Conceptos de Ciencia Política

Soberania Popular Definicion Concepto Poder del Pueblo Democracia

Soberanía Popular
Concepto, El Poder del Pueblo en la Democracia

Se dice que un poder es soberano cuando es independiente de cualquier otro. Es decir: no hay ningún otro poder superior a él. Ejercer soberanía es ejercer un poder independiente. El concepto moderno de soberanía fue creado en el siglo XVI por el francés Jean Bodin y aplicado entonces al poder que en esa época poseía el rey de Francia. Bodin y quienes pensaban como él justificaban la monarquía absoluta, sistema de gobierno donde todo el poder estaba en el Rey («el Soberano»).

soberania popular

En el siglo XVII esa idea empezó, lentamente, a ser reemplazada por la de la soberanía popular, dando lugar luego al concepto de democracia . La palabra soberanía expresa la idea de un poder supremo, ilimitado y perpetuo.

Durante la época monárquica , antes de la Revolución Francesa, cuando el rey no estaba limitado  en su autoridad por ninguna Constitución, se lo llamaba «soberano», porque no reconocía políticamente autoridad  superior a la de él. Recordemos que Luis XIV había llegado a decir: «El estado soy yo«; expresión que encierra sus ideas absolutistas, su pensamiento político: consideraba su autoridad como única y soberana.

Dice Joaquín V. González, al hablar de la soberanía: «No es fácil encontrar una definición que satisfaga todos los conceptos filosóficos, históricos y políticos de esta palabra; pero en teoría puede decirse que designa la potestad suprema para regir a la comunidad. En este sentido es el imperio de una comunidad organizada e independiente sobre la totalidad de sus individuos».

• Definición
Los autores que han escrito sobre el tema han dado definiciones muy diversas de soberanía. Nosotros inspirándonos en las palabras citadas de Joaquín V. González, la definimos de la siguiente forma:

Soberanía es el poder supremo, necesario al gobierno de un estado para poder regirlo. Por lo tanto, relacionamos la soberanía con el poder, afirmando que es una cualidad del mismo.

Cuando un país se organiza política y legalmente sin reconocer otro poder superior, afirmamos que es un país soberano.

En este sentido de cualidad del poder «la soberanía no pertenece a nadie; ni es del pueblo, ni de la nación, ni de ambos juntos», afirma G. J. Bidart Campos.

Por eso, con referencia a nuestro país podemos afirmar que:
el poder nacional es soberano;
el poder provincial es autónomo.

El poder del gobierno, el poder político, tiene qué ser supremo o soberano. El padre de familia tiene sobre su hijo, autoridad o poder; es lo que se llama «patria potestad». El sargento tiene autoridad o poder sobre soldado conscripto que está realizando el servicio militar. Pero, ni el poder del padre ni el del sargento son soberanos; su autoridad está limitada por la ley civil, en un caso, y por los reglamentos militares, en el otro. Es una autoridad que se ejerce únicamente en la forma que la voluntad suprema del gobierno lo indica.

• Diversas manifestaciones de la soberanía del estado

Un país libre e independiente, manifiesta su soberanía en dos aspectos:
De las fronteras para afuera: enviando embajadores a otros estados; representantes a los organismos internacionales (Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos), los que son considerados por las respectivas Cartas, en el mismo piano de igualdad; celebrando tratados internacionales, etc.

En el orden interno, es decir, de !as fronteras para adentro: aplicando las penas y multas que prevén las leyes, recaudando impuestos, expropiando casas y campos para hacer una obra pública, etc.

Esta autoridad o poder del estado se ejerce en la forma que indican la Constitución y las leyes.
El gobierno tiene por objeto último lograr el bien común y por eso su autoridad soberana se refleja a través de los actos del poder legislativo, del poder ejecutivo y del poder judicial.

La única explicación de este poder tan grande es el servicio de la comunidad, de la persona humana. Si el gobierno se desvía de estos fines estaríamos frente a un abuso de autoridad, a una traición al espíritu democrático.

Alcance de la expresión «soberanía del pueblo»
En los libros y tratados sobre política, de los siglos XVIII y XIX, encontramos frecuentemente estas expresiones: «gobierno del pueblo», «soberanía popular», «voluntad general» y otras semejantes. Es evidente que los redactores de nuestra Constitución recibieron la influencia de los autores de aquella época. Así, el art. 33 habla de derechos y garantías de la Constitución que «nacen del principio de la soberanía del pueblo».

Rousseau, por ejemplo, en sus obras (El contrato social, Origen de la desigualdad entre los hombres) se muestra indeciso para explicar lo que él llama la «voluntad general».

• En uno de sus párrafos escribe que debe ser unánime:

«Cuando el pueblo estatuye sobre todo el pueblo. . . la materia sobre la cual se estatuye es general, como la voluntad que lo decreta. . . y este acto es la ley».

• En otro, parece afirmar lo contrario:
«Para que una voluntad sea general no es necesario que sea unánime; únicamente es indispensable que todos los votos se cuenten. . . Sólo hay una ley que por su naturaleza ha exigido el consentimiento unánime: el pacto social. . .; fuera de este caso, el voto del mayor número obliga a los demás».

Cuando un país nace a la vida independiente, la primera manifestación que hace de su soberanía es darse a sí mismo una constitución. El Preámbulo dice que los redactores de la misma eran «Representantes del Pueblo de la Nación Argentina»; el artículo 22 expresa que el pueblo gobierna «por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución»,

El pueblo, es decir, el conjunto de los ciudadanos, ¿gobierna realmente? No, porque ello no es posible; pero sí participa de alguna forma en el gobierno. Así, elige a los miembros del poder legislativo y del poder ejecutivo; estos representantes del pueblo, son los que juntamente con los miembros del poder judicial van a gobernar.

Es fácilmente comprensible que en un estado de millones de ciudadanos, los mismos no pueden gobernar por sí mismos; no pueden decidir los complejos asuntos de gobierno en materia internacional, económica, militar, social, etc.

El pueblo se limita a manifestar su voluntad en la elección de las autoridades nacionales, provinciales y municipales cuando es llamado al efecto.

En algunos países donde existen los juicios por jurados, los ciudadanos colaboran en la tarea gubernamental de administrar justicia. Nuestra Constitución, en su artículo 24, prevé esta participación popular, pero hasta la fecha no ha sido sancionada ninguna ley que organice el funcionamiento de dichos jurados populares.

La división de poderes
Desde Montesquieu se viene repitiendo que la acumulación de todas las funciones de gobierno en una sola mano equivale a suprimir la libertad, a establecer una tiranía. De que, por lo tanto, la división de poderes es uno de los caracteres fundamentales de un país republicano.

– ¿Quién era Montesquieu?
Carlos Luis de Secondat nació en 1689 en el castillo de La Bréde, cerca de Burdeos, Francia. Tenía 27 años cuando un tío, barón de Montesquieu y presidente en el Parlamento de Burdeos, le legó su cargo y su título. Más que los procesos judiciales, le atraían los estudios de botánica, anatomía y física.

En 1721 publicó «Cartas persas»; esta obra, que es una sátira y crítica de las instituciones francesas, tuvo un gran éxito. A raíz de ello vendió su cargo e inició un viaje de documentación por Europa; en Inglaterra vivió dos años. Retirado en su castillo de La Bréde, se dedicó a escribir. Fijó las nuevas tendencias del siglo XVIII; fue de inteligencia muy vasta y compleja, de gran espíritu lógico por su formación jurídica y de gran cultura científica.

En «Consideraciones sobre la causa de la grandeza de los romanos y de su decadencia» (1734) se muestra como historiador científico.

«El espíritu de las leyes» fue publicado en 1748. Es un estudio comparativo de las legislaciones en el cual Montesquieu volcó sus ideas políticas, históricas, religiosas, sociales, etc.

Su pensamiento sobre el poder
En la última de las obras mencionadas, en el libro XI, al hablar «De la constitución de Inglaterra» quiere demostrar que el sistema inglés de separación de los tres poderes asegura a los ciudadanos la libertad política; esta observación habría de ejercer una notable influencia en los movimientos republicanos de la sociedad moderna.
Escribe Montesquieu sobre el particular:

«En cada Estado hay tres clases de poderes: el poder legislativo, el poder ejecutivo de las cosas que dependen del derecho de gentes, y el poder ejecutivo de las que dependen del derecho civil.

Por el primero, el príncipe o el magistrado hace leyes por un cierto tiempo o para siempre, y corrige o deroga las ya establecidas. Por el segundo, declara la paz o la guerra, envía o recibe embajadas, establece la seguridad, previene las invasiones. Por el tercero, castiga los crímenes o juzga los diferendos entre los particulares. A este último se lo llama poder judicial y al otro, tan sólo, el poder ejecutivo del Estado.

La libertad política para un ciudadano es esa tranquilidad del espíritu que proviene de la convicción que cada uno tiene de su seguridad; y para que se posea esta libertad es preciso que el gobierno sea tal que un ciudadano no tenga por qué temer del otro.

Cuando en la misma persona o en el mismo cuerpo de la magistratura, el poder legislativo se une con el poder ejecutivo no existe libertad y se puede temer que el mismo monarca o el mismo senado sancione leyes tiránicas para ejecutarlas tiránicamente».

La división de los poderes, por lo tanto, es una garantía de la libertad, es una seguridad para el pueblo en lo que se refiere a sus derechos. Esta división impide a un poder invadir la esfera de los otros. Además, al dividirse las funciones se permite una acción política más eficaz porque cada órgano se especializa en su propia tarea. Ello no significa que cada uno gobierne por separado; los poderes están coordinados ya que forman el gobierno; los tres se prestan mutua colaboración.

Así, por ejemplo, el poder ejecutivo participa en la tarea legislativa presentando proyectos de ley al poder legislativo, promulgando las leyes, reglamentándolas mediante decretos, etc.

La tradición política republicana exige esta división como condición de equilibrio y armonía, como medida de prudencia que evita excesos.

Jorge Washington, en su célebre «Discurso de despedida», del 17 de setiembre de 1796, señaló a su pueblo sobre este principio político:

«…La libertad misma hallará su guardián más seguro en un gobierno… en el que los poderos estén adecuadamente distribuidos y arreglados…
Es igualmente importante, en un país libre, que el hábito de pensar inspire a los encargados del gobierno la cautela de conservarse dentro de sus respectivas esferas constitucionales, evitando, en el ejercicio de los poderes, que un departamento usurpe los de otro. El espíritu de la usurpación tiende a concentrar los poderes de todos en uno, y por ende a crear, cualquiera que sea la forma del gobierno, un verdadero despotismo… Si en opinión del pueblo se encuentra en cualquier particular viciosa la distribución o modificación de los poderes constitucionales, que se corrija por una enmienda en la forma que designa la Constitución. Pero que no haya alteración por usurpación, pues esto, aun cuando en algún caso puede ser instrumento de bien, es el arma acostumbrada por la que se destruyen los gobiernos libres…».

A pesar de la división y de la asignación de funciones, es indispensable la armonía de los poderes dado que la acción y finalidad del gobierno es una sola y no puede alcanzar el bien común sin la unificación de propósitos o metas políticas.

Fuente Consultada: Instrucción Cívica Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z

Que es el pueblo? La Nacion y el Nacionalismo El Amor A La Patria

¿Que es el Pueblo? La Nación y el Nacionalismo

El significado de la palabra “pueblo” varía con las épocas y los sistemas políticos. En otros tiempos se la usó para señalar a los que carecían de privilegios o, por el contrario, a los que gozaban de los derechos políticos, es decir, a los que podían votar y ser elegidos por su posición social o económica. Actualmente, el pueblo lo constituye la. totalidad de las personas que integran el Estado.

No se admiten privilegios basados en la raza, el sexo, la religión, la posición económica, etc. Todos integran el pueblo, porque todos gozan de la igualdad ante la ley.

Nuestra Constitución declara al respecto: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales, ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos, sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas” (art. 16).

Temas del Menú: 1-Etapas Organización  2-Asamblea 1813   3-Pactos Preexistentes  4-Constitución Nacional  5-Forma de Gobierno  6-Division de Poderes   7-Estado y Nación   8-Democracia Argentina

NOCIONES SOBRE PUEBLO, NACIÓN, ESTADO:

 QUÉ ES EL PUEBLO?

QUÉ ES EL PUEBLO?El significado de la palabra “pueblo” varía con las épocas y los sistemas políticos. En otros tiempos se la usó para señalar a los que carecían de privilegios o, por el contrario, a los que gozaban de los derechos políticos, es decir, a los que podían votar y ser elegidos por su posición social o económica.

Actualmente, el pueblo lo constituye la. totalidad de las personas que integran el Estado. No se admiten privilegios basados en la raza, el sexo, la religión, la posición económica, etc.

Todos integran el pueblo, porque todos gozan de la igualdad ante la ley. Nuestra Constitución declara al respecto: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales, ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos, sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas” (art. 16).

Pero también en las democracias modernas se emplea la palabra pueblo con un sentido restringido para referirse a las personas que pueden votar y ser elegidas. La Constitución argentina, por ejemplo, dice que los diputados son “‘elegidos directamente por el pueblo” (art. 37). Pero el derecho de elegir, es decir, de votar, no lo tienen los argentinos menores de 18 años, ni los extranjeros que carecen de carta de ciudadanía.

VERDADERO SENTIDO DEL TÉRMINO PUEBLO. MASA Y MULTITUD

Formar parte del pueblo de un Estado, gozar del privilegio de elegir a quienes han de gobernar, es un derecho que exige una gran responsabilidad. Pero no todos los ciudadanos son igualmente responsables. Esto nos lleva a distinguir el verdadero pueblo de la masa.

El VERDADERO PUEBLO está integrado por ciudadanos conscientes de su propia responsabilidad. En un pueblo digno de este nombre, los ciudadanos tienen plena conciencia de su responsabilidad, de sus deberes y de sus derechos; saben que su libertad está limitada por la libertad y la dignidad de los demás. En un pueblo verdadero, la desigualdad no es arbitraria. Es una consecuencia de la desigualdad humana, pues no todos poseemos la misma capacidad, la misma voluntad, etc.

La MASA está formada por individuos que carecen de ideales y de responsabilidad. El hombre-masa es el que no se distingue de los demás. Hace lo que hacen los otros. No le interesa labrarse un porvenir. Menosprecia los valores intelectuales y espirituales. Desea que lo conduzcan, que todo se lo den pensado. Esto explica el éxito del demagogo ante las masas y también su monologar constante. La masa es la enemiga de la verdadera democracia porque ahoga la libertad y destruye la igualdad. La masa quiere que todos amen y odien como ella ama y odia. No admite que se la contradiga. Para la masa la igualdad es la uniformidad. No comprende el respeto de la tradición, la dignidad, el sentimiento del verdadero honor, la actividad personal.

NOCIONES SOBRE PUEBLO, NACIÓN, ESTADO

El pueblo vive y se mueve por sí mismo; la masa no piensa, necesita que la conduzcan. La multitud es un conjunto de personas que actúan movidos por una comunidad de deseos, de ideas, de modo de ser. En los Estados modernos, con sus ciudades superpobladas, con sus rápidos medios de comunicación y de transporte, es fácil la reunión de multitudes que anhelan exteriorizar sus deseos. A veces, esas multitudes obran movidas por ideales superiores de justicia o de libertad. Otras veces se mueven para dar rienda suelta a sus bajas pasiones. El valor de la multitud depende de lo que persigue. Pero sus características son siempre las mismas. La multitud se caracteriza por su excitabilidad y por su falta de reflexión. Obra por contagio y sus reacciones suelen adquirir una violencia que difícilmente adoptarla cada uno de los individuos que la integran si obrara en forma aislada.

QUE SE ENTIENDE POR NACIÓN

Existen dos conceptos de “nación”: uno político y otro cultural. Desde el punto de vista político la nación es una sociedad independiente formada por quienes reconocen un territorio, un pasado y un destino histórico comunes. Todos los Estados son a la vez naciones desde el punto de vista político: Argentina, Brasil, España, Italia, etc. En estas naciones se hablan distintas lenguas, se practican diversas religiones, viven hombres de diferentes razas, pero una larga existencia en común y un territorio propio han creado grupos humanos homogéneos. Desde el punto de vista cultural, la nación es una comunidad basada en ciertos bienes culturales, como el idioma, la religión, la raza, etc. Por lo común, las naciones culturales son naciones políticas que han perdido su territorio. Tal fue el caso, durante muchos siglos, de la nación judía.

A veces, la nación cultural se extiende más allá de las fronteras de un Estado porque parte de su población ha emigrado a otros, formando en éstos minorías nacionales que se distinguen por su raza, su idioma, sus tradiciones, sus ritos religiosos, etc.

QUÉ ES LA NACIÓN ARGENTINA

La Nación Argentina es la comunidad formada por quienes reconocemos un territorio común e iguales vínculos históricos, sintiéndonos, además, impulsados hacia un mismo destino. El espíritu nacional se fue gestando durante el período hispánico, cuando los criollos comenzaron a considerarse iguales entre sí y distintos de los españoles. Este espíritu nacional se intensificó durante los primeros gobiernos patrios, que afirmaron nuestra independencia creando los símbolos nacionales (el himno, la escarapela, la bandera, el escudo) y manteniendo la unidad. Las diversas leyes y constituciones dictadas a partir de 1810 reconocieron siempre la existencia de una patria común, con su unidad social y su territorio. Nunca se perdió de vista, a lo largo de nuestra historia, la comunidad de orígenes y de destino, es decir, nunca se perdió el concepto de nación (J. V. González).

QUÉ ES EL ESTADO

El Estado es la nación organizada jurídica y políticamente. Es la nación sometida a un sistema de instituciones y leyes que forman su unidad política, jurídica y administrativa.

