventud (1915), dirigida por Chen Duxiu, que criticaba el lastre que las viejas tradiciones chinas suponían para el desarrollo del país. También por esa época Mao comenzó sus actividades políticas fundando varias asociaciones estudiantiles, como la Sociedad de Estudios del Nuevo Pueblo. [Seguir Leyendo Sobre Su Vida…]

EL ERROR POLÍTICO-ECONOMICO DE MAO

Mao ideó el «Gran Salto Adelante«, que consistió, desde el punto de vista económico, en la colectivización y creación de unidades o comunidades autárquicas que producirían básicamente acero en el marco de la auto sustentación. El objetivo era que millones de unidades proveerían más acero que unas cuantas fábricas del tipo capitalista, con lo que en 15 años se superaría al Reino Unido, por ejemplo, en esa materia.

En 1958, en la provincia de Henan se estableció la primera comuna experimental y pronto el modelo se fue extendiendo por el país. Impresionantes multitudes fueron movilizadas para producir acero en unas 25.000 comunas, con alrededor de 5.000 familias en cada una de ellas. En octubre de 1958 ya se habían instalado un millón de hornos en casas de familia. El acero producido por estos hornos era de muy baja calidad debido a la mezcla de diferentes metales utilizados para su elaboración.

Para ese esfuerzo se contaba con el arraigo de una cultura histórica de China, en la que la lealtad de las autoridades locales al centro de poder se demostraba obteniendo buenos resultados en la implantación de las políticas impulsadas por éste, siguiendo la idiosincrasia de la relación con la pequeña nobleza en los tiempos imperiales.

Ello estableció una competencia de las autoridades locales para informar lo bien que se estaban cumpliendo las órdenes, lo que devenía en informes demasiado optimistas, o francamente falsos. Por otro lado, la docilidad del campesinado chino, el culto a la personalidad en la figura de Mao y la confianza que el pueblo sentía hacia él, llevó a estos campesinos a una especie de «comunión colectiva» que se tradujo en un trabajo ininterrumpido.

Este esfuerzo requirió mucha mano de obra empleada en la agricultura, profundizando la emigración del campo a las comunas. Ya en el inicio del «Gran Salto Adelante» se dio un período de malas cosechas en el campo chino. Sin embargo, los líderes de las comunas elaboraban estadísticas falsas que hablaban de cosechas abundantes. Con esta información, el poder central exigió grandes cantidades de productos agrícolas al campo lo que provocó una hambruna de grandes proporciones.

Antes del año de lanzadas, se empezó a dar marcha atrás con las políticas del «Gran Salto Adelante» y Mao reconoció —de alguna manera— su error.

Fuente Consultada:
El Derrumbre del Humanismo de Daniel Muchnik – Alejandro Garvie

Principales Lideres Siglo XX- Líder Político Africano Nelson Mandela

Principales Líderes Siglo XX
Líder Político Africano Nelson Mandela

lider politico africano

NELSON MANDELA: Veintisiete años en prisión convirtieron a Nelson Mandela en el símbolo carismático de la lucha del pueblo negro por la abolición del apartheid. Se perfiló como el constructor de una «nación arco iris» en el seno de la cual tanto blancos como personas de color vivirían en paz. Nelson Mandela, nacido en 1913 en Mvezo, Transkei, pertenece a la familia real del pueblo tembu, proveniente de la etnia xhosa. Su verdadero nombre esRolihlahla Madiba Mandela. Su nombre de pila parecía predestinado, ya que Rolihlahla significa «promotor de disturbios».

Tuvo una infancia feliz, escuchando a los ancianos relatar la historia de su pueblo, cuando éste era libre, antes de la llegada de los blancos. En ese entonces, la armonía y la paz reinaban entre los tembu. En 1930, su padre falleció: el rey de los tembu se convirtió en su tutor y lo envió a un colegio metodista.

En 1938 ingresó en la universidad de Fort Hare, exclusivamente reservada a la élite negra. Para él fue el primer impacto cultural: aprendió inglés y la historia de las civilizaciones occidentales. Ahí conoció también a Oliver Tambo, futuro compañero de lucha. En septiembre de 1941, Mandela participó en una huelga de estudiantes que protestaban contra los malos tratos infligidos a una empleada negra. [Seguir Leyendo Sobre su Vida…]

EL FINAL DEL APARTHEID: Hendrik Verwoerd, primer ministro de Sudáfrica entre 1958 y 1966, diseñó el sistema del apartheid -palabra afrikaans que significa «separación»-, que legalizaba la segregación de la población no blanca del país: se controlaba dónde podían vivir y trabajar, así como sus movimientos, y se les negaban derechos políticos. Las potencias europeas, que todavía detentaban posesiones coloniales en África, no se opusieron inicialmente a la desigualdad que ello creaba.

En el año 1960 la policía disparó contra una manifestación pacífica del grupo axiú-apartheid Congreso Panafricano (CPA) en Sharpeville, matando a 69 personas e hiriendo a otras 180. La masacre provocó un giro hacia tácticas más agresivas por parte de los activistas. Al año siguiente Nelson Mandela se convirtió en líder del ala militar del Congreso Nacional Áfricano (CNA) e inició una campaña de sabotajes contra instalaciones gubernamentales. Fue arrestado junto a otros miembros del CNA y condenado a cadenaperpetua.

PERSISTENCIA DEL APARTHEID
A medida que avanzaban las década: de 1970 y 1980, se dio una escalada de violencia y el resentimiento creció en los bantustanes, enclaves empobrecidos don de se realojaba a los negros, privados de todo derecho. Las represalias policiales y militares contra la disidencia implicaban la violación habitual de los derechos humanos. Una serie de disturbios antigubernamentales iniciados en Soweto en junio del año 1976 finalizaron 16 meses después, dejando un saldo de entre 600 y 700 muertos.

La posición de Sudáfrica se vio debilitada por dos acontecimientos: la pérdida del poder de sus aliados en Rhodesia en 1979 y la imposición de sanciones económicas por la comunidad internacional en 1986. Pero el gobierno seguía rehuyendo las reformas reales.

EL FINAL DEL APARTHEID
Una nueva administración abrió el camino del cambio. En 1989 fue elegido presidente Frederik de Klerk, OUe levantó de inmediato la proscripción sobre el CNA y otros grupos opositores.

El 11 de febrero de 1990, Nclson Mándela era liberado de la prisión de Robben Island donde permanecía encerrado desde el año 1963; rechazando todo resentimiento por sus casi 30 años de encarcelamiento, inició conversaciones con el gobierno de De Klerk sobre la forma de lograr una transición hacia la plena democracia.

Existían grandes obstáculos, como la cuestión de reconciliar los puntos de vista de las distintas facciones políticas y tribales de la comunidad negra, y la fuerte oposición al cambio de muchos blancos.

El día 20 de diciembre de 1991, la Convención para una Sudáfrica Democrática se reunió para dis cutir esos problemas, y en marzo de 1992 un referéndum entre blancos con 68% del voto a favor del cambio reforzó a De Klerk.

Tras un paréntesis de 11 meses, las negociaciones se retomaron en marzo del año1993, y finalmente, del 26 al 28 de abril de 1994, Sudáfrica celebró sus primeras elecciones abiertas al sufragio universal. Nelson Mándela fue elegido presidente, cargo que mantuvo hasta 1999, ya eliminados los últimos vestigios del apartheid.

Fuente Consultada: Historia Mundial Guía Visual de Editorial ATENEO

Biografía de Hemingway Ernest Escritor, Obra Literaria y Cronología

Biografía de Hemingway Ernest, Escritor Estadounidense

Ernest Hemingway (1899-1961), nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park (Illinois) y muere disparándose un tiro con escopetaen Ketchum el 2 de julio de 1961. Fue un novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y por la descripción emocional sugerida.

El padre, Clarence Edmonds Hemingway, se había establecido en Oak Park al terminar sus estudios y en pocos años había logrado dinero y prestigio social: fue médico inspector de tres compañías de seguros, director de la sala de obstetricia del hospital de la población y en 1911 recibía la consagración de su carrera al ser nombrado presidente de la Sociedad de Medicina de Oak Park.

La madre, Grace Ernestine, nacida Hall, era, según testimonio de su hijo Leicester, una mujer enérgica, que ejercía cierto dominio sobre su esposo. Desde niña había sentido una gran afición por la música, había estudiado piano y canto y hasta llegó a pensar en trasladarse a Europa para dedicarse por completo a su vocación artística.

Su matrimonio frustró al parecer sus aspiraciones. Hemingway sintió siempre poco afecto por su madre y reprochó a su padre su debilidad frente a ella. Tal vez en estos sentimientos está la explicación de la actitud despreciativa que adoptará luego con las mujeres. Las heroínas de sus novelas serán siempre o «devoradoras de hombres» o seres pasivos a merced del hombre.

En 1898 había nacido su hermana Marcelline, la preferida de su madre. En 1902 nacía otra niña, Úrsula; dos años después Madelaine, llamada Sunny, la predilecta de Ernest, y en 1911 Carol. El último hijo, Leicester, nació en 1915.

En otoño de 1920 se traslada a Chicago y consigue una colocación en el Chicago Tribune. El tiempo libre lo dedica a sus trabajos literarios, en los que trata de emular a Sherwood Anderson. Por entonces conoció a una pianista pelirroja llamada Elizabeth Hadley Richardson, que le llevaba ocho años, y se enamoró de ella. El 3 de septiembre de 1921 contraían matrimonio. Al regreso de la luna de miel se instalaron en Chicago, pero Ernest deseaba volver a Europa.

