Gobierno de Carlos V de España

Historia de Abderraman I Primer Emir de Cordoba

Historia del Emir Abderraman I

EL EMIRATO: Los conquistadores musulmanes permanecieron en España hasta el año 1492, fecha de la toma de Granada, su última posesión, por los Reyes Católicos. Este largo intervalo, en que los españoles luchan por recuperar su territorio, se denomina período de la Reconquista.

Por parte de los musulmanes se divide este tiempo en tres períodos, según la forma de gobierno. El primero, de 711 a 756, se llama del Emirato, porque los gobernantes de España o emires dependen del califa de Damasco.

El segundo, de 756 a 1031, se llama del Califato, porque España está regida por califas independientes que tienen su capital en Córdoba.

El tercero, de 1031 a 1492, se denomina de los Reinos y de taifas, y en él hay varias monarquías musulmanas independientes, que van sucesivamente desapareciendo en su lucha con los reinos cristianos.

La conquista musulmana de la península ibérica fue iniciada por Tarik en la batalla del Guadalete.

En el período 711–718, España se constituyó como provincia dependiente del Califato Omeya. Sus gobernantes fijaron su capital en Córdoba y recibieron del califa de Damasco el título de emir.

La población musulmana en España estaba formada por los árabes instalados en las ciudades, conocidos como los bereberes radicados en las zonas rurales. También estaban los sirios, que sumieron a la península en larga guerra civil , que finaliza con la aparición de Abderramán I

La conquista de España, iniciada por Tarik en la batalla del Guadalete, siguió por parte de él y de Muza, gobernador de África, y se terminó con facilidad. El sucesor de Muza, su hijo, permitió la existencia del reino independiente de Teodomiro en Orihuela, consolidado el régimen de libertad de los cristianos que con el nombre de muzárabes quedáronse a vivir entre los invasores. Los moros intentaron pasar a Francia, pero fueron definitivamente contenidos por Carlos Martel, el año 732, en la batalla de Poitiers.

HISTORIA DE ABDERRAMAN I

En 750, los abasíes derrocaron a los omeyas del Califato de Damasco y ordenan el asesinato de toda la familia omeya.

En 756, Abderramán Ique había escapado del sangriento destino final de los omeyas logrando huir de Damasco– desembarcó en al-Ándalus y se proclamó emir (comandante en jefe) tras conquistar Córdoba y, en 773, se independiza de la nueva capital abasí, Bagdad.

emir abderraman

Deseando establecer en España un gobierno fuerte que acallase los disturbios entre árabes puros y moros berberiscos, fue llamado a España para que reinase como soberano independiente Abderramán, de la familia de los Omniadas, destituida en Damasco por los Abasidas.

Abderramán venció a Yusuf-el-Fehri, último de los emires, y fundó el Emirato Independiente.

Entre los fugitivos de la familia Omeya, que huían de la cruel persecución decretada por el califa Abasida, figuraban dos jóvenes hermanos, Yahya y Abderramán, nietos del califa Hisham .

Desconfiando del indulto ofrecido por el Abasida, siguieron ocultos, pero los emisarios del califa descubrieron su escondite, y Yahya, que no tuvo tiempo de escapar, fue degollado.

Abderramán huyó a una aldea junto al Eufrates, y en ella estaba un día, encerrado en una habitación oscura, porque padecía de la vista, cuando su hijo Solimán, entró despavorido y se arrojó en los brazos de su padre.

Este salió a indagar la causa del temor del niño, y distinguió los estandartes negros de sus perseguidores. Huyó apresurado a refugiarse en un bosque, y desde allí, cuando se le unió su fiel liberto Bedr, se encaminó a las orillas del Eufrates.

No tardaron en aparecer los que iban en su busca, y Abderramán, con un hermano suyo de trece años, que iba con él, se arrojó al río para pasarlo a nado.

Los abasidas le gritaban desde la orilla que se volvieran, que no les harían daño, y el niño, sintiendo que sus fuerzas se agotaban, se volvió, en efecto.

Cuando Abderramán, llegó a la otra orilla pudo ver cómo al momento degollaban a la criatura.

Anduvo Abderramán errante varios años entre las tribus africanas, en espera de los grandes destinos a que las predicciones le tenían llamado.

Tuvo que alejarse del gobernador árabe de África, que, aspirando a la independencia, quería desprenderse del descendiente de los Omeyas, y, por último, mientras estaba hospedado en la tribu beréber de Nafra, envió a España, con su fiel Bedr, una carta dirigida a los clientes de su familia, que en España vivían, implorando su auxilio para entrar en la Península como pretendiente.

Sus clientes trabajaron bien la partida, y, unidos con los árabes yemeníes, enemigos del emir Yusuf, convinieron que Abderramán viniera a España.

Desembarcó en el puerto de Almuñécar en el mes de septiembre del año 755. No tardó Yusuf en convencerse de la inutilidad de la resistencia, y en el pacto de Armilla se sometió. Abderramán había logrado sus deseos y era emir independiente de España.

Tuvo Abderramán que someter varias rebeliones, pues eran muchos los odios entre las fracciones árabes y bereberes, y los califas abasidas no dejaron de enviar emisarios a España para acabar con el nuevo poder.

Entre estas rebeliones es célebre la del wali de Zaragoza, que pidió auxilio a Carlomagno, dando lugar a la expedición famosa que terminó con el suceso de Roncesvalles.

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Historia Origen de los Reinos Taifas en España Arabe Resumen

Los Reinos Taifas en España Arabe

REINOS DE TAIFAS: Dura este período de gobierno de los musulmanes españoles desde 1031 a 1492.

Reinos de taifas quiere decir reinos de bandería, y sus soberanos aparecen destrozándose entre sí, agotando sus fuerzas y haciéndose incapaces para oponerse al avance de la Reconquista, cuando entre los cristianos no se observa el mismo mal y sus reyes saben fomentar y aprovechar las disensiones entre sus enemigos.

Fueron los principales reinos de taifas: el de los Alameries (Almería), que comprendía casi toda la zona marítima oriental y meridional de la Península; el de los Aftasidas, Extremadura y parte de Portugal; el de
los Edlsltas, en Málaga; el de los Hamudíes, en Algeciras; el de los Tachivíes y los Beni-Hud, en Zaragoza.

Almotacen fue el más célebre rey de Almería, notable por el esplendor a que en fábricas y comercio llevó a su Estado.

Almamún (1031), rey de Toledo, se apoderó de Córdoba y de Sevilla.
Almotadhir (1042), rey de Sevilla, conquistó Córdoba y Málaga.

El califato de Córdoba terminó por desaparecer en el año 1031. En su lugar surgió un mosaico de pequeños reinos, llamados de taifas expresión que significa “banderías”.

De forma paulatinas las taifas o banderías de Almería, Murcia, Alpuente, Arcos, Badajoz, Carmona, Denia, Granada, Huelva, Morón, Silves, Toledo, Tortosa, Valencia y Zaragoza fueron independizándose del poder central de Córdoba.

LOS ALMORÁVIDES

Este nombre, que quiere decir hombres religiosos, corresponde a los fundadores de un gobierno que se formó en el norte de África en el siglo XI.

Yusuf-ben-Takfin, el jefe de los almorávides, fue llamado por los moros de España para que los auxiliara contra el rey Alfonso VI de Castilla, conquistador de Toledo. Los almorávides vencieron al castellano en Zalaca (1086), pero después acabaron con todos los reinos de taifas.

Los almorávides eran fanáticos y musulmanes puros, y así combatieron todas las ¡deas de tolerancia mantenida con los mozárabes y la refinada cultura de los musulmanes españoles.

LOS ALMOHADES

Los almohades (unitarios) partidarios de las doctrinas del filósofo Algazel, querían la observancia del mahometismo primitivo en toda su pureza. Llamados a España por los almorávides, acabaron con la dominación de éstos.

Vencieron a Alfonso VIII en Alarcos (1195), pero fueron vencidos en las Navas de Tolosa y se volvieron a África.

Los benimerines, que en África sustituyeron a los almohades, hicieron expedición a España, pero fueron deshechos por Alfonso XI en la batalla del Salado (1340).

