Biografía de Guillermo El Conquistador

Biografia de Pedro de Alvarado Adelantado y Conquistador

Biografía de Pedro de Alvarado Adelantado y Conquistador Español

Bajo la poderosa sombra de Hernán Cortés actuaron algunos capitanes que se destacaron por sus grandes y notables hechos; y entre ellos ninguno tan merecedor de la fama postuma como el arriesgado, temerario y emprendedor don Pedro de Alvarado, elemento destacado en la conquista de México, colonizador de Guatemala y aventurero sempiterno, nacido para la lucha, el descubrimiento y la acción.

Pedro de Alvarado
Pedro de Alvarado y Contreras fue un adelantado y conquistador español que participó en la conquista de Cuba, en la exploración por Juan de Grijalva del golfo de México y de las costas de Yucatán, y en la conquista del Imperio azteca dirigida por Hernán Cortés.
Fecha de nacimiento: 1485, Badajoz, España
Fallecimiento: 4 de julio de 1541, Guadalajara, México
Nombre completo: Pedro de Alvarado y Contreras
Designado por: Hernán Cortés
Cónyuge: Beatriz de la Cueva (m. 1538–1541)

El Tonatiuh de los aztecas, o sea el sol, llamado así a causa de su cabello y barba rubios, nació en Badajoz, hacia 1483, en noble cuna, pues su padre era don Diego de Alvarado, comendador de Lobón, de la orden de Santiago.

Como tantos hidalgos extremeños, Pedro pasó a América en plena juventud (estaba en la Española, en 1510), y allí vegetó hasta que en Cuba se le presentó la oportunidad que andaba buscando en la persona de Hernán Cortés, quien reclutaba gente para emprender la expedición mejicana (1518).

Nombrado capitán del gran extremeño, fue muy pronto su hombre de confianza. Participó en la detención de Moctezuma (15 de noviembre de 1519), y cuando Hernán Cortés tuvo que partir para la costa para oponerse a Panfilo de Narváez, quedó al mando de los españoles que permanecieron en Tenochtitlán (mayo de 1.520).

Durante la ausencia de Cortés, Alvarado arremetió contra los indígenas reunidos para celebrar una ceremonia sangrienta, y este exceso de celo religioso provocó el alzamiento de los aztecas, precursor de la Noche Triste y de la evacuación de Tenochtitlán por los españoles. Durante la retirada, corrió a cargo de Pedro de Alvarado la peligrosa misión de acaudillar la retaguardia de Cortés.

Intervino con singular bizarría en la batalla de Otumba y en las operaciones que precedieron a la caída de Tenochtitlán (1521). Consolidada la conquista del imperio azteca, emprendió con Gonzalo de Sandoval una expedición para descubrir un paso al mar del Sur, en cuyo transcurso recorrieron las costas del golfo de México hasta el actual estado de Tabasco (1522).

El 13 de noviembre de 1523′ partió de México con un lucido ejército para atravesar el istmo de Tehuantepec y emprender la conquista del reino de los quichés, en Guatemala. Realizó con éxito esta misión, derrotando al príncipe quiche, Tecum, en la sangrienta batalla de Quetzaltenango.

El 25 de julio de 1524 fundó la ciudad de Santiago de los Caballeros, primer asiento de la capital guatemalteca.

Después de continuar en lucha con los indígenas durante dos años, Alvarado pasó a México y de aquí a España para responder de las acusaciones que se le habían dirigido (1527). En la patria logró disiparlas, siendo nombrado gobernador y capitán general de Guatemala (18 de diciembre de 1527). También casó con Francisca de la Cueva, sobrina del duque de Al-buquerque.

De regreso a Guatemala, su severidad y su arrogancia le enzarzaron en luchas continuas contra los indígenas y las capitanías vecinas. Residenciado en México (1528), pasó de nuevo a la península Hispánica para captarse favores y recabar una autorización para nuevos descubrimientos.

Ya en América (1530), se impuso al cabildo de Guatemala, Noticioso de los éxitos alcanzados por Pizarro en ei Perú e interpretando de modo lato los términos de su autorización, Pedro de Alvarado organizó una armada con el propósito de intervenir en la conquista del imperio de los incas.

Desembarcó en Puertoviejo (1534), e intentó apoderarse de Quito en competencia con Belalcázar. Atravesó los Andes del Ecuador por pasos juzgados impracticables.

En Riobamba halló a Belalcázar y a Diego de Almagro. Este le compró sus pretendidos derechos, los doce buques de su flota y los hombres que llevaba consigo por 120.000 castellanos de oro.

Vuelto a Guatemala, Alvarado chocó con la oposición de Francisco de Montejo respecto al territorio de Honduras y con la Audiencia de Nueva España, sin cuyo permiso había realizado la expedición al Perú.

Para evitar encontrarse con el visitador Maldonado, Alvarado pasó a España, donde contrajo matrimonio con su cuñada, doña Beatriz. En 1538 se resolvió a su favor el litigio de Honduras.

No descansando en sus actividades, organizó una expedición al país de la Especiería. Pero, recalando en el puerto de Navidad (1541), fue requerido por los españoles para que los ayudara a sofocar una rebelión indígena en Nueva Galicia.

