Deuda Externa Latinoamericana

Resumen Historia de Bolivia Revolucion 1952 y Reforma Agraria

Resumen de la Historia Independencia de Bolivia Hasta El Siglo XX – Revolución y Reforma Agraria

El territorio de la actual República de Bolivia formaba parte del vasto dominio de los incas en la época precolombina. Después de la conquista, dependió del virreinato del Perú con el nombre de Alto Perú, hasta que en 1776, el Alto Perú fue desmembrado del virreinato de Lima y agregado al de Buenos Aires.

El Alto Perú, antes de constituirse en Estado independiente con el nombre de Bolivia, lo componían las intendencias de la Paz, Potosí, Charcas, Cochabamba y Santa Cruz.

La historia de Bolivia, hasta fines del siglo XVIII es, pues, la misma que la del Perú.

Desde 1800 empezaron las propagandas para la emancipación del país, inspiradas en los principios de la Revolución Francesa y sostenidas por algunos revolucionarios partidarios de la independencia de América, entre los que figuraba el famoso Francisco de Miranda.

El ejemplo de los Estados Unidos robustecería las esperanzas de los patriotas, algunos de los cuales gestionaban en Francia el apoyo a sus pretensiones.

En 1809 adquirió consistencia esta corriente ideológica iniciando su proceso de realización.

Sofocada la primera intentona, empezó una guerra intermitente en la que por uno y otro bando se perpetraban reprobables excesos y que terminó con las batallas de Junín (1824), ganada por el general San Martín a los españoles y la de Ayacucho librada el 9 de diciembre del mismo año, que dio la victoria al general boliviano Sucre.

Primeramente se había declarado el 11 de agosto de 1823 la llamada Republica de Bolívar en honor del libertador sudamericano.

Poco después, dentro del mismo año, la Asamblea de Chuquisaca consagró la independencia de Bolivia, nombre que también recuerda el del Libertador.

El primer presidente de la República fue Simón Bolívar, a quien sucedió Sucre y a éste el general Santa Cruz, que, habiendo pretendido reunir en una confederación a Bolivia y Perú, provocó una guerra con Chile y derrotado cu Yungay (1839), tuvo que huir y abandonar la presidencia.

Desde esta época fueron frecuentes las guerras civiles que ensangrentaron l.is presidencias de Velasco (1839), quien hizo la paz con Chile; Ballivián (1841); Belzú (1848); Córdoba (1855); Linares (1857); Acha (1861); Belzú (1865); Malgarejo (1867); Morales (1871); Frías (1872) y Daza (1876).

A partir de esta última fecha, disfrutó Bolivia de un período de relativa paz interior que comprendió las presidencias de Campero (1880), Pacheco (1884), Arce (1888), Baptista (1892), Fernández Alonso (1896), Pando (1899), Montes (1904), Villazón (1909), Montes (1913), Gutiérrez Guerra (1917), Saavedra (1821) y Siles (1925).

Éste renunció la presidencia en 1930, y durante unos meses gobernó una junta militar presidida por el general Blanco Galindo, hasta 1931, en que fue elegido presidente Daniel Salamanca para el período 1931-1935.

En noviembre de 1934 se celebraron elecciones presidenciales para lustituir al presidente Salamanca, que terminaba su mandato, y fue elegido el candidato republicano Franz Tamayo para el período legal de 1936-1940.

Pero poco después, y a causa de los reveses sufridos por Bolivia en la guerra del Chaco, en que el país venía comprometido desde 1932, se dio un golpe de Estado; las tropas apresaron a Salamanca y al presidente electo; y, mediante la forzada renuncia del primero, asumió el poder el vicepresidente José Luis Tejada Sorzano, bajo cuyo mando terminó la guerra (junio de 1935), y a quien en agosto siguiente le fue prorrogado el mandato presidencial por la Cámara de Diputados hasta agosto de 1936.

En mayo de 1936, un pronunciamiento militar obligó a dimitir al presidente Tejada Sorzano.

Asumió el poder una junta militar, y ésta designó para presidente provisional de la República al teniente coronel, jefe de Estado Mayor, Germán Busch, mientras llegaba del Chaco el coronel José David Toro, verdadero jefe del movimiento, quien a su llegada se hizo cargo del mando y formó un Gobierno constituido por cuatro militares y cuatro hombres civiles.

Depuesto David Toro el 13 de julio de 1937, fue nombrado presidente de la junta militar el coronel Germán Busch, quien pasó a ejercer el Poder ejecutivo, e instauró un régimen totalitario.

Habiéndose suicidado Germán Busch en agosto de 1939, ocupó provisionalmente la presidencia el general Quintanilla e inspiró su administración en las orientaciones políticas, sociales y económicas implantadas por su antecesor.

Declarado electo a la presidencia en marzo de 1940 el general Enrique Peñaranda, para el período 1940-1944, el 15 de abril siguiente fue investido como primer presidente constitucional de Bolivia, desde que el coronel Germán Busch abolió las garantías constitucionales del país el 24 de abril de 1939.

Peñaranda, aunque animado de intenciones patrióticas llevó un mandato agitado. Primeramente declaró la neutralidad de Bolivia en el conflicto mundial. Trató de conseguir las reivindicaciones bolivianas sobre los territorios de Tacna y Arica, estando a punto de provocar un conflicto con Chile, que fue evitado por la intervención de la Argentina y Brasil, cuyo presidente Getulio Vargas ofreció a Bolivia una zona en el puerto brasileño de Santos para la salida al mar de sus productos.

Sofocó varios pronunciamientos pero, al fin, depuesto en diciembre de 1943 por un movimiento dirigido por el doctor Víctor Paz Estensoro, asumiendo la presidencia Gualberto Villarroel, quien fue elegido en agosto de 1944 para el cuatrienio 1944-1948, pero en 1946, en el transcurso de un movimiento sedicioso, murió el presidente, siendo sucedido por una Junta de Gobierno.

En las elecciones verificadas en enero de 1947 resultó elegido el doctor Enrique Hertzog para el período de 1947-1951, pero en marzo de 1949 dejó el mando, por motivos de salud, en manos de Mamerto Urrialagoitia y en octubre renunció a la presidencia, entregándola al Congreso, quien designó presidente a Urrialagoitia, que al cesar fue sustituido por una junta militar presidida por el general Hugo Ballivián.

Derrocada esta junta el 9 de abril de 1952 y después de unos días de interinidad en que ejercieron el poder primeramente Antonio Selene y luego Hernán Siles, se posesionó de la presidencia Víctor Paz Estensoro para el período de 1952-1956.

Al presidente Hernán Siles Zuazo que rigió los destinos del país desde 1956 a 1960, le sucedió Víctor Paz Estensoro, para el período de 1960-1964 y en junio de este año (1964) fue reelegido para un tercer mandato.

Pero en noviembre de este mismo año fue derrocado por un golpe de Estado dirigido por Rene Barrientos.

Víctor Paz Estensoro es nuevamente designado presidente en las elecciones de 1964, con el general Barrientos como presidente de la junta militar de Gobierno.

En 1965 es nombrado co-presidente el general Ovando (Alfredo). Al año siguiente Barrientos obtiene la presidencia por mayoría (ya que los campesinos le apoyaban).

En este mismo año se declaró el estado de sitio, que duró cerca de 3 meses a causa de una constante actividad guerrillera, resultando muerto Ernesto Guevara (Che-Guevara).

En 1969 fue descubierto un «eminente golpe de estado», quedando de nuevo establecido el estado de sitio.

Muere en este año Barrientos en un accidente de aviación y asume el poder Luis Adolfo Siles Salinas siendo destituido posteriormente, asumiendo de nuevo la jefatura el general Ovando al que sucede en octubre de 1970, el general Torres tras la dimisión de Ovando.

En 1971, un golpe de Estado derechista eleva al poder al coronel Hugo Banzer.

Los límites, causa de enfrentamientos. En 1879 se reanuda la lucha entre Bolivia y Chile por una cuestión de límites; intervino en la lucha el Perú a favor de Bolivia, pero vencidas en 1882 por los chilenos las fuerzas bolivianas y peruanas reunidas, Bolivia tuvo que ceder a Chile el litoral marítimo de Antofagasta.

Desde entonces intenta Bolivia obtener de Chile un puerto de acceso al mar, sin que, hasta la fecha, lo haya logrado. Esta cuestión se recrudece recientemente, poniendo en peligro la paz entre ambas naciones.

Hay que reconocer que la privación de sus provincias costeras incomunica a Bolivia con el mundo y es una espina perennemente clavada en Bolivia.

La oferta por el Brasil del puerto de Santos no es más que un paliativo que, tras no resolver definitivamente la cuestión, resulta de utilización onerosa para Bolivia.

La cuestión de los límites de Bolivia, que durante largo tiempo fue de constante litigio, parece que, por fin, ha quedado resuelta. En 1903 y 1904 se

firmaron tratados que fijaron de un modo definitivo las fronteras bolivianas con el Brasil y Chile; en 1911-1912 se estableció también la del Perú; y en cuanto a la del Paraguay, que había sido objeto de largas negociaciones, tan laboriosas como infructuosas, se llegó a un acuerdo tras de la guerra del Chaco.

Bolivia reclamaba todo el territorio del Chaco comprendido entre los ríos Pilcomayo y Paraguay, mientras que el Paraguay exigía parte de ese territorio.

Después de varios incidentes fronterizos ocurridos entre destacamentos de tropas de los dos países, rompiéronse francamente las hostilidades en julio de 1932, y la lucha fue tomando incremento hasta mayo de 1933, en que el Paraguay declaró formalmente la guerra a Bolivia.

aborigen de bolivia
En la zona del lago Titicaca los aborígenes bolivianos tejen con métodos tradicionales telas para su vestimenta, como ponchos, mantas y vestidos.

Mediaron sucesivamente, esforzándose para poner paz entre los beligerantes, la comisión de naciones neutrales en Washington, el llamado A. B. C. (grupo de países formado por la Argentina, Brasil, Chile y Perú), y la Sociedad de Naciones.

Se logró un armisticio a fines de 1933; pero la tregua fue corta y pronto se reanudó la lucha con más ardor.

