Biografía de Renoir

Biografia de Frans Hals -Vida y Obra Artistica del Pintor Flamenco

Biografia de Frans Hals -Vida y Obra Artistica del Pintor Flamenco

FRANS HALS (1580?-1666) pintor de la escuela flamenca. Es uno de los grandes maestros en el arte del retrato. Despierta gran admiración por la brillantez en la representación de la luz y la libertad en el manejo de los pinceles.

La juventud de la escuela clásica holandesa tiene como pintor representativo a Frans Hals, el maestro de Haarlem.

La melancólica monotonía de sus últimas producciones, la reverberación del genio de un Rembrandt, el antagonismo de su pintura con los gustos predominantes en el siglo XVIII y gran parte del XIX, determinaron que sus cuadros no fueran apreciados hasta dos siglos después de su muerte.

Biografia de  Frans Hals

A fines de la pasada centuria los críticos descubrieron el valor de la producción de este pintor holandés, a quien consideraron, después de Rembrandt, como el mayor retratista de su patria.

Realmente, aunque Hals no llegue a dominar la pintura psicológica de sus personajes como aquel artista y Velázquez, su temperamento vital y dinámico alcanzó en el retrato una serie de perfección nes que pocas veces han sido superadas.

Por otra parte, en la técnica de su pintura se mostró resuelto y vibrante, con una amplia seguridad y coherencia en sus vigorosas — casi impetuosas — pinceladas.

Nació en Amberes hacia 1580 ó 1581, o quizá entre la primera fecha y 1584.

Posiblemente dio en su ciudad natal los primeros pasos por la senda de la pintura, bajo la dirección de Van Noort.

Pero esto es muy hipotético, puesto que incluso desconocemos la producción inicial de Hals como artista independiente.

En todo caso, éste no había de crecer en la rica y fastuosa Amberes que había de hacer brillar la galanura del arte de Rubens, sino en la levítica ciudad de Haarlem — burguesía hacendada, calvinista, corporativa y gremial, ilustre en los negocios, en las exploraciones y en los campos de batalla. Allí se estableció en 1590.

En Haarlem Frans halló un ambiente artístico que concordaba con sus propias aptitudes estéticas.

Su maestro, el grabador Enrique Goltzius, pertenecía todavía a la generación que gustaba del academicismo a la italiana.

En cambio, sus compañeros de promoción, como Braij y Grebber, se inclinaron, con él, al realismo en la pintura.

Hals tuvo especial acierto en entresacar de la multitud anónima los tipos característicos, los cuales le han hecho verdaderamente célebre, como sus gitanas, sus aventureros,, sus soldados y sus burgueses.

Por otra parte, aprovechando la tradición, que se había iniciado hacía poco, de presentar los retratos en un gran conjunto pictórico, creó el tipo de las composiciones gremiales y corporativas, cabal expresión del espíritu holandés de la época.

Caballero Sonriente obra artistica de frans hals
Frans Hals lograba dar un aire de espontaneidad a sus retratos, un ejemplo de ello es el Caballero sonriendo (1624, Colección Wallace, Londres).

En todos sus retratos logró reflejar un ambiente de absoluta espontaneidad; sus personajes producen la impresión de haber sido sorprendidos en una pose y con una expresión fugaces, pero características.

Ante sus lienzos desfilaron los oficiales de la guardia cívica (1616), los regentes del hospital de Santa Isabel (1641), los regentes y las regentes de la Casa de los Pobres (1664), para referirnos tan sólo a los que han dado nombre a algunas de las composiciones más famosas de Hals.

El éxito de sus cuadros le permitió vivir con cierto desahogo y atender a las necesidades de una prole numerosa, durante la mayor parte de su vida.

Hals trabajaba con suma constancia, con un promedio de cuatro a siete grandes telas cada año.

Viviendo de lo que producía el retrato, jamás rectificó de camino para lanzarse al campo de la pintura de género, la segunda gran rama del arte pictórico holandés.

Por otra parte, sus constantes estéticas apenas si evolucionaron con el transcurso de su vida, por lo que se juzga su estilo como muy estable.

Las variaciones principales obedecen a la desgracia que pesó sobre los últimos años de la vida del artista, cuando ya viejo, tenía unos setenta años (1652), tuvo que vender sus muebles y las pinturas de su propiedad para pagar las deudas que tenía contraídas.

Pobre, reducido a la máxima estrechez, amargado y viejo, vivió todavía catorce años más, pintando con el tono melancólico e impresionista de su factura final.

Murió en la ciudad a la que había dado tanto lustre, en la mayor miseria, el 26 de agosto de 1666.

ALGUNAS DE SUS OBRAS ARTISTICAS

Banquete de los Arcabuceros- Frans Hals
Banquete de los Arcabuceros- Frans Hals
La Gitana- Frans Hals
La Gitana- Frans Hals
El Alegre Bebedor - Frans Hals
El Alegre Bebedor – Frans Hals
El Jugador del Laud - Frans Hals
El Jugador del Laud – Frans Hals
  Fisher Boy - Frans Hals
Fisher Boy – Frans Hals

Con la madurez, Hals reemplazó el colorido brillante de sus primeros lienzos por un tratamiento más monocromático. En su último retrato colectivo del año 1664 , Regentes del hospicio de ancianos , limita su paleta a oscuros matices de negros y grises.

1664- Regentes del hospicio de ancianos - Frans Hals
1664- Regentes del hospicio de ancianos – Frans Hals
fuente

Biografia de Tiziano Vida y Obra del Pintor Renacentista Alemán

Biografía de Tiziano
Vida y Obra del Pintor Renacentista Alemán

Tiziano Pintura

Tiziano Vecellio o Vecelli, conocido tradicionalmente en español como Tiziano o Ticiano, ​ fue un pintor italiano del Renacimiento, uno de los mayores exponentes de la Escuela veneciana.
Fecha de nacimiento: 1488, Pieve di Cadore, Italia
Fallecimiento: 27 de agosto de 1576, Venecia, Italia
Períodos: Manierismo, Alto Renacimiento, Renacimiento italiano, Renacimiento, Escuela veneciana.

