Domingo F. Sarmiento

Fundacion de la Academia de Ciencias de Cordoba Primeros Trabajos Cientificos

Fundación de la Academia de Ciencias de Córdoba Primeros Trabajos Científicos

LOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS
LOS PROFESORES CONTRATADOS:
La Universidad de Córdoba es nacionalizada por ley en 1854, pero sin modificar su carácter tradicional.

En 1869, el ministro de Sarmiento, Nicolás Avellaneda, emprende la reforma de sus estudios e implanta las cátedras de Ciencias Exactas y Naturales, siendo autorizado por ley el Poder Ejecutivo «para contratar dentro o fuera del país hasta veinte profesores, que serán destinados a la enseñanza de ciencias especiales en la Universidad de Córdoba y en los Colegios Nacionales».

Esta medida legislativa dio origen a la creación de la Academia de Ciencias cordobesa y a la Facultad de la misma especialidad.

Su obra científica.—Las ventajas derivadas con la venida de profesores de ciencias fisicomatemáticas para la Universidad de Buenos Aires originó la ley de 1869 que autorizara al Poder Ejecutivo a contratar hasta veinte profesores de «ciencias especiales».

En cumplimiento de esta ley, el presidente Sarmiento encomendó a Burmeister, entonces director del Museo de Buenos Aires, gestionara la incorporación al país del primer núcleo de estos profesores: dos de
matemáticas y uno de cada una de las especialidades siguientes: física, química, botánica, zoología, mineralogía y geología.

Estos profesores fueron llegando entre 1870 y 1873, pero la mayoría de ellos no se dedicó de inmediato a la docencia, sino a explorar el territorio argentino para fundamentar sus enseñanzas en el conocimiento de nuestra botánica, zoología y constitución geológica.

Fruto de estas actividades científicas fueron los magníficos inventarios que nos dejaron sobre la flora, la fauna y los minerales argentinos.

Entre los botánicos debemos destacar a Paul Lorentz, especialista en musgos; después de recorrer el norte argentino, participó, como miembro de la Comisión científica adjunta, en la expedición al desierto, publicando sus resultados en Recuerdos de la expedición al Río Negro.

Designado profesor en el Colegio Histórico del Uruguay, redactó La vegetación del nordeste de la provincia de Entre Ríos. Ahí falleció.

En la cátedra que debía dictar en la Universidad de Córdoba le sucedió su ayudante Jorge Hierónymus, especializado en fitogeografía. Permaneció en el país nueve años (1874-83). Su obra más notable fue Observaciones sobre la vegetación de la provincia de Tucumán.

En Zoología se destacó el holandés Hendrick Weyembergh, que fundó en 1878 el «Periódico Zoológico Argentino», una de las primeras revistas científicas del país.

Con los profesores contratados, las ciencias geológicas recibieron un gran impulso. El minerólogo Alfredo Stelzner, que actuó brevemente entre nosotros (1871-74), realizó largos viajes al noroeste y oeste argentinos, exponiendo sus observaciones sobre la formación geológica de los terrenos estudiados en Comunicaciones sobre la geología y minería en la República Argentina, y fundando con el material recogido el Museo Mineralógico de Córdoba, el primero de esta índole entre nosotros.

Le sucedió en la cátedra Luis Brackebush, que permaneció diez años en la Argentina (1874-84), realizando el primer catálogo de los minerales argentinos. Vuelto a Alemania, publicó en 1891 el mapa geológico de la Argentina.

Para terminar, citemos a Óscar Doering, organizador de la Facultad de Ciencias de Córdoba, que realizó repetidas indagaciones meteorológicas, hipsométricas y magnéticas en, el país y propuso, en 1882, la creación de un Observatorio Magnético Nacional.

El paleófitógrafo Guillermo Bodenbender, durante más de treinta años, realizó numerosas investigaciones de su especialidad, principalmente en las provincias centrales y la región andina.

FUNDACIÓN DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS DE CÓRDOBA (1873)

Con el elenco de profesores extranjeros llegados a Córdoba para desempeñarse en la Universidad de San Carlos se fundó, en 1873, una Academia de Ciencias, cuya finalidad fue delineada por su reglamento, redactado por su primer director, Germán Burmeinster, cuyo artículo 1º señala lo siguiente:

«Instruir a la juventud en las Ciencias Exactas y Naturales por medio de lecciones y experimentaciones.

«Formar profesores que puedan enseñar esas mismas ciencias en los colegios de la República.

«Explorar y hacer conocer las riquezas naturales del país, fomentando sus gabinetes, laboratorios y museos de ciencias y dando a luz obras científicas y por medio de publicaciones.»

Como se ve, por esta disposición reglamentaria competía a la Academia una doble finalidad: científica y docente, ya que sus miembros estaban obligados a dictar clases en la Universidad.

Esta dualidad de fines comportó serios inconvenientes, agravados por los numerosos alejamientos de los profesores dedicados a realizar giras de exploraciones científicas, con menoscabo de sus tareas docentes, sin contar la ausencia casi continua de su director, Burmeister, que residía en Buenos Aires en calidad de director del Museo.

Todas estas dificultades llevaron a incorporar la Academia, en 1875, a la Universidad; pero tres años más tarde se le devolvió su autonomía, señalándose como finalidad la investigación científica, quedando el cuerpo docente incluido en la Universidad con el nombre de Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas.

Según el Reglamento de 1878, la Academia debía:

«Servir de consejo consultivo en los asuntos referentes a las ciencias que cultiva el Instituto.

«Explorar y estudiar el país en todas las ramificaciones de la naturaleza.

«Hacer conocer los resultados de sus estudios y exploraciones por medio de publicaciones.»

Estas publicaciones fueron el «Boletín de la Academia de Ciencias Exactas» y las «Actas», que contenían las Obras, memorias, informes, etc., de sus miembros, y cuya aparición comenzó a realizarse, con algunas intermitencias, desde la época misma de Burmeister.

Con este nuevo Reglamento, la actividad de la Academia desplazó el centro de gravedad de los estudios científicos de las ciencias exactas hacia las ciencias naturales, y las numerosas e importantes publicaciones, relacionadas en su mayoría con la fauna, la flora y la gea argentina, ponen de manifiesto la encomiástica labor que desde su fundación viene realizando en el país tan benéfica institución científica.

ALGO MAS….

En la Universidad de Córdoba instaló el primer museo mineralógico de nuestro país, y de regreso a Alemania publicó Beitrdge zur Geologie und Paleontologie der Argentinischen Republik, síntesis de las observaciones efectuadas y de los materiales recogidos durante su permanencia entre nosotros.

Su sucesor, Luis Brackebusch (1849-1908), también realizó importantes estudios geológicos y mineralógicos, siendo autor del primer catálogo descriptivo de los minerales argentinos.

Finalmente, Guillermo Bodenbender (1857-1941) recorrió todo el país, exploró la cordillera y fue el primero, en la Argentina, que se ocupó de la paleofitografía.

Pese a la contribución que la Academia prestó al desarrollo de nuestra cultura científica, no brindó todos los frutos que de ella se esperaban.

En efecto, la misión de formar profesores para la enseñanza secundaria no pudo cumplirla, debido al reducido número de alumnos y a la preocupación científica, que fue fundamental en la Academia; y los profesores contratados no pudieron adaptarse al cumplimiento de la doble misión, científica y docente, que se les había encomendado.

Contribuyó a esto el hecho de que el director de la Academia —Burmeister— residiera en Buenos Aires y los profesores no se avinieran a aceptar su autoridad.

Burmeister Carlos Germán

Burmeister Carlos Germán

Esta situación llevó a separar la Academia de la Universidad y a fijarle nuevos fines. or decreto de 1878 se la denominó Academia Nacional de Ciencias y se le señaló la misión de servir de órgano consultivo al gobierno; explorar y estudiar el país en todas las ramificaciones de la naturaleza, y hacer conocer sus investigaciones por medio de publicaciones.

Fuente Consultada:
Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Loprete – Editorial Plus Ultra
Historia de la Cultura Argentina Parte II de Francisco Arriola Editorial Stella


Las Ciencias Naturales En Argentina Primeros Museos

Las Ciencias Naturales En Argentina Primer Museo

BURMEISTER Y EL MUSEO DE BUENOS AlRES. El Museo de Buenos Aires fundado por Rivadavia se había convertido en un «gabinete de curiosidades» durante el gobierno de Rosas.

Reorganizado a partir de 1854 por Manuel Ricardo Trelles (1821-1893) —quien junto con Francisco J. Muñiz había sido de los fundadores de la «Asociación de Amigos de la Historia Natural del Plata»—dos años después tuvo los primeros catálogos de sus colecciones de zoología, botánica», mineralogía, numismática y bellas artes.

Algunas adquisiciones y donaciones —entre otras la colección de fósiles reunida por Muñiz en 1857— permitieron que las colecciones comenzaran a aumentar. Pero el alejamiento de Trelles, producido al poco tiempo, determinó que el Museo quedara nuevamente abandonado.

Sólo en 1862, cuando Sarmiento —en ese momento ministro del gobernador Mitre— confió su dirección al naturalista Carlos Germán Conrado Burmeister (1807-1892), el Museo de Buenos Aires se organizó definitivamente y se fué orientando hacia su transformación en un Museo de Ciencias Naturales.

Carlos Germán Conrado Burmeister (1807-1892)

Carlos Germán Conrado Burmeister (1807-1892)

Cuando se trasladó a la Argentina para hacerse cargo del Museo, ya era Burmeister un hombre de ciencia mundialmente conocido. De la Universidad de Greiswald había pasado a la Universidad de Halle, donde perfeccionó sus conocimientos botánicos con Curst Sprengel y estudió zoología con Nitzsch y Germar.

En 1850 había estado en Brasil con Peter W. Lund, efectuando estudios sobre la fauna cuaternaria, y en 1857, durante su segundo viaje a América, había recorrido nuestro país.

En Mendoza había permanecido un año estudiando el clima de la región y efectuando colecciones zoológicas y mineralógicas; había pasado luego a Paraná, donde estudió la formación geológica y la fauna, y había visitado Córdoba, Tucumán y Catamarca.

En Reise durch die La Plata-Staaten, fruto de su viaje científico por los países del Plata, consignó los estudios efectuados en la Argentina, entre los que se destaca la descripción comparativa entre la fauna de Mendoza y Paraná.

Durante los treinta años que estuvo al frente del Museo, Burmeister se esforzó por convertirlo en una institución científica. Gracias a sus esfuerzos tomaron incrementos las colecciones: la paleontología reunió piezas valiosas, que se preocupó por describir; la entomológica llegó a comprender un número considerable de ejemplares típicos, y la ornitológica se constituyó con variados ejemplares de la Argentina y los países limítrofes.

Inició, además, en 1864, la publicación de los Anales, en los que publicó numerosos trabajos, efectuando detalladas descripciones de las especies que se encuentran en el Museo.

Sabio auténtico, Burmeister fué miembro correspondiente de las principales academias y miembro de ocho sociedades científicas. Sus obras más importantes fueron: Descripción física de la República Argentina, en la cual estudió nuestra fauna, flora, geología y paleontología, y Manual de Entomología.

A la muerte de Burmeister fue designado director del Museo el naturalista ruso Carlos Berg (1843-1902), fiel colaborador de su predecesor y autor de una Enumeración de las plantas europeas que se hallan silvestres en la Provincia de Buenos Aires y en Patagonia y de Vida y costumbres de los termites. Berg publicó, además, una biografía de Burmeister en la que figura una completa enumeración de las publicaciones del sabio alemán.

Las ciencias naturales en la Confederación Argentina. — Mientras los hombres de Buenos Aires apoyando el Museo lo convertían en el centro impulsor del estudio de las ciencias naturales, el general Justo José de Urquiza, presidente de la Confederación Argentina, se mantenía fiel a sus antecedentes y apoyaba diversas iniciativas culturales que, aunque no se vieron coronadas siempre por el éxito, ejercieron influencia en el sentido de que sirvieron para que arraigara entre nosotros el espíritu científico.

En 1854 fundó en Paraná, capital de la Confederación, el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Confió su dirección a Alfredo M. Du Graty y Augusto Bravard, quienes llegaron a reunir una valiosa colección paleontológica que, más tarde, fué adquirida por el Museo de Buenos Aires. Du Graty, cuando regresó a Europa, publicó una descripción histórica y geográfica de la Confederación Argentina, en la que reunió las observaciones efectuadas durante su prolongada permanencia en nuestro país.

En 1855, Urquiza contrató al geólogo y geógrafo francés Martín de Moussy para que, a base de estudios sobre el terreno, redactara una obra estadística y geográfica sobre nuestro país.

La obra, constituida por tres volúmenes y un atlas, se imprimió en París, en 1860, con el título de Description physique, geographique et statistique de la Confederation Argentine. Constituye, hasta nuestros días, la más importante de las publicadas en su género.

La Provincia de Corrientes no permaneció extraña al impulso que recibieron las ciencias nacionales en este primer período de la Organización Nacional.