Los elementos del Estado son tres: la población, el territorio y el poder público.

a) La población es el elemento humano del Estado. La población es un elemento variable. Aumenta o disminuye a través del tiempo y puede estar integrada por unos pocos cientos de miles de personas (tal es el caso de Luxemburgo), o por muchos millones.

b) El territorio es el elemento geográfico. También es un elemento variable. Pocos Estados conservan sus mismas fronteras durante un lapso prolongado.

c) El poder público o poder político es la capacidad que tiene el Estado para alcanzar sus propios fines; es el derecho que tiene de mandar y de ser obedecido dentro de su territorio. Cuando el poder público no reconoce otro poder superior a él, porque es independiente y es el más alto, se lo llama poder público soberano. En un sentido más restringido, se entiende por Estado las autoridades que lo representan y gobiernan.

FUNCIÓN DEL ESTADO AL SERVICIO DEL HOMBRE Y DE LA SOCIEDAD

La función esencial del Estado es el mantenimiento del orden y la defensa nacional. Además, el Estado debe amparar las justas libertades de la persona humana y al mismo tiempo coordinar y orientar todos los esfuerzos hacia un fin común superior. El Estado desempeña también funciones relacionadas con el bienestar material, intelectual y moral del hombre y de la sociedad. el Estado fiscalice en forma adecuada la producción, la El BIENESTAR MATERIAL de la población exige un buen ordenamiento económico.

Para lograrlo, es necesario que circulación, la distribución y el consumo de los productos, procurando también que exista armonía entre. el capital y el trabajo. El Estado debe asimismo encargarse de ciertas funciones, como las relativas a obras públicas, previsión y asistencia sociales. Las obras públicas son aquellas que el Estado construye directa o indirectamente para los diferentes servicios a su cargo y para uso y aprovechamiento general (caminos, canales, telégrafos, etc.). La previsión social consiste en evitar o disminuir los males que afectan a la sociedad.

La lucha contra la desocupación, la construcción de viviendas higiénicas, el otorgamiento de jubilaciones y pensiones, son algunos de los recursos utilizados. La asistencia social atiende a la salud de la población. El Estado tiene la obligación de exigir a todos los habitantes el cuidado de su salud y su tratamiento en caso de enfermedad, proporcionando servicios gratuitos a los que carezcan de recursos. Además, el Estado debe atender con sus propios medios cuanto contribuya a mejorar las condiciones sanitarias de la población. El DESARROLLO INTELECTUAL es una necesidad del hombre, quien debe recurrir, para satisfacerla, a los auxilios y ventajas que le proporciona la vida en sociedad. La familia no puede por sí misma dar todo lo que exige el perfecto desarrollo intelectual.

El Estado debe, pues, concurrir con su cooperación eficaz al perfeccionamiento de las inteligencias, promoviendo la cultura (mediante la instalación de museos, bibliotecas, laboratorios, etc.) fomentando la buena enseñanza y alentando y protegiendo a los estudiosos en todas las ramas del saber (con becas, viajes de estudio, premios, etc.). La PERFECCIÓN MORAL, es decir, la honestidad de costumbres, es el elemento más importante del orden social. El Estado, que es el encargado de promover y obtener el bien común, tiene con respecto a la moralidad estrechos deberes. Esos deberes consisten en fomentar y estimular la virtud, al mismo tiempo que en reprimir todo germen de inmoralidad.

EL PUEBLO Y LA MASA :

El pueblo vive de la plenitud de la vida de los hombres que lo componen, cada uno de los cuáles —en su propio puesto y a su manera— es persona consciente de sus propias responsabilidades y de sus convicciones propias. La masa, por el contrario espera el impulso de fuera, juguete fácil en las manos de un cualquiera que explota sus instintos o impresiones, dispuesta a seguir, cada vez una, hoy ésta, mañana aquella otra bandera. De la exuberancia de vida de un pueblo verdadero, la vida se difunde abundante y rica en el Estado y en todos sus órganos, infundiendo en ellos con vigor, que se renueva incesantemente, la conciencia de la propia responsabilidad, el verdadero sentimiento del bien común.

De la fuerza elemental de la masa, hábilmente manejada y usada, puede también servirse el Estado; en las manos ambiciosas de uno solo o de muchos agrupados artificialmente por tendencias egoístas, puede el mismo Estado, con el apoyo de la masa reducida a no ser más que una máquina, imponer su arbitrio a la parte mejor del verdadero pueblo; así el interés común queda gravemente herido, y por mucho tiempo, y la herida es muchas veces difícilmente curable.

Con lo dicho parece clara otra conclusión: la masa es la enemiga capital de la verdadera democracia y de su ideal de libertad y de igualdad En un pueblo digno de tal nombre, el ciudadano siente en sí mismo la conciencia de su personalidad, de sus deberes y de sus derechos, de su libertad unida al respeto de la libertad y de la dignidad de los demás. En un pueblo digno de tal nombre todas las desigualdades que proceden, no del arbitrio sino de la naturaleza misma de las cosas, desigualdades de cultura, de bienes, de posición social —sin menoscabo, por supuesto, de la justicia y de la caridad mutuas— no son de ninguna manera obstáculo a la existencia y al predominio de un auténtico espíritu de comunidad y de fraternidad. Más aún, esas desigualdades, lejos de lesionar en manera alguna la igualdad civil, le dan su significado legítimo, es decir, que ante el Estado cada uno tiene el derecho de vivir honradamente su existencia persona1 en el puesto y en las condiciones en que los designios y la disposición de la Providencia lo han colocado.

Como antítesis de este cuadro del ideal democrático de libertad y de igualdad en un pueblo gobernado por manos honestas y próvidas, ¡qué espectáculo presenta un Estado democrático dejado al arbitrio de la masa! La libertad, de deber moral de la persona, se transforma en pretensión tiránica de desahogar libremente los impulsos y apetitos humanos con daño de los demás. La igualdad degenera en nivelación mecánica, en uniformidad monocroma, y el sentimiento del verdadero honor, la actividad personal, el respeto de la tradición, la dignidad, en una palabra, todo lo que da a la vida su valor, poco a poco se hunde y desaparece.

Y únicamente sobreviven, por una parte, las víctimas engañadas por la fascinación aparatosa de la democracia, fascinación que se confunde ingenuamente con el espíritu mismo de la democracia, con la libertad e igualdad, y, por otra, los explotadores más o menos numerosos que han sabido, mediante la fuerza del dinero o de la organización, asegurarse sobre los demás una posición privilegiada y aun el mismo poder (Pío XII).

EDUCAR PARA VIVIR EN DEMOCRACIA: La capacidad de convivencia y ciudadanía no surge naturalmente en las personas. Tanto en el terreno de lo personal como en el ámbito de lo público, resolver nuestros conflictos con los demás o transitarlos de un modo pacífico son cosas que se aprenden. La democracia necesita de ciudadanos demócratas, defensores de los principios que rigen el sistema democrático. Y se hacen demócratas a través de la educación que reciben y de la participación real que pueden ejercer.

La formación para la ciudadanía podría contemplar las siguientes proposiciones:
• Ayudar a que las personas desarrollen su capacidad de autonomía, es decir, que sean capaces de tener iniciativa propia y de hacerse responsables de los cursos de acción que eligen.

• Formar personas capaces de cooperar con los demás, esdecir, de colaborar y entender la necesidad de compartir el trabajo con otros. Este aspecto se relaciona con la preparación para la acción cooperativa y la autoorganización.

• Despertar la vocación de participar en la vida pública, es decir, ayudar a que las personas entiendan que La democracia exige de nosotros preocuparnos por el «bien común». Esta preocupación es necesaria pues su ausencia genera efectos políticos que suelen ser nocivos. Por ejemplo, la corrupción que pueda darse en algún sector del Estado tiene más posibilidades de expandirse si los ciudadanos no vigilan ni exigen transparencia.

• Formar en el respeto por valores básicos que hacen posible la vida digna y la propia existencia de la democracia. Esos son las propias reglas de juego de la democracia y los derechos sociales, políticos, económicos y culturales que hacen al desarrollo libre de los proyectos de vida de Las personas. Son valores que constituyen el piso que todos debiéramos respetar y a partir del cual pueden expresarse las diferencias legítimas (ideológicas, políticas, religiosas, estéticas) que se dan entre las personas.

En general, la educación actual carece de propuestas consistentes en el terreno de la formación ciudadana y política. Hay poca educación política de los ciudadanos, pues se los mantiene alejados de las explicaciones sobre cómo funciona el sistema que ellos deberían gestionar y participar.

EL AMOR A LA PATRIA:
NECESIDAD DE FUNDAR EL PATRIOTISMO EN PRINCIPIOS MORALES

Para que el sentimiento y el amor a la patria sea constructivo y no degenere en difuso humanitarismo, nacionalismo exagerado o espíritu sectario debe asentarse sobre sólidos principios morales.

Toda convivencia humana para ser armónica y fecunda, ya lo hemos señalado, debe basarse en la verdad, la justicia, la solidaridad, la libertad. También el patriotismo para ser constructivo en la convivencia nacional y universal.

El patriotismo debe fundarse en la verdad, en el conocimiento objetivo y desprejuiciado de los hechos y de los hombres, de las ideas y de las tendencias, que contribuyeron a la formación de nuestro ser nacional.

Debe tener por norma la justicia. La justicia que nos lleva a dar a cada uno lo suyo, a reconocer los méritos y deméritos de cada cual, a distribuir equitativamente las cargas y beneficios sociales, a reclamar inexorablemente nuestros propios derechos y a reconocer los derechos de las otras naciones y pueblos.

Debe tener como motor la solidaridad, el amor. El amor a nuestros conciudadanos, a nuestros antepasados, a nuestros descendientes. El amor que logra que nos sintamos miembros de una gran familia, que nos ayudemos mutuamente, que une nuestros anhelos e ideales en busca de unidad espiritual. Solidaridad con los otros pueblos y naciones para lograr un orden universal más justo y más humano.

El patriotismo debe asimismo para ser constructivo fundarse en un gran aprecio y respeto a la libertad. No sólo a la libertad individual y de los grupos, sino a la libertad de la patria. El patriotismo lucha por destruir los lazos de injustas dependencias económicas, políticas e ideológicas respecto a otras potencias, Pero es igualmente respetuoso de la libertad de los otros países.

Moral es, en último término, lo que está plenamente acorde a la naturaleza y fin del hombre.

El patriotismo, el amor y aprecio por lo que constituye el ser comunitario, el cultivo de las tradiciones y valores nacionales, la defensa de los intereses patrios, está profundamente enraizado en la naturaleza humana. Pero también está fundado en la misma naturaleza el sentimiento de solidaridad para con toda la humanidad y el respeto a todas las naciones.

RESUMEN:

¿Qué es el patriotismo?

— Como nacemos en una familia, nacemos en una patria, unidos con otros hombres por innumerables lazos de afecto y solidaridad y en ella moldeamos nuestro ser personal.
— Patriotismo es amor a la patria. Patria es un concepto de difícil definición; etimológicamente significa tierra paterna. El sentimiento de patria está profundamente enraizado en el ser del hombre.
— El patriotismo es sentimiento y es virtud.
— La patria es la unidad espiritual y la continuidad histórica de un pueblo en la tierra de sus padres. Supone unidad cultural, solidaridad entre las generaciones, coincidencia de anhelos, aspiraciones e ideales.
— La patria es sincronía de los espíritus y totalidad armónica. Su ideal es dinámico: siempre es posible aspirar a una mayor coincidencia e integración.

¿Cómo se manifiesta el amor a la patria?
— El amor a la patria como todo amor se manifiesta en palabras y obras; en gestos, sentimientos y modos de actuar.
— Son manifestaciones fundamentales de patriotismo:
— la preocupación por lograr una comunidad más solidaria, más justa, más próspera;
— el aprecio y cultivo de la tradición y sus valores;
— en la preocupación por el destino de la comunidad y el bien de las futuras generaciones.
— El patriotismo se manifiesta trabajando por la justicia y la comprensión entre los argentinos, buscando lo que facilita la unidad espiritual y la unión de los esfuerzos en objetivos comunes.

La tradición patriótica
— Más que en sus elementos materiales y geográficos la patria está en la unión de los espíritus, en la comunidad humana entre las generaciones, en el participar de una misión y de un destino común.
— Nuestra nación no ha surgido espontáneamente. Es el resultado de un largo proceso histórico de asimilación social y cultural.
— La cultura y las instituciones, las costumbres y tradiciones, nuestro modo de ser, de sentir, de obrar, son fruto del esfuerzo y contribución de muchas generaciones.
— Entre los grupos humanos que más han contribuido a nuestro patrimonio cultural y tradicional señalamos: los conquistadores y colonizadores españoles, los indígenas que se asimilaron,
— los hombres que lucharon en la independencia y en los primeros intentos de gobierno propio,
— los caudillos y los hombres de ambos bandos que se enfrentaron en las luchas por la organización nacional,
— los inmigrantes que aportaron cultura, trabajo, iniciativas e hicieron de este país la patria de sus hijos.
— El contenido de nuestra tradición cultural constituye el «alma de la patria».
— Como cada individuo tiene su propia personalidad, cada pueblo tiene su propia idiosincrasia, su propio modo de ser. Sólo permaneciendo fiel a él puede realizar su destino. Los pueblos que no se interesan por su propia historia y tradición renuncian a cumplir su misión.
— Es responsabilidad de cada generación entregar enriquecida y desarrollada la tradición patria a las generaciones futuras.

La falta de patriotismo como causa de la decadencia de las naciones
— La nación está constituida por el pueblo, unido en un territorio común y ligado por vínculos de solidaridad nacidos de un pasado histórico, de la voluntad de vivir juntos formando una comunidad y de alcanzar ideales comunes bajo una organización política.
— Los factores de unidad histérico-culturales y la comunidad de aspiraciones son esenciales a la nación.
— Muchas naciones tuvieron existencia floreciente y luego se desintegraron y decayeron. La permanencia de una nación depende de su continuidad cultural, de la permanencia en sus miembros de la voluntad de compartir ideales y destino.
— Cuando entre los miembros de una comunidad desaparece el patriotismo se destruye la unidad, surgen las tensiones, los’egoísmos, las injusticias y los enfremamientos internos.

Camara de Senadores Atribuciones Tiempo Mandato Funciones Poder

Atribuciones de la Cámara de Senadores 

LA CÁMARA DE SENADORES
Su carácter e integración: La Cámara de Senadores constituye la representación política nacional de las provincias y de la ciudad de Buenos Aires.
En plena vigencia del régimen federal, la representación senatorial de provincias en el Congreso Nacional es igualitaria, sin que se tenga en cuenta, en este caso, la importancia demográfica de cada provincia. El Senado se integra con tres senadores por cada provincia y tres senadores por la ciudad de Buenos Aires.

REQUISITOS MÍNIMOS PARA SER SENADOR. Las condiciones mínimas exigidas para ser senador nacional son las siguientes:

• Ser ciudadano argentino.
• Haber cumplido 30 años de edad,
• En caso de tratarse de extranjeros naturalizados, tener un mínimo de 6 años como ciudadano.
• Haber nacido en la provincia que lo elija (o en la Capital Federal, si es el caso) o tener dos años de residencia inmediata en ella.

La Constitución Nacional estableció la necesidad de contar con un ingreso personal superior a 2.000 pesos fuertes (de 1853) anuales, o una entrada equivalente, para poder ser senador nacional. Esta condición -resultado de la manera de pensar de aquella época- ha caído en desuso: no tiene aplicación real en nuestros días. Ha sido derogada por la costumbre.

DURACIÓN DEL MANDATO. Los senadores nacionales duran 6 años en su cargo y se los puede reelegir sin límite de tiempo.

La Cámara de Senadores se renueva por tercios cada dos años. Esto significa que una parte de los senadores debe abandonar sus cargos y elegirse reemplazantes.
En caso de vacancia antes de cumplir el período (por renuncia, muerte, etc.) debe efectuarse de inmediato la elección del reemplazante en la forma indicada por la Constitución y la legislación local.

EL VICEPRESIDENTE EN EL SENADO. La Cámara de Senadores es presidida por el Vicepresidente de la Nación. En los debates sólo vota en caso de empate. Cuando el Vicepresidente debe ocupar la Presidencia de la Nación (por renuncia, muerte o ausencia transitoria del Presidente) su función al frente del Senado es cumplida por un presidente provisional elegido por la misma cámara.

Cámara de Senadores

Cámara de Senadores en Argentina

Atribuciones exclusivas del Senado
Están determinadas por varios artículos de la Constitución Nacional y son las siguientes:

• El Poder Ejecutivo necesita del acuerdo (conformidad) del Senado para designar a los miembros de la Corte Suprema de Justicia, a los jueces nacionales, a los altos funcionarios diplomáticos y a los oficiales superiores de las Fuerzas Armadas.
• El Senado es el que realiza el juicio político a los acusados por la Cámara de Diputados.
• Es necesario el acuerdo o autorización de esta cámara para la declaración del estado de sitio en caso de «ataque exterior».

«CÁMARA BAJA» Y «CÁMARA ALTA»
A través de lo analizado en las páginas anteriores, se habrá advertido la existencia de importantes diferencias entre ambas cámaras del Poder Legislativo.

La principal es la que surge del distinto carácter de su respectiva representación: popular en un caso, institucional en el otro, pues los senadores representan a las provincias.

Existe, además, una diferencia de la edad mínima exigida para ser diputado (25 años) o para ser senador (30 años). Se ha calificado como «cámara joven» a la de Diputados y se atribuyó (sin mayores fundamentos políticos) una función supuestamente moderadora a la de Senadores. La idea de los constituyentes de 1853 al adoptar este sistema fue «atemperar la impetuosidad juvenil» de los diputados con la acción de otra cámara que, históricamente, desempeñó un papel más conservador.

La denominación de «cámara alta» con que se identificó al Senado deriva de la tradición parlamentaria occidental, heredera del parlamentarismo británico. Antiguamente en el Reino Unido la «cámara alta» -la de mayor jerarquía- era la Cámara de los Lores, asamblea aristocrática sin poder real en nuestros días.

