Ciudad Perdida: Atlántida

Ayuthaya Ciudad capital de Siam en Tailandia Ciudad Sagrada Oriente

Ayuthaya Ciudad capital de Siam en Tailandia Ciudad Sagrada Oriente

La ciudad de Ayutthaya , fundada en 1351, fue incluida en la Lista de Patrimonios Mundiales en 1991. La que fue capital de Siam durante 417 años se caracteriza por sus wat complejos religiosos de enormes dimensiones , y por los abundantes prang o torres que cumplen la función de relicarios

maravillosos lugares

Ayutthaya es una ciudad sobre el río Chao Praya, con una forma oval, rodeada de doce kilómetros de murallas y fuertes de los que hoy sólo se conservan algunas partes. Fue fundada en 1351 por el rey Uthong y destruida en 1768.

La ciudad guarda una serie de edilicios construidos por diferentes monarcas y dedicados a diferentes usos: el Suriyat Amerin, utilizado como residencia real; el San Phet Prasat, empleado para las recepciones; o el Vihan Somdej, donde se celebraban las ceremonias de estado.

Todo este conjunto ocupa aproximadamente un tercio de la que fue la capital del reino de Siam durante más de cuatrocientos años. Además de otros dos complejos palaciegos, situados al norte y oeste de la isla, en Ayutthaya se encuentran diseminados una serie de complejos religiosos denominados wat, formados por templos y monasterios.

De los 400 wat que durante su apogeo se encontraban en Ayutthaya, hoy sólo permanecen en pie 211 monumentos. Entre ellos destacan el Wat Phra Sri Sanphet (1448), que era la capilla privada del rey, y el Wat Raj Burana (1424), que es el mayor de los templos que todavía hoy se conserva en buenas condiciones.

Las torres relicario servían como mausoleo y acogían ceremonias rituales de la que fue, desde su fundación, en 1351, y durante más de cuatrocientos años, capital del gran reino de Siam.

Mapa de Avistamientos de OVNIS Lugares donde se observaron OVNI

Mapa de Avistamientos de OVNIS

En 1947 se produjo el incidente de Roswell en los EE.UU. , lo que generó el fenómeno OVNI en todo el mundo. Desde entonces se multiplicaron los avistajes de presuntas naves extraterrestres. Cronología de los principales casos ocurridos en cada continente.

Algo que indudablemente apasiona al hombre de nuestro tiempo y acicatea su curiosidad es la presunta existencia de los denominados OVNI (sigla de Objetos Voladores No Identificados), más popularmente conocidos por «platillos voladores». Mucho es lo que se ha discutido y se discute acerca de su posible origen, y, frente a la incógnita que plantean, las opiniones están divididas entre los que admiten incontrastablemente su procedencia extraterrestre y los que rechazan de plano tal posibilidad por considerar que carece de asidero científico.

Otros, menos drásticos respecto del punto de vista que sustentan, reconocen que han ocurrido hechos aparentemente inexplicables y por lo tanto susceptibles de una seria y profunda investigación. Al acrecentamiento de la polémica contribuyen, y en grado sumo, La televisión, el cinematógrafo y las novelas de ciencia-ficción.

La hipótesis más generalizada sostiene que dichos objetos  son movidos o están tripulados por seres dotados de una inteligencia superior y que no pertenecen a nuestro planeta. Pero, ¿quiénes son esos seres y cómo son esos objetos que vienen intrigando a la humanidad desde hace varios años?.

A menudo los periódicos y las publicaciones especializadas registran en sus páginas fotografías de esos artefactos tomadas muchas de ellas por meros aficionados, algunos legos en la materia, pero también de las que han obtenido personas cuyo nivel profesional (marinos, oficiales de la Aeronáutica, etc.) las pone a cubierto de toda sospecha de carácter emotivo.

El espionaje científico, por su parte, ha descartado la posibilidad de que esos seres y objetos existan realmente, pues argumenta que el secreto de un nuevo descubrimiento en materia de vuelos o el relacionado con alguna arma bélica desconocida no podría ser mantenido durante mucho tiempo por potencia alguna.

Tanto la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la U.R.S.S. y Francia vienen investigando el fenómeno desde el año 1947, pero sin haber arribado a una solución satisfactoria. ¿Sondas de exploración procedentes del Cosmos, vehículos extraterrestres- dirigidos…? Las dudas, discusiones y conjeturas siguen en pie.