En 1855 el gobernador Juan Pujol creó un Museo Provincial, el cual durante su breve existencia fue dirigido por Aimé Jacques Bonpland (1773-1858).

Este sabio, magnífico exponente de la cultura científica europea, había llegado al país en 1817, trayendo colecciones de plantas nuevas y semillas; entre ellas, especies de citrus, sauce, algarrobo español, especies de fresa, grosella, frambuesa, etcétera.

La situación del momento no le permitió contar con apoyo del gobierno para fundar el Museo que se había proyectado, por lo cual decidió recorrer la provincia de Buenos Aires estudiando su flora, distribuyendo semillas entre los campesinos y coleccionando nuestros vegetales, para luego ordenar los y describirlos.

Pasó más tarde a Corrientes y Misiones, donde fué el primero que estudió los yerbatales naturales y efectuó plantaciones de acuerdo con métodos científicos y prácticas modernas.

Estas iniciativas oficiales, que fueron llevadas a la práctica por hombres de ciencia europeos, fueron de utilidad en nuestro ambiente, pues contribuyeron a despertar el interés por las ciencias naturales y a impulsar su estudio.

PARA SABER MAS…

EL MUSEO DE PARANÁ: Bravard. — Estando el general Urquiza al frente de la Confederación, fundó, en 1854, el Museo de Paraná, con el fin de dar mayor impulso a las ciencias naturales.

Al frente del mismo colocó al belga Alfredo M. du Gra-trY, que poco después fué reemplazado por el geólogo francés Augusto Bravard, éste reunió una interesante colección de fósiles hallados en las barrancas del Paraná que más tarde, por disposición de Sarmiento, pasaron a formar parte de las colecciones paleontológicas del Museo de Buenos Aires.

Habiendo emprendido Bravard un viaje a las regiones mineras del país, encontró la muerte en el terremoto de Mendoza de 1861.

El empeño del gobierno entrerriano hizo revivir el Museo en 1884, llegando a adquirir importancia bajo la dirección de Pedro Scalabrini, renaciendo nuevamente en 1917, a raíz de una iniciativa estudiantil, y quedando transformado en el actual Museo de Entre Ríos.

Intimamente ligado a la cultura de nuestra patria, en esta época, encontramos a Víctor Martín de Moussy, médico, publicista viajero francés, contratado por Urquiza en 1854 para efectuar un estudio completo de nuestro país.

De Moussy, después de recorrer sistemáticamente el territorio argentino durante cinco años haciendo acopio de datos, volvió a París en 1860, donde publicó, en base a esos estudios, la obra monumental Description géographiqúe et statistique de la Confederativa Argentine («Descripción geográfica y estadística de la Confederación Argentina»), en tres volúmenes, que fueron apareciendo entre 1860 y 1864; también emprendió la confección de un Atlas, en cuya preparación le sorprendió la muerte.

Con motivo de la Exposición Mundial de París, editó en 1867 una Memoria sobre nuestras principales riquezas naturales.

Todas estas colaboraciones, al par que dieron a conocer a la Argentina en el exterior, contribuyeron al desarrollo de las ciencias naturales entre nosotros.

Fuente Consultada: Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Loprete – Editorial Plus Ultra
Historia de la Cultura Argentina Parte II de Francisco Arriola Editorial Stella

Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y la Democracia

Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y El Regreso de la Democracia

«La esperanza —dice Sábato— nace precisamente de la desventura: en una realidad infinitivamente perfecta la esperanza no se necesita. Por eso el hombre renace invariablemente de entre las ruinas y no se suicida sino en raras ocasiones.

Recuerdo siempre una fotografía tomada en Chile después del pavoroso terremoto de Concepción: una humildísima mujer de una villa miseria arreglaba las cositas entre los escombros, para empezar de nuevo: Así es la humanidad fortuna. Y nosotros vamos a levantar un día la nación de entre sus escombros sangrientos.»

Sabato votando en una escuela año 1983

Ver: Biografía de Sábato Ernesto

Le preguntamos sobre lo que podemos esperar ahora y así responde.

La resistencia a la dictadura
Nuestro país ha vivido muchos años bajo el terror y la muerte. En este período tenebroso hemos resistido a la dictadura con el coraje y con las ideas de nuestros mejores hombres, los que fueron capaces de luchar contra el yugo español y luego construir nuestra nación.

La mentira y el sofisma
La catástrofe vivida por la Argentina es la peor de su entera historia, catástrofe físicamente visible en lo material, pero profundamente moral en su esencia, ya que no se vende un país y se acumulan gigantescas fortunas de aventureros mientras niños mueren de hambre si no se han quebrado los fundamentos espirituales de la comunidad.

La mentira y el sofisma presidieron desde el comienzo este proceso que se llamó de Reconstrucción Nacional y que únicamente trajo la destrucción, que iba a restaurar el patrimonio material y lo dilapidó, que iba a terminar con el terrorismo y lo sustituyó por otro infinitamente más horrendo.

A sus crímenes osaron llamarlos actos de servicio invocando el espíritu sanmartiniano, revolcando en sangriento estiércol las nobles tradiciones de los ejércitos que liberaron medio continente. En este contraste entre las grandes palabras y los hechos podridos hay que buscar la grave desilusión que aquejó al país todo, sobre todo a los adolescentes y jóvenes, que son siempre los que más sienten y sufren esa delincuencia de las palabras.

En todas partes se olía a podredumbre, eran secretos a voces los escándalos financieros, los robos y la corrupción en todos los estratos del gobierno; nadie ya creía en nada que viniese de arriba, lo que a su vez agravaba el desastre económico, porque la confianza es la condición previa de toda economía; ¿no viene fiduciario de fe y crédito de creer?.

Todo era mentira: ni honor era honor, ni patria era patria, ni espíritu cristiano espíritu cristiano. Y los auténticos patriotas sentían ante esta mistificación lo que un auténtico espíritu religioso ante los sermones de ciertos miembros de la Iglesia.

Pero la esperanza, oscura, irracional, loca late siempre en medio del cataclismo y ahora resurge tumultuosamente.

Ojalá seamos capaces de estar a su altura. Tenemos que restaurar las palabras falsificadas. Y necesitamos verdad y justicia: verdad para que el delito quede en descubierto, justicia para discriminar a los culpables de los inocentes, a los funcionarios honrados de los ladrones, a los hombres de armas que destrozaron la nación de los que fueron ajenos a esa delincuencia.

Tribunales sí, venganzas no
Esa discriminación sólo podrá ser hecha mediante los instrumentos que nuestra sabia Carta Magna establece: las comisiones investigadoras del Parlamento y los jueces ordinarios que hayan sido confirmados por el Senado.

Cuidado con esos llamados tribunales del pueblo que en realidad son atroces instrumentos de la venganza, que entre gritos e insultos manda al patíbulo o al paredón a gente que no ha tenido el derecho de una auténtica defensa.

No somos todos culpables
Con frecuencia se suele decir que todo país tiene el gobierno que se merece y que todos somos culpables, de Jas atrocidades cometidas por la dictadura. No es cierto, es una sucia falacia. ¿Si en medio de la noche soy asaltado por un hombre armado soy también culpable del delito? Y aquí hemos sido asaltados durante 37 años en medio siglo por las fuerzas armadas, que son los principales culpables de nuestras desdichas.

Es cierto, sin embargo, que hubo muchas veces civiles que golpearon las puertas de los cuarteles, como se dice. Pero eso nunca más debe suceder. Jamás debemos oermitir que las fuerzas armadas vuelvan a asaltar el poder, y habrá aue defender la democracia con todos los recursos últimos que tiene, incluyendo el fusilamiento por insubordinación de los generales que deben estar a las órdenes del presidente de la República.

La difícil democracia
Nadie, nunca, está perfectamente preparado para eso, como lo prueban las fallas que se advierten en las democracias de los países más avanzados. La democracia es siempre un esfuerzo grandísimo que debemos hacer, tan tremendo como el que tiene que hacer una madre para no matar a cuchilladas al hombre que acaba de violar a su criatura. La democracia es tan difícil como la justicia, ya se sabe.

En todo caso no será viviendo en dictadura como aprenderemos a hacer un día una democracia. De otra manera, habría que suponer que lo mejor para aprender á caminar es permanecer atado a una silla, o lo mejor para aprender a hablar es ejercitando la mudez.

Como decía Hegel, se aprende a nadar nadando. Esto de que no estamos preparados para la democracia es tino de los tantos sofismas que la dictadura erigió en verdades. Ha habido en el país períodos de democracia ejemplar y, a la inversa, ni los países más civilizados han sido capaces de mantenerla inmaeutadamente.

Bastaría recordar los negociados del príncipe Bernardo de Holanda, los escándalos de Giscard con los diamantes regalados por Bokassa, la logia P-2 en Italia y la Banca Ambrosiana. Para no hablar de la democracia norteamericana, cuyas suciedades son denunciadas hasta en sus series de televisión: jueces vendidos a la mafia, alcaldes y gobernadores y hasta presidentes coimeros.

Los enamorados de las tiranías se apresuran a exclamar con alboroso que esa dase de hechos prueba la falla esencial de la democracia. Olvidando, o haciendo que olviden, que todos los regímenes son corrompibles, como consecuencia de la débil condición humana. Lo que pasa es que en los regímenes dictatoriales esos males no pueden denunciarse. Y como en la democracia se pueden denunciar y castigar, y por eso parecen ser propensos a la corrupción. ¿Quién podría denunciarlos en una dictadura?.

Aquí mismo, sin ir más lejos, no sé si treinta o cuarenta miembros de las fuerzas armadas, implicados en un sucio negociado de nafta no sólo no fueron castigados sino que ni siquiera pudimos conocer sus nombres.

En los Estados Unidos, bastó la denuncia de una periodista y el juicio de un modesto juez para que el presidente de la república más poderosa de la tierra tuviese que renunciar deshonrosamente. Un juez, para colmo, que apenas tenía apellido italiano, lo que, como se sabe, en ese país racista, es motivo de desprecio, en virtud de una doctrina según la cual Nixon es superior a Dante y Reagan superior a Leonardo Da Vinci. ¿Se puede imaginar un juicio semejante en la Alemania de Hitler o en la Rusia de Stalin?

Ya lo dijo lord Acton: el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente, como se prueba cuando las tiranías se derrumban y aparece toda la podredumbre. Cuando el infame Somoza, que apuntalado por los Estados Unidos y las grandes empresas imperialistas, fue echado abajo, se reveló que había amasado una fortuna de 20 mil millones de dólares, sobre la explotación más horrible del pueblo nicaragüense.

No sé lo que nuestros tribunales podrán revelarnos en los próximos tiempos si tenemos ia firme decisión de limpiar para restaurar la fe de la nación, fe indispensable para levantarla y reconstruirla. Exijamos justicia independiente y prensa libre, los dos pilares de la democracia.

Aceptémosla como es
Es decir, mediocre, falible, pero criticable y superable. No tiene jamás la pompa de las tiranías, pero preserva o puede preservar la dignidad del nombre, suprema aspiración de la comuniad. No  esperemos hechos perfectos, porque entonces incurriremos una vez en la ilusión del poder absoluto. Cuando digo que debemos tener, esperanzas no estoy suponiendo esperanzas locas en un régimen purísimo y perfectísimo.

Nada de eso: soy esperanzado pero no estúpido. Mi esperanza, simplemente, consiste en mantener el régimen democrático. Y para mantenerla debemos hacerla fuerte, capaz de reprimir con fuerza a los siempre posibles-asaltantes. También nos será útil reconsiderar esa tendencia que tenemos, de tan nacionalista que somos, a creer que hasta nuestros defectos son únicos en el mundo.

En situaciones tan parecidas todos los pueblos cometen calamidades semejantes. Tuve que parar hace poco a un periodista alemán que nos echaba en carala dictadura recordándole que ellos habían detentado algo llamado hitlerismo, con millones y millones de asesinados en cámaras de gas. Tuve que recordarle a otro periodista, francés, que no teníamos más antisemitismo que en su país y que, en todo caso, aquí no había habido un proceso Dreyfus.

Tenemos virtudes y defectos, como en todas partes. Y no tenemos que hacer hincapié en nuestros defectos como únicos y en algún pecado original argentino que nos hace propensos a las dictaduras.

Fe para levantar a la Nación
Lo que hace poderosa a una nación es 1a voluntad de nierro para construirla. Esa voluntad se engendra y se fomenta mediante una adecuada educación. Si la generación del ’80 logró que la Argentina llegara un día a ser la sexta potencia del mundo fue gracias a su formidable plan de educación.

Imaginemos lo que es posible hacer hoy, cuando no sólo se dispone además de un instrumento casi mágico, que desde sus pantallas cuasi-radiactivas que actúan hasta en niños que todavía no saben escribir, puede hacerse un pueblo de imbéciles o un pueblo capaz de grandes hazañas.