En el curso de esta campaña murió despeñado por su caballo en el desfiladero de Mochitiltic (24 de junio de 1541).

fuente

Biografia de Enrique I Rey de Inglaterra Historia de su Reinado

REINADO DE ENRIQUE I DE INGLATERRA

Enrique I rey de Inglaterra nació en 1068, vivió 67 años, una larga vida para su época, era el cuarto hijo de Guillermo el Conquistador.  Reinó durante 35 años, como el tercer rey normando de Inglaterra (1100-1135). Cuando en 1087 fallece su padre, no recibe ninguna posesión y comenzó una política de expansión territorial en el continente, pero que fracasaron en sus objetivos. A la muerte de su hermano Guillermo II en 1100, Enrique aprovechó la ausencia de su otro hermano, Roberto, que había reclamado con anterioridad el trono para apoderarse del tesoro real, y se autocoronó rey en Westminster.

enrique I de inglaterra

HISTORIA: Como hemos visto en otra página Guillermo duque de Normandía, llamado el Conquistador (que contaba con el apoyo del Papa Alejandro II) , equipó una poderosa flota y, luego de desembarcar en el sur de Inglaterra, derrotó en la Batalla de Hastings (1066) a los sajones mandados por Haroldo.

Este pereció en la batalla y el vencedor marchó a Londres, donde fue reconocido rey con el nombre de Guillermo I. A Guillermo I le sucedió su hijo Guillermo II, El Rojo, que luego de un gobierno mediocre pereció asesinado (año 1100); entonces ocupó el trono su hermano Enrique I, soberano que logró el favor popular, eliminando rencores entre anglosajones y normandos.

Guillermo el Conquistador, hombre de estado autoritario y enérgico, gran soldado, murió dejando el reino en manos de dos incapaces. El mayor, Roberto Courte-heuse, recibió la Normandía; poco hábil, embrollón, incapaz de hacerse obedecer, fue en seguida presa de sus barones, los cuales, aprovechando su debilidad, se otorgaron una independencia que Guillermo les había negado siempre.

El hijo menor, Guillermo el Rojo, heredó el reino de Inglaterra; verdadero déspota, no consiguió imponer su autoridad más que con medidas de terror, siendo odiado rápidamente por la población y abandonado por sus vasallos, que se revolvieron en varias ocasiones confra él. Su asesinato, en 1100, fue un verdadero alivio para el reino. Diez años de anarquía no habían dañado gravemente la obra del gran Guillermo, y su tercer hijo sabrá borrar estos tristes años y restaurar la autoridad monárquica.

A la muerte de Guillermo el Rojo, su hermano menor Enrique I sube al trono; era muy diferente de los dos hermanos mayores; había recibido una instrucción más completa y se interesaba por las artes y la literatura, lo que le valió el sobrenombre de Beauclerc, y, desde luego, poseía una autoridad y una inteligencia superiores a las de sus hermanos. El mismo año de su coronación (1100), se casó con la hija de Malcom, rey de Escocia; la «buena reina Matilde», dulce y valerosa, muy versada en el arte musical y en la poesía, alcanzó rápidamente una gran popularidad en el reino.

El primer acto de Enrique fue restablecer la unidad entre Inglaterra y el ducado de Normandía, que había sellado Guillermo; aprovechando la debilidad de su hermano mayor, se apoderó, poco a poco, de todas las grandes ciudades de Normandía, y en 1106 obtuvo una gran victoria sobre el ejército de Courteheuse, en Tinchebray. Esta victoria le entregaba definitivamente la Normandía; no contento con haber recogido toda la herencia paterna, se encarnizó con su hermano, desgraciado por naturaleza, y lo hizo encerrar en una prisión de Inglaterra, donde el pobre ex-rey permaneció cautivo hasta su muerte.

Enrique I pretendió imponer en todo su reino su propósito de no compartir el poder con nadie. Siguiendo la política cen-tralizadora de su padre, comenzó debilitando el poderío de los señores que habían tomado partido por el duque de Normandía, confiscando sus feudos y arrasando sus castillos; después, pacientemente, aumentó los poderes de quienes dependían directamente de él, como los sheriffs, que fueron desde entonces los únicos habilitados para juzgar en los procesos entre señores y arrendatarios. Creó jueces itinerantes, encargados de hacer justicia en cada uno de los condados; de esta manera, se debilitaron progresivamente las justicias feudales, en provecho de la justicia real, lo que permitió una cierta uniformidad de procedimiento   y   de   jurisprudencia.

Rodeándose de hombres capaces y abnegados, favoreció la constitución de servicios administrativos especializados, asegurándose la entrada de los ingresos. Hizo valer sin descanso sus derechos de soberanía sobre sus vasallos, de los que obtuvo consejos, recursos y asistencia militar, tanto más necesaria cuanto que la querella entre las casas de Francia e Inglaterra se proseguía bajo la forma de guerras y escaramuzas, interrumpidas por largas treguas.

A su muerte, al no tener un sucesor varón, heredó la corona su hija Matilde, quien casóse con el conde francés Godofredo Plantagenet, representante de la Casa de Anjou. Sin embargo, Matilde no pudo gobernar porque las ambiciones de su primo Esteban de Blois originaron diversas luchas.  Esteban I usurpó el trono hundiendo al país en una prolongada guerra civil que sólo llegó a su término con la ascensión al trono, en 1154, del hijo de Matilde, Enrique II.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura dell Hombre Edit. CODEX Tomo III
HISTORIA I  José Ibañez Edit. Troquel

Eduardo El Confesor Rey de Inglaterra Biografía y Reinado

Reinado de Eduardo El Confesor, Rey de Inglaterra

Eduardo era hijo del soberano inglés Ethelredo II el Iletrado, Eduardo el Confesor (1002-1066) fue rey de Inglaterra desde 1042 hasta 1066.

