Cuadro Sinóptico de Reyes de la Monarquía en Roma Antigua

Biografia de Septimio Severo Emperador de Roma

Biografia de Septimio Severo Emperdor de Roma

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: De reprente en 192-193, se había manifestado la crisis latente que desde hacía una generación atravesaba la estructura del principado romano, iniciado con Augusto.

El asesinato de Cómodo había dado poder y el título imperial a Pertinax, hombre de origen oscuro, pero general de primer orden, político enérgico y administrador prudente y honrado.

Su gobierno, caracterizado por una política liberal respecto al Senado, por el restablecimiento de la disciplina de los pretorianos y por el saneamiento de la hacienda pública, había terminado poco después con su muerte a manos de la soldadesca sublevada.

Publio Helvio Pertinax fue emperador romano durante el breve período comprendido entre el asesinato del emperador Cómodo, cometido el 31 de diciembre de 192, y la muerte del propio Pertinax, también asesinado el 28 de marzo de 193

Y no satisfechos aún con esta acción infame, los pretorianos; considerándose dueños del poder, habían tenido el atrevimiento de vender la dignidad imperial al mejor postor, Didio Juliano, quien pagó por el título veinticinco mil sextercios por cada uno de ellos (193).

El Imperio se hallaba en manos del ejército y el sistema diárquico del Principado quedaba roto por su base.

Septimio Severo era africano (hablaba el latín con acento cartaginés), contaba con el ejército más poderoso (había 10 legiones en el Danubio), le hizo recorrer 260 leguas en siete semanas y fue el primero en llegar a Roma. Los pretorianos no se atrevieron a ofrecer resistencia. Didio, abandonado de todos, fue muerto por orden del Senado, y Severo fue proclamado como nuevo emperador de Roma.

bullet

Severo había nacido en Leptis Magna (Trípoli) el 11 de abril de 146, y procedía de una familia del orden ecuestre, de origen itálico, pero profundamente africanizada.

Sus padres, Septimio Ceta y Fulvia Pía, le dieron una educación bastante esmerada, al objeto de prepararle para la jurisprudencia.

Hacia el 164 pasó a Roma para completar sus estudios. Protegido por Marco Aurelio, a instancias de su tío Severo, Septimio realizó bajo este soberano una carrera brillante: en 171 fue cuestor; propretor de la Bética española en 173 y de Cerdeña en 174; más tarde recibió la legación del proconsulado para la provincia de África, y en 176 fue nombrado tribuno de la plebe.

Pretor para la Tarraconense en 178, recibió al año siguiente el mando de la IV Legión escítica (Antioquía). Cayó en desgracia bajo Cómodo, y entonces dedicó algunos años a perfeccionar su cultura en Atenas.

Fue asesinado un 28 de marzo de 193 d. C., en Roma, Italia

biografia de septimio severo emperador

Lucio Septimio Severo​ fue emperador del Imperio romano de 193 a 211, con el nombre oficial de Lucius Septimius Severus Pius Pertinax Augustus. Fue el primer emperador romano de origen norteafricano en alcanzar el trono y el fundador de la dinastía de los Severos. Tras su muerte fue proclamado Divus por el Senado.

Cuando fue proclamado por su ejército como nuevo emperador Septimio Severo tenía 45 años. Hizo ocupar el campamento de los pretorianos, los reunió delante de su ejército y les ordenó deponer las armas y entregar las banderas.

Luego los licenció, prohibiendo a todos ellos aparecer a menos de cien millas de Roma bajo pena de muerte.

Ya no se alistaron más pretorianos naturales de Italia, y no se admitió como tales más que a los soldados elegidos del ejército. Además, Severo estableció una legión cerca de Roma, al pie del monte Albano.

Se entendió primeramente con Albino, le dio el título de César y le dejó la Bretaña, la Galia y España. Envió su ejército contra Pescennio, que acababa de ocupar todo el Oriente y disponía de nueve legiones. Pero el ejército de Oriente no valía lo que el del Danubio.

Fue vencido en Asia Menor, luego en Iso, a la entrada de Siria. Pescennio cayó prisionero y fue decapitado (194). La guarnición de Bizancio resistió por espacio de tres años.

Sin víveres ya, reducida a comer carne humana, se rindió. Los soldados fueron pasados a cuchillo; las murallas, arrasadas; la ciudad, privada de su gobierno.

LECTURA COMPLEMENTARIA
AMPLIACION SOBRE ESTA BIOGRAFIA

En 187 reapareció en la vida política como gobernador de la Galia Lugdunense; dos años más tarde ocupó el mismo cargo en Sicilia, y en 191 fué destinado a regir los destinos de la Panonia.

Aquí le sorprendieron los sucesos de Roma y su proclamación como emperador.

El acto de las legiones era revolucionario; pero, en realidad, ya nadie sabía qué institución era la depositaría del poder. En este caso la única solución eran la fuerza, la intrepidez y la decisión.

Dando prueba de reunir estas cualidades, Septimio Severo consolidó su título imperial mediante la aplicación de un plan de tres etapas.

En la primera, después de obtener la adhesión de Claudio Albino, jefe de las legiones de Bretaña, nombrándole César y corregente, avanza hacia Italia y derriba el poder de Didio Juliano, quien halla la muerte en la vana resistencia (1° de junio de193).

En la segunda, se dirige contra Níger; asedia Bizancio, cruza los Estrechos, derrota a las legiones de Oriente en Cízico, Nicea e Iso, y logra que su rival emprenda la huida, en la que es asesinado (noviembre de 194).

Finalmente, en una tercera fase, aniquila las esperanzas de Claudio Albino, el cual, convencido de que había sido engañado, desembarca con sus legiones británicas en la Galia y pretende marchar sobre Roma; Septimio Severo le derrota en Trevoux, cerca de Lyón, el 18 de febrero de 197, provocando el suicidio del César.

En este momento, después de tres años de guerra civil, Septimio Severo queda como único emperador por la voluntad de las legiones del Danubio.
Se hace, pues, necesario reorganizar la estructura política del Imperio de conformidad con este principio esencial: la omnipotencia de las legiones.