Así siguieron las cosas hasta junio de 1935, en que, por fin, se firmó en Buenos Aires el primer Convenio preliminar de la paz de las cancillerías de Bolivia y Paraguay y los representantes de los países mediadores.

A este convenio siguieron las consiguientes negociaciones para la desmovilización, canje de prisioneros, etc.; pero no se ultimó aún el tratado definitivo de delimitación de fronteras, porque su discusión, larga y laboriosa, requería sumo tacto para lograr la mutua transigencia de ambos países y alejar la posibilidad de que el conflicto pudiera ya recrudecerse; y sólo cuando se juzgó que esto estaba conseguido, se firmó en Buenos Aires (21 de julio de 1938) el tratado definitivo de paz y amistad entre Bolivia y el Paraguay, dando ya por resuelta, de común acuerdo, la cuestión de límites del Chaco.

Bolívar y sus hazañas. — Ya que tratamos de Bolivia no estará fuera de lugar consignar algunos datos biográficos de su «Libertador».

Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783 y murió en la quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de la ciudad de Santa Marta (Colombia) el 17 de diciembre de 1830. Completó su instrucción en Europa y casó en Madrid con una española. Vuelto a Venezuela enviudó prontamente, volviendo a Europa, por la que viajó.

A la vista de lo que ocurría en el Viejo Continente se afirmaron sus ideas patrióticas y concibió el propósito de emancipar a su patria de la tutela española.

En 1811 alcanzó la jefatura del partido patriótico de Venezuela, y empezó la lucha contra los españoles; fracasado en sus primeros intentos, abandonó el país por algún tiempo; pero en 1813 invadió Venezuela desde Nueva Granada a la cabeza de una pequeña fuerza y arrolló a cuantos se le opusieron.

Así, de victoria en victoria, y ayudado por las fuerzas que diariamente se le unían, Bolívar entró en Caracas, la capital de su patria, el 4 de agosto de 1813, al frente de sus victoriosos patriotas.

Pero luego la suerte le fue adversa y las tropas realistas se adueñaron nuevamente de Venezuela hasta fines de 1814. Bolívar había ido en ayuda de los de Nueva Granada y tomado para ellos Santa Fe de Bogotá en diciembre de 1814.

En 1817 invadió de nuevo Venezuela, venció al ejército español en varios reñidos encuentros, y se estableció en Angostura (en el Orinoco) al finalizar el año.

Después de una labor de organización política, Bolívar volvió de nuevo a prestar su ayuda a los republicanos de Nueva Granada en 1819; y, ganando algunas grandes victorias, expulsó al virrey español, y entró en Santa Fe de Bogotá como triunfante libertador en agosto. Seguidamente fue nombrado presidente de la República y con un poderoso ejército regresó a Venezuela, consiguiendo expulsar a los españoles de su país.

Al entrar en Angostura, Bolívar fue recibido entre grandes aclamaciones como el libertador y padre de la patria, justificando este título con una serie de brillantes victorias contra las tropas españolas. La independencia de Venezuela quedó asegurada y, en junio de 1820, Bolívar entró en la ciudad de su nacimiento, Caracas, como conquistador.

En 1821 fue elegido presidente de la República de Colombia (Venezuela y Nueva Granada unidas); y luego marchó en ayuda de los sublevados de Quito y Perú.

Tras alternativas de éxito y fracaso, Perú se hizo independiente (como ya se ha dicho) a fines de 182S, y en junio de aquel año el Alto Perú constituyó una República que continúa llamándose de Bolivia en memoria del campeón de la independencia de Sudamérica.

Al establecerse la constitución de los países que había libertado, Bolívar fue acusado de pretender erigirse en perpetuo e irresponsable dictador; y esta creencia condujo a largas discusiones entre sus partidarios y los republicanos que lo consideraban como un aspirante a dictador.

Bolívar resignó la presidencia en mayo de 1830, y cuando, descorazonado, intentaba embarcar para Europa, se sintió enfermo, recibiendo asilo en la finca de un hacendado español, amigo suyo, donde terminó sus días a fines de aquel año.

ULTIMOS AÑOS DEL SIGLO XX

La Revolución Boliviana de 1952: Desde su conformación, en el siglo XIX, el Estado boliviano se hallaba controlado por un pequeño grupo de políticos que defendía les intereses de los sectores propietarios y de los «barones del estaño.

Hacia la década de 1950, tan sólo existían en Bolivia unos 30.000 ciudadanos, en tanto la mayoría, que no sabía leer y escribir en idioma español, se hallaba privada de todo derecho político. De este modo, la participación política estuvo limitada a un 10% de los bolivianos.

En la década de 1930, la coincidencia de las repercusiones de la crisis económica mundial, que afectó profundamente a las exportaciones mineras, con la derrota sufrida en la Guerra del Chaco contra Paraguay, condujo a la crisis del orden oligárquico en Bolivia.

En este contexto, en 1936 un sector del ejército se hizo cargo del gobierno por medio de un golpe de Estado y comenzó a implementar una serie de reformas tendientes a mejorar las condiciones de vida de la población trabajadora, y a retomar el control estatal de los principales recursos económicos del país.

LA GUERRA DEL CHACO La caída de los precios del estaño provocó una fuerte reducción de los salarios de los trabajadores y el aumento de la desocupación. Esto llevó a que se produjeran intensas protestas y movilizaciones sociales. Para intentar poner fin a los reclamos, en 1932, el gobierno boliviano declaró la guerra a la república vecina de Paraguay, argumentando conflictos en la frontera por cuestiones de límites. La guerra terminó en un verdadero desastre para Bolivia: murieron 100 mil bolivianos y el país perdió una quinta parte de su territorio.

Los cambios emprendidos por el gobierno militar fueron, en grar medida, revertidos durante el gobierno civil que asumió en 1946.

Éste implantó un régimen represivo que declaró ilegales a las organizaciones obreras y campesinas, provocando constantes insurrecciones que fueron brutalmente reprimidas por la policía y el ejército.

guerra chaco-paraguay
Una imagen de soldados en la Guerra de Chaco-Paraguay

La estructura social boliviana: A mediados del siglo XX, la sociedad boliviana presentaba las siguientes características:

• La principal fuente de recursos económicos del país provenía de la exportación de minerales -fundamentalmente, plata y estaño-; sin embargo, estas actividades sólo empleaban al 28% de los trabajadores. La gran mayoría realizaba tareas agrícolas en tierras que les pertenecían a unos pocos latifundistas.

Por su parte, los campesinos que vivían en las comunidades indígenas soportaban, desde mediados del siglo XIX, la expropiación de sus tierras por la continua expansión de las haciendas.

En este contexto, las protestas y los movimientos campesinos fueron una constante, aun cuando sólo algunas alcanzaron cierta magnitud, dada la condición de dispersión y aislamiento de las haciendas, y excedieron el ámbito de aquella en la que se producían.

Los obreros mineros también poseían una clara identidad étnica y, aunque no muy numerosos, muchos habían sido campesinos, por lo que para ellos no eran nuevas las luchas por sus derechos.

Además, el aislamiento de las minas respecto de las grandes ciudades contribuyó a aumentar los lazos de solidaridad entre esos trabajadores.

Si bien las huelgas y movilizaciones de los mineros habían comenzado a principios del siglo XX, por fin en 1944 lograron constituir una organización que los representara: la Federación Sindical de Trabajadores Mineros.

Por entonces, los obreros de otras industrias habían comenzado a organizarse.

La ampliación de la burocracia estatal incrementó el número de los sectores medios.

Los empleados del Estado eran un grupo de trabajadores mal pagos, que también luchaba por obtener mayor participación política.

historia de bolivia mineros armados
Marcha de Mineros Armados

Movilización social y cambios revolucionarios: En las elecciones de 1951 obtuvo una amplia victoria el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), fundado por un grupo perteneciente a ios sectores medios, en su mayoría abogados.

El ejército los acusó de conspirar contra el país en alianza con los comunistas, dio un golpe de Estado y anuló las elecciones, hecho que desencadenó el proceso revolucionario.

En repudio al golpe de Estado, miles de trabajadores mineros se trasladaron a las ciudades portando los cartuchos de dinamita que se utilizaban en las minas.

Al mismo tiempo, el MNR consiguió apoderarse de los arsenales del ejército y entregó armas a los obreros.

Numerosos campesinos se sublevaron en las haciendas. Luego de tres días de intensos combates, el ejército fue derrotado y se formó un gobierno de coalición: el candidato del MNR que había ganado las elecciones anuladas por el golpe de Estado asumió la presidencia y designó a varios dirigentes sindicales como ministros del gobierno.

Los sindicatos se organizaron en la Confederación Obrera Boliviana (COB), y su máximo dirigente, un minero de apellido Lechin, fue nombrado ministro de Minas y Petróleo.

Se fundó la Corporación Minera de Bolivia y se nacionalizaron las principales empresas mineras (las de los barones del estaño).

Barones del estaño: Sólo tres grupos económicos controlaban la producción del estaño: el boliviano Simón patino, que además era el banquero más importante del país, manejaba casi el 50%. de la producción, con un personal de más de 100 mil hombres; la familia Aramayo y el europeo Mauricio hochschild controlaban ia otra mitad

En las áreas rurales se procedió a reemplazar a las autoridades locales existentes por funcionarios del MNR. Se organizó un Ministerio de Asuntos Campesinos y se ratificaron los decretos que abolían la servidumbre y los servicios gratuitos de los campesinos en las haciendas.

El gobierno revolucionario estableció el sufragio universal, lo cual otorgó a los campesinos (la mayoría de la población) la posibilidad de participar por primera vez en elecciones.

Inmediatamente, cien mil campesinos se movilizaron hacia la ciudad de La Paz exigiendo la repartición de tierras mediante el dictado de una ley de reforma agraria.

La reforma agraria: Por medio de una ley aprobada en 1953, el gobierno revolucionario otorgó a los campesinos aquellas tierras que se hallaban cultivando.

Al mismo tiempo, se procedió a la expropiación de las haciendas y a la distribución de los títulos de propiedad entre los que trabajaban en su interior.

