John Bartram: Botanico Real

Científicos y Avances de la Ciencia en el Siglo XVIII

Científicos y Avances de la Ciencia en el Siglo XVIII

Juegos de sociedad para personas inteligentes: así eran considerados, todavía en el siglo XVIII, los experimentos sobre los fenómenos de la electricidad, que, por cierto, no existian prever muy extraordinarios progresos en esta rama de la ciencia. La electricidad aparecía como un hecho extraño, curioso, un poco peligroso y un tanto divertido, pero por completo carente de aplicación práctica de ninguna especie. Correspondió a dos ilustres estudiosos de la generación de sabios e investigadores del siglo XVIII la tarea de cambiar radicalmente este modo de pensar y de crear interés en torno de los estudios relativos a la electricidad: tales fueron Luis Galvani y Alejandro Volta.

Galvani experimentos
Galvani Luigi
Volta Alessandro
Volta Alessandro

Galvani y Volta son dos nombres que siempre aparecen unidos, porque no es posible hablar de la obra del uno sin hacer referencia a la del otro. Lo cual no quiere decir que estuvieran siempre de acuerdo en la exposición de sus principios; antes bien, como suele suceder en todas las ramas de las ciencias cuando comienzan a dilucidarse, surgieron entre ambos notorias diferencias de opiniones, que se manifestaron en la publicación de escritos y libros referentes al mismo tema.

De más está decir que ante la discrepancia de juicios, supieron mantener el alto nivel que corresponde a la jerarquía de la ciencia y a la caballerosidad de los que fueron sus máximos exponentes.

La máquina de vapor: Los primeros telares mecánicos eran grandes y pesados, y requerían de una gran fuerza energética para hacerlos funcionar, por lo que continuó la búsqueda de un mecanismo para producir energía por medio del vapor. Este invento lo debemos a James Watt.

Después de trece años de experimentar, Watt consiguió fabricar una máquina movida por energía que liberaba una corriente continua de vapor de agua.

Antes de comenzar el siglo XIX se habían construido ya como quinientas   máquinas   en   los talleres. Este invento transformó en pocos años las formas de trabajo, y es considerado como uno de los inventos más trascedentales de la historia humana. Por otra parte, al ser aplicado al transporte se experimentó también una impactante  transformación, pues aparecieron el ferrocarril y el  barco de vapor.

El ferrocarril: El concepto moderno de ferrocarril  aparece como resultado de la combinación de dos elementos: los raíles utilizados en las explotaciones mineras y la máquina de vapor. En las minas de carbón se utilizaban desde el siglo xvi carriles o vigas de madera para el transporte en vagonetas de carbón desde la bocamina al río más próximo. Desde la segunda mitad del siglo XVIII, estos carriles son sustituidos por raíles de hierro (de ahí su denominación de «ferrocarriles»).

Posteriormente, los ferrocarriles son empleados en el tráfico de viajeros, aunque la fuerza de tracción continúa siendo animal (caballos). Esta alternativa no sólo era menos costosa, sino que permitía desplazamientos más rápidos que los efectuados por carretera.

En cuanto al segundo aspecto, en el último cuarto del siglo XVIII  ya era conocida la ¡dea de aplicar la caldera de vapor a una máquina de transporte autopropulsada (locomotora). La primera experiencia es la realizada por un francés, Joseph Cugnot, que en 1769 logra crear un automóvil a vapor que alcanzará una velocidad muy limitada, de tan sólo 4 o 5 km/h. En 1803, Richard Trevi-thick inventa un carruaje movido por vapor, pero tras una experiencia práctica se da cuenta de que las carreteras no estaban adaptadas a este nuevo medio de locomoción.

La revolución agraria: En el siglo XVIII la agricultura inglesa comenzó a manifestar unas transformaciones más de índole social que técnica que se conocen con el nombre de «revolución agraria». En el siglo siguiente, algunos de estos cambios se extenderán por Europa. Esta revolución afecta a dos campos claramente diferenciados:
Nuevas técnicas de producción y sistemas de cultivo. Las innovaciones técnicas son prácticamente irrelevantes hasta mediados del siglo xix, por lo que durante todo el siglo xvm los avances se limitan a racionalizar las técnicas arcaicas vigentes en Gran Bretaña.

Nuevo ordenamiento jurídico y redistribución de la propiedad agraria. La burguesía europea, en ascenso, desea acceder a la propiedad de la tierra en sustitución de la nobleza absentista, y esta aspiración empieza a materializarse con el inicio de una oleada de revoluciones liberales desde finales del siglo xvm y principios del siglo siguiente, cuando la burguesía revolucionaria en el poder liquida un régimen señorial en decadencia mediante la supresión de los vestigios arcaicos. Así, la propiedad de la tierra será transferida en una gran proporción desde los estamentos privilegiados a la burguesía.

En 1796, Edward Jenner, un físico inglés, inoculó el pus de una pústula de viruela a un niño como protección contra la enfermedad. El experimento tuvo un éxito notable: incluso después de exponer el paciente a la viruela, no aparecieron síntomas. Así empezó la vacuna contra enfermedades infecciosas, uno de los Inventos más beneficiosos de ¡a historia. Millones de vidas se han salvado gracias ai amplio uso de la inoculación.

Ya en el siglo XVII se habían estudiado los fenómenos eléctricos, cuando el científico inglés William Gilbert demostró la fuerza de atracción que experimentaban los objetos al friccionarlos. Más tarde, en 1750, el Inventor y político norteamericano Benjamín Franklin desarrolló sus famosos experimentos con los rayos para demostrar que eran electricidad.

Como decíamo antes, muchos científicos trabajaron en la comprensión de la naturaleza de la electricidad y sus propiedades en la última parte del siglo XVIII. El físico Luigi Galvani demostró la presencia de electricidad en la transmisión de señales nerviosas en 1766, a lo que siguió el trabajo del científico Alessandro Volta, que en 1880 creó la primera pila, la pila voltaica, colocando dos barras de metales distintos sumergidos en una solución salina.

Pero fue un aprendiz de encuadernador, Michael Faraday, quien descubrió las propiedades más importantes de la electricidad. Faraday llevó a cabo algunos estudios sobre la naturaleza de la electricidad y, en la década de 1820, construyó el primer motor eléctrico, un aparato que transformaba ¡a energía eléctrica en energía mecánica utilizando la Interacción de la corriente eléctrica y el magnetismo.

Faraday prosiguió sus trabajos sobre la electricidad y descubrió el fenómeno de la inducción electromagnética, o la producción de corriente eléctrica a partir del cambio de un campo magnético. Esto le llevó a construir la primera dinamo en 1831, un aparato que transformaba la energía mecánica en energía eléctrica.

Tanto el diseño del motor eléctrico como el de la dinamo experimentaron mejoras en años posteriores, y el resultado fueron motores más grandes capaces de sustituir el vapor, así como enormes generadores de energía eléctrica. La electricidad transformó la vida como pocas tecnologías lo habían hecho a lo largo de la historia. Antes de acabar el siglo XIX se hizo realidad la existencia de luz eléctrica económica, los tranvías y el uso de la energía eléctrica en la industria.

La electricidad aplicada a la iluminación empezó a principios del siglo XIX. Las primeras lámparas fueron las de arco eléctrico, que utilizaban electrodos de carbón entre los que se colocaba un arco eléctrico para generar luz.