No le repetiré aquí lo que he dicho largamente en un trabajo que salió hace varios meses en nuestra prensa. Repetiré, sí, para que nuestros legisladores lo mediten, que con la televisión se puede hacer o deshacer un país. Y aquí estamos ahora en el momento de tener que levantar sus pedazos desde el suelo.

Fuente Consultada: Revista La Semana Año VI N°360  – Número Especial Sobre La Vuelta de la Democracia en Argentina-

Primer Censo en Argentina 1869 Sarmiento Presidente

SARMIENTO PRESIDENTE DE ARGENTINA, IMPULSA EL PRIMER CENSO

Impulsivo, sanguíneo, talentoso, Sarmiento asombró por su desmesura. Escritor brillante, pelemista temible, su vigoroso caracter lo hizo tan admirado como odiado por sus contemporáneos. Sobreviven al personaje alguna de las mas bellas páginas de la literatura argentina.

Domingo Faustino Sarmiento

En diciembre de 1863, el presidente Mitre lo nombró ministro plenipotenciario ante los EE.UU. y en 1864, embajador en Chile y Perú. En 1868, Sarmiento fue elegido presidente cuando aún se encontraba fuera del país.

En su paso por Perú, donde se hallaba reunido el Congreso Americano, condenó el ataque español contra esta nación, lo que constituyó un acto de desobediencia a las claras órdenes de Mitre. Finalmente arribó a Nueva York en mayo de 1865, justo tras la asunción del presidente Andrew Jackson, quien reemplazó a Abraham Lincoln, que fue asesinado por un fanático racista. Este hecho le causó impacto y llevó a Sarmiento a escribir Vida de Lincoln.

En los Estados Unidos participó de los círculos académicos norteamericanos y fue distinguido con los doctorados honoris causa de las universidades de Michigan y Brown.

El coronel Lucio V. Mansilla, junto a un grupo de políticos, decidió postular aSarmiento para la presidencia, mientras él continuaba con su viaje. Así fue, y en abril se celebraron los comicios que le darían la victoria y el Congreso lo consagró presidente de los argentinos el 16 de agosto.

Asumió el honorífico cargo el 12 de octubre de 1869.

La elección de sus colaboradores fue la firme orientación intelectual y progresista de Sarmiento. Formó su gabinete de gobierno con personalidades meritorias, algunas figuras consumadas de los últimos decenios, otros, jóvenes valiosos que tenían ante sí un gran porvenir.

El ministerio del Interior lo confió a Dalmacio Vélez Sársfield, como contrapeso a su carácter impulsivo. Vélez Sársfield había sido mitrista y colaborador de su gobierno, y era propietario del diario El Nacional. A Mariano Várela, ex ministro de Adolfo Alsina en el gobierno de Buenos Aires, lo nombró ministro de Relaciones Exteriores. A Nicolás Avellaneda, también miembro del gobierno provisional de Alsina, le dio la cartera de Instrucción Pública.

Para Hacienda nombró a José Benjamín Gorostiaga, que había sido ministro de Urquiza; para el ministerio de Guerra y Marina fue designado el coronel Martín de Gainza. Sarmiento no se plegó a ningún partido beligerante y eligió a los colaboradores independientemente de su origen político.

Cuando Sarmiento asumió la primera magistratura contaba 57 años, Adolfo Alsina tenía 39 años. El más joven era Nicolás Avellaneda, de 31 años, y el más anciano Vélez Sársfield, que tenía 68 años. El vicepresidente Adolfo Alsina había pasado su juventud en la emigración junto con su familia y había regresado al país en 1852.

En el terreno político actuó en las batallas de Cepeda y Pavón; formó parte de laconvenclón reformadora de la Constitución de 1860. Fue diputado por Buenos Aires y elegido gobernador de la provincia en 1866, cargo al cual renunció al ser elegido vicepresidente de la Nación, en 1868 Alsina era muy popular por su oratoria fogosa y era el jefe indiscutido del autonomismo porteño.

Durante su mandato finalizó la sangrienta guerra del Paraguay, con sus complicadas derivaciones diplomáticas. Fundó el Observatorio Astronómico de Córdoba. También realizó el primer censo demográfico nacional y favoreció la inmigración europea. En 1870 fundó el Colegio Militar y, en 1872, la Escuela Naval. Creó el Departamento de Agricultura, promovió la riqueza minera y extendió la red ferroviaria y telegráfica.

En 1869, el primer censo nacional mostraba en sus cifras objetivas muchos aspectos de la realidad argentina. Sobre una población total de 1.830.000 habitantes, 90.000 eran indios y los extranjeros superaban los 200.000. Dos «manchas» afeaban «el mapa», para vergüenza del país: casi el 80% de los habitantes eran analfabetos y cerca de un 80% de las viviendas consistían en «ranchos», es decir en chozas con pisos de tierra y techos de paja, sin chimenea, sin cocina y casi siempre sin tabiques divisorios que evitaran la promiscuidad. (Historiador Gustavo Gabriel Levene, Breve Historia de la Argentina)

Desde el 15 al 17 de setiembre de 1869 se llevó a cabo el censo nacional prescripto por la Constitución y dispuesto por la ley especial del gobierno de Mitre. Se le consideró el primer monumento estadístico de la población de estos vastos territorios y forma el punto de partida para todos los cálculos que en esas materias pueden hacerse en el país.

La población ascendía a 1.737.076 habitantes (incluyendo el ejército en Paraguay y a los argentinos en el exterior). De éstos 887,780 eran hombres y 845.572, mujeres. Se censaron 211.943 extranjeros (italianos, españoles, franceses, ingleses, suizos, alemanes, portugueses, austríacos, belgas y algunos sudamericanos).

La ciudad de Buenos Aires tenía 187.000 habitantes. Los hechos nostraron la relativa exactitud de esas cifras; lo que quedó debajo de la realidad fue el crecimiento de Buenos Aires. Desde el punto de vista educacional, descontados los 315.822 menores de 6 años, no sabían leer ni escribir 1.066.847 habitantes, es decir, más del 70% de la población. En ese mismo censo se registraron 5.400 propietarios de bienes muebles e inmuebles y alrededor de 8.600 estancieros y agricultores.

Tanto la provincia de Buenos Aires como la Confederación habían coincidido en fomentar la inmigración ofreciendo tierras y auxilios, política que mantuvo el gobierno de la República, una vez constituido definitivamente, con la Comisión central de inmigración de 1863 y con la Comisión central de inmigración de 1869.

PARA SABER MAS…
Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 3 período 1850-1860 a cargo de Hernán Otero, historiador.

[…] También debe elogiarse la sencillez del formulario basado en muy pocas preguntas de respuesta confiable. Además de la edad, el sexo, la nacionalidad, el estado civil, la ocupación, la provincia de nacimiento y la instrucción, se inquirió por las enfermedades físicas y mentales, la invalidez, la orfandad, la asistencia a la escuela, la ilegitimidad, el amancebamiento y las viviendas.

No se preguntó la raza, como en Estados Unidos, ya que en opinión de De la Fuente los indígenas y los negros no tienen aquí importancia numérica y se han ido integrando a la población blanca, lo que augura su pronta desaparición. Las distinciones raciales, propias de la colonia, no tendrían además cabida en una república cuya constitución las desterró justamente a la ignominia.

La población de hecho (la que durmió en la vivienda la noche previa al censo) asciende a 1.830.214 habitantes, lo que revela que el crecimiento demográfico en las dos últimas décadas fue similar al de Estados Unidos en sus mejores épocas.

Ello fue favorecido por el aporte de extranjeros, sobre todo europeos, que representan hoy el 12 por ciento de la población del país y que están radicados principalmente en las provincias de Buenos Aires (ella sola tiene a 7 de cada 10 inmigrantes), Santa Fe, Entre Ríos y en menor medida Corrientes, que son también las que más migrantes de otras provincias reciben. Por ello no sorprende que el Litoral haya crecido más rápido que el resto del país y cuente con el 45 por ciento de la población. La ciudad de Buenos Aires, con 177.787 habitantes, es más numerosa que todas las capitales de provincia sumadas. Signo de los progresos realizados, la población urbana del país llega al 29 por ciento.

El censo confirmó que somos la nación más despoblada de América con un habitante por cada dos kilómetros cuadrados, situación que, según el superintendente, exige con urgencia un plan activo y estratégico de colonización.

Las cifras del crecimiento, que llenan de optimismo a un país que desde la Constitución nacional se ha encaminado en la senda del progreso, no deben hacer olvidar que son muchos los problemas que requieren solución. Las proporciones de analfabetos en la población de 14 años y más (65 por ciento en hombres y 78 en mujeres) y el 80 por ciento de niños de 6 al4 años que no asiste a la escuela alertan sobre lo mucho que resta por hacer.

Uno de cada diez menores de 14 años es huérfano y dos de cada diez son ilegítimos, proporciones muy alejadas de las europeas, a lo que se suman los niños abandonados o entregados al servicio doméstico que el censo no ha podido evaluar.

La situación de las mujeres, que sobrepasan en número a los varones en casi todas las provincias por efecto de las guerras y las migraciones, muchas de ellas viudas o amancebadas, es también preocupante ya que la mitad tiene ocupaciones que le proveen un jornal incierto y precario. La riqueza material, por último, dista del óptimo ya que el 79 por ciento de las viviendas son de madera, caña o paja. Las de azotea y teja se encuentran en su gran mayoría en la provincia de Buenos Aires, que cuenta también con la mayor parte de las profesiones científicas y liberales.

Como señaló De la Fuente, el creciente desequilibrio de población entre el Litoral y el resto del país afectará la representación política de las provincias en la Cámara de Diputados, tema que, con toda certeza, concitará debates intensos en los años venideros.

Fuente Consultada:
HICIERON HISTORIA Biografías Edit. Larousse Entrada Domingo F. Sarmiento
Colección El Bicentenario Fasc. N° 3 período 1850-1860 a cargo de Hernán Otero, historiador.
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Primer Gobierno Juan Peron Resumen Obra de Gobierno y Características

Primer Gobierno Juan Domingo Perón
Resumen Obra de Gobierno – Características –

Capitulo 8: CARACTERÍSTICAS DEL GOBIERNO DE JUAN DOMINGO PERÓN (1943-1955)

Juan Domingo Peron

  • El 4 de Junio de 1943 el GOU (grupo de oficiales unidos) decidió llegar al poder mediante un golpe de estado, tomando ahora la presidencia Pedro Ramírez, ministro de guerra del gobierno anterior. Como Ministro de Guerra llegaba el Gral. Domingo Perón quien también organizó la Secretaria de Previsión Social.
  • Se volvía a repetir la historia y un gobierno democrático era «volteado» por un golpe militar, que recurriría a prácticas autoritarias como la disolución del Congreso, proscripción de partidos políticos y control de los medios de comunicación e intervención a las universidades.
  • La revolución se hizo muy popular debido  a la gran propaganda ejercida por la radio y los diarios, enfatizando la posición de Perón con respeto a la conciliación entre  obreros y patrones.
  • La oposición conformada por radicales, conservadores, comunistas, confiaban en que Ramírez, seria el encargado de lograr elecciones sin fraude, por lo que apoyaban el golpe.
  • Al poco tiempo se mostró la orientación fascista de los revolucionarios mediante las medidas adoptadas de carácter autoritario, como el estado de sitio, proscripción de los partidos políticos, la intervención de las universidades y el control de los medios de comunicación.
  • La oposición le saca el apoyo
  • Ramírez envía un funcionario a Alemania para negociar por armas, esto fue muy mal visto por las potencia aliadas y lo obligó a romper con los países del eje.
  • Ramírez fue destituido y reemplazado por Edelmiro Farrel y  Perón sería vicepresidente.
  • Farrel toma la decisión de declararle la guerra al eje, pero ya era tarde, Alemania estaba derrotada.
  • Perón tiene doble poder, decide afianzarse dentro del ejército y a su vez manejar esa gran masa de hombre trabajadores que se formó cuando el país inició el proceso productivo, sustituyendo importaciones.
  • Para ello trata de convencer a los militares de iniciar una nueva etapa política en la Argentina, distribuyendo la riqueza, mediante ideas Keynesianas, aplicadas por Roosevelt en el New Deal luego de la crisis de 1929.
  • El estado debía aumentar el poder adquisitivo de sus habitantes, aun así a costa de endeudarse. De esta manera aumentó el sueldo a los obreros y luchó por conciliar a empresario y obreros mediante la intervención del gobierno.
  • Firmó nuevos convenios de trabajo, otorgó vacaciones pagas, el aguinaldo, mejoró las jubilaciones, estableció un salario mínimo y promulgó el estatuto del peón rural.