No obstante, como el gobierno revolucionario tenía la intención de favorecer la modernización agraria, se respetaron los escasos latifundios que empleaban alta tecnología y utilizaban formas capitalistas de producción. Si bien con la reforma agraria terminó el sistema de hacienda en Bolivia, persistió la desigual distribución de las tierras.

Además, su fragmentación en parcelas, unida a la escasez de recursos de los campesinos y de créditos para incorporar tecnología, las hacía escasamente productivas, lo que mantuvo la pobreza campesina y motivó el éxodo de los jóvenes.

El fin de la revolución: Durante el gobierno revolucionario se obtuvo un préstamo de 100 millones de dólares de EE.UU. y las empresas norteamericanas aumentaron su presencia en la economía boliviana, llegando a controlar la producción de petróleo.

A partir de las presiones que ejercía el gobierno de Estados Unidos, la alianza entre el MNR y los sindicatos comenzó a debilitarse.

El gobierno convocó a elecciones para 1956. Tras el triunfo del candidato más moderado del MNR, Hernán Siles Zuazo, se adoptaron un conjunto de medidas económicas propuestas por EE.UU., entre ellas, la rebaja de los salarios, como un modo de frenar el proceso de alza generalizada de los precios.

Comenzaron, entonces, las huelgas que culminaron tiempo después con la ruptura total de las relaciones entre las organizaciones sindicales y el gobierno del MNR.

Fuentes Consultadas:
¿Sabes Quien …? Editorial Oceano
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft
Pensar La Historia Argentina desde Historia de America Latina – Moglia-Sislián-Alabart- Editorial Plus Ultra

Corea del sur una potencia economica mundial América Latina

Corea del sur una potencia económica mundial

“Snuppy” y el futuro del mundo: El creciente poderío asiático y los desafíos de los países latinoamericanos …

En el año 2005  un equipo de científicos de Corea del sur, presididos por el profesor Hwang Woo-suk, presentaron al primer can clonado, un sabueso afgano al que llamaron Snuppy. Este perro fue clonado a partir de células adultas mediante transferencia nuclear de células somáticas. De esta manera, Snuppy pasa a formar parte de los animales clonados:

Dolly la oveja, CC el gato y Ralph la rata, la nueva fauna de seres producidos artificialmente. El nombre del perro surgió de unir las siglas de Cachorro de la Universidad de Seúl en inglés: Seoul National University puppy. Esto es sólo una muestra del nivel de desarrollo científico alcanzado por este país. El método de clonación puede resultar útil en el futuro para comprender mejor las enfermedades que afectan a la población. El perro pesó 530 gramos al nacer, los investigadores extrajeron material genético de la oreja del padre y lo depositaron en un óvulo, el cual fue estimulado para convertirlo en un embrión. Una vez en crecimiento fue insertado a su madre, quien

 luego de un período normal de 60 días, dio a luz mediante cesárea. Sin embargo, los científicos expresaron que la clonación no es un proceso fácil, Snuppy resulto de una prueba de más de 1.000 embriones.

El éxito de Snuppy da cuenta de la potencialidad tecnológica y científica de los países asiáticos producto de su inversión en educación, ciencia y tecnología. Más allá del debate ético que puede generarse en torno a esta temática, los avances en este campo darán lugar a una industria biotecnológica que probablemente se convierta en uno de los nodos de la economía mundial en las próximas décadas. Los científicos confían en que a través de la donación se encontrará la forma de reparar tejidos humanos lesionados, como el corazón, e incluso reemplazar orejas, narices y otros órganos dañados.

“Corea del sur gasta 43 millones de dólares para construir dos laboratorios nuevos (…)

Seúl quiere también transformar a Corea del sur en un eje global para la investigación de las células madre, aprobando el plan de Hwang para abrir un banco internacional de células madre en octubre para ayudar a avanzar en la búsqueda del crecimiento de tejidos de reemplazo para tratar enfermedades.

(…) el gobierno aprobó un proyecto de investigación de un laboratorio de ingeniería genética que podría extraer células madre de embriones humanos, congelados «sobrantes» de clínicas de fecundidad asistida y la tentativa de transformarlos en tipos específicos de células.

Esta fue la primera vez que Corea del sur había aprobado tal proyecto de células madre desde que el país aprobara una ley en enero que prohibió la clonación de seres humanos.

Pero la ley permitió la investigación de células madre para propósitos médicos. El Ministerio de Salud tiene 27 proyectos de investigación de células madre que esperan su aprobación.

Hwang es más popular en Corea del sur que cualquier estrella pop y el gobierno ha publicado un sello de correo en su honor. (…)

Esa creación fue considerada como un paso gigantesco hacia el estudio del origen de las enfermedades y el cultivo de células madre que pueden realizar un reparación algún día o reemplazan órganos enfermos, médulas espinales lesionadas, o células de cerebro destruidas por el Alzheimer.

Para alcanzar esa meta, Hang dijo, la investigación con células madre en animales era crucial. Los Surcoreanos tienen una obsesión con llegar a ser primeros en el mundo, y con el orgullo nacional en el trabajo de Hwang se han anticipado a las batallas éticas.

Las noticias dadas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología tuvo un vuelco nacionalista, al decir: «Esto demuestra otra vez que en la clonación de animales y en biotecnología, Corea del sur están a la cabeza del mundo.»[1]

Frente a estos avances, el diario norteamericano The New York Times comentaba en un editorial que “Los coreanos se han convertido en una verdadera potencia digna de ser reconocida en materia de donación e investigaciones de células madre. Este equipo (coreano) fue el primero en donar embriones humanos y extraerles células madre, y ahora es el primero en donar perro, lo que quizá sea la mayor hazaña en la clonación de mamíferos. Es el centro de gravedad en la donación y la investigación sobre células madre podría estar desplazándose hacia otros países, mientras las investigaciones en los Estados Unidos están siendo frenadas por tabúes (políticos) y restricciones financieras (del gobierno de Bush).”

Estados Unidos ha adoptado una política de rechazo o abstención frente a la clonación:

El presidente Bush ha urgido al senado de Estados Unidos a que apruebe una propuesta de ley encaminada a prohibir la clonación humana con cualquier fin, incluyendo la clonación de embriones destinados a investigación o fines terapéuticos. “La vida es creación no una conveniencia” ha dicho Bush en un reciente discurso ante un grupo de científicos, médicos, juristas, lideres religiosos y discapacitados.
Esta propuesta de ley prohíbe también la importación de terapias médicas desarrolladas con células madre obtenidas de embriones clonados. Para articular el cumplimiento de esta propuesta de ley, se contemplan penas de hasta 10 años de cárcel y multas superiores al millón de dólares. Finalmente el presidente Bush afirma que “ mientras
buscamos lo que es posible, nos debemos preguntar lo que es correcto y no debemos olvidar que incluso los fines más nobles no justifican cualquier medio”(10/4/2002)[2]

Aunque todo hace prever que los conservadores en la Casa Blanca pronto darán marcha atrás en sus reservas a las investigaciones de células madre y, Estados Unidos será el país líder de la medicina genética del siglo XX estará lejos de tener un monopolio en la nueva industria.

Al mismo tiempo que Corea del Sur se convertía en uno de los potenciales nodos de la biotecnología en el mundo, China exportaba su primer automóvil a Europa.  Se trataba de una camioneta 4×4 de cinco puertas parecida al jeep Cherokee, fabricada por Jiangling Mot Group, que arribó al puerto belga de Antwerp, como parte de un primer embarque de unos doscientos vehículos que se venderán a mil dólares cada uno. Pocos días después, llegaba a Europa el primer embarque de ciento cincuenta automóviles Honda producidos en China, bajo el nombre de Jazz. Los distribuidores chinos esperaban venden unas 2 mil camionetas Jiangling y unos 10 mil Honda Jazz en Europa en los doce meses siguientes.

China se ha convertido en una de las próximas potencias del siglo XXI, exportando miles de empresas:

“En medio de la avalancha de ropa, aparatos electrónicos y juguetes que China vende al resto del mundo hay otro producto de exportación poco conocido: empresas multinacionales. Por siglos, los chinos buscaron fortuna en el exterior, instalando restaurantes y negocios en casi todas las ciudades y ocupando incluso barrios enteros. Ahora, -informa la agencia AP- las empresas chinas están siguiendo el mismo camino, empujadas por un gobierno que ha apostado por el capitalismo para promover el desarrollo.  Buscan mercados que no han sido explotados y llevan consigo enormes cantidades de dinero generado por un mercado doméstico en plena expansión.  De repente aparecen plantas automotrices en Latinoamérica. Un floreciente mercado de materias primas promete darle nueva vida a una ciudad provincial de Suecia. Una firma que distribuye repuestos de automóviles revitaliza de la principal región industrial de Estados Unidos, se instala una fábrica de televisores en Sudáfrica y una firma de alta tecnología acumula contratos para renovar las redes de telecomunicaciones del Golfo Pérsico.”[3]

Con respecto a la producción automotriz el centro se ubica en Guangzhou, centro paradigmático de la globalización: las terminales de su aeropuerto fueron construidas por una empresa norteamericana, los puentes que llevan a los pasajeros los aviones son de una compañía holandesa, y su torre de control está operada por una firma de Singapur. Sumado a ello, los salarios en estas centrales automotrices son irrisorios comparados con los que ofrecen sus contrapartes en EEUU: los trabajadores ganan aproximadamente U$S1.50 la hora y los norteamericanos obtienen por el mismo trabajo U$S 55. A su vez, las centrales chinas cuentan con la mejor infraestructura tecnológica, una buena porción de las operaciones funcionan con robots, creados y supervisados por ingenieros chinos.

Frente al avance de China en materia económica los países latinoamericanos corren los mayores riesgos de quedarse cada vez más atrás, como productores de materias primas librados a la suerte de los precios internacionales de lo que extraen del suelo, en lugar de entrar en los mercados más grandes del mundo con productos de mayor valor agregado y ventajas comparativas. Esta cuestión ha producido debates álgidos en los principales centros académicos, la problemática del subdesarrollo pone a consideración la posibilidad o no de cambiar su lugar en la economía mundial.