Aunque su manejo era complicado, estas lámparas tuvieron mucho éxito, sobre todo en la iluminación callejera. A mediados de siglo, los científicos experimentaron con el uso de filamentos para la iluminación.

Un inglés, Joseph Swan, utilizó filamentos de carbono e incluso hilos de algodón bañados en ácido para pasar corriente eléctrica y generar luz.

Pero fue el genio norteamericano Edison quien reunión todas estas ¡deas para patentar la primera ampara incandescente. Utilizó una bomba de vacío para crear un casi vacío en una bombilla de vacío equipada con cable de carbono. El vacío era necesario para asegurar la duración del filamento. Swan también probó con filamentos de varios materiales y existe una controversia sobre quién debería realmente considerarse autor de la Invención de la bombilla incandescente.

En 1879, Edison creó la primera lámpara de larga duración con hilo carbonizado, que brillaba de forma continua durante más de dos días. Tras esta demostración, se probaron muchos otros materiales para conseguir filamentos más duraderos.

El primer uso comercial de la lámpara incandescente fue en el buque Columbia en 1880 y, en los años siguientes, las bombillas incandescentes se emplearon en fábricas, tiendas y hogares. SI el ferrocarril había transformado el concepto de distancia para los humanos, la luz artificial en forma de bombillas incandescentes liberó a los humanos del ciclo del día y de la noche en lo que al trabajo se refiere.

En 1907, Franjo Hannaman introdujo las lámparas de filamento de tungsteno, más luminosas y duraderas que las de filamento de carbono. Hasta muy recientemente, la mayoría de bombillas incandescentes utilizaban filamento de tungsteno. En los años siguientes se realizaron varias modificaciones en el diseño, incluyendo otros gases menos frecuentes para aumentar la duración de la bombilla y el uso de un filamento en espiral.

La otra tecnología lumínica, inventada hacia finales de siglo, fueron las lámparas de descarga eléctrica. En 1901 se presentó una lámpara de vapor de mercurio cuyo uso se extendió rápidamente.

El principio básico de las lámparas de descarga eléctrica es el uso de dos electrodos, separados por un gas, para transmitir una corriente eléctrica. En 1910, Georges Claude produjo la primera lámpara de neón, aplicando un alto voltaje a un tubo lleno de gas de neón.

La luz producida era roja y enseguida se desarrolló el potencial comercial de este invento. Las lámparas de neón pronto se utilizaron en vallas publicitarias y carteleras de anuncios en todo el mundo.

la ciencia en el siglo XVIII

1752 – Un médico francés practica la extracción ¡as cataratas a cerca de 200 enfermos,
logrando suración de casi todos los casos.
la ciencia en el siglo XVIII

1761 – Se funda, en Lyón, la primera escuela de veterinaria y se intensifica su estudio.
la ciencia en el siglo XVIII

1767 – Lázaro Spallanzani (1729-1799), italiano, «autoriza definitivamente la teoría de la generación spontánea de los seres vivientes, probando que hasta is Rérmenes nacen también de otros gormónos.
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1776 – Como consecuencia de los estudios y escritos de un naturalista alemán, Simón Pallas (1741-1811), nace la historia natural del hombre (etnografía).
la ciencia en el siglo XVIII

1779 – El naturalista inglés Jan lugenhousz demuestra que las funciones respiratorias de los vegetóles son cumplidas por todos los tejidos, y que en las partes verdes, bajo la acción de la luz, se efectúa, además, una labor contraria (función clorofílica).

Fuente Consultada:
Historia de los Inventos Desde la Antiguedad Hasta Nuestros Días – Fullmann
Historia Universal Editorial ESPASA Siglo XXI

 

Pais Potencia Cientifica del Mundo Estados Unidos

EE.UU. Potencia Científica del Mundo

EE.UU. PRIMERA POTENCIA CIENTÍFICA E INTELECTUAL DEL MUNDO

En 1941, el editor de Life, Henry R. Luce, proclamó el inicio del «siglo americano», declarando solemnemente que Estados Unidos se había convertido en «la capital intelectual, científica y artística del mundo».

Si bien nueve científicos norteamericanos habían ganado el premio Nobel durante los años 30, su veredicto sobre la ciencia estadounidense era un poco prematuro, aunque sin duda resultó profético.

Cuatro años más tarde, la fabricación de la bomba atómica con el proyecto Manhattan anunció una época de hegemonía científica norteamericana, coronada por dos triunfos completos en la entrega de los premios Nobel de ciencias, en 1946 y 1983.

El mérito por la supremacía científica norteamericana de la posguerra suele atribuirse a cuatro fuentes. En primer lugar; antes de 1940, las fundaciones filantrópicas habían emprendido acciones encaminadas a estimular la investigación.

La Fundación Rockefeller había establecido sus becas nacionales de investigación; el Consejo General de Educación había construido laboratorios académicos, y la Fundación Química había apoyado diversos proyectos, desde la fundación del Instituto Americano de Física hasta la construcción de los ciclotrones de Ernest Lawrence, en Berkeley.

Por su parte, la Institución Carnegie, de Washington, había contratado a algunos de los mejores físicos del mundo y la fortuna de los Bamberger había servido para financiar el Instituto para Estudios Avanzados en Princeton.

En segundo lugar, los propios científicos habían contribuido al establecimiento de instituciones nacionales para la coordinación de la investigación, entre ellas el Consejo Nacional de Investigación.

En tercer lugar, las penurias económicas y la persecución nazi habían llevado a Estados Unidos a docenas de destacados científicos europeos que aportaron su talento a la ciencia local.

Por último, la situación de emergencia de la guerra hizo que el gobierno federal invirtiera directa y masivamente en la investigación, a través de contratos y subvenciones.

Sagaces planificadores, entre los que destaca Vannevar Bush, organizaron entidades como la Fundación Nacional de Ciencia, que maximizaron el apoyo concedido a la ciencia de alto nivel en las instituciones de élite, excluyendo del escudriño de los sectores políticos la distribución del dinero destinado a la investigación. Aunque muy inferiores en dimensiones que el complejo militar-industrial, estas instituciones marcaron de manera fundamental la investigación pura.

Sin embargo, todos estos factores se añadieron a un sistema nacional de investigación ya establecido. Si bien los sistemas de financiación del siglo XX tendían a la centralización, la tradición del siglo XIX había sido de pluralismo.

Una infraestructura universitaria variada y geográficamente dispersa había surgido como consecuencia del entusiasmo religioso, los regionalismos, los sueños de movilidad social vertical y los múltiples incentivos que concedía la legislación federal, como la ley de concesión de tierras a las universidades (1862), la ley Hatch (1887) y la ley Adams (1906).

El éxito de la investigación industrial complementó esa estructura al reforzar su orientación práctica y justificar la gran población de titulados universitarios. El resultado ha sido una compleja combinación interconectada y orientada a las ganancias de investigación pura y aplicada, que puede describirse con el término «tecnodencia».

Un cuarto de siglo de grandes progresos científicos demuestra la viabilidad del sistema. Después de la Segunda Guerra Mundial, la física nuclear pasó a estar en el candelero y el centro del escenario fue ocupado por el descubrimiento de procesos y partículas subatómicas y por la producción de elementos transuranianos.

Se produjeron a continuación muchos adelantos relacionados con la física cuántica, en especial la invención del transistor, así como importantes investigaciones sobre el estado sólido, una mayor comprensión de la unión química, la elaboración de la técnica de datación por carbono radiactivo y una auténtica revolución en las ideas sobre gravedad y cosmología.

