Zarina de Rusia

Falsificador de Documentos Religiosos Libro del Mormon Hoffman Mark

  Falsificador de Documentos Religiosos
LIBRO MRMÓN DE HOFFMAN MARK

Mark Hofmann: El falsificador religioso

Corría la mañana del 15 de octubre 1985. El obispo mormón Steven F. Christensen tomó una extraña caja que alguien había depositado frente a su oficina.

Poco después estallaba la bomba que contenía en su interior, llevando inmediatamente a la muerte al religioso.

Esa misma mañana, horas más tarde, otro paquete explotaba en la ciudad de Olympus Cove, dejando sin vida a Kathleen Sheets, la esposa del obispo mormón J. Gary Sheets.

El paquete en realidad estaba dirigido a su marido, quien tiempo atrás había mantenido una sociedad con Christensen.

Al día siguiente se produjo otra explosión. Esta vez en el interior del auto de Mark Hoffman, quien sólo resultó lesionado, perdiendo algunos de sus dedos.

Los tres episodios fueron investigados inmediatamente por las autoridades policiales, quienes descubrieron que Christensen había sido un intermediario de la Iglesia Mormona durante la compra de la “Carta de la Salamandra Blanca” y otra serie de documentos, que tenía en su poder Mark Hofmann.

Por su parte, Sheets había sido quien aportó el dinero para la transacción.

A principios de 1981, Hofmann hizo dos documentos antiguos mormones más y de nuevo fue recompensado por la iglesia con artículos valorados en más de 20.000 dólares.

Al año siguiente ofreció una declaración, escrita a lapicero en papel rayado, que era un relato firmado por Martin Harris sobre una visión que había tenido Harris en la que le habían mostrado las planchas de oro de Moroni.

Con la investigación se supo que Hofmann había efectuado importantes robos de cientos de miles de dólares a los líderes de la Iglesia Mormona, a través de la venta de documentos falsificados.

Además fue acusado de dos cargos de homicidio en primer grado, por su participación en las muertes de Christensen y la mujer de Sheets.

La historia de Mark William Hofmann se inició el 7 de diciembre de 1954, cuando llegó a este mundo en la ciudad de Salt Lake City, en Utah.

Era el segundo de tres hijos del matrimonio compuesto por William y Lucille Hofmann, y pasó parte de su infancia en Salt Lake City y en California.

De pequeño era un verdadero ejemplo de buena educación. Incluso recibió el premio Eagle Scout, durante una misión que realizó para la Iglesia Mormona en Inglaterra. Mientras tanto, llevó a cabo sus estudios en la Universidad de Utah. En 1979 contrajo matrimonio con Doralee Olds, con quien tuvo cuatro hijos.

Aquel hombre que al parecer no tenía nada de extraordinario, saltó de repente a las noticias de todo el mundo, cuando a los treinta años se convirtió en uno de los criminales más notorios, complejos y exitosos de la historia.

Incluso, en la actualidad, Hofmann es considerado por los expertos forenses como el mejor falsificador que pudo ser atrapado por la justicia.

Utilizando un método químico especial para lograr el envejecimiento de la tinta, que luego aplicaba sobre el papel viejo, Hofmann comenzó a introducirse lentamente en el mundo del delito.

Para ello se especializó, entre otras cosas, en holografías mormonas.

Nadie estará seguro nunca de cuántos libros y documentos vendió Hofmann con apariencia de auténticos, pero que en realidad eran falsificaciones.

En 1997 el manuscrito de un poema de Emily Dickinson (1830-1886) desconocido hasta entonces se subastó en Sotheby’s y fue adquirido por la Biblioteca Jones de la ciudad de origen del poeta, Amherst (Massachussets). Resultó ser obra de Mark Hofmann.

A lo largo de su vida, Hofmann logró con éxito engañar a centenares de expertos de todos los rincones de Estados Unidos, vendiendo manuscritos falsos a la Oficina Federal de Investigación, la Biblioteca del Congreso, la Sociedad de Anticuarios de América, y su mejor cliente: la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

De esta forma, Hofmann comenzó a hacer negocios con el obispo mormón Christensen, quien actuaba como intermediario entre el criminal y las máximas autoridades de la Iglesia.

Ninguno de los líderes de la Iglesia podía negarse a las estupendas colecciones que podía venderles Hofmann, que en su mayoría consistían en supuestos documentos que atestiguaban la historia de su credo.

Uno de estos documentos fue la llamada “Carta de la Salamandra Blanca”, que Christensen decidió comprar y luego donar a Iglesia Mormona. Aquel documento aportó una visión revisionista de la historia, lo que inmediatamente atrajo la atención de los medios de comunicación.

Pero en determinado momento, la relación entre Christensen y Hofmann comenzó a quebrarse, precisamente por la compra de los documentos denominados McLellin, los cuales incluían un supuesto ejemplar de los caracteres del egipcio reformado. Ante la posibilidad de una traición, Hofmann decidió comenzar a comprar productos para la fabricación casera de bombas, las cuales enviaría finalmente el 15 de octubre de 1985.

Hofmann se declaró culpable de treinta delitos graves, incluidos dos asesinatos, siendo condenado a cadena perpetua en la penitenciaría del estado de Utah. Ante la imposibilidad de conseguir la libertad condicional, en dos oportunidades intentó suicidarse sin éxito, y aún continúa cumpliendo condena.

EL LIBRO DEL MORMÓN: Joseph Smith (1805-1844) era el tercer hijo de una familia de Nueva Inglaterra venida a menos que se asentó en Fayette (Nueva York). Al cabo de unos años Smith fundó la Iglesia Mormona, también conocida como Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Basaba las enseñanzas de su iglesia en la Biblia y en el Libro del Mormón, sobre el que declaraba que un ángel  se lo había entregado en septiembre  de 1823. El ángel, llamado Moróni, había mostrado a Smith varias planchas de oro grabadas con caracteres en forma de jeroglíficos, que se hallaban ocultas en una colina cercana a la granja de la familia.

Moroni había dicho, supuestamente, que las planchas llevaban enterradas allí 1.400 años. Finalmente, el 22 de septiembre de 1827, el ángel le dio a Smith la posesión temporal de las planchas y dos piedras mágicas llamadas Urim y Thummim con las que descifrarlas.

Smith publicó el Libro del Mormón el 26 de marzo de 1830. Contaba cómo un grupo de hebreos guiados por un profeta llamado Lehi había abandonado Israel camino de América sobre el año 600 a. C. Allí se habían dividido en dos grupos: los seguidores del hijo de Lehi, Nephi, y los seguidores del hermano de Nephi, Laman.

A causa de su debilidad, Dios maldijo a los lamanitas con pieles oscuras y durante siglos estuvieron en guerra con los nefitas. Finalmente los nefitas fueron vencidos en una batalla en el año 421, siendo el único superviviente Moroni, cuyo padre se llamaba Mormón y había grabado las planchas de oro.

Graciela Marker Para Planeta Sedna

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Mapa de Vinland Historia de su Origen Misterio y Legado

Mapa de Vinland Historia y Misterio

CASOS FAMOSOS DE ESTAFAS Y  FALSIFICACIONES

EL MAPA DE VINLAND: Todavía se cuestiona quienes fueron los primeros europeos que visitaron Norteamérica.

Dos sagas islandesas apuntan que navegantes vikingos llegaron a la costa que ellos llamaron Vinland sobre el año 1000.

Los eruditos discutieron sobre su localización exacta durante muchos años, y en 1965, Yale University Press publicó un libro que describía un mapa antiguo o pergamino, donado recientemente a la Biblioteca Beinecke de Yale.

Se planteó que el mapa lo había dibujado un monje de Basel (Suiza) en la década de 1430. pero en realidad era una copia de un mapa aún más antiguo. Una inscripción en latín en la esquina superior izquierda ofrecía una breve descripción del viaje de los vikingos.

El mapa, atado con un documento no relacionado, mostraba con un detalle bastante preciso el continente de Europa, norte de África, Asia y Lejano Oriente, además de Islandia y Groenlandia.

Al Oeste se encontraba una isla llamada Vinland, en su costa oriental había una gran ensenada, con un río que salía de un gran lago.

Casi de inmediato los eruditos proclamaron que el mapa era una copia reciente. Se admitió que la procedencia era oscura. Poco más se sabía aparte de que un comerciante de New Haven (Connecticut) se la había comprado a un librero italiano.

Si era auténtica, sin embargo, documentaba unos conocimientos de la costa oriental norteamericana al menos medio siglo antes del viaje de John Cabot de 1497 y un siglo antes de los viajes de Giovanni da Verrazzano de 1524 y Jacques Cartier entre 1534 y 1542.

En un esfuerzo por resolver la autenticidad del mapa, el Instituto Smithsoniano dio una conferencia sobre el asunto en 1966. pero cada uno de los expertos mantenía su propia opinión.

Por tanto Yale decidió que examinara el mapa Walter McCrone, a quien se había descrito como el «micro analista más importante del mundo».

Él descubrió que las líneas de tinta negra estaban superpuestas sobre líneas de tinta amarilla, lo que indicaba, según McCrone, que se hacía para dar efecto de más antigüedad.

El análisis de una diminuta muestra de esta tinta reveló restos de anatasa, una forma de dióxido de titanio, un pigmento blanco moderno producido por primera vez por la Titatium Corporation de América sobre 1920.

Yale aceptó este descubrimiento y sus expertos decidieron que el mapa era falso. Sin embargo la controversia no terminó aquí.

En 1986 físicos de la Universidad de California en Davis emplearon una técnica analítica llamada emisión de rayos X de partícula inducida (PIXE) y llegaron a la conclusión de que no había razón por la Si el mapa de Vinland es auténtico, documenta un conocimiento de la costa oriental norteamericana al menos medio siglo antes del viaje de John Cabot de 1497.

que la tinta no pudiera contener anatasa de un modo natural. También fue esta la opinión de un experto del Centro Smithsoniano de Investigación de Materiales.

Aparecieron informes de posteriores investigaciones en 2002.

En un artículo del boletín Radiocarbon se informaba de que la prueba del carbono lo databa de 1434 aproximadamente, determinando así la antigüedad del pergamino.

De un modo simultaneo, un artículo de investigadores británicos del boletín Analytical Chemistry (Química Analítica) repetía la afirmación de que las tintas empleadas eran modernas.

Por el momento, ahí se encuentra el asunto. Se está de acuerdo en que un falsificador listo habría utilizado un trozo de pergamino antiguo, por tanto el mismo argumento concierne a la composición de las tintas.

El multimillonario Paul Mellon pagó en 1957 un millón de dólares por el volumen que contenía el mapa, y recientemente está asegurado por un valor de 25 millones de dólares. ¿Se demostrará algún día su autenticidad o su estado de falsificación fuera de toda duda?


FALSIFICADORES DE DOCUMENTOS AMERICANOS
ROBERT SPRING (1813-1876) nació en Inglaterra. Cuando era joven abrió una librería en Filadelfia y pronto empezó a vender copias de cartas falsas de George Washington. Fue acusado de falsificación en 1869.

JOSEPH COSEY (1887-principios de la década de 1950) nació en Martin Conneely en Siracusa (Nueva York). Después de varias condenas por delitos que le llevaron a la encarcelación en la prisión San Quentin de California, le detuvieron por falsificar la firma de Franklin en 1929. Cosey también falsificó los autógrafos de John Adams, James Monroe, Patrick Henry, George Washington, Abraham Lincoln, Edgar Alian Poe, Mark Twain, Walt Whitman y muchos otros. Su falsificación más osada fue la de un borrador de la Declaración de Independencia escrita a mano por Thomas Jefferson. Cosey fue detenido en 1937 y pasó un año en prisión, pero continuó falsificando documentos hasta su muerte.

HENRY WOODHOUSE (1884-1970) nació en Mario Casalegno, Turín (Italia). Partió de Italia hacia Estados Unidos en 1905 y sobre 1910 fundó una revista de éxito, Flying. Hombre rico por la década de 1920, Woodhouse empezó a coleccionar documentos raros, después pasó a falsificarlos. Aunque los expertos pueden distinguir con bastante facilidad sus copias de la firma original de Lincoln, engañó a muchos coleccionistas inocentes. Woodhouse nunca fue condenado por sus actividades delictivas.

CHARLES WEISBERG (muerto en 1945) tuvo fama de ser uno de los falsificadores de Lincoln más habilidosos. Pero cumplió varias condenas de prisión y allí murió en Lewisburg (Pensilvania). JOHN LAFLIN (nacido en Nebraska, muerto en 1970) fue uno de los falsificadores de documentos más prolífico del siglo xx. Destaca la producción de una Narrativa personal con Santa Ana, supuestamente escrita por José Enrique de la Peña, un documento que desde hacía tiempo se creía que era un informe poco común de la Batalla del Álamo.

Muy recientemente se ha sugerido que otro documento del Álamo (1836), la carta «Isaac Millsaps» (que se encuentra en la Universidad de Houston) es también un trabajo de Laflin. Sus falsificaciones de Lincoln fueron muchas. Algunas, aunque resulte sorprendente, estaban escritas en alemán, un idioma con el que Lincoln no estaba familiarizado. No se sabe si Laflin cumplió alguna condena en prisión.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Famosos Falsificadores de la Historia Falsificacion de Correspondencias

CASOS FAMOSOS DE ESTAFAS EN LA HISTORIA: LADRONES Y FALSIFICADORES

FALSIFICAR POR FRANCIA
Un contemporáneo cercano de Simonides demostró ser aún más audaz. Un francés llamado Denis Vrain-Lucas (1818-1888) era hijo de un campesino de Cháteaudun.

Lucas se fue a París después de haber trabajado durante algún tiempo en la oficina de un abogado. Un comerciante de manuscritos raros le contrató y Lucas pronto aprendió a ser un copista de primera clase. Cuando murió el comerciante, Lucas adquirió parte de sus existencias y descubrió que podía vender copias falsas tan fácilmente como las originales.

En esta época se acababa de designar a un nuevo bibliotecario para la Academia Francesa: Michel Chasles (1793-1880). Científico distinguido, deseaba reunir la colección de la biblioteca.

El destino haría que un colega le pusiera en contacto con Lucas en 1861. Lucas, viendo una oportunidad, le contó la historia de que él había encontrado unos papeles que pertenecían a un antiguo descendiente de un conde del siglo xvm, que se había visto obligado a venderlos.

