El Apartheid en Sudáfrica

Normas Morales en la Sociedad Nobleza Honor Libertad

NORMAS MORALES DE UNA SOCIEDAD
Nobleza,Honor,Libertad,Hospitalidad

En una comunidad el hombre limita su accionar individual por normas impuestas por la autoridad, las que debe respetar so pena de incurrir en trasgresión a las mismas y sujeto a sufrir una pena por ellas establecida para el caso de incumplimiento.

Tales normas, que hemos llamado jurídicas, se diferencian de otras llamadas normas morales o espirituales, aún cuando en su casi generalidad guarden similitud pues todas las normas jurídicas han sido establecidas en base a normas morales o espirituales fijadas por los hombres en sociedad.

normas morales

Sin embargo, estas normas morales o espirituales son solamente obligatorias a la conciencia humana, mientras que las jurídicas son coercitivas y deben aplicarse a todos los miembros de una sociedad.

Como son el resultado del análisis de la conciencia humana las normas morales o espirituales también se denominan naturales.

Todo individuo que forma parte de una sociedad humana posee un conjunto de normas morales o espirituales, aún no llevadas al rango de jurídicas, y que le han sido impuestas por la tradición histórica o el estilo de vida que desarrolla.

Por ello, no es de extrañar que el hombre de vida argentino posea un conjunto de virtudes que lo distinguen de otros pertenecientes a otras nacionalidades; virtudes éstas fundadas, justamente, en ese conjunto de normas morales o espirituales que considera propias de su ser.

Analizaremos a continuación algunas de ellas, en su mayor parte adquiridas por el aporte de la cultura hispánica.

Nobleza: En la época de la Conquista el título de noble se otorgaba a todo individuo cuando se había destacado por alguna acción o servicio que enaltecía al ser humano en sus valores morales o éticos.

La nobleza del ser lo ubican a éste en una posición estimable y sus procedimientos se prestaban a la imitación por todos aquellos que lo rodeaban. Ese deseo de sobresalir por sus actos nobles, fue asimilado por el hombre argentino y constituye una de sus normas de conducta.

Sentido del Honor
El honor es, al decir de la Academia de la Lengua, la cualidad moral que nos lleva al más severo cumplimiento de nuestros deberes respecto del prójimo y de nosotros mismos.

Por sentido del honor debe entenderse la fijación, por parte del individuo, de normas de conducta que le permitan mostrar ante las personas que lo rodean al máximo de virtudes posibles para que, cuando corresponda, él pueda decidir sobre los actos de los demás con toda libertad y justicia.

La virtud que debe inspirarlo fundamentalmente se conoce con el nombre de probidad, que expresa la conducta de un hombre.

Los romanos fijaron como reglas de probidad, entre otras, las siguientes:

—No hagas a los demás lo que no quieras para tí mismo.
—Procura que en tu comercio tengas ganancias que no dañen a otros.
—Vive honradamente.
—Nadie puede ser juez en sus propios pleitos.

Espíritu de igualdad
Todos los ciudadanos que componen una comunidad son partes de ésta y, por lo tanto, debe reconocerse a los demás una posición similar a la nuestra en esa comunidad.

Ese reconocimiento que lleva implícito el ser humano se conoce con el nombre de espíritu de igualdad que constituye una norma ética y moral reconocida también por las leyes de nuestro país que, en sus principios constitucionales, pregona la igualdad entre los hombres que habitan la Nación.

Sin embargo, el reconocimiento de esa igualdad para todbs los actos de los individuos en sociedad, no excluye que sea tan absoluta que no distinga ciertas características humanas que hace a unos individuos superiores a otros y que nosotros llámanos idoneidad o capacidad personal.

Hospitalidad
Siguiendo nuestra consulta al Diccionario de la Lengua observamos que el término hospitalidad se define como una virtud que se ejercita practicando la obra de misericordia de dar posada al peregrino, dando albergue y asistencia a quien necesita de ellos.

Esta es una norma de conducta que define también al hombre argentino quien, desde sus orígenes de su organización política y social, ha previsto el ingreso de personas de otras nacionalidades y razas, imponiendo cojno condición que ellos deseen habitar el suelo argentino y cumplan sus leyes.

También es una norma que practica frente a sus semejantes, en el interior del país, pues es reconocido el proceder de todo habitante del país a acudir en casos de infortunios o desastres, (terremotos, incendios, etc.).

