Biografía de Caroline Herschel

Biografia de William Herschel Astronomo que Observo Saturno

Biografia de William Herschel
Gran Astronomo Alemán – Observó Saturno

INTRODUCCIÓN: William Herschel nació en Hannover en 1738. Alentado por su padre, emprendió en su juventud la carrera de músico. Se trasladó a Inglaterra después de la guerra de los Siete Años y prosiguió allí su carrera musical, convirtiéndose en compositor y organista y viajando por todo el país.

En 1766 obtuvo el puesto de de organista en fa nueva capilla octogonal de Bath. de !a que al caí» de unos años paso a ser director de conciertos públicos. Pese a su vocación por la música. Herschel recibió de su padre una educación completa, que incluía también nociones fundamentales de astronomía y matemáticas.

William Herschel Herschel vivió en una época en que el interés por la astronomía era muy grande.

Todavía quedaba mucho por aprender  de nuestro inmenso universo posición y el comportamiento de sus les estrellas, planetas, etc.), y muchos astrónomos estaban atareados recogiendo información. aquella época existían varios diseños magníficos de telescopios, todos buenos en pero el problema consistía en llevarlos la práctica.

No era fácil construir buen telescopio con las herramientas y técnicas rudimentarias disponibles.

El nombre de William Herschel ha ocupado un lugar en la historia, como el del hombre que construir los mejores telescopios de época, y mediante su empleo trazar representaciones de grandes zonas del cielo catálogos estelares).

Para Herschel la astronomía era un pasatiempo.

El interés que le inspiraba fue creciendo en él, transformándose en una obsesión, y al final dominé su vida por completo. o se había educado para la ciencia, sino la música; contrataba artistas para dar ciertos, y componía música lírica y sinfónica.

En  1773, a la edad de 35 años, cuando, durante las vacaciones de verano sus discípulos se habían marchado a sus casas, Herschel hizo preparativos para observar el cielo. Compró un conjunto de lentes para construir un telescopio de refracción.

Pero es necesario que el telescopio de refracción sea muy largo para que amplíe adecuadamente las imágenes, por lo que Herschel pensó que con un telescopio de reflexión, más corto, lograría hacer eficazmente las exploraciones astronómicas.

Los espejos de vidrio se inventaron después, y los que existían entonces se fabricaban puliendo laboriosamente, a mano, la superficie de un metal duro. Por esta causa, los pocos espejos que se encontraban en el mercado eran demasiado caros para él, razón por la que compró algunos aparatos para fabricar espejos y empezó a hacer el que necesitaba.

Los resultados fueron tan alentadores que siguió haciendo telescopios cada vez más grandes y mejores, empleando espejos como objetivos. Para desesperación de su hermana, la casa comenzó a transformarse en un taller.

Instaló un torno en el dormitorio y convirtió la sala en taller de carpintería.

Cumplidos los treinta años, su pasión juvenil por la astronomía pasó a ser algo más que una afición. Herschel empezó a dedicar cada vez más tiempo a esta ciencia. Después de un período inicial en el que montaba telescopios con partes usadas, pues no podía permitirse comprar un telescopio grande, decidió construir uno. Muy pronto, su casa de Bath, que compartía con su hermano Alexander y su hermana Carolina, se transformó en un laboratorio habilitado para la construcción de las partes mecánicas, y sobre todo las ópticas, de telescopios reflectores.

Varias veces cambiaron los Herschel de domicilio, buscando más espacio para sus telescopios y superficies de terreno que les proporcionaran más comodidad para sus instrumentos.

Durante nueve años, Herschel mantuvo el esfuerzo necesario para ser músico de día y astrónomo de noche, y durante ese tiempo se dedicó a observar las estrellas, aprovechando todas las horas de buena visibilidad.

Cuando las condiciones atmosféricas no eran adecuadas, se ocupaba en fabricar espejos, sentado, hora tras hora, mientras frotaba un abrasivo sobre la superficie de los espejas metálicos.

Con el mejor de los telescopios que había construido, emprendió una tarea titánica, un mapa completo de la distribución de las estrellas en el cielo. Durante una de sus innumerables observaciones nocturnas, Herschel descubrió el séptimo planeta del sistema solar, Urano.

En 1782 el rey Jorge III lo nombró astrónomo real, después de comprobar que su telescopio era muy superior a los del Real Observatorio. Aquel nombramiento significó para Herschel el abandono definitivo de la música. Dedicó muchas horas a estudiar atentamente la inmensidad del firmamento, sometiendo las zonas seleccionadas a un examen intenso.

A menudo observó 400 estrellas en una sola noche. Un obrero movía su telescopio arriba y abajo, y Herschel dictaba los resultados de sus observaciones a su hermana Carolina. Como resultado de contar innumerables veces las estrellas, llegó a la conclusión de que el sistema sideral era plano como una piedra de afilar.

En su tiempo libre continuó construyendo telescopios e hizo un instrumento gigante, de 11 metros de longitud, con el que observó por vez primera el séptimo satélite de Saturno. Descubrió dos satélites de Urano y dos de Saturno. (imagen arriba)

Herschel se interesó también por las manchas solares, pero encontró dificultades en su examen debido a los efectos nocivos de la imagen sobre el ojo.

Para tales observaciones empleó diversos filtros, comprobando que un filtro verde oscuro, ahumado, era el más idóneo, y que los filtros rojos eran inservibles. Muchos de sus oculares coloreados se rajaron y estallaron por la acción del calor, pero, afortunadamente, sin causarle ningún daño.