Comenzó la construcción de la abadía de Westminster en 1050, pero su delicado estado de salud le impediría asistir a la consagración de la iglesia.

En la imagen de abajo , Eduardo el Confesor en un detalle del tapiz de Bayeux (siglo XI), que se encuentra en el Centro Guillermo el Conquistador (Bayeux, Francia).

Eduardo el Confesor

Una Idea de la Época: El orden en Europa, derrumbado tras las irrupciones del Islam y los vikingos, se restauró lentamente a partir del siglo X.  Los castillos poblaban el paisaje, como  amos y señores del campo, desde donde los terratenientes defendían a sus pueblos de ataques externos y dirimían disputas internas. Los caballeros andantes juraban lealtad a los señores feudales, al honor de sus damas y a Dios. La iglesia y sus obispos gobernaron en lo referente a la moral, y desde las parroquias se oficiaban los ritos de nacimiento, matrimonio y muerte. Las catedrales se elevaban al cielo, y nuevos monasterios reemplazaron los que hab ían sido abandonados o quemados por los invasores. Estos edificios surgieron y fueron reparados por todos lados, conforme aumentaban la destreza y la tecnología de la albañilería. Un nuevo espíritu de confianza alentó a nobles y plebeyos, e incluso a los niños, a iniciar peregrinaciones hacia los santuarios de los mártires, y a enrolarse en las Cruzadas para rescatara la Tierra Santa de las manos del Islam.

La conquista normanda: Como vimos en otra página de este sitio, a comienzos del siglo V, los sajones y los anglos se establecieron en Inglaterra y unieron sus siete reinos en una confederación llamada Heptarquia. La debilidad de los monarcas favoreció la invasión de los daneses, que vencieron y se radicaron en las islas.

El primer rey danés en Inglaterra fue Canuto el Grande (1017-1035), quien también gobernaba Dinamarca, Suecia y Noruega. Este monarca trató bien a sus subditos, eliminó los rencores entre vencedores y vencidos y logró fusionar a los anglosajones con los daneses.

Cuando murieron los hijos del rey danés, los anglosajones recuperaron nuevamente el poder, al ocupar el trono Eduardo III, el Confesor (1041-1066), muy inclinado a las costumbres francesas, pues había residido muchos años en Normandía. A su muerte, los anglosajones coronaron a Haroldo, pero Guillermo duque de Normandía —que contaba con el apoyo del Pontífice Alejandro II— reclamó el trono de Inglaterra.

Historia: Después de la muerte de Canuto (1035), dos de sus hijos se sucedieron en el trono. El último de éstos, Hardicanuto, que no tenía hijos, designó como sucesor a su hermanastro Eduardo, hijo de Emma y de Ethelredo.

La dinastía danesa se extinguía en provecho de los sajones, a los que había destronado.

En 1043, Eduardo subía al trono de Inglaterra. Educado en la corte de Normandía, había traído consigo nobles normandos, a los que distribuyó tierras y funciones, desposeyendo a la aristocracia danesa.

De temperamento generoso y dulce, muy piadoso, Eduardo, llamado el Con fesor, tenía una personalidad atrayente, pero carecía de autoridad, y su reinado fue teatro de luchas intestinas entre los señores, que no cesaban en sus combates para arrancar al rey nuevos favores.

Esta nobleza asumía cada vez mayor independencia, y los pequeños campesinos libres fueron a buscar, junto a ella, la protección que el rey no estaba en condiciones de asegurarles.

Esta protección les era concedida mediante una recomendación, es decir, un juramento de fidelidad que los ligaba al señor.

Los señores se atribuyeron, poco a poco, el derecho de hacer justicia, efectuar la policía, reclutar ejércitos y recaudar los impuestos.

Algunos de ellos adquirieron un  poderío  desmesurado,  como  Godwin, conde de Wessex, que, habiendo casado a su hija con Eduardo, se aprovechaba de la debilidad de su yerno para reinar como verdadero dueño de Inglaterra.

Así se insinuaba un principio de feudalización, que Guillermo el Conquistador sabría canalizar en provecho propio.

En 1065 una rebelión popular por los excesos en el gobierno del Conde de Northumbria, obligó a Eduardo a exiliarse. Después de esto, el Monarca cayó enfermo y no pudo asistir a la consagración de la abadía de Westminster que él había fundado.

Le sucedió Harold II, el último rey sajón que gobernó Inglaterra. Menos de un siglo después de su muerte fue canonizado.

Canuto I El Grande Rey de Inglaterra Biografía Resumida

BIOGRAFÍA DE CANUTO I EL GRANDE REY DE INGLATERRA

Canuto I el Grande o Canuto II nació en 994 y murió en 1035, sucedió a su padre en la corona como rey de Inglaterra (1016-1035), al morir su hermano mayor se convirtió en rey de  Dinamarca (1018-1035) y finalmente de Noruega (1028-1035). Era hijo de Sven I Barba de Horquilla, rey de los daneses, conquistó Inglaterra en 1013.

Un órgano que asesoraba a los reyes anglosajones, conocido como Witenagemot reinstauró en Inglaterra al rey Elteredo II, y Canuto se retiró. Regresó en 1015 y pronto sometió toda Inglaterra, excepto Londres. Después de la muerte de Etelredo en 1016, los londinenses nombraron rey a su hijo Edmundo II.