Después de una guerra afortunada en Oriente contra los partos, que Septimio condujo personalmente, logrando conquistar Babilonia, Seleucia y Ctesifonte (197-198), y restablecer el brillo de las armas romanas en aquella frontera, el emperador regresa a Roma en 202 y procede a sus trascendentales reformas, encaminadas a asegurar la estabilidad gubernamental por el robustecimiento de la autoridad del monarca.

Para ello, como hombre esencialmente militar y como emperador elevado al mando por el ejército, constituye a las legiones como base efectiva de su sistema de gobierno.

Favorece con largueza al ejército, tanto al simple legionario, que ve aumentar su sueldo y recibe el derecho de casarse, como al oficial, ante quien aparta los obstáculos que impedían su rápida carrera. Por otra parte, aumenta la guarnición de Roma y substituye en la guardia pretoriana a los itálicos por soldados de provincia, fieles y adictos a su persona.

Este hecho es significadvo para abarcar la actitud de Septimio Severo frente a unos postulados de política tradicional que ya no son comprendidos, y aclara su posición revolucionaria ante el Senado.

El emperador, que en 193 respetó al Senado para mantener firme su poder ante Pescenio Nlger, actúa duramente contra él después que se ve libre de sus competidores, y en particular de Claudio Albino, esperanza de la aristocracia senatorial.

Depura al Senado y ejecuta a muchos de sus miembros más ilustres.

Le deja los títulos honoríficos, pero le cercena su autoridad o se la arrebata en las esferas legislativa, política, judicial, financiera y militar. Bajo Septimio Severo el Senado deja de ser el supremo representante del elemento civil.

En su lugar, recoge su herencia y se convierte en la rueda más importante de la administración el Consejo Imperial, asamblea de jurisconsultos (Papi-naino, Ülpiano, Paulo y Modestino), encarnación del espíritu y de la voluntad del emperador.

En Septimio Severo actuó la mano del Destino. Pues si él quiso asegurar el poder imperial andándolo en la confianza del ejército, lo que hizo fué dar nuevas alas a la ambición de los oficiales de las legiones.

El inaugura la crisis constitucional del siglo 111 y el hundimiento de la cultura antigua, como se vio después de su muerte, acaecida en Eburácum (York), en el curso de una expedición a Bretaña, el 4 de febrero de 211.

FUENTE

Biografia de Vespasiano Emperador Romano

Biografia de Vespasiano Emperador Romano

Con Vespasiano comenzó una nueva dinastía de tres emperadores, los Flavios. Se llamaba Flavio Vespasiano, y descendía de modestos propietarios de Italia. Su abuelo había sido centurión; su padre, recaudador de contribuciones. Había hecho su carrera como oficial del ejército y tenía ya sesenta años cuando fue proclamado.

Nunca renegó de su origen. Se burló de los cortesanos, que le decían descendientes del dios Hércules, y tuvo empeño en conservar intacta la casa rural en que sus padres habían vivido y en la que había pasado su infancia.

Vivía con sencillez, sin ningún lujo, trabajaba parte de la noche, tenía siempre la puerta abierta para cualquiera que viniera a hablarle y atendía gustoso los consejos que se le daban.

Se negó a dejar que se persiguiese a las gentes que hablaban mal de él y no confiscó los bienes de los hijos de los partidarios de Vitelio.

Vespasiano cierra la primera crisis política de cierta gravedad que había registrado el régimen establecido por Augusto y asegura la continuación del Principado y de la diarquía.

Con su persona llegan al poder, de un lado, la pequeña burguesía italiana, y, de otro, la aristocracia provincial, o sea, los elementos más sanos del. mundo romano.

Biografia de Vespasiano Emperador de Roma

Tito Flavio Vespasiano, conocido como Vespasiano, fue emperador del Imperio romano desde el año 69 hasta su muerte. Fue el fundador de la dinastía Flavia, que gobernó el Imperio romano desde el año 69 hasta el año 96

Quizá se hallen desprovistos de penetrantes ideas políticas; pero, en cambio, aportan al Estado cualidades tradicionales de orden, tenacidad, honradez y buena administración, que salvan el régimen comprometido por las veleidades de un Nerón y por la intromisión de las legiones en asuntos políticos.

Tito Flavio Vespasiano pertenecía a esa pequeña burguesía italiana, de la que era prototípica encarnación.

Había nacido en Reate, el 18 de noviembre del 9, en las montañas de Sabina. Su abuelo era un centurión, su padre, Tito Flavio Sabino, un republicano, y su madre, Vespasia Polla, hermana de un centurión.

Habiendo ingresado en el ejército, se distinguió muy pronto por sus servicios, su honestidad, su prudencia y su recta administración.

Después de servir en las legiones de Tracia, fue nombrado cuestor para Creta y Cirene y luego revistió el edilato y la pretura.

Por esta época se desposó con la hija de un ecuestre de Roma, Flavia Domicila, que le había de dar dos hijos: Tito y Domiciano.

Durante el reinado de Claudio, Vespasiano progresó en su carrera, pues fue protegido por uno de los libertos de aquel emperador, el todopoderoso Narciso.

Mandó fuerzas en el Rin (43-44) y la II legión Británica bajo Aulo Plaucio.

Fue elegido cónsul en el año 51; pero más tarde, al triunfar la emperatriz Agripina, Vespasiano se halló postergado en la corte imperial.

No obstante, era tal la capacidad que se atribuía a su persona, que en 61 fue nombrado procónsul de África y en 66 Nerón le designó para el mando del ejército que había de sofocar la insurrección judía.

Desempeñaba este cometido, con notable acierto, cuando se produjeron los sucesivos asesinatos de Nerón y Galba, la proclamación de Otón y la revuelta de Vitelio con las legiones del Rin.

Pero apenas este general había tenido tiempo de gozar de los frutos de su victoria (16 de abril del 69), que ya las legiones de Oriente, las cuales hasta entonces no habían intervenido en el conflicto sucesorio, proclamaron a su vez otro emperador, en la persona de su caudillo.

Tito Flavio Vespasiano (1º de julio). La proclamación se efectuó en Alejandría, y muy pronto se adhirieron a la causa de Vespasiano las legiones de Siria, las del Danubio e incluso algunos cuerpos itálicos.

Vespasiano no era ambicioso. Aceptó el título a causa de las instancias de su hijo Tito y del gobernador de Siria, Muciano.