Paralelamente a estos trabajos, tuvieron lugar importantes progresos en bioquímica y en la producción de macromoléculas sintéticas, con investigaciones merecedoras del premio Nobel en el campo de las enzimas, las vitaminas, los virus, la estructura del ADN y los mecanismos de la herencia, los procesos metabólicos y el florecimiento de la ciencia de los polímeros.

La carrera espacial combinada con el radar, desarrollado durante la guerra, fomentó el desarrollo de la radioastronomía, la geología lunar y planetaria y las ciencias de la atmósfera.

El desarrollo de los ordenadores promovió las matemáticas y los adelantos conseguidos en los submarinos militares estimularon la oceanografía y la revolución que la tectónica de placas significó para la geología. Por último, la preocupación por la contaminación ha estimulado el estudio de la biología de la población y la ecología.

cientificos de ee.uu.

A mediados del siglo XX, Estados Unidos alcanzó el reconocimiento general como primera potencia científica del mundo. Un símbolo del auge de la ciencia en ese país fue el éxito conseguido con los premios Nobel de 1946, año en que los norteamericanos obtuvieron todos los premios de carácter científico. Los ganadores del premio fueron, de izquierda a derecha, P.W. Bridgman (física), J.B, Sumner, J.H. Northrop y W.M. Stanley (química, seguidos por Otto Hahn, el alemán ganador del premio de química en 1944) y H.J.Muller (medicina).

Fuente Consultada: El Estallido Científico de Trevor I. Williams

Francis Bacon Biografia del Filosofo Empirista Filosofo Renacentista

Biografía de Francis Bacon
Filósofo Renacentista Empirista

 Francis BaconFrancis Bacon (Londres 1561-1626) es el filósofo de la ciencia original, el primero que describió no sólo las ambiciones intelectuales características de la ciencia moderna, sino también las organizaciones donde ésta se desarrolla. Hombre brillante, socialmente ambicioso y arrogante, en su prolongada carrera pública Bacon ostentó altos cargos en la administración y escribió extensamente sobre los beneficios públicos de lo que ahora se calificaría como ciencia aplicada.

Hombre político sinuoso, pero extraordinario lógico, el autor del Novum organum no sólo se sublevó contra la dictadura de Aristóteles y de Santo Tomás, sino que, contraviniendo el método tradicional, propuso que hay que partir de los hechos para establecer principios generales, en lugar de pasar de los principios a los hechos.

Con una soberana claridad, denuncia las cuatro fuentes de errores que pueden desviar al científico, y, mediante sus tablas de ausencia, de presencia y de grados, indica la forma de clasificar los fenómenos que se presentan al observador. Este método lo empleó más tarde Stuart Mill, aunque ya desde el siglo XVII fue adoptado más o menos conscientemente por todos los investigadores.

En 1573 ingresó en el Trinity College de Cambridge. En 1576 comenzó a estudiar leyes en el Grays de Londres, estudios que suspendió para irse al extranjero como agregado del embajador sir Amyas Paulet. Regresa de Francia al saber de la muerte de su padre y reanuda sus estudios en derecho, literatura y diplomacia. En 1582 ejércela abogacía y llega a ser magistrado. Obtuvo, en 1584, un lugar en la Cámara de los Comunes, que mantuvo por treinta y seis años. Jacobo I lo nombró procurador general en 1607, fiscal de la Corona en 1613 y lord canciller en 1618, además, barón de Verulam y vizconde de Saint Albans.

Fue de los primeros en desechar la escolástica medieval como método de investigación, y propuso el propio.

Como su contemporáneo Descartes, Bacon describió un método científico que puso en suspenso la mayoría de las creencias tradicionales en favor del proyecto de establecer una comprensión del mundo nueva y más amplia.

A diferencia de Descartes, la ciencia de Bacon se basaba en meticulosas observaciones y experimentos e implicaba la cooperación con numerosos científicos. La primera etapa del proyecto de Bacon consistía en reunir grandes cantidades de datos mediante la observación directa y sin prejuicios de todo tipo de cuestiones.

A continuación, se filtraban los datos para evitar errores y absurdos, pese a lo que aún continuarían estando poco elaborados. El siguiente paso consistía en formular hipótesis de leyes generales que explicaran los datos obtenidos. Bacon pensó que se debería buscar un número limitado de características básicas, de modo que las leyes hipotéticas cubrieran todas las combinaciones posibles de dichas características. En este punto se corría el riesgo de que uno se dejara influir por creencias irracionales, de modo que era preciso protegerse de ellas.

En Cambridge, sus estudios de las diversas ciencias le llevaron a la conclusión de que los métodos empleados y los resultados obtenidos eran erróneos. Su reverencia por Aristóteles, del que, a pesar de todo, no parecía tener excesivo conocimiento, contrastaba con su desapego por la filosofía aristotélica. A su juicio, la filosofía precisaba de un verdadero propósito y nuevos métodos para alcanzar ese propósito. Con el primer germen de la idea que le consagraría, Bacon abandonó la universidad.

Bacon agrupó estas influencias en las cuatro clases de ídolos: ídolos de la tribu (errores e ilusiones naturales para el ser humano); ídolos del cuarto de trabajo (énfasis exagerado en las propias experiencias); ídolos del mercado (asumir que distintas personas usan las mismas palabras para describir las mismas cosas); e ídolos del teatro (ideas que desorientan presentadas por los sistemas filosóficos). En cuanto se tuviera la hipótesis, se debería contrastar con los datos existentes. Silos datos no permitieron encontrar pruebas determinantes, podrían obtenerse realizando un «experimento crucial». Esto permitiría comprobar directamente las implicaciones de las hipótesis competidoras, lo que indicaría cuál es correcta.

La observación es la base de las ciencias experimentales; abre el camino a inducciones fecundas que determinan la formación de las grandes leyes científicas. Eso no obstante, las experiencias no se hacen al azar y los científicos actuaban en conformidad con un código de la investigación. Este código, que vale tanto para la física como para las demás disciplinas, fue formulado por el canciller Francis Bacon (1561-1626).

Muchos aspectos de esta metodología encajan perfectamente con la estructura de las ciencias biológica y física, que luego hicieron uso de ella. En concreto, la idea de manipular la naturaleza para producir pruebas que no podrían obtenerse por simple observación es crucial para el método científico. Otros de los elementos propuestos por Bacon parecen hoy bastante inocentes, en particular la idea de que es posible formular un con junto de hipótesis suficientemente rico para cubrir todas las posibles leyes reales, y bastante simple para descubrir la verdad por una sencilla eliminación le las hipótesis propuestas que no encajen con los datos.

Los científicos deben de ser ante todo escépticos y no aceptar explicaciones que no se puedan probar por la observación y la experiencia sensible (empirismo).

La más sabia de las sugerencias de Bacon acaso sea la de que, para entender la naturaleza, es preciso coordinar el trabajo de muchos investigadores, algunos de los cuales reunirán información y otros se dedicarán a sistematizarla. Bacon se daba cuenta de que éste era un empeño costoso, por lo que trató de interesar a las autoridades de su época para que sufragasen los gastos de lo que hoy se denominan asociaciones científicas e institutos de investigación. Al fracasar trató de financiarlos él mismo.