Tiziano gozó de dos importantes características esenciales  que lo distingueron de sus contemporáneos renacentistas. Tiziano fue por un lado, un pintor, y nada mas que un pintor, esto es un enamorado de la pintura sobre una tela por ella misma, sin sujeción a las exigencias o a los aspectos morales del tema. De otro, fue el máximo creador de las bellezas del hombre y de la naturaleza, el ambicioso y nunca satisfecho captador de las maravillas del mundo material.

Era veneciano, y en Tiziano se llega a la cumbre de la cultura y el espíritu de la rica Venecia de la primera mitad del siglo XVI. Luz, música, color, suavidad, paganismo, amor, ternura, revolotean impalpables en las obras del gran maestro.

Tiziano realiza la belleza de los desnudos nacarados, de las cabelleras sedosas, de los tejidos brillantes, de los terciopelos rizados, de los cielos transparentes, de los paisajes suaves y primaverales, en una sinfonía desbordante de gozos y transportes de alegría.

Venecia está allí, en sus cuadros, con sus cortesanas, su vida sensual y su lujo extremado; está allí con su musicalidad pictórica, en el deshacerse próximo de los valores rigurosos del Renacimiento.

VEAMOS AHORA SU VIDA Y OBRA….

BIOGRAFÍA: (Tiziano Vecelli o Vecellio) Tiziano, que fue uno de los más grandes pintores italianos, nació alrededor de 1490 (tal vez un poco antes).

Una tradición dice que vivió hasta los 99 años de edad y viendo su autorretrato, que está en el Museo del Prado de Madrid, bien se puede creer tal cosa.

Por otra parte, esto remontaría su nacimiento a 1477 (se sabe que murió el 27 de Agosto de 1576) y ello se estima poco probable por las evidencias que existen.

Sin embargo, su avanzada edad (quizá 90) y su gran actividad, que mantuvo hasta el fin de su vida, dan a su obra un valor único.

Con un toque de ironía también se podría agregar que fue necesaria la plaga que asoló Venecia para que muriera, un brote en que su hijo y valioso ayudante también perdió la vida pocas semanas después que su progenitor.

La casa de Tiziano fue saqueada por los ladrones durante este brote de la plaga.

Tiziano nació en Pieve de Cadore, en medio de los Alpes, y ello se aprecia por la presencia de montañas en el paisaje de fondo de muchas de sus pinturas.

Fue enviado a Venecia, cuando era un niño de nueve años, como aprendiz de pintor, y se cree que alrededor de 1508 fue ayudante del famoso Giorgione en algunos frescos.

Giorgione, murió en 1510 y se vuelve a oír de Tiziano en Padua, en 1511, pero regresó a Venecia, y en 1516 (cuando Giovanni Bellini murió) Tiziano había llegado a ser el primer pintor en esa ciudad.

En 1518, había completado uno de los cuadros más famosos— La Asunción de la Virgen— para el altar mayor de la iglesia de los Frari.

En 1532 era famoso ¡internacionalmente y pintó al Emperador Carlos V, y su sucesor, Felipe II, tenía un gran concepto de él y por ello no es sorprendente que se encuentren tantas obras maestras de Tiziano en el Museo del Prado de Madrid.

Tiziano continuó produciendo toda clase de pinturas, desde retratos hasta gigantescas escenas de naturaleza religiosa o mitológica.

No es sorprendente que al cumplir los setenta años se registrara un cambio en su obra. Se negó a seguir trabajando por más tiempo bajo las instrucciones de sus protectores, y los críticos están de acuerdo en que esto tuvo efectos valiosos en la calidad de su pintura, aunque el tema de los motivos no fuera muy diferente. Tiziano murió como un artista gigante, que podría despreciar o ignorar a cualquiera.

Había seleccionado como lugar para su sepultura la capilla de la Crucifixión en la Iglesia de los Frari, y el lugar está señalado con un monumento realizado por Canova.

El siglo de Tiziano: La precoz muerte de Giorgione (1510) y la de Giovanni Bellini (1516), así como la partida de Sebastiano del Piombo y de Lorenzo Lotto, dejaron el campo libre al joven Tiziano Vecellio. Por cerca de un siglo fue el referente indiscutible de la pintura veneciana.

Sus primeros años se vieron marcados por la manera de pintar de Giorgione, de quien pudo haber terminado algunos cuadros, como el Concierto campestre.

Sin embargo, el pintor impuso rápidamente su manera monumental y vigorosa, así como su sentido armonioso del colorido, en la realización de grandes retablos (La Asunción de la iglesia de los Frari, en Venecia, el retablo de Pesaro).

Además de su talento artístico, estaba dotado de un inédito sentido de los negocios, por lo que se afirmó como el pintor de las más grandes cortes europeas (francesas, italianas y españolas).

Luego de ser ennoblecido por Carlos V, adaptó su estilo al gusto de sus comitentes. Su pincelada se volvió más minuciosa y también más naturalista (Presentación de la Virgen en el Templo).

Además, se puso a prueba ejecutando cuadros religiosos de menor formato, como la Madona con niño, Santa Catalina y un conejo. Por último, sobresalió e innovó en el género del retrato.

Mientras el umbral del siglo siguiente veía emerger a nuevos talentos (Veronese, Tintoretto, Bassano), Tiziano iniciaba una nueva fase pictórica. Aparecieron rasgos de tensión, brutalidad y cierta forma de angustia, tanto en sus cuadros religiosos (Coronación de espinas) como en los profanos (Diana y Acteón). 