Vocación por la libertad
Quienes han elegido el régimen democrático de gobierno han aceptado también un modo de vivir basado en la libertad.

Que esa libertad se encuentre limitada en todo cuanto pueda afectar los derechos y la libertad de terceros, no empaña la vocación del ser argentino que dedicó muchas generaciones a constituir una nación libre y soberana.

Fuente Consultadas:
Formación Moral y Cívica 2 Ciclo Básico César Reinaldo García y Apolinar Edgardo García

Xenofobia Odio a lo extranjero Rechazo a lo externo Racismo

Xenofobia Odio o Rechazo a lo Extranjero

La dignidad humana avasallada: La xenofobia y el racismo fueron algunas de las muchas causas de la violación de la dignidad humana en todo el mundo durante el siglo XX.  La definición del diccionario sobre la palabra xenofobia, dice que es la aversión, el odio, la repugnancia y la hostilidad hacia lo extranjero.  Como consecuencia se puede inducir que los individuos aquejados de esta distorsión de percepción, sobrevaloran su propia raza, su cultura y sus tradiciones, por sobre todas las demás.

xenofobiaLa xenofobia
La xenofobia se define como el odio o el temor irracional a cualquier persona extranjera que se traduce en actos de rechazo. En algunas ocasiones, cuando las sociedades atraviesan circunstancias críticas —dificultades económicas, desempleo, altos índices de criminalidad, epidemias—, una respuesta cómoda (en el sentido de que no requiere reflexión ni autocrítica), prejuiciosa e injusta es atribuir los males sociales a la presencia de extranjeros. Así, la xenofobia lleva a afirmaciones generales y arbitrarias como, por ejemplo, “no hay trabajo porque los extranjeros trabajan por sueldos bajos y ocupan todos los puestos”.

Este tipo de afirmaciones conduce a actitudes discriminatorias: mucha gente comienza a creer que “hay que prohibir el ingreso de extranjeros”. Cuando estas actitudes se generalizan, comienzan a manifestarse en conductas concretas como, por ejemplo, la expulsión o la segregación de extranjeros.

Durante los últimos años Europa ha conocido un resurgimiento de la violencia xenófoba En Francia e Inglaterra son frecuentes los atentados dirigidos contra los inmigrantes y los refugiados políticos. En el caso de Francia, las principales víctimas son los árabes y los inmigrantes del norte de África en Inglaterra, los refugiados de las ex colonias asiáticas del Imperio británico, sobre todo los pakistaníes, pero también los antillanos.

En la historia hemos tenido grandes demostraciones de xenofobia y de abuso, de todos aquellos que son considerados inferiores por los supuestamente superiores que se aprovecharon de ellos.

Muchos miembros de religiones étnicas, suelen ser sectarios, manteniéndose circunscriptos dentro de sus grupos sin establecer relaciones con otras etnias, por cuestiones culturales que han heredado de sus ancestros.

Los judíos han sido perseguidos desde el principio de los tiempos y todavía existe discriminación aunque no lo parezca. Durante la segunda guerra mundial fueron exterminados millones de ellos solamente por el hecho de ser judíos y actualmente pertenecer a ciertos sectores les está vedado.

La población negra esclavizada por el hombre blanco, supuestamente más educado, fue diezmada durante la época de las colonias, debido a las malas condiciones de vida, el exceso de trabajo y las enfermedades. Aún hoy en día existe discriminación en el mundo hacia la raza negra y no tan negra.

En Alemania, son comunes los ataques de los grupos de filiación neonazi, que incendian casas de inmigrantes y provocan todo tipo de lesiones y daños. Uno de los movimientos xenófobos organizados que no reconoce fronteras y se caracteriza por la utilización de la violencia como único medio de acción y comunicación es el de los skinheads (cabezas rapadas), de filiación neonazi. Aunque está compuesto por grupos, como los redskin (comunistas), los naziskin (nacionalistas) y los blackskin (negros racistas), tiene un denominador común: el resurgimiento de características de la ideología nazi en el mundo, con un claro contenido discriminatorio.

Los skinheads heredaron del nazismo el culto por una idea de patria que no tolera la coexistencia de razas, religiones ni creencias. Consideran que todo extranjero constituye un obstáculo en su camino convierten a todo aquel que es “diferente” en un nuevo enemigo social.