Cuando murió en 1626, Bacon había caído en desgracia por aceptar un soborno en su cargo de juez; desde el principio de la historia de la ciencia, la necesidad de apoyo económico llevó a quienes la practicaban a adoptar medidas desesperadas.

AMPLIACIÓN DE SU BIOGRAFÍA…

Francisco Bacon. — Barón de Verulam, vivió de 1561 a 1626. Nació en Londres y estudió en el Colegio de la Trinidad de Cambridge. Combatió el método aristotélico, cuya filosofía sólo la estimaba apta para las disputas y estéril para la producción de obras prácticas.

Según él, el verdadero camino para encontrar la verdad estaba en la experimentación, seguida de la inducción. Negó el valor de la conjetura y de la hipótesis. Consideró la Matemática como ciencia auxiliar de la Física y a la Astronomía como dependiente de las dos citadas ciencias. Según su criterio, la religión no debe mezclarse con la Ciencia, ni ésta inmiscuirse en aquélla. Escribió varias obras sobre diversos temas, exponiendo en ellas sus doctrinas.

Citaremos sólo las tituladas Novum Organum Scientiarum (Nuevo órgano de las ciencias), De dignitate el augmentis scientiarum (Adelantamiento de las Ciencias), que forman parte de su gran tratado Instauratio Magna (Magna Restauración), en las que propugnaba el método inductivo. Fue uno de los detractores de la concepción astronómica de Copérnico.

Ni los altos puestos desempeñados, ni la publicación de los Ensayos le proporcionaron bienestar económico; hallóse siempre en una situación financiera precaria y contraía deudas usurarias para satisfacer su sed de lujo y grandeza.

En 1598, Bacon, no pudiendo hacer frente a una deuda contraída, fue arrestado a raíz de un juicio iniciado por un usurero; el asunto se arregló pronto, y Bacon, reintegrado a su puesto, volvió a la Cámara de los Comunes. Un nuevo adelanto en su carrera política fue influido por un hecho que tuvo gran resonancia: el proceso del joven y célebre conde de Essex tuvo que comparecer ante la Cámara de los Comunes bajo la inculpación de complotar contra la reina.

Entre los acusadores más encarnizados del conde, que fue condenado a muerte, figuró Bacon, a pesar de haber tenido en él un verdadero amigo y un mecenas generoso. Esta actitud, que a muchos les pareció incalificable, le valió en cambio la estima y buena voluntad de la reina, quien le encargó que hiciera la apología de esa condena. Evidentemente, esta apología no fue acogida en forma favorable por todo el mundo y la mayoría condenaba al autor, que había traicionado a un viejo amigo.

La buena voluntad de la corte, que Bacon había conseguido en esta ocasión, no le faltó ni aun cuando falleció la reina Isabel en 1603; su sucesor, Jacobo I, lo colmó con grandes honores, y al año siguiente, como era lógico, llegó al más alto puesto del Estado. No sólo fue Guardián de los Sellos, como su padre, sino también lord canciller. En 1618 recibió el título de lord barón de Verulam, y en 1621 fue nombrado vizconde de Saint-Alban.

Había sabido adoptar una actitud obsequiosa hacia el nuevo soberano y comprendido que era necesario aprobar los planes de Jacobo I y defender fielmente su programa de política interna contra la oposición continua de la Cámara de los Lores.

En la política extranjera del rey le aconsejaba imitar los métodos empleados por la reina Isabel, pero sin contradecir nunca las decisiones del monarca. Jacobo I y Bacon habían, por lo pronto, comprendido que el gobierno absoluto no serviría para resolver la crisis interna del reino y que agravaría elconflicto entre el pueblo y el soberano.

En el año 1621 el Parlamento, colocado del lado del pueblo, le demostró claramente su descontento al rey, denunciando al mismo tiempo un gran número de abusos de parte del tribunal de la corte, que parecía actuar bajo la influencia de elementos corrompidos.

Se llevó a cabo una investigación ordenada por los Comunes y se estableció la culpabilidad de Bacon, quien fue acusado de corrupción y abuso del poder. Francisco Bacon estaba en cama enfermo cuando se enteró del resultado de la encuesta; la notificación contenía también la nómina de los jefes de la acusación y se otorgaba un plazo de cinco días para presentar su defensa. Bacon no podía defenderse contra una acusación tan precisa y se reconoció culpable, confirmando las conclusiones de la comisión acusadora y sometiéndose a la clemencia de los jueces.

Las sanciones contra él fueron graves: …se le impuso una multa de 40.000 libras y se lo condenó a ser encerrado en la Torre de Londres; además, durante cierto tiempo quedaba interdicto para ocupar cargos públicos.

Jacobo I fue muy generoso con él: su multa le fue condonada y no permaneció en la prisión más que unos días. Recuperó su libertad con la autorización de residir en Londres, beneficiándose también con una pensión.

Obligado a abandonar la política, Bacon se consagró de nuevo a sus estudios, a los cuales había dedicado tanto tiempo en su juventud, y aplicó todo su tiempo a las Ciencias de la Naturaleza. Esta afición fue justamente la causante de su muerte. Un día que excursionaba por las afueras de Londres, tratando de comprobar si la nieve podía preservar aun cuerpo de la putrefacción, se expuso a^una temperatura rigurosa y contrajo una neumonía, muriendo algunas semanas más tarde, el 9 de abril de 1626.

Si bien en el transcurso de los siglos su conducta moral ha sido con derecho muy discutida, su fama como filósofo, empero, ha permanecido inalterada. Esto constituye la confirmación de un hecho: ciencia y moral no coinciden forzosamente en una conciencia.

Se había propuesto escribir una vasta enciclopedia científica, tratada y expuesta según su nuevo método. Esta obra, de acuerdo con su plan primitivo, debía tener seis volúmenes. Escribió sin embargo sólo dos de ellos, de los cuales uno, el Novum organum, no es otra cosa que la exposición comentada de su método. La palabra novum manifiesta claramente la intención hostil respecto del Organon, que tiene por base la lógica silogística aristoteliana.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Francisco Bacon –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

Nueva Solucion Al Teorema de Fermat William Porras

PROLOGO DE SU LIBRO
fermatCon respecto a Pierre de Fermat: ¿sería cierta su afirmación de que tenía una  “maravillosa demostración” en 1637?

Pénsemos solamente en esto: la demostración de Wiles ocupa unas 200 páginas mecanografiadas, y utiliza curvas elípticas, esquemas de grupos, el Álgebra de Hecks, la Teoría de Iwasawa, la Teoría de Von Neumann-Bernays- Gödel, la de Zermelo-Fraenkel y decenas de otras complejas herramientas  matemáticas, todas desarrolladas muy recientemente (hablando únicamente en  términos históricos).

No hay duda que los métodos utilizados por Wiles no existían cuando Fermat  escribió su famosa nota al margen del libro, pero también es verdad que podría  existir una demostración más corta, sencilla y que solamente echase mano de  procedimientos conocidos en el siglo XVII. Podría existir, pero nadie la ha  encontrado escrita ni publicada en ninguna parte. Creo que ahora ya la  tenemos.

Fermat siempre fue muy cuidadoso en sus afirmaciones, nunca quiso publicar  sus investigaciones y solo por el interés de su hijo fue posible conocer este  teorema y en cierta forma después de 400 años de haber nacido y 374 años de  su afirmación creo sinceramente que sí pudo haber tenido una demostración de su famoso Último teorema de Fermat.