 

obra artistica de tiziano

«Baco y Ariadna»

Obra artistica de temática mitológica fue uno de los encargados originalmente por el duque Alfonso I de Este a Rafael Sanzio, quien murió habiéndolo apenas empezado. El propósito de la obra fue decorar una estancia de una de las residencias del Duque.Describe un episodio literario, donde el dios Baco (o Dionisio), baja del carruaje para atraer a la bella hija de reyes Ariadna.

obra de tiziano renacimiento david y goliat

«David y Goliat»

Esta es una de las tres obras que Tiziano pintó para instalar en el techo de la basílica. Las otras dos muestran a «Caín y Abel» y «El sacrificio de Isaac».En un incendio del año 2010 sufrió daños por el agua vertida en las labores de extinción, pero fue recuperado casi totalmente.

tiziano pintor renacentista
«Noli Me Tangere«

Pertenece al periodo más temprano del artista, fuertemente impregnado de la más pura escuela veneciana. Muestra el muchas veces pintado pasaje bíblico, donde María Magdalena quiere agarrarse al Señor al verlo resucitado, a lo que él le dice:
«No me toques, que aún no he subido al Padre. Ve y anuncia a mis hermanos…»

la asuncion de santa maria tiziano

Un cuadro monumental. La Asunción de Santa María del Frari constituye, al Igual que la
Transfiguración de Cristo, de Rafael, uno de los fundamentos de la pintura clásica. La
monumentalidad que Tiziano dio a su cuadro y su carácter heroico no tienen precedentes
en la historia de la pintura veneciana. Tiziano separó claramente, como lo hizo
Rafael, el mundo terrenal del divino, bañando a Dios y a los ángeles en una luz sobrenatural y dorada. El cuadro forma, sin embargo, un todo orgánico,donde cada personaje está pintado desde un mismo punto de vista. Igualmente, el empleo de la luz, de los colores y de lafactura unifican y absorben la mirada de manera inmediata.

Giorgione, el pintor misterioso
En torno de Giorgio da Castelfranco, llamado Glorglone, se fue creando una leyenda, pues en su corta vida tanto su carrera como sus obras (sólo una decena se le atribuye con certeza) se vieron rodeadas de misterios. Desde sus primeros trabajos, el pintor revolucionó la tradición pictórica establecida por sus maestros y abrió la pintura hacia un universo que ya no era sólo religioso. Giorgione, que fue un músico consumado y amigo de poetas como Castiglione, fue admitido en los círculos más eruditos de la aristocracia veneciana. Para ella pintó retratos con contenido fuertemente psicológico y también animados paisajes, celebración mística de la naturaleza y de la belleza femenina. Tanto su paleta como su refinada interpretación del sfumato de Leonardo confieren a cada una de sus telas una sensualidad y un onirismo que muchos pintores (Battista Cima, Vicenzo Catana) intentaron igualar. Según Vasari, «Giorgione consideraba como cierto que la mejor manera de obrar y el verdadero dibujo residían en pintar exclusivamente a través de los colores». 

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la piedad de tiziano

«La Piedad«: Se trata de la última pintura conocida realizada por Tiziano, tras su muerte fue acabada por su discípulo apodado Palma el Joven. Muestra una escena imaginaria de 5 personajes bíblicos en un entorno arquitectónico estilo romano.

Fuente Consultada:
Pintores Célebres Biblioteca Fundamental Ariel
Historia Visual del Arte Tomo I

Biografia de Rubens Vida y Obra del Pintor Renacentista Alemán

Biografía de Rubens Vida y Obra del Pintor Renacentista

Rubens, Pedro Pintor Renacentista (1577-1640): Pintor nórdico y humanista influenciado por la cultura italiana, admirador del Renacimiento e iniciador del barroco flamenco, Rubens logró sintetizar múltiples influencias para crear un verdadero estilo internacional, común a la Europa católica y absolutista.

Artista de origen flamenco, nacido en Siegen (Westfalia), hijo de un abogado; comenzó sus estudios de pintura en Amberes, contrariando los deseos de su madre quien deseaba que su hijo siguiera los pasos del padre.

En 1600 viajó a Italia y allí permaneció ocho años al servicio del duque de Mantua, poniéndose en contacto directo con las obras de Leonardo, Rafael, Miguel Ángel y el Tiziano.

No obstante, la obra de Rubens demuestra bastante independencia con respecto a la influencia italiana en el tratamiento de la naturaleza y de algunos otros temas de su predilección, como la historia y la religión.

En 1609, Rubens regresó a Holanda, porque su madre, por la cual siempre sintió un profundo afecto, se enfermó. Desgraciadamente ella murió antes que él regresara. Sin embargo, encontró fama y aprecio en su tierra natal.

En 1610 se le pidió que pintara El Descenso de la Cruz para la catedral de Amberes, mientras que para la Sala del Consejo de esa misma ciudad pintó La Adoración de los Magos, que es considerada una de las más bellas pinturas hechas sobre este tema. F

ue una época feliz para Rubens, y los Regentes lo nombraron pintor de la Corte y le pidieron permanecer en Amberes. Para completar su felicidad de casó con la bella Isabela Brandt.

El Descenso de la Cruz Rubens

El Descenso de la Cruz

Pintor flamenco, verdadero maestro del barroco. De ascendencia flamenca, nace en Siegen y muere en Amberes. Durante su aprendizaje copia los lienzos de Tiziano, Caravaggio, Rafael, Leonardo y Miguel Ángel. Es reconocido como maestro de la pintura por primera vez en 1598, cuando participa en el Gremio de San Lucas de Amberes.

Dos años después se dirige a Italia, donde permanece ocho años bajo la protección de Vicenzo Gonzaga, duque de Mantua. Se destacan de esta época Justo Lipsio y sus discípulos (Palacio Pitti, Florencia), la Invención de la Vera Cruz por Santa Elena (Grasse, Francia) y La Virgen en la gloria con los ángeles, pintado para la iglesia Santa María in Vaticella de Roma.

El duque lo envía a España para entregar unos cuadros al rey Felipe III; durante esta visita pinta varios cuadros, entre los que se destaca Heráclitoy Demócrito (Museo del Prado, Madrid). En 1608 vuelve a Ambe-res. Es nombrado pintor de la corte y se establece en Amberes, donde contrae nupcias con Isabella Brandt, con quien aparece en el primer Autorretrato (1610, Pinacoteca, Munich).

Su intensa y excelente actividad le dio fama y dinero; se convirtió en un pintor solicitado, si bien él en lo personal seguía buscando su propio camino. Entre 1618 y 1623, ayudado por sus discípulos, atendió numerosos encargos de Bélgica y España.

