Creencias de Pueblos

Biografia de Senaquerib Rey de Asiria

Biografía del Rey Senaquerib

Castellanizado Senaquerib (Sin ajer-irba, «oh dios de la luna, aumenta mis hermanos») es una figura extraña y sorprendente en la historia de Asiría.

Nos gustaría poseer más detalles sobre las circunstancias de su vida que no las solas relaciones oficiales. Pues si sobre su cabeza alienta la tragedia y en su corazón anida una ferocidad inaudita, en cambio otros aspectos nos lo revelan como un hombre entusiasmado por la naturaleza.

senaquerib

Senaquerib fue rey de Asiria desde el 705 a. C. hasta su muerte, el 20 de Tevet de 681 a. C., así como de Babilonia entre 705 y 703, y nuevamente desde 689 a. C. hasta su muerte.

En efecto, el probable instigador del asesinato de su padre Sargón II, el destructor de Babilonia, el ejecutor de millares de víctimas, el hombre de la cólera arrebatada, fue un enamorado de las plantas y de los animales.

En su palacio de Kuyundshik, al Sudoeste de Nínive, reunió el primer parque zoológico de la historia, y en sus bellísimos jardines cultivó las plantas y los árboles frutales exóticos y raros.

Fue el introductor del cultivo del algodón en Mesopotamia. Asimismo, los relieves de la época nos lo presentan como escalador de montañas, el primer alpinista que jamás haya existido.

Como monarca, su paso se reveló por una estela de Sangre y de furor. Para sujetar a la rebelde Babilonia, unas veces sublevada por un caldeo y otras por un nativo del país, Senaquerib tuvo que emprender varias campañas.

En 703 un usurpador, Marduk-zakir-schumi, se apoderó del gobierno babilónico, pero al cabo de pocos días murió a manos de Mardukapalidina, probablemente el mismo personaje caldeo de la época de Sargón II.

Senaquerib acudió con un ejército poderoso, derrotó al caldeo, a pesar del auxilio que éste recibió de Suthruk-Narkundu, rey del Elam, e instauró en Babilonia la regencia de Belibni, un indígena educado en Asiría (702).

En aquella ocasión, Senaquerib cortó muchas cabezas y deportó 200.000 babilonios a otras tierras. Pero estas medidas no fueron suficientes, ya que en 599 se produjo una nueva insurrección, fomentada por Marduk.

Senaquerib deshizo a los conjurados, destituyó a Belibni y nombró gobernador a su propio hijo Asur-nadin-schuml. Para acabar con el peligro de Marduk y del Elam emprendió una campaña por la costa del golfo Pérsico, cuyo resultado fue extirpar para siempre el poderío de los caldeos (694).

Pero, mientras tanto, el nuevo soberano de Elam, Khalluni, aprovecha tan favorable contingencia para penetrar en Babilonia, apresar al regente y substituirlo por un tal Nirgal-Mus-hizib.

El furor de Senaquerib no conoció límites. Sus armas devastaron Mesopotamia, derrotaron a elamitas y babilonios, pero no lograron restablecer la situación, puesto que de 692 a 689 rigió a Babilonia el caldeo Mushizib-Marduk apoyado por Umman-Minanu de Elam.

Después de una lucha agotadora, con una gran batalla cerca de Jaluli (691), que no fue decisiva, a mediados de noviembre de 689 Senaquerib se apoderó de Babilonia y, como castigo por su rebelión, ordenó saquearla, pasar a cuchillo a todos sus habitantes, incendiarla y arrasarla.

Este monstruoso decreto fue recordado con horror durante muchas generaciones y abrió un abismo irreparable entre Asiría y Babilonia.

En Occidente, Senaquerib prosiguió la política de su padre, en particular porque continuaban las intrigas de los faraones egipcios para soliviantar a los pueblos todavía independientes de Palestina.

Tirhaka fomentó los deseos del rey de Judá, Ezequias, y del rey de Sidón, Elulaios, para verse libres del yugo asirio. Formóse una liga, y contra ella dirigió su ejército Senaquerib.

En el transcurso de una memorable campaña, derrotó a los fenicios, venció a los egipcios en la batalla de Eltekeh (701), devastó los campos de Judá y puso sitio a Jerusalén. Doscientos mil hebreos fueron deportados a Mesopotamia, pero Ezequias logró capitular en buenas condiciones.