En 1867 Chasles informó que tenía cartas escritas por el matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) dirigidas a un científico amigo, Robert Boyle (1627-1691). miembro destacado de la Royal Society de Londres.

Al parecer demostraban que Pascal había descubierto las leyes de la gravedad unos 30 años antes de la publicación de Isaac Newton en 1687.

Algunos miembros de la Academia quedaron encantados ante la idea de que un francés se hubiera adelantado una generación en el descubrimiento y hubiera vencido al genio inglés.

Sin embargo, otros científicos con más experiencia señalaron que no había nada en los escritos que se conocían de Pascal que sugirieran que él comprendiera las matemáticas complejas.

En Inglaterra, por supuesto, la afirmación se negó con fuerza. Finalmente, después de descubrir numerosas anomalías en el texto de las cartas. Chasles confesó que él siempre había sospechado que eran falsificaciones.

Lucas fue ajuicio en febrero de 1870. en París, acusado de vender 27.320 documentos históricos falsos. Resultó ser que, entusiasmado por su éxito, Lucas había producido una gran cantidad de escritos que eran, evidentemente, falsos. Entre ellos había cartas de Alejandro Magno (356-323 a. C.) al filósofo Aristóteles.

Otras de Cleopatra a Julio César, y también otras de Lázaro, Carlomagno y Galileo. Había incluso cartas de María Magdalena: «Hallarás la carta de la que te hablé, la que me envió Jesucristo unos días antes de Su Pasión». Fascinante, a excepción de que todas estaban escritas en francés, y en papel, que no se utilizó en Europa hasta el siglo XIV.

Lucas fue condenado a dos años de prisión. Chasles admitió que había pagado al falsificador unos 170.000 francos por los documentos, pero mantuvo que Lucas le había dicho que los originales más antiguos se habían recogido en la abadía de Tours durante el siglo VIII y posteriormente se había traducido al francés el escritor Francois Rabelais (1494-1553). Chasles no fue acusado de engaño deliberado , y murió , respetado todavía, diez años mas.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Los Falsos Diarios de Hitler Historia Falsificador Kujau

Los Falsos Diarios de Hitler Historia Falsificador Kujau
Historia del Fraude

Konrad Kujau: El imitador de Hitler

En la historia del fraude y el engaño, el nombre de Konrad Kujau es sinónimo de la época nazi, por lo que habitualmente se lo conoce como el falsificador alemán, ya que fue el encargado de llevar a cabo una de las estafas más sensacionales de la historia del siglo pasado, cuando falsificó los supuestos diarios de Adolf Hitler.

Kujau se aseguró su lugar en la historia del siglo XX cuando en el año 1983 la revista alemana Stern anunció la publicación de una serie de fragmentos correspondientes a los 62 volúmenes de los diarios de Hitler.

Dicho documento supuestamente abarcaba toda la historia del Tercer Reich, desde el año 1933 cuando el Partido Nacional Socialista asumió el poder en Alemania, hasta su final en 1945.

El descubrimiento lo habría efectuado un periodista de la revista Stern, llamado Gerd Heidemann, gracias al cual la publicación tuvo la oportunidad de brindar a sus lectores una exclusiva mundial: la divulgación de los fragmentos del diario de Hitler. No obstante, sólo transcurrieron dos semanas para que la verdad saliera a la luz y comenzara a generarse el escándalo.

Gracias a distintas pruebas científicas se llegó a la conclusión que las copias originales de los supuestos diarios de Hitler eran una falsificación, lo que puso inmediatamente en el ojo de la tormenta a los responsables de la revista Stern.

En medio de una larga investigación, apareció el nombre del sujeto que había llevado a cabo el fraude: el falsificador Konrad Kujau.

Nacido el 27 de junio 1938 en la ciudad sajona de Loebau, a 40 millas de Dresden, en lo que posteriormente se convirtió en la Alemania del Este, Konrad era hijo de un humilde zapatero, ferviente partidario nazi.

Pero lo cierto es que debido a los problemas económicos de su familia, el pequeño Konrad vivió su infancia en diversos hogares para niños, lo que poco a poco lo condujo por el camino de la delincuencia.

Con el correr de los años descubrió algunos talentos que poseía, entre los cuales comprobó que se destacaba en la plástica, por lo que decidió comenzar a pintar. Pero lo cierto es que nada de lo que hizo fue original, ya que no tenía un estilo propio, pero se transformó en uno de los falsificadores de pinturas más famosos de la historia.

Otro de los grandes talentos de Konrad residía en la gran facilidad que poseía para imitar las firmas y la escritura manuscrita de casi cualquier persona, lo que le permitió comenzar a trabajar en el mundo de crimen elaborando documentos falsos.
Durante la década del setenta tuvo la brillante idea de combinar sus dos talentos en una sola y gran estafa: los diarios de Adolf Hitler.

Cabe destacar que Hitler había sido un pintor aficionado, y según se estima durante su vida llegó a producir más de tres mil dibujos y pinturas. Motivado por ello, Kujau comenzó copiando el estilo de Hitler en lo que respecta al arte plástico, para luego iniciar su fraude de manuscritos y documentos.

De esta forma, Kujau logró comenzar a forjar una pequeña fortuna basada en el engaño. Nada de aquello le hacía temer, ya que en realidad él sabía que en las falsificaciones que realizaba influía también un importante factor psicológico, porque sabía que sus clientes no hablarían con nadie de los artículos nazi que le habrían comprado, debido a que se sentían culpables por sus compras.

Tengamos en cuenta que las colecciones de objetos nazis eran mantenidas en secreto, por lo que nadie las expondría a la evaluación de expertos.

Luego de falsificar pinturas y notas, Kujau decidió que era el momento de realizar la copia de los diarios de Hitler, trabajo que inició en 1978 con la ayuda de un funcionario del partido nazi. Inmediatamente difundida la noticia de la existencia de fragmentos pertenecientes al supuesto diario de Hitler, la revista Stern, a través de Heidemann, se puso en contacto con Kujau para adquirir los manuscritos, los cuales fueron comprados por la editorial por un valor de 2.5 millones de libras.

Rupert Murdoch, propietario de Times Newspapers, decidió empezar a publicar  los diarios
el 24 de abril en The Sunday Times

Cuando el fraude se dio a conocer públicamente, los responsables de la revista Stern se disculparon con la sociedad, mientras que Heidemann y Kujau fueron a juicio y posteriormente encarcelados.

Tres años más tarde, Kujau fue liberado, y decidió entonces abrir una galería de falsificaciones en Stuttgart, aunque tiempo después volvió a sentirse atraído por la delincuencia, y fue arrestado por crear falsas licencias de conducir. Para esa época, el estafador era reconocido como una verdadera celebridad mediática, y todos querían escribir su biografía o llevar su vida al cine.

Kujau fue acusado de haber recibido un millón y medio de marcos por falsificación y fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión. Heidemann fue acusado de robar 1,7 millones de marcos, aunque la acusación afirmaba que la cantidad podía haber ascendido a 4,6 millones, y fue condenado a cuatro años y ocho meses. Más de 5 millones de marcos siguen sin figurar. Grüner & Jahr estimó que la pérdida total fue de 19 millones de marcos.

Lo cierto es que probablemente su historia esté escrita en su prontuario policial, aunque también es cierto que no existen certezas al respecto, ya que se dice que Kujau tenía la capacidad de mentir permanentemente y confundir a los interrogadores policiales con historias colmadas de detalle, que luego resultaban falsas.

Su obituario asegura que el 12 de septiembre 2000 Kujau murió en Stuttgart, y si bien la noticia ha sido difundida oficialmente, lo cierto es que no sería extraño que aún continuara viviendo en algún lugar remoto, utilizando una identidad falsa, sobre todo si tenemos en cuenta que a lo largo de su vida como delincuente utilizó más de 8 alias, y se desenvolvió en al menos 10 ocupaciones diferentes.

Rupert Murdoch tuvo la última palabra sobre el asunto. La tirada de The Sunday Times había aumentado en 60.000 ejemplares. «Después de todo, estamos en el negocio del entretenimiento», dijo. «La tirada aumentó y se mantuvo arriba. No perdimos dinero.»

Graciela Marker Para Planeta Sedna

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Falsificador de Obras de Artes Elmy de Hory Falsificador de Pinturas

FALSIFICADORES DE OBRAS DE ARTE: ELMY DE HORY

ELMYR DE HORY: El arte de falsificar

Al analizar la historia de las falsificaciones en el mundo del arte, seguramente nos taparemos con el nombre de un estafador que logró alcanzar la máxima calidad en sus fraudes, y que gracias a su talento y habilidad llegó a engañar incluso a los expertos más famosos del mundo. Hablamos de Elmyr de Hory, un verdadero artista de la falsificación.

En la actualidad se lo conoce como uno de los más grandes estafadores del mundo del arte de toda la historia, y aunque no ha podido ser documentada con exactitud la cifra de dinero que logró recaudar a través de sus ventas, la mayoría de los expertos aseguran que en toda su carrera Hory vendió falsificaciones por más de 100 millones de dólares.

El británico Sir Malcolm Campbell le visitó en su pequeña habitación alquilada y observando un dibujo al trazo que De Hory había hecho de la cabeza de una chica, le preguntó. «¿No es de Picasso?». Él se limitó a suspirar trágicamente y aceptó venderlo de mala gana. Apenas había salido por la puerta lady Campbell cuando él ya había hecho siete dibujos similares.

El hecho anecdótico es que probablemente muchas de sus obras falsas aún se encuentren en exhibición como obras verdaderas. Aquella apasionante historia quedó retratada para siempre en la cinta del film “F for Fake” de 1975, donde el inigualable Orson Welles se puso en la piel de Hory.

Al repasar brevemente su intensa vida, podemos comprobar que la carrera de Elmyr de Hory comenzó una tarde de 1946, cuando vendió su primer supuesto “Picasso” por una suma de 100 dólares, dinero que le sirvió para establecerse en París por un tiempo. Allí perfeccionó su arte hasta límites inimaginables, convirtiéndose en un verdadero artista del fraude.

La próxima víctima de Hory fue uno de los dueños de una importante galería de arte de París, quien le compró tres “Picasso” por un valor de 400 dólares, dinero que Hory invirtió para viajar hasta Estocolmo, donde llevó a cabo su siguiente fraude.

Allí presentó ante las autoridades y un experto del Museo Nacional de Estocolmo una serie de cuadros de “Picasso”, cuya autenticidad fue aprobada por el especialista, produciéndose así el intercambio por un valor de 6 mil dólares. Ese había sido su primer gran negocio internacional.

A partir de allí su timo se desplegó por los Estados Unidos y el resto del mundo, lo que hizo que la cuenta bancaria de Hory creciera de una manera formidable.

Con su gran encanto y sus suaves modales, Hory logró introducirse en los círculos de arte más prestigiosos, lo que le permitió vender sus falsificaciones a las galerías más famosas. Sus herramientas de trabajo consistían en la utilización de papel viejo, un poco de tinta china y una pluma, los que utilizaba para copiar los originales Picasso.

Después del éxito de sus primeras estafas, sintió que había llegado el momento de expandir su catálogo, por lo que comenzó a falsificar a Matisse, Modigliani y Rendir. Se sabe que uno de los principales proveedores de Hory era el dueño de la galería Earl Stendahl de Los Angeles, quien hizo una fortuna trabajando junto al falsificador.

No obstante, en una oportunidad su engaño fue descubierto por uno de los dueños de una galería de Beverly Hills, llamado Perls Klaus, quien le dio 24 horas para salir de la ciudad. Así fue que durante los años posteriores Hory se mantuvo viajando de un lugar a otro, a lo largo y ancho de los Estados Unidos, sin tener mayores problemas y continuando con la venta de falsificaciones, que le reportaban significativos ingresos.

Una vez instalado definitivamente en un departamento de Nueva York, al que asistían con frecuencia personalidades conocidas y millonarios para adquirir las supuestas obras originales que vendía Hory, conoció allí a un joven llamado Fernand Legros, quien se convertiría en distribuidor del falsificador durante los próximos 20 años, dando lugar así a una alianza que terminó siendo fatal para ambos.

Para finales de la década del cincuenta, el FBI comenzó a realizar una operación para detener a Hory, por lo que debió fugarse a Europa. Recluido en una lujosa casa en Ibiza, Hory continuó con su trabajo de falsificador desde las sombras, mientras sus dos distribuidores, Legros y los canadienses Lessard, viajaban por el mundo vendiendo su “arte”.

Legros le propuso una sociedad. Vendería las falsificaciones de De Hory, quedándose él con un 40 por ciento y dándole a Elmyr un 60 por ciento. Pero De Hory pronto descubrió que mientras él se veía obligado a permanecer en un hotel de segunda categoría creando sus falsificaciones & un ritmo constante, Legros y un holgazán franco canadiense llamado Real Lessard estaban viviendo en el mejor hotel de la ciudad. Después de seis meses y luchas amargas regulares, De Hory decidió irse a Europa. Se asentó en Roma y empezó a pintar de nuevo.

Aunque el negocio iba bien, el destino quiso que la obra de Hory se topara nuevamente con Perls Klaus en 1973, cuando nuevamente se convirtió en víctima al adquirir una falsa obra creada por Hory.

Aquello dio lugar a una profunda investigación que logró dar con el paradero del falsificador, por lo que en diciembre de 1977 las autoridades locales de Ibiza decidieron entregarlo a la justicia de Francia.

Cuando Hory supo lo que sucedería, tomó la decisión de quitarse la vida horas antes de su detención. Mientras tanto Fernand Legros fue enviado a prisión donde cumplió una condena de dos años, y finalmente murió en 1983 en la indigencia.

Graciela Marker Para Planeta Sedna

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Grandes Falsificadores de Obras de Arte Historia de Falsificadores

FAMOSOS CASOS DE ESTAFAS EN LA HISTORIA: LADRONES Y FALSIFICADORES

ERIC HEBBORN, MAESTRO FALSIFICADOR: Uno de los falsificadores de arte de más éxito en el siglo XX fue un inglés llamado Eric Hebborn (1934-1996).

Nació en el seno de una familia pobre y violenta en Londres, y tuvo una niñez desgraciada.

Después de prender fuego a su escuela en un acto de protesta frustrada, fue enviado a un reformatorio. Allí los profesores de Hebborn reconocieron su talento de pintor y le animaron.

Finalmente le aceptaron en las Escuelas de la Real Academia, donde le otorgaron una medalla de plata y una beca de Roma para estudiar en Italia.