Canuto el Grande rey de Inglaterra

Canuto, hijo del rey danés Sven I, se convierte en rey de Inglaterra tras el fallecimiento casi consecutivo del monarca anglosajón Etelredo II y del hijo de éste, Edmundo II. Canuto reinará asimismo hasta el año de su muerte (1035) en Dinamarca y en Noruega.

ANTECEDENTES: En Inglaterra ocurrió un grave hecho en el siglo XI: la invasión de los daneses. Así fue como Canuto el Grande (1017-1035) se coronó rey de Inglaterra y Dinamarca.

Los sajones recuperaron luego el poder, pero su vinculación con Normandía derivó en la coronación de su duque, Guillermo I, como rey de Inglaterra. Es decir que, en forma simultánea, Guillermo terminó reinando sobre ingleses y normandos (1066).

Como el ducado de Normandía estaba en territorio francés, la coronación de Guillermo generó muchos conflictos entre ingleses y franceses. La situación se agravó con el casamiento de la hija de Enrique I con Godofredo de Plantagenet, conde de Anjou.

El hijo de ambos, Enrique II, terminó heredando la corona inglesa (1154), a la que además de Normandía se le sumó Anjou, también en territorio francés. En Francia, la dinastía de los Carolingios fue perdiendo poder, hasta que el último de ellos, Luis V, murió en un accidente de caza. Los señores feudales no eligieron a su hijo como nuevo rey, sino que designaron a uno de ellos, el duque de París: Hugo Capeto. En un principio, Hugo gobernaba sobre un pequeño territorio: París y Orleáns.

En el resto mandaban los señores. Pero con el tiempo, la monarquía fue extendiendo sus dominios. Con Luis VI, el gordo (1108-1137), Francia consiguió la poseción de todos los territorios del sudoeste del país. Y con Felipe Augusto (1180) logró apoderarse de Normandía y Anjou.

BIOGRAFIA: Al finalizar el siglo X, las invasiones danesas se renuevan bajo la forma de incursiones y piraterías, a las que el rey sajón Ethelredo intentó poner dique pagando pesados tributos a los invasores; pero este medio se reveló tan inútil como costoso, y, en 1013, el rey de Dinamarca, Sweyn, decidido a someter a todo el reino anglosajón, lanzó una ofensiva general; necesitó menos de un año para conseguir sus fines y obligar a Ethelredo a refugiarse en la corte del duque de Normandía.

Pero el rey danés  murió brutalmente,  y  su hijo Canuto, que lo había secundado en todas sus campañas, prefirió retirarse momentáneamente a Dinamarca, donde su hermano mayor acababa de ser  nombrado rey, con el objeto de reforzar su ejército.

En 1017, a la cabeza de tropas frescas, sólidamente armadas, volvió a hacerse a la mar y, tras una serie de victoriosas campañas, expulsó al hijo de Ethelredo del trono de Inglaterra y se hizo coronar rey; se casó casi inmediatamente con Emma, viuda entonces de Ethelredo, descartando así eventuales oposiciones a su usurpación.

La muerte de su hermano mayor lo puso a la cabeza del reino de Dinamarca, y una guerra victoriosa, dirigida diez años después contra el rey Haraldo de Noruega, le aseguró la corona de este país.

Así, Canuto el Grande reunió bajo su cetro un inmenso reino, promoviendo un notable incremento de los intercambios marítimos en el mar del Norte; pero este reino, demasiado disperso para ser sólidamente unificado y bien defendido, no debía sobrevivir a su creador.

En lo que se refiere a Inglaterra, Canuto fue un prudente administrador, conservando las costumbres y la organización que los anglosajones le habían legado, haciendo establecer los primeros códigos ingleses, consolidando el ejército y la marina, sosteniendo a los clérigos.

Solamente fue cambiado el personal dirigente, y los daneses ocuparon desde entonces todos los altos puestos, de los que se había separado a la nobleza anglosajona.

 

Biografía de Guillermo El Conquistador Rey de Inglaterra

BIOGRAFÍA DE GUILLERMO EL CONQUISTADOR
LA BATALLA DE HASTINGS

Guillermo I, El Conquistador (1027-1087). Rey de Inglaterra y duque de Normandía, nacido en Saint Gervais.

Era hijo natural de Roberto el Magnífico, duque de Normandía y de su concubina Arletta, hija de un artesano lo que no fue impedimento para que se lo reconociera como heredero del ducado cuando su padre partió para Tierra Santa.

Fallecido Roberto en Nicea, en 1035, lo sucedió Guillermo con el apoyo de algunos de los barones vasallos quienes constituyeron una regencia que debíó enfrentarse a las pretensiones de Guido de Borgoña.

Llegado Guillermo a la mayoría de edad decidió defender su ducado contra el pretendiente, al que derrotó en Val de Dunes, a las cercanías de Caen, en 1047, con la ayuda del rey de Francia. Tiempo después se enemistó con éste, al que derrotó en la Batalla de Mortemer (1054) y nuevamente en Varavillc cuatro años después.

En 1087, durante una campaña militar contra el rey Felipe I de Francia, el caballo de Guillermo sufrió una caída en las proximidades de la ciudad de Mantes, como consecuencia de las lesiones sufridas, falleció el 7 de septiembre en Ruán.

