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Alimentacion, Dieta y Comidas en la Edad Media Viviendas

LA EDAD MEDIA: CASAS, COMIDA Y ALIMENTACIÓN

resumen de la edad media 

EL CLIMA Y LA VIDA EN LA EDAD MEDIA: Los hombres y mujeres de la Edad Media sufrían con dureza las consecuencias del medio físico. Los rigores del invierno eran muy difíciles de combatir para todas las clases sociales, utilizando tanto los nobles como los humildes el fuego para combatirlo.

Gracias a la leña o el carbón vegetal el frío podía ser evitado y surgieron incluso rudimentarios sistemas de calefacción, siendo la chimenea el más utilizado. El refugio más empleado durante los largos y fríos inviernos eran las casas, utilizando numerosas ropas de abrigo para atenuar los rigores meteorológicos. Las pieles eran el elemento característico del vestido medieval. Para combatir el calor sólo se podía recurrir a un baño y las gruesas paredes de las iglesias y los castillos.

Otro elemento que suponía una importante limitación era la luz. Por la noche las actividades se reducían muchísimo. Incluso las corporaciones laborales prohibían a sus miembros trabajar durante la noche. Entre los motivos de estas prohibiciones encontramos la posibilidad de provocar incendios o la imperfección en el trabajo debido a la escasa visibilidad.

Las horas nocturnas solían servir a la fiesta en castillos o universidades, fiestas que se extendían a toda la sociedad en fechas señaladas como el 24 de diciembre o la noche de difuntos. Sin embargo, uno de las situaciones en las que el hombre echaba en falta la luz era por motivo de las grandes catástrofes: pestes, incendios, inundaciones, sequías, etc.

Los incendios eran práctica habitual en el mundo medieval, propagados gracias a la utilización de madera en la fabricación de las viviendas. Un descuido daba lugar a una gran catástrofe utilizándose también el fuego como arma de guerra. Las condiciones sanitarias de la población favorecerán la difusión de las epidemias y pestes, especialmente gracias a las aglomeraciones de gentes que se producían en las ciudades donde las ratas propagaban los agentes transmisores.

vino y pan , edad media

El vino y el pan serán los elementos fundamentales en la dieta medieval. En aquellas zonas donde el vino no era muy empleado sería la cerveza la bebida más consumida. De esta manera podemos establecer una clara separación geográfica: en las zonas al norte de los Alpes e Inglaterra bebían más cerveza mientras que en las zonas mediterráneas se tomaba más vino. Aquellos alimentos que acompañaban al pan se denominaban «companagium». Carne, hortalizas, pescado, legumbres, verduras y frutas también formaban parte de la dieta medieval dependiendo de las posibilidades económicas del consumidor.

Uno de los inconvenientes más importantes para que estos productos no estuvieran en una mesa eran las posibilidades de aprovisionamiento de cada comarca. Debemos considerar que los productos locales formaban la dieta base en el mundo rural mientras que en las ciudades apreciamos una mayor variación a medida que se desarrollan los mercados urbanos. La carne más empleada era el cerdo -posiblemente porqué el Islam prohíbe su consumo y no dejaba de ser una forma de manifestar las creencias católicas en países como España, al tiempo que se trata de un animal de gran aprovechamiento- aunque también encontramos vacas y ovejas.

La caza y las aves de corral suponían un importante aporte cárnico a la dieta. Las clases populares no consumían mucha carne, siendo su dieta más abundante en despojos como hígados, patas, orejas, tripas, tocino, etc. En los periodos de abstinencia la carne era sustituida por el pescado, tanto de mar como de agua dulce. Diversas especies de pescados formaban parte de la dieta, presentándose tanto fresco como salazón o ahumado. Dependiendo de la cercanía a las zonas de pesca la presentación del pescado variaba. Judías, lentejas, habas, nabos, guisantes, lechugas, coles, rábanos, ajos y calabazas constituían la mayor parte de los ingredientes vegetales de la dieta mientras que las frutas más consumidas serían manzanas, cerezas, fresas, peras y ciruelas. Los huevos también serían una importante aportación a la dieta. Las grasas vegetales servirían para freír en las zonas más septentrionales mientras que en el Mediterráneo serían los aceites vegetales más consumidos. Las especias procedentes de Oriente eran muy empleadas, evidentemente en función del poder económico del consumidor debido a su carestía. Azafrán, pimienta o canela aportaban un toque exótico a los platos y mostraban las fuertes diferencias sociales existentes en el Medievo.