    Peron Juan Domingo

  • También hizo fuerte a los sindicatos de los trabajadores.
  • Perón decía: “Producir más para vivir mejor”
  • Todas estas medidas lo hicieron muy popular, pero generó el descontento de otros. La oposición pensaba que se iba a perpetuar en el poder y ponía en peligro la democracia.
  • Por otro lados los empresarios no estaban de acuerdo en otorgar tanto poder y beneficios a los obreros.
  • Perón decía  que así se evitaba la guerra de clases, es decir, se combatía el comunismo.
  • La oposición propone una marcha a favor de la Constitución y la Libertad, para el 19 de septiembre de 1945, pide que el gobierno pase a manos del presidente de la corte de justicia.
  • Esto hace que se le sumen los militares disconformes y pidan la renuncia de Perón, y es enviado preso a la isla Martín García
  • La oposición cree que ha triunfando, pero inesperadamente un grupo de obreros de todas las ramas, junto a policía y militares inician una marcha a Plaza de Mayo el día 17 de octubre pidiendo por la liberación de conductor, y para que continué en su cargo.
  • No había opciones, Perón triunfó con el apoyo de una gran masa de trabajadores que venían de todas partes de la capital. Luego de una negociación, donde el General debía alejarse de la actividad pública, vuelve a gobernar, dando su inolvidable discurso a todos los acólitos eufóricos por victoria.
  • Eva Duarte fue la gestora de este inmemorable día conocido como “el día de la lealtad” y siempre recordado.
  • Perón crea el Partido Laborista, constituido por sectores de la CGT, algunos radicales dirigidos por Hortensio Quijano, conservadores, grupos industriales, militares y la iglesia. El apoyo era casi total.
  • La nueva formula se llamo: Perón-Quijano
  • La oposición fue llamó “Unión Democrática” y formada por radicales, comunistas, socialistas y el partido Demócrata Progresista. Se postularon Tamborini-Mosca. Estos suponían un gobierno totalitario de Perón por lo que autoridades estaudinenses  apoyaron a este partido, como el embajador Braden. Los laboristas enfrentaron a la oposición con la consigna: Branden o Perón
  • La iglesia obligó sus fieles a votar por el partido laborista, ya que los comunistas de la oposición no aceptaban a la misma.
  • El 24 de febrero de 1946, mediante elecciones limpias, triunfó la fórmula Perón-Quijano que total mayoría tanto en Diputados como en Senadores. Sólo Corrientes quedó en manos de la oposición.
  • Perón siguió con la línea política de su antecesor Farrell y se fue desprendiendo de funcionarios de ideología contraria, mantuvo la intervención a las universidades y controló los medios de comunicación. Económicamente aplicó las ideas de Keynes  e intervino en la economía, tendiendo a distribuir la riqueza con más equidad. Esto se pudo realizar gracias al buen momento en que estaba pasando la Argentina por las excesivas exportaciones agrícolas.
  • Comenzó una política de nacionalización de empresas como: Ferrocarriles, gas, teléfonos, energía eléctrica. En 1946 crea el IAPI (instituto Argentino de Promoción e Intercambio), a fin de intervenir como regulador de las importaciones y exportaciones. Nacionalizó el Banco Central, las Juntas Reguladoras y creó el Banco de Crédito Industrial y empresa como SOMISA.
  • Con el IAPI compra todas las cosechas de país y las vende al exterior. Las ganancias obtenidas las traduce en créditos blandos para los industriales y estímulos para el consumo.
  • La industria tuvo gran desarrollo gracias al apoyo del estado y de los obreros, que habían establecido un pacto político-social con el peronismo. La mayoría de las industrias se asentaron en el cordón suburbano de Bs.As., allá había suficiente energía, buenos transportes y el puerto.
  • La industrias fueron casi todas fueron de bienes de consumo, para todos estos nuevos consumidores que querían mejorar su condición social. No hubo industrias pesadas o de base.
  • Argentina pasó a ser un país acreedor, por varios meses no se tuvo deuda externa, porque se pagó un saldo pendiente de los gobierno anteriores.
  • En 1949 se inauguró el aeropuerto de Ezeiza, gracias a la política social implementada se construyeron hospitales, viviendas y escuelas. La construcción creció notablemente.
  • Organizó la economía estatal mediante la  implementación dos  planes quinquenales, en 1947 y en 1952
  • El gobierno siempre tomó partido a favor de los trabajadores, por lo que se mantuvieron los salarios altos, pero no importaba, porque los industriales transferían dichos aumentos a los precios generando inflación. Había muy buena actividad comerical interna.
  • Se siguió otorgando beneficios sociales a los obreros como: indemnizaciones por despidos, vacaciones pagas, aguinaldos, seguros por accidentes de trabajo, jubilaciones, salarios familiares, créditos para viviendas, etc.
  • Eva Duarte de Perón creó una fundación que llevó su nombre y tuvo una función trascendental en apoyo de los “descamisados” como ella los llamaba. Se distribuía ropa, alimentos, medicamentos, artículos escolares, juguetes. Se construyeron hospitales de niños, asilos para los ancianos, hogares, centros comunitarios para alimentación, colonias de vacaciones, orfanatos, centros asistenciales, ayuda a madres solteras, campeonatos deportivos, etc. También logró que modificaran la Constitución para que voten las mujeres mayores de 18.
  • Se fomentó el turismo para el sector asalariado. Se construyeron grandes hoteles en la costa de Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. Muchas familias tuvieron por primera vez sus vacaciones. Entre 1950 y 1960 fue el apogeo de esta forma de turismo en la ciudad de Mar del Plata.}
  • La oposición no veía con buenos ojos esta política social, porque se hacía con dinero de todos y sólo se destinaba a la masa de asalariados que tenían una postura de lealtad permanente a su conductor.
  • En 1949 se reforma la Constitución de 1949, pues esta era liberal y no se adaptaba a los lineamientos del general.
  • Se logró obtener la reelección de la presidencia, las mujeres podían votar, se establecieron derechos a la ancianidad, a la familia y al trabajador. Se determinó la intervención del estado en la economía estatal, alejándose de las ideas liberales. Se prohibió la venta de recursos energéticos y servicios públicos a particulares y quedando sólo  en manos del estado. Se incorporó el recurso de habeas corpus como garantía constitucional. Se estableció que el capital debía estar al servicio de la economía y que la economía sería para el bienestar del pueblo. Esta Constitución tuvo vigencia hasta 1955.
  • Perón firmó el acta de Chapultepec, donde se establecía con los EE.UU. un pacto de asistencia recíproca entre los países de América. Esto se hizo a los fines de limar asperezas debido a la singular situación frente a los aliados en la segunda guerra mundial. También mejoró las  relaciones con la URSS, aunque siempre mantuvo la postura de tercera posición, ni capitalista ni socialista.
  • Fomentó y difundió el deporte en su máxima expresión. Creó la Confederación Argentina de Deportes y más tarde el Comité Olímpico de Argentina. Fueron famosos los Torneos Evita.
  • Culturalmente, sea en cine, radio y teatro siempre se hizo lo que le gobierno quiso, por lo que no tuvo mayores avances ni relevancia a nivel internacional, la oposición siempre critico esta postura autoritaria y de censura del gobierno.
  • Con el tiempo la política re distributiva de la riqueza fue teniendo dificultades, pues cada día había menos recursos del estado nacional. Los precios de los productos agrícolas fueron bajando debido a la recuperación europea, como así también dejaron de comprar, pues ellos también producían. Muchos países comenzaron a comprar a los EE.UU. por la dependencia creada a través del plan Marshall para la recuperación europea. La tecnología estaudinense siempre fue mejor que la local por la que también se dejó de exportar.
  • El gobierno debió tomar un cambio de rumbo en la política económica. Se debía trabajar más y consumir menos. Se otorgaron concesiones a empresas extranjeras para que exploten el petróleo en la patagonia. Hubo severas sequías que perjudicó las cosechas de granos, lo que complicó aun más la situación nacional.
  • Los sindicatos comenzaron a reclamar y a manifestar oposición. De todas maneras Perón es re elegido nuevamente con un 62.5% de los votos, ganándole  a la fórmula Balbín-Frondizi. En el año 1952. Eva Duarte iba a ser la vicepresidente, pero las Fuerzas Armadas no aceptaron tal candidatura. De todas maneras Eva ya había renunciado por enfermedad de cáncer. Fallece en julio de 1952, provocando un profundo dolor popular, y opacando para siempre el brillo personal del general Perón.
  • La crisis continuaba achicando el “bolsillo” de los trabajadores, a su vez el gobierno se pone más duro y autoritario. La iglesia critica esta postura y toma distancia, apoyando al Partido Demócrata Cristiano, según órdenes del Vaticano. Perón dice que su partido es demócrata y también cristiano. No acepta la separación de la iglesia.
  • Perón legaliza el divorcio, legaliza la prostitución y suprime la obligatoriedad de la religión en los colegios, comienza una guerra. No permite la procesión de Corpus Cristo. Perón es excomulgado, a su vez Perón exonera a tres monseñores de su cargo.
  • Por otro lado se profundiza la disconformidad militar en el seno de las Fuerzas Armadas, que se potencia con el apoyo de los partidos opositores.
  • El 16 de junio se produce uno de los hechos más violentos sufridos en el centro de la capital federal. La Plaza de Mayo es bombardeada por aviones de las FF.AA. Hubo 300 muertos y cientos de heridos. Como represalia (Perón lo pide) se incendiaron Iglesias y centros de operaciones políticas. Era una guerra civil.
  • La CGT quiso organizarse en grupos rebeldes para defenderse pero Perón no los dejó, y trató de seguir gobernando para mejorar una situación que era insostenible, que además había perdido su poder y apoyo político. Sólo los trabajadores le eran fieles.
  • El 16 de septiembre de 1955 se produjo un levantamiento militar en Córdoba dirigido por el General Lonardi, conocido como revolución Libertadora. El ejército no acudió en defensa del gobierno democrático, por lo que no tuvo más remedio que renunciar y exiliarse en una cañonera de nacionalidad Paraguaya.
  • El golpe fue promovido desde los EE.UU. y apoyado por la burguesía, la oligarquía terrateniente, la Iglesia Católica, la UCR, el Partido Socialista y el Partido Comunista, entre otros. Su objetivo era permitir una mayor penetración imperialista, liquidar las conquistas de los obreros y a sus organizaciones de base.
  • Durante los nueves años de este gobierno autoritario, se centró todo el poder en manos de una sola persona, su líder el General Juan D. Perón. El tiempo demostró que el peronismo era un verdadero movimiento social y que podía recuperarse. Su líder volverá  a la historia política argentina en 1973, siendo elegido presidente por tercera vez, como ningún otro político lo fue hasta hoy.

GABINETE PRESIDENCIAL:
Juan Domingo Perón
Vicepresidente: Jazmín Hortensio Quijano
MINISTROS
Aeronáutica: César R. Ojeda y Juan Ignacio San Martín.
Agricultura: Juan Carlos Picazo Elordy y Carlos A. Emery.
Asuntos Políticos: Román S. Subiza.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comunicaciones: Osear Nicolini.
Economía: Roberto A. Ares.
Educación: Osear Ivanissevich y Armando Méndez San Martín.
Ejército: Franklin Lucero.
Finanzas: Alfredo Gómez Morales.
Guerra: José Sosa Molina.
Hacienda: Ramón Antonio Cereijo.
Industria y Comercio: José C. Barro.
Interior: Ángel Gabriel Borlenghi.
Justicia e Instrucción Pública: Belisario Gaché Piran y Natalio Carvajal Palacios.
Marina: Fidel L. Anadón y Enrique B. García. Obras Públicas: Juan Pistarini.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Atilio Bramuglia, Hipólito Jesús Paz y Jerónimo Remorino.
Salud Pública: Ramón S. Carrillo.
Trabajo y Previsión: José María Freiré.
Transportes: Juan E Castro y Juan E. Maggi.

PARA SABER MAS…
BREVE EXPLICACIÓN DE LOS PRIMEROS DOS GOBIERNOS

Perón reunió a sus simpatizantes y fundó el Partido Laborista; captó, asimismo, una parte del electorado radical, constituido en «Unión Cívica Radical – Junta Renovadora». Ambos proclamaron la fórmula: Coronel Juan Domingo Perón, Presidente, Doctor Hortensio J. Quijano, Vice.

Los demás radicales, los demócratas progresistas, socialistas y comunistas se agruparon en la Unión Democrática, presentando como candidatos a los doctores José P. Tamborini, Presidente y Enrique Mosca, Vice. La inclusión de los comunistas les restó un importante caudal de votos, en parte compensado con el apoyo de los conservadores.

PRIMERA PRESIDENCIA DE JUAN DOMINGO PERÓN (1946-1952)
Las elecciones del 24 de febrero de 1946, fiscalizadas por las fuerzas armadas, dieron el triunfo a Perón por 1.500 000 votos frente a 1.220 000 contrarios. Asumieron sus cargos el 4 de junio. El país contaba entonces con una importante reserva de dinero proveniente de ventas de alimentos a los beligerantes durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue principalmente utilizado en:
a) La compra de grandes empresas privadas, algunas de capital extranjero: los ferrocarriles, los teléfonos, el suministro de gas combustible y la administración del puerto de Rosario, etcétera.
b) Mejorar el nivel de vida de los obreros sindicalizados.
c) Programas de ayuda social a través de la Fundación que dirigía la esposa de Perón, María Eva Duarte.
ti) El desarrollo de la industria estatal e impulso del crecimiento de la privada.
e) El reequipamiento de las fuerzas armadas.