«Los frecuentes rumores relativos a los discos voladores se hicieron realidad ayer, cuando la oficina de inteligencia del Grupo de Bombarderos 509 de la Octava Fuerza Aérea del campo de Roswell tuvo la suerte de entrar en posesión de un disco, gracias a la cooperación de un ranchero local y de la oficina del sheriff del condado de Chaves.»

Así empezaba el comunicado de prensa distribuido por el teniente Walter Haut, de la USAF, el 8 de julio de 1947; así nació la leyenda del incidente de Roswell. De hecho, lo que se encontró fueron restos de un tipo extraño, tan extraño, según el mayor Jesse A. Marcel, que fueron sustituidos rápidamente por los restos de un globo meteorológico que él presentó en la prensa (izquierda) como el material hallado en el desierto de Nuevo México.

La posibilidad de que se tratara de un disco volante o de alguna nave extraterrestre es, por lo menos, frágil, y se basa sobre todo en relatos de segunda mano. Pero los integrantes de un equipo de arqueología de la Universidad de Pennsylvania que ayudaron a recoger los restos no han sido interrogados.

Entonces, ¿qué fue lo que se estrelló? El 3 de julio de 1947, fecha aproximada del accidente, en la base de misiles de White Sands fueron lanzados un cohete V2 y los primeros (para la USAF) globos de polietileno.

Cualquiera de éstos, si no alcanzaron su objetivo, podría ser el origen de los restos encontrados en el desierto, y causa del forzado encubrimiento que siguió al torpe comunicado de prensa distribuido por el teniente Haut. Eso mismo explicaría las descripciones del material como liviano pero muy resistente, así como completamente nuevo.

Para los ufólogos, el significado del incidente podría residir en el hecho de que White Sands ha admitido que aproximadamente un 7 % de sus lanzamientos fracasan, incluidos ensayos de misiles tácticos como el Pershing (a la derecha); en 1967, uno se estrelló en Van Horn (Texas), a 400 Km. de distancia.

Ubicacion de la Atlantida Mapa Lugar Geografico Ciudad Perdida

Ubicación de la Atlantida Mapa y Lugar Geográfico Ciudad Perdida

Diferentes exploradores, arqueólogos e historiadores ubicaron la ciudad perdida en mares y tierras que algún? vez estuvieron bajo el agua. Hay tres teorías principales: la primera sostiene que se hallaba en la Península Ibérica, la segunda la localiza en el océano Atlántico y la tercera, en el mar Mediterráneo o en el Egeo.

mapa ubicacion de la atlantida

Antecedentes: Se ha dicho que la Atlántida —esa mágica isla con sus vistosos palacios y habitantes sobrehumanos— yace sumergida en algún lugar del océano. Su imagen ha fascinado a la humanidad desde que Platón escribiera acerca de ella en el 335 a.C., cuando tenía 70 años de edad.

En su Diálogo de la Atlántida, Timaeus, remonta la historia a gente de existencia real, desde el historiador y político Critias hasta Solón, un estadista que supuestamente la oyó de un sacerdote egipcio hacia el 590 a.C. Según este último, unos 8.000 años antes habían existido una gran nación ateniense en la Grecia continental y un imperio llamado Atlántida en una gran isla o en tierra firme. Ambos habían sido rivales.

Ciudad de La Atlantida, sumergida en el mar

Cuando Atlántida intentó conquistar las tierras del Mediterráneo los atenienses enviaron sus ejércitos. Luego un terremoto destruyó Atenas y Atlántida se sumergió en el mar.

En Critias, otro diálogo, Platón es más explícito en lo referente a las organizaciones políticas de ambos imperios y da una descripción detallada de la principal ciudad de Atlántida: «Los palacios en el interior de la ciudadela eran construidos del siguiente modo: en el centro había un templo sagrado dedicado a Cleito (la amante mortal de Poseidón) y a Poseidón, el cual era inexpugnable y estaba rodeado por un cerco de oro.