REINO DE GRANADA

Fue el último de los que fundaron los musulmanes en España y celebérrimo por su refinada civilización y sus leyendas.

Le fundó Mahomed Alhamar el Magnífico, el constructor de la Alhambra de Granada, el año 1235.

Creó también los cuerpos zegríes, abencerrajes, gómeles y zenetas, que se convirtieron más tarde en bandos políticos, que entre sí lucharon dando origen sus hazañas a numerosas leyendas.

Fue el último de los que fundaron los musulmanes en España y celebérrimo por su refinada civilización y sus leyendas.

Creó también los cuerpos zegríes, abencerrajes, gómeles y zenetas, que se convirtieron más tarde en bandos políticos, que entre sí lucharon dando origen sus hazañas a numerosas leyendas.

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Biografia de Manuel Godoy Ministro Amante de la Reina

Biografia de Manuel Godoy Ministro Español Amante de la Reina

MANUEL GODOY (1767-1851): Durante más de quince años, de noviembre de 1793 a marzo de 1808, Manuel Godoy fue el arbitro de los destinos de la monarquía española.

En él recayó el peso del gobierno en una de las épocas más difíciles para todas las monarquías de Europa: la de las guerras de la Revolución francesa y del Imperio napoleónico.

Manuel Godoy

Apoyado incondicionalmente por Carlos IV y la reina María Luisa de Parma, Godoy se libró a la tarea de salvar la nave del Estado con una inteligencia natural no despreciable, pero sin ninguna formación cultural o política.

Ambicioso del poder, su único objetivo fue medrar y perpetuarse en él. Sus ideas políticas no fueron muy claras, excepto las de reconocer la fuerza de Francia y someterse de buen grado a las exigencias de la Convención, del Directorio y del Consulado.

En esta traición a las esencias de la legitimidad, habría podido salvar la monarquía de España y su Imperio colonial ante las acechanzas de Inglaterra, si hubiese tenido la voluntad firme de llegar a conseguir esta meta.

Pero de la documentación hasta hoy exhumada, nada de esto parece desprenderse con claridad, tal vez con excepción del propósito de reconquistar Gibraltar.

En todo caso, la perspectiva histórica nos presenta a Godoy como un instrumento más de la diplomacia francesa de la época.

Manuel Godoy Alvarez de Faria había nacido en Badajoz, en el seno de una familia de la pequeña aristocracia local, el ig de mayo de 1767.

A los diecisiete años entró en el cuerpo de guardias de corps de la corte real, en cuyo servicio logró cautivar por su juventud y sus maneras despejadas el corazón de María Luisa de Parma, esposa del príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV. De aquí le provino el valimiento.

En pocos años, de 1788 a 1792, hizo una carrera rapidísima: ascendió en el ejército y, en 1792, fuenombrado duque de Alcudia y ministro.

Después de derribar al conde de Floridablanca del poder, sirviéndose de Aranda, provocó la dimisión del aragonés. El 15 de noviembre de 1792 ocupaba la secretaría de Estado.

Su gestión ministerial empezó dirigiendo la lucha de España contra la Convención a raíz de la ejecución de Luis XVI (1793).

Después de una brillante campaña inicial en el Rosellón, el ejército español sufrió varias derrotas (1794).

Estos reveses, junto con el panorama militar general, desfavorable para la primera Coalición, decidieron a Godoy a firmar la paz con la Convención (tratado de Basilea, 1795), que le valió grandísimos honores y el título de príncipe de la Paz. Realmente, nada se puede criticar al favorito, pues lo mismo había hecho Prusia.

Pero así como Federico Guillermo III supo mantener una neutralidad prudente, Godoy no vaciló en acatar el poder del astro de Europa, y el 18 de agosto de 1796 concertó la alianza de San Ildefonso con la potencia que hacía un año era todavía la irreconciliable adversaria de España.

Este tratado pesó gravemente sobre el destino del país. Consecuencias inmediatas del mismo fueron la guerra contra Inglaterra, la derrota naval del cabo de San Vicente y la pérdida de la isla Trinidad (1797). A mayor abundamiento, Francia se mostraba dispuesta a negligir los intereses de España a la menor oportunidad.

En estas circunstancias, Godoy fue separado del gobierno el 28 de marzo de 1798.

Pero regresó al cabo de poco tiempo. A fines de 1800 se encargó de nuevo del gobierno. Sus orientaciones políticas no cambiaron.

Al servicio de Francia, representada ahora por Bonaparte, dirigió una campaña contra Portugal, denominada guerra de las Naranjas (1801), cuyo resultado fue la incorporación formal de Olivenza al territorio español.

Los intereses de la monarquía fueron descuidados por Napoleón en Amiens (1802), lo que no fue óbice para que el príncipe de la Paz se aferrara a la alianza francesa e interviniera en un nuevo conflicto con Inglaterra (1804), cuyos resultados inmediatos fueron la batalla de Trafalgar (1805) y el sacrificio de las aspiraciones navales de España.

Estos fracasos hicieron crecer en la corte un partido adverso a Godoy, acaudillado por el príncipe de Asturias. Para hacer frente a sus planes, el omnipotente ministro secundó aun más a ciegas los proyectos de Napoleón, como se reveló en el tratado de Fontainebleau (1807).

Por él, Godoy obtenía, en la futura desmembración de Portugal, las dos provincias meridionales; pero al autorizar el paso de las tropas francesas por España, hacía posible la invasión de esta nación por Bonaparte. La situación política se hizo irrespirable.

El príncipe de Asturias fue detenido por conspiración contra Godoy y Carlos IV (28 de octubre de 1807). Fruto de la irascibilidad de los espíritus fue el motín de Aranjuez (17 de mayo de 1808): Godoy fue exonerado del cargo, encarcelado y privado de todos sus honores y prebendas.

Napoleón devolvióle la libertad. Trasladado a Bayona, compartió el destierro de Carlos IV en París y Roma. A la muerte de éste (1819}, intentó reivindicar sus posesiones en España, sin lograrlo.

Vivió algún tiempo con una pensión que le otorgó Luis Felipe de Francia. En 1847, Isabel II, a instancias de Mesonero Romanos, rehabilitó algunos de sus títulos. El príncipe de la Paz murió en París (4 de octubre de 1851).

AMPLIACION DEL TEMA:

Favorito Real en España:Debido a su habilidad con el sexo opuesto, a pesar de ser un gran inepto como estadista, llegó a manejar los mas serios asuntos políticos españoles, al conseguir el agrado y preferencia de la reina María Luisa de Parma.

ministro manuel godoy

Era un joven musculoso con una imagen llamativa, cuando fue asignado a la Guardia Real con solo 17 años. Era alto y extraordinariamente apuesto, con una piel entre cremosa y rosada y ojos oscuros y almendrados.

Pronto se vio envuelto en una docena de relaciones galantes con damas de la corte. En un determinado momento fue avistado por María Luisa de Parma, una notable sensualista, que era también la esposa del futuro rey de España.

La mujer era evidentemente muy poco atractiva, tenía ojos brillantes, piel cetrina y una boca amargada y dura, llena de dientes postizos. Era 16 años mayor que Godoy.

Su apariencia, sin embargo, no le había impedido tener un impresionante número de amantes, incluso antes de encontrar a este joven. Después, a pesar de que él fue el amor de su vida, también gozó de las atenciones de otros.

Todos en la corte española, conocían hasta los detalles más lujuriosos de esta relación. Claro, todos excepto su marido. Su esposa estaba ya bajo el fuerte hechizo de Godoy, en la época en que aquél asumió el trono como Carlos IV.

Con la venia de la reina, el joven oficial era ascendido un rango por mes, hasta que a los 21 años se convirtió en jefe de todas las fuerzas armadas españolas. Carlos IV no tenía dotes de mando.

Creció pensando en que nunca iba a tener que gobernar, pero cuando su hermano mayor fue eliminado de la sucesión, porque era imbécil, la corona cayó por descuido en él, que sólo era medio imbécil.

No solamente nunca sospechó la relación existente entre su mujer y Godoy, sino que le gustaba tanto el buen mozo y joven caballero como a ella.

Don Manuel era atrevido y se convirtió en hombre de confianza de la familia, un grupo de cretinos reales cuyos cuerpos hinchado» se conservan en los devastadores retratos de Goya.