Este se encargó de la lucha contra Vitelio. Pero quien dio el golpe decisivo a las legiones del Rin fue Antonio Primo, jefe de las del Danubio, el cual cruzó los Alpes, derrotó al ejército de Vitelio en Bedriácum, saqueó Cremona y tomó Roma al asalto después de vencer una encarnizada resistencia (20 de diciembre del 69).

Al día siguiente el Senado proclamaba a su vez a Vespasiano bajo los resplandores del incendio del Capitolio.

Restablecido el orden en Roma por Muciano, el nuevo emperador no se trasladó a la capital hasta el verano del 70, después de confiar el mando de las legiones de Judea a su hijo Tito.

Llegó en el momento preciso de reorganizarlo todo, y pocas personas, incluso de inteligencia más despejada, hubiesen sido capaces de rehacer el Imperio como aquel vigoroso administrador, dotado de condiciones medianas, pero armónicas, completas y eficaces.

Vespasiano triunfó en su dura tarea por su gigantesca voluntad, su amor al trabajo, su honradez, su tacañería (casi mezquindad) y su indudable capacidad organizadora.

Con firmeza tranquila restauró el Imperio y la autoridad imperial.

En primer término aseguró las fronteras; la insurrección judía fue sofocada por su hijo Tito (70, caída de Jerusalén) y en el mismo año las legiones de Petilio Cerealis pusieron fin a la insurrección de los bátavos y germánicos, los cuales, acaudillados por Civilis, se habían apoderado de las provincias del Rin y habían arrastrado a parte de los galos en su lucha contra Roma.

Restablecida la hegemonía romana en la periferia del Imperio, Vespasiano dedicóse a asegurar el normal funcionamiento de las instituciones constitucionales.

Con algunas modificaciones, exigidas por el cambio de los tiempos, restableció el sistema diárquico, pues el Senado era el único contrapeso al poder militar.

A tal fin tuvo que depurar el Senado de los elementos indeseables que se habían introducido en él en los últimos tiempos, en particular los libertos.

Revestido de la censura, que rehabilitó para esta solemne ocasión, dio ingreso al Senado a la aristocracia ecuestre italiana y a la aristocracia municipal de las provincias. Medida de gran futuro, ya que sobre ambas clases había de recear el mando del Imperio en la época de su apogeo (siglo 11).

Vespasiano consagró sus desvelos a los problemas financieros, en completo desorden por las prodigalidades de Nerón y las perturbaciones de la guerra civil.

Declaró la guerra a los gastos inútiles, revisó el catastro, restituyó al dominio público los campos de que se habían apropiado los particulares y creó nuevos impuestos.

Constantemente vigiló la administración de las provincias y evitó toda clase de abusos.

Al morir (23 de junio del 79) en los baños de Cutilia cerca de Reate, las miserias del 69 eran sólo un recuerdo.

Este es el elogio mayor que puede hacerse al hombre cuya energía se halla resumida en la frase que se le atribuye, pronunciada en su última enfermedad: «Un emperador debe morir de pie.»

ALGO MAS SOBRE SU GOBIERNO: Restableció el orden reprimiendo las sublevaciones y acostumbrando de nuevo a los soldados a la disciplina.

Se ocupó mucho de las provincias y en ellas estableció colonias de ciudadanos.

La mayor parte de las antiguas familias nobles habían desaparecido y ya no había número suficiente de senadores.

Vespaciano hizo el censo, determinó la lista del Senado e hizo entrar a muchos senadores nuevos. Creó también, con las familias principales de las provincias, sobre todo de España y de la Galia, una nobleza nueva, más honrada y menos ambiciosa que la antigua.

Necesitaba mucho dinero para hacer reparaciones en Roma, para reedificar el Capitolio, para restaurar los acueductos y construir el Coliseo, para los caminos y los ejércitos. Fue muy económico. Sus enemigos se burlaron de lo que llamaban su avaricia.

Cuentan que había establecido una contribución sobre los urinarios, y que su hijo le censuró por ello. Vespasiano le mostró el dinero recogido y le preguntó: «¿Huele mal este dinero? «.

En diez años había restaurado la hacienda del Imperio. Trabajó hasta sus últimos momentos. «El empe rador, decía, debe morir de pie». Murió esforzándose para levantarse (79 a.C).

Su hijo Tito, que llevaba el título de César, le sucedió. Había jurado conservar las manos limpias de sangre, se negó a perseguir a nadie por delitos de lesa majestad y perdonó a dos nobles condenados a muerte por haber conspirado contra él.

Trató con respeto al Senado, dio al pueblo juegos magníficos y manifestó en el teatro que el gusto de los espectadores, no el del emperador, había de decidir. Se hizo querer de todos y sus amigos le llamaron delicias del género humano.

Murió al cumplir dos años y dos meses de reinado.

fuente

Biografia de Claudio Emperador Romano Historia y Vida

Biografia de Claudio Emperador Romano

Según la historia, cuando Calígula fue asesinado los pretorianos clamaban por Claudio como nuevo emperador, oponiéndose al régimen republicano que el Senado deseaba instaurar.

Claudio era hermano de Germánico y tío del asesinado Calígula. La soldadesca halló al elegido por sus oficiales oculto en una cámara del palacio imperial, y le arrastró a su proclamación medio muerto de pánico (24 de enero del año 41).

biografia del emperador Claudio

Tiberio Claudio César Augusto Germánico​, historiador y político romano, fue el cuarto emperador romano de la dinastía Julio-Claudia, y gobernó desde el 24 de enero del año 41, hasta su muerte en el año 54. Nacido en Lugdunum, en la Galia, fue el primer emperador romano nacido fuera de la península itálica.

Tenía cincuenta años de edad, y hasta entonces nadie se había fijado en su persona. Siempre según las mismas fuentes, Claudio fue de natural humilde y encogido, enfermizo y débil, torpe y pusilánime, espíritu recto y pacífico, y dedicado a la pura erudición.

Un ser, pues, realmente secundario, a quien la diadema imperial habría de venir harto holgada.

Elevado de repente a lugar de tanta responsabilidad, el aprovechado discípulo de Tito Livio, pues este eminente historiador le había introducido en los recovecos de la erudición, confió el gobierno a los libertos y su persona a las intrigas y caprichos de sus dos últimas mujeres, Mesalina y Agripina.