Cuando aún era estudiante, Hebborn trabajaba para un restaurador de cuadros llamado George Aczel. No sólo aprendió a limpiar y retocar sino también a producir grietas en zonas pintadas nuevas para imitar el efecto que produce el paso del tiempo.

También descubrió el modo de «mejorar» las pinturas añadiendo detalles pequeños. Añadir un globo a un paisaje que no inspira
nada lo convierte en algo raro y valioso de aviación pionera. Si se pone un gato en el primer plano de una pintura, según Hebborn, inmediatamente se hace mucho más deseable.

Sin duda Hebborn era un maestro artesano. Su libro Manual del Falsificador de Arte (1997) proporciona amplia información sobre el modo de encontrar papel antiguo para falsificar dibujos y el modo de hacer la tinta y las herramientas para que las falsificaciones parezcan auténticas.

Describe los pigmentos que empleaban varios maestros antiguos en sus paletas y cómo imitarlos. Detalla la clase de panel de madera o lienzo que deberían usar.

Miembro activo de la comunidad de amigos, Hebborn conoció a Sir Anthony Blunt, entonces director del Instituto Courtauld de Londres. Posteriormente se descubrió que Blunt era un espía y le despojaron de su título. Se sabe que autentificó al menos dos de las falsificaciones de Hebborn. Continúan las dudas sobre si lo hizo inocentemente o fue al contrario. No obstante otros expertos fueron engañados sin duda.

Hebborn se trasladó a Roma donde, como muchos otros falsificadores, descubrió que sus pinturas no eran bien recibidas por los críticos. Durante los años siguientes produjo más de 1.000 dibujos que él atribuyó a una gran variedad de maestros antiguos. También falsificó esculturas de bronce y pinturas que se habían aceptado como obras de Corot. Boldini, Augustos John y David Hockney.

Vendía sus falsificaciones a través de una pequeña galería que había abierto, y desde allí entraban a las colecciones del Museo Británico, la Biblioteca Pierpoint Morgan, la Galería Nacional de Washington e innumerables colecciones privadas. Hebborn aumentó su riqueza y vivió bien en la comunidad de amigos de Roma.

En 1978 sucedió un contratiempo temporal en la carrera de Hebborn, cuando el respetable comerciante de Londres Colnaghi se dio cuenta de que varios dibujos que se habían vendido a la Biblioteca Pierpont Morgan y la Galería Nacional británica habían sido copiados por Hebborn. Al ser descubierto. Hebborn anunció sin embargo que inundaría el mercado con 500 dibujos más.

Para confundir a los expertos aún más, él declaraba audazmente en su autobiografía Drawn to Trouble de 1991 que era el creador de varias obras que todavía se creía que eran auténticas. «No hay nada como una imitación», escribió Hebborn. «Sólo expertos en imitaciones y sus etiquetas de imitación».

Fue hallado en una calle de Roma el 8 de enero de 1996 con el cráneo machacado con un instrumento sin punta, y murió tres días después. La muerte de Hebborn era la repetición de la de Pier Pasolini, el cineasta italiano que fue asesinado a las afueras de Roma por un prostituto en 1975.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Bernhard Berenson (1865-1959) nació en Lituania, pero creció en Boston. Se convirtió en un reconocido experto en pinturas del Renacimiento italiano, muchas de las cuales había comprado para él mismo.

Con una reputación envidiable de «destructor de imitaciones», llegó a ser consejero del comerciante inglés Joseph Duveen (1869-1939). Duveen alcanzó la nobleza posteriormente por haber ayudado en la construcción de galerías adicionales de la Galería Tate de Londres y del Museo Británico.

El lema de Duveen era: «Europa tiene el arte, América el dinero». Empleando la autentificación de Berenson fue capaz de vender cientos de obras de arte a Andrew Mellon, a J. P. Morgan, a los Rockefeller, al Museo de Arte Metropolitano de Nueva York y a muchas otras colecciones americanas de prestigio.

En el año 1986 el escritor Colin Simpson publicó su libro Artful Partners (Socios astutos). A Simpson se le permitió el acceso a archivos que habían estado cerrados anteriormente, y fue capaz de demostrar que existía un acuerdo secreto entre Berenson y Duveen.

berenson y duveen

Bernrhard Berenson y Joseph Duveen

El funcionamiento era muy simple. Después de vender una pintura aprobada por Berenson, éste recibiría una considerable comisión. Esto le convirtió en un hombre rico.

Berenson conocía a todos los falsificadores e imitadores de Italia, donde vivió la mayor parte de su vida. Simpson mantuvo que él autentificó varias esculturas como si fueran de Lorenzo Ghiberti (1378-1455) o de Antonio Rossellino (1427-1479), ambos artistas del Renacimiento muy bien considerados, cuando en realidad él sabía perfectamente que habían sido creadas por Giovanni Bastianini.

Simpson cita otros muchos ejemplos de obras que se «mejoraban» para incrementar su valor. Por ejemplo, una pintura de una mujer de luto de la Edad Media, atribuida a Sebastiano Mainardi (muerto en 1513) fue «restaurada» para dejar al descubierto un chica joven con un vestido elegante.

Y un supuesto retrato de Giorgioni había llegado a Berenson de manos de su amigo el restaurador Luigi Grassi. Ahora se han empezado a cuestionar en el mundo del arte cada una de las obras que Berenson autentificaba y Duveen vendía posteriormente.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Historia de la Falsificacion de Dinero Charles Black Falsificador

CHARLES BLACK: FALSIFICADOR DE DINERO

Charles Black: La fábrica de hacer billetes

Esta es la historia de uno de los más grandes maestros de la falsificación.

Su nombre era Charles Black y en su máximo momento de gloria se regía por una serie de principios que definían el modo en que una falsificación debía ser llevada a cabo: “Una falsificación exitosa requiere no sólo habilidad, paciencia y una gran cantidad de capital para comprar la compleja maquinaria necesaria, sino también realizar un intenso y profundo trabajo de seguridad”.

Conocido por ser uno de los mejores falsificadores ingleses de la década del setenta, Charles Black diseñó y desarrolló un método sofisticado que le permitió lograr excelentes falsificaciones en fotolitografía, utilizando una máquina de litografía offset, un equipo para realizar copias a mano, un conjunto de cajas de numeración y una fuente de tinta magnética.

Su trabajo de falsificación de billetes fue tan bueno, que incluso en la actualidad se exhibe parte de su trabajo en el Museo de Scotland Yard.

Nacido en Inglaterra en 1928, la historia criminal de este gran estafador comienza en su casa de Kent. En principio, Black se dedicó a la creación de un novedoso sistema de calentamiento termostático destinado a acuarios, que fue un verdadero éxito.

Fueron precisamente sus profundos conocimientos en ingeniería que lo conducirían a ingresar en el mundo criminal, realizando compra-ventas de automóviles robados, motivo por el cual debió cumplir una condena en prisión.

Durante su estadía en la cárcel Black hizo algunas amistades, principalmente con hombres que habían sido condenados por estafas y falsificación. Así fue como conoció este gran arte que lo atraparía por completo y se convertiría en su próxima ocupación.

Una vez liberado, Black decidió dedicarse por completo a la falsificación. Para ello, el primer paso fue cultivarse en el oficio de la impresión, para lo cual utilizó sus encantos sociales para acercarse y trabar amistad con empresarios del sector, durante una feria internacional de impresores que se realizó en Londres.

Con todo ese caudal de información, Black elaboró una lista de compras con todo lo que debía conseguir para comenzar sus primeras falsificaciones, y al mismo tiempo inició una sociedad con el propietario de un casino que le proporcionó el dinero para la adquisición de los materiales.

Fue precisamente en el jardín de su casa que construyó un pequeño galpón en el que instaló la maquinaria. Mientras tanto, para no generar sospechas, Black le dijo a su mujer que comenzaría a producir revistas pornográficas. A partir de allí comenzó su arduo trabajo para lograr falsificaciones realmente excelentes, ya que una de las características más sobresalientes de su personalidad era ser un total perfeccionista en todo lo que emprendía.

Con el fin de lograr establecer un negocio que pudiera expandirse rápidamente, Black se asoció con Stanley Ee Baigue, con quien comenzaron a elaborar cheques de viajero, los cuales eran posteriormente distribuidos por el dueño del casino asociado con Black. Aquellos cheques perfectamente falsificados sólo eran descubiertos cuando regresaban a los bancos que se suponían los habían emitido.

La falsificación de cheques lo condujo a Black a la fabricación clandestina de billetes, en principio de 20 y 50 dólares, una labor que requirió de un ingenio único. Para lograr la falsificación perfecta en la que se incluyeran los finos filamentos rojos y azules que poseían los dólares, Black realizó una cuidadosa fotografía de un conjunto de trozos diseminados de cables eléctricos antiguos, fragmentos que habían sido depositados sobre una lámina de papel impreso en verde claro.

Luego llevaba a cabo una reducción de las imágenes capturadas con su cámara, y bañaba el papel en glicerina, secándolos posteriormente con un calentador. De esa manera pudo llegar a lograr una falsificación casi exacta del papel para imprimir billetes estadounidenses.

Aquella falsificación casi le cuesta su libertad, cuando Black se vio implicado en la detención de uno de sus cómplices. Lo cierto es que durante la investigación, la policía allanó su casa, pero obviaron registrar el galpón del jardín.
Para ese momento el Banco de Inglaterra anunció la emisión de una serie nueva de billetes de 5 libras esterlinas, que según las autoridades bancarias eran imposibles de falsificar. Sin embargo, Black no se detuvo ante este desafío, y decidió llevar a cabo la falsificación de dichos billetes. Así fue que utilizando métodos de sobreimpresión y transparencias, Black logró falsificar las nuevas libras esterlinas casi a la perfección.
Finalmente en 1972 Black fue condenado a cinco años de prisión por la falsificación de dólares estadounidenses. Mientras tanto la policía volvió a registrar su casa, y en esta oportunidad decomisaron todos los equipos de impresión con los que trabajaba el estafador.
Una vez puesto en libertad condicional en 1973, Black intentó llevar una vida honrada, apartado del delito, para lo que se dedicó a la fabricación de instrumentos musicales. No obstante, el crimen volvió a tentarlo, luego de visitar una nueva exposición de impresores en Londres en 1975. Allí nació su sociedad con Brian Katin.
Nuevamente en el ruedo, Black debió incorporar una nueva técnica a su método de falsificación, ya que se vio forzado a imprimir en sus billetes un sector con relieves, que logró copiar utilizando un dibujo de puntos grabado previamente en una plancha de latón, que luego era repujada en los billetes falsificados.

Pero su labor se vio complicada con la implementación de la técnica ultravioleta en los billetes, y ya en 1976 casi todos los bancos del mundo disponían de escáneres ultravioletas para examinar los billetes que pasaban por ventanilla. Para fortuna de Black, pudo adquirir de forma ilegal una importante reserva de papel legítimo, que utilizó para imprimir los nuevos billetes.

Cuando en 1977 Black y su nuevo socio estaban a punto de realizar un negocio con un cliente de Beirut, intercambio que les permitiría ser ricos, el intermediario fue detenido y se conoció la verdad. La policía nuevamente allanó la casa de Black, y en esta oportunidad también la se Katin, descubriendo la fábrica clandestina de los malhechores.

Luego del juicio que tuvo lugar en 1979, Black fue condenado a prisión por 21 años, mientras que su socio debió pasar tres años en la cárcel.

Finalmente, cuando en 1982 le fue otorgada la libertad condicional, decidió redimirse y tomar el camino legal.

Con su nueva esposa tailandesa fundó una agencia para hombres británicos solitarios que desean tener una novia tailandesa. Su reflexión al respecto fue: “Podrías haber sido el mejor lanzador de cuchillos del circo, pero duermes mejor por las noches si eres uno de los payasos”.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Lysenko Biologo que Negó la Genetica La Ciencia Marxista de Stalin

CASO LYSENKO: BIÓLOGO RUSO NEGÓ LA GENÉTICA

 

Durante el gobierno de Stalin, la ideología marxista, propuso que la humanidad es moldeable más allá de lo que la naturaleza imponga y la herencia genética no sería un factor limitante en ese caso.

Tomando esta idea, el biólogo Trofim D. Lysenko y los políticos que apoyaban sus teorías causaron mucho daño al pueblo ruso.

Trofim Denisovich Lysenko, (nacido en 1898, Karlovka, Ucrania, Imperio ruso-murió 20 de noviembre 1976, Kiev, RSS de Ucrania), fue un biólogo soviético y agrónomo. Conocido como el «dictador» de la biología comunista durante el régimen de Stalin.

Rechazó la genética ortodoxa a favor de «Michurinism» (llamado así por el ruso horticultor IV Michurin), que fue iniciado por un criador de plantas sin educación formal. Después de la muerte Michurin en 1935, Lysenko lideró el movimiento y lo transformó en un asalto a la genética ortodoxa.

Dedicado siempre a la agronomía, y convencido de que podía acabar con los problemas de la numerosa población rusa, Lysenko consiguió el apoyo del aparato político. Como es lógico de esperar trajo su idea fue un fracaso total y el hambre azotó a todo el país.

Su «biología-marxista»  para mejorar la producción agrícola, negaba toda evidencia de la ciencia y aunque cueste creerlo fue aplicada durante 35 años. No aceptaba las condiciones genéticas del organismo, y afirmaba que solo el ambiente modificaba sus características.

El poder que alcanzó Lysenko fue tal, que logró eliminar a sus competidores. Cualquier científico, por muy respetado, objetivo y honrado que fuera, era apartado de su trabajo si contradecía al “genio” de la agricultura.

La acusación en esos casos siempre fue la misma: traición a los planes soviéticos. Y si entrabas en la lista negra, lo mejor era intentar escapar, porque el futuro no existía para quien llegaba al conflicto con Lisenko y sus protectores. Muchos perdieron la vida en aquella batalla donde la estupidez se imponía a base de libros y teorías manipuladas al gusto de los ideólogos soviéticos.

El lamarckismo se ajustaba a la filosofía marxista, especialmente la creencia de que si se mejoraba el entorno social mejoraría la raza humana.