Para entonces el estudio de Rubens era famoso en toda Europa. Incluso los trabajos hechos por sus alumnos, entre ellos Anthony van Dyck, eran admirados por los conocedores. El único obstáculo para su éxito fue su vida como diplomático, y esta acabó con la muerte de sus protectores en 1633.

Liberado de sus deberes diplomáticos pudo llevar a cabo la gran cantidad de encargos que había adquirido para personajes importantes de muchos otros países. En Londres, por ejemplo, pintó el lecho de Banqueting House, en Whitehall. 

ENTRE FLANDES E ITALIA

Nacido en Alemania, hijo de un abogado y antiguo regidor de Amberes que debió huir de los Países Bajos por razones político-religiosas, Rubens era, sin embargo, flamenco. Tras la muerte de su progenitor, regresó a Amberes con su madre (1589) y, a los catorce años de edad, entró como aprendiz durante varios años en el taller de un pintor paisajista y luego en el de dos pintores de temas históricos.

En 1600 partió rumbo a Italia para un periplo determinante que duraría ocho años. Residió en Roma, Genova y Mantua, el tiempo necesario para adquirir una cultura pictórica y arqueológica sólida, impregnarse del arte del Renacimiento italiano, y conocer los grandes artistas, como Caravaggio y Elsheimer.

La colección que reunió a raíz de su viaje -bustos grecorromanos, obras originales y copias de Tiziano realizadas en España- fue un testimonio de esta curiosidad múltiple. La influencia italiana se prolongó tras su regreso a Amberes en 1608, y Rubens fue el pintor que mejor logró inspirarse en la tradición italiana, apropiándose de ella en un estilo flamenco. Retomó varias formas de composición. ideales sin dejar de observar el muñe: que lo rodeaba, reutilizando las figuras religiosas o clásicas y representando a los seres vivos con sus emociones.

Conjugó la tradición flamenca del detalle, influencia principalmente de los miniaturista; y la pintura monumental al estilo de Miguel Ángel, concebida para adornar los palacios y las iglesias, realizando grandes composiciones.

Entre sus discípulos los que se destaca Van Dyck, realizan las obras y él propina los toques finales. A este período corresponden sus dos obras religiosas de mayor reconocimiento, El Descendimiento de la Cruz (catedral de Amberes) y el altar de San Ildefonso. También vale mencionar el tríptico Erección de la Cruz (1610, catedral de Amberes), la Batalla de las amazonas (Munich) y La caza del lobo (Museo Metropolitano, Nueva York).

Sus temas místicos revelan su ardor espiritual al infundir un sentimiento de fe casi divino en sus personajes. En sus cuadros de temática pagana predomina la representación de la alegría, la buena vida y la despreocupación. La abundancia, el movimiento y la riqueza de las formas son determinantes en sus complejas pero equilibradas composiciones, entre las cuales se cuentan Las tres Gracias (1630), el Juicio de París y los Sátiros persiguiendo a las ninfas (los tres en el Museo del Prado).

La tensión emocional del barroco chocaba a veces con la propia vida burguesa del artista, amante del orden, la reflexión y la paz. Se desempeñó como diplomático, en Inglaterra y en España, y su contacto con otras cortes y otros artistas lo acercaron paulatinamente a sus decisiones más trascendentes con respecto a su propia obra.

Su segundo casamiento, está vez con una mujer mucho más joven que él, modificó su concepción del color y de la forma, valorizando no sólo la luz sino también la sombra y modelando todos los elementos del cuadro mediante el color.

Enfermo de gota y con las manos anquilosadas desde 1637, murió tres años después, dejando a la posteridad más de 2.000 obras entre retablos, temas históricos, paisajes, retratos, cartones, bocetos, dibujos y cuadros decorativos.

EL PINTOR DE LOS PODEROSOS
Al adoptar la concepción dominante de la pintura en Europa, Rubens gozó un gran éxito entre los poderosos y se convirtió en el pintor internacional preferido de su tiempo.

El tamaño monumental  de sus telas y la forma en que incorporó numerosos personajes, movimiento y color respondieron a las ambicione; de los príncipes y burgueses adinerad:; de su país. Rápidamente personalidades connotadas le encargaron trabajos como los jesuitas de Amberes y Alemania, autoridades españolas,  Luis XIII de Francia, Felipe III de España y Carlos I de Inglaterra.

Era el pintor del bando católico y de los soberano-absolutos que se oponían a los Estaca-protestantes, del Flandes católico y de la Holanda protestante. Las composiciones de la Historia de María de  Medícis encargadas a solicitud de la reina, ilustraron magistralmente este lazo entre el  pintor y los soberanos.

Obras: Virgen con los santos, Adoración de los pastores, Levantamiento de la Cruz, Caza del león, Conversión de Pablo, Héroe coronado por la victoria, Neptuno y Anfitrite, Caída de los ángeles rebeldes, Combate de Amazonas, Ultima comunión de San Francisco, Paisaje con pastor, La adoración de los Magos, Paisaje con puesta de sol, Paisaje con arco iris, Juicio de París, Nacimiento de Venus, entre otras.

ALGUNAS DE LAS OBRAS DE RUBENS PABLO
Virgen con los santosVirgen con los santos
Adoración de los pastoresAdoración de los pastores
Levantamiento de la CruzLevantamiento de la Cruz
Caza del leónCaza del león
Conversión de PabloConversión de Pablo
La Adoración de los Reyes MagosLa Adoración de los Reyes Magos
Paisaje con arco irisPaisaje con arco iris
Juicio de ParisJuicio de Paris
Venus y AdonisVenus y Adonis

Ver:Biografía de Bartolomé Murillo

Ver: Biografía de Van Dyck

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia Biografia y Obras

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia

Rembrandt Grandes Pintores de la Historia Una anécdota cuenta que en 1642, Rembrandt entregó una obra pintada por encargo. Se llamaba «La ronda de noche» (lo cual, resulta que no era ni redonda ni de noche). El cliente lo rechazó, acusando al artista de «no tener su retrato pintado,» y además a un precio «demasiado alto».