Esta decisión hállase explicada no sólo por su naturaleza, sino por los avatares de su vida. Tiberio Claudio Nerón había nacido para obedecer y para ser menospreciado, en un complejo permanente de inferioridad.

Sus padres, Druso y Antonia, adoraban en Germánico, el mayor de los hermanos, mientras que Claudio era relegado a un lugar secundario en el afecto paterno (había nacido en Lyón el 1° de agosto del año 10 antes de Cristo).

Más tarde, cuando Augusto adoptó a Tiberio y a Germánico, Claudio fue excluido de cualquier cargo público, lo que se explica no sólo por su timidez, sino por la preocupación de la familia Julia de no confundirse con la Claudia.

De esta manera pasó lo mejor de su vida entregado a estudios sobre los etruscos y los Césares, cuyo carácter fué algo pedante. Es lógico que cuando fué llamado a gobernar se apoyara en los libertos y en sus esposas, dotadas de más recia personalidad, aunque no de buenas costumbres.

Este es, por lo menos, el relato tradicional. Lo que se desprende de los sucesos históricos y de los documentos arqueológicos, revela, por el contrario, que Claudio presidió una época de paz y prosperidad, y que, personalmente, siguió la política de rehacer el Principado de Augusto, comprometido por las veleidades de última hora de Tiberio y las tendencias orientalizantes de Calígula.

En efecto, logró que, de nuevo, el Senado y el ejército cooperasen en una misma función bajo la persona del emperador.

esposas de claudio
Las dos esposas del emperador Claudio. Mesalina (izquierda) fue educada en el mayor libertinaje. Casada a los dieciséis años con Claudio, siguió en la pendiente del vicio hasta hundirse en la mayor depravación. Su nombre ha quedado como símbolo de la impudicia femenina. Sus actos llegaron a tal extremo, que Claudio la hizo matar. Julia Agripina descendía de Germánico y Agripina la Mayor. De joven se casó con Domicio Aenobarbo. Desterrada por sus vicios por su hermano Calígula, regresó a Roma para casarse por segunda vez, ahora con su tío Claudio. Sin reparar en intrigas, logró el trono para su hijo Nerón

Y este éxito no puede ni debe atribuirse al gobierno de los libertos (Narciso, Palas, Calixto, Polibio), los cuales, si acertaron en algunas medidas de gobierno, como en la unificación progresiva del mundo romano y el desarrollo de los organismos administrativos, contribuyeron a rodear la persona de Claudio de una atmósfera de corrupción, vicios y desórdenes morales y físicos.

En todo caso, no debemos olvidar que bajo Claudio el territorio del Imperio se engrandece con Britania, Mauritania y Tracia; que las obras públicas adquieren singular desarrollo; que la prosperidad es general, y que se realizan los artículos básicos del programa del Imperio.

Pero la Historia, conducida por Tácito y Suetonio, se ha complacido mucho más en presentarnos a Claudio como juguete de sus esposas.

De una de ellas, Mesalina, mujer impúdica, sensual y egoísta, se libró por la muerte cuando sus devaneos con Cayo Silio terminaron en una conspiración en regla contra la vida del emperador (48).

De la otra, Agripina, cuya figura también comentaremos, no supo librarse jamás. Con tenacidad inquebrantable, Agripina logró que Claudio adoptase a su hijo, el futuro Nerón, en detrimento de Británico y Octavia, sus hermanastros.

Se desembarazó de todos los obstáculos que separaban a su hijo del trono; y cuando fué el mismo Claudio quien pudo constituir una barrera, le envenenó gracias al trágico saber de Locusta.

El hecho ocurrió el 12 de octubre del 54. Claudio debió morir al día siguiente. Pero esta tradición merece ahora muy poco crédito

fuente

Biografia de Galba Emperador Romano

Biografia de Galba Emperador Romano

Servio Sulpicio Galba, fue el primero de los cuatro emperadores que ocuparon el trono de Roma durante el año 69, el conocido como año de los cuatro emperadores. Fue una figura destacada de un grave momento en la vida del Principado de Octavio Augusto: la llamada crisis del año 69, cuando, extinguida la dinastía Julio-Claudia, de nuevo el ejército se dispone a entronizar a su candidato en el poder.

Pero, en este caso, ya no se trata de un solo ejército; las legiones de Roma se han regionalizado, y en España, el Rin, el Danubio y Oriente sostienen criterios y generales distintos. En escala reducida, la crisis del año 69 es el ensayo precursor de la crisis del siglo 111.

biografia emperador Galba

Servio Sulpicio Galba fue emperador del Imperio romano desde el 8 de junio de 68 hasta su muerte. Fue el primero de los cuatro emperadores que ocuparon el trono de Roma durante el año 69, el conocido como año de los cuatro emperadores.

Pues bien, en este ambiente de confusión política brilla por un instante la personalidad de Galba.

Cuando Cayo Julio Víndex se levantó en la Galia en marzo del 68 contra el gobierno despótico de Nerón, halló a su lado a Servio Sulpicio, gobernador general de la Tarraconense.

Tanto por su padre, Sulpicio Galba, como por su madre, Mumia Acaica, descendía de las familias más ilustres de Roma, donde había nacido el 24 de diciembre del año 5 antes de la Era.

Por su madrastra, Livia Ocella, entró en parentesco con Livia, madre de Augusto, la cual le distinguió con singular afecto.

A estas buenas relaciones se debió su próspera carrera política: gobernador de Aquitania, cónsul el año 33, gobernador del Alto Rin del 39 al 41, miembro del estado mayor de Claudio durante la conquista de Britania, procónsul en África en el 4% y gobernador de la Tarraconense desde el 66.

En todas partes había probado su pericia militar y sus excelentes cualidades administrativas y burocráticas.

Pero cuando se pronunció contra Nerón era ya un hombre viejo, sin el vigor y la energía de la juventud o de la plena hombría (tenía 73 años).

Esto explica sus vacilaciones, sus dudas y el fracaso de su gestión. Derrotado Víndex en la Galia, Galba se dio por perdido, a pesar de que contaba con el firme apoyo de los gobernadores de la Lusitania y la Bética.

Sin embargo, la suerte le favoreció, pues el vencedor de Víndex, Virginio Rufo, abandonó la causa de Nerón para reclamar el restablecimiento de la autoridad del Senado, y el mismo emperador halló la muerte el 9 de junio del 68.