Siendo jefe del departamento de biología, Trofim Denisovich Lysenko (1898-1976) siguió los pasos de Kammerer con la aprobación del dictador ruso Joseph Stalin. Los agrónomos ya habían experimentado la «vernalización», que consistía en mantener húmedas y frías las semillas del trigo de invierno para que pudieran ser plantadas en la primavera mejor que en otoño, y así proporcionar un mayor rendimiento. Lysenko aplicó este método a otras cosechas y pronto ascendió a jefe del instituto de Genética de Moscú.

Irónicamente, negaba la existencia de genes. Hablaba de la «unidad del organismo con su entorno» y posteriormente declaraba que las plantas de trigo que crecían en las condiciones apropiadas producirían semillas de centeno. Aquéllos que se oponían a sus teorías pronto se vieron en prisión. Durante más de 30 años Lysenko fue un dictador en su propio campo.

Después de la muerte de Stalin en 1953, Nikita Khrushchev fue el nuevo líder ruso y continuó apoyando oficialmente a Lysenko. Khrushchev fue destituido en 1964, y en 1965 un equipo de investigación oficial investigó las declaraciones más recientes de Lysenko.

En una granja experimental se habían estado cruzando vacas domésticas grandes con toros de Jersey, y Lysenko mantenía que el resultado había sido un extraordinario aumento de grasa en la leche de su descendencia.

Los investigadores descubrieron que los resultados se habían falsificado deliberadamente. Las vacas se habían seleccionado de un modo especial y se les había proporcionado una dieta rica. Pero aunque su leche tenía realmente un elevado contenido de grasa, producían menos cantidad que las vacas normales.

Los genetistas ortodoxos recibieron encantados la publicación del informe por todo el mundo y finalmente Lysenko quedó desprestigiado.

Cuando se conseguía algún resultado que parecía prometedor —por ejemplo, una nueva variedad de trigo— el resultado solía ser decepcionante cuando se pasaba al estadio de moler y convertir el trigo en pan. Su gusto era un fracaso. Los expertos de laboratorios que proponían alguna opinión eran ignorados: puesto que la idea no partía del mismo Lysenko, la gloria no le hubiese correspondido de pleno si hubiera tenido éxito.

Cuando Kruschev pasó a ser el jefe de la URSS, Lysenko continuó como favorito. Era una especie de hombre de la «tierra» para Kruschev . Pero luego, en 1961, la ciencia descifró por fin el código genético. Descubrió el mecanismo de la síntesis proteínica y de la misma reproducción de las macromoléculas hereditarias. El anagrama DNA se hizo familiar para todos.

La prensa del mundo difundía, en 1962, los nuevos descubrimientos. Pero en Rusia era casi imposible publicar nada sobre el ellos. Finalmente, el pequeño grupo de científicos legítimos que quedaba consiguió abrirse camino. Empezaron a introducir artículos sobre genética en revistas dedicadas a la química, a la física o a las matemáticas. El retraso nacional en biología se hizo cada vez más patente. Se presionó a las autoridades. Los científicos preguntaron: «¿Podemos permitir que las naciones capitalistas nos aventajen?».

El método dio resultado. Una comisión estudió, en 1962, el estado de la investigación biológica en el país: esto era una amenaza mayor para el imperio de Lysenko. Se descubrió que sus vacas no eran el resultado de técnicas ingeniosas de cruzamiento, sino de una selección bajo mano. Se comprobó que un bosquecillo de árboles experimentales estaba situado en un trozo de suelo húmedo, en lugar del árido terreno de su alrededor. Se sacaron a la luz otros éxitos falsificados —falsificaciones que habían costado al Gobierno miles de rublos.

El destino de Kruschev —y el de su política económica y agraria quedó decidido en el Kremlin el 14 de octubre de 1964. Quedo fuera del poder. Y lo propio le pasó a Lysenko.

Cuando Lysenko perdió su cargo de director del Instituto de Genética se retiró a sus tierras. No se le volvió a citar en la prensa. Sus estatuas desaparecieron sin ruido. La canción popular sobre su figura quedó relegada al hit para de del pasado.

Ver Ciencia Rusa

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

El Orgon Historia Acumulador de Energia Orgonica Engaño de Curacion

EL ORGÓN – HISTORIA DEL ACUMULADOR DE ENERGÍA

EL ACUMULADOR DE ORGÓN: Después de licenciarse en medicina en Viena en 1922, el austriaco Wilhelm Reich (1897-1957) fue considerado uno de los alumnos más brillantes del psicoanalista Sigmund Freud (1856-1939).

Reich estaba convencido de la importancia de la actividad sexual intensa. Sus libros The Function ofthe Orgasm (La función del orgasmo) de 1927 y The Mass Psychology ofFascism(Psicología de masas del fascismo) de 1933 suscitaron un interés por la conexión entre liberación sexual y política.


Cuando escapó de los nazis hacia Estados Unidos en 1939, Reich anunció que había descubierto una sustancia electroquímica esencial para la energía sexual. La llamó «orgón».

Procedía del sol y estaba presente en el aire, en el agua y en toda la materia orgánica. El orgón. decía, era de color azul.

Esto explicaba por qué sentarse al sol bajo el cielo azul producía esa sensación de bienestar.

Sin embargo. Reich se dio cuenta de que esto era un modo lento de absorber orgón, por tanto inventó su Acumulador de Orgón.

Era una caja de unos 90 cm2 con una funda exterior de madera y un revestimiento interior de lámina de metal.

El supuesto material orgánico absorbía orgón del aire y después se irradiaba por medio del revestimiento de metal a la persona que estaba sentada en el interior de la caja.

El Instituto de Orgonomia de Reich también creó una manta de orgón (hecha alternando capas de lana y acero) para los postrados en cama y aparatos en miniatura llamados  «disparadores» que se podían colocar en las zonas del cuerpo que sufrían dolor.

LA EDA
Mientras fabricaba y vendía sus Acumuladores de Orgón, Reich descubrió la existencia de «bienes», partículas de «esencia de vida» microscópicas del tamaño de una bacteria (aunque él y sus seguidores fueron los únicos capaces de detectarlas).

Esta declaración llamó la atención de la EDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) que en 1954 llevó a cabo una investigación.

Llegó a la conclusión de que el orgón no existía y que los acumuladores eran inútiles para el tratamiento de una enfermedad.

Se emitió un requerimiento judicial contra Reich en el que se le prohibía transportar sus cajas o documentación por los estados. Manteniendo su carácter combativo, Reich ignoró el requerimiento y en mayo de 1956 fue juzgado en Portland (Maine).

Recibió una sentencia de dos años y le pusieron una multa de 10.000 dólares. Reich apeló y fue puesto en libertad bajo fianza, y enseguida empezó a crear un productor de lluvia orgónico y un motor de energía orgónica.

Sin embargo, la apelación no tuvo éxito y entró en la Penitenciaria Federal de Lewisburg (Pensilvania) donde, en menos de un año, murió.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Estafas en la Medicina La Maquina de Abrams Diagnostico Magico

ESTAFAS EN LA MEDICINA: LA MÁQUINA DE ABRAMS

CAJAS NEGRAS MÁGICAS: Con el descubrimiento del movimiento ondulatorio de la luz (al que pronto siguió el de las ondas de radio, rayos X y las primeras teorías sobre la estructura del átomo) bastantes personas empezaron a insinuar, como había hecho Keely, que toda materia tiene una vibración natural que podría «transformarse».

El Dr. Albert Abrams (1863-1924) consiguió una considerable fortuna explotando esta creencia.

Nació en San Francisco (California). Abrams obtuvo su primera licenciatura en la Universidad de Heidelberg (Alemania) en 1882, y después estudió en Berlín, Viena, Londres y París.

De regreso a Estados Unidos, fue nombrado jefe del consultorio médico de Cooper Medical College en su ciudad natal y durante más de 20 años llevó una vida de médico muy respetable.


En 1910 el Dr. Abrams presenta un nuevo tratamiento que llama «espondiloterapia». Consistía en dar golpecitos a la columna vertebral y realmente no era más que una combinación de la quiropráctica y la osteopatía ya existentes. Pero Abrams fue capaz de hacer una gira por el país dando cursos de instrucción a 200 dólares, y publicó un rentable libro sobre el tema.

Con este éxito tras él. Abrams anunció la creación de un aparato, el «Dinamizador», que le permitiría diagnosticar a pacientes de cualquier parte del mundo (sin moverse de su consultorio de California).

Todo lo que él necesitaba era una gota de sangre del paciente sobre papel secante. Abrams lo explicaba diciendo que cada enfermedad posee un «tipo de vibración» específico que su equipo podía identificar.

La diagnosis requería un voluntario sano, que tenía que desnudarse hasta la cintura mirando hacia el Oeste bajo una luz tenue. Un cable del aparato de Abrams llegaba hasta una placa de metal que el voluntario se colocaba en la frente.

Después de haber puesto la muestra de sangre en la máquina, el doctor daba golpecitos en el abdomen de la persona sana buscando «zonas sordas» que indicaran la enfermedad que sufría el paciente.

Con el tiempo Abrams decidió que ni siquiera era necesaria una muestra de sangre; la sintonía del paciente serviría.

Sobre 1920 anunció el descubrimiento de ERA (Reacción Electrónica de Abrams). La enfermedad, decía, procede de una falta de armonía en la oscilación electrónica, «los fármacos específicos tienen que tener el mismo tipo de vibración que las enfermedades contra las que son efectivos.

Esa es la razón por la que curan». Había inventado una máquina que produciría la vibración necesaria para cualquier enfermedad, sin necesidad de fármacos. Lo llamó «Osciloclasto».

EL APARATO ELECTRÓNICO DE ABRAMS
Unos cuantos médicos acreditados, así como muchos curanderos, invirtieron en el aparato electrónico de Abrams.

El equipo no se vendía sino que se alquilaba, cada artículo costaba 250 dólares al año.

Las partes que la hacían funcionar se encontraban en una caja sellada, y el que lo alquilaba tenía que firmar el acuerdo de no abrirla nunca.

Por 1923. Abrams había distribuido unos 3.500 dinamizadores y osciloclastos. Abrams podía ingresar hasta 2.000 dólares a la semana por los tratamientos, y se calculaba que su fortuna personal había aumentado a más de 2 millones de dólares.

Durante algún tiempo la Asociación Médica Americana (AMA) habían estado observando estos acontecimientos con inquietud. Un día el Dr. Abrams recibió una muestra de sangre de un médico de Chesaning (Michigan) y le pedía un diagnóstico.

Él le comunicó que el paciente sufría diabetes, malaria, cáncer y dos enfermedades venéreas. El médico de Chesaning envió este diagnóstico a la AMA; e! -paciente», explicó él, era un gallo Young Plymouth Rock. Otro escéptico le envió por separado dos muestras de sangre del mismo conejillo de Indias macho: la «Srta. Bell» se enteró de que tenía cáncer y una infección de seno: la «Sra. Jones» tenía una enfermedad de la piel y problemas estomacales.

En otoño de 1923 la revista Scientific American reunió a un grupo de expertos para disponer que se abriera una de las cajas osciloclasto.

Contenía un condensador, un reostato, un medidor de ohmios y un interruptor magnético, todo conectado cuidadosamente, pero sin función aparente ninguna. La comisión llegó a esta conclusión: «En el mejor de los casos es toda una ilusión. En el peor es un fraude colosal».

Sólo unos meses después de esto, el Dr. Abrams cayó enfermo de neumonía. Elosciloclasto no pudo hacer nada por él y murió.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Mentiras de la Ciencia La Energia del Eter Experimento de Keely

MENTIRAS DE LA CIENCIA: LA ENERGÍA DEL ETER

ORIGEN DEL ÉTER: Durante el siglo XIX la idea de que la luz era un fenómeno ondulatorio estaba bastante afirmada.

Las ondas que pueden observarse habitualmente a nivel macroscópico siempre son perturbaciones de algún medio material: las ondas de sonido son oscilaciones de las moléculas de aire, las ondas en un estanque son oscilaciones de las moléculas de agua, las ondas en una soga son oscilaciones de las moléculas que componen la soga, etc.

Por ese motivo resultó natural suponer que existía un medio material necesario para la propagación de las ondas luminosas.

A este medio se lo llamó «éter éter luminífero» (poco mas tarde se comprobó que el éter no existe y la luz no necesita medio para desplazarse, pues atraviesa el vacío)

John Ernst Worrell Keely (3 SEP. 1837 a 18 NOV 1898) fue un inventor de EE.UU. (Filadelfia), quien afirmó haber descubierto una nueva fuerza motriz que fue originalmente descritA como la fuerza «etéreo», y más tarde como una fuerza desconocida de gran magnitud.

John Worrell Keely anunció en 1872 que había descubierto un modo de explotar «energía etérica» hubo muchos que le creyeron.

Keely convenció a una docena de ingenieros y  capitalistas para invertir en su idea, formando la Compañía de Motor Keely en Nueva York en 1872.

Pronto tuvo un capital de un millón de dólares, proveniente principalmente de ricos hombres de negocios de Nueva York y Filadelfia.

Usó el dinero para comprar los materiales necesarios para la construcción de un motor sobre la base de sus teorías.

Pronto había construido su generador etérico, que demostró ante un público sorprendido en 1874 en Filadelfia.

Vertió 19 litros de agua en la máquina, y muy pronto el indicador de presión marcaba 10.000 libras por pulgada cuadrada. y Keely aseguraba que el agua había sido desintegrado y un vapor misterioso había sido liberado en el generador, capaz de mover las máquinas.

El agua, dijo Keely, se había convertido en éter, generando una potencia que desbancaba a todas las formas de potencia conocidas.

Un litro de agua aproximadamente podía propulsar a un tren de vapor desde Filadelfia a San Francisco ida y vuelta.

Unos 4,5l. eran suficientes para enviar a un barco de vapor desde Liverpool y regresar de nuevo.

«Un cubo de agua tiene suficiente vapor de éste, para producir potencia suficiente para sacar al mundo de su trayectoria.»

A pesar de las numerosas peticiones de los accionistas de la Compañía de Motor Keely, que había creado un motor sobre su teoría del éter , él siempre se negó a revelar los principios en que su motor funciona, y también se negó reiteradamente las demandas para producir un comercial producto, alegando que necesitaba mas tiempo para llevar a cabo más experimentos

Un espectador contó: «Se rompieron las sogas grandes, las barras de hierro se partieron en dos o se retorcieron y deformaron, las balas que disparaba atravesaban tablas de 12 pulgadas (30,5 cm), todo por medio de una fuerza que no se podría determinar».