Las carnes debidamente especiadas formaban parte casi íntegra de la dieta aristocrática mientras que losmuchos monjes no consumían carne, apostando por los vegetales. Buena parte del éxito que cosecharon las especias estaría en sus presuntas virtudes afrodisíacas. Como es lógico pensar los festines y banquetes de la nobleza traerían consigo todo tipo de enfermedades asociadas a los abusos culinarios: hipertensión, obesidad, gota, etc.

El pan sería la base alimenticia de las clases populares, pudiendo constituir el 70 % de la ración alimentaria del día. Bien es cierto que en numerosas ocasiones los campesinos no comían pan propiamente dicho sino un amasijo de cereales -especialmente mijo y avena- que eran cocidos en una olla con agua -o leche- y sal. El verdadero pan surgió cuando se utilizó un ingrediente alternativo de la levadura. Escudillas, cucharas y cuchillos serían el menaje utilizado en las mesas medievales en las que apenas aparecen platos, tenedores o manteles. La costumbre de lavarse las manos antes de sentarse a la mesa estaba muy extendida.

No se introducen productos nuevos, sino que alguno de ellos se hizo más popular y otros se integran masivamente como símbolo de estatus social o manifestación religiosa. Al final de la Edad Media se sigue manteniendo la división geográfica entre la cocina del norte donde predomina el uso de la grasa animal y la del sur, mediterránea, que emplea el aceite de oliva; pero también se puede distinguir una cocina aristocrática, en la que se produce una mayor variedad de productos, de técnicas de preparación y de complejidad de esta elaboración, con intervención de especias, protagonismo de asados de volatería y de guisos de pescado, todo con adornos y aderezos de salsas y sofritos, así como una notable intervención de la confitería.

La predilección por los sabores aportados por las especias se presenta de manera distinta en los países de Europa. En Francia es el jengibre la más usada, seguida de la canela, el azafrán, la pimienta y el clavo; en Alemania, se emplea sólo la pimienta y el azafrán y en menor medida el jengibre; los ingleses son los más particulares, pues prefieren la cubeba, el macís, la galanga y la flor de canela, mientras los italianos fueron los primeros en utilizar la nuez moscada.

Frente a esta cocina muy refinada, cara y con fuertes variedades regionales, encontramos una cocina popular, menos cambiante, más unida a las necesidades y a la producción del entorno, con predominio de guisados en olla, donde la carne debía cocer largo rato porque los animales eran viejos y, por tanto, más dura, se acompañaba de verduras y legumbres y se completaba con elevadas cantidades de plan.

Tanto en las regiones donde ya había una enorme tradición, como en otras, se generaliza la elaboración de morcillas con la sangre del cerdo, con piñones, pasas y azúcar, o las tortas de harina de mijo o de castañas también con la sangre del animal, pudiendo entenderlo como un intento de demostrar su raíz cristiana y alejar cualquier sospecha de judaísmo.

Los Hogares y La Alimentación: Según los datos arqueológicos las casas altomedievales eran muy simples, por regla general. Su tamaño era reducido y estaban construidas en madera, adobe y piedras, utilizando paja para el techo. Las cabañas de los campesinos solían medir entre 2 y 6 metros de largo por dos de ancho, horadando el piso para crear un ambiente más cálido. En su interior habitaban la familia y los animales, sirviendo estos de «calefacción».

Las casas podían tener una cerca alrededor donde se ubicaría el huerto, uno de los espacios más queridos en la época. Allí se cultivaban las hortalizas, las legumbres y las pocas frutas que constituían parte de la alimentación de los campesinos El mobiliario de las casas era muy escaso. Algunas ollas de cerámica, platos y marmitas, una mesa y taburetes para comer a su alrededor ya que los germanos abandonaron la costumbre romana de comer acostados y apoyándose sobre un codo. Al ubicarse alrededor de la mesa se emplearon cuchillos y cucharas, aunque serían las manos la pieza más utilizada para comer. La comida más fuerte era la de la tarde, rompiéndose el tópico que en la época medieval se pasaba habitualmente hambre.

Al principio de la comida se servía la sopa, invento franco consistente en caldo de carne con pan. Después se comen las carnes, tanto en salsa como a la parrilla, acompañadas de verdura -coles, nabos, rábanos, aliñados con especias, ajo y cebolla, considerando que las especias favorecían la digestión-. Era habitual que los platos se aliñaran con garum, condimento de origen romano elaborado a partir de la maceración de intestinos de caballa y esturión en sal. El vino y la cerveza regaban estas pantagruélicas comidas habituales en la nobleza. Como no todos los platos eran devorados, las numerosas sobras caían en manos de los esclavos y sirvientes que daban debida cuenta de ellas.