Tratando de averiguar por qué el color verde era el más adecuado. descompuso la luz solar y colocó un termómetro en cada banda coloreada.

El extremo rojo era más caliente, pero comprobó que las temperaturas más altas se registraban en una zona invisible, situada a continuación de la banda roja. Más adelante demostró  que la radiación invisible caliente se podía reflejar y refractar de la misma forma que la luz visible; pero lo que nunca pudo sospechar es que ambas son, en esencia, una misma cosa.

Herschel murió en 1822, después de una existencia que de ningún modo puede ser calificada de tranquila.

El Dr. Guillermo Watson, miembro de la Sociedad Real, vio en 1870 a Herschel estudiando el firmamento y le interesaron tanto su telescopio y sus observaciones que logró que se leyera un trabajo suyo en una reunión de la aludida sociedad. Herschel descubrió en 1781 el planeta llamado ahora Urano, lo que le valió la reputación de ser el astrónomo más sobresaliente de su época. La Sociedad Real le otorgó una medalla de oro, fue elegido miembro de ella y todos sus trabajos fueron leídos en las reuniones. Además, fue nombrado astrónomo privado del rey Jorge III, y se le concedió una pensión que le permitió dedicarse totalmente a sus estudios.

Su contribución a la ampliación de los conocimientos astronómicos fue fecunda: recopiló varias listas de nuevas nebulosas y grupos, en total cerca de 2.500; observó que algunas estrellas giran en torno una de otra y delineó mapas de unas 150 nuevas estrellas dobles; catalogó, por primera- vez, las estrellas del hemisferio boreal con base en su brillo; estudió el sol en relación con su luz y calor; evolucionó la idea de que el sol y todo el sistema solar se mueven en el inmensurable espacio, y descubrió dos nuevos satélites de Saturno.

Su único hijo, Juan Herschel, nació en 1792 y fue también un astrónomo famoso. Durante una expedición al Sur de África dibujó un mapa de las estrellas del hemisferio austral. En sus escritos explicó muchos descubrimientos astronómicos interesantes en lenguaje llano accesible a la comprensión de los profanos. Recogió las numerosas memorias de su padre y, junto con las suyas y las de otros astrónomos, formó un volumen. Sobresalió igualmente como químico y aportó valiosa contribución al desarrollo de la fotografía.

Los observatorios modernos
La renovación del interés por los estudios científicos experimentada en el Renacimiento supuso un notable avance en el terreno de la astronomía. Dado que la luz se propaga en sentido rectilíneo, es posible, gracias a una abstracción geométrica, representar los rayos mediante líneas rectas. Basándose en el principio anterior, los astrónomos han construido a lo largo de la historia sus aparatos de observación. Con el tiempo, los instrumentos se perfeccionaron y se reunieron en observatorios. El primero de ellos se creó en el siglo XVI en Uranienborg, en la corte de Federico II de Dinamarca, y en él realizaron sus investigaciones dos de los más grandes astrónomos de todos los tiempos, Tycho Brahe y su discípulo, Kepler.

En la actualidad, la instalación de un observatorio precisa de una serie de requisitos previos que aseguren el óptimo funcionamiento de los telescopios, el elemento principal del observatorio, así como del resto del instrumental. La elección del emplazamiento viene marcada por la presencia de condiciones meteorológicas, de carácter geográfico o sísmico, como la pureza del cielo, la ausencia de luces artificiales, la lejanía de las zonas habitadas o su posición elevada. Hay también determinadas exigencias en cuanto a la temperatura: es preciso que exista escasa diferencia térmica entre la noche y el día y entre la temperatura exterior e interior.

En su mayor parte, los observatorios se encuentran en el hemisferio septentrional. Entre los más relevantes puede mencionarse el estadounidense de Monte Palomar, que cuenta con uno de los telescopios más grandes del mundo, el Hale, cuyo objetivo tiene un diámetro de 5 m. También en Estados Unidos se localizan los de Monte Wilsoñ y Kitt Peak. Por su parte, Rusia cuenta con el observatorio de Zelenciukskaia, provisto de un telescopio reflector —un espejo—, de 610 cm de apertura. En el hemisferio austral se sitúan los de Cerro Tololo, en Chile, y Side Sphng, en Australia.

Telescopios reflectores y refractores
Existen dos tipos principales de telescopios: el telescopio refractor y el reflector. El primero está provisto de un sistema de lentes refractoras que concentran los haces luminosos de las estrellas. El ocular, que hace las veces de lente de aumento, está formado por una red de hilos fijos y móviles que permite establecer magnitudes exactas para el desplazamiento de las estrellas. Cuanto mayores sean las dimensiones de la lente principal (apertura), mayor será el aumento obtenido. Para evitar una excesiva refracción de los rayos, producida por la desviación de la luz cuando atraviesa el cristal, se utiliza el telescopio reflector, que sustituye la lente por un espejo de forma parabólica. El espejo actúa reflejando y concentrando los haces de luz, cuya imagen se puede observar con un ocular. De manera general, resulta más apropiado para describir con precisión espacios amplios del cielo y astros de intensidad mínima.

SATELITE observador

Recreación de la sonda Lunar Prospector, que exploró y mandó a la Tierra imágenes de la superficie del satélite terrestre. Colisionó con la superficie lunar en julio de 1999 y con ello permitió al potente telescopio espacial Hubble estudiar la posibilidad de la existencia de agua en la Luna