El 22 de diciembre desembarcaron en El Havre y llegaron a París en vísperas de Navidad. Vivieron primero en un pequeño hotel de Saint-Germain y luego se trasladaron a un reducido piso de dos habitaciones en el Barrio Latino.

A partir de este momento Hemingway evocará el clima de esta época de su vida en su libro París era una fiesta, dedicado a su esposa Hadley, que compartió con él aquellos años en que eran «muy pobres y muy felices», como diría el escritor.

Gertrude Stein y Ezra Pound fueron sus maestros. Pound leía todos sus trabajos y se los devolvía luego llenos de anotaciones, y Gertrude le hacía una crítica más general, con frecuencia en un tono mordaz. Las aspiraciones de Hemingway de poder compaginar su trabajo periodístico con su tarea creadora no llegaba a hacerse realidad.

Su vida y su obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses de la época. Muchas de sus obras están consideradas como clásicos de la literatura en lengua inglesa.

En 1925 publicó un libro de relatos que pasa inadvertido, En este mundo. Un año mas tarde sale a la luz Fiesta, en que describe la vida de uns expatriados estadounidense que, primero en París y luego en Pamplona (España), intentan vanamente dar un sentido a sus vidas. En esta obra aparece su primera declaración de amor a España y a la tauromaquia.

En Adiós a las armas manifestaba sus desilusiones y, basándose en sus experiencias de 1918 (estando convaleciente en un hospital milanés tuvo amores con una enfermera estadounidense que finalmente se casó con un oficial italiano), mostraba el carácter irrisorio del amor y de la guerra. Muerte en la tarde y Las verdes colinas de África reflejan, respectivamente, su amor a las corridas de toros y su pasión por la caza.

 

Novelista estadounidense, nacido en Oak Park en 1899, fallecido en el año 1961, en Ketchum.  Al acabar sus estudios comenzó a trabajar como reportero en el Kansas City Star. Fue corresponsal en España, durante la Guerra Civil (1937-1938), en China (1944) y durante la Segunda Guerra Mundial (1944-45). Prácticamente todas sus obras recogen sus experiencias personales en estos viajes, incluso las adquiridas como corresponsal en la guerra civil española y la II Guerra Mundial.

Ernesto Hemingway fue un hombre de recia personalidad, que en Adiós a las armas combate no sólo la guerra sino el optimismo de la vida.

Escribió también Por quién doblan las campanas, sobre la guerra civil española, y el Viejo y El Mar.

En París entró en contacto con Gertrude Stein, Ezra Pound, Scott Fitzgerald y otros componentes de la llamada «generación perdida». Su estilo, sencillo, directo y lleno de imágenes precisas, se caracteriza por el realismo de sus descripciones, en las que la acción sustituye al desarrollo psicológico, y cierto indiferentismo moral.

Novelas: En nuestro tiempo (1924), Fiesta brava (1927), Adios a las Armas (1929), Muerte en la tarde (1932), Las verdes colinas de África (1935), Las nieves del Kilimanjaro (1936), Por quién doblan las campanas (1940), A través del río y entre los árboles (1950) y El verano sangriento (1960).

Fue galardonado con el premio Pulitzer por su novela El VIEJO Y EL MAR (1953), y en 1954 le fue concedido el premio Nobel de Literatura. Se suicidó en 1961 y después de su muerte aparecieron París era una fiesta (1963) e Islas a la deriva (1970).

Un pasaje de su obra: «Adios a las Armas«

—Han sido usted y sus ¡guales los que han permitido a los bárbaros poner los pies sobre el sagrado territorio de la patria.
—¿Qué dice usted? —preguntó el teniente coronel.
—Es a consecuencia de traiciones parecidas por lo que hemos perdido los frutos de la victoria.
—¿Ha tenido usted-que retirarse alguna vez? —preguntó de nuevo el teniente coronel.
—No se debería haber obligado a Italia a retirarse.
¡Y nosotros estábamos allí, bajo la lluvia, para escuchar esto! Estábamos frente a los oficiales, y el prisionero estaba delante de ellos, ligeramente a un lado por deferencia a nosotros.
—Si usted me quiere fusilar —dijo el teniente coronel—, fusíleme en seguida, sin más interrogatorio. El interrogatorio es idiota.
Hizo la señal de la cruz. Los oficiales se consultaron. Uno de ellos escribió algo en una hoja de papel.
—Abandono de tropas. Condenado a ser fusilado —dijo.

Sus Últimos Años: Con la residencia fija en Cuba sus años serán mas tranquilo. Gozaba de  las temporadas en Idaho para cazar. En 1948 hizo otro viaje a Europa, en el que conoció a Adriana Ivanovich, una joven italiana que le inspiraría el personaje de la condesa Renata de Al otro lado del río y entre los árboles. La novela, que apareció en septiembre de 1950, decepcionó a todos sus admiradores. La crítica fue dura. El comentario unánime fue que el escritor estaba acabado.

No obstante, todavía sorprendería a sus lectores con una nueva obra en la que demostraba que no había perdido sus capacidades creadoras. El viejo y el mar, que se publicó primero en la revista Life y luego en forma de libro, fue un gran acontecimiento. Inmediatamente tuvo millones de lectores, los beneficios fueron cuantiosos y la crítica la acogió favorablemente. En mayo de 1953 su novela ganaba el premio Pulitzer.

Por el momento sólo piensa en volver a África. Antes hará, no obstante, un viaje a España, donde no ha estado desde la guerra civil. Se le verá una vez más en Pamplona, en Valencia, en Madrid. Hasta que el día 4 de agosto de 1953 él y su esposa se dirigen a Marsella, donde embarcan con destino a Mombasa.

Durante unos meses se dedicó a la caza del leopardo y del león en el África oriental inglesa. A fines de año sufrió dos accidentes de aviación, el segundo con heridas graves, y por espacio de varias semanas se le dio por muerto. En enero de 1954 se encontraba en un hospital de Nairobi reponiéndose de sus heridas.

En el mes de julio regresa a Cuba, donde recibe la grata noticia de que se le ha concedido el Premio Nobel de Literatura de 1954. Ya fuera por motivos de salud o por timidez, lo cierto es que no acudió personalmente a recoger el premio, cuya medalla regaló al Santuario de la Virgen del cobre, comentando, según su hermano Leicester, que «nadie tiene de veras una cosa hasta que la ha dado».

En los últimos años de su vida —1958 a 1960— hace numerosos viajes a España, donde sigue tan apasionadamente como siempre la fiesta de los toros. Partidario del torero Antonio Ordóñez, prepara un trabajo sobre la competencia  Ordóñez-Domínguín, en el que se inclina a favor del primero. Lo titula El verano peligroso.

El año 1960 fue terrible para Hemingway: tenía trastornos nerviosos, sufría una afección en la córnea que amenazaba con dejarle ciego y su trabajo no avanzaba a su gusto.

El 30 de noviembre ingresó en la clínica Mayo de Rochester, Minnesota, con el pretexto de seguir un tratamiento para la presión arterial, pero en realidad para estar sobre todo bajo observación psiquiátrica.

Al parecer el aislamiento de la clínica le afectaba mucho y en enero de 1961 se le dio el alta. Volvió a Ketchum y durante unas semanas pareció sentirse alegre y optimista.

En marzo sufrió una nueva recaída y tuvieron que internarle en el hospital del Valle del Sol para hacer una cura de reposo. Unos días antes de ingresar en él, había intentado suicidarse. El 25 de abril volvía otra vez a la clínica Mayo. En el mes de junio le visita Hotchner y el escritor le confiesa que piensa suicidarse porque ya es viejo y no podrá escribir los libros que quería.

En la segunda quincena de junio los médicos aseguran que ha experimentado una mejoría y sugieren que pase el verano en Ketchum. Vuelve a la casa de Idaho con Mary y se muestra alegre como en sus mejores tiempos. Mary no cree excesivamente en la mejoría.

En la madrugada del 2 de julio de 1961, mientras su esposa dormía, se levantó de la cama y se disparó en la boca los dos cañones de su escopeta. La versión oficial fue que se había tratado de un accidente. El 6 de julio se celebraba el entierro en el pequeño cementerio de Ketchum.

Un grupo de periodistas registraban todas las palabras del acto y un locutor de radio, situado al otro lado de la tapia, transmitía al país el desarrollo de la ceremonia.

Autores americanos de esa época: La literatura americana ha demostrado ser  tan importante como la europea y dotada de un sello muy característico. El nombre de Mark Twain (1835-1910), el delicioso autor de Tom Sawyer, aunque propiamente pertenece al siglo pasado ha influido en los literatos del actual.

Inmediatamente después de la primera Guerra Mundial alcanzó gran predicamento la obra de Sinclair Lewis (1885-1951), autor de Babbit, donde satiriza a un hombre de negocios, y Calle Mayor que describe la vida de una pequeña ciudad. El mundo de William Faulkner (1897-1962) es algo aparte, alucinante, obsesivo y triste como puede verse en El sonido y la furia, Mientras yo agonizo o Santuario, a cual más violento.

hemingway en la guerra

Hemingway en el Hospital de la Cruz Roja, recuperandose de una herida en la pierna.