Más tarde, en 686, emprendió Senaquerib una nueva expedición: puso sitio a la fortaleza egipcia de Pelusium, pero no logró conquistarla pues una peste le obligó a levantar el campo.

A fines del año 681, con ocasión de hallarse celebrando una fiesta en Nínive, en honor del dios Nusku, Senaquerib fue asesinado por Asur-shar-uzur, uno de sus hijos, que quería disputar el trono a su hermano mayor Asarhadón. De esta manera se cumplía el infalible aserto de que quien a hierro mata, a hierro muere.

BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Francisco I Sforza
Biografia de Cosme de Medicis
Biografia de Federico de Montefeltro
Biografia de Fra Angelico
Biografia de Ludovico Sforza
Biografia Andrea del Verrocchio
Biografia della Pico de la Mirandola
Biografia de Filipino Lippi

Creencias de Pueblos Originarios del Mundo Aborígenes

CREENCIAS DE PUEBLOS PRIMITVOS DEL MUNDO

Junto a las grandes religiones del mundo existen varias creencias menores que luchan por subsistir. Pese a ser muy
diferentes las características que presentan;, pueden ser agrupadas en cuatro categorías:

1) Prácticas totémicas e idolátricas. Ciertos aborígenes de hoy, comparables por su cultura a nuestros antepasados paleolíticos, tienen ideas religiosas rudimentarias que se apoyan en los conceptos de «tótem» y «tabú», ligados estrechamente a la idolatría. El «tótem» es la idealización de animales y objetos -tomados genérica y no individualmente- como emblema protector de una tribu y, a veces, como ascendientes.

bosquimanos

 El psicologo francés Pierre Janet divide las creencias en racionales e irracionales. Las primeras, objetivas, se fundan en la experiencia y la información científica; las segundas, subjetivas, en cuestiones personales (la fe, por ejemplo) y sentimentales. Richard S. Crutchfield, psicólogo social estadounidense, postuló que “el hombre se ofrece creencias para responder a situaciones problemáticas”.

Los integrantes de ese grupo humano adoptan el nombre del «tótem» y pasan a llamarse «la tribu de la serpiente» o «el clan del marfil». Similar al tótem son el «fetiche» de los negros y los iconos, de varias culturas asiáticas.

Siempre el «tótem» fue una especie de divisa o marca, que se graba o se pinta en las armas, objetos, viviendas y hasta en las mascarás y tatuajes; también se tallan o esculpen, con ese fin, estatuillas de barro, piedra, madera, hueso o marfil. Todo aquello que, por estar cargado de una gran fuerza mágica, deba ser respetado en grado sumo y tenga que ampararse en el misterio de lo que nadie frecuenta, es considerado, por los aborígenes, como «tabú», es decir: prohibido. Más que veneración, los tabúes inspiran miedo.

Pueden referirse a costumbres, lugares, personas o ídolos, al espíritu de los antepasados y a todo un ritual. Su clima de misterio trasciende a través de ceremonias esotéricas, insólitas y algunas veces horripilantes, que supervisan los magos o hechiceros, que actúan, todavía hoy, en muchas tribus de África, Asia, América y Oceanía.

totem

El tótem puede equipararse con la  patrona de ciudades , como un santo, o una advocación de la Virgen María, y su principal objetivo es el de proteger a todos los individuos del clan o tribu de cualquier posible mal o remota amenaza, así como el de representar los valores y las tradiciones culturales del grupo.

También compartieron estas ideas de «tótem» y de «tabú» los trogloditas que decoraron, con pinturas rupestres, algunas de sus cavernas: no precisamente aquellas donde vivían, sino otras, más aisladas, que jamás vieron la luz del sol.

Lugares recónditos, como las cuevas de Font de Gaume o de Altamira, precedidas de verdaderos laberintos por los que se desemboca en una especie de «sancta sanc-torum«, lugar sagrado -que es «tabú»- con bellísimas figuras de bisontes, elefantes o renos. Se sabe que estas pinturas tenían una intención mágica, para facilitar la caza de los animales por ellas representados; eran trampas, encantamientos, fórmulas rituales y prácticas supersticiosas.

Deben incluirse en esta primera categoría muchos aborígenes australianos y melanesios; los hotentotes, bosquimanos, congoleses, cafres, zulúes y otras tribus africanas; los aborígenes de Siberia y Asia Central, cuya figura clave es el «chamán» (sacerdote, brujo y curandero); los primitivos «bhils» de la India y muchos pueblos de las tres Américas.