Vicealmirante ® José William Porras Ferreira

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NUEVO: Demostración de la Conjetura de Goldbach
por José William Porras

Nicolás Tartaglia
Grandes Matemáticos

Matemáticos y Físicos
Pacioli y Fibonacci
Conjetura de Goldbach
Vesica Picsis

 

Biografía Giordano Bruno Condenado Por Herejia a la Hoguera

Biografía: Giordano Bruno, Condenado a la Hoguera

GIORDANO BRUNO, condenado a la hoguera

(Nola, 1548 – Roma, 17 de febrero de 1600)  Filósofo italiano. Cursó los estudios primarios en su ciudad natal. Movido por una profunda vocación religiosa, ingresa muy joven en la Orden dominicana.

Sus nuevas teorías contra la concepción cosmológica aristotélica, influido en muchos aspectos por Copérnico, pronto le ocasionaron importantes problemas con las autoridades de la diócesis, por lo que decide abandonar la ciudad.

Giordano ve en Europa amplias posibilidades para desarrollar su teoría filosófica y comienza una gira por diferentes países del continente. Sobre el arte de retener en la memoria las verdades adquiridas y descubrir otras mediante la combinación de diferentes términos, inspirados en el «Ars magna» de Raimundo Lulio (1232), compone una serie de escritos que obtuvieron una considerable resonancia. Tuvo gran aceptación -quizás por su prestigio de gran maestro en el arte combinatorio de Lulio- su comedia «Candelaio».

PRIMEROS PROBLEMAS: comenzaron durante su adoctrinamiento, al rechazar tener imágenes de santos, aceptando sólo el crucifijo. En 1566 tuvo lugar el primer procedimiento en su contra por sospechas de herejía. Dicho proceso no prosperó y, en 1572, fue ordenado como sacerdote dominico en Salerno y pasó al estudio de Santo Domingo Mayor, recibiendo en 1575 el título de Doctor en Teología de la Orden.

En 1576 fue acusado de desviarse en la doctrina religiosa y tuvo que abandonar la orden, huyendo a Roma, donde consiguió asilo en el Convento de Santa María, en Minerva. Después de viajar por Italia y Francia llegó a Ginebra. Allí abandonó los hábitos.

Bruno residió durante bastante tiempo en Oxford, donde compuso la mayoría de sus diálogos italianos. También vivió en Alemania, donde realizó sus poemas latinos. Tras aceptar una proposición de Giovanni Mocenigo para que le enseñara el arte de la memoria, se traslada a Venecia. Sin embargo, pronto todas sus ilusiones se verán frustradas cuando el mismo Mocenigo, poco después de su llegada a la ciudad italiana, le denuncia a la Inquisición. Al poco tiempo, el filósofo es trasladado a Roma en calidad de arrestado y tiene que sufrir una condena de siete años en la cárcel.

A las numerosas invitaciones que Bruno recibió para que se retractase de sus teorías filosóficas, siempre respondió con negativas y su caso hubo de ser sometido nuevamente a sentencia con el veredicto final de pena capital. Fue quemado vivo en la plaza de Campo dei Fiori.

El Juicio a Giordano Bruno: A instancias de Giovanni Moncenigo, noble veneciano, regresó a Italia. Moncenigo se convierte en su protector, para impartir cátedra particular. El 21 de mayo de 1591 Moncenigo traiciona a Bruno entregándolo a la Santa Inquisición. El 27 de Enero de 1593 se ordena el encierro de Giordano Bruno en el Palacio del Santo Oficio, en el Vaticano.

Estuvo en la cárcel durante casi ocho años mientras se disponía el juicio —bajo el tribunal de Venecia—, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo. Durante la ocupación napoleónica se han perdido la mayoría de los folios de ese juicio.

En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Las multiples ofertas de retractación fueron desestimadas. Finalmente, sin que se tenga conocimiento del motivo, Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas y el 20 de enero de 1600 el Papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares. El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético impenitente, pertinaz y obstinado. Fue expulsado de la iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.

Durante todo el proceso fue acompañado por monjes de la iglesia. Antes de ser ejecutado en la hoguera uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo pero Bruno lo rechazó, diciendo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso. Fue quemado el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.

OBRAS: Sus obras más importantes son «La cena del Miércoles de Ceniza», «Della causa, principio ed Uno y Dell’infinito Universo e mondi»; todas ellas se refieren a la filosofía naturalista de que era propulsor. De carácter moral son sus diálogos: «Lo spaccio della bestia trionfante», «Cabala del cavallo Pegaseo», «Degli eroici furori», etc. Destacan también sus tres poemas latinos: «Dei minimo», «De monade» y «De immenso et innumerabilibus».

En cuanto a su pensamiento, Bruno afirma que el más alto grado del conocimiento humano es la íntima unión con la naturaleza en su sustancial unidad, expuesto concienzudamente en «Degli eroici furori». Según Bruno, el hombre debe dirigir sus actos en perfecta conformidad a la necesidad natural, así como el ideal para el conocimiento humano consistiría en la identificación total con la naturaleza.

Una Anécdota Histórica: Giovanni Mocinego —personaje que traicionara a Giordano— fue acusado de herejía por descubrírsele tratando de dominar las mentes ajenas, cosa que Bruno se negó a enseñarle. Nunca se le tomó preso ni existió proceso en su contra. El Papa Clemente VIII dudó de la sentencia impuesta a Giordano antes de dictarla por dos razones:
1) No deseaba convertir a Bruno en un mártir
2) pensó en un momento que podía ser un ser santificado.
Filippo Bruno dijo al momento de recibir su sentencia: «ustedes tienen más miedo al leer mi sentencia que yo al recibirla».

PARA SABER MAS…
GIORDANO BRUNO, UNA VIDA ERRANTE
Uno de los pensadores más importantes del tiempo de Kepler y Galileo que, como éstos, fue víctima de la persecución eclesiástica fue Giordano Bruno (1548-1600), muerto en la hoguera a manos de la Santa Inquisición.

FORMACIÓN RELIGIOSA
Su formación fue eminentemente religiosa, primero en la orden de predicadores y luego, en 1565,60 la de los dominicos; en ellas se especializó en dialéctica, en filosofía aristotélica y en la teología de santo Tomás de Aquino. Pero Bruno no aceptaba todos los dogmas cristianos, poniendo en duda las imágenes de los santos, por lo que tuvo que sufrir pronto las sospechas por herejía.

De todos modos, en 1572fue ordenado sacerdote dominico en Salerno y obtuvo su doctorado en Teología, aunque cuatro años después volvió a ponerse en duda su entrega a la Iglesia, y acabó marchándose a Roma, para luego huir a Francia y Ginebra, donde abandonó su carrera eclesiástica. Allí, entró en contacto con Cal-vino, fundador de una república protestante, a la que criticó tan duramente que fue encarcelado, hasta que se vio obligado a retractarse y salir de Ginebra.

CONDENA Y HOGUERA
Instalado en Francia como profesor en la Universidad de París, en 1581, gracias al permiso del rey Enrique III, empezó a divulgar sus primeras obras, para más tarde viajara Londres como secretario de un embajador francés y en donde daría clases de cosmología copernicana en Oxford.

En 1585, volvió a Francia, pero como siguió teniendo problemas con el orden establecido, retomó su itinerario por distintas ciudades europeas, como Marburgo.Wittenberg, Praga, Helmstedty Frankfurt, donde logró publicar buena parte de su obra.