Organizados con cuadros de choque, intentan frenar las corrientes inmigratorias de sus países y concentran su violencia en cualquier punto de las ciudades donde se encuentren extranjeros en busca de asilo: atacan sus viviendas con bombas incendiadas y, además, destrozan cementerios de distintas colectividades extranjeras y pintan símbolos nazis.

En la Argentina estos grupos aparecieron a mediados de la década de 1980, de la mano de un grupo de rock llamado “Comando Suicida”. Los skinheads argentinos intentan parecerse a los europeos, pero no están tan organizados como ellos. Se manifiestan contra los hombres que usan el pelo largo, los drogadictos, los homosexuales, el sionismo y el imperialismo. Se conducen en forma gregaria y únicamente conciben el ataque en grupos) 

Fuente Consultada: www.laguia200.com y Filosofía de Editorial Santillana Ética Ciudadana II

Los Prejuicios Sociales Consecuencias sociales Marginacion Xenofobia

Los Prejuicios Sociales y sus Consecuencias
Marginación Xenofobia

Los estudios psicosociales sobre identidad social se iniciaron en la década de los años setenta, con el objetivo de investigar y analizar los estereotipos sobre distintos grupos que existen en la sociedad, que provocan una disminución del rendimiento individual de los que conocen esos estereotipos y que pertenecen a esos grupos. Esta investigación también se dedica a buscar la forma en que podría solucionarse este problema.  Es una forma de discriminación hacia sectores de la población que se tienden a segregar para algunas tareas o encasillar para determinadas ocupaciones, que entorpece la oportunidad de movilidad social y desaprovecha el posible potencial de las capacidades individuales humanas.

cita de einstein sobre el prejuicio

LA VIDA EN SOCIEDAD: No se conoce ninguna sociedad que no tenga algún código moral, es decir, un conjunto de normas de conducta que regulen la convivencia. Las normas forman parte de la cultura, y no existe sociedad sin cultura. Se conocen muchos códigos morales, religiosos o legales, a menudo muy distintos. Pero cualquier sociedad tiene alguna moral aceptada por todos, un sistema de normas que establecen qué está bien y qué está mal, o qué hay que hacer en determinadas circunstancias.

Las sociedades de hoy son pluralistas. Esto significa que en una misma sociedad conviven grupos de distinto origen y cultura. No existe una cultura uniforme que se imponga a todos, y se admite que en la misma sociedad haya distintas creencias, costumbres y estilos de vida.

Las leyes determinan qué se puede hacer y qué no está permitido, pero igualmente se necesita encontrar un consenso sobre cuáles son los valores a respetar para mejorar la convivencia.

Hay sociedades que admiten la mentira, la venganza o la traición como conductas válidas en determinadas circunstancias como, por ejemplo, cuando se trata con enemigos o con extranjeros. Pero ninguna sociedad propone, por ejemplo, la mentira como norma moral obligatoria, porque si todos mintieran se destruiría la confianza mínima para que las personas puedan ponerse de acuerdo o trabajar juntas.

En todas las sociedades hay conductas que están permitidas y otras que resultan indiferentes. También hay algunas conductas que son obligatorias y numerosas que están prohibidas. Nos referimos a las llamadas normas sociales. Las normas sociales son los usos, las costumbres y las leyes.

El uso es la manera de comportarse que una determinada sociedad considera apropiada. Se espera que todos la sigan. Por ejemplo, saludar es un uso. Quien no saluda recibe una «sanción» social de carácter leve: dirán que es un engreído y sufrirá algún rechazo.

Las costumbres son aquellas normas cuyo cumplimiento está considerado como algo muy importante y valioso para la vida en sociedad: por ejemplo, la veracidad (no mentir), la lealtad (no traicionar) y la responsabilidad tanto hacia la familia como a la comunidad.

