Descubrimientos Históricos

Los Descubrimientos Geograficos en la Edad Moderna y Sus Consecuencias

Descubrimientos Geograficos de la Edad Moderna y Sus Consecuencias

Los viajes españoles. — El espíritu aventurero de los españoles, mantenido durante el largo período de la Reconquista, encontró un campo propicio para manifestarse en las tierras descubiertas por Colón.

El anuncio de que el Almirante había llegado a las proximidades del Paraíso Terrenal y hallado perlas en las costas venezolanas alcanzadas en su tercer viaje, inició una serie de expediciones marítimas a las cuales se las designa con el nombre de viajes menores.

Son los efectuados, entre los años 1499 y 1502, por diversos marinos españoles que descubrieron o exploraron las costas continentales desde el Cabo de San Agustín, en el Brasil, hasta la punta Manzanilla, en Panamá.

Los Descubrimientos Geograficos en la Edad Moderna Cristobal Colon

Todos ellos se realizaron en perjuicio de los derechos concedidos al Almirante por las Capitulaciones de Santa Fe, cuyo estricto cumplimiento habría retardado por muchos años la obra exploradora de la Metrópoli.

Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa, compañeros de Colón durante el segundo viaje, visitaron en compañía de Américo Vespucio las costas sudamericanas, desde la Guayana Holandesa hasta el lago de Maracaibo.

Aquí avistaron una pequeña aldea lacustre que les evocó el recuerdo de Venecia. De aquí el nombre de Venezuela, es decir, Pequeña Venecia, aplicado a esta región (1499-1500).

Hacia la misma época (1499-1500), Alonso Niño y Cristóbal Guerra, recorrieron en una pequeña embarcación las costas venezolanas de Paria y Cumaná, y Vicente Yáñez Pinzón, capitán de una de las carabelas que participaron en el primer viaje de Colón, tocó en las costas del Brasil a la altura del cabo San Agustín, descubrió el río Amazonas, que llamó Santa María de la Mar Dulce por el enorme caudal de sus aguas, y alcanzó hasta las ya conocidas costas venezolanas.

El descubrimiento del Brasil, anterior a la llegada de los portugueses que después lo dominaron, atrajo nuevas expediciones hacia las costas orientales de la América del Sur. Diego de Lepe las recorrió desde el cabo San Agustín hasta el golfo de Paria (1500), Alonso Vélez de Mendoza llegó al mencionado cabo, sin otro resultado que ratificar los derechos de Castilla sobre estos territorios (1500) y finalmente, los Reyes Católicos concedieron a Pinzón la ocupación de las tierras comprendidas entre dicho cabo y el Río Amazonas).

los reyes catolicos
Reyes Católicos

Un escribano aventurero cierra el período de los viajes menores. Llamábase Rodrigo de Bastidas y se le debe el descubrimiento de la costa colombiana y panameña, desde Cartagena hasta Punta Manzanilla. Esta expedición, de la cual participaron Juan de la Cosa, antiguo compañero de Colón y de Ojeda, y Vasco Núñez de Balboa, futuro descubridor del Mar del Sur (Océano Pacífico), descubrió el golfo de Darién y traficó honestamente con los indios mediante el conocido procedimiento de ios rescates (1501 -1502).

La Junta de Burgos. — Los viajes menores provocaron otras expediciones, muchas de ellas de carácter clandestino, es decir, realizadas sin autorización real. Pero como las utilidades no siempre respondían a las esperanzas concebidas, unas y otras se suspendieron durante algún tiempo.

Preocupada España de que otras naciones rivalizaran con ella (Portugal había llegado a la India en 1498), optó por adoptar medidas tendientes a activar las empresas marítimas y convocó una junta de marinos que se reunió en la ciudad de Burgos en marzo de 1508 bajo la presidencia del Rey. Américo Vespucio, Juan de la Cosa, Vicente Yáñez Pinzón y Juan Díaz de Solís fueron sus miembros.