Son frecuentes los testimonios que aconsejan abandonar esta dieta para sustituirla por «raíces, legumbres secas y gachas con una pequeña galleta, a fin de que el vientre no esté pesado y asfixiado el espíritu» como recomienda san Columbano a sus monjes. Un monje nos cuenta que «no probaba ni siquiera el pan y sólo bebía cada tres días una copa de tisana» mientras que un rico bretón llamado Winnoch se jactaba de comer sólo hierbas crudas. Pero estos casos no eran lo habitual ya que Fortunato manifiesta que sale de las comidas «con el vientre inflado como un balón» mientras que Gregorio de Tours monta en cólera cuando hace referencia a dos obispos que pasan todo el día comiendo, «se volcaban sobre la mesa para cenar hasta la salida del sol», durmiendo hasta el atardecer. Las dietas de los monjes eran abundantes. En un día un monje solía consumir 1700 gramos de pan, litro y medio de vino o cerveza, unos 80 gramos de queso y un puré de lentejas de unos 230 gramos.

Las monjas se contentan con 1400 gramos de pan y 130 gramos de puré, añadiéndose el queso y el vino. Los laicos suelen engullir kilo y medio de pan, 100 gramos de carne, 200 gramos de puré de legumbres secas y 100 de queso, regado también con litro y medio de vino o cerveza. Las raciones alimentarias rondarían las 6.000 calorías ya que se consideraban que sólo son nutritivos los platos pesados, convirtiéndose el pan en el alimento fundamental de la dieta. En algunos casos, cuando no había platos, los alimentos se tomaban sobre el pan. De estos datos podemos advertir que la obesidad estaría a la orden del día, por lo menos entre los estamentos noble y clerical, si bien los campesinos también hacían comidas fuertes cuyas calorías quemaban en su duro quehacer diario.

Las fiestas eran iguales a exceso en la época altomedieval. Las raciones alimenticias de monjes y clérigos aumentaban en un tercio, alcanzando las 9.000 calorías gracias a doblar la ración diaria de potajes, sopas o pures y recibir medio litro más de vino junto a media docena de huevos y un par de aves. Los canónigos de Mans recibían en determinadas fiestas un kilo de carne con medio litro de vino aromatizado con hinojo o salvia. Si advertimos que el calendario cristiano contaba con unos sesenta días festivos al año -más las festividades locales- podemos imaginar el peso alcanzado por algunos monjes.

En época de Cuaresma la carne se sustituye por pescados: lenguados, arenques, congrio o anguilas. Estas pesadas comidas requerían de largas digestiones «acompañadas de siestas, eructos y flatulencias expresadas de la manera más sonora posible, porque tal cosa se consideraba como prueba de buena salud y de reconocimiento al anfitrión» en palabras de Michel Rouche. Buena parte de la culpa de estas comilonas está en la mentalidad de la época al asociar la salud, las victorias militares o la progenie con las plegarias y los banquetes que se prolongaban durante dos o tres días.

Resumen del Idealismo Aleman Caracteristicas

El siglo XIX: RESUMEN DEL IDEALISMO ALEMÁN

En la segunda mitad del siglo XVIII hasta el Romanticismo, alrededor de 1800, la ciencia y el arte culminan unas transformaciones que se pueden resumir con los términos temporalización y humanización.

Temporalización significa en la biología y la cosmología la apertura de nuevas dimensiones de la historia de la naturaleza mediante puntos de vista evolucionistas.

Así, p. ej., la teoría kantiana del nacimiento de los sistemas solares a partir de una niebla de gases, y con ella también la teoría del nacimiento de la tierra, exigen la suposición de un espacio de tiempo para el nacimiento que no se encuentra en relación ninguna con la idea que se tenía entonces de la antigüedad de la tierra.

También la variedad biológica de géneros (mucho antes de Darwin) es lentamente historizada, es decir, frente a la suposición de una cantidad en principio idéntica de especies y de géneros, es entendida como el resultado de transformaciones a largo plazo. El mundo pasa a ser el producto de un proceso que se remonta hasta tiempos inmemoriales.