Los biógrafos han descrito Keely como un «experimentador mecánico», «inventor e impostor», «profesor de la perfidia», «estafador» y «bribón escandalosa». En Keely la falta de educación científica formal no molestó a sus seguidores, y  motivaron a Keely  para proclamar pomposamente sus teorías «científicas».

EQUILIBRIO SIMPÁTICO: Keely mantenía que las frecuencias musicales podían resonar con átomos o con el mismo éter.

Su «motor vacío hidroneumático de vibraciones» estaba unido a un «liberador», un complejo de alambres de latón, tuberías y diapasones. Solía utilizar un instrumento musical (violín, armónica o cítara) para ponerlo en movimiento.

Hablaba de «equilibrio simpático», «armónicos negativos cuádruples» y «desintegración etérica». Keely escribió: «Con nuestro actual conocimiento, no se puede definir la fuerza latente que, poseyendo todas las condiciones de atracción y repulsión asociadas a ella, esté libre de magnetismo.

Si es por la electricidad, a la que se ha robado todo fenómeno eléctrico, o una fuerza magnética que repele los fenómenos asociados al desarrollo magnético, a la única conclusión que puedo llegar es que este elemento indefinible es el alma del asunto».

No obstante Keely continuó ajustando y refinando su aparato, y los inversores fueron perdiendo interés poco a poco.

Estaba casi arruinado cuando la viuda rica de un fabricante de papel de Filadelfia, la Sra. Clara Bloomfield-Moore. le ofreció apoyo. Keely aceptó de mala gana permitir que los expertos observaran sus demostraciones, en las cuales su máquina levantaba grandes pesos o disparaba su «arma de fuego de vapor», pero se negó a permitirles que la examinaran con detalle.

En marzo de 1884, Keely anunció que desarrollo de su motor estaba casi terminado. Pero se quedó sin terminar.

Cuando murió en 1898, ya había sido desmontado por otros que esperaban descubrir sus secretos, pero nadie pudo hacerla funcionar. Finalmente, echaron abajo el edificio en el que la había albergado.

En techos y paredes falsos los investigadores encontraron correas de tracción unidas a un motor silencioso situado en el sótano y que se controlaban por medio de interruptores neumáticos colocados bajo el suelo.

Se halló un sistema de tubos dentro de vigas falsas, y en el sótano había también una esfera de tres toneladas: un tanque para aire comprimido. Esta era obviamente la fuente de la «potencia etérica» de Keely. Su fraude quedó al descubierto.

Lo que resulta extraordinario es que todavía hay personas que creen que Keely había hecho un descubrimiento revolucionario. Un sitio de Internet llamadc KeelyNet se dedica a promulgar sus teorías y en otros muchos sitios se discute su «remedio vibratorio simpático».

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Mentiras de la Medicina Los Imanes de Mesmer Curacion con Magnetismo

IMANES DE MESMER: MENTIRAS DE LA MEDICINA

Franz A. Mesmer: La electricidad y el magnetismo se convirtieron en una obsesión popular a finales del siglo XVIII. Franz Antón Franz A. Mesmer (1733-1815) fue uno de los primeros en aplicar los nuevos descubrimientos a la medicina.

Fecha de nacimiento: 23 de mayo 1734
Lugar de nacimiento: Cerca del lago de Constanza, Alemania
Murió: 15 de marzo 1815
Conocido como: curandero del siglo 18 y showman

Mesmer estudió teología y derecho antes de pasar a la medicina. Fundó una teoría que se hizo popular y se aseguró su fama, conocida como el de «magnetismo animal», teoría que tuvo su origen en su tesis doctoral, y  la completó en la Universidad de Viena en 1766. Mesmer fue muy influenciado por la obra de Isaac Newton sobre la teoría de la gravedad. La teoría de que la «marea» influye en el planeta,  también opera en el cuerpo humano a través de una fuerza universal, que calificó de «magnetismo animal».

Esta tesis de Mesmer no despertó polémica, y la edad de 33 años, fundó una práctica perfectamente convencional, en Viena. Cuando se acercaba a los cuarenta, se encontró  insatisfecho con el enfoque de la medicina de su época, que era una combinación de hemorragia, purgas y los opiáceos y que  a menudo era doloroso y aterrador.

Mesmer sentía devoción por sus pacientes y buscó alterativas médicas mas suaves. Unos de sus primeros casos fue el de la señorita Franzl Oesterline, una mujer de 27 años de edad que según Mesmer sufría una enfermedad convulsiva,«tenía síntomas en donde la sangre se le subia a la cabeza y  generaba dolor de muelas muy fuerte y dolores de oído, seguido de delirio, rabia, vómitos y desmayos.»

Estos síntomas fueron tan graves que la señorita Oesterline mudó a la casa de Mesmer para recibir atención permanente. Para ello Mesmer utilizó un imán para interrumpir las mareas gravitacionales que afectan negativamente el cuerpo de su paciente. Indujo a Señorita Oesterline la sensación de un líquido que sale rápidamente de su cuerpo, llevando su enfermedad con él. Su recuperación  fue casi completa e instantánea.

Según Franz Antón Mesmer, el Universo está bañado por un fluido sutil que rodea y penetra todos los cuerpos. Cada individuo es un imán cuyo polo norte es la cabeza y el polo sur son los pies; la enfermedad es consecuencia de una mala distribución del fluido en el cuerpo, y su tratamiento logra restablecer el equilibrio, frotando suavemente los polos, o el ecuador, alrededor del hipocondrio.

Desde una perspectiva moderna, podemos ver que los resultados fueron producidos por la sugestión hipnótica de un drenaje de líquido del cuerpo – una metáfora maravillosa curación que no estaría fuera de lugar en una práctica de la hipnoterapia siglo 21.

Franz A. Mesmer continuó con sus experimentos. Utilizaba toda clase de objetos que él creía que estaban magnetizados de algún modo, incluso ropas y camas. Inventó el baquet, un artesón lleno de limaduras de hierro y cristal en polvo.

Las varitas de hierro que sobresalían de la tapa del artesón se inclinaban hasta alcanzar el ángulo correcto de modo que los pacientes pudieran colocarlas en las zonas dañadas mientras las sujetaban con las manos para completar el flujo del «fluido magnético».

Incluso, mas tarde, Mesmer se dio cuenta de que el imán no tenía nada que ver con la curación. Su sistema se basaba en la creencia de que la enfermedad era causada por niveles de agotamiento del magnetismo animal, y que estos podrían ser reemplazados por el curador al transmitir algo de su propia fuerza magnética abundante a través del éter con el paciente.

El imán era simplemente un dispositivo que permitió que esto sucediera, junto con la secuencia de largos y complejos de gestos con las manos y el tacto se conoce como el «pase hipnótico».

Su teoría original era que un campo magnético podía, en cierto modo, «armonizar» con el flujo natural del cuerpo.

Franz Anton Mesmer llegó a alcanzar resultados igualmente impresionantes con otros pacientes, alegando que la cura para la ceguera, parálisis, convulsiones y otras enfermedades «histéricas», así como el tratamiento eficaz de las dificultades menstruales y las hemorroides.

Se convirtió en una celebridad,  viajó por Europa dando demostraciones dramáticas de sus técnicas y poderes a las cortes de la nobleza.

Las teorías que él propuso para explicar sus tratamientos no resistieron al examen, e incluso en su propia época Franz A. Mesmer fue considerado un fraude por la profesión médica. Sin embargo, la terapia magnética ha encontrado nuevos seguidores recientemente entre los médicos de «medicina alternativa».

Franz A. Mesmer también fue responsable casi accidentalmente de lo que primero se llamó «Franz A. Mesmerismo» y hoy en día se conoce como hipnotismo. Ll Dr. Franz A. Mesmer 

Como dijimos antes, Franz A. Mesmer descubrió que eran innecesarios los objetos imantados. Podía lograr los mismos resultados golpeando suavemente al paciente, siguiendo la dirección de los nervios.

Lo llamó «magnetismo animal» y escribió: «No es un remedio secreto y me gustaría formar a hombres de medicina en mis métodos». Pero Franz A. Mesmer fue ridiculizado por el sistema médico de Viena (como lo fue también Franz Joseph Gall [1758-1828] el contemporáneo de Franz A. Mesmer que inventó la frenología) y se fue a París. Allí también los médicos convencionales estaban en su contra, pero Franz A. Mesmer consiguió seguidores entre el pueblo.

Por desgracia su sentido de la interpretación superó a su sentido del decoro y empezó a dar sesiones de curas vestido con el atuendo largo y suelto de un mago. El gobierno decidió nombrar una comisión para que estudiara sus declaraciones. En el grupo se encontraban Benjamín Franklin (pionero en el estudio de la electricidad), Antoine Lavoisier (un destacado químico de Francia) y el Dr. Joseph Guillotin, de cuyo apellido surgió el nombre de guillotina. Informaron de que Franz A. Mesmer sin duda había efectuado muchas curas, pero descartaron su concepto de magnetismo animal.

Como resultado, Franz A. Mesmer perdió su próspera práctica. Cuando estalló la Revolución francesa en 1789, abandonó Francia y se retiró a Suiza. En 1814 se trasladó a un pueblo cercano a su lugar de nacimiento y murió al año siguiente.

El hipnotismo, como lo conocemos ahora, fue descubierto por uno de los seguidores de Franz A. Mesmer, el marqués de Puysgur.

Probando un tratamiento por magnetismo animal, golpeó la cabeza de un muchacho y se sorprendió al descubrir que el chico había entrado en trance (un trance en el que él obedecía sus órdenes). Esta misma técnica ha demostrado ser de considerable valor en el tratamiento psicológico moderno.

Ver: La Hipnosis

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Arthur Alves Reis Falsificador de Billetes Impresion Dinero Falso

ARTHUR ALVES REIS FALSIFICADOR DE DINERO

CASO DE FALSIFICACIÓN FR BILLETES DE BANCO PORTUGUESES

Artur Virgilio Alves Reis (Lisboa, 1898 1955) fue un delincuente portugués que perpetrò uno de los mayores fraudes de la historia, contra el Banco de Portugal en 1925, a menudo llamado la crisis de Bank Note portugués.

Alves dos Reis fue un niño de una familia humilde, su padre era un empresario de pompas fúnebres con problemas financieros, que terminó siendo declarado insolvente. Reis quería estudiar ingeniería. Comenzó la carrera pero lo dejó en el primer año de casarse con María Luisa Jacobetti en agosto de 1916. En 1916 decidió emigrar a Angola que, en ese momento, era una colonia portuguesa, para tratar de hacer una fortuna y escapar de las humillaciones de la familia de su esposa, debido a sus diferencias en el estatus social.

maquina de falsificar billetes

Llevò consigo un diploma que habìa falsificado y según el cual estaba capacitado en ciencias de la ingeniería, geología, geometría, física, metalurgia, matemática pura, paleografía, ingeniería eléctrica y mecánica. Empezó como empleado público en el alcantarillado público ni en las construcciones y reparaciones.

La economía angoleña estaba entonces en una situación desesperada y el gobierno portugués no había hecho nada por ayudarles. A la edad de 24 años Reis fue capaz de tomar el mando de la débil empresa de ferrocarril en la que trabajaba y posteriormente empezaron las transacciones fraudulentas en las acciones. Sin embargo, detectaron su actividad y a su regreso a Lisboa en 1924, fue detenido y arrestado durante 54 días y fue liberado el 27 de agosto 1924.

Mientras estuvo allí, tramó un fantástico plan para hacer dinero. Tan pronto como le dejaron en libertad, falsificó un documento redactado por las autoridades angoleñas dirigido a él en el que le autorizaban a emitir billetes de banco portugueses por valor de 100 millones de escudos, con un crédito imaginario de un millón de libras esterlinas.

En 1924, Reis se contacto con potenciales socios de negocios de buena fe y detalló su nuevo plan. Entre sus cómplices y colaboradores fueron los holandeses Karel financiero Marang van IJsselveere, el alemán Adolph Hennies espía, Adriano Silva, Coutinho Moura, Roquette Manuel y José Bandeira, hermano de Antonio Bandeira, embajador de Portugal en La Haya.

A través de José Bandeira, Reis adquirió la firma de su hermano por su contrato. Luego Reis escribió el contrato fraudulento y había un notario oficial. También adquirió tres certificaciones para la certificación notarial de las embajadas de Gran Bretaña, Alemania y Francia. Luego se volvió a escribir el contrato con una traducción al francés, firmas falsificadas de los funcionarios del Banco de Portugal y la colocación del notarizaciones al nuevo contrato para producir billetes grandes. Con este contrato Reis obtuvo la cooperación de algunos empresarios holandeses.

Uno de ellos, Karel Marang, se dirigió a una empresa de impresión de valores holandesa. Le dieron una carta de presentación para los impresores de billetes de banco portugueses Waterlow & Sons de Londres.

Armado con esta carta, Marang concertó una cita con sir William Waterlow, presidente de la empresa. Marang dijo a sir William que la emisión de billetes debía guardarse en secreto. Las consecuencias políticas serían graves si llegaba a saberse, y Marang le dijo que trataría directamente con el gobernador del Banco de Portugal.

Además, los billetes iban a ser duplicados de billetes ya impresos, que después se sobreimprimirían con la palabra «Angola» tan pronto como llegaran a la colonia. Cuando sir William estuvo de acuerdo (ni siquiera informó a los otros directores), Reis falsificó dos cartas más. ostensiblemente del Banco de Portugal, dando conformidad al acuerdo.

A principios de 1925 se imprimieron 200.000 billetes de 500 escudos y se mezclaron para que los números de serie no mantuvieran una secuencia, después se llevaron a Lisboa. Mientras tanto Reis habían creado una empresa banquera, el banco Angola & Metropole, con oficinas en Lisboa y Oporto, que él financió con los billetes duplicados. El banco actuó tan bien, ofreciendo préstamos a bajo interés y mejores cambios de divisas que sus competidores, que en el mes de julio pidieron a Waterlow & Sons 380.000 billetes más.

Con el fin de cubrir huellas. Reis empezó a comprar acciones del Banco de Portugal. Sus razones eran que si él o sus cómplices se convertían en accionistas principales, sería imposible que algún oficial del banco promoviera una investigación sobre la existencia de billetes duplicados. Sin embargo, mientras se encontraba de viaje hacia Angola, un cajero del banco de Onorto se dio cuenta de eme las transacciones de divisas no se habían registrado correctamente en el libro de contabilidad e informó sobre ello.