Fuente Consultada:
Instrucción Cívica
Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z
Instrucción Cívica 2 D.A. Sabsay – S.G. Jáuregui

El Poder Legislativo Atribuciones Camara de Diputados Tiempo Mandato

Atribuciones del Poder Legislativo

El Poder Legislativo : En un sistema de gobierno basado en la división de poderes, la función principal del Poder Legislativo es la de sancionar y derogar las leyes. En este caso utilizamos la palabra ley en su sentido restringido y formal. El Poder Legislativo es ejercido por el Congreso. Nuestro Congreso está compuesto por dos cámaras: la Cámara de Diputados y del Senado, se lo llama de carácter bicameral. El Congreso tiene a su cargo la función legislativa. Cada una de las cámaras actúa de manera independiente pero, para que un proyecto se convierta en ley, es necesaria la voluntad concurrente de ambas cámaras.

Los diputados representan a la Nación en su conjunto. Es decir que aunque hayan sido elegidos por el electorado de un distrito determinado, representan al electorado total del país. Los senadores, en cambio, representan al distrito que los ha elegido. Los senadores defienden, en el Congreso, los intereses de las provincias que ellos representan, o de la Capital Federal.

poder legislativo

Cámara de Senadores Donde se Debaten las Leyes

Las cámaras se reúnen en sesiones ordinarias que comienzan el 1° de marzo  y se extienden hasta el 30 de noviembre de cada año También pueden reunirse en sesiones extraordinarias. Ello ocurre cuando el Presidente decide convocarlas fuera del término de sesiones ordinarias, o prorrogar el período ordinario. Sin embargo, cabe señalar que tanto el H. Senado como la Cámara de Diputados han interpretado que el Congreso tiene facultades suficientes para disponer la prórroga de las sesiones ordinarias en Resoluciones adoptadas durante el mes de diciembre de 2001

La Constitución determina los requisitos para ser senador o diputado, como así también el término de sus mandatos y las formas de elección.

La Cámara de Diputados se compone de representantes o diputados elegidos directamente por el pueblo de las provincias y de la ciudad de Buenos Aires.

REQUISITOS MÍNIMOS PARA SER DIPUTADO. Para poder ser diputado nacional es necesario reunir ciertas condiciones -requisitos- mínimas:
• Ser ciudadano argentino.
• Haber cumplido 25 años de edad.
• En caso de tratarse de un extranjero naturalizado, tener un mínimo de 4 años como ciudadano argentino.
• Ser nativo de la provincia que lo elija (o de la Capital) o haber residido en ella los dos años anteriores a la elección.

DURACIÓN DEL MANDATO Los diputados nacionales son electos para cumplir un mandato de 4 años y pueden ser reelegidos sin limitación de tiempo. La Cámara de Diputados se renueva por mitades cada 2 años. Esto significa que al cumplirse ese plazo, la mitad de los representantes deben dejar sus cargos y son reemplazados por los nuevos electos. (La Constitución estableció que en la primera legislatura se procedería a sortear a los diputados que sólo cumplirían un período de 2 años: Reiteradas interrupciones del ciclo constitucional a lo largo de las últimas décadas han obligado a aplicar este mecanismo en varias oportunidades.)

El texto constitucional también establece que en caso de vacante (por muerte, renuncia o cualquier otra razón), debe realizarse la elección del reemplazante en el distrito electoral correspondiente. Sin embargo, este sistema ha sido reemplazado por un régimen de suplencias.

Atribuciones exclusivas de la Cámara de Diputados
El Congreso posee una serie de atribuciones (es decir, de facultades) y de deberes.
La mayoría de esas atribuciones y deberes son comunes a ambas cámaras y las explicaremos un poco más adelante. Otras sólo pertenecen a cada una de ellas, son exclusivas del Senado o de la Cámara de Diputados.

Las atribuciones exclusivas de la Cámara de Diputados son las siguientes:

• Sólo la Cámara de Diputados posee la iniciativa para promover el tratamiento de proyectos de ley sobre contribuciones económicas que se impongan a la población (impuestos) y sobre el reclutamiento de tropas.
Esto es así, porque se entiende que esas leyes t pueden afectar el derecho de propiedad de los habitantes (en el caso de aprobarse nuevos impuestos) o su libertad personal (al regularse el servicio militar, por ejemplo) y se reserva la iniciativa en tales materias a los representantes directos del pueblo.

• Sólo la Cámara de Diputados tiene la facultad de iniciar juicio político al Presidente, al Vicepresidente de la Nación, al jefe del gabinete de ministros, a los ministros del Poder Ejecutivo y a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia. El juicio político -que ampliaremos al final de esta Unidad- se inicia cuando la Cámara de Diputados acusa ante el Senado a quien haya desempeñado mal su cargo o cometido delitos. (El juicio político puede dar como resultado la destitución del acusado y su posterior encausamiento judicial.)

Organización del Poder Judicial Federal Eleccion Jueces

Organización del Poder Judicial Federal – La Elección Jueces y el Consejo de la Magistratura

El Poder Judicial: Este Poder  cumple un papel fundamental dentro de un Estado democrático. El Poder Judicial tiene a su cargo la función jurisdiccional, a través de la cual se convierte en el gran tutor de los derechos de los habitantes. Además, el Poder Judicial es el órgano de control por excelencia, control que ejercita sobre los otros dos poderes. El Poder Judicial debe ser independiente para poder cumplir sus funciones sin interferencias ajenas a él. La independencia del Poder Judicial constituye uno de los principales elementos del Estado de Derecho.

Un juez, para decidir un caso, no puede ser objeto de presiones provenientes de otros poderes o incluso de sectores o grupos de la sociedad. Para resistir esas presiones, la Constitución prevé distintos recursos.

Los principales procedimientos son el modo de designación y la duración de las funciones de los jueces. Los jueces son designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado. La participación de los otros dos poderes en el acto de nombramiento de los magistrados, ha sido prevista para evitar que un único poder de decisión pudiera completar la nómina de jueces a su antojo y conveniencia. De este modo, el Poder Ejecutivo presenta una lista, a medida que surgen las necesidades, y el Senado la acepta o la rechaza, actuando así como controlador de la iniciativa del Presidente.

Los jueces se mantienen en sus funciones mientras dure su buena conducta. A diferencia de lo que ocurre en los otros poderes, donde se ha establecido un plazo para la duración de los mandatos, los jueces no tienen un lapso de tiempo preestablecido, luego del cual deban dejar sus cargos.

Así, se ha querido evitar que exista una identificación entre la ideología de los jueces y la de los gobiernos de turno. También, para preservar la independencia del Poder Judicial, la Constitución le prohíbe expresamente al Presidente de la Nación el ejercicio de funciones judiciales.

Organización de nuestra justicia
Como nuestro país es federal, en él conviven un Poder Judicial Nacional y los poderes judiciales provinciales. El Poder Judicial Nacional es la justicia federal, mientras que por justicia provincial se hace referencia a los poderes judiciales de las veintidós provincias argentinas.

La Constitución Nacional determina las bases de la organización de la justicia federal, las constituciones provinciales se ocupan de la justicia en cada una de ellas, cuyas características varían de una a otra provincia. El Poder Judicial de la Nación está compuesto por la Corte Suprema de Justicia y los demás tribunales inferiores. La Corte Suprema es el órgano máximo del Poder Judicial y está compuesta por cinco miembros.

Los tribunales inferiores son:
• los tribunales de primera instancia, integrados cada uno por un juez,
• las Cámaras Federales de Apelación, son colegiadas y están formadas por varios jueces, cada una.

El papel de cada instancia judicial
Los jueces de primera instancia y las Cámaras de Apelación están agrupados por materia. Es así como existen jueces y cámaras en materia penal, civil, comercial, etc. Una persona que desee encontrar una solución a un conflicto derivado de la falta de pago de alquileres de su inquilino, concurrirá primero ante el juez de primera instancia en lo civil, pues se trata de una cuestión civil. Una vez que el juez haya dictado sentencia, tanto la persona que inició el juicio como su contrincante pueden apelarla. Si la sentencia es apelada, el asunto deberá ser nuevamente analizado por la Cámara de Apelaciones en lo Civil.

La cámara dictará una nueva sentencia. En esta nueva sentencia se podrá confirmar lo decidido por el primer juez o establecer algo diferente. Luego de esta segunda instancia, el asunto quedará dilucidado y las partes deberán atenerse a lo decidido por los jueces. La Constitución ha establecido una doble instancia judicial para garantizar una adecuada administración de la justicia. Los conflictos son estudiados y decididos dos veces, evitándose al máximo la posibilidad de que se cometan errores o arbitrariedades. La Corte Suprema de Justicia se ocupa de los asuntos en que intervienen las provincias o diplomáticos extranjeros.

Los poderes se relacionan y controlan entre sí
La separación de poderes no implica una desvinculación total entre ellos. Esta técnica de división del poder fue pensada para evitar que el poder careciera de control. Cada poder es controlado por los otros a través de facultades contenidas en la Constitución. De este modo, los órganos se relacionan e interactúan.

El Poder Judicial invade la esfera de los otros dos poderes, a través del llamado control de constitucionalidad que ejerce sobre las leyes del Poder Legislativo y decretos del Poder Ejecutivo. Este control tiene por objeto impedir la aplicación de leyes o decretos contrarios a la Constitución. De ocurrir esta situación durante la tramitación de un juicio, la parte que se considere afectada podrá solicitar que no se le aplique la norma, por ser inconstitucional; si la Corte Suprema así lo entiende dicha norma no se aplicará.

A su vez, el Poder Legislativo controla al Poder Judicial, cuando decide sobre la creación de nuevos tribunales inferiores o cuando sanciona la ley de presupuesto, en cuyo interior se prevé la suma que le corresponde al Poder Judicial para sus gastos, o cuando a través del juicio político decide remover a algún magistrado.

El Poder Ejecutivo también controla al Poder Judicial, cuando propone al Senado los nombres de los futuros jueces, y a su vez, el Senado realiza una fiscalización sobre el Poder Ejecutivo, cuando presta o no su acuerdo a lo propuesto por el Poder Ejecutivo.

También el Poder Legislativo incursiona en el Poder Ejecutivo en otras cuestiones, como por ejemplo: la sanción de la ley de presupuesto nacional, la aprobación o no de los tratados con los países extranjeros que han sido firmados por el Presidente, la autorización al Poder Ejecutivo para declarar la guerra, etcétera.

El Poder Ejecutivo controla al Poder Legislativo con el veto o rechazo de las leyes que ya han sido sancionadas por el Congreso antes de su promulgación, o cuando decide convocar a sesiones extraordinarias a las cámaras o prorrogar las sesiones ordinarias.

ORGANIZACIÓN DEL PODER JUDICIAL DE LA NACIÓN
Existe en nuestro país una Justicia nacional o federal y una Justicia provincial o local. Un caso particular de la Justicia Nacional es el de los llamados Tribunales Nacionales de la Capital, que cumple, dentro de la jurisdicción de la Capital Federal, un papel equivalente al de los poderes judiciales provinciales en cada una de las provincias.

Derecho federal: Son las normas que regulan la organización, funcionamiento y atribuciones de los Poderes del gobierno nacional, así como las que se refieren al contenido del artículo 75 inciso 18 de la C. N. Es aplicado por los tribunales federales en todo el territorio nacional.

Derecho común: Son, esencialmente, las normas contenidas en los Códigos Civil, Penal, Comercial y de Minería (o «códigos de fondo», por oposición a los «códigos de forma» o de procedimiento), aplicados por los jueces federales o provinciales según los casos.

Derecho local: Son las normas dictadas por los poderes locales y tienen vigencia en su ámbito (provincias y Capital Federal). En el caso de la Capital, la legislatura local es el Congreso de la Nación.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación
La Constitución crea una Corte Suprema de Justicia. Al decir que es «suprema» se expresa que es el más alto tribunal de justicia de la Nación; sus decisiones son inapelables.

La Corte Suprema es, además, el intérprete máximo de la Constitución Nacional. Es quien interpreta, en caso de duda, y con carácter definitivo, el significado de las normas constitucionales. Por eso, se la ha definido como «guardián de la Constitución» y se ha dicho que «la Constitución es lo que la Corte dice que es».

Cuando la Corte Suprema efectúa una interpretación de una norma constitucional, esa interpretación es obligatoria para los tribunales inferiores.

La Corte puede declarar la inconstitucionalidad de cualquier norma (una ley, un decreto, etc.), pero debe hacerlo solamente ante la aplicación de esa norma en un caso concreto y a pedido de la parte afectada (por ejemplo: ante el pedido de un individuo en un juicio, que se* vea afectado por la aplicación de una ley). La declaración de inconstitucionalidad no deroga la norma cuestionada: si la Corte estuviera facultada para derogar una norma dictada por el Congreso o por el Presidente se violaría la división de poderes.

Existen diversos caminos judiciales por los que una causa puede llegar a la Corte Suprema: recursos de apelación impugnando sentencias de tribunales inferiores, recursos de revisión, de aclaratoria, de queja, etc.

La Constitución no determina el número de integrantes de la Corte, ni su organización y funcionamiento. Tampoco establece la forma en que debe ser elegido el magistrado que la presida. Todos esta aspectos han sido reglamentados por la Ley 23.774, que fijó en nueve el número de jueces que la integran.

Estos magistrados se denominan Ministros de la Corte y son designados por el Presidente de la Nación con acuerdo del senado y son ellos, según la ley, quienes deben designar a su presidente.

REQUISITOS PARA INTEGRAR LA CORTE SUPREMA: LOS establecidos por la Constitución Nacional son los siguientes:

• Ser abogado de la Nación con g anu3.de ejercicio profesional.
• Reunir las calidades necesarias para ser senador nacional (30 años cumplidos de edad, 6 años de ciudadanía si se es argentino por opción, etc.). Los ministros de la Corte prestan juramento «de desempeñar sus obligaciones, administrando justicia bien y legalmente, y en conformidad a lo que prescribe la Constitución». Ese juramento se presta ante el presidente de la Corte.

La designación de los jueces y el Consejo de la Magistratura
Jueces y camaristas son designados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado y -a partir de la vigencia de lo dispuesto en la reforma constitucional de 1994 con la previa participación del Consejo de la Magistratura: el Poder Ejecutivo solamente puede designar para ocupar cada cargo a uno de los tres integrantes de una terna seleccionada por aquel organismo.

Además de la selección de los postulantes a los cargos de jueces integrantes de los tribunales nacionales, corresponde al Consejo de la Magistratura, la administración del Poder Judicial.

De acuerdo con lo establecido en la C.N.este Consejo se integrará equilibradamente con: representantes de los «órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal»; también se incluirán en él a «personas del ámbito académico y científico». El detalle preciso de su integración debe determinarse por ley del Congreso.

Esta institución no existía hasta la reforma constitucional de 1994.

ATRIBUCIONES DEL PODER JUDICIAL DE LA NACIÓN FEDERAL
Atribuciones judiciales
La competencia de la justicia federal se encuentra establecida básicamente en el artículo 116 de la Constitución. De acuerdo con su texto:

La Corte Suprema de Justicia tiene una competencia originaria y exclusiva en los asuntos que involucren -a diplomáticos extranjeros o en los que una provincia fuese parte litigante. En estos casos el juicio debe iniciarse directamente ante la Corte (por eso se habla de competencia originaria ) y no existe apelación de su decisión (por eso es exclusiva).

Además de los casos de competencia originaria, la Corte Suprema posee también competencia por impugnación de las sentencias de tribunales inferiores.

Atribuciones colegislativas
• La Corte Suprema y las Cámaras de Apelaciones dictan acordadas, que son resoluciones referidas al funcionamiento interno de los tribunales.
• Las Cámaras de Apelaciones dictan también fallos plenarios, que son sentencias cuya doctrina es de aplicación obligatoria para los tribunales inferiores.
• La Corte también posee atribuciones para dictar su propio reglamento interno.
En todos estos casos podemos señalar la existencia de facultades colegislativas del Poder Judicial.

El Poder Ejecutivo Atribuciones Jefe de Gabinete Funciones Ministros

Atribuciones  del Poder Ejecutivo

Lista de Atribuciones:

1. Atribuciones de organización institucional y político-administrativas

2. Atribuciones económico-financieras:

3. Atribuciones Militares

4. Atribuciones relativas al manejo de la relaciones exteriores:

5. Funciones colegislativas:

6. Funciones judiciales:

El Poder Ejecutivo

En nuestro país, el Poder Ejecutivo es unipersonal. Seguramente, después de leer esta afirmación, nos preguntaremos sobre el papel que cumplen el Vicepresidente de la Nación y los ministros.El Vicepresidente es elegido por la ciudadanía juntamente con el Presidente; ambos componen la fórmula presidencial.

Sin embargo, ya en funciones, el Vicepresidente se desempeñará como Presidente del Senado, donde sólo vota en caso de empate. Cuando el Presidente no puede ejercer la presidencia en forma definitiva o temporaria, es reemplazado por el Vicepresidente. En el primer caso, termina el mandato presidencial. En el segundo caso, ejerce la presidencia durante la ausencia del Presidente; esta hipótesis es la más común, ya que ella se produce toda vez que el Presidente debe viajar al exterior.

Casa Rosada en Buenos Aires

Casa Rosada en Buenos Aires

 Carácter del Poder Ejecutivo

La Constitución Nacional establece que el Poder Ejecutivo es desempeñado por «un ciudadano con el título de presidente de la Nación Argentina»
El Poder Ejecutivo nacional es de carácter presidencialista: se trata de un Poder con fuerte concentración de autoridad -tomado en parte del modelo norteamericano- y gran cantidad de atribuciones.

La tradición histórica de nuestro país asigna un destacado peso político a la figura presidencial. Ese peso político ha dependido, además de las disposiciones constitucionales, de las características de quienes ejercieron la primera magistratura. Por otra parte, en el orden establecido por nuestra «ley fundamental», el Poder Ejecutivo está sujeto al control de los otros dos poderes del Estado, como ya hemos señalado.

EL VICEPRESIDENTE DE LA NACIÓN. Es a quien le corresponde reemplazar al Presidente en el ejercicio del Poder Ejecutivo, en caso de enfermedad, ausencia de la capital (producida, por ejemplo, por haber viajado al exterior), renuncia, destitución o muerte.

Además de esta función de reemplazo eventual, el Vicepresidente cumple la de presidir la Cámara de Senadores, en la que sólo tiene voto en caso de empate.