Como señaló el ex presidente brasileño Cardoso en las primeras páginas de este libro, el desafío para las naciones latinoamericanas será aun mayor a partir de 2007, cuando los países asiáticos pongan en marcha el bloque de libre comercio más grande del mundo, integrado por China y los países de ASEAN. Integrando sus cadenas productivas, y aprovechando su mano de obra calificada y barata, el bloque asiático será un competidor formidable en la lucha por ganar cuotas de mercado en los Estados Unidos y Europa, los más grandes del mundo.

Los avances en los países asiáticos no deberían intimidar a Latinoamérica sino servir de ejemplo, el problema en todo caso es una cuestión de decisión política y apoyo de los sectores económicamente dominantes de cada país. El caso de Brasil es paradigmático en este sentido, la empresa brasileña Embraer ya se ha convertido en una líder mundial en la fabricación de aviones intermedios, de unos 110 asientos, que está vendiendo a compañías aéreas como JetBlue de los Estados Unidos, Air Canada, Hong Kong Express Airways y Saudi Arabian Airlines, logrando ventas anuales que superan los 3.400 millones de dólares. Embraer recientemente firmó un contrato con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para la venta de aviones de reconocimiento por un valor potencial de 7 mil millones de dólares etilos próximos veinte años.

Por otra parte en México, la cervecera Corona y la cementera Cemex están ganando mercados en todo el mundo. En Costa Rica, las exportaciones de microprocesadores de la fábrica de Intel ya representan el 22 por ciento de las exportaciones totales. En Chile y la Argentina, se están exportando cada vez más variedades de vinos a todas partes del planeta.

Sin embargo, estos países constituyen la excepción a la regla. Las mayores corporaciones latinoamericanas, como observamos antes, siguen vendiendo materias primas. Sostener las economías nacionales a partir de un monocultivo las hace muy vulnerables, les quita estabilidad y produce una fuerte dependencia de los vaivenes de los precios de ese producto en el mercado internacional.  Sin embargo, bastarían unas pocas reformas relativamente sencillas para que los países latinoamericanos atrajeran inversiones masivas y despegaran tan rápido como lo hicieron Irlanda, España, la República Checa, China, India y los Tigres Asiáticos.

Con un marco legal que ofrezca mayor seguridad jurídica —ya sea producto de un acuerdo supranacional o de consensos internos— y una cultura de mayor competitividad comercial, educativa y científica con el resto del mundo, los países latinoamericano podrían vencer la pobreza y aumentar el bienestar de la noche a la mañana. Los ejemplos de los países que funcionan están a la vista.

[1] Extraído de http://www.universoanimal.com/presentando_a_snuppy.pdf

[2] Extraído de http://www.embrios.org/documentosdeinteres/documentosinteres

[3] Extraído de http://www.mizitacuaro.com/noticias-mainmenu-247/192-sociedad/3025-china-exporta-empresas-a-todo-el-mundo

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

La educación en america latina Evaluación de los Profesores

La Educación en América Latina
La Evalución de los Profesores

La cultura de la evaluación: La cultura de la evaluación, una cuestión pendiente para América Latina. Cuando se habla de evaluar la educación, se suele asociar a la evaluación con una calificación, con una dicotomía entre hacer las cosas bien y hacerlas mal. Se generan muchas reticencias porque la palabra evaluar es para el estudiante una nota, para el profesor un atropello a su forma de hacer las cosas y para el administrador algo impensable o tal vez una oportunidad para demostrar cuan bien están las cosas que él dirige.

Sin embargo, la evaluación es ciertamente algo más: es el único medio que tenemos para tomar decisiones sobre la educación.
“La evaluación es un proceso complejo y multidimensional que comprende distintos componentes: visiones, valores, comportamientos, rutinas, contexto organizacional, y social, experiencias pasadas y presentes (…)”

En general los que participan en el campo educacional, tienen un concepto muy pobre sobre lo que representa la evaluación. Esto conlleva que las decisiones que se toman en materia académica en un colegio, en una Universidad o, incluso, que toma el mismo Ministerio de Educación, se basan casi exclusivamente en los resultados de pruebas estandarizadas. Es necesario crear una cultura real de evaluación al interior de las instituciones educativas para poder tomar decisiones informadas y con criterios reales. Al hablar de cultura de la evaluación se hace referencia a la necesidad de evaluar permanentemente.

“La evaluación es más que dar una nota o ”rellenar las bolitas” de una encuesta en un momento puntual; es un ejercicio mucho más profundo que se debe desarrollar constantemente, clase a clase, día a día. Es una recolección de información detallada para mejorar la educación. Un profesor que le pregunta a sus estudiantes que tal le parecen los métodos de enseñanza que él utiliza, qué tan adecuadas son las oportunidades de aprendizaje de sus clases, qué tal hace las cosas. Un estudiante que le pregunta a su profesor en qué puedo mejorar, qué debo hacer para comprender mejor, qué tengo que hacer para llegar a ser un buen profesional. Un administrador que le pregunta a todo su personal (profesores y estudiantes) cómo podemos hacer de la educación que impartimos la mejor.”
Lo imprescindible es que la evaluación no tenga connotaciones negativas, es decir, sinónimo de reprobar una materia o un trabajo. Al contrario, la evaluación debe ser una oportunidad para mejorar y hacer la cosas cada vez mejor. Por esta razón, deberíamos alegrarnos al ver evaluaciones con resultados que muestran también las cosas que están mal.

El desconocimiento sobre la profundidad y la complejidad de la evaluación provoca que se diseñen modelos de evaluación para mostrar sólo los aspectos positivos, “lo que está bien”, de esta forma se elimina toda posibilidad de ver los errores para cambiar y transformar a partir de ellos.
Al respecto se puede preguntar ¿por qué ese afán de mostrar que se hacen las cosas bien?

“Es evidente que la evaluación tiene unas implicaciones políticas importantes: a ningún rector le gustaría mostrar que los estudiantes bajo su mandato no estuvieron contentos con las clases que recibieron, por el contrario, les gustaría mostrar que todos los profesores llegaron a tiempo, le entregaron un programa a sus estudiantes y que se cumplieron todas las clases. Es por eso que se evalúa lo que no tiene sentido evaluar, lo que no da información suficiente para tomar decisiones.”

Lo que se hace evidente entonces es que hay que cambiar de actitud frente a la evaluación. La evaluación es una especie de válvula que muestra qué cuestiones se pueden mejorar y a partir de ellas, transformemos nuestras prácticas. Evaluar no es malo, por el contrario, evaluar es el camino para no seguir haciendo las cosas mal. Hay que otorgarle el verdadero sentido a la evaluación para poder lograr un cambio educativo, y por lo tanto, de nuestra sociedad.

En Latinoamérica se han generado algunos debates en torno a cuáles serían las transformaciones que se deberían producir para construir una cultura de la evaluación. Algunos teóricos hacen referencia a la necesidad de adoptar rankings de estudiantes, como los que se llevan a cabo en los países desarrollados, en otras palabras fomentar la cultura de la competencia.
Un claro ejemplo de este tipo de cultura se produce en China donde los maestros hacen rankings de las notas que sacan los alumnos de sus clases, luego las colocan en la pizarra para que todos las vean. En este sentido, los estudiantes chinos son muy buenos en los exámenes, porque están acostumbrados desde muy chicos a que los evalúen desde el primero hasta el último de la clase.

Algunos expertos en educación internacional como Jeffrey Puryear, vicepresidente para Política Social del Diálogo Interamericano y director del programa de educación de dicha organización, existen soluciones para aquellos países que tienen “rezagos educativos”. Las mismas se basan en la adopción de tres objetivos: mayor participación de los padres en la educación de sus hijos, aplicación de estándares más exigentes desde la escuela primaria, es decir la permanente evaluación de los estudiantes y el sistema de rendición de cuentas de profesores directores de escuela.
Según Puryear, “en los sistemas educativos latinoamericanos prácticamente no hay consecuencias. Pueden existir profesores buenos o malos, pero eso no importa, ya que no hay ninguna diferencia en cómo son tratados: un maestro no pierde su trabajo por un mal desempeño, ni gana más por su buen desempeño”. En varios países Asia, al igual que en Nueva Zelanda, Australia y Holanda, se han hecho reformas educativas para incentivar la rendición de cuentas y evaluación de los estudiantes y sus escuelas, con excelentes resultados agregó. “En América latina se consideró prioritaria la cantidad, no la calidad. Y eso es un grave problema”, concluyó.

Sin embargo, existe un peligro en querer adoptar aquellas políticas generadas para países que tienen trayectorias muy diferentes a los países latinoamericanos. Al respecto Daniel Filmus (foto), el ex Ministro de Educación argentino expresó que “el problema nuestro con los rankings es que muchas veces terminan defendiendo no la capacidad, ni la calidad, sino el nivel socioeconómico”. En la Argentina hay enormes desigualdades sociales, que hacen que los jóvenes vayan a escuelas primarias y secundarias de calidades diametralmente opuestas y lleguen a la universidad con niveles de preparación muy distintos. “Si el chico no fue al jardín de infantes, después fue, una pésima escuela básica, y después fue a una escuela media donde no se estudia, va a estar en desventaja con otro que va a un muy buen jardín de infantes, y después fue a una muy buena escuela bilingüe privada. Entonces, la pregunta es cómo nivelar”.

Filmus coincidió en la necesidad de construir una cultura de la evaluación. “Acá en la Argentina tenemos un retraso en ese sentido. En los últimos treinta años no ha habido una cultura de la excelencia, ni del esfuerzo, ni del trabajo. Tenés un desarrollo y una cultura que está mucho más vinculada a lo que los argentinos llaman el zafe, o sea, pasar de grado, que al éxito basado en el esfuerzo, el trabajo y la investigación. El tema es cómo introducir la cultura de la calidad”, afirmó.

Frente a este contexto, la cultura de la evaluación no se asocia con el hecho de llegar a una evaluación indiscutible, objetiva o imparcial, sino a la posibilidad de ampliar su alcance, de incrementar los esquemas de percepción e interpretación para llegar a apreciaciones mucho más comprensivas, fundamentados en el valor sustantivo de la evaluación que se realza sobre una connotación meramente instrumental.