ERNEST HEMINGWAY COMO REPORTERO: «La verdad es que Hemingway nunca fue un corresponsal de guerra demasiado bueno. Su talento de escritor de ficción le impulsaba a inventar, organizar la realidad en estructuras estéticas, cultivar el «impresionismo» con que Ford Madox Ford aconsejaba a los escritores pasar de la ficción a la vida real. La verdad, según Ford, no eran hechos, sino visión, una opinión que justificaba la supresión y distorsión de los hechos, lo que la gente normal llama mentir.

Los jefes de Hemingway en aquel momento querían conocer los hechos de la guerra de España y Hemingway les enviaba una especie de media ficción en la cual él era el personaje principal. Sus reportajes, tanto de la guerra de España como de la que siguió inmediatamente, todavía se pueden leer, pero se deben leer en la forma en que se lee su obra de ficción abiertamente confesada.

Para Hemingway, en sus años de madurez y fama, por oposición a aquellos otros más concienzudos, cuando se ganaba la vida como periodista, el reportaje de guerra era claramente una forma menor de literatura, que no había recibido los trazos superiores que reservaba cuidadosamente para su creación más importante.

Organizaciones como NANA de hecho subvencionaban su recogida de material para libros serios. Tenían que contentarse con un Hemingway de segunda, y a veces esto no les gustaba. De vuelta a América, Hemingway empezó a organizar sus experiencias de España en una novela.» Fuente: Biografía de Ernest Hemigway de Anthony Burgess

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1899 21 de julio: Emest Hemingway nace en Oak Park, cerca de Chicago, segundo hijo del doctor Clarence E. Hemingway y de Grace Hall.

1917    Después de graduarse en la Oak Park High School, Hemingway entra a formar parte del Kansas City Star, como reportero subalterno.

1918    Imposibilitado, por una visión defectuosa, para unirse a las Fuerzas Armadas en la gran guerra, en la que los Estados Unidos acaban de entrar, se enrola en la Cruz Roja como conductor de ambulancia. Enviado a Italia, es herido en el frente de Piave mientras llevaba a cabo un rescate. En el hospital, en Milán, se enamora de una enfermera, Agnes von Kurowsky. Condecorado por su valor bajo el fuego por el gobierno italiano y el de Estados Unidos.

1919    Regresa a Oak Park, siendo recibido como héroe de guerra. Inquieto, criticado por su madre por indolente, empieza a escribir en serio, pero sin éxito comercial.

1920    Se incorpora al Toronto Star. Más tarde es redactor jefe en una publicación periódica en Chicago. Se casa con Hadley Richardson y en diciembre marcha con ella a París como corresponsal en Europa del Toronto Star.

1923    Nace su primer hijo. Se publica Three Stories and Ten Poems en París.

1924    Publica ¡n Our Time, de nuevo en París. Edmund Wilson da noticia favorable del libro. Ayuda a Ford Madox Ford en la transatlantic reuiew.

1925    ¡n Our Time, su primera publicación comercial, consigue buenas críticas en Estados Unidos.

1926    Publica The Torrents of Spring, sátira malintencionada del estilo literario de su amigo Sherwood Anderson. En octubre, The Sun Also Rises (Fiesta, en Gran Bretaña y en España) tiene un gran éxito tanto comercial como de crítica.

1927    Men Without Women, un volumen de relatos, confirma la importancia de Hemingway. Se divorcia de Hadley.

1928    Se casa con Pauline Pfeiffer y regresa con ella a América. Abre casa por primera vez en su tierra nativa, en Cayo Hueso, Florida. Nace su segundo hijo, y el difícil parto de Pauline queda narrado en A Farewell to Arms. Su padre, con una enfermedad incurable, se suicida.

1929    Se publica A Farewell to Arms.

1932    Se publica Death in the Aftemoon, un libro sobre los toros. Hemingway es censurado por los escritores de la izquierda por no tocar en su obra los más importantes problemas políticos y económicos del periodo de la depresión.

1933    Aparece Winner Take Nothing.

1935    Se publica Green Hills of África.

1937 To Have and Have Not intenta satisfacer a los críticos izquierdistas presentando los problemas de un individuo libre en una sociedad corrupta dominada por el dinero.

1937    Hemingway está en España como periodista, pero su simpatía por el Frente Popular y su enemistad contra Franco se hacen evidentes en el filme The Spanish Earth.

1938    Publica su obra de teatro prorrepublicana The Fifth Column, encabezando su volumen de relatos, que incluye Francis Macomber y The Snows of Küimanjaro, penetrantes obras surgidas de su safari africano.

1940    Se casa con Martha Gellhom, compañera periodista, cuya amistad ha madurado en España. Su casa en Florida ha sido cedida a Pauline. Se establecen en Cuba. For Whom the Bell Tolls es enormemente popular, pero los críticos se quejan de un deterioro del nivel literario.

1941     Hemingway y Martha marchan a Extremo Oriente para escribir artículos sobre la guerra chino-japonesa. Con la entrada de Estados Unidos en la II Guerra Mundial, Hemingway manda su propio Barco Q. frente a la costa de Cuba.

1944    Marcha a Europa como corresponsal de guerra, toma parte en la invasión de Normandía, entra en París con su propia unidad de partisanos. Tiene problemas por haber violado el estatus de no combatiente, pero eventualmente le conceden la medalla de bronce.

1945    Enamorado de la periodista Mary Welsh, Martha se divorcia de él.
1946    Se casa con Mary, su cuarta y última esposa, y empieza a trabajar en una saga literaria sobre la tierra, el mar y el aire.
1948    En Italia recoge material para:
1950   Across the Riuer and Into the Trees. La novela tiene una pobre acogida.

1952    Hemingway recupera su reputación con The Oíd Mand and The Sea. La obra tiene un tremendo impacto en millones de lectores.

1953    Le conceden el premio Pulitzer, uno de los más preciados galardones literarios de Estados Unidos.

1954    Le conceden el premio Nobel. Se lamenta de su incapacidad para ir a Estocolmo y recibirlo en persona, alegando las secuelas de la conmoción cerebral sufrida en dos aterrizajes violentos sucesivos en África. De hecho, sufre una degeneración física y nerviosa general.

1960    Trabaja en un extenso estudio sobre la corrida llamado The Dangerous Summer, parte del cual es publicado en la revista Life y posteriormente en Gaceta Ilustrada, y recopilando un volumen de recuerdos de París titulado A Moveable Feast. Enfermo, va a una clínica en Minnesota.

1961     Se traslada a Ketchum, Idaho, porque Cuba es un país demasiado inestable para vivir en los primeros días de la toma de poder por Castro. Su enfermedad empeora pese a un tratamiento especializado. Exangüe físicamente, profundamente psicótico, se suicida el 2 de julio.

Lider de la Revolucion Cubana (301)

FIFRL CASTRO: LÍDER DE LA REVOLUCIÓN CUBANA EN 1959

Castro, Fidel (1927- ), político cubano, principal dirigente de Cuba desde 1959. Castro nació el 13 de agosto de 1927 en Mayarí; era hijo natural de un inmigrante español, plantador de azúcar. Se afilió al Partido del Pueblo Cubano en 1947, y se doctoró en leyes por la Universidad de La Habana en 1950.

Después de que Fulgencio Batista se hiciera con el control del gobierno cubano en 1952 y estableciera una dictadura en el país, Castro se convirtió en el líder del grupo Movimiento, facción antigubernamental clandestina cuyas acciones culminaron con el asalto al cuartel de Moncada (en Santiago) el día 26 de junio de 1953, hecho por el cual fue encarcelado. En el juicio se hizo cargo de su propia defensa, cuyo alegato se convirtió en un discurso (La historia me absolverá), que más tarde se convertiría en una importante consigna política para los revolucionarios.

Condenado a 15 años de prisión, fue amnistiado en 1955, y se exilió sucesivamente en Estados Unidos y México, donde fundó el Movimiento 26 de Julio. En 1956 regresó a Cuba con una fuerza de 82 hombres, de los cuales 70 murieron en combate nada más al desembarcar. Castro, su hermano Raúl y Ernesto Che Guevara, se encontraban entre los 12 supervivientes.

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Antecedentes de la Época:
La era de las superpotencias (1945-1973)
El panorama político que siguió a la Segunda Guerra Mundial estuvo condicionado por el papel de Estados Unidos y la Unión Soviética, que no supieron ponerse de acuerdo sobre la manera de reordenación del mundo, ya que representaban dos sistemas políticos, dos modelos económicos y dos formas de organización social opuestas e irreconciliables.

Así pues, el objetivo prioritario de los vencedores fue garantizar la existencia de dos bloques, liderados por las dos superpotencias, y asegurar que el resto de países se alineasen en función de los intereses de estos dos Estados.

El bloque capitalista y el bloque socialista fueron conformando dos modelos sociales y políticos tan diferenciados que en unas ocasiones estuvieron a punto de enfrentarse y en otras redujeron distancias, convencidos de la imposibilidad de destruirse sin poner en peligro el futuro de la humanidad.

Las relaciones internacionales pasaron, pues, de lo que se ha denominado Guerra Fría (conflicto entre los bloques en todos los aspectos menos en el enfrentamiento militar directo) a la coexistencia pacífica (aceptación de la existencia del otro bloque y necesidad de establecer relaciones pacíficas).

LA REVOLUCIÓN CUBANA: El régimen militar de Fulgencio Balista, que había gobernado Cuba desde 1933, sufrió una presión creciente en la década de 1950. En 1955 liberó a un grupo de disidentes políticos que habían atacado unos barracones militares en 1953; esto resultó un error de cálculo desastroso: entre ellos estaba Fidel Castro, un joven activista revolucionario.