A los 25 años fue hecho Primer Ministro y se enemistó rápidamente con Luis XVI de Francia. Pero luego, cuando cayó la Bastilla, buscó apaciguar a la nueva República Francesa y negoció el retorno de los Borbones.

Sugirió la restauración de la monarquía e instaurar una república en la isla de Santo Domingo; los revolucionarios, como respuesta, cortaron la cabeza de Luis XVI.

Excitado por el tratamiento que se le había dado al rey, un Borbón, España marchó a la guerra para tratar de suprimir el radicalismo francés de una vez por todas.

Sin embargo, en pocos mesen, las tropas francesas habían cruzado los Pirineos y Godoy pidió con rapidez la paz procurando complacer a Napoleón y esperando aliarse con sus enemigos anteriores. Sus esfuerzos dieron lugar a 12 años de guerra con Inglaterra y la aniquilación del poder naval español en Trafalgar.

Mientras tanto, el caballero había conseguido una amante estable y una esposa, además de conservar sus amores con la reina.

Ahora el Primer Ministro era «un hombre grande, robusto y grueso, con una piel de color rojo subido y un aspecto pesado, adormecido y sensual», según lo describe un observador.

En 1801 colaboró con Napoleón en la invasión a Portugal y, mientras él permanecía deleitándose aún con el sometimiento de su vecino, los franceses entraron en España y forzaron la abdicación de Carlos IV.

Godoy estuvo a punto de ser aniquilado por una muchedumbre encolerizada; luego fue citado en Bayona junto con Carlos y María Luisa por Napoleón, quien los recibió amablemente y los mandó al exilio. Se retiraron entonces a Roma, llevando consigo el séquito de Godoy: su esposa, su amante y los niños.

Mientras las guerras napoleónicas ardían y nuevas cabezas coronadas entraban y salían de España, el pequeño y despreciable grupo prolongó sus años en Italia. En 1819, Carlos y María Luisa murieron.

Godoy quedó solo, ya que el cortejo que lo acompañaba lo abandonó. Muchos años después, el nuevo monarca de España, la reina Isabel —que era casi con certeza la nieta de Godoy— le restituyó algunos de sus títulos. Pero aún era un hombre sin patria.

Encorvado y con una barba gris, se trasladó a París, donde fue visto en sus últimos años jugando con niños en Las Tullerías. Murió a los 84 años, completamente olvidado, en una tierra extraña.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

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Biografia de Carlos IV de España

Biografia de Carlos IV de España

No es siempre cierto el refrán «de tal palo, tal astilla». En el caso de Carlos IV, no puede haber más diferencia entre el temperamento y los gustos del padre, Carlos III, y los del hijo.

Aquél, ávido de saber y deseoso de gobernar y procurar el bien de sus subditos; éste, abúlico, bonachón, desinteresado de los asuntos del Estado y dejándose dominar, primero, por su esposa y sus favoritos, luego por su hijo, y, por último, por Bonaparte.

Rey Carlos IV de España Biografia

Goya, e incluso el mismo Vicente López, nos han legado unos retratos bastante elocuentes sobre el aspecto físico y el temple moral de Carlos IV.

Nacido el 12 de noviembre de 1748 en el palacio real de Pórtici, en Nápoles, Carlos era el segundo hijo varón de Carlos III y de María Josefa Amalia de Sajorna.

A los once años de edad ae trasladó a España con su padre, que acababa de heredar esta corona, y su hermano mayor, el príncipe Felipe, incapacitado para gobernar a causa de su deficiencia mental.

Proclamado heredero de España en 1759, su padre procuró aplicarle a las tareas de gobierno, para las cuales siempre se mostró reacio.

Prefirió participar en ciertas intrigas cortesanas, a lo que le indujo María Luisa de Parma, su esposa desde el 4 de septiembre de 1765, mujer que muy pronto se hizo dueña de su espíritu.

Elevado al trono el 23 de diciembre de 1788, los dos primeros años de su gobierno fueron un simple apéndice del reinado de Carlos III, pues persistió el mismo personal político, presidido por el conde de Florida-blanca.

En este período parece que Carlos IV hasta llegó a ser popular. Pero después de las Cortes de Madrid de 1789, en que se acordó una pragmática derogando la de Felipe V sobre el establecimiento de la ley sálica, y los dos primeros coletazos de la Revolución francesa, el gobierno periclitó a ojos vistas.

Florida-blanca salió del ministerio por una zancadilla del conde de Aranda, y éste, a su vez, fue substituido por Manuel Godoy, autor de toda la intriga.

Así, pues, desde el 15 de noviembre de 1792 la política de la monarquía es la del futuro príncipe de la Paz, sin que Carlos IV se preocupe de imprimir a ella un rumbo personal.

Aunque su nombre intervenga forzosamente al lado del de Godoy, se trata de un convencionalismo oficial histórico. Incluso cuando el Directorio obtuvo la dimisión del favorito (28 de marzo de 1798), éste continuó residiendo en la corte, dirigiendo la política y esperando el momento para hacer su triunfal reaparición en 1801.

Carlos IV prefería, desde luego, entregarse a la caza que quebrarse la cabeza en las espinosas cuestiones internacionales o en averiguar que había de cierto en los rumores y confirmaban los hechos sobre las relaciones de su esposa y el favorito.

Ni los desastres ante Inglaterra, ni las constantes humillaciones de Francia, pudieron alterar la manera de ser del rey. Por esta causa, Napoleón creyó que España era tan débil y decadente como su monarca, en lo que se engañó por completo.

Así empezó a tejer la trama de la próxima comedia que quería hacer desempeñar a Carlos IV, cuyo primer acto corrió a cargo del príncipe heredero don Fernando. Este fue denunciado por la reina y Godoy como autor de una conspiración para derribar a Carlos IV del trono.

El propio monarca detuvo al príncipe de Asturias en El Escorial (28 de octubre de 1807).

Pero después de este acto de energía, claudicó a causa de la intervención de Bonaparte. A mayor abundamiento, se humilló ante el emperador mandándole un extracto del proceso instruí-do contra su hijo. Este fué puesto en libertad, que aprovechó para perseverar en sus intrigas.

En la noche del 17 de marzo de 1808, cuando la corte, que se hallaba en Aranjuez, se disponía a trasladarse a Cádiz ante la invasión de las tropas napoleónicas, estalló un motín contra Godoy, cuya última consecuencia fué la abdicación presentada por el monarca el 19 de marzo.

Napoleón aprovechó la oportunidad para rematar su obra.

En Bayona obtuvo, sucesivamente, la renuncia y la abdicación de Fernando VII y Carlos IV, otorgada ésta el 5 de mayo, mientras en Madrid la sangre corría por las calles en las primeras luces de la guerra de Independencia.

El ex monarca residió algún tiempo en Compiegne. En 1811 pasó a Italia y allí vivió algunos años, ora en Roma ora en Nápoles, hasta que la muerte se lo llevó al sepulcro en esta ciudad, el 19 de enero de 1819, pocos días más tarde que su esposa muriera en Roma.

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Biografia de Isabel de Portugal Reina

Biografia de Reina Isabel de Portugal

Mujer exquisita de soberana belleza, con ese velo de melancolía que tan bien supieron captar los pinceles del Ticiano y de Sánchez Coello, Isabel de Portugal, la única esposa del César, pasó rauda por esta vida, dejando tras de sí el recuerdo de su bondad y de sus virtudes inmarcesibles.

Isabel de Portugal
Isabel de Portugal fue la única esposa de Carlos I de España, y por tanto emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico y reina de España. Actuó como gobernadora de los reinos españoles durante los viajes por Europa de su marido.
Fecha de nacimiento: 24 de octubre de 1503, Lisboa, Portugal
Fallecimiento: 1 de mayo de 1539, Toledo, España
Entierro: Cripta Real del Monasterio de El Escorial
Cónyuge: Carlos I de España (m. 1526–1539)
Hijos: Felipe II de España, María de Austria y Portugal, Juana de Austria
Padres: Manuel I de Portugal, María de Aragón

En la corte de Carlos V no podía caber más reina que esa delicada portuguesa, de rasgos aristocráticos y nresencia majestuosa. Fue adorada por muchos de los cortesanos españoles, con ese amor platónico que era capaz de inspirar y de merecer.