Aquí estaba también el templo de Poseidón con una suerte de esplendor bárbaro. La parte de afuera del templo estaba cubierta de plata a excepción de los pináculos de oro. En el interior, el techo era de marfil con adornos de oro, plata y oricalco; el resto de las paredes, los pilares y el suelo estaban revestidos de oricalco. Dentro del templo colocaban estatuas de oro; allí estaba el dios de pie en un carro tirado por 6 caballos alados y era tal su tamaño que tocaba el techo con la cabeza; a su alrededor había cientos de Nereidas cabalgando sobre delfines…»

El oricalco o cobre de montaña era un mineral de importante valor en época atlante.
«…primeramente, cuanto es extraído del suelo por la minería, era sólido y fundible, y lo que ahora únicamente se nombra -entonces era más que un nombre, el oricalco, extraído de muchos lugares de la isla, y el más preciado por los de entonces con la excepción del oro-…» (Critias 114e)

Luego —continúa la historia— los habitantes de la Atlántida comenzaron a corromperse y entonces Zeus decidió castigarlos y convocó a los dioses. El diálogo de Platón termina con una frase inconclusa: «Y cuando los reunió les habló de esta manera…»

Datos para la búsqueda: Las teorías que explican el hundimiento de Atlántida y dónde se supone que debe de estar, abarcan desde lo misterioso a lo estrafalario, lo artificial y lo científico.

Diferentes exploradores, arqueólogos e historiadores ubicaron la ciudad perdida en mares y tierras que algún? vez estuvieron bajo el agua. Hay tres teorías principales: la primera sostiene que se hallaba en la Península Ibérica, la segunda la localiza en el océano Atlántico y la tercera, en el mar Mediterráneo o en el Egeo.

QUIENES APOYAN LA HIPÓTESIS IBÉRICA
1592: El sacerdote Juan de Mariana fue el primero en relacionar la Atlántida de Platón con España.
1673: José Pellicer Ossau y Tovar relacionó a los tartessos con los atlantes. Sostuvo que la isla del templo de Cleitos se ubicaba en la desembocadura del Guadalquivir.
1801: El escritor Fabre d’Olivet afirmó que la Atlántida se hallaba en el Mediterráneo occidental, entre España y Marruecos.
1803: El naturalista Bory de Saint-Vincent señaló que las Canarias son parte de la desaparecida isla.
1874: El geógrafo y arqueólogo E. F. Berlioux identificó la mítica isla con los montes Atlas, en Marruecos, y Gibraltar.
1911: Juan Fernández Amador de los Ríos afirmó que la Atlántida es Tartessos y la Península Ibérica.
1920: El geólogo A. L. Rutot sostuvo que la Atlántida se hallaba en Marruecos.
1922: El arqueólogo Adolf Schülten consideró que la Atlántida era Andalucía y el reino de los tartessos.
1928: Elena Wishaw, directora de la Asociación para la Investigación del Antiguo Mediterráneo, decía haber localizado los restos sumergidos de la capital Atlántida en las costas de Cádiz.
1984: El filólogo Jorge María Ribero-Meneses señala la relación entre Tartessios, Tártaros y Titanes, y que los egipcios y fenicios procedían de Cantabria.
1994: Jorge Díaz-Montexano afirmó que el centro de la Atlántida fue el sur de España (Tartessos) y Marruecos.
2001: Jacques Collina-Girard sostuvo que la Atlántida se hallaría delante de la boca del estrecho de Gibraltar, en la isla de Spartel.

A FAVOR DEL MAR EGEO Y EL MEDITERRÁNEO
1907
: El estudioso británico K.T. Frost señaló la posibilidad de que la Creta minoica fuese la verdadera Atlántida.
1965: Spyridón Marinatos, jefe del Servicio Arqueológico Griego, vinculó la erupción en Thera, la  isla griega de Santorini, con el fin de la Atlántida.
2000: El físico de la Universidad de Aquisgrrá, Axel Hausmann, sostuvo que la Atlántida se encontraba en el fondo del mar, entre Sicilia y Malta, a una profundidad de 100 metros.
2004: Zamarro señaló que la mítica civilización se desarrolló en las actuales islas Cicladas y la isla de Creta.

QUIENES APOYAN LA HIPÓTESIS DEL ATLÁNTICO
1644: J. Swan sostuvo que la Atlántida se hallaba en el Atlántico.
1655: El jesuita alemán Kircher señaló que estaba entre Europa y América.
1912: Schüemann situó la Atlántida cerca de las islas Azores y Madeira.
1960: Ignatius Donnelly, miembro del Congreso de EE.UU., realiza una investigación que sitúa la Atlántida en las islas Azores.
1980: Se desarrolla la teoría de Bahamas (Bimini) propuesta por varios escritores: Manson, Valentine, Berlitz y Carnac.
1982: Helmut Tributsch, profesor en la Univeesidad de Berlím, apuesta par el sur de Bretaña, isla Gavrinis.
1990: Jean Deruelle plantea que la Atlántida estuvo en el mar del Norte, en el Dogger Bank.