El 2 de diciembre de 1956, Castro, que había dejado Cuba, regresó a bordo del Granma con un grupo de unos 80 compañeros revolucionarios. Tres días después fueron atacados por soldados de Batista y murieron casi todos, pero Castro y unos pocos, entre ellos Ernesto «Che» Guevara, escaparon a las colinas.

Unido por la determinación de Castro, el grupo fue creciendo. En 1958, el Partido Comunista cubano daba su respaldo a los revolucionarios castristas, y ante la incapacidad de las fuerzas de Batista para desalojarlos, en agosto de 1958 Castro decidió pasar a la ofensiva. Frente a una resistencia sorprendentemente escasa, el día 31 de diciembre había tomado la céntrica y estratégica ciudad de Santa Clara.

Presa del pánico, Batista huyó de Cuba, y el 8 de enero del año 1959 Castro entraba en La Habana. Con su peculiar forma de comunismo, dominaría la vida política del país durante 50 años.

AL BORDE DE UN CONFLICTO NUCLEAR:
La crisis de los misiles
Un pequeño país, Cuba, provocó uno de los episodios más importantes de la Guerra Fría y rompió la correlación de fuerzas existente al poner en duda el dominio norteamericano en el continente. El gobierno dictatorial de Fulgencio Batista, tutelado por los norteamericanos, fue asediado a partir de 1956 por la guerrilla nacionalista de Fidel Castro, cuyas tropas entraron en La Habana en enero de 1959.

El movimiento castrista había nacido con una ideología nacionalista ante la total dependencia económica, política y cultural de Cuba respecto a Estados unidos y, en principio, era ajeno a las tensiones internacionales y a la política de bloques. Cuba, una vez nacionalizados sus recursos económicos, hubo de sufrir la evidente hostilidad que los norteamericanos le manifestaron, al declarar un boicot económico y dejar de comprar azúcar cubano, principal producto de sus exportaciones.

Además, EE.UU. ofreció su apoyo a los exiliados políticos cubanos, bien acogiéndolos en su territorio, bien ayudándolos para actuar contra el régimen castrista. La Unión Soviética, por el contrario, le ofreció su ayuda con mucha rapidez y en 1960 se establecieron relaciones comerciales y se firmó un tratado de cooperación militar, cosa que explica la aproximación de Cuba al bloque del Este.

La situación se agravó cuando, en abril de 1961, se produjo un intento de desembarco en la Bahía de Cochinos por parte de cubanos exiliados y de norteamericanos que contaban con el apoyo de la CÍA y el consentimiento del presidente de EE.UU., John F. Kennedy.

Este ataque frustrado generó en las autoridades cubanas una sensación de inseguridad que motivó el acuerdo al que llegaron Cuba y la URSS para instalar misiles nucleares en la isla, que apuntaran hacia Estados unidos, una vez conocida la operación por los norteamericanos, Kennedy decretó, en octubre de 1962, el bloqueo naval de Cuba para impedir la llegada de las piezas que transportaban los barcos soviéticos. Quizás en ningún otro momento de la Guerra Fría se había llegado a un grado tan alto de tensión entre las dos superpotencias .

Finalmente, después de días de angustia, Kruschev ordenó el regreso de los barcos que se dirigían hacia Cuba y se comprometió a retirar las armas nucleares. Como contrapartida, el gobierno Kennedy levantó el bloqueo de la isla. Ahora bien, Cuba continuó estando protegida por los soviéticos y, poco a poco, se configuró como un país comunista satélite de la URSS y enfrentado a Estados Unidos.

Fuente Consultada:
ACTUAL Historia del Mundo Contemporáneo Bachillerato 1° Curso – García-Gatell

Biografía de Fleming Alexander Descubrimiento de la Penicilina

Biografía de Fleming Alexander
El Descubrimiento de la Penicilina

SU DESCUBRIMIENTO: Desde la época de Louis Pasteur, un buen número de bacteriólogos estudiaron el efecto inhibidor de ciertos microorganismos existentes en el suelo, aunque no llegaron a ninguna clase de resultados prácticos; el primer paso importante estaba reservado a nuestro hombre.

Fleming Alexander (1881-1955) descubrió en 1928 la penicilina, pero ésta no se aprovechó hasta 1939.

Fleming, entonces profesor de bacteriología en la St. Mary’s Hospital de Londres, observó que un hongo había llegado a una placa de cultivos bacterianos, donde crecían unas colonias de un coco común, y que las colonias situadas en la vecindad del hongo, que antes se habían desarrollado normalmente, mostraban ahora signos de disolución.

Fleming supo inmediatamente que dicho fenómeno no era usual, aislando el hongo en forma de cultivo puro y, a continuación, lo identificó como el Penecillium notatum.

En una nueva etapa demostró que este hongo produce un caldo de cultivo capaz de inhibir ostensiblemente el crecimiento de los organismos causantes de las enfermedades infecciosas más comunes; a esta sustancia la denominó «penecilina» y abrió uno de los capítulos más brillantes de la historia de la medicina.

En 1939  el patólogo británico de origen australiano Howard Walter Florey (1898-1968), en colaboración con un colega asimismo británico y de origen alemán, Ernst Boris Chain (1906-1979), logró aislar el verdadero agente antibacteriano del moho.

Alcanzaron su propósito con rapidez, y allanaron el camino para que se empleara la penicilina durante los tiempos oscuros que se avecinaban. Florey, Chain y Fleming compartieron el premio Nobel de medicina y fisiología en 1945.

Fleming Alexander en el laboratorio

Alexander Fleming en su laboratorio. El bacteriólogo escocés sir Alexander Fleming revolucionó el tratamiento de las infecciones bacterianas cuando descubrió la penicilina, el primer antibiótico. Aunque este fármaco fue descubierto en 1929, se tardaron más de diez años en producir penicilina a gran escala. Dado el gran número de víctimas durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de científicos fundó una red de pequeñas fábricas de penicilina para poder comercializarla en grandes volúmenes, lo que permitió salvar millones de vidas.

BIOGRAFÍA ALEXANDER FLEMING:

Nacido en la pequeña ciudad escocesa de Lochfield el 6 de agosto de 1881, Alexander Fleming era el séptimo hijo de un modesto granjero de las Lowlands, enAyshire. Desde niño había mostrado una sorprendente capacidad intelectual.

Cuando apenas había cumplido diez años pasó a la escuela de Dorvel, el pueblo vecino.

De todos modos, Fleming siempre reconoció que esta primera enseñanza le había resultado esencial, especialmente en lo que supuso de contacto con la naturaleza y de inventiva ante una total precariedad de medios materiales.

En Dorvel, aunque no fue un alumno muy destacado, mostró unas ciertas aptitudes que resultaron fundamentales en el momento de decidir si continuaría en la granja o proseguiría sus estudios.

Finalizados sus estudios primarios, se traslada, junto con sus hermanos, a Londres donde consigue su primer trabajo en una compañía naviera.

Allí Fleming reemprendió sus estudios en la Escuela Politécnica, donde dio aún más muestras de aptitud, empero, que debido a las vicisitudes familiares en un momento parecieron malograrse cuando tuvo que aceptar un trabajo como oficinista en la American Line, lugar que ocupó durante cinco años.

fleming alexander

A la edad de veinte años, Alexander recibe su parte de la herencia de su tío, John Fleming; este acontecimiento, junto con el apoyo de su hermano Tom que, al observar la falta de interés de Alexander en su trabajo, le insta a iniciar estudios de medicina, cambiaría el rumbo de su vida.

A pesar de que llevaba varios años alejado de los estudios y centrado en su trabajo en la naviera, aprueba con pasmosa facilidad el examen del London College of Preceptors y se inscribe en el St Mary’s Hospital Medical School a principios del año académico de 1901.

Alexander fue un estudiante modelo desde el primer momento; varios premios académicos jalonan su paso por la mencionada institución.

En 1902 obtiene los galardones de anatomía y fisiología. Dos años más tarde es premiado en anatomía superior, farmacología y química orgánica.

En julio de 1904 aprueba el examen intermedio de la Universidad de Londres, con sobresaliente en fisiología y farmacología.

En enero del año siguiente sopera con éxito la prueba preliminar de acceso al Colegio Real de Cirujanos.

Pero no será hasta 1906 cuando obtenga el título de medicina de la Universidad de Londres; comienza entonces a trabajar en el equipo de Almroth Wright, que dotará al hospital de un nuevo departamento: el de inoculación.

Terminados los estudios con las correspondientes prácticas, en las que Alexander Fleming logró el título de cirujano, un hecho fortuito le llevó al laboratorio de Almroth Wright, bacteriólogo ya célebre que regentaba uno de los servicios más prestigiosos del Saint Mary’s. Entre serias dudas sobre si dejaba o no la cirugía, finalmente ingresó en el año 1906; el laboratorio era muy exiguo, el dinero escaseaba y en realidad subsistía gracias a la generosidad de Almroth Wright.

Desde los primeros momentos Fleming dio pruebas de su habilidad manual para montar toda clase de técnicas de experiencia.

En el plano de las exposiciones destacó por su concisión y orden, hechos que, convenientemente valorados por Wright, pronto le labraron un primer puesto en el equipo.