La guardia pretoriana, convenientemente sobornada, se decidió a apoyar la causa de Galba. Este fue, pues, proclamado y reconocido emperador por el Senado, los pretorianos y el ejército, a excepción de las legiones de África, las cuales a la muerte de su jefe Claudio Mácer, muy pronto fueron sometidas.

Galba llegó a Roma a principios de octubre del 68 y penetró en la ciudad sobre montones de cadáveres, ya que tuvo que sofocar un levantamiento de una legión de marinos creada por Nerón.

Recibido favorablemente por el Senado, no supo atraerse a sus enemigos ni captarse nuevos partidarios con habilidad, tacto y largueza. Severo, justo, administrador minucioso, casi avariento, creía que dirigir el Imperio era regir una provincia.

En política se dejó llevar por gente de reputación dudosa, como Nimfidio, Laco, Vinio. Sin embargo, cuando se percató de que no reunía las condiciones necesarias para salvar la autoridad imperial de la amenaza de las legiones el ejército del Rin acababa de proclamar a Vitelio — eligió como colaborador y futuro sucesor a L. Calpurnio Pisón, distinguido miembro de la aristocracia senatorial.

Pero la guardia pretoriana impuso su voluntad. Manejada por Salvio Otón, se sublevó contra Galba y Pisón y les dio injusta muerte el 15 de enero del año 69. Galba había reinado tres meses.

fuente

Biografia de Pompeyo Politico y General Romano

Biografia de Pompeyo- Politico y General Romano

POMPEYO (106-48 a. de J. C.): En la crisis constitucional romana del siglo I, si Mario representa el triunfo de los ideales radicales de la democracia y Sila la reacción oligárquica, Pompeyo encarna la instauración de un poder personal basado en la aquiescencia de las instituciones tradicionales.

La política pompeyana choca con la persona y el credo de Cayo Julio César, preconizador de la solución monárquico helenística y debelador implacable de los antiguos poderes.

De esta pugna surge poderosa la llama violenta de la guerra civil, en cuyo transcurso se agota la vida de Pompeyo. No obstante, parte de su sistema constitucional — el Principado — sobrevivirá a su persona y a la de su rival y será recogida por Octavio Augusto, quien la llevará a término en forma bastante más profunda y, sobre todo, más ágil y duradera.

biografia de Pompeyo.

Cneo Pompeyo o Pompeyo Magno, también conocido como Pompeyo el Grande ​ ​ fue un político y general romano. Provenía de una rica familia itálica de provincias, y alcanzó por sí mismo el rango de la nobleza romana a través de su exitoso liderazgo en diversas campañas

Ya desde su juventud se hizo notar por sus relevantes condiciones militares. A los 17 años (había nacido el 30 de septiembre de 106, y tenía, por lo tanto, la misma edad que Cicerón), abrazó junto con su padre, llamado también Cneo Pompeyo, la causa de Sula contra los miembros del partido mariano.

La muerte de su progenitor y el triunfo momentáneo de Cinna lo retuvieron en la oscuridad.

Pero cuando regresó Sila (83), Pompeyo manifestó de nuevo su actividad apoyándolo con tres legiones, levantadas en el Piceno.

En este año recibió el título de imperator por un gran triunfo obtenido sobre los marianos y sus asociados. Prosiguió sus éxitos aniquilando a los adversarios de Sila en Sicilia y África.

Al regresar de estas campañas (81), mereció los honores del triunfo y, al mismo tiempo, el título de «Magno» que le confirió su general.Sila, además, le concedió la mano de su hijastra, con lo que el porvenir político de Pompeyo pareció asegurado.

Muerto Sila en 78, Pompeyo quedó como la única figura destacada de Roma.

Pero la oligarquía senatorial temía aquella fría y ambiciosa persona, a la que reprochaba sus veleidades democratizantes.

No obstante, la reacción popular que siguió a la muerte del dictador, obligó al Senado a recurrir por dos veces a Pompeyo: la primera para contener la insurrección del cónsul Emilio Lépido (77), y la segunda, para aniquilar al ejército que Sertorio, partidario de Cinna, había logrado constituir en España.

En esta ocasión obtuvo el proconsulado a pesar de no haber ejercido antes ninguna magistratura; sin embargo, el Senado vulneró la normalidad constitucional porque así lo exigían las circunstancias.

Pompeyo combatió en España del 76 al 71, y logró poner fin a la guerra de Sertorio y de su lugarteniente Perpenna.

Al regresar a Italia con sus legiones, se le presentó la ocasión de aniquilar a los restos del ejército de los esclavos, los cuales, con su jefe Espartaco, acababan de ser derrotados en la Apulia por Craso. Aquella victoria sirvióle para jactarse de haber sofocado la sublevación social y valióle nuevo crédito entre los romanos.

Utilizó su fama y sus legiones para requerir el consulado — otra ilegalidad —, el cual le fue otorgado, junto con Craso, para el año 70.

Su gestión consular tuvo verdadera importancia, pues derogó la constitución de Sila, restauró el tribunado y la censura y repartió el poder judicial entre los senadores y los equites.

Los équites (‘caballeros’)​ formaban una clase social de la Antigua Roma, conocidos allí como Ordo equester (‘clase ecuestre’).

Indudablemente, Pompeyo buscaba los votos del partido democrático para sus futuros proyectos.

Por aquel entonces Roma tenía planteados dos graves problemas militares: el de los piratas del Mediterráneo y el de la nueva guerra de Mitrídates de Ponto.

En 67 los demócratas, entre ellos César, apoyaron la ley Gabinia que daba a Pompeyo un poder militar jamás visto a fin de acabar con los piratas.

El éxito no se hizo esperar; en tres meses destruyó los nidos de los bandidos del mar.

Al año siguiente, por la ley Manilia, se extendían sus poderes al Oriente. En el transcurso de cinco años, del 66 al 62, Pompeyo venció a Mitrídates, anexionó al imperio romano la provincia de Siria y el reino de Judea, fundó colonias, restableció el orden, reorganizó la administración y fomentó el bienestar público.

En realidad, Pompeyo creó el Asia romana. Era entonces el princeps, el primer ciudadano de Roma, revestido de grandes poderes militares. ¿Qué sucedería al regresar a Italia? Contra toda presunción, Pompeyo licenció a sus legiones y se mantuvo en un terreno de estricta corrección constitucional (61).