Nacida en Lisboa el 25 de octubre de 1503, del rey don Manuel el Afortunado y de la infanta María de Aragón, tercera hija de los Reyes Católicos, fue destinada en matrimonio a su primo hermano, Carlos V, respondiendo a la política que tendía a enlazar firmemente las dos coronas de la península Hispánica.

La boda se celebró con gran pompa el 10 de marzo de 1526 en Sevilla. En los años siguientes dio a luz al príncipe don Felipe (1527) y a la infanta María (1528). Cuando Carlos V pasó a Italia y Alemania para atender a los asuntos de estas dos naciones (1529), Isabel fue nombrada regente de España, cargo que ejerció durante cuatro años.

En este tiempo gobernó con sumo tacto, asesorada por los consejos de Castilla y Aragón.

En septiembre de 1532 presidió las cortes de Segovia, cuyos procuradores presentaron un memorial con importantes peticiones. Doña Isabel difirió la respuesta hasta la llegada de su esposo, que se anunciaba próxima.

En efecto, desembarcó en abril de 1533 en Barcelona. Poco después, el emperador partía de nuevo para la empresa de Túnez, dejando otra vez confiada la re gencia a Isabel (30 de mayo de 1535).

Aun no había transcurrido un mes, la emperatriz ponía al mundo una hija, la infanta Juana (24 de junio). Esta nueva etapa de regencia, tan pacífica como la anterior, se prolongó hasta noviembre de 1536.

Dos años después, el 1° de mayo de 1539, Isabel moría en Toledo, de sobreparto de un niño que nació muerto. Carlos sintió tal pesar que se retiró por algunas semanas al monasterio de los Jerónimos de Sisla.

El cadáver de la emperatriz quedó tan desfigurado y fueron tantas las vicisitudes de su conducción a Granada, efectuada en un mayo tórrido, que su contemplación produjo en el alma del duque de Gandía la reacción que había de conducirlo a despreciar las vanidades del mundo y a buscar cabida para su fervor religioso en la Compañía de Jesús.

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Biografia de Alejandro de Medicis El Moro Duque

Biografía de Alejandro de Medicis «El Moro» Duque de Florencia

En la transformación de las antiguas repúblicas italianas en principados vinculados a una dinastía, tocó el turno a Florencia en 1532. La poderosa ciudad de los Médicis recibía en uno de sus miembros, Alejandro, al duque encargado de regirla de modo monárquica.

El nuevo soberano no había conquistado tal dignidad con la punta de su espada, como los condottieri del siglo XV, o bien con la riqueza de su bolsa, como mucho antes su predecesor, aquel famoso Cosme el Viejo; sino con las intrigas diplomáticas y el favor y la voluntad de su tío, el papa Clemente VII.

Alejandro Medicis
Duque de Florencia desde
27 de abril de 1532 a 6 de enero de 1537
Sucesor Cosme I de Médici
Información personal
Nombre Alessandro di Lorenzo de Medici
Tratamiento Duque de Florencia
Coronación 5 de julio de 1531
Nacimiento 22 de julio de 1510
Florencia
Fallecimiento 6 de enero de 1537 (26 años)
Florencia
Religión Católica
Residencia Palazzo Vecchio
Familia
Dinastía Médici
Padre Lorenzo II de Médici
Madre Simonetta da Collevecchio
Cónyuge Margarita de Austria y Parma
Descendencia Julio de Médici,
Julia de Médici,
Porcia de Médici

En realidad, se trató de un caso de nepotismo, típico en la Italia de la primera mitad del siglo XVI.

Alejandro nació en 1510. En que fecha, no se sabe, pues era hijo ilegítimo de Pedro de Médicis, hijo a su vez de Lorenzo el Magnífico. A pesar de tan obscuro nacimiento, su tío.

Clemente VII le distinguió, junto con su primo Hipólito, otro nieto de Lorenzo y también de nacimiento ilegítimo, con lo más tierno de su afecto, si cabe atribuir esta expresión a un hombre que, en su vida secular, era incapaz de pensar en otra cosa que en su formidable ambición.

Clemente VII sentía en lo más vivo de su alma el ultraje inferido a su familia por los florentinos, cuando éstos la expulsaron de la ciudad en 1527. Quería restaurar la dominación medicea en Florencia, y de modo que fuera permanente.

Aprovechando, pues, el período de amistad con Carlos V, subsiguiente a la rivalidad de la Liga clementina, el papa obtuvo del emperador las fuerzas necesarias para reconquistar la ciudad (1,530) y el derecho de designar para ella un príncipe de su predilección, dependiente del Imperio.

Clemente VII nombró a Alejandro, pues su primo Hipólito había recibido el capelo cardenalicio. Contaba aquél veintiún años cuando hizo su entrada triunfal en la ciudad florentina, y era un joven de vida disipada y licenciosa. Su exterior era poco agradable, pues tenía las facciones desproporcionadas y abultadas, como signo de su innoble temperamento.

El 4 de abril de 1532 fué nombrado duque por un parlamento extraordinario, en que la coacción política determinó la aquiescencia de la mayoría.

Sin embargo, se constituyó muy pronto un partido de oposición, en que se reunieron todos los miembros de las grandes familias apartadas del gobierno de la Señoría, como los maridos burlados por las felonías del duque.

Este, a pesar de los prudentes consejos de Guicciardini, quien consideraba el ducado como una fórmula de salvación para la ciudad, persiguió a los miembros de la oposición y tiranizó Florencia.

Muchos fueron los ciudadanos que hubieron de emigrar, los cuales buscaron un valedor en la persona de Hipólito, el cardenal.

Pero, a poco, murió éste en Itri, el 10 de agosto de 1535, quizá asesinado por orden de su primo. La situación política era cada vez más tirante entre Alejandro y sus adversarios.

Estos reclamaron el apoyo de Carlos V a favor de su causa; pero el César se inclinó del lado del duque, quien le prometió grandes subsidios económicos. La alianza quedó sellada con el enlace de Alejandro y la hija natural de Carlos V, la que debía ser en el futuro Margarita de Parma (1536).

Sin embargo, aquél no pudo saborear por mucho tiempo este éxito político. Fue asesinado en Florencia en la noche del al 6 de enero de 1537 por otro de sus primos, Lorenzino de Médicis, inseparable companero de sus orgías y aventuras amorosas.

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Biografia de Baccio Bandinelli Artista Florentino

Biografia de Baccio Bandinelli Escultor y Pintor

BACCIO BANDINELLI (1488-1560)
Históricamente, Bandinelli es la antítesis del genio proceloso y creador de Miguel Ángel. Como tantos otros escultores de la mitad del siglo XVI, vivió ofuscado por la gloria y la potencia del arte de su incomparable rival.

Le odió desde lo más profundo de su corazón, dfevorado por los celos y la envidia. Pero no tuvo más remedio que plegarse y copiar las fórmulas miguelangelescas.

Obra de Baccio Bandinelli Ecole e Caco

Aquí radica la tragedia de Bandinelli: aceptar el arte de su rival triunfante y, para colmo de desdichas, no hallar en la mano o en el espíritu la fuerza para proporcionar a los gigantes escultóricos algo más que formas monstruosas y sobrehumanas, aquel impulso íntimo y vital capaz de transformarlos en seres dotados de expresión.

Por esta causa Bandinelli, ya satirizado por sus mismos contemporáneos, se limitó a ser un técnico diestro.

Artísticamente, fue mediocre, manerista y abstracto. Algunas de sus esculturas son, incluso, de una debilidad inconcebible, a pesar de la contextura hercúlea de sus formas.

Si la posteridad ha criticado de modo tan acerbo la obra de Bandinelli, éste en su existencia gozó del aprecio y los favores de los príncipes italianos y extranjeros. ¡Singular contraste con la vida de otras artistas, despreciados en vida y colmados de ditirambos después de su muerte!.

Nacido en Florencia, probablemente el 7 de octubre de 1488, de Miguel Ángel de Viviano, reputado orfebre de la ciudad, se educó en la técnica artística en el taller de su padre y luego en el de Juan Francisco Rustid.