Pero los conocimientos bacteriológicos iban creciendo, sobre todo tras el impulso que desataron los discípulos de Robert Koch, y el viejo laboratorio empezó a sentir la necesidad dé una ampliación adecuada y conveniente.

Durante esta etapa, Fleming publica varios artículos sobre bacteriología en las revistas Lancet y The Practitioner; por el titulado “El diagnóstico de la infección bacteriana aguda” recibe la medalla Cheadle para medicina clínica de la institución londinense.

A partir de 1909 comenzó a trabajar en los laboratorios de la fundación del Inoculation Department, Fleming empezaba a trabajar en un laboratorio dotado con todas las exigencias que la ciencia requería. Las jornadas de trabajo eran agotadoras.

Maurois, reuniendo varios testimonios, nos hace una descripción de la labor del equipo, que a pesar de su extensión creemos interesante transcribir: «Fleming adquirió muy pronto la maestría de aquel mundo nuevo, en el cual había entrado por casualidad. El trabajo sobrepasaba los límites de la resistencia humana.»

En medio de este trabajo agotador, Fleming completaba sus últimos exámenes médicos. Fue en el año 1908 que, clasificado en primer lugar, se graduó obteniendo la medalla de oro de la universidad de Londres, además de ganar el título de FRCS.

A continuación escribió una tesis «Sobre las infecciones bacterianas agudas», concursando en su propia facultad de Saint Mary’s donde también logró la medalla de oro conocida como Cheadle medd. Su fama, bien que a nivel local, empezaba a consolidarse, cuando una nueva orientación investigadora configuró lo que constituiría una de sus máximas preocupaciones.

A partir de ese momento Fleming se preocupará por la búsqueda de un solo objetivo: el medio de luchar contra las infecciones, que continuaban siendo una de las más grandes amenazas para el hombre.

Conociendo los trabajos de Ehrlich sobre el salvarsán, Fleming lo ensayó en varios pacientes, contra la opinión de Wright, que en este punto tuvo la intuición de depositar su confianza en la vacunoterapia.Pronto introdujo unas certeras modificaciones en la técnica de Wassermann para determinar el diagnóstico de la sífilis.

Fleming se alistó en el ejército en 1912. En julio de 1914 estalla la Primera Guerra Mundial; en octubre de ese mismo año, Wright y todo su equipo de bacteriólogos se incorporan al cuerpo médico del ejército.

Son destinados a Boulogne, con el objetivo de estudiar el tratamiento quirúrgico de las heridas infectadas. Durante estos años de guerra conoce a una enfermera de origen irlandés, Sarati McElroy que se convierte en su esposa en diciembre de 1915.

La experiencia del hospital de campaña, con independencia del trauma moral, hizo que Fleming, producto de una investigación profunda, publicara un trabajo —en The Lancet, número del 18 de septiembre de 1915— en el que concluía sobre la necesidad de que, en la medida de lo posible, los cirujanos extirparan los tejidos afectados de necrosis.

Tras la firma del armisticio. Alexander Fleming regresa a Londres como director adjunto del departamento de inoculación en el St Mary’s Hospital y publica, junto a A. B. Porteous, un artículo en The Lancet sobre los métodos para la transfusión de sangre.

En este centro, el más nuevo de los hospitales docentes de Londres —fundado en 1845 por el doctor Samuel Lane—, desarrollará toda su carrera profesional, a lo largo de cincuenta y un años.

Fleming Alexander en el Laborarorio

Fleming y la Penicilina: Lucha contra las infecciones en las guerras

El 25 de octubre de 1945 un telegrama de Estocolmo le anunció que le había sido concedido el Premio Nobel de Medicina, así como a Florey y a Chain.

El comité científico Nobel propuso al principio que la mitad del importe del premio fuera para Fleming y la otra mitad repartida entre sir Howard Florey y Chain.

En medio de ajetreos, honores y un trabajo que cada vez se hacía más penoso, al tener que dirigir el departamento y enfrentarse con problemas de tipo burocrático, Fleming perdió a su mujer. Fueron unos tiempos difíciles, en los que se incrementó su poca comunicatividad y aislamiento.

Muy al final de su vida contrajo matrimonio con Amalia, una discípula griega con la que desde el primer contacto se sintió entrañablemente unido. Se esposaron a mitades de abril de 1953, y esta unión representó, sin duda alguna, como una efímera felicidad tardía en la vida de un hombre prácticamente acabado.

En enero de 1955 Fleming presentó su dimisión como principal del instituto, aunque conservando en él un laboratorio de trabajo.

El día 11 de marzo de 1955, antes de emprender la jornada, en la que tenía una comida en el Savoy y una cena en casa de Douglas Fairbanks júnior, junto con Eleanor Roosevelt, se sintió indispuesto, sudando profusamente y aquejando un dolor en la parte izquierda del pecho.

Recostado en la cama, mientras su esposa había pedido ya auxilio, inclinó su cabeza adelante, sin estridencias, como puntualiza Maurois, «en un supremo esfuerzo por pasar inadvertido, por un delicado deseo de no molestar a nadie, por una firme voluntad de negarse a cualquier prioridad, el hombre que había dado a la medicina su arma más eficaz contra la muerte murió, en el corazón de Londres, sin asistencia médica.»

Cumpliendo el deseo de ser incinerado, sus cenizas, en medio de una ceremonia imponente, fueron depositadas en la cripta de San Pablo, cerca de las tumbas gigantes de Nelson y Wellington.

El profesor Pannett, amigo y compañero de Fleming desde su común ingreso en la vida médica, pronunció el elogio fúnebre, con uno de cuyos párrafos estimamos oportuno finalizar las notas biográficas: «… Su elección de una profesión, después de un hospital; su paso a la bacteriología; su encuentro con Almroth Wright; la clase de trabajo que efectuó allí; el efecto inesperado de una lágrima; la caída imprevisible de una espora; no, todos estos acontecimientos no pueden ser debidos sólo a la suerte. Nosotros podemos ver en cada recodo el dedo de Dios mostrando la dirección que debe tomar esta carrera.»

La obra científica de Alexander Fleming, con independencia del hallazgo concreto, abrió lo que se ha llamado la «era de los antibióticos».

En efecto, comprobados sus efectos beneficiosos, la técnica norteamericana permitió obtener penicilina en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de las fuerzas armadas y de la población civil de los Estados Unidos y de Inglaterra.

En los años ulteriores al término de la segunda guerra mundial, la búsqueda de antibióticos —el nombre de antibiótico había sido propuesto por Waksman, en 1942— adquirió la importancia que le correspondía: en 1944 Waksman introdujo la estreptomicina, en 1947 J. Ehrlich y colaboradores la cloromicetina, al año siguiente Luggar la aureomicina, Finlay la terramicina, Waksman la neomicina, etc.

Y en la actualidad, un centenar de antibióticos aseguran la perpetuidad del primer gran paso dado por sir Alexander Fleming.

LA PENICILINA

guerra mundial y la penicilina

El desastre que supuso la Gran Guerra tuvo al menos una vertiente positiva; estimuló la investigación clínica y el desarrollo de algunos medicamentos clave, como las sulfamidas y los antibióticos.

Entre los médicos que trabajaron en un hospital de campaña estuvo el bacteriólogo escocés Alexander Fleming, que comprobó las heridas letales que provocaban las nuevas armas y la dificultad que entrañaba frenar las infecciones producidas por la metralla.

En la posguerra comenzó sus investigaciones para encontrar un antiséptico capaz de frenar el proceso infeccioso y en 1928 logró el famoso descubrimiento accidental que cambió la lucha contra las infecciones: la penicilina.

Diez años después, el bioquímico británico Ernst Boris Chain y el patólogo australiano Howard Walter Florey descubrieron la manera de purificarla y fabricarla de forma industrial.

Pero en 1939, el comienzo de la Segunda Guerra Mundial saturó los laboratorios ingleses, que se volcaron en el esfuerzo bélico, y Chain y Florey viajaron a los Estados Unidos para poner en marcha plantas industriales capaces de producir grandes cantidades del antibiótico.

Las primeras remesas llegaron a tiempo para salvar a muchos soldados que cayeron heridos en los campos de batalla.

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SE RETOMA LA INVESTIGACIÓN: Hasta 1939 no se volvieron a realizar investigaciones relevantes sobre la penicilina.

Ese año, Howard Florey y Ernst Chain, que trabajaban en la Escuela de Patología Sir William Dunn, en Oxford, decidieron emprender un estudio general de la antibiosis con el fin de descubrir los factores científicos implicados, más que la posibilidad de su aplicación médica. Por una afortunada coincidencia, uno de los ejemplos que escogieron fue la penicilina.

Ernst Chain

«Me gustaría señalar que la posibilidad de que la penicilina tuviera aplicaciones prácticas en medicina clínica ni siquiera nos había pasado por la cabeza cuando empezamos a trabajar…» ERNST CHAIN

Howard Florey

La aplicación de la penicilina fue posible gracias a la colaboración de Chain y Fiorey tras una serie de complicadas pruebas y estudios.

Éste es un aspecto olvidado injustamente, puesto que, si bien científicamente fue reconocido, popularmente todo el mérito, aunque sea comprensible, ha recaído en Fleming.

Es decir, al hallarse en posesión de una penicilina parcialmente purificada, Chain se dio prisa en aplicarla. «Florey —consigna Maurois— se encontraba en aquel momento ocupado en otra investigación, por lo que Chain se dirigió a un gran cirujano español, Josep Trueta, que trabajaba en el Instituto de Oxford con un joven colaborador inglés, John Barnes.