En el debate que siguió, el pintor fue acusado por último, de «pintar sólo lo que él quería.» Tal vez por eso Rembrandt se ha convertido en uno de los nombres más importantes en la historia del arte occidental.

Rembrandt nació en Leiden el 15 de julio de 1606. Su nombre completo era Rembrandt Harmenszoon van Rijn. Su padre era molinero. A pesar de una familia humilde, Rembrandt van Rijn ha recibido una buena educación. Asistió a la Universidad de Leiden en 1620, pero interrumpió sus estudios para dedicarse a la pintura. Al año siguiente, estaba aprendiendo las técnicas de Jacob van en el estudio del pintor Swanenburg.

En 1623, se trasladó a Amsterdam y se convirtió en un discípulo de Pieter Lastman. Dos años más tarde, pintó su primer retrato conocido. Volvió a Leiden en 1627, otros cuatro años. Allí estableció su primer taller, iniciando la actividad artística intensa. A partir de esta fecha varios grabados período. Fue un intérprete excepcional de la naturaleza humana y un maestro de la técnica, no sólo pictórica sino también del dibujo y del grabado. Su obra produjo un gran impacto en sus contemporáneos e influyó en el estilo de muchos artistas posteriores. Es probable que no exista ningún pintor que haya igualado a Rembrandt en su utilización de los efectos del claroscuro o en el empaste vigoroso.

Al morir su padre en 1630, Rembrandt abandona Leiden y se instala en Amsterdam, obteniendo rápidamente un gran reconocimiento. Al año siguiente pintó la famosa «Lección de anatomía del doctor Tulp», que le valió numerosos encargos de retratos y pinturas religiosas.

Ya famoso, Rembrandt se casó con Saskia Uylenburgh en 1634 con (quien tuvo un hijo, Tito). La pareja se fue a vivir en una confortable casa en el barrio judío de Amsterdam. El lugar se convirtió en el centro de reuniones sociales, recibiendo una hermosa colección de muebles antiguos y objetos. Rembrandt empezó a tener muchos estudiantes y muchos clientes ricos.

Saskia murió en 1642. Tres años más tarde, Stoffels Hendryckje comenzó a trabajar como niñera y se convirtió en la concubina de Rembrandt. En 1654, Rembrandt tenía una hija ilegítima con ella, a quien llamó Cornelia. Que le causó gran escándalo.

En 1656, tras una serie de problemas en los negocios, que sumando a su vida ostentosa, Rembrandt se declaró en quiebra. Dos años más tarde, todos sus activos fueron vendidos legalmente. En estas subastas, recogió el «Barba Autorretrato Rising» hoy en el Museo de Arte de São Paulo (MASP).

Rembrandt, siguió produciendo y algunas de las grandes obras pertenecientes a este periodo son La novia judía (1666), Los síndicos del gremio de pañeros (1661, Rijksmuseum, Amsterdam), Bathsheba (1654, Louvre, París), Jacob bendiciendo a Efraín y a Manasés (1656, Staatliche Gemäldegalerie, Kassel) y un autorretrato (1658, Frick Collection).

En 1660, Tito y Hendryckje abrieron una empresa para comercializar las obras del pintor. En 1663, Rembrandt perdió a su compañera pero  siguió solo realizando varias obras, incluyendo paisajes y autorretratos. También pintó retratos de Tito, uno de ellos (la pintura «San Mateo y el ángel», que está en el Louvre), el hijo aparece como Matthew.

Tito murió en 1668. Rembrandt pintó otros «Autorretrato», una composición dramática. Quizá no exista un artista que haya pintado tantos autorretratos (alrededor de 60). Rembrandt van Rijn de 63 años murió en la soledad y la miseria. Rembrandt pintó más de 600 cuadros y produjo numerosos dibujos y grabados.

PARA SABER MAS SOBRE LA VIDA DE ESTE ARTISTA…

Después que su padre aceptara que estudie pintura, ya que su intensión era que fuese médico, Rembrandt comenzó a practicar con toda su pasión, y hasta tenía modelos gratis, pues toda su familia se prestaba como modelo. Al poco tiempo tomó una gran fama por la zona y comenzaron a llegar desde Amsterdam, los primeros encargos de retratos. Amsterdam era una ciudad prometedora: Rembrandt dijo adiós al viejo molino, y se marchó; con la esperanza de confirmar su talento.

UN PERÍODO FELIZ

Los ricos burgueses y los comerciantes le encargaron en seguida que los retratara con sus vestidos austeros, sobre los que resaltaban las blancas e inmaculadas gorgueras. También acudían las mujeres, con los más elegantes vestidos: sabían que sus retratos serían admirados en las paredes de sus casas, y querían producir buen efecto. Pero a Rembrandt no le agradaba pintar cuadros de encargo: si no hubiera tenido necesidad de ganarse la vida habría pintado sólo para él, libremente.

Cuando pudo hacerlo, se inspiró en los episodios de la Biblia y creó grandes espectáculos, en los que vibran las Tuces y las sombras. Cuando quería desahogarse, se colocaba ante el espejo y se hacía su autorretrato: con sombreros emplumados, con gorros de felpa, con los peinados más extraños. De este modo, pudo tratar de reproducir las expresiones de un rostro, en todos sus matices.

Un día, en casa de unos conocidos, encontró a una joven rubia, de grandes ojos azules. Se llamaba Saskia van Uylenburgh; poco tiempo después, se convertiría en la señora Van Rijn. Saskia estaba acostumbrada a llevar una vida desahogada, y Rembrandt quiso poner a su disposición una casa que pareciera un palacio.

La compró en el barrio judío de Amsterdam y la montó con el más refinado lujo. No se dio por satisfecho: Saskia había de tener alhajas y pieles, las alhajas más espléndidas, ya que nada le parecía bastante precioso para ella. Rembrandt no lo pudo pagar todo al contado. Pero no le importó: contrajo deudas, trabajó día y noche para liquidarlas, para que Saskia fuera feliz. Su mujer le sonreía, reconocida, pero, en el fondo, a ella le bastaba con mucho menos.