Los ministros son colaboradores del Presidente. Él los designa y los reemplaza cuando lo estima conveniente. El Presidente es el único responsable político de la gestión ejecutiva del gobierno. Los ministros son, en realidad, sus secretarios y tienen a su cargo las distintas ramas o campos de actividad administrativa.

El Presidente y el Vicepresidente son elegidos de manera indirecta. Los ciudadanos votan a los miembros de un Colegio Electoral, que tiene por función designar al Presidente y Vicepresidente de la Nación. La Constitución determina los requisitos y la duración de sus mandatos, que a partir de la reforma de 1994, la duración del mandato es de 4 años y pueden ser reelegidos solo para otro mandato.

El Presidente tiene la jefatura política del país. Él representa a la Nación en el exterior y en el interior del país. Por sus manos pasan las grandes iniciativas políticas. Esto sucede cuando anuncia las relaciones que tendremos con los demás países, o presenta el proyecto de presupuesto ante el Congreso, o establece los planes en materia de educación, o decide el tratamiento que debe dársele a una huelga, o determina las relaciones con los partidos opositores, etcétera.

La lista es larguísima, sólo quisimos ilustrar sobre la amplia gama de actos que puede realizar el Presidente de la Nación. Por supuesto que muchos de dichos actos, el Presidente los realiza con la aprobación y el control de los otros poderes, pero el solo hecho de tener la iniciativa ya le permite concretar su papel de conductor político.

El Presidente es el jefe de la administración pública; el Poder Ejecutivo asegura la función administrativa del Estado. Además, es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

Requisitos para ser elegido Presidente o Vicepresidente de la Nación: La Constitución exige una serie de requisitos o condiciones mínimas- para poder ser electo Presidente o Vicepresidente:

• Haber nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo, habiendo nacido en país extranjero.
(Una razón de origen histórico explica la segunda parte de este requisito: en 1853 se contempló especialmente el caso de los muchos emigrados políticos que habían abandonado el país durante la época de Rosas.)
• Reunir las calidades exigidas para ser electo senador.

Cómo se eligen el Presidente y el Vicepresidente
El procedimiento constitucional para la elección de Presidente y Vicepresidente de la República consiste en una elección directa o de primer grado. Los ciudadanos votan directamente a los candidatos a Presidente y a Vicepresidente de la Nación.

La elección presidencial se realiza de la siguiente forma:

• Debe efectuarse dentro de los meses anteriores a la finalización del mandato del Presidente en ejercicio.
• Todo el territorio nacional se considera como un distrito electoral único, sumándose los votos para cada candidato sin discriminar de qué provincia provienen (sistema de distrito uninominal).
• Se aplica el sistema de doble vuelta o ballottage:

1) En una primera elección participan todas las fórmulas de candidatos que se presenten. (Las fórmulas se integran con su candidatos a Presidente y otro a Vice.) Si una de ellas obtienen una cantidad de votos superior al 45% de los votos afirmativos válidamente emitidos, los integrantes de esa fórmula serán proclamados como Presidente y Vice. (La expresión «votos afirmativos válidamente emitidos» significa que para calcular ese porcentaje sobre el total de sufragios no se cuentan los votos anulados ni los votos en blanco). Lo mismo ocurrirá si logra entre el 40% y el 45% pero, además, obtiene una ventaja mayor de 10 puntos porcentuales sobre la fórmula que sigue en número de sufragios.

En otros países donde se aplica el sistema de ballottage es necesario obtener la mitad más uno del total de votos válidos para triunfar.

2) De no obtener ninguna de las fórmulas de candidatos las mayorías indicadas en 1), debe realizarse una segunda elección dentro de los treinta días de celebrarse la primera.

En ella participarán solamente las dos fórmulas presidenciales más votadas. Para esta segunda elección no es posible recomponer las fórmulas de candidatos (o sea, por ejemplo, reemplazar a uno de ellos para concretar una alianza interpartidaria).

Este sistema de elección directa del Poder Ejecutivo se introdujo en nuestro país con la reforma constitucional de 1994. Hasta entonces se había aplicado un régimen de elección indirecta: los ciudadanos votaban por electores y éstos, reunidos en colegio electoral, elegían al primer mandatario y a su vice. En caso de empate en el colegio electoral, la elección pasaba al Congreso Nacional.

Esta última posibilidad nunca se concretó. En cambio sí se produjeron casos en los que una fórmula presidencial necesitara el apoyo de los electores de otros partidos para triunfar, por no tener mayoría propia (así sucedió con la elección del presidente Illia en 1963). Además, era teóricamente posible que los electores de presidente y vice decidieran elegir a personas cuyas candidatura no tuviera mayoría en el respaldo popular o que ni siquiera hubieran sido candidatos hasta ese momento (cosa que no ocurrió nunca en la realidad).

Todas estas circunstancias aconsejaban reemplazar el sistema dando un papel más decisivo a la ciudadanía. Las últimas elecciones presidenciales por el sistema indirecto fueron las que llevaron a la Casa Rosada a los doctores Alfonsín (en 1983) y Menem (en 1989); ambos candidatos tuvieron mayoría propia en el colegio electoral.

ATRIBUCIONES DEL PODER EJECUTIVO

Se llaman atribuciones del Poder Ejecutivo a las facultades que otorga al mismo la Constitución Nacional. Estas facultades están enumeradas, principalmente, en el artículo 99 de nuestra «ley fundamental».

El Presidente de la Nación, a cargo del Poder Ejecutivo del gobierno federal, ejerce lo que se ha llamado tres jefaturas:

Es el Jefe Supremo de la Nación, es el jefe del Gobierno y es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación. Es, además, el responsable político de la administración general del país.
Como Jefe del Gobierno, el Presidente es el máximo representante del Estado argentino ante la comunidad internacional.

La expresión «Jefe Supremo» utilizada en la Constitución Nacional ha sido cuestionada por diversos tratadistas como no adecuada: puede dar la idea de alguien dotado de un poder de mando ilimitado. Esa interpretación es contraria al espíritu y disposiciones de la Constitución, que responde a la concepción republicana, caracterizada por el control recíproco entre los poderes constituidos.

Clasificación de las atribuciones del Poder Ejecutivo
1. Atribuciones de organización institucional y político-administrativas.
2. Atribuciones económico-financieras.
3. Atribuciones militares.
4. Atribuciones relativas al manejo de las relaciones exteriores.
5. Funciones colegislativas.
6. Funciones judiciales.

Principales atribuciones y funciones del Presidente de la Nación

1. Atribuciones de organización institucional y político-administrativas: Es el responsable político de la administración general del país, administración que es ejercida por el Jefe del Gabinete de Ministros. Designa -con el acuerdo del Senado- a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y a los jueces federales; designa o remueve a los altos funcionarios diplomáticos (con acuerdo del Senado); nombra y remueve al Jefe del Gabinete, a los demás ministros, oficiales de su secretaría, etc.; inaugura anualmente las sesiones del Congreso, en cuya oportunidad da cuenta al Poder Legislativo del estado de la Nación y recomienda la consideración de las medidas que juzga oportunas y convenientes; declara el estado de sitio en caso de ataque exterior o de conmoción interna (en el caso en que el Congreso no esté sesionando); decreta la intervención federal a una provincia o a la Ciudad de Buenos Aires en el caso en que el Congreso esté en receso (y debe convocarlo entonces para tratar la cuestión); etc.

2. Atribuciones económico-financieras: Supervisa la tarea del Jefe del Gabinete respecto de la recaudación de las rentas nacionales y de su inversión de acuerdo con la ley de presupuesto.

3. Atribuciones militares: Corno Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, dispone de dichas fuerzas y ordena su distribución, entrada en operaciones, etc.

4. Atribuciones relativas al manejo de la relaciones exteriores: Es el Jefe del Gobierno, es decir, el máximo representante de la República ante la comunidad internacional. Concluye y firma tratados internacionales; recibe a representantes de otras potencias extranjeras y admite a sus cónsules; declara la guerra y ordena represalias con autorización del Congreso.

(132)La firma de un tratado internacional no significa su inmediata entrada en vigencia; sólo fija su texto. .Es necesario que el Congreso lo apruebe para que sea válido como ley de la Nación. Cabe aclarar que un tratado internacional entra en vigencia con el intercambio de ratificaciones o su depósito ante el organismo internacional correspondiente.

5. Funciones colegislativas: Participa de la formación de las leyes, las promulga; dicta los decretos reglamentarios para la aplicación de las mismas; ejerce el derecho de veto, con el que puede oponerse total o parcialmente a la sanción de una ley; convoca a sesiones ordinarias y extraordinarias del Congreso y puede prorrogarlas, etc. La reforma de 1994 ha establecido enfáticamente que el Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso, bajo pena de nulidad absoluta, emitir disposiciones de carácter legislativo. Sin embargo, admite que en ciertas circunstancias excepcionales el P.E. dicte decretos «de necesidad y urgencia», que constituyen disposiciones legislativas sancionadas sin la intervención del Congreso. Se limita esta atribución excepcional excluyendo de ella lo referido a materia penal, tributaria, electoral y al régimen de los partidos políticos. Además, estos decretos «de necesidad y urgencia» deberán ser sometidos en un plazo perentorio a la consideración del Poder Legislativo

6. Funciones judiciales: El Presidente está facultado para conceder indultos y para conmutar penas.  El indulto consiste en el perdón de un cielito cometido; por él se suprimen las consecuencias penales de una condena judicial. Conmutar una pena consiste en sustituirla por otra menor. Estas facultades del Presidente han sido incorporadas con un fin humanitario y sólo deben ser aplicadas en casos excepcionales.

El Jefe de Gabinete y demás ministros del Poder Ejecutivo
La Constitución Nacional establece que «El jefe de gabinete de ministros y los demás ministros secretarios […] tendrán a su cargo el despacho de los negocios de la Nación y refrendarán y legalizarán los actos del presidente por medio de su firma, sin cuyo requisito carecen de eficacia».

Los ministros dirigen sus respectivas áreas de gobierno y colaboran con el Presidente al que asesoran, actuando individual o conjuntamente en el gabinete nacional.

El número de ministros ha variado a lo largo de nuestra historia política. El texto de la Constitución vigente establece que la cantidad de ministros y las funciones de cada uno de ellos «será establecida por una ley especial».

La organización vigente al editarse este libro incluye los siguientes ministros:
• Del Interior.
• De Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
• De Defensa.
• De Economía y Obras y Servicios Públicos.
• De Justicia.
• De Cultura y Educación.
• De Trabajo y Seguridad Social.
• De Salud y Acción Social.

El jefe de gabinete
Como los demás ministros es nombrado -y puede ser removido de su cargo- por el Presiden-te. Pero también tiene responsabilidad política ante el Congreso nacional y puede también ser removido de su cargo por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de las Cámaras.

Los ministros son responsables ante el Presidente, que los designa y que puede destituirlos, y ante el Congreso, que puede someterlos a juicio político.

Luego que el Poder Legislativo inaugura sus sesiones, el jefe de gabinete y los ministros deben presentar una memoria (un informe detallado) de la situación de la Nación en sus respectivas áreas de competencia. También están obligados a concurrir al Congreso cuando cualquiera de sus cámaras se lo solicite, para dar explicaciones e informar sobre los temas de su propio ministerio (en estos casos se dice que los ministros son interpelados).

Los tratadistas han discutido si debe considerarse a los ministros como integrantes del Poder Ejecutivo (en cuyo caso éste no podría definirse como unipersonal) o como funcionarios que colaboran con ese poder del Estado sin formar parte de él. La mayoría se inclina por la segunda interpretación.

Organizacion Mundiales Que Protegen La Paz, la Salud y el Ambiente

Organizaciones Mundiales Que Velan Por La Paz, la Salud y el Medio Ambiente

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La Cumbre de las Américas
Desafíos en el  Mundo
UNESCO
Sitios Patrimonios de la Humanidad
Que es la UNICEF?
Su Misión en el Mundo
  Organización Mundial de la Salud 

PRIMER INTENTO DE UNA ORGANIZACIÓN QUE VELE POR LA PAZ MUNDIAL

La Sociedad de Naciones
Indudablemente, un supremo organismo que regulara las relaciones políticas y comerciales de las naciones con justicia y equidad hubiera resuelto los problemas que suelen traer las guerras internacionales. La imperiosa conciencia de la época para acabar con este tipo de conflictos fue un acicate para la buena recepción de esta idea, que una vez puesta en funcionamiento se declaró más imperfecta de lo que parecía.

En abril de 1919, la asamblea en pleno de la Conferencia de Versalles aprobaba la creación y el reglamento de la Sociedad de Naciones, cuyos creadores eran los firmantes de los tratados de paz, es decir, los vencedores. Fue un mal comienzo para un proyecto que se definía como universalista y del que sólo formaban parte los vencedores de una guerra, y ni siquiera todos ellos, ya que Estados Unidos se mantuvo al margen.

A principios de 1920 la Sociedad de Naciones iniciaba sus tareas en Ginebra, donde se había fijado su sede. La organización demostraba claramente la preponderancia de los vencedores. El Consejo, órgano máximo, estaba formado por cuatro miembros permanentes: Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón, y por cuatro temporales, si bien iba variando el número de éstos según las circunstancias.

La reglamentación exigía que la Asamblea General se reuniera anualmente, teniendo cada delegado un voto. Tanto el Consejo como la Asamblea debían decidir sus acuerdos por unanimidad, salvo excepciones. Las partes en conflicto carecían de voto. Dos organismos dependían de la Sociedad de Naciones: el Tribunal Internacional de La Haya y la Oficina Internacional del Trabajo.

Precisamente una de las razones por las que el organismo no resultó efectivo fue la ausencia de las grandes potencias: Alemania ingresó tardíamente y abandonaría su sitio en 1933; la Unión Soviética sólo fue aceptada en 1934, y Estados Unidos no participó.

La falta de resultados se hizo notoria cuando la Sociedad de Naciones se vio impotente ante la invasión japonesa a Manchuria en 1931 y el ataque de Italia a Abisinia en 1935. Sin embargo, las protestas, al menos verbales, que se manifestaron en esas dos ocasiones, demostraron que las agresiones colonizadoras enfrentan una oposición democrática mundial.

La Sociedad consiguió mantener, más o menos, el status quo de los vencedores durante la década de 1920, aunque en la siguiente, cuando las relaciones internacionales se volvían cada vez más tormentosas, sufrió un importante fracaso.

Ampliar Sobre la Sociedad de las Naciones

Organizacion Politica de un Estado Conceptos de Instruccion Civica

Organización Política de un Estado
Conceptos de Instrucción Cívica

¿Qué es la organización política del Estado?
La organización política del Estado se refiere al modo en que es estructurado el poder en el Estado. La organización política nuestro país está determinada básicamente en el artículo 1° de la Constitución Nacional, que ya hemos analizado. Nuestro Estado es federal y su gobierno democrático y representativo.

La forma de gobierno es un problema muy antiguo, que surgió e el momento en que los hombres comenzaron a organizarse en comunidades, ya que toda comunidad está siempre conducida por uno o más hombres que forman su gobierno. La estructura y le principios que guían a los que gobiernan, y las relaciones que establecen con los gobernados, son los datos necesarios para conoce: la organización política de cada comunidad.

¿Cómo funcionan los poderes del Estado en nuestro país?
Nuestro gobierno está integrado por tres poderes: el Legislativo, él Ejecutivo y el Judicial.

Estos poderes actúan de acuerdo con las disposiciones de la Constitución Nacional. Las normas contenidas en nuestra Ley Fundamental están inspiradas en los siguientes principios:

Separación de poderes. La separación de poderes es uno de los pilares del Estado de Derecho. La concepción fue elaborada por Montesquieu, en la segunda mitad del siglo XVIII, y luego fue incorporada a todas las constituciones modernas. De acuerdo con esta teoría, el poder debe estar distribuido en varios órganos, a cada uno de los cuales se le atribuirán determinadas funciones. A través de esta división del poder se desea evitar su concentración en manos de una sola persona u órgano, para evitar un ejercicio abusivo e injusto del mismo.

Los poderes actúan de manera independiente pero, al mismo tiempo, se controlan recíprocamente. Los poderes, además de sus funciones propias, poseen alguna competencia sobre los otros. Veamos el siguiente ejemplo: el Poder Legislativo sanciona las leyes, el Poder Ejecutivo las promulga o las veta y el Poder Judicial controla que no contradigan el texto constitucional.

Por otra parte, la separación de poderes apunta a que se logre una especialización en el ejercicio de las funciones estatales. Es decir, que algunos órganos se ocupen de administrar, otros de juzgar, que ciertos hombres se dediquen a la economía, etcétera.

Origen democrático de los ocupantes de los poderes estatales. Los poderes del Estado son ejercidos por personas. Estas personas sólo pueden acceder a dichos cargos por el voto popular. Los integrantes del Poder Judicial no son elegidos directamente por el pueblo.

 • Periodicidad en el ejercicio de las funciones. Este principio determina que los titulares de los poderes políticos del Estado no pueden permanecer en sus funciones indefinidamente. De este modo, se busca asegurar el recambio en el ejercicio de los cargos, como así también, posibilitar que el electorado pueda sancionar a funcionarios cuyo desempeño no le ha resultado positivo. La sanción consistirá en la no reelección de esos funcionarios.

Publicidad de los actos de gobierno. La actividad de las instituciones debe ser conocida por todos. Si los gobernantes son nuestros representantes nos deben rendir cuenta de los actos. Además, debemos estar informados para saber cuál es el contenido de las normas que regulan nuestras actividades. Por este motivo, todas las leyes y decretos se publican en una publicación que se llama Boletín Oficial y sólo a partir de ese momento son obligatorios.

Los actos de gobierno están sujetos a control. Además de los controles que se realizan mutuamente los poderes, existen órganos y procedimientos especiales para ello, entre los cuales debemos destacar la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, que fiscaliza la actuación de los funcionarios de la administración y, en caso de encontrar irregularidades, debe denunciarlas ante el Poder Judicial.