La junta decidió la conveniencia de continuar las expediciones y la necesidad de dotarlas de pilptos expertos, a cuyo fin se crearía el cargo de piloto mayor. La designación recayó en Vespucio, a quien se le facultó para expedir certificados de competencia a los pilotos que ante él rindieran examen; impartirles la enseñanza necesaria, a costa de los mismos y confeccionar el padrón real, mapa en el cual se consignarían los resultados de los descubrimientos pasados y futuros, y cuyo uso sería obligatorio para todos los que pasasen a la América.

Se impuso también el uso obligatorio del cuadrante o astrolabio, so pena de multa y prohibición de ejercer el cargo (real cédula de agosto 6 de 1508).

Como consecuencia de la reunión, el Rey Fernando, que desempeñaba la regencia de Castilla por incapacidad de su hija doña Juana y la muerte de su yerno Felipe el Hermoso (1507), ordenó a Pinzón y a Solís la realización de un viaje para descubrir un canal que a través de las tierras americanas permitiera llegar a las islas de la Especería, pensamiento que años después llevaría a cabo Magallanes.

La expedición no alcanzó su propósito, pero exploró las costas del continente desde el Cabo Gracias a Dios en Nicaragua hasta el de San Roque en el Brasil (1508 -1509).

Descubrimientos realizados por los ingleses. — Realizado el descubrimiento de América, Inglaterra — que había rechazado las gestiones de Bartolomé Colón en favor de su hermano Cristóbal — fue la primera potencia europea que se manifestó dispuesta a imitar la política oceánica de Castilla y Portugal.

La guerra de las Dos Rosas, que ensangrentó el territorio por espacio de treinta años (1455-85), había terminado y Enrique VII, sin comprometer recursos de ninguna especie, aceptó las proposiciones de Juan Caboto, comerciante veneciano radicado en Brístol. Lo autorizó, pues, para emprender la ocupación de las tierras occidentales, en 1496.

La expedición, compuesta de una pequeña embarcación, partió al año siguiente (1497) bajo las órdenes de Juan Caboto. Lo acompañaba su hijo Sebastián, el futuro explorador del río Paraná y fundador del primer asiento levantado en tierras argentinas.

Juan Caboto
Juan Caboto

Los expedicionarios descubrieron la península del Labrador, la isla de Terranova, conocida por los normandos del siglo XI, buscaron inútilmente un paso para la China e iniciaron el reconocimiento del litoral atlántico de los Estados Unidos hasta la península de la Florida.

En agosto de 1497 regresaron a Inglaterra, donde el descubrimiento produjo un entusiasmo pasajero. Al año siguiente, Juan y Sebastián Caboto efectuaron un segundo viaje al mando de cinco o seis navios. De sus resultados no se tienen noticias concretas.

Se presume, sin embargo, que reconocieron la costa del Labrador y el golfo de San Lorenzo. Nuevas expediciones se realizaron en los años subsiguientes por otros viajeros. Pero su fracaso comercial las detuvo hasta muy avanzado el siglo XVI. Inglaterra quedó, pues, en retardo con relación a España.

Los portugueses en el Brasil. — La inauguración de la ruta africana a la India por la expedición de Vasco de Gama (1498), despertó el entusiasmo de sus connacionales. El rey don Manuel equipó una nueva expedición, con igual destino, y confió su mando a Pedro Álvarez Cabral.

pedro alvarez cabral

Los expedicionarios salieron de Lisboa en marzo de 1500, mes y medio después del descubrimiento de la costa brasileña por Vicente Yáñez Pinzón.

Alejados del continente africano para evitar las calmas, las corrientes ecuatoriales arrastraron los navios hacia el occidente, hasta dar sobre una costa desconocida para los tripulantes. Cabral recaló a la altura del actual Puerto Seguro, al Sur del Cabo San Agustín, descubierto tres meses antes por Pinzón.

Creyó que la fierra visitada era una isla y la llamó Vera Cruz, denominación que más tarde fué sustituida por Santa Cruz y posteriormente por la de Brasil, a causa de la madera que abundaba en sus costas.

Despachó inmediatamente una nave a Portugal para comunicar al monarca el descubrimiento realizado y continuó la travesía a la India.

¿Fue casual o intencionado el arribo de navios portugueses a las costas sudamericanas? Tradicionalmente se admite lo primero; sin embargo, algunos autores presumen, con sólidos fundamentos, que la expedición de Cabral tenía instrucciones de aproximarse a las tierras occidentales, acaso con el propósito de establecer si había territorios al oriente de la línea convenida en el tratado de Tordesillas,en cuyo caso pertenecerían a la Corona portuguesa.