Al fin, merced a la ayuda del noble veneciano Giovanni Moncenigo, Bruno regresó a Italia. Pero su destino no se apartaba de las persecuciones por herejía. En 1592, Moncenigo lo denunció ante la inquisición; acusado de cometer blasfemias, tener una conducta inmoral y afirmar que el universo es infinito, permaneció encarcelado en el palacio del Santo Oficio del Vaticano, desde enero de 1593 hasta el día en que fue quemado vivo el 16 de febrero de 1600, en Campo de Fiori.

Según cuentan las crónicas, Bruno se negó a retractarse, durante su largo encierro; llegó a tal punto la confianza en sus ideas, que en el momento previo a la ejecución, cuando un monje le ofreció un crucifijo para besarlo, el pensador lo rechazó diciendo que no iba a morir como un mártir y que su alma ascendería al paraíso. Antes déla hoguera, tuvo tiempo de dirigirse a los jueces y pronunciar esta rotunda frase: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla».

Fue autor de obras decisivas, entre ellas Sobre el infinito universo y los mundos (1584) y De los heroicos furores (1585). / T M.

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Mujeres Malvadas Malas Asesinas Brunilda Historia y Leyendas

Mujeres Malvadas, Asesinas: Brunilda – Historia y Leyendas

Era muy lista, pero muy cruel y muy audaz. Llevó adelante , y hasta las últimas consecuencias, su animadversión absoluta para la otra reina, Fregegunda de Neustria, con la que guerreó sin piedad y sin cuartel. Eran tal para cual, y tan sádicas la una como la otra.

Brunilla llegó a a educar a sus hijos y nietos dándoles clases de sexo y violencia, de como disfrutar sin freno de las orgías y de como , también sacar el máximo jugo al arte de matar. Ella misma, para dar ejemplos prácticos, ejecutaba ante sus tiernos escolares a alguien, como aquella ocasión en la que el condenado a morir fue todo un santo: san Desiderio, que Brunilda mandó lapidar por haberse atrevido a darle ciertos consejos sobre absurdos principios morales…

No obstante, su brillante carrera de crímenes había dado comienzo antes de su enemistad con la otra reina. Nada más casarse con Segiberto de Austrasia, le obligó a guerrear con su propio hermano, Chulderico de Neustra, ya que este último había repudiado a Galsuínda, hermana de ella.

Aquella guerra finalizó con la muerte de Segiberto, su esposo, al que le guardó brevísimo luto ya que volvió a casarse con Meroveo, hijo de Childerico, el que había matado a su esposo y la había hecho viuda, al tiempo que le proporcionaba el poder en forma de regencia por la minoría de edad de su nieto Teodoberto II, el cual, al crecer y conocer la no ejemplar biografía de su querida abuela, la expulsó de su lado.

Fue la infeliz Brunilda a buscar refugio junto a otro nieto, Teodorico II, rey de Borgoña, al que consiguió poner en contra de Teodoberto en una guerra fratricida, que acabó pese a las malas artes de la abuela. Contrariada, Brunilda decide matarlos a ambos, estrangulando a Teodoberto y envenenando a Teodorico, y libre ya de cualquier miembro de la familia que pudiera arrebatarle el poder, se proclamó doble reina de Borgoña y Austrasia.

Fue entonces cuando se acordó de aquella odiada Fredegunda, viuda también deChilderico. El odio hacia aquella mujer era imposible de soportar, por lo que la Reina de la doble corona decidió vengarse, una vez más, en terceras personas. Y así, declaró una guerra más, en esta ocasión, al hijo y sucesor en el trono de Fredegunda, el rey de Neustria, Clotario II.

Pero serían sus propios dobles súbditos los que le negaron nuevas levas y nuevos impuestos con que pagar aquellas guerras tan inútiles y odiosas. Y sublevándose contra su señora Brunilda, la maniataron y se la enviaron como trofeo al rey Clotario. El Rey agradeció el obsequio y se decidió a tomar cumplida venganza de todos los crímenes de aquella mujer tan inclinada a la maldad.

Aunque había sobrevivido a su gran rival, sin embargo Fredegunda se vengó de ella, después de muerta, en la persona, y por mediación, de su hijo el rey Clotario II, quien, en 613 y en Renéve, Bretaña, tras tres días de interminables suplicios, ató, desnuda, a la enemiga de su madre a la cola de un caballo salvaje hasta acabar destrozada después de una loca cabalgada del equino. Brunilda era, a la sazón, la primera mujer en ser torturada y ejecutada por aquel sistema, privilegio exclusivo de los reos de sexo masculino hasta ese momento.

Fuente Consultada: Los Seres Mas Crueles y Siniestros de la Historia de José M. López Ruiz

Binet Alfredo Resumen Biografía y Obra Cientifica Escala y Test Binet

Binet Alfredo: Resumen y Biografía

Jean PiagetTest de VocaciónIván PavlovEl Castigo en los Niños

Siguiendo los pasos de Galton
A finales del siglo XIX, Francis Galton hizo estudios pioneros de las diferencias individuales en la inteligencia. Creía alfredo binetque las personas con buen sentido del oído, de la vista, del olfato, del tacto y del gusto eran muy inteligentes.

Además, como estaba convencido de que estas habilidades se heredaban, pensaba que las diferencias individuales en la inteligencia también eran hereditarias.

En su libro El Genio Hereditario, Galton argumentaba que los padres ilustres solían tener hijos ilustres.

En 1888, Galton estableció su «laboratorio antropométrico» para medir las características físicas de la gente y para evaluar su inteligencia.

Mientras trabajaba en los Estados Unidos, el psicólogo James McKeen Cattell se refirió a estas «pruebas mentales», pero para 1901 se abandonaría este enfoque Galtoniano por la falta de asociación encontrada entre las características físicas y el desarrollo intelectual.

Alfred Binet (Niza, 8 de julio de 1857 – París, 18 de octubre de 1911) fue un pedagogo y psicólogo francés. Se le conoce por su esencial contribución a la psicometría y a la psicología diferencial como diseñador del test de predicción del rendimiento escolar, en colaboración con Théodore Simon, que fue base para el desarrollo de los sucesivos test de inteligencia.

Con este telón de fondo, el psicólogo francés Alfred Binet empezó a trabajar en las escalas intelectuales. Binet había estudiado la hipnosis, el pensamiento y las diferencias individuales; pero sus primeros intentos por medir la inteligencia estaban basados en la medida de las cabezas de los niños.

Sin haber encontrado patrones apreciables entre la talla de las cabezas de los estudiantes con talento y los de bajo rendimiento, empezó a argumentar que las diferencias individuales en la inteligencia se podían detectar solamente midiendo procesos complejos como la memoria, la imaginación, la atención la comprensión y la sugestibilidad.

Tras una carrera accidentada en cierto modo, en la que encontró difícil mantener el mismo trabajo durante mucho tiempo, Binet fue elegido por el ministro francés de Instrucción Pública para desarrollar pruebas que pudieran medir la inteligencia en niños.

La urbanización y la industrialización introducían nuevos desafíos, entre los que se encontraba la necesidad de ofrecer una educación formal para todos. El gobierno francés y los administradores escolares querían reorganizar sus escuelas e identificar niños con problemas de aprendizaje para poder ofrecerles ayuda especial.