Es posible que careciera del atrevimiento para dar un golpe de estado o que quisiera respetar las instituciones republicanas para que éstas le otorgaran la autoridad suprema.

En todo caso, el Senado se negó a ratificar sus demandas: reconocimiento de sus actos en Asia y reparto de tierras entre sus veteranos.

Esta negativa le echó en brazos de César y Craso, con los cuales concertó el primer triunvirato (60). Al propio tiempo, se casó con Julia, hija del que había de ser su afortunado rival.

El primer triunvirato iba dirigido contra la aristocracia senatorial. César lo demostró en su consulado del año 59. Acabada su magistratura, pasó a las Galias, lo que aprovechó Pompeyo para reanudar su labor de aproximación al Senado, en lo que le auxilió Cicerón.

Pero la aristocracia senatorial continuó negándose a aceptar la solución del Principado propuesta por Pompeyo, como demostró rechazando dos leyes que beneficiaban a éste en 57 y 56.

Entonces Pompeyo renovó sus lazos con César (entrevista de Luca, 56). En virtud de este acuerdo fue elevado por segunda vez al consulado en 55, junto con Craso.

A la expiración de su mandato se le nombró procónsul de España. Pero bajo especiosos pretextos continuó residiendo en Roma.

Intendente supremo de la annona, ejerciendo el imperio proconsular y libre de la presencia de César y Craso, Pompeyo pudo considerarse señor de los destinos de la política romana, tanto más cuanto él Senado se dio cuenta, por fin, de que sus intereses le aconsejaban apoyar la persona de Pompeyo frente a la de César.

A ello contribuyó la actitud del general, quien durante los años 4 y 53 dejó que la anarquía se adueñara de Roma.

Finalmente, en 52 el Senado, por un senadocon-sulto último, le encargó de restablecer el orden público y le confirió poderes excepcionales: el de cónsul único con derecho a elegir su colega.

Pompevo aprovechó el momento para imponer una autoridad de hierro en Roma y las provincias, y también para tomar ventajas militares sobre César, ya que su proconsulado en Hispania fue prorrogado por cinco años.

Pero el antagonismo entre los dos rivales, fomentado después de las muertes de Julia (54) y Craso (53), estalló muy pronto en forma de guerra civil. César franqueó el Rubicón (49).

Pompeyo, vacilante, abandonó Italia y se preparó para defender su política con el apoyo de las provincias.

Pero fue vencido por César en Farsalia (junio del 48). Cuando desembarcó en Pelúsium para buscar un refugio en Egipto, Pompeyo fue asesinado por uno de sus centuriones, el 28 de septiembre del 48.

fuente

Biografia de Cayo Mario Tribuno y Consul Romano

Biografía de Cayo Mario-Tribuno y Consul Romano

CAYO MARIO (15687 a. de J. C.): Cayo Mario inaugura una nueva etapa en la vida de Roma. Hasta entonces los partidos políticos — oligarquía y democracia — habían luchado por el poder mediante las armas constitucionales creadas en el curso de cuatro siglos de Historia.

Mario inicia un sistema de conquista del Estado apoyándose en el ejército, que él transformó en permanente y asoldado. Éste cambio reñía impuesto por la nueva misión imperial de Roma v la prolongación de las campañas de conquista en Asia, España y África Menor.

Cayo Mario Biografia

Cayo Mario ​ fue un político y militar romano, llamado tercer fundador de Roma por sus éxitos militares.​ Fue elegido cónsul siete veces a lo largo de su vida, nunca ocurrido antes en Roma.

Pero fue Mario, el homus novo (nuevo hombre) , quien con su popularidad fue capaz de imponer la transformación que conducía de modo inevitable el cesarismo.

Por su aversión a los optimates, utilizo el ejército en favor del credo y partido radical de los demócratas.

Los optimates (los hombres excelentes’)​ constituyeron la facción aristocrática de la República romana tardía.

De esta manera, dando un ejemplo a la aristocracia, que ésta recogió en la persona de Sula, abrió el camino a la crisis constitucional romana del siglo i antes de nuestra Era.

De origen volsco, nacido en 156 en la aldea de Cércete, Arpiño, de una familia de campesinos — lo que parece bastante problemático—, Mario creció con la mayor sencillez.

Careció de la esmerada educación de la nobleza romana, pero asimismo se vio libre de su corrupción y de sus vicios.

Dotado de inteligencia natural y de admirables condiciones de bravura y sagacidad militar, se distinguió sobremanera por su brillante conducta ante los muros de Numancia a las órdenes de Escipión Emiliano (133).

Este comportamiento le valió la protección de la poderosa familia Métela, bajo cuyos auspicios se inició en la carrera política. Después de ser tribuno militar y cuestor, fue elegido tribuno de la plebe en 119 y pretor en 116.

Como propretor en 115 le correspondió una jefatura provincial en España, que desempeñó acertadamente. Poco más tarde daba un paso más en su carrera gracias al matrimonio contraído con Julia, tía de César.

Enlazado con la mejor sociedad romana y apoyado por los Mételos, Mario conservaba intacta su alma de viejo veterano y de pequeño campesino.

En su fondo despreciaba a la aristocracia, y cuando ésta le negó sus votos para el cargo de cónsul — al que le hacía acreedor el éxito obtenido en Muthul (109) en la guerra yugurtina—, rompió con ella de modo definitivo.

A pesar de la oposición de la oligarquía fue elevado al consulado dos años después (107), y este cargo le valió inmediatamente la dirección de la campaña de Numidia en substitución de Cecilio Mételo.

En esta ocasión reformó la constitución del ejército romano, admitiendo en las filas de las legiones a libertos y proletarios, hombres sin hacienda, que no tenían prisa para terminar una campaña y regresar a sus hogares. Así se constituyeron los veteranos de las legiones. Habían de apoyar a su general en lo militar como en lo político.

Mario condujo la guerra contra Yugurta con mayor energía y rapidez que Mételo; pero también se vio obligado a una guerra de guerrillas en el desierto, de la que resultó, por último, vencedor cuando el rey Boceo le entregó a traición a Yugurta (gracias a la hábil diplomacia de Sula, 105).