EL VACÍO SOCIAL: La sociedad puede castigar con el vacío social a una persona o considerarla como «no grata» cuando comprueba que ésta ha cometido actos de corrupción o de enriquecimiento ilícito, o actuó en su propio beneficio y en contra de los intereses de la comunidad. Existen ejemplos concretos en nuestro país, en los cuales los ciudadanos se unieron espontáneamente para sancionar a funcionarios que tuvieron una conducta inmoral. En algunos casos les impidieron disfrutar de su tiempo libre con sus amigos o familiares en una confitería o en un restorán, por no considerarlos aptos para compartir la vida con la sociedad en su conjunto. (Fuente: Filosofía Formación Ética y Ciudadaba I – Polimodal – Puerto de Palos)

SOBRE LOS PREJUICIOS SOCIALES:

Según la definción del diccionario, prejucio es: Juicio u opinión preconcebida que muestra rechazo hacia un individuo, un grupo o una actitud social. Este juicio está formado por una creencia, normalmente antes de haber sido producido como una acción judicataria.

Existen muchas definiciones de cultura. El antropólogo Edward B. Taylor fue uno de los primeros en definir este término desde la antropología como “[…] el complejo de conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras aptitudes y hábitos que el hombre adquiere como miembro de una sociedad”. (Citado en: Adela Cortina. Filosofía, Santillana, Madrid, 1996.)

Así, cada sociedad y cada grupo tiene sus propias pautas culturales, que en la convivencia intergrupal pueden ser contrastadas con las de otros grupos. Esta situación genera numerosos conflictos, cuando un grupo rechaza la cultura del otro. Muchos de estos conflictos se originan en prejuicios.

Se denomina prejuicios a ciertas concepciones que se forman las personas respecto de otros seres humanos o de sus acciones, en forma anticipada y arbitrarias; es decir, se trata de ideas fundamentadas en opiniones que no se examinan ni se busca verificarlas, sino que se aceptan irreflexivamente.

De esta manera, los prejuicios nos impiden conocer a nuestros semejantes tal como son. El racismo, el sexismo y la xenofobia son actitudes prejuiciosas porque inducen a los miembros de un grupo a considerar inferior a otra persona por el solo hecho de pertenecer a un grupo determinado, sin tener en cuenta ningún dato objetivo.

Los prejuicios están estructurados como oposiciones y tienen un alto grado de generalización. Se contraponen todas las personas pertenecientes a determinado grupo, asignándoles características negativas (por ejemplo, que son “malas”, “haraganas”, “irresponsables”, “sucias”, “ignorantes”, etcétera), a todas las de otro grupo, a las que se asignan características positivas (“buenas”, “trabajadoras”, “responsables”, “limpias”, “cuitas”, etc.).

Los prejuicios suelen ser tan fuertes y tan arraigados, que muchas veces se mantienen aunque las experiencias concretas los desmientan. En general resulta más difícil identificar los prejuicios favorables. Por ejemplo, cuesta reconocer que un aviso clasificado que solicita “vendedores” se base en el prejuicio de que las personas de sexo masculino desempeñarán mejor ese trabajo que las de sexo femenino.

Por ejemplo, si una mujer sabe que la sociedad en que vive cree que las mujeres no tienen habilidad para conducir vehículos, esa creencia puede bajar su rendimiento en su examen de manejo e impedirle aprobar varias veces, aunque disponga de la habilidad y la capacidad para hacerlo

La existencia de prejuicios se puede detectar en las acciones llevadas a cabo por personas, grupos e instituciones y también a través de lo que se dice, o sea, a través de las ideas y los sentimientos que, en forma explicita o implícita, se manifiestan en el lenguaje.

Algunas veces, los prejuicios de una sociedad se expresan de manera aparentemente inocente y no explícitamente agresiva: por ejemplo, los sobrenombres que se atribuyen a algunas personas —“petiso”, “gorda”— y los chistes que aluden a distintas comunidades o etnias—de “gallegos”, de judíos, de negros—. Lejos de ser sólo bromas, constituyen elementos irracionales que pueden atentar contra los valores democráticos y la igualdad de derechos de todas las personas.

Los sentimientos de desprecio o de aversión hacia determinadas personas o grupos incentivados por los prejuicios pueden llevar a que se hable mal de ellos, a que se evite el contacto, a atacarlos físicamente o —llegado a un extremo— a proponer su exterminio. Tomar conciencia de esto equivale a empezar a trabajar para eliminar los prejuicios, evitando las ideas y las acciones discriminatorias que se sustentan en ellos.