Una investigación exhaustiva de todos los billetes que se encontraban en el Banco de Angola descubrió finalmente dos con el mismo número de serie. Por supuesto no había modo de saber cuál era la emisión auténtica y cuál la duplicada.

Cuando se filtró la noticia, cundió el pánico. Todos los que tenían en su poder billetes de 500 escudos querían cambiarlos desesperadamente. Cuando Reis llegó a la costa a su regreso de Angola fue detenido.
El Banco de Portugal fue obligado a llegar a un acuerdo respecto a todos los billetes de 500 escudos, y en ese momento parecía que la economía portuguesa fuera a derrumbarse. Después de un complicado juicio en 1929, Reis fue condenado a 20 años de prisión. Pero el asunto no terminó aquí.

Al año siguiente el Banco de Portugal demandó a Waterlow & Sons de Londres. Waterlow argumentó que el caso concernía a meros trozos de papel. El Banco de Portugal había requisado los billetes sospechosos y emitido otros pagando únicamente los gastos de impresión. Por otra parte, la acusación buscó daños ejemplares. Al final el caso pasó a la Cámara de los Lores como apelación y el Banco de Portugal recibió el equivalente a 60 millones de escudos por daños y perjuicios.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Operacion BERNHARD Segunda Guerra Mundial Impresion de Dinero Falso

OPERACION «BERNHARD» EN LA GUERRA MUNDIAL
Impresión de Dinero Falso

OPERACIÓN BERNHARD
A principios de la Segunda Guerra Mundial los nazis decidieron arruinar la economía británica imprimiendo millones de billetes falsos del Banco de Inglaterra y dejándolos caer sobre Gran Bretaña desde el aire.

Sin embargo, el proyecto se demoró varias veces por lo que comúnmente se considera típica diligencia alemana.

Por ejemplo, algunos de los primeros billetes se ofrecían a bancos extranjeros e incluso al Banco de Inglaterra para que los autentificaran.

Pero después de que seis de ellos fueran identificados como falsos y de que el hombre que los ofreció fuera encarcelado, la operación se retrasó temporalmente.

A cargo de la operación, que se llama así por su nombre, estaba el mayor SS Bernhard Krüger (nacido en 1904), que llevaba el taller de producción de documentos falsos para los agentes alemanes en el extranjero.

Primero tenían que hacer un papel de hilo de lino. Los experimentos realizados con el lino alemán no tuvieron éxito, y el lino turco, aunque de mejor calidad, todavía no daba el aspecto correcto.

Sólo cuando alguien insinuó que los trapos de lino con los que se hacía el papel deberían lavarse primero obtuvieron un resultado satisfactorio.

La SS requisó un molino de papel, y por mayo de 1943, la «Operación Bernhard» estaba a pleno ritmo al fin.

Un equipo de 30 presos del campo de concentración de Sachsenhausen produjo las falsificaciones.

Albergaron a los presos en un bloque independiente y les dieron más alimentos y otros privilegios. El grabador principal era un falsificador búlgaro judío converso.

Solly Smolianov. al que trasladaron de prisión al campo de Sachsenhausen.

La unidad producía billetes de todas las denominaciones, desde 1 libra a 1.000 libras. Sin embargo, cuando el Banco de Inglaterra retiró la emisión de denominaciones de más valor, aproximadamente la mitad de los billetes que producían eran de 5 libras.

PERPETRAR PROPAGANDA POSTAL

Después el jefe de la SS, Heinrich Himmler, surgió con una nueva propuesta de propaganda: sellos postales, que pretendía que alcanzaran valor como artículo de coleccionista después de la guerra.

Eran copias de emisiones originales británicas, pero con cambios subversivos. El orbe imperial de la corona del rey Jorge VI se sustituyó por la estrella de David de seis puntas, y la «D» que representaba a los peniques se sustituyó por la hoz y el martillo rusos.

La emisión de la Coronación de 1937 incluía otras modificaciones. En lugar del usual «Postage… Revenue» estaba «SSSR…

Rritannia» la estrella de David sustituía a otros objetos y la cabeza del líder Joseph Stalin sustituía a la de la reina Mary.

Además, la fecha de la Coronación fue sustituida por «Teherán 28 11 1943». la fecha de una importante conferencia mantenida en Irán en la que Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Stalin había hablado de la futura liberación de la Europa continental.

Alteraciones similares se hicieron en el sello emitido en 1935 para celebrar el 25.° aniversario del reinado del rey Jorge VI: la cabeza de Stalin sustituía a la del rey.

Pero Himmler, esperando todavía hacer las paces con Gran Bretaña, había dado órdenes de que no se alterara la cabeza de Jorge VI de los otros sellos.

Por desgracia, se produjo un curioso error en la grabación del sello del aniversario. Sustituyendo a las palabras «Silver Jubilee» (25° aniversario) y «Halfpenny» (medio penique), se leía: «This war is a Jeswh war» (Esta guerra es un guerra judía).

Se ha insinuado que esto fue un sabotaje deliberado, pero Krüger confirmó muchos años después de la guerra que fue un error de verdad.

Más tarde durante la guerra, la «Operación Bernhard» también falsificó billetes de dólar, pero la producción de billetes del Banco de Inglaterra seguía siendo su mayor producción.

Se ha calculado que se imprimieron nueve millones de billetes por un valor nominal de más de 134 millones de libras esterlinas. Sin embargo, sólo se distribuyeron unos 12 millones de libras.

En los últimos días de la guerra, en 1945, varios camiones de billetes falsos y sus planchas se hundieron en ríos y lagos de Austria, y la misma planta de impresión fue destruida.

Uno de los cargamentos llegó a efectivos de investigación naval alemanes secretos que se encontraban en un remoto lago austríaco llamado Toplitzsee, y allí se hundió el cargamento a 78 m de profundidad.

Equipos de buceadores británicos y americanos intentaron encontrarlo sin éxito, y durante 14 años el tesoro del lago no fue más que una leyenda.

En julio de 1959, la revista alemana Stern decidió organizar un expedición de búsqueda. La expedición iba equipada con una cámara de televisión submarina, un potente reflector y una cuchara mecánica.

El 27 de julio sacaron a la superficie los primeros billetes de 5 libras esterlinas. Poco a poco fueron sacando los millones de billetes falsos ante los fotógrafos de las noticias y las cámaras de televisión.

Entre los millones de billetes falsos se encontraban los libros de cuentas de la «Operación Bernhard» meticulosamente guardados.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Grandes Impostores de la Historia Victor Lustig

IMPOSTORES DE LA HISTORIA: VICTOR LUSTIG

CONDE LUSTIG VÍCTOR (1890-1947) era hijo del respetado alcalde de Hostinne , una ciudad de Bohemia (ahora parte de la República Checa).

Le enviaron a estudiar a Dresden (Alemania) donde las únicas materias en las que destacaba eran los idiomas.

Hablaba alemán, inglés, francés e italiano, y fue elegido para continuar sus estudios en París.

Durante algún tiempo el padre de Víctor creyó que su hijo había estado estudiando en la Sorbona.

Pero después de descubrir la excitación de la ciudad antes de la Primera Guerra Mundial el joven Lustig había encontrado el modo de financiarse un estilo de vida más lujoso.

Se dedicó al juego: al bridge y al póquer, pero especialmente al billar, al que jugaba muy bien.

Muchos nuevos ricos americanos viajaban a Europa, como era la moda, y se convertían en presas fáciles de los timadores que «trabajaban en los barcos» transatlánticos.

Lustig se unió a ellos y haciéndose llamar «Conde» von Lustig, empleó su encanto checo heredado con gran efecto.

Nicky Arnstein. un estafador destacado, reconoció a Lustig y lo tomó de socio. Arnstein le enseñó las habilidades del estafador: cómo identificar un «objetivo» apropiado y trabajar su vanidad y codicia, saber cuál es el momento adecuado para atacar y cómo lograr salir indemne.

HACER CON BONOS?
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Lustig y Arnstein se trasladaron a Estados Unidos.

Después de una serie de operaciones con éxito, Lustig se halló en posesión de un valor de 25.000 dólares en bonos del gobierno auténticos. Parecía una lástima cobrarlos simplemente.

Un día, en 1924, un banquero de una pequeña ciudad de Kansas llamado Green, recibió la visita de un extranjero distinguido, vestido con pantalones de rayas y polainas y que llevaba un monóculo.

Se presentó como Conde von Lustig. Después de haber salido de sus propiedades en Austria a causa de la guerra, había vendido sus reliquias de familia y ahora tenía 50.000 dólares en bonos del gobierno de Estados Unidos para comprar propiedades en la zona.

Sacando dos fajos, aparentemente de 25.000 dólares cada uno de ellos, el banquero aceptó uno por la venta de una propiedad y le dio a Lustig 25.000 dólares en metálico por el otro fajo. Pero, por supuesto, la mitad de cada fajo estaba hecho de hojas de papel recortadas con cuidado.

En 1925 Lustig regresó a París en compañía de un socio conocido como «Dapper Dan» Collins. Se alojaron en un hotel de categoría y Lustig presentó a Collins como su secretario privado. Una mañana la pareja estaba tomando café en los Campos Elíseos cuando Lustig miró fijamente a la Torre Eiffel y dijo: «Creo que es hora de que entremos en el negocio del hierro».

El sabía que, enfrentado a una enorme factura por reparaciones esenciales, el gobierno francés estaba considerando seriamente demoler la Torre Eiffel.

Una semana después cinco representantes del comercio del hierro fueron citados por carta a un reunión en nombre del «Diputado Director del Ministére des Postes et des Telegraphes». Lustig (porque era él) les invitó a presentar ofertas selladas para el desmantelamiento de la torre.

Él y Collins pronto señalaron a su blanco, André Poisson, y al día siguiente Collins visitó a Poisson para decirle que su oferta había sido aceptada. Sin embargo, el comerciante parecía intranquilo ante la noticia. Collins pensó que quizás no estuviera seguro de que los dos estafadores fueran realmente empleados del gobierno.

«Se lo demostraré», dijo Lustig. Preparó una reunión secreta con Poisson en el hotel y se quejó con amargura de lo insuficiente que era su salario. Poisson comprendió inmediatamente y apretó una sustancial cantidad de dinero en las manos de Lustig.

El primer plazo de su pago por la Torre Eiffel llegó unos días más tarde. Eustig y Collins ya habían preparado el equipaje; en cuestión de minutos habían cobrado el cheque en metálico en el Banco de Francia y se habían ido a Austria en coche.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Robo de Identidad Famosas Historias de Ladrones Gran Teresa Francia

Historias de Robos de Identidad: El Caso de Teresa Francia

teresa de frania ladrona de identidadLA GRAN THÉRÉSE
La mayoría de los defraudadores se presentan como otra persona, especialmente cuando hay que impugnar un testamento. Una francesa famosa hizo lo contrario. Ella se inventó una serie de testamentos a su favor.

Era sencilla, regordeta y trabajaba de lavandera en el hogar de Gustave Humbert, un abogado de éxito y aspirante a político en una ciudad no muy alejada de Toulouse, al suroeste de Francia.

Su nombre era Thérése Aurignac (1860-1917), y atrajo la atención del hijo de Humbert, Frédéric, con la historia que ella tenía que contar.

Cuando era niña, así lo contaba ella, Thérése había llamado la atención de una tal Srta. de Marcotte. La anciana dama, que no tenía hijos, se había encaprichado de Thérése y había hecho un testamento legándole a ella
un castillo, la finca y una gran fortuna. La Señorita de Marcotte moriría muy pronto y entonces Thérése sería rica. Frédéric se creyó todo.

A pesar de la oposición de su padre, Frédéric se casó con Thérése tan pronto como éste se licenció en la facultad de Derecho, y la pareja se marchó a París.

Era la época en la que la ciudad obtuvo su reputación de «Alegre París» y los Humbert, disfrutando plenamente de la vida, pronto se endeudaron mucho. Mantenían a sus acreedores a raya con promesas de que cualquier día cobrarían la herencia, pero algunos de estos acreedores investigaron y descubrieron que la «Señorita de Marcotte» no existía.

UN AMERICANO MILLONARIO
Gustave Humbert había ascendido rápidamente en política y acababa de ser nombrado Ministro de Justicia del gobierno.Cuando su hijo le dijo que tenía problemas, Humbert se vio obligado a pagar las deudas de la pareja para evitar el escándalo. Thérése mantuvo una larga conversación con él y le confesó que la historia de la Srta. de Marcotte era mentira.

Pero, dijo ella, era una ficción inocente, porque la verdad era más complicada y casi increíble. Unos dos años antes, mientras iba en un tren por las proximidades de Niza, había salvado la vida a un americano anciano que había sufrido un ataque al corazón. Ahora había recibido ella una carta de los albaceas de Robert Henry Crawford, un millonario, el hombre al que ella había salvado la vida.

El Sr. Crawford había dejado dos testamentos ligados. Su fortuna se iba a dividir entre sus dos sobrinos y la hermana menor de Thérése, Marie, y todos los bienes invertidos en Francia.

Los ingresos de la inversión iban a proporcionar a la Sra. Humbert una renta anual de casi 100.000 dólares, pero el capital no se tocaría hasta que Marie cumpliera 21 años. Incluso entonces, la distribución de los bienes no podría tener lugar hasta que ella no se casara con uno de los sobrinos. Todos los bonos y valores iban a ser asignados a los Humbert y a mantenerse en una caja fuerte sellada de un modo especial.

Eos Humbert ocuparon una gran casa parisina y Thérése instaló la caja fuerte ignífuga necesaria en su dormitorio. Ella trajo a un magistrado de una ciudad de provincia (uno que se dejó convencer fácilmente) para que hiciera de notario y certificara la lista de «valores» atados en un fajo que ella había colocado en la caja fuerte. Él confirmó que había un valor total de 100 millones de francos. Euego Thérése cerró con llave la caja fuerte y selló con cera la puerta.

Con esta fortuna bajo llave en su poder, a Thérése le resultó fácil conseguir grandes préstamos de los banqueros serviciales. Se dice que sólo las facturas anuales de sus sombreros y vestidos tenían cinco cifras, y se calcula que en el curso de su extravagante carrera había tomado prestados un total de 64 millones de francos aproximadamente.