¿Cuáles son las funciones del poder?
El poder está integrado por las funciones legislativa, administrativa y judicial o jurisdiccional.
• La
función legislativa: consiste en la elaboración de leyes. Las leyes son normas generales y abstractas porque no están destinadas a resolver un caso concreto, como por ejemplo: un conflicto entre A y B, en razón de que B no cumplió con la entrega de algo que se comprometió a darle a A.

Las leyes están destinadas a todos por igual y se aplicarán a las diferentes cuestiones a las que están dedicadas. Por ejemplo: una ley de inversiones extranjeras regulará el régimen de los capitales de personas que no habitan nuestro país y desean invertir en él.

• La función administrativa: consiste en aplicar la ley a las situaciones concretas. Veamos algunos ejemplos: si la ley ha establecido un impuesto, deberán realizarse todos los actos que permitan una adecuada percepción del mismo. Si la ley ha establecido la construcción de un monumento o. de un establecimiento público, la función administrativa asegurará los procedimientos encaminados a la realización efectiva de esas obras.

• La función jurisdiccional: a través de esta función se deciden los conflictos existentes entre las personas. Para ello se aplican las leyes y se interpretan sus contenidos. A quienes no hayan cumplido las disposiciones legales, se les aplicarán sanciones. Por ejemplo: si A le reclama a B el pago de los alquileres que B le adeuda, y B se rehusa a hacerlo, A deberá presentar el asunto al juez que sea competente para el caso, quien lo resolverá, aplicando la legislación referente al mismo y de acuerdo con las circunstancias que lo rodean.

El gobierno es ejercido por tres poderes: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. Estos poderes desempeñan las funciones que acabamos de describir.

LECTURA COMPLEMENTARIA:
El Estado: monopolio de la fuerza legítima

El Estado moderno es una forma particular de asociación política. Como hemos visto, existen grandes dificultades para definirlo simplemente como «la nación jurídicamente organizada».

Definir al Estado a partir de las funciones que cumple también sería problemático, puesto que, como todas las asociaciones políticas, ha desempeñado y desempeña funciones diversas.

Un autor clásico de la sociología, Max Weber, propone definir al Estado a partir de un medio específico que le es propio: el de la coacción física. La coacción es el empleo de la fuerza para obligar a alguien a hacer o decir algo. Para Weber, el Estado -a través de sus instituciones- detenta «el monopolio de la fuerza legítima», es decir, es el único autorizado para ejercer la fuerza.

En los Estados modernos, esta fuerza es ejercida mediante la aceptación de la comunidad de un cuerpo legal que regula las acciones de los individuos. Cada ciudadano de un Estado moderno acepta cumplir con determinados deberes de acuerdo con un conjunto de reglas organizadas: una constitución nacional, un cuerpo de reglas denominado derecho penal, derecho civil, etc. El Estado, por medio de sus instituciones, contempla el cumplimiento de estas reglas y prevé castigos en caso de incumplimiento. Ninguna asociación o persona individual, a menos que el Estado lo permita, puede hacer uso de esta fuerza, que es su monopolio exclusivo.

El Estado según Max Weber
«El Estado moderno sólo puede definirse en última instancia a partir de un medio específico que, lo mismo que a toda asociación política le es propio, a saber: el de la coacción física […]. Por supuesto, la coacción no es en modo alguno el medio normal o único del Estado -nada de esto-pero sí su medio específico […], el Estado es aquella comunidad humana que en el interior de un determinado territorio -el concepto de territorio es esencial en la definición- reclama para sí (con éxito) el monopolio de la coacción física legítima. Porque lo específico de la actualidad es que a las demás asociaciones o personas individuales sólo se les concede el derecho de la coacción física en la medida en que el Estado lo permite. Este se considera, pues, como fuente única del ‘derecho’ de coacción […].

El Estado […] es una relación de dominio de hombres sobre hombres basada en el medio de la coacción legítima […]. Así, pues, para que subsista es menester que los hombres dominados se sometan a la autoridad de los que dominan en cada caso.»

Max Weber. Economía y Sociedad. Fondo de Cultura Económica, México, 1992.

Fuente Consultada:
Instrucción Cívica 2
D.A. Sabsay – S.G. Jáuregui
Instrucción Cívica
Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z

La nacion y el nacionalismo Ilustrado y Romantico El imperialismo

La Nación y el Nacionalismo Ilustrado y Romántico El imperialismo

INTRODUCCIÓN AL NACIONALISMO: La palabra nación procede del latín, «nasci» (nacer), y se refería al conjunto de individuos que habían nacido en un lugar determinado. Esta acepción geográfica predominó en la Edad Media, época en la cual el término «naciones» designaba a grupos de estudiantes de una misma región o país. Por tanto, los vocablos nación y nacionalismo existen desde hace siglos, pero en la Edad Contemporánea han asumido un contenido político y cultural en vez de geográfico.

Con esta evolución el nacionalismo se ha convertido en un credo político fundamental para la cohesión de los grupos humanos y para la lucha por la independencia en los casos en que estos grupos se encuentren sometidos a un poder extraño. Naturalmente, para que adquieran conciencia de tales, los grupos han de poseer e invocar ciertos rasgos comunes de historia, lengua, religión o carácter. Ante todo la nación se siente, es un sentimiento.

En el siglo XIX el nacionalismo se convirtió en la bandera que llevó a algunos pueblos sometidos a liberarse y a otros divididos a unirse. La independencia de Grecia del yugo turco, cuando Europa respiraba los aires de libertad del Romanticismo, suscitó emoción continental. Otros pueblos lucharon infructuosamente por la independencia; fue el caso de los polacos obstinados en una resistencia desesperanzada contra el dominio ruso. En el segundo supuesto, pueblos que aspiraban a unirse en un Estado nacional, Italia y Alemania, debieron a la corriente nacionalista la consecución de ese sueño.

Sin embargo, no ha sido simplemente una fuerza constructiva; también ha habido nacionalismos destructivos, que predican la superioridad del propio pueblo sobre los restantes.

La tendencia a la exaltación de los valores e intereses de la nación por cima de los de los individuos ha constituido un poderoso agente del cambio histórico desde finales del siglo XVIII

Nación y nacionalismo

El concepto de nación es un tanto vago, su significado ha cambiado a lo largo del tiempo. Tiene la misma raíz latina que nacer y originalmente se refería a un conjunto de personas con un origen común. El concepto moderno nació de la ilustración francesa y el romanticismo alemán y básicamente identifica a una comunidad humana que comparte unos rasgos lingüísticos, étnicos y culturales, además de una historia común y la conciencia de constituir un grupo singularizado frente a sus vecinos. Esta conciencia, junto con la voluntad de «vivir juntos» es lo que constituye el nacionalismo, que de sentimiento intimo puede pasar a convertirse en objetivo político.

El nacionalismo ilustrado y las primeras revoluciones

La nacion y el nacionalismo Ilustrado y Romantico El imperialismoLa afirmación del sentimiento nacional es algo que se ha producido en diversas épocas y lugares, particularmente por oposición a otros grupos y en tiempos de crisis, como durante la guerra de los Cien Años (siglos XIV y XV), que propició la aparición de conciencias nacionales en Francia y en Inglaterra.

En la foto vemos la Guerra de Azincourt cuando las tropa inglesas derrotaron a las francesas el 24 de octubre de 1415, batalla clave en la Guerra de los Cien Años.

Por otro lado, la creación de Estados poderosos y crecientemente centralizados propició la identificación de sus súbitos con la unidad política.

De hecho, durante la Edad Moderna se dieron los primeros pasos para la configuración de Estados nacionales, combinando los intereses las monarquías absolutas con los de la pujante burguesía capitalista, frente a los la clase feudal. Sus rasgos ideales serían la posesión de un territorio estable y unificado, asegurado por el poder militar, la unificación administrativa por medio de una creciente burocracia y la tendencia a la secularización y la independencia nacional en materia religiosa (frente a antiguas concepciones universalistas).

Pero el nacionalismo moderno nació en el siglo XVIII, por la confluencia de varios elementos. Por un lado, las ideas ilustradas sobre la igualdad entre los hombres socavaron las jerarquías sociales y los particularismos locales heredados del feudalismo, pero también el poder de las monarquías absolutas, depositarias hasta entonces de soberanía nacional.

La clase burguesa, en nombre del progreso social y economice oponía también al mantenimiento de estas estructuras anticuadas. Las revoluciones americana y francesa dieron lugar a la aparición de Estados fundamentados libre naciones de ciudadanos soberanos y libres, relacionando los conceptos de nacionalismo, liberalismo y democracia.

Posteriormente, las victorias napoleónicas extendieron estas ideas por Europa, junto con la dominación francesa. Por ello, esas mismas ideas inspiraron en parte las acciones nacionales que provocaron la derrota final de Napoleón y el hundimiento su imperio (1815).

Frente a los intentos de restauración del absolutismo en Europa (congreso de Viena, Santa Alianza), liberalismo y nacionalismo continuaron aliados en la serie de revoluciones de la primera mitad del siglo (1820, 1830 y 1848). Así se fue implantando el Estado liberal en gran parte de Europa occidental, aunque fracasaron la mayor parte de los intentos de fundar nuevos Estados nacionales, salvo los casos de Grecia (1829) y Bélgica (1831). La Europa oriental y balcánica, particularmente, hervía de sentimientos independentistas reprimidos por los grandes imperios plurinacionales (Rusia, Austria-Hungría, el Imperio otomano).

El nacionalismo romántico

Por esta época se desarrolló otra concepción del nacionalismo, originada en Alemania. La debilidad de la burguesía liberal alemana le impidió tomar el poder, y el impulso nacionalista sería liderado por las clases terratenientes, los militares y las burocracias estatales. Tomó forma así un nacionalismo conservador, que buscaba su inspiración no en el liberalismo, sino en la exaltación de un pasado mitificado y glorioso, de la mano del nacionalismo romántico elaborado por el filósofo J. G. Herder. este identificó el espíritu de la raza alemana (Volkgeist), un elemento subjetivo, irracional y transhistórico.

La colectividad, el pueblo (Volk) era el depositario de las virtudes y valores (reflejados en el lenguaje y la cultura) de donde surgía la grandeza de la nación, manifestada en diversos momentos a lo largo de la historia. Éste fue el tipo de nacionalismo que inspiró en gran parte el proceso de unificación alemana, y que influyó también en los movimientos nacionales de otros países, particularmente los eslavos.

Los fracasos de 1848 no redujeron el impulso nacionalista en Europa. Algunos pueblos, como Italia y Alemania, lucha ron por su unificación, que completarían ambos en 1871. Otros movimientos nacionales, de tipo centrífugo, sobre todo en los Balcanes, pretendían alcanzar la independencia respecto a Estados más amplios.

Nacionalismo e imperialismo

La nacion y el nacionalismo Ilustrado y Romantico El imperialismoAl mismo tiempo, en los Estados consolidados, el nacionalismo adquirió un matiz expansivo, de la mano del desarrollo industrial. Las necesidades de acceso a mercados exteriores para el propio desarrollo interno y la protección de las nacientes industrias nacionales llevaron a una competencia entre las naciones por el control exclusivo de dichos mercados, mezclada con ideas chovinistas sobre el prestigio nacional. El choque de estos distintos nacionalismos imperialistas se combinó con la inestabilidad balcánica para dar origen a la Primera Guerra Mundial (1914-18).

Como resultado, los imperios otomano, austro-húngaro y ruso se hundieron y fueron desmembrados, según el principio de autodeterminación nacional defendido por el presidente norteamericano H. Wilson en sus 14 puntos.

La complejidad de la historia europea y el imperfecto trazado de las nuevas fronteras provocaron que muchos de los Estados surgidos entre 1911 y 1918 en Europa central y oriental contuvieran en su seno importantes minorías nacionales.

La insatisfacción con el reparto fronterizo fue el origen de numerosas tensiones que, combinadas con el nacionalismo agresivo de los regímenes fascista y nazi, llevaron al estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-45)

El nacionalismo en el mundo contemporáneo

Tras la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo de dos bloques enfrentados durante la «guerra fría» motivó la atenuación o la supresión de los movimientos nacionalistas en Europa. Pero África y Asia tomaron el relevo. Ya antes de la guerra, China y Turquía había empleado el nacionalismo como fuerza cohesiva para mantener su independencia y evitar las injerencias externas. Y tras 1945 se produjo una avalancha de movimientos independentistas en las colonias de las potencias europeas, que habían tomado las ideas nacionalistas de sus metrópolis. El socialismo desempeñó también un papel destacado en muchos movimientos nacionalistas revolucionarios del Tercer Mundo (Egipto, Argelia, Cuba, etc.).

Curiosamente, los nuevos Estados surgidos en el Tercer Mundo con frecuencia han mantenido las fronteras trazadas por las administraciones coloniales, muchas veces arbitrarias. Esto ha provocado numerosas tensiones y desequilibrios étnicos, económicos y dé todo tipo en el seno de dichos Estados. La ausencia de un verdadero sentimiento nacional, a pesar de los esfuerzos de sus respectivos gobiernos, en muchos casos pone en cuestión la supervivencia misma del Estado, como sucede por ejemplo en el Congo.

La nacion y el nacionalismo Ilustrado y Romantico El imperialismoTras la caída del bloque soviético (1989-91) y el fin de la «guerra fría» se han liberado de nuevo las fuerzas y tensiones nacionalistas en Europa.

La URSS se dividió en multitud de nuevos Estados, algunos de los cuales mantienen todavía unos lazos más o menos difusos (Comunidad de Estados Independientes, CEI), pero los enfrentamientos han sido casi constantes, especialmente en la región del Cáucaso.

Un fenómeno similar ocurrió en la antigua Yugoslavia, cuya disgregación ha dado origen a una serie de guerras fratricidas que siguen amenazando la estabilidad en los Balcanes. Tampoco Europa occidental se ha visto libre de tensiones nacionalistas, a pesar del proceso de integración supranacional puesto en marcha por la Unión Europea.

Algunas formas moderadas pretenden lograr una cierta autonomía o el reconocimiento de una especificidad cultural (Gales o Escocia en el Reino Unido, el Languedoc en Francia). Pero otras de signo independentista amenazan la misma unidad de determinados Estados (flamencos y valones en Bélgica) y llegan incluso a recurrir a la violencia terrorista para lograr sus objetivos, como en los casos de Irlanda del Norte, el País Vasco o Córcega.

El surgimiento del nacionalismo en Europa
LA REVOLUCIÓN FRANCESA, al destruir el I Antiguo Régimen, fue la gran catalizadora de los cambios en Europa. Los ejércitos revolucionarios llevaban consigo no sólo el lema de libertad, igualdad y fraternidad’, sino también las ideas de liberalismo, autogobierno y nacionalismo que serían los temas centrales de la historia europea del siglo XIX. Ya antes de 1789, como una reacción contra el espíritu racional de la Ilustración, algunos escritores, como Herder (1744-1803), habían destacado el sentido de identidad nacional.

Sin embargo, el estado aún era considerado como un patrimonio dinástico, como un terrateniente al que los propietarios más pequeños debían lealtad y servidumbre. Esta concepción fue desafiada por los gobiernos revolucionarios franceses, que instaron a los pueblos oprimidos a alzarse en contra de sus amos y gobernantes. No obstante, fue la opresión francesa bajo Napoleón la que provocó reacciones nacionalistas en España, Rusia y el Tirol y, por último (después de 1807), en Alemania. Ella fue una de las causas del nacionalismo de fines del siglo XIX.

A pesar de todo, no debe exagerarse la fuerza del nacionalismo en la primera mitad del siglo XIX. Hasta 1866, la mayoría de los alemanes e italianos sentía más interés por sus gobernantes y culturas provinciales (bávara, de Hesse, toscana, emiliana) que por el ideal de unidad nacional. Sólo donde había gobiernos extranjeros surgían protestas airadas, principalmente de las clases medias (abogados, profesores y comerciantes).

En Italia contra Austria, en Irlanda contra Inglaterra, en Bélgica contra Holanda, en Grecia contra Turquía, en Polonia contra Rusia y en Noruega contra Suecia. Estas protestas pocas veces afectaban a las masas campesinas, es decir, al grueso de la población europea de la época. Incluso en el Imperio otomano, a pesar del incompetente gobierno turco, cada vez más corrupto y opresivo, y del resentimiento de los cristianos hacia el poder absoluto de los musulmanes, había escasa oposición nacionalista activa, excepto en la región que, durante la década de 1820, se convertiría en el centro de la Grecia moderna.

En el vasto Imperio austríaco, que gobernaba sobre un gran número de nacionalidades, sólo se mostraban inquietos los checos y los húngaros; ambos pueblos, orgullosos de un pasado independiente, buscaban la autonomía dentro del imperio -•’ no la independencia nacional.

Por otra parte, después de la derrota de Napoleón en 1815, las potencias victoriosas se mostraron hostiles a las aspiraciones nacionalistas, las que asociaban, con razón, al liberalismo y veían como una amenaza a la autoridad constituida.

En el Congreso de Viena, las potencias habían adoptado, bajo la influencia de Talleyrand y Metternich, el principio de legitimidad’ como base para volver a trazar el mapa de Europa. Metternich pensaba que cualquier concesión al nacionalismo sería fatal para Austria y las resistió en todos los frentes hasta 1848. En este período, sólo Grecia y Bélgica (1830) lograron la independencia y, en ambos casos, había circunstancias especiales, en particular, la rivalidad de las Grandes Potencias. En otras partes, como Polonia (1831, 1846), Alemania (1848), Italia (1848) y Hungría (1849), debido a desacuerdos internos y a la solidaridad de las potencias conservadoras, los alzamientos nacionalistas fracasaron.

Los polacos, dispersos en tres imperios, siguieron siendo un pueblo sometido hasta 1918-1919. Los húngaros, sin embargo, aprovechando la debilidad austríaca en su guerra con Prusia, se las ingeniaron para obtener el mismo estatus que la población de habla germana según el Ausgleich (compromiso de dualidad austro-húngaro) de 1867.

Enseñar Valores Patrióticos a Nuestros Hijos

Las Mentiras de los Gobiernos Para Dominar la Conciencia de Masas

Las Mentiras de los Gobiernos Para Dominar

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos.