En las teorías del lenguaje, de los signos y del arte, esta temporalización se muestra en la suposición de que los significados se forman en un proceso de concesión de sentido concreto que está determinado por síntesis temporales de la multiplicidad y que, además, tiene distintos aspectos en diferentes épocas. Según esto, los significados no son atemporales en un doble sentido.

La idea barroca de que el mundo se podría representar a sí mismo de modo objetivo, por así decir, en una enorme tabla de signos, desaparece completamente. Una humanización, no entendida aquí como la creación de condiciones humanas, se muestra en el crecimiento de la antropología, de la ciencia del ser humano, en la medicina y en una incipiente sociología.

El idealismo alemán, recoge una preocupación por la libertad y la unidad frente al extranjero, esa pasión por la nación alemana, por analizar el concepto de pueblo (volkgesit). Los movimientos nacionalistas coinciden con este clima intelectual. Los temas principales de los filósofos idealistas serán entonces:

1. Desarrollo de la doctrina kantiana: Kant fue, en efecto, el punto de partida. Iniciador y maestro, no escapó a la crítica ni fue seguido fielmente. Pero no todo se redujo a él.

2. Preocupaciones religiosas: aparece un espíritu heterodoxo de carácter místico o panteísta. En el idealismo se plantea el problema de la relación entre lo finito y lo infinito, la relación entre filosofía y religión.

3. Interés por el mundo clásico: en la madurez de Goethe y en la mayoría de los romántico. Es un referente permanente para Hegel.

4. La estética: Lo bello, adquiere como categoría, una importancia relevante, ya Kano se había ocupado de estudiarla. Schiller habría dicho: «Para resolver en la experiencia el problema político es preciso tomar el camino de lo estético, porque a la libertad se llega por la belleza».

5. La dimensión histórica

6. El romanticismo: La pasión por el infinito, la fusión con la Naturaleza, la identificación de filosofía, poesía y religión, la fuerza creativa del hombre, da a lugar una interesante cooperación en la cual los poetas se inspiran en los filósofos.

7. Carácter teórico: los desarrollos teóricos del idealismo no conducen a revoluciones sociales o políticas.

Fuente Consultada: Historia de la Filosofia -Desde la antiguedad hasta nuestro dias –

Diferencias entre filibusteros corsarios bucaneros y piratas

Diferencias entre Corsarios, Piratas, Filibusteros y Bucaneros

La expansión europea  del siglo XVI a partir de la Toma de Constantinopla, también fue en parte producto de las rivalidades entre las naciones de esa región, también profundizó e incrementó las tensiones entre ellas. Conflictos penosos surgieron por las cargas que provenían del Nuevo Mundo y de Asia.

Las guerras entre ingleses y holandeses, y la rivalidad entre los británicos y franceses sobre India y América del Norte, se convirtieron en una parte de un nuevo modelo de pugnas en todo el mundo en el siglo XVIII .

Esta rivalidad dio origen a la piratería financiada por los estados, en la cual los gobiernos autorizaban a los capitanes particulares a atacar los navíos enemigos y quedarse con una parte de la carga.

filibusteros y corsariosEl corsario actuaba siempre en nombre del rey, que le reconocía como fuerza militar exterior.

Si era capturado, la «la patente de corso» de que disponía, le evitaba la soga; siempre y cuando no hubiera saqueado y asesinado como un pirata cualquiera durante su misión oficial, cosa bastante frecuente, pero cuando actúa con lealtad hacia su país, tiene derecho a una parte del botín. (imagen: Francis Drake)

Para definirlo mejor, digamos que era una especie de mercenario que ofrecía sus servicios al mejor postor. Sucedía incluso que un corsario se hacía tránsfuga y pasaba de estar al servicio de un príncipe a ponerse a las órdenes de otro príncipe rival aun respetando las leyes marítimas de la época.

Por otra parte, un corsario no siempre era propietario de su barco. A veces había sido fletado por un armador, que tenía derecho a percibir parte de un botín cuya cuantía calculaba en base al valor del navío.

El reparto del Nuevo Mundo por los países hegemónicos de la época España y Portugal, con el apoyo del Papa, hizo que países emergentes como Francia y mas tarde Inglaterra, entorpecieran el tráfico marítimo y sacaran grandes beneficios, en una guerra no declarada.

Corsarios conocidos fueron John Hawkins y Francis Drake al servicio de la corona británica ó Robert Surcouf al servicio francés ó el famoso corsario americanoJhon Paul Jones.

El pirata, por el contrario, trabajaba por cuenta propia. Es un simple particular, que saquea, mata y extermina a su aire para apoderarse de un botín cualquiera.