Es un concepto vinculado al cambio, a la institución, por cuanto promueve a la evaluación como un elemento esencial en el desarrollo organizacional, vinculado al mejoramiento continuo, al cumplimiento de objetivos y metas y a la búsqueda de la calidad y de la excelencia académica.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Temas Tratados

La Pobreza en America Latina Causas de la Violencia y Desigualdad

Causas de la Pobreza en América Latina
La Violencia y Desigualdad Social

América Latina, que para muchos especialistas está considerada como un subcontinente, presenta una serie de problemas que la distinguen de «la otra América», la anglosajona, que incluye a los Estados Unidos y Canadá. El crecimiento de la pobreza y la desocupación en América Latina se desarrolla en un contexto socioeconómico que a grandes rasgos y con diferente matices se presenta en casi todos los países.

1. La concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos
Esta característica, que se manifiesta desde la época de la colonia en la mayoría de estos países, se mantiene a través de los mecanismos de herencia, por el cual pocas y poderosas familias continúan conservando esas extensas propiedades. En algunos países esto ha sido motivo de tensiones y enfrenta-mientos entre terratenientes y campesinos. Además, una proporción muy pequeña de tierras cultivables está en manos de enorme cantidad de pequeños productores. Esta estructura de tenencia de la tierra no permite una adecuada modernización de la agricultura, afectando su productividad por hectárea.

2. Industrialización tardía y endeble
La industrialización en los países de América Latina se produjo recién en el siglo XX, a diferencia de algunos países europeos y de los Estados Unidos, donde se produjo antes. La industria latinoamericana fue muy dependiente de la llegada de capitales de esos países, para poder desarrollarse. Así como entre las décadas de 1940 y 1960 las industrias crecieron con mucha fuerza en poco tiempo, a partir de 1970 comenzaron a cerrar rápidamente, dejando a mucha gente sin trabajo.

3. Los marcados contrastes sociales
Los países de este subcontinente presentan una marcada concentración de la riqueza en pocas familias. Por otro lado, millones de personas viven en condiciones de extrema pobreza. Este fenómeno es cada vez más intenso y por el momento no se advierten posibilidades de que vaya a revertirse.

4. Un proceso de urbanización acelerado
Las dificultades de miles de personas para trabajar en el campo y las expectativas que generaron las industrias que se instalaron en las ciudades, impulsaron el desplazamiento de la población hacia los centros urbanos. Actualmente, las municipalidades de las ciudades más grandes no dan abasto para solucionar los problemas relacionados con el control de la violencia urbana c con la cobertura de los servicios de salud, educación y transporte para toda la población.

5. Los marcados contrastes regionales
Dentro de casi todos los países del subcontinente latinoamericano, existen marcadas diferencias en la cantidad y calidad de la producción económica de las distintas áreas dentro de cada uno de los países. Esa menor capacidad productiva se refleja también en menores niveles de vida de la población de las zonas más desfavorecidas. Gran cantidad de países de América Latina tiene importantes sectores de su población trabajando en actividades agrícolas muy atrasadas. En general, los campesinos ocupan vastas áreas de esos países.

6. Las reformas de los Estados
La implementación de políticas de ajuste estructural impuesta por organismos multilaterales de crédito como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, apunta a disminuir la inflación y aumentar la producción. Para eso es necesario que el Estado gaste menos y, además, que les dé más beneficios a las empresas. Estas políticas han resultado en muchos casos exitosas, fundamentalmente en lo referente a la reducción de la inflación, pero la contracara fue el aumento del desempleo y de la cantidad de pobres en la mayoría de los países.

7. El auge de actividades económicas clandestinas e ilegales
Las dificultades en la producción agrícola e industrial, la pobreza rural y urbana, la falta de esperanza de muchos sectores de la población ante la falta de asistencia educativa, alimentaria y sanitaria, han llevado al florecimiento de actividades económicas ilegales organizadas en formas de complejas redes, como la de narcotraficantes y la de explotadores de niños de la calle, entre otras.

8. Estados débiles y crecimiento de la corrupción
El aumento de las actividades clandestinas y sus elevados dividendos han dado lugar a que algunos dirigentes políticos de ciertos países con Estados débiles terminaran aceptando las redes delictivas. Hubo casos en los que algunos gobernantes aceptaron o pidieron dinero a empresarios poderosos, a cambio de dejarlos desarrollar sus negocios en forma más ventajosa. En otros casos, algunas campañas políticas fueron financiadas por los traficantes de droga. En todos los casos estos ilícitos acentuaron los niveles de pobreza de amplios sectores de la población.

En el mundo hay cada vez menos pobres

Antes de entrar en detalles, convengamos en que, contrariamente a la visión apocalíptica de muchos latinoamericanos, según la cual la globalización está aumentando la pobreza, lo que está ocurriendo a nivel mundial es precisamente lo contrario.

La pobreza en el mundo —si bien continúa a niveles intolerables— ha caído dramáticamente en los últimos años en todos lados, menos en América latina.

La globalización, lejos de aumentar el porcentaje de pobres en el mundo, ha ayudado a reducirlo drásticamente: tan sólo en los últimos veinte años, el porcentaje de gente que vive en extrema pobreza en todo el mundo —con menos de 1 dólar diario— cayó del 40 al 21 por ciento. Y la pobreza genérica —el número de gente que vive con menos de 2 dólares por día— a nivel mundial ha caído también, aunque no tan dramáticamente: pasó del 66 por ciento de la población mundial en 1981, al 52 por ciento en 2001. De manera que, en general, el mundo está avanzando, aunque no tan rápidamente como muchos quisiéramos.

Pero, lamentablemente para los latinoamericanos, casi toda la reducción de la pobreza se está dando en China, India, Taiwan, Singapur, Vietnam y los demás países del Este y Sur asiático, donde vive la mayor parte de la población mundial. ¿Por qué les va tanto mejor a los asiáticos que a los latinoamericanos? En gran parte, porque están atrayendo muchas más inversiones productivas que América latina.

Hace s décadas, los países asiáticos recibían sólo el 45 por ciento del total al de las inversiones que iban al mundo en vías de desarrollo. Hoy en a, el porcentaje de inversión en Asia ha subido al 63 por ciento, según ras de las Naciones Unidas.5 Y en América latina el fenómeno ha o a la inversa: las inversiones han caído dramáticamente. Mientras países latinoamericanos recibían el 55 por ciento de todas las invernes del mundo en desarrollo hace tres décadas, actualmente sólo reciben el 37 por ciento.

Hay un monto limitado de capitales en el mundo, y el grueso de s inversiones en los países en vías de desarrollo se está concentrando China y otras naciones de Asia, los países de la ex Europa del Este, y algunos aislados de América latina, como Chile.

Y a pesar de que hubo un repunte de las inversiones en Latinoamérica en 2004, China recibiendo más inversiones extranjeras que todos los 32 países latinoamericanos y del Caribe juntos. En efecto, China, sin contar Hong Kong, está captando 60 mil millones de dólares por año en inversiones extranjeras directas, contra 56 mil millones de todos los países latinoamericanos y caribeños7 Si sumamos la inversión extranjera directa en Hong Kong, China capta 74 mil millones de dólares anuales, y la diferencia con América latina es aun mayor. Y, lo que es más triste, las inmensas familiares que envían los latinoamericanos que viven en el exterior están a punto de superar el monto total de las inversiones extranjeras en la región.

No hay que ser ningún genio, entonces, para entender por qué a China le está yendo tan bien: los chinos están recibiendo una avalancha de inversiones extranjeras, lo que les permite abrir miles de fábricas nuevas por año, aumentar el empleo, hacer crecer las exportaciones y reducir la pobreza a pasos agigantados.

En las últimas dos décadas, desde que se abrió al mundo y se insertó en la economía global, China logró sacar de la pobreza a más de 250 millones de personas, según cifras oficiales. Y mientras ese país ha estadoaumentando sus exportaciones a un ritmo del 17 por ciento anual en la última década, América latina lo ha venido haciendo a un ritmo del 5,6 por ciento anual, según estimaciones de la Corporación Andina de Fomento. A medida que corre el tiempo, China está ganando más mercados y desplazando cada vez más a sus competidores en otras partes del mundo. En 2003, por primera vez, desplazó a México como el segundo mayor exportador a los Estados Unidos, después de Canadá.

¿Qué hacen los chinos, los irlandeses, los polacos, los checos y los chilenos para atraer capitales extranjeros?Miran a su alrededor, en lugar de mirar hacia adentro. En lugar de compararse con cómo estaban ellos mismos hace cinco o diez años, se comparan con el resto del mundo, y tratan de ganar posiciones en la competencia mundial por las inversiones y las exportaciones. Ven la economía global como un tren en marcha, en el que uno se monta, o se queda atrás. Y, tal como me lo señalaron altos funcionarios chinos en Beijing, en lugar de enfrascarse en interminables discusiones sobre las virtudes y los defectos del libre comercio, o del neoliberalismo, o del imperialismo de turno, China se concentra en el tema que considera prioritario: la competitividad.

Y lo mismo ocurre en Irlanda, Polonia o la República Checa, que ya son parte de acuerdos de libre comercio regionales pero saben que la clave del progreso económico es ser más competitivos que los demás. A diferencia de muchos países latinoamericanos, que están enfrascados en debates sobre el libre comercio como si éste fuera un fin en sí mismo, los países que más crecen no pierden de vista el punto central: que de poco sirven los tratados de libre comercio si un país no tiene qué exportar, porque no puede competir en calidad, en precio ni en volumen con otros países del mundo.

“Aquí todavía se puede vivir muy bien”

Cuando les comenté a varios amigos dedicados al análisis político en América latina que estaba escribiendo este libro, tratando de comparar el desarrollo de Latinoamérica con el de otras regiones del mundo, muchos me dijeron que estaba perdiendo el tiempo. Era un ejercicio inútil, decían, porque partía de la premisa falsa de que hay grupos de poder en la región que quieren cambiar las cosas.