Estudios realizados en la Universidad de Chicago indican que el rendimiento de las mujeres que conocen el estereotipo del que forman parte, sobre su supuesta inhabilidad para las matemáticas en relación con los hombres, disminuía considerablemente si se las comparaba con las que no lo conocían.Frente a este dilema las personas pueden actuar de dos maneras, respondiendo a las expectativas sociales y apostando al fracaso o bien expresando de la mejor manera lo que saben, e intentar desmitificar estas ideas y atreverse como cualquier otro ser humano a tener éxito. Este fenómeno es denominado por los psicólogos la “amenaza del estereotipo”.

EJEMPLO DE DISCRIMINACIÓN POR PREJUICIOS

Un ejemplo típico de prejuicios fue cuando Susan Boyle se presentó en el concurso de Talentos Británicos y antes de escucharla cantar fue duramente criticada por la prensa, la producción del programa, los jueces y el público en general.

Pero luego de que cantara y emocionara al mundo, nos dió a todos una lección de vida y nuevamente confirmamos que no debemos prejuzgar a la gente por su aspecto físico, su condición social, su sexo, religión o lo que sea, porque nos perdemos de encontrarnos con los verdaderos talentos, cualidad y aptitudes que hacen verdaderamente a una persona.

LA SITUACIÓN DE LOS BOLIVIANOS EN LA ARGENTINA
Durante los años noventa, cerca de un millón de bolivianos emigraron a la Argentina en búsqueda de una mejor situación laboral. Las nuevas posibilidades de trabajo han estado opacadas por una serie de denuncias de xenofobia y racismo hacia miembros de la comunidad boliviana. Actualmente la situación de los bolivianos en la Argentina es bastante irregular. Han sufrido atropellos, atentados, asaltos, xenofobia y discriminación.

La revista La Primera publicó en su portada un artículo que decía: «Invasión silenciosa» y explicaba que los bolivianos venían a la Argentina a ocupar los lugares de los argentinos. «Si tenemos la piel morena, es porque somos originarios de esta tierra. Nosotros estamos colaborando con la economía argentina. Hemos introducido nuevos cultivos en la zona austral».

Vocero Boliviano, 29 de agosto de 2001

Fuente Consultada:
Sitio WEB: www.laguia2000.com y Filosofía de Editorial Santillana Ética Ciudadana II

El Racismo En El mundo Causas y Efectos Xenofobia y Segregación

Causas del Racismo En El Mundo
Xenofobia y Segregación – Declaración

racismo y xenofobiaLa complejidad del fenómeno racista queda patente en las sucesivas distinciones y adjetivaciones que se han ido estableciendo: racismo biologicista o culturalista, viejo y nuevo racismo, teórico o espontáneo, interno y externo (xenofobia), institucional o social, abierto y encubierto, individual o colectivo, racismo visible e invisible, etc. 

En la literatura científico-social pueden distinguirse concepciones más o menos restringidas del racismo, en función de dos elementos fundamentales.

En primer lugar, su ubicación en el campo de las ideologías (como discurso, mentalidad, creencia o mito), en el de las prácticas sociales (como conductas y políticas de discriminación y segregación) o en ambas dimensiones interrelacionadas; por otro lado dependiendo de las características o atributos personales y grupales que estén relacionados con las ideas o acciones racistas: raciales (raza física, raza social), culturales (étnicas, lingüísticas, religiosas, nacionalidad) o ambos conjuntos relacionados.

Mientras unas definiciones caracterizan el racismo sólo o principalmente como ideología, otras lo hacen como ideología legitimadora de una determinada práctica. Algunas ponen el énfasis en su carácter de conjunto de prácticas discriminatorias, apoyadas o no en ideas o cogniciones Hay definiciones que se refieren sólo a lo racial, entendiendo la categoría de raza en formas diversas, mientras que otras incluyen tanto lo racial (en tanto que construcción cultural), como la etnia o la cultura.

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Para algunos autores, lo esencial del racismo está en el convencimiento de que existe una relación entre la pertenencia a una categoría social y la posesión de características específicas.

El racismo opera atribuyendo significados a características fenotípicas o genéticas y creando, de esta forma, un sistema de categorización y jerarquizacíón  entre los grupos. Es una doctrina que defiende la existencia de diferencias biológicas estables entre grupos que mantienen relaciones de superioridad e inferioridad, e incluye el supuesto de que la raza determina la inteligencia, las características culturales y los atributos morales. Otros autores tienen en cuenta tanto la dimensión ideológica como la práctica, si bien siguen circunscribiendo el ámbito del racismo al grupo racial.