Habría preferido que su esposo la dejase menos tiempo sola en aquel caserón y que estuviese menos entusiasmado por la pintura. En efecto, cuando pintaba, Rembrandt se olvidaba de todo, incluso de sus más caros afectos.

LA FORTUNA LE VUELVE LA ESPALDA

El período feliz duró poco. Comenzó para Rembrandt una larga serie de contrariedades. Sus tres primeros hijos murieron, uno tras otro, siendo aún pequeños. Saskia enfermó: Rembrandt hubiera sido presa de la desesperación, a no ser por su trabajo, que lo confortaba y le permitía realizar obras prodigiosas. Jamás pintor alguno supo conseguir una luz similar a la que vemos en sus cuadros y crear en torno a sus personajes tal atmósfera, hecha de luces y de sombras. Pero su originalidad empezó a desagradar a sus clientes.

Ellos, cuando se hacían un retrato, exigían, sobre todo, que fuese un fiel reflejo del modelo. Rembrandt, en cambio, lo que le importaba era que en e] retrato apareciera el carácter del personaje y, para ponerlo de manifiesto, a veces, debía alterar sus rasgos. Por esto, cuando pintó el gran cuadro «La ronda nocturna», dio lugar a una infinidad de protestas. Cada uno de los personajes representados había desembolsado cien florines, y se sentía con derecho a quejarse porque su rostro no había resultado «parecido». En la estimación de los buenos comerciantes, las «acciones» de Rembrandt se desvalorizaban rápidamente.

LA SOLEDAD

Saskia le dio otro hijo, Tito, en el que Rembrandt volvió a poner todas sus esperanzas. Pero entonces fue su mujer quien lo abandonó: murió en 1642, cuando Tito era todavía pequeño. La casa de Rembrandt se tornó triste y melancólica; la vida se le hizo cada vez más difícil, y el pintor se retrajo cada vez más.

Adquirió la costumbre de dar largos paseos solitarios a través de la ciudad y de las campiñas vecinas, durante los cuales hizo un gran número de esbozos: paisajes, caminos, casas. Las deudas, entre tanto, se acumulaban, ya que  Rembrandt no ganaba lo suficiente para saldarlas.

Sus cuadros se pagaban cada vez peor, no porque fueran menos bellos, sino porque sus conciudadanos no estaban ya en condiciones de apreciarlos: el arte de Rembrandt no era comerciable. Incluso sus discípulos consideraban que su pintura era demasiado atrevida y revolucionaria, y lo abandonaban para seguir a otros maestros más tradicionalistas.

Al fin llegó un día en que la bella casa del artista fue subastada por sus acreedores, y su admirable colección, que comprendía cuadros, esculturas, grabados y objetos de toda clase, puesta en venta. Era el año 1656. Rembrandt se vio obligado a retirarse a una vivienda menos que modesta.

Por fortuna, le quedaban Tito y Hendrickje, la fiel ama de llaves, que amaba a Tito como si fuese su hijo. Pero incluso éstos le llegaron a faltar; la muerte se los arrebató, uno tras otro. Su casa quedó vacía. Rembrandt era ya un pintor famosísimo, aunque sólo en el extranjero; a pesar de ello, se retiró a una voluntaria soledad, encerrándose en su casa, donde pintaba noche y día.

La gente decía que había permanecido insensible a todas las desgracias que le habían sobrevenido, pero no era verdad: lo que ocurría era que estaba dotado de una extraordinaria fortaleza de ánimo y de una fe inquebrantable en su pintura.

Con las primeras luces del alba, se encontraba ya ante su caballete; hacía un alto para tomar su frugalísima comida, y después continuaba pintando. Así prosiguió hasta su muerte, ocurrida el día 4 de octubre de 1669.

AMPLIACIÓN:

Pintor y grabador de origen holandés que cultivó todos los géneros, logrando una inigualable perfección en los retratos. Su evolución histórica pasó por varias etapas, de acuerdo con las diversas influencias y sus propias búsquedas de un estilo y una temática personal. Ya en la primera etapa de su carrera, que culmina hacia 1632, hizo retratos —sus modelos son los miembros de su familia— y escenas bíblicas; y ya en esas obras se advierte su talento para lograr efectos luminosos y la minuciosidad con que trabajaba la expresión de los rostros y los cuerpos de sus modelos.

Luego de esta primera etapa, creció su fama y recibió numerosos encargos; sus cuadros se vendían muy bien y él podía llevar una vida fastuosa y pródiga. En ese momento pintó gran diversidad de temas, afirmando en cada uno de ellos su rotunda originalidad; el claroscuro, que ya manejaba con maestría, se convirtió en un medio para expresar la dramatícidad de las composiciones.

Muchas de sus pinturas revelan la fruición con que el artista gozaba de los placeres del mundo, su alegría, su vitalidad. Pero hacia 1642 termina esta etapa de brillo y fastuosidad; en ese año muere su mujer y esto, unido a su madurez y a las preocupaciones que comienzan a perturbar su vida, inaugura otra etapa en su pintura. Entre 1643 y 1656 Rembrandt suavizó su fuerza expresiva; sus cuadros de esta época son de dimensiones moderadas, más intimistas y humanos.

Su vida privada ya no es tan alegre, tiene deudas y algunos de sus alumnos lo abandonan, de ahí que en sus pinturas ya no interesa tanto lo exterior, sino el alma, el interior de sus personajes; los dos últimos años de este período son sin embargo los mejores de su producción; el color y la composición de sus cuadros adquieren un relieve insuperable, toda su audacia y su poder expresivo están subordinados a la simplicidad de lo clásico. En esos cuadros encontramos a un Rembrandt que no se doblega ante las dificultades: su arte se mantiene entero, pero transformado por el sufrimiento.

Vuelto a sí mismo, el artista puede aún superar las limitaciones de la edad y el peso de sus penas para alcanzar en sus últimos cuadros, especialmente en El hijo pródigo, una dimensión universal.