Si era apresado lo ahorcaba «alto y corto» según la expresión de la época (alto para que todos lo vean y corto para ahorrar soga)Los piratas eran aventureros sin escrúpulos, que huía de la miseria o de la justicia de sus países de procedencia. Se aposentaba en las pequeñas islas de las Antillas y atacaba naves y ciudades españolas en América Central.

Los piratas No dependían de nadie, ni tenían que rendir cuentas a nadie, por lo cual no tenían la protección de ningún país y eran perseguidos por todos aquellos, cuyos buques habían sido atacados. Sus actos podían ser brutales, ya que su ley era la codicia y con tal de conseguir los metales preciosos, podían hacer cualquier cosa.

Al ser mercenarios experimentados en la lucha cuerpo a cuerpo, aprovechando su superioridad numérica y la velocidad de sus naves que principalmente trasportaban hombres, podían apoderarse de naves de carga, con escasa tripulación y con marineros con poca experiencia militar.

Su método de lucha era fundamentalmente destruir el velamen del barco, e impedir su capacidad de maniobrar y huir. A continuación, podían realizar un abordaje y una victoria en la mayor parte de las ocasiones.

Existen ligeras diferencias entre filibusteros y bucaneros con respecto a los anteriores. Los filibusteros eran básicamente corsarios que combatían a los españoles. Instalados en las Antillas, eran célebres por su astucia y su crueldad.

Sentían un profundo respeto hacia sus capitanes y castigaban el robo o la traición severamente. El significado etimológico de filibustero es «libre acumulador de botín».

Los bucaneros no eran más que filibusteros que trataban mediante el ahumado las carnes de animales, pero no sólo lo hacían para su propio consumo, sino que también intercambiaban la carne así conservada por pólvora, armas y ron.

Este procedimiento de conserva lo habían aprendido de los indios caníbales, que cortaban a sus prisioneros en pedazos y los cocían y ahumaban sobre las brasas de enormes hogueras. Añadiremos como curiosidad que llamaban «barbacoas» a estas grandes piras, palabra que por deformación se convirtió en «barbecue».

ALGO MAS…
LOS CORSARIOS

¿Qué diferencia existe entre los conceptos «pirata» y «corsario»: la de que el pirata asaltaba y robaba con el único fin de enriquecerse a sí mismo, y el corsario realizaba las mismas tareas, pero encargado, o mejor dicho, «autorizado» a hacerlo, por un Estado, que así se servía de sus depredaciones para dañar a otras determinadas potencias marítimas. Los demás Estados debían, por lo tanto, tener en cuenta la bandera del barco corsario, y sus marineros no debían ser considerados bandidos, sino combatientes.

El enemigo se portaba de manera distinta según llegara a capturar a un pirata o a un corsario: el pirata era ahorcado sin más trámite, mientras que al corsario se lo trataba como prisionero de guerra. La calidad de corsario se comprobaba por la «patente de corso» que le daba el gobierno al cual servía.

Así las cosas, era lógico que todos los piratas trataran de ponerse al servicio de cualquier soberano. Y los gobernantes de Túnez, Argelia y Trípoli expidieron en abundancia las patentes de corso, a cambio de un porcentaje en los botines.

El mismo sultán de Constantinopla tomó a su servicio a los más famosos piratas berberiscos; éstos se mostraron tan hábiles y audaces que en poco tiempo se convirtieron en los almirantes de la marina otomana.

Las flotas de corsarios tuvieron durante muchos años en jaque a toda la marina de la cristiandad; en octubre de 1541, la flota española fue destruida por Barbarroja, quien ocupaba el cargo de Gran Almirante de la flota turca.

El ocaso de la piratería berberisca comenzó con la derrota de piratas y turcos en la batalla de Lepanto (1571), bravo desquite tomado por los españoles al mando de don Juan de Austria, hijo de Carlos V. No sólo comenzó entonces la declinación de la piratería, sino también del poderío turco. En los siglos siguientes, hasta terminar el XIX, la actividad de los piratas en el Mediterráneo fue siendo menos intensa; con la completa colonización de las costas africanas se dispersaron las últimas bandas berberiscas.