Los análisis sobre las causas del racismo han señalado mecanismos psicológicos (miedo al extraño, formación de prejuicios y estereotipos, «chivo expiatorio») y culturales (etnocentrismo, crisis identitarias), económicos (competencia laboral, funcionalidad del racismo como freno a los planteamientos de clase) y políticos (como eje articulador de programas políticos, principalmente en la extrema derecha).

El racismo es indisociable de las relaciones de dominación, y está inscrito en la estructura social, como reflejo de una de sus más importantes divisiones. Si por una parte aparece vinculado a la acción social, y por otra a la acción histórica, presenta características específicas: tiene su lógica propia y constituye en sí mismo un conjunto de significaciones autónomas, que en los casos extremos son susceptibles de desembocar en proyectos políticos.

El racismo parece siempre dispuesto a brotar en el seno de movimientos comunitarios, y a menudo se encuentra presente sobre todo , en los movimientos nacionalistas o religiosos, como si constituyese no una negación sino una virtualidad de toda acción histórica.

Como perversión de las relaciones sociales, constituye una forma degradada de las conductas, y su espacio es tanto más amplio cuanto menos fuertemente estructurada a partir de un movimiento social aparezca la sociedad en cuestión. Esto implica que se cumplan determinadas condiciones, tanto respecto del grupo racista como del grupo racializado.

El grupo racista debe disponer aquí, en efecto, de recursos que continúen teniendo alcance social, de una capacidad de acción, individual o colectiva, vinculada a medios económicos o políticos, a un estatuto (que tal vez se sienta amenazado) o incluso a determinados grados de libertad en el recurso a la violencia, a una cierta tolerancia o permisividad en el sistema político y las instituciones.

Las conductas racistas encuentran un terreno propicio en la existencia de mercados en los que tales recursos a menudo se bastan a sí mismos para asegurar la discriminación, para imponer la caracterización como inferior del otro en el empleo o el trabajo, o incluso su segregación urbana o escolar. Estas conductas se ven favorecidas también a partir del momento en que el grupo víctima presenta determinadas características, como la existencia de marcas físicas o culturales que hacen fácilmente identificables a los individuos pertenecientes a la población racializada.

La segregación y discriminación como forma de racismo

Como manifestación concretas de racismo, la segregación y la discriminación deben distinguirse desde un punto de vista analítico. La primera mantiene al grupo racializado a distancia y le reserva espacios propios, que únicamente pueden abandonar e determinadas condiciones, más o menos restrictivas; la segunda le impone un trato diferenciado en diversos ámbitos de la vida social, en la que él participa, de una manera que puede llegar a humillarlo.

En la práctica, segregación y discriminación pueden combinarse, como hasta hace poco sucedía en Sudáfrica, donde el apartheid con llevaba también una organización económica de la producción que convertía a lo negros en un grupo socialmente dominado, además de segregado. Segregación y discriminación pueden tender también en algunos casos a disociarse, en el curso de ciertos procesos en los que una de ambas lógicas se impone a la otra.

Así por ejemplo la experiencia nazi se saldó no sólo con una segregación absoluta —guetos de Polonia, campos de concentración sino también en detrimento de la explotación económica, que se mostró cada vez más secundaria de cara al macabro proyecto de solución n final. La segregación inscribe el racismo en el espacio y marca la organización geopolítica de un país e incluso la de una ciudad.

Perfila figuras espaciales, ya sea a través de los mecanismos sociales espontáneos, de las conductas individuales en las que movilidad social y movilidad residencial se entrecruzan sobre un trasfondo de racismo, o a través de la intervención de las instituciones, locales o nacionales, de las leyes, de los reglamentos o de violencias más o menos toleradas por el poder político. Pero, de hecho, no toda segregación es necesariamente racial o impuesta, y la misma segregación puede prolongarse en lógicas en las que el concepto de raza es secundario y donde se imponen otras categorías, sociales y económicas más que biológicas o físicas.

La segregación racial no conduce a la participación, sino, por el contrario al aislamiento residencial, al término de un proceso que consta de cuatro etapas principales: penetración, invasión, consolidación y hacinamiento.