Aunque muchos miembros de las élites latinoamericanas saben que sus países se están quedando atrás, no tienen el menor incentivo para cambiar un sistema que les funciona muy bien a nivel personal, me decían. ¿Qué incentivos para cambiar las cosas tienen los políticos que son electos gracias al voto cautivo de quienes reciben subsidios estatales que benefician a algunos, pero hunden a la sociedad en su conjunto? ¿Por qué van a querer cambiar las cosas los empresarios cortesanos, que reciben contratos fabulosos de gobiernos corruptos? ¿Y por qué van a querer cambiar las cosas los académicos y los intelectuales “progresistas” que enseñan en universidades públicas que se escudan detrás de la autonomía universitaria para no rendir cuentas a nadie por su ineficiencia?

Por más que digan lo contrario, ninguno de estos sectores quiere arriesgar cambios que podrían afectarlos en el bolsillo, o en su estilo de vida, encogían de hombros mis amigos. Mi esfuerzo era bienintencionado pero totalmente inútil, decían.

No estoy de acuerdo. Hay un nuevo factor que está cambiando la ecuación política en América latina, y que hace que cada vez menos te esté conforme con el statu quo: la explosión de la delincuencia. En o, la pobreza en América latina ha dejado de ser un problema exclusivo de los pobres.

En el pasado, los niveles de pobreza en la región eran altísimos, y la distribución de la riqueza era obscenamente desigual, pero nada de eso incomodaba demasiado la vida de las clases s pudientes. La gente sin recursos vivía en las periferias de las ciudades y —salvo esporádicos brotes de protesta social— no alteraba la cotidiana de las clases acomodadas. No era casual que los turistas americanos y europeos que visitaban las grandes capitales latinoamericanas se quedaran deslumbrados por la alegría de vida que se piraba en sus barrios más pudientes. ‘QLos latinoamericanos sí que n vivir!”, exclamaban los visitantes.

Las vacaciones de cuatro semanas, los restaurantes repletos, el hábito de la sobremesa, las reunionesfamiliares de los domingos, el humor ácido sobre los gobernantes de turno, la pasión compartida por el fútbol, la costumbre de tomarse un café con los amigos, la riqueza musical y el paseo por las calles le daban a la región una calidad de vida que no se encontraba en muchas partes del mundo. Quienes tenían ingresos medios o altos decían, orgullosos: “A pesar de todo, aquí todavía se puede vivir muy bien”. Aunque América latina tenía una de las tasas de pobreza más altas del mundo, y la peor distribución de la riqueza del planeta, su clase dirigente podía darse el lujo de vivir en la negación. Los pobres estaban presentes en el discurso político, pero eran invisibles en la realidad cotidiana. La pobreza era un fenómeno trágico, pero disimulable detrás de los muros que se levantaban a los costados de las autopistas.

Esa época llegó a su fin. Hoy día, la pobreza en América latina ha incrementado al 43 por ciento de la población, según cifras de las Naciones Unidas. Y el aumento de la pobreza, junto con la desigualdad y la expansión de las comunicaciones, que está llevando a los hogares mas humildes las imágenes sobre cómo viven los ricos y famosos, están produciendo una crisis de expectativas insatisfechas que se traduce en cada vez más frustración, y cada vez más violencia. Hay una guerra civil no declarada en América latina, que está cambiando la vida cotidiana de pobres y ricos por igual.

En las “villas” en la Argentina, las “favelas” n Brasil, los “cerros” en Caracas y las “ciudades perdidas” en Ciudad de México, se están formando legiones de jóvenes criados en la pobreza, sin estructuras familiares, que viven en la economía informal y no tienen la menor esperanza de insertarse en la sociedad productiva. En la era de la información, estos jóvenes crecen recibiendo una avalancha de estímulos sin precedentes que los alientan a ingresar en un mundo de afluencia, en un momento histórico en que —paradójicamente— las oportunidades de ascenso social para quienes carecen de educación o entrenamiento laboral son cada vez más reducidas.

La región más violenta del mundo

La combinación del aumento de las expectativas y la disminución de las oportunidades para los sectores de menor educación es un cóctel explosivo, y lo será cada vez más. Está llevando a que progresivamente más jóvenes marginados estén saltando los muros de sus ciudades ocultas, armados y desinhibidos por la droga, para adentrarse en zonas comerciales y residenciales y asaltar o secuestrar a cualquiera que parezca bien vestido, o lleve algún objeto brillante. Y a medida que avanza este ejército de marginales, las clases productivas se repliegan cada vez más en sus fortalezas amuralladas.

Los nuevos edificios de lujo en cualquier ciudad latinoamericana ya no sólo vienen con su cabina blindada de seguridad en la entrada, con guardias equipados con armas de guerra, sino que tienen su gimnasio, cancha de tenis, piscina y restaurante dentro del mismo complejo, para que nadie esté obligado a exponerse a salir al exterior. Tal como ocurría en la Edad Media, los ejecutivos latinoamericanos viven en castillos fortificados, cuyos puentes —debidamente custodiados por guardias privados— se bajan a la hora de salir a trabajar por la mañana, y se levantan de noche, para no dejar pasar al enemigo. Hoy, más que nunca, la pobreza, la marginalidad y la delincuencia están erosionando la calidad de vida de todos los latinoamericanos, incluyendo a los más adinerados.

En estos momentos, hay 2,5 millones de guardias privados en América latina.8 Tan sólo en Sáo Paulo, Brasil, hay 400 mil guardias privados, tres veces más que los miembros de la policía estatal, según el periódico Gazeta Mercantil. En Río de Janeiro, la guerra es total: los delincuentes matan a unos 133 policías por año —un promedio de dos por semana, más que en todo el territorio de los Estados Unidos— y la policía responde con ejecuciones extrajudiciales de hasta mil presuntos sospechosos por año.

En Bogotá, Colombia, la capital mundial de secuestros, hay unos siete guardias privados por cada policía, y es-prosperando varias industrias relacionadas con la seguridad. Un empresario llamado Miguel Caballero me contó que está haciendo una tuna diseñando ropa blindada de última moda. Ahora, los empresarios y los políticos pueden vestir guayaberas, chaquetas de cuero o trajes forrados con material antibalas, cosa de que nadie se percate. “Hemos desarrollado una industria pionera”, me señaló con orgullo Caballero. empresa vende unas 22 mil prendas blindadas por año, de las cuales una buena parte son exportadas a Irak y varios países de MedioOente.

“Ya tenemos 192 modelos. Y estamos desarrollando una línea femenina, de uso interior y exterior”, agregó el empresario. América latina es actualmente la región más violenta del mundo Ya se ha convertido en un chiste habitual en conferencias internacionales sobre la delincuencia decir que uno tiene más probabilidades ser atacado caminando por la calle de traje y corbata en Ciudad de Mexico o Buenos Aires que haciéndolo en Bagdad disfrazado de solo norteamericano.

Según la Organización Mundial de la Salud, _Ginebra, la tasa de homicidios en América latina es de 27,5 víctimas por cada 100 mil habitantes, comparada con 22 víctimas en África, 15 en   Europa del Este, y 1 en los países industrializados. “Como región, América latina tiene la tasa de homicidio más alta del mundo me dijo Etienne Krug, el especialista en violencia de la OMS, en á entrevista telefónica desde Ginebra.

“Los homicidios son la séptima causa de muerte en América latina, mientras que son la causa mero 14 en África, y la 22 a nivel mundial.” Y las posibilidades de e un homicida o un ladrón vaya a la cárcel son reducidas: mientras la población carcelaria en los Estados Unidos —una de las más altas 1 mundo— es de 686 personas por cada 100 mil habitantes, en la Argentina es de 107 personas por cada 100 mil habitantes, en Chile de , en Colombia de 126, en México de 156, en Perú de 104 y en Venezuela de 62.12 En otras palabras, la mayoría de los crímenes en Américalatina permanecen impunes.

Fuente Consultada:
Sociedad, espacio y Cultura 3° Ciclo EGB Prislei – Tobío – Geli Kapelusz
Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

La Guerrilla Latinoamericana Causas y Consecuencias Su Origen

La Guerrilla en Latinoamericana
Causas y Consecuencias

Guerrilla, terrorismo y narcotráfico

América latina, joven, conflictiva, explosiva… En ella la lucha guerrillera no ha sido un fenómeno reciente, se remonta a las luchas por la independencia. En la década de los 60 e fenómeno de la guerra de guerrillas en su forma rural o urbana comienza a desarrollarse, influenciado por e triunfo de la Revolución Cubana (1958-1959), que originó los elementos esenciales de su identidad: su carácter antiimperialista, su ideología socialista-revolucionaria, y su anhelo de edificar un orden social inspirado en e modelo cubano.

Estas metas se basaron! sobre la comprensión de que la realidad latinoamericana exige una solución socialista. Los grupos que actuaron y que en la actualidad actúan (México: Ejército Zapatista de Liberación) son heterogéneos, no se puede hablar de la guerrilla en abstracto sino de las guerrillas en plural; hay distintos tipos y varían de una a otra en un país y de un país a otro; se diferencian por la composición social, la base ideológica, los proyectos estratégicos, la táctica militar.

guerrilla cubana, el che guevara

La guerrilla de carácter urbana fue adoptada por la mayoría de los movimientos después de la muerte del «Che» Guevara en Bolivia, en 1967 La guerra de guerrilla urbana no debe ser confundida con el «terrorismo»‘, especialmente cuando este último término se emplea en forma peyorativa; aquella se puede definir como una forma de guerra no clásica librada en zonas urbanas o suburbanas para lograr objetivos políticos, y difiere del terrorismo político en que es más discriminado y previsible el uso de la violencia; por ejemplo Sendero Luminoso, en el Perú, utilizó una táctica terrorista.

A principio de los 80 comienza a prevalecer un nuevo conflicto, e del narcotráfico. Hay múltiples factores que permiten su desarrollo. Durante estos años la producción, a distribución y el consumo de drogas aumentó. Debemos considerar las consecuencias geográficas, sociales y económicas de la producción y el tráfico de ellas. Los cultivos de coca se realizan en las laderas orientales de los Andes, desde Colombia hasta Bolivia, en valles con altas temperaturas, abundantes lluvias y en alturas de 700 a 1.200 m. Estos cultivos se transforman en recursos económicos para los empobrecidos campesinos.