La escala Binet-Simon
Como consecuencia, Binet desarrolló una escala que diferenciaba a los niños con problemas de aprendizaje de aquellos que siguieran bien el ritmo de los niveles normales de enseñanza. Cuando trabajaba con Théodore Simón, un joven médico con experiencia en el estudio de niños retrasados, ideó una serie de pruebas específicas.

En un principio Binet observó a sus dos hijas, pero cuando trabajaba con Simón amplió el ámbito de estudio hasta cubrir un grupo grande de escolares. Su objetivo era hallar un espectro de pruebas que pudieran separar claramente a los niños en un grupo normal y un grupo lento. Su trabajo finalmente tenía un conjunto de 30 pruebas.

En 1905, Binet y Simón publicaron sus razones y sus pruebas y apuntaron que cualquier argumentación relativa a un retraso mental — de nacimiento o no —, era irrelevante. Las pruebas evitaban cualquier similitud con las tareas escolares e incluían actividades como desenvolver comida, recordar listas de la compra y colocar diferentes pesos en un orden correcto.

«Lo que queremos medir es la inteligencia aislada, sin hacer hincapié, en cuanto que sea posible, a la formación del niño… No le damos nada para leer, ni escribir, ni rellenar, para no medir sus éxitos relativos al aprendizaje memorístico…» decían.

Este método psicológico medía la comprensión, el juicio, el razonamiento y la invención; y aportaba indicaciones de la inteligencia general del niño en ese momento preciso. Binet pensaba que las pruebas reflejaban la naturaleza de la inteligencia porque revelaban la habilidad práctica del niño para adaptarse a las nuevas circunstancias. También estaba convencido de que la inteligencia de una persona puede cambiar con el tiempo y por ello desarrolló una técnica de «ortopedia mental» que él afirmaba que podía aumentar los niveles mentales de los niños de habilidades normales y retardadas.

La edad importa
Una característica útil de las pruebas era que la puntuación individual de un niño se podía comparar con la puntuación media de su edad. En 1908, Binet y Simón introdujeron la edad en la escala. Dijeron que, si por ejemplo. El 75% de los niños de más de seis años superaban una prueba determinada, esa prueba se colocaba en el nivel seis años.

Además, un niños de seis años que respondiera como la media de ocho años, tendría un «nivel mental» de ocho. Cuando se tradujeron al inglés los escritos de Binet, el término «edad mental» tenía una implicación de progresión del desarrollo ordenada que Binet no pretendía dar.

Él argumentó contra el psicólogo alemán Wilhelm Max Wundt, que había sugerido que se podía calcular un cociente intelectual comparando los logros del niño con la norma de su edad. Binet pensaba que la reducción de la inteligencia a un único valor era demasiado simplista, pero murió en 1911, demasiado pronto para perseguir este argumento.

Cronología
1857: Nace en Niza, Francia, el ll de Julio
1883: Estudia hipnosis con el neurólogo pionero Jean-Martin Charcot en el hospital Salpétriére de París
1884: Se casa con Laure Balbiani. La pareja tiene dos hijas
1890: Rompe los vínculos con Salpétriére y se concentra en estudiar a sus dos hijas
1891: Binet ejerce un trabajo no remunerado en la Sorbona
1898: El estudiante Théodore Simón se une a Binet
1905: Publica Escala de inteligencia Binet-Simon
1911: Poco después de corregir sus pruebas, Binet muere en París

Fuente Consultada:
Las Grandes Ideas Que Formaron Nuestro Mundo Pete Moore
Cincuenta Cosas de Psicología Que Hay que Saber Adrián Furnham

Consejos de Bill Gates Para Adolescentes Biografia de Bill Gates Vida

Consejos de Bill Gates Para Adolescentes

bill gates

COMO DEBE CRIAR A SU HIJO:Lo primero que hay que reconocerle al hombre más rico del mundo es que no se equivocó.

Cuando hace casi 30 años, Bill Gates (47) apostó a sus amigos íntimos que las computadoras personales más temprano que tarde serían imprescindibles para la vida, como un vidente, ya vislumbraba que el futuro se escribiría en clave de PC.

Con su idea, la de traducir a lenguaje doméstico el manejo de los ordenadores, embolsó una fortuna personal de 100 mil millones de dólares.  Y más que girar sobre su eje, hoy la Tierra se mueve al ritmo que él mismo impuso.  Suficiente mérito como para ser escuchado en la actualidad cada vez que se le ocurre disertar sobre algún tema.

Pero no sólo de cibernética habla Gates.  El dueño de Microsoft ya no conduce su compañía desde un cargo operativo, como lo hizo en los años’90.  Esas tareas quedaron relegadas a sus hombres de máxima confianza y él, que despierta donde quiera que esté casi tanta curiosidad como el Papa, se ha convertido en una especie de consejero universal.  Todo lo que dice va a parar a la web y los temas que aborda en cada conferencia pueden ser de lo más variados.

Sin embargo, uno lo des­vela especialmente.  Dicen que cuando en 1996 nació su primera hija, Jennifer Katharine, se produjeron cambios inesperados en el duro carácter de su padre.  En 1999, con la llegada de RoiyJohn Gates, BW terminó de ablandarse.  Desde entonces, cada vez que puede, el magnate no pierde oportuni­dad para hablar a los padres sobre cómo se debe criar un hijo.

LAS TABLAS DE BILL:
 No las dijo en arameo.  Tampoco aparecieron escritas en una tabla de piedra.  Pero desde que las pronunció en una universidad nortea­mericana, frente a un auditorio colmado de padres de familia, las once reglas de Bffl Gates para la correcta educación de hijos adolescentes se expandieron por la web con la misma potencia con que los mandamientos de Moisés Invadieron el mundo cristiano.  Están destinadas sobre todo a padres sobreprotectores que «consienten a sus hijos y les dan lo que piden, aún cuando no lo me recen».  Son las siguientes.  Parecen duras, pero si lo dice Gates.

* La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

* Al mundo no le importará tu autoestima El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

 * No ganarás U$S 5000 mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

* Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe.  Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida. 

* Dedicarse a cocinar hamburguesas no te quita dignidad.  Tus abuelos te­nían una palabra diferente para describirlo:le llamaban Oportunidad.

* Si metes la pata, no es culpa de tus padres,  así que no lloriquees por tus errores: aprende de ellos.

* Antes de que nacieras, tus padres no eran tan «aburridos» como son ahora. Ellos empezaron a serio por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escu­charte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas.  Así que, antes de emprender tu lucha por las selvas vírge­nes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida; empezando por tu habitación.

* En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no.  En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles.  Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

* La vida no se divide en semestres.  No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo.  Todo esto tendrás que hacerlo -si lo deseas – en tu tiempo libre.

* La televisión no es la vida  diaria.  En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que sal del café, de la película, para irse a trabajar.

* Sé amable con los «nerds» (los más aplicados de tu clase).  Hay muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos

bill gates

Su discurso, de habla tranquila, jamás lleva poesía.  Pero es potente cuando deja de lado su pasión por la tecnología y le mete con los valores más entrañables.’Todavía me sorprendo con los cambios que la paternidad puede traer a la vida.  Ser padre es totalmente diferente de lo que pensaba.  Creía que iba a disfrutar realmente de los niños cuando fueran grandes y pudiesen interactuar conmigo.