La gestión de gobierno se caracterizó por:

  1. a) El cambio de la economía liberal existente por el estatismo, que se erigió en propietario y administrador de grandes empresas de servicios y de industrias.Controló siempre más las actividades económicas privadas. Con la creación del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), y del Consejo Económico Nacional, fiscalizó el comercio exterior y sectores de la comercialización interna.
  2. b) La promulgación de leyes laborales sobre sueldos y salarios, creación del aguinaldo, higiene y salud del obrero, vacaciones pagas obligatorias, establecimiento de un régimen de jubilaciones y seguros, indemnización por despido, etc.
  3. c) El establecimiento de un régimen centrado en la persona de Perón, que controló la clase obrera. La organización de sindicatos en todas las actividades del trabajo que aún no los tenían. Estos debían ser «reconocidos» por el Ministerio de Trabajo y solamente se autorizaba uno por gremio. El Estado intervino, y en la práctica, decidió las negociaciones obrero-patronales sobre salarios y condiciones de trabajo.
  4. d) Una Convención elegida al efecto sancionó el 11 de marzo de 1949 la reforma a la Constitución Nacional de 1853. El artículo 77 autorizó la reelección inmediata del Presidente por otros seis años.
    Los sectores adictos a Perón: obreros y afiliados a los partidos Laborista y Junta Renovadora Radical, se refundieron en el «Partido. Justicia lista». Toda la estructura gubernativa y partidaria respondió en adelante a las órdenes directas del Presidente.
  5. e) Implantación de medidas orientadas hacia la modernización del país: una ley otorgó el voto a la mujer, otra reglamentó la propiedad horizontal. El Chaco y Formosa fueron declaradas provincias.
  6. f) Tendido de un gasoducto de 1.700 km entre Comodoro Rivadavia y el Gran Buenos Aires; construcción de importantes obras en el aeropuerto de Ezeiza, habilitación del primer canal de televisión (1951). Constitución de la Flota Aérea Mercante (luego Aerolíneas Argentinas) con servicios en el país y al exterior y L A D E —Líneas Aéreas del Estado— que estableció la comunicación con la Patagonia. La flota mercante superó el millón de toneladas.

En el año 1955 fueron extraídos siete millones y medio de metros cúbicos de petróleo.

En 1950, declarado Año del Libertador General San Martín, se le honró con motivo del sesquicentenario de su muerte.

Al promediar el período presidencial quedaron agotadas las reservas monetarias. El gobierno recurrió al endeudamiento y luego apeló a la emisión (impresión de papel moneda para cubrir los déficits sin respaldo ni justificación). Provocó el comienzo de la inflación y la disconformidad general resultante de los consiguientes aumentos de precios. Para favorecer la industria, asiento de su apoyo obrero electoral, y obtener recursos, el gobierno monopolizó el comercio exterior.

El dólar obtenido en las exportaciones fue comprado a los productores agropecuarios con precio muy bajo y vendido a los industriales con otro superior, aunque menor al real.

Esto frenó el desarrollo de las actividades del agro, empeorando la situación económica.
Perón enfrentó las dificultades intensificando su acción política y su personalismo: emprendió grandes campañas de propaganda por la prensa y la radio; se efectuaron multitudinarias concentraciones de apoyo, se fomentó la afiliación al partido Justicialista. La oposición y las críticas fueron combatidas. El diario «La Prensa», vocero de los disidentes, fue expropiado.

SEGUNDA PRESIDENCIA DE PERÓN (1952-1955)
La fórmula Perón-Quijano triunfó por neta mayoría (4.200.000 Votos contra 2.300.000) sobre la, radical: Balbín-Frondizi. Quijano murió en 1954 y fue reemplazado con la elección del contraalmirante Alberto Teissaire.

El 26 de julio de 1952 falleció Eva Perón. Sus funerales adquirieron las dimensiones de una imponente manifestación popular.Siguieron creciendo las dificultades económicas: el gobierno intensificó la severidad de su conducta y terminó por chocar con la posición independiente de la Iglesia Católica, a la que combatió.

El divorcio fue legalizado y suprimidas varias festividades religiosas. En junio de 1955 la procesión de Corpus Christi adquirió el aspecto de una demostración contra el gobierno. El Nuncio Papal fue expulsado. (ampliar segundo gobierno de Juan Perón)

Algo mas: Tercer Gobierno de Juan Perón

La Oligarquia Argentina Julio Roca Obra de Gobierno La Inmigracion

La Oligarquía Argentina: Julio Roca, Obra de Gobierno, Inmigración Europea

Capitulo 7: La Oligarquía y La Formación del País

LATINO AMÉRICA DESDE 1880:

  • En Europa las fábricas necesitaban lanas, cueros, cobre, salitre, carnes, cereales, etc.
  • Latino América para poder adaptarse a la creciente demanda de materia prima debió realizar ajustes internos, terminar con las guerras civiles, establecer leyes y autoridades que sean respetadas.
  • En estos países los dueños del poder económico y político se unieron para pacificar, ordenar y organizar el país. Aprobaron leyes, Constituciones, armaron ejércitos e inculcaron ideas de nacionalismo y respeto por la autoridad. Se crearon estados modernos.
  • En estos estados grandes territorios no explotados estaban en manos de indígenas o de la Iglesia, el estado lucho contra los indios o le expropió las tierras, dejando grandes territorios en manos muy pocos propietarios: los terratenientes
  • Hacia falta mano de obra, ya sea por que había pocos habitantes o por que los indígenas no eran adecuados para el trabajo disciplinado y organizado, por lo tanto alentaron la inmigración. También se abolió la esclavitud.
  • Se construyeron nuevos sistemas de comunicación y transporte, tales como caminos, rutas, puertos, puentes, sistema telegráficos y ferrocarriles, para ello se utilizó el aporte de capitales extranjeros, sobretodo de Inglaterra en este país.
  • De esta manera las economías americanas crecieron aceleradamente, aumentaron las exportaciones, la población de las ciudades, que también estas se modernizaron, aumentó la cantidad y diversidad de negocios y nació la clase media.

LA ARGENTINA A PARTIR DE 1880:

Julio Argentino Roca Presidente de ArgentinaLa Oligarquía Nacional

Gobierno de Roca(1880-1886)

  • Con Roca como presidente de la nación comienza una etapa de estabilidad política y constitucional y de prosperidad económica.
  • “Paz y Progreso” era su lema, pues era necesario cuanto antes un orden interno para conseguir el crecimiento económico del país.
  • Argentina debía ser un país rico y moderno y su capital seria comparable a las grandes capitales europeas.
  • El nuevo régimen político obedecía a ideas alberdianas, conseguir un país donde sus habitantes tenga todo tipo de libertades civiles, como la de comprar, vender, estudiar, enseñar, etc. pero excluidos del sector político, pues quedaría reservado solo para la gente mas culta y capacitada para gobernar.
  • Estos hombres dirigentes, encargados de conducir al país política y económicamente pertenecían en su mayoría a una elite tradicional de unas 400 familias terratenientes criollas, con culturas y vida social muy similares y  con gran poder económico que se vinculaban según sus intereses comunes respecto a la exportación y el comercio exterior de los productos que ellos producían. Se los llamó la generación del 80 y se consideraban los padres de Patria o patricios.
  • El partido político de esta elite se conocía como el PAN, y en realidad no era un partido político con el concepto moderno, sino mas bien un grupo de hombres con poder económico que respondían a una persona con características de líder, ya sea por su carácter o bien por su poder.
  • El PAN (Partido Autonomistas Nacional) artículo sus relaciones políticas entre presidente, diputados, senadores y gobernadores provinciales consolidando su poder político único en todo el país. Un diputado podía ser mas tarde senador y un senador ser gobernador y a su vez este gobernador seria diputado, solo cambiaban sus bancas.
  • Estos políticos usaron todo tipo de  arma a su alcance para controlar el poder y dominar al pueblo, ya sea a través de sobornos, con regalos, recompensas, relaciones familiares, etc., por otro lado los habitantes no se encontraban organizados como para crear una fuerte oposición.
  • En la practica había elecciones, pero siempre ganaba el que ya estaba decidido por esta elite, es decir se recurría al fraude electoral, además el voto era cantado, y se obligaba por medio de matones a votar por el candidato elegido. A estos gobiernos se los llamo electores, también se conoce a esta época como la oligarquía o conservadora, conservadora de su poder político.
  • Este sistema de elección de representantes pudo mantenerse hasta la primera crisis económica de 1890, donde el pueblo ya mas culto y organizado comenzó a cuestionar este tipo de practicas fraudulentas, exigiendo leyes que democraticen la vida política.
  • Todos estos hombres de la clase dirigentes eran positivista, es decir, estaban convencidos que el progreso estaban directamente relacionado con el avance de las ciencias. Pensemos como la tecnología de aquella época cambio la vida de todos los ciudadanos: el teléfono, telégrafo, ferrocarril, frío, molinos de viento, maquina agrícolas, luz eléctrica, etc. Ellos fomentaron la investigación.
  • También defendían el liberalismo económico, pero no el político, en ese aspecto ellos eran conservadores, pues excluía a los sectores populares de las libertades políticas, creían que sólo ellos podían gobernar, sólo ellos eran los aptos para la conducción política de la Argentina.

      (El liberalismo político defiende la libertad e igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, y busca el bienestar de la mayoría de los habitantes.)

 Algunas Reformas de Importancia En El Gobierno de Julio A. Roca:

  • Reforma monetaria, se unifico la moneda nacional y se prohibió el uso de monedas provinciales.(se uso el patrón oro , que era el patrón internacional), ya que hasta ese momento existía una anarquía monetaria nacional.
  • Se creo el Estado Mayor del Ejercito, y se organizó el mismo, culminando en la Ley de Servicio Militar Obligatorio en 1901, o Ley Richiere. (El conflicto con Chile aceleró este proceso)
  • Se promulgo la Ley de Territorios Nacionales, que puso bajo el poder ejecutivo 9 nuevas gobernaciones creadas en los territorios conquistados durante la campana contra los indios. Tierra del Fuego, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chaco, Formosa, Misiones.
  • La Ley 1420 de Educación Común, de la enseñanza gratuita, obligatoria y laica para todos los habitantes de 6 y 14 años. Desplazando a la Iglesia de esta actividad educativa, que hasta ese momento era la única encargada de esa función. En esa época de cada 100, 90 habitantes eran analfabetos.
  • La Ley de Registro Civil, que también la Iglesia llevada el control de los nacimiento y defunciones, ahora se creó el Registro Civil a cargo del Estado, y mas tarde se estableció la ley de Matrimonio
  • La Reunión de un Congreso Pedagógico y la Ley Universitaria.
  • Crea la Municipalidad de Buenos Aires.
  • Crea el Banco Hipotecario Nacional
  • Aprueba el Código Penal
  • Dictó la  Ley de Residencia, por la cual se deportaría cualquier extranjero rebelde, que altere el orden público

Ampliar: Obras del Gobierno de Julio A. Roca

 LA FORMACIÓN DEL PAÍS: El Plan Agroexportador La Inmigración Europea
  • Para el crecimiento del país era necesario que se integre cuanto antes al mercado internacional como productor de materia prima.
  • Las fabricas de las grandes potencias mundiales necesitaban materiales, tales como cuero, lanas, sebo, carnes , cereales y Argentina podía producir todo eso, pero para ello, hacia falta capitales, tecnología y mano de obra.
  • Se implementa un plan de crecimiento basado en un Modelo Agro-exportador en donde la Pampa Húmeda convenientemente explotada podría cubrir las expectativas de un futuro próspero para la Argentina.
  • La imagen institucional de Argentina en el exterior era buena, y países como Inglaterra apuntó sus capitales para esta región del planeta. Por otra parte el país le aseguraba grandes beneficios, es decir, su capital estaba protegido.
  • Se ofertaron mas de 30 millones de hectáreas que se habían conquistado en la Campaña del Desierto, aunque parte de ellas ya estaban distribuidas entre los mismos patrocinadores de la conquista.
  • En Europa la gente también deseaba buscar oportunidades fuera de su país, los pasajes en barco habían bajado gracias al avances tecnológico, además Argentina subvencionaba parte o la totalidad del costo del mismo.
  • Parte del capital ingles se destino a la promoción de créditos para la compra de tierras, a bajo costo y con grandes facilidades.
  • Se incentivo la agricultura y se crearon los medios necesarios para llegar a zona inhóspitas y a su vez se facilitaba la evacuación de los cereales en tiempo de cosecha.
  • Se construyeron puentes, caminos, puertos, ferrocarriles, telégrafos, teléfonos, depósitos, silos, etc..
  • En la década de 1880 las inversiones extranjeras aumentaron 10 veces con respecto a la década anterior, fundamentalmente capitales ingleses.
  • La red ferroviaria pasó de 2500 Km. en 1880 a 9000 Km. en 1890, fue un periodo conocido como la manía ferroviaria, por la gran cantidad de concesiones entregadas por el gobierno.
  • Las compañías ferroviarias obtenían grandes ganancias y prácticamente no eran controladas por el estado, que a su vez este les aseguraba beneficios mínimos. Se le regalaba 1 Km. de territorio  a cada lado de la vías del tren.
  • Hubo una gran concentración de vías en la zona pampeana, zona netamente fértil y prospera para la agricultura, donde se sacaba de inmediato los productos cosechados hasta su destino final en el puerto.
  • De 100.000 hec. sembradas en 1875 se pasó a 800.000 hec. en 1885, es decir se aumentó 8 veces las zonas sembradas., la mayor parte en Santa Fe que llego a ser el granero del país.
  • Las exportaciones de trigo aumentaron de 1100 ton. a 327.000 ton, lo mismo para el maíz que de 15.000 en 1880 se paso a 700.000 ton.
  • Paralelamente existió un crecimiento en la ganadería, particularmente en Buenos Aires, donde el numero de cabezas se duplico en solo 7 anos de esta década.
  • Se consiguieron mejores carnes, aptas para las exigencias europeas, nuestro ganado tradicional, huesudo, flaco y de carne dura se cruzó con razas como la Shorthon y Heresford.
  • Se cultivaron campos con cultivo forrajeo (alfalfa) lo que introdujo cuidados y cambios en la cría de ganado. No obstante seguía habido un 78% de ganado criollo o salvaje.
  • El ganado ovino de raza merino fue eliminado y reemplazado por el Lincoln por su mejor carne y cantidad de lana y su cría se desplazó hacia la Patagonia.