Fuente Consultada:
El Enigma de los Tesoros Malditos de Richard Bessiere –
Sitio web:
http://www.thalassa-online.com/revista/article.phtml?id=588
Enciclopedia Estudiantil Tomo IV CODEX

Figuras de la Historia Kamikaze Samurais Eunucos Santos Esclavos

Figuras de la Historia Kamikaze, Samurais, Eunucos, Santos Esclavos

¿QUE ES UN GRAN PERSONAJE?: Se escribe la biografía de alguien porque se considera que

Pero esas son cosas importantes de índole muy diferente. Napoleón, Alejandro, Hitler y Stalin dirigieron y organizaron a millones de hombres. Galileo, Newton, Voltaire y Einstein mandaron, a lo sumo, a sus familiares.

Por lo tanto, aparentemente existen dos tipos de grandes personajes: los que actúan en unión con la multitud y los que actúan sin ella (denominados románticamente los «gigantes solitarios») . ¿Es eso verdad?

El auge del comercio, actividad de masas anónimas y ocupación de todo un sector de la sociedad, fue destruyendo dentro del mundo feudal la actitud de desprecio hacia el que manipula mercaderías o dinero.

Cuando esa actitud ganó predominio, pintores como Van Dyck y Durero comenzaron a retratar mercaderes; aventureros como Marco Polo escribieron sus autobiografías; y ricos banqueros ejercieron el mecenazgo de artistas y escritores.

Voltaire y Galileo «parecen» solitarios. Pero en realidad Voltaire —con su irreverencia por los valores feudales y suFILÓSOFOS DE LA ILUSTRACIÓN - REPRESENTANTES DEL MOVIMIENTOafirmación del librepensamiento— sólo podía haber surgido en una sociedad en que los valores feudales estuviesen ya en decadencia aun para los propios nobles. De otra manera él habría sido quemado vivo junto con su primer libro, o bien un escritor sin lectores.

Es imposible imaginar a Voltaire naciendo entre los habitantes de Nueva Guinea o aun en la misma Francia unos siglos antes. Voltaire asimiló ideas que circulaban en su ambiente y las devolvió replanteadas en forma penetrante y aguda.

Al explicar con claridad lo que su público esperaba y quería oír, se convirtió en uno de los pensadores influyentes del Iluminismo.

Galileo no surgió por azar en el Renacimiento italiano. En el mismo momento en que él trabajaba, miles de intelectuales transitaban por su mismo camino. Voltaire y Galileo se convirtieron en grandes hombres porque hicieron lo que tenían que hacer mucho mejor que sus contemporáneos.

Pero resulta ilusorio decir que ellos no precisaron de la sociedad de su época, como es ilusorio pensar que la sociedad no precisaba de ellos.Voltaire

Galileo y Voltaire eran hombres especializados en la producción de ideas. Uno poseía talento para percibir las relaciones del mundo físico; otro, las relaciones del mundo social. El primero proveyó a la sociedad de las bases científicas para desarrollar la nueva técnica naciente.

El segundo, las ideas y el aparato intelectual que servirían a los comerciantes, manufactureros y plebeyos para derrocar a los nobles.

Los grandes pensadores, científicos o artistas pueden ser solitarios en su vida personal pero dependen de su grupo social para desarrollar su actividad creadora. Y el grupo social depende de ellos.

Si sólo un hombre en el Renacimiento, Lutero, se hubiese sentido insatisfecho con el papado, los historiadores no habrían tomado ninguna cuenta de ese hecho. Pero como millones de hombres se sintieron insatisfechos, la Reforma se convirtió en un fenómeno histórico.

Sin embargo, en todas las épocas existen distintas tendencias opuestas dentro de la humanidad. Si en el Renacimiento hubo millones de individuos que querían reformar la Iglesia Católica, también existieron quienes querían mantenerla tal como era.

Esas dos corrientes, subdivididas en corrientes menores, constituyeron las condiciones en las que pudieron aparecer los líderes de la Reforma y de la Contrarreforma.

Tales afirmaciones, hechas a este nivel, llegan a ser superfinas: es obvio que Lutero no podía haber sido Lulero en Nueva Guinea. Tenía que dirigir y expresar una o varias corrientes libres de la vida colectiva y, a su ve/, sus ideas nacían en esa misma sociedad.

La verdadera cuestión que queremos aclarar es la siguiente: Lulero. Napoleón, Galileo, ¿modificaron o no su época con sus vidas? ¿La existencia de Lulero y su modo de actuar determinaron el curso que tomó el movimiento de la Reforma?

Fuente Consultada:
Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo I
Diccionario Insólito Tomo I Luis Melnik
Enigmas de la Humanidad – Misterios Sin Resolver