«La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

A la hora de discutir acerca de temas latentes como armas secretas, directamente pensamos en métodos sofisticados, virus mortales, elementos de gran destrucción masiva y tecnologías avanzadas.

Sin embargo, hoy día, en el Siglo XXI, uno de los arsenales militares con más relevancia a la hora de hablar sobre los campos de batallas, guerras visionarias, disputas a futuros, es LA MENTIRA. Pues ella, es una de las armas más silenciosa, sutil y destructiva de todas. Quienes dan la razón a estas palabras son los últimos hechos observados en la política internacional. Tal es así que: F. Stone, periodista norteamericano expresó en momentos culminantes de la guerra fría que: «Todos los gobiernos están dirigidos por mentirosos, y nada que salga de ellos debe ser creído».

También José Sámago expuso para el premio Nobel portugués que: La manipulación de las conciencias ha llegado a un punto intolerable… Forma parte de una operación de banalización que es cultivada sistemáticamente. Revistas que antes eran de reflexión y pensamiento son ahora frívolas; la televisión, que puede ser un instrumento de educación extraordinario, se ha convertido en eso que algunos llaman muy bien «telebasura».

Y hay gente muy interesada en ello, en que sea así. En el fondo esto no es nuevo. Ya en la época de los romanos se daba la política de «pan y circo». Un golpe de efecto genial de las sociedades modernas ha sido convertirnos a todos en actores. Todo hoy es un gran escenario: es la panacea universal, porqué ha hecho que todos estemos interesados en aparecer como actores. Y desvelamos nuestra intimidad sin pudor: se relatan miserias morales y físicas, porque pagan por ello. Vivimos en un mundo que se ha convertido en un espectáculo bochornoso, en el que se muestra en directo la muerte, la humillación…

La verdad ya no cuenta como verdad, ésta es sacrificada por la mentira, con ella se encubre, se modifican, se alteran y se tergiversan los hechos de la sociedad, basados en la búsqueda de la seguridad nacional que a su vez es otra mentira.

Otro funcionario que se refirió al engaño nacional fue uno de los padres de la CIA, George Kennan (imagen) , quien en 1947 dio el concepto de «mentira necesaria» como un dispositivo esencial de la diplomacia norteamericana luego de la posguerra.

Centrándose en la idea del fin justifica los medios aunque sean injustos, basándose en la importancia del fin de todo propósito, siempre que ese propósito sea admitido como correcto.

Tal es así que Kennan defendía la construcción de una red para expandir estos criterios en EE.UU a través de complicidades intelectuales, culturales y periodísticas. En tanto consideraba que los jefes de esa red no dudaban en recurrir a la manipulación y el engaño para cuidar sus bienes e intereses.

Ronald Reagan discípulo fiel de Kennan fue uno de los hombres que mas mentiras desparramo sobre el gobierno del Líbano. Sin embargo, George Shultz justifico estos hechos con una cita de Wiston Churchill. «En tiempo de guerra, la verdad es tan preciosa que debe ser protegida por una guardia de mentiras»

Es por eso que diariamente somos testigos a través de los medios de comunicación de las muchas mentiras que esparcen los funcionarios de la C.I.A

Ver: Guerra Civil en Libia

La mentira como arma nacional para gobernar Desinformar Para Confundir

La mentira como arma para gobernar

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

La mentira del cincuenta por ciento: Cuando se habla de manifestaciones el clásico es crear una mentira al cincuenta por ciento. Ella ha sido utilizada en muchas ocasiones en nuestro país, tal es así en el conflicto vasco donde también ellos la han utilizado por intereses mutuos. Pero la explicación seria dar números reales de los que toman las calles para protestar por una determinada causa, informando que hay grupos a favor o en contra, no dando la cantidad de personas que se encuentran en cada grupo, lo que da como resultado una cifra similar de manifestante en ambos bandos.

En los Estados Unidos en tiempos de la guerra del Golfo se utilizaban este tipo de tácticas para repartir el cincuenta y el cincuenta para cada uno. Tal es así que el número de maniLa mentira como arma nacional para gobernarfestantes que estaban en contra de la guerra en todo el mundo aumentó su número superando ampliamente a los manifestantes que estaban a favor de la guerra en una proporción de 1.000(mil) a 1(uno).

Por otro lado la mayor manifestación a favor de la guerra que se contabilizó en todo el planeta contó con la presencia de 6.000 personas. Realizada en Valley Forge, Pensilvania. Estas protestas se llevaron a cabo siendo patrocinadas por los medios de comunicación afines de las tesis del Gobierno estadounidense.

Pero uno de los hechos que fue visto como un colmo de las manifestaciones fue cuando Fox Televisión ofreció imágenes de los centenares de miles de manifestantes que en Nueva York abarrotaron Broadway y Times Square con un titular que decía: «Protestas a favor y contra la guerra por todo el país».

En tanto, otra manifestación fue la antibelicista en Beirut. Presentada por Tom Brokaw comentarista de la NBC como «a favor de Sadam Husein», dando a entender como explicación a esta mentira las pruebas de un «mundo profundamente dividido». Ya que por otro lado se observaban pancartas de «no a la guerra».

Pero sin duda alguna cadena Fox mostró una posición más tendenciosa durante el pasado conflicto de Iraq. Dado que durante la guerra de Afganistán se reveló como la sucesora de la CNN porque en ella se depositaria de la «versión oficial» de los militares estadounidenses.

Esta misma en una oportunidad, mostró al mundo una publicidad luego de unas protestas antibelicista dadas en el planeta, de un grupo de estudiantes universitarios que decían: «Nosotros hablamos… nosotros escuchamos… nosotros nos unimos…, en apoyo a nuestras tropas…». Pero al final del anuncio no se dio referencia de quien ha sido el patrocinador. Uno puede imaginarse ¿El Departamento de Defensa? ¿La propia Fox en un ataque de patriotismo extremo?

A decir verdad existen estas técnicas de manipulación y distorsión de la información como lo pudimos ver en el caso de la última guerra de Iraq. Y es por eso que se piensa que los campos de batalla del futuro no solamente serán disparos y misiles, sino que se buscará la opinión pública mundial, dado que el protagonismos que genera la convierte en un factor muy importante para todos aquellos estrategas que quieran usarla.

El Poder de la Informacion La Desinformacion Nacional Objetivos

El Poder de la Información – El Control de Conciencias

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

la tv informa,o desinforma?

Traficando con las víctimas:  Nuevamente la verdad no es moneda corriente en este caso. Las víctimas, soldados estadounidenses caídos en la guerra de Bush contra Iraq comenzaron a tener voces. Sus familiares salieron al coche contra el gobierno, realizando campañas contra el mismo presidente estadounidense para asegurarse que obtenga la derrota en las elecciones y para no poner más en peligro la vida de sus seres queridos.

Así también las esposas de los caídos hicieron campaña en Internet presentando un reloj «la cuenta atrás de Bush» él cual contabilizaba el tiempo de duración que le quedaba al presidente en su cargo.

Pero esto no es todo cuando sucedió la muerte de un joven marine de Baltimore, en la mañana del 22 de marzo, el programa de televisión Today Show quiso presentar la noticia con el giro usual en estos casos —ha caído un guerrero, un héroe, su familia está orgullosa de que sacrificase su vida,bla, bla, bla. — dejando en claro que lo importante es el deber de servir a la patria.

Pero también la televisión local WBAL mostró la historia real del marine, la verdadera, puesto que, se destruyó en Estados Unidos, aunque pudo ser vista en Europa. Y Gracias a esta pequeña emisora pudimos ver al padre sosteniendo un retrato de su hijo fallecido mientras decía:
Deseo que el presidente Bush mire esto, que haga una mirada detenida de estos hechos. Este es el único hijo que yo tenía, mi único hijo.  En ese momento el hombre se alejó deshecho en lágrimas, con su familia detrás de él. La mirada de aquel padre hablaba más claramente que cualquier cosa que pudiéramos escribir. Parecía decir: « ¿Estás mirando, Bush? ¿Realmente te importa algo lo que le ha pasado a mi hijo?».

El padre de este soldado caído es negro y se llama Water-Bey. Sorpresivamente, en la mañana del 23 de marzo la periodista Katie Couric entrevistó a Water-Bey en el Today Show programa que relataba cada caída de un soldado como un acto heroico, intentando inútilmente extraer el patriotismo de la afligida familia que se sentaba ante ella con un rostro lleno de sufrimiento.

Todo lo que expresaba la periodista fue en vano. Pero esto no termino aquí a lo largo del día 24, el padre del marine realizo una sorpresiva declaración de disculpa por lo que había dicho a Bush. Uno se pregunta ¿Qué tipo de presiones sufrió el padre de este soldado muerto entre la tarde del 22 y la del 24 de marzo?

Por otra parte algunos soldados declararon que se negaban a luchar porque consideraban que esta era una guerra inmoral y perversa. En tanto que USA Today atentó gravemente contra todos los principios de la objetividad periodística al solicitar en su titular que estos soldados fueran condenados como cobardes. Pero el titular fue modificado unas horas más tarde sacando esta desafortunada frase, por una oleada de llamadas telefónicas por parte de lectores indignados.

Mentiras de la Guerra del Golfo Mentir y Desinformar Para Gobernar

Mentiras en la Última Guerra del Golfo

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

Mentiras en la última guerra del Golfo: Claras mentiras sucedieron en esta última guerra del Golfo entre, Bush contra Iraq. La perversidad de los medios de comunicación a la hora de hacer propagandas ante esta situación, las exageraciones y encubrimientos, todos forrados de mentiras pero con una única meta. Lograr que un país como los EE.UU apoye con todos sus sentimientos una guerra ilegal. La cual, solo acarreo muerte, sufrimiento y desolación para miles de víctimas inocentes.

Mentiras en la Ultima Guerra del GolfoSería muy justo que aquellos que han suprimidos datos, que han practicado la desinformación y que han esparcido información falsa sin corroborarla e investigarla, sean responsables de crímenes de guerra y crímenes contra la misma humanidad como así también sea modificada la legislación internacional.

En los primeros desenlaces de este conflicto era increíble poder ver en todas las portadas de los diarios y revistas las maravillosas exclamaciones de victoria por parte de los Estados Unidos. Haciendo referencia a que los mismos soldados iraquíes le daban la bienvenida como los «libertadores» a los soldados estadounidenses estrechándoles su mano en señal de saludo y de no ejercer resistencia.

Lejos de decir la verdad, esto no fue más que otra mentira. Dado que las fuerzas americanas no habían cruzado el límite sur de la zona de exclusión aérea a la altura de la ciudad de An Najaf, aproximadamente a 150 kilómetros al sur de Bagdad.

La cadena estadounidense CNN publicó en su sitio web una imagen en donde suprimió a una anciana que llora mientras
las tropas israelíes derrumban su casa. A su vez la Red Voltaire (francesa) que vela contra la manipulación de la información, mostró como el derribo de la Estatua de Sadam Hussein era solo provocado por una decenas de manifestantes, mientras otras cadenas televisivas armaron una escena multitudinaria.

En realidad, las tropas americanas habían estado cruzando un territorio que ya tenían asegurado desde hacía años ejerciendo sobre él un absoluto control aéreo. Esto explica el porqué las tropas americanas no habían empezado a luchar todavía. Pero ya en las semanas siguientes comenzó la lucha, la resistencia del ejército iraquí y, con ella, las primeras imágenes de muertos y prisioneros estadounidenses.

Lo mismo aconteció pero en este caso con los familiares de los soldados estadounidenses, los cuales no quitaban la vista de sus televisiones, siendo partidarios de ver la guerra de Bush conscientes de ver sus hijos morir, los cuales para su entender eran «héroes americanos». Era un discurso que hasta el Gobierno americano expresaba mas dada a las bajas de los soldados. Engaños para mantener soldados en la guerra y familia orgullosas de un plan beneficioso tan solo para unos pocos bolsillos.

OVNIS El Caso Ummo La Manipulacion de Informacion Por Los Gobiernos

OVNIS El Caso Ummo
La Manipulación de la Información

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

El caso Ummo:  Este suceso surge en los años sesenta formado por grupos de contactistas y ufólogos. Dichos contactictas y ufólogos comenzaron a recibir una serie de informes a través de sus correos. Los cuales afirmaban en su remitente que eran seres de otro planeta, más precisamente de UMMO.

Planeta que órbita alrededor de la estrella IUMMA, la cual se conoce como Wolf 424 y se encuentra a 14,6 años luz en la constelación de Virgo. A su vez, estos mismos informes fueron recibidos en muchos países, pero gran cantidad de ellos en España.

OVNIS El Caso Ummo La Manipulacion de InformacionEl impacto de esta noticia colmo gran parte de la atención de las personas por los informes que se daban a conocer, y así mismo la duda, dado que había carencia de contenidos mesiánico, no así mensajes de «amor y paz» como los que recibía Eugenio Siragusa, famoso contactador de vida en otros planeta. Muchos de ellos fríamente expositivos y de elevado contenido científico.

Por estas causas, el investigador Jacques Vallée comenzó a sospechar que algo sucedía detrás de todo este suceso.

Trasladando estas sospechas a los servicios de inteligencia franceses quienes descubrieron gracias a muchas pesquisas, a quienes llevaban a cabo todo este engaño. No eran más ni menos que los agentes del servicio secreto soviético. Estos infiltraban los grupos contactistas con el fin de lograr llevar a cabo un ambicioso experimento sociológico, manipulando las creencias religiosas con fines propagandísticos.

Tiempo después se pudo corroborar que algunos de los informes recibidos pertenecían a trabajos realizados por grandes científicos soviéticos, en su mayoría deportados por sus disconformidades políticas. En tanto, el KGB hubiera podido tener fácil acceso a estos datos.

Por otra parte el que allá espías dentro de sectas no es algo que hoy nos sorprenda. Este tipo de cosas como las sectas y los movimientos religiosos son utilizados como armas extraordinarias para desequilibrar gobiernos. Logrando infundir y explayar las doctrinas y creencia. Estas mismas le dan la oportunidad a redes de espionajes, las cuales, se introduzcan en ella para llevar a cabo cualquier objetivo que deseen.

El Caso Ummo Los Ovnis en la Guerra Fria La KGB Mentiras Historia

El Caso Ummo – Los Ovnis en la Guerra

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

Engañando a la prensa:  Los servicios de inteligencia utilizan a los medios de comunicación como una herramienta para esparcir distintos tipo de información, ya sean fiables o no. El rotativo del New York filmes encontró un informe de 1977 que expresaba que en la guerra de Vietnam los servicios de inteligencia utilizaban contactos de periodistas amigos de distintos países para difundir una noticia la cual luego llegaría a su propio país. Buscando de esta forma hacer llegar noticias pacificadora y bienhechoras a los EE.UU.

Otro hecho, Fue el de los estadounidenses que recibieron información en cuanto a la dictadura Chilena y a la intervención en el golpe de Estado de su país. La cual le dio el poder a Pinochet. Esta misma información fue descubierta como inexacta por los agentes de la CIA que intervinieron en este acontecimiento.

El Caso Ummo Los Ovnis en la GuerraQuien no puede quedar afuera de estos anécdotas es John Stockwell (imagen), jefe de la oficina de la CIA en Angola, el cual, colocó en la prensa africana un relato falso acerca de soldados cubanos abusando a mujeres angoleñas y, a no menos de dos días, pudo ver la información que había dado en todos los medios de comunicación estadounidenses.

En tanto, en Iraq la mentira es usada de manera libremente para justificar episodios militares con poca moral. No así esto es exclusivo para los Estados Unidos, dado que siempre se lo vio rodeado de mentiras .La misma historia y las distintas documentaciones han demostrado un hecho en particular.

Un claro ejemplo fue cuando; El presidente Johnson introdujo a los EE.UU en la guerra de Vietnam, utilizando el incidente del golfo de Tonkín. Basándose en que los americanos fueron atacados desde la costa de Vietnam del Norte. Siendo esto una mentira, puesto que este ataque nunca antes fue realizado.

Una cuestión que se suma es mentir para ocultar la verdad. Mentir sobre las armas inteligentes, mentir sobre la cantidad de muertes inocentes en los combates. Un informe realizado luego de la guerra del Golfo cuestiona la construcción de misiles Patriot dado que la mayoría de sus objetivos no dieron en el blanco y produjeron grandes destrucciones en las ciudades que tenían que resguardar.

La Manipulacion de la Informacion de los Gobiernos La Mentira Nacional

La Manipulación de la Información de los Gobiernos

Los medios de comunicación de masas son utilizados, por el Imperio mafioso que nos gobierna, para justificar con mentiras y medias verdades la invasión y el saqueo de los pueblos. «La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.» d’Alembert

El eje del mal: La Manipulación de la Informacion de los GobiernosEl gobierno norteamericano acosaba el régimen de Fidel Castro, incluyéndolo a Cuba, como uno de los países que conformaban el «eje del mal» (Mayo de 2002) culpando a este Gobierno por la fabricación y distribución de armas químicas y biológicas. Dando referencia a que apoyaban al terrorismo, haciendo peligrar la seguridad internacional, la democracia y los derechos de los ciudadanos.

Pero Castro desmintió estas palabras y manifestó que si hallaba algún científico trabajando para esa causa, se lo acusaría de traición a su vez desafío a los norteamericanos para que mostrasen todas las pruebas que podrían tener en su contra, a lo cual afirmo, «No tienen ninguna y no la tendrán, porque no existen».

Pero no solo Cuba ha sido víctima de este tipo de manipulaciones informativas. Sino también los mismos estadounidenses en el periodo de la Guerra Fría fueron víctimas de los soviéticos quienes convencían a sus compatriotas y a sus influencias de que la zona de guerra en los EE.UU era una zona rodeada de vandalismo, mafia, corrupción, violencia, haciendo creer que cuando un soldado soviético mataba a ciudadanos estadounidenses era un acto engrandecido, tal es así, que se publicaba en las páginas del periódico de Pravda.