 La Inmigración:

  • En algunas zonas de Europa había poco trabajo, existía un gran crecimiento demográfico, había persecuciones religiosas, crisis agraria, y la gente más afectada decidió mejorar su calidad de vida migrando a otros países que ofrecían algunas posibilidades de crecimiento económico, tal fue el caso de Argentina.
  • Buscaban crecer económicamente y socialmente, pensaban que podían comprar un lote de tierra y comenzar de nuevo en este gran país, que los favorecía según diversas promociones.
  • Entre 1880-1890 llegaron al país 1.000.000 de europeos de los cuales se establecieron el 85%, sin embargo esa masa de hombre no alcanzaba para satisfacer las demandas externas.
  • Entre 1880-1914 llegaron cerca de 6.000.000 de nuevos habitantes los cuales se radicaron definitivamente cerca de 4.000.000.
  • Argentina pasó de 1.800.000 hab.  en 1869, donde el 12% eran inmigrantes  a 7.800.000 en 1914, siendo el 30% extranjeros.
  • El estado nacional invirtió 5.000.000 de pesos oro para pagar los pasajes de 130.000 personas.
  • El mayo porcentaje de inmigrantes era de españoles e italianos, pues eran los que mejores se adaptaban a las condiciones de este país. En realidad se deseaba atraer la atención de gente mas calificada y con estudios profesionales, por lo que se establecieron oficinas en países como Inglaterra, Alemania y Francia, para fomentar la migración de ese tipo de gente.
  • La mayor parte de los inmigrantes se establecieron en la Pampa Húmeda (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba), pero las tierras sembradas fueron prácticamente las de Santa Fe, porque en Buenos Aires la tierra ya estaba en manos de grandes terratenientes promotores de la gran campaña contra los indios, años atrás.
  • Aunque muchos de ellos alcanzaron a «hacerse la América» (arrendatarios, propietarios, colonos, comerciantes), sobretodos los que llegaron antes de 1880, porque venían con algún capital para iniciarse laboralmente, la mayor parte de ellos engrosaron las masas de peones rurales y urbanos, es decir, no pudieron llegar a ser propietarios.
  • Para fines de 1890 el 90% de los extranjeros vivía en las ciudades del área pampeana, y la población urbana superó a la rural por primera vez.
  • Viendo que las posibilidades de compra de tierras eran casi nulas, decidieron radicarse en las ciudades que crecían a un ritmo inusual. En Bs.As. y Rosario se construían puertos, silos, redes de luz pública, ferrocarriles, grandes edificios públicos, desagües, etc.
  • Como estas ciudades no estaban preparadas para tal crecimiento, las familias de los recién llegados se hacinaban en caserones del sur de Buenos Aires, que antiguamente pertenecían a familias adineradas, que las habían abandonado en la época de la Fiebre Amarilla, mudándose  a vivir al Barrio Norte. A estos caserones se los llamó: conventillos.
  • En 1890 la cuarta parte de la población vivía en viviendas colectivas.

 Las Clases Sociales

  1. a) La elite porteña formada por las familias mas adineradas, propietarios de todos los grandes territorios de la provincia, y que crecían económicamente gracias a la exportación de los productos agrícolas que eran sembrados en sus propias estancias y dueños de todo el poder político, encargados de la conducción del país.(eran unas 400 familias adineradas)
  2. b) Profesionales, empleados administrativos, maestros, comerciantes medianos, transportistas, cuyo progreso iba de la mano del éxito que pudiese tener el modelo exportador, ellos formaban la clase media.
  3. c) Una gran masa de trabajadores con algún oficio como ser sombrereros, costureros, zapateos, sastres, panaderos, relojeros, ebanistas, carpinteros, albañiles. También estaban los estibadores y changarines del puerto. Los obreros de los frigoríficos y los ferrocarriles, pertenecían a la clase obrera.

Gabinete presidencial
Julio Argentino Roca
Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda
: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior
: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública:
Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V.González y Juan N. Fernández.
Marina
: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas:
Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto:
Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Ver: Vida de la Oligarquía Argentina

Presidencias Historicas Mitre Sarmiento Avellaneda

Presidencias Históricas: Mitre Sarmiento Avellaneda Ley de Inmigración

Capitulo 6: Primeras Presidencias Presidenciales

Se puede decir que inicialmente hubo tres presidencias históricas desde el punto organizativo del país:

Bartolomé Mitre: (1862-1868)

Domingo F. Sarmiento (1868-1874)

Nicolás Avellaneda (1874-1880)

  • En el plazo de estos 18 años se logra la unidad política buscada y se crean las instituciones que darían consolidación al estado.
  • Se inicia una etapa de modernización tecnológica para permitir el ingreso de capitales (británicos) y también poder entrar a competir con los mercados  internacionales.
  • Se amplían las fronteras al luchar contra los indios.
  • Se fomenta la inmigración en algunos lugares del litoral, ley Avellaneda.
  • Comienza una etapa de crecimiento en la economía porque se aumentaron los volúmenes de mercadería y productos exportados .
  • Se organiza en ejército y se distribuyen 6000 soldados por todo el país.
  • Se organiza la administración nacional y se crean instrumentos nacionales tales como correos, telégrafos, ferrocarril, escuelas, oficinas administrativas para el cobro de impuestos.
  • Se toman empleados locales, pero dependientes del estado, es decir los empleados públicos.
  • Se organiza el pode judicial dando un marco de seguridad a los habitantes, se adoptó el código civil de Velez Sarfield  y Acevedo.
  • Se unificó la moneda.
  • Se realizaron obras públicas como la extensión de caminos, vías férreas, puentes y puertos.
  • Se apoyaron desde el estado las economía regionales, otorgando créditos blandos , financiando materia prima, también se impulsó el comercio. Algunas veces se aseguraron los negocios con garantías y privilegios, como la exención de impuestos.
  • Se adoptó un sistema unificado de medición, el sistema métrico decimal , de esta manera se normalizaron los procesos técnicos.
  • Se crearon numerosas escuelas de distintos niveles educativos.

Bartolomé Mitre:

Tuvo que soportar la triste Guerra contra el Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil formaron la Triple Alianza y unidas lucharon contra las fuerzas de Solano López presidente de Paraguay. Argentina tuvo que entrar en guerra al ser capturados por las tropas de Paraguay, dos buques argentinos que estaban anclados en un puerto de Corriente.

También enfrentó a los conflictos internos que aún algunos caudillos locales (en este caso el Chacho Peñaloza) seguían generando porque se oponían a la organización constitucional del país.

En la etapa de su gobierno se crearon numerosas escuelas, se reorganizó la Suprema Corte de Justicia nacional, se ampliaron vías férreas, se inauguró la primera línea de tranvías y se fundó la Sociedad Rural.

Para Ampliar: Gobierno de Bartolomé Mitre

Domingo Faustino Sarmiento

Este gobierno también pasó por difíciles momentos provocados por:

  • El avance de  los malones indígenas,
  • Por el asesinato de Urquiza por parte de López Jordán, caudillo que se había sentido traicionado en la batalla de Pavón, cuando Urquiza se retira del campo de acción.
  • Grandes inundaciones y sequías que costaron la muerte de millones de cabezas de ganado.
  • La terrible epidemia de fiebre amarilla que asoló a la ciudad de Bs.As. y provocó la muerte de 13500 ciudadanos  sobre una población de 180.000 habitantes.

 Pese a estos tristes momentos las obras de gobierno de Sarmiento fue muy fructífera y logró vencer las adversidades. Algunas de sus obras fueron:

  • Nacionalizó los correos provinciales.
  • Determinó el límite con Chile.
  • Fundó la Faculta de Ciencias Exactas.
  • Fundó el Observatorio Astronómico de Córdoba.
  • Se levantó un mapa del cielo austral.
  • Se extendieron líneas telegráficas y líneas de ferrocarril, se llegó a Córdoba.
  • Se colocaron faros en algunas rutas marítimas.
  • Se importaron plantas extranjeras como el eucaliptos y el mimbre.
  • Se instalaron oficinas meteorológicas.
  • Apoyó la industria vitivinícola.
  • Apoyó la industria de las carnes congeladas.
  • Se importó alambres para cercar los campos.
  • Se fundaron varios colegios nacionales en algunas provincias.
  • Se crearon bibliotecas populares.
  • Se fundaron las primeras escuelas normales.
  • Se fundó el Colegio Militar y la Escuela Naval.
  • Se realizó el primer censo escolar.
  • Se creó el Jardín Zoológico.
  • Se comenzó con los cursos nocturnos  para adultos.
  • Se imprimieron muchos libros de textos para las escuelas.
  • Se explotaron los ríos Negro y Neuquén, Limay.
  • Se realzaron estudios de suelos en busca de riquezas para ser explotadas.
  • Realizó el primer censo nacional.

Nicolás Avellaneda:

Obras:

  • Continuó con la fundación de escuelas normales por todo el país. También construyó muchas escuelas primarias.
  • Apoyó la industria y el comercio, con créditos baratos.
  • Se mejoraron los servicios postales de la época de Sarmiento.
  • Se ampliaron las vías férreas.
  • Se fundaron pueblos y colonias, pues con la Ley Avellaneda fomento notablemente la inmigración europea.
  • Como Ministro de Guerra estaba Julio Argentino Roca que realizó una importante campaña al sur del país, logrando contener a los indígenas y además recuperó miles de leguas de tierras para su explotación.

Para Ampliar: Gobierno de Nicolás Avellaneda

 En este período se federalizó la ciudad de Bs.As. y pasó a ser la capital de la república. Por otro lado las autoridades provinciales fueron permitidos a permanecer hasta tanto se funde la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Bs.As.,  por Dardo Rocha.  

Las limitaciones de la colonización agrícola: […] hacia 1883 las grandes propiedades seguían predominando en la campaña santafesina. Tal como sucediera anteriormente, la tierra ganada a los indios entre 1872 y 1883 había ido a parar, generalmente, a manos de unas pocas personas. En el norte una casa bancaria londinense, Murieta y Cía., obtuvo la propiedad de 1 .400.000 hectáreas. En el sur más de 1 .000.000 de hectáreas pasaron a manos de empresarios bonaerenses, como Cernadas, Casey, Randel y Villanueva. Este viejo predominio había sido, sin embargo, significativamente reducido. En todas partes, entre 1872 y 1883, muchas de las grandes propiedades habían comenzado a dividirse y su lugar comenzaba a ser ocupado por estancias lanares de dimensiones medianas y por las colonias agrícolas.”

PROGRAMA DE REFORMAS DEL ESTADO: Este programa se caracterizaba en lo político por organizar un modelo de Estado nacional fuerte, reconocido como autoridad suprema y legítima, para lo cual debía:

a) Imponer su autoridad a los gobiernos provinciales, acabando con los caudillos federales.

b) Extender su soberanía a todo el territorio, terminando con las fronteras interiores que dividían las zonas dominadas por indios y blancos.

c) Establecer en forma definitiva eí ámbito de su funcionamiento, fijando la capital de la República.

d) Garantizar el orden jurídico mediante la vigencia de las instituciones constitucionales y la sanción de normas jurídicas básicas para todo el ámbito nacional.

e) Civilizar siguiendo el modelo europeo (francés e inglés), o norteamericano, en eí caso de Sanniento.

f) Fomentar ía inmigración para poblar el «desierto», acelerar eí proceso civilizador y el desarrollo económico.

g) Educar a las masas para que pudiesen acceder al ejercicio de sus derechos, mientras tanto el poder debía ser ejercido por los grupos capacitados: la élite dirigente.

h) Desarrollar la economía atrayendo capitales extranjeros.

i) Dar prioridad a las actividades agroganaderas destinadas a la exportación.

j) Promover obras públicas que asegurasen la unión y la rapidez en las comunicaciones: ferrocarriles, caminos, puentes, puertos.