Como premio a su victoria fue nombrado cónsul por segunda vez (104) y encargado de hacer frente a la temible invasión de los cimbrios y teutones, bárbaros que desde 113 merodeaban por los confines septentrionales del Imperio.

En esta nueva campaña llegaron a su punto culminante las virtudes militares de Mario; afianzó la disciplina del ejército, adiestró a las legiones, y cuando llegó el momento del gran choque, deshizo a los teutones en Aquae Sextiae (102) y a los cimbrios en Vercellae (101).

En el colmo de su popularidad y de su poder — ya que había sido elegido cónsul cada año transcurrido desde 104 a 100Mario quiso aportar el peso de su persona a la causa que sostenía la democracia para renovar las virtudes de la vieja Roma.

Desgraciadamente, esta causa se hallaba en manos de dos demagogos, Saturnino y Glaucio. Entre la revolución inminente y el orden republicano, Mario no se atrevió a dar el golpe de estado y retrocedió.

Este acto equivalió al derrumbamiento de todas sus ambiciones. El mejor general de Roma quedó desacreditado como político.

Viajó entonces por Asia Menor, tanto para ponerse al corriente de la ideología del mundo helenístico como para orientarse respecto a las amenazas que Mitrídates de Ponto hacía pesar sobre las provincias orientales de Roma.

A su regreso, hizo vida retirada, aunque contribuyó a sofocar la sublevación de los federados en la llamada guerra mársica o social (90-88).

En este instante quiso aspirar al mando de la expedición que Roma aprestaba contra Mitrídates de Ponto, pero en las elecciones para el consulado del año 88 fue derrotado por el jefe de los patricios, Sula.

Este desengaño lo arrojó en brazos de P. Sulpicio Rufo, tribuno

de la plebe, quien se proponía abrir todas las tribus romanas a los federados itálicos y apoyar la candidatura de Mario para el mando extraordinario en Asia. Pero los aliados fueron derrotados por Sula, el cual se adueñó de la capital por un acto de fuerza. Rufo perdió la vida, y Mario pudo huir a África (88).

Cuando Sula marchó a Asia, Cinna, un miembro del partido democrático, obtuvo el consulado para el año 87.

La oligarquía le destituyó de sus funciones, sin contar con que Mario, que había desembarcado en Etruria, reunía en un momento un poderoso ejército de libertos, federados y veteranos.

De esta manera logró conquistar la capital. Entonces inauguró un verdadero régimen de terror contra la aristocracia.

Emborrachado con su venganza, Mario obtuvo el consulado para el año 86. Pero murió en 13 de enero de este mismo año, ahogado por la sangre que había hecho verter.

fuente

Biografia de Bruto Marco Junio

Biografia de Bruto Marco Junio

MARCO JUNIO BRUTO (85-42 a, de J. C.): La crítica histórica tradicional ha considerado a Marco Junio Bruto como el exponente de la reacción republicana y cívica frente a los planes monárquicos de César.

En realidad, esta encarnación magnifica y engrandece una figura que, hasta cierto punto, jugó en los hechos de su época un papel secundario y que se elevó por breves momentos sobre el anonimato histórico sin lograr dominar los acontecimientos ni imponer su persona, dotada de un espíritu soñador, ávido de gloria y de aplausos, pero carente de la voluntad y la inteligencia necesarias para señorear el destino.

Biografia Marco Bruto

Marco Junio Bruto, nacido en 85 (según algunos autores en 79 ó 78), era miembro de una familia de rancio abolengo democrático.

Su padre había muerto a manos de los partidarios de Pompeyo Magno por oponerse a los planes dominadores de éste.

Pero el joven Bruto, educado en Atenas y luego por su tío, el famoso Catón de Utica, modeló su espíritu hacia una tendencia conservadora y oligárquica.

Entre los años 59 Y 53 efectuó dos viajes a Oriente, uno a Chipre y otro a Cilicia, en los cuales se dedicó a actividades financieras. Su participación en la vida política la efectuó al lado de Pompeyo, olvidando la muerte de su padre en aras de una convicción aristocrática común.

Con Pompeyo fue derrotado por César en Farsalia, pero el gran general romano le perdonó e incluso, para atraérselo a su causa, le nombró gobernador de la Galia Cisalpina (46).

Más tarde, al regresar César de España después de la victoria de Munda, se lo llevó consigo a Roma, donde le confió el cargo de pretor urbano (44) y le prometió el gobierno de Macedonia.

En este momento, quizá desengañado por los proyectos políticos de César o más probablemente ambicionando su gloria y su poder, tomó parte en la conspiración contra la persona del dictador, de la qué fue jefe con Casio.

El mismo fue uno de los asesinos del 15 de marzo.

La oportuna intervención de Marco Antonio frustró sus planes políticos.

Con Casio huyó de Roma y preparó en Oriente un ejército capaz de hacer frente al que reunían los segundos triunviros en Italia. Ocupó Macedonia y se dirigió al Epiro para derrotar a Marco Antonio y Octavio, cuyas tropas ocupaban una desventajosa situación en Filipos.

Casio fue derrotado en el curso de una primera acción, y se dio la muerte para no caer prisionero en poder de sus adversarios. Veinte días más tarde, Bruto, que había quedado como único jefe del ejército republicano, era vencido por Marco Antonio.

A la mañana siguiente (fines de octubre del 42), se suicidaba para no ver la ruina de sus ideales.

fuente

Cuadro de Resumen Antecedentes y Desarrollo Revolucion Francesa

Cuadro de Resumen Antecedentes y Desarrollo
Revolución Francesa

 

La Revolución Francesa fue un movimiento social que estalló en 1789, contra el absolutismo real y los privilegios sociales. Ese acontecimiento cambió la estructura del gobierno y la organización de la sociedad, y respondió en sus finalidades más nobles al deseo de un mejor orden político y de una más equitativa organización social. El ambiente era propicio para el estallido de la revolución. La corrupción de costumbres había llegado en la alta sociedad a un punto increíble.

La situación política de Francia respondía al absolutismo monárquico, mientras los filósofos y enciclopedistas proclamaban su repudio del absolutismo, y su admiración por el régimen constitucional inglés.