Ya en la década de los 80, siendo verdad o no, quisieron demostrar que el SIDA era un experimento mal realizado y fuera de control de un armamento biológico. Esta información corrió con rapidez en muchos países que no participaban de la guerra, por la intriga que generaba esta declaración. Siendo la india uno de los países donde más popularidad tuvo esta “mentira”.

Otro caso fue el de los rusos que comenzaron a desparramar comentarios de que los ciudadanos Estadounidenses secuestraban menores de edad para asesinarlos y luego traficar sus órganos. Esta historia fue creciendo y cambiando de detalles y de formas, transmitiéndose de un lugar a otro hasta llegar a nuestros días. Tal es así que en Guatemala se llegó a creer que turistas estadounidenses eran traficantes de órganos y por esos motivos fueron agredidos.

Revolucion en Libia Gadafi El poder nacional de informar mal Tension

Revolución en Libia Gadafi

Tensión en Libia: Como la historia lo viene escribiendo, las agencias de inteligencia británica y estadounidenses han pasado años queriendo dinamitar el régimen Libio. Hasta llegaron a realizar planes para asesinar al coronel Muamar Gadafi presidente de este país. Una de las causas era Revolucion en Libia Gadafi El poder nacional de informar mal Tensionque les irritaba el panislamismo y el prosovietismo de este líder Líbano y decano de los estadistas africanos y árabes.

Incluso la administración del presidente  Ronald Reagan de los EE. UU lo acusó de dar cobijo a terroristas internacionales, de financiar sus atentados y de  sustentar campamentos de grupos revolucionarios de todo el mundo.

Sabiendo que organizaciones como el IRA, la ETA, Los Panteras Negras de Estados Unidos o Los separatistas musulmanes filipinos han recibido la asistencia del Gobierno Libio. Todos estos hechos hicieron que Reagan mandase bombardear Trípoli capital de Libia.

Este bombardeo dejo muchas víctimas inocentes entre ellas civiles y la muerte de la hija adoptiva del coronel Gadafi, Hanna. Siendo este hecho justificado por los EE.UU por una supuesta implicación del Gobierno Líbano en un atentado en Berlín tras la muerte de varios norteamericanos. Atentado que nunca llego a demostrarse.

Tal es así que el conflicto renació nuevamente, teniendo tensiones decrecientes, modificando por una parte Gadafi sus actividades exteriores, siendo esta vez más discretas y a su vez remodelo sutilmente sus ofensas antioccidentales. Por todo lo que realizo sus anécdotas se propagaron pero a su vez no se olvidaron con el paso del tiempo.

Ciertamente EE.UU se había colocado «muy cerca» de una guerra con Libia pero sinceramente no era otra cosa que la «guardia de mentiras» hechas para justificar la tensión con el régimen de Trípoli.

Gadafi murió el 20 de octubre de 2011, luego de que un grupo de revolucionarios iniciara 9 meses antes una serie de acciones bélicas contra el régimen del dictador.

Una Decisión Dramática del Ataque Estadiunidense
Seis días antes, el Presidente de los Estados Unidos había tomado esa dramática decisión que él mismo definió como: «Hacer lo que hay que hacer». Reagan llamó a sus consejeros militares y les ordenó disponer y planificar tácticamente una acción bélica de castigo contra la Libia de Khadaffi, responsable de una creciente ola de asesinatos, masacres de inocentes y actos de terrorismo, de los cuales Khadaffi hacía alardes.

– ¡Estados Unidos no hará nada! – había asegurado Muammar Khadaffi dos días antes, a un periodista italiano, en una conferencia de prensa ofrecida en su bunker en Trípoli, echado hacia atrás con su característica actitud de elegante desdén.

Khadaffi contaba con muchos años de experiencia para sentirse tan seguro. Para él, era suficiente dar una velada orden, hacer un simple comentario de enojo respecto de algún adversario, y de inmediato sus agentes entraban en acción: los asesinatos no reconocían fronteras y las víctimas caían en Inglaterra, Alemania, Italia, Francia, Austria, los países escandinavos…

Los gobernantes europeos, aterrados por la posibilidad de un recrudecimiento del terrorismo dentro de sus fronteras, se mostraban
más retóricos que prácticos en tomar medidas concretas, y cuando algún terrorista era capturado, se le procesaba lentamente, con guantes de seda, para finalizar con condenas desmesuradamente leves, que en algunos casos llegaron a provocar amargas protestas de las víctimas sobrevivientes (a menudo mutiladas e inválidas) o los familiares de los muertos. Un par de terroristas, asesinos de seis personas inocentes, fue condenado a siete años de prisión, en primera instancia, y la pena les fue por último reducida a tres.

Por otra parte, los servicios de inteligencia de todo occidente sabían con precisión que Khadaffi había financiado, amparado y equipado a un altísimo número de terroristas palestinos en sus bases de Trípoli y Bengazi, donde éstos tenían sus refugios, además de todo el apoyo logístico que necesitaban, incluyendo documentos falsos.
Desde ese punto de vista, Khadaffi estaba en lo cierto.

Cuando los representantes norteamericanos solicitaron a los gobiernos europeos autorización para que sus aviones cruzasen por su espacio aéreo, a 9.000 metros de altura, todos se negaron: Francia, Italia, Alemania y España. ¡No querían echarse encima más problemas con Khadaffi!

Para el presidente Reagan, la responsabilidad era absoluta. Estados Unidos estaba siendo derrotado en todos los frentes durante ya muchos años, y a ojos del mundo se estaba transformando en lo que un periodista chileno llamó «un grandote bobalicón, débil y algo taradito pues parece estar volviéndose masoquista». ¿Quién quiere ponerse del lado de esa clase de amigos?

Había que actuar, aunque los izquierdistas europeos hicieran mofa de Reagan y su «diplomacia a lo Rambo». Pero había dos condiciones que debían cumplirse rígidamente: disminuir al máximo el riesgo para los aviadores norteamericanos, y evitar en todo lo posible alcanzar a civiles libios en la acción.

A juicio de los asesores tácticos, para cumplir esas instrucciones era necesario que el ataque fuese sorpresivo, nocturno y con aviones piloteados a bajísima altura.’ Además, obligaba a limitar los blancos de las bombas a unos pocos objetivos alejados de los barrios residenciales. Eso exigiría que los blancos pudiesen apreciarse muy definidos ante las pantallas de radar y las miras infrarrojas de los aparatos de bombardeo, mientras cada manzana de edificios pasa ante la vista del oficial artillero a una velocidad de un tercio de segundo.

Los aviones A-6 con base en los portaaviones en el Mediterráneo (el «América» y el «Coral Sea»), tenían perfecta capacidad para actuar en tales condiciones, pero no eran suficientes en número para bombardear simultáneamente cinco objetivos muy distantes entre sí.

La Guerra de las Malvinas Dia del Veterano y Caidos 2 de Abril de 1982Habría, pues, que recurrir a los aún más eficientes aparatos F-lll, con bases en el Reino Unido. Sin embargo, para poder utilizarlos en esta acción necesitaban contar con la aprobación del gobierno británico presidido por Margaret Thatcher.

La Primer Ministro, antes de dar su autorización, pidió conocer los objetivos que iban a ser atacados, salvaguardando el hecho de que la acción resultase claramente defensiva; es decir, que los blancos de las bombas fuesen centros desde donde se seguía realizando la campaña de terrorismo mundial. Esta precaución de la señora Thatcher se relacionaba con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que establece que sólo se aceptan acciones militares defensivas, quedando en la ilegalidad las acciones de tipo «castigo» o «réplica».

Finalmente, se llegó a acuerdo en fijar tres objetivos en la capital, Trípoli: La fortaleza de Aziziya, donde se encontraba el palacio-bunker de Khadaffi y su cuartel general; las instalaciones portuarias de Sidi-Bilial, donde se encontraban las bases de entrenamiento de los hombres-rana terroristas palestinos así como sus más importantes depósitos de armas y municiones, y la base aérea militar donde se encontraba la flota de grandes transportes soviéticos 11-76, utilizados

para el traslado de las pandillas délos terroristas de Khadaffi. Esos serían los únicos objetivos que atacarían los F-lll de las bases norteamericanas en el Reino Unido.

Los objetivos del puerto de Bengazi fueron el aeropuerto militar donde tenían su base los más poderosos aviones interceptores libios (los modernísimos MIG-23 soviéticos), y las instalaciones fortificadas del puerto, dotadas de innumerables lanzacohetes antiaéreos también de fabricación soviética.

Otros blancos, que habrían producido un efecto aniquilador sobre el poderío político, militar, de espionaje y las bases terroristas, fueron desechados con el único objeto de no arriesgar la vida de civiles. De hecho, se sabía perfectamente la ubicación del edificio de Abu Nidal y sus secuaces, el grupo de asesinos responsables de las masacres de inocentes en los aeropuertos internacionales de Roma y de Viena en la navidad pasada, así como el cuartel general del Servicio de Espionaje de Libia.

Ambos edificios podían haber sido virtualmente hechos polvo, pero sin duda ello habría costado dar muerte a muchos cientos de habitantes civiles de aquellos conjuntos habitacionales.

Incluso en los extremos oriental y occidental de la ciudad de Trípoli, los americanos habían detectado con perfecta precisión los emplazamientos de las grandes baterías antiaéreas, capaces de formar una mortífera cortina de proyectiles y cohetes contra los F-lll, que, sin duda, iría a costar la pérdida de varios de los aviones que participasen en el raid. Sin embargo, tampoco resolvieron atacar esos emplazamientos para ahorrar vidas de civiles, ya que Khadaffi tenía sus emplazamientos de guerra completamente dentro de las zonas más pobres y densamente pobladas de Trípoli.

Así, pues, al darse la orden de acción, tanto el Presidente Ronald Reagan como los propios pilotos de los aviones sabían que la misión significaría la pérdida de numerosos aparatos y, muy probablemente, la muerte de sus tripulaciones.

Solamente podían contar con lo sorpresivo del ataque y las altas calificaciones militares de sus hombres para ahorrar vidas.

Los pilotos de los F-lll deberían entrar en acción tras el esfuerzo de volar más de cinco mil doscientos kilómetros (6 horas) en las duras condiciones de combate que normalmente no duran más de dos horas en total. En cuatro oportunidades deberían cumplir la peligrosa operación de recargar en vuelo sus depósitos de combustible. Y, después de la misión de ataque, deberían recorrer la misma distancia de regreso a sus bases, siempre volando sobre el mar pues les habían vedado el paso sobre el continente Europeo.

En un tiempo record de 5 días, la operación fue decidida hasta en sus menores detalles, sin que se filtrase ni un rumor. Para el gobierno de Cárter, había tomado cuatro veces más tiempo planificar la desastrosa intentona de rescatar a los rehenes de la embajada de los Estados Unidos en Irán, que costó la pérdida de dos helicópteros y sus tripulaciones.

La Democracia como Forma de Gobierno del Pueblo Principios

La Democracia como Forma de Gobierno

No cualquier clase de Estado es garantía de la vigencia de los derechos. Hay algunos que vulneran estos derechos, por ejemplo al consagrar desigualdades jurídicas varones y mujeres o a! establecer limitaciones a la libertad de expresión o de circulación.

El llamado Estado de Derecho es el que consagra jurídicamente la existencia de los derechos humanos. Se caracteriza por el imperio de la ley, la división de poderes, la legalidad de la administración y consagración constitucional.

En el momento de su surgimiento histórico, quienes promovían la creación de las instituciones del Estado de Derecho pensaban en garantizar los derechos civiles frente a los gobiernos, especialmente frente a las monarquías. Posteriormente, el reconocimiento de los derechos sociales condujo a una modificación profunda en las cuestiones en las que los Estados debían intervenir y en las formas en que podían hacerlo. Por ejemplo, el reconocimiento del derecho a una vivienda digna hizo que los Estados tuvieran políticas sobre el tema que, en algunos casos, se implementaron a través del otorgamiento de créditos hipotecarios.

La atención de un conjunto muy amplio y diverso de demandas sociales exige un gran esfuerzo por parte de los Estados, tanto en lo que se refiere al financiamiento como a la eficiencia y a la equidad en la provisión de los servicios. En materia de financiamiento, tienen que encontrar un equilibrio entre la carga impositiva y el mantenimiento de niveles de ganancia empresaria que permitan la inversión y el crecimiento.

En cuanto a la equidad y a la eficacia, deben desarrollar la capacidad para identificar y atender los problemas sociales; para eso, deben asegurar que todos los habitantes estén bien cubiertos en sus necesidades fundamentales y procurar la compensación de las desigualdades educativas, económicas y sociales.

Para concretar los derechos sociales, los distintos países aplican políticas que varían en su alcance, de acuerdo con las prioridades de cada sociedad y los recursos con los que cuentan. En un extremo, algunos países del norte de Europa han desarrollado políticas sociales de carácter universal, dirigidas a todos los habitantes y con un espectro muy grande de servicios —seguros de salud y de desempleo, sistemas educativos de alta cobertura y calidad, amplios sistemas de jubilaciones y pensiones, etc.—. Para sostener estos servicios, los Estados cobran altos impuestos. En el otro extremo, los países más pobres del planeta se caracterizan por muy baja cobertura y calidad de los servicios sociales.

¿QUÉ ES LA DEMOCRACIA: La palabra “democracia” significa etimológicamente gobierno del pueblo. Proviene de dos vocablos griegos: “demos”, pueblo, y “kratos”, gobierno.

La democracia como forma de gobierno se caracteriza porque en ella el poder público reside en la totalidad da los ciudadanos. Mientras la monarquía es el gobierno de uno solo, y la aristocracia el de una minoría que se considera integrada por los mejores, la democracia, en cambio, es el gobierno del pueblo, por el pueblo y  para el pueblo, según la definición de Abraham Lincoln.

Pero la democracia no es sólo una forma de gobierno, es también y sobre todo un estilo de vida basado en el respeto de la libertad , la dignidad de la persona humana.

Algunos afirman que la democracia consiste en entregar el gobierno del Estado a la mayoría sin tener en cuenta qué piensa y qué se propone esa mayoría. Según esto, el Estado democrático debe ser neutral frente a todas las ideologías. Así se explica que, en Alemania, una mayoría antidemocrática se apoderase, en 1933, del Estado democrático, para ponerlo al servicio de sus planes.

Este modo de concebir la democracia no es exacto. La democracia no es indiferente a las concepciones políticas. La democracia tiene una concepción política propia, para ella lo más importante es la libertad.

Actualmente Suiza es una confederación donde cinco cantones conservan todavía la antigua costumbre de celebrar sus debates al aire libre. En estas asambleas generales, llamadas “Landsgemeinde” y cuyo orden se remonta a la Edad Media, se eligen las autoridades y se actualiza la legislación. Tienen lugar el primer domingo de mayo. Los habitantes se reúnen en amplios prados y, a la hora fijada, se ubican en torno de un tinglado de madera. La fotografía muestra una asamblea realizada en el cantón de Glarus.

democracia, votar

Los instrumentos de la democracia son: el sufragio universal y los partidos políticos.

A. – Sufragio universal:

El sufragio es un procedimiento destinado a conocer la opinión de la ciudadanía y a realizar la elección de los representantes del pueblo. La persona mediante el voto expresa su voluntad acerca de determinado candidato e implícitamente su preferencia hacia determinada orientación política.

El sufragio es universal cuando el derecho de votar se concede a todos; es restringido cuando el derecho de votar se reserva para los ciudadanos que reúnen ciertas condiciones.

El sufragio universal tomado así, como se ejerce actualmente: cada individuo un voto, ha sido objeto de numerosas críticas y oposiciones. Se lo ha juzgado una ficción: ordinariamente un gran número de ciudadanos, los menores de 18 años, en algunos países las mujeres, quedan excluidos del derecho de votar; contrario a la realidad viva del consorcio humano: iguala y equipara a todos los individuos que en realidad no son tales; al sabio con el ignorante, al padre de familia honesto y con grandes responsabilidades sobre sus hombros con el jovenzuelo irresponsable y calavera, etc. Tampoco tiene en cuenta los grupos sociales menores que tendrían derecho a influir, como tales, en la vida pública.

El grave peligro del sufragio universal igualitario, es además de su degeneración demagógica, de que una turba mayoritaria irresponsable imponga con sus votos, regímenes de gobierno que están en las antípodas de la democracia. En 1933 una mayoría impuso en Alemania un régimen antidemocrático.

B. – Partidos políticos:

Los partidos políticos son agrupaciones de ciudadanos empeñados en hacer triunfar un determinado programa de gobierno, que consideran beneficioso para el adelanto del país.

También es esencial a la democracia la presencia de partidos políticos. De la divergencia de ideas y programas pueden surgir medios más aptos para lograr el bien común. La pluralidad de partidos es un efecto natural de la vida social si se desenvuelve bajo el signo de la libertad. El partido único es la muerte de la democracia.

Es la organización de la sociedad y un modo de vivir que considera al hombre centro de la vida social y política y lo respeta en todos sus derechos. Es más importante este segundo aspecto que el primero. En efecto, puede tener un Estado una forma jurídica de gobierno monárquica y no obstante la actuación de su gobierno y el enfoque de la vida ciudadana ser eminentemente democrático. Un ejemplo: Inglaterra. Por el contrario, pudo haber en la antigua Grecia algún gobierno cuya estructura fuese democrática y no obstante no ser demo ciático el estilo o forma de vida. No puede ser llamada demo cracia una sociedad con tantos millares de esclavos y basada en la desigualdad jurídica de sus miembros.

Las bases indispensables de la vida democrática son la igual dad jurídica de todos los ciudadanos ante la ley, el resped» a los derechos esenciales de la persona humana.

DEMOCRACIA PURA Y REPRESENTATIVA

La democracia, como forma de gobierno, puede ser directa o pura e indirecta o representativa.

La democracia DIRECTA, llamada también PURA, es aquella en la que los ciudadanos gobiernan directamente y no a través de representantes.

La democracia directa fue posible en las ciudades griegas, especialmente en Atenas. Eran comunidades muy reducidas y homogéneas donde la totalidad de los ciudadanos, reunidos en asambleas, participaban en el gobierno de la cosa pública.