Fue sucedido por su tercer hijo, Guillermo II.

guillermo el conquistador

Guillermo I fue rey de Inglaterra desde 1066 hasta 1087. Durante su reinado, reestructuró el sistema feudal, obligando a todos los terratenientes a jurar lealtad al rey en lugar de a los distintos señores. Ordenó realizar un censo de las tierras de su reino. El resultado de este estudio, conocido como el Domesday Book, ayudó a determinar los impuestos que sus súbditos debían entregarle.

ANTECEDENTES E HISTORIA DE GUILLERMO:

Mientras el reino de Inglaterra entraba en decadencia, el ducado de Normandía conocía un auge sin precedentes, bajo la dirección de su joven jefe, Guillermo.

Este era hijo natural de Roberto el Diablo y de Arlette, hija de un burgués de Falaise. Cuando Roberto partió para Tierra Santa, en 1035, hizo que los barones normandos reconocieran a este hijo—a quien adoraba—como heredero.

Guillermo no tenía aún diez años; de forma que, cuando Roberto murió, unos meses después, a la vuelta de Jerusalén, los nobles se aprovecharon de la inexperiencia de su joven señor para aumentar sus poderes, agrandar sus dominios y entregarse a verdaderas guerras civiles.

En 1047, ante tal anarquía, Guillermo recurrió a su soberano, el rey de Francia, para aplastar la rebelión de sus vasallos.

Aquél respondió a su llamada, y las tropas de Enrique I y del joven duque infligieron una gran derrota a los barones felones en la batalla de Val-les-Dunes.

Despues de esta victoria, Guillermo se convirtió en el jefe indiscutible de su ducado. En veinte años, consiguió hacer de Normandía una temible potencia militar y económica.

Este ducado había tomado, ya hacía dos siglos, un gran adelanto sobre el reino de Francia, del que dependía.

Las instituciones feudales estaban allí fuertemente arraigadas, y la autoridad ducal bien asentada. Cada vasallo debía a su señor el servicio militar y las prestaciones correspondientes.

En compensación, aquél le concedía su apoyo. Cada señor aseguraba el orden y la justicia en su dominio. Sin embargo, estos poderes estaban limitados por los vizcondes, administradores de distrito que dependían directamente del duque.

En la cima de esta sociedad, fuertemente jerarquizada, se encontraba el duque, único señor que no dependía de nadie en su dominio, sin otras obligaciones que las de vasallaje hacia su soberano, el rey de Francia.

Guillermo no hizo más que reforzar este orden establecido.

Exilió a los jefes rebeldes, se rodeó de hombres capaces y entregados enteramente a su causa. Intervino directamente en los asuntos de la Iglesia, colocando a miembros de su familia en los cargos importantes, e hizo cubrir de monasterios la Normandía, asegurándose así el apoyo de los clérigos.

En todas las provincias se emprendieron labores de roturación, y las ciudades, como Caen, conocieron un auge económico considerable.

Para reconstituir el tesoro ducal, Guillermo obligó a sus vizcondes a llevar una contabilidad exacta de las personas de cada distrito. Por último, su ejército era el más moderno de Europa.

Además de una larga tradición de hazañas guerreras, los caballeros normandos estaban avezados al combate, gracias a todas las campañas de anexión que emprendió Guillermo para ensanchar sus fronteras; a través de esas campañas, se precisó la táctica del ejército normando—extrema movilidad, construcción de fortificaciones—y su composición —arqueros de a pie y caballería pesada—.

Frente a este ducado, que prosperaba bajo una mano autoritaria, se extendía una Inglaterra en plena decadencia, que no tenía para defenderse más que un ejército de campesinos mal dirigidos y poco adiestrados.

Así, cuando Guillermo emprendió en 1066 la conquista de aquel reino, todas las ventajas estaban claramente de su parte.

El mandatario más famoso de los normandos fue Guillermo de Normandía, formó un ejército basado en los lazos medievales, los caballos y los estribos. Confiando en los conocimientos marítimos heredados de sus antepasados vikingos, Guillermo inició su conquista de Inglaterra en la batalla de Hastings del año 1066.

El feudalismo fue ganando terreno con cada nueva conquista. Los reyes otorgaban las tierras recién invadidas a sus caballeros y nobles, que a cambio le proporcionaban ejércitos para continuar con las conquistas y la guerra.

En un intento de reafirmar su autoridad en Inglaterra y de determinar las riquezas que acababa de adquirir, Guillermo el Conquistador, como se le conoció a partir de entonces, ordenó que se realizara el registro exhaustivo de las propiedades de su nuevo reino: el resultado fue el célebre Domesday Book del año 1086.

GUILLERMO, EL CONQUISTADOR
En 1051, Eduardo, que no tenía hijos, escogió por heredero a Guillermo, duque de Normandía. Su elección fue violentamente impugnada por su suegro, Godwin, deseoso de que la corona recayera en su hijo Haroldo.

Sin embargo, mientras efectuaba un viaje por el continente, Haroldo cayó en las manos de Guillermo.

El duque de Normandía lo obligó a jurar, sobre un velo que recubría unas sagradas reliquias, que no pretendería jamás la corona de Inglaterra.

Haroldo juró, pero cuando en 1066 Eduardo exhaló su último suspiro, Haroldo ignoró deliberadamente su antiguo juramento, reunió al consejo de los señores y se hizo proclamar rey. Guillermo no estaba dispuesto a aceptar este golpe de fuerza.

Reunió la asamblea de los barones normandos y pidió que se le proporcionaran 700 naves y los mejores guerreros.