2)  El culto a la Tierra o Madre Naturaleza. Esta creencia resultó esencial a partir del Neolítico, es decir desde el momento, a fines de la era cuaternaria, en que se produjeron en el mundo cambios que variaron las condiciones de vida del hombre. Algunas tribus paleolíticas emigraron hacia zonas más frías sus últimos descendientes son los esquimales y los lapones de las zonas árticas o los aborígenes de Tierra del Fuego.

Mientras tanto, en otras regiones del planeta, después de ese diluvio al que aluden como hecho cierto varias religiones en su historia, surgió una nueva vida, pues el hombre, que se dedicó a la agricultura y a la domesticación de animales, se volvió sedentario.

3) El Árbol de la Vida. La idea de la Madre Tierra se relaciona con la del Árbol de la Vida, para algunos la simple higuera (cuyo nombre, en latín, es ficús religiosa) y, para otros, como los mexicanos, el nopal. La religión de los semang, en Malaca, dice que el Árbol Cósmico crece en lo alto de una roca ubicada en él centro del mundo.

En Sumatra, los aborígenes adoran un gigantesco árbol cuyas raíces aleanzan lo más profundo de la Tierra y cuyas ramas tocan el cielo. Los tártaros veneran un abedul que atraviesa las nubes y baña sus raíces en el’agua ele la vida eterna. Ende los tapones, el Señor del Mundo está representado por un mástil. El Árbol de la Vida juega un papel importante en las tradiciones hieráti-cas de los pueblos indoeuropeos.

4) Dualismo contrapuesto: el Bien y el Mal. En África y en Asia, y también en América y Oceanía, hay cultos bivalentes, que contraponen sus ideas: el bien y el mal, el dios de aspecto masculino con la mujer que es su esposa; el día y la noche; la vida y la muerte; el infierno y el cielo. A veces del dualismo se pasó a la trinidad, como en el «trimurti» hinduista (Brahma, Vishnú y Siva) o a otras creencias, politeístas o monoteístas, que siguen practicando todavía, al margen de las grandes religiones, determinados pueblos del mundo.

Así, el «animismo», según el cual todas las cosas tienen un alma y deben ser adoradas individualmente. La idea de un Ser supremo, difundida por todo el orbe, conduce a concepciones religiosas más avanzadas, como la hebrea, la cristiana y la islámica.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°12 Supersticiones y Creencias Edit. Cuántica

El Código Manú en la India y Las Casta Sociales Resumen

BREVE DESCRIPCIÓN DEL CÓDIGO MANÚ EN LA INDIA

La India fabulosa, aquella a la que quiso llegar Colón sin sospechar que tropezaría antes con otro continente, es un territorio enorme -mayor que toda Europa si se excluye a Rusia- que ocupa un lugar preponderante no sólo en la historia mundial de las comunicaciones sino también en el plano de las ideas políticas.

Imperios y reinados fueron sucediendo al imperio primitivo establecido cuatrocientos años antes de Cristo. Aquél era más extenso aún que el de la India que los ingleses colonizaron y al que trataron de dar una lengua común. Las diferencias de raza e idioma, que subsisten aún actualmente en las diferentes regiones, originaban, hace más de veinte siglos, a un permanente estado de guerra que cambiaba sistemas políticos y provocaba revoluciones dinásticas.

El carácter que sorprende en este país a lo largo de su historia es que no haya constituÍdo, como los demás estados orientales, una organización teocrática, siendo el Estado independiente de la religión y no dominando esta última la política. La no injerencia de los sacerdotes en la administración permitió el desarrollo libre de la filosofía política, considerada una rama especializada del conocimiento.

A causa de esta concepción, los hindúes no consideraban el poder como resultado del derecho divino, y sus pensadores sostienen que el hombre es un ser peligros desde su nacimiento y que el Estado, con su autoridad y castigos, constituye una necesidad inevitable exigida por la humana naturaleza. Esta teoría resulta hoy totalmente moderna y contrasta con el pensamiento antiguo, que se apoyaba en monarquías absolutistas, algunas sin responsabilidad ni frenos.

Existía en India el consejo de ministros, que controlaba las iniciativas del soberano. Muchos filósofos preconizaban la igualdad y fraternidad entre los hombres mucho antes de Cristo y los pensadores políticos solían mostrarse partidarios de las instituciones democráticas, las asambleas populares y la libertad individual. Buda mismo -siglo V antes de Cristo– fue embanderado de las ideas democráticas y realizó campañas contra la monarquía.