Lo cierto es que Don Manuel manifestó interés por el descubrimiento realizado, consideró indiscutibles sus derechos sobre ese territorio y comunicó a los Reyes Católicos la convicción de que él no formaba parte de las tierras descubiertas por los castellanos.

Los soberanos españoles combatieron esta afirmación y siempre consideraron superiores sus títulos de dominio sobre la costa oriental del continente.

Expediciones españolas y portuguesas se dirigieron entonces a esta parte de América, y como Castilla y Portugal se atribuían, la soberanía, hubo un doble movimiento de exploración y conquista que, con el andar del tiempo, dio lugar a la formación de dos centros rivales de colonización: uno , en el Brasil y otro en el Río de la Plata.

Entre las primeras expediciones portuguesas, podemos mencionar la despachada en mayo de 1501. De ella formaba parte Américo Vespucio quien relató este viaje en una de sus famosas cartas. En ella expresó la certeza de que estas tierras constituían un mundo nuevo, distinto del asiático. Divulgada esta afirmación, los países descubiertos por Colón fueron denominados América.

La expedición recorrió la costa brasileña y tocó sucesivamente en las bahías de Todos los Santos y de Río de Janeiro, se desvió luego hacia el S. E. y descubrió una isla que seguramente es la de Georgia. Algunos autores admiten un nuevo viaje, de Vespucio en 1503.

americo vespuccio
Americo Vespuccio

El movimiento explorador se detuvo por espacio de diez años, pero durante esta época se organizaron diversas expediciones particulares, todas ellas con fines comerciales. Allí abundaba, en efecto, el palo brasil, madera tintórea semejante al campeche y que por su color rojizo parecía una brasa.

Esta madera era muy estimada en Europa y dio su nombre al territorio. Sin embargo, la palabra Brasil denominaba también una isla imaginaria ubicada al Oeste de Irlanda en algunos mapas del siglo XIV.

En 1513 se reanudaron las exploraciones con la expedición de Cristóbal de Haro. Los historiadores portugueses le atribuyen el descubrimiento del Río de la Plata, tres años antes del viaje de Solís, a quien la historia considera su verdadero descubridor.

Expediciones portuguesas a la América del Norte. — Mientras las naves portuguesas visitaban las costas de la América del Sur, otros expedicionarios de la misma nacionalidad disputaban a los ingleses sus descubrimientos en la América del Norte. Gaspar de Corte Real realizó un viaje en el año 1500 y llegó a la isla de Terranova.

Al año siguiente emprendió otro, del cual no regresó ni se tienen noticias. Su hermano Miguel partió en 1502 con el propósito de encontrarlo, pero tampoco retornó. Dos carabelas despachadas por la Corona en 1503 con igual objeto no tuvieron el menor éxito.

Como homenaje a la memoria deambos navegantes, los mapas portugueses dieron en llamar Tierra de los Corte Real a la isla de Terranova, visitada anteriormente por los Caboto al servicio de Inglaterra.

Expediciones de los franceses. — Los franceses permanecieron extraños al movimiento marítimo iniciado en el siglo XV. Sus primeras expediciones datan, en efecto, del siglo XVI.

Entre los años 1503 y 1504, Binot Paulmier de Gonneville llegó a la costa brasileña a la altura de la actual ciudad de Bahía. Posteriormente, a partir de 1506, los pescadores franceses iniciaron viajes a las costas de Terranova, famosas por la abundancia de bacalao. Años después (1518) intentaron, sin éxito, la fundación de una colonia.

Como se ve, en el primer período de la expansión marítima europea, la contribución de Francia nada agregó a los esfuerzos de España, Inglaterra y Portugal.

CONSECUENCIAS DE LOS DESCUBRIMIENTOS

Conflicto con Portugal. Las bulas de Alejandro VI y el tratado de Tordesillas

1La primera consecuencia del descubrimiento de América fué de carácter internacional. En efecto, al regresar de su’primer viaje, Colón anunció a los Reyes Católicos que había llegado al Asia, aspiración acariciada por los portugueses desde muchos años atrás y que aun no habían alcanzado, pues sus descubrimientos se habían detenido en el Cabo de Buena Esperanza.