Algunos meses después, tras haber confiado la regencia a su mujer, Matilde, se embarcó a la cabeza de 10.000 hombres, llegados de todas las provincias: Flandes, Picardía, Bretaña y Normandía.

Desembarcó en Inglaterra sin encontrar obstáculos, e hizo construir un campamento fortificado en la pequeña ciudad de Hastings. Mientras tanto, Haroldo guerreaba en el norte contra el rey de Noruega, que había intentado una invasión, unos meses antes.

Derrotó rápidamente al ejército noruego en Stamfortbridge y, sin tomarse el tiempo de reunir un ejército, más numeroso, acudió a Hastings.

En la mañana del 14 de octubre de 1066, ambos ejércitos se encontraron frente a frente. Sus fuerzas no estaban igualadas; el ejército normando llevaba una fila de arqueros y de ballesteros muy bien equipados, seguida por una fila de infantes, encuadrados por la caballería.

El ejército anglosajón no disponía de ningún cuerpo de arqueros, y se batíacon armas muy dispares, como jabalinas y venablos.

Sin embargo, el ejército sajón tuvo mayores ventajas, al principio de la batalla, porque disponía de mejor posición desde el punto de vista estratégico.

Pero la táctica normanda, que consistía en aislar al enemigo en pequeños grupos y aniquilar a éstos, terminó debilitando la resistencia inglesa.

Por último, ante el anuncio de¡a muerte de Haroldo, a consecuencia de un flechazo en un ojo, se produjo una verdadera desbandada en el ejército sajón.

Guillermo ya tenía su victoria, y Hastings le abría las puertas del poder. Sin embargo, tuvo que esperar aún dos meses para someter a la aristocracia sajona.

El día de Navidad de 1066, el arzobispo de Canterbury coronó al nuevo Rey de Inglaterra.

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EL REINO NORMANDO DE INGLATERRA: Guillermo, al distribuir entre los caballeros normandos las tierras confiscasdas, no les había hecho propietarios de ellas, sino que se las había dado en feudo, (ver Cap. Descomposición del Imperio Franco).

El poseedor debía en cambio ir a la guerra cuando el rey le llamaba. Estos dones eran de valor muy distinto.

A sus parientes o a sus amigos, Guillermo había dado gran número de tierras en todas partes de Inglaterra, a su hermano Roberto (793), a Alano de Bretaña (442).

Los que tenían muchas tierras habían de ir a la guerra con una tropa de caballeros, algunos con 40 ó 50. Los más, que no habían recibido sino una sola posesión, no estaban obligados más que al servicio de un caballero.

Guillermo había destituido a la mayor parte de los obispos y de los abades ingleses y puesto en su lugar eclesiásticos franceses.

El arzobispo de Canterbury fue un italiano, Lanfrac, que había sido abad en un convento de Normandía. Aquellos obispos y abades franceses obligaron a los sacerdotes y a los monjes ingleses a adoptar los usos de Francia.

Los sacerdotes ingleses eran casi todos casados y se les dejaron sus mujeres; pero se prohibió a los sacerdotes casarse en lo sucesivo. Un abad normando quiso obligar a los monjes a cantar los oficios a la manera francesa, y como ios monjes se hubieran negado, el abad mandó venir arqueros normandos.

Los monjes se refugiaron en la iglesia y fueron muertos a flechazos en las mismas gradas del altar.

Guillermo era apasionado por la caza. Creó, cerca de su finca favorita de Winchester, un enorme coto (lo que se llamaba bosque).

Era un terreno poco fértil, casi por entero cubierto de árboles, pero a lo largo de un riachuelo había casas. Guillermo las mandó derribar, hizo que fueran expulsados los habitantes, luego prohibió cazar allí.

El que matara un venado o una cierva perdería los ojos. El «nuevo bosque» fue odioso para los ingleses, que le llamaban maldito. Un hijo y un nieto de Guillermo fueron asesinados en él, quizá por algunos de los antiguos habitantes.

Al final de su reinado, Guillermo quiso saber lo que por impuesto pagaban por subditos del rey antes de la conquista (1085) y mandó gente a todos los condados de Inglaterra para hacer un inventario general.

Sus enviados hicieron presentarse a los propietarios, y en cada aldea, al cura, al intendente y a seis campesinos.

Les preguntaban quién era el propietario en tiempos del rey Eduardo, quién lo era entonces, cuánta tierra tenía, cuántos arados, gentes de labor, bosques, prados, criaderos de peces, cuánto valía la posesión.

Todos estos datos fueron resumidos en un registro general que se depositó en el tesoro de su castillo de Winchester.

Se le llamó primeramente el «El libro del tesoro», más tarde el Domesday book, es decir, el libro del día del juicio. Existe todavía hoy, y permite ver cómo estaba habitada Inglaterra en aquella época.

Acerca de ningún otro país de Europa estamos tan bien informados.

Inmediatamente después (1086), Guillermo convocó una asamblea como jamás se había visto otra. Hizo acudir a ella a todos los que habían recibido de él una tierra y a cuantos sus vasallos habían dado una tierra, es decir, a todos los propietarios de Inglaterra.

Todos hicieron la ceremonia de homenaje y le juraron fidelidad.

El año siguiente (1087), Guillermo murió en Francia de una caída de caballo y fue enterrado en Caen.