Los Humbert aparecían en cualquier acontecimiento social importante y cenaban en los mejores restaurantes. A Thérése. con toda su finura, se la conocía por todas partes como «la gran Thérése». Si se expresaba alguna duda sobre su disposición a pagar las deudas, ella invitaba al deudor a ir a su dormitorio. Luego, haciéndole jurar el secreto, ella deslizaba un cuchillo caliente por debajo de los sellos de la caja fuerte y le mostrábalos «valores».

CUIDADO CON LOS BANQUEROS DE LYON: Pero un banquero, un hombre de Lyon llamado Delatte, estaba de visita en Lstados Unidos investigando sobre la existencia del fallecido Sr. Crawford y de sus sobrinos. Nadie había oído hablar de ellos. Para desviar la atención de los rumores que empezaban a circular, Thérése anunció en ese momento que los sobrinos estaban discutiendo sobre las condiciones del testamento. Frédéric reunió a un formidable equipo de abogados para lo que prometía ser una larga disputa legal.

Pero se acercaba el 21° cumpleaños de Marie, y Thérése pensó rápidamente en otra táctica que desviara la atención. Sus dos hermanos, Emile y Romain. crearon un negocio especializado en rente viagére, una especie de renta vitalicia. Ofrecían rentas muy buenas y pagaban puntualmente. Pero nadie de fuera de la familia sabía que ninguna de las sumas depositadas se había invertido. Las anualidades se pagaban con los nuevos ingresos.

Finalmente un oficial del Banco de Francia que sospechaba observó detenidamente los negocios de la empresa e informó de sus hallazgos al primer ministro francés, Fierre Waldeck-Rousseau. Sólo dándose cuenta del efecto de los escándalos financieros en la política francesa, Waldeck- Rousseau indujo a que los detalles se filtraran al periódico Le Mafia Thérése se vio obligada a amenazar con procesos por difamación. Su abogado, Maitre du Buit, anunció que rebatiría las acusaciones abriendo la famosa caja fuerte él mismo, en presencia de los principales acreedores.

El 8 de mayo de 1902 se produjo un misterioso incendio en el dormitorio de Thérése. Eso era demasiado, declaró ella. Ella y Frédéric. sus dos hermanos y Marie desaparecieron en tren. Dos días después de Buit llevó a un grupo de acreedores al dormitorio. Entre las cenizas se encontraba la caja fuerte, el sello de cera se había derretido, pero lo demás estaba intacto. Dentro no había nada más que un ladrillo.

Siete meses más tarde la policía española descubrió a la familia en un albergue de Madrid. Fueron extraditados y (a excepción de Marie) llevados a juicio en París el 8 de agosto de 1903, con 257 cargos de falsificación y fraude. Los periódicos de todo el mundo informaron de este sensacional caso. El último día del juicio Thérése contó su última mentira.

La caja fuerte había contenido billetes de banco por valor de millones de francos, dijo. Pero eran propiedad del mariscal Bazaine (un soldado que había sido condenado por traidor) y ella los había quemado «sin patriotismo». Uno de los jueces se inclinó hacia delante educadamente y le preguntó: «¿Entonces, por qué el ladrillo?».

Thérése y Frédéric fueron condenados a cinco años de prisión, Romain a tres años y Emile a dos. La Sra. Humbert cumplió tres años y medio antes de ser liberada por buena conducta, y la última vez que se la vio fue en la fotografía de un periódico. Era la foto de una mujer robusta, vestida de negro, a bordo de un tren que la llevaba a la oscuridad.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Grandes Robos de Indentidad Famosos Casos de Robos Historias

CASOS FAMOSOS DE  ROBOS DE IDENTIDAD

«VIVÍ MUCHAS VIDAS»
«Stanley Clifford Weyman» (1890-1960) nació en Brooklyn (Nueva York) y su nombre de nacimiento era Stanley Jacob Weinberg. Sus padres eran demasiado pobres para darle una educación superior, por tanto, su primer trabajo fue en la oficina de contabilidad local.

Pero a los 21 años apareció en Manhattan, con un deslumbrante uniforme de color púrpura y estadounidense para Marruecos. Contrajo deudas en restaurantes caros, pero luego, para conseguir dinero, robó una cámara y terminó en un reformatorio durante un año.

documentos robados

En libertad condicional, Weyman representó dos papeles a la vez: la de un agregado militar serbio y la de un teniente de la Marina estadounidense.

Pero pronto fue desenmascarado y pasó dos años más en prisión. De nuevo en libertad condicional, se convirtió en un «teniente comandante del ejército rumano» y en «Cónsul General rumano» en Nueva York.

Se equipó de un uniforme de color azul vivo llamativo decorado con galones dorados y en 1915 hizo una inspección oficial al acorazado estadounidense Wyoming, después de anclar en el río Hudson.

Cuando se terminó la visita, Weyman invitó a todos los oficiales del barco a un banquete en el Hotel Astor. Por desgracia se hizo público el evento. Un detective de Nueva York leyó la noticia, y dos oficiales llegaron al hotel para escoltar a Weyman de regreso a la cárcel por violar su libertad condicional. Weyman dijo: «Podía haber esperado hasta el postre».

OTRA IDENTIDAD
Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial en 1917, Weyman apareció como “Royal St. Cyr”, un teniente del ejército del aire.

Un día se presentó en la Armería del 47° Regimiento en Brooklyn y dijo que había ido a hacer una inspección oficial.

Pero el sastre que había hecho el uniforme de Weyman sospechó e informó a la policía. Una vez más Weyman fue detenido cuando estaba realizando la inspección.

En 1920, fuera de la prisión y de nuevo trabajando en una oficina de contabilidad, Weyman leyó el anuncio de que buscaban un médico para ir a Lima (Perú) para supervisar las instalaciones sanitarias para una empresa de construcción americana. Rápidamente falsificó credenciales de medicina y fue aceptado.

En Lima, el supuesto «Dr.» Stanley Weyman alquiló una lujosa residencia, contrató criados para la casa e importó dos coches americanos.

Daba fiestas espléndidas y enviaba todas las facturas a la empresa de construcción. En su papel de asesor de sanidad. Weyman se limitaba a asentir con la cabeza prudentemente las sugerencias del experto de la zona.

Sin embargo, el volumen de sus gastos preocupaba a la empresa de EstadosUnidos. Volvieron a examinar sus credenciales y le despidieron.

Otra vez en Nueva York en 1921, Weyman se presentó ante la Princesa Fátima de Afganistán, que se encontraba de visita, como Subsecretario Stanley Clifford Weyman del Departamento de Estado.

Le dijo que Estados Unidos podía reconocer su visita oficialmente, pero existía un asunto menor.

Una pequeña suma de dinero (discretamente sugirió 10.000 dólares) sería necesaria para los «regalos». Después la llevó a Washington en un vagón de ferrocarril privado y, (engalanado ahora con el uniforme blanco de verano de un teniente comandante de la Marina estadounidense) se la presentó al Secretario de Estado Charles Evans Hughes. Incluso preparó una entrevista con el Presidente Warren G. Harding.

En 1922 el Dr. Adolf Lorenz, un famoso quiropráctico austríaco, visitó Estados Unidos y fue recibido por el «Dr. Clifford Weyman del Comisionado de Salud de Nueva York».

Cuando Lorenz abrió una clínica en el Hospital para enfermedades de las articulaciones, Weyman estaba con él, con vestimenta quirúrgica y supervisando todo.

Sin embargo, una vez más los engaños de Weyman le atraparon. Pronto resultó obvio que él no era cirujano y su conducta como oficial de la marina en Washington levantó sospechas. Llegaron dos hombres de Inteligencia Naval y pronto estuvo Weyman de regreso a la cárcel durante dos años, esta vez por hacerse pasar por un oficial federal.

«La vida de un solo es aburrida. Yo viví muchas vidas. Nunca me he aburrido.»

Frank Weyman En 1926 la famosa estrella de cine Rodolfo Valentino muere en un hospital de Nueva York. Weyman visitó a la abatida amante de Valentino, la actriz Pola Negri, y se nombró su médico personal.

«Rudy hubiera deseado que cuidara de usted», le dijo. Weyman escoltó a Negri en el funeral e incluso montó un puesto de primeros auxilios y emergencias en el exterior de la funeraria.

DENTRO Y FUERA DE LA CÁRCEL

Posteriormente Weyman se hizo pasar por abogado abriendo una oficina en Broadway. Todo iba bien hasta que un investigador del colegio de abogados pidió que le ensañara la licencia. Entonces de nuevo se encontró en la cárcel. Poco se
sabe de sus posteriores actividades hasta casi 1942, después de haber entrado Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Abrió una asesoría en el centro de Nueva York donde daba consejos a los insumisos sobre cómo fingir un determinado estado de salud. Pero no fue mucho tiempo antes de que le detuvieran de nuevo, y esta vez le condenaron a siete años.

Al salir de la cárcel en 1948, Weyman falsificó otra serie de credenciales y se hizo pasar por periodista acreditado para las Naciones Unidas, que se habían establecido recientemente. Pasó dos años congraciándose con los delegados, hasta que cometió un grave error.

La delegación tailandesa le invitó a ser su oficial de prensa acreditado en la diplomacia, así que escribió al Departamento de Estado para preguntar si esto afectaría a su ciudadanía estadounidense. Era muy conocido en sus archivos.

En 1954 Weyman pidió un préstamo de 8.000 dólares para mejorar su hogar. Pero la casa no existía, y una vez más estuvo ante un tribunal donde no logró convencer al juez de que estaba loco.

No obstante, Weyman murió como un héroe en agosto de 1960, cuando le dispararon al intentar evitar el robo en un hotel donde trabajaba de portero nocturno.

Como dijo una vez él: «La vida de un solo hombre es aburrida. Yo viví muchas vidas. Nunca me he aburrido».

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Misterio de la Zarina de Rusia Anastasia Robo de Identidad

LADRONES  DE IDENTIDAD: MISTERIO DE LA ZARINA DE RUSIA

¿HIJA DEL ZAR?
Después de la Revolución Rusa de 1917, el zar Nicolás II (junto a su esposa, cinco niños, su médico y sus criados) fueron encarcelados en una casa de Yekaterinburg (Siberia). Los niños eran el zaveritz Alexei y la Grandes Duquesas Olga. Tatiana, María y Anastasia.

En la noche del 16 de julio de 1918, 11 personas fueron ejecutadas por un pelotón en el sótano de la casa. Seis meses más tarde Nicolás Sokolov escribió un informe. Sus preguntas e investigaciones determinaban que los cuerpos, que presumiblemente eran los de toda la familia imperial rusa, habían sido tirados a una mina en desuso, los había mojado con ácido sulfúrico y se habían consumido en el fuego.

Sin embargo, continuaba la historia de que ciertos miembros de la familia, en particular Alexei y Anastasia, no habían sido asesinados. En febrero de 1920 la policía de Berlín rescató a una joven que se había arrojado al canal. Durante dos años permaneció en un hospital mental, negándose a hablar en todo momento.

Las autoridades creían que era rusa, y finalmente permitieron al Barón Arthuro, que hablaba ruso, llevársela a su casa. Dos meses después la chica proclamó de repente que ella era la Gran Duquesa Anastasia.

Su historia era que se había escondido detrás de sus hermanas durante la masacre de Yekaterinburg, que había sido golpeada y había perdido el conocimiento. Cuando volvió en sí, descubrió que un miembro del pelotón la había rescatado. Después viajó con la familia de él a Rumania y finalmente ella se dirigió a Berlín.

La noticia de que Anastasia podía estar viva llevó a muchos visitantes a casa del barón, y ella huyó de las continuas preguntas. Durante cinco años anduvo errante, y solían admitirla en hospitales. En 1925 la madre del zar, la Emperatriz viuda Marie, que vivía en el exilio en Dinamarca, se preocupó, comprensiblemente, por el asunto y pidió que se investigara. Varias personas que habían conocido a Anastasia declaraban que la joven no era la gran duquesa, pero la hija del médico del zar estaba convencida de que era la chica que había conocido en Rusia.

La zarina fallecida era alemana y tenía muchos parientes entre la nobleza alemana. Estalló una violenta controversia, y el Gran Duque Ernst Ludwig de Hesse contrató a un detective privado, Martin Knopf, para investigar. Knopf informó confidencialmente que había identificado a «Anastasia» como Franziska Schanzkowska, trabajadora de una fábrica polaca, que había desaparecido en Berlín en 1920.

Pero había muchos (entre ellos la misma «Anastasia») que se negaban a aceptar aquello. En 1928 la princesa Georgievna,
prima segunda de la verdadera Anastasia, la invitó a ir a Estados Unidos. Sin embargo, pronto discutieron las dos mujeres, y el famoso compositor y pianista ruso. Sergei Rachmaninov, ordenó a «Anastasia» que se quedara durante cuatro meses en un hotel de Eong Island. Allí, para evitar la publicidad, se registró con el nombre de «Arma Anderson», el nombre con el que se la iba a conocer durante los 40 años siguientes.

Durante más de 60 años ha continuado la controversia. Gran parte del interés que despierta el caso se debe a un informe sin comprobar, en el que una enorme fortuna en oro ruso estaba depositada en el Banco de Inglaterra. Pero Anna, que había regresado a Alemania en 1931, declaraba que ella sólo tenía derecho a una parte del activo del zar dentro de Alemania, que no suponía más de 10.000 dólares en valor actual. Los argumentos legales se alargaron hasta 1970. Se llegó a un punto en el que los tribunales alemanes eran incapaces de confirmar o negar la reclamación de Anna.

E! análisis de ADN comprobó la identidad de los huesos de la zarina y del zar, y finalmente se resolvió el misterio de Anna Anderson.
Una película, Anastasia, con Ingrid Bergman en el papel principal, se hizo en Hollywood en 1956. Otra titulada ¿Anna Anderson es Anastasia? Protagonizada por Lilli Palmer, se produjo en Alemania en 1957. En 1969, Anna Anderson se casó con un profesor americano jubilado, el Dr. John Manahan, así que ella pudo vivir legalmente en Estados Unidos. Murió en 1984 y su cuerpo fue incinerado.

EL MISTERIO SE RESUELVE
En 1989 un cineasta ruso. Gely Ryabov, declaró que había encontrado huesos y trozos de tela en un lugar situado a 5 millas (8 kilómetros) de la mina en la que habían sido enterrados los Romanov según informó Sokolov. Dos años más tarde el presidente soviético Boris Yeltsin dio permiso para que se llevara a cabo una excavación. Se recuperaron los huesos y las calaveras y los unieron hasta formar cuatro esqueletos de hombre y cinco de mujeres.