Dentro de la mitología hindú, Manú era el nombre dado a cada uno de los catorce progenitores del género humano.

A este personaje múltiple se atribuye el Código que lleva su nombre y que es uno de los más antiguos y principales libros sagrados de la India, afirmándose que su redacción primera dataría del siglo XV antes de Cristo y que el transcurrir de los siglos no ha hecho sino corregir y aumentar sus preceptos primitivos.

Las leyes de Manú son 12 libros en sáncrito que contienen las reglas sociales, morales, educativas y religiosas que los brahamanes imponen a la sociedad. Predican abiertamente la total desiguldad social y presenta como una creación divina la división sociale en castas.

Manu (en sánscrito, ‘primer hombre’), en la creencia hindú los 14 progenitores de la humanidad, que gobiernan el mundo de forma individual durante un periodo de tiempo conocido como manvantara. La duración de un manvantara se estima en 4.320.000 años.

El primer manu se llamó Svayambhuva, que significa ‘hijo del que existe por sí mismo’ o Brahma. Según el poema épico indio Mahabharata, este manu fue el autor del Manu Smriti o Ley de Manu, un código renovado de leyes hindúes que contenía 100.000 versos según se decía (como se ordenó en la remota antigüedad) aunque en la actualidad consta de 2.685 versos, divididos en 12 libros.

Los investigadores modernos han fechado el Manu Smriti entre el año 600 a.C. al 300 d.C. El objetivo principal del libro, que contiene normas para la celebración de rituales y ceremonias, así como instrucciones morales y sociales, parece haber sido el fortalecimiento del sistema de castas de la India y la posición suprema de los brahmanes. Los brahmanes han profesado una gran veneración por este libro.

El texto del actual Código de Manú se compone de doce libros que incluyen distintos temas morales, políticos y religiosos. Esas leyes regieron la sociedad antigua durante siglos y aun tienen vigencia actualmente en temas como el de las castas, clasificación de ciudadanos en cuatro niveles diferentes, con derechos y deberes específicos dentro de cada clase.

Se basan éstas en fundamentos raciales, religiosos, económicos o (como el caso de los parias, dedicados a tareas duras e insalubres) puramente laborales. Los parias, que venían en último grado, no podían habitar en las ciudades; les estaba prohibido leer los Vedas y bañarse en el Ganges. Sufrían toda clase de humillaciones y se les negaba hasta la compasión que se tiene por los animales. Su trato era causa de contaminación; siempre debían saludar de lejos, y podía matarlos el guerrero a quien se aproximasen.

Los chatrias eran guerreros y tenían que defender el territorio. Los vasias cultivaban los campos y cuidaban rebaños, o se dedicaban al comercio.

Los brahmanes, en cambio, era la casta de los sacerdotes. Se los suponía salidos de la cabeza misma del dios y eran, junto con los chatrias, la clase dominadora. Los brahmanes eran, a un mismo tiempo, sacerdotes, médicos, jueces y poetas. Cuando morian, se les honraba con cantos de los Vedas, libros sagrados para los indios; los quemaban y echaban sus cenizas al Ganges.

codigo manu brahma, vishnu , shiva

Entre el 200 a.C. y el 100 d.C. fue escrito el Manu Smriti o Código de Manú y se crearon las cuatro grandes divisiones hereditarias de la sociedad india, hoy todavía vigentes: brahamanes, chatrias,vacias y parias

Ver: Hinduismo en la India

Las casta: En la India durante miles de años han existido las castas. Dicen que cuando Brahma, el dios creador, hizo al primer hombre, de su boca surgieron los sacerdotes (brahmanes), de sus brazos los guerreros (kshatriyos), de sus muslos los agricultores, comerciantes y ganaderos (voishyas) y de sus pies los servidores (shudras). Además de las castas principales existen más de 2.000 subcastas que se diferencian por sus profesiones, pertenencia a un territorio determinado u otros factores. Aunque la discriminación es cada vez menor en la actualidad, la separación de castas sigue siendo muy fuerte a la hora de los matrimonios.

Algunos preceptos del Código Manú:

* Liberación de la Miseria
* Liberación de la Violencia* Liberación de la explotación
* Liberación de la deshonra
* Liberación de la muerte prematura.

Para muchos traduce la ideología esclavista de la antigua India, porque defiente el estático sistema social de castas, promueve el castigo como forma de represión y dominio para conservar la separación en estratos sociales.

Ver: Creencias de Pueblos Primitivos