Actualmente la democracia directa se conserva en algunos cantones suizos pero tiene un valor más simbólico que real.

En la democracia INDIRECTA O REPRESENTATIVA, en cambio, los ciudadanos gobiernan por medio de representantes que ellos mismos eligen, como ocurre en nuestro país, donde “el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por la Constitución”, según lo establece el artículo 22 de la misma.

La democracia representativa es propia de los Estados modernos, donde sería imposible reunir a todos los ciudadanos en una asamblea para deliberar y donde los asuntos públicos son tan complejos.

Juan Jacobo Rousseau, el gran teórico de la democracia, influido por el ejemplo de la democracia antigua y de los pequeños cantones suizos, consideraba que la democracia sólo podía sex directa. “La soberanía —dice— no puede ser representada, por la misma razón que no puede ser enajenada; consiste esencialmente en la voluntad general, y la voluntad general no se representa: es ella misma o es otra, no hay término medio.”

Por eso, para Rousseau, “los diputados del pueblo no son ni deben ser representantes; no son más que comisionados, no pueden decidir nada. Toda ley que el pueblo en persona no ha ratificado es nula; no es una ley”.

Actualmente existe una tercer forma de democracia. Es la democracia semidirecta o mixta. Se llama DEMOCRACIA SEMIDIRECTA aquella en que la democracia representativa se combina con ciertas formas de democracia directa como el referendum, la iniciativa, el veto y el plebiscito.

El ESTILO DE VIDA DEMOCRÁTICO: La democracia es algo más que un sistema político. Es fácil visualizar la vigencia de la organización democrática cuando vemos que hay elecciones libres, división de poderes, rotación de funcionarios y respeto por las garantías individuales. Pero esto es sólo un aspecto, el más formal. El sistema democrático se nutre de ciertos valores y principios que inspiran las estructuras de la sociedad y se reflejan en la vida cotidiana de todos. La democracia implica conciencia de ciudadanía, libertad para actuar y responsabilidad. Esto supone una elevada base moral. Se exige menos para ser súbdito, la persona sólo se limita a obedecer. La democracia supone ventajas (garantías, libertad, tolerancia) pero requiere que todos asuman los valores democráticos como propios.

LA DEMOCRACIA COMO EXPRESIÓN DE PAZ:

La paz ha sido definida como la tranquilidad en el orden. Es clásica la sentencia «opus justitiae pax«: la paz es obra y resultado de la justicia.

Para que exista paz es menester que exista orden y justicia.

La paz entre los hombres implica:

1. la paz social interna, la disminución de las tensiones y conflictos entre los distintos sectores y grupos de cada comunidad.
2. la paz entre las naciones, el establecimiento de un orden internacional que respete los derechos de cada pueblo y sea expresión de solidaridad humana.

La concepción democrática aspira al establecimiento de la paz social dentro de cada comunidad, para lo cual se basa:

1. en el reconocimiento de los derechos y libertades de los individuos y grupos sociales;
2. la búsqueda de la justicia social que a todos haga partícipes de los beneficios económicos, sociales y culturales;
3. el establecimiento de un orden jurídico que armonice los derechos de todos y solvente los posibles conflictos;
4. el respeto a la diversidad de ideas y opiniones;
5. el poder político que debe lograr el bien común ordenando las libertades y no suprimiéndolas.

Para lograr la paz internacional cuenta con el reconocimiento de los derechos de los pueblos y su capacidad de autodeterminación y con el apoyo dado a los organismos internacionales para la solución pacífica de los conflictos.

En 1945 fue creada la Organización de las Naciones Unidas con el fin de preservar la paz tan difícilmente lograda. Su objeto es el mantenimiento y conservación de la paz entre las naciones integrantes, fomentando las relaciones amistosas basadas en el principio de la igualdad jurídica, mutuo respeto, y cooperación en todos los sectores de la convivencia humana.

EL SENTIDO CIVIL: Civil significa ciudadano, lo que es propio de la cualidad de ciudadano.

La democracia tiene un sentido eminentemente civil por cuanto se fundamenta en el reconocimiento de la ciudadanía activa y su ejercicio responsable por todos los miembros de la comunidad.

En los regímenes democráticos son los ciudadanos quienes, escogiendo entre los diversos partidos y candidatos, designan a los gobernantes, eligen a sus representantes y se reservan, a través del derecho de crítica, la capacidad de controlar la acción gubernamental.

Por eso una democracia no puede funcionar correctamente donde los ciudadanos no se sienten responsables de la marcha de la comunidad o no están dispuestos a asumir las obligaciones correspondientes.

En los regímenes totalitarios la participación ciudadana es anulada o sumamente restringida. En su lugar se instauran regímenes de fuerza, con el apoyo, en la mayor parte de ellos, de las fuerzas militares.

LA DEMOCRACIA MODERNA

En el siglo I a. de J. C., Roma abandonó la forma de gobierno republicana y se inició el Imperio. Los ideales democráticos desaparecen por varios siglos. Durante la Edad Media existen movimientos de oposición al poder absoluto de una persona o de un grupo sobre el resto de los habitantes.
Así, encontramos las llamadas democracias campesinas como la de Islandia, cuyo primer Parlamento se reunió en 930, y la de los cantones suizos, en el siglo XIII.

Algunos pensadores medievales (Guillermo de Occam u Ockham, Marsilio de Padua, Nicolás de Cusa, Altusio) desarrollaron concepciones sobre la soberanía popular totalmente revolucionarias para su tiempo y que fueron admitidas siglos después por autores como Thomas Hobbes, Locke y Rousseau.

Muy importante, como antecedente de la democracia moderna, es el papel que desempeñan los municipios, cuyos concejos resultan de elecciones populares.

A partir del siglo XI, los habitantes de las ciudades europeas se beneficiaron con el renacimiento del comercio, favorecido sobre todo por las Cruzadas.

Pero los habitantes de las ciudades, los burgueses, dependían de un señor que les cobraba impuestos y tributos, con frecuencia exagerados o injustos.

Para conservar lo que habían ganado y poder ganar más aún, los burgueses quisieron limitar la autoridad de sus señores. Para ello, se unieron y obtuvieron de sus señores, unas veces mediante luchas sangrientas, otras dándoles dinero, ciertas libertades o franquicias que se consignaban en un acta llamada carta o fuero. En ciertas regiones, los burgueses lograron el derecho de gobernarse por ellos mismos, como se gobernaban los ciudadanos de Atenas y de Roma en la antigüedad. Constituyeron, pues, verdaderas repúblicas.

Si los ciudadanos y los gobernantes no practican los principios democráticos, la organización política no deja de ser una formalidad; tiene pocas posibilidades de profundizarse y mejorar la vida de los habitantes de un país. Los principios son el sustento moral de la democracia, la base sobre la cual la comunidad puede desarrollarse. Aunque puedan parecer conocidos, conviene tenerlos presentes: libertad, respeto a la ley, honestidad y transparencia.

Este derecho que tuvieron los burgueses de gobernarse por sí mismos, se extendió, siglos después en ciertos países, a todos los ciudadanos del Estado. En Inglaterra, Estados Unidos y Francia, los ciudadanos se dieron sus propios gobiernos y de este modo nació la democracia moderna basada en la libertad, en la igualdad y de la fraternidad.

LA LIBERTAD: Libertad es el poder que el hombre necesita para vencer las arbitrariedades de los gobiernos, la incultura, la miseria, la Intemperancia, la enfermedad y todos los obstáculos que se opongan al acrecentamiento de su personalidad Libertad es el poder que necesita una nación para defender su soberanía exterior e interior, para que sus destinos queden en manos de los representantes que sus ciudadanos elijan libremente, y no sean así patrimonio de ningún poder extranjero, ni de ninguna familia, persona ni clase. Libertad es el sentimiento de responsabilidad individual y colectiva, que obliga a los individuos y a las colectividades al cumplimiento de sus respectivos deberes.


Igualdad es el establecimiento de un régimen jurídico en que se ofrezca a todos los hombres iguales posibilidades sociales para su desenvolvimiento; en que pueda realizarse aquella aspiración del siglo XVIII expresada en la frase “abrir carrera al talento’, y que tendía a que la dirección de la vida de un país en sus diversas manifestaciones políticas, económicas y culturales estuviese en manos de las personas más capacitadas para la función directora, y no en la de quienes no pudiesen alegar otro mérito que el de pertenecer a una familia o una clase social determinadas; en que todos los hombres tengan el deber nacional de trabajar; en que por medio de una organización económica inspirada en la justicia y de un sistema de seguros sociales, se garanticen a todos los ciudadanos cumplidores de sus deberes cívicos los medios necesarios para que puedan tener una existencia digna.

Fraternidad es el sentimiento de humanidad en su grado más elevado, el principio de la igualdad jurídica de todos los hombres sin distinción de razas, y de todos los Estados, el derecho igual de todas las patrias a la libertad y a la justicia, el deber de todo hombre de acrecentar en su patria las fuerzas de la libertad y de la justicia, y el ideal de la paz universal, sustentado sobre la idea de una sociedad democrática de naciones que regule con normas jurídicas la vida exterior de los Estados.

LEYES DE LA DEMOCRACIA
Denominamos «leyes de la democracia» a los principios generales que caracterizan este sistema de gobierno. Las fundamentales son:

LA PARTICIPACIÓN POPULAR. La ciudadanía ejerce el gobierno, ya sea en forma directa (en los casos de democracia directa) o por medio de sus representantes libremente elegidos a través del sufragio (en los casos de democracia representativa).

PREDOMINIO DE LA VOLUNTAD DE LA MAYORÍA. El concepto de mayoría es variable. Se dice que un sector tiene «mayoría simple» cuando es el más numeroso pero no alcanza a superar el 50% del total. En cambio, cuando un sector o partido supera el 50% del total de votantes, se dice que logró «mayoría absoluta».

RESPETO POR LAS MINORÍAS Y TOLERANCIA DE IDEAS Y CREENCIAS. En el concepto actual de democracia el predominio de las mayorías debe complementarse con la protección de los derechos de las minorías.

Este principio se refiere a las minorías políticas y a las minorías sociales, culturales o religiosas. Las primeras suelen ser transitorias, como ocurre con partidos políticos cuyo número de seguidores puede variar de una época a otra. Las segundas tienen un carácter más permanente; es el caso de las minorías raciales, por ejemplo. En estos casos es esencial asegurar su protección evitando la tiranización .de las minorías por una mayoría estable. Esa protección se logra mediante normas especiales tales como las que aseguran la libertad de cultos, proscriben la discriminación racial, etcétera.

VIGENCIA DEL PLURALISMO POLÍTICO. La plenitud de la democracia sólo es posible a través de la libre existencia de partidos políticos.

VIGENCIA DE LA LIBERTAD Y RESPETO POR LOS DERECHOS HUMANOS. Ésta es una de las características que definen a la democracia moderna como algo más amplio que un sistema político: es también una forma de vida.

La democracia adopta dos formas de gobierno
Una democracia puede ser parlamentaría o presidencialista.

En el presidencialismo:
• Los poderes que componen la estructura del gobierno se rigen por el principio de la separación de poderes. Los poderes actúan y se integran de manera independiente.
• El Poder Ejecutivo es ejercido por una sola persona: el Presidente de la Nación.
• El pueblo elige a los integrantes de los Poderes Legislativo y Ejecutivo a través del sufragio universal.
• El Presidente y los legisladores, una vez que han sido electos, permanecen en sus funciones hasta la finalización del término del mandato establecido en la Constitución.
Nuestra Constitución adopta el presidencialismo como forma de gobierno. Este sistema también impera en Estados Unidos, los países latinoamericanos casi en su totalidad, Filipinas, etcétera.

En el parlamentarismo:
• El principio de separación de poderes no es tan rígido como en el presidencialismo. Entre los poderes políticos del Estado se produce una suerte de colaboración. Por ejemplo, el voto de confianza del Parlamento es necesario para que se constituya el gabinete de gobierno.
• El Poder Ejecutivo es ejercido por varias personas, es colegiado.
• Sólo los integrantes del Parlamento son elegidos directamente por el pueblo. El Poder Ejecutivo surge del Parlamento y, por lo tanto, debe contar con su confianza para gobernar.
• El término del mandato de los legisladores y de los miembros del Poder Ejecutivo puede concluir antes de lo estipulado.
Este sistema ha sido adoptado por Gran Bretaña, Japón, Israel, Canadá, etcétera.

cuadro democracia

gobierno autocrático: aquel que presenta el poder concentrado en un solo hombre u órgano, que permanece en el poder por la fuerza o por herencia y sobre el cual no se ejerce ningún tipo de control. poderes políticos del Estado: son los órganos encargados de tomar las decisiones que hacen al rumbo político del Estado. Ellos son los poderes Legislativo y Ejecutivo.

Las diferencias con un régimen autocrático: Características muy distintas de las señaladas son las de los gobiernos autocráticos. En ellos quien ejerce el poder es «siempre superior al orden social y por consiguiente irresponsable de por sí».

En las autocracias rige generalmente el principio del secreto de gobierno. El gobierno monopoliza la influencia sobre las masas y existe una tendencia coactiva hacia la unanimidad o, como se ha dicho, una «pasión por la unanimidad».

En un régimen democrático no debe existir esa «pasión por la unanimidad», sino una saludable convivencia dentro de las discrepancias. Una convivencia donde la crítica dentro del sistema -como ha dicho el pensador contemporáneo Karl Popper- «constituye la vida misma de la democracia».

Formas de Gobierno Democráticos Representativos:
El parlamentarismo

El parlamentarismo se caracteriza porque los ciudadanos eligen directamente a los representantes que integran el Poder Legislativo o Parlamento y estos son los que eligen, entre sus miembros, a quienes componen el gobierno o gabinete.

El gabinete está encabezado por el Primer Ministro que ejerce las funciones de Jefe de Gobierno. En general, es el líder del partido político que ha logrado obtener la mayoría de las bancas en el Parlamento o bien el líder de uno de los partidos políticos que ha llegado a un acuerdo con los otros partidos o mediante una coalición de gobierno entre varios partidos.

Lo característico de esta forma de gobierno es que el Primer Ministro permanecerá en el poder mientras tenga el respaldo del Parlamento o hasta que, en las próximas elecciones, cambie la mayoría parlamentaria. Pero también, tiene la atribución de disolver el Parlamento y convocar a nuevas elecciones si advierte que ya no cuenta con el respaldo parlamentario suficiente. De esta forma, tanto el gobierno como el parlamento se controlan mutuamente.

En esta forma de gobierno, los proyectos de ley surgen del Poder Ejecutivo y son aprobados casi automáticamente por el Parlamento, ya que existe una clara mayoría que respalda al gobierno.

El presidencialismo: En esta forma de gobierno, los ciudadanos eligen tanto a los miembros del Poder Legislativo o Congreso y al representante del Poder Ejecutivo o Presidente. En este caso, el Presidente cumple la función de Jefe de Estado y de gobierno, por lo que tiene a su cargo la conducción política del país: nombra a sus colaboradores o ministros, representa a la nación frente a otros países y dura en su mandato el tiempo preestablecido por la Constitución. La Argentina es un ejemplo de presidencialismo.

Bajo esta forma de gobierno, ni el presidente ni los ministros forman parte del Congreso y tampoco pueden disolverlo. Sin embargo, este sí puede destituir al presidente mediante un procedimiento conocido como juicio político, aunque este recurso se utiliza excepcionalmente.

A diferencia de lo que ocurre en la forma de gobierno parlamentaria, los proyectos de ley pueden surgir tanto a partir de los legisladores como del presidente y su aprobación no es automática ya que puede existir o no una mayoría legislativa que respalde al gobierno.

LECTURA COMPLEMENTARIA:
La democracia de Masas: «Todo régimen de gobierno necesita del dominio en alguna forma, pues para su desempeño siempre se deben colocar en manos de alguien poderes imperativos. El poder de mando puede tener una modesta apariencia y el jefe puede considerarse como un ‘servidor’ de los dominados. Esto ocurre casi siempre en el llamado gobierno directamente democrático. Se llama democrático por dos razones que no coinciden necesariamente:

1) porque se basa en la suposición de que todo el mundo está en principio igualmente calificado para la dirección de asuntos comunes;
2) porque reduce a lo mínimo el alcance del poder de mando.

En tal régimen. !as funciones de gobierno se tran miten simplemente mediante un sistema de turnos o se ejercen mediante suertes o por elección directa durante un breve período, reservándose a los miembros de la comunidad todas las decisiones importantes y correspondiendo a los funcionarios sólo la preparación y ejecución de las disposiciones, así como la dirección de asuntos corrientes de acuerdo con los decretos establecidos por la asamblea de los miembros. Siguen el anterior esquema el régimen de gobierno de muchas entidades privadas, de algunas entidades políticas […] lo hacen las comunidades rurales suizas y los municipios de Estados Unidos […].

Con la aparición de la lucha de los partidos por el poder, la democracia di-‘ recta pierde necesariamente su carácter específico, que contiene la ‘dominación’ sólo en germen. Pues todo partido es una organización que lucha específicamente por el dominio y, por consiguiente, tiene la tendencia -a veces oculta- a organizarse expresamente de acuerdo con las formas de dominación […].

Las condiciones que rigen el gobierno en las organizaciones formadas por masas son radicalmente distintas de las que rigen el gobierno de las asociaciones basadas en la relación personal o de vecindad. Cuando se trata de un gobierno de masas, el concepto de la ‘democracia’ altera de tal forma su sentido sociológico que sería absurdo buscar la misma realidad bajo aquel mismo nombre común. El desarrollo cuantitativo y cualitativo dé las tareas de gobierno, que exige una superioridad técnica a causa de la creciente necesidad del entrenamiento y de la experiencia favorece inevitablemente la continuidad, por lo menos de hecho, de una parte de los funcionarios […].»

Max Weber. Economía’ y Sociedad. FCE, México, 1994.

Fuente Consultada:
Instrucción Cívica
Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z
El Desarrollo Humano en la Argentina del Siglo XXI UNICEF – UNDP – Ministerio de Educación , Ciencia y tecnología
Sociedad en Red EGB 9 A-Z Editora