¿Quiénes eran los dos que faltaban? Los científicos rusos pensaron que eran los de Alexi y María, pero un equipo de expertos americanos invitados, encabezado por el Dr. William Maples de la Universidad de Florida, llegó a la conclusión de que una de las calaveras que faltaba era la de Anastasia.
El análisis de ADN comprobó la identidad de los huesos de la zarina y del zar, y finalmente se resolvió el misterio de Anna Anderson. Aunque se había incinerado su cuerpo, resultó que un hospital americano había guardado una muestra de tejido después de una operación.

El análisis de 1994 demostró que ella no pertenecía a la familia imperial rusa, y las muestras facilitadas por la familia Schanzkowska de Polonia confirmaron que ella era en realidad la desaparecida Franziska.

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Historias de Ladrones de Identidad El Caso de Abagnale Frank

Historias de Ladrones de Identidad
El Caso de Abagnale Frank

Frank Abagnale: Artista del fraude

Imposible de atrapar, Frank W. Abagnale fue seguramente uno de los estafadores más perseguidos de la historia del delito, que gracias a su gran capacidad de impostor y su audacia constante logró huir de las garras de la justicia en cada oportunidad que se lo propuso.

Siempre estaban detrás de sus talones, pero jamás podían capturarlo in fraganti. Por supuesto, esto hizo que se convirtiera en una verdadera leyenda.

Tal es así que su mítica historia y forma de vida dieron lugar en la década del ochenta a la creación de una novela que luego fue adaptada en un guión cinematográfico en el que se relata la constante persecución que supo eludir. Fue en 2002, y bajo la dirección de Steven Spielberg, que Leonardo Di Caprio dio vida a Abagnale poniéndose en sus zapatos, en el premiado film “Atrapame si puedes”.

Pero más allá de la ficción, lo cierto es que Frank Abagnale cobró fama desde muy joven en base a su arte como impostor, ya que antes de cumplir los 20 años ya había estafado a una gran cantidad de víctimas, haciéndose pasar como piloto de avión, médico y abogado.

Nacido el 27 de abril de 1948 en Bronxville, Nueva York, Frank era uno de los cuatro hijos del matrimonio conformado por Frank Abagnale y Paulette, quienes se habían conocido durante la Segunda Guerra Mundial en Orán. Cuando la guerra culminó, toda la familia se trasladó a Nueva York, donde instalaron una papelería en la famosa Avenida Madison.

Gracias a la economía familiar, y al negocio que habían logrado encaminar hacia el éxito, el pequeño Frank y sus hermanos pudieron tener una infancia feliz, hasta que un día su madre decidió inesperadamente dejar a su padre. El abandono generó una verdadera devastación a la familia, y los hijos se dividieron. Después del divorcio, Frank decidió vivir con su padre, lo que le permitió conocer a fondo el negocio comercial y convertirse en la mano derecha de su progenitor.

Después de dos años de vida vagabunda, Abagnale sentía la necesidad de descansar y alquiló un apartamento en Atlanta (Georgia) después de identificarse como pediatra. ).

Sobrevivió con gran astucia y osadía, permitiendo que doctores auténticos hicieran los diagnósticos, y luego él estaba de acuerdo con ellos.

También se escondía en un armario de ropa blanca para evitar que lo llamaran. Todo iba bien hasta que llegó un nuevo vecino que iba a ser pediatra jefe residente en el hospital Smithers en las proximidades de Marieta.

Lo cierto es que su espíritu de delincuente siempre estuvo presente, ya que desde sus primeros años de adolescente, Abagnale se enredó en delitos menores, incluyendo arrebatos y robos simples en la vía pública. Pero aquella estrategia de crimen le resultó aburrida, por lo que una vez cansado de esta práctica, comenzó a tejer su futuro en la búsqueda constante de métodos de robo cada vez más sofisticados.

Una de sus primeras víctimas fue su padre, quien sufrió en carne propia las ilimitadas consecuencias del espíritu delincuencial de su hijo. Por una pequeña estafa que Frank llevó a cabo utilizando la tarjeta de crédito de la compañía de su padre, el negocio familiar que con tanto esfuerzo había logrado encaminarse rozó con la quiebra, por lo que luego de aclarado lo sucedido, el padre de Frank, ya cansado de la delincuencia de su hijo, lo envió a una escuela privada para adolescentes descarriados.

Sin embargo, el joven Abagnale se adelantó a los planes de su padre, y se fugó de su casa con tan sólo 16 años, llevando consigo 200 dólares y sin comprobantes de educación formal.

Pero lo cierto es que a pesar de la situación, Frank no se convirtió en un indigente, ya que en principio utilizando sus conocimientos en lo referente a la papelería, alteró su licencia de conducir modificando el año de nacimiento, para pasar a tener 10 años más de lo que en realidad poseía. Al mismo tiempo elaboró un falso currículum de estudios y experiencias laborales que le permitió acceder a trabajos bien remunerados en sólo un mes. Mientras tanto, durante esos treinta días se solventó emitiendo cheques sin fondos.

En poco tiempo, Abagnale había emitido cientos de cheques sin fondos por miles de dólares, por lo que llegó el momento de pasar a la clandestinidad.

Con el objetivo de conseguir más dinero en efectivo, Frank comenzó a usurpar identidades, haciéndose pasar por los más diversos profesionales. Así fue que se convirtió en piloto de la empresa Pam Am, médico pediatra en un hospital del estado de Georgia, abogado en Louisiana, profesor de sociología en la Brigham Young, y hasta llegó a desenvolverse como director de cine.

Abagnale se presentó como oficial de Pan Am al que le habían asignado el trabajo de encontrar chicas universitarias que desearan ser azafatas. Reclutó a ocho de las alumnas más bonitas y más extrovertidas, las equipó de uniformes hechos en una empresa de Hollywood y se las llevó a una gira de verano por Europa. Por todos los sitios firmaba cuentas en nombre de Pan Am o utilizaba uno de sus cheques falsos.

Algunos años después, Abagnale debió dejar los Estados Unidos y se trasladó a Montpellier, Francia. Allí, una ex novia reconoció su rostro en un cartel, y conociendo su paradero lo entregó a las autoridades.

Una vez atrapado, Frank cumplió condena en Francia, Suecia y Estados Unidos, hasta que al cumplir los 26 años se le concedió la libertad condicional a cambio de que trabajara para el FBI impartiendo clases en las que explicaba a los agentes sus sofisticados métodos de engaño.

Durante más de tres décadas, Frank trabajó para el FBI, siendo una de las máximas autoridades del mundo abocadas al campo de fraude de documentos, estafas, falsificación y malversación de fondos.

Paralelamente, fundó su propia compañía denominada Abagnale & Associates, en la que se brinda capacitación a los ciudadanos comunes a fin de evitar convertirse en víctimas del fraude.

Graciela Marker Para Planeta Sedna

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia

Ver: Robo de Indetidad, El Caso de la «Gran Teresa Francia»

Historia del Falso Cirujano Ferdinand Demara Robo de Identidad

HISTORIA DEL IMPOSTOR FERNAD DEMARA
Ladrón de Identidad: Falso Cirujano

Ferdinand DemaraFerdinand Demara: El falso cirujano

Durante las décadas del cuarenta y el cincuenta, todo el mundo se mantuvo pendiente de las noticias relacionadas a un hombre conocido como el “Gran Impostor”.

Se trata de Ferdinand Demara, quien por aquella época viajó a lo largo y ancho de todos los Estados Unidos desplegando sus estafas, refugiado en las más diversas personalidades, simulando ser por momentos oficial de la Marina, cirujano en otras oportunidades, profesor y ocupando así las más variadas profesiones.

Su historia comienza el 21 de diciembre de 1921 en Lawrence, Massachussets, cuando llega a este mundo un niño bautizado como Ferdinarnd Waldo Demara Jr. Su nacimiento se produjo en el seno de una familia acomodada, ya que su padre se desenvolvía como operador de cine.

Con la gran depresión de los años treinta, la familia quedó en bancarrota, por lo que debieron mudarse a un barrio pobre de Lawrence.

Mientras el pequeño Ferdinand crecía, su interés por el cristianismo se volvió más profundo. Por otra parte, quienes lo conocieron aseguran que poseía una memoria fotográfica y un alto coeficiente intelectual, hechos que le fueron propicios para convertirse posteriormente en el Gran Estafador.

Demara se dio cuenta de que había descubierto un modo fácil de obtener credenciales falsos. Pronto tuvo papeles que le identificaban como Robert Linton French, doctor en Psicología de Stanford y antiguo becario de investigación en Yale. Mientras se encontraba de regreso a su casa en Lawrence, robó un montón de papeles en blanco al sacerdote de su parroquia y otros en la oficina del Cardenal O’Connor en Boston.

Su devoción religiosa lo llevó a sus 16 años de edad a escaparse de su casa paterna con el fin de unirse a una orden de monjes cistercienses en Rhode Island, en la que se sabe permaneció por varios años.

Con la llegada de la década del cuarenta, y luego de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, Demara decidió alistarse al Ejército, y fue allí precisamente donde inició su carrera de impostor, usurpando la identidad de otras personas. Su primer engaño se produjo cuando se hizo pasar por su compañero del ejército, Anthony Ignolia, para lograr una serie de permisos especiales. Luego de aquello, Demara se refugió en un monasterio cercano a Louisville, Kentucky.

Otro de sus grandes engaños se produjo cuando tomó la identidad de Robert Linton French, un psicólogo religioso, con el fin de comenzar a dar clases en una universidad de Pennsylvania.

Pero aquello no duró demasiado, ya que la personalidad inquieta de Demara lo llevó por otros caminos, usurpando nuevas identidades y llegando a nuevos destinos. Fue durante aquel período que ocupó el cargo de cirujano en un reconocido sanatorio de Los Angeles, y posteriormente pasó a convertirse en profesor en el St. Martin’s Collage del estado de Washington.

Finalmente la Justicia logró encontrarlo y encarcelarlo, aunque lo cierto fue que no cumplió condena por sus mentiras, sino que fue arrestado por el FBI por deserción al Ejército, lo que lo llevó a cumplir sólo 18 meses en prisión. Una vez libre, Demara volvió a las andadas.

Después de unos pocos engaños, Demara se recluyó en un monasterio católico en Maine, donde se dio a conocer como el Hermano Juan. Allí Demara tuvo la oportunidad de conocer a un joven médico llamado Joseph Cyr, de quien quedó totalmente impresionado por sus habilidades médicas. Aquello hizo que Demara eligiera a Cyr como su próximo objetivo.

Enseñó Psicología durante un año en una iglesia escuela de Chicago, pasó unas semanas en otro monasterio católico de Milwaukee y después fue nombrado deán de la Escuela de Psicología de Gannon Collegt en Erie (Pensilvania). Tenía planeado establecer «una sociedad de seglares piadosos para instruir a la juventud católica», que se iba a llamar Sociedad Piadosa de San Marcos. Sin embargo, una discusión con su superior ofendió su dignidad y se marchó.

Usurpando la identidad de Cyr, Demara cometió uno de sus máximos fraudes. Bajo dicha identidad se presentó en una oficina de reclutamiento de la Marina Real de Canadá en la provincia de New Brunswick, y se alistó bajo el nombre de Dr. Joseph Cyr.

Con esa identidad, Demara participó de la Guerra de Corea desenvolviéndose como cirujano. Claro que antes leyó cuanto libro de medicina halló a su alcance, memorizando cada uno de los procedimientos quirúrgicos básicos. Aunque resulte ilógico, el Gran Impostor logró realizar con éxito un total de 16 operaciones en combatientes heridos, incluyendo cirugías complejas de tórax y amputaciones.

Su desenvolvimiento en el combate lo convirtió rápidamente en un héroe, por lo que las hazañas del supuesto Dr. Cyr comenzaron a ser noticia en los periódicos canadienses y de todo el mundo.

En una oportunidad, la madre del verdadero Dr. Cyr se topó con un artículo periodístico en el que hablaban de la gran labor que su hijo estaba realizando en el campo de combate. Inmediatamente, la mujer alertó a las autoridades sobre el engaño, asegurando que su hijo se encontraba trabajando en New Brunswick, Canadá. Fue entonces cuando la Marina Real de Canadá deportó a Demara a los Estados Unidos, pero sin presentar cargos contra él.

Al regresar a su país natal, Demara continuó asumiendo identidades falsas, aunque ya ninguna de ellas llegó a los límites con los que había llegado bajo el engaño como médico cirujano de la Marina. Sin embargo, su desmedido interés por las ciencias médicas lo llevaron en 1955 a convertirse en el Dr. Benjamin Jones, cumpliendo funciones en una prisión de Texas.

Pasaron dos años para que fuera descubierto el nuevo engaño, y Demara fue arrestado en North Haven, Maine. Sin embargo, logró escapar y se refugió en la isla de Penobscot Bay, donde asumió la identidad de Martin Godgart, un profesor de escuela secundaria, pero aquel fraude también fue descubierto y fue enviado a prisión durante seis meses.

Los engaños continuaron durante toda su vida, hasta que finalmente murió el 7 de junio 1982, a la edad de 60 años.

ARCHIVO DE FALSIFICADORES
PERSEGUIDO POR su PROPIA IDENTIDAD
Después de quedar al descubierto Demara, vendió su historia a la revista Life por 2.500 dólares, luego intentó perderse en el anonimato. Trabajó durante algún tiempo en un instituto de Massachussets para orientar a niños, y después de eso (como Ben W. Jones) trabajó primero de contable y luego de vigilante en una prisión de Huntsville (Tejas). Pero la fotografía que apareció en Life le daba alcance y entonces tenía que huir deprisa.

Como Frank Kingston, cuidó a niños con síndrome de Down; como Jefferson Baird Thorne, enseñó inglés, francés y latín en un colegio de Winchendon (Massachussets), y como Martin Godgart fue ayudante de un colegio en una diminuta isla situada frente a la costa de Maine. Terminó su carrera con su propio nombre, ayudando a enfermos y moribundos en un hospital de Anaheim (California) donde murió de un ataque al corazón a los 61 años de edad.

Graciela Marker Para Planeta Sedna

Ver: El Caso de la Gran Teresa de Francia

Fuente Consultadas:
Fraudes, estafas y falsificaciones de Brian Innes
Diccionario de la Ciencia de Sanchez Ron
Lo Que Oculta la Historia de Rayner Ron Stapley
Wikipedia