Ver: La Invasión Normanda a Inglaterra

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo III Guillermo el Conquistador Edit. CODEX
TODO SOBRE NUESTRO MUNDO Christopher LLoyd Edit. Ariel

Conquista Normanda en Inglaterra Invasion de Guillermo I

Conquista Normanda en Inglaterra
La Batalla de Hasting

Es uno de los momentos mas importantes en la historia de Inglaterra y quizas (para algunos historiadores) de la historia del mundo, ya que marca el momento en que Guillermo, duque de Normandía, se apoderó del trono inglés, en el año 1066.

En enero de ese año había muerto el monarca inglés Eduardo el Confesor y el pueblo eligió para sucederlo al joven Haroldo, hijo del conde Godwinson.

El nuevo rey era fuerte y prudente y el pueblo se manifestó satisfecho con él, con la sola excepción del duque Guillermo de Normandía, que protestó, alegando que Eduardo le había prometido la corona.

LA HISTORIA: Gradualmente los anglosajones habían conquistado Inglaterra, avanzando en lenta marea hacia el oeste del país.

Las guerras que se habían prolongado durante un siglo, habían determinado su reemplazo parcial por inmigrantes daneses en algunas zonas.

En contraste con ellos, su derrota decisiva habría de ser sorprendentemente repentina.

Aunque la masa de la población seguía siendo de raza sajona y danesa, el poder paso a los normandos en una campaña de una sola estación, casi podría decirse de un solo día.

En 1066 al morir el rey Eduardo el Confesor , tres prominentes guerreros se disputaron el trono inglés. El noble sajón mas poderoso de Inglaterra, Harold Godwinson , fue elegidlo por sus pares.

Al otro lado del canal, Guillermo, duque de Normandía, un líder notablemente fuerte y sagaz, sostuvo que esto quebrantaba juramentos de Eduardo y de Harold, en el sentido de que él, Guillermo, heredaría el trono. Y más allá del mar del Norte “el último de los vikingos”, Harald Hardraada, rey de Noruega, conspiraba para obtener el triunfo con la ayuda de Tostig, el hermano desterrado de Godwinson.

Los ingleses y los normandos se odiaban y d duque pudo fácilmente argumentar que Haroldo había violado una promesa de vasallaje que le hiciera. Contaba también con el apoyo del monje Hildebrando, futuro papa Gregorio VII, y había prometido a sus barones dinero tierras en Inglaterra.

El ejército nórdico llegó antes; desembarcó en el Humber en septiembre y batió a las primeras fuerzas locales alistadas para resistirlo.

Harold Godwinson marchó hacia el norte con un ejército sajón, y venció decisivamente a los vikingos en Stamford Bridge, cerca de York, el 25 de septiembre de 1066.

Tostig y Hardraada, de más de d9s metros de altura y héroe de las guerras vikingas, murieron en la batalla, y pocos fueron los vikingos que sobrevivieron.

Mientras descansaba en York, Harold tuvo noticias de que Guillermo había desembarcado en Pevensey el 28 de septiembre, con un ejército de normandos.

El fatigado ejército sajón volvió entonces a partir en marchas forzadas hacia el sur. Si bien no se sabe con exactitud cuál era la fuerza de los dos ejércitos, se cree que cuando el 14 de octubre se enfrentaron en Senlac Hill, cerca de Hastings, eran casi iguales en número.

Un tercio de los hombres de Harold eran housecarls, veteranos a sueldo muy bien armados con lanzas, espadas y grandes hachas.

El resto era el fyrd, la milicia local, muy inferior en armas y pericia. Harold condujo su infantería a lo largo de una colina en apretada muralla protectora”, dispuesto a librar una batalla defensiva.

Es posible que hayan levantado rápidamente un cerco de arbustos y matorrales. Guillermo hizo subir a sus hombres a través del pequeño valle, con los arqueros al frente, detrás de los lanceros acorazados a pie, y los caballeros montados —alrededor de un tercio de su fuerza— en última línea.

Tenían que atravesar terrenos pantanosos y atacar subiendo la colina para poder alcanzar a los sajones. La ofensiva normanda se produjo a la mañana temprano, pero fue fácilmente rechazada y el combate siguió todo el día.

El rey y el duque conducían personalmente sus tropas, demostrando gran bravura. Oleada tras oleada de infantería y caballería normanda cargaban colina arriba, pero una y otra vez caían, dejando pilas de muertos y heridos a lo largo de la inconmovible muralla protectora.

Hacia el final de la tarde la batalla podía tomar cualquier rumbo: los normandos estaban cansados, los sajones agotados y tan estrechamente comprimidos que mantenían a sus muertos de pie en medio del apiñamiento.

Por dos veces, los indisciplinados hombres del fyrd habían abandonado sus posiciones para dar caza a los normandos colina abajo a medida que retrocedían —bien fuera derrotados de verdad o pretendiendo estarlo— y habían sido derribados al descubierto, pero los housecarls se mantenían como una roca en el centro.

Por fin, cuando el sol descendía en el cielo, Guillermo intentó el último esfuerzo.

Envió a sus arqueros adelante y ordenó disparar en ángulo elevado, arrojando las flechas casi verticalmente sobre las filas sajonas.

A medida que las murallas protectoras se tambaleaban, sus caballeros volvieron a la carga por última vez. La muralla se quebró, los sajones, batidos en pequeños grupos, fueron hechos trizas.

Harold murió combatiendo al pie de sus estandartes gemelos, y con él murieron muchos de sus housecarls. A la caída de la noche, Guillermo era, efectivamente, dueño de Inglaterra.