A petición de Chain, Barnes inyectó treinta miligramos de penicilina concentrada en la vena de un ratón. Grande fue la alegría de Chain y grande la sorpresa de Trueta, que contemplaba el experimento, al comprobar que no se producía ninguna reacción tóxica.»

En unas palabras, la ciencia adquiría ya aquella maravillosa droga con la no menos maravillosa propiedad de matar a los microbios y no a las células del cuerpo.

El experimento crucial se llevó a cabo el 25 de mayo de 1940, sobre tres ratones infectados respectivamente de estafilococos, estreptococos y clostridium septicum.

Los controles murieron uno a uno y los animales inyectados sobrevivieron; en junio de 1940 el equipo de Oxford, puesto que así se denomina a quienes lograron los resultados finales, ante la gran ofensiva alemana de Dunkerke, convencidos de la importancia del experimento, empaparon del oscuro líquido los forros de sus bolsillos para que, sólo con que uno pudiera escapar, con las esporas podría iniciar nuevos experimentos.

En el bienio comprendido entre 1940 y 1942 la figura de Fleming sufrió una especie de ocaso.

Pero en el mes de agosto de 1942 la aplicación de la penicilina en un caso desesperado, cuya curación se tildó de milagrosa, hizo que el Times publicase un editorial titulado Penicillium: «Todo el mundo —puede leerse— estará de acuerdo con The Lancet en afirmar que en razón de las posibilidades de la penicilina debería encontrarse, lo antes posible, medios para producirla en gran cantidad.»

Pero no fue hasta el año 1943 que las fábricas empezaron a producir cantidades relativamente importantes que pudieran entregarse al ejército; el viejo sueño de Fleming, iniciado en la primera gran guerra, era ya una realidad, la realidad que más vidas humanas ha salvado.

OBRA CIENTÍFICA:
Descubrimiento de la Lisozima:

Como resultado de las investigaciones científicas llevadas a cabo en los años posteriores a la guerra, Fleming descubrió un nuevo agente bacteriológico, la lisozima.

El hallazgo tuvo mucho que ver con el método de trabajo que el científico desarrollaba en su laboratorio, no demasiado ordenado, según afirmaban sus colaboradores más cercanos.

Fleming tenía la costumbre de guardar los cultivos durante dos o tres semanas en su mesa, con la intención de observar su evolución.

Así, en un porta objeto había depositado su propia mucosa nasal en el transcurso de un resfriado, constató un rasgo notable: alrededor de la mucosa no había colonias de bacterias.

A partir  de esta observación dedujo que lo que había evitado el desarrollo de los gérmenes era que  «algo», la lisozima, se había desprendido de la mucosa.

En 1921, Fleming expuso sus descubrimientos sobre esta enzima, que pasaron completamente inadvertidos, en el Club de Investigación Médica. Hay que señalar que, a pesar de su notable capacidad de investigación, era un orador muy modesto.

La falta de interés que suscitó en la comunidad científica sobre su trabajo sobre la lisozima no hizo, en modo alguno que decayera su ánimo; Fleming continuó realizando experimentos con este nuevo agente bacteriológico.

En 1922, Wright, fascinado por los experimentos de su discípulo, propone  a Fleming como miembro de la Royal Society of Medicine.

Pero, sin duda, el hecho más notable en la carrera científica de Alexander Fleming fue el descubrimiento de un nuevo agente inhibidor de la vida bacteriana, la penicilina.

Este hallazgo, realizado en 1928, cuando Alexander Fleming era titular de la cátedra de Bacteriología en la Escuela de Medicina del St Marys Hospital, inauguro una nueva era en la práctica de la medicina.

El descubrimiento estuvo precedido por los estudios que Alexander Fleming estaba realizando sobre las variaciones de color de las colonias de estafilococos, lo que parecía estar relacionado con su virulencia.

Se pensaba que estos cambios de tonalidad se producían si las colonias se incubaban durante veinticuatro horas y luego se conservaban a temperatura ambiente durante varios días.

Fleming, en colaboración con M. Pryce, estudió estas alteraciones con cultivos de estafilococos procedentes de forúnculos, abscesos e infecciones de nariz, garganta y piel.

La primera anotación sobre la penicilina en el cuaderno de laboratorio de Fleming está fechada el 30 de octubre de 1928.

El hecho que llamó la atención del científico fue una placa de cultivo de estafilococo, en la que existía una zona de colonias que habían desaparecido, alrededor de una gran mancha de hongo, lo que ponía de manifiesto la capacidad del hongo para atacar a los microorganismos patógenos comunes.

El fenómeno, que suponía, de hecho, el descubrimiento de la penicilina, pasó en aquel momento desapercibido para todo el equipo, excepto para el propio FIeming, el único consciente de la importancia del hallazgo.

Profundizó sus investigaciones en este ámbito y continuó realizando experimentos con el hongo encaminados a determinar su capacidad de destrucción de microorganismos.

Como resultado, publicó varios artículos sobre este tema; en 1929 aparecía, en la revista The Journal, el titulado «Sobre la acción bacteriana de la penicilina con especial referencia a su utilización en el aislamiento de B. lnfluenz.».

En 1931, en el transcurso de una conferencia sobre «El empleo intravenoso de los germicidas», pronunciada en la Royal Society of Medicine, Fleming anuncia su descubrimiento de que la penicilina inhibe a los organismos anaerobios que causan la gangrena gaseosa.

Fue así como Flerning sentó la base de lo que, con el tiempo constituiría una de las armas más poderosas de la humanidad  para luchar contra las enfermedades. No obstante, se trataba sólo  de un primer  paso, ya que la utilización de la penicilina no hubiera sido posible sin los trabajo de los investigadores de Oxford,  H. W. Florey y E.B. Chain.

Estos científicos llevaron a  cabo los procesos de purificación y concentración de la penicilina, con vista a poder  demostrar sus efectos terapéuticos. Sus conclusiones fueron publicadas en el artículo la “Penicilina como agente terapéutico”, apareció en 1940 en la revista The Lancet.

Las aportaciones de Florey y Chain, que junto con Fleming, fueron galardonados con el premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1945, permitieron la producción a gran escala de penicilina en Estados Unidos Bretaña.

Los poderes curativos de la penicilina radican en su facultad de impedir el normal desarrollo de una bacteria. Su acción consiste en destruir la corteza de las células. Cuando la corteza y la membrana de una célula se debilitan y revientan, la bacteria muere. ¿Cómo sucede esto?.

Las bacterias son microorganismos unicelulares, compuestos fundamentalmente de tres partes: una corteza externa protectora, una membrana interna elástica y un espeso líquido interior denominado citoplasma.

Normalmente, la corteza rígida se expande con el desarrollo de la célula. Al principio se disuelve una porción de la corteza envejecida y, en consecuencia, la membrana flexible se dilata.

Luego la corteza se restaura a partir de moléculas de mucoproteína, que desde el citoplasma y a través de la membrana son transportadas hasta la corteza de la célula mediante enzimas especiales que les sirven de vehículo.

Las enzimas se unen y acoplan a las mucoproteínas, de modo semejante a una llave y su cerradura.

Cuando la penicilina se introduce en este sistema, el proceso se distorsiona. Parte de la molécula de penicilina se asemeja a la estructura hermética de la molécula de mucoproteína.

La enzima se acopla falsamente a una porción de penicilina y la transporta hasta el lugar de la corteza de la célula dispuesto para recibir la mucoproteína.

La molécula de penicilina no encaja debidamente en su sitio y provoca una grieta en la nueva corteza. El desarrollo de la célula ejerce presiones crecientes sobre la corteza; la zona defectuosa cede y al fin se quiebra. Entonces, la membrana celular elástica se dilata hasta romperse; el citoplasma se derrama y la bacteria muere.

El Reconocimiento público de Alexander Fleming

Sir Fleming es una de las personalidades que mayores muestras de gratitud ha recibido por parte de la comunidad científica y de la sociedad en general.

En 1946, tras ser galardonado con la medalla de oro del Colegio Real de Cirujanos de Londres, de fue nombrado miembro honorario de numerosas instituciones: la Academia de Medicina ha de Buenos Aires, el Colegio de Cirujanos de Brasil, la Academia de Medicina de Turin, el Colegio de Farmacéuticos de Filadelfia y el Real Colegio de Médicos de Edimburgo.

En 1948 viajó a España, donde recibió, asimismo, diversos testimonios de reconocimiento. Fue designado miembro honorario de las reales academias de Medicina  de Madrid, Barcelona y Sevilla, de la Sociedad Española de Higiene y del Ateneo de Sevilla.

Recibió el cargo de presidente de honor de la Sociedad Médica de Hospitales de Sevilla, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y la medalla de oro de la Real Academia de Medicina de Sevilla.

También realizó diversos viajes por Estados Unidos, Pakistán —como delegado de la UNESCO— y Cuba —donde fue nombrado miembro de la Sociedad Cubana de Clínica y del Colegio Nacional de Farmacéuticos, y distinguido con diversos título: La Gran Cruz, Orden de Honor y Mérito de la Cruz Roja Cubana, entre otros.

Alexander Fleming murió el 11 de marzo de 1955, de una trombosis coronaria; reposan en la cripta de la catedral de San Pablo, en Londres.