El descubrimiento realizado por Colón hería los intereses de Portugal, amparados por diversas bulas pontificias y aun por el tratado de Alcacovas suscripto por los propios Reyes Católicos .

Ante los preparativos de la Corona portuguesa, dispuesta a enviar una expedición a las tierras recientemente descubiertas, se iniciaron negociaciones diplomáticas y entretanto, el papa Alejandro VI, que era español de nacimiento, expidió sucesivamente cuatro bulas destinadas a consolidar los derechos castellanos sobre las tierras encontradas.

La primera de ellas lleva fecha 3 de mayo de 1493, pero se presume expedida en abril. Era de extraordinaria imprecisión y fué sustituida por la fechada al día siguiente, pero que en realidad debió expedirse en el mes de junio.

Las dos restantes son la ratificación de las anteriores o su complemento. De todas ellas, la más importante es la segunda, destinada a deslindar los dominios asiáticos de Castilla y Portugal.

Por este documento, que aparecía expedido motu proprio, no a instancia de los soberanos españoles, se concedía en donación a los Reyes de Castilla y de León «todas aquellas islas y tierras firmes encontradas y que, se encuentren, descubiertas y que se descubran hacia el Occidente y el Mediodía, imaginando y trazando una línea desde el polo ártico, esto es, el Septentrión hasta el polo antartico, esto es, el Mediodía, o sea las tierras firmes e islas encontradas y por encontrar que estén hacia la India, o hacia cualquier otra parte».

La línea imaginaria pasaba cien leguas al Oeste «de cualquiera de las islas que vulgarmente se llaman de los Azores y Cabo Verde». Aunque la bula no lo establecía expresamente, las tierras descubiertas al Oriente de la referida línea quedaban comprendidas en las donaciones hechas por los antecesores de Alejandro VI a la Corona de Portugal.

Papa Alejandro VI
Papa Alejandro VI

Don Juan II se consideró perjudicado en sus intereses y continuó las negociaciones iniciadas, que terminaron con el tratado de Tordesillas (7 de junio de 1494), confirmado más tarde (1506) por una bula de Julio II.

La línea divisoria convenida debía correr de polo a polo a 370 leguas de las islas del Cabo Verde; las tierras descubiertas o que se descubrieran hacia el Oeste pertenecían a la Corona de Castilla, las situadas al Oriente a Portugal.

La fórmula encontrada no solucionaba el conflicto y fué causa de un sinnúmero de dificultades cuando se quiso aplicarla tanto en América (Brasil) como en el Asia (Molucas).

En efecto, los negociadores se habían limitado a fijar un arco de meridiano occidental, prescindiendo de la redondez de la tierra y sin considerar que navegando en sentido opuesto los castellanos y portugueses forzosamente tendrían que encontrarse.

Habían omitido además dos detalles fundamentales: determinar desde cual de las islas que forman el archipiélago debían contarse las 370 leguas y establecer la naturaleza de éstas, pues la legua marina se diferencia de la terrestre y esta misma variaba dentro de cada país.

En estas condiciones, España y Portugal nunca lograron ponerse de acuerdo y tanto en Asia como en América fué necesario recurrir a soluciones transaccionales.

Consecuencias de carácter económico, político y científico.
Las consecuencias del descubrimiento de América no se sintieron de inmediato, porque las primeras expediciones no fueron fructíferas.

Pero la situación varió fundamentalmente en el siglo XVI,. cuando los españoles llegaron a las regiones ricas en metales preciosos y la conquista abarcó desde el Sur de los Estados Unidos a la Tierra del Fuego. Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda, se incorporaron también al movimiento descubridor e iniciaron la ocupación de nuevos territorios. Pudieron apreciarse entonces, en toda su amplitud, las consecuencias económicas, políticas y científicas de los descubrimientos.

En el orden económico podemos señalar la expansión del comercio, la desvalorización de los metales preciosos y el alza de los precios.

El tráfico comercial adquirió un mayor desarrollo y se desplazó del Mediterráneo al Atlántico. Los países de la Europa occidental se reservaron la exclusividad del comercio con sus respectivas colonias (monopolio) y la dominación de las rutas que conducían a ellas.

Antes del siglo XVII, los países que dominaban las costas de un mar pretendían la soberanía del mismo y se atribuían el derecho de excluir a los demás de su navegación. Imperaba la teoría del mar cerrado, que España, Portugal e Inglaterra defendieron celosamente, en oposición a la libertad de los mares, proclamada por Holanda y que luego prevaleció.

La abundancia de metales preciosos (oro y plata), provocó su desvalorización y produjo como consecuencia un aumento en el precio de las mercaderías: el oro y la plata valían menos y se necesitaba mayor cantidad para comprar los mismos productos.

Afortunadamente la mayor expansión del comercio y la formación de nuevos mercados europeos, limitó el alza de los precios. De otro modo la desvalorización de los metales preciosos hubiese sido aun más grande.

Se calcula, en efecto, que la cantidad de estos metales acumulada en Europa fué doce veces mayor que la anterior; en cambio, los precios solamente aumentaron seis veces. Quiere decir que si un artículo valía anteriormente uno, su precio en adelante aumentó a seis y no a doce.

La vida se encareció en perjuicio de la clase obrera, pues los salarios no recibieron aumento.

Las consecuencias políticas de los descubrimientos fueron también muy grandes. Las naciones coloniales aumentaron su poderío, especialmente España que se convirtió en la potencia predominante del siglo XVI y en centro de la política europea, posición que perdió a partir del siglo siguiente.

En el orden científico, los descubrimientos marítimos produjeron consecuencias importantísimas: se integró el conocimiento del planeta y de la humanidad, pues nuevas tierras y razas fueron reveladas al mundo europeo que durante siglos había ignorado su existencia; la fauna y la flora se enriquecieren con las especies animales y vegetales que poblaban la América; y se enriqueció a su vez la fauna y la flora americana, pues los europeos trajeron a la América los animales y vegetales necesarios para el desarrollo de la colonización.

La cartografía. Los primeros descubrimientos se exteriorizaron de una manera fantástica en la cartografía contemporánea, salvo cuando fueron registrados por sus autores o los participantes en las expediciones realizadas, v. gr. Juan de la Cosa a quien se debe un mapa del mundo conocido en el cual su autor registró fielmente las costas americanas (1500).

Los mapas preparados sobre la base de informaciones difundidas por los expedicionarios traducen, en cambio, el confusionismo geográfico de la época.

En el confeccionado por Johann Ruysch, que data de 1508, Groelandia y Terranova aparecen como penínsulas situadas en la costa N.E. de Asia. El llamado Globo de Lenox, que es algo posterior (1510 ó 1511), sitúa el Brasil al Oeste de América y ubica el N. O. de ésta en las proximidades del Japón.

El Globo de Schóner (1515) que sirvió a Magallanes en su expedición, entre otras fantasías, coloca al Brasil en la extremidad Sur de América, separándolo de ésta por un canal, es decir, en el lugar correspondiente a Tierra del Fuego.

La Corona ordenó en 1508, a raíz de la Junta de Burgos, la formación del padrón real, mapa oficial llevado por el Piloto Mayor y que se actualizaba a medida que los descubrimientos exigían la agregación de nuevas informaciones o la rectificación de las anteriores.

La cartografía primitiva ilumina diversos aspectos de la Historia Americana y plantea interesantes problemas. Algunos mapas comprueban la realización de viajes desconocidos o cuyos autores resulta difícil individualizar. Así ocurre con el llamado Mapa de Cantino.

Data de 1502 y en él se registra con lujo de detalles el contorno de la península de la Florida, cuyo descubrimiento oficial está fijado en 1513.

Fuente Consultada:Curso de Historia Colonial, Americana y Argentina de Saenz Valiente, Edtorial Estrada

Crisis Del Antiguo Regimen Hitos y Hechos Mas Importantes

Crisis Del Antiguo Regimen Hitos y Hechos Mas Importantes

¿QUE ES UNA CRISIS?

Puede analizar la crisis del antiguo regimen feudal mas abajo, pero antes creo que es importante aclarar a que llamamos CRISIS en la historia.

En el lenguaje cotidiano se utiliza frecuentemente la palabra crisis para referirse a que «algo no funciona bien» o a un «momento dramático». Se habla de crisis económica, crisis de la educación, crisis de valores, crisis de autoridad, crisis mundial, crisis emocional, crisis cultural.

La palabra crisis se originó en la Grecia clásica. Para los médicos griegos, krisis era el cambio que sufría el estado de un enfermo. Fuera del campo de la mediana, los griegos también llamaban krisis a un momento de decisión.

Desde su origen hasta la actualidad, la palabra fue usada de maneras diferentes y fue cambiando su significado, hasta tal punto que nosotros, en la actualidad, asociamos crisis con momento de indecisión o de incertidumbre.

Los historiadores también utilizaron el concepto de crisis de maneras muy diversas.

Algunos lo aplicaron al estudio de la economía, y hablaron de crisis financieras o crisis económicas. Otros relacionaron las crisis con las revoluciones o con los cambios violentos.

También se empleó el concepto de crisis para intentar explicar el paso de un tipo de sociedad a otro, cuando se transformaba una sociedad en su conjunto: entonces aparecieron expresiones tales como crisis del feudalismo o crisis del capitalismo.

Ante un panorama tan diverso es casi imposible intentar una explicación del concepto de crisis que abarque todos los usos que le dieron y le dan los historiadores.

Sin embargo, hay una idea que está presente en todos los usos: una época de crisis es una época de cambios en la que se quebró el orden, el equilibrio o la estabilidad que existía en la época anterior. Tanto en las épocas de crisis como en las épocas de estabilidad existen tensiones y contradicciones.

La diferencia está en que durante las épocas de estabilidad las tensiones pueden ser resueltas, sin que lleguen a producirse grandes conflictos. En las épocas de crisis, por el contrario, las tensiones acumuladas estallan porque los hombres no encuentran la forma de resolverlas.

En las crisis, los conflictos son más visibles, salen a la superficie, y los cambios se precipitan.

En la época que estudiamos en esta unidad se produjeron diferentes tipos de crisis. Hubo una crisis del imperialismo cuando las potencias colonialistas se enfrentaron entre sí en las dos guerras mundiales; no pudieron resolver las tensiones que la misma expansión había provocado, y el conflicto estalló.

Hubo una crisis política de las democracias liberales cuando en algunos países se impusieron Estados autoritarios como el fascista y el nacionalsocialista. Hubo una crisis económica cuando se produjo el crack de Wall Street en 1929. Hubo una crisis de los postulados científicos cuando Einstein elaboró su teoría de la relatividad y puso en duda las bases del pensamiento científico moderno.

También hubo una crisis de las ideas cuando muchos hombres dejaron de creer que el progreso era indefinido y de confiar en que todos los avances científicos eran positivos para la humanidad.

Para algunos historiadores, todas estas crisis, ocurridas en una misma época y relacionadas entre sí, indican que entre 1914 y 1945 hubo una crisis general del sistema capitalista, ¿Esto significa que el sistema capitalista estaba a punto de desintegrarse, que se acercaba hacia su crisis final? Para muchos hombres que vivieron a principios de siglo, el éxito de la revolución socialista en Rusia anunciaba el derrumbe del capitalismo; sin embargo, la revolución no se extendió rápidamente a otros países.

En 1929, ante una crisis económica nunca antes conocida, hubo quienes pensaron que el fin del capitalismo era inmediato; pero la economía capitalista logró reorganizarse y llegar a un nuevo equilibrio.

En 1939, otros creyeron que una segunda guerra mundial anunciaba el final inevitable del sistema; a pesar de ello, las potencias vencedoras se repartieron las zonas de influencia y establecieron un nuevo orden político-militar internacional y el mundo quedó dividido en dos bloques.

En 1960, ante la desaparición casi total de los imperios coloniales, algunos creyeron que los países del Tercer Mundo podrían quebrar ese orden mundial y salir de la pobreza y el estancamiento; sin embargo, no lograron formar un bloque sólido ni resolver sus problemas económicos más graves.

Como se ve, no es sencillo determinar que, aun cuando se producen muchas crisis simultáneamente, estamos frente a la crisis final de una forma de organización social. Para realizar una afirmación tan contundente es necesario tener una mayor perspectiva histórica, es decir, poder analizar los hechos luego de transcurrido más tiempo.

¿Se puede predecir o anticipar una crisis? Éste es un problema aún más difícil. Como vimos, muchos pensadores sostuvieron que se estaba por producir una crisis final del capitalismo y que esta crisis era inevitable. Sin embargo, hasta hoy, el capitalismo ha encontrado formas de resolver sus crisis. Un caso opuesto es el ocurrido en la Unión Soviética.

El primer Estado socialista del mundo se desintegró en poco tiempo. Casi nadie, antes de 1990, supuso que el sistema que tan sólidamente se había establecido en la URSS podía caer de ese modo.

La crisis que llevó a la rápida disolución de la URSS y a su desaparición como Estado hizo que, a partir de entonces, muchos hablaran de la crisis final del socialismo. ¿Habrá sido su crisis final o la crisis de! socialismo estalinista? .

Es difícil contestar hoy con certeza preguntas como ésta. También en este caso es necesario que el paso del tiempo nos permita analizar los hechos con una mayor perspectiva histórica.

CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN:

cuadro criris antiguo regimen

En el siglo XVIII finalizó el proceso de transición del feudalismo al capitalismo en Europa occidental. Se produjeron cambios sociales, económicos, políticos e ideológicos que transformaron profundamente la organización social europea e iniciaron los tiempos del capitalismo.

La crisis del siglo XVII, la última crisis de la sociedad feudal, fue seguida por importantes reformas políticas —la monarquía parlamentaria inglesa— y por la difusión de nuevas ideas —la Ilustración y el liberalismo—, que rompieron definitivamente con la mentalidad feudal La clase social que impulsó estas transformaciones fue la burguesía.

Sus deseos de desarrollo económico y de participación la hicieron protagonista de una doble revolución.

Una revolución económica (Revolución Industrial) que se inició en Inglaterra y que fue tal vez el proceso transformador más Importante desde los lejanos tiempos neolítico.

Una revolución política (Revolución Francesa) que señaló la primera gran derrota de la nobleza y del absolutismo monárquico. Ambas revoluciones permitieron la consolidación de una nueva sociedad capitalista.

Su forma de organización económico-social —basada en el trabajo de obreros y asalariados— y las ideas que la sustentaban —-el liberalismo— se difundieron rápidamente por todos los continentes. La difusión del capitalismo permitió superar muchos de los límites que imponía el orden feudal y, a la vez, dio origen a nuevos problemas, crisis y conflictos.

Hitos técnicos y económicos en la crisis del Antiguo Régimen

1716 El financiero escocés John Law funda la Banque Genérale de Francia.

1719 Law obtiene el derecho de fabricación de moneda.

1720 Law, controlador general de las finanzas en Francia. Dimisión y huida del financiero John Law. Desarrollo de la especulación en Inglaterra («Bubbles»).

1721 Encuesta sobre las operaciones de Law.

1733 John Kay inventa la «lanzadera volante».

1735 Abraham Darby inventa la metalurgía al carbón.

1747 Charles-Daniel Trudaine funda la Escuela de Minas de París.

1749 Benjamín Huntsman inventa la fabricación del acero fundido.

1758 Francois Quesnay: «Tabla económica».

1764 james Hargreaves inventa la «Spinning Jenny».

1766 Turgot: «Formación y distribución de las riquezas».

1767 James Watt acaba de construir su máquina de Joseph Priestley: «Historia de la electricidad».

1768 Francois Quesnay: «Fisiocracia».

1771 Richard Arkwright inventa la «water-frame».

1774 Ascenso de Turgot.

1775 John Wilkinson adquiere la máquina de vapor de Watt.

1776 Adam Smith: «Ensayo sobre la riqueza de las naciones». Construcción del ferrocarril.El marqués de Jouffroy hace navegar un buque de vapor sobre el Doubs. Caída de Turgot.