Obras: La lección de anatomía del doctor Tulp, Tobías y su mujer, La Santa Familia, Pablo en la prisión, La huida a Egipto, Simeón en el templo, La ronda nocturna, Filósofo meditando, La familia del carpintero, El constructor de navíos y su mujer, Saskia en el papel de Flora, Diana y sus ninfas, Rapto de Ganímedes, El hombre del halcón, Mujer del abanico, Cristo en la columna, Jesús curando a los enfermos, Muchacha asomada a la ventana, Los peregrinos de Emaús, El hombre del casco de oro, El caballero polaco, Retrato de Juan Six, Buey desollado, Jacob bendiciendo a sus sobrinos, La prometida judía, Jeremías, Autorretratos, entre otras.

 

Biografia de Rafael Sanzio Artista Italiano de la Pintura

Biografia de Rafael Sanzio Artista Italiano de la Pintura

Todo cuanto el Renacimiento representa en gracia, armonía, belleza y serenidad  está vertido en la obra sin igual de Rafael Sanzio, el cual es, al lado de Miguel Ángel, la gran figura  del arte italiano en el siglo XVI.

Pero mientras Buonarroti explica la versión pasional, y delirante del Renacimiento,  Rafael halla la fórmula de la elegancia en la nobleza de la composición, la regularidad de la línea, el equilibrio de las proporciones y la dulce calma del conjunto.

Rafael Santi o Sanzio: Este gran artista llamado Rafael de Urbino por el lugar de su nacimiento, nació en 1483 y murió en Roma en 1520.

Era hijo del pintor y excelente poeta Juan Sanzio y en sus primeros años vivió dentro de un ambiente propicio al arte, que debió influir en sus inclinaciones.

Pasó a Perusa y entró en el obrador de Pedro Vannucci («el Perugino» o «Perusino»), donde ya reveló su fuerte personalidad artística, descollando entre sus producciones de aquel período de tiempo sus cuadros La Virgen del Libro, La coronación de la Virgen y otras obras notables.

En 1504 se trasladó a Florencia, donde conoció o trató a Leonardo de Vinci y a Miguel Ángel; allí fue modificando su técnica pictórica y ejecutó algunas composiciones y retratos.

En 1508 se estableció en Roma y allí fue donde su genio y su arte se manifestaron en genial eclosión.

Estuvo decorando los salones y capillas del Vaticano, y en los doce años que mediaron entre su llegada a la capital del orbe cristiano y su fallecimiento, produjo centenares de cuadros, retratos, dibujos para tapices, frescos murales, esculturas y obras arquitectónicas, todas ellas de inspiración y ejecución magistrales.

En la imposibilidad de su enumeración, mencionaremos sólo sus Madonnas, en las que ha culminado su acierto en armonizar la dulzura de la expresión con la prestancia y dignidad de la figura.

Su última y gran obra La Transfiguración quedó sin terminar.

Se conserva en el Museo Vaticano. En el Museo del Prado de Madrid figuran varias de sus obras siendo la más bella de todas la titulada Virgen de la Rosa. Murió tempranamente (treinta y siete años), siendo su desaparición una irreparable pérdida para el arte. Sus restos reposan en el Panteón de Roma.

Puede decirse que plasmó en el arte el tipo humano creado en la literatura por el Cortesano de Castiglione. Estas cualidades, potenciadas a un grado sublime, motivaron que Rafael se convirtiera en el maestro clásico de la pintura posterior, la cual ya no supo salir de los cauces que le abrió el gran maestro de Urbino. En este sentido, es el padre de la pintura academicista de los tres siglos venideros, aunque él no sea responsable de la falta de personalidad de sus innumerables seguidores.

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Rafael Sanzio

Raffaello Sanzio, ​ también conocido como Rafael de Urbino o, simplemente, como Rafael​​ fue un pintor y arquitecto italiano del Renacimiento.
Fecha de nacimiento: 1483, Urbino, Italia
Fallecimiento: 6 de abril de 1520, Roma, Italia
En exhibición: Museo del Louvre, Galería Nacional, MÁS
Períodos: Alto Renacimiento, Renacimiento italiano, Renacimiento, Pintura renacentista de Italia, Manierismo
Entierro: Panteon de Roma, Roma, Italia
Conocido por: Pintura, Arquitectura

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DESCRIPCIÓN DE SU VIDA: Pintor italiano nacido en Urbino, un destacado centro artístico y cultural, entonces capital del ducado del mismo nombre, conocido como el príncipe de los pintores.

Hijo de Giovanni Santi, pintor de poco mérito, pero muy educado y bien conectado en la corte renacentista de duque Federico da Montefeltro, conocido por su protección a las artes.

Después de la muerte de su padre (1494), que le había transmitido al amor a su hijo por la pintura y las primeras lecciones del arte fue con Perugino, donde aprendió la técnica de fresco  de Pietro de Perugino o la pintura mural, y allí creó su primera obra de distinción, El matrimonio de la Virgen (1504).

El aprendizaje con Perugino empezó cuando Rafael tenía 16 años; permanece junto a él hasta los 21. Sus cuadros de esta época recuerdan el periodo cuatrocentista.

Biografia de Rafael Sanzio Artista del Renacimiento ItalianoLa influencia de Umbría y del Perugino se aprecia en los amplios paisajes, en los que destacan arbolillos de copas muy claras y hojas menudas, gran simetría en las composiciones y movimientos suaves, rostros redondos, rasgos menudos y expresiones soñadoras.

A la muerte de su padre se fue a Perugia, donde comenzó a trabajar para Perugino, maestro de la escuela de Umbría cuyas pinturas muestran la paz y belleza de sus campiñas natales de los Apeninos.

Su influencia puede observarse en las obras de Rafael de este período; con un estilo dulce y colores azules y grises suaves que recuerdan las pinturas de Perugino.

A fines de 1500 Rafael fue contratado para pintar un retablo en la iglesia de San Agustín de Cittá del Castello, obra que resultó admirable y alabada por propios y extraños. Este éxito, junto con la predilección del Perugino, le proporcionó nuevos encargos, entre los cuales el de mayor envergadura fué el de los Desposorios de Brera, pintura ejecutada en 1504. Rafael afirmaba a los veintiún años su delicada personalidad y su incomparable maestría.