El racismo explica en buena parte la concentración de colectivos marginados en espacios segregados, abandonados por los grupos dominantes —lo que no implica necesariamente, en contra de una idea muy extendida, el hundimiento del mercado de la vivienda—, y la discriminación que sufren en el ámbito laboral, en el que ocupan empleos no cualificados y con salarios bajos, así como su exclusión en general de la vida política, local y nacional.

Pero, en un determinado momento, la segregación, sobre todo la racial, se refuerza e incluso se prolonga en otras lógicas, sociales y económicas, obedeciendo a las cuales se constituye, en el seno de enormes bolsas de miseria, un sub proletariado cuya suerte ya no puede explicarse únicamente en términos de racismo.

Los ámbitos donde se ejerce la discriminación racial son numerosos y a veces se confunden con los de la segregación, que puede ser una consecuencia de aquélla. Así, al negarse a alquilar viviendas a los miembros de un grupo racializado, o al imponerles restricciones que los desaniman, al exigirles un precio mayor en igualdad de circunstancias, al orientarlos hacia determinadas zonas, los vendedores o los arrendatarios pueden muy bien adoptar una actitud discriminatoria que dará lugar a una segregación de hecho.

La discriminación en la escuela puede arrojar estos mismos resultados. Al dejar que los niños del grupo racializado se orienten hacia una escuela no necesariamente segregada, pero sí al menos eficaz o adaptada a sus dificultades específicas, al ofrecerles una escolaridad mediocre, se les proporciona también un futuro más difícil, menores oportunidades de promoción social y de acceso a los mejores empleos; en definitiva, se alienta su marginación o exclusión. 

Racismo y violencia

Entre las formas de la violencia racista podemos mencionar las matanzas, linchamientos, pogromos, asesinatos y atentados. La violencia racista, por pequeña o fragmentada que pueda parecer, jamás es totalmente independiente del contexto político en el que se produce. La violencia, en efecto, está siempre informada o condicionada por el carácter del sistema político o por el Estado, pero puede funcionar en otro plano; ella misma puede convertirse también en política, es decir, incorporarse al programa de fuerzas más o menos organizadas que la inscriben en el centro de un proyecto y de una acción directamente políticos.

Puede institucionalízarse en un Estado y Constituir un principio central de su funcionamiento Las líneas de demarcación entre estos tipos de fenómenos no están siempre claramente señaladas, y un buen número de experiencias constituyen casos intermedios, o que oscilan entre dos niveles. Dichas experiencias, por ese motivo, deben precisarse teóricamente y con firmeza.

La violencia política infrapolítica parece impulsiva, espontánea, fragmentada; hace acto de presencia en circunstancias’ particulares de relajamient0 de los Controles sociales y políticos: allí donde el orden del Estado es lejano, ausente, en situaciones fluidas, a través de fenómenos de masas, por ejemplo, en casos de revuelta; la imagen que ofrece es la de la explosión, la exacerbación, la resolución repentina de tensiones casi instintivas, sin premeditación Por el contrario la violencia racista política parece estructurada ideológicamente, organizada preparada está orientada canalizada, t’controlada y autocontrolada, impulsada por agentes que le dan forma concreta de manera más o menos consciente.

Esta imagen corresponde también a la violencia del Estado, cuyo carácter eventualmente desenfrenado no impide que pueda aparecer como fría y burocrática. La violencia racista nunca surge de la nada social; casi siempre apunta, directa o indirectamente a relaciones y cambios sociales, a fenómenos de movilidad y de decadencia, a movimientos de poblaciones así como a la constitución, al robustecimiento o a la prohibición de grupos autodefinidos por SU identidad, su nexo de unión religiosa, nacional étnico y, a fin de cuentas, racial.

DECLARACIÓN CONTRA EL RACISMO
La Asamblea General de las Naciones Unidas declara solemnemente.

1. Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, mora/mente condenable, socialmente injusta y peligrosa y no tiene justificación alguna;

2. Todos los pueblos y todos los grupos humanos han contribuido al progreso de la civilización y culturas que constituyen el patrimonio común de la humanidad;

3. Todas las formas de discriminación y en particular las políticas gubernamentales basadas en la teoría de la superioridad, exclusividad u odio raciales constituyen una violación de los derechos humanos fundamentales y ponen en peligro las relaciones amistosas entre los pueblos, la cooperación entre las naciones y la paz y la seguridad internacionales;

4. El apartheid, la forma extrema de racismo institucionalizado, constituye un crimen contra la humanidad y una afrenta a la dignidad humana y es una amenaza para la paz y la seguridad en el mundo;

5. Las violaciones de los derechos humanos, la negación del derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial o extranjera a la libre determinación, la ocupación extranjera, la dominación extranjera, la opresión económica y política, la injusticia social y el menosprecio cultural son causas profundas de discriminación y tensión;

6. Todos los Estados han de aislar aún más a los regímenes racistas y han de aplicar estricta y fie/mente las sanciones dispuestas por las Naciones Unidas contra esos regímenes, ya que la asistencia y la colaboración en las esferas económica y militar y en otras esferas constituyen un impedimento a la liberación del África meridional; los gobiernos tienen la obligación de crear las condiciones necesarias para que las empresas transnacionales dejen de:

a) Prestar cualquier asistencia y apoyo a los regímenes racistas de Pretoria y de Salsbury;
b) Explotar a los pueblos del África meridional y los recursos naturales de sus países;

7. Todos los que se benefician de la dominación y la explotación racistas en Sudáfrica o ayudan al régimen de apartheid o facilitan la propaganda en favof del apartheid son cómplices en la perpetuación de ese crimen de lesa humanidad;

8. Todos los gobiernos y todas las organizaciones internacionales y regionales deben aportar su apoyo y su solidaridad a todos los pueblos aprimidos, a sus movimientos de liberación nacional reconocidos por las organizaciones regionales, a los países de la Línea del Frente que son víctimas de regímenes racistas y a todas las victimas del racismo y de la discriminación racial, de colonialismo y del apartheid;

9. La proscripción del racismo y de la discriminación racial por la ley debe ser complementada mediante una vigorosa labor para asegurar la igualdad en las esferas económica, social y cultural.

10. La conferencia expresa su honda preocupación ante el hecho de que muchas organizaciones neonazis y fascistas hayan intensificado sus actividades, con las que han fomentado tendencias al racismo y a la discriminación racial;

11…….

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 32.

Aculturacion y Xenofobia Que es la aculturacion? Chauchivismo

 Aculturación y Xenofobia ¿Qué es la aculturación? Chauchivismo

Aculturación y xenofobia: Cuando una sociedad impone a otra sus propias pautas culturales bajo el supuesto de que son mejores, se produce un proceso de aculturación, es decir, de pérdida y transformación forzada de los rasgos culturales que caracterizan a una sociedad. Si esta desvalorización es llevada al extremo de no tolerar la existencia de una cultura diferente, se producen prácticas xenófobas (de intolerancia absoluta) que pueden llevar al exterminio físico masivo de las personas que integran una cultura particular, como sucedió con los judíos y los gitanos encarcelados en los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra Mundial o con los indígenas patagónicos a fines del siglo XIX.

aculturacion

La dominación de los aborígenes americanos

“Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo, los cuales con prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles a gentes dementísimas, de los prodigiosamente intemperantes a los continentes y templados, y estoy por decir que de monos a hombres.

¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar sometidos al imperio de aquellos, cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo; de torpes y libidinosos, en probos y honrados, de impíos y siervos de los demonios, en cristianos y adoradores del verdadero Dios? Por muchas causas pues, y muy graves, están obligados estos bárbaros a recibir el imperio de los españoles conforme a la ley de la naturaleza, y a ellos he de serles todavía más provechoso que a los españoles, porque la virtud, la humanidad y la verdadera religión son más preciosas que el oro y que la plata.”

Juan Ginés de Sepulveda (filosofo español), 1547.


La superioridad de la cultura aria

“Existen en la historia innumerables ejemplos que prueban con alarmante claridad cómo, cada vez que la sangre aria se mezcló con la de otros pueblos inferiores, la consecuencia fue la destrucción de la raza portaestandarte de la cultura. La América del Norte, cuya población está formada en su mayor parte por elementos germánicos que apenas si llegaron a confundirse con las razas inferiores de color, exhibe una cultura y humanidad muy diferentes de las que exhiben la América Central y del Sur, pues allí los colonizadores, principalmente de origen latino, mezclaron con mucha libertad su sangre con la de los aborígenes.”

Adolf Hitler Mi Lucha, 1927.

Fuente Consultada: www.laguia200.com y Filosofía de Editorial Santillana Ética Ciudadana II