Su carrera de escultor se inició en 1522, cuando los Médicis se reinstalaron en la ciudad. Bandinelli supo granjearse su simpatía, y nunca le faltó su protección y mecenazgo. Sin embargo, no se limitó1 a trabajar en Florencia, sino que cumplió varios encargos de

León X y del cardenal julio de Médicis en Roma y las villas de los alrededores. Entre 1527 y 1530, expulsado de Florencia con los Médicis, trabajó en Genova y en Bolonia, donde el emperador Carlos V le otorgó la dignidad de caballero de Santiago.

Desde 1531 hasta su muerte, acaecida en 1560, residió en Florencia, de cuya catedral fué nombrado maestro de obras.

En este templo, precisamente, esculpió desde 1547 su obra más perfecta: la serie de relieves que adornan el coro, tratados con simplicidad y fino sentido del espacio.

fuente

Biografia de Thomas Wolsey Politico y Cardenal Ingles

Biografia de Thomas Wolsey – Político y Cardenal Inglés

TOMAS WOLSEY (1475?-1530)
Entre los hombres de estado de Inglaterra el primero verdaderamente renacentista es el cardenal Tomás Wolsey, el gran canciller de Enrique VIII.

enacentista en todos los aspectos: por la rápida ascensión de su fortuna, por la inclinación de sus gustos, por su elocuencia, habilidad diplomática y energía en el gobierno, por sus tendencias autoritarias, por su visión de la gran política, y, también, por la inmoralidad y liviandad de sus costumbres privadas.

Thomas Wolsey
Thomas Wolsey

Gran trabajador, preocupado por el bien del Estado, atento administrador de la justicia, fué, por otra parte, celoso, egoísta y orgulloso. A su lado Enrique VlII era una sombra de monarca. El rey era Tomás Wolsey. Ego et meus rex, como escribía muy a menudo.

Hijo de Roberto y Juana Wolsey, de familia modesta, Tomás nació en Ipswich hacia 1475. Su juventud transcurrió en el marco universitario de Oxford, en especial en el Colegio Magdalen. Aquí obtuvo su bachillerato (1490), y también un cargo de profesor, en fecha indeterminada. En 1498 recibió órdenes sagradas.

Durante algún tiempo tuvo a su cargo la educación de los hijos de Tomás Grey, marqués de Dor-set, el cual le proporcionó en 1500 la parroquia de Limington.

El Somerset tenía horizontes demasiado limitados para el ambicioso sacerdote. A la muerte de su protector, logró hacerse nombrar familiar del arzobispo. Deane (1501), y cuando éste también murió (1503) pasó al servicio de sir Ricardo Nanfan, diputado de Calais.

Este le recomendó a Enrique VII, el cual supo descubrir en el avispado sacerdote grandes dotes para la diplomacia. En 1508 le utilizó en una embajada a Escocia y en las negociaciones para una propuesta de matrimonio con Margarita de Saboya. Al año siguiente recibía el diaconato de Lincoln.

Esta rápida ascensión culminó al advenir al trono Enrique VlII. Este le hizo su limosnero y en 1511 le otorgó un lugar en el Consejo Privado. Desde aquí decidió la política internacional a favor del partido que propugnaba la guerra contra Francia, el de Surrey, en contra del acaudillado por Ricardo Fox.

En el transcurso de la contienda se acreditó de habilísimo organizador. Los servicios rendidos al rey y al Pontificado le valieron los obispados de Lincoln y Tournai, el arzobispado de York y el cardenalato en menos de tres años (1512-1514). Después del triunfo de Francisco I de Francia en Marignano, renovó su actitud belicista. Fox y sus -partidarios salieron del consejo, en el que predominó desde entonces sin rival el cardenal Wolsey, nombrado ya canciller (1515).

Hasta entonces su política exterior se había orientado a evitar la hegemonía de Francia en el continente. Dejándose arrastrar por su enemiga a este país, cometió el error, desde el punto de vista británico, interesado en mantener el equilibrio de fuerzas en el continente, de apoyar en demasía la política de Carlos V.

El momento culminante de Wolsey se sitúa entre 1520 y 1521, cuando Francisco I y Carlos V le halagaban para atraerse la alianza de Inglaterra. Se inclinó hacia el emperador por el tratado de Calais (1521), quizá con la esperanza de que Carlos influiría para que fuera elevado a la dignidad pontificia.

Este pacto permitió la realización de la supremacía imperial en Europa después de la victoria de Pavía (1525) y la sumisión de Clemente VII (1527).

La paz de las Damas de 1529 arruinó el crédito político de Wolsey en Inglaterra, ya minado por la oposición del Parlamento a votar los impuestos exigidos y por su actitud de hostilidad al proyecto de divorcio de Enrique VIII, no en cuanto al hecho en sí, sino en su tramitación y consecuencias.

Convencido de la inminencia de su caída, renunció a todas sus prebendas y beneficios, excepto al arzobispado de York, donde en sus últimos meses de vida dio ejemplo de un celo episcopal verdaderamente notable. Murió en la abadía de Leicester el 30 de noviembre de 1530. Su desaparición iba a permitir la realización del Cisma inglés por Enrique VIII y sus secuaces.

Biografia de Cristian II de Dinamarca

Biografía de Cristian II de Dinamarca Obra de su reinado

El nombre de Cristian II va vinculado indisolublemente a un período de suma importancia en la Histo ría de los pueblos nórdicos: el de formación de los estados modernos y de introducción de la Reforma luterana.

Cristian II de Dinamarca
Cristian II de Dinamarca

Por otra parte, Cristian II encarna el último intento de conservar el Imperio danés en Escandinavia y el Báltico, y una tentativa desgraciada para implantar el absolutismo monárquico en su país.

Monarca del Renacimiento, en la más completa aceptación de esta palabra, Cristian II fue culto, patriota, bravo y buen político; pero estas cualidades fueron entenebrecidas por la suspicacia, el recelo y la crueldad.

Esta parte de su carácter comprometió su obra y fue causa de sus desventuras. Hijo del rey Juan y de Cristina de Sajorna, Cristian nació en el castillo de Nyborg el 1° de julio de 1481. Su juventud transcurrió en la corte de su padre, hasta que en 1502 fue nombrado virrey de Noruega.

Ejercitó este cargo con singular capacidad, lo que permitía abrigar fundadas esperanzas sobre su futura sucesión al trono danés. Esta tuvo lugar en 1513.

Al mismo tiempo fue proclamado rey de Noruega, pero los delegados suecos se negaron a designarle monarca de su país. Este hecho implicaba la ruptura de la Unión de Calmar, cuya existencia se remontaba a un siglo antes. Desde 1514 Cristian II aprestó sus armas para reducir a los patriotas suecos, acaudillados por Stenon Sture.

Después del fracaso de dos tentativas, el ejército danés logró derrotar al sueco en Bogesund y Tiveden (enero de 1520), éxitos que libraron Suecia a Cristian II, pese a la heroica resistencia de Estocolmo, dirigida por la viuda de Sture, Cristina.

El 4 de noviembre de 1520, el rey de Dinamarca fue coronado en la catedral de la capital sueca. Pero este triunfo fue seguido por tan duras represalias (baño de sangre de Estocolmo) que le enajenaron todas las voluntades.

De regreso a Dinamarca, Cristian II continuó practicando su política de sujeción de la nobleza, iniciada en 1517con la muerte del magnate Tarben Oxe. Después de una breve estancia en los Países Bajos, donde trabó relaciones con Durero, Matsys y Erásmo, el rey quiso implantar una serie de reformas sociales, políticas v económicas, contenidas en el llamado Lande-lore o Código de Leyes (1552).

Estas reformas eran beneficiosas, pero chocaban con el espíritu de los privilegiados, tanto la nobleza y el alto clero como la burguesía gremial. Aprovechando la emancipación de Suecia bajo el caudillaje de Gustavo Vasa, los Países Bajos intentaron arrebatar a Dinamarca el control del Sund, auxiliados por la ciudad hanseática de Lubeck.

Al mismo tiempo, se sublevaba Jutlandia, región que proclamó rey al duque Federico de Holstein (20 de enero de 1523). Ante tal cúmulo de dificultades, Cristian II abandonó el país el 1° de mayo y se trasladó a Veere, en Zelanda.
Aquí vivió durante algunos años, con la esperanza de recobrar el poder.