La Batalla de Hasting

batalla de hasting

La movilización fue lenta, pues era preciso preparar la flota para trasportar 15.000 hombres, de los cuales unos 6.000 eran jinetes. Los barcos estuvieron listos en septiembre de 1066, pero durante 15 días los vientos desfavorables retuvieron a Guillermo en el mar.

Este retardo le valió una fácil victoria, pues en el intervalo había llegado a las costas de la isla el rey Haroldo, de Noruega, quien pretendía también la corona de Inglaterra. Haroldo de Inglaterra consiguió derrotarlo, pero a costa de la disminución de su ejército.

Cuando supo al día siguiente que Guillermo había desembarcado en Pevensey, marchó a su encuentro, y la batalla tuvo lugar en Hastings, condado de Sussex, el 14 de octubre.

Los sajones formaban una infantería montada—se movilizaban a caballo pero combatían a pie—, los normandos, en cambio, atacaban a caballo, reforzados por los arqueros. Simulando batirse en retirada, Guillermo atrajo a las tropas de Haroldo a una trampa y las deshizo. En la lucha pereció el rey Haroldo, y Guillermo pudo después ceñir la corona de Inglaterra.

El reinado de Guillermo fue un continuo saqueo y un despojo para los nobles y propietarios de la Gran Bretaña, pues todos los normandos que participaron en la expedición fueron recompensados con tierras y títulos nobiliarios, y aun los que no habían intervenido en la invasión se encaminaban hacia Inglaterra en la seguridad de obtener de inmediato un feudo y hacer trabajar, en su beneficio, a los sajones despojados.

Afianzado en su dominio de Inglaterra, sobre la base de un absoluto feudalismo y en amplia ndependencia religiosa con respecto al papado, debió soportar los ataques de su hijo Roberto, que reclamaba el ducado de Norrnandía apoyado por el rey de Francia. Guillermo le presentó batalla en Gerberoi, donde fue derrotado y herido.

Falleció poco después a consecuencia de una caída de caballo y mientras dirigía una nueva expedición contra Felipe de Francia.

LA CONQUISTA NORMANDA:

Una vez destruido todo el ejército sajón, nadie podía detener a las tropas de Guillermo. Pero no atacó en un principio la ciudad de Londres que estaba fortificada. Llegóse a quemar un arrabal, luego dio vuelta todo alrededor y se dirigió al oeste, talando los árboles y las mieses, incendiando las casas.

Por último, los habitantes de Londres, temiendo quedarse sin provisiones, prometieron reconocerle como rey.

El día de Navidad (1066), Guillermo fue a la iglesia de Westminster, cercana a Londres, con el arzobispo de York y los principales personajes del Mediodía de Inglaterra. Le reconocieron rey, y, según la costumbre, le aclamaron.

Los guerreros normandos que se habían quedado fuera de la iglesia, al oír aquel estrépito, creyeron que los ingleses se sublevaban, prendieron fuego a las casas que rodeaban el templo y los ingleses salieron inmediatamente para apagar el fuego.

Guillermo permaneció solo en la iglesia con los sacerdotes y el arzobispo que le coronó rey de Inglaterra. Juró respetar los derechos de la Iglesia y las costumbres del pueblo inglés.

Una vez que se hizo reconocer rey, Guillermo declaró a Haroldo usurpador, a todos los que por él habían combatido culpables del delito de traición a su rey y despojados de sus derechos de propiedad. Guillermo confiscó, por tanto, sus posesiones y las distribuyó entre los guerreros que le habían acompañado.

Las huérfanas o las viudas de los propietarios sajones muertos en el ejército de Haroldo conservaron sus propiedades, pero Guillermo las obligó a casarse con caballeros normandos.

Así los antiguos propietarios sajones fueron casi todos sustituidos por caballeros normandos y los campesinos sajones que cultivaban las tierras tuvieron por dueños a extranjeros.

No dominaba todavía Guillermo más que la parte meridional de Inglaterra. Los jefes que gobernaban el norte le habían reconocido rey, pero continuaban conduciéndose como príncipes independientes.

Durante cuatro años hubo revueltas en varias comarcas de Inglaterra, los sublevados proclamaron rey a un príncipe de la familia de Eduardo. Los jefes del norte acabaron también por sublevarse, el rey de Dinamarca les envió una flota, y los daneses y los ingleses reunidos saquearon e incendiaron la ciudad de York.

Los daneses volvieron a su país con el botín y los ingleses se dispersaron. Guillermo, que había acudido con su ejército, no encontró a nadie. Para impedir que otra vez hubiera sublevación, hizo del país un desierto. Mandó cortar la cabeza a todos los sublevados, quemar las mieses, los arados, los carros, los bueyes y los carneros.

Las mujeres y los niños murieron de hambre y sus cadáveres quedaron tendidos en los campos devastados (1070).

Inglaterra fue entonces definitivamente conquistada. Guillermo hizo en el norte lo que había en el sur, confiscó los bienes de los sublevados y los dio a los normandos.

Mandó edificar en todas las ciudades un castillo en el que puso guarnición de guerreros franceses. Entonces fue construida la famosa torre de Londres, que debía servir durante siglos a los reyes de Inglaterra como fortaleza, tesoro y prisión.

Ver: Biografía de Guillermo El Conquistador

Fuente Consultada:
Los Invasores – El Pasado Viviente –
Enciclopedia Universal BARSA (Consulta Fácil)
HISTORAMA Tomo III Edit. CODEX