Sin embargo, cuando Rafael cumplió los veinte años de edad, había llegado a ser obvio que aventajaba a su maestro en la fuerza del trazo y en el diseño y equilibrio de su composición.

Se trasladó a Florencia (1504), atraídos por la fama de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, que tendrán una influencia considerable en el futuro. Durante esta etapa, Rafael pinta muchas Vírgenes, concebidas al estilo pagano de las matronas romanas, pero impregnadas de devoción y sentido cristianos.

Deben destacarse: La Madonna del Gran Duque (Florencia, Palacio Pitti), fechada en 1505, de influencia leonardesca, como casi todas sus Madonas de esta época, en la que apenas se percibe el sentido del movimiento, solamente expresado por un leve giro del cuerpo de la Virgen que, al contrarrestarse con otro del Niño en sentido contrario, suscitan en el conjunto, de tan sencillo modo, la indispensable sensación de movimiento.

En Florencia conoció el claroscuro de Leonardo — a través de las formas más extensivas de Bartolomé de la Porta — y la libertad de líneas de Miguel Ángel.

La gracia florentina aprisionó al pintor de Urbino, el cual, siempre paralelo a sí mismo, elaboró entonces su síntesis definitiva. Del período florentino de Rafael son sus Madonas y Sagradas Familias, obras que las reproducciones de todo género han hecho famosas y muy divulgadas, debido al encanto particular que de ellas se desprende y a su positivo valor ideal.

Admirado por la aristocracia y la corte papal, a sugerencia de su amigo Bramante arquitecto del Vaticano, se le encargó (1508) por orden del Papa Julio II para decorar con frescos las habitaciones del Vaticano, hoy se conoce como las Estancias de Rafael.

Así, a la edad de 31 años, se trasladó a Florencia, la ciudad que había sido el centro del desarrollo artístico e intelectual de Italia en el siglo XV.

La recargada atmósfera de Florencia difícilmente podía haber sido más distinta que aquella de las somnolientas ciudades de Umbría, y Rafael fue muy afortunado al estar allí en la misma época que lo hicieron Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel.

En los 12 años que pasó en Roma llevó a cabo numerosos proyectos de gran envergadura, en los que demostraba el resultado de una imaginación fértil y variada.

Después de la muerte de Julio II (1513), continuó trabajando para el nuevo Papa, León X (1513 a 1517), y con la muerte de Bramante (1514), fue nombrado para sucederle como el arquitecto del Vaticano y dirigió  las obras de la Basílica de San Pedro, donde sustituyó  la planta de cruz griega, o radial, con una cruz latina más simple o longitudinal. También trabajó en la  decoración de las logias (galerías) del Vaticano.

A pesar de la enormidad de la empresa, cuyas últimas partes quedaron en gran parte a cargo de sus discípulos.

Rafael se convirtió en el pintor de moda, y asume otras tareas múltiples: como crear imágenes, altares, cartones para tapices, decorados de teatro y proyectos arquitectónicos edificios civiles, como iglesias y Sant’Eligio degli Orefici.

Tal era su prestigio que, de acuerdo con el biógrafo Giorgio Vasari, el Papa León X había pensado en hacerlo cardenal.

Fue nombrado (1515), para supervisar la conservación de valiosas inscripciones latinas sobre el mármol, y encargado general de todas las antigüedades romanas (1517), quien se postuló para armar un mapa arqueológico de la ciudad.

Su última gran obra fue la Transfiguración individuales (1517) y el escenario del proyecto (1519) para la comedia que suppositi de Ludovico Ariosto.

La característica fundamental de Rafael  es su sentido de la proporción, de la medida y de la elegancia, lo que le hace primerísima figura de los cánones renacentistas, y su capacidad para asimilar el estilo de sus predecesores y contemporáneos, pero siempre creando algo nuevo de extraordinaria calidad.

Su temprana muerte en Roma a los 37 años de edad, hizo hincapié en el aura mística que rodeaba su figura.

Famoso por sus Vírgenes, la serie de pinturas de la Virgen, varios paneles en los muros del Vaticano y varias escenas de la historia sagrada, conocida por las Biblias Rafael, se convirtió en una figura histórica del Renacimiento, un movimiento artístico, científico y literario que floreció en Europa en el mismo período de la Edad Media y la época moderna, del siglo XIII hasta el XVI hasta el lugar de nacimiento en Italia y en Florencia y Roma, como sus dos más importantes centros.

Un rápido examen de las diversas actividades de la corta vida de Rafael nos permite contemplar su profunda vocación artística y su afán de superación, manifestados en los sucesivos progresos que jalonan y caracterizan las distintas etapas de su obra.

Iniciada ésta en muy temprana edad, no sólo asimila rápidamente con ágil intuición las enseñanzas de los excelentes maestros que brillaron en su tiempo, sino que acertó a impregnarlas de nuevos matices en la composición, el colorido, la técnica en suma, que imprimieron a su obra un innegable sello de propia personalidad.

No se concibe, de otro modo, que en plena juventud gozara del favor de los grandes personajes de la época que, como a los maestros ya consagrados, le encargaron obras que han pasado a la posteridad.

Entre 1508-9 se trasladó a Roma, que había tomado de Florencia la reputación de ser el centro del arte Italiano.

Fue aquí donde Rafael pintó lo que puede ser considerado como su mayor logro, cuando en varias salas del Vaticano pintó una serie de alegorías representando la mitología (Parnaso), la filosofía (La Escuela de Atenas) y la teología (Disputa).

En estos trabajos Rafael exhibió su poder de diseño y equilibrio en la agrupación y organización de su tema hasta la perfección. Sin embargo, sus actividades no estaban limitadas sólo a la pintura. Su interés por las antigüedades le llevó a organizar investigaciones arqueológicas y fue nombrado Arquitecto—Jefe de San Pedro, pocos años antes de morir por el exceso de trabajo y mala salud a la temprana edad de 37 años.

Fuente Consultada:
Pintores Célebres Biblioteca Fundamental Ariel
Historia Visual del Arte Tomo I.