EZEQUIEL GALLO. La pampa gringa. Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1983

Alberdi Juan Bautista Pensamiento Politico Bases y Puntos de Partida

Alberdi Juan Bautista: Su Pensamiento Político – Bases y Puntos de Partida – La Asociación de Mayo en Uruguyay

Cuando Urquiza reunió en Santa Fe al Congreso que sancionaría la Constitución de 1853, sus integrantes comenzaron a buscar modelos para redactarla. Si bien había una idea bastante concreta de lo que se quería, faltaba el aspecto operativo, práctico.

Entonces llegó a sus manos un librito que había preparado Alberdi, abogado argentino radicado en Valparaíso que, alejado de Buenos Aires unos veinte años antes por disidencias con Rosas (aunque nunca fue perseguido), había cumplido en Chile una labor profesional muy destacada.

En su libro, Alberdi proponía un proyecto de Constitución y el fundamento teórico de este nuevo país que iba a emprender su marcha, dejando atrás la larga dictadura de Rosas y la larga época de las guerras civiles, y preparándose para tener otro papel y otras funciones, incluso en el resto del mundo.

juan bautista alberdi

¿Qué decía Alberdi, en síntesis?, el gran historiador argentino Félix Luna lo expresa así: «Para resumirlo con palabras mías: hagamos una Constitución donde se dé toda clase de garantías a las personas que quieran venir aquí a trabajar, a ejercer sus industrias, a educar y a educarse, a transmitir sus ideas.

Es decir, una Constitución que garantice la creación de una sociedad próspera. Pero en cambio no seamos tan liberales cuando se trata de política.

No existe un electorado o una ciudadanía. La Argentina no tiene, todavía, ciudadanos.

Los argentinos nativos no tienen aún hábitos de trabajo, respeto por la autoridad. No tienen nada de aquello que hace posible un gobierno regular.

¿Qué tenemos que hacer entonces? Fomentar la inmigración. Que vengan muchos extranjeros, si es posible anglosajones, y se vayan mezclando con la población nativa.

Entonces, cuando con los hijos o los nietos de esos inmigrantes fragüe un nuevo tipo de hombre, un nuevo tipo de argentino, será el momento de darle no solamente las libertades civiles, sino también las políticas.

Mientras tanto, que gobiernen los más aptos, los mejores —nosotros—, llevando las cosas de modo tal que con inversión extranjera, con tendido de ferrocarriles, con la explotación racional de la pampa, poco a poco se vayan creando condiciones que hagan posibles formas republicanas con un contenido también republicano. Mientras tanto, mantengamos sólo la forma de la república.

En última instancia, este era un pensamiento bastante realista, comparable, si se quiere, al que Rosas expuso en la Carta de la Hacienda de Figueroa.

Y, sin que nadie lo dijese de manera directa, fue el pensamiento que se puso en marcha en la época de Mitre y, más aun, en la de Roca, a partir de 1880.

Es decir: hagamos un país próspero, tratemos de que tenga inserción dentro del mundo contemporáneo, abramos la frontera a los inmigrantes, a los capitales, a las ideas, y por ahora posterguemos un poco lo político, porque todavía no están dadas las condiciones para una república perfecta.»

Documento: El pensamiento de Alberdi

El pensamiento de Alberdi —que, entre otras cosas, sentó las bases de la Constitución Nacional una gran preocupación por el aspecto sociológico de un proyecto de construcción de “El problema del gobierno posible en la América antes española no tiene más que una solución sensata, ella consiste en elevar nuestros pueblos a la altura de la forma de gobierno que nos ha impuesto la necesidad; en darles la aptitud que les falta para ser republicanos; en hacerlos dignos de la república, que hemos proclamado, que no podemos practicar hoy ni tampoco abandonar; en mejorar el gobierno por la mejora de los gobernados; en mejorar la sociedad para obtener la mejora del poder, que es su expresión y resultado directo. […]

¿Cómo hacer, pues, de nuestras democracias en el nombre, democracias en la realidad?.

¿Cómo cambiar en hechos nuestras libertades escritas y nominales?.

¿Por qué medios conseguiremos elevar la capacidad real de nuestros pueblos a la altura de constituciones escritas y de los principios proclamados?.

Por los medios que dejo indicados y que todos conocen; por la educación del pueblo, operada mediante la acción civilizante de Europa, es decir por la inmigración, por una legislación civil, comercial y marítima adecuadas; por constituciones en armonía con nuestros tiempos y nuestras necesidades; por un sistema de gobierno que secunde la acción de esos medios.

[…] ¿Qué nombre daréis, qué nombre merece un país compuesto de doscientas mil leguas de territorio y de una población de ochocientos mil habitantes? Un desierto. ¿Qué nombre daréis a la constitución de ese país?.

La constitución de un desierto. Pues bien, ese país es la República Argentina; y cualquiera que sea su constitución, no será otra cosa que la constitución de un desierto.

Pero, ¿cuál es la constitución que mejor conviene al desierto? La que sirve para hacerlo desaparecer , que sirve para hacer que el desierto deje de desierto en el menor tiempo posible, y se convierta en un país poblado.

Luego éste debe ser el fin político, y no puede ser otro, de la constitución argentina y en general de las demas constituciones de Sudamérica.

Las constituciones de países despoblados no pueden tener otro fin serio y racional, por ahora y por muchos años, que el dar al solitario y abandonado territorio la población de que necesita como instrumento fundamental de su desarrollo y progreso. […]

Es, pues, esencialmente económico el fin de la política constitucional y del gobierno en América. Así, en América, gobernar es poblar.

Definir de otro modo el gobierno es desconocer su misión sudamericana. […]

La cuestión argentina de hoy es la cuestión de América del Sur, a saber: buscar un sistema de organización conveniente para obtener la población de sus desiertos, con pobladores capaces de industria y libertad, para educar sus pueblos, no en las ciencias, no en la astronomía […] sino en la industria y en la libertad práctica. […]

Para poblar el desierto, son necesarias dos cosas capitales: abrir las puertas de él para que todos entren, y asegurar el bienestar de los que en él penetren: la libertad a la puerta y la libertad dentro.”

Las ideas de Alberdi, (también de Sarmiento) como de otros intelectuales contemporáneos sobre las perspectivas de desarrollo futuro de la Argentina, vinculadas a las condiciones favorables que abría el avance del capitalismo industrial en Europa, influyeron sobre las élites dirigentes argentinas.

Expresaban, a la vez, las aspiraciones de esos sectores para superar las limitaciones de su expansión. La mayoría de esas ideas o proyectos fueron llevados a la práctica en las décadas que siguieron a la caída de Rosas. Fueron motivo, también, de intensas polémicas entre sus mentores.

Los siguientes fragmentos pertenecen a Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, escrito por Alberdi luego de la caída de Rosas y publicado en Chile en 1852.

Un punto de partida

[América] «Ella no está bien; está desierta, solitaria, pobre. Pide población, prosperidad.

¿De dónde le vendrá esto en lo futuro? Del mismo origen de que vino antes de ahora: de Europa.»

Lo salvaje y lo civilizado

«Todo en la civilización de nuestro suelo es europeo; la América misma es un descubrimiento europeo.

[…] Nosotros, los que nos llamamos americanos, no somos otra cosa que europeos nacidos en América.

[…] En América todo lo que no es europeo es bárbaro: no hay más división que ésta: 1: el indígena, es decir el salvaje; 2:, el europeo, es decir, nosotros los que hemos nacido en América y hablamos español […].»

Lo que vendrá

¿Cómo, en qué forma vendrá en el futuro el espíritu vivificante de la civilización europea a nuestro suelo? Como vino en todas las épocas: Europa nos traerá su espíritu nuevo, sus hábitos de industria, sus prácticas de civilización, en las inmigraciones que nos envíe.

Cada europeo que viene a nuestras playas nos trae más civilización en sus hábitos que luego comunica a nuestros habitantes, que muchos libros de filosofía.

[…] ¿Queremos plantar y aclimatar en América la libertad inglesa, la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellas en las costumbres y radiquémoslas aquí.

[…] Haced pasar el roto, el gaucho, el cholo, unidad elemental de nuestras masas populares, por todas las transformaciones del mejor sistema de instrucción: en cien años no haréis de él un obrero inglés que trabaja, consume, […].

Se hace este argumento: educando nuestras masas, tendremos orden; teniendo orden vendrá la población de fuera. Os diré que invertís el verdadero método de progreso.»

Medios, fines y modelos

«No pretendo que deba negarse al pueblo la instrucción primaria, sino que es un medio impotente de mejoramiento comparado con otros, que se han desatendido.

[…] La instrucción, para ser fecunda, ha de contraerse a ciencias y artes de aplicación, a cosas prácticas, a lenguas vivas, a conocimientos de utilidad material e inmediata.

El idioma inglés, como idioma de la libertad, de la industria y del orden, debe ser aun más obligatorio que el latín […].Nuestra juventud debe ser educada en la vida Industrial […].

El tipo de nuestro hombre sudamericano debe ser el hombre formado para vencer al grande y agobiante enemigo de nuestro progreso: el desierto, el atraso material, la naturaleza bruta y primitiva de nuestro continente.

A este fin debe propenderse a sacar a nuestra juventud de las ciudades mediterráneas, donde subsiste el antiguo régimen con sus hábitos de ociosidad, presunción y disipación, y atraerla a los pueblos litorales para que se inspire de la Europa, que viene a nuestro suelo, y de los instintos de la vida moderna.

[…] La industria es el calmante por excelencia. Ella conduce por el bienestar y por la riqueza al orden, por el orden a la libertad: ejemplos de ello Inglaterra y los Estados Unidos.

[…] «Al nuevo régimen le toca invertir el sistema colonial, y sacar al interior de su antigua clausura, […] mediante un sistema de vías de transporte grande y liberal, que los ponga al alcance de la acción civilizadora de Europa.

Los grandes medios de introducir Europa en los países interiores […] para obrar un cambio portentoso en pocos años, son el ferrocarril, la libre navegación interior y la libertad comercial.»

[…] «Es preciso traer las capitales a las costas, o bien llevar el litoral al interior del continente. El ferrocarril y el telégrafo eléctrico, que con la supresión del espacio, obran este portento»[…].

Él hará a la unidad de la República Argentina mejor que todos los congresos. […] Sin el ferrocarril, no tendréis unidad política en países donde la distancia hace imposible la acción del poder central.»

La opinión de Alberdi

Con la brutal franqueza que le era propia, Alberdi señalaba cuáles eran los obstáculos que veía para el progrese económico argentino. Se transcribe aquí algunos párrafos de las Bases: «Conviene aumentar el número de nuestra población, y lo que es más, cambiar su condición en sentido ventajoso a la causa del progreso. Con tres millones de indígenas, cristianos y católicos, no realizaríais la república ciertamente… Es necesario fomentar en nuestro pueblo la población anglosajona.

Ella está identificada en el vapor, el comercio y la libertad, y nos será imposible radicar esas cosas entre nosotros sin la cooperación activa de esa raza de progreso y civilización… Crucemos con ella nuestro pueblo oriental y poético de origen y le daremos la aptitud del progreso y de la libertad práctica…

La nueva política debe tender a glorificar los triunfos industriales, a ennoblecer el trabajo, a rodear de honor las empresas de colonización, de navegación y de industria, a reemplazar en las costumbres del pueblo, como estímulo moral, la vanagloria militar por el honor del trabajo, el entusiasmo guerrero por el entusiasmo industrial que distingue a los países libres de la raza inglesa… ¿Podrá el clero dar a nuestra juventud los instintos mercantiles e industriales que deben distinguir al hombre de Sud América? ¿Sacará de sus manos esa fiebre de actividad y empresa que lo haga ser el yankee hispanoamericano?».

La inquietud de Alberdi era fundada. Sin aptitud tecuca, sin preocupación por la riqueza, sin la obsesión por el trabajo, la población argentina de su época tenía muy pocas perspectivas de incorporarse al progreso económico del modelo europeo.

En la práctica los deseos de Alberdi no se materializaron. No hubo inmigración de ingleses: según el censo de 1914 apenas llegaban al uno por ciento de los extranjeros residentes en el país. Tampoco hubo desarrollo industrial, como requería el modelo. Sin embargo, ya a fines del siglo XIX la Argentina estaba encaminada en un proceso de extraordinaria expansión económica, que habría de durar cerca de cincuenta años.

Lo que pasó es que también los países, como las personas, a veces tienen muy buena suerte. La explotación de un recurso natural de excepción, como era la* tierra de la pampa, la condujo a una prosperidad parecida a la que tenían los países petroleros hasta hace poco. La similitud de ambos casos merece ser analizada con algún detenimiento.

Juan Bautista Alberdi. Bases y puntos de partida
para la organización política de la República Argentina. Valparaíso, 1852. Citado en: Tulio Halperin Donghi.
Proyecto y construcción de una nación (Argentina, 1846-1880). Caracas, Ayacucho. 1980.

Conceptos de Alberdi

Gobernar es poblar en el sentido de que poblar es educar, mejorar, civilizar, enriquecer y engrandecer espontánea y rápidamente, como ha sucedido en Estados Unidos.

Mas para civilizar por medio de la población, es preciso hacerlo con poblaciones civilizadas; para educar a nuestra América en la libertad y en la industria, es preciso poblarla con poblaciones de la Europa más adelantada en libertad y en industria, como sucede en Estados Unidos.

Cada europeo que viene a nuestras playas nos trae más civilizaciones en sus hábitos que luego comunica a nuestros habitantes, que muchos libros de filosofía. Un hombre laborioso es el catecismo más edificante.

¿Queremos plantar y aclimatar en América la libertad inglesa, la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellas en las costumbres de sus habitantes y radíquémoslas aquí.

Al lado del industrial europeo, pronto se forma el industrial americano. La planta de la civilización no se propaga de semilla. Es como la viña: prende de gajo.

Sin grandes poblaciones no hay desarrollo de cultura, no hay progresos considerables; todo es mezquino y pequeño.

Naciones de medio millón de habitantes, pueden serlo por su territorio; por su población serán provincias, aldeas y todas sus cosas llevarán siempre el sello mezquino de provincia.

El tipo de nuestro hombre sudamericano debe ser el hombre formado para vencer al grande y agobiante enemigo de nuestro progreso: el desierto, el atraso material, la naturaleza bruta y primitiva de nuestro continente.

He aquí el arsenal en que debe buscar Sudamérica las armas para vencer a su enemigo capital.

Hacer en vez de eso, de un hombre, una destructora máquina de guerra, es el triunfo de la barbarie; pero hacer de una máquina un hombre que trabaja, que teje, que transporta, que navega, que defiende, que ataca, que ilumina, que riega los campos, que habla de un polo al otro, es el triunfo de la civilización sobre la materia, triunfo sin víctimas ni lágrimas.

Por su índole y espíritu, la nueva Constitución Argentina debe ser una constitución absorbente, atractiva, dotada de tal fuerza de asimilación, que haga suyo cuanto elemento extraño se acerque al país; una constitución calculada especial y directamente para dar cuatro o seis millones de habitantes a la República en poquísimos años.

Una constitución destinada a trasladar la ciudad de Buenos Aires a un paso de San Juan, de La Rioja y de Salta y a llevar estos pueblos hasta las márgenes fecundas del Plata, por el ferrocarril y el telégrafo, que suprimen las distancias.

Una constitución que en pocos años haga de Santa Fe, del Rosario, de Gualeguaychú, de Paraná y de Corrientes, otras tantas Buenos Aires en población y cultura; una constitución que, arrebatando a Europa sus habitantes y asimilándolos a nuestra población, haga en corto tiempo tan populoso a nuestro país, que no pueda temer a la Europa oficial en ningún tiempo.

PARA SABER MAS…
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
LA CONSTITUCIÓN DE JUAN BATISTA ALBERDI
Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869

En el duro comienzo de su vida -su madre murió en el parto al darlo a luz- nadie habría soñado con el gran futuro que le esperaba.

A los once años perdió también a su padre, y sus hermanos mayores lo enviaron a estudiar a Buenos Aires.

En el Colegio de Ciencias Morales fue compañero de Vicente Fidel López, Antonio Wilde y Miguel Cañé (padre), pero al no soportar el régimen disciplinario dejó los estudios formales hasta que ingresó a la carrera de leyes de la Universidad de Buenos Aires.

Fue un músico apasionado y escribió el libro El espíritu de la música.

Desde 1832 formó parte del grupo de jóvenes intelectuales que solía reunirse en la librería de Marcos Sastre, apasionados por el romanticismo europeo y sus nuevas ideas políticas.

Su publicación de Fragmento preliminar al estudio del Derecho fue de enorme importancia porque, de algún modo, explicó la situación nacional y presentó posibles soluciones.

Los antirrosistas exiliados en Montevideo lejos de apoyarlo lo criticaron porque, si bien atacaba las acciones tiránicas, no hacía ninguna referencia a Rosas.

Se inició en el periodismo con la publicación de La Moda, donde firmaba con el seudónimo de Figarillo para esquivar la censura del rosismo.

Cuando lo empezó a perseguir La Mazorca, tras la fundación de la asociación de la Joven Generación Argentina, se exilió en Uruguay. Desde 1838 se dedicó al periodismo político y escribió dos obras de teatro en Montevideo.

Ya en 1843 hizo un viaje a París, en el cual visitó al general San Martín. A su regreso se instaló en Chile, donde vivió durante 17 años. Trabajó como abogado y periodista.

Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina es el título del libro que publicó al conocer el triunfo de Justo, de Urquiza sobre Rosas, en la batalla de Caseros.

Se lo envió a Urquiza y se tomó en cuenta como una de las fuentes del proyecto de Constitución Nacional.

El gobierno de Urquiza lo nombró encargado de negocios de la Confederación Argentina ante Francia, Inglaterra, el Vaticano y España. Desde entonces tuvo fuertes enfrentamientos con Domingo Faustino Sarmiento. Murió en un suburbio de París.

Sobre la Constitución: La novísima Constitución de la Confederación, a cuyo texto hemos podido acceder, sigue de cerca el modelo de la Constitución de los Estados Unidos y como es por todos sabido, ha tenido mucho peso el libro Bases y puntos de partida para la organización de la República Argentina derivados de la ley que preside el desarrollo de la civilización en la América del Sur, publicado por el señor Alberdi y ampliamente difundido, puesto que el año pasado tuvo dos ediciones chilenas en Valparaíso y una en Buenos Aires.

Puede decirse que si bien el señor Alberdi permaneció en Chile por razones profesionales, fue el autor que más peso tuvo entre los diputados de Santa Fe.

La Constitución establece que el Poder Ejecutivo será ejercido por un presidente electo por seis años y que no puede reelegirse, el Legislativo por un Congreso con dos cámaras: la de Diputados, en proporción a la población, y la de Senadores, con dos por provincia y dos por la Capital, que durarán nueve años en sus mandatos.

El Poder Judicial lo encabeza una Corte Suprema de nueve miembros.

La Constitución de la Confederación Argentina contiene una declaración de derechos que perfecciona los textos en que se inspira.

Consagra la libre navegación de los ríos y la libertad de cultos.

Esto último fue materia de discusión entre los diputados, aunque establece que el presidente debe profesar el culto católico apostólico y romano y que se sostiene este culto.

El deseo de dar fin a la barbarie se pone de manifiesto al abolir expresamente las ejecuciones a lanza y cuchillo, mención específica que para algunos jurisconsultos preguntados por nosotros es sobreabundante.

Pese a la difícil situación que atraviesa el país en este momento, fundamentalmente por la actitud segregacionista de la provincia de Buenos Aires, es de esperar que prime la cordura y este texto sea el instrumento que posibilite un entendimiento entre los argentinos.

De mantenerse esta provincia en su actual posición irreductible, serán difíciles los primeros años de la Confederación, privada de su provincia más rica, de su Capital y de la casa de la moneda.

Sobre «Gobernar Es Poblar»: en el sentido de que poblar es educar, mejorar, civilizar, enriquecer y engrandecer espontánea y rápidamente, como ha sucedido en Estados Unidos. Mas para civilizar por medio de la población, es preciso hacerlo con poblaciones civilizadas; para educar a nuestra América en la libertad y en la industria, es preciso poblarla con poblaciones de la Europa más adelantada en libertad y en industria, como sucede en Estados Unidos. Cada europeo que viene a nuestras playas ños trae más civilizaciones en sus hábitos que luego comunica a nuestros habitantes, que muchos libros de filosofía. Un hombre laborioso es el catecismo más edificante.

¿Queremos plantar y aclimatar en América la libertad inglesa, la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellas en las costumbres de sus habitantes y radiquémoslas aquí. Al lado del industrial europeo, pronto se forma el industrial americano. La planta de la civilización no se propaga de semilla. Es como la viña: prende de gajo.

Sin grandes poblaciones no hay desarrollo de cultura, no hay progresos considerables; todo es mezquino y pequeño. Naciones de medio millón de habitantes, pueden serlo por su territorio; por su población serán provincias, aldeas y todas sus cosas llevarán siempre el sello mezquino de provincia.

El tipo de nuestro hombre sudamericano debe ser el hombre formado para vencer al grande y agobiante enemigo de nuestro progreso: el desierto, el atraso material, la naturaleza bruta y primitiva de nuestro continente. He aquí el arsenal en qué debe buscar Sudamérica las armas para vencer a su enemigo capital. Hacer en vez de eso, de un hombre, unadestructora máquina de guerra, es el triunfo de la barbarie; pero hacer de una máquina un hombre que trabaja, que teje, que transporta, que navega, que defiende, que ataca, que ilumina, que riega los campos, que habla de un polo al otro, es el triunfo de la civilización sobre la materia, triunfo sin víctimas ni lágrimas.

Por su índole y espíritu, la nueva Constitución Argentina debe ser una constitución absorbente, atractiva, dotada de tal fuerza de asimilación, que haga suyo cuanto elemento extraño se acerque al país; una constitución calculada especial y directamente para dar cuatro o seis millones de habitantes a la República en poquísimos años; una constitución destinada a trasladar la ciudad de Buenos Aires a un paso de San Juan, de La Rioja y de Salta y a llevar estos pueblos hasta las márgenes fecundas del Plata, por el ferrocarril y el telégrafo, que suprimen las distancias; una constitución que en pocos años haga de Santa Fe, del Rosario, de Gualeguaychú, de Paraná y de Corrientes, otras tantas Buenos Aires en población y cultura; una constitución que, arrebatando a Europa sus habitantes y asimilándolos a nuestra población, haga en corto tiempo tan populoso a nuestro país, que no pueda temer a la Europa oficial en ningún tiempo.

JUAN BAUTISTA ALBERDI

La Asociación de Mayo de Alberdi en Uruguay

Así se llamó la sociedad fundada por Alberdi en Montevideo como continuación de La Joven Generación Argentina.

A ella pertenecieron muchos de los emigrados argentinos. Sus objetivos eran los mismos.

— En 1832 un grupo de jóvenes universitarios formaron una sociedad para discutir y estudiar los grandes problemas sociales y las corrientes ideológicas de su época.

Leían y comentaban los autores filosóficos y políticos en auge, sobre todo los franceses. Organizaban reuniones, conferencias y debates.

Era una asociación netamente de jóvenes universitarios con inquietudes intelectuales y sociales.

Por obra de la sociedad los autores, liberales franceses fueron conocidos y difundidos en Buenos Aires. La sociedad se llamó Asociación de Estudios Históricos y Sociales. Su primer presidente fue Miguel Cané.

— En 1834 Marcos Sastre instaló una librería a la vuelta de la Universidad. A ella concurrían numerosos estudiantes. Allí surgió la idea de formar una peña intelectual que llamaron Salón Literario.

En el acto inaugural hablaron Sastre, Gutiérrez y Alberdi. Trataban temas religiosos, políticos, literarios. Editaron un periódico, La Moda, dirigido por Alberdi y que se publicaba cada semana.

El gobierno rosista no vio con simpatía estas reuniones en que se difundían ideas liberales, sobre todo francesas. Al poco tiempo el semanario dejó de aparecer y el Salón Literario tuvo que disolverse.

— En vista de la persecución sufrida por el Salón Literario, a iniciativa de Esteban Echeverría, se fundó una sociedad secreta, a imitación de la Joven Italia que dirigía Mazzini y alentaba la obra de los carbonarios. Mazzini luchaba para lograr la unificación de Italia.

La nueva sociedad que se mantenía en secreto se llamó a sí misma La Joven Generación Argentina y se proponía difundir ideas liberales y preparar la caída de Rosas.

En la reunión inaugural Echeverría leyó las «Palabras Simbólicas» que resumían su programa.

Era un grupo de jóvenes entusiastas e idealistas que luchaban por dar al movimiento patrio un contenido acorde con las ideas liberales que conmovían a Europa, sobre todo a Francia.

Lamentablemente no tenían aún la madurez suficiente para hacer la adaptación de esas ideas a nuestra realidad.

No gozaban de la estima de los unitarios que los consideraban utópicos e idealistas.

Tampoco de los federales por ser antirosistas. Sin embargo los unitarios se valieron de ellos en su lucha contra Rosas.