En 1988, la población rural de los principales países productores representaban el 51 % de la población total de Bolivia, 48% en Ecuador, 35% en Colombia, 31 % en e Perú, y 30% en México. En Bolivia daban trabajo a más del 6% de la PEA, tunos 300.000 campesinos de la zona de El Chapare.

El poder económico de ‘los narcotraficantes, acumulado durante la década del 80 en Colombia, fue de unos 66.000 millones de dólares. Latinoamérica provee el 80% de la cocaína (61% solamente Colombia) y el 90% de la marihuana consumida en los Estados Unidos, cuyo tráfico dirigen las organizaciones mafiosas de origen italiano, chino y ruso, con los denominadas carteles de Colombia (Medellín, Cali y Muzo); estas! organizaciones han demostrado su influencia en el poder sin distinción política el ideológica.

La fuente principal del narcotráfico es el poder de la demanda del consumidor, que es mayor en los países avanzados. La demanda es lo que crea el mercado de drogas y mientras ella continúe habrá quien se dedique a satisfacerla.

La década del 70 asomó encendida por un espíritu tanto socialista cuanto revolucionario en América Latina. Diversos factores, políticos, culturales y sociales, dieron nuevos bríos a variados proyectos políticos de izquierda.

La Revolución Cubana y el ímpetu de la juventud -influenciado por el movimiento hippie o las jornadas contestatarias de París, en 1968- planteaban un desafío a las estructuras e ideas tradicionales. Los partidarios de estos cambios eligieron caminos claramente diferenciados para llegar al poder. Por un lado, estaban los partidos políticos socialistas y comunistas que competían en elecciones democráticas para ganar el poder mediante el respaldo de las mayorías. Este fue el derrotero de Salvador Allende, quien encarnó ese tipo de proyecto y de manera democrática llegó a la presidencia de Chile, para luego ser destituido por el general Augusto Pinochet.

Por otro lado, surgieron movimientos de izquierda partidarios de opciones violentas. Inspirados muchos de ellos en el triunfo castrista de 1959, no dudaron en empuñar las armas para conseguir el poder. En un clima de violencia cada vez mayor, que cobró miles de víctimas en diferentes países, recurrieron al terrorismo y a la lucha abierta contra las fuerzas de seguridad. Algunos de estos grupos, luego de llegar al poder, pasaron a convertirse en partidos políticos. Por ejemplo, el sandinismo, que había derrotado a la dictadura de Anastasio Somoza, en Nicaragua, o el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí, en El Salvador.

Luchando desde la clandestinidad, otros movimientos de este tipo terminaron por ser derrotados en un campo de batalla cuyos límites entre legalidad y terrorismo de Estado eran muchas veces difusos. (Fuente: Revista TIME Historia del Siglo XX – América Latina de la dictadura a la democracia)

PARA SABER MAS….
LA GUERRILLA EN AMERICA LATINA

El continente latinoamericano fue un venero guerrillero a lo largo de la historia. Las guerrillas motorizadas contra la dominación española a co-—lienzo del siglo con el sentimiento patriótico de la independencia. Martín de Güemes fue un guerrillero que con acciones de hostigamiento hizo posible el mantenimiento del frente norte de las fuerzas patrióticas argentinas.

A medida que el mundo dominante de los poderosos imperios cambiaban la estrategia, eludiendo el enfrenta-miento armado para reemplazarlo por la infiltración política y económica, surgieron guerrillas nacionales destinadas a luchar contra esos nuevos métodos de dominación.

Pancho Villa y Emiliano Zapata, en México, fueron el ejemplo de guerrillas campesinas triunfantes «sin fines de política partidaria o ideológicas». Sus guerrillas rurales acabaron con dictaduras colocadas desde el exterior, incluyendo la entronización del Rey Maximiliano, que no podían interpretar las angustias del campesinado explotado.

Augusto César Sandino fue un guerrillero nacionalista enfrentado a la política expansionista de los Estados Unidos apoyada en invasiones a países de Centro América como la propia Nicaragua, Santo Domingo o Cuba.

Sandino fue asesinado en 1934, pero dejó sembrada la semilla de la guerrilla nicaragüense ahora en el poder. Hubo guerrillas publicitadas y famosas. La de los Tupamaros en Uruguay, la del «Che» Guevara en Bolivia, la de Fidel Castro en Cuba, y la de ERP y «Montoneros» en la Argentina. O las aún actuantes de «Sendero Luminoso», en Perú, y la del «M 19» en Colombia.

Pero existieron otras que pasaron casi desapercibidas. La de Luis Carlos Prestes en Brasil que comenzó una marcha armada por el interior del país durante tres años a partir de 1924.

En el mismo Brasil se registraron otras guerrillas «con poca prensa». La que durante poco tiempo comandó el actual gobernador de Río de Janeiro, Leonel Brizóla, en 1964 alzado en armas contra el gobierno militar que ese año derrocó al presidente Joáo Gouart. Desarrollada en el sur, la guerrilla fue arrinconada y debió cruzarse al territorio uruguayo para evitar su exterminio. En 1980 la opinión pública se enteró con sorpresa que el ejército había terminado con un foco guerrillero que había actuado en los dos últimos años en las sierras del centro de Brasil.

Fue también en Brasil donde surgió la guerrilla urbana de Carlos Maringhela que actuó entre 1967 y 1969 convirtió a su líder en una especie «mentor» de esta clase de lucha guiar a través de su estudio conocido como ‘ «mini-manual de la guerrilla urbana».

La breve guerrilla chilena a poco de la caída de Salvador Allende, y la guerrilla urbana pionera en Caracas en :960 aun también ejemplos de luchas ^regulares que no alcanzaron notoriedad.

El mapa sudamericano muestra una curiosidad. Ecuador es el único país del área donde no se han registrado movimientos guerrilleros.
Ahora quedan dos en acción. La colombiana que tiene por eje al «M 19» con 15.000 hombres armados diluida ideológicamente ante la evidencia que buena parte de ella se ha convertido en el «brazo armado» de la mafia del narcotráfico. La otra es la de ‘Sendero Luminoso», en Perú. De tendencia maoísta. «Sendero Luminoso» mezclado la guerrilla urbana con la rural, convirtiéndose en un importante elemento de desestabilización del gobierno de Alan García, elegido por e pueblo peruano.

La guerrilla se ha ido transformando en Latinoamérica siguiendo la evolución del tablero político en el mundo. Todos los estudios sobre el tema desembocan en una realidad. Su éxito o fracaso en el campo esencialmente militar depende del grado moral de las fuerzas encargadas de combatirla.

Hacer de la victoria de Fidel Castro en Cuba un parámetro inamovible, es entrar en un análisis equivocado. El ejército del presidente Fulgencio Batista no estaba ni ética ni moralmente preparado para hacer frente a una guerrilla. El régimen de Batista hay que colocarlo entre los de menor moralidad y honestidad de todos los que existieron en América Latina.

En el área militar, porque Batista había pasado de sargento a general a través de un golpe interno de manera que no merecía el respeto de los profesionales militares. Su gobierno se asentó en la corrupción económica y política que lo fue distanciando de los sectores políticos que se mantenían sanos y que -de acuerdo o no con Castro- lo apoyaron en una campana psicológica de destrucción del gobierno. Este apoyo fue esencial. No es pensable que un grupo guerrillero, que comenzó con 82 soldados pudiera derrocar por si solo a un ejército regular que tenía 30.000 efectivos. Sucedió que ese ejército estaba tan desmoralizado y sin objetivos que la sociedad civil cubana.

Prácticamente no peleó. Existe una cifra. A través de los 25 meses de enfrentamiento murieron 200 hombres del ejército que representa menos del uno por ciento del total de la fuerza. Al producirse el embate final de la guerrilla, Fidel Castro contó con la adhesión de miles de soldados del ejército de Batista -incluyendo altos oficiales- que habían desertado.

Existe otro elemento: el histórico. El ejército cubano no tenía el antecedente de haber peleado por la independencia de su país. La independencia cubana se produjo a través de la guerra que mantuvo Estados Unidos con España donde el territorio de Cuba fue el escenario.

Esta falta de profesionalismo en el ejército de Cuba y su carencia de historia en la lucha por la independencia, unido a la corrupción generalizada en el gobierno al que debía responder, fue un hecho exclusivamente cubano.
En los otros países latinoamericanos -fundamentalmente sudamericanos- no existían fuerzas armadas tan moralmente desprotegidas. Por el contrario: había detrás de ellas una historia brillante ganada en las batallas por la independencia y una trayectoria profesional enriquecida por su permanente contacto con las grandes escuelas militares del mundo, su entrenamiento constante y su evolución en materia de armamentos modernos.

Fidel Castro tuvo gran visión política. En el momento de definir su movimiento de izquierda lo hizo alineándose con la Unión Soviética, descartando con realidad todo juego intelectual-ideológico. Castro se puso al lado de la mayor experiencia comunista triunfante: la URSS. Sabía que con esta jugada ponía una barrera infranqueable a cualquier intento de revertir la situación por parte de los Estados Unidos. Con ello rompió una constante histórica centroamericana: la intervención armada cuando el interés de cualquier gobierno de la zona, no respondió a los intereses norteamericanos.

Lo de Fidel Castro fue un «juego a dos puntas» -errores ajenos y virtudes propias- que otros movimientos guerrilleros no pudieron repetir haciendo de Cuba un hecho que no admitía la copia.

Por el contrario, un elemento político internacional fue el episodio esencial por el cual las guerrillas en esta parte del mundo no alcanzaron a concitar el apoyo popular. El Partido Comunista oficial (el de la Unión Soviética), que lucha con los Estados Unidos por el control político y económico del mundo.

Casi se trató de »inventar banderas» para continuar en la acción, con la particularidad que gran parte de ellas ya habían sido dejadas de utilizar -y hasta destruidas- por la URSS, creando profundas divisiones en el comunismo latinoamericano. La primera víctima -que fue un aviso concreto de la URSS-fue el propio «Che» Guevara abandonado por el Partido Comunista Boliviano cuando se lanzó a su guerrilla en ese país.