ALGO MÁS SOBRE EL TEMA…

Al fenómeno que produce la eliminación de una bacteria por un hongo, o a una especie de otra índole que elimina a su contendiente, lo denominamos «antibiosis».

Hay antibiosis entre hongos y bacterias. Por eso se ha creado el término «antibiótico» para designar a la penicilina, por ejemplo. Los investigadores comprobaron que ciertos organismos elaboran sustancias perjudiciales y aun letales para otros, que fueron llamados antibióticos.

El primer antibiótico descubierto fue la piocianina, que se aisló del pus en 1860, aun antes de que se conociera la bacteria que lo produce. Desde entonces se han aislado muchos antibióticos de las bacterias y de una gran variedad de plantas, tales como los tomates y las cebollas.

A diferencia de los bacteriófagos (devoradores de bacterias), las sustancias antibióticas se emplean con gran éxito contra las bacterias patógenas. En la actualidad -las más importantes se aíslan de los hongos.

De éstos, la penicilina, que proviene de un hongo muy relacionado con los que atacan los quesos Roquefort y Camembert, es el más eficaz.

La penicilina fue descubierta por Fleming en 1929, pero sus posibilidades no fueron totalmente apreciadas hasta 1940. Existen tres formas de. penicilina, de las cuales una sola es la realmente activa contra las bacterias.

En contraste con otros muchos antibióticos, no es tóxica cuando se inyecta al hombre o a los animales.

Las bacterias expuestas a la acción de la penicilina se hinchan y no pueden dividirse, de modo que son fácilmente destruidas por los glóbulos blancos de la sangre.

No todas las bacterias son vulnerables a la penicilina, por supuesto; los antibióticos son de naturaleza química diversa: algunos son semejantes a las proteínas, otros a las grasas y algunos son sustancias químicas complicadas de otros tipos.

Un problema permanente en el campo de los antibióticos es el desarrollo de cepas de organismos resistentes a los mismos.

La constante búsqueda de nuevos antibióticos que llevan a cabo las empresas farmacéuticas nos ha permitido conservar un tratamiento ventajoso contra los gérmenes.

La penicilina se emplea con éxito en el tratamiento de la sífilis. Durante muchos años se empleaba el salvarsán o algunos de sus derivados que contienen arsénico.

El descubrimiento del salvarsán, droga suficiente para destruir la espiroqueta, fue el resultado de un largo proceso de ensayos y errores llevados a cabo por el médico alemán Ehrlich.

Actualmente, esta droga ha sido reemplazada por la penicilina en el tratamiento de la sífilis. No debe confundirse la propiedad que posee la penicilina con la de otros organismos, como los virus.

La primera es un hongo capaz de inhibir la reproducción de las bacterias, en tanto que los virus son bacteriófagos, es decir se alimentan de bacterias, a las cuales parasitan. Los virus fueron descubiertos en 1917 por el investigador francés d’Herelle, quien observó que algún agente invisible destruía sus cultivos de la disentería.

Antes de conocerse la penicilina, se trató de curar muchas enfermedades con bacteriófagos (destructores de bacterias); pero la acción de éstos es completamente diversa a la del penicillium, pues éste no destruye las bacterias, sino que inhibe su función.

Los botánicos, al clasificar la penicilina entre los hongos, la incluyen entre los ascomicetos (hongos con «saco»), que comprenden más de 35.000 especies.

Son denominados así porque sus esporas se forman en bolsas llamadas sacos. Cada saco produce de dos a ocho ascorporas. Entre los hongos ascomicetos, además del penicillium notatum (género y especie de la penicilina) se encuentran las levaduras, los hongos que aparecen  sobre los quesos, jaleas, frutas y trufas comestibles.

La penicilina es un antibiótico. Esta palabra, (pie significa «contra la vida», no se aplica exclusivamente a la penicilina, pues corresponde a todo elemento que inhiba la formación de otros seres microscópicos.

Puestos en presencia un hongo y una bacteria, ambos han de sobrevivir en el caldo de cultivo o en el tejido animal que les sirve de alimento; pero en su lucha por la supervivencia, triunfa siempre el mejor dotado. En el caso del hongo penicillium notatum, éste inhibe la reproducción de la bacteria, y triunfante en esa lucha, la deja hinchada e indefensa a merced de los glóbulos blancos.

Estos últimos constituyen la policía de la sangre y son los encargados de devorar las bacterias, ya sea que hayan perdido sus propiedades defensivas o bien sucumban bajo el ataque de los leucocitos (leuco, significa blanco, cito, célula).

Como estos últimos son capaces de trasladarse con gran celeridad donde quiera que haya una infección y en su rápido traslado llegan a atravesar los vasos de pequeño calibre, acuden por millones y devoran sus presas emitiendo una prolongación de su protoplasma, que recibe el nombre de pseudopodio (pseudo, falso, y podio, pie).

Al envolver la bacteria con esa prolongación, la digieren merced a los jugos de su protoplasma, y al propio tiempo que eliminan elementos causantes de infecciones, depuran la sangre de los residuos orgánicos que pudieran dejar.

Todo aquel que suela consumir queso Roquefort, habrá observado la formación de hongos en la superficie.

Esa descomposición, que suele ir acompañada de una coloración verdosa y cierto olor acre, se debe a la presencia de hongos que son del mismo género que la penicilina, si bien pertenecen a otra especie.

La incidencia de la sífilis en los Estados Unidos, varía enormemente según las partes del país y los diferentes grupos de habitantes.

En una serie de autopsias tomadas al azar, se encontró una proporción del 5,5% sobre 150.0o0 cadáveres.

De los primeros dos millones de hombres reclutados durante la segunda guerra mundial, el 2,3 % de los blancos y el 27,2 % de los negros padecían de dicha enfermedad.

Comprobada tal incidencia mediante la reacción de Wasserman y la de Kant, se logró atemperar el flagelo mediante una serie de inyecciones de penicilina, que resultó eficacísima para sanear el ambiente de los ejércitos. Localizado el enfermo, practicadas las reacciones y aplicado el tratamiento de penicilina, se destacaron excelentes resultados.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Moderno – Entrada: Alexander Fleming – Editorial Planeta – Tomo III –

Biografia de James Joyce Escritor Irlandes de Ulises Resumen

Biografía de James Joyce, Escritor Irlandés

BIOGRAFÍA: Escritor irlandés, nacido en Dublín, el 2 de febrero de 1882. Fallecido en Zúrich, 13 de enero de 1941. Joyce fue uno de los escritores más respetados del siglo 20, cuyo libro Ulises, es a menudo considerado como una de las mejores novelas jamás escritas.

Su exploración del lenguaje y las nuevas formas literarias mostró no sólo su particular genio como escritor, sino también dio lugar a un nuevo enfoque para los novelistas, que se basó en la técnica de la corriente de la conciencia y el examen de los grandes eventos a través de las pequeñas cosas en la vida cotidiana.

Algunos críticos consideran a James Joyce como el novelista más importante del siglo XX y uno de los talentos creadores más asombrosos de todos los tiempos.

Joyce provenía de una gran familia. Él era el mayor de diez hijos de John Stanislaus Joyce y su esposa May Joyce, como su padre, sostenía que su ascendencia familiar provenía del antiguo clan irlandés de los Galway. Su padre, mientras era un cantante con talento (se decía que tenía una de las mejores voces de tenor en toda Irlanda), no podía proporcionar una estabilidad en el hogar. Le gustaba beber y su falta de atención a la economía familiar significó cierta miseria para toda la familia.

Nacido en Dublín el 2 de febrero de 1882, su educación fue la normal entre los hijos de las clases medias acomodadas de su país, o sea dentro de una rigurosa tradición católica. Cursó estudios en dos colegios de la Orden de Jesús, Clongowes Wood School y Belvedere College, y la formación jesuítica influiría poderosamente, por reacción paulatina, en su despertar al mundo y en el posterior rompimiento con las tradiciones de su tierra. Sin embargo, toda la obra literaria de Joyce giraría alrededor de su ciudad natal y de su gente, en un esfuerzo por unlversalizar la abrumadora herencia irlandesa.

La devoción católica de los años mozos arrancaba del propio hogar, donde su madre manifestaba la ortodoxia sincera de una mujer sencilla y esposa sumisa, mientras que una niñera, llamada Conway, se empecinaba en el puritanismo a ultranza, propio de un temperamento exaltado. Esta señora, a quien el pequeño James conocía por Dante (sin duda deformación de auntie, «tía»), le enseñó a leer y a escribir, además de las cuatro reglas de la aritmética; pero sobre todo le inculcó la indispensable fe en Dios, para facilitar su futura aceptación en Clongowes Wood School cuando contaba seis años de edad.

Un día en que estaba jugando con su hermano Stanislaus junto a un río, James fue atacado por un perro, lo que le acarrearía una fobia de por vida hacia estos animales. Desde temprana edad, James Joyce no sólo se mostró superior en inteligencia, sino también un don para la escritura y la pasión por la literatura. Él aprendió por sí mismo noruego para poder leer obras de Henrik Ibsen en la lengua que había sido escrita, y pasó su tiempo libre devorando Dante, Aristóteles y Tomás de Aquino.

A una temprana edad se familiarizó con el mito de Ulises, personaje que habría de inspirarle en los años de madurez el título y la dimensión simbólica de su obra más famosa. Joyce alcanzó fama internacional en 1922 con la publicación de Ulises, una novela cuya idea principal se basa en la Odisea de Homero y que abarca un periodo de 24 horas en las vidas de Leopold Bloom, un judío irlandés, y de Stephen Dedalus, y cuyo clímax se produce al encontrarse ambos personajes. El tema principal de la novela gira en torno a la búsqueda simbólica de un hijo por parte de Bloom y a la conciencia emergente de Dedalus de dedicarse a la escritura.