Intrigó mucho, incluso cerca del emperador Carlos V, de quien era cuñado, pues en 1515 había contraído enlace con Isabel de Austria. En 1531 creyó llegada su oportunidad. Se embarcó para Noruega, donde esperaba hallar el apoyo del obispo de Trondjem.

El 29 de noviembre se proclamó rey del país en Oslo. Pero su aventura terminó malísimamente. Su flota fue destruida en Aggerhuus y él capturado (1532).

Pasó el resto de su vida, hasta su muerte, sobrevenida el 25 de febrero de 1559, en los castillos de Sonderborg (1532-1549) y Kalundborg (1549-1559).

Biografia de Maximiliano I de Austria Desarrollo de su Reinado

Biografía de Maximiliano I de Austria

MAXIMILIANO I Archiduque de Austria y emperador de Alemania (Wiener Neustadt, 1459 – Wels, 1519). Entre su padre Federico III y su nieto Carlos V, Maximiliano I de Austria despliega sus brillantes cualidades físicas, morales e intelecto para remediar la crisis de la autoridad monárquica en Alemania y restablecer su hegemonía imperial en Europa.

Era hijo del emperador Federico III, a quien sucedió en 1493. Su matrimonio con María de Borgoña, heredera de Carlos el Temerario (1477), hizo entrar en el patrimonio de la Casa de Habsburgo los Países Bajos y el Franco Condado; para ello, hubo de concertar un acuerdo con Francia por el Tratado de Arras (1482), en virtud del cual se repartían los dominios borgoñones entre Austria (Países Bajos y Franco Condado) y Francia (Picaría y Borgoña), tras la muerte de su mujer en aquel mismo año.

Rey Maximiliano I de Austria
Rey Maximiliano I de Austria:recibibió de su padre, Federico III, en 1493, una sustanciosa herencia: Austria, Hungría, otras posesiones, y el derecho prioritario al reino de Alemania y al título de emperador. Por entonces, la casa de Habsburgo, llamada también de Austria desde fines del siglo XIII, ya figuraba entre las más poderosas de Europa.

Durante su reinado inició una serie de desgraciadas empresas guerreras y una desafortunda su política interior que sumado a su sistema de enlaces monárquicos no consiguió para nada un gobierno exitoso.

Maximiliano hubiera sido un emperador de fama imperecedera si Alemania le hubiese secundado y si, por su parte, hubiese puesto en sus empresas no tanta fantasía y un poco más de sentido práctico.

Con todo, su nombre destaca con simpático relieve en la historia de fines del siglo XV y de comienzos del XVI.

Hijo de Federico III, el emperador de los infortunios, y de Leonora de Portugal, nació Maximiliano en Wiener-Neustadt el 22 de marzo de 1459. El rumbo de su política quedó fijado desde su juventud, cuando su padre y Carlos de Borgoña concertaron su matrimonio con María Blanca, heredera de los Países Bajos.

El anciano emperador había transmitido también al hijo una divisa —A.E.I.O.U.— iniciales de la frase que resumía su política: «Austriae Est Imperare Orbi Universo», o sea, «La Casa de Austria debe reinar sobre el inundo entero». Para poner en ejecución esa idea, Maximiliano 1 confió, como su padre, en la eficacia de la solución propuesta por un viejo proverbio: «Si no tienes fortuna, cásate con ella».

Pese a la oposición de Luis XI de Francia, quien ambicionaba la mano de la duquesa para su hijo Carlos, el casamiento tuvo lugar el 19 de agosto de 1477, poco después que el Temerario perdiera la vida ante los muros de Nancy. Por este simple hecho, Maximiliano se convertía en heredero de la política ducal de Borgoña y en rival implacable de Francia.

Esta hostilidad se tradujo inmediatamente en una guerra formal. Maximiliano triunfó en Guinegate (1479), pero tuvo que ceder ante Luis XI por la paz de Arras (1483), motivada por las discrepancias interiores de Flandes. Un año antes, había muerto María Blanca, y la posición de su esposo se había debilitado mucho.

En 1488 fué hecho prisionero por los mercaderes de Brujas, que sólo le devolvieron la libertad ante la amenaza de un ejército imperial que acudió en su ayuda.

La situación quedó restablecida cuando en 1493 Carlos VIII de Francia, deseoso de librarse de enemigos para sus empresas de Italia, restituyó el Franco Condado y el Artois a Maximiliano por el tratado de Senlís. Poco después, el 19 de agosto de 1493, sucedía en el trono de Alemania a su padre, quien había preparado su elección como rey de romanos en 1468.

Seguro el Imperio por Occidente, Maximiliano intentó impedir la expansión de Francia en Italia. Así su nombre se halla vinculado al de las guerras que se desarrollaron en esta península entre 1494 y 1519.

Recordemos que la llave de la hegemonía militar en Italia se hallaba en el Milanesado, y que los emperadores de Alemania se consideraban soberanos de este territorio. Por otra parte, Maximiliano se casó (1494) en segundas nupcias con Blanca María Sforza, sobrina de Ludovico el Moro, duque de Milán.

Estos detalles explican las repetidas intervenciones de Maximiliano en la política italiana y, además, su alianza con los Reyes Católicos de España, robustecida en 1497 con los enlaces del príncipe Juan y de la princesa Juana, hijos de estos monarcas, con sus propios hijos, Margarita y Felipe, respectivamente.

Maximiliano participó en la liga de Venecia de 1494, dirigida contra Carlos VIII de Francia; en la liga de Cambrai de 1508, ésta lanzada contra Venecia; en la Liga Santa de 1511, de nueva contra Francia; y, por último, en la liga de Marignano de 1513, también contra Francia.

En Italia, España se hizo próspera; pero Maximiliano sólo recogió reveses y derrotas. En 1509 perdió todo su crédito militar en el asedio de Verona; y en 1515 el desastre de Marignano libró el Milanesado a Francisco I de Francia…..

Poco más feliz fué el resultado de su política dama biana, que tendía a la restauración de la monarquía de los Austrias en Hungría. Después de la muerte Matías Corvino en 1490, Maximiliano había penetra do en Hungría en son de guerra y conquistado Alba Real (1491).

Pero tuvo que resignarse a aceptar la elección de Ladislao Jagellón por los húngaros. Desde en tonces procuró anudar lazos dinásticos con el monarca de Bohemia y Hungría, lo que logró en 1515, a bai enlace de Ana, heredera del Jagellón, con uno sus nietos (en 1521, Fernando casó con ella).

En el interior del Reich, Maximiliano procuro po ner freno a la anarquía dimanante del reinado de Fe derico III.

En una serie de Dietas, desde la de Worm de 1495 a la de Colonia de 1512, se arbitraron muchas disposiciones para equilibrar los deseos del poder im perial y las ambiciones de los príncipes electores: se instituyó un tribunal imperial, una junta del Reich (Reichsregiment), un impuesto general y una división administrativa en «círculos».

Pero ninguna de esas re formas fue suficiente para impedir el declive del poder central en Alemania.

Maximiliano murió el 12 de enero de 1519 en Wels mientras preparaba la elección de su nieto Carlos a la corona de Alemania. Su fortuna había sido precaria; pero, en cambio, había establecido con firmeza las bases del poder de los Austrias en Europa.

La «diplomacia matrimonial» ofrecía ventajas considerablemente ma-yores que la política de guerras de conquista, sobre todo para la economía de recursos.

Fue pensando así como Federico III había casado a Maximiliano con María de Borgoña, heredera de los Países Bajos —riquísimo centro comercial— y del Franco Condado. Con ese mismo objetivo, Maximiliano, a su vez, envió emisarios en sondeos diplomáticos por toda Europa en busca de casamientos ventajosos para sus hijos.

La elección recayó en España. La península, en proceso de unificación gracias al matrimonio de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla —los Reyes Católicos—, había incorporado recientemente a sus riquezas las promisorias tierras del Nuevo Continente: América.

Sin duda, excelente dote para los numerosos hijos del matrimonio. Muy exitoso en las negociaciones, Maximiliano casó a su hijo Felipe (llamado el Hermoso) con Juana de Castilla, y a su hija Margarita con Juan de Aragón, único hijo varón y heredero de los reyes peninsulares. Se estableció así una sólida alianza entre el Imperio Romano Germánico (o, por lo menos, entre la Casa de Austria) y los soberanos españoles.

Pero no todo ocurrió como se había previsto. Algunos meses después del casamiento, el Infante Don Juan muere. Maximiliano advierte a Felipe: «Tu hermana Margarita quedó viuda y sin hijos.

Por lo tanto, cabe ahora exclusivamente a ti la responsabilidad de traer al Imperio la corona española». El hijo no lo decepciona: en siete años su mujer da a luz seis hijos, y el primogénito, Carlos, será el heredero del trono de España. Felipe no llega a ver el nacimiento de la última criatura, ya que muere en el año 1506.

Fuente Consultada:
Mil Figuras de la Historia Universal Tomo I Entrada Maximilano I de Austria
Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo III Editorial Abril

Biografia de Hernan Cortés La Conquista de Mexico a los Aztecas

Biografia de Hernan Cortés y la Conquista de México

El famoso conquistador del imperio azteca y creador del virreinato de Nueva España es, con Francisco Pizarro, el mejor representante del caudillo español del siglo XVI.Ambicioso, sereno, enérgico, decidido, activo, inalterable en los momentos de adversidad, capaz de las más sorprendentes reacciones, insensible al hambre, a la intemperie y a las heridas, estuvo forjado con el acero de los héroes antiguos.

Poseyó el don de la elocuencia, la elegancia en la escritura y una sorprendente soltura de estilo. Tuvo también una visión política excepcional, de modo que no sólo se limitó a la conquista del imperio azteca, sino que su mirada abarcó desde Quiviria a Cumaná, y aun más allá del mar del Sur, profundizó hasta las remotas posesiones españolas de las Molucas.

Hernan ortes Conquistador Español

Hernán Cortés de Monroy y Pizarro Altamirano, I marqués del Valle de Oaxaca fue un conquistador español que, a principios del siglo XVI, lideró la expedición que inició la conquista de México y el final del imperio mexica, poniéndolo bajo dominio de la Corona de Castilla —al cual se denominó Nueva España—.
Fecha de nacimiento: 1485, Medellín, España
Fallecimiento: 2 de diciembre de 1547, Castilleja de la Cuesta, España
Cónyuge: Catalina Juárez (m. ?–1522)
Conocido por: Conquista de México
Hijos: Martín Cortés, Leonor Cortés Moctezuma

LINEA

VEAMOS A CONTINUACION SU BIOGRAFIA….

HERNÁN CORTES (1485-1547: Conquistador español. Nació en Medellín en 1485 y murió en Castilla en 1547. Estudió leyes en Salamanca pero no logró graduarse.

En 1504 se embarcó hacia la isla La Española, descubierta por Colón, y allí logró forjarse un sólido prestigio. Por esto Diego Velázquez, en carácter de gobernador de Cuba, pensó en él para dirigir una expedición a México.

Velázquez tenía cierto conocimiento de la existencia del imperio azteca y de las grandes riquezas, por lo que deseó realizar exploraciones y conquistas.

Además en la isla La Española la cantidad de oro encontrada hasta ese momento era mínima, al igual que otras reservas, como el azúcar y las especias.

En Febrero de 1519,luego de algunos desacuerdos entre el gobernador y el marino, parten once naves, 400 soldados españoles y 200 indios, rumbo a México.

Cortés pasó por la isla de Cozumel donde rescató a otro marino español que le serviría de intérprete.

En Yucatán tuvo un enfrentamiento con varios indios y tomó 20 indias entre las que se encontraba La Malinche, joven azteca hija de un cacique, que la hizo su amante y la utilizó como traductora de la lengua nahuatí, de los mayas y aztecas.

Las armas de fuego y caballos que usaba Cortés atemorizaban a las primeras tribus con que tenía contacto.

Una de ellas era la de los tlaxcaltecas, pueblo sometido de los aztecas y que debían pagar fuerte tributos, que se alió con las tropas españolas.

El avance de Cortés se vio favorecido por el descontento de los pueblos sometidos.

El emperador Moctezuma envió embajadores con obsequios para tratar de que Cortés desistiera de sus conquista, pero no hizo más que aumentar la codicia de estos españoles.

La llegada de Cortés a la capital azteca,Tenochtitlan, fue pacífica. Los aborígenes los recibieron pensando que podían ser enviados de los dioses, pero luego Cortés tomó preso a Moctezuma, y pidió que gobernara según sus directivas.

Después de algunos meses la matanza que hicieron algunos españoles de numerosos nobles aztecas, provocó la ira y el levantamiento del pueblo, liderado por Cuauhtémoc.

Los españoles fueron sitiados y Cortés obligó a Moctezuma a que hablase con su pueblo para calmarlo, pero era tal cantidad de flechas, piedras y fuego que caía sobre ellos, que hasta el mismo Moctezuma fue herido de muerte.

Cortés alcanzó a huir, en la llamada noche triste, los españoles fueron detectados y apuñalados, sólo unos poco pudieron escapar, entre ellos se encontraba Hernán Cortés.

Luego las tropas españolas se organizaron con el apoyo de la tribu Tlaxcaltecas, y aplastaron sangrientamente a los aztecas en Tenochtitlán.

Cortés ordenó enterrar los cadáveres y remover los escombros de lo que había quedado Tenochtitlán. Sobre el mismo solar trazó después los planos de la nueva ciudad que llamó México y distribuyó las tierras para comenzar a edificarla.

El rey Carlos V recompensó al conquistador con tierras y riquezas y nombró a Cortés, Gobernador y Capitán de la Nueva España, como se denominó el imperio azteca.

Nota: El término indio, corresponde a aborigen o indígenas, que significa que habitan en esas tierras desde su origen.En realidad el término indio, fue utilizado por Colón para nombrar a los hombres que se encontraban cuando llegó a tierra americana , pensando que había llegado a las Indias Orientales.


Matanza de nativos. Temerosos de la creciente resistencia azteca, los españoles respondieron con la matanza de varios nativos. En esta acuarela del siglo XVI se aprecia la masacre de la que fueron víctimas los pobladores de Cholula, ejecutada por órdenes de Cortés. Los habitantes de Cholula se habían rehusado a proporcionar abastecimientos a las fuerzas expedicionarias españolas.

Hernán Cortés fue un noble español de clase modesta que vino al Nuevo Mundo en 1504 a buscar fortuna. Desobediente a las órdenes de sus superiores, Cortés emprendió una campaña independiente de conquista, y venció al Imperio Azteca (1519-1521); escribió una serie de cinco «Cartas de relación» al emperador Carlos V para justificar su acción.

El segundo informe contiene una descripción de Tenochtitlan, la capital del Imperio. Al conquistador español y a sus hombres les impresionó esta ciudad, imponente en su arquitectura, pese a haber sido construida por un pueblo carente de la tecnología europea, que no contaba con vehículos de ruedas ni con instrumentos de metal duro.

El descubridor de México: Un año antes de la llegada de Cortés a México, Juan de Grijalva había organizado una expedición a aquellas tierras y fue recibido por una delegación de Moctezuma II. Fue el primer español en llegar a Veracruz, del que tomó posesión bajo el nombre de San Juan de Ulúa. Grijalva murió en un enfrentamiento con los indígenas. Entrada de Grijalva en la ría de Tabasco; óleo del siglo XVIII.

CRONOLOGÍA DE LA CONQUISTA

Llegada de Cortés a América

18.2.1519 Hernán Cortés parte desde La Habana hacia las costas de Yucatán.
21.4.1519 La flota de Cortés arriba atierras mexicanas en la isla de San Juan de Ulúa.
8.11.1519 Cortés y sus hombres arriban al valle de México y son recibidos por Moctezuma II.
20.5.1320 Soldados españoles matan a 600 nobles aztecas durante una fiesta y huyen tras la llamada «Noche Triste».
24.6.1520 Cortés vuelve a Tenochtitlán para enterarse de lo sucedido en la «Noche Triste».
30.6.1519 Muerte del emperador azteca Moctezuma II, herido a pedradas por su pueblo.
1.7.1520 Las tropas españolas abandonan Tenochtitlán acosadas por la resistencia azteca.
8.7.1520 Batalla de Otumba, en la que vencen los españoles.
31.12.1520 Nueva llegada de las tropas de Hernán Cortés en la ciudad de Texcoco.
13.8.1521 Toma de Tenochtitlán tras resistir 75 días el asedio de las tropas españolas.