Surge un hecho concreto. En la guerrilla como en otros muchos puntos las decisiones latinoamericanas, dependen no tanto de sus propios deseos sino de la conveniencia del «más allá internacional».

Evidente que a la URSS -superado el ejemplo de Cuba que casi la lanzó a una guerra frontal con Estados Unidos- no le interesaba en ese momento .repetir la experiencia en otros países colocados en -la órbita de influencia norteamericana, en el virtual «reparto del mundo» por parte de las dos grandes potencias.

La lucha por la hegemonía se maneja con un «timig» exacto. Los tiempos precisos para la acción directa no pasan por los relojes de los grupos políticos regionales, sino por el de los estadistas que en Estados Unidos y URSS conducen la gran política universal hacia el objetivo del dominio total.

Ese reloj no lo puede adelantar ningún episodio aislado. Responde a un proyecto global. Así como la URSS se desprendió de muchas otras guerrillas luego de haber logrado el objetivo cubano, todo parece indicar que en 1987 le ha llegado el tiempo de volver a trasladar el «centro de gravedad» de la acción a América Central brindando su apoyo al gobierno comunista de Nicaragua, como blanco básico de esta nueva etapa de su plan de enfrenta-miento con Estados Unidos.

El factor ideológico de la guerrilla en la tarea de reclutar adhesiones masivas comenzó a sufrir contradicciones poco explicables en lo popular.

Se trataba de luchar contra el «imperialismo capitalista» (EE.UU.) a través de propuestas comunistas que -paradójicamente- no incluían las concretadas por la Unión Soviética. Para esa publicidad la URSS no era comunista y se había convertido en un enemigo tan importante como Estados Unidos.

Ideológicamente la guerrilla debió apelar a los reemplazos ninguno de los cuales tenían el impacto de la URSS. Sin el ejemplo comunista de la Unión Soviética, se apeló al comunismo de Argelia. Vietnam. El Congo y fundamentalmente China. La figura de Mao Tse Tung salió de los reducidos recintos de los intelectuales de la guerrilla y comenzó a circular como la principal imagen de la lucha guerrillera triunfal.

Mao Tse Tung -en efecto- era una figura válida. Hizo la guerrilla durante 22 años. No sólo derrotó a las fuerzas del gobierno nacionalista chino, sino también a las tropas japonesas que habían invadido el territorio de ese inmenso país.

ELFMLN
Durante una década, el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) enfrentó al ejército salvadoreño.El FMLN nació en octubre de 1980, de la unión del Partido Comunista con otras organizaciones como el Ejército Revolucionarle) del Pueblo. En 1981 lanzó su Ofensiva General que fue deríotada. Desde la clandestinidad, hacia 1983, el FMLN controlaba varias zonas del país. La guerra civil, en la qué asmaron los Escuadrones de la Muerte, que combatían a la guerrilla, terminó en 1992 con los acuerdos de paz de Chapultepec. En las elecciones de 1994, el FMLN, ya organizado como partido político, resultó el segundo más votado.
SENDERO LUMINOSO
La ideología de Sendero Luminoso (SL), que actuaba en Perú, era el maoísmo. Su primer atentado fue en Chuschi (Ayacucho) el 17 de mayo de 1980.Al día siguiente, la elección del presidente Fernando Belaúnde Terry ponía fin a una década de gobiernos militares. Liderado por Abimael Guzmán, SL avanzó en Ayacucho y otros departamentos de la siena central del Perú.A partir de 1990, el presidente Alberto Fujimori lanzó una nueva ofensiva que terminó con la detención y condena a cadena perpetua de Gttzmán y otros líderes. Los últimos fundadores de SL fueron detenidos en 1999. Se estima que la lucha entre los guerrilleros y el ejército causó 31.300 muertes.
LAS FARC
La violencia política provocada por el asesinato del candidato liberal, Jorge Eliécer Galán, en 1948, marca el origen de las Fuerzas Armada; Revolucionarias de Colombia (FARC).Con el tiempo, se convirtió en la guerrilla más numerosa de América Latina. Dirigidas por Pedro Antonio Marín, conocido por sus alias Manuel Marulanda Vélez o «Tirofijo» (1930-2008), lograron tener bajo su control varias zonas, en especial en el sur. De orientación marxista-leninista, las FARC obtenían sus fondos de los secuestros y, a partir de los años 80, del narcotráfico. En 1999, «Tirofijo» participó de negociaciones de paz, que resultaron infructuosas.

Fuente Consultada:
Guerra de Guerrillas Operaciones – Grupos – Tácticas.
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economía y Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone.
Nota a Cargo: profesor Miguel Ángel Aguilar.

America Latina en el Mundo Guerra por los recursos naturales?

América Latina en el Mundo –
¿Guerra Por los Recursos Naturales?

BEIJING – WASHINGTON D.C. – CIUDAD DE MÉXICO – BUENOS AIRESLa vieja izquierda y la vieja derecha latinoamericanas sostienen que los próximos conflictos mundiales serán por los recursos naturales, y que la prioridad de los países de la región debería ser proteger la soberanía nacional contra los intentos de las grandes potencias de adueñarse de esos recursos. Suena bonito, pero refleja una realidad mundial que pasó a la historia hace mucho tiempo. A diferencia de lo que ocurría hace dos siglos, cuando las materias primas eran una fuente clave de riqueza, hoy día la riqueza de las naciones yace en la producción de ideas.

El siglo XXI es el siglo del conocimiento.

Las materias primas no sólo dejaron de ser una garantía de progreso, sino que en muchos casos son una condena al fracaso. Para muestra, basta mirar cualquier mapa: muchos países con enormes recursos naturales están viviendo en la pobreza, mientras que otros que no los tienen se encuentran entre los más prósperos del mundo, porque han apostado a la educación, la ciencia y la tecnología.

El índice de los países con ingresos per cápita más altos del mundo está encabezado por Luxemburgo, con 54.000 dólares por habitante, que tiene un territorio minúsculo y no vende materia prima alguna.

“En los siglos pasados, cuando el desarrollo económico se basaba en la agricultura, o en la producción industrial masiva, ser más grande y rico en recursos naturales, tener más gente, era una ventaja. Hoy día, es una desventaja”, afirma Juan Enríquez Cabot, el académico mexicano que fue profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y escribió varios libros sobre el desarrollo de las naciones.

La ex Unión Soviética, el país con más recursos naturales del mundo, colapsó. Y ni Sudáfrica con sus diamantes, Arabia Saudita, Nigeria Venezuela y México con su petróleo, ni Brasil y la Argentina con s productos agrícolas, han logrado superar la pobreza.

La mayoría de tos países tienen hoy más pobres que hace veinte años. Por el contrario naciones sin recursos naturales, como Luxemburgo, Irlanda, Liechtetein, Malasia, Singapur, Taiwan, Israel y Hong Kong, están entre las que tienen los ingresos per cápita más altos del mundo.

SingapurEl caso de Singapur es especialmente notable.

Era una colonia británica sumida en la pobreza, que recién se convirtió en país en 1965, era tan pobre que sus líderes políticos habían acudido a la vecina Malasia para pedir ser anexados, y regresaron con las manos vacías: Malasia se negó, pensando que hacerse cargo del territorio de Singapur se un pésimo negocio.

En agosto de 1965, cuando Singapur se independizó, el Sydney Morning Star de Australia señalaba que “no hay nada la situación actual que permita prever que Singapur será un país viable”.

Sin embargo, Singapur se convirtió rápidamente en uno de: países más ricos del mundo. Su presidente, Lee Kuan Yew, que ha sido abogado de los sindicatos comunistas, concentró todos sus esfuerzos en la educación.

Convirtió el inglés en idioma oficial en 1978 dedicó a atraer empresas tecnológicas de todas partes del mundo comienzo del siglo XXI, el ingreso per cápita de Singapur era prácticamente igual al de Gran Bretaña, el imperio del que se había independizado. Y tal como lo relatamos en un capítulo anterior, Irlanda siempre había sido la hermana pobre de Gran Bretaña, hasta que su revolución tecnológica le permitió superarla.

LA GUERRA POR LO RECURSOS
Según Noan Chomsky en «Ambiciones Imperiales»

Ese es un factor muy presente en toda dominación, pero no siempre es el único. Por ejemplo, Reino Unido no pretendía controlar Palestina por sus recursos naturales, sino por su situación geoestratégica. En la ambición de dominio y control intervienen muchos factores, pero sin duda la búsqueda de recursos es uno muy habitual. Pensemos en la conquista estadounidense de Texas y de la mitad, aproximadamente, del territorio de México hace 150 años.

Por lo general, no se la suele tildar de guerra por los recursos naturales de un país, pero en realidad lo fue. No tienes más que echar un vistazo a lo que estaban haciendo los demócratas jacksonianos, como James K. Polk y otros políticos de la época. Estaban intentando hacer exactamente lo mismo de lo que se acusó de estar intentando hacer a Sadam Husein en 1990 cuando invadió Kuwait: hacerse con el monopolio de uno de los principales recursos energéticos del mundo.

La diferencia es que hace 150 años se trataba del algodón y lo decían sin tapujos. El algodón servía de combustible para la Revolución Industrial exactamente del mismo modo que hoy el petróleo lo es para el mundo industrializado. Uno de los objetivos que se perseguía al conquistar esos territorios, sobre todo el de Texas, fue asegurar a Estados Unidos el monopolio del algodón y someter a Gran Bretaña a nuestros deseos, ya que nosotros controlaríamos el recurso del que ellos dependían para sobrevivir. Reino Unido era la primera potencia industrial del mundo, y Estados Unidos era en aquel entonces una potencia industrial menor.

Además, recuerda que Reino Unido era el gran enemigo del momento, una poderosa fuerza que estaba impidiendo la expansión estadounidense hacia el norte, por Canadá, y hacia el sur, por Cuba. Así pues, se trató de una guerra por el control de unos recursos energéticos, en su sentido más profundo, si bien hubo otros factores en juego. No es un caso infrecuente. Por ejemplo, la conquista israelí de la Ribera Occidental responde, en parte, a su deseo de apoderarse de las reservas de agua, cosa que Israel necesita, pero hay muchas otras razones.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer