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Concepto de Salario o Sueldo y Sus Caracteristicas Definicion

Concepto de Salario , Sueldo y Sus Características

Salario o Sueldo es el pago períodico, que un empleado recibe a cambio de su trabajo, antes de deducir sus contribuciones legales, como la seguridad social, impuestos y otros conceptos similares. Este pago es acordado de antemano entre ambas partes: patronal-empleado. En principio es una cantidad fija de dinero abonado de forma mensual y que no cambia si por ejemplo no se trabaja un día feriado.

Se suele, a veces, hacer una diferenciación entre el sueldo y salario, y se entiende por salario a la cantidad económica que el trabajador recibe en contraprestación de sus servicios con base a día o por hora. Es decir, el salario se fija por unidad de tiempo.

concepto de salario

INTRODUCCION: La integración del trabajo en el proceso productivo socialmente desarrollado ha tenido regulaciones jurídicas muy distintas a lo largo de los siglos, de acuerdo con la concepción del hombre y de la sociedad que ha prevalecido en cada época. En la antigüedad, el régimen de esclavitud proporcionaba la mayor parte del trabajo manual precisado.

En la Edad Media, el sistema de servidumbre propio del régimen feudal estuvo vigente sobre todo en la agricultura, ya que la pequeña industria de la época se organizaba bajo la forma de artesanía dentro de la estructura gremial.

La revolución industrial modificó totalmente el panorama y dio paso al proletariado, que durante los siglos XIX y XX ha ido conquistando posiciones, unas veces por la presión sindical y otras debido a una política social activa del estado.

Pero la evolución no ha terminado y no sólo en los países socialistas, sino incluso en los de la economía de libre mercado, se realizan diversos ensayos y tanteos que permiten suponer que en un futuro más o menos lejano el estatuto jurídico y las condiciones económicas del trabajador pueden conocer nuevas fórmulas.

Siendo el trabajo el factor productivo básico, es natural que haya que prestar una atención especial a su participación en el resultado del proceso productivo. Se considera salario a la remuneración del factor de producción trabajo.

Concepto De Salario:

Todos los factores que intervienen en la producción reciben una retribución por su intervención en el proceso económico, que en el caso del trabajo se denomina salario.

Sin embargo es necesario precisar que el trabajo lleva implícito una prestación personal por parte de quien lo realiza; por lo tanto desde el punto de vista económico el trabajo puede ser efectuado, según hemos dicho:

— Por cuenta ajena o en relación de dependencia.

— Por cuenta propia o en forma independiente.

De acuerdo con las características del trabajo el salario puede a su vez asumir distintas formas como sueldo, jornal, honorarios, comisiones, etc.

Ahora bien, desde el punto de vista tanto económico como jurídico cuando nos referimos al salario como retribución del factor Trabajo, estamos indicando aquel que se presta en relación de dependencia cualquiera sea su nivel.

Ampliación: No se puede decir que todos los que trabajan perciben un salario: así, los que poseyendo los medios con los cuales el trabajo es productivo conservan la propiedad del bien o servicio producido y lo venden al consumidor, no perciben ningún salario. Esto ocurre con las profesiones liberales, los comerciantes, los artesanos, etcétera. No hay duda de que también el empresario que está al frente de una empresa desarrolla un esfuerzo que es trabajo y, sin embargo, su remuneración no tiene la consideración de salario.

Concretando, podríamos definir el salario como retribución fija que percibe el que vende su fuerza de trabajo, renunciando con ello a la participación que le corresponde en el producto en cuya elaboración ha colaborado.

Las variantes que en la vida real se presentan de las maneras de prestar trabajo por cuenta ajena son escasas. No es lo mismo trabajar en el servicio doméstico que en el despacho de un profesional libre, que en una empresa o en una administración pública. Es distinto prestar un trabajo manual físico, o uno de carácter intelectual. Incluso en el lenguaje vulgar se utilizan diversas expresiones, «salario», «sueldo», etc.. con matices distintos.

Se utilizará la expresión salario en un sentido estrictamente económico y con un valor genérico; es decir, como la remuneración de un trabajo dependiente —lo mismo de carácter manual, intelectual, de dirección o de ejecución— prestado por un sujeto económico unido por un contrato a una empresa y que no asume ningún riesgo propio y directo en la actividad de dicha empresa.

El salario tiene un carácter de remuneración anticipada.

Así entendido, el salario viene a ser el «precio del trabajo»; con lo que el esfuerzo laboral se equipara a una mercancía que se compra y se vende en un mercado. Esto no quiere decir que sea definible una concepción social y una estructuración de la vida económica en la que tal realidad esté vigente; simplemente se parte de un hecho y se analiza tal como existe.

La venta del esfuerzo laboral, sin más derechos respecto a la entidad producto que la de percibir un precio fijo, es la fórmula típicamente capitalista, aunque no privativa de este sistema, ya que también en ciertas modalidades del socialismo ocurre lo mismo cambiando la relación trabajador-empresa privada por la de trabajador-estado.

Oferta y Demanda de Trabajo

En un sentido general la oferta de Trabajo se traduce en la cantidad de trabajadores que desean prestar servicios en una especie de tarea, en un lugar y en un momento determinados a un precio también determinado que hemos llamado salario.

Por su parte la demanda de Trabajo es la que proviene de las empresas que tratan de obtener con su prestación un determinado rendimiento en sus respectivas actividades.

En un mercado en el cual dichas fuerzas, oferta y demanda de trabajo, actúen libremente el valor del salario (precio del Trabajo) estará dado por el punto en que se equilibran las cantidades de trabajo ofertadas y demandadas.

Por consiguiente, dentro del tipo de mercado señalado, la fijación de un valor superior al de equilibrio por el salario nos ha de provocar una cantidad de trabajadores sin empleo equivalente a la distancia entre las curvas de oferta y demanda de trabajo.

oferta y demanda el salario

Tales supuestos pueden ser observados en el gráfico que se incorpora a continuación.

De acuerdo al gráfico precedente la elevación del salario de N a N’ al reducir la demanda a una cantidad de mano de obra M’ provocando un nivel de desempleo equivalente al segmento AB.

Sin embargo, no es menos cierto, que en el aspecto laboral y en razón de la constante intervención del Estado con el fin de proteger a la parte más débil de esta relación económica (el trabajador) se han elaborado en casi todos los países del Universo normas jurídicas protectoras que han limitado la voluntad de los trabajadores para fijar el precio de su trabajo en forma libre con respectivos patronos.

La Legislación Protectora

Tales normas jurídicas se asientan en tres principios fundamentales que pueden ser enumerados de la siguiente manera:

1°) El orden público y la limitación de la autonomía de la libertad.

2º) La irrenunciabilidad de sus normas.

3°) Las condiciones y normas más favorables para el trabajador.

Sobre cada uno de ellos nos hemos de extender en las páginas que siguen a continuación:

A) EL ORDEN PUBLICO Y LA AUTONOMÍA DE LA LIBERTAD

El derecho laboral se ha constituido en una norma de carácter tutelar que justifica su existencia por la defensa de los intereses del hombre de trabajo, de su familia y de otras personas que de él dependen.

El Estado, supremo interventor de las relaciones de trabajo, encauzó la formación y el desarrollo de las relaciones laborales hacia algo que juzgaba más importante que una simple vinculación jurídica entre los contratantes: la protección del hombre de trabajo.

Efectivamente, las condiciones de vida en las cuales se desenvuelve el trabajador le determinan un grado de incapacidad para contratar con patronos o empleadores de una mayor capacidad económica, que tiende a concertar convenios con aquéllos, en los cuales pretenden, en aras de un mezquino interés económico, su renuncia a derechos inalienables.

De allí entonces que el Estado actúe en defensa del trabajador con intensidad y jerarquía tales que produzcan la revocación, en materia de relaciones laborales, de toda disposición que consagre la libertad del sujeto para convenir lo que le plazca sin limitación, regulando su libre determinación en materia contractual y ciñéndola a normas legales expresas de las cuales no debe apartarse.

El trabajador que contrata la prestación de sus servicios encuentra la existencia de la ley, prevaleciente a cualquier manifestación de su voluntad que la vulnere; de aquí que se haya dicho que el sujeto de derecho parece como si se convirtiera en objeto de ese mismo derecho.

Es tan radical la posición en que se encuentra el trabajador en el campo laboral que sólo se le permite escoger la relación jurídica, es decir que tiene autonomía en el momento inicial de la relación laboral, pero debe someterse al régimen legal imperante que la regule, o sea que poca importancia tiene su voluntad en adelante, dado que la ley le determina el mínimo de condiciones a las cuales está subordinado por cualquier acuerdo.

Todas estas consideraciones a que debe sujetarse la autonomía de la voluntad del trabajador en un contrato de trabajo tocan muy de cerca al carácter de orden público que se les imputa a las disposiciones legales en materia de trabajo, las cuales, por esa condición, no pueden ser derogadas ni violadas en forma alguna por convenios particulares.

Sin embargo, es importante destacar que tales normas legales
son imperativas para el patrono en cuanto a su posición frente al trabajador, pero dejan de serlo cuando el acuerdo de las partes se indina en favor del trabajador y en perjuicio del patrono.

B) LA IRRENUNCIABILIDAD DE LAS NORMAS

La legislación laboral ha tratado de brindar protección al trabajador en razón de la debilidad jurídica en que se encuentra, generalmente acosado por la constante búsqueda de los medios suficientes que le permitan proveer a sus necesidades más elementales y las de su familia.

De allí que haya puesto en vigencia el principio de la irrenunciabilidad de las normas legales, que impide a las partes que celebran un contrato de trabajo concertar cualquier convenio que disminuya los derechos que tales normas legales acuerdan al trabajador.

El artículo 12 de la ley N° 20.744 de Contratos de Trabajo establece que será nula y sin valor toda convención de partes que suprima o reduzca los derechos previstos por la ley, los estatutos profesionales o las convenciones colectivas, ya sea al tiempo de su celebración o de su ejecución, o del ejercicio de derechos provenientes de su extinción.

Si bien es cierto que en la actualidad las organizaciones sindicales prestan a los trabajadores el apoyo y asesoramiento necesarios para evitar que éstos concierten convenios individuales a su satisfacción, muchas veces el apremio del trabajador podría obligarlo a aceptar, por parte de los patronos, condiciones que lo desmejorarían o lo llevarían a acceder a la renuncia de derechos inalienables.

Cuando estos últimos supuestos ocurren, se impone el principio de irrenunciabilidad, que produce la nulidad de acuerdos que contemplen condiciones no compatibles o renuncia de derechos.

C) CONDICIONES Y NORMAS MAS FAVORABLES PARA EL TRABAJADOR

Este principio es la extensión del carácter de protección que orienta al Derecho del Trabajo hacia su destinatario: el hombre que trabaja y hacia el trabajo que éste realiza, que no debe constituirse como una mercancía sino como la actividad productiva y creadora del hombre en sí.

Por ello no es de extrañar que las desigualdades que crean y consangran las leyes laborales constituyen una forma de compensar las desigualdades que de por sí se dan en la relación entre patrono y trabajador.

Tales consideraciones surgen de la inclusión de normas que prevén el establecimiento del principio de la aplicación de aquellas que resulten más favorables al trabajador no pudiendo pactarse en ningún caso condiciones menos favorables ni interpretarse con sentido perjudicial hacia éste en casos de duda acerca de la aplicación de leyes o en la apreciación de la prueba en los casos concretos.

La ley de Contrato de Trabajo dispone al efecto, que las cláusulas del contrato de trabajo que modifiquen en perjuicio del trabajador normas imperativas consagradas por leyes o convenciones colectivas de trabajo serán nulas y se considerarán sustituidas de pleno derecho por éstas.

tabla concepto de salario

Salario justo

La exigencia moral de un equilibrio de valores entre el trabajo efectuado por el empleado u obrero y la retribución abonada por el empleador ha impuesto el principio del salario justo.

Según Aristóteles los cambios deben efectuarse bajo la presencia de una igualdad absoluta —que él llama aritmética— a efectos de que no exista beneficio de uno en perjuicio de otro, ya sea porque se entrega menos o más de lo que se recibe.

El principio del salario justo se basa en la característica de que en la relación laboral aparecen comprometidas en forma directa la persona y la vida del trabajador, lo cual proviene de dos hechos fundamentales:

— La inseparabilidad o indivisibilidad existente entre el trabajo y la persona que lo realiza; el trabajador, al prestar su actividad, aporta su persona con todas sus necesidades y su dignidad humana.

— Al constituir su único medio de subsistencia mediante el trabajo, debe ganar lo necesario para vivir.

La determinación del salario justo no puede abandonarse a la ley de la oferta y la demanda ni fijarse arbitrariamente; sólo puede ser establecido fundándose en principios de justicia y equidad.

Para ello el salario debe ser tal que permita al trabajador ilcanzar un nivel de vida que enfrente sus responsabilidades familiares  con dignidad, sin que por ello realice un aporte efectivo a la producción de la empresa donde presta sus servicios.

Así lo han entendido quienes aprobaron la reforma de nuestra Constitución, al incorporar entre sus disposiciones el derecho a una retribución justa, basada, al decir de su dictamen previo, en el derecho de toda persona a una remuneración equitativa y satisfactorio.

El salario desde el punto de vista económico

La ciencia económica considera al trabajo como una mercancía que se vende y se compra (o alquila) en el mercado y por lo litnto el precio que debe pagarse por el mismo debe ser determinado por leyes comunes a las que rigen el precio de cualquier otra mercancía.

Pero si bien los economistas admiten la variación de los salarios fundándose en la ley de la oferta y la demanda, no explican el por qué de dichas variaciones.

Sin embargo distintas teorías han tratado de explicar la fundamentación económica del salario, entre las cuales merecen citarse:

-Teoría del fondo de los salarios

-Teoría de la ley de bronce

-Teoría de la productividad del trabajo.

Pasaremos a explicar cada una de dichas teorías a continuación:

a) Teoría del fondo de los salarios

Ha sido clásica en Inglaterra y suele designársela con el término inglés de wage-fund, de donde traducimos la designación que hemos empleado para identificarla.

Sostiene esta teoría que la variación en el precio de los salarios se funda en la ley de la oferta y la demanda; la oferta la constituyen los obreros que buscan trabajo para ganarse la vida, y la demanda está representada por los capitales que buscan una colocación; la relación entre ambos elementos determina el precio de los salarios.

Así, si tenemos en cuenta el capital circulante de un país y lo dividimos por el número de trabajadores, el cociente nos dará el importe del salario.

b) teoría de la ley de bronce

Esta teoría se basa en la hipótesis de que el salario del trabajador debe reducirse al mínimo estrictamente necesario para per mitirle vivir a él y su familia.
De acuerdo con esta teoría, el costo de producción del trabajo está determinado:

— Por el valor de las subsistencias que debe consumir el obrero para mantenerse en estado de producir.

— Por la prima de amortización necesaria para sustituir a es trabajador cuando esté fuera de servicio; es decir, para criar a un hijo de obrero hasta la edad adulta de éste.

Por lo deshumanizante, esta teoría fue bautizada con el nombre de ley de bronce, y las distintas escuelas, incluso la liberal, la han desechado por completo.

c) Teoría de la productividad del trabajo

Ha surgido en contradicción con las anteriores, pues no reco noce que el valor del trabajo pueda ser equiparado a una mercancía sometida a la ley de la oferta y de la demanda bajo la acción de la competencia.

Considera al trabajador como un instrumento de la producción, y el valor de ese instrumento depende de su productividad.

Esta teoría consigue explicar mejor que las anteriores la desigualdades que se observan en los salarios. Sin embargo, hoy en día sus principios se presentan bajo una forma más científica: la productividad marginal.

Este mejoramiento de la teoría se explica diciendo que así como cada unidad nueva de un bien cualquiera, agregada a lo que ya  se posee, no trae sino una utilidad decreciente hasta llegar a cero, de igual modo cada dosis nueva de trabajo, cada trabajador nuevo, empleado para la realización de una tarea determinada, no aporta más que una productividad cada vez más reducida; sobre la productividad de este último obrero se fijará la tasa del salario de todos los demás. Es, pues, la productividad del trabajo la que regula el salario, pero sólo la productividad más débil, la productividad marginal.

El aumento de la producción y el salario real

El trabajo representa en todo proceso productivo uno de los omentos más importantes en razón de que el nivel de producción se encuentra supeditado a la mayor o menor efectividad de aquél.

Es decir que el grado de productividad del trabajo está en íntima relación con la producción y de un aumento o disminuían de aquél dependerá un aumento o disminución de ésta.

En efecto, una reducción en los costos de los productos por mi ni mayor productividad del trabajo ha de traer un ajuste en los precios de los mismos que han de incidir en un incremento del salario real.

Sin embargo, y sin perjuicio de la incidencia que tales factores desempeñan en la valorización del salario real, el concepto imómico imperante en nuestro país respecto de los aumentos de producción que se operen como consecuencia de una mayor productividad en el trabajo deben:

No afectar a la personalidad del trabajador

Posibilitar una participación del trabajador en los beneficios que se obtengan de esa mayor productividad.

La Justicia social y el trabajo

Los aspectos mencionados anteriormente acerca de la participación del trabajador en.todo aumento de producción y la conservación del mismo en toda tarea que se le asigne como condición prioritaria constituyen dos factores que ponen en juego la justicia social al servicio del trabajo.

Ambos aspectos se complementan con el establecimiento de un salario o retribución justa que permita al trabajador no sólo satisfacer a su subsistencia y la de su familia sino también el desarrollo de actividades culturales y el logro de un mejor nivel de vida.

Salario real y salario nominal

Desde el punto de vista económico debemos distinguir dos clases de salario:

1°) SALARIO NOMINAL o sea la cantidad de dinero que recibe el trabajador por su intervención en el proceso productivo.

2º) SALARIO REAL o sea la cantidad de bienes y/o servicios que el trabajador puede obtener a cambio de su trabajo.

Si bien la adquisición de bienes y/o servicios que le permitan satisfacer sus necesidades es el fin perseguido por el trabajador a través del trabajo que aporta al proceso productivo la cantidad que de dichos bienes y/o servicios pueda adquirir se encuentra a su vez supeditada a otros factores como:

1°) Del monto del salario nominal, ya que según sea éste más o menos elevado el trabajador podrá disponer de cierta cantidad de dinero en tales adquisiciones.

2°) Del valor del dinero o de su relación con el precio de los bienes y/o servicios que se desean adquirir.

Fuente Consultada:
Economía y Contabilidad Para 3º Año del Ciclo Básico Unificado de Apolinar E. García Editorial Sainte Claire
Enciclopedia Universal de Ciencias Sociales – La Economía – Editorial Océano

El Aislacionismo de EE.UU Presidencias de Harding y Coolidge

El Aislacionismo de EE.UU Post Guerra Mundial
Presidencias de Harding y Coolidge

El AISLACIONISMO fue una política que implicaba una participación mínima en los asuntos internacionales, en particular en alianzas militares. Fue la que aplicaron los EE.UU. hasta principios del siglo XX, como reflejo en parte de la hostilidad de las comunidades alemana e irlandesa del Medio Oeste contra la Gran Bretaña, su Imperio y sus aliados. El aislacionismo impidió a los EE.UU. ingresar en la sociedad de naciones y aseguró la victoria electoral del Presidente Harding (1865-1923) en las elecciones de 1920.

A lo largo de los decenios de 1920 y 1930 los sentimientos aislacionistas siguieron siendo muy fuertes y llevaron a una serie de Leyes de Neutralidad promulgadas entre 1935 y 1939 por las cuales se prohibió hacer préstamos y enviar armas o municiones a beligerantes en una guerra civil o internacional. Pero desde 1945 los EE.UU. se han visto obligados a adoptar el papel dirigente en el Occidente, aunque los republicanos conservadores siguieron practicando una forma de aislacionismo a principios del decenio de 1960, al propugnar la retirada a una «fortaleza América» muy defendida y sin obligaciones en el exterior, junto con la retirada de las Naciones Unidas.

Aislacionismo, antigua política exterior de Estados Unidos que evitaba las alianzas con otras naciones para preservar su libertad de acción en los asuntos internacionales. Nunca se aplicó en el terreno económico o cultural porque el aislacionismo estaba pensado ante todo para mantener la joven nación lejos de los conflictos nacionalistas y dinásticos de las potencias europeas.

La Primera Guerra Mundial sacudió los supuestos liberales y racionales de fines del siglo XIX y principios del XX de la sociedad europea. La increíble destrucción y muerte de casi diez millones de personas socavaron la idea misma de progreso. Las nuevas técnicas de propaganda habían manipulado a pueblos enteros para que se involucraran en una matanza sin sentido y por último, la Primera Guerra Mundial señaló el fin de la hegemonia europea sobre los asuntos mundiales.

En 1917, la Revolución Rusa sentó los fundamentos para la creación de un nuevo poder soviético y, además, Estados Unidos ingresó en la hierra. No obstante, el fin de la era europea no fue del todo evidente, porque lo eclipsaron dos acontecimientos: el aislacionismo estadounidense y el retiro de los soviets de los asuntos internacionales, mientras alimentaban el desarrollo de su propio sistema socialista. Pese a que estos acontecimientos fueron sólo temporales, crearon un vacío político en Europa que muy pronto sería ocupado por el renacimiento del poder alemán.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Gran Guerra había tenido resultados mucho más importantes que las cláusulas del Tratado de Versalles, muy pronto incumplidas, mal aplicadas, y origen de futuros conflictos. Mientras Europa estaba devastada y arruinada, e Inglaterra, aunque al margen de la invasión, había tenido que recoger de todas partes los capitales que constituían su poder, para financiar su esfuerzo de guerra, los Estados Unidos salían del conflicto con ligeras pérdidas (125.000 muertos) y un poder colosal.

De deudores, habían pasado a ser acreedores de Europa, por miles de millones de dólares. Este era, en fin, uno de los hechos más importantes, con la Revolución rusa, de la que nadie podía imaginar que saliese una URSS tan fuerte, veinte años después.

La deuda contraída por Europa con los Estados Unidos ascendía a unos 7 mil millones de dólares, a los que se sumarían, algo más tarde, 3 mil millones más para la reconstrucción del viejo continente.

presidente wilson

El presidente estadounidense Thomas Woodrow Wilson emprendió la mejora de la vida política, económica y social de su país a comienzos del siglo XX. Tuvo una ambiciosa visión para el cargo presidencial y buscó mejorar casi todos los aspectos de la vida nacional desde la presidencia. Durante sus dos mandatos (1913-1921), Wilson llevó a cabo significativas reformas sobre los aranceles aduaneros, los trusts, las relaciones laborales, la agricultura y la banca.

Los Estados Unidos se encontraban, al fin, con un aparato de producción considerablemente desarrollado. Ciertamente, Wilson había sufrido grandes decepciones con motivo de la Conferencia de la Paz, no sólo por parte de los europeos, como Clémenceau y Lloyd George, sino también a causa de la vieja tradición aislacionista que animaba al partido republicano y a una fuerte minoría del demócrata. Los Catorce Puntos, el idealismo de Wilson, los grandes principios de la S. de N. habían suscitado una dura oposición.

Adherirse a la S. de N. era meterse en el engranaje de los conflictos que desgarraban a los incorregibles europeos. «Nosotros no podemos retroceder» —había dicho Wilson—. El Senado, todopoderoso en materia de política exterior, no lo entendía así, y en la discrepancia estaba apoyado por la respetada opinión del viejo Teodoro Roosevelt y por los multimillonarios Mellon y Frick, que pagaron gigantescas campañas contra la S. de N., «esa cosa nefasta, con la aureola de un nombre edificante». Las minorías alemanas, italianas, irlandesas, que, por razones diferentes, consideraban injustos los tratados, eran también hostiles.

Para colmo de desgracias, Wilson sufrió un ataque de hemiplejía en septiembre de 1919, de modo que el dirigente de la oposición senatorial, Cabo-Lodge, resultó vencedor, y la firma del tratado de paz fue rechazada por 55 votos.

Como puede verse los norteamericanos,  de   acuerdo con esta política, deseaban tener el menor compromiso posible con Europa y con los inmigrantes. Entre 1920 y 1924, la inmigración disminuyó notoriamente. El nacionalismo, alimentado por el conflicto, continuó terminado éste, y potenciado por la Revolución Rusa, se dirigió contra los políticos reformistas y los dirigentes y militantes sindicales. Estos últimos estaban, en su mayoría,   integrados  por  inmigrantes  que  no eran considerados auténticos norteamericano.

Una breve crisis (1918-1920), acompañada de numerosas huelgas, aumentó miedos y rencores Profesores universitarios y realizadores cine matográficos fueron objeto de todo tipo de agre siones y denuncias. Muchos inmigrantes fueron deportados. La comunidad negra fue hostigada El Ku Klux Klan (organización secreta racicista terrorista) no sólo actuó en el sur de los Estado Unidos (donde había sido creada a la finalización de la Guerra de Secesión), sino en el oeste, y ne víctimas fueron, además de personas de raza n gra, miembros de la comunidad judía y católica.

PRESIDENCIA DE HARDING:
Vencido por la enfermedad, Wilson llegó hasta las elecciones de 1920. Los demócratas eligieron como candidato al gobernador de Ohio, James Cox, y, como vicepresidente, al joven Franklin Delano Roosevelt, pariente de Teodoro, y que se había distinguido como Secretario de Estado adjunto a la marina, en el gobierno Wilson.

 Harding  presidente de ee.uu.

Pero fue elegido el candidato de los republicanos, W. G. Harding, senador de Ohio y periodista, con una mayoría de 7 millones de votos. América había manifestado su deseo de volver al orden antiguo: distancias respecto a Europa, liberalismo, «laissez-faire», iniciativa privada, etc. Wilson murió, cuatro años después, sin resignarse nunca al fracaso de sus esperanzas.

Harding era muy distinto del austero moralista y profesor a quien sucedía: hombre de buena presencia, «bon vivant», aficionado al golf, al alcohol, a los cigarros y al poker. En plena prohibición, se veían grandes vasos de whisky en la mesa presidencial, cuando jugaba al poker con sus viejos amigos de Ohio. Estaba   rodeado   de  unas   gentes   bastante mal educadas, que ponían los pies sobre las mesas, y algunos de cuyos elementos se dejaban  corromper  y  traficaban   con   su  influencia.

La era de Harding empezó mal: la crisis financiera y económica y el paro (el ejército ya no compraba, y Europa disminuía  sus   importaciones)   duraron  hasta 1922. La campaña «anti-roja» y anti-sindical paralizaba el movimiento obrero.

CASO DE SACCO Y VANZETTI

Los salarios, insuficientes, limitaban el consumo. Dos italianos de ideas anarquistas, Nicolás. Sacco y Bartolomé Vanzetti fueron acusados de robo y asesinato de un cajero de Massachussetts. No había pruebas válidas, pero su fama de anarquistas bastaba.

caso de sacco y vanzetti

Ellos afirmaron siempre su inocencia, y el asunto Sacco-Vanzetti apasionó e indignó al mundo entero, desde 1921, fecha del primer proceso, hasta 1927, en que los dos hombres acabaron en la silla eléctrica, lo que desencadenó vivas manifestaciones en todas partes. Había llegado la hora del racismo y de la xenofobia: en 1921, la inmigración fue súbitamente reducida, a causa del paro. Desde entonces, sólo se admitía el 3 % de inmigrantes de cada nación, en función del número de compatriotas instalados ya en el país.

Dicho de otro modo, aquellas cuotas favorecían a las naciones cuya emigración había sido numerosa y antigua (anglosajones, escandinavos, alemanes), en perjuicio de los pueblos del Mediterráneo y de la Europa Oriental, la «segunda ola», más reciente. Por último, no se admitían más que 100.000 inmigrantes al año, sometidos a severas formalidades en Long Island. En 1923, se produjeron grandes escándalos a consecuencia de unas investigaciones acerca de los que rodeaban a Harding, y hubo hasta suicidios.

El presidente especulaba en la Bolsa. Partió para un viaje, salpicado por aquellos turbios asuntos de «barriles», y murió, repentinamente, de un ataque. El vicepresidente Coolidge le sucedió y permaneció en el cargo hasta 1928.

CALVIN COOLIDGE Y LA PROSPERIDAD
Calvin Coolidge nació en Plymouth (Vermont) el 4 de julio de 1872. Se licenció en filosofía y letras por el Amherst College en 1895, y posteriormente estudió derecho. Fue presidente de Estados Unidos (1923-1929). Falleció en 1933.

Coolidge era muy diferente de Harding: puritano de Nueva Inglaterra, de una moralidad perfecta, tenía el aspecto de un clérigo. Hablaba poco, y sus principios eran sencillos: «Menos gobierno en los negocios, y más negocios en el gobierno».

Coodlidge Calvin presidente de estados unidos

Coolidge se mostró tajante con respecto al pago de las deudas contraídas por los aliados con Estados Unidos durante la I Guerra Mundial, aunque adoptó una actitud más flexible a la hora de establecer el calendario de los plazos de las devoluciones. Durante su mandato, se moderó la política intervencionista en Latinoamérica mantenida por los anteriores presidentes.

Disminuyó los gastos federales, suprimió todo lo que quedaba de los controles del Estado y ayudó a las nuevas industrias. Modesto, iba regularmente a la iglesia, convencido de que las riquezas recompensaban el trabajo y la virtud. Enriquecerse no podía desagradar a Dios.

En las elecciones de 1924, venció fácilmente al candidato demócrata Davis, y su victoria reforzó sus principios: un gobierno que gastase poco y que dejase en libertad el mecanismo de la economía. Las dificultades de la postguerra iban desapareciendo, y el presidente pudo decir que el país se hallaba en «un estado de alegría, pocas veces visto en la historia de la humanidad».

Empezaba la edad de oro de los negocios, que recordaba los últimos decenios del siglo pasado, pero los héroes del día no eran sólo los «reyes», los magnates de las grandes empresas, sino los pequeños comerciantes  emprendedores, «ejecutivos», es decir, los cuadros dirigentes de las sociedades parecían, todos ellos, llamados a un porvenir dichoso. Las masas mismas, por el sistema de acciones, de distribución de beneficios y por las excepcionales facilidades de crédito que les permitían comprar cosas, automóviles,   radios   y   neveras,   parecían   ver aumentar su nivel de vida, de un modo regular.

En una optimista atmósfera de «colaboración de clases», los patronos favorecían los sindicatos de empresa, que renunciaban a la huelga a cambio de acuerdos  «libremente   negociados»,   nunca   desventajosos, por otra parte, para los capitalistas. La concentración  de  capitales   aumentó  notablemente,  a pesar de las leyes  «anti-trusts». Doscientas   sociedades   gigantes detentaban el 50 % de la riqueza industrial (el petróleo, el acero, las industrias químicas, el cobre y el aluminio, el tabaco, los transportes,  etc.).

El  automóvil  alcanzó un éxito espectacular:  de 1919 a 1929, el número de coches pasaba de 7 a 23 millones. Los salarios  altos eran efectivos en un cierto número de ramas industriales. Pero en el cuadro también había sombras: con el desarrollo de nuevas fuentes de energía (electricidad,  petróleo, nafta),  la demanda de carbón descendía, y los países, como Francia y Bélgica, que habían vuelto a poner en   funcionamiento   sus   minas,   inundadas por los alemanes, habían cesado en sus importaciones masivas.

Los distritos mineros sufrían paro y miseria, y las huelgas se multiplicaban, pero no detenían la baja de los salarios. El poderoso sindicato de John L. Lewis perdía cada vez más  afiliados. Los granjeros seguían también excluidos de la prosperidad:   producían   demasiado   y   los precios de sus artículos descendían.

Durante la guerra, habían comprado muchas máquinas, y se habían endeudado, creyendo que sus ventas iban a mantenerse. Por el contrario, los precios de los productos industriales   habían   aumentado.   Los   granjeros mantuvieron el Farm Bloc (bloqueo agrícola)   en   el  Congreso,  cuyos   representantes prepararon una ley que preveía la compra por el gobierno de los excedentes. Almacenados en los silos, los cereales se venderían al extranjero,  según las necesidades, pero Coolidge puso el voto presidencial a la ley, lo que aumentó notablemente el descontento en el Oeste.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo XII El Aislacionismo Americano Edit. CODEX

 

Flores en Holanda Nokia en Finlandia Wipro en la India Explosion de Ideas

Flores en Holanda -Nokia en Finlandia -Wipro en la India

América Latina: claves para el siglo XXI

El siglo XXI representa para América Latina un siglo controversial, la mayoría de los países latinoamericanos continúan centrando su producción en la producción de materias primas.

El término “materias primas” contiene a un conjunto heterogéneo de bienes, englobando entre otros alimentos, materias primas de origen vegetal, metales, minerales y combustibles. El valor total de las exportaciones mundiales de estos bienes aumentó de $1.3 trillones en 2001 a $3.0 trillones en 2007. La razón del incremento del precio de las materias primas a nivel internacional se debe a la incorporación de China e India a la economía mundial. Si bien puede hablarse, en general, de un fuerte incremento en el precio de las materias primas, las evoluciones son distintas en función del tipo de producto.  Las que han registrado un mayor incremento son las materias primas minerales, como los metales (cobre, petróleo). En este sentido, se observa que ultimo quinquenio estos productos alcanzaron tasas anuales de crecimiento promedio del 30% y 20%. Al contrario, los productos tropicales (café, te, azúcar) han tenido un comportamiento oscilante, incluso han caído sus precios.

“La tendencia a largo plazo demuestra que los precios de las materias primas agrarias se están recuperando de una tendencia regresiva. En los países de América Latina, el sector de las materias primas tiene una gran importancia sobre la actividad económica, hasta el punto que América Latina es una de las áreas exportadoras de materias primas más importantes a nivel mundial, tras los países exportadores de petróleo del Golfo. En efecto, para países como Argentina y Chile las exportaciones representan un porcentaje superior al 34% del PIB, porcentaje que en Perú y Colombia se sitúa en 19% y 14% del PIB respectivamente. Esta tendencia se ha acentuado en determinados países (Venezuela, Chile y Perú), dado que algunas de sus principales materias de exportación han registrado una gran revalorización (petróleo y metales, y particularmente el cobre).”[1]

De esta forma, las cuatro mayores empresas de la región —PEMF PDVSA, Petrobras y PEMEX Refinación— son petroleras. De las doce compañías más grandes de la región, sólo cuatro venden productos que no sean petróleo o minerales (Wal-Mart de México, Teléfonos de México, América Móvil y General Motors de México).

Sumado a que la mayoría de los países de Sudamérica siguen dependiendo de las negociaciones con los países centrales como EEUU o Europa, presionando para modificar las políticas de proteccionismo sobre la producción de materias primas en los países desarrollados. Brasil y la Argentina hacen bien en exigir que los países ricos eliminen sus obscenos subsidios agrícolas, pero están concentrando sus energías en apenas una de las varias batallas comerciales que deberían estar librando.

Están poniendo una buena parte de sus energías en ampliar su tajada del 4 por ciento de la economía mundial lugar de —además de seguir exigiendo el desmantelamiento de barreras agrícolas- iniciar una cruzada interna para aumentar la competitividad de sus industrias y entrar en la economía del conocimiento del siglo XXI.

Sin embargo, este proceso contiene oportunidades como riesgos, todo depende de las decisiones y las políticas gubernamentales que se lleven a cabo.  En efecto, los elevados precios de las materias primas que han disfrutado las economías de América Latina las han situado ante una extraordinaria oportunidad de emplear los elevados ingresos financieros derivados de la extracción y producción de materias primas para desarrollar un patrón de crecimiento que explote sus ventajas comparativas.

Ahora bien, frente a este hecho existen posiciones controvertidas, algunos economistas son escépticos y manifiestan que esta coyuntura es solo un “cuento chino”, ya que los precios de las materias primas —incluso tras haber subido considerablemente en los últimos años— se desplomaron en más de un 80 por ciento en el siglo XX, y actualmente constituyen un sector minoritario de la economía mundial. En la década del 60 las materias primas constituían el 30% del Producto bruto mundial, en la actualidad sólo representan el 4%. Los nodos de la economía mundial están centrados en el sector de servicios (68%) y el sector industrial (29% porque desde la década del 70 a la actualidad, se produjo una transformación del modo de acumulación centrando las actividades rentables en las actividades financieras y de servicios.

Esto produce que las empresas multinacionales de tecnología como IBM, o Microsoft, tengan ingresos muchísimo más altos que las que producen alimentos u otras materias primas. Mientras que a principios del siglo XX diez de las doce compañías más grandes de los Estados Unidos vendían materias primas (American Cotton Oil, American Steel, American Sugar Refining, Continental Tobacco y U.S. Rubber, entre otras), en la actualidad hay sólo dos en esa categoría (Exxon y Philip Morris).

La posibilidad de crecimiento en América Latina  reside en la diversificación de sus economías, el desarrollo de actividades más rentables como el caso de Nokia en Finlandia o la multinacional Wipro en la India. Al igual que Nokia y Wipro, hay cientos de ejemplos de grandes compañías que nacieron produciendo materias primas y se fueron diversificando a sectores más redituables.

En el caso de Finlandia, uno de los países más desarrollados del mundo, empezó exportando madera, luego pasó a producir y exportar bienes, más tarde se especializó en el diseño de muebles, y finalmente, paso a concentrarse en el diseño de tecnología, que era mucha más rentable. El ejemplo más conocido de este proceso es la compañía Filandesa Nokia, una de las mayores empresas de telefonía ce& del mundo. Nokia comenzó en 1865 como una empresa maderera, fundada por un ingeniero en minas en el sudeste de Finlandia. A mediados del siglo XX ya diseñaba muebles, y empezó a usar su creatividad para todo tipo de diseños industriales. En 1967 se fusionó con una empresa finlandesa de neumáticos y otra de cables, para crear un conglomerado de telecomunicaciones que hoy se conoce como Nokia Corporation y que tiene 51 mil empleados y ventas anuales de 42 mil millones de dólares. Es el equivalente a cinco veces el producto bruto anual de Bolivia, y más del doble del producto bruto anual de Ecuador.

Por su parte, la multinacional Wipro Ltd., de la India, que empezó vendiendo aceite de cocina, y hoy día es una de las empresas de software más grandes del mundo. El empresario Azim Premji —conocido por muchos como el Bill Gates de la India— llegó a ser el hombre más rico de su país, y el número 38 en la lista de los más ricos del mundo de la revista Forbes, transformando radicalmente su empresa familiar.

Estaba estudiando ingeniería en la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos, cuando murió su padre en 1966 y tuvo que regresar a su país a los 21 años para hacerse cargo de la empresa familiar, Western India Vegetable Products Ltd. (Wipro). La compañía estaba valuada en ese entonces en 2 millones de dólares, y vendía sus aceites de cocina en supermercados.

Premji inmediatamente comenzó a diversificarse, empezando por producir jabones de tocador. En 1977, aprovechando el vacío creado por la expulsión de IBM del país, empezó a fabricar computadoras.

El negocio fue prosperando, y la compañía comenzó a producir software hasta crearse una reputación de empresa innovadora, con gente creativa. Hoy día, Wipro Ltd. tiene ingresos de 1.900 millones de dólares por año, de los cuales el 85 por ciento proviene de su división de software, y el resto de sus departamentos de computadoras, de lámparas eléctricas, de equipos de diagnóstico médico y —aunque parezca un dato sentimental— de jabones de tocador y de aceites de cocina.

La empresa ha triplicado su número de empleados desde 2002, a 42.000 personas, y su sede de la ciudad de Bangalore está contratando un promedio de 24 personas por día.

El gran desafío consiste en aprovechar las actividades productivas, incluso las del sector primario, y  utilizarlas como “trampolines” hacia actividades más rentables. Para hacer eso, la experiencia de China, Irlanda, Polonia, la República Checa y varios otros países demuestra que hay que invertir más en educación, ciencia y tecnología, para tener una población capaz de producir bienes industriales sofisticados, servicios, y fabricar productos de la economía del conocimiento.

El ranking de las patentes

El cambio en el régimen de acumulación también se evidenció en el crecimiento del patentamiento de los distintos avances y descubrimientos científicos.  Entre 1977 y 2003, la oficina de patente de los Estados Unidos registró alrededor de 1.631.000 patentes de ciudadanos o empresas estadounidenses, 537.900 de Japón, 210.000 de Alemania, 1.600 de Brasil, 1.500 de México, 830 de la Argentina, 570 de Venezuela, 180 de Chile, 160 de Colombia y 150 de Costa Rica. En 2OQ3 la oficina registró unas 37.800 patentes de empresas o inversores 4 Japón, 4.200 de Corea del Sur, 200 de Brasil, 130 de México, 76 de la Argentina, 30 de Venezuela, 16 de Chile, 14 de Colombia y 5 de Ecuador.

En estos datos se puede demostrar el protagonismo de las empresas japonesas y surcoreanas frente a la situación de América Latina. En las oficinas de patentes de los países latinoamericanos, la situación es parecida: en México apenas el 4 por ciento de las patentes registradas provienen de personas o empresas mexicanas; el 96 por ciento restante son de compañía multinacionales como Procter & Cambie, 3M, Kimberly-Clark, Pfizer, Hoechst y Motorola.

A su vez, los países que más patentes registran, claro, son los que más invierten en ciencia y tecnología. En esa categoría están los Estados Unidos, que invierten el 36 por ciento del total mundial destinado a investigación y desarrollo, la Unión Europea, el 23 por ciento, y Japón el 13. Comparativamente, los países latinoamericanos y caribeños convirtieron apenas un 2,9 por ciento del total mundial destinado a investigación y desarrollo en 2000, según la publicación Un mundo de Ciencias de la Unesco.

Incluso, Latinoamérica esta rezagada por la falta de capacitación de la mano de obra destinada a la producción de bienes de alto valor agregado. En China, por ejemplo, se gradúan 350.000 ingenieros por año, y en India unos 80 mil. Comparativamente, en México se gradúan 13 mil, y en la Argentina 3 mil, según datos oficiarles. Claro que China e India tienen poblaciones muchísimo más grandes, y por lo tanto producen más ingenieros. Pero su cantidad de graduados en ingeniería es un factor importante en la economía global: a la hora de escoger en qué países invertir, las empresas de informática y otros productos sofisticados van a buscar aquellos que tengan la mayor mano de obra calificada disponible, al mejor precio.

Los economistas ortodoxos y las instituciones financieras internacionales se acordaron tarde de la importancia de la educación en el desarrollo de las naciones. En la década de los 90 bajo el Consenso de Washington, los países latinoamericanos aplicaron recetas recesivas y de achicamiento del gasto público, donde la educación sufrió un severo recorte de presupuesto.  Esta situación se agravo aun más con el paso de las décadas llegando a la actualidad con severos problemas estructurales.  Quizás la tarea más importante de los gobiernos actuales de América Latina es generar políticas educativas y sociales tendientes a solucionar estos problemas que afectan a las sociedades latinoamericanas. Y sólo a partir de allí, repensar qué lugar ocupará Latinoamérica en el nuevo concierto mundial

[1] Extraído de: http://gcg.universia.net/pdfs_revistas/articulo_106_1227718903252.pdf

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Historia Económica
Deuda Externa Latinoamericana
Pobreza Latina

Fusionopolis

 

La Revolución Mexicana Antecedentes y Causas Porfirio Diaz Resumen

RESUMEN HISTÓRICO DE LA REVOLUCIÓN EN MÉXICO

La Revolución Mexicana, surge como una protesta de tono eminentemente político frente al régimen porfiriano, pero quienes van participando en ella, quienes van haciéndola, le imprimen la huella de sus ideas, de sus intereses, de sus aspiraciones…he aquí su historia.

América latina y el mundo entero se conmovieron en 1910 cuando, después de 30 años de gobierno despótico ejercido por Porfirio Díaz, estalló en México una insurrección armada. Agrupadas en torno a la figura de Francisco Madero se reunieron las fuerzas acaudilladas por Pascual Orozco, Emiliano Zapata y Pancho Villa, quienes se lanzaron a la conquista del poder político en busca de convertir a su país en libre y democrático.

Madero pertenecía a una acaudalada familia del norte que, como tantas otras, se había beneficiado de la dictadura de Díaz..No obstante esa posición privilegiada, tenía firmes ideales democráticos que expresó en su libro «La sucesión presidencial de 1910«.

Cuando Díaz quiso presentarse a su octava reelección, Madero se exilió en Estados Unidos y publicó un manifiesto revolucionario «El Plan de San Luis Potosí«. Orozco y Villa se le unieron en el norte y Zapata en el sur, y juntos lanzaron una ofensiva militar.

Los levantamientos se generalizaron en todo el país y Díaz no tuvo más remedio que renunciar y exiliarse. Pese a que Madero ingresó a la capital de la república y fue aclamado por una multitud, las diferencias con sus seguidores no tardaron en aparecer.

El nuevo presidente fue acusado de «moderado» e incluso de traidor, por retardar la puesta en marcha de algunas reformas. Madero después fue traicionado por su general, Victoriano Huerta, quien lo hizo asesinar (1913).

Villa y Zapata trataron luego de llevar la revolución al punto que habían soñado, pero sus muertes violentas cubrieron un período  de la historia de México que,  no obstante ello, lo puso en las puertas de la modernidad.

la revolucion mexicana

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ANTECEDENTES DE LA REVOLUCIÓN DE 1910:
La época de Santa Anna

A comienzos del s.XIX , México tenía unos seis millones de habitantes, de los que unos tres millones eran indígenas. Estos, que habían sido los primeros en luchar por la independencia, eran un grupo despreciado por el régimen. Convertidos en ciudadanos con igualdad jurídica, igual que los criollos, perdieron de repente los privilegios que la corona española les concedía durante la época colonial, sin obtener a cambio ninguna contrapartida. El régimen, basado en el sistema de haciendas, perpetuaba y a veces agravaba la dependencia de los peones y campesinos indígenas respecto a los grandes propietarios.

La aristocracia terrateniente, todopoderosa en esa época, dirigía el país por medio de caudillos, por lo general salidos del ejército. Durante la primera mitad del siglo destaca la figura del criollo López de Santa Anna. La dictadura centralista que ejerció no pudo evitar que México perdiera la mitad de su territorio, en provecho de los Estados Unidos, no sin antes haberla defendido valientemente.

El intermedio liberal

Durante este período se va constituyendo una clase media que se va a convertir en el eje de la vida política. Dicha clase triunfa por medio de Benito Juárez: primero como ministro y después como presidente, Juárez se esforzó, entre 1855 y 1872, por limitar los privilegios, sobre todo del Ejército y de la Iglesia.

En 1857 se promulgó una Constitución que iba en esa línea. Sin embargo, dicha Ley constituyó un fracaso: aunque liquidaron la propiedad eclesiástica, las leyes de expropiación destruyeron también las estructuras de la propiedad comunal y abrieron paso a un incremento enorme de las tierras en manos de los grandes propietarios. Además, la política anticlerical suscitó grandes reacciones en su contra: concretamente tres años de guerra civil, 1859-1861. Ante una situación financiera desastrosa, Juárez no tuvo más remedio que suspender durante dos años el pago de las deudas exteriores de México.

Las potencias extranjeras vieron en esta situación un pretexto para intervenir en México, y así lo hicieron Francia, Inglaterra y España, aunque posteriormente, divididas entre sí, las dos últimas se retiraron de la lucha. Y la resistencia de Juárez, obligó a las tropas francesas a abandonar México en 1866.

México ante su industrialización: A la muerte de Juárez, en 1872, su sucesor Lerdo acentúa el anticlericalismo de su política y decide la separación entre la Iglesia y el Estado, hecho del que se aprovecha el general Porfirio Díaz para reunir a todos los descontentos con el régimen y organizar un levantamiento militar. Su programa de saneamiento financiero, de desgravación fiscal y su política condescendiente con la Iglesia tranquilizan a los grandes propietarios.

Gracias a una llamada permanente a los capitales extranjeros, Díaz va a hacer de México un país industrial, dotado de una infraestructura sólida: en 25 años la red de ferrocarriles pasa de 570 a 24.000 Km. México, país productor de oro, plata y petróleo, se enfrenta al s. XX en el grupo de cabeza de las potencias industriales. La otra cara de la medalla es la dictadura y la represión interior, y el malestar social provocado por un desmesurado crecimiento del poder de los grandes propietarios.

De este modo, las aspiraciones de un régimen más liberal y democrático van creando poco a poco un clima revolucionario que estalla en la guerra civil de 1910-1917.

LA REVOLUCIÓN MEXICANA: El primer gran movimiento político de masas del siglo XX, la Revolución Mexicana, encabezó la historia de América Latina. En 1910, Francisco Ignacio Madero se sublevó contra la dictadura de Porfirio Díaz, bajo cuyo gobierno el tejido social mexicano se había modificado gracias a una incipiente industrialización. Su levantamiento fue seguido en diferentes estados por las masas campesinas -comandadas por Pascual Orozco, Pancho Villa y Emiliano Zapata-, que reclamaban un nuevo reparto de la tierra, dominada por grandes latifundistas partidarios del porfirismo.

Estalla la Revolución la Revolución Mexicana

Emiliano Zapata

PANCHO VILLA RESUMEN: REVOLUCIÓN MEXICANA

Pancho Villa

La oposición entre los partidarios de Pancho Villa y los de Emiliano Zapata procede de una diferencia estructural entre el norte y el sur de México. Los amigos de Villa esperaban que la reforma agraria deshiciera los inmensos latifundios existentes y los repartiera entre un gran número de pequeños propietarios que establecerían de este modo sus ranchos. Los hombres de Villa eran verdaderos cow-boys vaqueros! que aspiraban a convertirse en rancheros. Como contrapartida, los seguidores de Zapata eran fundamentalmente indios que deseaban recuperar las tierras que habían perdido a raíz de las leves de expropiación y de colonización. Estos indios se hicieron soldados temporalmente para obtener e! derecho de labrar sus propias tierras.

En 1910, Porfirio Díaz se hizo reelegir presidente de México por sexta vez consecutiva. Casi treinta años de un poder siempre en aumento, pero poco renovado en sus hombres y en sus métodos, había desembocado en la paradoja de un presente de fuerza incontestable y, al mismo tiempo, de una inminente debilidad. Nada ni nadie parecía capaz de discutir el Porfiriato, ni menos aún de sustituirlo, pero sobre él se cernía ya la amenaza de su evidente envejecimiento, de la cada día más cercana posibilidad de la muerte del caudillo. Efectivamente, en el momento de la que habría de ser su última reelección, el general Díaz contaba 80 años de edad. Por todo eso, desde 1904 había surgido en la vida mexicana el problema de quién sustituiría al presidente. Pero Díaz no lo resolvió: la prolongación del tiempo de su próximo período de gobierno de cuatro a seis años, mediatizaba el asunto, no lo liquidaba.

En 1908, ante el periodista norteamericano Creelman, el presidente Díaz, explicándose a sí mismo, se miraba como el último de los hombres necesarios en la historia de México. Su larga permanencia en el poder y la forma rigurosa como casi siempre lo ejerció, habían sido capaces —decía— de operar un cambio esencial en la organización polaca y social del país. Afirmaba haber acortado, hasta casi desaparecerla, la distancia que hubo entre una ley constitucional avanzada y un pueblo sin educación política. Díaz pensaba entonces que su sucesor legítimo, el único posible, debería surgir de la organización de los mexicanos en verdaderos partidos políticos; de la lucha electoral libre y abierta. El pueblo mexicano, dijo en ese entonces Porfirio Díaz, estaba apto para la democracia.

Porfirio Díaz había llegado a la presidencia de México por primera vez en 1876, con la ayuda de las armas. Entre 1880 y 1884 había dejado el gobierno en manos de un amigo fiel, el general Manuel González. Pero Porfirio no concebía otro sucesor que no fuera él mismo: desde 1884 había gobernado sin pausas, reelecto sistemáticamente, en ocho oportunidades. Era el «caudillo indispensable», el general protagonista de «la hazaña militar más grande de la historia», y otras calificaciones elogiosas que proferían los aduladores del régimen.

En 1910 debían llevarse a cabo nuevas elecciones. A pesar de que en 1908 había afirmado lo contrario, Porfirio volvía a ser candidato. La oposición al régimen se nucleó alrededor de Francisco Madero, un político miembro de una familia de terratenientes del estado de Chihuahua, en el norte del país. El programa de Madero se centraba en la reforma política y era apoyado por un heterogéneo conglomerado de fuerzas regionales.

Existían dos corrientes de ideas muy claras. Los voceros de quienes, poseyendo fuerza social y económica, habían carecido hasta ese momento de poder político y esperaban ser los herederos naturales del Porfiriato, postulaban como paso siguiente al del gobierno personal de Díaz y previo al democrático, una especie de oligarquía de corte intelectual y —muy en el estilo de la época— científica. Otros, atenidos a un liberalismo ortodoxo en cuya base estaba la creencia en la capacidad innata de todos los pueblos para la vida democrática, pensaban que el mexicano, ejerciendo su libertad electoral, llevaría al poder a quien debiera y mereciera gobernarlo. En esta última línea de pensamiento estaba un hombre de claras y sostenidas preocupaciones políticas: Francisco I. Madero, quien en 1908 publica un libro: La Sucesión Presidencial en 1910.

En las elecciones (que, por cierto, no fueron limpias) triunfó Porfirio Díaz. En el momento de la elección, Madero se hallaba detenido en una cárcel mexicana. A diferencia de otras circunstancias, la oposición decidió resistir el veredicto. Madero, que había huido de la prisión y se había refugiado en Texas, lanzó un llamado a la insurrección: el Plan de San Luis Potosí.

La rebelión se inició en el norte de México. Desde allí, las tropas conducidas por Pascual Orozco avanzaron hacia el centro de México y derrotaron en varios enfrentamientos al ejército porfirista. En el centro sur surgió también un importante núcleo de resistencia liderado por Emiliano Zapata.

Porfirio Díaz capituló y se exilió en Europa. Madero fue electo presidente y asumió a fines de 1911. El gobierno de Madero carecía de bases firmes: los antiguos porfiristas descontaban de él, los campesinos y sus líderes que habían combatido contra Díaz no veían satisfechos sus reclamos de tierras y participación en el poder político y, desde fines de 1912, el embajador de los Estados Unidos conspiraba abiertamente contra el presidente de México. De este modo, surgieron diversos grupos opositores a Madero, muchos de ellos irreconciliables entre sí.

Los constitucionalistas A principios de 1913, el general Victoriano Huerta dirigió una rebelión exitosa contra Madero, y se proclamó presidente. Madero y su vicepresidente fueron asesinados. Mientras Huerta se consolidaba en el poder, un conjunto de grupos opositores establecía una alianza, formalmente encabezada por el gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza.

Los opositores, unidos bajo el nombre común de constitucionalistas -su principal objetivo era la restauración del orden constitucional-, estaban comprendidos por grupos del norte del país -el propio Carranza, el carismático y audaz Pancho Villa y un importante grupo del estado de Sonora, liderado por Alvaro Obregón- y de otras regiones -donde sobresalían los campesinos del estado de Morelos con su líder Emiliano Zapata-.

Los ejércitos constitucionalistas derrotaron a las tropas de Huerta, que dimitió y partió al exilio en julio de 1914. Los cuatro años de conflictos habían terminado con todo el complejo sistema de pactos y negocios nacionales, regionales y locales establecidos en los largos años del gobierno de Porfirio Díaz.

En su lugar, diversos grupos y caudillos, de base rural, luchaban entre sí para decidir quién iba a gobernar México. Para algunos, como los seguidores de Zapata, el problema principal era otro: la tierra. Su objetivo era el reparto de las tierras a las comunidades campesinas.

Los que habían vencido a Huerta no tardaron en enfrentarse entre sí. Carranza y Obregón fueron los jefes de los triunfadores. Villa y Zapata, los de los derrotados. En 1917 fue sancionada una nueva constitución que consagró importantes principios: aumentaba las atribuciones del poder ejecutivo, fijaba un mandato de cuatro años sin posibilidad de reelección para los presidentes, aseguraba al estado la propiedad del subsuelo, establecía numerosos derechos sociales -derecho de huelga, jornada de ocho horas, prohibición del trabajo infantil, salario mínimo, etc.-, separaba estrictamente la Iglesia del estado. Se nacionalizó la riqueza minera.

En 1920 terminaron las resistencia. Diez años de guerras habían dejado la economía absolutamente destruida y centenares de miles de muertos en los campos. De todas maneras no se avanzó en la democratización política, volviéndose a practicas muy parciales, parecidas a las de Porfirio Díaz. Los indígenas y pequeños propietarios siguieron sufriendo las injusticias del sistema y sus vidas sin grandes diferencias a la etapa oligárquica.

Villa contra Estados Unidos: En 1916, la abierta simpatía de Wilson por Carranza, que venció a los «villistas» gracias al apoyo estadounidense, encolerizó a Pancho Villa, que juzgó la actitud de Washington como una intervención ilegal, Como represalia, atacó Colombus (Nuevo México), lo que motivó su persecución en México por tropas de EE.UU. El general Pershing, Villa y Obregón en El Paso; 1914.

Ingerencia de EE.UU.: En 1913, la traición del general Victoriano Huerta, que asesinó a Madero, causó el alborozo conservador. Estalló la guerra civil contra el nuevo dictador. La llegada a la presidencia del demócrata e idealista Woodrow Wilson modificó la actitud de Estados Unidos respecto a Huerta, a quien condenó al embargo de armas, mientras prestaba apoyo a Venustiano Carranza y sus aliados -Alvaro Obregón, Villa y Zapata-. Abandonado por los norteamericanos, el dictador mexicano se volvió hacia Alemania, que le prometió ayuda. Esto provocó la intervención directa de EE.UU., que desembarcó 23.000 marines en Veracruz en 1914. Sin aprovisionamiento de armas, Huerta abandonó el país.

La reforma agraria mexicana: El mantenimiento de la propiedad privada y la exclusión de peones y grandes masas indígenas del reparto de tierras fueron algunas de las contradicciones de la reforma agraria mexicana, impulsada por los presidentes Alvaro Obregón, Plutarco Elias Calles y, sobre todo, Lázaro Cárdenas. Detalle del fresco Asalto de los campesinos al cuartel, de Juan O’Gorman; 1973.

AMPLIACIÓN DEL TEMA, PARA SABER ALGO MAS…

La cuestión agraria reavivó de nuevo la guerra civil en 1915 entre Carranza, de un lado, y Villa y Zapata, del otro. Ya en el poder, Carranza organizó en 1916 un congreso constituyente en Querétaro sin villistas ni zapatistas. A pesar de ello, la Constitución de 1917, que consagraba la intervención del estado en amplios sectores de la vida económica, recogía la cuestión agraria, amén de los derechos laborales y las libertades sindicales. No obstante, durante su mandato Carranza (1917-1920) reprimió las huelgas, protegió las grandes haciendas y urdió el asesinato de Emiliano Zapata.

Las pretensiones de Carranza de perpetuarse en el poder a través de hombres de su personal confianza provocó la revuelta armada de sus propios partidarios -De la Huerta, Obregón y Calles- en 1920. En su huida a Veracruz, Carranza fue asesinado. Con su muerte y la rendición de Pancho Villa, concluyó la etapa violenta de la revolución y empezó la institucional.

Los gobiernos de Álvaro Obregón (1920-1924) y Plutarco Elías Calles (1924-1928) pusieron en marcha una progresiva centralización del poder. Se inició lentamente la reforma agraria y se sentaron las bases de la reconciliación nacional. Mientras Obregón inició una extensa reforma educativa y cultural, el anticlericalismo de Calles desató la llamada «revolución cristera» (1926-1929), sólo resuelta mediante convenios con la Iglesia. Tras el asesinato de Obregón. Calles, nombrado jefe máximo de la revolución, creó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), lo que significó la muerte funcional del multipartidismo.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR PATRICIA FUNES Historiadora
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Tras haber festejado el Centenario de la Independencia, el gobierno de Díaz
cayó a manos de los revolucionarios Zapata y Villa.

Porfirio Díaz gobernaba México desde 1877 y quería celebrar el centenario de El Grito de Dolores con moderna solemnidad. Venía preparándolo con anticipación. Mientras las compañías deslindadoras, extranjeras y nacionales, despojaban de sus tierras a las comunidades campesinas y la crisis económica golpeaba a los sectores obreros, Díaz se empeñaba en convertir al Distrito Federal en París.
Abrió el Paseo de la Reforma (un pequeño Champs-Elysées) que corona en el grupo escultórico El Ángel de la Independencia.

Es una obra controvertida. La columna mide 36 metros de altura y, sumada la altura del grupo escultórico que la corona, alcanza 45 metros. La escultura que se encuentra en la cúspide de la columna -El Ángel- es de bronce con recubrimiento de oro y pesa siete toneladas. Se comenzó a construir en 1902 y el mismo Porfirio Díaz la inauguró para los festejos el 16 de septiembre de este año. La ciudad de México está asentada sobre la antigua Tenochtitlan, a su vez, sobre las aguas de un gran lago y es un frecuente epicentro de sismos y terremotos.

Sin embargo, el arquitecto Antonio Rivas Mercado proyectó esa altísima columna que requirió de complejas excavaciones y cálculos tan científicos como los asesores positivistas de don Porfirio. Muchos, en su momento, criticaron el proyecto: auguraban que la columna iba a desmoronarse ante el primer temblor.

El Ángel no se cayó, lo que se cayó fue el Porfiriato.

Pocos días después de los festejos del Centenario, el 5 de octubre, Francisco Madero, líder de la oposición, lanzó el Plan de San Luis de Potosí. Le puso hora, día y mes al alzamiento contra la tiranía de Díaz: el domingo 20 de noviembre las 18. Demandaba «sufragio efectivo y no reelección», consigna que representa a los sectores medios ahogados políticamente por la cerrada geron-tocracia porfirista. Los campesinos de Emiliano Zapata y Pancho Villa, más ahogados aún por el despojo de sus tierras, dijeron «Tierra y libertad».

En los suburbios de la ciudad, en pulquerías y palenques, en las milpas campesinas, en plazas y mercados, se escuchaban voces populares en corridos y rancheras: «Yo no he visto candidato/ que no sea convenciera;/ cuando suben al poder/ no conocen compañero./ Zapata le dijo a Villa:/ -Ya perdimos el albur;/ tú atacarás por el Norte,/ yo atacaré por el Sur./ Ya con ésta me despido/ porque nosotros nos vamos;/ que se termina el corrido:/ Despierten ya mexicanos».

La primera revolución del siglo XX latinoamericano está en marcha.

Fuente Consultada:
El Mundo Contemporáneo (Lucas Luchilo, Pedro Saccagio y otros)
Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

 

Todos los Presidentes de Estados Unidos Lista de Presidentes

TODOS LOS PRESIDENTES DE ESTADOS UNIDOS

presidentes ee.uu.

LISTA DE PRESIDENTES NORTEAMERICANOS

1. George Washington 1789-1797
2. John Adams 1797-180]
3. Thomas Jefferson 1801-1809
4. James Maddison 1809-1817
5. James Monroe 1817-1825
6. John Quincy Adams 1825-1829
7. Andrew Jackson 1829-1837
8. Martin Van Buren 1837-1841
9. William H. Harrison 1841
10. John Tyler 1841-1845
11. James Knox Polk 1845-1849
12. Zachary Taylor 1849-1850
13. Millard Fillmore 1850-1853
14. Franldin Pieree 1853-1857
15. James Buchanan 1857-186]
16. Abraham Lincoln 1861-1865
17. Andrew Johnson 1865-1869
18. Ulysses 8. Grant 1869-1877
19. Rutherford B. Hayes 1877-1881
20. James A. Garfield 188]
21. Chester A. Arthur 1881-1885
22. Grover Cleveland 1885-1889
23. Benjamin Harrison 1889-1893
24. Grover Cleveland 1893-1897
25. William McKinley 1897-190]
26. Theodore Roosevelt 1901-1909
27. William H. Taft 1909-1913
28. Woodrow Wilson 1913-192]
29. Warren G. Harding 1921-1923
30. Calvin Coolidge 1923-1929
31. Herbert C. Hoover 1929-1933
32. Franklin D. Roosevelt 1933-1945
33. Harry 5. Truman 1945 -1953
34. Dwight D. Eisenhower 1953-1961
35. John F. Kennedy 1961-1963
36. Lyndon B. Johnson 1963-1969
37. Richard Nixon 1969-1974
38. Gerald Ford 1974-1976
39. James Carter 1976-1980
40. Ronald Reagan 1980-1988
41. George Bush (padre) 1988-1992
42. Bill Clinton 1992-2001
43. George Bush (hijo) 2001-2009
44. Barak Obama (2010-2017)
Fuente Consultada: Atlas de Historia Universal y de Argentina

Intervencionismo de Estados Unidos en America Latina en el siglo XIX

Intervencionismo de Estados Unidos en América Latina en el siglo XIX

Hasta el final del siglo XIX, los reclamos de ciudadanos europeos dieron origen a intervenciones o amenazas de emplear la fuerza, fundamentalmente por parte de Gran Bretaña, Francia, España, Alemania e Italia, en unas dieciséis ocasiones y en relación con Venezuela, Nicaragua, Colombia, Santo Domingo y Haití.A medida que se fueron afianzando, los Estados Unidos se vieron cada vez más involucrados en las rivalidades internacionales que se desarrollaban en América latina.

Una vez superada la Guerra de Secesión, los Estados Unidos volvieron a dirigir su mirada hacia el mundo exterior. El Caribe y el golfo de México fueron considerados por buena parte de la dirigencia norteamericana como lugares fundamentales para preservar la seguridad de su nación, ya que eran la ruta de acceso a los puntos del país más expuestos a un ataque, así como Constituían las vías abiertas al sistema de transporte por los ríos Missisipi y Ohio.

También se añadió América Central al afán de control de la dirigencia norteamericana, porque se pensaba que los Estados Unidos debían construir y controlar un canal ístmico. Desde los puntos de vista militar y económico. dicho canal sería importantísimo para la expansión de los norteamericanos en América del Sur y Asia.

No obstante, los estadounidenses estaban seriamente divididos en lo que respecta a las medidas concretas que había que tomar y, sobre todo, al uso de la fuerza militar. Algunos argumentaban que el país tenía un destino (que, en ocasiones llamaban “manifiesto”) consistente en redimir al mundo propagando la civilización anglonorteamericana, la forma de gobierno republicana y el Cristianismo protestante.

Muchos incluían en la concreción de esos objetivos a fomento del desarrollo económico. la educación y la higiene pública. Otros consideraban que una república verdadera jamás debía anexar o establecer un protectorado en ningún otro país de la tierra, porque entonces no habría república sino un imperio al estilo de las viejas naciones europeas.

Todos estos problemas y argumentos salieron a la luz con motivo de la participación del gobierno de los Estados Unidos en la guerra de independencia de Cuba que, como hemos visto, se libró entre 1895 y 1898. Cuba fue la llave de entrada al Caribe y al golfo de México. Desde entonces los norteamericanos desplegaron una política en la que, como puede observarse en el mapa, se conjugaron ocupaciones militares temporarias, establecimiento de bases militares y arrendamientos, compras o acuerdos aduaneros con algunos de los países de la región.

Mientras tanto, a partir de 1898 un volumen creciente de capital norteamericano salió hacia el sur latinoamericano. Los dirigentes estadounidenses comenzaron a desplegar lo que denominaron “diplomacia del dólar”. Inicialmente, gran parte del capital del país del norte fue a parar a empresas particulares que producían materias primas para la exportación, y se concentró en Cuba x en México.

Se hicieron inversiones en la producción de azúcar, en la minería. el tabaco y las empresas de servicios públicos. Entre 1896 y 1915, las inversiones estadounidenses en Cuba aumentaron de unos 50.000.000 a 265.000.000 de dólares. Aunque, en coincidencia con la tendencia general registrada en los países latinoamericanos, seguía predominando el capital europeo.(Sigue Parte I)

Fuente Consultada: Sociedad-Espacio-Cultura América La Argentina 3º Ciclo Prislei-Tobio-Geli

America Latina en el Siglo XIX Intervenciones de Europa y Estados Unidos

EL INTERVENCIONISMO EUROPEO Y LA TUTELA NORTEAMERICANA:

En 1850 cuando los países centrales se consolidan económicamente, salen  al mundo en busca de materia primas y ventas de productos manufacturados.

Estos países comienzan una política imperialista en Asia y África, y Latinoamérica logra ciertos acuerdos con los gobiernos reinantes. Grandes capitales de empresas y banqueros son depositados en los países del cono sur.

  • Europa necesitaba carne, cereales, lanas, cueros, salitre, minerales, cacao, azúcar, café, etc., productos que América podría exportar.
  • Por lo tanto los países tuvieron que realizar diversos ajustes para formar un estado moderno y lograr prosperidad.
  • Tales ajustes fueron:

–         Acabar con las guerras civiles, lograr paz interna

         Redactar leyes o constituciones

         Crear las instituciones para hacer cumplir la leyes.

         Enseñar el respeto por las autoridades.

         Infraestructura civil, como caminos, puentes y puertos.

         Medio de transporte como el ferrocarril

         Comunicaciones instantáneas tipo telégrafo

         Medio de almacenamientos adecuados como silos

         Preparar ejércitos 

Como puede observarse los países latinoamericanos no sólo miraron hacia Europa en busca de mercados para sus productos, sino que también esperaban recibir de ella financiación gubernamental y capital para los proyectos de desarrollo económico.

De modo que después de 1860 comenzó una época de inversiones europeas en gran escala hacia América latina, y se incrementó hasta el inicio de la guerra mundial, en 1914. La mayor parte del capital procedió de Inglaterra, Francia y Alemania.

El capital británico generalmente fue destinado a la construcción de ferrocarriles, la minería (por ejemplo, los nitratos chilenos) y las manufacturas (por ejemplo, los frigoríficos rioplatenses). Los franceses invirtieron en ferrocarriles, bienes raíces, bancos, minería y manufacturas.

En tanto, los alemanes se interesaron por los bancos hipotecarios y las plantaciones (especialmente en América Central).

Si por un lado los vínculos económicos entre Europa y Latinoamérica contribuyeron a alimentar el mutuo proceso de modernización, los crecimientos desiguales en el desarrollo económico de ambos continentes generaron conflictos que muchas veces llevaron a la confrontación armada.

Entre 1830 y 1890 las potencias europeas intervinieron directamente en América latina, empleando grados diversos de fuerza militar. Según una arraigada costumbre internacional, las grandes potencias tenían que proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos establecidos en países extranjeros, así como debían hacer que se cumplieran las normas de comportamiento que se consideraban civilizadas.

Esto último abarcaba desde la supresión de la trata de esclavos hasta el castigo a quienes atacaran a extranjeros o pusieran trabas al comercio internacional.

Los problemas económico-financieros que tuvieron varios países latinoamericanos condujeron a la mayoría de las intervenciones armadas europeas.

En ese sentido, los franceses bloquearon el puerto de Veracruz al negarse el gobierno de México a responder por varios reclamos que hacían ciudadanos de Francia por falta de pago, agresiones o abusos contra su propiedad.

Con el objeto de obligar al gobierno mexicano a cumplir con los reclamos de sus ciudadanos, la marina francesa bombardeó la fortaleza de San Juan de Ullúa en abril de 1838, y finalmente las deudas reclamadas se renegociaron.

El mismo tipo de conflicto motivó la intervención de Francia, Gran Bretaña y España en 1861. Esa presión armada condujo finalmente, como ya hemos visto, al emperador Maximiliano de Austria al trono y a su posterior fusilamiento, luego de que las tropas francesas se retiraran, en 1867. (Sigue Parte II)

Fuente Consultada: Sociedad-Espacio-Cultura América La Argentina 3º Ciclo Prislei-Tobio-Geli

Concepto de Nacion Argentina Definicion de Nacion Historia Oficial

Concepto de Nacion Argentina – Definición de Nación

Concepto: La Nación Argentina
El uso del concepto Nación Argentina ha generado polémicas entre los historiadores. Algunos sostienen que la Nación Argentina ya existía antes de 1810 y que fueron los miembros de esa nación preexistente los que lucharon por obtener la independencia de España. Para otros, la afirmación de la existencia de la Nación Argentina y el sentimiento de pertenecer a ella, se fueron construyendo durante el siglo XIX.

Desde 1880, la ldea de que la Nación Argentina ya existía en 1810 fue una de las bases de la versión oficial de la historia argentina. Durante la primera mitad del siglo XX, las corrientes historiográficas liberal y revisionista aceptaron esa idea y se enfrentaron por demostrar qué hombres y qué grupos fueron los auténticos constructores y guías de la Nación Argentina.

En los últimos años, los investigadores revisaron el concepto de nación y afirmaron que éste se generalizó —en el mundo occidental— a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando se consolidaron las economías capitalistas y los Estados necesitaron definir un mercado nacional y un conjunto de valores de pertenencia para todos los habitantes del territorio.

Congreso de la Republica Argentina

Congreso de la Republica Argentina

En 1887, Bartolomé Mitre había publicado su Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana y la cuarta y definitiva edición de su Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina. En 1893, Vicente Fidel López publicaba el último tomo de su Historia de la República Argentina. Su origen, su revolución y su desarrollo político hasta 1852. Los grupos dirigentes y las clases cultas de la época consideraron estas obras como las bases de la historia del país y, a partir de ellas, fueron dando forma a una versión oficial de la historia de la Nación Argentina.

Pensaban que los estudios históricos de Mitre y López habían establecido para la memoria colectiva las acciones de los próceres fundadores de la nacionalidad argentina, Y que, por esta razón, habían contribuido a establecer como valores propios e inmutables, aquellos principios que habían guiado a los padres fundadores de la patria.

Sobre la base de estas obras, desde 1880 en adelante se afirmó cada vez más una versión oficial de la historia que establecía que la Nación Argentina había nacido como obra de las clases ilustradas que habían impuesto legítimamente a una población de escaso desarrollo un sistema de formas institucionales propias de las naciones más civilizadas de la época.

Para Mitre y López, la Nación Argentina ya se hallaba configurada desde tiempos coloniales y se había ido desarrollando desde 1810 en adelante guiada por las acciones de aquellos hombres de principios liberales conscientes de la necesidad de encuadrar a las fuerzas sociales rebeldes dentro de marcos institucionales.

De acuerdo con este razonamiento, el proceso de formación de la Nación Argentina no había terminado.

En cada época de la historia, era necesaria la guía de los hombres de principios liberales para realizar los cambios políticos que aseguraran el progreso. Está era la misión —postergada desde 1826, según entendían— que se atribuyeron los constituyentes en 1853, los vencedores de Pavón en 1862, y los gobernantes de 1880 en adelante. Hasta hace pocos años, estas ideas eran aceptadas por la mayoría de los historiadores argentinos.

EL PROBLEMA DE LA IRRUPCIÓN DE LAS MASAS POPULARES
José Luis Romero explica que para la versión oficial de la historia argentina, el desarrollo del regionalismo y del federalismo, la disgregación del Estado nacional —en 1820— y la irrupción y supremacía de las masas populares que obedecían ciegamente a sus caudillos y servían a sus intereses, eran fenómenos ajenos al destino argentino, desviaciones que debían ser corregidas.

Según José Carlos Chiaramonte, en las obras de Mitre y López los caudillos provinciales aparecían como uno de los obstáculos fundamentales para la organización de la nación. Por esta razón —explica Chiaramonte—, para buena parte de los líderes políticos e intelectuales que debían conducir el nuevo orden político abierto por la Constitución de 1853/60, resultó incongruente y políticamente insostenible esta visión.

Según este autor, fue por esto que, desde fines del siglo XIX, la versión oficial de la historia argentina consideró también como fundadores de la patria a los gobernadores provinciales que con su consenso hicieron posible la sanción de la Constitución Nacional de 1853.

Enseñar Valores Patrióticos a Nuestros Hijos

Fuente Consultada:
HISTORIA Argentina y El Mundo Contemporáneo  Alonso/Elisalde/Vázquez

El Mundo Actual: Desafíos de Hombre Para El Desarrollo Resumen

Los Desafíos del Mundo Actual

Nuestro planeta alberga casi 7000 mil millones de habitantes. Está formado por múltiples espacios geográficos, como consecuencia de la relación entre los diversos escenarios naturales y las sociedades que se asientan en ellos y le imprimen un tipo de organización.

desafios del mundo actual

El enorme crecimiento de la población del siglo XX estuvo directamente vinculado al aumento de la riqueza económica. En la actualidad, la esperanza de vida de Gran Bretaña, situada en 78,8 años, es treinta años más alta que la del año 1900 y más de 32 años superior a la esperanza de vida actual en el África subsahariana.

En los últimos años, los mayores crecimientos demográficos se han producido en Asia. China y la India albergan entre ellas casi la mitad de la población mundial, que actualmente se sitúa en 6.700 millones de personas, cantidad que según las últimas predicciones alcanzará los 9.000 millones en el año 2050.

El hecho de que un número tan elevado de personas abarroten un planeta del mismo tamaño ha cambiado radicalmente la vida terrestre en los últimos sesenta años. Los habitáis naturales, que siempre han sido vulnerables a los asentamientos humanos, han sido destruidos por la rápida industrialización y el crecimiento de los pueblos y las ciudades.

La deforestación, la minería, la pesca de altura y la agricultura intensiva son algunas de las principales causas de la pronunciada disminución del número de especies de la Tierra.

Una sexta extinción puede resultar igual de profunda que las cinco extinciones masivas que se sabe que se produjeron en la prehistoria  Se calcula que las actividades humanas de los últimos cien años han provocado un aumento del 1.000 por 100 del índice natural de extinciones, y algunos expertos estiman que es posible que hasta dos millones de especies vegetales y animales ya hayan sido víctimas de la destrucción de hábitats, la agricultura, la contaminación y la construcción de infraestructuras como los embalses.

Veamos algunas de las siguientes particularidades que presenta el mundo actual son:

  • La población está organizada políticamente en Estados que, en su mayoría, han adoptado regímenes políticos democráticos;
  • Hay tres centros de poder mundial: Japón, Estados Unidos y Europa Occidental;
  • El creciente comercio internacional permite que productos de muy diverso origen estén al alcance de casi todos los pueblos del planeta;
  • El escenario económico está fragmentado en bloques. La globalización obligó a que los países se integraran para afrontar en conjunto los problemas que presenta la economía mundial. Por ejemplo, el MERCOSUR y la Unión Europea;
  • El planeta se ha convertido en una aldea global; existen sistemas de comunicación cada día más perfeccionados que permiten a millones de personas ser testigos de los hechos mientras éstos están ocurriendo;
  • Existe una cultura mundial, más allá de las peculiaridades que sobreviven en pequeños grupos.
  • Los países en desarrollo y con economía más débil están afectados por el crecimiento incesante y desproporcionado de las ciudades. Como consecuencia de ello, se producen situaciones de marginalidad urbana y dificultades en la inserción laboral, que impulsan al ejercicio de la economía informal;
  • La competencia global obliga a realizar cambios en la forma de producir, que no son fáciles de implementar para los países en desarrollo. Éstos carecen de instituciones políticas e infraestructura económica para enfrentarlos;
  • La desigualdad en los ingresos y en el crecimiento del nivel de vida de la población. Dos terceras partes de la población mundial vive en países con ingreso per cápita bajo;
  • Las empresas multinacionales dominan la producción mundial;
  • Hay enfrentamientos entre productores y organizaciones defensoras del medio ambiente, por el manejo de los recursos naturales y la contaminación.

La humanidad deberá enfrentar en el nuevo siglo varios desafíos: poblacionales, políticos, económicos y ambientales. El reto mayor será reducir la brecha que separa a los países en desarrollo de los desarrollados, que es el origen de todos los males. La ayuda que los países ricos dieron a los pobres, en general, no ha dado frutos y sólo les acarreó a estos últimos un endeudamiento del que les es muy difícil salir.

Ver: Simulador Crecimiento Poblacional en Flash (solo PC)

Principales Desafíos De La Humanidad Para El Siglo XXI

Poblacionales

* Crecimiento Desmedido de la población.
* Analfabetismo.
* Intensas corrientes migratorias.
* Enfermedades globales.
*Inseguridad Social.
* Discriminación.
* Falta de reconocimiento a las minorías.(indígenas)
* Urbanización explosiva.
*Desigualdades de género.

Ambientales

* Escasez de agua.
* Deforestación.
*Pérdida de biodiversidad.
* Erosión de los suelos.
* Desertificación.
* Desastres naturales.
* Cambio climáticos
* Capa de ozono
* Contaminación.
* Residuos tóxicos y nucleares.
* Residuos urbanos.

Económicos

* Desempleo.
* Pobleza.
* Uso excesivo del suelo.
* Aprovechamiento irracional de los recursos natuarales.
* Brechas económicas.
* Globalización.
* Deudas externas.

Políticos

* Areas de soberanía.
* Refugiados.
* Conflictos bélicos
* Conflictos étnicos.
* Bloques económicos-políticos.
* Movimientos nacionalitas
* Violación de los DD.HH.
* Separatismo y regionalismos.

Todos estos temas son tratados en forma particular en este sitio

Desafios para el nuevo milenio

Desafios para el nuevo milenio

El Envejecimiento Global Causas Baja Calidad de Espermas

Causas del Envejecimiento Global de la Población

Los problemas para el planeta Tierra en un futuro no muy lejano no hay que buscarlos sólo en el cambio climático. Solo hay que mirar “hacia abajo”.

Ancianos reunidos en una plaza

Ancianos reunidos en una plaza

La población mundial envejece cada vez más rápido, y la marca de 9.000 millones de habitantes se habrá superado en 2050, según previsiones de la Organización de Naciones Unidas (ONU). El informe “Perspectiva de la población mundial: revisión 2006”, presentado oficialmente en marzo, prevé que en los próximos 43 años se sumarán 2.500 millones de habitantes al planeta, pasando de los 6.700 millones actuales a 9.200 millones en 2050. Un problema que no sólo estará en el número, sino en la edad: las proyecciones determinan que cada vez serán más los ancianos.

“La gran carga de este incremento poblacional será absorbida por los países en desarroll, afirmó la directora de la División de Población de la ONU, Hania Zlotnik, al presentar el informe. La población del Sur en desarrollo pasará de 5.400 millones en 2007 a 7.900 millones en 2050, según el nuevo cálculo.

Como resultado de la caída de la fertilidad y la creciente longevidad, la población crece cada vez más rápidamente, señaló Zlotnik. “El envejecimiento es el resultado de un gran éxito de la humanidad” en materia de salud, pero “la pregunta es, ahora, si la humanidad puede adaptarse a estas nuevas circunstancias”, subrayó.

La directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), Thoraya Ahmed Obaid, coincide con esa evaluación. “El envejecimiento de la población es un fenómeno originado en el siglo XX, resultado en parte de las mejoras en la expectativa de vida. También coincide con el mayor número de personas jóvenes de la historia. El desafío es cubrir las necesidades de las personas ancianas y, al mismo tiempo, las urgentes demandas de los jóvenes, sobre todo en los países en desarrollo”, señala Obaid.

El lento crecimiento de la población debido a las bajas tasas de nacimiento hace que el número de personas ancianas crezca y el de jóvenes disminuya. Veinte por ciento de los habitantes del Norte industrializado son mayores de 60 años, y se prevé que esa proporción crecerá a 33 por ciento en 2050. En esas naciones, la cantidad de personas mayores ya superó al de niños y niñas, según el informe.

El estado de los espermatozoides en los hombres del continente europeo empeora, tanto en calidad como en cantidad. Un estudio científico realizado en varios países y recientemente publicado en el British Medical Journal asegura que en las últimas cinco décadas su número se ha reducido a la mitad (de 113 millones de espermatozoides por mililitro de eyaculación ha bajado a 66 millones) y su movilidad es cada vez menor y más torpe.

Según la discriminación por países, el norte del continente muestra los extremos: los hombres Lituanos son los que mejor calidad de semen tienen, mientras que los daneses presentan el cuadro más deficiente.

Los expertos que trabajaron en el informe atribuyen la reducción de la calidad del esperma a fenómenos como el tabaco, el estrés, la obesidad, el aumento de productos contaminantes y a un Lento pero imparable proceso de degeneración genética. Según datos publicados en la revista Nature, una de cada siete parejas occidentales busca en la actualidad algún tratamiento de reproducción asistida, y la principal razón de ello es la mata calidad media del esperma.

Los servicios de atención sanitaria, de pensiones y apoyo social otrora basados en una fuerza laboral joven para beneficio de las personas retiradas deben ser revisados a la luz de estas transformaciones demográficas.

“Para 2050, Asia, América latina y el Caribe estarán donde Europa y América del Norte están hoz«, dijo Zlotnik a la agencia IPS. África se destaca como la única región donde la población es todavía relativamente joven.

El envejecimiento de la población es menor en países del Sur, según la investigación. Pero en las naciones en desarrollo apenas ocho por ciento de la población es hoy mayor de 60 años, si bien para 2050 esta franja crecerá a 20 por ciento. La fertilidad alcanzó niveles muy bajos en 28 países en desarrollo, incluyendo a China.

Zlotnik se manifestó sorprendida de que, para 2050, según las previsiones, la población de México mermará a causa de una menor fertilidad, una mayor mortalidad y la emigración. “Los países en desarrollo deberán incrementar sus inversiones en los jóvenes”, dijo Zlotnik a la prensa.

La ONU calculó que el número de niños y niñas en el Sur —unos 2.000 millones— se mantendrá estable hasta mediados de siglo. Los países del Sur realizan grandes esfuerzos para lograr educación primaria universal para 2015, una de las Metas de Desarrollo de la ONU para el Milenio, pero aún tienen un largo camino por recorrer, dijo Zlotnik.

Deberá haber una mayor inversión en atención sanitaria y en servicios sociales, añadió. Las nuevas estimaciones dan a entender que se deberán realizar inversiones en planificación familiar.

“Estas nuevas proyecciones son otro llamado de alerta sobre la urgencia de darles a las parejas los medios para ejercitar su derecho humano de determinar libremente el tamaño de sus familias”, dijo Obaid.

El acceso a programas de planificación familiar puede decidir si el mundo añadirá 2500 millones o 5.000 millones de personas a su población para 2050, según el informe. “Actualmente, unas 200 millones de mujeres en esos países (del Sur) carecen de acceso a servicios anticonceptivos seguros y efectivos”, dijo Obaid.

Los fondos para programas de planificación familiar deben incrementarse para cumplir las necesidades de esas mujeres, no sólo para determinar el futuro del planeta, sino también para prevenir embarazos no deseados y reducir la muerte materna e infantil”, añadió.

El nuevo informe también hace proyecciones sobre envejecimiento de la población y otras tendencias que son más notorias en las naciones industrializadas. Entre 2005 y 2050, la mitad del incremento de la población mundial se deberá a un aumento en la cantidad de personas de más de 60 años, mientras que la de menores de 15 años se reducirá sensiblemente.

En las regiones más industrializadas, la población mayor de 60 años casi se duplicará, pasando de 245 millones en 2005 a 406 millones en 2050.

Se espera que la población total de las regiones más industrializadas permanezca prácticamente sin cambios en 1.200 millones. Según las nuevas estimaciones, la población de los países del Norte decrecerá para 2050, a pesar del aumento de inmigrantes del Sur.

Fuente Consultada: Revista Veintitrés Internacional