PARA SABER MAS…

Montezuma decide hacerles una rica ofrenda a los españoles invasores. Los mensajeros aztecas van al encuentro de los españoles: Moctezuma manda entregar estas barra de oro y piedras preciosas y también un centenar de esclavos. Para los jefes blancos, nuestro jefe envía estas mujeres, escogidas entre las más bellas.

Que los enviados de Quetzlcoatl recibían estos presentes, y tomen de vuelta sus barcos y abandonen el territorio de los aztecas!.

Una de estas mujeres, Marina, se convertirá en la fiel compañera de Corta e intérprete oficial de los conquistadores. Pero no serían regalos, por mas ricos y atrayentes, los que mudarían los planes de Hernán.

Llamando al escribiente de la escuadra, dicta dos mensajes. El primero es para Moctezuma: «En el lugar donde se encuentra ahora nuestro campamento será erigida una ciudad, Veracruz. Toda la región será capitanía del rey de España, al cual represento en estas tierras. ¡Que los indígenas se sometan a mi autoridad pues marcharé sin vacilar hasta vuestra capital!»

El segundo mensaje es para Carlos «»: «Reciba Vuestra Majestad estas humildes dádivas. . . simples muestras

De las riquezas que traerá al reino la explotación de estas tierras. Y sepa ‘Vuestra Majestad que su .siempre fiel servidor Hernán Cortés sólo tiene en su vida un interés: colonizar Yucatán en beneficio de Vuestra Alteza dignísima. . .». Cortés pretendía, en verdad, que su mensajero llegase a España antes que los emisarios de Velázquez.

El gobernador de Cuba intentaría, ciertamente, presentar la iniciativa de Cortés cono una «traición a la corona».

Entre los hombres de Cortés, incluso, había intranquilidad: «¿Estamos cumpliendo una misión de la corona, cometiendo insubordinación contra ela?», preguntaban.

Era fundamental para Cortés, por lo tanto, que su expedición fuese reconocida por el soberano.

Mas, para dar desde ya un carácter oficial a su autoridad, Cortés se hace elegir «capitán general y justicia «mayor» de Veracruz, y hace reconocer su título por el escribano de la flota.

Todavía más: temiendo que la duda de sus hombres los lleve a abandonar la expedición, Cortés toma una decisión radical; carga y armamentos deben ser desembarcados, pues todas las embarcaciones serán hundidas.

Los hombres comprenden al momento el sentido de la espantosa orden: no habrá modo de volver a las islas. Queda así una única alternativa: marchar sobre México, Tenochtitlan, la capital del imperio azteca.

Mucho se discutió posteriormente sobre el significado de ese gesto. El propio Cervantes, al escribir «Don Quijote», presenta el episodio como prueba de la predestinación de Cortés para conquistar México. El hecho es que el futuro gran explorador estaba firmemente decidido a ir adelante.

carlos V

Al imperio de Carlos V se añade
ahora el continente americano. En el apogeo de su gloria, se hace
retratar por el Ticiano.

MALINCHE: LA MUJER AZTECA DE CORTES

Cortés también capturó a una bella mujer indígena, llamada Malintzin (Malinche) , que hablaba el náhuatl, lengua de los aztecas, y el maya, el idioma de los pueblos que vivían en la península mexicana.

Con la ayuda de los dos traductores (pues había encontrado a un fugitivo español que conocía la lengua) , Cortés ahora podía entenderse con cualquier persona que encontrase durante su búsqueda de oro.

Más tarde Malintzin se convirtió en la amante de Cortés y fue bautizada con el nombre de doña Marina.

También era conocida como «la Malinche». Cortés tuvo con ella un hijo, que se convirtió en uno de los primeros mestizos. En la actualidad, los mexicanos la consideran tanto la personificación de la traición como una figura maternal.

Con la ventaja fundamental de una comunica tan fluida, Cortés pudo negociar una alianza militar con dos civilizaciones indígenas, los totonacos y los tlaxcaltecas.

Un cambio climático fue en parte de la razón por la que esos pueblos habían sido objeto de los sanguinarios asaltos de sus enemigos, los aztecas.

Las llamadas guerras Floridas fueron proveídas por las graves sequías que asolaron la región, que los aztecas respondieron buscando nuevas víctimas entre las tribus vecinas para ofrecerlas en sacrificio a sus dioses en un intento desesperado por conseguir que lloviera.

Cortés se dirigió hacia la ciudad sagrada azteca de Cholula acompañado por tres mil guerreros indígenas. Doña Marina le avisó de que los habitantes de ciudad estaban preparando una emboscada, así que Cortés la saqueó, masacró a sus ciudadanos y la incendió. Las noticias volaron como el viento.

Deseosos de no correr la misma suerte, los indígenas que vivían en los alrededores se sumaron al ejército de Cortés o se apartaron de su camino.

Al cabo de tres meses, en noviembre de 1519, Cortés llegó a la gloriosa capital del Imperio azteca.

¿DONDE ESTÁN LOS RESTOS DE CORTES?

Hasta el día de hoy, están resguardados en el templo de Jesús Nazareno en la Ciudad de México; sin embargo, habrían de sufrir los traslados de un lugar a otro antes de llegar a este recinto. Después de su muerte, el 2 de diciembre de 1547 en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), los restos fueron llevados al monasterio de frailes Jerónimos de San Isidro del Campo en el pueblo de Santiponce, en la misma provincia.

Aquí, se depositaron en la tumba destinada a don Juan Alfonso de Guzmán, ¿sexto duque de Medina de Sidonia, aunque al morir éste, por ¡evidentes razones, los restos fueron movidos a la capilla del í monasterio en donde permanecieron hasta 1566.

Después se intentó seguir la cláusula primera de su testamento. en donde el mismo Cortés ordenaba ser enterrado en el convento de Coyoacan, que habría de construir su hijo.

Al no existir tal construcción, la urna fue llevada al convento de San Francisco de Texcoco, en el estado de México, y posteriormente depositada en la capilla mayor del templo de San Francisco, en la Ciudad de México, perteneciente al Marquesado del Valle.

Al morir en su palacio —hoy el Monte de Piedad— el cuarto Marqués del Valle, don Pedro Cortés, los restos del conquistador fueron exhumados una vez más y colocados durante nueve días al lado del cadáver del marqués. Después se depositaron nuevamente en el convento.

La iglesia fue derribada en 1716 y les restos enterrados en un nicho detrás del retablo mayor en donde permanecieron hasta 1794. El virrey conde de Revillagigedo ordenó un nuevo traslado, el sexto en la lista, al templo de Jesús Nazareno —obra pía de Cortés— ubicado junto al hospital del mismo nombre. Allí, fueron colocados en un monumento de mármol con un busto de bronce al frente.

Para 1823, la fobia española que se vivía en el país a raíz de la Independencia, provocó el temor de que la tumba fuera profanada. Una vez más, los restos eran movidos de lugar.

Esta vez se depositaron junto al presbiterio del mismo templo. El monumento fue removido y enviado a los Pignatelli —descendientes del español— a Palermo, Italia.

Posteriormente, por órdenes del historiador y político Lucas Alamán, los restos se movieron al lado del Evangelio, hecho que se registró en un expediente y se entregó a la embajada de España.

Con ayuda de este documento, Fernando Baeza, un intelectual español exiliado y el historiador cubano Manuel Moreno Frangais, en colaboración con Francisco de la Maza y Alberto María Carreño fueron a buscar los restos.

Encontraron bajo el yeso y la pintura una urna de madera cubierta con terciopelo bordado con hilos de oro que, finalmente, volvería al mismo nicho en que fuera guardada alguna vez.

El entonces presidente Manuel Ávila Camacho declaró como Monumento Histórico Nacional al templo de Jesús Nazareno que, hasta el día de hoy, resguarda la urna con los restos del que fuera el conquistador de México.