La situación social presentaba contrastes irritantes: en la cúspide, el Rey y su familia, que vivía en la opulencia, rodeado de brillante y fastuosa corte; más abajo los privilegiados del primer estado y del segundo estado, libres de impuestos, y colmados de favores y privilegios.

Por último, los no privilegiados, que formaban el tercer estado, o estado llano: legistas, burgueses enriquecidos, obreros y campesinos. Sobre estos cargaba el peso de los impuestos, aumentados continuamente, por los derroches de las altas esferas. La situación económica era difícil. El aumento de la deuda del Estado provocaba la imposición de nueyos tributos, para conjurar el déficit. (seguir leyendo: Revolución Francesa)

CUADRO SINÓPTICO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

cuadro de la revolcuion francesa

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

La Union Sovietica Post Guerra Mundial Cuadro Sinoptico

Cuadro Sinóptico La Unión Soviética Post Guerra Mundial 

cuadro sinoptico los bloques sovieticos

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Comparativo entre las Revoluciones Industriales

Cuadro Comparativo entre las Revoluciones Industriales

cuadro sinoptico revoluciones industriales

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sinoptico Tercer Mundo

Cuadro Sinóptico Tercer Mundo

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sistema de Produccion desde la Revolucion Industrial

Cuadro Sistema de Producción desde la Revolucion Industrial

cuadro sinoptico diferencia sociedad feudal e industrial

(flash)

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Sistema Bipolar Los Bloques Politicos Sovieticos Cuadro Sinoptico

Cuadro Sinóptico Sistema Bipolar
Los Bloques Políticos Soviéticos

cuadro sinoptico sistema bipolar siglo xx post guerra

(flash)

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Los reyes en la Monarquía Romana Cuadro de Esquema Cronologia

Los Reyes en la Monarquía Romana

 

cuadro sinoptico la monarquia romana

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sinoptico Regimen de Stalin en Rusia Economia de Guerra Rusa

Cuadro Sinoptico Régimen de Stalin en Rusia

cuadro sinoptico regimen de stalin

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro de Sinoptico Instrumentos Medidas en Roma

Cuadro de Sinoptico Instrumentos de Medidas en Roma Antigua

cuadro sinoptico herramientas romanas

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sinoptico Nazismo Aleman Antecedentes y Características

CUADRO SINÓPTICO ANTECEDENTES Y CARACTERÍSTICAS DEL NAZISMO

CUADRO SINÓPTICO ANTECEDENTES Y CARACTERÍSTICAS DEL NAZISMO

El término «nazismo» resulta del apócope de Nacional Socialismo. Se lo conoce también por «razismo», por su exaltación de la raza aria, y por «hitlerismo» derivado del nombre de su Jefe.

El nazismo es un totalitarismo racial.

Fue fundado por Adolfo Hitler, en Alemania. El uniforme distintivo de los nazis era la camisa parda y su emblema la cruz esvástica.

Al perder la primera guerra mundial, Alemania se vio obligada a aceptar una paz rigurosa y vengativa que le fue impuesta por el Tratado de Versalles.
El pueblo alemán no se resignó a esa humillación y a las duras consecuencias de la derrota. El 9 de noviembre de 1918 abdicó el emperador Guillermo II e inmediatamente los socialistas se hicieron cargo del gobierno y proclamaron la República.

Al año siguiente, el 31 de julio de 1919, se proclamó la Constitución de Weimar, de carácter democrático, republicano y federal.

En enero de 1923 ejércitos franco-belgas ocuparon la región del Rhur con sus importantes yacimientos mineros, por la demora de Alemania en pagar las reparaciones de guerra. Se creó, entonces, una difícil situación agravada por la caída vertical del marco, completamente desvalorizado por las fabulosas emisiones de papel moneda hechas por el gobierno, con la peregrina idea de auxiliar a los obreros. Adolfo Hitler (1889-1945), austríaco de nacimiento, había fundado en 1919 en Munich, el Partido Nacional Socialista, llamado más tarde Partido Nazi.

El 8 de noviembre de 1923 intentó un golpe revolucionario en Munich, «el putsch de la cervecería», para derrocar al gobierno, pero fracasó.

Durante el año de cárcel escribió Hitler sus principales ideas políticas en el libro titulado «Mi lucha». Al recobrar la libertad, a fines de 1924, reanudó su campaña en pro del resurgimiento de Alemania, alcanzando gran popularidad y conquistando muchos adeptos.

En las elecciones de 1932 el Partido Nazi obtuvo enorme mayoría.

De acuerdo a la Constitución, el presidente Hindenburg nombró a Hitler, Canciller del Reich.

Muerto al año siguiente Hindenburg, Hitler reunió en su per sona los cargos de canciller y de presidente, decisión que fue ratificada por un plebiscito que le concedió además el título de Fürher (Caudillo).

Alemania adoptó el nombre de Tercer Reich, se abolió la Constitución de Weimar, se reemplazó la bandera de la República por la insignia esvástica del nazismo.

Hitler convirtió a Alemania en un estado unitario; proclamo único partido legal al Nacional-Socialista y disolvió a los partidos opositores; renovó la legislación y creó Tribunales del Pueblo.

La palabra traición tuvo un significado muy amplio y los acu sados de traición fueron juzgados con gran severidad y en forma secreta por los «Tribunales del Pueblo».

Se crearon campos de concentración. Se persiguió a los judíos, se les privó del derecho de ciudadanía y se les prohibió las actividades lucrativas.

Como es común en los regímenes totalitarios, agrupó a los obreros de sindicatos que debían responder al «Frente de Trabajo Alemán»; restringió las libertades, fiscalizando en forma absoluta el periodismo, la enseñanza, la radio, el cine, etc., y se crearon organismos para la represión brutal de cualquier intento de oposición.

Para Ampliar Ver Origen del Nazismo

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sinoptico Formacion de los Organismo de Paz Mundial ONU FMI

Cuadro Sinóptico Formación de los Organismo de Paz Mundial

cuadro sinoptico organismos de paz mundial

(flash)

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Cuadro Sinoptico Instruccion Civica Sintesis Resumen Esquemas

Cuadro Sinóptico Instrucción Cívica




 

 


 


 

 


Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia

Evolucion Historica de Roma Antigua Cuadro de Esquema Resumen Etapas

Evolución Histórica de Roma Antigua

 

Ver Mas Cuadros Sinópticos de Historia