Pero me sorprendieron.  Una de las cosas más divertidas es asistir en su aprendizaje, pues acaban absorbiendo todo a su alrededor.  De eso aprendo mucho.

Hoy sé de memoria una cantidad de canciones infantiles que jamás pensé que fueza capaz de recordar.  Mis hijos me enseñaron a ser más humilde y paciente.  No existe nada mejor que las ideas de los niños pequeños para colocar las cosas en perspectiva»

«Quiero que mis hijos sean capaces de tomar sus propias decisiones.  Tuve mucha suerte de encontrar un campo por el cual me apasioné.  Consideraba que software y tecnología eran asuntos desafiantes.

Tenía una idea clara de cómo abordarlos y de esa manera el mundo podría sacar provecho de ellos.  Mis padres se enojaron cuando les dije que dejaba Harvard.  Pero luego lo comprendieron.

Me gustaría que mis hijos tuvieran la oportunidad de escoger lo que les gusta hacer y cómo quieren pasar el resto de sus vidas».

El hombre que dice esto es también el mismo que decidió que sus dos hi­jos sólo recibirán 1 0 millones de dólares cada uno como herencia y destinará el resto de sus 100 mil millones a la batalla contra el Sida y el paludismo.

«En muchos lugares del planeta existen personas que no tienen acceso a necesidades básicas.  Por eso decidí donar, junto con Melinda (su esposa desde 1994), sumas de dinero para resolver problemas relacionados con la salud».

¿Rapto de locura, demagogia o irrefrenable inclinación caritativa?  Al parecer, Gates ya no se conforma con ser reconocido como un genio y pretende pasar a la historia como el mayor filántropo.

«Una vacuna bien distribuida puede ayudar a lograr la meta de un mundo libre de Sida.  Melinda y yo queremos que nuestros hijos y que todos los niños crezcan en un mundo sin flagelos», justifica quien se ha convertido en el mayor donante privado del mundo.

En mayo la Fundación Gates donó 25,6 millones de dólares a la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI), con sede en Nueva York.  Asimismo, Gates ya había donado casi 20 millones de dólares al laboratorio de informática de la Universidad de Cambridge y organizó una cena caritativa en su mansión de Seattle para donar el resultado a una universidad.  El cubierto costó 1 millón de dólares.

No faltan quienes ponen en duda que las motivaciones de Gates sean meramente altruistas.  En ese sentido, las especulaciones para explicar el anuncio van desde su deseo de dejar de ser criticado como poco afecto a las obras de caridad hasta un su­puesto interés para desgravar impuestos vía donaciones.

Sin descartar un arrebato demagógico para evitar que Microsoft sea obligado a dividirse por las autoridades antimonopólicas estadounidenses.Pero lejos de las polémicas, el hombre más rico del mundo, goza de las bondades del dinero y con la vida resuelta explota su faceta pedagógica.  Los padres, agradecidos.  Los jóvenes no tanto.

En este sitio: Vida y Obra de Bill Gates

 

Biografia de Bartram Botanico Real Grandes Cientificos sin Fama John

Biografía de Bartram Botánico 

John Bartram (1739-1823)
John Bartram (1739-1823)
Linneo, padre de la botánica, llamó a John Bartram «el mayor botánico natural del mundo»; pero actualmente Bartram es poco conocido en su país.

Bartram fue, como Benjamín Franklin, su amigo y protector, un autodidacta. La leyenda dice que decidió convertirse en botánico avanzada edad, mientras araba los campos de su finca fuera de Filadelfia. Bartram, continúa diciendo la historia, se detuvo a descansar unos momentos bajo un gran roble y cogió una margarita que crecía en la base del árbol.

Fue arrancando los pétalos de la flor al abrirla empezó a maravillarse de los misteriosos procesos de la naturaleza. Tras este incidente estuvo varios días luchando contra la idea de dejar la agricultura y dedicar su vida a la ciencia, pero al final no pudo resistir más y partió hacia Filadelfia. Allí un librero le vendió un tratado de botánica en latín y una gramática latina para poder traducirlo.

Quizá la historia es apócrifa, aunque Bartram la contó a menudo, pero no hay duda que el buen labrador apenas sabía leer y escribir y desconocía cualquier idioma extranjero cuando tomó su decisión. Mientras iba aprendiendo por sí solo y leyendo en sus excursiones por el campo, su vista inteligente y su sentido de lo insólito le permitieron ganarse pronto la protección de algunos europeos, a los cuales proporcionaba ejemplares de plantas del Nuevo Mundo. No necesitó mucho tiempo para comprar otra finca cerca delSchuykül en Filadelfia, es decir más próxima a la capital intelectual de la época, y en ella recibió más tarde a Franklin y a Washington, entre otros notables norteamericanos.

Bartram es sin duda el primer botánico nacido en América y aunque su escaso dominio de la teoría le impidió convertirse en uno de los grandes científicos de la Historia, su determinación y energía le convirtieron realmente en el mayor de los botánicos «naturales». Ninguno de los corresponsales de Linneo proporcionó al gigante sueco tanta abundancia de material original. Bartram fue el primer americano que viajó por las Colonias buscando muestras que clasificar.

Sus viajes hicieron conocer al arbusto de especia y el sasafrás, las plantas insectívoras del sur, el tulipanero, el loto americano y el ciclamen americano, para citar sólo unos cuantos descubrimientos. Los mayores descubrimientos los hizo Bartram en su misterioso «gran valle»; al que llamaba «mi Cachemira».

Este valle deshabitado, de 300 Km. de largo, situado entre unas cordilleras, fue mantenido en secreto por el botánico y sólo él conocía los secretos que abundaban en sus precipicios cubiertos de flores. Actualmente sabemos que este valle es el Shenandoah.

El más sorprendente descubrimiento de Bartram fue el árbol de Franklin (Gordonia alatamaha), que todavía deja estupefactos a generaciones de botánicos. En el curso de una expedición de otoño a Georgia, encontró este árbol en plena floración, con una flores magníficas extrañamente semejantes a las de la camelia, una planta tropical y oriental.

Bartram se llevó el árbol a su jardín de Filadelfia, donde lo bautizó en honor de su amigo Benjamín Franklin. Pero por mucho que lo hayan intentado los científicos, no han podido hallar de nuevo el árbol de Franklin creciendo en la naturaleza. Los pocos Franklin que crecen en los jardines americanos proceden de esquejes tomados del árbol original que Bartram encontró hace más de dos siglos.

John Bartram recibió muchos honores en su época, aunque su genio es poco conocido hoy en día. El fundador delBritish Muscum le envió una copa de oro, una sociedad de Edimburgo le envió una medalla de oro. Bartram se escribió también con la reina Luisa de Suecia y con su hermano Federico el Grande. Alguien ha escrito sobre él:«consideraba la naturaleza como algo personal, un impacto directo sobre su vida, como el tiempo en la vida de un pájaro». S vida fue así de sencilla y grácil.»

John Bartram murió a los 78 años, pero su hijo William continuó sus pasos, asegurando nuevos lugares en la Historia para el apellido Bartram. Efectuó importantes descubrimientos, como la azalea flamante de las montañasBlue Ridge. Se dice que la muerte de Bartran se debió al terror que le inspiraba la aproximación del ejército británico: el anciano naturalista estaba convencido de que las tropas saquearían su jardín botánico, el primero de su clase en América. La casa y el jardín del maestro botánico pueden verse actualmente en Filadelfia formando parte del parque Fairmount.