Debido a su inteligencia la familia lo llevó a obtener una educación. En gran parte educado por jesuitas, Joyce asistió a las escuelas de Irlanda del Clogowes Wood College y más tarde Belvedere College antes de finalmente aterrizar en el Real de la Universidad de Dublín, donde obtuvo una Licenciatura en Artes con un enfoque sobre las lenguas modernas.

En el colegio, James se reveló no sólo como un buen deportista, sino como uno de los estudiantes más aplicados. Significativamente aquellos deportes en los que sobresalía eran los de esfuerzo individual, como, por ejemplo, las carreras a pie o la natación. Toda su vida odió la brutalidad; acaso por ello no sintió ninguna inclinación por el rugby, el fútbol, la lucha y el boxeo, y sí, en cambio, le gustaba el criquet.

La identificación admirativa que James demostró hacia su padre durante bastantes años contrastaba con el creciente desprecio que su hermano Stanislaus iba acumulando hacia aquel hombre tan poco responsable ante la familia, como irrespetuoso con su esposa.

La relación de Joyce con su país de origen fue compleja y después de graduarse se fue de Irlanda a vivir una nueva vida en París, donde quería estudiar medicina. Volvió, sin embargo, no mucho después al enterarse de que su madre había enfermado. Ella murió en 1903.

Joyce se quedó en España por un corto tiempo, el tiempo suficiente para enamorarse de Nora Barnacle, una camarera de su hotel, que provenía de Galway y más tarde se convirtió en su esposa hasta el final de sus días.

Durante este tiempo, Joyce escribió su primera historia corta publicada en la revista irlandesa Homestead. La publicación recogió otras dos obras de Joyce, pero este inicio de su carrera literaria no fue suficiente económicamente para mantenerlo en España ya a finales de 1904 y Barnacle se trasladó primero a lo que hoy es la ciudad croata de Pula antes de establecerse en la ciudad portuaria italiana de Trieste.

Allí, Joyce enseña inglés y aprendió italiano, una de las 17 lenguas que podía hablar, una lista que incluye el árabe, el sánscrito y el griego. Joyce y Barnacle (los dos no se casaron formalmente treinta años después de conocerse) hicieron de su hogar las ciudades de Roma y París. Para mantener a su familia (la pareja tenía dos hijos, Giorgio y Lucía) Joyce busca trabajo como profesor.

Al mismo tiempo, sin embargo, Joyce continuó escribiendo y en 1914 publicó su primer libro, Dublineses, una colección de 15 relatos cortos. Dos años más tarde, Joyce saca un segundo libro, la novela Retrato del artista adolescente (1916), muy autobiográfica, recrea su juventud y vida familiar en la historia de su protagonista, Stephen Dedalus.

En 1915 Joyce escribió una obra teatral, Exiles, que acusaba todavía la influencia de Henrik Ibsen. Fue la única pieza escénica original cuya publicación consintió su autor. Los años siguientes corresponden a la aparición de A Portrait en forma total en Nueva York y Londres.

Al término de la primera guerra mundial los Joyce volvieron a Trieste, pero al poco tiempo decidieron trasladarse a París. Allí, James, gracias a la ayuda de algunos buenos amigos, que hicieron de amanuenses, pudo terminar Ulysses. La obra se publicó en la capital francesa en 1922, pero pasarían muchos años antes de que la censura anglosajona diese su aprobación a una edición en lengua inglesa.

Joyce alcanzó fama internacional en 1922 con la publicación de Ulises, una novela cuya idea principal se basa en la Odisea de Homero y que abarca un periodo de 24 horas en las vidas de Leopold Bloom, un judío irlandés, y de Stephen Dedalus, y cuyo clímax se produce al encontrarse ambos personajes. El tema principal de la novela gira en torno a la búsqueda simbólica de un hijo por parte de Bloom y a la conciencia emergente de Dedalus de dedicarse a la escritura.

En Ulises, Joyce lleva aún más lejos la técnica del monólogo interior, como medio extraordinario para retratar a los personajes, combinándolo con el empleo del mimetismo oral y la parodia de los estilos literarios como método narrativo global.

En 1931 James se casó con Nora Barnacle para proteger los derechos civiles de su descendencia. Al año siguiente se diagnosticó la dolencia mental de su hija Lucía como un caso de esquizofrenia, lo que obligó a intensificar la solicitud de los esposos Joyce. El propio James no era ajeno a los achaques y a la extenuación. Por si ello fuera poco, su miopía se había ido incrementando hasta convertirse en ceguera en los últimos años de su vida. Ni siquiera este formidable defecto físico le hizo desistir de su tarea. Terminó Finnegan’s Wake en 1939, en los albores de la segunda guerra mundial.

En ese mismo año  los Joyce emprendieron de nuevo la marcha a través de los Alpes, para acogerse de nuevo a la neutralidad suiza. Pero James esta vez no sería ni siquiera remoto e indiferente testigo del holocausto  humano. Una perforación ulcerosa acabó con su vida, en Zurich, el 13 de enero de 1941.

Su última novela, en la que los mundos mítico y doméstico se confunden en una atmósfera onírica y escatológica de múltiples resonancias, representaba la contestación a la última pregunta de su vulnerable y humanísimo héroe: ¿adonde vamos?. Con Finnegans wake entramos en el reino del subconsciente y dei inconsciente, en los lejanos recovecos del cerebro. Sin embargo, hasta para James Joyce resultó imposible representarse lo que pudiera haber en un Más Allá. De todos modos, este incansable mago del lenguaje abrió en el género novelesco dimensiones insospechadas para quienes creían en la novela naturalista de finales del siglo XIX.

Tras padecer una úlcera de duodeno y una peritonitis, que sumado al fracaso de su último libro, “Finnegans wake”, que lleva ese peculiar estilo suyo hasta sus últimas consecuencias: en él se entremezclan elementos hasta de 60 idiomas, vocablos insólitos e incluso formas sintácticas nuevas, comienza una recaída física, que lo llevará a su muerte en 1941.

El escritor argentino Jorge Luis Borges afirmó sobre el autor: «Es indiscutible que Joyce es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo. Verbalmente, es quizá el primero. En el Ulises hay sentencias, hay párrafos, que no son inferiores a los más ilustres de Shakespeare o de Sir Thomas Browne.»

Creador de Dibujos Animandos Historia del Cine Infantil

El Gran Creador de Dibujos Animandos

Walter Elías Disney (Chicago 5/12/1901- California 15/12/1966), dibujante, productor, y director de dibujos animados nacido en Chicago, Estados Unidos, el 5 de diciembre de 1901.

Estudió primero en la escuela de Bellas Artes y, más tarde, aprendió en una agencia de publicidad todos los trucos técnicos del dibujo.

Cuando tuvo un dinero ahorrado, montó un estudio con otros dibujantes en el que realizó las primeras versiones cinematográficas de cuentos famosos. Mientras tanto, buscaba algo nuevo que   causara un impacto especial en el público, un personaje destinado a ser conocido en todo el mundo.

Después de algunos intentos infructuosos con el personaje Osvaldo el conejo (1926) y una rata llamada Mortimer (1928), Walt Disney buscó un animal susceptible de convertirse en un héroe de dibujos animados, ese género antiguo, como la propia cinematografía, en el cual el dibujante había adquirido cierta notoriedad a mediados de la década de 1920. Ya era 1928.

Tras enrolarse a la edad de dieciséis años como enfermero de ambulancia en la Cruz Roja durante la Primera Guerra mundial y realizar algunas películas publicitarias para una fábrica de máquinas agrícolas en Kansas City, el joven captó astutamente la importancia que tendría en los años venideros la industria del cine. A sus primeros personajes les faltaba algo de desenfado y picardía.

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La Amante de John Kennedy (301)

La Amante de John Kennedy

El 11 de junio de 1926, Gladys Mortenson tuvo una niña en el Hospital General de Los Ángeles. Bautizada con el nombre de Norma Jeane Mortenson, pronto sabría que la vida está hecha de alegrías y tristezas. Su madre la dejó al cuidado de su madrina antes de quedar internada en una institución psiquiátrica. Su padre —Martin Mortenson— había muerto en 1929, en un accidente con su motocicleta.

La pequeña Norma Jeane pasó por orfanatos y hogares sustitutos hasta que por fin pudo establecerse en la casa de una tía lejana, que la cuidaría durante su adolescencia.  Norma Jeane creció hasta convertirse en una bella joven de cabellos castaños Y ojos vivaces. La miraban por la calle y ya se había acostumbrado a los piropos, por lo que decidió probar suerte en el mundo del espectáculo, iniciando su carrera como modelo.

Norma Jeane comenzó a aparecer en revistas, y sorpresivamente, a los dieciséis años de edad, se casó. James Dougherty —su marido entre 1944 y 1946— era un muchacho apuesto que vivía cerca de su casa. Quiso a Marilyn y se preocupó por ella, pero no le gustaba mucho que su mujer trabajara como modelo. Obligado a ausentarse durante largas temporadas debido a su actuación como soldado en la Segunda Guerra Mundial, Jim no podía controlar a su esposa como quería, y el divorcio se hizo realidad.

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