1779 Invención de la «mulé» o hiladora mecánica de Samuel Crompton.

1785 Claude-Louis Berthollet realiza el análisis del amoníaco. Invención del ingenio mecánico de Edmund Cartwright. Creación de la primera hilatura a vapor en Nottingham. Jean-Pierre-Francois Blanchard atraviesa el canal de la Mancha en globo, jacques Necker: «Tratado de la administración de las finanzas».

1788 Caspard Monge: «Tratado de estadística».

Hitos sociopolíticos y culturales en la crisis del Antiguo Régimen

1721 Primera generación «¡lustrada», típica en Francia. Montesquieu publica sus «Cartas Persas». Se funda la primera logia masónica de Francia.

1748 Segunda generación «ilustrada» en Francia: «los enciclopedistas» propiamente dichos. Montesquieu publica su «Espíritu de las Leyes»; 1750-1753, Voltaire, en Berlín; 1750, Rousseau: «Discurso sobre las ciencias y las artes»; 1751 Aparición del primer volumen de la «Enciclopedia». David Hume: «Ensayos filosóficos». En 1751, Voltaire: «El siglo de Luis XIV».

1775 Petición de Massachusetts (1768). Convención de Boston (1768). Reunión de la Convención de Nueva York. Declaración de Derechos de Virginia (1775). Reunión de la Convención norteamericana y voto de la constitución de los Estados Unidos (1787). Generación prerrevolucionaria europea. Máximas manifestaciones de los enciclopedistas y análogos: Rousseau: «Emilio», «El contrato social» (1762); Voltaire: «Tratado de la tolerancia» (1763); Beccaria: «De los delitos y las penas» (1763-1764); Voltaire: «Diccionario filosófico»; Holbach: «El cristianismo desvelado» (1765), «Sistema de la Naturaleza» (1770), «La Moral Universal» (1776); Mably: «Principio de las leyes» (1776), «De la forma de escribir la historia» (1782); Kant: «Crítica de la razón pura» (1781), «Prolegómenos» (1783), «Fundamento de la metafísica de las costumbres» (1785), «Crítica de la razón práctica» (1788); Bentham: «Introducción a los principios de la moral» (1789). Publicación del «Federaliste» (1788).

1789 Comienza la Revolución burguesa en Francia.

Fue Inglaterra el único país europeo en el que durante el siglo XVII, se produjeron los cambios económicos, sociales y políticos que transformaron la organización feudal de la sociedad.

La producción agrícola se vendía en el mercado, no existían trabas para la libertad de comercio, y la monarquía parlamentaria aseguraba a los burgueses el impulso y la protección de las nuevas actividades económicas y de la acumulación del capital que formaba la nueva riqueza.

En cambio, en el resto de Europa, durante los siglos XVII y XVIII, la organización tradicional de las sociedades no se modificó. Bajo la protección de las monarquías absolutas, la nobleza, propietaria de una gran parte de las tierras, mantuvo su posición de grupo privilegiado.

La agricultura continuó siendo la principal actividad económica y en ella se empleaba más del 80 por ciento del total de la población europea. Las monarquías absolutas europeas se propusieron controlar las actividades económicas y las relaciones sociales, lo que también contribuyó a frenar los cambios.

Mientras Inglaterra avanzaba hacia una nueva forma de organización social, el resto de Europa mantenía las bases del antiguo régimen. Pero en el curso de dos siglos, en algunas regiones antes que en otras, se fueron consolidando los grupos sociales que impulsaron los cambios que, finalmente, destruyeron el antiguo régimen.

La Revolución Francesa de 1789 originó cambios tan profundos que sus protagonistas fueron conscientes de que ellos estaban iniciando una nueva época para la humanidad, construyendo un mundo distinto. Por eso, comenzaron a utilizar la expresión antiguo régimen para referirse a la sociedad que existía antes de la Revolución. Con ella querían marcar que el antiguo régimen precedía al nuevo, y también condenar al conjunto de principios e instituciones en que se basaba la sociedad que habían destruido. En la actualidad, la mayoría de los historiadores utiliza el concepto antiguo régimen para referirse al orden social que existía con anterioridad al triunfo de la burguesía y del sistema liberal.

Fuente Consultada: Historia Europa Moderna y América Colonial Alonso-Elisalde-Vazquez